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Infidelidad conyugal: Dificultades de manejo en la terapia de pareja.

Propuesta de un modelo de intervención.
CARMEN CAMPO 1
RESUMEN
La infidelidad conyugal es una variable que suele estar presente en muchas de las
consultas en las que se plantea realizar una terapia de pareja.
En una revisión de una muestra de 100 casos tratados con terapia de pareja que
hemos realizado, 43 la presentaban.
Tanto si constituye el principal motivo de consulta como si aparece como un dato más
en el curso de un tratamiento, hemos observado que su presencia complica el manejo
terapéutico y alarga o dificulta la obtención de buenos resultados. Por ello
consideramos que puede ser útil disponer de una metodología de trabajo que permita
un abordaje específico de la misma.
El presente artículo muestra un análisis de las dificultades más frecuentes observadas,
a la vez que describe un modelo de intervención diseñado específicamente para
subsanarlas.
El procedimiento propuesto consta de dos partes. La primera de ellas, formulada como
consulta, tiene como finalidad la de ayudar al terapeuta a valorar cuáles serían los
posibles objetivos terapéuticos, y también a cada miembro de la pareja a tomar las
decisiones, más acordes a lo intereses de cada uno, respecto del futuro de su relación.
La segunda parte, describe las intervenciones específicas propuestas para el abordaje
de los sentimientos de rencor, una de las dificultades observadas, en el caso en que
se decida iniciar una terapia de pareja.
SUMMARY
Marital infidelity is a common feature of many referrals for couple therapy. In a review
of 100 couples treated with this approach we found it to be present in 43 cases.
Regardless of whether it is the main reason for referral or an aspect that emerges
during treatment we have found that its presence complicates therapeutic
management, and means that more time or effort are required to obtain good
outcomes. Therefore, it would be useful to have a specific working method for
addressing this issue.
The present article analyses the most common difficulties observed and describes a
model of intervention designed specifically to deal with them. The proposed procedure
consists of two parts. The first, formulated as a consultation, aims to help the therapist
assess possible therapeutic objectives and assist each member of the couple in
making decisions about the future of the relationship that are more consistent with their
respective interests. The second part describes the specific interventions proposed for
dealing with grievances, one of the observed difficulties, in the event that couple
therapy is embarked upon.

CARMEN CAMPO, Psicóloga adjunta de la Unidad de Psicoterapia del Servicio de Psiquiatría del
Hospital de la Santa Creu i Sant Pau. Subdirectora de la Escuela de Terapia Familiar. Profesora del
Master “Terapia Familiar Sistémica” de la universidad Autónoma de Barcelona. 1
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1. DIFICULTADES DE MANEJO TERAPÉUTICO
1.1 Sobre la demanda

La infidelidad conyugal es una realidad que, con frecuencia, debe ser encarada por el
terapeuta en su quehacer cotidiano. Autores como Glass, S.P. (2003), señalan que la
infidelidad está presente aproximadamente en el 50% de las parejas que deciden iniciar
una terapia.
En una reciente revisión realizada, sobre una muestra de 100 casos tratados con terapia
de pareja de orientación sistémica, se halló presente en 43 de los casos.
Por otra parte, el estudio detallado de dichos casos puso de relieve hasta qué punto la
presencia de dicha variable complicaba el manejo terapéutico, así como la obtención de
los objetivos terapéuticos propuestos.
Diversas son las dificultades que fueron observadas, algunas de ellas ya desde el primer
contacto con los miembros de la pareja y, en otros casos como complicación del proceso
terapéutico en base a los sentimientos de rencor que se experimentaban por parte del
cónyuge traicionado.
La primera dificultad se da, en muchas ocasiones, desde el principio y tiene que ver
con la demanda. Esta puede fácilmente presentarse con la apariencia de una demanda
realizada por ambos cónyuges para llevar a cabo una terapia de pareja, en base a que
ambos consideran que la relación es insatisfactoria y desean mejorarla. Esa, que sería la
situación tipo más favorable para el manejo terapéutico, puede de hecho ocultar muchas
otras realidades. Algunas de ellas convirtiéndose en una trampa para el terapeuta, pues
suponen una falta de motivación encubierta para colaborar activamente en la
consecución de los objetivos terapéuticos.

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no tanto de un terapeuta que les ayude a buscar soluciones. sino. Cuando así sucede. tiene mayor posibilidad de desarrollo cuando se han producido los agravios y ultrajes que acompañan a menudo a la experiencia de infidelidad y al manejo que se ha hecho de la misma por ambas partes. si sus creencias le llevan a considerar la infidelidad desde criterios más morales que terapéuticos. sobre todo. lo que desean conseguir del terapeuta es solo un aliado para poder “ganar “ en la lucha que están manteniendo y que. en parejas de corte complementario en cuanto a la jerarquía 3 . de un juez que dictamine quién tuvo la culpa e incluso imponga sentencia. sobre todo si esta es condenatoria y puede ayudar al cónyuge traicionado en su empeño de castigar a quien le ha herido tan intensamente. Nos hemos encontrado este tipo de casos con más frecuencia en infidelidades realizadas por las esposas. 2005). dados los dispares criterios que hay en la sociedad sobre ese tema (Cirillo S. (Scheinkman.En realidad. en realidad. con una perspectiva multicultural que recoja los diversos significados que tiene. En ese sentido el terapeuta debe presentar una actitud abierta y flexible. la necesaria neutralidad para trabajar desde la perspectiva de una terapia de pareja se resiente y puede favorecer resultados insatisfactorios. M. El terapeuta corre el riesgo. que es una posibilidad que se puede contemplar también en relación con muchos otros tipos de conflictos. en ocasiones. si no realiza una crítica culposa de lo sucedido. Esa. En otras ocasiones. en muchos casos ambos cónyuges. 2005) Otra demanda que debe ser tenida en cuenta para poder ser neutralizada implica la búsqueda. lo que se busca es un especialista que dictamine que el cónyuge transgresor tiene que estar loco para hacer lo que hizo. presenta una gran virulencia. además. sobre todo. de sucumbir más fácilmente a esa propuesta de triangulación y colocarse a favor de uno u otro cónyuge. cada uno por su lado.

Otra de las demandas también inadecuadas se produce cuando uno de ellos. para cambiarlo. ha de poder ayudar a contextualizar la conducta del cónyuge transgresor. “han tirado la toalla”. realidad que expresan con un grado tal de euforia que puede llegar a ser considerado incluso de corte hipomaníaco. pero la posibilidad de separación no se contempla. hasta ese momento. el terapeuta sin olvidar los criterios diagnósticos clínicos convencionales. valoradas puede propiciar en esas mujeres un bienestar extremo que les hace sentirse como nunca se han sentido. bien por creencias religiosas. En esos casos. o ambos. En esos casos. de manera que ésta tome el significado relacional que tiene mas allá de las apariencias.interna y con cónyuges con características de personalidad de tipo narcisista y un rol protector desde el inicio de la relación. Son situaciones interesantes. o ante la dificultad de encarar la vida en soledad después de muchos años de convivencia. La posición de los cónyuges es que no se lo acaban de creer. lleguen siempre puntuales y conversen con el terapeuta acerca de la difícil convivencia y de los múltiples motivos de reproche que ambos pueden hacerle al otro. el fenómeno de la homeostasis se instala primando que todo siga igual pero pareciendo que se hace algo. más aún. lo único que consigue el terapeuta es que vayan a la sesión. de hecho. Sobre todo visto desde alguien como el esposo que. de hecho. Esa posición puede implicar que la 4 . En esas ocasiones. por el temor de perder a los hijos. pues ponen en evidencia cómo la experiencia de sentirse deseadas y. la demanda suele ser hecha por éste tras la revelación del secreto y cuando. ha ocupado una posición up que ahora ve peligrar. En esas circunstancias. lo que se expresa con un grado alto de estupefacción y perplejidad. han llegado a la conclusión de que no hay nada a hacer. aparentemente. todavía la esposa está planteándose la conveniencia o no de separarse.

frecuentemente el transgresor. Orientada a que pueda superar la separación cuando se teme que no estará de acuerdo con ella. Otra demanda de tipo fraudulento. Son situaciones en las que una intervención terapéutica orientada desde el principio a clarificar la demanda resulta de lo más pertinente. se está produciendo una de las consecuencias más nefastas del fenómeno de la infidelidad. Es evidente que. una demanda de ayuda individual al cónyuge traicionado. quede engullido como un miembro más de ese sistema homeostático. En otras ocasiones. en realidad uno de los cónyuges. el cónyuge opta por mantener el matrimonio. de hecho. ha sido cuando el motivo de consulta es la celotipia. a pesar de no desearlo. con lo que el otro cónyuge entiende que todavía hay posibilidades de propiciar un reforzamiento del vínculo. también se puede estar encubriendo. en realidad. bien porque realice amenazas que hagan temer por su integridad. bien porque se le contemple como alguien débil. Esta última posibilidad se encuentra. si no lo detecta a tiempo. ha tomado ya la decisión de separarse. en tanto que facilita no sólo la emergencia de la conducta sintomática. Desde la apariencia de una demanda para realizar una terapia de pareja. Definida 5 . sino -lo que es peor. De hecho. en esos casos. no hay nada a hacer. susceptible de hundirse y presentar conductas sintomáticas. se convierta en un simulacro y el terapeuta.terapia se alargue sine die. ciertamente. Ni que decir tiene que cuando es así. pero necesita disminuir sus sentimientos de culpa con la “bendición de un experto” que dictamine que. la demanda de ayuda para poderse separar de manera adecuada podría ser pertinente si no fuera que se enmascara tras la apariencia de una demanda de terapia. por suerte no muy frecuente pero con la que también nos hemos encontrado-. en muchos de los casos en que.el mantenimiento del síntoma. la colaboración por parte de ese cónyuge es inexistente y que su actitud negativa respecto de facilitar ningún cambio positivo imposibilita la terapia.

obstaculizar en gran medida la consecución de los objetivos terapéuticos. pero. Mientras que. éste estaba manteniendo otra relación. cuando se formula.2.como “sin fundamento” por parte del cónyuge transgresor cuando. el terapeuta ha de poderlas encarar de manera que no pueda convertirse en cómplice de las mismas.. Baucom. Una de las frases que nos puede poner en alerta es la consabida “Puedo perdonar. Se niega que pueda tener y. se ayuda a que lo peor de uno mismo y del otro se ponga de manifiesto. por el contrario. De hecho. encubre a menudo la imposibilidad de perdonar. ignorar el rencor puede impedir que se produzca cambio positivo alguno y. No en todos los casos se detecta. La primera dificultad de su manejo es que pocas veces es un sentimiento que se reconozca tener. 1. son conductas que. Ese es un caso evidente de “juego sucio”. cuando hace acto de presencia. en realidad. El rencor El otro gran inconveniente de trabajar con parejas en las que se ha producido uno o varios episodios de infidelidad es el rencor. por tanto.C. Es uno de los sentimientos más costosos de manejar con el que debe bregar el terapeuta (Gordon. Puede darse tras un largo proceso de agravios o mediante una afrenta tan intensa y repentina como suele suceder en la infidelidad (Campo. por tanto.. 6 . C K. De hecho. DH 1998) Pocos sistemas relacionales pueden brindar un marco más adecuado que la pareja para el desarrollo del rencor. Ese sentimiento tan destructivo supone cultivar y estimular una mirada negativa hacia el otro. por poner en riesgo claramente la salud del cónyuge. Linares. no se potencia ningún aspecto positivo. en el que sí consideramos que el terapeuta no puede ser neutral. pero no olvido”.L. J. con lo que ello significa de imposibilidad de pasar hoja y darse a sí mismo y al otro una nueva oportunidad. 2002).

En algunos de esos casos. Quedando así los dos atrapados en una situación sin salida. para su salud mental. la mejor fórmula que tiene el terapeuta para valorar su existencia radica en el análisis de los gestos y las acciones. por tanto.Por otra parte. esa actitud debe poderse poner de relieve de manera que se evidencie el riesgo que supone para el bienestar personal de ambos e. haga lo que haga el cónyuge transgresor. En realidad hemos podido constatar en algunos casos que. incluso. En efecto. El terapeuta ha de poder ayudar a explicitar dichos sentimientos y a valorar. castigándole uno por su infidelidad y pagando el otro eternamente por su falta. en definitiva autocastigarse. máxime cuando se experimentan desde la vivencia de no tener otras alternativas. habían propiciado la demanda. más allá de las palabras y de la buenas intenciones. se habían llegado a producir al cabo de un cierto tiempo fenómenos de violencia que son los que. En los casos más corrosivos se puede observar como todo vale con tal de destruir al otro. tras el agravio. de hecho. cuando ya no es posible dar marcha atrás y. no es infrecuente que. la relación de pareja quedaba presidida por la voluntad de castigo al cónyuge transgresor casi como una penitencia que se debía pagar “in eternum”. nunca va a ser perdonado. por tanto. y como consecuencia de dicha situación tan claramente disfuncional. Cuando sólo prevalecen las de tipo negativo. 7 . incluso como respuesta a acciones positivas del otro. con el resultado de un infierno en vida para ambos. sobre todo. hasta qué punto son la expresión de una situación de irreversibilidad. pues en la relación de pareja vengarse del otro es tirar piedras contra el propio tejado y. como consecuencia de esas continuas interacciones negativas. es probable que el rencor haya hecho acto de presencia. Cuando es así. se facilite la emergencia de sintomatología depresivo-ansiosa.

por el contrario. así como la posibilidad de una nueva vida satisfactoria en común. la prevención y resolución de las conductas sintomáticas. de que es imposible no comunicar y. además. es positivo encarar de nuevo la vida solos. INTERVENCIONES ESPECÍFICAS 2. finalmente. las condiciones mínimas necesarias para finalizar con éxito la terapia. por supuesto. Por eso. O también. o los dos. vale la pena formular los primeros encuentros en clave de consulta y no de terapia. el principal reto de la terapia de pareja. siempre que.1 Intervenciones terapéuticas orientadas a la clarificación Cuando la variable infidelidad se halla presente. por ellos. más allá de que el terapeuta esté convencido. o se podrían llegar a dar. las intervenciones iniciales del propio terapeuta. a generar una actitud más proactiva por parte de la pareja. Se trata de poder evaluar si se dan las condiciones necesarias para que se puedan beneficiar de un abordaje psicoterapéutico. Entendiendo que unos buenos resultados deben incluir. antes que nada. la decisión elegida con suficiente conocimiento de causa por uno y otro. la desaparición del malestar en ambos. reside en poder discriminar de forma adecuada si se están dando. Formulándolo así desde el inicio del encuentro terapéutico se tiende. la posibilidad de poner en marcha una separación consensuada si uno de ellos. tanto en uno como en el otro cónyuge. teniendo en cuenta. por supuesto. 8 .2. si esa es. por tanto. sobre todo si trabaja desde el modelo sistémico. llega al convencimiento de que ya no es posible darse una nueva oportunidad como pareja y. dejar de intervenir. se acompañe de una actitud empática y de un genuino interés por parte del terapeuta.

Campo. por consiguiente.2.1. Estos. más una sesión individual con cada uno. En ese sentido pensamos que es útil formalizar un contrato que explicíte el compromiso.L. por parte de cada uno de los cónyuges. de mantener una actitud colaboradora y activa en aras de conseguir los objetivos propuestos. (Olson. en la que se podrá formular un contrato siempre que se den las condiciones mínimas necesarias para poder trabajar ( Linares. J. han de quedar suficientemente claros en cuanto a que ambos desean trabajar en la misma dirección. tal como propugna el modelo sistémico. cuál es la situación actual y. 2002) Se trata. permite al terapeuta valorar mejor la conveniencia o no de realizar un contrato. La finalidad de dicho protocolo es la de poder tener suficientes datos como para que la experiencia de la infidelidad pueda contextualizarse. cuáles son las expectativas que ambos cónyuges pueden plantearse en el futuro con respecto a la relación. ambos cónyuges están realmente interesados en darse mutuamente una oportunidad para empezar una nueva etapa juntos. al menos por 9 . así como en qué términos éste debería ser formulado. y una sesión de devolución conjunta con ambos. Protocolo El encuadre propuesto pasa por la realización de un protocolo de tres primeras visitas semiestructuradas realizadas con ambos miembros de la pareja. por otra parte. hasta que punto. o si por el contrario la opción elegida. de un fenómeno tan complejo como es el de la infidelidad. y otros. esa perspectiva más global y completa de la realidad de la pareja.1. C. El terapeuta ha de poder valorar. de ampliar el foco de observación de tal manera que puedan ponerse de relieve las conexiones entre las diferentes variables que conforman la realidad.. 2000). Se trata de poder clarificar qué les ha pasado. así como poder entender con la máxima claridad posible. M. Además. cuáles han sido las circunstancias que han posibilitado dicha conducta. en este caso..

qué pensó el otro y qué factores facilitaron su solicitud al respecto. se convierte por si misma en una intervención terapéutica fundamental. quién de los dos la propuso inicialmente. y que preserve si hay hijos el ejercicio de una buena parentalidad. Eso supone no sólo poner en evidencia las dificultades que tienen por delante. es el núcleo básico de las intervenciones de clarificación. por otra parte. 10 . En ese caso la ayuda debe orientarse en la línea de poner en marcha una separación no litigante que tenga en cuenta las necesidades individuales de cada uno de los cónyuges. De hecho. tanto al terapeuta como a cada miembro de la pareja Se desarrolla a través de tres primeras sesiones semiestructuradas. El protocolo de clarificación propuesto tiene un doble objetivo: por una parte. en el menor tiempo posible. tanto en las tres sesiones que se realizan con la pareja. como en las sesiones individuales realizadas con cada uno de los cónyuges. tanto personales como aquellos que forman parte de su patrimonio como pareja. cómo se tomó la decisión de realizar la consulta. también los recursos. por otra. para que cada uno pueda decidir mejor y más acorde con sus deseos y necesidades personales legítimas. la construcción de un contexto terapéutico para el que es imprescindible una buena acomodación del terapeuta. permiten poner sobre el tapete todos los datos más relevantes. las preguntas del terapeuta. sino. Ese aumento de los grados de libertad. de cara a que la elección por parte de cada uno pueda ser hecha con conocimiento de causa. de la siguiente manera: En la primera sesión se indaga. en primer lugar. La posibilidad de poder decidir con mayor conocimiento de causa que quieren hacer de sus vidas. la recogida de datos significativos que permitan tomar decisiones.parte de uno de ellos se decanta hacia la separación.

También es útil conocer si un tercero significativo se lo sugirió. tanto a nivel de rendimiento como de sociabilidad. Se completa esa 1ª sesión con una recogida de datos personales de cada miembro de la pareja. Esa es. y en función de qué. Es también necesario recoger datos respecto a la salud en general. qué cambios significativos se produjeron y cuál es la valoración de los mismos. La descripción en detalle suele ser más útil recogerla cuando ya se tienen más datos para poderlo contextualizar y eso es más fácil que se consiga en la 3ª sesión. una primera aproximación al problema. En ese caso. quién lo controla. También es útil conocer si previamente han hecho ya alguna otra consulta o tratamiento. cuándo. cómo y en qué términos es formulado por cada uno de los cónyuges. cuáles son las expectativas de ambos. que tiene como objetivo conocer la historia de la pareja. así como qué valoración se hace de dicha decisión.Se trata de poder entender quién hizo la demanda. Ese es un dato interesante en tanto apunta posibles alianzas y triangulaciones. es importante recoger qué les dijo y a quién de los dos. así como su grado de interés. Qué estudios realizó. si se está haciendo algún tratamiento y. familiar o terapeuta. sea amigo. cual fue su experiencia en el ámbito escolar. la edad. Se trata de entender el grado de satisfacción y de posibles dificultades que proporciona esa área. La siguiente pregunta incide en la definición del problema. Cuál es su profesión y su experiencia en el ámbito laboral. orientada a conocer datos básicos. su procedencia. si es así. También es pertinente indagar sobre gustos y aficiones como fórmula complementaria para conocer el grado de sociabilidad de cada uno. y hasta qué punto sus expectativas al respecto se cumplieron. y la valoración de la misma por cada uno de ellos. de hecho. si se ha pasado por la experiencia de emigración. 11 .

si consideran que fue armoniosa o conflictiva y basándose en qué. quién tomaba las decisiones si no se tomaban conjuntamente. También es necesario conocer qué relación se mantiene en la actualidad con los familiares más directos. Esta es una sesión que siempre ayuda al terapeuta. eventualmente. resulta conveniente explicar a la pareja el procedimiento que se propone el terapeuta utilizar. Así como qué opinión tienen con respecto a la conyugalidad de los padres. el objetivo es conocer los datos de la familia de origen de cada uno. darles su opinión y. o si mantenían una relación más igualitaria de tipo simétrico. cómo fue inicialmente y si se han experimentado cambios. Formando parte de esos comentarios finales. Definido en términos de consulta y valoración para poder. proponerles una terapia de pareja. Se trata de entender cuál ha sido su experiencia como hijo. es interesante preguntarle a cada uno de ellos por su relación con la familia del otro. según su opinión. También es interesante preguntar. qué recuerdos guardan de la infancia. será importante señalar todos aquellos aspectos positivos de las características personales de cada miembro de la pareja que puedan ser resaltados. En la 2ª sesión. el grado de sintonía y los posibles conflictos no resueltos. cuando estos han sido carenciales. Al finalizar la sesión. a entender mejor cuáles han sido las experiencias básicas en torno a los afectos y hasta qué punto se han necesitado compensar. cómo manejaban el poder. con conocimiento de causa. así como su valoración de la misma basándose en las expectativas que se tuvieran desde el inicio. Se trata de poder valorar si el modelo propuesto por los padres era de corte patriarcal y complementario. con especial atención a las experiencias en torno a los afectos y a las creencias y valores aprendidos. En muchas ocasiones. con expectativas desmesuradas difíciles de conseguir en relación con la 12 . y a cada miembro de la pareja.Al finalizar dicha sesión.

hasta qué punto fue deseada por los dos y cómo se repartieron las responsabilidades al respecto. quién tomó la iniciativa que favoreció los encuentros posteriores y cuáles fueron los motivos de atracción mutua que les hizo elegirse. así como las posibles dificultades específicas que se hubieren dado y cómo se afrontaron. el objetivo es el de poder tener una imagen del proceso de la relación. En la 3ª sesión. si se decidieron casar. en otras. Esa ultima cuestión. cómo se conocieron y qué edad tenían. Llegado ese punto. También es útil recabar la valoración que hacen ambos de esa etapa inicial. El nivel de satisfacción respecto a la sexualidad es otro aspecto que debe ser explorado. formulada de manera muy simple. Se trata de poder recoger todos los motivos de insatisfacción que cada cónyuge empezó a tener y qué cosas hizo para subsanarlos y no sólo centrarse en el episodio de la infidelidad. ayuda a entender cuáles eran las expectativas y hasta qué punto se frustraron. si las hubiere. Este ha de poderse explorar contextualizándolo y describiéndolo en 13 . Si la pareja tiene hijos es necesario entender qué papel ha tenido el desempeño de la parentalidad.familia del otro. a través de las relaciones afectivas establecidas posteriormente. de manera que se pongan en evidencia las diferentes etapas por las que la pareja ha pasado y el grado de satisfacción respecto a las mismas. cómo se decidió empezar a vivir juntos y. formulada como una recogida de datos sobre la historia de amor de la pareja. La primera etapa a explorar es la del inicio de la relación de pareja. recabando como mínimos tres adjetivos. “qué es lo que les gusto del otro”. qué significaba para cada uno de ellos ese compromiso. es útil preguntar hasta cuándo fueron bien las cosas entre ellos. resaltando las diferencias de valoración entre los cónyuges.

Si se considera que el fenómeno de la infidelidad incide de lleno en la comunicación entre los cónyuges. Es útil diferenciar la experiencia de infidelidad del manejo de la misma por parte de ambos cónyuges. Un dato siempre relevante es cómo se desveló el secreto. a plantear dificultades en cuanto a la comunicación. Un dato que debe ser siempre explorado es qué han decidido decirles a los hijos y a las familias respectivas. pues puede ser la clave para entender muchas actitudes. en tanto se toma unilateralmente una decisión importante sin comunicársela al otro. protegiéndoles del dolor que esto puede suponer para ellos. más frecuentemente. No hay que olvidar. cómo se maneje posteriormente dicha realidad puede menoscabar aún más las posibilidades de comunicación efectiva entre ambos. en ocasiones. de manera que sea más fácil entenderlo desde una perspectiva de coparticipación. las decisiones pasan. con objeto de que tomen partido o 14 . se les ha informado unilateralmente. que se descubra por azar o que sea el cónyuge traicionado quien haya tenido que pasar por una etapa larga de incertidumbre y de búsqueda de certezas sistemáticamente negadas por el otro. en ese sentido. es útil conocer con quién se compartió y se comparte en la actualidad ese secreto. es una información que es necesaria que el terapeuta conozca. por preferir mantenerlos al margen. No tiene el mismo significado si fue el propio cónyuge quien lo hizo. Y ello remite.términos de secuencias interactivas. y también si esa información la han dado por separado o han llegado a acuerdos al respecto. pero. por eso. que compartir información es compartir poder. La complicidad que supone compartir información relevante genera con facilidad alianzas. En el caso de los hijos. inevitablemente. En ese sentido.

sin embargo. y se cierran filas en apoyo del cónyuge. En muchas otras ocasiones. incluso. favorece que ésta se pueda encarar de manera más funcional. para trabajar con éstos una fórmula más funcional de afrontar los problemas de sus padres. sobre todo si se pone en marcha una separación. y que se puede considerar más funcional. ser decisivo. Al finalizar dicha sesión. o piensa hacer. lo que sucede es justo lo contrario: se culpabiliza al hijo por lo que ha hecho. El terapeuta debe alertar a la pareja de ello e. también. En ese sentido. Escucharle sus razones y apoyarle en aquello que sea necesario. la responsabilidad del terapeuta implica tener siempre en cuenta las necesidades de todos los miembros del sistema familiar teniendo como regla de oro la prevención y el cuidado con respecto a la salud mental de todos. el terapeuta ha de tener ya claras las características básicas de la relación amorosa de esa pareja. aunque se trabaje específicamente con el subsistema de la pareja. proponerles una convocatoria por separado con los hijos. Esa respuesta. Si se les informa de lo que ha sucedido. la reacción más frecuente. el riesgo para los hijos aumenta. es la de apoyar al hijo en cualquiera que sean las decisiones que tome. pues incide de manera desfavorable en la buena relación necesaria que han de tener con cada uno de los progenitores. y desde una perspectiva de terapia familiar.como forma de venganza hacia el cónyuge transgresor. desde una perspectiva de proceso. Cuando eso sucede. Es desde esa perspectiva global y evolutiva que se podrán entrelazar todos los datos previos que se han recogido tanto a nivel personal como en relación a los hijos y las familias 15 . El papel de la familia de origen de cada uno de los miembros de la pareja puede. a menudo coherente con las alianzas previas establecidas. puede favorecer en el hijo reacciones depresivas que a la larga sean el germen del desarrollo de patologías más severas.

Esa es una eventualidad que el terapeuta debe explorar de forma directa. de tener un espacio individual para hablar con el terapeuta. resulta conveniente completar ese apartado de valoración de la situación con la realización de una sesión individual por separado con cada uno de los cónyuges. rompe con las posibles fantasías de triangulación que tan comúnmente se observan detrás de la demanda de realizar una sesión individual. resulta más fructífero poder ofrecer ese espacio después de haber completado las tres sesiones descritas anteriormente. el terapeuta debe explorar el estado actual de la relación extraconyugal. En primer lugar. Cuando eso es así. cuando la consulta es de pareja.respectivas. y en base a la índole particular del problema. En la sesión individual con el cónyuge transgresor. Comúnmente. ello sucede porque no se ha 16 . En segundo lugar. permite responder a la demanda hecha por alguno de los dos o por ambos. ello incidiría negativamente en los resultados. si se decidiera iniciar paralelamente una terapia de pareja. pues el terapeuta va a tener mayor información para entender de una manera contextualizada lo que se cuente en esa sesión. de manera que se pueda construir una devolución que resulte terapéutica. No obstante. pues. en el caso de que así fuera. Por otra parte. generalmente al inicio de la consulta. ver en ese momento a cada cónyuge por separado puede ser útil por varias razones. incluir ese espacio como un procedimiento estándar. es un espacio oportuno para que el terapeuta pueda aclarar si tiene alguna duda con respecto a algunas de las afirmaciones hechas por cada uno de los cónyuges en las sesiones precedentes. pues no es extraño que esta no esté cerrada todavía y que el cónyuge desconozca tal extremo. que se le ofrece a cada uno de ellos. En efecto.

si lo que se desea es recuperar el vínculo con el cónyuge. suele suceder dado el estado de alerta en el que se posiciona el cónyuge traicionado a partir de la revelación de la existencia de una infidelidad. El manejo adecuado del secreto es. Cuando eso es así. lo cierto es que no siempre resulta fácil dar por cerrada una relación de ese tipo. Tal como dicen Carpenter J. bien sea por el temor hacia su respuesta. Sin embargo.encontrado la formula para comunicárselo al amante. posponer esa decisión cuando lo que se desea es recuperar el vínculo conyugal. cuanto más se tarde en desvelarlo. es necesario entender cuál es la finalidad del mismo. Bien sea por lealtad hacia esa figura y su deseo de no hacerle daño. sobre todo si la decisión se ha precipitado al conocer el cónyuge la infidelidad y darle éste un ultimátum. y Treacher A. Muy frecuentemente este se mantiene con el objetivo de proteger y preservar al otro de algún tipo de dolor. por otra parte. En esa situación es bueno que el terapeuta le ayude a encontrar las fórmulas adecuadas para 17 . también. F. más posibilidades hay de que se ponga en riesgo la confianza necesaria para encarar esa nueva etapa. el cónyuge transgresor suele estar atrapado en un dilema que no le permite decidir. puede complicar la situación y ser valorada como una muestra más de imposibilidad de confiar en el transgresor por parte del cónyuge. lo interesante es poder ayudar a quien mantiene el secreto a valorar las consecuencias del mismo. se ésta en la fase de enamoramiento y no se puede prescindir de las fuertes emociones que se sienten. sin darse cuenta de que. la posibilidad de que la no-ruptura con él o la amante se deba a que todavía no se ha podido tomar una decisión con respecto a qué relación elegir. En muchas ocasiones. Hay. algo que.. Por una parte. imprescindible. eso sucede cuando la relación con el o la amante es prevalentemente de tipo romántico (Pitman. en esas situaciones. si este se entera.(1993). 1994).

si decide intentar reanudar la relación con el cónyuge. En este caso. en cambio.comunicar la situación al cónyuge. son sesiones útiles también para que se valore cuál es la situación del cónyuge. Pero ahí sí que el terapeuta puede favorecer la necesaria reflexión para que las decisiones que se tomen no sean incoherentes con los deseos que se tienen. con la esperanza de que éste se muestre comprensivo y entienda que es necesario arbitrar una interrupción provisional del vínculo. que es uno de lo requisitos esenciales para manejar lo mejor posible esa situación. la posibilidad de iniciar una terapia de pareja también tiene que quedar en suspenso. También es necesario aprovechar estos espacios para poner de relieve la necesidad de que. y cuál puede ser la respuesta de éste a sus acciones. 18 . No es fácil mantener la calma en esas circunstancias. Pudiéndose abrir. Son sesiones orientadas a favorecer el conocimiento de cuáles son sus necesidades. y siguiendo los criterios que se derivan de un manejo de esas sesiones desde la perspectiva relacional. los pros y contras de esa decisión. En ese sentido. de manera que se den los dos la oportunidad de ofrecerse un tiempo para decidir. se contemple la conveniencia de estar dispuesto a realizar las acciones pertinentes para conseguir neutralizar los sentimientos de desconfianza y rencor que pueden estar presentes en éste. con la ayuda del terapeuta. Asimismo. Las sesiones individuales con el cónyuge traicionado también pueden ser muy útiles. acostumbra a ser muy útil ayudarles a valorar cuál puede ser el efecto de sus acciones. a decidir la conveniencia de mantener una relación u otra en base a sospesar. Cuando es así. qué es lo que quieren y qué están dispuestos a hacer para conseguirlo. sobre todo. las sesiones individuales estarán orientadas con el cónyuge transgresor. la posibilidad de seguir viéndoles algunas sesiones por separado mientras dure ese paréntesis.

y en qué medida pueden volverse en su contra y en la consecución de sus objetivos.1. si estos son predominantemente de rencor. en la línea de reparar el daño causado. pero son los menos. De hecho. La fuerza de dicha devolución. ni están aprovechando las posibilidades de confort y bienestar emocional que promueve un vínculo de pareja cuando prevalecen las interacciones positivas. o apresurar al otro a tomar una decisión al respecto para la que no se está preparado. es que se sustenta en datos idiosincrásicos y no sólo en base a planteamientos teóricos.(1996) a propósito de las consecuencias negativas de forzar una unión cuando esta no se desea interiormente. Otro contenido central de esas sesiones radica en poder ayudar al cónyuge traicionado a reconocer cuáles son sus sentimientos. su actitud negativa y desesperanzada no permitirá fácilmente recrear una unión satisfactoria. en el caso de que se inicie una terapia de pareja.Hay cónyuges que pueden por sí mismos entender lo que comenta Alberoni. ni se están dando la 19 . 2. incorporando el resultado de las hipótesis confirmadas que formuló al inicio el terapeuta. Se trata de facilitar una actitud receptiva de tipo positivo. cómo en una gran mayoría de casos la situación relacional que presentan dichas parejas es de impasse. Es bueno tener en cuenta. en ese sentido. además.2 Devolución En la última sesión de ese bloque inicial definido como de consulta y valoración. que se realiza. en presencia de ambos cónyuges. F. si se consigue retener al cónyuge en esas circunstancias. La mayoría se beneficia de tener en cuenta que determinadas acciones no suelen ser recomendables ya que. frente a las necesarias acciones del transgresor. es útil que el terapeuta construya una devolución lo más completa posible del estado de la cuestión.

Desacuerdos en torno a la definición de la relación. E. Siempre y cuando. la ayuda del terapeuta puede ser conveniente. propiciando un contexto favorable de entendimiento. Consideramos que el papel del terapeuta debe ser el de impulsar una salida de esa posición de estancamiento. independiente de qué papel haya jugado en esa historia.2. 20 . radica en el hecho de que. esas parejas presentan desacuerdos importantes en la definición de la relación. Y eso es así para cada miembro de la pareja. el terapeuta hará bien en señalar cómo esa opción es una realidad a tener en cuenta. tanto si la decisión última pasa por darse una nueva oportunidad como pareja e iniciar. de la decisión de recuperar el vínculo y trabajar en el sentido de la unión. un trabajo terapéutico orientado hacia la recuperación del vínculo. entonces. (Brown. como si la opción finalmente elegida fuera la separación. Eso es lo que la diferencia.M. En ese sentido.oportunidad de rehacer sus vidas por separado y ofrecerse la oportunidad de poder disfrutar de nuevas relaciones. para la cual sólo es necesaria en última instancia la voluntad de uno solo de los miembros de la pareja. sustancialmente. y funcional en tanto posibilita la emergencia de nuevas alternativas. Otra de las ventajas para trabajar. legalmente posible en la mayoría de países. en la etapa inicial. En ese último caso. se maneje con el máximo de respeto y generosidad por parte del cónyuge que se decide a ponerla en marcha. algo para lo cual será indefectiblemente necesaria la colaboración activa de ambos cónyuges. Pensamos que la separación debe contemplarse como una alternativa válida solo con que uno de los dos cónyuges la plantee en firme. con un tipo de intervención orientada a la clarificación. muy a menudo. 1999) 2. presidida generalmente por la confusión.

Esos desacuerdos pueden haber estado presentes desde el inicio de la constitución de la pareja y. En esos casos. Ese es el caso de muchas mujeres que pueden tolerar e imaginar como posible que el marido tenga contactos con prostitutas en base a los presupuestos sociales imperantes que todavía justifican dicha conducta y. la jerarquía interna en cuanto al manejo del poder y los proyectos básicos que se esperan realizar tanto en el presente como en el futuro. en cuanto a la expectativa respecto al tipo de vínculo afectivo que se desea establecer. Cuando es así. de una infidelidad que responde más a características estructurales.Esos desacuerdos pueden observarse en relación a los tres pilares básicos que constituyen el fundamento de la relación de pareja (Campo. en esos casos. J. 21 . cuando es así.. suele haberse dado desde el inicio de la relación conyugal. F.L. así como individuales del propio cónyuge transgresor. de manera implícita. hay el deseo de conformar un vínculo amoroso definido como total por parte de uno de los esposos. Es evidente que. Este ultimo caso correspondería a los individuos con características de conquistador descrito por Pitman.(1994).C. Se trataría. la infidelidad es simplemente consecuencia de esos presupuestos y. total o parcial. pues. la falta de acuerdo en el seno de la pareja. de hecho. suelen implicar una diferencia. en cambio. en tanto toma una decisión unilateral sin darle al otro posibilidades de decidir. en muchas ocasiones enmascarada. pudo incluso ser tolerada durante un tiempo por el otro cónyuge. mientras que el otro apuesta internamente por un vínculo parcial.. en tanto en cuanto presuponía sólo un intercambio sexual. Linares. independientemente de las dificultades de relación que se hayan podido producir en el seno de la pareja. En algunas ocasiones. más allá de las apariencias. 2002) el vínculo amoroso. haber imposibilitado una consolidación de la misma.

hemos visto que. pero ello suele ser frecuente. la experiencia asociada a la infidelidad de ser elegido como objeto de deseo puede propiciar un aumento de la autoestima. es importante que el terapeuta ayude a clarificar si es factible un acuerdo. sobre todo. Cuando hay desacuerdo con respecto al tipo de vínculo afectivo que se espera y se ofrece al cónyuge. Otro de los motivos de desacuerdo básico que pueden observarse remite a cuáles son las expectativas que cada miembro de la pareja tiene con respecto al manejo del poder.llegan a considerar una ofensa gravísima si se establece una relación en la que se den componentes afectivos. probablemente vaya a ser una conducta que se repita. sobre todo si la relación extraconyugal ha tenido un componente afectivo potente. No siempre es ello posible. en algunos casos. Así. Ese ingrediente básico de cualquier relación puede haber sido. cuando es de tipo complementario. hemos podido observar una tendencia a cambios en la jerarquía interna de la pareja. Añádase a esto el desconcierto que antes mencionábamos que se produce en tales casos en el otro cónyuge. Teniendo en cuenta. suele derivarse de aspectos de la 22 . suficiente como para colocarlo en una posición up con respecto al cónyuge. que acaban propiciando la separación conyugal como única alternativa si no es posible realizar el reajuste necesario. que si el componente que prevalece tiene que ver con expectativas diferentes con respecto a la vinculación afectiva. pues la expectativa de posición up respecto a la relación de pareja. cuando se ha producido una infidelidad en el seno de la pareja. cuando es el infiel quien está en la posición down. con el resultado de una muy probable incompatibilidad de presupuestos básicos. motivo de discrepancia desde el inicio. En ese sentido. además. que propician la inversión de roles cuando el patrón que prevalece es el complementario.

a que se produzca una cierta tendencia a reforzar una posición up en el cónyuge traicionado. tras el desvelamiento del secreto. todo dependerá de las alianzas que pueda conseguir cada uno. que pueden rechazar al cónyuge transgresor y tomar partido fácilmente por el otro progenitor. Cuando la relación extraconyugal la mantiene el cónyuge en posición up. sin embargo. se fuerce un cambio de roles.personalidad que tienen que ver con la identidad y han sido refrendados socialmente en la mayoría de casos por un modelo social de tipo patriarcal. a imputarle al propio hijo la responsabilidad de los hechos. que puede saldarse incluso con la emergencia de patología depresiva. La perdida del apoyo de los hijos. puedan cerrar filas en defensa del cónyuge transgresor. No es infrecuente que. puede suceder que sean los miembros de la propia familia de origen del cónyuge down quienes. Cuando la infidelidad se da en una relación de pareja presidida por la igualdad como patrón prioritario. si la pareja no tiene hijos o estos son demasiado pequeños para quedar involucrados. La tendencia observada apunta. pero el resultado definitivo va a tener que ver con el manejo de la experiencia de infidelidad que haga el cónyuge traicionado. siguiendo la estructura familiar prevalente en estos casos. Llegando. así como una cierta aceptación de la culpa por parte del transgresor. tendente a construir alianzas más con el cónyuge que con el propio hijo. así como de las variables concomitantes. además. Otro factor que debe ser tenido en cuenta. y que puede propiciar cambios en la jerarquía interna de la pareja. incluso. de la del otro . suele ser una experiencia muy desestabilizadora para aquél.caso menos frecuente. el cónyuge traicionado recibe el apoyo de los hijos o de la familia de origen propia. si. tiene que ver con las alianzas terapéuticas que hayan podido 23 . o . la experiencia suele reforzar dicha posición. Por el contrario. pero también observado.

sin poder ofrecer a la vez los ajustes necesarios para que la misma siguiera siendo viable. clarificar cuáles son las expectativas que tienen ahora del manejo del poder y hasta qué punto serán compatibles. 24 . de manera central. o uno por separado. ahora se siente con todo el derecho de realizar. con el objetivo único de beneficiar al paciente. por tanto. El terapeuta deberá también poderles ayudar a valorar la posible incompatibilidad de los proyectos y las consecuencias de querer mantener la convivencia cuando no se dan los mínimos requisitos necesarios para que ésta pueda ser satisfactoria para ambos. Estos pueden quedarse también en stand by o implicar diferencias incompatibles. en el ámbito de los proyectos básicos compartidos. generalmente el cónyuge traicionado una psicoterapia individual. Estas. pueden haberse realizado. es uno de los objetivos a conseguir antes del inicio de la Terapia de Pareja propiamente dicha. No es extraño que la consulta de pareja se realice tras haber realizado ambos. No es infrecuente que el cónyuge traicionado. se plantee poner en marcha proyectos personales que quizás había postergado en aras del entendimiento con la pareja y que.consolidarse en psicoterapias individuales. Cuando es así. sin tener en cuenta los cambios que esa nueva realidad podría suponer para la pareja y. sobre todo si reacciona con sentimientos en los que prevalece la rabia. independientemente que ello pueda no beneficiar al otro. orientadas generalmente a reforzar la autoestima. en cambio. como tan a menudo sucede. La infidelidad también puede suponer un torpedo en la línea de flotación de las parejas que incida. La actitud de despecho le hace velar prioritariamente por sus intereses personales.

es útil formular de manera explícita el contrato. responsabilidad y coparticipación. también ha participado en facilitar un contexto favorable a la infidelidad. y fruto de la devolución contextualizada que se les ha brindado en la sesión de devolución y contrato. y definir el compromiso por ambas partes. utiliza la palabra culpa. Este tendrá que favorecer la explicitación de las condiciones que se piden entre sí. y el terapeuta no ve inconveniente en hacerse cargo de la terapia. Nosotros preferimos substituirla por la palabra responsable.3. desean proseguir con la convivencia dándose una nueva oportunidad. dado que el cónyuge traicionado. de manera unilateral y sin dejar posibilidades de elección al cónyuge. como mínimo. Paralelamente. los cónyuges o. Por otra parte. debe incluir la aceptación. INTERVENCIONES ORIENTADAS A LA NEUTRALIZACIÓN DEL RENCOR Cuando ambos cónyuges. tanto con sus acciones como con sus omisiones. conecta mejor con el reconocimiento necesario de su responsabilidad por parte del trasgresor en tanto que. se puede empezar a hablar de coparticipación. La primera intervención al respecto consiste en aclarar los términos de culpa. ese pequeño matiz más proactivo que sugiere la palabra responsable. tiene un significado con menos connotaciones negativas y conecta más fácilmente con las acciones reparadoras que se van a sugerir con posterioridad. si la variable rencor se ha hecho evidente. de la conveniencia de poner en marcha toda una serie de acciones para neutralizarla. por parte de ambos cónyuges. tomó una decisión que también le incumbía y podía causarle perjuicios. culpable etc. el que ha sufrido la afrenta. Y eso es factible de ver 25 . Por otra parte. más allá de las dificultades. Es más fácil de aceptar. Muy a menudo.

Se trata de acabar de contextualizar con detalle esas experiencias. se ha hecho un recorrido minucioso por la historia de amor de esa pareja. Posteriormente. que el terapeuta no pase por alto la máxima “si algo se siente. no se ha favorecido una escucha empática.cuando. y así poderlos ventilar. Va a ser el terapeuta quien deberá propiciar un contexto favorable que le permita al cónyuge transgresor entender bien el daño causado y poder. de manera que el cónyuge transgresor pueda explicitar cuáles eran sus necesidades previas no resueltas y cuáles fueron las circunstancias que facilitaron sus acciones. A la vez que conduce esa sesión de manera cuidadosa. Muy a menudo se han realizado intentos fallidos en esa dirección. también puede ser útil hacer un ejercicio de escucha a la inversa. de manera que disminuyan los 26 . Es recomendable. previos al espacio terapéutico. pero. debido a la carga agresiva y de reproche con que esos sentimientos de dolor y de rencor se han expresado. previamente. ayudando con su ejemplo a promover una escucha positiva. a efectos prácticos. los sentimientos de dolor que esos hechos le han causado. Es un trabajo de legitimación de los sentimientos. así. por parte del cónyuge traicionado. como una manera de propiciar la actitud de curiosidad respetuosa que está siempre en la base de una escucha atenta del otro. La segunda intervención tiene que ver con la necesidad de explicar con detalle. en silencio y empática. por algo será”. que le puede permitir al transgresor ponerse en el lugar del otro. Por eso resulta tan contraproducente la tendencia a veces observada de “quitarle hierro” o de evitar hablar de ese tema como formula de afrontar esos hechos. llegar a identificarse con el dolor y la rabia que se puede llegar a sentir. Hay una parte del rencor que se relaciona con la necesidad de reconocimiento y explicitación del daño recibido.

por el contrario. E. Un primer paso se logra cuando se empiezan a reconocer las necesidades del otro y. que puede ser definido en términos de “oreja amiga”. Este. de hecho responden siempre a las experiencias idiosincrásicas de la historia de amor de cada pareja. Acostumbra a ser útil que suponga un cierto esfuerzo. No hay dos rituales iguales. Por otra parte. facilita que el cónyuge traicionado empiece a trascender su posición de víctima. Lo importante es el significado que se otorgue a las acciones elegidas y el grado de complicidad que genera su ejecución. Por eso es importante que el terapeuta ayude a potenciarlos. a la vez que posibilita. constituye por sí mismo un ejercicio que facilita una comunicación más funcional entre los cónyuges. en los que es útil que se exprese claramente la voluntad de reparación. en firme. y otros (1991). Tal como plantea Imber-Black. pues reconocerse como coparticipante favorece que se dé cuenta de que se puede participar de otra manera y. el papel que puede tener uno mismo para satisfacerlas. por el vínculo.sentimientos de culpa tan poco productivos desde una perspectiva positiva y. a la vez. tiene que poderlas dotar de ese significado reparador. una mayor cercanía emocional entre ambos. 27 . así como que se apuesta de nuevo. Este ejercicio de escucha atenta. a través de la escucha empática que se genera. La siguiente intervención pasa por facilitar la emergencia de rituales de reparación. y tenga en cuenta las necesidades del cónyuge traicionado. por tanto. a partir de ese momento empezar a hacer las cosas de forma diferente. entendiendo por ello cualquier acción que se realice con la intención de reparar el daño causado. a su vez. los rituales tienen un peso especifico en la vida de las familias y un importante papel en la consolidación del vínculo entre los esposos. máxime como sucede en estos casos. se estimule el aumento de la responsabilidad.

algún ajuste más en la relación de pareja. a la vez. que permita conocer las propias necesidades y. subrayar en términos de prevención. ahora sí ya claramente definido y con las condiciones necesarias para su finalización exitosa. también.Cuando los objetivos descritos se consiguen. las del otro. Y facilitar una complicidad entre ambos. Favorecer la conexión íntima y aumentar la comprensión del otro permite. pero en un contexto de terapia de pareja. 28 . es mejor explicitarlo antes que silenciarlo en aras de evitar conflictos. la mejor prevención radica en estar atentos al bienestar del otro y en no fiarse sólo de las apariencias. En ese sentido. sobre todo. Y si eso choca con algún impedimento. si es necesario. ajustar mejor la propia conducta. se está entonces en condiciones óptimas para trabajar. cómo la mejor garantía para que no se pueda volver a repetir una experiencia de infidelidad pasa por reasegurar una buena comunicación entre los dos. Al concluir la terapia es conveniente.

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