Está en la página 1de 12

SECCIÓN ESPELEOMINERÍA

Gota a gota, nº 9 (2015): 91-102

RESULTADOS DE LOS TRABAJOS ESPELEOLÓGICOS REALIZADOS EN EL COMPLEJO HIDRÁULICO SUBTERRÁNEO DEL CORTIJO DE FUENREAL BAJO (ALMODÓVAR DEL RÍO, CÓRDOBA)

Rafael Bermúdez Cano , Antonio Alcalá Ortiz y Francisco Ruiz-Ruano Cobo

1

2

Grupo Espeleológico G40

1 Email: rbermudez_cano@yahoo.es

2 Email: a.alcala@telefonica.net

3 Email: efe2erresce@yahoo.es

3

Pozo de registro visto desde la base del subterráneo hacia la superficie. Obsérvense las entalladuras enfrentadas en las paredes que facilitaron el acceso al mismo

RESUMEN: El presente artículo da a conocer el resultado del trabajo realizado por el Grupo Espeleológico G40 en un complejo hidráulico subterráneo, localizado en término municipal de Almodovar del Río (Córdoba). Un ejemplo de las importantes aportaciones que la espeleología ofrece al conocimiento del rico patrimonio arqueológico español.

PALABRAS CLAVE: Acueducto, espeleología, exploración, topografía de cavidades.

ABSTRACT: This article shows the results of the work conducted by the G40 Speleological Group in an underground hidraulic complex, located in the municipaliti of Almodovar del Río (Cordoba). An example of the important contributions that the caving provides to the knowledge of the rich archaeological heritage Spanish

KEY WORDS: Aqueduct, caving, exploration, caving survey.

© G.E.V.

ISSN 2340-1346

Depósito Legal: J 1405-2012

91

Gota a gota, nº 9 (2015): 91-102

INTRODUCCIÓN

GEOLOGÍA

En septiembre de 2013 Alejandro Ibáñez De acuerdo con el posicionamiento del

Castro, arqueólogo provincial de la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía en Córdoba contactó con el Grupo Espeleológico G40 mani- festando su interés en que fuera explorado y topografiado el acueducto de Fuenreal. La promo- tora del estudio que culminó con la elaboración del

informe que ha dado pie al presente artículo fue la Los materiales de la zona son conglome-

propietaria del terreno, la marquesa de la Rosa

(Nuria de Alvear y Coral), a la que hay que agrade- En las paredes de las galerías subterrá-

neas nos encontramos con restos de fósiles marinos, y más en concreto con conchas. Aunque aparecen dos fallas en las cercanías, estas no parecen afectar a su trazado, aunque sí que se observan en el interior algunas fracturas más o menos transversales resueltas mediante tabique- ría de ladrillo, en apariencia macizo, cogidos con mortero (en algunos puntos claramente de cemen- to).

mismo el Grupo de Desarrollo Rural del Medio En la zona sureste, concretamente en las

proximidades del cortijo de Cuevas Altas (puede considerarse representativo del espacio que nos ocupa) existe la siguiente serie de muro a techo:

Guadalquivir, a través de su gerente Jesús Orcaray Durán y el propio Ayuntamiento de Almodóvar del Río.

acceso al conducto y a lo contenido en la hoja nº 922 (Santa María de Trassierra) del Mapa Geológico de España (edición Magna50 1:50.000), la zona que nos ocupa corresponde al Tortoniense, enmarcado en el Mioceno Superior (Terciario).

rados, arenas y biomicritas arenosas.

cer no sólo su preocupación por poner en valor el patrimonio existente en los terrenos de su propie- dad, sino el permitir el acceso a éste, ofreciendo el propio cortijo para que sirviese de centro de operaciones. El proyecto espeleológico fue ejecutado entendido como un primer paso para una puesta en valor del complejo, que pudiera convertirse así en un foco más de interés turístico para la zona. Ello hizo que se implicaran en el

SITUACIÓN Referencias: cortijo de Fuenreal Bajo. Almodóvar del Río (Córdoba).

LOCALIZACIÓN: Coordenadas U.T.M., Huso 30, Zona S (DATUM ETRS89) Sigla: G40 AR-01 UTM X: 324678 UTM Y: 4189461 Altitud: 117,5 metros

* Conglomerado de cantos de caliza paleozoica, pizarra-arenisca, a veces cuarcítica, etc, con ostreidos de gran tama- ño. Los cantos son muy heterométricos. No

p o t e n c i a .

Aproximadamente el espesor fluctúa de 0.80 a 1 metro.

* Arenas sueltas, con niveles compactos de lumaquela (ostreidos fundamentalmente) con una potencia de 3 metros. * Arenas compactas de grano grueso bastante micáceas y algo calcáreas, fauna

e s h o m o g é n e o

e n

Accesos: desde Almodóvar del Río, tomamos la carretera “CP- 242”. Antes del km 2 encontramos el cortijo Fuenreal Bajo. Unos metros más adelante aparece una construc- ción rectangular a la orilla izquierda de la carretera que se corresponden con la captación de las aguas subterráneas que recogen las conducciones soterradas del complejo hidráulico.

Ubicación en superficie de los pozos de registro de los distintos ramales del complejo subtérráneo: en rojo "Ramal Principal"; en azul "Ramal de la Cantera" y en verde "Ramal de la Fuente del Cañuelo"

Cantera" y en verde "Ramal de la Fuente del Cañuelo" © G.E.V. ISSN 2340-1346 Depósito Legal:

© G.E.V.

ISSN 2340-1346

Depósito Legal: J 1405-2012

92

Gota a gota, nº 9 (2015): 91-102

HISTORIA Realizado un vaciado bibliográfico, la primera referencia que hemos encontrado del acueducto de Fuenreal se halla en el “Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de España y sus Posesiones de Ultramar”, escrito entre 1845-50

inferior pizarro-arenoso-volcánica del Cámbrico. por Pascual Madoz: A 3/4 de leg. de la v., en la

posesión titulada de Fuen-Real, se encontró un acueducto por el que los romanos conducían las aguas de la sierra para regar la vega, no contentos con las del río y los torrentes que se despeñan de los montes…”. En PUIZ LARRAZ, G. (1896) se habla de él en términos similares. No será hasta 1929 cuando recojamos nuevas alusiones en CARBONELL TRILLO- FIGUERO, A. (1929): “Árabes son las conduccio- nes de Fuenreal, ya citadas, en el término de Almodóvar del Río, donde he podido observar un recorrido en las galerías de captación y conduc- ción, abiertas en la base de la calizas miocenas, de más de un kilómetro, con profundidades en algunas de las lumbreras que pasan de los cuaren- ta metros…la abundancia del carbonato de cal disuelto en esta agua ha creado una gran cantidad de toba que hoy, en ciertos trechos, obstruye el paso por la galería, que en diferentes ocasiones fue limpiada; siendo tal la adherencia de la concre- ción a la roca en que el acueducto se practicó, que en el día, para hacer estas limpias, es preciso hacer uso de dinamita”.

en

vada. Al menos en apariencia, la galería se

calcáreas, sólo en las zonas inicial y media es observable el material de base en que está exca-

mente reconstruidas por coladas sedimentarias

parte final de la galería se encuentran

muy abundante tanto macro como micro. Potencia 2 metros.

* Biomicritas y bioesparitas, con fauna de

difícil

clasificación. Potencia de 10 a 15

metros. Inmediatamente debajo aparece la unidad

a 1 5 metros. Inmediatamente debajo aparece la unidad Brocal en superficie de uno de los

Brocal en superficie de uno de los pozos de registro. Obsérvese al fondo el cortijo de Fuenreal Bajo

Teniendo en cuenta que las paredes de la

materiales

biomicríticos,

completa-

aunque

sitúa

debería

contrastarse esta apreciación. En cuanto a los aspectos hidrogeológicos el único nivel acuífero es el del Mioceno situado en el ángulo sureste de la hoja, es decir, el de la ubicación de la galería. Es una estrecha franja, con una anchura inferior a 1.5-2 kilómetros. El substra- tum inferior será el Cámbrico Inferior. Este acuífero tiene aumentadas sus posibilidades, dado que se une a los niveles de terraza y aumenta así su extensión superficial hasta 6-7 kilómetros de anchura.

su extensión superficial hasta 6-7 kilómetros de anchura. Construcción contemporánea donde se inserta el acceso
su extensión superficial hasta 6-7 kilómetros de anchura. Construcción contemporánea donde se inserta el acceso

Construcción contemporánea donde se inserta el acceso horizontal al "Ramal Principal" del acueducto

Acceso al "Ramal Principal" del acueducto

© G.E.V.

ISSN 2340-1346

Depósito Legal: J 1405-2012

93

En CHIC GARCÍA, G. (1980-81) se dice:

…En efecto, al otro lado del río y en tierras del Cortijo de Fuenreal, por el Camino de los Toros, son perfectamente visibles los últimos registros, protegidos con rejas para evitar caídas del gana- do, de otro acueducto, en este caso tallado en la pierda, pudiéndose observar en ellos las entalla- duras practicadas en la roca para la colocación de peldaños de madera que hiciesen fácil el descen- so para la inspección o limpieza. A pesar de que el acceso al mismo es muy fácil, por encontrarse esta obra perfectamente conservada y con un registro final adaptado para facilitar la entrada, no pudimos explorarlo por encontrarse cerrada la cancela que ha sido puesta para impedir el acceso y no poder obtener permiso por ausencia del propietario. Se nos informó, con todo, que la altura del túnel, excavado y tallado en la roca del terreno, era superior a la de un hombre y que su longitud debía ser muy grande, dado que habían avanzado bastante por él sin llegar hasta el fin. De hecho los registros lo muestran como una obra realmente notable”.

registros lo muestran como una obra realmente notable ”. Primer tramo del subterráneo ORTIZ JUÁREZ, D.,

Primer tramo del subterráneo

ORTIZ JUÁREZ, D., BERNIER LUQUE, J., NIETO CUMPLIDO M., LARA ARREBOLA, F. (1983): “En Fuenreal, obra romana y construccio- nes subterráneas de conducción de aguas. Las galerías proceden del Cañuelo y en ellas hay abundancia de cerámica”. LACORT NAVARRO, P. J. (1988): “…Se trata del acueducto subterráneo localizado en

Gota a gota, nº 9 (2015): 91-102

término de Cortijo de Fuenreal, a unos 1000 metros de Cuevas Bajas. Es una construcción tallada en la piedra y de considerable longitud. Lamentablemente no hemos conseguido permiso de los propietarios para estudiar esta obra suma- mente interesante…sin embargo, en el caso de Fuenreal quizás se abasteciera el acueducto de los arroyos que en esa zona bajan de las últimas estribaciones de Sierra Morena. Hoy día varios pequeños cauces bajan hasta el lugar de ubica- ción del Cortijo de Fuenreal como por ejemplo los arroyos de los Peces, de los Majadales y del Baldío. Tenemos noticias, precisamente, de la presencia de una presa romana en las cercanías de este acueducto. En efecto, J. Bernier nos trasmite que –…en el arroyo del escalón de la sierra, hay restos de una presa-. Podría tratarse de una pequeña presa de desviación, que Fernando Casado considera elemento indispensable para la toma de aguas procedentes de un arroyo”. HERNANDO LUNA R. (1989) recoge distintas construcciones hidráulicas en particular de época romana y árabe. Dentro de las mismas hace referencia a las que nos ocupan: “Conducción de aguas a Fuenreal –Almodovar del Río- constituida por una galería de más de tres kilómetros de longitud, con su origen en la Fuente del Cañuelo; toda ella está labrada en caliza miocena, y tiene pasos impracticables a causa de la progresiva formación de tobas”.

a causa de la progresiva formación de tobas ”. Tramo del "specus" con cambio de sección.

Tramo del "specus" con cambio de sección. Obsérvense las marcas a modo de franjas dejadas por los distintos niveles de agua

© G.E.V.

ISSN 2340-1346

Depósito Legal: J 1405-2012

94

DESCRIPCIÓN “-El agua-…nos la podemos proporcionar muy fácilmente si contamos con una fuente que

corra al descubierto y con abundancia; cuando, por el contrario, no ocurre así, hay que ir a buscarla bajo tierra y recoger sus manantiales”. VITRUBIO. De architectura (libro VIII. Cap.I). “Si el suelo fuere de peñas o de toba, se abrirá en ellas el acueducto; pero si el suelo fuese terroso o arenoso, se construirá en la excavación una galería cubierta con bóveda y por ellas se hará pasar el agua, abriendo pozos espaciados uno de otro ciento veinticinco pies”. VITRUBIO. De Architectura (libro VIII. Cap. IX). A lo largo del estudio realizado por el Grupo

Espeleológico G40 se ha constatado la

presencia

de 28 pozos de registro muy homogéneos con respecto a su factura y morfología (aunque se

alterne la sección rectangular y circular en los

mismos) que de forma vertical conectan o

conecta-

ron las galerías horizontales con la superficie. Se podrían citar como funciones de los mismos:

.- Camino para evacuar con mayor

los restos que provoca la

ejecución del túnel. .- Para limpieza e inspección del mismo una vez que ya había sido realizado. .- Como linterna por donde penetraría la

rapidez y facilidad

luz.

.- Lugar de extracción directa de agua. .- En caso de grandes crecidas de agua

por efecto de lluvias torrenciales y continua- das, lugar de evacuación rápida del agua

para que esta no

provocara desperfectos en

el interior del especus.

p e r f e c t o s e n el interior del especus. ©

© G.E.V.

ISSN 2340-1346

Depósito Legal: J 1405-2012

Gota a gota, nº 9 (2015): 91-102

Legal: J 1405-2012 Gota a gota, nº 9 (2015): 91-102 Estalactitas muy hidratadas que penden del

Estalactitas muy hidratadas que penden del techo del tramo final de la galería

Estos tubos completamente verticales se alternan entre los de sección circular y rectangular, ganando en altura conforme nos adentramos en el subsuelo. Sus paredes son planas y rectilíneas a excepción de los que se abren en superficie a zonas donde no aflora la roca, formando en estos casos embudos y siendo recubiertos de anillos de piedras. En dichas paredes, desde la base hasta el exterior se sitúan dos líneas de entalladuras enfrentadas. Su utilidad el facilitar la bajada y subida como apoyo para pies y manos o con la colocación de postes de madera u otros artilugios que hagan las funciones de escalones. De media podemos asignarle los 6 centímetros de profundi- dad y de anchura y altura sobre los 14. Entre unos y otros encontramos distancias que oscilan entre los 10-35 centímetros. Los pozos se distribuyen en tres ramales a los que hemos denominado “Ramal principal” que consta de 13 registros, dos de ellos cegados (con marcadores rojos en la siguiente imagen), “Ramal de la Cantera” que consta de seis (con marcadores azules), denominado así al existir una cantera de piedra junto al mismo, y “Ramal de la Fuente del Cañuelo”, que consta de 8, cuyo nombre le fue asignado por terminar en las inmediaciones de la misma.

En la base de los mismos se encuentran las galerías que captaron o captan las aguas subterráneas, siendo canalizadas posteriormente hacia el lugar de surgencia y derivadas ya en el exterior hasta un aljibe o alberca situada a 100 metros de distancia. Como bien se indica en CARBONELL TRILLO-FIGUERO, A. (1929), las galerías nos conducen a la zona del acuífero, ya sea conectando directamente con veneros de agua (caso de la citada fuente), mediante galerías filtrantes o combinando todo lo dicho. El plantea- miento constructivo que se hizo en su día, que en parte podemos vislumbrar en superficie, nos da una idea del conocimiento del discurrir de las aguas subterráneas que se tenía en el momento de la construcción.

Bajada en altura del "specus" con formación de gours en su base

95

Gota a gota, nº 9 (2015): 91-102

yeso, que correspondería a puestas en valor en época moderna. En la actualidad, para evitar accidentes o caídas del ganado, todos ellos han sido tapados mediante malla de tela metálica. Uno de Ellos es cuadrangular de 0,5 metros de lado (el número 12); tres circulares de 1,10 metros, 0,85 y 1,15 de diámetro respectivamente (el 2, el 5 y el 7); y siete rectangulares con el lado mayor que va de 1,25 a 2,20 metros y el menor de 0,5 a 1 metro. El alzado de los mismos oscila entre los 0,1 y los 0,8 metros.

vertical por cuerda. Lo deleznable de la roca en la A cuatro metros del asfalto de la carretera

CP-242, antiguo camino vecinal de Villalobillos, a escasa distancia del cortijo que le da nombre, y frente a una nave alargada situada al otro lado de vía, nos encontramos con una construcción

sen y absorbieran el roce de la cuerda. contemporánea de forma rectangular sin cubierta

que está excavado el complejo subterráneo hizo que fuese imposible el uso de spit o paraboles como anclajes de cabecera, teniéndose que utilizar anclajes naturales y elementos que reduje-

Ramal principal Consta de 13 registros. Explorando el interior de la galería practicable se sobrepasó el registro número 8, no llegando a alcanzar la base del número 9. Desde éste punto hasta el registro número 13 no existe acceso que permita el paso de una persona, aunque sí lo hay para el agua. Durante los estudios efectuados por el G40 ello se verificó mediante la bajada a la base de la galería desde el brocal de los pozos 10 y 13. Para ello fue necesario el uso de la técnica alpina de progresión

Los registros de este ramal poseen broca- les en alzado sobre la superficie. Se contabilizaron tres estadios constructivos (algunos brocales los tienen superpuestos) bien diferenciadas, que bien pudieran asimilarse a tres períodos cronológicos:

el primero, en su parte más baja, formado por Diez escalones tallados en la piedra de

grandes piedras talladas. Éstas pudieran provenir de la cantera que se encuentra a escasa distancia, ya que se trata del mismo tipo de piedra. Apunta a época romana; el segundo compuesto por aparejo de mampostería con pequeñas piedras del terre- no; y el tercero por ladrillo y revocado de cemento o

poco más de 20 centímetros de altura descienden rebajando el desnivel que existe desde la puerta al acceso de la obra hidráulica, formando una trinchera de 1.40 metros de anchura con muros de piedra seca a los lados.

de 5 por 3,80 metros. Ésta sirve de vestíbulo al acceso más asequible al interior del acueducto de Fuenreal, cerrando el perímetro que da acceso a la captación y canalización de agua para uso agrope- cuario de la finca.

y canalización de agua para uso agrope- cuario de la finca. Cuadro que aporta diferentes datos

Cuadro que aporta diferentes datos obtenidos durante el estudio espeleológico

© G.E.V.

ISSN 2340-1346

Depósito Legal: J 1405-2012

96

Hornacina horadada de forma antrópica en una de las paredes del subterráneo Inmediatamente previa a

Hornacina horadada de forma antrópica en una de las paredes del subterráneo

Inmediatamente previa a la caja del specus propiamente dicho se halla acondicionada una bóveda de cañón con remate de ladrillo de 1.25 metros de largo y 0.80 de anchura. En líneas generales podríamos decir sobre el subterráneo en cuestión que se halla formado por una galería única escavada por acción antrópi- ca en la roca sedimentaria detrítica, observándose claramente en muchas zonas de paredes y techo las marcas dejadas por las herramientas usadas para tunelar la roca. Gran parte de la misma tiene una altura tal que se progresa por la misma de manera erguida, pero va perdiendo altura confor- me nos acercamos a las zonas finales. De trazado rectilíneo, con leves variaciones de rumbo, la caja del acueducto se mantiene relativamente homogé- nea aunque con diferencias de secciones y de altura en las zonas más avanzadas. Poco después del octavo registro nos encontramos con un último tramo de galería practicable que continúa con el mismo rumbo aunque con elementos morfológica- mente bien diferenciados con cambios bruscos de altura, anchura y sección. El desnivel desde el acceso a las zonas profundas es ligeramente ascendente y homogé- neo hasta poco antes del octavo registro, en donde la pendiente positiva se hace más acusada. La diferencia de cota entre los dos extre- mos topografiados es de 1.27 metros tomando de referencia la superficie del agua. Si tomamos de diferencia el suelo de la galería ésta se incremen- taría en 1 metro. La mayor parte del techo es abovedado, con arco de medio punto, llegando en algunas zonas a ser casi recto. A excepción de las zonas

© G.E.V.

ISSN 2340-1346

Depósito Legal: J 1405-2012

Gota a gota, nº 9 (2015): 91-102

finales que descienden en altura mantiene una media aproximada de 1.85 metros por 0. 65 de anchura. En ambas paredes podemos observar a lo largo de todo el recorrido pequeñas oquedades o lucernarios que servían para colocar en ellas las lámparas de aceite o lucernas. También tallado en las paredes nos topamos con otro elemento que pudiera estar asociado al anterior. Se trata de tres hornacinas y una repisa de escasas dimensiones con suelo plano que hipotéticamente pudieran haber servido de lugar de ubicación de piezas cerámicas de base plana. Éstas podrían albergar

el aceite para rellenar el combustible de los lucer- narios, agua limpia (la del acueducto se enturbia con el paso de personas), comida…lo que sería de gran utilidad en el momento en que se ejecutó la tunelación o a la hora de las posteriores limpiezas

y mantenimientos. El agua alcanza actualmente los 70

centímetros de altura en algunos puntos llegando

a los 4-5 centímetros otros. En las paredes pode-

mos observar marcas de niveles de agua pasados. En algunos puntos se observan claramente 2 franjas de poco más de 20 centímetros cada una lo que nos habla de que en épocas pasadas el líquido elemento se llegó a elevar 40 centímetros del nivel actual. La base del subterráneo posee varios centímetros de tierra depositada por decantación

varios centímetros de tierra depositada por decantación Último tramo de la galería del "Ramal Principal"

Último tramo de la galería del "Ramal Principal" con espeleotemas sobre y bajo el nivel de agua

97

Topografía del tramo accesible del "Ramal Principal" del acueducto

Topografía del tramo accesible del "Ramal Principal" del acueducto Gota a gota, nº 9 (2015): 91-102

Gota a gota, nº 9 (2015): 91-102

Gota a gota, nº 9 (2015): 91-102

procedente del arrastre del agua y la erosión de las Nada más traspasar el octavo registro la

paredes y techo. Al penetrar el agua se halla limpia, con algunos posos flotando sobre ella, pero al remover el suelo con las pisadas se enturbia no viéndose nada absolutamente bajo su superficie. A excepción de la citada tierra y algunas piedras que han caído de los registros y aportes exógenos en el octavo de éstos que han creado una represa, la base del conjunto se halla relativamente limpia lo que no es de extrañar ya que se ha venido utilizan- do a lo largo de tiempo y lo sigue siendo; dicha limpieza es esencial para el buen uso y aprovecha-

miento del caudal. estalactitas que llegan a alcanzar los veinte

centímetros en forma de cono alargado terminado en punta. Las zonas inundadas al contrario tienen un color marrón anaranjado. Las paredes de éstas se hallan totalmente recubiertas de formaciones coralinas combinadas con las dejadas por los niveles de agua, todas ellas de cortantes aristas. A excepción de coladas parietales escamosas, las

de cañón en la que desembocan las escaleras se inicia la galería. Arranca con 1.83 metros de altura por 0.63 de anchura con paredes planas y techo ligeramente abovedado. La erosión y lo delezna- ble de los materiales donde se ha perforado ha hecho que en otras zonas dejen de ser plana,

tornando a superficies angulosas y rugosas. formaciones no inundadas son las mismas que en

A 197 metros de la boca se ubica el sexto registro abierto a superficie. A partir del mismo se reduce la altura de los techos y el arco del above- dado se reduce. Las paredes y techos son más rectas y homogéneas y se cubren con reconstruc- ciones parietales: estalagmitas que no pasan de poco más de dos centímetros, lo que nos indica su escaso crecimiento desde la época de su realiza- ción, y banderas, algunas de ellas con bordes denticulados. El material donde se ha excavado parece más duro lo que explicaría la bajada en altura para ahorrar en trabajo, la menor erosión en las paredes y la presencia de formaciones. En esta zona es donde se observa mejor los niveles fósiles de estancamiento de agua en las dos franjas rectilíneas bien diferencias, de unos 20 centíme- tros de grosor situadas sobre el nivel de agua actual. El color de las mismas es anaranjado en contraposición con el resto que gira hacia blanco del carbonato cálcico con manchas marrones. Conforme nos vamos acercando al octavo registro se pierde el nivel homogéneo con el que contábamos desde la boca de leve buzamiento positivo, suficiente para mantener el discurrir del agua por diferencia de altura. Se eleva la inclina-

ción y los techos son más bajos, llegando a los 0.97 metros. Ello provoca también la bajada del Pero aún quedan cambios morfológicos. A

371,68 metros de la boca nos topamos con un salto de agua de unos sesenta centímetros por donde se precipita sonoramente dicho fluido. Ésta se deja caer desde una estrecha galería de suelo plano y sección triangular de unos 60 centímetros de altura. Por su altura la progresión por la misma se hace difícil. El distanciómetro láser nos da en la misma un avance de 14.81 metros, pero intuimos que son más y que el puntero láser ha rozado con el techo o con el agua. Un último lucernario se

base del octavo pozo. localiza en la pared izquierda justo antes de iniciarse el tramo final de galería.

nivel del agua hasta unos 4-5 centímetros lo que nos permite observar su discurrir. Metros antes de llegar a dicho registro el agua corre visiblemente al aumentarse la inclinación descendente en sentido contrario al de entrada. Se han creado un par de gours que van de pared a pared y pegados a éstas se han creado formaciones por el estancamiento del nivel de agua. El ruido originado por el discurrir del agua precipitadamente impregna el recinto y aumenta a medida que nos vamos acercando a la

el trayecto anterior, pero de mayores dimensiones, sobre todo en el porte de las estalactitas. Llega el punto en que la altura es tan baja que obliga a ir completamente tumbado flotando sobre el agua y desplazándote apoyando las manos y los pies para no encajar el cuerpo en la parte baja teniendo mucho cuidado de no sufrir heridas cortantes con los espeleotemas. El cierre en anchura obliga en varios puntos a progresar de dicha forma y de costado.

galería cambia drásticamente hacia una sección romboidal que vuelve a perder en altura (llega a los 0.8 metros) y en anchura. En su génesis tendría forma rectangular pero el recrecimiento de las paredes por las formaciones gestadas bajo el agua le ha dado la forma actual. En este sector las reconstrucciones parietales son muy intensas. Existe una gran profusión de espeleotemas. El techo y la pared que no cubre el agua (la mitad superior) se halla cubierta del intenso color blanco que le da el carbonato cálcico. Del techo penden

A 80 centímetros por debajo de la bóveda

Del techo penden A 80 centímetros por debajo de la bóveda Detalle de espeleotemas originados sobre

Detalle de espeleotemas originados sobre y bajo el nivel de agua

© G.E.V.

ISSN 2340-1346

Depósito Legal: J 1405-2012

99

Gota a gota, nº 9 (2015): 91-102

Ramales de La Cantera y de la Fuente del Cañuelo

Al contrario de lo que ocurre en el Ramal

Principal, y con la excepción de la pequeña cavi- dad donde nos encontramos con la surgencia natural de agua (Cueva de la Fuente del Cañuelo) no nos ha sido posible acceder a las galerías horizontales, por cuyos pozos de registro tan sólo se puede penetrar descendiendo por cuerda desde los brocales situados a ras de suelo (hecho en el cual también se diferencian de los del Ramal Principal). En el momento de las exploraciones realizadas por el G40 la mayoría de los registros se hallaban taponados con grandes acumulaciones de leña o directamente tapados con piedras.

Las paredes y techo están conformadas en líneas generales por un conglomerado de tierra y peque- ñas piedras no angulosas, en algunas zonas consolidadas por el efecto de los carbonatos y en otras directamente brechificadas. Sobre todo, en el ramal derecho, sus paredes son más terrosas, lo que las hace muy deleznables, observándose pequeños desprendimientos.

muy deleznables, observándose pequeños desprendimientos. Restos de construcción romana (posible alberca) detectados

Restos de construcción romana (posible alberca) detectados durante los trabajos espeleológicos

alberca) detectados durante los trabajos espeleológicos Acceso al interior de la "Cueva de la Fuente del

Acceso al interior de la "Cueva de la Fuente del Cañuelo”

La entrada se abre al pie de un bloque pétreo de poco más de 4 metros de altura. La precede una trinchera excavada en el terreno de 2.10 metros de anchura que nos emboca en la entrada de la cavidad. La boca ha sido acondicio- nada reduciéndose su apertura originaria median- te la colocación de un muro de piedra y ladrillos, hasta crear un hueco rectangular de 0.80 por 0.44 centímetros. En el mismo se ha colocado como cierre un marco y puerta metálicos. La galería inicial constituye la zona más amplia. Arranca con una anchura de 1.70 metros y posee una altura media de 1.80 metros. Su sección tiende a ser circular, con el techo ligeramente abovedado. Se bifurca en dos ramales. La galería o ramal de la derecha conserva su trazado originario con anchuras que van de 0.80 a 0.45 metros no sobre- pasando los 1.50 de altura. Al fondo de la misma se abre un poco en anchura (habitáculo circular de 1.50 metros de diámetro) en el lugar donde apare-

e inmediaciones. ce la surgencia. El agua mana de una pared

Otro elemento diferenciador del ramal principal nos lo da el hecho de que no llegamos a apreciar desde la superficie el paso del agua en su interior, salvo en la cueva de la Fuente del Cañuelo

A continuación nos centramos en esta

pequeña cavidad de

ubicada en las coordenadas X: 323885 e Y:

4190376 (DATUM ETRS 89). Se localiza a 1,200 m de la salida de agua al exterior de la Galería Principal. Exceptuando el pozo de registro de diez metros de profundidad que penetra en su interior tiene un desarrollo horizontal de 57,4 metros. Su origen es natural y en ella aflora una surgencia de agua, lo que ha provocado una morfología mean- driforme en las galerías que la conforman. El uso continuado de la misma para captación de agua ha provocado que en el interior de la misma se hayan realizado diversas adaptaciones y alteraciones.

reducidas dimensiones,

terrosa, a escasa distancia del suelo, por una abertura de 15 centímetros, circulando con escaso caudal en dirección a la boca de la cavidad. Poco antes de entrar en el citado habitáculo nos encon- tramos con la conexión a la zona izquierda que se halla cegada completamente con bloques de piedra. El ramal izquierdo está seco. Se inicia con un escalón y un paso estrecho provocado por una acumulación de tierra. Tras el mismo existe un pequeño ensanche. Éste se conecta directamente con la superficie a través un pozo vertical de registro de sección circular. Desde el ensanche parte una galería artificial que se dirige hacia la surgencia que como ya se ha dicho termina en un

© G.E.V.

ISSN 2340-1346

Depósito Legal: J 1405-2012

100

Gota a gota, nº 9 (2015): 91-102

muro de piedra que no deja que conecte con el otro ramal. En un principio esta excavada en zona terrosa con trazado meandriforme y posteriormen- te en paredes más compactas con líneas más rectas.

TOPOGRAFÍA

La toma de datos para la realización del

informe, donde se haya incluida la topografía, se

realizó durante tres intensas jornadas de trabajo (5

de octubre - 11 y 16 de noviembre de 2013).

ellas participaron un total de nueve miembros del

Grupo Espeleológico G40.

se

realizó por el método de itinerario o poligonal. En el caso del “Ramal Principal” llegaron a crearse dos

equipos independientes. Uno de ellos comenzó

desde la entrada hacia el interior y el otro desde el fondo hacia la salida hasta que ambos equipos se

subterráneo

alcanzó la longitud horizontal de 371 metros, con un desnivel de + 1,3. Para alcanzar el resultado final que se puede ver en estas páginas fue nece-

informáticos

de topografía Auriga 2.11, Visual Topo 5.02 y de dibujo Corel Draw X6. Anteriormente a esa fecha no

tenemos constancia que se hubiera realiza- do planimetría alguna del conjunto hidráulico en cuestión. Es más, como ya se ha dicho, algunos de los autores que han escrito sobre el mismo no llegaron a realizar ni tan siquiera exploración de su interior.

sario la utilización de los programas

encontraron. La zona accesible del

En

La toma de datos topográficos que

ARQUEOLOGÍA Dentro de la base de datos del Patrimonio Inmueble de Andalucía publica- do por el Instituto Andaluz de Patrimonio

Histórico (Junta de Andalucía. Consejería de Educación, Cultura y Deporte) encontramos una ficha sobre Fuenreal. Dentro del periódi- co histórico se le asigna la época romana y en el apartado de descripción una escueta referencia:

Restos romanos. Conducciones subterráneas de agua”. Según SÁNCHEZ LÓPEZ E. H. (2008) en Andalucía están documentados restos de una treintena de acueductos, enmarcándose su construcción entre el siglo I a. C. y el siglo III d. C.

A excepción de CARBONELL

TRILLO-FIGUERORA, A. (1929) que la sitúa en época islámica, las distintas publicacio- nes arqueológicas que hemos podido recabar después de un barrido bibliográfico, hablan de un acueducto insertado cronológi- camente en época romana, sin adjudicarle una cronología concreta al no existir registro

arqueológico que la respalde. En SÁNCHEZ LÓPEZ E. H. (2008) se hace una distinción entre acueductos fechados en época romana que resulta controvertida, o al menos dudosa, y otros de datación más que aceptada. En el último grupo recoge el de Fuenreal. Según CHIC GARCÍA, G (1980-1981) se dice en relación a la construcción que nos ocupa:

Este segundo acueducto parece hallarse en relación directa con otras construcciones hidráuli- cas de superficie, situadas algo más arriba, según la corriente del río, en Cuevas Bajas, y que han sido publicadas por J. Bernier Luque. Tanto en uno como en otro caso nos encontramos ante unas obras de ingeniería gigantescas destinadas a llevar el agua a una zona baja y cercana al río. Puesto que el lugar de arribada no parece en ninguno de los caso haber sido un lugar de habitación, al menos de importan- cia suficiente para justificar la obra, hemos de suponer que estos acueductos estuvieron dedica- dos al riego, y como la superficie regable nunca superaría los límites de una finca media, hay que suponer igualmente que fueron hechos por particulares. Ni que decir tiene que tales obras exigirían grandes inversiones y que sólo personas

obras exigirían grandes inversiones y que sólo personas Topografía de la "Cueva de la Fuente del

Topografía de la "Cueva de la Fuente del Cañuelo”

© G.E.V.

ISSN 2340-1346

Depósito Legal: J 1405-2012

101

realmente acomodadas las emprenderían. El motivo por el que, pese a conocer la noria y otros medios de elevación de las aguas, no se tomaba el agua directamente del río ha sido estudiado por nosotros en otro lugar. Muy posiblemente nos encontramos ante una medida proteccionista para la navegación fluvial por el Guadalquivir y que se basa en la incompatibilidad entre riegos y navega- ción que recoge el Digesto”. En LACORT NAVARRO, P. J. (1988) realiza un estudio de unas infraestructuras roma- nas ubicadas en Almodovar del Río, en el paraje de Cuevas Bajas, donde existen restos de una importante villa. “Para poder extraer unas conclusiones sustanciosas del estudio de estas construcciones, es preciso ponerlas en relación con otra obra de la que quedan restos muy cerca del lugar en que están los depósitos…(se refiere al acueducto de Fuenreal)Sirva esta descripción de G. Chio, como dato a tener en cuenta, y a sumar a los hallazgos de Fuenreal y Cuevas Bajas, para calibar la importante implantación romana en la cercanías de Almodovar, la Carbulo de Plinio…”. Todo lo que se habla sobre el acueducto en las distintas publicaciones consultadas se hace a través de referencias o con lo observado desde el exterior no realizando ninguno de los autores exploración completa de su interior. Durante la jornada de trabajo del G40 del día 16 de noviembre se observan una serie de construcciones en superficie que pudieran estar relacionadas con el complejo hidráulico. Teniendo en cuenta que en la bibliografía que habíamos manejado a la hora de iniciar el estudio sobre la zona no habíamos encontrado constancia de las mismas y que tanto los dueños como los trabaja- dores de la finca, aunque conocían algunas, las habían asociado a construcciones recientes, ante la posibilidad que más tarde se confirmaría de que en la delegación de Cultura de la Junta de Andalucía en Córdoba no se tuviera conocimiento

de su existencia, y siguiendo la legislación vigente, con fecha 18 de noviembre de 2013, es informada al respecto. A parte de acondicionamientos antrópicos en el arroyo y la localización de una cantera a cielo abierto de extracción de piedra, en particular se da conocimiento de los restos de una construcción rectangular realizada en lo que parece ser “opus caementicium” con muros de

0.60 centímetros que, soterrados en parte, alcan-

zan un alzado máximo de 0.65 centímetros. Tres de sus cuatro lados son visibles estando supuesta- mente el cuarto enterrado. La longitud de su lado más pequeño es de 5 metros medidos desde el

exterior y del lado de mayor extensión son visibles

6.42 metros. La misma podría estar asociada a

una función hidráulica (alberca para riego) al encontrarse en la zona final de un arroyo estacio-

nal.

© G.E.V.

ISSN 2340-1346

Depósito Legal: J 1405-2012

Gota a gota, nº 9 (2015): 91-102

BIBLIOGRAFÍA

Archivos del Grupo Espeleológico G40 de Priego de Córdoba. De los mismos destacamos tres informes: GRUPO ESPELEOLÓGICO G40 (inédito): Informe remitido a la delegación de cultura de la Junta de Andalucía de Córdoba en relación al hallazgo de supuestas construc- ciones relacionadas con el conjunto hidráulico de Fuenreal Bajo. 18 de noviembre de 2013. GRUPO ESPELEOLÓGICO G40 (inédito): Informe espeleológi- co realizado sobre el Acueducto de Fuenreal. Noviembre de 2013. GRUPO ESPELEOLÓGICO G40 (inédito): Informe espeleológico realizado sobre la Fuente del Cañuelo. Diciembre de 2013. CARBONELL TRILLO-FIGUERO, A. (1929): “La minería y la metalurgia entre los musulmanes en España”. Boletín de la Real Academia de Ciencias, Nobles Letras y Bellas Artes de Córdoba, nº 23, año VIII, enero a diciembre de

1929. Córdoba. Pp 178-217.

CHIC GARCÍA, G. (1980-81): “Notas sobre dos acueductos para riego romanos de la zona de Almodovar del Río

(Córdoba)”. Córdoba Archaeologica, 10. 1980-1981. Córdoba. Pp 49-57. HERNANDO LUNA R. (1989): “Anotaciones sobre antiguas obras hidráulicas de la provincia de Córdoba”. Boletín de la Real Academia de Córdoba nº 117. 1989. Córdoba. Pp 273-277. JUNTA DE ANDALUCÍA. CONSEJERÍA DE EDUCACIÓN, CULTURA Y DEPORTE: “Base de datos patrimonio inmueble de Andalucía”. http://www.iaph.es/patrimonio- inmueble-andalucía/resume. 1 p.

LACORT NAVARRO, P. J. (1988): “Infraestructura hidráulica rural de época romana en la campiña de Córdoba. Memorias de Historia Antigua IX. 1988. Instituto de Historia Antigua. Universidad de Oviedo. Pp 51-82. MADOZ, P. (1845-50): Diccionario Geográfico-Estadístico- Histórico de España y sus Posesiones de Ultramar. Madrid. 16 volúmenes. Tomo de Córdoba. Memoria proyecto “Duplicación de la calzada de la A-431 entre Villarubia y Almodóvar del Río”. IGME: “hoja nº 922 (Santa María de Trassierra)”. Mapa Geológico de España (edición Magna50) 1:50.000. IGME: “Memoria de la hoja 922 de “Santa María de Trassierra”. ORTIZ JUÁREZ, D.; BERNIER LUQUE, J.; NIETO CUMPLIDO M.; LARA ARREBOLA, F. (1983): Catálogo artístico y monumental de la provincia de Córdoba. Almodovar del Río. Publicaciones de la Excma. Diputación Provincial de Córdoba. Córdoba 1983. 296 pp. PUIZ LARRAZ, G. (1896): Cavernas y Simas de España. Madrid 1896. SÁNCHEZ LÓPEZ E. H. (2008): “Introducción a los acueduc- tos romanos en Andalucía”. Arqueología y territorio nº 5.

2008. Universidad de Granada. Pp 127-139.

Fotografías Francisco Luna, Rafael Bermúdez, Emilio Carrillo y Esther Crusellas.

Este trabajo ha sido publicado on-line con fecha 11/01/2016

Se citará como: BERMÚDEZ CANO, R., ALCALÁ ORTIZ, A. y RUIZ- RUANO COBO, F., 2016. Resultados de los trabajos espeleológicos realizados en el complejo hidráulico subterráneo del Cortijo de Fuenreal Bajo (Almodóvar del Río, Córdoba). Gota a gota, nº 9: 91-102. Grupo de Espeleología de Villacarrillo, G.E.V. (ed.)

102