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lunes, 4 de junio de 2001/ la voz de la escuela

 

ciencias<7>

 

M. MORALEJO

 
Los mensajes publicitarios no están exentos de imprecisiones

Los mensajes publicitarios no están exentos de imprecisiones

       

NOMBRE PROPIO

Campanario

y compañía

 

Juan María Campanario y sus colaboradores

del Grupo de Investigación sobre el aprendizaje de las Ciencias del Departamento de Física de la Universidad de Alcalá son los responsa- bles del estudio que prota- goniza esta página. Para desarrollarlo han recogido un buen número de ejem- plos procedentes de anun- cios publicados en medios escritos -periódicos y revis- tas no especializadas- que incluyen errores científicos que han clasificado en di- versas categorías. Este cu- rioso trabajo ha desembo- cado en un artículo titulado Invocaciones y usos inade- cuados de la ciencia publi- cado en el último ejemplar de la revista Enseñanza de la ciencia.

> LOS MENSAJES

Gato por liebre

 

¿Lepus europaeus o felis domesticus? Un estudio demuestra que la pu- blicidad incurre en muchos casos en errores científicos

Su robusta caja (se refiere a la de una conocida marca de relojes),

que se esculpe en un bloque maci- zo de metal, utilizado hasta 60 tone- ladas de presión. ¿Alguien detecta al- go raro? ¡Claro que sí! La presión no se mide en toneladas y, en todo ca- so, si suponemos que con las 60 to- neladas quieren referirse a la fuerza de la gravedad a la que se somete la robusta caja (F = m.a) deberían in- dicar, al menos, la superficie sobre la que se aplica dicha masa. El anterior es uno de los ejemplos re- cogidos en un estudio que preten- de demostrar que los anuncios ac- tuales incurren en muchos casos un empleo incorrecto de la ciencia. Ya no se trata de que quieran darnos ga- to por liebre cuando se sustituye la lepus europaeus por un gracioso felis domesticus. A continuación se resca- tan algunos otros ejemplos igualmente llamativos:

Hay unos cereales para el desayuno que presumen de aportar carbohi- dratos energéticamente puros, lim-

pios. Energía sana, baja en grasas, sin colesterol. ¿A qué se referirán con eso de energéticamente limpios y en qué consistirá la energía sana? ¿Y qué decir de los hornos donde la puerta fría evita el riesgo de que- maduras gracias a su cristal interior que impide que las altas temperatu- ras salgan al exterior? Uno no pue- de sino imaginarse a la pequeñas tem- peraturas cargando sus ceritos sobre la espalda y saliendo a dar un pa- seo. O se trata de eso, o lo que real- mente nos quieren decir es que el horno en cuestión evita que se trans- fiera calor al exterior, lo que provo- caría un aumento de temperatura. Porque, se pongan como se pongan, la temperatura no tiene costumbre de salir a ninguna parte. Además, ¿no sería más correcto hablar de una puer- ta aislante que de una puerta fría? De algún diamante se afirma que se formó hace 3000 millones de años aproximadamente, casi antes del prin- cipio de los tiempos y, por supuesto, mucho antes de la Creación. A no ser

Y

el

que ese «aproximadamente» sea su- ficientemente amplio como para cu- brir el lapso que separa los 3000 mi- llones de años del diamante de los

20000 millones en que se estima la edad del Universo o los 4500 de la Tierra. Eso sin entrar en lo contra- dictorio que resulta que, por supuesto, se creasen antes de la Creación.

       
 

existen vehículos industriales de

 

cuarenta toneladas que tardan me- nos en frenar que usted en leer esto,

lo cual no aporta ninguna garantía mientras en la rotunda afirmación no se incluya la velocidad inicial en

momento en que empieza a fre-

NOMBRE COMUN

Invocaciones

Además de sobre los usos inadecuados, el

estudio también trata so-

nar. Son sólo unos cuantos entre el puña- do de ejemplos que figuran en el estudio en cuestión. Si alguien tie- ne interés en descubrir el resto, basta con conectarse a la siguiente direcciónelectrónica: http://www2.al-

cala.es/giac/an1.pdf

bre la evocación de la ciencia en la publicidad. Y es que en muchos anun- cios se invoca a la ciencia

y

a la tecnología como ga-

rantía de calidad o efica- cia de los productos publi- citados con enunciados del estilo de «la ciencia al servicio de la limpieza», cuando se trata de un de- tergente, o, al hablar de una crema hidratante se presenta como el resultado obtenido después de diez años de investigación y colaboración con el CNRS (Centro Nacional de Inves- tigación Científica de Fran- cia). Según los responsa-

> Miguel Barral

mbarral@arrakis.es

MISCELÁNEA

<2> En la clase, vosotros podéis aumentar la colección de anun- cios científicamente engañosos e invocadores, y no sólo bus- cando en los medios escritos, también en los anuncios de la tele y la radio.

<3> Para completar el estudio, tampoco estaría de más que recopilaseis anuncios en los que

estaría de más que recopilaseis anuncios en los que sí se da un uso correcto a

sí se da un uso correcto a la cien- cia o a la tecnología.

<4> Por cierto, y retomando el

ejemplo inicial, ¿qué presión so- portaría si se tratase de vues- tro propio reloj?

Actividades

bles del estudio, hay dos motivos fundamentales pa- ra invocar a la ciencia.

<1> Como sus propios au- tores confiesan, el origen de

este trabajo está en la necesi- dad de disponer de un reperto- rio de anuncios que puedan ser utilizados en tareas docentes co- mo ilustración de lo que no es el contenido ni los métodos de la ciencia.

Por un lado, el prestigio y

la

fiabilidad que se le aso-

cian; por el otro, que los anuncios buscan el respal- do de la ciencia para des-

tacar el carácter de van- guardia del producto.