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TODO EL QUE QUIERA,

PUEDE VENIR

Herman Hoeksema

TU REINO
Edición Especial
© W.B. Eerdmans Publishing Company (Homer C. Hoeksema) 1945. Todos los dere-
chos reservados. Ninguna parte de este libro puede ser reproducida en cualquier forma
sin permiso de los editores, excepto breves citas en relación con algún artículo o reseña.

Información:
Reformed Free Publishing Association
Box 2006, Grand Rapids, Michigan, 49501, USA.

Titulo original: “WHOSOEVER WILL”


Traducción: Emilio Monjo.
Segunda edición en español: 1998.
Iglecia Presbiteriana Reformada
Huesca, 13. 41006 SEVILLA

Edición electrónica con permiso de Emilio Monjo, 2002.


Edición Castellana

Sólo por algunas referencias al contexto de la segunda guerra mundial notamos que
este libro se editó por primera vez en al año 1945. el contenido sigue de plena actuali-
dad. Sus advertencias cobran mayor fuerza por el tiempo transcurrido. El falso evange-
lio que ya entonces se extendía por doquier, ahora se ha multiplicado.
Agradecimos el permiso para esta edición, que ponemos en manos del pueblo evangé-
lico con la esperanza de que sirva como un instrumento de reflexión respecto a la clase
de evangelio que hoy se está predicando. Al tiempo que pedimos a nuestro soberano
Señor que despierte a su Iglesia para que esté vigilante sobre tantas herejías destructo-
ras que se han introducido encubiertamente.
Yo estoy contra los que profetizan sueños mentirosos, y los cuentan, y hacen errar a mi
pueblo con sus mentiras y con sus lisonjas, y yo no los envié ni les mandé; y ningún pro-
vecho hicieron a este pueblo, dice Yahvéh.
Jer. 23:32

Sevilla, junio de 1989.


EDICIÓN DE 1998

La probada utilidad para la explicación y defensa de la fe que aporta esta obra, nos
impone su publicación–aunque sea en el formato de la revista–.
El buen camino y la acción correcta de la Iglecia depended en medida principalísima de
su adecuada comprensión de quién es el Señor de la salvación. Los capítulos de este
libro constituyen un campo idóneo para afirmar nuestra convicciones sobre la obra de
Cristo, o para iniciar –arrepentidos– su confesión.
Los reiterados pormenores introductorios de cada capítulo reflejan que estos sermones
fueron escritos para ser emitidos por radio –no para ser editados. Su presencia en el
texto, sin embargo, presta un buen servicio cuando se leen los sermones aislados.
TODO EL QUE QUIERA PUEDE VENIR

TU REINO
Edición Especial

PREFACIO vi

1 TODO EL QUE QUIERA, PUEDE VENIR 1

2 AL DIOS DE NUESTRA SALVACIÓN 6

3 A DESCANSAR 11

4 AL AGUA VIVA 16

5 AL PAN DE VIDA 21

6 AL LIBERTADOR 26

7 A LA LUZ 31

8 A LA RESURRECCIÓN 36

9 EL ACTO DE VENIR 41

10 SI EL PADRE NO LE TRAJERE 46

12 SOBERANÍA DE DIOS Y REPONSABILIDAD HUMANA 51

11 EL VENIR Y LA PREDICACIÓN 56

13 CADA VEZ MÁS CERCA 61


TODO EL QUE QUIERA

Prefacio

Como el título de este libro puede sugerir a los que conocen el tema, sus páginas
procuran establecer la conexión inseparable que existe entre la certeza de que “todo el
que quiera, puede venir” y la verdad de la soberana gracia de Dios: lo primero se sus-
tenta y tiene sus raíces en lo segundo.

La oración del autor es que plazca al dios de nuestra salvación usar este libro
como un medio para confortar al que viene a Jesús, fortalecer al débil, instruir al simple
y establecer a los que son sacudidos de un lado a otro por tantos vientos de doctrina.

H. Hoeksema

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TODO EL QUE QUIERA

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TODO EL QUE QUIERA, PUEDE VENIR

Todos conocemos muchos himnos arminiana en su totalidad: esa que exalta


de invitación. El coro de uno de ellos dice orgullosa el libre albedrío del pecador; y
así: (versión libre) me es imposible bailar a su son. Por otro
lado, es mi deseo sincero prevenir a los
“Todo el que quiera, puede venir. creyentes sobre el peligro que supone el
Todo el que quiera; error de atribuir la salvación a la decisión
Proclamadlo al salir: de la voluntad del pecador, y, al mismo
El Padre amoroso invita a su casa. tiempo, instruirles en la salvación por la
Todo el que quiera, puede venir; gracia soberana de Dios; en tal sentido,
Todo el que quiera” creo que puede ser muy educativo y
beneficioso tomar el tema de ese himno y
Podrán adivinar que he elegido el exponerlo a la luz de la Escritura.
tema general de los siguientes capítulos
con este himno en mente. Tengo razones Hay que advertir que esto no ten-
muy concretas y un propósito específico dría mayor sentido si el tema no fuese
para tratar sobre este asunto. bíblico. Mal nos iría si tomásemos las
palabras de un himno escrito por los
En primer lugar, ha sido mi expe- hombres, como base de una discusión y
riencia en más de una ocasión que, al pre- presentación positivas del evangelio.
dicar la pura verdad de la gracia soberana, Muchos himnos han servido, y sirven
la buena noticia de que la salvación es del todavía, como un medio para instalar e
Señor y en ningún sentido del hombre, inculcar falsas doctrinas en el corazón y la
hay algunos que, al igual que los mucha- mente de los que los cantan. Pero res-
chos sentados en la plaza de los que habla pecto al que nos referimos, puede decirse
nuestro Señor, me tocan este himno, pre- que sus palabras son tomadas casi literal-
tendiendo que les baile una danza armi- mente de la Escritura y, por lo tanto, nin-
niana al son de sus flautas, convencidos gún cristiano podrá objetarle nada,
de que sus palabras contradicen y echan siempre que sea bien entendido e inter-
por tierra la doctrina de que Dios salva pretado en conexión con el resto de la
soberanamente a quien él quiere, y que la doctrina de la salvación por gracia. Sus
voluntad del hombre no coopera en abso- palabras estarán tomadas, en parte, de
luto en su salvación. Ahora bien, es evi- Apocalipsis 22:17, donde leemos: “Y el
dente que yo aborrezco la música Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que

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TODO EL QUE QUIERA

tiene sed, venga; y el que quiera, tome bajado y cargado, puede venir a Jesús
del agua de la vida gratuitamente”. De para encontrar descanso. Sí, “todo el que
todas maneras, la misma verdad se quiera, puede venir”.
expresa de forma repetida y variada en la
Escritura. En Isaías 55:13, se declara: “A Sin embargo, tengo que rechazar
todos los sedientos: Venid a las aguas; y a enérgicamente que este himno se cante
los que no tienen dinero, venid, comprad con el propósito, oculto o manifiesto, de
y comed. Venid, comprad sin dinero y sin contradecir y echar por tierra la doctrina
precio, vino y leche. ¿Por qué gastáis el de la salvación por la sola gracia soberana.
dinero en lo que no es pan, y vuestro tra- Ni las palabras del himno, ni, menos aún,
bajo en lo que no sacia? Oídme atenta- el texto de Apocalipsis 22:17, ni ninguno
mente, y comed del bien, y se deleitará de los otros pasajes citados, pueden ser
vuestra alma con grosura. Inclinad vues- usados con ese propósito. Pues eso signi-
tro oído, y venid a mí; oíd, y vivirá vues- ficaría la posibilidad de apelar a una parte
tra alma; y haré con vosotros pacto de la Escritura para refutar otra, lo cual
eterno, las misericordias firmes a David”. no puede admitirse en modo alguno. Por-
A los que se quejen de que sus pecados que la Biblia es la revelación del Dios vivo
los condenarán y, por tanto, no hay espe- a través de Jesucristo nuestro Señor
ranza para ellos, el Señor les declara: puesta por escrito. Y como Dios es uno, y
“Vivo yo, dice Yahvéh el Señor, que no Cristo es uno, así también la Escritura es
quiero la muerte del impío, sino que se una y no puede contradecirse a sí misma.
vuelva el impío de su camino, y que viva. Y si alguien canta o predica sobre el tema
Volveos, volveos de vuestros malos cami- “todo el que quiera, puede venir”, usando
nos; ¿por qué moriréis, oh casa de Israel?” esas palabras para negar la verdad de la
(Ez. 33:11). El Señor nos asegura: “Pedid, soberana gracia de Dios, entonces está
y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y distorsionando su verdadero significado.
se os abrirá. Porque todo el que pide,
recibe; y el que busca, halla; y al que Conviene recordar brevemente lo
llama, se le abrirá” (Mt. 7:7,8). Su llama- que implica la verdad de la salvación por
miento es sin distinción: “Venid a mí la libre y soberana gracia de Dios. Esto
todos los que estáis trabajados y cargados, significa, en general, que Dios es también
y yo os haré descansar” (Mt. 11:28); el soberano en la materia de la salvación.
“Porque de tal manera amó Dios al La salvación es desde el principio al fin
mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, una obra poderosa y prodigiosa de Dios,
para que todo aquel que en él cree, no se no menos prodigiosa, y, por tanto, no
pierda, mas tenga vida eterna” (Jn. 3:16). menos divina, que la obra de la creación.
Y en el gran día de la fiesta de los taber- Es esa portentosa obra del Todopoderoso
náculos en Jerusalén, clamó: “Si alguno por la cual saca la luz de las tinieblas, la
tiene sed, venga a mí y beba”. justicia de la injusticia, la gloria eterna de
la más profunda miseria y vergüenza, la
Ciertamente, pues, el tema de ese inmortalidad de la muerte; en fin, ¡el
himno es bíblico. Todo el que esté cielo del infierno! Es la maravilla de la
sediento, puede beber; el hambriento, gracia por la que Dios levanta a un mundo
comer; el necesitado puede pedir, y reci- condenado, desde la profundidad de su
birá; todo el que desee salvación puede miseria a la gloria de su alianza y reino
buscarla, y la encontrará; el que esté tra- celestial. Tal obra es absolutamente

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divina. El hombre no tiene parte alguna versículos presentan la salvación de los


en ella, y no puede, de ninguna manera, que antes conoció y ordenó, como un
cooperar con Dios en su propia salvación. hecho ya cumplido: son justificados, lla-
En ningún sentido de la palabra, ni en nin- mados y glorificados. En su consejo, Dios
gún momento de la obra, depende la sal- conoce a los suyos como pecadores salva-
vación de la acción o voluntad del dos y glorificados. De esta manera, pues,
hombre. De hecho, el pecador por sí somos bendecidos con toda bendición
mismo no tiene capacidad, ni quiere reci- espiritual en los lugares celestiales en
bir esa salvación. Al contrario, todo lo que Cristo, “según nos escogió en él antes de
puede y quiere hacer es oponerse, resis- la fundación del mundo” (Ef. 1:34).
tirse a su propia salvación con toda la “(Pues no habían aún nacido, ni habían
determinación de su pecaminoso corazón. hecho aún ni bien ni mal, para que el pro-
Pero Dios ordenó y preparó esta salvación pósito de Dios conforme a la elección
con absoluta soberana libertad para los permaneciese, no por las obras sino por el
suyos, sólo sus elegidos, y a ellos la que llama), se le dijo: El mayor servirá al
otorgó. No porque la buscaran y desea- menor. Como está escrito: A Jacob amé,
ran, sino a pesar de que nunca la quisie- mas a Esaú aborrecí” (Ro. 9:1113). “Así
ron. Él es más fuerte que el hombre y que no depende del que quiere, ni del
vence al más duro de los corazones y a la que corre, sino de Dios que tiene miseri-
voluntad más rebelde. Dios reconcilia cordia” (Ro. 9:16). Sí, “de quien quiere,
consigo al pecador, lo justifica y le da la fe tiene misericordia, y al que quiere endu-
en Cristo; lo libra del poder y del domi- recer, endurece” (Ro. 9:18). Sí, con plena
nio del pecado y lo santifica, preserván- seguridad, “todo el que quiera, puede
dolo hasta el fin. Todo esto pertenece a la venir”; pero también es verdad que “nin-
maravillosa salvación, la cual se lleva a guno puede venir a mi, si el Padre que me
cabo por medio de la gracia soberana sola- envió no le trajere; y yo le resucitaré en el
mente. día postrero”. Y otra vez se declara: “Por
eso os he dicho que ninguno puede venir
No quede ninguna duda sobre el a mí, si no le fuere dado del Padre” (Jn.
hecho de que la misma Biblia que enfatiza 6:4465). ¿Acaso no hemos leído nunca
repetidamente y de muchas formas que que “el que no naciere de nuevo, no
“todo el que quiera, puede venir”, tam- puede ver el reino de Dios”? ¿Y cómo
bién enseña enfáticamente que la salva- buscará alguien lo que ni tan siquiera
ción del pecador nunca, y en ningún puede ver?
sentido, depende de la voluntad de éste
para venir, sino exclusivamente de la Que nadie se confunda, predicar o
soberana voluntad de Dios que es el cantar que “todo el que quiera, puede
Señor. “Porque a los que antes conoció, venir” es algo correcto, y no tenemos
también los predestinó para que fuesen nada que objetar. Cualquiera puede ir a
hechos conforme a la imagen de su Hijo, Cristo y será recibido con toda seguridad.
para que él sea el primogénito entre Nadie podrá jamás aparecer en el día de
muchos hermanos. Y a los que predes- la revelación del justo juicio de Dios,
tinó, a éstos también llamó; y a los que diciendo que él anheló, deseó, quiso y
llamó, a éstos también justificó; y a los procuró ardientemente venir a Cristo,
que justificó, a éstos también glorificó” pero fue rechazado. Eso no puede ocurrir.
(Ro. 8:2930). Obsérvese bien que esos Ahora bien, si alguien canta o predica

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TODO EL QUE QUIERA

solamente esto, estará faltando en la pre- lo trae, ahora oímos: “¡Cristo no puede
sentación de la verdad completa del evan- venir al pecador, a menos que éste se lo
gelio como es en Cristo Jesús y está permita!” La cantinela de tal proclama-
revelada en la Escritura. Estaría hablando ción es: “Dios está dispuesto, Dios quiere
sólo una verdad a medias, lo que, por su y está anhelante, Dios está ansioso y abo-
naturaleza, es mucho más peligroso que gando para que se le conceda el privilegio
una falsedad directa y específica. La parte de lavar los pecados de cada alma con la
mayor de esa verdad, la más básica e preciosa sangre de su Hijo y heredero.
importante, la estaría olvidando u omi- Pero sus manos están atadas, su poder
tiendo intencionadamente. Uno puede está limitado y su gracia frenada por el
proclamar con toda libertad que “todo el hombre. Si quieres ser salvo, Dios querrá
que quiera, puede venir”, pero será infiel salvarte. Si no quieres, entonces no hay
a su ministerio si no añade que “ninguno nada que Dios pueda hacer para resca-
puede venir, si el Padre no lo trae”, y “que tarte del infierno”. En eso se convierte la
no es del que quiere, ni del que corre, predicación del evangelio cuando la ver-
sino de Dios que tiene misericordia”. dad de la gracia soberana de Dios es olvi-
dada o negada. Si alguien quiere llamar
Este énfasis tan parcial sobre lo que evangelio a eso, allá él; ¡para mí no es más
el hombre puede y debe hacer para ser que blasfemia en nombre del Dios vivo!
salvo, sin mencionar la verdad de que no Un Dios ansioso e implorante, cuyo
puede hacer nada, a menos que Dios obre poder está limitado y cuyas manos pue-
las maravillas de su gracia sobre él, es pre- den ser atadas por el soberbio y rebelde
cisamente una característica de la mayo- pecador, que es menos que el polvo de la
ría de los himnarios, en significativo balanza, ¡ese no es Dios, sino un ídolo
contraste con la belleza y la fuerza de los miserable!
Salmos. De igual manera, también la pre-
dicación moderna está rendida a esa par- Por lo tanto, repito, que se pro-
cialidad a la hora de presentar la clame a los cuatro vientos que “todo el
salvación. No es extraño, pues, que este- que quiera, puede venir”, pero que no se
mos sufriendo esa caricatura de predica- haga como si eso fuese todo el evangelio,
ción, la cual consiste fundamentalmente sino, como es en verdad, sólo una parte
en mendigarle al pecador para que venga del mismo; y que no se falle en enfatizar
a Jesús antes de que sea demasiado tarde; la otra parte: que no es del que quiere, ni
dejándole la falsa impresión de que está del que corre, sino de Dios que tiene
en su poder el venir hoy o mañana, o misericordia. Dios es Dios; y es el Señor
cuando más le convenga. Y presentando también en el asunto de la salvación del
al mismo tiempo a un deseoso, pero pecador. En los próximos capítulos pro-
impotente Jesús, que estaría siempre gus- curaremos establecer la relación que
toso de salvar al pecador, pero que es existe entre la voluntad soberana y la gra-
incapaz de hacerlo a menos que el peca- cia de Dios con la voluntad de venir por
dor dé su consentimiento. El “todo el que parte del pecador. Esto envuelve varias
quiera, puede venir”, se presenta como cuestiones que tienen que responderse:
queriendo decir: “Todos los hombres pue- cualquiera puede venir, sí, pero ¿a quién o
den querer venir cuando lo deseen”. Y en a qué? ¿Con qué propósito, a buscar o
lugar de la verdad del evangelio: que nin- recibir qué cosa vienen? ¿Qué significa
guno puede venir a Cristo si el Padre no

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TODO EL QUE QUIERA

venir? ¿Cómo es posible venir para el beber? ¿Anhelas venir a él como el pan de
pecador? Etcétera. vida, para que puedas comerlo? ¡No
dudes, pues! No te quedes lejos, mirando
Es necesario, sin embargo, indicar mil razones en ti mismo por las que no
ahora de forma general, cuál es esa rela- serías recibido. Porque “todo el que
ción entre la voluntad soberana de Dios quiere” puede venir ciertamente y tomar
para salvar y la voluntad del hombre para del agua de la vida libremente, porque “el
venir. Es evidente en toda la Escritura, y que quiere” ¡está ya dirigido por el Padre!
se deduce claramente de la simple, pero Oye la voz del que es la Verdad: “Todo lo
fundamental, verdad de que Dios es el que el Padre me da, vendrá a mí; y el que
Señor, que esa relación no puede ser tal a mí viene, no le echo fuera”.
que la voluntad de Dios quede depen-
diente de la del hombre, y que si ésta no ***
consiente, la de Dios es impotente para
salvar. Tampoco puede plantearse esa
relación como si fuese una simple coope-
ración, en la que el hombre sería una
parte y su voluntad se juntase con la de
Dios para obrar la salvación. ¡No! Dios es
Dios. El hombre nunca es una parte en
relación con él. Hablar de cooperación
entre el hombre y Dios, es igual que
hablar de cooperación entre el alfarero y
el barro en la formación de una vasija. La
relación verdadera es esa en la que la
voluntad de Dios, de gracia y por miseri-
cordia, es siempre primero y opera pode-
rosa, eficaz e irresistiblemente sobre la
voluntad del pecador, de tal manera que
éste desea, anhela y determina venir. La
voluntad para venir por parte del pecador
es el fruto de la gracia salvadora de Dios
que obra poderosamente en él. ¡Nadie
puede venir a Cristo, si el Padre no lo
trae!

Por eso podemos decir que el que


quiera venir esté seguro de que puede
hacerlo, y será recibido; Cristo no lo
echará fuera. El hecho de querer venir es
precisamente una manifestación segura
del propósito eterno de Dios para salva-
ción con respecto a él, y un testimonio
del poder de la gracia. ¿Quieres venir a
Cristo? ¿Es tu deseo venir a él como la
fuente de agua viva, para que puedas

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AL DIOS DE NUESTRA SALVACIÓN
Inclinad vuestro oído, y venid a mí. (Is. 55:3 )

Seguimos tratando el tema: “Todo quiera tiene el derecho a venir, y que


el que quiera, puede venir”. Sin embargo, puede estar seguro de que no será echado
antes de continuar, sería conveniente que fuera?
considerásemos esas palabras más literal-
mente. Ya hemos dicho que están de La respuesta que dan muchos, y que
acuerdo con las Escrituras, siempre que refleja el significado atribuido general-
se entiendan en conformidad con ellas y mente a los himnos de invitación, es algo
se les dé el sentido bíblico preciso. así como “que todos los hombres, sin
Teniendo en cuenta, además, que no son excepción, tienen el derecho a venir, si lo
una expresión literal completa, aunque se usan y persisten en ello. Cristo murió por
refieran posiblemente a Apocalipsis todos los hombres, en lo que se refiere a
22:17. Esto es algo común a muchos him- la intención de Dios, y, por lo tanto,
nos de invitación: que usan declaraciones obtuvo el derecho de venir a él para todos
que sólo se encuentran parcialmente en la y cada uno. Además, todos tienen el
Escritura, o son presentadas fuera de su poder para querer ir a Cristo, sólo necesi-
contexto, lo cual puede inducir a graves tan usarlo correctamente. En su mano
errores. está el rechazar o aceptar a Cristo. Preci-
samente esto es lo que se les debe procla-
¿Qué se entiende por “todo el que mar. Hay que decirles a todos que tienen
quiera, puede venir”? el derecho y el poder de venir a Cristo,
persuadiéndoles para que hagan la deci-
La implicación natural de esas pala- sión correcta. Cristo ya hizo todo lo que
bras es, evidentemente, que todo el que estaba en su poder; ahora se encuentra a
quiera está autorizado y tiene el derecho la puerta del corazón del hombre lla-
a venir, no teniendo por qué temer a que mando; y ruega y pordiosea al pecador
sea rechazado. Con este significado esta- para que le deje entrar. La llave está den-
mos plenamente de acuerdo. Sin duda, tro: Cristo no puede entrar, a menos que
nadie buscará sin encontrar, ni pedirá sin el pecador se lo conceda. La salvación es
recibir, ni llamará en vano. Nadie que para todos, pero es el hombre quien tiene
venga a Jesús encontrará el camino que tomarla”.
cerrado. No obstante, hay que pregun-
tarse algo más: ¿por qué es esto así?, Espero demostrar claramente que
¿cómo se puede explicar que todo el que esa interpretación constituye un error

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TODO EL QUE QUIERA

pernicioso. Pernicioso y muy grave, por- tarlo, y que es un hombre singularmente


que con un tal Cristo que haya merecido bueno al dejar que entre en su corazón;
la salvación para todos los hombres, sin mucho más si se considera que otros
excepción, pero que no pueda salvar real- hombres lo han rechazado. Por otro lado,
mente a ninguno, a menos que el pecador pensaría que ha hecho el negocio de su
se lo permita, la salvación es, sencilla- vida, pues ha cambiado los servicios que
mente, imposible. En contra de esa falsa obtenía del diablo por los del maravilloso
doctrina, mantenemos que la gracia de nuevo contratado. Si fuese sólo un poco
Dios, cambiando el corazón del pecador, congruente, diría en su oración: “¡Oh!
precede siempre al querer venir a Cristo. Dios, qué buena cosa es que yo no sea
Ese querer es el fruto de dicha gracia. La como los demás hombres, sino bueno en
voluntad perversa del pecador sólo puede extremo, a tal punto de hacer posible que
querer venir a Cristo cuando la gracia efi- tú, por Cristo, me salves”.
caz e irresistible de Dios la cambia y la
vuelve de raíz. Nadie dispone de esa A simple vista, está claro que hay
voluntad en sí mismo. Es necesario pues, algo fundamentalmente falso en esta pre-
investigar lo que implica ese querer, y sentación de Jesús. Porque, en lo que se
para ello, antes que nada, hay que saber a refiere a los hombres en su estado natu-
quién tiene que ir el pecador. ral, no habrá para ellos alguien más impo-
pular que el Cristo de la Biblia. Desde
Alguno puede pensar que eso es que Caín mató a Abel, hasta nuestros
muy simple: debemos ir a Jesús. Lo cual días, todo el mundo, como “mundo”,
es correcto. Pero de ninguna manera será siempre le ha aborrecido. Por eso mata-
superfluo que se pregunte: ¿Y quién es ron en la antigua dispensación a sus profe-
este Jesús a quien se debe venir? Si tene- tas y apedrearon a los que les fueron
mos en cuenta la impresión que dejan enviados de Dios para anunciarles a
muchos predicadores en nuestros días, Cristo. Y cuando él mismo habitó entre
Jesús tendría que ser la persona más nosotros, en los días de su carne, en sólo
popular del mundo. Qué otra cosa sería el tres años de ministerio público levantó las
que ofrece salvación de la muerte y las iras y el rechazo contra su persona y obra,
torturas del infierno, y llevarte a un cielo hasta el punto de echarlo como el más vil
hermoso después de esta vida. Venir a él criminal y clavarlo en la cruz. Él mismo
es lo más rentable: nadie paga un salario nos declara que el mundo le aborrece y
más alto. Además, no te obliga a nada: aborrecerá también a los suyos, y que su
deja a tu solo criterio el que lo aceptes o iglesia será siempre una manada pequeña.
no. En tu poder está el hacer una cosa u Ante esto, es evidente que algo falla radi-
otra. Por si eso fuese poco, tienes la posi- calmente en la presentación de un Jesús
bilidad de hacer tu decisión cuando te que le sea atractivo al hombre natural, y a
convenga, sólo te es necesario hacerla quien cada uno tenga el poder de aceptar.
antes de morir. Realmente, ¿qué podría
ser más atractivo para el hombre, que un Entonces ¿qué? ¿A quién debemos
Jesús así?, ¿qué adularía más al orgullo del ir?
pecador, que un Cristo que se encuentre
a su merced para ser tomado o dejado? La respuesta clave a esta pregunta
Sin duda, el pecador sentiría que le está es: ¡Tenemos que ir a DIOS!
haciendo un gran favor a Cristo por acep-

7 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

Esta es la enseñanza de la Palabra de un ídolo) sino al Dios vivo y verdadero


Dios. “Mirad a mí, y sed salvos, todos los como se nos revela en su Palabra. Tene-
términos de la tierra, porque yo soy Dios, mos que ir al Dios que mora en luz inac-
y no hay más. Por mí mismo hice jura- cesible; que es luz, y no hay tinieblas en
mento, de mi boca salió palabra en justi- él; que es bueno, es decir, que es la pleni-
cia, y no será revocada: Que a mí se tud de toda infinita perfección, justicia,
doblará toda rodilla, y jurará toda lengua. gracia y verdad, y en cuya presencia hay
Y se dirá de mí: Ciertamente en Yahvéh plenitud de gozo y alegría para siempre.
está la justicia y la fuerza; a él vendrán, y Al que es demasiado puro de ojos para
todos los que contra él se enardecen serán mirar la iniquidad, que ama la justicia y
avergonzados” (Is. 45:2224). “Inclinad aborrece al impío cada momento; al que
vuestro oído, y venid a mí; oíd, y vivirá es fuego consumidor. Al grande, al glo-
vuestra alma; rioso, al terrible DIOS. Tenemos que
entrar en su bendita compañía, en los
haré con vosotros pacto eterno, las secretos de su amistad, en su más íntima
misericordias firmes a David” (Is. 55:3). comunión, para que moremos en su casa
“Deje el impío su camino, y el hombre como amigos del Amigo, gustemos que él
inicuo sus pensamientos, y vuélvase a es bueno, le conozcamos como fuimos
Yahvéh, el cual tendrá de él misericordia, conocidos; verle cara a cara; caminar y
y al Dios nuestro, el cual será amplio en hablar con él; amarle como fuimos ama-
perdonar” (Is. 55:7). “Vuelve, oh Israel a dos; tener nuestro deleite en su voluntad
Yahvéh tu Dios; porque por tu pecado y glorificar su nombre para siempre.
has caído llevad con vosotros palabras de Cierto que ser salvo es ser librado del
súplica, y volved a Yahvéh, y decidle: infierno, pero que se entienda bien que la
Quita toda iniquidad, y acepta el bien, y tortura del infierno es sentir la ira de Dios
te ofreceremos ofrenda de nuestros y estar dejados y separados de él para
labios” (Os 14:1,2). “Por eso pues, ahora, toda la eternidad. Ser salvo es, cierta-
dice Yahvéh, convertíos a mí con todo mente, ir al cielo; y el cielo es un lugar
vuestro corazón, con ayuno y lloro y hermoso, una casa gloriosa con muchas
lamento” (Jl. 2:12). “Pero así dice Yahvéh moradas, una nueva creación y una nueva
a la casa de Israel: Buscadme, y viviréis. Jerusalén, con calles de oro y puertas de
Buscad a Yahvéh, y vivid” (Am. 5:4,6). El perlas; pero nada de esto tiene valor si no
Señor Jesús nos enseña que él es el entendemos que el corazón y la esencia
camino hacia la casa del Padre, y que nin- de todo ello es que Dios, el Padre, está
guno va al Padre, sino por él (Jn. 14:6); y allí, y que caminaremos por siempre bajo
es plenamente capaz de salvar al que se la luz de su gloria que llena la ciudad. Por-
acerca a Dios por medio de él (He. 7:25). que la vida eterna es conocerle (Jn. 17:3).
“La vida sin Dios es muerte; buscar su
Sí, tenemos que ir a Dios. “Todo el rostro es el bien”.
que quiera, puede venir”, significa que
“todo el que quiera ir a DIOS, puede La situación de separación que
hacerlo”. Y tenemos que ir, no como un supone el tener que “ir” a Dios, no era así
medio para obtener un fin, sino que el ir a en el principio. El hombre fue creado ori-
él ES salvación; vamos al Dios que es ginalmente de tal manera que el verda-
DIOS, es decir, no un dios cualquiera de dero conocimiento y la perfecta
nuestra imaginación (que siempre sería comunión con el Dios vivo eran su propia

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TODO EL QUE QUIERA

vida, y carecer de esa bendita comunión hombre natural es enemistad contra Dios.
era no tener nada: sólo infierno y muerte. Con Dios está la luz eterna, y nosotros
Su ser fue constituido de tal forma que su amamos más las tinieblas que la luz. A
naturaleza estaba adaptada para llevar la causa de nuestra necedad y aborreci-
imagen de Dios; para ser, en un sentido y miento de Dios, no iremos a él porque
medida de criatura, igual que Dios. Y no buscamos la felicidad fuera suya en el
sólo eso, sino que fue investido con la camino de impiedad. ¿Cómo, pues,
imagen de Dios. Fue creado, pues, según podremos acercarnos al Dios vivo y ser
la imagen de Dios: en verdadero conoci- salvos? Esta es la respuesta: ¡Dios se ha
miento de él, en perfecta justicia, y santi- revelado a sí mismo como el Dios de sal-
dad inmaculada. Por eso era capaz de vación a través de Jesucristo nuestro
conocer a Dios, tener comunión, amarle y Señor! De manera que la respuesta a la
ser amado, y servirle en libertad con todo pregunta de a quién tenemos que ir, no
su corazón, con toda su mente y con ha cambiado: tenemos que ir al Dios vivo;
todas sus fuerzas. En eso consistía la vida pero ahora toma nueva forma: tenemos
y la gloria del hombre. que ir a través de Jesucristo, porque es
capaz de salvar plenamente a todos los
Pero el hombre no consideró que que se llegan a Dios por él. ¡Hay que
esto fuese su gloria, y se apartó del Dios venir a Jesús para ir a Dios! porque Jesús
vivo. Desacreditó su Palabra y siguió la es la revelación del Dios de nuestra salva-
del diablo. Violó el pacto de Dios y que- ción.
brantó su mandamiento. Se propuso bus-
car su vida y gloria fuera del Dios vivo. Permítanme enfatizar que es al
Por ello se hizo culpable, objeto de la Jesús de la Escritura al que tenemos que
justa ira de Dios, condenado y sujeto a la acudir, y no a cualquier otro Cristo de
muerte. La sentencia de muerte se cum- nuestra imaginación. Son muchos los
plió sobre él: se convirtió en tinieblas, modernos “Jesús” de fabricación humana:
corrupto de mente y corazón, esclavo del todos ellos caracterizados por el dato de
pecado y del diablo, y enemigo de Dios. que el pecador puede ir a los tales sin
Esa es su miseria. Por eso ahora tiene que tener que renunciar al orgullo de su peca-
volver a Dios, al Dios vivo, y el venir a él minoso corazón. A uno de estos lo pode-
es su salvación. mos llamar “el Gran Maestro”; cuando se
predica a este Jesús se dice que sus ense-
Ahora bien, ¿cómo iremos a Dios? ñanzas son excelentes, especialmente las
No es posible. Porque somos culpables a del sermón del monte, y que nosotros
causa de nuestro pecado, y sólo podemos tenemos la bondad suficiente como para
incrementar nuestra culpa con las obras recibirlas y cumplirlas. Otro de esos Jesús
diarias, y hemos perdido todo derecho a podría ser “el Buen Ejemplo”: que caminó
morar en la casa del Padre. Estamos des- iluminando para que los demás le siguie-
terrados de su hogar y no tenemos dere- ran; de ahí que debamos vivir siempre
cho a regresar. No vamos a él porque está con esta interrogante: ¿qué haría él en
terriblemente airado con el pecado y con nuestro lugar? Tal vez nos topemos con
todos los que hacen iniquidad. ¿Cómo “la Consciencia de Dios”: este Jesús des-
nos atreveremos a acercarnos al que es cubrió que el hombre es hijo de Dios y así
fuego consumidor? No podemos ir por- lo reveló a sus hermanos. Por eso tene-
que somos corruptos por naturaleza, y el mos que creer en la fraternidad de Dios y

9 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

establecer la fraternidad humana en el es decir, de llevarlos al Dios vivo, de


mundo. Hay que procurar un estilo de introducirlos en la casa del Padre para
vida cristiano para todos. De tal índole es que tengan vida, y la tengan más abun-
el reino que tenemos que construir en la dante que nunca. En él contemplamos al
tierra. Todos estos Jesús nos muestran lo Reconciliador, al Justificador del impío,
buenos que somos, y qué poder tan que no nos imputa iniquidad. Él es el Pan
grande tenemos para hacer el bien, y de vida que necesitamos comer; la Fuente
cómo está en nosotros el obrar por sí mis- de agua viva de la que tenemos que
mos en el favor y amor de Dios. (Toda beber; Él es el Camino al Padre, ¡ir a
esta zurrapa moderna, que alimenta el Cristo es ir a Dios a través de él!
orgullo del pecador, nada tiene que ver
con el Cristo de la Escritura! Mas, ¿quién quiere ir a Dios?

Tenemos que acudir a Jesús, y éste ¿Lo hará el hombre natural?, ese del
no deja en nosotros nada excepto la con- que la Escritura dice que está muerto en
fesión de que somos pecadores, culpables sus delitos y pecados (Ef. 2:1); que es y
y corruptos; pecadores que deben y pue- ama las tinieblas más que la luz, a la cual
den ser salvos sólo por la gracia pura y aborrece y no quiere venir a ella (Ef. 5:8.
soberana. El Cristo de la Biblia es el que Jn. 3:19,20); que no busca a Dios ni hay
vino al mundo, el Hijo de Dios, que nació temor de Dios delante de sus ojos, y cuya
de la virgen María como niño indefenso mente es enemistad contra Dios (Rom
en el pesebre de Belén: la segunda per- 3:11,18; 8:7). ¿Tendrá ese tal hombre el
sona de la Trinidad, carne de nuestra querer para ir a Dios por Jesucristo?
carne, hueso de nuestros huesos. Él es ¡Jamás! Nunca irá al Dios vivo por sí
quien habitó entre nosotros, y por su mismo.
palabra y obra nos reveló al Padre, el Dios
de nuestra salvación. El Cristo de la Escri- Sin embargo, eso no quita que sea
tura es el que murió en la cruz del Calva- plenamente cierto y seguro que “todo el
rio, no por sus principios morales o que quiera, puede venir”. Porque el que
sociales, no como un noble ejemplo para tiene sed del Dios vivo, ya ha sido guiado
que le imitásemos, sino porque había sido por el Padre. Y si alguno quiere ir a Dios a
entregado por nuestras transgresiones. través de Cristo, es porque su mente ya
Puso ante Dios el perfecto sacrificio por ha sido iluminada y su voluntad cambiada
el pecado en nuestro lugar, y dio plena de forma maravillosa por la poderosa gra-
satisfacción a la justicia divina por todas cia de Dios, el cual llama a las cosas que
nuestras transgresiones. Él es quien resu- no son como si fuesen, y da vida a los
citó al tercer día para nuestra justifica- muertos. Que nadie dude de ser recibido,
ción, levantándose a una vida gloriosa, porque Cristo mismo lo asegura: “Todo lo
trascendente y victoriosa; la muerte ya no que el Padre me da, vendrá a mí, y al que
tiene más dominio sobre él. Ascendió a lo a mí viene, no le echo fuera”.
alto, y fue exaltado a la diestra de Dios, y
recibió todo poder en el cielo y sobre la ***
tierra, recibiendo la promesa del Espíritu.
Él es el Espíritu vivificante, el Salvador, el
Señor Todopoderoso, que tiene la prerro-
gativa y el poder de salvar a los pecadores,

10 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

3
A DESCANSAR
Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.
(Mt. 11:28)

Para ser salvos tenemos que ir a otros (la Co. 1:18). El Cristo crucificado
Dios. Pero no podemos hacerlo tal como es piedra de tropiezo para muchos, mien-
somos: culpables y corrompidos con el tras que para otros es sabiduría de Dios
pecado; por eso debemos ir a Jesús para, a (la Co. 1:23,24). Y los que predican el
través suyo, llegar a Dios. Porque Jesús es
evangelio son olor de vida para vida a
la revelación del Dios de nuestra salva-
algunos, y a otros olor de muerte para
ción, y puede salvar plenamente a los que
se acercan a Dios por él. Y todo el que muerte (2a Co. 2:15,16). El es la princi-
quiera venir, puede hacerlo, teniendo la pal piedra del ángulo, escogida, preciosa;
seguridad de que no será echado fuera. sobre la que muchos son edificados como
casa espiritual y sacerdocio santo, para
Ahora bien, ¿quiénes son los que ofrecer sacrificios espirituales aceptables
quieren venir a este Jesús, el Cristo de la a Dios por medio de Jesucristo; mas para
Biblia? Con independencia de cómo se otros es piedra de tropiezo y roca que
explique el hecho en sí, es evidente que hace caer (la P. 2:58). Así fue cuando él
no todos tienen el deseo de hacerlo, pues mismo predicó el evangelio del reino en la
si lo tuvieran, vendrían. Sin embargo, la tierra, y la misma separación entre los
Escritura y la experiencia enseñan que no hombres sigue causando el evangelio
todos son salvos. Y cuando se les predica hasta hoy.
el evangelio sin distinción, de inmediato
se percibe que muchos rechazan a Cristo, ¿Cómo se explica esta diferencia?
no quieren tener nada con él, y lo aborre- ¿Qué hay en Jesús, el Cristo de la Escri-
cen y crucifican de nuevo; mientras que tura, para que unos estimen como estiér-
otros, por el contrario, lo reciben y se les col todas las cosas en comparación con el
da potestad de ser hechos hijos de Dios. conocimiento de su Señor, mientras otros
Cristo está puesto para caída y levanta- le desprecian y rechazan y aborrecen más
miento de muchos, no sólo en Israel, sino que a nada en el mundo? ¿Qué hay en los
en todos los tiempos y entre todas las hombres para que expresen valoraciones
naciones (Lc. 2:34). Es una señal que será tan radicalmente distintas, y asuman
contradicha, y los pensamientos de posiciones tan diametralmente opuestas?
muchos corazones serán revelados por él Todo el que quiera, puede venir. Seguro.
(Lc. 2:34,35). La palabra de la cruz es Pero no todos quieren. ¿Por qué unos sí y
locura para unos, y poder de Dios para otros no?

11 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

Para contestar a estas cuestiones ¿no luchamos por la paz, para que la paz
necesitamos mirar más de cerca al Cristo mundial venga cuando termine el enfren-
de la Escritura, y examinar a los hombres tamiento? ¿No estamos buscando,
en relación con él. ¿Quién es? ¿quién pro- hablando y planificando una paz real,
clama ser este Jesús? ¿Qué promete a los justa y duradera para el mundo? Bien,
que van a él, y qué deben realmente bus- entonces la solución parece fácil. Tene-
car, desear y amar? mos la voz que con autoridad proclama
hasta los fines del mundo: “Venid a mí, y
Prestemos atención especial a esos os daré descanso”. En una situación tan
pasajes en los que el Señor llama a los dolorosa, ¡seguramente todos irán para
pecadores a venir a él. Uno de estos es el que les cumpla su promesa! No. No es
bien conocido de Mateo 11:28: “Venid a tan simple.
mí todos los que estáis trabajados y carga-
dos, y yo os haré descansar”. ¿Es esta paz, este descanso humano,
lo que Cristo promete?
Es evidente que el Salvador se pre-
senta aquí a sí mismo como el Dador-de- La Escritura habla frecuentemente
descanso. Nótese, además, que esta del reposo; y la idea es siempre la misma
declaración es positiva e ilimitada. Es en esencia. En seis días creó Dios el
positiva en su promesa: Os haré descan- mundo y el séptimo reposó. Ese es el
sar. Precisamente por afirmaciones como reposo de Dios, su sabbat, su entrar en el
esta se distingue Cristo de todos los gozo de su obra terminada. Y santificó ese
demás: él habla con autoridad, no como día para el hombre, para que él también
los escribas. Cristo no dice: Os instruiré pudiera entrar en el reposo de Dios. La
en el arte de garantizaros descanso por tierra de Canaán en la cual Yahvéh intro-
vosotros mismos; o, yo os enseñaré dónde dujo a su pueblo Israel era el reposo: allí
podéis encontrarlo. No. Él dice positiva- viviría el pueblo en la comunión del pacto
mente: Os haré descansar. Además, es con el Señor su Dios. Y les ordenó guar-
una declaración no limitada por el tiempo dar el sábado, el reposo de Dios. Sin
o el espacio, pues aún hoy sigue con noso- embargo, también ha jurado que no
tros. Fue pronunciada hace casi dos mil entrarán en su reposo y están bajo su ira,
años en el pequeño Canaán, pero perma- todos los que divagan de corazón y no
nece oyéndose en todo el mundo. Es la conocen sus caminos (Sal. 95:10-11). El
única palabra con autoridad y poder que pueblo hallará descanso para su alma en el
se oye en medio de un mundo lleno de camino de los mandamientos de Yahvéh
intranquilidad, guerras, aborrecimientos, (Jer. 6:16). La primera parte del capítulo
derramamientos de sangre y destrucción. cuarto de la carta a los Hebreos está dedi-
(Venid a mí, y os haré descansar! cada enteramente a la cuestión del
reposo. Allí aprendemos que ni el reposo
Puede que alguien piense que todo de la creación en el día séptimo, ni el de
el mundo, especialmente en una situación Canaán, fueron terminantes y perfectos.
como la actual, con el desgarro y el hastío Dios ha preparado otro mejor, más rico y
de la guerra, atenderá esta llamada y se permanente para su pueblo: el reposo en
volverá a Cristo por descanso. Es cierto Cristo, el sábado eterno que queda para
que estamos en guerra, la peor y más san- los redimidos. Ahora es el tiempo de pro-
grienta de cuantas se han librado; pero curar entrar en ese reposo (He. 4:111).

12 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

De ese descanso habla la voz desde el gazán que pierde su tiempo el primer día
cielo en Apocalipsis 14:13: “Bienaventu- de la semana, es más profanador del
rados de aquí en adelante los muertos que sábado que quien emplea el día en vender
mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, o labrar.
descansarán de sus trabajos, porque sus
obras con ellos siguen”. Es el estado El reposo implica que una cierta
opuesto al del impío que adora a la bestia tarea ha concluido, que la obra está com-
y su imagen, el humo de cuyo tormento pleta y terminada, que el propósito se ha
“sube por los siglos de los siglos. Y no tie- cumplido y se ha obtenido el fin apete-
nen reposo de día ni de noche” (Ap. cido, y ahora se entra en el disfrute de la
14:11). Desde el principio la Escritura obra acabada. Es ese estado de alma y
habla de este reposo como la realización cuerpo, de mente y corazón, en el que la
de la promesa de Dios a su pueblo; y es más intensa actividad es, al mismo
del que habla el Salvador cuando dice: tiempo, perfecto reposo, y el trabajo es
Venid a mí, y descansad. gozo perfecto.

¿Qué, pues, es el reposo, y cuál ese Para el hombre este reposo consiste
en particular que se nos presenta en la en la adecuada comunión con Dios.
Escritura como el objeto final de la salva- Como dijo Agustín: “Nuestro corazón
ción? está sin reposo, hasta que no descansa en
ti”. Porque el hombre fue creado a ima-
Reposo no es lo mismo que ociosi- gen de Dios, en verdadero conocimiento
dad o mera inactividad. Porque, por un y santidad, dotado con el conocimiento
lado, un estado de estricta inactividad es de Dios que es vida, para que en esta
imposible para el hombre, pues su espí- semejanza pudiera ser el amigo de Dios,
ritu siempre está ocupado, y es fácil que entrar en su más íntima comunión, dis-
se recueste perezosamente en la cama sin frutar su favor y gustar que el Señor es
obtener el descanso apetecido. Por otra bueno. Esta comunión suponía constante
parte, un estado de plena e intensa activi- actividad, amando al Señor su Dios con
dad es compatible con el reposo perfecto. todo su corazón, con toda su mente, con
En esa imagen tan bella y simbólica del toda su alma y con todas sus fuerzas, y
estado de gloria presentada en Apocalip- servir al Altísimo con todo su ser en
sis 4, leemos que los cuatro seres vivien- gozosa y voluntaria obediencia. En ese
tes que están alrededor del trono de Dios estado puso Dios al hombre en el primer
y del Cordero “no cesaban día y noche de paraíso; un estado de rectitud, reposo e
decir: Santo, santo, santo es el Señor intensa actividad, de gozo y de paz, de
Dios Todopoderoso, el que era, el que es, vida y gloria, en el que continuamente
y el que ha de venir” (vs. 8). ¿Quién no procuraba el fin de tener comunión con
entiende que en esta glorificación cons- Dios en el camino de la plena obediencia
tante del Altísimo se encuentra el dis- de amor. El ciclo semanal de seis días y
frute del verdadero reposo? Aun el uno, era un símbolo y sello para el hom-
mismo descanso de nuestro día de reposo bre de esa perfecta relación de trabajo y
semanal no consiste en la mera cesación reposo.
de todo trabajo, sino más bien en llenar el
día hasta rebosar con la actividad de bus- Pero el hombre no quiso a Dios.
car el reino de Dios. Por lo tanto, el hol- Cayó de su reposo y se precipitó en el

13 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

desasosiego incurable del diablo. Rechazó Dios. El reposo verdadero es, pues, cese
la Palabra de su Dios y siguió la mentira del pecado: ese estado en el que el poder
de la serpiente. Rehusó caminar en la del pecado y de la muerte ha sido derro-
senda de la obediencia, sólo en la cual era tado para siempre, y se ha logrado la justi-
posible obtener y gustar la bendita comu- cia perfecta y la vida eterna en el
nión con Dios, y se convirtió en deste- tabernáculo celestial de Dios.
rrado, culpable y digno de muerte, objeto
de la ira de Dios, bajo la cual pereció, con Ese reposo está en Cristo. Nunca
su entendimiento entenebrecido, podríamos cumplir la tarea de expiar
corrupto de corazón y perverso de volun- nuestros pecados ni liberarnos del yugo
tad, enemigo de Dios, buscando reposo de corrupción y del dominio de la
donde sólo se puede encontrar iniquidad, muerte. Estamos aplastados por el
paz donde sólo hay guerra, y vida donde pecado y no podernos movernos, y aun-
está la muerte. Atrayendo sobre sí tal que intentásemos expiarlo, todo sería en
carga de culpa que nunca la podrá expiar, vano. La obra es de Dios. Suyo es el
sino que la incrementará cada día. Fue reposo. El cumplió la obra en Cristo, su
encadenado con grilletes de pecado y unigénito Hijo. Cristo es el reposo en sí
corrupción que nunca podrá romper, y mismo porque él es Enmanuel: Dios con
quedó sometido al poder de la muerte, de nosotros; la naturaleza humana y la divina
la que nunca se podrá librar. Extraviado, unidas para siempre en su bendita per-
inquieto, sin Dios en el mundo, es “como sona. Él mereció el reposo porque tomó
la mar en tempestad, que no puede todos nuestros pecados sobre sus podero-
estarse quieto, y sus aguas arrojan cieno y sos hombros y cargó con el castigo en el
lodo. No hay paz, dijo Dios, para el madero maldito. La obra fue realizada:
impío” (Is. 57:20,21). “Consumado es”. Quitó toda nuestra
culpa, venció el poder de la muerte y nos
Dios ha provisto, no obstante, un colocó en la gloria de su Resurrección.
mejor descanso para su pueblo: el reposo Subió a lo alto y recibió la promesa del
de su pacto y reino eterno, en el que ten- Espíritu; así que él es el Espíritu vivifi-
drá su tabernáculo con ellos para siempre cante, capaz de sacarnos del pecado a la
en gloria celestial. Esa obra de Dios por la justicia, de la muerte a la vida eterna. Y
cual nos saca de nuestra senda de iniqui- desde lo alto dice: “venid a mí todos los
dad a la gloria de su sábado eterno, es la que estáis trabajados y cargados, y yo os
maravilla de la gracia y la salvación. Por- haré descansar”.
que este reposo final y eterno sólo se
puede obtener por medio de una obe- ¿Irán a Cristo? ¿Tiene alguien el
diencia tal que sea capaz de vencer y deseo y la voluntad para entrar en su
borrar el pecado. La justicia de Dios debe reposo? De sí mismo ¡nadie! Porque el
ser satisfecha, el pecado expiado y esta- querer ir está motivado por el anhelo de
blecido un fundamento de justicia. El volver a Dios, y el hombre es su enemigo;
pecador tiene que ser redimido, liberado implica la consciencia y el reconoci-
del poder y dominio del pecado y la miento de que se está trabajado y cargado
muerte, y revestido con una nueva justi- con un yugo de pecado que nunca puede
cia y una nueva vida para que tenga el quitarse. Querer ir supone reconocer que
derecho y el poder de comer del árbol de estamos aplastados y desesperados por el
la vida que está en medio del paraíso de pecado y la muerte, y que todo nuestro

14 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

esfuerzo es en vano. Significa reconocer Pero no, no es la voz de un pecador, ¡es


que por nosotros mismos es imposible Cristo el que habla! El que una vez dijo
entrar en el reposo; implica que nuestros ante la tumba de Lázaro: ¡Ven fuera!,
ojos estén puestos en Jesús como el también habla hoy por su Palabra y su
Dador de descanso, y que le anhelemos Espíritu. Y por el poder de su Palabra
esperando que nos lleve a Dios y su recibes ojos para ver, oídos para oír y una
reposo. Que deseamos estar a bien con mente iluminada para comprender tu
Dios, y no sabemos cómo; queremos miseria, el anhelo de ser libre y entrar en
dejar el pecado, y no podemos; queremos el reposo de Dios, y la voluntad para ir a
ir a la casa del Padre, y no sabemos. Sola- Cristo. Y todo el que quiere puede ir sin
mente Cristo sabe y es capaz, ¡él es nues- temor. La promesa es tuya y nunca
tra única esperanza! Todo eso significa fallará: “Ven, y yo te haré descansar”.
querer ir a Cristo.
***
Pero el hombre natural no tiene de
sí mismo este querer. Está trabajado y
cargado, cierto, mas no del pecado como
tal. Su conflicto es con la inquietud, la
guerra, la destrucción, el derramamiento
de sangre, la enfermedad, la angustia y la
muerte. Y su esfuerzo está enfocado a eli-
minar esas trabas que fastidian su bienes-
tar. Quiere establecer la paz y la felicidad
y hacer un mundo mejor, pero no reco-
noce que su problema es su pecado, y que
su inquietud y falta de reposo está cau-
sada por haber despreciado a Dios. No
quiere cesar del pecado ni buscar a Dios.
Busca el reposo y la paz precisamente en
la esfera del pecado. Hace la guerra
hablando bellas palabras de paz; presu-
miendo de justicia, aborrece la de Dios, y
destruye el mundo, mientras proclama
uno mejor. Realmente no quiere entrar en
el reposo de Dios, ni venir a Cristo.

Mas ahora Cristo dice: ¡Ven! Y


cuando él habla, ¿quién puede resistirse?
Si hablo yo, si habla un simple hombre, si
un predicador ruega, invita y persuade,
eso no tiene ningún valor. Lo oyes con tu
oído natural, lo ves con tus ojos naturales,
y comprendes el significado, pero tu cora-
zón está lejos, y rechazas a Cristo. Con
ello demuestras que eres ciego, sordo y
corrupto, agravando así tu culpabilidad.

15 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

4
AL AGUA VIVA
Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. (Jn. 7:37)

Las palabras “todo el que quiera, contrario sin ningún condicionante. Sin
puede venir”, se interpretan general- embargo, en esta postura no se explica
mente como queriendo decir que la salva- por qué, si la voluntad es así, no siguen
ción es un asunto dejado a la voluntad y siempre en el peligro de elegir lo opuesto,
decisión del pecador. Se reconoce que no y caer en la condenación, aquellos que
todos son salvos, pues no todos quieren ir gozan ya de la presencia de Cristo en el
a Cristo, pero eso no sería debido a cual- cielo. Mal encaja este tipo de libertad con
quier incapacidad de la voluntad o la permanencia en la salvación para siem-
ceguera espiritual del entendimiento, pre.
sino simplemente a un mal uso del poder
de la voluntad, de la que el hombre es En cualquier caso, es evidente que
dueño y señor. Aunque pueda admitirse no podemos admitir ese planteamiento,
que está inclinado por naturaleza a recha- pues es absurdo y opuesto a la experien-
zar la salvación en Cristo, sin embargo, cia, y contrario a todo lo que enseña la
mantiene el poder para volverse y acep- Escritura sobre el estado del hombre
tarle: puede querer lo que le plazca, y natural y sobre la gracia soberana de Dios
desear todo lo que estime oportuno. Su para salvación. Una tal voluntad del hom-
voluntad es libre: soberana y arbitraria- bre que sea indiferente y arbitraria, que
mente libre; por eso puede aceptar o pueda elegir una cosa o su opuesto, senci-
rechazar a Cristo. Y esa facultad la con- llamente no existe. La voluntad siempre
servará hasta la muerte. Lo que acepta está motivada para sus elecciones, nunca
hoy, puede dejarlo mañana. De ahí que es neutral. Así ocurre en el mundo mate-
sea salvo sólo si acepta a Cristo en el rial; ¿por qué quieres comer o beber?
mismo instante de morir, o si mantiene porque tienes hambre o sed. Cuando
hasta el final la decisión por Cristo que quedas satisfecho entonces ya no quieres.
un día hizo. Si la aceptación ha durado Lo mismo ocurre en el plano espiritual. El
toda una vida, pero al final se abandona, querer ir a Cristo tiene unos motivos
entonces estaría perdido. específicos. A él se va porque se está
anhelante del Dios vivo; porque se está
Este planteamiento supone que es cansado del pecado y se busca reposo, el
esencial para la libertad de la voluntad su reposo del perdón, de la justicia eterna y
condición de indiferencia o arbitrariedad, de la comunión con Dios; se va a Cristo
es decir, que puede escoger una cosa o su porque se sabe que él es el único camino;

16 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

porque se está sediento del agua viva, y la promete por medio de su profeta Zaca-
Fuente está abierta sólo en él. Y todo esto rías: “En aquel tiempo habrá un manantial
de ninguna manera es del pecador mismo, abierto para la casa de David y para los
sino el fruto de la gracia. habitantes de Jerusalén, para la purifica-
ción del pecado y la inmundicia”. Y acon-
Cristo es la fuente del agua de vida. tecerá en ese día de salvación “que
En el paraíso de Dios el río del agua de saldrán de Jerusalén aguas vivas” (Zac.
vida fluye del trono de Dios y del Cor- 13:1; 14:8). Ese manantial está abierto en
dero, lo que significa que procede de Cristo, y de él fluyen los ríos de agua viva.
Dios a través de Cristo. En el último día,
el gran día de la fiesta de los tabernáculos, ¿Qué significado tiene ese símbolo?
cuando la jarra de oro se llenaba con agua
del estanque de Siloé, Jesús se puso en El agua tiene en la Biblia un signifi-
pie y alzó la voz, diciendo: “Si alguno cado simbólico muy rico. Algunas veces
tiene sed, venga a mí y beba” (Jn. 7:37). hace referencia a la aflicción profunda
A la samaritana en el pozo, le dijo: “Si que anega nuestra alma y las olas que nos
conocieras el don de Dios, y quién es el abaten. Como un signo de realidades
que te dice: Dame de beber, tú le pedi- espirituales indica tres cosas principal-
rías, y él te daría agua viva”. Y luego: mente: separación, limpieza y vivificación
“Cualquiera que bebiere de esta agua, espiritual, y renovación. El agua del bau-
volverá a tener sed; mas el que bebiere tismo es un signo y sello de la separación
del agua que yo le daré, no tendrá sed espiritual del mundo en la comunión con
jamás; sino que el agua que yo le daré será Cristo, así como de la limpieza del
en él una fuente de agua que salte para pecado para la justicia eterna. Por eso las
vida eterna” (Jn. 4:10,13,14). La apertura aguas del diluvio fueron un tipo del bau-
de esta fuente de agua viva en Cristo ya tismo en Cristo, pues por el agua (no por
fue tipificada y predicha siglos antes en la el arca) fue limpiada la iglesia y separada
antigua dispensación. La sed de los hijos del mundo impío que pereció bajo las
de Israel fue maravillosamente apagada aguas del juicio (la P. 3:20,21). En el
con agua de la roca, y el apóstol Pablo mismo sentido tipificaron el bautismo las
refiriéndose a ese milagro de la gracia, aguas del Mar Rojo, porque por ellas el
escribe que “todos bebieron de la misma pueblo de Israel quedó separado para
bebida espiritual, porque bebían de la Dios frente a Faraón y su ejército, y la
roca espiritual que los seguía, y la roca era casa de servidumbre en Egipto. Y por el
Cristo” (l a Co. 10:4). Cristo los seguía en bautismo el viejo hombre de pecado es
el peregrinar en el desierto, y se reveló a tragado y surge el nuevo en Cristo, sepa-
sí mismo al suplirles con agua de la roca. rado del pecado y del mundo impío, resu-
Es con la mirada puesta en su venida que citado con Cristo a una nueva vida de
clama Isaías: “A todos los sedientos: comunión con Dios.
Venid a las aguas; y los que no tienen
dinero, venid, comprad y comed. Venid, Es evidente, sin embargo, que el sig-
comprad sin dinero y sin precio vino y nificado es algo diferente cuando se
leche” (Is. 55:1). Y también pudo procla- refiere a Cristo como la fuente de agua
mar la bendita promesa: “Porque yo viva. En este caso indica vivificación,
derramaré aguas sobre el sequedal, y ríos renovación, y satisfacción completa.
sobre la tierra árida” (Is. 44:3). Y el Señor Puede decirse, en primer lugar, que el

17 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

agua viva (o de vida) representa principal- Según esto, él es quien nos regenera
mente, y en su sentido más profundo, al y nos hace nacer de nuevo: partícipes de
Espíritu Santo como el Espíritu de la resurrección de Cristo. Nos da com-
Cristo, por quien todas las bendiciones prensión y discernimiento de las cosas
espirituales de salvación son concedidas a espirituales, ojos para ver, oídos para oír,
la Iglesia como un todo, y a cada creyente corazones renovados para entender los
en particular. Ese Espíritu es el río de misterios del reino de los cielos. Por él
agua de vida que fluye constantemente somos llamados de las tinieblas a la luz,
de Dios a través de Cristo en la Iglesia. del pecado a la justicia, de la corrupción a
Esto queda señalado en Isaías 44:3, por- la santidad, de la muerte a la vida. Todas
que después de decir “derramaré aguas las bendiciones espirituales de conoci-
sobre el sequedal”, explica el símbolo miento y sabiduría, de vida y gloria, de
añadiendo: “Y derramaré mi Espíritu justicia y santidad, y todas las riquezas de
sobre tu generación”. Así lo afirma igual- la gracia, fluyen constantemente de
mente Juan 7:3739, pues la promesa del Cristo en el Espíritu a toda la Iglesia y a
agua viva la explica el apóstol diciendo: cada creyente. Por esa gracia abundante
“Esto dijo del Espíritu que habían de reci- somos renovados continuamente para
bir los que creyesen en él”. Y la imagen vida eterna. Y este raudal de bendición
del río de agua de vida en Apocalipsis 22 espiritual queda simbolizado por el agua
muestra la misma idea, pues el río se pre- viva, o el río de agua de vida.
senta como saliendo del trono de Dios y
del Cordero. Con la exaltación del Salva- La multitud de bendiciones espiri-
dor y el derramamiento del Espíritu tuales de salvación tienen su base y fun-
Santo poco después, en el día de Pente- damento en una: la justicia perfecta. La
costés, fue cumplida la promesa: el río de justicia y la salvación están ligadas y
agua de vida comienza a fluir y se abrió la conectadas de forma tan inseparable, que
fuente de agua viva. a veces la propia Escritura las intercam-
bia. Tal como la esencia real de nuestra
El río de agua viva representa al miseria es el pecado, así la justicia lo es de
Espíritu Santo precisamente como el la salvación. Sin ella no hay vida, ni favor
autor de nuestra salvación, que lleva a de Dios, ni comunión con él. Tenemos,
cabo en nosotros todas las bendiciones por consiguiente, que ser hechos justos, y
espirituales en los lugares celestiales en eso tanto en el sentido jurídico-legal
Cristo; bendiciones que él obtuvo para como en el ético-espiritual. Necesitamos
nosotros por medio de su perfecta obe- ser justificados. Nuestros pecados han de
diencia, y su Espíritu las toma de él para ser borrados y perdonados, y se nos tiene
concederlas a su pueblo. A este Espíritu que imputar la justicia de Cristo, de
se le llama Espíritu de vida; Espíritu de manera que, aunque vivamos en medio
adopción, por el cual clamamos Abba, del pecado y la muerte, nos podamos glo-
Padre; Espíritu de verdad, que nos guía a riar en nuestra justificación, con la cer-
toda verdad; Espíritu vivificante; de santi- teza de ser justos ante los ojos de Dios.
dad y santificación; de sabiduría, conoci- Mas también tenemos que ser santifica-
miento y revelación; en fin, el Espíritu de dos, vivificados a una nueva vida delante
Cristo. de Dios en santidad, libres de las tinie-
blas, la corrupción y toda mancha. Todo
esto lo abarca la justicia, por eso en ella

18 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

consiste nuestra salvación. Por lo cual Quiere que gustemos la gracia para cuya
puede decirse realmente que el agua de gloria hemos sido salvados, y que cons-
vida que fluye del trono de Dios y del cientemente experimentemos sus maravi-
Cordero, es un manantial constante de llas. ¡Hay que venir y beber!
justicia, perdón, luz, santidad, amor a
Dios, y vida eterna. ¡Benditos los que tie- ¿Qué significa venir y beber de la
nen hambre y sed de justicia, porque ellos Fuente de agua viva? Significa que esta-
serán saciados! mos sedientos: “Si alguno tiene sed,
venga a mí y beba”; “a todos los sedien-
Hay que ir, pues, a Cristo para tos: ¡Venid a las aguas!” Esta sed forma
beber el agua de la vida, esto es, recibir parte del querer venir. A menos que el
de él y apropiarnos todas las bendiciones pecador tenga sed del agua de vida, es
espirituales de la gracia para obtener jus- decir, de justicia, nunca vendrá a Cristo,
ticia y vida. Cristo dice: “Ven a mí y ni querrá beber en absoluto. Y esta sed
bebe”. Entendamos bien esto. Es el implica, en primer lugar, que su alma
Cristo de la Biblia, el Hijo de Dios encar- tiene una profunda consciencia de su
nado, el que habitó con nosotros, que nos estado de pecado, de su condición per-
ha revelado al Padre y habla palabras de dida, de su carencia de toda justicia y de
vida eterna, el que fue ordenado para estar lleno de todo pecado y corrupción
morir en la cruz por nuestras transgresio- que le hace culpable delante de Dios.
nes y fue resucitado al tercer día para Implica que deplora su pecado en verda-
nuestra justificación, el que fue exaltado dero arrepentimiento y anhela el perdón,
en los cielos y recibió la promesa del y la liberación de su poder y dominio, y
Espíritu Santo, el que, finalmente, busca ser revestido con las ropas de justi-
derramó su Espíritu en la Iglesia el día de cia. Significa, igualmente, que reconoce
Pentecostés: ese Cristo, y no otro, es la que Cristo, como la plenitud de la justi-
fuente abierta del agua de vida; él es cia, es la única Fuente de agua de vida de
nuestra justicia y nuestra redención com- la que tiene que beber. Significa que el
pleta, y se nos da a sí mismo y todas sus pecador suspira por Cristo y todas sus
bendiciones de salvación por medio de su bendiciones de salvación. Pero es necesa-
Espíritu. Y todo esto se realiza de una rio más: tiene que oír y atender la palabra
manera tal, que nos apropiamos y recibi- de Cristo: “Ven a mí y bebe”. No se trata
mos todas esas bendiciones espirituales solamente de reconocer su miseria y la
de salvación por un acto consciente y grandeza de Cristo, sino que debe vol-
voluntario de nuestra parte, con el que verse a él, recibirle, creer en él y por fe
correspondemos al acto de Cristo de obtener perdón y justicia, sabiduría y
darse a nosotros. Este acto nuestro se conocimiento, luz y vida eterna. Enton-
expresa por las palabras “venir” y ces, y sólo entonces, beberá y su alma
“beber”. El agua de la vida, si se me per- quedará saciada.
mite usar la comparación, no es introdu-
cida en nuestra garganta por un tubo, sin “A todos los sedientos: ¡Venid a las
que hagamos nada o en contra de nuestra aguas!”; “Y el que tiene sed, venga; y el
voluntad. Aunque eso fuera posible, de que quiera, tome del agua de la vida gra-
ese modo nunca podríamos gustar su tuitamente”. No os quepa duda, todo el
pureza y dulzura renovadoras. Y Dios que quiera puede venir a Cristo y beber
quiere precisamente que la gustemos. del agua de vida.

19 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

¿Quién vendrá? ¿Cuál es la relación Si no tienes sed del Cristo vivo, se


entre Cristo como la Fuente de agua viva debe a que eres ciego, muerto, desnudo y
y el pecador? ¿Se trata simplemente de miserable; enemigo de Dios, aborre-
que Cristo es la Fuente que brota y brota, ciendo toda justicia aunque presumas de
y envía a sus predicadores para que lla- bondad; amas más las tinieblas que la luz,
men la atención de la gente respecto a ese y te glorías en tu propia vergüenza. No te
manantial, limitándose a esperar que llenes de soberbia delante de Dios, como
alguien decida venir y beber? ¡No! Si si tuvieras el poder de decidir venir a él
fuera así, nadie vendría; todos desprecia- cuando te plazca. Cristo es el Señor.
rían esa fuente. Porque todos los hombres ¡Nadie va a él, si el Padre no lo trae!
son por naturaleza hijos de ira, muertos
en delitos y pecados, siguiendo la Por otra parte, si tienes sed y vienes
corriente de este mundo, haciendo la a Cristo para beber, no te ensalces, pues
voluntad de la carne y de los pensamien- no has venido de ti mismo. Fue su gracia
tos. Tienen sed, pero no de justicia. Su la que te dio la sed. Fue él quien dijo:
sed es para las cosas del mundo, de los ¡Ven! y tú fuiste. Fue él quien se dio a sí
deseos de la carne, de los deseos de los mismo a ti, y tú bebiste, y continúas
ojos y de la vanagloria de la vida. El hom- bebiendo para vida eterna. ¡El que se glo-
bre natural siempre se gloría de su propia ría, gloríese en el Señor!
justicia y desprecia con el pie la de Dios.
Si el venir depende de su voluntad, jamás ***
vendrá. Ni el más formidable ejército de
atrayentes y hábiles predicadores podrá
nunca persuadir a un solo pecador para
que venga y beba. Nadie tiene de sí
mismo este querer.

Mas Cristo está en primer lugar. Y


nuestro querer ir y tomar del agua de vida
gratuitamente es sólo la reacción de su
acto de gracia por el que se da a sí mismo
a nosotros. Él se nos da, y nosotros le
recibimos. Nos da ojos espirituales para
ver nuestra propia miseria y desdicha
espiritual, y vemos las riquezas de su ple-
nitud; entonces le miramos como nunca
antes lo habíamos hecho. El nos lleva, y
nosotros vamos. Nos da sed, y bebemos.
Cambia nuestro corazón, nuestra mente,
y nuestra voluntad por su Espíritu y su
Palabra, y le encontramos más precioso
que todas las riquezas del mundo, y todo
lo consideramos estiércol ante la excelen-
cia de su conocimiento.

¡Que nadie se gloríe en sí mismo!

20 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

5
AL PAN DE VIDA
Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo. (Jn. 6:33)

Uno de los milagros más asombro- De manera similar, una de las mara-
sos de la antigua dispensación fue la ali- villas más ilustrativas de las que realizó
mentación del pueblo de Israel, nuestro Salvador durante su ministerio
diariamente, con el pan llovido del cielo: público, fue la alimentación de los cinco
el maravilloso maná. ¡Qué misterioso, mil a orillas del mar de Tiberias. Cinco
qué inexplicable era este pan del cielo! Su panes y dos pececillos fueron multiplica-
apariencia era como una cosa menuda, dos en sus manos hasta que hubo sufi-
redondo, como semilla de culantro, ciente comida para cinco mil hambrientas
semejante a la escarcha. Caía cada personas, y los discípulos aun llenaron
mañana, y nunca faltó; mas el sábado era doce cestas con lo sobrante. No es
en vano ir a recogerlo. Suplía a los hijos extraño que la multitud, llena de entu-
de Israel día a día; si pretendían guardarlo siasmo por lo que vieron sus ojos, quisiera
de un día para otro, se les corrompía en coronarle rey a la fuerza. Habían oído por
sus despensas. Sin embargo, lo que reco- Moisés del maná en el desierto, pero este
gían el día sexto para el sábado nunca se milagro sobrepasaba en gloria, porque
estropeó. Tenía que ser recogido al ama- aquí sólo tuvieron que sentarse y recibir
necer, pues saliendo el sol se derretía; aun el alimento ya listo para comerlo.
así, era tan sólido como para ser majado
en el mortero y cocido en el fuego. Su Sin embargo, tales signos del poder
destinatario era exclusivamente el pue- maravilloso de Dios, que tienen lugar en
blo de Israel, pues caía sólo alrededor del la esfera de lo natural y terreno, fueron
campamento; y su duración fue sola- sólo indicadores de la suprema y más mis-
mente durante el tiempo de la travesía teriosa maravilla de la gracia en la esfera
del desierto. Jamás antes, ni después, se de lo espiritual y celestial. Pues con refe-
vio algo parecido. En términos actuales, el rencia al maná en el desierto, el apóstol
maná debió ser una comida muy sabrosa y Pablo escribe en 1ª Corintios 10:3, que
saludable, con todas las vitaminas necesa- “todos comieron del mismo alimento
rias, pues fue capaz de mantener vivas y espiritual”. Y “el maná escondido” es la
fuertes, durante cuarenta años, a más de promesa para los santos victoriosos (Ap.
un millón de personas. Sin duda, el maná 2:17). Al día siguiente de la multiplica-
llovido del cielo ha sido una de las señales ción de los panes, al encontrarse Jesús
más extraordinarias que la tierra ha con- con los que se habían saciado, les recri-
templado. minó que sólo lo seguían por el pan

21 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

terreno, pero no vieron la realidad de representa la negación de la naturaleza


aquella señal; y les explicó su significado, humana y la necesidad más profunda del
presentándose él mismo como el pan de hombre, colocándolo a un nivel inferior al
vida. “Porque el pan de Dios es aquel que de las bestias. El hombre tiene una vida
descendió del cielo y da vida al mundo ... superior que no la puede satisfacer ni con
Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, el pan material, ni con todas las cosas de
nunca tendrá hambre ... Yo soy el pan este mundo, ni con todos los productos
vivo que descendió del cielo ... El que de la cultura y la civilización: esa vida sólo
cree en mí tiene vida eterna” (Jn. puede quedar satisfecha y sustentada por
6:3351). el favor de Dios.

Es evidente, por tanto, que quien Que este es el significado del texto
vaya a Jesús tiene que ir a él como el pan que hemos citado, se demuestra por su
de vida. Y está claro que el querer venir y contexto original en Deuteronomio 8:3,
comer de ese pan presupone e implica así como por el uso que hace nuestro
que se tiene hambre, hambre espiritual. Señor en réplica a la primera tentación
Los muertos no comen. Los que están del diablo. En Deuteronomio 8:3 leemos:
saciados no buscan pan. Para venir a “Y te afligió, y te hizo tener hambre, y te
Cristo hay que tener apetito espiritual. sustentó con maná, comida que no cono-
En ese sentido es verdad que “todo el que cías tú, ni tus padres la habían conocido,
quiera, puede venir”. Debemos investigar, para hacerte saber que no sólo de pan
pues, qué significa que Jesús sea el pan de vivirá el hombre, mas de todo lo que sale
vida; cómo se puede comer ese pan, y de la boca de Yahvéh vivirá el hombre”. El
quién tiene la voluntad para venir a maná era un signo del favor de Dios sobre
comerlo. su pueblo, y en ese sentido, era comida
espiritual (1ª Co. 10:3). El Señor cita este
Para comprender el sentido figurado pasaje cuando el demonio le tentó a que
de la expresión “pan de vida”, debemos demostrara su poder al convertir las pie-
recordar que “no sólo de pan vivirá el dras en pan, dejando así el camino del
hombre, sino de toda palabra que sale de sufrimiento, desobedeciendo al Padre, y
la boca de Dios” (Dt. 8:3; Mt. 4:4). Lo perdiendo su favor. Cristo prefiere más
cual no significa que el pan no nos sus- bien sufrir el hambre que perder la comu-
tente a menos que Dios lo bendiga, sino nión con Dios, porque el hombre no vive
que el hombre es más que las bestias, que sólo de pan.
tiene una vida más excelsa, y que su ali-
mento no puede limitarse al simple pan ¡Qué verdad es para el hombre la
material, sino que depende de la Palabra bella expresión del Salmo 63!
de la gracia de Dios. El animal es pura-
mente terrenal y físico: puede vivir sólo “Mi alma tiene sed de ti, mi carne te
de pan. Pero el hombre es una criatura anhela,
adaptada a una vida superior: la vida espi-
ritual en comunión con Dios. En tierra seca y árida donde no hay
aguas”.
El dicho “comamos y bebamos, que
mañana moriremos” (que parece el lema Y luego:
de nuestro carnal y desquiciado siglo),

22 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

“Porque mejor es tu misericordia que la Y no más que muerte es por natura-


vida; leza el hombre sin Cristo.
Mis labios te alabarán.
Así te bendeciré en mi vida; No creyó que su vida dependiera de
En tu nombre alzaré mis manos. la Palabra que sale de la boca de Dios: la
Como de meollo y de grosura será saciada rechazó y se volvió a la mentira y al dia-
mi alma, blo. En contradicción con esa Palabra, vio
Y con labios de júbilo te alabará mi boca. que el árbol era bueno para comer y dar la
Cuando me acuerde de ti en mi lecho, sabiduría. Dejó la verdad y siguió la men-
Cuando medite de ti en las vigilias de la tira. Lo que obtuvo fue la muerte: perdió
noche”. sus derechos y el favor de Dios, y pasó a
ser objeto de su ira, bajo la cual perece
Esto no sería así si el hombre fuera para siempre. La imagen de Dios se le
como las bestias. No. El hombre es una tornó en lo opuesto. En lugar de su cono-
criatura adaptada para llevar la imagen de cimiento original de Dios, ahora tiene la
Dios. Los dedos de su Creador lo forma- mente entenebrecida, amando y
ron y le infundió en su nariz el aliento de siguiendo la mentira y la vanidad. Donde
vida. En parte, es verdad, correspondía a tenía justicia, ahora opera la iniquidad,
la tierra y a las cosas terrenas, pero tam- por lo que su voluntad se ha corrompido
bién a Dios. Fue creado con un corazón y está motivada por la enemistad contra
de donde mana su vida, y se le invistió Dios. Donde había santidad, ahora tiene
originalmente con la imagen de Dios. Se corrupción en toda su naturaleza, de
le dotó con el verdadero conocimiento manera que en vez de consagración,
para que pudiera conocer a su Creador en levanta su puño altivo contra el Todopo-
amor; fue formado en perfecta justicia deroso. Se convirtió en hijo de su padre,
para que pudiera querer la voluntad de el diablo. Esto es lo que ha quedado. Esto
Dios; y en santidad inmaculada para que es el hombre por naturaleza. Y cualquiera
pudiera consagrarse a sí mismo y todas las que lo niegue, y proclame que todos los
cosas al Altísimo. Tenía sed de Dios, pero hombres son por naturaleza hijos de Dios,
siempre satisfecha. Todas las cosas le estará engañando a la gente y apartándola
mostraban a Dios; vivió en su comunión, de Cristo. A tal grado llega su muerte por
gustó su gracia, y le amó con todo su naturaleza, que el hombre no tiene, ni
corazón, con toda su mente, con toda su puede querer tener, hambre y sed del
alma, y con todas sus fuerzas. La gracia de Dios vivo. Tan realmente muerto se
Dios era para él el pan de vida. Tal era su encuentra, que tiene que ser resucitado.
existencia. Esta es la vida verdadera. ¡Tiene que nacer otra vez para que pueda
vivir!
Toda la vida del hombre, sin esta
comunión con Dios, apartado de él y bajo Ahora bien, Cristo es el pan de vida
su ira, no es más que muerte. Podrá precisamente para esos pecadores que
comer y beber, podrá trabajar y disfrutar están muertos en sus delitos y pecados.
con todas las cosas de este mundo, podrá Es el pan que Dios ha preparado para que
mejorar su existencia terrena con los los que coman de él tengan vida eterna. Y
logros de la cultura, el arte y la ciencia; esta vida no es meramente algo que no
pero si no tiene nada más que esto, tiene término, sino vida en comunión y
entonces está realmente muerto. amistad con Dios en el grado más alto

23 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

posible, esto es, en gloria celestial. A esa parte integral de nuestra existencia física,
vida hemos sido renovados por el Dios de carne de nuestra carne, sangre de nuestra
nuestra salvación, vida eterna de inmorta- sangre, hueso de nuestros huesos; del
lidad e incorrupción en el tabernáculo de mismo modo, en un sentido espiritual,
Dios, donde le veremos cara a cara, y le tenemos que comer al Cristo de la Escri-
conoceremos como fuimos conocidos; y tura, apropiarnos de él, gustar que es
todo ello a través de Jesucristo. El es el bueno, absorberlo y asimilarlo en nuestra
verdadero maná que descendió del cielo, naturaleza espiritual. Pero tenemos que
el pan de vida: el Hijo de Dios que se hizo comerlo no como el Cristo moderno,
carne y fue crucificado, que resucitó de fruto de la invención humana. No como
los muertos al tercer día y fue glorificado un gran maestro que nos enseña cómo ser
en las alturas, el Espíritu vivificante. buenos; ni como un buen ejemplo que
Cristo es el pan de vida porque en él hay debamos copiar, o algo parecido. No. Hay
plenitud de gracia, la gracia que los peca- que comerlo como el Crucificado que
dores necesitan para tener vida. En él hay resucitó de los muertos. Por eso dijo a la
justicia, justicia perfecta y eterna, para los multitud asombrada que murmuraba en
pecadores que en sí mismos son culpables Capernaum: “Y el pan que yo daré es mi
y dignos de muerte eterna; una justicia carne, la cual yo daré por la vida del
que es suficiente para vencer y borrar mundo”. Y luego: “De cierto, de cierto os
todos los pecados de los que son en sí digo: Si no coméis la carne del Hijo del
mismos hijos de ira, y hacerlos dignos de Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis
la gloria de la vida eterna, la cual ni aun vida en vosotros. El que come mi carne y
Adán en el estado de rectitud conoció, ni bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le
podía haber obtenido. En él está el poder resucitaré en el día postrero. Porque mi
para librar completamente del yugo y las carne es verdadera comida, y mi sangre es
cadenas del pecado y la corrupción, y dar verdadera bebida. El que come mi carne y
la perfecta libertad del amor de Dios. En bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en
él hay perfecta paz, conocimiento de él” (Jn. 6:5156). Así, apropiándonos y
Dios, sabiduría, luz y vida. El Cristo de la asimilando en nuestra realidad espiritual a
Biblia es el pan de vida, del cual, el que Jesús, recibimos de su plenitud gracia
comiere, no tendrá hambre jamás. Este es sobre gracia. Su justicia llega a ser nuestra
el verdadero maná que sustenta al peca- también, y su conocimiento nuestro
dor que ha pasado de la culpabilidad a la conocimiento. Su amor vence nuestra
perfecta justicia; de la corrupción a la enemistad, su vida vence a nuestra
santidad; de la ignorancia espiritual al ver- muerte, ¡pasamos de muerte a vida!
dadero conocimiento de Dios; de la nece-
dad a la sabiduría; de las tinieblas a la luz; Ese acto de comer el pan de vida no
de la muerte a la vida eterna. es una obra cumplida y terminada de una
sola vez. No puedes decir: “Yo acepté a
No hay salvación, pues, sin venir a Cristo hace un año, o diez, y a causa de
Cristo y comer. Jesús no se limita a dar el ese acto aislado y cerrado soy salvo y vivo
pan, sino que él ES el pan de vida. Por eso en el día de hoy”. Así como para sostener
comer el pan es comer a Cristo. Igual que tu existencia física tienes que comer dia-
en el sentido natural comemos el pan, es riamente, del mismo modo debes asimilar
decir, que lo cogemos, lo gustamos, lo y apropiarte constantemente de Cristo
paladeamos y lo asimilamos haciéndolo para tener su vida. Nuestra vida no está

24 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

en nosotros, sino en él, y siempre tene- venir y comer es, por lo tanto, fruto de la
mos que estar recibiendo gracia sobre gra- gracia. Y si es así que, por la maravillosa
cia. Y aquí, en este mundo, ese comer el gracia de Dios, se nos ha dado hambre, y
pan de vida tiene lugar por medio de la hemos gustado la bondad del pan de vida,
predicación de la Palabra como se nos entonces podemos afrontar con seguridad
revela en la Escritura, y por la administra- la pregunta que el Señor hizo a su discí-
ción de los sacramentos que Cristo pulos cuando la multitud de Capernaum
mismo instituyó con ese propósito. se había alejado: “¿Queréis acaso iros
también vosotros?”; y decir con Pedro:
¡Todo el que quiera, puede venir y “Señor, ¿a quién iremos?, tú tienes pala-
comer del pan de vida! Esto es cierto. No bras de vida eterna. Y nosotros hemos
hay excepción a este “todo el que quiera”. creído y conocemos que tú eres el Cristo,
Pero ¿quién vendrá? ¿Quién quiere venir?. el Hijo del Dios viviente” (Jn. 6:6769).
Seguramente dirás: sólo lo hará el que
tenga hambre de ese pan de vida. El que- ***
rer está motivado por el hambre; y este
hambre consiste en una profunda cons-
ciencia de pecado, de nuestro propio
vacío y de la plenitud de Cristo, de nues-
tra miseria y de su justicia, de nuestra
muerte y de su vida, y en un anhelo pro-
fundo de poseer a Cristo.

Pero tendrás que admitir que el


muerto no tiene hambre. Y el hombre
natural está precisamente muerto, ciego y
desnudo; es un miserable, enemigo de
Dios, amador del pecado y de las tinie-
blas. Su condición es tal, que por natura-
leza no sólo no quiere el pan de vida, sino
que le produce náuseas y lo rechaza con
repugnancia. Siempre asumirá la misma
actitud de la multitud carnal en Capern-
aum, que al final estimó las palabras de
vida de Jesús como algo duro que nadie
podía oír, y le dejaron y ya no le seguían.

El querer venir a comer el pan de


vida es el querer de la fe, Solamente por
la fe tenemos hambre de justicia y vida.
Sólo por ella reconocemos a Cristo como
el pan vivo. Por fe anhelamos, por fe veni-
mos, por fe nos unimos a él y recibimos
gracia sobre gracia, y lo comemos para
vida eterna. Mas la fe no es de nosotros
mismos: es el don de Dios. El querer

25 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

6
AL LIBERTADOR
Me ha enviado ... a publicar libertad a los cautivos. (Is. 61:1 )

En la discusión del tema que veni- para predicar buenas nuevas a los abati-
mos tratando surgía la pregunta de a dos, para vendar a los quebrantados de
quién tenemos que ir, cuya respuesta era: corazón, para publicar libertad a los cauti-
a Jesús. Lo cual suscitaba otra cuestión: vos, y a los presos apertura de cárcel (Is.
¿Quién es este Jesús?; a la que ya hemos 61:1). Concretamente fue este pasaje el
dado varias respuestas, con el fin de mos- que leyó en la sinagoga de Nazaret apli-
trar si el hombre por naturaleza tendría el cándose estas palabras a sí mismo: “Hoy
querer para ir a él. Jesús, hemos dicho, es se ha cumplido esta Escritura delante de
la revelación del Dios de nuestra salva- vosotros” (Lc. 4:1621). Y luego, en la
ción y es capaz de salvar plenamente a los fiesta de los tabernáculos, dijo a los judíos
que se acercan a Dios por él. El querer ir de Jerusalén: “Si vosotros permaneciéreis
a Jesús, por lo tanto, estará motivado por en mi palabra, seréis verdaderamente mis
el anhelo de ir a Dios. Cristo es el Dador- discípulos; y conoceréis la verdad, y la
de-descanso, y ha prometido reposo verdad os hará libres ... Si el Hijo os liber-
eterno en el tabernáculo de Dios, esto es, tare, seréis verdaderamente libres” (Jn.
perfecta comunión y amistad con Dios, a 8:3136). Por consiguiente, es la ley del
todos los que vienen a él, lo cual presu- Espíritu de vida en Cristo Jesús la que
pone que realmente se busca esa clase de nos libra de la ley del pecado y de la
reposo. Cristo es también el pan y el agua muerte (Ro. 8:2). Y la misma creación
de vida, por lo que venir a él significa que será liberada de la esclavitud de corrup-
se tiene hambre y sed de justicia. En este ción, a la libertad gloriosa de los hijos de
capítulo vamos a considerar desde otro Dios (Ro. 8:21). Donde está el Espíritu
aspecto a este Jesús al que tenemos que del Señor, allí hay libertad (2ª Co. 3:17);
acudir: lo veremos como el Libertador, y a los que han venido a él se les amo-
que promete libertad a todos los que vie- nesta para que permanezcan firmes en la
nen a él. libertad con que Cristo les hizo libres
(Gá. 5:1). Sin ninguna duda, en Cristo
La Escritura declara en más de una hay libertad, ¡él es el verdadero Liberta-
ocasión que Cristo es el Libertador y que dor!.
la verdadera libertad se encuentra en él.
Ya en la antigua dispensación se anuncia a Según esto, podría parecer que esta-
sí mismo, a través del profeta Isaías, mos ante un tema realmente atractivo
como aquel a quien el Señor había ungido para los corazones de los hombres, y todo

26 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

haría esperar que, unánimes, fueran con No obstante, por muy paradójico
avidez a este Libertador para recibir la que parezca, los que luchan hasta la
libertad. ¿No se nos dice que el hombre muerte por la libertad, sin embargo, no
suspira por libertad, y que la libertad es quieren la libertad verdadera, y no vienen
más valiosa que la vida? ¿No está toda la a Jesús. En las dos ocasiones antes men-
historia caracterizada por una lucha cionadas, en las que Jesús se proclamó
determinada y fiera por la libertad? ¿No como el Libertador, los judíos le rechaza-
buscamos esperanzados las llamadas cua- ron, se llenaron de ira y quisieron
tro libertades básicas: del temor; de la matarle. En Nazaret, aunque admitieron
pobreza; de expresión; y de religión y que era alguien que hablaba cosas
adoración? ¿No estamos soportando toda extraordinarias, aun así, tenían en su
la penuria, destrucción y sangría del pre- corazón el decirle: “Médico, cúrate a ti
sente conflicto mundial con el propósito mismo”. Y cuando el Señor insistió, enco-
de obtener y asegurarnos la tan preciada lerizados, lo hubieran despeñado si no se
libertad? Muy bien, pues todo eso es lo va de ellos milagrosamente. Y en Jerusa-
que promete Cristo. El se anuncia a sí lén, negando los judíos que fuesen escla-
mismo como el perfecto Libertador. Sí, vos de alguien, le llamaron samaritano y
te promete libertad de la pobreza, caren- que tenía demonio, cogiendo piedras para
cias y miserias, y esto en un sentido abso- apedrearlo; pero otra vez el Señor escapó
luto: tanto del cuerpo como del alma. Te saliendo por en medio de ellos (Jn.
promete libertad del temor, incluyendo 8:4859). En nuestros días no es diferente.
su causa más profunda y universal: la Los hombres prefieren más bien luchar
muerte y el infierno. Promete libertad de hasta la muerte por sus propias conviccio-
expresión en el verdadero y más sublime nes de lo que es la libertad (algo carnal e
sentido del término. Y libertad de reli- imposible), que venir para recibir la liber-
gión, culto y adoración de tal naturaleza tad de Cristo.
que jamás puede ser reducida o encade-
nada. Además, tenlo muy en cuenta, no ¿Por qué ocurre esto?
sólo te promete libertad “de” algo, negati-
vamente, sino la libertad verdadera y ¿Qué condujo a los que tan orgullo-
positiva: de las cadenas de la pobreza, a la samente ostentaban su libertad a recha-
satisfacción eterna y la plenitud; del zar, perseguir, y, finalmente, crucificar al
temor, a la confianza y la paz; de la opre- que proclamaba libertad para los cauti-
sión a la verdadera libertad de conciencia; vos? ¿Qué lleva a los que dicen tener a la
de la más honda miseria, a la más excelsa libertad como la cosa de más valor, y por
gloria; de la muerte horrible a la vida ella luchan hasta la muerte, a seguir cruci-
eterna. Y propone esta libertad como un ficando a este Libertador? ¿Qué clase de
don gratuito. No tienes nada que sacrifi- libertad es la suya que todos la rechazan?
car por ella; no necesitas trabajar o pelear
para conseguirla; no tienes que pasar por Debemos entender que la libertad
la agonía de la guerra para obtenerla. no es en primer término, y en su más pro-
¡Cristo la ha realizado completamente fundo sentido, una relación entre hombre
solo! ¡Si el Hijo os libertare, seréis verda- y hombre, sino entre el hombre y Dios.
deramente libres!. Tampoco se trata de una mera relación,
estado o condición externa, sino algo del
corazón. Además, la libertad no consiste

27 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

en un estado en el cual el hombre pueda únicamente donde existe. Fuera de la


hacer lo que le plazca, sino en una virtud esfera de ese Espíritu sólo hay esclavitud.
espiritual por la que al hombre le agrada
hacer la voluntad de Dios. La libertad de Comprendamos esto claramente. El
cualquier criatura consiste en vivir y pecador es esclavo del pecado. lo cual
moverse, de acuerdo al impulso de su supone, en primer lugar, que es culpable
naturaleza, dentro de los límites de la ley y está sentenciado a muerte espiritual de
que Dios ordenó para ella. El águila se la que no tiene derecho a ser librado. Por
remonta en el cielo en armonía con su consecuencia, toda su naturaleza se ha
naturaleza y con la ley de Dios para tal corrompido. Su mente se ha hecho tinie-
criatura. Poned al rey de las aves en una blas, su voluntad pervertida, y todas sus
jaula, o cortadle sus alas, y ya no será inclinaciones y deseos están degenerados
libre. Pero ved el árbol; florece en el suelo por el pecado. Su motivación es la ene-
y es libre precisamente cuando está plan- mistad contra Dios, porque “los designios
tado firmemente y es capaz de asentar de la carne son enemistad contra Dios;
sus raíces en la tierra. Arrancadlo, y ya no porque no se sujetan a la ley de Dios, ni
será libre nunca. Ahora bien, el hombre tampoco pueden” (Ro. 8:7). Esa es la
es una criatura moral, con una naturaleza miseria del hombre. Es esclavo del
racional. Y la ley de Dios, la voluntad viva pecado no en el sentido de que el pecado
de Dios, que está en armonía con la natu- sea una fuerza compulsiva de la que no
raleza del hombre, es que ame al Señor su puede librarse, de tal manera que peque
Dios con todo su corazón, con toda su en contra de su voluntad. Al contrario, es
mente, con toda su alma y con todas sus libre para pecar; y se deleita en el pecado.
fuerzas, y así vivir en la esfera de la comu- Está encadenado internamente; su volun-
nión del pacto de Dios. Ese es el hombre tad está esclavizada. No quiere amar a
libre: que tiene el derecho, es capaz, y Dios, no puede querer, es incapaz de
quiere vivir en la esfera de ese amor. desear y buscar lo que es bueno. El
pecado es el poder que lo dirige desde
Para el pecador esto significa que dentro. Lo tiene entronizado en el cora-
esa libertad consiste nada menos que ¡en zón, de donde manan todos los aspectos
libertad del pecado! Esta y no otra es la de la vida. ¡Y bajo su dominio es acosado
libertad que Cristo proclamó. Efectiva- por el temor de la muerte todos sus días!
mente, siempre fue radical en este
asunto, insistiendo en que ninguna liber- ¿Qué, pues, hay que hacer para libe-
tad es posible si no se es libre del pecado. rar a ese pecador? En primer lugar, es evi-
No existe verdadera liberación de la dente que tiene que ser redimido. Siendo
pobreza o del temor, ni verdadera liber- un esclavo legal del pecado, estando con-
tad de expresión o de religión, a menos denado a su yugo, es necesario pagar un
que el pecador sea librado de las cadenas precio por su libertad. Esto significa que
del pecado; porque “todo el que hace su culpa tiene que ser expiada y comple-
pecado, esclavo es del pecado” (Jn. 8:34). tamente borrada, y debe ser declarado
Y Cristo negó rotundamente que el hom- justo, digno de la libertad y la vida, en el
bre sea capaz de liberarse por sí mismo. tribunal de la justicia divina. La justicia
Sólo lo será verdaderamente cuando él, el de Dios contra el pecado tiene que que-
Hijo del Hombre, lo libere. Donde está el dar satisfecha por completo. El que
Espíritu del Señor hay libertad. Ahí es pueda liberar al hombre, por lo tanto,

28 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

tiene que ser capaz de traer el perfecto El puede pagar el precio de nuestra
sacrificio por el pecado, soportar la ira de redención porque él mismo es eterna-
Dios, y gustar todas las miserias de la mente libre. Es el verdadero Hijo de
muerte y el infierno, con perfecto amor Dios, y el Hijo es libre incluso en nuestra
de Dios. Tiene que entrar en la más pro- carne. No tiene pecado ni mancha alguna.
funda aflicción por causa de la justicia Ni siquiera había la posibilidad de que
divina, y desde lo más hondo del infierno pecase, pues es libre en el más pleno sen-
poder decir: “¡Te amo, oh mi Dios! ¡He tido de la palabra. Amó al Padre con todo
venido para hacer tu voluntad! ¡Tu ley es su ser; y libremente, por un acto de obe-
mi delicia aun aquí!” Por tal acto de diencia perfecta, motivado por el amor de
expiación obtendrá el derecho de liberar Dios, descendió a las partes más bajas de
al pecador. Mas también tiene que libe- la tierra, a lo más hondo del infierno, y se
rarlo en la realidad práctica. Tiene que ser humilló hasta la muerte, y muerte de
capaz de entrar en el mismísimo corazón cruz. Y en todos sus sufrimientos, agonías
del hombre, destronar el poder del del infierno, desprecio y vergüenza, jamás
pecado, sentarse él en el trono, cortar las estuvo en esclavitud. Siempre libre; siem-
cadenas del pecado, quitar la enemistad pre amando al Padre. Fue el siervo per-
contra Dios, y llenar el corazón con un fecto. Aun cuando se arrastraba en el
nuevo amor de Dios para que el pecador polvo del huerto; aun cuando en el más
se arrepienta, aborrezca todo pecado y tenebroso momento de su humillación,
tenga nuevo deleite en la voluntad de clamó: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me
Dios. Redimido de esta manera, y libe- has desamparado?”, ¡aun entonces era
rado de la esclavitud del pecado, enton- libre y quería cumplir voluntariamente
ces, y sólo entonces, el pecador es toda justicia y satisfacer la justicia de
verdaderamente libre. Es libre su cora- Dios contra el pecado!
zón, su voluntad y su mente; es libre de
todo temor, de la pobreza y miseria, y ¡Ese es el misterio de la cruz!
puede en verdadera libertad adorar de
nuevo al Señor su Dios y servirle sola- ¡Por eso la palabra de la cruz es
mente a él. ¡Cristo es ese Libertador! El locura a los que se pierden! ¡Oh, qué
no se limita a “proclamar” libertad; ni diferente a los esfuerzos humanos para
meramente nos “instruye” en el conoci- obtener la libertad es el plan de Cristo! El
miento de la misma; ni se queda sólo en hombre busca poder, señales, sabiduría
“mostrar” el camino a ella. No. El, el humana. Forma ejércitos poderosos,
Cristo de la Biblia, el hijo de Dios que inventa instrumentos de destrucción, y
vino en semejanza de carne de pecado, desafía a la muerte para conseguir y
pero sin pecado, que murió en el Calvario defender su libertad. ¡Cristo peleó toda la
y resucitó al tercer día, que ascendió a los batalla él solo! ¡Y cuán duramente luchó!.
cielos llevando cautiva la cautividad, y Vedle en el huerto consternado por la
que tiene todo poder en el cielo y en la muerte. Ved al Libertador atado, rehu-
tierra, el Ungido, el Espíritu vivificante, sando el poder de la espada en su lucha.
tiene la prerrogativa de liberarnos y tam- No protestó cuando lo maltrataban; no
bién el poder para hacerlo; y nos libera defendió su causa cuando lo acusaron; no
realmente del dominio del pecado y nos abrió su boca cuando le condenaron a
hace partícipes de la gloriosa libertad de muerte; dio su espalda a los que azotaban;
los hijos de Dios. curó las heridas del enemigo. Se dejó cla-

29 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

var en la cruz. Cuando fue retado a que se nada quiere ser arrancado de ella. Jamás
librara a sí mismo y descendiera de la vendrá a Cristo para que lo libere. ¡Si
cruz, no replicó. ¡Oh grandeza! ¡Un Cristo tiene que esperar a que alguien le
Libertador que está atado y entregado al abra, entonces nadie será salvo nunca!
poder del enemigo!
Mas ¡gracias a Dios! ¡Cristo es el
Así tenía que ser. Su lucha no era primero! ¡El es el Espíritu que da vida! Y
contra carne y sangre, sino contra los por ese Espíritu entra en nuestros corazo-
poderes del demonio, el pecado y la nes, y de una forma demasiado maravi-
muerte. La victoria solamente era posible llosa para comprenderla, corta las cadenas
por un acto perfecto de obediencia; la de corrupción y libera el corazón, la
obediencia de amor y libertad verdadera, voluntad y la mente por el poder de su
aun hasta la muerte. Y por esa obra gracia. Entonces llama. Llama a través del
obtuvo Cristo para nosotros el derecho a evangelio, es cierto, pero siempre es él
la perfecta libertad: libertad del pecado, mismo el que lo hace, y apela al corazón,
de la ira de Dios y de la maldición de la la mente y la voluntad que han sido rege-
ley; libertad para la justicia, vida y gloria nerados por su gracia. Entonces es cuando
eternas en la esfera del perfecto amor de oyes su voz: “Ven a mí, y te haré libre”.
Dios. Y habiendo obtenido la remisión de Entonces es cuando ves tu esclavitud tal
los pecados, la justicia perfecta y la pre- como es, y te arrepientes de tu pecado, y
rrogativa para liberarnos, fue resucitado suspiras por liberación, y clamas: “¡Señor,
en gloria y exaltado a la diestra de Dios, sé propicio a mí, pecador!” ¡Ese es el grito
investido con todo poder para llevar a de la libertad! Y corres a tu Libertador, y
cabo nuestra liberación del dominio del él te recibe y te hace partícipe, por la fe,
temor, de la miseria, del pecado y de la de su justicia perfecta, y derrama en tu
muerte. corazón el amor de Dios. Y desciende paz
donde antes había temor; esperanza
¿Cómo participaremos de esa liber- donde había terror; la enemistad se torna
tad que Cristo compró para nosotros? Sí, amor, la muerte en vida, el infierno en
tenemos que ir a él como nuestro Liberta- gloria celestial. ¡Has sido liberado para
dor. ¡Todo el que quiera, puede venir! siempre! Y ahora miras en el gozo de la
Nadie irá en vano. Los que acudan serán esperanza la consumación final de la
ciertamente liberados. Pero ¿cómo será libertad gloriosa de los hijos de Dios.
esto? ¿Quiénes querrán ir para ser libera-
dos por su gracia? ¿Será, quizás, que este ***
Cristo está a la puerta de nuestra prisión
de pecado y muerte, y desde ahí nos pro-
clama que él tiene la prerrogativa y el
poder de liberarnos, y que realmente
quiere hacerlo, con tal que nosotros úni-
camente le abramos la puerta y le deje-
mos pasar? ¡De ninguna manera! ¿Ya
hemos olvidado que la voluntad y el cora-
zón del pecador son esclavos del pecado?
Además, el pecador es un esclavo que
quiere y se deleita en esa esclavitud. Por

30 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

7
A LA LUZ
Yo soy la luz del mundo. (Jn. 8:12)

En la misma fiesta de los tabernácu- gar a él y seguirle como la luz del mundo.
los en Jerusalén, donde nuestro Salvador Así que la voluntad para venir al Salvador
se presentó a sí mismo como el agua de está motivada por el fuerte deseo y
vida, invitando a los hombres a venir a él anhelo de venir a la luz.
y beber; donde se proclamó como el Hijo
que haría a los hombres verdaderamente La Escritura habla a menudo de
libres; allí también se presentó como la Cristo como la luz. En Juan 1:49, leemos:
luz del mundo. “Otra vez Jesús les habló, “En él estaba la vida, y la vida era la luz de
diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que los hombres. La luz en las tinieblas res-
me sigue, no andará en tinieblas, sino que plandece, y las tinieblas no prevalecieron
tendrá la luz de la vida” (Jn. 8:12). contra ella. Hubo un hombre enviado de
¡Osada declaración, sin duda! No es Dios, el cual se llamaba Juan. Este vino
extraño que la gente quedara asombrada por testimonio, para que diese testimonio
de su doctrina y confesaran que él no de la luz, a fin de que todos creyesen por
hablaba como los escribas y fariseos, sino él. No era él la luz, sino para que diese
con autoridad. Una persona muy atrevida testimonio de la luz. Aquella luz verda-
podrá decir, a lo sumo, que es capaz de dera que alumbra a todo hombre venía a
traer alguna luz en la oscuridad de este este mundo”. Y en Juan 3:1921, se dice:
mundo, o que puede indicar dónde está la “Y esta es la condenación: que la luz vino
luz. Pero el Señor no dice que puede dar al mundo, y los hombres amaron más las
alguna luz, o que puede instruir a la gente tinieblas que la luz, porque sus obras eran
para que se ilumine a sí misma, sino que malas. Porque todo aquel que hace lo
él ES la luz. Y no proclama que él sea malo, aborrece la luz y no viene a la luz,
“una” luz entre otras, sino que él es LA para que sus obras no sean reprendidas.
luz, la única luz, fuera de la cual sólo hay Mas el que practica la verdad viene a la
tinieblas. Insistió, además, que no era la luz, para que sea manifiesto que sus obras
luz solamente para algunos departamen- son hechas en Dios”. Y otra vez: “Yo, la
tos o esferas de la vida, sino la luz del luz, he venido al mundo, para que todo
mundo en su totalidad. Y promete incon- aquel que cree en mí no permanezca en
dicionalmente a los que le sigan que no tinieblas” (Jn. 12:46).
andarán en tinieblas, mas tendrán la luz
de la vida. Es claro, pues, que cualquiera Varios elementos llaman nuestra
que pudiese venir a Jesús, tendría que lle- atención en esos pasajes. Primero, es evi-

31 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

dente que enseñan que el mundo está en Santo, y no puede tener corrupción en
tinieblas, con independencia del signifi- absoluto. Es rectitud, justicia, verdad,
cado que pueda tener esa palabra figura- sabiduría, conocimiento, amor y vida. Y
tiva. Segundo, insisten en que Cristo es la en la perfección de esta luz, el Dios Trino
única luz capaz de disipar esas tinieblas vive una vida perfecta de amistad y
del mundo. En tercer lugar, representan a comunión, del Padre, por el Hijo, en el
los hombres en sí mismos amando más las Espíritu Santo. La luz, pues, denota todas
tinieblas que la luz, por lo cual no quieren las perfecciones éticas de la bondad, la
venir a Cristo como la luz. Cuarto, este santidad, la justicia, la sabiduría y el cono-
mismo hecho, el que la luz haya venido al cimiento; mientras que las tinieblas
mundo y los hombres amen más las tinie- implican precisamente lo opuesto:
blas que esa luz, es su condenación, que- corrupción, impureza, iniquidad, mal,
dando expuestos y juzgados por la luz injusticia, mentira, pecado y muerte. “Si
como amadores de las tinieblas. Y, final- decimos que tenemos comunión con él, y
mente, nos enseñan que sólo los hacedo- andamos en tinieblas, mentimos y no
res de la verdad vienen a la luz. practicamos la verdad; pero si andamos
en luz, como él está en luz, tenemos
Tenemos, por lo tanto, que intentar comunión unos con otros, y la sangre de
comprender lo que implica la “luz” como Jesucristo su Hijo nos limpia de todo
figura bíblica y “tinieblas” como su antíte- pecado” (lª Jn. 1:6,7). La luz es la verdad,
sis. Pues entendemos que cuando el las tinieblas son la mentira; la una es amor
Señor se anuncia como la luz del mundo, de Dios, la otra es enemistad contra él; la
está usando un lenguaje figurado. Una luz es rectitud, pureza, santidad y consa-
figura bella y rica, sin duda. En la natura- gración a Dios; las tinieblas son corrup-
leza la luz física, que Dios trajo a la exis- ción, profanación y rebeldía; una es
tencia el primer día de la creación, es sin sabiduría, la otra necedad; la luz es vida
duda la condición indispensable para la en comunión con Dios, las tinieblas son la
existencia, el movimiento y la vida de muerte, la desolación del ser que está
todo lo que vino después. La luz es movi- abandonado en la ira de Dios.
miento, vibración, calor, comunión, reve-
lación, y vida en sí misma. Cuando en la Cuando nuestro Señor se anuncia
Escritura se usa en sentido espiritual, como la luz del mundo, es evidente que
tiene un significado muy rico. Denota está hablando del mundo de los hombres,
perfección ética, espiritual y vida. Que de la raza humana en su totalidad. Y está
esto es así lo demuestran los pasajes claro que define a este mundo como
donde la figura es empleada, al igual que estando en tinieblas fuera de él. Lo cual
por el uso de las “tinieblas” como figura queda confirmado por otros muchos
opuesta. Cuando el apóstol Juan escribe pasajes de la Escritura. El apóstol Pablo
que “Dios es luz, y no hay tinieblas en él”, escribe que nosotros en otro tiempo éra-
no expresa simplemente que en Dios hay mos tinieblas, pero ahora somos luz en el
conocimiento; y que se conoce a sí propio Señor (Ef. 5:8); también habla de los
con un conocimiento perfecto e infinito, “gobernadores de las tinieblas de este
sin quedar nada suyo oculto, sino que nos mundo” (Ef. 6:12). Los que han sido tras-
está diciendo que Dios es la presuposi- ladados al reino del Hijo de Dios, han
ción necesaria de todas las perfecciones. sido liberados del poder de las tinieblas
Es bondad infinita, y no hay mal en él. Es

32 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

(Col. 1:13); y han sido llamados de las correctamente, consagrarse con todo su
tinieblas a su luz admirable (lª P. 2:9). ser, caminar delante de él en justicia, y
vivir en la comunión de la amistad con su
Es cierto que esto no supone una Creador: el siempre bendito Dios. Tenía
evaluación muy elogiosa del mundo y de la luz de la vida; creado a imagen de Dios.
lo que son los hombres por naturaleza. Y Sirviéndole, caminaba en la luz. Pero él
los que proclamen de una forma consis- mismo se precipitó en las tinieblas. En
tente esta verdad, deben esperar mucha desobediencia voluntaria, rechazó la Pala-
oposición. Mirándolo superficialmente bra de Dios y aceptó y siguió la mentira
podría parecer, incluso, un juicio dema- del diablo. Por lo cual se convirtió en cul-
siado riguroso y radical afirmar que el pable, digno de muerte, y objeto de la ira
mundo en su totalidad está en tinieblas. de Dios. Al haberse separado de la comu-
¿Dónde se dejan sus civilizaciones, sus nión con Dios, su entendimiento se con-
inventos y progresos, su ciencia, su filoso- virtió en tinieblas, y así amó la mentira; su
fía, su cultura y su arte? ¿Lo condenare- voluntad se pervirtió; ahora el hombre es
mos todo como tinieblas? ¿Cómo explicar rebelde y con el corazón endurecido,
las grandes obras del hombre, si todo está corrupto y depravado en todos sus
bajo el dominio de las tinieblas, la men- deseos. Esas son sus tinieblas. Se extin-
tira y la corrupción? ¿No existe en este guió la luz de la imagen de Dios, y en su
mundo suficiente rectitud y justicia, lugar toda su naturaleza se desarrolló en
amor y caridad, nobleza y autosacrificio, las tinieblas de la ignorancia y la necedad,
verdad y honor? Aun cuando se esté de la injusticia y la falta de santidad. Su
acuerdo en que algo anda mal, y que hay amor a Dios se tornó en enemistad. Y
bastante corrupción y tinieblas entre los convertido así en tinieblas, en ellas
hombres, ¿no es un juicio demasiado duro caminó para siempre.
y radical decir que los hombres sólo son
tinieblas, y que, aparte de Cristo, no hay Es verdad que en el hombre aún
luz en absoluto? ¿No es eso un juicio queda el remanente de la luz natural;
demasiado severo sobre nuestro mundo todavía es una criatura moral y racional.
moderno? Por esta luz se llevan a cabo esas grandes
obras de cultura y civilización que realiza
Sin embargo, tal es exactamente el el hombre natural. En esa luz también
veredicto de la Escritura. Y, a menos que conoce que hay Dios y que se le debe
lo aceptemos, nunca iremos al Cristo de adorar, glorificar y servir. Por ella dis-
la Biblia. cierne la diferencia entre el bien y el mal,
y comprende que la ley de Dios es buena
Tenemos que intentar comprender para él y que violarla significa perdición y
esta verdad. Dios creó al hombre en la luz muerte. De ahí que trate de adaptar
y lo revistió con muchos dones excelen- externamente su vida a esa ley, y hable de
tes. Recibió la luz de la visión de los ojos rectitud y justicia, de verdad y honesti-
para que pudiera percibir el mundo a su dad. Pero, aun así, ama las tinieblas y en
alrededor. Se le dio la luz del entendi- ellas camina. “Pues habiendo conocido a
miento para poder comprenderse y cono- Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le
cerse a sí mismo como la obra de Dios. dieron gracias, sino que se envanecieron
Fue creado con la luz espiritual del amor en sus razonamientos, y su necio corazón
de Dios para que pudiera conocerle fue entenebrecido. Profesando ser sabios,

33 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

se hicieron necios, y cambiaron la gloria arriba. Es el Hijo de Dios, coeterno con el


del Dios incorruptible en semejanza de Padre y el Espíritu Santo, Dios de Dios,
imagen de hombre corruptible, de aves, Luz de Luz, que vino en carne, Emanuel,
de cuadrúpedos y de reptiles” (Ro. Dios con nosotros. Él tiene luz en sí
1:2123). “Todos están bajo pecado. mismo, y como tal entró en nuestro
Como está escrito: No hay justo, ni aun mundo de tinieblas, penetrando aun en
uno; no hay quien entienda, no hay quien sus partes más profundas. Porque él tomó
busque a Dios. Todos se desviaron, a una nuestros pecados sobre sí y sufrió en
se hicieron inútiles; no hay quien haga lo nuestro lugar la ira de Dios; y con la carga
bueno, no hay ni siquiera uno. Sepulcro de nuestros pecados sobre sus poderosos
abierto es su garganta; con su lengua hombros, descendió a la oscura morada
engañan. Veneno de áspides hay debajo de la muerte y el infierno, y en la perfecta
de sus labios; su boca está llena de maldi- obediencia de amor, ofreció el sacrificio
ción y de amargura. Sus pies se apresuran que logró la justicia eterna para nosotros.
para derramar sangre; quebranto y des- Y así rompió las tinieblas de la muerte en
ventura hay en sus caminos; y no conocie- la luz de su gloriosa resurrección. Y, como
ron camino de paz. No hay temor de Dios la luz del mundo, ascendió a lo alto, y
delante de sus ojos” (Ro. 3: 918). Eso es recibió la promesa del Espíritu para, por
el hombre ahora; y esto es verdad de cada él, disipar las tinieblas del pecado y de la
uno en particular. Verdad que se hace muerte, y traer la luz del glorioso evange-
patente en nuestro mundo moderno de lio de Dios, la luz de la justicia y la vida,
muerte y destrucción, de aborrecimiento de la esperanza y el gozo eterno, a brillar
y codicia, de adulterio y concupiscencia. en nuestros corazones. De este modo se
En lo que respecta al hombre, esta situa- cumplió lo profetizado en días antiguos:
ción no tiene salida en absoluto. Ni la “El pueblo asentado en tinieblas vio gran
educación y las reformas, ni la cultura y la luz; y a los asentados en región de sombra
civilización, ni la filosofía o la ciencia, de muerte, luz les resplandeció” (Mt.
pueden sacar de las tinieblas al hombre. 4:16).
Todas estas cosas se mueven precisa-
mente dentro de la esfera de las tinieblas Cuando la luz del mundo brilla en
y están al servicio del pecado y la corrup- nuestros corazones, entonces somos libra-
ción. Su fin inevitable es la muerte y dos del poder de las tinieblas, somos lla-
desolación eternas. mados de las tinieblas a la luz admirable
de Dios, y se cumple en nosotros lo que
Cristo es la luz capaz de vencer y el apóstol escribe en Efesios 5:8: “Porque
disipar las tinieblas. El es la luz del en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora
mundo, no porque sea el más grande sois luz en el Señor”. Ahora el creyente es
reformador, educador, moralista, creador en esencia una nueva criatura, un hijo de
de carácter, científico o filósofo que luz. Las cosas viejas del pecado y de la
jamás haya existido; ni porque hiciera muerte, de la iniquidad, la corrupción, la
más que ningún otro por salvar nuestra enemistad contra Dios y el aborreci-
civilización; ni porque fuera un gran genio miento de unos contra otros, han pasado;
religioso con la más profunda consciencia he aquí todo es hecho nuevo. Guiado por
de Dios. Todas estas modernas distorsio- la luz, la sigue y camina en ella; se arre-
nes de Cristo lo que hacen es ponerlo al piente del pecado, anhela la justicia, tiene
nivel de nuestras tinieblas. Pero él es de un nuevo gozo en Dios y encuentra que

34 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

en guardar sus preceptos hay gran galar- descendencia y buena disposición de las
dón. Pelea la buena batalla de la fe, y tinieblas. Es una luz soberana. No
representa la causa del Hijo de Dios en depende de la voluntad del pecador. Es
este mundo. Echa de sí continuamente al irresistible. No está sujeta al pordioseo,
viejo hombre y se reviste del nuevo, estrategias, distorsiones y chalanerías de
creado según Dios en la justicia y verda- los modernos vendedores de Jesús, sino
dera santidad. Reflejando la luz del Hijo que envía sus penetrantes rayos allí donde
de Dios, también él es luz del mundo, y le place. Las tinieblas no vienen a la luz,
brilla para que los hombres vean sus bue- pero la luz brilla en las tinieblas por el
nas obras y glorifiquen a su Padre que está Espíritu de gracia; las descubre y expone,
en los cielos. ¡Y mira hacia el día per- convence de pecado y atrae al pecador a
fecto, cuando sea completamente libe- la luz de la vida. Entonces el pecador
rado de todos los restos de tinieblas y viene, y sigue; y nunca más vuelve al
camine en la luz de Dios y del Cordero poder de las tinieblas. La luz continúa por
para siempre! siempre brillando y guiándole, hasta que,
finalmente, entra en la ciudad que está
Todo el que quiera, puede venir a iluminada por la gloria de Dios, y cuya luz
Cristo como la luz del mundo, puede es el Cordero. ¡Allí verá cara a cara y
seguirle, y con toda seguridad experimen- conocerá como es conocido!
tará la verdad de su Palabra: “El que me
sigue, no caminará en tinieblas, sino que ***
tendrá la luz de la vida”.

Pero ¿cómo vendrá a la luz alguien


que está en tinieblas? ¿Cómo vendrá a
Cristo y le seguirá el pecador que ama
más las tinieblas que la luz? Esto es impo-
sible; nunca ocurrirá. Sin embargo, esa es
exactamente la distorsión del evangelio
que hoy están anunciando muchos. Según
ellos, las tinieblas tienen que venir a la luz
para ser disipadas. Muchos predicadores
exhiben a Cristo, la luz del mundo,
delante de los pecadores que están en
tinieblas, como si Cristo quisiera ilumi-
narlos con la luz de la vida, con tal, única-
mente, que le dejen brillar en sus
corazones. Mas si ellos no quieren, enton-
ces la luz del mundo no puede penetrar
para disipar sus tinieblas. ¡Han dado la
vuelta al evangelio! ¡Están predicando
unas tinieblas que son poderosas y preva-
lecen; y una luz que no sirve para nada!

Pero, gracias a Dios, la luz del


mundo no depende para brillar de la con-

35 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

8
A LA RESURRECCIÓN
Yo soy la resurrección y la vida. (Jn. 11:25 )

La salvación es resurrección de los que creemos (Ef. 1:19,20). También


entre los muertos. Esta declaración no ahora es verdad que “Dios, que es rico en
debe entenderse como referida sólo a la misericordia, por su gran amor con que
postrera resurrección del cuerpo en glo- nos amó, aun estando nosotros muertos
ria, a la que miramos los creyentes como en pecados, nos dio vida juntamente con
la consumación final de nuestra espe- Cristo” (Ef. 5:4-6). “Por lo cual dice:
ranza, sino a la salvación en su totalidad. Despiértate, tú que duermes, y levántate
La salvación, que es la herencia de los de los muertos, y te alumbrará Cristo”
creyentes por la fe en Cristo aquí en el (Ef. 5:14). Y el Señor declara: “De cierto,
mundo, es también realmente una resu- de cierto os digo: Viene la hora, y ahora
rrección de los muertos. Quien es salvo es, cuando los muertos oirán la voz del
por la fe, es levantado de la muerte, y Hijo de Dios; y los que la oyeren vivirán”
esta resurrección será completada en el (Jn. 5:25).
día de Cristo, cuando esto mortal se vista
de inmortalidad y sea destruido el último Cristo se nos presenta en los evan-
enemigo. gelios como la resurrección. Como tal se
revela a través de todas las grandes seña-
Que esto es verdad se puede les y maravillas que realizó, curando a los
demostrar fácilmente por la Escritura. enfermos, abriendo los ojos de los ciegos,
Cristo Jesús es la revelación del Dios de dando oídos a los sordos, haciendo saltar
nuestra salvación que da vida a los muer- de gozo a los cojos, y, de manera muy
tos. En la creación se revela a sí mismo especial, por las resurrecciones que llevó
como aquel que llama a las cosas que no a cabo, particularmente la de Lázaro. No
son como si fueran. Dios es conocido en obstante, esas acciones fueron sólo signos,
Cristo como aquel que resucita a los y tuvieron pleno cumplimiento cuando
muertos (Ro. 4:17). Así que “si confesa- Cristo rompió los lazos de la muerte y el
res con tu boca que Jesús es el Señor, y infierno, y apareció en gloria, victorioso
creyeres en tu corazón que Dios le sobre todos los poderes del sepulcro y la
levantó de los muertos, serás salvo” (Ro. corrupción. Entonces se cumplió la pala-
10:9). Dios resucitó a Cristo de los muer- bra que le dijo a Marta, la hermana de
tos, sentándole a su diestra en los lugares Lázaro: “Yo soy la resurrección y la vida;
celestiales, y mostró la supereminente el que cree en mí, aunque esté muerto,
grandeza de su poder para con nosotros

36 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, ria bajo la justicia vindicativa y la ira terri-
no morirá eternamente” (Jn. 11:25,26). ble de Dios. Es algo que afecta a todo
nuestro ser. En un sentido espiritual, la
Esta verdad de que la salvación es muerte es la corrupción del alma y del
resurrección de los muertos, y esto a tra- espíritu, de tal manera que todos sus
vés de Cristo que es la Resurrección-, poderes obran en oposición a Dios. En esa
tiene una gran importancia para la ade- muerte el entendimiento del hombre está
cuada comprensión del tema general entenebrecido, por lo que realmente no
“todo el que quiera, puede venir”, que conoce lo que es bueno, sino que ama la
estamos tratando. Nos será de gran ayuda mentira, estando totalmente privado de
para encontrar la respuesta correcta a la la verdadera sabidurías. Su voluntad está
cuestión de si el pecador tiene de él pervertida, por lo cual no desea, ni puede
mismo el querer para venir a Jesús. Pues desear, ni elegir la verdadera justicia y
esta verdad nos muestra una triple impli- santidad en el amor de Dios. Todas sus
cación que debemos señalar brevemente. inclinaciones son impuras y profanas,
En primer lugar, si la salvación es precisa- codiciando solamente la iniquidad. En la
mente resurrección de la muerte, es evi- muerte, el corazón del hombre, de donde
dente que el pecador antes de ser salvo manan todas las expresiones de la vida, en
está realmente bajo el poder de la vez de estar lleno con el amor de Dios,
muerte. Segundo, deberemos considerar está motivado por la enemistad contra él.
qué significa el que Cristo sea la resurrec- Tal es, y no otro, el estado del hombre
ción. Y, finalmente, está claro que el natural fuera de Cristo. El hombre es car-
pecador muerto tiene que ser puesto en nal. Su naturaleza es según la carne; y “los
contacto con el Cristo vivo, la resurrec- que son de la carne piensan en las cosas
ción, para que pueda ser salvo. de la carne ... porque el ocuparse de la
carne es muerte ... por cuanto los desig-
Ya hemos dicho que el pecador sin nios de la carne son enemistad contra
Cristo está muerto. Lo cual no es sólo la Dios; porque no se sujetan a la ley de
presuposición lógica del hecho de que la Dios, ni tampoco pueden” (Ro. 8:57) En
salvación sea resurrección de la muerte, el sentido físico, la muerte es la corrup-
sino también la enseñanza expresa de ción y desintegración del organismo cor-
toda la Escritura. La sentencia de Dios poral. También a esta clase de muerte fue
sobre el pecador es: “El día que comieres, entregado el hombre inmediatamente a la
ciertamente morirás” (Gn. 2:17). Sen- caída. El poder de la muerte opera en sus
tencia que se cumplió literalmente en el miembros, mostrándose en muchas
acto, de manera que ahora el hombre enfermedades y defectos del cuerpo, lle-
natural está muerto en delitos y pecados vándolo, finalmente, al lugar de la corrup-
(Ef.2:1). ción completa. Con idéntica certeza se
sumergió en la muerte eterna: ese estado
¿Qué significa que el pecador está de desolación total del alma y del cuerpo
muerto? ¿Cuál es esa muerte bajo cuyo en el infierno, porque allí lo redujo inexo-
poder está sujeto, y de la que, por sí rablemente la ira de Dios, y jamás saldrá.
mismo, nunca podrá librarse? La muerte
no significa aniquilación. Ni es un estado Es importante que tengamos en
de vida inconsciente. Más bien es un cuenta que ese estado de muerte en el
estado de corrupción, sufrimiento y mise- que se sumergió el hombre a sí mismo

37 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

por su desobediencia voluntaria es un que está contra nosotros y nos persigue


estado legal, es decir, es una retribución, hasta la muerte, es nuestro pecado y
un castigo, y supone la ejecución de una nuestra culpabilidad, así la verdad de que
sentencia divina de muerte. Para el hom- Cristo es la resurrección significa que él
bre no es algo “natural” estar muerto. es quien borra nuestra transgresión y can-
Tampoco se trata de un simple resultado cela el registro de nuestro pecado, y que
natural y mecánico del pecado. Es cierto es nuestra perfecta y eterna justicia con
que la paga del pecado es la muerte, pero Dios. Cristo es nuestra resurrección por-
sólo porque la justicia divina así lo ha que quita la causa de nuestra miseria y
establecido. Es Dios quien da la muerte. muerte eterna, esto es, el pecado. Y vis-
El pecado es transgresión de su ley. Es tiéndonos con una justicia perfecta, nos
rebelión. Es un mal ético. Es rebelión hace objetos adecuados del bendito favor
contra el Dios vivo. Y este Dios es bueno de Dios. ¡Y así como la ira de Dios es
y justo. No puede tolerar que una criatura muerte, su favor es vida!
niegue su bondad impunemente. Frente
al pecador que se aparta y le levanta su Que Cristo es la resurrección signi-
puño rebelde, él se mantiene en toda la fica aún más que esto. Significa que es el
gloria de su bondad, su perfección divina, poder vivificante, y que en él hay vida
su rectitud y justicia, su verdad y santi- frente a la muerte. La vida es la acción y
dad. Le demuestra al pecador su perfec- operación de todo nuestro ser: del cuerpo
ción inmutable haciéndole miserable en y el alma, del corazón y la mente, la
grado indecible al experimentar que no voluntad y todos nuestros deseos, en
hay vida ni gozo fuera de Dios. Persigue al armonía con Dios. Justo como la muerte
pecador en todo lugar, hasta hundirlo en es enemistad contra Dios, la vida consiste
la desolación eterna. Dios es el terror del en amarle con todo nuestro corazón,
transgresor. Dios está contra él, y le hace mente y alma, y todas nuestras fuerzas.
experimentar su terrible y santa ira. Sí; La muerte es tinieblas; la vida es luz. La
ese Dios del cual el pecador jamás puede muerte es necedad, ignorancia y mentira;
escapar, del que no puede ocultarse en la vida es verdadera sabiduría, conoci-
toda la creación, con el que, aunque en su miento de Dios y verdad. La muerte es
necedad niegue su existencia, se encuen- perversión de la voluntad; la vida es
tra a cada paso, y con el que tendrá que armonía de la voluntad humana con la de
vérselas por los siglos de los siglos. Dios. La muerte es corrupción, impureza
y contaminación de todos nuestros
¡Eso es la muerte! deseos; la vida es pureza de corazón y
anhelo del Dios vivo. La muerte es estar
Mas ¡Cristo es la resurrección! Lo abandonado de Dios en su ira; la vida es la
que significa que tiene el poder de vencer más íntima comunión con él en su ben-
y destruir por completo nuestra muerte. dito favor. La muerte es miseria y desola-
Y como la causa de nuestra muerte es la ción indecibles; la vida es el más puro
ira santa y justa de Dios, esto implica que gozo y felicidad. “Esta es la vida eterna:
Cristo es el poder por el cual somos saca- que te conozcan a ti, el único Dios verda-
dos fuera del estado del furor divino y la dero, y a Jesucristo, a quien has enviado”
ira consumidora, bajo el que perecíamos, (Jn. 17:3). ¡Cristo es esa vida de entre la
a un estado de favor y gracia con el Dios muerte! Él es la luz de entre las tinieblas,
vivo. Y así como la base de la ira de Dios, justicia de entre la injusticia, verdad

38 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

frente a la mentira, conocimiento de Dios Es el primero en todo porque es el verda-


frente a ignorancia, sabiduría frente a dero Hijo de Dios, coeterno con el Padre
necedad, gloria frente a la vergüenza, y el Espíritu Santo. Desde la eternidad
esperanza frente a la desesperación, gozo hasta la eternidad, él es Dios. Y como tal
frente a la miseria, cielo frente al Hijo eterno, es vida, y tiene vida en sí
infierno. ¡El es la resurrección y la vida! mismo. A Marta le dijo: “Yo soy la resu-
rrección y la vida”. Y a los judíos en Jeru-
Todavía es necesario hacer una salén les dijo en otra ocasión: “Porque
observación más en conexión con Cristo como el Padre tiene vida en sí mismo, así
como la Resurrección. La resurrección no también ha dado al Hijo el tener vida en
es la simple vuelta a un estado anterior, sí mismo” (Jn. 5:26). Exactamente por-
sino pasar a través de la muerte a una vida que él es la vida y tiene vida en sí mismo,
mucho más abundante que jamás antes se puede ser la resurrección. Y lo es real-
haya conocido. Es, en primer lugar, entrar mente; pues entró en nuestra más pro-
en una vida totalmente victoriosa, donde funda muerte y la destruyó para siempre.
se está para siempre libre de la muerte. Porque fue ordenado desde antes de la
En el primer Adán había una vida que fundación del mundo para ser Cabeza de
podía perderse. El era mortal. En el su Iglesia; y como tal se hizo carne, y se
último Adán hay una vida que es la victo- unió con nosotros, para gustar la muerte
ria sobre la muerte y no puede perderse en nuestro lugar. Tomó nuestros pecados
nunca. La muerte ya no tiene más domi- sobre sí mismo. Llevó todo el peso de
nio sobre él. El que es la Resurrección y la nuestra iniquidad, y con la carga de nues-
Vida no será afectado jamás por la sombra tros pecados sobre sus hombros podero-
de la muerte. Y, en segundo lugar, la vida sos, descendió a las tinieblas de la
de la resurrección es celestial: la más alta muerte, soportó la ira de Dios en perfecta
realización posible de la bendita comu- obediencia, borró nuestra culpa y nos
nión con Dios, un verle cara a cara, y obtuvo justicia eterna. Así peleó la batalla
conocer como somos conocidos en el contra la muerte y venció al enemigo.
tabernáculo celestial de Dios. ¡Que Siendo la vida, y teniéndola en sí mismo
Cristo es la resurrección significa que él era imposible que la muerte lo retuviera.
nos saca de lo profundo del infierno a la Rompió sus cadenas y se levantó a la vida
gloria celestial! inmortal. Pero aún hay más. Porque él
ascendió a lo alto y recibió la promesa del
Pero tengamos mucho cuidado. Sólo Espíritu Santo, hecho de esta manera el
el Cristo de la Escritura es la resurrec- Espíritu vivificante para que pudiera ser
ción. ¡Ningún otro! ¡Qué miserables sus- la resurrección para todos los suyos. Así
titutos ofrece el modernismo! ¡Qué el Hijo de Dios, que era vida en sí mismo,
absolutamente privados de poder están vino en semejanza de carne de pecado,
para salvar de la muerte! ¿De qué le vale quitó la causa de nuestra muerte y mise-
al que está muerto un Cristo también ria eternas, fue entregado por nuestros
muerto? ¡De qué le sirve al pecador que pecados y resucitado para nuestra justifi-
está muerto, un excelente maestro, un cación; por todo ello es la verdadera resu-
buen ejemplo, un hombre de principios, rrección ¡por quien podemos ser
en fin, un “Cristo” por el cual poder cons- vivificados y pasar de la muerte a la vida
truir un mundo mejor para vivir? ¡El eterna!
Cristo de la Escritura es la resurrección!

39 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

Queda claro, pues, que tenemos tros días. ¿Habrá algo más absurdo? ¡Ese
que ir a Jesús, que es la resurrección y la pretendido evangelio es una imposibili-
vida. Fuera de él sólo hay muerte. En él dad total! ¡Eso es como decir que en el
se encuentra la vida de entre los muertos. día de la resurrección final, Cristo enviará
Es evidente, por lo tanto, que para ser sal- a algunos de estos llamados “evangelistas”
vos debemos tener contacto, un contacto para que convenzan y persuadan a los
vivo, con Cristo, para que el poder de su muertos para que salgan de sus tumbas y
vida gloriosa destruya en nosotros el así puedan ser glorificados! En el fondo,
dominio de la muerte, y pasemos de esta perversión del verdadero evangelio lo
muerte a vida. Porque, como le dijo a que hace es negar que el hombre esté
Marta cuando iba a llamar a Lázaro del realmente muerto y que Cristo sea la
sepulcro: “El que cree en mí, aunque esté resurrección. Le están predicando al
muerto, vivirá. Y todo el que vive y cree muerto que él tiene más poder que la
en mí, no morirá eternamente”. Sí, para resurrección, que la muerte es más pode-
obtener vida eterna, tenemos que ir a rosa que la vida, ¡pues es una resurrección
Jesús. que no sirve a menos que el muerto dé su
consentimiento!
También ahora “todo el que quiera,
puede venir”. Así es. Ya lo hemos dicho; Mas ¡gracias a Dios otra vez!, la
no hay excepción. Si vienes a Cristo acción vivificadora procede libre y sobe-
como la resurrección y la vida, nunca ranamente de la resurrección. ¡Cristo es
serás avergonzado. ¡Nadie viene, o ven- primero! ¡”Viene la hora, y ahora es,
drá, a él, que no reciba justificación y cuando los muertos oirán la voz del Hijo
vida! de Dios; y los que la oyeren vivirán”!
Recuérdalo bien; es la voz poderosa del
Pero otra vez tenemos que pregun- Hijo de Dios la que habla. Él llama, y
tarnos: ¿Cómo iremos a Jesús? ¿Cómo ¿quién se resistirá? Su poderosa Palabra es
iremos a la resurrección? ¿Cómo buscarán vivificadora, que resucita a los muertos.
y establecerán contacto con ese poder de La resurrección viene al muerto antes que
vida los pecadores que están muertos en el muerto a la resurrección. Y cuando
sí mismos? ¿Enviaremos predicadores que éste ha sido vivificado, despertado de su
les proclamen que Cristo es la resurrec- sueño de muerte, entonces viene,
ción, y que está deseando impartirles su humilde y voluntariamente, por la acción
vida, y que los está esperando rogándoles del don de la fe que le ha dado Dios, y
encarecidamente que vengan a él, y que conscientemente toma de Cristo la justi-
se encuentra sumamente atento para ver cia y la vida eterna. ¡Y ahora espera el día
la mínima señal por parte del pecador que cuando oirá de nuevo su voz, llamándole
posibilite a Cristo acudir y darle vida? del polvo de la tierra a la gloria de la resu-
¿Les diremos que Cristo no puede hacer rrección final!
nada más, y que si los muertos no van a
él, la Resurrección nunca podrá acudir a ***
ellos? ¿Persuadiremos al muerto para que
actúe antes de que sea demasiado tarde?
Pues ese es sustancialmente el evangelio,
o más bien la corrupción del evangelio,
que se anuncia por todas partes en nues-

40 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

9
EL ACTO DE VENIR
Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y el que a mí viene, no le echo fuera. (Jn. 6:37 )

Respecto a que todo el que quiera, estuvo en la tierra y predicaba en las ciu-
puede venir, ya hemos contestado a la dades y pueblos de Canaán, entonces era
pregunta de ¿a quién tenemos que ir?, factible cumplir literalmente el llama-
diciendo que es a Jesús. Analizando las miento de venir a él; se le podía hablar,
implicaciones de esta respuesta, encon- acercarse y tocarle. Pero, incluso enton-
tramos que las Escrituras nos presentan a ces, si alguien hubiera entendido el llama-
Jesús como la revelación del Dios de miento en ese sentido material, es
nuestra salvación; como el Dador-de-des- evidente que el Señor le habría enseñado
canso; el Agua y el Pan de vida; el Liber- que tal acción no tenía valor, pues se tra-
tador; la Luz del mundo; y la taba de ir a él en sentido espiritual; lo
Resurrección y la vida. Querer venir a él, que, para poder cumplirse plenamente,
por lo tanto, tendría que estar motivado requería primero que él pasase por la
por el deseo de llegar a Dios, el anhelo de muerte y la resurrección para así volver
encontrar reposo, el hambre y la sed de en el Espíritu y ser el pan de vida para
justicia, el suspirar por la verdadera liber- todos los que vengan a él. A la multitud
tad, el amor a la luz, y el deseo más que sólo buscaba el pan terreno y mur-
ardiente de ser liberados de la muerte y muraba ante las palabras de Cristo: que
vivificados a una nueva vida. debían comer su carne y beber su sangre
para tener vida verdadera; le dijo: “¿Esto
Con todo esto, ¿qué significa venir os ofende? ¿Pues qué, si viéreis al Hijo del
a Jesús? Estamos tan acostumbrados a oír Hombre subir adonde estaba primero? El
esa frase que seguramente se considerará Espíritu es el que da vida; la carne para
superfluo ocuparse en aclarar su signifi- nada aprovecha” (Jn. 6:61-63). De
cado. Sin embargo, es de la mayor impor- manera que venir a Jesús es un acercarse
tancia que tratemos esta cuestión. Antes espiritual a Cristo, el Hijo de Dios hecho
que una persona pueda prestar oído al lla- carne, crucificado y muerto, resucitado al
mamiento de venir a Jesús, y para que tercer día, y exaltado en los cielos, tal
pueda estar segura de que realmente ha como está revelado en el evangelio.
obedecido, primero se requiere que tenga
el suficiente conocimiento de lo que ello Bien podemos, pues, pararnos un
implica. Está claro que la frase “venir a momento para considerar lo que supone
Jesús” es algo figurativo. En un sentido este acto de venir a Jesús. ¿Qué implica
físico, nadie puede ir a Cristo. Cuando este acercarse espiritual al Cristo de la

41 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

Escritura? ¿Qué hacemos cuando vamos a tar o rechazar a Cristo, y el resultado es


Jesús? ¿Cómo es posible para un pecador que el acto mismo de venir a Cristo se
ir a Cristo? presenta como algo simple y natural.
Todo lo que se requiere del pecador es
Investigar lo que significa venir a que levante la mano, o que pase al frente,
Cristo se hace doblemente urgente, o que se ponga de rodillas y repita las
debido a que el Jesús que anuncian palabras que el predicador recita por la
muchos de los modernos autotitulados radio: “Acepto a Jesús como mi salvador
evangelistas y avivacionistas no es más personal”, y el asunto queda despachado.
que un abominable travestido. Y ya es Con hacer eso solamente, entonces el
tiempo de que la Iglesia, que tiene la cus- Espíritu Santo vendrá al corazón del
todia del evangelio, y a la única que se le pecador y lo hará un hijo de Dios nacido
ha encargado la predicación de la Palabra, de nuevo. Y, claro está, al ver que la cosa
levante su voz contra esta venta de Jesús es tan natural, y que se encuentra en el
y su presentación como un artículo reli- poder de cada pecador el aceptar a
gioso de saldo y rebajado, que puede ser Cristo, es lógico que se empleen métodos
adquirido o dejado por decisión del peca- también muy naturales para persuadirle a
dor. Venir a Jesús es, según una frase muy que dé el paso de dejar entrar a Cristo en
común, “aceptarlo como nuestro salvador su corazón. De ahí los llamamientos sen-
personal”. A la que nada tendríamos que sacionalistas a pasar al frente con los que
oponer, si no fuera por las tergiversacio- concluyen los sermones de estos predica-
nes conectadas a dicha frase. Todo el dores que, ausentes de una predicación
énfasis recae sobre la palabra aceptar. expositiva, pueden decir lo que mejor les
Hay que aceptar a Jesús, eso es todo; y parece. Se pone en juego todo lo que está
cada pecador tiene el poder para hacerlo. calculado para levantar las emociones
Todo depende de esa aceptación. El Sal- humanas. El sentimentalismo ocupa el
vador está obligado a esperar este acto lugar de la sana predicación de la Palabra.
por parte del pecador. La aceptación es la Se le pide a la asamblea que incline la
señal que se le tiene que dar a Cristo para cabeza en oración silenciosa; el órgano
que pueda ir al pecador y salvarle. Es el suena plácido; el coro puede entonar sua-
acto por el cual el pecador abre la puerta vemente: “Cuán tiernamente nos está lla-
de su corazón a un Cristo -que está fuera mando”, o: “Tal como soy, sin una sola
llamando-, pero que es incapaz de entrar excusa”. Mientras tanto, el predicador
a menos que el pecador se lo permita. invita y ruega, y con su voz llena de emo-
¡Oh! Sí. Se dice que la salvación es por ción pide a los pecadores que levanten la
gracia; incluso algunos de estos mercachi- mano, que pasen al frente, que dejen
fles de la salvación se atreven a parlotear entrar a Jesús en sus corazones y lo acep-
sobre la gracia soberana. Pero la presentan ten como su Salvador personal. Les habla
como una gracia tan desvirtuada y paralí- de un Dios que está suplicando el privile-
tica que no sirve para nada si el pecador gio de entrar en sus corazones, y de un
no consiente su acción salvadora. Espíritu Santo que está deseoso de hacer-
los hijos de Dios; y, por contra, presenta
Esto da lugar a todos los errores que al pecador como el sujeto de quien
el arminianismo ostenta diariamente en depende la vida y la muerte, el cielo y el
los púlpitos y en la calle. Todo el énfasis infierno, y todo lo que tenga que ver con
lo recibe el poder del pecador para acep- la salvación, ¡hasta la propia gloria de

42 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

Dios en Cristo! No debe sorprendernos crecerán en el conocimiento y la gracia de


que el resultado sea tan “natural” como nuestro Señor Jesucristo.
los métodos empleados. En lugar del
nuevo nacimiento, sólo se suscitan emo- ¿Qué es, pues, venir a Cristo? Se
ciones; alguna que otra lágrima de auto- trata de algo espiritual; no consiste en un
compasión sustituye al verdadero mero acto natural. Es un acto que pro-
arrepentimiento, ¡y a una mera excitación cede del corazón -de donde mana la vida-
del ánimo se le llama gozo en Cristo! , no de las emociones superficiales y cam-
biantes. Es un acto del hombre completo:
El resultado de esto es que las igle- corazón, mente, voluntad, deseos y fuer-
sias construidas sobre ese inestable fun- zas. A Cristo se viene con todo esto, en
damento del emocionalismo, necesitan plenitud. Y no es el acto del hombre
constantemente más y más incitación natural, sino del espiritual; del que está
emocional para sostenerse y mantener cargado y trabajado con el pecado y busca
llenos sus locales. Los predicadores anun- descanso; del que tiene hambre y sed de
cian los temas de predicación más extra- justicia y busca el pan que no perece y el
vagantes y pintorescos para atraer a la agua de vida; del que deplora sus tinieblas
gente. Además, ocurre que tienen necesi- y busca la luz; del que clama por resurrec-
dad de avivamientos periódicos; para lo ción desde las profundidades de la
cual contratan algún “evangelista” sensa- muerte. Por ser un acto espiritual, ejecu-
cionalista, hombre o mujer, al que anun- tado por el hombre espiritual, nunca
cian en los medios de comunicación puede ser considerado como una condi-
prometiendo especiales emociones y estí- ción para la gracia, sino el fruto de ella
mulos extraordinarios. Luego se dice que por el Espíritu Santo. Además, es un acto
tales campañas han sido un éxito, y que que, en última instancia, nunca está con-
cientos y miles de almas se han conver- cluido (como si alguien pudiera decir que
tido por estos evangelistas. Lo que, por hace tal fecha que fue a Cristo, y con eso
otra parte, es muy cierto, como los frutos terminó todo); antes bien, el ir a Cristo es
lo demuestran con el tiempo, pues real- la diaria necesidad y deleite de todo el
mente fueron convertidos por el predica- que ha nacido de nuevo. Ahora quisiera
dor pero no por el Espíritu de Cristo. centrar vuestra atención en varios aspec-
tos de este venir a Cristo.
Yo levanto mi más completa y enér-
gica protesta contra este mal del senti- ¿Qué hace una persona cuando
mentalismo y el decisionismo. Nada de viene al Cristo de la Biblia? Creo que
eso se ve en la predicación de Cristo y de podemos distinguir cuatro elementos o
los apóstoles. Y emplazo a la Iglesia a vol- pasos en ese acto espiritual, a los que titu-
ver a una sana predicación y doctrina, a laré: contrición, reconocimiento, aspira-
instruir a los jóvenes y a los mayores en la ción o anhelo, y apropiación.
verdad del evangelio, y a predicar un
Cristo poderoso y un pobre e inútil peca- Tenemos en primer lugar el ele-
dor, un pecador que puede venir a Cristo mento de la contrición. Consiste en un
sólo por el poder de su Espíritu y su gra- dolor y tristeza según Dios producido por
cia. Por esa predicación reunirá Cristo a el hecho de que el hombre ha obtenido
su Iglesia, y los pecadores serán salvos y un verdadero conocimiento espiritual del
pecado como pecado, y de sí mismo

43 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

como pecador delante de Dios. Lo que no experimental que teórico; personal más
significa meramente que sepa y reconozca que abstracto. Y hago esta distinción no
que hay algo malo en él; ni tiene nada que para rebajar el conocimiento doctrinal de
ver esto con el dolor y pesar que produ- Cristo, ni mucho menos; al contrario, sin
cen los resultados negativos y amargos del un conocimiento intelectual de lo que
pecado; ni se refiere a un lamentarse por Dios nos ha revelado, es imposible el
la persistencia de algún hábito malo. No. conocimiento espiritual. Lo que quiero
Este pesar de la verdadera contrición va a señalar es que la mera teología no es sufi-
la raíz del asunto. Significa que el pecador ciente para la salvación. Alguien puede
está conscientemente delante del tribunal conocer todo sobre Cristo sin conocerle a
de la justicia divina; que la luz pura y él realmente. El conocimiento salvífico de
penetrante de la justicia de Dios le descu- Jesús supone que lo contemplamos como
bre su verdadera condición y valor como la plenitud que llena nuestro vacío, como
pecador; y bajo la luz inexorable de esa el verdadero pan y agua de vida que nece-
justicia se ve a sí mismo, su naturaleza, sitamos, como la luz que disipa nuestras
sus obras, su bondad imaginaria, su pie- tinieblas, como la resurrección que vence
dad y religión, y descubre que no hay nuestra muerte. Es un conocimiento per-
nada bueno en él, que todo es corrupción, sonal de Cristo como aquel que nos ha
contaminación, iniquidad, rebelión y vio- sido hecho por Dios sabiduría, justifica-
lación de la ley de Dios; significa que oye ción, santificación, y redención. Este
el veredicto divino declarando su culpabi- conocimiento es el que nos hace tener en
lidad y la sentencia de su condenación. cuenta que Cristo nos atañe profunda-
Pero hay más. También significa, ¡oh pro- mente y que poseerle es una cuestión de
fundidad de la gracia!, que ahora es él vida o muerte.
mismo quien toma el lugar de Dios en ese
juicio contra sí propio y su condenación; De esta contrición, esta tristeza
ahora aborrece su pecado, reconoce la según Dios, este reconocimiento de nues-
justicia de la sentencia de Dios, y se pos- tra condenación por el juicio de Dios, y
tra en polvo y ceniza ante el tribunal este verdadero conocimiento del Salvador
divino. Ve que como pecador no puede como la revelación del Dios de nuestra
entrar en la comunión con Dios, y con- salvación, surge el tercer elemento que
fiesa que en lo que dependa de él, no hay hemos mencionado: la aspiración o
ninguna posibilidad. ¡Ahora está lleno del anhelo.
verdadero dolor y tristeza según Dios!
Viendo a Jesús como la plenitud
El segundo elemento que encontra- que llena nuestro vacío, como la justicia
mos en el acto de venir a Cristo es el de Dios que es capaz de borrar nuestra
reconocimiento. Con esto quiero decir un injusticia, como la luz que disipa nuestras
conocimiento espiritual y verdadero de tinieblas, como la resurrección y la vida
Jesucristo como la revelación del Dios de que vence a nuestra muerte, como el pan
nuestra salvación. Digo conocimiento que sacia nuestra hambre y el agua que
espiritual, para distinguirlo del mero apaga nuestra sed, entonces le anhelamos
conocimiento natural e intelectual. Se a él y a todos sus beneficios: el perdón, la
trata de un conocimiento más del corazón adopción como hijos de Dios, el conoci-
que de la cabeza. Es un conocimiento del miento de Dios, la justicia y la santidad.
Dios de nuestra salvación en Cristo más Tenemos hambre y sed de él. Pedimos,

44 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

buscamos, llamamos porque anhelamos particular se fue a Cristo. Así debió suce-
ser liberados de la culpa y del dominio del der con Timoteo. Esto es lo más normal
pecado para tener paz con Dios y entrar con los que nacen y se crían en la Iglesia.
en su bendita comunión. ¡Como el ciervo Pero sea de una manera u otra, el acto de
brama por las corrientes de aguas, así venir a Cristo siempre contiene los ele-
clama por Dios nuestra alma, por el Dios mentos de contrición, conocimiento espi-
vivo según se ha revelado en las riquezas ritual, anhelo, y apropiación. Acto,
de su gracia en Jesús nuestro Señor! además, nunca concluido; pues continua-
mente vamos a Cristo en el dolor y tris-
Y esto nos lleva al último paso: la teza según Dios; en el reconocimiento de
apropiación de Cristo y todos sus benefi- su plenitud; en anhelo y sed de nuestras
cios y bendiciones de la gracia. Lo cual almas por el Dios de nuestra salvación,
implica que yo sé, con un conocimiento para beber gratuitamente cada día del
suficiente, que él es mío y yo le perte- agua de la vida.
nezco por la insondable gracia de Dios
sobre mí. Significa que confío en que él ¡Todo el que quiera, puede venir!
murió por mí, y que ahora por la fe lavo Cómo vendrá el pecador, es algo que se
mis vestiduras en su preciosa sangre, tratará en otro capítulo. Por ahora quede
aferrándome al perdón de pecados y a la claro que el querer venir a Jesús está
justicia de Dios en él. Significa que por la motivado por un verdadero arrepenti-
fe vivo en él, y él vive en mí; y de él tomo miento y dolor del pecado, que la volun-
gracia sobre gracia; que lo como y bebo, y tad es iluminada y dirigida por el
que por él me acerco a Dios y entro en la verdadero conocimiento espiritual de
comunión de su pacto. Ahora “estimo Cristo como el Dios de nuestra salvación,
todas las cosas como pérdida por la exce- está empujada por el fuerte anhelo del
lencia del conocimiento de Cristo Jesús, Dios vivo y de su gracia, y se expresa en
mi Señor, por amor del cual lo he perdido apropiarse a Cristo y todas sus bendicio-
todo, y lo tengo por basura, para ganar a nes espirituales. El que así viene a Cristo,
Cristo” (Fil. 3:8). nunca será avergonzado; pues está
incluido en las palabras del Señor: “Todo
Esas son las implicaciones del acto lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al
espiritual de venir a Cristo. La manera y que a mí viene no le echo fuera” (Jn.
las circunstancias en las que cada uno lo 6:37).
lleva a cabo no son siempre iguales. A
veces existe un llamamiento repentino a ***
salir de las tinieblas, y se tiene una cons-
ciencia más viva del cambio por el cual se
es llevado a arrojarse a las misericordias
del Señor. Así fue con Pablo en el camino
de Damasco. En un instante se tornó de
perseguidor de la Iglesia a reconocer al
Jesús que perseguía como su Salvador y
Señor. En muchos casos ocurre que se es
instruido e inducido gradualmente en el
conocimiento de Cristo desde la infancia,
y luego no se recuerda en qué momento

45 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

10
SI EL PADRE NO LE TRAJERE
Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere. (Jn. 6:44)

Que “todo el que quiera, puede su salvación como el resultado de su pro-


venir” es absolutamente cierto. Igual que pia iniciativa. Nunca dirá que hubo algo
es también seguro que todo el que vaya de su parte que precedió a la acción de la
será recibido. Nadie que ha ido a Cristo gracia de Dios; que primero quiso ir y
por salvación ha sido rechazado. Nunca luego la gracia lo capacitó; que primero
nadie se acercó al río de agua de vida, aceptó a Cristo y por eso Cristo le reci-
sediento y abatido, y se le negó beber. El bió; o que primero abrió su corazón y por
que viene a comer el pan de vida no se irá eso Cristo pudo entrar. Ved las oraciones
de vacío. El que quiere venir a Cristo no de los que son salvos, y tendréis la
tiene por qué dudar; no debe temer ser prueba de lo que digo. Todo arminianismo
defraudado o avergonzado. Todo el que y toda arrogancia del libre albedrío que-
pide, recibe. El que busca, halla. Al que dan silenciados, pues en tal oración se
llama, se le abrirá. De esta base cierta está hablando con Dios. Uno puede pre-
podemos depender; esto es el evangelio. sumir en presencia de los demás sobre el
Y el evangelio es la promesa de aquel que poder del pecador para ir o no a Cristo;
no puede fallar jamás. Y esta promesa es pero todo es muy distinto cuando se está
tan indubitable y segura para todo el que delante de Dios, Entonces todo se tiene
viene a Cristo, porque ese venir supone que atribuir a la gracia divina. Delante de
que, antes incluso de querer, la gracia de la presencia de Dios desaparece el armi-
Dios ya ha obrado en el corazón y ha dis- niano. ¿Podrá oírse delante de Dios una
puesto la voluntad para hacerlo. La gracia oración arminiana como esta: “Te doy gra-
siempre es primero. El venir del pecador cias porque has esperado hasta que a mí
es fruto de ser traído por Dios. me pareció bien acudir, y has llamado
repetidamente hasta que decidí abrir el
Esto es algo que experimenta todo corazón; y también porque me has dado
el que es salvo por gracia. El que va a la gracia cuando estimé oportuno reci-
Jesús experimenta en ese acto la direc- birla”? ¿Se mostrará ante Dios la misma
ción maravillosa y la gracia eficaz de Dios, altanería que delante de los hombres? No.
y eso en tal forma que la dirección y la En la presencia de Dios es inútil mentir;
gracia es antes y produce el ir a Cristo por lo tanto, el pecador siempre atribuye
subsiguiente. El que es salvo reconocerá en su oración todo a Dios y nada a sí
con toda seguridad que esto es así. Un mismo. Entonces dejará de pregonar el
hijo regenerado de Dios nunca presentará libre albedrío, y dirá: “Gracias mi Dios,

46 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

porque tu gracia irresistible venció toda dependen completamente de la acción de


mi oposición; y porque abriste y entraste llevar que por gracia realiza el Padre. En
en mi corazón; y tú me llevaste para que segundo lugar, este pasaje explica el
yo pudiera ir”. Esta es precisamente la hecho de ser llevados por el Padre como
razón de la seguridad y el ánimo del peca- un ser enseñado por Dios, lo que da como
dor cuando va a Jesús. El mismo hecho de resultado que el hombre oye y aprende
experimentar que está siendo llevado por del Padre. Puede comprenderse de inme-
el Padre, es su garantía de que será reci- diato que esto no se refiere a la predica-
bido con toda seguridad. ción externa de la Palabra que hacen los
hombres. La simple predicación externa
Esta es la clara enseñanza de la del evangelio no puede lograr de ninguna
Sagrada Escritura. manera que toda la audiencia oiga y
aprenda del Padre; mucho menos puede
A través del profeta Jeremías, dice lograr que alguien vaya a Cristo. Mas el
el Señor a su pueblo: “Con amor eterno Señor habla aquí de ser enseñados por
te he amado; por tanto, te prolongué mi Dios, de una iluminación espiritual que
misericordia”. La misericordia es primero resulta en un conocimiento espiritual del
y esta es, a la vez, manifestación del amor pecado, de Dios, de Cristo y de las cosas
eterno de Dios. El fruto de esto es que que afectan a la salvación; lo que da como
“clamarán los guardas en el monte de resultado el acto espiritual de ir a Cristo.
Efraín: levantaos, y subamos a Sión, a Y, finalmente, notemos también que el
Yahvéh nuestro Dios” (Jer. 31:3,6). El fruto de este llevar y esta enseñanza
querer ir al Dios de nuestra salvación es el divina es seguro e infalible, porque “todo
resultado de ser atraídos por él mismo. aquel que oyó al Padre, y aprendió de él,
Con unas bien conocidas palabras se lo viene a mí”.
dice Cristo a los de Capernaum: “Nin-
guno puede venir a mí, si el Padre que me ¡Todo el que quiera, puede venir!
envió no le trajere; y yo le resucitaré en el Porque el que quiere ya ha sido enseñado
día postrero. Escrito está en los profetas: para querer y venir por el poder eficaz de
Y serán todos enseñados por Dios. Así la gracia. Y será recibido.
que, todo el que oyó al Padre, y aprendió
de él, viene a mí” (Jn. 6:44,45). Parémo- La misma verdad se repite de otra
nos un momento a considerar este impor- forma en Juan 6:65: “Por eso os he dicho
tante pasaje. Nos enseña, en primer lugar, que ninguno puede venir a mí, si no le
que para que el pecador pueda ir es indis- fuere dado del Padre”. Igual que el versí-
pensable que sea llevado por la gracia de culo 44, éste expresa la misma imposibili-
Dios. Si el Padre no lo lleva, es imposible dad, la más completa incapacidad del
que el pecador vaya. Nadie PUEDE, hombre natural para venir a Jesús. ¿Cómo
excepto que el Padre lo lleve. Lo cual no irá a Cristo el pecador? ¿Logrará persua-
debe entenderse como si pudiera darse el dirle la mera predicación del evangelio?
caso de un pecador que realmente quiere La predicación de la cruz concierne a
y anhela ir a Jesús, pero que se encuentra cosas espirituales; y el hombre natural
impedido por algún poder constrictivo. “no percibe las cosas que son del Espíritu
Ese caso no existe. Lo que ocurre es que de Dios, porque para él son locura, y no
el pecador no tiene poder, ni lo quiere, las puede entender, porque se han de dis-
para ir a Cristo. Tanto el querer como el ir cernir espiritualmente” (1ª Co. 2:14). Por

47 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

lo tanto, esto le tiene que ser dado por el divino de la convicción de pecado, que es
Padre. La voluntad y el poder para venir a la causa de ese dolor. Sólo el que ha sido
Jesús son dones de la gracia. Por esa razón puesto bajo la convicción de pecado por
puede decir triunfante el Señor en medio el Espíritu de Cristo, puede tener una
de la oposición y abandono de la multitud verdadera contrición. El Padre lleva; el
en Capernaum: “Todo lo que el Padre me pecador va: lo que significa, por lo tanto,
da, vendrá a mí; y el que a mí viene, no le básicamente que el Padre convence de
echo fuera” (Jn. 6:37). pecado y que el pecador se arrepiente.
Esta obra, sin embargo, no debe confun-
¿Qué es este llevar por el cual los dirse con esa otra operación de Dios en la
pecadores van a Cristo? conciencia de cada pecador, por la que les
inscribe la sentencia de su culpa y conde-
Permitidme contestar, en primer nación y les hace asumir su responsabili-
lugar, y en un sentido general, que se dad. Cada hombre siente que es
trata de una operación espiritual de la responsable delante de Dios por su
gracia de Dios, a través de Jesucristo y pecado. No puede desembarazarse ni por
por el Espíritu de Cristo, por medio del un momento de ese sentido de responsa-
evangelio, en lo más profundo de nuestro bilidad. Cada pecador siente que está
corazón -de donde manan todos los condenado delante de Dios. Y esto tam-
aspectos de la vida- afectando al hombre bién es una obra de Dios por medio de su
total: con su mente y voluntad y todas sus Espíritu. Incluso los gentiles tienen la
emociones y deseos. Somos llevados por obra de la ley escrita en sus corazones, de
el Padre, pero esto no se hace sin Cristo manera que sus conciencias les sirven de
como mediador de nuestra salvación; tal testigos (Ro. 2:15); y el Espíritu convence
como lo declaró nuestro Señor antes de al mundo de pecado porque no creen en
su muerte: “Y yo, si fuere levantado de la Cristo (Jn. 16:9). Pero esta es una cons-
tierra, a todos atraeré a mí mismo” (Jn. ciencia de pecado que se caracteriza sólo
12:32). A través de la cruz el Señor fue por el miedo y el terror, y que provoca la
levantado a la gloria de la resurrección y huida del pecador ante la presencia del
la posición más excelsa a la diestra de que está sentado en el trono, pidiendo a
Dios. Y en cuanto Cabeza de la Iglesia, las montañas y rocas que le cubran. La
recibió la promesa del Espíritu, para lle- convicción de pecado para salvación es
var por él a todos los suyos consigo a la sustancialmente diferente. Es una convic-
gloria. El Padre nos lleva, y también ción de amor. Es cierto que también ésta
Cristo, no como si fueran dos acciones hace que el pecador tema y tiemble
separadas, sino de tal manera que el delante de la majestad de un Dios justo,
Padre lo hace a través del Hijo como el pero, no obstante, no intenta huir ni ocul-
Mediador de nuestra Salvación. tarse, sino, más bien, se acerca a él en ver-
dadero dolor porque ha ofendido a este
En este acto de ser llevados, lo Dios santo, y une su voz a la de Dios
mismo que en el de ir a Jesús, pueden reconociendo su condenación; y ora en el
distinguirse cuatro elementos. El primer amor de Dios, aunque sea con temor y
paso en el proceso de ir a Jesús es el de la temblor: “Examíname, oh Dios, y conoce
contrición: el verdadero dolor según mi corazón; pruébame y conoce mis pen-
Dios. Y a este verdadero dolor por el samientos; y ve si hay en mí camino de
pecado en el pecador, corresponde el acto perversidad” (Sal. 139:23,24). Esta con-

48 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

vicción de pecado no puede ser la obra de nadie conoce al Padre, sino el Hijo, y
un predicador, ni tampoco del pecador aquel a quien el Hijo lo quiera revelar
mismo; es solamente la obra de la gracia (Mt.11:27). Cuando el Padre nos lleva,
soberana. Y sin ella jamás podrá el peca- nos revela a Jesús en todo su poder salva-
dor dar el primer paso hacia Jesús. ¡Nadie dor; e ilumina de tal manera nuestro
puede ir a Jesús, si el Padre no lo lleva! entendimiento que lo contemplamos
como el Deseado sobre todas las cosas,
El segundo paso es el reconoci- como el Redentor y Libertador del
miento; por éste el pecador contempla a pecado y de la muerte que necesitamos.
Cristo como el Dios de su salvación, Nos abre los ojos para que veamos en
como la plenitud que llena su propio Jesús todas las riquezas de su gracia en la
vacío, como la justicia que borra su injus- plenitud de su justicia y vida. Abre nues-
ticia; como la vida que vence a su muerte. tros oídos para que podamos oír la Pala-
En correspondencia con este acto de bra de la cruz como el poder de Dios para
reconocimiento espiritual en el pecador, salvación, el poder de Dios con el que nos
está la iluminación espiritual por la que lleva y nos hace buscar a Cristo como el
Dios le revela a su Hijo. Cuando Dios precioso Salvador, el Dios de nuestra sal-
convence de pecado a una persona, no la vación.
deja en la desesperación de su condena-
ción, sino que le muestra a Jesús en toda Sin embargo, el Padre, a través del
su plenitud salvadora. Esta iluminación Espíritu de Cristo, no sólo afecta a nues-
espiritual no es lo mismo que la luz natu- tro entendimiento para que conozcamos
ral por la que el pecador puede conocer al Salvador espiritualmente, sino que
todo acerca de Cristo y, hasta cierto también opera, por el mismo Espíritu,
punto, reconocer y admitir su belleza sobre nuestra voluntad y deseos para que
como el mejor de los hombres, como uno anhelemos y deseemos poseerle. Este
que fue profundamente consciente de la anhelo o aspiración, ya dijimos en otro
Divinidad, como un gran maestro o un lugar, es el tercer paso en el ir a Cristo. A
ejemplo excepcional; pero no lo contem- lo cual corresponde el tercer elemento en
pla nunca como la justicia de Dios, y la la obra de llevar que realiza el Padre, y
cruz le es locura. El Cristo de la Escritura, que podemos llamar seducción o atrac-
igual que antes, también ahora es crucifi- ción. El hombre natural no ve ningún
cado por el pecador. Una buena muestra atractivo en Cristo y su justicia. Es carnal
de esto la tenemos en el modernismo, y, por tanto, piensa en las cosas de la
cualquiera que sea su manifestación. El carne. Y la mente carnal es enemistad
hombre natural no comprende las cosas contra Dios. Su voluntad está corrom-
del Espíritu, “para él son locura, y no las pida, y todos sus deseos son impuros. No
puede entender, porque se han de discer- tiene hambre ni sed de justicia. Y la mera
nir espiritualmente” (lª Co. 2:14). Y este predicación del evangelio no puede pro-
discernimiento no puede producirlo la ducir esos deseos de justicia y perdón de
mera predicación del evangelio. El Señor pecados. Pero cuando el Padre lleva, y por
Jesús, contemplando el resultado de su el poder de su gracia obra sobre la volun-
propia predicación, le da gracias al Padre tad del pecador, entonces la cambia y la
porque escondió esas cosas de los sabios y vuelve por completo, instalando en el
los entendidos y las reveló a los niños corazón nuevos deseos para que el peca-
(Mt. 11:25); y también enfatiza que dor anhele la justicia y la remisión de los

49 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

pecados para tener comunión con el Dios piente; Dios lo ilumina por su Espíritu, y
vivo por su amor y misericordia. Y con- él ve a Cristo en toda su belleza salvadora;
templando a Cristo como el único camino Dios lo atrae y seduce, y él suspira por el
al Padre, suspira con fuertes deseos de Dios de su salvación; Dios lo sella, y él se
poseerle y poder decir: “¡Mi Jesús, te apropia de Cristo y de todos sus benefi-
amo; yo sé que eres mío!” cios. ¿Cómo podrá ser echado fuera
jamás? ¡El que va a Cristo de esta manera,
Y así, debido también al poder nunca será avergonzado!
directivo del Padre, a través del Espíritu
de Cristo, el pecador, finalmente, da el ***
último paso en el ir a Jesús: el de la apro-
piación. A este acto del pecador corres-
ponde la operación de la gracia de Dios a
la que la Escritura llama sellar. Porque
hemos sido “sellados con el Espíritu
Santo de la promesa” (Ef. 1:13). Es por el
Espíritu de Cristo, el Espíritu de la pro-
mesa, que se nos da personalmente la
promesa de Dios, esa promesa de reden-
ción, reposo, satisfacción, perdón, justi-
cia, y vida; de manera que tenemos plena
certeza de que la promesa de Dios es para
nosotros. Y por este Espíritu, el amor de
Dios, es decir, no nuestro amor a él, sino
su amor a nosotros, revelado en la muerte
de su Hijo, es derramado en nuestros
corazones para que tengamos confianza
de que Cristo murió por nosotros, y que,
no sólo a otros, sino a nosotros también,
personalmente, nos da remisión de peca-
dos y vida eterna. Así estamos asegurados
de que Cristo es nuestro, y de que nos
apropiamos de él y de todos sus benefi-
cios; y con determinación y ánimo confe-
samos con el Catecismo de Heidelberg,
en su pregunta 1ª, que nuestro único con-
suelo tanto en la vida como en la muerte
es que no somos nuestros, sino que ¡per-
tenecemos a nuestro fiel Jesucristo!

Esto nos demuestra por qué es tan


absolutamente seguro que “todo el que
quiera, puede venir”. En el querer ir y en
el ir mismo el pecador experimenta el
poder de la gracia de Dios llevándole.
Dios le convence de pecado, y él se arre-

50 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

12
SOBERANÍA DE DIOS
Y REPONSABILIDAD HUMANA
Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? (Rom. 9:20)

Ya se ha enfatizado la verdad de la Lo cual, como se puede compren-


declaración “todo el que quiera, puede der, coloca la salvación por entero fuera
venir”, y repetidamente se ha subrayado de las manos del pecador y la deja sola-
que nunca ha habido, ni habrá, un peca- mente en las de Dios. La salvación es una
dor que quiera ir a Cristo y encuentre el obra divina desde el principio al fin. Es
camino cerrado; o que se sienta frenado tan propia de Dios como lo fue la de la
de acercarse y apropiarse de Cristo y creación; el hombre no coopera en
todos sus beneficios de salvación. Por otra manera alguna. Sólo Dios determina
parte, también se ha dado el énfasis nece- quién será salvo, y solamente él lleva a
sario a la verdad de que nadie tiene de sí cabo la obra de la salvación; la salvación es
mismo el querer para ir a Cristo y que del Señor. En el sentido fundamental de
ninguna persona humana puede producir la palabra, pues, la voluntad para ir a
ese querer en el alma. Muchos himnos de Cristo tiene su raíz y es el resultado de la
invitación dejan la impresión de que cada elección incondicional, libre y soberana
cual tiene el poder de aceptar a Cristo, lo de Dios, que ha escogido a los suyos para
que, ya hemos señalado, es falso; estos vida eterna.
himnos están calculados para introducir
en el corazón y la mente de los hombres Que Dios determina soberana-
el veneno del pelagianismo. La salvación mente quién será salvo y quién no; la doc-
no depende del que quiere, ni del que trina de que Dios es DIOS; que es el
corre, sino de Dios que tiene misericordia Soberano Señor también en la cuestión
(Ro. 9:16). La voluntad para ir es el fruto de la salvación y condenación del hom-
de la obra de llevar que el Padre realiza. Y bre, es una verdad que de ninguna
el número de este "todo el que quiera" manera se amolda a la carne, y no recibe
está limitado a los que el Padre ha que- precisamente una aprobación general.
rido dar a Cristo, concederles un nuevo ¿Cómo podría ser bien recibida ante los
corazón, y llamarlos de las tinieblas a su ojos del hombre pecador, si humilla todo
luz admirable. No hay ninguna actividad su orgullo? Esta verdad arroja al hombre
por parte del pecador que preceda a este al polvo y, en relación a Dios, lo hace
llevar que ejecuta el Padre, que le valga menos que la vanidad. Lo presenta como
en algún sentido para su salvación. es realmente: menos que una gota en el
cubo, o el polvo de la balanza. No le deja
ningún poder, bondad, sabiduría o gloria.

51 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

Y Dios es exaltado como el único Sobe- pre levantada contra el proceder soberano
rano Señor, que está en los cielos y hace de Dios en el asunto de la salvación. Si
todo lo que quiere: que forma la luz y estudias la historia de la Iglesia y su doc-
crea las tinieblas, que hace la paz y crea el trina, verás que la principal objeción de
mal (Is. 45:7). Él, que es el Alfarero, los oponentes a la doctrina de la gracia
mientras nosotros sólo barro; y que forma infalible y soberana ha sido siempre la
según su buena voluntad vasos para honra misma. Siempre han acusado a los que
y vasos para deshonra (Ro. 9:21), y puede proclaman fielmente esta verdad funda-
decirle a Faraón: "Para esto mismo te he mental de hacer con ella a Dios el autor
levantado, para mostrar en ti mi poder, y del pecado y destruir la responsabilidad
para que mi nombre sea anunciado por humana. Podemos sentirnos confortados
toda la tierra" (Ro. 9:17). ¿Quién puede si recibimos los mismos ataques, pues eso
esperar que esta doctrina, que exalta a demuestra que estamos predicando la
Dios y derriba al orgullo humano, verdad. Y esto es especialmente impor-
encuentre favor ante los pecadores que tante si tenemos en cuenta que las mis-
siempre se ensalzan frente al Dios vivo? mas acusaciones le fueron hechas al
apóstol Pablo y, por lo tanto, se trata de
No vamos a discutir las muchas una objeción puesta directamente contra
objeciones que siempre se han presen- la verdad revelada en la Escritura. En el
tado contra esta verdad. Sin embargo, capítulo noveno de Romanos, el apóstol
existe una que es tan antigua como esta Pablo establece esta misma verdad de la
verdad misma, y que pretende presentar soberanía de Dios en la salvación y conde-
la doctrina de que la salvación es del nación de los pecadores; y anticipa dos
Señor como algo horrible y absurdo. A objeciones que sabe le harán, y se han
ésta sí le dedicaremos atención. Se trata hecho, contra tal doctrina. La primera se
del bien conocido argumento que dice expresa por la pregunta: "¿Hay injusticia
que la doctrina de la infalible soberanía en Dios?"; y la segunda, negando la res-
de Dios en la materia de la salvación ponsabilidad humana, con las palabras:
supone una negación de la responsabili- "¿Por qué, pues, condena? porque ¿quién
dad humana. Si la salvación es la obra de ha resistido a su voluntad?" Por lo cual, si
Dios de manera tan absoluta que sólo él uno predica un evangelio contra el que no
determina y puede decidir, y el hombre se susciten esas objeciones, puede con
no puede hacer nada de sí mismo para acierto pensarse que existe algo falso en
redimirse y liberarse del pecado, enton- tal predicación; mientras que, por otro
ces, dice la objeción, el hombre no es un lado, esos cuya predicación provoque
agente moral, y Dios no puede en justicia tales objeciones, pueden consolarse
considerarle responsable en el día del jui- sabiendo que están en el lado bueno.
cio. La doctrina de la soberanía de Dios y
la responsabilidad humana están en oposi- Segundo, quiero llamar la atención
ción; envuelven una contradicción y, por al hecho de que el apóstol Pablo no se dis-
eso, no pueden ser verdad. culpa ante esas objeciones, ni se retracta
de una sola palabra de lo que ha escrito
¿Qué responderemos a tal objeción? con relación a la soberanía de Dios en la
salvación. No responde diciendo que el
En primer lugar, quiero insistir en oponente no había interpretado su verda-
que esta objeción es muy antigua, siem- dero significado, y que su objeción era

52 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

debida a un error de comprensión de su base de la Escritura, a pesar de cualquier


enseñanza. No; en el plantemiento del posible objeción que presenten los que se
apóstol está claro que el objetante oponen.
entiende perfectamente que se ha ense-
ñado la predestinación incondicional de Tercero, quisiera indicar que el
Dios. Sólo así tendrían sentido las obje- apóstol ni por un momento modifica su
ciones citadas. Un predicador arminiano, enseñanza apelando a la "otra cara" de la
uno que presente la salvación depen- doctrina. Él no se apunta a la "otra vía".
diente del libre albedrío de los pecadores, Eso queda para muchos que proclaman
nunca se encontrará con esas objeciones. creer en la infalible gracia soberana de
Pero el apóstol ha estado enseñando que Dios, exactamente esa que recibe las
la salvación no es del que quiere ni del objeciones de Romanos 9, pero que luego
que corre, sino de Dios que tiene miseri- intentan mantener una teología de dos
cordia; y que Dios, según su buena volun- caras. Profesan creer en la predestinación
tad, muestra misericordia a quien él infalible y la soberanía de Dios en la salva-
quiere, y al que quiere endurecer, endu- ción; pero si les argumentan que con ello
rece. Es a esta doctrina a la que se le pre- están violando la libertad del hombre y
senta la doble objeción: entonces Dios es destruyendo su responsabilidad, entonces
injusto; y el hombre no es responsable, se ponen en otra vía de razonamiento.
porque nadie puede resistir la voluntad Dicen que aunque Dios elige a los que
de Dios. Es evidente que si la objeción se serán salvos antes de la fundación del
hubiera debido a una mala interpretación, mundo, y que ciertamente los salvará, no
el apóstol habría solucionado el problema obstante, también es verdad que quiere
con sólo modificar y explicar sus declara- sinceramente la salvación de todos y cada
ciones. En tal caso ahora tendríamos en el uno de los hombres. Profesan creer que la
capítulo noveno de Romanos algo así expiación es limitada, y que Cristo murió
como: "Bien, señores, ustedes no me han sólo por los elegidos, mas, por otro lado,
comprendido, no han interpretado bien también insisten en que Dios ofrece con
mis palabras. Ciertamente no era mi sincera y buena intención la salvación a
intención dejar la idea de que Dios sea todos los hombres. Admiten que el peca-
soberano hasta el extremo de estar por dor está muerto en el pecado y que de sí
encima de la voluntad humana; al contra- mismo no puede ir a Cristo, sin embargo,
rio, su soberanía está limitada por esa predican que Dios sinceramente, es decir,
voluntad. Él endurece sólo a los que resis- con el propósito de salvarlos, invita a los
ten sus sinceros esfuerzos para salvarles; y pecadores a que vayan a él, aunque no les
salva a todos los que lo desean". Con toda da el don indispensable de la gracia que
seguridad tales explicaciones del apóstol debe capacitarlos para acudir. Y si alguien
hubieran quitado toda base a la objeción les dice que esto es una contradicción cla-
de los oponentes. Pero dado que él no rísima, y que es imposible para un cre-
dice nada de eso, es evidente que admite yente admitir ambos elementos de la
que los objetantes han entendido correc- contradicción, responden que eso es un
tamente sus palabras. En Romanos 9 se misterio profundo, y que nadie debe
enseña la predestinación incondicional, y inquirir curiosamente más allá de esta
no hay lugar para la posición arminiana. profunda verdad.
La salvación es toda del Señor; y a esto
nos aferramos y mantenemos sobre la

53 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

Ahora bien, me gustaría enfatizar doctrina que se levanta la objeción de que


que para el creyente cristiano no sería entonces Dios tiene que ser culpable de
dificultad alguna el aceptar misterios. injusticia y el hombre carente de respon-
Dios es grande, y nunca lo comprendere- sabilidad. Sin embargo, el apóstol no saca
mos aunque podamos conocerle por su "otra cara" de esta verdad. No pide discul-
propia revelación. Él es el Eterno y noso- pas; ni se cambia a otra vía de razona-
tros somos hijos del tiempo. Él es infinito miento. Deja la verdad tal como la ha
y nosotros no. Él es el creador del cielo y declarado, con todas sus implicaciones.
de la tierra y nosotros simples criaturas
sacadas del polvo. Él es el Incomparable En cuarto lugar, se debe señalar que
que mora en luz inaccesible. Cuanto más la objeción de que la doctrina de la sobe-
lo contemplamos, más profundo es el ranía infalible de Dios destruye la respon-
misterio. No admitir esto sería negar a sabilidad humana es algo que sólo puede
Dios. Por lo tanto, el creyente no pre- sostenerse de manera artificial. Esas dos
tende que pueda resolver todos los pro- realidades no se contradicen. La objeción
blemas, y menos aún los que se refieren a no se basa en una dificultad lógica, sino
la relación de Dios con sus criaturas. El que procede de una actitud pecaminosa y
creyente no niega los misterios; al contra- radicalmente mala contra Dios. El obje-
rio, su contemplación hace que caiga al tante no conoce el lugar en que se
suelo y adore. Sin embargo, insistimos encuentra. Está motivado por el deseo de
con igual énfasis en que los misterios no destronar a Dios y ocupar su puesto. La
son lo mismo que contradicciones eviden- mentira del diablo: "Seréis como Dios",
tes; éstas no son misterios, sino muy cla- ciega sus ojos, distorsiona su juicio y per-
ras insensateces. Una de dos: o Dios vierte su voluntad. Es el pecado, la ene-
quiere que todos y cada uno de los hom- mistad contra quien es DIOS, lo que le
bres sean salvos, o no lo quiere. Ambas hace argumentar que no se puede ser res-
cosas no pueden ser verdad. O Dios ponsable ante un Dios que sea soberano.
ofrece sinceramente a Cristo que murió Que esto es así lo demuestra la respuesta
por todos los hombres a cada pecador, o de la Palabra de Dios al oponente:
no lo hace. Mantener ambas cosas es sen- "¿Quién eres tú, oh hombre, para que
cillamente imposible. O el hombre tiene alterques con Dios?". Cuando la Escritura
una voluntad que está libre para aceptar o dice que Dios es soberano incluso en el
rechazar a Cristo, o depende absoluta- destino eterno del hombre, que tendrá
mente de la gracia soberana. Decir que misericordia con el que quiera tenerla, es
ambas cosas son verdad es un necio des- Dios mismo el que está hablando. Y
propósito. Por otra parte, si esto pudiera cuando tú o yo objetamos que si eso es así
ser así, si esta teología de la doble vía entonces no puede condenar, que no
fuese la respuesta adecuada a los objetan- puede juzgarnos, y que no somos respon-
tes de la soberanía de Dios en la salva- sables delante de él, estamos altercando y
ción, seguramente la encontraríamos en replicándole. Pero si el hombre alterca
el capítulo noveno de Romanos, ese sería contra Dios se debe a que es rebelde. Al
el lugar más idóneo, pues es el lugar hombre hay que recordarle cuál es su
donde el apóstol enseña en los términos lugar. Es una mera criatura y ¡Dios es
más fuertes la verdad de la infalible pre- DIOS! El hombre es como una mota de
destinación y soberanía de Dios para sal- polvo en la balanza, una simple gota de
var a quien él quiere. Y es contra esa agua que cae del cubo. Bueno, realmente

54 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

es menos que eso. Y si comprendiera su ciente de este señorío absoluto de Dios.


verdadera posición y la asumiera, enton- Tanto su propia responsabilidad, como la
ces no altercaría contra Dios, ni argumen- infalible soberanía de Dios están inscritas
taría insensatamente diciendo que la indelebles en su conciencia. En el mismo
soberanía de Dios elimina su responsabili- infierno todos los diablos y los impíos
dad. Antes bien, comprendería que tendrán que admitir siempre que jamás
cuanto mayor sea Dios, más responsable prevalecieron contra la voluntad de Dios,
será el hombre ante el soberano Señor del que él es el Señor absoluto que hace todo
cielo y de la tierra. La responsabilidad lo que quiere, y que es justo cuando
humana en relación al proceder infalible juzga. La voz rebelde será entonces silen-
soberano de Dios es un misterio; eso es ciada para siempre.
cierto. Yo no puedo penetrar en él; es
demasiado profundo. Pero no es una con- Por otra parte, tampoco destruye
tradicción; y la objeción es una insensa- Dios el sentido moral del hombre cuando
tez, no tiene sentido. por su gracia irresistible lo lleva a Cristo y
le hace heredero de la salvación eterna.
Hemos hablado de responsabilidad, Pregunta a un creyente por qué fue a
¿qué es eso?: es ese estado en el cual yo Cristo, y te responderá: "Porque estoy
estoy bajo obligación respecto a Dios. Y perdido en el pecado, y lo sé; porque
el hombre está por siempre bajo la obliga- estoy arrepentido y anhelo el perdón;
ción de amar al Señor su Dios con todo su porque tengo hambre y sed de justicia, y
corazón, con toda su alma y con todas sus veo y conozco a Cristo como mi única
fuerzas. Es ese estado en el cual el hom- justicia delante de Dios; porque deseo
bre permanece en juicio delante de Dios vivir en comunión con Dios según sus
y es responsable de sus obras delante de mandamientos, y sé que eso es posible
él. Dios nunca destruye esa responsabili- sólo por la gracia de Cristo. ¡Sí, por todo
dad. Tanto si endurece a un hombre, eso quiero ir a él!". Preguntadle a este
como si lo atrae irresistiblemente por su mismo creyente cómo llegó a saber y
gracia y lo salva, Dios siempre lo trata reconocer todo esto, y responderá sin
como un ser racional y moral. Cuando el dudarlo: "Sólo a través de la soberana e
hombre está en juicio delante de Dios y irresistible gracia de Dios en Cristo; eso
es llamado a cuentas por su pecado, aún me guió, me dio ojos para ver y oídos para
el más endurecido pecador tendrá que oír, y un corazón para suspirar por él. ¡Sí,
admitir que él pecó porque amó la iniqui- mi salvación es del Señor!". Y en el cielo
dad y aborreció a Dios y su justicia, y que, los hijos de Dios redimidos caminarán
por tanto, es digno de condenación. por siempre en la suprema y más perfecta
Cuando, a través del evangelio, fue lla- libertad reconociendo, sin embargo, que
mado al arrepentimiento, rehusó. Al ser, no es del que quiere, ni del que corre,
por el mismo evangelio, puesto en con- sino de Dios que tiene misericordia. ¡Nin-
tacto con Cristo, no quiso nada con él y le guna carne se gloriará en su presencia!
volvió a crucificar. Y aun así, con todo su
pecado y rebelión contra Dios, no tiene ***
otra alternativa que la de estar subordi-
nado al soberano consejo de Dios. El
Señor es Dios, no el hombre. Tampoco es
el caso de que el pecador no sea cons-

55 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

11
EL VENIR Y LA PREDICACIÓN
¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? (Ro. 10:14 )

El venir a Jesús, que implica tam- tura. Crecer en la gracia, igualmente, no


bién la voluntad para hacerlo, es el fruto es otra cosa que crecer en ese conoci-
de esa obra de gracia que el Padre realiza miento. Por lo tanto, la predicación del
en el corazón, mente, voluntad y todos evangelio es el medio por el cual el Padre
los afectos del pecador, y que la Escritura nos lleva a Cristo. Así lo reconocen las
designa con la palabra traer. Por ese acto palabras de Cristo en Juan 6:44,45: “Nin-
del Padre el pecador es convencido de guno puede venir a mí, si el Padre que me
pecado, iluminado con entendimiento envió no le trajere... Escrito está en los
espiritual, atraído a Cristo y sellado con profetas: Y serán todos enseñados por
el Espíritu Santo de la promesa. Esta Dios. Así que, todo aquel que oyó al
maravillosa operación se lleva a cabo por Padre, y aprendió de él, viene a mí”. Este
el Espíritu Santo, como el Espíritu de oír, ser enseñados, y aprender, tiene lugar
Cristo, de manera tal que rebasa nuestro por medio de la predicación del evange-
entendimiento. lio. Como lo expresa claramente Roma-
nos 10:14: “¿Cómo, pues, invocarán a
No obstante, este acto de atraer al aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo
pecador, por el que se le capacita para ir creerán en aquel de quien no han oído?
al Salvador, abrazarle y apropiarse de ¿Y cómo oirán sin haber quien les predi-
todos sus beneficios salvadores, se realiza que?”
por medio de la predicación del evange-
lio. Sin el evangelio nadie puede ir a Además, la acción de la gracia tiene
Cristo. Porque, en primer lugar, precisa- tal carácter que no viola la naturaleza
mente el Cristo al que tiene que acudir el racional y moral del pecador que es lle-
pecador para salvación, está revelado y vado a Cristo. No se trata de una acción
presentado en el evangelio según se compulsiva. Al pecador no se le fuerza a
encuentra contenido y preservado en la ir a Cristo en contra de su voluntad y sin
Escritura. No hay otro Cristo. Sin el comprender nada. Al contrario, la gracia
evangelio, por lo tanto, no existe conoci- hace que el pecador obre voluntaria-
miento de él; y sin conocimiento del Sal- mente; de manera tal es vencido por la
vador no puede contactar con él el gracia irresistible de Dios, que se torna en
pecador. Poco importa lo demás; la alguien realmente dispuesto, y él mismo
riqueza del cristiano se mide por el cono- hace la elección, consciente y voluntaria,
cimiento que tenga del Cristo de la Escri- de volverse al Dios de su salvación. La

56 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

gracia no destruye la voluntad, sólo la “Viene la hora, y ahora es, cuando los
cambia. La mente no es desplazada, sino muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y
iluminada espiritualmente. El pecador es los que la oyeren vivirán” (Jn. 5:25). Y
enseñado por Dios; pero precisamente otra vez: “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las
por ello, la predicación del evangelio es conozco, y me siguen” (Jn. 10:27). Y el
un medio indispensable. Mientras Dios apóstol Pablo escribe en Romanos 10:14:
atrae al pecador por el Espíritu, lo llama “¿Y cómo creerán a aquel a quien (no: de
por el evangelio; y de esta manera el quien) no han oído?”
pecador realiza consciente y voluntaria-
mente el acto de ir al Salvador. ¿Podría realmente ser de otra
manera? ¿Cómo podría la palabra de un
De esto se deriva lo tremendamente hombre; cómo los ruegos de un predica-
importante que es para la Iglesia de dor, ocupar el lugar de la poderosa Pala-
Cristo en el mundo que comprenda y sea bra de Cristo para la salvación de un
fiel a su único y sagrado llamamiento: pecador? ¿Cómo creerá alguien en el
¡predicar la Palabra! Pues ese es el medio Señor Jesucristo, si no es por medio de su
instituido por Dios con el que le ha pla- propia Palabra? Ir a Jesús es creer en él; y
cido, en Cristo, atraer a los pecadores. creer en él es el acto de un conocimiento
Para ser llevado a Cristo, el pecador tiene espiritual positivo y absolutamente
que oír su voz, la propia voz de Cristo cierto, junto con la más perfecta e implí-
dicha a él personalmente. Ninguna otra cita confianza en que él es la base y el
cosa, excepto la palabra de Cristo, puede supuesto necesarios de mi justicia y salva-
obrar para salvación. La palabra de un ción. Por la fe me sostengo en él para la
hombre, aunque saque su contenido de la vida y la muerte; para el presente y la
Escritura, no es suficiente; el pecador eternidad. Por fe vivo en medio de la
tiene que oír la palabra de DIOS. La pala- muerte; por fe tengo esperanza en medio
bra humana no tiene poder alguno, sólo la de la desesperanza. Por la fe soy indeci-
de Dios es poderosa. Solamente ella es blemente feliz en medio de la miseria;
“viva y eficaz, y más cortante que toda por ella desmiento y salgo victorioso con-
espada de dos filos; y penetra hasta partir tra todas las indicaciones de mi experien-
el alma y el espíritu; las coyunturas y los cia actual: culpa, condenación, muerte,
tuétanos, y discierne los pensamientos y ira divina, el infierno y el diablo; y me
las intenciones del corazón” (He. 4:12). mantengo en la confianza de que soy jus-
Sólo la Palabra de Dios es eficaz: produce tificado, que vivo, que soy objeto del
lo que declara. Dios es el único que llama favor de Dios, y heredero de la vida y glo-
a las cosas que no son como si fueran. ria eternas. ¡Y todo ello es verdad porque
Sólo su poderosa palabra resucita a los creo en Cristo!
muertos. Cuando dice: “Sea la luz”, es la
luz. Cuando Cristo le dice a Lázaro: “¡Ven ¿Pero cómo podrá realizar un peca-
fuera!”, el muerto sale de su tumba (Jn. dor tal acto de fe? ¿Descansará esa fe en
11:43,44). Cuando el mismo Cristo dice: la palabra de un simple hombre, aunque
“Ven a mí”, el pecador va con toda seguri- éste hable sobre Jesús? ¿Podrá la mera
dad. Esa palabra solamente la puede palabra humana crear esa maravillosa fe
hablar Cristo. Nadie puede ocupar su en el corazón del pecador que está
lugar; y es absolutamente necesario que el muerto espiritualmente, con la voluntad
pecador la oiga. Así lo dice el Señor: pervertida, corrupto de corazón y con el

57 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

entendimiento entenebrecido? ¡Te digo asunto extremadamente serio. A la iglesia


que es imposible! Para la fe salvadora no vas para oír un “bonito sermón”, ni a
nada puede servir de base, excepto la cer- entretenerte con una espléndida oratoria,
teza de que estoy oyendo a Cristo, al ni a descubrir las opiniones de algún eru-
mismo Hijo de Dios, hablarme personal- dito respecto a un determinado tema,
mente. ¡Esa fe sólo puede ser traída por sino a oír la Palabra de Cristo que él
su propia Palabra, hablada por él mismo! mismo te dirige. Se trata, pues, de un
¡Tengo que oír la Palabra de Dios; nece- asunto de vida o muerte. Esto es lo esen-
sito oír la voz del Buen Pastor! Tengo que cial en la predicación verdadera: que
oír la voz de Jesús diciéndome: “Ven a mí Cristo mismo te habla a través de las
y descansa”. Su propia Palabra tiene que palabras del predicador; y eso es lo que la
llegar hasta mí, y oírle decir: “Ven a mí y distingue de una mera conferencia. Si
bebe”. Él mismo tiene que clamar delante Cristo no habla no hay predicación. Toda
de mi sepulcro espiritual: “¡Sal fuera, y la sabiduría del mundo, la oratoria más
resucita de los muertos!” Entonces, y sólo brillante del más atractivo y fluido de los
entonces, podré confiar realmente en él, predicadores, todo el sentimentalismo
descansar en él y a él acudir, apoyarme en del moderno avivacionista, todas las his-
su pecho y encontrar el reposo prome- torias conmovedoras que pueda contar,
tido. todos sus ruegos y súplicas emocionales,
son en vano. Cuando oímos la predicación
Ahora bien, ha placido a Cristo verdadera de la Palabra, lo que ocurre es
hablar esta poderosa Palabra, con la que que estamos oyendo la voz de Jesús que
atrae a los hombres, por medio de la pre- dice: “Ven a mí y descansa”; le oímos pro-
dicación. La Palabra de Cristo no nos clamar: “Arrepiéntete y cree”; oímos que
viene a través de una voz interna que la nos asegura: “Tus pecados te son perdona-
introduzca inmediata, directa y mística- dos, ve en paz”. Para este preciso fin,
mente en nuestros corazones. Al contra- pues, la predicación es un medio.
rio, el apóstol escribe: “¿Y cómo oirán sin
haber quien les predique?” (Ro. 10:14). Segundo, de ello se sigue que un
Cristo instituyó la predicación del evan- predicador, en lo que concierne al conte-
gelio como un medio por el cual quiso nido de su mensaje, está limitado en su
atraer a sí propio a los suyos y hablarles su comisión según el contenido de las Santas
Palabra. De esta verdad surgen varios Escrituras. El predicador no tiene un
puntos muy importantes respecto a la mensaje suyo para proclamarlo. Es un
predicación en cuanto tal, a los que embajador de Cristo, y como tal debe
vamos a prestar atención brevemente. declarar el mensaje que le ha encargado
quien le envió. El que ocupe el puesto de
Primero, es necesario enfatizar que predicador, y pretenda ser un ministro de
predicar es ministrar la Palabra de Dios la Palabra, pero que no tenga en cuenta
en Cristo. Lo cual quiere decir que está ese mandato y proclame su propia filoso-
totalmente al servicio de esa Palabra. Es, fía respecto a temas de este mundo, el tal
y quiere ser, un medio para que la pode- es un falso profeta. Y la iglesia que es
rosa e irresistible Palabra de Cristo infiel a su vocación y que, en lugar de pre-
mismo sea anunciada. Si tienes en cuenta dicar la pura Palabra de Dios según las
esto, concluirás de inmediato que escu- Escrituras, pone su púlpito al servicio del
char la predicación de la Palabra es un mundo y su filosofía humanista, es una

58 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

abominación a Yahvéh. Es igual que la Dios, es igual que la sal que ha perdido su
Jerusalén de antiguo, que mataba a los sabor: sólo sirve para el estercolero.
profetas, y eso cuando precisamente a
través de ellos Cristo quería juntar a sus Ante semejante situación existen
hijos como la gallina junta a sus polluelos razones más que suficientes para que la
bajo sus alas; sin embargo, se opusieron a Iglesia de Cristo fuese fiel, y velase vigi-
él y devoraron sin piedad al pueblo de lando con diligencia para predicar y apli-
Dios. ¡Ah, pero Cristo juntará a su pueblo car la pura Palabra de Dios en su
con toda certeza! Los hijos de Jerusalén plenitud: todo el consejo de Dios, tanto
no perecerán. Mas el juicio sobre la Jeru- en su adoración como por los que predi-
salén inicua, que los esparce bajo la apa- can la Palabra. La Iglesia tiene el deber de
riencia de estar juntándolos, será terrible. predicar el evangelio; y el evangelio es la
Y la iglesia moderna, que proclama la filo- promesa, la promesa cierta de Dios. Esa
sofía del mundo en lugar de la Palabra de promesa no es otra cosa que Cristo
Dios y el evangelio de Jesucristo crucifi- mismo en su plenitud salvadora. Cristo,
cado, y da a sus miembros piedras en vez el Hijo de Dios encarnado, la revelación
de pan, ¡esa iglesia es la culminación del del Dios de nuestra salvación, que fue
falso profeta, el siervo del Anticristo, que entregado por nuestras transgresiones y
será echado al lago de fuego y azufre resucitado para nuestra justificación; el
junto con el diablo y la bestia! Cristo de Dios, a través del cual Dios nos
ha reconciliado consigo mismo, y por el
Cuando uno considera la condición que nos ha regenerado, justificado, per-
de lo que se conoce como Iglesia en el donado nuestros pecados, adoptado como
mundo de hoy, ésta presenta un espectá- hijos; nos ha preservado para el fin, y nos
culo realmente lamentable. Parece que en glorificará juntamente con Cristo en la
su mayor parte ha olvidado la verdad del resurrección final. Cristo, quien recibe a
evangelio. Si uno se encuentra fuera de su todos los que van a él, no por ellos mis-
iglesia local y, hambriento del pan de mos, sino por la gracia del Padre que los
vida, entra en alguno de esos edificios que lleva; y que sin duda dará agua al
por su estilo arquitectónico sugiere que sediento, pan al hambriento, descanso al
está dedicado al ministerio de la Palabra; trabajado; que cambia la ceniza por
en la mayoría de los casos se verá defrau- belleza, la vergüenza por gloria, la muerte
dado. En lugar de pan dan piedras. Es por vida. Ese Cristo es el contenido del
cierto que la Biblia aún está en el púlpito; Evangelio. Y esa Palabra de Cristo res-
y allí sale un hombre que por su atuendo pecto a sí mismo es la que debe predicar
parece un ministro de la Palabra, pero en el ministro. Cristo no la presenta como
cuanto abre la boca se hace evidente que un simple ofrecimiento a todos los hom-
es un engañador que ignora completa- bres, cuya recepción dependa del antojo
mente su vocación, y corrompe la Palabra de la voluntad humana; él no puede pre-
de Dios. Y, encima, da la impresión de ser dicar una mera posibilidad de salvación: la
un asno mentecato, pues, generalmente, promesa del evangelio es la promesa del
ni siquiera tiene el dominio adecuado de Dios vivo, firme y segura. La salvación no
la filosofía humanista que presenta con es una posibilidad, sino una certeza. Dios
aire de erudición. La iglesia que desprecia mismo la lleva a cabo, no por voluntad del
su llamamiento de predicar la Palabra de pecador, sino a pesar de su indisposición.
El predicador debe proclamar que Cristo

59 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

y la promesa del evangelio es algo seguro Cristo tal como lo ha confesado esa Igle-
para todo el que se arrepiente y cree, para sia que ha sido guiada por el Espíritu a
el que está hambriento y sediento, para el toda verdad.
trabajado y cargado. El fruto puede y
debe dejarlo en las manos de Dios, que es A través de la predicación Cristo
el único que puede salvar, y que tiene hablará su propia Palabra de poder, y
misericordia de quien él quiere y al que atraerá a los suyos. Digo: a los suyos; por-
quiere endurecer, endurece. que no todos los que oyen externamente
el evangelio son guiados por el Padre. No
A todo esto debemos añadir, final- es del que quiere ni del que corre, sino de
mente, que el predicador tiene que ser Dios que tiene misericordia. Siempre
enviado. Porque “¿cómo predicarán si no habrá los que serán endurecidos, para
fueren enviados?” Sobre este llama- quienes la preciosa piedra del ángulo es
miento y misión del predicador no hay piedra de tropiezo y roca que hace caer.
nada oculto o misterioso, pues, en los Mas a los suyos los llamará con toda segu-
apóstoles, Cristo comisionó a su Iglesia en ridad, y con esa misma seguridad irán a él
el mundo para predicar el evangelio. “Id y serán recibidos. Porque sus ovejas oyen
por todo el mundo y predicad el evange- su voz, y le siguen, y les da vida eterna, y
lio a toda criatura” es una comisión, no a jamás perecerán. ¡Nadie las arrebatará de
cada individuo, sino a los apóstoles, y, en sus manos!
ellos, a la Iglesia que representaban. La
Iglesia es “columna y baluarte de la ver- ***
dad”; ella recibe la promesa de que el
Espíritu la guiará a toda verdad. A ella le
confió el Señor su Palabra. La Iglesia debe
preservar, interpretar, confesar y predicar
la Palabra de vida. Por esto mismo, ya que
la Iglesia cumple su ministerio por medio
de la predicación, el predicador tiene que
ser enviado por la Iglesia. Ningún cre-
yente individual puede constituirse en
predicador por su propia cuenta; tiene
que ser enviado. Ninguna clase de grupo,
escuela, sociedad, comité o secta, que
funcionan a menudo al margen de la Igle-
sia y hablan de ella en tono despectivo, ha
recibido la comisión de predicar; sólo la
Iglesia tiene tal comisión, y ella sola-
mente puede llamar y enviar al predica-
dor. Precisamente por esta razón, el
predicador no se gloriará de ser “adeno-
minacional”, ni pretenderá introducir
toda suerte de doctrinas nuevas y extra-
ñas. Al contrario, se sentirá llamado por la
Iglesia y, conectado con la Iglesia de todos
los tiempos, proclamará el evangelio de

60 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

13
CADA VEZ MÁS CERCA
Creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. (2ª P. 3:18 )

En un sentido puede decirse que el a ser un hijo de Dios justo y santo. Quien
acto espiritual de ir a Cristo se cumple y está en Cristo es una nueva criatura; las
termina de una vez por todas en el cosas viejas pasaron, he aquí todas son
momento que nos apropiamos de él y hechas nuevas (2ª Co. 5:17).
todos sus beneficios salvadores por una fe En lo que concierne al principio de
viva y verdadera. A Cristo no se le acepta la nueva vida que está en el creyente, no
a trozos; como si se pudieran recibir sus es posible que pueda de manera perma-
riquezas una ahora, luego otra, y así suce- nente y completa volver atrás y apartarse
sivamente, hasta llegar a ser totalmente de Cristo. La vida de un cristiano no con-
salvos. El que viene a Cristo lo recibe y siste en una serie de actos separados por
toma en toda su plenitud, y le son dadas los que se está apartando y volviendo otra
todas las bendiciones espirituales de la vez al Salvador. A veces puede parecer
gracia. En Cristo tiene redención total; no que este es el caso. En su vida consciente
recibe perdón de algún pecado mientras no siempre vive en estrecha comunión
otros aún le quedan en su cuenta, sino con el Señor. Además, puede caer en el
que al ir a Cristo obtiene el perdón del pecado, y durante un tiempo parecerle
pecado como tal, y está asegurado de que que su relación con Jesús ha quedado
ningún pecado le será imputado ya más. totalmente rota. Sin embargo, a causa del
Está totalmente justificado delante de principio de la nueva vida que está en el
Dios, de tal manera que aunque su con- creyente, tal cosa no puede ocurrir nunca.
ciencia le acuse de haber violado, y seguir Puede que, más aún, seguro que ocurriría,
violando todavía, los mandamientos de cayese del contacto con Cristo si, aunque
Dios, no obstante, delante de Dios en fuera por un solo instante, permanecer en
Cristo es contado tan justo que no podría él dependiese del poder y la voluntad del
serlo más perfectamente si nunca hubiera hombre. Mas así como el ir a Cristo es el
pecado. Cuando el pecador va a Cristo no fruto de la acción de llevar que el Padre
recibe sólo un poco de vida, sino que es realiza por el Espíritu de Cristo, de la
resucitado en verdad de los muertos y misma manera permanecer en él es resul-
hecho heredero de la vida eterna. Porque tado de estar mantenidos en la poderosa
el que cree en el Hijo tiene vida eterna mano de Cristo y del Padre. El Salvador
(Jn. 3:36). De la muerte pasó a la vida; de mismo lo declara: "Y yo les doy vida
las tinieblas fue llamado a la luz; y de ser eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las
un pecador corrupto y culpable ha pasado arrebatará de mi mano. Mi Padre que me

61 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

las dio, es mayor que todos, y nadie las todos sus beneficios llega a ser más segura
puede arrebatar de la mano de mi Padre" y completa. Sí, más cerca, siempre más
(Jn. 10:28-30). cerca, hacia la plenitud y riqueza de
Cristo como está revelado en el evange-
Con todo y ser verdad lo anterior, lio; y de esta manera Cristo es más y más
no quita, sin embargo, que pueda decirse formado en el creyente.
en otro sentido que el acto de ir a Cristo,
hasta el día de nuestra muerte, nunca está La necesidad del crecimiento en la
cumplido y terminado. Cuando uno gracia, y que el creyente tenga una apro-
vuelve al hogar después de un largo viaje, piación constante de Cristo es enfatizada
el acto de venir termina tan pronto como con fuerza en la Escritura. Se nos amo-
se llega a casa. No es lo mismo en el acto nesta a que no nos conformemos a este
espiritual de ir a Cristo. Lo cual se debe a mundo, sino que seamos transformados
que aunque el cristiano es por principio por la renovación de nuestro entendi-
completamente salvo en cuanto se apro- miento, para que comprobemos la buena
pia a Cristo, no obstante, aún sigue en la voluntad de Dios, agradable y perfecta
carne, en su vieja naturaleza y, además, en (Ro. 12:2). Y mirando a cara descubierta,
medio de este mundo. Y todo lo que es como en un espejo, la gloria del Señor,
de la carne y del mundo tiende continua- somos transformados de gloria en gloria
mente a apartarle de Jesús y de las cosas en la misma imagen, como por el Espíritu
espirituales del reino de Dios. Según el del Señor (2ª Co. 3:18). En Efesios 4:11-
principio de salvación que está en él por 16 se nos enseña que Cristo "constituyó a
gracia, es perfectamente justo delante de unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros,
Dios, justificado en Cristo; pero según el evangelistas; a otros, pastores y maestros,
viejo hombre, es corrupto, vendido al a fin de perfeccionar a los santos para la
pecado. El nuevo hombre en él es celes- obra del ministerio, para la edificación del
tial, pero su antigua naturaleza es terre- cuerpo de Cristo, hasta que todos llegue-
nal. Por ello podemos decir con toda mos a la unidad de la fe y del conoci-
certeza, que su acto de ir a Jesús nunca miento del Hijo de Dios, a un varón
está concluido. Se trata de un acto cons- perfecto, a la medida de la estatura de la
tante de fe. Continuamente se aparta del plenitud de Cristo; para que ya no sea-
pecado, se arrepiente, va a Cristo y busca mos niños fluctuantes, llevados por
refugio en él como el Dios de su salva- doquiera de todo viento de doctrina, por
ción. estratagema de hombres que para engañar
emplean con astucia las artimañas del
De manera que, aunque el creyente error, sino que siguiendo la verdad en
va a Cristo de una vez por todas cuando amor, crezcamos en todo en aquel que es
lo recibe y se apropia de él, no obstante, la cabeza, esto es, Cristo, de quien todo el
también es verdad que, en un desarrollo cuerpo, bien concertado y unido entre sí
sano y normal, se acerca a él más y más por todas las coyunturas que se ayudan
cada vez. Su conocimiento del pecado y mutuamente, según la actividad propia de
su dolor se hacen más profundos, su apre- cada miembro, recibe su crecimiento para
hensión y reconocimiento de las riquezas ir edificándose en amor". El apóstol ruega
de Cristo aparecen más claros y plenos; por los santos de Filipos para que su amor
su necesidad y anhelo del Salvador son "abunde más y más en ciencia y en todo
más fervientes; su apropiación de Cristo y conocimiento, para que aprobéis lo

62 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

mejor, a fin de que seáis sinceros e irre- se refleja cada vez más en la belleza de sus
prensibles para el día de Cristo" (Fil. virtudes espirituales en todo nuestro
1:9,10). Y a la iglesia de Colosas escribe caminar y manera de vivir.
que deben estar arraigados y sobreedifica-
dos en Cristo, así como han sido enseña- Es verdad que cuando al principio
dos, abundando en acciones de gracias; y creemos en Cristo, conocemos y confesa-
que deben estar vigilantes, no sea que mos que somos pecadores, perdidos y
alguien les engañe por medio de filosofías condenados delante de Dios. Pero toda
y huecas sutilezas, porque sólo en Cristo una vida no sería suficiente para mostrar-
habita corporalmente toda la plenitud de nos lo realmente miserables, corruptos y
la Deidad (Col. 2:7-9). Los creyentes profundamente pecaminosos que somos.
deben, como niños recién nacidos, desear Es al crecer en la gracia y acercarnos más
la leche verdadera de la Palabra para que a Cristo cuando reconocemos con mayor
por ella crezcan (1ª P. 2:2); y deben cre- plenitud y profundidad que en verdad
cer en la gracia y en el conocimiento de vivimos en la muerte, y que todas nues-
nuestro Señor y Salvador Jesucristo (2ª P. tras justicias no son sino trapos de inmun-
3:18). dicia. Nos volvemos más sensibles
espiritualmente; de manera que pecados
Este crecimiento en la gracia con- que antes nunca habíamos percibido,
siste exactamente en un apropiarse más ahora son vigorosamente resaltados. Lo
estrechamente cada vez al Cristo de la que antes ni siquiera considerábamos
Escritura. Tenemos que acercarnos cada como pecado, ahora es motivo de arre-
vez más. Él es la Cabeza; en él habita toda pentimiento y aborrecimiento. Nuestro
la plenitud; fuera de Cristo no tenemos pesar y dolor según Dios se hace más real;
nada. Somos salvos sólo porque él habita y al crecer en el conocimiento y tristeza
en nosotros. Crecer en la gracia, por lo por el pecado, Cristo nos parece aún más
tanto, solamente puede significar que precioso cada día. Le contemplamos con
Cristo se forma más y más en nosotros, y mayor claridad en toda la riqueza y pleni-
nos hacemos cada vez más semejantes a tud de su gracia. Le reconocemos más
él. Tenemos que estar arraigados y intensamente como el único que puede
sobreedificados en él; ser cambiados a su cubrir nuestras necesidades; como nues-
imagen y llegar a la unidad de la fe y del tro Pan y Agua de Vida; como nuestra
conocimiento del Hijo de Dios; y tene- Vida y Resurrección. Suspiramos y tene-
mos que adelantar más conforme a la mos hambre y sed de él con más fervor. Y
medida de la estatura de la plenitud de las bendiciones de su gracia, la justicia y
Cristo, y crecer en él, que es la Cabeza. el perdón de pecados, la adopción como
Este llegar cada vez más cerca no es una hijos y herederos, la sabiduría y el conoci-
mera experiencia sentimental, un gozo miento, la santificación y redención, y la
místico de salvación, o un asunto de bea- esperanza de la vida y gloria eternas, se
tos sentimientos y emociones. Al contra- nos hacen aún más preciosas. Es verdad
rio, significa, por un lado, que en nosotros que cuando creímos al principio en
mismos estamos más completamente Cristo, ya nos apropiamos y tomamos no
perdidos y deshechos, y a Cristo se le ve de una parte, sino de él mismo, pleno y
en mayor riqueza y grandeza como el completo; pero también es verdad que no
objeto y base de nuestra fe y esperanza; y alcanzamos a comprender las gloriosas
al mismo tiempo, por otra parte, Cristo riquezas de salvación que habían llegado a

63 TU REINO
TODO EL QUE QUIERA

ser nuestras. Todos los años de nuestra queremos, pues, acercarnos a él y crecer
vida presente no serían suficientes para en la gracia, tenemos que crecer en su
hacernos poseedores conscientes de tan- conocimiento espiritual; y para ello debe-
tas bendiciones de la gracia. Por eso es mos crecer constantemente en el conoci-
necesario estar cada vez más cerca de miento del evangelio, esto es, de las
Cristo, que es la Cabeza, en el único que Sagradas Escrituras. En conexión con lo
habita toda la plenitud. cual, conviene hacer una o dos observa-
ciones que son de mucha importancia,
Como fuimos a Cristo, así nos acer- especialmente en nuestros días.
camos más cada vez. Cuanto más plena-
mente perdidos en sí mismos nos veamos, En primer lugar, si para el creci-
como tiene que ser para que Cristo viva miento espiritual es indispensable que los
en nosotros por la fe, mayor será el creci- creyentes crezcan en el conocimiento del
miento en virtudes espirituales y refleja- evangelio tal como está revelado en la
remos más a Cristo en todo nuestro Escritura, es evidente que en ese respecto
caminar y manera de vivir en el mundo. la Iglesia (me refiero a la Iglesia consti-
Será formado en nosotros y se manifes- tuida con su principal vocación en el
tará a través nuestro en las virtudes espi- ministerio de la Palabra) tiene una
rituales de santidad, amor, mansedumbre, enorme responsabilidad. Se trata de la
humildad, paciencia, longanimidad, tem- responsabilidad de predicar el evangelio
planza en todas las cosas, oración y acción en toda su plenitud e implicaciones, puro
de gracias. Nos ocuparemos en nuestra y sin adulteración: todo el consejo de
salvación con temor y temblor sabiendo Dios. La Iglesia no debe consentir que se
que es Dios quien produce en nosotros proclame desde el púlpito la filosofía
así el querer como el hacer según su humana; no le es lícito tener paciencia
buena voluntad. Amaremos la justicia y con las falsas doctrinas; tiene que insistir
aborreceremos el pecado, al cual rehuire- en la predicación de la pura Palabra de
mos, y buscaremos el bien; mantendre- Dios, y nada más. No puede escapar a
mos nuestras ropas limpias en medio de nuestra consideración que dondequiera
un mundo de tinieblas y corrupción, y que las Escrituras hablan del crecimiento
viviremos en firme antítesis y en separa- de los creyentes en Cristo, también se les
ción espiritual del mundo y sus obras advierte contra los falsos maestros y con-
infructuosas de tinieblas, representando tra la filosofía del mundo. Las falsas doc-
la causa del Hijo de Dios, caminando trinas no pueden hacer crecer a los
como hijos de luz, sufriendo con él para santos, pues éstas no son pan, sino pie-
que también seamos con él glorificados. dras. En la medida que una iglesia
comienza a mezclar la predicación de la
De esta manera nos acercamos cada Palabra con la filosofía carnal de los hom-
vez más a Cristo. bres, sus miembros serán débiles y frági-
les, anémicos espiritualmente; mientras
Lo mismo que nuestra primera que, por otro lado, en la medida que pro-
apropiación de Cristo, este constante ir a clame el puro evangelio y sea vigilante
él es también el fruto de su propia acción contra la intrusión de falsos enseñadores,
por la cual nos atrae por medio del Espí- sus miembros serán espiritualmente sanos
ritu a través del evangelio. En ese evange- y fuertes, y crecerán en la gracia y el
lio se revela la plenitud de Cristo; si

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TODO EL QUE QUIERA

conocimiento de nuestro Señor y Salva- dose a sí mismo en su casa. Pues es preci-


dor Jesucristo. samente por medio del ministerio de la
Palabra que Cristo habla y edifica a su
No obstante, incluso esto no es sufi- Iglesia; y, a través de ese ministerio, en la
ciente. comunión de los santos, él atrae a los
suyos y ellos le siguen y vienen más cerca
La predicación de la Palabra debe cada día.
ser no sólo pura y sin adulteración; tam-
bién debe ser rica y completa: tiene que Tal es el camino del crecimiento
contener todo el consejo de Dios. El bebé espiritual y del crecimiento en la gracia.
no puede crecer fuerte y robusto si siem- Camino que ha sido abandonado y casi
pre le estás dando leche. Viene el tiempo olvidado por la mayor parte de lo que se
cuando necesita alimento sólido. Lo llama Iglesia en nuestros días, acarreando
mismo ocurre espiritualmente. La procla- con ello su propia destrucción. Es un
mación de un evangelio que puedas escri- camino despreciado por miles de los que
birlo en la uña de un dedo, seguro que no profesan ser cristianos. Mas, a pesar de
podrá dar crecimiento espiritual a los san- todo, es el único camino que existe. Y
tos en Cristo. La predicación de la Pala- nosotros convocamos a la Iglesia y a cada
bra debe proclamar a Cristo completo creyente particular a que vuelva a él, para
como la revelación del Dios de nuestra que ya no seamos como niños, fluctuan-
salvación: todos los misterios del evange- tes y llevados por todo viento de doc-
lio. La predicación tiene que ser exposi- trina, sino que crezcamos en aquel que es
tiva y adoctrinante. Tengamos mucho la Cabeza, esto es, nuestro Señor Jesu-
cuidado con el falso lema: "La doctrina no cristo.
importa, con tal que se predique el evan-
gelio". Eso es lo que dice el demonio. La Está claro, pues, que nuestro ir a
Iglesia tiene que crecer en Cristo y estar Cristo nunca queda terminado en esta
fundada en la verdad; debe crecer en vida. Siempre será sólo un pequeño prin-
conocimiento. Y eso significa que nece- cipio de la nueva vida lo que tendremos
sita doctrina. Por lo tanto, a través del en tanto que estemos en el cuerpo de esta
ministerio de la Palabra, tiene la obliga- muerte; siempre conocemos en parte,
ción de adoctrinar a sus miembros en hasta que veamos cara a cara. El paso final
todo el conocimiento de la plenitud de de nuestro ir a Jesús no lo daremos hasta
Cristo. que la casa terrenal de este tabernáculo
sea deshecha y entremos en nuestra casa
Esto también implica que cada cre- de Dios, no hecha a mano, eternal en los
yente está llamado a buscar con diligencia cielos. Al otro lado de la muerte y del
y atender ese ministerio de la Palabra. Es sepulcro nos espera el perfecto conoci-
su sagrado llamamiento unirse a esa igle- miento y la semejanza de Cristo, en el
sia aquí en la tierra en la que se predique dominio de la resurrección, donde él hará
con más pureza la Palabra de Dios, y nuestros cuerpos mortales semejantes al
separarse de toda manifestación de la suyo glorioso, y nos atraerá a sí mismo en
iglesia falsa. Nunca debe hablar con des- eterna perfección por su Palabra final:
precio de la Iglesia, ni tener en poco el "¡Venid, benditos de mi Padre, heredad el
ministerio de la Palabra, o imaginar que reino preparado para vosotros desde antes
puede crecer en la gracia igual edificán- de la fundación del mundo!" ¡Entonces

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TODO EL QUE QUIERA

seremos semejantes a él y le veremos cara


a cara!

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