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CUENTOS Y

LEYENDAS DE LA
ODISEA
Homero

Adaptación de Jean Martin

Cuentos y leyendas de la Odisea
HOMERO

Adaptación de Jean Martin
Traducción de Mª Paz Campos

ESPASA JUVENIL

Directora de colección: Nuria Esteban Sánchez
Editor: Iñaki Diez de Ulzurrun
Diseño de colección: Juan Pablo Rada
Ilustraciones: Ana Azpeitia
Realización de cubierta: Ángel Sanz Martín

© Espasa Calpe, S. A.
© 1991, Editions Nathan, París, Francia
© De la traducción: M.a Paz Campos
Título original: Contes et Légendes de L'Odysée, collection Contes et
Légendes Nathan, Editions Nathan, 1991

Primera edición: septiembre, 2002

Depósito legal: M. 23.569-2002
I.S.B.N: 84-670-0184-4

Impreso en España/Printed in Spain
Impresión: Huertas, S. A.

Editorial Espasa Calpe, S. A.
Carretera de Irún, km 12,200. 28049 Madrid

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Las diferentes hipótesis sobre su figura han dado origen a la llamada «cuestión homérica». En los siglos XVII y XVIII llegó a dudarse de su existencia real. quizá ciego. Jean Martin logra una excelente síntesis de la Odisea. Según la versión más difundida. debate aún abierto en el que se ha tratado de fijar la fecha y la autoría de los libros que se le atribuyen. Con este texto. que te servirá para familiarizarte con uno de los mejores libros de aventuras que ha dado la literatura. que en la actualidad se da como cierta. . La influencia de ambas en la cultura universal ha sido y es inmensa. la Ilíada y la Odisea. fue un rapsoda. obras maestras de la épica griega. que cantaba sus poemas en fiestas o banquetes.De la vida de Homero poco o nada se sabe.

.........................................................84 6.................................29 VII......................................................................................... Llegada al palacio de Alcínoo................... Los dioses y los hombres..... El cíclope. Calipso............................ Ulises comienza su relato..................................... En Pilos y en Esparta........ Ulises............................85 ................................... Ulises en el país de los feacios...................................81 1...................................................33 VIII................ Homero y la epopeya.........................................................................................................................................53 XIII...................................................................................................................................................................13 III...................................... Ulises mendigo.... Padre e hijo................... La matanza de los pretendientes............................ La prueba del arco......................................................................................................... La cuestión homérica.................................................... Leyenda..................................................37 IX.49 XII....................................................................................................................... La Odisea............................................................. Eumeo...83 5......... historia y poesía.......................................................... La evocación de los muertos.................................... La guerra de Troya.... Telémaco.......................... Las sirenas........................................................................................82 2.................................................................................................................................................................................................57 XIV................................17 IV.....Índice I....................................................... Circe.....73 Homero y la Odisea...........................................................................45 XI..........................................................................61 XV..........................83 4..25 VI................65 XVI...........9 II.........................................41 X........................................................................21 V.......82 3....................................................... Penélope.....................................................................69 Glosario............................................................................................................................................................................................................................................

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en el que se aclara el significado de algunas palabras antiguas o complejas que aparecen en el texto. Si deseas conocer más cosas sobre Homero y su época. .En la parte final de este libro hay un glosario. Leyenda. también figuran en él los principales personajes. puedes consultar el apéndice «Homero y la Odisea. ordenado alfabéticamente. con una explicación de su naturaleza y características. historia y poesía».

alguna cosa.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea I Telémaco O H Musa! Háblame del hombre de los mil viajes. oh Diosa. todos los que habían sobrevivido a la guerra y al mar. La palabra griega significa literalmente «mujer joven». habían retornado a sus hogares. Tan sólo él.. decidieron permitir el retorno de Ulises a su patria. Pero éstos perecieron por su propia culpa. ¡insensatos!. los restantes dioses. 9 . 1 En la mitología clásica. ¡Se comieron los bueyes de Helios. y el dios les privó del día del regreso! De todo esto. y a propuesta de Atenea. cuéntanos. en lo más profundo de su caverna. en el extremo más alejado del mundo. aprovechando su ausencia. Todos los dioses sentían lástima por él. Pero Poseidón había marchado a celebrar banquetes a la tierra de los Etíopes. Ha conocido muchos sufrimientos en el mar. se hallaba retenido por la divina ninfa 1 Calipso. Calipso es una de estas ninfas. luchando por salvar su vida y para traer de vuelta a sus compañeros a la patria. que le perseguía encolerizado porque había cegado a su hijo Polifemo. que no deseaba nada más que el regreso junto a su mujer. pues deseaba ardientemente que él fuera su esposo. salvo Poseidón.. Ulises. Todos los demás. el que tanto ha vagado por el mundo después de haber saqueado Troya. el cíclope. En la Odisea. divinidad secundaria de los bosques y campos. también a nosotros.

mis corderos y mis cebadas cabras. si Ulises pudiera decir dos palabras a esos pretendientes! ¡Hallarían corta la vida y amargo el matrimonio!. que significa igualmente «extranjero». ¡Déjame aconsejarte!. Encolerizada. pretenden desposar a mi madre y arruinan mi casa.. etc. Same. Atenea marchó a Ítaca y.. nos dirás qué es lo que te trae a nuestra casa. mi padre. reyes. 10 . y todos los reyezuelos de Ítaca. que tienen el valor de una ley.. ¡y ésa sería la gloria que hubiese dejado a su hijo! Pero aún tengo otras razones para llorar. sin duda!. Telémaco. Y conduciendo a la diosa la llevó aparte. En medio del desorden que provocaban los pretendientes. Palas Atenea respondió: —¡Ah. llegó al palacio de Ulises. En cuanto hubo devuelto el coraje a su corazón. Y Telémaco. ni tomar una decisión definitiva... En griego. como puedes ver: todos los señores de nuestras islas.. ha muerto lejos de aquí. la que se establecía entre la persona que acogía a otra en su casa y la que era recibida en ella. ¿es 2 Los decretos son órdenes dictadas por una autoridad superior.. Desde el mismo momento en que vio llegar al forastero. el hijo de Ulises hizo convocar la Asamblea en la plaza y tomó la palabra: —¡Os he convocado porque el dolor me agobia! No he perdido solamente a mi padre.. Pero vosotros.. Y mientras esperan. ¡Le lloraría menos si hubiera muerto en el país de los troyanos! Los aqueos lo hubieran honrado con un hermoso túmulo4. la de los dedos de rosa. haciendo festines y bebiendo sin límite. se apresuró a recibirlo... 3 Con la palabra huésped se designaba en la Antigüedad una relación de hospitalidad. pasan los días en el palacio de mi padre. Cuando hayas comido. ¡Sus huesos deben de estar blanqueándose sobre alguna orilla desconocida!. sin apelación posible. Pronto acabarán también conmigo. Las leyes de la hospitalidad en el mundo antiguo obligaban a todos a recibir y dar cobijo a los extranjeros..Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea Hermes. Ulises.. pues unos jóvenes se obstinan en desposar a mi madre a pesar de su rechazo. la palabra es «xénos». Duliquio. temo la ruina completa de mi casa. emperadores.. Atenea desapareció volando como un pájaro. iría a llevar a la ninfa su decreto 2.. matando mis bueyes. soñaba con el retorno de su padre: ¡si pudiera regresar el amo a su casa!.. Ella no puede rechazar este matrimonio que le causa horror.. lejos del escándalo insolente de los pretendientes. —¡Te doy la bienvenida! Sé nuestro huésped 3. sino que. bajo la apariencia de un rey vecino. ¡Pero todo lo que haya de ocurrir está en manos de los dioses!.. 4 Montecillo artificial con que algunos pueblos de la Antigüedad cubrían una sepultura. que en otros tiempos reinaba en este país y que era un padre para todos. el del rostro divino.. Tan pronto como llegó la Aurora. además. comprendió que se trataba de una diosa. Mientras comía le explicó: —¡Desgraciadamente. ¡Y mientras tanto ellos esquilman mi herencia y se comen mi patrimonio!. maravillado. el dios mensajero. la boscosa Zacinto...

Telémaco marchó solitario a la orilla del mar. el país del rubio Menelao. pero deshacía durante la noche lo que había tejido en el día... volveré enseguida para celebrar sus funerales y dar a mi madre un esposo. conmovido. Ve a preparar los víveres y yo iré reclutando voluntarios entre el pueblo. pero será tu ruina!.. ¡sino tu madre con sus artimañas! Hace ya más de tres años. he terminado con este asunto: ¡los dioses ya están al corriente de lo que sucede. que maltrata nuestros corazones. —Antínoo. Telémaco obedeció. salid vosotros de mi casa! Id a celebrar banquetes a vuestra costa. vigila bien todo y estate tranquila.. mientras su mente trama algo bien distinto! Por ejemplo. debes enviarla al encuentro de su padre. que en otro tiempo había sido la nodriza de Ulises y ahora era intendente de su casa: —Nodriza. interrumpieron brutalmente la reunión. Si está muerto. pues este proyecto no ha sido 11 .Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea que no os irritáis? ¿No os da vergüenza permitirles campar por sus respetos? ¿Acaso Ulises os maltrataba? ¿Es que tenéis algún motivo para vengaros de él en mi persona? En su cólera. ahora mismo. El pueblo. Pero ahora. y retornaron a la casa de Ulises. tened paciencia hasta que yo acabe este lienzo que tejo al ilustre Laertes para cuando muera. voy a equipar un barco e iré contigo.. y a Esparta. por mi amistad con tu padre.. está siguiendo una estrategia equivocada. la que me ha dado el ser y me ha criado!.. Yo.. a la casa de Néstor. respondió: —¡Telémaco. nos insultas y quieres deshonrarnos! Pero no somos nosotros los responsables de tus males. Profiriendo amenazas contra Telémaco.. Atenea se presentó ante él bajo el aspecto de Méntor: —Deja a los pretendientes. ¡yo reclamaré que caiga sobre vosotros la venganza de los dioses! Y ésta es mi última palabra. ¡Por eso. ¡Durante tres años nos engañó con esta argucia!... y también todos los aqueos!. se puso a tejer en una gran sala una tela de finura extraordinaria.. Si me entero de que Ulises está vivo tendré paciencia para esperar otro año. tú. para que. las lágrimas brotaron de sus ojos. ya que todos tus bienes serán dilapidados mientras ella no cambie de parecer. ¡Más bien. impidiendo que se equipase un barco para Telémaco. De regreso al palacio fue a buscar a Euriclea. Llorando. diciendo: «Jóvenes.. Antínoo. no se dan cuenta de que la muerte se cierne sobre ellos.. hoy por hoy.. de acuerdo con él. ¡Nos hace esperar a todos y realiza promesas a cada uno de nosotros. contra quienes hablaban en su favor e incluso contra Ulises si llegaba a regresar. uno de los pretendientes. pronto hará cuatro. tan solo quisiera que se me diera un barco y veinte hombres para que pueda ir a buscar noticias de mi padre a Pilos. Si no es así. se mantenía silencioso. aunque ya apenas puedo aguantar más. Los pretendientes no querían saber nada. ¡Esta actitud le proporcionará a ella la gloria.».. ¡no se trata de que yo eche de mi casa a mi madre. se case con uno de nosotros! Porque.

que después se mezclaba con agua según el grado de concentración que se deseara. A bordo se dispusieron las cráteras 5 desbordantes de vino para beber a la salud de los dioses. 5 Grandes vasijas donde se mezclaba el agua y el vino. el barco navegó hacia su destino. adormeció a los pretendientes para que no se enterasen de nada. Atenea reclutaba la tripulación del barco. 12 . Pero júrame que no dirás nada a mi madre antes de once o doce días. hasta la llegada de la Aurora. Durante toda la noche. a menos que le aqueje el deseo de verme u oiga decir que he partido. Una vez embarcadas las provisiones. En la Antigüedad se elaboraba un vino muy espeso.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea pensado sin la inspiración de un dios. llegada la noche. Personalmente dirigió la botadura del navío y. no vaya el llanto a estropear sus bellas mejillas. Mientras. y el burbujeo de las olas resonó alrededor de la quilla. hizo que una brisa soplara e hinchara la vela.

Sobre la playa. habréis oído contar que retornó a su tierra. Atenea. desde entonces. Abandonamos Troya separadamente y. el 6 Se refiere a la parte de la costa más cercana a tierra. la virgen de los brillantes ojos. como un lago de agua salada de poca profundidad. ofrecían una hecatombe 7 de toros negros a Poseidón. una banda de tierra o arena. bajo la apariencia de Méntor. el dios que hace temblar la tierra. y Telémaco se dirigieron hacia Néstor y sus hijos. 13 . una especie de albufera. separado a menudo del mar libre por un «cordón litoral». no he vuelto a saber nada de tu padre.. Apenas desembarcados.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea II En Pilos y en Esparta E L sol se elevaba sobre la espléndida laguna 6 cuando avistaron Pilos. sembró la discordia entre los dos atridas.. Atenea. por millares. Patroclo y mi hijo Antíloco!. los pilios. sin alcanzar necesariamente el número de cien. Generalmente es un sacrificio de animales. Por doquier se acercaban los pilios a su encuentro tendiéndoles la mano para invitarles a tomar parte en la celebración. pero que a su llegada fue asesinado por Egisto. aunque vivís en un lugar muy alejado. Telémaco interrogó a Néstor. Después de haber orado a Poseidón y haber comido. quien le respondió: —¡Cuántas desgracias traes a mi recuerdo! Allá lejos están enterrados Áyax. 7 En sentido literal. sacrificio de cien bueyes que se ofrece a la divinidad. Aquiles. Cuando hubimos saqueado la ciudad de Príamo... »Del atrida Agamenón.

Menelao. pero al octavo año se alzó el divino Orestes. Cuando la Aurora. tomó la mano de Telémaco y le rindió tributo: —Amigo mío. hay uno cuyo recuerdo me obsesiona: ¡Nadie era igual a Ulises! ¡Qué pena tan grande ignorar si está vivo o muerto!.. Atenea sugirió que.. la de los dedos de rosa. sorprendido. a quien la tempestad había conducido hasta los lejanos mares de Egipto. entraban en el profundo valle de Lacedemonia. El anciano Néstor. durante su ausencia.. El sol se escondía. Después la diosa partió como si fuese un águila. 14 . y ruégale que te hable con franqueza. »Fue entonces. a Egisto y a su propia madre.. 9 En las civilizaciones clásicas mediterráneas. una vez satisfecha la sed y el apetito.. Se hizo entrar a los viajeros. y que los héroes caídos ante Troya estuvieran todavía con vida. que traía sus barcos cargados de tantas riquezas como podían contener. quien para vengar a su padre mató a los dos. senos propicia. Menelao le dijo: —Querido muchacho.. hizo preparar un carro y confió a Pisístrato. mientras Orestes ofrecía a los argivos el banquete fúnebre 9. ¡Y pensar que también lloran por él el viejo Laertes. y sobre todo. el más joven de sus hijos. todos los aqueos se quedaron estupefactos. hizo su aparición. Lloro muchas veces por todos ellos. Néstor prestase un carro y caballos a Telémaco para ir a Esparta. y aún hoy en día en los ambientes rurales. he sufrido tanto para tener todo esto que no me produce ninguna alegría: con mucho preferiría no tener más que la tercera parte de estas riquezas.. él fue el último en regresar. yo te sacrificaré una novilla10 con los cuernos bañados en oro. al ver el portento. al que tuvo que dejar en casa recién nacido 8 Usurpar: apropiarse de un reino sin tener derecho a ello. ¡no temo que te falten la nobleza ni las fuerzas si desde tu juventud los dioses te acompañan!.... la prudente Penélope y Telémaco. al día siguiente. Néstor reunió a sus hijos y llevó a cabo el sacrificio prometido. Oyendo maravillarse a Telémaco. ¡Diosa!. erraba con sus navíos por países distantes y de extrañas lenguas. Éstos admiraron el palacio: ¡qué esplendor! Todo brillaba como el sol y la luna. Menelao festejaba en numerosa compañía el doble matrimonio de su hijo y de su hija. y. cuando regresó el intrépido Menelao. Llevaban rápidos caballos y al día siguiente. la misión de acompañar a Telémaco y manejar las riendas del carro. acumulando víveres y oro. los funerales concluían con la celebración de un banquete. a casa de Menelao. Después. a la caída del sol. el hijo de Agamenón. Ve a verle. después del crimen. Entraron al palacio y cada uno marchó a dormir. »Egisto sometió al pueblo y reinó siete años sobre todas las riquezas de Micenas. había seducido a su mujer Clitemnestra y usurpado 8 el reino.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea cual. por medio de la violencia o el fraude. 10 Vaca joven que todavía no ha parido ningún ternero.

Evocaron las hazañas de Ulises. Con tres de sus compañeros lo cogieron por sorpresa. que por lo general eran muy caros y sólo podían ser poseídos por los príncipes y reyes. tiene el mismo sentido que «transformación». etc. El dios marino. en la gruta de la ninfa Calipso: no puede volver al país de sus antepasados. y Pisístrato tomó la palabra para confirmarlo: ¡se trataba. En fin.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea cuando marchó a Troya! Sólo con oír el nombre de Ulises. A la mañana siguiente. cardenales. Poseidón lo sepultó en el mar por haber desafiado orgullosamente a los dioses.. Inmovilizado. del hijo de Ulises! Todos rompieron en un sentido llanto y con ellos el hijo de Néstor. sosteniéndolo con ambas manos. La palabra «metamorfosis». es preciso que vuelvas a Egipto y lleves a cabo ese sacrificio! Enseguida. falto de viento. he visto a Ulises prisionero en una isla. Helena y Menelao lo reconocieron. Menelao le interrogó sobre los otros reyes aqueos: —Hijo de Atreo. si Orestes lo ha matado ya. propuso marchar a disfrutar de las dulzuras del sueño. Áyax está muerto. cuando Egisto. hasta que Telémaco.. Menelao quiso interrogar a Proteo. lo asesinó. que es de origen latino. con prontitud vertió una en el vino e hizo que sus corazones se tranquilizaran. Al escuchar estas palabras el corazón de Menelao estalló: sentado sobre la arena. ¡Así que. modificación de la forma del cuerpo. estarás allí para los funerales. a un día de navegación de Egipto. Tu hermano. Pero Helena. pues él se acordaba de su hermano Antíloco. 15 . finalmente. en efecto. el viejo profeta del mar. la palabra también designa la propia dignidad del que porta estos vestidos: reyes. con tristeza. Entonces. Telémaco rogó a Menelao que le contara todo lo que sabía sobre Ulises.. 13 Transformación. también se llaman así las propias telas o vestidos teñidos con esa materia. adoptó su forma habitual y aceptó responder: —Zeus te retiene aquí porque no le has ofrecido la hecatombe que le debías. en la isla de Faros. Telémaco sintió cómo crecía en él el deseo de llorar a su padre ausente. Éste refirió que los dioses lo habían detenido. aunque no desea otra cosa. ya que sus compañeros lo esperaban en Pilos y deseaba retornar a 11 Materia colorante de color rojo oscuro empleada para teñir telas. Sus lágrimas brotaron y escondió el rostro en el manto púrpura11. de origen griego. pisaba con alegría el suelo de su patria. así informado. lo sujetaron firmemente y no lo soltaron a pesar de sus horripilantes metamorfosis13.. lloraba.. 12 Aquí la palabra droga designa a un bebedizo preparado con plantas medicinales. ¿por qué me preguntas? Vas a llorar cuando lo sepas. expresó el deseo de no retrasar su marcha de Esparta. Pero Proteo le reprendió ásperamente: —¡Llorar no sirve de nada! Vuelve deprisa y encontrarás a Egisto todavía vivo o. que había traído de Egipto toda clase de drogas 12. Telémaco. Agamenón... En sentido figurado.. habiéndole invitado traidoramente.

Todos quedaron estupefactos: pensaban que Telémaco estaría en el campo.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea Ítaca. los pretendientes lanzaban el disco y la jabalina.. 16 . Allí fue a buscarlos Noemón.. con los rebaños.. sintiendo cómo flaqueaban sus rodillas y su corazón... prestaba además otros servicios diversos a sus señores.. ¿se sabe cuándo volverá Telémaco de la arenosa Pilos? Ha cogido mi barco y ahora tengo necesidad de él... que había escuchado todo.. Entonces el heraldo14 Medonte. o en las porquerizas. Menelao. Pero yo no entiendo nada: ¡esta mañana he visto a Méntor en la ciudad y el otro día se estaba embarcando para Pilos! Cuando Noemón hubo regresado a su casa... Méntor era quien los dirigía.. quien preguntó: —Antínoo. persona cuya misión es transmitir y comunicar los mensajes de las personas importantes. pero un pensamiento vino a tranquilizarla: ¡su hijo llevaba por guía a Palas Atenea! 14 Pregonero público. después de nosotros. Antínoo estalló: —¡El muchacho se ha marchado! ¡A pesar de que le habíamos dicho que no lo hiciera!. le prometió espléndidos presentes de hospitalidad. En el palacio de Ulises. corrió a advertir a Penélope. prorrumpió en lamentaciones. ¿Reclutada en Ítaca? Y tú. ¡Un barco con veinte hombres! Tendré que ir a aguardarle en el estrecho entre Ítaca y la escabrosa Same: ¡le voy a enseñar yo a navegar en busca de su padre!. Este chico va a comenzar a darnos problemas. —¿Cómo rehusar? Sus jóvenes compañeros son los mejores de este pueblo. En época griega.. ¿le has prestado tu barco de buen grado?. sonriendo. Ésta. Antínoo interrogó a Noemón: —¿Cuándo se marchó? ¿Con qué tripulación?.. mientras tanto.

que inundaba de aroma la isla. En la asamblea de los dioses. Su madera es aromática. donde anidaban los pájaros. semejante a la gaviota que pesca en los terribles senos del mar infecundo 15 y baña sus fuertes alas en la espuma salada. una viña y claras fuentes. calzando sus sandalias divinas y tomando su vara de oro. olorosos cipreses. Ulises no estaba presente: como todos los días. Atenea se compadecía de Ulises. no produce cosechas. 17 . la de los hermosos rizos: era preciso que Ulises volviera a su patria. ¡E intentaban matar a su hijo que volvía de Pilos y de Esparta! Persuadido por la diosa. sentado en la orilla del mar. Ardía un fuego de cedro y de alerce16 en su interior. Fuera. En el extremo del mundo.. El mensajero. se precipitó desde lo alto del cielo sobre el mar y voló por encima de las olas. álamos. a diferencia de la tierra. grandes árboles. alrededor de Zeus Tonante. retenido a la fuerza por la ninfa Calipso en su isla. Calipso hizo sentar a Hermes en un magnífico sitial: 15 Figura poética: el mar es infecundo porque. 16 Árbol de la familia de los abetos. allá en lo más alto de los cielos..Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea III Calipso L A Aurora se elevaba para llevar la luz a los Eternos y a los mortales. lloraba contemplando el horizonte. Zeus envió al dios Hermes a llevar un decreto a la ninfa. dejó atrás el mar violeta para llegar a la gran caverna donde habitaba la ninfa de los hermosos rizos.

. —Es Zeus quien me envía. 18 . Te ordena le envíes a su patria lo más pronto posible. Construye una balsa. y le he prometido hacerle inmortal y joven para siempre.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea —¿Qué es lo que te trae? Sé bienvenido. Dice que tienes un hombre contigo: el más desgraciado de todos los que han combatido por la ciudad de Príamo. éste se dejaba la vida llorando. he sido yo quien lo salvó cuando Zeus con su rayo destrozó su navío sobre el mar ancho y poderoso. ya que éste es el gusto de los dioses. el que agita la tempestad! ¡Que parta. pasaba las noches con ella.. pero a él las olas y el viento lo empujaron hasta aquí.... La ninfa marchó en busca de Ulises. ¡Pero no hay manera. Dime lo que deseas y lo haré. —Lo que importa es que le dejes marchar. Yo te procuraré víveres y ropas y haré soplar un viento en tu popa que te llevará a tu casa. Mientras hablaba le servía ambrosía17 y rojo néctar18.. ni compañeros para conducirlo sobre la espalda del mar. Sentado en la playa. La divina Calipso se estremeció: —¡Dioses. no me embarcaré si tú no me aseguras bajo solemne juramento que no planeas una mala jugada contra mí. como bien sabes.. pues la ninfa ya no le agradaba. Que la Tierra. Pero Zeus es el que decide.. pero durante el día escrutaba el mar entre sollozos y lamentos.. el ancho Cielo y la corriente del 17 Alimento de los dioses.. no tengo un corazón pérfido... del que procede su inmortalidad. no se te ve por aquí a menudo. deseando volver. Voy a dejarte marchar. sois todavía más crueles y celosos que los mortales! Siempre sentís envidia de que una diosa duerma con un hombre sin esconderse. Y el poderoso dios desapareció. A su pesar. y no mi regreso. Así habló ella. En el lenguaje común se habla de «néctar» y «ambrosía» para aludir a bebidas y alimentos deliciosos y exquisitos. ya que su destino no es morir aquí. Todos sus compañeros estaban muertos. lo que tienes en mente al pretender que cruce el gran abismo del mar sobre una balsa! No. pero en verdad que eres injusto! Pues. en todo caso.. Aproximándose a él.. ¿Quién recorrería voluntariamente esta inmensidad de agua salada? ¡Y sin ninguna ciudad en el camino donde te ofrezcan sacrificios!. ¡Y así. ya que Zeus lo ordena! Pero yo. Y el sufrido Ulises se estremeció: —¡Es otra cosa. incluso para otro dios. no te lamentes más. no tengo con qué ayudarle a marchar: ni barco. en la medida de lo posible. Ten cuidado con la cólera de Zeus. de escapar a la voluntad de Zeus. la ninfa le dijo: —¡Pobre mío!. el del gran corazón. 18 Bebida de los dioses. Calipso sonrió y le dijo con una caricia: —¡No eres tonto. también ahora sentís envidia de mí porque hay un mortal a mi lado! Sin embargo. sólo puedo aconsejarle y descubrirle cómo volver sano y salvo a su patria. convirtiéndolo en su esposo. ¡que no guarde contra ti ningún resentimiento!. Yo lo he amado y alimentado.

. Furioso porque los dioses hubiesen cambiado de opinión en su ausencia. Pero. tanto en presencia como en estatura. ¡qué lástima!. ella es mortal y tú. en cuanto la divina Calipso lo hubo bañado y vestido con trajes perfumados. la prudente Penélope parecería mediocre. Una vez terminada la comida dijo: —Divino hijo de Laertes. lejos de la costa! 19 . lo descubrió. La ninfa ofreció a Ulises los alimentos de los mortales. siguiendo los consejos de Calipso. tomó su tridente.. A tu lado. y al decimoctavo día aparecieron ante él las montañas del país de los feacios. Abandona tu balsa y lánzate a nadar. Ulises. mi único deseo es volver a casa y sólo espero el día del retorno. Pero fue entonces cuando el poderoso Poseidón. navegó dejando siempre a mano izquierda la Osa Mayor.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea Estigio sean testigos de ello: ¡Juro que no planeo una mala jugada contra ti! Y la diosa y el mortal entraron en la profunda cueva. ¿así que deseas partir?. la de los dedos de rosa. el que hace temblar la tierra. Toma este velo. Durante diecisiete jornadas... inmortal y joven para siempre. agrupó las nubes y encrespó el mar. no te enfades! Todo eso yo también lo sé. Entonces adiós.. a pesar de todo... y le aprovisionó de víveres y manjares para la travesía... no soy menos hermosa que ella! ¡Las mortales no pueden rivalizar en belleza ni en figura con las inmortales! —¡Venerable diosa. izó las velas lleno de gozo. fecundo en ardides. Si supieras lo que todavía te reserva el destino te quedarías conmigo. que sintió piedad por él: —Pobre mío. mientras que a ella le servían la ambrosía y el néctar. una diosa marina. lo sabré soportar: ¡tengo el corazón paciente! El sol descendía y los dos marcharon al fondo de la caverna para acostarse juntos. ¿por qué Poseidón te persigue con tanta saña?. en cuanto apareció la Aurora. ¡Y. Al día siguiente. ciertamente. Si es preciso que sufra por ello. llegado el quinto día.. Ulises no habría sobrevivido sin la ayuda de Ino. Ulises emprendió la construcción de su balsa. Pero. a pesar del deseo por ver a tu esposa a quien tanto añoras. ¡tíralo al mar poderoso. átalo alrededor de tu pecho: con él no debes temer ni al sufrimiento ni a la muerte. Pero en cuanto toques tierra.

tuvo que lanzarse al agua. Durante dos días y dos noches nadó a la deriva. la tierra estaba próxima. Cuando recuperó el aliento. a cuyo dios rogó con toda su alma. Ulises se derrumbó. Pero nadando hacia la costa escuchó el batir de las olas que se estrellaban contra los escollos: ¡inútil intentar llegar a tierra! No obstante.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea Pronto la tempestad rompió la balsa y Ulises. El dios del río lo escuchó y le permitió recalar sobre la arena. llegó hasta el bosque que dominaba el río y se deslizó bajo las tupidas ramas de un espeso olivo. aunque indeciso. tiró al mar el velo de la diosa. Con ambas manos amontonó las hojas secas para formar un lecho. En un último esfuerzo. 20 . y con ellas se cubrió como se oculta un tizón entre las cenizas al llegar la noche. Deshecho por la fatiga. Al alba del tercer día. terminó por descubrir la desembocadura de un río. Y Atenea vertió el sueño sobre sus ojos para disipar lo antes posible su agotamiento y su fatiga. el viento amainó. y a menudo creyó encontrar la muerte.

desapareció. se aproximó a su lecho. y también los del cortejo! Esto es lo que proporciona buena reputación y alegra a un padre y a una madre. Como un soplo de viento. ¿por qué tu madre te parió tan floja? ¡Cómo tienes tus magníficos vestidos. tu matrimonio está cerca: ¡tendrás que estar bella. Atenea se presentó en los aposentos de Náusica. amontonados sin que te ocupes de ellos! Sin embargo. Con estas palabras. recorrió la mansión para contárselo a sus padres. tirados de cualquier manera. despertó a Náusica. Encontró a su padre cerca de las puertas: marchaba al consejo a reunirse con los nobles feacios. yo te ayudaré! Sin esperar el alba. dominando el mundo. rey de los feacios. pero no iba 21 . Muy sorprendida por el sueño que había tenido. ¡Vamos a lavar todo esto. ya que los lavaderos se encuentran lejos de la ciudad. hija del orgulloso Alcínoo. ¡Debo ocuparme de todo eso! Le hubiera dado vergüenza hablar a su padre de su matrimonio. Atenea. pide a tu padre que te prepare un carro y unas mulas. ¿quieres hacerme preparar un carro para que vaya a lavar al río? Tú mismo necesitas ropa limpia para el consejo y tus hijos quieren siempre trajes recién dispuestos para ir a bailar. la de los ojos brillantes. Náusica conducía el carro. pero él había comprendido e hizo preparar todo. y la Aurora.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea IV Ulises en el país de los feacios M IENTRAS Ulises dormía. y bajo el aspecto de una amiga de ésta. —Padre querido. —Náusica.

la diosa de los brillantes ojos. ya que le empuja el hambre. jugaron a la pelota. la lavaron. ¡Ten piedad. Arrancó una rama frondosa con su fornida mano para tapar su virilidad y avanzó. seguro de su fuerza. en un santuario. desde lejos.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea sola: sus sirvientas marchaban con ella. igualmente Ulises se lanzó en medio de las muchachas de hermosas trenzas. ellas se bañaron. el suplicante se abrazaba a las rodillas del suplicado (para impedirle marchar) y le tiraba de la barba (a los hombres) o la barbilla (a las mujeres) para obligarles a mirar hacia él.. mientras la ropa se secaba al sol. si eres una diosa. desnudo como estaba: le empujaba la necesidad. Después. que con su arco recorre las montañas en medio de los ciervos y los jabalíes y destaca entre las ninfas que juegan con ella a través de los campos.. significa que es inútil insistir. de rodillas te suplico 20. Aquí no conozco a nadie 19 Tundir: golpear la ropa mojada contra las piedras del río para suavizarla antes del lavado.. Ellas huyeron. Ulises le habló suave y astutamente. marcha a lanzarse sobre los bueyes o los carneros. Llegadas al río. despojándose de sus túnicas. Al igual que Artemisa. —Princesa. acabo de escapar del mar. se acogía a un derecho de asilo sagrado e inviolable. ya que el suplicado se niega incluso a mirar al suplicante. la aclararon y la extendieron seguidamente sobre la arena. Atenea. solamente quedó la hija de Alcínoo. en Grecia y Turquía: se vuelve a levantar la cabeza cerrando los ojos mientras se da un pequeño chasquido con la lengua. Náusica comenzó a cantar. la hija del gran Zeus... porque mis penas son abrumadoras.. al pie del ara de los sacrificios. quiso despertar a Ulises. después de haber plegado los hermosos vestidos. Así como un león de las montañas. haga viento o llueva.. En la época clásica el suplicante se sentaba. ¡Parecen gritos de muchachas!.. se lavaron. Tundieron 19 con energía la ropa en los sombreados remansos del agua. Esto explica el gesto de rechazo que se practica. éstas desengancharon las mulas y las llevaron a pacer a lo largo de las cascadas.. Acabado el refrigerio. pues era Atenea quien le inspiraba valor. tres veces dichosos serán tu padre y tu madre: ¡qué alegría tendrán viéndote danzar! ¡Pero más dichoso todavía será el que llegue a ser tu esposo! Tan bella como tú yo no he visto más que una joven palmera en la isla de Delos hace ya tiempo: se erguía majestuosa hacia el cielo. Pero. Y el divino Ulises salió de entre los arbustos.. 20 En la Antigüedad clásica. la pelota cayó en lo más profundo de una cascada. 22 .. Intentemos averiguarlo. todavía hoy en día. princesa! ¡Eres la primera persona que encuentro después de tantas desgracias!. Ulises se despertó: —¡Ay de mí! ¿A qué desgraciado lugar he llegado? ¿A un país de salvajes o de gentes acogedoras?. Después de veinte largos días. también. Al momento lanzaron fuertes gritos. Si eres mortal.... debes de ser Artemisa. Cuando se acercó la hora de volver a casa. La princesa lanzó la pelota a una de sus doncellas y erró el tiro. estoy temblando. de esta forma. así mismo se distinguía la joven virgen entre sus doncellas. se perfumaron con finos aceites y comieron en la orilla del río.

rodeados por el ancho mar. considera que es el propio Zeus. con sus puertos y sus astilleros! Pero tú esperarás un rato en el bosque sagrado21 de Atenea. respondió: —Extranjero. Una vez vestido. Náusica. Pero mientras permanezcas entre nosotros no te faltará nada de lo que se concede a los suplicantes. el Olímpico. en este caso Atenea. la de los blancos brazos. puesto que no pareces carecer de nobleza ni de virtudes. Obedeciendo. Y volviéndose a sus sirvientas dijo: —¡Muchachas. me lavaré solo y yo mismo me frotaré con el aceite. Cruza entonces la gran sala y ve derecho a buscar a mi 21 Lugar destinado al culto de una divinidad. que te llevaré a casa de mi padre. Son los feacios quienes poseen esta tierra y esta ciudad. debes sufrirlas pacientemente. al abrigo del viento. bien lejos de otros hombres. pero Ulises les dijo: —Quedaos lejos. pues tengo vergüenza de permanecer desnudo entre jovencitas de hermosas trenzas. volved! ¿Hasta dónde habéis ido a esconderos sólo por haber visto a un hombre?. y yo soy la hija del orgulloso Alcínoo. el que entre los feacios ostenta el poder y la autoridad. Indícame dónde está la ciudad.. huésped nuestro. dame un trapo para cubrirme. ¡Éste no es más que un pobre náufrago! A los extranjeros y mendigos es Zeus quien los envía: dadle una túnica y bañadlo en el río. mientras devoraba una comida abundante. Cuando calcules que ya hemos llegado. ellas colocaron cerca de él una túnica y un frasquito de oro que contenía fino aceite.. Náusica subió a su carro: —Levántate. ¡placer del que hacía tiempo no disfrutaba!. ¡Vas a ver qué ciudad de marinos.. 23 . se recogió la ropa recién lavada y se engancharon las mulas. entra en la ciudad y pregunta por la casa del orgulloso Alcínoo. y si te envió esas penas. cualquier muchacho te conducirá. ¿Le habéis tomado por un enemigo? ¡Los dioses nos aman tanto que nosotros no tenemos enemigos! Y vivimos apartados.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea más que a ti. el que reparte la fortuna lo mismo a las gentes de bien que a los malvados.. y que los dioses te concedan todos tus deseos.

23 Instrumento para hilar. Y arreó las mulas.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea madre. los mechones de lana enrollados a partir de los cuales se fabrica el hilo. El trono de mi padre está vuelto hacia la claridad del fuego: allí bebe su vino. pues si obtienes su benevolencia estará cercano el día en que puedas regresar a tu patria. sentada cerca de la llama del hogar. Pasa sin detenerte y ve a rodear con tus brazos las rodillas de mi madre. es decir. barrita de madera o de caña sobre la que se guarnece el hilo. pero conteniendo su paso para que pudieran seguirla caminando Ulises y las sirvientas. 24 . Estará hilando22 en su rueca23. tranquilo como un dios. 22 Hilar: hacer un hilo enroscando mechones de lana previamente cardados alrededor de la rueca.

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Cuentos y leyendas de la Odisea

V
Llegada al palacio de Alcínoo

E

L sol se ocultaba cuando llegaron al bosque sagrado de Atenea. Allí se
detuvo el divino Ulises e imploró a la hija de Zeus:
—¡Indomable, escúchame ahora, ya que no me escuchaste cuando me
maltrataba aquel que hace temblar la Tierra! Concédeme que sea recibido como
amigo por el pueblo de los feacios.
Ésta era su oración, y Palas Atenea le atendió. Mientras la princesa Náusica
llegaba a sus habitaciones para comer servida por su nodriza, Ulises
reemprendió la marcha. La diosa lo protegía cubriéndolo con una nube. Ella
misma salió a su encuentro bajo el aspecto de una joven doncella, y Ulises le
preguntó qué camino seguir.
Ella le respondió:
—Venerable forastero, te voy a guiar, pero sígueme en silencio. No te fijes
en estas gentes y no les hagas preguntas. No les gustan mucho los extranjeros.
Prefieren navegar sobre el abismo del mar con sus barcos veloces como las alas
o las ideas.
Y delante del magnífico palacio del rey, la diosa continuó:
—¡Aquí es, venerable forastero! Aquí vas a sentarte a la mesa de reyes
criados por Zeus. Entra y no tengas miedo. Ve primero al encuentro de la reina.
Se llama Arete. Si te otorga su benevolencia, puedes confiar en volver a ver a los
que amas y regresar a tu noble casa, en tu patria.
Atenea desapareció sobre el mar infecundo. Partió hacia Maratón y Atenas,

25

Homero (Adaptación de Jean Martin)

Cuentos y leyendas de la Odisea

la de las anchas calles.
Ulises, por un instante, se detuvo sobre el umbral de bronce: ¡qué
esplendor! Todo brillaba como el sol y la luna. Desde la entrada hasta el fondo,
los muros eran de bronce, ornamentados a todo lo largo con esmalte azul. Las
puertas eran de oro, cercadas por jambas de plata y guardadas por perros de
plata y oro, obra de Hefesto. Apoyados en la pared a derecha e izquierda, se
alineaban sillones cubiertos con fundas de delicado tejido, obra de las mujeres:
allí se sentaban los príncipes feacios a comer y a beber.
Detrás se situaban un patio donde trabajaban los sirvientes, un vergel lleno
de perales, granados, manzanos, olivos e higueras, que daban sus frutos
durante todo el año, una viña siempre cargada de racimos y, al fondo, un
huerto. Dos fuentes proporcionaban agua al jardín, al patio y a la mansión, y a
ellas acudían a buscar agua las gentes de la ciudad. Tales eran en la mansión de
Alcínoo los espléndidos presentes de los dioses.
Cuando hubo terminado de admirarse, Ulises el paciente entró y caminó
directamente hacia Arete. En el momento en que abrazaba sus rodillas para
suplicarla, la nube que le protegía se disipó y, al verlo, todos quedaron
estupefactos. Ulises hizo entonces esta demanda:
—Mujer del orgulloso Alcínoo, vengo a suplicar a tu esposo, me postro ante
tus rodillas, después de muchas penalidades, os ruego a todos: ¡Que los dioses
os bendigan en vida y que, después, cada uno de vosotros deje sus bienes a sus
hijos! ¡Pero aseguradme la vuelta a mi patria, pues desde hace mucho tiempo
sufro lejos de los que amo!...
Se sentó sobre las cenizas, al borde del hogar. Después de un largo silencio,
Alcínoo, tomando su mano, hizo sentar en un sillón a Ulises, el astuto 24, e hizo
disponer una mesa para que bebiese y comiese. Después declaró:
—Mañana en este palacio festejaremos a nuestro huésped, haremos
magníficos sacrificios a los dioses y después proveeremos lo necesario para que
vuelva a su patria, por muy lejos que ésta se halle. Luego lo dejaremos a su
destino. Pero si es uno de los Eternos venido del cielo, entonces los dioses deben
de tener otro designio para más adelante...
Ulises, el sagaz, respondió:
—Alcínoo, desecha ese pensamiento. Yo no me parezco a los dioses del
cielo, ni por mi estatura25 y constitución ni por mi prestancia. ¡Soy un mortal, y
uno de los más desgraciados! ¡Si yo os contase todo lo que he sufrido!... Pero tú,
cuando despunte la Aurora, ¡pobre de mí!, permíteme partir hacia mi patria.
¡No me importa sufrir todo lo que el viaje me depare con tal de volver a verla...!

24 Uno de los muchos sobrenombres que recibe Ulises. La mayoría de ellos, «astuto», «sutil»,
etc., aluden a su sagacidad y a su capacidad para, en cualquier situación, guardar siempre un
«as en la manga».
25 Los dioses tienen una figura semejante a los humanos, pero su talla es mucho mayor.
26

Homero (Adaptación de Jean Martin)

Cuentos y leyendas de la Odisea

Todos aprobaron sus palabras. Se hicieron las últimas libaciones 26 y cada
uno marchó a su estancia. Sólo Alcínoo y Arete permanecieron en la sala con
Ulises. Las sirvientas recogieron las mesas. Arete, la de los blancos brazos, tomó
entonces la palabra, ya que había reconocido los vestidos que ella misma había
tejido.
—Huésped nuestro, yo misma, antes de nada, quiero hacerte algunas
preguntas: ¿Quién eres? ¿De qué pueblo? ¿Quién te ha dado esos vestidos? ¿No
has dicho que te habías salvado de un naufragio?...
—Reina, difícilmente podré contarte todos mis males de una sola vez... Los
dioses me han enviado muchos... Hay en el mar lejano una isla habitada por
una diosa, temible y astuta, Calipso, la de los hermosos rizos. Zeus con su
fulminante rayo había destruido mi navío en medio del mar profundo y
poderoso. Todos mis compañeros perecieron. Yo estuve a la deriva nueve días
agarrado a un madero roto y, en la décima noche, arribé a la isla de Calipso,
Ogigia. Ella me recogió y me cuidó, y prometió hacerme inmortal y joven para
siempre, pero no consiguió persuadir a mi corazón. ¡Allí estuve durante siete
años, empapando con lágrimas las vestiduras que me dio la ninfa! ¡Al fin, ella
me permitió partir, sobre una balsa, para tan largo viaje!... ¡Qué alegría
experimentó mi corazón cuando alcancé a ver vuestra tierra!... Pero Poseidón
levantó contra mí una tempestad infernal que destruyó mi balsa. Estuve a punto
de perecer estrellándome contra las afiladas rocas. Sin embargo, conseguí llegar
a tierra nadando por la desembocadura de un río. Agotado, me eché a dormir
en un bosquecillo durante toda la noche y el día siguiente, hasta el atardecer...
Ha sido entonces cuando he descubierto a tu hija y sus sirvientas que jugaban
en la playa. En medio de ellas, tu hija parecía una diosa. La he suplicado. En
todo me ha dado prueba de una nobleza que no es fácil encontrar en una
persona joven, pues los jóvenes suelen tener la cabeza alocada. Me ha dado
abundante pan y vino de rojo fuego, me ha prestado lo necesario para lavarme
en el río y estos vestidos. Ésta es la verdad.
Entonces Alcínoo replicó:
—Huésped nuestro, mi hija habría procedido mejor si te hubiese conducido
a nuestra presencia con sus sirvientas nada más llegar, ya que tú le has
suplicado hospitalidad primero a ella.
—No riñas por mi causa a esta muchacha irreprochable: ella me ha ofrecido
seguirla con las esclavas, he sido yo quien no ha querido, temiendo tu enfado;
ya que nosotros, los simples mortales, ¡somos celosos!...
—¡No! No guarda mi pecho corazón que se irrite sin motivo, que en todo
prefiero la mesura. Siendo como tú eres, que piensas justamente lo mismo que
yo, ¡será grato a los dioses que desposes a mi hija y te conviertas en mi yerno,
quedándote aquí! Te daré casa y hacienda... A condición de que tú lo quieras...,
26 Libación: ofrenda a los dioses de las primeras gotas de una copa de vino, que se vertían en la
tierra recitando una oración.
27

Homero (Adaptación de Jean Martin)

Cuentos y leyendas de la Odisea

pues ninguno de los feacios te retendrá a tu pesar. ¡No lo permita Zeus! Y para
que veas que es cierto cuanto digo, quiero fijar ahora el momento de tu partida:
mañana mismo.
Ulises el paciente se llenó de alegría y comenzó a rogar:
—¡Padre Zeus! ¡Que todo se cumpla como lo ha dicho Alcínoo! ¡Que su
renombre sobre la fecunda tierra no se extinga nunca, y que yo retorne al país
de mis padres!

28

la de rosáceos dedos. Poco después.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea VI Ulises comienza su relato T AN pronto como apareció la Aurora. venid a mi mansión para celebrar un festín. Cuando se hubo satisfecho el hambre y la sed. 29 . Se sacrificaron doce corderos. Cantó la disputa de Ulises y Aquiles en la isla de Lemnos. 28 Aedo: cantor. en la que se encontraba el mercado. durante el viaje a Troya. al igual que Ulises. la casa de Alcínoo. Demódoco el ciego. el aedo se levantó y comenzó a recitar. los patios y las salas se llenaron de los hombres allí congregados. Estando reunida la Asamblea en el ágora 27. donde se discutían cuestiones que afectaban al interés de todos los ciudadanos. En el mundo romano se llamaba «foro». ocho cerdos de blancos dientes y dos bueyes de andar cansino. a propósito de cuál debía ser la primera virtud de un héroe: para uno lo era la 27 Plaza pública de las ciudades griegas. era un lugar de reunión. acompañándose de la «cítara» (sobre este instrumento. cuando todo esté preparado. los pórticos. véase la nota 30). el asolador de ciudades. Recita de memoria e improvisa poemas en los que relata las aventuras legendarias de los antiguos héroes. su sagrada majestad Alcínoo se levantó con presteza.. Alcínoo anunció la leva de una tripulación entre el pueblo para acompañar a su tierra al huésped que había solicitado el viaje. ¡Es necesario festejar a nuestro huésped! Y buscad al aedo 28. —Echemos al mar sagrado una negra nave para que haga su primer viaje y. sobre todo para la Asamblea de los nobles y guerreros. a quien la diosa ha concedido el don de conmovernos. Se trata de un poeta y de un intérprete musical..

No había gozado de este lujo desde que abandonara a Calipso. a quien debes el precio de tu vida. Miraba a Ulises a los ojos con admiración y le dijo estas aladas palabras: —Adiós.. La tradición oral o familiar podían dispensar de esta formalidad. Euríalo. fue a reunirse con los hombres bebedores de buen vino. la bravura. Y avanzando.. —Os reto a todos los juegos: ¡en todos ellos obtendré un puesto destacado!.. y todos se incorporaron de nuevo a la fiesta. se partía en dos un anillo o una pieza de cerámica. en verdad. que conozcas nada de los deportes nobles! ¡Si has navegado habrá sido como intendente en un barco mercante!. como reparación por sus palabras... Y.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea reflexión. Cuando las sirvientas lo hubieron lavado.. Solamente Alcínoo se dio cuenta e interrumpió al aedo. saliendo del baño. un segundo. Se podían establecer relaciones permanentes de hospitalidad recíproca entre familias de ciudades diferentes. ¡Pero tranquilízate y contempla nuestras danzas!. Alcínoo ofreció a Ulises sus propios presentes y ordenó que se le preparase un baño caliente.. así como en la mayoría de las civilizaciones antiguas. lanzamiento de disco y pugilato. pues es a mí. Alcínoo tomó la palabra: —Huésped mío. que logre llegar a mi casa y 29 En la antigua Grecia. Al encajar las dos mitades. a menudo durante muchas generaciones. un viajero de paso era acogido con simpatía y curiosidad. Se te ha ofendido con palabras que un hombre prudente no habría pronunciado. tomó un disco y lo lanzó más lejos que los demás. a continuación. que había recibido de los dioses el don de la belleza. Todos se quedaron silenciosos. pero vacía!.. y con ella se tapaba el rostro para ocultar su llanto. apareció en la sala. salto. Para disponer de un signo de reconocimiento. ¡Sobre todo en las pruebas con el arco y la jabalina! No así en las carreras. cerca de la sólida columna que sostenía el techo. Las pruebas se sucedieron hasta que un hijo de Alcínoo propuso a Ulises que tomara parte en la competición. le ofreció una espada de bronce con la vaina de marfil. cuyas dos mitades conservaba cada familia transmitiéndolas de padres a hijos. quedaba demostrada la relación de hospitalidad entre sus propietarios. comprendo que quieras mostrar tu valor. y como éste rehusara. Y Ulises admiró la destreza y la elegancia de los jóvenes feacios. un joven llamado Euríalo intervino: —¡No creo.. acuérdate de mí... Por último. cuando llegues a tu patria. proponiendo que comenzaran los juegos: carreras.. lucha. extranjero. para el otro. en primer lugar. Náusica. Escuchando al aedo. Alcínoo hizo que todos los invitados aportasen presentes de hospitalidad 29 para Ulises. Antes. Ulises había cogido su túnica púrpura. El sutil Ulises lo miró de través y dijo: —¡Me pareces demasiado pretencioso! ¡Hermosa cabeza... El sutil Ulises le dio esta respuesta: —Concédame Zeus tonante.. pues el mar ha debilitado mis piernas.. 30 ... esposo de Hera. frotado con aceite y vestido con un manto y una túnica.

cómo cada uno entró a saco en cada rincón de la escarpada ciudad. pero algunos de ellos. Pudo ocultarlas a todos. La antigua lira tenía una caja de resonancia hecha con un caparazón de tortuga u otro material semejante. ahora. Si lo haces. Se podía también tocar con una púa. Su canto no resulta agradable para todos. cortando de un puerco de blancos dientes una gruesa tajada. se desplegaron y asolaron la ciudadela. en el centro del festín. Demódoco comenzó su canto en el momento en que los argivos.. ¡debe de tener una gran pena en el corazón!. cómo Ulises acompañó a Menelao hasta la casa de Deífobo y entablaron allí el más terrible de los combates. una vez fuera del caballo. En sentido estricto.. menos a Alcínoo: —Que Demódoco deje a un lado su cítara 30. Pero. y las lágrimas humedecieron sus mejillas. precipitarlo sobre las rocas desde lo alto de las murallas o hacer con él una ofrenda a los dioses para apaciguarlos? Esta última resolución prevaleció: estaban perdidos. recubierto por un parche de piel tensada. cerca del rey Alcínoo. como la lira. después de incendiar su campo. Y cuando hubieron satisfecho la sed y el apetito. no calles por más tiempo lo que voy a preguntarte. desde el momento en que la ciudad acogió al gran caballo de madera en el que estaban apostados los mejores de entre los argivos para llevar a los troyanos la desolación y la muerte. Pero tú.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea pueda contemplar el día de mi vuelta: desde allí te dirigiré mis oraciones como a una diosa. El aedo cantó cómo los aqueos.. embarcaban en sus naves de muchos bancos. el instrumento que aparece en la Odisea es un «forminx». después de haber llenado su interior con los hombres que habrían de saquear Troya. la cítara (y el «forminx») tenían una caja de resonancia muy similar a la lira. pues los aedos merecen el honor y el respeto de todos los hombres sobre la tierra!. pues eres tú quien me ha dado la vida. recítanos la historia del caballo que Epeo construyó con la ayuda de Atenea. Los mismos troyanos lo habían metido en su ciudad y discutían interminablemente a su alrededor: ¿sería preciso reventar la madera con aguda espada. Ulises. 30 Instrumento musical de cuerdas pulsadas. del que salieron victoriosos gracias a Atenea. pero sin la piel tensada. para siempre jamás. pero que no debe confundirse con ésta. estaban ya en Troya escondidos en el caballo. Se condujo al aedo a su puesto. un modelo primitivo de lo que hoy conocemos por cítara. y cómo el divino Ulises lo introdujo con astucia en la ciudadela. diciendo: —¡A pesar de mis penas. Ulises palidecía. Nuestro huésped no ha dejado de sollozar. dirigidos por el glorioso Ulises. hizo que se la llevaran a Demódoco. quiero rendirte homenaje. Y marchó a sentarse en un sitial. yo proclamaré por todos los lugares que la gracia de un dios da ritmo a tu inspirado canto. 31 . Por el contrario. a medida que cantaba el aedo. no disimules más. continuó: —Demódoco.. bella muchacha. es mejor que hables: dinos el nombre con el que allá.

es la última isla en el mar hacia poniente. dinos cuál es tu país. y por ellas lloraré y me lamentaré más todavía. Yo soy Ulises. si logro escapar al día fatal. rodeada de numerosas islas. pero buena criadora de jóvenes. Zacinto la boscosa. verdaderamente es agradable escuchar a un aedo como éste. se escucha al aedo mientras la mesa contiene pan y viandas en abundancia. para que lo sepáis y para que en adelante.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea en tu tierra. la occidental. sea ya siempre para vosotros vuestro huésped. Same. os diré mi nombre.. 32 . antes de nada. Por mi parte digo que no hay nada mejor que el buen entendimiento con todo el mundo. te llamaban tu padre y tu madre. y cuya fama llega hasta el cielo. y el escanciador 31 apura las cráteras para llenar las copas... cómo decir. y yo no conozco nada más dulce que esta tierra. cuando sentados alrededor de un festín. dinos por dónde has vagado. el hijo de Laertes. cuya voz se asemeja a la de los dioses. Ítaca. tu pueblo y tu ciudad. ¿Has perdido ante Troya algún pariente o algún compañero que amases? —Poderoso Alcínoo. muy conocido entre los hombres por mis astucias.. ¿Por dónde comenzar. dinos por qué lloras. muy cerca las unas de las otras: Duliquio. Ella. cómo completar hasta el final la lista de los innumerables sufrimientos que me han infligido los dioses del cielo? »Pero. está próxima al continente. Es agreste. por muy lejos que se halle la casa en la que habite. ¡Para mí no hay nada mejor! Pero tu corazón se inclina a preguntarme por mis penas. Habito en Ítaca. 31 Servidor encargado de rellenar las copas de los comensales.

es imposible embocar32 el estrecho. Amablemente ofrecieron lotos 33. Este es un fruto tan dulce que hace olvidarlo todo: los exploradores no quisieron volver a partir. arribamos a la tierra de los lotófagos.. alimento de los lotófagos. una violenta tempestad nos desvió de la ruta: a la altura del cabo Malea. 33 .. en realidad. ¡insensatos!. sino del azufaifo (Zizyphus lotus). Tan solo pudimos escapar a una muerte segura regresando al mar precipitadamente y dejando atrás los cadáveres de seis compañeros. no tiene ningún efecto como el que aquí se describe. Bien pronto los cicones del interior llegaron en socorro de sus hermanos. al décimo. 32 En navegación se llama embocar a dirigir la embarcación a través de un paso estrecho. Yo saqueé su ciudad e hice una matanza entre ellos.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea VII El cíclope D ESDE Ilión. el viento nos empujó al país de los cicones. su único alimento. probablemente Homero utilizó su nombre por su parecido con la palabra «leté». Durante nueve días los vientos nos castigaron y. el estrecho que se halla en el cabo Malea es el paso obligado en la ruta hacia Ítaca. 33 En la Odisea. En este caso. Su fruto. que en griego significa «olvido». ni alcanzar el puerto de Citera. fracasar en el intento de embocar este estrecho supone desviarse de la ruta natural que lleva al reino de Ulises. No se trata del fruto del árbol que nosotros llamamos loto (Nymphaea lotus). a los hombres enviados a explorar el lugar. »Al poco tiempo. Pero en lugar de marcharnos sin tardanza. mis hombres se entretuvieron organizando un festín. en estas condiciones. como yo quería.

que se hallaba ocupado en pastorear su pequeño rebaño. atemorizados. En la caverna no había más que quesos.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea Me vi obligado a embarcarlos a la fuerza y encadenarlos en los barcos. ¡sin embargo. Después. me dirigí a la costa cercana únicamente con mi navío. extranjeros? ¿Venís por algún negocio o navegáis a la ventura. llevando con las dos manos un gran recipiente lleno de vino tinto: 34 Paraje marino natural que.. Mis gentes me suplicaban que cogiésemos todo y nos fuésemos. El deseo de venganza arraigó en lo más profundo de mi corazón. »—¿Eres tan necio. como los piratas? »Estábamos aterrorizados. A cierta distancia existe una pequeña isla. Entonces me aproximé. como el mástil de un navío. pasamos la jornada celebrando un festín. Después lo escondimos bajo la paja que cubría el suelo. advirtió nuestra presencia: »—¿Quiénes sois vosotros. una vez satisfecho su apetito. Pero yo no quise. que me hablas de los dioses? Los cíclopes no se preocupan por ellos: ¡nosotros somos los más fuertes! »Con sus manos descomunales cogió a dos de mis hombres y los arrojó contra el suelo: sus cerebros destrozados anegaron la tierra con su sangre. Al atardecer. ya que cada uno impone la suya propia. poblada únicamente por cabras salvajes. y después se marchó no sin volver a tapar la entrada con la roca. se durmió. No parecía un hombre sino una verdadera montaña.. alineados sobre un cañizo. De ella corté un trozo al que afilé la punta y puse a endurecer en el fuego. Atraqué cerca de la caverna donde vivía uno de estos monstruos. pero yo le pedí hospitalidad en nombre de los dioses. Yo llevaba un gran odre de vino fuerte y dulce como la miel. irnos hubiese sido lo mejor que podríamos haber hecho! Llegó el monstruo y echó su haz de leña al suelo con tal estruendo que. corderos y cabritos. por sus condiciones. Él hizo entrar a sus animales y cerró la entrada con una enorme roca. huesos. unos brutos sin fe y sin ley. extranjero. es el adecuado para echar el ancla y fondear un barco. el cíclope hizo entrar a todos sus animales y cogió a dos hombres para su cena. 34 . »Finalmente. por miedo a que otros probasen también los lotos. Desembarqué llevando conmigo doce hombres escogidos. y me apresuré a dejar esos parajes. atrapó nuevamente a dos hombres para su desayuno. »Desde allí llegamos al país de los cíclopes. médula. dejando la flota en el fondeadero34 al abrigo de la isla. Y como todavía quedaba vino a bordo. Había allí una maza grande. nos refugiamos en el fondo de la cueva. Allí descansamos e hicimos buena caza: nueve cabras para cada uno de los doce barcos. »¿Qué hacer? ¿Clavarle mi espada en el hígado? Eso nos llevaría a una muerte segura: ¡sería imposible mover con nuestros brazos la roca de la entrada! Nada más amanecer. Al día siguiente. quería ver al cíclope de cerca. carnes. Los despedazó miembro a miembro y los devoró como un león: entrañas.

y hazme saber tu nombre porque quiero hacerte un regalo. disponer el aparejo. Llamó a gritos a los otros cíclopes... separando la roca de la puerta. cuerdas. algo mucho mejor todavía. tómate un trago de vino para que te pase mejor! »Vació el recipiente de un solo trago y pidió más: »—¡Sé amable. pues. »Así que se marcharon. trenzamos cuerdas con los juncos que le servían de lecho y con ellas até a sus hermosos carneros de tres en tres. La sangre brotaba salpicando todo a su alrededor.. Sin hacer ruido.. »—Pues bien. 35 . mientras nosotros huíamos... Yo le dije: »—Me llamo "Nadie". es decir. se la hundimos por el rabillo del ojo.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea »—¡Cíclope. ¡Y el cíclope perdió el tiempo tanteando la lana de sus animales... corrimos hacia nuestro barco llevando con nosotros los animales.. la quintaesencia del néctar y la ambrosía es.. ¡Este vino es la quintaesencia35 del néctar y la ambrosía! »Tres veces le serví y. sus vecinos. Lanzó un aullido de fiera salvaje y se arrancó la estaca del ojo. es que Zeus te ha hecho perder la cabeza!. Él. nuestro padre. sin reflexionar.. se sentó en la entrada. 36 Aparejar: en navegación. para agradecértelo me comeré a Nadie el último de todos: ¡ése será mi regalo de hospitalidad! »Cayó de espaldas y se puso a roncar. si eso es posible. Debajo del carnero del centro de cada grupo iba suspendido uno de mis hombres. Estos acudieron. ¡No era tan tonto!. »Después lancé un grito al cíclope: »—¡Cíclope. Yo me apoyaba sobre ella y la hacía girar... ¡No hay nada que podamos hacer! Encomiéndate al señor Poseidón. se lo echó todo al coleto. El vino se le subió a la cabeza.. dame más!. ya que has comido carne humana. etc. bajo su vientre. extendiendo sus brazos para poder cogernos cuando saliéramos.. no se le ocurrió buscarnos debajo! Cuando nos hallamos suficientemente lejos. Yo mismo me agarré al vellón del más fuerte. entre varios. el monstruo arrancó la cima de una montaña y nos 35 La quintaesencia es lo más refinado de todo lo que se pueda obtener o imaginar. no debiste suponer que te comías a los compañeros de un hombre cobarde! ¡Zeus y los restantes dioses así te lo han recompensado!. para poder navegar. Entonces metimos la estaca en el fuego hasta ponerla al rojo y. el conjunto de las velas. »Redoblando su cólera. »—¿Qué te sucede Polifemo? ¿Te mata alguien? »Él respondió desde el fondo de la cueva: »—¡Nadie me mata! »—¡Si nadie te ataca y gritas de esa manera. Frunciendo el entrecejo hice acallar los gritos y las lamentaciones: »—¡Embarcad los animales! ¡Aparejad36 las velas!.

Poseidón. la de los dedos de rosa. hermoso y fuerte! ¡Y he aquí que es un don Nadie. y que todavía halle nuevos sufrimientos en su casa! »Arrancó entonces un peñasco más grueso que el anterior y. el de las oscuras nubes. no llegue jamás a su casa o.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea la lanzó. Estábamos rendidos de cansancio. Señor de la Tierra. sobre un barco extranjero. conquistador de ciudades. quien me ha saltado el ojo después de someterme con vino!. ya que te enorgulleces de ser mi padre. Aquello provocó tal remolino. Escucha. tras haber perdido a todos sus compañeros. el hijo de Laertes. haciéndolo voltear en el aire con fuerza inmensa. yo sacrifiqué un cordero a Zeus. y pudimos volver a la isla donde nos esperaban los otros navíos y nuestros compañeros. el hijo de Cronos. un monigote. que el navío fue lanzado contra la costa. di que ha sido el conquistador de ciudades. Por poco no nos alcanzó. ¡haz que este Ulises. que no sea sino después de muchas penalidades. si el destino le hace volver a ver a los suyos. un cualquiera. Al llegar la Aurora. Pero bogando firmemente logramos adentrarnos en el mar y. 36 . grité de nuevo: »—¡Si alguno te pregunta quién te ha privado de tu ojo dejándote ciego.. a pesar de que mis compañeros querían hacerme callar. habíamos sobrevivido. cuya patria es Ítaca! »El cíclope se lamentó: »—¡Maldición! ¡Un adivino me lo había predicho! ¡Pero yo esperaba a un hombre de gran estatura. Una vez repartidos a satisfacción de todos los carneros del cíclope.. hice embarcar a la tripulación y largar las amarras. Los remos golpearon la mar grisácea. pero no sin haber perdido a algunos de nuestros compañeros. Ulises. lo lanzó. pero él no agradeció la ofrenda.

Esta vez. ¡Todos los vientos se escaparon provocando una tempestad! Ésta nos condujo mar adentro: ¡la patria se escapaba ante nuestros ojos! Y el viento nos llevó de vuelta a la isla de Eolo. en todo el viaje no había soltado la escota 37. deprisa!. 37 . a la décima alcanzamos a ver las hogueras encendidas en los campos de nuestra patria.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea VIII Circe L LEGAMOS al país de Eolo. dios de los vientos.. porque está claro que los Inmortales te odian! »Navegamos durante seis días y seis noches. Navegamos nueve días y nueve noches.. Durante un mes fui su invitado: yo le relaté la guerra de Troya. El día de la partida me ofreció un odre de cuero. para nosotros nunca hay nada! »Entonces abrieron el odre. Al séptimo llegamos a la tierra 37 Cordaje que mantiene la tensión de las velas... e hizo soplar un céfiro para empujarnos. Pero el sueño se apoderó de mí: para ir más rápido. ¡Todo es siempre para él. donde estaban encerradas todas las corrientes de los vientos... Ulises maneja la escota para tensar y destensar las velas en función de la intensidad y la dirección del viento. de manera que se aproveche éste todo lo posible para dar mayor velocidad a la embarcación. el dios de los vientos me expulsó: »—¡Lárgate de aquí. ¡Escoria de la humanidad! ¡Lárgate. ¡tan grande era el deseo de llegar! Mis compañeros habían echado el ojo al odre de los vientos: »—¿Cuáles serán los tesoros que Eolo le ha dado? ¡Desde luego se ha ganado su afecto!.

donde tus compañeros están encerrados en la pocilga?. Una vez encerrados comenzaron a llorar. hagamos que descubra nuestra presencia! »Polites llamó en voz alta. se me apareció Hermes. con su proverbial buen sentido. me ceñí la espada y me puse en camino. bajo el aspecto de un joven en la flor de la edad: »—¡Desgraciado!. y nos arponeaban como a atunes. la voz y la piel de cerdo. los golpeó con su varita y los encerró en la pocilga: tenían la cabeza. Echamos a suertes: Euríloco y los suyos partirían a explorar el interior. pero su espíritu no había cambiado. ¿dónde vas completamente solo? ¿A casa de Circe.. Ellos entraron. ¡a menos que yo te ayude! Voy a darte la hierba de la vida.. dijo: »—Amigos míos. Sólo yo eché el ancla fuera de ella. Todos los barcos entraron en su interior. ¡imprudentes!. Todos lo bebieron de un solo trago. mientras que los restantes hombres y yo guardaríamos el barco. Mi barco. los recibían amistosamente.. Dividí a mis hombres en dos grupos: Euríloco comandaría uno y yo el otro.. una vez alcanzado el mar abierto. el de la vara de oro. La rada38 era estrecha. Circe acudió y les invitó a pasar. Entonces. lo mismo que a puercos que se revuelcan en la tierra. Enseguida nuestros exploradores dieron la alarma: ¡un pueblo de gigantes! ¡Su rey estaba a punto de devorar a uno de ellos! Y los lestrigones nos atacaban ya. quedó fuera. y todos nos pusimos a remar con todas nuestras fuerzas!. 38 . Te lo aviso: no regresarás. »Ella les sirvió vino. Cuando estaba llegando a la casa de Circe. pero ellos temblaban a la vista de esos monstruos. la hechicera.. ahí dentro alguien canta y está tejiendo: el suelo tiembla. En lugar de atacar a mis compañeros. pero también con una droga funesta39 para despojarles del recuerdo de su patria.. ¿Será una diosa o una mujer?. Entonces.. ¡Pronto. que había batido con queso. »Desde allí llegamos a Eea.. habíamos logrado sobrevivir. la isla de la terrible diosa Circe. Los maleficios de Circe 38 Ensenada. »Advertido por Euríloco. pequeño golfo protegido en el que es posible fondear las naves con seguridad. Todos lloramos al separarnos. tomé conciencia de lo que había sucedido. hallaron a los hombres que la pérfida diosa había embrujado convirtiéndolos en leones y lobos. Tan solo Euríloco. y Circe les echaba bellotas para que comieran. pero habíamos perdido a nuestros compañeros. entre dos acantilados. y Polites.. se salvó. sospechando la trampa. escucharon cantar a Circe desde la casa. corté la amarra. 39 Se dice de todo aquello que provoca desgracias. tiraban rocas desde lo alto de los acantilados destrozando nuestros barcos y abatiendo a nuestros hombres... ¡Sacando la espada. En un valle despejado encontraron la morada de Circe y. ¡pero los demás habían sido destruidos dentro de la rada! Agotados por el esfuerzo. harina y miel fresca.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea de los lestrigones. a su alrededor..

incluso la misma diosa estaba emocionada. asustado por mi ira. »La diosa acudió a mi llamada. diciendo: »—¡Y ahora. gritando. Circe les devolvió su forma humana. cuando partimos de Ítaca. el de la vara de oro. sutil Ulises. sacando mi espada. Pero. Yo supliqué a Circe que nos ayudara a ponernos en marcha. me ha dicho siempre que pasarías por aquí a tu regreso de Troya. aunque él era mi pariente próximo.. ¡no os quedéis en mi casa si no es ése vuestro deseo! Pero primero tenéis que hacer otro viaje. y nos devolvió la fuerza y el coraje que poseíamos antaño. ¡En la cueva del cíclope nuestros compañeros han perecido por culpa de Ulises! »Me disponía a sacar la espada para cortarle la cabeza. y vámonos a la cama: que unidos por el amor. cayó a mis pies: »—¿Quién eres tú? ¿De qué país? ¡Es un milagro que hayas resistido a mi droga! ¿Eres acaso Ulises. que se quede junto al barco!.. dije: »—¡Es una estratagema para dejarme sin armas! Diosa. transcurrido este tiempo.. »No era éste el momento de rehusar. He aquí lo que vas a hacer. salté sobre Circe... »Ella juró y yo entré en el suntuoso lecho. haciéndonos olvidar nuestros antiguos sufrimientos. el que os llevará a la mansión de Hades y de la terrible Perséfone.. Ella. ya que así me lo había advertido Hermes. »—Divino hijo de Laertes... Sin embargo. yo no entraré en tu cama si tú no quieres hacerme el solemne juramento de los bienaventurados 40. Pero. Enseguida me ofreció su droga. ¿Por qué correr detrás de semejantes desdichas?. dije: »—¡Oh. Es uno de los muchos apelativos que reciben en la cultura griega clásica. el de las mil tretas? Hermes. de que no planeas una mala jugada contra mí. Circe! ¿Qué hombre sería tan insensible como para comer sabiendo que sus compañeros son víctimas de tus encantamientos? »Por medio de una nueva droga.. para consultar el alma del tebano 40 Bienaventurados: se refiere a los dioses. cuando después de un baño me ofreció alimentos y bebidas. a la pocilga! ¡Túmbate al lado de los otros! »Yo. haciendo ademán de matarla.. pero los demás se interpusieron: "¡Si así lo desea." Sin embargo él nos siguió.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea no obrarán efecto sobre ti. »Durante todo un año Circe nos agasajó con bebidas y banquetes. podamos en adelante confiar el uno en el otro. Todo el lugar se llenó de sollozos de alegría por volver a encontrarnos. Envaina ahora tu espada. mis compañeros vinieron a decirme que había llegado el momento de pensar en nuestro país. 39 . Apenas había bebido cuando me tocó con su varita. y me envió a buscar al resto de mi tripulación. Solamente Euríloco se negaba a creerme y rehusaba acudir: »—¡Desgraciados! ¿Dónde queréis ir? —dijo a los demás—. que llevaba pegada al muslo.

se había echado a dormir sobre una terraza. »Anuncié la partida. Circe! ¿Quién nos conducirá en este viaje? ¡Nadie ha llegado todavía al Hades a bordo de un negro navío! »—¿Qué necesidad tienes de un piloto? ¡Endereza el mástil. Los demás. Circe había venido en secreto al navío. en lugar de alcanzar la escalera. Por la mañana. Había pasado fácilmente desapercibida: ¿quién podría con sus ojos ver a un dios ir de un lado para otro. pero no recordaba lo que había hecho el día anterior. buscando el frescor después de haber bebido. fue despertado por las voces y el ruido de pasos. atravesando el mar abundante en peces. pero no el más valiente ni tampoco el más listo. »Al oír estas palabras mi corazón estalló. Un tal Elpénor. si él no lo desea? 40 . Lloré sentado sobre la cama: »—¡Oh. el adivino ciego. acudirán. el más joven de todos. cuando les anuncié nuestro destino.. cayó al vacío. llevando un cordero y una oveja negros. Se levantó de un brinco y. comenzaron a lamentarse: ¿Por qué emprender ese viaje?.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea Tiresias. sumidos en la muerte. Mantenlos alejados con la punta de la espada hasta que hayas interrogado a Tiresias: él es quien te dirá cómo podrás regresar a tu patria. despliega las velas y el viento del norte hará el resto! Sacrifica un cordero y una oveja negros al pueblo de los muertos. Pero ni siquiera de allí pude llevarme indemnes a todos mis hombres.. Se rompió el cuello y su alma descendió al Hades. Las almas de los difuntos.

Las almas de los muertos acudieron: ancianos que habían pasado por grandes padecimientos. te acuerdes de mí.. a quien había dejado viva cuando partí hacia la sagrada Ilión.. con mi espada. »La primera de las almas que acudió fue la de nuestro compañero Elpénor. ya que debes pasar por la isla Eea. Anticlea. y planta sobre mi tumba el remo con el que bogaba junto a mis compañeros cuando estaba vivo. señor: ¡no me dejes sin llanto ni sepultura!.. Mis ojos se llenaron de lágrimas. tu padre. que todavía no había recibido sepultura. muchedumbres de varones muertos a golpes de lanza. Yo trataba de impedir que los muertos se aproximaran a la sangre mientras Tiresias no hubiese comparecido. Entonces se me apareció el alma de mi difunta madre. Aparté mi espada y la metí en su funda. el adivino tomó la palabra: 41 . pero impedí que se acercara hasta que Tiresias hubiera respondido.. Después de haber bebido la sangre negra. »Se lo prometí.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea IX La evocación de los muertos D ESPUÉS de un día entero en el mar. llegamos al lugar indicado por Circe. tu esposa y Telémaco. tiernas muchachas sufriendo su reciente pena. cavé una fosa cuadrada sobre la que degollé a las víctimas del sacrificio: la sangre derramada humeaba. Allí. »—Yo te suplico por los de allá. que cuando dejes el Hades. Todas se agitaban emitiendo un clamor lúgubre: un miedo atroz se apoderó de mí. Euríloco y Perímedes invocaban a Hades y Perséfone. Fue entonces cuando llegó el alma del tebano.

te garantizo que perderás tu navío y tu tripulación. todo esto es lo que me ha arrancado la vida. el alma de mi madre se aproximó en silencio a la sangre.. Tu hijo administra vuestro patrimonio. sobre las hojas caídas. »Así habló.. Después volverás a tu hogar. ni Artemisa.. habiendo perdido a todos tus compañeros. el que todo lo ve y todo lo oye. Si las respetáis y no las tocáis..Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea »—Preclaro Ulises. ¿Y el hijo que dejé? ¿Conservan aún mi poder. si logras salvarte.. o algún otro lo ha usurpado con el pretexto de que no volveré? Háblame de mi esposa: ¿está siempre cuidando a nuestro hijo? ¿Se ocupa con firmeza de nuestros bienes? ¿O se ha desposado con algún noble aqueo? »—¡Ah. ¡Esta es la verdad. Y sus días y sus noches se consumen llorando sin cesar.. ésa es la condición de los humanos cuando mueren: los 42 . ¡Es dura la vejez!. clávala en el suelo y haz un sacrificio al soberano Poseidón. ¿qué clase de muerte es la que te ha abatido? ¿Una larga enfermedad o una dulce flecha de Artemisa. antes tan dulce. Pero dime. ¿por qué huyes de mí? »—¡Ay!. Allí apacienta sus vacas y sus ovejas. Ésta ha sido también la razón de mi muerte: ni enfermedad. cubierto de andrajos. ¿cómo estando vivo has llegado aquí? ¡Para los vivos es muy duro contemplar estas cosas! »—Madre mía. hijo mío. Y yo deseaba abrazarla con todo mi corazón.. Tu padre continúa en la campiña. Voy errante. y allí ofrecerás una hecatombe a los dioses y vivirás hasta llegar a anciano entre tus felices conciudadanos. ¡Te será difícil. Tú mismo. Si no. deberás volver a partir con tu remo a la espalda. y de tu cariño.... ella!. Está siempre en tu palacio con el ánimo afligido. estás sufriendo por el dulce retorno al hogar. podréis regresar a Ítaca a pesar de las dificultades. ¿Y mi padre?. pues Poseidón te odia por haber dejado ciego a su hijo Polifemo! Para retornar. no va nunca a la ciudad. Entonces. hallarás la desgracia en tu propia casa: ¡unos engreídos que se dedican a consumir tus bienes y cortejar a tu mujer! Y. como una sombra o un sueño: »—Madre mía. me reconoció: »—Hijo mío. Tres veces tendí mis brazos. y las tres veces mi madre se me fue volando de entre las manos. la diosa del arco?. Vive atormentado por la pena y el deseo de tu regreso. y sobre un barco ajeno. cerca del fuego. desde que seguí a Agamenón para hacer la guerra a los troyanos... Después de haber bebido. tenía que consultar a Tiresias. Vais a arribar a la Isla de Helios. después de haberlos matado.. tal como te la digo! »El tebano Tiresias regresó al Hades. brillante Ulises. Además. Duerme en el suelo. sólo el deseo de verte y la nostalgia de ti. regresarás a tu hogar después de muchas fatigas. será preciso que domines tu corazón y el de tus gentes. o en el exterior. Entonces.. hasta que encuentres a gentes que no conozcan el mar y uno de entre ellos te pregunte qué cosa es esa pala para el grano que llevas. Nadie ha tomado el poder. de una desgracia en otra.

preclaro Ulises: ¡preferiría ser un simple peón al servicio de un granjero pobre. obsequiadas por su madre. Aquiles. se mantenía apartada: estaba furioso por la victoria que yo había logrado en el juicio. para dirimir quién heredaría las armas de Aquiles. el más valiente entre los aqueos!. que me relató el crimen de Egisto y Clitemnestra: »—Yacíamos en la gran sala. celebrado junto a los navíos. una vez que ha levantado el vuelo. Durante ese tiempo. dejándome ir hacia el Hades. no es más que un sueño. en la penumbra de la sala del palacio de Alcínoo. llorando. como no lo ha habido en el pasado. los argivos. Y oí el espantoso lamento de Casandra. Levantando el brazo intenté protegerla. que reinar entre todos estos muertos que ya no son nada!. »La sombra de Áyax. y ahora. eres un príncipe entre los muertos... te honramos igual que a los dioses. a pesar de su aflicción.. aquí. dime.. Aquiles. el suelo estaba lleno de sangre humeando. el hijo de Telamón.. conteniendo la respiración. ¿Cómo rehusar? La noche y la puesta de los astros aconsejaban entregarse al sueño. »Y mi madre regresó al Hades. sin gran cosa para comer. Mientras viviste. un hombre más dichoso que tú. »Conversábamos tristemente.. Ulises continuó: «Vi a Agamenón. Alcínoo y Arete rogaron a su huésped que permaneciera allí un día más. pero era tal el deseo que tenían todos de conocer sus desdichas que. Aquiles! »—No me consuelan tus hermosas palabras. la hija de Príamo. sin responder.. Y la mala perra se alejó. el alma. es decir. 43 . ¿cómo citar a todos?». Aquiles. cada uno de los nobles feacios enviaría a buscar nuevos regalos para él. pero sucumbí ante un nuevo golpe de espada. Jóvenes troyanos habían sido los jueces junto con Palas Atenea. con el fin de continuar su relato.. tenía necesidad de los consejos de Tiresias. de Antíloco y Áyax. Pero no habrá jamás en el futuro.. pero él. tu corazón permanece siempre insaciable de hazañas? ¿Cómo has osado descender al Hades? »—¡Oh. ¿por qué. ¡No tienes de qué lamentarte. cuando surgieron las sombras de Aquiles y Patroclo. me dijo: »—Desgraciado. Todos los presentes. que era el mejor de los dánaos después del Pélida41.. todos nosotros. ¡Pero vuelve pronto a la luz! Recuerda todo esto para contárselo a tu mujer cuando regreses. se volvió hacia el Erebo con las otras almas de los difuntos dormidos en la muerte. a quien la traidora Clitemnestra mataba junto a mí. permanecían en silencio bajo el encanto de las palabras de Ulises.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea nervios no sostienen la carne ni los huesos. »Vi también a otros muertos. sin dignarse siquiera a cerrarme los ojos y los labios. 41 Hijo de Peleo. Intenté apaciguarlo.

Un miedo atroz se apoderó de mí.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea »Millares de muertos se congregaban en medio de un clamor lúgubre. no restaba sino dormir esperando el alba divina». 44 . Descendimos por la corriente del río Océano. después se levantó un buen viento para llevarnos hasta Eea. con el barco varado sobre la playa. Una vez allí. la tierra de Circe. a golpe de remo. Conseguí llegar al barco e hice soltar las amarras.

Es necesario. Me interrogó sobre muchas cosas. y dejar hacer al viento y al piloto. huir de las sirenas y de sus voces embrujadoras. trayendo pan. me explicó lo que nos esperaba. 45 . Yo os indicaré la ruta que debéis seguir para evitar la desgracia. Circe me tomó de la mano. pero poco después 42 Cremar: incinerar los cadáveres para reducirlos a ceniza antes de su entierro. se situó en medio de todos nosotros y dijo: »—¡Desgraciados. A la puesta del sol. envié algunos hombres a la mansión de Circe a por el cuerpo de Elpénor. Diosa entre las diosas. le hicimos un túmulo funerario. ya que provocan naufragios. Circe acudió con sus sirvientas. ¡Comed y bebed hoy! Mañana partiréis. Después llegó la Aurora en su trono de oro. y en su parte más alta clavamos su remo bien recto.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea X Las sirenas C UANDO apareció la hija de la mañana. Entonces hablé a mis hombres: »—Quiero que sepáis lo que Circe me ha dicho: tenemos que tener clara conciencia de las cosas para ir hacia la muerte o escapar de ella. todos se fueron a dormir junto al navío. la Aurora de los dedos de rosa. en primer lugar. ¡Los marinos se dejan cautivar por sus cantos. habéis descendido estando vivos al Hades! ¡Vosotros moriréis dos veces cuando los demás hombres mueren una sola!. A su vez. Después de haberlo cremado 42... Gracias a Circe pudimos soltar las velas con buena brisa: no había más que sentarse. »Pasamos todo el día celebrando el banquete. me llevó aparte y se recostó cerca de mí. comida en abundancia y vino rojo como el fuego.

gloria de los aqueos! Detén tu bajel para escuchar nuestras voces. ven!.. Caribdis: cuando ésta vomita. Por debajo de la negra nave se ve el fondo arenoso y oscuro. Frunciendo el ceño.. piloto. Asustados.. por miedo a que dejaran los remos para esconderse temblando en el fondo del barco. embocamos el paso. y me dominó el deseo de escucharlas. a los más fuertes. 46 . Escila arrebató a seis hombres del fondo mismo del barco. esperando descubrir al monstruo antes de su ataque. ¡y seguimos la ruta!. ese monstruo del que no podríamos escapar todos…. Por un lado... por el otro.. Escila. célebre Ulises.. creyéndonos perdidos. A pesar de los consejos de Circe. No les había dicho nada de Escila. los marineros dejaron caer sus remos y el barco se inmovilizó: »—¡Adelante. Después. Temblorosos. y la amasé con las manos. Nadie pasa por aquí en su negro navío sin escuchar los dulces cantos que fluyen de nuestros labios. Cuando perdimos de vista la isla de las sirenas vi humo y un gran remolino. ponte a cubierto del escollo! ¡Si el barco se lanza sobre él nos envías a la muerte! »Me obedecieron. de repente.. así que me ataréis al mástil.. tomé mis armas. Mis compañeros se quitaron la cera de los oídos y me desataron. cuando se traga el mar. banco por banco. atención! ¡Sujeta bien la caña del timón. y los farallones que se alzan alrededor del barco braman terriblemente. y la espuma llega hasta lo alto de ambos escollos. ya hemos superado otros pasos parecidos! ¡El peligro no es más grande que el que vivimos con el cíclope y de él os libré!. Recorrí el barco. tapando los oídos de mis compañeros. Seguimos adelante. y oí un gran bramido. »Así es como ellas se expresaban. mis amigos. derecho sobre la carlinga43. ¡amarradme más fuerte! »Pronto el viento nos condujo hacia la isla de las sirenas.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea sus huesos blanquean las orillas del mar infecundo! Solamente yo debo oírlas. ¡Tras disfrutar de este placer se acrecienta la sabiduría y la razón. la brisa cesó: una divinidad parecía haber adormecido las olas. y si os suplico u os ordeno que me desatéis. ya que nosotras sabemos todo lo que acontece en el mundo!. Las sirenas entonaron su canto: »—¡Vamos. borbotea y silba como un caldero puesto a fuego vivo. ¡Mis hombres estaban horrorizados! »Pero mientras mirábamos a Caribdis. Pronto dejé de oír los gritos y los cantos. ordené a mis gentes que me soltaran: rápidamente Perimedeo y Euríloco se levantaron para apretar mis ligaduras y asegurarlas con otra vuelta.. burbujea furiosamente. pieza de madera sólida sobre la que se asienta el mástil. Tomamos los remos. dirígenos a mar abierto. Ellos me ataron de pies y manos al mástil. ¡Por aquí.. 43 En construcción naval.. Y. ¡Algún día todo esto no nos traerá sino buenos recuerdos! ¡Remad con fuerza! ¡Veamos si Zeus quiere que logremos escapar! ¡Y tú. jugando con su voz. Con la fina hoja de mi espada corté en pedazos un buen trozo de cera.

Ofreceremos un sacrificio a los dioses. ¡Habían cambiado de rumbo y me empujaban hacia Caribdis! En ese momento estaba tragándose el agua del mar. en una lucha atroz! ¡Jamás en mi vida he visto espectáculo más horrible en mi largo peregrinaje por el mar!.. tragando el agua de las olas.. el viento cesó.. se ensartó! Cuando me desperté y tomé el camino hacia el barco. »Iba de uno a otro injuriándolos. recordando las profecías de Tiresias. pájaros. ni se planteó la posibilidad de tocar a los bueyes. lo que nos obligó a poner el navío en seco para protegerlo. ¡se degolló. y todo lo que caía en nuestras manos. Pero las reservas a bordo se consumieron. Y he aquí la hazaña de mis compañeros. hizo que se levantase un fuerte viento del sur. »¡Durante seis días mis hombres se dieron un buen banquete! Al séptimo.. ¡pero no servía de nada.. »Y dicho y hecho.... así que fue preciso ceder. el que junta las nubes. logré juntar el mástil y la quilla que flotaban juntos.. quise dejarla atrás sin hacer escala. Les hice jurar que no tocarían a los animales: ¡había que contentarse con los víveres proporcionados por Circe! Pero al declinar los astros. ¡llegó hasta mí el olor del asado! Estallé en lamentaciones: »—Padre Zeus y los demás Eternos Bienaventurados. ¡en Ítaca levantaremos un rico santuario al Altísimo Helios! Y si no obstante él se encoleriza. Mientras hubo pan y rojo vino. me habéis adormecido. Zeus tronó y lanzó sobre nosotros su fuego... Zeus.. se levantó un terrible viento noroeste que rompió limpiamente el mástil. hundiendo el cráneo del piloto. Euríloco arengó a los demás: »—¡La peor de las muertes es morir de hambre! Así que atrapemos las más jóvenes terneras. Pero mis compañeros exigieron que nos detuviésemos: ¡estaban agotados! Era yo solo contra ellos. los dioses arrojaron el sueño sobre mis párpados. que morir poco a poco en esta isla desierta. Me instalé encima y los vientos me condujeron a mi perdición. Durante este tiempo en que permanecí dormido. apareció la Isla de Helios. prefiero morir de una vez.. apenas llegamos a mar abierto. pues los bueyes estaban muertos! ¡Pronto los dioses enviaron monstruosas señales!: ¡los pellejos de las reses caminaban solos. las carnes asadas mugían!. Pusimos a flote la nave y abandonamos la isla. ¡Se escuchaba mugir a sus bueyes! Yo. con las manos y los pies agitándose en el aire. y la necesidad obligó a buscar otros alimentos: peces. ¡qué maldición!.. Un día en que me había retirado de los demás para meditar. gritando y llamándome! ¡Escila los devoraba en la entrada de su caverna mientras ellos gemían y tendían hacia mí sus manos. Pero. Durante todo un mes. A los restantes marineros se los llevaron las olas: ¡el dios les negaba el retorno a la patria! »Cuando una gran ola hizo reventar el barco. »Superados los escollos. Una gran higuera crecía sobre 47 . el viento del sur persistió. los pude ver cuando eran alzados hacia lo alto.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea ¡Volviéndome. se desolló. el Altísimo.

Me dejé caer y me aferré a ellas: ¡permanecí nueve días a la deriva!.. que me acogió y me cuidó. Allí quedé suspendido hasta que Caribdis escupió las dos vigas maestras del barco... 48 . la isla de Calipso.. la de los hermosos rizos. y siento horror de repetir lo que ya he referido con todo detalle». Me agarré a ella como un murciélago. A la décima noche arribé a Ogigia.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea el escollo más bajo. No había manera de trepar. Pero esto ya lo he contado.

Antes del alba.. ¡Esta tierra tiene mucha fama! Produce una gran abundancia de cereales y vino.. ¡He aquí por qué el nombre de Ítaca ha llegado hasta Troya!. con todos sus tesoros... Pero no reconocía nada: Atenea había esparcido una bruma en torno a él para que nada pudiera reconocer. e informarle ella de sus propósitos.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea XI Eumeo L OS feacios. Examinó sus bienes: ¿se habrían llevado algo? ¡Todo estaba allí! Pero él seguía lamentándose.. olvidando todos los males que había padecido.. marchó a esperar al navío feacio a la entrada de su puerto y.. aquel a quien él odiaba. pensando en su patria. 49 . en cuanto apareció el navío extendió la mano y lo convirtió en piedra. Ulises se despertó.. ¡Ulises maldecía a los feacios por haber faltado a su promesa y haberle depositado Dios sabía dónde!. Pero Poseidón no había olvidado su cólera: los feacios. para hacerles abandonar el oficio de navegantes y transportistas de pasajeros. y sin despertarlo. Ulises le preguntó en qué lugar se hallaba. Entonces se le apareció Atenea bajo el aspecto de un joven pastor.. según lo prometiera Alcínoo. Ella le respondió: —¡Eres necio. lo depositaron sobre la orilla de la isla. Navegaron de noche. lo habían irritado por haber acompañado a su patria a Ulises. o quizá vengas de muy lejos. no le faltan las lluvias ni el rocío fecundo: un buen país para criar cerdos y cabras. Ulises durmió con un sueño profundo como la muerte. extranjero!. a pesar de ser sus protegidos. condujeron a Ulises hasta Ítaca.

a lo lejos. ¿no has reconocido a Palas Atenea. le dijo estas aladas palabras: —¡Qué bribón y mentiroso eres! ¡Los engaños y las trampas te han gustado de siempre. el hermano de mi padre. después me dirás de dónde vienes. Eumeo corrió hacia ellos y los dispersó a pedradas: —¡Anciano. diosa!. ¡Pero. Quédate allí y averigua lo que necesites... la gruta de las Náyades.. Ve a casa de Eumeo. se encuentra el olivo de largas hojas que existe al cabo del puerto.. ¡Ulises reconoció Ítaca! ¡Qué alegría! ¡Su país! Se agachó para besar la tierra nutricia. transfigurándose en una hermosa mujer. ¡Menuda fama me habrías buscado!. Yo iré a Lacedemonia a avisar a tu hijo Telémaco. dime la verdad.... —¡Que Zeus y los demás dioses te premien con aquello que más desees. que ha estado siempre a tu lado y ha hecho que ganes el corazón de los feacios? —Para un mortal. Mira. él se mantiene fiel a ti. La diosa le ayudó a esconder sus tesoros en la gruta sagrada. Al llegar a las porquerizas de Eumeo (seiscientas marranas con sus lechones. Juntos planearon la ruina de los orgullosos pretendientes.. cerrado con una cuerda. claro está). Así pues.. ¡Vamos. de espíritu vivo y reflexivo! Pero no he querido enfrentarme con Poseidón. Sé muy bien que estabas cerca de mí en Troya... no los uses conmigo! Para los cálculos y los discursos eres el mejor de los mortales. ¡oh. se echaron aullando sobre Ulises. ésta es la rada de Forcis. sin contar los machos. y yo. quizá. hija de Zeus. ¿No estarás burlándote de mí? —¿Aún dudas?.. si no te importa.. —Cuando haya que actuar estaré siempre cerca de ti. te has librado por poco!. y allá en lo alto.. le dio el aspecto de un anciano. Atenea sonrió. ya 50 . entre los dioses soy famosa por mi ingenio y mis ardides. mientras él. ya que él había matado al hijo del rey Idomeneo. el monte Nérito.. desde que eras niño!. pero después del saqueo de la ciudad de Príamo no te he vuelto a ver. lo acarició con su mano y. y le puso al corriente de lo que sucedía en su casa.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea ¡Qué alegría para el divino y sufrido Ulises! Pero para explicar su presencia sin revelar su identidad inventó una historia: era cretense.. ¡Como si los dioses no me hubieran mandado suficientes males y angustias!. auténticas fieras. resulta difícil reconocerte. lo cubrió de harapos y le entregó un bastón y un sucio saco lleno de agujeros. y había huido de su patria con el botín obtenido en Troya. Tocando a Ulises con su varita. aquí. y allí. muere de hambre vagando por pueblos y ciudades de extraño lenguaje!..... entra! Tú también puedes comer su pan y beber su vino.. ¡Eres un estupendo conversador. ¡Lloro por mi señor. Me siento incapaz de abandonarte. el guardián de tus puercos. aunque sea muy hábil. y ¡tampoco te he encontrado a bordo de mi nave para evitarme sufrimientos! Ahora.. que era igual a un dios! ¡Y crío sus puercos para que otros se los coman. los perros.

fingiéndose cretense.. Allí le habían hablado de Ulises. y toda clase de rebaños! Ulises comía en silencio.. a menos que hayan sido los peces del mar los que se lo hayan comido. No hablemos más de ello porque la tristeza me oprime el corazón: ¡para mí era como un hermano mayor!. Pero tú. ni siquiera a los de aspecto más miserable! ¡Es Zeus quien los envía! Tomó dos cochinillos. ensartó y repartió: —¡Ahora. Se había escapado por milagro y. Para terminar.. meditando el castigo a los pretendientes. Por extensión.. de nuevo. Mientras hablaban de esta manera. a la pregunta de un mortal. volvieron los porqueros e hicieron entrar a las hembras... 51 ... Ella lo acoje. sacrifican animales. nuevas de Ulises!. que volvía a su país. ¡No. lo interroga cuidadosamente. donde había sido acogido por el rey de la región. Puedo haberle conocido. podrías inventarte una historia si te la pagasen con una túnica y un manto.. y al momento rompe a llorar. pero que antes había ido a consultar al oráculo 44 de Dodona.. contó su naufragio en una costa cercana.. es posible que tenga noticias de él: ¡he viajado tanto! —¡Oh. come! Comida de criados: los puercos mejor cebados se los comen los pretendientes sin ningún reparo. no tengo por costumbre maltratar a los huéspedes. Cualquier vagabundo que llega a Ítaca va a ver a mi señora para contarle patrañas. hace tiempo que los perros y los pájaros han debido de roer sus huesos. Tú también. bien cebado. Y. que sacrificó. voy a contarte todo sin faltar a la verdad. ¡Está muerto.... ¡Y qué decir del vino!. ¡salvo que Ulises pudiese tener noticias de Ulises!: —¿Por qué mentir sin motivo? Con ello no ganarás más estima ni benevolencia. el amo tenía un patrimonio holgado. no!.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea que me acoges con tanta bondad! —¡Extranjero... ¿quién eres? ¿De qué pueblo? ¿Qué marinos te han traído hasta aquí? Porque me figuro que no habrás venido andando. no cabe duda!. y 44 El oráculo es la respuesta que una divinidad da..... —¿Quién es tu señor? Dime su nombre... allí estaba. el que me hace acogerte así. —Sí. urdiendo mentira tras mentira.. y al que acuden los hombres en busca de respuesta o solución a sus conflictos... asó al fuego. ¡Van a dejar seca la bodega! ¡Sin embargo. mi anfitrión.. A él mismo. por intermedio de un sacerdote o una sacerdotisa. Los puercos que quedaban fuera lanzaban gruñidos sin parar. Esta vez Eumeo hizo matar a un animal de cinco años.. la palabra designa el santuario en el que el dios ejerce esta función. fácilmente. el dios de la hospitalidad. El incrédulo Eumeo se lo creía todo. devanó mil aventuras de persecuciones y pillaje: la guerra de Troya. anciano. Es Zeus. lo trata bien. Egipto. para saber si debía entrar en su patria en secreto o a la vista de todos. los marineros que debían conducirlo a Creta habían decidido venderlo como esclavo. ¡Extraña manera de hacer la corte! Todos los días que Zeus nos envía.

me honras de esta manera! —¡Come. mi buen mendigo. que el padre Zeus te ame como yo te amo. 52 . ya que. todos se fueron a acostar. —¡Eumeo. tal como me ves. Después él se preparó para salir: colgó su espada de sus robustos hombros. Y Ulises se regocijó una vez más al ver cómo cuidaba sus bienes. A pesar de la lluvia y el viento marchó a dormir al exterior. y aprovecha la ocasión! Los dioses hacen de nosotros lo que quieren. se cubrió con una gruesa capa y asió un agudo dardo para protegerse de los perros y de los hombres. cerca de sus animales. Después de las libaciones a los dioses.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea honró con los mejores trozos al mendigo vagabundo. A Ulises se le llenó de alegría el corazón. Y Eumeo instaló a su huésped confortablemente en su cabaña. incluso en su ausencia.

En cuanto a ti. aunque tengamos prisa por partir. has vagabundeado mucho y muy lejos. junto al hijo de Néstor. cuando llegaron cerca de Pilos. Atraca en el primer cabo de Ítaca. Pero has de saber que los pretendientes te esperan emboscados en el estrecho que separa Ítaca de la escabrosa Same. abandonando tus bienes y dejando en tu casa a esos hombres sin escrúpulos! ¡Vuelve si quieres encontrarte con tu madre todavía en tu hogar. pues.. Pasa. pues su padre y sus hermanos la empujan a casarse con Eurímaco!. Helena y Menelao hicieron a Telémaco espléndidos regalos y los jóvenes emprendieron el camino.. no podemos mandar los caballos al camino en esta noche tan oscura. pronto llegará la Aurora. Telémaco despertó al hijo de Néstor: —¡Arriba! ¡Es preciso prepararse y partir! —Telémaco.. Telémaco pidió al hijo de Néstor que lo llevara directamente a su barco: ¡debía 53 . Además. de largo las islas y navega de noche. ve primero a casa de Eumeo. Al día siguiente. Éste dormía en la entrada del palacio de Menelao. La diosa desapareció. Pasa allí la noche y envía un aviso a la prudente Penélope de que has vuelto sano y salvo de Pilos. La diosa se situó a su cabecera: —¡Telémaco. paciencia..Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea XII Padre e hijo P ALAS Atenea llegó a la vasta Lacedemonia para recordar a Telémaco la necesidad de emprender la vuelta al hogar. es preciso despedirse de Menelao. Quieren matarte. después devuelve el navío y su tripulación a la ciudad.

preparar el fuego. Inmediatamente el porquero se calzó sus sandalias y marchó hacia la ciudad. había creído que no volvería a verle. había huido con ellos.. ¡El hombre halla placer incluso en sus desgracias. había sido raptado por algunos de esos famosos marineros fenicios. a nadie más. Al llegar la Aurora.. Para poder volver a ver su país. y que habían seducido a una sirvienta de su casa originaria de Sidón. Y como estaban en la época en que las noches se alargan y sobra el tiempo para contar historias. si llegan a ultrajarlo? ¡Son los más fuertes!. célebres por su rapacidad.. Eumeo lloró de alegría.. cuando no apetece irse a dormir muy pronto. ¿de dónde viene este huésped que te acompaña? —¡Yo lo pongo en tus manos.. sino jóvenes bien vestidos y de buena presencia! ¡Quédate aquí! ¿A quién molestas? Ni a mí. Tío Eumeo. Siendo muy pequeño. Pero. la diosa Atenea se apareció ante los ojos de Ulises.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea partir cuanto antes! Largadas las amarras e izadas las velas. tío Eumeo. Telémaco se preguntaba si escaparía de la muerte. Encontró a los dos hombres levantados. cortar y asar la carne. ni a mis gentes. Eumeo! Me salvas del vagabundeo y de la miseria. Eumeo envió a los otros a dormir fuera si querían y. Él era hijo del rey de la isla de Siria. hace ya mucho tiempo. Trataría de entrar en la casa del divino Ulises y buscaría su pitanza junto a los pretendientes. Ulises y el fiel porquero cenaban... En la cabaña... Ella enviará a la intendente a decírselo a Laertes. —¡Que Zeus nuestro padre te ame como yo te amo. El hijo de Ulises entró en la cabaña y su padre fue a cederle su sitio sobre el banco: —Quédate sentado. Sólo a ella.. ¡encontraremos otro asiento!. Laertes. el padre de Ulises. dándoles al niño que tenía a su cargo: ¡ganarían buen dinero vendiéndolo como esclavo! Y así es cómo. Espera al hijo de Ulises: cuando vuelva. Ulises fingió querer ir a mendigar a la ciudad con el propósito de no seguir siendo una carga para Eumeo. la diosa de los brillantes ojos envió una buena brisa. Podría ponerse a su servicio. él te dará túnica y manto. partir la leña.. servir el vino. ante la petición de Ulises.. extranjero. hizo el relato de sus orígenes. Envió a sus gentes a la ciudad y subió a grandes zancadas a la cabaña del digno Eumeo. y te hará llevar donde tú quieras. Entonces. pues demasiado sueño también fatiga. una vez que ya han pasado! Se durmieron tarde. ¿Qué haré yo. que cargan sus barcos con mil baratijas para comerciar. tan joven... compró a Eumeo. y vuelve. Telémaco atracó su barco en la punta de la isla. Eumeo lanzó un gran suspiro: —¿De dónde sacas semejante idea? ¿Quieres buscar tu perdición al lado de esos brutos? ¡Los que les sirven no son gente como tú. ve a prevenir a mi madre de mi regreso. Telémaco 54 . pues a honra tiene el ser tu suplicante y es a ti a quien reclama! —¡Ay! ¿Llevar un huésped a mi casa? Temo demasiado la insolencia de los pretendientes.

ni siquiera Penélope! Mientras ellos perfilaban sus proyectos. padre! He oído alabar tu fuerza y tu prudencia. otros querían esperar un signo de los dioses.. dándome esperanzas para enseguida redoblar mi pena. realizado el milagro. soy tu padre. éstos regresaron con las manos vacías. el día fatal habrá llegado para ellos. ¡Pero. uno en brazos del otro. tú no eres Ulises! Algún dios se burla de mí. si tú eres de mi estirpe.. con Eumeo. desapareció. Yo llegaré algo más tarde. Pero.. dueños del vasto cielo? —No soy ningún dios. Informó a la reina en presencia de sus damas. y. ¡Cómo se turbaron sus corazones! ¡El viaje que habían prohibido a Telémaco se había realizado a su pesar! Era preciso llamar a los que estaban emboscados en el estrecho. bien pronto. Sean cuales fuesen los insultos que me lancen los pretendientes. pero tal vez residen demasiado alto. Habré tomado otra vez el aspecto de un viejo mendigo cubierto de harapos. ellos son varias decenas! ¿No tienes algún aliado que nos pueda ayudar? —Atenea y Zeus. la saqueadora.. Todos vacilaban. ni Laertes. —¡No. El heraldo fue menos discreto que el porquero. 55 ... que nadie se entere de la presencia de Ulises. le devolvió su airosa estampa y su juventud. lloraron juntos largo tiempo.. o emplea para disuadirlos sólo las palabras más suaves. anunciando el regreso del barco de Telémaco. déjales hacer. no te escucharán. —¡Vas a verles actuar! Mañana tú volverás a casa. en las nubes. si no hubiesen tenido que tramar la muerte de los pretendientes.. Telémaco desvió los ojos: —¿No serás tú uno de los dioses. Al fin. Lleno de turbación y de miedo.. ¡Ella todo lo puede! No tiene más que desearlo.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea no la veía. Pero. Se quedaron sin decidir nada. Antínoo propuso otra tentativa para matar a Telémaco. Y habría llegado la noche sin que hubieran cesado sus lágrimas. ¿te parecen suficientes. ¿no sabes cuál es la situación? ¡Nosotros somos dos. Sin embargo. —¡Oh. un heraldo llegaba al palacio al mismo tiempo que Eumeo. Tocando a Ulises con su varita de oro. e inmediatamente los pretendientes fueron advertidos.. —No te sorprendas ni te asustes. o será preciso buscar algún otro? —Esos dos son buenos aliados. mi vuelta es obra de Atenea.

le había devuelto la apariencia de un mendigo lleno de harapos por temor a que Eumeo lo reconociese y no pudiese evitar advertírselo a la juiciosa Penélope. Telémaco sonrió mirando a su padre. la torpeza del heraldo. el prudente porquero se reunió con Ulises y su hijo.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea Al atardecer. Habían sacrificado un lechón de un año y lo asaban. habiendo tocado de nuevo a Ulises con su varita. malhumorado. Él les contó. Atenea. 56 .

. claro. Éste refrenó su cólera. Eumeo partió con Ulises: ¡el porquero conducía a su señor bajo el aspecto de un mendigo cubierto de andrajos! En el camino. Entretanto. Éste relató su viaje. Yo no puedo encargarme de eso. Telémaco dijo al porquero: —Tío Eumeo. él no quiere trabajar: ¡para llenarse la tripa es mejor mendigar! Cuando pasaban... Melantio.. mi dulce luz!. Eumeo. les increpó groseramente: —¡Los dioses juntan siempre a cada cual con su pareja! Un ruin con otro ruin. La primera que advirtió el regreso de Telémaco fue la nodriza Euriclea. el cabrero. Ulises estaba vivo. le dio una patada a Ulises. tengo ya demasiadas preocupaciones. la de los dedos de rosa. ¡Que los dioses nos libren del hijo como nos libraron del 57 .. Penélope se emocionó hasta lo más profundo de su corazón.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea XIII Ulises mendigo E N cuanto apareció la Aurora. Enseguida entró en sus habitaciones. mientras Eumeo gritaba: —¡Que el cielo nos devuelva pronto a Ulises! ¡Él te haría bajar los humos! —¡Perro rabioso!. conduce allí al extranjero para que mendigue. vuelvo a la ciudad. cuyos ojos se llenaron de lágrimas: —¡Has vuelto Telémaco.. Pero. ¿dónde llevas a ese puerco? ¡Yo le haría barrer el estiércol!. para hacer sus ruegos a los dioses... retenido por la ninfa Calipso.

al atardecer hablarían junto al fuego. Al pasar Ulises por la entrada del patio. A escondidas enjugó una lágrima y se volvió para entrar en la gran sala. regresó con sus puercos. Cuando Penélope supo que.. que tenía amores con Eurímaco. se había sentado a la mesa frente a Telémaco. Ulises no se movió. Ulises se vio forzado a entablar una lucha con otro mendigo que no le quería como rival! De un puñetazo lo puso fuera de combate y todos le felicitaron: ¡de ahora en adelante.. ¡Que Apolo con su arco de plata le hiera de la misma manera! Penélope quiso interrogar al extranjero: ¡quizá él supiera algo de Ulises!.. blandió un taburete para ahuyentar a Ulises. que volvía a ver a Ulises después de veinte años. el propio Telémaco le contestó: —¡Antínoo. Y la reina lo encontró prudente. donde estaban los pretendientes. —¡Que cada uno de nosotros le dé lo mismo que yo y nos veremos libres de su presencia durante al menos tres meses! Y lanzando el taburete golpeó con él al falso mendigo en el hombro derecho. Antínoo había pegado a un huésped. se indignó. Entonces. el perro al que acababa de entrenar para la caza cuando llegó la hora de partir a Troya!. que había entrado el primero. Telémaco envió al porquero a ofrecerle carne y pan. Cuando entró Ulises. te gusta comer. Una de ellas. meditando cómo lograr la muerte de los pretendientes. Ulises dio la vuelta a la sala.. un perro viejo. Cuando llegó la noche. Una vez que Eumeo hubo terminado de comer. Las sirvientas imitaron a los pretendientes. Antínoo se quejó por esto a Eumeo. mi 58 . como un verdadero mendigo. furioso. Pero él le contestó por medio de Eumeo que temía la violencia de los pretendientes: más valía esperar a su marcha. aconsejándole que fuera a mendigar de mesa en mesa. Entre ellas está Cnosos. pero no ofrecer a los demás! El otro.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea padre! Melantio llegó al palacio antes que ellos. que le respondió con acritud. la negra muerte se llevó consigo a Argos. y se sentó a la mesa enfrente del pretendiente Eurímaco. su buen amigo. Telémaco envió a dormir a todos con firmes palabras. —Extranjero. ya que deseaba que el hijo de Laertes sufriera en su orgullo. tumbado sobre el estiércol. Eumeo. Solamente el divino Ulises se quedó en la gran sala. ¡En medio de sus risas. en la que habitan infinidad de hombres y se levantan noventa ciudades. Los pretendientes multiplicaron sus insolencias. pero se acrecentó el deseo de venganza en el fondo de su corazón. ¿quién eres? ¿De qué país? —En medio del mar profundo y poderoso existe una tierra bella y fértil rodeada por las olas: Creta. Entonces Penélope descendió de su habitación para conversar con él. levantó la cabeza y enderezó las orejas: ¡era Argos. la ciudad de Minos. le increpó groseramente. él sería su pobre oficial! Pero Palas Atenea no ponía fin a sus insultos. Imponiendo silencio a Eumeo. en la sala.

era necesario contener las lágrimas. mi niño. pero Atenea impidió que la viera. el agua se derramó. Se volvió hacia Penélope. en los pies.. ¡Pronto. ¡nada he podido hacer por ti! ¡Zeus te ha negado el retorno!. en el aspecto. Daba Ulises a sus fantasías apariencia de verdades... Él había partido ya cuando Ulises. —Dame una prueba de lo que dices: ¿cómo estaba vestido? —Mujer.. acompañado por sus aqueos. Este hombre tiene la edad de tu señor... Ulises. ¡no seas tú quien vaya a perderme! ¡Tú.. y yo he visto con mis propios ojos los tesoros que trae. en la voz. Fui yo quien le ofreció hospitalidad... no lejos de aquí. ¡Ven Euriclea!. pero sus ojos permanecieron impasibles. eso es muy difícil de contestar. La dicha y la angustia oprimieron su corazón.. ¡Y ninguna de las criadas que he visto por aquí tocarán jamás mis pies!.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea abuelo: soy el hermano más joven del rey Idomeneo. que se laven los pies de nuestro huésped y que se le dé un lecho! —¡No quiero un lecho! Dormiré en el suelo.. que me has criado a tus pechos! ¡Cállate! ¡Que ninguna otra persona lo sepa!. Una túnica fina como la piel de la cebolla. Éste representaba un perro que tenía entre sus patas a un cervatillo moteado. con Ulises! En cuanto la anciana tocó sus pies para lavarlos reconoció la herida que un jabalí había infligido a Ulises hacía mucho tiempo. Durante Doce días. a la vuelta del cabo Malea. prudente huésped! Pero hay una anciana con un corazón lleno de sensatez: ¡su nodriza!. al que tenía delante! Ulises sintió pena por ella. esperó un viento favorable. que cerraba un corchete de oro. ¡Todas las mujeres se acercaban a admirarlo! Penélope no cejaba en su llanto. —¡Tienes razón.. —¡Si eso fuera verdad tú serías aquí un amigo tan respetado que todos procurarían tu dicha! ¡Pero él no volverá jamás!. —¡No llores más. pues una angustia muy grande ha brotado en mi corazón: he visto pasar por aquí muchos huéspedes desgraciados. 59 ...... ¡Lloraba por su esposo. Ulises tendría estos pies y estas manos: ¡los mortales envejecen deprisa cuando sufren! Euriclea lloraba por Ulises: —Ulises. —¡Eres tú. durante una cacería.. créeme! Ulises va a volver. Dejó caer el pie en el caldero: resonó el bronce. Huésped nuestro. Ulises la tomó por el cuello atrayéndola hacia él.. acepto con mucho gusto lavarte los pies. ¡ha pasado tanto tiempo! Pero así es como lo recuerdo: un manto púrpura. mi niño! Y no te había reconocido. navegando hacia Troya. fue empujado hasta nuestra tierra por la fuerza de los vientos. como si fuesen de marfil o de hierro: para poder cumplir su estratagema.. ¡pero nunca he visto un parecido semejante. pues reconocía los vestidos y el corchete que le había dado a Ulises en el momento de su marcha. Penélope lo escuchaba llorando.. —Nodriza... Me lo han dicho..

Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea Ella se lo prometió. Después fue a buscar más agua. le lavó los pies y los perfumó con fino aceite. 60 . llorando todavía por su esposo. hasta que Atenea vertió un dulce sueño sobre sus párpados. Penélope se volvió a su habitación.

Soy una diosa. Esto se oyó. ¡yo me ocuparé de eso! Duerme.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea XIV La prueba del arco U LISES se acostó sobre unas pieles en el vestíbulo. éste lanzó su rayo. Ulises invocó a Zeus. No podía dormir... —¡Pobre mío!. ¡qué terrible trueno! Esto es un signo.. Vio pasar a sirvientas que iban a encontrarse con los pretendientes. Atenea se le apareció: —¿Por qué velas todavía? ¡Estás en tu casa. ¡ven a atravesar mi corazón con una flecha para que no tenga que casarme con un hombre menos noble que Ulises!». Escucha ahora mi ruego: ¡los pretendientes me han usado para moler su harina! ¡Haz que tomen hoy su última comida!».. Se acercó a saludar a Ulises..... Y la voz de una mujer se elevó en la casa: «Zeus. —¿Todavía está por aquí el extranjero para mendigar y fastidiar a todo el mundo? ¿Por qué no coges la puerta y te marchas a ver qué tal te va fuera? 61 . con tu mujer y tu hijo! —Busco la forma de poder acabar con estos bandidos.. Pero al alba. Inmediatamente. le despertaron los sollozos de Penélope: «Hija de Zeus.. Artemisa. Y el divinal Ulises se alegró al comprobar que su venganza se hallaba próxima. sus amantes. apenas vencido por el sueño.. Apareció Eumeo llevando tres hermosos cerdos.. Después apareció Melantio.

y yo igualaría en destreza a mi padre!. Telémaco había dispuesto para Ulises una mesa y un asiento modestos cerca de la entrada. señalando si una determinada empresa se llevará a cabo con éxito o no. Las tres veces fracasó.. Al fondo de las habitaciones reservadas de la casa. el bronce y el hierro labrado. el boyero45. padre extranjero! ¡Que te sea más propicia la fortuna desde ahora.. Después. mi madre no dejará ni la casa ni a mí. ¡Yo te protegeré de los insultos! ¡Esta casa no parece sino una plaza pública! ¡Pero es la casa de Ulises y yo soy su heredero! Los pretendientes se mordían los labios. llevando en un cofre el hierro y el bronce que se usaban en los juegos. le hizo un gesto amistoso a Ulises: —¡Salud. 62 . se conservaba el flexible arco y el carcaj con las flechas que Ífito Eurítida regaló a Ulises cuando ambos se juntaron en Lacedemonia. pero Ulises lo detuvo con un gesto. mis ojos se han llenado de lágrimas imaginando a Ulises con harapos como los tuyos. se colocó en posición. abandonando esta casa de mi juventud. tu corazón es sabio! ¡Quédate por aquí y verás a Ulises. y por tres veces intentó tensar el arco. Eumeo. Le dijo: —Quédate sentado ahora.. ya que los presagios 46 les eran desfavorables. tan bella. Quizá lo hubiera conseguido a la cuarta.. quiera el Hijo de Cronos que se cumpla ese deseo! Verías entonces cuánta es mi fuerza y cómo participaba en tal tarea. —¡Si lo logro. 46 Presagio: cualquier indicio al que se atribuye el valor de un signo mágico o divino. recorriendo el mundo. y bebe con nosotros. Los pretendientes se servían a sí mismos. Cuando pudo reprimir sus lágrimas. Al verte. e incluso la muerte de los pretendientes que imponen aquí su propia ley! —¡Ah.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea Filetio. Echando hacia atrás su manto. volvió a la gran sala. de pie sobre el umbral. junto con el oro. oyendo cómo Telémaco osaba hablar en ese tono. pero no intentaban nada contra él. Filetio y Melantio ayudaban. pues los heraldos aquel día celebraban una hecatombe cerca del bosque de Apolo. a éste. Atenea inspiró a Penélope que convocara una prueba para los pretendientes. tan bien abastecida. llorando con hondos lamentos. Sus damas la siguieron. ¡y que no olvidaré nunca! Telémaco quiso ser el primero en ponerse a prueba. ¡Si es que vive todavía! —¡Boyero. yo lo seguiré. —Este es el gran arco de Ulises: el que sea capaz de tensarlo y lanzar una flecha que atraviese los ojos de estas doce piezas de hierro alineadas. Penélope los descolgó.. uno tras 45 Pastor que cuida los bueyes y el restante ganado bovino. Mientras todos holgaban. los que servían dieron a Ulises una porción igual a la de los demás. y obedeciendo la orden del joven. si es que hoy por hoy te es desfavorable!. extranjero..

Ató las trancas con un nudo sólido y volvió a sentarse. Después fue a ocupar su lugar en la sala.. el porquero fue al encuentro de Euriclea: —Cierra las puertas de los apartamentos privados. Con su mano derecha hizo vibrar la 63 . a cada uno de vosotros le daré una esposa. turbada. salvo yo! Nadie me puede contradecir. De repente... sin dudarlo.. y les dio instrucciones. y sobre todo me concierne a mí. Penélope tomó la palabra: —¿Teméis que él me despose?. Filetio fue a cerrar las puertas del patio. De manera que vuelve a tus habitaciones y sigue con tus quehaceres. observándolo con profunda atención. tendrá vestidos nuevos y una espada. engrasándolo para suavizarlo. bienes y una casa. Antínoo intervino excusándose: —¿Cómo tirar con el arco hoy que es la fiesta de Apolo? ¡Continuaremos mañana!. entretanto. sólo vosotros os alegráis sin disimulo por mi retorno! ¡Si un dios me concede la venganza.. Penélope. y su corazón estallaba de frustración.. temiendo que los estuviesen observando.. El arco es un asunto de hombres: de todos los hombres.. mientras los pretendientes se burlaban. si Apolo nos escucha! Habiendo entregado el arco a Ulises. incluso si yo quisiera dar este arco de una vez y para siempre a nuestro huésped. Ulises pidió el arco. Telémaco la miró fijamente y dijo: —¡Madre mía.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea otro. —Él está aquí. ¿estaríais de su parte o de la de los pretendientes? Los dos. probaron todos. tampoco conseguía tensar el arco. así Ulises tensó el gran arco. En ese momento. invocaron a los dioses en favor de Ulises. ¡Él no ha tenido jamás ese pensamiento! Dadle el arco: si triunfa. Eurímaco. iban a marcharse. que soy aquí el dueño. regresó a sus habitaciones para poder llorar. los ojos fijos en Ulises. Eumeo entregó el arco a Ulises entre las burlas de los pretendientes: —¡Viejo loco. ¡Se alzó un gran clamor de indignación! Los pretendientes lo llenaron de injurias. ¡Si oís gritos o golpes en la sala no salgáis! ¡Ni una palabra! En silencio.. Y le ayudaré a marchar donde él quiera. Ulises los siguió y les habló con sosiego: —Si Ulises apareciera repentinamente. Todos lo aprobaron.. que te coman tus perros.. como un cantor que sabe templar la cítara tensa sin dificultad una cuerda nueva fijándola en cada extremo. Éste giraba y giraba el arco entre sus manos. ¡soy yo! ¡Entre todos mis servidores. ¡ninguno llegó siquiera a tensarlo! Eumeo y Filetio. nadie entre los aqueos puede dar o rehusar este arco. Perdían el tiempo calentando el arco. en vano.. y seréis para mí los hermanos de Telémaco! Les mostró la cicatriz de su pie: ellos lo abrazaron llorando de alegría. y que él se lo lleve. el penúltimo concursante. Pero Ulises los contuvo.

¡en ello reside el encanto de un banquete! Hizo un signo con las cejas: Telémaco.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea cuerda. 64 . el bravo. tiró derecho al blanco: la flecha franqueó todos los huecos de las piezas alineadas. Para los pretendientes fue angustioso. Zeus lanzó su rayo y Ulises. Entonces tomó la flecha que estaba sobre la mesa. la ajustó en la cuerda y. se alegró: comprendió el presagio. dijo: —Telémaco. Y a continuación. que resonó alto y claro como el grito de una golondrina. cambiaron de color. el hijo del divino Ulises. ¡Mi fuerza está todavía intacta. se ciñó el tahalí de su espada y tomó su lanza. a pesar de las injurias de los pretendientes! ¡Ahora ha llegado el momento de servir la cena a los aqueos! Seguidamente vendrán el canto y la cítara. sin dejar su sitio. no te ofende el huésped que está en palacio.

a sus pies: —¡Que Apolo me conceda algún otro blanco! Tiró sobre Antínoo. tienes razón al hablar de ese modo. ¡Ahora ha llegado el momento de vuestra perdición! Así habló. que ha vuelto. muerto: es Antínoo. ¡Él quería gobernar sobre Ítaca. ¡Los aqueos han hecho cosas insensatas en tu casa! Pero el culpable está ahí. date por satisfecho y mira por tus gentes. con oro o con bronce... devolverte todo lo que ha sido bebido y comido. saltó al umbral de la puerta y vació el carcaj en el suelo. todo lo que tengáis e incluso más.. —¡Eurímaco. Pero Eurímaco habló otra vez: 65 . ¡No esperabais mi vuelta! ¡Esquilmabais mis dominios. —¡Ah.. haciendo caer al suelo. sus pies derribaron la mesa.. perros!. La flecha le atravesó la garganta hasta la nuca.. los alimentos y el pan. hacíais la corte a mi mujer. Nosotros procuraremos. y un miedo atroz se apoderó de todos. y para eso habría matado a tu hijo! Ya que el destino lo ha castigado. se derrumbó. sobre el polvo.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea XV La matanza de los pretendientes E NTONCES Ulises se arrancó los harapos. estando yo vivo!. Con la sangre brotando de sus narices. todo vuestro patrimonio. no servirá para alejar mis manos de la muerte y de la venganza! ¡Ni uno solo escapará de ellas! Flaqueaban las rodillas y los corazones de los pretendientes. Eurímaco respondió: —Si tú eres Ulises de Ítaca.

el grupo lanzó nuevamente sus jabalinas mientras avanzaba.. Melantio se deslizó hasta el cuarto donde se guardaban las armas. Eumeo y el boyero.. y después los dos sirvientes... Anfínomo. Rodeando a Ulises. y verás la llegada de la Aurora. sus rodillas y su corazón desfallecieron. No me escucharon. Leodes suplicó a Ulises: —¡Me pongo de rodillas ante ti. ¡ha sido por mi culpa! ¡No he cerrado las puertas! Eumeo fue a ver. —Telémaco. abatiendo cada vez a un hombre.. Melantio volvía con otras armas cuando los sirvientes lo atraparon. en dos zancadas. Cuando Ulises los vio cubiertos de bronce. ha sido una de las sirvientas. —Padre. Volvió con doce armaduras para los pretendientes. blandió su espada. atadle y cerrad las puertas: deseo que padezca en vida largos y terribles sufrimientos.. Al fin. Telémaco.. ¡Han merecido esta muerte deplorable! ¡Yo no era más que su sacerdote! 66 . en el momento en que sueles traer los cabritos para el almuerzo de los pretendientes! Dejándolo ahí colgado. Melantio! ¡Velarás toda la noche sufriendo como mereces. de manera que el hierro le salía por el pecho: se escuchó cómo su frente chocaba contra el suelo. pero los otros venablos se clavaron en la puerta y los muros. Telémaco le ensartó su lanza en la espalda. cuatro pares de picas y cascos de bronce. se lanzó contra él.. En la confusión. Pero Ulises disparó: la flecha se incrustó en su hígado. sálvame! Traté de razonar con los demás. Los pretendientes se alinearon para lanzar sus jabalinas. a su vez.. Se armó él primero. ¡En efecto. ¡voy a buscar las armas! —¡Corre. Eurímaco cayó.. Bien atado. El segundo tiro de los pretendientes rozó a Telémaco y a Eumeo. Apuntaban bien.. id y caed sobre él. quien mientras tuvo flechas las disparó. se reunió con Ulises: —Padre. Ulises. pero Atenea desvió sus tiros. Ulises alentaba a su tropa: —¡Tiremos sobre esta turba! Y sus cuatro jabalinas mataron a cuatro hombres. Rodearon a Ulises. Después se revistió con sus armas y empuñó dos sólidas picas de puntas de bronce.. a menos que Melantio. lo suspendieron de una columna a la altura del techo: —¡Así estás bien. —¡Telémaco y yo trataremos de mantener a raya a éstos! Vosotros dos.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea —¡Amigos!. ¿le oís? ¡Vamos! ¡Las espadas en alto! ¡Tomemos las mesas como escudos y echémoslo de la puerta!. Melantio estaba en los aposentos donde se guardaban las armas!.. y otra vez cayeron cuatro pretendientes. Volvió trayendo escudos.. Con un grito salvaje. se reunieron con Ulises. mientras aún me queden flechas!. Corrieron a sacarlas de los cuerpos.

los pretendientes eran muchos y poderosos. ¡ojalá Filetio o el porquero no lo hayan matado. los unos encima de los otros.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea —¡Tú eras su sacerdote!. el grito se llama «ololugué». Ulises hizo llamar a Euriclea. ¡Contén el deseo de cortarme el cuello! Pregunta a Telémaco. —¡Todavía no! Que vengan esas mujeres desvergonzadas.. Euriclea iba a lanzar los gritos rituales de triunfo47. fue a postrarse a sus pies: —¡Querido niño. ¡No hay piedad! ¡Muere! Recogió una espada y se la hundió en el cuello. había evitado la negra muerte.. y debía de ser muy similar al «you-you» que aún se practica hoy en día en la cuenca mediterránea. Cuando oyó a Telémaco. amontonados. proferidos en las grandes ocasiones por las mujeres en las civilizaciones tradicionales mediterráneas. lejos de la sangre. me forzaron a cantar para ellos. Pero déjame prevenir a Penélope: un dios la ha adormecido. pero en silencio.. Es un dios quien me inspira y puedo cantarte como a un dios. aquí estoy!. dime quiénes entre las mujeres son las que me han deshonrado y quiénes me han sido fieles. El sutil Ulises sonrió y dijo: —No tengas miedo. 47 Los gritos rituales.. mientras termino lo que debo hacer! Miraba Ulises si había algún superviviente escondido para evitar la muerte. rodeado de muertos.. ni se haya cruzado en tu camino cuando arremetías en la sala! Medonte. llamados tradicionalmente «you-you».. escondido bajo un sitial y tapado con una piel de buey. —Mi niño. ¡de cincuenta hay doce desvergonzadas que no han tenido respeto ni por mí. a pesar de su justa cólera contra los pretendientes. nada de vítores.. ¡Es impío vanagloriarse por una matanza!. En griego clásico.. vamos. El aedo Femio.. Y ahora. anciana.. no mates a este inocente! Y salvemos también al heraldo Medonte: él siempre ha cuidado de mí cuando era pequeño. Es así como los pretendientes yacían. seguro que rezarías a menudo para privarme de la dulzura del retorno!.. pues son los dioses quienes les han llevado a la muerte a causa de sus crímenes. Ulises la detuvo: —Alégrate. y di a tu padre que no me haga daño alguno. suplicó a Ulises: —¡Me arrodillo ante ti. dejando su cítara sobre un sitial. sobre todo en el norte de África.. ensangrentado.. Sálvame. sálvame! ¡Tendrás remordimientos si matas al aedo!... Viéndolo en pie... son expresiones de alegría. ¡Entonces. apretados como los peces en una red que los pescadores han sacado del mar y depositan sobre la playa: añoran las saladas olas y yacen sobre la arena amontonados. ni por Penélope siquiera!. 67 . has salido del apuro: ¡Telémaco te ha salvado! ¡Pero ve a sentarte en el patio junto con el aedo.. de dolor o de duelo. Los vio a todos entre la sangre y el polvo. Telémaco le oyó y acudió: —¡Detente. Ulises...

. Tendieron un cable de navío en el patio y allí las colgaron. con ferocidad de ánimo. Y a él. A continuación. como si de tordos se tratase. pero no demasiado. La anciana llevó la noticia a las otras mujeres: todas corrieron hacia Ulises. Sus pies se agitaron un poco. para que tuvieran una muerte atroz. le entraron deseos de llorar. después los pies y las manos. pero: —¡Primero llevad fuego a la sala!. En cuanto todo estuvo en orden. A Melantio. Ulises las condenó a muerte. El trabajo estaba terminado. Telémaco.. Ulises les hizo llevarse los cadáveres y lavar las mesas y los sitiales. pues su corazón reconocía a todas. se asearon y volvieron a la sala. 68 . primero le cortaron la nariz y las orejas. para abrazarlo y agasajarlo.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea Éstas lanzaron gritos horrorosos y lloraron amargamente. las cabezas alineadas. Eumeo y el boyero rasparon el suelo con la raedera y ellas sacaron fuera los despojos. Euriclea quiso llevar nuevos vestidos a Ulises. ¡Y también azufre! Ulises purificó todo con azufre. una lazada alrededor del cuello.

... Si los pretendientes están muertos. —Mi niña... subió a decir a su señora que su esposo estaba allí. ¿qué palabras son esas que escapan de tu boca? Él está ahí. sus pies saltaban los escalones. ¡Ha matado a los pretendientes! —¡Nodriza. él está perdido. —Él me ha enviado a llamarte. Se detuvo a su cabecera y le dijo: —¡Levántate Penélope! Ven a ver con tus propios ojos a quien has estado esperando día tras día. quiso que le contara todo. los dioses te han vuelto loca! ¿Por qué te burlas de mí y de mis penas? ¿Por qué me has sacado de un sueño tranquilo para decirme tonterías? ¡No había dormido tan bien desde que Ulises partió hacia la nefasta Ilión! ¡Márchate! ¡Vuélvete a la sala! A cualquier otra la echaría de palacio. ¡sígueme! —¡Nodriza. riendo alegremente. con los ojos llenos de lágrimas. Saltando de alegría. no rías así! ¡Qué dicha sería! Esto es imposible...Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea XVI Penélope L A anciana Euriclea. ¡Ulises ha vuelto después de tanto tiempo! ¡Está en la casa!.. Pero Ulises. es que un dios ha venido a castigarlos. mi niña! Ulises ha vuelto: ¡era el extranjero al que todos humillaban! Telémaco lo sabía desde hacía tiempo.. ¡Pero tú tienes la excusa de tu ancianidad! —¡No me burlo de ti.. Penélope tomó a la anciana entre sus brazos y.. en su 69 . pero ha guardado el secreto de su padre para que pudiera castigar la arrogancia de esos bandidos. Sus piernas brincaban de gozo.

reflexionemos!: a menudo. El desconcierto hacía de su corazón una tumba. y a quien los ha matado. ¡pues se dice que eres el más perspicaz de los mortales! —Pues bien. Así. deja que tu madre me ponga a prueba. en su palacio. por haber matado a un solo hombre. A continuación. descastada. él esperó a que ella hablase. y habiendo tomado la cítara el divino cantor.. ¡Ha sufrido incontables desgracias. cambiar de indumentaria. Ulises sonrió: —Telémaco. enseguida el palacio resonó con los pasos de la danza.. es difícil penetrar los secretos designios de los dioses eternos. ¡Pero.. Que la gente diga: ¡se celebra una boda! ¡Es preciso que no se conozca en la ciudad la muerte de los pretendientes hasta que no tengamos completamente dominada la situación! Todos obedecieron. estaba siendo bañado y acicalado por la doncella Eurínome..Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea hogar. ¿Interrogaría desde lejos a su esposo o se acercaría a él para abrazarlo? Se sentó frente a Ulises.. Y nosotros hemos matado a lo más noble de la juventud de Ítaca. él y yo. y después.. vayamos a reunirnos con mi hijo. Pero. lo ungió con aceite perfumado y lo cubrió con un manto y una bella túnica... bailar. junto al resplandor del fuego. ¿y tú dices que no volverá? ¡Tu corazón permanece por siempre incrédulo! Voy a darte una prueba: la cicatriz.. ambos tenemos secretos que los demás desconocen. Hablaban sin saber que Ulises.. sin ninguna duda. Penélope descendió con el alma turbada... vuelve después de veinte años y tu corazón permanece más duro que una piedra! —Hijo mío. cuánta crueldad! ¿No te sientas a su lado? ¿No le hablas?. quien. son mis pobres vestidos los que le hacen desconfiar. Con los ojos bajos... lo primero que haréis. ¡Ah! ¡Sígueme de una vez! —Nodriza. ¡Se la había visto cuando lo lavaba! Pero él me cogió por el cuello. de tal manera que fuera del palacio se decía: —¡Alguien va a desposar a esta reina tan pretendida. Nodriza... ¿qué piensas tú de todo esto? —Decídelo tú. Pero Penélope siguió silenciosa durante un largo tiempo.. que yo vea a los pretendientes muertos. hazme una cama. será daros un buen baño. sea como sea. padre. después. después de todo! ¡No ha sido capaz de permanecer en la mansión de su primer esposo esperando su regreso!. si verdaderamente es Ulises quien vuelve. acompañados por la música del aedo. primero. volvió a sentarse frente a su esposa: —¡Desdichada! ¡Nunca los habitantes del Olimpo han puesto un corazón tan duro en una débil mujer!.. Atenea derramó sobre él la belleza. para que yo me 70 . es necesario emprender la huida. nosotros nos reconoceremos. Telémaco estalló en cólera: —¡Madre. Dime.

—¡Oh mujer. y la doncella que me había asignado mi padre. Prepárala y vístela con pieles.. ¡Tú has persuadido a mi corazón. Pero esta vez la prueba no da lugar a dudas: nuestra cama. solo después. Euriclea: ve a montar la fuerte cama. y sácala fuera de nuestra habitación de sólidos muros.. 71 . A su alrededor.. que era fiel y prudente! El alba los hubiera encontrado todavía llorando... yo no te hablo con altanería. lo que dices me hiere el corazón! ¿Quién ha trasladado mi cama? ¡No es fácil sin la ayuda de un dios! En su fabricación había un secreto: yo mismo la hice sin ayuda de nadie... no te desprecio. que estaba probando a su esposo.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea acueste solo. recuerdo muy bien cómo eras cuando partiste de Ítaca sobre un navío de largos remos... la diosa de los brillantes ojos. Penélope. construí los muros de nuestra habitación. que él mismo construyó con sus propias manos. Así habló Penélope. ¡tiene un corazón de hierro! La más prudente de las mujeres. Sollozando se echó en sus brazos: —¡No te enfades conmigo. sin entender su prudencia.. Penélope respondió: —Poco importa que los dioses nos reserven una vejez apacible o desdichada. ¿Nuestra cama permanece allí o alguien la ha trasladado cortando el tronco del olivo? Ante estas palabras. Penélope sintió que su corazón y sus rodillas temblaban: reconoció la prueba irrefutable que le daba Ulises. después les esperaba una larga vejez en medio de un pueblo dichoso. No sientas amargura ni rencor porque yo no te haya abierto mis brazos desde el momento en que te vi: siempre sentí el temor dentro de mi corazón de que apareciese un hombre que me engañara con bellas palabras. —¡Oh. Pues bien. Ulises! Han sido los dioses quienes nos han impedido gozar de nuestra juventud y llegar juntos al umbral de la vida. le respondió: —¡Desdichado!. alargó la noche que cubría el mundo y retuvo a la Aurora en su trono de oro al borde del Océano. tras haber puesto una puerta bien sólida. a pesar de su suspicacia! Ulises sintió cómo los sollozos lo dominaban: ¡tenía en sus brazos a la esposa de su corazón. lo horadé para fijar a él el armazón de la cama. ¡He ahí una prueba!. no hemos llegado todavía al final de nuestras tribulaciones! Ulises le contó entonces la profecía de Tiresias: tenía que ponerse una vez más en camino. ¡ningún otro mortal la ha visto jamás! Solamente tú y yo. Existía en el patio un olivo de espeso follaje. Después. mantas y colchas. Pero Ulises se irritó con ella. Pero Atenea. Y después. esposa mía. desde ahora tenemos al menos la esperanza de que alcanzaremos el final de nuestras desgracias. corté el ramaje del olivo y pulí su tronco para que sirviese de pie del lecho.

ante el lecho de los viejos tiempos. Eurínome los acompañó. hasta su habitación. 72 . a la luz de las antorchas. la doncella Eurínome y la nodriza les preparaban la cama. Al llegar al umbral. se retiró.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea Mientras ellos hablaban. antorcha en mano. Y ellos. reiniciaron alegremente los antiguos ritos.

Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea Glosario 73 .

También es el nombre del perro de Ulises. llamado también Febo («el brillante»). Atenea. rey de Tesalia. Ciudad del PELOPONESO (véase). y de Tetis. Su esposa Clitemnestra no le perdonó jamás por ello. este nombre designa a los aqueos en general. Antínoo. Alcínoo. En la Ilíada y la Odisea. Cabecilla de los pretendientes que deseaban casarse con Penélope. Minerva entre los latinos. Llamada Diana entre los latinos. Madre de Ulises. y cuando Agamenón regresó de la guerra de Troya lo asesinó con la ayuda de Egisto. Aquiles. Halló la muerte ante las murallas de Troya. este nombre designa a los griegos en general. Anticlea. Es hermano de Artemisa. Tanto en la Ilíada como en la Odisea. Con ella se encontrará su hijo en los infiernos. Personaje de la Ilíada. También son llamados dánaos o argivos. el dios del sol. lo reconoce nada más traspasar la puerta del palacio de Ítaca. Rey de los feacios y padre de Náusica. Acogió a Ulises después de su último naufragio. también de la luna. muere. Habitantes de Argos. a pesar de su disfraz. Hijo de Atreo y hermano de Menelao.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea Agamenón. una divinidad marina. Al principio de la guerra ofreció a su hija Ingenia en sacrificio a la diosa Artemisa para obtener un viento favorable para la partida de la flota. es el general en jefe de la expedición aquea contra Troya. instantes después. Dios del sol. Algunas veces se le denomina «la virgen de los ojos brillantes» (Atenea Partenos) y «la victoriosa» (Atenea Niké). hijo de Néstor. su amante. Antíloco. cuyo rey es Agamenón. En la Ilíada es a menudo llamado «el de los pies ligeros» por su velocidad en la carrera. Es la diosa de la inteligencia y de la razón. diosa de la luna. Diosa de la caza y. es el guerrero más valiente de todos los aqueos que sitian Troya. Apolo. que muere de pena esperando su regreso. Argivos. Artemisa. en la Ilíada y la 74 . pero también del engaño. bajo el sobrenombre de «la brillante». es hermana de Febo-Apolo. Aqueos. que después de veinte años de esperar a su amo es el único que. Argos. Hijo de PELEO (véase).

Viento del oeste o del noroeste. Por eso. Príncipe de Lócride. Según algunos estudiosos. Éstos designaron a Ulises. «la del trono de oro». anuncia en vano las desgracias que depara el futuro. se suicidó. Pueblo de Tracia. en la extremidad norte del estrecho de Mesina. Áyax. rey de Troya. Recoge a Ulises después de un naufragio y lo retiene a su lado durante siete años. al más valiente de los aqueos. Los «hijos de Atreo». Atridas. Ulises y Áyax se disputaron este honor.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea Odisea es la amiga y protectora de Ulises. Atreo. Personajes mitológicos. Pero. él mismo y sus compañeros realizan actos de piratería. le ofreció un banquete en el que éste se comió sin saberlo a sus propios hijos. Remolino gigantesco. ya que éste es el más astuto de los griegos. enloquecido por el despecho. Después de la toma de Troya y de la muerte de Aquiles. como era costumbre en la época. engullendo los barcos. Padre de Agamenón y de Menelao. Ulises pudo escapar a su maleficio y salvar 75 . Hija de Príamo. que le debe su nombre. Por el contrario. Circe. en español la palabra se usa para designar un viento suave y agradable. Por otra parte. en la Ilíada y la Odisea. Gracias a la ayuda del dios Hermes. Tetis decidió entregar las armas de su hijo. eran una personificación de los volcanes. a causa del color del cielo cuando sale el sol. que en la literatura griega es considerado a menudo como violento. que habían sido fabricadas por el dios Hefesto. para castigarla por haberle rechazado. Allí. hijo de Oileo. Cicones. Calipso. hijo de Telamón (llamado «el Gran Áyax»). en Grecia central. entre quienes se perpetraron numerosos crímenes sangrientos. Da su nombre a la familia de los Atridas («los hijos de Atreo»). Agamenón y Menelao. Áyax. Después de la toma de la ciudad de Troya por los griegos. En su país realiza Ulises la primera escala después de partir de Troya. queda cautiva de Agamenón. o «la del vestido color azafrán». junto a la costa siciliana. Siempre mencionada como «la de los dedos rosados». el dios decidió que jamás la creyese nadie. es la patrona de la ciudad de Atenas. Murió asesinada al mismo tiempo que éste. la. gigantes monstruosos con un solo ojo en mitad de la frente. Céfiro. Cíclopes. Habita en el fin del mundo. a manos de Clitemnestra y Egisto. Aurora. Traga y vomita alternativamente las olas. Áyax. Hechicera que transforma en puercos a los compañeros de Ulises. Casandra. región situada al norte del mar Egeo. Recibió de Apolo el don de predecir el futuro. Caribdis. odiaba a su hermano Tiestes por haberle robado el vellocino de oro y. en venganza. Su país se situaba en el actual golfo de Nápoles. Es una ninfa. para dirimir el enfrentamiento se pidió a los cautivos troyanos que declarasen quién de los dos les había infligido más daño.

Ciudad de Creta. Dodona. Véase AGAMENÓN. señor de los vientos. Duliquio. Cnosos. Después permaneció un año viviendo con ella. Afrodita. donde se desarrolló la civilización minoica. cuyo rey es Menelao. Mujer de AGAMENÓN (véase). Ciudad del noroeste de Grecia. Creta. Citerea. En época clásica era una de las principales ciudades-estado griegas. pues no en vano «pasar el Estigio» equivalía a morir. Había sido la nodriza de Ulises. Cronos. Porquero de Ulises. Situada al sur del Peloponeso. pero que para los antiguos griegos era un país legendario. Clitemnestra. Véase AQUEOS. Egipto. habitantes de Etiopía. Las tinieblas infernales. diosa de la belleza y del amor.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea a sus hombres. Dánaos. Citera. Erebo. Isla donde se encontraba un importante santuario de Afrodita. Delos. Isla del mar Egeo. Eolo. 76 . Gran isla situada en el extremo meridional del mar Egeo. Tiene figura de mujer. pero fue destronado por su hijo Zeus. Río de aguas horriblemente heladas que discurre por los infiernos. Eurímaco. También es llamada Lacedemonia y a sus habitantes se les conoce como lacedemonios. rey de los feacios. Cuando pasa un barco. Demódoco. Estigio. Dios secundario. Los dioses utilizan su nombre para prestar el más terrible e inviolable de los juramentos. Es el mismo país que conocemos en nuestros días. Esparta. Escila. Etíopes. Uno de los principales pretendientes de Penélope. La diosa de Citera. que separa Sicilia de la península italiana. «Hombres de rostro quemado». enfrente del cabo Malea. Apolo y Artemisa. Eumeo. Egisto. los perros atrapan a los marineros y los devoran. El aedo que canta la guerra de Troya en la mansión de Alcínoo. que ocupó su lugar. En la época en que transcurre la Odisea. Allí Zeus pronunciaba sus oráculos mediante el murmullo de las hojas de los robles de su santuario. es una de las intendentes de su palacio. En nuestros días se pueden contemplar todavía los vestigios de suntuosos palacios minoicos (de una cultura anterior a la griega asentada en esta isla) y micénicos. Euriclea. Monstruo legendario que habita sobre un promontorio rocoso en la extremidad norte del estrecho de Mesina. y su cuerpo está rodeado de perros en su parte inferior. consagrada a Leto y a sus hijos. Era el dios supremo del panteón griego. Ciudad del Peloponeso. Una de las islas que forman parte del reino de Ulises.

al igual que a Medonte. en Egipto. Feacio. adonde llega Ulises tras ser liberado por Calipso. Tras la matanza de los pretendientes. Otro nombre de la ciudad de TROYA (véase). que designa a todas las instalaciones de las costas que emiten señales luminosas para guiar a los barcos. Precedido por su hermana. Su nombre designa también este lugar mítico: se dice que los muertos estaban en la mansión de Hades o en el Hades. Femio. Menelao. en el Líbano. País de los fenicios. se construyó en ella una torre de señales marítimas. de Zeus. una vara de oro que es el emblema de los heraldos. Ilión. Sus miembros se dedican sobre todo al oficio de navegantes. Hades. Rey aqueo de CRETA (véase). pidió a Zeus que los castigara. Dios del sol. El nombre propio de Faros ha dado lugar al nombre común «faro». Mercurio para los latinos. surge cada día en el horizonte montado en su carro de fuego. esposa del rey de Esparta. a petición de Telémaco. Islote rocoso situado frente a la ciudad de Alejandría. En la actualidad. Helena. Boyero que cuida los bueyes de Ulises. Helios. para guiar a los barcos hacia el puerto. Hera. Fenicios. Nombre griego de los cananeos. lleva en las manos el «caduceo». Idomeneo. la isla fue unida al continente por un dique y. Feacia. la luna. Sour y Saida. la residencia de los muertos. Cuando los compañeros de Ulises devoraron sus bueyes. Los latinos le dieron el nombre de Plutón. que tomó parte en la guerra de Troya. a transportar pasajeros en sus barcos. Personaje mitológico. Entre los latinos.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea Faros. Después de la conquista de Egipto por Alejandro Magno. El país de los feacios. Cuando actúa como mensajero. al noroeste de Grecia. en Ítaca. significa probablemente «de tez morena». Las dos ciudades fenicias más importantes son Tiro y Sidón. Esposa de Zeus y diosa del matrimonio. Mensajero de los dioses y. Filetio. Fenicia. En la Odisea se le da el sobrenombre de el «Altísimo». Aedo que ejerce su arte en el palacio de Ulises. Asimismo es el dios de los comerciantes y de los ladrones. hasta llegar a la noche. ayuda a éste a matar a los pretendientes. Juno. sombrero redondo de viaje de los griegos clásicos. calza unas sandalias aladas y lleva puesto el «pétaso». sobre todo. la Aurora. Se cree que era la actual isla de Corfú. El pueblo sobre el que reina Alcínoo. De aquí viene el título de 77 . cuyo rapto por Paris fue la causa de la guerra de Troya. en lo más alto de la cual se encendía un fuego a la caída de la noche. en que desaparece en el horizonte y cede el lugar a su otra hermana: Selene. Ulises lo perdona. y recorre el firmamento. Hermes. Dios de los infiernos.

Literalmente. C. Malea. Ciudad del Peloponeso. En recuerdo de esta hazaña. Lotófagos. En la Odisea son un pueblo que se alimenta de esta planta. Méntor. y murió por agotamiento poco después de su llegada. una isla griega lleva este nombre. Los aqueos de la Ilíada y la Odisea pertenecían sin duda. El más oriental de los tres cabos situados al sur de la península del Peloponeso. Ítaca. Rey de Esparta. al oeste de Grecia. los estudiosos opinan 78 . donde se han encontrado algunos de los restos más significativos de la civilización que floreció en Grecia entre los siglos XVI y XII a. Personaje que ocupa las funciones de heraldo en el palacio de Ulises.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea la Ilíada. Isla de Helios. Menelao. Melantio. esposo de Helena. y que ha recibido por esta razón el nombre de «micénica».195 km de Atenas. a esta civilización. célebre por la victoria que los atenienses y sus aliados de Platea obtuvieron sobre los persas (o medos). Actualmente. Le ha cedido el trono y vive retirado en el campo. Micenas. C. En la Odisea. Isla en la que se sitúa el reino de Ulises. amigo de Ulises. de sabor tan dulce que hace perder la memoria y el deseo de cualquier otra cosa. durante la primera guerra médica. Su hermano Agamenón es el comandante en jefe de la expedición aquea contra Troya. Cabrero de Ulises. en la isla de Leucade. no lejos de Argos. al mismo tiempo que al aedo Femio. Maratón. pueblo feroz que mata y devora a los extranjeros. actualmente se disputa una carrera atlética que lleva este nombre y en la que se cubre exactamente la misma distancia. Un soldado griego corrió hasta Atenas para llevar la noticia de la victoria. en 490 a. en Pilos. Los estudiosos los sitúan al norte de la isla de Cerdeña. Ulises le perdona a petición de Telémaco. Medonte. Lugar del Ática a 42. junto a Cefalonia. Uno de los nombres con los que se designa a la ciudad de ESPARTA (véase). Pero una vez descifrada la lengua micénica y tras los descubrimientos arqueológicos realizados en Micenas. Allí comienzan las aventuras de Ulises cuando la tempestad impide a su flota entrar en el estrecho y realizar la ruta normal hacia Ítaca. Su lengua era el griego micénico. Según la mayoría de los estudiosos se trata de Sicilia. aunque algunos estudiosos consideran que el reino de Ulises debía de estar más al norte. Cuando se produce la masacre de los pretendientes. Padre de Ulises. en la imaginación del poeta. Lestrigones. Anciano habitante de Ítaca. Atenea adopta su aspecto para acompañar a Telémaco a casa de Néstor. Lacedemonia. Laertes. «comedores de lotos». Ulises es llamado a menudo «Laertiada» o «hijo de Laertes». partidario de los pretendientes.

Ciudad de Néstor. a los que se llamaba por esta razón «Olímpicos». rey de los feacios. y de su esposa Arete. Perséfone. y 79 . Personaje de la Ilíada. Poseidón. En época clásica. por lo general. es decir. sus opiniones siempre tienen un peso importante durante el asedio de Troya. Los antiguos consideraban al estrecho de Gibraltar el final del mundo. amigo de Aquiles. objetos y prácticas de una época más reciente. Hijo de AGAMENÓN (véase) y de Clitemnestra. Diosa de los infiernos. Orestes. Poseidón. Rey de Pilos. a orillas de una excepcional rada. Musas. Peleo. Entre los latinos. que a menudo es llamado «Pélida». que puede que sea Calíope. presididos por Zeus. Palas. Dios del mar y de las aguas. unida al continente por el istmo de Corinto. Es la gran península situada al suroeste de Grecia. es el hijo del dios del mar. Asesinó a su madre para vengar la muerte de su padre. y que inspiran a los aedos. C. A menudo se unen los dos nombres: Palas Atenea. río que rodea la Tierra. es la esposa del dios Hades. y llamaban «Océano» al mar que se extendía más allá de aquel lugar. el poeta describió en realidad. Rey de Ptía. Rey legendario de Creta. Néstor. en Tesalia. Llamado Neptuno por los latinos. Patroclo.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea que. Pilos. «isla de Pélope». sin saberlo. Odiseo. en particular la música (el «arte de las Musas») y la poesía. Montaña de Tesalia. Cíclope cegado por Ulises. La Ilíada y la Odisea comienzan ambas con una invocación a la Musa. ya que era considerada la patrona de la poesía épica. un héroe legendario. la mitología establecía que había nueve Musas. en singular. Proserpina. Peloponeso. Polifemo. Padre de Aquiles. En la mitología es el lugar donde residen algunos de los grandes dioses. A él acude Telémaco en primer lugar buscando noticias de su padre. Náusica. Divinidades que presiden las actividades intelectuales y artísticas. Otro nombre de la diosa Atenea. él ocupa su lugar y muere a manos del príncipe troyano Héctor. Olimpo. Nombre en griego de ULISES (véase). En la mitología. Son hijas de Zeus y de la diosa Mnemosine (la Memoria). Famoso por su prudencia y sabiduría. Literalmente. «hijo de Peleo». en la costa oeste del Peloponeso. Cuando Aquiles. Minos. Hija de Alcínoo. abandona el asedio de Troya. Océano. entre los siglos X y IX a. dominado por la cólera.

dios de los muertos. cerca del extremo sudoeste del Helesponto. el hombre de las mil astucias. También es llamada Ilión. Telémaco. Sin embargo. Menelao consigue interrogarle. cuyo dominio es el cielo luminoso o tempestuoso. Palas Atenea. Zeus. Conocida como la boscosa. que él puede convertir en tempestuoso. Hijo de Laertes. Tiene el don de la videncia.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea también de la superficie de la tierra. Zacinto. el actual estrecho de los Dardanelos. patria del adivino Tiresias. pidió a Hefesto. Ciudad legendaria del Asia Menor. Proteo. Un día que tenía dolor de cabeza. La actual isla de Cefalonia. Adivino tebano al que Ulises acude a consultar a los infiernos. Es llamada «la rocosa». Es el hermano de Zeus. por esta razón es su hijo Héctor quien dirige a los troyanos en el combate. Ciudad de Fenicia. 80 . y de éste surgió perfectamente armada. casco y escudo de bronce. Es el dios del cielo luminoso. a la que hace temblar golpeándola con su tridente. Dios marino secundario. Troya. Se metamorfosea en todas las formas posibles para escapar a sus preguntas. protectora de Ulises. Ulises. Sol. Sidón. protagonista de la Odisea. el dios herrero. Tebas. Rey de Troya. Es la actual Zakynthos. Fulmina con sus rayos a los que se oponen a sus designios. en el sur del Líbano. es decir. el rey de los dioses. según la recomendación de Circe. Véase APOLO. que pertenecía al reino de Ulises. Same. Tiresias. en la Odisea. Acababa de nacer cuando su padre tuvo que marchar a la guerra de Troya. Príamo. Ciudad de Beocia. Cuando estalla la guerra es un anciano. que le diera un golpe de hacha en el cráneo. El más grande y el más poderoso de los dioses en la religión griega. Hijo de Ulises y Penélope. pero no le gusta comunicar sus visiones premonitorias a los mortales. es una isla que forma parte del reino de Ulises. con lanza. la diosa de la inteligencia. y de Hades. Al regreso de Ulises tenía veinte años. cuyo dominio es el mundo subterráneo. Es la actual Saida.

Leyenda.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea Homero y la Odisea. historia y poesía 81 .

Se creía que estas narraciones habían sido compuestas por Homero. por alrededor de doce mil. la Odisea. C. En realidad. La Ilíada y la Odisea se relacionan con una poesía muy antigua transmitida oralmente en fiestas o banquetes. La Ilíada está compuesta por más de quince mil versos. Pero es posible que haya vivido y ejercido su arte en el siglo VIII a. Pero es necesario recordar que son poemas: han sido compuestas de una manera especial y no en la lengua de todos los días. son aproximadamente los mismos que se recitaban en Atenas con ocasión de las grandes fiestas. Homero y la epopeya Tanto la Ilíada como la Odisea son dos epopeyas griegas muy antiguas. C. acompañándose con una cítara e improvisando sobre la marcha. A menudo han sido traducidas o adaptadas en prosa. 2.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea 1. Una epopeya es un largo poema que narra las hazañas de príncipes de un pasado muy lejano. Así componía nuevos versos. C. son pocas las cosas que se saben de él. un poeta ciego del siglo VIII a. por el que se tenía tanta admiración que todas las ciudades griegas se disputaban el honor de haber sido su patria. como había aprendido a hacerlo de boca de algún maestro. Este recitado se basaba en todo un repertorio de historias aprendidas de memoria. Los textos de la Ilíada y de la Odisea. ni tampoco en la que se usa para contar simplemente una historia. en alguna de las ciudades griegas de la costa de Asia Menor. La guerra de Troya 82 . Un «aedo» (un cantor) recitaba un episodio de una antigua leyenda. Es posible que Homero fuera una de estos «aedos». en el siglo VI a. adornándolas y añadiendo nuevos fragmentos según su inspiración. héroes en cuyas aventuras intervienen dioses y monstruos. con las que el aedo improvisaba. Se ignora el lugar y la fecha de su nacimiento. como en este libro. tal como los conocemos hoy en día.

Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea Así pues. Es el rey de Ítaca y de algunas islas vecinas. Y es muy probable que en la misma época. e incluso antes. Los investigadores no se ponen de acuerdo. Es posible que haya habido una guerra de Troya en las postrimerías del siglo XIII a. le ha cedido el trono. Agamenón. Odisea. C. ¿Se trata de la obra de un solo poeta o de varios? Esta es la cuestión homérica. y por comodidad. 3. o también puede ser que tuvieran más suerte: los restantes han desaparecido. La cuestión homérica La Ilíada y poco después la Odisea fueron compuestas. probablemente. Éste se hallaba en un aprieto a causa del gran número de pretendientes de su hija. Homero. En su juventud quiso casarse con Helena. son relatos legendarios los que conforman la materia de la Ilíada y de la Odisea. Y los aedos cantaban las aventuras de los héroes. tras numerosas penalidades. que creó la Ilíada en su juventud y la Odisea cuando ya era un hombre mayor. rey de Esparta. por lo que no es posible que se hayan compuesto en la misma época y por la misma persona. rey de Esparta y hermano de Agamenón. su nombre es Odiseo. aquí se continuará siguiendo la tradición y hablando de Homero como del único poeta que compuso estas obras. porque su padre. conducidos por el rey de Argos. Los antiguos griegos creían que sus antepasados aqueos. habían realizado una expedición con el fin de tomar Troya y destruirla. para algunos. y de ahí viene el título. Ulises sugirió a Tíndaro exigir a todos los pretendientes que hiciesen 83 . pero no hay nada que lo pruebe de una manera cierta. Después del rapto de la bella Helena por el príncipe troyano Paris. C). hacia el siglo VIII a. Pero la Ilíada y la Odisea debieron de ser los más bellos de estos poemas. las diferencias entre los dos poemas son demasiado grandes. hija de Tíndaro. A pesar de todo. para otros. (hacia 1270 a. el resto se convertirían en sus enemigos por despecho. Ulises En griego. se trataba de rescatarla y devolvérsela a su esposo Menelao. hubiera otros poemas compuestos sobre los mismos temas: La cólera de Aquiles y Retorno y venganza de Ulises. C. los que pudieron hacerlo. ha habido un solo poeta. ya que si elegía a uno de ellos. 4. Laertes. mientras que éstos se han conservado. de los que creían que habían combatido en aquella guerra durante diez años y de cómo retornaron a su patria.

ha querido reconstruir los viajes de Ulises. Ulises desempeña un papel importante: es un orador brillante que sabe convencer al resto de los aqueos con sus discursos ¡y con sus embustes! Es él quien se encarga de convencer a la asamblea del ejército aqueo de que lo que desea es. Ulises tardará otros diez años en poder regresar a Ítaca: empujado por la tempestad. por haber dejado ciego a su hijo. A él se le encomienda el papel de embajador en las situaciones más delicadas y. En la Odisea se alude a una discusión entre ellos a este respecto. quien sucedió a su suegro Tíndaro en el trono de Esparta. idea la treta que le valdrá el sobrenombre de «conquistador de ciudades»: el caballo de Troya. y todos los pretendientes se comprometerían a respetar su decisión. Victor Bérard. el cíclope Polifemo... La Odisea Después de diez años de una guerra que concluye con la conquista y el saqueo de Troya. hasta el reino de los muertos. Es él. Aún más. hacer aquello que previamente había decidido el consejo de los reyes. Palas Atenea. sabe bien cómo aprovechar esas ocasiones para espiar al enemigo. Perseguido por la inquina de Poseidón. aunque las aventuras de Ulises sean imaginarias. 5. que acababa de dar a luz a su hijo Telémaco.. Así fue como Helena eligió a Menelao. es necesario regresar al hogar. se había casado con Penélope. si llega el caso. pero. y los griegos se 84 . ¡era necesario mantener el juramento prestado! Ulises es el héroe «que siempre guarda un as en la manga»: astuto y pícaro. precisamente. vaga por los mares hasta llegar al fin del mundo.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea un solemne juramento: Helena elegiría a su marido por sí misma. ha trazado un mapa en el que se recoge el periplo de Ulises.. Homero bien pudo ponerlas en escena situándolas en lugares reales... sus antiguos pretendientes debieron partir a luchar junto a Menelao. todos deberían acudir en su ayuda para rescatarla.. el dios del mar. quien. si cualquier persona separase a Helena de su marido. de los que había oído hablar a los marineros con los que trató en los puertos de Asia Menor. cuya bravura y carácter impulsivo le impiden a menudo reflexionar sobre sus actos. Después de haber recorrido por sí mismo todo el Mediterráneo en barco. Es lo contrario del «ardoroso Aquiles». Los fenicios navegaban hacia occidente desde mucho tiempo antes. En efecto. Ulises. en fin. Un gran estudioso de la Odisea. Cuando tiempo después un príncipe troyano llamado Paris raptó a la bella Helena. mientras tanto. inspirado por la diosa de la inteligencia. Desde el inicio de la expedición. se sirve de su inteligencia y de sus ardides más gustosamente que de su fuerza.

se tiene el mayor interés en espantar a los eventuales competidores contando a todo el que quiera oír que los indígenas son caníbales.Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea habían empeñado. es un ingrediente esencial de este género poético. Ello podría explicar la precisión de ciertas descripciones.. Lo «maravilloso». Esto podría explicar. en la Odisea. como por ejemplo en Marsella. el mundo. Los dioses y los hombres Todo en la epopeya se encuentra en manos de los dioses... procedentes tal vez de «consejos para la navegación». un día... en plena 85 . invitan a beber al aventurero. en hacerles la competencia. con un poco de retraso. la Odisea es un poema cuya función no es la de informar sobre el mundo... ¡De ahí salen los cíclopes y los restantes seres monstruosos que aparecen en el relato! Pero las aventuras de Ulises se parecen también a cuentos como los de Las mil y una noches. y sobre todo. las aventuras de Simbad el Marino. asimismo podría explicar también el aspecto un tanto «portuario» de ciertas historias. en Sicilia y en otros lugares. jactancias de marineros relatadas al atardecer en la taberna: «Yo. Ampurias y Córcega.. después de instalarse en el sur de Italia. los sucesos milagrosos y las intervenciones de los dioses. por ejemplo. entre los que se encuentra. es decir.. en fin. mientras el resto de los parroquianos. etc. pudo haberse inspirado en los relatos de unos y otros. boquiabiertos. En fin. 6. En la Odisea.. Homero.». sino la de jugar con la lengua y las palabras para hacer surgir la emoción y el placer de la belleza.. los horrores y monstruos que aparecen en el relato: cuando se ha descubierto un lugar ventajoso para comerciar.

es la metamorfosis la que revela. es. no pueden escapar a la muerte. por muy fuertes y animosos que sean. quizá. En Homero. junto a Penélope. En algunos casos es evidente que constituyen la personificación de fenómenos naturales: es así como la Aurora. un anciano de Ítaca. Los hombres. él elige regresar a su tierra. En uno de ellos. la presencia de la divinidad: después de haber acompañado a Telémaco hasta la ciudad de Pilos bajo la apariencia de Méntor.) que configuran una tierra de aventuras fantásticas. Atenea se transforma súbitamente en un águila antes de desaparecer. el fuego. cambiar de forma. Calipso. Tienen poderes sobrenaturales. una diosa. el dios Janto. Calipso.. de golpe. a menudo. poblado por dioses menores (Eolo. los dioses tienen forma humana: son representados como humanos más grandes. una mortal. también una representación de la vida humana). un reino de abundancia milagrosa. personifica los primeros resplandores del sol naciente. En la Odisea. un río turbulento..Homero (Adaptación de Jean Martin) Cuentos y leyendas de la Odisea exploración. 86 .. Circe. esta elección la que ha procurado la celebridad del personaje de Ulises a través de los siglos y de las literaturas: aparentemente absurda. la de los dedos rosados. tal vez. una isla pobre y pedregosa. ama a Ulises y quiere hacerle inmortal. está todavía lleno de misterios y de magia. incluso los héroes.. más bellos y más fuertes. En los dos extremos del viaje de Ulises (y este viaje es. o Hefesto. En la Ilíada apenas utilizan este poder. la idea de la muerte viaja con Ulises a lo largo de toda la Odisea. como el de «metamorfosearse».) y seres extraordinarios (cíclopes. su decisión es sin embargo emotiva y hermosa. hay dos países y dos mujeres. como ocurre asimismo en el caso de los héroes. Omnipresente en la Ilíada. Pero es la inmortalidad lo que diferencia radicalmente a los dioses de los humanos. Rehusando la inmortalidad. sirenas. como en la mitología griega en general. El héroe más sagaz no puede salir de apuros más que con la ayuda de una divinidad. Por encima de sus cualidades heroicas o su astucia legendaria.