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auto-gestión, empreendedorismo y política

sobre una nota en la ultima revista
El término "auto-gestión" ganó las bocas y las máquinas de escribir de la izquierda en la
década del 60', a partir de la experiencia poco conocida del gobierno comunista yuguslavo, que
ensayó por algunos años una tipo de economía mixta entre el planeamiento estatal y la libertad de
las empresas y fábricas bajo control obrero (ver ... ruggeri). Se trata de la gestión de un capital y de
un proceso de trabajo por los propios trabajadores.
La propiedad individual de los capitales es aquella tradicional del capitalismo, sin embargo, desde
la revolucion industrial se han conformado unidades de produccion de propiedad compartida,
surgidas por medio de la accion directa de los trabajadores pero tambien bajo un marco institucional
como en el caso del cooperativismo clasico de blublublbu (cita ruggeri). Lo que diferencia la autogestión de la simple propiedad compartida es la gestión horizontal y democrática, dado que la
cooperativa de por sí puede ser verticalizada, con asalariados, etc.
Sin embargo, a veces escuchamos el término "auto-gestión" asociado a cosas muy poco
afines a la economía de capitales, como por ejemplo en las movidas culturales, bandas, ferias de
libros, etc. Qué diferencia la auto-gestión del mero empreendedorismo, la libre iniciativa económica
de los capitales por medio de propietarios dispuestos a tomar riesgos en cambio de ganancias?
En el caso de una fábrica recuperada por los trabajadores la diferencia es clara, puesto que el
capital en forma de unidad productiva es abandonado por el antiguo propietario y recuperado por
aquellos que le agregaban valor por medio del trabajo: la propiedad pasa a ser de aquellos que
trabajan y que se organizan de forma horizontal. Pero organizar un festival por cuenta propia no
tiene, en la forma, diferencias con lo que puede hacer una empresa privada cualquiera. Un grupo
"autoconvocado" de personas disponen del capital y del trabajo, y los concurrentes, los clientes de
su servicio. Muchas veces el sentido común utiliza el criterio de la informalidad como
diferenciador: si son los pibes del barrio, es auto-gestión, si es alguien con un CUIT, es
empreendedorismo. Pero el análisis económico no pasa por ahi, y si queremos que "auto-gestión"
tenga un contenido que vaya más allá del fetiche o de la impronta "cool" que funciona como marca
(algo como un sello de mercancía ecologicamente correcta adaptado para la gente alternativa),
tenemos que asumir la tarea de llevar la auto-gestión en serio.
Un puestero que vende comida o material escolar en la facultad no es equivalente a un gran
capitalista, pero no podemos decir que haya auto-gestión. Él invierte su capital en mercancía para
venderla más caro de forma a lograr una renta y posiblemente un mínimo de acumulación para
poder ofrecer mercancías de mejor calidad, de mayor variedad, garantizando así más renta.
Podemos tener lazos de solidaridad con ellos por los más diversos motivos, pero de esa forma los
estudiantes pagan directamente de sus bolsillos la renta de ellos '' – cuando comida y material
escolar deberían ser parte de la gratuidad de una educación pública de verdad.
Otra cosa es el ejemplo de la FLIA, que es una red de muchas personas y unidades
productivas de la industria editorial, donde las unidades productivas son manejadas por los propios
trabajadores, aunque a veces en nivel artesanal,o sea, de bajo capital. Esa red termina por incentivar
la producción de un material que antes no entraba en el circuito "oficial" de la demanda de mercado,
o mismo baratea mercancías especiales como ediciones de autores y textos críticos y antisistémicos. La venta de estas mercancías paga algo de renta a los trabajadores (incluidos ahí
autores, productores y vendedores) y también una acumulación de capital que mejora y baratea las
producciones y aumenta la oferta de libros, posibilitando una mayor circulación de la literatura y un
mayor número de autores publicados. Además, genera un espacio de convivencia y intercambios
técnicos, artísticos y culturales. Quizás no comparte la característica de la auto-gestión en términos
económicos, pero es un ejemplo de economía alternativa en donde hay asociación de productores y
una acumulación dirigida hacia las demandas de la propia comunidad, un tipo de capital social
compartido en red fomentando la literatura y el intercambio de textos anti-sistémicos.
Finalmente, la auto-gestión en términos políticos apunta hacia la construcción horizontal y

con el espíritu libertario y de solidaridad de clase más allá de las diferencias ideológicas con los demás compañeros de base.en contra de la lógica verticalista.. como la organización gremial o sindical. sino que expresa el más alto grado de movilización y construcción de base. No es algo que va en contra de otras dinámicas de la clase. El encuentro complejo entre las lógicas políticas y económicas de la auto-gestión es lo que caracteriza muchas de las polémicas y de las historias de represión y rupturas internas a procesos revolucionarios. termina por imponerse a la organización local. Estas no dejan de tener su importancia especialmente en la construcción colectiva que rebasa los locales específicos.. si apuntamos hacia una sociedad auto-gobernada que necesita coordinación a niveles cada vez más amplios. la base que construye sus coordinaciones y direcciones -. escuelas) son llevados adelante por las bases mismas independiente de elecciones internas. talleres. barrios y escuelas.democrática de los espacios de organización de la clase trabajadora. . cuando las tareas cotidianas y la gestión de los espacios (barrios. que a partir de lógicas externas a los locales de trabajo. lo que hace de estos momentos experiencias trágicas y al mismo tiempo muy ricas para que nosotros podamos seguir luchando conscientemente por medio de las construcciones de base. Lo que la auto-gestión en términos políticos construye es justamente la dirección que viene desde abajo hacia arriba. Mas concreto.