Por un mundo con pantallas autóctonas, libres y diversas

Queridos compañeras y compañeros de trabajo.
Hoy finaliza mi licencia anual y comienza mi jubilación como director y docente de la
querida EPCTV. Entonces, alejado del torbellino diario, más sereno, quiero compartir con
Ustedes unas sensaciones.
A un mes de distancia de haber dejado mi espacio personal en el trabajo más trascendente
que tuve en la vida, no siento nostalgias en este nuevo camino; solo satisfacción y
recuerdos que llenan mi equipaje y que voy a llevar a donde sea que vaya.
Quiero expresarles con énfasis mi gratitud por el esfuerzo en llevar adelante un proyecto
que parecía quimérico en sus orígenes. Por el compromiso. Por los infinitos aportes. Por el
trabajo más allá del deber. Por el acompañamiento y la ayuda que me brindaron en todos
estos años. Por la paciencia y la comprensión. Por las palabras y por el silencio.
Por el rol que me tocó cumplir, sin dudas con cada una y cada uno de Ustedes habré tenido
algún momento de desencuentro o diferencias. A la distancia entiendo que siempre
pudimos superar esas situaciones, ya sea siguiendo para adelante o corrigiendo el rumbo.
El ambiente digno de trabajo y convivencia que conseguimos mantener en todos estos años
es una de las señas de identidad de la EPCTV; algo difícil de conseguir en las instituciones.
Lo que hicimos, lo que construimos juntos en 30 años, parece insignificante en el momento
y desde el lugar del hecho, pero adquirió sentido con el tiempo; no por el transcurrir del
tiempo, sino por los cambios que se produjeron en nuestro medio a consecuencia de la
existencia de la EPCTV. El tiempo nos confirmó que tenía sentido arar en el desierto para
tener una industria audiovisual propia.
Lo que la EPCTV significa para su entorno los podemos ver en los frutos: centenares de
egresados insertos en el sistema productivo, educativo y de servicios y protagonizando las
transformaciones y las conquistas de un sector que era marginal cuando la Escuela nació.
Ahora no solo es visible, sino que está justo en el lugar en donde hoy se ha hecho evidente
que se disputa la lucha por la independencia y la descolonización.
La etapa que viene será de consolidar la nueva carrera y crecer aún mas, pero ya en un
ámbito de trabajo adecuado. Hoy la lucha por conseguir el espacio propio para la EPCTV se
hizo impostergable y lo que por muchos años pareció imposible se tendrá que hacer
realidad, con esfuerzo, con lucha y con política, como se hicieron realidad en la Argentina
algunas conquistas y transformaciones que creíamos que nunca íbamos a ver.
Brindo por un futuro luminoso para la EPCTV; por otros treinta años y por un mundo con
pantallas autóctonas, libres y diversas.
Suerte. Nos vemos.
Raúl Bertone

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