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´ Informe: ANTECEDENTES ARQUEOLÓGICOS SECTOR DUNAS DE LONGOTOMA Comuna La Ligua V región Preparado por: Darío

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Informe:

ANTECEDENTES ARQUEOLÓGICOS SECTOR DUNAS DE LONGOTOMA

Comuna La Ligua V región

Preparado por: Darío Aguilera Manzano. Director Museo La Ligua

Octubre, 2013.

I.

INTRODUCCIÓN.

El presente informe da cuenta de una revisión bibliográfica de los estudios arqueológicos sistemáticos que se han realizado en el sector de las Dunas de Longotoma comuna de La Ligua, región de Valparaíso y sectores aledaños.

Se entregan los resultados de las prospecciones arqueológicas realizadas a inicios de la década de los noventa en el marco del proyecto Fondecyt 1 91-0425 “Ocupaciones Prehispánicas en el Interfluvio Costero Petorca-Quilimarí” (arqueólogos responsables Hernán Ávalos y Jorge Rodríguez), del proyecto Fondart 2 Nº 10916-9 “El Periodo Tardío en la Costa de la provincia de Petorca” (arqueólogo responsable Francisco Vergara Murúa) y de salvatajes arqueológicos realizados por el equipo del Museo La Ligua.

Dichos estudios atestiguan el gran valor patrimonial que presenta el sector de las dunas de Longotoma en la zona, constituyéndose en definitiva como el sector con mayor densidad de sitios arqueológicos prehispánico de toda la provincia de Petorca, de ahí la importancia de establecer medidas que garanticen su resguardo y preservación como un lugar prioritario de interés cultural y natural de la región, tanto para el presente como para las futuras generaciones.

  • 1 Fondo Nacional de Desarrollo de la Ciencia y la Tecnología de CONICYT.

  • 2 Fondo Nacional de Desarrollo Cultural y las Artes del Consejo Nacional de la Cultura y las

II.

MARCO LEGAL SOBRE PATRIMONIO CULTURAL.

Al respecto, los sitios arqueológicos y otros componentes del Patrimonio Cultural existentes en el territorio de nuestro país están protegidos por una serie de normativas existentes en nuestra legislación. Las más importantes al respecto se describen brevemente a continuación:

Ley Nº 17.288 de Monumentos Nacionales, publicada en el Diario Oficial el 04 de febrero de 1970. Es el cuerpo legal que norma y rige sobre el Patrimonio Cultural existente en el país. En su Artículo 1º declara que:

“Son monumentos nacionales y quedan bajo la tuición y protección del Estado, los lugares, ruinas, construcciones u objetos de carácter histórico o artístico; los enterratorios o cementerios u otros restos de los aborígenes; las piezas u objetos antropo-arqueológicos, paleontológicos, o de formación natural, que existan bajo o sobre la superficie del territorio nacional o en la plataforma submarina de sus aguas jurisdiccionales y cuya conservación interesa a la historia, al arte o la ciencia; los santuarios de la naturaleza; los monumentos, estatuas, columnas, pirámides, fuentes, placas, coronas, inscripciones y, en general, los objetos que estén destinados a permanecer en un sitio público, con carácter conmemorativo.”

En su Título III, Artículos 11 y 12 se determina que los monumentos nacionales quedan bajo el control y supervigilancia del Consejo de Monumentos Nacionales, sean de propiedad pública o privada, y todo trabajo de conservación debe ser previamente autorizado.

Más adelante en su Título V, Artículo 21° declara que:

“Por el solo ministerio de la Ley son Monumentos Arqueológicos de propiedad del Estado los lugares, ruinas, yacimientos y piezas antropo-arqueológicas que existan sobre o bajo la superficie del territorio nacional. Para los efectos de la presente Ley quedan comprendidas también las piezas paleontológicas y los lugares donde se hallaren.”

Para terminar, esta ley establece que el Patrimonio Cultural es propiedad de la Nación, que su destrucción es penalizada y que existe la obligación de denunciar su aparición (Título X).

Decreto Supremo Nº 484 del Ministerio de Educación que contiene el Reglamento sobre Excavaciones y/o Prospecciones Arqueológicas, Antropológicas y Paleontológicas, publicado en el Diario Oficial el 02 de abril de 1991. Es el cuerpo legal que reglamenta sobre el Patrimonio Monumental en nuestra nación. En su Artículo 1° expresa que:

“Las prospecciones y/o excavaciones arqueológicas, antropológicas y paleontológicas, en terrenos públicos o privados, como asimismo las normas que regulan la autorización del Consejo de Monumentos Nacionales para realizarlas y el destino de los objetos o especies encontradas, se regirá por las normas contenidas en la Ley Nº 17.288 y en este reglamento.”

En su Artículo 2°, define lo que se entenderá por prospección, excavación y sitios de

especial relevancia. Particularmente en lo que respecta a la prospección, expresa que

corresponde a:

“El estudio de la superficie de una localidad con el fin de descubrir uno o más sitios

arqueológicos, antropológicos o paleontológicos que pueden incluir pozos de sondeo

y/o recolecciones de superficie”.

Más adelante, en su Artículo 5° establece que:

“Las prospecciones que incluyan pozos de sondeo y/o recolecciones de material de

superficie y todas las excavaciones arqueológicas, antropológicas y paleontológicas,

en terrenos públicos o privados, sólo podrán realizarse previa autorización del

Consejo de Monumentos Nacionales, a través de los permisos correspondientes.”

Ley Nº 19.300 sobre Bases Generales del Medio Ambiente, publicada en el Diario

Oficial el 09 de marzo de 1994. Incorpora el patrimonio cultural dentro de los aspectos

protegidos por sus disposiciones, al considerar como parte del "medio ambiente" a los

elementos socioculturales y sus interacciones.

En sus Artículos 10 y 11, esta ley establece el tipo de proyectos o actividades

susceptibles de causar impacto ambiental y que deberán someterse al Sistema de

Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), y aquellos casos que requieran de un Estudio

de Impacto Ambiental.

Ley 19.253 sobre Pueblos Indígenas. Ésta establece en su Artículo 28, que "el

reconocimiento, respeto y protección de las culturas e idiomas indígenas

contemplará

f)

...

la promoción de las expresiones artísticas y culturales y la protección

del patrimonio arquitectónico, arqueológico, cultural e histórico indígenas".

Decreto Supremo Nº 95 del Ministerio Secretaría General de la Presidencia, que

modifica (y fija texto refundido) del Reglamento del Sistema de Evaluación de Impacto

Ambiental, publicado en el Diario Oficial el 07 de diciembre de 2002. El Reglamento,

establece en su Título III, Artículo 11° los criterios adecuados para la ejecución de un

Estudio de Impacto Ambiental.

Convención Unesco. Acuerdo Internacional firmado por Chile en 1972, que establece

la protección y resguardo de la herencia cultural y natural del mundo. Dicho acuerdo fue

ratificado el 20 de febrero de 1980.

III. Metodología

En términos metodológico se realizó una revisión bibliográfica de los componentes

del patrimonio cultural del Área de las dunas de longotoma, en relación a la presencia

de yacimientos arqueológicos y de otros elementos relevantes del patrimonio cultural.

Para esto, se revisaron las siguientes fuentes documentales:

Revisión de Catastro MOP de la V Región, sobre monumentos nacionales de tipo

arqueológico y revisión del registro de actas de Monumentos Nacionales, también

para la V Región.

Recopilación antecedentes bibliográficos de tipo arqueológico para el área del

proyecto (general y específica) en publicaciones científicas y revistas

especializadas, a fin de determinar elementos relevantes del patrimonio cultural del

lugar.

IV.

Antecedentes Geográficos Dunas de Longotoma

Las dunas de Longotoma corresponden a un extenso campo de aproximadamente 18 km², ubicado en la comuna de La Ligua, región de Valparaíso, formado por gruesas acumulaciones de arenas, que se desplazan desde la costa hacia el interior del continente, por la acción eólica conjunta entre las desembocadura del río Ligua y Petorca (Varela

1994).

III. Metodología En términos metodológico se realizó una revisión bibliográfica de los componentes del patrimonio cultural

Dunas de Longotoma, comuna La Ligua.

  • V. Revisión Bibliográfica

Monumentos con declaratoria

La revisión de las fuentes permite sostener que en la zona de las dunas de

Longotoma no se presentan Monumentos Nacionales en las categorías de Monumento

Histórico, Zona Típica, Santuario de la Naturaleza y Monumento Público. Los

monumentos declarados más cercanos al área corresponden fundamentalmente a

construcciones y edificios patrimoniales, como es el caso de la antigua Escuela rural del

Carmen de la comuna La Ligua (D.S. Nº 814) 3 .

Otros monumentos declarados en la provincia de Petorca:

Comuna Petorca: Casa de Manuel Montt (decreto ley 4.542 de 1929), Iglesia de

Nuestra Señora de la Merced (decreto 17 de 2009).

Comuna Papudo: Iglesia Nuestra Señora de las Mercedes (D.S. 530 de 1995)

Comuna Zapallar: Casa Hildesheim Baviera (D.S. 761 de 1975), Pila de bronce de la

plaza de Zapallar (D.S. 542 de 1972), Isla Cachagua, en la categoría Santuario de la

Naturaleza (D.S. 002 de 1972) y Sector Balneario, en la categoría de Zona Típica (D.S.

584 de 1989).

Antecedentes Arqueológicos Generales del área:

Se presenta a continuación la información arqueológica publicada para el área, agrupada

en Prehistoria de Chile central.

Durante el período Paleoindio (12.000 a 9.000 años antes del presente), las

primeras poblaciones humanas reconocidas coexistieron con fauna actualmente extinta.

Evidencias de estas antiguas ocupaciones humanas se han detectado con seguridad en

San Vicente de Tagua - Tagua, Los Vilos y Puerto Montt. Otras evidencias se registran

en Curacaví, La Ligua y Batuco.

Luego de la extinción de la fauna pleistocénica, grupos de cazadores y recolectores

ocupan intensamente Chile Central, incluyendo nuevos ambientes, como los sectores

cordilleranos y costeros, complementando sus recursos a través de un esquema de

movilidad en un eje latitudinal. En las poblaciones humanas se constata un aumento

demográfico. En Chile Central surgen los cementerios, lugares especialmente

destinados al entierro de los muertos, generalmente cercanos a cuencas lacustres

(Cuchipuy, Las Cenizas, por ejemplo). Durante este periodo, conocido como Arcaico,

se intensifican las actividades de caza y especialmente de recolección. Son

característicos los elementos de molienda como morteros y manos de moler, así como

los morteros colectivos llamados "piedras tacitas".

Las primeras evidencias en la provincia de Petorca de poblaciones humanas que

se remontan a este período pertenecen a la Cultura Huentelauquen y fue detectada en

los trabajos pioneros realizados en las dunas de Pichidangui. Se caracteriza por sus

famosos litos geométricos (polígono de cinco lados) y puntas pedunculadas. En la franja

costera de La Ligua se han podido identificar dos sitios que pertenecerían a esta cultura:

El Chivato 110 (5970 a.C) y 111, los cuales corresponden a densos conchales ubicados

en la cercanía de Los Molles (Ávalos y Rodríguez 1993).

Más adelante en el tiempo hacen su irrupción en la franja costera de la provincia

los grupos arcaicos pertenecientes al Complejo Papudo, correspondiente a bandas de

cazadores y recolectores de fuerte especialización en la explotación de moluscos, peces,

crustáceos y mamíferos marinos. Estas comunidades produjeron algunos de los

basureros de conchas o conchales, tan comunes a lo largo de todo el litoral central, por

lo que han sido conocidos popularmente en nuestras playas como los “Señores de Los

Conchales”. Los sitios arqueológicos adscritos a estos grupos arcaicos los encontramos

en: sitio estero El Chivato 88, 110, 111, Punta Los Molles 114, 115 y 137, Llanos Los

Ermitaños 167 (Ávalos y Rodríguez 1993).

En síntesis, este período se caracteriza por el desarrollo de una nueva serie de

estrategias adaptativas del hombre ante su entorno, las cuales le permiten ocupar y

explotar nuevos y mayores nichos ecológicos a partir de una movilidad estacional que

cubre circuitos desde la cordillera hasta el mar. Si bien se mantiene un régimen de vida

basado en la caza y recolección, durante este tiempo se producen las primeras

experimentaciones con cultivos y domesticación de animales.

En referencia al denominado período Alfarero de la Zona Central de Chile, se

ha producido en los últimos años un avance significativo en los aspectos cronológicos y

culturales para dicho período, destacándose en particular la definición de Complejos y

Tradiciones Culturales: Bato, Llolleo y Aconcagua, los cuales guardan grandes

coherencias en los aspectos ergológicos, espaciales y temporales.

La fase Alfarera Temprana se refleja en dos fenómenos culturales: el Complejo

LLolleo y la Tradición Bato. Los grupos Llolleo se presentan con fuerza entre los ríos

Maipo y Aconcagua, aunque su presencia también se detecta en zonas más periféricas,

incluyendo rasgos aislados en la precordillera central. Las poblaciones Bato, por su

parte, se expresan fuertemente en el interfluvio Petorca-Aconcagua, aunque también en

menor grado en zonas periféricas y precordilleranas. Además, la Tradición Bato

presenta claras relaciones con los grupos Molle del norte semiárido. Particularmente,

existen semejanzas con la subárea del río Choapa, donde aparecen frecuentemente

ceramios con decoraciones incisas en chevrón y lineal punteado, vasijas con asa puente

y gollete regadera, diseños en pintura negativa, pipas y tembetás de cerámica.

Hacia el siglo XIII d.C., las poblaciones locales, herederas del desarrollo cultural

de los grupos alfareros tempranos, comienzan a establecer fuertes vínculos culturales

con grupos de la Cultura Las Ánimas y Diaguita, características del Norte Chico.

Evidencia de lo anterior lo encontramos en yacimientos arqueológicos clásicos de la

Prehistoria Local, como es el sitio cementerio Valle Hermoso, Los Coiles 136, Sitio

Quinquimo ( Aguilera y Aguayo 2006) y Escuela de Placilla, aunque en este último

destaca el hallazgo de dos vasijas de cerámica de la Cultura Aconcagua de Chile

Central (Ávalos et al 2000).

Durante esta época, conocido como Periodo Intermedio Tardío, las estrategias de

subsistencia, además de la tradicional caza, comienza a tener un rol fundamental la

producción de productos agrícolas, entre los que destacan el maíz, papa, quínoa y

calabaza. Este nuevo panorama social contribuyó al establecimientos de asentamientos

más prolongados, fomentando la agrupación de las familias en pequeños villorrios, que

mantenían su cohesión social gracias a su organización de carácter comunitaria, en

donde los individuos reconocían la existencia de una instancia superior a la cual

pertenecían sin importar sus distintos orígenes familiares (Quezada et al 2007: 49).

Finalmente, hacen su irrupción en la zona un grupo cultural que hará cambios

trascendentales en los ámbitos culturales, sociales e ideológicos: los Incas. Chile

Central se transforma en el último bastión de dominio efectivo ejercido por el incanato.

Aquí se producen notables cambios en el ámbito cultural (nuevas formas y decoraciones

cerámicas), aparición de arquitectura monumental (pukaras y tambos), construcción de

nuevos tramos del camino del Inca, entierros en bóvedas y aparición de Santuarios de

Altura. También, se producen transformaciones en el ámbito ideológico, como es el caso

de la adoración a las montañas y culto al sol. Por otra parte, el aspecto social y político

se ve afectado por la dirección de un poder central y el traslado de poblaciones

indígenas locales (mitimaes).

La presencia inca en el valle de La Ligua fue corroborada en 1994 por la

arqueología al excavar en pleno centro de la ciudad un importante enterratorio aislado

de una mujer joven con un numeroso ajuar compuesto de 18 vasijas de cerámica,

algunas finamente decoradas (Ávalos y Román 1996), contexto actualmente exhibido en

la sala permanente Mundo Prehispánico del Museo La Ligua 4 .

Antecedentes Arqueológicos Específicos del sector Dunas de Longotoma:

En relación al resultado de la prospección arqueológica relazada por el proyecto

Fondecyt Nº 91-0425 “Ocupaciones prehispánicas en el interfluvio costero Petorca-

Quilimarí” realizados entre los 1991-1993, cuyo objetivo central fue construir una

secuencia cronológica-cultural de las poblaciones prehispánicas asentadas entre el

interfluvio costero Petorca-Quilimarí, se pudo descubrir la existencia de 172 sitios

arqueológicos, la mayor parte de ellos se ubican al borde de acantilados costero, con

énfasis en la extracción de recursos marinos, otros siguiendo los cursos de agua (ríos,

quebradas, esteros), donde es posible detectar sitios habitacionales algunos de ellos con

enterratorios; y, por último, sitios ubicados sobre las dunas de Longotoma (Ávalos y

Rodríguez 1993).

Dentro de las áreas prospectadas en aquella ocasión destacó la realizada en el

sector de las Dunas de Longotoma Norte, lugar donde se emplazaría las operaciones del

proyecto minero de la empresa Amistad. Esta corresponde a un extenso campo de dunas

(más de 6 km de largo por 1 a 2 km de ancho), donde se registraron un total de 70 sitios

arqueológicos, alcanzando una densidad de 3.9 sitios por Km2, siendo la mayor de toda

al área del proyecto que abarcó una superficie aproximada de 100 Km2.

En relación al depósito arqueológico de estos conchales se distinguieron 3

categorías (Ávalos y Rodríguez 1993):

  • a) Conchales superficiales extensos: Se encuentra a lo largo de la línea de costa después de las primeras dunas más cercanas al mar y estarían correspondiendo más bien a antiguas líneas de costa, caracterizadas por una disposición superficial, fundamentalmente de valvas de machas enteras. Sobre éstas se encuentran ocupaciones humanas dispersas que van desde la presencia de fragmentos cerámicos y líticos en superficie hasta aquellos hallados en los montículos de conchas. En relación al material cultural registrado destaca la presencia de cerámica monocroma café-rojiza, de superficie alisada, donde predominan las formas cerradas, con presencia de asas cintas. El material lítico está representado por abundantes pesas de red sobre elaborados sobre cantos rodados y algunas puntas de proyectiles de sílice, percutores partidos, numerosos núcleos y desechos de talla. Destaca la presencia de un aro de metal.

  • b) Conchales monticulares: Corresponde de preferencia a montículos de conchas. Se registra cerámica mayoritariamente alisada, algunos fragmentos con incisiones exteriores y hierro oligisto, lo que indicaría la presencia de ocupaciones del Periodo Alafarero Temprano. También se presenta fragmentos con incisiones lineales gruesas en su interior que podría corresponde al periodo tardío o bien histórico. El material lítico es variado, destacando el registro de 3 puntas de proyectiles triangulares con base ligeramente escotada, manos, fragmentos de morteros, percutores, núcleos, lascas y desechos de talla. También se encontró un tortero de combarbalita, un tembetá de cerámica del tipo botón con aletas y cuentas de piedra.

  • c) Conchales en duna fósil: Corresponden a los sitios ubicados entre el límite máximo de los depósitos de dunas de Longotoma y el borde del acantilado costero. En este sector las ocupaciones corresponden en varios casos a sitios de mayor potencia (hasta 50 cm). El material cultural recuperado estaría indicó la presencia de poblaciones pertenecientes al periodo Alfarero Temprano., debido principalmente al registro de cerámica de paredes delgadas y superficies pulidas, algunas con pintura roja y hierro oligisto. El material lítico, representado por percutores, lascas y abundantes desechos de talla, esta confeccionado con una gran variedad de materias primas, tales como, andesita, cuarzo y sílice.

Gran parte de los sitios encontrados en el sector de las Dunas de Longotoma

Norte a partir de esta prospección pertenecen a la cultura Bato. Estos grupos

corresponden a los primeros ceramistas y agricultores que se establecen en la costa de

los valles del río Ligua y Petorca en tiempos precolombinos.

Dos son los sitios que mejor caracterizan a este grupo cultural: Longotoma 50 y

51 (Quezada et al 2007). El primero se encuentra ubicado casi al pie de la pendiente que

cae desde la terraza de duna fósil o actual segunda terraza marina que se constituye en el

acantilado costero que va desde Punta Guallarauco hasta el río Quilimarí. Registra

abundante material cerámico: alisados a pulidos de paredes delgadas a medianas,

presencia de mamelones, decoración con pintura roja, hierro oligisto y decoración incisa

lineal y punteada en algunos casos sobre la pintura roja. Longotoma 50 se caracteriza,

además, por poseer una fauna malacológica mayoritariamente compuesta por machas

(Mesodesma donacium), algunos locos (Concholepas concholepas) y caracoles blancos.

Presenta un fechado de T.L 5 . de 270 ± 180 d.C.

Por su parte, el sitio Longotoma 51 (fechado TL: 290 ± 170 d. C) se encuentra

ubicado a unos 400 m. al oeste del sitio anterior y está asentado sobre los últimos

cordones de duna actualmente activas. En este sitio se pudo identificar con claridad

varias áreas de actividades: confección de cuentas líticas, sectores de concentración

cerámica y lítica, y basurales malacológicos. Además, hay presencia de cerámica con

decoración incisa y lineal punteada y decoración de hierro oligisto sobre pintura roja,

tembetás de cerámica del tipo botón con aletas y puntas triangulares de base ligeramente

cóncava

En relación a los patrones de asentamientos de estos grupos alfareros se apreció

a través de este estudio que buscaron y ocuparon diversos espacios de acuerdo a sus

particulares necesidades de obtención de recursos alimenticios y de materias primas, de

uso de la tierra, de abrigo y protección, de depositar a sus muertos, etc.

Así por ejemplo, las poblaciones Alfareras Tempranas se presentan ocupando un

espacio más diversificado que las arcaicas. Sus lugares de asentamiento se concentran

principalmente en las dunas de Longotoma y en el Estero El Chivato y Quebrada Los

Coiles. En Longotoma, estos grupos pertenecen a la Cultural Bato, los cuales ocupan

prácticamente toda la franja bajo el acantilado de duna fósil. En general, los yacimientos

se presentan de reducida extensión y de poca potencia, en algunos casos son sólo

ocupaciones superficiales. Todo esto indica que corresponden a pequeños grupos con

cierto patrón de movilidad estacional que deja como resultado de su ocupación una baja

densidad de material cultural y de desechos alimenticios, especialmente malacológicos.

Son precisamente los recursos malacológicos la principal variable de

asentamiento que parece motivar la presencia de estos grupos Bato, puesto que los

recursos de playa (machas principalmente) y en menor grado los de roca, son casi los

únicos restos alimenticios que se encuentran. Huesos de camélidos o lobos marinos se

hallan en muy baja proporción. Además debe considerase el fácil acceso por la cercanía

a recursos de agua dulce (ríos Longotoma y La Ligua) y a recursos vegetales que se

encuentran en el sector bajo del acantilado, debido a la humedad captada allí de las

neblinas costeras y a la presencia de vertientes e incluso una pequeña laguna (Ávalos y

Rodríguez 1994).

Cabe destacar que el material arqueológico recuperados por el proyecto

Fondecyt Nº 91-0425 se encuentra resguarda por el Museo La Ligua, algunos de éstos

se exhiben de manera permanente en la sala Mundo Prehispánico del Museo La Ligua,

donde destaca el mural de los señores de los Conchales, que brinda cotidianeidad y un

rostro humano a estos antiguos ancestro de nuestro territorio.

5 Fechado TL: Técnica proveniente de la Física usado por la Arqueología para establecer la antigüedad de los yacimientos arqueológicos, a partir del análisis (datación) de restos de cerámicas presente en ellos.

Mural “Señores de los Conchales”, Sala Mundo Prehispánico Museo La Ligua

Mural “Señores de los Conchales”, Sala Mundo Prehispánico Museo La Ligua

Otro estudio arqueológico que da cuenta del valor cultural patrimonial que posee

el sector de las Dunas de Longotoma es el realizado el año 2010 en el marco del

proyecto Fondart Nº 10916-9 denominado: “El Periodo Tardío en la Costa de la

provincia de Petorca”, a cargo del arqueólogo Francisco Vergara Murúa, y que fue

financiado por fondos públicos del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (CNCA).

En esta oportunidad se realizó una prospección arqueológica del sector de las

dunas (6 polígonos) que se emplazan cercanas a la desembocadura del río Ligua,

próxima a la localidad de Las Salinas de la comuna de Papudo. Su objetivo central fue

la identificación y caracterización general de las ocupaciones asignables al periodo

tardío del lugar. 1 2 4 5 3 6
tardío del lugar.
1
2
4
5
3
6

Área de estudio proyecto Fondart Nº 10916-9 “El Periodo Tardío en la Costa de la Provincia de Petorca”

En la siguiente tabla se describe los sitios registrados, junto con sus propiedades

formales y cronológicas:

 

Sitios arqueológicos registrado en prospección proyecto Fondart N° 10916-9

 

“El Periodo Tardío en la Costa de la provincia de Petorca” 6

 

ID

Ubicación

WGS 84

WGS 84

LARGO

ANCHO

ÁREA

ASIGNACIÓN CRONOLÓGICA

SITIO

ESTE

NORTE

(M)

(M)

(H)

H.A-1

Polígono 4

278052

6410220

1

1

1

PIT y PT (1000 d.C – 1540 d.C)

H.A-2

Polígono 4

277879

6409868

1

1

1

Indeterminado

H.A-3

Polígono 4

278390

6410231

1

1

1

PAT (0-900 d.C)

H.A-4

Polígono 4

278790

6409580

1

1

1

Indeterminado

H.A-5

Polígono 4

278184

6409685

1

1

1

PAT (0-900 d.C)

Sitio 1

Polígono 4

277933

6410069

10

10

0,01

PAT (0-900 d.C)

Sitio 2

Polígono 4

278799

6409595

80

50

0,40

Indeterminado

Sitio 3

Polígono 4

278170

6410042

50

50

0,25

PAT (0-900 d.C)

Sitio 4

Polígono 4

278128

6409949

100

80

0,80

PAT (0-900 d.C)

Sitio 5

Polígono 4

278107

6409887

80

50

0,40

PAT (0-900 d.C)

Sitio 6

Polígono 4

278108

6409681

30

30

0,09

PAT (0-900 d.C)

Sitio 7

Polígono 4

278401

6409822

15

15

0,02

PAT (0-900 d.C)

Sitio 8

Polígono 4

278370

6409211

50

50

0,25

PAT (0-900 d.C)

Sitio 9

Polígono 4

278464

6409370

10

10

0,01

PAT (0-900 d.C)

Sitio 10

Polígono 4

278196

6409467

10

10

0,01

PAT (0-900 d.C)

Sitio 11

Polígono 5

279863

6409615

10

10

0,01

PAT (0-900 d.C)

Sitio 12

Polígono 5

280023

6409654

10

10

0,01

Indeterminado

Sitio 13

Polígono 6

281043

6408948

15

15

0,02

PAT (0-900 d.C)

Sitio 14

Polígono 6

281018

6409122

5

5

0

PIT y PT (1000 d.C -1540 d.C)

Sitio 15

Polígono 6

280999

6409076

10

10

0,01

PAT y PIT (0-1450 d.C)

Sitio 16

Polígono 6

280750

6408807

20

10

0.02

PIT y PT (1000 d.C -1540 d.C)

Sitio 17

Polígono 2

276388

6410188

100

100

1

PT (1430 d.C -1540 d.C)

Sitio 18

Polígono 2

275977

6410370

10

10

0,01

PAT (0-900 d.C)

Sitio 19

Polígono 2

275764

6410473

20

10

0,02

PAT (0-900 d.C)

Sitio 20

Polígono 2

275559

6410552

20

10

0,02

PAT-PIT-PT-Histórico (0-1700 d.C)

Sitio 21

Polígono 2

275492

6410551

70

50

0,35

PT (1430-1540 d.C)

PAT: Periodo Alfarero Temprano/ PIT: Periodo Intermedio Tardío/ PT: Periodo Tardío.

Tanto el resultado de la prospección como la excavación a través de pozos de sondeos

de dos sitios (Nº 17 y 21) que presentaban ocupaciones tardías más relevantes, permitió

establecer que los sitio registrados por este estudio presentan en su mayoría ocupaciones

alfarera que se corresponde con la secuencio crono-cultural que se utiliza para la zona

de los cursos inferiores de los río Ligua y Petorca (Vergara 2011).

Es así como ha sido posible conformar la presencia de materiales culturales

pertenecientes a tres etapas de la secuencia crono-cultural de la zona: Periodo Alfarero

Temprano (PAT), Intermedio Tardío y Tardío (PIT-PT) y el Histórico (HIST).

6 Informe Final proyecto Fondart N° 10916-9 “El Periodo Tardío en la Costa de la provincia de Petorca”.

De este modo, la ocupación del lugar se iniciaría en el Periodo Alfarero Temprano con

grupos pertenecientes a la cultura Bato, que tendría un patrón de ocupación de corta

duración, lo que habría generado las bajas de densidades de material cultural

encontradas en el lugar. Esto se habría originado dado las prácticas de movilidad

residencial de éstos grupos.

Las ocupaciones PIT-PT aparecen con una densidad mayor que las PAT, lo que se

corresponde con el emplazamiento de asentamientos habitacionales más permanente, en

la cual se habría desarrollado una variada serie de actividades relacionadas con la

subsistencia de sus ocupantes. También destaca la presencia en algunos fragmentos

cerámicos de la técnica de alisado denominado escobillado, la cual tanto en el Norte

Chico como en la zona Central se asocia exclusivamente con contextos de época

incaica. Asimismo, se registraron en el sitio 21 fragmentos de cerámica decorada

asignable al Periodo Tardío (PT), tales como engobe rojo exterior y decoración

policroma por el interior, que denota fuertes semejanzas con el tipo Aconcagua

Tricromo Engobado, definido por Massone (1978) y registrado profusamente en el valle

del Aconcagua para el PT como parte de las tradiciones alfareras locales (Pavlovic,

2006). Estos materiales permiten confirmar que el sitio al menos habría sido ocupado

durante este periodo (Vergara 2011).

Además se registraron materiales asignables a épocas históricas, tales como

cerámica, teja y loza, las que se relacionarían con actividades de tipos domésticas y

agrícolas, junto con labores de recolección, caza, pesca de recursos marinos y terrestres,

lo que da cuenta de la continuidad cultural de dichas labores de subsistencia en el litoral

de los valles de La Ligua y Petorca.

En relación al material lítico encontrado por este estudio se señala que el sitio

antes citado (Nº 17 y 21) se había llevado a cabo actividades de talla de tipo “marginal”

y con una tecnología que se ha llamado generalmente como “expeditiva”. Esta

tecnología está relacionada con la elaboración de instrumentos domésticos, tales como

cepillos, tajadores, choppers y raederas.

En relación al material malacológico encontrado en las excavaciones de los

pozos de sondeos de los sitios Nº 17 y 21 el estudio arrojó la existencia de una acotada

variedad de moluscos, constituida principalmente por moluscos marinos de la clase

Gastrópodos, Bivalvos y Polyplacophora. Predomina la taxa del recurso macha

(Mesodesma donacium) como en casi todos los conchales del sector de las dunas de

Longotoma, por lo que los sitios arqueológicos dan cuentan de una selectividad marcada

en la recolección de este producto marino y, consecuentemente, que las condiciones

ambientales del intermareal arenoso fueron relativamente estable en la disponibilidad de

recursos. Otros productos encontrados fueron la almeja, la lapa, el loco y el erizo.

Dentro del registro óseo animal de ambos sitios destaca la presencia del guanaco

(lama guanicoe), reafirmando la clara presencia de este camélido en los contextos

arqueológicos del lugar, lo que habla de la importancia que tuvo este animal para las

poblaciones locales prehispánicas de los valles del río Ligua y Petorca, ya sea usado

como alimento o como parte de algún ritual.

Otro sitio estudiado que da cuenta del gran valor cultural y científico que

presenta la desembocadura del río Ligua y Petorca, sector donde se ubican las dunas de

Longotoma, es el realizado por el equipo del Museo en el año 2002 en el sitio

Quínquimo, ubicada en el Km 156 de la ruta 5 Norte, en la comuna de La Ligua

(Coordenadas UTM 281,353 E y 6409,018 N Sam 69). Este corresponde a una extensa

ocupación habitacional del período intermedio tardío, con una fecha de ocupación 1200

después de Cristo.

Gran parte del material cultural recuperado durante las excavaciones realizadas

por el equipo de investigadores del Museo de La Ligua, representado por fragmentos de

vasijas de cerámica, algunas con decoraciones de pintura con motivos geométricos,

guardan relación con desarrollos culturales del Norte Chico, como es el caso de la

Cultura Diaguita. Lo anterior ya se viene observando desde los inicios del mencionado

período cultural, como ocurre en el sitio cementerio de Valle Hermoso y el sitio costero

de Los Coiles 136 (Aguilera y Aguayo 2006).

Con respecto a las actividades desarrolladas en este sitio es posible afirmar que

estos grupos habrían desarrollado labores agrícolas de mediana escala, relacionada

directamente con el almacenaje de recursos, tal como lo evidencia el mayor tamaño de

las ollas y jarros de cerámicas. Destaca en este ámbito el registro de fragmentos de

vasijas de forma de urna. Estas vasijas habrían estado destinadas al almacenamiento de

alimentos y líquidos. Además presentan un fuerte grado de familiaridad con las

encontradas en el Valle de Illapel y Chalinga -Cuenca del río Choapa- (Pavlovic 2001).

Esto permitió la supervivencia de grupos mayores a una unidad familiar, los cuales

explotaban de manera más intensiva y extensiva el entorno local. Asociado a lo anterior,

destaca un significativo número de instrumento de molienda (manos de moler) que dan

cuenta de labores de molienda de productos de vegetales

Con respecto a los instrumentos de piedra destaca la presencia de pequeñas

puntas de proyectiles fabricadas en diversos tipos de materia prima fina (ej. sílice en

diversas tonalidades y basalto). Asimismo se recuperó un número importantes

instrumentos sin modificaciones intencionales, utilizados como filos vivos,

polifuncionales y de rápido descarte

Por otra, este grupo tenía una fuerte inclinación hacia la extracción de mariscos,

en donde sobresale el recurso de la macha. Este se debe, pues el sitio se encuentra

aproximadamente a 5 Km de los bancos de dunas de la desembocadura del río La Ligua

(Bahía de Las Salinas), lugar históricamente conocido en la zona por la extracción de

mariscos. Además la dieta era enriquecida con el consumo de camélidos (guanaco).

De esta manera, el sitio evidencia una variedad significativa en los modos de

subsistencia, por lo que la población accede a la mayor cantidad de recursos que el

medio le ofrece, siendo la recolección de mariscos y las labores agrícolas las actividades

más importantes.

Cabe destacar la presencia de restos de escorias y fragmentos de cerámica que

podrían corresponder a crisoles para labores de fundición de minerales, dando cuenta

que también esta población desarrolló alguna actividad minera o metalúrgica, cuyo

grado y alcance aún no es posible de visualizar con claridad.

Lo anterior resulta significativo, pues corresponderían a las primeras evidencias

documentadas sobre explotación minera en la provincia de Petorca; rubro que ha sido

pilar fundamental en la economía provincial desde la Colonia.

Finalmente cabe mencionar también el catastro de monumentos arqueológicos del MOP

para la V región que hace mención de algunos sitios del tipo conchal prehispánico

ubicados en el sector de las Dunas de Longotoma Norte, el cual se describe en la

siguiente tabla:

Nombre

Coordinadas

Cronología

Estadio Cultural

Referencia

UTM

Bibliográfica

Este

Norte

Estero El Pangal

269117

642766

300

A.C.-

PRECERAMICO

AVALOS;

8

1470 D.C.

A

RODRIGUEZ, 1991.

HISTORICO

INFORME

FONDECYT 91-0425

Estero Huaquén

27026

641931

300

A.C.-600

PRECERAMICO

AVALOS;

9

2

D.C.

ALFARERO

RODRIGUEZ, 1991.

TEMPRANO

INFORME

FONDECYT 91-0425

Longotoma 2

27365

6411869

300

A.C.-600

ALFARERO

SALAS, 1955;

7

D.C.

TEMPRANO

BERDICHWSKY,

1964

Longotoma 1

27354

6411435

6000-300

PRECERAMI

FIGUEROA, 1955;

6

A.C.

CO

BERDICHWSKY, 1955, 1963, 1964; BAHAMONDES,

1969

Pullalli

26849

639876

300

A.C.-600

ALFARERO

BERDICHEWSKY,

0

8

D.C.

TEMPRANO

1964

Pullalli

26928

639822

300

A.C.-600

ALFARERO

BERDICHEWSKY,

8

9

D.C.

TEMPRANO

1964

Conclusiones

Todos los estudios arqueológicos sistemáticos llevados a cabo en las dunas de

Longotoma, dan cuenta del gran valor científico y cultural que representa este gran

campo dunar no sólo para la provincia de Petorca sino que para toda la región.

Es un espacio que dado a sus privilegiadas condiciones medioambientales

permitió desde tiempos remoto la ocupación humana. Lugar donde es posible encontrar

testimonio de las distintas culturas precolombinas que otrora ocuparon los valles del río

Ligua y Petorca,

Es por ello que urge establecer medidas que garanticen su resguardo y

preservación como un lugar prioritario de interés cultural y natural de la región, tanto

para el presente como para las futuras generaciones, por lo que todo emprendimiento en

la zona, ya sea pública o privada, debe estar en sintonía con el valor del cuidado del

medio ambiente y la conservación del patrimonio cultural del lugar.

Bibliografía

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