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Universidad Autónoma de Ciudad Juárez

Instituto de Ciencias Sociales y Administración
Departamento de Ciencias Administrativas

Ensayo sobre ‘’El Príncipe’’ de Nicolás Maquiavelo.

Nelia Verónica Reyes Escobedo
Matrícula: 127573

Estrategias del Cambio Organizacional
Marzo de 2016

Está formado de veintiséis apartados o capítulos. y cómo mantenerlo. El libro fue publicado en 1531 y dedicado a Lorenzo II de Médici. leímos esta magnífica obra titulada: ‘’El príncipe’’ de Nicolás Maquiavelo. pero extremadamente conceptual. en respuesta a dicha acusación. algo mucho más difícil con seguridad. Cómo obtenerlo. a modo de regalo. mientras este se encontraba encarcelado en San Casciano por la acusación de haber conspirado en contra de los Médici. Se trata de la obra de mayor renombre de este autor. Libro de poca extensión. Sus razonamientos se basan en innumerables ejemplos históricos. . duque de Urbino. que a cada paso surgen en el libro.Introducción: En clase de Estrategias del Cambio Organizacional impartida por el ingeniero civil Víctor Manuel Ortega Fernández con maestría en administración de la construcción. Es un tratado de teoría política escrito por Nicolás Maquiavelo en 1513. Tratado de ciencias políticas y el tema central es el poder. cosa complicada. Tiene ciertas inspiraciones en César Borgia. aquella por la cual se acuñaron el sustantivo maquiavelismo y el adjetivo maquiavélico.

en el caso excepcionalísimo de que se lo arrebaten. ni se representan un cambio ni lo desean. Las dificultades que existen en los nuevos principados como miembro agregado a un conjunto anterior. Por eso. Capítulo III De los principados mixtos. saber adaptarse a los nuevos acontecimientos y. es más fácil de conservar que un principado nuevo. Éste ofende menos a sus súbditos. Lo que debe hacer el príncipe para mantenerlo simplemente es: no descuidar el orden ya establecido. dificultad que consiste en que los hombres cambian con gusto de señor. todas las dominaciones que han ejercido y ejercen soberanía sobre los hombres. de modo que tiene por enemigos a todos los que se ha ofendido al ocupar el . creyendo mejorar. impulsados a tomar armas contra él en lo cual se engañan pues luego han empeorado. quienes lo aman más y además.Cuerpo: Capítulo I De las distintas clases de principados y la forma en que se adquieren. podrá recuperarlo con facilidad a la primera adversidad del usurpador. sus incertidumbres nacen de una simple dificultad que se encuentra en todos los principados nuevos. El príncipe se ve obligado a ofender a sus súbditos. Capítulo II De los principados hereditarios Los principados hereditarios ya están acostumbrados al linaje de un príncipe. por el largo acostumbramiento. fueron y son repúblicas o principados. Los principados son o hereditarios o como miembros agregados al estado hereditario del príncipe que los adquiere. Todos los Estados.

Cuando se adquieren Estados en una provincia con idioma. así se ven nacer los desórdenes y se pueden reprimir con prontitud. que le resulte imposible vengarse. sobre todo cuando están acostumbrados a vivir libres. y no se puede conservar como amigos a los que les han ayudado a conquistarlo porque no se pueden satisfacer las necesidades como ellos esperaban. la ofensa que se le haga al hombre debe ser tal. por el mantenimiento de la guardia. El príncipe que anexe una provincia con organización y costumbres diferentes a la suya debe convertirse en defensor de los vecinos menos poderosos para debilitar a los de mayor imperio y cuidarse de que entre a su estado un extranjero tan poderoso cómo él ya que se le adhieren todos los que sienten envidia del que es más fuerte ya que enseguida y de buena gana forman un bloque con el Estado invasor. Los territorios revoltosos se pierden con más dificultad cuando se conquistan por segunda vez. surgen dificultades y uno de los remedios que la persona que los adquiera es que fuera a vivir en ellos. de la misma provincia y de la misma lengua es muy fácil conservados. Se deben tener dos cuidados: que la descendencia del príncipe anterior desaparezca y que ni sus leyes ni sus atributos sean alterados. de este modo también adquieren más respeto y con mucha dificultad suelen perderlo. Otro buen remedio es enviar a algunas colonias a alguno de los lugares que sean como llaves para aquel Estado. "Una guerra no se evita sino se difiere para provecho ajeno" .. son más fieles y entrañan menos peligro. costumbres y organización diferentes. siempre que se conserven sus costumbres y las ventajas que gozaban permanecerán tranquilos y pueden permanecer en total armonía. e gasto es mucho mayor. Si en ves de colonias se emplean tropas. las colonias no cuestan.principado. y para afianzarse en el poder. se vuelven enemigos. se perjudica e incomoda a todos y por lo cual. A los hombres hay que conquistarlos o eliminarlos. los damnificados no pueden causar molestias porque son pobres y están demasiado aislados. Estos estados que al adquirirse se agrega a uno más antiguo.

Es natural que se ha vuelto poderoso recelo de la misma astucia o de la misma fuerza gracias a las cuales se ha obtenido la ayuda. salvo si los desórdenes los genera uno mismo Capítulo V De qué modo hay que gobernar las ciudades o principados que. o bien lo gobierna el príncipe pero con barones que tienen su título y prerrogativas. sino por nobleza propia.El deseo de conquista es un sentimiento muy natural y común. y por ende mucho más difícil conquistarlos a alguien de fuera. de modo que perderá más fácilmente el principado. no se reveló contra los sucesores de éste. antes serán alabados que censurados. lo ayudan a administrar el dominio. se regían por sus propias leyes. antes de ser ocupados. Pero si se logra conquistarlo. Capítulo IV Por qué el reino de Darío. ocupado por Alejandro. después de su muerte La pregunta que da nombre a este capítulo es respondida por Maquiavelo mediante una distinción entre las dos formas generales de gobernar un principado. de manera absoluta y únicamente con siervos que. En el primer caso. pero cuando intentan hacerlo a toda cota los que no pueden. por el contrario. O bien lo gobierna el príncipe solo. no por gracia de aquél. como hizo Alejandro con el reino de Darío (gobernado del primer modo). el príncipe detenta todo el poder y le es mucho más fácil retener sus dominios. por gracia suya. Para evitar una guerra nunca se debe dejar que el desorden siga su curso. la censura es admitida. ya no se lo pierde. Puesto que estos barones tienen a su vez Estados y súbditos propios que le lo reconocen y aman. . el príncipe tendrá en este caso una menor autoridad y las rebeliones internas serán más frecuentes. y siempre que lo hagan los que pueden.

y por la extinción de este y su linaje queda vacante el gobierno. debe esperara ser aplastado por ella. y por último tampoco se deciden a tomar armas contra el invasor. Quien se haga dueño de una ciudad así y no la aplaste. Con todo. Siempre es preferible lo primero. radicarse en él 3. Sus rebeliones siempre serán representadas con el nombre de libertad. dejarlo regir por sus leyes. Nada hay mejor para conservar una ciudad acostumbrada a vivir libre que hacerla gobernar por los mismos ciudadanos. obligándolo a pagar tributo y establecer un gobierno compuesto por un pequeño número de personas para que se encarguen de velar por la conquista. inmediatamente recurren a cualquier contingencia. y no se ponen de acuerdo para elegir a uno entre ellos. ni saben vivir en libertad.Hay tres modos de conservar un Estado que estaba acostumbrado a regirse por sus propias leyes y a vivir en libertad: 1. Destruirlo 2. Capítulo VI De los principados nuevos que se adquieren con las armas propias y el talento personal. aquellos en que tanto el Estado como el príncipe son nuevos) requieren de un príncipe virtuoso o afortunado. por un lado los habitantes están acostumbrados a obedecer y por otro no tienen a quién. El único sistema seguro de dominar una ciudad acostumbrada a vivir libre es destruirla. Aquellos principados totalmente nuevos (es decir. Cuando las ciudades o provincias están acostumbradas a vivir bajo un príncipe. pues con la sola suerte se puede adquirir fácilmente el principado pero no mantenerlo. El recuerdo de su antigua liberad no les concede ni un momento de reposo si los habitantes no se separan ni se dispersan. aun el príncipe virtuoso requiere para su .

ya que han vivido siempre como simples ciudadanos. Los que sólo por suerte se convierten en príncipes y poco esfuerzo necesitan para llegar a serlo.conquista de una ocasión (mínimo componente de fortuna). es fácil de mantenerlo para el gobernante virtuoso. Y asimismo se le presentarán muchas dificultades. Pero si tiene su propio ejército. para lo cual debe disponerse de ella. Capítulo VIII De los que llegaron al principado mediante crímenes Además de por virtud y por fortuna. ha de poder hacerles creer por la fuerza». Todo dependerá de si dispone de sus propias fuerzas. se mantienen pero con muchísimo trabajo. no deberá temer revueltas y los pueblos se adaptarán y creerán en el nuevo príncipe. se enfrenta a los que defienden al viejo orden y se encuentra sin apoyo. por no querer . de modo que éstos logran olvidar las ofensas recibidas y saborean constantemente pequeños bienes. Todo dependerá de si las crueldades son bien usadas o mal usadas. Ahora bien. puede obtenerse el poder por medio de crímenes. No es factible que conozca el arte del mando. una vez adquirido el principado. pues sin ella no puede hacer nada. «Y cuando dejen de creer. porque si depende de la de otros fracasará y le quitarán el poder. pues al verse obligado a introducir un orden nuevo. Capítulo VII De los principados nuevos que se adquieren con armas y fortuna de otros. una vez efectuada la conquista y destruido a los posibles competidores. Las dificultades se presentan una vez instaladas. Estos príncipes no se sostienen más que por la voluntad y la fortuna (mudables e inseguras) de quienes los elevaron y no saben ni pueden conservar aquella dignidad. Mal usadas son las crueldades que. Bien usadas son aquellas crueldades que se cometen todas juntas al principio (las cuales son necesarias si se quiere tener éxito y hay que saber identificarlas todas) pero que luego se dejan de cometer y se reemplazan por bienes que favorezcan poco a poco a los súbditos.

Un v príncipe necesita contar con la amistad del pueblo. que no quiere ser mandada ni oprimida. o bien del apoyo del pueblo. libertad o licencia. dar rienda suelta a sus apetitos. o bien del de los nobles. Y del choque de las dos corrientes surge uno de estos tres efectos: principado. Lo peor que un príncipe puede esperar de un pueblo que no o ame es el ser abandonado por él. porque los que o rodean se sientes sus iguales. lo que sólo será fácil si lo toma bajo su protección. El pueblo cuando no puede hacer fuerte a sus grandes. Capítulo IX Del principado civil Un ciudadano gracias al favor de sus compatriotas. El que se convierta en príncipe por ayuda de los nobles perecerá si se empeña en conquistarlo. pero no con os mismos nobles. pues el pueblo sólo pide no ser oprimido. Es una necesidad del príncipe vivir siempre con el mismo pueblo. de los nobles. Los nobles cuando comprueban que no pueden resistir al pueblo. El que llegue a ser príncipe mediante el favor del pueblo debe esforzarse por conservar su afecto.cometerse todas al principio. se convierte en príncipe. El legar a él no depende de una cierta habilidad propiciada por la fortuna. es que se rebelen contra él. Estos principados peligran cuando quieren pasar de un principado civil a un principado absoluto. puede crear nuevos o deshacerse de lo que tenía a su conveniencia. . cede su autoridad a uno y lo hace príncipe para que lo defienda. una lucha por mandar y oprimir a la otra. luego tienen que seguir cometiéndose y en orden creciente. en toda ciudad se encuentran dos fuerzas contrarias. Un príncipe jamás podrá dominar al pueblo cuando tenga por enemigo. concentran toda la autoridad en uno de ellos y lo hacen príncipe para poder. a su sombra. pues de lo contrario no tiene remedio en la adversidad. L Estado así constituido puede llamarse principado civil. El que llega al principado con ayuda de los nobles se mantiene con más dificultad que el si o hombre que ha legado con el apoyo del pueblo. Ello causa la enemistad del pueblo y garantiza el fracaso. si los tiene por enemigos.

Éste. Pero a pesar de eso no les son arrebatados y los súbditos no se preocupan. y si tiene éstas. mantiene a sus príncipes en el poder sea cual fuere el modo que estos procedan o vivan. lo defenderá hasta el final. y si el príncipe sabe alentarlo. valerse por sí mismo o no. Capítulo XII De las distintas clases de milicias y de los soldados mercenarios Es necesario para el príncipe tener buenas leyes. Y si las provisiones alcanzan para suficiente tiempo.Capítulo X Como deben medirse las fuerzas de todos los principados Un principado tendrá mayor o menor fuerza dependiendo de si el poder del príncipe le permite. el atacante acabará por retirarse. Habrá que ocuparse entonces . Son los únicos principados seguros y felices. ni piensan. Valerse de sí mismo quiere decir tener los hombres o el dinero suficiente para armar un ejército adecuado a cualquier guerra que se presente. Pero sólo puede tenerlas si tiene buenas armas. esperanzarlo y hacerle temer al enemigo. súbditos no os gobiernan. Capítulo XI De los principados eclesiásticos En los principados eclesiásticos existen dificultades antes de poseerlos. Estos son los únicos que tienen Estados y no los defienden. si tiene provisiones y preparación militar. Al principado que no es capaz de ello sólo le resta refugiarse tras las murallas y ensayar una defensa. se adquieren o por valor o por suerte. ni podían situarse a su soberanía. Para ello son condiciones esenciales que la ciudad esté bien fortificada (y desentenderse del resto del territorio) así como estar en buenas relaciones con el pueblo. entonces tiene aquéllas. en caso de necesitad.

Veamos el caso de un príncipe que no disponga de ejército propio y deba alquilar mercenarios. Capítulo XIV De los deberes de un príncipe para con la milicia Un príncipe no debe tener más objeto ni pensamiento que se fuera del arte de la guerra y lo que a su orden y disciplina corresponde. mixtos y propios Los soldados auxiliares son aquellos que ayudan a un príncipe pero pertenecen a otro. Incluso si son buenos y logran ganar. por el contrario. Como sólo luchan por dinero. Por todo ello. no tienen interés en morir por otro y se escapan de la lucha o la retrasan. Porque los auxiliares. pero han de ser ejércitos combinados de fuerzas propias y ajenas. CAPÍTULO XIII De los soldados auxiliares. Además de ser desleales. yendo él al frente de la batalla y asegurándose de la valentía de los ciudadanos que conduce. son inútiles y peligrosos. Como los mercenarios. El príncipe debe preferir perder con su propio ejército a vencer con el de otros. permitirán al verdadero príncipe al que ellos deben fidelidad que se apodere de los territorios. De modo que en este caso se está al arbitrio de la fortuna. al igual que los auxiliares (de que se tratará en el siguiente capítulo) son inútiles y peligrosos. Maquiavelo no menciona explícitamente a los "mixtos" del título. un príncipe debe disponer de ejército propio. sino que muchas veces eleva a esta dignidad a hombres de condición modesta. la pérdida del Estado se haya siempre en el olvido de este arte. No sólo conserva en su puesto a los que han nacido príncipes. El ejército puede ser propio o ajeno.del ejército. si ganan. ha hecho perder el Estado a príncipes que han pensado más en las diversiones que en las armas. son indisciplinados y tienen ambiciones propias. luego quitarán el poder al príncipe. Incluso son preferibles los mercenarios. Éstos. . pues la victoria con ejército ajeno no es verdadera victoria. pues es lo único que compete a quien manda. auxiliar o mixto.

Hay que reconocer que de todas las cualidades morales positivas (liberalidad.» Para conservar el poder lo que se valora (o sea. lo halle preparado para resistirle. aunque sería deseable tenerlas. compasión. a fin de que. etc. pero también hay que tener los vicios que sean necesarios si sirven para conservar el poder. «Porque un hombre que quiera hacer en toda profesión de bueno. Capítulo XVI . se hace más fácil el conocimiento de otra donde sea necesario actuar. los evitará «si es posible». ver como se ha conducido en la guerra. generosidad. hacer acopio de enseñanzas para valerse de ellas en la adversidad.» «Es necesario aprender a no ser bueno. rectitud. lo que resulta exitoso) no es seguir la moral sino hacer lo que se tenga que hacer para la conservación del Estado. En cuanto a los que no influyen al respecto. La acción. en virtud del conocimiento práctico de una comarca. Capítulo XV De aquellas cosas por las cuales los hombres y especialmente los principes. En cuanto al ejercicio de la mente. atenerse a lo que es y no a lo que debe ser. fracasará. un príncipe prudente: no permanece inactivo nunca en tiempos de paz. primero. son alabados o censurados Maquiavelo comienza exponiendo su método para evaluar las virtudes que debe tener un príncipe: ser guiado por la verdadera realidad y no por utopías irreales.). Por ello hay ciertamente que evitar todos los vicios que asimismo hacen perder el Estado. en verdad no se las puede tener ni en su totalidad ni en su plenitud. de ejercitar y tener bien organizadas sus tropas. fidelidad. se aprende a conocer la región donde se vive. lo cual puede hacer de dos modos: con la acción y con el estudio. analizar el porqué de sus victorias y derrotas para evitar estas y tratar de lograr aquellas. debe.Un príncipe durante os tiempos de paz debe ejercerse más que en los tiempos de guerra. dedicarse constantemente a la caza con el doble objeto de acostumbrar el cuerpo a las fatigas y a conocer la naturaleza de los terrenos. Cada una de las cualidades morales en particular son abordadas en los capítulos sucesivos. el príncipe debe estudiar la historia. examinar las acciones de los hombres ilustres.

Lo cual comenzará a tornarlo odioso. no robar a los súbditos. a ser riguroso en el cobro y hacer todas las cosas que hay que hacer para procurarse dinero. o ser temido que amado Es virtuoso ser compasivo. porque este es uno de los vicios que le hacen posible reinar. con tal de que ello le permita defenderse. luego no se tendrá que seguir ese camino. para conservar el Estado. no volverse pobre y despreciable. muchas más y mayores crueldades (compasión "mal usada") De lo anterior surge la pregunta de si es mejor ser amado que temido o lo contrario. No debe el príncipe preocuparse de ser cruel si ello le resulta efectivo. La diferencia está en que si desde el inicio se cometen las crueldades necesarias (tal es la "compasión bien usada"). Un príncipe así acostumbrado a proceder consumirá en tales obras todas sus riquezas y se verá obligado. De hecho. si se le practica como se le debe practicar no será conocida y se le considerará como el vicio contrario. Maquiavelo aconseja a los príncipes que deben ser amados y temidos . los demás siempre han fracasado. mientras que si se lo evita. no mostrarse ladrón. perjudica. si desea conservar su reputación. Capítulo XVII De la crueldad y la clemencia. además. y si es mejor ser amado que temido. convendrá que no se preocupe si es tachado de tacaño porque con el tiempo será tenido siempre como más pródigo Sólo hemos visto hacer grandes cosas a los hombres considerados tacaños. Un príncipe debe reparar poco. También conviene serlo.De la prodigalidad y de la avaricia Estaría bien ser tenido por pródigo de manera que se sepa que uno es. a imponer excesivos tributos. Ya que el príncipe no puede practicar públicamente esta virtud sin que se le perjudique. si se pretende ser compasivo se acaba necesariamente teniendo que ser más cruel que si se es cruel desde el inicio. sólo que dependiendo del uso que se haga de esa compasión. le resulta efectivo y. se acabará por tener que cometer. y por otra parte. en incurrir en el vicio de tacaño.

si un soberano es temido hay menos posibilidades de que sea destronado.simultáneamente. Pero como estas relaciones raramente existen al mismo tiempo. Un príncipe prudente no debe observar la fe jurada cuando semejante observancia vaya en contra de sus intereses y cuando hayan desaparecido las razones que le hicieron prometer ya que los hombres son perversos. La primera es distintiva del hombre. pero el temor siempre lo perseguirá. Además. Como el receptor es mitad bestia y mitad hombre. porque el león no sabe protegerse de las trampas y el zorro no se protege de los lobos. aclara que es preferible ser temido que amado. Fundamenta su pensamiento en que en el momento de una revolución. con la fuerza. ya que una no puede durar mucho tiempo sin la otra. Un príncipe debe saber comportarse como bestia y como hombre. otra. con las leyes. En consecuencia. un príncipe debe saber emplear las cualidades de ambas naturalezas. el pueblo puede que se olvide del amor. es necesario ser cruel con el ejército para mantenerlo unido y bien dispuesto. Se podrían citar innumerables ejemplos modernos de tratados de paz y promesas vueltas inútiles por la infidelidad de los príncipes. ya que en esa situación nada impedirá que termine destronado. Para evitar ser odiado el príncipe nunca debe proceder contra la familia de sus súbditos (salvo con manifiesta y conveniente justificación) pero especialmente debe cuidarse interferir con los bienes de sus súbditos ni con sus esposas: «Los hombres olvidan antes la muerte del padre que la pérdida del patrimonio». la segunda de la bestia. Hay que saber disfrazarse bien y ser más hábil en el fingir y el disimular . Además Maquiavelo aconseja que sobre todas las cosas uno siempre debe evitar ser odiado. Capítulo XVIII De qué modo los príncipes deben cumplir sus promesas Hay dos maneras de combatir: una. Como bestia conviene que el príncipe se transforme en zorro y en león.

y muchas otras cosas que los príncipes hacen con frecuencia son útiles o no . así mismo serlo efectivamente. o el poder le será arrebatado. Finalmente. Capítulo XX Si las fortalezas. fuera necesario. recto. Ello hace que los ciudadanos no engañen ni ataquen a su príncipe. donde no hay apelación posible. Y en las acciones de los hombres. fiel. Es de absoluta necesidad evitar ser despreciado u odiado. y el aparentar tenerlas es útil. frívolo. afeminado. pero es indispensable que aparente poseerlas. Esta bien mostrarse piadoso.Es preciso que un príncipe posea todas las virtudes mencionadas. humano y religioso. Se evita el desprecio guardándose de tener los defectos que quitan prestigio (ser voluble. un príncipe debe tener muchísimo cuidado de que no le brote nunca de los labios algo que no este empapado de las cinco virtudes antes citadas. cobarde o irresoluto) y adoptando las cualidades contrarias. si el ejército es más poderoso que el pueblo (como en la Antigua Roma) es fundamental no ser odiado ni menospreciado por aquél. pero se debe estar dispuesto irse al otro extremo si ello. particularmente de los príncipes. se atiene a los resultados. Es una táctica excelente al respecto hacer que sean otros los que apliquen los castigos mientras que el príncipe se reserva para sí el otorgar los beneficios. Son éstos los únicos defectos realmente perjudiciales. Capítulo XIX De qué modo debe evitarse ser despreciado y odiado. aunque no le den). Se evita el odio absteniéndose de ser rapaz y usurpador de los bienes y las mujeres de los súbditos (la mayoría se contenta sólo con eso. con que no le quiten. Hay ocasiones que el tenerlas y practicarlas siempre es perjudicial.

De este modo las armas del pueblo se convirtieron en las del príncipe. Los hombres que al principio del reinado han sido enemigos. Capítulo XXI Como debe comportarse un príncipe para ser estimado . En las ciudades conquistadas.Hubo príncipes que. son deudores del príncipe y se consideran más obligados a él. la fortuna le suscita enemigos y guerras en su contra para poder darle la oportunidad de que las supere y pueda elevarse a mayor altura. Un príncipe nuevo al que le es más necesario adquirir fama. el príncipe podrá fácilmente conquistarlos a su causa. a fin d que. que favorecieron a sus mismos enemigos. Los príncipes para poder conservarse acostumbraron a construir fortalezas que fuesen rienda y freno para quienes se atraviesen a obrar en su contra. Nunca sucedió que un príncipe nuevo desarmase a sus súbditos. para conservar sin inquietudes el Estado. ocupados en sus diferencias no se uniesen contra el enemigo común. No hay mejor fortaleza que el no ser odiado por el pueblo. alimentaban discordias entre ellos. que construyeron fortalezas y que las arrasaron. desarmaron a sus súbditos. y lo servirán con más facilidad. más bien los armó cada vez que los encontró desarmados. Los súbditos a quienes el príncipe arma. si su carácter es tal que para continuar la lucha necesitan apoyo ajeno. Cuando un príncipe adquiere un Estado nuevo que se añade al que ya poseía conviene que desarme a sus nuevos súbditos. Las fortalezas son útiles si en unas ocasiones favorecen y en otras perjudican. excepción hecha de aquellos que se declararon partidarios suyos durante la conquista. aunque no se dejaba llegar al derramamiento de sangre. que dividieron sus territorios conquistados. que se esforzaron por atraerse a aquellos que les inspiraban recelo al comienzo de su gobierno.

así pueden confiar unos en otros. adquiere poder y reputación entre ambos y puede consolidar su ejército. pues con ello mantiene ocupados a los nobles y atento al pueblo. premiando o castigando ostentosamente méritos o faltas que se cometan a la vez que difundiendo sus propias acciones. Finalmente. Para que el príncipe mantenga constante la fidelidad de un ministro. El príncipe debe preguntarles sobre todo lo que sea necesario. no podrá considerarse a un príncipe que el primer error lo cometa en esta elección. dar seguridad económica a los ciudadanos. ofrecer entretenimiento y tomar en cuenta a las diferentes colectividades. de modo que el expediente correcto es elegir un conjunto de hombres sabios cuya tarea sea responder a las consultas con toda la verdad. será buena o mala según la cordura del príncipe. debe honrar el talento entre sus súbditos. debe pensar en él. Porque otorgar ese derecho deriva luego en faltas de respeto. cuando no lo son. esto es. Además. Capítulo XXII De los secretarios del príncipe La elección de los ministros. pero jamás . También lo hace dando grandes ejemplos de su política interna. adquiere respeto si es decidido. alentar a las actividades que concurran a la prosperidad de su dominio.El príncipe se gana el aprecio del pueblo acometiendo grandes empresas. si es un verdadero amigo o enemigo y jamás neutral o dudoso. Sólo ellos deben decir la verdad y sólo cuando el príncipe quiera y específicamente sobre lo que les pregunte. La primera opinión que se tiene del juicio de un príncipe se funda en los hombres que lo rodea N si son capaces y fieles. Capítulo XXIII Como huir de los aduladores Es tarea difícil para el príncipe rechazar a quienes lo adulan y animar en cambio a que quienes lo rodean le digan la verdad.

atinarían a huir y no a defenderse. pero ello es muy difícil: cuando la fortuna cambia. El príncipe tendrá la gloria de haber creado un principado nuevo y haberlo mejorado. Capítulo XXIV Por qué los príncipes de Italia perdieron sus estados Se observa mucho. la sabiduría consiste en disponer las cosas de modo tal que puedan resistir luego a las adversidades incontrolables y en volverse virtuoso para saber actuar. sólo un príncipe prudente y sabio será capaz de tomar consejos como es debido y el mérito no será de quien aconseja sino de quien sabe ser aconsejado. Estos príncipes en épocas de paz nunca pensaron que podrían cambiar las cosas.dejar que decida otro por sí mismo ni modificar una decisión ya tomada. Si se examina el comportamiento de los príncipes de Italia. Unos tuvieron un pueblo por enemigo. si los hombres la encuentran virtuosa. se sienten más agradecidos y se apegan más a él que a uno de linaje antiguo. más celosamente a conducta de un príncipe nuevo que la de uno heredero. pero sí una gran parte de las cosas y que quizá sea la mayor parte. y el que lo tuvo por amigo no supo asegurarse de los nobles. . Capítulo XXV Del poder de la fortuna en las cosas humanas y de los medios para oponerse No todo depende de la fortuna. en lo que refiere a las armas una falta común a todos. Por todo ello. Es un mérito fundamental en este sentido saber adaptarse a los tiempos. se encontrará en primer lugar. Por eso. cuando se presentaron tiempos adversos. Todo ello entra en el dominio de la libertad. lo que no coincide con ella vacila y fácilmente cae (en cuyo caso conviene más ser impetuoso que circunspecto ante la adversidad).

por lo cual se honraría a sí mismo. El Príncipe deja complejas y atrevidas interpretaciones acerca del poder y los gobernantes. El realismo que Nicolás Maquiavelo fue implacable. las circunstancias son propicias para que un nuevo príncipe pueda adquirir gloria. CONCLUSIÓN: Esta obra de tipo filosófica y política representa una interesante disertación y realidad que ayuda a comprender la evolución social y política del mundo del renacimiento.Capítulo XVI Exhortación a liberar a Italia de los barbaros Después de meditar en todo lo expuesto. haciendo la felicidad a los italianos. astutos. fines políticos e ideológicos que pueden ser convenientes para la comunidad señalando métodos sagaces. inteligentes. lógicos y eficaces para lograrlos a partir de situaciones reales que predominaban en aquel tiempo. . y si se encuentra en ella cuanto es necesario a un hombre prudente y virtuoso para instaurar una nueva forma de gobierno. demostrando un sentido de orden.