Cláusula Calvo

Se llama así a la estipulación de renuncia de protección diplomática
que se incorpora a los contratos entre un Estado latinoamericano y un
ciudadano o corporación extranjeros, en virtud de la cual éstos no pueden
acudir a su gobierno para defender sus derechos contractuales ni para formular
reclamaciones contra la otra parte con ocasión o por consecuencia del contrato
que les vincula.
La renuncia por una persona jurídica o natural a la protección
diplomática del Estado al que pertenece tiene el efecto, en la teoría y en la
práctica del Derecho Internacional, de tornar inviables las reclamaciones de los
Estados en defensa de los intereses de sus nacionales en el exterior, que
fueron tan usuales a fines del siglo XIX y principios de este. Los Estados solían
tomar a su cargo la defensa de los derechos contractuales de sus ciudadanos
en el exterior cuando consideraban que ellos habían sido vulnerados y ejercían
toda la presión necesaria para que sus reclamaciones sean atendidas. Esto
coincidió con el crecimiento de las inversiones de capital privado
norteamericano y europeo en los países de América Latina, que dio lugar a
numerosas reclamaciones diplomáticas y a inevitables fricciones
internacionales.
La cláusula Calvo enerva esta posibilidad. A partir de ella todo
conflicto que surja entre las partes no será materia del Derecho Internacional ni
de reclamación diplomática sino del Derecho interno del Estado donde se han
realizado las inversiones, que debe ser resuelto por los jueces ordinarios de
éste.
Lo cual significa que el inversionista extranjero, al renunciar
explícitamente al amparo diplomático para toda reclamación derivada de su
relación contractual, consiente en ser tratado en pie de igualdad con los
nacionales. Asume, de este modo, el mismo tratamiento que los demás
ciudadanos del país en que ha hecho la inversión pero éste, a su vez, está
obligado a garantizarle una administración de justicia eficiente, igualitaria y
justa ante los tribunales locales o las posibilidades de un arbitraje imparcial.
Esta cláusula es una derivación del planteamiento formulado por el
internacionalista argentino doctor Carlos Calvo, quien en su libro "Derecho
Internacional Teórico y Práctico" (1896) sostuvo la tesis de que un Estado no
debe afrontar responsabilidad por daños o pérdidas sufridos por extranjeros
como resultado de insurrecciones armadas o guerras civiles. Estas ideas
recibieron el nombre de >doctrina Calvo en los círculos diplomáticos
internacionales. A partir del planteamiento del jurista argentino se dio el nombre

Como es obvio. se torna viable la protección diplomática del Estado de su nacionalidad. el Tribunal ha dicho que “la regla según la cual se deben agotar los recursos internos antes de acudir a un procedimiento internacional es una regla bien establecida en el Derecho Internacional consuetudinario” y que “antes de acudir a la jurisdicción internacional. no resulta muy convincente esta cláusula. La jurisprudencia de la Corte Internacional de La Haya consagra este punto de vista. después de que los particulares perjudicados han agotado los recursos internos del Estado demandado. . en el cuadro de su orden jurídico interno”. en el caso “Interhandel”. se refiere a la inserción de la mencionada estipulación contractual. En la sentencia dictada el 21 de marzo de 1959. En el ámbito europeo.de cláusula Calvo a la estipulación mediante la cual los inversores extranjeros renuncian explícitamente a toda protección internacional en sus relaciones contractuales establecidas con un país que no es el suyo. cualquiera de los otros puede asumir esa defensa. sin embargo. se ha considerado necesario en semejante caso que el Estado en que se ha cometido la lesión pueda remediarla por sus propios medios. derivación de ella. Siguiendo este criterio. Esta cláusula se suele incorporar en los contratos celebrados entre un gobierno y personas extranjeras para prevenir reclamaciones diplomáticas. el Tratado de Maastricht —firmado el 9 de diciembre de 1991 entre los doce Estados que entonces conformaban la Unión Europea— prevé la protección diplomática de un nacional de cualquiera de ellos en un país en que se sienta perjudicado en razón de sus relaciones contractuales. La doctrina que allí se maneja es que. la doctrina Calvo comprende la totalidad del planteamiento del jurista argentino mientras que la cláusula Calvo. Dispone que si ese miembro de la Unión Europea no tiene representacion diplomática u oficina consular en el Estado donde ha surgido el problema.

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