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La ley del silencio

Artur de Paula Carvalho


20-01-2006

Si pretendemos estar en contacto con realidades superiores, si pretendemos


relacionarnos mas conscientemente, con los mundos internos, si
pretendemos conocer la paz, irradiar la paz, si pretendemos servir,
necesitamos conocer, el silencio.

Entonces, en cada nivel de consciencia el silencio, que es una ley universal,


se muestra de una manera diferente. Y nosotros nos relacionamos con esa
ley del silencio en todos los niveles de nuestro ser. Las posibilidades que
esta ley nos trae son muy importantes, fundamentales, en este proceso de
relacionarnos, con niveles más altos, de los cuales estamos. Si estamos en
contacto con realidades mas internas. Para que el alma, entre en contacto
con energías más profundas, ella necesita conocer la ley del silencio y vivir
esa ley en su nivel.

Para que nuestra mónada, nuestro espíritu, se relacione con realidades aún
más profundas, conocerá conocer la ley del silencio en aquel nivel, y vivirlo
allá, que es muy diferente de la ley del silencio aquí.
Y para nosotros, como personas humanas, que estamos encarnados, la ley
del silencio es fundamental para que podamos trascender esos niveles, para
que podamos relacionarnos, conocer, ser vividos, por realidades de planos
superiores. Entonces, tratar de realidades abstractas y no cuidar del silencio
sería algo engañoso, hasta peligroso, en el sentido que sin el silencio, no
nos preparamos para recibir aquello que es más potente. Y si llamamos lo
que es más potente, lo que es más alto que nosotros, si ambicionamos
aquello, si no desechamos aquello por el orgullo, la vanidad y todos esos
atributos de la persona humana, a una cierta altura podemos entrar en un
cortocircuito, en un desequilibrio, por no estar preparándonos para
realmente contactar, aquello que es superior.

Desde el punto de vista humano, el silencio se puede dar, en un nivel bien


concreto, que es el silencio de la palabra. Ese silencio sería, no solo dejar de
usar la palabra cuando es indebida, sino también usar la palabra en forma
correcta. Y eso, es un aprendizaje muy largo e importantantísimo, porque
esta ligado a nuestra capacidad de crear.

Entonces, o aprendemos a usar la palabra correctamente, o sea, emitimos


un son en la intensidad correcta, en el ritmo correcto, en el momento
correcto, así, con un son vamos a tocar algo, a alguien, vamos a construir
algo en el ambiente, vamos a despertar algo, vivificar algo dentro de los
seres, dentro de las personas.

Entonces, no basta dejar de hablar, porque esto no es tan difícil. Las


personas se pueden reprimir, y si se controlan durante un período, pueden
dejar de hablar, mas, la ley del silencio, es más que eso en ese nivel
externo, es abstenernos de las palabras indebidas, de las palabras
violentas, de las palabras que son instrumentos para confirmarnos como
persona humana, todo aquello que confirma reacciones, posesiones,
emociones, todo lo que es del nivel humano, para silenciar eso las dejamos
de reforzar con la palabra. Ustedes ven que las personas normalmente
regurgitan palabras hablando de si mismos, enalteciéndose, o quejándose
sobre cosas que le están pasando, o hablando mal de los otros, o hablando
de la vida de las personas. Es una energía inmensa que se pierde, es un
desconocimiento total de lo que estamos creando con todo ese palabrerío,
con toda esa emisión vibratoria de baja frecuencia, que está contaminando
el espacio, está impidiendo literalmente que nos relacionemos con nuestro
ser superior. Entonces, por ejemplo, una persona tendría una posibilidad de
madurar su contacto con el alma, con el grupo interno, de madurar su
contacto con la jerarquía en el servicio, en la tarea, y el mal uso de la
palabra, el hecho de que la persona se interese por la vida de los otros, de
hablar de la vida de los otros, de invadir el espacio del los otros, de colocar
la curiosidad en las cosas que no le importan, todo eso nos desvía de la ley
del silencio, que es el puente con las leyes mayores.

Entonces, para que la ley del servicio exista en nuestra vida, para que
podamos conocer la ley de la economía, la ley del sacrificio, necesitamos la
ley del silencio, es ella la que nos contacta con todas las leyes, con la ley
única, con la ley del amor, y sin amor, no existe comunicación con los
niveles mas internos, entonces el silencio, es fundamental. Y el silencio, al
nivel externo, es más que no decir palabras, tiene que corresponder la
emisión de la palabra correcta, en el momento correcto. Ciertamente es un
aprendizaje.

En el nivel emocional, es un silencio de reacciones, es preparar nuestro


campo emocional, armonizarlo, estabilizarlo, en el sentido de estar estable,
coherente, de estar reunido, reflejando algo que viene de un nivel mas alto,
como las aguas de un lago sereno, se necesita el silencio ahí, el silencio de
no tener preferencias, de conducir el deseo en una sola dirección, de querer
conocer la vida interna, de relacionarnos con esa realidad interna, entonces
el silencio se va instalando en u n nivel emocional, va aquietando los
deseos, las emociones, va dejando de estimular las sensaciones, la
búsqueda de sensaciones que están en este nivel vital. Entonces este es un
trabajo que necesita ser asumido, emprendido con calma.

El silencio en la mente, es un silencio de pensamiento, que no significa


paralizar la mente. El silencio de la mente, significa organizar nuestra
mente. Tener un pensamiento después del otro, en la dirección que nuestra
conciencia nos está indicando. No es dejar funcionando la mente como ella
quiere, de cualquier manera, entonces nuestra mente va siendo educada y
conducida en la dirección de enfocar las propias energías, en un nivel mas
alto. Entonces, es un pensamiento después de otro, y una pausa entre uno
y otro pensamiento, y aquello tiene un hilo, tiene una secuencia , sigue un
principio, y tiene una meta, que es, el relacionamiento con las realidades
mas internas.

En pocas palabras, el silencio nos estaría siempre organizando, enfocando


nuestras fuerzas en el sentido de concentrar esas fuerzas en el foco
superior. Y el silencio nos llena, nos responde a esa búsqueda, de dejar de
ser seres dispersos, donde las fuerzas vitales van en cualquier dirección, y
las fuerzas colectivas invaden nuestra aura como si tuviéramos las puertas
descascaradas para la entrada de cualquier fuerza. Entonces, esta búsqueda
del silencio organiza nuestra aura, enfoca nuestras energías y posibilita que
una energía de nivel superior nos llene, y cuando una energía como esta
nos toca, nos organizamos, cuando hacemos, hasta un esfuerzo para
persistir en ese trabajo, a una cierta altura, sin esfuerzo ninguno cuando
somos tocado algo nos llena, algo silencia nuestra mente, algo silencia
nuestro emocional, algo nos llena de vida y nuestros sentidos están
aquietados, entonces ese fue el silencio que se instaló , fue el vehículo, para
que algo de un nivel mas alto, nos llenase, tocase nuestro ser, y eso pasa
en todos los planos, es necesario que pase en todos los planos, para que
podamos encontrarnos, para que podamos saber cual es nuestra posición en
la vida, para que podamos estar realmente en contacto con realidades
mayores, para que podamos ser instrumentos de realidades mayores.

Del punta de vista externo, esta búsqueda de organización de nuestra aura,


de organización de los campos. De aprender a escuchar en todos los
niveles, sin silenciar, no podemos oír, si no escuchamos no somos
instruidos, permanecemos cristalizados, en esos niveles que ya llegamos,
entonces la vanidad, el orgullo, nos engañan diciendo que estamos bien,
que somos buenas personas, que somos evolucionados, que ya
comprendemos muchas cosas, que ya estamos al servicio, necesitamos
silenciar, porque sin silencio no escuchamos lo que nuestro ser nos está
diciendo, lo que la vida nos esta diciendo, por intermedio de todas las
situaciones, y por intermedio de las personas con las que nos estamos
relacionando.
Hay personas que enferman del oído físico, por no estar escuchando las
señales que está recibiendo. Entonces el alma envía una señal, envía un
sueño, una situación en la vida, envía todos los mensajes que puede enviar,
y la mente insiste en no oír, entonces el individuo deja de oír físicamente,
porque aquello se va condensando hasta el plano físico. Entonces, esta
capacidad de escuchar, de ser instruido, de ser formados, en aquello que
son las leyes de los mundos internos, eso viene de la aplicación, de la
vivencia, de la ley del silencio.

Ley del silencio significa también, no tener diferencia. Significa equilibrar


nuestra polaridad masculina y femenina, eso está dentro de la ley del
silencio. Entonces el silencio organiza nuestro ser, equilibra nuestro ser,
provee la ligazón de aquel nivel en el que estamos, fuera cual fuera, con un
nivel más alto, el silencio es lo que lo hace, es el mensajero de la
bendición, cuando el silencio se acerca, es la bendición lo que se acerca.
Entonces existe mucho a ser conocido en el silencio. Significa comprender
que tenemos que dejar de hacer las cosas por cuenta propia. Dejar, que
aquello que es superior, se cumpla en nosotros, se haga en nosotros, y el
silencio nos da el foco de nuestra meta, de nuestra aspiración, y todo eso
viene del principio, del control de la palabra, del aquietamiento de las
sensaciones, del equilibrio entre las tendencias masculinas y femeninas en
nuestro ser. Todo esto es el silencio.

Para que alma viva la ley del silencio, significa dejar de buscar experiencias
en el nivel material. Cuando el alma, comienza a conocer el silencio, ella ya
se esta volviendo para dentro de si misma, ella ya se esta relacionando con
energías mas amplias que las suyas. Entonces, el alma deja de tener
necesidad, de hacer experiencias aquí afuera, de realizar se aquí afuera por
intermedio de la realización humana, de la construcción de la vida humana.
Es señal que la vida humana ya llego a cierto punto de maduración, lo
suficiente para que el alma deje de cuidar las cosas aquí, como foco de
interés. El alma pasa a cuidar las cosas aquí, como instrumento de servicio.
Entonces el alma ya no quiere realizarse aquí, en este campo material, que
es bastante confuso, y comienza a tratar de desvincularse, de aquellos lazos
que ella creó en cuanto buscaba experiencia en la materia. Eso ya es obra
de la ley del silencio en el alma. Un desinterés por la realización humana, y
una comprensión que realización es en el ser, dentro de nosotros, que
realizarnos no depende en cierto sentido de los meritos externos, de los
trofeos de la vida humano.

Realización pasa a ser algo interno, secreto, anónimo, entonces en esa fase,
el alma va conduciendo a la personalidad, por caminos que ella no conocía.
A medida que va viviendo esta ley del silencio, en su propio nivel, va
conociendo energías mas amplias, va elevando a la personalidad en la
superación de mecanismos arraigados, cristalizados, entonces muchas
veces la personalidad pasa por procesos de humillación, se siente
abandonada, se siente incomprendida, y es esto lo que debe pasar, porque
ella debe transitar el camino del silencio, ella debe ser purificada, debe ser
afinada, para que ella pueda resonar en vibraciones mas altas que el alma
está contactando. Entonces como el alma se vuelve para lo alto, ella va a
enviar a la personalidad vibraciones más altas, y necesita estar preparada
para esto, y en esa fase, el silencio del alma lleva a la personalidad por
caminos de incomprensión, por caminos de no realización humana, por
caminos de una búsqueda silenciosa, de una realizaron interna que la
personalidad no sabe lo que es, pero que es atraída, impulsada a buscar.

Entonces, son momentos muy importantes, fases de transición, una


después de la otra, y hoy, bastante aceleradamente. Son momentos de
soledad que deben ser cultivados, de aparente abandono, que deben ser
totalmente acogidos, traídos para el corazón, que deben ser comprendidos,
porque son momentos, en que el silencio del alma, esta construyendo en
nosotros, está construyendo la posibilidad de aproximarse, y un día ser el
alma aquí encarnada. Entonces son momentos que deben ser acogidos
como dádivas de los mundos internos. Entonces cuando somos totalmente
incomprendidos, aquí afuera, cuando somos calumniados, olvidados,
despreciados, nos volvemos hacia adentro y decimos, gracias señor,
finalmente el mundo externo, nos está abandonando, nos está dejando
libres para ser lo que somos en realidad. Son dadivas que pasamos a recibir,
cuando el alma empieza a relacionarse con la ley del silencio en su propio
nivel. Y el alma, va contactando los grupos internos, y va contactando los
niveles internos, va contactando la instrucción en su nivel, y todo comienza
a relacionarse con aquella conciencia, que es el foco de la instrucción allí
para ella, que es el instructor interno, que es una conciencia que transmite
para el alma impulsos de elevación, que prepara al alma, que construye en
el alma la capacidad de recibir las energías de la mónada, de una voluntad
mayor. Y a una cierta altura, ser absorbida en el campo de las energías de
la mónada.

En el nivel de la mónada, el silencio, construye en el cuerpo de la mónada ,


la posibilidad de recibir impresiones, va tornándose sensible, como si fuese
una película muy tenue, una capa, una llama, un fuego muy tenue, donde
se imprimen las imágenes de aquellos padrones que son los padrones de la
evolución. Entonces es como si la mónada fuese relacionándose, con
archivos cósmicos, va relacionándose, con padrones cósmicos, que deben
ser impresos en ella, para que ella pueda proyectar aquello en el alma, y el
alma en la vida externa. Entonces la relación de la mónada con la vida
cósmica, se da por intermedio de una capacidad de recibir impresiones, de
ser tocada por esas manifestaciones cósmicas , divinas, y ser sensibilizada
por aquello, entonces, un padrón se imprime en la mónada y aquel padrón
va a ser transmitid. Y eso significa que la mónada va entrando en contacto
con las jerarquías, significa que la mónada va a desenvolver su propio
linaje, y proyectar los padrones de ese linaje, en el alma, en el ser, expresar
aquello, que es su padrón, su modo de expresión, es como la mónada como
nosotros, como espíritu, transmitimos la vida divina, de la vida cósmica
para acá. Y aquel padrón que estamos transmitiendo es un pequeño detalle
de un padrón cósmico que todas las mónadas deben transmitir.

Entonces, las mónadas dévicas, las mónadas que componen las jerarquías
kayi, nanyi (idioma irdín-pronunciación fonética), las mónadas del reino
humano, las mónadas que componen el reino vegetal, el reino mineral, el
reino animal, todas las mónadas componen un gran paneo, que es el
diseño, que es lo que el propósito cósmico debe manifestar, y entre millones
de mónadas , está nuestra mónada con un pequeño detalle de aquel diseño,
entonces aquel padrón, que es el de nuestra mónada, que está recibiendo,
aprendiendo a recibir por medio de la ley del servicio, está llevándola a
entrar en contacto con la ley única, y ser vivida esa ley única que se
transmite en un padrón, en un diseño que es un detalle de un padrón
mayor, y que va a reflejarse en la razón de nuestra vida, en el propósito de
nuestra vida, y en la tarea de nuestro ser dentro de la jerarquía . Entonces
la ley del silencio, es fundamental en todos los estados de nuestro ser.
Entramos en el camino por la acción de la ley del silencio y vamos a
transitar todas las etapas de ese camino, hasta las realizaciones más altas,
siendo acompañados por esa ley, y profundizando el sentido de esa ley, en
nuestro ser. Para que la jerarquía pueda actuar, por nuestro intermedio,
como individuos, y como grupos, el silencio debe ser practicado de manera
asumida, en los niveles externos.

Entonces, en el plano mental, tenemos que ejercitar, conscientemente, la


ley del silencio. En el nivel emocional debemos asumir esta tarea, esta
práctica, este yoga de la ley del silencio. En un nivel físico etérico, también,
con las acciones, con el movimiento, con la palabra. Entonces, comenzamos
sacando, en ese nivel externo, todo aquello que es superfluo, y todo aquello
que no nos importa, palabras superfluas , comentarios, todo eso debe ser
retirado, bien conscientemente, es un ejercicio que tenemos que asumir,
sino nos estamos engañando, pensando que estamos haciendo un trabajo
espiritual, y no es así, porque sin la ley de silencio, no hay posibilidad de
contacto con los niveles internos, a no ser en momentos esporádicos, que
por la gracia, una energía consigue decir, penetrar la densidad del
descontrol del nivel humano.

La ley del silencio aquí va a significar autocontrol, tenemos que asumir eso,
y es por ahí es que vamos a comenzar.
Entonces, vimos que el alma, va investigando la ley del silencio, y nos va
conduciendo por ese camino. La mónada, va profundizando la ley del
silencio, y va proyectándolo aquí abajo, y aquí abajo, lo tenemos que
asumir, como ejercicio, como tarea, como profundización. Entonces,
tenemos que pensar antes de hablar. Si vamos a escoger las palabras que
estamos usando, si vamos a usar solo palabras positivas, si vamos a usar
las palabras en la cantidad necesaria, para lo que tenemos que decir,
vamos a pensar antes de hablar. Eso ya lleva al pensamiento, a un camino
de orden. Y en cuanto estamos en silencio externo, estamos pensando,
estamos conduciendo el pensamiento en la dirección correcto. Silencio, en
el nivel externo, significa también, abstenernos de movimientos superfluos.
Entonces vamos a movernos de una habitación a la otra, si tenemos la tarea
de ir hacia allá, si aquello está dentro de los objetivos de nuestra vida, que
estamos buscando reconocer. Si no vamos a estar donde estamos, vamos a
procurar estar en el lugar correcto.

Esto es la ley del silencio aplicada, conscientemente aplicada. En el nivel


emocional nos vamos entrenando, vamos a abstenernos de reacciones,
ciertamente esto no lo vamos a conseguir solos, pero vamos a conseguir
caminar en el sentido de una educación, entonces en vez de correr una
carrera yendo de manera desorganizada, de estar llevándonos en cualquier
dirección, vamos colocando la reacción en una cierta dirección. Vamos
conduciendo la reacción, conduciendo el deseo, transformando esto
pacientemente, como si lidiásemos con un niño que tenemos que educar,
mas, no dejamos que el cuerpo emocional sea invadido por las fuerzas del
inconsciente colectivo, los deseos del inconsciente colectivo, las sensaciones
del inconsciente colectivo. Entonces para las personas que están asumiendo
esta tarea, es indicado dejar la televisión, salir de todo aquello que es
instrumento de esas fuerzas del inconsciente colectivo, que buscan
gobernar a las personas por la estimulación de los deseos. Todo lo que es
propaganda, estímulo de los deseos, de las sensaciones, todo esto lleva a
buscar las cosas fuera de si mismo.

El individuo va a buscar las cosas afuera, engañosamente, porque después


que el busca aquello, el después va a desear otra cosa, y después otra. Lo
que pasa es que esta formación de deseos una tras otro se va volviendo
mas densos y los deseos van desentiendo de nivel, entonces el individuo
cada vez desea cosas mas densas. En otras palabras, nos vamos
degradando. El individuo piensa que esta siendo libre, que esta haciendo lo
que quiere, y es lo contrario, el hace lo que las otras fuerzas quieren,
porque ellos están haciendo de el, un instrumento de dispersión, entonces,
tenemos que tener consistencia, antena, tenemos que tener algo que se
llama sintonía, con los niveles mas altos.

En el plano mental, silencio, significa no tener ninguna idea fija. Entonces,


estamos delante de una persona, y no estamos criticando, emitiendo
conceptos, queriendo ser profesores de aquella persona, estamos ahí
buscando lo que esta detrás de las apariencias. Esto es silencio en el plano
mental. Estamos con el pensamiento preguntando dentro de nosotros bien
calmadamente que esta queriéndonos decir, o que debemos aprender allí, el
pensamiento esta funcionando calmadamente en esa dirección, es una
educación del pensamiento. Esto tiene que ser hecho conscientemente. Un
ejemplo. Santa Teresa que educaba a las novicias del Carmelo en ese
sentido. Santa Teresa decía que era muy importante para avanzar en el
camino de la oración, en el camino de la unión interna, porque la oración es
una manera de comunicarnos con los nieles interno, es como nos tornamos
receptivos a los niveles internos, entonces Santa Teresa decía que teníamos
que hacer eso en la practica. Si por ejemplo somos acusados de algo no
debemos defendernos, y que no debemos justificarnos, entonces ella esta
proponiendo con esto un ejercicio practico bien consciente de autocontrol en
la línea del silencio. Entonces decía, si sucede algo, no se justifique, aunque
fuera acusado injustamente. Y ella decía, que aún cuando ella era acusada
injustamente agradecía mucho a Dios y decía que era poco, porque ella
hacia muchas cosas erradas que las personas no veían, entonces cuando
era acusada injustamente ella agradecía, porque era la oportunidad de
equilibrar tantas cosas que ella hacia de manera indebida. Y la Santa Teresa
se consideraba la peor de las hermanas en el monasterio. Ella decía que era
la última de la fila. Vean como aquí, el silencio nos transforma, porque
humanamente nosotros queremos ser los primeros de la fila, queremos ser
los mejores, queremos aparecer como si fuésemos lo máximo.

El silencio, nos lleva a ser anónimos. Vean como tenemos posibilidades de


trabajar, día a día. Podemos estar perfeccionándonos, a todo momento, y
cuando nos disponemos a eso, a la instrucción interna, vienen las pruebas,
entonces nos exponemos a no defendernos, a no justificarnos. Podemos
esperar las pruebas, para que nos podamos adiestrar y ver si realmente
estamos preparados para eso. Porque en las pruebas es donde nos
perfeccionamos. Entonces nos disponemos a no justificarnos. Si somos
calumniados, hagamos todo para que estemos en silencio delante de
aquello. Y cuando percibimos que estamos en silencio, comenzamos a
experimentar un sentido de libertad, y esa libertad viene del silencio, y de la
disposición a no confirmar ningún padrón que ya hemos alcanzado.
Entonces comenzamos ahí por lo que es simple, por lo que podemos hacer,
no justificarse, aunque fuera acusado injustamente. Esto fue dicho en 1500.
Pasó un milenio y es actual.
Con eso abrimos un campo muy propicio para profundizar la ley del silencio,
que es el intermediario con la ley del amor, que es el intermediario con la
vida única, con la conciencia interna, con aquello que es la razón de nuestra
existencia.

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