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Pichis

¿Quién eres tú?

Tú eres mexicano, yo soy mexicano, todos somos México, pero no existe el mismo México

para todos. Cada mexicano posee un “algo” que para cualquier extranjero sería muy difícil de

comprender, más no para sus connacionales que fácilmente lo pueden descifrar. Se ve en todas

partes, lo respiras a donde vayas y te identificas con el medio mexicano, te envuelve y te

convierte, te hace ser uno con él pero al final aún no lo logras entender.

México es trabajo, fervor, tradiciones y belleza; pero al mismo tiempo, México es desempleo,

es pobreza, es miseria e injusticias. Sí, México “el polifacético”.

Un mexicano, es mexicano desde el día que nace hasta el día que muere. Vas por la calle, vas

al trabajo, te quejas del desempleo y criticas a un país inepto e inoperante cuando ni tú mismo

te conoces. Conocer a tu país o al menos a tu entorno te hace darte cuenta de lo que en verdad

eres. Tu entorno y todo lo que lo compone te define como persona, entre muchos otros

factores. Y te pregunto: ¿quién eres tú?, ¿quiénes somos México?, ¿dónde está el verdadero

México?, y lo más importante, ¿existe un único y verdadero México?

El viaje hacia un México maravilloso, está por comenzar, el México de las mil y una caras, de

las infinitas postales e innumerables situaciones. De todo lo hecho en México en el ámbito de

la fotografía encontré no uno sino muchos fotógrafos con una calidad extraordinaria. Sus

trabajos son tan reales e irreales a la vez, y son tan simples como complejos, de forma que

despiertan emociones en las personas que han podido apreciar estos trabajos. Así, la fotografía

es parte del arte mexicano, la muestra de las mil y una caras de un país y sus diferentes
realidades, de sus habitantes e infinitos espacios y lugares, desde una tranquila playa turquesa

hasta la agitada vida citadina.

Hoy en día, la fotografía realizada por artistas mexicanos se ha convertido en un medio muy

poderoso para ayudarte con tu concepción de la realidad que has venido forjando desde hace

un tiempo. La fotografía mexicana es tan reconocida nacional e internacionalmente por su

calidad y buen gusto, por las cosas que logran captar, por las propuestas y discursos, por los

momentos precisos y preciosos de la vida, la cotidianeidad de los personajes, convirtiendo el

trabajo de estos artistas en algo casi mágico y que con orgullo presumen ser de esta tierra.

No sé exactamente de donde surgió mi curiosidad por investigar a estos fotógrafos mexicanos

contemporáneos... no sé si fueron sus imágenes o las sensaciones que me provocaban. ¿Cómo

ocurrió la mágica sensación?, no lo sé. Sus fotografías te hacen vivir un momento aunque no

sea tuyo, te hace estar presente y experimentar muchas sensaciones, te da el poder de descifrar

el verdadero sentido de la vida o al menos darle una interpretación a lo que has visto.

Creo que todo empieza con un amanecer en Cuernavaca, mediodía en Guadalajara y

anocheciendo en Monterrey, donde la percepción va cambiando como el sol va pasando, el

ambiente te hace parte del lugar aunque seas totalmente ajeno. Una inquietud que surgió al

darse cuenta de la situación: mi percepción del tiempo y espacio no era la misma que la de los

demás. Fotografiar esos lugares y encontrarme con que la imagen captada reflejaba algo

totalmente diferente a lo percibido por la gente que los habitaba. No podría haber decidido

mejor, un tiempo libre siempre abre tu mente a nuevas ideas, emociones y sensaciones; lo

mismo ocurre con una fotografía: las cosas más simples, a veces son las mejores, te hacen
sentir auténtico y genuino y no uno más de los que ya hay. Las fotografías han abierto las

puertas a un mundo tan complejo y tan diverso como el nuestro propio.

De los trabajos revisados que se han realizado en fotografía hay los que intentan por este

medio darle un sentido a lo que verdaderamente es México. Uno de los más representativos e

importantes en esta labor es Francisco Mata Rosas, reconocido fotógrafo mexicano que

comenzó como fotoperiodista y actualmente se dedica a la foto documental. Su propuesta

fotográfica ha ayudado en gran medida a generar esa nueva identidad mexicana gracias a su

forma de trabajo, que él mismo define así: “Uno de los mayores placeres que me ha dado mi

oficio es, sin duda, vivir la calle, vivir nuestra cultura popular alimentada de arraigo, de

tradiciones, de imposiciones, de historia, de resistencia, de violencia, de amor por el

territorio, de solidaridad, de gandallismo, de música, de sensualidad, de miedos y

esperanzas; vivir la calle es observar, escuchar, sentir, oler y compartir... para finalmente

fotografiar.” No se define como alguien que es de un lugar en específico. Citando lo que él

respondió a Yanet Aguilar Sosa del periódico El Universal en una entrevista del 2009: “Lo

mío, lo mío, lo mío es la vagancia, cuando descubrí que me podían pagar por ser vago y

tomar fotos supe que era el mundo ideal”. Esa “vagancia”, como él la nombra, ha provocado

el encuentro de todos esos factores que en conjunto muestran lo qué pudiera ser ese México

del que hablaba al principio.

Además, es considerado por otros de sus compañeros de oficio como el más destacado en este

ámbito actualmente. De acuerdo a una consulta que Kiosko realizó entre 22 “maestros de la

lente”, Francisco Mata Rosas ocupó el mayor número de menciones como el fotógrafo más

importante e influyente en la actualidad. “Su trabajo muestra la cultura popular. Es agudo y


con gran sentido del humor sus imágenes sobre las fiestas religiosas en la ciudad de México

hablan del sincretismo religioso y las costumbres rurales y urbanas”, afirmó la fotógrafa

Patricia Aridjis.

Entre los trabajos de Francisco Mata, que han sido de magnífica calidad, podemos mencionar

“Tepito, bravo el barrio”, “Tenochtitlán”, “Sábado de Gloria”, “Chiapas” y “Metro”; trabajos

que han plasmado los ambientes, personajes y situaciones de las cuales México se compone

como tal. Cabe recordar que estas son 5 visiones de miles y miles de caras que el México de

hoy posee. Para entender un poco más su trabajo nos adentraremos en estas propuestas que

han pretendido descifrar la pregunta inicial: ¿México, quién eres tú?

Nuestro viaje comienza temprano en la mañana; amanece con la gente trabajadora, la gente

luchona, que se gana la vida con el día a día; la gente de Tepito, el barrio bravo. No importa lo

que pase, siempre volverás a él, es parte de tu esencia el ser de aquél lugar. Una magnífica

postal del barrio bravo de la capital, el México de la gente trabajadora, de gente talachera que

arriesgan todo para poder mejorar, donde consigues de todo, donde observas de todo, donde

está por demás decir, la gente es ferviente creyente de la Santa Muerte, rechazada por muchos

y milagrosa para otros, ese, es Tepito, y esa, es solo una de las mil y una caras que componen

a este país.
De la lucha y el ganarse la vida con el día a día, el fervor inunda cada año la capital en

Semana Mayor, la fe mueve a millones, un hombre es crucificado delante no de miles sino de

millones de personas, mientras otros se refrescan y atenúan el sofocante calor del mediodía; el

México de religión, de fervor pero el México de diversión y la vacación, dos rasgos que a

través del tiempo han logrado hacer notar a este país y lo han convertido en foco de atención.
Mientras tanto, ritos ancestrales se practican a menudo, en lugares muy cercanos a las

catedrales conocidos como Tenochtitlán, que son el México de tradiciones, de antiguas

creencias y devociones, de chamanes y brujos sacerdotes, el México de la antigüedad, en otra

de las más bellas postales que la fotografía nos puede regalar.

Conforme avanzamos en el recorrido, llegamos a un conflicto de un estado, con un hombre


revolucionario, Chiapas es el México del deseo y la rebeldía, de la pobreza y la injusticia, con

una situación que mantenía al país a la espera de la solución de un conflicto creciente en

aquella época, pocos se atrevían a adentrarse en el estado durante este periodo de crisis.

Ya al final de la jornada, acabando en un vagón del metro, con la mirada cansada, dirigiéndose

por fin a casa, después del ajetreo del día, de andar de un lado a otro, finalmente se pueden

retirar a descansar y preparar la jornada del día siguiente.


Este es el México de la unión y la victoria, del fracaso y de la derrota, mientras que unos han

triunfado, otros han caído, y esperan la oportunidad de lograr algo grande y finalmente hacer a

este país sobresalir y convertirlo en la tierra de las oportunidades y los grandes personajes.

Acabando el trayecto y habiendo revisando los trabajos, hemos comprobado la

multiculturalidad del país, de la capital, y pudimos comprobar que el México verdadero es


difícil de descifrar, uno solo no hay, millones en uno, tal vez, y a través de la fotografía de

Francisco Mata Rosas, lo pudimos sentir, vivir, apreciar, como si en verdad estuviéramos ahí.

No sólo lo digo yo, lo dicen sus colegas sobre la excelencia de su trabajo, sobre la simplicidad

y la complejidad, la técnica y el amor, la cámara como ya él mismo lo ha dicho, ha sido un

pretexto para poder salir a explorar desde la calle, la cultura nacional.

Sus fotos pueden provocar sensaciones de desesperación, de angustia, dolor, al igual que

pueden provocar ganas de mejorar, de descubrir quienes somos como mexicanos para poderle

decir a México algún día, México, este eres tú.

Como mexicano, el trabajo de Francisco Mata Rosas me ha provocado diferentes sensaciones,

desde angustia hasta la grandeza de sentir, de vivir las situaciones que ha logrado capturar,

con la magia de la lente y su aguda visión, este es un trabajo que ha demostrado no solo ser

arte, sino el espejo de la cultura nacional.

Pero no lo olvidemos, la fotografía es uno de tantos medios para conocer mejor nuestra

identidad y volvernos a sentir orgullosos de este país, donde las mayorías son las que le dan su

grandeza, trabajando y esforzándose por un mejor país, con el día a día, trabajando y

esforzándose, dejando a los perros que ladren.

Mientras tanto mexicano, sigue soñando pero ahora vuelve esos sueños realidad, gracias a la

fotografía podrías descifrar tu identidad, y hasta ahora podemos observar, que gracias a los

fotógrafos, México grande se mostrará.