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ARTÍCULO 58.

- El empleador deberá deducir de las remuneraciones los impuestos que las


graven, las cotizaciones de seguridad social, las cuotas sindicales en conformidad a la legislación
respectiva y las obligaciones con instituciones de previsión o con organismos públicos.
Igualmente, a solicitud escrita del trabajador, el empleador deberá descontar de las
remuneraciones las cuotas correspondientes a dividendos hipotecarios por adquisición de
viviendas y las cantidades que el trabajador haya indicado para que sean depositadas en una
cuenta de ahorro para la vivienda abierta a su nombre en una institución financiera o en una
cooperativa de vivienda. Estas últimas no podrán exceder de un monto equivalente al 30% de la
remuneración total del trabajador.
Sólo con acuerdo del empleador y del trabajador que deberá constar por escrito, podrán
deducirse de las remuneraciones sumas o porcentajes determinados, destinados a efectuar pagos
de cualquier naturaleza. Con todo, las deducciones a que se refiere este inciso, no podrán exceder
del quince por ciento de la remuneración total del trabajador.
El empleador no podrá deducir, retener o compensar suma alguna que rebaje el monto de
las remuneraciones por arriendo de habitación, luz, entrega de agua, uso de herramientas, entrega
de medicinas, atención médica u otras prestaciones en especie, o por concepto de multas que no
estén autorizadas en el reglamento interno de la empresa.

DOCTRINA

Los descuentos que se pueden efectuar a las remuneraciones del trabajador admiten la
siguiente clasificación:

a) Legales u obligatorios. Artículo 58 inciso 1°:

Reciben esta denominación ya que el empleador se encuentra obligado a efectuarlos por


mandato legal, sin que pueda excusarse de hacerlo bajo ninguna circunstancia, cuando
concurren los supuestos necesarios para ellos. Estos descuentos son los mencionados en el
inciso primero.
También, deben calificarse como descuentos legales, las pensiones alimenticias decretadas
por ley.
Existiendo pensión de alimentos, deberán descontarse, en primer lugar, los descuentos en
que no intervenga la voluntad del trabajador, como serían los impuestos, las cotizaciones
provisionales y de salud y las cuotas sindicales; luego, la pensión de alimentos, enseguida,
los demás descuentos legales y, finalmente, los descuentos convencionales. Debe primar
el descuento por concepto de pensión de alimentos sobre el descuento por crédito de la
Caja de Compensación, pues de lo contrario, resultaría fácil eludir el pgo de las pensiones
alimenticias.

b) Convencionales:

Son aquellos que se efectúan de compón acuerdo entre empleador y trabajador. Deben
concurrir dos requisitos, a saber:

- El acuerdo debe constar por escrito, y


- No puede exceder el 15% de la remuneración total del trabajador.
c) Prohibidos:

Se prohíbe, al empleador, de las remuneraciones del trabajador, realizar descuentos por los
conceptos enumerados en el inciso tercero.

JURISPRUDENCIA ADMINISTRATIVA

1. “No procede que el empleador fundado en una cláusula contractual, ya sea en un contrato
individual o colectivo de trabajo, unilateralmente efectúe descuentos a las remuneraciones
de sus trabajadores choferes por concepto de daños y deterioros a los camiones, elementos
de trabajo y bienes de su propiedad”. Ordinario N° 4676/0116, de 25.10.2005.-

2. “No resulta jurídicamente procedente que la empresa XX, descuente primeramente de las
remuneraciones de sus trabajadores los préstamos que ha hecho a éstos antes de efectuar
los descuentos a que le obliga el inciso 1° del artículo 58 del Código del Trabajo,
pudiendo en todo caso efectuar los descuentos por tales préstamos de las remuneraciones
de sus trabajadores, sólo con arreglo a lo dispuesto en el inciso 2° de la misma norma
legal, esto es, previo acuerdo con sus dependientes y con el límite máximo del 15%
establecido en dicha norma”. Ordinario N° 3516/0113, de 28.08.2003.-

3. “Los créditos sociales de las Cajas de Compensación que se hacen efectivos en sumas
distintas a las remuneraciones del trabajador, podrán descontarse directamente por el
empleador al término de la relación laboral, si así lo ha pactado voluntariamente el
dependiente y manifieste su acuerdo al momento de suscribir el finiquito”. Ordinario N°
2935/0083, de 23.07.2003.-

4. “Las deducciones de los anticipos de remuneración no constituyen descuentos en los


términos previstos por el artículo 58 del Código del Trabajo, por lo cuál no resulta
aplicable en tal caso el tope consignado en el inciso 2° de dicho precepto”. Ordinario N°
2676/0140, de 02.05.1997.-