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Esta obra analiza la evolución que, desde distintos ámbitos contextuales, ha experimentado la visión

del territorio heleno. Queda así evidenciada cómo Grecia se formó a partir de las relaciones habidas
con distintos imperios. Desde la más remota antigüedad hasta la visión contemporánea del mundo
heleno, este libro pretende aportar, desde diferentes perspectivas metodológicas, una visión novedosa
de la Grecia clásica.

SPAL
MONOGRAFÍAS
XV

Grecia Ante Los Imperios
V Reunión de historiadores
del mundo griego

V Reunión de historiadores
del mundo griego

Frente a concepciones muy arraigadas en el ideario contemporáneo, en Grecia convergen numerosas
realidades. Desde el arcaísmo, comenzando con la hegemonía cretense y su influjo sobre la cultura
micénica, hasta el contacto fructífero con los sucesivos reinos faraónicos, el influjo de los territorios
externos se percibe en todos los ámbitos de la cultura griega. De este modo, ante el dominio macedonio, primero, y el romano, después, Grecia asume una posición subordinada, pero aporta al mismo
tiempo su bagaje cultural, que se ve acrecentado por la propia reflexión griega sobre el fenómeno
imperial.

SPAL MONOGRAFÍAS
XV

Juan Manuel Cortés Copete
Elena Muñiz Grijalvo
Rocío Gordillo Hervás
(coordinadores)

I. La Traviesa: Ritual funerario y jerarquización social
en una comunidad de la Edad del Bronce de Sierra
Morena Occidental.

Leonardo García Sanjuán, ed.
II. Ex Oriente Lux: Las Religiones Orientales Antiguas
en la Península Ibérica.

Eduardo Ferrer Albelda, ed.
III. Arqueología fin de siglo. La Arqueología española de
la segunda mitad del Siglo XIX.

María Belén Deamos y José Beltrán Fortes, eds.
IV. El Clero y la Arqueología española.

José Beltrán Fortes y María Belén Deamos, eds.
V. Patrimonio Arqueológico Urbano: Propuesta
metodológica del estado de conservación y riesgo.
Aplicación en el Conjunto Histórico de Sevilla.

Daniel González Acuña.
VI. Arqueología en Laelia (Cerro de la Cabeza,
Olivares, Sevilla)

Antonio Caballos Rufino, José Luis Escacena
Carrasco y Francisca Chaves Tristán.
VII. Entre Dios y los Hombres: El sacerdocio en la
Antigüedad.

José Luis Escacena Carrasco y Eduardo Ferrer
Albelda, eds.
VIII. Testimonios Arqueológicos de la Antigua Osuna.

José Ildefonso Ruiz Cecilia.
IX. Imagen y culto en la Iberia Prerromana:
Los pebeteros en forma de cabeza femenina.

Mª Cruz Marín Ceballos y Frédérique Horn, eds.
X. Las instituciones en el origen y desarrollo de la
Arqueología en España.

María Belén Deamos y José Beltrán Fortes, eds.
XI. De dioses y bestias. Animales y religión en el Mundo
Antiguo.

Eduardo Ferrer Albelda, José Mazuelos Pérez,
José Luis Escacena Carrasco, coords.
XII. Ofrendas, banquetes y libaciones. El ritual funerario
en la necrópolis púnica de Cádiz.

Ana María Niveau de Villedary y Mariñas.
XIII. Piedras con alma. El Betilismo en el Mundo Antiguo
y sus manifestaciones en la Península Ibérica.

Irene Seco Serra.
XIV. Salvación, Infierno, Olvido. Escatología en el Mundo
Antiguo.

Eduardo Ferrer Albelda, Fernando Lozano Gómez,
José Mazuelo Pérez, coords.
XV. Grecia ante los imperios.V Reunión de historiadores
del mundo griego

Juan Manuel Cortés Copete, Elena Muñiz Grijalvo,
Rocío Gordillo Hervás, coords.

A través del tiempo, por influencia de los diferentes poderes que se desarrollaron a su alrededor, Grecia se fue transformando, configurándose así una imagen de Grecia como salvadora de la civilización
frente al bárbaro imperio persa, insignia de la democracia, símbolo de la cultura y del renacer de las
artes, y portadora del pensamiento científico a través del logos.

Grecia Ante Los Imperios

Títulos publicados en la
Colección SPAL MONOGRAFÍAS

Juan Manuel Cortés Copete
Elena Muñiz Grijalvo
Rocío Gordillo Hervás
(coordinadores)

GRECIA ANTE LOS IMPERIOS .

.

Juan Manuel Cortés Copete Elena Muñiz Grijalvo Rocío Gordillo Hervás (coordinadores) Grecia Ante Los Imperios V Reunión de historiadores del mundo griego SPAL MONOGRAFÍAS XV Sevilla 2011 .

sin permiso escrito del Secretariado de Publicaciones de la Universidad de Sevilla. S.es © Juan Manuel Cortés Copete.41013 Sevilla.509-2011 Impresión: Pinelo Talleres Gráficos. incluyendo fotocopia. 27 . grabación magnética o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación.: XV Comité editorial: Antonio Caballos Rufino (Director del Secretariado de Publicaciones de la Universidad de Sevilla) Carmen Barroso Castro Jaime Domínguez Abascal José Luis Escacena Carrasco Enrique Figueroa Clemente Mª Pilar Malet Maenner Inés Mª Martín Lacave Antonio Merchán Álvarez Carmen de Mora Valcárcel Mª del Carmen Osuna Fernández Juan José Sendra Salas Reservados todos los derechos.L. 954 487 452.es Web: http://www.us. Camas-Sevilla . Rocío Gordillo Hervás (coords.Serie: Spal Monografías Núm.: 954 487 447.) 2011 © DE LOS TEXTOS SUS Autores 2011 Impreso en España-Printed in Spain Impreso en papel ecológico ISBN: 978-84-472-1302-3 Depósito Legal: SE-8.publius. Elena Múñiz Grijalvo. Tlfs. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico. Fax: 954 487 443 Correo electrónico: secpub4@us. Este libro ha recibido una ayuda del Ministerio de Educación y Ciencia Motivo de cubierta: Reconstrucción del “Orbis terrarum” de Marco Vipsanio Agripa Diseño: Carlos del Rio Arroyo © SECRETARIADO DE PUBLICACIONES DE LA UNIVERSIDAD DE SEVILLA 2011 Porvenir.

...Índice Prólogo............ Antonio Penadés Chust.........  85 Comer como un rey: percepción e ideología del lujo gastronómico entre Grecia y Persia Fernando Notario Pacheco...................................................... El papel de Persia en el conocimiento geográfico griego F......... Javier Gómez Espelosín................................. Domínguez Monedero........  59 Eubea e imperialismo ateniense: un acercamiento a aspectos religiosos Manuel Arjona Pérez.......................................  27 Heródoto y su posición ante los imperios de los siglos vi y v a..... Historia y narrativa trágica Fernando Echeverría Rey..................................................  119 Anotaciones sobre las campañas de Timoleón en Sicilia Víctor Sánchez..........................................................................  13 La ciudad de Mileto en el Bronce Final Elena Rodríguez Ten.................................  37 Heródoto y la tragedia de Jerjes..............C............................................................................................................................  93 El mundo desde Persepolis.........................................................................................................................................................  131 ....................................  107 El valor de la propaganda en la construcción del enemigo: Atenas y las guerras médicas Mª Cruz Cardete del Olmo............ 11 Relaciones de Egipto con la Creta minoica Mª Soledad Milán Quiñones de León......................................... Tesalios y Focidios en las Termópilas Adolfo J..............  45 Grecia ante el imperio persa: Locrios...........................................  73 Las ciudades griegas entre el imperio persa y el imperio ateniense D.......................... Plácido...................................................................................................................................

..................... Un mal vecino es una desgracia (c........................................................................................... Los diez mil de Jenofonte a la luz de la investigación reciente Daniel Gómez Castro............  253 Los segundos del imperio Juan Manuel Cortés Copete..............................  155 Arché y democracia a la luz de Tucídides Laura Sancho Rocher ................................................................................................................................................................................  263 Santuarios de Arcadia y dominio romano Vasilis Tsiolis........ El final del reino de Siracusa María Morán.......  179 El día después de Queronea: la liga de Corinto y el imperio macedonio sobre Grecia Borja Antela-Bernárdez......... El lenguaje de la hegemonía y el agotamiento de la democracia Julián Gallego................................................  217 Revuelta interna y Roma....................  273 Los griegos y el imperialismo romano Arminda Lozano...................................es.........  141 Atenas...................................  187 Trabajar para el enemigo.....Op........................................................  207 Ideas e imágenes de Esparta entre los griegos de época clásica César Fornis..........................................Justificaciones religiosas del imperialismo ateniense en la época de la pentecontecia Miriam Valdés Guía...............a................  291 ......................................................346)...................................................  239 Xerxes redivivus: Mitrídates.........................................................................  197 Los griegos y la religión del imperio persa aqueménida: el dios Mithra Israel Campos Méndez...............................................................  229 Πῆμα κακὸς γείτων.............................................. rey de Oriente frente a Grecia Luis Ballesteros Pastor .................................................................................................................................................................................. La confederación helenística y la imagen de los beocios en el mundo romano José Pascual......... entre el Krátos y la Arkhé............. ..  167 El primer Koivòv Tῶν Άӽαιῶv ante el poder macedonio Ignacio Pascual Valderrama...................

..  371 A través de Ovidio: el viaje del río Aqueloo a occidente Fátima Díez Platas...........  329 La organización adrianea de los certámenes panhelénicos Rocío Gordillo Hervás..........................C.....................  427 .................................................................. I a............C........................................................II d........................................................................................  335 Revisión del mapa de Judea y la Decápolis (ss.......... La desaparición del imperio romano occidental Santiago Castellanos..........................................  317 Los embajadores en las Historias de Polibio: entre la crónica y la búsqueda de apoyos Cristina Rosillo López...........  393 Grecia ante Egipto en la historiografía española de los siglos xviii y xix Mirella Romero Recio .............................................................................................  415 Algunas reflexiones acerca del tratamiento cinematográfico de las Guerras Médicas Óscar Lapeña Marchena ..........................................................  361 La mirada de Constantinopla.......................................................) Pedro Giménez de Aragón Sierra..........  377 “Facinerosi et perditi”: miradas humanistas sobre la antigua Grecia y sus lamentables (y locuaces) habitantes Juan R.......................................................... El recurso a la historia griega en los discursos de Cicerón Ana Rodríguez Mayorgas...............................................................................................Rasgos ideológicos helenísticos en la política ibérica de los Barca Eduardo Ferrer Albelda......................... Ballesteros............  403 Grecia desde el imperio (americano): la obra de Victor Davis Hanson Francisco Javier González García y Pedro López Barja de Quiroga.................  305 Graecia magistra vitae.......................  345 Aqueménidas en la antigüedad tardía: las guerras médicas en las fuentes literarias del siglo iv Francisco Javier Guzmán Armario.............................

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“Did the Athenian Empire promote Democracy?”. 1-39.”. donde sostenía que el imperio ateniense era popular entre los aliados debido a su apoyo a las democracias y a que promovía la liberación de las clases populares frente a las minorías oligárquicas. en las ciudades que caían en una espiral de stásis “los líderes (προστάται) del dêmos” esperaban contar con Atenas y los oligarcas. Historia 44 (1993). IV.-C.  “The Character of the Athenian Empire”. V en la que tal relación *  Estudio realizado dentro del marco del proyecto HUM 2008-04897/HIST del micinn . 444-470. Parker. se presta a ser interpretado de manera ambigua especialmente cuando –no a través de oradores. durante la guerra. Isócrates se propondría explicar que la democracia había sido pervertida por el dominio del mar. con Esparta. Ceccarelli con un detallado artículo en el que defendía que el pretendido nexo de causalidad entre dominio del mar y democracia sólo aparecía en la reflexión literaria del s. . Muchos son los que señalan los indicios abundantes del prevalecer del anhelo aliado de independencia sobre la supuesta generalización y prioridad de una especie de choque ideológico y de clase entre demócratas y oligarcas. Recientemente R. El mismo Tucídides (III 82. Croix en el número 3 de la revista Historia. sino manifestando su propio pensamiento– afirma que. Ma. valorando su conveniencia. Cornwell. Esta tesis tuvo y ha tenido una intensa contestación. 149-166. Otro aspecto del mismo problema es el que planteó P. se introdujo en el campo científico tras la publicación del artículo de G. Interpreting the Athenian Empire. pas de démocratie? Le rapport entre thalassocratie et démocratie à Athènes dans la discusión du Ve et IVe siècle av. Papazarkadas & R. especialmente con Isócrates y tras el fracaso de la Segunda Liga. Bodmin. 2009. J. 1).E. .M. de Ste. . Brock.Arché y democracia a la luz de Tucídides* Laura Sancho Rocher Universidad de Zaragoza/grupo Hiberus I La discusión historiográfica derivada de la necesidad de explicar qué tipo de relación se dio entre la democracia avanzada de Atenas y la realidad de su actitud imperialista hacia los aliados. ciertamente.  R.  “Sans thalassocratie. Historia 3 (1954-55). tomó decisiones circunstanciales en cada momento. Brock ha demostrado que Atenas no siguió una única línea política prodemocrática en el ejercicio de su dominio sobre los aliados sino que. N. ya que la única fuente del s. J.

que es también una actitud mental abierta al análisis de las acciones propias. eds. I 74. Τρόπος o τρόποι significa según los contextos carácter(es) o también hábito(s).168 Laura Sancho Rocher podía encontrarse. Hamilton & P. La “preparación” es cosa distinta para los espartanos y para los atenienses. y la premisa es aplicada un poco después de manera concreta cuando la δύναμις de la ciudad aparece como reflejo de la de sus ciudadanos (41. E. The Ancient Régime in Classical Greece. 2). audacia. Leiden-Boston-Colonia (2002). y προθυμία. Robinson. el autocontrol de los espartanos está relacionado con la obediencia. observa que para este historiador la dúnamis de una ciudad está en relación con la “preparación”. Krentz. 4). un rasgo sólo aparentemente en contradicción con el acendrado sentido del honor que también los caracteriza.  J.. Rahe. 234. costumbre(s)… . The University of North Caroline Press. añade que sí explicará cuáles son la ἐπιτήδευσις.J. War. Colonies and Military Power in the Ancient World offered in honor of D. 2. p. Pol. Gorman. Cuando el orador renuncia explícitamente a hablar de las hazañas bélicas. como alma de la ciudad y alimento de la forma de ser de los ciudadanos. 3 y 43. and History in Honor of Donald Kagan. no se reflejaba más que la opinión tendenciosa de un panfletista. los τρόποι.] Ath. Si la tesis de Ceccarelli es aceptada. para las diferencias entre los modelos de comportamiento cívico y los ideales de patriotismo y coraje: E. Lendon..W. Ch. Claremont. En 39. atrevimiento. I. el trópos no es natural en el sentido de innato. gracias a las que Atenas había obtenido el arché presente. “Spartan Honor”. El epitáphios lógos constituye un apropiado punto de arranque para analizar las ideas normativas atenienses al respecto. “Nomos Despotes: Spartan Obediencie and Athenian Lawfulness in Fifth-Century Thought”. Studies in Constitutions. 4: la ῥᾳθυμία. el relato oficial. Polis and Polemos.). y dispuesta a adelantarse a los planes del enemigo. eds. compartido por la mayoría de los ciudadanos. constituye el paradigma más completo de los lugares comunes primordiales del género. valor.E. tenemos que asumir que ni siquiera los atenienses relacionarían su efectividad militar con el sistema político. A partir del capítulo 39. Chapell Hill-London. y P. Baltimore-Londres 1989. Mnemosyne Suppl. con la que los atenienses afrontan los peligros procede de un hábito de valor (τρόπων ἀνδρείας). y la πολιτεία que lo hicieron posible (Th. 2). V la sensibilidad popular vinculaba directamente el nacimiento de la democracia con el poderío de la ciudad. vol. pero a veces se apela a lo mismo o a algo muy parecido con el término φύσις. Cf. el orador establece el vínculo entre el poder ateniense y la politeía.B. en el Viejo Oligarca ([Xen. Para J. U. aunque lo expresara en términos muy diferentes a los empleados por pseudo Jenofonte. California 1997. Greenstein Millender.A. como producto de la educación. Allison. . Oikistes. Essays on Politics. 121. 1. El pronunciado por Pericles. Graham. la rha[i]thymía es un concepto muy próximo al más frecuente en el resto de la obra de Tucídides: τὀλμα que en 40. establecía una íntima relación entre el sistema político y la grandeza de la ciudad plasmada en el poder ejercido sobre otros griegos. señalando algunos rasgos del carácter ateniense que Tucídides recordará una y otra vez en los momentos críticos para ambas fuerzas enfrentadas. Power and Preparedness in Thucydides. 42. 1994.  Términos equivalentes son: θάρρος. entendida en el sentido amplio. En estas páginas es mi intención esbozar una idea diferente: la de que sí existen indicios de que en el s. II 36. Al margen de la realidad de los hechos. además. Pericles hace manifiesta la comparación con los enemigos lacedemonios. plasma la audacia u osadía que no excluye ni el cálculo racional previo ni la subordinación del ciudadano al deber cívico (cf. cf. . ni su dominio sobre otros con la progresión interna en el terreno de la soberanía popular. osadía. ardor. En este breve párrafo. a saber. . no compartida por la mayoría. 33-60.

ib. III 37. . 2-3. 101. según Cleón los atenienses desconocían cómo era el mundo real. 2. Por tanto. 2). Thucydides and Internal War. II 37. Cambridge 2001. 4. se trata de una concepción no compartida por el común de los griegos. μαλακίζεσθαι. III 37. Cleón considera que la confianza y la piedad son debilidades (cf. 1) o. pues. II 40.) Señalando a los atenienses estos riesgos. 4). 2. en el último caso. 3-4). Cleón recomienda cambiar por ser una disposición peligrosa. 2).  Para J.  En III 40. p. otorga a los aliados y que. la superioridad que depara mayor libertad a quien la disfruta. 4-5. Pericles en II 63. cuando se aplican a las relaciones con los aliados. El segundo pasaje es parte de la argumentación de Cleón en el debate mitileneo. III 38. Cleón hizo lo posible para que la asamblea no se sintiera conmovida por el empleo de lugares comunes ajustados a esa imagen de generosidad y benignidad propia de quien es poderoso (cf. el placer por los discursos y la benignidad (ἐπιείκεια).Arché y democracia a la luz de Tucídides 169 Por lo que respecta al tema inicialmente expuesto. cf. 2) que rige la naturaleza humana se vería. χάρις. reflejan que en el relato y sentimiento populares están probablemente unidos.  Tres pasajes de Tucídides hablan de la tolerancia y de la libertad negativa (Pericles. aunque es más frecuente aludir a la libertad positiva combinada con el poder (II 43. VIII 68. πρὸς τὸ έπιεικὲς: IV 19. 1) y no como han hecho los que en otras ocasiones tenían el poder. 77. 1). . Cleón. y χαρισαμένοις: 20. El razonamiento de los atenienses parte de una premisa que se pone como axioma: que siempre el fuerte ha dominado sobre el débil. ἔλεος). Por ello afirma “no advertís (οὐ σκοποῦντες) que vuestro poder es como una tiranía” (III 37. 2). 71. . 7. producto de una determinada forma política. . αἰεί καθεστῶτος. III 11. en el que afirman que su ciudad es con sus súbditos más equitativa y moderada de lo que su situación de poder le permitiría (I 76. corrige en parte la naturaleza humana general que es amoral e inmutable. 2). incluso no verbalizada de la manera en que se hace en la obra del historiador. Cleón enumera las tres cosas más perniciosas para el arché: la compasión (οἴκτος. Las palabras de Cleón son muy significativas porque exhortan a separar democracia y arché y. 63. 62. tres pasajes de Tucídides pueden servir a la reflexión inicial. por tanto. obviamente.J. Y cuando los espartíatas intentaban recuperar a los rehenes de la isla. en su superioridad. 3. así como el dejarse persuadir por sus argumentos o sentir compasión por ellos (οἴκτῳ. El primero. 1. Por tanto. VII 69. parece querer apartar sus mentes de la imagen ideal que en el discurso fúnebre vincula virtud del poderoso y benevolencia (δι᾽ εὐνοίας) porque éste hace amigos / aliados prestándoles favores (cf. 4. al margen de cómo sea la realidad (cf. en todo caso. Price. 2. 4. atenuada por la politeía ateniense ya que los atenienses dicen tratar a sus súbditos con “leyes iguales” (77. igual que la embajada de 432 era de la opinión de que el trato benigno hacia los aliados constituía una condescendencia del que era más fuerte. En este ámbito –idea que encontramos repetidas veces en Tucídides– no existe más libertad que la que concede la equivalencia de la fuerza (I 91. rige el principio ya señalado y eterno de que el fuerte domine al débil (1 76. pues. 5). 76. V 89). el de la inclinación de los atenienses a apoyar al pueblo llano frente a las elites de poder. 2-3. Esta “ley” (cf. 1) debido a que los ciudadanos confunden el contacto cotidiano entre ellos con las relaciones de poder propias del contexto internacional. 2. el discurso de unos embajadores anónimos presentes en Esparta en 432. el carácter particular. y Nicias. una visión sublimada del trato que la ciudad democrática. Este demagogo se lamenta de que una democracia sea incapaz de ejercer el mando (III 37.

y de qué manera influyen en estos hechos el modo de actuar o carácter de Atenas y de sus ciudadanos. una obra fundamental para la relación entre acumulación de dinero. y contra el parecer de los lacedemonios (479/8 a. 23.) que empezaban a temer tanto las dimensiones de la flota como la osadía mostrada en Salamina (90. 1. 2). finalmente. Kallet-Marx. flota y resortes del arché. Pero no es Tucídides ni el primero ni el único en resaltar la bizarría ateniense.24. se puede sospechar que la relación de los rasgos principales del trópos ateniense con el poder que la ciudad había llegado a tener en Grecia constituían un lugar común ampliamente compartido.C. Este orador que defiende el perdón de la mayoría y el castigo de los oligarcas –porque conviene a la ciudad– lo hace en base a la premisa de que “actualmente el pueblo os es favorable (εὔνους) en todas las ciudades” (III 47. con el sistema político nuevo y. U.C.). En este apartado expondré la relación implícita que no sólo es habitual entre poder e hiperactividad ateniense. . después. of California Press-Oxford 1993. coraje. 458 a. Expense. participan sin embargo de los ingredientes de orgullo.). Los tres hechos. Heródoto (V 78) enfatiza un cambio cualitativo en el comportamiento de los atenienses a consecuencia . al relatar cómo elevaron sus murallas cuando la ciudad estaba en ruinas. quizás. Primero. y. Money. lo importante es que podía constituir un argumento de peso ante los asistentes a la asamblea. al compendiar con qué presteza al poco tiempo hicieron una leva total (πανδημεí) en defensa de la democracia. 5). 108. que acepta esa relación.  Cf. 456 a. decisión y. cálculo correcto de la oportunidad y la fuerza. para frenar el avance hacia su ciudad del ejército lacedemonio acampado en Tanagra. al subrayar con qué rapidez y decisión reaccionaron más tarde ante la invasión corintia en la Megáride (105. II A tenor de cómo Tucídides y sus oradores subrayan el modo en que se constituyó el poderío de Atenas sobre la reticencia lacedemonia a seguir en la dirección griega de la guerra contra los persas. Con todo. 2). primero. 91. 1-3. 5. 6 y 118.C. Un breve análisis de la pentecontecia permite ver que Tucídides la concibió como el periodo de incremento constante del poderío de Atenas y causa necesaria de la guerra (I 89. and Naval Power in Thucydides’ History 1-5. justo a la vuelta de Salamina. con el dominio militar del mar. 4. En los escasos treinta capítulos que constituyen su resumen de ese lapso de tiempo recoge suficientes indicios tanto de la resolución como de la claridad de los objetivos de los atenienses. que no constituyen batallas navales. Al margen de la discusión sobre lo fundado de esta aseveración. segundo. cf. 1. L.Laura Sancho Rocher 170 El tercer pasaje pertenece a la respuesta de Diódoto en el mismo debate. acción concebida para sacar provecho de la implicación de las naves atenienses en el sitio de Egina y en la campaña de Egipto. Tucídides. consiguiéndolo poco después con la victoria de Enofita sobre los beocios (107. compagina este modelo explicativo con su propia teoría del poder ya esbozada en la Arqueología y que une la “necesidad” de la naturaleza humana con el aprovechamiento de la concentración de riqueza y poder. sino también la de esa disposición combativa y orgullosa.

144. que hace afirmar al de Halicarnaso: “fueron los primeros de todos los griegos que embistieron al enemigo a la carrera” (VI 112. Poco después. Con ello. y probablemente lo obtuviera de los isleños en general y a espaldas de otros generales (112. los atenienses seguían sin poseer más de cincuenta naves propias. quienes habían acudido al Euripo en apoyo de la polis isleña. de la expulsión de Atenas de los lacedemonios dirigidos por Cleómenes (76). 2) por los persas. El éxito militar en la doble contienda.C. 6 y 8). 4) por lo que responsabilizan a los espartanos del sesgo opresivo que fue adquiriendo el poderío de Atenas. V. 70. 1 y 4. 33. no habría comunicado a la asamblea. 106: los griegos atribuían el origen de los usos y costumbres (epitedeúmata) de una comunidad a sus leyes o “constitución”. pero quizás más concretamente al poder adquirido por las asambleas democráticas.). Los primeros que en la Historia de la guerra del Peloponeso trazan la génesis del carácter ateniense. 11. 8-9).  Cf. 10. Amit. El número de naves que acompañó a Milcíades es tan elevado que detrás de esta ‘anécdota’ quizás haya que descubrir el primer indicio de la preocupación ateniense por la obtención de abundantes recursos dinerarios que habrían de emplearse en crear una flota que no tuviera parangón en Grecia. 2. 18. Sobre la evolución posterior a 483/2. fue acusado por Jantipo de mentir al dêmos (136. y que describen como propenso a la acción (70. luego. la inactividad lacedemonia permitió a los atenienses. Dice que los atenienses se crecieron (ηὔξηντο) a consecuencia de la isegoría. 2)11. justo tras la victoria de Salamina. en segundo.Arché y democracia a la luz de Tucídides 171 de la expulsión de los tiranos. algo que fue interpretado como una locura (μανίην. pp. Sin embargo no parece que haya existido clamor democrático por la agresividad de la acción. Londres 1994. en primer lugar. Gabrielsen. Inmediatamente después (489 a. tras el fracaso de sus objetivos. A Study in Anthenian Sea-Power. 3). 2). El comentario se produce tras el relato. Por cierto que fue Temístocles quien. (1997) p. cf. El argumento corintio es que no se puede combatir la resolución y actividad atenienses con el conservadurismo e inacción de los espartíatas (ἀρχαιότροπα ὑμῶν τὰ ἐπιτηδεύματα: 71. construir los Largos Muros (69. 1). que no deja de ser la misma que la de su arché.C. p. al parecer. de la fulgurante campaña contra Calcis de Eubea que concluye con un enfrentamiento también con los beocios. Baltimore. Public Taxation and Social Relations. la captura de prisioneros y la instauración de una cleruquía en Calcis hacen al historiador de Halicarnaso ponderar los efectos benéficos en el terreno de lo militar de la recién estrenada democracia. los nuevos hallazgos argentíferos en Laurio vinieron en ayuda de Temístocles quien aprovechó la oportunidad para proponer a los atenienses gastarlos en la construcción de doscientas naves ligeras (VII 144. Después vino la victoria ateniense de Maratón. El pueblo lo apoyó con entusiasmo dado el prestigio del personaje en esos momentos (132). de este elevado número pero sostiene que en 488-486. . p. Milcíades elevaría a la asamblea la solicitud de setenta naves10 con la promesa de hacer ricos a los ciudadanos. primero. fortificarse y. y. empezó a presionar a las islas –Andros.  Nada dice M. Bruselas 1965. Athens and the Sea. Y el Filaida dirigió las naves contra Paros –una isla que debía su prosperidad a la venta del mármol que explotaba– meta que. Financing the Athenian Fleet. Según sus palabras. con capacidad innovadora (I 70. Paros y Caristo– para que le entregaran dinero (VIII 111-112). Lendon. VI. 3) y entregado a su ciudad (70. cf. son los corintios en su primer discurso en Esparta en 432 a. 19-26. palabra que en este contexto alude al sistema clisténico como un todo. 1). subraya que son muchas naves antes de la política de Temístocles y lo pone en relación con la colonización y las guerras atenienses del s. Según el relato de Heródoto los parios se negarían a entregarle 100 T que les exigía y. los atenienses se vieron obligados a convertirse en marinos (ἀναγκάσας θαλασσίους γενέσθαι. 71. 3).

con el dominio del mar (62. momento que cobra significado por la ausencia de Esparta. los atenienses dicen haber puesto al servicio de la salvación helena: la inteligencia de su general y la propia (74. 2). Como haría Pericles en la oración fúnebre.. alimentar o criar. temidos. 3. más aún. también Gundert (1968) p. 14. 1)14. 4). 13. 4 y 75. H. ya que Tucídides indica. Cf. H. Centrándose especialmente en la valoración de la batalla de Salamina.). H. Gundert. en Cleón es desnuda venganza nacida del recelo (III 37. 17. WdF 98. como otros. 3). 1. 237a. la resolución y el coraje pondrían a Atenas. el uso del verbo trépho. en el entretanto.  Cf. II 61. como verdadera causa de que los atenienses fueran despachados por los lacedemonios. . La posesión de una flota en condiciones. 3. cf. 64. 1). desde la muerte de Pericles. Pero esa libertad hace de la ciudad el equivalente de un tirano (63. En este discurso Pericles ya no denomina a la paideía ateniense democracia pero las virtudes 12. 2-25). Cim. Herter (ed. 2). 74 1 y 2. 1933. 1: οὔτε ἀπεικότως ἔχομεν ἃ κεκτήμεθα). En la misma circunstancia. 1). “Athen und Sparta in den Reden des Thukydides”. Mx. bien pudiera ser que. 75.C. 4. Ciudadanos educados para ser honrados. 1). además de las naves (73. que –como decían los corintios y repite Pericles– los atenienses no pueden. entregarse a la simple conservación de los bienes privados. 4. sino vivir para defender la libertad. 63. junto al ardor más diligente o más audaz (προθυμίαν ἀοκνοτάτην /… προθυμíαν τολμηροτάτην. cuando los espartanos se hicieron conscientes de los efectos que podía tener el trópos de sus todavía aliados. cf. p. Como en el discurso fúnebre. 64. 213). la innecesaria crueldad ateniense incide en el aumento del odio de los aliados y hace peligrar el poder de Atenas. 2 y 4). Por lo demás.  Como dice O. 2-3. I 102. Darmstadt 1968. ἀσφαλῶς δουλεύειν. Regenbogen “Thukydides als politischer Denker”. 130. 1940.172 Laura Sancho Rocher Probablemente fuera en 462 a. 74. tan inevitable es la tendencia del fuerte a dominar como imborrable el odio del débil. cf. quien sostiene que para Tucídides. οὐδὲ ἐν ἀρχούσῃ πὀλει ξυμφέρει. Las costumbres en las que han sido “alimentados”12 o educados los atenienses están tan relacionadas con el poder y. como antes he sugerido. 15. 1. Si. en la situación hegemónica de que en buena lógica disfrutaba ahora (73. 98-114).) (1968). I 76. 131. estos embajadores además caracterizaban de moderado el poder ejercido por la democracia ateniense. 63. cf. άλλ᾽ἐν ὑπηκόῳ. cf. Cf. los miembros de una embajada ateniense. 50. Herter (ed. lo que equivaldría a la esclavitud (τὸ ἄπραγμον οὐ σῴζεται μὴ μετὰ δραστηρίου. 2). mientras los atenienses prestaban ayuda a los lacedemonios contra los mesenios de Ítome.) Thukydides. 3). (Gymnasium 44. su carácter audaz e innovador (τὰ τολμηρὸν καὶ τὴν νεωτεροποιίαν. casualmente presente en Esparta. las tierras y las casas. libres y poderosos no pueden permanecer tranquilos/ quietos. el honor y el poder de la ciudad (62. los hábitos de los ciudadanos atenienses son la causa de la grandeza y poder de la ciudad (πόλιν μεγάλην οἰκοῦντας καὶ ἐν ἤθεσιν ἀντιπάλοις αὐτῇ τεθραμμένους. pero se remiten a los momentos de peligro para todos los griegos por causa del enemigo Medo desde Maratón (490 a. hubieran llegado a Esparta la noticias de las reformas de Efialtes a las que probablemente Cimón se oponía (Plu. p. (Die Antike 16.  Lo que en Pericles es necesidad por la situación de superioridad de la ciudad. odiosa para aquéllos sobre los que gobierna y que exige coraje en sus miembros (64. 238c) en relación con la politeía y paideía. se presentan ante los aliados peloponesios para recordar a quienes estaban dispuestos a iniciar la guerra con qué tipo de ciudad habrían de vérselas.C. pues. Pericles en su último discurso expone de manera transparente la relación entre poder/libertad de la ciudad y educación que ésta proporciona a sus miembros. 5. también en el Menéxeno (Pl. estos oradores no se extienden en el relato de hechos alejados y legendarios.

y a colación de la sorprendente falta de decisión lacedemonia para atacar el Pireo en esos momentos. el tema de la generosidad mayor del poderoso. subraya “nuestra tendencia a la intervención y particular carácter” (τῆς ἡμετέρας πολυπραγμοσύνης καὶ τρόπου. 6) o la ἀπραγμοσύνη (19. El interés exclusivo por el poder. Eufemo. el dinero. 3). y en una última digresión. 19. como había hecho Alcibíades en Atenas. 3) hacía referencia a las naves. alusión a la “generosidad” del fuerte. Con estas palabras Eufemo buscaba anular el probable efecto emocional de la argumentación etnicista puesta sobre el tapete para la ocasión por Hermócrates. se consigue y se perpetúa si la ciudad está constantemente en activo e implica a todos los ciudadanos –jóvenes y ancianos (lo defectuoso. después de señalar que las ciudades atacadas eran muy similares en sus hábitos. incluida tras la caída de Eubea en 411 en manos peloponesias (VIII 96. El Alcmeónida unió. Y cierra el excurso añadiendo sucintamente que los siracusanos. Una arché. 2). A través de esta coherente imagen.  En Camarina. 1.  También en Atenágoras (Th. 16. y la libertad que se equipara a la felicidad. 6). Tanto Nicias como Tucídides descubren en los siracusanos un carácter parecido al ateniense. son homoiótropoi. en ayuda de los que se lo han pedido (VI 18. Alcibíades ganó para su propuesta el apoyo de la mayoría popular la cual desoyó la sensatez de los consejos de Nicias. caballos y de grandes dimensiones” (VII 55. en la que apelaba a la colaboración de todos. en su arenga antes de la batalla del Olimpieo (68. que eran más parecidos (ὁμοιότροποι) a los atenienses. a la gloria y al poder son las mismas que ilustra en el discurso fúnebre (II 43. Atenas siempre ha acudido con prothumía. consiste en un cálculo de conveniencia (85. 6. 7)15 –que constituían rasgos lacedemonios– muy alejados de la tradicional epitédeusis ateniense (18. ahora ya exclusivamente como factor responsable del poder. a modo de aclaración añade: “gobernadas por democracias. . 15. la renuncia al bienestar particular a cambio del deber cívico. lo medio y lo plenamente perfecto)– ya que la quietud representaría para ella la consunción. 3) y de la organización de acuerdo a las costumbres y hábito de la ciudad (τῷ δὲ εἰωθότι κόσμῳ… τῷ αὐτῷ τρόπῳ …18. 2). como en el caso de los tiranos. 17. ya conocido en el epitáphios lógos pericleo. 1) seguramente quieren decir que sus prácticas políticas son parecidas y por eso serían buenos aliados. la audacia. en un paréntesis que coloca tras la derrota del puerto de Siracusa.Arché y democracia a la luz de Tucídides 173 del coraje. los hoplitas o soldados ligeros de que disponían las principales ciudades sicilianas. más el tópos democrático de la acción unitaria16. 2) decía que los enemigos aunque audaces no eran expertos. 5). 4) cuando las vincula a la politeía. ardor. La falta de osadía y la lentitud de los últimos contrastan con la intrepidez (ἐπιχειρηταί) y celeridad de los primeros17. Y ambos encuentran que la similitud en los hábitos de comportamiento radica en tener fuerzas militares homólogas: mientras Nicias en Atenas (VI 20. La conclusión era que comportarse de modo contrario a lo acostumbrado equivaldría a renunciar al arché. con acierto retórico. 2). VI 39). 1).  Cuando los mitileneos en Olimpia dicen a los lacedemonios que ellos son ὁμοιότροποι (III 10. El historiador ateniense. A la ciudad que disfruta del arché no le corresponde. según el ‘joven’ Alcmeónida. la ἡσυχία (3. comenta lo diferentes que eran los caracteres ateniense y espartano (διάφοροι γὰρ πλεῖστον ὄντες τὸν τρόπον). les habían hecho mejor la guerra. VI 87. con el del valor y el activismo inculcados por la educación democrática. actividad de la ciudad y poder. y en posesión de naves. y Tucídides confirma que no les faltó en ese enfrentamiento ni prothymía ni tólma (69. pues. Más evidente resulta la relación que Alcibíades establece entre igualdad democrática. 87.

Reitera a continuación la necesidad de responder a la audacia ateniense anticipándose con pareja osadía .174 Laura Sancho Rocher Desde el segundo discurso de Hermócrates. y que la audacia de su manera de ser en absoluto excluía el lógos (I 78. 1). 8) lo que supone abandonar la tradicional tranquilidad (τὸ ξύνηθες ἥσυχον. echaron en cara a los oradores y a los adivinos que les habían hecho concebir tamañas infundadas esperanzas (VIII 1. IV 36. 4 y 7) consiguiendo dejarlos perplejos ante lo inesperado (καταπλαγέντας τῷ ἀδοκήτῳ. el objetivo del líder siracusano era unir a los siciliotas para lo que. resulta ahora más explícita y a ello une Hermócrates la diferenciación del proyecto de unidad siracusano con el que lidera Atenas. Exhorta Nicias a sus soldados a no “perder el ardor” (ἀθυμεῖν) como 18. se embarcaron en la desproporcionada campaña siciliana desconociéndolo todo sobre la isla (VI 1. 13. 6 (adokétou toû tolmématos). 1 (tòn parálogon). VI 34. El mensaje es desenmascarar a los autoproclamados defensores de los griegos. y 3). 4 (la buena suerte inesperada hace a los atenienses concebir la idea de ser imbatibles). advirtiendo que la alianza que él propone liberará toda Sicilia y no sólo a su ciudad. 1: donde epithumía se opone a prónoia. Siracusa (78. El efecto sorpresa suele ir unido a la audacia. primero de 415 a.C. aperískeptos. movidos más por el anhelo y el deseo de riqueza y poder (cf. 3). y una técnica que desde entonces cultivaban de tal manera que podría a simple vista parecer tradicional e incluso eterna. Una vez llegado Gilipo con los refuerzos peloponesios a Siracusa Tucídides dice que Hermócrates exhortaba en la misma línea a sus conciudadanos a emular la pericia naval de Atenas explicando que los atenienses no eran por naturaleza más marinos –siendo hombres más continentales que los mismos sicilianos– ni irremediablemente más expertos en navegación que los siracusanos (λέγων οὐδ᾽ἐκείνους πάτριον τὴν έμπειρίαν οὐδ᾽ἀίδιον τῆς θαλάσσης ἔχειν. con riesgo calculado. La equiparación entre el Medo y Atenas. 2 (ouk eikóti) y 91. nacida de la decisión de convertirse en hombres de mar frente a la amenaza del Medo. 19.. que ellos no cometían el error de actuar antes de pensar. Pericles en II 62. tenemos noticia de cómo se ejecutó la asimilación del trópos ateniense por la ciudad que más se le parecía. IV 65. es algo que busca conscientemente quien. trata de desacreditar la propaganda ateniense sobre la liberación de los griegos orientales en época de las guerras médicas (VI 76. parà gnómen. 3 (parà lógon). y VII 43. 3). sino que las habilidades náuticas constituían una adquisición histórica. 40. 1 (parà gnómen). 9) y a imitar una audacia que sorprenda los planes del enemigo (παρὰ γνώμη τολμήσαντας. 8.  Pero son justamente los atenienses quienes. en Tucídides suelen indicar que las acciones descritas habían sido ejecutadas con precisión y rapidez para sorprender al enemigo. En el discurso de Hermócrates en Camarina. 6. se adelanta al enemigo. 4). cuando conocieron el desastre total de las dos flotas enviadas a la isla. 4) con parejo desprecio (καταφρονεῖν. o que tuvieron unos resultados imprevisibles desde el punto de vista de quien las realizaba o de quien la sufría19. Hermócrates anima a copiar el desprecio que exhiben los atenienses (δικαίως κατεγνωκότες. cf. II 40. Además de aconsejar reunir una flota. 1). 6) de la acción siracusana. III 16. ouk eikós. 4). II 89. Los atenienses solían decir18 que todo lo que de inesperado tenían las guerras debía ser calculado previamente. VI 11. 1). . en primer lugar. 5-6). álogos. epithumía y éros en VI 24) que por las cautelas y cálculos de Nicias (cf. etc.  Cf. Las palabras de Nicias ante la última batalla del puerto pergeñan la “trágica” situación en la que se ven los atenienses y que toma la forma de una eventual pérdida de sus rasgos de carácter. VII 21. 2 (tô[i] adokéto[i] exéplexe). para sorprender a los atenienses en su travesía del mar Jonio (34. Luego. Las expresiones parà lógon. ya expresada antes (33. Hermócrates aconseja a los siracusanos con ese fin desplazarse a la Punta Yapigia.

se lamenta Tucídides de que un cálculo erróneo y muy humano. ciudad aliada que había permanecido fiel a Atenas y próspera hasta 413. Los atenienses eran diligentes y derrotarlos según la lectura democrática fue la consecuencia de la desunión interna más que de la fuerza y pericia del enemigo (Lys. Sin duda las potencias hegemónicas también podían suscitar las rebeliones a través de sus aliados internos en cada ciudad22. Leiden 1972. 4) ya no emana de su osadía. los vaticinios y los dioses cuando se está en inferioridad de condiciones (V103) 20. y les recuerda que lo inesperado (τῶν… παραλόγον) en las guerras y lo que depende del azar (τὸ τῆς τύχης) permite guardar alguna esperanza (ἐλπίσαντες. 2. 22. sino. acerca del grado de postración de Atenas estaban basadas en el desconocimiento de las verdaderas raíces del poder esta ciudad. la resolución de la batalla. Roma-Bari 1991. L. Como expone Tucídides en el capítulo sobre la stásis. 4 tras la caída de Anfípolis) como de los enemigos peloponesios (VIII 8. 243d 4-5).  L. 2). Atenas hizo economía. Claro que la disposición no era la misma en uno y en otro caso. II 65. el conflicto externo y el interno se retroalimentan (III 82. Tucidide e l’impero. Nicias deja en manos del destino. VII 61. 5). 4). 21. sino de la confianza ilógica en la suerte (οὐ παρασκευῆς πίστει μᾶλλον ἢ τύχης ἀποκινδυνεῦσαι. Canfora. como decían los melios.  Otra manera de hacer lo mismo es favorecer a una quinta columna que abra la puerta de la ciudad al enemigo. reconstruyó su fuerza naval y volvió sus maneras tradicionales. 64. el historiador tiene oportunidad de reiterar que las expectativas. ἐς ἀπόνοιαν. Implícitamente reconoce que la prothumía no es un rasgo indeleble del carácter ateniense y que la ‘imposibilidad de hacer conjeturas’ no es ‘lo que resulta inesperado al enemigo’. IV 108. 67. 1). no deja de ser cierto que la posible influencia “revolucionaria” de Atenas podía ser empleada como arma política para desequilibrar al enemigo. comentando el pasaje citado señala que la túche que invocan los melios (V 102) suele unirse a la esperanza porque quienes así hablan creen en una fortuna guiada por la divinidad justa. Mx. Pl. o en todo caso del valor y la experiencia individuales (ἢ ἐπιστήμῃ ἢ εὐψυχίᾳ. p. Losada. 70. guiada por principios democráticos. . Ante la situación de la flota ateniense encerrada en la bahía de Siracusa resuenan las orgullosas palabras de la legación ateniense dirigidas a los postrados y resignados melios. The Fifth Column in the Peloponnesian War. el azar que no depende de las decisiones humanas (V 103).Arché y democracia a la luz de Tucídides 175 si fueran los más inexpertos (ἀπειρότατοι. tanto de los aliados (VIII 2. 20. 3). Tras el fracaso del intento de secesión de Quíos. III Aunque Atenas no tuvo una política uniforme. cf. su consejo de no depositar su destino en la esperanza. hacia sus aliados. la actual locura ateniense (cf.  Cf. 4). pues la existencia de dos grandes formaciones militares anima a los dirigentes a arrostrar los riesgos del choque civil con el apoyo de una potencia militar21. hiciera pensar a los quiotas que el poder de Atenas no iba a durar mucho (VIII 24. 2). Como a pesar de la descripción de la derrota de Siracusa que hace Tucídides la guerra todavía duró casi una década. Como dice Gilipo.A.

3).  L. 3. τῶν καθεστώτων νομίμων. A pesar de lo desconocido del funcionamiento de la politeía lacedemonia (Th. 2. 2). Historia. Kallet-Marx op. Demuestra que en muchos casos convivió con aliados gobernados por oligarquías y conviene en que la guerra transformó la línea anterior de actuación. Chr. para el papel de los thêtes en la flota. Thukydides und die Verfassung der Polis. 3-4). Fornis. Barcelona 2003. les permitiría. p. Incluso la forma más reiterada de intentar dañar directamente a los lacedemonios es procurar la rebelión de sus hilotas24. cit.  A. La decisión ateniense de 456 a. p. 3. VII 55. señala que Tucídides considera el problema de los hilotas como un rasgo que conforma la política espartana. 38. 131. ya que aquellas póleis no eran ni ὑπηκόοι ἀλλήλων (en palabras de Nicias: VI 20. La cuestión crucial es si se trataba sólo de una calumnia. 175. pp. IV 68. durante la guerra. En el contexto de la guerra de Sicilia. Roobaert. 102.C. C. cit. 40. seguir con la hegemonía de la symmachía exigía a Esparta hacer cambios internos que la mayoría de los ciudadanos no deseaban. 25. Lovaina 1985. que después de diez años de resistencia habían pactado con los espartanos (I 101. 55. 24.). 130. 1) y la posterior conquista de Citera26 (IV 54) alarmaron a los lacedemonios ante el riesgo de que los hilotas laconios emprendieran una revolución política (φοβούμενοι μὴ σφίσι νεώτερόν τι 23. 132.-C. primera ocasión en que se hacía con una ciudad lacedemonia. 1). efectiva entre los lacedemonios. Mientras que la acusación de medismo tenía como destinatarios los griegos en general. llegado el caso. 2) ni sufrían por disensiones internas23 (VII 55. la stásis en Lacedemonia. Los mesenios fueron muy útiles en la toma y sitio de Pilos (425 a. V 56. En todo caso. la ubicación de un fuerte ateniense en Pilos (IV. a veces crueles (IV 80. o si realmente Pausanias quería introducir cambios en las “costumbres” lacedemonias (cf. 1.176 Laura Sancho Rocher la lentitud e indecisión proverbiales de los lacedemonios contrastan con la iniciativa y resolución de los atenienses. 2). Por otro lado. Brock (2009) argumenta contra la idea extendida de que el arché ateniense extendió las democracias. Berlín 1999. 160. 26. 2-3. El miedo a algo así se refleja en las acusaciones vertidas en Esparta sobre Pausanias al cual. debido a su odio a los espartanos (IV 36. sociedad y cultura de un mito historiográfico. . cree que Pausanias no medizó pero sí estuvo realmente en tratos con los hilotas aunque no sabe de qué tipo. 2).  H. Duda sin embargo de que hubiera propuesto dar la ciudadanía a los hilotas.. es indudable que los espartíatas tomaban muchas decisiones. 4). 1). Cf.C. Esparta. motivadas por el miedo a la subversión que acompañaba a las sublevaciones de los hilotas (μή… νεωτερίσωσιν. 103. entre otras cosas. para quitarse de en medio a alguien excesivamente ambicioso (128. 220-227. Sin embargo. Tucídides afirma claramente que el intervenir a favor de un cambio de régimen político (οὔτ᾽ ἐκ πολιτείας τι μεταβολῆς. Isolationnisme et impérialisme spartiates de 520 à 469 avant J. 2) y crear un dêmos libre que lo sostuviera y que pudiera remar en las naves25. 41. la de estar conjurado con los hilotas estaría pensada para el consumo interno. no pudiendo encontrarle pruebas de su connivencia con el Rey (I 128. 15. Ein Beitrag zur politischen Ideengesichte des 5 Jahrhunderts v. era reflejo del particular trópos ateniense. Amit op. 2. lo que contribuiría mayormente a la desazón moral en Esparta. Leppin. 1-2.  Todo lo contrario de lo que dice Atenágoras con respecto a Siracusa (VI 38. favorecer. cf. 1-3). 1-2. 36-47. 2) era un elemento previsto en la táctica bélica ateniense. se le incriminó por pretender liberar y dar la ciudadanía a los hilotas (132. 3. cree que las dos acusaciones dirigidas contra Pausanias responden a las luchas internas y proceden de los que en Esparta no querían abandonar su modo de vida a cambio del imperialismo. considera que el hecho de imponer un phóros a Citera. de instalar en Naupacto a los mesenios. Por el contrario. 1-2). la promesa de un cambio de régimen que proporcionara la libertad respecto a Siracusa no funcionó en la isla. 2.

(III 79. III 19). 1). Las posibilidades persuasivas que ante las masas posee el mensaje democrático ateniense las reconoce Tucídides en el diálogo de los melios cuando hace decir a los representantes de Atenas que se les impide hablar a la asamblea melia para que la mayoría no sea engañada al oír su discurso seductor (μὴ. IV 81. Diódoto y Frínico (VIII 48. Quíos (VIII 9. Numerosos son los casos en los que. con la de la insistencia de Tucídides en mostrar que el supuesto “carácter” generoso ateniense no influye en el trato dado a aliados (mitileneos) o adversarios (espartíatas. 1. 16. con la fortificación en Decelea. V 10. sino que es verdadera autonomía (IV 86. dado que para Tucídides (III 82. las sospechas contra Astíoco. pudiera alcanzar el éxito. 106. como los atenienses en Esparta. aunque posterior a esta fecha. οἱ πολλοἰ ἐπαγωγά… ἀπατηθῶσιν.Arché y democracia a la luz de Tucídides 177 γένηται τῶν περὶ τὴν κατάστασιν. el de la audacia u osadía. 329).  Recordemos la insidiosa alusión al rechazo generado por las maneras de Pausanias expresada por la embajada ateniense en Esparta (I 77. la verdadera causa es el conflicto Atenas-Esparta. 4). 3. Si nos preguntamos cuál es la presunción de mejor trato que las clases populares esperan de una democracia que tiene poder sobre otras ciudades.  Los lacedemonios también buscan. Sin embargo. 6). 6) coinciden en que las clases populares se sienten más protegidas por la democracia de Atenas. aunque buen espartano (IV 126. la posibilidad de que esos derechos redunden en beneficios económicos y que de todo eso den garantía si es preciso los tribunales de Atenas. aunque en general no era democrática28. 9) era plenamente consciente de este extremo.  Price (2001) 32. dañar la economía ateniense. el dêmos. V 9. 2-3. 2. 8) la demanda de cambios constitucionales no es la causa de la stásis sino el pretexto. pero no persiguen directamente con ello desencadenar una rebelión interna contra el sistema político. Megara (IV 66. 1) se pasan al bando ateniense. 87. por la que los lacedemonios exigían a Atenas el compromiso de no apoyar las rebeliones de hilotas y ayudar a los espartanos a atajarlas (V 14. 2.. 11. La orientación de las elites solía responder a un cálculo de oportunidad. hizo falta que fuera visto como el primero que al salir de su país seguía siendo un hombre honesto en todos los aspectos (πρῶτος γὰρ ἐξελθὼν καὶ δόξας εἶναι κατὰ πάντα ἀγαθός . seguramente la respuesta esté en relación con la obtención de derechos políticos. 23). de la conciencia de superioridad militar. melios). 5). llevan finalmente a Pedarito a denunciarlo ante las autoridades (VIII 38. 1-2). 19). Este era el mensaje de Atenas y era más efectivo entre las mayorías que frente a la gente de recursos. IV. 1. Tanto el Viejo Oligarca (I 5. 24. 5. 14.. sugeridas varias veces en el libro VIII. 4. son consecuencia de una constante preparación bélica. Si unimos la evidencia de que el apoyo a los dêmoi y a las democracias está motivado por un cálculo estratégico. 55 1). es un indicio de los riesgos que una adecuada ayuda exterior podía suponer para el particular kósmos espartano. 1. para que Brásidas. 6). 81. La cláusula de la paz de Nicias. a pesar de ser lacedemonio. o incluso los esclavos27 (VIII 40. VII 27. 38. y por eso declara que la libertad que ofrece a las ciudades calcídicas no encubre la voluntad de imponer un régimen afín a los lacedemonios. se nos aparece con mayor claridad que de todos los elementos supuestamente constitutivos del trópos y de la epidédeusis casi el único que se manifiesta reiteradamente. 2. 3). y de las necesidades derivadas del poder. El audaz e inteligente Brásidas. 4. 6. como en Lesbos (III 27. 29. . 3) o Samos (VIII 21. V 85. El discurso ateniense de 432 en Esparta resume las grandes líneas constitutivas de la ideología democrática tal como quedó vinculada al arché: que Atenas es una gran ciudad 27. 105. II 19. 1). afirma que. 4-12. 28. originando la huida de numerosos esclavos (Th. Por otro lado.

disposición a la intervención y coraje. 6). 77.178 Laura Sancho Rocher (I 73. Las mismas exigencias de la defensa y mantenimiento de la hegemonía originarían la hipertrofia de los valores de orgullo. 1. La elaboración retórica de ese trópos. los jonios. 1. benevolencia y compasión hacia los aliados o rivales. 3) y que el poder ejercido por una democracia es siempre más suave que el que llegado el momento ejercería una oligarquía (76. . que se presenta como superación de las virtudes bélicas de los dorios y pretende diferenciar a los atenienses totalmente de sus aliados/súbditos. se nos aparece como un producto de las experiencias vividas por Atenas entre 508 y 480 y de la voluntad hegemónica asumida por una polis democrática cuya fuerza militar reside en los barcos y en el dêmos. anulando el desarrollo de potencialidades democráticas tales como la generosidad.

ed. María Belén Deamos y José Beltrán Fortes. Arqueología fin de siglo. Mª Cruz Marín Ceballos y Frédérique Horn. José Luis Escacena Carrasco y Eduardo Ferrer Albelda. XV. coords. Animales y religión en el Mundo Antiguo. Rocío Gordillo Hervás. insignia de la democracia. Elena Muñiz Grijalvo. y portadora del pensamiento científico a través del logos. eds. XI. Eduardo Ferrer Albelda. Olivares. configurándose así una imagen de Grecia como salvadora de la civilización frente al bárbaro imperio persa. IV.Esta obra analiza la evolución que. Imagen y culto en la Iberia Prerromana: Los pebeteros en forma de cabeza femenina. Escatología en el Mundo Antiguo. eds. Queda así evidenciada cómo Grecia se formó a partir de las relaciones habidas con distintos imperios. en Grecia convergen numerosas realidades. XII. Fernando Lozano Gómez. Eduardo Ferrer Albelda. Testimonios Arqueológicos de la Antigua Osuna. José Ildefonso Ruiz Cecilia. Grecia asume una posición subordinada. Arqueología en Laelia (Cerro de la Cabeza. una visión novedosa de la Grecia clásica. Las instituciones en el origen y desarrollo de la Arqueología en España. Grecia ante los imperios. XIII. VIII. Ex Oriente Lux: Las Religiones Orientales Antiguas en la Península Ibérica. por influencia de los diferentes poderes que se desarrollaron a su alrededor. La Arqueología española de la segunda mitad del Siglo XIX. Eduardo Ferrer Albelda. símbolo de la cultura y del renacer de las artes. III. coords. y el romano. X. De dioses y bestias. después. Desde la más remota antigüedad hasta la visión contemporánea del mundo heleno. SPAL MONOGRAFÍAS XV Juan Manuel Cortés Copete Elena Muñiz Grijalvo Rocío Gordillo Hervás (coordinadores) I. IX. ed. comenzando con la hegemonía cretense y su influjo sobre la cultura micénica. el influjo de los territorios externos se percibe en todos los ámbitos de la cultura griega. Olvido. El Clero y la Arqueología española. María Belén Deamos y José Beltrán Fortes. De este modo. eds. Sevilla) Antonio Caballos Rufino. VI. Aplicación en el Conjunto Histórico de Sevilla. banquetes y libaciones. Daniel González Acuña. Ana María Niveau de Villedary y Mariñas. desde distintos ámbitos contextuales. hasta el contacto fructífero con los sucesivos reinos faraónicos. Entre Dios y los Hombres: El sacerdocio en la Antigüedad. XIV. El ritual funerario en la necrópolis púnica de Cádiz. ha experimentado la visión del territorio heleno. Patrimonio Arqueológico Urbano: Propuesta metodológica del estado de conservación y riesgo. Ofrendas. desde diferentes perspectivas metodológicas. VII. Irene Seco Serra. Grecia se fue transformando.V Reunión de historiadores del mundo griego Juan Manuel Cortés Copete. primero. este libro pretende aportar. Salvación. Infierno. José Luis Escacena Carrasco y Francisca Chaves Tristán. José Luis Escacena Carrasco. La Traviesa: Ritual funerario y jerarquización social en una comunidad de la Edad del Bronce de Sierra Morena Occidental. José Mazuelos Pérez. A través del tiempo. pero aporta al mismo tiempo su bagaje cultural. SPAL MONOGRAFÍAS XV Grecia Ante Los Imperios V Reunión de historiadores del mundo griego V Reunión de historiadores del mundo griego Frente a concepciones muy arraigadas en el ideario contemporáneo. Desde el arcaísmo. V. coords. Piedras con alma. Grecia Ante Los Imperios Títulos publicados en la Colección SPAL MONOGRAFÍAS Juan Manuel Cortés Copete Elena Muñiz Grijalvo Rocío Gordillo Hervás (coordinadores) . eds. José Beltrán Fortes y María Belén Deamos. eds. José Mazuelo Pérez. Leonardo García Sanjuán. ante el dominio macedonio. que se ve acrecentado por la propia reflexión griega sobre el fenómeno imperial. II. El Betilismo en el Mundo Antiguo y sus manifestaciones en la Península Ibérica.