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SE DAN A CONOCER LAS CONCLUSIONES DE LA REUNION TRINACIONAL SOBRE EXPLOTACION SEXUAL COMERCIAL DE NIÑOS,

SE DAN A CONOCER LAS CONCLUSIONES DE LA REUNION TRINACIONAL SOBRE EXPLOTACION SEXUAL COMERCIAL DE NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES

Necesario evitar que se les siga robando la infancia a los niños y niñas: UNICEF

Urgente tipificar de manera uniforme y real el delito de la explotación sexual comercial infantil:

DIF

México, D.F., 1 de marzo, 2001- Expertos investigadores en el tema de la explotación sexual comercial sostuvieron una reunión hoy en la ciudad de México para analizar la problemática de la explotación sexual comercial de niños y niñas en México, Estados Unidos y Canadá, con el fin de abordar nuevas perspectivas sobre este fenómeno y explorar diversas formas para enfrentar esta grave violación de los derechos de la niñez.

Esta Reunión Trinacional sobre Explotación Sexual Comercial de Niños, Niñas y Adolescentes en México, Estados Unidos y Canadá fue convocada por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), el Sistema Nacional para el Desarrollo de la Familia (DIF) y el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS).

El Representante de UNICEF en México, Bernt Aasen, y la Directora Nacional del DIF, la Lic. Ana Teresa Aranda Orozco, presidieron la inauguración de la reunión.

Bernt Aasen al hablar sobre la importancia de esta reunión comentó que “Los peligros que representa la explotación sexual infantil son muchos. La explotación sexual atenta contra la dignidad, la identidad y la autoestima de niñas, niños y adolescentes y menoscaba su confianza en los demás. Esta forma de explotación pone en peligro su salud física y emocional, viola sus derechos y amenaza su futuro. Es urgente que como sociedad nos preguntemos las causas que originan el percibir a niños y niñas como objetos y evitemos que se les siga robando su infancia.”

Por su parte la Lic. Ana Teresa Aranda Orozco, directora general del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia, (DIF), urgió la necesidad de tipificar de manera uniforme y real el delito de explotación sexual comercial infantil. La actualización de los marcos jurídicos, dijo, es una tarea impostergable, pero mientras esto sucede, necesitamos condenar con energía esta práctica, imponer la vigencia de las leyes y promover el nivel cero a la impunidad para el mismo. Igualmente, necesitamos proteger a quien ejerza su derecho y denuncie esta acción.

Ana Teresa Aranda señaló también que se requiere concentrar los esfuerzos en la prevención, en la elevación de las capacidades familiares, sobre todo, de las familias vulnerables, de aquellas que corren el riesgo de expulsar a sus miembros, de maltratarlos y exponerlos al peligro del abandono y a la violencia de estos procesos. La indiferencia del problema es la más grave falla que podemos tener gobierno y sociedad, es una omisión que contribuye a una cadena de complicidades, por eso, puntualizó, ambos, gobierno y sociedad debemos actuar con contundencia, sumar voluntades, esfuerzos, corresponsabilidades para erradicar este flagelo, eliminarlo y garantizar a nuestras niñas y niños una vida protegida y segura.

Ante las evidencias de que en los tres países mencionados ha aumentado el número de niños, niñas y adolescentes que son víctimas de la explotación sexual comercial por parte de adultos y ante la poca información precisa que existe sobre el tema, el número de niños explotados y las redes de explotación, representantes gubernamentales y académicos de México, Estados Unidos y Canadá convinieron desarrollar

una investigación exhaustiva sobre el fenómeno en cada uno de los países. Esta investigación dio inicio en 1999 y culminará con la presentación de los resultados definitivos en el 2002.

Durante la reunión de hoy se dieron a conocer los avances sobre los estudios de explotación sexual comercial que realizan los profesores Richard Estes de la Universidad de Pennsylvania (EUA), Pierre Tremblay de la Universidad de Montreal (Canadá) y la Dra. Elena Azaola, Investigadora del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social, CIESAS, (México). En México, el DIF Nacional, UNICEF y el CIESAS como primera etapa de esta investigación trinacional, realizaron a lo largo del último trimestre de 1999 y el primer semestre del 2000, un estudio preliminar desarrollado en 6 ciudades del país, seleccionadas entre otros factores por su condición de ser ciudades fronterizas, turísticas y grandes metrópolis. Estas ciudades fueron Tijuna, Ciudad Juárez, Tapachula, Cancún, Acapulco y Guadalajara.

Los resultados de esta investigación en México han visibilizado una problemática difícil y dolorosa que viven las niños y niños que mediante procedimientos diversos, han sido captados por quienes se dedican al comercio sexual en cualquiera de sus modalidades - prostitución, pornografía, turismo sexual y tráfico de niños – y los sustraen de la vida ordinaria y las oportunidades de desarrollo a las que tienen derecho todos los niños y niñas.

De acuerdo a la Dra. Elena Azaola, coordinadora del estudio en México, la explotación sexual comercial de niños y niñas es un fenómeno que existe en casi todas las ciudades importantes de la República Mexicana, y queda claro de que México forma parte de una tendencia que rebasa sus fronteras y a la cual no es posible que se sustraiga, pero esto no impide que se realicen todos los esfuerzos y medidas necesarias para brindar una mayor protección a los niños y niñas. Si bien el problema es mayor en las zonas urbanas que cuentan con mayor población así como en las zonas fronterizas. “En cuanto al número de niños explotados se estima que en cada una de las 6 ciudades hay un total de entre 500 y 1,000 niñas y niños víctimas de la explotación sexual comercial,” señaló la Dra. Azaola.

Al hablar sobre la problemática en México, la Dra. Azaola mencionó que la mayor parte de las niñas y niños víctimas de esta situación son mexicanos y tienen entre 13 y 17 años de edad, aunque también es posible encontrar niños y niñas más pequeños y en su mayoría provienen de zonas rurales o urbanas que aquellas hacia donde migran o son llevados por quienes los explotan. No se encontraron niños, niñas o adolescentes estadounidenses o canadienses que están siendo explotados en México, salvo posiblemente unos cuantos que pudieran estar trabajando en centros nocturnos de Cancún. En cambio, en la frontera Sur, se econcontró una gran cantidad de niñas que son traidas con engaños de Guatemala, Honduras y El Salvador.

Por su parte el profesor de la Universidad de Pennsylvania, Richard Estes, estima que hay al menos 300,000 niños, niñas y adolescentes entre las edades de 10 y 17 víctimas de la explotación sexual o la explotación sexual comercial en Estados Unidos. Aún hay casos en que niños, niñas y adolescentes están involucrados en situaciones de explotación de esclavitud sexual, entre las formas más comunes en Estados Unidos se encuentra el abuso sexual, la pornografía y la prostitución. A veces la pornografía involucra casos en que estadounidenses viajan a México o América Central con el fin de explotar niñas y niños mexicanos y centroamericanos en la producción de fotografía y videos pornográficos. Añadió que cada año, 1.5 millones de niños huyen de sus hogares y 200 mil niños son expulsados y entre ellos existe la tendencia de ser involucrados en la explotación sexual comercial.

Manifestó Pierre Tremblay, investigador de la Universidad de Montreal, en Canadá existe un gran rechazo por parte de la sociedad a los pedófilos y ésto se traduce en un incremento de la implementación de la leyes y castigos y una serie de estatutos relacionados con el registro de los pedofilos y la notificación a las comunidades de su presencia. Sin embargo, queda abierto un gran campo para el análisis de las causas que originan las conductas de los pedófilos.

Al concluir la reunión se hizo un llamado al combate de la explotación sexual comercial de niños y niñas y se enfatizó en la necesidad de actualizar y mejorar los marcos legales vigentes, con el fin de preservar la integridad de los mismos. Involucrar al gobierno y a la sociedad en acciones preventivas de la explotación sexual comercial de las niñas y los niños y a fortalecer a las familias para que los menores no abandonen su núcleo familiar y se expongan a prácticas sexuales que violen sus derechos.

Se señaló la necesidad de hacer visible esta problemática que representa un reto para el cumplimiento de los derechos de la niñez y de sensibilizar a la sociedad a fin de reducir el mercado de consumidores que explotan como objetos sexuales a niñas y niños y se reiteró la importancia de fortalecer el carácter socialmente inaceptable de esta despreciable práctica.