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Dia HRW.Thompson 2 co a d- invasign = a“ =) Barrie Pitt presenta la historia ilustrada dep siglo de la violencia que edita San Martin La cronologia del siglo XX es un catélogo de viclencia como ja hasta ahora c a (guerras a escala mundial han falado las cimas j6n del hombre hacia la vio] cupado por esas guerras no ha sido me la humanidad no ha cesado de prepararse para la violencia cutar actos violente uparse de sus consecuenci janto més capaz se hace a raza humana de controlar el medio qui la rodea, mas de autoafirmacin a poner en peligro lencia. El instinto de luchar y destruir, ico en la naturaleza humana como el instinto de amar ig Para comprender mejor este siglo de violencia, San Martin-Ballanti ne inicia ahora la publicacién de una extensa coleccién, la Historia llus- trada del Siglo de la Violencia. En ella se integrar4 la historia ilustrada de la Segunda Guerra Mundial, que tan enormi tiene, y que conti- nuaré ofreciendo las series ya conocidas ctores. Seguirén apareciendo Ios libros je la Segunda Guerra Mundial, y se ampliaran para inclui armas de todo el siglo de otr Oriente Medio hasta Vietnam y di revolucionarias de Personajes se pre sentan bi los hombres: unos, d ia grandeza; otros de infausto recuerdo, que arrastraron a la humanidad a la violencia o que emplearon la violencia para dirigir la lucha por la paz. Ya se han Publicado las biogratias de Patton, Skorzeny, Hitler, Tito, Mussolini y Zhukov, Los libros irdn, en todos los casos, profusamente ilustrad glo XX ha sido la era de la cémara fotogréfica, gr podic arrollarse nuevas técnicas de present: trado bien el dominio de dichas técnicas con la Historia llustrada de I Segunda Guerra Mundial. Dondequiera que haya tenido lugar un hecho de violencia ha habido una camara pronta a reg El equipo de investigadores de la coleccién ha recorrido los arc blicos y las) colecciones particulares de todo el mundo en bus as mejores fo- tografias, para que todos los libros vayan inmejorablemente ilustrados Los textos se deben a las plumas de los escritores y comentaristas mas competentes del mundo, cada uno experto en su campo. Todos son concisos y de facil lectura; textos e ilustraciones componen juntamente una nueva forma de presentar la lustrados de San Martin son un nuevo ti sae) RORTRE REMC n ecw Curae la prueba de ello es que, muy poco después del CE ee eae eee ee ea ae ae a diéndoselo su escasez del material y la falta de carburante. Sin embargo, no cabe la menor duda CE eee te ce a Mca CO ce acm aCe eA Cee eck ec a come eC) ee ee Oa ee mn re emer oct ORM ue Me eae ia COE aaa a ete CO) acy) SR EO Ree Oa) COU ae Mom tance ema Neu Rae ie ee ROD aS me area ey uc CEM ee say ne NC ee cum cue Maa Tome eae ae mic Omi es OCR IEE M Mr mir ee Mae Ee CR a cele Va in a) inmensa potencia industrial de los Estados Uni- CO eee meee ern nae COC a en MCs Cee re me acc aes terial logistico y de destruccién, inclinaron la Dre MMR LSC) Cr OMe WC Me ei ee Cs) Cun eC tae Se Sa cy CC Sane One eee Rcetar Crue a eee me nem ea ota Pee Ue re tier gd Be ee a mtr aie ee) SC eae ere eae ee eeu PCR Cum Cua ea Ces Por Dieppe y por tantas otras afrentas. Una jor- Cee emcee ace ae tae otro lado de los frentes, en el campo soviético, Stalin respirase tranquilo encontrando, al_ fin, ee ee EO uate zarse sobre la Europa Oriental y someterla al Peet? ST mr ko] Comienza la invasion | Dia-D Ct Director Editorial: Barrie Pitt Asesor Militar: Sir Basil Liddell Hart Director Artistico: Peter Dunbar Editor Grafico: Robert Hunt Dibujos: Gibson, Marsh, Philip Thompson y Trevor Wooldridge Cubierta: Denis Piper Ayudante de Investigacién: Yvonne Marsh Cartografia: Richard Natkiel Protoguista y Presentador de la Edicion Espafiola: Vicente Talon 4s fotgeafias para ct, bro, fueron cepecilments,sleonadas de Jos archivos siete fi iaguierda a. deracha Pigs. 23, US" National Archives ippei Nat Mase SURES Press ble: 1 US hemes 1s AMaMUS Saea on Eh B. IWAN, 31; UP 3 WME 3 4 ‘3 TW Bessy US Ary Us Ar, iat i ae " UPI; 47, Suddcutscher’ Verla S Satapes teal Wea, See tai atte ati S67, US krmy: 68, US i TUS aat 8, ws nee “US are ge "ns, US Ari Giards/t8 Newsy UY wai, Ares 1809 cose Graces Arma 88 US Ar ‘ores £ ou Clara ‘a ‘Us wes ia Carpe 49, US Are (EWM; ‘S091: us. Arm fee eee a pee Ale ae ara eee Rae tight Un iS aT hal ar EC Ara TAROT Nid Nk dss aaah EW Reco Mt yA RR a US Army; 134, US Comsi Guards, 165%, US Nac Arca, 158, US Army. Traductor: Roberto Lépez 1: Edicién publicada en Estados Unidos por Ballantine Copyright © R. W. Thompson Copyright © en Lengua Espafiola LIBRERTA EDITORIAL SAN MARTIN Puerta del Sol, 6 MADRID.1 Printed in Spain-Impreso en Espafia Graficas Lormo D.LM. 14.580-1975 ISBN 84-7140-046-4 66 16 120 130 150 El dia del destino Preparativos de mvasién Potencial aéreo antes del Dia-D Los aliados occidentales El enemigo Antes del alba Lanzamientos aerotransportados, Flanco occidental Con el mar a su espalda Lanzamientos aerotransportados: Flanco oriental lequierda, derecha y centro El final del dia Introduccién por el Capitan Sir Basil Liddell Hart En Ia historia del siglo en que vivimos no hay dia mas memorable que el Dia-D en Novmandia, en 1944, y RoW. Thompson ha escrito sobre el’mismo un relato no menos memorable, El autor capta y hace sentir al lector la atmésfera y la tensiGn fel dia 6 de junio. Al tiempo que des tribe la tremenda barainda que precedié al desembarco, sus azares, contratiempos ¥ sites, consighe hacer ‘una exposicién otablemente clara del curso de las ope- Taciones los factores que influyeron en tllas. A pesar de la intensidad emocional de que hace muestra, y que evidentemen- fe siente, ef cusdro que nos presenta nun- a resulta. desfigurado mi desviado de 10 ‘que fue la realidad. No se trata de un Simple libro, sino de la narracién de una auténtica gesta. Se inicia el relato con Ia situacién exis: tente en Gran Brelafa a prineipios de la primavera de 1944, y proporciona una im formacién gréficamente clara de los, pre parativos para Ia vuelta de los allados a Europa, com Normandia como puerta de acceso," incluyendo las preeauciones de Seguridad que se tomaron, Ademés de las propine fusraie britanieae, haba tree cuar~ for de millon de hombres procedentes de los Estados Unidos a principios del a y este miimero fue més que duplicado har Gia finales de mayo —por tanto, el total de {uerzas de combate’ en este momento Se elevaba s once divisiones, sin. contar Tas que todavia habrian de Wegar. Las tro- pos americans estaban estacionadas en si mayoria en la parte Sur-Oeste y Oeste del pals, extendigndose desde Southampton hacia el Este, mientras que las tropas bri- tinicas para’ la invasion de Normandia ‘Scupaban Ia zona Sur-Este, principalmen- te Hampshire y Sussex 6 Era tan raro yer uniformes briténicos on el Sur-Oeste, aparte de aquellos solda- Gos que estuvieran de permiso, que esta fegiér era irGnicamente descrita por sus habitantes como la “Inglaterra ocupada” punto que Thompson no menciona, Esta SenominaciGn se solia aplicar jocosamente, Yino son resentimiento, gracias a las bue- hnas rslaciones establecidas entre las t10- es americanas y los moradores de las fireas en. que hablan sido estacionadas— hheeho ‘éste al que puedo aportar un tes- timonio personal, al haberme pasado ta mayor parte de los meses de febrero ¥ marzc ‘Visitando las divisiones de van- fguardia de la invasién y a sus comandan- tes er. aquella regién La razén principal de la separacién de stag fuereas era evitar Ta confusion, y problemas que representarian el que las Tineas de abastecimiento americanas y bri- tdnicés Hegaran a eruzarse, Fue éste un punto en el que muy a menudo se hizo Rincapié' en fas. discustones de. prepara: Giéa_ dea. invasion, particularmente. several Montgomery, designado para ier= See el mando. directo de ln fereas de invasién al mand del general Eisenhower, sombrado Comandante Supremo, Por otra parte, esta separacign estaba fandaments &a sobre la base de que las fuerzas ame ‘eanas_y_brtanicas Souvergenas en ua punto entre las peninsulas te Chevburge Fel Havre. Hitler, ciertamente, fue el brimero en deducir’ la importania extra tegica de este esqucrs, pero afortunads mente para Tos llados, el comandante en fete slemin en el Este, mariscal de cam- o von Rundstedt ignoro esta importa ia en favor de sw eonviccién, de que 10 mis adecuado para los allagos era elec: far el desembarco por la parte mis es twecha del Canal de ia Manchs, el sector mas prSximo a Alemania Después de poner de manifiesto elara- mente as disensiones existentes dentro del mando enemigo —entre Rundsted: y Rommel, asf como entre Hitler y Rund- stedt— Thompson pasa ditectamente a deseribir Jo que fue el Dix, del que proporciona una clara y exacta idea. Da prioridad en su relato a las operacioi Berotransporiadas en ambos flancos, que fueron 125 que iniciaron el ataque al otro lado del Canal, pero aunque el relato de los desembarcos por mar es relativamen- te breve, proporciona Ja mayoria de los puntos y factores clave— y con notable Coneision, En realidad, la notable calidad del I bbro radica en la habilidad con que desta- 8 Jos hechos mis sobresalientes a la vez que imbaye en ol lector la emocién que se ocultaba tras ellos, Prenarttivos A ninguno de los casi dos millones de visitantes que hubo en Inglaterra durante la primavera de 1944, pudo haberles, pasa: do desapercibido el crigen de la fuerza de la Isla. Los signos que evidenciaban Su poderio naval, que la habla permitido desde siglos atrés, no sélo_rechazar las famenazas de Felipe Il de Espana, Napo- Jeon Ide Francia e Hitler de Alemania, sino fundar un imperio que abarcaba una ‘Cuarta parte de la superficie de a tierra tabla buscarlos no sélo en los mares que Ja rodeaban, patrullados constantemente or pequefios y grandes buques de guerra, fn Ios clentos de puertos convertidos en auténtico hervidero de construccién na Val de la mas sorprendente variedad, 0 Jos numerosos muelles o rampas que la permitian dar salida y entrada a muchas laces. de embareaciones desde playas y estuarios, en los astilleros erizados de es tructuras desmudas de buques en proceso de construcciSn, en toda la actividad de Sus costas, sino también tierra adentro, fn sus recursos naturales de carbén, hiee Fro y acero, en la industria ligera y_pest- ay, sobre todo, en la préocupacion y elo de sus habitantes, La construccion de buques no estaba limitada solamente {los astilleros, sino que se podia ver 6mo cualquier’ tipo de embarcacion iba fomando forma en las propias calles, an- chas 0 estrechas, grandes. avenidas, tc. Yino slo buques © embareaciones de dis- inte tipo, sino “cosas que flotaban" iban tomando forma bajo los martillos de de- ccenas de millares de trabajadores. Daba a impresién de que la construccién na- vval se habia convertido en una “industria casera”, y los niles, que regresaban de la escuela, ae paraban a contemplar com cu 8 riosidad a soldadores y remachadores, fs- Einados por los esqiletor de acevo que iban tomando forms a la. puerta de #us propia. casas : Treluso. muchas de las principales se vidades dat eléreito tenfan mucho que ver gon el mar, A las érdenes. del general Hobert, el personal del ereito y ta mae fina’ trabajaba hombre, con hombre €® fran nomero de tarets “combined Tos earros de" combate. Churchill y sherman, después de muchas prusbas fracasos, fueron adaptados para hacer fen tena fos obstdculos com que se encom ttarlan en el asalto a las playes de Nor mnandia, La 79 Divisin Acorazada amen {6 sis” efectivos hata un total de. mil ‘ehicuios blindados, estinados a encaber Zar el asalto. ‘La demanda de personal encargado de tripilar Tos muchos niles de vehicules es etidlizados suponia un gran_ problema, pues. se requerian hombres de" un al Hrado de perieia, valor J Tecursos, ade fds de-un' gran temperamento, y-daba Ia Iimpresi6n’ de que la demands’ combinada fe ingentes cantidades de vehicules espe- Galizados de tierra y mar por un lado, ¥ por otfo las neceaidades de los comandos aval, militar y de desembareo, bien Po: diam privar a ios se'sicios convencionsies dde muchos de sus mejores hombres. Mien {tas Hobart entrenata dotacioens para sus Enfibos, la marina entvenabstripolaciones par su eran lots de lanchas. de desem bareo, bareszas’ de desembarco de carros de combate, lanchas de asito,lanchas €o- tadas. debaters G2 tubos lanzacoheres ive podian. devastar pueblos enteros con Gna ‘sola salva, lanchas adapeades para Itabajor especiales de viglancia, © inciso Dwight D. Eisenhower: general sir omard Montgomery; ‘mariscal "jefe del aire sir Tratfore teniente gener Walter Bec equeflos submarines conocidos como ves X, ocultos fuera de la costa enemi ga en aguas de poca profundidad, y todas estas embarcaciones tenign que ser mane- jadas por tripulaciones expertas, raz6n por Ja que muchas de ellas estuvieron en ac cién constante contra el enemigo durante los periodos de entrenamiento. ‘Considero, importante subrayar la nota- ble integracién de lor distintos. servicios al combinar el esfuerzo terrestre y naval en una sola, y potente arma que, de he- cho, fue el “abrelatas” de Normandie, A principios de la primavera de 1944, la mayorfa de estas actividades alcanzaban su punto culminante. Un mes més, tan esesperadamente necesario y tan traba- josamente ganado antes del Dig-D, mos- 6 ser indispensable para ol éxito total. Sin ese mes extra, Ios grandes puertos artficiales, de los que dependia el éxito © fracaso ‘de poder 0 no sostener la ba talla en Normandla, no hubieran estado preparados todavia, y el asalto, por muy Dbuenos resultados que hubiera’ dado, ha- bria sido en vano. Estos grandes puer tos artificales, conocidos como “Mulbe ries", y “protegidos por rompeolas lama dos “Gooseberries", eran de una com plejidad muy singular, ya que compren- lan trozoe de carretera conocidos como uunidades “Whale”, enormes, cajones de acero y hormigén, llamades “Phoenix”, y toda una gama de accesories. Se necesi- taba un total de 146 cajones “Phoenix de seis tamalios distintos, pesando los diez ‘is pequetios 1.672 toneladas cada uno y 60048" toneladas los 60 mds. grandes, Se ‘emplearon en su construceién 31,000 tone- Jadas de acero y 1,350.00 metros de ace- 20 para encofrado, Los ocho diques secos ¥ dos de atraque que fueron construidos, ‘con gran dificultad tenian que ser suple- ‘mentados por doce grandes huecos exca- vados en el Témesis bajo el agua, dejando una barrera de tierra entre cada hueco del fo. Las barreras de tierra se romperfan cuando los enormes cajones quedaran lis- tos para flotar. 20.000 hombres trabajaron horas extra durante meses mientras las Bombas de extraccién de agua funcions yan. constantemente, Pero construir estos extraiios objetos, to- talmente a escondidas de Jos reconocimien- {os aéreos del enemigo, no era suficiente. No sélo tenian que flotar, sino también hhundirse ripidemente a distintas profun- didades segtin los. tamafios. Después de muchas pruebas. y_ sus consigulentes fra casos, el tiempo invertido en el. hund miento de los més grandes se redujo, de tuna hora y media a Solo 22 minutos. Cada “Phoenix” era también una “especie de bareo”, con weondicionamiento para. tri- pulzeién, y que montaba dos cafones Bo- fors més 20 toneladas de municicién, No odian navegar por sus propios medios, sin embargo, y ‘una vez\terminados se comprobs que el sistema para ser remol- ccados era inadecuado. Equipos de apare- Jadores del mielle de Chatham Naval tra bajaron dia y noche en las iltimas sema- ° descarga. Abo: pucbes! ensamblando las plzas. nas para hacer que el sistema fuera seguro para kos remolcadores rayesia de 146 de estos “mons truos” en condiciones de seguridad era s6lo uno de los muchos problemas del emolque, que exigian de una gran flota Ge remoleadores para pasarlos al otro lado el Canal_y maniobrar con ellos hasta Situarios exactamente sobre el lugar don- Ge debian ser hundidos. Existfan también, ‘como aditamento, unos 70 buques viejos, mvchos de ellos antiguas unidades de sve’ fra‘con nombres famosos, que habrian de ser remoleados y hundidos para formar "Gooseberries” Habia en total mis de 3.000 chalanas, bareazas y gabarras, tripoladas por 15.000 hombres, comprometidas en el “proyecto de_puertos artificiales”, que entraban en Servicio directamente desde el tablero de disefios. Como un accesorio més se nece- sitaban las cabezas de malecén, de 1.000 toneladas de acero cada una, para fondear cn las playas, y toda la gran masa de ma- teriales que habia tras de ellas, los miles de metros de “?puente flotante”, tenian ‘que subir y bajar seis metros con Ia ma- rea, todo ello dentro. de 7.200 metros de Tompeolas proporcionades por los bloques de mavios hundidos, Con tales medios, el almirante Ramsey, que mandabs las Fuerzas Navales Aliadas, esperaba. constrair un puente estable_ has ta Francia y conseguir la entrega de 12,000 toneladas diarias de suministros a las 33 divisiones que tenfan que ser abastecidas de alimentos y municién, como culmina- cidade los. Servicios “Mulberry”, desde Jas orillas de Arromanches. Mientras tan- to “Pluto” *, el oleoducto submarino, era disetado para transportar combustible has- ta Cherburgo, y posteriormente puntos més accesibles de las costas francesas belgas. a parte de ia empresa que re resentaba Lanzar con éxito un asalto al Otte lado del Canal contra una franja de 85 Kunst ela Hated "Maral de intico", quizd es quedarse corto, pero zo mucho, El conttalnirante W. G, Ten han, que habia tenido una destasada ac fuacidn en las playas de Dunkerque, rea + PLUTO: lnlisles dle Pipe Line, Under eeu Take ‘ae eons ae entice ais SPecdane N. Sa. 8 Avanzades de la Muralla Rommel ins Ponssbilidad, antos del Dia, li el proyecto “Mulberry” con um eati- 0 de 400 oficiales de Ia marina 9" 10000 foldados, aparte de a enorme fuera labor Fal comprometida en la tarea, La empre $2 qued6 formada por una enorme. cani- dac''de organizaiones 4 las ques i fon misteowos nombres clave au, a far= tir de entoness, pusaron a former ‘pare dal Propio Idioma, temporaiments, de tal manera qUe cada’ servicio. dearvolé_su Drovia especie de jetga Buco” so refs 2 fa organizacion de control de construc: Giéa, “"Tureo® a Ia'de control de. rears $0, "Corep” a In organtacicn ‘de. cor ttol_ de reparaciones, "Cots" aia de Control de remolgue, todas ellas dando ltt fnr-a muchas mde subdivisiones, Peto tl éxito. de todos ertor proyectos ¥ actividades, ertamente de todas las ae- lividades que ‘se llevaban.a ‘cabo ‘en fa isla, que barcaban a todas a. facetar Gonoeidas dela guerra, todos los intinen. dos planes, los milagrot de production, en Semblajy tatenamisota y crganizaciom de> encia en gran media de to actcades je un reducido y selecto grupo, de hom, bree oe aut se combinaban ma an osadla, extraordiaria paciencia e ingeno De la eficacia de la informacion gue estos hombres proporcionaran depenera el éx- fo 0 fracaso de toda ls operacion, El te conecirsiento fotogrtico desde el aie, con todo lo valloso gue. era, resaltaba ines ficients. Era necesaro saber, por ejemplo, ie composicién,geol6uica exact fe" Be Sas y Tocas Jo largo de 95 Kildmetros ae costa en poder cel enemigo ¥stietos 2una'Vigilanela constante y'@ una Ince: font actvidad Estos datos fueron de inestimable ayuda para los ingenieros que irfan a la cabeza de las tropas de asalto, a menudo bajo fl agua, para conocer exactamente lana turaleaa de los muchos obstdeulos, que fl enemigo inventaba constantemente y on los que sembraba las playas y accesos ‘maritimos en general. Entre éstos se in- cluian las grandes masas de obstéculos pi- Tamidales sumergidos, “Belgian | Gates” (Puertas belgas), y “Elementos C”. Cono- erlos era desarmaslos, y descubrir estas cosas y muchas otras, explorar los. estua- for del Orng, ol Vire y otras corrientes fluviales de menor importanci, neutralizar Jos campos de minas enemigos que impe- dirian Ia entrada de las embarcaciones aliadas, era Ia misién. de pequenos grupos de hombres jovenes dotados de uns cua- lidades fisicas y un sistema nervioso ca paces de soportar las temperaturas més extremas, de mantenerse firmes casi a los pies del enemigo, de resistir muchas vigi- lias en solitario, y sin ningin otro recur. so de ayuda que su propia fortaleza de espiritu. Muchos de tales hombres lleva- ban allé desde los dias de Dunkerque, y Sus servicios fueron de. incalculable va Jor. Para éstos, la guerra proporeionaba las ‘oportunidades que muchos horabres bus: ean en vano en tiempo de paz. Noche tras noche, en invierno y en verano, aban- donaban as costas de la Isla, séliendo Sigilosamente de las tranqulas aguas det estuario del Hamble y regresando a las erdes lomas de los antiguos fuertes de Rockhurst y Gomer con su “botin de gue- fra", Remoleados en sus botes de desem- barco, dejaban asus barcos nodriza para seguir hasta la costa impulsados. por sus ropios medios, eso cuando no tenian que Zambullirse en) el agua inmediatamente usando su equipo de inmersién, De esta forma se movian en los bajios en medio de bosques mortales, a veces colocando cargas explosivas, més _frecuentemente, uitando las colocadas por el enemigo, to- mando buena nota mental para reproducir Posteriormente diagramas exactos, anotan- do las condiciones de las mareas, cam bios experimentados en el fondo del mar, y recogiendo muestras de distintos pun- tos para ser sometidas a la consideracién de los expertos. Una duda repentina que Surgiera en la mente de un experto sigal- ficaba automiticamente Ia vuelta a un unto determinado para proceder de nue Yo a su examen, pues de ello dependeria al éxito de. los. desembareos. En los itimos meses que precedieron al Dia-D, los sistemas de seguridad exigie- ron la més severa limitacion a los movi- mientos del personal civil. El cinturdn costero de la Isla fue aislado en una pro- fundidad de 16 Kilémetros desde Wash hhacia el Sur y hacia el Oeste hasta Land’ End, y de Dunbar a Arbroath en Esco- Gia. Ianumerables zonas prohibidas, inclu- yendo bosques como Sherwood, se habian Convertido en polvorines, y una red de aerédromos, campos de pricticas y par ques de vehiculos de todo tipo, confina- ‘ba adn més a la. poblacién civil, Millones de hombres ¥ mujeres, confinados en 20 zhas costeras o interiores de las que 10 Jes era permitido salir, levaban una vida tan limitada 0 més que Jas tropas. De he- cho, la vida civil habia dejado ‘casi de fexistir, aunque era esencial conservar al- unas ée sus funciones. EL 10 de marzo quedaron sujetos a un ‘estrecho ‘control todos Ios. movimientos, ‘comunicaciones y hasta el correo, pero atin cuando no hubiera existido este con- trol, el inmenso peso del trifico militar, tanfo por carretera como por ferrocartil, hacia casi imposible todo movimiento ci- ‘il, Pocos eran los que habian viajado con Comodidad desde hacia tres afos, ¥ pocos intentaben ir a cualquier sitio, aunque ha- cerlo representara un inmenso alivio. El Servicio Nacional de Identidad y el sis: tema de racionamiento de comestibles y ‘comodidades esenciales hacia tiempo que hhablan reducido a los habitantes a simples datos “estadisticas”. Aparte de médicos, ‘otras personas con una responsabilidad fsencial y algunos pocos grupos privilegia- dos, ningin civil disponia de medios para usar las carreteras no siendo en_bicicle- ta 0 andando. Las carreteras, en cualquier ‘caso, se habian convertido en auténticas trampas mortales sobre las que los répi- dos convoyes rugian en interminables ca ravamas y'a velocidades suicidas, de for- ma que jas casas que formaban calles es- trechas de ciudades y pueblos se estreme- cian durante todas las horas del dia y de Ia noche bajo el efecto del estruendo cons- tante producido por la circulacién de los vehleulos. EI dia 6 de abril fueron cancelados to- dos los. permisos militares y se acentué mus si cabe Ia censura en ef correo. y cov ‘municaciones de toda clase, El Ministerio de la Guerra, un tanto a regafadientes, pero consciente de que no podia oponerse 2 los razonables deseos del Comandante Supremo, impuso severas resiricciones. = los privilegios diplomaticos, retuvo valiias ipleméticas y puso las embajadas bajo Vigilancia. Era muy dificil, sino, impo- sible, determinar el grado de medidas a adoptar con cada embajada, pues hasta la mas teal a los aliados podla albergar B Rosultabs tan raro de Dorset hast luchaban a su lado en su deseo de po- der regresar_ un dia al Continente, que ‘con los hombres del Nuevo’ Mundo, con sus extrafos hibites y costumbres, ia r- queza de su comida ¥ ropa, su dinero y suis ojos puestos en otros objetivos, Quiz a Churchill, con su sangre americana, le resultara mas fécil reconocerles como “pri ‘mos” y aceptar el paso inevitable dela preciada soberania briténica a unas manos Ge él no consideraba extranjeras en ab Realmente, si bien es elerto que Gran Bretaila habia admitide “un Caballo de Troya en su propia casa, no es menos cierto que las hordas de tropas que. sa lieron de él iban animadas de'las mejores Intenciogns, incluyendo el deseo muy na- tural de regresar a sus casas lo antes po sible. Todos y cada uno de los hombres hhabian sido bien aleccionados sobre 10 exagerado de las excentricidades del pue bio inglés e iban “armados” de su corres pondiente librito de bolsillo diseBado para ayudarles a evitar pisar demasiado los "Iar- 4805 dedos de los pies de los islenos”, ELI de enero de 1944 habia en Inglate ta tres cuartos de millén de miembros de Jas fuerzas americanas y ‘en,los cinco ‘meses que siguieron, este numero aumen 6 hasta mds de un’millén y medio. Tra jeron con ellos ‘una inmensa vatiedad de ‘ammamenio, municién y equipo, alimentos ¥ medios de transporte, a razon’ de 750.000 toneladas de suministros por mes. Todos ‘estos hombres y material tenfan que ser uestos al otro lado del Canal en los pun- tos que les fueran asignados.. Desde un principio habia quedado perfectamente en- tendido por Cossac* y sus auniliares ame- ricanos, ¥en las dltimas etapas de los pre- parativos estaba siendo constantemente Puesio de relieve por el general Montgo~ Imety, que seria desastroso permitir que las lineas de absstecimiento y comunicacion de los elércitos aliados se eruzaran, Los métodos de organizacién y administracin, asi como el equipo y absstecimiento, eran demasiado diferentes para que se pudieran mmezclar, El hecho de que dos grandes ejércitos ‘con todos sus servicios respectivos y me- dios de almacenamiento tuvieran si base fen Ja misma y superpoblada isla, estuvie- ran preparados para navegar el mismo dle ¥ para tomar parte en el misino asalto, ¥ que, ademés, tenian que ser mantenidos por separado, eres. problemas de la mis intrincada dificultad. Lot slmacenes en se guida se llenaron a tope, y los. distintos Suministros tuvieron que’ ser camtflados 16 4 Io largo de tes rutas que conducian a jag ireas de embarque, En su mayorta, 10s americanos ocupa ron a parte Oceidental_y. Merigional Gel inturGn costero, Sus eampamentos, ez dos de barracones y tiendas ce campos ‘que coloreaban los ‘condades de Corvall Devon y' Dorset, xe extendian hasta, muy al interior de la isla Cientos de prone. dades privadas, granjas ypucblos enteros iueron conficadoe” para” evar dient fades, incluso asl, apenas st resltaban suflcentes las reas’ de entrenamient it~ tensivo para el asalto. A las fucrass a0: ttansportadas_norteamericanas ies aban sido’ asignadas ‘ones de concentracicn aprovisionamiento en el Norosste Nor deste de Londres; a las tropas transporte. sen planeadores zonas interiores en €l Ossie: fa TOL Division entre Newbury ¥ Exeter; la 82 Division en l Este as fuereas inglesas y canadienses se concentraban en. el Sut, sableciendoss Principalmente sobre las Cosas, do: Harp Shire y" Sussex, y mientras tanto las Te- iones" de hombres y mujeres que se en- Tolaban para servir a los ercitos creck alarmantemente. Gordon Harrison recog en sus informes que 34.000, hombres. Sluyendo fee servicios temporaies avia- res de toda las Divisién Acorazaday fue- Ton mecesarios para establecer y mantener solamente las instalaciones de montaje de las fuereas de asalto por mat, y para. cs tablecer fos servielos necesarios para pre- Pararlas para el embarque, Més de 4500 Gocineros fueron. entrenados para eitas fuerzas.en los. tees primeros meses del ao, y'mds de 3.800 carmiones se encarga- ron’ del transporte de alimentos En otro aspecto, los generales al mando del asato luchaban por redueir el numero de vehiculos aun miéximo de 2.500" por divisign. en contra del minimo estimado de. 3.000, Era necosaro poner en prctiea ls pla- nes mis meticuloses. part asegurarse” de due esta enorme masa de hombres, vehico= tos y bareos legaria a lox puntos sslgna- ddos'a las horas fijadas y que todo lo que hnabcian Ge necesitar seguitia tras ellos en ln orden. adeeuado. El uitimo’ materal Hiegado seria cl primero. en salty por Io due las lineas Ge aprovisionamiento tenfan Ge ser organizadas de acuerdo con esta ile. “Al ‘mismo tempo, las concentracio- nes de bugues y' hombres tenlan que ser amuifladas' todo. Io" posible ala obser ie ot Sal toh Supreme Aled Come anders het ge hetaca aye Gel Comandante Supreme Aliado, NS EO vvacién del enemigo, y las innumerables actividades bélicas tenian que desarrolla Sse siempre de forma que dieran una falsa impresign de cudl iba a ser el objetivo. EI humo de muchas chimeneas se mani {estaba en gran cantided de campamentos sefuelo, en tanto que, por otro lado, las Salidas “de distraccién hacia el Norte, en el Canal, eran la constante preocupacién de las fuerzas areas y navales. Algunai secciones de un “"Mulberry” fueron hundi das en las proximidades de la costa de Dungeness, frente a las cosias de Burdeos, para desorientar al enemigo. Se levaron 2 cabo. extensas operaciones de_minado partiendo del Béltico Sur, entre Suecia y Dinamarea, y Megando hasta el Paso de Calais, asf como ataques aéreos contra Jos Submarinos alemanes que allan de las ostas de Noruega para alimentar los te- ‘mores del enemigo de que bien se podia esperar un asalfo en. aquel rea. Desde Milford Haven hasta Harwich los puertos del Sur de Inglaterra estaban atiborrados de barcos que esperaban el momento, de zarpar para la invasién, y esto condujo concentrar enormes cantidades de embar- eaciones de todo tipo en los puertos det BRITAIN Norte y Nordeste. El “aspecto” que ofre~ fa la isla podia inducir a pensar en un asalto contra cualquier punto. Por si esto fuera poco, los Tumores puesios en circu- lacién sutiimente entre los elementos de las fuerzas de resistencia desde Noruega hhssta Francia, pasando por Holanda, con tribufan a aumentar an més la confusién del enemigo, i Ee TEL intenso entrenamiento para el “Dia! se llevaban a cabo mediante operaciones miltiares reales perfectamente» aunadas, tierra, mar y aire, Bajo el fuego de co ura, las. brigadas, provistas de muni ign real eran desembarcadas en las cos- tas de Suffolk, Devon y Dorset, para que Jos miles de 'americanos, canadienses y britéices se entrenaran en la tareas que pronto tendrfan que desempetiar sot Costas francesas, y para que las tripula- Clones de las lanchas de desembareo apren- ieran a varar en las playas més escar- ppadas de Escocia, los grupos de ‘coman- dos culminaban Ta puesta a punto de sit fentrenariiento, casi todos ellos con Ia ex: periencia de haber sido herides en un sin- hiimero de_asaltos. En el mes de septiembre de 1943, el Cambie fanisicons] sis O1V Z eer Se eri Las tropas de asalto britanicas se entrenan para el momento crucial teniente coronel Pau! Thompson, del ejét- ito de los Estados Unidos, habia esta- blecido un’ érea de entrenamiento en la arenosa playa existente entre los cabos de Morte y Baggy, en la costa Norte de De- von, y muchos cientor de arfericanos de- ben sus vidae a su habilidad para apcen- er y ensefiar y a su capacidad para ima- inar casi cualguier contingencia posible. Desde enero hasta mayo de 1944, el te niente coronel Thompson hizo pasar a to- dos los regimientos de las 29 y 4 Divi- Siones americanas, al 16° Regimicato de Infanteria de la I Division, ya parte de la 101 Divisién Aerotransportada por ex- periencias muy préximas @ la realidad de a guerra El alambre espinoso serpenteaba por a arenosa playa; minas y bombas explota- ban en hegras y densas humaredas mez- cladas con sus lanchas de desembarco acompafiados por la violenta musica de guerra. El auténtico estrépito de la batalla ‘estaba alli, peto el actor principal ‘no asis- tia a los ensayos. Los hombres no queda- bban ahogados en su propia sangre, salpi- ccados por las entratas, sangre y sesos de Sus compafieros ni habla fragmentos de extremidades volando por efecto de las ex- plosiones de las bombas como si el mundo se hubiera convertido repentinamente en 8 escenario de algin odioso fantasma, Tam- poco el alambre espinoso quedaba sem- brado de despojos de carne humana. Era excitante; era lo mejor que se pudo hhaber ingeniado, pero faltaba la tensién indescriptible dei qué ocurrirfa cuando, se dojaran caer las tampas de las lanchas de desembarco sobre el escenario real del asalto. Sélo el “Dia-D” podia mostrar cudl ra Ia realidad, EI 26 de abril, las fuerzas de invasiGn fueron finalmente confinadas en sus res- pectivas areas de embarque, Dos dias después de esta confinacién twvo lugar la peor tragedia de todo. el periodo de pricticas, que recayé sobre Embarsaciones. de infanteria componentes e Ta fuerza U americana, que hacia ejer- ficios de pricticas en el Canal en uno de los dos ditimos ensayos de asalto, bajo el nombre clave de “Tiger” y “Fabius”. Dos flotillas de lanchas torpederas ale manas cayeron sobre el escenario de ticas para hundir dos unidades de di fembarso de carros de combate y causar Series daflos a una tercera, Se sabe que 749. hombres, en su mayoria mecinicos, perdieron sus vidas. . Quits ningun otro incidente reflej6 con tanta crudeza la falta de embareaciones de asalto, pues el Comandante Supremo comusicé. al Estado Mayor Combinado que la pérdida de estas unidades habia Feducido Ia reserva “a nada” Fl problema del “Dia-D" Jo constitula 1 embarque de 185.000 hombres y 20.000 Vehiculos en la fase inicial del asalto y, a partir de entonces, el mantenimiento de Un flujo constante de hombres y material a las playas asaltadas, Estos serfan trans- portados en 4.200 buques de desembarco, ‘poyados por 1.200 mereantes ¥ bares au- xillares, y'por 1.200 buques de guerra, en- te los’ que se contaban 7 acorazados ¥ 23 cruceros. A la cola de esta impresio- ‘ante armada irian todas las extrabas for- ‘mas flotantes de hormigon y acero que cconstitufaa los. “Mulberries™ arrastrados por una flota de 100 remolcadores y ba cazas. Inmediatamente se establecerian e0 las playas las. orgat ae recibrlos y se inicara a compl ea de fijarlos en sus posiciones exactas. Hombres rana y mecénicos en general, tra- bajando bajo el agua, se encargarian de quitar obstculos de los fonds y limpiar- los de minas. En las horas de oscuridad que prece den al alba, la vanguardia aerotransports da, formada por una fuerza de 20.000 hom- bres, seria llevada en 1,087 aviones de transporte y planeadores hhasta sus puntos de descenso tras las playas, Diez mil avio- nes cooperarfan en el desembarco con 1a inmensa potencia de fuego naval forma da por las baterias de cohetes y cafiones Bofors de apoyo a las lanchas de desem- bbarco y los caflones de los cartos de com- ‘bate disparando desde Jas barcazas que ansportaban ada antes de llegar ala playa, EI plan “Neptuno”, que incluia todos y cada una de las partes del asalto, excepto Jas funciones encomendadas a la aviaciéa, se edité en un libro que, con pdginas ta ‘mafio folio, tenia un grueso de siete cen- timetros "medio, EL 26 de abril, el almirante Sir Bertram Ramsey, comandante en jefe de las fuerzas navales, se traslad6 a. su cuartel general avanzando de Southwick House, en Port- Smouth, y las cinco divisiones selecciona- das para efectuar el asalto sobre las cinco playas més importantes de Normandia se trasladaron a sus Areas de embarque con todas sus tropas especiales de asalto, ma- terial blindado y equipo auxilar Cada fuerza asaltante portaba Ja letra inicial del nombre clave dado a Ia. playa que iba a asaltar. La fuerza Occidental, portadora de la letra U de “Utah”, esta ba constituida por: la 4 Divisién de In- fanterla de los’ Estados Unidos del. VII Cuerpo “del Primer Ejército, encabezada por el 8 Regimiento, concentrado en Tor- bay, Brixham, Dartmouth y Salcombe, y asaltaria la peninsula de Cherburgo al Nor- ‘orste del rio Vire, formando el flanco de- echo mas extremo. La fuerza O de “Omaha”: 1 Divisién de Infanteria del V Cuerpo del Primer Ejéscito de los Es tados Unidos, encabezada por el 16 Re- rT) simiento, se hallaba concentrada en Wey mouth, Portland y Poole. Seguiria la fuer- za B: 29 Divisién de Infanteria de los Estados Unidos, precedida por el 116 Re- gimiento y dos batallones de Rangers ame- icanos a su derecha, que asaltarian la fada a la derecha de la 1 Divi- Sidn; ‘estaba concentrada esta fuerza en Plymouth, Falmouth, Helfor River y For wey. Tras ellos iran las divisiones de fuerzo, concentradas en Ios puertos del Canal de’ Bristol. Durante el asalto, el Primer Ejército ino seria’ mandado por el ge- Bradley, hasta la Hegada del Ejercito mandado por el teniente general George S. Patton, momento éste én el que Bradley pasaria a asumir el man~ do del 12 Grupo de Ejército de los Esta- des. Unidos. Ta fuerza del Este, designada por la le EI Dia estaba ya préximo. de “Gold”, encabezada por la 50 Division del XXX Cuerpo del. Segundo Eféreito. britinico, con el Grupo 47 de Comandos fortaleciendo su flanco dere- cho, asaltaria Arromanches, al Este de Port en Bessin, y estaba concentr Southampton. La fuerza J de “Juno entrada en Southampton, Solent y’ Spit- hhead, estaba encaberada por la 3 Division ccanaiense del I Cuerpo del Segundo Ejér- tito britanico, y asaltaria sobre ambas mir- genes del rfo Seulles entre la Riviere y Courseulles sur Mer. La fuerza S de “Sword”, concentrada en Portsmouth, Newhaven y Soreham, irfa encebezada por la 3 DivisiOn de Infanteria del T Cuerpo del Segundo Ejército britiico que, con la 1 y 4 Brigadas SS a la derecha, y el 4 Grupo de Comandos a la izquierda, sal taria sobre las playas de Douvres y Ouis- treham. La sigulente, la fuerza L fuida por Ia 7. Divisién Aco XXX Cuerpo, estaba concentrada en Har wich y Nore e irfa a continuaciin de la 50. Divisidn, Lar divisiones de refverzo fstaban concentradas en los puertos del Tamess Los earros con flagelos giratorios de ¢: dena para hacer estallar las minas.ente ttadas, y los vehiculos blindados especia- Jes de ia 79 Division Acorazada del a neral Hobart estarfan al servicio de los bri inicos y eanadienses, pero fueron rehusa ddos por el general Bradley. Los an fibios DD apoyarian todo el ssalto. El Segundo Ejército briténico estaba al general Miles) Demp- mer Ejercito canadiense, man- el tenlente general Crerar. 2 Grupo de Ejército jo mandaria el ge eral Sir Bernard Montgomery, dante de las fuerzas terrestres para el asalto y batalla de Normandia, recayendo en 4l inismo el mando de todos los eiér ites allados. Asi pues, el 26 de abril se podia sen- tir en el ultimo rincén de las Islas Bri tnicas el tordo retumbar de la lancha en su ajetreo inicial. To hhabian sido fijados ni el “Dia discusiones sobre horarios, mareas, fases de la luna, incluso condiciones de luz diurna u oscutidad, no habian concluido todavia. Sin embargo, nadie dudaba, a pesar de lo poco que se sabia, que se acereaba la hora, que Ia espera no podia prolongarse mucho més. “Antes 0 después", habla dicho el ge neral Wavell, “legard el momento ea que todo falano’'o mengano tendré que dirk sirse derechito hacia el frente La hora estaba préxima, Los jefes de las fuerzas aéreas brit cas y americanas habrian disentido de punto de vista de Wavell, Estaban c: vencidos de que ganarian solos, sin ayuda de las fuerzas terrestres o navales, Polencial aéreo antes del Dia-D En el verano de 1943 estaba fuera de toda duda la importancia decisiva que el po derio aéreo tenia en relacidn con el éxito 0 fracaso de la Operacion “Overlord”. La fofensiva combinada de bombardeo, au- torizada en Casablanca en el mes de ene To y encargada de destruir Ia economia del ‘enemigo y de minar la moral del pue- blo ‘alemdn, "no habla producido, a pri- ‘mera vista, unos resultados plenamente Satisfactorios. En el mes de julio, Cossac hacia publica su intranguilidad: “La caracteristica més significativa de Jas fuerzas aéreas alemanas en Europa Oc: cidental es el constante crecimiento de fu fuerza de caza, ja cual, a menos que Se pueda controlar y reducir, puede al ‘canzar proporciones tan formidables como para hacer fracasar un asalto anfibio. Por encima de todo, se impone, por tanto, una Feduccicn general del poderio de caza ale: imdn desde ahora hasta el momento de ffectuar un desembarco en el Continen- fe... Esta condicion, con preferencia a cuaiquier otra, dictaminard si se puede o fo lanzar un ataque anfibio con garantias de éxito. en. una fecha determinada.” ‘Un mes antes se habia comentado a nivel superior que mientras la fuerza de fara del enemigo no fuera desarticulada “podria resultar literalmente imposible lle- var a cabo la destruccién planeada”. Fue claborado un nuevo plan, la Operacién “Pointblank”, por la que sé concedia prio- ridad a la reduccidn del poderio de caza falemén, mientras que las! operaciones de bombardeo masivo pasaban a segundo tér- Estas conclusiones, con sus notas de pe- simismo, no eran -compartidas por los je- fes de {as operaciones de bombardeo, y fran eco de un nuevo problema. de ‘in- mmensasignificacién, El potencial aéreo, ¥ particularmente el de bombardeo, ‘habia w introducido una nueva dimensi6n en Ia ac- tividad belica. A’ pesar de los resultados, Indefinidos en el mejor de los casos, ¥ del constante aumento de Ia eaza enemi- fg, lot comandantes de las Fueras, Aéreas Estratégicas Aliadas hablan llegado a la conelusién de que controlaban el instri- mento decisive; de que podrian alcanzar Ia victoria por st solos. El general Spaatz, que mandaba Ja United States Strategic ‘Ait Force (USSTAF: Fuerza Aérea Ex: tratégiea de los Estados Unidos), ereia simplemente que la Operacién “Overlord” ‘era absolutamente ineccesaria. El mariscal Gel Aire, Sir Arthur Harris, su equivalen- te en las Fuerzas Aéreas briténicas, peo- saba igual que él, El general Arnold, re- presentante del ama aérea estadouniden- Se ante los fefes del Estado Mayor Con- junto, habia Tlegado a una conclusiGn si- Inilar, Ninguno de estos altos jefes se opo- fan a Ia ereacién de “Overlord” ni se sentia molesto por la cooperacién que se exigla de sus fuerzas, Simplemente crefan {que si continuaba con su estrategia de bombardeo se podia llegar a los mismos resultados. La Alemania nazi estaba siendo destrui- da en Ia retaguardia a espaldas de sus efétcitos. La vasta concentracién de in- Gustria pesada establecida en los valles del Ruhr y el Sear: carbén, petréleo, com- bustible sintétieo, redamientos, carreteras, ferrocarriles, ciudades y_ aldeas, estaba siendo constantemente reducida a cenizas ¥ escombros. Los jefes de bombardeo es- taban siempre de acuerdo con su misién, aunque no del todo en cuanto a la elec ign de objetivos, El general Spaatz, por tiemplo, opinaba que el petréleo era el elemento esencial de que depende una na- ign moderna que se encuentra en gue- fra. Otro decia que son los rodamientos, ‘otros las comunicaciones y la moral del pueblo, etc. Estas creencias hacin que los coman- dantes de las fuerzas de bombardeo es- {ratégico ‘menospreciaran las necesidades tdcticas de los eféreitos. Estratégicamente, decian, es el bombardero el que esti ga- ‘nando’ la guerra. Sacar al bombardero de Su misign estratégica era dar muestras de poca visida y de estar anticuado. Los fjéreitos alemanes en el campo de batalla, ‘con todo lo inmentamente poderosos que eran, no podian hacer nada, sin embarD, para evitar 1a destruccién progresiva de su ferritorio patrio y del pueblo, cuya defen- si era su misiOn y propésito nimero uno. Mientras tanto, en las esferas més ele- vadas, habla qugurios de naturaleza muy seria. A principios de 194, la observacién fotogrifiea aérea yal espionaje habian presentado evidencias del" progreso del ‘nemigo en el desarrollo y produccién de cohetes y aviones no trpulados capaces de transportar cabezas de un alto poder explosive a distancias superiores a los 200 Kilémetros. Tales armas podrian llegar a ser devastadoras en alto grado y supusie ron para los aliados un nuevo’ problema atémico engendré e] temor de que el ene~ migo estuviera logrando grandes. resulta- dos en este campo. ‘La amenaza era nueva y debla ser cor siderada con toda urgencia si se queiia salir airoso en una lucha hasta el fin con- {aun enemigo que, por su parte, no se detendria ante nada. Nunca fue ian ne feesaria Ja luz de la razén_ para la huma~ nidad; pocas veces se ha evidenciado Ei mando de bombardeo, consciente de su fuerza, acept6 una misién urgente para Sumarse a la destruccion de las zonas de Tanzamiento de cohetes y “bombas volan- es", 7 117 de. agosto el mariscal Ha: rris iniciS el ataque con S71 bombarde- Tos pesados sobre PeenemUnds, base ene- ‘miga de. producein de cohetes. Por fin, obligados por los bombarderos, los ex: pertos en esta materia, dirigidos por el Domberger, se trasladaron a “face enclavadas'en las profundidades de las montafias Harz, donde continua fon su produccidn, aunque a escala- mis edueida; mientras las. plataformas. para fl lanzamiento de sus aviones no tripula dos. proliferaban cada ver mis, exigiendo Vigilancia yataques desde el aire con- "A pesor de los éxitos, ya hacia finales del mismo ‘mes de marzo de 1944, pare~ la que los aliados no tendrfan més re- medio que enfrentarse a una terrible ca Tenjente. general Frederick Morgan (COS- SAC: Tele de Estado Mayor Gel Comandan- {2 Sipremo Alado). rere contra el tiempo. Fug, por este pe todo cuando se supo que el enemigo ha- bia improvisado una forma de enfrenta- miento modificado para el lanzamiento de Sus nuevas armas, muy facil de ocultar. Se sospechaba que existian muchos de es tos emplazamientos on el Paso de Calais y la peninsula de Cherburgo; pero. las Constantes misiones de todo tipo, enco- ‘meadadas a las fuerzas aéreas aliadas, se- ‘ain se acercaba Ja hora de poner en mar- cha Ia operacign “Overlord”, hacian difteil mantener el ataque continuado y de ver- Gadera envergadura ‘Los jefes del ejército no se_sintieron inciinados en ningun. momento a. sube mar la gravedad de la amenaza, y api ipios de diciembre, Cossac presents una fvaluscién del problema. La decisién in- ediata fue “dejar Jas cosas como esta- ban"; pero no fue hasta el 28 de marzo Cuando’ Eisenhower, emergiendo, de “un tar de dificultades’y- problemas", comu nicara que el ataque con “armas secrets” ‘ho “impediria que el asalto se lanzara des- de los lugares desde un principio planea~ dos, ¥ el probable aumento de bajas.n0 hacia necesario trasladar a las fuerzas asal- tantes al Oeste de Southampton”. El problema que suponia cambiar los puntos de lanzamiento del asalto de una parte a otra de la costa era mucho més grave que la amenaza misma de las VI y las V2 eayendo sobre el area de Londres ¥ los puertos de la cosia Sur. Tenian que ceptar el riesgo de una interferencia ma- Siva enemiga por este sistema La sctit- 2 tud de Jos “Bombers Barons” hizo ine- vitable la aparicién de una seria crisis de mando a raiz del nombramiento de ‘Comandante Supremo para “Overlord”. El ‘general Eisenhower se'dio buena priss en sefalar que, “el arma aérea estratégica es cl dinico medio a disposicién del Coman- dante Suptemo capaz de influir en el cur- so general de la accién, particularmente durante la fase de asalto” inguin comandante supremo que se pre~ podlia haber aceptado ta actitud de Tos fefes de la fuerza aren estratégica, y renunciado a su detecho al mando, Sin el mando de las fuerzas aéreas en sus ‘manos, el Comandante Supremo quedaria redueido @ un cero ala izquierda, a un hombre que slo tendria que limitarse a pulsar un botén, a sentarse y a esperat, Seguramente semanas e incluso meses, sin esperanzas de influir en absoluto en el desarrollo de la batalla. En esta pugna, la ‘manifestacién que Eisenhower hiciera a Churchill el dia 3 de marzo. de que él “simplemente tendrfa que ise 2. casa” ¥ su subsiguiente informe a Washington fe- chado el 22 de marzo de que “si el sun to no quedaba arreglado inmediatamente, solictaré ser relevado de este mando” carecla de toda huella de petulancia EL hecho era que el Comandante Su- remo, en su lucha eon los jefes de la fuerza aérea estratégiea en 1944.9, tam bign, en gran parte, con el primer minis- tio briténico y los jefes de estado. ma yor, insistia sobre la innegable evidencia de que las fuerzas de tierra, mar y aire fenfan que convertirse en los pilares de ‘un arma tniea. Un Comandante Supremo tena que mandar a las tres, y al confor ‘marse con ello, cada uno de los tres s2r¥ ios tenia que perder parte de su identi- dad independiente, Realmente las demandes de “Overlord” y *Pointblank” ofensiva combinada de bombardeo, no eran incompatibles. El Co: mandante Supremo habia dicho bien claro ‘que al pretender el mando de las fuerzas ‘reas no tenfa la mis minima intencién de interferirse, por ejemplo, en ef Mando Costero, Estaba de acuerdo en lo concer. niente a Ios. objetivos estratégicos perse- uidos por los jefes de bombardeo, pero exigta ef derecho a poder ejercer una st toridad que respaldara sus puntos de vis- ta en todos los asuntos de las fuerzas a¢ reas que estuvieran directamente relacio- nadas con “Overlord”, y controlar In ope- 5 Se semido foroo cetaoes de tas tures ad oStmdea eS % racién, al menos, durante as fases de asaito, y por el momento con toda urgen Gia duiante los limos noventa, dis. or colncidncia ene Tos numeroacs y confusos_argumentos que tenlan Tugar ea lseno del mando, aparecié uno como Ia mejor forma de servir a “Overlord” des- de el aire. El ayudante. del’ Comandante Sapremo, ‘mariseal del Aire sit Arthur ‘Tedder, se convirtio en lider y exponente Principal de lo que se conocta como "Plan de Transportes" frente al general Saat, portawoz principal del “Plan del Peroleo™ {as ‘diseusiones, crudas en algunos mo: mentos, levaben consigo tambien implica- Clones politeas, ¥-contimvaron dentro de tina stmdsfera de “tensa ansiedad” duran tGlos meses de febrero, margo y parte de “Todas estas diicutades se sesolvieron @ rmediados de abril, en gran_parte, gracias {ios esfuereos de’ dos de los més exper. ios aviadores del mundo, poseedores, am: bos de notable caricter ’competencia mariscal del Aire sit Charles Portal, mien bro de la jefatara del Estado Mayon, 9 Tedder, ‘ayudante’ del Comandante. Sit EL “Plan de Transportes” tenia como objetivo la desarticulaeion de las comuni. fsciones del encmiga, la destrucein de ferrocartles, locomotores, plantas de repa: racion y manteaimiento, carretera ypust= tes yevitar que Hegaran al campo" de be {alla las roservas del enemiga, Estoy des de el punto de vista del general Eisen- how, era "la mayor contribucién que po- Jinaginarse™ para el éxito do “Over= ry ¥ Tedder cra su valloso anifice Una idea oe tos sentimientos,generados por este esumto. puede darnosla una ob Servacién ‘hecha por el general Spaate al Beneral Atmold: "el plan AEAF (ran de {Transportes seré eohazado or el mismo Tedder, evitando asi males mayores™ El punto crucial del. tema estaba ui zen el uso de la aviacign como arma Acca independiente, au ‘empleo, come xpuso Ehrman, "en ot desarrofio de otras operaciones". Mientras se soguia debatienda_ acslora damente argumentos y contra argumenton durante’ todo el-mes de. marzo, ambos planes estaban virtualmente ‘en marcha. ‘disetada “como, una pert cién de apoyo a. “Overlord” Mevaba. ya fueve™ meses” completos "en _accién, El “Plan de ‘Transportes’ de ‘Tedder levaba operado parclalmente desde comienzos de minguno de fos dos planes era, por completamente especulatve, EI “pian de Transportes” otigial, pues: Io to en marcha en enero por el Cuartel Ge- feral de la -Fuera Aérea Expedicionaria ‘Aliada estaba basido en un andlisis del ‘profesor Zuckrman. Exigla el ataque inin- errumpido durante 90 dias contra 72 ob- jetivos cvidadosamente seleccionados, 39 fen Alemania y 33 en Francia y Béigica. El plan, constantemente recortado en sus ‘objetivos, sujeto a presiones y permutacio- nes interminables por parte de las autori- dades aéreas, civiles y_ militares, operaba Sobre bases limitadas mientras se debatfan los temas acaloradamente. Los puntos de vista estratégicos expresades por el general Spaatz, el mariscal Harris y sus partida- vos, eran que resultarfa quijotesco y total: mente ertoneo sustraer fuerzas de ia ofen- Siva de bombardeo en un momento en ue ésta estaba empezando a tener yran- Ses efectos; yy segundo, que los ferroca- friles eran biancos notoriamente dificiles, ¥ que no se conseguiria dismi for: mma efectiva la capacidad de, transporte del ‘enemigo a tiempo para el “Diol ‘Una evaluacién de los primeros resulta dos, llevaba a cabo por el servicio de in- teligencia aéteo,. SHAEF G2? y el Cuar- tel General del 21 Grupo de Ejército, se. alé el fallo casi total del esfuerzn rea Tizado. Ya en una fecha tan avanzada co- ‘mo era el 9 de mayo, el 21 Grupo de Ejér- Gito, al que mis directamente concernian Jos resultados finales, se refirid al “Plan de Transportes" diciendo que lo tinico ‘gue habia conseguido era “eplicar algunos MMfilerazot a las comunicaciones por ferr0- ‘carr. Se mostré abiertamente despecti- vo respecto al plan, ‘Jamis se ha hecho tan a la ligera una cevaluacion de tal importancia, pues lo cler- fo es que las comunicaciones cel enemixo se encontraban al borde del colapso. La ‘estimacién se habla basado simplemente en el niimero de trenes y locomotoras des- fruidos, cuando, en realidad, centenares de estas ultimas, fisicamente “en existencia", estaban a punto de quedar incapacitedas ara su Uso, ¥ las plantas de reparacion y mmaatenimiento habian sufrido tal. mart Teo’ de bombas que les resultaria impos ble dar entrada 2 la mayoria de los cas- ‘gados trenes que habia en ciceulacion. ‘Sin embargo, en su lucha en pro del “plan de Transportes”, la mayorfa de los hechos parecan volverse en contra de Tedder. El se mantuyo firme como una roca, convencide de lo acertado de su punto de vista y de que ninguna otra cosa odia servir meior de ayuda ditecta a la Operacién “Overlord” ‘Ninguna de las dificultades habia esca- pado'@ Tedder, Incluso estaba convenci- do de que si el tréfico enemigo por fe- ‘rocarril podia quedar reducido en un 10 por elento para el “Diz-D”, vallan la pena fodos los esfuerz0s que se realizaran’ por conseguitlo. Aél y al Comandante Supre- ‘mo no les cabla ninguna duda de que s6lo ‘area offe- “Overlord”. “Todas las polémicas, acompafadas de cambios constantes de objetivos, y la in- lusién de carreteras y_puentes, ‘continua- Fon casi hasta la vispera del Dia-D; como también continuaron los. informes Gespectivos sobre sus efectos, hechos por Tos servicios de inteligencia, quienes. afna~ jan que se estaba cteando en el pueblo francés una atmdsfera de verdadero odio ‘contra Jos allados. Desuraciadamente para ellos, estaban equivocades en ambas apre- En medio de todas las discusiones._y dgsacuerdos en el sen del mando. esr {lgico y Wetico, las fuerzas aéreas aliadas ‘cumplieron su gran variedad de cometidos Y prosiguieron su ofensiva con vigor mien tras se planeaban y se llevaban & cabo: ns entrenamientos para. transportar simul nneamente tres divisiones erotranspor ads Sobre Normandia. Incluso el general Spaatz Sigui6 adelante con el desmantelamiento Ge sus objetivos: las reservas de combus- tible del enemigo; y uno no puede por ‘menos de sentitse. inclinado a presuntar- se el porgué de todo el alboroto.levan- tage. En marzo tuvo lugar otra crisis de man: do de menor importancia al establecer e! general Leigh-Mallory un euartel_ general avanzado de la AEAF bajo el mando de! mariscal del Aire Sir Arthur Conygham para operar en apoyo directo de las fuer- Zar terrestres, Las objecciones de. los je- {es de bomardeo a este nombramiento es posible que no fueran més que un ulti. mo eoletazo de sus prejuicios. A pesar de todo, la operacién “Pointblank” llevaba ya fen marcha diez meses completos cuando Hiegd la vispera del Dia-D. Hasta fina Jes de marzo, con la ofensiva de bombar: deo combinado, los objetivos fueron 1) La reduccién de la fuerza aérea ale- 2) La reduccién general del potencial bélico aleman, 3). EL debilitamiento de la Yoluntad del pueblo alemén, En sus dltimas fases, las. misiones de “Overlors™ y de. la operacién de desem: barca “Neptuno”, obtuvieron prioridad con einco tareas principales: 1) Aleanzar y mantener una superiori- dag aérea de forma tal que la fuerza aérea u alemana se viera imposibilitada para im- pedir de ‘manera efectiva las operaciones Bada,” 2) Proporcionar un continue reconoci- miento de lz. dispesicién y movimlentos de los ejércitos enemigos. 3) _Interrumpir las comunicaciones ene- ‘migas, abortando asl toda posibilidad de liegada de refuerzs. 4) Efectuar ataques contra el poderfo naval alemén, 9) Proporcionar transporte adreo de tropas. En la fase de asaito, el plan se designé 1) Para proteger a las fuerzas asaltan- tes, en su travesia del Canal, del ataque ‘aéreo enemigo y ayudar a las fuerzas na- vales, en su proteccién a las fueraas de desembarco, a defenderse de los ataques nnavales alemanes. 2) Para preparar el camino del asalto neutralizando Ia defensa en las playas, 3) Para proteger las playas de_desem- bbarco y las concentraciones de barcos. 4) Para dislocar las comunicaciones ¥ el control de movimientos del encmigo di- ante el asalto, ‘Adems de todas estas tareas se leva ban a cabo ataques constantes. sobre los lugares de lanzamiento de bombas volan- tes y bases de cohetes, para anular la ame hnaza que suponian éstos para las ronas de Feunion en el Canal, las enormes cant dades de buques y todas las demds ope Taciones, que se cncoatraban dentro de Para cumplir todos estos cometidas, el mariscal del Aire Leigh-Mallory dispuso de un niimero indeterminado de los 3677 aviones dela 9» Fuerza Aérea de. los EE. UU. y la 2* Fuerza Aérea Téctica de la RAF. De éstos, 3.011 eran bombarde os imedios y ligeros, cazas y caza-bom barderos, y el resto de teconiocimiento.¥ de observacién ‘artillera, Entre el 9 de febrero y el Die, es- tas fuerzas, ayudadas por los bombarderos pesados de la Ofensiva de Bombardero Combinada, atacaron ochenta objetivos fe- roviarios y carreteras, con 21.949. avio rnes que arrojaron 76200. toneladas de bombas, Cincuenta y un objetivos fueron desiruidos, 25 sufrieron serios dafos, y los 4 ‘restantes, daflos de_poca’ importancia, EL 6 de marzo, ef Mando de Bombardeo efectué el primer ataque a gran. escala sobre Trappes, a unos treinta’ kilémetros al Norte de Paris, obteniendo 190 impace tos directos Cuando legs el DiaD, el trifico ferroviario comprendido en ‘una 2B distancia de 240 kildmetros del campo de batalls habia quedado inutilizado, por 10 menos, en un 75 por ciento y todo el si tema de ferrocarriles del Noroeste de EU- opa habia sido dislocado. La fotografia area, o incluso la observacidn visual del suelo no consiguieron revelar de forma exacta Ja cantidad de material adn “en ‘A principios de mayo las fuerzas aéreas teticas iniciaron un asalto en toda regia sobre trenes, lineas de fecrocarril,carrete Fas y puentes sobre el Sena, al Sur de Paris, Se Hlevaron a cabo intensos atagques sobre NantesGassicourt, Liége, Ghent, Mulhcuse, Rheims, Troyes y Charleroi. La forma en que se efectus el bombardeo po- dia haber sido planeada tanto para aislar el Paso de Calais come Normandia y no mostraba cual era el. érea_prevista para realizar el asalto aliado. Sustancialmente, Jos ateques a los puentes sobre el rio Loi* 1a no empezaron hasta el mismo Dia-D, ia ser de utilidad a lor mismos En todo caso, fueron destruidos todos fos puentes que hubieran podido set uillizados ‘en el frente por los. alemanes Los ataques a instalaciones de radar, te. legrafit, radio y estaciones de ayuda a la navegscién patalizaron los sistemas de se= flales del enemigo, © hicieron virtualmen- te imposible el reconocimiento séreo y ma- ritimo, Un total de 49 baterias costeras que cubrian los accesos por mar fue ata- cado también con bastante éxito, yy mien tras, bos ininterrumpidos ataques “contra la industria alemana haban red produccién en un 60 por ciento. Se ave Bus que mds de 5.000 aviones’ enemigos hhabjan sido destruidos en combate entre mediados de noviembre y el Dia-D. Estos hechos, combinados eon la constanis des- truccien de aerédromos y las pérdidas de pilotos entrenados que tuvo el enemigos Impidieron de forma efectiva. Ia interfe: reneia area enemiga, ‘Una consecuencia importante de la ofen~ siva contra los ferrocarriles fue que 18,000 hombres de la “Organizacién Todt” fue- ron relirados urgentemente de sus labores de fortficacién de la “Muralla del At- ldntico” para dedicarios a las tareas, mis turgentes, de reparar los datos ferrovi En las sitimas semanas que precedieron al Dia-D, las tropas enemigas soportaron, casi desamparadss, las bobs aliadas que sobre ellas dia y noche Esta ha sido una bieve ojeada a la con- tribucién de la fuerza aérea en apoyo di recto de los desembarcos en Normandia. Fue suficiente, 3 z E g 3 § é Q # a e a Los ulindos La presentacién final de Jos planes com- binados para el Dia-D, tuvo lugar bajo la supervision de SHABF en una conte eneia celebrada en St. Paul's School el 15 de mayo ante una distinguida concu rrencia, que incluie al monarca briténico, fl primer ministro, el mariscal de campo Smuts, jefes del alto estado mayor, el Comandante Supremo y jefes de los wes cjércitos. El plan, en su comfiguracisn final, per- tenecia al general sit Bernard Montgome- ry, comandante en jefe de las fuerzas te- rrestres; al almirante sir Bertran Ramsey, comandante en jefe de al Fuerza Naval Expedicionaria Aliada, yal mariscal del Aire sir Trafford Leigh-Mallory, coman- ante en jefe de la Fuerza Aérea Expedi- Gionaria Aliada. Durante cinco meses, los uarteles generales de los tres se hablan formado tomando como punto de partida las sélidas bases establecidas por "Coss ¥ su estado mayor allado, El trabajo final Nevaba muchas “firmas” y su puesta a unto se debié a la constante plani ida del Cuartel General de Operaciones Combinadas y Navales ya los jefes ori- ‘Ginales de Ia operacién combinada. ‘Cuando Mlegd el 15 de mayo, el plan habia sido extendido tambien hacia el Oes- te desde Ia desembocadura del rfo Vice hhasta las playas de la peninsula de Co- tentin y, hacia el Este, hasta el Orne. Las tres divisiones de asalto se habian conver- tido en cinco, suplementadas por 14 re- imientos de ‘carros de combate, coman- dos y servicios especiales. Las tropas aero- transportadas habjan aumentado de dos tercios de una divisién a tres divisiones. La participacién naval habia aumentado en proporcién similar, Sin embargo, el plan permanecta fundamentalmente como’ 10 0 cre6 “Cossac”. Suyo fue.el milagro. Se habia visto obligsdo a construir con som- bras solamente, ‘ejiendo redes invisibles y ayudado tan s6lo por su impetu y su fe. Inmediatamente después del nombramie! to del, Comandante Supremo, y su infa gable “Comandante de las Fuoreas Terres tres", las sombras se convirtieron en he- cchos ‘tangibles. Los hombres y material b& Tico que, en inmensas cantidades, habia estado solicitande “Cossac” durante me- 8, careciendo siempre de Ja necesaria “autoridad”, empezaron répidamente a lle- nar campamentos, campos de entrenamiea- toy puertos. Ya’ mucho antes del 15 de mayo, habria sido casi imposible encon- ‘rar tun sitio para meter una canoa en cualquier punto de las costas britinicas. Embarcaciones de todo tipo, destinadas a Ja invasi6n abarrotaban las “desembocadu- ras del Humber, Clyde y Belfast. Los bu- ques destinados a formar parte de los con Yoyes que habian de zarpar después del Dia-D ‘estaban anclados ‘en los. puertos ‘escoceses. Los que sostenian el comercio, sin el cual la isla no podria. sobrevivir, entraban y salfan por el estuario del Té: ‘mesis. Incluso un enemigo que hubiera po- dido observar desde el aire no habria s2- bido decir dénde empezaba y d6nde ter- minaba aquel enorme einturén; falsas lan- chas de desembarco estdban ancladas en Dover y el Nore. Fuera de las costas de Dungerness y Selsey, grandes cantidades de unidades “Phoenix” y “Whale”, “Rom- bardons” y “Beetles” J todas lad prof Y, Peculiares secciones de los “Mulbe- yr femergian de dirsenas y diques se- cos a orillas del Témesis, dando la impre sign, al menos a los ojos del teniente.g- neral Walter Bedell Smith, jefe del Esta- do Mayor a las érdenes del Comandante ‘Suprema, ‘'de edificios de seis pisos vol cados sobre sus costados". Sin embargo, hhabla una desesperante escasez de remol ceadores y Janchas de desembarco. El estudio “Q”, presentado por el de- partamento del Comisario General Militar, fra una obra maestra de detalle adminis trative, que cubria todas las necesidades de los ‘comandantes no s6lo para. el Dia-D, sino para. mucho mis adelante. El éxito dependeria del trasiego constante y ordenado de hombres, maquinas y mu- hiciones, Mucho de este éxito estribaria fen los “Mulberries". El punto de partida de Ja operacién, la- mado “Dia-Y", era el primero de junio. EL Dia-D vendria a continuacién, a la primera oportunidad. El momento mis pr6- Ximo posible era el “Diz” mis 4. Las Condiciones esenciales para el asalto ha- bilan sido acordadas el primero de mayo por el Comandante Supremo y el almiran fe sir Bertran Ramsey. Las intensas opera- iones de minado por parte del enemigo, lunidas ‘a la gran eantidad de obstéculos plantados sobre las playas y aguas adentro, exigian que el desembaico se realizase cuando Ia marea estuviera subiendo, pero asi inmediatamente después de que’ co- ‘menzara a subir, y a la luz del dia to ‘mis cerca que fuera posible del alba. Por Ia noche era de desear que hubiera luna lena. Estas consideraciones fijaban los dias 5, 6 y 7 como fechas posibles. Tanto el 5 como el 6 eran buenos; el 7, ya no tanto. Desputs, ya no se presentaria otra ‘oportunidad hasta el 19 de junio, y sin Tana, ‘La posibilidad de un retraso forz0so de das sus horribles con- dos semanas, con secuencias, habia sido considerada ya has ta su ultimo detalle. Representaba Ia de- tencién de una avalancha de hombres ¥ suministros con todo su equipo ya a boi So y_la mitad de cellos, en el mar, Un milldn mis de hombres, material blinda- do, artilleria y un milldn de toneladas de combustible en Jos oleoductos conver- fiendo en los puntos de embarque, més ‘otro. millén de hombres tas ellos a pun- to de llegar del otro lado del Atléntico. La idea era para echarse a temblar. s problemas riginados por un retra- so de 12 a 14 dias hasta el proximo perio- do adecuado son demasiado espantosos, incluso para pensar en ellos", escribid el almirante Ramsey. Sin embargo, se pens6 en los problemas y se hizo frente 2 sus implicaciones EL 8 de mayo, el Comandante Supremo fij6, de acuerdo con Jos comandantes de los tres ejércitos, el 5 de junio como fe- cha probable para el Dia-D. La Marina la Fuerza Aérea habian estado sembran- do minas durante tres semanas para pro- teger_ a los convoyes; todavia quedaba por hacer Ta tarea, mucho més compleja, Ge dragar minas, Desde el punto de reu- ‘ign, conocido por Ia Royal Navy como Gireus" y oficialmente como hasta Normandia, habla que dragar diez canales. El estado de Ja marea respecto all des embatsoimponia que el rgado se hice fren sentido perpendicular la misma, fa ual traba con uorea hacia el Esteem fas etaparinicales y hacia el Oeste a pas tir de las mited. del camino, Jamds se ha- hablan fectuado operaciones de dragado de minas en tales condiciones, y esto re- Dresentabe grandes dif ometraje de la. ope Teniente general H. D. G. Crerar, Primer Ejército canadiense, bajo se reunié un total de doce fotilas de dragaminas. Mientras Jos comandantes daban sus ér- enes, y Tlevaban el gran peso de la res- ponsabilidad, miles de hombres, desde of Ciales, subalternos y sargentos hasta esce- Jas superiores estudiaban al detale los pa peles que tenian que representar en el Yaslo rompecabezas, cuya solucion habria de ser obtenida coordinando esfuerzos EI regreso al Continente, concebido ya ‘easi sobre las playas de Dunkerque, e im- Tenlente general M. C. Dempsey, Segundo Ejército britnico, pulsado por “Cossac”, recibié su empujén final del’ general Montgomery. ‘Se expre- Saba en términos firmes y sencillos cuam do, deck “El asalto era una operacién que reque- ria um solo plan combinado de accién bajo lun solo jefe; por consiguiente, ful nom brad Comandante Supremo de las Fuer- zas Terrestres, responsable ante el Coman- dante Supremo de la. planificacién y ee- cucidn del aspecto militar del asalto y sub- Siguiente captura de las areas de_atrin- cheramiento a usar por las tropas aliadas.” El 1 de febrero, Montgomery, Ramsey y Leigh'Mallory presentaron el plan com junto inal “Neptuno”, “instrumento.pa- ra la ejecuci6n” de los’ planes, en el que se tenfa en cuenta la expansion de la ope- racién “Overlord”. Las fuerzas aéreas es- ‘aban ya lanzadas’a las etapas prelimina- res de la batalla, La Marina habia empe- zalo su planificcién administrativa en mayo de 1942 y toda la estructura de su in- ‘mensa labor ofensiva y defensiva estaba va establecida hasta el ultimo detalle. Con- tinuaria ampliindose y adaptindose has- ta el DiaD y también posteriormente. Los ejercitos que tenian que intervenir $© cnfrentaban a una gigantesca prueba de planifieseidn. Bajo la supervisidn del cuar fel general. del XXI Cuerpo de Ejército, el Primer Ejército amerieano y el Segua- do Ejéreito briténico presentaron sus pla- nes de asalto los dias 25 de febrero y 20 de marzo, respectivamente. ‘A parlir de este momento siguié una detallada planificacién a todos los niveles, reeayendo la mayor parte de la carga so- bre el personal militar del grupo “Q". ‘A finales de la primera semana de abril, Montgomery, con los comendantes de las fuerzas navales y aéreas, pudo anunciar sus planes completos a” sus generales. y mostrar. sus posibilidades a los jefes de ‘operaciones. Su intencién, como él expre- “Asaltar simulténeamente las playas de la costa de Normandia que se encuentran inmediatamente al Norte del estuario de Carentan y entre éste y el rfo Ome, con 1 objeto de asegurarsé un rea atrinche- rada como base de operaciones poste= I area atrincherada tenia que inch Jo antes posible, lugares que pudieran sei vir de aerédromo, situados hacia el Sudes- del importante nudo de carreteras. de Caen, y el puerto de Cherburgo. Explicd su plan de impulsar una ofensiva impor tante eapaz de romper el flanco Este, para hacer asf que el peso principal de las re- servas enemigas ‘se dirigiera contra los britinicos y canadienses. Una vez estable- ido un frente seguro en Caen, y atraida Toda Ia fuerza enemiga hacia el Este, él intervendria, junto con los ejéreitos ame- Hcanos del general Bradiey, “para cortar fa nea defensiva al Sur del Sena, euyos Puentes habrian de ser destruides. por 1a aviacién”, Fl Primer Ejército americano, con tres regimientos, asaltaria. el estuario de Ca- satan para tomar Cherburgo y desarro llar un ‘ataque hacia el Sur sobre St. LO 2 fin de reforzar al Segundo Ejéreito. bri FI Segundo Ejército briténico, con ein co brigadas, desembarcaria entre Asnelles Y Ouistreham, con los canadienses en el entro, para formar una cabeza de puen: te al Sur de la linea St, L6-Caen yal Sureste de Caen para asegurar aerédromos © proteser en el flanco Este al Primer Ejéreito.americano, Los dos ejéreitos estarian apoyados por tropas de ingenieros especializados, blinda- dos, comandos ¥" Rangers americans. Tas 82 y 101 Divisiones Aerotransporta- das de los EE, UU. descenderian al Oes- te'y Sureste de St. More Eglise, paral al Ho Merderet, para tomar ctuces de ea Freteras § asegurar la linea. del rio Douve % desde alli, apoyar el asslto por mar so- bre ta playa “Utah y evitar la entrada de reservas. enemigas en la peninsula de Cotentin, [La 6 Divisidn Acrotransportada britinl- cca aterrizaria al Este de Caen para cap” turar eruces de caminos sobre el rfo Orme en Bénouville y Raaville, ‘Se esperaba desembarcar 1.500 earros de combate, 5000 vehiculos rugs, 3.000 ca- fiones y' 10,000 vehiculos de todo tipo, Tenlento general Carl Spsatz, jefe de las Fuerzas Areas Estratégicas norteamerice- Gesde Jeeps hasta bulldozers, Tal era, en lineas generales, la empresa a realizar por las fuerzas de desembarco en el Dia-D. ‘Las fuerzas estadounidenses estarian a la derecha, ocupando el flanco Occidental or razones de’ abastecimiento. Tan prom {> pudieran abrirse sl tréfico los puertos de Cherburgo y Bretafa, sevianabasteci- dios directamente desde jot Estados Uni- os. Los briténicas dependerian de los puertos del Canal y de Antwerp, Entre General H. H. Arnold, que mandaba las Fuerzas Aéreas del Ejército de los EEUU. con el teniente general Omar H. Bradley ‘unto, todos dependian de tos dos, berties” y los einco “Gooseberries ‘Se esperaba que el enemigo contaria con unas. sesenia divisiones en el Oeste, al mando del mariscal de campo von Rundstedt EI oponente inmediato, de Montgomery seria el mariscal Rommel, al mando del Grupo de Ejército B, formado nor el Séouimo Exio alemdn en Noe mandia y Bretana, el Quince Ejereito, en 1 Paso de Calais y Flandes, y el LXXXIIL Cuerpo en Holanda. La mayor coneentra- ‘cidn de fuerza enemiga estaba en el Paso de Calais, al amparo de las fortficaciones ‘ms impresionantes. Ya se hablan encar- gado los aliados de mantenerles en esta Posicion por medio de los falsos rumores spareidos para reforzar los temores mat fales del enemigo, basados en la simple idea de que la linea recta es la distancia més corta entre dos puntos. Sin embargo, desde el primer momento de su nombramiento, ol mariscal Rommel habia luchadg con todas sus energias para reforzar las defensas de la desembocadura del Sena. Las baterias pesadas de Cherbur- 20 ¥ el Havre, apoyadas por 1o menos por Otras treinta de diverso calibre, cubsian Todo el area, y podian inundar is playas Y¥ los aeeesos por mar con su fuego. De- frds de Ia gran masa de obsticulos y mi- nas plantadas en los accesos por mar y en las playas, estaban las defensas anticarros, casamatas de hormig6n y trincheras, res- paldadas por un terreno natural ideaimen- fe formidable para la defensa. El sistema natural de conduccién de agua y las tie- frat pantanosas del Estuario de Carentan habia’ producido inundaciones que limita ban las salidas de la playa a unos estre- hos pasos sobre arrecifes, intransitables para fropas “que no estuvieran apoyadas por earros blindados, Estas inundaciones Cran particularmente intensas en el sector de Varreville, de nombre clave “Utah”, ¥ etre de las primeras barreras de agua, tun einturén de lagunas seguia los cursos de los rios Merderet y Douve al Oeste ¥ Sur de Carentan, A britfnicos » canadienses se les plan- tearon también problemas. especiales, en Su dificil avance, en forma de laberinto de i por un equenios pueblos unidos entre Sistema de puntos de resistenc de Tat contad;"y, mis all el “Bosca luna sueesién de’ pequefios’ campos, altos Ssetos, e inclinados declives; una faja de teren de sesenay cinea kilometros de pesor de trampas mortales, por la que re- Sultaba imposible el paso de los blindados. Al Sureste de Caen estaba ya la Manur 4 abierta, pero eso estaba todavia Iejano del Dis:D. EL mariseal del Aite sir Trafford Leigh- Mallory explicé las misiones principales de a 2s Fuerza Aévea Téctica britinica y 1a Si Ge Jos Estados Unidos. El Dia-D, las fuerzas aéreas mantendrian una densidad constante de diez escuadrillas volando s0- bre las playas, cinco briténieas y cinco americanas. Seis escuadrillas estarian en estado de alerta para proporcionar fuego de cobertura sobre las. playas. Cinco cu- brirfan los secesos navales mds importan- tes, y una fuerza de ataque de 33 escua- drillas quedaria de reserva ‘Una vez cumplida Ja misién de dar es- ccolta a las fueraas.aerotransportadas, un fotal de 171 escuadrillas quedaria divie dido de la siguiente manera: 54 para co- bertura de las playas, 15 para cobertura dde las unidades navales, 36 para apoyo di- ecto, 33 para operaciones de ofensiva y escolta de’ bombardeo y 33 como fuerea Se_atague. TEL almmirante sir Bertram Ramsey se ¢x- plies también en términos de gran senci- fiez al definic el papel de la marina. El xito inicial dependia forzosamente de las fuerzas navales, Sus ordenes de operacién del 10 de abril decian escuetamente: “EI propésito del Comandante en Jefe Naval es que las fuerzas de asalto desem- Darquen en las playas a al hora prevista, que sea bien cubierto ‘su desembarco y, Subisiguientemente, sea apoyado y mante- nido y que se efectue un rapido estableci- ‘miento de nuestras fuerzas en la orlla [En niimeros redondos, unos 5000 bu- ques y' 4000 embarcaciones de desembar- 0 estarian al servicio del asalto general Su potencia de fuego, desde el armamen- to pesado de los acorazados y_cruceros, pasando por el de los destructores y bu- ‘Ques lanzacohetes hasta legar al de la pro- pia arlileria de campana y vehiculos blin: Gados disparando desde las lanchas de des- fembarco en su aproximacién a tierra, era Yerdaderamente colosal La Operacién “Neptuno” ‘Opeperasién. “Overlord” Mientras tanto, los rusos, presionando ‘constantemente a’los alemanes durante los meses de febrero, marzo y abril, habjan eruzado el Daiepper y el Bug, y el 8 de bei, mientras Montgomery estaba metido de Meno en las conversaciones, sobre Jos planes para el Dia-D con su Estado Mi Jor en’ St. Paul's School, Tolbukhin ii €i6 su asaito a las defensas de Per con Io que se daba comienzo a le brillan: te reconquista de Ia peninsula de Crimea. ‘AL mismo tiempo, los rusos fueron infor injeiaria la ‘mados de los planes aliados, Sincroniza~ rian su propia gran ofensiva de verano on los aliados oecidentales, A mediados de mayo, Ja gran batalla librada en Italia se acercaba también a su fin Los problemas que el general Eisenho- wer tenia que resolver eran de una. mag nitud infinitamente superior a aquellos a los que su auxiliar, mariscal Tededr, 0 sa "Comandante de. las Fusrzas Terrestres", general Montgomery, ten‘an que enfrentar. Se, 0 considerar. Como representante ¥ voz autorizada del Estado Mayor Conjun- to estadounidense en Gran Bretafa, esta- ba en contacto constante con los jeles de estado mayor britinicos y con el primer ministro para tratar de asuntos de profun- dda signifieacién politica y estrategica, Ade més, era su deber actuar segiin las direc- trices de sus superiores de Washington y defender jos. puntos de vista de éstos in- cluso. cuando diferian de sus propias opi- hones, Temeroso de_verse Indebidamente influido por la’ elocuencia del primer ‘ministro por un lado, por los concisos fazonamientos estratégicor del CIGS por otro, su presencia fisica en el pais y''su Consiguiente proximidad a los muchos pro bBlemas haefan que. si prestigio y_simpa- lias se vieran mucho mis comprometidos que los de aquélles “que quedaban en Washington. Ejemplos al azar, exponentes de muchas. de estay difcultades, pueden ser: la actitud aliada con respecto. al g2- eral De Gaulle y el futuro de Francia, Jos problemas militares y civiles en los pat ses liberados, Ia guerra psicolégica, et des- membramienio de la Alemania nazi, asun- to éste en el que los Estatdos Unidos, la Uniéa Sovidtica y Gran Bretafa ‘compar tian un geuerdo bésico: las implicaciones de una “rendicién incondicional” y la re Jativa importancia de Berlin y el Rubr co. mo objtivos militares, nla lds det in menso cimulo de sts. responsabilidades estaban, por ultimo, asuntos tales como Ia anexién sovietica de los estados del Baltico, sus fronteras con Polonia y la in- isin’ de Bessarabia dentro de su terri= La’ decisién de imponer restrieciones. a Jos ‘movimientos de los civiles y estable- cer grados de censura se levé i cabo en gran parte de acuerdes con sus deseos, Se daba perfecta cuenta de sacrificios por los que estaba pasando el pueblo inglés y le desagradaba exigir todavia més. Cuando hhabla que encontrar sitio para atracar_y descargar cuarenta buques procedentes. de los Estados Unidos, lenos de material de guerra, ¥, por contraposiciSn, s6lo 500.000 toneladas de productos alimenticios para la pobacgn civ, apelab al president do Jos Estados. Unidos para que hiciera al Se tratba de tun caso ordinario de “cao: nes antes que mantequila” Pero esto va algo para hacer perder los estibos a cual- auiera porque la dstibucign de alimentos J Bienes necesarios entre el pueblo ingles Ya estaba suficientemente recortada te- hlendo ‘en cuenta que mi ls embareaclo- res costeas, empenaes ea el transporte de tropas a travee del Canal de La Man: Sha el dia del desembarco ni los ferroca. ‘gle, dadieados al anorte de meta ie guerra. por el interior del pais, podian dedicarse a ella. =a TI Comandanie Supremo habla expert mentado "una sorprendente_metamorfosis usando’ do a oscuridad, casi el anonimay {o, a una poricion de inmenso poder 9.3 fotidad en la que s0 interabsn inmume fables cuestiones que na. sclo”quedaben itera del alcance ‘de sus conocimientos, sino que eran opuestas_a los. principio’ desu educacton en West Point, Noe > extra, pues, que a mediados de me yo empezara'a dar muertos de cansan fio, Senalvé por su natural secilex no tabie inocencia, Cuesta mucho creer_que fxistira en ef mundo entero. un pulado de hombres lo suficientemente dotados ¥ apices para desempanar vn Tabor de tal caveradur, ¥en glint ret ue estas oitas cunldadce hubveran dido servic al Comandante Suprema oa in’ causa aliada de igual o_ mejor manera due las que 41 poseia, Desde el momento dessullegada's Inglaterra, Eisenhower co- ‘Mayor general Percy C. S. Hobart Arriba: Churchill Mk IIL AVRE (Armoured Vehicle Royal Engineers) =Bobbine. Los DD, Crab y AVRE fuoron disefades para llegar a le orila y neutralizar las defensas, ‘nunea podrian acercarse e estas de ila superfic no pol ‘Soportar su peso. De ahi el nacimiento del ‘sBobbin» que podla ir desenrollando una ‘speci fora de 100 metros de lon- gitud ‘que iba avanzando, Armamervo: Un: mortero Petard, una ame- tralladora le 12,7 mm, Tripulacién: Cuatro. Velocidad. Extendiendo la estera 5 km/h. Autonomla: 120 kilgmetros, Paso: 39 to: neladas. 36 Abajo: Churchill Mk Vill «Crocodile». El Crocodile era a la vez el mas horrorose ¥ espectacular de los carros: un lanzalla as que transportaba unos 1.800 litros de combustible en su trailer. Nitrégeno com. primido forzaba al combustible hasta el anon lanzallamas, emplazado en la posk ign normal, dandole un alcance de unos 100 metros. Armamento: Un cafén de 75mm, Tripuls clgn: Cuatro hombres. Velocidad: 20 krn/h. ‘Autonomia: 180 kilémetros. Peso: 40 to- nelades. ‘Arriba: Sherman M4-Ad «Firefly El Firafly» fue el primer intento sliado que tuvo éxito comparable al de la po- tencia de fuego de los carros alemanes. Esto era esencial, pues ya so sabia que los carrot slemanes Panzer y Tiger eran formidables y el resultado fue ol Firefly, montaba el pesado cafion anticarra nico de 17 libras sobre ol casco del bien probado carro Sherman. Armamento: Un cafén de 17 libras, una ‘amotralladora de 12.7 mm, Velocidad: 40 Km/h. Tripulacién: Cinco. Autonomia: 178 kilémetros. Paso: 323 toneladas 8 Dorecha: Sherman MA-As DB (Duplex Ort Los catros DD serian los primeros en al canzar Ia orilla. Un DD era un carro anti bio, impulsado por los propios motores del arto, que se mantenia a fiote ofacias a tun toldo abatible que se bajaba al llegar @ torre, permitienlo' asi que las armas del ‘en accion. inmediatemente ametralladoras de 7.5 mm y una de 125 tmilimetros. Tripulacién:. Ginco. Velocidad: 45 nudos por agua, 40 km/h. sobre tierra. Autcpomie! 20 ilimetros. Peso: 29 to ‘Abajo: Churchill Mic Ill AVRE ($86). Las murallas anticarro y las. zanjas enemi- jas eran fo in estos AVRE. Con Su. potente ‘mortero Petard destruia los ‘obstaculos anticarro y con su viga puente (SBG), capaz de desplazar grandes, cant dades ‘de material de relleno, tapsbe las {zanjas anticarro ‘Armamonto: Un mortero Petard, una ame- tralladora de 7.5 mm. Tripulacién: Cuatro. Velocidad: 25 ‘Km/h, Autonomia: 120, ki Vometros. Peso (carro sélo}: 39 toneladas. ‘Arriba: Churehill Mic Ill AVRE. EI AVAE estaba especialmente disefiado para concentrar su potencia do fuego sobre forma ovomets cara “datas rayéndolos con sus pesados. proyect fos, conocidos como «cublos de besura vo- Ianies>, Armamento: Un mortero Petard de 25 It bras de ‘capacided explosive. Una ametra. lladora de 7.8 mm. Tripulacién: Cinco, Vo- locidag: 25 Km/h. Autonornia: 120 hlome: ‘ros. Peso: 39 toneladas. 40 r9 02000000 yy; herman M4-A4 «Crab Flail. El Crab era un carro revientaminas: al desembercer, su misién era avanzar por en- tre log campos le minas abriondo un sen- dero de unos 3 metros de anchura por el ‘que pudieran discurrit las fuerzas de de- sembarco, Armamento: Un eafén de 7S mm, Una ametralladora del 12,7 y dos de 75 mm. Tripulacién; Gineo. Velocidad operacional: 2,5 km/h. Peso: 33 ton mei6 la tatea de crear un equipo estre- chamente ligado, insistiendo con firmeza fn Ia necesidad’ de la cooperacién abso- Tuta yen. la desaparicién de. “prejuicios nacionales’. Tuvo un gran éxito al. res- ecto, excepto en las esferas superiores. Ea primera vez que se dirigio a los man- dos de su estado mayor en. Norfolk How se dijo No’ somos aliados, Tenemos muchos aliados entre las Naciones Unidas; pero Somos nosotros, quienes vamos a empren der esta gran operaciéa, somos una fuerza indivisible con todos sus puntos mds es rechamente integrados que nunca hasta ahora.” Los orgullos_y prejuicios de dos pue- blos bastante diferentes, cuya. diferencia fen sus puntos de vista militares, politicos Yy sociales, engendrada por su historia, su geografia y sus origenes se hacia alin mis patente por la similitud del lenguaje, fue- Fon superados en gran parte por el tacto Y detcrminacién del Comandante Supremo. Como resultado de ello, Eisenhower fue bien auxiliado y servido. Su jefe de Esta- do Mayor, teniente general Walter Bedell Smith, habria destacado en cualquier ejér- cito por Ia calidad de su ideas y las vir- fudes de su pesimismo, Estimaba que la Operacién sélo tenia un “50 por ciento™ de probabilidades de éxito. Esto era una estimacién bastante audaz, considerando los factores conocidos por los aliados in- cluso los desconocidos, tales como el éxi fo, ain por demostrar, de los “Mulbe Fries", Como jefe auriliar de estado ma- Yor, él tenlente general britinico Morgan tenfa un inigualable conocimiento de. las ifieultades de “Overlord”. Tedder liberé al Comandante Supremo de la pesada car- fa que tepresentaba el mando de las Fuer vas Aéreas, El teniente general sir Hum- Dhtey Gale fue su. principal consejero en Togistica, y el. general briténico Whiteley era miembro del equipo tetico y opera ional. Pocos hobrmes han sido servidos ¥ ayudados mejor que el Comandante Su- remo, y que fuera servido asi es un tri- buto 2 su propio “ingenio”. Gustaba a las tropas briténieas por ra- zones completamente opuestas al" sent ‘miento que Montgomery producia en ellas En cientos de cartas y escritos a “casa”, lot toldados britinicos comentaban acerca del Comandante Supremo, de su unifor- me sencillo, desprovisto de condecoracio- ‘bes y “chatarra’” colgando del mismo, de Su aspecto reposado, su aire de amistad, feguridad y mando,’Elsenhower era para cllos algo enteramente nuevo entre la fescala de partadores de chatarra” Estas reacciones, y muchas otras, siendo euidadosamente anotadas por tos de hombres de la censura miltiar ali da encerrados en sus sombrios despachos ¥ nadando entre miles de cartas todos los dias, haciendo. resumen del pensimiento ‘general y la moral. Todo correo, Hlamadas {elefonicas y_telegramas de los Estados Unides habian sido interrumpidos, y du- ante un mes hubo ausencia total’ de tics lo que en sf constituia “notici fen miles de hogares. El apilamiento de Correspondencia de las tropas era verda- eramente colosal. Las medidas de seguri- ‘dad exigian estas. precauciones minimas, pero el posible peligro que pudiera haber en la abrumadora mayoria de las cartas era infundado. ‘De entre todas las visitas que el Coman- dante Supremo giraba a las tropas, las ‘mis impotrantes eran lat que dedicaba a fos campos de pricticas de Hobart. La 78 Division Acorazada habia crecido en tal proporcién que excedia con mucho las ccaracteristicas de. una divisign blindada normal; perfectamente entrenada en. el manejo de su extrafla ¢ ingeniosa colec- cidade Vehiculos de campana, estaba or- ‘anizada para ser puesta al servicio de for- ‘aciones y unidades britdnieas y canadien- ‘eses, En las altimas semanas, enfrentados con un nuevo problema de playas, habian isefado los “Bobbins”, cattos provistos ide un andamiaie tubular especial que, bre la marcha, iban extendiendo una al- fombra de fibra de coco, permitiendo que toda su mole blindada’ pudiera avanzar sobre la arena de las dunas, Eisenhower, Montgomery y Bradley ob- servaban tod aquello que los blindados Serfan capaces de hacer al intentar rom per el “Muro del Atléntico". Se hablan reado situaciones del miximo_ realismo. Eisenhower estaba tremendamente Imp sionado, y decia que le gustarfa hacer uso de todo. Bradley parecia mostrar interés, pero. no se pronunciaba ni en favor ni en Contra. Montgomery, por el contrario, opi- haba que la 79 Division Acorazada era la ue en el argot de los hipsdromos se co: foce como una ganadora segura. Entro en detalles exhaustivamente y despues de Setenidos andlisis y demostraciones, hizo s0 seleceién, Los carves dragaminas Sher man dirigirian la vanguardia de los asal- tes briténicos y canadienses, apoyados por carros lanzallamas y anfipios DD. Técni os en blindaje rian en cabeza. Bradley Seeidio. servirse s6lo de_carros DD (Dur plex Drive: carros anfibios). Estas. deci Siones, tuvieron una gran importancia pos- a Las visitas del general Bradley a sus ‘ropas tenian un cardeter bien distinto de las del Comandante Sapremo y. Montgo- ‘mery. Le gustaba visitar a sus topas sin avisar, yer‘a sus hombres “tal como eran”, incluso, en cierta ocasion, legs a des: lituir aun comandanie de’ batallén por haber montado una parada en su hon: De inedgnito y metédicamente recorr todo el Surveste de Iaglaterra, visitando equefios grupos de hombres, tratando de descubrir por su cuenta su estado de éni- ‘mo y moral, Bradley era uno de esos hom- besa les que no les importa ponerse en uclillas, masticar una hoja de_hlerba y charlar con sus subordinados de igual a ‘gual. Habla en mayo once divisiones ameri- ccanas en Inglaterra, de las que s6lo una habia recibido su bautizo de fuego, Era éta la 1 Divisio, que habia estado ya fen servicio en el Mediterraneo ¥ se mos- taba resentida por haber sido designada para. el papel de avaszada en el asalto la playa “Omaha” por voluntad de Brad- ley, fo que légicamente no fue muy del agrado de la divisién. La 29 Division, que fue la primera en llegar a Inglaterra, re- clamaba el derecho de. dirigit el. asalto; pero, al mismo tempo, erecta en ella el femora las muchas byjas que podria su frir. Sin dada, el general fenfa' una gran carga sobre sus_espaldas que sobrellew con elegancia. Sus’ tropas estaban bien entrenadas, pero “verdes”. Naturalmente, ‘Ao se sentian Jo mismo acerea de la gut Fra en general o del asalto que estaba a punto de realizarse Sut aliados | briténicos arrojados de Francia, bombardeados y ametrallados en las plavas, empujados,has {a su propio territorio, siempre bajo la amenaza de una invasien, mi suftido bom bardeos aéreos 0 padecido la inclemencia de un racionamiento durante cuatro afos fargos. La lucha contra los alemanes a lo largo de todo lo que iba del siglo xx n0 era algo que hubleran “mamado”. Esta- ‘ban, en realidad, a mucha distancia de su patria, en un pals extranjero y 2 punto de Invadie otra terra, también extranjera, en luna accién militar que prometia ser altar ‘mente peligrosa, No seatian esa sensacién de estar liberdndose © liberando 2 alguien Todo esta era natural, El, acercamiento psicol6ico de] mando estadounidense a sus tropas habria tenido efectos contraproducentes para la moral britinica, Se les hablaba de jos. “mil Bros de la moderna medicina de comba- te", de los aavnzados métodos de cura eign, y se les inepiraban estas ideas por 2 medio de las revistas y periddicos del feiéreito, A los que evidenciaban un. te ‘mor particular por el “mal de la batalla”, Jes hablaban amistosamente sus propios ‘comandantes. Los periddicos hacian resal- tar la mala politica y creencias del enemi- 0 y la necesidad de luchar implacable- mente contra él y 2 su ver, Eisenhower fencargaba a sus comandantes que ‘‘salie- fan al paso de cualquier falta de volun tad de lucha por parte de sus tropas ex- plicdndoles la importancia eritiea de de- En el aspecto puramente militar, el de- licado aleccionamiento de las topas era metédico, realista_y de indudable valor. Las perfectas maquetas de las secciones de playa proporcionaban a los hombres un Conccimiento visual de sus propios pape- Jes. Al mismo tiempo, en la ultima sema- na de mayo, tenian lugar los dltimos pre parativos que ponian de manifiesto la in- ‘minencia del asalto incluso para los més ‘escépticos. Miles de vehiculos eran imper- meabilizados, se procedia a la entresa de pildoras contra el mareo, dinero de inva- sin y se revisaba el armamento. A ulti- mos de mayo hombres y miquinas subian @ bordo de los barcos, ¥ de los. puertos mas distantes de Inglaterra zarpaban hi ‘ia el Sur algunas de las partes vitales de Ia operacién “Neptuno”, camino del pun- to de reunign, ‘A las diez y cuarto de la noche del viernes 2 de junio, dos submarinos de bol- sillo, los X 20 y 'X 23, al mando del te- niente Honour, zarpaban de Portsmouth {¥ se unian a un dragaminas de escolta pa- fa el viaje a Francia En las primeras hhoras de la mafana del sfbado se sume jeron hasta cota periscépica en las pro- ximidades de la orilla a vigilar y-a esperar sin ser vistos, pero viendo perfectamente los actos del enemigo. El tiempo habia ‘empeorado terriblemente. Era el dnico fac~ tor vital que no estaba en manos del hombre Resultaba dificil, en los ltimos dia para cualquier hombre o mujer de Ingl terra que participara, aunque fuera en el grado mis humilde en el gran esfuerzo del Dia-D, imaginar que pudiera existit ualquier ora cosa. La cosa por si misma parecia “total”, Pero para apreciar en su fusta medida el asalto aliado sobre Nor- mmandia, es importante enfocarle desde un punto de vista de “guerra absoluta”. Los Estados Unidos no estaban todavia en la ‘cumbre de su esfuerzo bélico, aunque st ‘cometido en el Pacifico les estaba levan- do a alcanzar su punto digide de produc- ‘cién de material de guerra, Los’ plant de invasion de JapSn, que empequentece- fan incluso a la operacién “Overlord”, tabsn ya muy avanzados, ocapando a los jefes de Alto Estado Mayor y dirigentes del Gobierno norteamericano e inglés en complejas discusiones En Italia luchaba un ejército americano ‘al mando del general Alexander, formado también por (ropas britinicas, ‘canadien sey de la Francia bre, y se estaba pre parando para la embestida final, que sig nificaria Ia dertota de Kesselring ‘Aua viniendo de los Estodos Unidos, con sus enormes reservas de riqueza na tral, su capacidad de produecién en masa y su poderio humano, este esfuetz0 podia Considerarse enorme, io que nos dari idea dela naturaleza del estuerz0 belico de Gran Bretana cuando ésta se embared en Ja lima fase de su desesperada lucha contra el tiempo. Durante ‘cuatro aos teste pals habla estado realizando esfuerzos Sobrehumanos, luchando en scenarios que abareaban el Atlantica, el Artico, el In- ico, el Mediterraneo y otros mares _me- ores, Sus ejéreitos habian luchado en el Norte de Africa y gran parte de Oriente Medio, obteniendo victorias casi milagre: saz bajo el mando de Wavell y Auchin- leek, y por Ultimo la recompensa de El ‘Alamein obtenida por Montgomery. Sus tropas habian luchado también en Sicilia € Italia y seguian arrastrandose por entre la fespesa, jungla del Sudeste asiatico. Aho- fa, empobrecida, disminuyendo r4pidamen- te su potencial humano, obligada quizd a sterifigar su autonomia, sabia que sélo la Victoria en 1944 podria salvarla, Los “aza- Fes de la. guerra® hablan ido volviéndose Constantemente en contra suya, colocén- ola mas a merced de sus amigos que de Sus enemigos, pero habla logrado llegar fenazmente, incluso valientemente, asta la vispera de su “‘lltima oportunidad”, Pero el presents dejaba poco tiempo pa- ra pensar ene] future. En mitad ya de los preparativos finales para el asalto, los je- fes del Estado Mayor Combinado y los jefes de gobierno todavia se debatian en un mar de problemas. El general De Gaulle, indignado por la negativa al reco- nocimiento de su gobierno provisional, fehus6.al final permitir que oficiales de enlace franceses embarcaran con los alia- dos. De distinto tipo eran las discusiones ‘Sobre estrategia del Pacifico, en las que ‘entraban la India y Australia, Durante to- do el mes de mayo tuvo lugar en. Londres la Conferencia de. primers ministros de las colonias. Cualquier pégina del diario de guerra scleccionada al azar nos revela algunos Tos sombrios temores que abrigaba el. pr mer ministro, El 12 de abril, esperando, incluso a esas alturas, retrasar los desem- barcos del Sur de Francia, insistia ante el presidente Roosevelt sobre la tremenda Importancia, que por su contribucion a “Overlord”, tenia la campana de I habia conseguido separar y retener, y se las estaba derrotando, 2 35 divisiones ale- manas de gran calidad. (Qué més se, o- dia. pedir! Seguramente unas pocas “tre- tas” serfan sufleientes para mantener ocu- padas las pocas divisiones alemanas del Sur de Francia. (De qué otra forma, en ‘cualquier caso, podian afectar tales desem- barcos a la batalla de Normand ‘Todo se habia discutido con anterio dad, Los Estados Unidos no estaban dis- puestos ni siquiera 4 seguir diseutiendo. Seguirian el camino trazado no slo en el Sur de Francia, sino en Italia, © tluso en Inglaterra’ y en Europa Occiden- {2L'No en Yano habian dicho ya que “Ale mania lo. primero”. | 29 de abril, Ia amenaza de hambre cen Bengala obligé al envio urgente de pro- Misiones desde Australia para remediar un esastre de consecuencias mucho mayores ‘que las mismas bajas en combate. Mou Batten se vio cbligndo, ‘una. vex mis, a improvisar en cl Sudesie asidtico con’ su ‘acostumbrada pericia © ingenio. No tarda- an sus ejereitos en ser olvidados. Sin embargo, en mayo de 1944, Ingla- terra, como nacidn, estaba_atin lejos de la desesperacién. En el exterior habia ra- zones para el regocijo. La ofensiva final fen Ttalia se inicio el 11 de mayo y el 18 ‘eay6 Cassino, Cinco dias mis tarde la ‘cabeza de playa de Anzio enluzé por fin ‘con la ofensiva principal, y mientras el Octavo “Ejéreito ‘britinico” perseguia al fenemigo 2 10 largo del valle del Tiber hasta eercarlo y destraitlo, los americanos avanzaban a gran yelocidad hacia Roma, fentrando en la Piazza Venezia trcintay ince horas antes de que las fuerzas alia- das desembarearan en las playas de Nor- manda ‘La cumbre es lo que importa”, cable- safié Churchill a Alexander, pero la ‘cumbre” era Roma, La gran ofensiva usa de verano estaba s6lo a diez dias vis- fa, ¥, segun se cerraba el cerco sobre los alemanes desde los tres lados, | “fantas- made Anvil”, en el horizonte Sur, ob- Sesionaba a Alexander y fastidiaba a Chur- hill em Londres. La vox de Gran Breta- fa ya no se ola. 8 Fl poderio nazi alcanzé y sobrepasé su climax militar en. el verano de 1942. A partir del otofo de exe aflo su suerte ex erimenté un marcado declive. Lo que estaba en la balanza no era el el colapso final y Ja ruina de la Alemania nazi, ino el momento y la naturaleza del Colapso. Habla alemanes, soldados profe: Sionales tales como von Brauchitsch y el general Beck ¢ incluso. quizé von Rund: Stedt_y Halder, idealistas tales como von Staulfenberg, pastores como Niemiller, ue vieron esto desde el principio, ono tardaron en descubritlo, pero por encima de ellos, un maniaco pervertia la mente ¥ el espicitu alemin, Ain con su poderfo militar en declive la autoridad y {Berea de Hitler eran mani (estas, El general Franz Halder informé 1 sus interrogadores que no hubo ningin extudio de proyecto a gram escala a. par fir de octubre de 1942, “porque éstos hu bieran Hegado a conciusiones que Hitler no habria. aceptado”. Progtesivamente, a partir de octubre de 1942, Hitler fue 'sa- Grificando os ejércitos slemanes y nadie pudo 0 supo pararle ‘Aunque. la gran estrategia de los alia dos cecidentales se. vela empafada por fos encontrados intereses de los tres alia dos principales, la gran estrategia enemi 22 no existia, simplemente reaccionabs. En Attica, Rommel, nunca debidamente apoyado, fue privade de cualquier oporty- hidad de victoria en Egipto, y poster mente abandonado y obligado a sac’ 1 Afsika Korps en Tuner De Norte a Sur, sobre el vasto frente Oriental, ei citos enteros fueron desiruidos por os ru Sos. Avon Paulus, con mis. de. 250,000 rombres, se le condend a una innecess fa destrucciGn total en Stalingrado, Pero {ue el fracaso del mariscal de campo List, Gh su intento de cruzar el Ciueaso, 10 que mareé el cambio de Hitler. Ea un largo relato al capita B. H. Liddell Hart, el general Walter Warlimont explicé 1a reaccion de Hitler cuando Jodl, a su re fgreso del Céueaso, Je hizo ver la realidad de sus propios errores, errores que, a pe- ‘sar de lo retorcido de sa mente, no. podla ‘achacar a ningiin otto. Tanto su modales como su conducta cambiaron a partir de ese momento, Apenas si salia desu des acho. Comia solo. “Estoy convencido”, ijo Warlimont, “que Hitler, cuando st fenfrenié ala realidad de Ja situacidn, al final de la segunda ofensiva contra Rusa, vio de pronto que nunca alcanzaria su propésito en el Este, ¥ que, la guerra es faba eventualmente perdida” Esta opinign no es que solamente se apoye en’ Ia palabra de. Warlimont. Esti confirmada por Jodl y otros muchos, ys Sobre todo, por las realidades.historicas Durante todo el ao 1943 los. ejéreitos de Ia Alemania nazi sufrieron desastrosas pérdidas imposibels de evitar, pues consti tufan [a materia. prima de 1a tragedia en due estaban atrapados. Dado que mo pot haber vietoria, tenia que haber derrota, ‘ho habia otra’ posibilidad. AGn quedaba tn gran. numero. de_divisiones, pero. su calidad y capacidad ban siendo mengua ddas_a pasos agigantados. Por el conttario, 1943 tfajo.consigo a vieloria total aliada en el Atlintico ¥ la supremacia en e] Me: diterrdneo; se. habia empezado Ia. progre: Siva. detruceién de la indusitia_alemana, asi como la constante reduccién de su fuerza. aérea. Enel frente Oriental con ‘nuaba el triste stcrifieio de los ejércitos 4s alemanes en tal grado que sélo di FaciGn podia quedar ex el vaclo del alma ‘lemana Desde que empez6 le ofensiva nazi con tra Rusia, sus fuereas fueron absolutamen- fe imadectadas para defender los casi 5.000 kKilémetros de costa Cccidental que Als: ‘mania controlaba, El mariseal von Rund- Sted, trasladado de su puesto de mando en el frente Occidental, en abril de 1941, a mandar el Grupo Sar de los ejrcitos estinados al ataque a Rusia, confes6 que la falta de proteccién que quedaba en la retaguardia le hacia estremecerse, El es peraba la invasiOn inglesa de un momento @ ot70. Ello ilustra no s6lo la debilidad hazien el Oeste, sino la ignorancia. de la verdadera situacin en que se encontra ban los casi desarmacdos restos del egreito briténico que logrs sobrevivir al desasire Dunkerque. Tal erzencia coadyuvé & Salvar a Inglaterra de la invasién. A sti regreso al mando de las fuerzas Jel Oeste en 1942, von Rundstedt encom 16 la situacidn quiz un poco més de st agrado. Durante todo aquel afo Francia habia servido de lugar de descanso alas divisiones seriamente cestigadas en el fren: te Oriental. Las 30 6 @ divisiones dispo nibles sobre el. papel, pocas veces consti tuian en Ia prictica més de 25 de calidad azonable, y' casi nunce en [a plenitud de su potencial. La decisién nazi de que se- ria mas provechoto.utizar prisioneros de Buerra como soldados en. lugar de exter minarles 0 dejarles que se pudtieran en sus campos de prisioneros condujo @ und situacion muy compleia, pero alivie la ere ciente falta de potencial humano aleméa. En 1942, fos batallones.extranjeror past ron a engrosar las divisiones alemanas, El mayor Milton Shulman dio a conocer que fen algunos tegimientos alemanes se usa- ban hasta ocho tipos de néminas que se aplicaban para pagar a soldados de vein te tribus diferentes, tocos procedentes del mientos. Ui dda por oficiales alemanes constitula por 1o menos el Id por ciento en algunas otras, De una sola ojeada se puede apreciar, y von Rundstedt asi jo hizo, que 30.6 60 Givisiones, incluso de la mejor calidad, Constituian una décima parte de las nece Sarias para defender $600 kilémetror de costa; ‘una divisién para defender cine Kilémetros no era exeesivo, pero una di- Visién en 80 6 100 kilémetros era deses- perado. Uno de los problemas. princips S, por tanto, era decidir de donde y ‘cuindo cabla esperar un asalto a gran es- ala desde el Oeste, Cualquiera que fuera 46 Ja decisién tomada, eran muchas y muy grandes los dreas que habrian de quedar Indefensas. El problema de las reservas era totalmente insoluble. La apreciacién del mariscal von Rund- stedi, em la que se mantuvo firme hasta el final, era que los aliados occidentales atacarian en el sector del Paso de Calais, probablemente junto al Somme, no. slo porque era la ruta més corta de orilla & orilla simplificando la cobertura aérea y naval, sino porque offecia la ruta més cor- ta al’ Rhin, y, por tanto, al corazin del Reich. Lo obvio del razonamiento no era suficiente. para exeluir tal posiblidad. ys ademis, Ias cosas vistas desde Francia eran muy distintas a vistas desde Inglate Fra. Mientras los aliados se daban cuenta del poderio de las posiciones enemigas, von Rundstedt, en cambio, estaba, acerta- damente, convencido de su yulnerabilidad Ta “Muralla del Atlantico” era cierta- ente algo més que una simple “estructu- fa de propaganda”, como von. Rundstedt la consideraba, también era mucho menos de lo que Hitler se empefiaba en creer ¥ hacia ereer a los mismos aliados. Los ma- tetiales y mano de obra para realizar sus suetlos munca existieron realmente, pero, incluso en el supuesto de que esos sue- 108. se_hubleran convertide en realidad, el destino de la inmensamente poder Linea Maginot habia demostrado. que las defensas no eran nunca mis fuertes que sus defensores. La “‘Muralla. del Atlénti- co” existia hasta cierto punto como “fuer- za de propaganda” en el Paso de Calais, ero en ningin sitio. mis 1 afo 1943, mientras los igados a ofensiva aliada de bom te en su terrible erescendo, von Rundstedt se esfor26 por reorganizar Tas pocas tro- d, que (enia a su ron divisiones fijas costa, constituidas por wna elevada foreign de tropas de segundo grado, ero con la virtud de que iban ganando familiaridad con las areas que les habian sido asignadas. ‘Los desembarcos aliados en el Norte de Africa a finales de otono de 1942. pusie- ron a Hitler en “estado de constante 30 bresalto”, segiin palabras del general Blu- mentritt,Esperaba desembarcos a. todas horas y en cualquier sitio. Sus temores La tensién aumenta. Arriba Derecha: Rom- ‘mel inspecciona ‘sus defensas, Absjo: Los hombres que esperaban. incluian Holanda, Portugal, Espafia_y el Advidtico. La caida de Tanez le indujo a pensar que el Sur de Francia estaba i mediatamente amenazado, Al mismo tlem- o sus temores por la vulnerabilidad de Noruega hicieron realidad los deseos de Churchill de que tales temores se produ: jeran, La situacién era imposible para sus generales, la mayoria de los cuales eran antenidos en la ignorancia sobre el des: arrollo de la guerra fuera de sus dreas de mando. En abril de 1943 el general von Sehwveppenburg, entonces al mando del UXXXVI Cuerpo, reeibio orden de prepa- rar la operacion “Gisela”, que consistia en {que cinco divisiones motorizadas sein Hodveirian en Espafa, cuatro en un ré pido avance hasta Madrid, y la restante stablecida en Bilbao. No hay que extra: arse que, al hacer alusion a el, descri biera el proyecto como “esta majaderta’ Pero aunque los generales no. participa: ran en Ia yasta gama de aprensiones de su uhrer", se velan obligados a actuar se gun sis” presentimientos, especialmente Cuando se trataba de la regién del Somme y Normandia En septiembre de 1943, el elaborado plan de ejercicios puesto en practica en Ingla- fa, en parte como entrenamiento de fos masivos ¥ complejos movimientos de tropas pata resolver Jos problemas de car ‘Que fepresentaban, con vistas ala eje- cucién de “Overlord”, y, en parte, con el fin de engaiar al enemigo, fal6 en su se gundo propésito, Fl “bluff”, pensaba von Rundstedt, era “demasiado bvio"; pare- cee ser qué los alemanes se sintieron mds ‘larmados y confundidos por los rumores tineos que circulaban en los paltes ‘upados que por los bulos sembrados a propésito por los aliad El otofo de 1943, que trajo consigo las primeras mareas grucsas y la promesa del Tavierno, Timito las reas. de posible ata que aliado, lo que signified el subsiguien fe respito para el enemigo, Probablemente la situacién seria segura hasta la. prima- vera de 1944 Lo mis que se podia hac: a fortalecer la “Muralla del Atldntico”, Los hombres que fueron. Arriba zqulerds os ltimos. pases. on terreno. oncm Drriba Doractar Tropas serattansportaas britnicas tinandose in cara de negro pa llansamiento:nocturno, Centro Derecho Algunos de los aviones que les lanza Apolo: Antievadas, pero rapidas silo Gloss, Los comandes britanicos emplen- San bicicletas pore leger como fantasmas as fone que constiian sus objetivo. sumentar las operaciones de minado para uardar los accesos por mary mejorar el enirenamiento de las tropas. La coloca ign y uso. de las reservas acorazadas ya estaba perfilindose como un problema di- ficil, un problema cuya solucion habria de resultar Imposible gracias a las dudas de Hitler en’ combinacién con el poderio ‘aéreo. de los aliados Durante el afo Ia calidad de 1a Resis- tencia francesa habia mejorado considera~ blemente; les luchas internas entre los di ferentes. grupos habian disminuldo, y el movimiento, como conjunto, habla respon dido bien 2 la ayuda britanica. En el in Yierno de 1943-44 la Resistencia ya se ha bia convertida en un serio problema para fl. enemigo, sabotesndoferrocarriles ¥ transportes en general, y minando la mo: ral del enemigo, que siempre tenia el te- mor de que una bombs fuera colocada debajo de la cama o en el armario rope: ro, 0 de que un tren descarrilara, © que siltara por los aires. misteriosamente.” Y ‘estas cosas ocurrian eada vez con mds fre- ‘cuencia, Las sefales de que se acercaba el momento de etisis en cl Oeste no podian ser pasadas por alto. Fl 1944 seria el ano, Europa Occidental el lugar y la primave ao el Verano marcarian la hora Cierta informacién llegada al enemigo, via Ankara, por medio de un comunica do de ura oficina alemana en el extran- jero, con fecha € de enero de’ 1944, daba el nombre de “Overlord” a Tos planes alia dos ¥ proporeionaba “evidencia concliyen: te de que los anglosajones estin decidi- dos a abrir un Segundo Frente en 1944, Sin embargo, este segundo frente no serd en Jos Baleanes” Un anilisis Hevado @ cabo un mes més tarde por of jefe de Inteligencia. Militar en el Oeste decia lo siguiente “Bet4 planeada una operacién para 1944 fuera del Mediterréneo con el propésito de llevar la guerra a sus ultimas conse- fuencias y, por tanto, seri Hlevada a cabo con todas’ las fuerzas disponibles. Esta ‘operacién probablemente se esd prepar do bajo la denominacidn OVERLORD. intenciin de emplear grandes fuerzas se hace evidente a Jurgar por el hecho de que la operacién esti planeada con el fin de producir la victoria militar en un pe todo de tiempo comparativamente corto El area exacta de staque eseapaba al co~ nocimiento del enemigo, pero un comuni cado de Inteligencia, fechado el 21 de fe brero, reafirmaba que: a determinacidn, tan freeuentemente expresada, de terminar la guerra en 1944 9 ‘Arriba Derecha: Rommel inspecsionando tropas indias del Ejército de fa «India Li- bres. Derecha: Puesto costero de obser- vacion artillera, Abajo: Monumento a Todt ‘ol ingoniero jefe. La Muralla del Atféntico, Arriba lzqulerda: Ya en 1942, civiles.franceses fueron le- vades 2 caver loe clmientos. Arriba Do. ida bajo techo a prueba de bombas. Izquierda: Rommel, el hombre en- cargado dela defensa Dior id Dives ea Dito peel EL hii: Poo Line ce Gro de ‘aes oe o ‘were BRITAIN Leen ea (Cr Ta (aT aux ARMY mn Arriba: Poniendo minas on las carreteras Bronimas aa costa. Abajo! El mar al for hha de ser considerada como clave en la planificacién operacional det ene También se menciona repetidamente y co- mo un hecho definitive que Ia solucién searé por medio de un atague a gran escala en Europa Occidental” | enemigo esperaba el ataque durante el primero 0 tercer trimestres del ao. Sus temores de invasion por los Balcanes.s¢ hhabian desvanecido. El tiempo. se habia redueido ahora a los meses que van. de mayo a agosto de 1944; el lugar podia quiza quedar limitade al Paso de Calais © Normandia. EL nombramiento del mariseal_de cam po Rommel, en noviembre de 1943, para Inspeccionar y mejorar las defensas de 1a linea costera ‘Occidental desde Dinamarca hasta ia frontera espaftola, complieé una ya dificil situacién de mando, Posiblemer fe al general Blumentritt exageraba eat do relataba al capitan Liddell Hare que "al cabo de poco tiempo los ejéreitos no sabian si estaban bajo el mando de Runde Stedt Rommel”. Cierto que la Tinea reeta de Rommel con Hitler le proporc haba una gran influencia, pero no hay duda tampoco de que respetaba a von Rundstedt, Comandante en lefe en el Oes- 33 Marjseal de campo Erwin Rommel, que mandaba el Grupo 8 de Ejército, con el ‘mariseal de campo yon Rundstedt, coman- dante en jefe en el Oeste, te, ¥ observaba Ja debida etiqueta, Von Rundstedt, aunque teniendo una opiniéa pobre de Rommel como estratega, ha ren- Gido tributo a su valor y lealtad. En ma nos de cualquiera de los cabecilias nazis, €l cargo habrla hecho intolerable la posi cin del Comandante en Jefe, Fue, inevitablemente, una situaciéa mo- lesta, suavizada al pasar los meses al ser designado Rommel ‘para mandar el Gru- bo B de Ejército, siendo responsable, ante Von Rundstedt de los sectores vitales de la costa del Canal desde la frontera holan- ddesa-alemana hasta el Loira, Posteriormen- fe el nombramiento del general Blaskowitz para mandar el Grupo G de Ejército eu briendo el Golfo de Vizcaya y las costas mediterrdneas de Francia, si bien de fo ‘ma insatisfactoria, aclaro la situacién del “Mando de la Fuerea Terrestre”, Pero el Mando de las Fuerzas de Tie- ra, a pesar de su aislamiento, pues ver~ daderamente estaba completamente aban donade al destino, qued6 sujeto a podero- fas influencias originadas no sélo por las divergencias de opinion entre el Coman- 3 dante en Jefe en el Oeste y el Comandan- te del Grupo B, sino también por el Be neral Guderian, Rommel, compartiendo el punto de vis ta de Hitler de que Normandia seria et principal objetivo allado, y considerando que el enemnigo tenfa que ser aniquilado, Sera posible, en el mar, yy desde luego, fen las playas querla tener agrupado bajo su_mando todo el apoyo acorazado is- puesto a asesiar un contragolpe masivo € Inmediato. Habla tenido una Golorosa ex: periencia en la supremacta aérea aliada en €1 desierto occidental, y conocta perfecta- mente el destino que habrian de corzer Jas columnas acorazadas si intentaban des- plazarse de dia expuestas 2 los “visores de bombardeo”. Silas unidades acorazadas no estaban alli, él dudaba incluso de que Pudieran llegar y, desde Iuego, que lo hie Gieran a tiempo.’ Era, en cualquier caso, tualmente imposible hacer avanzar a las columnas acorazadas durante el dia por castigadas carreteras. Nadie dudaba de la magnitud de la ame nnaza aérea aliada de la que estaban tenien- do buena muestra diay noche, pero al ‘mismo tiempo, ni von Rundstedt ni los ge- nerales de las divisiones Panzer estaban de scuerdo con la tdetica de Rommel 0 com: partian sus creenciae acerca del lugar de Jas operacioens. Primero, von Rundstedt Reminiscencias de |a Primera Guerra Mun- dial. Estos cafones de desplazamiento so. bre railes eran los descendientes del Gran el caon que bombarded Peris, abogaba por asestar contragolpes masivos después de que los aliados hubleran roto las primeras defensas maritimas. Segunco, 41 no compartia el punto de. vista de Rommel acerca de que fuera Normandia cl lugar escogido para el ataque; terce: Yo, no podia permitir el spoya cerrado de Jas divisiones. Panzer antes de ver emo se desarrollaban los acontecimientos, El argument de la aviacién, segin el cual ésta podia destruir los carros de combate « imposibilitar su avance, se hacia. igual= mente extensible a la posibilidad de" que cl ataque se efectuara por el Paso de Ca lais 0 por cualquier otro lugar. Guderian, preocupado en extremo por la situacién de Jos frentes del Este y del Oeste, desayt nando a solas con Hitler, un dia de. pric eros de enero de 1944, le informd de la urgente necesidad de reforzar las defer sas del Este y de enviar grandes reservas al Oeste. Esto provocs una de los tipicos estallidos de eélera de Hitler iCréame! Soy el mejor constructor de fortificaciones de todos los tiempos", gri 16 Hiller. “;Yo construt la Muralla del Oeste; yo construf la Muralla del Atl tico...1"” Empezé entonces a inundar los oldos de Guderian de “toneladas de. hor ‘migén” y masas de datos estadisticos. Des de’ luego, Hitler nunca habia visitado la “Muralla’ del Atldntico”, que existia pria- cipalmente en_ su. imaginacidn. Poco despuss de esta entrevista, Gude- rian inspeccioné la posicign de Oeste e in mediatamente se sintié. alsrmado. por intenciones y proyectos de Rommel de po ner en practica el agrupamiento de las di- visiones Panzer antes del "Dia". "Dispues tas asi", escribié, “no podrian ‘ser retira- das y enviadas én apovo de otras posi ciones con suficiente rapidez”. De regreso al Cuartel General Supremo, Guderian aproveehs: Ia oportunidad para sefialar “este error” en una. conferencia, Hitler rehusé oponerse ablertamente a las Ordenes de Rommel ¥ aconsejé a Gude rian “que volviera'a Francia y diseutiera el asunto una vez més con aquel Guderian y von ‘Geyr visitason enton- esa Rommel en su cuartel general de la Roche Guyon. El mariscal de campo cxplicé detalladamente sus puntos de vis- fa, pero_no estaba dispuesto a diseutin. Aparte de su convencimiento de que Nor mandia seria el. lugar escogido para el ‘salto, estaba seguro de que el enemigo tenia que ser destruido antes de que éste 55 se cstablecieca firmemente en tierra, Si le Gejaban aetuar sogin su criterio, asest Fatal golpe al enemigo en las proximida- des dela costa y sobre las mismas pla- ‘yas que le resultaria imposible montar’ un salto posterior, al menos en ese mismo ano, Y'si estaba acertado en sul creencia, ue compartia con Hitler, entonces se de mostraria que él tenia razén en su idea Ge disponer el apoyo cerrado de las divi- Sones corazadas, Habia que admitir que el riesgo era grande, pero no quedaba otra Solucisn, Evidentemente Rommel no par- ipaba de la opinion de von Rundstedt Ge que pudiera ganarse una batalla de mo- vilidad, Hitler, mientras tanto, so eferraba a su inuticién, reforzada en este caso por 1a deduccin razonable, teniendo en cuenta las posiciones de concentracién de tropas especialmente las situadas en el Sudeste Ge Inglaterra, de que Normandia seria el objetivo principal, y que Cherburgo seria el puerto natural al que apuntaran. los aliados. Pero la molesta posibilidad de un Segundo aralto incluso’ un esfuerzo s- remo en cualquier otro lugar, empez6 Las tropas que estaban detrés de los ca- ones, ‘ ocupar sus pensamientos, quédando asi expuesto, mis ada incluso due los pro: pios jefes del frente, a las desastrosas com Secuencias de un compromiso entre las dos. teorlas. Guderian habia hecho un tercer intento de convencer a Hitler de los peligros que fencerraba la forma en que Rommel habia dispueste las divisiones acorazadas y, ade mds, a primeros de. mayo, Geyr von Schweppenburg, temiendo que von Rund~ stedt pudiera llegar a aceptar la opinisn de Rommel, recurrié a Hitler por su pro- pia cuenta. Queria mantener el grucso de fu fuerza acorazada al Norte y Sur de Paris, y, por fin, Hitler claudics, El re- sultado fue un arreglo desastroso por el ue cuatro divisioens Panzer se manten rian como reserva de asalto bajo el man- > del OKW, Alto. Mando de la Wehr- macht, Esto debilitaba el mando de von Rundstedt, pues el viejo mariseal, desba- ratados yz Sus intentos de organizar una reserva de infanteria en. Normandia.reti- rando fuerzas del Sur del Loira, se en- contraba ahora privado de los medios ne ‘cesarios para asestar un contragolpe ofec tivo contra las playas sin antes contar con el permiso del OKW. Det esta forma tan poco inteligente, Gey eres una situacién que, poco des- pods, demostré ser fatal. Pareeeria que fod’ esto ya era suficienie preocupacion, pero desgraciadamente slo era una peque fia muestra de la falta de confianza y total decadencia que anidaban en el seno de las altas esferas alemanas Si bien Rommel, en su natural deseo de tener pleno conocimiento de la batalla que sus exrcitos iban a tener que librar, se ncontraba en una posicidn parecida a la de Montgomery, la posicién de von Rundstedt no era ni mucho. menos com- parable a la de Eisenhower, No solo esta- ba privado del control total de sus fuerzas de ‘tierra, sino que también estaba obli gado 2 “solicitar” apoyo aéreo. y naval Cuando Jos necesitara, No existia. ningu: na clase de organismo combinado encar- gado de coordinar el esfuerzo de los tres Servicios (tierra, mar ¥ aire). Lo que es peor; Ia marina controlaba” las baterias Costeras que tenfan que jugar un papel realmente importante para repeler el_asal- to. El hecho de que el poderio naval y aéreo hubieran quedado reducidos a pro- Porciones muy pequetas, fortalecia la ne- Periodo de descanso, wsidad de cooperar y coordinar todas las defenses disponibles en lugar de desespe El slmirante Theodor Krancke, Coman ante en Tefe del Grupo Naval del Geste. tenia su pequefa flota de unos 60. bu- ques de diversos tipos fondeada ‘en puet~ to y sometida a incesantes ataques 267203 faliados. Los enewentros en el Canal har bian reducido su flotilla de destructores a sélo dos navios en condiciones de opera eign, En evanto al resto, podia sumar has ta dos torpederos, treintg y una lanchas lanzatorpedos y un puflado de patrulleros ydragaminas. Ademés habria que hacer Posible el disponer de quince de los sub- msrinos mis pequefios diseminados por los puertos del Atlintico, pero éstos no es taban bajo su mando, En caso de necesidad, incluso esta pe queta “flota” estaba pricticamente inca: Pacitada para salir al mar. La 3 Fuerza Aérea alemana, mandada por el general Hugo Sperle, era igualmen. fe como un junco roto. Forzada a em plear pilotos a medio entrenar, su. ofec lividad era muy pobre a pesar de sus nu: merososefectivos era. constantemente diezmada, tanto en el aire como en tie ra. A. principios de 1944 la 3" Fuerza ‘Aérea stmmaba “sobre el papel” unos 400 aviones en. condiciones operativas. ‘Tam bign sobre el papel éstos estaban_dividi- dos entre la 4 S* Divisiones de Caza dependientes del Il Cuerpo de Caza, Los aviones de la 4 Division tenlan como mi sidn principal el interceptar a los bombar eros. aliados con rumbo al Reich, pero se podia tambign echar mano de elios en caso ve desembarco aliado, Lo cierto e que el Dia-D ni el 2° Grupo Aéreo ni sus divisiones disponian de suficientes aviones para hacer sentir su presencia en Ejercicios préeticos. el aire. Las prometidas “alas” de caz procedentes de Alemania, en su mayoria ho liegaron. Pocos pilotos conocian Fran ia pocos sabian leer mapas. El jefe del UL Cuerpo estimaba que en realidad no te nig 2 su mando més que 50 aviones. ‘Asi pues, # los aliados Oceidentales no se les ‘podia hacer frente ni por mar ni Por aire, y Rommel se hacia pocas ilu Siones sobre su misién. Esta era, en un fentide, sencilla: los ejércitos alemanes el Oxtte, hostigados incesantemente des- de ol aire, faltos de entrenamiento, corios de transportes esenciales y de pobre cali dad, privados del pleno uso de sus “ojos” y “oides” por la destruccién de sus ins: 37 talaciones de radar, estaban solcs, sin po der hacer ‘nada mis que esperar, Durante ‘casi seis “meses el mariscal Rommel dedicé sus tremendas energias a la tarea de hacer inexpugnables las_de- fensas costeras desde Cherburgo al Som- me, concediendo toda Ia atencion que po- dia’ a los problemas de Normandia. Mo- Vido por ‘un profundo pesimismo, sin ejarseafectar ‘por las. limitaciones del pensamiento militar ortodoxo de von Rundstedt y otros de la vieja escuela , quiz consciente de que no podia haber clemencia para Alemania mientras Alema- nia fuera Hitler, sabla que el enemigo te- nla que ser batido en las playas. Quizd sable también que era una vana esperan- 24, pero no habia otra No hay evidencia que sugiera que a Rommel fe disgustara una batalla de ma njobras. Era, sencillamente, que él sabia que era demasiado tarde para ganarla. No habia base, por tanto, para la creencia de yon Rundstedt, seg la cual los allados se establecerfan firmemente en tierra y emtonces empezaria Ia batalla. por la de- fensa de Normandia, Gordon Harrison co mentaba en su libro Cross Channel At- lack: la diferencia de opinién nacia esen cialmente de una diferencia de apreciacio- nes sobre lo que era posible... Rundstedt, al igual que Sodenstern (que mandaba el Diecinueve Ejéreito), era mucho mas op- Para Rommel tal optimismo no era més que otra forma de definir la desespera- ida, y Hitler, con la sombra del desastre Mamado ya a su puerta, también To sabia, Blumentritt hizo notar que los mensajes que se recibian del OKW en esa épo- ca empezaban invariablemente asf: El Fuhrer teme que... Estaba leno de temo- s, centrados en el problema de Norman- dia, sobre cuyo cielo cabalgaba 1a Walky ria, Pero mientras Rommel era un realis- ‘ta al que preocupaba el problema hom- bres y material, hormigén y minas, cafo- nes y’ municiones, Hitler era un visiona: io. Su apoyo a Rommel fue siempre in- completo en muchos aspectos_y nunca efectivo, El mismo afirmé claramente ante Warlimont y otros: “Si no detenemos la invasion y no atrojamos. al enemigo_al mar, la guerra estard perdida.” Tenia una gran fe en Rommel, pero ain asf, aparte Se ordenar el envio de algunas unidades anticarro y antiadreas para reforzar la pat- te Occidental de Normandia, no hizo casi nada, La concentracién de’ tropas esta- Gounidenses y los jercicios de entrena- ‘miento que tenian lugar en el Sudoeste de Inglaterra apuntaban cada vez mas cla- ramente hacia’ Normandia y Cherburgo, ero adn asi Hitler vacilaba. Nia él ni nadie les habia pasado por la imagina Giga la existencia de los puetior Motan tes que los aliados planeaban traer a re molaue, Un factor poderoso en la indecisién que habia con respecto a las reservas de divi siones acorazadas era el temor de que Normandia pudiera no ser el lugar esco: ido para ef asalio, al menos, 0 el uni- €0. La falta absoluta de movilidad de los tigrcitos alemanes en el Oeste obsesionabs Tas mentes de los comandantes, Las fuer za aéreas aliadas, en opinién de Rommel, no solo podrlan impedir todo movimiento de tropas durante la batalla, sino que ya Jes aban dejado sin ruedas bajo sus pies, condendndoles a misiones estaticas. No habla nada que hacer. A pesar de sus repetidas demandas, Rommel no reci bis el esoncial ‘control del mando que permitiera la realizacidn de sus planes con tin minimo de garantia, Sus peticiones de mano de obra y materiales no podian ser “Grdenes”, sino. simples “solicitudes” que segufan un curso normal. Denegads, como Jo fue, la ayuda de la Organizacién Todt, dedicada enteramente alos trabsjos de fortificacién del Paso de Calais, e impo sibilitado para luchar contra los constan. tes ataques aéreos aliados que Iban redu diendo a ruinas los servicios de transpor te, Rommel tuvo que emplear a sus pro- plas tropas como obreros manuales, con €1 consiguiente detrimento de su entrens miento mas esencial, Algunas unidades pa saban tres dias completos de la. semana ‘ocupadas en tareas de fortificacion y el Testo de su tiempo estaba ocupado ‘con deberes especiales de guardia, En febrero, Rommel envid un oficio a todos sus comandantes, y volvié a repe tirlo hacia finales de abril “En el poco tiempo que nos queda an- tes de que empiece la gran ofensiva, tene mos que lograr preparar nuestra: defen: sas hasta un grado tal que puedan resis: tir los ataques més duros, Nunca en la historia ha existido una defensa tan vasta ‘con un obsticulo tan grande como es el mat, El enemigo tiene que ser aniqullado antes de que alcance nuestro campo. de batalla principal, Tenemos que detenerle fen el mar no sélo retardando su avance, sino detruyendo todo su equipo mientras avia se encuentre a flote En repetidas ocasiones insistié ante sus comandantes en que las primeras.Veinti Cy ‘cuatro horas serian decisivas, Concibié labors un sistema de obsticulos, coloca- do entre las marcas de marea alta y baie, para cubrir las playas, que haria extrema Gamente peligroso, si no imposible, cl paso para’ incluso’ las embareaciones de fondo'més plano, Planeaba sembrar_cin- ‘cuenta millones de minas como primera Ii nea de defensa en el mary estableces Campos de minas en las playas, Nunca ddispuso de las minas y, cuando, por fin, Hlegaron Jas primeras entregas, totalmente Inadecuadas, los barcos minadores ya. es- taban inmovilizados por los ataques aéreos aliados e imposibilitados para salir al mar. En total se colocaron no. mis de seis. mi liones de minas, poco més de una décima arte del programa minimo estudiado, Déndose cuenta de que el “Zweite Stel lung” 0 segunda Iinea de defensa de von Rundstedt era “una de tiempo", Rommel ordené que ‘esara. el trabajo. que todo esfuerzo. se coneenirara en. refuerzo de las posiciones més avanzadas. Innumerables “eriaos” y obsticulos antica ro fueron trasladados primera linea pa- ra reforzar las masivas concentraciones de angular de hierro, de obsticulos pirami- ales y “Puertas Belgas", que, con miles de estacss minadas apuntando hacia ol mar, llenaban lor accesos las plays. La falta de mano de obra era tan absoluia gue la 352 Divisién, que ocupaba la fran- ja vital de playa que iba desde Grandcamp @ Arromanches tuvo que cortar y montar Sus proplas esiacas en el bosque de Ce- Fisy, quince kilémetzos tierra adentro, y Hlevarlas @ mano una a una hasta los Lu fares donde Iban a ser montadas, En las éreas que hay 2 espaldas de la peninsula de Cotentin, Rommel habia pla eado una extensa red de postes, unidos por alambres y minados, como defensa Contra el descenso de planeadores ¥_ para: caidistas. Cuando, a mediados. de’ mayo, aloulé que el trabajo. tenia que estar a punto de concluir visité el emplazamien- {fo ¥ se encontré con que la empresa es- taba sélo en su fase preliminar. No. dis- ponian de las 13.000 cargas explosivas ne- La enorme escasez de mano de obra, minas y materiales de todas clases, y el estar reducido el transporte al caballo, la carreta y la bicicleta, hacian imposible Ia ealizacién de un plan masivo de defensa De os diez millones de minas que se ne- cesitaban para los 50 kilémetros de fren Hombres y hormigén: los dientes dal dra- | muralla: principal te de Ja 352 Divisidn, s6lo diez mil iban a llegar, y ademis este envio no inclufa ‘inguna’mina “Teller”, La situacién de las divisiones numeros 716 y 711, que cubrian la linea de choque detris de las playas de Normandia, no eta mejor. A finales de mayo no hablan sido colocados en casa- ‘matas més que dos tercios de los cafiones de costa. Un sistema de fortifieaciones espaciada entze si de setecientos a. mil oscientos metros estaba, en su mayor par- te, sia. proteccién, “De las. instalaciones del sector de la 352 Divisign, sélo el 15 por clento eran a prueba de bombas; el Festo estaba virtualmente al descubierto de Jos ataques aéreos", escribid Gordon Ha- rrison, La situacién de la 716 Divisién era fain més cxtica, La necesidad minima, diaria, de cemen- to que el Séptimo Ejéreito tenia en Nor mandia, para dar cumplimiento a sus t2 reas de construccién, era de 240 cargas. En um periodo tipico de tres dias Jos da tos estadistieos seflalan que recibia. slo 47 cargas. El cierre obligado de las fabri cas de cemento de Cherburgo, por falta de’ carbén, agravaba alin mas la escasez. Esto era, sobre todo, debido a jos ataques ‘aéreos que los aliados Mevaban a cabo Sobre los transportes por ferrocarsil y ca- Fretera, Esta. desesperante escasez de mano de ‘obra aceniud las exasperadas y_amargas criticas de Rommel contra la ‘Luftwaites ‘Que empleata 50.000 hombres para man fener sus comunicaciones.y comprometia fa otros 300,000 en servicios de tierra, Esto Significaba una proporcién de cien hom- bres en tierra por cada uno en el ai De nada servia que Hugo Sperrle, al man- do de la 3" Fuerza Aérea, compartiera Sus puntos de vista; la situacién existia para nutrir Jos suefios de grandeza de Goe- fing. Los repetidos intentos de Remmel or conseguir los servicios del III Cuerpo ‘Antiaéreo en Normandia fueron frust os, y sigui6, bajo el mando de ia 3. Fuer- za Aérea, sujeto a las veleidades de Goe- ring y sin ninguna efectividad para la defensa. Era mucho lo que podia haber ayudado a contrarrestar el abrumador em- uje aéteo aliado, y, ademés, hubiera pro Poreionado moral y hasta cierto sentido Se respuesta alos ataques..Incluso el TI Cuerpo de Paracaidistas, técticamente 4 las drdenes del Séptimo Ejército, quedé, para su administracién y entrenamiento, Sependiendo de la Luftwaffe Goering rechaz6 de plano el_permiso para que estas tropas fueran empleadas ara ajuder en los trabajos de defensa, @ De esta forma, al iniciarse junio, los hhuecos y fallos en las defensas eran’ ate rradores Cada nuevo. sistema 0 disposi tivo era observado por los aliados y, a ‘menudo, puesto a prueba gracias al co raje de los peauelios grupos de hombres que exploraban los bajios durante he. Al abandonar la “Zweite Stellung” las defensas hablan perdido profundidad y ‘quedaton reducidas a una capa demasiado frdgil para soportar el inmenso peso del asalto que se avecinaba. Sin embargo, 1a culpa no era de Rommel, El habia inten- tado lo imposible, y logré mucho, No, ha: bia heredado mis que un mito y él le uso “dientes” capaces de dar una peli- rosa, sino mortal, denteliada, Tambien onsiguié mejorar en gran medida la dis posieidn de sus. tropas La vispera del DiaD el mando del mariscal von Rundstedt contaba con 60 di Yisiones, pero dos, la 19 Divisién Panzer, ‘ue estaba en proceso de recuperacin des- ués del duro castigo sufrido en el frente del Este, y otra situada en las islas del Canal, estaban pricticamente fuera de su aleance, quedando asi reducido el total fective a 58 divisiones. De éstas, 31 tonfan asignados papeles es: titicos, y27, incluyendo diez divisiones acorazadas, eran tan méviles como Jo per~ mitian las’ vacilaciones del Fuhrer y_los recursos disponibles. Fueron_distribuidas desde Holanda hasta las costas del Atlin: tico y el Mediterrineo: cinco divisiones ‘en Holanda, con el LXXXVIII Cuerpo de Fjército, incluyendo Ia “tullida” 19 Di- visién Panzer, diecinueve en el Paso de Calais entre Scheldt y el Sena, dieciocho entre el Sena y el Loira. El resto, al Sur del Loira, Cuarenta y tres divisiones del total de sesenta estaban agrupadas en el Grupo B de Ejercito del mariscal Rommel: ol LXXXVIII_ Cuerpo en Holanda, el. pode ros0. Quince Ejército en el Paso’ de Calais, el Séptimo Eyército en Normandia. El ‘Quince Ejéreito, mandado por Salmuth, es- taba virtualmente estacionado en sus’ po- siciones, principalmente 2 causa de lain capacidad’ de las mentes. militares alema- has para apearse de una idea preconcebi da. Lot aliados Oveidentales, por su par: te, se encargaron de hacer todo lo. posi- ble para alimentar las ilusiones del ene igo. En visperas del Dfa-D, el -mariscal Rommel haba logrado mejorar y_forta- lecer la disposicién del Séptimo Ejército, a las Grdenes de Dollmann, quien, Rom mel estaba convencido, tendrla que librar Précticas de alerta, 1a batalla decisiva en las playas. Las divi siones de infanteria nimeros 352 y 716 ‘staban situadas en sus refugios subterré feos y “nidos™ de resistencia a Io largo de la ‘costa de Calvados desde el rio Vire hhasta el Orne. En el flanco izquierdo ale- man la 91 Divisién, con el 6 Regimien- to de Paracaidistas bajo su mando, cubria el flanco izquierdo de la. 352. Division en fl drea de Carentan. La 709 cubria Ia I nea costera occidental de la peninsula de ‘Cherburgo. Las posiciones de segunda cls ve de playa tras su flaneo derecho, cono cidas entre los, aliados con el nombre clave de playa “Utah”, con sus extensas reas encenagadas siguiendo los cursos de los rfos Dives y Merderet desde Caten- tan a Port Brebay, eran consideradas co- mo salvaguarda de la retaguardia, blo- ‘queando las salidas de las plavas, La 343 DivisiGn quedaba frente al lado Oeste de 1a peninsula, En el flanco derecho alemén, la 711 Di- visi6n, con su regimiento de la 346, cu bia la costa que va desde el rfo Orne al estuario del Sena frente a El Havre Las “divisiones do. infanteria nimeros 708, 352 y 716 harian frente, por tanto, a los ‘asaltos aliados en las playas “Utah”, “Omaha”, “Gold”, “Juno” y “Sword” Contra. la voluatad devon” Rundstedt, Romel haba logrado llevar la 21 Division Panzer al frea de Caen, con el propésito de atacar el flanco izquierdo aliado. Las tues. divisiones acorazadas, a 129 116 Panzer y la Panzer Leh, reserva del Gru- po B de Ejéreito, capaces de llevar a cabo ‘taques cn masa, estaban emplazadas en ¢] reetingulo Mantes-Gassicourt, Chartres, Bernay, Gacé, con la 116 en vanguar- dia, Pero los temores de Guderian, von Rundstedt y von Geyr hablan dejado su jetas a la voluntad de Hitler a las fuerzas bajo el mando del OKW. De esta forma, ¢l éxito del dia del asalto dependia de las baterias costeras y de las tres divisiones atrineheradas a Jo largo de a costa de Normandia, Ia 91 Divisién y su Regimien to de Paracaidistas ‘a ln izquierda, y Ia 21 Division Panzer a la derecha. Si éstas ilegaban 2 fracasar en su intento de de- tener y destruir a los aliados en el mar y en las playas, el destino de la Alemania nazi estaba echado, y en los dias que si- auleran hasta el final de Ia guerra ita to mando forma el future de Europa. El asalto aliado se esperaba para media dos de mayo, y, a pesar de las adverten- cias del comandante naval alemén en cl Oeste, Ia opinidn miltiar era que se efeo 6 twaria con mares alta, Cusndo pasé la mitad de mayo sin que nada ocurriera se produjo cierta tendencia a la relajacién, fn la creencia de que el asalto habia sido postpuesto. sta el mes de agosto. Las Apreciaciones del enemigo segutan condi Clonadas al convencimiento de que los aliados no tenian mis remedio que com ‘Quistar un puerto o varios, por lo que la opinign de’ los mandos navales eambié de rumbo, poniendo sus ojos ahora en El Havre 'y ‘Cherburgo, en vex del Paso de Calais. La concentracion de tropas. y barcos en el Sur y Sudoeste de Inglate Fra apoyaba firmemente este punto de fa, pues era significative que estos dos Puertos hubieran quedado. mente libres de los ataques aéreos. La marina también estaba convencida de que Jos arrecifes que cubrian el sect tal de la costa de Normandia descarta ban ‘el desembarco por esta zona, y espe aba que el empuje principal llegara con: {ra la’ peninsula de ‘Cotentin, junto con los desembarcos aerotransportados, A finales de mayo, el almirante Kranc- ke, jefe. del Grupo Naval dol Oeste, se habia calmado y parapetado bajo una capa de optimismo; era lo Unico que le cabla hacer dada la inmovilidad de su fuerza al. Estaba seguro de que sus baterias Costeras podian acabar con la armada alia da cuando aquélla se encontrara todavia fen el agua, ¥ comprobs que los ataques reas enemigos s6lohablan inutiliaado Ocho cafones, cinco entre El Havre y el Trepot y tres en Normandia. El. almiran te empezd a convencerse de que las enor- mes cantidades de barcos anclados en Ios puertos ingleses, la inmensa activ Tos ejercicios de asalio, de los que tenian conocimiento por vueles aislados de rec Rocimiento y por informes de los. agentes etos, formaban todos parte de un gi tesco “bluff”. En efecto, con su actl Tud animé a los aliados en’ sus planes de invasién cuando vieron que los alemanes cedian en su empefo defensive E] répido empeoramiento del tiempo en los primeros dias de junio disipé de la mente del enemigo toda posibilidad de invasién. La interceptacién de mensajes de aviso radiados a la Resistencia y pasados al almirante Doenite no. tuvo consecuen cias, ya que en el Canal habia un gran temporal con Vientos fuertes y mar grue- sa El 4 de junio, mientras el general Eisenhower estaba reunido con sus almi antes, mariscales, yenerales y meteordlo- ges en Portsmouth, y los accesos del Ca Fal bullian ya de barcos cargados con las 64 tropas de vanguardia, el almirante Krancke egaba al convencimiento de que el ata que ni era ni podia ser inminente; el Seneral Blumentritt estaba de acuerdo fon dl En los bajios de Ja costa francess, los submarinos de bolsillo. del. teaiente "Ho: nour Vigilaben y esperaban, Todas las fuer 2s norteamericanas "U" y parte de “0” habian zarpado, ya las nueve de la mafiana del 4 de junio la fuerza U2a de 128 carros_anfibios estaba ya a 40 kilé metros al Sur de St. Catherine's Point, al hho Baber podide recibir la orden de apla zamiento como consecuencia de la deci Sign tomada por el Comandante Supremo fen las primeras horas del dia, Dos des tructores yun avin. Walrus se dirigie ron a toda velocidad hacia la fuerza U2a antes de que ésta fuera detectada por las pantallas del radar enemigo. Durante todo €1 dia las tropas lucharon contra e] fuerte Viento de cara y el enctes ta llegar al abrigo de repress, Durante la noche del 31 minadores de Ia fuerza J, habian colocado 830 boyas especiales, el 4 de junio és tas hablan empezado a transmitir sehales Alas seis de esa misma tarde, los mina ores de la Royal Navy marcaban los ea nales formados por las boyas para facili tar el paso de los barcos de asalto y sus escoltas. Se habian limpiado de minas diez feanales con todas las flotillas de dragami nas. disponibles, ‘lag diez menos cuarto de la noche del 4 de junio, el general Eisenhower tomé Ta decisién’ final de que el asalto se ini ciara en Ia madana del da 6, y la gran asa de buques y embarcaciones de asal to en general empezd a salir de sus pu tos y estuarios, refugios y lugares de an- elaje, con rumbo al punto de reunién, al Sur de la isla de Wight, para ditigirse desde alla su cita con of destin, Aunque se hubieran arrojado contra él uuna gran masa de fuerzas invisibles desde el planeta Marte, cl enemigo no hubiera estado més desprevenido, Su. gran fuerza area, que en su tiempo habla amenazado on dominar los cielos, ya no tenia ojos: Los sistemas de alarma anticipada ¢ ins talacioens de radar, machacados por las bombs ¢ interferidoe electrOnicamente, 10 adieron avisar del peligro que se cernia fobre ellos ‘Sus ‘flotas de submarines, que habian convertide el ancho Atiéntico en und trampa morial e inmenso cementerio y re ducido los mares del Artico aun deses perado reto para los aliados, estaban hun dios © confinados en evs refugios de hor- ‘migén. Las armas “secretas™ concebidas fen sus laboratories y fbricas habian sido perseguidas como ratas y obligadas a per- ‘anecer ceultas bajo colinas rocosas, Sin embargo, estos hechos no s6lo sir ven para dar idea de la debilidad nazi, sino también del gran poderio que todavia les quedaba, Grandes ejéreitos se exten~ dian ain sobre toda Europa desde el ooSs ‘no Artico hasta el Mar Negro, y desde el Mediterraneo, costas del Golfo de Vizex- Punto defensivo frente al mar; las casas hhan sido evacuadas y construido bunkers 2 sus ples. Obsérvese ol pasamanos pin- tade, yay el Canal de la Mancha hasta el cabo Norte. Este era el enemigo. En la maftana del 5 de junio, ol ma: riscal Rommel, convencido y seguro, por los informes recibidos de los expertos’ en meteorologia —pues el enemigo estaba pri: vado incluso de los esenciales datos me teoroldgicos— de que no habria ataque, salla en coche hacia su casa de Ulm, a orilas del Danubio. Se consideraba arzies: gado que los jefes de alta graduacién via Jaran ‘en avién, La salida del sol a las seis menos dos mi- nnutos del dia $ de junio de 1944 era una SuposiciOn arbitraria més que un hecho Visible que marcara el paso de una noche Oscura_y tormentosa a un dia gris y ven= oso. El Canal, que se alzaba en un ca0s de crucles erestas, blangueaba el gris ace- ro de los cascos y las las, que #2 empi hhaban enormes, ponian a prueba la capa Gidad de los navegantes "Ios estomagos de todos los que iban a bordo de buques Pequefios. Las nubes escapaban como en Atormentadas y harapientas mortajas, del {rig cielo. El bortascoso viento del Oeste, ‘que viraba del OSO al ONO batiendo con va la Fuerza 5, salpicaba de espuma los rostros de vigias y timoneles en los cien- tos de pequefias embarcaciones que se di- ‘igian al punto de reunién, Con la salida el sol, cinco mil buques de medio cen- tenar de formas y tamafios distintos em ezaron a salir de sus fondeaderos, y las fstelas de muchos convoves dibujaban ya las aguas costeras de Gran Bretana desde Fowey al Nore. Cuatro afiok habjan pasa do desde que una actividad parecida se Produjera ene) mismo. Iu que quedaba de un ejército h char desesperadamente para poder regre sar Inglaterra desde Dunkerque. El al mirante Ramsey les habla mandado enton ces y era él, también, el que les manda- ba ahora, en esta fria mafana, Este re cuerdo era, para muchos de los que es- tuvieron al, como fuente de un secreto orgulloy_ les proporcionaba. una mayor fuerea y" resolucion, Este quinto dia de junio no es uno de e308 hitos histdricos que deban see inclu dos dentro de una generalidad. Significa ‘mucho para muchos. Los 287.000 hombres ¥ toda tna inmensa gama de vehicules de Combate fueron embsreados con antela cida, Habla quien estaba alll desde el pri ‘mero de mes. Algunos habian sido ya dis Uribuidos y enclaustrados sin poder ver ai el mar ni el cio, la luz del dia o Ia oscuridad de Ia noche, enfermos, cansa dos) preguntindose jhasta eudndo?, pero conscientes de que ilegarfa un ‘momento fen gue sericn arrojados como nuevos “Jo nis” en una orilla extrafa, erizada de dis- ositivos mortales y batida por disparos ¥ metralla, sin embargo, ansiaban que llega ‘a ese momento; seria una liberacién Los miles de hombres que iban en ew bierta, a pesar de los mareos y el fr10, po dian considerarse afortunados de no estar fentre los millares encerrados abajo, en les fentranas de las barcazas de deembarco, condenados al amarillo brillar de las lémm” a La Flota de invasién en disposicion de marcha, situada frente a las costas ingle- ‘sas preparada para el asalto, paras eléctricas y a la pestilencia de los ‘omitos. En tales condiciones sueumblan hhasta los de estémago mds fuerte. Mientras millares de hombres esperaban fn un limbo gris, también miles trabaja~ bban, manteniendo’y tripulando los peque- fos barcos y los grandes buques de gue- rra, otros alerta en cientos de torretas, a hhoreajadas sobre los asientos giratorios tras el gran niimero de armas automiti- a a8 que apuntaban al cielo cubierto por ea- pas de nubes a 1.200 metros, sobre las cuales podia oftse el constante rugir de diez mil aviones. Cientos de hombres lu- chaban con los aparejos de remolque para ir sacando de los estuarios, con los remol- ccadores, extrafas y pesadas formas y lle- ‘ea pos de ia Armada, que se ia hacia el Sur de la isla de Wight. Para Jos remoleadores habria de resultar un feo dia y una pésima noche; varios cientos de toneladas de hormigén y acero, rotos Jos amarres, quedarian a la deriva en la ‘mar gruesa, Hiacia la cafda de Ia tarde se experimen- 6 ‘una ligera mejoria en el tiempo; un soldado eseribid: “era una tarde perfecta de verano; la isla de Wibgt se aparecia ante nosotros verde y acogedora y tenta- doramente pacifica tias el telon formado por los buques de guerra”. Los hombres fanaaban bursa tas hurra a aii paso mien tras los bareos hacian flamear sus. bande rolas yun almirante briténico Tanzaba su gorra al aire ‘Sin embargo, esto no delaba de ser una parodia de la realidad para los muchos mi Jes de hombres que parecian habitar una antecémara de la morgue, para quienes Ia medida del tiempo easi habla dejado de tener significado, con los mareos como un martirio mas que afadir al ya largo de la espera. , La fuerza U2a, parte de Ia fuerza U de “Utah”, se habia ilevado la peor parte. Ciento ‘veintiocho barcazas “de desembar- co de carros de combate, atiborradas de hombres y material blindado, que se si lieron de rumbo, navegando hacia el Este, en las horas de indecisién, fueron obliga- das a regresar apresuradamente para evitar el viento Oeste refugiindose en la bahia 6 de Weymouth y las llanuras de Portland; de muevo, obligadas otra ver a navegar hhacia el Este, por el Canal, por fin, con ‘el creplseulo’ del 5 de junio para poner Tumbo Sur hacia, Francia La fueiza © de “Omaha” también ha- ia sido arrastrada hacia el Sudoeste, tt iendo que virar y rodear, viviendo ast tuna agénica ampliacién del nimero de ho- ras de confinamiento, Los hombres de cu- bierta Hlevaban ya cincuenta horas de vi- gilancia mirando al cielo y quizé bubieran Ge pasar otras cincuenta antes de que pu- ‘ieran dcrmir. Para éstos nada significa ban los hurras ni la visién feliz de la isla de Wight, pues su “verde y agradable tie- Fra” estate al otro lado del Atldntico. Durante las horas de oscuridad los enor- mes contoyes se desplazaron constante- mente, si1 ser molestados, a lo largo de los canales marcados por boyas y limp dos de minas por as flotillas de dragami has, una cule de més de ochenta kiléme tros de anchura y'flanqueados por doce- nnas de pequedios buques de guerra aten- tos a la posible presencia del enemigo. No habla. nada, Las largas lineas de barcos se- En marcha por fin, rmefaban hilos que fueran desenrollindose de sus bobinas segiin iban saliendo de los refugios y puertos de 1a costa inglesa para convertirse. en espesas madejas ante Ia bahia del Sena, La feroz turbulencia del viento y dev mar no consiguié turbar el extrafo € itreal silencio de la noche. El ininterrumpido estruendo de las flotas de bombarderos en el cielo, amortiguado sélo por el producido por el mismo mar y el rujir Ge las planchas de acero de las em- barcaciones, parecia acentuar la ausencia el enemiga, ‘Aungue el asombro era general, pocos se sentian tranguilos, pues jeémo fa po- ible que tal avalancha de Hombres y bar- €05 reunides poco a poco durante meses pudiera al fin’ atravesar el Canal de costa 4 costa sin ser detectada? Seguramente no Seffa necesario més instrumento “cientfi 60" que el simple oido humano para poder ‘lr tas fuerte latido. La tarde del dia 5, fates’ de que el sol se hubiera puesto, dos flotilas de dragaminas patrullaron ante las costas de Normandia, tan a la vista, que desde ellas oe podian distinguir fécilmen- te los edificios de la costa. Los submari: ‘nos del teniente Honour estaban en sus puestos, bien adentrados en las costas, ‘mareando el flanco Oriental y las rocas peligrosas. No hubo, no obstante, signos de deteceidn, Desde las dos de la manana del dia 6, los barcos que encabezaban el salto tomaron posiciones frente a las reas de desembarco asignadas y se_pre- pararon para lanzar al agua sus lanchas ‘de asalto, La Unica interferencia fue le producids por el poco amistoso mar. Sin ‘embargo, mo era sélo el mal. tiempo al ‘que eabia dar las gracias por ello [Los ininterrumpidor ataques desde ol sire sobre los sistemas de detecci6n et ‘migos hablan logrado casi plenamente su propdsito. En todo el area de “Neptuno”, Gesde el cabo d'Antifer a Barfleur, 74 es: taciones de radar habian sido puestas fue- fa de servicio, y las 18 que todavia podian funcionar permanecieron en silencio. Pero no era suficiente cegar y dejar sordo al enemigo; era también importante enga- Barle. Para este fin se dejaron intactas de- liberadamente diez estaciones al Norte del Sena, sobre cuvas pantallas la Royal Navy 52 ocupé de hacer aparecer una engatiosa telaraha de formas y ecos. Resulta extrafo que se haga esta obser El ataque aéreo en marcha. vacién, que no revela, en definitva, sino Ia superioridad sobre’ el enemigo, cuyas fuerzas estaban reducidas aun cero machacado, lacerado por todos sus costa dos, ineapaz de volar o flotar, pero era capaz todavia de infligir serias heridas sobre aquéllos que buseaban la forma de asestarle el golpe 2 gracia. Por parte de los aliados no habla in- clinacign a subestimar las fuerzas del Ejer- ito alemia en el Oeste; por eso, durante todo el dia $ de junio y la noche siguien- te, 105 aviones de la RAF. y 34 barcos pequefios de la Royal Navy se dieron bue- a maa en producir, por medio de se Suelos en medio del cielo y el mar, y glo bos de barrera, los “ecos” destinados a avisar al enemigo de la_aproximacin de tuna flota al Paso de Calais. Al mismo tiempo s¢ Tlevaron cabo operaciones de interferencia y engafio contra el cabo d'Antifer y Barfleur. El silencioso acerca- miento de la gran armada. para terminar por abrirse en un abanico de doce a vein- fe kilometros fuera de la desembocadura del Sena es la medida del éxito aleanzado. Poco después de las nueve, la. desacos- tumbrada duracién y contenido de la em sign de Ia BBC avitando a la Resstencia n francesa alarmé al enemigo, y el Quince Ejereito cel Paso de Calais fue pue estado de alerta, mientras que el Sé en Normindia, no era_molestado, ast pareet, iba'a ser distinto de como von Rundsted” aseguraba; incluso no falté nl Ia convircente prueba que constituia el Tanzamiento de grupos de paracaidistas pertenecientes a tres divisiones aerotrans- ortadas diferentes, que fueron a caer en medio de sus fuereas, Bastante antes de ‘que las. primeras.lanchas de desembareo festuvierar en ef agua, la batalla en tierra ya habla empezado. Media hora después de Ia puesta del sol, Abajo: Entvando en las lanchas de dosem- bareo. Devecha: En marcha hacia las plo- yas. 1¢ del 5 de junio, mientras los cabeza de la fuerza principal 0 se abrian camino por entre [os canales formados por las boyas, rumbo a Francia, los aviones sefilizadores de. las fuerzas’aéreas britinica y estadounidense despeguban de sus aetédromos en Ii tra pare plantar sus aparatos de sefales fen Jos campos de Normandia, Poco des- puts de la media noche esta pequeha van- Ruardia de tropas especializadas se movia silenciosamente entre el enemigo; los bri icos para marear las zonas de lanza- miento y aterrizaje de planeadores de la 6° Divisién Aerotransportada al Nordeste de Caen en el flanco Este, y Jos norteame eanos paralelos al rio Merderet y Is ca retera Carentan - Montebourg - Cherburgo nn el drea de St, Mere Eglise, Detris de s vendrian més de 1.200 aviones trans: portando 20.000 paracaidistas, 0s. cuales Xbrirfan paso al aterrizaje de’ los. planca dores. Esta opersciém habla llenado al mais: cal sit Trafford Leigh-Mallory de malos Dresagios. Temla que se produjeran_ mu: Chas bajas, especialmente entre las fuerzas Gel flanco Occidental, pero sus dudas y femores tuvieron que quedar al_margen. El asalto tenia que seguir adelante. El mismo Comandante Supremo no esiaba li bre de estos temores yen la noche del Gia 5 permanecié junto a la 101 Division Acrotransportada novteamericana hasta this de la media noche cuando 98 haba Gespegado el timo de sis aviones. Se Sinté mejor asi. Habis, encontrado. los hombres con buen snima", mostrindose {odes plenos de confianza. Leigh-Mallory, visitando cuantos aeré- dromos pudo, procurs, para su stistac- ion y tranguilidad, verifcar gue se habia hecho todo" lo posible para proporcionar los hombres el-méximo. posible de se- furidad. Muchos no habian’ estado Jamis B frente al fuego antiaéreo; ademis las di fieultades y retrasos sufridos para obtener cl niimero’suficiente de aviones de trans- Porte habia dejado el entrenamiento a ni veles mis bajos de lo deseable, Lo mismo cu cazas de desembarco de carros de comba- te, ¥ por la misma razén, Sin embargo, en el’ mar frecuentemente hay una segunda © incluso una tercera oportunidad, pero en el aire, un hombre pocas veces tiene mds de “una vida" {Conseguiria su entrenamiento hacer que, tanto ellos como sus transportes, le Saran sanos y salvos a las zonas de’ lan- Zamiento? Sdlo la noche conocia la res- puesta, Por lo menos, se habia ensayado ¥ $e les ‘habla aleceionado bien a todos. Leigh-Mallory no disponia de elementos de juicio para valorar el estado de dnimo de los americanos, pero de sus. propios hombres escribié que su comportamiento era “serio y no falsamente alegre, pero fa con las tripulaciones de las bar- 4 USS “Augusta. Derecha: Primeras_bajas: lancha de desembarco alcanzada_por un spate y remolcada fuera del dea’ de pe igro. fen mi mente no habla duda de su deter- minacién de camplir la misién encomen- dada”. Otro que observé. al 7.’ Batallén de la” Brigada beitinica de paracaidis- tas en ia hora que precedié al despezue comprobs el “sombrio aire de determina idn”, Ia completa ausencia de espiritu ‘exageradamente alto, ninguna broma, nha cancién un tanto queda, y una * cantidad de miedo justficado”. [a ultima advertencia del brigadier que mandaba la 3." Brigada britinica de para- Caidistas puede perfectamente servir para todos: "No os asustdis si reina el més horrible cea0s, pues indudablemente, éste existrd.” Lunzamientos aerotransporiados: Flanco occidental transportada de los Bstad lado’ en Ios mapas con cisién posible dada la Se posee, se extendio en pequelas salpica duras sobre un area de cuarenta Ki tos aislados fu cos de ésios tuvieron siquiera la remota ‘oportunidad de reunirse con la division para, desde alll, ‘detrés' de Ia playa que un regimiento blemente bien to de las tropas cay’ en las zonas asigna- das al Oeste del rio Merderet. Por ello, las ‘misiones encomendadas ala Oeste del Merderet, ios Merderet_y Douve, no pudieron ser levadas ‘a cabo. i6n hi ‘AL llegar al alba de desembareo se “Utah” reunir tan sélo Por ya hasta 2.500 hombres. La 82D despegue. Abajo: Tropas planeadores norteamericanos . ‘Abajo: Paracaldistas norteamericanos en ruta, zquierda: Descenso de la primera oleada de planeadores. Abalo: Primeras, bajas: foche hombres muertos cuando el Horsa Se estrello, Arribs: Soldados alemanes ins- ecelonando cautamente los restos de los rimeros sccidentes de le invasicn. de Ia que el primer dia faltaban 4.000 hom- bres, todavia estaba reducida aun tercio de su fuerza total cuando leg6 el tercer Sfa, Ambas divisiones habfan perdido tam: bien toda parte en los cenag ret ¥ Douve. Ni ‘Sin embargo, el hecho es que este hombres, cafdos 5 wna confurién tan grande que. eliminé. toda_posibil de que seudieran reservas en apoyo de defensores de la playa o de que lograra preparar el contraataque. Cuando la 4" Di ‘ision de Infanceria de los Estados, Unidos Tiegs @ tierra Ia batalla de “Utah” estaba virtualmente ganada, Jamds se ha conseguido construir un moliele coherente de c6mo se llevé a cabo fa accion por parte de los grupos aislados de las divisiones aerotransportadas duran- te aquel dia; nunea se conseguirs. La com: tribueiéa individual de. tantos hombres ‘que Tucharon solos, o por parejas o trios, [Los aviones sefalizadores de las nes ae-otransportadas no. tuvieron éxito. Mi ron loealizar y mar ‘ear las zonas de lanzamiento; algunas se fiales. se perdieron totalmente, especial Oeste del Merderet, un terreno por el enemigo; otras fueron es. Algunos pilotos, sometidos 2 mucha distancia. de sus el interior det pals. Muchos ojaron los paracaidistas en esas condi ido con ello el natural ries fell Taylor, que manda fay’ dentro de un ni ‘general divisionario y ‘pas el dia luchando por hacer con- facto con las tropas ¥ poner un cierto or np den en aquel enorme caos. A pesar de todo se simtié como si “estuviera solo en Contentin” la mayor parte del dis. De hecho, el lanzamiento, mitad inima- ginable, mitad diabélico, de parejas o trios que caian ante sus ojos, paralizd al ene- igo, y fue lo que constituys el factor imilypoderoso de su. éxito. El enemigo rela estar cereado por todos los lados por auténticas hordas de sombras vagas ma- terializindose ante él, desde los. puntos mas inconexos, como una realidad des- agradable en forma de tandadas de hom bres. No tenia medios para calcular el ni- mero de los atacantes, 0 de averiguar de onde cabla esperar el ataque. La ruptur a de sus lineas de comunicaciones hacia dificil en el mejor de los catos, y mis frecuentemente imposible, ensambla, las equelas piezas de rompecaberas que iban Siendo reunidas en las avanzadillas, los ba- tallones y regimientos. El enemigo estaba ‘adn més desorientado que sus adversarios ¥y mis consciente que nunca de encontrar 0 en tierra extrana donde cualquiera po- Gria volverse contra él En un golpe de auténtica fortuna, un grupo de hombres maté en una embosca- da al jefe de la 91 Divisién alemana, que Tegresaba a su cuartel general de una’ con ferencia tictica. De esta forma, 1a 91 Di Visién, entrenada para desempenar el pa pel de defensa contra Jos ataques de pa Facaidistas, y que constituia casi la siniea reserva disponible tras los defensores de la costa de Cotentin, se vio privada de si jefe, lo que constituyé para ella un serio Contratiempo, No habia ‘bate para hacerse ‘idea del patron o dimensién exacta del fnemigo, ni focos 0 puntos aislados donde contraatacar, ni tiempo para pensat, mi Comandante que se atreviera 4 compro ‘meter a sus tropas con la fuerza y dover ‘minacién que da el condcimiento Muchos pueblecitos de las zonas coste- ras se hablan organizado en. pequefios bas tiones, y en estos pueblos la guarnicién alemana estaba tan aislada y solitaria ‘co mmo los que les atacaban durante la noche. Los comandantes enemigos cuando esctt cchaban inguietos el continuo y creciente estruendo de la. tatalla aérea ‘20 podian Por menos de sentirse, con frecuencia, abrumades. Los. informes que’ llegaban hasta el Séptimo Ejército aleman y et Gru: Po B de Ejército no consegulan producit resultados coherentes sobre los mapas de operaciones. Se sabia a la vez demasiado poco. Nada encajaba. Se recibieron infor mes de aterrizajes de tropas aerotranspor- tadas y lanzamientos de paracaidistas des. a de Caen, en el Este, hasta las costas Oc: cidentales de Cotentin, mientras que des: de el aire, un autéatico diluvio de bom- bas caia Sobre las playas y las. posicio- nes defensivas de vanguardia desde las primeras horas del dia, Al fin, las fuerzes de invasién que se acereaban por mar empezaron a vomitar Su masa de hombres y lanchas de desem- barco sobre las costas de Normandia, Aun- que muchos estaban seguros de que éste ra, necesariamente el comienzo del asalto principal aliado, durante tanto tiempo es: perado y temido, y que el campo de ba- falla legide era “Normandia, otros, in: cluyendo al teniente general Speidel, Jefe del Estado Mayor de Rommel, y al tenien- te general Blumentitt, Jefe del Estado Mayor de von Rundstedt, se mostraban indecisos. Asi fue cémo la méquina mili ‘ar alemana se quedé dudando, sin que sus débiles reservas entraran en accion, con sus divisiones scorazadas en actitud de espera, Rommel lejos del escenario de la batalla y Hitler durmiendo. Todos estos factores dieron a las tropas del flanco Oc- cidental una ventaja inicial de la que na- turalmente, no se daba cuenta, pero que les libté de 1a posibilidad de set totalmen- te aniquiledas, Las misiones principales de la 10) Di- Visién era capturar y conservar las sali- das occidentales de los cuatro diques s0- bre las lagunas existentes detrds de Ia pla- ya “Utah”, que se extendian desde St. Germain de Varreville a Pouppeville. En fl Sur habian de apoderarse de 1a esclu- ssa de La Barquette, que controlaba el ni- vel del rio, y ‘establecer cabezas de puen te al otro lado del Douve mis abajo de Carentan. De esta forma abririan el. ca- ming a las tropas que llegarian por mar, asegurarian el flanco Sur del VI Cuerpo, ¥,estarian preparados para enlazar con el Y Cuerpo, que asaltaria “Omaha”. Menos de una hora después de que los primeros paracaidistas empesaran a saltar al vacio, ‘seis columnas “compuestas por elementos dispares de la division va ha- bian empezado a dirigirse a sus abjetivos. Cada columna iba mandada por un coro El bombardeo de «Utah». Arriba, Izqulerda: Los caftones naveles norteamericanos. die- parando sobre la playa. Arriba, Derecha: Los cafiones de 36 mm. del USS Nevada acribillando las defensas. Centro lzquierda: Cafiones ‘apoyo cerrado. Centro Dera: USS Nevada. Inferior: Mitchels de la RAF bomberdeanda, Ta playa con Derecha: “En sma de posicio- I Die incluso ‘nel 9 un teniente coronel, y, moviéndose de forma premeditadamente ordenada, ban recogiendo combatientes perdides ¥ aislades, incrementando asi su propia fuerza, La circunstancia de que un fardo obs: ‘truyera la puerta de lanzamiento del avién retrasé el salto del coronel Johnson y su ‘grupo de hombres, con la suerte de ir a fact en las proximidades de la escluss de La Barquetse, Habiendo reunido una fuer~ za de 150 soldados, Johnson se puso ré Pidamente en movimiento hacia 1a etclu- ‘2, destacando una avanzadilla de cincuen- ta’ de sus hombres. Antes de que el ene- igo teaccionara con fuego de mortero y arilleri, el grupo ya estaba al otro lado. En el mejor de’ los casos solo se tracaba de una pequeta cabeza de puente de no mis de 100 metros de profundidad, pero 1 coronel Johnson tenia. que arriesgarse Lag patrullas le informaron que se encom ‘aban entre una baraunda compuesta de enemigos y pequeas bolsas de sus_ pro: pios hombres. A pesar de los muchos ¥ Audaces intentos, 10s puentes del Douve ¥ el flanco Sur segulan sin estar debidamen- te Seguros. Mientras tanto, cinco coroneles se abrian paso, con distintas velocidad y fortana, fen gu urgente tarea de apoderarse de las salidas de Is playa. Ninguno conocia, la existencia de los demas, Cada columna iba fenteramente por su cuenta hacia algo que Jes parecia, no s6lo posible, sino de Ja mayor importancia. Algunos kildmetros sl Sur, cerca del pueblo de Culoville, el comandante de un Tegimiento se esforzaba, desde mucho an tes del alba, en establecer un puesto de ‘mando para el regimiento que sirviera co- mo foco de sus aeciones. Hostigado desde todas partes, el coronel se vio forzado en ‘varias ‘ocasiones a mantener una precaria posicidn; sin embargo, envid la dnica fuerza de reserva que tenia, una trope de incuenta hombres al mando del Unico de fur comandantes de batallén con que ba- bia podido establecer contacto, a asegirar la salida Sur de la playa por Pouppeville ‘Mientras encargaba ‘a esta fuerza que se diera la mayor prisa posible, el coronel no podla evitar el ser" asaltado por una terrible sensacién de soledad al. creerse abandonado en la peninsula de Cotentin ‘A la misma hora, otro coronel, con dos- ientos hombres, se abria paso hacia el Sar en pos de ia misma posicién, Habla sido lanzado a varios kilémetros ai Norte de su objetivo. ‘Quizd afortunadamente, el general T: & lor no tenia conocimiento de estos movie ‘mientos, Habia conseguido establecer el fndeleo del puesto de mando de la divi- siéa y date eierta fuerza, pero todo lo {que no fuera esto era para él un libro ce- rado. Ordend inmediatamente que una tropa de cincuenta hombres se dirigiera a Pouppeville, y él mismo se agrego ala ‘marcha junto a dieciocho oficiales més. ‘Ast que fueron tres las columnas inde pendientes que convergicron sobre las sa- lidas Sur de la. playa. Eran las ocho Cuando esta pequetia fuer~ za aleanzé Pouppeville y ventearon las fvanzadas del enemigo, pero, imposibili- tados de maniobrar, emprendieron una li- cha feroz casa por casa. Al mediodia, cuando los resios de 1a guaraicién alema- hha se tindieron, presionados también. por | infanteria de [a 4." Divisién desde’ el dique, la tropa asaltante habia perdido locke hombres. Mientras tanto, una segunda columna egaba a Houdienville, justo a tiempo de encontrarse con las fuerzas ilegadas por ‘mar et el momento del desembareo, La tercera.columna habla avanzado todavia mis despacio, incapaz de sacudirse antes alos pequetics grupos enemigos que hos- tigaban sus flaneos Durante todo el dia y'la noche, la 101 Divisi6n, reducida a luna fuerza mucho menos efectiva que un Simple regimiento, no s6lo estuvo. aisla- da de sus propias unidades, muy disemi- ‘nadas, sino que permanesié ignorante dal destino corride por la §2 Divisién, La historia de la 82 Divisién es sencilla Dos de sus regimientos, que tenian ja mi sida de limpiar de enemigos las areas al Oeste del rio Merderet y el vértice del Douve, no entraron en atcién. Solo uno de sus regimientos pudo aprovechar el la y entrar en aecién eo Ja batalla que, el DiaD, libraron las fuerzas aerotrans- ortadas de los Estados Unidos. Mientras Gocenas de hombres se debatfan en las cignagas del Merderet, arrastrindose ha- Gia la tierra seca del terraplén del ferro- carril, preocupados sinicamente por su pro~ pia sipervivencia, el tercer regimiento ha- aldo, en grupo bastante compacto, al Noroeste de St. Mére Eglise. Esto no se debi6 a la suerte, sino a la determinacién e Jos pilotos, tan diseminados como, to- dos los demés, de encontrar sus objetivos de lanzamiento, Bastante tiempo antes del alba, un jefe de batalldn, que se encon- traba en las afueras de St, Mére Exlise La playa de Utah desde el sire. Los hom- bres se diseminan por la pla con apenas una cuarta parte de sus hom- ‘bres, asalts el pueblo sin esperar a los de. mas, ni tan siquiera tomarse la molestia de ir eats por casa, Cosiendo al enemigo ‘completamente por torpresa, empezs la ta- rea de establecer una base fuerte, que re sulté ser de gran valor. Por la tarde, e1 pucble estaba asegurado ian efectuado cuatro operacio ‘aparte de las escaramu ‘islados ocurridos al deret. La 82 Divisién habla caldo al borde de la zona de reunién de It 91 Divisién ale- mana, y su posicién, desde el principio, fue mucho mis precaria que la de la 101 Todos sus hombres se encontraron, casi de repente, en medio del enemigo, y lv- chando por sus vidas, a los pocos minutos de tocar el suelo. Unos cuantos peque- fos grupos compuestos por cincuenta o Sesenta hombres lucharon durante todo el dia en las zanjas y en los setos a no Entorrado vive por el bombardeo, un sol- dado sleman ‘80 desentierra abriéndo asi i camino de su cautiveri. Arriba Izquierda: Supervivientes de una lancha de ‘desembarca alcanzada legan a Ia orila, Abajo Iequerde: Misa en Ia ca bees playa. Arriba Derecha: Tierra ‘dentro, tropas’ americenas eruzando las ciénagas. Abzjo Derecha: Segunda oleada ‘de planeadores, mis de mil metros de otros grupos con os que era imposible establecer contacto. En muctos casos ni siquiera sablan de su proximidad. Al mismo tiempo, el general Gavin, segundo en el mando de la di sida, reoorria campos y cenegales en bus~ ca de hombres y equipo basta que, por fin, pudo dar comienzo al avance, con tuna fuerza estimable bacia el Sur, 2 lo largo del terraplén del ferrocarril, para su- marse al ataque contra La Fibre Pero estos destacamentos tenfan frente a sf una empresa muy peligrosa, como era fl acosa” constantemente a un encmigo {Que todavia luchaba con resolucién y que Superaba en nidmero alas tropas “aero- transportadas. Mientras, al Norte, y paralelo a la ca- rretera que une Carentan con Montebourg, ‘otro gripe ‘de cuarenta y dos hombres, on dos cafiones antitangues de 57mm. ¥ unos pocos bazokas, avancaban sin set Tmolestad>s por Newville, logrando.alcan- ar las tiertas altas que bay inmediata- ‘mente al Norte del pueblo. Apenas se hac bian deslegado los hombres cuando el fenemigo atacé desde el Norte, Aunque fran hostigados por un intenso fuego de constantemente asaltados por feria que les superaba en la pro- poreién de cinco a uno, todos resistieron firmemente. Por dtimo, ya de noche, die~ Cisfis de ellos se retiraron ordenadamente pasando de nuevo por Newville, dejando Veintiséis compafieros muertos en las fal 92 dae de la colina, Habian impedido el con traataque enemigo, sobre St, Mére Eglise, desde el Norte, durante ocho horas, ‘La actuacién’ de las Divisiones Aero: trasportadas nimeros. 10] y 82, durante el Dia-D, hay que analizarla en forma tan fragmentaria como la expuesta. El ssombro y sorpresa que su lanzamiento fobre un drea tan extensa ered en el ene- migo fue quizd de mayor efecto que si todo hubiera salido de acuerdo con los planes preestablecidos. Al acabarse el dia hs dos divisiones no habian entrado en contacto todavia. Cada una por su parte estaba convencida de haber perdido al- Tededor de dos tercios de sus fuerzas. Nin guna de las dos tenia motivos para estar Satisfecha, ni tampoco la mis remota idea de lo que estaba ocurriendo. Todo lo que odian hacer era esperar a ia manana six suente En honor a Ja verdad, la confusién del enemigo fue equivalents, casi a una de rota Total. Atacados salvaje ¢ incesante- mente desde el aire, con el handicap de que sus. jefes estaban reunidos en una conferencia en Rennes, con sus comuni- faciones interrumpidas y, al parecer, con la premonicién de su inevitable destino, su resistencia fue tan fragmentaria como Jo eran las topas aerotransportadas que infestaban sus imaginaciones. y_ sus cam- os de batalla. Muchos se rindieron casi fin lucha, El mayor von der Heydte, que mandaba el 6 Regimiento alemin de pa- izqulerda: Les primeros prisioneros, slgu- nos, increiblemente jovenes. Arrib mer campo de prisioneros. Derecha: meras seftales de contraataque. Abajo: Las racaldistas, probablemente las _ mejores tropas disponibles en todo el area de Ca- rentan ha hablado de las dificultades que tuo para recibir érdenes de sus jefes su periores. Desde la torre de la iglesia de St. Céme-du-Mont tuvo oeasién de ver personalmente el aspecio. de la Armada Que se acercaba por el flanco Oeste. Le Gio Ia impresién de sentirse. transporiado fuera de la realidad, Al mediodia tucia el sol, y la escena que se ofrecia ante sus ojos le tecordé “un dia de yerano en el Wanasee”. “Al inmenso estrucndo de las bateazas de desembarco y de los buques Ge guerra en tal niimero que se perdian fen el horizonte sélo le faltaba, desde su punto de vista, escuchar Ia orquestacién Se la batalla ‘Yon der Heydte hizo entrar en com bate a sus tree batallones, uno al Norts para atacar St. Mére Eglise, otto al Nor- Geste en la zona costera del area de St Marie-du-Mont y el tercero en Carentan. Von der Heydte perdié contacto con ellos al poco tiempo, La defensa organizada del flanco Occidental se habia. desmoronado come las Murallas de Teries, nee A las dos de la mafiana del dia 6 de ju ‘io, fos primeros buques de la fucrza Uy organize 1» en doce convoyes que totaliza ban’ 865 ‘bareos al mando’ del contraalni- ante Moon, de la marina de los Estados Unidos, llegaban a su drea de reuni6n a veinte kilémetros de la costa de lz playa "Utah" en la peninsula de Cotentin, fren te a las dunas de Varevill Dentro de las seis préximas horas de tener lugar tres asaltos distintos desde @l-mar que cubririan una franja de 80 kilémetros sobre la costa cle Normandia, uunidos por el comin denominador de Operacién Naval “Neptuno”. La meticu- losa. planificacion y Ta gran’ atencién de detalle hicieron posible Hevar a los gran- des bugues de guerra, las escuadrills de bombardeo, Darcazas de desembarco, las innumerables lanchas de asalto ya sus bu ‘ques de apoyo, en condiciones de perfec 1 seguridad a través de diez canales des pejados de minas, hasta los buques en- Cargados de sefalar sus posiciones junto @ las costas, Durante los ultimos sesenta minutos, con un plan de intensisimo fue- go artllero, se intentaria hacer pasar a Jas tropas ataltantes a través de las defen sus enemigas. El éxito de cada asalto se- ria de vital importancia para poder est blecer una cabeza de puente a partir de 1a cual el plan “Overlord” para la derrota de Alemania pudiera hacerse realidad, Por alli tenfa que entrar la cufla y aguantar las embestidas del enemigo hasta que los flancos derecho y central pudieran des: arrollar todo su. potencial. Si se producia el fracaso en “Omaha”, Ja parte’ centro-occidental, la inmediata consecuencia seria que dejarfa descubierto tun flanco peligroso; pero si la cua del Este resistia, la posicién podria ser man tenida. EI asalto a Ja playa “Utah”, el Manco mis Occidental, era aquel dia una opera: ign virtualmente aislada ¢ independiente. En el caso de que fallara todo lo demds, ‘ain podria ser reforzado con el fin de ¢s- tablecer una cabeza de puente que aislara la peninsula de Cotentin y ganar as! Che Durgo, puerto importante desde el que se podria partir en cualquier esfuerzo poste- Flor, pero la operaciéa “Overlord” habri fallado La Orden de Accién N. 1 decia: “EL VII Cuerpo asalta la playa “Utah” 1 Die-D ala Hora-H y-captura Cher bburgo con el menor retraso posible.” ‘Alas dos y media en punto el buque ccuartel general, e] Bovfield, de la fuerea U, echaba el ancla en el punto previsto. Era una mala mafiana para las embarca- Cones. pequefas. El viento. del Oeste s0- plaba'a'una velocidad de més de treinta Kilémetros por hora y barria el picado mar levantando olas de un metro. El te- ccho de nubes habla ascendido a 4,000 me- {ros con pequefios grupos a 1.500 me tros. A siete u ocho kildmetros de la cos ta el brazo de Cofentin proporcionaba al- ‘in resguardo, pero los ‘comandantes ns ‘ales norteaméricanos, que se sometian a Fegafiadientes al mando. briténico, recha~ zaron el consejo del almirante Ramsey de agruparse a no mis de trece kilémetros dela costa, ‘Sostenfan el punto de vista de que asi se encontrarfan demasiado cerca de las ba- terlas costeras, pero la verdad era que el ‘ser mandados por extranjeros les resultaba Intolerable y muchos no podian disimu- Jar su intenso disgusto personal y profe- 95 Arriba abajo laquierda: Las olesdes de asalto se acercan a «Omahas. Arriba: Vis: ta desde la playa sional”, como observara Ingersoll, El al mmirant: King les habla guiado. perfecta Ahora, de cualquier modo, ya aciuaban venta, y no habia interferencias tipo, aparte de las que propor el viento el mar. Un puado de lanchas enemigas del. tipo E babian in. tentado volverse hacia Cherburgo, pero no consiguieron establecer contacto, Las is las Marcouf, que bien podian haber estado ‘ocupadas por el enemigo como puesto. de ‘observacisn, fueron tomadas por un des tacamento de 132 hombres de la Cabslle ta de los Estados Unidos. Cuatro. hon bres armados con cuchillos habjan Wegado @ nado sigilosamente a las cuatro y-me- dia, y las encontraron desiertas. Prudente nig, en las horas que precedieron al alba, las érdenes del VII Cuerpo 32 cen traron nicamente sobre los pocos que consiguieron desembarcar, La 4" Division de Infanteria estableceria la cabera de playa; el 8° Regimiento irfa en cabeza, el 1" Batalidn ala derecha, sobre "Playa Verde"; el 2° Batallon a la tzquierda, @ 9 No hubo desembercos sobre tierra soca sobrecergados por el equipo y arrastrados ala orilla por ‘sus companeros. dose en el agua, @ través de obsticulos, campos de minas y sobre las playas, ya fen tietra,_ dirigigndose alos pueblos. y campos, 43 kilometros a través del cuello de Ia peninsula, de Carentan a Lessay, al Norte de Cherburgo. La “Hora-H” cn el flanco Occidental fran las sels y media en punto, Las varia- Giones de Ia marea obligaron a adoptar Cuatro “Horas-H” distintas de derecha a quierda, desde playa “Utah” hasta ‘Sword”, con un margen total de una hora y veinte minutos, Pero los hombres el flanco derecho se’ hallaban envuclios por su caparazén de soledad, probindose sf mismos, enfrascados en sus revueltos fest6magos, en el pensamiento de la muerte ante sf yen sus siete vidas que. trascen lan de! mareo producido por las setenta horas de encierro en los ‘cascos de los Dbuaues. hora, en Ja fria maflana, alll estaban, apiiadot on las barcazas de desembarco, Teniendo como Unico techo un cielo negro sobre el que el ensordevedor rugir de los aviones aumentaba progresivamente y el 102 ruido producido por las armas de grueso Calibre por el siibido de los obuses, 9, {todo en dertedor, ‘por el inmenso. bull de hombres y embarcaciones de cient mmafos ¥ formas distintas, ctecia sin cesar Por a izquierda, en un trayecto de casi cochents kilémetros se desarrollaba 1a mis- ma eseena sobre las aguas de "Omaha", Gold’, "Juno" y “Sword”; y sobre Ia coscura linea costera, de extfemo a extre~ mo, se iba elevando una ominosa corti- a del humo y polvo producides por el ‘stalido ‘de bombas y‘obuses Mientras tanto, en el agua, eran Las trie pulaciones de las embercaciones 1a que Mayor lucha tenian que sostener. Los hombres a bordo de las barcazas de des- fembarco fo sabfan nada del destino co- frido por sus bugues de control, uno de Tos cuales habla embarrancado, otto se ha ba hundido, ete. Una de las barcazas de desembarcos_ de carros_de combate con Cuatro carros anfibios DD a bordo, salté por les aires y se hundié; s6lo quedaban Hete bareazas de desembarco con veintio cho carros en lugar de treinta y dos La egplosi6n de las descargas aéreas ene is sobre el agua, el estallido de has minas, los gritos de los hombres que tro- pezaban y vacilaban, con los brazos ex- tendides y sobreeargados por €l equipo, Arriba: Barcos eneallados en Ia arena... hombres apresurandose a llegar a la or lia, Absio: Desesperadamente, caveron pat cconservar lo poco que habian ganado. Jos altimos gritos de Jos que desaparectan bajo el gua, todas las tragedias persona Jes, no mis audibles que los quejidos de uun’ratén frente al rugir de los leones, era Jo que constituia aquella infernal orques- facidn. Sesenta hombres. de la bateria B del 29 Batallén de_Artilleria de Campaia en la columna del debe, no mis que som bras en medio del caos, sobre y bajo el agua, Sencillamente una parte de los pla nes hundida en el fondo del mar. Pero 6] seguia su avance sin dejarse aba- tir por las ealsmidades. Tras la. prime 8 cuarenta minutos de distancia, una so: funda oleada: ox bulldozers en’ sus bar czas, las unidades especiales de ingenie 0s, todos, esperando en sus puestos, mie! tras el armamento pesado de las unidades navales seguiatinendo de rojo el alba tls. Paralelamente, 276 aviones de la 9 Fuerza Aérea estadounidense rugiendo sobre las defensas de Ia playa dejaban hombres, aumentando el caer sus explosivos, 4404 bombas de 125 Kilogramos, sobre siete objetivos distintos, ‘segun el plan previsto”. Diecisiete de las treinta y tres embarcaciones de apoyo pa recian Querer arrancar la eabellera de un tuniverso en Insoportable y ronca agonta ~~ t por el efecto de las nubes de cohetes que Tanwaban hacia la orilla, micniras las tes tantes barrian Ja playa’ con el fuego de sus ametralladoras. con la esperanza qui 2 de detonar minas 0 simplemente, de le Vanlar la moral; pero todas “‘inundando las playas de fuego” Ya sélo quedaban seiscientos cineuenta ‘metros. para llegar; Io haclan a tiempo: s 10 embarcaciones de asalto con 300 hom= bres por la izquierda y otras 10 y sus 300 hombres por la derecha. Tras sus estelas, 28 carros DD, deslizindose, con las pica das aguas lamiendo sus grises lomos, las bbocas de sus largos caflones como si fue ran hocicos; era un verdadero. milagro que se produjo gracias a la iniciativa.y Fipida decisién de su comandante de lan * 10s Al borde del agua, empieza la lista de baja. zarse al apoyo. aceredndose hasta casi 3,000, metros, “lo cual no estaba en el bro”. La playa era casi invisible tras 1a cor tina de arena lovantada por el fucgo de artilleria'y las, bombas, "se unia con el Cielo; y tras ella, en la’ misma y bajo ella, el enemigo’ —jsives que podia quedar alga enemigo! Sesenta y siete de los borbarderos no habian podido soltar sus bombas, un ter cio de las arrojadas ays entre las marcas ‘de marea alta y baja, y la mayor parte sobre fortificaciones de La Madelsine De las embarcaciones que iban en ca bbeza se arrojaron hacia el cielo. proyee- tiles de humo; era la senal pidiendo eal ma a los artilleros de las fueraas de bom- bardeo, Séio faltaban unos trescientos me tros; ‘con las cabezas levantadas, los ‘cuerpos tensos, Ia respiracién contenida y Jas rampas abatidas, 300. ‘hombres del 2° Batalién, hundidos en el agua hasta Ta Cintura, vacilando, tropezando, con los fu- siles sobre sus eabezas, iban en busca de Ia seca arena, y, con repetino resurgir de ‘mimo, chillaban como. si acabaran de 106 Normandia, los primeros hombres en a oilla y mi uf solo disparo procedente de las zonas llenas de humo donde estaban los defensores, Las grises formas de los carros emergiondo, chorredndoles el aga como si fueran faidones, e impartiendo el terror entre los pocos que an permane- cian con la cabeza asomando en las Iineas efensivas y se atrevian a hacer algiin dis- aro, aunque vacilantemente y sin cons- Estos pocos hombres, y_ sus camaradas que decembarcaron unos minutos despuss su derecha, no sabian que estaban a mis de kilometro y medio. al Sur de su objetivo, que el movimiento Sur-Este de Ja marea y la pérdida de su nave de con- trol les habia Hevado a la Salida 2 en vez de a la Salida 3, mis fuertemente defen ids, Dos horas mis tarde las primeras tro: as habian dejado la playa 2 sus espaldas, Aedicandose a operaciones de limpieza de puntos de resistencia enemiga, Mucho. an- tes del mediodia el 1." Batalion limpiaba Ja posicidn de La Madeleine, y aba ef dique de le. Salida 3 sobre Ia carretera leda-Hubert, mientras que. el Batallones eruzaban los diques que llevaban a Pouppeville y Houdienville, flanqueados por sus earfos DD que va: ddeaban las cignagas escupiendo fuego para Grupos aislades se abrieron paso hacia el perimetro de defensa. limpiar el paso. Tras ellos los ingenieros, abandonando el plan original de formar Seis caminos de acceso al interior, logra- ron limpiar la playa cast sin. mojarse los ples; mientras los bulldozers amontona ban masas de Angulo de hierro a los la dos de los pasos, los destacamentos de Ingienieros abrian pasos volando con dina: mita los obsticulos que encontraban. AA Jas diez de Ia mafana seis batallones de infanteria comenzaron la marcha de la playa hacia el interior, y poco mis que Eiguina explosion ocasional estorbaba a los ingenieros en su tarea, 0 les. recordaba su gran vulnerabilidad colecando, como Jo hhactan, Sus cargas a mano, Al mediodia Ja playa habia quedado despejada al. pre- io’ de seis muertos y treinta y nueve he- Fidos del total de cuatrocientos dedicados a misiones estéticas, a pesar de que cons {utufan blancos prdctieamente fjos, sin co- ertura ni blindaje de proteccién. Poco después del mediodia tres batallo- nes del 22 Resimiento de Infanteria se dirigian hacia el Norte para abrir 1a Sa- lida Septentrional, el, 3." Batallon alo largo de la carretera de la costa para for- mar un flaneo sobre Hamel-deCruttes, y el Ls y 2# Batallones vadeando diagonal fnette” en conliiones muy dilly 2 ve Cer cba oh gum hasta col, einagas Tagunac, durante ca todo camino S: Germain de Varrevil El 12 Reeimiento, de Infantera hizo su marcha env condiciones todavia pores, puts cansado de eperar aque et P= Bat Tiida Ger'8o Resumen Ampiara el gue de in Salida’ 3, iio su avence vo Seiad desis a posicion de Grand Dunes immediate: dotat ‘la play, core tando. ia linea de- marcha ‘para least 8 terra seca, con muchos e"aus hombres tmpapados basta el culo BaP tota aie dy el ey 22 Re Fauertow Vente vets ete numero babria Sido" considerado a" priori "como. buena Shere: cen vetes el fismo ya te habla Considersdo. como desafortunado Un solo hombre, resuelto yarmado sim- plemonte con un tnbuco, Rubiera podido Facer mi en ix playa, durante ia prime: ra media hors, que doce 0 mts sldadoss Cinque toe fuvieran al roando 3a ge feral de brigada 9 un coronol i fucha'de Ta 4” Diva de Tnfan- tera fue prinipaimente contra las. Wer das de la hatursiest, que eran considera Bits. Hace el Este todo fue datinto iia pla de “Omaha” se encuentra si 107 tuada entre las escarpadas rocas de Pointe de Ia Percée, al Oeste, y Port-en-Bessia, al Este; es un arco de arena encerrado tierra adentio por riscos que van elevia dose suavemente hasta lor cincuenta me tros desemboca en una plataforma lena de campos delimitados por diminutos se tos y salpicado de aldeas sélidametne cons- truidas en piedra, Es una regién poco po- blada en Ia que Trevitres es el pueblo mds grande, emplazado cinco 0 seis. ki Iémetros tierra adentro al Sur del rio Aure, y con no mds de 800 habitantes, Detris de la playa, separados entre si dios kildmetros y medio y unides por un estrecho camino que discurre a unos n0- Yecientos metros de la costa, hay tres pue blos costeros: Vierville, St, Laurent y Colleville. A lo largo de ta linea del fren- te, ¥ tras un pequeno dique de madera y laduillo, discurre un pequeso tramo de Carretera’ pavimentada, & 10 largo de la ual, entre Vierville y St. Laurent, hay ‘algo’ mds de una veintena de buenas a Sas. Pequefias zanjas abiertas desde la pla- ya aeceden a los caminos que van desde Gta a los pueblos. Con marea baja, la are~ hha forma un declive de poca pendiente hasta llegar, bien al dique o algin volumi- ‘noso baneo de cantos rodados de nueve centimetros de idmetro que forma una verdadera barrera de dos a tres metros con la que Ia playa queda separada del fino césped que cubre los esearpes, En ditecci6n contraria, hacia el mar, la accién el mar y de las fuertes corrientes tallan Ja hmeda arena dejindola lena de ca- ales. La estructura rocosa de Ios riscos de “Omaha”, que Mlanquean el saliente de la playa, proporcionata buenas posiciones pi Fa Ocultar eafones apuntando a la playa y a los accesos por mar, y, ademis, tras los Cantos rodados y el dique, defendidas por alambre y puas, estaban’ las. trincheras fenemigas, uniendo los fortines y las ca- ssumatas, asi como los nidos dé ametra liadoras destinados a barrer al enemigo £0 Ia playa con sa desvastador fuego cruza do. Teéricamente al menos, ametrallado- ras ligeras y pesadas, caflones anticarros y pezas de artilleria de 75.9 88 milimetros, Convertirian todo el area’ de 1a playa en luna zona batida por fuego cruzado de exttemo a extreme. Y detris de las. pri ‘metas posiciones defensivas las faldas de Jos riscos daben cobijo aun a més redes de trincherss, nidos de ametralladoras y campos de minas. La playa en sf estaba poco minada, es- pecialmente en. las areas comprendidas entre zanjas, pero, entre las marcas de marea alta y baja, un elaborado sistema de obstéculos mortiferos pareeia. desafiar fl paso de cualquier embarcacién que fue- Fa mayor que una caja de cerllas, Pero todo esto habla sido estudiado con todo detalle por pequefios grupos de hombres ‘gue visitaban las playas por la noche, ¥, también, uiilizando gran ‘cantidad de’ fo alias abreas Ta playa “Omaha” no ocultaba ningin misterio 0 sorpresa. Incluso Ja legada de Una nueva division considerablemente mis potente, la 352, habia sido observada por el servicio de Inteligencia inglés, quien se enearg6 de informar al Primer Ejército americano, Desgraciadamente, esta infor- macién fue acogida con muchas reservas por el mando del Primer Ejéreito ¥ no 82 les comunieé nada a las tropas de asalto Lo que resulta inconcebible es que no so Tes informara que debla esperarse lo. peor del enemigo. EL plan del general Bradley era que sus tropas fueran directamente al asaito de Tos puntos fuertes de las defensss, mientras Sus bien entrenados equipos de soldados de ingenieros, con su pesado equipo a la espalda, y, a pecho descubierto, limpia~ ban Ia plava de obstdeulos yminas para Jas tropas, el material blindado y la ar tilleria que ventan detrds, Una. vez logra- do, se dedicarfan a abrir brecha, con car~ sas de dinamita, en los muros de conten Asaltando, con los grupos regimentales de combate ‘nimeros 116 y 16 con apoyo blindado y artillero, Bradley planeaba atra- vesar los pueblos de Vierville, St. Laurent y Colleville, llegar a la carretera que une Ieigny con Bayeux por la noche y tomar Trevitres al otro lado del rio Aure, para asi quedar con su flaco derecho sobre la Tinea de las tierras.pantanosas del Aure, ¥ su flanco izquierdo al extremo del valle Gel Drome, limite de separacién del Pri- ‘mer Ejéreito americano y el Segundo bri- A la “Hora los Rangers norteameri- ccanos asaltarfan el potente emplazamiento de baterias enemigas situades sobre los acantilados de Pointe-du-Hoe, al Oeste de Ia playa “Omaha”, y eliminarian la. ame raza que constitufa, tanto para el Este como para el Oeste’ Los Rangers forma- Flan entonces el extremo mis Occidental de fas fuerzas que se dirigian a Isigny, te- hiendo a su laquierda el 1." Batallon’ del 116 Regimiento, Estas eran las intenciones del V Cuer- po en el Dia. ‘A las tres de a maSana del dia 6 de junio, Ia Fusrea O, al mando del contraal- mirante Hall, de la marina de los Esta- dos Unidos, que inclufa 34.000 hombres y 3.300 vehiculos, y a la que seguiria otra fuerza casi igual con algunas horas de Intervalo, empezé a echar al agua sus em- barcaciones de desembareo cuando se en contraba a doce millas de la costa. Lo aque siguié.faeran euatro horas de maca- bra confusién casi dantesea, durante las cuales los hombres hubieron de. luchar desesperadamente con el mar, descubtien doe! sabor de la més asquerosa miseria © incluso Negando casi a ser presas de la desesperacién, Si bien los buques més grandes, aunque prosegufan su eamino, no era sin encontrar grandes dificultades’ pa- ra mantener el rumbo, las embareaciones mas _pequelas quedaban totalmente ex puestas ala enorme fuerza del viento Geste, y viendose obligados a luchar con un mar de clas de dos metros, sin esta bilidad.y haciendo. agua ‘en tal eantidad, que la Tabor de las bombas era cast init Algunos de los grandes buques habian echado al agua Tes lanchas ya totalmente cargadas, pero otros no, y el embarque de hombres en Jas mismas, en un mar en fales condiciones, fue una auténtica pruc- ba para Jos que como la gran mayorla suffian de mareos, El mar, poco apacible urante todas las horas que duré la trave- sia, se convirtié en pocos minutos en una informe y oscura jungla sobre cuyo labe- rinte de espuma se debatian por igual hombres y embarcaciones, it