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PONENCIA: LOS MEDIOS DE PRUEBA EN MATERIA MERCANTIL Y SU PROBLEMÁTICA CONFORME LAS REFORMAS DEL CODIGO DE COMERCIO PUBLICADAS EL 17 DE ABRIL Y 30 DE DICIEMBRE DE 2008 AL CODIGO DE COMERCIO.

PONENTE: LIC. YOLANDA MÉNDEZ HERNÁNDEZ

JUEZ INTERINO SEXTO MENOR CIVIL DE LEÓN, GTO.

INTRODUCCION

Las reformas del Código de Comercio publicadas en el Diario Oficial de la Federación los

días 17 de abril de 2008 y 30 de diciembre del mismo año, han dado origen a diversos problemas en

su aplicación, y cuya solución no resulta sencilla, sino que amerita de parte del juzgador una

especial reflexión e interpretación, antes de emitir un acuerdo o fallo al respecto.

Esta ponencia se avoca exclusivamente al estudio de las reformas procesales mercantiles en

materia de pruebas, distinguiendo aquellos supuestos que estimo más relevantes en la práctica, ya

sea por su peculiaridad o por la frecuencia con que ocurren, por lo que se expone la problemática en

particular, y se sugiere su posible solución.

Así pues, se citan los preceptos legales reformados, y a modo de cuestionamiento o

reflexión se emite una opinión propia respecto de su aplicación, concretamente por lo que hace a las

pruebas confesional, documental, pericial y testimonial.

DESARROLLO

1.- PRUEBA CONFESIONAL.

Con relación a esta prueba, se reformaron los artículos 1223, 1224, 1232 fracción I y 1235 del Código de Comercio, cuyo texto en lo trascendente se cita a continuación con la correspondiente referencia a la fecha de la publicación en el Diario Oficial de la Federación y los comentarios personales al respecto.

Artículo 1223 “Si se presenta pliego de posiciones para el desahogo de la confesional, éste deberá presentarse cerrado, y guardarse así en el secreto del tribunal, asentándose la razón respectiva en la misma cubierta, que rubricará el juez y firmará el secretario. Si no se exhibe el pliego, deberá estarse a lo dispuesto en el siguiente artículo.” (DOF 17/04/08)

Artículo 1224 “Si el citado comparece, el juez, en su presencia, abrirá el pliego, se impondrá de las posiciones, y antes de proceder al interrogatorio, calificará las preguntas conforme al artículo 1222.

La notificación personal…

Si la oferente de la prueba decide no presenta pliego de posiciones, tendrá el derecho de articular posiciones verbales en la audiencia respectiva, pero en el caso de incomparecencia de la misma, se castigará con deserción de la confesional.

Contra la calificación de posiciones, procede el recurso de apelación preventiva de tramitación conjunta con la sentencia definitiva.” (DOF 17/04/08)

COMENTARIOS:

1.- Que solución puede darse al supuesto en que no se presentara el pliego de posiciones y acudiera el oferente de la prueba pero no así el absolvente, no obstante que habérsele citado legalmente?. En mi opinión, la incomparecencia del absolvente no derivaría en declararlo confeso, ante la inexistencia del pliego de posiciones por escrito presentado previamente, pues me parece lógico que aún cuando estuviera presente el oferente con la intención de formular posiciones en forma verbal, quien habría de absolverlas no lo está, entonces no sería factible que el oferente procediera a hacer posiciones verbales y el Juez realizara su calificación. Así lo colijo de lo dispuesto por el también reformado artículo 1232 fracción I del Código de Comercio, el cual señala señala que la incomparencia sin justa causa del absolvente, trae como consecuencia declararlo oficiosamente confeso, pues dicho artículo expone Artículo 1232. “El que deba absolver posiciones, será declarado confeso: Cuando sin justa causa el que deba absolver posiciones se

abstenga de comparecer cuando fue citado para hacerlo, en cuyo caso la declaración se hará de oficio; siempre y cuando se encuentre exhibido con anterioridad al desahogo de la prueba el pliego de posiciones” (DOF 17/04/08), por tanto, se infiere que la falta de comparecencia del absolvente a la prueba confesional (en la cual no se presentó pliego con anticipación), no procede la declaración de confeso.

Con relación a esto último, considero que si bien la reforma del precepto concede al oferente de la prueba confesional dos opciones; una, la de absolver posiciones en forma verbal al momento del desahogo de este medio probatorio, y la otra, la de presentar el pliego de posiciones cerrado con anticipación al desahogo de la prueba, al elegir la primera de las formas descritas, el oferente corre el riesgo de que ante la incomparecencia del absolvente en la fecha y hora señalado para el desahogo de la confesional, no pueda obtener la declaración de confeso en el caso de causa injustificada, así que quienes ofrezcan la prueba deberán tomar en cuenta que podrían estar prescindiendo de un valioso elemento convictivo, que no se tomaría en consideración en la sentencia.

2.- En el caso de que no se haya presentado por escrito el pliego de posiciones, y sea el oferente de la prueba quien no se presenta al desahogo de la prueba, cuál es la consecuencia? Conforme lo establecido por el artículo 1224 del Código de Comercio en su párrafo tercero, la consecuencia sería tener por desierta la prueba confesional.

3.- Por otro lado, en cuanto al tratamiento que ha dado la reforma del Código de Comercio a la impugnación de la calificación de posiciones, considerándola como un acto apelable en forma preventiva de tramitación conjunta con la sentencia definitiva, se hacen los siguientes comentarios:

quien se duele de la calificación de posiciones, debe tramitar por escrito la apelación preventiva por escrito, dentro del término de tres días, ante el juez apelación, sin que sea necesario expresar agravios ni señalar constancias, sin embargo, el apelante deberá tomar en cuenta que en el caso en que se dicte sentencia definitiva que no le sea favorable a sus intereses, si la apela, deberá expresar los agravios que considera le causa la calificación de posiciones y reiterar en su caso, lo pedido en su oportunidad, pues la consecuencia de no presentar ese escrito se tendrá por precluido su derecho para hacerlo valer como agravio en la apelación que se interponga contra la definitiva, toda vez que el tribunal que conozca del recurso en contra de la definitiva sólo tomará en consideración tales violaciones para resolver sobre su procedencia o no, si se expresaron como agravio, siempre que las mismas trasciendan al fondo del juicio, y en caso de que exista violación procesal en la calificación de posiciones, que trascienda al fondo del asunto, dejará insubsistente la sentencia definitiva y regresará los autos originales al inferior para que éste proceda a reponer el procedimiento

reparándolas en los términos que ordena la resolución de la segunda instancia, en caso contrario, se evocaría al examen de la procedencia o no de los agravios expresados en contra de la definitiva. 1334 y 1407 Bis del Código de Comercio, reformados.

Artículo 1235. “Cuando la confesión no se haga al absolver las posiciones, sino al contestar la demanda o en cualquier otro acto del juicio, no siendo en la presencia judicial, para que ésta quede perfeccionada, el colitigante deberá pedir la ratificación, y si existiere negativa injustificada para ratificar dicho escrito que contenga la confesión, o bien omisión de hacerlo, se acusará la correspondiente rebeldía, quedando perfecta la confesión.”(DOF 17/04/2008)

COMENTARIOS:

1.- A diferencia de lo que establece el artículo 95 del Código Federal de Procedimientos Civiles, con relación a la confesión que se hace al contestar la demanda o en cualquier otro acto del juicio, la cual considera confesión expresa, y para la cual preveé en su artículo 220 valor probatorio pleno, incluso sin necesidad de ser ofrecida como prueba, el Código de Comercio no da ese tratamiento a la prueba confesional hecha al contestar la demanda o en otra parte del juicio (que no sea absolviendo posiciones), sino que somete a quien la ofrece a la carga procesal pedir su ratificación, para que quede perfeccionada.

2.- Ahora bien, de qué manera se ofrece y cómo se desahoga la ratificación? El Código de Comercio, es omiso al respecto, pero considero que el legislador se refiere a la simple ratificación del escrito hecha por quien hizo la confesión, ante la presencia judicial, por ello, en mi opinión, bastaría que el oferente solicitara al Juez la comparecencia de su contrario para que ratificara el escrito donde se contiene la confesión, a fin de que ante la presencia judicial ratificara su escrito. Asimismo, en este mismo punto se debe mencionar cuál es la consecuencia de la falta de ratificación, esto es, que sucedería si quien hizo la confesión no comparece a ratificar el escrito, en relación con esto, el mismo precepto señala que se acusaría la rebeldía correspondiente, y se tendría por perfecta la confesión.

Por otro lado, el Código tampoco alude a si se debe señalar una fecha para desahogo del acto de la ratificación, por lo cual, opino que sería a criterio del juzgador ser específico y señalar fecha y hora para el desahogo de la probanza, o bien, aplicar el término genérico previsto en la fracción VI del artículo 1079 del Código de Comercio, a efecto de no dejar indefinido el momento procesal en que se llevaría a cabo la ratificación del escrito que contiene la confesión, lo que lógicamente tendría que estar solventado antes de la sentencia definitiva.

3.- Por otro lado, se hace el siguiente cuestionamiento, qué valor deberá asignarse a la confesión hecha en la contestación de demanda o en cualquier otra parte del juicio(no al absolver posiciones) cuando quien la formula no la ratifica? El Código de Comercio omite establecer la consecuencia de la falta de ratificación, pero estimo que en esas condiciones, la prueba sería imperfecta, y en todo caso, tendría solo valor indiciario, que podría robustecerse con otros elementos convictivos.

2. - LA PRUEBA DOCUMENTAL.

En relación con esta prueba fueron reformados los artículos 1247,1250, y adicionados los artículos 1250BIS, 1251BIS-1 del Código de Comercio, los cuales en lo relevante se citan.

Artículo 1247 “Las partes sólo podrán objetar los documentos en cuanto a su alcance y valor probatorio dentro de los tres días siguientes al auto admisorio de pruebas, tratándose de los presentados hasta entonces. Los exhibidos con posterioridad podrán ser objetados en igual término, contado desde el día siguiente a aquél en que surta efectos la notificación del auto que ordene su admisión. No será necesario para la objeción a que se refiere el presente artículo la tramitación incidental de la misma.”(DOF 17/04/08)

COMENTARIOS:

1.- A este respecto, es oportuno referir que en su Diccionario de Derecho Procesal Civil, Eduardo Pallares refiere que objetar según el Diccionario de la lengua española, es “oponer reparo a una opinión o designo; proponer una razón contraria a lo que se ha dicho o intentado”, definición que aporta la idea de oposición, es decir no estar de acuerdo con algo, y al aludir a los documentos, hace concluir que objetar un documento, es oponerse o no estar de acuerdo con lo que en él se dice. Así pues, mediante la reforma en cita, el legislador refiere el fin o intención de la objeción de documentos, que implica aceptar que el documento es auténtico, por no estar de acuerdo con su alcance o valor probatorio, hipótesis que el anterior dispositivo legal no proponía, pues regulaba tanto la objeción de documentos como la objeción de autenticidad o impugnación de falsedad de los mismos, con lo cual se generaba confusión en su planteamiento y trámite el cual por cierto, se disponía en forma incidental.

2.- Con la citada reforma, se logra precisar en qué caso procede la objeción de documentos, y además, se determina innecesario su trámite incidental, con lo que se depura el procedimiento

mercantil, pues ya no es menester emitir acuerdo dando trámite al incidente de objeción de documentos, que por cierto, resultaba infructuoso antes de la reforma, pues la decisión del mismo, por obviedad, se reservaba para la sentencia definitiva.

3.- Además, se especifica el plazo en que se deben objetar los documentos, lo que otrora constituía un problema en la práctica, pues los litigantes, valiéndose de la imprecisión del precepto antes de la reforma, computaban incorrectamente el término para formular la objeción, planteándola con posterioridad al vencimiento del término, o bien antes de que éste comenzara, situación que resuelve el actual precepto, quedando claro que la objeción deberá hacerse “dentro de los tres días siguientes al auto admisorio de pruebas, tratándose de los presentados hasta entonces” y “los exhibidos con posterioridad, dentro de los tres días siguientes contados desde el día siguiente a aquél en que surta efectos la notificación del auto que ordene su admisión”.

4.-Por último, concomitante con lo expuesto, lo establecido en el nuevo precepto, eliminó la posibilidad que antes de la reforma se concedía permitiendo que las partes pidieran al juez citara a una parte para estampar ante su presencia sus firmas o letras a fin de que sirvieran para cotejo.

Artículo 1250. “En caso de que se niegue o se ponga en duda la autenticidad de un documento, objetándolo o impugnándolo de falso, podrá pedirse el cotejo de letras y/o firmas. Tratándose de los documentos exhibidos junto con la demanda, el demandado si pretende objetarlos o tacharlos de falsedad, deberá oponer la excepción correspondiente, y ofrecer en ese momento las pruebas que estime pertinentes, además de la prueba pericial, debiendo darse vista con dicha excepción a la parte actora, para que manifieste lo que a su derecho convenga respecto a la pertinencia de la prueba pericial, y reservándose su admisión para el auto admisorio de pruebas, sin que haya lugar a la impugnación en la vía incidental. En caso de que no se ofreciera la pericial, no será necesaria la vista a que se refiere el presente artículo sino que deberá estarse a lo dispuesto por los artículos 1379 y 1401 de este Código, según sea el caso.

Tratándose de documentos exhibidos por la parte demandada junto con su contestación a la demanda, o bien de documentos exhibidos por cualquiera de las partes con posterioridad a los escritos que fijan la litis, la impugnación se hará en la vía incidental.

Las objeciones a que se refiere el párrafo anterior se podrán realizar desde el escrito donde se desahogue la vista de excepciones y defensas y hasta diez días antes de la celebración de la audiencia, tratándose de los presentados hasta entonces, y respecto de los que se exhiban con

posterioridad, dentro de los tres días siguientes a aquél en que en su caso, sean admitidos por el tribunal.

Si con la impugnación a que se refieren los dos párrafos anteriores no se ofreciere la prueba pericial correspondiente o no se cumpliere con cualquiera de los requisitos necesarios para su admisión a trámite, se desechará de plano por el juzgador” (DOF 17/04/08)

COMENTARIOS:

1.- Con la reforma de los artículos 1247 y 1250 así como las adiciones del 1250 BIS y 1250 BIS-1 del Código de Comercio, el Legislador distingue la objeción de documento y la impugnación de falsedad de los mismos, con relación a esto último, debe entenderse que la impugnación de falsedad de un documento se refiere a objetar o impugnar su autenticidad, por estimar que el documento “no es auténtico” o “es falso” y en los artículos 1250, 1250 Bis y 1250 BIS-1 se puntualiza el trámite de la objeción o impugnación de falsedad de un documento, la consecuencia de demostrarse, y cuáles son los documentos indubitables para su cotejo.

3. -LA PRUEBA PERICIAL

Respecto de esta prueba, se reformaron los artículos 1253 en sus fracciones III, IV y V, 1254 y 1255 del Código de Comercio, cuyas citas se hacen a continuación, así como los comentarios que al respecto me merecen tales reformas:

Artículo

1253

“Las

partes

propondrán

la

prueba

pericial

dentro

ofrecimiento de pruebas, en los siguientes términos:…

del

término

de

“III. En el caso de estar debidamente ofrecida, el juez la admitirá, quedando obligadas las partes a que sus peritos, dentro del plazo de tres días, presenten escrito en el que acepten el cargo conferido y protesten su fiel y legal desempeño, debiendo anexar el original o copia certificada de su cédula profesional o documentos que acrediten manifestando, bajo protesta de decir verdad, que conocen los puntos cuestionados y pormenores relativos a la pericial, así como que tienen la capacidad suficiente para emitir dictamen sobre el particular, quedando obligados a rendir su dictamen dentro de los diez días siguientes a la fecha en que hayan presentado los escritos de aceptación y protesta del cargo de peritos, salvo que existiera en autos causa bastante por la que tuviera que modificarse la fecha de inicio del plazo originalmente concedido. Sin la exhibición de dichos documentos justificativos de su calidad, no se tendrá por presentado al perito aceptando el

cargo, con la correspondiente sanción para las partes, sin que sea necesaria la ratificación de dichos dictámenes ante la presencia judicial;” (DOF 17/04/08)

“IV. Cuando se trate de juicios ejecutivos, especiales o cualquier otro tipo de controversia de trámite específicamente singular, las partes quedan obligadas a cumplir dentro de los tres días siguientes al proveído en que se les tenga por designados tales peritos, conforme lo ordenado en el párrafo anterior, quedando obligados los peritos, en estos casos, a rendir su dictamen dentro de los cinco días siguientes a la fecha en que hayan aceptado y protestado el cargo con la misma salvedad que la que se establece en la fracción anterior;” (DOF 17/04/08)

“V. Las partes quedan obligadas a pagar los honorarios de los peritos que hayan nombrado, así como a presentarlos cuantas veces sea necesario al juzgado. También quedarán obligadas a presentar el dictamen pericial dentro del plazo señalado, debiendo presentar los peritos el original de su cédula profesional, o de los documentos anexados a sus escritos de aceptación y protesta del cargo, teniendo como sanción a la omisión de presentarlos, que el dictamen no se tenga por rendido;” (DOF 17/04/08)

Artículo 1254. “El Juez, antes de admitir la prueba pericial, dará vista a la contraria por

el

término de tres días, para que manifieste sobre la pertinencia de la prueba y para que proponga

la

ampliación de otros puntos y cuestiones además de los formulados por el oferente, para que los

peritos dictaminen, y para que designe perito de su parte, debiendo nombrarlo en la misma ciencia,

arte, técnica, oficio o industria, en que la haya ofrecido el oferente, así como su cédula profesional,

o en su caso los documentos que justifiquen su capacidad científica, artística, técnica, etc.

Requisito sin el cual no se le tendrá por designado, con la sanción correspondiente a que se refiere

la fracción VI del artículo anterior.” (DOF 17/04/08)

COMENTARIOS:

1.- Con las reformas a la prueba pericial, el legislador estableció nuevas formalidades para el desahogo de la prueba, supongo ello obedece a la naturaleza científica o técnica que ésta reviste, y con el objeto de que el juzgador compruebe que el perito es la persona con los conocimientos en la materia sobre la cual se ofrece, así lo considero en virtud de la exigencia que hacen los preceptos legales en cita, en el sentido de que el perito debe presentar el original o copia certificada de su cédula profesional o documentos que acrediten su calidad de perito en el arte, técnica, oficio o industria para el que se les designa; no obstante, en mi opinión resulta cuestionable que ese requisito se imponga doblemente al perito, pues se prevee para el momento en que acepta y protesta

el cargo y, cuando presenta su peritaje, lo consideró innecesario y excesivo, pues si ya en un primera ocasión al aceptar y protestar el cargo, el perito cumple con aportar esas documentales, es obvio que el juez estuvo en condiciones de examinar si las mismas justifican su pericia en el arte, técnica, oficio o industria relativa a la prueba, por lo que resulta irrelevante que de nueva cuenta, se aporten tales documentos al momento de presentarse el peritaje.

Además, ha de advertirse que en la práctica es frecuente que los peritos no acuden exclusivamente a un juicio, sino que son designados como tales en varios y en diferentes tribunales, y por ello resulta comprensible que se presente el supuesto en que coincidentemente tengan la necesidad de presentar los documentos aludidos en diversos juicios, siendo lógico que no podrán en todos y al mismo tiempo presentar sus originales, por lo que en todo caso, tendrán que contar con varias copias certificadas de los mismos, a efecto de aportarlas tanto al momento de la aceptación y protesta del cargo como al momento de presentar su dictamen, estando en todo momento pendientes de no incurrir en las sanciones que estos dispositivos establecen para el caso de la falta de exhibición de los documentos aludidos.

2.- Relacionado con lo anterior, en la práctica, más que aportar en dos ocasiones las documentales de referencia, estimo es más relevante que el juzgador verifique que los documentos que exhibe el perito acrediten que tiene la capacidad científica, artística, técnica, de que trate la prueba, pues ocurre en ocasiones que los peritos presentan documentos privados que solo acreditan que cursaron una especialidad en alguna ciencia, técnica o arte, hay otros que aportan el documento que acredita las calificaciones y materias cursadas de un diplomado o curso, y otros solamente exhiben un documento de la Procuraduría General, que refiere son peritos de dicha institución, y con ello pretenden justificar que conocen o tienen pericia en la materia objeto de la prueba, por lo que en cada caso en particular, el juez deberá examinar el contenido de las documentales, máxime si los documentos no se tratan de cédula profesional ni de documentos oficiales que conforme a la Ley de Profesiones, acrediten estudios profesionales o técnicos terminados, y en el caso de que el juez considere que no se satisface la exigencia relativa, entonces, aplicar las sanciones correspondientes.

3.- Otro aspecto importante de comentar es que las reformas prevéen es la existencia de una causa bastante en autos por la que tenga que modificarse la fecha de inicio del plazo originalmente concedido al perito para rendir su dictamen, sin embargo, el Código de Comercio no establece los casos en que se puede considerarse la existencia de causa bastante para ello, ni quién debe exponerla (la parte oferente o el perito) lo que considero habrá de resolver el juzgador a su prudente arbitrio, ya que en la práctica ocurre y aún antes de la reforma, que los peritos son quienes piden al

juez más días para rendir su dictamen, alegando por ejemplo, que no cuentan con los elementos necesarios para tener a la vista el objeto del dictamen.

4. Por último, el párrafo segundo del artículo 1255 fue modificado en cuanto al momento en que el perito tercero en discordia deberá rendir su dictamen, precisando el legislador que será en la audiencia de pruebas (como lo contemplaba el Código de Comercio antes de la reforma) o en la fecha en que según las circunstancias del caso señale el juez, dejando a criterio del juzgador a señalar el momento en que habrá de rendirse el dictamen, con la consecuencia pecuniaria para el perito tercero en discordia que no cumpla con rendir en tiempo y forma su dictamen, del importe de una cantidad igual a la que cotizó por sus servicios al aceptar y protestar el cargo, y en el mismo acto el tribunal dictará auto de ejecución en contra del tercero en discordia.

4. LA PRUEBA TESTIMONIAL

Artículo 1263. “…Contra la desestimación de preguntas sólo cabe el recurso de apelación en el efecto devolutivo, de tramitación conjunta con la sentencia definitiva. (DOF 17/04/08)

COMENTARIOS:

La reforma a este precepto, se constriñe en determinar que la desestimación de preguntas en la prueba testimonial, es impugnable mediante el recurso de apelación en efecto devolutivo, de tramitación conjunta con la sentencia definitiva. Sobre el particular, se estima se debe atender al trámite de este tipo de apelación, tal como en su momento se hizo al analizar la prueba confesional, destacando solamente que el apelante debe tomar en cuenta que ha de exponer al momento de impugnar la sentencia definitiva, si ésta la perjudica, el agravio que le causa la desestimación de las preguntas en la prueba testimonial, en la inteligencia que de no hacerlo, se tendrá por perdido su derecho para hacerlo valer como agravio en contra de la sentencia definitiva.

CONCLUSIONES

Las conclusiones a las que se llega en esta ponencia, se encuentran incluidas en el propio desarrollo de las cuestiones o tópicos expuestos con antelación en base al análisis que se hizo de los preceptos reformados y su casuística, por lo que resultaría repetitivo exponerlas.

RESUMEN

Las ideas más importantes expuestas anteriormente se pueden resumir en los siguientes puntos:

De las reformas de la prueba confesional, debe tomarse en cuenta que:

a) La incomparecencia del absolvente al desahogo de la prueba confesional cuando no fue

presentado por el oferente de la prueba el pliego con anterioridad, no procede de la declaración de confeso, pues ésta se prevee solamente para la el caso en que éste se presenta, conforme lo establece el artículo 1232 fracción I del Código de Comercio.

b) En el caso de que no se haya presentado por escrito el pliego de posiciones, y sea el

oferente de la prueba quien no se presenta al desahogo de la prueba, cuál es la consecuencia? Conforme lo establecido por el artículo 1224 del Código de Comercio en su párrafo tercero, la consecuencia sería tener por desierta la prueba confesional.

c) La impugnación de la calificación de posiciones, es un acto apelable en forma preventiva

de tramitación conjunta con la sentencia definitiva, por lo que quien se duele de la calificación de posiciones, debe tramitar por escrito la apelación preventiva por escrito, dentro del término de tres días, ante el juez apelación, sin que sea necesario expresar agravios ni señalar constancias, sin embargo, el apelante deberá tomar en cuenta que en el caso en que se dicte sentencia definitiva que no le sea favorable a sus intereses, si la apela, deberá expresar los agravios que considera le causa la calificación de posiciones y reiterar en su caso, lo pedido en su oportunidad, pues la consecuencia de no presentar ese escrito se tendrá por precluido su derecho para hacerlo valer como agravio en la apelación que se interponga contra la definitiva, toda vez que el tribunal que conozca del recurso en contra de la definitiva sólo tomará en consideración tales violaciones para resolver sobre su procedencia o no, si se expresaron como agravio, siempre que las mismas trasciendan al fondo del juicio, y en caso de que exista violación procesal en la calificación de posiciones, que trascienda al fondo del asunto, dejará insubsistente la sentencia definitiva y regresará los autos originales al inferior para que éste proceda a reponer el procedimiento reparándolas en los términos que ordena la resolución de la segunda instancia, en caso contrario, se evocaría al examen de la procedencia o no de los agravios expresados en contra de la definitiva. 1334 y 1407 Bis del Código de Comercio, reformados.

d) La prueba confesional hecha al contestar la demanda o en otra parte del juicio (que no

sea absolviendo posiciones), está sujeta a la carga procesal que se impone a quien la ofrece, de pedir su ratificación, para que quede perfeccionada.

e). El valor que debe asignarse a la confesión hecha en la contestación de demanda o en cualquier otra parte del juicio(no al absolver posiciones) cuando quien la formula no la ratifica estimo que es indiciario, toda vez que la prueba es imperfecta, pero podría robustecerse con otros elementos convictivos.

De las reformas de la prueba documental, se concluye que:

d) Con la reforma del artículo 1247 del Código de Comercio, el legislador precisó el fin o

intención de la objeción de documentos, que implica aceptar que el documento es auténtico, pero no estar de acuerdo con su alcance o valor probatorio, además señala no es necesario su trámite incidental, especifica el plazo para la objeción, y elimina la posibilidad que antes de la reforma concedía permitiendo que las partes pidieran al juez citara a una parte para estampar ante su presencia sus firmas o letras a fin de que sirvieran para cotejo.

e) Con la reforma del artículo 1250 del Código de Comercio y las adiciones de los artículos

1250BIS y 1250 BIS-1 , el legislador especificó el trámite y procedencia de la impugnación de falsedad del documento, entendida ésta como la objeción o impugnación de su autenticidad, por estimar que el documento “no es auténtico” o “es falso”.

De las reformas de la prueba pericial, se concluye:

f) El legislador estableció nuevas formalidades para el desahogo de la prueba,imponiendo

como exigencia al perito, que en dos momentos procesales(en la aceptación y protesta del cargo y en la presentación del dictamen pericial) presente el original o copia certificada de su cédula profesional o documentos que acrediten su calidad de perito en el arte, técnica, oficio o industria

para el que se les designa; lo que en mi opinión por las razones expuestas, resulta innecesario y excesivo.

g) Las reformas prevéen la existencia de una causa bastante en autos por la que tenga que

modificarse la fecha de inicio del plazo originalmente concedido al perito para rendir su dictamen, sin embargo, el Código de Comercio no establece los casos en que se puede considerarse la existencia de causa bastante para ello, ni quién debe exponerla (la parte oferente o el perito) lo que

considero habrá de resolver el juzgador a su prudente arbitrio, ya que en la práctica ocurre y aún antes de la reforma, que los peritos son quienes piden al juez más días para rendir su dictamen, alegando por ejemplo, que no cuentan con los elementos necesarios para tener a la vista el objeto del dictamen.

Por último, de la prueba testimonial, se concluye que la reforma al artículo 1263 del Código de Comercio, se constriñe en determinar que la desestimación de preguntas en la prueba testimonial, es impugnable mediante el recurso de apelación en efecto devolutivo, de tramitación conjunta con la sentencia definitiva. Sobre el particular, se estima se debe atender al trámite de este tipo de apelación, tal como en su momento se hizo al analizar la prueba confesional, destacando solamente que el apelante debe tomar en cuenta que ha de exponer al momento de impugnar la sentencia definitiva, si ésta la perjudica, el agravio que le causa la desestimación de las preguntas en la prueba testimonial, en la inteligencia que de no hacerlo, se tendrá por perdido su derecho para hacerlo valer como agravio en contra de la sentencia definitiva.