Está en la página 1de 1

NARCOTRÁFICO EN ECUADOR

WRITTEN BY LUIS HERRERÍA BONNET
Es que los narcotraficantes innovan continuamente. Desarrollan más
modernos y baratos modos de producción de coca y sus derivados; avanzan
hacia otras formas de comercialización y, por supuesto, abren nuevas rutas
para enviar cocaína a los mercados que les resultan más rentables.
Alarma social debería ocasionar el informe de gestión bosquejado por el saliente General
Ernesto González, a pocos días de concluir sus funciones como Jefe del Comando Conjunto
de las Fuerzas Armadas del Ecuador, el cargo de mayor jerarquía en la pirámide castrense, al
denunciar que los efectos que amenazan a la seguridad del Estado se han aumentado
vertiginosamente, haciendo alusión al crimen organizado, tráfico de armas y actividades
relacionadas con el narcotráfico.
Es inconcebible que luego de esta alocución, el gobierno no haya encendido las alarmas
necesarias para enfrentar esta hidra de varias cabezas, cuya única manera de exterminarla es
cortándolas todas de un solo golpe. Esperamos que las Fuerzas Armadas asuman la
responsabilidad que les exige la Constitución de la República de velar por la soberanía
nacional, seriamente amenazada por la irrupción de la violencia en todas sus expresiones y
que campea ventajosamente por el disimulo de las autoridades, que deberían estar en la
obligación de combatir las bombas de inmoralidad sobre las que se asientan los ciudadanos.
Todos los actos delictivos que ocurren en nuestro país están supeditados al mayor de los
crímenes que es el narcotráfico, cuyas redes se inician desde los cultivos de hojas de coca en
Bolivia, Perú y Colombia y luego los cárteles utilizan al Ecuador como centro de acopio y
reexportación de embarques ilícitos, a fin de evitar los controles que se vienen realizando en
las cargas desde los países que producen la droga.
Es que los narcotraficantes innovan continuamente. Desarrollan más modernos y baratos
modos de producción de coca y sus derivados; avanzan hacia otras formas de
comercialización y, por supuesto, abren nuevas rutas para enviar cocaína a los mercados que
les resultan más rentables.
En el Ecuador, el narcotráfico utiliza una estrategia de carrusel. La espiral se inicia en la zona
norte de Sucumbíos, fronteriza con Colombia, donde poblaciones como “Puerto Nuevo” y
puerto “El Carmen” son los puntos de acopio de la coca. En esa primera parte del tráfico están
comprometidas las mafiosas FARC. Los narcotraficantes de ese grupo en armas, que hasta
hace poco tiempo tenían como santuario territorio ecuatoriano, son los encargados del acopio
de la base de cocaína y de organizar su traslado hasta Esmeraldas, provincia costera
ecuatoriana. La droga viaja por rutas secundarias desde la Amazonía para regresar a Colombia
a través del departamento de Nariño. Al otro lado de la frontera, se encuentran los laboratorios
más grandes para el procesamiento de clorhidrato de cocaína, con una producción de cientos
de toneladas mensuales. El estupefaciente refinado retorna vía fluvial o terrestre a Ecuador y
enviado al exterior.
¡Ah! cuanta falta nos hace la base norteamericana que desmantelaron en Manta. Pero, allí si,
cómo se alegó acerca de la soberanía nacional.