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AutorEsteban Hernández

Fecha29.07.2013 – 06:00 H. Actualizado: 06:00 H.
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Verdad
Libros
CIA
Julian Assange

Bruce Bueno de Mesquita es titular de la cátedra Julius Silver de política de la
Universidad de Nueva York y director del Alexander Hamilton Center for Political
Economy. A través de su consultora, ha asesorado en numerosas ocasiones al gobierno
estadounidense, así como a algunas de las organizaciones dependientes de él. Un
documento de la CIA recientemente desclasificado señalaba el alto grado de acierto de
Bueno de Mesquita en los análisis y predicciones que le habían solicitado.
Alastair Smith es catedrático de política en la Universidad de Nueva York y ganador del
premio Karl Deustch que se concede al más brillante científico social de menos de 40 años.
Juntos han publicado uno de los libros más llamativos e interesantes de los últimos años
acerca de cómo ejercer el poder, El manual del dictador. Por qué la mala conducta es casi
siempre buena política, (Ed. Siruela) donde describen cómo gobiernan en realidad los
líderes, tanto los autocráticos como los democráticos.
Lo que hacen de verdad
El punto de partida de los autores no es entender cómo debería ser el mundo, sino
“averiguar lo que la gente hace de verdad”, porque sólo sabiendo cómo funcionan las cosas
es posible actuar con cierta previsibilidad. Según los autores, “la moderna jerga de la
política es cosa de la educación cívica en el instituto y de los entendidos que salen en el
telediario de la noche”, pero nada tiene que ver con lo que ocurre en realidad. Así que es
hora de dejarse de tonterías y de pensar en lo ideal, y en su lugar dejar espacio para que
entendamos “por qué hacen los políticos lo que hacen para llegar al poder, para
mantenerse en él y para hacerse con el control del dinero”. Si vamos a jugar a la
política, aprendamos lo que eso significa de verdad. En sus investigaciones han encontrado
cinco claves que hacen que las cosas funcionen. Y son las siguientes, según se recoge en el
texto:
Regla 1. Procura que tu coalición ganadora sea lo más pequeña posible. La gente que te
sostiene, aquella que verdaderamente te hace ganar el poder y mantenerte en él, es a la que
debes tener contenta. Cuanto menos son, más los controlas y mayor discrecionalidad tienes
sobre los gastos.
Regla 2. Sustituye al que se mueva. Si tu selectorado de intercambiables, por utilizar los
términos de Bueno de Mesquida, es amplio, podrás reemplazar fácilmente a cualquier
alborotador que haya en tu coalición, y lo mismo pasa con los influyentes y los esenciales.
Si tienes muchos seguidores suplentes, los demás quedarán advertidos de que deben ser
leales y portarse bien o de lo contrario serán sustituidos.

Para un gobernante siempre es mejor determinar quién come que tener una gran tarta de la que todo el mundo puede comer por sí mismo. Por eso. y es carísima. y dejarán de ganar dinero. Así se verán obligados a corromperse. dejándote en apuros. Regla 5. afirman Smith y Bueno de Mesquita.Regla 3. pero no demasiado. lealtad. contar con directivos o con ministros competentes puede ser un peligroso error. No saques dinero del bolsillo de tus seguidores para mejorar la vida de la gente. Los dirigentes que triunfan se rodean de familiares y amigos de confianza y se deshacen de todo seguidor ambicioso. Regla 4.sigan siendo ricas. dos. avisan los autores. Sabrán que si no son leales les echarás y les castigarás. Las personas competentes. son posibles (y posiblemente competentes) rivales. Por el contrario. Estas son las reglas esenciales. Un nuevo titular prudente actuará con rapidez para quitarse de en medio a algunos e incluir a otros cuyos intereses aseguren más sólidamente la lealtad futura. lealtad. Dale a tu coalición sólo lo necesario como para que no anden buscando a alguien para sustituirte y ni un céntimo más. En realidad. tres. d) Paga poco a la policía. no pasará mucho tiempo antes de que te la tengan jurada. no gobernar bien ni representar la voluntad general. Paga a tus seguidores sólo lo suficiente como para conservar su lealtad. Después de derribar al dirigente anterior. Una política eficaz para las masas no necesariamente granjea la lealtad de los esenciales. Entre ellos: a) Un líder prudente no cuenta demasiado con aquellos que le ayudaron a obtener el poder. Para los dirigentes. Lo que constituye la esencia del mando es pagar a los seguidores. señalan los catedráticos. el flujo de caja más eficaz es el que empobrece a mucha gente y redistribuye el dinero de modo que unas cuantas personas seleccionadas –tus partidarios. Si controlas la caja. es cuestión de tiempo que se den cuenta de que pueden volver a hacer lo mismo otra vez. lealtad. es una forma bastante útil de asegurar la fidelidad al régimen. es importante contar en esa coalición de partidarios clave con personas que sean competentes para cumplir las obligaciones relacionadas con la puesta en práctica de las políticas del líder. Controla el flujo de caja. c) Las tres características más importantes de tus partidarios son: uno. Tu gran ventaja sobre ellos es que tú sabes dónde está el dinero y ellos no. pero Bueno de Mesquida y Smith también describen algunos mecanismos adicionales que suelen ser muy empleados por los dirigentes para asegurarse el poder. tú repartes las recompensas. pero ganarán mucho dinero y no querrán perder su puesto de trabajo. ya que no se tienen . de modo que no te preocupes por ellos. b) Un buen trabajo no basta para asegurar la supervivencia política. Hasta qué punto el desempeño de un líder influye en la permanencia en el cargo es una cuestión muy subjetiva. Si eres bueno con la gente a expensas de tus seguidores. Recuerda que tus partidarios prefieren ser tú a depender de ti. unos miembros de la coalición decepcionados pueden desertar. Es poco probable que los hambrientos tengan bastante energía como para derrocarte. La corrupción. al fin y al cabo. en una organización o en un gobierno. ya sea en un negocio.

como cualquier dirigente. El excomandante de policía Alexéi Dymosky. ya sea una firma. quieren conquistar el poder y permanecer en él. será más fácil que los rebeldes lleguen a la capital y te depongan. Que se lo digan a Bradley Manning. sí. Hay diferencias. un partido o una nación. o incluso miembros del consejo de administración de alguna gran empresa. A la gente hay que darle lo justo para que pueda vivir y la formación imprescindible para que pueda trabajar. todos los dirigentes son iguales. entre las que se contaba la de entregar parte de las ganancias diarias al cajero. sino que la extienden a toda clase de líderes. sus compañeros le hicieron el vacío y las autoridades le despidieron. f) Sé prudente. se sigue tratando del poder y de las reglas para tomarlo o permanecer en él. Si tienes buenas carreteras y eres un dirigente africano. los líderes de las naciones democráticas obedecen estas reglas al igual que los tiranos y los autócratas porque. sobre todo para quien las denuncia. Cuando utilizan esta palabra. pero en esencia.que pagar buenos salarios y además garantiza los medios procesales para descubrir a cualquier beneficiario que deje de ser leal. Julian Assange o Edward Snowden. un miembro de alto rango del departamento de policía. Si tu población está muy formada. e) Castiga a quien denuncie las malas prácticas y no a quien las cometa. Sin embargo. es probable que quiera vivir mejor. denunció las prácticas habituales de los funcionarios del orden público ruso. incluidos los de empresas y de organizaciones sectoriales. y desgraciadamente. Así. Las aplican por igual dictadores y líderes democráticos Podría pensarse que estas reglas sólo funcionan en países regidos por dictadores. Y nada más. En esencia. Contar esas cosas suele tener consecuencias. juzgaron y encarcelaron. como sugiere el título del libro. El problema para los demócratas es que se enfrentan a diferentes limitaciones y tienen que ser un poco más creativos para que les salga bien. y no des a los demás nada que pueda volverse en tu contra. los autores no la limitan a quienes están al frente de instituciones políticas. en su libro utilizan tanto ejemplos de presidentes de gobierno como de directivos del Comité Olímpico Internacional o la FIFA. El resultado de esas denuncias fue el habitual: la gente que leyó los periódicos le vio como un héroe. aclaran Bueno de Mesquida y Alastair Smith. con lo cual tendrás que gastar más dinero en ellos y tendrás menos para repartir entre los tuyos. .