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La leyenda de “El Cid”
de Brenda Ortiz Nevárez (puertorriqueña) derechos de autor
Hace poco más de ochocientos años, allá para la Edad Media, vivió en el norte de la península ibérica, un héroe que más que
valiente fue honorable. Sus hazañas se contaron a su generación y a todas, incluyendo a las de hoy. ¿Quieres conocer a quien tuvo
más fama que los mismos reyes? Aventúrate a revivir sus triunfos, sus alegrías, sus tristezas y sus amores.
A diez kilómetros al norte de la gran ciudad de Burgos, está ubicada la aldea Vivar. Allí nació un niño, descendiente de
germanos y nativos, hijo del valiente Rodríguez Díaz. Desde niño, su padre lo adiestró para ser un caballero. Ser caballero
significaba para esos tiempos, convertirse en un valiente soldado al servicio de Dios y del rey. Tenía que ejercitarse duramente para
desarrollar un físico fuerte, una mente positiva y dominar el arte de la espada y el de montar a caballo. También debía hablar
correctamente el romance castellano, practicar una vida cristiana y ser muy cortés con las damas. Rodrigo creció hermoso, fuerte y
gentil, todo un caballero.
Eran tiempos difíciles, cuando los califatos mozárabes habían dominado más de la mitad de toda Spania. Sólo les faltaba
conquistar a los reinos cristianos del norte, quienes defendían a sus villas con ciudades amuralladas y con los bravos ejércitos
dotados de una valiosa herencia bélica visigoda. La vida dentro de las murallas, estaba segura. Los monjes copistas de Silos y San
Millán, escribían en romance castellano culto, todas las Sagradas Escrituras. El sacerdote Gonzalo de Berceo escribía hermosos
poemas que narraban los milagros que había realizado la Virgen por todas las comarcas. La gente celebraba la misa en las
catedrales, donde también se presentaban obras teatrales que mostraban la vida de Jesús y los santos. A estos dramas se les llama
autos sacramentales. Luego de salir de misa, disfrutaban de las ferias y mercados en las plazas, donde acudían todos para ver y
escuchar a los juglares, quienes divertían a grandes y a chicos, contando las aventuras de los héroes castellanos en las batallas entre
cristianos y musulmanes. Rodrigo disfrutaba de esa vida a la vez que se preparaba para ingresar al ejército castellano, al servicio
del rey Sancho. Una vez, los mozárabes atacaron a un poblado camino hacia La Rioja. El rey Sancho mandó a su ejército para
socorrerlos. Rodrigo, de manera voluntaria, entró a la iglesia incendiada y salvó al sacerdote. Ya la gente murmuraba acerca de la
valentía del muchacho de Vivar.
¡Por fin llegó el gran día esperado por Rodrigo! Sería nombrado caballero del rey Sancho, quien lo juramentaría en presencia
de todo el pueblo de Burgos. Hubo grandes fiestas. En medio de la música y la algarabía, Rodrigo se percató de la presencia de una
bella dama joven. Era la hermosa Jimena, muchacha de noble linaje, a quien sus padres querían casar con otro joven noble. Ella
también vio a Rodrigo y quedó prendada con su elegancia y fortaleza física, natural de un guerrero. Rodrigo se acercó a Jimena y la
invitó a caminar por los verdes parajes primaverales de Burgos. Mientras caminaban, no dejaban de hablar de sus familias, sus
intereses y sus quehaceres. Él admiraba la educación y femineidad de Jimena; ella observaba cuidadosamente los buenos modales,
buena expresión oral y elegancia de Rodrigo. Se treparon a descansar bajo el fresco follaje de un roble y continuaron hablando
respetuosamente. Cuando vieron que comenzaba el crepúsculo, avanzaron hacia el pueblo para que no les sorprendiera la noche.
Quedaron en encontrarse de nuevo, en el mismo árbol de roble.
Al otro día, Rodrigo emprendió viaje con el ejército castellano. Daba rienda suelta a su dominio con la espada. Todos se
maravillaban con tal maestría, tanto con las tácticas con la espada, como con el dominio de su fiel caballo Babieca. Pasaron los
meses y Rodrigo continuaba encontrándose con Jimena, en el roble, por las tardes, siempre y cuando Rodrigo no estuviera de viaje,
en alguna campaña con su ejército. Cuando acampaban, Álvar Fáñez, su mejor amigo, y también compañero de batallas, tenía que
pasar largas horas escuchando a Rodrigo, hablar de su bella Jimena. Rodrigo había decidido, pedir la mano de Jimena en
matrimonio. – Pero, ¿te has vuelto loco, Rodrigo? Los padres de Jimena, jamás consentirán tal unión. Ella es noble y su familia
querrá que ella se case con un príncipe.- Sí, es cierto, pero nuestro amor es mucho más fuerte que las costumbres. Yo soy un noble
caballero, que lucho y arriesgo mi vida por Castilla y el rey Sancho. Casarme con Jimena será para mí la más importante batalla, y
lo lograré. Nada ni nadie me detendrá.- Rodrigo tuvo que vencer con su espada a los hombres de la familia de Jimena que se
oponían al matrimonio. Finalmente, Rodrigo y Jimena se casaron en Burgos y todo el pueblo celebró la unión. Tuvieron dos
hermosas hijas que llamaron Elvira y Sol. Rodrigo tuvo que partir hacia tierras extrañas a luchar contra los musulmanes.
Jimena y todo el pueblo, esperaban al ejército castellano, a la entrada de la ciudad, en el puente sobre el río Arlanzón. Era
costumbre, recibir a los valientes guerreros con fiesta y celebración, debido a las victorias frente a los ejércitos mozárabes. Pero
esta vez, Rodrigo y sus compañeros no lucían contentos. Había corrido un funesto rumor que culpaba a Alfonso VI y a su hermana
Urraca de haber conspirado para asesinar a su hermano, el rey Sancho. El ejército se sentía indignado. Al entrar a Burgos, el
ejército pudo corroborar, que efectivamente, el rey Sancho había muerto. Rodrigo se acercó con Babieca hasta la entrada de la
iglesia de Santa Águeda y le hizo jurar a Alfonso que no había tenido nada que ver con la muerte del rey Sancho, asesinado en el
cerco de Zamora. Alfonso, quien ahora era el nuevo rey, se molestó tanto por el atrevimiento de Rodrigo, que ordenó su destierro. –

para celebrar las bodas en Burgos y éste lo concedió. Hoy descansan los restos de Rodrigo y Jimena en la inmensa Catedral de Burgos. Rodrigo pidió permiso a Alfonso. hasta que yo lo permita. regla) 3. que continuaré batallando y ganando tierras para la gloria de Castilla. Rodrigo Díaz de Vivar. El Cid conquista los reinos árabes de Castejón y Molina. junto a Jimena. Estos jóvenes eran los infantes de Carrión. Usó dos importantes espadas en sus batallas: la Tizona. Doña Elvira y Doña Sol se casan con los príncipes de Aragón y vivieron felices por siempre. el conde cristiano de Barcelona. Rodrigo confiaba en ellos y en Dios. cual ganó en combate con el califa Bucar y la Colada. En Molina. El poder del califa almorávil. con Jimena. quien los había librado de la tiranía. quienes se unieron a él para formar otro ejército que lucharía en nombre de Castilla y su nuevo rey Alfonso VI. Castellón. Fue muy emotivo el encuentro de la familia Díaz. los fue a visitar a Valencia. Ella lo acompañó en todas las siguientes aventuras. gracias a las victorias de Rodrigo. Allí azotaron a sus esposas y las dejaron abandonadas. Realiza una historieta con mínimo diez viñetas donde cuentes la historia leída. . Jimena y Rodrigo sabían muy bien que pasaría mucho tiempo.Todos los presentes lamentaron la decisión de Alfonso. Rodrigo casó a las hijas con los infantes de Carrión y todo parecía feliz. deciden vengarse. que abandones la ciudad de Burgos en nueve días y no regreses a ella. Las noticias llegan a Burgos. quizás años. hizo un alto a la guerra y se trasladaron al Monasterio de San Pedro. Los monjes cuidarían bien a Jimena y a las niñas. Pero El Cid no lo sabía. ganan importantes victorias por toda la región de Soria. El Cid accedió muy orgulloso. Como no podía arriesgar las vidas de Jimena y las dos niñas. mi rey. el califa Avengalvón. se hace amigo del Cid y se une a él en su lucha en nombre del rey Alfonso. Llevaron a Doña Elvira y a Doña Sol. Al pasar los años. Jimena les ha enseñado a honrar a Rodrigo. que ganó cuando peleó hombre a hombre con Berenguer. sus dos hijas y sus compañeros guerreros de mayor confianza. Estos muchachos eran de noble linaje y por eso Rodrigo los respetaba. Jimena y Rodrigo vivieron felices hasta la muerte del Cid. Había dos jóvenes soldados de Rodrigo que eran muy cobardes. Acampó en Spinaz de Can. comenzó a admirar la nobleza y gallardía de Rodrigo. lápiz. pero Rodrigo no permitía que sus soldados se comportaran así. En Valencia. Rodrigo gobernó a musulmanes y a cristianos quienes vivían en paz. El rey Alfonso acuerda realizar un duelo y los infantes de Carrión son vencidos por los amigos del Cid. donde acudieron miles de gente para unirse a él. aunque nunca lo veían. (hojas de block tamaño oficio. Se fue Rodrigo y su ejército rumbo a las tierras árabes de Guadalajara. Por tal razón.Te ordeno. La lengua castellana y las costumbres cristianas se expandieron por todos los territorios. Hasta el rey Alfonso. a quien llamaban Al-Mutamin. Molestos por las constantes burlas de los soldados del Cid. Fue muy triste la despedida. no sin antes jurar por mi honor. El Cid y su ejército vencieron a los almorávides. a quien llamaban Yussuf. así lo haré. Rodrigo salió de Burgos. Esto enfurecía a Alfonso. Alfonso seguía ganando territorio. porque el pueblo veneraba a Rodrigo más que al rey. Doña Elvira y Doña Sol. En el cuaderno describe los personajes: EL CID REY ALFONSO DE CASTILLA DOÑA JIMENA ELVIRA Y SOL LOS INFANTES DE CARRIÓN BABIECA PEDRO BERMÚDEZ MARTÍN ANTOLÍNEZ BERENGUER 2. gracias a los juglares. Se las ingeniaban para escabullirse en las batallas y no sufrir ni un rasguño. clama justicia al rey Alfonso para honrar el nombre de su familia y consolar a las hijas. en el palacio de Valencia. pero nadie se atrevió a refutarlo. cerca de Burgos. para celebrar los compromisos matrimoniales. el 10 de julio de 1099. Rodrigo estableció su residencia. La gente de Burgos. tomar como esposas a sus dos hijas. Pasan los años y. “mi señor”. los infantes de Carrión cumplirían con la venganza. y hasta los mismos musulmanes se unían al Cid. Ya Elvira y Sol eran unas bellas jovencitas. En grupo escenifica la parte más representativa de la lectura. Teruel. Su fama y gloria se propagaron por todas las tierras castellanas y las nuevas conquistadas para el rey. era tenebroso. Pidieron al Cid. Jimena regresa a Castilla con el cadáver. Pedro Bermúdez y Martín Antolínez. Rodrigo logró el perdón del rey Alfonso. Salió hacia el destierro acompañado de un gran ejército de voluntarios que se unieron a su causa. colores. quien no quería someterse al poder de Castilla. Valencia y Alicante. En el trayecto.. El Cid conquistó Zaragoza. Los demás soldados se burlaban de ellos. 1. hacia un paraje en el Robledal de Corpes. – Si esas son vuestras órdenes. Cuando Rodrigo se entera de la afrenta de Corpes. Su gran hazaña fue la conquista de Valencia en la playa. comenzaron a llamarle “Mio Cid” que en castellano moderno significa. las llevó al Monasterio de San Pedro de Cardeña. Rodrigo con su ejército. hasta poder volverse a ver juntos. unidos por siempre.