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LO NUEVO DEL CÓDIGO PROCESAL PENAL PERUANO DE 2004

Dr. CÉSAR NAKASAKI
El juicio oral en el sistema acusatorio con tendencia adversarial
Un nuevo paradigma: el proceso penal como marco de
solución de un conflicto de intereses jurídico-penales
(PARTE I)
Este nuevo paradigma del sistema de justicia penal debe reemplazar al anterior, que
es propio de una época donde se entendía al proceso penal como un mero
instrumento de aplicación de sanciones por parte del Estado a través de la persona
del juez (sistema inquisitivo).
El paradigma inquisitivo parte del hecho de que el Estado ejerce y asume el
monopolio del desempeño de la “violencia legítima”, lo cual ha conllevado el empleo
del proceso penal como herramienta para su finalidad sancionadora. En efecto, el
monopolio del Estado usualmente ha sido vinculado con el derecho a establecer
normas penales (poder político penal); sin embargo, también se lo vincula con el
derecho a exigir su cumplimiento, y esta pretensión punitiva, según la doctrina, es de
naturaleza procesal y no sustantiva. Por ende, el Estado, como titular del ius
puniendi, tiene como tareas criminalizar conductas, establecer sanciones y lograr la
imposición del castigo en el caso concreto.
Ante la pregunta, ¿cuál es el marco que el Estado utilizará para una razonable
aplicación de su función sancionadora?, se señalaba que marco debía ser el de un
proceso penal que presente a un juez dotado de las más importantes funciones
procesales, así como un esquema procedimental que le permita desarrollar
adecuadamente sus funciones, en detrimento de la actividad procesal que los demás
sujetos puedan realizar (sistema inquisitivo).
En tal sentido, las características e, incluso, la justificación del sistema inquisitivo
vienen dadas por la finalidad del proceso penal como marco para que el Estado,
legítimamente, imponga una sanción al responsable del delito.
Y a pesar de que se pretenda paliar tal sistema a través de una segunda fase donde
prima la oralidad y el contradictorio (el denominado “procedimiento mixto”), en la
praxis del sistema inquisitivo se puede sentenciar sobre la base de la información
obtenida de la primera fase (la instrucción), convirtiéndose, como dice Bacigalupo,

en palabras de Moreno Catena. pero estos no utilizan el proceso. una primera aseveración es que el paradigma de entender al proceso penal como marco de legitimación de la sanción estatal fundamenta tanto al sistema inquisitivo (incluso al mixto con tendencia al inquisitivo). Sin embargo. que olvida que en el proceso penal. el cual parte de que el problema no consiste en restar legitimidad al Estado al utilizar este proceso penal como marco de imposición de la sanción. ante la crisis del paradigma ya comentado. o simplemente la más importante. Por ende. En suma. en la fase central del proceso penal y la que determina el resultado de este. una falta de posibilidad de defensa. es al que debe dar respuesta el sistema penal y el proceso penal. que hacen la esencia misma de la existencia del proceso. Pero. La aplicación de la ley penal corresponde a los tribunales. las penas arbitrarias y una falta total de independencia del juez. así como al proceso penal y las funciones de los sujetos procesales que en el mismo se despliegan. se trata entonces de un Derecho Penal “típicamente administrativo” y en su actividad no se respetan los principios de dualidad de partes. que en la época era el principal absoluto del Estado y así también la justicia. salvo que convirtamos al Derecho en un puro ropaje formal. antiguo encargado del Instituto Max Planck de Derecho Penal extranjero e internacional para España e Hispano-América. Para ello. no puede ser olvidado sino que ha de ocupar un puesto principal en las inquietudes de los juristas. son por todos conocidas las críticas que se han efectuado en contra del sistema inquisitivo. se ha dado en nuestra praxis procesal.más de hecho que de derecho. y ello. surge uno nuevo. centrada en el cumplimiento estricto de la ley penal. basta con señalar las palabras de Kurt Madlener. por otro lado. que efectivamente dispensa una consideración pública a la persecución penal. por encima incluso de la prevención general. el empleo de la tortura. contradicción e igualdad. quien precisa que el sistema inquisitivo denota un poder aplastante de la justicia y del juez. que era nada más que el encargado del soberano. A este último conflicto. lamentablemente. sino que el peligro está en considerar esta como la única finalidad. porque el proceso penal no puede desamparar a ninguno de los que están o deben estar en él. hay otro conflicto que se entabla entre la víctima (el ofendido) y el autor del daño. el sistema inquisitivo no es pues un verdadero proceso. junto al conflicto entre la sociedad afectada por el delito y el responsable de los hechos. .

sino de una oposición de intereses directa y sin restricciones jurídicas. En palabras de Schünemann. sin tomar en cuenta que en el proceso penal intervienen otros sujetos. entendiéndolo como un sistema utilizado para realizar el ius puniendi . no compartimos la finalidad que López Barja de Quiroga asigna al proceso penal. valga la redundancia. argumentar y fundamentar sus intereses. parte de la premisa de que el delito. no se trata de una mera oposición contraria al hecho. y que ambos persiguen intereses que esperan ser amparados por la justicia penal. El cambio de paradigma al acusatorio con tendencia adversarial implica ver al delito como un conflicto de intereses. al hablar de delito debemos pensar que detrás de él hay una víctima y un responsable. la solución del conflicto jurídico-penal. porque ello denotaría que el delito solamente genera una relación entre el individuo del Estado. argumentados y probados. respectivamente. en un conflicto de intereses son. que no intervienen a nombre del Estado. y los respectivos textos adjetivos de los Estados mexicanos de Chihuahua y Oaxaca. Así tenemos el Código Procesal Penal de Costa Rica de 1998. en efecto. el Código Procesal Penal de la Provincia de Mendoza-Argentina de 1999. Y este nuevo paradigma es de recibo en los sistemas de justicia penal latinoamericanos más recientes.Esta –digamos– segunda finalidad del proceso penal. Ahora bien. En ese sentido. el Código Procesal Penal de la Provincia de ChubutArgentina. los interesados los llamados a desarrollar un rol protagónico. podemos hablar que el proceso penal es el medio por el cual se ventilará el conflicto generado por el delito. así como de juzgamiento. en donde las partes (los interesados) son llamados a tener un rol protagónico y activo en el proceso penal y el juez cumple funciones de control o garantía. La intervención de tales sujetos procesales denota que por la comisión de un delito se ha generado una relación de conflicto (un conjunto de expectativas contrapuestas): por un lado. buscando hallar una solución en función a los intereses postulados. genera un conflicto de intereses. Por tal razón. expectativas o pretensiones. como son la fiscalía y la víctima. el Código Procesal Penal de República Dominicana de 2005. entre el responsable del delito y la sociedad . todos ellos de 2006. sino que sus expectativas tienen como titulares a la sociedad y al propio ofendido. el Código Procesal Penal de Nicaragua de 2002. es decir. como todo problema jurídico. las partes deben construir.

importa un ejercicio público trascendente.). por ejemplo–. donde todas. por otro lado. laboral.  Que el sistema procesal denote una actividad procesal dialéctica. dado que la actividad judicial. Consideramos que la finalidad procesal de resolver el conflicto. entre el responsable del ilícito penal y la víctima u ofendido.  Que el sistema procesal permita la solución del conflicto a través de una manera consensuada. . Esta relación de conflicto requiere la estructuración de un sistema procesal que permita su discusión y solución. dejando la labor de investigación en manos del Ministerio Público. El concepto “dialéctico” a que se ha hecho alusión indica la presencia de intereses contradictorios de las partes. tal vez el más importante que realice el Estado: impartir justicia. dota de fundamento y contenido al denominado sistema acusatorio con tendencia adversarial. dado como conclusión de la actividad dialéctica realizada por las partes. destaca la tarea del juez penal. Estas disposiciones son las denominadas normas de procedimiento. Tal sistema debe presentar las siguientes características:  Que el sistema procesal estructure un proceso que permita la discusión de la solución de un “conflicto” generado por la comisión de un ilícito penal. además de replantear de modo protagónico la presencia del fiscal en el proceso. asignándole exclusivamente la facultad del fallo. han coadyuvado a que se logren dos fines a través del proceso: uno privado (que se ponga fin al conflicto de intereses) y otro público (que se postule una sociedad con paz social en justicia). aunada a las características antes señaladas. los cuales constituyen el elemento central y distintivo del proceso judicial (civil.(representada por el Ministerio Público) y.  Que el sistema procesal permita la realización de un conjunto de actos procesales determinados por disposiciones que reglamentan su ejercicio. o bien a través del fallo judicial. aun cuando esté realizada por algunos sujetos que no tienen función jurisdiccional –las partes. contraposición que espera una solución. de una manera u otra. Este sistema. el que.  Que el sistema procesal no excluya la función jurisdiccional del Estado. etc. ya sea consensuada o bien hetero compuesta a través de un fallo por parte del juez. penal.

el debate que se dará en el juicio oral estará . imposición y ejecución de sanciones. al contrario. por ende. los derechos de investigación y de probanza que la ley flanquea a la fiscalía los debe también ejercer la defensa. debe procurar ser un marco de solución consensuada o heterocompuesta al conflicto generado por el delito. deberá realizar las diligencias pertinentes a fin de cumplir con el objeto de la investigación. el proceso penal caería en un desorden procesal en donde cada parte apuntaría a diferentes blancos. Sin embargo. el Estado. así como los aparatos de persecución. actividad probatoria y de fallo. Por otro lado. Sin embargo. b) instrucciones deficientes. analizarla e integrarla en interés de su teoría del caso que presentarán ante el órgano jurisdiccional. Por tal razón. en ejercicio de su ius puniendi. al juez penal se le dotó de facultades de investigación. caso contrario. acuñar una segunda finalidad al proceso penal. el cambio de paradigma al acusatorio con tendencia adversarial implica ver al delito como un conflicto de intereses y. Para ello. La necesidad de la acusación fiscal es tal que sin ella no habría la necesidad de continuar con un proceso penal. y se acusa de lo que se ha investigado. No obstante. contrincantes. a su vez. la actividad y dinamismo que impregnen las partes en el proceso penal debe canalizarse a las imputaciones o cargos que el Ministerio Público formule en su acusación. c) insuficiente argumentación en los fallos. Asimismo. ambas partes deben entender que son adversarios. rivales en el proceso penal y que deben desplegar su mayor esfuerzo en aras de sus intereses procesales. etc. como se señaló. en aras de la igualdad procesal (o de armas). debía establecer el marco legal de sanción. procesarla. esto es. bajo la premisa de que. dotar de esa importancia a la fiscalía no significa minimizar la labor de la defensa.asistido por la policía. Ambos deben tener los mismos derechos procesales para alcanzar las fuentes de información. exige que el Ministerio Público sea el director de las investigaciones. frente al delito. por la sencilla razón que investigar y acusar son las dos caras de la misma moneda: se investiga para saber si se acusará. al centrar la dinámica de todos los casos penales en lo que puede hacer el juez se originó una serie de disfuncionalidades: a) lentitud en la resolución de los procesos penales. se determinó que el juez tenga todas las facultades para el logro de tales cometidos. que además de permitir la realización del ius puniendi. Esta es la exigencia que trae el principio acusatorio y que. Si esto ocurre así.

enriquecido de contenido e información que facilitará una adecuada decisión por parte del juzgador. .