Frente a las últimas discusiones en el movimiento estudiantil

En el panorama en general, las discusiones giran en torno al tema que nos
quiere instalar el gobierno: las falencias de la gratuidad. Si bien con justa razón
se plantea lo ineficiente e improvisada de la medida del gobierno en torno a la
gratuidad, que ha dejado en la incertidumbre a miles de compañeros, se denota
un desvío a la discusión a elementos técnicos, “pesos más o pesos menos”,
más que el trasfondo político. La Nueva Mayoría cumple desde su fundación, el
rol de hacer modificaciones al neoliberalismo chileno para mantenerlo en un
nuevo contexto internacional y nacional. La “gratuidad” actual no es más que
una beca, que más encima está dejando con dificultades económicas y
desbalances presupuestarios a muchas instituciones de educación superior.
Por otra parte, desde algunas fuerzas políticas, se nota un nulo interés en
operar en lógicas no gremialistas con algunos temas de política nacional. Lo
anterior, se expresa en que bajo sus conducciones, ha existido un nulo interés
en buscar un posicionamiento político del movimiento estudiantil en torno a una
temática importante para toda la sociedad chilena y que se ha ido instalando en
los últimos años: la necesidad de una asamblea constituyente. Es así como el
gobierno tiene un terreno fácil, planteando el “proceso constituyente” con una
participación solo consultiva. En ese sentido y más que nunca, se hace
necesario que organizaciones como las federaciones estudiantiles o centros de
estudiantes se pronuncien y tomen postura frente a esto.
Desde la CONFECH se convoca nuevamente a una jornada de movilización.
Frente a ello, por parte de la JRME hacemos un llamado a seguir insistiendo en
el fin del autofinanciamiento, tema central en la discusión. Sobre todo en las
instituciones que históricamente fueron financiadas por el Estado. Debemos

lograr la más amplia unidad de sectores en torno a ello. Se hace necesario
también, que a nivel Confech se posicione una agenda de lucha contra la
precarización laboral que año a año sufren miles de trabajadores en las
instituciones de educación superior, sobre todo en las condiciones de los
“profesores taxi” y los servicios externalizados a empresas subcontratistas.
Este año además, también se debe operar con un criterio amplio para lograr
desde las comunidades, posturas frente a la democratización y la
triestamentalidad. Debemos avanzar en porcentajes de participación que
aseguren una verdadera democracia e incidencia de todos los sectores. Por
otra parte, una vinculación del movimiento estudiantil con el proceso
constituyente desde una perspectiva crítica al proceso en sí mismo, por lo
meramente consultivo del proceso hacia la sociedad chilena. La CONFECH
debe luchar por una Asamblea Constituyente y exigir que no sea el parlamento
corrupto el que decida la forma en que hay que cambiar la Constitución.
Los sectores de izquierda fuera de la Nueva Mayoría, movimientos anti
neoliberales o progresistas deben estar a la altura de estos debates. Debemos
avanzar hacia la articulación de una coalición que se constituya en una tercera
fuerza política en Chile que realmente se plantee la democratización del país y
la organización de los más amplios sectores contra la hegemonía neoliberal.
A luchar por la Asamblea Constituyente para Democratizar la Sociedad

Dirección Nacional
Juventud Rebelde Miguel Enríquez
JRME de Chile
Santiago, abril 2016