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LA PÉRDIDA: UNA ETERNA COMPAÑERA TESINA QUE PARA OBTENER EL DIPLOMADO EN TANATOLOGÍA PRESENTA: SUSANA

LA PÉRDIDA: UNA ETERNA COMPAÑERA

TESINA

QUE PARA OBTENER EL DIPLOMADO EN

TANATOLOGÍA

PRESENTA:

SUSANA MOSQUEDA GONZÁLEZ

EN TANATOLOGÍA PRESENTA: SUSANA MOSQUEDA GONZÁLEZ Asociación Mexicana De Educación Continua y a Distancia,

Asociación Mexicana De Educación Continua y a Distancia, A.C.

ENERO 2013

México, D.F. a 26 de Enero de 2013.

DR. FELIPE MARTÍNEZ ARRONTE PRESIDENTE DE LA ASOCIACIÓN MEXICANA DE TANATOLOGÍA, A.C. PRESENTE.

Por medio de la presente le informo que revisé y aprobé la tesina que presentó:

SUSANA MOSQUEDA GONZÁLEZ DIPLOMADO DE TANATOLOGÍA GENERACIÓN 2012-2013

NOMBRE DE LA TESINA:

“LA PÉRDIDA: UNA ETERNA COMPAÑERA”.

ATENTAMENTE

M. D. H. OSCAR TOVAR ASESOR DE LA TESINA

Í ndice

1. A GRADECI MIENTOS

 

4

2. J USTIFICAC IÓN

5

3. S IGNIFICAD O DE LA P ALABRA P ÉRDIDA

 

7

4. L A PÉRDID A: UNA ETE RNA COM PAÑERA

8

5. C ASOS PRÁ CTICOS

11

6. C UENTO DE

LOS DOS GEMELOS

17

7. P ÉRDIDAS

HEREDADA S VS. PÉR DIDAS ADQ UIRIDAS

19

8. F ASES DEL DUELO SE GÚN ELISA BETH KÜB BLER-ROSS

 

22

9. A NCIANIDA D Y MUCH AS PÉRDID AS POR PS ICOLOGÍA CUERPO Y

MENTE

26

10. L A PÉRDID A DE UN A MOR

29

11. R ESILIENCI A

31

12. E TAPAS DE L DUELO

 

33

13. N ORMAS B ÁSICAS PA RA SOBRE VIVIR A UN A

34

14. C ONCLUSIO NES

37

15. B IBLIOGRA FÍA Y FUEN TES DE IN FORMACIÓ N

 

38

A

GRADECIMI E NTOS

1. AGRA DECIMI

ENTOS

En pri mer lugar a Dios, por d arme la opo rtunidad de estar en este e plano, en e ste preciso lugar.

Graci as Graci as a mi ama do esposo

apoya s, me cuidas , me amas, por ser tú y sólo tú el q ue está a mi lado, agrad ezco tu pres encia

das ánimo s, me

Fernando,

por las inter minables v eces que me

en

mi camino, gra cias por ens eñarme el s ignificado d e la palabra AMOR en toda la exte nsión

de

la p alabra. TE AMO.

A

mis hijos Fer y Dana, grac ias por ser mis maestro s en esta vi da, por las

muchas vece s que

me di cen: “mam á te amo”,

Graci as por enseñ arme lo que es la pacien cia. LOS A MO CON T ODO MI

A mis padres Con suelo y Eug enio, gracia s a ustedes s oy la person a que soy, l os amo.

este

cuñada Au ro gracias p or tu

familia Sá nchez

gracia s por ser par te de mi vid a, los he dis frutado tant o.

A mis hermanas

duelos con migo,

apren dí tanto de u stedes, fuer on inspirado res, gracias.

A tod os mis maes tros de AM TAC, porqu e al escuch arles en clas e me enseñ aron y diero n otra

visión de la vida, me mostraro n a manejar el dolor de mi alma. E n especial a Oscar Tova r por

hay espera nza aún den tro del dolo r. Mi alma se los

agrad ecerá por sie mpre. Graci as a mis que ridas compa ñeras del di plomado, p or compartir esta enriqu ecedora ave ntura, sus hi storias y per sonalidades me ayudaro n tanto. Las extrañaré.

diplo mado, gracia s por abrir

apoyo

A

risas.

gracias por

sus abrazo s, sus beso s y sus int erminables

CORAZÓN .

gran inter és e interm inables pl áticas sobre

A toda mi

querido s uegro Este ban por el

y cariño,

su corazón y sus cons ejos. A mi

mi familia.

siempre dis puesta y am orosa con

Maru, Esthe r y Bertha gracias por estar en mi c camino.

y conocid os que com parten sus

A tod as las pers onas amigos

historias y

su apo yo en mi te sina. Me en señaron que

Agrad ezco su pres encia en mi camino. Graci as a Susana Mosqueda González p or permitirs e esta marav illosa exper iencia.

JUSTIFIC A CI Ó N

2. JUSTI FICACI ÓN

La jus tificación p ara escribir sobre este t ema, han si do diversos

pérdid as personal es, materiale s e inclusiv e pérdidas d e sueños e il usiones.

eventos en mi vida, m uchas

madre Cons suelo, cuand o yo tenía u n año

de ed ad, que gran

hoy, l a pérdida qu e dejo en m i familia rep ercutió en t odos los mie mbros de m i familia, de jo un

viudo y cuatro niñ as huérfana s. Todos qu edamos con la sensació n de vacío, espaci o imposible de llenar.

acompañad o hasta el d día de

La pri mera gran p érdida en m i vida: la mu erte de mi

pérdida; la huella que dejo en mi vida me ha

de desampa ro, un

La sig uiente pérdi da humana que me imp acto muchís imo, fue la muerte de m i primo fav orito:

Martí n, el murió muy joven

el sep elio había c oncluido, lo s adultos de cidieron que no era con veniente par a mí el ente rarme

Fue algo ex traño y dolo roso para m í, jamás pu de decirle c uanto

signifi caba en mi vida, solo d eje de verlo y nunca má s volví a es cucharle, ja más volví a sentir

de lo ocurrido, er a pequeña.

en un accide nte de moto cicleta, nad ie me aviso de ello hast a que

su car iño.

Las si guientes pér didas en mi vida han sid o de toda ín dole, perdí la seguridad que me bri ndaba

mi pa dre, él se a usentaba de

nuestra fam ilia nos lle vaba a vivi r a su

su alcohol ismo,

perdía

casa,

mi vida p or diferente s motivos,

el principal

su presenc ia por algun os meses y alguien de

mientras nue stra situació n se regular izaba, perdí la segurida d que me bri indaba mi h ogar.

Perdí a mi herman a mayor el día que deci dió irse de c asa para ha cer su propi a familia, la perdí

nueva mente cuan do se fue

desam paro, un en orme vacío se incremen taba en mi interior mie ntras veía a lejarse el ca mión de mu danzas y yo quedaba so la en la casa que hasta e ntonces hab ía sido su ho gar.

de la Repú blica, nuev amente que de en

a vivir

a o tro estado

Con e l tiempo se sumaron pér didas de obj etos valioso s para mí, j uguetes, mi infancia, al gunos amigo s que se mu daban de ca sa, de escue la.

JUSTIFIC A CI Ó N

Más t arde otra pé rdida huma na, la pérdi da de mi p adrino Juli o, murió ah ogado en el tampo co pude asi tir a su sepe lio y jamás volví a sent ir sus abrazo s.

mar,

El ca mbio de niña fue m uy doloroso.

a adolesce nte fue una gran pérdid a para mí. D eje amigos de infancia y eso

Cuand o mis otras dos herman as decidier on irse de c asa para cas arse, en me nos de un a ño las

perdí

mi interio r volvía a h acerse pres ente, queda ba en

comp añía de un p adre alcohól ico y sin mu chas espera nzas de que la situación cambiara.

a las dos, n uevamente

el vacío en

Confo rme pasaba

contin uar mis est udios, tuve más f ácil y econ ómico para carrer a profesiona l.

el tiempo

de esperan za de

que tomar l a decisión d e trabajar j oven para s eguir adelan te, lo

tener

más pérdid as se sumar ron a mi lis sta, pérdida

mí fue ter minar una c arrera técni ca, perdí m i sueño de

Más t arde se sum aron otras p érdidas: tra bajos, amor es de juven tud, amista des, persona s que

pasaro n por mi vi da y dejaron por di ferentes circ unstancias.

una huella imposible d de borrar, pe rsonas que jamás volví a ver

Más

impor tantes en m i vida, mi p rimo Luis, peque ño Joshua, bisa Vicky y por último padre .

tarde la pé rdida de m ás persona s amadas,

personas q ue muriero n y que f ueron

abuela Flo ra, el

una person a muy imp ortante para mí: Eugeni o, mi

mi abuelo P oli, mi prim o Pepe, mi

Estos son los moti vos que me impulsan a escribir sob re la pérdid a: una eter na compañ era.

S

IGNIFICAD O

DE LA PAL ABRA PÉR DIDA

3. SIGNI FICADO DE LA PALAB RA PÉR DIDA

Pérd

ida f. Pri vación de l o que se po seía. | Lo q ue se pierd e: tener gr andes pérdi das. ||

Menoscabo, daño. || Di ferencia des ventajosa en tre el

Mal

Pl. Mil baja s, conjunto de los milita res puestos fuera de co mbate

Muert e: sentir la

costo

emple o: pérdida d e tiempo. ||

pérdida de u n amigo. ||

de una ope ración com ercial o fin anciera y la

ganancia:

vender con

pérdida. ||

como consecuenc ia de una ba talla.

Pérd ida

La pér dida es la c arencia o pri vación de lo

Diccion ario Larous se de la leng ua española 2005

que se pos eía.

es .wikipedia. org/wiki/rdida

Nadie

Nadie nos puede

nada l o llena.

puede exp licarnos el

profundida des enigmá ticas.

descubrir el vacío que d eja en el m ismo centro de nuestro ser, un vací o que

dolor, su il imitado alc ance ni sus

RU TH COUG HLIN

“La tr agedia de la

estam os vivos.”

vida no es la muerte,

sino que no s dejamos m orir por de ntro mientra s aún

NOR MAN COU SINS

La rdida: Una e terna comp añera

4. La pér dida: U na etern a comp añera

¿Quié n a lo largo de su vida no ha tenido

ha toc ado que m

pérdid as humanas , a lo largo la pér dida de al gún objeto domic ilio, escuela o por algún de nue stras ilusion es, etc.

era alguien

alguna pér dida?, tal ve z muchos d irán: “No, n o me

familia”. L a pérdida n o sólo se tra ata de

de nuestra v idas todos h emos sufrid o la pérdida de algún tr abajo,

pérdida d e algún am igo, ya se a por camb io de

preciado, la

cercano de ntro de mi

problema

no resuelto, la pérdida d e nuestra m ascota, la pé rdida

en su vida c omo tal, otr os (la

gran

solicit ar ayuda pr

nos su giere que a sistamos con

tanatológi ca, la

capaz que a traigo la mu erte a

mi vi da”. La gra n mayoría

asocia mos con m uerte y es p or eso que n o le ponem os el nombr e correcto a lo que sent imos.

Debe mos de esta r consciente s de nuestr as emocion es y sentim ientos al en frentarnos pérdid a.

a una

Somo s un cúmulo

por consig uiente no l o llaman p or su nomb re. Que de cir de

fesional, la gran mayor ía de nosotr os ponemos mil pretext os cuando al guien

un profesi onal de la sa lud, especia lista en salu d mental, y a sea

un

mayor ía de las pe rsonas pone n cara de m iedo, otros d icen: “No,

no tenemo s claro el c oncepto “p érdida”, tod os lo

de pérdida s, algunos i dentifican la s pérdidas

lo saben y

mayoría) no

ps icólogo o

psiquiatra,

y que decir

de nosotros

cuando al guien menc iona ayuda

“¿Qui én quiere h ablar de pér didas o vivi r una pérdi da? Seguram ente pocas personas, y a que

por lo general, lo s seres hum anos evitam os perder y procuramos una estabil idad consta nte en

nuestr a vida, situa ción difícil de controla r. Cuando lo os seres hum anos vivim os una desg racia,

dolor sentim ental,

relaci onado con d icho evento, para retom ar nuestra co tidianidad l o más pront o posible, y quizá

tambi én lo haga mos para ob tener el re conocimient o social po r la fortale za y solide z que mostr amos ante la adversidad

evitar la m ayor cantid ad de

Un n úmero impo rtante de p ersonas des eamos y p rocuramos

pérdid as posibles, y al mismo tiempo, viv imos una cu ltura del des echo y del r eemplazo.

gener almente bus caremos la f orma de red ucir, tamiza r, eliminar o evadir el

La rdida: Una e terna comp añera

vida; algun as se

presen tan de man era lenta y p aulatina, en

maner a súbita y

modif icar radical mente y en poco tiemp o, nuestra v ida, y a no sotros mism os, sin emb argo, much as pérdidas n o las consid eramos com o tales y ot ras más ni si quiera las p ercibimos.

contundent e, pero cua lquiera que e sea la fo rma en qu e llegan, p ueden

una consta nte casi imp erceptible, y otras, lleg an de

Las p érdidas son experiencia s constantes e inevitabl es a lo larg o de nuestra

Cuand o hablamos de pérdida s, es posible

muert e de una pe rsona conoc ida, la pérd ida de objet os o la pérd ida de una mascota, pe ro las pérdid as implican una gama d e circunstan cias mucho más amplia .

que pense mos en algu no de los si guientes cas os: la

Una f orma de agr upar e identi ficar alguna s pérdidas e s la siguient e:

1.-

Pérdida d e Elementos Abstractos o Intangible s. Al preguntarno s dónde que daron nuest ros planes p or realizar.

2.-

Pérdida po r Muerte.

 

3.-

Pérdidas C orporales.

La

disminució n visual, la

pérdida de

los rasgos

de juventu ud, menor f uerza

mu scular.

 

4.-

Pérdidas s in Reconoci miento Soci al.

Lo s cambios c orporales, ca mbios de es cuela, camb io de reside ncia.

5.-

Pérdidas p or Pérdidas. r dida de trab ajo, divorci o o viudez.

 

6.-

Pérdidas p or Logros.

 

Po r situacion es de triun fo, alegría,

éxito, logr os, gananci as, y en sí í, por

ava nces o mejo ras en la vi da de las per sonas”

 
 

T ovar, O. (2 011) Un Du elo Silente. pp. 13-14, 47, 49, 55, 5 7, 58

Pienso

que nuestr a mentalida d ha sido u na larga he rencia, desd e nuestros a ntepasados hasta

“¿por qué no se muer en los

malos ?, era tan bu ena persona ”, y pienso : ¿Qué esas personas qu e delinquen no tienen fa milia

o algu ien que les llore? Creo que es cue stión de enf foque, la pe rsona que d elinque en

efecto

humano, e llos tambié n son

nuestr os hijos, qu ién en algú n momento

de su vida n o ha dicho:

esta f uera de la l ey, pero m irándolos d esde un pu nto de vista

La rdida: Una e terna comp añera

espos os, hijos, her manos, pad res. Y de cie rta forma, e llos tienen u n objetivo e n su vida al igual

familias, m ovidos des de el

vez la

sentim iento más

falta d e oportunid ades desde su infancia, falta de ap oyo dentro

ilusio nes tal vez

fueron

años

acumuland o estos due los no resue ltos, poco a a poco se fu eron llenan do de renco r y al

que l as demás p ersonas, y

es, proveer

de lo nece sario a

sus

puro: “El a mor”.

Ellos también su fren pérdid as durante s u vida, tal

de sus famil ias, perdier on las

de ir a la es cuela, tener una carrera a, una vida mejor, y al paso de los

final t omaron la

decisión: as altar y ases inar a una

persona que

cruzo por

su camino.

Estar

fuera de la ley.

Viénd olo desde la

famili a, hermano, hijo, espos o, amigo, tal vez era est udiante y te nía ilusione s de termina r una

carrer a, tener una vida plena y ser hu mano.

feliz. Todo lo anterior causo pérdi das, la princ ipal: se perd ió un

se resistió a l asalto, tal vez era pad re de

acera de e nfrente, la p ersona que

¿Qué

perma nentemente y la del agr esor mientr as el cumpl e su conden a, en cuanto

al rec lusorio, amb as perderán queda rán sin padr e, sin guía, la fam ilia entera.

pasa con a mbas famil ias? Amba s esposas p erderán a

la de la ví ctima él sea ingr esado

la fuente d e ingreso d e sus famil ias, en cuan to a los hij os, se

su esposo,

sin protecció n, la vida c ambiará rad icalmente p ara los hijos , para

Las m adres de am bos perderá n a sus hijo s, a ambas l es dolerá la ausencia, e n mayor o

intens idad, ambas

tendrá n que hacer un reajuste

reajus tarán los ro les dentro l as mismas, durant e meses o a ños.

menor

sufrirán c ambios radi cales,

ella,

tendrán pér didas irrepa rables que l levarán a c uesta,

perderán

a

su crío.

L as

familias

en general

en sus vid as. Tendrán que salir ad delante, con ayuda o sin

“Las c ircunstanci

s del hecho rebasan al

mismo hech o.”

B arba, Salv ador. Septie mbre 2012 . Diplomad o de Tanat ología (AM TAC)

CA

SOS PRÁCT ICOS

5. CASO S PRÁC TICOS

Como casos práct icos tomo co mo referen cia los sigui entes:

A la mam á de J. hace

en matriz, e l médico tr atante

considero q ue no

hacía falt a quimioter apia, sólo

tiempo, la terrible noti cia y la ciru gía dieron c omo resulta do una casc ada de emoc iones

como para toda la fam ilia. La pa ciente por s u parte per dió la

su trabajo c omo trabaj adora domé stica. Su fa milia

de la noticia , perdieron en lo econó mico,

salud, per dió su matr iz, perdió

tanto para la paciente

algún

sugirió la extirpación de la mism a, al conclu ir la cirugí a el doctor

unos mese s le detecta ron cáncer

receto algu nos medica mentos y r eposo por

perdió la t ranquilidad familiar. Po r lo súbito

ya que no contaban co n ese desem bolso econó mico por cu estión de sa lud.

Después d e algunos

noticia los sorprendió: el cáncer h abía regresa do al cuerpo de la pacie nte y esta ve z con un nuevo a liado: trom bosis. La no ticia tomo p or sorpresa a esta famili a, en especi al a J.

produce p erder su m adre,

ya que ell a ha caído

nueva

meses de in tentar retom ar la vida q ue habían d ejado, una

en depresió n por el m iedo que le

también el

miedo de l a responsab ilidad que

quedaría a s u cargo, tie ne a un her mano

menor, el

cual estudi a y es la pr incipal preo cupación d e su madre,

ya que est á por

concluir s u carrera p rofesional.

económica mente a su hermano, s olo que sus

bajos y po r el momen to ella tend ría que solv entar los g astos del ho gar, su mad re ha

quedado in capacitada por el mome nto, a causa

J por su pa rte siente l a responsab ilidad de a yudar

ingresos co mo emplea da doméstic a son

de la enfer medad.

Cuant os cambios y pérdidas pérdid as más oca sionará la desenl ace.

ocasionadas por una en fermedad de ntro de una familia. Cu antas

misma enfe rmedad de ntro de alg unos meses,

sea cual s ea el

L. es una

muy asedi ada por el

mujer de 44 años, solte ra, exitosa l aboralmente hablando,

mujer

exo opuest o desde mu y joven. Sie mpre que t enía una rel ación

deportista,

CA

SOS PRÁCT ICOS

que se pe rfilaba par a matrimon io, la boico oteaba por

el miedo a l comprom iso y

terminaba

sola. Siem pre se cuid ó en sus rel laciones sen timentales

para no ten er un

embarazo

inesperado.

Desde ha ce algunos

años com enzó a pre ocuparse p or el

trascurso d e los años, comenzó a b uscar relaci ones serias, las cuales c ada vez era n más difíciles d e encontrar, ella se volv ió muy exig ente a la ho ra de elegir pareja, que ría un

hombre ex itoso, con s ituación eco nómica resu uelta y un b uen trabajo. Cada vez s e veía

relacionad a con gente más joven, tuvo algun os intentos

fueron poc o fructífero s y terminab an al poco tiempo. En varias ocasi ones ha inte ntado

embarazar se sin tener

depresión p or su

situación, perdió su ju ventud, perd ió a los ho mbres que d e verdad la amaron, per dió la

de asombr o con much as de

oportunida d de tener

sus parejas , perdió la i lusión de fo rmar una fa milia propia.

de vivir en pareja, los c uales

éxito. L. c ada vez m ás se va su miendo en

un hijo prop io, perdió l a capacidad

E. es una

embarazad a de su pare ja, la cual n unca se deci dió a dejar

mujer joven,

la cual se relacionó co n un hombr e joven, pe ro casado. E salió

a su esposa

e hijos.

E. tuvo qu e enfrentar sola a su fa milia, madre , padre y h ermano, fam ilia disfunc ional,

las cuales d ieron

como resu ltado dos h ijos fuera d el matrimo nio. E. caus o revuelo e n su entorn o, E.

médicos, e l bebe de E . dejo

de tener m ovimiento y falleció de ntro del vien tre. En el h ospital dond e le atendie ron le provocaro n las contrac ciones para hacer salir al bebe. E. e stuvo muy triste y depr imida durante m ucho tiempo , ella perdió la ilusión d e tener un h ijo del hom bre que ella había

próxima a

desintegrar se a causa

de las infid elidades de

su padre,

después d e algunos m eses de gest ación y poc os cuidados

amado tan to y que fi nalmente no

ilusión de hacer una

padres se

resueltos d e sus seres

estuvo co n ella en ni ngún mome nto. E. per dió la

familia prop ia, perdió l a familia d e su infanci a, finalment e sus

Cuantas pér didas para cercanos.

a los duel os no

separaron.

una sola pe rsona, unida

No cabe d uda que cua lquier perso na tiene en su historial varias pérd idas y duel os sin resolver.

CA

SOS PRÁCT ICOS

JL es un h ombre mad uro ingenier o de profes ión, casado y con tres h ijos, el may or de

ellos de 2 5 años, próx imo a termi nar su carre ra. El hijo

tenía que c asarse con

Su hijo se c asa y

nace su ni eta, JL aún dolido por l a decisión d e su hijo co mienza a ve r a su nieta y por

consiguien te a su hijo

hijo ha sido arrollado po r un condu ctor ebrio, s u hijo

ha muerto instantánea mente. JL c on el dolor a a cuesta, co mienza con todos los trá mites del evento , reconocim iento y en trega del c uerpo de s u hijo, vela ción del m ismo,

sos tenga

emocional mente a su propia fami lia durante e l evento, es posa e hijo s. Además e stá la

desamparo c on su

bebita de

la decisión

dejado a

perdió la r elación que

a su

que su prim mogénito fu era profesio nista,

de boda d e su hijo, si no por la m uerte súbita del mismo y todo lo q ue ha

9 meses y c on un nuevo embarazo. A JL le ha cambiado la vida no sol o por

de JL le dio la noticia d e que

su novia, ya que estaban

esperando a un hijo, d ejaría la esc uela y

seguiría a delante con sus planes

de boda con o sin su au torización.

y a su nue ra, su nieta tiene 9 me ses de vida . Un domin go de

madrugad a le avisan a JL que su

recaudació n de fond os (ya que

no

conta ban

con

a horros),

ser

quién

viuda de s u hijo, muje r joven de 2 5 años, la cu al ha queda do en total

su cargo. J

perdió la

ilusión de

tenía con é l, perdió la

familia qu e había form ado, perdió

hijo, merm o su econo mía a raíz d e los hechos , perdió su t ranquilidad en menos d e año y medio. S u vida camb ió radicalm ente.

“Pode mos compa rar el dolor del duelo c on un volcá n, donde la apariencia d e encima o de la superf icie nada ti ene que ver con el fond o, o lo que no se perci be a simple vista. Lo m ismo

entera, tran quila,

ausent e, etc., y a parentement e asimiland o la situaci ón; pero s i nos asom amos al fo ndo o

escarb amos un po co encontra remos un to rbellino de

pasa e n la person a que lo suf re, puede s

r percibido (a), por los

el dolor de otro. Las

emociones

demás fría,

con un inm enso y pro fundo

una person a es más o menos que el de

ser cuesti ón de

dolor; por lo que nadie podrá

otra,

educa ción, cultura , control y a ctitud apren dida.”

juzgar que

que el

o

que uno

lo

siente m ás

manifestacio nes pueden

Armi da, D. (200 9) Duelo en secuestro p , 152

Toda aquella pers ona que ha

siendo

perdido a un ser querido reacciona d iferente a c ualquier otr a, aun

de la mism a familia y t eniendo tam bién un laz o con la pers sona finada.

CA

SOS PRÁCT ICOS

Todo

nuestra his toria de vid a, cada uno demostrara sus sentimi ientos

la persona q ue ha

falleci do, nos harí a pensar qu e le está do liendo much o el deceso , no siempr e es así; po r otro

lado

reacci onar tendrá que ver con

depende de l sentimient o muy pers onal e indi vidual de c ada ser hum ano, la for ma de

según como se pe rmita hacerl o. El ver llo rar a un mi embro de la familia de

odemos ve r a otro mi embro de l a misma fa milia en si lencio, retr aído, aislad o, sin

pensemos que le está doliendo m enos la pérd ida, que lo quería men os, lo

lágrim as, y quizá

que n o siempre es así, simple mente son d os formas d e expresar s u dolor.

Las pe rsonas por l o general n o hablamos

vivim os los duelo s correspon dientes, cre emos que c on llorar du rante la vela ación y el s epelio

nuestras pér didas, ni tam poco

con tanta fre cuencia de

del se r querido re cién fallecid o, hemos su perado la pé érdida. No s iempre es as í, ya que al pasar

sumada a ot ras tantas m ás, a las cu ales ni siqui era le

y no

el tiem po volvem os a llorar e sa pérdida,

damos

nos pe rmite salir

cual e n su afán de ayudarnos

de él. Siemp re contamo s con gente bien intenci onada a nue stro alreded or, la

el nombre como tal, n os vemos in mersos en e se agujero n egro, el cua l nos devora

nos dicen fra ses de “alie nto”, tales c omo:

- Ánimo, éc hale ganas.

- Todo pasa ra.

- Ya no llor es, así no pu edes salir ad elante.

- Todo tiene solución, m enos la mu erte, ¡y tu es tas viva (o)!

- Ya está m ejor, ya no s ufre

- Eres joven , podrás ten er otros hijo s.

Much as veces, la mayoría de

person a en cuesti ón, no siem pre causan mome nto la perso na está viv a, sufre la

panor ama no resu lta tan prom etedor, ni ta n optimista.

ellas, lo ha cen con bu enas intenci ones, pero

el mismo

efecto, ya

que si bien

realmente p ara la es cierto e n ese

pérdida de u n ser huma no importa nte para ell a y el

“Tal

vez el prin cipal obstá culo que n os impide

comprender

la muerte

es que n uestro

incons ciente es

incapaz

de

aceptar

q ue

nuestra

existencia

deba

termi

nar.

Sólo

ve la

interru pción de la vida bajo e l aspecto de un final trá gico, un ase sinato, un a ccidente mo rtal o una en fermedad r epentina e in curable. Es decir, un do lor terrible.

K übler-Ross , E. (2006) La Rueda d e la Vida, p . 169

CA

SOS PRÁCT ICOS

Si bie n es cierto

person as no nos p reparamos p ara ella, cre emos que a nosotros no nos pasará y cuando el la nos

diría: ¿Por qué no? De sde que co menzamos e n este

tenemos p rogramada l a cita

con el la; es la ley

flor, l a cual cump le su cometi do de embe llecer la vis ta y en algú n momento se marchita rá. La

su cometid o: ser una b ella maripo sa, la

cual t ambién mor irá. Los hu manos no so mos la exc epción, tene emos un tie mpo determ inado

para t rascurrir en este camino , que si bien prepar arnos para e l final de nu estros días.

cuando ter mina, si pod emos

andar llamado vid a y desde a ntes de deja r el vientre materno, ya

natural, to do lo que n ace, irremed iablemente tendrá que morir, desd e una

es algo nat ural, irrever sible e irre mediable, l a mayoría d de las

la muerte

alcanz a solemos d ecir: ¿Por q ué a mí?, yo

peque ña oruga qu e lenta per o segura cu mplirá o no

nosotros n o decidimos

han conoci do la

derrot a, conocido el sufrimien to, conocid o la lucha, c conocido la pérdida, y h an encontra do su forma de salir de las profund idades. Esta s personas t ienen una a preciación u na sensibili dad y

una c omprensión de la vida

“Las

personas m

s bellas co n las que m e he encon trado son a quellas que

que los llen

de compas ión, humild ad y una pr ofunda inqu ietud

amoro sa. La gente bella no su rge de la na da”.

Elisab eth Kübler -Ross

La pé rdida es la e terna compa ñera en el t rascurso de nuestras vid as, que pas a cuando al nacer

dejam os de sentir el abrigo in terno de nu estra madre; nuestra tran nquilidad y

tenemos c ubiertas nu estras

comodidad l legan

a un

necesi dades prima rias: alimen to, protecci ón, estamos en contacto directo y n ada nos apa rta de

término, m ientras est amos dentr o de nuest tra madre,

ella d urante la ge stación. El

primer llan to del bebe

es sinónim o de vida,

yo le llama ría el

prime r contacto c on nuestra r ealidad, el l lanto deter mina que tan

saludable

está el nuev o ser.

Él be be debe de

sentir temo r al enfren tarse a su

nueva vida,

perdió su

refugio y

ahora

depen derá de muc has cosas y personas ex ternas, tend rá que solici tar lo neces ario por me dio de

su llan to, alimento , cambio de pañal, prot ección, abra zo. Lo que

como el consegui r alimento y abrigo, cam biará radica lmente a pa rtir de su na cimiento. L o que

comienzo d e una nuev a relación c on el

para é l es la pérd ida de su h ogar, será

para él habí a sido tan se ncillo

también el

exteri or, será el co mienzo de s u propia his toria y su d esarrollo co mo ser hum ano.

CA

SOS PRÁCT ICOS

Empieza c uando

nuestr os pequeños

madre s son dada s de alta, a unque noso tras, natura lmente, co ntábamos c on llevar n uestro peque ño envoltori o de alegría a la casa.

quedar en el hospital un día o dos d espués de q ue sus

“Libe rar o dejar i r a los hijo s es una de las tareas m ás difíciles

de la vida.

nacen y se tienen que

Años después, apr endemos có mo dejar ir a nuestros h ijos, cuando

a la e scuela. Los padres pare cen sentirs e menos afe ctado por l os “adioses

menu do dejan la prime r “gran día.

cuand o llegó el a utobús ni c uando un p equeño casi nuevo a los brazo s de su madr e.”

ingresan al jardín de ni ños o

preparatori os”, a

casa antes d e que los ni ños salgan p ara tomar e l autobús d e la escuela en su

Escucharo n algo acerc a del acont ecimiento,

pero no est uvieron pres sentes

dio una vu elta comple ta para corr er de

K übler-Ross, E. (2006)

Una luz que se apaga, p . 163

CUE N

TO DE LOS DOS GEM ELOS

6. CUEN TO DE L OS DO S GEME LOS

“Éras e una ve

dos

gem elos

que

e staban

en

el

vientre

de

la

mad re.

Las

se manas

pasab an, los ni ños

crecían

,

y

a

su

vez

lo

h acía

tambi én

su

con ocimiento

y

su

alegrí a.

"¿No

e s

maravill

oso

que

hemos

sid o

creados?

 

¿No

es

magnífico

que

tenem os vida?

 

Los g emelos com enzaron a d escubrir su mundo. Cu ando encon traron la cu erda que les

unía

con su madre y le s daba la co mida, empez aron a cant ar de alegría . “¡Qué gra nde es el am or de nuestr a madre que ella compa rte su vida c on nosotros !

Pasab an las sema nas y los muchí simo. “¿Qu é significa

respon dió el otro,

quiero

contes tó: “No ten emos otra o pción, pero quizás haya otra vida d espués del n acimiento.” “¡Yo

irme”, co ntestó el pri mero. “Yo q uiero queda rme aquí p ara siempre” ”. Su herma no le

yo no

habían cam biado “Esto signi fica,”

meses, y de

pronto, se

dieron cue nta de que

los niños.

este cambi o?” pregun tó uno de

“que nuest ra estancia

en este mu ndo va a te rminar pron to.” “Pero

el primero con duda. “ ¡Vamos a p erder

nuestr a cuerda de vida! ¿Cóm o vamos a vivir sin ell a? Y ademá s, otros han salido del v ientre

y nad ie ha regre sado para

nacim iento es el f inal.” Uno d e los bebes se puso mu y triste y dij jo: “Si la co ncepción te rmina

exista

ningu na madre de trás de todo esto.” “Per o debe existi ir.” Protestó el otro. “Si no ¿cómo h emos

llegad o hasta aqu í? ¿Y cómo

madre

algun a vez?” preg untó el beb é. “Posiblem ente ella só lo vive en n uestra imag inación. No sotros

no cre o en una vi da después del nacimie nto!”, dijo

decirnos qu e hay otra

vida despu és del nac imiento. ¡N o! El

con el nacimiento ¿qué sentid o tiene la v ida en el vi entre? No ti ene sentido , quizás no

podríamos

seguir vivi endo?” “¿T ú has visto

a nuestra

la hem os inventad o porque as í podemos c omprender

mejor nuestr a vida.”

Y así los últimos días en el v ientre de la madre estab an llenos de preguntas y

Final mente llegó abrier on sus ojos sueño s.”

grandes m iedos.

el moment o del nacim iento. Cuan ndo los gem elos salier on de su m undo, y gritaron. L o que viero n era más gr ande que lo que habían imaginado e n sus Tema L ibre. Octu bre 01, 201 2. FB

CUE N

TO DE LOS DOS GEM ELOS

Este h istoria nos relata y mu estra lo que

quere mos pensar en el final

estar e n este plano , nos atemo riza lo desc onocido, que remos estar siempre en el lado segu ro, el

nuestros s eres querido s, ni abraza rlos, el tem or de ¿que habrá

estar

utiliza ndo para vi vir plename nte y disfrut ando de nue stro present e, el aquí y e l ahora.

despu és de la vi da?, nos r oba gran p arte de nu estra energí a, la cual

sólo p ensar no vo lver a ver a

de las pers onas creem os de la vid a, no

ya no

la mayoría

de la misma

y nos cues ta trabajo e l siquiera i maginarnos

deberíamos

PÉR DIDAS HER

EDADAS V S. PÉRDID AS ADQUIR IDAS

7. PÉRD DAS H EREDAD AS VS. PÉRDI DAS AD QUIRID AS

“La pr imera pérdi da que enfre ntamos com o seres hum anos es her edada.

Provie ne de la ma dre: La fisio lógica. Ésta

madre -hijo. Al m ismo tiemp

aband ono de la

recon ocimiento fi siológico y emocional

quien se encarga d e establecer la primera resolución d e pérdidas.

el nacimient o. La separa ción del bin omio pérdida emo ocional y se traduce co mo el

materna. P or ende, e l primer p roceso resti tutivo surg e del

madre

surge con

se hereda la primera

de la madre

contención

por medio

de la heren cia. Es la

y una adqu irida.

En la

prime ra, el sentim iento de ab andono se

gener a una adapta ción instint iva. Salir de l útero y co ortar el cord ón umbilica l implica u n reto

del entorno . En el aban ndono

el deseo y

para

Podría

Perde r lo heredad o es aband ono-desamp aro. Perder

manifiesta c omo un pro ceso natura l y necesari o que

decirse qu e sí existe u na diferenci a radical ent re una pérdi da heredada

lo adquirid o es despoj o-descuido.

fisioló gico adapta tivo para ap render a tom ar y transfo rmar la vida

adquir ido, el pro ceso se pro voca desde

la voluntad

de conoce r el entorno

satisfa cer la exten sión adaptat iva, es decir , extender e l territorio y dominio de la vida.

Es po

ausen cia-vacío es la del padre .

la madre q ue el hijo so cializa con

el padre, ant es figura au sente para e l hijo. La pr imera

El pa dre en real idad no es

se ha adq uirido

previa mente. Por

adquis ición. Es de la figura pa terna de qu ien obtenem os la prime ra pérdida s ocial adqui rida. La ma dre es

ello, el pa dre no es u na figura d e reconstru cción, es m ás una figu ra de

una pérdid a, porque

sólo se

pie rde lo que

una pé rdida hered ada y el pad re una pérdi da adquirida a.” G ómez, F. (2 012) El secr eto para su perar las p érdidas. p. 46-47

Tal v ez las pérd idas contin uas que viv imos en el

prefer imos mante nerlas en el anonimato, guardadas

no las ha cemos palp ables,

en un cajón para una m ejor ocasió n. Sin

día

a día,

PÉR DIDAS HER

EDADAS V S. PÉRDID AS ADQUIR IDAS

embar go las vam os acumula ndo hasta q ue ellas ac aban por ro mpernos el

esquema, t ras la

pérdid a de algún

ser amado,

por ejempl o: la muert e de un hij o. El golpe

más certero

para

cualqu ier padre o madre, tan fuerte es, q ue no hay

una palabra

que encier re el nuevo

título

los hijos, y a sea

para los pad res represen ta un

golpe duro, de cie rta forma e stamos conf iados de qu e los vamos a volver a

repres enta una pé rdida doloro sa, no se co mpara con l a pérdida de

quien amamos ta variad as revistas y

bueno s padres y c uidadores d el nuevo se r. Pero jamá s nos prepa raron para v erlos morir antes que n osotros, siem pre decimo s que es an tinatural que e se vayan l os hijos ant es que los p adres. Ese d olor se conv ierte en un duelo inter minable, qu izá con dist intas tonali dades al pas o del tiemp o, pero siem pre con la a ñoranza de l o que pudo ser y no fue.

para e se padre o que és te se valla

ver y aunqu e esto uno de los s eres a

to. Nos pre paramos pa ra la llegad a de un beb e, tomando cursos y le yendo reportajes a cerca de s u nacimient o, que hacer y qué no ha cer para ser unos

madre despo jado (a), si bien es cier to que la se paración de

a estudiar o a trabajar a l extranjero

o se case,

la vida de

Las au sencias en

de sob rellevar, las

el trascurso de nuestras vidas dejan una honda h huella, las c uales son di fíciles pérdidas h umanas, las pérdidas m ateriales, las pérdidas e mocionales, todas

vemos ben eficio

vidas,

ellas r ealizan cam bios en nues tra existenc ia, en la ma yoría de los casos no les

en el

los cu ales podrían ser de prov echo.

momento de l evento, si n embargo t odo cambio

traerá al fi nal reajuste s a nuestra

Cuant os de los p adres despo jados despu és de la pé rdida de al gún hijo, lo gran al pas o del

niños quem ados,

es la “Aso ciación AL E fue

por las fami lias Alverde Castro y C astro Carea ga en Los M ochis

— hijo de Luis Eduar do Alverde y Adriana C astro — de spués

haber donad o sus

órgan os a otras pe rsonas y el consecuente despertar a la realidad de la donaci ón de órgan os en Méxic o.”

de viv ir la extrao rdinaria exp eriencia y

funda da en Octub re de 2004 Sinalo a, tras la m uerte de Ale

niños con cáncer, donación d e órganos. U n gran eje mplo de ello

tiemp o fundan as ociaciones p ara la ayud a a diferent es grupos d e personas:

satisfacción , dentro del

dolor, de

http://ww w.quierodo nar.com.mx /web/somo s.htm

PÉR DIDAS HER

EDADAS V S. PÉRDID AS ADQUIR IDAS

Otro c aso similar es la “Fund ación Mich ou y Mau, I .A.P., es est ablecida po r Virginia S endel de Le maitre, Pres identa Naci onal y Fund adora, en re cuerdo de s u hija Mich elle y de su nieto Mauri cio.

atrapada ent re las llama s tras

salvar a dos de su s hijos y reg resar por lo s otros dos. Ya no pudo saber que p osteriormen te los

bomb eros lograro n rescatar quem aduras sever as.

Para

Shrine rs en Galve ston, Texas , ya no se p udo hacer n ada para sal var a Mau.

demas iado tarde. Micho u pereció i ntentando s alvar a sus atenci ón médica e n México.”

Mau muer e por falta

de una ade cuada

Él llegó die z días

Miche lle (Michou ) fallece en el incendio de su casa, , al quedar

a

los

dos

pequeños,

Mauricio

y Camila,

pero ambos s con

cuando se l ogró traslad arlos al ce ntro especia lizado en n iños quema dos del Ho spital

hijos, pero

http ://www.fund acionmichou ymau.org/s _seccion3900 0/html/categ goria.exr?Cl ave_Categor ia=64

FASE S

DEL DUEL O SEGÚN

ELISABETH

KÜBLER-

ROSS

8.

FASE S DEL ROSS

DUELO

SEGÚ N ELIS ABETH

KÜBL ER-

terribles pér didas que e mbargaba a estas

personas s algan

más

benefi ciadas y ten gan una vid a mejor. En ambos caso s la pregunt a que tal ve z ellos se hic ieron

En am bos casos e l dolor tan intenso que dejo estas

famili as, logro t ransformars e en la n ecesidad de

ayudar

a

que

fue ¿p or qué? Y ta l vez la vid a les contest o ¿para qué? ?

Las fa ses del duel o escritas p or la doctora Elisabeth K

Kübler-Ross , si bien fue ron diseñad as por

la nec esidad de at ención a en fermos term inales, tamb ién podrían aplicarse a cualquier pé rdida

en ge

proces o de pérdid a.

a que podr ía ayudar e n la recuper ación de cua lquier ser h umano dura nte el

eral, debido

- La negació n y aislami ento

- Rabia

- Regateo

- Depresión

- Aceptació n

Duran te algún ev ento imprev isto, hablem os de la pé rdida de un trabajo, cu ando se nos da la

notici a de que e tamos desp edidos, rea lmente entr amos dentr o de las fa ses del due lo, lo

prime ro que hace mos es nega rlo: No pue de ser ciert o, esto no m e puede es tar pasando a mí,

para l uego contin uar con la ra bia del “¿po r qué a mí? , si yo soy u un buen emp leado, porq ue no

Dios o en quien

y llegar tem prano

el resultad o del

no se

despid ieron a mi

cream os diciéndo le: si no me corren prom eto cumpli r mejor con mi trabajo

todos

despid o acarreará

detien en, hay que cubrir la re nta, el agua , alimentos, , colegiatura s, etc. Por

nuevo

objeti vo.

que a

último tendr emos

compañero” , más tarde comenzare mos con las peticiones a

al darnos

cuenta que

los días. M ás tarde e ntraremos e n depresión

muchos p roblemas a

nuestras v idas, los g astos y co mpromisos

trabajo, un

eptar la rea lidad y com enzar de nu evo con la búsqueda d e un nuevo

FASE S

DEL DUEL O SEGÚN

ELISABETH

KÜBLER-

ROSS

Si ob servamos de ntro de nu estra vida te nemos muc hos duelos

van guardán dose en un cajón, el cu al se va llen ando día tra s día,

hasta

ocasio nes puede s er a la inve rsa, primer o tenemos l a pérdida d e algún ser humano, en cuyo

evento

algún

espera ran que lo

tiemp o, por lo pro nto nos refu giamos en el trabajo, la a escuela, la cotidianeid ad. Algún ti empo

más a delante tene mos la pérdi da de algun a mascota o algún objet o preciado p ara nosotro s y en

dolor y lág rimas, no e s que realme nte sintamo s más al ob jeto o

a la m ascota que

estába mos bloque ados por ta nto dolor,

escap e fue el even to más reci ente, la pérd ida de la m ascota o el o bjeto fuero n la llave m aestra

pérdida hu mana

que no pudi mos exterio rizarlo y n uestra válvu la de

por algun a extraña ra zón no pod emos desah ogarnos co mo desearía mos o los d emás

sin procesa r, los cuale s por

nuestr as mismas a ctividades

un ser hum ano. En m uchas

el día que

nos alcanza

un pérdida

mayor, la

pérdida de

hiciéramos,

sin embarg o ese duelo

queda gua rdado en el

cajón por

ese ev ento demos tramos tanto

al ser hum ano que per dimos, quiz á en el mo mento de la

que ab rió el portal por donde

sacamos tod o el dolor ac cumulado en

nuestro ser .

Los s eres humano s somos ún icos e irrep etibles, al ig ual que los duelos por los que cad a uno atrave samos, nun ca una pérd ida será igu al a ningun a otra, lo q ue para un os tiene un valor

vez sea algo insignifican nte. Para un niño la rupt ura de su co bijita

tal vez m uchos

podam os pensar

tiene por e lla es

es el

hecha

extrao rdinario, pa ra otros tal

por su ma dre al nace r puede se r un evento

que es una

traumático o, doloroso,

exageración , sin embar go para esa

criatura “e sa cobijita”

objeto de amor, e l vínculo d irecto con s u madre y p or lo tanto el valor que

único, nadie más l o sentirá.

Así ca da uno de n osotros dam os y tenem os nuestro propio grup o de valores

vidas,

much os de ellos p arecería qu e tienen pad res diferent es sin serlo,

conce ptos y opini ones sobre

otro e l padre fue

durante nu estras sobre los p adres,

cada uno t endrá sus pr opios

diferentes

dentro de

una misma

familia los

hijos tienen n conceptos

sus padres, t al vez para uno el padr e fue muy a moroso y p ara el

muy exigent e.

La rea lidad se per cibe depend iendo del c ristal con qu e se mire, l a persona in digente ten drá su

propia

idea sobre sus objetos de valor y será diferen te sobre alg una persona

que vive e n una

casa y

tiene un t rabajo. Para

la persona

indigente

el valor de

la ropa qu e lleva pue sta es

FASE S

DEL DUEL O SEGÚN

ELISABETH

KÜBLER-

ROSS

insupe rable y si

cambi o si perdie ra la sudad era que lle vaba puesta suplirl a con algun a otra prend a que tenga en casa.

la perdiera,

realmente

perdería tod o lo que ti ene, para la

otra perso na en

seguramen te le doler ía, pero bu scaría

Así no s ocurre co n las pérdid as en el tras curso de nu estras vidas, nadie más que la perso na en

todas

mismo esc uchar

bombardeo s, que sabe r que en m i casa

nuestr as pérdidas también lo

cuesti ón sufre po r esa ause ncia, por es a pérdida.

Todas las

relaciones s on únicas,

son, en alg una clase un

a causa de

maestro di jo: no es lo

que e n Oriente m urieron 2,0 00 personas

murió mi padre, n o es que va lgan menos las 2,000 p ersonas de

duele es mi perso na fallecida, es mi pérdi da.

Oriente, es q ue quien m ás me

Tenem os que ser sensible ant e cualquier p érdida por

ella h

brá un ser h umano sufr iéndola.

pequeña que

la creamos , ya que det rás de

de un

herma nito de uno de ellos, un os decían q ue sería pa drísimo tene r hermanos , otros que t enían

herma nos por el c ontrario dec ían que serí a mejor ser hijos único s y al pregu ntarle al pe queño

que te nía hermani to nuevo cu ál era su opi nión al resp ecto, él muy

que e s ser hijo ún ico hasta q ue dejas de

privile gios en su hogar, hoy

obseq uios, los re cursos en g eneral. Est e pequeño comie nzo de muc hos más.

de la famili a, los

está viviend o su propio o duelo y s erá el

En al guna platic a entre niño s de entre

10 y 11 a ños se com entaba el n acimiento

serio come ntó: “No sa bes lo

serlo.” Este

chico perd ió su extrao rdinario lug ar de

en día hay

que compa rtir desde l a atención

En el caso de per sonas que h an sufrido a lgún accide nte y que a consecuenc ia del mism o han

tenido

fractura d e algún bra zo o pierna , también

sufren la p érdida de la

movilidad

y se

enfren tan con la p regunta de ¿qué pasarí a si en luga r de tenerlo roto lo hub iera perdido

para

siemp re? Estas pe rsona tambi én caen en

casos la gente hac e una revalo rización de su propio cu erpo.

depresión a causa de es te evento y en muchos

de los

Al ve rse dependi

las ac tividades m ás persona les, ir al b año, bañars se, levantar se, peinarse , causa un

ntes de otr as personas por el tiem po que esté n incapacita dos, para re alizar

gran

FASE S

DEL DUEL O SEGÚN

ELISABETH

KÜBLER-

ROSS

confli cto en ellas , ya que tie nen la sens ación de ser

siente completam ente inútiles . Sienten la pérdida de l a independe ncia.

una carga para los se res cercanos

y se

“Mien tras mi viej o profesor b uscaba resp uestas, la en nfermedad s e fue apode rando de él, día a día, se mana a sem ana. Una m añana inten tó sacar el c oche del ga raje, en reve rsa, y apen as fue capaz de pisar el f reno. Así de jó de condu cir.

Const antemente t ropezaba, as í que se co mpró un ba stón. De est e modo dej ó de camina r con liberta d. Seguí a yendo a la YMCA a n adar, según su costumbr e, pero desc ubrió que y a no era cap az de desve stirse solo.”

Albo m, M. (19 97) Martes con mi viej o profesor, p. 24

Ancianida d

y muchas pérdidas po r Psicología Cuerpo y M ente.

9. Ancia nidad y mucha s pérdid as por Psicolo gía Cue rpo y Men te.

“Desd e Psicologí a Cuerpo y Mente ente ndemos que para enten der y atende r al duelo

ancian os, no sólo es importan te tener en

de alg uien en con creto, sino q ue hay una serie de car acterísticas su vid a.

conflictivas que van a m arcar

cuenta las p ersonas que ya no están , o el duelo físico

de los

Habla mos de al m enos diez c aracterística s más impor tantes a ten er en cuenta : -Jorge L. T izón. Pérdid a, pena, due lo-

a la

que la pérd ida o

separa ción tiende a descompe nsar a nive l muy profu ndo al deud o, tanto a n ivel social, como físico como psíqu ico.

–Pérd ida de relac iones de p rofunda dep endencia: l as parejas

ancian idad manti enen un tip o de relaci ón “biopsic osocial” ta n estrecha

que han lle gado juntas

–Mult iplicidad de

pérdid as y duel os: allegad os, familia res, aptitud des, fuerza s físicas,

econó micos, dom icilio, auton omía, relaci ones sociale s, estructur a diaria, me dios económ icos,

edad aumen ta el núme ro de

ideales, rec ursos

pérdidas y

duelos: co mo decíam os con la

roles

que se tenían

antes de la jubilación, etc.

–Pérd idas corpora les: con la edad aumen tan las pérd idas sensori ales: dificul ltades en la vista,

pérdid a de memo ria. Aunque sólo suele

los pl aceres sexua les es muy importante y perturba

algo i nevitable. A umenta el ri esgo de pro blemas de sa lud.

a los cónyu ges y no es para tomar como

hablarse del tema en ch istes y brom as, la pérdi da de

–Conc iencia o ne gación de l a muerte: l as pérdidas

contac to con la c onsciencia d e la propia muerte y de

tambi én hablamo s de la n egación de psicop atológicos.

la propia

encadenad as inevitabl emente pon en en su proxim idad. En el peor de los casos muerte c on resultad dos directa mente

Ancianida d

y muchas pérdidas po r Psicología Cuerpo y M ente.

–Preo cupación ac erca de la e utanasia: el

una m olestia a su s hijos o p or la idea d e que los m édicos pue dan llegar a

ensañ amiento tera péutico. O, por el contr ario, el tem or de que su s familiares puedan apl icarle

practicar c on él

anciano pue de estar mu y preocupad o por llegar a ser

medid as de eutana sia pasiva o activa cuan do él no lo