ROSAS GUARÍN DIRECTOR DE LA POLICÍA EN EL GOBIERNO TURBAY Por César Eduardo Camargo Ramírez El encuentro con el joven Pablo

Alfonso Rosas Guarín, como dirían las señoras, es “una delicia”. Lo es porque éste hombre de corta estatura que ronda los 82 años de buena vida, es un joven vivaz, ocurrente, de memoria prodigiosa, conocedor de la historia, elocuente, excelente conversador … Con el General Rosas se sabe cómo y cuándo se comienza una charla, pero no su terminación, porque cada anécdota lleva a otra, cada episodio recuerda un nuevo amigo, cada pregunta culmina en una cascada de eventos y nuevas historias, propias o ajenas, siempre in crescendo. En el lugar de encuentro cotidiano con sus colegas, es un pequeño sol en torno al cual gravitan todas las conversaciones, siempre atento y con la mirada ágil de un gavilán. Pablo Alfonso Rosas Guarín es tan agradable en el diálogo que desde el momento de decir dónde nació nos plantea juegos de palabras. Resumo el hecho que nació en Cúcuta el 2 de agosto de 1928, pero que no puede decirlo porque los pamploneses no se lo perdonarían, sería una pequeña traición para con tantos amigos y “paisanos”. Hijo del abogado penalista Pablo Antonio Rosas Gómez y la Señora Soledad Guarín, nieto del abogado Justo Rosas (director del periódico El Trabajo que fuera fundado en 1890 y que se quemó en 1953). En 1940, junto con su familia, sale de Pamplona rumbo a Bogotá, donde termina el bachillerato en el colegio de los HH Maristas en 1948. Todo apuntaba a que sería otro abogado de la familia y, en efecto, se matriculó en la Universidad Libre de Bogotá para iniciar su carrera de derecho en 1949, intento que fracasó a los pocos meses. El solo paso del General Rosas de la Universidad Libre a la Escuela de Cadetes General Santander daría para una extensa columna llena de historia, porque nos detenemos en la muerte de Gaitán y el Bogotazo, en el cierre de la Policía Nacional, las Juventudes Conservadoras en Bogotá lideradas por el abogado cucuteño Enrique Flórez Failacce, la llegada a Colombia de la misión de Carabineros de Chile y la presencia del Coronel Inglés Douglas Gordon, y la reapertura de la Institución en 1949, momento de ingreso a la Policía que se extiende hasta abril de 1981, cuando se retira con el máximo grado que para la época existía: Mayor General. Ingresó a mediados de 1949, al momento de la reapertura de la Institución, en un curso especial, siendo Director de la Policía el Coronel del Ejército Alberto Gómez Arenas. Con el grado de subteniente, es destacado en 1950 como oficial de planta de la Escuela General Santander, como instructor de cadetes. Entre 1952 y 1954 se destaca en Bucaramanga, regresa a la Escuela General Santander en 1954. Su amplio recorrido al servicio de la institución, condensadamente, lo resumo: En el Tolima es destacado en cuatro

oportunidades, de las cuales, dos correspondieron a orden público y en 1955 fue Comandante de la Policía Tolima; en 1959 Comandante de la Policía Córdoba; en 1962 Comandante de la Policía Metropolitana de Medellín y posteriormente ayudante del Director de la Policía General Saulo Gil Ramírez Sendoya; con el grado de Mayor se desempeña como Comandante de la Policía Atlántico; con el grado de Teniente Coronel es Comandante de la Policía Valle del Cauca y luego Director de la Escuela General Santander; como Brigadier General es Director Operativo de la Policía, Jefe de Estado Mayor y Subdirector de la Institución. Con la llegada a la presidencia de Julio César Turbay Ayala, se le designa Director General de la Policía, cargo que asume el 7 de agosto de 1978 y lo desempeña hasta abril de 1981, momento en que entrega la Dirección al padre del actual comandante de la Policía Nacional General Francisco José Naranjo Franco. En su período como Director, el Ministro de Defensa fue el General Luis Carlos Camacho Leiva y, como dato coincidente, el paisano Enrique Vargas Ramírez se desempeñó como Ministro de Obras Públicas y Transporte y su viejo médico protector Alfonso Jaramillo como Ministro de Salud. Obviamente forzoso es traer a cuento en éste período presidencial la toma de la Embajada de la República Dominicana por parte del M-19 y el robo de armas del Cantón Norte, también por parte del M-19, y posterior recuperación. En el manejo de la crisis de la Embajada, el General Rosas, rescata la gran habilidad negociadora del Presidente Turbay, hasta el punto de asumir personalmente la conducción de la situación con el resultado de todos conocido. Los pamploneses debemos a su gestión el actual Cuartel de Policía. En el exterior, siendo Teniente, estudió en 1955 en la Academia de la Guardia Civil Española y también se desempeñó como agregado de la Policía en Ecuador. En su estancia en Bucaramanga, conoce a su Señora Helena Navas Vargas, con quien tiene cinco hijos y cuyo tronco se ensancha con doce nietos y un bisnieto. De sus hijos solo Pablo tiene una relación tangencial con la Policía como piloto civil. Especial capítulo debe tener su amor, admiración y respeto por su esposa, virtudes que resumo con entusiasmo cuando rememora la terrible situación que vivió en el Tolima cuando fue herido en zona rural y fue Doña Helena quien dirigió personalmente el traslado del entonces Teniente Rosas, en un guando, con la ayuda de cuatro peones, hasta el Hospital del Líbano, donde fue oportunamente atendido por el médico Alfonso Jaramillo Salazar, quien a la postre fuera Ministro de Salud en la administración Turbay y padre del futuro Gobernador del Tolima y Senador Guillermo Alfonso Jaramillo Martínez. Durante la administración de Andrés Pastrana Arango, junto con los Mayores Generales Saulo Gil Ramírez Sendoya, Bernardo Camacho Leiva, Henry García Bohórquez, Luis Humberto Valderrama Núñez, Víctor Alberto Delgado

Mallarino, recibió el grado de General (tres barras), rango que no existía al momento de su retiro. Hoy reparte su tiempo con su familia, en la tertulia cotidiana y la presidencia del Grupo de Oficiales Carabineros en Retiro –GONCAR-, cargo que ejerce desde 2008 y para el cual fue recientemente reelegido hasta 2012. Solo una llamada de su esposa, a una hora avanzada, corta el deleite de su extraordinaria memoria recitando poemas o la postrera carta de Bolívar a Fanny de Vilars que recita con emoción. ADENDA: Rosas Guarín es tío del actual Contralor Departamental Sergio Enrique Rosas Ramírez.

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