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CONCEPTOS

Detección: Claro, el semiconductor de por sí no detecta las ondas de radio. Es


necesario fabricar el "Detector" que consiste en el semiconductor propiamente
dicho y el "punto de contacto", que es la conexión eléctrica que forma el
llamado "bigote de gato", con el óxido. La forma práctica de hacerlo era
colocando la galena, la pirita, la pieza metálica oxidada o las limaduras de
hierro en un recipiente metálico y usando un alfiler, alambre fino, o lápiz afilado,
que apenas hiciera contacto con el óxido de una hojilla de afeitar.
Pero, la capacidad "detectora" de la galena es tan grande, que no hay que
tener mayor cuidado con el "contacto", pero si se usa una hojilla de afeitar o
metal oxidado, se requiere tener "buena mano" para obtener el punto preciso
que dé la mejor detección.

Radio a galena: Una radio a galena es un receptor de radio que emplea un


cristal semiconductor de sulfuro de plomo, también llamado galena para captar
las señales de radio en AM (entorno a los 100 MHz) u Onda Corta. El diodo
detector estaba constituido por una pequeña piedra de galena sobre la que
hacía contacto un fino hilo metálico al que se denominaba barba de gato o
"bigote de gato" (catwhisker). Este componente es el antecesor inmediato de
los diodos de germanio o silicio utilizados actualmente.

Radio telescopios: Un radiotelescopio capta ondas de radio emitidas por


fuentes de radio, generalmente a través de una gran antena parabólica (plato),
o un conjunto de ellas, a diferencia de un telescopio ordinario, que produce
imágenes en luz visible.

Selectividad: Cuando de muchas señales solo escoge una señal y ya no la


cambia, Un receptor debe poseer aptitud para separar una señal de millones de
otras señales y ruidos que están simultáneamente presentes en los terminales
de su antena y que ocupan diferentes lugares en el espectro. Esta capacidad
para escoger una pequeña gama de frecuencias se llama "selectividad" y es
quizás uno de los aspectos más sobresalientes. La idea de selectividad, suele
estar asociada a la capacidad para separar las señales que nos interesan de
aquellas que están a frecuencias próximas, pero el concepto debe entenderse
en un sentido mucho más amplio.

Sensibilidad: Es cuando de una pequeña señal la amplifica hasta hacerla


mayor, Las señales que arriban a un receptor pueden ser intensas pero
normalmente son muy pequeñas para poder aprovecharse directamente, Un
buen receptor tendrá algún mecanismo capaz de amplificarlas hasta valores
que puedan ser aprovechados. Esta capacidad para recibir señales débiles se
denomina "sensibilidad".

Fidelidad: Cuando tienes una buena señal sin tener interferencias. Es la


capacidad para reproducir sin deformaciones la señal original. Es muy
importante en los receptores de broadcasting de fonía o TV para conservar la
calidad estética de las señales y también en toda otra aplicación que requiera
exactitud y precisión en la recuperación de la señal recibida.
En la actividad del radioaficionado este es un aspecto que puede ser de
importancia secundaria en algunas aplicaciones, por ejemplo solemos
privilegiar la inteligibilidad de las señales a expensas de la naturalidad de los
sonidos cuando se trata de fonía pues, cuando de trata de comunicar
información, se logran mejores resultados restringiendo rangos del espectro de
audio o comprimiendo las señales.

Bajo ruido propio: La señal deseada recibida por la antena siempre está
acompañada de otra señales indeseadas de origen natural o artificial que se
denominamos colectivamente "ruido", además de esos ruidos, el receptor
contribuye con un ruido propio resultante de sus procesos eléctricos internos.
Es necesario que ese ruido propio sea, en lo posible, inferior al ruido mínimo
que pueda provenir de la antena.
Hay un límite a la señal más baja que un receptor puede captar (y por lo tanto a
su sensibilidad), pues las antenas generan un ruido inevitable debido a la
agitación térmica de sus átomos y electrones.

Estabilidad: Cuando mantienes la señal y permites que no cambie de


frecuencia. Las características del receptor no deben variar con el tiempo o con
otros factores ambientales. Una de las propiedades más apreciadas es que no
varíe la frecuencia que está recibiendo, permaneciendo fijada su sintonía en la
frecuencia que interesa escuchar.

Exactitud: Cuando la estación de radio esta en el lugar preciso en el que debe


de estar. Es muy valioso para el aficionado que los indicadores de que está
provisto, especialmente los de frecuencia o intensidad de las señales, sean
precisos y exactos.

Rango dinámico: Con millones de señales de radio presentes


simultáneamente, el receptor ha de ser capaz de operar adecuadamente aún
en presencia de una o varias estaciones potentes en las inmediaciones. Es una
propiedad muy apreciada que el receptor no presente ningún tipo de
inconveniente cuando ingresan a él señales intensas diferentes de la deseada.