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RETRATOS Y BIOGRAFIAS DON MIGUEL HIDALGO Y COSTILLA. El humilde sacerdote mexicano, a quien la posteridad

RETRATOS Y BIOGRAFIAS

DON MIGUEL HIDALGO Y COSTILLA. El humilde sacerdote mexicano, a quien la posteridad recuerda con emocionante respeto e inefable cariño como uno de los grandes prohombres de la independencia americana y denodado luchador por emancipar a la humanidad de las cadenas impuestas por ella misma, era hijo de don Cristóbal Hidalgo y Costilla y de doña Ana María Gallaga, viendo la luz en el municipio de Pénjamo, Estado de Guanajuato, el día martes 3 de mayo del año 1753.

Era su padre, quien siempre se distinguió por su honradez, a la sazón administrador de la hacienda de Se San Diego de Corralejo, situado en el mencionado municipio. Su madre", una hermosa joven mexicana que desde muy joven había conocido los pesares de la orfandad, tenía un carácter afame; y noble, y en su regazo arrojábase su hijo primogénito mientras ella invocaba todas sus fuerzas morales para inculcarle la virtud de los sentimientos. Esas dulces palabras que su progenitora le susurraba como si para él también temiera las amarguras que ella misma había sentido, ya que apenas recordaba la imagen de su madre, parece que despertaron en el joven ese estado de ánimo que señala al hombres de

acción que, cualesquiera sean la .política o los conceptos bajo los cuales se manifestara su actuación, tiene por encima de todo el emblema de traer ideas, de dar ejemplos que ennoblecen y dignifican y que demuestran una finalidad que jamás puede ser desechado ni contradicho por la posteridad. A la edad de trece años (1766) le envió su padre para su instrucción al colegio de San Nicolás situado en la hoy ciudad de Morelia pero que entonces llevaba el nombre de Valladolid. En este instituto puso de manifiesto sus aptitudes cursando una carrera escolar brillante durante la cual llegó a sobrepasar en mucho a los más aventajados de sus condiscípulos los que le habían puesto el apodo de “El Zorro” por su gran perspicacia. Continuó allí sus estudios hasta 1779 en que se dirigió a la ciudad de México, capital del virreinato, con el fin de ser ordenado sacerdote y obtener el grado de bachiller en teología. El año siguiente (1780) volvió al colegio de San Nicolás donde dictó cátedra de gramática latina y filosofía escolástica y de cuyo establecimiento llegó a ser director. Sirvió luego algunos curatos entre los que men- cionaremos el de Colima y el de Felipe de Torre- mochas, pasando finalmente (3 octubre 1803) al de la congregación de los Dolores. Transcribiremos a continuación unas palabras del Ensayo Biográfico de Agustín Baz, que pintan de lleno el carácter de este hombre, que no retrocedió

jamás ante la más refinada persecución de la malicia, pero que por sobre todo tenía presente la utilidad

su genio alegre y su modesta sencillez,

le con -

 

se confundía con los labradores, compartiendo sus faenas y consolan do sus pesares, era el mismo que

común que es la que conduce a los fines impuestas

en

la

noche,

en

el

estrado, expresaba sus

por la vida universal: En este humilde cargo, ja en los

sentimientos

con

una

elocuencia

ardiente

y

umbrales de la vejez fue cuando empezó a llamar la atención del gobierno y de la Inquisición por sus útiles fundaciones, por su influencia y por sus ideas avanzadas. Hidalgo fue un verdadero padre para los

apasionada y revolucionaba las conciencias con avanzadas e innovadoras teo rías. Labrador en el día, pensador en el crepúscu lo, hombre de sociedad en la noche, por donde quiera hacía sentir la

habitantes de Dolores, dejando al cuidado de un vicario las faenas de su ministerio, dedicóse a la agricultura y a la industria. Riendo uno de los poquísimos que sabía el francés en aquella época,

bondad de su corazón y la audacia de su talento. ¿Qué mucho que la Inqui sición se fijara en él? Las expresiones que ver tían a cada paso, el análisis que acostumbraba hacer sin recato alguno de los

consagró sus noches a la lectura de obras

hombres y las co sas,

el

despego con que veía el

condenadas por el Santo Oficio mientras que en el

servicio de la igle sia, sus costumbres diversas en

corso del día ponía en práctica sus conocimientos

todo a la gene ralidad del clero, y el estado en que

agrícolas, en la moche estudiaba con escéptico

había puesto su curato,

que

más parecía una

criterio la historia eclesiástica, los principios

comuna

en

pe queño

que

una

congregación

de

políticos que trastornaban al mundo y ya soñaba

indios,

es

decir,

de

siervos

en

aquella

época,

tal vez en los medios de realizar la emancipación

despertaron

al

fin

la

suspicacia

inquisitorial

y

de su país. ¿Cómo pudo adquirir esas obras? ¿Cómo se libró de la abyección a que marchaban los espíritus? ¿Por qué era un tipo completamente

promovieron contra él una causa secreta, que sobreposeída a poco, fue mandada continuar en 1810, cuando el reo figu raba ya como generalísimo

diverso de todos los curas de su época? Todo esto

de los ejércitos mexi canos

Si Hidalgo hubiera

se debe indudablemente a su carácter enérgico, a su pro fundo talento, a su instinto de investigación. Su trato afable, sus maneras de hombre de mundo,

sido un hipócrita, si hubiera seguido la costumbre de su época, de seguro no hubiera desafiado el poder de la Inquisición, ni el más terrible todavía de las preocupa ciones. Pensador, rebelde por

quistaron a

poco

la simpatía y

el

amor de

sus

instinto a todo lo que contrariaba a su modo de

feligreses, y con solo estos elementos, dio un sor - prendente impulso a la agricultura e industria de su parroquia. Hidalgo no descansaba en esta noble tarea; ya fundaba una fábrica de lozas; ya establecía otra de ladrillos; ya levantaba pilones para curtir pieles y ya extendía el plantío de la uva, del cual no podía aprovecharse para hacer vino a causa de las prohibiciones del gobierno. Aún se conservan en Dolores, en un sitio llamado Las Moreras de Hidalgo, ochenta y cuatro árboles plantados por él para la cría de gusano de seda, industria con la que logró hacer algunas piezas de ropa para su uso particular y otros para su madrastra, a quien profesaba un verdadero ca riño filial. Hidalgo, que buscaba en todo el bien de sus feligreses, los socorría a su peculio parti cular en sus necesidades y como una dulce dis tracción les hizo aprender la música, fundando una escoleta, y los reunía en su casa en agrada bles tertulias. Ese anciano de mediana estatura, do ojos azules, de frente despejada y de cabellos blancos, que vestido sencillamente de negro, con un modesto sombrero redondo y un rústico bas tón recorría los campos y

 

sentir, educado en las disputas del colegio, todo lo analizaba, todo lo sometía al crisol de una razón severa y fría. ¿Cómo es, se dirá, que más tarde transigió con las preocupaciones de los indios? ¿Cómo les hable en nombre de una religión en que no creía, cuando se trataba de atraerlos a sus filas? Esto no prueba más que en él se adunaban las cualidades del iniciador con los del hombre práctico; lanzado una vez a la arena de la política, pospuso sus propias ideas para conquistar el primer paso a la emancipación moral, la independencia, comprendía sin duda que antes de iluminar los espíritus, era preciso fundar la libertad para educarlos con ella; esto no fue más que un ardid político cuyos resultados inmensos están probados en la existencia de una nación libre y soberana que después realizó por si sola el bello ideal de la libertad de conciencia y de la emancipación del pensamiento. Hombre superior, Hidalgo comprendió que no podía hacer más que dar el primer impulso;' al darlo, sabía per- fectamente que aquella misma libertad de espíritu que él había adquirido en el estudio, la adquirirían

forzosamente sus conciudadanos en el ejercicio de la soberanía. Es necesario no confundir estas dos fases de la vida de Hidalgo; como reo de la Inquisición no era más que un pensador atrevido que seguía las inspiraciones de su genio y como rebelde, no fue sino el político que para lograr su intento tenía que aprovechar cuantos elementos se le presentasen y normar su conducta conforme al espíritu de los que le rodeaban. La causa iniciada contra él por denuncia de fray Joaquín Huesca,

monje del convento de la Merced de Valladolid, hecha ante el comisario de la misma ciudad el 16 de julio de 1800 siguió lentamente sus trámites y parece que no daba gran importancia al tribunal de la fe, ya bastante desacreditado en aquella época, Esta causa no le arrancó de Dolores y parece que algún oculto aviso le hizo ser más re- catado, pues en las declaraciones de los últimos testigos se asegura que había mudado de conducta y la Inquisición no se volvió a ocupar de él. Siguió pues viviendo en medio de la tranquilidad de su curato, haciendo viajes periódicamente a Guanajuato y Querétaro para visitar a sus amigos, entre los que se contaban el intendente Riaño, hombre que participaba de sus ideas, el corregidor Domínguez y otras personas de elevada posición y captándose la simpatía del obispo electo en Michoacán, Abad y Queipo por el estado floreciente de sus curato. Entonces fue cuando vinieron a sorprenderle los proyectos de Allende, con quien antes había tenido ya conversaciones sobre lo necesaria que era la independencia para el país.

Antes de continuar con la historia de Hidalgo como emancipador de su patria, echaremos una mirada sobre la situación en que se hallaba el virreinato de México o Nueva España por tiempos de nuestro biografiado.

La revolución de Europa — dice don Gustavo Baz — no habían conmovido a las colonias de Amé rica; sus puertos permanecían cerrados como an tes a otro comercio que no fuera el de la penínsu la; las

ideas de la filosofía moderna no habían penetrado aún a los claustros ni a las aulas donde re seguía discutiendo sobre el ombligo de Adán y donde se creía aun en los milagros y en los agentes sobrenaturales; aun no se escuchaba el acento de otro idioma que el español, lleno de multitud de modismos y el sacerdote, juez de todas las concien- cias depositario de todos los secretos, y el alguacil, el inquisidor y el virrey, gobernaban todavía a la

usanza del siglo XV. El poder, la riqueza, la influencia y el prestigio, pertenecía a los peninsu- lares a los que salían de España para hacer fortuna en América y que esperaban acumular un gran capital tras largos años de infatigable trabajo, a los que agraciados con su empleo por el rey, venían a especular con la justicia; al clero alto que acu- mulando riquezas, estancaba paulatinamente la propiedad. Todos ellos se creían los dueños y amos da la tierra por derecho divino, todos fundaban su mayor orgullo en llamarse los amos de la Nueva España. Los descendientes de los antiguos indios reducidos a la más terrible servidumbre, sin otro horizonte ni otro porvenir, que lograr una onerosa subsistencia con un trabajo personal bastante duro considerados como incapaces por la legislación de Indias, y fanatizados por los curas, formaban1 la gran mayoría del pueblo, mezclados con los escla-

vos negros, los mestizos y todas las razas a los que se debe el nombre de castas y a cuyos individuos se les consideraba infamados. Pero entre la riqueza y el pueblo, existían los criollos, los hijos o des- cendientes de los españoles que sólo por el hecho de haber nacido en América no gozaban ni los mismos fueros, ni las mismas prerrogativas que sus padres, y no podían aspirar ni a los empleos públicos, ni a las altas dignidades; era una clase social ilustrada tanto como lo permitían la época y las costumbres, porque en vez de dedicarse al trabajo rudo del comercio o de la explotación, poblaban las universidades y dilapidaban en placeres las fortunas de sus padres. El carácter del criollo tenía algo de la dulzura del clima; su imaginación viva, su precoz talento, se avenían mal con la laboriosidad española, crecían generalmente en la opulencia y morían pobres, y por lo común, adoptaban las carreras del foro y de la iglesia. Nadie podrá negar que España ha sido la cuna do las leyes más justas que se han conocido en la Tierra y que su misma tradición impuso decretos que encierran la más alta sabiduría como ser el mandato de que la sangre española se fusionara con la india y humanitario como el que dispuso Femado V de que “Las cosas de esas partes las entiendo yo como las de Castilla”, pero tampoco es posible desmentir que a la sombra de esa generosidad que atribuimos a los españoles, porque de su patria han surgidos esos ejemplos, se han cometido los más degradantes abusos. Así encontramos que en México que es realmente un país privilegiado por su clima y todos los dones de la naturaleza, ejercían muchos de sus

virreyes un poder ilimitado manteniendo una corte donde el lujo y el derroche contrastaban tristemente con la miseria moral y material de los naturales. Bajo sus indicaciones y consentimiento perseguía el tribunal inquisitorial con ardor infatigable a cualquiera que leía alguna obra filosófica que clandestinamente solía ser introducida desde la convulsionada Europa. Con este afán se allanaban domicilios, supliendo muchas veces el tormento la falta de pruebas materiales. Uno de esos virreyes llegó a decretar públicamente que a la población colonial no debía darse otra instrucción que el catecismo ¡Que crasa ignorancia! Si se sabe positivamente que en el propio Vaticano se encuentra una célebre Academia de Ciencias ¿no resulta una maldad máxima de esos hombres que se atrevieron condenar el estudio científico aunque sea en nombre de una religión? Esto mismo nos prueba que ninguna ideología o dogma, por retrógrada que fuese puede ser mala si la maldad no reside en los individuos que se amparan en sus filas. No podemos encontrar ningún principio ideológico, ni aún en el más desordenado como lo es la anarquía donde no haya aparecido en alguna época uno o varios hombres de la más noble y hermosa actuación y que como flor de loto surgieron majestuosamente por encima del caos. La totalidad de las propiedades del clero mexicano tanto secular como regular, importaba la mitad del valor total de los bienes raíces del país; tan enorme era el número de personas que se dedicaban al estado eclesiástico que el propio ayuntamiento de México pidió al rey de España que prohibiera la fundación de nuevos conventos y rogaba a los obispos que no ordenaran más clérigos ya que millares de estos no podían siquiera obtener ocupación dentro de su ministerio. También en el comercio y la industria hacían sentir esos virreyes esa influencia nefasta, pues con el fin de apoyar a ciertos industriales que desde España importaban sus productos, habían establecido un juzgado privativo llamado de bebidas prohibidas que vedaban el destilamiento de aguardientes, de la miel de caña, de maguey y demás plantas susceptibles de producirlos. Prohibían asimismo el cultivo de la parra y el olivo cuando se destinaba para la fabricación del vino o el aceite. La producción de hilados y tejidos de algodón era considerado un delito que se castigaba con rigor. ¿Cómo no había de reinar miseria en un país por rico que fuese su suelo ante decretos tan singulares?

En 1802 llegó a México el virrey José de Iturrigaray, quien ostentaba el grado de teniente general, pero que debió su nombramiento al famoso Manuel Godoy, favorito de la esposa de Carlos IV. Godoy le había brindado con este favor a fin de darle una oportunidad para hacerse de gran caudal. Comenzó por defraudar las rentas reales mediante un contrabando de efectos que le proporcionaron una ganancia de $ 119.125. Luego dispuso, que cada cargo administrativo fuese entregado al mejor postor, como así también el de poner precios exorbitantes sobre determinados artículos de consumo, haciendo que todo el exceso sobre el precio normal fuese para su provecho per- sonal; estas y otras ganancias ilícitas además de su sueldos de virrey que era de 60.000 pesos anuales, le permitían a él y a su esposa, la virreina Inés de Tauregne y sus hijos vivir en un pié de luja provocativo. Este virrey — que hemos citado simplemente como un ejemplo — tuvo sin embargo su cuarto de hora de celebridad, cuando la invasión francesa en España, pues quiso convocar unas cortes semejantes a las que se reunían en cada provincia española. Los realistas españoles residentes en México estallaron en indignidad, todos ellos eran comerciantes y capitalistas que se habían enriquecido al margen de las leyes de opresión y temiendo que esta medida pudiera introducir cambios en la situación creada y resultar adversas para sus intereses, confabuláronse contra su jefe y asaltaron la casa de gobierno, arrastrando al infeliz virrey brutalmente a la prisión e hicieron que la Audiencia eligiera como sucesor a Pedro Garibay quien a su vez fue reemplazado al poco tiempo, primero por Lizana y Beaumont (1809) y en 1810 por Francisco Javier Venegas. El vergonzoso movimiento que provocó la caída de Iturrigaráy ocasionó gran indignación entre la población del país, la que comprendió que su triste situación quedaría aún más ensombrecida si no se procediera enérgicamente contra los que sin ningún escrúpulo contribuían a aumentar el caos que amenazaba derrumbarse ante las ideas nuevas de era napoleónica. Así fue que en Valladolid (Morelia) algunos vecinos entre los cuales figuraba el general Ignacio Allende, fraguaron en el mayor secreto un complot revolucionario el cual tenía por objeto derribar a las nuevas autoridades constituidas y reunir las Cortes propuestas por Iturrígaray y que gobernarían en nombre del rey Fernando VII. Pero como nunca faltan delatores, fue la maniobra denunciada y detenidos los complotados, pero ante la

falta de pruebas fehacientes hubieron de quedar nuevamente puestos en libertad. Don Miguel Hidalgo y Costilla que como ya de jamos dicho se había hecho famoso en esta ciudad como rector y catedrático del colegio de San Nicolás, en el que había variado los textos, introduciendo la obra del P. Serri y algunos otros autores jansenistas, que en sus conversaciones particulares hacía ya el análisis frío y escéptico de las contradicciones de la historia eclesiástica y que interpretaba con poca rigidez las prevenciones de disciplina eclesiástica. Él también había sido invitado para tomar parte en esa conspiración, pero rechazó el ofrecimiento por no acordar plenamente con tal procedimiento. Entre las personas con quien mantenía estrechas relaciones figuraba el corregidor de Querétaro don Manuel Domínguez 7 su esposa doña Josefa Ortiz de Domínguez. Como sabemos era el cargo de corregidor el de un alcalde que en las poblaciones importantes presidía el ayuntamiento y ejercía funciones administrativas. Domínguez, como particular y como autoridad mostrábase intachable; era odiado por los propietarios de los obrajes del pan por la desdida protección que había impartido a los obreros de los mismos, a él se debían los mejoramientos hechos en la policía de Querétaro y con la mayor honra desempeñó altos puestos en la administración colonial. A su casa acudían algunos de los que conspiraban en Valladolid, pero con miramientos más liberales pues, el tema que trataban era lisa y llanamente la independencia total de México. A fin de disimular sus fines celebrábanse; las reuniones bajo el nombre de Academia literaria. Quien se realzaba en estas reuniones era la esposa del corregidor que con conceptos altisonantes animaba los auspicios de independencia como para que los cabecillas que en ellas solían inspirarse no se dejaran dominar por el abatimiento o la indecisión. Aun cuando estas entrevistas se celebraban con la mayor prudencia para evitar toda posible complicación, fueron sin embargo denunciadas. Domínguez hubiera por ello fácilmente podido neutralizar la acusación valiéndose de su autoridad y buen nombre, si nuevas denuncias y el hallazgo de municiones en casa de uno de los complicados, los hermanos Epigmenio y Emeterio González no hubiesen complicado la situación. Al corregidor no le quedaba entonces más remedio que proceder contra los González e iniciarles un juicio. La noble Josefa Ortiz de Domínguez, com- prendiendo la gravedad de la situación que amenazaba destruir todo el proyecto de independencia resolvió

sacrificar por la causa su hogar y posición, complicándose directamente con los confabulados al enviarles un emisario para ponerles sobre aviso del peligro que corrían. Domínguez, conocedor del carácter de su esposa, quiso evitar que tomara ese paso dejándola encerrada en su casa, pero ¡a abnegada mujer supo a pesar de todo llevar adelante sus propósitos comunicándose con el alcalde de la cárcel que también era un entusiasta admirador del movimiento que ahora corrí-a el riesgo de fracasar. La recámara de su habitación —dice Alaman— caía sobre la vivienda del alcaide de la cárcel, la que, como en casi todas las capitales de provincia, estaba en los bajos de la casa de gobierno. Llamábase el alcaide Ignacio Pérez, y era uno de los más activos agentes de la conspiración. La seña convenida entre él y 3a corregidora, para comunicarse en cualquier caso imprevisto, eran tres golpes con el pie sobre el cuarto del alcaide: diéronse en estas críticas circunstancias, y como que el corregidor había dejado cerrada la puerta del zaguán, a través de esta impuso a Peres de las ocurrencias de aquella noche, y le previno buscase persona do confianza que fuese con toda diligencia a San Miguel a instruir a Allende de todo. SI empeñoso Pérez no quiso confiar a nadie encargo tan delicado; él mismo se puso en camino, y no habiendo encontrado a Allende en San Miguel, a donde llega al amanecer del día 15 buscó a Al dama a quien dio cuenta del objeto de su venida. Dos días después (16 Setiembre 1810) fue detenido el corregidor Domínguez por tropas del ejército lo mismo que su esposa la que fue sometida a un largo proceso durante cuyo tiempo estuvo encerrada en un inmundo calabozo desde el cual hubo de ver la destrucción de su hogar y sus hijos reducidos a la miseria en la que ella misma también tuvo que vivir, como precio a su patriotismo, una vez puesta en libertad. El aviso enviado por doña Josefa Ortiz cayó como una bomba entre los cabecillas de la confabulación los que se dirigieron apresuradamente a Dolores con el fin de tomar resoluciones. Eran estos Ignacio Allende, Juan Aldama y Mariano Aba- solo, los que opinaron que convenía apelar a la fuga abandonando sus posiciones y así esperar que renaciera la calma, pero don Miguel Hidalgo opinaba todo lo contrario y aconsejaba obrar con rapidez antes que el enemigo tuviera tiempo de apoderarse de los efectivos con los que aun podían contar y proclamar cuanto antes la independencia.

Fue así que en el mismo día en que cayeron presos el corregidor de Querétaro y su abnegada esposa, marchó al apuntar el alba acompañado por los tres citados jefes y otro puñado de partidarios a la prisión a cuyas autoridades obligó a poner en libertad a más de 70 presos políticos. Como ese día era domingo

Ei día 21 llegaron a Celaya y el día siguiente, a presencia del ayuntamiento hubo repartimiento de grados. Hidalgo fue nombrado generalísimo, Allende teniente general etc. En solo cinco días se habían unido a Hidalgo 50.000 hombres atraídos por el ideal que proclamaba con tanto vigor.

mandó tocar a misa y arrengando a los indios que Y si no hubiera sido por la imposibilidad de proveer para

habían acudido al servicio religioso les comunicó su proyecto y concluyó gritando “¡Viva la América! ¡Viva Fernando VII! ¡Muera el mal gobierno!” Más de doscientos de éstos repitieron el mismo grito y se aprestaron a recibir armas consistentes en lanzas, machetes, hondas, etc. y tal era el entusiasmo entre esa gente que aquellos para quienes no alcanzaban las armas las procuraban por sus propios medios, cosa que no era tan fácil porque les estaba vedado poseerlas, pues solo a los europeos les estaba re- servado ese derecho. Viéndose rodeado de este modo de unos 300 hombres marchó sobre San Miguel el Grande donde se le unió el regimiento de la Reina y mucha gente de campo, principalmente indios. Al pasar por el santuario de Atomileo retiró de allí la pequeña imagen de Guadalupe que allí se veneraba y la proclamó patrona de su ejército. Algunos historiadores acusaron a Hidalgo por la energía con que atacaba al régimen español imperante y los excesos en que solían incurrir las multitudes que le seguían pero escuchamos lo que dice don Manuel Orozeo y Berra, afamado arqueólogo mexicano:

Las bandas indisciplinadas y rencorosas saquea - ban las casas de los que creían sus enemigos; les daban despiadadamente muerte, si se quiere, y es to ni el número ni con la precisión con que se ha escrito; las ciudades quedaban enteras, los habi - tantes asustados; los desmanes cometidos eran idénticos a los que han tenido todas las guerras en que se quiso sacudir el yugo, las luchas que por precisión deben ser a muerte, porque los bandos se dividen en señores y esclavos, en opresores y oprimidos, en tiranos y rebeldes. El ejemplo no es nuevo; la historia está llena de recuerdos de estas cosas, y aún más horrorosas y llenas de crí menes que lo pasado entre nosotros. Ponen el gri to en el cielo porque las revoluciones acarrean de sastres, es quejarse de lo imposible, gritar por ga na de hacer ruido. En México la industria, el co mercio, la minería, padecieron y casi se arruina ron; no fue porque la destruyeron los ladrones; era una consecuencia del estado de guerra; donde quiera que se interrumpe la paz sucede otro tanto, aun cuando sea por motivo de una cruzada.

tanta gente armas adecuadas ni forma de imponerles una disciplina que requiere un ejército para ser fuerte, habría necesitado pocos sacrificios para derrocar las autoridades coloniales. Las tropas de que disponía el virrey consistían en unos 10.000 españoles y 29.000 mexicanos de reserva al mando de oficiales europeos, de estos últimos habían ya pasado algunas a los sublevados. El 28 de setiembre entró Hidalgo en Guanajuato. El intendente de Riaño intentó resistirlo en la Alhóndiga de Granadita, pero a pesar del heroísmo con que se defendió no pudo resistir la enorme superioridad de los sublevados que tomaron la posición al asalto y pasaron a cuchillo a todos sus defensores. Hidalgo organizó el ayuntamiento, nombró empleados y estableció una fundición de cañones. Ante la gravedad de la situación lanzó el gobierno una proclama ofreciendo 10.000 pesos por quien le presentara la cabeza de Hidalgo, el obispo expidió un edicto declarando a Hidalgo y a sus principales compañeros excomulgados por herejes, perjuros y sacrílegos. La Inquisición fulminó otro decreto contra los mismos, y a Hidalgo le hacía infinitos cargos, exhumando nuevamente el proceso que se había instaurado contra él hacía diez años. Entre otras acusaciones figuraba la de negar que castiga, dios con penas temporales ;el de no admitir la autenticidad de los libros sagrados: haber hablado con desprecio de los papas y del gobierno de la Iglesia, como manejado por hombres ignorantes, de los cuales uno, que acaso estaría en los infiernos, estaba canonizado; asegurar que ningún judío se puede convertir, pues no consta la venida del Mesías; negar la perpetua virginidad de María; adoptar la doctrina de Lutero en orden a la Eucaristía; asegurar que no. hay infierno, etc. Hidalgo contestó manifestando a sus compatriotas que jamás se había apartado de la Iglesia católica, y decía: Se me acusa de que niego la existencia del infierno, y un poco antes se me hace cargo de haber asentado que algún pontífice de los canonizados por santo está en este lugar. ¿Cómo, pues, concordar que un pontífice está en el infiero negando la existencia de éste? Se me imputa también el haber negado la autenticidad de los sagrados libros, y se me acusa

de seguir los perfectos dogmas de Lutero: si Lutero deduce sus errores de los libros que cree inspirados por Dios, ¿cómo el que niega esta inspiración sostendrá los suyos deducidos de los mismos libros que tiene por fabulosos? Todos mis delitos traen su

origen del deseo de nuestra felicidad. Sin embargo no nos debemos asombrar de la singularidad de las acusaciones. ¿Acaso no hubo quienes sostuvieron que

el mártir Juan Hus había dicho ser la cuarta persona de la santísima trinidad? Pero concedemos nuevamente la palabra al historiador Agustín Baz:

La aristocracia clerical se levantó también ai rada contra Hidalgo; la Inquisición sacó a luz el proceso comenzado en 1800, los obispos de Michoacán,

México y Puebla, lo excomulgaron, los co legios, las sociedades literarias y particulares, hi cieron

públicas muestras de

fidelidad

a

la

causa

de

España y el pulpito se convirtió en una tribuna antirrevolucionaria. Todas estas armas quedaron pronto sin prestigio, cuando se vio que los insur - gentes invocaban también la religión; que los cabildos y los prelados anatomizaban a Hidalgo hoy, y mañana lo recibían con Tedeums y repi ques; pero por lo pronto, dividieron a la sociedad mexicana en dos bandos, cuyos odios implacables le llenaron de sangre y prolongaron durante once años una lucha a muerte entre las nuevas teorías y las antiguas preocupaciones, lucha entre el pa sado

y el porvenir, entre los amos y los esclavos, y en la que las pasiones se exasperaron hasta tal punto, que se llegó a olvidar el lenguaje de la ra zón entre los denuestos y los gritos amenazado res de muerte y venganza. No podía ser de otro modo, el clero alto veía que se escapaba su poder; los españoles vislumbraban su ruina total; los em pleados temían que con la independencia vinie sen abajo todos los abusos con que hacían fortu na; los ricos y los grandes propietarios tembla ban ante la, idea de tener que considerar recono cer como hombres a los que no eran para ellos sino máquinas y todos se lanzaron a combatir a muerte esa idea que venía a destruir todas las prerrogativas, todas las injusticias, todos los abu sos de trescientos años. La religión fue la que más hubo de padecer, aquella profusión de excomunio nes de anatemas; de aquellas invocaciones sacrílegas de los dos bandos de los cuales cada uno tenía su deidad protectora, acabaron por cubrir de ridículo a los santos, al

aquella guerra los rea listas fusilaban las imágenes de Guadalupe y los insurgentes la de la virgen del Rosario, como si ambas no representasen una misma deidad.

Parece que Hidalgo tenía escrito un plan político que se ha extraviado; por sus proclamas se ve que deseaba un Congreso que se compusiese, de representantes de todas las ciudades, villas y lugares, que tuviese por objeto principal mantener la religión, dictar leyes suaves, benéficas y acomodadas a las circunstancias de cada pueblo, moderar la extracción de dinero, fomentar las Artes y avivar la Industria. En 10 de octubre de 1810 salió de. Guanajuato y después de una marcha de siete días llegó a Va- lladolid, donde hizo que el canónigo conde de Sierra Gorda, que había quedado por gobernador de la mitra, levantara la excomunión fulminada contra él, lo que se efectuó. Cuando de paso por Acámbaro le ratificó la Junta Nacional en el cargo de generalísimo con el tratamiento de Alteza Serenísima y casi poder para legislar. Entonces tomó del cofre de la catedral 400.000 pesos para gastos y salió en dirección para la ciudad de México, pasando por Maratio, Ixtlahuaca, Tolma y Monte de las Cruces; en este último lugar le aguardaba el jefe realista Torcuato Trujillo, quien fue completamente batido. Con la derrota de esta tropa española no le quedaba otro estorbo hasta México, pero sabiendo que la ciudad misma estaba fuertemente custodiada por tropas bien armadas y disciplinadas, las que sería problemático poder vencer con sus patriotas mal armados y reunidos sin concepto de disciplina, no quiso exponerse a un seguro desastre,, por ello con el fin de ganar tiempo y contra la voluntad de Allende que quería probar la aventura, se desvió hacia Querétaro para establecer allí un orden de cosas -como había dejado en Guanajuato, pero encontró la ciudad defendida por el general realista Félix María del Rey Calleja, que tan célebre se ha hecho por su arrojo y su crueldad durante la guerra de independencia mexicana. En la imposibilidad de retroceder hubo de presentar batalla y a pesar que contaba con 40.000 hombres y doce piezas de artillería no pudieron hacer frente al disciplinado ataque de sus enemigos muy inferiores en número. Procuró retirarse entonces con las tropas que aún le quedaban, pero alcanzado- nuevamente por Calleja en San Miguel de Acapulco (7 noviembre 1810) quedó

catolicismo y cosa has ta curiosa fue ver que

los

desbandada toda su gente y acompañado por un

odios entre realistas e independientes se hiciera

puñado de fieles pudo escapar a sus perseguidores y

extensivas hasta en los

vírgenes; en el

curso de

dirigirse a Valladolid. Allende se encaminó hacia

Guanajuato, ambos con el propósito de reforzar su contingente y reunir artillería. Apenas habían pasado diez días (17 noviembre) llegó a oídos de Hidalgo que otra columna de patriotas se había apoderado de la ciudad de Guadalajara hacia donde se encaminó aquel mismo día al mando de 7.000 hombres montados y unos 300 infantes, todos pésimamente armados, llegando al punto’ de destino el día 26. En Guadalajara estableció Hidalgo un gobierno con dos Ministerios, uno de Gracia y Justicia y el otro denominado Secretario de Estado y del Despacho. Le fue concedido guardia de honor y el tratamiento de Alteza Serenísima. Nombró comisionados de su gobierno cerca del de Estados Unidos de Norte América con la que procuraba formar una alianza, cuya misión confió a don Pascasio Ortiz de Letona, En esto apareció Allende que no habiéndose podido esquivar de la persecución de Calleja hubo de huir de Guanajuato, siempre perseguido por el general español. Hidalgo, que con su incansable actividad había reunido a su alrededor unos cien mil naturales afectos a la causa de la libertad, casi todos sin armas adecuadas, desmoralizados por el ambiente de esclavitud y sin el menor concepto de disciplina, los que si habían acudido a su voz de alerta, se mostraban rebeldes en cuanto a la sed de venganza que les devoraba y que saciaban en indefensas familias españolas que residían en la ciudad y alrededores. Algunos historiadores maliciosos quisieron con ello ver una mancha para el humilde cura de Dolores, pero ¿cómo era posible evitar tales excesos en la confusión, en la absoluta falta de tiempo y por la inmoralidad en .que hubieron de vivir siempre esos pobres siervos que no conocieron otro ambiente que el que impusieron tantos amos desnaturalizados? Cien mil hombres que voluntariamente se habían agrupado febrilmente alrededor de un gobierno surgido espontáneamente, sin contar con medios adecuados para la alimentación, sin uniformes ni casi más armas que las que había sabido procurarse cada patriota por sus propios medios. Tomando en atención esta situación caótica y comparándola con las disposiciones que supo tomar aun Hidalgo se puede decir con la mayor honra para él que era un hombre cuya abnegación y amor a la libertad no conocían límites. Sabía que no contaba con .más autoridad real que sus razonamientos y que la lucha brutal era el único medio en aquel ambiente para ser .opuesto a las ambiciones de la lujuria reaccionaria.

Con la llegada de Allende creció también la preocupación por la presencia del enemigo que .avanzaba cautelosamente. Allende quiso que saliesen a su encuentro las pocas tropas regularmente armadas que poseían dejando a los demás corno una reserva que ampararía la retirada en caso de derrota. Hidalgo, aleccionado por los desastres de Querétaro y Acapulco sabía muy bien que las reducidas tropas a que se refería Allende eran demasiadas escasas para hacer frente con buen éxito a los españoles y que una vez derrotados bastaría la sola presencia del temido Calleja para que se dispersara el resto. Por ello se opuso y resolvió otra medida más segura. En la mañana del día 14 de enero 1811 se puso Hidalgo en marcha con toda su gente, de los cuales 20,000 iban a caballo y noventa y dos piezas de artillería. Estaba tan seguro esta vez de la victoria sobre su peligroso enemigo que al iniciar la marcha dijo que iría a almorzar en Calderón, a comer en Querétaro y a cenar en México. Eligió para la batalla las llanuras de Guadalajara, pues contaba con la acción del patriota Fray Servando Teresa de Mier al que había advertido sobre sus propósitos. Pero el astuto Calleja marchó primero contra Mier a cuya gente dispersó, obligando así a Hidalgo a variar su plan, de combate. Este avanzó entonces hasta Puente de Calderón donde tuvo lugar la batalla decisiva. Calleja, cuyas tropas no pasaban de 8.000 hombres y 10 cañones, atacó resueltamente a los patriotas que sólo gracias a la energía de su jefe no habían iniciado ya el desbande. La batalla comenzó con gran encarnizamiento (17 enero) vislumbrando el retroceso de los españoles una inminente derrota, cuando al explotar un depósito de municiones en la retaguardia patricia causó tal pavor y confusión que Hidalgo hubo de ver impotente el desbande de toda su gente. Solo a esta circunstancia debió Calleja su victoria y el virreinato unos años más de vida. Abandonado de esta suerte por todos, huyó el patriota a Aguascalientes, donde se unió con una pequeña columna que estaba al mando del patriota Triarte y con los cuales inició la marcha hacia Zacatecas. En la hacienda del Pabellón fue alcanzado por Allende (25 enero) quien inexplicablemente le acusó de ser el causante de las derrotas sufridas. El abnegado Hidalgo no se ofuscó al ver que el orgullo dominaba en sus desdichados compañeros y en silencio sufrió la degradación como generalísimo y jefe político y militar, insignias con las que se invistió Allende. No por ello abandonó a sus correligionarios en la desgracia y marchó con ellos a Saltillo. El virrey que

supo de este estancamiento y comprendiendo que sus adversarios no estaban en condiciones de oponer la menor resistencia, le envió cínicamente un mensaje con el que les ofrecía el indulto si desistían de sus

propósitos de independencia. Fue contestado con un oficio que habla una vez más de la grandeza de alma de Hidalgo y que trascribimos a continuación. Dice así:

Don Miguel Hidalgo y don Ignacio Allende, jefes nombrados por la nación americana para defender sus derechos, en respuesta al indulto mandado extender por el Sí. D. Francisco Javier Venegas, y del que se pide contestación, dicen: que en desempeño de su nombramiento y de la obligación que como patriotas americanos los estrecha, no dejarán las armas de la mano hasta no haber arrancado de las de los opresores la inestimable alhaja de su libertad. Están resueltos a no entrar en composición alguna, si no es que se ponga por base la libertad de la nación, y el goce de aquellos derechos que el Dios de la naturaleza concedió a todos los hombres, derecho verdaderamente inalienable y que deben sostenerse con ríos de sangre si fuese preciso. Han perecido muchos europeos y seguiremos hasta el exterminio del úl- timo, si no se trata con seriedad de una racional composición. El indulto Sr. Excmo., es para los criminales, no para los defensores de la patria, y menos para los que son superiores en fuerza. No se deje V. E. alucinar dejas efímeras glorias de Calleja: estos son como relámpagos que más ciegan que ilumi- nan: hablamos con quien lo conoce mejor que nos- otros. Nuestras fuerzas en el día son verdadera- mente tales, y no caeremos en los errores de las campañas anteriores: crea V. E. firmemente que en el primer reencuentro con Calleja, quedará de- rrotado para siempre. Toda la nación está en fermento, estos movi- mientos han despertado a los que yacían en el le- targo. Los cortesanos que aseguran a V. E. que uno u otro solo piensa en la libertad, le engañen. La conmoción es general y no tardará México en desengañarse si con oportunidad no se previenen los males. Por nuestra parte, suspenderemos las hostilidades, y no se le quitará la vida a ninguno de los muchos europeos que están a nuestra dis- posición, hasta tanto V. E. se sirva comunicamos su última resolución. Dios guarde a V. E. muchos años. Cuartel Gene ral del Saltillo.

Hidalgo sabía muy bien que esta advertencia no haría mella en el ánimo del virrey quien simplemente aprovecharía todos los medios para alargar un poco más la imposición del régimen realista y que las armas de Calleja serían su respuesta. Por ello aconsejó a sus compañeros que la única solución era huir a Estados Unidos y desde allí preparar las cosas de mejor manera. Indudablemente les habría resultado provechosa esta medida si repudiables acontecimientos no hubieran puesto un triste epílogo a la actuación del noble paladín. Varios oficiales que pertenecieron al dispersado ejército patriota, hicieron traición a la causa de independencia de su patria y se presentaron al comando de las tropas de dominación. Entre éstos se hallaba el capitán Elizondo quien como motivo de su renegación dijo que no había sido tratado como le correspondía, se ofreció para apoderarse del estado mayor revolucionario que con un pequeño ejército marchaba en dirección al norte. Habiendo sido advertido del itinerario de los patriotas, les esperó en las Norias de Acotita del Basan, facilitándole su tarea la disposición de la comitiva de subdividirse en lo posible para no llamar la atención de las autoridades españolas. De esta suerte fue apresando uno tras otro los carruajes en que viajaban los familiares y efectivos de los emigrantes. Allende que marchaba al frente de i a pequeña columna de soldados reconoció en Elizondo a uno de los suyos y salió a su encuentro para saludarlo y solicitarle algunas informaciones, pero a verse rodeado inesperadamente por tropas es- pañolas comprendió que había estrechado la mano de un Judas. La sorpresa anuló todo intento de resistencia. Hidalgo que seguía a unos kilómetros de distancia con los últimos efectivos nada supo de la estratagema hasta que igualmente se vio rodeado y copado por sorpresa. Esto ocurrió el 21 de marzo. Llevado a Chihuahua, le fue instaurado proceso y apenas cinco meses después (1º de agosto de 1811) fue fusilado luego de haber sido degradado, mostrando gran entereza de ánimo. Igual suerte tocó a sus compañeros de sargento para arriba. Después de fusilado decapitaron el cadáver de Hidalgo sepultando el cuerpo en la capilla de la Tercera Orden de San Francisco de Chihuahua, no así a cabeza que fue encerrada en una jaula de hierro junto con las de Aldam y otros jefes y llevada a Granaditas donde fue puesta a exposición en una casa pública destinada para compra y venta de trigo y otras mercaderías hasta 1824 en que por disposición del

Congreso de la República fueron trasladados con gran solemnidad a la catedral de México donde recibieron sepultura con sus cuerpos en una bóveda destinada antes a los virreyes y después a presidente de la República. El nombre de Hidalgo se mandó inscribir con letras de oro en el salón del Congreso Nacional de México,

quien le declaró benemérito de la patria en grado heroico. Esto ha sido la más hermosa confirmación de la advertencia dada por el patriota en Saltillo y la cual se habrá impuesto en la memoria de los jefes reaccionarios que vanamente trataron de ahogarla en sangre.

Congreso de la República fueron trasladados con gran solemnidad a la catedral de México donde recibieron

Del libro “Los extremos se tocan”

CAPITULO TREINTA Y UNO

Solo Eloí es propietario del universo

  • 783. —Tras de tantas tendencias descabelladas; 786. —Cuando a pesar de las divisiones sembradas

credos múltiples y 666 religiones grandes, el mundo cayó en un espantoso escepticismo, porque en todo vio error, egoísmo y supremacía,

  • 784. —Y es que, como le presentaron tantos dioses

reñidos con la lógica razón, por la razón de que ninguna llenaba el vacío del corazón humano, éste, que sentía el calor de su amor a la familia, presentía por ese primer amor, un amor más grande; y logró el

hombre con máximo esfuerzo, pasar del amor del hogar al de la tribu; y de esta a la ciudad; y de la ciudad a la nación, y no ha sido bastante ; no puede encerrarse en esa estrechez de la frontera y para hacerlas más anchas, fundía dialectos y más dialectos en un idioma y este no le hacía extraño en donde su idioma natal existía.

  • 785. —Pero también llegó a ser estrecho e ideó el

en los hombres y los partidos, no pudo anularlos como principio y vio la religión y la supremacía que aún nacían entidades más irresistibles como el anarquismo y el sindicalismo, enemigos irreconciliables del militarismo y la autocracia y por lo tanto y más directamente de las religiones; estas los llamaron enemigos de la sociedad, e hicieron ellos mismos actos punibles por sus hombres degenerados que se vendían; y en su defecto obraron los mismos clérigos para llevar al terror a los ciudadanos y predisponerlos con la nueva idea demoledora de todo lo que no fuese trabajo y justicia, cuyas son las doctrinas socialistas y sobre ellas los anarquistas, que al igual que los dioses no pueden triunfar sino solo dominar un momento por el terror, lo que no es triunfar,

intercambio, la inmigración y el derecho internacional 787. —Más todas esas doctrinas, redentoras por

y hasta borró las fronteras por un credo socialista, convertido por las religiones y las supremacías feudatarias de ellas, por sistema, por su apego a la vagancia y porque en la unidad del pueblo, está el peligro del malversor. Por esto ha desprestigiado la religión todo principio de libertad y de derecho civil; para sostenerse todo el tiempo que más pudiera y

cierto, pero solo para el final del día sexto, sólo tenían el mandato de recordar a los hombres, que el régimen sagrado de la comuna llegaba, porque estaba la humanidad en los albores del séptimo día en el que, la comuna será el régimen único en toda la tierra, como lo es en todo el universo, de mundos regenerados arriba.

sembraba en esas sociedades democráticas y liberales, 788. —La comuna proclamada en Ley por los

los egoísmos, de los que nacieron divisiones que retardarían el triunfo de la causa de la unidad.

valientes comuneros de Castilla, en el reinado de Carlos V y sellada con la, sangre de Padilla y sus

compañeros, quedaba ya escrita en el índice de los

  • 792. CAPITULO TREINTA Y DOS

hechos del universo; y desde entonces, (cuatro siglos

1

poco más o menos) han surgido todas las sociedades

TODOS LOS HOMBRES SON HEREDEROS DEL UNIVERSO

liberales, llegando ya al límite de la tregua para su

793.

—Que registren los hombres todas las escri-

implantación, después de todos los horrores sufridos

por los hombres desde la proclamación del régimen

comunal, por el gran Padilla y los suyos.

  • 789. —Hay que anotar y notar los hechos análo-

gos de Abraham y los comuneros y es, que, desde

Abraham que anuncia la Ley escrita, hasta que

Moisés la escribe, han pasado (poco más o menos) los

mismos días que desde que Padilla proclama la

comuna, hasta que se va a implantar por la fuerza de

la ley; como por la fuerza de la ley libertó al pueblo

turas y todas las doctrinas de los hombres más

sobresalientes y verdaderos sabios, como Confucio y

Sócrates; los principios de las sociedades liberales,

democráticas y las llamadas avanzadas y sobre todo,

el progreso que se hereda de unas para otras

generaciones y por todo, el derecho ilimitado que el

hombre tiene en el aprovechamiento de las fuerzas

naturales y de los productos de la tierra y esto bastará

para afirmar que el hombre es heredero de todo el

universo.

que estaba esclavo de

los

Faraones y su dioses. Y

794.

—Pero no es lo mismo que el hombre herede

desde Padilla hasta el presente, sólo guerras, sólo

hogueras, sólo calumnias y toda clase de horrores ha

sufrido e] pueblo trabajador, y estas cosas, estas

fatalidades, no pueden ser más que de los malversores

de los mixtificadores, de los verdugos de la

humanidad, de los que han inventado el celibato para,

acabar con la procreación si ser pudiese, antes de que

los hombres los acorralaran amenazadores, como a lo

que son, como a fieras, como a reptiles, en cuanto

eran defensores de la bestia 666, resumen de todas las

bestias religión.

del hombre, que heredar del espíritu, porque lo

primero es de egoístas; lo segundo de altruistas; y en

ley, solo debemos heredar del espíritu, porque el

espíritu solo puede dejar en herencia, el fruto de su

sabiduría, que será equivalente, al grado de su amor.

—Porquelos hombres heredaron al hombre, hay

el terrible desequilibrio que la humanidad ex-

795.

perimentó, no siempre, sino desde que delinquió

levantando dioses y religiones, los que necesitaron

propiedades materiales que se disputaron con los otros

dioses y sus sacerdotes heredaban; y para no despertar

sospechas permitieron que también heredaran los

guerreros y luego los magnates y más tarde, heredaron

todos del hombre y quedaba establecido un derecho

irracional, contrario a las leyes naturales que podían

conocer y en verdad heredar solo el hombre al

hombre, es contra, las leyes divinas, que nunca

conocieron, porque en cuanto asomaban a. sus

conciencias, las enlodaban con la pasta del famoso

zapatero.

—Tan pronto como heredó el hombre al

  • 790. —De modo, que ven los hombres, que las

cosas y los hechos, son anunciados con siglos de an-

ticipación y se producen, poco más o menos en la

misma forma y con las mismas armas; prueba

evidente de que el enemigo de la ley siempre los em-

pleó y siempre hizo luchar al pueblo despojado; pero

también siempre la ley hizo los hechos y esto dice

claro, que esa ley es del omnipotente, que tolera pero

no consciente. Y siendo esto innegable, es prueba de

que

el

universo _es de ese omnipotente,

al

que en

realidad quieren oponerse los que en su falacia

idearon, al padre eterno, con barbas ...

  • 791. —Como sobre este punto de que, solo

Eloí es el propietario del universo, no puede haber

disparidad, solo digo que Eloí es el nombre del Crea-

dor, que se les descubre y se les da en el día de su

justicia, a los mundos regenerados; al tiempo de entrar

en la solidaridad de los mundos de luz, porque ese es

el nombre con el que en el infinito reconocen y

adoran al supremo ser; y es nombre común para los

solidarizados, como común es la ley de amor, y

común su credo y nombre social espiritismo, el que

es, todo ese universo del que son obreros y herederos

todos los espíritus, (ángeles o demonios), porque

tocios son sus hijos.

796.

hombre, empezaron necesariamente las clases, y las

clases son una injusticia y con esta injusticia quedaba

de hecho declarada la guerra sin fin.

—Remontándonos al tiempo de Adán y

797.

Eva, encontramos por el Sánscrito, cuatro clases en la

sociedad; pero en esas clases, hay tantas clases como

hombres y mujeres, que necesariamente habían de

odiarse unos a otros; y el autor del Sánscrito para

atenuar todo aquel desbarajuste, estableció la ley de la

beneficencia, la que también ha sido acaparada por la

religión 666, bajo el nombre de caridad, pero

dogmatizada, para ser el baldón de los hombres.

—Los hombres libres han argumentado con

argumentos naturales irrebatibles, de lo irracional de

798.

la herencia y por lo tanto de la propiedad privada: los 802. —Lo que si dijo fijamente Jesús, es: “La casa

misioneros y mesías y los profetas y los apóstoles del

último de los mesías, se han mostrado en todo en

despego de herencia y propiedad, no teniendo

ninguno, (como decía. Jesús) ni donde reclinar la

cabeza, Pero las religiones y sus instituciones, más se

han obstinado en mantener la propiedad, llegando al

colmo el pontífice Hildebrando Gregorio VII, el que

por cartas y por la fuerza, requiere a todos los reyes

de mi Padre tiene muchas moradas”; lo que es

desmentir rotundamente a la religión 666, que sólo le

da dos moradas, el cielo y el infierno, porque aunque

añade un purgatorio o limbo, estos son lugares

intermediarios. ¡A esto reducen toda la grandeza del

Creador, que sólo tenía como universo esos pedazos

de tierra, donde hoy se barre la inmundicia con las

escobas de bayonetas! ...

de la tierra y a los señores, que “todo es de San Pedro 803. —Sí, la casa de Eloí tiene muchas moradas;

y el que no se lo da es un ladrón de la Iglesia.

  • 799. — ¿Pero qué absurdo tan singular es éste?

Hildebrando que reclama todo el mundo en lo ma-

terial para la bestia 666, proclama el celibato por el

que los sacerdotes debían ser castos y puros como los

ángeles, no debiendo tomar de la materia, ni aun ese

divino precepto de la promiscuación del hombre y la

mujer, único por el cual puede existir el hombre, y sin

embargo, por todos los medios requiere todos los

bienes de la tierra para la iglesia de los célibes, castos

y puros y aún se apoya en un dicho atribuido a Jesús,

pero que no lo dijo, y si lo dijera, Jesús habría faltado

a sus deberes de misionero; pero Hildebrando se apo-

yaba en sus pedidos, diciendo: “Porque si recibimos el

derecho de administrar las almas, también tenemos el

derecho de los bienes de las almas, los que no pueden

retenerlos los enemigos de la Iglesia de San Pedro, a

quien le fue conferida la potestad de atar y desatar ...

Embusteros ...

No denigréis a Jesús, porque Jesús no

podía sentar principios tan absurdos y la ley habría

recaído más terrible sobre él, que sobre otro

cualquiera, porque Jesús sabía, mostró con el ejemplo,

que cumplía la ley.

  • 800. —En cambio fundamentó Jesús la herencia

igual de todos los hombres, pero también, igualmente

requirió para esto el trabajo; y hemos de saber, mejor

infinitas moradas; y nos lo asegura él mismo, en el

concierto firmado por Abraham, diciendo: “Los

mundos son infinitos y el hombre ha de vivir en todos

los que existen, pero la creación sigue y no se acaba”.

Y llamó hijos a los ángeles y los demonios; lo que

quiere decir, que como los demonios no deben de

vivir con los ángeles, ha de tener moradas para todos

los grados. Esto ya hoy es una ciencia, una filosofía

de la razón y la astronomía nos lo confirma hasta con

la fotografía; y eso, que aún no ven nuestros

telescopios más allá de un milímetro del infinito

universo; pero no importa, la razón que es matemática

pura, alcanza mucho más allá y por ella han hecho los

astrónomos planos geográficos matemáticamente,

señalando el punto donde se debía de encontrar un

mundo y todos los telescopios siguieron la indicación

de Keplero y lo encontraron, con unos milímetros de

diferencia; y esa diferencia, es seguro que estaba en la

imperfección de la matemática positiva y no en la

matemática pura, en la razón, y dicho de una vez, el

espíritu. ¿A que no me desmiente Keplero, si digo que

vio ese mundo o estrella en su conciencia, en su

archivo, por su espíritu, que desdoblado del cuerpo lo

vio y lo midió? Esa es la ley y la facultad y la

potencia del espíritu. Y es porque. “El hombre ha de

vivir en todos los que existen”, dijo Hellí.

dicho, han de saber todos los hombres las palabras 804. —Pero la ley es tan inexorable, que exige al

que dijo Jesús, porque prometió repetirlas y las ha

repetido en espíritu y en tanto rigor, que llega, a-

condenar al apóstol predilecto, por dos pasajes que

adulteró, el de las bodas de Canaán y el de la Cena.

  • 801. —Jesús había heredado del espíritu y nada

nuevo venía a decir ni instituir, sino a proclamar lo

anunciado y prometer su cumplimiento; y hasta lo que

llaman el “Sermón de la montaña”, como el “Padre

nuestro”, los encontraréis en el Sánscrito, si no con las

mismas palabras, sí en el mismo fundamento; y tanto

en un caso, como en otro, era contra la religión;

porque con eso, al hombre se le enseñaba a orar fuera

de los templos de piedra.

que juró el error, lo deshaga por sí mismo, o presencie

como lo deshace la justicia y es este el caso terrible

presente por el que pasa la tierra; y los que hicieron la

religión la anulan y deshacen la propiedad privada,

que solo existe porque existen dioses y religiones, que

hoy no pueden resistir ya el empuje de la ley y caen

como cosas socavadas por la corriente impetuosa de

las aguas del progreso fraternal universal con el que el

hombre rompe fronteras y borra los dominios

estrechos de los estados civiles y religiosos,

declarando un solo estado, el del pueblo universal con

gobierno del pueblo y para el pueblo en la ley de

amor, de la comuna.

  • 805. —En la comuna, nadie es propietario más que

de su sabiduría; pero los frutos son del común y nada

puede faltar a nadie, aun cuando el mundo llegue a

tener los habitantes que le pertenecen por su área

productora, diez mil millones. Pero es porque nadie

hereda al hombre y todos heredan del espíritu, su luz.

su fuerza, su potencia, su sabiduría y su amor, que

todo esto es común en toda la sociedad del espiritismo

que es el universo todo y cuyo presidente, fundador y

propietario, es el Padre común, el único Eloí.

  • 806. — ¿Dónde han encontrado los hombres fun-

damento para hacer la propiedad privada? ¿No

pudieron ver su absurdo, en que el sol baña por igual

las tierras todas de una nación y pasa las fronteras e

igualmente los baña la lluvia que cae sin distinción en

807.

una y otra parte; el viento corre igualmente los

continentes; los mares rodean unos y otros

continentes, y por fin los hombres nacen de igual

manera y por igual modo y basta tienen los mismos

miembros?¿No ven que todos a todos nos

complementamos, siéndonos necesarios todos a lo

absoluto, para la vida de sociedad y para los

progresos materiales y aún hoy sabemos que esa

única unidad, es totalmente necesaria para el progreso

espiritual? Luego las clases, la propiedad privada y su

causa las religiones, son un absurdo; son contra la ley

divina; son contra el espíritu; son contra Eloí, del que

únicamente hereda el espíritu y por lo tanto, para que

el hombre llegue a su Padre, solo puede heredar del

espíritu; esta es la Ley.

  • 808. ---

810.

  • 809. De Redacción

812.

811.

INDOLENCIA

Consumidero inútil de vidas que ataron

circunstancias desgraciadas y supremas al poste de

prejuicios, columna que la tragedia signa y tiene es-

critas muchas historias de dolor, de ironía y de

vergüenza y muchos seres ha abatido.

813.

Devoradores de juventud y virilidad son esos

pueblos que sin fibra y sin pujanza han dejado hacer a

los que se erigieran en sus jefes y dirigiendo su

destino lo hicieran abismo. Así en el hombre se

manifiesta la indolencia hermana gemela de la apatía,

hijas del prejuicio y de la cobardía.

814.

Es la victoria de la intransigencia cuando no

es combatida a tiempo con la sana doctrina del amor,

Al indolente hay que tonificarlo con sanos principios

de justicia y de trabajo, para que no tenga cabida en

su conciencia, el germen de la tragedia que no

envenene tan sólo el presente, sino que como

herencia trágica va quedando de generación en

generación y sienten correr por su arteria esa

sensación de amargo anulamiento de doloroso

apocamiento.

  • 815. Es necesario que todos nos esforcemos pop-

contrarrestar la indolencia que se manifiesta hoy en

formas alarmantes: es el desgano por toda idea nueva,

la indiferencia por toda tendencia que signifique

salirse de las viejas carcomidas vías del pasado, y

oímos hablar de adelanto y de Progreso.

  • 816. Indolencia. ¡He ahí la eterna acusación para

los hijos de este suelo que supieron de nobles suble-

vaciones v sufrieron fiebre del Ideal!

  • 817. ---

818.

819.

  • 820. Advertencias y Disposiciones

821.

822.

Han

llegado

a

esta

Dirección

notas

de

Cátedras y Subcátedras de la Argentina, en cuyas

directivas se han hecho renovación de cargos.

823.

Como se nos pide, damos a continuación las

notas cambiadas entre la Cátedra 150 de Ceres y la

Cátedra Regional Centro Argentino.

  • 824. Ceres 15/12/l939.

825.

826. El Consejo de la Cátedra N° 150 de Ceres. Al

cumplir su aniversario el día 4 de diciembre de la

Pascua, de la Libertad, se dirige al Consejo de la

Cátedra Regional de Santa Fe “Camino Recto”, sita en

la callé 25 de Mayo Nº 3249 a fin de poner en su

conocimiento los propósitos de esta Cátedra

ciudadana, que son:

  • 827. 1º Un fraternal saludo de paz y amor para to-

dos los hermanos.

  • 828. 2º Pedir al Consejo Regional ponga su Vº Bº a

la presente nota, a fin de que la Maestra Directora

General con su Consejo Central, le den entrada en las

páginas del órgano oficial de nuestra Escuela.

Magnético Espiritual de la Comuna Universal LA

BALANZA, para que ella en justa medida lleve a

todas las Cátedras y Subcátedras nuestro entero deseo,

consistente en unir esfuerzos hasta conseguir eliminar

cumplimos con nuestro deber, damos este toque de

¡Atención! a nuestros hermanos.

  • 834. Comprendiendo que está bastante justificada

el “Solo las obras hacen fe”.

  • 835. Con el significado del punto 5° que es

¡AMOR! nos despedimos mandando para todos

nuestro abrazo fraternal, para unidos ir al infinito

Siempre más Allá.

836.

Francisco

Miguel

Díaz,

M.

de

R.

y

Propaganda;

las dificultades económicas que sabemos son causa A. Martoglio, Director; Juan Baffin, Primer Secretario;

que impiden a la Central desenvolverse con prontitud

a pesar de su entera y buena voluntad.

  • 829. 3º El Consejo de la Cátedra Nº 150 “Verdad

Clara” de Ceres, haciéndose eco de la advertencia de

LA BALANZA Nº 164 y 165 estudia y ve en dicha

“advertencia” el dolor y sacrificio de la Cátedra

Central debido al desamor de los reclamantes.

  • 830. Este Consejo da a conocer en detalles a todos

los adherentes que han contribuido desde esta

Cátedra , llenar lo requerido en la Circular Nº 5 y

propone que todo el que ha tomado un bono de $ 10 lo

done a total beneficio de la Central a fin de que

nuestra directora general de la E. M. E. de la C. U.

señora Mercedes Riglos Cosis de Trincado, disponga

con entera libertad de dicho importe y lo invierta en lo

que sea conveniente dejando constancia por nuestra

parte que renunciamos para siempre al derecho de

reembolso o devolución de dicha cantidad.

  • 831. 4° La proposición del punto 3º fue contestada

unánimemente con un ¡Sí!; conformes todos todos… ...

  • 832. Surge de un hermano la palabra concisa que

expresa lo que siente el corazón. “Si todos los her-

manos en sus respectivas cátedras obran de esta

manera, en este y todos los casos que plantee la

Central, podemos estar seguros que el que dio por

despedida el “Sobre vosotros descanso” más cerca de

todos estará, por la sencilla razón de ver que hemos

entendido y cumplido el axioma de “Amor es

sacrificio pero también es justicia”. A esta altura

hablan varios hermanos y hermanas. Pedimos, —

dicen— que esta nuestra resolución sea publicada en

LA BALANZA y por ella pedirle a todas las Cátedras

y Subcátedras que donen el importe de los bonos a la

Central, además — dicen —debe ir firmada nuestra

resolución, declaración y pedido, por el Consejo y

ministerio de esta Cátedra, a fin de dejar constancia

que la Central no ha pedido nada a nadie; por lo tanto

somos nosotros los que pedimos esfuerzos.

  • 833. La Central pide Unión, Amor y Fraternidad y

“Verdad Clara” le contesta, convencida de que

Víctor Fabbroni, Segundo Secretario; José Blasevich,

1° Asesor; D. M. de Fabbroni, 2° Asesor; María L.

Fabbroni, M. E. y Moral; Constantino T. Galleno, M.

de Hacienda.

837.

***

  • 838. CONTESTACION DE LOS

HERMANOS DE LA CATEDRA REGIONAL CENTRO ARGENTINO A LA CATEDRA “verdad clara de Ceres”

  • 839. Hemos recibido vuestra comunicación de fe-

cha 15 de diciembre ppdo., y aplaudimos la decisión

de esa Cátedra, de donar el importe de los Bonos de $

10, del Empréstito Interno, con un deseo de contribuir

a eliminar las dificultades económicas con que

tropieza nuestra Cátedra Central.

  • 840. Estamos seguros que la Central agradecerá esa

ayuda como cualquier otra donación que los her-

manos tengan voluntad de hacerle, pero opinamos que

la forma más eficaz y práctica de auxiliar a la Central,

es de que cada Cátedra o Subcátedra se comprometa

en la medida de sus fuerzas, a contribuir con una

suma mensual, como lo hace desde algún tiempo esta

Cátedra Regional, lo cual no puede representar más

que algunos centavos para cada adherente.

  • 841. Desearíamos que esta recomendación

inspirada en el Amor y la Justicia fuera recogida y

puesta en práctica por todas las Cátedras, para que la

gran Causa no siga sufriendo tropiezos, por no querer

los hombres que sea servida por el “dios oro”.

  • 842. Vuestra mencionada comunicación la pasamos

a la Cátedra Central, pues a ella corresponde resolver

la publicidad solicitada en LA BALANZA”.

  • 843. Reciban nuestro saludo amoroso y sigamos

unidos para ir siempre más allá.

  • 844. E. F. ELZEARD G. L. GASPOZ

845. Secretario 1°.
845.
Secretario 1°.
845. Secretario 1°. peramos colocar aún algunos más. Los números de

peramos colocar aún algunos más. Los números de

846.

***

Director.

  • 847. CARTA DIRIGIDA A LA

CENTRAL POR EL CONSEJERO REGIONAL CENTRO ARGENTINO

848.

  • 849. Señora Mercedes R. C. de Trincado.

  • 850. Para su conocimiento y fines que mejor

estime, acompañamos la carta del 15 de diciembre

ppdo., que nos ha dirigido la Cátedra “Verdad Clara”

N° 150 de Ceres, así como copia de nuestra con-

testación.

  • 851. El sentir de este Consejo está reflejado en la

contestación mencionada, dejando a juicio de esa

Central la conveniencia de dar a publicidad en LA

BALANZA a lo relacionado con la ayuda de cada una

de las Cátedras y Subcátedras.

  • 852. Refiriéndonos ahora a la recomendación

aparecida en LA BALANZA Nº 164/65 relacionada

con la devolución de los Bonos, nos complace in-

formarle que a la fecha quedan en poder de esta

Cátedra, siete Bonos de $ 10 c/u. de los cuales es-

los Bonos en existencia, son los siguientes: 0359.

0360, 0361, 0362, 0370, 0371 y 0372.

  • 853. Una vez lograda la colocación de los que te-

nemos como probables, comunicaremos a esa Central

los resultados definitivos.

  • 854. Formulando nuestros más sinceros votos por

el completo mejoramiento de las dolencias que la

aquejaban, nos despedimos con un abrazo fraternal,

esperando vernos unidos, siempre más allá.

  • 855. E. F. ELZEARD

G. L. GASPOZ

  • 856. Secretario 1

.

Director.

  • 857. ** *

  • 858. Comunicamos a las Cátedras, adherentes y

lectores de LA BALANZA, que tenemos existencia

de la revista encuadernada de todos los años desde su

aparición, año 1933 hasta el año 1939.

  • 859. Los que deseen la colección pueden pedir que

se les envíen los tomos que necesiten, al precio de $ 6

o|s. y se les enviará donde indiquen.

860.

861.

Noticias y Comentarios

El hogar del hermano Vicente Cuadrado ha recibido

la alegría del nacimiento de tina hermosa niña.

***

Han visto la Central: Ambrosio Calvo Rodríguez, de

Henderson.

De Trenel, los hermanos Fausto De Lorenzi y su

esposa María Zallocco.

De Córdoba los hermanos Ramón Toledo Guzmán y

Ramón Sánchez Ledesma.

De Añatuya, José Betancor y señora.

* -***

Los hermanos Miguel A. Martoglio y Francisca

Soldano de Martoglio de la Cátedra de Ceres, han

celebrado jubilosamente el día 23 de marzo, el 25°

aniversario de su casamiento.

***

Ha sido sometida a una delicada operación quirúrgica

la hermana Luisa Díaz de Alloza, de la que felizmente

se encuentra ya en la convalecencia.

Se encuentra también enfermo de cuidado el

hermano Juan Donato Trincado.

Celebración de la Pascua Máxima

La Pascua Máxima se ha celebrado en la Cátedra

Central con el mismo entusiasmo de costumbre.

Debido a la falta de espacio por ser nota de último

momento, publicaremos en el próximo los discursos y

otras referencias al mismo.

***

CRONICA DE VIAJE

(Continuación)

Partimos en el tren del viernes por la mañana para

Salta, donde éramos esperados por un numeroso

grupo de hermanos de la Cátedra. También aquí la

Maestra tuvo oportunidad de platicar a los hermanos,

incitándolos a la práctica de la fraternidad y el

trabajo, recomendando mucho estudio, sin el cual no

puede llegarse a la comprensión, “sobre todo es

necesario que los entráticos y novatones sean

instruidos en forma que no quede motivo de duda o

confusión”, “se impone sacar de cuajo fanatismos,

misticismos, confusionismos de ideologías y

tendencias contrarias a la doctrina y las enseñanzas de

Jesús y los mandamientos de la Ley, que son los

únicos que deben seguir los que se precien de ser

adherentes de la Escuela Magnético Espiritual de la

Comuna Universal; todo lo que se haga o diga de

otro, no es más que error, que no exime de

responsabilidad.

Habló luego sobre la mediumnidad y los médiums,

haciendo presente como estos tienen el deber de

cuidarse del ambiente que les rodee, sino que también

deben vigilar su vida interna desechando hasta el roce

de un mal pensamiento o un mal deseo, estudiando

mucho y empeñándose en practicar las doctrinas de la

Escuela.

El Consejo de la Cátedra se reunió luego para hacer

el programa que debía desarrollarse el domingo

siguiente en la Subcátedra 185 de Betania, localidad

que queda a corta distancia de Salta, pero el viaje se

hace muy breve por la belleza de sus montañas y de

sus paisajes, por la exuberancia de su suelo y por la

forma como la naturaleza ha compensado el trabajo

del hombre, probándolo los magníficos montes de

citrus y de toda clase de frutales; los jardines y los

sembrados de hortalizas regados por magníficas

acequias.

La reunión fue realizada en la casa del hermano Juan

Calamaro, donde se encuentra instalada la Subcátedra

en un amplio y cómodo salón. Desde temprano

llegaron hermanos de la Cátedra de Salta, quienes

después de un paseo por la hermosa finca del

hermano Carlos Bellone, donde la comitiva fue

gentilmente recibida por su dueño, luego de haber

hecho los honores a la exquisita fruta, pasamos todos

a casa del hermano Calamaro donde nos dispersamos

haciendo tiempo para la hora del almuerzo, unos

jugando o escuchando música y otros paseando entre

las magníficas arboledas y sembrados de la finca.

El almuerzo dio lugar a una amena reunión que se

prolongó por toda la tarde; hubo peroraciones sobre

temas serios y profundos; discursos y controversias

llenas de chispa, entre los que se llevaron la palma los

hermanos Tomás Jiménez y Francisco López.

Realizóse luego una asamblea. Habiendo en la

reunión algunos visitantes, la Maestra puso de relieve

lo excelso de la doctrina y lo grandioso que abarca en

su práctica, que parece sencilla pero que se hace

difícil por la falta de voluntad de los que no saben

dominarse y dominar sus pasiones.

El tiempo es corto, se aproxima la hora de la llegada

del tren en que debe regresar la comitiva.

Por la mañana del lunes los viajeros han de partir

para Metán donde tomarán el tren que los conducirá a

“El Quebrachal”. Les acompaña el hermano Ramón

Alonso Olivera.

Metán es la estación de empalme para el Ramal a

Barranqueras. Hay un intervalo entre la llegada del

tren que viene del Norte y el que llega del Sud; esto

obliga a una espera de más de dos horas que fueron

bien aprovechadas: Un homenaje floral y un recuerdo

sobre la tumba que guarda los despojos materiales de

nuestra inolvidable hermana Felicidad Alonso de

Bellone; una visita a nuestra querida hermana María

Elena Ovejero Grande.

Los hermanos Herrando y familia habían venido

desde Galpón para acompañarles y conversaron

durante la espera, de donde resultó que las niñas- y

los jóvenes Herrando, quedaron comprometidos para

pasar unos días en “Los Franciscos”.

En Quebrachal ya nos esperaban hermanos de la

Colonia, a la que llegamos no con tanta tierra como

en otras ocasiones, pues en todo el trayecto ha habido

recientes lluvias.

En “Los Franciscos” pasamos breves días en ar-

monía y unión con nuestros hermanos comuneros, de

los que nos despedimos deseando volver entre ellos y

encontrarlos a todos siempre firmes y animosos y

cada vez estrechando los lazos de la fraternidad, para

que cuando todo sea consumido, podamos unidos

presentar nuestras obras y nuestra obra.

En todas las sesiones y Asambleas la Maestra habla

poniendo de relieve la Obra, aconsejando armonía y

la acción conjunta, incitando al estudio y

comprensión amplia de la doctrina que deben

practicar sincera y noblemente, porque solo de este

modo puede demostrar cada uno que ha hecho algo

por el bien y por el progreso.

El domingo se dio un almuerzo al que asistieron

caracterizados comerciantes y vecinos de la zona.

También un grupo de criollos a quienes se les ha

concedido que habiten y cultiven un retazo de terreno

en los campos de “Los Franciscos”.

El día transcurrió entre diversiones y gran alegría

coronadas por el baile que terminó a las 23 horas.

Demasiado tarde, pues los hermanos Herrando,

debían emprender viaje de regreso el lunes por la

mañana y la Maestra y sus acompañantes tomaríamos

el tren que por la madrugada parte de El Quebrachal a

Tucumán, alcanzando la combinación a Santa Fe,

donde teníamos compromiso de quedar dos días para

poder asistir a la sesión y asamblea que se realizaron

debidamente, siendo esta última sumamente

concurrida e interesante, especialmente por la

conferencia que diera el hermano Ingeniero Antonio

Maldonado y que fuera publicada en LA BALANZA

Nº 172 y 173.

La Maestra habló sobre la grandeza de la doctrina,

dijo: “que nada hay que la iguale y menos que la

supere; que las enseñanzas son claras y terminantes,

siendo así, no hay interpretaciones malas por error o

equivocación, sino por maldad, por malicia o fines

aviesos”.

En Santa Fe, tuvimos ocasión de hablar con muchos

hermanos y de nuestras observaciones particulares

podemos decir, que es una de las Cátedras mejor

organizadas y más disciplinadas.

Tuvimos así mismo ocasión de visitar la futura

Subcátedra instalada actualmente en el domicilio del

hermano Esteban Oñate, en un lindo saloncito

amueblado con sencillez y prolijidad, la que es-

peramos ver en breve en plena marcha.

***

Después de

Santa Fe,

salimos en viaje directo a

Buenos Aires, dispuestos a estudiar y trabajar,

pensando que el año próximo podremos nuevamente

abrazar a nuestros hermanos.

Impresiones de un Holandés

Por B. VAN GOOR

¿Quién no estará acorde que el derecho de la

propiedad privada no es el más hermoso de todos los

derechos? Si este derecho no existiera todo sería

ajeno, todo sería prestado, todo sería caridad.

Cada hombre solo podrá disponer de lo que es

realmente suyo, de lo que ha ganado, de cuanto le

corresponde por una adquisición legal. El altruismo,

la generosidad y la benevolencia, no podrían

descansar sobre otra base sin hacerse ficticias.

El derecho de la propiedad privada es discutido en la

actualidad porque no ha sido entendido, porque ha

sido tomado como baluarte a cuya sombra se gestan

los propósitos más siniestros y más singulares. Si los

que así obran pudieran dividirse el sol y las estrellas,

así lo harían. ¿Pero qué culpa tiene de esto el tan

hermoso derecho? Es justamente en un futuro cuando

todos los hombres sepan comprenderse, cuando el

amor

fraternal

borre

la

desconfianza

y

las

precauciones mutuas y se manejen las propiedades

sin que el uno abuse del otro y como si todo fuera un

derecho común. Pero no es común, es simplemente

una expresión de la sinceridad, de la comprensión, de

la convicción que nadie será burlado en su

generosidad porque no se conocerá otro proceder,

pero

el

derecho de

la

propiedad aunque nadie lo

nombre, aunque nadie tema por su cumplimiento,

reinará justamente en toda su grandeza por el respeto

mismo y la decisión de no faltar para con nadie.

Desde luego que la avaricia verá en esto el

anulamiento de la propiedad porque quiere ser un

dueño

despótico,

inculto

e

irracional,

porque

la

avaricia es por sí sola antisocial y antiestética, y el

avaro que pasa y se arroja en brazos del noble

proceder deja de ser tal.

Parecerá locura esta ex-

posición porque hasta la locura se han rebasado los

abusos cometidos en el terreno del derecho de la

propiedad. Muchos seres necesitan aún menudas

cepilladas, pasar muchos trances en su vida para

limpiar las aristas que prisman los cristales de sus

conceptos y para poder ver las cosas de un modo que

no sea parcial ni vano.

Hablar en lenguaje común del derecho de la

propiedad es señalar los abusos mencionados y

referirse a su abolición sería condenar esos mismos

excesos, pero si esta expresión cabe en todas las

esferas bajo un determinado punto de vista, no creo

puede ser imprudente recordar que justamente el

mismo derecho a la vida, aun cuando cada humanidad

constituye una familia, que por el incentivo se

convierte en el ánfora en donde se recogerán todos

los respetos y el depósito de los derechos, no dejará

cada hombre de guardar en su pensamiento el derecho

de ser un depositario de cuanto ha ganado y

conquistado dentro de la heredad del Padre Universal.

PAGINA CIENTIFICA

¿Qué hay que saber y que hay que creer del Hipnotismo?

Por el Dr. O. ALBERTO SEGUIN

He aquí entre nosotros en el escenario de un

teatro, a un hipnotizador. Vestido de frac, bigotes

mefistofélicos, sonrisa misteriosa y mirada im-

presionante, rodeado de decorados y luces suges-

tivas, lo vemos dirigirse a los “médiums” y luego de

alabar sus poderosas facultades sobrenaturales,

mirarlos fijamente, hacerles unos pases raros con las

manos y una vez dormidos, conseguir que lloren,

que rían, que se desvistan, que sufran pinchazos o

cortaduras sin dolor, que ejecuten órdenes absurdas

y luego al despertarlos que no recuerden

absolutamente nada.

Nos quedamos entre admirados e incrédulos. ¿Es

verdad todo ello o se trata de un truco más entre los

juegos de manos y los baúles mágicos? ¿Hay algo

de cierto en lo que acabamos de presenciar?

Existen, indudablemente, entre los magos de

teatro, hábiles hipnotizadores, pero aún ellos mez-

clan los trucos con la realidad en sus sesiones pú-

blicas y al profano le es difícil distinguir y le cuesta

creer. Pero lo cierto es que existe una serie de

fenómenos seriamente comprobados que debemos

aceptar como verdaderos y explicar por las vías de

la ciencia.

¿Cuáles son esos fenómenos? La gama es va-

riadísima; puede decirse que el hombre hipnotizado

ha perdido todo contacto con el exterior

manteniendo solamente una absoluta dependencia

del hipnotizador, el que puede obtener de él pen-

samientos, sensaciones y voliciones a placer, aunque

esto último hasta ciertos límites. De manera pues,

que el hipnotismo puede reproducir toda clase de

fenómenos mentales. Se consigue que el sujeto vea,

oiga, palpe, huela o saboree lo que se quiera,

hacerlo sufrir dolores sin causa o insensibilizarlo

contra dolores reales, sugerirle alegría o tristeza,

vergüenza o ira, recuerdo u olvido y se puede hasta

actuar sobre sus funciones orgánicas modificándolas

en cualquier sentido.

Es fácil comprender, después de lo dicho, la

enorme importancia que tiene el hipnotismo en

todos los campos de la ciencia y especialmente en la

medicina. Los especialistas profesionales, na-

De “Viva Cien Años”

turalmente alejados del charlatanismo teatral, tienen

en el hipnotismo un arma de inmenso poder.

Aceleración o retardo del funcionamiento car-

díaco, de los movimientos intestinales, aumento o

disminución de la actividad glandular, influencia

sobre la fisiología hasta el extremo de provocar,

retardar o suspender la menstruación, sedación y

hasta el alejamiento definitivo del dolor, son en una

rápida ojeada, algunas de las maravillas que el

hipnotismo en manos autorizadas ha conseguido

producir.

EL HIPNOTISMO A TRAVES DEL TIEMPO

Desde las más remotas épocas históricas nos

viene la noción del hipnotismo como ciencia y

como arte, aunque, naturalmente, no en la forma y

con la concepción actuales. La serie de fenómenos

que lo constituyen estuvo incorporada a la magia y a

los misterios de las sectas esotéricas orientales. En

Egipto y en la India, principalmente, parece que era

conocido y aplicado por los sacerdotes y los magos

en las escuelas ocultas, como un arte sobrenatural y

misterioso.

Desde entonces los hechiceros — o los que go-

zaban fama de tales — lo contaron entre sus armas

preferidas y la opinión popular lo incorporó a su

acervo de fenómenos misteriosos, temidos y

magnificados al mismo tiempo.

En la Edad Media, excelente medio en el que

florecieron todas las supersticiones y todos los

charlatanismos, el arte hipnótico estuvo en manos

de los visionarios, aventureros y magos que rodaron

por las cortes y los pueblos, explotándolo para

rodearse de una aureola sobrenatural. El famoso

conde de Cagliostro parece haberlo usado

sabiamente y Mesmer lo popularizó con el nombre

de magnetismo animal, haciendo de él una rara

mescolanza con teorías astrológicas y telúricas.

Desde entonces, tomando el nombre de

mesmerismo, rodó por el mundo en manos de

juglares, charlatanes y prestidigitadores casi hasta

nuestros días.

Despreciado por la ciencia como una supersti-

ción, desprestigiado por los mismos que lo ejercían

mezclando la verdad a la farsa, pasó por los

escenarios con mejor o peor suerte.

Poco a poco, la ciencia comenzó a tomarlo en

cuenta. A fines del siglo pasado, en Francia, el

profesor Charcot estudió seriamente sus manifes-

taciones y las relacionó con la histeria. Sus clases en

la Salpetriere se hicieron famosas y pusieron el

hipnotismo en el primer plano. Después de Charcot,

Bernheim y la escuela de Nancy, continuaron su

estudio y luego este se extendió a todos los am-

bientes médicos, fundándose escuelas, oreándose

teorías y estudiándose en la clínica y en el gabinete

sus manifestaciones.

Hoy el hipnotismo está definitivamente incorpo-

rado a la ciencia y, aún más, es un método diag-

nóstico y terapéutico usado por especialistas, con

toda la seriedad y el éxito de cualquier otro.

NATURALEZA DEL HIPNOTISMO

El hipnotismo puede definirse, sin que esta de-

finición sea sino un ensayo con miras de vulgari-

zación, como una cierta influencia que un hombre

ejerce sobre otro al que hace dormir por vía psí-

quica, y que se produce sin relación directa con la

conciencia del sujeto.

Ahora debemos aclarar que esa influencia no

tiene nada de sobrenatural, que no es el resultado de

facultades mágicas ni poderes ocultos, sino uno de

los tantos fenómenos psíquicos que recién empiezan

a conocerse. Y trataremos de dar una idea sencilla

de su posible explicación.

El hipnotismo no es sino una de las formas de la

sugestión, tanto que se le ha llamado sugestión

hipnótica. Pero, ¿qué es la sugestión? Una in-

fluencia inconsciente de un hombre sobre otro.

Y al decir inconsciente hemos tocado el punto

verdaderamente vital del asunto.

Puede influenciarse psíquicamente a alguien de

varias maneras: por la convicción, llevando razones

a su espíritu que lo impulsen a obrar en cierta forma

o por la intimidación, obligándolo por miedo a

realizar un acto, pero estas formas se dirigen a la

conciencia del sujeto y a su voluntad: la, primera

por convencimiento racional, la segunda por temor,

también razonado. Hay otra, la sugestión que obra

fuera de la conciencia. El hombre que trata de

sugestionar no se dirige a la razón para inclinarla

hacia su lado ni para intimidarla. Sencillamente

prescinde de ella y obra sobre otra zona del alma

humana: el inconsciente.

EL INCONSCIENTE

El espíritu humano consta de dos campos di-

ferentes que se han llamado lo consciente y lo in-

consciente. Llamase consciente la parte de nuestra

vida mental que percibimos claramente en un

momento dado. Esta definición es obscura y tra-

taremos de precisarla. Supongamos un campo du-

rante una noche obscura. No se ve nada en él. Si

provistos de un reflector, le dirigimos un haz de luz,

veremos entonces un pedazo, que es el que queda

iluminado. Habrá una región central que podremos

distinguir perfectamente y la claridad se irá

perdiendo hacia los lados, hasta llegar a la parte no

iluminada, que no veremos más. Aplicando este

ejemplo, podemos comparar la vida mental a ese

campo inmenso y la conciencia al haz de luz que

hace visibles algunas cosas. La región iluminada

será la parte consciente y lo que a obscuras, lo

inconsciente.

Si movemos el reflector iremos iluminando su-

cesivamente diferentes porciones del campo, es

decir, según nuestro ejemplo, haciendo conscientes

las partes inconscientes. Pero no podremos ver, sin

embargo, todo. Habrá algunas cosas colocadas muy

distantes, o fuera del radio de acción del reflector,

que no llegaremos a hacer visibles de ninguna

manera pero si esas cosas — supongámoslas

animales — se mueven y se nos acercan, podremos

llegar a verlas.

Así, durante toda nuestra vida, el reflector de Ja

conciencia nos va haciendo visibles trozos del

inmenso inconsciente que constituye nuestra alma.

Cuando hacemos memoria de algo, dirigimos la

conciencia hacia lo que queremos recordar que se

encuentra en el inconsciente y, al iluminarlo, lo

vemos con claridad.

LO QUE HAY EN EL INCONSCIENTE

Vamos a tratar otro aspecto del mismo asunto.

Si hondamente preocupados por un asunto cual-

quiera caminamos por una calle, lo hacemos au-

tomáticamente sin ver nada de lo que pasa a nuestro

alrededor, pero, sin embargo, llevamos los ojos

abiertos y a ellos llegan, como sucede normalmente

los rayos de luz que reflejan los objetos: que quiere

decir que “miramos” pero no “vemos". Todas las

cosas que se reflejan en la retina sin que a pesar de

ello las veamos, están fuera del campo de la

conciencia y quedan en el inconsciente, sin que

siquiera sepamos que existen. Vemos, pues, ya dos

clases de elementos del inconsciente; lo que ha

estado en la conciencia y luego ha pasado al

inconsciente (cosas olvidadas) y lo me ha pasado

directamente al inconsciente porque la conciencia lo

ha dejado pasar sin prestarle atención. Siguiendo

nuestro ejemplo anterior, diremos que en el primer

caso el hombre del reflector — que lo dirigía a una

casa y la miraba — cambió la dirección del haz de

luz y dejó la casa en la obscuridad y en el segundo,

nuestro sujeto, preocupado en contemplar un pedazo

de campo o en iluminarse a sí mismo, no vio que

entraban en el campo animales de la vecindad. Pero

el inconsciente es algo más complejo aún. Existen

en él muchas otras cosas y vamos a citar algunas.

Nuestra alma no solo posee lo que nosotros le

damos sino también lo que ha heredado de nuestros

antepasados. Heredamos de nuestros padres, de

nuestros abuelos, y aún de nuestros remotísimos

antecesores. Todas estas disposiciones heredadas se

encuentran también en el inconsciente, y

constituyen lo más importante, quizá, de nuestra

vida mental. Vemos, pues, que esa región de nuestra

alma es inmensa y de una importancia fundamental.

La conciencia es apenas un pequeñísimo trozo de

nuestro espíritu”.

A ese inconsciente, región de los instintos en lu-

cha más allá de la razón y la voluntad, es al que se

dirige el sugestionador y por medio del cual actúa.

Es por eso que al hablar del poder de sugestión

de una persona, un orador por ejemplo, no nos

referimos a las verdades que expone, ni a su ca-

pacidad de convencimiento racional, sino a algo

diferente que quizá esté en su presentación, en su

“pose”, en las entonaciones de su voz, y que por lo

mismo que no actúa sobre nuestra conciencia, no

podemos precisar ni analizar, pero nos darnos

cuenta de que obra poderosamente sobre nosotros.

El hipnotismo sería, pues, un grado avanzado de

sugestión, la sugestión llevada hasta el dominio total

del “médium” que momentáneamente vive solo lo

que se le quiere hacer vivir.

Ahora bien; ¿cómo puede producirse esa sumi-

sión de la personalidad a la influencia de otra sobre

el inconsciente? ¿A qué se debe? Muchas son las

respuestas que las escuelas han dado a estos

interrogantes. Cada una trata de explicar las cosas

desde su punto de vista y las opiniones no

concuerdan.

En homenaje a la brevedad y sencillez de este

artículo, referiré una sola, la más moderna y más

comprensible para los lectores que hayan leído mis

artículos: la del psicoanálisis.

Sabemos que el hombre durante su niñez, pasa

por una etapa en la que su inconsciente, sus instintos

primarios, experimentan una adhesión a los padres.

Su libido se dirige hacia ellos poderosamente. Es la

época de los complejos. Al llegar a la adolescencia,

esa unión se rompe; pero en el inconsciente queda

siempre un cierto lazo, una cierta inclinación a

revivir situaciones pasadas. El hipnotismo no haría

sino despertar esa tendencia. El sujeto, entonces,

transfiere su libido hacia el padre o la madre sobre

el hipnotizador, y su inconsciente se entrega a la

voluntad de este 'y le obedece.

ES PELIGROSO EL HIPNOTISMO

El hipnotismo es peligroso., indudablemente,

cuando el que lo emplea es un profano, que desco-

noce sus mecanismos, sus alcances y sus indica-

ciones; no lo es cuando, en manos de un especialista

capacitado, se conduce seria y ponderadamente. No

aconsejo, pues, someterse a él en sesiones teatrales

o familiares por diversión, pero si aprovechar sus

ventajas cuando sea necesario. Para finalizar,

algunas respuestas a cuestiones que se presentan en

el espíritu: ¿Quiénes pueden hipnotizar? He

recalcado que la facultad de hacerlo no constituye

un poder mágico ni sobrenatural; es un fenómeno de

sugestión, y como tal, cualquiera persona puede

producirlo conociendo, naturalmente, su técnica.

¿Todos pueden ser hipnotizados? Depende de la

sugestibilidad personal. Así como todos — más o

menos — cedemos a la sugestión, así todos po-

demos ser hipnotizados; ello depende de una serie

de circunstancias personales, de ambiente y de

oportunidad que sería muy largo de enumerar.

PESADA UNIDAD DE PENSAMIENTOS Sabido es el resultado de la unión de fuerzas y como una

PESADA

UNIDAD DE PENSAMIENTOS

Sabido es el resultado de la unión de fuerzas y

como una sola es la Ley tampoco debemos dudar de

lo mucho que se puede obtener con la unidad del

pensamiento, del deseo y del querer. El divisionismo

ha traído como consecuencia el malestar general.

Hay pues, que oponer la fuerza contraria y contra

toda tendencia de separar o dividir debe oponerse la

unidad y como un solo ser en las horas

pidiéndoles su ayuda para cumplir la misión se-

ñalada y el deber de cada día.

A las 12, pedir protección para vencer en la lucha

contra el mal; comprender la verdad, ver la luz; de la

razón y conscientes cumplir con los deberes que nos

hemos impuesto.

A las 20, adorar al Padre; peticiones del día,

3a. Semana: Siempre en las mismas horas: Sú-

reglamentarias elevar el pensamiento. Meditando un

plica de ayuda a los hermanos adherentes, novatos y

instante en el amor de nuestro Padre y en cuanto le

simpatizantes.

debemos haciéndonos el propósito de progresar

Ayuda solidaria para los hermanos que más han

arrojando de nosotros en cada día un defecto o

menester.

corrigiendo una falta.

Recomendamos encarecidamente a los hermanos;

1a. Semana; A las 8 horas elevar el pensamiento

a nuestro Padre, dándole gracias por el amor que nos

ha probado en sus obras, poniéndonos a disposición

para cumplir con sus mandamientos.

A las 12 horas. Pedir (siempre mentalmente) con

el mayor amor para toda la humanidad de la Tierra

que los perversos no estorben y que les sea libre el

camino a los que amen el cumplir la Ley.

A las 20 lloras. Renovar la veneración al Padre y

peticiones del día.

2a. Semana: A las 8 horas, evocar a nuestros

guías y protectores poniéndonos a disposición y

4a. Semana: Ocho horas: elevar el pensamiento

pidiendo cada vez hacernos mejores y ante ellos

proponernos firmemente esforzarnos en cumplir con

las enseñanzas de la Verdad que se nos han dado.

  • 12 horas: Evocación a los misioneros. Refirmar

los propósitos anteriores.

  • 20 horas: Evocación a todos nuestros hermanos,

que en la Tierra fueron y especialmente a los que

nos une la afinidad espiritual y consanguínea.

En todas las ocasiones debemos rogar fervien-

temente ser librados de mixtificadores y detractores.

Las horas indicadas son las de reglamento y

creemos que son las mejores para el recogimiento

que debe hacer donde quiere que se hallen los

hermanos, pues ni para el espíritu ni para el

pensamiento hay distancias ni lugares.

Mártires! ... Hacen falta Mártires!
Mártires!
...
Hacen falta Mártires!

Mientras la humanidad siga las huellas que

perversas supremacías trazaron y concupiscente

convencionalismo sostiene, serán necesarios los

mártires y los redentores.

Primero los patriarcas y profetas que marcha-

ron por las sendas del deber a sacrificar en aras de

la Ley. Siguieron haciéndolos en filósofos y

sabios; Antulio, Sócrates y tantos otros bebiendo

la cicuta e hicieron después los mártires por la

ciencia y la sabiduría; se necesitaron muchos

Galileos, muchos Miguel Servet y Giordano

Bruno. Pero a Jesús, el mártir por excelencia, se le

cargó en la cruz el peso de todos los pecados de

los hombres todos que le consagraron redentor,

para librarse del menor esfuerzo para redimirse y

no bastó; han necesitado más redentores a quienes

sacrificar, misioneros verdaderos, a quienes in-

molar en sacrificio incruento, que constantemente

repitieron el alerta.

¿Los que pretendieron ser redimidos no se han

hundido en el fango de su propia corrupción? ¿No

están coronando acaso la culpa de todos los si-

glos? La sangre de los inocentes ha caído sobre

sus cabezas; las lágrimas de los que mucho llora-

ron no los han purificado al bañarles sino que se

han hecho llaga que quema con el fuego del dolor

y el martirio moral y espiritual de los sacrificados

por la calumnia de los corrompidos, la befa y la

persecución de la ignorancia, la ingratitud y la

injusticia de los perversos.

Sacrilegio es erigir redentores a los sacrifica-

dos, doble sacrilegio el no esforzarse en

redimirse, como blasfemia es el controvertir sus

enseñanzas.

Por la médium L. D. de A.

Que la paz reine entre vosotros.

No voy a extenderme en esta explicación, pues

debo dar lugar a otro hermano.

Voy a advertiros una vez más lo que no habría

necesidad si los hombres tomaran con más cariño

e interés cuanto se les ha dicho como aviso y se

les ha entregado para su mejoramiento general y

su progreso espiritual.

Os quiero decir que estéis alerta contra los

malos pensamientos que inficionan el ambiente.

La envidia, los celos, la codicia y otra cantidad

de pensamientos egoístas son la semilla del

divisionismo y del odio.

Los que conocen la causa de todos los males

humanos, que saben también el medio de evitar el

divisionismo, que dicen amar la Escuela, que sus-

tentan tendencia e ideología igual, y no son capa-

ces de unir los pensamientos en un solo deseo de-

paz y fraternidad.

El detractor echa mano de la táctica “dividir

es vencer” y hay que oponerle una fuerza unida

por el bien, por el amor y la fe en el triunfo de la

Justicia y de la Ley.

Bien sabéis cual es el puñal que hiere, el

arma, con que se ataca, no os defendéis

acorazándoos contra los antagonismos y el

divisionismo. Ese acendrado deseo de imponer, es

el punto vulnerable que se da a los detractores y

enemigos.

So acicatea el amor propio y ya salta el

supremático que cada uno tiene dentro de sí.

Coartar el libre albedrío, archivar las

médiumnidades; eso se propuso en los principios

de la Nueva Era, pero fue necesario considerar

que el mal había echado hondas raíces, su acción

era desconciencia nos grite en contra, siempre

queremos buscar una forma de tener la razón y

mientras esto no sea no adelantaremos en la

fraternidad, aunque no falte quien sepa limpiarse

de esto defectos para implantarla.

Joaquina F. de Bouzas

Joaquina F. de Bouzas

DELINCUENTE

Por IVAN YUKOFF

¡Hijo de mi alma! ¡Cuánto hace llorar el recuerdo

del hijo al padre que delinque! ¡Ojalá supieran

comprenderlo así los hombres todos! ¡Ojalá supieran

comprenderlo los magistrados y todos cuantos creen

practicar el bien, por ser los bienes sociales!

Si cada hombre supiera comprender que todo

cuanto le sucede es una enseñanza, una prueba,

sacaríamos cada uno mayor aprendizaje de todo,

pero desgraciadamente no es así, y lo más desdi-

chado es que en ese debatirse vence por lo general el

más fuerte, el que por hallarse al amparo de las

leyes, de la crítica oficial, cree que el amor al hijo es

solo cosa personal, de educación, de comprensión

especial.

¡Ojalá supieran pensar lo que significa el hijo, lo

que es un hijo del que se aleja al padre cuando a este

le señala el dedo de la justicia humana, que no saca

consecuencias y no mira más que las circunstancias

sin analizar sus orígenes!

¡Hijo mío! Llegue mi clamor al corazón de todos

los padres, al de los pedagogos al de los jueces, al de

todos los hombres. Estrecháis en vuestros brazos al

hijo amado. ¡Y no sabéis lo que el hijo representa!

¡Oh! ¿Por qué ha de ser siempre el dolor, la

desesperación de la impotencia para que se pinte

ante la imagen de un hombre el significado

grandioso que encierra un hijo, una parte del alma

que jamás puede borrarse del corazón?

Yo amo mi hijo, por él quisiera despejar las nubes

que he tejido sobre su destino, sobre su corazón que

habla de inocencia, porque la ley universal así lo

exige. Yo quisiera poder rehacerme y derramar por

sobre su cabecita el amor que el arrepentimiento me

inspira, quisiera ser noble, grande. Pero es inútil,

nosotros mismos hemos desfigurado las leyes que

nos hieren, nosotros mismos hemos vomitado los

miasmas que han descompuesto las costumbres

sociales, nosotros mismos no hemos sabido frenar

nuestros impulsos en las horas de la incertidumbre y

de la confusión. Sea el destino que cada hombre se

ha forjado, pero también es necesario que el clamor

de los arrepentidos no se pierda en el vacío, esto

también será, un consuelo para el alma afligida. Sé

que existe un fin, sé que un día llegarán otros

tiempos para la humanidad.

Meditad la razón de este dolor, de mi desespera-

ción, que sin duda así piensa cada hombre que de-

linque teniendo un hijo al que debe, un amparo. Si

todos supiéramos ser buenos no existiría el delito ni

dentro ni fuera de las leyes humanas, entonces todo

error, toda equivocación tendría su correctivo en el

buen ejemplo, en la expresión del sentimiento

humano, y nadie sería empujado hacia el borde del

abismo. Entonces sería el arrepentimiento el mayor

correctivo, cosa que hoy no es tenida en cuenta, pues

no existe más que la frialdad del sistematismo y el

orgullo de sentirse resguardado. Si yo estuviera en

ese lugar, tal vez pensaría también así, pero hoy el

dolor me detiene, el dolor de recordar al hijo.

Que mi voz llegue al corazón de todos los hom-

bres y también del mío propio, es lo que desea y

clama un hombre que para la sociedad no es ni

siquiera un número y para la familia apenas un

recuerdo.

NUESTRAS PLÁTICAS

¿Qué dice? ...

Se le nota a Vd. menos expresivo,

advirtiéndose a la vez que nuestras acostumbradas

conversaciones disminuyen por su parte y al mismo

tiempo se desvía Vd. de nuestro acostumbrado tema,

sin que haya motivo visible que lo justifique ....

¿Cómo, pues, ese cambio ?

Pues haciendo honor a la verdad, que es lo que

buscamos en todo momento, y a pesar de que no

venimos aquí para conversar, debo decirle lisa y

llanamente, que cada día me convenzo más de la

imposibilidad de hablar con alguien de la verdad

absoluta y de que el convencimiento ha de ser es-

pontáneo cuando una voluntad firme e inquebran-

table permita la investigación por medio de un

estudio razonado, y convencido de una vez por to-

das, he resuelto desistir de continuar con lo que Ud.

ha llamado nuestro acostumbrado tema ...

No deja de ser muy razonable, pero ya que esta

circunstancia accidental nos coloca de nuevo frente

al asunto, también se ha de convencer Vd. y ha de

concordar conmigo, que para comprender y

convencerse de una verdad, ha de verse con pruebas

tangibles, mientras no sea así y volviendo a lo

mismo, yo por mi parte sigo creyendo lo que hasta

ahora pude comprender y es que, de cuanto hemos

hablado referente a la doctrina espiritista, no pasa de

eso y doctrina, muy buena, excelente si se quiere

desde que no tiene en sí un solo consejo desacertado

(antes al contrario), pues en conjunto y puestos en

práctica tendrían el poder de hacer de nuestra

existencia un paraíso en vez de una vida llena de

sinsabores y miserias como la que soportamos por no

sujetarnos a sus enseñanzas y preceptos que al fin

una vez adquirida su práctica, ningún sacrificio nos

costaría mientras que el beneficio sería inmenso, y si

a todo esto agregamos su negación de las religiones,

es así como indudablemente resulta la mejor

enseñanza que debiera recibir el niño para evitar que

cuando hombre sea un adaptado al mecanismo social

en vez de un pensador libre, pero

...

por lo demás

como ser la preexistencia y supervivencia del alma,

y a pesar de haber dicho un Víctor Hugo “La cuna

tiene un ayer y el sepulcro un mañana”, son palabras

muy hermosas que dan apariencia de verdad a una

teoría y Vd. sabe bien que hay hombres muy hábiles

en letras y bien que sean guiados por un sentimiento

innato de señalar a la humanidad un camino recto, o

porque se influyen, con la credulidad de algunas

gentes, hacen uso de sus capacidades acompáñelos o

no el buen sentimiento, e imprimen tanta sinceridad

a sus palabras que por ser el espíritu de muchos de

sus lectores más débil y viendo en ellas una verdad

absoluta, se enternecen y acaban por creerlos hasta

llegar al convencimiento, sin caer en la cuenta que

de quienes han muerto, no se supo más de ellos, ni

los hemos vuelto a ver ni de ellos tendremos noticias

Por lo que toca a las reencarnaciones “La cuna

tiene un ayer y el sepulcro un mañana” no son solo

palabras muy hermosas como Vd. las llama y es que

a no ser así, no pudiendo ser racionalmente de otro

modo, ni podría ser la vida eterna y continuada, ni

por lo tanto existiría el progreso, puesto que

naciendo, viviendo y muriendo salvaje una sola vez,

sería un continuo nacer, vivir y morir salvaje. ¿Así el

progreso? ¡Imposible! Repare en esto, estudie con

entera voluntad y libre de prejuicios y después

hablaremos, aunque todavía tengo que decirle, que si

a todo esto no le ve la punta como Vd. dice, yo se la

veo hasta tal punto, que si supiera por mis padres o

abuelos, sabiendo esto a su vez por los suyos que

entre mis ascendientes ha habido ejecutantes de

violín por ejemplo, haciéndolo sonar el primero a

jamás y

...

como en la afirmación de la existencia de

modo de rompe-tímpanos, tocando bailables el

un Creador

...

de lo que mucho se discurre y se

segundo y siendo yo un aplaudido concertista, no me

continúa discurriendo y afirmando, pero que siempre

le faltan las pruebas que a nadie se le han dado y no

podrá por lo tanto presentarlas, que es lo que yo

exijo porque tengo derecho a ello ¿Me las puede Vd.

presentar? Estoy con Vd. y con las pruebas. ¿No me

las puede Vd. presentar? Pues su palabra aunque me

parezca muy sincera, porque así es en efecto, no pue-

de sacarme de la incredulidad, ya que no tiene en si

resistiría a creer posible (y no lo tome por simple

dicho festivo) no me resistiría a creer posible digo,

las tres personas distintas y un solo ser verdadero, es

decir, tres existencias materiales sucesivas que son

otras tantas personas distintas, animadas por el

mismo espíritu que equivale a un solo yo

ascendiendo en progreso

...

Ya preveía esa risa

burlona y la sabía, pero tampoco ignoro lo que es y

las pruebas indispensables ante las cuales he de

de quien ...

convencerme y sin ellas sería una madeja enredada a

¿Que no se puede comprobar ni presentarse las

la que no encuentro la punta ...

pruebas? ¿Y cómo quiere presentar lo que ya está

Ha hablado y argumentado sin interrupción de mi

presente?

...

¿Y

comprobar

lo

comprobado?

...

parte todo lo que su razón sinrazón le dio a entender,

Dígame: ¿Qué diría Vd. si yo mostrándole una vela

por lo cual me ha dado el derecho de replicarle con

encendida le exigiera que la encendiese

Si siente

la misma libertad, es decir, sin que me interrumpa

por su parte y empezaré diciendo:

que ese acopio de sabiduría a lo que tan

falsamente califica de habilidad, no se adquiere en

una sola existencia material, por la cual conocemos a

esos hombres que tan valientemente sostienen lo que

admitiría le llamase teoría, si agregara incambiable,

va que no admite duda ni disputa y es por lo ‘tanto

una verdad evidente e indiscutible racionalmente y

de tanto valor por lo menos como las que pudieron

fundamentar las ciencias en las experimentaciones,

pues ya sabemos que en eso de teorías, todas han

sido hasta que se hicieron realidad y todas han

sufrido reformas y han desaparecido, mientras que la

sabiduría a que me refiero es siempre la misma

aunque por sus conocimientos cada vez más claros la

veamos brillar más y en cuanto a la doctrina nada le

diré ya que ha dicho lo suficiente.

hacia mi algún afecto, lamentaría interiormente mi

estado normal, pues pensaría que había perdido el

juicio, puesto que estando encendida no sería posible

encenderla; pues del mismo modo no es posible

comprobar lo comprobado, ni presentar lo presente;

lo que se necesita es estudiar libre de prejuicios y

con entera voluntad a través de la naturaleza y el

estudio le hará ver la comprobación que está en todo,

a la que nada se le puede añadir, ya que en sí está

todo lo que cabe y ni aun pretender sacarle un algo,

puesto que no hay a donde apartarlo sin que quede

en el todo.

Estudiando así quedará habilitado para aceptar la

comprobación que como le digo ya está, y no es

posible ser la misma cosa dos veces y lo mismo que

en la comprobación de un hecho material, nuevos

aportes de detalles no hacen más que ampliarla, en la

comprobación de la existencia de un Creador y de

que “La cuna tiene un ayer y el sepulcro un mañana”

nuevos conocimientos no hacen sino facilitar cada

vez más su comprensión.

Y para terminar, no he de pasar por alto la sin-

ceridad que atribuye a las palabras de “los hábiles en

letras” ya que confiesa haberlo reconocido y

señalado una verdad absoluta. Con esto y la de-

bilidad de espíritu que cree ver en “muchos de sus

lectores” declara que presiente la existencia de),

suyo, por lo menos, y por cierto que es muy débil y

bastante terco.

Carlos Faraldo.

PAGINA LITERARIA

Restitución

de Amado Nervo

Encontrará la ciencia las almas de los muertos un día, y a la angustia y el llanto que los van buscando, del Enigma por los limbos inciertos, responderá la boca del abismo: “Aquí están”?

¿Descubriremos ondas etéreas que transmitan a los desaparecidos la voz de nuestro amor, y habrá para lo que ellos decirnos necesitan algún maravilloso y oculto receptor?

¡Oh milagro, tu sola perspectiva nos pasma! Pero ¿qué hay imposible para la voluntad del hombre, que a su antojo tenaz todo lo plasma? ¡Ante el imperativo del genio, mi fantasma tendrás que devolverme por fuerza, Eternidad!

  • 9 de enero de 1914.

Paradoja

a ALFREDO T. QUILEZ

Las potencias se agobian con las deudas de guerra sin conseguir dinero con que hacerlas normales; en tanto que el tributo del viviente y la tierra, llena trocado en oro las cajas de caudales!

Con ruidosa teoría de amor y de cultura, practican en Matanza criminal violación; cimentando con leyes la sangrienta locura, con mengua del progreso moral de Evolución!

Mientras el proletario lucha con la miseria, huérfano abandonado sin sustento ni hogar; exhausta del trabajo, la vigorosa arteria, por quienes acumulan sin saber trabajar!

¡Pobre ser del trabajo que lo produce todo, siendo su recompensa morir de inanición en casa de intemperie, sobre lecho de lodo, sin médico, sin droga, ni enfermera en acción!

Divagaciones

De JOSE ANTONIO GARFIAN

Tal vez yo sea un cobarde, quizá le huya a la realidad de la vida, tal vez el amor en mi pecho no arde y no vibre el cantar de mi musa en mi lira.

Quizá para mí todo haya acabado, tal vez mis ensueños se morirán de sed, por el destino nefasto se hayan desplomado mis ideales tan santos: la bondad, el amor y el saber.

Pero si una vez conmovido, desbordan mis versos amor, llanto por haber sentido un triste dolor, será porque en mi alma habrá despertado la voz de Dios, y mis versos llevarán el alma y la calma Divina y serena de esa dulce voz.

.

No busques llegar a Dios por medio de los libros, trata

de

acercarte

a

Él

por

la

propia

rectitud

de

tu

pensamiento; es más de hombre. Que no digan nunca que tuviste temor de ver

Si yo no tuviera luz, no quisiera existir.

Lo sé!

No olvido un instante que soy artesano y que es defectuosa mi escasa instrucción, si dejo en mi rudo labor cuotidiano oír de mis versos, el áspero son.

Los pobres!, ni gozan favor cortesano ni se abren camino con su ilustración; ¿ son ellos, rudezas que traza mi mano guiada en sus actos, por mi corazón.

Lo sé, no persigo la vana quimera, en un jornalero, trivial necedad, de ser literato de altísima esfera.

Soy “pata en el suelo”, y en la tosquedad de mi poesía ramplona y sincera, sin miedo ni ambajes, proclamo la Verdad!

Maracaibo-Venezuela.

Manuel Pacheco.

BALANCEANDO Página Cronológica - Histórica ANIVERSARIOS - ABRIL 1/1526: Sebastián Gaboto sale de Sevilla con cuatro

BALANCEANDO

Página Cronológica - Histórica

ANIVERSARIOS - ABRIL

1/1526: Sebastián Gaboto sale de Sevilla

con cuatro naves con destino al Nuevo

Mundo.

2/1789: Nace Santiago Monroe, presidente

norteamericano. Murió 4 de julio de 1831.

3/1782: Muerte de Bartolomé Esteban

Murillo, celebérrimo pintor español. Nació

31 de diciembre 1617.

4/1284: Muerte de Alfonso X El Sabio, rey

de León y Castilla, nació 23 noviembre

1221.

4/1830: Bélgica proclama su independencia

de los Países Bajos.

5/1813: Batalla de Maipo, que pone fin a la

dominación española en Chile.

6/1917: Estados Unidos declara la guerra a

Alemania.

7/1508: Nace Francisco Xavier, el apóstol

de las Indias. Murió 4 diciembre 1552.

Véase su biografía en LA BALANZA N° 71.

8/1828: Promulgación de la Constitución en

Nicaragua.

9/1812: Queda abolida la esclavitud en los

territorios del Río de la Plata.

L0/1755: Nace Samuel Hahnemann,

eminente médico alemán que inmortalizó su

nombre por los estudios que realizó en el

campo de la ciencia de curar mediante la

homeopatía. Murió 2 de julio 1843.

11/1861: Estalla en Estados Unidos la guerra

de secesión que culminó con la abolición de

la esclavitud el 9 de abril de 1865.

12/1850: Pío IX se aventura a regresar a

Roma para tomar nuevamente posesión de su

trono, reconquistado siete meses antes por

las armas de sus aliados. Entra en la ciudad

custodiado por un ejército francés.

13/1695: Muerte de Juan de La Fontaine, re-

nombrado poeta y fabulista francés. Nació 8

julio 1621.

14/1865: Asesinato del presidente Abraham

Lincoln, en venganza por haber abolido la

esclavitud en los Estados Unidos. Nació 12

de febrero 1809.

15/1879: Nace Concha Espina, famosa

escritora contemporánea española.

16/1797: Nace Luis Adolfo Thiers,

historiador y estadista francés, segundo

presidente de la tercera república francesa.

Murió- 3 septiembre 1877.

17/1780: Muerte de Benjamín Franklin,

celebérrimo físico y político norteamericana

y uno de los grandes benefactores de la

humanidad. Nació 17 enero 1706.

18/1818: Nace don Mariano Melgarejo,

general boliviano, presidente de esa

república de 1866 a 1871. Derrocado del

poder huyó a Lima donde fue asesinado ese

mismo año.

19/1882: Muerte de Carlos Roberto Darwin,

naturalista y fisiólogo inglés. Nació 12

febrero 1809.

20/1818: Nace Albrecht von Stosch, político

alemán. Falleció en 1896.

21/1910: Muerte de Samuel Langhorne

Clemens, literato norteamericano que se ha

hecho muy popular bajo el seudónimo de

Mark Twain. Nació el año 1835.

22/1822: Brasil proclama su independencia

de Portugal, bajo el cetro de don Pedro I.

Desde 1889 ha sido implantado el régimen

republicano.

23/1616: Muerte de Don Miguel Cervantes

Saavedra, celebérrimo escritor español

Nació el año 1547.

24/1521: Los comuneros Padilla, Bravo y

Maldonado son decapitados en Villalar

luego de una heroica resistencia.

25/1844: España reconoce la independencia

de la República de Chile.

26/1774: Nace Cristian Leopoldo de Buch,

28/1865: El parlamento de la República de

geognasta alemán. Murió 4 marzo 1833.

El Salvador crea los colores de su bandera

27/1521: Muerte de Fernando de

nacional.

Magallanes, insigne navegante portugués al

29/1824: Nace Francisco Pi y Margall,

servicio de España y cuya expendición fue

célebre político y escritor español. Murió 29

la primera en dar la vuelta al mundo. Nació

noviembre 1901.

el año 1470.

30/1854: Inauguración de la primera línea

ferroviaria en el Brasil.

Continuamos publicando las notas biográficas de las personalidades que por sus méritos se hicieron acreedores al premio Nobel. En este número, mencionamos a los premiados en el año 1903

ANTONIO ENRIQUE BECQUEREL.

Eminente físico francés, hijo de Alejandro Edmundo

y nieto de Antonio César, ambos famosos sabios en

este ramo de la ciencia, nació en París el 15 de

diciembre de 1852.

A los 19 años de edad entró en la Escuela

Politécnica donde obtuvo el título de ingeniero de

Ponts et Chaussées. Antes de ocupar la cátedra de

Física en la Politéuica, ejercía ya de Repetiteur en la

misma escuela cuando aún era estudiante. Fue

miembro de numerosas instituciones científicas

como la Royal Society de Londres, la Academia de

Ciencias de Berlín, de Wàshington, etc. También

sucedió a su padre en la cátedra de Física del Museo

nacional. A los treinta y seis años de edad fue

admitido en la Academia francesa de Ciencias de la

que llegó a ser presidente y secretario perpetuo.

Becquerel figura entre los físicos más eminentes

contemporáneos del que se ha dicho que hacia física

de todo lo que venía a mano, pues los más notable

experimentos los ha efectuado con aparatos

constituidos con muy escasos recursos y medios que

suplía con su preclara inteligencia.

Profundizóse en la constitución de la materia para

estudiar las relaciones de esta constitución con las

propiedades ópticas y magnéticas de las mismas, lo

que fue su constante preocupación.

Entre sus primeras investigaciones figura el

estudio de la polarización rotatoria magnética y con

la que llegó a descubrir la ley que lleva su nombre y

que abarca el conjunto de rayos emitidos por los

cuerpos radioactivos.

El estudio de los espectros de absorción en los

cristales, en su dependencia del estado de pola-

rización de la luz incidente, y de la dirección en que

se propaga en el cristal, quedará para este sabio

francés como timbre de gloria imperecedera.

Debemos a Becquerel las primeras leyes que hacen

referencia a las direcciones principales de absorción,

las que expresan las singularidades de los cristales

de diversa naturaleza.

Estudiando de un modo especial la fosforescencia

de las sales uránicas, llegó a descubrir que la luz

emitida, por la fosforescencia de las mismas da en

general un espectro discontinuo formado por siete y

ocho bandas o grupos de las mismas regularmente

distribuidas entre los rayos C. y F. del espectro

solar; que presentan además espectro selectivo de

absorción, que continúa la serie formada por las

bandas de emisión, las cuales bandas de absorción

más refrangibles que las de ¿misión, corresponden a

longitudes de onda que de incidir luz a la misma

longitud de onda que la correspondiente a ellos

sobre la substancia fosforescente provocan en esta la

fosforescencia, emitiéndose entonces todas las

radiaciones del espectro de la emisión.

Cuando Rontgen descubrió las acciones de los

rayos catódicos, comenzó Becquerel a investigar si

las sustancias fosforescentes presentaban pro-

piedades parecidas. Con las substancias propor-

cionadas por los esposos Curie, estudió la desvia-

ción de las radiaciones emitidas por los cuerpos

radioactivos en presencia de un campo magnético,

demostrando que las radiaciones eran complejas.

Dejó también demostrado que se debía a los rayos

alfa el centelleo de la blenda del espintariscopio de

Kroockes, Admitía también que el átomo del radio

estaba sujeto a una transformación, la cual

ocasionaba los fenómenos que en él se observaban.

Como Curie sufrió una radiodermitis aguda por

haber llevado en el sobaco durante algunas horas

una preparación de radium.

Por sus grandes investigaciones pero en especial

por el descubrimiento de la radioactividad

espontánea obtuvo en 1900 el premio Rumford, en

1901 la medalla Helmholtz en 1903 el premio Nobel

para Ciencias Físicas que dividió con los esposos

Curie y en 1905 la medalla Bardard.

Es autor de gran número de escritos, artículos y

memorias que fueron publicadas principalmente en

las revistas Oomptes Rendus, Arnales des Chemie et

de Physique y Journal de Physique y de los cuales

mencionaremos únicamente la titulada Sur une

proprieté nouvelle de la matiere, la radio-activité y

que escribió al obtener el premio Nobel.

Antonio Enrique Becquerel falleció en Le Croisic

el día 25 de agosto de 1908.

PEDRO CURIE, era hijo de un distinguido

médico homeópata, el Dr. Eugenio Curie, Natural de

París, donde vió la luz el 15 de mayor de

  • 1859 ; recibió sus primeras enseñanzas de su pro-

pio padre, los que completó en la Sorbona donde se

graduó de doctor en ciencias el año 1895.

Muchos años actúo en silencio en compañía de su

hermano Jacobo en pacientes y delicados trabajos

de investigación, hasta que luego de haber fungido

sucesivamente como preparador y profesor en la

Escuela Municipal de Química Física, comenzó a

dictar cátedra en la Sorbona. Debíasele ya en aquel

entonces (1896) varios descubrimientos

interesantísimos como ser los fenómenos llamados

de piezo-electricídad o de la dilatación eléctrica de

los cristales, así como las propiedades mecánicas y

geométricas de los cristales.

En la Sorbona conoció a María Sklodowska, con

la que contrajo matrimonio en 1895 y que desde

entonces ha sido su más sincera e incansable

colaboradora que compartió con él la gloria en el

descubrimiento que dejó atónito al mundo

científico.

En 1898 anunciaron los esposos Curie el haber

descubierto los fenómenos de actividad de ciertos

cuerpos, lo que les llevó a la obtención de

cantidades relativamente considerables de radio,

mineral que está llamado a producir una verdadera

revolución en la ciencia moderna.

Para recompensarle por tan prodigioso descu-

brimiento, les fue otorgado el premio Nobel para

Ciencias Físicas en 1903 que compartieron con

Antonio Enrique Becquerel y creóse para él una

cátedra de física general en la Sorbona a instancias

del gobierno de Francia como así también Una

importante subvención con objeto de poder instalar

un laboratorio digno de su fama.

Curie era tan modesto como sencillo; se negó

siempre a las exhibiciones y cuando el gobierno

francés propuso condecorarle a él solo con la Le-

gión de Honor, no quiso aceptarla alegando que su

esposa la merecía tanto como él. En 1905 ingresó en

la Academia de Ciencias y se bailaba ocupado junto

con D’Arsonval en investigar las fuerzas psíquicas

manifestadas en ciertos trances medianímicos

cuando en 19 de abril 1906 en circunstancias que

pretendía cruzar la calle de la Delfina, resbaló al

desviarse de un carruaje y con tan mala suerte que

cayó bajo las ruedas de un carro, una de las cuales le

destrozó a cabeza, falleciendo en el acto.

Inventó y perfeccionó varios aparatos y escri-

bió numerosos trabajos como La Piézo-

Electricité, Propriété magnétiques des corps à

diverses températures. Les Longueurs d‘ondes

calorifiques. Le phénomène réciproque de

dilatation électrique des cristaux, etc.

MARIA SKLODOWSKA, la celebérrima in-

vestigadora en el campo de la física y la química,

nació en Varsovia, Polonia, el 7 de noviembre de

1867. Después de haber realizado sus primeros

estudios en su ciudad natal, pasó a Francia donde

asistió a las clases de la Sorbona y donde obtuvo su

título en ciencias físicas y matemáticas. Al obtener

su título de doctora (1903) presentó un notable

trabajo sobre las substancias radioactivas.

En 1895 contrajo matrimonio con Pedro Curie

hacia quien se sentía atraído por su bondad, talento

y seriedad. Cinco años más tarde ocupó el puesto de

profesora en la escuela normal de Serres.

Su nombre va asociado al de su esposo en buena

parte de los descubrimientos y tal vez se le habría

reconocido como el alma de la formidable

investigación que condujo al descubrimiento del

radio, si en Francia no hubiera imperado el prejuicio

de conceder el privilegio al sexo masculino.

Compartió con su esposo la medalla Davy de la

Real Sociedad de Ciencias de Londres y el Premio

Nobel, con lo cual no se pudo menos en Francia que

honrarle con concederle el desempeño de la Cátedra

que su marido, al morir dejó en la Sorbona, cosa

realmente sorprendente, pues ella fue la primera

mujer admitida a la enseñanza superior, pero esto

sin embargo no quitó que cuando en 1910 presentó

su candidatura para una vacante de la Academia de

Ciencias, y aun cuando se hubo de reconocer que

tenía pleno derecho a tal distinción, fue denegado su

pedido por el solo hecho de ser mujer.

Siendo ya viuda continuó con tanto afán y

fortuna sus investigaciones que en 1911 obtuvo el

premio Nobel de Ciencias Químicas.

Es autora de varias obras de las que mencio-

naremos Le Polonium et le Radium leur

décocourerte par les rayons de Becquerel (1899)

Reserches sur les substances radioactives (1904) y

Traite de la radioactivité.

SVANTE AUGUSTO ARRHENIUS nació en

Wijk, Suecia el 19 de febrero de 1859, realizó sus

estudios en la universidad de Upsala donde se

graduó en ciencias físicas y químicas. Subven-

cionado por la Academia de Ciencias de Estocolmo,

visitó durante los años 1886 a 1890 varios institutos

y laboratorios de Rusia, Alemania y Holanda,

siendo cinco años después nombrado profesor de

física en la Escuela Superior de Estocolmo.

Ha publicado sus numerosos trabajos científicos

en las Actas de la Academia de Ciencias de

Estocolmo, en el Zeitschrift fur physik chernie, en

los Wiedemanns Annalen, en los Wiener Sissunas

berichíen y en el Philosophical Magazine.

En estos trabajos expone Arrhenius los puntos -

fundamentales de la teoría de la disociación, según

la cual, las sales en disolución acuosa disócianse en

sus dos componentes electropositivo y

electronegativo (iones). Desde este punto de vista ha

investigado la conductibilidad eléctrica de las

soluciones, su actividad química, o sea las

reacciones1 que presentan, su poder de difusión, el

calor de disociación y la electricidad a través del

vapor de las sales sobre la influencia de la luz en a

conductibilidad eléctrica de la atmósfera y de las

sales heloideas de plata, sobre la influencia de la

luna en el estado eléctrico de la tierra, sobre la

acción de la electricidad atmosférica en los

fenómenos fisiológicos, sobre la influencia del

anhídrido carbónico de la atmósfera en la

temperatura de la superficie terrestre y en la

producción de la luz polarizada.

En 1891 le ofrecieron las universidades de Gratz

y Utrecht una cátedra que él rechazó para aceptar en

cambio el cargo de instructor en la capital de su

patria, donde fue nombrado profesor al fundarse en

  • 1895 la Universidad de Ciencias físicas y de la que

llegó a ser rector en 1897 hasta 1902. De 1900 a

  • 1903 profundizóse en investigaciones en el terreno

de la suero-fisiología visitando para ello los

institutos de esta materia de Copenhague y

Frankfort-on-Main y a los dos años pudo señalar los

principios de la inmunización química y que las

toxinas y antitoxinas obedecen a leyes de física

química.

Un año después de haber obtenido el premio

Nobel para ciencias Químicas en reconocimiento de

su “teoría eléctrica de disociación en contribución al

progreso de la Química” fue nombrado director del

Instituto Nobel ante la Academia Sueca de Ciencias

en cuyo desempeño se ha honrado como ejecutor de

la postrera voluntad de Alfredo Bernardo Nobel.

En ocasión de cumplir sesenta años (1919) le

tributo el Instituto Nobel un homenaje, editando en

el 5o. volumen de Procedimientos de la institución

(“Meddelanden fran K. Vetenskapsaka-demiens

Nobelinstitud”) una lista de todas sus obras.

Arrhenius dominaba el inglés y el alemán con la

misma facilidad que su propio idioma en los cuales

sin distinción escribió sus trabajos entre los que

citaremos: Investigations into Electric

conductibility con la que obtuvo en 1884 su título de

doctor; Worlds in the Making; The Conception of

the Universal Structure in the Course of Ages; The

Fate of the Stars como así sus memories From my

youth.

Arrhenius falleció en Estocolmo el 2 de octubre

de 1927.

NIELS RYBERG FINSEN famoso médico y

físico dinamarqués. Nació el 15 de diciembre de

  • 1860 en Thorshavn (islas Faroe) desde donde se

trasladó con su familia a Islandia en cuya capital,

Reykiavik, estudió medicina aun cuando su título de

doctor lo obtuvo en Copenhague. Nombrado

profesor de disección dedicó toda su atención a los

estudios físico-terapéuticos acerca de la luz.

Observó la acción favorable de los rayos rojos sobre

la viruela, continuando sus investigaciones sobre los

excitantes químicos en las dermatosis.

Así experimentó la excitación química provocada

por la luz en el lupus, el epitelioma y la tiña pelada.

En 1896 fundó un instituto en la capital de

Dinamarca para esas investigaciones, y que ha sido,

no solo de fama mundial sino única en su género.

El desinterés y la modestia corrían paralelos con

el talento del gran terapeuta. La casi totalidad de las

recompensas pecuniarias que obtuvo fueron

aplicados a su Instituto. Perteneció además a la

Sociedad Real Inglesa, a la Academia Francesa de

Medicina y a la Academia de Ciencias de Berlín

como además profesor honorario de las

Universidades de Estocolmo, Cristiania, Helsinki y

San Peterburgo (Leningrado).

No había aun transcurrido un año desde que

obtuvo el premio Nobel, cuando falleció en Co-

penhague el día 24 de septiembre de 1904.

En su pueblo natal se le ha levantado un mo-

numento y anexo a su Instituto en la capital de

Dinamarca se ha fundado una cátedra de fototerapia.

De sus numerosas obras citaremos: Bocken-

handlung mit Ausschlienung des

Chemischen

schrahlen ; La luz como excitante; Sobre el

empleo de las radiaciones químicas concentradas

en Terapeútica; Acerca de las variaciones

periódicas anuales de la tasa de hemoglobina en

la sangre: La Fototerapia, etc.

Obtuvo el Premio Nobel para Medicina “en

reconocimiento por su tratamiento de enfermedades

como ser el lupus vulgaris y por haber abierto con la

aplicación de rayos luminosos un nuevo camino

para las ciencias médicas”.

BJORNSTJERNE BJORNSON, poeta y

dramaturgo noruego, nació en Vikne, pueblo situado

en una región desolada y montañosa donde su padre

era pastor protestante.

Temperamento de luchador por excelencia dedicó

su juventud al periodismo provocando sus primeros

artículos interminables debates. Muy pronto

desplegó su actividad en la crítica literaria y teatral,

buscando libertar al teatro noruego de la influencia

danesa.

Fué redactor de varios periódicos y realizó viajes

por Alemania, Italia y Francia. Encargándose en

1865 de la dirección del teatro de Cristiania.

Su estilo es conciso y enérgico, pero algo áspero

y violento, habiéndole creado serios conflictos en

más de una ocasión la exageración de sus opiniones.

Como creador también se ha distinguido abogando

siempre por la República y el mejoramiento de los

aldeanos.

La idea principal de Bjornson fue constantemente

el de convertir a su país en un factor importante de

la cultura europea. Sus poesías aventajan a los de

sus predecesores Ochlenschiager, Teques, y

Wergeland, citándose su poema Bergliot como el

mejor.

Sus comedias son por su estilo de tesis moderno

así por ejemplo en La Quiebra fustiga sin piedad a

la gente de negocios; en El Rey quiere indicar que

un monarca aunque bueno, influye perniciosamente

en la sociedad por la misma naturaleza de la

institución monárquica, en Un Guante defiende la

teoría de que la mujer debe estar lo

convenientemente instruida para saber si su futuro

llega al matrimonio en estado de inocencia y en

Sobre las fuerzas, hace resaltar los peligros que se

corre cuando se quiere poner en práctica un

principio utópico.

Algunas de sus obras le han dado fama mundial

como ser las novelas Stov, Det flager ibyen og pa

havnen, Pa Guds veien, etc.

En 1903 obtuvo el premio Nobel de Literatura

“en reconocimiento por sus producciones poéticas y

el rumbo innovador de su inspiración y remarcable

pureza de espíritu”, en agradecimiento a lo cual

publicó un enérgico ataque a la teoría de “El arte

por el arte mismo” para demostrar la importancia de

que el arte y la literatura dejen jamás de señalar lo

bueno de lo malo como que fue siempre su opinión

que la misión del arte es fortificar la humanidad en

la lucha por la vida.

Bjornson falleció en París el 26 de abril de 1910.

SIR GUILLERMO RANDAL CREMER,

parlamentario inglés, nació en Fareham, condado de

Hampshire que se halla situado en el sur de In-

glaterra, el día 18 de marzo 1838. Después de haber

recibido la educación que le pudo dar su madre,

aprendió el oficio de ebanista y siendo do hambre de

ideas avanzadas dirigióse a Londres donde pronto

tomó una importante intervención en la Trades

Unión de los carpinteros y desde .1859 actuó

durante mucho tiempo como jefe de esas Uniones

en Gran Bretaña.

Cuando en 1864 se fundó el periódico socialista

“Internacional” fue durante dos años su secretario.

Y al estallar la guerra Franco-prusiana fundó la

“Asociación Obrera de la Paz” institución que años

después se fusionó con la “Liga Internacional de

Arbitraje” de la cual no solo fue su secretario sino

realmente el alma y el editor del “Arbitrator” que

esta institución publicaba desde 1871.

El año 1885 comenzó a concurrir como candidato

de los liberales a la Cámara de los Comunes a la

cual perteneció, excepto el período 1895- 19‘00,

hasta el fin de su vida.

Ha sido uno de los más entusiastas propagadores

del movimiento de la paz universal, emprendiendo

para la propaganda de las ideas pacifistas

innumerables viajes por casi todas las regiones de

Europa y América.

Cuando en 1903 le fue adjudicado el Premio

Nobel por sus esfuerzos en favor de la paz dedicó la

parte de esa suma para la Liga de Arbitraje con el

fin de formar un fondo con el que costear todos los

esfuerzos en pro de la paz.

Desde 1892 era miembro de la Legión de Honor

y poco antes de fallecer, hecho que acaeció el día 25

de julio de 1908 fue elevado a nobleza por el rey

Eduardo VII de Gran Bretaña.

En el número próximo publicaremos los pre-

miados en 1904.

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Telegramas Especiales

París, febrero 19 (United) — La emisora radiotele-

Teruel, febrero 21 (United) — Comenzaron los

fónica de Moscú trasmitió el editorial publicado

actos conmemorativos del 2o. aniversario de la

por el diario “Pravda” en el que se queja

reconquista de esta ciudad, con asistencia del

amargamente de la falta de disciplina y de la

ministro del ejército a quien se le dispensó un

existencia de una excesiva burocracia en el Estado

entusiasta recibimiento. El general Várela fue

soviético.

saludado por un grupo de hermosas muchachas

Según la radio de Moscú, el “Pravda” dice lo

ataviadas con trajes típicos de la región.

siguiente:

En la plaza del Torico se levantaron grandes arcos

“Los productos se pudren porque no hay nadie que

de follaje y guirn