EVALUACION DE DESEMPEÑO

Silvia Gómez Angarita

Ser profesor dista mucho de ser maestro. Un profesor transmite, un maestro
enseña. Eso he aprendido durante este tiempo de mi labor docente, donde me he
esforzado por llegar más allá de solo impartir información. A lo largo de mi práctica
pedagógica, me he tenido que enfrentar a estudiantes con características
específicas, contextos particulares que transversalizan la experiencia de
aprendizaje.
Conocer las características de la población repercute directamente en el proceso
de enseñanza. Es por eso que mi primera experiencia educativa tuvo lugar en uno
de los lugares más marginados de la ciudad, donde vale más la formación que el
impartir contenidos. Allí conocí la importancia de la disciplina y educar para la vida,
y no simplemente llenar de datos el cuaderno de apuntes. Dar sentido a la
sensibilidad estética del ser humano, conocer la dimensión creativa del sujeto y
potencializarla a su máxima expresión. Liberarse por medio del lenguaje y lograr
dibujar con palabras el ideal de su mundo, transformar la realidad con sus sueños
y metas.
Mi trabajo actual, con personas con discapacidad, me ha enseñado nuevamente
que lo importante no siempre es lo más necesario. El aprendizaje es realmente
significativo cuando el estudiante puede usar lo que aprende en su realidad.
Desde esta perspectiva, mis estudiantes logran entender que lo que estudian
trasciende el aula, les sirve para comprender su medio y los que le rodean. Esta
perspectiva les permite avanzar en el conocimiento con una motivación más
profunda que la calificación o el orgullo de ocupar el primer puesto.
Es común para el docente tener un esquema de clase definido y que reproduce
año tras año, sin importarle el grupo o las circunstancias de cada individuo. He
aprendido que, si bien el conocimiento es el mismo, las particularidades de cada
estudiante son imprescindibles para el éxito de la formación. Recordar que “las
palabras convencen, el ejemplo arrastra”, me ha ayudado a reflexionar en mi papel
formador, el acercamiento que tengo a mis estudiantes y las reacciones ante
situaciones conflictivas. Ser ejemplo, conectar lo que aprende con su vida e
impulsar sus habilidades de pensamiento, una meta por alcanzar día a día.
Cada clase es una oportunidad para adentrarse en el mundo del conocimiento, un
reto para comprender el contexto y una opción para transformar la realidad. No
perder ninguna ocasión para mostrar lo ciertas de las palabras de Walt Whitman:

no dejar nunca de soñar. como lo dice el autor. La educación es una ocasión especial para pensar en la gran responsabilidad de transformar la sociedad y. . “porque en sueños es libre el hombre”.“No dejes de creer que las palabras y las poesías sí pueden cambiar el mundo”.

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