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lunes, 29 de enero de 2001/ la voz de la escuela ciencias< > 7

> LA NOTICIA

Los inventos de Leonardo


Su paracaídas piramidal se hizo, por fin, realidad NOMBRE COMÚN

Leonardo da Vinci (1452-1519) fue,


Notas
probablemente, el último «hombre Las más de siete mil
universal». Sin embargo, es posible páginas de notas que
que fuera él mismo quien mejor se de- Leonardo dejó escritas, de
finió cuando dijo que «yo prefiero ha- las cuales sólo una parte
cer milagros». Y los hizo, o al menos han llegado hasta nosotros,
los vislumbró porque, para su desgracia, exceden con mucho la pro-
a la gente de su época sus ideas les pa- ducción de cualquier otro
recieron demasiado costosas o fantásti- creador de su tiempo. Cons-
cas como para ponerlas en práctica, por tituyen una amalgama de
lo que ninguno de los increíbles apara- apuntes, dibujos, experi-
tos e inventos que concibió fue desa- mentos e ideas sobre los
rrollado mientas vivió. Algunos incluso más variados campos. Junto
no se construirían hasta el siglo XX. El a sus inventos pueblan esta
último de ellos, el paracaídas piramidal, páginas observaciones de la
como recoge National Geographic en naturaleza -sobre todo del
su número de diciembre. La revista cuen- vuelo de las aves-, caricatu-
ta cómo Adrian Nicholas realizó un ras, chistes, rompecabezas,
salto con un paracaídas de lona inspi- fábulas, reflexiones, extrac-
rado en el diseño del toscano; aunque tos de libros que leía o es-
para llevarlo a cabo tuvo que valerse de tudios de anatomía.
un paracaídas moderno que le permi- Para escribir sus notas re-
tió desembarazarse de la estructura de currió en ocasiones a sig-
madera de 90 kg cuando se aproxima- nos secretos y abreviaturas
ba al suelo. ¿Se hubiera sentido satisfe- para ocultar sus conoci-
mientos, sabedor de que al-
gunos de ellos podían po-
Leonardo da Vinci era como nerle en peligro, como, por
diez hombres en uno: pintor, ejemplo, «el sol no se mue-
inventor, escultor, intérprete de ve». También escribió mu-
laúd, ingeniero militar, chos de sus apuntes en es-
observador científico, critura invertida, con lo que
sólo se podían leer refleja-
anatomista, arquitecto, dos en un espejo.
planificador urbano y diseñador
Bruce Willis también
cho Leonardo? Es difícil, posiblemen- confió en los ingenios
te a estas horas ya estaría trabajando de Leonardo para
en cómo solucionar ese problemilla del surcar los cielos
aterrizaje. Tal vez, volviendo sobre sus
diseños de sistemas amortiguadores pa-
ra sus máquinas voladoras con las que
pretendía alcanzar su gran sueño: con-
seguir que el hombre volara. NOMBRE PROPIO
Paracaídas, sistemas de amortiguación
y máquinas voladoras -unas que batían
Paracaídas
alas y otras precursoras del helicópte- Aunque fue Leonardo
ro- son sólo una pequeña muestra de las culos acorazados, proyectiles de cabezas marinos, chalecos a prueba de balas... Y el que primero lo bos-
innumerables ideas engendradas por su múltiples que estallaban esparciendo bo- también trajes de buzo (no muy distin- quejó, todavía tuvo que
genial mente y dibujadas, a modo de es- las explosivas en todas direcciones, un tos de los usados actualmente); y lenti- pasar mucho tiempo hasta
bozo, en sus cuadernos de notas: co- obús que producía una lluvia de dispa- llas; y los planos para una ciudad con ca- que el primer paracaídas
mo ingeniero militar (tarea que le fue ros, un fusil de varios cañones que se an- lles a 2 niveles que separarían a los cobrase vida, de la mano
encomendada en no pocas ocasiones) ticipó con mucho a la ametralladora, vehículos de los peatones; y canales y es- de Louis Lenormand, quien
desarrolló gases químicos y máscaras an- bombas incendiarias, un acorazado de clusas; y sistemas de calefacción central... lo utilizó por vez primera
tigás para contrarrestar sus efectos, vehí- bolsillo para un sólo tripulante, sub- Y muchos otros «milagros». en 1783 para saltar desde
una torre en Montpellier
(Francia). Estos primitivos
equipos consistían en una
MISCELÁNEA especie de paraguas de lo-
na con un armazón de va-
Puede que la mayor visión con el que se enfrenta- bres tenidos en gran estima rillas de unos 8 metros de
de Leonardo consistiera en se, no consultaba a las por sus inexperimentadas te- diámetro.
crear una nueva ciencia -muy autoridades, sino que orías, sin considerar que mis El paracaídas moderno fue
diferente al concepto de cien- intentaba un experi- obras son el resultado de la inventado hacia el año
cia imperante por aquel enton- mento para resolverlo experiencia simple y llana, 1880 en EE UU. En la ac-
ces- al comprender que, por por su cuenta. Y lo jus- que es la verdadera maestra». tualidad se emplean inclu-
encima de todo, la base de és- tificaba así: «Muchos O, como sentenció en alguna so en la fase final del des-
ta es la experimentación. Por pensarán que tienen motivo que mis pruebas contradicen ocasión: «la sabiduría es la censo de las naves
eso, ante cualquier problema para reprocharme, diciendo la autoridad de ciertos hom- hija de la experiencia». espaciales. ¿Lo habría
imaginado ya Leonardo?