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Cinco argumentos contra el canon digital

1. El canon amplía la brecha digital


Es un argumento que aparece en el debate sobre el canon digital en España y
que es particularmente pertinente en la Argentina, en donde la proporción de
gente del lado malo de la brecha es sustancialmente más importante. No es un
tema que se haya mencionado demasiado en la discusión de estos días pero
parece un buen punto para desarrollar, sobre todo si se tiene en cuenta que la
inclusión social se plantea como uno de los objetivos de la actual gestión de
gobierno.
Lo plantea Mariano Amartino en el post en el que patea el avispero:
“Bienvenido un nuevo impuesto a la tecnología para el consumidor final; porque
seamos sinceros, la tecnología parece ser barata en Argentina y por eso, ¡no
existe la brecha digital!”
También se puede leer en Dieresys, ¡Que la pases lindo!, Finanzas Públicas y en
un comentario de Pablo Tossi en La Barbarie.

2. El canon legaliza la piratería


Sigue Mariano en el mismo post:
“Bienvenida la idea de que ahora la piratería va a estar protegida legalmente
porque, si me cobran un impuesto para “compensar, de alguna manera, los
derechos intelectuales (fonográfico, de producción, etc.) de los autores, quienes
se verían perjudicados por las reproducciones impagas de sus obras” esto implica
que tengo el DERECHO de reproducir sus obras porque el canon es la
compensación que ellos reclaman.”
La idea de que el canon digital daría lugar a la legalización de la piratería tuvo
bastante más rebote. Probablemente la formulación más precisa sea la que hace
Roger Schultz en E-Laws, “la pobre redacción deja entreabierta una gran puerta
para que un juez ante un caso de piratería pueda argumentar que el delito ya no
es tal, debido a que el sujeto acusado del acto reprochable de copiar, ha abonado
previamente, al momento de la compra de su grabadora de DVD, CD ú otro
formato, el canon correspondiente. Por lo que si es condenado estaría siendo
reprochada dos veces su conducta.”
También en el blog de Pablo Mancini, Pareto, Alt-tab, ¡Que la pases lindo!, Mundo
complejo, Tomografía literaria y Natanzuelo.

Discusión
En relación con este segundo argumento se objeta que no hay piratería cuando la
copia es sin fines de lucro. Lo hace Sebastián Bortnik en Un mundo binario:
“No estoy de acuerdo con la acusación de “piratería” a los consumidores de
cultura. La ley de propiedad intelectual deja muy en claro (y me parece de todas
formas un derecho básico) que la copia privada no está penada. En palabras más
claras: si me compro un cd puedo copiárselo a los amigos que a mí se me cante y
compartirlo con quien se me cante. Si yo comercializo ese CD ya estamos
hablando de otra cosa que no es lo que incluye esta ley. Si el problema es los que
venden música, la ley ya está y se puede poner a la cana a detenerlos que
seguramente saben quiénes son los que venden y quienes no. Pero compartir es
un derecho, cuando no hay fines de lucro no somos culpables de nada. Nadie
debe ser culpable por compartir. Las redes p2p (Emule, Kazaa, etc.) son un medio
para compartir y punto. Compartir es hermoso, es la esencia del ser humano, que
se esfuerzan por quitárnosla pero que sigue vigente.”
Y Neri en un comentario en Que la pases lindo!, “estamos confundiendo una cosa
con otra muchachos… Primero no se si tiene la mayoría un pensamiento sobre
qué es la Piratería. Muchos me dicen pirata en joda y me enojo… porque me
dicen “vos descargas música”. Correcto… yo descargo música, DVD, películas,
programas con una diferencia, que es la que no me hace ser un “PIRATA”, yo
nunca vendí un cd de música, ni cobre por un programa. El que quiere algo de
internet (mis amigos y conocidos) me preguntan si no se los descargo, obvio que
si puedo sí, sino no… Pero eso no es piratería…pirata soy si yo saco provecho
económico de eso que no pagué. Compartir no es delito.”
Lo que marcan Sebastián y Neri va en la línea de lo que plantea Enrique Dans en
un post que cité para reproducir algunos de los argumentos a favor y en contra
del canon en España:
“La piratería existe, pero no como se ha intentado tendenciosamente definir por
parte de las entidades de gestión: pirata es quien se apropia de bienes ajenos
con ánimo de lucro, entendido éste como la pretensión de obtener un beneficio
económico mediante el uso de dichos bienes. No puede ser definido como ánimo
de lucro ni el interés por acceder a dichos bienes para el disfrute personal, ni la
provisión de enlaces hacia sitios donde dichos bienes pueden ser obtenidos. Son
piratas quienes venden discos en el top-manta, quienes comercian con obras que
no son suyas sin licencia ni permiso del propietario de sus derechos, o quienes
utilizan dichas obras en sus actividades con ánimo de lucro. Los usuarios que
utilizan dichas obras para su consumo personal no lo son.”
Es posible que la pregunta clave en esta discusión sea cuál es la situación legal
de la copia privada en Argentina. En Europa es un derecho regulado por las
directivas de la UE, Schultz señala que acá la cosa no está tan clara:
Nuestra ley de propiedad intelectual no prevé lo que comúnmente denominamos
“copia privada”. Entonces si ésta fuese promulgada incluiría dentro de nuestro
ordenamiento la autorización implícita a realizar una copia privada, ya que ese es
el objeto del canon, o sea reconocer que el Estado es incapaz de controlar estas
violaciones por lo que se prorratea en el precio de venta de todos los elementos
capaces de realizar copias un monto “X” para de alguna manera paliar el
perjuicio ocasionado a los “pobres artistas”
En Wikipedia se puede encontrar una interpretación diferente de la ley de
propiedad intelectual argentina que me parece atendible. La idea en este caso es
que la ley no prohíbe la copia sin fines de lucro, por lo que esta práctica está, sin
más, permitida:
Si bien la Ley 11.723 (Propiedad Intelectual) no hace mención explícita a algo
llamado «Copia privada» es legal hacer copias para propósitos que no tengan
fines de lucro. En particular el artículo 72bis de dicha ley dice textualmente:
«Art. 72 bis. — Será reprimido con prisión de un mes a seis años:
a) El que con fin de lucro reproduzca un fonograma sin autorización por escrito de
su productor o del licenciado del productor;
b) El que con el mismo fin facilite la reproducción ilícita mediante el alquiler de
discos fonográficos u otros soportes materiales;
c) El que reproduzca copias no autorizadas por encargo de terceros mediante un
precio;
d) El que almacene o exhiba copias ilícitas y no pueda acreditar su origen
mediante la factura que lo vincule comercialmente con un productor legítimo;
e) El que importe las copias ilegales con miras a su distribución al público.
El damnificado podrá solicitar en jurisdicción comercial o penal el secuestro de
las copias de fonogramas reproducidas ilícitamente y de los elementos de
reproducción.
El juez podrá ordenar esta medida de oficio, así como requerir caución suficiente
al peticionario cuando estime que éste carezca de responsabilidad patrimonial.
Cuando la medida precautoria haya sido solicitada por una sociedad autoral o de
productores, cuya representatividad haya sido reconocida legalmente, no se
requerirá caución.
Si no se dedujera acción, denuncia o querella, dentro de los 15 días de haberse
practicado el secuestro, la medida podrá dejarse sin efecto a petición del titular
de las copias secuestradas, sin perjuicio de la responsabilidad que recaiga sobre
el peticionante.
A pedido del damnificado el juez ordenará el comiso de las copias que
materialicen el ilícito, así como los elementos de reproducción. Las copias ilícitas
serán destruidas y los equipos de reproducción subastados. A fin de acreditar que
no utilizará los aparatos de reproducción para fines ilícitos, el comprador deberá
acreditar su carácter de productor fonográfico o de licenciado de un productor. El
producto de la subasta se destinará a acrecentar el «fondo de fomento a las
artes» del Fondo Nacional del Derechos de Autor a que se refiere el artículo 6°
del decreto-ley 1224/58.»
Ley 11723, LEY 11.723 - REGIMEN LEGAL DE LA PROPIEDAD INTELECTUAL
Considerando que todo aquello que no está expresamente prohibido por ley está
permitido, se puede afirmar que sólo está prohibida la copia de fonogramas
cuando se persigue fin de lucro, por lo que la copia privada sin fin de lucro no
está penada en Argentina.

3. El canon es indiscriminado
Repito lo que ponía en el post sobre el caso español: El canon es indiscriminado
y, por lo tanto, injusto. Esta es la objeción más evidente: los dispositivos de
reproducción y los soportes de almacenamiento se usan tanto para los
contenidos que están sujetos a derechos de autor como para los que no lo están.
Es absurdo e injusto que le tenga que pagar a, digamos, Sony-BMG y Joaquín
Sabina para guardar las fotos de mis vacaciones.
Lo dice Pablo Tozzi en Latam Tech Biz, “si el eje del asunto del canon es aplicar
un monto fijo o variable a cada producto tecnológico que permita copiar
materiales protegidos con copyright… Y yo me compro un CD virgen para guardar
las fotos de mis vacaciones, ¿debo pedir que me devuelvan los morlacos —la
plata— que pagué porque presumían que podía llegar a copiar material con
copyright?”
Y Parq, en un comentario en La Barbarie, “Es importante hacerle saber a la gente
de UMI que muchas personas (muchísimas) utilizamos equipamiento tecnológico
para fines personales. Les comento que hago filmaciones caseras, las compilo en
DVD y las comparto con mi familia y amigos. Y por supuesto no les cobro un
centavo. No veo porqué mi familia y amigos, y menos yo, debo pagar un canon a
alguien por algo que no hago o consumo.”
También se puede leer en Tomografía literaria.

4. El canon no compensa a los autores sino que financia una burocracia


inútil
Mariano Amartino en Denken Über
¿La plata a los autores? El primer punto interesante es que la plata no va a los
autores directamente, sino que va a un futuro fondo de fomento de la cultura que
va a estar manejado por, al menos, 3 organizaciones pero pueden ser más.
Francisco de Zavalía en un comentario en ¡Que la pases lindo!:
“La ley no destina lo recaudado por el canon digital para compensar a los
titulares de derechos intelectuales (lo que al menos tendría sentido) sino que lo
destina a la creación de un instituto nacional de la música que: a) engendrará
burócratas, b) discriminará a los músicos extranjeros, c) se superpondrá con los
organismos que ya vienen trabajando en el área, d) les dije que engendrará
burócratas.”
También en Derecho y Tecnología y Mundo complejo.

5. El canon es un impuesto de asignación específica y una entidad como


el Instituto de la Música se debería financiar con rentas generales
El argumento es una respuesta desde el punto de vista de la economía a la
pregunta acerca de si una entidad como la que propone crear la UMI se debería
financiar con un impuesto ad hoc como el canon digital. Lo esbozaba Musgrave
en un par de comentarios en La Barbarie y lo desarrolla en un post en su siempre
recomendable blog Finanzas Públicas. Cito en extenso:
Cuando uno repasa los programas de estudio de la materia finanzas públicas así
como los manuales sobre el tema, siempre se repite la misma secuencia primero
se discuten ideas acerca del rol de estado en la economía luego se desarrolla lo
que se llama la teoría del gasto público donde se repasan las fallas de mercado,
bienes públicos y externalidades y los problemas de distribución del ingreso y por
último se estudia los impuestos y la teoría de la tributación.
Este orden no es superfluo ni antojadizo. Como ya repetimos hace tiempo, la
primera función de un sistema tributario es financiar el presupuesto público,
donde se expresan las prioridades de gasto público que la sociedad ha
elegido/determinado a través de l mecanismo democrático de las elecciones.
Esta lógica se rompe cuando se invierte la secuencia, primero se crea el tributo y
luego se decide donde aplicar los fondos. Estos suelen ser los casos de impuestos
con asignación específica, tributos donde por ley se les asigna un destino,
aislándolo del reparto de fondos entre las distintas políticas públicas que se da en
la elaboración del presupuesto.

Fuente: http://labarbarie.com.ar/2008/cinco-argumentos-contra-el-canon-digital-
en-argentina/