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BIBLIOTECA VIRTUAL

CONSEJO LATINOAMERICANO DE CIENCIAS SOCIALES
CLACSO
“Acerca del curso del 7 de enero : Arqueología, Genealogía y Poder”
Juan Pablo Arancibia Carrizo
“Esta dificultad, nuestra dificultad para encontrar las
formas de lucha adecuadas, ¿no proviene de que ignoramos
todavía en qué consiste el poder ?”
Michel Foucault.-

Michel Foucault, en el curso que pronuncia en el College de France, el 7 de enero de 1976 ( )1
ingresa inicialmente a un análisis retrospectivo indagando acerca de algunos signos que
distinguirían un periodo que él señala alrededor de 15 años. Instala el carácter local de la crítica
como un primer rasgo o destello de dicho periodo, pero con inmediata prontitud Foucault debe
distanciar esta crítica de lo que para él serían las riesgosas figuras del empirismo, del
eclecticismo, del oportunismo y del ascetismo voluntario. Por el contrario, Foucault está
pensando este carácter local de la crítica más bien como noticia de una suerte de producción
teórica autónoma, la cual no se constituye en observancia y dependencia de un sistema
centralizado de normas comunes. Luego exhibe, como segundo signo, lo que para él sería el
medio por el cual se ha venido desplegando la crítica local, lo que Foucault llamará los retornos
del saber. Con esta expresión quiere referirse a lo que él intuye como la insurrección de los
saberes sometidos.
Bajo la expresión de saberes sometidos Foucault está albergando dos flujos o series de hechos
distintos. Por un lado, quiere referirse a los contenidos históricos que se han mantenido
aplastados y sepultados al interior de coherencias funcionales o sistematizaciones formales.
Explícitamente afirma Foucault que lo que ha permitido realizar una crítica efectiva al
manicomio, a la prisión, ha sido la aparición de determinados contenidos históricos. Apreciemos
en sus palabras las claves que en esta noción identifica, las que, no obstante inspeccionaremos en
una escena posterior :
“...y esto simplemente porque sólo los contenidos históricos permitieron encontrar de nuevo la
ruptura de los enfrentamientos y de la lucha que los amaños funcionales y las organizaciones
sistemáticas tienen por objeto ocultar”. ( )2
Continuando con la comprensión de los saberes sometidos, bajo una primera serie, Foucault está
1 Ver, Michel Foucault. Microfísica del poder. Editorial La piqueta. Madrid, España, 1992. Pag 125.
2 Ibid, pág 128.
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pensando en bloques de saberes históricos que se conservaban presentes pero soterrados al
interior de conjuntos funcionales y sistemáticos, y que mediante la detonación de la crítica éstos
han podido reemerger, soportados desde el instrumento de la erudición.
Sin embargo, bajo una segunda coordenada de comprensión, entiende por saberes sometidos una
serie de saberes rotulados como incompetentes, saberes insuficientes, ingenuos, inferiores al
saber científico clásico; saberes que Foucault llamará saberes de la gente, los cuales no han
constituido un saber común, sino más bien se tornan saberes específicos, locales, regionales y
diferenciales. Para Foucault estos saberes de la gente son de suyo relevantes en tanto que,
mediante su irrupción, se ha operado la crítica.
Se torna completamente visible entonces que la noción de saberes sometidos comporta una
paradoja de la que está advertido el propio Foucault, se trataría del acoplamiento entre los
saberes soterrados de la erudición y los descalificados por la jerarquía del conocimiento. Lo
sutilmente relevante de estos saberes sometidos, es el eje que articula Foucault para establecer su
imbricación. Para mayor exactitud, sirvámonos de su propia expresión :
“En un caso como en otro, de hecho, tanto en este saber de la erudición como en aquellos
descalificados, en estas dos formas de saberes sometidos o soterrados, ¿de qué se trata
realmente ? Se trataba del saber histórico de la lucha”. ( )3
El eje sobre el cual imbrica Foucault es el que sitúa a ambos saberes, eruditos y descalificados,
como bóvedas y depósitos donde se conservaba la memoria de los enfrentamientos, ese saber
histórico de la lucha subyace al interior de esos regímenes de saber, cuya potencia estaría dada
por la memoria, por su capacidad de retención, resguardo y despliegue de esa memoria; memoria
que se comporta como substrato y que ha debido mantenerse al margen.
Es a partir de este primer desplazamiento que luego se hacen perfectamente visibles otras
nociones que son centrales en el entramado foucaultiano, arqueología, genealogía y poder. Ante
ello nos importa reconocer, primero, no una fractura, abandono, autarquía y divorcio analítico
entre arqueología y genealogía, sino, importantes cruces, encuentros y correspondencias. Si bien,
poco exacto sería hablar de un sistema foucaultiano compacto y continuo, universal y fijo, aún
así, es posible entender el análisis arqueológico y genealógico como un desdoblamiento analítico
que se moviliza y despliega en un campo de relaciones intimas y pertenecientes, de tal forma que
arqueología y genealogía se contienen ; segundo, un paradero insoslayable dentro del proyecto
crítico de Foucault es la tópica del poder. Es mediante cierto uso conceptual del poder que el
proyecto foucaultiano se hace viable, de otro modo dicho, bajo una noción clásica del poder el
proyecto foucaultiano se agota y desmantela fácilmente, se tornaría débil e inconsistente, de ahí
que Foucault requiere una reconstrucción conceptual del poder, una indagación crítica del poder.
De tal suerte que Foucault monta ciertas claves de lectura y comprensión del poder que habiliten
y potencien su análisis, pero esa constelación de lectura no puede ser sino la de relaciones de
fuerza, la del enfrentamiento. Cabrá interrogarnos qué ocurriría si fuera efectivo un eventual
abandono de esa noción de poder.
3 Ibid, pág 129.
2

Si bien, no nos parece relevante - en estas pocas páginas - distraernos y agotarnos en el
tratamiento de aquella supuesta dicotomía y fractura entre momentos analíticos arqueológicos y
genealógicos. Pues, más bien nos suscribimos a la sospecha de que en Foucault no existe tal
corte ni fisura. Sin embargo, nuestra mirada central intentará ocuparse en interrogar acerca de la
eventual teoría del poder en Foucault, si existe, de qué naturaleza analítica se trata y sus
implicancias al interior del corpus foucaultiano. En el marco de esa indagación, es preciso
desplegar una mirada más detenidamente en la arqueología y genealogía, en su relación con esta
noción de poder. Desde ya señalamos que esa pregunta se tornará relevante y fructífera, a la hora
de inspeccionar un eventual e inconcluso desplazamiento en el atardecer de la producción teórica
- y de la vida de Foucault.
Alentados en lo anterior, atendemos a que Foucault plantea aquí, en este curso, como condición
necesaria para la genealogía, el que se elimine o desintegre esa hegemonía excluyente de los
discursos globalizantes. Esta condición le sirve como base para el despliegue de múltiples
investigaciones genealógicas, las que tendrían la potencia de constituirse en redescubrimiento
conjunto de la lucha y memoria directa de los enfrentamientos. ( )4
De esta forma, y para efectos de este curso, Foucault concibe la genealogía como este :
“...acoplamiento de los conocimientos eruditos y de las memorias locales que permite la
constitución de un saber histórico de la lucha y la utilización de ese saber en las tácticas
actuales”. ( )5
Con ello Foucault quiere enfatizar la irrupción en escena por parte de los saberes locales,
discontinuos, descalificados, en oposición y confrontación contra la teoría unitaria que los
ordena, clasifica y jerarquiza ; una teoría unitaria que se comporta bajo los privilegios que le
otorgaría su supuesta condición de ser la exclusiva depositaria del conocimiento verdadero. Para
Foucault esta instancia teórica unitaria no sería sino una ciencia detentada por unos pocos.
Foucault rescata a las genealogías de ser unas ciencias más exactas o meticulosas, más bien las
identifica estrictamente como anti-ciencias. Pero en esa afirmación, a Foucault le importa
confrontarse y resistirse principalmente contra los efectos de ese saber centralizador, saber que se
ha alojado al interior de las instituciones e internalizado en el funcionamiento del discurso
científico de la sociedad moderna. Así, la genealogía ha de luchar contra los efectos de poder de
ese discurso científico. Esa afirmación será central para una comprensión más global de todo el
entramado analítico que edifica Michel Foucault, de hecho, uno de esos efectos de las ciencias
objetivantes, pero quizá el central y el más relevante para la oposición foucaultiana, será la
objetivación de un sujeto. Sólo en textos muy posteriores se torna enteramente visible el
desplazamiento que realiza Foucault con su proyecto genealógico, cuyo rendimiento será del
todo nítido en El sujeto y el poder.

4 Ibid, pág. 129
5 Ibid, pág. 130
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Lo que le interesa a Foucault tensionar es la relación de causalidad esencialista y la dependencia formal que el poder tendría con respecto a la economía.. En función de ese despliegue Foucault pregunta “¿Puede el análisis del poder o de los poderes de un modo o de otro deducirse de la economía ?” .interroga acerca de cómo se ejerce. 6 Ibid. . que precisamente es a la que se quiere oponer. con prontitud debemos reparar en qué es lo que está operando al interior de estas disposiciones que monta Foucault. la existencia de una esfera del poder político es soportada desde una materialidad económica. la genealogía los dotaría para la lucha contra el discurso científico universalizante. Al interior del constructo teórico marxista. ese sería el eje central sobre el cual se desplazaría el proyecto genealógico. el poder es concebido y operativizado como un derecho o un bien factible de someter a una relación jurídica de intercambio. y cuál es el origen y el lugar de esa posesión. jurídica del poder.respetando el énfasis foucaultiano . De sobremanera relevante será el que Foucault asigne a la genealogía la facultad de constituirse en una suerte de táctica liberadora de los saberes históricos sometidos. En la concepción marxista. la genealogía ingresa por grietas e intersticios hacia la interrogación por el poder. el poder obedecería al rol esencial de mantener las relaciones sociales de producción y la apropiación de la fuerzas productivas. ( )6 Es preciso señalar entonces que. relaciones de fuerzas y de luchas. una cualidad reductible a forma de mercancía. toda vez que preguntas de esa factura remiten a problemas mal planteados. ( )7 La instalación de esta interrogante reposa sobre la identificación previa de un signo en común que Foucault vislumbra entre la concepción liberal. 133 4 . pero fundamentalmente. y la concepción marxista. problemas que imponen una lectura y una comprensión del poder. un consideración clásica conducente a una reducción mecánica y trascendental del poder.Sin embargo. según Foucault. o en su defecto. Foucault habilita un ejercicio de problematización de la noción jurídica del poder. es decir. es que Foucault se escabulle y niega a un análisis de esa naturaleza. y la genealogía la táctica que a partir de estas discursividades locales así descritas. pág. Foucault lo precisa elocuentemente como sigue : “. sujeta a transferencia y alienación. las que inmediatamente nos remiten a la tópica del poder. transferencia o alienación. pone en movimiento los saberes que no emergían. más allá de remitirse a un quién lo posee. el poder factible de someter a un contrato. este signo en común cobraría la dimensión de una cierta funcionalidad económica del poder. liberados del sometimiento”. el nivel genealógico del análisis foucaultiano denuncia un conjunto de tensiones. pág. para Foucault. 131 7 Ibid. En el caso particular de la teoría jurídica clásica. Ese rasgo conector Foucault lo nombra como un cierto economicismo en la teoría del poder. a una relación jurídica contractual. Ambas plataformas teóricas.la arqueología sería el método propio de los análisis de las discursividades locales. De esta manera.. o bien el efecto secundario y reproductor de la economía. asignarían al poder como. De lo que se trata al respecto.

dice Foucault. Olvidar a Foucault. indefinidamente el ejercicio del poder como guerra continua”. Foucault dirá. Si se entiende fundamentalmente al poder como aquello que reprime. la política como episodio y fragmento de la guerra . la política sería la guerra continuada con otros medios. modificación. Es la noción de represión la que empuja a Foucault a abandonar esa concepción del poder. de una prueba de fuerza en la que. de guerra. más se pierde la soberanía del poder.. entenderlo como guerra continuada mediante otros medios. invirtiendo la figura de Clausewitz. Foucault advierte que durante un periodo importante de trabajo se ha servido de la comprensión del poder como guerra.De ahí lo relevante de la pregunta que formula Foucault acerca de qué tipo de instrumentos analíticos han de servir para la indagación y comprensión del poder. y tercero : “.. sólo la última batalla suspendería. enfrentamiento y lucha. segundo. Foucault dirá que debe estudiarse entonces los mecanismos de represión. inclusive. Esta noción de poder es especialmente relevante en tanto que supera la noción del poder como pura represión. Luego afirmará que el poder es ante todo una relación de fuerza. No obstante. Sin embargo. por fin. Entender el poder como relación de fuerzas implicaría. Jean Baudrillard. Pág. pues. Foucault estaría más allá de los 5 . su abandono. primero.. y ello conduciría a tres consecuencias directas : primero. del funcionamiento del poder. Ver. su sustancia o representación. Foucault señala una segunda ruta de ingreso. que el poder no se posee sino que se ejercita. 86. en cuanto la genealogía por más que se desvele en sus intentos no comprende el vacío del poder. Para Foucault será crucial superar y trascender este sesgo economicista en el análisis del poder. La política como la corroboración y administración del desequilibrio de fuerzas en guerra .( )9 8 Ibid. que el poder político vendría a reinscribir la relación de fuerza mediante una guerra silenciosa. La última batalla sería el fin de la política. de enfrentamiento. Valencia. España. será especialmente criticado por Baudrillard. No conforme y representado con esta primera entrada. no comprende que cuanto más se habla del poder es porque ya no existe en ningún sitio. las armas serán los jueces. En base a lo anterior Foucault procede a depositar un conjunto de condiciones que posibiliten un análisis distinto. pág. la muerte del poder. Editorial Pre-textos. Si el poder es una relación de fuerzas. 136 9 Baudrillard dirá que el secreto de los grandes políticos ha sido saber que el poder no existe. que el poder existe en tanto acto. por cuanto más se intente encontrar la verdad del poder. en tanto se torna insuficiente como categoría de análisis. que no sería más que un espacio con perspectiva de simulación . casi con inmediata reacción. precisamente ese intento de un marco analítico más estricto y eficaz. habría que analizarlo en términos de lucha. 1994. Destaca Foucault que mediante el ejercicio de ciertas genealogías ha intentado exhibir que los mecanismos de poder no son reductibles a la noción de represión. Foucault transitará hacia el análisis del ejercicio.que la decisión final no puede provenir más que de la guerra. no obstante anuncia la necesidad de su reinspección. En correspondencia con ello. el poder como represión y el poder como guerra. ( )8 En el intento de superar el análisis economicista se harían visibles estas dos hipótesis.

Ya no se trataría de un discurso como signo de otra cosa. de tal modo que la arqueología aparece como condición metodológica previa. pretende definir los discursos como prácticas que obedecen a reglas. el cual no porta todas las amaños de esta crítica. Foucault tiene un especial cuidado en dirimir una eventual proximidad entre la arqueología y la historia de las ideas. las que habitan y constituyen el análisis de la historia de las ideas. ¿Dónde está la ley. portando así la facultad exclusiva de reconocer una práctica discursiva nueva a través de formulaciones verbales lingüísticamente análogas o lógicamente equivalentes. México. se comporta como reescritura. Foucault. y éste como táctica liberadora de esas discursividades fragmentadas. ni por su razón. La arqueología describe un nivel de homogeneidad enunciativa que posee su propio corte temporal. la arqueología no aspira a la estabilidad clausurante de la ciencia. dice Foucault. como base para el análisis genealógico. la arqueología no realiza indagaciones en función de invenciones y fundaciones. destacar el abismo entre las coordenadas filosóficas foucaultianas y las nociones de génesis.Ahora bien. en Michel Foucault. las descripciones comparativas y la localización de las transformaciones. Asimismo. La arqueología no intenta restituir lo que ha podido ser pensado en el instante emergente del discurso. La arqueología. Editorial Pre-textos. España. Michel Foucault. ni por su sujeto creador. en este curso. o a constituirse en una disciplina interpretativa del otro discurso subyacente u oculto. es importante advertir ciertas precisiones que Foucault le presta a la noción de arqueología. qué hace la ley ?. como volumen propio dirá Foucault. 10 Ver. no explora en el tránsito de lo que no eran hasta lo que se constituyeron.trivialidad. distanciándose del enigma del origen. ni por su punto de arranque. Foucault advierte que la arqueología no busca en un principio general la ley de las regularidades enunciativas. 1988. Foucault se concentra en ciertos signos problemáticos. mediante los cuales observa las tensiones entre arqueología e historia de las ideas : la asignación de novedad . De tal suerte que en su ejercicio tendrá que distinguir y ocuparse de la analogía lingüística. por de pronto. sino la arqueología pretende definir los discursos en su especificidad. análisis de las contradicciones . no obstante. pág. articulación que se alberga al interior de la historia de las ideas. La arqueología no interroga por la obra. Editorial siglo XXI. La arqueología del saber. resistiéndose a la alegoría. se limita a presentar la arqueología como un método de análisis de las discursividades locales. no pregunta ni mucho menos pretende la restauración de su origen y de su unidad identitaria. sino pretende un análisis diferencial de las modalidades del discurso. no se le debe exigir a la derivación arqueológica que ordene un manifiesto deductivo. la arqueología no persigue el develamiento de la transición continua. como objeto mismo. El pensamiento del afuera. como opacidad que encubre la profundidad de lo esencial . No obstante. El análisis arqueológico no puede ser leído como historia de las ideas en tanto guarda marcada distancia respecto algunos puntos centrales. 233 6 . continuidad y totalización. Ver. ( )10 La arqueología. 43. 1991. ni su unidad. sino explora por la regularidad de esa prácticas discursivas. la arqueología indaga en el discurso mismo. La arqueología no se concilia con la dualidad originalidad . la identidad lógica y la homogeneidad enunciativa. pág. Valencia. en tanto constituye una herramienta de suma utilidad para sus pretensiones.

no se trata de la comparación para luego cuadricular la diversidad de los discursos bajo una matriz de unidad y totalización. se ejerce en la multiplicidad de registros. cuyos estados concomitantes durante un periodo determinado compara. no se trata de develar la totalidad de una cultura. Pero pueden también.) . y dibujan entre ellas espacios en blanco.. los isomorfismos arqueológicos. técnicas de asistencia. como objetos a describir.restantes formas de identidad y diferencias contenidas en el lenguaje.mostrar. ( )11 Se pone en visibilidad que la arqueología intenta operar en el marco de configuraciones singulares. por una especie de aproximación lateral (como en Las palabras y las cosas). De la misma manera. se trata de una región de interpositividad. 11 Ibid.. 264 7 . es también para describir. de tal suerte que la arqueología no posee un efecto totalizante y unificador. la arqueología no queda presa de la dicotomía que establece la historia de las ideas para distinguir entre contradicciones de apariencia y contradicciones de fundamento. Cuando el estudio arqueológico se dirige a un tipo singular de discurso (el de la psiquiatría en la Historia de la locura. pág. oponiéndose a realizar el levantamiento del espíritu o la ciencia de una época. un conjunto de acontecimientos. un campo institucional. para ello requiere de la comparación y oposición en el marco de simultaneidad en que se presentan. y que confronta con otros tipos de discurso que han tomado su lugar en una época determinada”.. sino multiplicador. sino desplegarlos en su diferencia y diversidad. necesidades de mano de obra. entre unas formaciones diferentes. Foucault sostiene que el afán del entramado arqueológico es liberar el juego de las analogías y de las diferencias. y tiene su dominio allí donde las unidades se yuxtaponen. se separan. tratando de determinar la medida y la forma de su desfase. poner en juego varias positividades distintas. a la vez que ellos y en correlación con ellos. etc. En el entramado arqueológico las contradicciones no son depositadas en el catálogo de la apariencia o del fundamento. niveles diferentes de desempleo. Foucault pretende remitirse a una configuración particular.. o el de la medicina en El nacimiento de la clínica). La arqueología se desplazaría hacia el entrecruzamiento de interpositividades. un encadenamiento de procesos económicos en lo que figuran oscilaciones demográficas. de prácticas. las que Foucault precisa como : Mostrar cómo unos elementos discursivos diferentes por completo pueden ser formados a partir de reglas análogas(. y como escribe Foucault : “.recorre intersticios y desviaciones. es para establecer por comparación sus límites cronológicos . no se piensa en apariencias encubridoras ni fundamentos enigmáticos a desenterrar. de tal suerte que el análisis arqueológico conduce siempre a la pluralidad. más bien la arqueología las trata como objetos en sí mismos. La arqueología intenta individualizar y describir unas formaciones discursivas. de decisiones políticas. fijan sus aristas. se enfrentan. lo cual demanda cinco tareas diferentes.

( )12 Sin embargo.. Pág. la arqueología no inspecciona ni acerca del motivo ni lo que expresa un conjunto de hechos enunciativos.). ¿Fuera de la filosofía o en la filosofía ? La arqueología del saber. sino distinguir la diversidad de posiciones que comporta una “discontinuidad” del sujeto .) puede englobar dos elementos arqueológicamente distintos (. prácticas y procesos económicos). se encadenan o no en el mismo orden.Mostrar en qué medida estas reglas se aplican o no de la misma manera. mientras que para la historia de las ideas la sucesión y el encadenamiento temporal 12 Frente a esas tareas. en fin. 13 Op.. Mostrar como unos conceptos absolutamente diferentes (.) ocupan un emplazamiento análogo en la ramificación de su sistema de positividad .que están.. es preciso para Foucault reconocer que la arqueología también pone de manifiesto unas relaciones entre las formaciones discursivas y unos dominios no discursivos (instituciones. Mostrar... ( )13 Sin embargo. sino a la “realización de las posibilidades del discurso”.. y en ello intenta precisar ciertas formas específicas de articulación. La arqueología del saber. dice Foucault. se refiere a “su límite” como juego desfasado de relaciones que presiden su práctica . François Wahl. Editorial Gedisa. o aislar mecanismos de causalidad.. cómo una sola y misma noción (. en cambio. La preocupación de sí mismo. Mostrar. indicar los desfases arqueológicos. dar cuenta de la difracción de las teorías sobre el fondo de una misma formación. empero intenta reconocer cómo las reglas de formación de que dependen pueden estar en vinculación a sistemas no discursivos. y pretende : “. en la dimensión de una historia general. las posibilidades que están en el seno de ese mismo discurso.. pp. no referir una formación a su constitución por obra de un sujeto. 74. La arqueología intenta una descripción de los discursos que se despliegue. dotados de una isotopía arqueológica -. Barcelona 1990.. 276-277 8 . atribuir las circulaciones no a la contradicción de los conceptos. que tiene a su vez su tipo propio de historicidad. Ver. intenta mostrar cómo la autonomía del discurso y su especificidad no le dan por ello un estatuto de pura idealidad y de total independencia histórica .... de las relaciones sociales sobre las cuales puede articularse una formación discursiva .) . En Michel Foucault filósofo.. acontecimientos políticos. cómo pueden establecerse de una positividad a otra relaciones de subordinación o de complementariedad (.. El uso de los placeres. se disponen o no según el mismo modelo en los diferentes tipos de discurso (. no apelando a una diversidad de opiniones. François Wahl verá cuatro hipótesis implícitas en el trabajo del arqueólogo : cuando se atiende al discurso. de los procesos económicos.. definir el modelo arqueológico de cada formación. cit. Esa tensión no pretende develar las continuidades culturales.. sino a un juego de “reescritura” que atestigüe una organización en un nivel preconceptual . y que están en relación con todo un conjunto de historicidades diversas”.descubrir todo ese dominio de las instituciones. lo que quiere sacar a la luz es ese nivel singular en el que la historia puede dar lugar a tipos definidos de discurso.) : establecer las correlaciones arqueológicas. pues.

lo que pretende es poner en suspenso lo absoluto de la sucesión. Foucault. Para Foucault será preciso liberarse de estos modelos. Deleuze dirá que la arqueología convoca a una teoría general de las producciones que ha de confundirse con una práctica revolucionaria. Por otro lado. para Foucault. se identifican tres momentos relevantes de visibilidad y rendimiento del ejercicio arqueológico : La Historia de la locura. Para Habermas Foucault no podría superar la filosofía del sujeto mediante una crítica a la metafísica. ( )14 A esto es importante agregar también que el método arqueológico no se inaugura para petrificarse en una quietud y fijación. particularmente a la etnología de Lévi-Strauss y al psicoanálisis de Lacan. prácticas y lenguajes que no remiten a un universal del logos. Por una lado identifica una semejanza y correspondencia entre la arqueología de las ciencias humanas y la crítica a la metafísica de la Edad Moderna que realiza Heidegger. Sin embargo. siendo la arqueología. Según Habermas. a Foucault le interesa oponerse a dos modelos tradicionales : el modelo lineal de la palabra. En términos generales. Guilles Deleuze.se circunscriben a un análisis de evolución. esto no significa que la arqueología trate como simultáneo lo que se da como sucesivo. sino más bien remiten a mutaciones y multiplicidad. la arqueología refiere a cortes. no pretende fijar el tiempo. la que constituye el circulo en que este sujeto persigue un origen que siempre se le escapa. A partir de esa operación. según Habermas. No obstante. Aunque. al menos. brechas y nuevas formas de positividad. exclusivamente. en la que el presente está atrapado entre la apertura del porvenir y la retención del pasado. investigación de la constitución histórica de las ciencias del hombre en nuestra modernidad . Argentina. en tanto que el concepto de la historia del Ser tampoco logra salir de la tercera autotematización del sujeto. Foucault a partir de ello se ve forzado a renunciar a la noción de episteme. al percatarse que fue el estructuralismo quien prestó el modelo para la descripción del 9 . 39 15 Habermas concentra su crítica en tres nudos centrales. Sin embargo. esta intención de Foucault se desintegra. en tanto son los únicos que Foucault considera capaces de pensar el vacío del hombre desaparecido. y el modelo del flujo de la conciencia. sino que más bien distingue.producir una lectura de la arqueología que la identifique como la investigación sobre la cuestión del hombre y con ello. en el espesor mismo del discurso. de tal suerte que se evade de las series temporales y sincronías. asimismo hay que reconocer el énfasis de independencia que la arqueología reclama respecto la ciencia. es reconocido el tránsito y movimiento que Foucault va realizando en el curso de su obra. Pág. Para Foucault será claro entonces que el discurso no está constituido por una serie de acontecimientos homogéneos. y de modo privilegiado. parece ser que para algunos dicho desplazamiento comporta distancias y contradicciones notables entre una y otra obra. 1987. realizando entonces la arqueología una historia de los saberes que no está sujeta al supuesto progreso de la razón. que supone la sucesión encadenada de todos los acontecimientos. pues las formaciones discursivas son verdaderas prácticas. que siempre lo desborda. Nacimiento de la clínica y Las palabras y las cosas. sentando así una movilidad analítica que será enérgicamente criticada. es preciso y relevante . para la arqueología es central la búsqueda de reglas generales cuya validez atraviesen todos los puntos del tiempo. Buenos Aires. diversos planos de acontecimientos posibles. fisuras.atendiendo al proyecto foucaultiano . así. ( )15 14 Ver. Habermas ve una cercanía al estructuralismo. la única facultada para hacerlos visibles. Editorial Paidós.

que se corrige partiendo de sus representacionalismo semiótico distintivo de la episteme clásica. se dan en cierto modo previa y definitivamente. Editorial Taurus. es decir. Op. se deja instruir por sus fuentes. pág. sistemático y universalmente aplicable” ( )16. Michel Foucault filósofo. En. A partir de lo anterior Foucault se interesa por distinguir entre dos historias de la verdad. 319-320-321 16 Roberto Machado : Arqueología y epistemología. Madrid.. he ahí una oposición crucial con las ciencias humanas ( )17. Los sucesivos desplazamientos de la arqueología no indican insuficiencia o falta de rigor. México. Editorial Gedisa. 1993. lo que arroja el problema de tensionar la autosuficiencia de las formas de saber convertidas en universos cerrados. Esta triada problemática le permite a Habermas afirmar que Foucault escapa a esa problemática abandonando la autonomía de las formas de saber y sustituyéndola por una fundamentación en tecnologías de poder. nacimiento de la prisión. Jürgen Habermas. Ver. en función de las pretensiones de Foucault. sino que designan el aspecto reflexivo y provisional del análisis. cit. el que a su vez se comporta como objeto total de su propio conocimiento. y que las condiciones económicas. Por último. Michel Foucault. finalmente. creando una fisura entre los discursos y las prácticas que le subyacen. Con Michel Foucault lo que se pone en tela de juicio es la idea de un método inmutable. Barcelona. 14 10 . 1988. Editorial Gedisa. en La verdad y las formas jurídicas. la noción de un discurso regido por reglas que no puede regular por sí solo el contexto en que está inserto. 29 17 Un buen ejercicio de lo anteriormente dicho es nítidamente exhibido en Michel Foucault. la movilidad de una indagación que. La verdad y las formas jurídicas. 18 Ver. Pág. negándose a fijarse en cánones rígidos.Esa movilidad del análisis arqueológico al análisis genealógico que para Habermas será abandono. el sujeto de conocimiento. contradicción e inconsistencia. en lo central. en el fondo. Pero relevante y enteramente sólido en el entramado foucaultiano es el rendimiento que el ejercicio arqueológico otorga. que el sujeto humano. dentro del registro y del despliegue mismo de la noción arqueológica. México. Una la reconoce como una especie de historia interna de la verdad. y el hombre aparece tensionado como un tipo especial de sujeto.] Pero uno de los rasgos esenciales de la arqueología continúa siendo ciertamente la multiplicidad de su definiciones. las mismas formas del conocimiento. la dificultad que presentaba el que Foucault hubiese desarrollado su estudio sobre la emergencia de las ciencias humanas sólo en forma de una arqueología del saber. España.. Sobre este mismo eje de problematización Foucault habilita. El discurso filosófico de la modernidad. Editorial Siglo XXI. 1990. Vigilar y castigar. destacando como un estricto error: “el suponer. lo que sólo habría significado una renovación explícita de la episteme protoestructuralista de la época clásica. Pág. imponiendo. 1993. será muestra de perfecta coherencia y habilidad : “De manera que entender la expresión ‘método arqueológico’ como cierto número de procedimientos rígidos y utilizables para producir un conocimiento verdadero sería desconocer los modos de proceder de Michel Foucault [. la exploración arqueológica obtiene su eficacia en tanto logra caracterizar nuestra modernidad como la Edad del hombre. sociales y políticas de la existencia no hacen sino depositarse o imprimirse en este sujeto que se da de manera definitiva” ( )18. y subordinando la arqueología del saber a una genealogía que explique la emergencia del saber a partir de las prácticas de poder. una crítica a ciertas formas de análisis tradicionales en el marxismo universitario de Francia y de Europa.

1991. de un espíritu o de una época . En Op. Si bien Foucault aborda el problema del origen. espacios en que se definen un cierto número de reglas de juego. a unas ciencias. La genealogía se serviría de una arqueología para el desciframiento de las prácticas y las teorías de las ciencias humanas. Nítido queda en el decir de Foucault : “Si la naturaleza humana se enreda con la naturaleza. Y el hombre. toda vez que éste supone “lo que estaba ya dado”.atendiendo las críticas de Habermas -. en la gran disposición de la episteme clásica. Michel Foucault.propios principios de regulación: se trataría de la historia de la verdad que se establece en o a partir de la historia de las ciencias. Pág. exterior. ello ocurre por los mecanismos del saber y por su funcionamiento . dirá Foucault en Nietzsche. la Historia. la Genealogía. dominios de objeto. La episteme no sería una forma de conocimiento o un tipo de racionalidad que cruzando las diversas ciencias exprese la unidad soberana de un sujeto. se negará a la búsqueda del origen. es precisamente para negarlo. la Genealogía. o más bien. tendrá la tarea de percibir la singularidad de los sucesos. como objeto difícil y sujeto soberano de cualquier conocimiento posible. Las palabras y las cosas. así como tampoco existía el poder de la vida. se trata de un análisis que pretende reconocer y descifrar la significación de las prácticas sociales desde su interior. Foucault. Microfísica. para tensionarlo como sustancia previa. no tiene lugar alguno en ella” ( )21. esencial.casi de modo fugaz . Aún siendo problemática la noción de episteme . 302 22 Ver.de la noción de episteme. se opone a la búsqueda del origen ( )22. fuera de toda finalidad monótona. el hombre es una criatura muy reciente que la demiurgia del saber ha fabricado hace menos de doscientos años. de la verdad ( )19. Por cierto. en el marco de ese problema. en fin. la Historia. pág. Pág. “lo aquello mismo”. la fecundidad del trabajo o el espesor histórico del lenguaje. entre las ciencias cuando se las analiza al nivel de las regularidades discursivas ( )20. La genealogía. Editorial siglo XXI. 323 21 Ver. Pág. Estas coordenadas básicas del preguntar arqueológico se reconocen en otra región de análisis. las prácticas discursivas que dan lugar a unas figuras epistemológicas. Otra que corresponde a otros espacios en que se forma la verdad. Nietzsche. para una época dada. lo que habilitaría una historia externa. definidos y previstos. en una época determinada. a partir de las cuales se constituyen ciertas formas de subjetividad. tipos de saber y. la naturaleza humana y sus relaciones son momentos funcionales. la naturaleza. cit. parafraseando a Nietzsche. 17 20 Ver. que por cierto lo remitiría a una metafísica del origen. el genealógico. potencia la rentabilidad de la mirada arqueológica en tanto habilita la interrogación por una sustancia previa y universal llamada hombre. intenta develar aquel 19 Ibid. en Las palabras y las cosas Foucault sostiene que antes del fin del siglo XVIII el hombre no existía. como realidad espesa y primera. cit. no obstante. más bien habría que entenderla como el conjunto de relaciones que se pueden descubrir. entendiéndola como el conjunto de relaciones que pueden unir. Foucault se sirve instrumentalmente . La genealogía se opondrá al despliegue metahistórico de las significaciones ideales y de los indefinidos teleológicos. genuina y fundacional . Para Foucault. La arqueología del saber. 8 11 . 322. Cierto es que. México. Op.

dice Foucault. es decir. muestra heterogeneidad ahí donde se pensaba la unidad. La genealogía señala al cuerpo impregnado de historia. en primer término. ve dispositivos ( )24. y toda la esencia que posee fue construida pieza por pieza a partir de figuras que le eran extrañas. . como estaciones necesarias en el entramado foucaultiano. La genealogía se resiste a lo universal y a lo profundo. Deleuze dirá. domiciliado en ciertas constelaciones del pensamiento Nietzscheano.ésta entendida como el punto de surgimiento. ahí donde se leía esencia. pero se trata de aquel secreto que lo denuncia como carente de esencia. más bien interroga por la singularidad y opera en la superficie. un conjunto multilineal que no abarca ni cerca sistemas homogéneos. De tal forma que la emergencia pondrá en escena la noción de fuerza y designa un espacio de enfrentamiento. en lenguaje de Foucault. remueve lo que aparecía como inmóvil. Sirviéndose de la esfera de la emergencia. que el dispositivo es una especie de ovillo o madeja. sustancia previa y pura a toda condición. de tal suerte que la genealogía. en oposición a esencias sagradas. e identifica a la historia como destructor del cuerpo. dicho rigurosamente por Foucault. piensa la genealogía en oposición a leyes universales y trascendentales. pero se trata de un tipo de análisis que no pretende particularizar rasgos de naturaleza genérica. fragmenta lo que aparecía como unido. Nada más profundo que la superficie. lugar de disociación del Yo . 13 24 Gilles Deleuze realiza una estricta descripción acerca de la utilización que Foucault hace de la noción de dispositivo. Foucault al suspender toda esa gama de presupuestos se concentra en un nivel explicativo cuya condición de posibilidad está dada por el análisis del poder. así como de las implicancias filosóficas que tiene ese despliegue conceptual al interior del análisis foucaultiano. errores y fallos de apreciación. se trataría de un análisis que activa la facultad de disociar al Yo. como principio y ley singular de una aparición . Más bien la genealogía se reconoce en la procedencia. ve efectos de poder. se trata de descubrir que en la raíz de lo que conocemos y de lo que somos no están en lo absoluto la verdad ni el ser. sino la exterioridad del accidente ( )23. el cuerpo como superficie de inscripción de los sucesos. en oposición al progreso y al desarrollo como destino o certeza teleológica de la humanidad. sino de identificar marcas sutiles y singulares. El análisis de la procedencia convoca a la lectura de la dispersión. yace en la articulación del cuerpo y la historia. La indagación por la procedencia lejos de fundar. es decir. percibir accidentes y desviaciones. Foucault ve relaciones de poder. Foucault entonces. de disgregar en multiplicidad su síntesis vacía. pág. 12 . se produce siempre en un determinado estado de fuerzas. 23 Ibid. Esta procedencia se inscribiría en el cuerpo. son máquinas para hacer ver y para hacer hablar. fuerzas en confrontación. en tanto análisis de la procedencia.la genealogía indaga acerca de ciertas relaciones de fuerza. en tanto constituyen claves conceptuales en el análisis del poder.misterioso secreto que guarda el origen. en sí la emergencia. Ello nos reenvía a las relaciones de fuerza y enfrentamiento. En base a esa cuadricula básica se erigen las dos primeras dimensiones de un dispositivo : las curvas de visibilidad y las curvas de enunciación. sino que sugieren direcciones diferentes y desequilibrios. La emergencia en su rendimiento analítico debe reconocer y exhibir este juego y lucha de fuerzas. La tercera dimensión está dada por las líneas de fuerzas. este combate que libran ante la tensión de degeneración o revigorización. en la fuente y en la emergencia.

Pág. ( )25 Sin embargo. Deleuze extraerá dos relevantes conclusiones filosóficas. 138 26 Si bien. no le interesa realizar una teoría del poder . Editorial Almagesto. lo que la genealogía intenta proporcionar”. la noción de dispositivo en Foucault rechaza y se distancia de la tópica de los universales. En términos muy generales. jurídica y castigadora del poder. el poder como oposiciones y enfrentamientos.Pero por cierto que esto comporta una modificación en la lectura clásica del poder. que no vea el saber como objetivo o subjetivo. bien sabemos que Foucault examina críticamente ciertas concepciones del poder. de enunciación. su fin no es fundar una teoría acerca de nada -. No obstante. en diversos textos y conferencias Foucault se ocupa en redefinir y tensionar el concepto clásico del poder. y en rigor. Balibar y otros. “Qué es un dispositivo”. nos parece relevante precisar que en Foucault no existe una teoría del poder en sentido clásico. pp. le alienta poner en visibilidad y tensión los efectos de prácticas discursivas universalizantes. Las redes del poder. prohibitiva. Foucault problematiza la noción puramente represiva del poder. los dispositivos nos envían a una nueva dirección de búsqueda. De tal forma una tecnología positiva del poder reconoce que también es productivo. un buen lugar de observación de ello es la conferencia que brinda en la Facultad de Filosofía de la Universidad de Brasil en 1976. En esta. no siendo esto un signo inmediato de una configuración teórica sistemática y compacta. Esto es. el poder no es cosa que se posee. Aun así. de fuerzas. universal y necesaria. Op cit. realiza un análisis retrospectivos acerca de las condiciones y escenarios de transmutación del poder clásico a lo que él conceptualiza como el poder disciplinario. el poder faculta. es positivo. y en ese marco identifica la anátomo-política o bio-política. Pp 155 25 Hubert Dreyfus y Paul Rabinow.renuncia a interrogar acerca de una supuesta causalidad y origen del poder. Michel Foucault filósofo. 51 13 . Foucault debe proporcionarnos una interpretación radicalmente nueva del poder y del saber : una interpretación que no vea al poder como una posesión que un grupo detenta y del que otro carece . En E. tal como ha sido explicitado en el curso del 7 de enero. Foucault. Editado por Universidad Nacional Autónoma de México. el poder no es pura represión. Foucault establece un conjunto de criterios destinados a superar la noción puramente represiva. exactamente. de subjetivación. no habría un poder sino múltiples poderes. es seductor. Michel Foucault. es relevante señalar que no constituyendo una teoría del poder. En expresión de Dreyfus y Rabinow: “Para que esta estrategia funcione. nos aleja de lo eterno y nos invita a explorar lo nuevo. es en medio de ese discurrir que ha debido atender a problemas como el saber y el poder.en perfecta correspondencia con su proyecto genealógico . totalizadoras y objetivantes . 1988. además. el poder es básicamente relación. esta nueva concepción del poder es una clave necesaria para la consistencia del proyecto genealógico. de ruptura y de fisura). Michel Foucault : Más allá del estructuralismo y la hermenéutica. y esos universales reposando sobre un supuesto principio universal de la razón. no existe porque Foucault no se moviliza dentro de esas regiones de producción. Segunda. Primera. Ver. problematizando ciertos rasgos y proponiendo otros en la lectura y desciframiento del problema del poder ( )26. A partir de estos componentes del dispositivo (líneas de visibilidad. . sino más bien.y más estrictamente dicho. relaciones de fuerza. ni lugar que se ocupa. México. Ver Gilles Deleuze. Buenos Aires. más bien interroga por las prácticas Esa dimensión de fuerzas nos señala el problema del poder. sino como un componente central de la transformación histórica de diversos regímenes de poder y verdad.

que mínimamente supone los trascendentales del derecho. Aún así consideramos como innecesaria. ya no como voluntad suprema. Editorial Altamira. un riesgozo vacío por donde puede filtrarse una nueva trascendentalidad del poder. nos sigue convocando a una segunda figura de lo macro. Argentina. Pero frente a ello es posible habilitar una ruta de interrogación. Si el poder es fundamentalmente relaciones de fuerza. múltiples y viajando. ya no como sustancia previa. por más que la inspeccionemos en su uso. de ahí que sea relevante la indagación de las prácticas. relaciones múltiples. De ahí que no se pueda pensar el poder como pura represión. resistiéndose a la pregunta por cierto. En esa operación efectivamente Foucault ha destrascendentalizado el poder. derecho. lo que son. buscar un origen es buscar un trascendente o un trascendental. Eso vendría a reconstituir un vacío en la analítica del poder. verdad. si bien Foucault no pretende identificar. En Michel Foucault. Esta interrogación podría configurar otras dos preguntas o problemas: primero. tal como sugiere en el curso que nos ocupa. Lección del 14 de enero de 1976 : Poder. fundamentalmente se parapeta en la indicación axiomática : el poder son relaciones de fuerza. Se trataría de la paradoja de destrascendentalizar el poder trascendentalizándolo. al del enfrentamiento y la fuerza. Desalojada las relaciones de fuerza como clave explicativa. esas relaciones de fuerza se comportan como la clave explicativa de esa ‘nueva’ noción del poder. Con ello Foucault cava un nicho que lo provee de un marco comprensivo y explicativo mínimo de la dinámica del poder. Genealogía del racismo. como la práctica en su superficie misma. en la escena de la capilaridad de las prácticas sociales. Foucault abandonara la noción de fuerza y enfrentamiento. en tanto nos reenvía a un poder siempre mayor. la tensión de fuerzas. Si en una primera escena Foucault arrastra la problemática del poder al territorio de las prácticas sociales soportadas desde las relaciones de fuerza. Cada vez que Foucault se ve consultado acerca de qué es el poder. Por cierto que advertimos el énfasis atribuido a la expresión microfísica. ya no como aparato inexpugnable. inhabilita el estatuto de comprensión del poder . Efectivamente Foucault se ocupa de la observación de las prácticas. móviles y dinámicas. somos convocados nuevamente a un vacío. o siempre dominante o más poderoso. A partir de la lectura de las prácticas se producen los signos para entender cómo se comporta el poder.sociales donde se realizan y despliegan estas relaciones de fuerza. Empero declara la tensión y abandono de esa comprensión del poder como relación de fuerza y enfrentamiento. entonces quedaría en plena intemperie y horfandad conceptual para una analítica del poder. Pero luego. Foucault explica esas prácticas desde la confrontación. las relaciones de fuerza. Buenos Aires. 27 Esa figura conceptual de microfísica nos sigue pareciendo problemática. en tanto nos reenvía a una noción jurídica. Entonces. 14 . ya no como fundamento externo. Pág. Pero Foucault sugiriendo el abandono de la clave de lectura. sino de poderes. confusa y problemática dicha distinción. problemático nos resulta distinguirlas entre micro y macrofísicas. 28 Ver. de los tejidos capilares. sí lo acota a una escenario de prácticas y relaciones concretas. mediante la cual rotundamente no se lograría escapar a una paradoja. como lo capilar. por lo que no habría que hablar de un poder o el Poder. Pero qué ocurre si. el enfrentamiento. en plena y constante movilidad ( )28. relaciones de fuerza. ni mucho menos explicar el origen del poder. Esa misma molestia provoca la expresión de un análisis ascendente del poder. 23. de la microfísica ( )27de esas relaciones de fuerza.

en tanto que podría desacreditar gran parte de su obra. el poder no es pura represión. Con ciertas astucias y sutilezas. donde sí se sirve de esa comprensión del poder. Por qué esa pregunta. y los efectos de discursos objetivantes. desde un otro exterior trascendental? Segundo : por cierto que el problema que identificamos eventualmente tendría su primera señal precisamente en este curso del 7 de enero de 1976. la pregunta entonces es ¿qué clave instala para entender el poder ?. pero si no es relación de fuerza es relación de qué ?. no se aloja ni se fija. Foucault mantiene la oposición entre una noción jurídica represiva y otra como relaciones de fuerza. mediante la cual se habilita la pregunta acerca de esta retrascendentalización del poder. 29 Ibid. En la lección La guerra en la filigrana de la paz. Porque si de lo que se trata es del sujeto. Nuevamente en estos cursos vuelve a oponer una noción jurídica del poder a una depositada en el marco de las relaciones de fuerza. si no un abandono de la noción de enfrentamiento y fuerza como base explicativa del poder. o más bien dicho. Foucault examina la aparición de lo que denomina contra-historia. que circula bajo las señales de la diferencia y las desigualdades. al indagar en conferencias posteriores. sin embargo ya no se explica desde relaciones de fuerza y enfrentamiento. una revisión crítica. siempre hay relaciones de poder . 191 15 . la pregunta es qué queda entonces del entramado foucaultiano. Pero de inmediato reinstala la pregunta si ha de considerarse las relaciones de poder desde las coordenadas de la guerra. y en ello Foucault ha debido indagar en el poder y para explicar el poder ha debido situarse genealógicamente bajo la matriz del enfrentamiento y el conflicto. pág. no puede ser no más que un reclamo a una inspección más estricta. se propone dar cuenta de la génesis ideal del estado y hace de la ley la manifestación del poder” ( )29. sino desde la hipostasión. que presupone al individuo como sujeto de derechos naturales o de poderes originarios. las relaciones de poder. y en La parte de la sombra. sino produce. seduce . lidiando con el contexto. un poder que no es lo mejor distribuido del mundo. lo sugerido en el curso del 7 de enero.por cierto. nótese que estamos hablando de 1976. Si Foucault extrae esta cuadrícula básica desde la cual entender el poder. Foucault sugiere ya. pero no podría constituirse en el abandono de aquella clave explicativa. Precisamente en el curso final Defender la sociedad Foucault afirma : “Para desarrollar el análisis concreto de las relaciones de poder. desde las relaciones de fuerza.dejaría instalada una grieta en su operación. faculta. y se desplaza sobre el eje de la guerra de las razas. para arribar al problema del sujeto. Dirá . un poder que es relación. el poder no se posee sino se ejerce. se debe abandonar el modelo jurídico de la soberanía. tal abandono tensiona su obra en tanto queda desamparado de marco conceptual básico desde el cual describir y comprender lo que para Foucault serán una estaciones cruciales de preocupación. una vez que se desaloja el poder del marco de la confrontación y la fuerza. los efectos de poder. Eso en tanto que el poder efectivamente transita y circula. precisamente por las consecuencias que tendría para el proyecto foucaultiano. aunque colocando ciertas tensiones. Sin embargo. Es problemático el eventual abandono de su noción de fuerza y enfrentamiento. el poder está en todas partes.

Michel Foucault. El poder no es más que un tipo particular de relaciones entre individuos [. las mentiras que nos hacen creer en necesidades naturales o en exigencias funcionales del orden. nos permitimos afirmar que la renuncia a la noción de relaciones de fuerza. de debe encontrar la guerra : la guerra es la cifra de la paz. No obstante lo anterior.nominación que ha utilizado mucho antes -. de modo abismante. se trata de hacer valer una verdad. pero jamás de manera exhaustiva o coercitiva. y convertirla en una batalla decisiva. la cual se funda en las últimas instalaciones que Foucault le endosa al problema del poder. como Hermenéutica del sujeto y Tecnologías del yo. Con ello Foucault pretende reconocer la irrupción de una modalidad de poder que nombrará como poder pastoral . España. determinar por completo la conducta de otros hombres. también es posible habilitar otra región de interrogación que dice relación con cuál es el desplazamiento del pensar foucaultiano. En textos posteriores. la de un sujeto universal. más o menos. Foucault realiza ciertas incrustaciones e introduce el problema de la libertad y lo hace de modo estricto. Pág.parafraseando el discurso histórico-político de la guerra como substrato de las instituciones de poder . Ella desgarra permanentemente todo el cuerpo social : nos pone a cada uno en un campo o en el otro. a Foucault de su proyecto. además. 193 31 Ver. pág. o por lo menos constituye el motor secreto de las instituciones. Editorial Paidós. hacerle abandonar las formas latentes y sordas en las cuales permanece sin que nos demos cuenta. Barcelona. Un hombre encadenado y azotado se encuentra sometido a la fuerza que se ejerce sobre él. sino busca hacer valer el derecho. 139. de producir la verdad . Foucault nos dice que el sujeto de ese discurso no puede ocupar la posición del jurista o del filósofo. Particularmente en Omnes et singulatum Foucault observa el desarrollo de las técnicas de poder orientadas hacia los individuos y destinadas a gobernarlos de modo continuo y permanente. las ilusiones. Por cierto que una condición de esta modalidad de poder es la libertad : “El poder no es una sustancia. sencillamente distanciaría.. continúa agitándose también en los mecanismos de poder. Tampoco es un misterioso atributo cuyo origen habría que explorar. Y sin embargo. no es suficiente encontrar la guerra como un principio de explicación . Por detrás de los olvidos. es preciso reactivarla. las leyes y el orden. para la cual debemos estar preparados si queremos salir vencedores” ( )30. pero su derecho. Reposando en lo anterior. Tecnologías del yo. de tal forma que el sujeto que mantiene ese derecho reconoce como meras trampas e ilusiones los principios de la verdad universal y del derecho general. 16 . se trata de una distancia conceptual entre 30 Ibid..]El rasgo distintivo del poder es que algunos hombres pueden. Pero no al poder” ( )31.: “La guerra. parafraseando una forma de poder que él localiza en la historia antigua. No se trata de un fundador de un orden reconciliado. Planteamos el problema bajo ciertos signos de incertidumbre. Al menos la cita anterior nos trae noticia de una distinción que no siempre habría sido muy visible en la extensa y previa producción de Foucault.

pág. éstas son inestables. en tanto que la ética sólo puede comportarse como pleno ejercicio de la libertad. De tal suerte que los procesos de liberación no definen todas las formas de libertad. por lo que aparece la libertad como requisito. y al mismo tiempo. Otra distinción. Michel Foucault. la libertad desdoblándose se prefigura como condición de posibilidad del poder. Foucault establece el principio de la libertad como condición de posibilidad del poder.fuerza y poder. un giro en el énfasis de su análisis. en tanto que en los estados de dominación estas relaciones están bloqueadas y fijas. es decir. colocándolas en la vasta y diversa región de las relaciones humanas. Por cierto. 33 Ver.] si existen relaciones de poder a través de todo el campo social. sino el abandono que ya sugirió el 7 de enero de 1976. como principio vigilante de los procesos de liberación : “La liberación abre un campo a nuevas relaciones de poder que hay que controlar mediante prácticas de libertad” ( )33. Pág. Op. ahí donde las relaciones de poder existen como tal. Pero como rendimiento de la operación anterior. 34 Ibid. Bajo esas coordenadas. cit. parece ser que ha instalado un refinamiento en su comprensión. La diferencia radica en que bajo la noción de relaciones de poder. 28. En el decir de Foucault : “Y es preciso subrayar que no pueden existir relaciones de poder más que en la medida en que los sujetos sean libres. es porque existen posibilidades de libertad en todas partes” ( )34. que trae luces acerca del problema que tratamos. en un objeto sobre el que se puede ejercer una violencia infinita e ilimitada. sin embargo. ahí donde no existe libertad el poder ha sido desplazado a puro acto de barbarie. Argentina. 97. ahí donde no existe libertad no existe el poder sino pura esclavitud . Ahora Foucault se preocupa de resemantizar las relaciones de poder.. es entre relaciones de poder y estados de dominación. de tal modo que la libertad sería la condición ontológica de la ética. Editorial Altamira. en función de no quedar atrapado en una supuesta esencia humana alienada y reprimida. La verdad y las formas jurídicas. No obstante Foucault advierte que su análisis anterior se había concentrado en las prácticas coercitivas y bajo las prácticas discursivas científicas. Hermenéutica del sujeto. en varias ocasiones Foucault había definido el poder como relaciones de fuerza ( )32. Foucault se cuida de distinguir entre liberación y libertad. Pág. porque eso nos devuelve a una noción represiva del poder y a una metafísica del origen. desea introducir una mirada indagatoria desde la observancia de la práctica de sí mismo. Si uno de los dos estuviese completamente a disposición del otro y se convirtiese en una cosa suya. debe concurrir su requisito ético de libertad.. de ahí la universalidad del poder. no existirían relaciones de poder [. móviles y albergan la posibilidad de modificación . De este modo es posible reconocer ciertas escenas históricas en donde la liberación se torna condición de la libertad. y es en esta escena donde se deja ver en completa nitidez la noción de libertad. 30. 29. las relaciones de poder existen y circulan en cualquier relación en la que un individuo intenta dirigir la conducta de otro. Pero con ello rigurosamente lo que está instalando Foucault es la tópica de la ética. Es extraordinariamente relevante que 32 Ver. 111 17 . La Plata.

de ahí su interrogación por el poder y el saber. ha consistido en crear una historia de los diferentes modos de subjetivación del ser humano en nuestra cultura. .. se priva de inmediato de derecho del contrato. de tres modos de objetivación que transforman a los seres humanos en sujetos [. Editorial Altamira. No es posible ni válido ningún contrato que se establezca sin el pleno ejercicio de la libertad. de modo claro y rotundo lo expresa : “Quisiera decir. lo que la libertad es al contrato en Rousseau. todos nosotros somos gobernados y por esta razón solidarios. desde este punto de vista. el contrato sólo se está negando así mismo. pág. Quien prive sus derechos por contrato. Para Rousseau la libertad es el principio del deber y del derecho. 211 37 Ver.] Así. No hay resarcimiento alguno posible para quien renuncia a todo.Foucault piense la libertad como condición ontologizada de la ética. Mi objeto. No obstante lo anterior. parece ser posible identificar esta relación como el horizonte del pensamiento foucaultiano. la libertad sería la esencia de la moralidad. el sujeto y su relación con la verdad. cualquiera que sea su autor y cualesquiera que sean sus víctimas. cabe al menos reparar sutilmente en la operación lógica montada por Rousseau y por Foucault. se invalida en tanto se anula el derecho que lo fundó. la libertad es al poder en Foucault.Ver. su requisito inaugural ( )35... y que nos compromete a levantarnos contra todo abuso de poder. a los derechos de la humanidad y aun a sus deberes. En alguna medida esa operación arroja su rendimiento y se deja traslucir en una actitud política precisa y lúcida. Siendo esto así. México. Si un contrato se funda desde la no libertad. Semejante renuncia es incompatible con la naturaleza del hombre : despojarse de la libertad es despojarse de la moralidad”. la libertad. Después de todo. en Hubert Dreyfus y Paul Rabinow. cuál ha sido la meta de mi trabajo durante los últimos veinte años. el tema central de mi investigación no es el poder sino el sujeto”. Si un contrato tiene por fin la alienación de la libertad. la libertad.. se hace preciso advertir que si bien el montaje analítico que Foucault hace del poder es central para su proyecto. Sin pretender homologar los ejercicios.. Vida de los hombres infames. Mínimamente podríamos decir que. constituye el fundamento de un derecho absoluto a levantarse y a dirigirse a aquellos que detentan el poder” ( )36. por el contrario. antes que nada. y eso nos retorna a otros lugares del pensamiento filosófico.. La Plata Argentina. Michel Foucault. Me he ocupado. en tanto operación lógica. queda invalidado en tanto se ha privado de la condición de cumplimiento del contrato. Libro primero. de ahí que la libertad sea inalienable. a su vez tiene un marcado sentido instrumental o transicional. por el contrario. Por cierto que el propio Foucault se ocupa de señalar que su preocupación central ha sido el sujeto. Editorial Porrúa. particularmente visible en este pasaje de Frente a los gobiernos. El sujeto y el poder. Jean Jaques Rousseau. capítulo IV. pág. No ha consistido en analizar los fenómenos del poder ni elaborar los fundamentos de tal análisis. Michel Foucault.. 1992. sus deberes. su condición de posibilidad. su petición de principio. 6. El contrato social. Dirá Rousseau : “Renunciar a su libertad es renunciar a su condición de hombre. sino que. los derechos humanos : “Existe una ciudadanía internacional que tiene sus derechos. el contrato se deshace en cuanto se firma.El sufrimiento de los hombres nunca debe ser un mudo residuo de la política. 36 Ver. en tanto se firma.. Michel Foucault : más allá 18 . ( )37 35 Rousseau impone como condición básica para el contrato.

la demarcación entre ciencia e ideología es una de las premisas básicas de su proyecto teórico. como dijera Foucault. Para una mayor profundización de este tema ver. Althusser. son las declaraciones de Foucault en las que sostenía que el estructuralismo no fue un invento francés pues. Cit. pero sin serlo. ( 1 )38 En efecto. se arma en la determinación ideológica de la moderna estructura del saber. la introducción. ”Notas para una autocrítica”. Otra de las cuestiones que es ilustrativa del hecho de que el estructuralismo era un conjunto de polémicas. que logra ver aquello que se ha decidido ver. fue nombrado como estructuralismo. Michel Foucault. Es en la estructura de lo ideológico científico y en el encerrado de una totalidad histórico social el althusserianismo puede ser pensado al interior de la paradoja del acto de ver y no ver. biblioteca de la mirada. pag. ver . 392 La idea de Episteme es una de las categorías centrales del Foucault de “Las palabras y las cosas”. 44. se trata de un ojo vigilante respecto de aquello. I. a saber. 227. por qué parecimos serlo. L. En estricto rigor el estructuralismo es una diversidad de opiniones teoréticas. la demarcación es una postura teórico epistemológica que constituye. pues el mismo es un efecto de aquello que sea decidido ver. Por cierto.. 19 . “ El yo minimalista y otras conversaciones”.LA LÓGICA DE LA SOBREDETERMINACIÓN COMO PRODUCCION DE LA SUBJETIVIDAD Oscar Cabezas V. La filosofía de Althusser se orienta en esta misma dirección. varias ediciones. Este distingo es el que organiza jerárquicamente la practica filosófica de lo que en general. pág. Esta fue una categoría que le complicaba y de la cual muy pronto en . edit. La decisión concierne a la estructura en la que una regularidad se impone desde lo ideológico ( 2 )39. Regularidad que viene dada por la imposición estructural de la ideología científica. Esta regularidad enunciativa de la demarcación nos recuerda a la epistemología popperiana que del estructuralismo y la hermenéutica. De este texto se puede consultar sobretodo. Diremos que hay efectos de ojo que están soportados en lo ideológico y que esto es consubstancial a la configuración de la mirada. sí podemos decir ya porqué. 18-19. 381 Es importante considerar las múltiples vulgarizaciones a las que estuvo sometido el estructuralismo. Introducción: la invisibilidad ideológica de Althusser. En la configuración epistémica de una época. 1996. Quien decide no es un sujeto. Al interior de este campo de producción. el estructuralismo es una de las más imponentes teorías surgidas de las entrañas de la episteme moderna. “La arqueología del saber” . En este sentido todo el corpus enunciativo que compete a la arquitectónica de los objetos y sujetos producidos al interior de la episteme estructuralista. y por qué este mal entendido. Sabemos al respecto que en” Althusser señalaba que : no fuimos estructuralistas. Op. que el mismo ojo ha puesto para ver. específicamente la moderna. una regularidad enunciativa en el orden del saber. Fuimos culpables de una pasión fuerte y comprometedora_: fuimos spinozistas. pags. ver. se desprendió. se desarrollo en la URSS de los años 20 ligado a las corrientes de los formalistas rusos de aquella época. podemos encontrar con regularidad la figura de la demarcación entre ciencia e ideología como eje central de la articulación reflexiva en variadas tradiciones del pensamiento occidental.

en la medida que se desalojan los enunciado metafísico. 425 Es importante señalar que estos tres exponentes de la epistemología contemporánea no tienen posturas homogéneas y entre ellos se desarrollaron las mas interesantes polémicas. que debían ser desplazados a un segundo orden y postulados falsables empíricamente. En el medio de estos dos modos de ser Althusser funda una ruptura epistemológica al interior del cuerpo teórico de Marx.opera en una lógica argumentativa. edit. su proyecto filosófico consiste en la búsqueda de un criterio empirisista del significado que permita la construcción de un exacto lenguaje empírico para la ciencia. esta tiene su máxima expresión en las figuras de Kuhn. Se trata de una determinación que define los objetos “a” producir determinando la mirada. justamente. cuestión que da paso a una nueva imagen de la filosofía de la ciencia. “La nueva filosofía de la ciencia”. se encuentra subordinado al acto de ver. Bachelard. así como a cierto discurso epistemológico. por tanto. la diferencia entre el modo de ser científico del “continente teoría” y el modo de ser ideológico de las practicas sociales que están por fuera de la especificidad de la practica científica. Pero bien. el falsacionismo sofisticado de Popper no vacía completamente los postulados metafísicos. la demarcación de los positivistas lógicos es radical e inflexible. justo ahí. En la epistemología falsacionista. tecnos. Por supuesto. se definen las problemáticas que el ojo a puesto. 1983. que le autoriza ha demarcar entre postulados metafísicos. y el ver está “en ultima instancia” determinado por la estructura de lo ideológico. y el anarquismo epistemológico de Feyerabend. cuestión que le permite ver. “Post Scriptum a la lógica de la investigación científica”. diríamos con toda certeza que la noción de ruptura epistemológica. ni menos aún de la filosofía de Popper. 414 Ver. es una regularidad enunciativa la que se impone a la estructura del pensamiento de Althusser y esta directamente relacionada con la configuración de la racionalidad científica. en cambio. capitulo II. Karl Popper. la demarcación como criterio inflexible ( 5 )42. que la filosofía demarcacionista de Althusser no es ni heredera de Popper ni menos del empirismo lógico. específica del estructuralismo. Harold Brown. Tecnos. 1985. Esta problemática no es. En este caso. Dependiendo de la retina cansada o ágil. toda la especulación metafísica cae en el absurdo al no tener un soporte empírico. 403 Ver. le viene dada por la filosofía de G. edit. Estructura que designa a las formas de ver en sus efectos y vigilancias. A diferencia de Popper. La filosofía del circulo de Viena. se trata justamente de instalar un criterio de demarcación que permita distinguir claramente que es lo que esta dentro o fuera de la ciencia ( 3 )40. a sostener que la filosofía popperiana instituye un momento de transición en epistemología contemporánea ( 4 )41. No puede ver que el bisturí con el cual corta el cuerpo de Marx. Esto ha llevado a Harold Brown. Lakatos. Si hubiese que buscar un entrelazamiento con la especificidad de este discurso . 20 . opera con un criterio demarcatorio rígido entre enunciados empíricamente fundados y enunciadas metafísicos. produciendo al ojo que le dará vida a los objetos y sujetos de formas múltiples. En estos autores lo que se lleva al absurdo es. que le antecede a Popper y de la cual él participo entusiastamente.

para ver aquello que no puede ser visto por el ojo del estructuralismo de Althusser. significa transformar la propia estructura de la mirada. en que toda estructura esta sobredeterminada.). que es posible vehicular una arremetida sobre las condiciones del ojo cienticista. Taurus. Diremos. Lo que hay que entender es que el ojo no es más que el efecto del propio campo de visibilidad configurado por una determinada episteme.. aquello que no se ve. Ahora podemos preguntar: ¿se ve sólo. sino también.. Esta relación que no aparece como 436 La problemática relativa a lo que Rorty llamó el Giro lingüístico puede verse en. Esta transformación es viable en la medida.don de Althusser a instalado su demarcación como efecto del ver. no es lo mismo Godelier que Althusser así como no es lo mismo Lacan y L. El ojo no solo produce el campo de la visibilidad. Por de pronto no es la visión de un sujeto la que esta en juego y no es el ojo de Althusser el que ve pues. el pensamiento esta tuerto como todos los pensamientos hegemónicos y dominantes de una época y no podría no estarlo. el horizonte de la invisibilidad en el que podría llegar a verse. Precisamente. como una estructura que se nos impone. En está. porque hay múltiples efectos de ojo que se desplieguen en la estructura del saber es que hay relación de relaciones. Podemos a firmar que lo ideológico en Althusser. “Teoría de la acción comunicativa” edit. Por supuesto que no. tal como lo entendemos aquí. 21 . ya que todas las formas de pensar son tuertas. Desplazar un objeto del campo de lo visible o transgredir su canónica. se trata de una relación estructurada y no un sujeto por lo menos no de un sujeto individual. (. el hecho de que hayan relaciones de relaciones designa el carácter sobredeterminado de toda estructura. si esto es así el ojo es individual). se distancia de lo que Habermas llamo el paradigma de la conciencia y que estuvo ligado al marxismo hegeliano que se centró fundamentalmente en este paradigma. Jürgen Habermas. a saber. Es la diversidad de miradas y procesos de invisibilidad la que permite transgredir el campo de lo visible puesto e impuesto por una determinada forma de pensar. 1987. entonces. De momento creemos que Althusser definió lo ideológico. en donde visibilidad y efectos de ojos son inmanentes a la configuración científica del modo estructuralista de pensar. a partir de la problemática de lo ideológico. (a menos que se piense que el individuo es una relación. lo que autoriza que una coyuntura o efecto novedoso transfigure la mirada. Se trata de la transformación de la mirada. la cual. el acto de ver concierne a una relación de relación. a la relación vivida de los hombres con su mundo. el carácter ideológico del ver en Althusser. la demarcación entre ciencia ideología como un efecto de ojo producido por el mismo carácter ideológico en el que se despliega su discurso. “ concierne. Este acto de poner y ver lo que se a puesto para ver son simultáneos. Hay al interior de la episteme estructuralista múltiples efectos de ojos que producen problemáticas diversas. es decir. esta situado a nivel de una problemática ambigua en la sofisticada interpretación que él tiene de la ideología. a saber. Strauss todos son una multiplicidad que producen una diversidad de problemáticas. Tomo I y II. aunque no podemos decir que Althusser derivó al paradigma del lenguaje ( 6 )43. el ojo es quien pone los objetos de los cuales se hace cargo el estructuralismo. lo que la episteme deja ver?. nunca pueden ver todo lo que hay que ver. En la episteme de la época del estructuralismo. a puesto las condiciones de posibilidad de ver en el no ver.

La problemática del marxismo estructuralista consistiría en su adhesión y reproducción de una episteme que esta cruzada transversal y verticalmente por la problemática de la demarcación.22. Desde este punto de vista la relación de unidad sobredeterminada de lo real y lo imaginario en las condiciones de existencia. no es mas que una de las tantas estructuras que componen al todo social. Lo imaginario radical en la estructura del saber puede modificar profundamente la estructura o bien mantenerla como invariante. pág . designa la invisibilidad ideológica que nos permite ver. “Marxismo y Humanismo” en “Polémica sobre marxismo y humanismo”. preferimos entender que la sociedad es un “todo complejo y estructurado” en donde la superestructura. En ésta filosofía Marx se encuentra preso de un humanismo esencialista filosófico antropológico. las verdades son históricas y se arma en los tejidos de poder . Uno joven. aun que la idea de invariante no sea mas que una “ilusión”. El Marx científico que a “madurado” corresponde a la etapa de elaboración de “El Capital”.“consciente” sino a condición de ser inconsciente” ( 7 )44. Esta es la que precisamente. Pero hay una distancia mínima en la interpretación que Althusser hace de la ideología y la que hacemos nosotros. políticas. siglo veintiuno. pues. 22 . 458 Idem. pág. Nuestro autor considera que en la ideología los hombres no expresan sus condiciones existenciales. nunca sabemos que aquello que decimos o las formas en que actuamos son formas del engaño. Este principio althusseriano muestra que la metáfora de la estructura ( 9 )46 no tiene un carácter fijo. pues todas las estructuras están sujetas a modificaciones históricas y pueden ser subvertidas por el carácter sobredeterminado de cada estructura que componen el todo social. en virtud.24 469 Hemos preferido. Nada asegura que la actividad teórica no sea un efecto de esto que nos dice pues. Se trata de la ideología en acto. Louis Althusser. ni menos una invariante. en el no ver de su mirada. “sino la manera en que viven su relación con sus condiciones existencia” ( 8 )45. que esta vinculado a la filosofía hegeliana.. la propia actividad filosófica viene a ser la relación con sus condiciones de existencia y bien podría ser alucinación y mistificación de las condiciones de existencia. es este período de Marx el que le interesa 447 Ver. no problematizar aún sobre la categoría de superestructura . no le otorga ninguna supremacía a lo real. por la incomodidad de ésta. decimos actuamos porque vivimos al interior de una forma histórica de la verdad. morales económicas etc. sean las que sean. 1968. la ideología Althusseriana consiste en producir un aparato categorial. del que Althusser va ha desentenderse radicalmente. edit. En el caso específico del estructural marxismo de Althusser la demarcación está sujeta a la temporalidad de los escritos de Marx. pues lo real mismo pude estar sobredeterminado por una mistificación y esta puede ser una verdad “objetiva” y residir completamente en lo imaginario.que expresa las condiciones de existencia de sus enunciados y de su propia condición de intelectual de manera inconsciente. La sobrederminación de lo ideológico es el punto nodal en que es posible pensar unas voluntades sobredeterminadas que operen en lógicas de insubordinación cuyos flujos emanarían como ríos turbulentos y contradictorios en la multiplicidad de prácticas sociales. al interior de una estructura . cuando estamos “en la verdad”. Si esto es así. científicas. de la sobredeterminación de lo real por lo imaginario y de lo imaginario por lo real.

Ver. sino. crítica. véase a lo menos. II. siglo veintiuno 1974. justamente.se le acusaba de lumpen intelectual. una teoría científica del “continente historia”. a partir de la configuración científica que impone el acto de la mirada. arbitraria a la hora de confrontar el cienticismo versus el ideologismo humanista. 1981. No creemos. “Los dos Marxismos”. una teoría científica del “continente teoría”. “Miseria de la teoría”. Spinoza. Este libro genero una de las polémicas mas intensas sobre el teoricismo de Althusser. en virtud de los campos de visibilidad configurados por el ojo del estructuralismo. eran bombardeados sin vacilaciones. Esto sería. ya que para Althusser. Pero es evidente. y luego Feuerbachiano. 105-106. Esta arbitrariedad se explica. la necesidad de convertir al marxismo en ciencia de la revolución resulta a lo menos. (ideológico) pues. A diferencia de las visiones historicistas hegelianas y. en él . a quien no le interesa ver lo que el campo de la visibilidad del marxismo hegeliano podía mostrar. todos aquellos que militaban en el marxismo hegeliano.T Thompson ( 12 )49. siglo veintiuno. designan la forma en que Althusser produce una ruptura epistemológica. Es el Marx científico ligado a la producción de un aparato categorial que emana de la crítica a la economía política clásica y un Marx joven que aun no interrumpe su dialogo crítico con Hegel. producir la mezcla de miradas en la diversidad de problemas. “La revolución teórica de Marx” y “Para leer el capital” en. Marx nunca fue hegeliano. el entramado en el que se mueve su proyecto. En ella. edit. para Althusser la historia es un proceso sin sujeto. 4811 Al respecto. Se intentaba desmantelar los aparatos teórico instalados en la problemática de la enajenación. por lo que en nombre de la verdad científica. uno ideológico y otro científico. 1983. alianza universitaria. que según el mismo Althusser estuvo vinculada a la filosofía de B. Esta imposición establece la inevitable fractura entre el marxismo cienticista y el marxismo humanista de corte hegeliano. edit. que se trate de dos Marx. La ilustración althusseriana consiste en que supone el progreso de la teoría marxista. 4912 Ver. págs. sino de un cambio profundo en la problemática de Marx. ( 10 )47 Para Althusser. Alvin Gouldner. Ideología: ideologemas.a Althusser en el ve “la revolución teórica”. al estilo E. se trata de un marxismo devenido en teoría científica.T Thompson. edit. precisamente.(científico) y otro inferior. pues. Se trata de dos períodos. ni de un nivel superior. el Marx joven no tiene ni una pizca de menos estructuralista que el Marx maduro. sino. El carácter ideológico en el que se mueve la tradición estructuralista. esto impide la mezcla de problemas entre uno y otro ( 11 )48. viene condicionado por una practica discursiva propiamente moderna e ilustrada. que esta distinción promovió una batalla sin cuartel en la que el marxismo “científico” dedico a desmantelar toda constelación de los marxismos centrados en la visión hegeliana y en la supremacía del sujeto. En esta ruptura se le cuela al althusserianismo una teoría de la “verdad” galopante en el desarrollo teórico. E. no sólo se trataría de distintas miradas en una temporalidad etaria. sobrederminación y producción de la subjetividad 4710 Toda la obra de Althusser se encuentra cruzada por la impugnación a Hegel y su demarcación entre ciencia e ideología. 23 . 1967 y edit. por de pronto no interesa tomar partido por ninguno de estos dos efectos de ojos. la tesis de Gouldner es muy distinta a la de Althusser. Kantiano/Fichteano.

de su obra teórica nos permite realizar una interpretación que va mas allá de la problemática demarcación que articula su producción. El desacierto es. por lo tanto. es la forma en que un sociedad se produce a si misma. La ciencia es el fetiche planetario de la producción moderna del saber. debemos confesar que es una problemática extraída de las propias paginas de Althusser quien nos dice en “Para Leer el Capital”. interior al ver es una forma del ver. operar en el interior ideológico de nuestra época. no como si fuesen verdad. la que funda la posibilidad de establecer el campo de visibilidad entendido como campo de producción científica. 24 . la condición estructural de la moderna ideología científica. La mirada moderna del saber. La verdad es una relación de poder siempre en disputa y a su vez. la construcción enunciativa de su discurso. 26. No hay mirada sin ideología y no hay ideología sin mirada. pág. En esto consiste. justamente. es que esta “determinada en ultima instancia” por la ideología cienticista y que su desacierto no recae en el objeto de la ideología sino sobre la vista misma de Althusser. como hemos dicho. lo real no es mas real que lo imaginario y lo imaginario no es más imaginario que lo real. Marx es fetiche que dio origen a uno de los pensamientos mas significativos de la historia de occidente. “Para leer el capital” edit. en ella se fijan los limites. es pues. Es un desacierto relativo al ver. a partir de los prejuicios y obstáculos epistemológicos que designan el acto de leer que. por el contrario aquello en que no falla. no es lo que falta. por tanto. en este caso tratamos al ojo como un dispositivo inherente a las practicas de saber y. gira en el eje establecido por la demarcación ciencia/ideología. Es entonces. sino. en efecto.Diremos. La mirada en cuanto ideología es interna a las prácticas sociales en ellas. Toda mirada fija sus objetos. que el estructural marxismo produce una practica discursiva en el acto de ver. respecto al acto de ver y no ver. inherente a la ideología. los consume y los produce de manera fetichizada. Es inverosímil imaginar sociedades no ideológicas o como bien dice Althusser necesitamos de la ideología para imaginar una sociedad sin clases ni ideologías. es. confluyen y fluyen creencias. se distingue de lo que habitualmente entendemos por imágenes relativas a la falsa conciencia. el desacierto ya no recae sobre el objeto sino sobre la vista misma. en relación necesaria con el ver.” ( 13 )50 Diremos entonces. Pero no podemos desarrollar esta idea sin antes revisar la paradójica concepción que él tiene de ideología. no puede ver los aspectos idelogemáticos que articulan su reflexión cuya característica central. 5013 Ver. que son la exacta medida que provoca el distanciamiento con el marxismo humanista. el estructuralismo tampoco puede ver que el mismo es ideología. pues. Para el ojo estructuralista. en cuyo seno. sino como verdad en tanto que tal. no es aquello en que falla es. por el contrario lo que no le falta. entonces. Esto es lo que podemos llamar una cristalización teórica. la sobredeterminación la que pone las condiciones de posibilidad.. que el ojo descentrado de esta forma sofisticada de estructuralismo. Louis Althusser. Es justamente. el humanismo no puede ver lo que el ve. pero. “lo que la economía política clásica no ve. Ahora bien. que no puede. el “factum” de una sobrederminación de lo real por lo imaginario y de lo imaginario por lo real. siglo veintiuno. no ver lo que se ve. 1974. La problemática althusseriana. es una forma del ver: el no ver. es lo que ve.

210-211. “el discurso es lo que realmente se dice” al interior de una practica social. dislocar y finalmente aniquilar una totalización ideológica o de manera mas ortodoxa una ideología dominante. paralelas y verticales. 1984. se considere que todas las formas de representación. la ideología es un fundamento que opera como cristalización de una determinada formación social de época. es decir. que en la ideología. alianza universitaria. el discurso no es ideología. en un mismo proceso de existencia material. tiene el atributo de 5114 Ver. no opera como falsa conciencia. es decir son pluralidades que no siempre tiene un punto de convergencia o de articulación. Paul Vayne. Althusser no esta muy lejos de esta interpretación. Una de las primeras aproximaciones que podemos hacer a la noción de ideología. Con Gramsci diremos que la ideología es “realidad vivida” en un sentido material radical y con Althusser que esta es un espacio sobredeterminado en que se despliegan flujos de fuerza múltiples y contradictorias. ni ideología en el sentido de una falsa conciencia. Es en Gramsci donde podemos interpelar a un enfoque teórico sobre la categoría de ideología en el que esta. en su “Foucault revoluciona la historia” ( 14 )51 sostiene que. la ideología es lo que realmente se dice y es lo que realmente se vive. ni menos posibilidad de una re . éstos son multiplicidades conexas e inconexas. La formación de ideologemas. que heredamos de pensamiento gramsciano al que él mismo le atribuye un lugar privilegiado. es por supuesto certeza. En este sentido. Llamaremos a este interior constitutivo ideologema y diremos que todo ideologema esta sobredeterminado. Lo falso y lo verdadero son atributos del habla y en ella se expresa la existencia de fuerzas en pugna. como relaciones de fuerza que entran en competencias desiguales son ideológicas en sentido material. pero sobre todo es una “realidad vivida”. en ella se expresa los flujos de una sociedad. y en consecuencia representación y “existencia real” están indisolublemente entrelazadas. Lo que no quiere decir. no existan formas de fracturarla o de provocar una dislocación al interior de ellas. a pesar de ser un autor vinculado al marxismo hegeliano. ni ideologías sin sociedades. La ideología determina las formas de la vida social y la vida social determina las formas de la ideología. es el hecho de que en ella no hay un“afuera”. de manera externa. Este problema no es muy distinto a la noción de discurso que se puede encontrar en la variada obra de Foucault en donde el discurso no es ni semántica. “ Como se escribe la historia” edit.En efecto no estamos de acuerdo con el abandono de la categoría de ideología en su acepción “estructuralista” en cuanto esta. 25 . se lleve a su extremo. Vayne al respecto se hace cargo de esta problemática. menos aún como develamiento de verdades últimas.significación o apertura que se de. no hay sociedades no ideológicas. Toda ideología tiene un interior constitutivo que puede desbordar. la ideología es algo mas que una certeza. La ideología es algo mas que el “concepto que los hombres tienen de la producción material de sus vidas” es el espacio sobredeterminado por las condiciones históricas en la ideología hay acumulación de contradicciones complejas en las que habitan múltiples mundos posibles. págs. incluida a la ciencia. pueden estar subordinadas o pueden operar en lógicas de insubordinación.

Felix Guattari. Carlos Marx & Federico Engels. esta sobredeterminado por procesos materiales de existencia social. como el lenguaje de la vida real” ( 17 )54. 26 . la que por supuesto. es una categoría . Todo actualmente se da al interior de lo que Guattari llamo capitalismo mundial integrado ( 16 )53. La idea de un C. una totalización ideológica. el capitalismo pone al hombre en plano histórico universal. una clausura casi total de la subjetividad. no hay lenguajes ni lenguas que no sean ideológicos. edit. En ella se juega una problemática que nos parece central respecto a la configuración de la subjetividad. Puede operar como lógica del desbordamiento de toda formación estructural. En primer lugar. 25. es una ideología hegemonía dominante ( 15 )52 y no necesariamente es totalitaria. pueden redescribir. pueden subjetivar ahí donde se a clausurado la subjetividad. encuentra su punto mas temperado en formas de socialización que producen. Por supuesto que las ideologías son el lenguaje de la vida real y que los hombres son productores de sus representaciones. resignificar y producir nuevas formas de codificación del mundo. 5215 La noción de hegemonía. no tiene precedente en lo que respecta a unas totalizaciones globales que se imponen a nivel de todo el globo terráqueo. hay interior en las ideologías porque somos socializados en ella. eventualmente. o bien. El desarrollo del lenguaje no depende necesariamente del desarrollo de las fuerzas productivas aun que este “determinado en última instancia” por la producción genérica de la vida. 1989.propiamente gramsciana.la imaginación. el capitalismo no estaba completamente realizado. es interesante que Marx instale la problemática de la ideología al nivel de lo que él llama el “lenguaje real” el que a su vez produce formas de subjetivación. no llegaba a escala planetaria. “Cartografías del deseo” edit. Dentro del estructuralismo quien mas problematizó sobre esta categoría fue Poulantzas y actualmente constituye una pieza central de la teoría política de E.M. El lenguaje. Por lo que decimos. Las ideologías no se agotan por que hay ideologemas que hacen de motor y estos sólo pueden existir y coexistir por que hay ideologías. no es lo mismo que una ideología totalitaria. En esta totalización ideológica a escala planetaria “La producción de las ideas y representaciones de la conciencia. En nuestro caso hemos sido socializados bajo las condiciones histórico sociales del capitalismo y de las totalizaciones ideológicas de éste. la economía..). Todo el globo se a integrado a partir de la articulación de los mercados. 1986. pueblos unidos. Para Poulantzas ver. “Hegemonía y dominación”. cuadernos de pasado y presente. Laclau. no parece tan obvia.. pág. (. aparecen directamente entrelazadas con la actividad material y el comercio material de los hombres. la política. Nicos Poulantzas. 5417 Ver.M. una subjetivación en oposición a las formas de totalización ideológicas. en que. Una totalización ideológica.I nos recuerda a lo que nos señala el ojo de Marx en “La ideología alemana” en cuanto al “hecho”. Ahora bien. Francisco Zegers. En nuestra actualidad el C. esta idea que se extrae de las paginas de Marx. 5316 Ver. o bien.. Cuando Marx lanzaba un enunciado de esta magnitud. que a constituido una pieza fundamental para la reflexión política. lo social-cultural en general. edit. “ La ideología Alemana”. un ideologema puede devenir en totalización en cuanto al saber.I. en todo caso.

Significa también. podemos entender que el habla es una de las formas de la politicidad en acto. formas de subjetivación en oposición a la maquina del C. diremos que todo ser parlante posee su propio lenguaje personal y de sentir” ( 18 )55. 5518 Ver. que Gramsci concibió como el “hombre colectivo”.I. de la acumulación de contradicciones inherentes al desarrollo de toda sociedad. Gramsci no esta muy lejos de esto. El punto problemático es el lenguaje de una totalización ideología en su condición de multiplicidad. En este caso. en los que se consuman efectos de sujeto o ideologemas que pueden ser conservadores o radicales. el cual esta. a aquello. “La formación de los intelectuales” . La clausura de la subjetividad es el intento totalitario de coagulación de la politicidad. la cultura es también. Gramsci cree que es la cultura la que permite la unidad del de los individuos o de las colectividades. La lógica de la sobredeterminación produce a la subjetividad a partir. abierto a la multiplicidad de lenguas y actos. cultura y filosofía. edit. “se puede decir que el lenguaje es esencialmente. que todo proceso de subjetivación es creación de ideologema al interior de una totalización ideológica y todo ideologema respira motivado por un corazón creativo. un espacio ideológico sobredeterminado.El lenguaje al estar sobredeterminado puede producir múltiples efectos de lenguaje en los diversos ideologemas que componen el mundo social y. una única posibilidad de subjetivación significativa. en la que no hay. Los ideologemas están entrelazados a la ideología dominante para fortalecerla o bien para desbordarla. En este sentido. La multiplicidad es una condición del modo de ser de las sociedades imposible de contener en el cierre totalitario de lo ideológico. Pero. el factor lenguaje es. por tanto. hay clausura de la subjetividad cuando una totalización ideológica socializa negando la multiplicidad. al señalar que. 1967. en una única concepción de mundo. una multiplicidad de hechos mas o menos orgánicos.(aun al nivel del sentido común) y.pág. La multiplicidad se asemeja. si esto es así. 90. coherentes y coordinados. Antonio Gramsci. lo verdadero y lo falso. denominador común que no presupone algo “único” ni en el tiempo ni en el espacio. Unidad no tiene nunca un momento de cierre total. en realidad. por tanto. el error y la verdad. El lenguaje configuran procesos de subjetivación. la que puede manifestarse en los aspectos más insignificantes de la vida y no necesariamente en la figura política del stalinismo o el fascismo que destituyen de manera brutal la subjetividad. Grijalbo colección 70. 27 . no todo es proceso de subjetivación. Decimos entonces. pensando en el momento de la unidad cultural-social. el lenguaje como forma de subjetivación en un ideologema designa la figura abierta del lenguaje. por consiguiente. como flujo inevitable. subordinándola a una lógica totalitaria.M. el acierto y el desacierto son figuras dicotómicas animadas por la lucha entre dos o múltiples fuerzas que entran en pugna en el espacio de la sobrederminación. ya que se cierra en la unidad de una determinación cultural.

ni con la figura de la clase en sí y para sí. La imaginación produce necesidades y las necesidades son formas en las que se manifiesta el deseo de una subjetivación en acto. no tiene un pasado detrás. El hecho que se nos imponga la estructura de lo ideológico. la representación no puede ser originaria de la conciencia del sujeto. la subjetividad pueden llegar a producir sociedades que solo han estado en el porvenir y el porvenir. en la historia no hay ideología como unidad homogénea. en las que se intenta 5619 Ver. es problemática la noción de la conciencia representacional. Si esto es así. que podríamos encontrar tanto en Durkheim. con la cual. El ideologema salvaje se opone a las cristalizaciones ideológicas entra en pugna. y entonces cabe preguntarse cómo llego este sujeto a tener conciencia de aquello que se representa. es por el contrario. “Las formas elementales de la vida religiosa” 28 . en el que el proletariado es un sujeto a priori. Ahora bien. a condición de habitar en lo ideológico. Representar seria presentar algo que la conciencia contiene. donde el ojo es productor y extensión de la imaginación en el orden del mundo. como en Marx. en cuanto estas han devenido en totalitarismo o en microfascismos de la diferencias. desde este punto vista. en la afluencia subjetiva de lo social. lo que equivale a decir que los procesos de subjetivación producen efectos de sujeto. El segundo es que mas nos convence. tal facultad es la forma en que los hombres pueblan a través de las ideologías interpretaciones y formas de vida social. Esta lógica es un proceso de producción de sujeto y no tiene relación alguna con la clásica categoría de sujeto que emana del marxismo ortodoxo. Se trata de la ciudadanía de la imaginación. aquí la conciencia del sujeto opera como supuesto a priori. no son el puro reflejo de la realidad. es un efecto de lo que Durkheim llamo representaciones colectivas ( 19 )56. El primero relativo. ni un futuro delante. en ella no opera ningún principio de identidad indisoluble. Esto supone que habrían dos niveles en lo que respecta a este tema. si pensamos en el lenguaje como materialidad o en la ideología como realidad vivida. se representa el mundo. ambos devenires son efectos de totalizaciones ideológicas. En la historia hay pluralidades de ideologemas. movido por la inercia de una totalización.Ahora bien. las impugna. Las imágenes colectivas son “representaciones” de mundo que han sido producidas por la practica material de la vida y en este sentido. es algo que acontece en el presente. se da a condición de la facultad imaginativa de los hombres. Emile Durkheim. al sujeto no le antecede una conciencia dada a prior. son la realidad misma. este se encuentre fijado e incapacitado de operar en el interior de una lógica del desbordamiento de aquello que se le impone. no quiere decir que en los efectos de sujeto. Un ideologema salvaje contienen brotes. en este la conciencia del sujeto. a la conciencia de un sujeto. es un impulso que fluyes que afecta e infecta practicas sociales. o al ideologema como condición de múltiples determinaciones y posibilidades de producir subjetividades. y esto concierne directamente a lo ideológico impuesto. el sujeto es un efecto de un proceso de subjetivación colectivo. La producción de la subjetividad. La imaginación se da. flujos que permiten conexiones. indestructible.

Que la máquina del capitalismo opere como determinación en última instancia. es que el primero designa la diferencia irreconciliable con este intento. de “autovaloración subjetiva”. ya que estas se despliegan en el aniquilamiento de la diferencias. El ideologema salvaje se opone a las ideologías totalitarias. “Crítica de la razón dialéctica” edit. que se encuentra en oposición a las formas de socialización de la “máquina capitalista”. de lo que se nos impone. donde mejor se expresa la posibilidad.la clausura de los proceso de subjetivación. pueden generar crisis permanentes en el orden social. 1997. que reproduce con la fuerza unidimensional de una maquina de aniquilamiento de lo múltiple. “Reina de aguas dulces”. sino. La diferencia entre un ideologema salvaje y las ideologías clausurantes. El corazón de los ideologemas se asemeja a lo que Sartre en la “Critica de la razón dialéctica” entendía por proyecto. es decir. a estas crisis son las que llamamos flujos de politicidad en acto. de imaginar lo otro. en la medida en que no es una diferencia que se encierra en si misma pues. El ideologema salvaje. los cuales interrumpen toda lógica de estancamiento.. Hay politicidad porque hay procesos de subjetivación . de que esta lógica amenace la estructura del capitalismo. hace posible la alteridad del otro. de imaginación. un campo que esta condicionado por múltiples posibilidades ( 20 )57. Se trata de aquello que esta sujeto a múltiples determinaciones. Una totalización totalitaria no produce. en los procesos de subjetivación. es un proceso de subjetivación radical inacomodaticio respecto. Jean-Paul Sartre. Losada. es una proceso de creación. En efecto. En este sentido podemos decir. 1963. interrupción de la clausura provocada por regímenes de poder y procesos de socialización unidimensional promovidos por efecto de la maquina capitalista. 29 . 5720 Ver. Los procesos de subjetivación salvaje. Los ideologema son colectividades creativas dotadas de la facultad de la imaginación en ellas se articulan sentidos se arman procesos de subjetivación y en ellos se instala el verosímil de la politicidad. no quiere decir. el sujeto no es un fundamento a priori llamado a emancipar la historia. su salvajismo constituye una alteración radical. Es en la complejidad contradictoria de lo social. en el espacio de la sobre determinación. 86. El ideologema salvaje por su carácter creativo permite pensar la politicidad sin “refugio ideológico” totalitario. que todo proceso de subjetivación se da al interior de la lógica de la sobredeterminación. como consecuencia inexorable de la acumulación de contradicciones que emanan del capitalismo. pág. que la lógica de la sobredeterminación. clausurando las posibilidades de subjetivación y . La virtud del ideologema salvaje es que esta siempre abierto y sujeto a la multiplicidad que lo anima. El ideologema salvaje es portador del virus de la diferencia puede afectar y afectarnos. no puedan desbordarlo. En la sobrederminación se juega el porvenir. cercena la facultad de desear el advenimiento del otro. Santiago.

1979. p. de existir. Es en esta perspectiva que la noción de “dualidad de lo estructural” adquiere un rol completamente estratégico.30). 1980. en la comparabilidad del “constructivismo estructuralista” o del “estructuralismo constructivista” de Bourdieu (Bourdieu. los confrontarían a los mismos enjeux y a las mismas preguntas de investigación? Es a esta pregunta que intentaré responder. sólo existe un texto en donde Giddens menciona explícitamente una convergencia con Bourdieu. ¿es posible descubrir en estos dos proyectos sociológicos. 603 Cabe agregar que en Sociología. 1990).147) y de la teoría de la estructuración de Giddens a propósito de las relaciones entre estructura y acción. Es por esta razón que preferí conservar la traducción francesa de Michel Audet. afinidades teóricas esenciales que. p. 1987.95). Preguntas de investigación a partir de la sociología de Pierre Bourdieu y Anthony Giddens ( 1 )58 Alfredo Joignant De los autores que cumplen funciones protagónicas en la escena sociológica desde hace ya un par de décadas. “Habitus” y “conciencia práctica” : de las antinomias al eslabón faltante Cierto es que las afinidades entre estos dos autores son raramente reconocidas por ellos. insistiendo. Pierre Bourdieu y Anthony Giddens son indiscutiblemente de los más importantes. en el sentido en que no le otorga ninguna primacía ontológica a la estructura.Agente. p. estructura y cognición. 614 Para una aclaración de estos términos antagonistas. a propósito de su noción de “dualidad de lo estructural” ( 2 )59 (Giddens. del mismo modo en que no le concede ninguna prioridad 581 Este artículo es una versión levemente aumentada de un trabajo originalmente escrito en francés. cuando en realidad forma parte de un complejo abanico de nociones vecinas pero diferentes que configuran la arquitectura conceptual de la teoría de la estructuración. ningún lugar le sea concedido a Bourdieu (Giddens. 592 Una precisión terminológica : generalmente.500). esta falsa disputa de las ciencias humanas que es constitutiva de una “visión dualista” del mundo social (Bourdieu. puesto que es mucho más fiel al espíritu de Giddens y a la sofisticación de su teoría que lo que sugiere la mera traducción literal.217). Es así como. se traduce al castellano la noción de “duality of structure” de modo literal (por ejemplo en Las nuevas reglas del método sociológico). en circunstancias que el sociólogo francés jamás se refiere por su lado al autor de La constitución de la sociedad ( 3 )60 . p. p. a pesar de su dosis irreductible de singularidad. 30 . este desconocimiento de su comercio intelectual no debe ocultar el hecho que sus proyectos sociológicos se sitúan en un mismo punto de demarcación : superar lo que Giddens llama el “dualismo” que enfrenta al objetivismo con el subjetivismo ( 4 )61 (Giddens. excepto en tres referencias que figuran en la bibliografía al final del libro (Giddens. cf. considerando el alcance teórico de su obra y la multiplicación de los programas de investigación que se inspiran de sus trabajos. a continuación de otros autores (Ritzer. 1993. 1991a. 1987. Sin embargo. Pero más profundamente. Giddens. en el marco de una competencia mundial para jóvenes sociólogos organizada por la Asociación Internacional de Sociología. p. 1986.792-793). Resulta además sorprendente constatar que en la estimulante reflexión que Giddens dedica al estructuralismo y al post-estructuralismo. hasta donde llega mi conocimiento. Bourdieu jamás es citado en el texto.

objetiva y construida. 1988. efectivamente. 636 Sobre todo si se considera que “las coacciones estructurales no se ejercen de manera independiente de los motivos y de las razones que tienen los agentes de lo que hacen” (Giddens.31. 1993. a través de formulaciones mucho más problemáticas. que hace de él uno de los mejores estudios dedicados a la obra de Giddens. 1987. 1992. p. en el mismo sentido. 1980. A. Es así como el habitus aparece a la vez como el producto de determinadas condiciones sociales y como principio de engendramiento de estas mismas condiciones (Bourdieu.lógica o cronológica a la acción individual : esta noción expresa entonces la idea según la cual “las estructuras sociales” son a la vez “constituidas por la acción humana” y “el propio medio de esta constitución” (Giddens. sin duda porque en la “doble dimensión.239). en la teoría de la estructuración y en el “modelo de estratificación del agente” que la sustenta.122). por ejemplo cuando escribe que el agente “no necesariamente es el sujeto de sus pensamientos y de sus actos”.) siendo concedida a las estructuras objetivas” (Corcuff. lo acerca a aquellas corrientes que incorporan la subjetividad de los agentes en la explicación científica. al revés.. 647 Si bien este libro es. 1988. p. 1996.226) en relación a la acción sea el resultado de la simultaneidad de los efectos de estructura y de las prácticas ( 5 )62 . Puede entonces entenderse que el carácter a la vez “habilitante y coactivo” de “la estructura” (Giddens. p.91). p.3) ( 7 )64 . la idea contenida en la noción de “dualidad de lo estructural”. fundamentalmente “hagiográfico” (Wacquant.91). una cierta primacía continúa (. Ritzer. 1995. ya que es “exterioridad interiorizada”. p. ello no obsta a que su construcción teórica es mucho más problemática. 1987. sobre todo. cabe resaltar al mismo tiempo su seriedad.47. p. mediante una terminología ciertamente diferente y. 658 Es lo que se trasluce claramente de ciertos textos de Bourdieu. Sin embargo. el producto reificado del sistema de esquemas que se constituye en el curso de la historia colectiva” (Mary. de modo que “acepta hacerse el sujeto aparente de acciones que tienen como sujeto la estructura” (Bourdieu. Mary tiene razón en señalar que es ir demasiado rápido el “identificar a continuación las estructuras «objetivas» incorporadas por el habitus con las estructuras «objetivadas» que son.. lo que le permite a Giddens decretar como no fundadas las explicaciones unilateralmente causales o. p. soy yo quien subrayo). en ciertos textos del autor de La distinction. debido a la “condición ontológica” de la teoría de la estructuración en tanto se funda en la idea según la cual “toda vida social” se produce “en la praxis social y a través de ella” (Cohen. no puede sorprender el encontrar. No cabe duda que el interés que este autor le concede a la reflexividad de los agentes.94). p. p. p. 1993a. puesto que estos dos términos son a su vez el resultado de “estructuras objetivas” que toman la forma de las condiciones de existencia. p. 31 . de la realidad social. p. y que es constitutiva de una “capacidad reflexiva” constantemente “comprometida en el raudal de las conductas cotidianas” (Giddens. esto es una suerte de conocimiento tácito de los agentes que se expresa menos en lo que dicen que en lo que hacen. nota 1). Si bien las soluciones a estas “antinomias” Bourdieu las busca “en los recursos del pensamiento dialéctico” (Mary.501) ( 8 )65 .33). 1989. de la “conciencia práctica”. p. superando de este modo la lógica mutuamente exclusiva del objetivismo y del subjetivismo.49).390. comprehensivas ( 6 )63 . 1987. Nos enfrentamos entonces a dos proyectos sociológicos que se caracterizan por tener una 625 Corcuff habla de una “visión circular de la construcción del mundo social” (Corcuff. según Wacquant. Dado que Giddens y Bourdieu comparten una misma voluntad de demarcarse de las visiones dualistas del mundo social. De esto se desprende la primacía. 1995.

debido a los riesgos de “psicologismo” involucrados. así como su reflexión sobre las relaciones entre modernidad e identidad de sí mismo (Giddens. 1996. y otras la objetividad de las condiciones sociales. El trabajo de Giddens aborda de manera mucho más explícita el problema de los mecanismos de funcionamiento de lo que él llama “el yo actuante”. ya que entre estos dos términos polares cuyo “peso” explicativo es variable según las situaciones. el habitus es definido por Bourdieu como un sistema de disposiciones duraderas y transponibles. y el objeto de la investigación. lo que se traduce en él en un uso sistemático del vocabulario psicológico. en uno de los escasos pasajes en donde aborda el modo de funcionamiento del habitus. consiste en establecer los fundamentos de una relación “equilibrada” entre el agente y la estructura ? Planteada de este modo. por ejemplo. la posición de Giddens es mucho más matizada. 1987. la que consiste en superar las oposiciones entre el subjetivismo y el objetivismo.afinidad fundamental. Mientras este rechazo es. en caso de exposición fortuita o forzada. No obstante. e incluso psicoanalítico ( 9 )66 . p. Del rechazo al psicologismo a la sociología de la cognición Conocido es el rechazo de estos dos autores a las estrategias de análisis de las prácticas sociales que se fundan en la subjetividad de los sujetos. p.35). o como esquemas.144-157).442). constitutivo de su competencia 669 Al respecto se podrá consultar la nota crítica dedicada a Freud y a los lapsus linguae en un importante capítulo de La constitución de la sociedad (Giddens. p. una suerte de conocimiento tácito de lo que hacen los actores sin poder expresarlo directamente de manera discursiva y que es. las circunstancias y los contextos sociales. cuando Bourdieu escribe. que este último “tiende a asegurar su propia constancia y su propia defensa contra el cambio a través de la selección que él opera entre las nuevas informaciones. Es así como.90 y p. Lo anterior equivale a decir que este autor. hay lugar para una dimensión distinta y mediadora : la cognición. 1988. por tanto.102). “roza constantemente al margen” los mecanismos psicológicos de selección de la información. 6710 En tal sentido. la “conciencia práctica” y el “inconsciente” (Giddens. Mary ve una “indecisión” en el corazón mismo del “núcleo racional” del concepto de habitus : “¿esquema o disposición ?” (Mary. p.14). especialmente los enfoques sociológicos que se apoyan en el aparataje psíquico con el fin de inferir y explicar las conductas. verdadero eslabón faltante entre la estructura y el agente. 1980. remiten a dimensiones diferentes de la práctica ( 10 )67 . especialmente a propósito del “modelo de estratificación del agente” que lo lleva a distinguir claramente la “conciencia discursiva”. Es así como la conciencia práctica. a pesar de elecciones teóricas que privilegian unas veces la reflexividad de la acción individual. De manera más profunda. tanto el léxico como el razonamiento de estos dos autores a menudo desbordan sobre consideraciones de orden psicológico. aun cuando pretende responder en tanto sociólogo a las cuestiones relativas al modo de engendramiento de las prácticas sociales. p. radical en Pierre Bourdieu. rechazando. 32 . ¿Significa esto que el desafío epistemológico. por el contrario. 1987. la pregunta sólo puede ser rechazada. se está refiriendo a los complejos problemas de la atención y de la percepción sin jamás sacar todas las consecuencias. y sobre todo desfavoreciendo la exposición a tales informaciones” (Bourdieu. sin que quede claro si estos dos términos deben ser aprehendidos como sinónimos o si. aquellas informaciones capaces de poner en duda la información acumulada. 1991b). si se puede decir así. incluido el “inconsciente” (Braud.

en tanto agentes, no es “inconsciente” sino más bien “no consciente” (non-conscious) (Giddens,
1991b, p.36). Efectivamente, dado que el inconsciente está hecho de elementos reprimidos que,
como tales, no se manifiestan espontánea y directamente en la conducta del individuo, la
conciencia práctica sólo puede ser no consciente en el curso de su cumplimiento a través de las
rutinas que envuelven a las acciones individuales de todos los días, la que sólo se torna
discursiva cuando se le pregunta al agente las razones de lo que hace. Claro está que no se trata
tanto de un matiz como de una distinción crucial, puesto que le permite a Giddens continuar
sosteniendo su modelo de estratificación. Pero más allá de esta distinción, y de aquella que
separa la conciencia práctica de la conciencia discursiva, lo que importa es que estas dos
nociones “remiten a mecanismos psicológicos de recuerdo utilizados en contextos de acción”
(Giddens, 1987, p.97), lo que implica avanzar un poco más en el análisis de la reflexividad según
la cual “todos los seres humanos permanecen, de modo rutinario, en contacto con los
fundamentos de lo que hacen” (Giddens, 1993b, p.45).
Cualesquiera sean las diferencias que separan a estos dos autores, resulta imposible no cotejar los
conceptos de habitus y de conciencia práctica, a lo menos desde dos perspectivas. En primer
lugar desde un punto de vista funcional, en el sentido en que los esquemas del habitus van, a
semejanza de la conciencia práctica, “de la práctica a la práctica sin pasar por el discurso y por la
conciencia” (Bourdieu, 1980, p.124). Enseguida y sobre todo, desde el punto de vista de aquello
sobre lo que no hablan, esto es sobre aquella zona de sombra que se encuentra en el origen de
“preguntas esenciales” que no alcanzan a ser respondidas. Así por ejemplo de estas preguntas
referidas al habitus, pero que también interesan a la conciencia práctica : “¿cuáles son
exactamente los mecanismos de selección cognitiva y afectiva que se revelan a la obra en el
trabajo de incorporación de experiencias? ¿cómo opera la memoria?” (Braud, 1996, p.33). He
aquí dos preguntas que ponen claramente el acento sobre la “comprensión” que se encuentra
incorporada en el habitus, y que funciona de manera implícita e informulada, por ejemplo en el
hecho de seguir una regla (Taylor, 1995). Sin duda, Héran tiene razón en preguntarse si el “gran
poder evocador” del habitus “no tiene como contraparte una obscuridad irreductible” (Héran,
1987, p.387). Dicho en otras palabras, se trata de un conjunto de preguntas que, en el fondo,
lleva a preguntarse si es posible dar cuenta de las prácticas o de las acciones individuales ( 11 )68
contentándose con la univocidad de estos conceptos, en tanto se supone que expresan la lógica de
engendramiento de la práctica.
Si bien tanto el habitus como la conciencia práctica son concebidos por sus autores como
conceptos mediadores entre el agente y la estructura, ello no obsta a que la univocidad de ambos
bloquea cualquier reflexión sobre sus mecanismos de activación. Ciertamente, el habitus puede
ser definido como una “puesta al activo del pasivo” (Héran, 1987, p.393), así como la conciencia
práctica remite a la rutina que funda “la naturaleza recursiva de la vida social” (Giddens, 1987,
p.33). Sin embargo, ¿con lo que precede se ha revelado realmente la lógica que preside a su
activación? Es ante esta pregunta que la investigación estadounidense en cognición social (social
6811 Se podrá observar que Bourdieu, durante largo tiempo, rechazó utilizar el término de “acción”,
prefiriendo hablar de “práctica”, al menos hasta la publicación de su libro Raisons pratiques (Bourdieu,
1994), cuyo sub-título Sur la théorie de l’action sugiere la idea de una sinonimia, y no de dos dimensiones
distintas de la conducta.

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cognition) ( 12 )69 se revela extremadamente fecunda, al permitir tomar al pie de la letra el
desafío lanzado por Cohen de tenerle “respeto” a las “capacidades cognitivas humanas” (Cohen,
1996, p.43).
Se entiende por cognición social el estudio de la manera en que las personas forman inferencias
“a partir de la información social” que se encuentra disponible en el “entorno” (Sears, Peplau,
Freedman, Taylor, 1987, p.93), lo que supone evidentemente que los sujetos hayan adquirido
previamente las capacidades cognitivas necesarias. Más precisamente, el proceso de inferencia
social se refiere a la manera según la cual los individuos que perciben el mundo, “especifican
qué información es pertinente para un determinado juicio, cómo muestrean la información y si
siguen o no reglas normativas” cuando “asocian la información con un juicio” (Fiske, Taylor,
1991, p.346). El interés propiamente sociológico de este enfoque viene de su particular manera
de dar cuenta de la relación entre, por una parte, la información siempre imperfecta del entorno
social, y por otra parte el carácter limitado de las capacidades cognitivas individuales. Ahora
bien, no obstante esta ambigüedad inevitable del entorno, los individuos (que Shelley E. Taylor
define metafóricamente como “avaros cognitivos”) logran pese a todo formar inferencias
cognitivas, mediante “atajos inferenciales” (shortcuts), o a través de “heurísticas” (heuristics),
que son la expresión del carácter económico del trabajo cognitivo involucrado.
Al tratarse de procesos cognitivos fuertemente marcados por la urgencia de las situaciones
sociales y, sobre todo, por una información sobreabundante e imperfecta, puede entenderse que
las respuestas de los individuos a este entorno sean económicas y, en este sentido, racionales ( 13
)70 , en tanto evitan comprender otra vez una nueva situación recurriendo al stock de
conocimientos en donde se encuentran depositadas situaciones similares que les sirven para
interpretar el entorno al que se enfrentan. Es la organización esquemática con la que se
encuentran dotados los individuos que hace las veces de base de inferencia y que permite tratar
de modo económico este entorno, gracias a la estructura piramidal de los esquemas que comporta
elementos tanto abstractos y generales como más concretos y específicos. La activación de estos
elementos abstractos o específicos de la organización esquemática depende, evidentemente, de
las propiedades más o menos complejas del entorno. Por consiguiente, un importante atributo del
tratamiento esquemático es “la aparición automática de inferencias”, en el sentido en que no
implica “un esfuerzo consciente” por parte del individuo (Sears, Peplau, Freedman, Taylor, 1987,
p.103).
Una vez más, la teoría de la práctica o, si se prefiere, de la acción tanto de Bourdieu como de
Giddens se hace ampliamente eco, en repetidas veces y en numerosos textos, de la investigación
en cognición social, por ejemplo al concebir el sentido práctico mediante el cual se manifiesta el
habitus como una economía de “la reflexión y de la energía en la acción” (Corcuff, 1996, p.31) o,
de manera más general, cuando ambos autores se interesan en los límites de la competencia de
los agentes. Es sabido que para Giddens ( 14 )71 esta competencia se encuentra doblemente
6912 Al respecto, el lector se podrá remitir al libro crucial de Fiske y Taylor, 1991.
7013 “Racional” en un sentido completamente diferente al de la teoría de la acción racional, lo que redunda
en que la investigación en cognición social se sitúe en una relación explícitamente polémica con el
individualismo metodológico.
7114 Sobre la concepción de la competencia de los actores en Giddens, se podrá consultar a Lazar, 1992.

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limitada, por una parte por el inconsciente y por la otra por las condiciones no reconocidas y las
consecuencias no intencionales de la acción : no es una casualidad entonces si esta competencia
se manifiesta de manera predominante en el plano de la conciencia práctica, y sólo
marginalmente en la conciencia discursiva. Por tanto, esto significa que los recursos cognitivos
de los que disponen los individuos, no obstante que les permitan actuar en la vida cotidiana,
también se encuentran en el origen de los límites de la comprensión -desigualmente compartidaque ellos logran tener del mundo circundante. Si bien el tratamiento que hace Bourdieu de la
competencia de los agentes es muy diferente al de Giddens, en el sentido en que para éste todos
los agentes se revelan competentes dada la primacía de la competencia práctica, mientras que
para aquél la incompetencia se traduce, según los objetos y los enjeux sociales, en un recurso al
ethos ( 15 )72 , lo que queda es que en ambos casos la ausencia de reflexión sistemática sobre la
cognición se hace sentir.
En efecto, ¿qué quiere decir Bourdieu, desde el punto de vista de las relaciones entre habitus y
campo, cuando escribe que los esquemas de percepción y de apreciación “funcionan de este lado
(en deçà) de la conciencia y del discurso” (Bourdieu, 1979, p.546), o cuando afirma que “las
estructuras subjetivas del inconsciente (...) son el producto de un largo y lento proceso
inconsciente de incorporación de estructuras objetivas” (Bourdieu, 1989, p.47) ( 16 )73 ? ¿En qué
consisten los mecanismos de activación del habitus ? Es probablemente la ausencia de
tratamiento a estas preguntas que explica que Bourdieu no se detenga nunca en el análisis del
habitus individual, prefiriendo recluirse en un nivel agregado a partir del cual saca conclusiones
teóricas. Sin embargo, es esta suerte de desprecio por todo tipo de enfoque individualizante (a
excepción del libro dirigido por Bourdieu La misère du monde (1993), el que desde este punto de
vista marca un verdadero vuelco en su obra ( 17 )74 ) que se encuentra en el origen de
innumerables dudas referidas, por ejemplo, a los mecanismos psicológicos y sociales de
funcionamiento de las afinidades electivas entre individuos comparables bajo la perspectiva de
las homologías de posición. Así, ¿cómo se manifiesta, muy concretamente, ese “aire de familia”
7215 Como lo prueba el análisis que le dedica Bourdieu a los diversos modos de producción de la opinión
(Bourdieu, 1984, p.222-235 ; ver también Champagne, 1990), según el cual el ethos es una dimensión del
habitus (Bourdieu, 1984, p.133), sugiriendo así la idea, completamente inesperada si se considera la crítica
que le dirige al razonamiento en “instancias”, de que el habitus está hecho de “capas”, de “escalones” o de
“niveles” diferentes, un poco a la manera de la estructura piramidal de los esquemas en la que insiste la
investigación en cognición social.
7316 Lo que plantea el problema de la génesis de los habitus, especialmente de sus “condiciones de
adquisición” (Bourdieu, 1979, p.122) durante la infancia dado el “peso desmedido” que el sociólogo francés le
concede a las primeras experiencias (Bourdieu, 1980, p.90). Es así como aflora bajo la pluma de Bourdieu la
problemática unas veces de la inculcación de un arbitrario cultural (particularmente en Le sens pratique), y
otras la de la “familiarización insensible” (por ejemplo, Bourdieu, 1989, p.36), lo que parece sugerir “dos
modos distintos de generación del habitus” (Mary, 1988, p.90). Para los efectos de este artículo, el problema
consiste en saber si estos dos modos distintos de generación no se encuentran en el origen de recursos
cognitivos, y entonces de competencias sociales, desigualmente distribuídos entre la población (a diferencia de
la concepción de Giddens), dado el lugar muy diferente que ocupan la inculcación y la familiarización según
los grupos sociales. Lo anterior equivale a afirmar que la sociología tiene mucho que ganar tomando en serio
el fundamento cognitivo de la acción o de la práctica individual, inspirándose en la investigación en cognición
social.
7417 Al punto que este libro colectivo inaugura un nuevo enfoque, el “socioanálisis”. Al respecto, se podrá
consultar el artículo programático (Bourdieu, 1991) que prefigura La misère du monde.

35

o de cómo se las arreglan para ejercerlas” (Giddens. sino más bien de una re-creación permanente sin que los agentes sociales tengan para ello que enfrentar el vértigo de lo inédito. por la otra. la verdad es que es menester analizar. ¿cómo es que lo que se denomina. asociadas a su desigual distribución. en la investigación en cognición social. a decidir el tipo de información que será depositada o extraída de la “memoria”. es preciso sacar todas las consecuencias de la reflexividad que el agente compromete en la acción. responde Giddens. dada la ambigüedad de las relaciones entre por una parte actores siempre competentes en la vida cotidiana (en el sentido en que allí ejercen un control reflexivo y continuo de su conducta y de la de los otros) y. 1984. que explican que la reproducción de la sociedad no sea sinónimo de una reproducción de lo idéntico. en su conciencia práctica. aun cuando estos actores jamás tengan “plena conciencia de lo que estas destrezas son.96-97). “capacidades cognitivas”. Conclusión Hay pocas dudas sobre los riesgos que comporta lo que puede ser calificado. es decir un conjunto de funciones de las que es fácil sospechar su incidencia social. ¿cómo un agente puede ser diestro sin estar consciente de ello? Fiándose. interrogándose sobre sus condiciones sociales y cognitivas de posibilidad. los mecanismos de orden cognitivo que los mediatizan. lo que equivale a concederle un lugar absolutamente crucial y. siguiendo a Conover y Feldman. Si bien lo estructural es a la vez habilitante y coaccionante. y se manifiestan en tratamientos socialmente diferenciales aunque funcionalmente equivalentes de la información circundante ( 18 )75 ? Estas y otras muchas preguntas sólo pueden recibir respuesta tomando en serio la problemática de la cognición. sobre todo. 1993a. a pesar de ser más favorable y acogedora al vocabulario y al razonamiento psicológicos. en el marco de una sociología de la práctica que se centra en la función mediadora desempeñada por la noción entre el agente y la estructura. que están destinadas a organizar la experiencia individual. se traducen sociológicamente en recursos cognitivos de los que sabemos se encuentran desigualmente distribuídos entre la población (un buen indicador siendo el volumen y la estructura del “capital cultural” poseído en un determinado momento del tiempo). Es efectivamente esta ambigüedad que se manifiesta cuando Giddens afirma que la producción y la reproducción de la sociedad son “una realización diestra de parte de sus miembros”. al nivel del agente. 36 . p. p. Si es necesario entender al pie de la letra la idea de simultaneidad de los efectos de estructura y de las prácticas (es todo el sentido de la noción de “dualidad de lo estructural”). ¿cómo es posible que la reproducción de la sociedad tenga de todos modos lugar ? Son sin duda las diferencias socialmente constituidas de los recursos cognitivos. a colmar los intersticios de la información disponible en el entorno y a proporcionar herramientas para resolver problemas (Conover y Feldman. No puede sorprender que la obra de Giddens.que liga entre sí a habitus individuales que son semejantes en lo que concierne sus condiciones sociales de producción ? De manera más precisa. también desatienda la cuestión de la cognición. Pero. las que sabemos se anclan esencialmente en las rutinas de la vida cotidiana.164). entonces sólo se puede concluir. el carácter al mismo tiempo limitado de los recursos cognitivos comprometidos en la acción. a concebir la mayoría de las conductas humanas como no motivadas. Pero tratándose de recursos cognitivos desigualmente distribuídos. parafraseando a 7518 Si se lleva hasta las últimas consecuencias la idea según la cual los esquemas son estructuras cognitivas.

20. Social Research. La noblesse d’Etat. “El estructuralismo. L’émotion en politique.3-5. Seuil. GIDDENS (Anthony). Anciens problèmes et nouveaux horizons à partir de Bourdieu”. p. orig. p. La constitution de la société. Teoría de la estructuración : Anthony Giddens y la constitución de la vida social. Nathan. Paris. Si el riesgo existe. Les nouvelles sociologies. 1984). así como en reutilizar sus conceptos en el marco de una sociología que busca tomar en serio aquello de lo que son capaces los agentes en el mundo social. GIDDENS (Anthony). 1987. University of California Press.). Paris. 53. Le sens pratique. “Action. Structure and Contradiction in Social Analysis. Faire l’opinion. Berkeley and Los Angeles. Editions de Minuit. 28. Grandes écoles et esprit de corps. 1986. 1989. 1990. COHEN (Ira J. La misère du monde. 1987. CONOVER (Pamela Johnston). 1994. Presses de Sciences Po. p. 1. McGraw-Hill (2a edición). Universidad Autónoma Metropolitana (ed. Editions de Minuit. “Introduction à la socioanalyse”. deuxième semestre. BRAUD (Philippe). Sur la théorie de l’action. 1990. sino también con la teoría del esquema que encuentra su origen en la investigación en cognición social. BOURDIEU (Pierre). Raisons pratiques. CORCUFF (Philippe). BOURDIEU (Pierre). 1993.Lakatos. Seuil. 1984. Paris. “Théorie de la pratique et sociologies de l’action. BOURDIEU (Pierre). BOURDIEU (Pierre). vol. REFERENCIAS BOURDIEU (Pierre). “How People Organize the Political World: A Schematic Model”. CHAMPAGNE (Patrick). como un programa de investigación científica que tiende menos a romper que a prolongar la sociología de la acción o de la práctica de Pierre Bourdieu y Anthony Giddens. Editions de Minuit. 1995. 1991. Actuel Marx. Paris. Paris. GIDDENS (Anthony). 1979. 1989). BOURDIEU (Pierre) (sous la direction de). 1979. 90.27-38. Efectivamente. Actes de la recherche en sciences sociales. 1996. orig. México. el post-estructuralismo y la producción de la 37 . BOURDIEU (Pierre). and the Constitution of Meaning”. ¿no es demasiado exigirle a la problemática de la cognición el asignarle una función mediadora entre el agente y la estructura ? Quizás. éste reside esencialmente en los temores y en las dificultades en apropiarse una problemática psicológica. FELDMAN (Stanley). Editions de Minuit. Central Problems in Social Theory. Pero en todo caso. FISKE (Susan T.529-545. La distinction. Editions de Minuit.95126. 1980. BOURDIEU (Pierre). Editions de Minuit. Vol. Paris. 1991. Paris. p. Presses Universitaires de France (ed. TAYLOR (Shelley E.). CORCUFF (Philippe). Paris. GIDDENS (Anthony). Questions de sociologie.). Social Cognition. 1996. es difícil no tener en cuenta esta suerte de juego tácito de persecución que relaciona no sólo el comercio intelectual de estos dos autores (por lo menos si se considera el lugar que ocupa en la obra de cada uno de ellos las nociones vecinas de habitus y de conciencia práctica). Critique sociale du jugement. Le nouveau jeu politique. 1984. Paris. Paris. Paris. Choses dites. Action. American Journal of Political Science. Subjectivity. 1996. 3.

579/580. TAYLOR (Shelley E. Alianza Editorial (ed. août-septembre. Madrid. p. “Au chevet de la modernité: le diagnostic du docteur Giddens”.554-572. Social Psychology. XXVIII. International Editions. p.). XCIII. sino también las del pensamiento revolucionario. sin embargo. “La seconde nature de l’habitus. en una concepción más amplia : una reinterpretación hegelianizante del marxismo y una teoría del poder burocrático. 1988.). p. 1993b. vol.399-416. orig. en torno a si ésta es una buena formulación. Vol. RITZER (George). enmarcados. “Le corps. Pensar la posibilidad del comunismo es un imperativo del presente. La teoría social. 1991b. Self and Society in the Late Modern Age. Cahiers internationaux de sociologie. apuntes. en realidad. SEARS (David O. ideología dominada. en el Taller de Teorías Críticas del Centro de Investigaciones Sociales de ARCIS. Madrid. TURNER (Jonathan) eds. y ha creído durante bastante tiempo. PEPLAU (Anne). “pensar el comunismo”. Madrid. 1993a.A. que el objetivo del pensamiento crítico hoy debe ser pensar una vez más el problema del comunismo. D. que Tomás ha dado con un punto esencial.). están profundamente ligadas a las formas establecidas del trabajo. Teoría sociológica contemporánea.. TAYLOR (Charles).S. para los evidentes problemas que tiene hoy día cualquier intento de crítica radical. “La compétence des acteurs dans la «théorie de la structuration» de Giddens”. Es necesario reconsiderar una intuición muy profunda de Marx : “la humanidad se propone siempre únicamente los objetivos 761 En un extremo de su nuevo y reconquistado izquierdismo. in GIDDENS (Anthony). McGraw-Hill (ed. Yo soy de los que cree. Alianza Editorial (ed. p. Consecuencias de la modernidad. Tomás Moulián ha planteado. 1995. la maison.cultura”. in Lectures de Pierre Bourdieu. MARY André. GIDDENS (Anthony). No todos estuvieron de acuerdo en esa reunión. Amorrortu Editores (ed. 1993. Madrid. 1992). La perspectiva revolucionaria es siempre el más allá del mundo concreto en que vive y. Revue française de sociologie.1967). LAZAR (Judith). orig. para una discusión mayor.9-102. Prentice-Hall. El comunismo puede hacer lo que el socialismo nunca podría haber hecho.385-416. Critique. 1987. Cahiers du L. 1992. todo el más allá que ese mismo mundo permite. GIDDENS (Anthony). Cahiers internationaux de sociologie. La perspectiva del pensamiento radical.). Modernity and Self-Identity.. 1990). orig. depende de que podamos pensar una vez más el viejo sueño bolchevique con todas sus esperanzas. “Suivre une règle”. hoy. orig. numéro spécial 8-9. 1989). su fuerza. GIDDENS (Anthony). 1992. Expongo en este texto sugerencias al respecto. Buenos Aires. 6a edición. WACQUANT (Loïc J. y formulado precisamente de esa manera. FREEDMAN (Jonathan L. 1991a. No sólo las formas de la dominación. Comunistas otra vez ( 1 )76 Carlos Pérez Soto 1. también. Sociología. XCIII. GIDDENS (Anthony). 1987. No hay. Las nuevas reglas del método sociológico. orig. por cierto. Paradigmes et métaphores dans le «bricolage» de la notion d’habitus”.A. p. le marché et les jeux. Tradition philosophique et sens commun dans le langage sociologique”. Alianza Editorial (ed. HERAN (François). 38 .389-397. 1987). Stanford : Stanford University Press.

En el modo de industrialización clásico. del individuo auténtico. por lo menos. no sometido a ningún vínculo totalizador. Desde un punto de vista político. en el primer caso. Las diferencias entre las iniciativas puramente democráticas y las iniciativas armadas. Como una diferencia simplemente no homogénea.que puede alcanzar. La abolición de la propiedad privada. el siglo del socialismo. que ya pasó : del mundo en que el socialismo era posible. donde las capacidades integradoras del sistema impidieron una y otra vez el salto revolucionario. en las formas en que es dominada la división social del trabajo. bien miradas las cosas. que desarticula las pertenencias y realiza de manera local una autenticidad propia y variable. de las tensiones de lo particular. o bajo las variadas fórmulas de limitación social de la propiedad. que sigue el modelo de una normalidad desarrollada.” 2. pero sobre todo estéticas. La base común de ambos sistemas no es sino el poder burocrático. fueron los paradigmas de la acción política de ese mundo. como un camino hacia una felicidad común. Este siglo. vemos siempre que esos objetivos sólo brotan cuando ya se dan o. en el segundo caso. que parte de las premisas socialdemócratas para irlas radicalizando progresivamente hasta lograr una hegemonía de los intereses sociales por sobre los intereses privados. las condiciones materiales para su realización. que triunfaron allí donde la industrialización podía triunfar. políticas. Resulta cada vez más notorio que los estatismos estalinistas y los estatismos keynesianos tienen mucho más en común. y la experiencia estética. un camino de transición pacífica al socialismo. en ese esquema. Las vanguardias radicales. y se esforzaron por imaginar la ruptura del continuo represivo como diferencia radical. dictadas más bien por la resistencia burguesa. que vivieron sus dramas allí donde la industrialización ya era el marco obligado. fueron testigos y víctimas de la potencia homogeneizadora. de las opacidades. y su reemplazo por la propiedad social. se están gestando. o como su contrario simple. en que las potencialidades humanas eran vistas como el despliegue de la diferencia real. el factor común hay que buscarlo. que imagina el libre desarrollo de las potencialidades humanas como la completa superación de las diferencias. Bajo la fórmula de la propiedad social. que lo que sus diferencias de estilo político podrían indicar. de manera ortodojamente marxista. que empieza liberal. lo que se juega es un mismo objetivo. o por el atraso relativo de la situación social que se 39 . y supone que termina liberal es. la diferencia pura. producía y dominaba. La existencia de un suelo común de ambas políticas queda evidenciada en la facilidad con que es pensable. en realidad. imaginaron el comunismo como la continuación al infinito de ese estilo de la producción de la vida. el pensamiento revolucionario sólo logró entender el comunismo como una homogeneidad consumada. Como un desarrollo tecnológico indefinido. en su momento industrializador. que modernizaron países agrícolas. bajo la forma de la homogeneidad. Las vanguardias industrializadoras. disputar el arbitrio de la propiedad burguesa. que racionalizaba. En uno y otro lado. Es importante reconsiderar el triunfo de los socialismos y su significado. las diferencias entre los socialismos marxistas y los socialismos socialdemócratas tampoco es decisiva. pues.

testimonial. La combinación oportunista entre una y otra vía formó parte central de la política leninista a lo largo de todo el siglo.políticas. por otro lado. el de la responsabilidad social de la 40 . Que el capitalismo es pura propiedad privada. sino que se siente plenamente cómodo en ellas. como los nuevos socialismos. fueron reducidas una y otra vez. liberalizantes. siempre se apoyó. un rostro más humano para la dominación. las vanguardias estético políticas siempre sospecharon del principio de totalización que contenían. en las que. de desarrollo del individuo. el poder burocrático no es contradictorio con la existencia y reproducción permanente de la diferencia. Se hace posible. consideradas a la distancia. ante la cual las rupturas que se protagonizan en el contexto testimonial de experiencias estético . se cumpla o no. El discurso de la equidad. o a la enajenación puramente testimonial. tanto la utopía de la homogeneidad consumada. No hay ningún auténtico leninista que no aceptara hacer por la vía socialdemócrata lo que prometía el camino de las armas si las condiciones parecían favorables. están siempre al borde de no ser más que partes de la industria del espectáculo. de reducir el poder del Estado. sin lograr nunca articular realmente una política. son dos ideologismos falsos y nocivos. Se hace posible. plenamente reeducable. o irrumpiendo con los nuevos ideologismos neo liberales. de la marginación individual. con su sospecha permanente de un más allá radical. ya sea manteniendo los ideologismos socialistas. meramente estética. En un sistema que ya no necesita homogeneizar para dominar.trataba de enfrentar eran. Tal como el poder burgués no es contradictorio con economías estatales fuertes. como la porfía de la diferencia simple pierden sentido. Esta enajenación. El poder burocrático no sólo ha promovido y encabezado la revolución de las nuevas formas de la producción a nivel mundial. una vasta administración de las diferencias. y que el burocratismo es pura inercia funcionaria. hablan en nombre de un poder común. de hecho. por un lado. 3. en comparación con esa perspectiva común. que rompe el continuo de la homogeneidad industrializadora. el del desarrollo sustentable. Frente al poder burocrático de nuevo tipo las viejas perspectivas socialistas no sólo son administrables sino que llegan a ser perfectamente funcionales. o incluso las que provienen de la violencia política o estética fragmentadora. como antes lo habían sido los romanticismos. Pero hoy el fundamento productivo de todas estas alternativas ha sido radicalmente alterado por la capacidad tecnológica de producir y dominar las diferencias. que ahora es necesario rescatar. es la que ha conservado mejor el espíritu y la voluntad comunista. que nos habla de iniciativa privada. en el discurso de los mismos actores de un proceso histórico donde se puede encontrar su coherencia profunda y su verdad. sin embargo. una vez más. desde las cuales los ideales igualitaristas de los socialismos aparecen como totalitarios. Tanto el neo liberalismo. que impiden captar las complejidades reales de los procesos reales. que con el contenido de su acción histórica. pero improductivo. así también. neo keynesianos. bajo formas más sofisticadas de enajenación. cuyas diferencias tienen que ver más con el folclore local en que se desarrollan las nuevas formas de la producción. Frente a esta política profundamente común. Pero. al sacrificio heroico. menores. No es. se cumpla o no. de los que provienen.

empresa. que contribuyó a promover el dominio justamente del poder que los barrió completamente. hoy la integración de los nuevos trabajadores a las políticas socialistas no hará sino vehiculizar la emergencia del poder burocrático. Un espacio donde se articula la estabilidad de lo social que aparatos estatales debilitados ya no pueden mantener de manera eficiente y completa. sobre todo para una mirada clásica. debilitarlos. en su conjunto. Quizás la industria del espectáculo ocupe hoy día el lugar que ocupó la democracia liberal en el desarrollo del gobierno de la burguesía. 41 . que tiene la capacidad tecnológica para llevar adelante un dominio interactivo. temporal. En el nuevo dominio. potenciarlos. Un espacio donde se reproducen las actitudes y modos que estabilizan lo cotidiano. reformarlos. como la familia y la escuela. ni el manicomio. o de manera ficticia. con sus sectores de pobreza marginal. se cumplan o no. con su ineficacia crónica. local. son constantes. otra allá. ni la cárcel. de cadenas de producción deslocalizadas. No basta pues con reformar las perspectivas socialistas. entre otros : es una necesidad estratégica. ni siquiera la monetarización de las relaciones sociales. y ante la capacidad tecnológica de intervenir la consciencia de los ciudadanos desde la conformación misma de sus aparatos psíquicos. diluyéndolas o demonizándolas. Tal como la oposición obrera incipiente. los principios totalizadores de la nueva situación dejan de ser evidentes. El sistema. no integrable a la cadena de producción. de altísima productividad. Ante una política formal marginalizada. banal. para ir más allá de este nuevo dominio. a través de la comunicación social. la industria del espectáculo no es un sector más. de unas formas de disciplinamiento a otras. ya no pueden reproducir. en las revoluciones democrático burguesas de 1848. ni la represión manifiesta. keynesianas o estalinianas. en la revolución francesa. vaciada de sus contenidos clásicos esenciales. democráticas o armadas. potenciándolas o haciéndolas necesarias. reinstalarlos y volverlos a desautorizar. de manera flexible y circulante. La identificación e impugnación de mecanismos disciplinadores visibles pierde su eficacia y sentido en una sociedad que produce y administra diferencias. justamente. con sus trabajadores sometidos a una altísima intensidad en el trabajo concreto. los está barriendo del mundo. como el lugar por excelencia de la reproducción ideológica. Tal como el revolucionarismo de los artesanos de 1848. flexible. de manera local. reducida a una esfera funcional entre otras. 4. son todos perfectamente funcionales al poder de una administración más o menos paternalista. el de la importancia de la capacitación educativa para integrarse al mundo del trabajo. en un sistema cuya habilidad tecnológica básica es justamente circular. que los aparatos educacionales de antiguo tipo. que puede ponerse en situación de interdependencia respecto de los dominados. La comunicación social como nueva escuela y nuevo espacio público. no hizo sino vehiculizar el dominio político emergente de la burguesía. hoy la integración de los sectores obreros de antiguo tipo a las políticas socialistas no hará sino promover el tipo de dominio que. Ni el arte “burgués”. Puede desconocerlos. una vez aquí. las posibilidades del pensamiento y la acción radical deben ser pensadas de una manera cualitativamente nueva. nos obliga a pensar en otros términos el problema de la política formal y el de la consciencia. de manera real. siempre que mantenga un diferencial de poder sobre los poderes que le permita administrarlos. estables. no requiere esencialmente de ninguno de sus mecanismos disciplinadores en particular. En particular. abandonarlos incluso.

pequeños sabotajes. La productividad del trabajo crece constantemente.. Aún es posible hoy poner el énfasis en los enormes sectores de la población mundial que no acceden al mejoramiento de sus niveles de vida. pero no ha dado aún. Esta es. del montaje. porque el sistema mismo ya ha ido más allá de ambas. casa. de manera fragmentaria y local. Cuando este poder reveló sus aspectos totalizantes. la 42 . ridiculizándolas.En una situación como esta. capaz de subir sustancialmente los niveles de vida de grandes sectores de la población mundial. o individualidad consumada. La humanidad cuenta hoy con más recursos técnicos y productivos que en ninguna otra época histórica. anti homogeneidad.. lo que se pedía era igualdad. Es cierto que el reverso de la abundancia de unos sectores es la espantosa pobreza de otros. Clásicamente la oposición se ha movido en el horizonte de lo que el poder puede dar. lo que se pedía era el reconocimiento de las diferencias. un espacio para los mecanismos democráticos. y no la menor. Una perspectiva revolucionaria. La producción efectiva. por mucho que hayan sido sectorizados y vaciados de contenido. Los que se quieran mover en este terreno se mueven completamente en el espacio en que el poder tiene sus máximas fortalezas. más allá de su progresiva fragmentación. comida. de que se puede impugnar constantemente. simplemente pierde sentido. por cierto. El radicalismo vanguardista. Sin embargo. hay que ver más allá. la vieja sospecha de que se puede jugar al margen. o vaciándolas de contenido. por mucho que se destruya en el despilfarro y en el consumo suntuario. Es en virtud de esta serie de situaciones que propongo que es necesario pensar una vez más en el comunismo.. homogeneidad. más que nunca. y sus fórmulas de transición. La primera condición para pensar hoy en el comunismo es ir más allá de las nociones de homogeneidad consumada. el derecho a la individualidad real . Y ciertamente es posible aún el reclamo contra la totalización y el disciplinamiento. 5. mayor acceso al consumo. Hay que ver los nuevos poderes que se mueven en las posible. Ante un poder homogeneizador. de la experiencia y el testimonio. creo. en el sentido en que siempre lo ha sido la política. Y es cierto que el reverso de la diversidad aparente es su administración y vaciamiento. y maneja mejor. ha resultado ser una de las formas del nuevo dominio de clase. no ven es que ese espacio de la demostración.. es justamente hoy en día el espacio de la política real. y parecen alejarse cada vez más de ello. Lo que los nuevos impugnadores. Y contiene la misma falacia. que continúan las venerables tradiciones de la impugnación vanguardista del siglo XX. la suma de los bienes crece. en una eterna guerrilla de experiencias liberadoras. o aparentes. Real. no hace sino moverse en las coordenadas que este nuevo dominio de clase hace posible. La diversidad manipulada contempla ahora. El socialismo. Y hay que proponer una perspectiva que vaya más allá de lo local y lo reivindicativo. soluciones de estos problemas. Tratar de disputarle al poder burocrático el protagonismo y dominio de la industria del espectáculo es tan ilusorio como lo fue tratar de ganar democráticamente el poder del Estado en la época burguesa. su abrumadora monotonía. entre otras cosas. sus técnicas de disciplinamiento científicas. que no es sino la de creer que conquistar el espacio donde se articula el poder es ya conquistar el poder mismo. educación para todos . o grandes testimonios.

propongo dos criterios. y otros términos como estos. sean estos radicales o no. que propicia esa distancia. de la diferencia pura. y más allá de la individualidad consumada. sino pensarlos directamente. nuevas formas de enajenación. necesarias. y a los que da sentido. en términos lógicos. no pensar los términos alemanes y luego buscar la traducción más adecuada. es qué forma tendría una sociedad auténticamente humana. tiene la dificultad adicional de que las palabras son usadas de maneras muy distintas de un autor a otro. Objetivación es el devenir objeto. de totalidad. objetivo a un sujeto. o por la injerencia de un tercero. que deberían permitirnos pensar. tratar de indicar cada vez cuál es el matiz de un proceso común que estamos tratando de especificar con un término o con otro. cuando se trata de poner nuevamente el problema del comunismo en discusión. en que la universalidad consiste en el operar de una diferencia interna. Sostengo que una clave importante para esto es la idea de universalidad internamente diferenciada. en que los particulares son homogeneizados por lo universal. en castellano. La segunda cuestión. Es necesario distinguir. Segundo. es si la humanidad está realmente en juego en todas estas operaciones. evidentemente. tal como la objetivación.amplia base material que hace posible y consistente una política reformista. y sin embargo conserva su diferencia como negatividad irreductible. a pesar de que son términos muy estrechamente relacionados. y las nociones relacionadas a este concepto. Extrañamiento es el devenir extraño de nuestro producto. que un sujeto es objetivado. La objetivación no es la acción de un sujeto sobre un objeto. De la aplicación de estos criterios resultan las siguientes asociaciones simples. Se trata de pensar más allá de la homogeneidad consumada. cosificación. en que la relación es exterior a los términos. objetivación. sin embargo. El asunto de fondo. allí donde estas políticas son. de la diferencia interna. en cambio. podemos hacer que la vida en las ciudades sea más humana. 6. sino el acto por el cual un objeto es subjetivado al mismo tiempo. El extrañamiento. son momentos en que la reconciliación del hombre y su producto son aún plenamente posibles. y por lo mismo. Un horizonte comunista permitiría resignificar la dirección y el contenido de toda política reformista. Al respecto hay una enorme literatura que. por lo tanto. usar palabras distintas para cosas distintas. Creo que esto se puede pensar mejor a través de la idea de enajenación. que no hacemos otra cosa que vehiculizar y funcionalizar un nuevo dominio. Se trataría de dar un contenido auténticamente humano a los cambios. pensar el significado de estas palabras en castellano. Propongo pensar al comunismo como un estado de universalidad diferenciada. Podemos salvar el medio ambiente. Para poder dar un sentido a enajenación. usando los trucos que permitan sus etimologías castellanas. a pesar de la distancia. la mera diversidad. que supone la felicidad general sin diferencias. por decirlo de alguna manera. sin más cualificación que la de ponerse lo subjetivo como objeto en un acto que hace. podemos llevar la abundancia a todo el planeta. en que una totalidad se realiza en la acción de los particulares que produce. 43 . susceptible de administración. es decir. sin una lucha. Primero. Es necesario distinguir entre totalización. o si no resulta. extrañamiento. que supone a los individuos como los sujetos de la felicidad posible. simultáneamente. es decir. ya sea por la distancia esencial entre el autor y la obra. en que lo particular es producido. alienación.

poco convencional. en el extremo en que se nos presenta y enfrenta como enemigo. que derivan de situaciones históricas. El extrañamiento es una dimensión esencial a la objetivación. La otra es qué contenidos pueden darse a ese reconocimiento posible entre los particulares producidos. y por razones instrumentales. de la diferencia real. en cada sujeto. la alienación y la cosificación. en los que se ha desconocido la presencia de subjetividad. en cambio. Puestas las cosas en estos términos sostengo que el comunismo es un estado de la historia humana en que la enajenación. 44 . sin la cual la diferencia interna no sería una diferencia real. en cambio. Si la alienación es pensable aún como un efecto intersubjetivo. La primera es establecer bajo qué condiciones técnicas. a través de la restitución de la universalidad diferenciada. Dos cuestiones más son necesarias. en que los productores directos se reconocen en sus obras y. En la alienación tanto el objeto como el sujeto se “salen de la línea” de su reconciliación posible. del conflicto. No es una sociedad en que no hay problemas. es nada menos que la forma activa del Ser. es el acto del reconocimiento práctico mutuo de la humanidad objetivada en cada objeto. que no tendrían por qué ser esenciales. sino una en que los problemas pueden resolverse. sus proposiciones. básica. esencial. han sido superadas. que culmina en la enajenación. Si de la alienación. Es el intercambio de humanidad por humanidad. sólo es posible salir a través de un proceso histórico. La objetivación. una situación como esta es posible. a través de ellas. Es el estado del trabajo libre. ya no como división y guerra. En rigor la distancia esencial en la enajenación no es la que va desde el productor hasta su objeto. la enajenación. entre sí. se verá que hay una especie de “agravamiento” del problema. ambos. Pero sostengo que es también un estado que conserva la dimensión esencial del extrañamiento. por cierto. me deshago de una gigantesca literatura. La enajenación es la forma de la historia de la sociedad de clases. sino uno en que la felicidad es posible. por la acción de un otro. y de unas abrumadoras discusiones.Alienación es el “salirse de la línea” (o el “delirar”) del objeto producido. es específicamente social. para poder pensar. es decir. de humanidad objetivada. La alienación y la cosificación son dimensiones intersubjetivas. El comunismo no es un estado de felicidad general y homogénea. se puede salir a través de una lucha intersubjetiva. en lo esencial. de la enajenación. sino la división interna en la universalidad del género humano que esa distancia supone. de su reconocimiento. y sigo. sino una sociedad en que lo particular puede reconocerse en el universal que lo produce y le da sentido. en la que. o de la cosificación. en una ontología. bajo la forma de intercambio objetivo. Enajenación es el devenir ajeno del propio producto. negándonos. que se interpone entre el productor y su obra. ahora sí. bajo qué formas del trabajo. 7. que es el término inverso a todos los anteriores. la forma activa de la pre historia humana. Creo que Herbert Marcuse fue uno de los muy pocos pensadores marxistas que se atrevió a plantear ambos problemas. desde luego. Si se observa esta secuencia. La reconciliación. La cosificación es el momento en que estos entes extraños no pueden considerarse entre sí más que en su calidad de objetos. sino que podría ser reabsorbida por lo universal homogeneizador. No es una sociedad en que los particulares se hacen uno con lo universal. sino como diferencia interna.

es decir.Marcuse planteó seriamente. la negatividad. y de fondo. sino su misma esencia. el espacio de intercambio auténticamente humano ocupe la mayor parte de nuestras vidas. De tal manera que la presión sobre el tiempo de trabajo sigue y aumenta. Sigo a Marcuse otra vez en la idea de que un erotismo generalizado. que. A menos. completamente política. Se puede concluir este razonamiento así : por primera vez en la historia humana el comunismo es técnicamente posible. La voluntad. que una consecuencia subversiva del trabajo altamente tecnológico era la progresiva disminución de la jornada laboral socialmente necesaria para mantener la reproducción del sistema. se hace. de manera esencial. Una forma es simplemente marginando de la producción a enormes y crecientes sectores de la población. por primera vez también. que no hayamos sido completamente anestesiados por la vida mediocre. Y hay dos palabras en esta afirmación que deben ser enfatizadas : “necesario” y “sustancia”. El impulso de un erotismo generalizado pacífico no es una constatación de la voluntad. La reducción cuantitativa hará posible que el espacio del reconocimiento y auto producción. puede ser pensado como sustancia de la negatividad específicamente humana. El aumento de la productividad es. Y el mérito de ese matiz que llamamos erotismo es que refiere el núcleo de la voluntad a experiencias intuidas. Es necesario sostener que una sustancia así es posible y realizable. el erotismo generalizado. meramente abstractos. controlándolo de manera confortable entre los integrados. y a duras penas entre los marginados. son la misma cosa. sino para la voluntad. en su realización. pacífico. de si hay propiamente un contenido que realizar. y que apenas treinta años después ya es visible : el aumento potencial del tiempo libre. el ser y motor a la vez. Y es a esa coincidencia activa entre 45 . “Es necesario” significa que no es para el saber que habría una sustancia tal. con las connotaciones sexuales que esa expresión implica. en un sistema industrial altamente tecnológico. es decir. tanto en términos cuantitativos como cualitativos. experienciadas cotidianamente. una cuestión permanente. la jornada de trabajo socialmente necesaria para reproducir el sistema se reducirá radicalmente. con jornada completa entre los integrados a la producción moderna. La reducción cualitativa hará que el espacio del trabajo socialmente necesario sea también un espacio de reconocimiento de los particulares con el género que los hace posibles. o por el que esa negatividad sea de tipo erótica. El último problema es quizás el primero. sino que. por primera vez. Un problema que en los años sesenta no se veía. También sabemos hoy cómo el sistema ha tratado de evitar las consecuencias explosivas de esta situación. una política de pleno empleo. En una sociedad comunista. sin embargo. nuestra responsabilidad. puede llamarse negatividad. se confirma a sí misma. receptivo. La cuestión aquí es de tipo lógico : la voluntad no se caracteriza por poseer una negatividad intrínseca. incluso. y el más grande. con un altísimo desarrollo tecnológico. por tanto. como he indicado antes. debido a los aumentos revolucionarios de la productividad. si se puede hablar de un contenido semejante. de la industria del espectáculo que administra ese tiempo libre. Por un lado el tiempo de trabajo socialmente necesario será sustancialmente menor que el tiempo de trabajo libre. en términos lógicos. es eso. manteniendo lo que podría llamarse un “pleno empleo neo keynesiano”. La otra es el crecimiento estratégico. combinado con la cesantía crónica y absoluta de enormes sectores marginados. Es. Por otro el tipo de trabajo socialmente necesario será sustancialmente más humano que el actual. claro. Es el problema de qué contenido dar al movimiento del reconocimiento humano e. de una voluntad que.

de una u otra forma. La idea en este punto es problematizar "una aseveración" de Laclau. Toda reivindicación reformista. voluntad y erotismo. toda iniciativa radical. a la que se puede llamar propiamente. “sustancia” : una sustancia que es sujeto. antiguo y noble. ni más ni menos. tensionar una posible lectura en donde las categorías puestas en escena en el artículo del populismo. en el sentido de una "presunta" continuidad en la "reflexión". "Hegemonía y estrategia socialista" ya están presentes y desarrolladas en su texto "Política e ideología en la Teoría Marxista". podrían ser refuncionalizables como crítica a la tradición Marxista. Una revolución anti capitalista y anti burocrática es posible. o de la sonriente dominación que lo ridiculiza. por muy frustrante que sea. en estos términos este ensayo se orienta en función de los siguientes derroteros: I) Problematizar la nociones de "hegemonía" y "articulación" desde el artículo del populismo publicado en 1977. respecto de las nociones althusserianas de “Ideología” y "Sobredeterminación". y la vinculación profunda entre el agrado administrado. de nuevo en una lógica no convencional. y el erotismo que constituye a la voluntad. es dar cuenta que las categorías con la cuales el autor opera en su texto. y en segundo lugar. Los que creen que el comunismo es posible deberían llamarse COMUNISTAS. Aquí nuestro Objetivo. de lo que 46 . Laclau. puede inscribirse en el horizonte de la revolución comunista. No soñamos sino aquellas cosas para las que.negatividad. son las fuerzas materiales que hacen que el comunismo sea una idea verosímil. que la que el poder decreta para los que sospechan las claves de su superación. del estigma burocrático. La locura de la voluntad comunista no es. La presión sobre el tiempo de trabajo socialmente necesario. II) Desarrollar algunas objeciones respecto del recurrente y consistente "maltrato" en el cual Laclau incurre respecto de algunas nociones Althusserianas. en un primer término. 7 de Diciembre de 1997. aseveración que en un mismo movimiento reconoce la autonomía de la ideología y conjuntamente la relega a un momento super estructural. ya existen las premisas necesarias de su realización. Santiago. Mauro Salazar Objetivos : El siguiente trabajo se enmarca en un proyecto cuyo objetivo apunta a decontruir la producción teórico-categorial del Sociólogo Argentino Ernesto Laclau. como lo ha pensado Hegel. Y yo creo que los que creen que el comunismo es posible deberían rescatar este nombre.Debido a sus ojos Algunas objeciones a propósito de la "radicalización categorial" desarrollada por E.

daremos cuenta de dos momentos: en primer término la explicación que nos proporciona Germani respecto al fenómeno Populista. en la lógica de la articulación de sus conceptos e ideas. Sociedad industrial.se trata entonces es de producir una tensión entre el carácter sobredeterminado de la "ideología" y el residuo esencialista que Laclau encuentra en el aparato conceptual de Althusser. b) Desde el texto de Althusser "Escritos". Para explicar lo anterior y a modo de ordenamiento metodológico. lo que pretendemos sostener es que ya en Althusser es posible encontrar algunos elementos que nos permiten entender a la ideología como un campo de propia constitución. intentaremos mostrar como incompatibles la especificidad irreductible que encierra esta noción en términos Althusserianos y de que forma esto se relaciona con el modelo Base/superestructura. A su vez. Movilización e Integración. De esta forma nos proponemos problematizar la noción de ideología desde dos niveles: a) Desde el propio artículo del Populismo y concretamente a partir de dos interrogantes que el autor se plantea que dicen relación con la refuncionalización que experimenta la ideología en su éxodo campo-ciudad. Asincronía estructural. En segundo término reproduciremos las objeciones que Laclau encuentra en el modelo de Germani. vale decir. En consecuencia. enfatizando en que las herramientas teóricas que el autor nos entrega en este artículo son refuncionalizables como crítica a la lógica de la necesidad. en América Latina asistimos a un proceso dislocado resultante de la asincronía. "por un proceso en el cual grupos anteriormente pasivos adquieren un comportamiento deliberativo alcanzando niveles de aspiración distintos de los fijados por el patrón preexistente. objeciones que por cierto deben ser funcionales a nuestra decontrucción. intentaremos sistematizar algunas "fisuras" presentes en la reflexión de Althusser que tornan más problemático el momento de la "autoclausura" al interior de este autor. es decir. Gino Germani más conocido como el estudioso de la Modernización en América Latina. mecanicista y unicausal del sociólogo ítalo-argentino Gino Germani. I) El populismo como una "noción" indeterminable : Los conceptos que Laclau desarrolla en el artículo del populismo se orientan entre otros objetivos a refutar el modelo reduccionista. (acción prescriptiva) y 47 . nos brinda un modelo analítico cuyo núcleo duro dice relación con las siguientes categorías: Sociedad tradicional. lo que se produce se explica por una "movilización". operante en el discurso Marxista. respecto del camino que nos lleva de una sociedad tradicional a una sociedad industrial. Sincronía estructural. por tanto.

( 1 )77 en otros términos. "Política y sociedad en una época de transición" en el compendio del texto "América Latina: ensayos de interpretación político-sociológico". Cuando Laclau objeta las categorías ineluctables de la tradición marxista. “Política e ideología en la teoría marxista”. página 227. 178. hemos sistematizado someramente el núcleo duro de Germani. 2) Pasado cierto umbral. dichas objeciones no son privativas de este pensamiento. y superadas ciertas asincronías en el proceso de desarrollo. Pues bien. op. 48 . 793 Laclau. antes de entrar en la crítica de estos presupuestos es necesario hacer una primera precisión. para dar cuenta de fenómenos que la región estaría experimentado. cit.Sindicato.. La principal limitación al respecto es el objetivismo en la comprensión de las relaciones sociales. Lo que Germani lo plantea en los siguientes términos : "La diferencia entre el ejemplo ingles y otros países de Occidente y el caso de América Latina reside entonces en el distinto grado de correspondencia entre la paulatina movilización de una proporción cada vez mayor de la población y el surgimiento de Múltiples mecanismos de integración . Gino.. consumo de masas. vale decir este aparato categorial es susceptibles de múltiples usos. “Hacia una teoría del populismo”. 3) Las sociedades atrasadas que hoy pasan por fenómenos populistas -ya sean estas consideradas positivas o negativas. lo que se traduce en que la incorporación de las masas a la vida política ha producido un desbordamiento de los mecanismos de absorción que la estructura política es capaz de ofrecer. partido político. a diferencia de la experiencia Europea en donde esta exacerbación de lo social es canalizada debidamente por la estructura política. que en términos explicativos no se circunscribe solo al fenómeno populista. en una especie de desfase explicativa del fenómeno populista. menor populismo. en el campo político llegan a ejercer actividad". Ernesto. sufragio. página 224. sino más bien como él mismo lo señala: "más que una limitación discursiva inherente a la tradición Marxista. ( 3 )79 Pues bien.avanzaran necesariamente hacia formas más modernas y canalización de la protesta popular. no obstante América latina estaría estancada en un híbrido.Pero en los países Latinoamericanos faltó esa sincronicidad" ( 2 )78 De lo anterior se desprende un desajuste estructural entre las categorías de Movilización e Integración. educación.capaces de absorber estos sucesivos grupos. Las objeciones de Laclau apuntan a los presupuestos altamente discutibles de esta argumentación. que se 771 Germani Gino. las sociedades industriales estarían inmunes al fenómeno populista. yo hablaría de las limitaciones que el Marxismo comparte con el conjunto de la tradición sociológica del siglo XIX. legislación social.consiguientemente. "Movilización e integración: diferencias entre los países de Europa y Latinoamérica" 782 Germani. proporcionándoles los medios para una adecuada expresión en lo académico y lírico así como en otros aspectos fundamentales de la cultura moderna. que están sistematizados en los siguientes puntos : 1) A mayor desarrollo económico. Pág.

en tanto "unidad" se encamina hacia modernas formas de organización. señala que la 804 Laclau. Página 190. Recapitulando. Ernesto. que se empeñan en reproducir la experiencia europea. la crítica comienza a partir de que tanto los conceptos de sociedad tradicional/industrial no han sido construidos teóricamente. "Nuevas reflexiones sobre la revolución de nuestro tiempo". con lo cual se pretende explicar el como sectores provenientes de zonas rurales como masas potenciales de ser proletarizadas tienen dificultades para desarrollar sindicalismos de tipo Europeo y son fácilmente absorbidos por expresiones de corte populista. pareciera ser que lo social bajo este aparato categorial puede ser clausurado. Los tres presupuestos anteriormente sistematizados y altamente discutibles contienen una lectura teleológica en donde parafraseando a Althusser se constituyen en función de un tribunal secreto de la historia. lo que explica lo que "es" o no "es" "populismo" y no como un momento de practicas articulatorias liberadas de esencialismos. Veamos más de cerca esto con un ejemplo que el propio Laclau desarrolla y cuya interpretación va a contrapelo respecto a los postulados de Germani. en consecuencia con mayor o menor retraso América Latina.reduce en ultima instancia a la "metafísica de la presencia" que esta implícita en las categorías sociológicas. es decir. el supuesto de que la sociedad debe ser entendida como un conjunto objetivo y coherente a partir de fundamentos o leyes de movimientos que son conceptualmente asequibles" ( 4 )80 Hecha esta precisión. la cual de forma ineluctable decantara hacia una sociedad industrial inmune al fenómeno populista. Instalados en este escenario Laclau. es precisamente esta contraposición a un paradigma esencialista-ontologizante. De lo anterior se desprende el intento vanidoso de la teoría que se erige en un conjunto de reglas "Iluministas" escasamente metamorfoseables que intentan aprehender la realidad como un proceso objetivo -inteligible/determinable-. desalojando así. En este perspectiva. desde esta óptica "el populismo no es nunca definido en si mismo. nos quedamos sin brújula. es una adición de rasgos meramente descriptivos. puesto que el paradigma esencialista de la experiencia europea nos ha descifrado un final moderno. entonces. la posibilidad de practicas discursivas que desbordan ese constructo a partir del cual se interpreta a la realidad. es decir América Latina temporalmente esta anclada en una especie de mescolanza. lo social se lee en función de un final ya anticipado. El ejemplo del emigrante es de recurrente uso en la literatura del populismo. sino en contraposición a un paradigma". Laclau sostendrá que el concepto de sociedad industrial no ha sido construido teóricamente sino más bien. retomamos lo anterior. si asumimos esto ultimo. no hay forma de entender el significado de un fenómeno social. En síntesis el desajuste entre Movilización e integración es solo un desajuste estructural momentáneo. 49 .

de sanidad. categorías nodales al interior de su entramado conceptual. posturas que hacen inviable plantear el problema en términos de practicas articulatorias y de elementos simbólicos.respuesta a esta situación ofrecida por Germani apuntaría a dar cuenta de masas políticamente vírgenes herederas de una mentalidad de índole tradicional que no habrían podido trascender a experiencias modernas al estilo de la clase obrera europea. la situación del emigrante. Página 183. Frente a este ejemplo la puerta de entrada de Laclau pasa por el siguiente supuesto: "Que los migrantes recientes traen de sus zonas de origen una mentalidad de tipo rural es evidente. en concordancia con esto ultimo lo que se reivindica es un proceso articulatorio y desarticulatorio del discurso y de los campos ideológicos en medio de los cuales la practica de este adquiere sentido. Enfrentado al ejemplo del emigrante nuestro autor sostendrá lo siguiente : "El migrante llegado al centro urbano comienza a experimentar un conjunto de presiones. 50 . Pero veamos más de cerca como en la respuesta que da Laclau frente a este ultimo ejemplo. b) Presión múltiple de la Sociedad Urbana. el establecimiento de una relación dialéctica y conflictiva con el Estado". de escolaridad. Es precisamente esa transformación la que constituye un supuesto central en la reflexión de nuestro autor. problemas de alojamiento. que lo transforma en proletariado. ratificando así su hostilidad y antagonismo frente a la Sociedad que lo explota. lo cual conlleva a un tercer fenómeno. comienzan cuando se trata de medir el grado de "modernidad" de estas expresiones en función de un paradigma que se ha constituido en torno a la experiencia de la clase obrera europea y peor aún cuando cualquier manifestación desviada respecto de dicho paradigma será abordado como la preservación de elementos ideológicos-tradicionales. se trata de la supervivencia de viejos elementos ideológicos-rurales. Ernesto. se podría estar gestando la idea de las "posiciones de sujetos" y la revitalización de las "superficies discursivas". sin la necesidad de adjudicar el sentido de los elementos ideológicos a paradigmas esencialistas. a experiencias europeas. pero este razonamiento olvida que "estos elementos rurales son tan solo materias primas que la practica ideológica de los nuevos migrantes transforma para expresar los nuevos antagonismos" (pie de página). al estilo de Germani.( 5 )81 815 Laclau. Que esta mentalidad se "transforma" en contacto con el medio urbano y rural es también obvio". Una posible salida a este conflictivo escenario se manifiesta en el reforzamiento de los elementos Simbólicos de la sociedad que procede el emigrante. ya que desde una primera consideración. a) Explotación de clase en los nuevos lugares de trabajo. Los problemas a juicio de Laclau. lo que conllevaría a procesos de asincronía y a formas de movilización aberrantes. Laclau la sistematiza en dos puntos : a) "La significación de los elementos ideológicos identificados con el populismo debe buscarse en la estructura de la que son un simple momento y no en paradigmas ideales". La conclusión que se deriva del análisis anterior. Política e Ideología en la Teoría Marxista.

que reivindica categorías Althusserianas y por lo tanto aún opera al interior del aparato categorial Marxista. es decir. entonces las categorías quedan desprovistas de toda dimensión histórica . estamos en frente de un énfasis progresivo de las instancias super estructurales. vale decir lo social ya no resiste un análisis como pura sutura ( 6 )82. titulado: "la categoría de sujeto". 51 . énfasis que en su desarrollo revitalizará a tal punto lo ideológico y lo político.. sino en cuanto logra articular diferentes visiones del mundo en forma tal que el antagonismo potencial de las mismas resulte neutralizado"( 7 )83 En consecuencia una clase hegemónica ejerce su influencia entre otros mecanismos de la siguiente forma : a través de la absorción de contenidos que forman parte del discurso político e ideológico de las clases dominadas. al nivel ideológico y político.. 837 Laclau. esto es lo que nos proponemos problematizar a continuación : ¿cuáles son estas tensiones y que implicancias tienen para una continuidad o discontinuidad en el pensamiento de Laclau?. Página 189. Veamos la concepción de Laclau respecto a una "Clase hegemónica" y el modo en como esta opera. Lo anterior podría ser una tensión esperable y derivada de la noción Gramsciana de "hegemonía" como un conglomerado representativo de lo nacional-popular. bajo la forma de la articulación y no de la reducción. "Una clase es hegemónica no tanto en cuanto logra imponer una concepción uniforme del mundo al resto de la sociedad. en un momento de exterioridad articulatoria indeterminable. allí gradualmente comenzara el desalojo de la idea de "clase" como constitutiva de las relaciones de interioridad. En el artículo del populismo asistimos a un conjunto de tensiones al interior del pensamiento de Laclau. 826 Respecto a la noción de "sutura" se puede consultar el Capítulo numero tres de "Hegemonía y estrategia Socialista". Política e ideología en la Teoría Marxista. Pues bien. por lo tanto nos seguimos encaminando por el artículo del populismo en busca de herramientas que rescaten el plano discursivo y el elemento Simbólico. nuestro objetivo no es el fenómeno populista propiamente tal. abordables tanto desde una lectura que enfatice en continuidades como en discontinuidades. Detengámonos en este crucial momento con dos interrogantes emblemáticas de esta tensión. que estas instancias se constituirán como practicas en un en si. reflexiones que reivindican al mismo tiempo la "determinación en ultima instancia" y la existencia de las clases existentes.b) El populismo. es más bien una noción que expresada en tantos practicas articulatorias no están amarradas a ningún período histórico. sino más bien categorías funcionales a un proceso de intuición que debe ser alimentado. a diferencia de como lo suponen los esquemas funcionalistas no tiene nada que ver con un estadio determinado del desarrollo. El impase entre una reflexión -con residuos ontológicos. es decir. en un ejercicio cuyo modus-operandi opera reconstructivamente de modo ex post facto. Ernesto. Página 132.

Política e Ideología en la Teoría Marxista. a través de la incorporación sucesiva de elementos del discurso ideológico de las clases dominadas. y en que medida ésta difiere del concepto de ideología en Althusser? R-E.. Para nosotros discurso no es un concepto topográfico. 859 Laclau. Página 194. queda de manifiesto -al menos en este artículo.L : “El concepto de discurso en "hegemonía y estrategia socialista" no es en absoluto derivativo de la categoría de ideología tal como fuera formulado por Althusser.Si volvemos a tus primeros trabajos resulta claro que fuiste influido por Althusser. sino que es el horizonte de constitución de todo objeto. corre el riesgo de que una crisis disminuya su propia capacidad neutralizadora y de que las clases dominadas impongan su propio discurso articulador en el seno de los aparatos del Estado?. que de paso constituirá la excusa para levantar un conjunto de objeciones. Lo que es interesante es el modo en que estas formulaciones presentan una estrecha semejanza con tu noción de Discurso en "Hegemonía y estrategia socialista". Para esto plantearemos nuestros descargos desde una respuesta que el autor establece en una entrevista."( 9 )85 Es precisamente a raíz de esta respuesta en donde al autor se le cuelan de contrabando un conjunto de supuestos teóricos y es en torno a estos en donde se activan un conjunto de tensiones... al punto en que sus mismos principios articulatorios de clase sean cuestionados? o ¿Cuándo una clase dominante ha ido demasiado lejos en su absorción de contenidos del discurso ideológico de las clases dominadas. es precisamente en torno a este punto en donde instalaremos una segunda objeción. “es una superestructura”. allí se señala lo siguiente : ". ¿Cuales son las características definitorias de tu noción de discurso. ( 8 )84 Pues bien estas dos interrogantes constituyen un momento central para los efectos de este ensayo. por lo tanto. E. El artículo se llama "Hacia una teoría del Populismo" Página 189.. 848 Laclau. Detengámonos en una respuesta especifica.. una categoría regional del todo social. Del análisis de Laclau. por ejemplo sostienes la importancia de la concepción althusseriana de la ideología. "Nuevas reflexiones sobre la revolución de nuestro tiempo". especialmente la noción de "interpelación ideológica" para entender la especificidad de estos fenómenos sociales. lo que esta en juego es la refuncionalización que experimenta la ideología en su éxodo campo-ciudad..Para Althusser la ideología pese a todo el reconocimiento de su materialidad. Ernesto. y como la "experiencia" de la mutación puede jaquear el principio articulatorio de clase. un concepto esencialmente topográfico.. En tus ensayos sobre fascismo y populismo. 52 ..su recepción e influencia del Althusser de la interpelación ideológica. Ediciones nueva visión.Laclau se pregunta: ¿Puede llegar una clase dominante. la pregunta es formulada a propósito de la radicalización que Laclau ha desarrollado respecto a Althusser.

2) Posteriormente avanzaremos hacia la propia fuente. a partir de este ejercicio que Laclau ha planteado. Al respecto se pueden ver los puntos que el autor sistematiza en la página 19. no es posible instalar un contexto de verosimilitud que nos permita desarrollar nuestras objeciones. es decir. debemos señalar la insistencia del autor en inscribir la noción Althusseriana de ideología al interior del modelo base/superestructura ( 11 )87. ni siquiera se torna verosímil la interrogante que ya hemos citado y que encierra la tensión esbozada por el autor. es decir. y en este caso al interior de lo que se ha dado en llamar el modelo Base/Superestructura. corre el riesgo de que una crisis disminuya su propia capacidad neutralizadora y de que las clases dominadas impongan su propio discurso articulador en el seno de los aparatos del Estado? ¿Por qué insistir en esta pregunta?. es más en su ponencia titulada: "Tesis acerca de la forma hegemónica de la política". de este modo la ideología en tanto componente de la superestructura queda atrapada como un momento de necesario autodespliegue respecto del paradigma marxista. 8711 Parte importante de la obra de este autor ha estado orientada a desenmascarar las limitantes que reposan en este modelo reduccionista. es posible prever el colapso de las identidades. nuestro objetivo es problematizar la lectura que Laclau nos entrega de esta noción. A nuestro entender porque a partir de ella se sustentan una serie de interrogantes respecto a nociones que Laclau ha desarrollado una vez que se ha declarado pos-marxista. y que por lo tanto siempre llega el momento de la determinación en última instancia. 8610 Por cierto que sería un despropósito negar que Laclau a advertido con claridad las tensiones del Marxismo clásico desde el Althusser de la Sobredeterminación. que es la siguiente : ¿Cuándo una clase dominante ha ido demasiado lejos en su absorción de contenidos del discurso ideológico de las clases dominadas. 1) Primeramente lo haremos desde una tensión de la que Laclau esta absolutamente avisado y esta inscrita en su propio artículo del populismo ( 10 )86. igualmente queda presa de estar operando al interior de un modelo. Pero si concluyéramos conjuntamente con Laclau en que la ideología pese a toda la revitalización que experimenta en la obra de Althusser. ex profeso plantea la necesidad de introducir en el análisis político los conceptos fundamentales de "Sobredeterminación" y "articulación". en primer lugar la imposibilidad de seguir sosteniendo la centralidad ontológica de la clase obrera. 53 . el artículo de Laclau se titula: "Tesis acerca de la forma hegemónica de la política". de esta forma el ejercicio que Laclau ha planteado nos enfrenta a la siguiente conclusión : el agente-clase que absorbe demandas que no necesariamente pertenezcan connaturalmente a dicha clase puede ver desbordada su identidad. una especie de talón de Aquiles hacia donde Laclau ha dirigido parte importante de sus dardos. como advenimiento de la autoclausura. al respecto se puede ver el Coloquio de Morelia. En primer lugar. a un texto de Althusser. en la tarea de hegemonizar dichas tareas. estas ya no aparecen como momentos necesarios de autodespliegue al interior de un modelo.Intentare problematizar esto último a dos niveles.

como una identidad que se constituye en forma inmodificable al interior de las relaciones sociales de producción ( 12 )88. estaríamos en frente ya no de un acto subordinado sino de un principio de constitución. veamos el uso paradojal ( 14 )90 que Laclau da a la noción de ideología como materialidad que escapa a un concepto topográfico. sino el principio mismo de constitución de dichos agentes sociales" ( 13 )89. 9014 Paradojal a los efectos de lo que este artículo se empeña en demostrar. Cueva desarrolla un correlato de categorías relativamente "duras" en donde el reconocimiento estructural de los intelectuales. Ernesto. Para entender estos desplazamientos. la hegemonía supone la constitución de identidades por medio de superficies discursivas. que se juega en medio de esta "dislocación". 54 . por consiguiente. que no reconoce vanguardias apriorísticas. es decir. Bernstein etc. 2. sino más bien.De esta manera ya no hay sujetos-preconstituidos que permanezcan inmunes al ejercicio que Laclau ha desarrollado. aquí el autor ha revitalizado a tal punto el discurso ya sea político o ideológico que le resulta difícil argumentar en favor de un accionar político derivado de un calculo económico. Plejanov. el momento de la refuncionalización que experimenta la ideología en su éxodo campo-ciudad desliza al menos las siguientes tensiones : 1. supone un campo de propia constitución que renuncia a pensar en torno a un sujeto-preconstituido. o como Laclau lo señala "la hegemonía no es. 8913 Laclau. una relación de alianzas entre agentes sociales preconstituidos. De lo anterior se desprende la noción de articulación discursiva como momento constitutivo en tanto exterioridad que rebasa la identidad de clase comprendida -desde la segunda internacional. la "absorción de contenidos" que puede jaquear el principio articulatorio de clases ya constituye un momento de articulación como relaciones de exterioridad. desde un contexto Althusseriano. "Tesis acerca de la forma hegemónica de la Política" Página 21. puntualmente cuando Laclau aborda a autores tales como Kautsky. el éxodo y la respectiva metamorfosis que experimenta la ideología constituye de suyo un campo de propia constitución. En consecuencia.Lo problemático que resulta la lectura que reconociendo una autonomía relativa de lo ideológico en última instancia subordina esta noción a un fundamento económico. en términos de la pertenencia de clase de estos esta mediada por su ideología: "En lo que se refiere a los intelectuales propiamente tales importa tener presente que lo que decide en ultima instancia su ligazón con una clase determinada es la representación 8812 Al respecto se puede revisar fundamentalmente los dos primeros capítulos de "Hegemonía y Estrategia Socialista". es decir. por más autonomía que se le conceda a esta noción se mantiene una tensión entre entender a la ideología como una Superestructura y a su vez como un espacio de una <<especificidad irreductible>>. como lo han dejado de manifiesto las dos interrogantes que el propio autor se plantea. Para esto estableceremos un contrapunto con el uso que le otorga a esta noción el sociólogo "marxista" Agustín Cueva.Por lo tanto.

El punto clave. que disputan el monopolio del poder a la fracción terrateniente hegemónica. -por cierto que este sentido volátil se sigue del golpe vitamínico que Althusser le ha dado a la ideología. La clave de este ejemplo reside en la refuncionalización -ya esbozada anteriormente. Esta es la lógica Hegemónica. se mueve en el plano del paso de lo Rural a lo Urbano: "Una formación social semicolonial en la que la fracción dominante de terratenientes explota a comunidades campesinas e indígenas. cit página 201. habrá otra clase que se hará cargo de hegemonizar tareas que no tienen necesariamente una pertenencia clasista. vale decir. Entonces la refuncionalización de lo simbólico es canalizada en forma estratégica por los partidos políticos urbanos. "Categorías de base y problemas actuales" página 41. -que será el prolegómeno de nuestras reflexiones ulteriores-. no pudiendo hacer esto. E. En este autor es posible localizar una noción de sutura.ideológica que ellos asumen voluntariamente o involuntariamente" ( 15 )91 Veamos ahora contrariamente a lo anterior el sentido volátil. El autor nos describe el siguiente cuadro. 9216 Laclau. la reformulación urbana de estos símbolos y valores los hace perder su referencia a una base social concreta.que experimentan los elementos simbólicos e ideológicos en su éxodo campo-ciudad. modifica o no identidades de clase. 55 . en que si la concreción de estas tareas. abierto y oscilante que le otorga Laclau a la "ideología" como un todo articulado. lo que trae como consecuencia que dichos elementos quedaran desprovistos de toda referencia clasista. el punto esta. que componen las materias primas ideológicas que expresan el antagonismo respecto del grupo dominante" ( 16 )92.en su crítica a las invariables ideológicas y en el rescate del elemento simbólico. En dicha sociedad surge una creciente oposición urbana de clases medias y obreras. correlatos estructurables asequibles a partir de establecer ciertas leyes de lo social sobre todo en lo que respecta a identidades de clase.” En tales condiciones se constituirá un conjunto de intelectuales orgánico que sistematizaran a un conjunto de símbolos y valores de los grupos campesinos. y que a su vez esta estrechamente concatenado con lo visto en las páginas anteriores y que al igual que el ejemplo del emigrante en su crítica a Germani. La teoría marxista. Agustín. antiindigenista y comunitaria. producto de la conformación discursiva que supone el rescate de lo nacional-popular. op. procedente de un hiato en donde una clase no puede hegemonizar demandas propias a sus intereses de clase. Este es un momento central en donde los actores políticos podrían ver alterada su identidad de clase. La ideología del bloque dominante es liberal y europeizante a diferencia de la de los campesino explotados que es antieuropea. radica en que si lo simbólico en tanto instrumentalización se deja moldear pasivamente o bien deja caer su peso sobre la identidad de los actores que se hacen cargo de la hegemonización de dichos elementos. es decir. 9115 Cueva. cuya ideología tiene una clara raíz campesina.

y establezcamos un nexo con la idea Leninista de la "alianza de clases" que Laclau analiza en "Hegemonía y estrategia socialista". en ambos ejemplos el autor se ubica a contrapelo del razonamiento clasista. El supuesto que introduce nuestro autor y que atraviesa ambos ejemplos. El vínculo hegemónico es concebido por Lenin como una unidad circunstancial que no debe afectar la constitución de clases conformada al interior del campo de las relaciones sociales de producción. en dicho proceso la concepción Leninista opera de forma estratégica hacia el vínculo hegemónico de modo manipulatorio. Mouffe Ch. en ambos ejemplo prevalece el mismo gesto. De todo lo anterior. ( 18 )94 En síntesis habría que escudriñar la mutación de identidades que provocan las demandas a hegemonizar en los actores políticos. a diferencia de la versión Leninista en donde las tareas hegemonizadas no transformaran la identidad de la clase hegemónica sino que se establecerá una relación meramente externa y factual. lo llamativo de este "común denominador" es que el ejemplo del éxodo campo-ciudad. reside en que las tareas hegemonizadas terminan por transformar la identidad de la clase. se debe perder de vista la centralidad ontológica del proletariado. que en principio aparece como hegemónica. Pues bien los ejemplos del paso Rural-urbano y la Concepción Leninista de la Hegemonía son homologables en tanto se mueven en la siguiente Díada: a) La relación entre la tarea hegemonizada y la clase que la Hegemoniza y. en donde en ningún caso. 56 . "Hegemonía y estrategia socialista" Página 57. en cambio la forma la problemática teórica que involucra la concepción Leninista del vínculo hegemónico. se plantea desde el Laclau que ha recepcionado el giro lingüístico. b) la relación entre la tarea hegemonizada y la clase que es su "agente" natural ( 17 )93. su interrogante se orienta en función de una identidad que se ve desbordada. como en la concepción Leninista de la hegemonía. desde un contexto epocal aparentemente distinto. por tanto la hegemonía es concebida bajo la categoría de "representación de intereses". 9317 Laclau E. en la materialización de una demanda esta el encargo de una discursividad que articula y rearticula posiciones de sujetos bajo ninguna lógica apriorística. desde el Laclau que ha procesado al segundo Wittgenstein. en síntesis "el campo de las relaciones hegemónicas es un campo de discursos esencialmente pragmáticos". 9418 Al respecto se Puede ver "Hegemonía y Estrategia Socialista" Página 65. no podemos soslayar en primer lugar la similitud entre los ejemplos que Laclau desarrolla tanto en el artículo del populismo.Recordemos las dos interrogantes que nos dieron lugar a algunas objeciones respecto de lo problemático que resulta entender la noción Althusseriana de "ideología" como una "superestructura". Lo importante de este ejercicio sería establecer un conjunto de reflexiones que dejen de manifiesto como las ulteriores "posicionalidades de sujeto" que se articulan en las dislocaciones son abordables desde una radicalización de enunciados puestos en escena ya en Althusser y sin la necesidad de tener que pasar por el "colador" del giro lingüístico. No obstante esto último. en ambos casos el común denominador que esta operando coloca en escena el siguiente escenario. Laclau lo plantea desde el aparato conceptual Althusseriano.

al igual que la construcción de otras categorías (Sobredeterminación). Una de estas concepciones -entre otras al respecto. de lo último se desprende que esta concepción defiende la siguiente tesis. lo que los hombres se representan. 9721 Althusser. su relación con estas condiciones de existencia lo que esta representado" ( 21 )97 ¿Qué podemos concluir de todo lo anterior?. Recapitulando. el carácter intrisecamente "imaginario" de la ideología "omniabarcante" de Althusser. En primer lugar. por tanto concluirá en lo siguiente: "la ideología es eterna al igual que el inconsciente".se debe sustancialmente a Feuerbach y es rescatada por el joven Marx. Lo que se traduce en que siempre estará omnipresente esta naturaleza imaginaria que encierra la ideología 9519 Althusser. 57 . tal como se encuentra en una ideología. ante todo. "lo que se refleja en la representación del mundo. Althusser plantea la analogía entre la noción Freudiana del "Inconsciente" en su eternidad y la noción de ideología en su carácter Trans-histórico.II. pues siempre esta "ahí". en el sentido no mutable. Página 146. A diferencia de la tesis Althusseriana que sostiene "que no son sus condiciones de existencia reales. cit. de este modo se nos presenta a la ideología como una realidad transhistórica. 9620 Althusser. Op. En "Escritos" Página 144. es a partir de este supuesto que Althusser cita diversas concepciones que intentan explicar este acto imaginario. Examinemos ahora la siguiente tesis : "La ideología es una representación de la relación imaginaria de los individuos con sus condiciones reales de existencia" ( 19 )95 El supuesto clave para entender esta tesis es el "momento ineluctable" de la transposición imaginaria que encierra la ideología. En síntesis. sino que es. Página 146. y es "igualmente falsa" a juicio de Althusser. siempre en la línea de problematizar una respuesta en donde el autor plantea a la ideología como un espacio de una autonomía relativa. cit. Althusser en su texto escritos va a sostener que la ideología esta dotada de una estructura que la convierte en una realidad "omnihistórica" o si se quiere no histórica. estamos en condiciones de acceder a una segunda objeción respecto del uso que Laclau hace de la noción Althusseriana de ideología. puesto que también encuentra que la causa de la transposición y la deformación imaginaria de las condiciones de existencia reside en la idea de que "los hombres mantienen una representación alienada=imaginaria porque sus condiciones de existencia son en si mismas alienantes" ( 20 )96. su mundo real.Ahora bien. es decir su mundo real". Op. son las condiciones de existencia de los hombres. por lo tanto la ideología encarna una naturaleza imaginaria que fundamenta las posibilidades de su deformación ideológica. L. en consecuencia la estructura social se erige como alienante lo que determina una ideología imaginaria y deformante.

pensamos que en Althusser es posible leer a la imaginación como una reproducción representacional. es decir. 58 . nuestra tesis sostiene la existencia de un remanente discursivo. Otras conclusiones respecto a esto mismo nos llevan a pensar que si la ideología no se agota en las condiciones materiales de existencia. y por tanto "en las sociedades sin clases la ideología deja de ser una ideología al servicio de la clase dominante. ¿cuál es el punto de ruptura en que ya no sea sustentable seguir razonando en términos althusserianos? esto tiene que ver con el instante en donde Althusser quedaría preso de un momento de autoclausura. En primer lugar hemos sostenido que en el artículo del populismo estamos en presencia de un Laclau tremendamente Althusseriano y de paso que las crítica que Laclau desarrolla al paradigma esencialista de Germani son refuncionalizables como crítica a la lógica de la necesidad operante en el discurso marxista. es decir. o sea. De esto último se sigue otro problema teórico. De este modo. la ideología expresa una relación ineludiblemente imaginaria e ilusoria de los individuos con sus condiciones reales de existencia". de un irreductible. De esto se sigue que la operación recontructiva que Laclau lleva a cabo en los dos primeros capítulos de "hegemonía y estrategia socialista" y que de paso se constituye en el suelo arquitectonco de sus críticas ulteriores. al menos desde esta óptica. puesto que la ideología no es pura cosmovisión de mundo alienada. resulta en tanto críticas capitalizables desde el aparato conceptual Althusseriano. Laclau lo ubica en la determinación en última instancia. hemos sistematizado un segundo argumento en favor de problematizar el ordenado y coherente maltrato en el que Laclau incurre en su tratamiento de la noción de ideología. de este modo. que no se agota en la pura materialidad. de aquí se sigue una segunda conclusión que explicaré a continuación. Ahora bien. que el carácter imaginario de la ideología se explica únicamente por condiciones de existencia alienadas que se traducen inmediatamente en una ideología también alienada. se instala otra fisura que no opera en este caso como autoclausura. por lo tanto esta ley inmanente de la imaginación cuestiona la idea de que son la condiciones de existencia. es la hora de emprender preguntas tales como ¿ adonde a quedado relegado este momento de transposición imaginario? ¿se puede leer allí una entrada hacia superficies discursivas?. los hombres se representan. a nuestro entender el punto pasa por supervisar la textualidad de la cual se compone esta especificidad irreductible. nuestra excusa para estos descargos no lo olvidemos se levanta a partir de una aseveración de el autor y es la que hemos reproducido en las primeras páginas. en fin cual es su corpus teórico y las posibilidades de entender ahí eventuales procesos de subjetivación. Bernstein o Plejanov son mecanicismos que pueden ser sometidos a crítica desde el Althusser de la sobredeterminación. De acuerdo a esto último.y por tanto es iluso sostener. Recapitulemos los objetivos que hasta aquí hemos intentado alcanzar. las que única y directamente. pero mantiene su carácter deformante". "en relación con el conocimiento. los reduccionismos grotescos al estilo Kausky. que no se extingue en el fenómeno de la falsa consciencia.

y por allí puede estallar todo lo que ha quedado en suspenso. la fuerza embriagadora en Benjamin? 59 . Ni tampoco la mediación apresurada de su instalación en el presente como restitución. NARRACIÓN Y CONFESIÓN (Determinación y secreto) Claudio Santis Acosta PROLOGO Lo que nos preocupa -en el trabajo de este taller. El presente -para la memoria en exceso. memoria. sino que por el contrario. de la convulsión . ¿Qué es entonces aquello que se presenta como culto del mal.y emancipación de los fantasmas -cura analítica. En fin Laclau en una medida importantes más que pos-marxista es un pos-Althusseriano. y es desde las tensiones que Althusser activo que le fue posible arribar a algunas conclusiones que hasta el momento pareciera ser que lo instalan en el privilegio de poder pensar la política sin esencialismos. el carácter destructivo. el narcótico del pensamiento que vive a la vez como telepatía y se expresa como telegrafía. tal como a Benjamin avisado de las figuras que se atropellan en la historia. el día de la revolución. fisura en el porvenir -este tiempo que sucede es puro porvenir como imnombrable determinación. esto es sin ningún encargo que razone en términos de una vanguardia consagrada apriorísticamente. fractura. revolución. más alla de que esta sea simbólica. Por el contrario.con el cual concilie este instante. convirtiéndose en indómito acontecer. Esta es una fisura que al aparecer. Por eso -señalábamos. la conciliación con el presente. la fisura. cualquier fractura -por donde se cuele el mesías. ¿de qué determinación en última instancia estamos hablando?. Convulsión de las palabras. que se convertirían en una suerte de techos respecto de algunas "fisuras" que son abordables sin dejar de razonar en términos Althusserianos. económica. TIEMPO. la cual no es sólo redención -más pasividad y quietud. estremecimiento de la conciencia temporal en un estado de schock. iluminación profana. la presencia de los muertos). igualmente se mantendrían algunos ejes nodales que intodrucirían una lógica esencialista. quiere cargar con todas ellas en su cuerpo (haschisch.que Benjamin no pudo hacer del carácter destructivo sino un lugar siniestro y frágil de esa configuración ( 1 )98 más allá del rendimiento político que en las tesis de la filosofía de la historia se presentan como necesarias para saldar un casillero con la memoria.es la relación entre el destructivo carácter de la recapitulación -como quiebre.es todo un estallido en la cual no hay conciliación entre el instante por devenir y el tiempo de lo acontecido.Postura que nos plantea frente a otro problema teórico.que asedia y asecha cualquier soberanía. el quiebre.y la memoria. o en un todo complejo estructurado. desplegándose.es el lugar tenebroso donde todo silencio pretérito puede dejar de serlo. 981 La tensión consiste finalmente en que si el presente es algo del cual hacerse cargo no se resistiría su peso. o incluso más alla que la determinación en última instancia sea más sofisticada que como Laclau la entiende. sorpresa en el advenimiento. la experiencia con las drogas. encontramos la disolución como acontecimiento.

Sin embargo es la diferencia con la realidad -lo sido. de la peculiaridad sobre aquel gesto místico en que las palabras pueden sobrar.pero tampoco del reduccionismo.suspenden el suceder futuro y pretérito rasgando así su plenitud. es colocar el tiempo como designio y las palabras como narración -del pretérito y del porvenir. lo acontecido. Salir de ellas es marcharse de su conciliación. además. Marx y el liberalismo se adjudican por el contrario un porvenir como resolución. ha de sobrarles palabras al instante de declarar.de las palabras que tanto asedian al sujeto que invadido con los léxicos y conjunciones inscritos en aquella temporalidad del lenguaje con que se instala la ruina del capitular -en ilusoria tendencia de la mejora.como propensión.es manifestación de la huella con que éstas se hacen evidencia sobre el tiempo tensionando entre silencio y palabra cuando allí se encuentra una disgregación del poder decir y narrar. Por eso prosigue Kafka -señala Rella. el indecible no es así nuestra mediación.Simplemente lo que nos ocupa es como -la determinación. con su cuerpo de entendimiento. Reposar en ellas es penetrar un territorio de indisponibilidad del verbo. gratuidad. De esta forma.en el hacerse ellas a sí mismas presente de su disgusto y de su provocación. pero también la disolución del contrato que establecen con su presente. Por de pronto guardaremos en ambas la manifestación de la mudeza -y no del indecible. Suturar con otras lenguas el producido por la comunión de habla es violentar su tiempo de reconstrucción y salvación mediante la confesión y el narrar. Todo aquel pasado -el de Benjamin muchas veces comentado. Asechando así el problema del tiempo. Son estas perras negras las odiadas y resguardadas. I Esta es la paradojal situación con que rendimiento y ruina mediante la narración se advienen sobre el presente como instante de lo catastrófico. Pero es precisamente la desconfianza sobre esto lo que nos apresura. encontrar en las palabras su configuración con la temporalidad. malestar a veces. esto no es más que una mediación con la narración como forma real de cualquier crónica. encuentro. sino aquella escapatoria al lugar de la resolución en un tiempo por llegar o en uno que ya aconteció. su precariedad respecto al grito que el lenguaje reclama sonsacando su siniestra configuración. el segundo en un tiempo mejor por venir siempre aplazado. Freud intuye en regresión. futura. si el hacerse palabra con lo acontecido es la articulación entre edificación y composición.lo que desgasta a las palabras en representaciones endebles 60 . entrar en ellas es aumentar la indeterminación de la designación del deseo del saberse y del recordarse. Al par de determinaciones enunciadas. bondad en el silencio. Son éstas a través del confesarse deudor de su intimidación en el tiempo de lo acontecido las que desbordan en completitud el evento de su salvedad. disgusto. la causalidad.con que el indecible marca nuevamente el silencio. Esto es desconfianza. con su comunidad. son las palabras mediante las cuales la precariedad -sino de la locución. En otras plenitud. el primero como ley pretérita en la subordinación y en la pauperización del yo. La descomposición de las palabras son la manifestación de la incómoda violentación de su tiempo. la redención y el redimir de los recuerdos. en memoria del fracaso. evidenciando además.

es decir dar al otro la salvedad de ausencia (no del significante falo que se posee en el lugar del sexo) bajo la apuesta imprevista con que el deseo se hace material gesto de entrega. la fisura del trauma. no es ni olvido ni desgaste en destrucción: por el contrario. ella -la memoria. apuesta o incluso fortuna el cual no maneja un espectro de límites en torno de su combinación: indeterminación por otro lado es plenitud de la palabra y del deseo como manifestación. En esta noción entonces de reconstrucción operan dos tensiones. 61 .se presenta sobre aquellos pliegues de la historia como fracción respecto a este tiempo. como también un retrasado frágil respecto de su intuición en lo acontecido. o sea. Así la destrucción es la fractura con la acumulación con los eventos del tiempo. aquello impensable para la ideología del tiempo clásico del progreso que señala Rella. capitaliza. y otra como saludable desecho del historicismo que actúa consolidando al presente. rinde cuenta en el discernir en torno del indeterminado relato del otro. el otro como capitalización del tiempo del pasado puesta en la determinación del porvenir. Indecible es además el pensamiento de lo impensable. Curar y desfallecer (rendimiento e instalación) son así un por fuera del tiempo. la manifestación de un deseo sustituido en la que son hechos de la historia abultados en una archivería de preceptos con el cual señalarlas. la indeterminación allí es una plenitud de lo que no se poseee -la palabra adecuada. Imaginemos así el tiempo-lugar por fuera de la producción de lo que es posible otorgar. dejando de esta manera a la memoria como garantía de la edificación y como potencia. uno como síntesis de lo acaecido. Su pronunciar pasado es invocar su malgastamiento futuro y viceversa. la soberanía como potenciaen un otro que no lo percibe. Sin embargo este imposibilitado ademan no es una presa. 2º La otra que catapulta la justificación del ahora y del pretérito y del porvenir como implicancia. el salir por fuera de ambos establecimientos es parte de un trabajo de precisión que desborde la clasificación. mediante la conquista del confesor. Pensar así el tiempo no es sino otorgarle a éste una taxonomía bifurcada con el cual intervenir el destino -en regresión. El porvenir por un lado es siempre indeterminación. El rendimiento de esta manera. los cuales son soporte ortopédico y también temporal respecto de su precisión para el psicoanálisis. El acontecer -como potencia y soberanía. El superávit de palabras que impone suplanta así dos rendimientos. Para estos dos casos. necesario y útil que lo manifiestan en su apuesta de colonización -pretérita y por 992 Entenderemos como indecible. sino un adelantado respecto de su apropiación en el porvenir.es exceso. es abundancia de la que impera haciendo del presente una resuelta instalación con la pérdida. Pensemos en este caso el dar-tiempo que Derridá coloca en Lacan. Aquello sin embargo que se instala en algún lugar de lo indecible ( 2 )99.y en impulsar la destinación como determinación. Esto que es excusa en el teleologismo del marxismo una vez. lo hace con el rendimiento de la reconstrucción en la artimaña del tiempo por fuera de su apreciación como manifestarse de su reconciliación. el tiempo es así sólo un fenómeno real de lo que sin embargo se nos presenta como ausencia en el porvenir. 1º La que imprime en la regresión el proceso de articulación de la memoria como manifestación de su buena voluntad con el tiempo pretérito. una situación externa que garantice el evento de la reconstrucción en la presencia cautiva de los recuerdos.respecto de la tensión entre su verdad e historia. la sustitución en la difícil representación con que el deseo puede ser expresión del tiempo.

verdaderas y falsas. y es en esta tensión del tiempo del recuerdo en hacerse narración. ya que su plenitud es la evaluación cuando se gesta verosímil para la intromisión del acontecimiento. Y es ese espectáculo terrible..el tiempo de la precariedad coloca el conflicto de la modernidad del progreso. lo que empuja a refugiarse en el silencio y en la renuncia. De esta forma sobre esa caducidad como excusa. Recordemos que el progreso como sucesión está soportado por hacer de lo acumulativo una clara redención que catapulte lo secuencial.. Pág. pues pone esta sombra catastrófica del tiempo en la marcha y en la recapitulación de la temporalidad como administración y proyección. la incongruencia del sujeto como principio de señorío sobre el mundo y sobre las palabras. en la que lenguaje y añoranza persisten sobre lo que las palabras desechan.” ( 3 )100 Es por esta tensión además. Para esta nueva escena del tiempo de la narración -como mejora y ajuste.con los andamios frágiles que la soportan. que se revuelca”. Rella. y por tanto. una ´construcción incongruente`. Es por eso además que Rella se ocupa de aquella tensión depositada sobre el tiempo de la repetición y el eterno retorno. España. pantanoso. es necesario afrontar el tiempo de la precariedad. Así entonces la temporalidad recorre ese tiempo que ha perdido en el presente. En ella es posible argüir entonces el tiempo de la repetición. construyendo sus límites históricos. 1992. en donde reposa “la lógica del inconsciente y del conflicto. que invade por aquella presencia de lo irresoluto de la narración como esfuerzo sobre las palabras en las que se tensan las contradicciones que invaden a la historia como cuerpo de batallas que cabalgan en su dificultosa configuración como realización de un tiempo de la salvedad. afrontar la caducidad. Op. cit. vale decir. y de un tiempo pasado por intervenir por sobre la decadencia. del rendimiento en el que se reposa. a la vista de las palabras y no con poca frecuencia`. resultan la instalación de un tiempo mejor por venir. A huir de estas palabras. de la edificación. Rella: El Silencio y las Palabras. Paidós. es decir. 62 . el ordenamiento de los tiempos pretéritos en nuevas constelaciones del significado para volver a edificar la historia. Y es por esto que no es posible evaluarlas simplemente como acumulación. para producir nuevas palabras y nuevas representaciones del mundo. no es más que el índice inicial donde es posible la reconstrucción. El gesto entonces reconstructivo de la crisis del tiempo que invade a la historia y la coloca como ruina. se instala sobre aquella fisura que la habita y la presencia indómita para resguardarse en el proyecto de intención que la acomode: el pretérito y su designación por suceder. pero como mediación y salvedad. Se trata precisamente de que posean memoria y reconstrucción.acontecer. en la destrucción de su configuración que abandona la temporalidad útil a costa de no dejar un silencio. pero que sin embargo señala el declive en el instante del presente en la que secuencialidad/progreso/ redención lo postergan.Pág 75. pero que sin embargo. el conocimiento de sí mismo que es una visión espléndida o terrorífica`. 1014 F. superando la fascinación de la palabra plena: sea afirmativa o negativa” ( 4 )101. 80. Las transacciones allí por tanto son enumerables.. “Por eso prosigue Kafka: ´No debe uno preocuparse jamás por el lenguaje y en cambio sí por uno mismo. 1003 F. “ese ´interior` tormentoso. Y es que a través de las palabras.

del acontecer como destinación que señala su presencia como irresuelta configuración entre la voluntad como sustitución mediante el placer.De esta manera el pasado es aquel lugar tensado del fragmento frente al presente. 1980. la voluntad es ella una realización de su plenitud.se lleva a cabo sin transacciones ni condiciones suplantando de esta forma cualquier causalidad o detentar mediante un por fuera a la soberana potencia del deseo. II Por otra parte. el despliegue de su realización es fundamental para socavar las pretensiones de la determinación. es la presencia de su determinación y de su vulnerabilidad. como ruina por la pérdida del pasado. Benjamin entonces al igual que Freud. El deseo es frente a las articulaciones de la ley y de la carencia. Así. III. emplazamiento a repetición. Parnet. en la cual se nos presenta detrás de esa acumulación. Por el contrario. Allí rasgamos la potencialidad en la soberanía del deseo como precisa Deleuze ( 5 )102. de las palabras. interpelando. Sin embargo la soberanía se desenvuelve en la medida que hace factible el acontecimiento como estallido del deseo y en la que la radicalización del acontecer como despliegue de la voluntad -ella realizándose. El deseo de esta manera se halla enfrentado a los sesgos de cualquier soberanía mediante el vínculo de códigos de palabras que lo articulen. Para Deleuze. pues hacemos de su articulación una invención del acontecimiento como marca y como huella. Edic. una embestida a las prefiguraciones de éste como reducción a una situación externa de la memoria. ni desciframiento de su ejecutarse. pues enfrenta edificación a catástrofe. De esta forma. instaurando así el tiempo como intervención. el problema de la temporalidad se va expresando endeble respecto de su conformación. se ponen respecto de la medición de los tiempos en las fisuras y los desniveles que se han depositado como fractura. 63 . del discernir. Psicoanálisis muerto analiza. ya que es el tilde de una temporalidad por fuera de la voluntad soberana. pero que sin embargo es resuelta y posible de configurar mediante la cura y el redimir en que yacen postergadas. como lugar reconstructivo -del pasado. expuesto al ejercicio de la redención como lugar siniestro y experiencia frágil. para los cronistas el tiempo de la repetición -como síntoma y como victoria de los dominadores.es el de la determinación. Deleuze y C. Es por esto que el deseo se encuentra distanciado. El deseo por de pronto fisura cualquier taxonomía generalizada.sin superar la relación indómita que establece con el presente. del abismo y de la miseria del cual es posible sin embargo transportar su cura. la cual es capaz de discernir entre las completitudes y la plenitud de su potencia. no es límite. las fisuras del tiempo pretérito en aquello que Freud -señala Rella. Dialogos. pero a la vez. asediado por las máquinas codificadoras de cualquiera de sus manifestaciones en la pretensión de inaugurar allí una máquina abstracta con la cual cercenar la potencia de cualquier voluntad. Pre-textos España.denomina la experiencia de la caducidad. del residuo frente a lo enigmático. 1025 G. llamando.

se realiza y no es procedimiento de una otra intimación. que enfrentadas a los establecimientos de la narración. El tiempo de la determinación es ahondar en el acento que un espectro del nombre ronda a las invenciones de la palabra y del indicio. Parnet. No está en el amor cortés que a diferencia del amor erótico. cit. realiza con el cuerpo la diferencia de su ejecutarse. Es colocar al síntoma como establecimiento de su flacidez incluyendo su tristeza. 1º que la cura marque el hiato que la potencia del deseo abre como fractura de su desplazamiento. están abandonando ese campo hablando. que no es necesario realizar biografías de las rupturas mediante la lastimosa culpa.se instala sobre aquella endeble contención del principio del placer. ( 7 )104 Existen de esta manera dos procesos que desnudan estos rasgos de lo sintomático para Freud. Pero eso es precisamente lo que se propone: sobrecodificar los agenciamientos para someter los deseos a las cadenas significantes y los enunciados a las instancias subjetivas que los adaptan a las exigencias de un Orden establecido. ni con las palabras maternas que despojan en la reiteración la potencia que restituye su desplegarse. pensando. el sujeto preso de aquella temporalidad siniestra “ejercita una forma de dominio y de placer. haciendo. Pág. Psicoanálisis muerto. porque tiene pocas posibilidades de lograr su ambición. o bien no puede interceptarlas. 2º que la configuración de un displacer. Op.. y el psicoanálisis. deviniendo otra cosa.La sobrecodificación -del psicoanálisis. del oyente opresor. todas las fuerzas de arte. Para Deleuze entonces. su penuria asentada de temporalidad que la ronda. o si las intercepta es para frenarlas. Rella. es el realizarse del discurso-apropiación-policial de su sobrevenir. todas las fuerzas minoritarias..es implorar de manera contraria a la instauración de los montajes de la presencia por la verbalización en los andamios del discurso que pretenden develar mediante la confesión. Las cosas se producen en otra parte. temblor que inundan a esas soberanas manifestaciones de la transgresión. es precisamente la realización del deseo como invención 1036 G. porque tiene demasiados rivales. Es por esto entonces. todas las fuerzas de devenires. 64 . que el acontecer no es la reducción al tiempo de la repetición en la manifestación de su deseo. Deleuze & C. Es por esto que la tensión entre su producirse manifestación del desplazamiento como irrumpimiento de cualquier límite o escudriñamiento de la imposición. Pág. Este -la potencia de su voluntad. cit. 128. de forma tal que. que bajo este énfasis de Deleuze respecto de la voluntad como soberana. El entre comillas indica la procedencia de la cita extraída de las Obras Completas de Freud. y porque. Es por esto que respecto de su imposición en el tiempo del placer con la repetición es despreciable por su robustez que el psicoanálisis demuestra como síntoma. todas las fuerzas del lenguaje. Por eso señala Deleuze. Op. ni en la escritura que trastabilla como lengua extranjera su condición de nulidad. 100-1 1047 F.( 6 )103 Es no obstante.. llanto. entre tanto. el tiempo de la repetición -para el psicoanálisis. lo que constituye un problema en los cuales parece que la persona sufra pasivamente una experiencia sobre la cual no logre influir”.

y como sustitución.
Para el psicoanálisis sin embargo, es precisamente la instalación de la mediación con la
distinción de cualquier problema de la voluntad, la que pretende remediar para luego instaurarse
sobre la soberanía del deseo. Por tanto desprenderse de la extirpación es la demanda del
acontecer; esta como ausente de límite, como destrucción de cuya vehemencia no resulte la
abolición que la política del psicoanálisis la convierte en restricción, y en la que además, el
desenfado de la voluntad de la ruptura no sea medida con parámetros de la incompletitud. Es
con esta salvedad con la que se instala su competencia como límite y en la cual la diferencia o su
resto -para la estrategia clínica, el psicoanálisis- no es más que el complemento de un por fuera
de su integridad.

III
Por otra parte, toda aniquilación del tiempo mediante la forma cíclica -la reiteración de las
voluntades, la combinación de las estructuras finitas, la realización desde un principio originarioque la indagación sobre la narración realiza, no es más que la perpetración de otros tiempos por
sobre cualquier pagana apertura de aquello que no forma parte del ciclo.
Aquí ya no es necesario, como señala Borges, en la figura de Marco Aurelio ( 8 )105 en El tiempo
circular (de Edipo para nosotros) de vivir la tragedia dos veces; una como cumplimiento sobre la
otra. Lo cíclico -como instauración de un cumplirse por fuera de la temporalidad que la ocupaes precisamente la reconstrucción de la memoria vacía.
En el tiempo cíclico no puede haber sino entonces, memoria, y a la vez, vacía. Dado que la
memoria es necesariamente un gesto vano, es memoria de otros. ( 9 )106 En la evocación como
determinación basta suponer que el recuerdo cautivo y las manifestaciones escurridizas de su
involuntariedad -dentro del paradigama indiciario- se hacen necesarias para convertirse
nuevamente piezas de los hallazgos en donde, se encuentra su casillero en la colección de
memorias completas que la identifican con la arquitectónica de arena que construye un libro aún
más extenso a las páginas que posee mediante la creación de un texto del imprevisto.
El libro de arena se hace entonces capitulación que las páginas -como forma de una memoria
necesaria- requieren para seleccionar invenciones y no frágiles representaciones de polvillo que
se disuelven en el ajetreo de las hojas. La ficción de Borges, de esta manera, es la indicación de
aquel abuso sobre la forma del tiempo que deposita en su escritura la determinación de la
1058 J. L Borges; Historia de la Eternidad; EL Tiempo Circular. Emecé. Bs. As. 1995.
1069 Este argumento es rebatible. La memoria es producto de la dislocación de los recuerdos del otro (no es
memoria ni falsa ni cierta, es sólo un verosímil). Así, la memoria es siempre ajena, pertenece al hiato entre la
conquista de la palabra y de los recuerdos perdidos y su instauración a determinada cadena de recuerdos. En
este punto estamos de alguna forma de acuerdo. Sin embargo, de lo que se trata es de precisar que la
memoria es vacía cuando es la imposición de un recuerdo que no es sino el recuerdo inmóvil de un otro como
categoría o taxonomía. Clasificar al recordar es el gesto del psicoanálisis, y encontrar en la fisura del
recuerdo, el saber como olvido en la memoria del confesor; así poder suponer a la memoria como vacía en la
instalación del saberse memoria complice de otra. De otra en la clasificación.

65

tragedia; escritura del tiempo lectivo que impone de la presencia para volverse tangible. Borges
abusa de esa infinitud de la redención de la cual su trágico episodio -la anulación de la escritura
como experiencia sin remitente- se hace disposición de la finita evocación como depósito de
hallazgos en la incursión del territorio ya señalado para transitar, y en la que no hay excursión
sino divagar por un sendero discreto.
El eterno retorno así -del Borges del tiempo circular- no es sino entonces aquella restauración en
que los textos originarios se reescriben en el acontecimiento, señalando la difuminada
inscripción con que la pluma designa los destinos que vuelven al texto original al que
pertenecen. Borges así nos recuerda con la idea del libro pedido de Dios, como este extravió su
apuntadero y su encadenada destinación de los porvenires que aún no termina de transcribir,
pero que nos recuerda en el tiempo cíclico que esta ventura ya tiene su temporalidad como un
destino clásico del tiempo y de la tragedia. ( 10 )107
Se nos muestra de esta manera, el finiquito de la temporalidad como irresuelta en el futuro, pero
también como resuelta en el pasado de la cual se desprende nuestra interrogante por el acontecer
allí donde no persiste el presente.
Observar el presente, e indagar que allí se encuentra la relación de todos los tiempos, del que fue
y el que vendrá es la pretensión por abandonar los trastabillados cercos con que el diámetro de la
esfera del tiempo indica su finalidad. Es por eso que esa condición nos invoca una fisura
respecto del tiempo como esfera, en que el proceder de su devenir, no son sino el suspenso del
porvenir que reclama distancia respecto del pretérito que lo anuncia.

IV
Sin embargo, es necesario retomar ese desenvolverse de la narración en la que desbordamos el
tiempo cíclico y fisuramos en el olvido absoluto -de cualquier presencia por fuera- del
establecimiento y de la posesión de su secreto.
En este caso, es Derridá quien nos habla de la gratitud de la palabra como discurso, ya que al
interpelar de manera crítica por la economía que la ronda mediante la transitividad entre la
circulación de la confesión, nos habla de la circulariedad además del tiempo como retorno. De
esta forma volvemos a tramitar - según la economía discursiva de la confesión y del dirimir- a la
palabra como lógica de la devolución, suspendiendo en ella la entrega de la gratuidad del dar en
el otro.
10710 Recodermos que la alusión precisa es a la noción de destino como un tiempo ya acaecido y que remite
a la materia inmóvil de esta transacción con el tiempo; el tiempo circular. En esta forma de la tragedia, base
de la escritura griega, el porvenir se vive dos veces; uno como cumplimiento de otro ya realizado y en la cual
su reiteración es la plenitud de un tiempo ya resuelto en el mismo destino y en el mismo povenir. De esta
manera es imposible desprenderse de esta variación de la sustancia (la determinación en la historia, el
destino, la materia inalterable, la sustancia que persiste) ya que es el cumplimiento de su fatalidad a través de
la cual la designación se realiza. Así por tanto en el tiempo griego, en la tragedia de Edipo encontramos la
forma de la reiteración como rastro que -indeleble a la voluntad- vuelve nuevamente para cumplirse como
tiempo prescrito sin por la cual el mismo Edipo pueda distinguir la tacahdura que ha sido ya incrustada en
su destino.

66

Preguntar al devenir del tiempo cíclico es el propósito de fisurar la figura del círculo como
andamio de la economía discursiva y de la economía analítica, ya que a través de esta curvatura
de la temporalidad se instala como productividad y restauración. Así, bajo esta condición el
tiempo de la restitución, la cláusula de la transitividad del discurso del confesor, adviene
analítico mediante la identificación y la comprensión en lo que el psicoanálisis pretende
resolver a través de la cura.
Esta es por tanto la condición de la confesión, es decir, que el analista nos devuelva la palabra
como reconfirmación del tiempo del recuerdo que para éste, no es más que la ratificación de la
circulación como contrato (circulación) en la condición del tiempo cíclico.
Es por eso que existe en este gesto de la confesión una doble representación del círculo. Por un
lado la que circula en la audibilidad de la confesión y la otra, en la determinación de indicios que
desnuden la presencia del recuerdo como acto eminentemente aclarador de la confesión; una
circulación del discurso y una circulariedad del tiempo.
El don como gratuidad sin embargo para Derridá es la ofrenda sin reflejo. Y esta no es para él
aquella tachadura del intercambio y de la circulación que no contemple la fisura y ruptura del
acontecimiento de la palabra (más adelante hablaremos de ello con la escritura y la iluminación
profana) porque esta enmienda entre palabra hacia el otro (analista/lector indiciario/ojo del
síntoma) implica una restauración de la palabra por la prisa del devenir tiempo soluble como
devolución.
Para Derridá entonces, la noción de tiempo cíclico ha sido desplazada por la memoria del
psicoanálisis y cuyo fundamento es el recordar eterno (el yo mejorado) mediante la capacidad
discursiva; ausencia de la gratuidad de la palabra y de la memoria en el psicoanálisis como
devenir en el entendimiento de lo sintomático y cercada en la alteridad y el presenciamiento en
el resguardo de el enunciado ( 11 )108.
Los querellantes como Lacan hicieron de esto una sutura de la cual no fue posible de
desprenderse el psicoanálisis. Para éste, “el menor recuerdo del inconsciente exige sin embargo
mantener en es este lugar el algún dos, con ese agregado de Freud de que él no podría
satisfacer ninguna otra reunión que aquella lógica, que se inscribe: o el uno o el otro” ( 12 )109.
10811 Hay por lo menos la evidencia clara que el psicoanálisis no deposita en el testimonio la gratuidad de la
palabra; la estrategia de la clínica es ella en sí un recurso de la operación para atribuirles propiedades y
sentido al cuerpo del discurso en incisiones y disección. Sin embargo, el supuesto del cual reclamamos en el
don esta dado porque; 1º la circualción de la discursividad transcurre tanto en la palabra de la declaración
como en el tiempo que la inunda, es decir, el tiempo como reiteración de un tiempo pretérito (la develación del
síntoma) que es su forma cíclica. 2º porque el psicoanálisis supone cierta transparencia (y gratuidad por
tanto) en este proceso. El analista supone que su ortopedia clínica -o simplemente su capacidad de oyente- se
encuentra allí sólo como recepción de las testificaciones del otro (a pesar de que allí haya transferencia). Sin
embargo lo que importa tener claro es la forma del relato; todo significante, indicio y la misma confesión son
cómplices de que la búsqueda de huella devele la determinación del tiempo, del deseo, de la carencia, la ley y
de su censura.
10912 J. Lacan: Radiofonía y Televisión; Radiofonía. Edit. Anagrama, Barcelona, 1996.Pág. 25.

67

incrustando en el emisor la verdad de su discurso en la presencia horrorosa -para Lacan. Lacan: Radiofonía. cualquier estrategia de evocación mediante la confesión de la memoria sería errónea porque ella se desmantela en la estructura de ficción de sus recuerdos. la dificultosa representación de la memoria es sin embargo. Cuadernos de la Invención y la Herencia. el emplazamiento de la narración es un comisura para rastrear la ficción cuando ésta se desplaza como intercambio. el índicio es un abuso del 68 . Op. Sin embargo. cuando esta procede en la confesión. Una de las consecuencias de la ironía se hallan en la designación de la palabra tanto con el referente del cual se apropia y el significado que desnuda. la utopía. Borges no sólo instruye en la clasificación como posibilidad.. en la clasificación borgeana de los animales chinos. Imaginemos que fue esto. Stgo. Ahora bien. pues todos sabemos que allí el saber. aquella taxonomía burlesca con que el saber se avecinda sobre el lugar del acontecimiento y de la experiencia. de “haber encontrado la lógica del significante para romper el señuelo del signo. el dar en el oyente -el analista. todo índice posible es además un verosímil. Pensemos entonces que esta es la imposición que la lógica de la discursividad en el psicoanálisis grava como lógica de la determinación. Recordemos que este es el acontecimiento del cual Borges guarda en “Las Instrucciones para el idioma analítico de J. el tiempo de la circularidad desnuda entonces aquel significante que la estrategia clínica indica como presente rebasado. ARCIS. sino como irrisoria consecuencia en la apreciación de Foucault. La enciclopedia de la ficción como plausible en la obra borgeana es la extensión de una nomenclatura que no se importa cierta. por lo que no podría representar a un sujeto sino a ser uno más que el otro. el deseo. Pérez Villalobos señala en un otro seminario este propósito ahora mal intencionado en este comentario.la indeterminación del confesor para que el cronista sea el vocablo de su decibilidad sobre aquello que narra. Borges no instala una política de la certidumbre a través de la ordenación. las ansias.Y de qué se ocupa Lacan en este cometido. de la conquista de la intención del escritor como editor. 11013 J. es sin embargo su pretensión de concentración. donde la lengua clasificatoria de la taxonomía incrusta la tachadura sobre la recepción de su discurso arropado por los trajes de la temporalidad infante. Más también con la tensión que el relato guarda con el silencio ya que en aquella clasificación toda palabra es una asignación a un vínculo de su contenido. lo que molesta a Lacan. De esta forma. (C. Wilkins” tal como nos lo recuerda Foucault en el prefacio de “Las Palabras y las Cosas” ( 14 )111.que esa alguna cosa es la división del sujeto: la cual división aspira a que el otro sea lo que constituye el significante. otra de las consecuencias de esta conjetura proceden respecto de la ordenación. pero cuál es este problema. de allí que no es necesario saber que se polemiza con las alusiones que refieren y la corrección de la aventura clasificatoria.” ( 13 )110 De esta manera. la quimera) que es rebasada tanto por la confesión y la decibilidad de sus propósitos en la forma representacional del tiempo. es en sí una obstinación del descubrimiento (del escritor también lector). Pág. la sorpresiva clasificación es la condición para que esta sea una previsión de la tachadura de la cual su dispersión. mas que pretender señalar en este caso el don como acontecimiento de la gratuidad. 25. de la taxonomía y la palabra sobre el saber del otro.de su secreto. conjeturamos sobre la circularidad discursiva de la confesión como aquella recíproca audibilidad de experiencia presente (el sueño. en “Filosofía y Literatura en la obra de Borges” .) _De esta manera. Chile. no hay palabra necia que se desliza entre su inverosímil designación que lo nombra. 11114 Allí la clasificación de Borges es todo un evento del discurso precisamente por su inusual indicación como lugar no-vacío en su decibilidad. Basta señalar entonces que la gratuidad no es la experiencia que es entregada a la archivería de recuerdos de los censores. 1996. cit.LOM. Perez Villalobos: “El Inmortal”. yo sé -señala Lacan.

De esta forma. parodia. En esta relación persisten entonces el referente.una transmisión del pensar que se desenvuelve en una estructura de la ficción narrativa y que nos conduce a las conjeturas de otros en una pluma no clasificada -como la de Borges. el escritor y la memoria prevenida. Sin embargo en ésta depositamos sobre el otro la gratuidad de un discurso. simulación. Cuestión no obstante que ya había notado Lacan. realiza en la ficción de la memoria (la cita falsa. de carencia. Esto es de alguna forma lo que Blanchot (en De Kafka a Kafka) enuncia con la escritura y el lector: allí la gratuidad es la condición de una reciprocidad que permanece en un contrato silencioso. En ella no hay clausura de los indicios como registro de los archivos de la memoria de la reconstrucción. No hay por tanto una determinación en la influencia de la estrategia clínica. 11215 Benjamin lo dice así : “La investigación apasionada por ejemplo de los fenómrnos telepáticos no nos enseña nada sobre la lectura (proceso eminentemente telepático) ni la mitad que aprendemos sobre dichos 69 . la referencia inválida).que este descansa como ficción de la verdad del otro. designio. cosa que no obstante. es una narrativa perversa y clausurante que la distingue de las demás. la palabra del confesor es la verosimilitud de su condición de deseo. siendo la prevención su exceso. en la cual mediamos con la experiencia de la escritura en ella misma realizándose. tengamos en claro que la memoria puede ser también esa fortaleza que en la lectura aparece como gratuidad del recuerdo. La escritura es la transacción de la cual sólo comunicamos los espasmos que el narcótico del pensamiento introduce en el movimiento telepático del lector ( 15 )112 como señala Benjamin en la iluminación profana. 2. el significante y la palabra quedan superadas respecto del evento de clasificar en la memoria. el rasgo que emparenta al recuerdo como parodia en su falsa erudición es precisamente el hallazgo de la bondad de su traspaso a la escritura que deviene en encuentro con el otro. la escritura y el pensamiento es la condición de pretender encontrar para Borges. se desdobla en el autor conjurado que apela para colocarnos en diálogo con este sin saber a la reunión a la cual asistimos. De esta forma. tal como el psicoanálisis se pretende en la narrativa de la confesión. Borges es entonces la vasija donde reposa una memoria que se ha extraviado en la narrativa y aparece en la lectura como fisura del recuerdo. en la indagación del psicoanálisis pero que sin embargo. Es decir. Es por eso que cuando Borges conjetura con un recuerdo del cual nos prendemos. pero extravíado y sólo como promesa de una cita secreta. es la misma memoria borgeana señalada la que reclama sin embargo su traslación en el pensamiento y la escritura. gratuita y no como operación de la memoria de la clasificación. Luego es allí donde pensaremos la gratuidad como parodia de los infinitos otros. Y esta tiene que ver con la entrega oculta de los recuerdos. En consecuencia la entrega de la memoria borgeana persiste en una enorme gratuidad de la cual queda ausente el intento del dar cuerpo a los recuerdos del saber que fueron liberados por la estructura de ficción.hemos descrito ficcional en cualquier lógica de la representación de los recuerdos. Por otro lado. El psicoanálsis sin embargo. a través de la lectura y de la escritura de Borges se hace más evidente. que son los mil veces otros de la literatura. Es por eso -menos mal. Sigue entonces persistiendo el verosímil. es la divagación de la literatura hecha filosofía y viceversa. cuando señalamos que Borges es el escritor/lector de su obra -siguiendo la definición de Pérez Villalobos.VI La literatura es un emplazamiento de la confesión. En el psicoanálisis sin embargo. sino que una legitimidad de la cual su creencia entre verdad e historia está mediada por la confesión como soporte de su crónica. Esta no tiene estilo en Borges. tanto en la pluma del bonaerense del mundo como en su escritura universal. No es como el desplazamiento del pensamiento en la telegrafía del escritor que bajo el recuerdo avisado nos dice de manera gratuita que hay allí -en tal pasaje. ya que este acometido es una palabrería del discurso en la escritura de la cual no se cumple su disposición en la articulación de algún saber. bajo esa salvedad. Podemos sin embargo conjeturar a partir de este hecho: 1º ya que si bien la paradoja que hemos pretendido señalar en Borges a través de la cual hemos puesto la escena en que la tachadura. de interrupción y de apetencia.en sus relatos. cosa analóga que sucede además. en la taxonomía o el indicio ya que ellas no son sino burlesca configuración bajo la comisura borgeana de la memoria cuandos suponemos que son gestos ordenatorios de la conciencia policiaca del psicoanálisis y de la política de la certidumbre. sucede entonces la parodia como transmisión de su escritura. Borges lector.nos hallamos con esta gratuidad de la narración de la cual.

pues allí no hay nada más que entrega. el relato. En esta incesante alegoría no hay viaje ni imprevisto respecto de la instauración de una representación dificultosa de lo real desconocido. el dar. la voz excesiva del hablante la tolerancia y la conquista del otro.es también suspender su intencionalidad. el pensar.de la cual la colonización es la consecuencia de la bondad que una palabra -como un bien. Pero esto no sólo compete al psicoanálisis. pensando. fenomenos por medio de la iluminación profana. O también: la investigación apasionada acerca del fumar haschish no nos enseña sobre el pensamiento (que es un narcótico inminente) ni la mitad de lo que aprendemos sobre el haschish por medio de una iluminación profana.” W. configurando la anécdota en el acertijo que descifra al tiempo que ronda al confesor. Dar al otro el tiempo por el cual la palabra. esto es. Cautivar y representarse -en el psicoanálisis. esto es. la narración. dar al otro la narración es también parte del encuentro que señalamos entre la cita y el escritor/lector en Borges sin mayor sospecha de la frágil memoria: entregarnos al otro con una experiencia de la cual la articulación del relato en historia no es sino la presencia de una bondad de la comunión entre confesores. 70 . esta es la restricción que afecta al tiempo y su entrega. Por tanto. carencia. Ulises en esta apertura hacia un porvenir observa en la insistencia de su mirada el paisaje y la sensación enraizada de la cual no ha de desprenderse. primero como cíclico y luego como circulación entrecruzadas ambas en la confesión. 1980. entregar en otro la palabra como extranjería -ahora ausente. en un dialogo en el cual los comensales disponen de su concordancia. Benjamin: Imaginación y Sociedad. En este caso.ha sido tramitada. Itaca: viaja en la memoria sin saberse una memoria en viaje -que recuerda no recordando-. Consiste en anteponer una bondad por la cual discurrir la gratuidad en entrega sin remitirlos a contenido.mediante la propiedad de los significantes a la cual suele sucederle la narración. tal como pervertidamente en el tiempo cíclico -forma de la memoria involuntaria. es decir. qué podemos decir sobre la eventualidad del acontecimiento -del don de la escritura. la última instantánea de la inteligencia europea. suele malgastarse. Iluminaciones I. de la misma forma que la recepción es un ofrenda de las cual ninguno de los involucrados logra enterase sino a través del olvido de cualquier transacción. Madrid. leyendo. como la tragedia griega y tal como Derridá piensa el circuito de Ulises. Taurus. la cicularidad del tiempo y del discurso tienen símil consistencia en la medida que el tiempo cíclico es justamente la apertura que nos devuelve a lo sintomático (la revelación en los sueños y la forma del placer en el ánimo) y su circularidad que cerca además al otro por la entrega restituida de la palabra que es devuelta al tiempo del origen. De esta manera. ausencia. representado por la apropiación de las memorias del otro como diferencia cautiva. Como dijimos entonces.allí donde el demostrarse es la instauración de la visibilidad de las ofrendas que entregan hacia el otro la donación como circulación. 58-59.reciprocidad no instaurada. ya que entregar al otro la palabra sucede también en el gesto de la escritura. abordar a la palabra como residuo -al estilo Lacan.en la estrategia clínica se coge con la revelación. El Surrealismo. Pero volvamos a la confesión como nulidad ya que aparece allí la narración. Pág. tiempo por lo demás que no se desprende por señalar constantemente su vuelta a casa.

un dinero o una recompensa. como cualquier palabra persuasiva que nombre. No te salva la agonía/ De Jesús. El don fisura e irrumpe allí donde donde es entregado a las formas de la significancia que lo ata a la cadena sucesiva de los acontecimiento bajo la forma cíclica de la experiencia. ( 17 )114 Pero qué es el don -preguntarán las exclamaciones de circulación que atrapan el acontecimiento de la intencionalidad. Dar al otro al tiempo sin embargo. Es sin embargo. respuesta ingrata. postergandóse. “Basta pues que el otro perciba el don . 23. de Socrátes ni del fuerte/ Siddharta de oro que aceptó la muerte/ En un jardín. Es decir. que señale. en la que la palabra y el tiempo como circulación queda anclada en la narración como determinación del análisis y por la temporalidad circular que la inunda. Derrida: Dar el Tiempo. La mera identificación del don parece destruirlo. 11417 J. afirma conjeturándose. sino que perciba la naturaleza del don. no sería sino el proceso de destrucción del don. economía del temporal de susurros hecho relatos. Pág. el incesante/ Tiempo./ Tu materia es el tiempo. es decir. ironico y secuaz de sus inferencias.Derridá observa con precisión esta agudeza. La mera identificación del paso de un don como tal./ No eres los otros y te ves ahora/ Centro del laberinto que tramaron/ tus pasos. como soledad. Eres cada solitario instante. el don aparece allí no obstante. entrega en la extranjería de una narración que en débil salud no es más que la ausencia de un estilo de la percepción. la diferencia estuviera a anularse constantemente. que perciba el sentido o la intención. No te habrá de salvar lo que dejaron/ Escrito aquello que tu miedo implora. y la narración de la experiencia de la escritura. La Moneda de Hierro. La Moneda Falsa. anule el don como don. Derridá ha de preocuparse además de esta sinuosa forma de entregar el tiempo como contenido de lo decible en la versalidad del orador y del confesor: a diferencia de la discursividad de la escritura. el sentido intencional del don. Todo sucede como sí. El Tiempo del Rey. 71 . de una cosa identificable para alg “unos” que son identificables. Ed. la 11316 Borges afirma renunciando. No hay lástima en el Hado/ Y la noche de Dios es infinita. es anteponer una telepatía allí donde no hay evidencia que nos sustraiga de la condición de circulación -ya enunciada con la lecturaestableciendose en los infinitos otros. dado que no suspende ni posterga la telepática del lector a su entrañado estupefaciente que es el pensar sobre la telegrafía. se percibe un bien. al declinar un día. 1995. PAIDOS . ( 16 )113 La impresión. para que este simple reconocimiento como gratitud. Por un lado. de la palabra frágil y de la memoria como ficción del recuerdo en la gratuita entrega de la crónica de sujeto./ Polvo también es la palabra escrita/ Por tu mano o el verbo pronunciado/ Por tu boca. aquella forma del tiempo de la cual el don pretende desprenderse. Obras Completas. de la representación y de la asimilación del relato con sentido y con causalidad. Para Derridá entonces. palabra-soplo hecho susurro en el borde de los murmullos. Borges lo sabe. entre el acontecimiento o la institución del don como tal y su destrucción. como suele decirse en francés o en castellano. la representación del otro ajeno en la palabra. Barcelona. que lo perciba no sólo en el sentido en que. Pues bien. Emecé). (No eres los otros. como carencia. tiempo de la restitución.

el secreto guarda para sí la intencionalidad. como el afuera de la voluntad plena hecha palabra. la palabra mal habilitamiento de un secreto. 72 . El secreto del cual los indagadores se hacen cargo -el Dupin.que la recreación de un dispositivo de ficción. la otra en señalarse extravío que se transforma en las conjunciones de la palabra como sombra residual en los aparatajes del lenguaje capitalizable por el psicoanálisis.es la presunción externa . tal como sí éstas se devolvieran al lugar de la cadena interpretativa. de la confesión hecha cautiva. El antifaz del significante es la presencia que a Lacan deviene conjetura pues la alegoría del montaje no es más -como la falsa presencia del secreto. ya que esta ha sido rebasada por abundancia -por la palabra del desciframiento.es indicio. no importando los artificios por los cuales nos deslizamos en ese propósito. es un por fuera en la determinación. Lo primero es evidente de susbsanar. una en frágil pretensión de señalar. y esto porque la palabra se supone allí transparencia dado que es virtud por describirnos el escenario de fantasmas que lo rodean y las aprehensiones que lo complican. La palabra oculta así dos veces. el secreto es la condición de un circulante -que expuesto a la técnica del desmontaje. narración. Este es además su desenvolverse como encubrimiento que la supone seductora aparición de su secreto. ya que representa el ocultar de la palabra por un lado. la ausencia como forma del enigma hacen suponer que todo secreto es la sombría configuración de una táctica del ocultamiento y de la presencia engañosa a través de la cual conoceremos la cara del misterio. es la palabrería del psicoanálisis hecha exceso. el ministro.es la suspensión de todo dialogo. La narración -que se pretende oculta.pretende despojar toda sospecha a pesar de que la misiva (en el Seminario Sobre la carta Robada) allí presente. la palabra es ocultamiento. VII Por otra parte el secreto -como ansia de la percepción. la escritura que se presenta enigma . la hace operación. no ha requerido ni de escondites arcanos ni de sortilegios de la ausencia. Es esto entonces lo que molesta a Lacan.convertida en saturación. De alguna manera el secreto aparece allí donde las refractarias evidencias se presentan. del desmantelar . y el prescindir de la intención por otro.tachadura y la raspadura allí donde persiste la huella de la señalización donde la estratagema del paradigma indiciario describe los resabios y los bordes de la experiencia. Lo segundo sin embargo es conjetura.de la acción que se desenvuelve en la ficción de cierta pérdida. De esta forma. articulación y diseño de la máscara. la necesidad del relato deviene entonces en la narración como sospecha -simple presencia de la duda. Y esto porque el secreto presume que una vez excedido en la narración se transforma en interlinealidad. Y esta afirmación.y que mediante el ocultar/sospechar se hace necesaria la instalación del dispositivo de análisis. rastro que destruye cualquier intención de la narración ahora presa. en entrever. texto y escritura. Lacan advierte de esta relación. en comisura que coloca un por fuera el proceso del dar cuenta. Ella cuando más nombra y se pretende vehículo inunda a la voluntad.

la cual puesta en el montaje del tiempo. de lo que promulga y de lo que hace presa. Argentina. “él es el que os alcanza primero. Sin embargo en el Lacan de la alegórica misiva de la sustracción. ya no es el secreto que divaga en la mecánica de la instalación tal como lo realiza el Dupín. el enigma y el desenvolvimiento de un dispositivo del saber que desplazándose entre las tácticas de la investigación presencia su aparataje como regla maquínica de la ejecución. invisible. ¿Es el secreto que observa Baudrillard?. Baudrillard ya nos previene de esta táctica del secreto por la cual se instala el montaje deductivo. Seducción subyacente al discurso. de signo en signo. por donde los discursos son la eventual sustracción de su contenido. circulación secreta. no es sino. ( 18 )115 Así también. 1994. sino más bien aquella discursividad que pretendiéndose presa en la incorporación del otro. aquella ausente contención de la discursividad de manera tal que recorra a las palabras por debajo del sentido. Saldemos sin embargo que la seducción está por fuera de lo que anuncia. Pág. Baudrillard. de la circulación entre la palabra hecha relatos y la presencia de indicios. REI Ediciones. Ella no socorre al secreto. la carta es un porvenir que sigue presa de su aparecer como reconstrucción del objeto ausente. 78. antes que las frases os lleguen. haciéndose mueca de su demostrarse.Y es por esto que la pesquisa de los secretos se desenvuelve entonces con torpeza ya que ella también es una ficción (oculta) de su proceder como desmascaramiento y a la que accedemos mediante la redención de lo oculto y de la expropiación de los indicios por donde secreto y verdad son un tránsito en el cual se despliega la estrategia de análisis. es la incrustación de una exterioridad que se deposita como estrategia de los recursos de la mecánica del discernir sobre los indicios ajenos. el secreto no se presencia allí donde la mesa esconde un recoveco ni donde la silla oculta con su sombría pata el lugar de la misiva ahora secreto seductor. bueno. tanto con la temporalidad del sujeto como con la palabra que hace presencia de la historicidad de la memoria. Pero. Pero qué es ésta ausente circulación nos preguntaran las lenguas de la clasificación en aquella 11518 Esta es la condición recordemos -en el psicoanálisis-. el proyecto que faculta la disolución en el tiempo por acaecer como presencia de un enigma. y en la que el secreto adviene como condición del aparataje de la táctica hábil en el desciframiento de su proceder como sustracción de una escena que presencia ahora los reversos como oculta configuración 11619 J. 73 . qué podemos decir de la instalación del secreto precisamente cuando este guarda su máxima seducción allí cuando no se tributa con la mecánica de la discursividad dentro de la lógica del significante. al tiempo que se desvanecen. Es decir. la seducción es secreto en la palabra desvaneciéndose. Para Lacan la presencia de lo oculto es sólo la intimidación con el tiempo de la determinación. ¿No es el mismo secreto? O ¿Aquel que sin embargo se dificulta como transparencia? No es aquel que se presenta como artificio para el montaje de la maquina de significantes que operan en la táctica que el Dupín incorpora y a la cual Lacan se mofa por la ficción de indicios culpando a la estrategia clínica con su aparataje conceptual. Allí circula de manera recíproca. La Seducción. El Secreto y el Desafío.” ( 19 )116 Y qué es aquello seductor.

acontecer. así la estrategia clínica ha inventado ella sus secretos pero con la posibilidad de indicar su capitalización. El secreto entonces. con la reglamentación de la temporalidad. sin que allí exista una tributación con la confesión. La convención de lo social oculto permite esta instalación. el insconciente). una relación directa con lo que es la determinación que señala la tachadura con las experiencias de la añoranza y con la cual podemos encontrar el porvenir bajo las estipulaciones de la ley del tiempo que ha sido incrustada a través de la cura. entre su pretensión de verdad y su alteración mediante la instalación del montaje del sujeto. como pronóstico). la indagación por los sueños. LOGICA DEL ANTAGONISMO O LOGICA DE LA DISLOCACION? : 74 .indagación por el enigma. la incrustación de la tragedia allí como padecimiento de la condición de la economía del deseo. palabra en la huída. por el contrario. por el retrato. etc. la determinación del tiempo como augurio y porvenir de la resolución en el sujeto. digamos que no es tampoco la espectativa de la mitología del evento/acontecimiento la cual hemos puesto sobre la secreta conformación discursividad de la seducción. con el dispositivo-ley del significante y con el orden temporal. fisura. muerte. nos permiten instalarse como la mecánica de interpretación. la astucia de la seducición puesta en relación con el sifgnificante. amor y porvenir. Baudrillard antepone la ilusión como porvenir de verosilimitud en el psicoanálisis. es decir. escritura. ruptura. Es decir. Bien.y su instalación la que adviene vocablo en el silencio. perversa. pero es precisamente allí donde además tranza su existencia. Lo que suponemos es simplemente el discurrir de la ausente transacción de las palabras como depositarias del acontecimiento. con la instalación de una simulación de signos que han encontrado en la verdad alterada. Sin embargo es la seducción de la tachadura -el edificio clínico. Llámese a esto sin embargo de las mil maneras posibles. es la seducción del montaje analítico detrás del esclarecimiento con el aparataje de instrumentos que suponen oculta la invención de su objeto perdido (la epístola. el enigma es aquella huella de la cual se coge la decibilidad de los discursos. aquí opera más bien la señal de una difícil representación del tiempo de las palabras que las contienen (como evocación. el recurso de una fantasmagoría de la cual el discurso clínico pone al indómito caos a trabajar para operar sobre la cerradura. Indistintamente nos hemos puesto sobre el mordisco que posterga al evento con su complementaria tachadura sobre el acontecer mediante las rasgaduras de las determinacionessíntomas del deseo y al cumplimiento edípico por excelencia. Baudrillard lo llama la indagación del sentido de lo oculto en la búsqueda de las superficialidades como advenimiento del intercambio de signos que la transparencia de la discursividad. es esta estrategia su propia apertura que nos muestra el síntoma y el deseo como origen allí donde se recrea la economía del deseo y sobre la narración. En último caso el psicoanalisis es el redentor de los procedimientos por los cuales se instala cierta reciprocidad en la temporalidad histérica. siniestra del individuo.

El posmarxismo. Tomo IV. 1182 Este tipo de lectura. haciendo posible. Gilles Deleuze. actúa como el lugar de una fijación última de los significados. y. 1983. que esfuerza puntos de conexión simple entre el pensar de la diferencia y el pensar tópico del antagonismo. efectivamente. permite orientar y organizar su coherencia. "el concepto de estructura centrada es. la lógica relacional de la estructura se ha encontrado siempre referida a un origen fijo. 4 Ibid. Como afirma Derrida. Editorial Anthropos. constituido a partir de una inmovilidad fundadora y de una certeza tranquilizadora. la misma lógica relacional de la diferencia. Madrid. la diferencia. Deleuze. Barcelona. Tal es el caso de la presentación que del estructuralismo hace G. 1989. Diferencia y repetición. se hace solidario de la crítica derridana a toda noción clásica de estructura. común al estructuralismo. ( 2 )118 Sin duda. que por su 1171 Gilles Deleuze. Historia de la filosofía. Ediciones Júcar. pág. 75 . el concepto de un juego fundado. en este punto. a un principio de organización que limita el juego de relaciones estructurales. El resto de presencia que permite al estructuralismo pensar la diferencia al margen de los peligros de las representaciones del "alma bella" (el discurso de las simples diferencias. Madrid. a su vez. en última instancia. en tanto diferencia externa de la estructura. en última instancia. págs. conciliables y federables. 567-599. El campo de problemáticas comunes al estructuralismo y al marxismo althusseriano.LA PROBLEMATICA (POST) ALTHUSSERIANA DEL SUJETO Miguel Valderrama I. alejadas de toda agresión. en tanto centro de sentido. sino que también señala. En ellas la lógica de relaciones del pensamiento estructural aparece determinada por una lógica del espacio que anula. el centro cierra también el juego que él mismo abre y posibilita. "¿En que se reconoce el estructuralismo?". Introducción : la reducción posestructuralista del marxismo En la escena posmarxista es ya un lugar común afirmar que la falla argumental que marca el colapso del esfuerzo althusseriano por (re)fundar el materialismo histórico tiene su origen en una cierta incapacidad inicial de la teoría para pensar contextos de significación dominados por la emergencia del antagonismo y la diferencia. sirve así a la lógica postmarxista como un índice sintomático que marca el punto de una represión simétrica a la lógica de relaciones de la combinatoria estructural.. págs. en aquel resto de presencia. y de toda lucha). y este es el núcleo de la crítica posmarxista. 1193 Jacques Derrida. 336. Para el posmarxismo la certeza estructurante de todo el proyecto althusseriano de (re)fundación del marxismo no es otra que aquella creencia floja. Este espacio fundante. Espasa-Calpe. bien puede derivarse de ciertas presentaciones trascendentales del estructuralismo. es aquí el punto de anclaje de la crítica postmarxista al materialismo histórico. en François Chatelet (dir). un punto de localización inicial a la lógica de combinaciones a que es reducida. ( 3 )119 En palabras de Derrida. 1988. pág. 383-401. el signo y el juego en el discurso de las ciencias humanas". en La escritura y la diferencia. el juego de elementos en el interior de la misma. no sólo autoriza la invocación del nombre de Marx ( 1 )117 para afirmar un espacio de conciliación tópica determinante de lo diferencial y lo antagónico. 384. Al respecto. la crítica deconstructiva de la noción de estructura común al pensamiento estructural. Sin embargo. "La estructura.

México. el principio de clases de la lógica materialista se articularía sobre la base de un supuesto estructural clásico que marcaría. Tras esta inicial identificación de la teoría marxista con una noción fundada de estructura. 1215 En este punto sería necesario señalar que tanto el estructuralismo como el marxismo pueden levantar fundadas objeciones a los intentos por reducirlos a las fatalidades de la crítica derridana. El problema esencial se presenta así bajo la forma de un fundamento. de una fijación última del sentido. En esta lectura del materialismo histórico. La afirmación de una común concepción cerrada y plenamente constituida de la totalidad esta lejos de ser una afirmación incontrovertible en ambas textualidades. un lugar fijo en la estructura ("el momento de la última instancia"). de sorprendentes parecidos con algunos puntos de la lógica posmarxista. 103-115. Para ello. un punto de presencia. puede consultarse a Françoise Gadet y Michel Pêcheux. 384. la lógica de una contradicción de tipo económica que combinaría una ley general de desarrollo 1204 Ibíd. una nueva variante de la ya vieja enunciación zarathustrana de la totalidad en la que "el centro está en todas partes" ( 6 )122. a André Glucksmann. En una forma extrema. Es sabido. en sí. en esencia. en La revolución teórica de Marx. Julio Labastida (coor. a la vez que determinaría una simplificación de la estructura y de los antagonismos en el interior de la misma. Para una extensa discusión teórica sobre la lógica de la complejidad que inhabilita toda teoría tópica marxiana pensada sobre una teoría monista de la historia. 52-61. especialmente págs. que para la textualidad althusseriana la tópica marxiana es sólo una metáfora indicial para una teoría siempre por hacer. para una lectura diversa del estructuralismo de Saussure. en tanto presencia plena. que. Esta reducción original de la complejidad de la teoría busca afirmar. hace (im)posible el juego de la estructura. Así. Para una lectura del marxismo de Althusser. inversiones y desplazamientos". El conjunto de contradicciones sociales y políticas de una totalidad histórica expresaría. 1984. a momentos necesarios de una ley inmanente a la estructura. véase de Michel Pêcheux. Al respecto. Althusser: un estructuralismo ventrílocuo. véase Louis Althusser. Siglo XXI Editores. en la cual el momento de la política constituye el momento aporético de toda arquitectura lógica marxista ( 7 )123. México. 1237 Primer forzamiento de la reconstrucción posmarxista. así. 1971. pág. la operación posmarxista oculta una primera reducción del universo de significados de la textualidad del marxismo clásico. capaz de dictaminar y controlar la serie (in)finita de diferencias y antagonismos estructurales. La diferencia y el antagonismo serían reducidos. puede consultarse su "Nota preliminar".. Fondo de Cultura Económica. Los nuevos procesos sociales y la teoría política contemporánea. Esta ley económica expresaría el desarrollo de las fuerzas productivas en el seno de la sociedad. 1226 La relectura nietzscheana del marxismo. la determinación en última instancia por la economía señalaría aquel espacio de significación plena (de objetividad) en donde las identidades sociales no serían sino manifestaciones prácticas de una ley económica. que afirma la radical falla de toda estructura. “¿Dos Saussure?". como rendimiento final de una oposición a la "reale Basis" marxiana. propia a cierto estructuralismo ( 5 )121. el posmarxismo reconstruye un marxismo clásico fuertemente anclado a una teoría tópica de lo social. Siglo XXI Editores.parte se sustrae al juego" ( 4 )120. págs. Cuadernos Anagrama. 76 . la centralidad de la economía en el marxismo clásico marcaría el límite del juego de oposiciones y diferencias en la topografía social. págs. 166 y ss. "Sobre la dialéctica materialista (De la desigualdad de los orígenes)". en La lengua de nunca acabar. precisamente. Barcelona. 1971. México. "Delimitaciones. 1986.). por el sin número de comentarios hechos al respecto por Althusser y su escuela. En la relectura posmarxista. ya fue propuesta en el medio hispanoamericano tempranamente por Eugenio Trías.

De allí la pertinencia del concepto de sobredeterminación para advertir los mecanismos de significación puestos en acción por el juego de la diferencia y el antagonismo. siempre se presenta en Althusser como una lógica que opera en el orden simbólico. La plenitud de la estructura. en la cual operaría una lógica de la determinación simple de los procesos sociales. 77 . La afirmación correlativa de un espacio estructurante. sería aquello que haría posible la afirmación de identidades plenas previamente constituidas en la instancia económica. Por un lado. ( 9 )125 El segundo malentendido. en este punto. de una literalidad fuerte que de sentido a su operación deconstructiva-demarcatoria. En cierto sentido. por ejemplo. sin embargo. permitiría ver en Althusser la afirmación primera de una concepción de sociedad fuertemente anclada a las nociones de temporalidad diferencial y de todo complejo estructurado. los intereses universales de la clase obrera. que la lógica de la determinación compleja de los procesos sociales en Althusser señala variadas consecuencias al interior del clasicismo marxista. permitiría al clasicismo marxista -según la lectura posmarxista. en la argumentación posmarxista. y su afirmación como sujeto universal. Por otro lado. como teoría ontológica de lo social. podría argumentarse. Por el contrario. Ante la acusación del posmarxismo que ve en la noción del todo estructurado de Althusser la afirmación irredenta de una estructura plena. al partir de una especie de ontología de la complejidad. Entre los efectos fundamentales de esta invalidación. precisamente. estarían dictaminados y asegurados por su lugar en la estructura social capitalista. se refiere a la noción de estructura supuesta al marxismo althusseriano. Un primer malentendido se refiere a la reducción del marxismo althusseriano (y de todo marxismo ( 8 )124 ) a una teoría monista de la historia. 1259 Podría decirse. el campo de la política en el marxismo clásico sería un campo dominado por el principio de la repetición. Así.de las fuerzas productivas con leyes específicas de desarrollo de cada modo de producción. Para el posmarxismo es. la lógica de la determinación compleja de los procesos sociales.pensar una teoría de los sujetos sociales como identidades estructurales plenas. cabría oponer una diferencia radical de lectura. esta ley de la repetición la que dicta la falla del esfuerzo althusseriano para pensar contextos discursivos dominados por la diferencia y el antagonismo en una lógica de la presencia estructural. en la afirmación de una noción imposible de estructura: de una noción de estructura como estructura fallida. expresaría sólo la huella de una determinación estructural. precisamente. donde la crítica althusseriana avanza un momento de negatividad inicial que reclama la existencia de dos malentendidos fundamentales. conectado internamente al anterior. puede señalarse el desalojo de la categoría de enajenación. sería reducir el marxismo al juicio de sus más pobres expresiones. aquel resto de presencia que permite dominar la lógica de relaciones de un campo estructural. en el seno argumental de esta operación productora de la positividad posmarxista. en este ejercicio de la deconstrucción. en efecto. La política. Así. como espacio plenamente constituido. para el campo althusseriano la acuñación de una lógica de la complejidad. la novedad althusseriana consiste. la textualidad althusseriana se ve obligada a rechazar la categoría de contradicción hegeliana por observar en ella el índice de una unidad simple original. el posmarxismo debe afirmar la necesidad de un lugar de fundación transparente. Aquí. Y es. Toda la discusión de la escuela de Althusser sobre la categoría 1248 Apelar a lecturas como las de Plejanov para afirmar en el marxismo una teoría monista de la historia.

En este punto. Slavoj Zizek arriesgaba. Es decir. contribuir a señalar los puntos débiles de la teoría posmarxista del sujeto (al menos en la versión que de ella nos da Ernesto Laclau). 1997. la afirmación de una conexión interna entre el concepto de lo real en el último Lacan y la teoría de la ideología de Althusser. tanto la noción del real lacaniano como la noción problemática de reproducción althusseriana. en Cinco ensayos de materialismo histórico. Ocho conferencias. en el trabajo inédito de Alejandra Castillo. Althusser-Derrida: doble actualidad versus repetición. una reelaboración de la noción de repetición propia al campo althusseriano (la subversión de todo momento reproductivo ( 13 )129) en base a una teoría de la escena revolucionaria y de su 12610 Ver. Jacques-Alain Miller. Así. ( 11 )127 Con esta afirmación problemática Zizek buscaba reactivar la proposición común al campo estructural marxista y psicoanalítico. haría posible. Santiago de Chile. 149-160. Siglo XXI Editores. Ediciones Manantial. México. La centralidad que en tal empresa tendría la noción de estructura fallida. 1994. en dicho artículo toda la discusión en torno al proceso de interpelación ideológica (productor de efectos de sujetos) se funda en el momento problemático de la reproducción de la estructura. marcarían. págs. págs. Una aproximación a una teoría de los goces articulada al real lacaniano puede encontrarse en. de alguna forma la dimensión tensional que habitaría la teoría del sujeto de Ernesto Laclau. 23. marcarían el índice de un espacio problemático en la propia teoría del sujeto posmarxista. reproduciría. 12812 Es de esperar que la complejidad y diferenciación interna de una teoría de los procesos de identificación subjetiva (y de sus fallas). 1984. un punto de trabajo al interior del espacio althusseriano que sea capaz. Louis Althusser inaugura esta problemática en su ya célebre "Ideología y aparatos ideológicos de Estado". "Sobre la dialéctica histórica (Algunas notas críticas de Para leer El Capital)". de elaborar una teoría compleja de los procesos de subjetivación ( 12 )128. la afirmación de este punto externo a la estructura/o al orden simbólico cuya fisura nunca podría ser llenada o simbolizada. en Recorrido de Lacan. ( 10 )126 Ahora bien. tienda a construirse en torno a una noción de lo real que marca. en términos similares. por un lado. permite afirmar. 1992. la dificultad inicial de la teoría de la interpelación althusseriana. Buenos Aires. 78 . pág. como. por otro. El sublime objeto de la ideología. se expresaría la dimensión de un síntoma que marcaría el retorno de una tensión original entre una lógica del antagonismo y una lógica de la dislocación estructural. la actual presentación de la teoría de los goces lacaniana podría servir como índice de recurrencia. en sí. según la cual existiría siempre un núcleo traumático irreductible a cualquier proceso de simbolización o estructuración.de reproducción tendría en esta noción su lugar de fundación. 12711 Slavoj Zizek. en la recurrencia común a un campo estructural de constitución del sujeto. respecto a la estructura argumental de la escena intelectual contemporánea. 248 y ss. El sujeto del antagonismo : la cuestión del efecto estructural En la introducción a El sublime objeto de la ideología. pensamos. sería factible afirmar que estos dos malentendidos de la lectura posmarxista de Althusser. a su vez. en su presencia. Etienne Balibar. 12913 Me apoyo en esta relectura del principio de repetición althusseriano. el lugar de una dialéctica estructural apoyada en la relación falla/falta. "Teoría de los goces". En la lectura de Zizek. II. México. la afirmación problemática de una cierta primacía teórica del debate Althusser-Lacan sobre los destellos de la discusión Habermas-Foucault. Ahora bien.

los individuos (tal vez un poco libremente podríamos decir.. efecto de una constitución/reconocimiento. por ello. 13115 Slavoj Zizek. supone reconocer que no hay ritual sin falla. 13216 Michel Pêcheux. 107-110. 112. donde la textualidad althusseriana puede fundar una salida al funcionalismo inicial presente en su teoría de la ideología. ( 16 )132 Es. sin embargo. Editorial Anagrama. como integrados activamente al orden simbólico.257-267. Buenos Aires. ( 14 )130 En el marco de la teoría de la ideología de Althusser. la noción de un momento estructural fundante de todo proceso de significación. Nuevas reflexiones. En el orden de la disputa trazada entre la lógica del antagonismo y la lógica de la dislocación. precisamente. lo relevante es aquella dimensión de indeterminación. en Nuevas reflexiones sobre la revolución de nuestro tiempo. Aquí. "Freud y Lacan". la noción del real lacaniano se presenta reelaborada en la textualidad althusseriana en términos de una determinación ontológica compleja de lo social marcada por el juego de una alusión/ilusión ( 17 13014 Tanto Laclau como Althusser han señalado la pertinencia de la teoría lacaniana para una teoría de los procesos de subjetivación en el marxismo. un resto que se resiste a la resignificación subjetiva (en esta dimensión inscribe Zizek la noción lacaniana de "lugar vacío de la estructura" ( 15 )131). propia a toda estructura u orden simbólico. A través de ciertos mecanismos de identificación subjetiva. Al respecto. págs. sin abandonar. de negatividad. en Posiciones. págs. 1993. Es. A su vez. en la afirmación de este acto fallido como propio al orden simbólico. Ediciones Nueva visión. Por otro lado. opera. Ernesto Laclau ha afirmado tales conexiones en. cit. "Psicoanálisis y marxismo". La centralidad de la categoría de falla estructural ha sido retomada recientemente por Michel Pêcheux a propósito de un comentario a la noción althusseriana de ritual ideológico. desmayo o hendedura: una palabra por otra es una definición (un poco restrictiva) de la metáfora. 79 . Esta constitución como agentes ideológicos. pero es también el punto donde el ritual llega a quebrarse en el lapsus o en el acto fallido". esta dimensión del desconocimiento la que hace inteligible la enunciación althusseriana de la práctica ideológica. "Delimitaciones. como práctica productora de efectos de sujeto cifrada por una falla estructural. "Más allá del análisis del discurso" en Ernesto Laclau. los puntos de una designación rígida) se reconocen como agentes interesados del proceso social. es posible señalar la pertinencia de una remisión al espacio simbólico estructural abierto por el concepto lacaniano de lo real y la categoría de falla ideológica althusseriana (¿no es acaso la categoría de reproducción en Althusser una categoría problemática cuando se piensa al margen de la vieja representación filosófica de la identidad?) para determinar y dirimir los puntos complejos de una comparación analítica recurrente. el proceso de interpelación ideológica es constitutivo de la categoría de sujeto. sobre la base de una dimensión de desconocimiento constitutiva del efecto sujeto: la dimensión que señala que el antagonismo social que articula el reconocimiento del mecanismo interpelativo oculta una falla estructural. pág. En sus palabras: "captar hasta sus últimas consecuencias la interpelación ideológica como ritual.acontecimiento. Barcelona. precisamente. 9-36. op. inversiones y desplazamientos". págs. 1977. Louis Althusser.

que podría decirse que el antagonismo expresa. El lugar de este resto ante el cual fracasan la lengua y la sociedad en sus intentos por estructurarse como identidades plenas (como sistemas cerrados). "Práctica teórica y lucha ideológica". a su vez. De allí. En tanto pura negatividad. los comentarios de Althusser sobre el teatro de Brecht. págs. lejos de ser afirmado como sentido objetivo. 13519 Esta lógica de la doble falla. una teoría del antagonismo social -pensada fuera de los límites estructurales del clasicismo marxista. 80 . como deseo de una presencia siempre ausente de estructura. es aquí reemplazada por una reinscripción del real lacaniano en una teoría del antagonismo como límite (negativo) de toda identidad social.con la concepción lacaniana del resto que se resiste a todo proceso de simbolización. 47 y ss. y sólo puede existir como disrupción de ambos. Así. también puede ser reelaborada como lógica de la falta. Si para el posmarxismo el antagonismo escapa a la posibilidad de ser aprehendido por el lenguaje y la sociedad.)133. la lógica de la doble falla señala un fracaso en todo proceso de identificación subjetiva. 1987. Hegemonía y estrategia socialista. Este. sino de la imposibilidad de constitución de las mismas ( 20 )136. de una especie de destitución subjetiva ( 18 )134. Esta determinación inicial de lo real. 1974. como una falta de ser. La relación antagónica no surgiría así de identidades plenas. La anterior remisión al espacio simbólico estructural abierto por el concepto lacaniano de lo real y la categoría de falla ideológica althusseriana. en La filosofía como arma de la revolución. en tanto experiencia límite de lo social y la lengua. expresaría aquello que impide constituirse a la objetividad en cuanto tal. da paso a una lógica de la doble falla que inscribe efectos en la estructura como en los mecanismos de identificación subjetiva. el antagonismo señalaría un "exterior" que bloquea la identidad "interior" de un sujeto siempre amenazado. se ubica en los límites del lenguaje y la sociedad. o la determinación preconceptual de los "individuos" en su teoría de la interpelación. A nivel subjetivo. como aquel resto que resiste a la simbolización. es posible afirmar que Ernesto Laclau y Chantal Mouffe han tratado de articular. es decir. pág. en tal sentido. 13418 Basta recordar. es porque este es entendido. 145. el fracaso continuo por constituir identidades plenas. el sujeto estaría siempre marcado por el signo de un fracaso. Hacia una radicalización de la democracia. si la lengua y la sociedad son un sistema de diferencias. A nivel subjetivo. afirmando siempre en aquel resto que se resiste al acto interpelativo la existencia de una distancia. en Althusser el sujeto expresaría la huella de un residuo que no puede ser integrado totalmente al universo simbólico. a nivel estructural. La presencia del "otro" significaría siempre un impedimento a la constitución plena de la identidad del sujeto: en este sentido. Madrid. precisamente. viene determinado en el 13317 Louis Althusser. México. en este punto. como una potencia egoica de realización. A nivel estructural. Para el posmarxismo el límite de toda identidad vendría dado por el antagonismo. Siglo XXI Editores. la lógica de la doble falla althusseriana permite mostrar una hendedura propia a todo proceso de estructuración del conjunto social (el momento de la reproducción). Siglo XXI Editores. en la fórmula de un real lacaniano. Ahora bien. el antagonismo es el fracaso de la diferencia y. ( 19 )135 Desde otra perspectiva. 13620 Ernesto Laclau y Chantal Mouffe. Tal como en Lacan.

porque Laclau parece privilegiar el momento puramente creativo de obedecer una regla. cit. ( 24 )140 El borramiento de la determinación estructural (aunque sea opaca como en Althusser). muy cercanas al campo de remisiones Althusser-Lacan. entre otras cosas. señala. tal como se a visto por medio de la categoría de antagonismo. Laclau parece afirmar una pura lógica de la voluntad (como poder y antagonismo). 81 . el momento de decisión razonable de Laclau. Al contrario. op. por el propio cuestionamiento del campo estructural por parte del acto de la decisión ( 23 )139. viene dada. marcado por el problema de la distancia entre una estructura indecidible y una decisión (que constituye al sujeto). "Nuevas reflexiones sobre la revolución de nuestro tiempo". Buenos Aires. pueden encontrarse en Ernesto Laclau. El sujeto. ver Slavoj Zizek. Al contrario. págs. sino que además el propio campo estructural que da sostén al "dilema de Sophie" marca el límite de toda lógica de la mera decisión (en tanto ilusión de un puro acto de voluntad). En palabras de Laclau. a nuestro juicio. no implica remitir toda objetividad a una negatividad que reemplazaría a la metafísica de la presencia en su papel de fundación absoluta. en tanto homología categorial con el real lacaniano.. Jacques Lacan dentro y fuera de Hollywood. Aquí. 13721 Para un amplio desarrollo de la lógica del antagonismo en conexión con una teoría de la identidad. no sólo se vuelve vacío (sin sentido). en este sentido. la problemática final parece diluirse en la figura del escéptico impenitente. 13822 Este segundo momento se deriva de afirmaciones como la siguiente: "la contingencia no es el reverso negativo de la necesidad sino el elemento de impureza que deforma e impide la constitución plena de esta última". Ello. cap. en una lectura demasiado kripkeana de la problemática wittgensteiniana de "seguir una regla". ver Ernesto Laclau. Para la discusión primera de Ralws a través de la "decisión de Sophie". Aquí. sino que además lo somete a una implacable paradoja. empero. al igual que en Kripke. Ediciones Nueva Visión. en este punto el posmarxismo introduciría el momento de una idecidibilidad estructural. la determinación de una relación simétrica entre interioridad/exterioridad. la estructura representa el momento fallido que hace posible la constitución del sujeto. 13923 Slavoj Zizek ha sometido recientemente a una dura crítica a la ética de la justicia destributiva de John Ralws. sin embargo. que en su dimensión radical es pensado como "exterior constitutivo". 1994. en Nuevas reflexiones sobre la revolución de nuestro tiempo. en tanto que el campo estructural parece subvertido por relaciones de poder (in)determinadas. por medio de una confrontación con la "decisión de Sophie": caso extremo de una elección obligada que no sólo cuestiona el principio utilitario de la ética liberal. no conlleva. 14024 Laclau en este punto se apoya. Pura lógica de la voluntad. La centralidad de la afirmación de un momento de indecidibilidad estructural. también puede verse como el efecto de dislocaciones estructurales (Laclau. podría decirse. expresa un exterior radical sin medida con el interior. Este tipo de enunciaciones. 19-99. La afirmación del antagonismo como "exterior".. ( 21 )137 A la afirmación de un momento de negatividad constituyente de toda objetividad. pág. sino que. sin embargo.. no significa. precisamente. afirmar el carácter constitutivo del antagonismo. la superación de los contextos racionalistas de la política por la emergencia de nuevos contextos agonales de razonabilidad. (¡Goza tu síntoma!. Este momento de positividad estructural débil. el posmarxismo opone un segundo momento de positividad estructural débil ( 22 )138.posmarxismo bajo la figura de un "exterior". continuamente recuerda que el universo sin estructura es el universo del psicótico). Aquí.". como base de una teoría de la constitución de las identidades sociales. al respecto. "Nuevas reflexiones sobre. también. simplemente. 44. 3. el total abandono de la noción de estructura por parte del posmarxismo.

págs. Decir que lo real viene inscrito en el acto de repetición de toda estructura. las coincidencias con Althusser son totales). tiende a trabajar una teoría de las identidades sociales marcada por la tensión dada entre antagonismo y dislocación. es la lógica de los antagonismos. sino que también cuestiona el lugar de aquel resto que resiste a la simbolización. ( 25 )141 En síntesis.). en Ernesto Laclau (ed. a la vez que la niega. Así. en el posmarxismo la lógica que predomina en esta relación problemática entre estructura y antagonismo. Ernesto Laclau y Lilian Zac. como primer punto de convergencia/divergencia. Pues. bien podría ocupar aquí -en un símil psicoanalítico. como ya se habrá podido reconocer. 57 y ss. así. 14226 Esto también tiende a mostrarse claramente en los últimos trabajos de Laclau. Londres. Mientras el espacio althusseriano tiende a elaborar una teoría de la ideología (y de los mecanismos de identificación subjetiva) a partir de la centralidad de la noción de falla estructural. por el otro están en la base de constitución de las mismas.. si bien el punto articulante de la argumentación posmarxista parece estar dado por la categoría de antagonismo. "Nuevas reflexiones. en el posmarxismo esta noción tiende a mostrarse. el momento de la estructura inscribe no sólo la necesidad de presentar aquello que se excluye por principio como punto de inicio del análisis: a saber la plenitud de una identidad (la recomendación posmarxista de suponer en principio identidades plenas. señala. Verso Books. 82 . como fuerza exterior que actúa sobre un interior 14125 Ernesto Laclau. The making of political identities. En cualquier caso. las fuerzas antagónicas trabajan precisamente en la articulación de los puntos nodales que estructuran y desestructuran la totalidad fallida (aquí. "Minding the gap: the subject of politics". y de la cual el sujeto no es sino su efecto ( 26 )142. y que allí dictamina la falla de ésta. 1994. por ejemplo.. por el lugar que lo real ocupa en la tópica de lo social en ambos espacios textuales. El sujeto de la falla estructural : el lugar del antagonismo El índice de recurrencia expuesto en la presentación de la teoría althusseriana de la interpelación y la teoría laclausiana del sujeto. El antagonismo.el lugar de aquel "detalle estúpido" que da significación a todo el universo del psicoanalizado). El punto de tensión entre estas dos teorías de los procesos de subjetivación viene representado. Pero esto mismo significa que los efectos de la dislocación habrán de ser contradictorios. bajo la forma de un "exterior radical" que señala en sí el fracaso de toda identidad. págs. es posible afirmar que en los procesos de dislocación estructural es en donde se funda la posibilidad de la política. III. un tratamiento distinto de las nociones lacanianas de lo real. Si por un lado ellos amenazan las identidades. en cambio. se podría afirmar que para el posmarxismo toda identidad es dislocada en la medida en que depende de un exterior que. no es lo mismo que afirmar que lo real señala una imposibilidad inicial de constitución de identidades sociales plenas. 11-39.". el posmarxismo.En rigor. en cambio. Pues. es su condición de posibilidad. Si la noción de lo real en Lacan se expresa en el marxismo althusseriano bajo la ley de una repetición que marca la falla del momento estructural.

op. los siguientes trabajos. si esto es así nada impide preguntar por el exterior de ese exterior que constituye la interioridad de una identidad cualquiera. La figura relevante (sin autoconciencia original). por otro. Pero. Buenos Aires. en este punto. Se pueden nombrar. como en la tesis de la textualidad althusseriana (y como en otras teorías como la de Sloterdijk). 83 . su identidad vendría definida por un "exterior" al juego de lenguaje que subvierte. 14428 Algunos de los últimos trabajos de Ernesto Laclau. de piezas y de combinaciones). sino la del portador y la del equívoco. en el posmarxismo la paradoja de afirmar por un lado la centralidad de una lógica de la diferencia para pensar las identidades sociales y. un malentendido inicial. no salva a la argumentación posmarxista de las paradojas ya señaladas. En efecto. así. Al contrario. afirmar que la figura del antagonista es por esencia la del tramposo. cit. el carácter negativo del signo está amenazado de recubrimiento dentro de la positividad de la comunicación. el no finito elíptico del todo de la lengua está amenazado de recubrimiento por la imagen del juego de ajedrez (que implica un número finito de casillas. sin embargo. remite a problemas y puntos de enlace distintos a los de la falla estructural althusseriana. Para ilustrar las consecuencias diversas que se siguen de lo señalado. 62-66. Editorial Ariel. op. una cierta opacidad estructurante. implica aseverar que la relación antagónica no determina las identidades en conflicto. referidos a los problemas de una teoría de la identidad. la tesis de lo discernible está amenazada por la racionalidad operatoria de la pertinencia. F. Si el tramposo fuera la figura par excellence del antagonista. ( 29 )145 14327 Gadet y Pêcheux comentando las lecturas de Saussure centradas en la primacía del valor señalan: "Pero esta tesis de la primacía del valor todavía es frágil: dentro del propio saussurismo. política del sujeto". para indicar la interrupción. págs. el momento de la subversión no tiene por que ser definido al margen del contexto estructural que da sentido a las identidades allí actuantes. si la falla es estructural. Estas vendrían definidas en ausencia de los juegos de lenguaje en que participan. se apoyan fuertemente en una lógica sausseriana de la diferencia y el contexto. La apelación al momento estructural. Se daría. 14529 Para la relación del equívoco en lo real. el equívoco de lo asociativo y de la metáfora está amenazado de recubrimiento por la univocidad psicológica de la elección y de las intenciones selectivas dentro del paradigma". Al respecto. Pêcheux. cit. en La lengua de nunca acabar. ambos en Emancipación y diferencia. negar los efectos de estructuración del campo y de las identidades que tal lógica comporta. Pêcheux. en La lengua de nunca acabar. "¿Por qué los significantes vacíos son importantes para la política?". conviene trabajar la tesis problemática (por no decir contradictoria) de Laclau que afirma que la figura que más corresponde al antagonista no es la del jugador sino la del tramposo.. ni de la trampa (la intención). 1996. Gadet y M. F. y "Sujeto de la política. lo hace al precio de invalidar la propia lógica relacional que da sentido a su teoría de la identidad ( 28 )144. "La irrupción del equívoco en lo real". 60. ¿Dos Saussure?". Tras esta aseveración es de suponer que Laclau busca escapar al momento de positividad que toda negatividad comporta ( 27 )143.afirmandolo y negandolo. pág.. Bastaría solamente afirmar un punto de desgaste. no es aquí la del tramposo (pura consciencia puesta al margen de cualquier juego). Gadet y M. por ejemplo.

La pregunta por la pertinencia política de los Derechos del Hombre descansa sobre un "jaloneo" permanente desde un fundamento "propio" del Derecho. todo aquello que en ellos digamos o animemos en reivindicar. 9. permanentemente. en el epicentro crítico al neostalinismo y sus relaciones problemáticas con los Derechos del Hombre. y que desplegó. lejos de insistir en la hendidura del importunio.LOS DERECHOS DEL HOMBRE Y LA INDETERMINACIÓN DE LO SOCIAL Claude Lefort y la Democracia Moderna : la consciencia del "Derecho a tener Derechos" Felipe Victoriano "Sólo el hombre puede revelar al hombre que él es hombre. Claude Lefort Preliminar Por sobre la inquietud que nos asiste tras la mancilla de algún Derecho. con solo intentar desactivarlo arruinaríamos la fragilidad con la que ha depositado su pertinencia ("¿cómo desechar las facilidades del pragmatismo sin ceder al vértigo de la duda filosófica?" ( 2 )147 ). es posible revalidar una vieja pregunta que inquietó la reflexiones de Claude Lefort. los Derechos del Hombre poseen una curiosa disposición que sobrepasa sus argumentos restitutivos. una consistencia temática respecto a un nuevo contexto de reflexión: "¿pertenecen o no los Derechos del Hombre al campo de lo político?". suele aparecer un trazo insigne. 1472 Ibíd. y no dejando causalmente entrelazado contextos y prioridades reflexivas. como solamente él puede poner esta verdad en peligro". por el otro. y un pragmático impulso que insiste en sus garantías reales. tan sólo dependamos del "orden de cosas" para subrayar su originalidad. Es por esto que las enseñanzas de Leo Strauss (Droit Naturel et Histoire) representan. 1990. 84 . atienden sin más al lúcido itinerario de sus múltiples destinaciones jurídico operativas. Claude. En : "La Invensión Democrática". Pág 9. Derechos del Hombre y Política. sobre nuestra insoluble socialización. La cuestión sin embargo -no dejando naufragar una cierta hostilidad sobre este argumentoradicaría en la pertinencia teórica que establece la idea de los Derechos del Hombre con su presente. es decir. en momentos que aquello. constituye un "recurso de protección" a todo aquello que. y con esto. un énfasis cuasi-necesario. Ahí donde. ante todo si éste refiere a lo esencial de nuestra (co)existencia. por ejemplos. Nueva Visión. no dejarían de intervenir. pretendiendo la rigurosidad necesaria para disponer teóricamente sobre los Derechos. si los Derechos del Hombre poseen una significación política. Buenos Aires. "restituya" las garantías de generar una discusión sobre la coexistencia social. por un extremo. Sin embargo. ( 1 )146 Esta pregunta. que posee de antemano un pequeño dispositivo instrumental y que. para Lefort y nuestra futuras reflexiones. Especialmente sobre esto. a un así. un 1461 Lefort. sede a las presiones que hubieron de acomodar su inusual insignificancia. las productivas referencias locales. olvidamos el resguardo liberal de toda coexistencia. redoblado en su momentánea precariedad teórica. allá por 1979. los que. un viejo nudo que nunca acaba por asirnos. Pág.

El rasgo fundamental (. Edt. nuestra cita. XI. Esta mañosa forma en plantear nuestra pregunta. un acápite recomienda su citabilidad.. no hay verdadero término de la explotación sin la instauración de los derechos del hombre. conectamos instrumentalmente a una pregunta política y a un conjunto de eventos testimonialmente detestables (sean estos violaciones. indecibles. suele tropesarse mientras anima. por otro. pues de citas rellenamos los trazos huecos en el abrupto tartamudear de la historia: "No hay una instauración verdadera de los derechos del hombre sin poner fin a la explotación. Decimos pues. pretenderá sustentar la intempestividad de una pregunta política: ¿es posible (re)establecer una continuidad reflexiva respecto de los Derechos del Hombre. privaciones. la potencia de ésta pertinente relación con la elocuencia de un alegato históricamente eficaz. allá por 1960. En ellos se encuentra un trozo de Beethoven. Decimos en este sentido: rescatamos los derechos inalienables en el preciso instante en que todo se nos ha tornado alienable. sobrepasar su inusual relación contextual a través de su pertinencia teórico-metodológica. 85 . bajo el trazo rectilineo de la lógica -al menos-. decimos por un lado. donde intranquilamente redoblamos todo aquello que el liberalismo nos enseñó a resguardar. presupone el considerar un sin número de 1483 Bloch. anulando la dedicatoria de la Heroica cuando fue proclamado Napoleón. Pero esta doble fragilidad -por hoy. nos permite revelar el punto de fuga con el que un análisis de tal naturaleza. sin suponernos sobre la incómoda angustia de un sobresalto?. un áspero fragmento en una peculiar insistencia moral. sobre los operativos trazos con que se dibuja toda historia política. por cierto. Es ahí. solo hemos podido decir hoy. que pretende no solo reeditar en otros términos aquello que debería poseer una actualidad permanente. Pág. acomodar las buenas intenciones de las utopías sociales con el viejo proyecto dignatario de las teorías iusnaturalistas. I Comencemos con una cita.) es viril. en la insólita tiranía del contexto.con la que hemos depositado la pregunta Lefortiana (que de suyo antepone las herramientas de su evanecencia). toda su intrigante razón argumentativa. desde el árido reverso de nuestra resistencia. 1980. una conexión vital entre los Derechos del Hombre y una actual sensibilidad sobre lo político. ( 3 )148 Para Ernst Bloch forzaremos una nueva disposición. Aguilar.. en fin.fragmento de la Déclaration des droits de L'homme et du Citoyen se nos restituye. Pues pensar aquello que. Ernst : Derecho Natural y Dignidad Humana. la de anular su pertinencia teórica en el contexto en que hace posible su irrupción. nos ha limitado a circunscribir. una insistencia en la ´facultas agendi` de hombres ya desalienados en la norma agendi de una comunidad finalmente desalienada". lugares comunes a lo que nos arrastra el interior brutal de todo silencio). Madrid. Pues si éste pretendió.. atropellos. Con esto último. reubican las dimensiones en las que se hace posible pensar el presente.. de alguna forma.

Paidós. aun así contengan internamente. aun así. Weber. instruimos: precarios asomos jurisprudenciales. sino también. nos conduce al primer supuesto de esta tesis. (Cfr. un dispositivo activo hacia su propia evasibidad. Revista de Derecho Privado. que posteriormente retomaremos con mayor precisión. diremos al Antiguo Régimen. respecto de la esfera del Poder y la esfera del conocimiento ( 6 )151. una cita rebelde en el gesto autocensurador para con el procedimiento imperial bonapartista. Madrid. Esta diferencia. 1955). débiles hilachas que arrastran el contenido preciso. 86 . una disociación implícita en los principios que animaban al Estado Monárquico. las ciencias experimentales modernas.. desde la perfección conceptual weberiana. fundamentalmente. en inmejorada evidencia. y la de un Derecho referido incesantemente a las nomenclaturas que lo especifican. las artes autonomizadas y las teorías de lo moral y el derecho fundadas en principios racionales. Barcelona. un injusto estado que las generaciones que nos preceden procuraron disponer ( 4 )149. no solo advertimos. 1505 Lefort. en tanto Derecho. han dejado ver algo más de lo que la estructura jurídica-moderna pueda retener. Max. 1995).referentes con los cuales adherimos al momento de jalar al Derecho del momentáneo instante de sopor en el que ha sido archivado. A decir. decimos. Bloch ha puesto en los Derechos del Hombre. así pues. Lefort descubriría una nueva función del Derecho al interior de lo social y. revelamos una insospechable "insistencia" de aquello que ha excedido las fronteras de un derecho cuasi-imperturbable: "En ellos se encuentra. desplegaron esferas culturales diferenciadas y remitidas internamente a problemas teóricos. el tambaleo de un presente asediado en la impertinencia de una cita. Claude. donde podemos revelar la pertinencia enunciativa de un Derecho asaltado por las intempestivas revueltas que lo restituyen. en resguardo 'de un inerte realismo de época'. Ed. Hannah : La Brecha entre el Pasado y el Futuro. pareciese necesario recepcionar aquello que nos ha sido legado anónimamente. Sin ningún testamento permanecen inmóviles los viejos utensilios con los que un presente devoró sus convulsiones (Arendt. a decir. bajo el paulatino desmoronamiento de los "sistemas de significado objetivo de mundo". Es sobre estos referentes. entre René Char y múltiples "tiempos sombríos" nos dice: "Notre hértage n'est précédé d'aucun testament". por parte de Beethoven. a decir. aquel proceso de "racionalización" donde. una lección perfectamente acuñada en los soberbios tramos de una vieja anécdota." la fragilidad con que el presente ha depositado su perduración y en el que el Derechos recobra su citabilidad. una desincorporación de la Ley con respecto a la esfera del Poder y el 1494 "Injusto" decimos. Edt. pequeños despuntes en el que una cita anuda su contenido. los Derechos del Hombre. La Ética Protestante y el Espíritu del Capitalismo. A partir de una pregunta que ya nos pertenece (¿son o no política los Derechos del Hombre?). aquel instante de rescate del contenido potencial en que el Derecho substrae su posecionamiento jurídico positivo. una total independencia de la esfera del Derecho sobre aquel unívoco principio que articulaba a la sociedad. 1516 Es posible que leamos acá provisoriamente. Hannah Arendt. Sobre este punto se refirió Claude Lefort en su trabajo Derechos del Hombre y Política ( 5 )150 .. no parece ser sino la inusual manera de encontrar la diferencia entre un Derecho capaz de autorevelar internamente el compromiso con su enunciabilidad. Op. la citabilidad permanente y persuasiva sobre un derecho a resguardo de las peticiones del presente. en tanto subsumía toda su identidad bajo los rebosados pliegues "corporales" del monarca. Implicaría. En efecto. estéticos y prático-morales. en "De la Historia a la Acción". bajo la animosidad de toda época. Sobre esto último. cit.

En : "La Invensión Democrática". 1527 Lefort. un carácter fundante en el Derecho desde el seno mismo de su desarraigo. Es decir. y a propósito de esta misma.. la exterioridad imborrable desde donde el Derecho establece su autofundación. lo siguiente: ". en un inusual estado de licuación. el desplazamiento de todo principio articulador externo de lo social en tanto saber general del orden del mundo.. pág. bajo una nueva forma de legitimidad del Derecho. op. Pág. la institución de los Derechos del Hombre constituyen un lugar-otro respecto del Poder en reconocimiento a una nueva forma de articulación. que el derecho y el saber demuestren estar. paradójicamente. con una alegoría que carece de originalidad pero. la desintrincación simultánea del principio de la ley. Este desplazamiento en el orden de legitimidad en la institución de los Derechos del Hombre. Lefort argumenta. nos supone el reconocer. se substraigan o. desde el preciso momento en que el Derecho ha perdido su punto de arraigo: carece en adelante de aquel lugar exterior donde se enganchaba el Fundamento. en tanto interioridad de múltiples disposiciones de Poder." (C. 87 . y que representaría ya no su reconocimiento en tanto que tal. "Marx toma el principio de la ideología como modo específico de lo imaginario. que el saber se haga reconocer como tal. Democracia y Advenimiento de un 'Lugar Vacío'.junto con la desincorporación del poder. donde el Derecho no se torna extraño respecto de éste. bajo un movimiento materialmente específico. que se despliegue plenamente la dimensión de un devenir de los conocimientos y que. cit. en la Declaración de los Derechos del Hombre se deja ver el instante en que el Fundamento se substrae de su invariable exterioridad para luego caer. al interior mismo de lo social. por su propio movimiento. el fundamento del saber. y con esto decimos además. que desde ese momento se despliegue en su plenitud la dimensión de un devenir de los derechos.. desde la recurridas crítica conceptuales al joven Marx. 190. 1538 Hemos intentado dar en "calce". se opera una desintrincación entre la esfera del poder. la esfera de la ley y la esfera del conocimiento. En este sentido.Conocimiento. en lo particular. En un artículo publicado en 1982. que es lo mismo. se despliega la ficción del redescubrir permanentemente las perdurables consistencias de la sociedad: una nueva forma de sociedad "cuya virtud es.E. respecto de esto último. En este sentido.el reconocer la formación de una escena política donde la sociedad se relaciona consigo misma. La misma razón hace que el derecho se deje reconocer como tal. 252). el conocimiento y el poder. Esbozo de una Génesis de la Ideología en las Sociedades Modernas. acompañado al fenómeno de desaparición del cuerpo del rey y la paulatina integración social de valores jurídicos-racionales.. advenida con la institución de los Derechos del Hombre (allá por 1789. por tanto. sino la interioridad de un devenir permanente o. pero en ningún sentido representa el disfraz con que las relaciones sociales traman sus múltiples destinaciones. pero no deja de suponer que se reduce a la disimulación de alguna cosa.. ( 8 )153 Lo que se instaura es. En efecto. en continua búsqueda de su fundamento mismo".. En: "Las Formas de la Historia: ensayos de antropología política". Democracia y Advenimiento de un 'Lugar Vacío'. Lefort. en forma simultánea. de una precisión insidiosa. el Derecho pone en juego. el fundamento del derecho. México. escena sobre la cual. ( 7 )152 En este sentido. una instancia particular de exterioriadad al Poder y al Conocimiento.C. F. Claude. por ejemplo). para decirlo mejor. 1988. se hace posible -incluso rastrearle históricamente. sin embargo. en el Bulletin du Collège de Psychanalystes.

Democracia y Advenimiento de un 'Lugar Vacío'.. No quisiéramos olvidar. En un texto muy particular. aquel lugar donde se funda y remoza la originalidad de la Democracia Moderna. simultáneamente. además. sobre el tema "Actualidad de los Derechos del Hombre en el Estado Benefactor" (fue publicado en el N1984-13 de la Revue Interdisciplinaire d' Études Juridiques de Bruselas). a decir. que dicho espacio sólo podría ser absorbido por el Estado a costa de una mutación violenta que daría origen a una nueva forma de sociedad". cit. "Los Derechos del Hombre y el Estado Benefactor". julio 1987. volumen I. Lefort sostiene que "sólo tenemos alguna posibilidad de apreciar el desarrollo de la democracia y las posibilidades de la libertad si reconocemos en la institución de los derechos del hombre los signos del surgimiento de un nuevo tipo de legitimidad y de un espacio público del cual los individuos son tanto los productos como los instigadores. al parecer. se articula todo el devenir del saber jurídico sobre la prueba de su diferenciación. Es por esto que recoge al Derecho desde su disposición jurídico-positiva (instancia perfectamente consensuada desde liberales a conservadores). Lefort investiría de una dimensión simbólica a los Derechos en virtud de inscribirlos por fuera del entramado "ideológico" de las sociedades Totalitarias. en resguardo a nuestro primer supuesto. y si reconocemos. y de esta forma. Además de subscribir una crítica en el intestino público de occidente. instruye en un asilo implícito la ruptura entre un derecho del individuo y un derecho potenciado políticamente ( 11 )156. Págs. para luego desalinearlos con respecto a disposiciones racionalmente estatizadas. 15510 Lefort. En este sentido.colocar a los hombres y sus instituciones ante la prueba de una indeterminación radical" ( 9 )154. de contrabando. la Democracia Moderna en su plenitud autofundante. Claude. el argumento en que depositamos toda pregunta por la coexistencia en sociedad: "en ellos se encuentra". un derecho potenciado políticamente es un Derecho que revela su dimensión simbólica. asumiendo la pretensión de este distingo. 187. en los Derechos del Hombre decimos. 15611 Sobre esta distinción. la idea de que el Derecho contiene una potencia por sobre las implicancias a las que ha sido conducido desde la asunción del saber jurídico moderno. el lugar en el que la pregunta por los Derechos del Hombre asestan un alegato exclusivamente político. pág. Sobre esto volveremos más adelante. y en consideración a un tratamiento posterior mucho más exhaustivo (nos referimos a la particular relación entre Derecho y Política). donde Lefort desalinearía la subordinación de la Ley en virtud de la conservación de un sistema de dominación -y donde desalinearíamos también parte de nuestras simpatías argumentales. que de alguna u otra forma constituye los elementos en los que se organiza una nueva sociedad política. puesto que no nos hemos impuesto la tarea de confiar todos los 1549 Lefort. esta carga simbólica de los Derechos del Hombre. 34 a 42. Sin embargo. N12. se logra desentender de los múltiples encuentros que el saber moderno le suele disponer. Este texto sirvió de base a una comunicación realizada en la facultad de derecho de las facultades Saint-Luis de Bruselas. Revista VUELTA 12 Sudamericana. Op. claro esta. ( 10 )155 Los Derechos poseen algo más de lo que el ámbito del Poder le pudo haber dotado. los Derechos portan. Hemos dejado a instrucción. En efecto. Los Derechos del Hombre y el Estado Benefactor. 88 . un Derecho que se muestra indisociable de sus múltiples representaciones.

Sobre este punto. V. en realidad. empezamos a vivir realmente en Un Mundo. Barcelona. "La Decadencia del Concepto de lo Político". aquel exterior que constituiría el "principio" de necesariedad en la organización de una nueva sociedad política. puntualmente aquel donde se descuelga la nueva relación que establecería la esfera del Derecho con respecto al Poder. El Destino de los Totalitarismos. el reverso de un Derecho infundado. además. que no pudo ser reparada porque ya no existía ningún lugar 'civilizado' en la Tierra. el lugar donde un fenómeno como la cuestión judía. Edt.. extendido sobre un ruptura específica de lo social. Cornelius. N4. noviembre-diciembre. "fue en ese campo -nos dice Castoriadis. Sólo en una Humanidad completamente organizada podía llegar a identificarse la pérdida del hogar y del status político con la expulsión de la Humanidad. Este texto. Lo malo es que esta calamidad surgió no de ninguna falta de civilización. suponemos. Gedisa. Los Origenes del Totalitarismo. Sin embargo. incomprensible (con comillas y sin comillas) como nuevo y como incomprensible" ( 13 )158. una cita de Hannah Arendt. (Véase. constituiría intrínsecamente una apertura reflexiva. Taurus. sino además. desde un texto clave para el momento donde se diseñarían las críticas más eficientes a las disfrazadas consciencias de las sociedades totalitarias. tal vez por 1951.pensamientos a un autor atento-. cuadernos ARCIS-LOM. desde el campo de lo político. una tesis que arranca del corazón perceptivo de lo social una autonomía desde lo 15712 Así debió llamar Lefort a esta "gran dama weimariana": "anticipadora teórica" respecto al recurrido argumento del totalitarismo y la ideología totalitaria. por revelar el lugar de su evocación : "Llegamos a ser conscientes de la existencia de un derecho a tener derechos (. cap. pág 375. 89 . 1974. tanto si nos gustaba como si no nos gustaba. 1994. que bien significó -desde la voz atónita de una tradición estupefacta hasta las postrimerías de una locuaz "anticipación teórica" ( 12 )157 . infringiendo la rectitud argumental de Origines. vale la pena revisar en forma más detallada el argumento de Lefort. como ilustradamente nos señalara el profesor Horacio González. una anticipadora que nunca dejó de "pensar" la necesariedad de una teoría de la acción. 115 a 131). 1996.) sólo cuando emergieron millones de personas que habían perdido y que no podían recobrar estos derechos por obra de la nueva situación política global. digámoslo así. 15813 Castoriadis. al contrario. En: "Los Dominios del Hombre: las encrucijadas del laberinto". del atraso o de la simple tiranía. Pág. Horacio. Madrid.donde Hannah Arendt tuvo la audacia de tratar algo nuevo y. Comencemos pues. Hannah." ( 14 )159 Esta cita. T 2. porque. 50..un referente no sólo a la hora de interpretar la génesis del elemento ideológico del antisemitismo a fines del siglo XIX y comienzos del XX. Los Orígenes del Totalitarismo. a fuerza de su originalidad. sino. ha caído "por fuerza mayor" en consideraciones que el propio devenir del saber jurídico ha proporcionado: una paradoja animada al interior de las cláusulas enunciativas de una ley sin arraigo. Págs. Recogida en Nueva York. exclusivamente sobre éste punto: González. 15914 Arendt. en "La Invención y la Herencia". II Basta releer.

su dignidad humana. pág. se muestra impotente para ver en la Declaración de los Derechos del Hombre?. ¿qué es aquello que Marx no puede o. puesto que. por sobre la estructura real donde convoca su garantía. 90 . 17. moderna decimos. es la comunidad la que configura la base operativa de un Derecho fundamental. ( 15 )160 Esta reflexión. la alusión a la trampa en la que el propio Marx ha caído." ( 17 )162 Decimos pues. Marx cae y nos hace caer en una trampa que en otras ocasiones. quisiéramos tan solo retener el lugar en donde el Derecho invita a comprenderse y.". en su defecto. como nos dice Lefort. 16116 Una re-citación. pues. C. permanentemente. como elemento fundante de la coexistencia moderna. en tercer lugar. por ello no clausuramos las múltiples fisuras de ésta interrogación con una pretenciosa prescripción metodológica. en primer lugar. Derechos del Hombre y Política. en segundo lugar.ser conscientes de la existencia de un derecho a tener derechos. Sólo la pérdida de la comunidad misma le arroja de la Humanidad". Sabemos que algún evento debió haber sido visto. Examinemos esto último bajo la luz de una frase que Lefort dedica al joven Marx: ". por interpelar a aquel lugar que ha dotado de sentido a las relaciones sociales. la institución de los Derechos del Hombre constituye la expresión en donde se incrusta toda necesidad de interpelar. que el propio Lefort se encargará de descontextualizar. 16217 Lefort. toda relación social se encuentra cruzada por una réplica insistente. decimos bien. que lo que se ha instituido.. En este sentido. pág. 376. solo nos mueve el "descubrir la interrogación en aquello que interrogamos". Sin embargo. pues. bajo los múltiples argumentos en 16015 Ibíd. la perturbación que introducen en la vida social. instituye un impulso destinado a declararse imprevisiblemente: ". había sido muy hábil para desmontar: la de la ideología.. En efecto. pero también con otros fines. es el Derecho a reeditar constantemente una experiencia primera. se ha instituido la necesidad.. que no nos deja de recordar el imán instructivo de la Política aristotélica. Y por ello queda ciego ante lo que en el propio texto de la Declaración aparece al margen de la ideología.. aplicando la instancia de posibilidad de un Derecho anudado a sus múltiples fuentes.. Para Lefort. ha puesto al Derecho al interior mismo de su propia autocomprensión. lugar donde constituye su realidad efectiva: es en el momento en que no hay lugar para sostener la enunciación de la Ley. sin examinar lo que significan en la práctica.. carece de finalidad práctico-metodológica.. Se hace prisionero de la versión ideológica de los derechos. Con esto decimos. al interior perceptivo de esta (re)citación arendtiana ( 16 )161. cit.exclusivamente político. sitúa la autocompresión de los Derechos del Hombre al interior de las estructuras comunitarias (específicamente del Estado-Nación).lo que debería despertar nuestras críticas no es tanto lo que Marx lee en los derechos del hombre como lo que se muestra impotente para descubrir en ellos. Op. cuando es posible vaciar de contenido todo Derecho. desde un extraño mecanismo activado en el mismo instante en que el Poder ha perdido su trascendentalidad. aquel lugar originario y fundante de lo social moderno: el Derecho a tener derechos. "el hombre puede perder todos los llamados Derechos del Hombre sin perder su cualidad esencial como hombre. En este sentido..

16419 Cfr. "La Cuestión Judía". Esto se dejaría ver. en tanto delimitación de una esfera de la política como esfera de lo universal. 91 . cit. y redactado en su versión final en el diciembre parisino del mismo año. procederemos con la traducción francesa (luego al castellano) de Dubier Montaigne. C. En este sentido. y Die Fähigkeit der Heutigen Juden und Christen. los elementos particulares de la vida civil se desprenden como si fueran independientes. de esta forma. por tanto.. 1843). 16520 Cfr.la emancipación política. prescindimos de ver la formación de una escena en donde la institución de lo social se representa en función de ciertas "condiciones" registrables bajo una dimensión simbólica. necesario y transitorio de la Emancipación Humana. 14ss. escrito la mayor parte de él en Kreuznach durante los meses de septiembre y octubre de 1843. Grijalbo. la ilusión política coincide. puesto que la burguesía reconoce este momento como el de la realización humana en general. para Lefort.pues. el nervio central de la revolución burguesa. 1843). y hallándose reducida ésta. Guizot o. pág. lo que se ha dejado de ver es la mutación histórica en la que el Poder queda prehendido a límites o. por sobre todo.los que se deja leer el irrevocable estigma de la ideología (como concepto). La Sagrada Familia. editado por G.. En adelante. y el Derecho plenamente reconocido respecto a su exterioridad y. debidamente prescrito. 16 a 44). Marx sostendrá dos tesis fundamentales. cit. tanto en Estados Unidos como en Francia. a la combinación de intereses particulares y existencia individuales descompuestos en elementos: el hombre burgués. págs. publicada con el título: La Sagrada Familia: y otros escritos filosóficos de la primera época. el hombre egoísta. Lefort se refiere a un texto de Marx. cuando atendamos el argumento de Lefort. Herwegh. Op. Sin embargo. habría dejado al descubierto la trampa interpretativa respecto del sentido que la Declaración cobra en la constitución de la sociedad burguesa y la ceguera respecto a la formación de la Democracia Moderna. simultáneamente. al mismo tiempo. Frei Zu Werden (en "Veintiún pliegos desde Suiza". 1958 (págs. al mismo Tocqueville . por lo que Marx retiene de la revolución burguesa. 16. las indelebles huellas del realismo adquieren sus forces propres.. es decir. en París. en distancia de la sociedad. con el nombre de Zur Judenfrage y bajo los llamados Deutsch-Französische Jahrbücher. ( 19 )164 Aquí habría tratado Marx "lo esencial de su interpretación de los derechos del hombre" y. como un momento más. "Marx lo señala como el momento por excelencia de la ilusión política. En primer lugar: que la representación de los Derechos que prevaleció hasta el final del siglo XVIII. incluso. la encubación reflexiva de las sociedades totalitarias. expresan la disociación de los individuos en el seno de la sociedad y la escisión entre sociedad atomizada y comunidad política. "Capacidad de los Actuales Judíos y Cristianos Para Ser Libres". Sin embargo. con el propósito de criticar dos textos del publicista neohegeliano Bruno Bauer: Die Judenfrage (Braunschweig. especialmente. Edt. aun así nuestra miopía represente la génesis de las examinaciones ideológicas. ( 20 )165 En segundo lugar: Marx habría considerado -y lo consideró. Lefort. cuya finalidad es 16318 Nos referimos. la emancipación política. Sin embargo. atenderemos ésta traducción. México. podemos seguir persistiendo con ésta pregunta -a un Burke. según él. Derechos del Hombre y Política. a la traducción castellana de Wenceslao Roces. emancipación e ilusión políticas resultan indisociables (. cuando nos refiramos al texto de Marx. con la ilusión de la independencia de esos elementos. Zurich y Winterthur. el texto fue publicado en febrero de 1844. Sobre La Cuestión Judía ( 18 )163.. En este sentido. Op.) Y puesto que. o con la representación ilusoria de los derechos del hombre.

el derecho del individuo delimitado. no solo la función negativa: "no perjudicar". la institución de los Derechos del Hombre descolgarían. con la precisión que el texto exige. un conjunto variado de disposiciones de acción. Lefort descuelga su argumento. y en esto Lefort se nos muestra cauto. Karl. teóricamente. al interior del espacio público por muy intervenido jurídicamente. la escisión entre Saber y Poder. imposibilitado para apreciar: en los Derechos del Hombre se estaría jugando la independencia del pensamiento. más allá de las formas en que logre constituirse la sociedad y. posteriores a la institución de los Derechos del Hombre. ligan irremediablemente al sujeto con un “otro”. limitado a sí mismo". Es el derecho a esta disociación. en su manifestación específica. Sin embargo.su crítica de los derechos del hombre. pero también es cierto que esa imagen disfraza un nuevo modo de acceso al espacio público". cit. el Derecho. irremediablemente. de la opinión política. en el artículo sobre la libertad. una lectura que fuere imposible de recoger. cit. 16823 Lefort.mantenerla. En este sentido. ( 23 )168 pues toda acción humana. entre la propiedad privada y la política. y notamos. un desdoblamiento analítico desde una crítica de juventud (capaz a su vez de soportar tan pretenciosa intervención). si bien la ley dice: "La libertad consiste en hacer todo lo que no perjudica a otro"." ( 21 )166 Sobre estos dos puntos. 32 y 33). Cautamente advertimos que.. 16 16722 "La liberté consiste à pouvoir faire tout ce qui ne nuit pas à autrui (. sino también. que expresarían una nueva conformación de prácticas sociales de las que Marx se encontraría... Para Lefort. Op. capturado como está por la imagen de un poder anclado en el individuo y que sólo puede ejercerse mientras no choque con el poder de otro. pág.(Marx. inscrita en el análisis de la revolución democrático burguesa. producto de pensar a la Declaración de Derechos como la presentación de las 16621 Idíd.. vendrían a normar. por el contrario. De esto resulta. por ejemplo.el alcance práctico de la Declaración de derechos. Ella despunta.. así como también la ley. Veremos porque. para Marx sólo represente un dato más de la desintegración monádica de la sociedad y. 17 y 18. un derecho que hace del hombre una mónada fundada en la separación del hombre con el hombre. Derechos del Hombre y Política. págs. ( 22 )167 debiésemos lograr ver. es verdad. así. sino también ligarían sujetos-entre-sí frente a dichas determinaciones. "Marx ignora -nos dice Lefort. como además nota el joven Marx. Con esto nos advierte de un conjunto de manifestaciones sociales que bordean las prescripciones jurídico-positivas que las Constituciones. Es cierto que Marx no inventa esa imagen. Al respecto nos dice: ". Por el contrario. sino. Págs. en antecedente a las previas prohibiciones que dictaban sobre la acción humana en el Antiguo Régimen. no es que Marx atribuya a la institución de los Derechos del Hombre una disposición que esta no tuviera o. carece en lo fundamental de un alcance práctico. muy por encima de sus múltiples representaciones. Op. la función positiva: "poder hacer todo lo que. el tratamiento de Marx con respecto a la Declaración de Derechos de la revolución burguesa. que aquello que la revolución llamó "libertad de opinión". la escisión entre el burgués y el ciudadano.. con respecto al poder. 92 . en la separación del hombre con respecto al hombre.".. no solo fijarían un conjunto jurídicamente preciso de relaciones. ya estaba mal fundamentada". C. Sobre la Cuestión Judía...) Pero el derecho humano de la libertad no se basa en la unión del hombre con el hombre.

sino. debió haber sido visto?. es decir. no solo constituye un trazo temporal que hace inlocalisable el punto de interpelación. sino además. la forma en la cual se descubre la dimensión simbólica de lo social. la miopía del joven Marx se expresaría en la imposibilidad de ver la paulatina conformación de un espacio público capaz de constituir ya no un eslabón necesario tras el camino de la emancipación humana. pág. Marx caería en dos momentos de ilusión respecto a la constitución de la sociedad burguesa. En este sentido decimos. se opera por primera vez en Europa como consecuencia de la formación de la monarquía. C. el desarrollo del Estado democrático y la institución de los Derechos del Hombre aparecen no solo bajo una exclusiva mutación de lo político. pág. págs. Derechos del Hombre y Política. como un indicador en la constitución del hombre egoísta. cit. Semejante teoría no permite concebir el sentido de la mutación histórica en la que el poder queda sujeto a límites y el derecho plenamente reconocido en su exterioridad al poder: esta doble aventura se torna ilegible. y a la ley. que abarca opiniones.aspiraciones de la revolución burguesa. constituye aquella fisura fundamental que ha puesto a un pensamiento frente a su propia interrogación. a su vez. de la instancia que se hace fiadora de su unidad.. Para Marx. para Lefort. 17227 Ibíd. por el contrario. Op. apoyada en una teoría de la soberanía. Esbozo de una Génesis de la Ideología. 22. Pues. En este sentido. Esta imposibilidad de pensar lo político constituye. una mutación que a su vez funda las fronteras en donde se constituirá una nueva sociedad política. C. la mecha sulfurosa de la Revolución Democrática. la escena de lo político.. 238). sino. Pues si bien marcan el lugar donde transviste de piel lo político -lugar donde Marx velaría toda la ilusión política. creencias.. Hubiese tenido que admitir que la figura de la Nación." (Lefort. pág. esta distancia. un impedimento mayor: la de dejar escapar el momento en que se funda una aventura cuya evolución resulta -y nos resultaría. lo que Lefort achaca a Marx como imposibilidad auscultatoria no refiere. "reanudar con la empresa de Marx no puede significar sino imitar a distancia su empresa... la perturbación que la institución de los Derechos del Hombre introduce en la vida social.imprevisible. del Pueblo. decimos a este respecto. ( 24 )169 Sin embargo. a decir. 17025 En efecto. nos dice Lefort. 17126 Lefort. "la crítica del individuo se ejerce de entrada en los horizontes de una teoría de la sociedad en la que está abolida la dimensión del poder y con ésta la dimensión de la ley y del saber (dando a este término su acepción más amplia. así como también Marx lo pretendió al insistir sobre las múltiples fracturas al interior de la sociedad después de la revolución burguesa. ( 27 )172 16924 Ibíd. a una insuficiencia metodológica. jamás hubiera afirmado que la aparición del Estado democrático marcaba el momento de la institución de una comunidad ideal. y no como consecuencia de la parcialización de los intereses privados" ( 26 )171. con una pequeña reserva política: ¿qué es aquello. que en su fundamentalidad. En primer lugar. Op. ( 25 )170 Bien sabemos que Lefort intenciona en un crítica política. que la división entre lo universal y lo particular a la que se refiere. Para Lefort. la imposibilidad de pensar lo político. 22."ésta se opera en las fronteras singulares de una historia que es la del Estado de derecho". 93 . lo arrastraría al impedimento de poder examinar la filiación que habría entre la desintegración del espíritu feudal y la formación del Estado monárquico. en ningún caso. simple signo de la ilusión". "De haberlo hecho -nos dice Lefort-. cit.. se perfilan ya en el siglo XIV. 21 y 22. y creemos haberlo planteado bien. conocimientos).

restituir una intempestiva conmoción de las prácticas sociales en un punto exacto de la historia. en una singular contraposición a lo que Marx denominó emancipación política. fijado en una Constitución escrita en el interior de una sociedad indeterminable. Con esto Lefort nos dice. si hemos apreciado correctamente lo que el derecho pone en juego. y rozando el problema del Fundamento del Derecho. decimos. una forma muy diferente de exterioridad al Poder. 23 94 . todo su movimiento tenderá a desterrar aquella intolerable indeterminación que ha puesto. por donde los hombres articularían sus prácticas y definirían las fronteras de acción de estas mismas. como exterior aquel principio que en antaño indicaba su pertinencia. específicamente el cuerpo del rey. en vez de hablar de la emancipación política como momento de la ilusión política. en primer lugar. al no estar ubicable la fuente del Derecho. lugar donde se encarnaba la comunidad y cobraba sentido la justicia.y a la Declaración de principio de la revolución. de un punto de anclaje. en un inédito acontecimiento. al fenómeno en que desaparece el cuerpo del rey.Ahora bien. del principio de la ley y del principio del saber". Sobre este punto. aunque éste dispusiera a la propia monarquía con respecto de los derechos que debía respetar. y en lo sucesivo. por donde la figura del rey. y al Saber) desde aquel momento específico en que el Derecho carece. con todas las perturbaciones que este implica en las relaciones sociales. ¿qué habremos de presenciar con la desaparición del cuerpo del rey?. se desincorpora del Poder. simultáneamente a la desaparición del cuerpo del rey -producto de un movimiento específico de la historia. En efecto. (y al Derecho. plegados cutáneamente. en su expresión positiva) reduzcan la fuente de su 17328 Ibíd. En este sentido. en la especificidad de la fórmula lefortiana. es nada menos que la conformación de un espacio eminentemente político. mejor sería escrutar el acontecimiento sin precedente que constituye la desintrincación del poder y del derecho. ahora fecundo. En este sentido. Se instaura. puesto que lo que el Derecho pondría en juego. Sin embargo. se entendía de antemano que. el monarca se sometía a ellos como si estos fueran así. expresaría el momento en que el Derecho. consustancial a su misma persona. Por el contrario. infructuoso resulta ceder a la espaciosa abertura en una duda filosófica. "hundía sus raíces en un pasado que el príncipe no podía desterrar de la memoria". mediatizaba y además articulaba la multiplicidad de relaciones que éstas dos esferas establecían entre sí en el interior. es más que disponer una respuesta desde las facilidades del pragmatismo: no es que la desaparición del cuerpo del rey "produzca" lo que Lefort denomina los procesos de desintrincación del Poder. simultáneamente. ( 28 )173 Resulta singular este movimiento.. o bien. que si bien la literatura política pre-revolucionaria confirió la constitución de las monarquías a un pacto jurídico-político. éste se encontrará categóricamente establecido en una naturaleza humana. ¿qué significa la constitución de una nueva sociedad política?. en virtud de la identidad que confluía en su persona. de la sociedad. el Estado monárquico inauguraría una disociación entre la instancia del poder y la instancia del derecho. Con esto decimos. por ejemplo. "Así pues -nos dice Lefort-. Lo que Lefort llama la Revolución Política Moderna. que como dice Lefort. la desintrincación simultánea del principio del poder. que aun así los enunciados mismos (la ley. pág. del Derecho y del Saber. en un segundo lugar de la ilusión. al no ser el Poder su Fundamento. sin cuerpo. y en esto Lefort se muestra prudente.

comparecían unos frente a otros y. no logra cerrar nustra 95 . C. los elementos constitutivos de una nueva sociedad política. 39... un saber sobre el hombre. lo están como derechos que pertenecen al hombre. al hacerlo. pudiese precipitar. Derechos del Hombre y Política. monárquico o popular. ( 29 )174 En segundo lugar. para Lefort el saber sobre el Hombre y la sociedad constituye una experiencia que revela la imposibilidad de suturar.) la misma razón hace que no se los pueda asignar a una sola época. Para Lefort. no es que simplemente los derechos sean objeto de una declaración: es de su esencia declararse". puesta ahí. no solo la relación epistemológica entre el conocer y lo que acá o allá conocemos.determinación en el derecho natural. la institución de los Derechos del Hombre lleva de suyo. donde el Derecho revelaría su dimensión simbólica. resultaban ser simultáneamente los sujetos y los objetos de la enunciación y en la cual. quedan reconocidos modos de existencia. ( 32 )177 Un Derecho que. se ofrece como interior a él y de ese modo se sustrae a cualquier poder que pretendiera apoderárselo: religioso o mítico. a través de sus representantes... En otros términos. C. al perder la trascendentalidad desde el Poder. por la misma razón. ellos desbordan la órbita del poder". "pues en lo sucesivo esta sociedad muestra ser incircuncribible. y.. simultáneamente. el hombre se revela a través de sus mandatarios como aquel cuya esencia es enunciar sus derechos (. nombraban al hombre dentro de cada uno. carece de rostro. Decimos. "los derechos del hombre reducen el derecho a un fundamento que.) Por lo tanto. Op. por consiguiente. y que no se los pueda circunscribir en la sociedad. En efecto. además. impredecible respecto a las consecuencias que tal carga. gana la trascendentalidad desde la memoria ( 33 )178. está dispuesto a precisar que. al mismo tiempo. privada como está de la mediación de un poder incorporado. un Derecho con memoria. éstas hacen del hombre y del Derecho un enigma.. en los múltiples lazos de derecho. nos dice Lefort... Hemos querido decir "trascendentalidad" en un sentido no Trascendental. Lefort. Exceden (. en un inesperado contrabando. ya que no puede relacionarse consigo misma en todos sus elementos ni representarse como un solo cuerpo. en este sentido. se erigían en testigo y en jueces unos de otros". un movimiento material inscrito en el interior de las prácticas sociales pero. ". es decir una declaración en la que los hombres. pág.. precisamente. He aquí. 24. de la misma forma. ( 31 )176 Así pues. Op.( 30 )175 A decir. simultáneamente con hacer indeterminable al Hombre. como si sus efectos fueran localizables y controlables". Ibíd. un Derecho que siempre logra en un presente. pues impulsaría.. como si su significación se agotara en la función histórica que habían venido a cumplir al servicio del ascenso de la burguesía. Si bien Lefort no lo afirma de esta manera. a despecho de su denominación.la concepción naturalista del derecho ocultó el hecho extraordinario que constituía una declaración que era una autodeclaración.) a toda formulación producida: lo que también significa que su formulación contiene la exigencia de su reformulación o que los derechos están necesariamente llamados a sostener derechos nuevos (. cit. cit.. modos de comunicación cuyos efectos son indeterminados. pág. así 17429 17530 17631 17732 17833 Ibíd. "los derechos del hombre están enunciados. modos de actividad. Lefort. pero. Los Derechos del Hombre y el Estado Benefactor. sino. 24ss. pág. rememorar el instante de su ovulación. se hablaban a sí mismos.

al carecer el Derecho de aquel Fundamento que originalmente le daba trascendencia (un Derecho instituido a perpetuidad por su enunciación natural). como lo sugiere particularmente Hanna Arendt. en este sentido.) la Democracia Moderna nos invita a reemplazar la noción de un régimen regulado por leyes. pues.como la idea del hombre sin determinación no se disocia de lo indeterminable del Derecho -una nota rebelde impresa sobre un manuscrito de 1843-. C. Lefort. C. en completa simetría. Op.no se evapora. la consciencia del Derecho o. es decir. nunca privarse de su indisoluble referencia: una innegable disposición bajo los fonemas del discurso jurídico. lo que hace de la Democracia una forma de sociedad en donde pensar lo político resulta de la ficción por redescubrir el momento en que los hombres y sus instituciones fueron puestos ante la prueba de una indeterminación radical ( 34 )179 : "(. siempre fallida. Cursiva nuestras). para Lefort. decimos que en Lefort la consciencia del derecho inaugura una insoportable referencialidad del Poder respecto del Derecho. como la razón de su convivencia y la condición de posibilidad de cada uno de juzgar y ser juzgado. La democracia resulta. que subordinaba la práctica jurídica a un sistema ideológico de dominación. En efecto. nos regresa bajo la forma de una cuestión sobre la institución de lo social". 18035 Lefort. es decir. la de señalar constantemente los signos de la indeterminación de su sentido: "la historia -nos dice Lefort. la aprehenden. cit. pág. a cada paso. siempre podría llegar a sellar aquella fisura que logra vaciar -a tiempo. 40. En efecto. pág.. encontrar el lugar en donde parar y descifrarse. si bien la Democracia inauguró una historia en la cual se erradica el lugar del fundamento desde donde la ley ganaba trascendencia. retenerse a sí para reportar. Los Derechos del Hombre y el Estado Benefactor. 96 . los Derechos del Hombre poseen algo más que el cuerpo de leyes que hacen posible su dimensión jurídico-material: poseen aquel impulso espurio que posibilita la conquista permanente de aquel corpus-jurídico que nunca alcanza a sellar las múltiples relaciones de derecho que desde sí. nombrarse. sujeto de sus propias representaciones. vemos aquí como se evidencia la dimensión simbólica de los Derechos del Hombre en resguardo de aquella interpretación. Op. bajo esta visibilidad. sin embargo. en la sociedad. el Poder. aquel imperativo continuo de desciframiento de la sociedad por sí misma. Op.. la sociedad. de un poder legítimo. siempre irreductible a la consciencia del Derecho. en virtud de su permanente restitución. desde el artefacto jurídico-legal.( Lefort. aquel enunciado que ha visto su irrefrenable positivación en propósito de una sociedad que nunca logra. en forma pareja. nos regresa como interrogación de la historia. el nudo de su articulación. y es esto. se les estimulan. como el imperativo continuo del ir desactivando. El Derecho. por la de un régimen fundado en la legitimidad de un debate sobre lo legítimo y lo ilegítimo -debate forzosamente sin garante y sin término". cit. hace de la ley lo que. Las Formas de la Historia. cit. como también irreductible al continuo desciframiento de la sociedad por ella misma. implica para Lefort uno de los principios fundadores de la Democracia Moderna en el sentido que. la consciencia del Derecho a tener derechos. 9.. Democracia y Advenimiento de un 'Lugar Vacío'. ( 35 )180 En este sentido. así también. se manifiesta a la vez irreductible en la consciencia del Derecho por sobre cualquier objetivación jurídica. 17934 Cfr. los Derechos no se disocian de la consciencia de los Derechos -una nota indeleble en los bordes quebradizos de una Declaración de principio. esta propia interrogación en el Hombre. C. Por último.un cuerpo legal objetivo de nuestra consciencia en actualidad. sólo da sentido a la acción de los hombres si éstos la quieren.

Capital federal. la empresa (. donde. no solo supone la indeterminación de aquel exterior trascendente de lo social (ya no figurable. "la existencia efectiva de lo social está siempre interiormente dislocada o. así como : “a todos nos pertenece”.). Barcelona. así como infinitas estaciones en la historia. Pág. si se prefiere. cualquiera que este sea. más allá de las limitaciones que asisten al saber sobre sí.. Pág. el despliegue singular de lo instituyente. La Institución Imaginaria de la Sociedad. "El imaginario social y la institución"."un principio al cual de ahora en más no se puede dejar de volver para descifrar al individuo. sobre los hombres?. (Castoriadis. decimos. pág. constituida en sí por una instancia exterior a sí misma. en tanto que siempre ya instituida. C. un pensador de lo social indeterminado. deja relucir la lucidez de aquello que por un momento contuvo a toda la fuerza de la lógica. en primer lugar. por un momento.lo imaginario-instituyente. además. el ejercicio permanente en el que toda coexistencia social-moderna instituye el sentido de su permanencia.2. es auto-creación y capacidad de auto-alteración. Con esto decimos. ( 36 )181 constituye una experiencia indescifrable bajo los márgenes de un saber que nunca guarda a tiempo el sello que conecte al hombre y la actualidad de su auto-interrogación.( 38 )183 En efecto. múltiples cerrojos rellenos de épocas o. lo social indeterminado se expresa como lo simbólico. es lo político del Derecho vuelto sobre la huella de una actualidad que nos precede. obra del imaginario radical como instituyente que se autoconstituye como sociedad constituida e imaginario social cada vez particularizado". un infortunio despunte. En: "El Mundo Fragmentado". un permanente enfrentarnos con aquella testaruda asimetría que. dirá Lefort. Un ejercicio. algo que aparece en el impulso del tiempo y estaría destinado a perderse en él" -es. En efecto. Política. y con esto decimos: Lefort.. también.. Vol. por sobre todo. para que luego podamos ir en su amparo. (Castoriadis. así como un precedente: un registro simbólico atento a su insatisfecha enunciabilidad. bajo un espacio público al que le asiste. como -parafraseando a Castoriadis. Altamira y Norman Comunidad. A decir. tan solo. decimos que al interior de los Derechos del Hombre no se preserva ningún saber "esencial" sobre el hombre. imperfectas volteretas repletas de novedad. cit. un saber sobre los Derechos del Hombre que carece de un saber sobre el hombre: ¿qué decir sobre el Derecho. "mucho más que un suceso. 18237 Lefort. para Lefort un Fundamento sin rostro. 97 .. Poder. 40.. 70). lo social indeterminado revela no solo la incomodidad de un saber. 93).. la incertidumbre. C. Los Derechos del Hombre y el Estado Benefactor Op. ( 37 )182 Este darnos el derecho de tener derechos. Una pregunta que guarda. al menos un saber-jurídico que nos permitiría enfrentar las viejas y nuevas inquisiciones en un odioso presente. 1990. Autonomía.. lo indescifrable de todo gesto futuro. que ha logrado poner al Derecho como la ficción de darnos un saber. la indeterminación que lo social porta como condición-de-ser. En este sentido. A decir. Por tanto. la institución de los derechos es. en nuestro caso). en la captura de la sociedad desde su completitud. así como es eficacia presente del porvenir en la anticipación. si algo "ha de ser visto". que los Derechos del Hombre poseen un algo. la sociedad y la historia". volver a dejar. Edt.indeterminación de lo social. tan solo una huella que ha endurecido sus contornos. Por el contrario. siempre un giro más. Argentina. sino. Es eficacia presente del pasado en la tradición y lo adquirido (. nos dice Lefort. 1989. Tusquets edt. 18338 Nos referimos al sentido que Castoriadis le da al término. aunque sus inconclusos bordes pretendiesen una tenue coincidencia. que luego podemos garantizar y. sino. provisoria pero enunciativamente eficaz. que más que 18136 En efecto. "la sociedad. C. vuelve a desplegarnos nuestra insistente inexactitud.)".

tal vez social -cuerpo-político. Política. ver nota n5. En efecto. Hegemonía y Estrategia Socialista. y ésta se encuentra. y en relación con lo anterior.” . por sobre la representación de la ley. por donde se expresa la perfecta arquitectónica de lo social y sus relaciones -como vieja consigna libertaria-. imperfecta desde su procedencia. por donde inevitablemente se dispone el hombre.. pendiendo de aquel lugar -que como dice Castoriadis. y en virtud de sus representaciones. Hacia una radicalización de la democracia. inscrita tanto en el momento de su advenimiento. bajo la manera del disponer las señales simbólicas desde la representación de lo que siempre se escapa: lo inevaluable de todo origen. “De la inscripción como derecho a la circulación”. un cuerpo. un agenciamiento de enunciación. . E.enunciar un inviolable jurídicamente humano. como en el propio devenir tejido en las relaciones sociales. pág. Op. bajo el curso de sus referencias condicionales. digamos político o. al parecer. decimos que el Derecho instiga su garantía. 12. Siglo XXI. Sergio Villalobos Ruminott . incursiona sobre sí desde aquel impulso dislocador de lo nuevo. (Laclau. 18439 "cada vez que el significado es más abundante que el significante". cuerpo-social-. de su cuerpo. 18540 Castoriadis. lo social. la Humanidad comporta ahora sus distinciones. Poder. un juego. constituye aquello que Ernesto Laclau llamó (en un contexto narrativo completamente distinto al nuestro. las mediaciones entre la sociedad civil y el poder político. Madrid. en el que el propio enunciado instituye la máxima de su irrefrenable reedición. cit. no hace más que restituir el sentido por el cual la sociedad se revela a si misma. Al no existir ya. los Derechos del Hombre portan una instancia puramente simbólica. No es una estructura significante.. ( 40 )185 En un segundo lugar. ni una musiquilla. nuestras).Ser un extranjero en su propia lengua. pero lo bastante apropiado para poder desistir de su utilidad) el desbordamiento del significante por el significado ( 39 )184. ni una organización bien pensada. un cuerpo que haga suyo. ni una inspiración espontánea.se instruye "la formación (siempre social) de individuos que han interiorizado a la vez la necesidad de la ley y la posibilidad de ponerla en tela de juicio. Todo movimiento que insista sobre su estela. Gilles Deleuze.. 98 . por ejemplo. Autonomía. desde el hombre. la interrogación. CRÍTICA DE LA OPERACIÓN EFECTIVA DEL DERECHO. se configura la escena. C. Con esto decimos. sus divisiones. hacia su porvenir. la reflexividad y la capacidad de deliberar la libertad y la responsabilidad". por fuera de su corpus jurídico... lo histórico. Trazar una línea de fuga. el ser mismo social. respecto de este examen original. un nuevo curso respecto a las múltiples relaciones de la sociedad consigo misma se nos imprime: traza un signo evasivo en el corazón de toda representación.. anclada en la escena de lo social.. 1987.. cursivas. 90. Pág.Quisiera decir lo que es un estilo: un estilo es la propiedad que tienen aquellos de los que habitualmente se dice “que no tienen estilo. Tener estilo es llegar a tartamudear en su propia lengua. Es un agenciamiento.. ni una orquestación.

el libro lo dice. Pero se trataría a la vez. en cuanto son la producción de determinada experiencia escritural. pues. Luego. Experiencia que. por de pronto. un desastre de la representación. habría que escribir con una maldad más desastrosa que la mala escritura. a diferencia de sus formas modernas. de agenciamientos materiales que. Pensemos en su título. Se escribe. Pero ¿es pensable una escritura del desastre. evitando que esta circule como promesa?.Tomemos un libro de Blanchot. en cuanto está inscrita en el desastre. el resto se ignora. ni está remitida a una pureza trascendental : ella es. una escritura desastrosa?. según reza “el desastre”.. si se prefiere ¿cómo no hacer de la escritura un pequeño y vulgar negocio. es traicionar al lector. siempre se dejan ver. por donde se fugan. Se trataría. queriendo señalar con ello la imposibilidad de la misma 99 . la pregunta tiene relación con los alcances y consecuencias de la crisis. una determinada forma de agenciarnos un cuerpo. Escribir.. y donde se multiplican las escrituras llamadas a dar testimonio de ella?. ¿a qué viene esta supuesta novedad?. se trata de un desastre que acaece en la función de la escritura. ¿Qué sería una escritura del desastre?.. un agenciamiento. alguien me refirió un comentario sobre este libro: “hay algo molesto en la escritura de este libro. tomemos “La Escritura Del Desastre”.1. en lo que se ha dado en caracterizar. sea el vocablo crisis. Se tiene derecho a sobreentender. para permitirnos un derecho. sólo se escribe arriesgando en ello un determinado juicio. en cuanto acto de creación. La escritura no es un acto inefable. ya que precisamente. que no sea a la vez. algo no se arma”. Cierta vez. -nuestra forma de verbalizar la catástrofe-. Invención material que disloca los presupuestos. 2. como contexto técno-tele-mediático?. Sólo así se comprende cómo la escritura es. esto tiene que ver con su radicalidad . los sobreentendidos. es habitar cierta fisura del lenguaje. pero a la vez. donde predomina una anunciada crisis. es des-autorizar al autor. evidenciando al derecho. para no volver. y domiciliémonos en la pregunta trazada : ¿cómo escribir el desastre? O. ¿Qué sería pensar la política hoy. sino que es saber de acuerdo a un con-texto: es el contexto el que se devuelve como sobreentendido. porque se sabe lo esencial de un contexto. en tal caso. Entonces. pues escribir.Quizá. Suspendamos nosotros el juicio. Entonces hay una política en la escritura.. pero nunca se escribe bien. de escribir mal. Inmediatamente se nota en la pregunta la exigencia del “hoy”: su indiscutible actualidad. pero es quien lee el responsable del juicio. pues sobreentender. ¿qué sería pensar precisamente acá. Hay una política en los agenciamientos. no sin tensiones conceptuales. ni una anticipación de los agenciamientos. una de las nociones más capitales en los diagnósticos actuales. en cuanto inscripción violenta que se ejerce sobre los cuerpos. se manifiesta ella misma como desastre de lo propuesto. pues no está a la altura del saber. ésta puede ser pensada como una reiterada forma del mismo presente. Para algunos. formas que siempre permiten una salida. en todos los casos. es desarmar el negocio entre escritura y complacencia. como mínimo. no sólo es saber. la crisis actual es más bien una crisis de la crisis. Aunque lo que no hay es un saber sobre la escritura.

como una tribu sin escritura y por lo tanto sin las nefastas diferenciaciones que la escritura produce : “. que nos atraviesa en plena actualidad. cómo toda política tiende..el trabajo era complicado por razones lingüísticas. es identificar. sus límites y alcances. en su sigiloso abigarramiento. Tener derecho a nombrar es saber anticipar un presente. en su propia formación.. anticipa a una época. se anuncia nuevamente y como novedad.. y traiciona al mismo pensamiento. anulando a la vez.. 1872 Recordamos aquí el comentario de Derridá sobre “Tristes Trópicos” de Claude Levi-Strauss. pues el nombre no es sino el efecto material con el que el derecho. Existe acá una vieja trampa que develar. en pleno desconcierto. la tarea misma del pensar. Ya que el contexto. esta diferida en la indeterminación misma de la historia. justo ahí. Primeramente el empleo de nombres estaba prohibido entre ellos . la economía que se arma entre decir y saber. Historia y Presencia. Un día que yo estaba jugando con un grupo de niños. queda 1861 Leemos en Kant una paradoja relevante. No se trata de una laboriosa respuesta. que otorga el saber.modernidad para salir del abismo. pues cada vez que fundamos la pregunta. las condiciones y el estatus mismo de la política? o más radicalmente ¿a qué antojadiza elaboración corresponde una pregunta como esta?. Y lo que circula como nombre. no sólo como una condición finisecular. pues las condiciones del “hoy” anularían incluso la posibilidad de la pregunta. sino que además. idealistamente. quiere evadirse de la economía que se arma entre saber y derecho.. pues todo intento de pensar en la pregunta. en cuanto el proceso de Ilustración no tendría término. de domiciliarnos en ella.Por fáciles que fueran los Nambikwara --indiferentes a la presencia del etnógrafo. donde desbarata un contexto. nuestra primera afirmación consistirá en decir que todo pensar deviene una política. fundamos a la vez sus ámbitos de resonancia. instalamos con la pregunta el “con” del “con”-texto. La crisis aparece entonces.A la vez. vino 100 . Luego. 3. se trataría sólo de pensar en esta pregunta. no sólo la violencia del viaje etnográfico. sin la pretensión de reconstituir un hilo narrativo y clausurante. o si se prefiere. sino la ingenuidad Fono-logocéntrica del antropólogo al concebir. pues se trata de la primera pregunta filosófica por el presente. para comprender esta operación que de manera paradigmática. una de las chiquilinas fue golpeada por un camarada. que aparece como urgencia y capacidad. Pero por otro lado. a inscribirse acrobáticamente sobre esta abismática condición : la política como presencia de la crisis y diferir en la escritura. reconcilia. como producto del Derecho que el Espíritu ha adquirido. volverlo. como arma de doble filo. pero a la vez. pura y completa presencia ( 1 )186. En él Derridá pretende demostrar. La querella del nombre está contendida en la propia operación del nombrar. hacer circular ( 2 )187. en su plena conformación. ahí donde suspende del “con”-texto sus efectos limitantes. frente a la tarea que depara esta pregunta. ¿cuáles serían los límites. fundamos en la pregunta. a su libreta de notas y a su aparato fotográfico-. Por ello. ¿Cómo entonces pensar a la política en la actualidad?. Otra cosa pasa con la identificación que hace Hegel entre historia como proceso de constitución de la conciencia y realización de la conciencia histórica en el Saber Absoluto. en cuanto le encarga un determinado rendimiento. esta Ilustración. entre nombrar y presencia. En ello se denota cierta urgencia: la posibilidad de llegar a saber a tiempo sobre la época. pues nombrar es llamar. No habría que ir a la identificación del Estado Prusiano como encarnación del Espíritu en la tierra. para la modernidad.. para mostrarnos. en la dimensión del decir. el pensar deviene política justamente contra el nombre. De ser así. limita la resonancia de la pregunta. a la tribu de los Nambikwara.

aparentemente otra cosa es lo que dicen los discursos más evidentes en nuestro país. sujetos. se acercó a su vez para librar lo que pareció ser un secreto solemne. y en esta operación. el derecho quedaría resuelto en la exactitud del nombre. la primera chiquilina había venido por venganza. del desarrollo. Sin embargo. y nuestras invocaciones llaman a presencia: invocamos fantasmas. A partir de ese momento. con “lógicas referenciales” y con “principios evolucionistas de comprensión”. razones olvidadas.atrapado en la identidad sancionada por el derecho. En esta querella por los nombres.. manifiestamente furiosa. paradojal respecto de la imagen idílica que Levi-Strauss tenía de los Nambikwara. fue obligar a los niños a re-escribir aquel sistema de clasificaciones que se sigue de los nombres propios.” (145). comunicó el nombre. Cuando éstos comprendieron nuestros conciliábulos.Algo de ello se anuncia en nuestra más próxima situación. y el derecho. sólo podríamos pensar a la transición como movimiento permanente. en el ejercicio de su curiosidad. y cuando ésta se percató de ello. Tras lo cual. sino que habría ofertado la lengua correcta para nombrarla. es el mecanismo general de la formulación y. y que estaba prohibido en la tribu. y esto permite vivir la actualidad como un diferir con la historia. el presente siempre está en estado de incompletitud. aunque todos nuestros sortilegios consistan en devolver su apertura a la imagen de una totalidad plena. Siglo XXI. de lo que resulta que todo el ejercicio no sólo es poco escrupuloso.. que no comprendí. Aún así.. 1986. la interpretación del incidente no dejó lugar a dudas. en cuanto derecho a la historia. (Ver de J. en su coincidente realización y desaparición. etcétera. Ed. de modo que la adversaria descubrió la artimaña y. hablaríamos de la crisis de la teoría y su reemplazo por las generalizaciones de alcance medio: toda la sociología transitológica es un efecto de estas operaciones. cada presente no sería sino la reiterada represenciación de lo mismo. me dieron sin demasiada dificultad los nombres de los adultos. a murmurarme algo al oído. En Chile. y que estube obligado a repetir varias veces. un plano donde esta sugerencia se vuelve potente: considerar a las ciencias sociales. omniabarcador pero a la vez ( 3 )188. y la fuente de mis informaciones se agotó. con gran misterio. hablaríamos de las teorías de la especificidad de la modernidad y la producción del orden. de la modernización. como puras discursividades transitológicas. la sociología no habría pensado la transición en tanto tal. arrítmico. como derecho sobre la historia. creada de este modo una pequeña complicidad. pues lo que terminó por hacer. Pero ningún llamado completa al presente. Lo relevante acá. exitar a los niños unos contra otros y obtener todos sus nombres. de lo contrario. fue muy fácil. La historia aparece como un desierto poblado de nombres. por ejemplo ¿en nombre de qué se hicieron o se hacen las actuales transiciones?. después de algunas vacilaciones y preguntas. por ello invocamos cuando argumentamos. Derridá : “De la Gramatología”. El nombre sería invocado para fundamentar un derecho sobre la historia. De lo contrario. se transita en nombre de la democracia. Especialmente la segunda parte). 101 . aunque poco escrupuloso. En un sentido general. no tanto su conformación específica. sino que además. a darme el nombre de su enemiga. de la paz y el orden. desigual. a guisa de represalia. En Chile. desaparecidos. como derecho a nombrar. (Año de la publicación original : 1967) 1883 Hay. pero a la vez. ya que siempre es posible criticar una a refugiarse junto a mí y se puso. en cuanto están limitadas a operar con “mecanismos reconstructivos”. Casi por definición una transición encuentra su razón más allá de sí misma. 4. lo que primero ignora el antropólogo es el efecto de clasificación que los nombres propios tienen. los niños fueron reprendidos. disciplinaria o acotada. en un sentido específico. sin embargo.

transición que se hace en nombre de la democracia, el orden o la modernización; en nombre de
otra noción de democracia, orden o modernización. Sin embargo la formulación común a todas
estas políticas del nombre, está precisamente en la operación general de comprender o justificar
un presente, en nombre de, en atención a, con referencia a....
Pues entonces, los límites de nuestra transición, forma específica de nuestra actualidad, están en
la forma originaria de llegar a ella, de pensarla. Toda nuestra política está basada en una lógica
del nombre que no deja de esquivarnos, para enrrostrarnos, en su pérfida rutina, la forma en que
llegamos a la historia, para reclamar con urgencia, un derecho; pero ahí mismo, todo derecho se
autoevidencia como una fundación que omite de la historia lo inanticipable, lo intempestivo. Ello
permite habitar una época, pues el derecho nos habilita para determinar la historia, en nombre
de...
Pero no sólo sobre la operación argumentativa de la transición se hace evidente esta política de
los nombres. Otra cosa no muy lejana ocurre con el problema de la oficialización de la memoria
a la que estamos sometidos: se trata de una conminación institucional a realizar el duelo, por la
catástrofe que es la dictadura, en el marco de unas formas reconciliantes del recuerdo. En Chile
el problema no es tanto la memoria, sino su performativa construcción en la retórica
institucional que la conforma. Habría que desconfiar de la agilidad de la memoria periodística,
pues como toda agilidad, viene con urgencia a justificar, en cuanto retórica, la cuestión del
consenso.
Una sociedad no puede con toda su memoria, sin caer en la posesión melancólica; pero tampoco
puede jactarse de su no memoria, pues esto la condena a la imposibilidad del duelo. Sin embargo,
frente a las manidas ofertas reconstructivas, es necesario dejarse asistir abruptamente por eso
que sigue pasando, antes que conformarse con las operatorias jurídicas que tienden a exorcizar,
a los fantasmas que asedian el presente.
Una de esas operaciones es el Informe Retig, verdadero reticulado de la memoria, que como
redacción confinatoria, como prolijo artefacto de la justicia de los tiempos, devuelve el presente
a un eje, de relativa tranquilidad. A la vez, “violación de los derechos humanos”, reza el ánimo
convencional y masivo; pero, no basta con el informe desplegado en la espectacularidad de lo
público (forma sinuosa de repartir responsabilidades, ahí donde todos seríamos culpables).
Desde antes es necesario disponer de las lenguas encargadas de nombrar “lo que pasó”.
Se trata precisamente de lo que pasó, de como llegó a ocurrir, de como evitarlo ahora. No sólo ha
sido metodizada y oficializada la dimensión de la memoria, sino que también ha sido reducida la
dimensión de la experiencia, ha sido conjugada de manera “conductista”: se la concibe como el
propedéutico de una sociedad convaleciente, que de esta misma experiencia, ha obtenido las
claves de su saber postdictatorial (realismo, mesura, responsabilidad).
La violencia de la violación de los cuerpos, asiste a la utopía de la autodisolución en el imperio
de la Ley: he acá una burbuja de sangre en una taza de leche. La ley se consagra sobre el
fondo de su imposición violenta. Ella elimina, ordena, sanciona en un sólo momento, momento
indiferenciado en el supuesto de su aplicabilidad universal: doble violencia entonces, una,
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referida a la violación efectiva; la otra, referida a la conjugación oficial del recuerdo.
Todas estas operaciones, implican un lugar común: el tráfico con los nombres. Ello evidencia que
los límites de nuestra política todavía están en aquella forma de circulación, que solo la ley,
como forma efectiva del derecho, impone, para domeñar en la historia, la dimensión fantasmática
de lo intempestivo.

“De la escritura como política del cuerpo”
5.- ¿Pero, qué sería una política en la escritura?...
“Hablo” y a la vez digo que “hablo”, pero entre lo que digo que hago y lo que hago, existe esa
fisura que desplaza la unidad esencial que presuponemos, al devolver los dos “hablo” a cierta
unidad de sentido. En la paradoja del “hablo”, no se restituye, para Foucault, la unidad de un
sujeto privilegiado que está en el centro del lenguaje, sino, acaece la experiencia bruta del
lenguaje: su inmanejable multiplicación ( 4 )189.
En eso la literatura, desde Sade a Blanchot, interrumpe la lógica del sentido, para -en una
aparente autorreferencialidad- desplazarse constantemente, al infinito.
Entonces, la palabra huye, para no quedar presa de la identificación, para estar en condición de
constante apertura. Esto es : la experiencia desnuda del lenguaje conlleva la catástrofe de la
representación. Catástrofe que afecta la dimensión del derecho, del nombrar, del saber.
Sin lugar a dudas, hay una gran diferencia entre la institución de la Literatura junto con sus
críticos profesionales, y la experiencia que implica la escritura, pues lo que la escritura impugna
es al lenguaje mismo como positividad, como obra ( 5 )190. Ello posibilita avizorar la insoportable
1894 Se trata de una lectura de Michel Foucault sobre la escritura de Maurice Blanchot, llamada “El
Pensamiento Del Afuera”, Edit. Pre-textos, Valencia, 1990. (Año de aparición original 1966). Foucault
comienza comparando las paradojas del “miento” y el “hablo”, distinguiendo ambas, ya que en la primera,
siempre es posible devolver la dualidad creada al decir “miento” y a la vez no mentir, a partir de establecer
una jerarquía en las proposiciones. En cambio, en la segunda paradoja, la jerarquía se hace imposible, en la
misma medida en que el sentido se ve trastocado e impulsado al indefinitum.
190 5 Se trata de una consideración estrictamente acotada de la experiencia escritural que la literatura
moderna implica. Por de pronto, no existe cierta especificidad esencialista de la literatura, menos por cierto,
las supuestas especificidades institucionales, con las que modernamente se pretende demarcar la literatura, de
otras prácticas. Pero a la vez, ello no puede implicar desconocer que esta relación entre sentido y lenguaje,
que inaugura la literatura, en plena modernidad, pueda llegar a ser reducida e indiferenciada en la
consideración burda de una historia de la palabra o de un “estudio cultural”. Se trata de comprender la
específica relación entre lenguaje y sentido, relación de suspenso y reserva, que la literatura, en cuanto
escritura viene desarrollando, como condición de su misma posibilidad. Para Foucault, es con Sade -por
ejemplo-, en cuanto exceso escritural, donde se desbarata la dualidad retórica/contenido, para establecer esta
inscripción abundante que es la escritura, en un lugar otro que las comprensiones clásicas. El exceso parte
por desplazar y borrar toda vieja comprensión, no sin modificar la misma relación que se va a establecer
entre esta moderna literatura y los clásicos. Se trata de cierta contemporaneidad entre los clásicos y los
modernos, por supuesto no cronológica, pero sí en aquella dimensión evidenciada por la literatura moderna,
donde la escritura está referida fundamentalmente al tiempo, al tiempo que separa a la palabra de su sentido.

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condición de vacío abismático que aparece y se multiplica en la desnudez del “hablo”. Es esta
dispersión impensada e inconmensurable, la que disuelve al “yo” como unidad originaria o
reflexión sistemática. Pero a la vez, poder pensar el lenguaje, en cuanto dispersión que desplaza
y expulsa al sujeto hacia un afuera permanente (y no pre-existente), conlleva una impugnación
radical del saber, del existir y del derecho del “yo”.
He aquí al lenguaje teniendo como centro su límite.
Entonces hay algo raro en el mismo lenguaje, esta rareza no es sino la forma intempestiva en que
constantemente se pliega, se repliega y se despliega, la forma en que el lenguaje es y se llena de
pliegues ( 6 )191. Pues no hay sólo lógica de la oposición lineal, sino desvarío de la repetición, que
no puede dejar de alterar, que es diferencia. Para aplazar infinitamente el momento de la
realización, forma de resistencia a la muerte.
Para Foucault, por ejemplo, esta experiencia se encuentra en Sade, como deseo que lleva a la ley
hacia su propio vaciamiento ( 7 )192; en Hölderlin, donde la palabra poética es el resonar de la
ausencia (de la ausencia de dios) ( 8 )193; en Artaud, donde el lenguaje se violenta, en la
producción des-organizante de uno o varios cuerpos ( 9 )194; en Mallarme donde la palabra se
omnibula en el ocio del nombrar, como ocio que subvierte el derecho a nombrar, pues ahí mismo
se establece la relación entre la violencia de la letra y la metafísica como una gramática, o más
radicalmente como un derecho a nombrar ( 10 )195; en Bataille, en donde la contradicción
desbarata el artilugio de la síntesis, radicalizándose como negatividad y límite ( 11 )196; en
Klossowsky, donde la escritura esta para multiplicar el sentido del “yo”, hasta más allá de su “ser
Esta especificidad no esencialista está derivada de cierta radical negación que constituye a la literatura, desde
el siglo XIX: se trata de 1.-la negación de la literatura de otros; 2.-la negación de la posibilidad de otros como
literatos; 3.-de la negación de la literatura propia; 4.-de la negación de la posibilidad de la literatura en el
lenguaje. Esto es, siempre el “campo” de la literatura se esta redefiniendo, en relación a la invención de la
escritura, pero a la vez, esto marca lo que Blanchot llamó la pausa por donde destella la literatura. En
general, se trata de una relación específica con el lenguaje, que no se constata en el vacío inefable de alguna
definición institucional, sino que por el contrario, se manifiesta en aquella experiencia material que es la
escritura. En este punto, donde la literatura habita la “hiancia” del lenguaje, es imposible comprender su
especificidad como esencialismo, pero a la vez, es nuevamente imposible caer en la indiferenciación de los
estudiosos culturales, que toman de la literatura (sin distinguir escritura de institución), una pura referencia
ilustrativa, para armar el hipertexto que soporta lo que hoy se deja llamar: “artefactos culturales”.( Ver, de
Michel Foucault: “Las Palabras Y Las Cosas”, Edit. Siglo XXI, España, 1991. (Año de publicación original
1966). Además, una imparcial traducción de la reciente aparición de “Dits et Écrits (1954-1988)” de Foucault,
en Francia el año 1994. “De Lenguaje y Literatura”, Edit. Paidós, Barcelona, 1996).
1916 Pliegue: curvatura de la fuerza sobre sí misma, como efecto de la presencia del afuera. Sujeto: proceso
histórico de producción material de las subjetividades, en el plano de las múltiples afecciones de la fuerza, en
cuanto juego de fuerzas. Pliegue: proceso de subjetivación.
1927 Ver de Michel Foucault “Prefacio a la Transgresión”, en “De lenguaje y Literatura”, ya citado.
1938 Ver igualmente “El “No” del Padre”, Op. Cit.
1949 Ver “Acechar El Día Que Llega”, Op. Cit.
19510 Ver la relación entre Mallarme y Nietszche en la última parte de “Las Palabras y Las Cosas”, ya
citado.
19611 Ver “Prefacio a la Transgresión”, Op. Cit.

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Pero esta apertura no es un viaje de aventuras. Cit. hacer brillar su dispersión y no obtener más que su irrefutable ausencia. se propone sobre o contra un devenir funcional del espacio. cuanto para encontrar el espacio en el que despliega. del texto. la distancia en la que se constituyen y en la que se esfuman. pero lo ha pensado con la escritura. o una odisea que entretiene y ficciona al “yo”. en la escritura. pero a la vez. la afirmación expectante de la apertura.. del mapa del saber. y no se encuentra afuera. Páginas 16-17. constituye lo que podríamos llamar en una sola palabra “el pensamiento del afuera”.. una noticia que no deviene certeza. en su ojo irreductible al sentido: se trata del lenguaje. ya citado.. como estructuralismo. con relación a la interioridad de nuestra reflexión filosófica y con relación a la positividad de nuestro saber.” ( 13 )198. una heterotopía. el vacío que le sirve de lugar.Entonces. del orden de las representaciones: un devenir indefinido o indeterminado se opone o yuxtapone y. dejar aparecer la conciencia: capturar en la interioridad del sujeto la nomadía del pensar. pues pensar la experiencia puede ser también. desde el momento en que es objeto de la mirada. más determinantemente. como escritura: se trata de una “escritura del afuera”. que conlleva la catástrofe de la carta geográfica. y ello impone una forma material de responsabilidad: la responsabilidad del escritor consiste en una afirmación irresponsable con el “yo”. de domiciliarse en él. a la vez. la noticia que nos habla de un pensamiento del afuera: “. 19813 Ver “El Pensamiento Del Afuera”. 6. de producción corporal. ¿cómo tratar las “noticias” que tenemos de esta experiencia desnuda del lenguaje?: Ya ha quedado establecido: la escritura es un movimiento de constante descentración. que surca escrituralmente la desnudez del lenguaje. enunciar su fin. pues este es el que no tiene ser.Este pensamiento que se mantiene fuera de toda subjetividad. sino que esta domiciliado en el lenguaje mismo. sus certidumbre inmediatas -este pensamiento. en Blanchot. Pero quizá. esperándonos a la vuelta de un viaje. como epistemología asfixiante e incluso. 105 . aquella manida y clausurante recepción de sus trabajos como historia de las ideas. Aquello que se anuncia en la perspectiva-Foucault es un anuncio que no se puebla. Op. no tanto para extraer su fundamento o su justificación.. una heterografía indefinida. pero está infinitamente poblado por modos de ser. de plegamiento. hacia una tópica.. no preexiste sino que permanece. conlleva todo el riesgo. 19712 Ver “La Prosa de Acteón”. Para hacer surgir como del exterior sus límites. del cuadro o la episteme. y que al mismo tiempo se mantiene en el umbral de toda positividad. Es en la efervescencia de sus poblaciones donde atestigua una espera: lo esperado es la escritura como trazado que disloca al saber. De tal forma que el afuera del que se trata acá. quien ha pensado esto. Foucault traiciona en estas consideraciones.yoico” ( 12 )197. Pero la posibilidad de pensar este pensamiento. sino que se trata de una apertura múltiple.

establece un derecho sobre el cuerpo. es el lenguaje en su integridad el que se encuentra esterilizado en uno y el mismo movimiento cuyas dos figuras indisociables son la repetición estricta e inversora de lo que ya se ha dicho. a las poblaciones como Historia.Hay. a la vez. en el estilo de la técnica. a recibir el nombre de literatura. Mala lectura entonces. por motivo. “Del caso Sade o cómo toda restricción de la escritura a la función del nombre. Es la afirmación de esta condición escritural múltiple. siempre existe. Esta afirmación atesora un supuesto primordial: la posibilidad de preguntarnos por la literatura. en la técnica como estilo. Una cosa tardía y distinta es el devenir literario de esta pregunta. hay resolución pero sólo para dar 19914 Foucault comenta: “. en el lenguaje infinito. nunca resuelta entre los términos de la relación. para nosotros. y el nombrar desnudo de aquello que está en el extremo de lo que se puede decir” (Ver “El Lenguaje al Infinito”. la posibilidad de leer la literatura moderna como fenomenología de una clausura. 7. y circunstancialmente. Sin embargo. sobre el otro y sobre la historia”.desplazando el derecho. Entonces. para enunciar la paradoja de la experiencia moderna: su imposible resolución. sino por la misma pregunta que se dirige desde el lenguaje hacia el lenguaje : hay literatura precisamente por que es posible preguntarnos por ella. pero no para re-fijar su sistema general. no por supuesto. En tal caso. infinitamente multiplicada. aquella que confunde a Sade con un instructivo sobre el sexo. esta cuestión no inquiere por la posible especificidad de lo que llamamos literatura. coloca a la escritura en el afuera. sino. un hueco. hace estallar la dirección única que vehiculiza al entendimiento. se trata de la escritura del Marqués como cambio sintomático de la escritura en general: ésta inaugura una relación específica entre lenguaje y obra de lenguaje. precisamente toda la dimensión lingüística del decir. existentes y por existir” ( 14 )199. sólo aparece la palabra. Se trata de una literatura que tiene por objeto. del sentido en cuanto dirección. Entonces hay ser. un afuera que se arma en el centellear de esta pregunta: La literatura multiplica el sentido del lenguaje. Op.. Cit. 106 . o si se prefiere.. Pero. sino para aventurar la escritura en el viaje infinito que conlleva la reiteración como diferencia. página 150). la que desinscribe al cuerpo de su inscripción orgánica. una relación en la que el vértice comienza. desde entonces. de la trastocación radical que sufre la figura del libro. se trata de la clausura del lenguaje en la figura del autor. bajo el doble gigantesco que no deja de tener analogía con Don Quijote. Se trata de la imposibilidad del libro en Sade. que siempre es el derecho a nombrar -y ordenar-.. de sus muchos libros. El hueco inabarcable que promete la experiencia deslumbrante del ser. e infinitamente reiterativo de Sade. Luego. también es posible desmarcar la escritura de la literalidad del sentido. pero en estado de perpetua impugnación. “el imposible libro de Sade es el modelo de todos los libros.El libro imposible de Sade ocupa el lugar de todos los libros -de todos esos libros que hace imposibles desde el comienzo hasta el fin de los tiempos: y bajo el evidente pastiche de todas las filosofías y de todos los relatos del siglo XVIII. La distancia (lenguaje/obra). socava en el lenguaje mismo. Alguien dijo.

La literatura misma es una noche. en su diversidad literaria. nos presenta una paradoja: en Sade la escritura es un ejercicio infinito. habla precisamente de esta imposibilidad: es la totalidad misma (del sentido. No hay sujeto de la enunciación. como forma material del pensamiento: el pensamiento no es un ejercicio espiritual. ninguna causalidad podrían reducir esta escritura al monólogo del sentido. en el devenir minoritario de Deleuze. El libro no es la literatura. entonces también habría que cuidarse de esta inflación de la textualidad: sobre todo hoy. no deja ver la novedad de la transgresión: la insoportable ausencia de Dios. en la interminable escritura y reescritura. Podríamos formular tentativamente esta cuestión de la siguiente forma: la prisión de Sade no es sino el Libro. de la imaginación transgrediendo su propia imagen moderna. volviéndola comunicable. Recién así podemos nombrar la paradoja: Sade escribe preso. ¿no ha pasado Sade de una prisión a otra?. el artefacto. “el espíritu no es algo distinto del cuerpo. sin estar sujeta a “un” ejercicio de significación. Sade aparece acá como inaugurador de esta nueva relación. que llena la imposible prisión de su existencia. forma escritural que en cuanto obra de lenguaje. Y Sade ha hecho -quizá por primera vez. arrastrando a la representación a producirse como imagen intolerable. el querer decirlo todo. en el devenir tortuga de Lawrence. impone a la relación una obligatoria resolución. en cuanto objeto prismático. su condición de escritor enclaustrado permanentemente. una producción del cuerpo (¿cómo no pensar en los devenires de Juliette. deviene posible e inmanente efecto. Ninguna jerarquía. de la historia) lo “imposible”. cuya blancura inmensa impide la visibilidad. es la serie de marcas signadas y dispuestas. La novedad de esta cuestión pone al lenguaje. sobre algo que imagina. de la obra. que resuelven a la literatura. y la insoslayable potencia de su diferir: la transgresión. Analógicamente podríamos decir que si Nietszche concibe a la filosofía como un malentendido con el cuerpo.paso al doble. queda inscrito en cierta hipertextualidad. Las palabras centellean o no en esa blancura infinita que es la literatura. el espíritu es una parte del cuerpo” (Lucrecio). pero no como única forma. a la multiplicación. técnicamente alimentada. acaso. Este último ha sido objeto de una fetichización inflacionaria. etcétera). O. la forma estructurada que la escritura misma adquiere para su difusión masiva.de la escritura. Si se prefiere. el sujeto mismo deviene enunciado. que se soporta en cierta hipertextualidad. de la Bastilla francesa a los sexshops americanos ( 15 )200. se trataría de leer a Sade como una escritura que multiplica interminablemente los efectos significantes. que el lugar repetido del ultraje.con el cuerpo. No Dios. 107 . que el motivo literario ha quedado desplazado para centrar la atención en el “artefacto”. sino. colocándose constantemente más allá de la representación. en el culmine de su formulación gramatical: la técnica computacional. cuyo soporte corpóreo. no la Idea. pero su imaginación se desplaza constantemente. Esto es precisamente lo delicado y a la vez novedoso. no sólo para Sade la prisión es el Libro. entre la representación imaginada de una misma imagen: el ultraje. por decirlo de alguna manera. 20015 Pero. se manifiesta como el devenir mayoritario de la lengua de occidente. Habría pues que decir. La abundancia escritural de Sade. horrorosa. y en Sade particularmente. entonces el mismo se ha puesto a filosofar -no para. en el devenir escarabajo o mono de Kafka. Si la experiencia escritural se distingue de la literatura como institución. no el Sujeto. y desde luego. No hay palabra literaria. no la Naturaleza. En cambio. o si se prefiere. se trata de la imaginación no subordinada al entendimiento. que se nota en la relevancia que ha llegado a tener la noción de autor.

120 jornadas. sino) del hombre a la mujer. de desbaratar la formulación del derecho. 20318 Interesantes apuntes se pueden tomar sobre esta condición extra-legal en la que queda Juliette. 20217 Ver de Sade “Justine” (un tomo) y “Juliette” (tres tomos). no enajenado: imposible modelo que supone a la conciencia). Es Juliette ( 17 )202. aparece como heroína. no se resuelve a sí mismo como escritor inmoral. sodomizada deviene acto de 20116 Apoyamos lo que sigue en la sugerente obra de Pierre Klossowski: “Sade mi prójimo”. para consagrar con esa diferencia otra diferencia que resulta capital: la perversidad reiterativa en Sade. sino. Se trata no de una reivindicación burguesa y reduccionista. Si ustedes prefieren. muchas páginas consagradas a la misma cuestión. resulta novedosa en la misma obra de Sade ( 16 )201. Edit. Entonces distinguimos ultraje de transgresión. más allá de las vindicaciones de género ( 18 )203. Se repite el lúgubre castillo. no en estado de ilegalidad. en cuanto Ley. violación de transgresión. otro de otro (no otro de sí. la bóveda soterrada e inalcanzable. que apela al reconocimiento del derecho de la mujer. diversas. precisamente por que no es un puro desplazamiento orgánico (institucional-contrainstitucional) sino una práctica que consiste en inventarse. 108 . Edit. desde entonces comienza a constituirse. siempre la misma y siempre otra. para exigir la equiparación (no de la mujer al hombre. por el contrario.. para volver a suspenderla. Se trata del perverso sodomizado. y a este movimiento le llamamos transfugacidad y no transitividad. se repite infinitamente. lesbianismo. la espantosa violación. ahí donde el género es sodomizado. No se trata del criminal o el inmoral. como las mujeres. Espiral/Fundamentos. por lo que es imposible sancionarla desde este tribunal que. La santa (Justine) y la voluptuosa (Juliette). sino como posibilidad de transfugacidad. en condición de igualdad con el hombre. Cada vez que Juliette se inventa un cuerpo. Juliette. El ultraje mismo se repite. que en su reiteración constante. sino fuera del alcance de la Ley. La afirmación podría ser la siguiente: la escena del ultraje no varía. la experiencia erótica como pura anorgasmia. Se trata de su condición de mujer. en cuanto animal de razón. la transgresión no es transgresión de la ley sino apatía radical e ignorancia de su presencia. 1990. siempre están por ser. Juliette como nombre de prácticas distintas.8. la que muestra el acto de ultraje como reactualización constante de una potencia: la posibilidad de hacer del cuerpo el recinto de todo el “mal”. se limpia de la memoria de toda corrupción : el cuerpo no se corrompe ahí donde la corrupción es la condición de la Ley. Entiéndase equiparación no como igualación. Su corrupción va más allá. en el sentido literal y literario. siempre para volver a ella. escatología. de genero. más allá de las inscripciones orgánicas. sino la suspensión de su efecto limitante. La repetitividad del perverso.Quisiéramos leer al ultraje como escena que por reiterada. queda por tanto fuera de la Ley. que es la que guía a al Ley. deviene novedad. para reinaugurar constantemente el irresuelto movimiento de transgresión. Y en esa misma repetición hay una insoportable novedad. no está a la altura de la Razón. Incesto. aunque siempre irresueltos. 1988. la isla remota. vampirismo. como pura irresolución: los personajes de Sade son decididos. rotulación que la ley impone y que tiene como efecto un contrasentido: al ser Juliette una mujer. para celebrar el juicio rememorativo de las deudas culpógenas que el hombre. corrupción. imbricadas por una referencia radical. tiene con el fundamento. la transgresión no es un quiebre de la ley. deviene otro permanentemente. animalismo. precisamente porque su obsesión la lleva a transitar y tranfugarse en múltiples “posturas”. un cuerpo. Sade como autor de estos ultrajes. violación. en cada caso. Sudamericana.

De aquí que. 9. el marqués no es ni un pensador revolucionario ni un pensador de o para la revolución. no por supuesto de estas notas que ahora les presento. en la crítica del estilo. en el momento mismo en que se multiplican los actos de escritura. de Foucault. sino que. La transgresión no se resuelve. que desde las celdas de la Bastilla insurrecta al pueblo francés. simplemente. como toda distinción. a pesar de lo que muchos quisieran argumentar. problemática por cierto. La argumentación que se ha sostenido precipita la siguiente sentencia: la radicalidad de Sade consiste en su insubordinable novedad. la crítica como lenguaje que habla de/a otro lenguaje. y que esta afirmación conlleva una posible condena (¡otra más¡). parece que tal adjudicación limita enormemente su obra : ¿qué sería un pensador revolucionario?. desaparece. de Blanchot y de Barthes y también. en el momento mismo en que se multiplican los actos de crítica. Cualquier otra interpretación pareciera adjudicar al Marqués una consistencia molesta. en el boquete de la gran revolución. él mismo ha hecho de la escritura una tentación constante por ocupar y no poder ocupar el lugar vacío que quedó con la muerte de Dios. el límite de la lectura. Esta cuestión parece delicada. Cada vez que se crea un cuerpo. sobretodo hoy. dando paso al movimiento inmanente del pensamiento como materialidad abrupta que es el cuerpo. que no por inexplícitos. de “otro modo” el lugar vacío que queda con la revolución. sino a condición de llevar al límite mismo más allá de su ser). Sin embargo. transgresión y no ultraje o violación. y por eso se ve extremadamente superada por los acontecimientos que se desencadenan en ella. es extremadamente claro que sí. la transgresión como dinámica del ultraje. Para el efecto de esta lectura. ¿Es que acaso el comentario no ha devenido el mismo. se des-organiza un saber. está en la revolución. -¿que quiere decir esto?-. Sade no es un pensador revolucionario. volviéndonos contemporáneos de Chateaubriand. cuál debería.. Entonces ¿se trata de un pensador de la revolución?. ¿se trata de un pensamiento para la revolución?. Apollinaire. resultan inexistentes. La escritura aparece para desarticular una vieja relación: el derecho cuestionado queda en evidencia como imposición violenta del saber. experiencia excesiva que multiplica al cuerpo ahí mismo donde multiplica la letra. lugar abismático que suele recorrerse en esa experiencia que es la escritura. se manifieste en el plano del pensamiento. advirtiendo en la coherencia lógica del saber. de la interpretación. la perversión del acto mismo de pensar: como no poder pensar. de Klossowski y Deleuze. sodomización y no perversión. precisamente por que está posibilitada por un devenir que siempre está llevando a la ley más allá de sí misma (no hay transgresión del límite. Estas marcas signadas en la lectura de Sade. se desestructura un saber.creación. no sólo Sade comparte la escena que hace de la escritura una literatura. Cada vez que se desorganiza un cuerpo. será posible un pensamiento para algo.Pero ¿es Sade un pensador?. indistinto de la literatura?. sino del comentario a Sade que nos convoca. ¿revolucionario respecto de qué?. será la figura baladí. en la crítica cultural. Transfugacidad y no transitividad. ¿Qué clase de pensador es Sade?: quisiéramos proponer la siguiente distinción. pues. una cualidad 109 . esto es. Sade no es un pensador revolucionario. cuando la escritura misma como crítica se vuelve a encerrar en la crítica de la escritura. nos permiten el ejercicio que nos reúne. Petrus Borel. Entonces. de ver en Sade al arquitecto de una nueva moral. si por ello entendemos que ha rellenado. Se trata de eso. reaparece para decirnos que la crítica misma se está pasando al lado de la literatura: la densidad de la crítica se sostiene sobre su constante disolución. la discusión de los tópicos. una claridad epocal y kantiana. Su obra. pero a la vez de Bataille. podría ser.

la cuestión de la imagen del hombre es un punto problemático. Antes de discutir esta frase. quisiéramos hacer otra distinción en la noción de integridad. Su privilegio se hace radical. no se trata de un cálculo y. ahí donde se desbarata la imagen del hombre. a la vez. Pero. ha quedado convertido en el autor de una imagen del hombre. Quisiéramos distinguir entre integridad como plenitud de una experiencia erótica soberana. cuestión que está muy cercana a Sade. Y. como Marx. la condición de su habitar en la revolución. precisamente por que la muerte 20419 Klossowski. el ciudadano obediente no es peor que el filósofo que se da razones para vivir. ello nos obliga a precisar la noción misma de revolución. e integridad como proyecto de hombre culturalmente completo. de invención y reinvención de otros cuerpos. Todo lo que Marx llamó ¡Robinsonadas¡).. es posible leer una crítica radical a la imagen moderna del hombre natural (desde el buen salvaje de Rousseau. de sensibilidad polimorfa. en esto consiste la transgresión. nunca trascendental. Por ejemplo. por su condición de transfugacidad y huida. el perverso sodomizado queda convertido en tránsfuga. una imagen como la de Sade es precisamente irrepresentable. Pág. de la imagen del pensamiento a su presupuesto esencial: la buena naturaleza del pensar está soportada en una imagen antropocéntrica. como forma general de sobreentender al otro. como otro tiempo. en la medida en que ha sido incorporado al pensamiento moderno. para problematizar esta frase. en cada caso. pues está determinado “. donde hay plenitud. que aparte de la ambigüedad de la noción de integridad. Una primera formulación sería esta: Sade. 52. la imagen antropocéntrica viene fundada. se manifiesta como inutilidad. Ahora volvamos a la cuestión de Klossowski: nos parece. un cuerpo y su creación esta más allá del reconocimiento. Lo decíamos antes.. Sade espera en la revolución un cambio del hombre mismo. sino que le ocurre a la historia. que en su completitud está resuelto y referido necesariamente al otro. Una crítica que pasa de la imagen del hombre a la imagen del pensamiento. parte por disolver la imagen del hombre y junto con ello. 10. se cuestiona la forma abstracta del vinculo y se desorganiza la ley. 110 . menos de un libertinaje ilustrado. de un aludido exceso. le dota de un importante plus. que el acontecimiento revolucionario no ocurre en la historia. justamente cuando subvierte toda imagen. clásicamente.” ( 19 )204. desarrolla respecto de la ley una apatía radical: para el marqués. haciéndolo estrictamente circunstancial. en la imposible imagen del hombre que hay en Sade. Si Sade no es un pensador revolucionario ¿cómo es posible que sea un pensador?.por la imagen del hombre integral. con ello se hunde el derecho. incluso la del mal. Y sin embargo. Cit.La revolución deviene estado de insurrección permanente. ya que siempre huiría de la escena de la representación. en cuanto amenaza o carencia (donde hay completitud hay carencia. Para Sade. El tránsfuga no espera ser reconocido ni como buen ciudadano. el hombre es en acto). La revolución entonces. Se trata de esto estrictamente: Sade ha comprendido.. para Klossowski. para subvertir nuestro razocinio. hasta los Nambikwara de Lévi-strauss. En rigor. se inventa. Op. se enquista en el tiempo. ni como criminal. Entonces. en una “buena naturaleza del pensar”..prístina de anticipación. que no se resuelve. haciendo de la vida una práctica autorizada por alguna moral..

Ahí mismo. 11. La transgresión de esta informática transparencia. la fraternidad del crimen como agrupación fortuita y coyuntural. deja un lugar vacío. 20621 Klossowsky. sea en el plano empírico-trascendental de un sujeto en la Ley. estando en la revolución. del Rey. como lugar de toda experiencia. 20520 Se trata de un presupuesto fundamental en la operación jurídica y política moderna.” ( 21 )206.. Pues ella está llamada. la estabilidad del estado social u orden social. en el mismo momento de su formulación. para declararse. Aunque. Op. esta garantizado por la operación de expulsión de todo lo que puede resultar intempestivo. para reincorporarlo. del Rey. un esfuerzo más.. de un sujeto para la Ley. de la vieja forma del vínculo. exclamando. con la que se formula la Ley. Pág. Esto es una ironía frente a nuestra constante reivindicación del Estado de Derecho: Sade nos mira.. como fundamento del pacto/orden. fundado sobre una determinada imagen del hombre. Ella. la que pone frente a la imagen idílica del orden social desprendida del derecho moderno.de Dios. inscribiéndolo en una determinada organización? (cuerpo lleno inscrito en el socius del capitalismo (Deleuze/Guattari). Por el contrario. manifiesta la prepotencia de toda refundación del vínculo.. es la expulsión del cuerpo y de la experiencia. Y es el no-olvido de esta condición de asesinos. un esfuerzo más. al imperio de “otra” ley. cuerpo organizacional (saberes sociológicos). nos vuelve a mirar. sino como transgresores en la ley. que busca en la moral secular. en el boquete de la revolución. del cuerpo y del pensamiento: la forma moderna del pacto como razón política y de la razón política como razón comunicativa ( 20 )205. siempre es bueno aclarar que Sade no ofrece una imagen invertida de la moral moderna. llevará la marca del asesinato. el límite de la revolución como la fundación del vínculo solidario.. para su reemplazo. Pero. Ley que es pura corrupción. amenaza con subordinar el carácter permanente de la misma revolución. anatomopolítica (Foucault). Cualquier ejercicio de fundación. Lo primero que se exige en esta complicidad entre razón política y razón comunicativa. lo que permite el vínculo. El gasto aparece contrapuesto a la conservación. Desde Hobbes a Habermas. Entonces. en el contrato moderno. para ser el soporte de un derecho sobre la historia. de un sujeto de la Ley. que expulsa constantemente al cuerpo. Sade no universaliza ni resuelve nada. se pregunta ¿cómo es posible sostener el imperio de la ley y defender su pertinencia. por fuera de la experiencia. Se trata de no confundir revolución con transgresión: la revolución cada vez que sólo se dispone contra la ley. si esto es así. nos ve cínicos. se “gasta” con la misma erosión del vínculo. Cit. del constante movimiento que sólo queda posibilitado por la amoralidad. sanciona y ejecuta en un mismo movimiento...Todo lo que emprendáis en adelante. como recinto de una vieja moral de Estado. contra el Derecho que la sustenta y contra el Estado que la encarna o representa. lugar que todo nuevo contrato. no acepta su límite. la filosofía moderna tendrá que arreglárselas para hacer verosímil esta petición de principio. para su ejercicio. es un crimen político y gramatical contra la Ley. 111 . argumenta. Se trataría de esto en Sade. el reemplazo y relleno de aquel lugar vacío que dejó la muerte de Dios. 63. cuando esta ley ha hecho de la revolución un estado de reacomodo y de refundación. y este movimiento. no dispone a sus personajes como transgresores de la ley. quiere ocupar: Sade. como condición fáctica de la utopía del mal. como universal y completamente inteligible. o más modernamente.Es la amoralidad la que asegura el constante movimiento de los cuerpos como pura creación: una creación que se manifiesta más allá de los estados de conciencia: “. siempre irónicamente. su inscripción organizada por un saber que anticipa. se basa en un principio de transparencia que faculta a la Ley. que no se sacraliza en la memoria.

Se trata de la revolución como movimiento permanente: es la revolución permanente la que constantemente disuelve lo que hace posible a la política moderna. se indetermina... Si hace daño a los demás. la monarquía en estado de insurrección permanente. La ley manifiesta su presencia en su inutilidad. de lo contrario. Si vive. 197?. en la creación tránsfuga del cuerpo. no hay un sólo acontecimiento en su vida que no pueda llegar a sentir como feliz.para el hombre integral. la imagen abstracta (en general) del hombre.. 20924 Véase de Maurice Blanchot: “Sade y Lautrèamont”. Sade crítica a la república. sino. Marx crítica a Feuerbach el oponer a la imagen de Dios. hasta aniquilarla. la coronación de una vida que sólo justifica la necesidad de destruir. de vínculo.. hace estallar a la misma utopía como imagen moderna de lo Ideal. se ha sodomizado al pensamiento.” ( 22 )207. 112 . del Mediodía. de derecho. Ver además. Edit. el pretender llenar el vacío dejado por la muerte de Dios. El aparente carácter retrógrado de esta sentencia. en la guillotina. pero sólo de la misma forma en que llega a suprimir la propiedad privada. con la sublimación absoluta que la ley significa para el hombre ( 23 )208. que se despliega en la multiplicidad sustantiva del cuerpo. la postulación de otra imagen del hombre. Entonces. edición sin datos. quien presenta al hombre integral como lugar de disolución de cualquier trascendentalidad : “. y el vicio porque extrae satisfacción del desorden resultante aunque sea a sus expensas. entonces el Estado puede y debe llegar hasta suprimir la religión. hasta el extremo de la confiscación y de los impuestos progresivos: y lo mismo que llega a suprimir la vida. el hombre mismo ha devenido irrelevante.” ( 24 )209. México. No hay acá. la política siempre termina por reinstaurar alguna forma de religión. Juan Grijalbo. Quisiéramos citar a Blanchot. Edit.Pero volvamos a la cuestión de la revolución.cuando rescata la condición del mal como movimiento de transfugacidad permanente. no hay mal posible... Se trata de la disolución de este espejismo. 20722 Véase de Karl Marx: “Sobre La Cuestión Judía”. Para Sade la revolución no es la república. que es la totalidad del hombre. y en la conciencia de su destrucción. cuando la liberación humana de sí mismo trata de realizarce en la forma de la autoliberación política.. Si muere encuentra en su muerte una felicidad aún más grande. ¡qué voluptuosidad¡ Si los otros le hacen daño ¡qué goce¡ La virtud le agrada porque es débil y la aplasta.25. Pág.. haciendo de la utopía una heterotopía. 12. en cuanto sólo alcanza a configurarse como imagen sensorial en general y especulativa. Esto es algo que también Marx tenía claro: “. 20823 Ver Sade: “La Filosofía En El Tocador”. la introducción de Georges Bataille. 1967. en “La Sagrada Familia”. respecto del hombre como pura materialidad.. El hombre no constituye sino un énfasis en la producción material de la vida.En tiempos cuando la sociedad burguesa está dando a luz brutalmente el Estado político como tal. cuando hemos borrado la imagen misma de la revolución como realización y progreso de la ley.

relaciones de producción. La relación que se establece en la producción. Ni historia ni naturaleza. para nosotros. al que está referido la producción. 1972. a salvo de la ley y de su sombra. la noción general de producción. sólo producción como autoproducción (flujo y pliegue). El movimiento de producción mismo. la producción o la historia. de lo contrario. Edit. Consumo: flujo y movimiento. Marx ha devuelto la unidad al movimiento: la producción deviene consumo tanto como el consumo deviene producción. Producción. algún tipo de relación entre Marx y Sade?: sí. un desplazamiento singular de esta dicotomía arquitectónica para nuestra imagen del pensamiento. Por el contrario. la producción no es una relación entre la historia y la naturaleza.¿Existe. consiste en que es. Pero ¿a qué está referida la producción?. reaparece constantemente el modelo de la economía política clásica: el sujeto y el objeto. ver “Elementos Fundamentales Para La Crítica De La Economía Política (Borrador) 1857-1858”. es producción: la nutrición como consumo es la producción del cuerpo.Para el marqués de Sade. y siempre de ello resulta.. el movimiento de la producción. O si prefieren. Gasto. Pero Sade toma la pluma. “De MarxSade o cómo traicionar la exégesis”. sólo para hacer la diferencia con el siglo XVIII. Juliette se consume. La noción de necesidad como motor constitutivo de la producción. Creación. En la experiencia del ultraje. Luego. Para Marx. justo cuando la revolución se fundamentó en el derecho. y que esta relación tiene como objetivo no el extraer la lectura definitiva de lo que cada cual dijo en su época. nos parece que es posible una relación. la transgresión siempre está más allá que su pura relación con la ley. relanza la ontológica dicotomía entre historia y naturaleza: el límite de esta formulación consiste en ver ligado. tampoco la necesidad es un punto de partida natural. la producción implica ipsofacto consumo (y no sólo consumo productivo) y el consumo a su vez. Es el derecho el que hace sombra. y a la historia como la producción en cada caso. sino estrictamente inmanente: en cada caso. sirve tanto como la noción general de historia. la producción material no es una idea abstracta o trascendental : la inmanencia de la producción. Entonces. el despliegue como puro ejercicio de la potencia. no puede ser resuelta ni devuelta a uno de sus términos. en la oscuridad de la cárcel. Entonces. no constituyen un punto de partida natural. la historia y la naturaleza. en oposición a la forma clásica de entender la producción como producción para el consumo. comenzará para nosotros aquella noche fulgurante que es la literatura. en el mediodía de la escritura. Siglo XXI. El análisis de Marx parte por concebir a la producción misma como la historia. una forma histórica de producción de la vida. sino de lo que ellos dicen para la nuestra. en cada caso. consumiendo al otro. efectivamente no se trata de devolver a un punto unilateral. es en cada caso. Para Marx ( 25 )210. 113 . Y en el insoportable mediodía de su época. en cuanto inmanente no supone la exterioridad del motor (hombre/naturaleza). 13. en la 21025 Hacemos acá una mínima-lectura de Marx. otra Juliette. El ciudadano republicano ha perdido su condición de libertad. de verdad. sino.

En ambos. publicado en español por la revista Archipiélago. el deseo o la producción. como pura emancipación del deseo. del deseo como producción irresuelta.Pero. se trata no tanto de una especificación del ámbito estrictamente inmanente de los análisis de Marx.producción. sea antes o después de la revolución. siempre es un efecto. en cada caso. precisamente porque el sujeto también resulta ser un efecto de la producción. sino que también de una comprensión radical de su analítica. la necesidad no es una generalidad. como indómita fuerza volcada a la afirmación de la vida. la producción tiende a universalizarse. 14. el trabajo es principalmente producción de la vida.. el grado de su especificidad queda evidenciado en los mismos análisis de Marx: se trata de comprender el libro “El Capital”. como un mero reemplazo ontológico en la cartografía marxista. (Sin Datos). que es puro movimiento. estas relaciones de producción. 1985. llamado “Deseo y Placer”. como necesidad de un trascendental. no devienen en la argumentación. Y en el plano del derecho. el que se encuentra materialmente descentrado en la analítica de Marx: no se trata de cualquier descentramiento. pura relación. La necesidad es un efecto de la producción. Otra cosa es la utopía moderna de la constitución republicana o comunista. Se trata de la producción inmanente. no tanto como una teoría general o una historia del desarrollo capitalista. potencia creativa que permite la creación material de la subjetividad. del movimiento que es el deseo. 16. sus personajes pueden mutar violentamente al ser movidos por el deseo. el deseo no se mueve por la carencia ( 26 )211. que siempre es un deseo distinto. pero las condiciones de producción en las que ha devenido el 21126 Ver Gilles Deleuze y Félix Guattari: “El Anti-Edipo”. sino de su disolución como prioridad ontológica. Edit. del deseo. Además el comentario de Deleuze sobre “Vigilar y Castigar” de Michel Foucault. Pero a la vez. un punto de partida natural ni un componente estructurante de la producción. un efecto. el erotismo se da precisamente como transgresión de aquella forma en que el saber se ha dado el derecho de organizar los cuerpos. de la necesidad específica. La carencia no aparece como un componente estructurante del deseo. sino como una analítica macrofísica de los procesos de subjetivación que caracterizan al mundo moderno. es a su vez. otra cosa es la utopía de la autodeterminación del sujeto. no son trascendentales ni están referidos a las diversas formulaciones de la relación entre historia y naturaleza. creando con ello una universalización de la necesidad. En Marx. En Sade. se trata del fin de la división del trabajo. en el plano específico de las relaciones de producción. al contrario. apelando a una pertinente moralidad. como superación efectiva de cualquier formulación antropológica: Es el sujeto. 15.. por la necesidad. como producción de producción. al hombre con la naturaleza.. En Marx.Para Sade. con toda la dinastía de atribuciones que la filosofía le ha otorgado. como producción específica. de la producción. 114 . que como un determinado cuerpo. Paidós.Paralelamente quisiéramos sostener que la carencia no explica al deseo. En Sade. La necesidad aparece como necesidad trascendental. en Marx. Para Marx.

pues las características insoslayables de las referencias a Marx. 17. no es un dato meramente negativo. y la constante aceleración de la reproducción del capital?. sin embargo. y el pequeño. tazas de té descantilladas. resulta sugerente. “De Marx y la cuestión del derecho. candeleros. sino que se trata de una relación no inmediatamente mediada por la. este destiempo en la escritura sobre Marx. después de todo. la lectura de dos obras recientes sobre Marx. En Sade no se trata de defender la sexualidad. ambos textos están a destiempo. 115 . pero hermoso ensayo de Roberto Calasso titulado “La Tienda Del Mago Röckle”. hecho añicos. ¿a qué viene esta imagen. en Marx no se trata de defender el trabajo. tinteros. o como se lo acostumbra a deducir”. una negación del trabajo como afirmación creativa de la subjetividad. ceniza de tabaco: todo arrojado desordenadamente sobre esa única mesa. a saber: “Los Espectros de Marx” de Jacques Derrida.” (según un policía prusiano. No es raro. los remiendos de la mujer. en este ambiente. página 275).. ¿como pensar a Marx. 1994).Entonces. sobre el predominio del valor de cambio. los libros y los diarios de Marx. lógica de la referencia. motivo de ácidas criticas y motejaciones de oportunismo. Pero ¿qué hace esta suerte de escritor descomedido. como de un Marx invocado. todo está cubierto de una capa de polvo de un dedo de espesor. cuchillos. lo que para algunos constituye la madurez de Marx. pipas de terracota holandesas. se mueven generalmente en la lógica de un argumento de autoridad y pertinencia analítica o política. implican una negación de la vida. tenedores. En ese caso. Se trata de su estancia en Londres. ¿cómo pensar esta población de restos. en la organización macro y microfísica del capitalismo. pero para que su palabra sólo asedie la actualidad.. Entonces. ubicable en el libro: “Los Cuarenta y Nueve Escalones” (Anagrama. recubierta de una espesa capa de cera jamás eliminada. Pero. no se trata tanto de un Marx revisitado oportunistamente. cucharas sucias.mundo moderno. en un mundo que comienza a transformarse en un gran mercado?. lugar de consabida pobreza y productividad. Calasso nos presenta la siguiente imagen de la casa de Marx: “..En toda la casa no se encuentra un sólo mueble limpio y en buen estado. vasos.. en el mundo del capital?. clásica ya. escribiendo. en todas partes reina el máximo desorden. por otra parte.. mediante la operación capitalista que ha transformado el trabajo en fuerza de trabajo. llena de restos. En el centro del salón hay una gran mesa de edad respetable. En ambos se trata de desplazar violentamente todas las fuerzas que inscriben al cuerpo. en el imperio de la circulación y la lógica evanescente y recreativa del producto?. gastado. todo está estropeado. se desarrolla precisamente en este periodo. Sobre ella se amontonan los manuscritos. los juguetes de los niños. La primera sugerencia que queda con estas lecturas está relacionada con la imagen de un Marx infinitamente más complejo y atractivo que el presentado por la tradición pro o antimarxista. Esta imagen muestra un prolijo desorden.

tal cual. Sin embargo. la que interrumpe. de cierta crítica al derecho. en la lógica del intercambio y la circulación. oficializándolo.Se trata de cierta relación con los restos ( 27 )212. en su función “pre-política” o. Se trata de una consideración más radical entonces.Se trata entonces. reduccionistamente. para a su vez. ¿Es. pero esta relación es ella misma intotalizable. de esta relación. pues es él. sin sofisticar el argumento. evaluar las formas de reconstitución del orden. en Marx existe una relación con lo que niega la pura circulación evanescente de la mercancía. en la supuesta distinción entre derecho y poder. heterogéneas. Por ejemplo. la brecha que. a la misma historia como mercancía.Curiosa relación ésta. como si Marx. muy antojadizo pensar que esta diferenciación se ha realizado desde el poder. los equiparara ipso-facto con la ideología burguesa. ¿como evitar caer en el nombre Marx? o ¿de qué se trata el destiempo?). no podría elevarse una consideración general de su obra. acaso. de poder?. en una cartografía de determinación total. Entonces. (Ver de C. que en momentos de peligro. quedando limitado sólo a la reivindicación de los derechos políticos. y es precisamente esta condición del resto: su constante desajuste. puesto que Marx no sólo ha criticado el derecho burgués. Paradoja: la apelación al derecho. Pero. hace posible la política. más allá de ser un pensamiento de la crisis. omitiendo los restos. pues precisamente Marx ha comprendido a la revolución como una trastocación radical de la moderna imagen del orden. por de pronto. 19. a la vez. para una circulación total. “pura”. Se equivoca Lefort ( 28 )213 entonces. Buenos Aires. el fenómeno de la crisis. la circulación vinculante de los nombres. que en cuanto tal. en la Francia contemporánea . si pudiera decirse. a “la operación efectiva del derecho”. desde la cual extrae su derecho a la política. Lefort: “La Invención Democrática”. invoca aquella fundación colectiva. sino que además y fundamentalmente. quien asegura. la argumentación de Lefort. representada a su vez. la violenta regularidad que entabla el derecho. en cuanto fundación colectiva.. 18. y haciendo circular en la política del nombre. pues lo que hace estallar junto con estas imágenes. desde ya se puede sospechar por aquella distinción entre derecho y poder. pero igualmente desiguales. desde ciertas prácticas. Derecho: operación fundada en lo memorable. “Lo olvidado”: aquello que no circula. sino que a la vez. de lo que se sigue que. es a la retotalización del indicio (pero. 21429 No menos decisiva es esta cuestión a la hora de compararla con las preocupaciones generales de la teoría social moderna. Edit. El pensamiento de Marx. aún así. imagen ella misma fundada en la consabida imagen del tiempo. la presencia del derecho para reinscribir a las potencias de la producción -desbordadas en el acontecimiento de la revolución-. a partir de un nuevo tipo de solidaridad (orgánica). profana lo-olvidado. esto es : Marx ha comprendido cómo el derecho se invoca. Se trata precisamente. es él mismo un pensamiento catastrófico ( 29 )214. Nueva Visión. funciona como llamada de atención al “compromiso” pro-stalinista.. es la forma 21227 Resto: impertinente e intempestivo asomarse de “lo olvidado”. Sin embargo. puesto que Marx no sólo desplaza los derechos humanos por encontrar en estos una confirmación de la dominación burguesa. el mismo Lefort cree ver. que Marx mantenía. a partir de develar su función ideológica. pues el delito al que una reconstrucción como esta está condenado. en cuanto operación efectiva. ha criticado al derecho. ve en ellos reaparecer la imagen abstracta del hombre y ahí mismo. se manifiesta como una operación que consiste en inscribir la historia en el trazado de cierta razón. Lefort no comprendería la crítica más general de Marx. resulta de un desface entre las formas de división del trabajo y las formas de solidaridad. pues contextualizada. en Durkheim. ajustada a la función social que cumple la división del 116 . 1990). de una política del derecho. para que su presencia funcione como traba y límite de la revolución. el estado de la conciencia pública pueda ser evaluado en el derecho. 21328 Es interesante.

que entre otras cosas. se esconde y asoma. En Marx. Entonces.misma en que la política burguesa. no necesario) de las relaciones capitalistas de producción: entonces la revolución. 117 . que suspende la fundación jurídica de lo social.). Se trata de la revolución. definitivamente. y al cielo. desde el París de los años 40 o desde la casa en Londres. ella se da su propia espacialidad. “Y entonces me irrité y maldije. sino que se trata de una concepción abrupta y material. Edit. Después de todo. con la maldición del silencio. expresa las condiciones de producción de determinada sociedad. y a los suspiros de los nenúfares. no en sentido funcional. vuelve a nombrar la utopía sociológica del orden. que es la política. el quiebre de la circulación evocan la forma en que. por el contrario. basada en el derecho. DICIEMBRE DE 1997. entonces la supuesta superación capitalista-idealista de la división del trabajo. Ningún nivel de la representación puede agotar definitivamente aquella potencia. ella se da su propia temporalidad. en toda apelación al derecho. y al viento. Pues. que es la escritura. 1995. Akal. para pensarla en el plano de una negatividad irresuelta. se trasforma en una política que trafica con la circulación mercantil de los nombres. la revolución es el estallido violento de las fuerzas que afirman la vida. Marx no espera de esta división del trabajo. AL MEDIODÍA DE LA ESCRITURA Cristián Villarroel P. negando la teología que. las principales consecuencias de esto se perciben en la multiplicación infinita de los agenciamientos. aparecerán. es precisamente lo que la constituye: el flujo irresuelto de la crisis. y no un desbaratamiento radical en la crisis. Crisis que siempre es una indisposición del orden (y un argumento para la refundación del derecho). en la actualidad. en cuanto acontecimiento.. comienza por subvertir el espacio-tiempo que funda el derecho. Y por la maldición fueron castigados y se tornaron mudos. el río y los nenúfares. 20. Madrid. la restitución de algún orden social. y al trueno. la escritura y la política.” trabajo social. hermanadas en el acontecimiento que subvierte la representación.Hay una política en la escritura : ella consiste en la dislocación de la operación efectiva del derecho. la fisura del sentido. en tanto es una superación de la crisis. Durkheim: “La División del Trabajo Social”. su propio campo de inmanencia. y que siempre se renueva en la insoportable violencia que conlleva la inscripción y el trazado de la primera letra. Por esto. (Ver de E. pensada inmanentemente en el devenir universal (pero. ella se da. la división social del trabajo. verificable y protegible por el derecho. aspira al desbaratamiento de la misma división del trabajo. y al bosque. lo intolerable para esta modernidad burguesa. desplazable sólo por la práctica política. Si es posible pensar así.

no se vive como clausura-. de aquí salen para nunca más volver sin experimentar en ese retorno. cercándolo. Si bien el silencio no implica detención del pensamiento -esto es. Pero el silencio no es una voz suprimida. ya que si nos hiciésemos cargo de él. aquí no nos sirve. esas que ahí donde no aparecen. o más tajante aún para dar cuenta de la imposibilidad de comunicación. es el reflejo del silencio. de su fracaso en la administración de la inmediatez representacional ante su público. desprovista de rostro. o más bien. En los bordes del silencio se depositan los dibujos murmurantes y balbuceantes de la escritura que a cada línea afirman: se tornaron mudos. su consumación se rehúsa a ser capturada por medio del ensayo error que tenga a la base un aprendizaje de las formas en las cuales pillarlo. si no lo aviso. dejan la huella. Todo puede estar contenido en un silencio -como así también todo puede estarlo en un grito-. aunque fuese la mejor prueba de la palabra en estado de suspenso. el silencio ahí connota. sitiándolo. El silencio de la escritura no es técnico. cerrando así todo diálogo. la muerte de la palabra y con ella lo que designa. seguidos hacia abajo sin cálculo y sin estar mediatizados por ninguna economía. ¿Cómo no hablar por escrito? Escribir un libro sin palabras ya no sería parte de la escritura. Lo representable entonces. Nunca del todo abarcable y descifrable en cuanto a registro.Edgar Allan Poe. Nunca más hablaron. un indicio por donde dar con la verdad última del sujeto. en la traducción que se hace por la palabra? ( 1 118 . La diferencia con el habla es clara. Algo pasa en la escritura que el silencio se vuelve sólo representable por ella. Pero. pero sin pedirle nada a cambio. Mudez entonces como incompletitud que hace del gesto de la escritura algo nunca a ser cerrado. está ahí. pero ¿Cómo dar cuenta de él? Consumación del lenguaje entonces llevado hasta su punto extremo en la escritura. El silencio hace su espacio. invitando al lector a un gesto igual que el del escritor en el minuto en que se da cita en la soledad concurrida de la pluma y su hoja. sino sólo rozando sus espacios cargados de un vacío de lo aún no dicho. Innecesaria por la razón de que no se trata de dilucidar las teatralizaciones goffmanianas. Silencio. ahí lo encuentro. en cualquiera de los casos habría un silencio que está puesto en la referencia de lo decible. La retórica así desplaza su voz en la periferia como susurrando y dice: todo quedo en calma. dando cuenta de aquel lugar donde la palabra ya no nombra. marca un territorio. Dejar varios reglones en blanco quizás. más bien es aquello que carece de voz. bien podría pensarse como un error de impresión o en el mejor de los casos en una nueva estética del texto. Pero ¿Será necesario cargar la imposibilidad del silencio en la palabra -como estaba descrito más arriba-. sí da cuenta de un límite al interior del lenguaje. su lado en apariencia. sino más bien como la distancia. Mas. El silencio debe tener la seña y la presencia de una sombra. No se vive como lo oculto. ya no podríamos decir nunca más nada. pero si no lo anticipo. ya que las palabras son como añadiduras que operan en base a éste. pero el punto está en que por muy acertable que sea esta diferencia.

Momento delicado que supone un narrador que de dichas experiencias haga devenir en ella la vecindad de su escritura : “Una obra no puede conservar nada de la buena fe de su autor: sus silencios. Y así la iluminación que deja atrás la soledad tanto del lenguaje como la del escritor se la ha adjudicado a diferentes causas: Espíritu dándose a conocer a los elegidos. de su posibilidad traducible y no literal. en cuanto significación única e instituida-.de las palabras. la escritura misma como lugar de la diferencia. automatismo psíquico leyendo imágenes relámpago del inconsciente. es siempre un diferir de ella. la necesidad de dar cuenta de la Soledad como gesto fundante de ellas. el real movimiento de las cosas. La metáfora es un rendimiento posible de la escritura. En la palabra reside la tristeza de no dar con la misma materialidad de la cosa nombrada. que no es sino. donde escritura y silencio se ligan y nacen misteriosamente relacionados: esto es. El silencio se instala en el minuto de cómo hacer de la primera palabra la entrada que conduzca a las puertas de un todo. sino. de la transgresión originaria. musas rondando el instante de la escritura. como así también con respecto a su inspiración. Tanto la revolución como la barbarie (¿Revolución elevada a -1 sería su equivalente dicotómico?) se han valido de las mismas palabras. · Y no sólo el sujeto es preso de la soledad como posibilidad de la escritura. salir a su encuentro. Pero la soledad de la escritura no es condena. sus 2151 Como es posible apreciar. sus relaciones y sus mediaciones. Voluntad que pone la primera línea de un saber. · Pero quizás el punto más difícil está en dar cuenta de este doble registro de soledades. sólo ellas están para atestiguar el aislamiento que intenta no terminar en desolación por parte del escritor con respecto a su escritura. pero ¿Cómo no hacer de la idea una metáfora de ella misma a través de la escritura? La propuesta entonces consiste en distinguir al menos tres momentos al interior del acto escritural: · Por una parte. Valéry resuelve este punto argumentando que el primer verso que irrumpe en el vacío es un regalo. matando toda cosa para sólo así ser palabra. las propias palabras gozan de ella.)215 Pero hay un punto en el cual. el sujeto de la escritura es uno sumido en la soledad -compartida. se vive como un dictado. inspiración. etc. a la multiplicidad arrebatadora del lenguaje. 119 . aquel lugar en donde escritor y palabra se unen para convocar un mundo sólo aprehensible desde la lejanía posibilitadora de encontrar ahí. sanción o pena. que no implica suspender o disolver el problema. a la base tienen una tristeza originaria por el hecho de nombrar a las cosas sin su cuerpo. pero en su uso se aloja la potencia que las arranca de su sentido en el corral lingüístico. un reflejo de la materialidad primera. es la inmanencia de su derecho y posibilidad en cuanto acto que necesita transgredir el estado originario de toda palabra en estado de reposo -que no es sino. el desplazamiento o giro de esta pregunta tiene que ver con la búsqueda de las posibilidades de incorporar el silencio a la escritura.

pero ¿Qué sentido podría comunicar la angustia al mundo? Más bien habría que decirlo en sentido inverso. Pág. De Kafka a Kafka. sobre los problemas del tiempo. 69. la soledad garantiza la posibilidad de relacionarse con ese mundo. 2173 La soledad de la escritura se mueve así por los rincones de la búsqueda. sino también el de éste con la temporalidad en la que ya no se reconoce. sus ingenuidades. nada de todo ello puede pasar al objeto escrito.lamentaciones. 2184 Maurice Blanchot: “De Kafka a Kafka”. enemiga de lo que abandona. De la misma forma. dando cuenta de su aislamiento. De ser así la escritura estaría tomada aquí como un sentimiento tormentoso que hace del autor un puente desde donde la angustia se refiere al mundo. Desde ahora diremos: Las problematizaciones de la historia radican en la soledad de la escritura. 120 . Citar a otro autor es el más claro ejemplo de la indagación de compañía en la escritura. de ahí las utopías -aquella capacidad de devenir un mundo otro. Pero ¿Qué asegura la soledad? Asegura. se hace cómplice de lo que descuida. es un mecanismo de defensa que le resta lugar al monólogo e invita a la mesa del lenguaje. toda nota a pie de página cumple dicha función de alteridad presente para el documento principal. 1991. desafíos y desencuentros ( 3 )217 . acosada de ideas y proyectos. y su indiferencia se muestra hipócritamente con la pasión de todos”. sus temores. La soledad del escritor es una totalmente concurrida. el pensamiento es su antesala. 1967. el distanciamiento. lleva un juicio implícito sobre las otras obras. Y justamente es este último quien ha de convocarla.se nutren. adquieren fuerza desde la distancia.” ( 4 )218 Si la temporalidad puede ser desplazada -aquella moderna ligazón funcional del rendimiento productivo puesta en el sistema de percepción que se tiene del tiempo-. no hace más que exhibir lo que quiere que le crean. México. en el amplio sentido del término. “Por lo demás. entonces ya no es necesario escribir bajo la conciencia del desvelo. 2162 Roland Barthes: “Ensayos Críticos”. Fondo de Cultura Económica. todo lo que haría fraternal la obra. en modo alguno implica que necesariamente sea ese su tema (en el plano del recuerdo sería algo así como contar las cosas tal como sucedieron). Si bien el escritor trabaja desde la soledad. pero no sólo del sujeto. Maurice Blanchot. porque si el autor se pone a decirlo. sus escrúpulos. y de una escritura que no quiere estarlo. no sale de un sistema del teatro” ( 2 )216 A “La obra creada por el solitario y encerrada en la soledad lleva en sí una visión que interesa a todo el mundo. Seix Barral. Barcelona. la literatura tiene un privilegio: supera el lugar y el momento actuales para situarse en la periferia del mundo y al final del tiempo y desde ahí habla de las cosas y se ocupa del mundo.

Aguilar Ediciones. Son todos estos elementos los que podrían darnos alguna huella sobre el estilo en la escritura. OINOS -Explícate. aquello que está por fuera. Agathos. Colección 121 . cuando éramos mortales.Escritor: quien pone a la soledad en el movimiento de la escritura. ¿Quieres decir con eso que el Creador no es Dios? AGATHOS -Quiero decir que la Divinidad no crea. cómo escribir. que es precisamente ahí donde no estás : tal es el comienzo de la escritura”. 1990. que la conduce por otros caminos. AGATHOS -Sólo en el principio ha creado. ponerla en movimiento. sino más bien. indicio que en la escritura pasa a ser más que un detalle. Tal como en el silencio. Lo importante aquí es estar en la escritura. el barniz de la obra que desde una exterioridad la consume y la hace inteligible al inscribirla en un determinado movimiento. No se trata de la soledad entendida comúnmente. no en la idea ni en sus recompensas. Barcelona. qué escribir. de la imposibilidad de un límite cercándola perceptivamente. surgen a tan perpetuidad en el ser pueden considerarse únicamente como mediatos o indirectos. de luchas rodeadas por los fantasmagóricos silencios. de aquí para allá sin rumbo y sin pertenencia. acostumbrábamos llamar Creación. algo ajeno. pero en su propia lengua. que se desvanezca en el minuto de la escritura. Más bien -y aquí estoy pensando en Deleuze-. Tampoco sería válido tomarla como el minuto en que el escritor encuentra por primera vez una forma propia de decir las cosas y con ello. Fragmentos de un discurso amoroso Cómo hacer de la soledad del escritor. Para esto es necesario aclarar que por estilo no se está entendiendo -como modernamente se piensa-. extranjeros. al aplastar ahí la pluralidad de voces que la hacían posible ( 5 )219 . imagen que fascina también a Rella cuando habla sobre Proust. Editorial Seix Barral. En Narraciones completas. el estilo debe ser la posibilidad de “Tartamudear en su propia lengua”. 2195 Ver. sacarla de sí. la que puede ser aprehendida ahí en la escritura como campo de incertidumbres. 2206 Edgar Allan Poe: “El poder de las palabras”. no sublima nada. es que podemos hablar sobre el estilo. su propia muerte. Una vez que el escritor hace salir a la soledad de su estado. a través del universo. saber que la escritura no compensa nada. más bien un sentido de la desterritorialización. Octavio Paz: “Pasión crítica”. B “Saber que no se escribe para el otro. saber que esas cosas que voy a escribir no me harán jamás amar por quien amo. de estar escrita en una especie de lengua extranjera. no como directos e inmediatos resultados de la Divina Potencia Creadora” ( 6 )220 . Las criaturas aparentes que ahora. la soledad carece de centro. que no es sino. mientras avanzamos. Roland Barthes. OINOS -¡Y ahora. enséñame! ¡Háblame en los tonos familiares de la tierra! No he comprendido lo que insinuabas hace un momento sobre los modos y los métodos de lo que.

Una cita de Gershon Scholem es clara en este punto. 35. y menos aún cuando parte de una culpa originaria. El lenguaje profano nomina las cosas. El lince astuto. las palabras pueden salir de la angustia que las ata al mundo. Ed. pero que ha sido desmenuzado y lanzado por los dioses en pedacitos desde el cielo hacia abajo. 122 . cuando el Rabí -aquellos discípulos en la tierra de la verdad pura y única. la forma en que el lenguaje profano intenta dar con algo que nunca conseguirá -dado que el orden del mundo no puede ser sino divino. solo así el lenguaje se inscribe en su horizonte. 2217 Citado por Concha Fernández: “Walter Benjamin. una forma de hacer llorar la melancolía en las palabras.A diferencia de los ángeles no ortodoxos de Poe. Ante esto habría que decir que lo importante no es el momento originario. como si fuese la misión a cumplir en la tierra. La escritura es su tormento necesario. si omites una sola letra o escribes una de más.donde se alcanza la vecindad señalada más arriba. Pág. entonces. el de la traducción y la pluralidad de voces y de lenguas. Aquí ya no hay dependencia como en la Cábala. Crónica de un pensador”. un parecido que difiere y que no busca el original como finalidad. La escritura comienza justo ahí donde las palabras imprimen el sello de la vecindad con respecto a las palabras que las delinean. Agathos? ¿Y por qué. porque es un trabajo divino. ese cuerpo trozado. sustitución. Montesinos. la Cábala Judía se inclina por pensar en las palabras la fuerza originaria de la creación -cuando lenguaje y cosa aparecen como un indisoluble génesis de creación-.le pregunta a qué se dedica. El Rabí se adelanta: “Hijo mío ten cuidado con tu trabajo. a la realidad. Scholem le responde que es escriba de la Torá.está para testificar la desolación en que han quedado. que es la más verdeante y la más terrible de todas las que hemos encontrado en nuestro vuelo? Sus brillantes flores se asemejan a un sueño de hadas. y la tarea entonces. 1964. pero sus feroces volcanes parecen las pasiones de un corazón turbulento. OINOS -Pero ¿por qué lloras. Para la Cábala Judía todo está contenido en el nombre que lo expresa en cada una de sus letras. 1992. A la base entonces existe un “Texto ausente”. España. son las huellas del silencio las que conducen al lugar por donde dar con él. o sea. pero el Verbo Divino ha dejado de actuar para esta tierra. en cuya búsqueda radica la posibilidad de escapar por medio de la escritura a la mecanicidad y a la técnica. pero estas están acosadas por la pluralidad de las traducciones. es tratar de recomponer ese rompecabezas. ¡oh!. mientras los hombres se complican tratando de ordenar las cosas. Culpa originaria y religiosa. De aquí se hace viable la traducción como producción -o mejor dicho como creación (forma diferenciable dentro de la producción). jugueteando-. destruyes el mundo entero” ( 7 )221 . Madrid. La escritura es siempre transferencia. en el sentido que se piensa la fragmentación de la palabra como si fuese un texto sagrado e universal (como si el propio mundo fuera un gran texto). En la nominación el lenguaje ha dejado de ser creativo. y sólo el poder de las palabras -aquella mudez capaz de devenir en tristeza (entendiéndola bajo un rendimiento alegórico escritural). sólo ahí se resuelve. pero no estamos aquí para defender la reconstrucción . de la sobredenominación. por qué se abaten tus alas mientras planeamos sobre esa hermosa estrella. sino más bien el segundo momento.

cit. y sus volcanes furiosos son las pasiones del más turbulento y del más impío de los corazones” ( 8 )222 . Barcelona. Ed. lo ocurrido calaba en experiencia. Barcelona. la distinción benjaminiana se aloja en el momento vivido por una parte y el recuerdo por la otra. En la narración ¨queda la huella del narrador. 22410 Franco Rella: “El silencio y las palabras. 173-4 (Lo que está puesto entre comillas son citas extraídas de Sobre algunos temas en Baudelaire de W. un trayecto. al renunciar a la verdad con el fin de mantenerse en la transmisibilidad de la experiencia. Sus brillantes flores son los más dilectos de todos los sueños irrealizados. ya que en este último gesto. no lo remarcado o lo evidente. recuerdo e interpretación quedan a la orden de la escritura rememorante. Dado lo anterior. Escritura. en la palabra). C “Yo dibujo estas letras como el día dibuja sus imágenes y soplo sobre ellas y no vuelve” Octavio Paz. 2239 Gilles Deleuze: “Crítica y clínica”. La escritura restituye su propia particularidad. vale decir. Benjamin). sólo el narrador sobrevive a la experiencia de lo sido. lo que lleva a pensar que el ajuste de cuentas de la experiencia debe enfrentarse con el narrador de ella. Anagrama. Tal como Benjamin lo celebra en Kafka y Proust.AGATHOS -No parece. 1996. “La figura del ¨narrador¨ es decisiva para comprender el sentido de esta nueva prosa. profiriéndola con algunas frases apasionadas. Antes.A. con manos crispadas y ojos radiantes. aunque trate de dar cuenta de una por fuera de ella y anterior muchas veces.la hice nacer yo. El pensamiento en tiempo de crisis”. lo son. ¡lo son! Esa ardiente estrella -hace ahora tres siglos de esto. sino más bien. España. 1992. Ediciones Paidós. hechos tal cual como el pensar los va hilvanando en el trazo de su recorrido por las palabras. así no comunica por la palabra. Pág. una figura capaz de transmitir ¨experiencia en sentido estricto¨: una experiencia en la cual ¨ciertos contenidos del pasado individual coinciden en la memoria con otros del pasado colectivo¨” ( 10 )224 . sino haciendo del gesto escritural un viaje hasta la diferencia de lo originario -si de eso trata la escritura-: “Toda obra es un viaje. pero que sólo recorre tal o cual camino exterior en virtud de los caminos y de las trayectorias interiores que la componen. De esta forma. que constituyen su paisaje o su concierto” ( 9 )223 . Pág. 10. Así el narrador es aquel lugar donde la verdad reside en la transmisión de la palabra más que de la experiencia que dicha palabra reclama (escritura como experiencia primera en su gesto. como en el plato de barro queda la huella del alfarero. se da cita con aquello que fue impensado en el momento de lo vivido. a los pies de mi amada. al atravesar ahora. La obra en ocho tomos de Proust da una idea de las operaciones necesarias para restaurar al presente la figura del narrador¨. aquella que liga ahora en el pensamiento. la experiencia de lo vivido es diferente de lo narrado puesto en las palabras sobre lo vivido. 123 . lugar que está lejos de la replica exacta de lo acaecido 2228 E.Poe: Op.

la verdad de lo sido puede dar un giro al interior de lo escritural con tal de mantenerse en el terreno que ahora va descubriendo con cada trazo. Las soledades descritas más arriba cumplen con el único fin de que las cosas se acerquen a la escritura con su presencia.(justamente es en la traducción de esa experiencia por donde puede colarse el mesías a la historia. Ed. para él esta es una categoría de la cual hay que desentenderse en el minuto de hacer la revolución. 19. Anagrama. 124 . Pero el punto sería este: cómo no desinflar la escritura. Darle un sentido a dicha materialidad de la palabra y la escritura. momento precedente donde la referencia -de la que sólo nos queda el cuerpo muerto-. Pág. cómo no conducirla a la tristeza por la cual la escritura se hace posible perceptivamente. hace que necesariamente pase por la verosimilitud de ésta. esconderla. Cercanía por ejemplo de aquel vacío que es la muerte. lograr su subversión. los personajes no se mueven atónitos por un mundo fantástico. consumiéndola. se presenta como movimiento sísmico a la temporalidad. Ediciones Piadós. sino de ella en cuanto tal. pero que en el minuto mismo de su consumación carece 22511 Si bien Benjamin toma a la palabra en el sentido mesiánico. no tanto de contar lo que experimenta o piensa como de expresar claramente lo que hace” ( 13 )227. La traducción entonces consiste en separar las cosas de sí mismas. La escritura se va deslizando así por aquellos escondites sólo destinados a las palabras. hace que las palabras hablen desde otra lengua ( 12 )226 . conviven con ellas. Dicho de otra forma. que al igual que en la escritura. 22612 Este gesto se hace claro cuando se piensa en la Literatura Latinoamericana del Realismo mágico. Aquí la distinción es relevante ya que es él mismo quien pone en escena sus limitaciones. como si en algún lugar los hechos pudiesen haber desenvocado de una forma diferente). pero sin nombrarla. En torno a la soledad debe girar toda la escritura. 1994. Barcelona. Cómo no desanimar la obra. 1996. ese es su mundo. El sujeto rememorante es aquel capaz de darle un plus a aquella experiencia en el momento de su interpretación y narración ( 11 )225 . aquella estética de la ficción que juega con las cosas como si efectivamente estuviesen ahí. o sea. de aquella distancia de fisura temporal -del vaciamiento de toda temporalidad depositada ahí-. 22814 Blanchot es quien mejor ha dibujado este lugar a través de la figura de Dios. lugar donde las cosas pueden ser desterradas de la esclavitud a la temporalidad en la cual descansan. como si esa palabra fuera inexistente. no de su referente. donde la distancia para los fieles es una viva prueba de su existir. sólo así proximidad y distancia se funden ( 14 )228. “Se trata por último. Maurice Blanchot: “El paso (no) más allá”. la astucia del escritor está en desvanecer la retórica. donde lo falso y lo realmente sido no cuelgan moralmente. como así también la de la realidad. 22713 Gilles Deleuze: “Crítica y clínica”. España. Barcelona. como si fuese el silencio desde donde las palabras arrancan y cobran fuerza después de aquella experiencia de mudez. Lo que dicho de otra forma sería : hay que escribir en contra de algo. para el autor. Prueba de esto es que incluso dar cuenta de la mentira a través de la escritura. sino más bien. Es la huella de la diferencia entre tiempo vivido y tiempo narrado. es desplazada por la emergente materialidad de la escritura. hay que buscar un adversario (soledad). cómo no desinflar su potencia.

la escritura es un gran silencio. sólo lagrimas. Pero lo relevante es esto: sólo en la escritura. 125 . Por más que se escriba sobre la escritura. en su pensamiento. Sólo el otro está para atestiguar el acontecimiento. podemos hacer algo así como morirnos.de importancia. Y al silencio sólo lo conocemos por rumores. como un llanto pero sin ruido.