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INTRODUCCIÓN

La alimentación del bebé es fundamental durante los primeros años de vida. Y en el primer año de vida, la alimentación se altera en diversas ocasiones para poder ofrecer lo más conveniente al bebé en cada etapa. Es un año muy convulso, sobre todo cuando se vive por primera vez, pero no lo es sólo en materia de alimentación. Todo el bebé sufre un cambio radical en su primer año de vida y la alimentación va acorde a sus cambios evolutivos. Hay que tener en cuenta que cada bebé

es diferente de otro y no siempre lo que funciona con uno necesariamente

es

diferente de otro y no siempre lo que funciona con uno necesariamente

funciona también con los demás. Por ese motivo hay que seguir las indicaciones que nos ofrecen los pediatras, pero también hay que usar el sentido común a la hora de ofrecer la alimentación a nuestro bebé, tanto a nivel de tiempos (cuando introducir cada alimento) como a nivel de variedad (qué alimentos introducir), todo esto, naturalmente con el objetivo de proporcionar el mayor bienestar al bebé. Mi bebé nació en el verano de 2012 y desde que nació hasta hace poco la preocupación por su alimentación y salud ha sido una constante. Desde mi punto de vista, creo que lo hemos hecho bastante bien (modestia aparte). Los

resultados nos avalan: mi bebé se ha enfermado 18 veces en toda su vida, teniendo en cuenta que, el mes próximo cumplirá los 3 años. Claro que puede que esto también se deba a una genética prodigiosa del bebé y ninguna de las pautas y los esfuerzos que voy a explicar a continuación haya tenido nada que ver con su evolución . No obstante, confío en que todo el trabajo sí ha servido para algo (más allá de la genética) y por eso quiero compartirlo con aquellos padres que se sientan un poco desorientados, o quieran tener más información al respecto.

0-6 MESES. LECHE Y MÁS LECHE

Los bebés cuando nacen son muy parecidos a los animales. Sólo llevan a cabo actividades básicas: comer, dormir, quejarse, y hacer sus necesidades. Y como todavía no tienen desarrollado su sistema digestivo, ni su dentadura, el alimento principal es un líquido, concretamente la leche. En los primeros 4 meses la leche es EL ALIMENTO, la toman varias veces durante el día y la noche y es la única fuente de nutrientes que reciben.

La leche materna es el mejor alimento que se les puede ofrecer a los bebés

La leche

materna

es

el

mejor

alimento

que

se

les

puede

ofrecer

a

los

bebés en

sus

primeros meses de vida. De hecho, la OMS recomienda que las madres ofrezcan lactancia materna exclusiva a sus bebés hasta los 6 meses. Además, resulta ideal: la leche está a la temperatura adecuada y la madre la puede ofrecer en cualquier momento que el bebé la reclame. La principal ventaja de la leche materna frente a la de fórmula es que la leche materna contiene defensas del cuerpo de la madre que el bebé recibe y que le ayudan a constituir su débil sistema inmunológico en esta etapa. El bebé queda más protegido frente a todas las amenazas exteriores que le ronda. Por otro lado, la leche de fórmula suele

ser más consistente, por lo que el tiempo entre tomas es mayor, y los padres pueden tener algo más de tiempo para descansar. No obstante, se hacen necesarios una serie de utensilios que deben ir con la madre o el padre a cualquier lugar: termómetro, agua, calentador de leche, la leche en polvo, el biberón, etc. Además, la leche tiene unas horas de caducidad, por lo que no se puede reutilizar en tomas posteriores. También hay que tener en cuenta las dosis que administramos. Puede suceder que las dosis que indiquen no sean las idóneas para nuestro bebé, esto irá siempre en función del apetito de cada bebé. Y también hay que tener en cuenta

qué tipo de leche funciona con nuestro bebé. A nosotros la que nos recomendó la pediatra, por ejemplo, no nos funcionaba, le provocaba cólicos al bebé, así que tuvimos que cambiar a una del tipo digest y esa sí que nos funcionaba con el bebé. Existe una gran controversia respecto a la lactancia, con firmes defensores y detractores de cada postura. Personalmente, pienso que la familia sufre muchísimas tensiones con la llegada de un bebé. En particular, las mujeres vivimos una etapa muy complicada, físicamente estamos resentidas por el esfuerzo del embarazo y el parto. Además tenemos que cuidar a

un bichito que nos reclama TODO nuestro tiempo y aparte está todo lo demás: comida, casa, trabajo, familia… En mi opinión, creo que nos vemos obligadas a realizar muchas tareas y ello nos obliga a priorizar. Cada persona prioriza utilizando su propia escala de valores y su criterio y de ese modo antepone una cosa sobre otra. Yo pienso que hay que mostrar respeto por todas las decisiones, porque cada persona tiene una manera de ser y unas circunstancias. Y seguramente si somos capaces de tener empatía con el resto, comprenderemos su postura frente a la lactancia. Dicho lo anterior, debo reconocer que

yo soy partidaria de la lactancia materna exclusiva. En mi caso concreto, tuve un parto por cesárea y no tuve gran ayuda por parte de las matronas y enfermeras de la clínica. Al nacer en verano, tampoco pude acudir a grupos de apoyo a la lactancia en mi ciudad, ya que se iniciaban en septiembre… Así que mi lactancia no fue todo lo buena que yo hubiera querido. No tuve indicaciones de cómo hacerlo y los médicos sólo me aconsejaban leche de fórmula. Tampoco ayudó que mi bebé fuera grande y necesitara mucho alimento, así que después de tres semanas de visitas semanales al pediatra, de angustia, y de aparente falta de leche materna, opté por

la lactancia mixta. Esta fórmula no la aconsejo, desde mi punto de vista es la peor opción de todas, porque tiene todos los inconvenientes de los dos tipos de lactancia: subidas y bajadas hormonales a causa de la producción de la leche materna (con bajadas de tensión incluidas), y todo el equipamiento necesario para la leche de fórmula a cuestas permanentemente. Y lo más importante: TODO mi tiempo usado en la alimentación del bebé… Un buen desgaste… Es difícil disfrutar de esta etapa cuando TODO el tiempo se utiliza para alimentar al bebé y lo que queda, para dormir. Fui capaz de aguantar con esta doble alimentación 9 meses.

Después abandoné la lactancia materna y pronto sustituí la leche de fórmula por leche entera. Lo cierto es que no recuerdo esta etapa con mucha ternura porque representó un gran esfuerzo para mí, pero ahora, desde la distancia, me siento bastante satisfecha de haberlo hecho y seguramente volvería a intentar la lactancia materna exclusiva si tuviera otro bebé, pero esta vez con toda la información posible de antemano y evitando la lactancia mixta a toda costa. De esta experiencia, un poco traumática, aprendí varias lecciones. Por una parte, que la comunidad médica: doctores, enfermeras, comadronas, que me atendieron a mí, sólo tienen el objetivo

de que el bebé entre dentro de unas

de que

el

bebé entre dentro de unas

gráficas. Su obsesión es homogeneizar e igualar a todos, y en el momento que alguno no se adapta a sus gráficas, mal asunto. Llegué a investigar sobre la procedencia de sus estudios y gráficas y constaté que en realidad son muy poco representativas. Así que desde entonces me rijo más por el sentido común y el conocimiento de mi bebé, y cuestiono algunas de las indicaciones y consejos que me ofrecen cuando no me convencen. Lo cierto es que internet es una herramienta fundamental para esto, hay un acceso brutal a todo tipo de información que te puede ayudar a cuestionar algunos consejos o indicaciones.

Siguiendo esta escépticaque he tomado debo reconocer que no estoy muy de acuerdo crítico- pauta

Siguiendo esta

escépticaque he tomado debo reconocer que no estoy muy de acuerdo

crítico-

pauta

con la OMS cuando recomienda ofrecer lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses. Yo creo que esto depende de cada bebé. Desde mi punto de vista, en el momento en que el bebé tiene varios dientes, aguanta la cabeza derecha y ha superado al reflejo de extrusión, ya ha llegado el momento de empezar a introducir sólidos. La evolución de cada bebé es única, no hay dos bebés que evolucionen de igual modo y desde mi punto de vista hay que adaptar la alimentación a la evolución de cada bebé y a sus circunstancias. Los bebés no son máquinas habrá niños que con 5 meses ya estén preparados para comer sólidos y otros que lo hagan con 7

meses, dependerá de la evolución de cada uno y los padres nos tenemos que ocupar de adaptar de la manera más conveniente la comida sólida a las necesidades de nuestros bebés. Siguiendo este razonamiento, paso a presentar la pauta alimentaria que yo he seguido:

4-5 MESES. LAS PRIMERAS PAPILLAS

Mi

bebé es grande, siempre lo ha sido y

de

momento parece mayor de la edad

que tiene. En la revisión pediátrica de

los 4 meses la doctora me recomendó ir

añadiendo alimentos desde entonces, y

así lo hice, y el resultado fue positivo.

Nuestra pauta fue la siguiente:

El bebé pasaría a comer 5 veces al día

- 3 tomas de leche diaria

- 1 papilla de cereales (multifibra

si el bebé está un poco estreñido) SIN gluten (arroz y maíz)

- 1 papilla de frutas (una semana

más tarde de empezar con la papilla de cereales).

La papilla de cereales debía hacerse más densa progresivamente: el primer día sólo se añadiría una cucharada de cereales a la papilla, el segundo día se añadirían dos, y así sucesivamente. Se puede utilizar un biberón para introducir la papilla de cereales, pero es recomendable empezar a usar una cuchara de silicona para que el bebé se vaya acostumbrando a la nueva rutina. A la hora de introducir los alimentos sólidos hay que tener mucha paciencia y poner mucha atención a las reacciones del bebé: controlar si el bebé traga adecuadamente la comida, si ha superado el reflejo de extrusión, y también si no hay síntomas de alergia

con los nuevos alimentos. Si se diera alguno de estos casos deberíamos esperar un tiempo

con los nuevos alimentos. Si se diera alguno de estos casos deberíamos esperar un tiempo a continuar con la introducción de la alimentación sólida, hasta que el bebé esté listo. En el caso

que aparezca algún síntoma alérgico es necesario consultar con el pediatra. La papilla de frutas debía empezar posteriormente. Una semana más o menos más tarde de empezar con la papilla de cereales. Las frutas e ingredientes aconsejados son:

- Plátano

- Manzana

- Pera

- Zumo de naranja o mandarina

- Galletas María

Mediante las galletas María, fuimos introduciendo el gluten al bebé. Otra opción para la introducción del gluten es añadiendo cereales CON gluten a las papillas de cereales.

Nos aconsejaron introducir el gluten ANTES de los 7 meses de vida del bebé. Y también desaconsejaron añadir azúcar o miel a las papillas. Las frutas prohibidas hasta el año son: melocotón y fresas. Aunque, por lo que me he documentado, creo que el orden y el tipo de alimentos a introducir en cada momento dependen de asociaciones médicas o del gobierno de cada país. No entiendo el motivo por el cual no hay un acuerdo entre países respecto a la introducción de alimentación sólida. TIP: La pediatra dejó a nuestro criterio la organización de las comidas y nosotros vimos lógico alimentar al bebé por la mañana con una toma de leche y

la papilla de cereales. A mediodía con una toma de leche. Por la tarde con una toma y la papilla de frutas. Por la noche con una toma de leche, y de madrugada otra toma de leche. En total 5 tomas diarias. Las papillas al inicio se las ofrecíamos después de la toma de leche, y posteriormente, sustituyendo a la toma de leche. En total, medio litro de leche diarios. Claro que esta organización tiene muy corto recorrido, ya que todo cambia de nuevo cuando se introducen el resto de alimentos. TIP: Nosotros no hemos tenido que darle nunca un potito, siempre hemos procurado preparar la comida del bebé en casa. Y creímos conveniente no pasar

por la trituradora ningún alimento. Las primeras papillas las triturábamos con el tenedor hasta que se hacían líquidas. Eso conllevaba mucho más trabajo que un potito, o que triturarlo todo junto, pero conseguimos que el bebé se acostumbrara a encontrar minúsculos grumos de comida en la papilla y de ese modo no se le hizo extraña la paulatina introducción de la alimentación sólida. Las papillas de frutas las hacíamos con las frutas del tiempo. En nuestro caso de invierno: pera, manzana, naranja, mandarina. La naranja y la mandarina en forma de zumo, el resto, triturado con el tenedor hasta que queda una pasta más o menos homogénea. En nuestro caso el

bebé suele ir un poco estreñido por lo que primábamos las otras frutas frente al plátano, que aunque es dulce y le da un toque delicioso a la papilla, en exceso podía resultar contraproducente para nuestro bebé.

OBSERVACIONES

Lo cierto es que en los primeros 4 meses no hay ningún avance en materia de alimentación. La leche es el alimento básico y fundamental. A partir de los 4 meses sí se introducen alimentos de forma paulatina: cereales y frutas. Empezamos a ordenar las comidas ya no es como cuando quiero, ahora damos más alimento y más nutrientes a nuestro bebé y vamos racionalizando (o adaptando) sus horarios a los nuestros. Por otra parte, también tenemos más trabajo ya que, además de las tomas también tenemos que preparar papillas. La Babycook no usamos nunca porque somos tradicionales y nos da la

sensación que hacer toda la comida en

un

mismo

recipiente

puede

homogeneizar

los

sabores

de

los

alimentos.

6-9 MESES. EL FESTIVAL DE LOS SÓLIDOS

En la siguiente revisión médica, cuando el bebé tenía 6 meses, la doctora nos facilitó otra pauta de introducción paulatina de numerosos alimentos, ya que hasta los 9 meses no tendríamos una nueva revisión pediátrica del bebé. La pauta era la siguiente:

Los ingredientes y cantidades que nos recomendaron para iniciar esta nueva papilla fueron los siguientes:

Los ingredientes y cantidades que nos recomendaron para iniciar esta nueva papilla fueron los siguientes:

Todo esto limpio y troceado hay que hervirlo durante 15 ó 20 minutos en muy

Todo esto limpio y troceado hay que hervirlo durante 15 ó 20 minutos en muy poca agua, añadiendo un chorrito de aceite de oliva y sin agregar sal. Después de comprobar que esta papilla no le sienta mal, se pueden añadir otras verduras: calabacín, acelgas, cebolla y tomate (indicadas en el séptimo mes). TIP: Nuestro secreto para estas papillas

está en el hervido. En lugar de hervir todo junto y pasarlo por la batidora, nosotros vertíamos el chorrito de aceite y la carne en la olla y después añadíamos las verduras de ese modo todo tomaba más gusto. Posteriormente hervíamos la mezcla, pero ya estaba impregnada de un sabor que después del hervido aún mantenía. Comprábamos contra-muslo de pollo y lo cortábamos con el cuchillo en trocitos minúsculos para que el bebé las pudiera ingerir. El bebé entonces ya tenía algún diente que otro, pero no obstante, lo troceábamos todo bastante. Una vez hervido, triturábamos las verduras y la carne, pero no completamente, dejando mini

grumos, para seguir acostumbrando al bebé a encontrarse con ellos en la comida.

grumos, para seguir acostumbrando al bebé a encontrarse con ellos en la comida.

TIP: Modificamos (o racionalizamos) un poco la organización de las comidas para que fueran acorde a nuestros hábitos adultos: Por la mañana leche materna (y fórmula en nuestro caso concreto), a mediodía la papilla de carne y verduras, por la tarde la papilla de frutas y por la noche la de cereales, y de madrugada una toma de leche.

7-8 MESES. LA LOCURA

En los meses 7 y 8 nos indicaron que introdujéramos nuevas verduras (mencionadas anteriormente) para que la papilla de verduras fuera más consistente y para que el bebé fuera capaz de digerir un mayor número de verduras. Además, en el mes 7 también empezamos a ofrecerle yogur natural sin azúcar. La ternera es otro tipo de carne que nos aconsejaron introducir en el séptimo mes de vida del bebé, para probar una carne algo más fuerte. Además en ese mismo mes también nos recomendaron dejar la papilla sin gluten. Las tomas de leche se redujeron

drásticamente pero la cantidad seguía siendo la misma: ½ litro de leche al día contando las tomas, las papillas y el yogur. Estos 2 meses fueron de locura ya que teníamos listas de ingredientes nuevos cada semana y papillas nuevas. No obstante el efecto que la alimentación sólida tiene sobre el bebé en seguida se hace visible.

OBSERVACIONES

Los cambios con respecto a las papillas de la etapa anterior son evidentes: se reducen las tomas de leche a 2 ó 1, dependiendo del bebé. Además, se introducen nuevos alimentos: diferentes verduras y carnes. El trabajo aumenta considerablemente ya que la elaboración de estos purés o papillas conllevan poca dificultad, pero mucho tiempo. Además, a partir del séptimo mes nos vemos obligados a introducir prácticamente un alimento cada 4 días con lo que no tenemos mucho tiempo para entretenernos…

9-12 MESES. PERÍODO FINAL DE TRANSICIÓN

9 -12 MESES. PERÍODO FINAL DE TRANSICIÓN En la siguiente visita pediátrica volvimos a añadir alimentos

En la siguiente visita pediátrica volvimos a añadir alimentos a la lista de

nuevos alimentos a introducir, pero muchos menos. Las tomas también cambiaron añadiendo el pescado blanco. La pauta quedaba de la siguiente manera:

Desayuno Papilla de cereales Comida Papilla de verduras Merienda Papilla de Frutas Cena Papilla de pescado 2-3 días por semana/Resto de días: Leche Madrugada

Toma de leche

LA PAPILLA DE PESCADO

La singularidad de esta etapa es la introducción del pescado blanco. Nos recomendaron ofrecer al bebé papilla de pescado blanco 3 veces por semana (sustituyendo a la toma de leche estos 3 días). El pescado con el que recomiendan empezar es la merluza, el rape o el lenguado y puede ser fresco o congelado. Ingredientes:

- 30-40gr de pescado blanco

- Puré de verduras o sémola (de

arroz o trigo) de acompañamiento.

OTRAS CONSIDERACIONES DE INTERÉS

1. La cantidad de leche se mantiene a ½ litro de leche diario (mínimo)

2. A los 10 meses se introduce la yema de huevo duro una o dos veces por semana

3. A los 10 meses se deben introducir

alimentos menos triturados. Yo abandoné la leche materna en este período y la sustituí por la leche de fórmula que ya utilizaba durante la lactancia mixta. TIP: Nosotros nos encerrábamos el domingo en la cocina para preparar las papillas del bebé (las de carne y pescado) y las congelábamos en unos

tuppers pequeñitos de raciones

tuppers

pequeñitos

de

raciones

individuales, de este modo teníamos la comida de la semana preparada (la que necesita más tiempo) e íbamos más descansados durante la semana laboral. TIP: Intentábamos salir de la monotonía y ser menos académicos y más creativos con la alimentación de nuestro bebé. De este modo, intentábamos hacer diferentes purés para la semana, ya que pensábamos que aunque el bebé no se pudiera quejar, debía ser muy aburrido comer siempre la misma cosa. Entonces empezamos a preparar caldo de verduras o de carne con sémola en invierno, gazpacho en verano, puré de patatas, salsa boloñesa como acompañamiento de la carne y el

pescado, para intentar romper con la monotonía del mismo puré de pescado o carne de todos los días.

OBSERVACIONES

En este trimestre parece que empieza a disminuir ligeramente la dedicación en la cocina. Hay muchos alimentos que introducir aún, pero algunos son fáciles de preparar, además ya nos instan a que el bebé empiece a comer picado, y no triturado, con lo cual ya no es tan necesario hacer purés, hay otras fórmulas para cocinar la misma comida. En ocasiones también podemos compartir algunos alimentos, aunque eso sí, troceando en micro trozos la comida del bebé. Todo esto resulta un alivio para los padres que cocinamos a diario, pues nos ayuda a rascar algo de tiempo libre extra, que en esta etapa, nunca

viene mal

12 MESES EN ADELANTE. ¡QUERIDA NORMALIDAD BIENVENIDA A MI COCINA!

Alegría, alegría. El primer cumpleaños representa para los padres un gran alivio en cuanto a alimentación se refiere. En este momento se abre la veda. La pediatra en la revisión del año da luz verde a la introducción masiva de alimentos. Teóricamente el bebé ya puede comer de todo, siempre aplicando

el sentido común: Hay que evitar picantes y salsas fuertes. Tampoco recomiendan los frutos secos (por sus componentes alérgenos) y los caramelos por razones evidentes.

HÁBITOS ALIMENTICIOS

HÁBITOS ALIMENTICIOS TIP: En esta época ya empezamos a disfrutar cocinando y empezamos a comer las

TIP: En esta época ya empezamos a disfrutar cocinando y empezamos a comer las mismas cosas, aunque aún en diferentes momentos. En verano el gazpacho con tortilla de patatas es un clásico. O los macarrones con carne,

salsa de tomate y queso (la típica boloñesa). El humus es otro descubrimiento (sin sésamo, ni pimentón y con muy poquito ajo para el bebé). Aún no podemos comer juntos, pero sí podemos compartir o adaptar algunas recetas para poder disfrutar de las mismas comidas, y a los adultos esto también nos ahorra bastante tiempo.

OBSERVACIONES

El

El

bebé evoluciona a pasos de gigante y en 6 meses pasa de ser poco más que una plantita a ser un niño. Al año ya no tiene nada que ver con el bebé que conocimos el día de su nacimiento. Ha cambiado considerablemente y nosotros nos hemos visto obligados a modificar toda nuestra vida y a dedicar todas nuestras fuerzas y tiempo al bebé. A partir del año, o año y medio, dependiendo de cada niño, éste se va haciendo más independiente cada día y empieza lentamente a adaptarse él a nuestros hábitos, lo cual resulta un gran alivio para los padres, quienes llevan una buena temporadita padeciendo falta de sueño, y cansancio generalizado.

CONCLUSIONES

Tengo que reconocer que cuando nació mi bebé toda la situación me desbordó bastante. Entre la cesárea que no me permitía hacer esfuerzos, y los problemas con la subida de la leche y la depre post parto me encontré unos meses bastante superada por todo, y tengo que añadir, que mi pareja me apoyó al 100% en todo e hizo muchos esfuerzos para que todo funcionara. No obstante, la falta de experiencia, la falta de ayuda, y en parte la falta de interés de las

instituciones asistenciales que me atendieron a mí, me llevaron a una

situación bastante límite en los primeros momentos. Por ese motivo, quería facilitar esta información a otras personas que puedan estar en situaciones similares. Pienso que compartiendo información siempre puedo aportar algo

a alguien que no esté pasándolo muy

bien. Y esa ha sido la motivación que he tenido para escribir mi experiencia con

la alimentación en el primer año de vida

de mi bebé. Debo decir que es el esfuerzo más grande que he hecho en la vida y que ha valido la pena.

Creo

que

puedo

hablar

del

tema

alimentación, porque

excepto

al

principio, cuando tuve problemas con la subida de la leche y sufría por la falta de indicaciones, o las indicaciones erróneas en la lactancia, el tema de la alimentación no ha sido nunca un problema para nosotros. El bebé come muy bien, de todo y prácticamente ya come igual que nosotros. Además, me gustaría dar ánimos a todos los padres primerizos o futuros padres (los otros ya sabe de qué va, aunque no haya 2 bebés iguales). El primer año de vida del bebé es duro: cambios constantes, insomnio, estrés, lloros, desorientación, novedades, etc. En nuestro caso se alargó algo más, a un año y medio, pero después del año y

medio con el inicio de la autosuficiencia del bebé todo mejora drásticamente, y empezamos unas etapas maravillosas e inolvidables, como en la que nos encontramos en la actualidad. Así que hay que animarse. Todo pasa, lo malo también y esto hay que tenerlo siempre en la mente para motivarnos y focalizar nuestra atención en el objetivo y no en el momento que estamos pasando. Tener una criatura es algo maravilloso y hay que aprovechar todos los momentos posibles con ellos porque pasarán y no se repetirán. Actualmente yo me encuentro en la fase: “¡qué se pare el tiempo, que se pare el tiempo, por favor!” porque estoy en una etapa

maravillosa que no quiero que pase. Así que, ¡muchos ánimos a todos! Y a disfrutarlo todo. Porque todo pasa, lo malo, por descontado, y desgraciadamente lo bueno también.

ATRIBUCIONES DE LAS ILUSTRACIONES UTILIZADAS