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Edición N° 16 / Año 6

Publicado en Septiembre / Diciembre 2012
ISSN 1851-3263 - Publicación Semestral
Investigaciones

La actualidad de la política social. ¿Retorno del estado que no fue o nueva
matriz de la asistencia?
por
Borghini, Natalia - Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini (Argentina) natborghini@yahoo.com.ar
Bressano, Clara - Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini (Argentina) cbressano@gmail.com
Logiudice, Ana - Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini (Argentina) ani1511@hotmail.com
Resúmen
Las políticas sociales, enmarcadas en lo que se ha dado en llamar el período pos-neoliberal, parecieran
estar signadas por la implementación de intervenciones tendientes a garantizar una mayor cobertura hacia
los sectores pauperizados de la sociedad, a la vez que se encuentran acompañadas de una enunciación
como ‘derecho ciudadano’, es decir, de carácter universal. Esto a su vez, resultaría de la estructuración de
nuevas fuentes de financiamiento que las constituyen en ‘protecciones’ más estables, en contraposición a
la transitoriedad de las políticas implementadas durante el neoliberalismo. Esta nueva modalidad de
intervención sobre la cuestión social evidenciaría, para algunos autores, el comienzo de un proceso de
contrarreforma de algunas políticas sociales del estado argentino. Tal proceso se encontraría en curso y
podría conllevar a la consolidación de un modelo de protección social fundado en principios de seguridad,
en reemplazo de otro basado en la asistencia, propio del apogeo neoliberal.
A partir del análisis de los aspectos normativos, presupuestarios y prestacionales de los programas
nacionales de asistencia social gestados durante y con posterioridad a la crisis de los años 2001 y 2002, el
presente artículo busca poner en discusión los alcances de las transformaciones en curso. La hipótesis de
trabajo concluye la existencia actual de formas de intervención de carácter híbrido, que, aún siendo objeto
de disputas entre actores sociales, no se encuentran necesariamente en transición hacia formas estatales
previas, sino que se estructuran como formas de ‘aseguración de la asistencia’.
Palabras clave: Asistencia social, Neoliberalismo, focalización, contraprestación
Sobre los autores
Borghini, Natalia. Licenciada en Ciencias Políticas y actualmente realizando una maestría en Ciencia
Política en el Instituto de Altos Estudios Sociales de la Universidad Nacional de San Martín. Es docente
regular en la Carrera de Ciencia Política de la UBA e integra los equipos de investigación del proyecto
UBACyT “El Estado argentino post crisis de 2001: ¿ruptura o continuidad con el neoliberalismo?” y “Los
planes sociales en la ‘era kirchnerista’: cambios y permanencias en la intervención asistencial” del
Departamento de Política y Sociedad del Centro Cultural de la Cooperación. Autora y co-autora de
artículos sobre temas vinculados a la problemática teórica sobre el estado y las políticas públicas.
Bressano, Clara. Licenciada en Ciencias Políticas y doctoranda del Doctorado en Ciencias Sociales de la
Universidad de Buenos Aires. Actualmente es docente regular en la Carrera de Ciencias Políticas de la
UBA. Integra los equipos de investigación del proyecto UBACyT “El Estado argentino post crisis de 2001:
¿ruptura o continuidad con el neoliberalismo?” y “Los planes sociales en la ‘era kirchnerista’: cambios y
permanencias en la intervención asistencial” del Departamento de Política y Sociedad del Centro Cultural
La revista del CCC N° 16 Año 6 (Sep / Dic 2012)

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las políticas públicas. especialmente políticas sociales. Disponible en Internet: http://www. y la formación histórica del estado argentino. Natalia. Bressano.php?id=348. ¿Retorno del estado que no fue o nueva matriz de la asistencia?". Logiudice. Clara. Magister en Administración Pública doctoranda del Doctorado en Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires.coop/revista/exportarpdf. "La actualidad de la política social. Septiembre / Diciembre 2012. Actualmente es docente regular en la Carrera de Ciencias Políticas y de Psicología de la UBA. Ana. Licenciada en Sociología. Cómo citar este artículo Borghini. Integra los equipos de investigación del proyecto UBACyT “El Estado argentino post crisis de 2001: ¿ruptura o continuidad con el neoliberalismo?” y “Los planes sociales en la ‘era kirchnerista’: cambios y permanencias en la intervención asistencial” del Departamento de Política y Sociedad del Centro Cultural de la Cooperación. La revista del CCC [PDF]. La revista del CCC N° 16 Año 6 (Sep / Dic 2012) 2 .centrocultural. Logiudice. Autora y co-autora de artículos sobre temas vinculados a la problemática teórica sobre política sociales y políticas asistenciales. n° 16. Ana. Becaria de Doctorado UBACYT. Autora y co-autora de artículos sobre temas vinculados a la problemática teórica sobre el estado. ISSN 1851-3263.de la Cooperación.

presentan tensiones ante la permanencia de concepciones y modalidades de la intervención social prototípica del asistencialismo neoliberal. evidenciaría el paso de un modelo de protección social basado en la asistencia hacia otro fundado en principios de seguridad. En este sentido. la condición de pobreza alcanzó al 50% de la población y los trabajadores ‘informales’ superaron a los asalariados formales se puede estimar que la percepción de un ingreso de $ 2703 por hijo. conjuntamente con el remoce de las políticas orientadas al asociativismo promovida por el programa “Argentina Trabaja” se han presentado. Durante la segunda presidencia de Cristina Fernández de Kirchner se implementó la Asignación Universal por Hijo. por algunos autores. a su vez. Esta nueva modalidad de intervención sobre la cuestión social es considerada. funcionales y presupuestarios de los Programas de Asignación Universal por Hijo y Argentina Trabaja. aún en tránsito. como asimismo su distinción de las restantes formas de intervención de la política social. en contraposición a la transitoriedad de las políticas implementadas durante el neoliberalismo. buscamos identificar los rasgos novedosos de la política social contemporánea.Introducción Las políticas sociales. se estima que la Asignación Universal por Hijo habría mejorado la situación de pauperización de los sectores populares. características del neoliberalismo? ¿Es posible rotular a las actuales políticas sociales como ‘postneoliberales’ si éstas aún mantienen el principio de la ‘condicionalidad’ para la percepción del beneficio?. como uno de los aspectos que pauta el inicio de un proceso de contrarreforma del sistema de protección social1.8% al 21. si bien marcan tendencialmente una nueva orientación en la política social. parecieran estar signadas por un nuevo rasgo: la garantía de una mayor cobertura hacia los sectores pauperizados de la sociedad bajo la enunciación de ‘derecho ciudadano’. Esta iniciativa. permiten la reedición de programas de empleo subsidiado? Y. por el contrario. En este sentido. las limitan? Algunas consideraciones sobre la relación entre política social y asistencia El análisis de las transformaciones contemporáneas experimentadas por la asistencia exige la revisión previa del andamiaje conceptual que la define. por el contrario. de forma estable. la política social de los últimos años se ha enunciado como una política tendiente a ‘restituir derechos’ a partir de intervenciones públicas más “universalizadoras”. a los fines de establecer las características de estas nuevas intervenciones. fuertemente castigados durante la década del 90. En cualquier caso. distanciándose de un discurso e intervención pública centrada en la exclusiva ‘atención’ al pobre. La revista del CCC N° 16 Año 6 (Sep / Dic 2012) 3 . paradigma de la política social en la actualidad. Este proceso. surgen una serie de interrogantes que guían la investigación: ¿en qué grado las políticas sociales recientemente implementadas alcanzan a desplazar y revertir las modalidades de intervención social ‘asitencialistas’. Esto.5%. principalmente en aquellas que se encuentran aún en situación de indigencia. ¿qué factores permitirían identificar la transformación de la política social asistencial? ¿Hasta qué punto las modalidades de intervención adoptadas profundizan esta transformación o. Así. impactó positivamente en las familias bajo condiciones de pobreza. desde el discurso oficial. como intervenciones tendientes a modificar la inequidad social y la desigual distribución del ingreso. enmarcadas en lo que se ha dado en llamar el período pos-neoliberal. de carácter universal. por último. Aun cuando se carece de evaluaciones de impacto2 acerca de esta nueva política. A partir del análisis de los aspectos normativos. si recordamos que. ¿en qué medida los nuevos programas constituyen herramientas destinadas a favorecer el cooperativismo o. resultaría de la estructuración de nuevas fuentes de financiamiento que las constituyen en ‘protecciones’ más estables. es decir. focalizadas y transitorias. entre 1996 y 2002 la tasa de desocupación pasó de 18. permanentes y complementarias de la política de promoción de “empleo genuino”.

como la filantropía) y el desarrollo de los seguros que. por ejemplo. no busca proteger a la totalidad de la población desafiliada. en la clásica perspectiva enunciada por Offe (1988). Desde esta óptica. ya que. desde la perspectiva de la política social como intervención de integración. para el autor. sino. por el contrario. Por oposición al seguro.también cumple una función de (re) integración de los ‘desafiliados’ de la sociedad. entendiendo por este concepto a las respuestas e intervenciones que garantizan que individuos y familias mantengan ciertos grados y niveles de vida socialmente aceptables independientemente de su participación en el mercado (Esping Andersen. es una particularidad que ha diferenciado las políticas sociales latinoamericanas de aquellas implementadas en los estados europeos. El abordaje de Castel. Para éste. la asistencia es el mecanismo que concurre a la contención del conflicto La revista del CCC N° 16 Año 6 (Sep / Dic 2012) 4 . crear perspectivas objetivas de venta de la fuerza laboral en relación a la demanda por parte del capital. ni a los imperativos del proceso de valorización. establecer criterios de tutela en base a criterios ‘meritocráticos’ e individuales y no de derechos. ha adquirido un rol protagónico en países latinoamericanos como el nuestro. como lo señala Offe (1998) el desarrollo paralelo de funciones de mercantilización de la fuerza de trabajo y las necesidades de reproducción y su reverso la desmercantilización. como una modalidad histórica y específica de intervención social. como modalidad de intervención social. Esta inquietud deviene tanto más relevante en cuanto ciertas perspectivas aseveran que los modelos de protección social basados en principios de seguridad pondrían en cuestión la persistencia de la asistencia como modalidad de la política social. las definiciones y conceptualizaciones existentes son tan numerosas como divergentes. los accidentes o la muerte. La asistencia. fuertemente anclado en la preocupación relativa a la cohesión y el lazo social.Esta preocupación se funda en la apreciación de que la asistencia. el seguro se constituyó. como sostiene Keane (1988). La política social contribuye así a generar voluntad para el trabajo. Es decir. pueden generar procesos de “autoobstrucción” en tanto la relación contractual entre el capital y trabajo queda afectada por variables políticas. predominio que varía según el contexto histórico y social de cada nación. modalidades de protección social orientadas a garantizar un proceso de inscripción de los sujetos en la organización social. En cuanto a la política social. de modo que las políticas sociales nunca son respuestas inequívocas a los intereses de la clase capitalista. Ambas intervenciones. la pervivencia de lo asistencial de la política social.5 Todas estas intervenciones enumeradas implicaron.6 La política asistencial específicamente –considerada como el origen de la política social moderna.4 su desarrollo va a ser central en la sociedad salarial. alcanzó a consolidarse como una “cobertura generalizada de los riesgos sociales”. por lo que su problematización de la política social puede ser comprendida como “una reflexión sobre las condiciones de la cohesión social a partir del análisis de situaciones de disociación”. a partir de la década del 50. la política social no es mera respuesta ni a las exigencias planteadas por la clase obrera. formar habilidades de los asalariados y. la política social es una estrategia estatal tendiente a garantizar la incorporación de la fuerza laboral a la relación capital-trabajo por lo que su función decisiva es la regulación del proceso de proletarización. a diferencia de la intervención asistencial. como señala Castel. 1993: 60). Un referente obligado resulta Robert Castel quien historiza el desarrollo de la política social moderna estableciendo una distinción entre la intervención social-asistencial (desde la tradicional caridad cristiana hasta sus formas laicas. en sus orígenes y hasta mediados del siglo XX. contrasta con las perspectivas que enfatizan la ligazón entre política social y los requerimientos inherentes a la reproducción del proceso de valorización del capital como. Esta compatibilización exige. como un “ analogon de la asistencia”. Si bien. se estructuró como un fondo de previsión de los trabajadores manuales frente a eventuales causas de incapacidad de trabajar como la enfermedad. Así. generando obstáculos en el proceso de acumulación. Antes bien. ésta tiende a compatibilizar las necesidades del polo del trabajo y del capital. adopta distintos significados según la perspectiva que asumamos. finalmente.

aquellas que proceden a la regulación de la condición salarial9. fundamentalmente aquellas antiguamente asociadas a la regulación del mercado de trabajo. En consecuencia. En otro orden de ideas y. la asistencia constituye una forma de intervención del estado que actúa sobre los márgenes del sistema.latente –o explícito– frente a la desafiliación (re)integrando a los sujetos bajo formas subordinadas. que se abocó a crear favorables negocios para el capital. mientras que una modalidad de esta política pone en marcha un complejo de seguridades derivadas de la relación salarial formal. que la asistencia y la seguridad social son modalidades permanentes de intervenir sobre la cuestión social y no modelos históricos sucesivos. la primera actúa moldeando y creando las condiciones de producción y la reproducción de la vida. otra modalidad. la asistencia devino un aspecto residual de la política social. desprotegidos. como forma de intervención social del estado. Ello produjo una amplia redefinición del complejo de intervenciones sociales del estado. Así. interviene sobre las consecuencias y circunstancias sociales y/o individuales que surgen de la ausencia de inserción en el mercado de trabajo. por lo tanto.fue relativamente marginal hasta la puesta en marcha y posterior profundización del proceso de reforma neoliberal de la década del 90. Es decir. muchas veces en condiciones mínimas. Ambos enfoques permiten dimensionar la función que cumple la política social en la organización y legitimación del conflicto social latente y la reproducción de la fuerza de trabajo en las sociedades capitalistas. sobre aquellos sectores de la población que no están integrados a la relación salarial y se encuentran. o sea. Sin embargo. creemos también que el sector asistencial de la política social –aunque de mayor peso que en el viejo continente. la seguridad social en nuestro país se estructuró históricamente en base al derecho al trabajo formal y regulado. Es decir.8 Esta definición de política social permite distinguir diversas formas de intervención según sea el sujeto al que esté orientada. Danani (2009) sostiene que la política social es una de las formas de intervención social del estado que coadyuva a la producción de las condiciones de vida y la reproducción de la vida mediante la regulación indirecta de la forma mercancía de la fuerza de trabajo.10 Entendemos. el predominio de una u otra modalidad se modifica históricamente según las fuerzas políticas y sociales existentes en cada sociedad. En el caso argentino. operando sobre la distribución secundaria del ingreso. es decir. en dichas perspectivas la función de la política social pierde especificidad en tanto política pública7 no sólo porque aparece como una política auxiliar de la “verdadera política social”. como señala Fleury (1999). por lo tanto.puedan reinsertarse al mercado de trabajo.12 La reestructuración de las condiciones de acumulación capitalista consolidada durante la década de los 90 en Argentina fue posible en virtud de una profunda transformación del rol del estado. se distingue pues de la política laboral. minimizando el número de población asistida y favoreciendo su articulación en base a principios alternativos al de los de la ciudadanía social. son perspectivas que tienden a opacar las contradicciones que atraviesan a toda intervención social en especial aquellas derivadas de las luchas sociales y políticas. asumiendo un carácter focalizado en los casos de extrema pobreza y minorías tuteladas. La asistencia social neoliberal Como lo han señalado varios autores. para la perspectiva de la proletarización las intervenciones asistenciales son mecanismos estatales que garantizan un sostenimiento y reproducción de la fuerza de trabajo. regulando el circuito de distribución primaria del ingreso. la asistencia. por oposición a las intervenciones axiales. En este sentido. a partir de la recuperación de la definición realizada por Marshall y Cortés. En cambio. la política social. La revista del CCC N° 16 Año 6 (Sep / Dic 2012) 5 . de forma tal que los desocupados –temporarios o permanentes . a diferencia de algunos estados de bienestar europeos donde primaron las políticas sociales garantes de derechos sociales de alcance universal11. Mientras que esta última interviene directamente en las condiciones de venta y uso de la fuerza de trabajo. las políticas laborales sino.

la desocupación ascendería a un 21. fueron canalizados por intermedio de organizaciones sociales de tipo comunitario. de los sectores sociales en condiciones de extrema pobreza. del mundo del trabajo. los recursos públicos. Desde esta perspectiva. supuso la renuncia a la aplicación de la política económica para mejorar las condiciones de reproducción de los sectores populares. A instancias de los organismos financieros internacionales. por ende. las políticas de transferencias monetarias (o de bienes) implementadas. Paralelamente. cada vez más flexibilizado y desregulado.5%. Finalmente. como lo señalamos más adelante. asumían un carácter marcadamente restrictivo. la política de asistencia no necesariamente responde a la provisión exclusiva de bienes y de servicios frente a lo que puede identificarse como carencias sociales18 mientras que el asistencialismo. la asistencia no implica – ni se opone – a la constitución de derechos.20 En efecto. a la exigencia de una contraprestación laboral por parte de los perceptores. coincidimos con Grassi cuando señala que la política social es un espacio crítico en el cual se condensa la hegemonía y. bajo acciones volátiles y focalizadas. que discutimos más arriba. la política social asistencial se extendió más allá de las clásicas minorías tuteladas13 para alcanzar a la población en condiciones de extrema pobreza14 cuyo número crecía sin pausa. y.Al tiempo que se volvían visibles las consecuencias económico-sociales de las políticas de ajuste estructural. lo que permitió descargar la responsabilidad estatal relativa a la reproducción de las condiciones de existencia sobre la población pobre y. la política social asistencial implementada a lo largo de la década del 90 se constituyó en una política pública crecientemente limitada a la compensación social de los costos del ajuste estructural. fue que la intervención social estatal se orientó a compensar las carencias. a la vez. por consiguiente La revista del CCC N° 16 Año 6 (Sep / Dic 2012) 6 . su conquista depende de la lucha política de las distintas clases por el reconocimiento de derechos que vayan más allá de la supervivencia y de las transformaciones institucionales que esta disputa trae aparejada. Muchos análisis16 tendieron a distinguir la asistencia social17 del asistencialismo.19 De esta forma. no solo redefinió el lugar ocupado por la asistencia sino que promovió la revisión conceptual de la relación entre política social y asistencia. La asistencia adquirió entonces una forma marcadamente transitoria organizada bajo el formato de ‘programas’ que ponían en tela de juicio la noción de derechos sociales propia del otrora estado social. la exigencia de contraprestación laboral se instituyó en leiv motiv de las intervenciones asistenciales. Este mecanismo buscó evitar el acceso a la asistencia a sujetos considerados en “condiciones” para insertarse en el mercado de trabajo. la intervención asistencialista de la política social fue el resultado de la imposición de un nuevo orden político institucional que legitimó la carencia (de trabajo y de bienes) de los sujetos como el producto resultante de la falta de dinero y de adaptación a las transformaciones ocurridas en el mundo del trabajo. aplicados selectiva y condicionadamente. Por el contrario. por otra parte. o su novedad (relativa). se limitaron al suministro de mínimos biológicos de reproducción15 y fueron sujetas. Cabe señalar que la implementación de las políticas sociales contra la pobreza que se consolidaron en nuestro país en la década del 90. el desmantelamiento del complejo de intervenciones del estado en la economía y. Hacia el 2002. cada vez más. mientras que el asistencialismo anuló el registro del derecho y sus garantías como base de la intervención social. instituyéndose realmente en planes de empleo subsidiado. la pobreza a un 50% y el trabajo informal superaría al formal. al igual que el de los desocupados. En este sentido. por ello mismo. garantizar el control social sobre ellas. En consecuencia. No obstante.

Para los sectores considerados aptos para reingresar al mercado de trabajo se implementó. en tanto que el Estado se constituye en un actor (y en un ámbito) clave en la producción de los problemas sociales. aunque su intervención en materia de definición de los lineamientos de los programas resultó marginal y se limitó por entonces a la obtención de ‘cuotas de planes’.(. como asimismo la exigencia de contraprestación laboral. en la delimitación de su propia responsabilidad. mayoritariamente de corte asistencial. paralelamente. la intervención se organizó en torno de un programa de empleo subsidiado. si bien desde el 2003 comenzaron a delinearse ciertos cuestionamientos a la política La revista del CCC N° 16 Año 6 (Sep / Dic 2012) 7 . los alcances de la conflictividad social emergente impulsó dicha masividad. A partir de 2003. Ello contribuyó a dotar a las organizaciones de un relativo poder de condicionamiento respecto del sistema político.22 Por otra parte. por su parte. se encontraban sumidos en una grave crisis de representación. Mientras que a nivel nacional. Consecuentemente. se lanzó el Plan Nacional de Desarrollo local ‘Manos a la Obra’23. el Plan Nacional de Jefes y Jefas de Hogar Desocupados del 2002. que se contrapuso a la selectividad propia de la focalización neoliberal. lo que a la postre impidió la imposición y verificación de los criterios tradicionales de focalización. a quienes se les exigía la contraprestación de certificados de cumplimiento de la escolaridad y salud de sus hijos27. con la asunción del presidente electo Néstor Kirchner. en la definición de los sujetos merecedores de sus intervenciones y las condiciones para dicho merecimiento”. fue considerada una intervención capaz de facilitar una progresiva recuperación de las economías locales. En este contexto. Por otro lado. se creó el Plan Familias26 orientado a la población considerada no empleable. estas intervenciones continuaron revistiendo un carácter residual respecto del conjunto de la política social y permanecieron subordinadas a la dinámica de la política asistencial. política y social de los años 2001-2002 contribuyó a redefinir los criterios rectores de la asistencia social neoliberal. hacia mediados de la década. sobre la base de las distintas experiencias asociativas que. en el marco de la crisis. contener los efectos deslegitimadores de la crisis. la creciente intervención en la gestión de la asistencia social asumida por las organizaciones comunitarias permitió que algunos movimientos sociales disputaran liderazgos territoriales detentados históricamente por los partidos políticos tradicionales los que. principalmente mujeres. destinadas a atender la grave situación social y. En este sentido. pusieron en marcha un conjunto de medidas.. Las distintas herramientas implicaron una masificación de la asistencia. asumiendo la demanda de los organismos internacionales. con una relativa capacidad para alcanzar la revinculación de los sujetos y grupos con actividades productivo-laborales24. habían emprendido los sectores populares. el gobierno impulsó la implementación de intervenciones públicas diferenciadas según los tipos de población a ser atendida. al tiempo que se constituyó en una herramienta política –relativamente eficaz– orientada a descomprimir la protesta social mediante el acercamiento de las organizaciones sociales al estado. dichos programas sociales fueron cuestionados en razón de su carácter focalizado y su poca eficacia para erradicar el problema del desempleo y la pobreza estructural.. al mismo tiempo. Los nuevos gobiernos que asumieron. Este Plan fomentó el ‘autoempleo’ y la economía social constituyéndose en una fuente de provisión sustituta del ingreso. frente al fracaso de la estrategia masiva de revinculación productiva de los sectores pauperizados y. Como consecuencia. Sin embargo. clasificada en base a criterios de “empleabilidad”25. Finalmente.21 La intervención asistencial luego de la crisis del 2001 La crisis económica. al igual que aquellos que lograron estabilizarse en los niveles subnacionales.) tiene capacidad de normativizar y normalizar. el Seguro de Empleo y Capacitación con condicionalidad laboral. los niveles provinciales y locales se consagraron a la asistencia alimentaria. En este sentido. desde el punto de vista discursivo se acentuó la retórica relativa a la necesidad de promover la intervención estatal con el objeto de crear ‘empleo genuino’. desde el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación.

año signado por la derrota electoral del oficialismo y la crisis económica internacional. la sumatoria de los regímenes contributivos y no contributivos permitirían dar cobertura a la totalidad de los niños y adolescentes ubicados en el 30% más pobre33 de la población. el acceso a la Asignación garantizado a toda la población que reúna los requisitos. Por un lado. aún persisten controversias en torno al impacto de la Asignación Universal en la reducción de los índices de pobreza e indigencia. permite el acceso continuo de la población en situación de vulnerabilidad. no tanto así en la reducción de la pobreza”. Al momento de implementarse la Asignación Universal se dieron a conocer una serie de estimaciones de impacto de este plan sobre las familias pobres e indigentes. la focalización condicionante. Sin embargo. a diferencia de los parámetros extremadamente selectivos de los programas precedentes. presenta rasgos y modalidades más acentuadamente La revista del CCC N° 16 Año 6 (Sep / Dic 2012) 8 . sin limitación temporal ni numérica para la inscripción. de $270 pasó a $340. persistieron. De esta forma. contribuyendo a la disminución de la brecha entre los ingresos de los diversos estratos de población.30 es decir. por oposición a la focalización extrema característica de los 90. Asimismo. Por otro lado. vital y móvil. tal definición de la población destinataria de la Asignación Universal por Hijo –que incluye a los jefes de hogar con trabajo informal cuyo ingreso no supere el Salario Mínimo Vital y Móvil. Sólo a partir del 2009. la incorporación de trabajadores informales como sujetos con derecho a percibir el beneficio promueve la expansión de la cobertura a los sectores populares. integradas por personas de bajos recursos socioeconómicos. la percepción total del beneficio de la Asignación Universal está condicionada a la acreditación de los controles de salud y el cumplimiento de la escolaridad de los niños. sin ser universal. el programa incorporó a un importante número de perceptores. potencialmente.permite observar cierto distanciamiento con respecto a la política social asistencial neoliberal. esta definición de la población destinataria limita parcialmente el carácter discrecional propio de la focalización basada en los ‘test de pobreza’ al reconocer el derecho que posee un trabajador informal a percibir una asignación familiar. y subsidios cuyos montos no superaban los mínimos biológicos de reproducción. abarcar un millón de niños más. Hasta el momento las cifras alcanzan a un total de 3 millones y medio de niños. ni restricción alguna en lo atinente a su duración. plan mediante el cual se otorga un beneficio no contributivo29 a los padres (a uno de ellos) de niños menores de 18 años. De esta forma. sin embargo. lo que refuerza el carácter masivo de las actuales formas de asistencia. abocadas a la realización de obras de construcción y mejoramiento barrial de baja y mediana complejidad28. es decir. tomando distintas canastas básicas el estudio estima que el impacto potencial de la Asignación Universal varía de un 52% al 98% en los índices de indigencia y entre un 4% y un 28% en los de pobreza. Sin embargo.asistencialista.32 Asimismo. El primero de ellos fue el Programa Argentina Trabaja. casi el doble de los que eran abarcados por el Plan Familias pudiendo. es necesario señalar que.31 Otro aspecto a considerar es el incremento del monto de las transferencias que recientemente tuvo un incremento de aproximadamente 21%. Un estudio realizado en el aglomerado de San Salvador de Jujuy-Palpapá demuestra cómo los índices de disminución de pobreza o indigencia varían según la canasta básica que se considere para realizar la estimación de impacto. algunos postulados y elementos de intervención social neoliberal: mecanismos coactivos como la contraprestación. A diferencia de las asignaciones familiares de los trabajadores formales. Así. Sumado a esto. el estudio concluye que “el programa parece entonces tener un alto grado de efectividad en reducir la indigencia. consistente en la puesta en marcha de cooperativas. fue lanzada la Asignación Universal por Hijo. debido a los problemas que atraviesan las estadísticas oficiales. Más allá de la discusión sobre la universalidad. por el contrario. o discapacitados de cualquier edad que se encuentren desocupados o se desempeñen en la economía informal y cuyo ingreso no supere el salario mínimo. se produjo el lanzamiento de dos iniciativas novedosas en términos de política social asistencial. y a pesar de los porcentajes variables.34 El Programa Argentina Trabaja. algunos estudios sostuvieron que podría alcanzarse una reducción de más de un quinto de la pobreza y aproximadamente la mitad de los indigentes.

si bien es claro que la focalización selectiva fue abandonada en pos de una masividad en el acceso a dichas prestaciones. Por otra parte. la puesta en marcha de este Programa también debería ser leída en el marco de las estrategias implementadas desde mediados de la década tendientes a distinguir a los pobres considerados “empleables”. No obstante. el aumento del ingreso. cabe preguntarse por la persistencia de otras formas de focalización. impuestos (principalmente el IVA). En este sentido. en tanto. se despliega la política de intervención del Plan Ingreso Social con Trabajo – Argentina Trabaja.similares a las políticas asistencialistas de la década del 90. cabe interrogarse en qué grado dicha política no refuerza la focalización en tanto reedita. sino de las contribuciones. nos preguntamos hasta qué punto puede hablarse de una conquista de derechos si la percepción del beneficio está atada a la contraprestación. a procesos de asociación forzosa donde los miembros no siempre deciden sobre las tareas a realizar ni sobre su remuneración. entendemos. situación que refuerza la política de re-encierro doméstico 35 –característica de otros programas de transferencias monetarias condicionadas– pone en cuestión el alcance y la pretensión de esta política como un nuevo tipo de protección social centrada en el reconocimiento del derecho ciudadano. la persistencia de las condicionalidades y otras características ¿acercan o alejan la Asignación de los programas de transferencias monetarias condicionadas. el subsidio se implementa como una prestación para la mayor parte de los trabajadores. es decir con capacidades para crear sus propias condiciones de autoempleo vía el desarrollo de los proyectos productivos. esta modalidad de implementación dio lugar. Es sobre esta última población sobre la que. si bien el monto presupuestario anual que insume el Programa36 da cuenta de su institucionalización como política pública -desvinculado de los aportes de organismos financieros internacionales en su ejecución directa-. aunque la implementación de la Asignación Universal comienza a instituirse en una La revista del CCC N° 16 Año 6 (Sep / Dic 2012) 9 . Finalmente. nos preguntamos si puede hablarse de un proceso de reversión del desmantelamiento de la protección social cuando los fondos destinados al pago de la Asignación Universal no provienen de los aportes patronales. intereses. de los pobres “inempleables”. Más aun. En este sentido. en buena parte de los casos. independientemente de su condición de formalidad. Con excepción de aquellos proyectos emprendidos por cooperativas ya constituidas o asociadas a movimientos sociales. rentas y transferencias del Tesoro y de los rendimientos anuales del Fondo de Garantía y Sustentabilidad del Régimen Previsional Público de Reparto37. de nueva forma. entre otros actores? Por otro lado. tanto las derivadas de la exclusión de cierta población (como los trabajadores precarios con ingresos superiores al salario mínimo) como la segmentación derivada del poder adquisitivo del subsidio. El hecho de que sean mayoritariamente las mujeres pobres las que lo perciben y asumen como ‘deber’ las condicionalidades de tipo educativo-sanitarias. modalidad de intervención que reinstala el carácter de “pobre” antes que el de ciudadano. asumiendo el estado la multiplicidad de formas y condiciones de trabajo informal existentes y vividas por los sectores populares. como las asignaciones que perciben los trabajadores formales. Bajo una retórica cooperativista pareciera reinstalar la lógica de intervención asistencial fundada en el trabajo subsidiado. A modo de conclusión A modo de balance preliminar podemos afirmar que la ampliación del beneficio a un alto porcentaje de los sectores populares. las categorías de ‘empleabilidad’ e ‘inempleabilidad’ para otorgar el beneficio. así como la percepción no atada al “test de pobreza” indicarían ciertos rasgos no sólo positivos –proveyendo un ingreso de carácter relativamente estable– sino progresivos. Esto puede observarse debido a que la conformación de las cooperativas fue posterior a la selección de los postulantes al subsidio. generalizados en América Latina en años recientes a instancias de los organismos financieros internacionales.

una vez más. Las persistentes tensiones que registra el programa entre su formalización en términos cooperativos y sus prácticas ligadas a los tradicionales programas de empleo subsidiado. ya que hasta ahora no hubo. que resulta innecesaria para el proceso de valorización de capital. tanto de los pasados como de las especificidades contemporáneas. siendo central la reconceptualización de la pobreza como una consecuencia estructural de la falta de trabajo y no como resultante de las “incapacidades” individuales de adaptación al mercado laboral. así como la reedición de la contraprestación laboral. Tal ‘aseguración de la asistencia’ podría ser pensada. de aquí no puede concluirse una modificación en la redistribución de la renta social. Incluso la forma en la que se plantea este debate tiende a producir cierto oscurecimiento de los procesos de hibridación que tienen lugar al interior de la política social actual. Más aun es dable preguntarse en qué medida las políticas de transferencias monetarias condicionadas –aun cuando sean notoriamente más masivas y se ajusten a los ‘tamaños’ y ‘necesidades’ de las familias. antiguamente garantizados por el estado social instituido bajo el gobierno peronista de mediados del siglo XX impide indagar sobre las características y especificidades de este tipo de estados en Latinoamérica. multiplicando protecciones y seguridades hacia los asistidos. el 40% de los fondos que constituyen la Asignación Universal provienen de fuentes no contributivas como el Impuesto al Valor Agregado. nos podemos preguntar si tal ampliación de los derechos sociales no asumió la forma de un entramado institucional débil basado en ‘la imitación de privilegios’. Como lo sostienen Hinzte y Danani (2010).afirma la existencia de formas de intervención de carácter híbrido. del Programa de Ingreso Social con Trabajo (Argentina Trabaja) puede permitir iluminar parte de este debate. en el consumo popular. en paralelo.política permanente que impacta positivamente en la disminución de los índices de indigencia aunque relativamente en los de pobreza y plantea una disputa posible en torno a la redistribución progresiva del ingreso. deberíamos preguntarnos si nos encontramos frente a nuevas modalidades de intervención social tendientes a ‘asegurar’ la asistencia hacia aquellos sectores considerados “inempleables”. puede hablarse de un efectivo proceso de contrarreforma o si. La implementación en forma paralela a la Asignación Universal. es decir. aún siendo objeto de disputas entre actores sociales.no exigen ser complementadas con otras formas de intervención más focalizadas en sectores provenientes de los aún existentes “pobres extremos”. en base a las demandas de los sectores más fuertes del movimiento obrero organizado. Bibliografía La revista del CCC N° 16 Año 6 (Sep / Dic 2012) 10 . la política social acentúa una recuperación del rol del estado en materia social. la financiación realizada con parte del sistema previsional podría indicar el persistente privilegio de las políticas de formación de la fuerza de trabajo en detrimento de la población pasiva. imposición tributaria que recae. vale la pena preguntarse hasta qué punto. acerca de la continuidad de los criterios de focalización. Esta idea de la recomposición de derechos perdidos. Ello ha permitido articular una asistencia de carácter masivo. En este sentido. Por un lado. una reforma tributaria que revierta la regresividad de la imposición actual. Asimismo. no se encuentran necesariamente en transición hacia formas estatales previas. en el caso específico de la asistencia social. quizá. centralmente. los abordajes que inscriben a las actuales políticas sociales en un proceso de contrarreforma sostienen como horizonte político la importancia de avanzar hacia la reconstrucción del estado social desmantelado por las políticas neoliberales implementadas desde 1976 en nuestro país. por el contrario. La conclusión preliminar –y la hipótesis que orientará nuestras indagaciones futuras. Es decir. que. Más aun. como un nuevo ‘compromiso’ con aquellos considerados inempleables. aunque aún focalizado. a la vez. como bien indica Lo Vuolo (2009). Esto nos conduce a otro problema relacionado con el análisis de las nuevas modalidades de intervención social en términos de un ‘retorno’ y reconstrucción de los beneficios sociales antiguamente percibidos. que actuaría reimpulsando a los considerados ‘empleables’ a la concurrencia al mercado de trabajo y. nos interpelan.

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ISNN 1853-6654. presentada en el Congreso Alas. 2 Ello así. Grassi. Bressano y Logiudice. 2006. en proyecciones y estimaciones ex ante. Primeras Jornadas Internacionales Sociedad. Bressano. en lugar de mediciones ex post. 2009. pp. Hintze y Neufeld. de $ 270 a $ 340. 8 Ibídem. Clara y Logiudice. 6 al 11 de septiembre. 2006. 6 Ibídem. 2009.Notas El presente documento reúne los avances de investigación oportunamente incluidos en las ponencias: Borghini. Reflexión de Trabajo Social. 9 Soldano y Andrenacci. pp. mayoritariamente. 8 al 12 de agosto. 318-320. 14 Vilas. 10 Aun cuando esta definición se ancla en una visión de la política social como una gama de políticas públicas que reenvían al proceso de integración social. 13 Álvarez Leguizamón. 2010. Clara y Logiudice. Ana y Bressano. 49-62. 7 Danani. Clara: “Nuevas intervenciones públicas en la Argentina reciente. Natalia. 2011: “Asistencia Social y Asociativismo: ¿nuevos derroteros de la política social en la Argentina reciente?”. 1994. 2003. Dicho monto alcanza a equipararse con los montos de asignación familiar percibidos por los trabajadores formales de más bajos ingresos. 14. Natalia. 3 El 12 de septiembre de 2012 fue anunciado por la presidenta de la Nación el aumento de la Asignación Universal por Hijo. 15 Álvarez Leguizamón. 12 Soldano y Andrenacci. 2006. Ana. Bressano. 16 Grassi. Borghini. Cfr. 33. publicado en la revista Debate Público. 2011: “La asignación universal por hijo: ¿contrarreforma de las políticas sociales o asistencialización de la protección social?”. Año 1. 2011. Nº2. p. El caso de la asistencia social”. Ana. 1 Danani y Hintze. UBA Universidad de Buenos Aires. 1997. octubre de 2011. 30 de Noviembre al 2 de Diciembre. su definición de política asistencial resulta compatible con la nuestra. 2006. p. 11 Por lo que los derechos básicos universales siempre fueran parciales y sectorizados. La revista del CCC N° 16 Año 6 (Sep / Dic 2012) 13 . Mar del Plata. y en el documento Logiudice. 4 Castel. 2004. Borghini. Jornadas de Sociología. Estado y Universidad. 300. 5 Ibídem. 2011: “¿Puede la asistencia social ser universalizable? Consideraciones sobre la Asignación Universal”. Recife. ya que los estudios disponibles consisten. p.

posibilitando el ejercicio de sus derechos básicos”. 26 Resolución MDS nº 825/05. por situaciones de desventaja fortuita o por las condiciones del mercado de trabajo”.17 Si bien. extrapolando criterios del mercado a los objetivos de la política social. Este desplazamiento renovó una focalización tendiente a distinguir y clasificar dentro de la población empobrecida a aquellos sectores con capacidades para crear sus propias condiciones de autoempleo productivo de aquellos sectores pobres considerados poco aptos para tal fin. 28 Cfr. El artículo 1ro. Calvi y Zibecchi. el Programa Manos a la Obra buscó ligar la ayuda estatal a criterios de eficiencia empresarial. a la defensa y amparo de las víctimas de violencia socio-familiar […] entre otras cuestiones que no necesariamente arraigan en la desposesión.gov. 227-228 19 Ibídem.ar/ingresosocialcontrabajo/114">http://www. 18 “Corresponde a la ocurrencia necesaria para enfrentar emergencias sociales o derivadas de imprevistos. de esta misma resolución establecía como objetivo del programa “promover la protección e integración social de las familias en situación de vulnerabilidad y/o riesgo social. que asuma la naturaleza histórico-estructural de la desigualdad social. colectivamente.ar/ingresosocialcontrabajo/114 y. en el acto de lanzamiento La revista del CCC N° 16 Año 6 (Sep / Dic 2012) 14 . por afectar la posibilidad de inserción de los sujetos en el mercado de trabajo. 21 Ibídem. la educación y el desarrollo de capacidades. En Grassi. si bien fueron implementados con el objetivo de reducir los niveles de desempleo son criticados en tanto producen un re-encierro doméstico de la población desocupada. Eleonor y Pautassi. 228. Presentación Ingreso Social con Trabajo. p. que presentan necesidades específicas y que no son comprendidas por la seguridad social”. http://www. 22 Andrenacci. 15-17. 24 A partir del 2006. 2007.gov. 20 Ibídem. Cfr. 27 Este tipo de programas que se han generalizado en Latino América bajo la denominación de Programas de Transferencias de Ingreso Condicionado.ar/ingresosocialcontrabajo/114" target="_blank">http://www. pp. 23 El programa fue creado por Resolución del MDS n°1375 del 13/04/04. Por otro lado. decreto nº1506/04. Luis. Discurso de la Presidenta de la Nación. como afirma Grassi. especialmente. 2006. Cfr. art. en el cual éstas expresaran el acuerdo normativo de una sociedad capaz de asumir. pp. Asimismo. 2003. en las mujeres. 2004. p. 25 Con el decreto 1506/04 se define el proceso de reconversión de Plan Jefas y Jefes de Hogar orientado a “transformar los programas asistenciales en políticas de integración social y productiva de la población desocupada”. incluir a 750. también supone su inscripción en un marco global de derechos y garantías. a la protección y atención de personas con discapacidades vitales […]. la seguridad de sus miembros o el riesgo potencial de no realizar su reproducción (en sentido amplio). Ikei et al. a nuestro juicio.000 madres solas receptoras del Plan Jefas y Jefes de Hogar.gov. art. el Ministerio de Desarrollo Social declaraba. al momento de lanzamiento del Programa. 2006. 4°. Campos. la política asistencial se ciñe a la provisión de ayuda para enfrentar emergencias sociales o imprevistos consideramos que tales imprevistos se caracterizan.desarrollosocial. Faur.desarrollosocial. desde la salud. 3°. a compensar el desamparo familiar […]. Laura. Golbert. 25. en tanto sector de la política social.desarrollosoci al.

2010. Agis. se re-estatizó constituyéndose nuevamente en un sistema público y único de reparto. como también constituirse como fondo de reserva.714). 32 Roca. al interior del contexto latinoamericano. no obstante. Ministerio de Economía y Finanzas Públicas. 29 Se estableció mediante el del Decreto de Necesidad y Urgencia 1602 y dentro de la ley que regula el régimen contributivo de asignaciones familiares pagadas a los trabajadores asalariados formales (Ley 24. 2010b. L y Ramírez. 30 Ministerio de Economía y Finanzas Públicas. pudiendo acceder. Roca. 2011: 13. 2010ª. Cañete y Panigo. Golovanevsky. insume el mayor porcentaje del Producto Bruto Interno (058%) y transfiere mayores montos a los perceptores. 35 Calvi y Zibecchi. En Lo Vuolo. como señala Lo Vuolo. según la normativa del fondo de Garantía y Sustentabilidad creado a mediados del año 2007 “debería dirigirse a atenuar la posible vulnerabilidad financiera del sistema previsional. ni incluidas en programas sociales (a excepción del de Seguridad alimentaria). 33 Bertranou. enseña y aprende. en el Parque Norte de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.del programa Argentina Trabaja. núm. hacia fines de 2008. 2010. L. Por otro lado. 2010. preservando tanto el carácter previsional de los fondos como la rentabilidad que se obtenga de los mismos”. Los perceptores del Plan deben ser personas sin ingresos familiares formales. 2009. 21 de octubre de 2010. Roca. p. 2006 36 El Programa cuenta con un presupuesto anual de 1. 2010a y Roca. ni prestaciones jubilatorias. 34 Bergesio. 2010b. 37 El sistema de previsión social. 31 Bertranou. 23.650 millones de dólares y es aquel que. a la Asignación Universal por Hijo. Nota técnica. 2010.17 La revista del CCC N° 16 Año 6 (Sep / Dic 2012) 15 . 2009. Cfr.