AMNISTÍA INTERNACIONAL

Amnistía Internacional es un movimiento global de más de 7 millones de
personas que trabajan en favor del respeto y la protección de los derechos
humanos. Nuestra visión es la de un mundo en el que todas las personas
disfrutan de todos los derechos proclamados en la Declaración Universal
de Derechos Humanos y en otras normas internacionales.
La misión de Amnistía Internacional consiste en realizar labores de
investigación y acción centradas en impedir y poner fin a los abusos graves
contra todos los derechos humanos —civiles, políticos, económicos,
sociales y culturales—. Tanto la libertad de expresión y asociación como la
integridad física y mental, tanto la protección frente a la discriminación
como el derecho a la vivienda: todos son derechos indivisibles.
Amnistía Internacional se financia en gran medida con las
contribuciones de su membresía y con donativos. No solicita ni acepta
contribuciones de gobiernos para realizar su labor de investigación y
campaña en torno a los abusos contra los derechos humanos. Es
independiente de todo gobierno, ideología política, interés económico y
credo religioso. Es un movimiento democrático cuyas decisiones
fundamentales sobre políticas las toma en sus reuniones bienales el
Consejo Internacional, compuesto por representantes de todas las
Secciones nacionales de la organización. Encontrarán información
actualizada en nuestra página web.

Publicado originalmente en 2016
por Amnistía Internacional Ltd
Peter Benenson House, 1 Easton
Street, London WC1X 0DW
Reino Unido
© Amnesty International 2016
Índice: POL 10/2552/2016
ISBN: 978-84-96462-45-8
Depósito legal: M-3997-2016
Idioma original: Inglés

Salvo cuando se indique lo
contrario, el contenido de este
documento está protegido por
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Para más información, visiten la
página Permisos de nuestro sitio
web: www.amnesty.org
amnesty.org
Este informe documenta el
trabajo y los motivos de
preocupación de Amnistía
Internacional a lo largo de 2015.

La ausencia de un apartado
dentro de determinado país o
territorio no debe entenderse
como una declaración de que en
ese país no se produjeron
violaciones de derechos humanos
de esa categoría que fueran
motivo de preocupación para
Amnistía Internacional. De la
misma manera, la extensión
dedicada a cada país no debe
fundamentar comparación
alguna sobre el grado de
preocupación de Amnistía
Internacional.

INFORME 2015/16
AMNISTÍA
INTERNACIONAL
LA SITUACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS EN
EL MUNDO

ha vuelto a ver desde entonces. En julio, el
ministro de Justicia dijo que no había podido
determinar su paradero y que se autorizaría la
visita de una delegación en octubre, tras la
aprobación de la ley sobre tortura. Al finalizar
el año continuaban desaparecidos.
Las autoridades seguían sin abrir una
investigación sobre los casos de 14 hombres
condenados por delitos relacionados con el
terrorismo que fueron víctimas de
desaparición forzada en 2011. Estuvieron
recluidos en duras condiciones en la prisión
de Salah Eddin, donde uno de ellos falleció
en mayo de 2014. Los otros 13 fueron
trasladados a la prisión central de Nuakchot
en mayo y julio de 2014.

ESCLAVITUD

En agosto se aprobó una nueva ley contra la
esclavitud, que modificaba la ley de 2007 y
definía la esclavitud como crimen contra la
humanidad, duplicaba la duración de las
penas de prisión para los infractores y definía
10 tipos de esclavitud, entre ellos el
matrimonio forzado.
En diciembre, dos personas fueron
detenidas y acusadas formalmente de
prácticas esclavistas.

PENA DE MUERTE

Aunque no se había llevado a cabo ninguna
ejecución en más de 20 años, y pese a que
existía una suspensión de facto, seguían
imponiéndose condenas a muerte. En julio,
dos hombres fueron condenados a muerte
tras haber sido declarados culpables de la
violación de una niña. En diciembre, una
persona que había sido condenada a muerte
por actos terroristas escapó de la prisión
central de Nuakchot.

1. Mauritania: Actions speak louder than words: Amnesty International
submission to the Universal Periodic Review, November 2015 (AFR
38/1813/2015)
2. Mauritania debe poner en libertad de inmediato a Mohamed Mkhaïtir,
bloguero condenado a muerte por apostasía (AFR 38/0002/2015)
3. Mauritania debe poner de inmediato en libertad a los activistas
contra la esclavitud y defensores de los derechos humanos

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encarcelados (AFR 38/0001/2015); Mauritania: Anti-slavery activist’s
harsh sentence upheld on appeal (noticia, 20 de agosto)

MÉXICO
Estados Unidos Mexicanos
Jefe del Estado y del gobierno: Enrique Peña Nieto
Persistía la impunidad por violaciones
graves de derechos humanos, como la
tortura y otros malos tratos, las
desapariciones forzadas y las ejecuciones
extrajudiciales. Más de 27.000 personas
permanecían desaparecidas o en paradero
desconocido. Continuaban las amenazas, el
acoso y los homicidios contra periodistas y
defensores y defensoras de los derechos
humanos. La cifra de detenciones,
expulsiones y denuncias de abusos contra
personas migrantes en situación irregular a
manos de las autoridades aumentó
considerablemente. La violencia contra las
mujeres seguía siendo generalizada. Se
llevaban a cabo proyectos de desarrollo en
gran escala y proyectos de explotación de
los recursos naturales sin contar con un
marco jurídico sobre el consentimiento
libre, previo e informado de las
comunidades indígenas afectadas. La
Suprema Corte de Justicia confirmó el
derecho de las parejas del mismo sexo a
contraer matrimonio y adoptar niños o
niñas.

INFORMACIÓN GENERAL

En 2015 el presidente Peña Nieto alcanzó la
mitad de su mandato de seis años. El Partido
Revolucionario Institucional, en el poder,
mantuvo la mayoría en las elecciones
celebradas para renovar la cámara baja del
Congreso; varios estados eligieron
gobernadores y otros representantes locales.
En mayo se promulgó una nueva Ley
General de Transparencia que reforzaba la
protección del derecho de acceso a la
información.
El gobierno defendió sus reformas
educativas frente a las protestas masivas de

Informe 2015/16 Amnistía Internacional

sindicatos de docentes y movimientos
sociales. Procesó a integrantes de sindicatos
de docentes en casos que parecían obedecer
a motivos políticos, y en octubre transfirió a
cuatro acusados a un centro penitenciario de
máxima seguridad.
El plan de seguridad de 10 puntos,
anunciado por el presidente Peña Nieto en
noviembre de 2014 tras la celebración de
manifestaciones multitudinarias contra la
desaparición forzada de 43 estudiantes, dio
lugar a que varios gobiernos estatales
asumieran el control de la policía municipal;
además, el Congreso estaba tramitando un
proyecto de ley para crear zonas económicas
especiales en el empobrecido sur. Seguían
pendientes de aplicación otras medidas del
paquete, como una nueva legislación sobre la
tortura y sobre las desapariciones forzadas.
El porcentaje de personas que vivían por
debajo del umbral de pobreza aumentó del
45,5 % al 46,2 % entre 2012 y 2014, según
datos oficiales publicados en julio. La cifra de
personas en situación de extrema pobreza se
redujo del 9,8 % al 9,5 % durante el mismo
periodo.
En abril, la Suprema Corte de Justicia
resolvió que la detención preventiva sin
cargos (arraigo) durante 40 días —práctica
condenada por varios órganos de vigilancia
de los tratados— era constitucional en casos
de delitos graves.

POLICÍA Y FUERZAS DE SEGURIDAD

La violencia relacionada con la delincuencia
organizada seguía siendo motivo de honda
preocupación. A pesar de que las cifras
oficiales informaban de un ligero incremento
en el número de homicidios, que pasó de
35.930 entre enero y diciembre de 2014 a
33.017 entre enero y noviembre de 2015,
dichas cifras combinaban los homicidios no
premeditados y los asesinatos, obviando el
hecho de que la cifra media mensual de
asesinatos había aumentado. Aunque se
desplegaron menos soldados en operaciones
destinadas a hacer cumplir la ley, se
siguieron atribuyendo numerosas violaciones
de derechos humanos a las fuerzas armadas.

Informe 2015/16 Amnistía Internacional

Había planes para incrementar la presencia
de elementos de la Marina que
desempeñaran funciones de mantenimiento
del orden público.
Las violaciones de derechos humanos a
manos de las fuerzas armadas y la policía
seguían siendo habituales, especialmente en
los estados de Tamaulipas, Michoacán y
Guerrero, donde se llevaban a cabo grandes
operaciones de seguridad.
En abril, la Corte Interamericana de
Derechos Humanos consideró que la reforma
del Código de Justicia Militar de 2014 no
cumplía plenamente varias de sus sentencias
anteriores, ya que no excluía de la
jurisdicción militar las violaciones de
derechos humanos cometidas contra
miembros de las fuerzas armadas. El
Congreso no introdujo en el Código reformas
adicionales para ajustarlo a las sentencias de
la Corte.

EJECUCIONES EXTRAJUDICIALES

Los autores de ejecuciones extrajudiciales
seguían gozando de una impunidad casi
absoluta. Por segundo año consecutivo, las
autoridades no publicaron estadísticas sobre
la cifra de personas muertas o heridas en
enfrentamientos con la policía y las fuerzas
militares en el contexto de la lucha contra la
delincuencia organizada.
Según información publicada por
periodistas, 16 personas desarmadas
murieron a manos de agentes de la policía
federal y otras fuerzas de seguridad en
Apatzingán, Michoacán, en enero. La
Comisión Nacional de los Derechos Humanos
ordenó una investigación sobre estas
muertes. Más de 40 personas murieron en
mayo en una operación policial en Tanhuato,
Michoacán. Las investigaciones sobre esos
delitos no se hicieron públicas, y al finalizar el
año no se había procesado a nadie.
En junio, la ONG Centro Prodh desveló que
la orden militar de “abatir delincuentes”
(cuyo significado en ese contexto era
“matar”) fue fundamental en las operaciones
llevadas a cabo en 2014 en Tlatlaya, estado
de México, en las que el ejército mató a 22

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presuntos miembros de una banda. Las
autoridades afirmaron que se había tratado
de un tiroteo con hombres armados, pero la
Comisión Nacional de los Derechos Humanos
y una comisión especial de investigación del
Congreso concluyeron por separado que la
mayoría de los fallecidos habían sido abatidos
cuando ya no representaban una amenaza.
Siete soldados fueron arrestados, pero sólo
tres seguían encarcelados en espera de juicio
al concluir el año. La Procuraduría General de
la República no investigó a ningún oficial del
ejército ni a otras personas con
responsabilidad de mando que no habían
impedido ni detenido dichos delitos.

TORTURA Y OTROS MALOS TRATOS

La tortura y otros malos tratos seguían siendo
generalizados en el desempeño de los
agentes de investigación y los encargados de
hacer cumplir la ley, y apenas se avanzó en
su erradicación. Las autoridades negaban la
magnitud del problema, mientras persistían
las denuncias de tortura tanto en el ámbito
federal como estatal. El gobierno no pudo
proporcionar información en relación con
cargos presentados o condenas impuestas en
el ámbito federal. En abril, tres policías fueron
acusados de tortura en el estado de Baja
California; los cargos fueron sobreseídos por
un juez, y el Ministerio Público apeló contra
ese sobreseimiento.
Se anunciaron novedades legislativas y
políticas para hacer frente a la tortura, entre
ellas la publicación de unas directrices de la
Procuraduría General de la República para la
investigación interna de la tortura. El 10 de
diciembre, el presidente Peña Nieto presentó
al Congreso una iniciativa de Ley General
contra la Tortura, consecuencia de una
reforma constitucional que permitía al
Congreso legislar sobre la tortura y las
desapariciones en los ámbitos tanto federal
como estatal.
Como en años anteriores, en la mayoría de
los casos no se aplicaron los dictámenes
forenses especializados de la Procuraduría
General de la República para supuestos de
posible tortura; había más de 1.600

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peticiones pendientes de tramitación.1 En
general, los funcionarios no aplicaban el
procedimiento dispuesto en los principios del
Protocolo de Estambul. En muchos casos, sin
un dictamen médico oficial, las
investigaciones de los casos de tortura y otros
malos tratos no avanzaban. Los expertos
médicos independientes seguían
encontrando obstáculos para desempeñar su
trabajo y para que sus dictámenes fueran
admitidos como prueba en procesos penales.
En septiembre, en su primera resolución
relativa a México, el Comité de las Naciones
Unidas contra la Tortura concluyó que, en
2009, la tortura a manos de soldados de
cuatro hombres, que habían sido acusados
de delitos entre los que figuraba el secuestro,
había violado la Convención de la ONU contra
la Tortura. Tras la resolución, los cuatro
hombres fueron absueltos de todos los
cargos; sin embargo, al concluir el año los
soldados no habían sido acusados
formalmente.

DESAPARICIONES FORZADAS

Las desapariciones forzadas con implicación
del Estado y las desapariciones perpetradas
por agentes no estatales seguían siendo una
práctica generalizada. Al terminar el año, el
gobierno informó de que 27.638 personas
(20.203 hombres y 7.435 mujeres) se
hallaban en paradero desconocido, pero no
especificó cuántas de ellas habían sido
sometidas a desaparición forzada. Por lo
general, las pocas investigaciones criminales
sobre esos casos presentaban deficiencias, y
las autoridades no buscaban a las víctimas.
La impunidad por esos crímenes seguía
siendo casi absoluta. En octubre, la
procuradora general de la República creó una
Fiscalía Especializada para que se encargara
de los casos de personas desaparecidas o en
paradero desconocido.
Varios grupos de víctimas y familiares,
junto con organizaciones de derechos
humanos, abrieron un debate nacional y
presentaron una serie de propuestas para su
inclusión en la Ley General sobre
Desapariciones Forzadas. El 10 de diciembre,

Informe 2015/16 Amnistía Internacional

el presidente Peña Nieto envió al Congreso
un proyecto de ley que no cumplía las
normas internacionales.
En enero, el entonces procurador general
de la República volvió a afirmar que los 43
estudiantes de la Escuela Normal Rural de
Ayotzinapa, estado de Guerrero, que habían
sido sometidos a desaparición forzada en
septiembre de 2014 y seguían en paradero
desconocido, habían sido asesinados,
incinerados y arrojados a un río. Se
identificaron los restos mortales de un
estudiante, pero el paradero de los otros 42
seguía sin revelarse. En septiembre, el Grupo
Interdisciplinario de Expertos Independientes
(GIEI), nombrado por la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos,
determinó que la investigación presentaba
graves deficiencias y que las condiciones del
lugar hacían imposible que se hubieran
podido incinerar los cadáveres del modo
descrito por las autoridades. El GIEI confirmó
que unos agentes de inteligencia militar
vestidos de civil habían seguido y vigilado a
los estudiantes durante los ataques y las
detenciones, y que las autoridades
municipales, estatales y federales habían
estado al corriente de dichos ataques. Al
concluir el año, un centenar de personas
habían sido arrestadas y estaban siendo
juzgadas, pero no se había acusado a
ninguna de ellas de desaparición forzada.

PERIODISTAS Y DEFENSORES Y
DEFENSORAS DE LOS DERECHOS
HUMANOS

Los periodistas y los defensores y defensoras
de los derechos humanos continuaron siendo
víctimas de amenazas, hostigamiento,
agresiones y asesinatos. Las personas que
defendían el medio ambiente y los derechos a
la tierra continuaban corriendo especial
peligro. Varios periodistas que trabajaban en
temas relacionados con el estado de Veracruz
fueron asesinados. El Mecanismo de
Protección para Personas Defensoras de
Derechos Humanos y Periodistas
(mecanismo federal) carecía de recursos y
coordinación, lo que daba lugar a que los

Informe 2015/16 Amnistía Internacional

defensores y defensoras de los derechos
humanos y los periodistas no recibieran
protección adecuada. Tres años después de
la creación del Mecanismo se estableció la
Unidad de Prevención, Seguimiento y
Análisis. La cifra de peticiones de protección
en virtud del Mecanismo se mantuvo
constante, y aproximadamente el 90 % de las
peticiones eran aceptadas. Persistía la
impunidad por amenazas y agresiones.
En junio, el periodista maya Pedro Canche
fue puesto en libertad tras pasar nueve
meses detenido en espera de juicio por
cargos infundados de sabotaje, presentados
contra él como represalia por ejercer
pacíficamente su derecho a la libertad de
expresión. Otros periodistas continuaron
sufriendo el hostigamiento de las autoridades,
y algunos de ellos huyeron de sus lugares de
residencia o abandonaron su trabajo por
temor a las represalias. En julio, el reportero
gráfico Rubén Espinosa Becerril, la activista
Nadia Dominique Vera Pérez y tres mujeres
más aparecieron sin vida en un apartamento
de Ciudad de México. Tanto Rubén Espinosa
como Nadia Vera habían abandonado el
estado de Veracruz meses antes a causa de
amenazas.

LIBERTAD DE REUNIÓN

La Suprema Corte de Justicia seguía
analizando la impugnación de la Ley de
Movilidad de Ciudad de México de 2014.
Dicha ley amenazaba la libertad de reunión
pacífica por medios tales como un régimen
de autorización previa para la celebración de
manifestaciones, la falta de disposiciones
sobre manifestaciones espontáneas y la
facultad del gobierno de prohibir la
celebración de protestas en lugares
específicos. Amnistía Internacional y otras
organizaciones internacionales presentaron
ante la Corte un informe conjunto de amicus
curiae en el que alegaban que algunas
disposiciones de la ley violaban las normas
del derecho internacional.

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VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES Y LAS
NIÑAS

La violencia contra las mujeres y las niñas
seguía siendo endémica, e incluía homicidios,
secuestros y violencia sexual. El Sistema
Nacional para Prevenir, Sancionar y Erradicar
la Violencia contra las Mujeres anunció por
primera vez la activación de un mecanismo
de “Alerta de Género” en el estado de
Morelos y en áreas del estado de México. La
“Alerta de Género” estaba concebida para
movilizar a las autoridades en la lucha contra
la extendida violencia de género y obtener de
ellas una respuesta oficial eficaz frente a los
casos de violencia.
En julio, cinco hombres fueron condenados
a cadenas perpetuas múltiples por el
secuestro, la explotación sexual y el homicidio
en Ciudad Juárez —localidad fronteriza con
Estados Unidos— de 11 mujeres cuyos restos
mortales fueron hallados en 2012 en el
desierto que rodea la ciudad. La sentencia
del tribunal reconocía el carácter endémico
de la violencia de género en la zona, y
ordenaba nuevas investigaciones para
determinar la implicación de otras personas
en esos delitos.

DERECHOS DE LAS PERSONAS
REFUGIADAS Y MIGRANTES

Las personas migrantes y solicitantes de asilo
que atravesaban México continuaban siendo
víctimas de secuestros colectivos, extorsión,
desapariciones y otros abusos a manos de
grupos de delincuencia organizada, que a
menudo actuaban en connivencia con
agentes estatales. La mayoría de los
secuestros de los que se tuvo noticia tuvieron
lugar en el estado de Tamaulipas. Persistían
los ataques masivos de grupos delictivos
contra personas migrantes en todo el país sin
que se emprendiera ninguna investigación
adecuada, y sin que las víctimas tuvieran
acceso a la justicia y la reparación. En junio,
varios hombres armados atacaron a un grupo
de aproximadamente 120 personas migrantes
centroamericanas en el estado de Sonora; al
terminar el año no se había llevado a cabo
ninguna investigación. Una comisión de

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expertos forenses creada en 2013 para
identificar los restos mortales de las personas
migrantes masacradas en San Fernando,
Tamaulipas, y municipios cercanos informó
sobre la identificación de las víctimas a sus
familiares en Centroamérica. Las autoridades
siguieron obstaculizando el trabajo de la
Comisión reteniendo información y
complicando la entrega de los restos mortales
a las familias.
El flujo de personas refugiadas y migrantes
desde Centroamérica continuó aumentando;
muchas de ellas abandonaban sus países
huyendo de la violencia.
La aplicación del Plan Frontera Sur dio
lugar a un incremento de las expulsiones y
detenciones de personas migrantes que
entraban en el país. Hasta noviembre,
178.254 personas migrantes en situación
irregular habían sido capturadas y detenidas
por el Instituto Nacional de Migración, frente
a las 127.149 de 2014; sin embargo, este
aumento no se vio reflejado en un incremento
proporcional del número de solicitudes de
asilo concedidas. México superó a Estados
Unidos en expulsiones de personas migrantes
provenientes de Centroamérica. Se
registraron denuncias de que las autoridades
de migración, la policía y el ejército llevaban a
cabo operaciones conjuntas de mano dura a
lo largo de toda la frontera sur de México.

DERECHOS DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS

El país seguía sin contar con un marco
jurídico sobre el derecho de los pueblos
indígenas al consentimiento libre, previo e
informado respecto a los proyectos de
infraestructura que afectaran a sus tierras y a
su modo de vida tradicional. Dos líderes
indígenas yaquis que habían sido
encarcelados por protestar contra la
construcción de un acueducto fueron puestos
en libertad por falta de pruebas. No obstante,
el acueducto siguió funcionando aun después
de que una autoridad antropológica nacional
concluyera que amenazaba la supervivencia
de la comunidad indígena.

Informe 2015/16 Amnistía Internacional

ESCRUTINIO INTERNACIONAL

El gobierno reaccionó con dureza ante las
críticas internacionales sobre su historial de
derechos humanos. En marzo se cuestionó
públicamente al relator especial de ONU
sobre la tortura después de que publicara un
informe que describía la tortura como una
práctica generalizada en el país. El gobierno
declaró que el informe sobre México del
Comité de la ONU contra la Desaparición
Forzada “no aporta[ba] elementos
adicionales” para abordar el problema.
En mayo, la Suprema Corte de Justicia
resolvió que el país no tenía obligación de
cumplir las sentencias de la Corte
Interamericana de Derechos Humanos
relacionadas con las restricciones de los
derechos humanos contenidas en la
Constitución. El fallo contravenía el derecho
internacional y amenazaba con perpetuar
violaciones de derechos humanos como el
arraigo.
En septiembre, por primera vez desde
1996, la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos visitó México para
evaluar la situación de los derechos
humanos. En sus observaciones preliminares,
la Comisión subrayó, entre otras cosas, los
problemas relativos a la tortura, las
desapariciones forzadas, la violencia contra
las mujeres y las ejecuciones extrajudiciales,
y expresó preocupación por la impunidad de
esos delitos. El alto comisionado de las
Naciones Unidas para los derechos humanos
visitó el país con un propósito similar y
declaró que había “un amplio consenso
nacional, regional e internacional sobre la
gravedad de la situación actual de los
derechos humanos en México”.

1. Promesas en el papel, impunidad diaria. La epidemia de tortura en
México continúa (AMR 41/2676/2015)

Informe 2015/16 Amnistía Internacional

MOLDAVIA
República de Moldavia
Jefe del Estado: Nicolae Timofti
Jefe del gobierno: Gheorghe Brega (sustituyó a Valeriu
Streleț en octubre como primer ministro en
funciones, que había sustituido a su vez a Chiril
Gaburici en julio, que a su vez sustituyó a Iurie
Leancă en febrero)
Los escándalos de corrupción y el deterioro
de la situación económica desencadenaron
una serie de protestas contra el gobierno. El
número de denuncias registradas de tortura
y otros malos tratos disminuyó ligeramente,
mientras que persistía la impunidad por
torturas. La Marcha del Orgullo de Chişinău
se celebró bajo protección policial, pero no
se abordaron eficazmente los crímenes de
odio basados en la orientación sexual y la
identidad de género.

INFORMACIÓN GENERAL

En mayo se supo que habían desaparecido
1.000 millones de dólares estadounidenses
de tres bancos moldavos a través de
transacciones cuestionables en noviembre de
2014. El 6 de septiembre, decenas de miles
de personas asistieron a una manifestación
pacífica en la capital, Chişinău, para exigir la
dimisión del presidente y del gobierno, y
cientos de manifestantes acamparon en
tiendas en el centro de la ciudad. Ocho
activistas de un partido de izquierdas trataron
de irrumpir en la sede de la Fiscalía General y
fueron detenidos; su líder, Grigore Petrenco, y
otras seis personas, fueron recluidas en
prisión preventiva en varias ocasiones y
acusadas de tratar de provocar disturbios
masivos. Al finalizar el año un pequeño grupo
de manifestantes seguía acampado en el
centro de Chişinău.
Las revelaciones políticas y de los medios
de comunicación provocaron varias
dimisiones de gran repercusión durante el
año, incluidas las de tres primeros ministros
sucesivos.
El 15 de octubre, Vladimir Filat líder del

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