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eura mouroucea (@ AGOSTO 1979 No. 25 iPATRIA LIBRE O MORIR! ©) iVIVA NICARAGUA LIBRE! El pueblo arma oe jamas sera aplastado EDITORIAL Nuestro hermano pueblo nicaragiiense vivié 50 aos sufriendo y combatiendo al grito de {Patria Libre © Morir! para poder gritar todos juntos un dia y esa vez ya para siempre iViva Nicaragua Libre! Hemos tenido el honor ¥ el privilegio historico de poder compartir solidariamente algunos as- pectos de los tramos finales de esta heroica lucha de liberacién y hemos tenido {a inmensa ale- grla de vivir, junto @ nuestros compafieros sandinistas, el emocionante final de esta gesta liberta ria que tanto nos ha hecho recordar los momentos en que el pueblo movilizado de nuestra Pa- trie gritaba multitudinariamente “Se van, se van, y nunca volverén” Sin embargo en nuestro pals los militares gorilas volvieran y con més salvalismo que antes, la reaccién oligérquico-imperialista se reinstaurd con increible y criminal violencia en 1978, La he roica resistencia de los trabejadores y ef pueblo argentino, encabezada y conducida estratégice: mente por nuestro Partido Montonero, ha logrado agotar y desorientar el impulso y la estrategia iniciales de la dictadura; luego de tres duros y sacrificados afios recién estamos en condiciones de iniciar nuestra contraofensiva popular. En el mismo afio en que nosotros iniciamos 1a contraofensiva popular nuestros hermanos nicaragiienses, bajo Ia conducciOn estratégica del Frente Sandinista de Liberacion Nacional, fi nalizaban su ofensiva insurreccional contra ia dictadura ya'legendaria y aparentemente inamovi- ble de Ia familia Somoza. En este mismo afio se produjo la insurrecci6n irani que acabé comple- ‘tamente con la dinastia imperial de los Palevi, i2q. Cmte. Victor Tirado; der. Cmdte. Humberto Ortega: Representantes de la Vanguardia del pueblo nicaragiense. Esta sucesion de coincidencias no tiene por cierto nada de casual, pero tampoco tiene nada de caprichoso ni de ninguna magica y secreta conspiracién mundial, como seguramente interpretan los aprendices de brujo que piensan, no s@ sabe bien con qué parte del cuerpo, las politicas reac- cionarias al servicio de las minor(as explotadoras. Hay una raz6n de fondo que explics las actuales revoluciones populares en diversas partes del mundo: la crisis mundial del imperialismo lo pone en una situacién de debilidad relativa en la que ya no puede, como lo hacia hace algunas décadas, intervenir militarmente como gran gen- darme omnipotente del mundo, que lo mismo ponia sus “marines” para asesinar pueblos dignos, que invertfa miles de millones de délares para apoyar a los regimenes cipayos que se le subordi- aban. Ante esta situacién de debilided imperialista para conservar por la fuerza todos sus dominios @n el mundo, los pueblos heroicos y capaces de luchar a muerte por su liberacién pueden derro- tar a las oligarqu/as natives, por poderosas que sean, ya que el “gran amo” no est en candicio- nes de socorrerlas como antafio, As{ entonces, 1979 en tanto final de una década de hambre y represién, particularmente pa- ra América Latina, es el preludio del cambio, del inicio de una nueva décacta que estard signada Por el herolsmo y la lucidez politica de aquellos pueblos que sean capaces de comprender que 3 necesario y posible pasar a fa contraofensiva para conquistar la liberacion nacional y social. DIRECCION NACIONAL CONJUNTA DEL F.S.L.N. -Humberto Ortega -Luis Carrion ~Daniel Ortega Jaime Wheelock Carlos NGRez Henry Ruiz Victor Tirado Bayardo Arce mbros de la Direccién Nacional Conjunta del FSLN: De izquierda a derecha, Jai- me Wheelock, Daniel Ortega, Tomds Borge, Henry Ruiz, Victor Tiradlo y Humberto Ortega. 4 evita moNTONERA Cotidianamente los hombres y mujeres de nuestro pueblo se levantan maldiciendo la lacra de a dictadura criminal, antinacional y antipopular que Padecemos, pero muchos de ellos, en vista de nuestra experiencia anterior, al final de la jornada se hacen dos grandes preguntas: {Cémo Podemos hacer para quitamos de encima esta dictadura brutal?, y Zeémo haremos para que |ue- 0 de que se vayan no vuelvan nunca més a imponer con sus fusiles el hembre, el terror, la mar- Sinaci6n y la proscripci6n de las mayorfas? Las experiencias de Irén y Nicaragua, para no abundar en otros ejemplos historicos, nos per- miten extraer importantisimas conclusiones, Tanto Irén como Nicaragua tenian, en relacién a sus dimensiones geograficas y de poblacién, grandes ejércitos pertrechados ¢ instruidos con sofisticados armamentos y técnicas provistos por ol imperialismo y sus aliados; ejércitos enormemente més poderosos que cualquier organizacién ‘militar irregular que pudieran tener sus respectivos pueblos, Tanto Irén como Nicaragua eran, en sus respectivas zonas geogréfiess, pa(sesde mucha impor- ‘tancie para la geopolitica de los EEUU; justamente por sus ubicaciones geogréficas el imperialis- mo los habla pertrechado con ejércitos poderosos, comparados con los de los palses vecinos, pa- ra que pudieran cummplir, liegado el caso, el papel de ejércitos gendlarmes dentro de sus éreas y al servicio de los intereses imperialistas. ‘Tanto en Irén como en Nicaragua los gobiernos imperantes eran dictaduiras salvajes que repri- mian sin ningGn eserdpulo cualquier intento popular de conquistar mejoras sociales, econémicas © polfticas, que asesinaban a cualquier militante del movimiento Popular que se organizara para resistir contra la entregg y {a explotacién. Sin embargo a pesar de tanto poderfo, a pesar de tante capacidad militar para sembrar el ‘terror masivernente, tanto en trén como en Nicaragua las dictaduras reaccionarias se desploma: fon completamente; los millones y millones de délares en armas que el imperialismo puso en sus manos quedaron desparramadios por !as calles conquistadas por el heroismo popular. Nosotros mismos hemos vivido en Managua la experiencia de recoger del piso los implemen- tos bélicos de sign ex omnipotente asesino de la Guardia Nacional que tiré su uniforme ysus armas para poder huir més velozmente sin ser identificado, En esta realidad impresionante y maravillosa es que corresponde buscar la respuesta a aque- llos dos interrogantes que plantedbamos més arriba. Le experiencia demuestra que ninguna dic- ‘tadura, por poderosa que parezca, es capaz de soportar la combinacién explosiva constituide Por la movilizacidn insurreccional de las masas trabajadoras, la sublevaci6n de todo un pueblo, combinada con le lucha armada guerrillera de una vanguardia revolucionaria surgida y amaman. tada de la propia historia nacional, de ta propia experiencia histbrica de las luchas populares de 3u pais, Sabemos que no hay dos revoluciones iguales, que la historia, la cultura, el desarrollo eco- nomico y las condiciones pol{tices internas y externas de Irén o de Nicaragua son muy distintas 8 las de nuestro pafs. Pero estas mismas circunstancias valen también para diferenciar Ia situa- clon de Irén de la de Nicaragua y sin embargo ambas revoluciones tienen ia misma combinacion de insurreccion de masas con lucha armada realizada por organizaciones que no se copiaron de ningGin modelo extranjero, sino que se nutrieron de su propia historia nacional. Bajo estos mismos principlos estamos nosotros iniciando ya nuestra contraofensiva popular, con nuestra experiencia montonera que tiene més de 160 afios de historia, con nuestra propia experiencia de i anes obreras peronistas de los Gltimos 30 afios. e hemos aprendido una consigna que hoy, los pueblos de Irén y evita MonTONERA 5 Nicaragua, nos reafirman con sus luchas triunfantes: “S6! Hace muchos afios también que el Gral, Peron nos ensefid que ‘El afio 2000 nos encontraré unidos o dominados”. La solidaridad continental que he despertado !a insurreccién sandinista, nuestra propia solidaridad y perticipacién junto a nuestros hermanos nicaraglienses nos obligan ¥ nos empujan a triunfar en nuestra contraofensiva para que el afio 2000 nos encuentre unidos y liberados, Mario Eduardo Firmenich Comandante CONDUCCION NACIONAL DEL PARTIDO MONTONERO: De izq, a der.: Comandantes H.A, Mendizébal, A.C, Perdfa, M.E. Firmenich, R.C. Yager y Segundos Comandantes F. Va- ca Narvaja y H. Campigiia. 6 enna mowroneea El fin de las dictaduras La victoria del pueblo nicaragiiense, la vic- toria del heroico pueblo sandinista y de su bri- llante conduccién, el Frente Sandinista de Li- beracién Nacional, constituye sin duda alguna, el hecho més trascendente, de mayor relevan- cia hist6riea de los Ultimos tiempos para los pueblos de América Latina y el Caribe. Impone una nueva y dura derrots a los in- tereses imperialists en nuestro continente; marca el inicio de una nueva década para las luchas antiimperialistas de nuestros pueblos, a la vez de condenar el fracaso irreversible @ i- nexorable de las dictaduras militares, que afe- rradas a sus polfticas genocides y entreguistas, buscaron por todos los medios impedir el triunfo valeroso de un pueblo, No era ajeno para estos regimenes de terrorismo de Estado, las consecuencias que tra/a aparejado para e- los la derrota, la caida de Somoza y al somo- cismo, Es por éllo que colaboraron en todos los terrenos con Somoza y el imperialismo, ain en lo més denigrante y condenable como lo es, el contribuir al salvaje asesinato de millares de hombres, mujeres y nifios nicaragienses, ar- mando |e Guardia Nacional, enviando asesores para Is campafia genocida, a pesar de la con- dena intemacional. La Junta Militar Argentina ¢ Israel, fueron los que mas se destacaron en la ayuda asesina a Somoza, nosotros mismos en Managua junto al pueblo nicaragiiense lo hemos comprobado y probado ante los ojos del mundo. Pero ello no alcanzé para frenar la fuerza a- rrolladora de un pueblo decidido a ganar su |i bertad, no impidié tampoco, fa creciente soli- daridad del conjunto de las fuerzas revolucio- narias, democrdticas y progresistas del mundo ‘entero, que acudieron a solidarizarse y com- prometerse con ia justa lucha de los nicara- giiénses. Por primera vez en muchos afios que- daron solos y sislados del contexto internacio- nal el imperialismo y las dictaduras militares, junto con sus propuestas interventoras, LOS HIJOS DE SANDINO Pero esta lucha, esta victoria es mucho més que esto, significa algo més, en ella, en ef logro. de la misma, se sintetizan correctamente los aspectos particulares, espectficos de su propia historia, de su propia realidad 'y la experiencia de otras revoluciones, mas particularmente la experiencia de lucha de los pueblos latinoame- Ficanos en los Gltimos afios, tanto en sus erro- res como en sus aciertos, Supieron partir de su historia de las expe- riencias e identidad de su propio Pueblo, tanto en lo politica como en el terreno militar. Por ello el triunfo sandinista no es solamente ia victoria frente a los 45 afios de la dictadura de Ejército Sandinista; 1 Pueblo en armas por la Liberacion. EVITA MONTOKERA 7 {a familia Somoza, es el triunfo frente a 150 a- fos de explotacién y dominacién extranjera en el pais. Con Ia guerra popular antiimperialista de Sandino, se logra desatar el sentimiento con- tra el invasor, antiyanqui, profundizando la conciencia antiimperialista de! pueblo nicara- gUense, Este salto histérico, al igual que el relacionado con el contenido social, de cla- ‘ses y la estrategia armada revolucionaria, de la lucha, lo encontramos confirmado tanto en el pensamiento sandinista, como en su ac- cién correspondiente. El fendmeno imperialis- a es certeramente comprendido y resuelta- mente enfrentado por la accién revolucionaria de Sandino. En 1929 sefialaba; “Oh d6lar mal- dito, eres la carcoma que mina los cimientos del imperialismo yanqui y ti mismo serds la causa de su derrumbamiento... Nicaragua no le debe ni un centavo alos EEUU, pero ellos nos deben a nosotros la paz perdida en nuestro pa- fg desde 1909 en que los banqueros de Wall ‘Street, introdujeron la cizafia del dolar en Ni- caragua...” Dice el compafiero Comandante Humberto Ortega en su libro “50 afios de lu- cha sandinista”: “La posicién programéatica social de Sandino conten/a las bases para el desarrollo superior de nuestra sociedad. Co- ‘Mo estratega revolucionario plantea primera- mente la lucha por la soberania de la patria, mancillaca por fa intervencién extranjera yan- qui; y Una vez lograda la expulsién del inter- ventor, sentar las bases econémico-sociales de carécter progresista correspondientes a ese & evita MonTonERA momento histérico, recurriendo a distintas maniobras pol/ticas necesarias pera ir creando las condiciones que permitieran, poco a poco, que el proceso histérico se dirigiera a mante- ner por todos los medios racionales, adecua- dos y juridicos, el resplandecimiento, en su plenitud, de la soberanfa e independencia po- Iitica y econdmica de Nicaragua”. “Estos y otros muchos pensamientos sandi- nistas conduefan y conducen actualmente, con la combinacién dialéctica de los principios revolucionarios de los demés pueblos del mun- do, hacia la verdadera emancipacion social de nuestro pueblo.” Entre los afios 1956 y 1960 la lucha de los revolucionarios sandinistas, dada la debilidad interna en esos momentos del movimiento re- volucionario adoptaba {as formas de invasio- nes, preparadas en los puntos fronterizos del pais, con escasa vinculacién de masas y la au- sencia de organizacién de vanguardia. Se cono- cen en este perfodo més de veinte intentos guerrilleros. Es en 1963 con las experiencias armadas de rfo Bocay, en la zona nor-oriental del pais donde surge el FSLN, Con las joma- das querrilleras de la ciudad y la montafia de los afios 1966 y 1967 simbolizadas en la gue- rrilla de Pancasén, se produce el avance y el desarrollo cualitativo del proceso de guerra sandinista que impulse el FSLN. Con un ma: yor trabajo polftico y organizativo en las ma- LA ESTRATEGIA MILITAR compatiero Ricardo Jofré responsables de la Brigada Sanitaria “Adriana Haidar” que el Movimiento Peronista Montonero envid a Nicaragua. sas durante el perfodo de 1970-74, y un desa- rrollo del FSLN en el campo,la montafia y Ia ciudad, se produce un gran salto en la acumu- lacién de fuerzas, posibilitando la ofensiva po- \tico-militar, que desencadena la exitosa ac- cién del 27 de diciembre de 1974, Esta ofensi- va final, vigorizada con los procesos insurrec- cionales de septiembre de 1978, expresa ja magistral conduccién del FSLN, su flexibili dad para adecusrse 8 las situaciones cambian- tes, su audacia y heroicidad en las acciones realizadas y su inteligencia polftica. Los frentes guerrilleros formados abarca- ban unidades geogréficas definidas, pero 4 su vez respetaban las caracter(stices socioeconé micas, en un aspecto similares a nuestras re- glonales. Los Frentes formados fueron el Frente Norte (Estel(), el Occidental (Leén), Nor-Occidental (Chinandega), Central (que comprendia el Frente Intemo, Managua, y Masaya), Sur (Rivas y Pefias Blancas) y Orien tal (Zona de Chontales). La estrategia desarro- Mada fue fe resultante de la combinacién de {a insurrecei6n en las ciudades, el accionar de a milicia y de tas columnas querrilleras, respe~ tando los principios basicos de cada una de e- las en los enfrentamientos. Las fuerzas querri- eras golpean duramente al enemigo. Al estar obligado 8 ponerse en movimiento, los levan- tamientos insurreccionales en las ciudades y poblados lo llevaban a posiciones defen sivas en sus propios cuarteles, encarréndo- $2 en sus posiciones perdiendo el control exte- rior, mientras el FSLN desarrollaba y fortale- efala-organizacion de masas y |a formacion de as mili¢ias, engrosando a su vez las fuerzes de fas columnas guerrilleras con los mejores cua- dros y la mayor calidad de su armamento. Las columnas guerrilleras no eran empefiadas en su totalidad, en un principio, en la toma de las cludacies; tas fuerzas del FSLN, impulsoras de! levantamiento popular, junto con las milicias y reforzadas por escuadras guerrilleras cerca- ban al enemigo. Mientras que el grueso de las columnas guerrilleras embosceben y cortaban os accesos y comunicaciones con la citidades, golpeando a la Guardia Nacional en sus inten: tos de retomar las posiciones o de enviar re- fuerzos y abastecimientos. Pero es claro que no basta una brillante es- trategia militar para derrotar un ejército opre- sor, se tequiere la férrea voluntad de lucha de un pueblo, la heroicidad de sus acciones, a conviccién en sus ideas de libertad y justicia y le unidad firme, en toro a su Partido Van- guardia. La revoluci6n nicaragiense ha mostrado u- na vez més que lo determinante no es el arma, sino el hombre. La Guardia Nacional de So- moza se desplom6 ante el avance popular a- bandonando enormes cantidades de armamen- to. Es hora entonces de que los generales ar- gentinos aprendan lo que indica la historia y ‘nos ensefiara el General Perén: “En una gue- 1a entre un pueblo y un ejército, no se cono- ce ningdn caso en que hays desaparecido el Pueblo” _ ' ‘ Concentracién en fa Plaza de ta Revoliicién de Managua (20 de julio) (Montoneros Presentel El triunfo. popular de Nicaragua, bajo In conduccién del Frente Sandinista de Libera- cién Nacional, ademds de representar una vice loria para el conjunto de los pueblos fatinoa- ‘mericanos en su lucha de liberacién contra las Oligarquias y el imperialismo yanqui, implica la certificacién de tas ligazones pol(ticas, eco- némices y militares que vinculan a Jas dictadu- fas del subcontinente, Los reaimenes praimpe- rialistas de Somoza y Videla evidenclaron una completa unidad de objetivos, al mismo tiem- Bo que vel Peronismo’ Montonero y el Frente Sandinista de Liberacién Nacional mostraban. 10. ewrta mowronera en Js prictica la continuidad solidaria entre @ ‘fuelos unidos desde que San Martin, Bolivar, Artigas, Marti y tantos otros patriotas plan: ‘tearan la indisoluble conjuncion de las bande- tas emancipadoras con Is federacion de Amé- rica Latina, Los pronuncismientos, documentacién y materiales en general que aparecen en la pre- sante edicion especial del Evita Montonera, re- hresentan el testimonio que el Partido Monto- neto ha querido brindar en asociacién con el jdbilo popular nicaragizense: y latinosmerica- fo, 4 {a vez la evidencia irrefutable de la res- potisabilidad quie te cabe a le dictadure antina- Clonal de fos mandos militares argentinos en el genacidio del herdico pueblo de Nicaragua, tal como°a diario lo vienen realizando contra el Pueblo Argentino, Pese a las desmentidas de la ancillaria’y diversos fuincionarios, Hoy como ‘ayer se manifiesta el contenido de una politi- $4 que no solemente ha cubierto de sangre y miseria.a nuestro pais sino que'a través de la a- alignzs con los regimenes racistas de Sudafri- a, Rodhesia, Israel y las dictaduras latinoa mericanas, pone en peligro la paz de la region SON sus aventuras y actitudes intervencionis ‘ts, La provision de armamentos y transportes 8 Somoze, la participacin en maniobras di- plomiiticas concertadas: con Estados Unidos ara le prolongacién del régimen mediante un “somocismo sin Somoza”, la campatia histéri- ca de |e prensa controlade por la dictadura en defensa del ‘‘baluarte occidental y cristiano”, fueron ‘sepultadas por 6! empuje del pusblo nicaragdense y (a solidarided combative de los pueblos tatinoamericanos, una de cuyas expre- siones més. altas ha sido la de nuestro Partido, Ejército y Movimiento. Vista de la Catedral de Managua: Como el 25 de Mayo de 1973 evita Monroucea 11 EI General de hombres libres Augusto César Sandino, General de Hombres Libres América Latina ha sido desde el inicio de las luchas emancipadoras del siglo XIX una zona vital para las empresas de los imperios, tanto en fa basquada de matarias primes comme en Jo que hace a Is expansi6n del capital finan- ciero. Dentro de ese esquema, acentuado a partir de la politica del “gran garrote™ de Teo- odoro Roosevelt, Centroamérica y el Caribe se 12 evra montonera constituyeron en el coto de caza yanqui, en el “santuario del lucro” de los consorcios que habrian de constituirse en poderes superiores a los propios estados, Nicaragua es, en conse- cuencia, parte de un todo que Estados Unidos considera como su espacio natural, y por ello las tropas de fa potencia imperialista la inva- den en 1867, 1912 y 1926. La Gitima intervencion reaviva los senti- mientos nacionalistas de un pueblo que nunca cejé en el combate liberador y halle en un tra- bajedor, Augusto César Sandino, al “General de hombres libres” que durante siete afios enfrenta a la soldadesca imperialista al frente del Ejército defensor de la soberania. Desde su legendario campamento de Las Segovias escri- be Sandino en 1927: “El hombre que de su patria no exige un palmo de tierra pera su se- pultura, merece ser ofdo, y no solo ser ofdo sino también creido. Soy nicaraglense y me siento orgulloso de que en mis venas circule, més que en cualquiera, la sangre india ameri- ‘cana, que por atavismo encierra el misterio de ser patriota leal y sincero; el vinculo de na- cionalidad me da derecho a asumir la respon- sabilidad de mis actos en las cuestiones de Ni- caragua, y por ende de a América Central y de todo el continente de nuestra habla, sin importarme que los pesimistas y cobardes me den el t/tulo que a su calidad de eunucos mas El general Augusto César Sandino, abatido en 1934. les acomode”. Desde e! comienzo de la agresion yanqui se movilizan los pueblos latinoamericanos en defensa de Nicaragua. Sindicatos obreros, federaciones estudiantiles, partidos polfticos Populares y j6venes de diversos paises aportan todo tipo de ayuda al Ejército Sandinista, in- cluyendo fa participacién directa de volunta- trios. Y aunque las voces oficiales ocultan la situacién del pais avasallado, hombres de la ‘alla del argentino Manuel Ugarte o el salvado- refio Farabundo Mart manifiestan pablica- mente su adhesiOn, lo que motiva un mensaje del propio Sandino al luchador argentino por la unificacién latinoamericana, Por los mismos. dias, al visitar Buenos Aires el recientemente electo presidente norteamericano Hoover, una gran multitud le expresa su repudio enarbo- lando retratos del General que continuaba ca- balmente la gesta de San Martin, Bolfvar, Ar- tigas y Mart, Carlos Fonseca Amador.\ FSLN. Caido en combate e1 Sandinistas y Montoneros contra la alianza Oligarquico-imperialista 14 evrra monronera Los Gitimos dos afios mostraron a todo el pueblo, conducido con heroismo y correccién politica por el Frente Sandinista de Libera- cién Nacional, en un nivel insurreccional que habria de concluir en las luchas de mayo, ju- nio y julio de 1979. El derrocamiento de A- nastasio Somoza Debayle, el intento postrero de prolonger la vigencia dictatorial mediante un’ “somocismo sin Somoza"’ y- las amenazas de \intervencién directa por parte de Estados Unidos y los gobiemos reaccionarios del é- Tea, contaron siempre con el apoyo de la dic- ‘tadura vendepatria de Argentina, tal como lo denunciaran el Frente Sandinista de Liberaciéni Nacional, el ahora integrante del Gobierno de Reconstrueci6n Nacional, Alfonso Robelo, go- biemos como el de Panamé, organizaciones populares latinoamericanas, y fuera admitido PGblicamente por el mismo Somoza. La pre- sencia en Nicaragua del Partido Montonero y el Movimiento Peronista Montonero, expresa- da en su nivel mas alto con la presencia de la Brigada “Adriana Haidar’, integrada por compafieros médicos, y por el grupo del Ejér- cito Montonero “Gral. José de San Martin”, ratificé una solideridad combatiente muchas veces demostrada. Los compafieros del Pero- nisma Montonero han impulsado en todos los iveles la adhesién que las masas argentinas manifiestan siempre por los procesos de libe- racion nacional y social, aun cuando la actual represion vigente en el pais no haya posibilita- do exteriorizaciones piblicas. De all/ que nue- vamente le haya correspondido al Partido Montonero y a su Ejército Montonero, como también al Movimiento Peronista Montonero, sostener el honor de la Patria frente a la trai- cién vergonzosa de la dictadura genocida y en- ‘treguista. Cmte, Humberto Ortega y ottas miembros de Ia Direccién Conjunta del FSLN, junto a los integrantes de la Conduccl6n Nacional del Partido Montonero, Cmdte. Firmenich y 2do. Cmdte, Vaca Narvaja. evita montowera 15 En la jomada de jUbilo latinoamericano que fue el,pasado 19 de julio, estuvieron en Managua, simbolizando 2 todas las fuerzas y ‘militantes del Peronismo Montonero, el Co- mandante Mario E. Firmenich y el Segundo Comandante Fernando Vaca Narvaja. Al cele- brar el triunfo del pueblo nicaragiiense, que es nuestro y de todos los pueblos, recordamos a los gloriosos caidos en Ia tierra de Sandino y en la de San Martin y los ejércitos montone- ros defensores de la soberania y la heroica clase trabajadora que se movilizera el 17 de octubre de 1945, El ejempo popular nicara- giense y del Frente Sandinista de Liberacién Nacional, su iPatria Libre o Morirl, afirma entonces la decision expresada en nuestro Patria 0 Muerte! de transformar la contrao- fensiva en victoria, ya que como sefialaba nuestra inolvidable y querida Evita: "La Pa- tria dejard de ser colonia o 1a bandera flamea- 14 sobre sus ruinas”. 16 evra MoNTONERA La complicidad de las dictaduras Complicidad entre los gobiemos depen- dientes, solidaridad antiimperialista de los pueblos: esas han sido siempre las constantes en la lucha que hoy culmina con la libera- ibn del pueblo nicaragliense después de 45 afios de combate contra la dinast(a somocis- tay sus mandantes imperialistas. Ya en 1971 decfa el destacado revolucio- nario y fundador del Frente Sandinista de Liberacion Nacional, Carlos Fonseca Ama- dor: “El imperialismo yanqui renueva su ya secular codicia sobre Nicaragua. Se habla con insistencia de nuevas inversiones que inclu- yen la construccion de un oleoducto a través del istmo que ofrece la geograf fa del pais pa- fa transporter el petroleo que los monopo- ios yanquis extraen en Alaska desde tiempos recientes y hacerlo llegar al Atldntico de Es- tados Unidos (...), Ademds de lo anterior, de- be tenerse en cusnta la utilizacién tradicio- nal que el imperialismo ha hecho del territo- rio nicaragiense como base de agresiones contra otros pafses del érea, A manera de e- jemplo recuérdense alguns de estas agresio- nes contra el gobiemo popular de Guatemala en 1984, como la expedicién mercenaria que fue derrotada en Playa Girén por 1a Cuba re- volucionaria en abril de 1961. ‘Contratos por la venta de armas, transportes militares y coheterfa: pruebas irrefutables de la| concertacién represiva latinoamericana. eta montonera 17 2do. Cmdte. Vaca Narvaja y Cmdte. Firmenich frente a una camioneta ‘Yararé’’ del Ejérei- to Argentino: Contribucién de los asesinos de Videla al dictador Somoza. Las dictaduras cémplices en el intento de destruir la voluntad de un pueblo: no pudieron en Nicaragua, tampoco en Argentina, Junta del Gobierno de Recons- truccién Nacional de Nicara- gua: arribo triunfal a Managua AVANZAN LOS PUEBLOS: — TIEMBLAN LAS DICTADURAS DE AMERICA LATINA