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CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE

NOTIFICACION
a propósito del libro del
Rvdo. P. JACQUES DUPUIS, S.J.,
«Hacia una teología cristiana del pluralismo religioso»
Maliaño (Cantabria), Ed. Sal Terrae, 2000

Preámbulo
Tras un primer estudio realizado sobre la obra del P. Jacques Dupuis
S.J., Hacia una teología cristiana del pluralismo religioso, la
Congregación para la Doctrina de la Fe decidió profundizar en el examen
de dicha obra mediante el procedimiento ordinario establecido en el
capítulo III del Reglamento para el examen de las doctrinas.
Ante todo, se debe subrayar que en este libro el Autor propone una
reflexión introductoria a una teología cristiana del pluralismo religioso. No
se trata simplemente de una teología de las religiones, sino de una teología
del pluralismo religioso, que busca, a la luz de la fe cristiana, el significado
que tiene la pluralidad de las tradiciones religiosas dentro del designio
divino para la humanidad. Consciente de lo problemático de su perspectiva,
el Autor mismo no ha negado la posibilidad de que su hipótesis pueda
suscitar un número de interrogantes semejante al de aquellos para los que
propone soluciones.
Después del examen realizado y de los resultados del diálogo con el Autor,
los Eminentísimos Padres de la Congregación, a la luz de los análisis y
pareceres de los Consultores sobre las Respuestas dadas por el Autor
mismo, en la Sesión Ordinaria del 30 de junio de 1999, han reconocido el
tentativo del Religioso de mantenerse dentro de los límites de la ortodoxia,
dedicándose al tratamiento de problemáticas hasta ahora inexploradas. Al
mismo tiempo, aun considerando la buena disposición del Autor –
manifestada en sus Respuestas– a proporcionar las aclaraciones necesarias,
así como su voluntad de mantenerse fiel a la doctrina de la Iglesia y a la
enseñanza del Magisterio, la Congregación Ordinaria ha constatado que el
libro contiene ambigüedades y dificultades notables sobre puntos
doctrinales de relevante importancia, que pueden conducir al lector a
opiniones erróneas y peligrosas. Tales puntos conciernen la interpretación

fue presentada al P. al mismo tiempo. en su actividad teológica y en sus publicaciones. La Congregación para la Doctrina de la Fe. Hijo de Dios hecho hombre. cual mediador de la salvación de toda la humanidad. Tal Notificación.[5] . para evitar que la lectura del volumen pueda inducir a graves equívocos y tergiversaciones. el valor y el significado de la función salvífica de las religiones. Hijo encarnado del Padre. que la aceptó. Jacques Dupuis. se propone más bien enunciar la doctrina de la Iglesia acerca de algunos aspectos de las verdades doctrinales antes mencionadas y. terminado el examen ordinario en todas sus fases. sino también sostener la tesis de una acción salvífica del Verbo como tal en su divinidad. a causa de formulaciones ambiguas o explicaciones insuficientes contenidas en varios pasajes del libro. La presente Notificación no pretende juzgar el pensamiento subjetivo del Autor.[3] Para la unidad del plan de salvación centrado en Jesucristo. es el mediador único y universal de la salvación de la humanidad. Debe ser creído firmemente que Jesucristo. De esa forma se busca ofrecer a los lectores un criterio seguro de valoración. independientemente de las intenciones del Autor. También debe ser creído firmemente que Jesús de Nazaret. la acción salvífica universal del Espíritu Santo. no solamente afirmar una separación entre el Verbo y Jesús.[2] 2.[4] Por lo tanto. la unicidad y plenitud de la revelación de Cristo. la ordenación de todos los hombres a la Iglesia. cuyo texto deberá aparecer además en las eventuales reimpresiones o reediciones del libro en cuestión y en las correspondientes traducciones. ambigüedades o interpretaciones peligrosas. es el Hijo y Verbo del Padre. es contrario a la fe católica. independientemente de la humanidad del Verbo encarnado.de la mediación salvífica única y universal de Cristo. crucificado y resucitado. I. A propósito de la mediación salvífica única y universal de Jesucristo 1. se debe retener además que el operar salvífico del Verbo se actúa en y por Jesucristo. a los contenidos doctrinales indicados en la Notificación. coherente con la doctrina de la Iglesia. el Autor se ha comprometido a dar su asentimiento a las tesis enunciadas y a atenerse en el futuro. Con la firma del texto. hijo de María y único Salvador del mundo. aprobada por el Santo Padre durante la audiencia del 24 de noviembre de 2000. o entre la acción salvífica del Verbo y la de Jesús. confutar las opiniones erróneas o peligrosas a las cuales puede llegar el lector. ha decidido redactar una Notificación[1] con la intención de salvaguardar la doctrina de la fe católica de errores.

[14] V. Debe ser creído firmemente que Jesucristo es mediador. se debe considerar que «todo lo que el Espíritu obra en los hombres y en la historia de los pueblos. es contrario a la fe católica considerar que la acción salvífica del Espíritu Santo se pueda extender más allá de la única economía salvífica universal del Verbo encarnado. 16)». y no necesita ser completada por otras religiones. no derivan. es contrario a la fe de la Iglesia sostener que la revelación de o en Jesucristo sea limitada.[12] Es contrario a la fe de la Iglesia considerar la diferentes religiones del mundo como vías complementarias a la Iglesia en orden a la salvación.[9] III. es siempre el Espíritu de Cristo enviado por el Padre. es opinión errónea considerar que esos elementos de verdad y bondad. también los seguidores de las otras religiones están ordenados a la Iglesia y están todos llamados a formar parte de ella. de la mediación fontal de Jesucristo. Si bien el pleno conocimiento de la revelación divina se tendrá solamente el día de la venida gloriosa del Señor.[13] 7. A propósito de la ordenación de todos los hombres a la Iglesia 6.[10] Por lo tanto. La fe de la Iglesia enseña que el Espíritu Santo. dogm. o algunos de ellos. Según la doctrina de la Iglesia. en última instancia. A propósito de la unicidad y plenitud de la revelación en Cristo 3. A propósito del valor y de la función salvífica de las tradiciones religiosas 8. Es conforme a la doctrina católica afirmar que las semillas de verdad y bondad que existen en las otras religiones son una cierta participación en las verdades contenidas en la revelación de o en Jesucristo. que actúa en modo salvífico tanto en los cristianos como en los no cristianos. incompleta e imperfecta.[8] Al contrario. tiene un papel de preparación evangélica (cf. A propósito de la acción salvífica universal del Espíritu Santo 5. así como en las culturas y religiones. n. Lumen gentium. Const.II. es legítimo sostener que el . cumplimiento y plenitud de la revelación.[11] IV.[7] 4.[15] Por lo tanto.[6] Por lo tanto. Según la doctrina católica. la revelación histórica de Jesucristo ofrece ya todo lo que es necesario para la salvación del hombre. operante después de la resurrección de Jesucristo. Debe ser creído firmemente que la Iglesia es signo e instrumento de salvación para todos los hombres.

ha confirmado su aprobación a la presente Notificación. y ha ordenado que sea publicada. como vías de salvación. Por otra parte. que es la preparación inmediata al evento mismo de Cristo. RATZINGER  Prefecto  +Tarcisio Bertone. en el transcurso de la Audiencia del 19 de enero de 2001. el hombre y el mundo.[17] El Sumo Pontífice Juan Pablo II. a la luz de los pasos dados. el 24 de enero de 2001. mas no tiene ningún fundamento en la teología católica considerar estas religiones. memoria litúrgica de San Francisco de Sales. + JOSEPH Card. en la sede de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Roma. insuficiencias y errores[16] acerca de las verdades fundamentales sobre Dios. decidida en la Sesión Ordinaria del Dicasterio. el hecho de que los elementos de verdad y bondad presentes en las distintas religiones puedan preparar a los pueblos y culturas a acoger el evento salvífico de Jesucristo no lleva a que los textos sagrados de las mismas puedan considerarse complementarios al Antiguo Testamento. porque además en ellas hay lagunas. SDB  Arzobispo Emérito de Vercelli Secretario . en cuanto tales.Espíritu Santo actúa la salvación en los no cristianos también mediante aquellos elementos de verdad y bondad presentes en las distintas religiones.

nn. Const. Lumen gentium. [8] Cf. 16. Ecum. Dominus Iesus. Decl. Ad gentes. Enc. Congregación para la Doctrina de la Fe. Ecum. past. n.Ecum. 5. 22. Dominus Iesus. Dominus Iesus. Conc. Conc. Conc. dogm. dogm. n. nn. Enc. II. Juan Pablo II. 1513. 125. [13] Cf. [9] Cf. Ecum. 14-15 y 92: AAS 91 (1999) 5-88. Const. 14: AAS 92 (2000) 449528. Catecismo de la Iglesia Católica.Dominus Iesus. 10. II. 13 y 16. De peccato originali: DS n. Juan Pablo II. Dupuis. Enc. II. 65-66. n. dogm. Dominus Iesus.Redemptoris missio. apost. n. 10. Redemptoris missio. 2 y 4. [10] Cf. 5. Congregación para la Doctrina de la Fe. 28-29. Const. n. n. 5: AAS 83 (1991) 249-340. Vat. Decl. 17 y 48. [11] Cf.Dominus Iesus. 60. Congregación para la Doctrina de la Fe. [2] Cf. 49. de Trento. Vat. Const.. para tutelar los datos esenciales de la fe católica. Enc. Juan Pablo II. Decl. 10.Nostra ætate. [12] Cf. Decl. n. 1516. 2. Exhor. 22. la presente Notificación se inspira en los principios indicados en la mencionada Declaración. Juan Pablo II. Exhor. n. Ecum. también Conc. Enc. n. Redeptoris missio. nn. Juan Pablo II. n. n. nn. Gaudium et spes. De iustificatione: DS nn. Vat. Ecclesia in Asia. Vat. Congregación para la Doctrina de la Fe. 9. n. n. 14. 1522-1523. 11. Decl. Cf. Juan Pablo II. II. Ecum. Enc. Decl. Congregación para la Doctrina de la Fe. para salir al paso de ciertas tendencias manifestadas en distintos ambientes teológicos. [4] Cf. Juan Pablo II. 1529-1530. 10. Ecum. n. n. Ecum. Conc. n. Decl. Congregación para la Doctrina de la Fe. 12. 6. e incluso entre los fieles. Vat. Const. Lumen gentium. 8. Conc. Vat.[1] La Congregación para la Doctrina de la Fe. Conc. de Nicea I: DS n. dogm. Conc. Gaudium et spes.Redemptoris missio. Gaudium et spes. Redemptoris missio. Redemptoris missio. Juan Pablo II. n. Decl. dogm. 301. Ecum. n. II. 17. Ecum. Dei verbum. 13-15. nn. nn. Juan Pablo II. 28. [5] Cf. 1529-1530. Redemptoris missio. nn. Redemptoris missio. 14. n. Const. Enc. 7. n. 6. nn. past. Congregación para la Doctrina de la Fe. nn. Conc. Enc. Fides et ratio. [6] Cf. De iustificatione: DS nn. Decr. de Calcedonia: DS n. 11. Enc. Const. Vat. Lumen gentium. [14] Cf. Decr. Decr. Ecclesia in Asia. Lumen gentium. apost. Decl. n. A la hora de evaluar la obra del P. Conc. dogm. 5. Const. Conc. Conc. Ecum. Sacrosanctum Concilium. 1. Const. 16. J. II. II. Ecum. de Trento. [7] Cf. Congregación . ha publicado laDeclaración “Dominus Iesus” sobre la unicidad y la universalidad salvífica de Cristo y de la Iglesia (AAS 92 [2000] 742-765). Const. Lumen gentium. [3] Cf. n. dogm. past. II. 36. n. Vat. Decr. n. Dominus Iesus. Ad gentes. Dignitatis humanæ. 21-22. Decr.

Decl. Congregación para la Doctrina de la Fe. 8. n. Decl. Ecum. Decl. Cf. [16] Cf. Juan Pablo II. Decr. Dei Filius. Conc. 2. 8. Vat.para la Doctrina de la Fe. dogm. 55. cap. Lumen gentium. Ecum. . 9. Nostra ætate. de Trento . 53: AAS 68 (1976) 5-76. Enc. 2: DS n. apost. II. n. n. dogm. De libris sacris et de traditionibus recipiendis: DS n. Conc. Juan Pablo II. Catecismo de la Iglesia Católica. Vat. Decl. 845. Const. n. n. Enc. Conc. [17] Cf. también Pablo VI. n. Decr. [15] Cf. Dominus Iesus. Evangelii nuntiandi. I. Redemptoris missio. n. 29. Ecum. Ad gentes. n. 16. 20-22. 1501. Congregación para la Doctrina de la Fe. Dominus Iesus. Exhort. Dominus Iesus. Redemptoris missio. n. nn. Const. 3006.