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LUIS GONZÁLEZ-CARVAJAL

EDUCAR EN UN MUNDO POSTMODERNO
Educar en un mundo postmoderno, Educadores 34 (1992) 7-27

I. El mundo postmoderno
Cuando hablamos de mundo postmoderno nos referimos, no tanto a la cultura de los
intelectuales (filósofos, científicos, artistas) como a lo que podríamos llamar la cultura
actual del hombre de la calle, que es, a fin de cuentas, la que mayor interés y utilidad
puede reportarnos a los educadores y agentes de pastoral. También hay que señalar de
entrada que en nuestra sociedad conviven la cultura postmoderna, que es la que vamos a
describir aquí, y la cultura moderna, lo cual tiene ventajas para nuestra labor de
educadores.

Crisis de la modernidad
Aquel individuo que entró con una pistola en un edificio público de Olimpia
(Washington), para asesinar a una computadora, podría simbolizar el estado de ánimo
de nuestros contemporáneos respecto a la tecnoburocracia del mundo moderno. Muchos
piensan que el proyecto moderno está agotado y una nueva cultura -la postmodernidadcoge el relevo. Otros, como Habermas, piensan que la modernidad es un "proyecto
inacabado", que, enderezando su rumbo, debe sobrevivir para el bien de la humanidad.
Aquella computadora no murió. Su unidad central estaba protegida por una plancha de
acero a prueba de balas. ¿Y la modernidad? Sólo el tiempo dirá si será capaz de resistir
el embate de la postmodernidad o será ésta la que desaparecerá como una moda más. En
todo caso, hay que convenir que "postmodernidad" es un término heurístico, o sea "de
búsqueda" y que el prefijo "post" delata que, hoy por hoy, lo sustantivo es todavía la
modernidad.

El mito del progreso indefinido
La modernidad se habrá caracterizado por una fe inconmovible en el progreso ilimitado
de la humanidad. En los siglos XVIII y XIX todo parecía augurarlo. Los ilustrados
concentraron sus esfuerzos en la educación del pueblo, los marxistas esperaron que la
lucha de clases condujera a una sociedad reconciliada y los capitalistas pusieron sus
esperanzas en la revolución tecnoindustrial. Pero el siglo XX ha resultado ser un
inmenso cementerio de esperanzas: dos guerras mundiales y cualquier cantidad de
guerras más o menos localizadas hicieron experimentar el infierno en la tierra; los
regímenes comunistas acabaron convirtiéndose en auténticos campos de concentració n
y la gente de los países capitalistas. están descubriendo que, en medio de su opulencia,
carecen de razones para vivir. Fernando Pessoa lo describe gráficamente: "Hoy no hay
mendigo que yo no envidie sólo por no ser yo".

Crepúsculo de la razón y explosión del sentimiento La modernidad estaba orgullosa de la razón. La moral puritana ha cedido el puesto al hedonismo: el placer de la buena mesa. Algunos van más lejos. si esto requiere más esfuerzo. el postmoderno lo está por el consumo. Si ésta es la condición humana se imponen dos consejos: 1. Pero los historiadores no han contado con ellas. Sólo hay lugar para un saber precario. Por supuesto. se proclama a los cuatro vientos que hay que despertar del sueño dogmático de la razón: un sujeto finito. etc. Si el hombre moderno estaba obsesionado por la producción. en cambio. "La filosofía no puede ni debe enseñar a dónde nos dirigimos. Lo que da origen a la postmodernidad en filosofía es la idea de Nietzsche del eterno retorno de lo igual. Puede ir a donde se le antoje: ninguna dirección es mejor que otra. Retirarse al santuario de la vida privada. mientras sube enteros todo lo referente al propio yo (grupos de encuentros. habría tocado a su fin. donde se da la única felicidad -modestaque el hombre puede alcanzar. Si no venimos de ningún sitio ni vamos a ninguna parte somos como un viajero sin brújula. nunca podrá establecer lo incondicionado. siguen existiendo historias chiquitas: las de cada uno. Para ellos. etc. que marca el fin de la época de la superación (Vattimo). Asistimos a una creciente indiferencia hacia las cuestiones de la vida colectiva (abstencionismo político y crisis de militancia). 2. pérdida de la ambición.). sino a vivir en la condición de quien no se dirige a ninguna parte" (Vattimo). la estética sustituye a la ética. Para que la humanidad viviese con la ilusión de estar "haciendo historia" se habría pagado un precio altísimo: eliminar enormes cantidades de materiales que no encajaban en el esquema.producen la sensación de un todo unitario y lleno de sentido. Esa será la historia que. condicionado. terapia de sentimientos. "que apremia al hombre a desarrollar las capacidades en él depositadas y no le permite volver al estado de rudeza y simplicidad de donde salió" (Kant).LUIS GONZÁLEZ-CARVAJAL En definitiva: para toda una generación el mundo de repente se ha venido abajo. Hoy. De la ética a la estética Esfumada la ilusión de al historia. el cuidado de la imagen. Es lógico: cuando no se espera nada del futuro es preferible vivir al día y pasárselo bien. . declive del modelo del self-made man (hombre que se forja a sí mismo). del afán de superación. la absoluto. sino que habrían seleccionado caprichosamente aquellos acontecimientos que -juntos y entrelazados. Disfrutar "ya". lo incontrovertible. el goce sexual. sin aplazar las satisfacciones. también la historia se ha esfumado. En otras palabras: el progreso de la humanidad en el que creían nuestros abuelos y nuestros padres ha resultado ser un espejismo. Asistimos también a una desvalorización del trabajo y del esfuerzo: falta de interés por situarse más alto. cuidado del cuerpo. como después diremos de los "grandes relatos".

recesión económica.han contribuido también los medios de comunicación de masas. A comienzos de siglo. Otros piensan que responde al deseo de hallar soluciones mesiánicas a los acuciantes problemas económicos y sociales de estas últimas décadas (desempleo. los mass media están difundiendo las más diversas concepciones del mundo. Abandonada la idea de que no hay sino una forma de humanidad verdadera y solicitado por múltiples ofertas. sentimiento de soledad. sin preocuparse por la mayor o menor coherencia del conjunto. No pueden reivindicar ninguna objetividad: son simples narraciones. en el que la autoridad familiar era a la vez aseguradora y amenazante. El cristianismo recurrió a la Inquisición. Pero ha ocurrido lo contrario. nada le sorprende y sus opiniones son susceptibles de modificaciones rápidas. el postmoderno no se aferra a nada. Pero he aquí que en la postmodernidad se produce una proliferación de movimientos religiosos y parareligiosos de todo tipo. Y esos fenómenos no han aparecido en ghettos premodernos. religiosas. sexuales. Ambos llevan algo de razón. porque. que la experiencia muestra como peligrosas. En los nuevos cultos se mezclan la sugestión. ¿A este mundo fragmentado habría que contraponer la nostalgia de una realidad sólida. la fragmentación se presenta como el sino del hombre actual. cada cual compone a la carta su propio proyecto de existencia. A pesar de los esfuerzos de los grandes monopolios de la información. 'Se impone renunciar a los grandes relatos y contentarnos con un pensamiento débil (vattimoRovatti). El "boom" del esoterismo La modernidad daba por supuesto que la mentalidad científico-técnica acabaría con cualquier vestigio de magia o incluso de religión. ¿Cómo explicar ese boom? Algunos apelan a la necesidad de encontrar un sentido a la vida. ha optado por un vagabundeo incierto de unas ideas a otras. etc. en lugar de un yo integrado. políticas o religiosas que movilizaron a los hombres modernos no están fundadas sobre tierra firme. Al ocaso de la razón ha seguido una aurora esplendorosa de la subjetividad y el sentimiento. antes o después. puede pasar sin misterio y sin ritual mágico alguno" (Roszak). no tiene certezas absolutas. A ello -parece. Así. el marxismo a la KGB. el nazismo a los campos de exterminio y la civilización occidental a la bomba atómica. . ni siquiera la de nuestra tecnocracia más secularizada. la búsqueda de lo novedoso y probablemente también auténticas inquietudes religiosas. apelan al terror para imponerse. "Ninguna sociedad. En consecuencia. sino en el mismo corazón de la tecnópolis: el frío programador de la computadora se hace místico en sus horas libres. culturales o estéticas han tomado la palabra y el individuo postmoderno.). unitaria. estable y "autorizada"? Para los postmodernos esto significaría la vuelta al mundo de nuestra infancia. sometido a una avalancha de informaciones y estímulos. inseguridad ciudadana. ¿qué son? Lyotard responde rápido: tan sólo grandes relatos.LUIS GONZÁLEZ-CARVAJAL Si las cosmovisiones filosóficas. Las minorías étnicas.preveía Adorno que la radio produciría una homologación general del pensamiento.

27 y par. Berger sugiere el modelo del "mercado religioso": en las sociedades actuales el individuo desempeña el papel de "cliente" ante una variada "oferta religiosa". combinando la fe cristiana con creencias hindúes (por ej. cuándo ha desvalorizado el trabajo. porque se le antojan excesivamente controladoras del pensamiento y de la conducta. Si era malo considerar la religión como un residuo poemoderno condenado a la extinción. Lc 10. Por otra parte. porque a él le van las convicciones débiles. Tres años más tarde. después ya del mayo del 68. no parece arriesgado afirmar que estamos ante una reacción unilateral frente a las unilateralidades de la modernidad. las campanas al vuelo. como tampoco existe un hombre cien por cien postmoderno.66) formulaba.LUIS GONZÁLEZ-CARVAJAL El repudio postmoderno de la razón y el espíritu crítico puede alcanzar el paroxismo y volverse sumamente peligroso en las llamadas sectas destructivas. Cómo educadores. sin más. Lo mismo podríamos afirmar de una sociedad totalmente postmoderna. uno no sabe si es peor prestar oídos ahora al primer ayatollah que se presente. entre la que podrá elegir las creencias que más le gusten. Y sugería una respuesta afirmativa. Decía Berger que "una sociedad totalmente moderna sería una pesadilla de cienciaficción". Pero no nos engañemos: la nueva cultura no permite que Dios recupere todos sus derechos. el individuo postmoderno desconfía de las Iglesias. El hombre postmoderno no podrá. No es que los postmodernos se apunten.han caído en desgracia. nunca amar a Dios "con todo su corazón" (Dt 6. Siempre se da una mezcla de ambos.los modernos. también en portada. En teoría. Pero da la impresión de que la postmodernidad se ha ido al extremo contrario. el mérito y la emulación. Desde el punto de vista cristiano. en su portada.. el sociólogo P. Hoy resulta más fácil orientarnos que hace unos años. la escuela debería haberse situado siempre en actitud crítica por encima de la propia sociedad. a esa respuesta. Por fortuna. un hombre cien por cien moderno no existe en ninguna parte. debemos ayudar a dosificar correctamente los dos componentes de la mezcla.). cuando los que le desterraron . No lancemos.12. El esfuerzo y la autodisciplina que exigía la modernidad eran despiadados. la reencarnación de las almas) y de otras procedencias.69). El retorno de Dios En 1966. Como obedece a lógicas múltiples. ¿Un tiempo de gracia para la educación? Aunque todavía es pronto. una pregunta terrible: "¿Ha muerto Dios?".04. cuando la cultura moderna era todavía la dominante. Baste recordar el suicidio masivo en 1978 de Jim Jones y sus más de 900 seguidores del Templo del Pueblo en Guyana 1 . pues. que se viven sin pasión y se abandonan con facilidad. la religión postmoderna necesita ser evangelizada. Pero tampoco es de extrañar que en la era postmoderna vuelva Dios.5. Preferirá vivir su fe por libre. . la misma revista (29. se prepara él mismo su "cóctel religioso". planteaba la pregunta inversa: "¿Va a resucitar Dios?". la revista Time (8. A este propósito.

prefiere pasarlo bien.LUIS GONZÁLEZ-CARVAJAL Porque en ellas se estudian otras épocas y otras culturas.. Reconciliarse con el cuerpo sin perder el espíritu En la postmodernidad asistimos a un culto desmedido al cuerpo: operaciones de cirugía estética. II. echando la cuenta. Aunque no lo consigue. ya que durante siglos alimentó un clima de animadversión frente al cuerpo y sobre todo frente a la sexualidad. saunas. Acaso la Iglesia tenga parte de culpa en ese bandazo.permitido el uso del matrimonio. si en América Latina se asesina al pueblo? ¿Cómo cantar. no quedaban más que un par de días hábiles a la semana. En este mundo que oscila entre la modernidad y la postmodernidad los educadores hemos de asumir la tarea de contribuir a cerrar la brecha entre los que quieren cambiar el mundo y los que se dedican a cantar la alegría de vivir. En cambio. si estamos luchando por cambiar el mundo. otros modos de dar sentido a la vida.. que renunciaba a cua lquier alegría. A modo de anécdota. no estaba -según ellos. el estoicismo que sólo . de modo que. que. Desafios educativos de nuestro contexto socio-cultural Recuperar la fiesta sin renunciar al compromiso Al final de los años sesenta escribía Harvey Cox: "En el mundo actual se abre una brecha (. podemos comprender con mayor lucidez cuáles son nuestros desafíos como educadores.) entre los que quieren cambiar el mundo y los que se dedican a cantar la alegría de vivir". magnifican el sexo. debemos alegrarnos también por los signos de salvación que apuntan ya y celebrar anticipadamente la fiesta de salvación definitiva. En cambio ahora. en los que. no quiere oír hablar de compromiso. Pero hasta hace pocos años todos veíamos la cultura moderna con tal complacencia que nos faltó perspectiva. los shows televisivos. la postmodernidad ha generado un tipo de hombre opuesto: como se le antoja imposible cambiar la sociedad. las sex-shop. para el que el cuerpo era la cárcel del alma. Dentro del nuevo clima hedonista proliferan las revistas "para adultos". si en el África Subsahariana los niños mueren de hambre? Los militantes modernos habían olvidado que. etc. tras el cuestionamiento llevado a cabo por la postmodernidad. de una forma abierta o solapada. La literatura y la canción de los ochenta deja al descubierto una generación presa de la soledad y aquejada de depresiones y frustraciones de todo tipo. Como hacía Jesús. Los educadores han de contar con la tarea de purificar nuestra fe de no pocos elementos espúreos que en el pasado impidieron a muchos cristianos aceptar su propio cuerpo: el dualismo platónico. como si uno y otra fuesen una rémora para el espíritu. ¿Cómo reír. La modernidad generó un tipo de hombre seriamente comprometido en el cambio social. por una u otra razón espiritual. dietéticas macrobióticas. recordemos que no pocos moralistas iban descartando días. masajes. Hoy diríamos: entre los modernos y los postmodernos.

Si algo nos resultase del todo indiferente. sino también homo ludens (hombre lúdico): puede y debe realizarse también en el juego y el ocio. éstos (simpatía. que fue atrofiando poco a poco la gratuidad y el sentido lúdico de la vida. para quien "inteligir es un modo de sentir y sentir es en el hombre un modo de inteligir". Aceptar el rendimiento sin renunciar a la gratuidad La "sociedad del rendimiento" se opone a la "sociedad feudal". Pero deberán también luchar contra el culto al cuerpo y la banalización de la sexualidad propia de la postmodernidad. que no la razón. No hay que olvidar que scholé significaba originariamente en griego "ocio" y.LUIS GONZÁLEZ-CARVAJAL justificaba el placer sexual cuando se ordenaba a la procreación. etc. Es así como se impuso el "imperativo de rendir". Pero no debemos sustituir un monopolio por otro. ¿No es más humano aquel "trabajar para poder holgar" de Aristóteles que el trabajar para trabajar de los modernos? Por otra parte. Enseñar a pensar y sentir Después de siglos de monopolio de la razón era urgente reconciliarse con los sentimientos. En ésta última la posición social venía determinada por "nacimiento". respeto). Además. Es tarea de los educadores ayudar a integrar en la práctica esas dos realidades que tanto la modernidad como la postmodernidad disociaron empobreciendo al hombre. También esto empobreció al hombre. De lo que se trata es de integrar razón y sentimiento.. Una escuela humanizadora debería enseñar a hacer lo que es bello tanto. . como hiciera Zubiri a nivel teórico. resulta profundamente triste. por lo menos. una escuela que se precie de ser cristiana ha de encontrar en la crítica paulina de la justificación por las obras una razón más para librar a las nuevas generaciones de la obsesión por el rendimiento. las nuevas tecnologías harán cada vez menos necesario el esfuerzo humano. En realidad. constituyen el motivo normal de los actos morales. Lo que importa es redescubrir que el ser humano no es sólo homo faber (hombre-artífice). sólo es real lo que nos interesa. Pero tampoco se trata de repudiar todo esfuerzo. Seguir orientando la realización personal casi exclusivamente hacia el trabajo productivo supondría dejar sin sentido la mayor parte de la existencia de las mujeres y hombres que vivirán en el próximo siglo y que ahora están ya en la escuela. En las sociedades modernas la estratificación social la determina el "rendimiento". como lo que es útil. para nosotros. amor. Cuando del hombre se elimina el espíritu se esfuma la persona y cuando la relación sexual no es lenguaje de amor. por tanto. para nosotros sería como si no existiese. como hace la cultura postmoderna. La realidad de un objeto la medimos por el eco que despierta en la esfera afectiva. Porque. sin crear por esto una sociedad perezosa. un ascetismo real entendido que la emprendía siempre con el cuerpo. designaba un lugar situado por encima de la distinción entre útil e inútil.

Y que se prefiera el amor libre al matrimonio. los educadores hemos de ayudarles a caer en la cuenta de que están manejando un concepto equivocado de libertad. De los cien españoles encuestados en 1971 por Gironella. consecuencias muy graves de carácter social y político. Los auténticamente libres son capaces de coger con sus propias manos las riendas de sus vidas. con su elogio del "pensamiento débil". sin dejarse arrastrar por los acontecimientos.LUIS GONZÁLEZ-CARVAJAL Promover el diálogo como alternativa a la intolerancia y el relativismo Frente a la intolerancia del pasado. que va de un lado para otro. sin asumir compromisos duraderos. Es lógico que esto resulte un obstáculo para el sacerdocio y la vida religiosa. la mayoría se declararon creyentes.. pero muy pocos de ellos se atrevieron a afirmar que habían tenido alguna experiencia religiosas El resultado de la encuesta se entiende mejor en el supuesto de la identificación de la fe con una aceptación intelectual de determinadas creencias. ha puesto sobre el pedestal. el relativismo hace mayores estragos es en la escuela pública. el no tener nada que ofrecer o que la oferta sea demasiado vacilante. Donde. El problema más grave que a ésta se le plantea es -al decir de Victoria Camps. por ej. Ese gran mentor intelectual de la postmodernidad que fue Nietzsche escribió una vez que el hombre es distinto deI animal porque puede hacer promesas. es frecuente encontrar jóvenes que. Pero la tolerancia se fue deslizando hacia un relativismo que la cultura postmoderna. Revalorizando la experiencia religiosa. según sople el viento. Frente a ese relativismo empobrecedor del "todo vale" necesitamos educadores persuadidos de la verdad de sus convicciones y deseosos de transmitirlas a sus alumnos. Y que en las relaciones personales prefiere el placer breve y puntual. lo que se instaura es la ley del más fuerte. contenidos. El relativismo tiene. antes de estudiar ninguna religión. 1). Y esa educación débil produce seres desorientados". La libertad postmoderna no es más que la libertad de la hoja caída del árbol. A los jóvenes de hoy."la debilidad ideológica. . A nuestra educación le faltan ideas. la institucionalización de la libertad de conciencia en las sociedades modernas representó un importante progreso ético. además. ya saben que todas son iguales. sin posibilidad de apelación ética objetivamente válida" (Hortal). Educar la fe de forma nueva 1. pero también convencidos de aquel principio fundamental que enunció el Vaticano 11: "La verdad no se impone de otra manera que por la fuerza de la misma verdad" (Dignitatis Humanae. a causa de su pluralismo interno. "Si toda convicción moral vale igual que cualquier otra. Enseñar a vivir lo permanente en medio de lo efímero Ya dijimos que el individuo postmoderno no tiene certezas absolutas y no se aferra a nada. Hoy.

Influida por el pensamiento griego. que es el propio de los Evangelios y. porque ante el "totalmente Otro" es siempre más lo que ignoramos que lo que podemos llegar a conocer. todo nuestro saber no es más que balbuceos que intentan decir algo sobre lo indecible. La elaboración de una teología narrativa sería la consecuencia de haber revalorizado la experiencia de Dios. Y esto no sólo en la catequesis y en la homilía. de la Biblia. 2.LUIS GONZÁLEZ-CARVAJAL La modernidad nos hizo saber que. la palabra "ley" posee siempre resonancias negativas. Apunta hoy un antiintelectualismo que a veces llega al desprecio de la teolo gía. sin renunciar a él. La fe es ciertamente un obsequio razonable. Las reservas de la postmodernidad frente al lenguaje conceptual pueden ayudarnos a que. sino también en la reflexión teológica. La teología negativa tiene su prehistoria. De hecho. No hay fe sin esa experiencia inicial que llamamos conversión y 'sin esa experiencia cotidiana que llamamos oración. 1132). en general. Pero la importancia que otorga la postmodernidad a la sensibilidad puede contribuir a que. Hay que reconocer que en el pasado la teología pretendió "saber demasiado". Esto equivale a la renuncia a un cara a cara posesivo. responde negativamente y añade: "me verás de espaldas". pues. la teología fue convirtiendo esas narraciones en formulaciones abstractas e intemporales. sin el pasaporte de la razón. Y por esto no podemos dejar de alegrarnos de que el clima imperante en la modernidad no estimulase a mostrar la coherencia entre el mensaje cristiano y las exigencias de la razón. Sólo hay una ley que no resulta opresiva: la que escribe Dios en . Puede remitirse al texto de Ex 33. ante el deseo de Moisés de verle. Nos suena siempre a cortapisa. Así. tras tantos siglos de dominio en solitario de la teología académica. en que Dios. recuperemos el lenguaje narrativo. Lo novedoso consiste en que es el talante de la época el que la pone ahora de actualidad. 3. Promoviendo la libertad de los hijos de Dios. a Dios no sé le da entrada en el territorio humano. tan ajenos a la sensibilidad postmoderna. revaloricemos también la vía de la experiencia y el sentimiento en el acceso a Dios. Hace medio siglo la mayoría de teólogos habrían suscrito la afirmación de un colega suyo: "De presentarse la religión sin el ropaje de la ciencia.15-23. Porque ante el misterio absoluto de Dios. Hoy se reivindica la teología apofátíca o negativa. tan querida de la tradición oriental. Si Jesús pudo hacer teología narrativa fue porque hablaba de lo que había visto y oído en la intimidad del Padre (véase Jn 3. La desconfianza de los postmodernos por todo lo que sean normas éticas es una llamada a redescubrir la libertad de los hijos de Dios. El gusto de la postmodernidad por el "pensamiento débil" puede ejercer un influjo purificador. hemos de recuperar hoy la narración. el hombre moderno la despreciaría". Frente a los excesos discursivos. Cuando la fe renuncia a la crítica y se deja guiar por el sentimiento puede desembocar en las mayores aberraciones. aunque esa afirmación no se mantenga tal cual. El peligro es siempre el mismo: irnos al extremo contrario. Redescubriendo la teología apofática y la teología narrativa. Y no es que haya ahora que arrumbar la razón en teología. la teología negativa viene de lejos.

4. es acogida gozosa de la gracia. La sensibilidad postmoderna nos invita a recuperar las dimensiones festivas de la fe. "Hay demasiado moralismo en nuestra predicación.. En cambio en África (. en lugar de vivir esos valores porque han sido salvados" (Flecha). Los creyentes acarician la secreta pretensión de guardar los mandamientos para salvarse. porque es terriblemente aburrida. que puedan decir como San Agustín "ama y haz lo que quieras". una fiesta. El ideal supremo de la vida cristiana es convertirnos en theodidáctas: mujeres y hombres "enseñados por Dios" desde dentro. Sermones y homilías enfatizan lo que los hombres han de hacer. Aunque. Escribir la ley de Dios en el corazón es obra del Espíritu Santo. para no irnos al otro extremo. 126-160: Nuevos movimientos religiosos (159-160: Secta destructiva o desestructuradora) (Nota de la R.) la misa es una celebración. Hacen pensar las palabras de Léopold Sédar Senghor. si es que no se danza.126 (1993). No olvidemos que el Evangelio. necesitamos añadir: "pero no digas que amas para hacerlo que quieras". págs. Reconozcamos que el espíritu festivo y la fantasía han sido desterrados de nuestra vida cristiana. Cuando a los diez años hice la primera comunión pensaba que en el cielo la mayor felicidad había de ser cantar danzando". Espero que las sugerencias que he hecho y los ejemplos que he propuesto hayan bastado para mostrar que la postmodernidad puede ser un tiempo de gracia para la educación.. Y se llega incluso a marcar el ritmo con los hombros. ex-presidente del Senegal: "Cuando voy a misa en Francia estoy distraído desde el principio hasta el fin. en lugar de invitar a celebrar lo que Dios ha hecho con nosotros. Notas: 1 Véase ST n.33). antes que un imperativo-ético.) Condensó: ELISA GARCÍA . El clima de estetitización generalizada que vivimos debería impulsarnos a cuidar los signos y la belleza de las celebraciones litúrgicas.LUIS GONZÁLEZ-CARVAJAL nuestros corazones (Jr 31. Potenciando un cristianismo festivo.