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La perla de gran precio

TEXTO: Mt. 13: 45-46. “También el reino de los cielos es semejante a un comerciante que
busca buenas perlas, 46y al hallar una perla preciosa, fue y vendió todo lo que tenía y la compró”
La Biblia nos enseña que algunos encuentran a Cristo casi por accidente y otros porque
fueron buscadores incansables y que ambas personas estarían dispuestas a cambiar todo lo
que poseen por lo encontrado. ¿Y tú que decisión tomarás una vez que encuentres a Cristo?
En la parábola anterior, conocida como la del “tesoro escondido” (Mt. 13: 44), Jesús se
refiere, al valor que tiene el reino, para aquel que lo encuentra, podría decirse, casi por
accidente. Un notable ejemplo de lo mencionado, lo tenemos en la conversión de Saulo de
Tarso, que camino a Damasco, respirando amenazas y muerte para con los cristianos, de
repente se tropieza con el Señor, quien se identifica de lleno con su Iglesia, a quien Saulo
perseguía, creyendo que hacía un bien. Este no teniendo ni siquiera minutos de convertido,
le dice al Maestro: “Señor ¿Qué quieres que yo haga?”. Podríamos decir que casi sin darse
cuenta se tropezó con el “Tesoro Escondido”, es decir, Cristo. Y estuvo dispuesto a venderlo
todo con tal de comprar el campo en el cual estaba el gran tesoro. Escuche lo que declara
años más tarde: “Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por

amor de Cristo. 8Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del
conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por
basura, para ganar a Cristo, 9y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la
ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe; 10a fin de conocerle, y
el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a
él en su muerte” (Fil. 3: 7-10)
1. A continuación el Señor relata la parábola de la Perla de gran precio. La similitud entre
las dos parábolas resulta obvia, no obstante, hay algo digno de destacar en la segunda
parábola. La persona mencionada es un “buscador incansable”. Su misión en la vida era
buscar algo de muchísimo valor. Cuando al fin lo encuentra está dispuesto a vender todo lo
que tiene para poder obtenerlo.
2. Las Escrituras nos relatan diversas historias de personas que podríamos denominar
“buscadoras” que encontraron esa “Perla de gran precio”, y que además, vendieron todo su
pasado para obtener lo más preciado. Entre ellos tenemos a:
a) Los primeros discípulos “Andrés,

hermano de Simón Pedro, era uno de los dos
que habían oído a Juan, y habían seguido a Jesús. 41Este halló primero a su hermano
Simón, y le dijo: Hemos hallado al Mesías (que traducido es, el Cristo). 42Y le trajo a
Jesús. Y mirándole Jesús, dijo: Tú eres Simón, hijo de Jonás; tú serás llamado Cefas
(que quiere decir, Pedro).”... “Felipe halló a Natanael, y le dijo: Hemos hallado a
aquél de quien escribió Moisés en la ley, así como los profetas: a Jesús, el hijo de José,
de Nazaret” (Juan 1: 40-42, 45) “Andando Jesús junto al mar de Galilea, vio a dos
hermanos, Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano, que echaban la red en el mar;
porque eran pescadores. 19Y les dijo: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de
hombres. 20Ellos entonces, dejando al instante las redes, le siguieron. 21Pasando de allí,
vio a otros dos hermanos, Jacobo hijo de Zebedeo, y Juan su hermano, en la barca con
Zebedeo su padre, que remendaban sus redes; y los llamó. 22Y ellos, dejando al
instante la barca y a su padre, le siguieron” (Mat. 4: 18-22)

b) El funcionario de la reina Candace de Etiopía: “Un

ángel del Señor habló a
Felipe, diciendo: Levántate y ve hacia el sur, por el camino que desciende de Jerusalén
a Gaza, el cual es desierto. 27Entonces él se levantó y fue. Y sucedió que un etíope,
eunuco, funcionario de Candace reina de los etíopes, el cual estaba sobre todos sus
tesoros, y había venido a Jerusalén para adorar, 28volvía sentado en su carro, y leyendo
al profeta Isaías. 29Y el Espíritu dijo a Felipe: Acércate y júntate a ese carro.
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Acudiendo Felipe, le oyó que leía al profeta Isaías, y dijo: Pero ¿entiendes lo que

buscaban “algo”. y que hacía muchas limosnas al pueblo. nos recuerdan y confirman además las palabras enseñadas por Jesús en el sermón del monte: “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia. los cuales al encontrarle resolvieron vivir para él. Si partían a la eternidad sin haber hallado a Cristo. bien puedes. 15Y cuando fue bautizada. Con gran determinación se atrevieron a cambiar lo terrenal y pasajero por lo celestial y eterno. las cosas viejas pasaron. nueva criatura es. para que no sean bautizados estos que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros?” (Hch. hueco y vacío. hablamos a las mujeres que se habían reunido. pues. junto al río. y oraba a Dios siempre. . la vendedora de púrpura. Felipe y el eunuco. como tu único Salvador.. si alguno no me enseñare? Y rogó a Felipe que subiese y se sentara con él” “. 3Este vio claramente en una visión. que un ángel de Dios entraba donde él estaba. donde solía hacerse la oración. estaba oyendo. osadía que es para valientes y decididos. el centurión. Él dio sentido a miles de millones de personas. 10: 1-5. y se llama Jesús. y atemorizado. de la ciudad de Tiatira. Dos cosas deberías de hacer: 1) Vende o deshazte de todo lo que te pueda atar y que no te deja avanzar hacia él. el Hijo del Dios viviente. y dijo el eunuco: Aquí hay agua. piadoso y temeroso de Dios con toda su casa. todo lo que te distraiga. Lo glorioso es que buscaron hasta que encontraron esa Perla de gran precio y al hallarla vendieron todo su pasado de pecado. dijo: ¿Qué es. 8: 26-31. y posad. nos rogó diciendo: Si habéis juzgado que yo sea fiel al Señor. y haz venir a Simón. Recíbelo en tu corazón por fe y acéptalo ahora mismo. el que tiene por sobrenombre Pedro. a pesar de ser asiduos lectores de las Escrituras.. Entonces respondió Pedro: ¿Puede acaso alguno impedir el agua. y sentándonos. 38Y mandó parar el carro. estuvieron dispuestos a darlo todo a cambio. dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios. de dar grandes limosnas y hacer hermosas oraciones. otra muy distinta es estar en Cristo. 5: 17) Personas buenas y sobre todo buscadoras como el eunuco etiope. una vez que encontraron lo más preciado para ellos. que te aleje de su voluntad y 2) Paga el precio de seguirle. 14Entonces una mujer llamada Lidia. 5Envía. porque ellos serán saciados” (Mt. Estuvieron dispuestos a tomar la gran decisión de su vida. que adoraba a Dios. llegaron a cierta agua. Pablo dijo a la iglesia de Corinto lo siguiente: “De modo que si alguno está en Cristo. 5: 6) Una cosa es buscar a Cristo. c) Estas personas. sus planes y proyectos.. he aquí todas son hechas nuevas” (2Cor.36-38) c) El centurión Cornelio: “Había en Cesarea un hombre llamado Cornelio. Observe tres características que tienen en común estas personas: a) Estas personas. y descendieron ambos al agua. ahora hombres a Jope. Mi Amigo: ¡No busques más! La Perla de gran precio. 47) 2 d) Lidia la vendedora de púrpura: “Y un día de reposo* salimos fuera de la puerta. un “propósito por el cual vivir”. se perderían en la condenación eterna. Y respondiendo. pero su fin es incomparable.lees? 31El dijo: ¿Y cómo podré. ¿qué impide que yo sea bautizado? 37Felipe dijo: Si crees de todo corazón. mirándole fijamente. y le decía: Cornelio. vendedora de púrpura. 4El. sin sentido. 16: 13-15) 3. como a la hora novena del día. Y nos obligó a quedarnos” (Hch. y le bautizó” (Hch. querían encontrar “un significado más profundo” a la vida. b) Estas personas. Señor? Y le dijo: Tus oraciones y tus limosnas han subido para memoria delante de Dios. entrad en mi casa. su hambre y sed de justicia por lo que creyeron que era digno y de gran valor. y su familia. y el Señor abrió el corazón de ella para que estuviese atenta a lo que Pablo decía. está frente a ti..Y yendo por el camino. de amargura y soledad. centurión de la compañía llamada la Italiana.

com.ar .Pastor Walter Alvarenga Iglesia “Asamblea de Dios” E-mail: adedios@coopvgg.