Está en la página 1de 5

INTIMIDAD, “LUGAR” DE ENCUENTRO

La vida humana se realiza en dos direcciones: exterioridad (cultura, trabajo,


participación comunitaria, comunicación interpersonal) e interioridad (encuentro consigo
mismo).

Intimidad es la capacidad de vida interior. Es lo propio de la persona, lo sustancial, lo


que la define como esa persona y no otra. Es la capacidad que nos permite:
 Diálogo interior, estar conmigo, encontrarme conmigo.
 Saber que soy yo misma
 Conciencia de que soy única, irrepetible, intransferible.
 Decisiones de acuerdo a la verdad. La inteligencia la contempla y la voluntad se adhiere
a ella.
 Encuentro con Dios.

La intimidad personal da por resultado saber que tengo:


 Mi propia historia.
 Mi propio camino inédito (no publicado, original, novedoso).
 Mi propio actuar de modo original.
 Mi irrepetible y único ser.

Para poseer la propia intimidad necesitamos:


a) El conocimiento de sí mismo (es fundamental una actitud honesta, serena, sin
autoengaño, sin máscaras, sin trampas) para poder:
 Detectar mis aspiraciones más profundas.
 Conocer mis inquietudes más hondas.
 Identificar los motivos e intenciones más radicales de mi conducta.
 Reconocer la verdadera naturaleza de mis afectos.
 Saber cuáles con mis auténticos valores.

b) La autoaceptación por quien soy, no por lo que soy. Grandezas y flaquezas, debilidades y
fortalezas, soy un conflicto de pulsiones contrapuestas.

c) La autoestima: aprecio de la propia persona en la posesión serena de mi realidad. Desde


ahí, autoprotección.

Poseer la propia intimidad (que es una joya invaluable) significa:


 Usarla para el bien
 Defenderla
 Pudor: reserva con quien no la merece, entrega a la persona adecuada en el momento
oportuno

Para cultivar la propia intimidad es necesario:


 Amor a sí mismo para ser lo que en verdad se es.

1
 Autoexigencia y lucha personal continua y gozosa.
 Paciencia para no desesperar cuando los intentos de superación no se realizan
cabalmente
 Quietud, silencio, soledad

Interiorizar es adecuar nuestro actuar y nuestro desear con


aquello que descubrimos en nuestra intimidad, logrando una vida
armoniosa, coherente, responsable, libre. En la intimidad es donde
encontramos lo que Víctor Frankl llama “la presencia ignorada de
Dios”. Aquí es donde podemos construir una amistad personal con
El.

ADVERSARIOS DE LA INTIMIDAD
La intimidad personal es “una dimensión de la propia vida que hay que cultivar”
como si de un jardín se tratara. Hemos de reconocer todo aquello que nos impide este cultivo.
Aquí algunos ejemplos.

Adversarios externos: son ajenos a la persona que tiene la inteligencia para


identificarlos y la voluntad para dejarlos (o tomarlos causando daño a su intimidad)
a) Ruido: distrae la atención impidiendo la interiorización, la reflexión. Hay abuso de
palabrería hueca, sin contenido, salpicada de groserías, lenguaje impersonal e
inexpresivo, sin sentido; modismos sin significado. Multitudes, hacinamiento, radio,
televisión, medios impresos.
b) Frivolidad: ambientes en los que lo importante es lo externo, la apariencia. No se usa
el propio juicio; dejarse llevar por lo que otros dicen, hacen o piensan.
c) Consumismo: ansia insaciable de tener, satisfacción de caprichos, necesidades
creadas. Sacrificar el ser por el tener.
d) Corrientes de pensamiento: algunas que disfrazan la verdad con verdades a medias;
invitando a la vida “light”, sin compromiso. Ejemplos de esto son el relativismo, el
subjetivismo, la new age.
e) Medios de comunicación masiva: bombardeo persistente de falsos valores, ofertas
de felicidad fácil, imposición de modas, consumismo, ruido, deformación de criterios de
vida, etc.
f) Amistades engañosas: se tienen por conveniencia, por pasar el tiempo, invitan a
conductas destructivas, confunden la solidaridad con la complicidad.
g) Experiencias de desamor: autoestima dañada; la afectividad lastimada hace perder
la propia identidad, el dolor y el sufrimiento impiden una interiorización honesta, serena
y constructiva.
h) Ambientes promiscuos: el hacinamiento de personas, la mezcolanza de sexos o de
ideologías impiden la quietud y el silencio necesarios para la interiorización
i) Ateísmo pragmático: prácticas religiosas vacías de contenido. Separar a la persona
del Creador conduce al vacío existencial, a la falta de sentido de la vida.

Adversarios internos: brotan del interior de la persona y con frecuencia son


voluntarios.

2
a) Miedo: no querer ver, no querer actuar de acuerdo a lo que se ve.
b) Superficialidad: ocuparse de pensamientos inútiles, no tomar decisiones de acuerdo a
la verdad, no profundizar, olvidar el por qué del por qué. . Nos hace inconstantes,
volubles, tornadizos. Se sacrifica lo que se es por lo que se siente, se ve, se tiene.
c) Disipación: “matar el tiempo” en la indolencia, la dejadez. Produce hastío. Divagación
sin sentido llena de ruido que impide oír la propia voz y la reflexión.
d) Activismo: mil actividades para llenar el vacío interior logrando un vacío mayor.
Sacrificar el ser por el hacer.
e) Suficiencia: creer que todo lo sabes, que nadie te puede enseñar.
f) Formalismo: se pone el acento en las formas externas prescindiendo de las verdaderas
intenciones o de la rectitud de conciencia. Actuar para ser visto, no importa la verdad
interior.
g) Autoengaño: pretender ser lo que no se es evadiendo, minusvalorando o
sobrevalorando la verdad en sí misma.
h) Falta de pudor: descubrir la propia intimidad ante quien no la sabe valorar o
no lo merece, causándole un grave daño.
i) Sentimientos negativos: son hierbas malas que ahogan los sentimientos nobles que
embellecen la propia intimidad. (Rencor, envidia, odio, celos, antipatía, etc.)
j) Ansia de poder, protagonismo, imagen: se pierde la verdad de mi ser persona que
es amor, donación, entrega, autenticidad.
k) Promiscuidad: búsqueda insaciable de placer, que rompe con la armonía interior,
destruye la intimidad, sacrifica el ser por el sentir.
l) Ausencia de fe: vivir como si Dios no existiera, separando a la persona de su Creador,
lo que resulta en un empobrecimiento de la propia intimidad y una vida sin sentido
verdadero.

El conocimiento y la posesión de la propia intimidad de frente al Evangelio, da por


resultado el gozo y la alegría de una vida interior (espiritual), rica, cultivada, armónica; un
trampolín para alcanzar metas elevadas y lograr una vida plenamente humana y cristiana.

EL MAL EN EL MUNDO

Definición según el diccionario: Ausencia de bien… Como realidad humana: Todo


aquello que atenta contra la dignidad de la persona humana o que tienda a dañar a
la naturaleza.

El mal existe en quien lo encarna, en quien lo vive, en quien lo promueve… El mal es el


abuso de la libertad (que es la capacidad de autodeterminarse al bien). “En el fondo de todo
mal hay un lamentable egoísmo”. Es verdad que tenemos una tendencia a la ruptura, pero
somos libres. No podemos culpar a nadie del mal que hacemos porque queremos hacerlo.

El mal brota del corazón humano y lo daña, lo mancha. No brota del exterior. Mentira,
robo, homicidio, corrupción, deslealtad, fraude, desenfreno, envidia, calumnia, arrogancia,
codicia, adulterio, libertinaje, lujuria, violencia, etc. Son realidades que brotan del corazón
humano y negarlo es caer en la hipocresía y conduce a la infelicidad.

3
Manifestaciones del mal, algunos ejemplos:
 La mentira, que puede llegar a matar.
 La injusticia, que se apropia sin pudor, sin vergüenza de bienes ajenos.
 La intolerancia, que anula al adversario.
 El odio implacable a quien se opone a las propias ambiciones.
 La destrucción ecológica que está acabando con el planeta.
 Males históricos (que tienen resonancia en toda la humanidad)
 Males culturales (analfabetismo)
 Males sociales (desempleo, marginación)
 Males económicos (que favorecen el hambre y la enfermedad)
 Males metafísicos (vacío existencial).

Causas del mal: El mal es posible porque se presenta (casi


siempre) con un disfraz de bien, parece algo atractivo. Es un engaño, una
mentira. Invita a la comodinería, la dejadez, la flojera, la falta de
compromiso, la irresponsabilidad. Parece que todo esto es más fácil.
Recordemos, sin embargo, que nadie ha dicho que lo más fácil sea lo
mejor.

Combatir el mal, construyendo el bien, cuando:


 Buscamos cambios radicales del corazón.
 Promovemos la convivencia fraterna y la verdadera justicia.
 Practicamos el amor sin fronteras.
 Creamos una verdadera “cultura de la vida”.
 No permitimos la entrada al desamor.
 Elegimos una vida vivida y no arrastrada, sufrida.
 Asumimos el riesgo de hacer el bien.
 Asumimos el riesgo del ser libres.
 Somos conscientes de que es difícil ser Santo, pero es más difícil no serlo.

Actitudes eficaces en el combate:


 Enfrentar al mal cara a cara, con valentía, sin autoengaño.
 Esperanza, saber que: “todo sucede para bien de los que Dios más ama”, “no hay mal
que por bien no venga”, que todo es posible para el que ama.
 No coquetear con el mal, no concederse permisos destructivos.
 Convertir el mal en un trampolín, en un obstáculo que ha de ser superado para salir
fortalecidos.
 Trabajar, esforzarse. La fraternidad, la paz, el amor, la fe no se venden en ningún lado.
 Trabajar a diario, con firmeza y constancia en el pequeño mundo en el que me tocó
vivir, para que sea un mundo digno de un ser humano y de Dios que lo creó.
 Recordar que Dios no tiene más manos que las nuestras. Hemos de preguntarle cada
mañana: “Hola, mi Dios, ¿en qué te puedo echar la mano hoy?”

4
BIBLIOGRAFÍA
1- Domínguez Prieto, Xosé Manuel, Para ser persona, IMDOSOC, 2002.
2- Luis A. Arenguen, Educar en el compromiso. PPC Editorial, Madrid, 2002
3- Días Carlos, Educar en Valores, Editorial Trillas, México, 2002
4- Días Carlos, Diez palabras clave para educar en valores; Diez virtudes para vivir con
humanidad; Fundación Emmanuel Mounier, IMDOSOC, 2002.
5- Varios autores, dirigido por Víctor García-Hoz; El Concepto de Persona, Rialp, España,
1989.
6- Grisez, Germain – Shaw, Russell; Ser persona, curso de ética, Rialp, Madrid, 2000.
7- Frankl, Víctor; el hombre en busca de sentido, Herder, Barcelona, 1989.
8- Congregación para la Doctrina de la fe; Declaración Persona Humana, Librería Parroquial
de Clavería, México.
9- Aranguren, Luisa A; el reto de ser persona, BAC, Madrid, 2000.
10- Martín Descalzo, José Luis; Razones para el amor, Razones para la alegría, Razones para
vivir, Razones para la esperanza, Razones para la otra orilla, Biblioteca Básica del
Creyente. Sociedad de Educación, Atenas, 1997.

Intereses relacionados