Rodrigo Díaz de Vivar, El Cid es el héroe moral de una nación, personaje virtuoso, con

piedad religiosa y amor por la familia, valeroso e inteligente guerrero. Se nos presenta
como un gran héroe que supera su destierro haciendo lo posible y lo imposible por
volver a gozar de la confianza del rey, su principal valor es la búsqueda del honor. En
primer lugar se señala el tema del restablecimiento del honor del héroe, perdido a causa
del destierro, y después sigue con su engrandecimiento del Cid mediante sus victorias y
las riquezas que estas le dan y finalmente describe su entrada victoriosa del Cid a
Valencia.
El Cid se demuestra íntegro en un sentido cristiano, feudal y social. Gracias a esta
integridad gana el respeto de sus vasallos, su generosidad y fidelidad le hacen recuperar
el favor del rey. Es
Tierno y humano en el amor a su familia y a sus amigos, religioso, cortés, astuto,
discreto y valiente en la lucha.
El héroe de este libro tiene por nombre Rodrigo Díaz De Vivar un personaje, mejor
llamado como el Cid Campeador. El nombre Cid fue puesto por la gente del pueblo, y el
nombre Campeador nace de las burlas que algunas personas le hicieron a Ruy Díaz,
quien eligió burlarse de esas
Personas y nombrarse a si mismo Campeador.
Es una persona bastante segura de sí mismo y no duda cuando el instinto le ha dicho por
donde
Ir. Es guiado por el corazón y por su fuerza, capacidad e inteligencia. Era un ejemplo de
su época,
En donde el dirigente del ejército iba al frente de todos sus compañeros, que por
supuesto, era el
Primero en lanzarse a la batalla, dispuesto a dar todo de él.
Ruy Díaz nació en el año de 1041, una época en donde se peleaba por el honor, la
lealtad, la
Valentía. También la lucha era por conquistar tierras en una época donde no había paz y
solo
Luchas constantes que tenían que ser peleadas, donde demostraban todos aquellos
valores que
Debían de ser tomados en cuenta para lograr subsistir. La cobardía no era bien vista.
El autor de esta obra, Vicente Huidobro, es un poeta Chileno que hace de este un poema
del Mío
Cid, que se interpreta también como un cantar de gesta que en aquella época se utilizaba
para
Contar a la gente lo que ocurría. Era como un tipo de noticiero donde era todo muy
dinámico y
Entretenido. Este poema ha ido modificándose con el paso del tiempo, hasta convertirse
en
Novela.
Huidobro en su libro Las hazañas del Mío Cid nos muestra un héroe en tiempos de
grandes cambios en España, y en su pueblo de Castilla.
A lo largo del libro Huidobro va enseñando todos los valores del Cid, y todos los
talentos que tiene el, al igual que algunos otros personajes. Entre los valores que más se
destacan son: la valentía, la lealtad, el honor, la fidelidad, el amor y la fe.
Huidobro con esta obra logra posicionar al estilo “Caballerista” español en la literatura
de su época y trasladarnos a aquellos tiempos donde se demuestran las características
generales de la importancia histórica, social y humana.
¿Quién es el héroe?
Rodrigo Díaz de Vivar, que en buena hora ciño espada, es un personaje protagonista
digno de admiración y de respeto, leal y gran merecedor de todo aquello que obtuvo.

El y España eran uno solo: España le pertenecía a él y él le pertenecía a España.
Siempre concentrado en lo que en las batallas tenía que hacer, buscando la forma de
dejar atrás todos aquellos pensamientos que viajaban en su cabeza y solo dejando en su
mente las batallas que afrentaba.
Su enorme fe en Dios también se destaca en este personaje que confiaba en dios como
protector de su esposa, sus hijas y su suerte en la guerra.
Hecho histórico
A España el Cid le dio un cambio muy grande porque desde que empezó con las batallas
fue conquistando más terrenos para su Rey. Al final los habitantes de los pueblos que
eran conquistados terminaban bien ya que les trataron igual que cualquier persona de
Castilla, recibiendo los mismos beneficios.
Vivar utilizó el dolor que le ocasionó el destierro por parte del rey Alfonso VI para
fortalecerse, levantarse y restaurar su honor. Al principio lo único que buscaba era
lograr que el Rey se diera cuenta de lo que él podía hacer por él, y para conseguir
ganancias. Pero también iba a batallas para mostrar su valentía, junto con un ejército
que era formado por sus amigos, primos y personas que creían en el.
También hubo un periodo en donde el Rey no quería oír consejos que este héroe le
presentaba, celoso por sus éxitos y preocupado que le quisiera hacer sombra. El héroe
nunca perdió la esperanza, siempre manteniendo la calma.
Una vez que fue desterrado, el Cid se dedico a crecer su ejército, que con el paso del
tiempo fue aumentando y empezó a recaudar mayores ganancias para poder ofrecer a su
Rey. Pero el Cid aprendió que estas ganancias no eran suficientes para calmar las voces
en su contra.
El Rey lo había desterrado gracias a las voces del odio de los otros vasallos, y un día el
Cid decidió darles una lección, tratando de darles a entender que para todo hay un
límite. Este personaje llegó a tener todo a su favor para darle un golpe al Rey de España
que lo desterró y humilló, no lo hizo porque tenía un concepto elevado de la ética, la
justicia, la generosidad y la familia.
La última Victorio del Cid fue conseguir Valencia, la tierra de sus sueños.
Talentos y Valores
Rodrigo Díaz De Vivar, o el Cid, fue una persona que desde chico siempre se dio
conocer por los grandes talentos que siempre mostraba. De joven, unos pocos años
después, mostró que el honor era una de las cosas que más valía y que antes del amor
era el honor y la dignidad.
Así defendió la gran ofensa que a su padre se había sido hecho, retando al conde que se
atrevió a insultarlo. Con esto y muchas cosas más fue dando a conocer su gran valentía
y el gran Vasallo que él podría ser, siempre y cuando tuviera un buen Rey. Sus palabras
sabias se cumplieron tal cual con el tiempo, cuando el cambio de rey afecto a su propio
estatus.
En el transcurso de su vida hubo muchos factores que al Cid lo daba su fuerza, física y
psicológica. Entre ellos era su caballo Babieca.
Desde el primer momento hubo un gran enlace entre él y el caballo, su jinete en guerra.
También puso fe en sus espadas, nombrando al primero y favorito Tizona, y a otra casi
igual de buena le puso Colada.
Algunas veces cuando estaba en la batalla su mente viajaba, pensando en su amada
Jimena y sus hijas, pero el siempre mostró gran valentía y siguió peleando sin dejarse
desmayar, al igual que todo su ejército.
Social
El Cid fue amado por su gente, quienes lo admiraban por el hecho de que a pesar de su
corta edad el siempre mostró todos sus valores y talentos. Las personas iban con él a las

batallas porque sabían que con el no les faltaría nada y tenían fe en el, su héroe. Y así
pobres salían y al final grandes riquezas obtuvieron gracias a esos botines que en las
batallas iban ganando.
A la hora del destierro mucha gente no se atrevió a abrirle las puertas por miedo a que el
Rey Alfonso les pudiera hacer algo, pero eso no quiere decir que ellos no querían. Todo
lo contrario se morían de ganas por abrírselas y darle a él y a su ejército que detrás del
iba, comida y las cosas que podrían necesitar.
Cuando el Cid regreso a Castilla la gente le demostraron el gran cariño que sienten por
él y hasta lo admiraban más que antes. El Rey al igual lo recibió bien y se sintió
agradecido. El Cid de todos modos no sabía cuánto podría durar así el Rey sin tener que
escuchar las voces del egoísmo y del odio.
Las relaciones que se establecen entre vasallos y señores, los caballeros, los miembros
de la nobleza nos reflejan con exactitud la sociedad del momento, en la que se vivía un
profundo teocentrismo y en la que el honor, el respeto y la obediencia eran principios
fundamentales. La historia de la obra tiene lugar a principios de la Edad Media, lo cual
implica situaciones sociales, económicas, políticas, religiosas muy complicadas.
Humano
En su vida fuera de todas esas guerras tenia a una mujer que por el honor había
arriesgado el perderla, una muestra del caballerismo de la época. Al final Jimena, su
mujer, acepto que en cosas del honor no hay nada que se pueda evitar. Tuvieron dos
hijas, una que se llamo Cristina y María.
Conclusión.
El Cid Campeador es un libro que no solo representa un buen ejemplo del estilo
caballerita y romántica de la época, pero que también nos abre una ventana a los
tiempos turbios de esos días. Aprendemos de los estragas sociales, del poder ultimo del
Rey, pero que el amor y respeto de la gente se quedaba en el líder con carácter y afecto
por su gente. También el libro nos habla de los valores de un tiempo en que el honor fue
lo más importante, superando aun al amor que un hombre puede tener por su esposa.
Por el honor el Cid llego a tener casi más poder político y físico que su propio Rey, y
por su sentido de honor, nunca abuso de este poder.
CITAS TEXTUALES:
Honor: “.....Ya aguijaban los caballos, ya les soltaban las riendas.
Cuando de vivar salieron vieron la corneja diestra
Y cuando entraron a Burgos, la vieron a la siniestra
Movió Mío Cid los hombros y sacudió la cabeza
_Albricias, Alvar Fañez _ exclama; nos han
Desterrado, pero hemos de tornar con HONRA a Castilla”
Fidelidad: “.....Dijoles a todos que quería caminar de noche;
Vasallos tan buenos de corazón lo aceptan,
Mandados por su señor, todo lo han de hacer”

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful