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DIFUSIÓN Y
TRANSMISIÓN
DE LA POESÍA
GONGORINA
Antonio Carreira

La difusión y transmisión poéticas en el siglo de oro ofrecen muchas variedades: obras
de autores famosos que apenas circulan manuscritas, por haber sido impresas pronto,
como sucede con Garcilaso, Herrera y Lope de Vega; obras de las que se hablaba casi
siempre en tono elogioso, como la de Baltasar del Alcázar o la del conde de Salinas,
extendidas en copias y sin embargo inéditas hasta nuestros días, o la del príncipe de
Esquilache, cuya publicación por el propio poeta, ya en edad avanzada, vino a mitigar
el entusiasmo del juicio emitido cuando era una incógnita. Obras muy apreciadas hoy
y apenas conocidas entonces, como las de fray Luis, Francisco de la Torre, Aldana, san
Juan de la Cruz o Quevedo, impresas tardíamente. Poetas famosos que fueron dejando
de serlo, éditos o inéditos, así Montemayor, Padilla, Silvestre, Figueroa, Espinel, Bonilla, Ledesma, el Dr. Salinas, Antonio de Mendoza, Jerónimo de Cáncer, Polo de Medina.
Otros que mantuvieron la estimación e incluso la aumentaron: Cetina, los Argensola,
Arguijo, Medrano, para no hablar de poemas anónimos que solo en tiempos recientes
han desvelado su autor, tales la Epístola moral a Fabio o la Canción real a una mudanza. Por
medio quedan poetas que tuvieron su momento de gloria, casi siempre local: Acuña,
Liñán, Espinosa, Luis Martín de la Plaza, Dr. Tejada, López de Zárate, Maluenda, Soto
de Rojas, Ulloa Pereira. Y, naturalmente, los que por razones diversas, y una vez más al
margen de haber sido o no impresa su obra, no lograron celebridad o la alcanzaron mayor en otros terrenos: Damasio de Frías, Cristóbal de Mesa, Lasso de la Vega, Castillo Solórzano, Salas Barbadillo, Solís, Faría y Sousa, Francisco Manuel de Melo, López de Vega.
El caso de Góngora es peculiar: poeta precoz y de fama temprana, según las noticias disponibles, la transmisión de su obra en 47 años de vida productiva puede dividirse en tres etapas: la primera y más larga, que va de 1580 a 1612, posiblemente sea
la única en que predominan los impresos: además de tres poemas laudatorios, uno

publicadas entre 1589 y 1604 (con alguna reimpresión que llega a 1616). 1607. . 1 Luis de Góngora. con otros sin fecha) y Fig. 1595. 1604. Madrid. que acabarán vertidos en las ediciones del Romancero general (1600. Biblioteca Nacional de España. las trece partes de Flor de romances nuevos. A estos libros hay que añadir varios pliegos sueltos (1593. 1614). normalmente anónimos.88 Antonio Carreira compuesto a los 19 años para figurar en la versión castellana de Os Lusíadas (1580). 1601. 1597. 1602. Manuscrito Chacón (frontispicio). y de su contribución a la beatificación de san Ignacio (1610). más la que Miguel de Madrigal presentó como segunda parte (1605). recogen buena cantidad de sus romances y letrillas.

todo ello en folios anteriores a los que transcriben Polifemo y Soledades. una sátira sin identificar en pliego suelto (Valladolid. 1622. Juan Arañés. La tercera etapa corresponde a los últimos años de la vida de Góngora. Florencia. el 4117 también de la Nacional de España. 1577). comenzado en 1603. dos letrillas. el cartapacio de Penagos (1581 de la Biblioteca del Palacio Real). Milán. 1621. once poemas (4 sonetos. 1623. que transcribe 32 versos de un romance. Londres. en plena madurez. fechado en 1598. La segunda etapa en la difusión y transmisión de la obra gongorina empieza con la composición de sus grandes poemas. imitaciones y parodias. contiene tres de Góngora. impresas en pliego suelto (Valencia. el romance a la beatificación de santa Teresa y el Bayle de la Colmeneruela (1615). el 19 387 de la misma biblioteca. uno de ellos fechado con mucha precisión en 1591. una canción. muestra que sus poemas habían llegado a todas partes. y llega hasta 1620. el cancionero compilado por Girolamo da Sommaia en Salamanca durante el verano de 1604. estampada en Córdoba (1613) y Madrid (1617). En los restantes manuscritos que con aproximación pueden fecharse en las últimas décadas del s.. que cita dos sonetos. el Arte poética de Díaz Rengifo (1592). un romance. Francisco de Castro (1611) y del Dr. dos romances. y otros que paran en bibliotecas de Roma. tampoco faltan los que recogen sus poemas: el 263 de Rávena. una letrilla en el Laberinto amoroso de Juan de Chen (1618) y las coplas de Coridón. visible en citas. 4 romances. se imprimen las obras 89 . 1624). de Ximénez Patón (1604). 2 letrillas. 1611) que recogen obra gongorina en metro castellano. el 17. Esta antología. Nueva York. En cuanto a los manuscritos de esta etapa. 1614). y primeros de su fama póstuma. 1637. La parte italianizante está bien representada en las Flores de poetas ilustres de Pedro Espinosa (1605). xvi y primeras del xvii. sin olvidar la comedia Las firmezas de Isabela. varios de la Biblioteca del Palacio Real (973. el Libro de romances nuebos (4127 BNE). eran identificados como suyos y apreciados por encima del promedio.Difusión y transmisión de la poesía gongorina algún cancionerillo (Jardín de amadores. muy significativo. era ya considerado un gran maestro. un soneto. cuatro sonetos. siete romances.556 BNE. reimpreso en la Historia del Monte Celia de Nuestra Señora de la Salceda. al incluir más obra de Góngora que de ningún otro autor (33 sonetos y 4 canciones). aparecen poemas de Góngora con igual frecuencia. 1620). de la admiración que se les tributó. La polémica que originaron no debería ocultar el hecho. Libro segundo de tonos y villancicos. el cancionero del cordobés Gabriel de Peralta (4072 BNE). hacia 1612. contiene un romance. Vaca de Alfaro (1618). 1 décima). Sin dejar de aparecer sus poemas en cancioneros colectivos (Primavera y flor de los mejores romances. Segunda parte. que abarca desde 1593 hasta 1603. tanto en manuscritos como en impresos. ya publicado en las Flores de Espinosa. atendiendo solo a los fechables. Nápoles. más varios poemas atribuidos. cinco romances. 996. poemas laudatorios en libros del P. aunque hubiese algunos reacios a sus novedades. y dos repetidos. y la Eloquencia española en arte. comentarios. Se caracteriza por el afán de reunir su obra y comentarla. el Romancero de Barcelona (125 de la Biblioteca Universitaria). arzobispo de Granada (1616). tres romances y una letrilla. y cuatro letrillas. Pero también otras obras suyas se imprimen: poemas fúnebres a la reina doña Margarita (1612). etc. El poeta. otro más a la capilla del Sagrario del Cardenal Sandoval y Rojas (1617). comenzado en 1589. 1629. nueve sonetos. y algunos más atribuidos. que data de 1592. de fray Pedro Gonçález de Mendoça. un soneto a la concepción de la Virgen en la justa cordobesa (1617).

. décimas y letrillas (Delicias del Parnaso. y se seleccionan sus romances.90 Antonio Carreira más o menos completas (Obras en verso del Homero español. f. Madrid. 2 Ms.). Todas las obras. 1627. Biblioteca Nacional de España. 1634). Cuesta Saavedra. Este códice. enriquecido con fecha aproximada de cada poema y circunstancias de muchos. Entre los manuscritos lleva la palma el organizado por don Antonio Chacón a partir de un antígrafo supervisado por el poeta. se ofrece al conde-duque de Olivares en 1628 y apenas dejará huella en la transmisión textual. 64: Carta de Pedro de Valencia a Góngora (fragmento). Fig. por lo que remitimos a los estudios que sobre él se han hecho. 1633. etc.

mientras que los folios en blanco se aprovechaban con frecuencia en épocas posteriores. las imitaciones. ni tampoco los cambios de grafía indican necesariamente distinto poseedor. pues. aprobada por la autoridad competente. Por si esa dificultad no fuese suficiente. e incluso del xviii. hay que recordar otra: los escasos cancioneros formados a fines del s. según fuesen de dificultosos la letra y el contenido del original. lo siguió siendo en los Siglos de Oro. tan laboriosos. sí lo fueron. De igual manera. con enmiendas y tachaduras. arriesgado sacar conclusiones de tal exuberancia. las réplicas. difundidas acaso por el incipiente grupo cordobés de amigos o admiradores del poeta. como entonces se llamaban los manuscritos. aunque sea conjetural. y en los que se sabía que intervenían factores ajenos al autor. que las enviarían a corresponsales y aficionados. los poemas tampoco son fáciles de datar. volandero. en un camino plagado de tropiezos. y por supuesto. esencial en la transmisión de la cultura durante la Edad Media. y más en la obra de autores vivos. se impone: así como casi nadie enviaba a la imprenta algo escrito de su puño y letra. Si Cervantes compuso «romances infinitos» que hoy no podemos identificar. curiosamente los de Góngora. Los códices. en bibliotecas portuguesas son más frecuentes los manuscritos del s. abundan los códices de fines del s. que cuando eran póstumos no tenían más valor que la transcripción de un manuscrito cualquiera. Hay. solían desaparecer. Semejantes papeles habrán llegado a los colectores de romanceros y pliegos sueltos.Difusión y transmisión de la poesía gongorina Al preguntarnos por qué escasean tanto los autógrafos de poetas áureos. probablemente copiados por otra mano. por ejemplo. como también del escaso aprecio que se otorgaba a los impresos. En la etapa inicial de Góngora hubieron de predominar las copias del primer tipo. Ahora bien. tampoco los poetas eran partidarios de entregar a nadie sus «borrones». tanto de los impresos como de los 91 . xvii. así como sus letrillas y sonetos. La copia o «traslado». cuando la obra de los mejores poetas circulaba impresa y los epígonos eran legión. Sería. y no hubiera sido fácil encontrar los suficientes para espigar lo necesario. En la Biblioteca Nacional de España. de forma que su traslado en manuscritos voluminosos casi es una moda que crece a medida que van desapareciendo los autores ilustres. Cuando Espinosa. y de ello hay innumerables testimonios. como Góngora los denomina. pero no hasta nosotros. sino a este tipo de papeles que sus corresponsales le habrían enviado. acompañados de carta misiva. la respuesta. o pueden producirse. a menos que estén vinculados a una circunstancia. tras lo cual los originales. sin que en tales épocas haya habido poetas de relieve. xvi sabemos a veces cuándo se comienzan. ya que se mantienen como obra abierta por tiempo indefinido: ni los colectores solían fecharlos. la copia podía hacerse de dos maneras: en papel suelto. resultaban caros. dice haber «cernido dozientos cayzes de poesía» para componer sus Flores no alude a libros de mano. Otro elemento digno de tenerse en cuenta es que la eclosión de la lírica española se produce sobre todo en el siglo xvii. por ejemplo. prueba de ello son las continuaciones. sino una copia con caligrafía clara y sobre todo regular. ahí un primer paso importante en el cual ya se producen las primeras alteraciones. o en un conjunto de folios que una vez cosidos y protegidos con alguna cubierta acababan por constituir un cartapacio poético o cancionero. pues. no cuándo terminan. xvii tardío. Góngora en alguna carta menciona un anejo con poemas suyos. porque incluso muchos de los pliegos impresos en numerosos ejemplares se han perdido. sino que los hacían copiar por amanuenses.

mucho menos atroz de lo que dice Salinas. excluidas las sátiras personales. ed. Chacón es que nos da un corpus de poesía segura de Góngora. aunque los poemas apócrifos que se le ahijaron llegaron a ser tan numerosos como los auténticos. . por ejemplo en los casos de Lope de Vega y Villamediana. que acabaron engrosando sus respectivas ediciones póstumas.92 Antonio Carreira inéditos. ¿Cómo probarlo? Tan imposible como probar lo contrario. / no de los menos atroces. Madrid. protestaron al encontrar en el impreso poemas propios adjudicados a don Luis. para averiguar si una determinada sátira era suya. Quevedo o el obispo Palafox. Ni siquiera el carácter autógrafo garantiza nada. Pero aún ahí se pueden encontrar anomalías. Al segundo pertenecen los siguientes versos: «Delito a mis ojos es. Alguna vez se hicieron pesquisas. Salinas. todo ello en apostillas de letra. 1633. Esa será una constante en toda la transmisión poética de aquel tiempo: la autoría. Todas las obras. o el uso de iniciales dudosas. Fig. la repetición del latiguillo «del mismo». de Hozes. lo que prueba su temprana aparición. Cuando Gonzalo de Hozes publicó Todas las Obras de Góngora en 1633. ya que la elaboración de cancioneros personales dependía de una fidelidad siempre aleatoria. más tarde tachada o sustituida por otra. Así sucedió con poemas copiados por Paravicino. dos ingenios que sepamos. sin embargo. Una de las ventajas del ms. valor y época desiguales. El delito era. porque uno de los poemas copiados en la parte canónica de Chacón es atribuido. José Pérez de Ribas y el Dr. / entrarse violentas Hozes / en ajena y pobre mies». más unas listas de atribuciones que son desechadas. porque los poetas también copiaban obra ajena de su puño y letra. apuntada primero. 3 Luis de Góngora. y uno de los rechazados al menos es auténtico. No podía ser de otra forma. Biblioteca Nacional de España.

También se puede situar hacia 1614 el Parecer del Abad de Rute. el de Tomás Tamayo de Vargas. unos presentan solo la primera Soledad. puesto que muy pronto dieron lugar a comentarios. 8242 de B. y representada por el ms. trasladar un poema de 504 versos. y al cual ya respondía Francisco Pérez de Amaya a mediados de 1615. Nada más natural: su novedad y su calidad invitaban a que fuesen copiados. cuyo argumento y fuente principal eran bien conocidos. Aunque los códices misceláneos que contienen las Soledades no son tantos como los del Polifemo. y solo recordaremos algunos de sus datos: al margen de advertencias. reimpreso con el de las Soledades en 1636. era un trabajo ímprobo que solo se justificaría en el seno de unas obras completas con texto especialmente depurado. perdido. acaso el primero. ¿cómo saber si atinaba. Pérez de Rivas es autor de unas Anotaciones y defensas a la primera Soledad. y otro anónimo que encontramos en la Biblioteca Municipal de Oporto: los tres acreditan otras tantas copias del poema. el 3795 de la Biblioteca Nacional de España y el 3266 de la de Lisboa. en relación con la estrofa 61 del poema. Los comentarios a que dio lugar son pocos: el de Pedro Díaz de Rivas. que podía comprarse impreso por unos cuantos reales desde 1627 e incluso comentado desde 1629. no fue muy controvertido por sus audacias ni por sus dificultades. hasta la corregida y definitiva. alguien tuvo la paciencia de copiarlo y comentarlo. imitados y comentados por aficionados y eruditos. en especial tratándose de poetas casi siempre inéditos? Para el autor de un poema que circulaba huérfano más bien debía resultar halagüeño que se le encontrase parecido con semejante padre. La difusión de las Soledades desde mayo de 1613 la demuestran las diferentes fases con que se copian en numerosos testimonios.Difusión y transmisión de la poesía gongorina pues una vez hecha la atribución. el Polifemo. quizá porque Góngora lo hubo de redactar sin interrupción hacia 1612. discutidos. con varios estadios intermedios. desde la primitiva. amigo de Góngora —que ya había censurado pasos del Polifemo—. y el de Pellicer. es indudable que circularon con profusión antes de los manuscritos integri y de los impresos de ellos derivados. dio lugar al comentario titulado Silva a las Soledades. Los grandes poemas. pero muy pocos ofrecen los últimos 43. xxxii de la Hispanic Society of New York. la Fábula de Píramo y Tisbe y el Panegírico. a fines del siglo xvii. solo hizo en él las correcciones sugeridas por Pedro de Valencia. que perteneció a Rodríguez-Moñino. objetivo de los manuscritos integri. Aun así. El Polifemo. y una vez terminado. el de Salcedo Coronel. cartas echadizas y réplicas de fecha temprana. anterior a la censura de Pedro de Valencia. Al año siguiente Jáuregui escribe su Antídoto contra la pestilente poesía de las Soledades. junto con las Soledades. alguna con lo ya redactado de la segunda Soledad. El Polifemo figura en veintitantos códices misceláneos. publicado en 1630 con el de las Soledades. otros también la segunda. Robert Jammes ha historiado la controversia originada por la difusión de las Soledades. amén de los Discursos apologéticos por el estilo del Polifemo y 93 . Las variantes que presenta en los distintos testimonios tienen escasa entidad. el Panegírico al duque de Lerma y la Fábula de Píramo y Tisbe. empezado en noviembre de 1613. que fue también objeto de sátiras y escolios burlescos. Poesías de autores andaluces. manuscrito. tuvieron una difusión propia anterior a la experimentada en unión de la restante obra gongorina. las Soledades. añadidos a ruego de don Antonio Chacón. y tales copias hay que suponerlas anteriores a las ediciones. en el ms. de Manuel Ponce. March. impreso en 1629. De igual manera. De ambos discrepa un anónimo conservado en el ms. con 840 o 936 versos.

El Panegírico al duque de Lerma. también inacabado. el romance que Góngora consideraba más próximo a su ideal estético. Francisco Martínez de Portichuelo discute al licenciado Francisco de Navarrete un lugar de la dedicatoria. 3893 BNE una incompleta «Lista de autores que han comentado. citas. epigramas. lo amplió con obras espurias. Ryan se habría compuesto a mediados del s. apoyado. meses después de muerto Góngora. por un clérigo granadino a fines del s. Los bibliógrafos no han explicado . y ya en 1627 se sitúa la Apología en que el Dr. se conserva solo en tres manuscritos. el más bello grano». obtuvo privilegio para imprimirla y dejó de hacerlo por saber que iba contra la voluntad del poeta. lo recitaba de memoria. A partir de 1618. en la edición titulada Obras en verso del Homero español. 263). que ni entra de lleno en la lírica ni en la épica. naturalmente. a Salcedo Coronel. autor de un Examen del Antídoto. por su carácter áulico. También hicieron defensas de Góngora un desconocido alférez Estrada y un anónimo. Como hemos señalado en la edición crítica. El mismo año empieza Manuel Serrano de Paz sus Comentarios. De 1625 datan las primeras sátiras de Quevedo en verso y prosa con alusiones a lugares de las Soledades. aparte de los integri y de las ediciones. Andrés de la Cuesta. A pesar de su longitud. es de las obras menos leídas de Góngora. y acabó por publicarlo a fines de 1627. a Pellicer. El romance fue objeto de dos comentarios: el de Pellicer (1630) y el de Cristóbal Salazar Mardones (1636). lo cual provocó la intervención de Francisco del Villar. Compuesto ya al final de esta segunda etapa que venimos estudiando. impreso en Lima en 1662. la lista. Otros romances de Góngora fueron también glosados y comentados: así «Entre los sueltos caballos». Estampadas las Obras de Góngora a fines de diciembre de ese año. según él. amigos y admiradores se pondrían a reunir y organizar su obra poética. Martín de Angulo y Pulgar. nos ha dejado en el ms. Algunos doctos rebaten a los comentaristas mismos: Francisco Andrés de Ustárroz y Nicolás Antonio. título que parece deberse a una ocurrencia de Tamayo de Vargas. xvii (ms. así como la carta de Francisco Cascales que censura la oscuridad del Polifemo y de las Soledades. y «Cloris. y que Jammes fecha a partir de 1615. los comentarios continúan. acaso fray Francisco de Cabrera. con un Góngora de 57 años ya instalado en Madrid. 1644). que. Su amigo Juan López de Vicuña y Carrasquilla le compró el manuscrito ya licenciado. por el clérigo aragonés Gaspar Buesso de Arnal en manuscrito conservado en Viena (Colusión de letras humanas y divinas en defensa de el lýrico Pýndaro cordovés D. dio lugar a censuras. 3884 BNE). según Hewson A. como uno de fines del xvii especializado en fábulas (Universidad de Barcelona. imitaciones y parodias en buen número. quien presume de haber obtenido el texto del propio poeta. Uno de los más madrugadores hubo de ser el Juan de Salierne que hacia 1620 la tenía recogida. Martín Vázquez Siruela. y más tarde la réplica de un aficionado lojeño. Luis de Góngora». Luis de Góngora y Argote. hubo de copiarse en unos ocho o diez cancioneros misceláneos antes de empezar a circular en las poesías reunidas. loado y citado las poesías de D. hasta el último. aunque fue muy apreciado por los comentaristas Pellicer y Salcedo Coronel. xvii y constituye un primer intento de bibliografía gongorina.94 Antonio Carreira Soledades antes mencionados. pero también se trasladó en códices tardíos. Dos o tres años después se sitúa el diálogo entre Lope de Vega y el licenciado segoviano Diego de Colmenares a raíz de las Soledades. ambas fechables hacia 1618. Algo posterior (de 1617-1618 probablemente) es la Fábula de Píramo y Tisbe. que llega al número 64. Un clérigo malagueño.

el licenciado y poeta José Pérez de Ribas. aun sin nombre de autor en la portada. igualmente sin orden alguno. conservado en la Biblioteca de Cataluña (nº 2056). como lo fue. Dámaso Alonso cree que el cartapacio se formó en Córdoba de 1614 a 1616 y en contacto con el poeta. Gates ha conjeturado que las comedias. fol. todos ellos satíricos y apócrifos. otros por haberlos encontrado atribuidos. que hoy denominamos con el nombre de su colector. 173. En Córdoba se formó también uno de los códices más valiosos de la obra gongorina. la edición. perdió el contacto con el poeta a raíz de su traslado a Madrid. lo que los escolios discuten. y añade que. 4 Ms. y así la obra que recoge a partir de 1618.Difusión y transmisión de la poesía gongorina todavía cómo era posible sacar privilegio para editar unas obras cuyo autor estaba vivo y activo. 3 y 9 son parcialmente autógrafos. En el primer soneto. De ahí que presente incompletos la Isabela. Sin embargo Pérez de Ribas. Por su parte. dista de tener el valor textual de la anterior. amén de algún epígrafe en primera persona que hizo suponer a Dámaso Alonso vinculación del manuscrito con los marqueses de Ayamonte. 95 . Eunice J. un romance y unas décimas. el único por cierto en que hay versos y apostillas de puño y letra de Góngora. unos por pertenecer a poemas sin localizar. Barcelona. si Vicuña no hubiera añadido ocho letrillas. los vv. sin que precediese cesión o enajenación por su parte. Biblioteca de Catalunya. Anterior a 1618 es el Fig. Pérez de Ribas. la segunda Soledad y el Panegírico. el Panegírico y tal vez los comentarios de Pedro Díaz de Rivas estaban destinados a un segundo volumen de esa edición que no llegó a salir. Registra asimismo numerosos versos sueltos. lo mismo que Vicuña. a su juicio. no habría sido recogida por la Inquisición.

poemas copiados de la edición de Hozes impresa en 1633. dedicado a formar cartapacios gongorinos escritos con letra de pendolista. De esos años existe un híbrido. una vez que desistió de publicarlo. que solo recoge 84 poemas de Góngora o a él atribuidos. 3972 BNE. satírico. Este manuscrito comparte con el de Zaragoza (Seminario de San Carlos) la exclusión del teatro y de los grandes poemas. lírico. Lo que no sabemos es qué hizo Góngora con su manuscrito. además de ciertas notaciones musicales. Que tales piezas se vendían a precios cuantiosos lo afirman Pellicer y Faría y Sousa. valiosa porque de una nota del f. 225v). y desde entonces acá han seguido siendo objetos muy preciados. nº cxliv en el Catálogo de Rodríguez-Moñino y María Brey). indicando casi siempre su carácter en los epígrafes: sacro. uno de los cuatro manuscritos integri que posee la biblioteca de la Hispanic Society of America (B2465. excepto en las letrillas sacras. y por último. En Sevilla y 1622 está fechado el Tratado de las obras de don Luis de Góngora. ni si es ese el antígrafo del que luego formó con su amigo don Antonio Chacón. sobre dónde deben situarse los poemas recientes. cuya primera parte está ya bien ordenada por géneros. copiado con varias letras y de texto bastante corrupto. también excluidos del códice de la Catedral de Palencia. las indicaciones. y que al frente de la segunda anuncia: «Poesías de don Luis de Góngora que se van añadiendo en este quaderno» (f. Carlino. Rodríguez-Moñino ha supuesto la existencia de algún taller. aunque con distinto texto. pero dejó de hacerlo por no desairar a los dos próceres interesados en la dedicatoria. duque de Alba. 423 se deduce que su colector tenía tratos con el poeta. y luego el resto de los poemas ya sin orden y mezclados con otros sonetos. las que dio su Exª a la librería». amoroso.96 Antonio Carreira excelente Quaderno de varias poesías de don Luis de Góngora (2801 de la Biblioteca Real). lo cual acredita que se trata de un borrador. Según la gráfica imagen del poeta. según las fechas de Chacón. pues tras el Polifemo y las Soledades transcribe los sonetos iniciando una numeración nueva. si no idéntica. que en f. por lo cual suponemos que apenas se habrán perdido. o bien si es el 4075 BNE. las Soledades. Según nuestras pesquisas. de distinta mano. 275v anota: «Estas obras son las originales de Góngora que las regaló al Exmo. Lo más interesante de este códice son. hacia julio de 1625 «se tejía» en Córdoba el cartapacio con sus obras que encargó comprar «por un ojo que sea de la cara» a su amigo Cristóbal de Heredia. presenta solo un conato de clasificación. señor de Polvoranca. Este cartapacio. Sor. y del cual poco después le acusa recibo en otra carta. que ofrece buen texto e interesantes escolios. aunque con letra diferente. y localizados en Buenos Aires los dos manuscritos que fueron de Foulché-Delbosc. y carece de otros epígrafes que los puramente formales. luego un grupo de letrillas. A esto siguen poemas ya sin clasificar hasta la Fábula de Píramo y Tisbe y la comedia del Dr. uno de ellos el conde-duque de Olivares. muy similar. A 1624. no adopta ningún criterio de ordenación. burlesco. puesto que dos poemas fechados por Chacón en 1620 y 1622 aparecen aquí como cantados en Córdoba en 1616. el 4118 BNE. heroico. y no incluye ni el Panegírico ni la Tisbe. Algo así ocurre en el ms. el número de integri con la obra de Góngora hoy conocidos . y que será de la misma fecha. fúnebre. incluso en pequeños papeles pegados. llegan los poemas copiados en el Quaderno de varias poesías de don Luis de Góngora (147 de la Universidad de Barcelona). Recordemos que en sus últimos años Góngora quería publicar sus obras para salvar sus apuros económicos. y la discusión acerca de la autoría de algunos. en Córdoba o en Madrid.

no solo es valioso por la limpieza de su texto. los romances. el mencionado Martín de Angulo y Pulgar. y se han formado con intención de suplirlas o mejorarlas. teniendo en cuenta la ingente tarea de copiar manuscritos que rondan las 500 páginas. Lopez de Vicuña. como llevan hoy día el Estrada (Fundación Lázaro Galdiano) y el 19 004 BNE. el Escrutinio sobre las impresiones de las obras poéticas de don Luis de Góngora y Argote. Madrid. 6 Luis de Góngora. como el que poseyó Rennert (Universidad de Pennsylvania). Biblioteca Nacional de España. se han arrancado las letrillas satíricas. varios son ya posteriores a las ediciones. si no siempre certeras.Difusión y transmisión de la poesía gongorina se acerca a los cuarenta. Alguno de ellos. 423. en el 22 585 BNE. 97 . Obras en verso del Homero español. según hemos visto. con copia de variantes. uno de los mejores. en otros. sino también por sus epígrafes. 5 Fig. En unos. copiado en 1663.. llenos de noticias desconocidas. que recogió Iuan Ms. Madrid. mientras que el 19 004 BNE. cuyo autor. como el de Nicolás Bernal. incluso invitando al lector a publicarlos. 4118 BNE. lo cual. y otro tanto se puede decir de los escolios que ilustran uno de los que pertenecieron a Foulché-Delbosc o el que hacia 1639-1640 preparaba para editar. según en su Fig. coleccionista asimismo de las cartas gongorinas. también Chacón excluye las sátiras personales. 1627. f. Rennert llevó antepuesto. Pero también el ms. habla muy claro de la estima en que se tenía aquella obra y de lo esencial que se consideraba sanearla de las corruptelas originadas en su transmisión. de Sevilla.. se limita precisamente a la parte satírico-burlesca de la obra gongorina. con referencia del amanuense al poeta. se omiten los grandes poemas o el teatro. Biblioteca Nacional de España. Entre los más completos. Madrid.

que volvieron a publicarse en la Imprenta Real de Madrid. fue el amigo de Góngora José Pérez de Ribas. enderezada contra la edición hecha atropelladamente por otro cordobés. ¿1642? y 1643).. como el 3795.. Se llegó a afirmar que a fines del s. No se conocen las tiradas de todos estos libros. Italia. fechado en 1623. sirvió para que llegase a todos los públicos. 1654. obra y entorno le son familiares. Gonzalo de Hozes y Córdoba. Cruickshank demostró haberse hecho en Madrid hacia 1670 por Francisco Nieto y Salcedo.. pero pueden suponerse bastante copiosas. En 1648 el impresor sevillano Nicolás Rodríguez estampó Todas las obras. como antes se dijo. según ha averiguado Moll. corrigen erratas de su dechado e incorporan lecturas de los comentaristas impresos. y de esta derivan las demás. o de los que pertenecieron a Gayangos. El volumen de Delicias. La más lujosa edición fue la estampada en cuarto por Francisco Foppens (Bruselas. es obvio que los códices misceláneos con obra gongorina llenan el siglo xvii. como el 17 719. Lo mismo puede decirse del llamado Cancionero Antequerano. La preparada por Hozes e impresa seis años después a costa del librero Alonso Pérez (Madrid: Imprenta del Reyno. hecha en la misma imprenta y a costa del mismo librero.. letrillas y décimas de carácter ligero. impresa por Juan da Costa en Lisboa. sin los perdidos de que dio noticia Gallardo. Solo en la Biblioteca Nacional de España rebasan mucho el centenar. Inglaterra y Norteamérica. varios de los que componen la serie del Parnaso español. con diversos avatares. el primero con la poesía de arte mayor y las comedias. en formato de doceavo prolongado y siempre a costa de Pedro Esquer.98 Antonio Carreira día intentamos probar. Y la última (oficialmente) del siglo. 1667. las letrillas y los romances sacros. Otra que ostenta 1634 en la portada. y que fue objeto de . Ambas. 1659. el segundo con la poesía de arte menor. y que. La tercera. En Zaragoza y 1643 se editaron Todas las obras a costa de Pedro Esquer. es una selección de romances. dada la demanda del mercado peninsular y americano. y muchos más que paran en bibliotecas públicas y privadas de España. consiste en dos tomitos en dieciseisavo. compilado entre 1627 y 1628. y la imprimió en Sevilla Manuel de Sande. ya sin mención de Hozes. La desdicha quiso que. otros que fueron propiedad de Rodríguez-Moñino o Bartolomé March. Algunos son especialmente valiosos. o de faltriquera. falta de las comedias. una vez agotada la primera edición. es «una reimpresión censurada y ampliada del Homero español». De la oficina lisboeta de Paulo Craesbeck salieron en 1646-1647 otros dos de igual tamaño. ya que estableció el contenido de la obra gongorina vigente hasta la Biblioteca de Autores Españoles. xvii el rey de Meknés poseía la obra de Góngora en manuscrito bilingüe. 1633). En cuanto a Delicias del Parnaso. 1659). y elimina 36 poesías. En todo caso el Escrutinio es obra de un cordobés. tal como aparece ya en la edición Vicuña. la de fecha real y la falsa. dos volúmenes en doceavo. a costa de la Hermandad de Mercaderes de Libros.. Por último. Igual fecha e imprenta ostenta otra edición que Don W. se hiciera una segunda mucho menos cuidada. y Zaragoza (1640. No se sabe cuál fue el primer manuscrito que ordenó por géneros la obra gongorina. Francia. a la que se agregan cuatro redondillas espurias. Portugal. en lo que fue seguida por la de Bruselas. cuya persona. se estampó en 1634. es contrahecha. según han estudiado el mismo Cruickshank y José Manuel Martos. se imprimió en Barcelona (1634 y 1640). hecha sobre el texto de Todas las obras. y su excepcional valor radica en esa proximidad al poeta. en palabras de Jaime Moll. el 3796. el Cancionero de 1628 conservado en Zaragoza.

99 . acusan su huella en forma creciente. y muchos más libros de cualquier género. En resumen. glosas y decimas satiricas del regosijo de las musas el prodigioso don Luis de Gongora. Fig. y las Poesías varias de grandes ingenios recogidas por Josef Alfay (1654 y 1670).. Burlescos. sin excluir las más refractarias. hasta que ya a finales del s. los Romances varios (1643 y 1655). en que se cifran todos los Romances Liricos. de Gracián (1642 y 1648). de Juan de Mendaño (1646). aparte glosas y centones. la Agudeza y arte de ingenio. aun siendo posteriores a las primeras ediciones de Góngora. También impresos como la Heroyda Ovidiana (1628). Madrid. 7 Delicias del Parnaso. cuando los manuscritos se siguen atesorando y el gongorismo perdura como en las catacumbas. Barcelona. nada hay comparable a la difusión e influencia de su obra en ninguna época de nuestra literatura. La transmisión y la difusión son cuestiones interdependientes. pero solo en tiempos modernos ha sido posible aprovechar toda la riqueza de materiales que proporcionan a fin de escuchar. la música gongorina. 1634. contienen poemas suyos. Biblioteca Nacional de España. xix logra salir a la luz. sin ruidos ni interferencias.Difusión y transmisión de la poesía gongorina comentarios por un jesuita en las Filipinas. Amorosos.. la Sylva de varios romances.

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