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EXPLÍCAME LA PERSONA

El cuerpo forma parte integrante de la persona

El cuerpo humano no es un instrumento de la persona, sino que es ella misma. No se tiene un cuerpo, sino que se es persona corpórea.

t

· CUERPO Y

PERSONA

Corporeidad y cristianismo

Visión equidistante de los dos extremos opuestos:

del desprecio espiritualista-dualista y de la divinización materialista-vitalista. Los tres elementos de la visión cristiana:

- Imagen de Dios - Caído por el pecado - Redimido por Cristo

La persona corpórea

La persona humana no es un espíritu, sino un espírituencarnado, esto es:

unidad de cuerpo y alma.

Valor del

cuerpo humano

Valor intrínseco por ser parte constitutiva de la persona.

(CAPÍTULO

13)

La sexualidad humana

«Hay que juntar el sexo que está en medio de las piernas con el que está en medio de las orejas» (Money)

Las consideraciones sobre la corporeidad son muy importantes para el tema de la sexualidad humana, porque fundamentalmente no es algo que yo poseo, sino que soy yo mismo. No tengo sexo, sino que soy una persona sexuada. El capítulo presenta la sexualidad humana como algo constitutivo de la persona, y en su totalidad posee tres dimensiones: biológica, psíquica y espiritual.

¿¡¡Quién sabe lo que hay debajo!!?

y en su totalidad posee tres dimensiones: biológica, psíquica y espiritual. ¿¡¡Quién sabe lo que hay
y en su totalidad posee tres dimensiones: biológica, psíquica y espiritual. ¿¡¡Quién sabe lo que hay

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ExpLíCAME LA PERSONA

1. Desde el punto de vista de la biología

La pertenencia al sexo masculino o femenino queda determinada, desde la concepción, por factores genéticos, gonádicos, hormonales

y morfológicos. En biología se habla de:

a. Sexo cromosómico

Está determinado por

el código genético del individuo. El sexo femenino, además de los otros 44 cromosomas , está determinado por dos cromosomas iguales, que se designan con la letra X ; en l a especie h u mana l a mujer está determinada genéticamente por la fórm u la 44 + XX . El sexo masculino, además de los otros 44 cromosom a s, tiene un cro - mosoma sexual igual al X femenino y otro diferente que se indica con la letra Y ; el varón está determinado genéticamente po r la fó r- mula 44 + X Y . Está científica y objetivamente p r obado que es el sexo genético - cromosóm i co el que determina los demás componentes biológicos del sexo .

b. Sexo gonádico y ductal

la presencia o ausencia del cromosoma Y en

El sexo cromosóm i co determina el desarrollo de las gónadasen sentido masculino (testículo) o femenino (ovario) . El cromosoma

Y o X act i va algunos genes responsables de la diferenciación de

l as gónadas . Las gónadas producen determinadas hormonas que inf l uyen en la sucesiva formación y fisiología de los órganos ge - nitales . El sexo ductual : se f orma en base a los cromosomas ya las gónadas ; en el varón se compone del epidídimo, los ducto s defe - r entes, la v esícula s eminal, la próstata , las glándulas bu l bouretra - les y parte de la uretra . En la muje r , del útero , las trompas y parte de la v agina .

C. 13 La sexualidad humana

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c. Sexo genital

Está determinado por las características anatómicas a nivel de los genita l es externos . Mientras el sexo interno (cromosómico o go - nádico ) d eriva de estructuras diferentes en los dos sexos, los geni - tales externos tienen un esbozo embrionar i o común, que después,

bajo el influjo de l as hormonas

se desarro l la de modo diferente : g l ande, pene y escro t o en el varón;

clítoris, labios menores y mayores en l a mu j er.

sexuales masculinas o femeninas,

Vejiga

Ligamento suspensorio del pe e

Uretra

Cuerpo

cavernoso

Pene Cuerpo

esponjoso

Glande

Prepucio

Meato uretral

Conducto deferente

Túnica vaginal

Epidídi mo

Ampolla

deferente

Piso perineal

Túbulos seminíferos

Testículo

Miosalpinx

'

Endosalpinx

Vagina

Vulva

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ExpLíCAME LA PERSONA

d. Diferencias genético-biológicas

Hechas estas definicione s, se puede deci r que el indi v iduo cre c e y

a partir del pat r imon i o genético, bajo la acción de

substancias e x citantes e inhibidora s, que se llaman hormona s . En la formaci ó n del organism o, respecti v amente ma s cul i no o feme- nino , t i enen i mpo r tan ci a fundamental las ho r m o na s se x u a les , p r oducida s po r la s gónadas te s ticular u ov á ri ca , que a s u v e z de- penden de los gene s X y Y . E n condicione s no r male s, el o r gani s mo

s e plasma e n s u s componente s gen é tico s , anatóm i c os,

cos y fi si oló gi cos de modo di v er s o y complementario . El femenino de manera que sea un día apto a todas las funciones de la mater- nidad . El ma s culino , de modo que pueda desarrollar las funciones d e la pate r n i dad . La di v ersidad - complementariedad atañe , por tanto , lo s ca r acte r e s cromosómico s (pre se ncia de X o Y en la últ i ma pa r eja d e c ro mosomas) , los caracte r es endocrino - neurológico s, lo s fenot í p icos y los fi sio lógico s .

s e desarrolla

morfol óg i-

Desde el punto de v ista anatómico - morfológico ,

la diferencia-

ción s e refie re a los órgan os genitale s y la f o r ma gene r al del cue r po . Ademá s de la s diferen c ias e s trictamente un i da s a lo s órgano s de

reprodu c ción, s e dan diferencias mo r fológicas gene r ales: estatu r a , e sq ueleto , piel , pelo , et c. Desde el punto de v i s ta f isiológico , el d es arroll o d e la mujer s ig ue un ritm o di ve r s o del h o mb r e .

2. Desde el punto de vista de la persona

L a s e x ua lid ad h umana no es s olam e nte un c on j unt o d e es t r u c tu r a s

m a teri al es. Sien d o la pe rsona

t rínsec a en t re sex o y p erson a y la s d ifer e nc ias anat ómic a s y f isio l ó - gicas influ yen en la vi d a psí qu i ca d e l h om b r e y de l a m uje r . S in em- bargo , se d a un a ig ua ldad d e d ig n ida d y der e chos deriv ad os d e la misma n a t u ra l eza humana. Entr e los sexos se da interdepen d encia, correspon d encia, corresponsabilidad y complementariedad . Tres

c ue r p o y al m a , e x i s t e una re la ció n i n -

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s on los elemento s que ha y que de s tacar: a) La se x ualidad toca a toda la persona; b) La se x ualidad humana es complementariedad y co- munión ; e) La relación entre amor y procreación .

a. La sexualidad toca a toda la persona

La difer e nciación v arón / mujer no s e limita al aspecto biológico , sino que es una dimensión con st ituti v a de la pe r sona . El hombre y la muje r no s on macho y hembra como lo s animales . En el ser hu- mano la se x ualidad in v ade a toda la persona , todo el y o personal . La se x ualidad es el elemento fundamental de la propia i dentidad como individuo de la especie humana, identidad que está determi - nada por el conjunto de componentes biológicos , psicológicos y es- p ir ituales . A causa de esta unidad-identidad psico-física la se x ual i - dad es una realidad que interesa a todo el homb r e en la profu ndidad de s u ser , donde se encuentra « el y o » como núcleo personal La pe rs ona humana e s tá tan pro f undamente in f luida por la

s e x ualidad que ésta es conside r ada como uno de los facto r es que dan a l a vi da de cad a cual los r a sg o s principale s que la distinguen . Del s e x o , de hecho, la persona humana de r i v a la s ca r acterísti c as que en el plano biológi c o , p s ico l ógi c o y e s piritual , la hacen h o mbre o

mujer , condicionando así grand e m e nte

ha c ia la madu r e z y s u i nte g ra ció n

c o n s t i tut iv a de la p e r so na , la sex u a lidad es p o li v alente , p r eci s a -

m e nte p or que se refier e al nive l fís i co , p síqui c o y es p i rit u a l del hom- b r e ; de es te mo d o int e gra l os valores co r p ór e os ( eras) , psí qu icos

( filía ), y esp iritu al - rel i giosos ( ágápe ).

L a se x ualidad es e l mo d o d e s e r co nstitu t i vo de l o h u man o ; n o u n ejercicio te m p ora l d e d e t e r min ad as f u ncio n es, s in o u n m o do p e r-

m a n e n te d e ser qu e se co nfi g u ra, p or tan to, n e c es a ri a mente como

m asculi ni da d o como femin e i dad. Ejerc it ar l a sexua l idad me diante actos genitales sale del ámbito onto l ógi c o y se sit úa en e l ám bito de los actos accidentales del homb r e. Como el acto no a got a la fa cultad (un acto del pensamiento no agota la f a cultad de pensar), n i la fa-

el camino de s u de s arrollo

e n la s ociedad . Com o dimensión

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ExpLíCAME LA PERSONA

cultad e x presa a toda la persona (el homb r e no es sólo pensa- miento) , análogamente debemos decir que el ejercicio de actos con - cretos de la vida se x ual no expresa la totalidad de la se x ualidad. El nivel de la genitalidad , por tanto , no puede ser totalizante en la com- pren s ión de la se x ualidad , que se presenta mucho más amplia. La ge- nitalidad es un dato anatómico y una función fisiológica. La sexuali- dad humana no es ni un mero dato , ni un objeto , ni una función; e s una dimensión con s titutiva de la persona que permea todo su ser. Como e l mismo Freud admitió « es necesario establecer una neta distinción entre los conceptos " sexual" y " genital". El primero es un concepto más amplio y comprende muchas acti v idades que no guar - dan rela c ión alguna con los órganos genitales » . Por esto la sexuali - dad no puede considerarse como localizada o limitada a la genita- lidad. La primera comprende , pero no se agota en la segunda. Ob v iamente todos los fenómenos genitales son sexuales ; pero hay muchos fenómenos sexuales que no tienen nada que ver con la ge- nitalidad . La ecuación sexual = genital no existe . La sexualidad es una dimen s ión global de la persona ; una dimensión no sólo física sino también psíqu i ca y espiritual .

Es necesario juntar «el sexo que está en medio de las piernas con el que está en medio de las orejas».

A unque la e x pre s ión es fue r te , e s tá cargada de s i g ni f i cado no s o- lamen t e antropológico, si no tamb i én biológ ic o ; e n efecto , el « sex o que

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está en medio de las piernas » no es nada y nada hace sin las indica- ciones que llegan del que «está en medio de las orejas», es decir, del hipotálamo, la hipófisis , la corteza cerebral , etc. Hombre y mujer establecerán con los demás siempre y necesariamente « relaciones sexuadas » pero no « relaciones sexuales - genitales».

b. La sexualidad humana es apertura, complementariedad y comunión

El segundo elemento que hay que destacar es que la sexualidad hu - mana, por el hecho de tocar a toda la persona, no se cierra nunca en sí misma, sino que está estructurada para el diálogo y la relación in- terpersonal . Éste es un elemento esencial para entender la sexuali- dad humana. De hecho , la persona es un ser esencialmente inter - personal y constitutivamente relacional . El hombre no está aislado constitutivamente, sino que lleva ya en el hecho de ser hombre o mujer, la referencia al otro: a la mujer o al hombre . No puede com - prenderse verdaderamente, en su totalidad, sin tener en cuenta esta

apertura

ferente » , lo cualifica en su identidad. El « yo » se constituye sólo en relación con el «tú», y la sexualidad es la realidad que manifiesta esta comunión del « nosotros » . La esencia de la sexualidad humana está precisamente en esta relación de un « yo » hacia un « tú » . No hay sexualidad cerrada en sí misma , porque la sexualidad es siempre algo distinto de sí misma, es nuestro ser entero. En el plano ant r o po lógico , el desarrollo y madurez se x ual tiende hacia una creciente integración de la sexualidad en la totalidad de la persona . Al contrario, el aislamiento egoísta de la sexualidad se opone a la integrac i ón y genera neurosis. La desintegración de la sexual i dad por la e x clusión de las relaciones interpersonales , signi- fica una r egres i ón y un desorden; en definiti v a , es una de v aluación de la sexualidad en cuant o de s humani z ac i ón de la misma . De aqu í s e de r i v a el a s pecto ético : toda la v ida se x ual deberá estar acompañada po r la libe r tad respo n sable. Re s ponsabilidad quiere de cir aceptar y v i v ir la s e x ual i dad com o e lla es - como dimensión

estructural hacia « otro » que , precisamente porque es « di-

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EXPLíCAME LA PERSONA

c on st i tut iv a

su s s i gn i ficado s y c o nsecuencias. Es cierto que l a per s ona no agota

cie r to que la sexua -

t o do s u ser en la sexualidad , pero es igualme n te

de la pe r sona , no objeto d e uso - y por l o que implica en

C. 13 La sexualidad

humana

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mana . Es u n acto, p ues,

dimensiones : el amor y l a procreación . Procrear , es por eso una reali -

en el que están unidas intrínse c amente dos

d ad mucho más profu nda que la capacidad biotecnológica de hacer

lidad implica y en v uel v e a toda la persona. El hecho de que la sexua - li d ad no se pueda reducir a la genitalidad, no significa que e l ejercicio de la genitalidad no comprom e ta a toda la persona . Yo so y libre de

surgir una n u eva vida en el laboratorio . Procrear significa donar la vida en el darse de las pe r sonas: un don que transciende y transfi gura el hecho biológico . En el acto conyugal

i

n s cribi r me a una asociación deportiva ; no e s to y obligado ni necesi -

una con s tricci ón externa a mí , sino más bien la realización de l a p l e -

e

s la persona misma la q ue se consagra en el amor. El amor - don es

tado, ni v i v o solamente para hacer deporte; pero una v e z que decido afiliarm e , estoy obl i gado a cumplir y respetar lo s reg l amentos esta-

fecu n do. Los cónyuges uniéndose en una sola carne, exp r esan justa - men t e una donación tota l y originaria . Por el acto conyuga l los espo -

tutar i os q u e determinan l a naturaleza de la asociación ; mi adhesión

sos confirma n e l recíproco regalo de sí mismos hecho en e l matrimo -

no me comprom e te sólo en el acto puntual de recibi r el carné, sino

nio y se ab ren a l a n u eva

vida. Por tanto, son dos l as dimensiones q u e

por todo el tiempo que dura la afiliación . La moral no es así fruto de

componen l a u n ión co n yuga l : uniti v a y procreadora. Separar es t as dos dime n siones sig n ific a r ía perju di c ar la verdad ín t ima de la sexua -

nitud de m i ser en la conciencia d e l actuar. Por eso, en mater i a

de

lidad hu m ana . La p aternid ad responsable co n siste precisamente en

moral sexual, la ilicitud no deriva tanto de una norma «e x terna»

de

asumir la sexua l idad en s u verdad. Así, fren t e a la ele cción de tener o

tipo rel i gioso , cuanto de la naturale z a intrínseca de la sex ua l idad hu -

dis t anc i ar o evi t ar una concepción, los cóny u ges podrán decidir si

mana . En este campo se trata de comportamientos valorado s po r la

hacer los actos conyuga l es en aquell os momen t os en los que es o no

l ey mo r al natural», que pueden además ser con v alidados por una

«

ley pos i ti v a «religiosa» . Lo s criter i os éticos sobre lo s comportamien-

posi bl e una concepción , sin que esto altere la verdad objetiva de aquel ac t o. Bajo esta acepción n oes responsable manipular el acto conyugal

tos se x uales de ri va n de la naturaleza humana . E l c r ist i anismo, para

d

e modo que exprese l a sola dimensión psicológico-afectiva y no la

de

los valores propios de la naturaleza humana en su integridad y s er fi el

a esta naturalez a del hombre , consciente de que tanto el mensaje re - v elado como l a c reación natural tienen como autor al mismo D i os.

se r f i e l a l men s aje revelado , debe comenza r con la reafirmación

procreador a , o exprese solamente un hecho biológ i co - físico y no la unión afectiva y espiritual . Es en este con t exto en el que se comprende

por qué la fecundación artificial es profundamente inmoral: se separa el acto sexual unitivo y el acto procrea t ivo .

c. Amor y procreación

En este conte x to se re v ela que la sexualidad es una alter i dad fe - cunda . L a f ecu n didad no es sól o una pred is pos i c i ón de l a e s tructura biológ i ca masc u li n a y femenina, s ino que r ev i s t e ta m b i én una di -

me n s ió n inte r pe rso n a l:

nue vo ser a t r a v é s de la procreac ión .

l a instau r aci ón de un nue vo diálogo con un

L a unión s e xu al es un acto que

i

mp li ca, en la total i dad y e n la r e ci p r oc i dad ,

a do s pe rs ona s y pone

l

as p r em isas pa ra la ll a mad a a la ex i s t en c i a d e u n a nu e v a v i da hu -

El acto sexual está vacío

El acto sexual expresa sólo la emotividad

El acto sexual implica a toda la persona: cuerpo y alma

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EXPLíCAME LA PERSONA

Definición

Es el modo de ser constitutivo de lo humano; un modo

permanente de ser que se

configura necesariamente como masculinidad o como femineidad.

t

SEXUALIDAD

HUMANA

Dimensiones Psíquica y Espiritual

• Diversidad sexual:

diferencias psíquicas.

• Complementariedad y comunión:

yo, tú, nosotros.

• Amor y procreación:

siempre unidos; procrear = donar.

Abarca todas las dimensiones de la persona

• Física

• Psíquica

• Espiritual

Dimensión Física

• Cromosomas:

 

xx mujer

X Y homb re

Gónadas:

Ovarios . -

Testículos

• Fenotipo externo:

Genitales externos.

( ( A P í TUL O 1 4)

El hombre es unserespiritual

«Hace falta ser un bárbaro intelectual para afirmar que la realidad es únicamente lo que podemos ver mediante métodos científicos». (Berger)

El hombre es el ser intermedio, entre la materia pura y el espíritu puro. Es un ser que participa de tres dimensiones : orgánica, psíquica

y espiritual . En él se da siempre una parte oculta, escondida y mis -

teriosa. El espíritu

quiere decir irreal . Muchos fenómenos humanos como el amor, la

verdad, la generosidad, el odio, etc. son invisibles, pero muy reales. Lo espiritual es real, pero de una realidad diversa de la materia . Se conoce mediante sus manifestaciones, como el amor lo reconoce- mos mediante los actos concretos de amor que hacemos, como dar un beso a la persona que amamos. E l intento de todos los materialismos ha sido negar esta parte de misterio y erradicarla del corazón del hombre. Pero la verdad sobre

el hombre es total, no parcial . Lo parcial puede ser en sí mismo ver -

dad, pero presentándose como total, deforma la realidad y se consti - tuye en error. Este es el punto más débil de todo materialismo : es in - suficiente para entender al hombre en su totalidad. La insuficiencia del materialismo atañe no a las aspiraciones de justicia que contiene, sino a la unilateralidad de la interpretación y a la absolutización de la sola dimensión material, con la consecuente negación de las demás dimensiones no menos reales; estamos en presencia de la reducción del «hombre a una dimensión», según la expresión de Marcuse.

es invisible. ¿Cómo lo conocemos? Invisible no