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APRECIACIÓN CRÍTICA DE VIOLENCIA DE GÉNERO

En un experimento realizado en clase, que consistía en actuaciones en la calle,
en lugares transitados, sobre violencia de género intercambiando los
violentados, dos veces una mujer y dos veces un varón, los resultados fueron
en general interesantes. Teniendo intervenciones por parte de la gente, así
como comentarios que apoyaban las agresiones (cosa que fue increíble). En
una oportunidad una señora apoyo el “maltrato” hacia la mujer diciendo que
estaba bien, en otra oportunidad mientras el varón estaba siendo “violentado”
varios varones que estaban alrededor, en lugar de intervenir se limitaban a
insultar a al violentado, por no “saber hacerse de respetar”, y “no defenderse”,
le hablaban grisuras.
Podemos definir la violencia como cualquier forma de conducta dirigida a
dañar o perjudicar a otro ser vivo, contra su voluntad. Y preferiría quedarme
con esa definición puesto que la gran mayoría de definiciones sobre violencia
de género apuntan a un solo género: el sexo femenino, y aún en las imágenes
que hay en internet se puede apreciar tremendo estereotipo.
Si bien es cierto las mujeres pueden ser y mayoritariamente son más delicadas
y menos musculosas que los hombres, muchos generalizan esto, al punto del
machismo, creyendo que la mujer debe ser sierva del varón, y estar supeditado
a lo que él diga, y al extremo de utilizar como medio la violencia para dicho fin.
Sabemos que este pensamiento no es bueno y más bien es perjudicial, por
tanto estamos dispuestos a denunciar cualquier acto relativo a violencia
femenina, al menos en la mayoría de los casos, pero ¿ Qué pasaría si la
realidad no fuese unidireccional, y estuviéramos viendo sólo un lado de la
moneda ? Y es cierto, no hemos contado el abuso a los niños, una realidad, y si
lo contamos seguimos sin tener los dos lados de la moneda completos, porque
aún hace falta tomar en cuanta otra realidad que casi no se toma en cuenta, y
hasta para muchos paradójicamente parecería absurdo, esto es la violencia
sexual dirigida al hombre.
Buscando cifras nacionales, encontré que: “Ana María Mendieta, viceministra
de la Mujer, precisó a la agencia Andina que los Centros de Emergencia Mujer
(CEM) atendieron en el 2010 un total de 5.466 casos de violencia contra
hombres, entre menores de edad, adultos mayores y varones de 18 a 45
años.”(Según diario nacional el correo)
Críticamente me quedo con el ejemplo de Gandhi, pues pese a que fue un
revolucionario realizó manifestaciones, protestas, y aún para ello fue necesario
oponerse a la autoridad, y mover masas, eso no quiere decir que dañó a otro
ser humano, por el contrario encuentro una perspectiva diferente de conducta
no violenta, no como aquello que hace que los demás se pasen por encima de

pero ninguna por la cual esté dispuesto a matar”. sino como aquello que no daña. No encuentro razón bien pensada ni lógica para ser violenta y aún siquiera razón válida para gritar si la persona se encuentra a una distancia próxima a mí. solamente se puede mantener con violencia.mí y me pisoteen. Por tanto me quedó finalmente con lo que pensó Gandhi respecto a la violencia: “Lo que se obtiene con violencia. y para destruir. patético y poco pensado medio para exigir lo que no existe. De ese modo la violencia no se convierte en un medio óptimo para conseguir nuestros fines. sino más bien en el más intemperante. Existen muchas causas por las cuales estoy dispuesto a morir. ni perjudica a los demás y cuyo alcance llega más lejos. .