Está en la página 1de 2

Ejemplo de emprendedor

Enrique Lomnitz es el fundador de un proyecto llamado Isla Urbana, el cual permite a las
familias que no disponen de agua generar un sistema sustentable no convencional, a
través de un sencillo captador de agua.
Lomnitz es licenciado en diseño industrial por la Escuela de Diseño de Rhode Island, en
Estados Unidos. En 2009 fundó Isla Urbana y comenzó a probar sistemas de captación y
separación de agua de lluvia en las zonas altas de DF, donde ha colocado 1.200
captadores de lluvia.
Para este joven de solo 30 años, los 1.200 captadores de lluvia que ya ha instalado su
empresa Isla Urbana en México DF son solo un primer paso hacia una ciudad "integrada
con sus ciclos hidrológicos" que solo existirá si muchas más tecnologías como la suya
llegan a todos los hogares. Según explica, motivar a las personas a dotarse de
abastecimiento alternativo es una forma eficaz de afrontar una cruda paradoja: en una
ciudad con lluvias torrenciales 5 meses al año, un tercio de sus habitantes no tienen
suministro constante de agua, especialmente en los barrios más pobres. "Existe un
problema de falta de abasto suficiente que obliga a esta gente a dedicar cantidades de
tiempo y dinero desorbitadas a obtener agua", asegura.
Lomnitz, licenciado en diseño industrial por la Escuela de Diseño de Rhode Island, en
Estados Unidos, decidió muy pronto que quería trabajar con comunidades de bajos
recursos, "un colectivo crónicamente ignorado por los diseñadores". Para ello fundó en
2009 Isla Urbana y comenzó a probar sus sistemas de captación y separación de aguas
de lluvia en las zonas altas de DF, donde el contraste entre escasez e inundaciones afecta
a familias.
Este joven pudo observar cómo la infraestructura de estos barrios, desde la
pavimentación de las calles hasta el alumbrado, había ido mejorando paulatinamente.
Con una excepción: el acceso al agua. "Nos fijamos en que 15 años atrás las casas
tenían agua tres o cuatro días en semana, ahora, solamente uno: era el único proceso
que estaba empeorando"
La idea Isla Urbana contaba con una gran ventaja: los 2 millones de cisternas que los
ciudadanos -acostumbrado a los cortes de suministro- se habían encargado de construir
en sus casas. Con ello en mente, Lomnitz concibió una tecnología fácil de adaptar a la
infraestructura existente, un sistema de captación barato, resistente y de manejo sencillo
gracias al que la lluvia podría llenar estas cisternas en lugar de inundar la ciudad y correr
por las alcantarillas.
Así nació el Tlaloque, un aparato de polietileno de un metro y medio de alto por 0,4 de
ancho que capta las lluvias que caen sobre el tejado y separa las más sucias -las
primeras, que arrastran la suciedad acumulada- de las limpias, que canaliza a una
cisterna para ser empleadas en diferentes usos domésticos.
En el futuro, esta tecnología sustentable podría proveer el 50% del suministro de agua de
toda la ciudad.

por lo que viajó durante tres años en los EE. pero en todos los niveles de la sociedad. Después de graduarse de la universidad en 2006. y México trabajando en varios proyectos de sostenibilidad. Esta experiencia le dio la perspectiva sobre las dos culturas y la capacidad de liderazgo para organizar y atraer a personas con diversas visiones. aprender valiosas habilidades de gestión de proyectos de sostenibilidad. Enrique no se sentía que estaba completamente listo para lanzar su proyecto. Enrique comenzó a explorar ideas para promover la sostenibilidad de las comunidades marginadas. durante este tiempo se desarrolló un fuerte interés en trabajar en temas sustentables.UU. se convenció de que la captura de agua de lluvia fue la solución sostenible a la escasez de agua no sólo en las comunidades marginadas.La persona Enrique nació en México y vivió toda su infancia entre México y Estados Unidos. se dio cuenta de la escasez de agua es un problema recurrente. Sin embargo. Cambió su diseño industrial importante y estudiado con el fin de aplicar su creatividad a los problemas de sostenibilidad. Enrique tenía una pasión por las cuestiones ambientales y el arte. empujó hacia adelante y hoy cuenta con un equipo multidisciplinario para apoyar el trabajo de Isla Urbana. En 2009 Enrique lanzó formalmente Isla Urbana. quienes lucharon por temas de justicia social y le inculcaron una fuerte ambición para el cambio social. Enrique identificó una posible oportunidad de resolver esto mediante la instalación de sistemas de captación de agua de lluvia. Enrique fue profundamente influenciado por sus padres. Sus viajes sirvieron como un momento de aprendizaje y desarrollo antes de embarcarse en su propio proyecto. junto con la lección de que una carrera debe ser un medio para el crecimiento y desarrollo personal. Después de realizar algunas investigaciones. . A pesar de los contratiempos. y un viaje académico le dio la oportunidad de visitar las comunidades desfavorecidas y de bajos recursos en la ciudad de México. decidió ir a las artes plásticas. y en la universidad. Después de visitar y entrevistar a miembros de la comunidad.