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Almas, Espíritu Santo, y Mónadas


15-12-2004
Una persona dice: yo creo que soy un alma, un yo superior, pero aun así,
me siento incompleto y oscilo entre la alegría y el sufrimiento.
Si creemos que somos un alma, esto es un primer estado, es una primera
etapa, porque, si creemos, quiere decir que aun no nos sentimos un alma.
Aun no estamos identificados con eso, estamos en la etapa de la creencia.
Para llegar a identificarnos con el alma, tener la prueba de que ella está ahí,
que existe, y que estamos participando de su vida, o que somos nuestra
alma, este es un camino que comienza con la creencia.
Entonces, la creencia en la existencia del alma es el primer paso. Y este es
el paso más corto, muy cortito desde el punto de vista evolutivo. Se cree,
se dio un paso. El segundo paso es comenzar un estudio, una observación,
una reflexión, es volverse para aquello que creemos, es buscar, sentir,
comprender la naturaleza de aquella alma, la naturaleza de nuestro yo
superior. Y hacer de esta segunda etapa, una disciplina.
Entonces, si creemos en el alma, y nos quedamos en la creencia y nada
más, eso ya es muy bueno, pero es el primer paso, mas allá de la creencia,
empezamos a buscar la naturaleza de aquello, comenzamos a querer
conocer aquello en lo que creemos, y en ese punto, veremos que
necesitaremos disciplinarnos. En este punto, este segundo paso, es mas
largo, porque creer o no creer, es rápido, ahora, para comenzar a estudiar, a
buscar, para empezar realmente a conocer, a identificarse, eso ya es un
proceso mas largo que va a llevar mas tiempo, y principalmente, va a llevar
mas tiempo en el trabajo de disciplina, de auto disciplinarse, de silenciarse,
silenciar las emociones, la mente, porque en cuanto las emociones y la
mente fuesen tumultuosas, no podemos oír lo que viene del alma.
Y después viene una tercera etapa que es una comprensión directa, una
comprensión intuitiva de esto. Ya fue hecho ese contacto y sabemos
intuitivamente lo que percibimos, lo que sentimos, y en ese punto, no
necesitamos hacer esfuerzo alguno, no necesitamos estudiar mas nada, no
necesitamos esforzarnos porque ya estamos en la tercera parte, que es la
consecuencia de los dos primeros; de haber creído y después buscado,
estudiado, reflexionando y amado este proceso. Entonces son tres estados.
El sufrimiento y la alegría acompañan a la etapa de la creencia y a la del
estudio y la búsqueda. La alegría y el sufrimiento, se van alternando, ora
una cosa, ora otra, esto representa las dos primeras etapas. En la tercera,
cuando hay una comprensión directa de esto, cuando hay una experiencia
directa de esto, no existe más ni la alegría ni el sufrimiento. Eso es para los
que están creyendo, o buscando. Ahora, cuando encontramos, no tenemos
más esto. Cuando encontramos, tenemos una palabra muy inadecuada,
pero no hay otra en nuestro idioma, estamos en una impasibilidad. Si
estamos impasibles, esto quiere decir que estamos en la tercera etapa. La
alegría, la tristeza, y el sufrimiento tampoco nos alteran más. Esto quiere
decir que estamos en la tercera etapa. Estamos impasibles y en ese punto,
está todo resuelto en ese camino, hasta que, ese camino de nuestra
consciencia humana se encuentra con el alma, con el yo superior.
Entonces, comenzamos el camino para la mónada, el camino para el
espíritu, el camino del alma se eleva para el espíritu, ahí ya estamos
impasibles, es algo incomprensible para quien no lo está haciendo, porque
en ese camino, no hay alegría, no hay tristeza, no hay sufrimiento, no hay
ansiedad, no hay búsqueda, no hay creencia, no hay nada de eso, hay una
impasibilidad, una inalterabilidad, estamos ahí y vamos entrando en otro
proceso. No hay entonces más oscilación de ninguna especie.
Bien, disciplina, eso es algo que cada uno que tiene que ver cual es la
suya. Cual es su forma, su proceso de ir profundizando esta concentración,
de ir profundizando esta búsqueda del alma. Cada uno tiene su forma de
hacer esto y depende del temperamento, del rayo de la personalidad,
porque la personalidad, en este conjunto de cuerpos, el físico, el emocional
y el mental, tenemos ahí varios rayos, entonces, dependiendo del tipo de
energía de esos cuerpos, será la disciplina que necesitaremos. Hay personas
que tienen que cuidar mas la disciplina mental, otros la emocional, o las
dos, depende mucho del individuo.
(Pregunta). Ahí entran todas esas oscilaciones, es parte de eso. Porque
hasta que encontremos la disciplina adecuada, tenemos que observar como
van nuestras energías, como van nuestras fuerzas, como son nuestras
reacciones y dependiendo de esto, buscaremos aquel antídoto, aquel
remedio, aquel remedio para el estudio, para el tipo de búsqueda que
tenemos que hacer. En ese punto, va emergiendo, vamos conociendo
también las reacciones que nuestro cuerpo presenta y vamos encontrando
nuestra propia disciplina.
Espíritu santo
Una persona pregunta que es la llamada de los dones del espíritu santo.
Esta es una pregunta cristiana. Que son los dones del espíritu santo. Lo que
entendemos por espíritu santo es el 3º aspecto divino. Es esa energía de
actividad inteligente, que es parte del nivel divino.
Esa energía de actividad inteligente, que es el tercer aspecto divino, en sus
aspectos superiores, ella, eleva al hombre, eleva al alma, hasta su condición
de criatura divina. Esto es el espíritu santo. Esto es la actividad inteligente,
cósmica, elevando al ser, parra su nivel más alto, su nivel humano más alto.
Esto es lo que la teología llama espíritu santo, claro que la teología no
define esto así, pero es eso lo que quiere decir.
Lo divino, entonces, es el nivel mas elevado de la consciencia humana,
después de lo divino, somos suprahumanos, estamos ya en otra evolución.
El nivel divino es el nivel mas elevado en el hombre, y el espíritu santo es la
actividad inteligente divina, que lleva la consciencia hasta aquel nivel.
Es una energía que está en el hombre, en el ser, en el alma del ser y que
puede estar también en la personalidad. Claro que no vamos a aplicar este
término, espíritu santo para la personalidad, vamos hablar en ese caso del
tercer rayo. Si esto esta obrando bien definidamente en la personalidad,
entonces decimos que es una personalidad de 3º rayo. Si está obrando en el
alma, es el espíritu santo que está obrando en el alma.
Esto es cuestión de terminología pero que nos ayuda a diferenciar estas
cosas, y nos ayuda a comprender los diferentes niveles de la misma cosa.
Lo que es el tercer aspecto divino, esto es, lo que este espíritu santo hace,
es un trabajo de transformar profundamente la materia. Este aspecto
divino, esta actividad inteligente hace una transformación de la materia en
el nivel de la personalidad, este trabajo de transformación es de adaptar el
conciente, la personalidad, a vibraciones más elevadas. Es bueno que
encontremos el tercer rayo en el nivel conciente, y comprendamos lo que el
hace, porque en ese punto nos vamos a comunicar con el espíritu santo, y
es el mismo trabajo para el alma.
Entonces, en el nivel de la personalidad, este tercer rayo está
transformando la materia y adaptando el conciente, adaptando a la
consciencia a más elevadas vibraciones. Y el tercer rayo, está trabajando,
para que nuestra consciencia, para que nuestro ser consciente, pueda
comunicarse con varios niveles de nuestro ser, entonces es como si el tercer
rayo, nos entregase para un nivel mayor, y allá, ese aspecto divino
comenzará a trabajarnos en los niveles mas elevados.
Entonces lo llamamos tercer rayo, en nuestro nivel consciente y espíritu
santo desde el nivel del alma para arriba. Y después, vamos a llamar a
esto, tercer aspecto divino, a aquello que pasa por encima de la mónada.
En general nos estamos refiriendo a la mónada y al espíritu como el primer
aspecto, y al espíritu santo como el tercero. Esto es un solo trabajo, es un
trabajo único, solo que el espíritu, está no en el tercer aspecto como
actividad inteligente, está en el primer aspecto como voluntad poder,
entonces necesitamos evolucionar un poco para reunir el espíritu con la
actividad inteligente del alma. Necesitamos evolucionar un poco para unir
esto. Entonces ese espíritu santo es una etapa de este tercer aspecto divino
en cuanto esta obrando en nuestra alma.
Ahora, como es esto en una persona cristiana que esta queriendo otra
versión de ese hecho. Podemos decir que este tercer aspecto divino, esta
actividad inteligente, contiene en si, ciertas cualidades que debemos
conscientemente invocar, es ese tercer aspecto divino el que nos pasa sus
cualidades.
Los teólogos, consiguieron captar siete de estas cualidades, que ellos
llaman los siete dones del espíritu santo, que es importante que sepamos
que cualidades son estas, porque nosotros tenemos que tener esas
cualidades, no tenemos esto naturalmente. Mas, el tercer aspecto divino, o
espíritu santo, el es, estas siete cualidades.
Entonces tendríamos que, en nuestros estudios, en nuestras oraciones, en
nuestras interiorizaciones, en nuestro silencio, estar con nuestra aspiración,
o por otros métodos de orar, podemos estar invocando esas cualidades, y
estaremos invocando lo que se llama espíritu santo.
Esas cualidades son: la sabiduría, el entendimiento. Esta capacidad de
entender las cosas, son del espíritu santo, no es humano, porque
humanamente no entendemos nada, necesitamos invocar esto, porque el
entendimiento es de ese tercer aspecto divino.
Otra cualidad es el Consejo, o sea, en esta selva que esta el ser humano
saber dar un Consejo para si mismo. Saber a cierta altura hacer una
sugestión para ese material que esta en acción dentro de nosotros, que
somos conscientes. Podemos tener una cualidad de Consejo para esto, y
que puede ser usada como servicio al prójimo.
Fortaleza, es otra cualidad de este tercer aspecto divino. Porque en nuestra
consciencia humana, no tenemos fuerza suficiente, para desarrollar los
aspectos de la Vida, para manifestar las cosas divinas, nosotros no tenemos
esas cualidades en los niveles conscientes, esto lo da el espíritu santo. Esta
fortaleza, esta fuerza, para que estemos dentro de la manifestación en
acción positiva, o en acción divina, según el grado de introducción que esta
fuerza divina consigue en nuestro ser.
Ciencia es otra cualidad. Del punto de vista espiritual no consideramos
ciencia a lo que pasa aquí, en la materia. Lo que llamamos ciencia es una
cualidad de ese aspecto divino, y es una ciencia en función de la evolución
superior, no es una ciencia para ver de donde vino el hombre, si vino del
mono, si juntamos esto con esto da esto. No es eso, la ciencia es conocer
las leyes, y estar viviendo y descubriendo las leyes de la evolución superior,
y en este punto necesitamos del espíritu santo, necesitamos de este tercer
aspecto, de esta luz que va a llevarnos a esta ciencia.
La Piedad es otra característica, otra cualidad u otro don, como queramos
decir, la Piedad es un don porque humanamente no conocemos esta
cualidad y no somos piadosos. Porque si no tenemos piedad, no nos
tornamos piadosos. Porque es diferente tener piedad, de ser piadoso.
Entonces estamos allí a los pies de esta gran alegría muy entregados,
piadosos, mas, para eso, necesitamos tener Piedad. Esto es un estado
duplo, solo conseguimos estar ahí en Piedad, totalmente concentrados,
organizados, cuando ejercemos la Piedad para con los otros, para con las
cosas. Estos son todos dones. Nosotros no tenemos esto naturalmente,
tenemos otras actitudes no estas, estos son dones del espíritu santo, según
esta visión. Y finalmente otra cualidad que necesitamos es el temor a dios,,
porque no es miedo, tener miedo es muy fácil y cualquier persona puede
tenerlo, es facilísimo, y es para quien no tiene aun el don del temor. El
temor no es miedo, es una consciencia de que necesitamos una ayuda
superior para estar dentro de la ley. Si no tuviéramos esta ayuda, este
contacto, si no recibiéramos el espíritu santo, no tenemos condiciones de
estar dentro de la ley. Entonces tememos porque sabemos que estamos
fuera de la ley. En cuanto no tenemos esta luz, este contacto, en cuanto no
estamos subavisado de ese tercer aspecto divino, de este tercer rayo, no
tenemos el cuidado suficiente con nuestra vida. No tenemos capacidad para
reconocer de cuanto necesitamos de los niveles superiores para salir de
esos estados de desigualdad, de estos estados de desequilibrio y
sufrimiento. Y el temor, llamado el temor a dios, es esta conciencia de que
por nosotros mismo no conseguimos estar dentro de la ley, entonces
estamos siempre temerosos, porque no estamos dentro de la ley y somos
vulnerable a todas las fuerzas. Se necesita que temamos, que
reconozcamos, que necesitamos de un poder mayor, de una luz mayor, que
nos concienciemos de esto que es para ir recibiendo esto, porque no viene
inútilmente, no se desperdicia esta luz del espíritu santo, es algo que
comienza a descender, que nos alcanza, algo que esta con nosotros, que es
parte de nosotros, que se revela, que se manifiesta mas, necesitamos
temer estar fuera de esto, estar fuera de la ley, temer no tener todo ese
desarrollo. Entonces el temor a dios es un termino muy caniestro pero es
muy verdadero si lo comprendemos de otra forma. Ahora, si nuestro ser, si
nuestro conjunto de fuerzas obtiene estos dones, si esos dones están
disponibles para nosotros y nos pernean, lo que va a pasar es que comienza
lo que se llama el conocimiento infuso, conocimiento que viene de la gente.
Comienza el verdadero conocimiento. El conocimiento, la indicación, la
crianza, comienza a venir de adentro y es lo que se llama conocimiento
infuso desde este punto de vista. Y aquí nos liberamos de la ciencia
adquirida, que es algo de segunda mano, algo que fue pasada por otro que
tiene otra experiencia, otro proceso y estamos adquiriendo esta ciencia
externamente, esto es falta de espíritu santo. Entonces estamos buscando
ciencia, conocimiento de segunda mano, pasado por otros. Es muy
importante el espíritu santo porque vamos a recibir esto de adentro, el va a
traernos esta ciencia, este conocimiento. Y la diferencia, es que cuando
estamos con esta ciencia adquirida, que buscamos en los otros, estamos
bien organizados dentro de nuestra mente, mas, para hacer una unión con
el todo, con los aspectos divinos, con el primero , el segundo, … para hacer
esta unión necesitamos de la ciencia infusa, de la ciencia que viene de
adentro, del conocimiento de las indicaciones de la crianza que viene de
adentro, lo que viene de afuera sirve para organizarnos, para purificarnos,
para esforzarnos, para estudiar, pero no pasa de cierto nivel, esto no nos
lleva a la unión. Se necesita que venga este tercer aspecto de la divinidad,
este espíritu santo que nos de esta ciencia interna para realmente comenzar
a trillar este camino de la unidad y comenzar a llegar en esta unión con el
único.
Una persona pregunta que son pares de monadas. Porque ella supo que las
monadas trabajan en pares.
Mónada es sinónimo de espíritu para nosotros. Entonces que son esos
pares. Esos pares de mónada no tiene nada que ver con nuestro concepto
humano de par. Entonces no tiene nada que ver como por ej. un matrimonio
aquí. Esto es otra cosa es otro nivel. Esto no tienen nada que ver. No tiene
nada que ver con la compensación humana o de la comprensión humana de
dos seres que se complementan. Cuando las monadas están impares
trabajando juntas están haciendo un trabajo con aquellos que llamamos
fuego eléctrico, que es una energía cósmica en un nivel de electricidad que
aquí no podemos ni imaginar. Las monadas están trabajando este fuego
juntas. Porque esta es la forma en que este fuego se desenvuelva en ellas y
que cada una de ellas pueda unir sus opuestos. Entonces un par de
monadas no es para unir dos monadas. Esto no existe en ese nivel. Existen
para trabajar juntas este fuego en cada una de ellas.
Para que ellas puedan trabajar juntas este fuego en cada una de ellas.
Entonces ellas juntas se trabajan y cada una, unen sus propias polaridades
a través de ese fuego desarrollado por las dos. Y después que ellas juntan
estas polaridades en si mismas, el par de monadas continúan trabajando
juntas mas, siempre en función de unir y resolver esas dos polaridades en
cada una , hasta que juntas, haciendo esto en conjunto, se transforman
como par en un cierto núcleo. En un núcleo fortísimo, inimaginable para
nosotros. Y ahí, ese núcleo comienza a comunicarse con otros núcleos, y
forma núcleos de mónadas muy importantes del punto de vista de una
evolución cósmica y superior. Porque los pares y con esos núcleos en
comunicación estas monadas se van comunicando con los Consejos, con los
Consejos del cosmos, con estas altas entidades que conocen el plan, y que
van transmitiendo el plan para las consciencias que están en los niveles mas
bajos. Entonces, esto es lo que se liga con los Consejos, se comunica con
ellos, y esta energía, esta fuerza de los Consejos vienen para estos pares,
porque en este punto, ellas lo soportan. Por eso son pares, por eso son
grupos de pares, porque en este punto pueden soportar la energía de los
Consejos. En este punto tampoco ellas se verán mas como pares, ni
tampoco como monadas individuales. Con la energía de los Consejos esos
pares van concienciando que son parte del único, que ellas constituyen el
único, que constituyen una sola energía. Entonces se necesita esta
colaboración entre monadas, y después entre pares, y luego entre varios
pares, para que puedan recibir esta energía y transformarse en esta
conciencia única. Entonces es bien diferente de lo que pasa en la tierra con
las polaridades femenina y masculina. Esta es otra evolución, otro proceso.
Entonces cuando nosotros vamos percibiendo esta conciencia monádica,
cuando vamos percibiendo esta conciencia de espiritual, probablemente
vamos a reconocer que existe otra monada en contacto. Mas ahí, ya
tenemos una consciencia lo suficientemente desarrollada para saber que no
estamos con otra monada a no ser para llegar a esta reunión de fuerzas, a
esta reunión de energías para elevar todo a la conciencia única. Ahora,
estos pares de monadas no están siempre en el mismo planeta. Pueden
estar en diferentes planetas y es lo que generalmente pasa. Porque en todo
esto existe un movimiento de energías también para unir los planetas. No
es que ellas lo unan, mas, cada una de ellas en un planeta corresponde a
nivel de las monadas lo que esta ocurriendo entre esos planetas. Que deben
unirse. Esto no esta en función del hombre, esta en función de algo mucho
mayor. Esta en función de sistemas solares. Entonces existen pares de
sistemas solares, pares de planetas, pares de mónadas, todo esto en
función de planes mayores, todo en función de una conciencia una. Es claro
que dos sistemas solares que trabajan como un par, tienen una conciencia
mucho mas directas de todo esto y con otros sistemas solares trabajando
en par ellos están con la conciencia única muy próximas. Los planetas están
haciendo el mismo trabajo en su nivel mas, no con la misma conciencia con
que lo hace un sistema solar entero. De la misma forma las monas están
trabajando en pares mas no con la misma conciencia de los planetas y de
los sistemas solares. Entonces vemos que para entrar en este asunto, en
este ejercicio. Porque esto pasa a ser un ejercicio cuando empezamos a
concienciar esto nuestra mente ya está en otro punto, en otro circuito,
aunque continuemos en nuestro mental humano, pero la mente está ligada
en otra cosa, en otro proceso, entonces allí estamos viviendo diferente, en
función de una unión permanente con el único, con la conciencia única. En
una unión permanente y esto contribuye mucho para la divinización de la
vida en los planetas. Contribuye mucho para la divinización en el plano de
las mónadas, y en consecuencia en la vida de la tierra también. Porque esto
se va reflejando y cuando llega a la vida de superficie, sobra un reflejo
positivo de esto, y, cualquier cosa se altera en esta vida de superficie que
hoy es considerada bastante caótica. Entonces es muy bueno que tengamos
estas ligazones, que nuestra mente pueda tener estos contactos, que
visualicemos estas metas, para armonizar mas para dejar esta vida humana
terrestre externa aquí en otro punto, para dar otra vibración a todo este
material. Porque en el fondo todo esto es cuestión de vibración. De adquirir
otra vibración y la mente humana es un importante instrumento para esto.
Es con la mente que nosotros hacemos estas reflexiones, es con la mente
que vamos construyendo esos hilos, y claro que el yo superior, el alma a
una cierta altura se vuelve para esta mente para esta consciencia y el
proceso se torna más armonioso.