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La invención de la histeria
Charcot y la iconografía
fotográfica de la Salpetriere

o

Georges Didi-Huberman

La invención de la histeria
Charcot y la iconografía
foto gráfica de la Salpe tri ere

Traducción de Tania Arias y Rafael J ackson

El
ENSAYOS ARTE CÁTEDRA

i

Título original de la obra:

lnvention de l'hystérie.
Charcot et l'iconographie photographique de la Salpétriere

o

i.a edición, 2007

Argumento
Diseño de cubierta: aderal

Ilustración de cubierta: Lámina XXVIII. Inicio de un ataque. Grito.
Régnard. Fotografía de Augustine. Jconographie photographique
de la Salpétriere, tomo 11.

La Salpetriere era, en el último tercio del siglo XIX, lo que
nunca había dejado de ser: una suerte de infierno femenino,
una citta dolorosa con cuatro mil mujeres, incurables o locas,
encerradas allí. Una pesadilla en un París listo para vivir su

belle époque.
Será precisamente en este lugar donde Charcot redescubrirá
la histeria. ¿De qué manera? En estas páginas intentaremos

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© 1982 by Editions Macula, París
©Ediciones Cátedra (Grupo Anaya, S. A), 2007
Juan Ignacio Luca de Tena, 15. 28027 Madrid
Depósito legal: M. 22.435-2007
I.S.B.N.: 978-84-376-2381 -8

Printed in Spain
Impreso en Closas-Orcoyen, S. L.
Paracuellos dejarama (Madrid)

contarlo, y para ello rebuscaremos entre todas las tácticas clínicas y experimentales, a través de la hipnosis y de las espectaculares presentaciones de las enfermas en crisis en el anfiteatro durante las célebres «lecciones de los martes». Con
Charcot descubriremos de qué es capaz un cuerpo histérico:
ahora bien, todo ello tiene algo de prodigio. Posee algo de
prodigioso y que supera toda imaginación, e incluso, como
suele decirse, «toda esperanza>>.
Pero ¿qué imaginación, qué esperanza? Todo está encerrado allí. Lo que las histéricas de la Salpetriere mostraban con
sus cuerpos sugería una extraordinaria complicidad entre
médicos y pacientes. Una relación alimentada por deseos,
miradas y conocimientos. Y es esto lo que se pone en tela de
juicio.
Hasta hoy nos han llegado las series de imágenes de la
Iconographie photographique de la Salpétriere. Ahí aparece todo:
poses, ataques, gritos, «actitudes pasionales», «crucifixiones»,
«éxtasis», todas las posturas del delirio. Parece como si todo
estuviese encerrado en esas fotos porque la fotografia era capaz de cristalizar idealmente los vínculos entre el fantasma de

de algún modo su mal empeoraba. Se instaura así un encanto recíproco: médicos insaciables de imágenes de «la Histeria>> e histéricas que consienten e incluso exageran la teatralidad de sus cuerpos. con los inicios del psicoanálisis. La evidencia espectacular . ser progresivamente reinventada y captada en imágenes. en invención de la histeria. En un determinado momento. Pero el movimiento siempre exagerado del encanto produjo esta situación paradójica: a medida que la histérica se dejaba. Se identificó incluso. Dicha desorientación nada tendrá que ver. sin embargo.8 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA la histeria y el fantasma del saber. la clínica de la histeria se convirtió en espectáculo. Un arte muy próximo al teatro y a la pintura. Freud fue testigo desorientado de esa inmensa cautividad de la histeria y de la fabricación de esas imágenes. a capricho. De este modo. Este giro será también objeto de nuestras pesquisas. con una especie de manifestación artística. la fascinación se desvanecía y el consentimiento se tornaba en odio. soterradamente.

en el fondo. la temporalidad de su llegada. de los significantes? Al final no me es posible denominar este suceso. un vínculo con el dolor? ¿Cómo llega el dolor a la obra?. es relanzar esta pregunta: ¿qué puede haber significado el término «espectáculo» en la expresión «espectáculo del dolor»?En mi opinión. ante nuestra mirada? Y también: ¿mediante qué rodeo un dolor verdadero logra que accedamos. Periodo epileptoide: fase tónica». o de su aparición. «Ataque. a la cuestión de las formas. desde el primer momento. Pongo en cuestión esta atroz paradoja: la histeria fue. un dolor que se vio forzado a ser inventado como espectáculo y como imagen. que llegó a inventarse a sí misma (la coacción era su esencia) mientras decaía el talento de los considerados inventores de la Histeria. a lo largo de toda su historia.. Y esto incluso en el propio paso de su terrible encanto (es justamente en ese punto donde se abre en primer lugar el interrogante). estridente. Una invención: un acontecer de los significantes. Pero en el .. ¿cómo en nuestra aproximación a las obras y a las imágenes puede aparecer proyectado. se trata de una pregunta íntimamente infernal..o CAPÍTULO PRIMERO Los desencadenamientos EL ESPEC TÁCULO Régnard. en silencio y pese a todo. llena de aristas. ante nuestros ojos y en nuestro interior. Así pues. Iconographie . tomo I. Lo que intento. ¿cuál podría ser la forma. de otra forma que no sea la de dolor. la histeria.

:i 13 . Cfr. con la «cosa misma». Foucault. Y por último: la Salpétriere de Pinel. tratándose de la histeria. 376-377.. en términos más agradables al oído. precisamente.12 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA acontecer mismo de los dolores. Además. en primer lugar. exagerar en la imaginación.. Freud.. Entre el cuerpo lleno de estigmas venéreos y la dolorosa crucifixión. O para expresarlo en términos más virtuosos e hipócritas. con la locura: una indignación democrática frente a la miseria de esa infortunada clase de la humanidad. por último. 483-497. invenire. sobrecrear.. el abuso de las imágenes. las mismas que cuentan el encadenamiento de las locas de la Salpetriere y su «liberación» por Pinel [1]: se representa el giro. viéndome casi obligado a considerar la histeria.. INVENCIÓN Ya inventar cuenta con tres acepciones distintas: Imaginar. En todo caso. según Littré. Emponzoñado. si no del genio. Foucault. pese a todo. es decir. 19. en la mitología de la locura4 . 105. no es más que un mero trastorno. de unos dolores histéricos demasiado evidentes. 68-100. tal como fue pergeñada en la Salpetriere durante el último tercio del siglo XIX. como Asilo en el sentido moder~ Ídem. 5 Cfr. pág. 501. un médico apenas es capaz de no asistir como Artista al dolor suntuoso de un cuerpo abandonado a sus síntomas. pág. 109. imaginar hasta el punto de «crear». Un milagro siempre emponzoñado: que en este caso recubre todo uniformemente. 1961. su creación y su invención. que en principio debe suponerse. «una simple contradicción en el interior de la razón»: es decir. Y ni yo mismo me libro de esta atroz paradoja. filantrópica. según se dice. pero ¿con qué? Nietzsche escribió lo siguiente: Actuamos así incluso en presencia de los sucesos menos ordinarios. la de las locas y los locos -y el cuadro de Fleury también fue pintado para contar esto. Hegel. quién sabe . Inventar es. Gauchet y Swain. pág. «fingir» se emplea erróneamente. Charcot trabajaba ya bajo la égida del cuadro de Fleury3 . como un capítulo de la historia del arte. cuatro páginas después. simple y llanamente5. deudor de Pinel: no debe suponerse a la locura como una pérdida abstracta de la razón. el de un concepto de locura que Hegel formuló al declararse. o más bien el quiasmo decisivo que éste operó. al chocar con la cosa. y desvelarla. Este quiasmo fue también el de una nueva relación. fingir. como suele decirse. es mentir por facultad del ingenio. Esto significa que estamos fundamentalmente y desde siempre habituados a mentir. el choque. EL DESENCADENAMIENTO DE LAS LOCAS Pero hubo sin duda una extraordinaria imposición de las imágenes. págs. Inventar es una suerte de milagro (el mismo por el cual la Cruz de Cristo fue desenterrada del templo de Venus que coronaba el Santo Sepulcro y después «reconocida» entre otras dos cruces por Santa Elena. págs. 1886. en el sentido de forjar embustes. 1893. pág. bajo la influencia de un retrato de Pinel. o presuponerse. págs. Este quiasmo fue. ). me gustaría hablar del sentido de su ex- trema visibilidad. se emplea. en una palabra. que exhibe en primer plano esas cadenas y herramientas. 4 Cfr. 1817-1830. milagro que se celebra en la liturgia de la denominada «Invención y Exaltación de la Santa Cruz». Me gustaría cuestionar este compromiso y esta amenaza cuando. 1980. 1961.. es decir. la necesidad de mentir y desmentirlo. nos inventamos la mayor parte de ellos y somos casi incapaces de no asistir como «inventores» de cualquier fenómeno. y. es volver sobre ella. lo que se intentará precisamente es escribir párrafos relacionados con la tardía reinvención de un «cuerpo cristiano» . somos mucho más artistas de lo que creemos 1• 1 Nietzsche. Aunque. LOS DESENCADENAMIENTOS Ahora bien. toparse y caer. en seco. escribe Hegel. que una loca es un ser razonable. finalmente. habla de «compromisos ante el peligro que amenaza a la persona desde el interior»2 .

«celdillas». es decir. al mismo tiempo. pero esta apertura supuso también una inserción: inventó el Asilo como «pequeño Gobierno». les ofreció una coexistencia (la del trabajo. «calabozos». entran allí. Cuidar se encadena con internar.14 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA LOS DESENCADENAMIENTOS Pero esto no fue más que un quiasmo: cruzado. <iaulas de locos» y «mazmorras» . como Esquirol entró en la Salpetriere en 1811. en un 93 por ciento (véase la histeria). los de la culpabilidad carcelaria que vuelve a aislar. no de médico sino de vigilante. no de la palabra.. Y la particularidad de este quiasmo nos es devuelta como el resultado constante de una división en la que se han igualado divisor y dividendo: facaso no se habrá experimentado la «conciencia psiquiátrica>> como la desafortunada escisión entre la confianza de su saber inmediato y el fracaso de este saber cuando pasa a la acción? El fracaso consistió en lo siguiente: la locura cambia de forma e. 1809.93. ser traducida en cifras. según solía llamarlo. no cesa de manifestarse. Salpetriere. un funcionamiento infinitesimal y. justificando oportunamente que no se las «somete» a la organización del asilo: sencillamente.. del 0. Se entra allí como en el funcionamiento mismo de lo cotidiano. Fleury. ni en la Salpetriere ni en ningún otro sitio. 6 Pinel. Bibliotheque Charcot. pág.. En suma. de otro modo. con su <iefe de Policía interna>> y. ¿no tiene todos los motivos para engendrar unos sabios angustiados. pero simétrico. hay una probabilidad. una ciencia que fracasa cuando pasa a la acción. El banal paternalismo del Estado. ilimitado. y como efecto de la palabra. 437. sobre todo si su objeto de estudio es la locura que. incluso. E incluso fue en calidad. sea cual sea el concepto buscado. el «quiasmo» filantrópico habrá encadenado otros lazos. con sus «celdas». Pinel liberando a las locas de la Salpétriere (detalle). principalmente). se abría paso una ciencia nueva.. las sustrajo a su puro secuestro. Pinel liberó a las locas de la Salpetriere. incluso si queremos. ¿no suele decirse que los locos se asemejan en cierta manera a nosotros? ¿y acaso un médico que trata la locura puede rechazar ver el desamparo de su propia seme- a 15 . Una curabilidad que podía. como algo incoercible? Y por otra parte. una ciencia terapéutica: «. de que el tratamiento adoptado en la Salpetriere se complete con éxito si la alienación es reciente y no ha sido tratada en otro lugar» 6 . Ahora bien. se abrió con el objetivo primordial de cuidar la locura. Ciertamente. pero la locura jamás se habrá vuelto a curar. siempre. la locura. ALMAS NOBLES l.

195. ° 1 Cfr. mancillar el esplendor de su convicción. y las locas se cargaron por su parte con una inmensa deuda de amor para con él. habrá rechazado. lo que establece como acto. incluso habrá preferido rechazar pasar a la acción. Es la hipocresía como método. de la elección. II. si queremos entender este término como la complejidad de prácticas que designa y si no queremos desentramar dicha complejidad. de la respuesta interpretante. el upokriter) es ante todo el que sabe discernir. Kant. págs. Pinel. El verdadero hipócrita (de tradición griega.16 0 LOS DESENCADENAMIENTOS LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA janza? Y. y que. Por lo tanto. la que pondré en tela de juicio a propósito de Charcot: un «dejar ser» táctico. salió de la hipocresía. pág. recitar lo verdadero empleando medios escénicos. La hipocresía caracteriza. cit. De modo vital. HIPOCRESÍA También podemos calificar esto de hipocresía: hipocresía. Pues la hipocresía. ahora veo el mundo con otros ojos». de su genialidad. separar y resolver. 1807. Pero sólo un poco de cada. o en todo caso: en su interior (upo). 1980. pero una respuesta siempre interpretativa. como puesta en escena. sin embargo. este rechazo tendrá lugar. un hipnoti:@dor. se habrá mostrado ahí como Artista. 168. esta gran epopeya de la clínica. epistemológico. es decir. 1798. y es el que sabe dar una respuesta interpretante: adivino y terapeuta. hechos. como poco una conciencia desgraciada. Insisto en el hecho de que Charcot se habría visto forzado a emplear este método: condenado a la imaginación. La hipocresía es el arte griego. incluso de forma confusa. ciertamente. Freud. La «conciencia psiquiátrica» no habrá podido más que rechazar el ser una conciencia desgarrada. Y es esta hipocresía. Hegel. por Gauchet y Swain. también en el actor. con todo rigor. es quien explica vuestros sueños. es el que dirige la investigación). y ante todo a esta imaginatio plastica. es distinguir. decía una mujer de su amado a punto de volverse loca8. en el sentido hegeliano de alma noble. existencial. comporta un extraordinario beneficio epistemológico: y éste es el amor. o inventar actos adecuados a sus convicciones. en este riesgo de angustia. «Es un hipócrita. un problema de ética. 52-53. la que figura la intuición en el espacio 10 . lo sabe bien 7• Hipocresía. presta con humildad su persona a la voz de la verdad y la recita. como teatro y como respuesta interpretante. el desplazamiento equívoco. Pinel había permitido la libre y pública «perturbación» de las locas 9. Pero artista en el sentido de religión estética. 193. Ahora bien. Pero no por ello el fenómeno dejó de resultar menos clamoroso. un ardid de la razón teatral en su presunción de inventar la verdad. de la decisión. pero discretamente (en de- recho. el arte clásico del teatro. Esto es. págs. contrahechos y simulaciones. léase decreto en la realidad. Habrá sido firme en preservar su convicción de universalidad. EL DESENCADENAMIENTO DE LAS IMÁGENES Deberemos enjuiciar su fracaso. Es explicar. una respuesta que simula prolongar a su ritmo la palabra ajena. 0 17 . ahora tengo los ojos cerrados. un simple juicio. en secreto. que todo lo que ocurrió en la Salpétriere. Cfr. me ha hecho desmayar. es el efecto conjugado de la permisión y de la deuda lo que dejaba vislumbrar a Pinel la posibilidad de delimitar la locura en su totalidad. Hipocresía: es el acto del juicio. pág. 131. de la conciencia íntima de una verdad fingida a la asunción delante de todos de una simulación de verdad -y el desvío de ese desplazamiento mismo. pero es preciso cuestionarla según la siguiente amplitud: ¿qué habrá visto una ciencia en la hipocresía para convertirla en principio constituyente de su exigencia metódica. Verstellung. 1915d. luego oracular. 113. tal como sostiene Kant. en los límites de una trans8 9 7 Cfr. en el mismo momento en que se estaba procurando los fundamentos de su eficacia? Sostengo. convirtiéndose así en el rapsoda. e incluso eficaz: un desencadenamiento de las imágenes -temiblemente eficaz.

Es el problema de la violencia del ver en su pretensión científica de la experimentación sobre los cuerpos. CRISTAL DE LA LOCURA La cuestión posee. justamente por esta razón.18 a LOS DESENCADENAMIENTOS LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA misión. a ese problema figurativo que obsesiona a toda clínica médica: el del vínculo. así. etc. medio sólido de la moderna «conquista del mundo en tanto que imagen concebida» -«die Zeit des Weltbildes» 13 • Pero el método no pudo escapar a ese problema. 14 Freud. del hecho de ver y del de ser visto. a 19 . sin ellos. no menos sofisticada. facetada. si bien no alcanza el grado de persecución. su esencia. Heidegger. Y que esta experimentación sobre los cuerpos se lleve a cabo para hacer visible cualquier cosa de ellos. una complejidad inusitada: jamás queda reducida a una relación plana. de Charcot: «Por decirlo de algún modo.. unos poderes que después de todo no son otra cosa que personas. el del interés espectacular que paga el sujeto observado por la «hospitalidad» (la capitalización hospitalaria) de la que se beneficia en tanto que enfermo. Bernard. ¿cómo expresarlo? . Y además. ). Es también un problema político. en suspenso. 11 12 13 C harcot. pág. aunque invisible. pág. págs.. ¿Cómo abordarlo entonces? ¿Estrellando un cristal contra el suelo? Mientras se perdía en circunloquios al investigar la noción de instancia psíquica. ahí hay probablemente una fisura. conservamos algo del temor respetuoso que inspiraban en los pueblos de la Antigüedad. sin ángulo. Y tal era. Se quejan de ser continuamente observados por poderes desconocidos. y de la vista al sufrimiento. no es. Estos enfermos se han desviado de la realidad exterior y. pág. es indispensable ver morir a un gran nú- mero de ellos» 12 .. saben mucho más que nosotros de la realidad interior y pueden revelarnos ciertos aspectos que. se imaginan escuchar a estas personas enunciar lo que están observando: «Y ahora dirá: mírale. OC. haré que toquen ese dolor con sus propias manos en un instante. Cfr. 80-81.«presentándoles a cinco enfermas» -y las hacía entrar en la escena de su anfiteatro 11 • (Quizá se acordaba aquí del «postulado escópico» de Claude Bemard: «Para aprender cómo viven el hombre y los animales. el de la aproximación al cuerpo del prójimo y a la intimidad de su dolor. el vínculo fantasmático. ¿Qué ocurriría si estos seres delirantes tuviesen razón? 14 • Dejo. de la locura a la vista: Ahí donde la patología nos revela una brecha o una grieta. no se romperá de cualquier forma. Los enfermos así observados creen que nadie se fía de ellos. lo visible tiene una manera muy personal de entrelazar lo imborrable de la angustia con su propio dominio. 1933. 123. léase por lo imaginario? Y es que lo visible es una modalidad incomprensible. Charcot no estuvo solo en su debate práctico con lo visible: las locas también tienen una práctica. Tengan paciencia. Con respecto a los dementes. en primer lugar. cristalina. la gran promesa. Nos referimos a una categoría dentro de estos enfermos que sufren la locura de la vigilancia. se acerca bastante a ella. 173 {la cursiva es mía).. Freud ya imaginaba esto. sino que seguirá las líneas de la fisura. que se está a la espera de sorprenderlos cometiendo una mala acción por la cual serán castigados. Pues. 1. siempre renovada. 321. pero siempre al límite de una falsificación: es la invención (el método) experimental en sí misma. permanecerían impenetrables. por tanto. su extraña pregunta. se está vistiendo para salir. clínica y pedagógica. ¿por qué seguir suponiendo a Charcot como obligado por la imagen.. Esta estructura resquebrajada se cmresponde con la de los enfermos mentales. dudosa.. en fragmentos cuya delimitación. 1949. ¿Cómo se ha producido este alarde de representaciones del Dolor? Se trata de un problema fenomenológico crucial. 1865. de la vista al saber. Figurar y llevar a escena. estableciendo una relación . Si lanzamos un cristal contra el suelo. Entonces. de la ineludible modalidad de lo visible. por este motivo.» Esta vigilancia. estaba sin embaxgo determinada con anterioridad por la estructura del cristal. reflejando brillos. les haré reconocer todas sus letras» __¿cómo?.

de la histeria. o bien les obliga a pasar una especie de prueba de iniciación antes de introducirles en la vida infantil? -Pu. El niño da vueltas una y otra vez a su juguete.20 a LOS DESENCADENAMIENTOS LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA a 21 MORAL DEL JUGUETE Vuelvo a lo anterior: lo que se construyó en la Salpetriere fue como una gran máquina óptica capaz de descifrar los invisibles lineamientos de un cristal: la enorme máquina. lo agita. reconozco que ignoro el misterioso sentimiento que les lleva a proceder así. Si la eficacia de la psicología estuvo tan mal fandamentada. . mágica. experimental. sobre todo.. y por todas las partes de su método 15 . mortífero. romperlo de nuevo. pág. más definida. inventar máquinas adecuadas para hacer que la caída resultara más visible. Canguilhem. transgresiones salidas de un alma cándida. Y para descifrar el cristal. La terrible matan.. Cuando este deseo queda fijado en la médula cerebral del niño. evidentemente. otros enseguida. do inverso. territorial.. por lo que respecta a éstos. simplemente saber. De vez en cuando. lo golpea contra las paredes. le propina arañazos. destaco lo siguiente: La mayoría de los chiquillos quieren. y por ello.. sentir la fascinación de su caída. el saber psiquiátrico del siglo XIX debe ser sometido a un examen más allá de sus afirmaciones. La vida maravillosa se detiene. como el pueblo que asedia las Tullerías. divergencias. realiza un esfuerzo supremo: por fin lo abre. era preciso romperlo. de dirigir hacia los demás el mismo gesto. Será la mayor o menor rapidez en la invasión de este deseo la que condicione la mayor o menor longevidad del juguete. es el más fuerte. es porque quizá tampoco pudo pasarse. a menudo. OC. I. a veces en sentí- 15 Cfr... para llegar a ver! Por eso. No me veo con el suficiente coraje como para censurar esta manía infantil: es una tendencia metafísica básica. incompatibilidades. 587. Hay otros que se aprestan a romper el juguete apenas lo atrapan en sus manos. apenas comienzan a examinarlo. ¿Les ha arrebatado una cólera supersticiosa contra estos diminutos objetos que imitan a la humanidad. designaciones y descubr~mientos: ya que también es como una prodigiosa difracción de su propio discurso. lo tira al suelo. 2. pág. de un horrible niño demasiado curioso. perdonable: ya que quiere saber. le obliga a recomenzar sus movimientos mecánicos. París. Dicho esto. llena sus dedos y uñas de una agilidad y de una fuerza singulares. 1958. iy aún volver a romperlo. Pero ¿dónde está el alma? Es en este punto donde comienza el desconcierto y la tristeza. ver el alma. unos después de invertir un tiempo en ejercitarse. se organiza a sí mismo según discrepancias.zling question! 16 • ¿Se tratará acaso de una introducción al método experimental en psicología? 16 Baudelaire.:p de mujeres en la Salpetriere en 1792 (detalle). 365. Musée Camavalet. en conductas a menudo contradictorias. El niño.

todas ellas encerradas ahí. pág. pág. entre otras. como una ciudad de mujeres. Y el mayor hospicio de Francia. 41. 1679. 1 Cfr. 97. 1961. 1925. o más bien. Debemos realizar un esfuerzo. 148. cit. en la otra Bastilla1. a las aquejadas de enfermedades venéreas.. y esa «Terrible matanza de mujeres que la Historia jamás ha mostrado» 18 [2] . volver a trazar los protocolos experimentales de esta gran máquina óptica de la Salpétriere. Convocar al mismo tiempo una preocupación por sus defectos. por Foucault. Nietzsche. pues era únicamente en la Salpétriere donde se «recogía>>. 1886. o intentarlo al menos. el gran asilo de mujeres. 1925.22 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA DESASTRES DE LA EFICACIA Así pues. pág. o CAPÍTULO 2 Saberes clínicos EL ESCENAIUO DE LOS CRÍMENES La Salpetriere: lugar señero de la reclusión a gran escala. Éste fue el Hospital general de las mujeres. para imaginamos la Salpétriere como ese inverosímil lugar consagrado a la feminidad en el mismísimo corazón de París: quiero decir. revolucionarias de Saint-Médard. nada más llegar se las azotaba. El hospicio de mayores dimensiones de toda Francia. Guillain y Mathieu. «anormales constitucionales» y otras «asesinas natas». por mínimos que sean -la soberanía de lo accidental: apelar al mismo desastre como horizonte de su eficacia. ¿y cuál habrá sido esta «gota de crueldad». eran intemadas2. la ciudad de las mujeres incurables. «Délibération de l'Hópital général».. por último. 17 Itt Cfr. el hospicio de las mujeres. Sus «mujeres libertinas». Guillain y Mathieu. 48. que las acogiesen y ofreciesen sus cuidados». común a toda esta voluntad de conocer? 17 • ¿Esta sangre de las imágenes? Pero permanezcan ya a la escucha de las conmociones significantes: Salpétriere. el error histórico de 1792 (un «complot de las mujeres» que habría estado asociado al «complot de las cárceles»). Lugar conocido como «el pequeño Arsenal». pág. «se había prohibido incluso a los médicos del Hospital principal de París. Cfr. de todos los desechos femeninos. luego se les cumplimentaba el «Certificado de castigo» y. el antiguo polvorín. 2 . Su «patio de las matanzas».

t. Ciento cincuenta y tres crisis epilépticas al año. - ti.-. «inocentes mal proporcionadas y contrahechas»..t P . /"· . presentaba al Senador y Prefecto del Sena...J_. Véase también Husson..... «presuntamente a causa de su demencia». su voluminosa Relación so- bre el servicio prestado a los dementes del departamento del Sena para el año 1862 5 : el mismo año en que Charcot ingresó en la Salpetriere._.. Aproximadamente un médico por cada quinientos enfermos. mendigas..e.1~:::/---..448 metros cuadrados [3].. 429. passim Cfr. «viejas pueriles»... en su centro.. 11... ~~ @~UV LI ~[ Vlílú] IUL[~)~~S [ !ID[ [Lff\ ( FEMMES) SA1.fif.. . ..11.. Df.. «mujeres caducas». .....-t ---"~~ ... .. 87 «en reposo».•• ..'w· (.-•... el alcoholismo y las violaciones). D/!:..<. . Tres regímenes alimenticios: dementes a dos raciones diarias."I''" . 3 4 5 6 7 Cfr.... 3.1. /.-·':.).._. passim Ídem..f{(~..... passim. la erotomanía..1~~t.. La histeria aún no aparece formando parte de ese vocabulario... ..f~'t/:.... 1958.NTt'.:..._ .. el vicio y el libertinaje. ..rJr~-1.. í'... una espléndida iglesia de planta cruciforme4....../.. págs... los golpes y las heridas. el onanismo.. epilépticas....él. Ídem. Coeficiente de curación estimado en el 9... que albergaba..-" . Plano de la Salpetriere.383 personas. Y en 1873 sumaban un total de 4. Husson../J..rt'".3m~ 1'...._ .. 1978.. pág..~~:~.. las «malas lecturas». 7 ...":i''"'"f/.li"... la alegría..r. Veamos a continuación unas interesantes estadísticas....'. En 1863. ...:'):.. IU~~..::..~if~-~:"5f~~~ ~ $ } . ¡. 853 «dementes» y 103 niños 3..~...: ·.:::~. Losserand.. 'l ~52'i~:~:·.... ..... vagabundas.. ff .. . . con anotaciones de Charcot...... la nostalgia y la desgracia. el señor Husson.. Cfr.-.~.} <:?.+-.../.24 0 SABERES CLÍNICOS a 25 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Tres mil mujeres encerradas desde 1690..¡... veintiuna causas morales (el amor..'I"..fti· . Lugar señero de la muerte femenina en 275.780 «administradas».' THJE1u: PLAN GÉNt: l lJ\L [chelltdt1mi ll '::op.. el cólera.li.}J...... 1863. 1862........:::·-:._ .. 7 .... 1tn . tfb 1. dementes a una ración diaria y dementes a dieta..1. .._:..../.. de las cuales 580 eran empleadas.1•.1·1.... el señor Dupont. las escrófulas..1... .J."':'"...llC%.¡. Pero ¿qué causas para ser exactos? El señor Husson enumeró sesenta: treinta y ocho de tipo físico (entre ellas.. . «mujeres chochas». . muchachas incorregibles ..1...-~ Jr... 1.....:.~.. • ..i ...::~:='"' f:~:. Sonolet.. el Director de la Administración general de la Asistencia pública. y una que reagrupaba todas las «causas desconocidas» 6 .:.... 2.. pág. .:::::.. :Q'~.... en una palabra: locas.. Doscientas cincuenta y cuatro mujeres fallecidas en 1862...... LVI-LVII y ss... ..L/14... iTres mil! Tres mil indigentes..72 por ciento..a.~j·~~~~.¡. Las mejoras del señor Husson en la gestión de la Salpetriere en 1862: una parte del patio se convirtió en jardín y se compró un piano 7.kr'.

OC. 1922. OC.. Gilles de la Tourette. 179-180. El azar hizo que el ala Saint-Laure de la Salpetriere se encontrara en un estado tan ruinoso que la Administración hos- 8 Clarétie. «Quebrantó el alto sueño de mi mente un 4.. La imaginería. hundidos profundamente en la sombra de las órbitas». «rostro sombrío». que se retorcían. Ídem.26 O LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA SABERES CLÍNICOS 0 27 DESCENSO A LOS INFIERNOS Aquel sitio fue. pág. que mostraban sus senos colgando y sus vestidos abiertos. 1893. Baudelaire. sino también un apóstol: el que «dominó su época y la consoló»9. publicado en Paris illustré. «Lasciate ogni speranza voi ch'intrate» . por otra parte. Dibujo de Vierge.. 1903. pág. «cejas graves». pero han insistido especialmente en el hecho de que no era por culpa suya: fue «muy a su pesar» que Charcot «se vio inmerso en medio de la histeria>>. págs. Charcot fue no sólo un Rey Sol o un César. 245. rasgos como su «bella frente pensativa>>. en su solemne vetustez. el Consolador) de hecho no hacía más que dirigir sus esfuerzos a lo siguiente: en esa ciudad dolorosa. y virne recobrado como aquel que despiertan bruscamente. págs. pág.. se arrastraban tras él musitando un largo mugido12.. ). . 179. pobres mujeres y reposantes esperando la muerte sentadas en un banco. Charcot también fue identificado con Napoleón Bonaparte... «labios habituados al silencio» o «cabeza modelada a la antigua» provocaron la identificación de Charcot con Dante. que venían a «visitar» la Salpetriere y «asistían» a las célebres lecciones de los martes. 3-4. Los muros gruesos y grises de esta citta dolorosa parecen haber conservado. 205. El patio de las reclusas en la Salpétriere. volvime en tomo con mirar pausado y. toda una población muy particular: ancianas. «ojos escrutadores. sobre todo. 9 11 12 Dante. se agita y se arrastra. JO. iPor azar de naturaleza burocrática! (pero cuyas consecuencias epistemológicas se revelarán en sus decisivas dimensiones . Pero.. dementes que expresan a gritos su dolor o con llantos su tristeza en el «patio de los agitados» o en la soledad de sus celdas. Daudet. Dicho texto (titulado Charcot. pág. el mismísimo Dante del Descenso a los Infiernos . quise saber adónde había llegado. Souques. a la vez. sin embargo. con la mirada atenta. De que estaba en la proa me di cuenta del valle del abismo doloroso que de quejas acoge la tormenta»: círculo primero. limbo . págs. 10 Cfr. y como un rebaño de víctimas propiciatorias. Las hagiografías de Charcot no han pasado por alto el hecho de que durante años estuvo confrontado a esas infernales mujeres. 1. 20 («Donjuan en los infiernos»). grave trueno. 24 de septiembre de 1887. 1925. 11 . Aquello es como el V ersalles del dolor8 . el carácter majestuoso de un barrio de los tiempos de Luis XIV olvidado en el París de los tranvías eléctricos. existieron las conmiseraciones literarias de los admiradores de Charcot. 900-90 l. como atestigua el siguiente texto de Jules Clarétie (nada menos que miembro de la Academia francesa): Detrás de estas murallas vive. lo más parecido a un infierno. no se equivocaba [4]. puesto en pie. Cfr.

cit. por supuesto. entre otras cosas. y que el emporio. la esclerosis lateral amiotrófica. OC.28 0 SABERES CLlNICOS LA INVENCIÓN D E LA HISTERIA pitalaria tuvo que ordenar su evacuación. Pues aquellas cuatro o cinco mil infernales mujeres le ofrecían un enorme material: Charcot. inmerso desde 1862 en los infiernos. con su «fondo» antiguo y su «fondo» nuevo . 134. soporífera u honorífica. Cuando vuelve a calificarlo de «enorme emporio de las miserias humanas» 15 . 1955. la gota. Ibídem. Charcot es nombrado profesor de anatomía patológica. 1922. En efecto. Necesitó la ayuda de su amigo Gambetta. pero eso no era suficiente para la verdadera fundación 13 14 15 16 de un nuevo saber. lo hace para añadir enseguida que. el célebre Alphonse. Como Charcot era el más veterano de los dos médicos que trabajaban en la Salpétriere. passim. de forma involuntaria. una teoría de las localizaciones cerebrales. Benveniste. conocida como enfermedad de Charcot. Charcot descendió a los infiernos. En él estaban hospitalizadas. 197-243. págs. págs. 1894. En 1872. la afasia. el tabes y las artropatías tabéticas. el almacén. ¿Acaso no fue una inversión más espléndida que la compra de un piano o el crédito para construir un jardín? E MPORIO-IMPERIO El «cesarismo de la Facultad» 17 : así se vio obligado a calificar el propio Léon Daudet la posición de Charcot. La Administración aprovechó la evacuación de este edificio para separar por fin a las dementes de las epilépticas no dementes y de las histéricas. Apéndice l]. la Administración vio lógico reunirlas y crear para ellas un barrio especial bajo el nombre de «Sección de las epilépticas simples» . 248-249. las enfermedades seniles. Este edificio pertenecía al servicio de Psiquiatría del doctor Delasiauve. 1966-1974. Puede que eso no constituya entonces más que la dimensión espectacular de una inmanencia del poder médico (apuntalada. Charcot. Cfr. una medicina que es necesario examinar: la medicina de la belle époque. 2.. las epilépticas y las histéricas. Es la gran época de una medicina con estilo propio. tenía de hecho la agradable -y científica. y a causa de una sucesión de acontecimientos. las localizaciones medulares. pág. la paraplejia dolorosa de los cancerosos. Daudet. merced a sus esfuerzos. un avance considerable en la anatomía patológica... pero ello no obsta a que su magnificencia nos deje sin palabras. tan tenaz en lo sucesivo. con quien no obstante mantenía relaciones de familiaridad. 1. Él mismo así lo definió: un museo patológico vivo. 17 Cfr. que logró que el Parlamento aprobara en 1881 un crédito de doscientos mil francos para la creación de una «cátedra de clínica de las enfermedades nerviosas» en la Salpétriere: la invención de Charcot. el bocio exoftálmico. Pues esta apuesta es una apuesta por el conocimiento. todas mezcladas. siendo ese sufijo -jica como una derivación factitiva muy. gracias a sus esmeros. se trazó un catálogo. este nuevo servicio le fue confiado automáticamente. por la ley de 1892 sobre el monopolio del ejercicio de la medicina). págs. en «la sede de una enseñanza teórica y clínica verdaderamente útil» 16 . al igual que se dice calorífica. con Charcot se magnifica la figura del médico. las escaras en las nalgas. las hemorragias cerebrales. la claudicación intermitente. los colegiales de Oxford debían realizar una traducción de su obra. [cfr. Daudet. al igual que lo ha- Marie. muy fuerte 14sensación de penetrar en un museo. las dementes. Se convirtió muy rápido en un autor clásico: desde 1877. II. se convirtió.. la amiotrofia denominada de Charcot-Marie. como Patrón. por parte de su padre.135 (Ja cursiva es mía). 0 29 . la esclerosis en placas. Charcot se vio inmerso en plena histeria13 • VENJ-VIDI Así pues. Ahora bien. Charcot: inmensidades y magnificencias de los campos recorridos: el reumatismo crónico. allí no se sintió mal del todo. así de simple. por Guillain. Fue así como. y como ambas categorías de enfermas presentaban crisis acompañadas de convulsiones.

21 . ejemplar. Charcot dio nombre a la histeria. Charcot verdaderamente redescubrió la histeria (y a este respecto. Clases magistrales de los viernes. el alemán (Freud. Babinski. 37. se consagró a esta tarea en 1886 y 1892-1894). Cfr. de Banville. 22 Cfr. Burty. 21 Freud. iY cuánto mejoraban con sus correcciones!» 18 . su primer cliente importante. 1955. 1 EL ARTE DE GENERAR HECHOS Me pregunto si no estaré siendo injusto. Rochegrosse. Guilla.qué sucedió entre ese momento.. 1893. páginas 220-225. 143. 457-527. Freud la enlazaba. 155. ¿qué hizo. compuesta por grandes duques de Rusia. la nuestra: «Desde el punto de vista terapéutico. la separó de la epilepsia y del resto de las enajenaciones mentales. 1934. pág. Pues. Entonces. Freud comparaba Charcot. e incluso cardenales (Lavigerie). con el objeto de que éste les diese nombre . en el que Charcot afirma que la palabra «histeria». pág. T. con otro símil: Charcot es como Adán. de paso. SABERES CLlNICOS 1)/\ tz NOMBRE A LA HISTERIA En el obituario que le consagró en 1893. después de todo. la persuasión. con la histeria? O bien: c'. Sobre todo. Fundador de una escuela y de una corriente de pensamiento: «la Escuela de la Salpétriere» . 249. los pintores y escultores más famosos (Géróme. un emperador de Brasil. 13. coleccionistas de arte (Cernuschi). hijos del rey de Túnez. pues. su obra es fundacional . Charcot pasa por ser el fundador de la neurología. antes de nuestra época.. «literatos» (los Daudet. el aislamiento de los enfermos. págs. 23 Cfr. preconizó muy acertadamente. con una clientela privada internacional y famosa. al igual que sostengo lo anterior. pág. con una estatua: la de Cuvier en el Jnrdin des Plantes (¿sería por estar petrificado en medio de las 1•species a las que él mismo había dado categoría y reglamenlado?). pág. ¿qué hizo o qué quiso hacer de más respecto la histeria?. el portugués. Y. curiosamente. y no sigo. ante todo. Dalou. a continuación.. un ministro de finanzas (el banquero Fould. 18 19 20 Gilles de la Tourette. icon innumerables discípulos! Maestro e inspirado censor: «Ninguno de sus alumnos publicó jamás un trabajo de cierta relevancia sin que él antes lo hubiera releído y corregido de su puño y letra. Falguiere). 0 31 . Revue Neurologi. los agentes físicos. pxactamente.. Clarétie). un Adán ante el que Dios habría hecho desfilar las entidades nosológicas. desde 1853-1855). Excelso diagnosticador. a las que acude. 1968. prefectos de policía (Lépine). 1888-1889. Nassif. . situado en el número 217 del Boulevard Sant-Germain.. la aisló romo objeto nosológico puro. 1893. Y esos intentos fueron metódicos. siguiendo la lógica de lo extraño. pág. y también lo dejo aquí. ¿Quiere eso decir que comprendió los resortes y dedujo un procedimiento terapéutico? No. el inglés. también he de admitir que en la producción de Charcot hay un evidente intento de comprender qué es la histeria. en suma. e incluso en 1955 se le volvió a rendir homenaje por haber abierto el camino a la psiquiatría que se practica hoy en día. en especial. 1925. no significa nada22 . y el «desmembramiento» de la histeria. 731-1192. arquitectos (Charles Garnier).que. Sin duda alguna. de un método honesto. por su puesto. es decir. 1978. Sus obras son traducidas a todas las lenguas. Veladas cada martes en su domicilio privado. pero ¿fundacional de qué t·xactamente? Lo tenemos delante de nuestros ojos) . Y. págs. redescubrió la histeria.. la electrización»2º. Pero.in. Charcot. Cuatrocientas sesenta y una páginas de homenajes reunidas para el centenario de su nacimiento 19 . lecciones de los martes. al examinarse del título de «Degree of Bachelor of Medicine». Laplassotte. Mistral. la tentativa primordial que tuvieron los discípulos de Charcot de suprimir la palabra a la muerte del maestro? 23 .30 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA cían con Hipócrates y Celso. el ruso.. todo el beau monde: personalidades del mundo de la medicina y de la política (Waldeck-Rousseau).

que el método experimental está concebido para desafiar estas contradicciones y que. págs. lleva la marca. pues. tanta importancia como a su descripción» 24 . 382-396. Pero antes que nada. del planteamiento de este método: esto es. Nos queda. poner todos los nervios de una enferma en carne viva para ver qué resulta. págs. de ninguna manera. 322-332. y por ello precisamente denegatorio. LA VIDA PATOLÓGICA. y todavía menos penetrar en la «vida patológica» de las circunvoluciones cerebrales de una mente perturbada sin quitarle la vida. justamente. 1865. y a conformarnos con no observar más que la superficie? Ciertamente no. ¿cuál fue ese método? ¿Cuáles eran las aspiraciones de Charcot? ¿Qué esperaba conseguir esencialmente de sus métodos? Deseaba que todo aquello le inspirase una idea: un concepto justo de la «vida patológica». resulta necesario viviseccionarla. 573. 63-71. págs. 0 33 . se convierte en experiencia. en segundo lugar. 27 Ídem. ¿y cómo esperaba que aquella idea le fuese inspirada?: provocando su observación. sino una observación «provocada>>: ello quiere decir. de alguna manera. la definición del método experimental. Para conocer la vida. en este caso la del sistema nervioso. que ofrezca una garantía contra la aporía de los «hechos contradictorios»29. Y. pág.32 0 SABERES CLÍNICOS LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Pero. Este argumento formula. El propio Charcot tuvo que enfrentarse a un dilema mucho m ás temible: pues no se puede. Pero ¿cómo podemos conocer el medio interno de un organismo tan complejo como el del hombre y los animales superiores si no es descendiendo de alguna manera a su interior y penetrando en él por medio de la experimentación aplicada a los cuerpos vivos? Lo que significa que. como «arte de generar hechos». La observación. servaciones» que. w Ídem. para analizar los fenómenos vitales. en primer lugar. págs. a la interpretación de los hechos. descansa tanto sobre una estética como sobre una ética de los actos.punto hacer todo lo posible para superar el simple reconocimiento 30 Ídem. sin sentido. sino más bien en el medio orgánico interno (. actos y «ob- 24 Janet. 26 Ídem. Ahora bien. es preciso penetrar en los organismos vivos con la ayuda de procedimientos de vivisección~º. porque sólo ella es ajena a cualquier doctrina26 . LA NATURALEZA MUERTA Conocer la «vida patológica>> sin recurrir a los despojos cadavéricos planteaba también al método experimental un dilema cuya decisiva resolución fue aportada por Claude Bernard: Si queremos alcanzar las condiciones exactas de las manifestaciones vitales en el hombre y en los animales superiores. 304--313. sin embargo. de manera estricta.. que esté libre de toda idea y que sepa «huir de las ideas ftjas» 28 . en absoluto deberemos buscarlas en el medio cósmico exterior. el arte de sacar partido de ellos 25 . como sostiene Bernard. ). 25 Bemard. como el método acabó fracasando (debido a su funcionamiento excesivo. Insisto. aquí llego ya a una especie de linde doctrinal. y después. tal como la expresa Claude Bernard. Me refiero a la denegación porque todo. Pierre Janet tenía razón al insistir en el hecho de que Charcot «concedía a la teoría. en fin. de una idea fija y que depende quizá de un debate al borde de la desesperación: el de un saber basado en cuerpos. pese a su «puesta en marcha>>. ¿Deberíamos entonces obligarnos a observar sin tocar. en tanto que «puesta en acción». su visibilidad sistematizada. y. págs. el arte de generar hechos. 1895. que dicha metodología sólo descanse sobre hechos y jamás sobre palabras 27 .. 28 Ídem. aquel intento se convirtió en algo irracional. 170-171. en la clínica de Charcot relativa a la histeria. pues la patología debe en este . pág. siguen cuajados de contradicciones. Bernard escribe que el método experimental no es la simple observación. debemos aprender a creer únicamente en la experiencia. en algo innoble. 24. correcto o incorrecto).

Freud. es decir. 115. 1907. 1867. 0 35 . en el estudio de las enfermedades nerviosas: aunque no podamos ver cómo funciona un cerebro. podría definirse en los siguientes términos: Un compromiso con los objetivos. Cfr. puesto que Charcot se habrá visto obligado a ello. tal como lo promueve Charcot. Y el «método anatomoclínico». estudiar (es decir. 9 {citando a C. Charcot. en ese sentido. 1966. Comprendo que la inteligencia exige. más o menos paradójica. III. nos queda por determimff las relaciones que deben existir actualmente entre la patología y la fisiología( . Cfr. de una temporaliz:pción. 1867. ). 1867. repetir estos estudios en un gran número de casos. abrirlo. como la región psicofisiológica se abrirá a la posibilidad misma de una represen- tación: Mi explicación quizá les parezca difícil y traída por los pelos. les pertenecen en exclusividad. págs. más exactamente a lo siguiente: estudiar («metódicamente». pág. Tal vez sea preciso acostumbrarse un poco. pues en materia de enfermedades nerviosas. y que. pág. estudios de mayor o menor profundidad que no están al alcance de todos. Y se jacta de ello al bautizarse a sí misma con el término «anatomía» (del griego anatémnein: desgarrar un cuerpo. :n Charcot.. 1887-1888. Cfr. de la mirada clínica: anticipa sobre cuerpos vivos los resultados de una autopsia. 32 Charcot. Charcot y Pirres. OC. en consecuencia. Si bien está admitido que los seres vivos presentan fenómenos que no se encuentran en la naturale<P muerta. Bernard). Dicha fisiología llega incluso a creer que llegará un día en que las propiedades vitales se reducirán a propiedades de orden físico:i4 • SABERES CLÍNICOS LA AUTOPSIA ANTICIPADA EN EL SÍNTOMA Charcot se vio de hecho forzado a idealiz:pr su método. y lo que yo denomino psicología es la fisiología racional de la corteza cerebraPª. «la observación clínica debe aliarse con las ciencias generales y aproximarse progresivamente a la fisiología para dar origen a una medicina verdaderamente racional» 32 . 97. desempeña un papel eminentemente defensivo.34 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA de los síntomas e. Meige. fisiológicos y esencialistas. En otras palabras: la doctrina de las «localizaciones cerebrales». un puro punto de vista de la anatomía patológica: el estudio de las enfermedades del sistema nervioso debe dirigirse ante todo bajo la forma de una «patología de las regulaciones funcionales»:11 • Tampoco se trata de que tengamos que subordinar toda la patología a la investigación fisiológica. Esta doctrina depende. 17 (la cursiva es mía). la psicología está presente. 21. y por lo tanto diagnosticarlas36. Veinte años antes de esta afirmación se sostenía lo siguiente: Señores. la nueva fisiología se resiste absolutamente a considerar la vida como una influencia misteriosa y sobrenatural que obraría a su capricho emancipándose de toda ley. título creado a mayor gloria de Charcot. pág. podremos descubrir los efectos provocados por las alteraciones de su funcionamiento gracias a los síntomas corporales.. incluso. Y es en la prolongación del punto de vista funcional. se distingue de ella35 . y confrontarlos a fin de fijar con certeza este «foco concreto» de las lesiones que han tenido como consecuencia esos determinados síntomas. a irrealizarlo en cierto sentido: la idealización estaría próxima a la sublimación. pág. 34 Charcot. «con precisión») los síntomas que presenta el paciente. Un compromiso con el tiempo empleado en la observación. pág. :l l Canguilhem. 1914c. no obstante. 142. A continuación. 35 36 37 Cfr. 1895. 99. pág. pág. disecarlo) «sobre cuerpos vivos» 37 . pues. de sus esquemas neuromotores y sus regulaciones fisiológicas. constituye un compromiso. tras la muerte de dicho paciente) el «foco» de las lesiones constatadas. Cfr. 17. Charcot. no obstante. 4-5. pág.

El protocolo es el siguiente: clasificación. los compara unos con otros. sin gesto. observa al paciente. y enseguida hace venir al enfermo que va a estudiar. que se explore su sensibilidad. transgredido: obnubilándola. 107-108. se puede estimar en 5. a las que estaba dedicado. Suenan las doce del mediodía. y siempre sin articular palabra. Se le desnuda íntegramente. pide que se busquen sus reflejos. Y se marcha41 [cfr. de pie. está en el origen de todos los descubrimientos de Charcot. I. diagnóstico. El interno lee una observación. pág. clasificación. 1963. Ante ello se dirá que no fue culpa suya. muestra. iba parejo con el médico. Es de esperar que en semejante número puedan encontrarse numerosos casos interesantes40 . Apéndice 2]. Cfr. se incorpora. Y de nuevo. esas enfermedades que. mientras da golpecitos con una mano sobre la mesa. Cit. no permaneció ajeno a estos hallazgos. Los ayudantes. pág. 51. cuyas enseñanzas han iluminado con su vivo resplandor la Facultad de Medicina de París. regresa a su carruaje. dotada únicamente de lo siguiente: es capaz de escuchar un lenguaje en el espectáculo que le «ofrece» la vida patológica42 . Esta observación minuciosa. reconocimiento. es en la «invariante de la clínica>> donde «la medicina habría urdido la verdad y el tiempo» 38 : la clínica se afirmó a sí misma como «la era absoluta>> de la medicina. un breve saludo a quienes lo rodean. en su caso. comparaciones. de un servicio de consultas «externas» para los enfermos: Ésta va creciendo día a día y. A continuación. 1892-1893. anteriormente evocada. («Pero mantengo . esperan ansiosos una palabra que los instruya. 1955. pues es el mismísimo ejercicio del «arte».. pág. la era de un saber absoluto. le hace hablar. pág. «experimentan» sobre el cuerpo al servicio de una «idea fija>>. Con esta declaración me pongo bajo la protección de los jefes de la Escuela francesa. justamente. Apéndice 3]. Pero también algo esencial. mero ejercicio. ordena al paciente que realice un movimiento. simula intervenir. seguido de su servicio. transita o se transforma en una formidable escalada de protocolos clínicos: ya no sólo estarán las tradicionales lecciones de los martes y de los viernes [cfr. con pasos cortos. 11. el Maestro escucha atentamente. Finge ser pura. 22. ser la «mirada clínica>> ideal. OC. por Guillain. a la cual tengo el honor de pertenecer3 9. Por fin hace venir a un segundo enfermo. 54. p1incipalmente visual. EJERCICIO DE LA CLÍNICA Ahora bien. pese a todo y a menudo. y es el ejercicio del <poder» (médico. nuestros maestros más inmediatos. según las cifras aportadas por el señor Georges Guinon.000 el número de consultas anuales.. Algunas instrucciones a sus internos y. págs. sino de las enfermedades nerviosas. ipues bien!. Charcot la habrá. Charcot ya reconocía la existencia de una limitación: es mera práctica. 1963. o bien simula apartarse. un largo silencio durante el cual observa. instrucciones terapéuticas: 38 :J!J 4 ° Foucault. 0 37 .36 0 SABERES CLÍNICOS LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Se sienta junto a una mesa vacía. »: facaso no se trataría de una fórmula para expresar lo que yo he calificado de compromiso?) Lo cierto es que la dificultad metodológica. DRAMATURGIA DE LAS COMPARECENCIAS Una mirada que observa y se aparta. Charcot. El artista que. Charcot. Una mirada muda. Foucault. el silencio misterioso de Charcot. Pero ¿existe acaso espectáculo alguno sin puesta en escena? Y si realmente existe una frontera entre clínica y experimentación . Al mismo tiempo. el papel preponderante y la suprema jurisdicción deberán pertenecer siempre a la observación clínica. III. terapéutico): Pero mantengo que. Charcot continúa callado. lo examina como a su predecesor. 41 42 Souques y Meige.. requiere un tercero. en este concierto. se hace el silencio. da unas cariñosas palmaditas a los caballos de su landó de alquiler.. sino también la creación de una «policlínica». Después.

por supuesto. Sin embargo. ile hablaban de sí mismos! Y en esta silenciosa dramaturgia. sin desatender su siempre posible valor de contraprueba.. parecía haber sido el más importante director de escena de los síntomas que. hace cuadros con ellos. y con ello diseña ya toda la «estilística>>. porque establecen la transición entre los grupos zoológicos o permiten esclarecer algún punto oscuro de la anatomía o de la fisiologia filosóficas. en tomo a un fantasma del lenguaje44 Cha. Pues parecía siempre que ya lo había visto. En esto son comparables a esas especies perdidas o paradójicas que el naturalista busca con cuidado. Esto no es una respuesta.y por ello. da «mirada clínica». la medicina giraba. que un caso de histeria . se apartará de sí misma. estaría más o menos obligada por su propio objeto a no verse depurada de cualquier intervención experimental? ¿Charcot no contribuyó personalmente a ello? Ahora bien. pág. En efecto. a lo excepcional por deseo de integración tanto como por «integridad»: pues la multiplicidad. Queda formulada la cuestión del estilo.si no me equivoco.. De pocas palabras. justamente. No debe desdeñarse. Así pues. sin embargo. es decir. circunscribir la actualidad del síntoma? ¿A partir de su presente? ¿Cómo poner en escena su comparecencia catastrófica y. El «caso» asigna el primer «género» de la clínica. La clínica quiere prever ":i Ídem. Es científica: la ciencia llama y desafía a los desafíos de la ciencia. OC. el examen de los casos excepcionales. como multiplicidad y como contingencia: se integrará. pues. Porque de hecho quiere. en el trazado mismo del procedimiento. Y prolifera. 277. incluso ante sus propias estupefacciones nosológicas.. ). la visibilidad de su comparecencia se transfigurara en una visibilidad explicativa. tal como la practicó Charcot.. singular? Instituyéndola en primer lugar como caso. responde a algo como la preocupación por una organi<flción de lo simultáneo. muy rara. Y los alardes barrocos del caso no son más que un ardid de la razón clasificadora. e incluso . a su vez. C UADROS La clasificación configura el desorden y la multiplicidad de los casos. muchas veces proporcionan la solución a problemas difíciles.38 [] SABERES CLÍNICOS [ ] LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA como solía decirse. Un signo. o a un tercero. «El signo anuncia. No siempre son un simple aliciente para alimentar la vana curiosidad. por lo tanto. el «no llegar a creerse» un caso extraordinario.) Hace las veces de. 39 . el relato de Souques y de Meige lleva a pensar que Charcot casi pudo llegar a arreglárselas sin las clásicas preguntas: «¿Qué tiene usted?». 1. lo convoca. y cuya existencia misma es discutida por la mayoría de los médicos. (Excepcional y paradójico. para que. hay uno que destaca entre todos y que será objeto de nuestra primera entrevista: es .. de golpe. 89. pronostica lo que va a suceder. hace una evaluación anamnésica de lo que ha pasado. pág. una vez recorrida por completo (el momento ideal al que se aspira). la clínica quiero decir: Charcot quiere estar listo ante cualquier cosa. la circunscripción temporal de las criptografías precarias y llenas de lagunas inherentes al síntoma. desde hacía ya bastante tiempo. ¿y qué es un cuadro? (Un cuadro no tiene ser. Pero esto no es más que una argucia de la razón. el síntoma se transformaba en signo: daba la sensación de que a Charcot le bastaba con «ordenar un movimiento al enfermo» o hacer que un segundo paciente se aproximara a su lado. legitimado: aquel caso no era otro. pero tampoco exisle haber. señores míos.un legítimo ejemplo de una afección rara.. Responde en primer lugar a un deseo de integración: deja a voluntad la individualidad del cuerpo enfermo.rcot. La clínica apela. como tal. diagnostica lo que se desarrolla en la actualidad»43. y. Un signo. sólo tiene quasi seres. pero muy eficaz: retrospectivamente. Entre estos casos...lo apela. «¿dónde le duele?» . CASO ¿y cómo podemos.

esta tabulación constituirá un «retrato» exacto de «la>> enfermedad. donde historial. permanece firme. simultáneo. más exactamente en signo probabilístico: para administrar espacialmente temporalidades dispersas. saberlo todo. se dobla y vuelve a doblarse pero. 1963. 1881-1885. 16 ' Pero ¿no es conceder una sorprendente confianza a la forma? Ü BSERVACIONES. una naturaleza sucesiva. 1859. 8-9. Fabrica para ellas. Pues el tiempo se obstina en las criptografías del síntoma. 47 Cfr. resultan en su mayoría faltos de ilación y la sucesión de distintos acontecimientos. Circunscribir (que no escribir). Hacer que el ojo discurra (y no hablar ni tampoco escuchar verdaderamente): el ideal de la descripción exhaustiva. a partir del caso y con el objeto de registrarlo por completo. en cierto modo. Lo que se escribe. la medicina se consagra al propósito. a partir de la cual una enfermedad llega a existir como concepto nosológico. proporcionar al médico datos suficientes y coherentes sobre tal o cual época de su vida. el de integrar el «caso». que se disponen en jerarquía. es para fundir completamente el síntoma en signo. pág. es un «conjunto de síntomas que dependen los unos de los otros. por su naturaleza y por sus combinaciones. que no alumbran ningún dato aprovechable. VII. Lo que debe salvar a cualquier precio es la forma. la observación tiende menos hacia una narratividad íntima de la historia patológica (es difícil pensar que no habría intuido esta firmeza del tiempo en la histeria) que hacia una descripción bien hecha de los estados del cuerpo. Y cuando se sueña así como un lenguaje-cuadro. al deseo de resolver una doble aporía: aporía de la forma de las formas. Si una gramática de lo visible se plantea así. Briquet. que pueden ser clasificados en grupos bien delimitados. Los vínculos. 0 41 . es justamente la forma del «conjunto» de los síntomas. en primer lugar. 95-97. diagnóstico y pronóstico serían configurados simultáneamente: un verdadero sueño a lo Condillac 47 • 45 Janet. 105. pues todo el esfuerzo de Charcot estuvo encaminado a desmentir de la manera más categórica posible la célebre definición de la histeria realizada por Briquet (recogiendo las de Galeno y Sydenham): «Un Proteo que se presenta bajo un millar de formas y que no podemos asir bajo ninguna de ellas» 46 . en la medida en que habrá expuesto. a continuación. 1895. Foucault. Cfr. siempre se inflexiona. El «tipo». Ahora bien. de modo que la reinventa. en una tabulación. Nos encontramos de nuevo en presencia de periodos completamente oscuros. que sobre todo. es verdad. Caso y cuadro culminan en la observación. Cfr. según Charcot. pág. Pues el tiempo inestable del «caso» se convertiría así en el elemento ínfimo de un importante procedimiento narrativo-tabulario. 576. Pueden. 190 1-1905. págs. su carácter sucesivo. Charcot. en un espacio bidimensional. Aporía de la forma de los movimientos temporales. acto de vigilancia: el gran género de la psiquiatría. iY en qué medida es así en el caso de la histeria! Un lenguaje-cuadro es creado con el objeto de ignorar tanto la obstinación como el sentido de las inflexiones. lo que el historial de una enfermedad (con sus remisiones. es como un alfabeto de los signos visibles de los cuerpos. las enfermas son incapaces de establecer semejantes informes sobre ellas mismas. sus causalidades concurrentes o percurrentes) tendia a ocultar. pero admite implícitamente el contenido hipotético. 48 Freud. con absoluta visibilidad. y sobre todo su diseminación temporal. págs. incierta48 . incluso en un trazado sobre un fondo de coordenadas cartesianas.40 O LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA SABERES CLÍNICOS cuadro: su lenguaje propio. al menos en Charcot. incluso ostensibles. prefacio a Richer. se distinguen de forma evidente de los caracteres de otras enfermedades semejantes» 45 • Esto resulta crucial tratándose de la histeria. pero entonces a este periodo le sigue otro en el que los datos proporcionados se convierten en irrelevantes y dejan entrever lagunas y enigmas. pág. DESCRIPCIONES No puedo más que asombrarme ante lQ siguiente (decía Freud): ¿cómo pudieron hacer mella en los autores las observaciones consecuentes y precisas de las histéricas? En realidad. Verlo todo. 5. eso sí.

Era habitual oírle decir que la mayor satisfacción que un hombre podía alcanzar era ver cualquier cosa nueva. 54 Cfr. /. de una inquietud subyacente en la que el hecho de ver seria el de presentir. Foucault. una inagotable curiosidad. Nassif. inmenso para la patología. DISPARADORES «Ver algo nuevo» es una protensión temporal del ver. el indispensable primer paso en el camino de lo sublime53 . CURIOSIDADES En este texto observamos que se franquea subrepticiamente un umbral: la experiencia clínica termina identificándose. un saber «sensorial»"º: una estética. págs. en la cura y en la curiosidad. 1968. y es el efecto mismo de este poder conjugado con la obsesión médica: una limpieza de arriba abajo (en el argot de los latinos en relación con el erotismo. 62. hasta que su comprensión de tales cosas le llegaba de repente. 1955. al francés por Nassif. Mi pregunta seria la siguiente: ¿cuál es la inquietud que lleva a Charcot. En un momento dado. págs. como si delimitasen el debate mismo de Charcot con la histeria. y en todas partes en la Salpetriere. Trad. y llamaba sin cesar la atención sobre la dificultad y el valor de este tipo de «visión». Una sensibilidad «concreta» o. a ojos de su espíritu. a «ver algo nuevo» compulsiva y continuamente? ¿Cuál habría sido la estasis temporal? ¿y quién. 1757. creo yo. pero de igual manera es carga.. es decir. esa estasis? V ISTAZOS. un pensador: tenía la naturaleza de un artista. Decía que resul49 ° 5 51 Charcot. habría exigido. señalaría un sentido más fundamental. 26-30. 1893. 58. como es la descripción de una especie mórbida desconocida hasta la fecha 4D. el sexo). en su artículo de 1893. Eso es lo que él mismo nos ha enseñado a propósito de su método de trabajo. No debemos olvidar que la palabra «cura» es un término casi fundador de la psiquiatría54 : la cura es cuidado. íntimamente. es decir. múltiples sentidos. siempre. 121-123. en lo visible. dirección. esto depende tanto de un ideal (la ambición del sabio.. No parar nunca: ver cosas nuevas. 1925. tratamiento. 196 1. cura designa también el objeto de la obsesión. Cura y curiosidad: idéntica raíz. 1963. si se prefiere. 154-155. e incluso en su vocación de pintor5 1• Freud. era.:12 . La curiosidad (sea dicho de paso) es. ). Guillain. Y no hay un solo biógrafo de Charcot que no haya insistido en su «capacidad» y su «gusto» artísticos. págs.a inquietud. un hombre que ve. en cualquier caso. taba maravilloso constatar cómo uno era capaz de ver de repente cosas nuevas. 326-342. 1887-1888. Burke. págs. 0 43 . Miraba una y otra vez las cosas que no llegaba a comprender. aquello que hasta entonces permanecía en la nada comienza a vivir y entonces tiene lugar algo inmenso. Esa 52 Freud. que probablemente fueran tan antiguos como la raza humana. también insistió en esta vocación figurativa: No era un hombre reflexivo. pág. con el fin de profundizar un día tras otro en la impresión que le dejaban. una estética sabia (la susodicha alma noble). Entonces. que es la preocupación: cura. me gustaría preguntarme por aquello que. 12-13. y ss. Llegaba a preguntarse por qué los médicos no veían más que aquello que habían aprendido a ver. 231. es decir. preocupación. Cfr. de la curiosidad o incluso de la limpieza. se hace la luz con tal fuerza que golpea los espíritus menos preparados. págs. Cfr. Souques. por emplear sus propias palabras. reconocerla como algo nuevo.42 0 SABERES CLÍNICOS LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA Saben ustedes que en toda descripción bien hecha hay un notable poder de propagación. según Burke. nuevos estados de una enfermedad. Foucault. con una especie de «noble sensibilidad». págs. 55-57. 53 Cfr. 10-11. poder. págs. ¿y acaso hay una indiscreción más esencial que esta curiosidad hecha poder? Ahora bien. el pronóstico clínico: ver es prever) como. 1977. págs.. qué duda cabe. el aparente caos que presentaba la continua repetición de los mismos síntomas daba paso al orden(. un visual. y en el vis a vis cotidiano de Charcot. 24-30.

ya que peleaba con la neurosis. que sólo en la Salpetriere. en el contacto ideal y en la instantaneidad del dardo. Pero. Saben ustedes que. Se inventa una instantaneidad y una eficacia del ver. Sería verdaderamente asombroso que pudiera crear así enfermedades por voluntad expresa de mi capricho y de mi imaginación. o CAPÍTULO 3 Leyendas de la foto grafía «ÉSTA ES LA VERDAD» Ésta es la verdad. y depende de nuevo de esa «noble sensibilidad» con la que se identifica la observación clínica. es una ficción (pero veremos que lo asombroso supera la ficción. inventarla. ¿y cuál es el fruto de su invención? Una ética del acto de ver. A continuación. mi labor allí es únicamente la de fotógrafo. a los calumniadores que le reprochaban «cultivar» la histeria en la Salpetriere. por tanto. Se denomina. no tengo en cuenta la teoría y dejo de lado todos los prejuicios: si se quiere ver con claridad. un ejercicio. vistazo. 1• Y con eso parece estar dicho todo.. registro lo que veo . cura. hay que tomar las cosas como son. a la Schaulust. 197-213. Jamás he proferido otra cosa. como robo y anticipación55. y a pesar de ella). 1966. duplicado con una alegación de «guión»: 55 Cfr. Ahora bien. por lo tanto es falso. 178. Y para ello se armó con la Fotografía. pronóstico. armó su mirada para una percusión más sutil. un contacto. 1 Charcot. en realidad. Charcot les responderá por medio de un notable rechazo de la teoría. en primer lugar. siempre intersubjetivo. urdimbre íntima y específica del fondo y de la superficie.. se inventa a sí misma como una victoria sobre el tiempo (la susodicha alma noble). un paso al acto de ver: vistazo. cuando el hecho de ver encierra una formidable duración.44 a LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA inestabilidad fundamental en el placer de ver. sólo se accede a ella. en el tiempo de la visión. es decir. es decir. eso resultaría demasiado asombroso. Es un «ejercicio de los sentidos». como si yo la hubiera inventado por el poder de mi voluntad. es un dardo que va directo al cuerpo del enfermo y casi llega a palparlo. Lacan. pág. págs. Charcot fue «más lejos» en la percusión en línea recta. y por encima de todo. Parece que la histero-epilepsia sólo existe en Francia y me atrevo a decir. por principio. A los detractores. y de hecho se ha dicho alguna vez. entre memoria y amenaza. diagnóstico. Charcot les responderá lo siguiente: en primer lugar. Su ideal es una certeza. El vistazo clínico es. 1887-1888. llevándola a cabo. no tengo por coslumbre apuntar cosas que no sean experimentalmente demostrables. niega memoria y amenaza. tan sólo un momento de duda en la eficacia. que niega también el tiempo que la engendra. que es ya a la vez ideal y categórico. menos táctil. .

Poseemos un museo anatómico-patológico. ¿no nació la fotografía en un momento en el que se esperaba no solamente el final de un periodo de la historia2.46 a LA INVEN CIÓN DE LA HISTERIA LEYEN D AS D E LA FOTOGRAFÍA a una anotación-descripción (un fantasma de escritura). un laboratorio de anatomía y de fisiología patológica bien habilitado (.).. Abajo: vaciado en cera del mismo «caso». sino también el advenimiento del saber absoluto? Hegel murió cuando Niepce y Daguerre apenas llevaban dos años asociados. 47 . Damisch. EL MUSEO. 5-6. como si el ideal de un ojo clínico absoluto y de una memoria absoluta de las formas estuviese a punto de convertirse en declaración original. el arifiteatro de enseñanza en el que tengo el honor de recibirles a ustedes y que está provisto. El argumento señalado para que todo esto les resulte inobjetable a los puntillosos de costumbre: no invento nada -(puesto que) tomo las cosas como son. no se olvidó de subrayar él mismo la coherencia epistemológica y práctica de una fábrica de imágenes con su triple proyecto científico. como pueden ver. 25. OC. cuando inauguró su famosa «cátedra de las enfermedades del sistema nervioso» (que sigue existiendo). complemento obligatorio de un Instituto neuropatológico. Representaba la connivencia de una práctica y de su valor metafórico (su valor de antaño. un gabinete de oftalmología. es decir. (dado que) las fotografío. págs. Arriba: fotografía extraída de un informe médico de Charcot. RELEVO DE LO REAL O más bien sí: era una metáfora. 1981. al que están anexionados un taller de vaciado en escayola y otro de fotografía. Charcot. III. i 3 Cfr. terapéutico y pedagógico: Todo ello conforma un conjunto cuyas partes se encadenan lógicamente y vienen a completar otros servicios interrelacionados. pág. todo el primer medio siglo de la historia de la fotografía). 5-6. de hecho. entendida como apunte. como inmediatez del apunte: registro lo que veo.. Era. pero recogida. Y esto no era una metáfora.. de todos los aparatos modernos de demostración3 . de la realidad. De hecho. Por lo que respecta a Charcot. Dos procedimientos museísticos de la enfermedad.

19. más bien se vio a sí mismo como visitante. incluso como nuevo guarda. 1856)7. bajo su número cien. Barthes. 1878. 1980. 2. pág. un grupo que representaba una «Lección del profesor Charcot»4. veinte años más tarde. se dice. «the Photographer needs in many cases no aid from any language of his own. 1885. la humildad hecha ausencia de lenguaje. de «nuestros sentidos»5 .ráfico. 28. 1962. muy practicado pero muy lento en su realización [5-6] . También estaba el museo ambulante del (falso) doctor Spitzner. de un museo: y he aquí que. al silencioso pero elocuente lenguaje de la Naturaleza] (H. siempre incompleto. un procedimiento museográfico (archivo científico) y un procedimiento de enseñanza (un útil de transmisión). pág. pág. y el realismo del vaciado en vivo. retengamos al menos que la fotografía constituyó. a un punto y una línea). 7 4 Cfr. situado entre el tra.. le vemos. los Musées Orfila et Dupuytren . el carácter distanciado del lenguaje (reducido aquí.. El «método gráfico» de Marey comenzó por apropiarse de la fotografía con arreglo a la extensión del punto de vista espacial de la escala de los movimientos registrables. Diamond.. en primer lugar. sino que prefiere escuchar. cuando ejecuta movimientos en distintos sentidos. . Y su modalidad significante en un principio sólo fue considerada como estado «intermedio» de la huella. with the picture before him. Aunque en realidad fue mucho más que todo eso. o bien lo amplía a la escala más adecuada6 . Charcot conservaba numerosos catálogos de ellos: el Pathological Museum of St. demasiado distraída y defectuosa. una proliferación de utensilios-guión: los registradores instantáneos. al mismo tiempo un procedimiento experimental (un útil de laboratorio). odógrafos. pág. antes que nada. 1833). por una parte. como un astro al que queremos seguir en su desplazamiento. 128. el desarrollo y la suplencia. de lo gráfico. levantando su copa en el brindis de inauguración. 1856. miógrafos. Gires. Es.zo (un esquema. LA REPRESENTACIÓN GRÁFICA La fotografía procede. (El siglo XIX fue la gran época de los museos dedicados a la medicina. El «método gráfico» de Marey pretendía precisamente eliminar estos dos «obstáculos de la ciencia» que son. Marey. quien justamente había promovido este famoso «método gráfico» -toda una proliferación de aparatos extraordinarios. but prefers rather to listen. y. págs. l. por otra parte. 8 Cfr. el fotógrafo no necesita ningún tipo de lenguaje propio. como si dijéramos. Volveré sobre esto más tarde. para él. 0 49 . el Museum of the Royal College of Surgeons.. ante la foto. neumógrafos. George's Hospital. con mayor exactitud. W Diamond. ia tamaño natural!) La fotografía fue. Ya he dicho que Charcot. pero demos la palabra a Marey: Cuando el cuerpo en movimiento resulta inaccesible. Este mensaje sin código8 será siempre ·1 r. y no sigo-. LA «VERDADERA RETINA» Fotografía: «The Pencil ofNature» (Talbot. como conservador jefe de un verdadero museo. Casi una ciencia. to the silent but telling language of Nature» [En muchos casos. un procedimiento museográfico del cuerpo enfermo y de su «observación»: la posibilidad figurativa de generalizar el caso en cuadro. una nota clínica). primer fotógrafo de la locura. exhibiendo. incluso la crueldad: podemos ver. o de una extensión tan grande que no pueden ser registrados directamente sobre una hoja de papel. al ingresar en la Salpetriere. pantógrafos. tal como creía Marey. Cfr. 33. la inmediatez. Marey. pues. justo antes de abrirse por completo al célebre proyecto cronog. En la fotografía ya todo es objetivo. la fotografía suple los procedimientos mecánicos con una enorme facilidad: reduce la amplitud del movimiento. que iba de feria en feria.48 0 LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Intromisión y activación de la metáfora en la realidad. «hasta el defecto más imperceptible».

ciertamente. prejuzga su arresto. en el paradigma de la «verdadera retina» del sabio.. y.a verdadera retina del sabio (. 0 51 . parecerá haber llevado a cabo el ideal mismo de la «Observación».ades dans l'Art. Souques. Podemos ver el microbio. caso y cuadro reunidos en uno solo. Este impulso iconográfico se comunicó después a todas las ramas de la medicina. Benjamin. 102. Publicó con Paul Richer Les Diffarmes et les Ma/. director. se convierte no sólo en probatorio de lo que se observa. en el mismo lugar en el que sería imperceptible un miasma o una gripe. 650. sería invisible o apenas vislumbraríamos. 1979. Para convencerse de ello. 1966.. Puede incluso decirse que en muchos casos una simple prueba transmitida directamente a nuestra retina nos dirá mucho más que una descripción completa!J_ La fotografía produjo. creó la Nouvelle lconographie de la Sal. pág. Es como si la fotografía nos proporcionara el acceso al origen secreto del mal. Pero nos queda pendiente algo así como una duda. sino también susceptible de previsión. El valor de previsión de la fotografía se debe también a su especial «sensibilidad»: Sabemos que la placa fotográfica no es sensible a los mismos rayos que nuestra retina: así pues. Cfr. a lo largo del siglo XIX. revelarnos aquello que éste no es capaz de percibir. 153. Londe. designa al culpable del mal. Zola. del acto de ver. si bien no siempre es necesaria. Por esta razón se convertirá. en ciertos casos. anticipar el saber en el acto de ver. 1925. en mi opinión. pedagógico) y «previsor» (pronóstico.. Por ejemplo. histórica. págs. 8. Pero ¿por qué motivo? LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA medicina «la teoría microbiana de las enfermedades contagi osas debe una parte estimable de su éxito a lo que contiene de representación ontológica del mal. en todo caso. la propiedad menos importante de la fotografía 13 • Y es realmente a partir de este valor convincente (diagnóslico. Antes que nada. en tiempo normal. 546. en invertir las mociones afectivas?. científico) de la fotografía que debemos comprender en primer lugar lo que se denomina la impulsión iconográfica del trabajo de Charcot: Tras descubrir que las imágenes hablan más vivamente a la mente que las palabras. podrá. Esta sensibilidad particular cobra un valor muy especial y no es. en el sentido de cuerpo del delito 11 . del Servicio fotográfico de la Salpetriere: La placa fotográfica es /. incluso si se necesita como complicados intérpretes el microscopio. Ver y prever. podría señalar casi una teoría microbiana de la visibilidad (es conocido el hecho de que en 9 10 11 Lande. ). hasta el punto de que «no podemos pretender haber visto realmente una cosa antes de haberla fotografiado»IO. una inflexión. esa pieza establecida a petición del médico y que encierra todos los datos concernientes a los antecedentes y al estado actual del enfermo.. La imagen fotográfica tiene valor de indicio. basta con abrir un tratado publicado en 1880 y compararlo con nuestros tratados publicados en la actualidad 14 • lcüNOGRAFÍA Y PREVISIÓN Quizá porque el acto de ver.. les concedió un lugar prioritario. págs.50 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA más detallado que la mejor de las descripciones. 1896. pág. La fotografía. 12. en la década de 1880. 1888b. 12 13 14 Canguilhem. está destinada a completar la observación. por Sontag. Ver un ser implica ya prever un acto») . armado de esta manera. para conjurar quizá. la que es propia del acto de ver en tanto que presencia? ¿y. da eficacia de esta anticipación no habrá resultado también eficaz para perder de vista. pág. 12 . ). pues. en el campo de la medicina. mostrarnos más que el ojo. e incluso de aquello que.pétriere (. En palabras de Albert Londe. resultará por el contrario de una utilidad indiscutible cuando las manifestaciones de la enfermedad se traduzcan en deformaciones externas que afecten al conjunto o alguna de las partes del individuo. 1935. otra eficacia. 32-34.. los colorantes y los cultivos. pág. cit.

229-230. constituye un auténtico catálogo del horror. Con sus vedettes. el prodigio y la abominación.. el espectáculo verdadero. a 53 . Esa misma incongruencia en la que Bataille buscó el elemento mismo de una «dialéctica de las formas»: Un «fenómeno» de feria cualquiera -escribe Bataille. incluso un poco distraído. 1. Lámina sin numerar.provoca una impresión positiva de incongruencia agresiva. etc. ila anatomía más secreta. de pintura y de tintas de colores que «precisan» y «adornan» ciertas imágenes fotográficas.. de la patología quirúrgíca. «éxito rotundo» . la fotografía hizo una entrada triunfal y triunfalista en el museo de la patología.). nos sorprenden los realces. Y se convirtió en un verdadero boom: ila endoscopia fotográfica!. también se leían en este prefacio palabras ta- 15 16 Hardy y Monlrnéja. En la presentación escrita por Montméja y Rengade [cfr. en una reducción de la profundidad de campo. insisto. 1868. pero interesante a mi entender. en fin. clara evocación de la tradición pictórica: como. Pero para nosotros. Desde los años 60 del siglo XIX.. y destaco «de los médicos». 16• AMPULOSIDAD DEL ESTILO La Revue photographique des Hópitaux de Paris se convirtió. y. de los cuerpos enfermos . la inversión en lo contrario? EL MÁS MÍNIMO DEFECTO Hasta el momento todo no es más que una hipótesis. se sonó con la tela que cubría el órgano que debía «reproducir». la agresiva incongruencia. (Recuerdo. Apéndice 4]. Sólo ella era capaz de revelar hasta el más mínimo defecto. es lícito afirmar que la determinación de un desarrollo dialéctico de hechos tan concretos como las formas visibles resultaría literalmente desconcertante . Se practica el primer plano. Y no resulta menos sorprendente verlas acompañadas a veces de una firma. ita] cual!. dermatológica. más bien. Sin abordar aqui la cuestión de los fundamentos metafisicos de una dialéctica cualquiera. hoy en día agrietados. . Ante estas fotografías me da por pensar tontamente en la angustia que debía sentir el médicofotógrafo. por más que a menudo se establezcan como contra natura. Cuando tomamos en nuestras manos estas obras. en la gran revista. de Montméja . Es por lo que a menudo se prefiere referirse a monstruos para determinarla (.Ad naturam phot. es cierto que no aparecía la palabra «horror» (sino. «el honor de poner a disposición del público». un tanto cómica. págs. víctima de su arte y de cierto rechazo jovial a angustiarse ante la disección del cuerpo de otro. Bataille. OC. de modo que él también murió de enfermedad venérea.. que tiende a aislar el órgano monstruoso: el espacio de la imagen se aplana. Porque resulta escandaloso. seres sensibles (y que no pertenecemos a «la profesión»). «magnífico». un famoso modelista anatómico de la época: un día. ) Pero. Esta impresión de incongruencia es prácticamente elemental y constante: resulta posible afirmar que se manifiesta en cierto grado en presencia de cualquier individuo. el importante espacio que se otorga a la leyenda. iel foco mismo de las enfermedades nerviosas por fin al alcance de la vista y en persona! LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA les como «verdad». Y. aunque esto resulte evidente. es evidente que hay que tener en cuenta ante todo los extravíos en los que la naturaleza. ltendrá algo que ver?. pero capaz de generar mucho más malestar. realizó el molde de un hígado aún fresco extraído del cadáver de un hombre afectado de una enfermedad venérea.52 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ¿algo parecido a lo que Freud denominaba Verkehrung ins Gegenteil. aparecen encuadrados dos veces. «ventajas». Pero es poco sensible. Este malestar está oscuramente vinculado a una seducción profunda. no por ello debemos pasarlo por alto. por fin revelada!. oftalmológíca.. et pinX»15. sus anónimas y teratológicas vedettes.). sin angustiarse en absoluto. la historia de Jumelin. si se trata de una dialictica de las formas.. es responsable de modo innegable. por ejemplo: «A. También aparece en ellas una definición de su encuadre en página que desde entonces será considerada canónica: en especial. en 1869. el verdadero espectáculo de «los casos más interesantes» y los más «raros» de la patología..

un sistema de coordenadas similar al pentagrama musical): notación gráfica de los movimientos. se vuelve ampuloso y acaba produciendo redundancias azarosas. a veces un «estilo» se vuelve ampuloso en su mismo acercamiento. circunscribir la abominación. N 7.\I \ ' f Ahora bien. es ya una obra. X\'111 . [Lámina XVIII. lo que hace visible los efectos de la pasión».. RASGOS DE LOCURA l'l. además de toda una serie de dibujos de rostros.in r~e RACHITIS~IE . 0 55 .. quiero decir.. Me referiré a las locas. su concavidad es interna y su convexidad es externa.. incluso si está vivo. en el parergon del objeto fotográfico (pues el sujeto teratológico.. de los movimientos del alma en el cuerpo: la expresión se definía en efecto como esa «parte que marca los movimientos del alma. confirma el prodigio mediante el apoyo adventicio de una silla cuyas patas resultan igual de retorcidas [7] . 1]. 1871. La «expresión de las pasiones» es un problema clásico en la pintura: Le Brun le consagró una conferencia en 1668. Pues el problema se planteaba en términos de notación gráfica (empleando la referencia de una trama. el cual se hace para seguir lo que el alma cree bueno para ella. Se trata en primer lugar de un problema de orden fisiognómico . es decir. El problema de su representación no habrá sido menos laberíntico. Pero ¿son siempre azarosas? en aquello en lo que intenta. y 17 Bourneville. pág.. por ejemplo. Es lo que ocurre. núm. con la concavidad orientada hacia dentro. que reside en la parte sensitiva.54 O LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA HEV lJ E P Ir O T Ot ~ HA P 11'1 () UE llE:' ll ll l'IT . además. en el debate de Bourneville con la inverosímil contorsión de una pierna: perdiéndose casi en una descripción del fenómeno demasiado retorcida («los fémures están considerablemente encorvados. Como si los retratistas de locas no hubieran cesado de buscar un rasgo adecuado a la expresión de sus pasiones [8-10]. 137. por otra parte. Raquitismo. una pieza de museo). y la convexidad hacia fuera. como si la exhibición de la pierna no bastara por sí misma. Página de la Revue photographique des Hópitaux de Paris (18 71). ») 17 . y unas líneas más abajo: «La pasión es un movimiento del alma. Los huesos de las piernas muestran una curvatura en sentido inverso. o para huir de lo que considera malo.

de la obra de Lavater en diez volúmenes). he hecho dibujar más de 200 alienados. grabada por Esquirol. Esquirol había pedido a Gabriel. Con esa intención. Desde la década de 1820 (época de la nueva edición. esa matemática de los síntomas que tan sólo había llegado a apuntar. El fracaso de este proyecto. Damisch.. a 57 . 1 l_L ~ ! L_ i ·· -· .. por el doctor Hugh W Diamond. '(!:) . de la que aún quedaba por definir todo un alfabeto 19 • Lavater aumentó.. págs.. Director del Photographic journal. 1-2. realizada por Moreau.\- r ¡:¡:-. (edición de 1835).¡ . 1980. <-~1 ~w. ·~~ ~ f.56 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA /'/ LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA por lo general todo lo que causa pasión en el alma provoca una acción en el cuerpo» 18 • Le Brun veía oportunamente en esta acción algo así como un síntoma. VII.. 1961. el alfabeto.¡ . 21 Esquirol.._I ~ 11 1 PRIMERAS PRUEBAS Las primeras fotografías de la locura fueron los retratos de las locas internadas en el Surrey County Asylum. Lavater. dibujante y discípulo del excelso fisonomista. pág. tal vez asustado ante esa matemática en verdad infinita. que bosquejara para él algunos locos y locas: «El estudio de la fisiognómica de los alienados no es un objeto de fútil cwiosidad». .. fundador y Presidente de la Royal Photographic Society ofLondon (1853). escribía Esquirol. Lavater. cit. militar y heraldo del «silent but telling language of Nature». la cifra visible de las pasiones... passim 2 º Cfr.. «esto ayuda a desenredar el carácter de las ideas y de las afecciones que sustentan el delirio de estos enfermos . Gabriel.. Les maladies mental... Fisiog11omía de demente._l_ -' 1 1 1 J-I - _L_ 1 9. ciertamente.. • " ' ¡.. Pero no llegó a contar más que hasta veinticuatro. 1775-1778. a partir de 1851. 209-282. Cabeza de alienado.1 8. en Springfield: calotipos ejecutados. .. Tal vez llegará el día en que publique mis observaciones sobre esta interesante materia. »21 [9]. L 'art de connaitre... sólo indicaré lo siguiente: el paso al trazo. etcétera.f..es. Tardieu.. etcétera. Sobre estas imágenes extraordinarias.1 ~"·. 95 (la cursiva es mía). 10.. . «Fisonomía de alienada». fj' º '/'' . 1668-1696. (1838).d"'+'-1 ·' .. por Adhémar. págs. VIII.H.~· . ¿podría explicarse por el hecho de que el alfabeto aún no era por completo el del «silent but telling language of nalure» [silencioso pero elocuente lenguaje de la naturaleza]? ~. dibujada por Esquirol hacia 1823. la realización de un grabado a par1 " Le Brun... págs. 1. y también otras cosas 20 ...'J~!:~~. w Cfr. 1-7 1.

.· *' . En las imágenes de esta misma mujer. ... Veamos a esta mujer sentada en un exterior.J/./< pV t -.¡ " /. y detrás de la que se ha colocado una cortina (¿quizá para intentar abstraerse ya del emplazamiento?) [11]. que era.&_ 4. ' ¡y· .: ' . Retrato en grabado (a la derecha) de una fotografía (a la izquierda) tomada por H. con la mirada así dibujada y privada de espacio y de destino? Una simple pregunta [12]. con el título «Melancolía degenerando en Manía». quiero decir esa loca en particular. Grabado publicado. no fue capricho de un solo hombre: estaba en el ambiente. .) Igual pasa con la postura: ladeada gráficamente. en el grabado. o significativos. W. como.' j ll ·J . (Ahora bien.:. como suele decirse. para finalizar.. según se nos dice. ·.. este abigarramiento. pese a la pasión por la exactitud que alegaba Diamond. en este paso siempre se olvidaba o se infringía algo. la melancolía previa a la manía? No es más que una hipótesis .. perturbada. que la leyenda de esos grabados designaba no tanto un atributo del referente («melancólica») como un concepto («Melancolía»).·/ .'· ~ . &. algo imposible con el daguerrotipo). por ejemplo.¡ ~· . ~~-. 1858).·:~t.¡'--. cuyo referente. todo esto.·. en Die Medica! Times (1858). '"" ·' t 1 . Este aspecto podría resultar asombroso en la medida en que la técnica misma del calotipo (el negativo sobre papel) parecía dirigida a resolver precisamente los problemas de reproductibilidad del cliché (pues se puede sacar un número ilimitado de pruebas de un negativo. seguía siendo la operación necesaria para la utilización y transmisión de los clichés. no sería más que un atributo.58 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA 0 59 ~! .ra-. I _- • j %. Selección de actitudes: fotografía de H... se convierte en «liso» al trasladarse al grabado. por ejemplo. Diamond y grabado de The Medica! Times («Manía religiosa».-'} \... Lo mismo con la separación entre aquellos aspectos que resultan esenciales.>·':. ¿no sería en sí mismo significativo de su propia locura. sin duda en un patio para contar con más luz. . Ahora bien."" 11 -12. i ' . Y me gustaría señalar. ·1> . y aquellos que tan sólo son acceso- ríos.• . -. . lpodría haber hecho comprender a los psiquiatras su penuria nosológica en relación 13-14. su vestido estampado.. esta mujer está en ninguna parte.A tir de una fotografía. a ?T~ ~1 . INFATUACIÓN DE IMÁGENES Ahora bien. ' IO . W.. : · ·.- ¡ . . las manos juntas y simétricas de una mujer aquejada de «locura religiosa» [13-14] . ¿cómo no mostrarse. Diamond.{~.~ -t~}{". hablo de la fotografía. Un arte naciente. pues.. o mejor aún enderezada con el fin de proporcionar significaciones más probatorias. ~ • ·- ' ~ é' . 1 • "'.fi. Lo mismo ocurría con el emplazamiento.

ciertamente...._ .. En ella destaca la participación de Moreau de Tours. págs....r11 di <UXO lll/H. imágenes-pruebas de nosologías en curso: los idiotas de Baillarger y Bourneville.'_. . Magnan.. · · /. pues. / . ~ v.. nos atiborramos y tragamos hasta no poder más./... demasiado evidente) que sentar las bases protocolarias de una transmisión de las imágenes: el problema de la reproductibilidad y del tratamiento bibliográfico de las imágenes estaba.../11t:.i ~ • • "' . ~· ~ 7-7 ' CosLitu:r. .-. pero sólo para llamar la atención sobre el equívoco intrinseco de esta palabra.> ' Etd Religiono "'" /Z /.."' TABELLA NOSOLOGIOA ! n.. ...IIO 23 15. 1.j ! n3""iln . / '>. 65-66.tc Ji rerm::men1.• r Oa4a W:t 1lv-·. el ahogamiento.. Occupazionc o rnesliere ..11IC.Ua • •/. en este contexto.. LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA ---- FEMMl'.. nos ahogamos: la infatuación es la obstrucción. a quien mejor lo hacía. Infatuarse significa que algo nos gusta hasta la locura y que por ello «nos llenamos la boca». 1876.. / . <kll:t r c. ./ .'·.. ~ . . rnal (·rni l:i.. .. ya que decir que la psiquiatria únicamente se infatuó de la fotografía seria justo. como se dice. 1876. Por lo tanto. Baillarger... y muchos otros más ./'"/ r . CLEMF:NTE · VE NETO 1 - lt I FFlENOC01\l..~. 1893.. 2:i. 1 ~ ~-" Spc lt.. . • : ' Stato della nutriiiono 1 Diagnni fr.J.- . -. ~ .i ..~ {) provenienn Stalo eivilc ~~?~ -.. ::-9 /YS'<1 Recidivit... Boumeville.. Cfr.e".. . clínico y administrativo.-ata il / f . 44-45. .i nz:l. 0 61 .60 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA con los signos visibles de tal o cual locura? Lo cierto es que en casi todos los rincones de Europa. ' • / /.. de los locos .. las locas esténicas de Voisin.-. los lipemaníacos de Dagonet./.' / ._ Epifonornoni r . las láminas de: More!. entre otras.:::7~ /:..11111)(. Successioni morbost /1f f-1( Esito . Y entonces.itca 1 ~--· j . 22 Cfr. ~ ... -- / q.f. Esto me permite hablar aquí de una auténtica infatuación por la fotografía. Crear un método. En Francia hubo intentos de crear un método: con dicho objeto tuvo lugar.. 'f'r .. Grasset... ..ñ<_ .·~ <... • · ..ione fi•ica. con miles de imágenes) 22 [15-16].__. < /t'~ lfHf•I .lllLE CE1\:t:nALE N. . _ 1 :.... 1981. ·. Conservamos en la actualidad algunas colecciones prodigiosas: la del Bethlem Royal Hospital de Beckenham (donde se fotografió al pintor Richard Dadd. ' / " · / ' ti contlilione 1lci i::uui to ri _ .:/ Epoc. r...:-'. .:1.. Jl~ /'.._ __ / / NenopAtie e prooessi morbo51 C(lncomitaDti .). 1886._ ·.' ti ' or~in" VENEZIA /5'~ N...Af'fr. por exceso de amor...... etc._ ·- Fig liuo1anu /. 1890.{.... Ficha clínica del Hospital San Clemente de Venecia (1873).(<--. ~ r/ [. Cause 1· . pero no daría cuenta de la profunda complejidad del fenómeno._ . s. ¡ :_~: ... Luogo d1 . Morel. N. Cagnetta y Sonolet. las locas y los locos se vieron obligados a posar..e occupuione df'I marito Data d' uscila . . se le retrataba.r- /. // <l'CCOmpa?ntrtlWiv 1!:111. .-e/..11.. Giorn:i. ....\1\NO ·-~· l ISOLA $ .. Voisin.... Baillarger.. · / .. significaba menos interrogarse sobre el interés epistémico de la fotografía (pues este interés les parecía a todos algo evidente..1.. . los degenerados de Magnan y Morel. .. / ... en esta época los tratados psiquiátricos se vieron saturados de láminas.. 1 1 Paltwni1:·1. reunida el 27 de abril de 1867 bajo el tema: «La aplicación de la fotografía en el estudio de las enfermedades mentales»./. Dagonet. 1883. a la orden del día.. Denomination.~ S lato ecouomi co . '... rcS1denza .e1. /. "i...'--:. Voisin..1 dell' inn1iooe « lndole del delirio ~· .}.l!J lln (<1d pro gres~Í\'O genero lo• / :J % V' . la del Hospital San Clemente en Venecia (un inmenso registro./ . 1857.[. . una sesión de la Sociedad médico-psicológica de Paris. ~ . internado por parricida)..../¡fj ..Y..

-fj¡:. l• . 'º &: ' 5 .. ...' :ll . \¡. 'l).' 1 '_ta 1 18.. ..-: ..• J. 1.9 }8 • ¡ "· ' °"'··~"• : ..2 'H. ...... 11 ·. ' .¡:. . .62 a LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ....~ .. .. """ . 1 ' l1.<' t. . (~ Al . \ ' 1 11..· .. 1 ~0 1 1 ~--".1t. '(!¡ •. a 63 ... ~ J~ :8 • " ' : . /~ . J: .. ... Registro del Hospital San Clemente de Venecia (1873). JI }! ¡.¡. ~ e ~ . lQ ~ :~<{ _JG.·..·~ . " . • J ..¡ 16.

relevados de su cargo por Albert Londe. publicada en Verana en 1884. passim Cfr. Entrada en zigzag del laboratorio oscuro. mucho más puntilloso en la observación.. ordenada alrededor de este corpus de imágenes. Luego.. por ejemplo 24. Taller acristalado. 18.· ~-"-11 D ~ ¡\ ~Jl:f-. durante los cuales Bourneville y Régnard en cierto modo desaparecieron de esta circulación de imágenes. Esta publicación vio la luz en 1876 y 1877. y redactada por Bourneville. ~ A 11 e. y que además supo aprovechar los medios que le confería la salida a concurso de la cátedra de Charcot. Londe.f. Parece como si el álbum que realizó en 1875 25 hubiera determinado que Charcot patrocinase una publicación clínica. ----.. 1884. s. publicado. B.. Todo esto quedó establecido en el momento en que un fotógrafo «fiel y hábil». apareció el volumen primero de una Nouvelle lconographie de la Salpetriere. Tebaldi.64 a LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA L EYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA LA SALPETRJERE. 1888a. Y tras esto. De este modo. Biblioteca Nacional de Francia. en 1888. en 1880.¡/ ---. por Gilles de la Tourette. Apéndice 6]. 1::. Fueron. constituyendo el tomo primero de la lconographie photographique de la Salpetriere [cfr. Un silencio de casi diez años. Paul Richer y el propio Londe. passim Cfr. . IPS. D .:-: "\'. La fabricación fue metódica y casi elemento de teorización: se convirtió en algo verdaderamente canónico (la obra de Tebaldi. seguido de un segundo tomo menos artesanal en cuanto al procedimiento de tirada [cfr. ·. Paul Régnard. la práctica fotográfica accedió por completo a la dignidad de servicio hospitalario 27 . Londe. Fotografia en la Salpétriere. 1896. Es decir: un territorio com24 25 26 27 Cfr.D : \ '!7"7='Jj2. ¿a tal punto las fotografías de estos últimos superaban en belleza a las suyas? No deja de ser una mera hipótesis. 1875.._ ___ lt~~!U/Á~·. siempre bajo el patronazgo de Charcot. SERVICIO FOTOGRÁFICO Pero fue de nuevo la Salpetriere la manufactura más importante de imágenes. pudo instalarse para residir y ejercer su predación en todo momento que pareciese oportuno. Extraño silencio de Londe sobre sus predecesores26 . láminas. l~ l( íll!Wi'Í® ~-". especialmente Londe. Apéndice 5]. Poyet. nada. y de un tercer tomo. Laboratorio oscuro. passim e a 65 o B 1 l -~--_j r:· A . Plano del Servicio fotográfico de la Salpetriere: A. Laboratorio claro.. C.1no-- 1 ~1r ~ "- 17. reproduce con exactitud el dispositivo fotográfico de las planchas de la Salpetriere). de hecho.

de hecho. porque.. Londe. horcas [18] [cfr. 28 29 ° 0 67 . 105-115. photographie médica/e. Londe. 212. 1893a. passim. pág. la fotografía es absolutamente inmecliata. Londe.o es. 3. el problema técnico de la permanencia de las imágenes jamás ha sido evidente. 31 • Y. Londe. 9. 33 Marey. 1893a. una memoria fiel que conserva inalteradas las impresiones que ha recibido» 33 • Sostengo que es un fantasma. «como todas las representaciones gráficas. Londe. 1893a. Cfr. págs. 12-16. 131-135. todos los esfuerzos apuntaban.. y los cincuenta primeros años de la folografía estuvieron marcados por una irlquietud mayor. 1é'posacabezas. empl<'o de luces artificiales29 . Mi pregunta no es sólo: ¿para q11é sirvió la fotogra. (1893). por último. Apéndices 8-9]. «exacta y sincera»32 . Apéndice 7]. sino también: ¿quién o qué. 3 1 Cfr. 1905. págs.fia. Seroici. cama. en la Salpctriere./\ LEYENDA DE MEMOlUA 19-20. es duradera: es. 1893a. ¡1: 1ntallas y cortinas de fondo. Londe. y todos los avan' t•s sucesivos . La inquietud del viraje y del borrado de las pruebas. Más bien al de un fantasma de la memoria. bien a asociar la técnica litográfica (de tinta y carbón: materiales de reconocida inalterabilidad) con la reCfr.fia?. passim. una memoria que sería absoluta. Un dispositivo protocolario: estrado. Cámara estereoscópica (arriba) y cámara con objetivos múltiples (abajo) de Albert Londe. negras. 1885. págs. págs.>>3º.s imágenes estaban al servicio de la memoria. así de simple: desde el mismo momento del disparo. 32 Londe. un laboratorio oscuro y un labo1i1I01io claro 28 [17]. Londe. más o menos formulada. 1888a. Una tecnología fo11 >gráfica cada vez más sofisticada. Se supone que esta. 1888b. 3 Cfr.. «fotocronogra. en primer lugar. los procedimientos clínicos y 11clministrativos del archivo: todo un despacho de imágenes. 1889a. 1914. sirl embargo. La. 53-63. como bien solía decirse: mull 1plicación de los tipos de objetivos y de cámaras [19-20]. una palabreja horrible: encierra en sí 111 isma servidumbre y brutalidad. pág. grises claras. bien a perfeccionar el calotipo. pág. passim.66 O LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA ¡u1csto por un taller acristalado. Londe.. por otra parte. grises oscuras. desde la «observación» hasta el fichero [cfr. se habrá visto sometido a las imágenes fotográficas? ( .

Hegel. Más que el memorándum del sabio35. II. Londe. el similgrabado . 0 69 . además. y ahora ya conocemos bien la facies propia a tal o cual afección del sistema nervioso. pues atrás había quedado el nacimiento de los procedimientos fotomecánicos. 176-212. por tanto. por dicha inquietud. memorizar para todos en una imagen. pág. La facies sería. su dominio de la memoria. Londe. Fue un arte de los territorios de supe'. realmente. 1896. págs. Con estas pruebas así obtenidas. un rostro asignado a la relación sintética de lo universal y de lo singular: el rostro asignado al régimen de la representación. en efecto. si se me permite la 18 · Londe. de conservar la huella duradera de todas las manifestaciones patológicas. Se trata. Unos años más tarde. Londe. Y los primeros tiempos de la Iconografía fotográfica de la Salpetriere estuvieron marcados por tal es- cer la fotogTafía. de una historia («procurarse fotografías anteriores: así tendremos la prueba de que las anomalías existentes son. resultaría fácil ensayar la experiencia de Galton y obtener por superposición una prueba compuesta que diese como resultado un tipo en el que las variaciones individuales desaparecerán para desvelar las modificaciones comunes38 . 244. en el que el «rostro» era entendido como «facies». duradera. passim. la Fotografía se alza como memoria misma del saber. todo el transcurrir de una investigación y. 36 Londe. por tanto. indiscutiblemente fiel. Londe. en sentido hegeliano 39 • ¿Por qué el rostro? Porque en él se hace idealmente visible a la supe-rficie corporal cualquier aspecto vinculado a los movimientos del alma: esto es así respecto a la ciencia de la expresión de las pasiones desarrollada por Descartes. 6-7. palabra que significa a la vez el aire singular de una cara. debía cristalizar ejemplarmente el caso en Cuadro: no en un cuadro extensivo. mostrarla a ojos de todos: esto es lo que puede ha34 Cfr. 15. 1893a.. 64. Herencia. el género. o en una serie de imágenes. 1889b. pero ¿nos explicaría también por qué la fotografía psiquiátrica se estructura de golpe como arte del retrato? En cualquier caso. 456-512.. fuerzo.. Quiero. Y lo que iba finalmente a permitir la Fotografía no era otra cosa que cristalizar. Determinar la facies propia de cada enfermedad. 77. Estos documentos imparciales y recogidos con rapidez aportan a las observaciones médicas un valor considerable. 1888b. la consecuencia de la enfermedad y que anteriormente no existían»)37 . Londe. pág. de cada afección. págs. es lo que se empeña en hacer posible la previsión: y lo hace a partir del aspecto de un rostro. 1807. 34 . pág. sin duda. la fotogliptia. 6. el heliograbado. transmisible.ficie. sean las que sean. la fotocolografía. de una r ircunvolución concomitante . siempre estaba a la búsqueda de una ubicación más íntima. 31 · Cfr. este arte del retrato fue un arte muy particular. véase la especie. el discurso de Albert Londe ya hacía gala del triunfalismo de una memoria fotográfica absoluta. en los cuales este aspecto debe quedar subsumido. de esa ex1raña ciencia territorial o configurativa. 1893b. un arte que. pues. págs. aún más. 37 Ídem. sino en un cuadro en el que el Tipo se condensaría en una única imagen. 1893a. la comparación de pruebas tomadas en diversos lugares o en épocas distantes permitirá asegurar la identidad de la enfermedad en los diferentes sujetos que no hemos tenido bajo nuestra supervisión al mismo tiempo. una fisonomía especial. La Fotografía. pág.68 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA producción fotográfica. ¿Qué es una facies? Es lo que se empeña en resumir y generalizar el caso. 1893a. en el sentido de mostrar a los ojos de todos la imagen fiel del sujeto estudiado36 . con mayúscula: huella indiscutible. la particularidad de su aspecto y. pág. LA FACIES Facies. LA LEYENDA DE SUPERFICIE.. o en una serie unívoca de imágenes: la facies. una actitud.. que puedan modificar la forma exterior del enfermo e imprimir en él un carácter particular. enunciar el ideal de la Fotografía. 26-40. ·''' Cfr. Esta tarea ha sido desarrollada con éxito rotundo por el señor Charcot. En ciertos casos dudosos o menos conocidos. o más bien como su acceso a la memoria. sin embargo.

aunque realmente lo que su caricia buscaba era la zona.70 a LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA :.1:'.. de lo tenue. También fue un arte del detalle. no obstante. una calavera. 1862. cada énfasis.'i~~~ :J. que fue la frenología de Gall.. de bóvedas palatinas. y Darwin. sutil y constante. 43 Cfr. de formas en los pómulos.!. del recubrimiento de las superficies. el rostro subsumido en facies permitía una lógica y una etiología de sus propios accidentes.i2.. págs. la protuberancia.:l~. expresión.-.'11 . . Si menciono la palabra «herencia» es porque la frenología se apresuró a colocarse como base teórica de toda la psicología bajo la bandera positivista'1º. Y ¿cómo.f. siempre a la búsqueda.~:.. 7-13. passim. cuando este hombre quedaba prendado por el rostro de una mujer cualquiera. 1871. basándose en su gale1ia de retratos. 1862-1863.. encías y dientes. Bourneville fotografiaba idiotas y. en ínfimas marcas anatómicas de aberturas bucales.!.'..J:lj . 846-882. pero de una profundidad conceptual: la profundidad del Tipo. Por ejemplo. de cierta profundidad. Estampa. Cfr.\. París. . a 71 . campanillas. llegaba incluso a tomar la delicada cabeza con sus dedos. es decir. passim. Bourneville. Duchenne de Boulogne buscaba también la comisura muscular que diferenciaba a cada emoción. passim.:l"l. págs. a fin de cuentas? Mediante el arte. las localizaciones cerebrales de Charcot parecen estar afiliadas a esto. La frenología.4'1• Así. mientras con la otra mano sujetaba una cabeza de muerto. Poco le importaba que la facies obtenida fuera confusa. para establecer comparaciones entre ambas [21).. buscaba un concepto de la Idiotez. cada patología42 [22). Darwin.~f !J::L 0 [:'. Cfr. Musée d'Histoire de la Médecine. léase el pliegue cefálico. propio a la monomanía de la susodicha dama. Bourneville. siempre a la búsqueda de una ley que prescribiera la más mínima diferencia. Comte.. velos del paladar. 1837. aprovechó para edificar su gran historia filogenética de la expresión de las emociones . bajo las tramas o los estratos peliculares de los que disponía. Cfr.'J. del fragmento: de la comisura de los territorios. s. al generalizar la misma investigación a todo el reino animal. pues constituía de todas maneras una pro- 4-0 41 42 21. Galton fue el virtuoso de este arte del recubrimiento: producía el Tipo mediante la superposición reglamentada de retratos coleccionados. Duchenne de Boulogne. de comisuras de los labios.

1 r. \: " ."J~ 11 Prtútfn. Co1tJ'a11tjtlLÍ"f! (ases Nót (01tstu1tjtllí. Mécanisme de !..\'.. · 1 2 0/i /h(' l/l(flU/ JabfrmlarJJrcfeuo·e Ct·1ilu /w( Ji/Jws " CONSUMPTION ANO OTHER MALADIES I Il SPÉCI. (1883).a physionomie humaine.. Lámina del frontispicio. H EALTH.. 23.. Lámina del frontispicio . (1862). of'srr111r lú111i(lj . SPECIMENS OF COMPOSITE PORTRAITURE PERSONAL ANO • FAMILV. .PH YSIOLOGlE PHOTOG !{A PB11..l'llYSIOL1)1..-:: \kv{f((ler tia Cmcf ·~ {(·¿~ ~~ .l/aÜ' <':· Fnf{(( 1e .NE Dl'~HIE~O.. a 73 . 8 I / 23 'f (((8f!cY.. 12 of¡:ic(_'f'c. ) . 'llnJ St"slc1<s.fufa/..ICRIMINALITY.\ ' . 22. Ctises llo1Jal Fw1itfelé\".. \\ ht)IJI (Í. Galton. tLECl'l\U . l/mthtl'S hr1111 fJ !Jrlfrr'(!tf _'.l ll E. Duchenne de Boulogne..72 a LA INVENC IÓN DE LA HISTERlA LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA ~~ LEC T\\0. lnquiries into humanfaculties. '.MEN D' t.1ulE Llilc par Dulc11r.e. O IS EAS E.

LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA rencia. en lanzar en el mismo capítulo «la imagen acusadora» de los criminales y el «sabio trabajo del doctor Diamond»: ¿Qué persona con antecedentes penales podría escapar a la vigilancia policial? Podrá escapar de los muros que le confinan durante su condena. una eminente posición estratégica fue la antropologia criminal: mostraba el mismo interés tanto por los retratos fotográficos de los criminales y los dementes como por sus cráneos [24-25]. De esta manera. 1888a. Ciertas modificaciones del rostro que. pero no tendrá posibilidad de escapar. págs. entendido como principium individuationis. de forma aislada. pág. Galton.. donde cada rostro sería una página. y en ciertos casos puede resultar de un incalculable valor para el diagnóstico 4·6 .. no será una mera invención. además. un criterio dirigido a fundamentar la «filiación».. El desarrollo de la fotografia psiquiátrica durante el siglo XIX se constituyó. Por el contrario. fue exactamente a la búsqueda de aquello. pues el tipo. es toda esa pasión por las formas y por las configuraciones. a menudo pueden pasar inadvertidas. como «policías científicos» a la búsqueda de un criterio de la dife44 45 46 Cfr. dirigida a convertir en ley el tiempo y las diferencias de un rostro: La École de la Salpétriere ha desarrollado de forma notable el estudio de las facies en la patología nerviosa. donde la naturaleza del crimen se hallaría grabada junto al rostro del culpable! iDe qué manera podría leerse la historia de las pasiones humanas en este libro... Gilardi. esa «policía cienLífica>>.74 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA habilidad figurativa. . 636-648. iY qué estudios provechosos podría extraer la fisiognomía en estas colecciones. determinando de este modo la facies propia a tal o cual afección 45• Este resultado es importante. Londe. Y eso. una vez liberado. 77 (citando a Galton).. 1896. págs. 1976. una disciplina que actuó como bisagra y ocupó. Londe. pues su retrato está en manos de la autoridad: se verá incluso forzado a reconocerse en aquella imagen acusadora. pág. un tal Lacan no dudaba. se abría a un estado fácilmente codificable y registrable de la significación. Mientras daba cuenta de los milagrosos avances de la Folografía. Londe. el aspecto del rostro. 24. 0 75 . 1981. la orden que le obliga a arresto domiciliario. 1896. la rigurosa probabilidad figurativa. 45-48. en todo caso. págs. y por lo tanto un retrato científico44 [23] . a algo así como una filiación. si examinamos las fotografias dispuestas unas al lado de las otras. Cfr. por tanto. se abría. rigurosa en sí misma. 1893a. pág. sólo persistirían los rasgos comunes. pág. 1888b. en algún momento depende del arte. Londe. es decir. 5. podremos establecer comparaciones entre numerosos especímenes y deducir las modificaciones típicas que constituyen tal o cual facies (. y 47 Cfr. podrá infringir. 1883. 1893a. queda grabado en la memoria. en los que. crear mediante la superposición de tipos compuestos. por otra parte. Londe. tácita e impecable entre la Salpétriere y la Prefectura de Policía: las técnicas folográficas eran idénticas y ambas contaban con las mismas expectativas (ahora bien. estas técnicas también dependían del arte: a las primeras fotografías de identidad se les dio la misma forma de medallón que a los retratos de familia y lo que. A menos que contemos al mismo tiempo y por casualidad con enfermos que presenten estas facies características. adquieren una importancia enorme si se encuentran siempre en enfermos similares. al eliminarse todas las particularidades individuales. passim. en la misma esfera que la fotogralía judicial47 . sobre todo. y Londe. en la Salpétriere. mediante el ejercicio de una búsqueda vigilante de las formas. una vez definido.). págs. y no nos arriesgaríamos demasiado al afirmar que el auxilio prestado por la Fotografia en dicho lance no ha sido insignificante. Cagnetta y Sonolet. 165-171. subsumido en facies. Pues existió una connivencia exquisita. Y Albert Londe. 654. LA LEYENDA DE IDENTIDAD Y SUS PROTOCOLOS Los médicos de la Salpétriere actuaron. Lo que lendremos que preguntarnos es de qué manera la Salpétriere y la Prefectura de Policía fueron asistidas por la Escuela de Bellas Artes). el reconocimiento o la asignación de identidad. no constituirían por sí mismas ningún signo evidente de una afección cualquiera. 231 y ss.

· '~1 ··~" ~. ~ . .· _ .•.h0ff1 U . ~. 1 ~ ~-.'~'~. a 77 . i!: .'l·' · ·lJ.. . 'g.· . •. \ . ~ .'•2 • •¡1 .· :. ' tll 1 "-·· . ../··. . iil /> .· • .~.TF. CRANES DE CRIMINELLES. 'l~r I". .-- ·Sü ~••1 1 ·· · ~ .\ lt -- (u . Retratos y cráneos de mujeres criminales. . / ... ~. ~. .1 ~ . 1\.• • .'JTf~~ .. .~.~~ ::·~~A ~:"º "~f~'~ Jt¿~~~ .. m . '2 .· '81~ 24-25.... coleccionados por Lombroso y reproducidos en su At/.(1 ~t "-."~l . f ~· l ~ ··. .. ___ " ' • ~..1 1 )•·.~ .· ~ . H .~ IJ .as de l'homme crimine! (1878)..~ 1 1 ·- • ...¡ IA r~ ~w.~ ...I 'o. . ~ ._ -. ~ ~-.·~ 'fJ" ~~ ~M:-• ~~_i .76 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA PORTRAITS DE CRIMINELLES ALLEMANDES.

Fue además el director del servicio fotográfico de la Prefectura de París (el primero en el mundo. la Fotografía . por tanto y ante todo. Más aún: la fotografía se alzó como la nueva maquinaria de una leyenda: el deber-úer la identidad en la ima. o de un desgraciado afectado por una parálisis súbita e incapaz de pronunciar su nombre ni su dirección. para señalar en ellos una especificidad reglamentada de los índices fisonómicos-criminales [26] [cfr. Unas sonríen. 52 8 4 9 50 51 Lacan. de un niño de corta edad abandonado intencionadamente. 129. como resultado de sus miedos imaginarios. págs. págs. 81 -111.dos de la pose y la toma de los retratos (la uniformidad de tales protocolos debía asegurar una identificación claramente mensurable de las diferencias) 53 : «Y sería deseable aún que la fotografía añadida a la descripción física se aproxime. entre otros trucos. creado en 1872 por el citado Bazard) 49 . De esta sutil complicidad entre médicos y policías tan sólo destacaría. tal multiplicidad de imágenes y de indicios: poder encontrar al sospechoso de un delito entre alguna de las 90. pág. fallecido en 1914. protocolos estandari<fJ. por el momento. pág. Ídem. el objetivo al que se aspira es siempre una 52 cuestión identificatoria. Tengo ante mis ojos una colección de catorce retratos de mujeres de diferentes edades. 104-106. según mis indicaciones. de un cadáver desconocido yaciendo en el depósito de cadáveres. según el procedimiento pertinentemente denominado «hertillonage». Una sola palabra basta para explicarlo todo: se trata de locas. Las «consideraciones teóricas sobre la filiación antropométrica>>5º. pág.000 fotografías tomadas por el servicio de Identificación de la Prefectura. Bertillon. tanto como sea posible. Ese deber-leer tuvo como «base teórica>>. 1981. entre 1882 y 188956 . por los Archivos centrales del Servicio de Identificación»54 . con tal rostro de frente y tal perfil. en ocultar su personalidad. 6-25. al tipo uniforme bien definido y adoptado. Cagnetta y Sonolet. todas presentan algo extraño en su fisonomía: esto es lo que percibimos al primer golpe de vista. 53 54 55 56 Ídem. Con tal objetivo Bertillon mandó disponer. científicos o judiciales. 47. a continuación. 26-45. 3. se elaboró forzosamente una noción sobre la identidad. Apéndice 10]. otras parecen soñar.. 1890-1893. 39-40. Bertillon. Resumiendo.. partían de una reflexión sobre la naturaleza y los medios de un «análisis descriptivo de la figura humana». págs. un requerimiento exigido por la eficacia de la vista: se vio definido en sus protocolos. de nuevo nos encontramos con la fotografía dispuesta a desempeñar un importante papel.gen. sobre las «reglas matemáticas» de la «misteriosa repartición de las formas» y la «distribución de las dimensiones en la naturaleza>>51 . se entristecerá a su pesar: todos estos rostros tienen una expresión extraña y que nos provoca malestar. ¿Cuáles eran estos protocolos? En primer lugar. 1890. Si uno las examina con mayor detenimiento. a 79 . Lo único que quedaba ya por hacer era archivar. e incluso como «filosofía>>. Cfr. pág. 133. una línea elocuente! iQué tratado de filosofía! iQué poema que sólo la luz podría escribir! Si pasamos de las enfermedades del alma a las enfermedades del cuerpo. se desplega4 LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA han sobre la institución de los medios técnicos de la identificación y de la clasificación antropométrica de los individuos. lo siguiente: a partir del juego combinado de requerimientos. Bertillon. 1890. los escritos de aquellos mismos que la practicaron: estoy pensando en Alphonse Bertillon. 1856. Estos retratos forman parte del docto trabajo realizado por el doctor Diamond48 . Ídem. 81. de un demente detenido en la vía pública que se obstina. y cuyo «sistema>> fue adoptado por todos los cuerpos de policía del mundo occidental a partir de 1888. y su modo de acción. Ese deber-leer fue. un tipo de «silla para posar que aseguraba mecánicamente un tamaño similar tanto en las fotografías de frente como en las de perfil»55: resultaba imprescindible que los sujetos se sometieran al tipo de imagen requerido. Cfr. craso problema. Y a se trate de un peligroso delincuente reincidente oculto bajo un nombre falso. págs. Ídem. y de sus respuestas técnicas y fotográficas. 60-74. Cfr. pág.78 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA cada rasgo. creador de la Antropometría signalética. de Alphonse Bertillon. Arte de carceleros.

.. .'/:. / / r/ / / / Para fotografiar los pies será necesario elevar al sujeto sobre una mesa o un soporte cualquiera a fin de que se encuentre a la altura de la cámara. esto es. Tanto en un caso como en otro y principalmente cuando se trate de modificaciones localizadas en las dimensiones de estos miembros. «Biografía diagnóstico» de una niña (extractos). /.(f. / 1 / //. '*ª"?> 1! t/ ·1 < . para alcanzar un concepto único y adoptar sin riesgo de sorpresa una conducta «curativa» programable.. . •· . preguntas similares. .... él se formuló. { /n J IA .. 11. Vuelvo a mi soplón particular. con sus barrios de mala fama y sus servicios de vigilancia. la comparación será mucho más ilustrativa57.. l ·d 27-30. e inventaría similares protocolos.. . El «bertiUonage» en la Prefectura de Policía de Patis (1893).) • /( · r !/ / /.~/ .1 ..... . o 57 Londe.. será recomendable fotogrnfiar al mismo tiempo una escala métrica o los pies y las manos de una persona normal./. Un ejemplo: J?.( ( ¡..~~l 'i./(.¡. ). ¡.. las condiciones de la exhibición. / . I . Albert Londe.nJ ... //.. Reglamentar.. a fin de reglamentar las condiciones de la visibilidad de los cuerpos sintomáticos y con el objeto de que proporcionaran signos y descripciones físicas. ·"I ( .80 [J LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA LEYE NDAS DE LA FOTOGRAFÍA a 81 26. una especie de ciudad. •• J ' /(. a su escala (la Salpetriere. 655..1/ / -~<'"\.. 1896.. . pág. Así.J. .. ¡ ... Bourneville. de la aparición de las diferencias. ¡( .'. realizada en el Hospital Bicetre.. por tanto.

1981. Pero la querella. :i fin de cuentas. En ellas. Benjamín. al tratarla no como un efecto material. Buscaron. del narcisismo. estaba todavía marcada por el signo de lo aventurado. la de la similitud fotográfica. 617-618. por tanto. la de un saber que se escapa de sí mismo. fotografiando-midiendo a los niños y las niñas de su servicio de Bicetre [27-30]. en primer lugar. págs. drama temporal de fü repetido fracaso. 74. un factitivo (lo que lo «hace». su aislamiento.facit):un retrato entendido como acontecimiento. evidencia. me refiero a un contenido temporal de imágenes verdaderamente más complejo. Aquello que todo el mundo denominaba. equívoco. un «puro efecto» del acto fotográfico. que no es sin embargo la esencia de la fotografía. como la invención de medios retorcidos. como espectáculo (significado que facies tiene además en latín). su autorreferencialidad. Cualquier comparecencia de las imágenes de la Iconogra/1hie photographique de la Salpetriere nos confrontará con esta 1mradoja. Pero vuelvo de nuevo a mis soplones. Barthes. una fuga sin fin del saber. y en los retratos que hacían aún había lugar para aquella aura. PARADOJA DE LA EVIDENCIA Pero ¿qué es esta paradoja? Yo la denominaría una paradoja de la evidencia espectacular. turbador. de la Mueca y de la Fatuidad modernas. como el aviso de un sujeto. Baudelaire lo llamaba creencia. diría yo. 1962. Bourneville. de la obscenidad.. OC. quizá por ello.dudando: se habían limitado a protocolos más aleatorios. se desquitó rápidamente después. bien a su pesar. la fotografía no es un sistema represen1ativo en la misma medida que los demás. siempre estamos dispuestos a creérnosla. jamás realmente subordinado a puestas en escena fijas. Se ofrece aún como un acto. pág. en la Salpetriere. sin duda. pág. pues incluso cuando rechaza su autorrepresentatividad. Aufhebung. Pero. Es. calificaba esta creencia como la de los atributos del adulterio. más que estasis. incluso de la misma obcecación. Además es. mitad bertillonage y mitad carcelero. <d Cfr. 1931. sin duda. pág. Una gran e inagotable querella <'ntre el arte y la ciencia. Damisch. bien a la vista. Este relevo se manifestó. efec1ivamente. al riesgo de una paradoja más íntima de la práctica fotográfica. sujeto a la objetividad. todavía se ofrece. 8 " 09 Baudelaire. a 83 "'lj . en la fotografía. 11. efecto. sólo habrá merecido ser apuntada y superada. el «rostro de la locura» se convirtió en «facies patológica de la enfermedad nerviosa». pág. trataron. sin duda. pero sólo lo lograron a medias. léase. aun cuando el objeto del saber permanece. a un relevo de la ciencia y. 24. exactamente. respecto de las histéricas. inéditos. de negar cualquier efecto paradójico. Esto explica que sus imágenes nos sigan pareciendo enigmáticas y desconcertantes en mayor medida que otras. sea del arte contra la ciencia. por ejemplo. o del arte contra el sentido60 . la facies aún no existe totalmente como una policía de la imagen. de la capacidad figurativa de los saberes. sino como el rredo de una «multitud» cuyo «mesías» había sido Daguerre58 . Pero precisaré un poco al respecto. En otras palabras: perdió por completo su aura. Bourneville y Régnard: unos años antes que Londe aún seguían _¿ cómo lo diría?. a un relevo. de las modas con las que coexiste. La fotografía no ha podido jamás dejar de tender. Ídem. ele la imbecilidad. y sobre todo de la venganza: una venganza estúpida de la industria hacia el arte 59 . <. a pesar de ellos mismos. fotográficamente hablando. De este modo. del arte6 1. 617. su avaricia de imágenes.o Cfr. la facies en los rostros. Y. pero que deseaba serlo y que jamás habrá sido. cuando injuriaba la exactitud. en primer lugar. . Ahora bien. Y fue aún más lejos. 133. Pero Régnard y Bourneville además se entregaron.82 a LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA LA INVENCIÓN DE LA HJSTERJA Veremos cómo con el rostro ocurrió lo mismo que con los pies: tuvo que colocarse a la altura y a disposición de la cámara. la paradoja es aquella misma de la Semejanza. E XACTITUD? Baudelaire ya señalaba la existencia de una paradoja.

léase de Moralidad. cede ante el género? ¿y que incluso va a mantenerse incólume en el género? Pues por medio de un movimiento íntimo.84 a LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Por más que connote. cuando advertimos que. la fotografia lo es todo: pese a todo. para que la imagen resultante fuera satisfactoria. cuando tal vez no era más que un medio de quebrantarla. quiso hacer alarde de Formalidad.. esto es. pág. Retomemos de Lacan este trazo histórico: El retrato es la aplicación más antigua de la fotografía. invente nuevas cualidades. una explicación. Su propia perspectiva y su proyecto.. al mismo tiempo. 119-122. Y es así -con el despiece y su escenificación. Paradoja de falsa irrefutabilidad. Desde el momento en que los procedimientos de Daguerre se hicieron públicos. su dramaturgia. engañe. verdad Pero ¿de qué verdad? Desde luego no de la verdad del sentido (a causa. siempre nos otorga conocimiento. 1856. un deber-leer. y aún era preciso. en las cuales el público se disponía.a. allí permanecían posando hasta cinco minutos. creaciones estéticas? A la inversa. dejarse cubrir el rostro con una capa de blanco de España. pero también de reposacabezas.. la simple exhibición de los cuerpos en imágenes. Barthes. bajo los rayos abrasadores del sol. por todos lados vieron elevarse en los pisos altos de las casas frágiles construcciones acristala. los solemnizaba y les asignaba un rito social y familiar y. siempre es garante de /. págs. sino más bien una leyenda. w Cfr. 1980. los refutaba por medio de una suerte de teatralidad. 63 L-ican. puntos de vista. en resumen. ¿su dramaturgia? Quiero decir: su prospecto. la Leyenda: una didascalia de sus disposiciones escénicas.como la fotografía incorporó para sí el Texto. Una suerte de despiece de los cuerpos. estetice. la fotografía no ha dejado de desearse como formalismo. al tiempo que mostraba los cuerpos. a posar con admira. 134-135. ya es suficiente indicación del grado de la paradoja: se autentificaba una existencia. 125. en este caso) cuando se ajusta humildemente a la configuración y a la «existencia>> propias de su referente? ¿Cómo no vamos entonces a sospechar cierta represalia en su protocolo. maquillaje (iy en qué medida para ayudar a que la luz lo hiciera todo!). pero a través de medios escénicos.rrafia jamás ha cesado de certificar presencias y. como nmma.G3 . fijadores para las rodillas. sino de la verdad existencial: siempre se considera que una fotografia autentifica la existencia de su referente y. de su capacidad para desenvolverse en las connotaciones).. nunca ha dejado de ritualizar dicha certificación. semejantes a cálidos invernaderos. Que el retrato fotográfico haya precisado de estudios. 1949.ble paciencia. Repasemos su historia: la foto1:. de este modo. No sólo un pie escrito en una esquina de las imágenes. desconecte los referentes de lo visible o lo cargue de significados. In- 64 Cfr. ¿y qué ocurre entonces con el retrato fotográfico? Aquí radica todo mi dilema. quízá una negación de su milagrosa potencialidad técnica (la de grafiar aquí y ahora el aquí y ahora de lo visible). A través de lo que permitía desde sus inicios. con ello.. ¿qué puede llevarnos exactamente a creer o a imaginar en aquello de lo que sin embargo certifica la existencia? Otra manera de expresar esta paradoja de la evidencia: la fotografía es una práctica del artificio. de escenificación dirigida al saber. aunque eventual) y de lo que es artificial. En la que la fotografía accedía al dominio de la certeza antropológica64. si se me permite la expresión. Artificialidad: la doble cualidad de aquello que es de hecho (irrefutable. saber dirigido a un qué en los cuerpos (más que a un quién). 54. al cual tiende a someter escénicamente un aspecto. de Ideal. a 85 . cortinajes y decorados. justamente. 145. pág. pese a todo. más allá de lo que puede hacer creer a través de sus trucos. de despiece escenificado. Nos preguntamos entonces: ¿cómo no habría sido capaz de desaGar cualquier noción de género (el del retrato. haga posar.das. Ciertamente. Heidegger. que siempre tiene el poder de apuntar en ella algo así como una garantía de que lo fotografiado «ha existido» 62 . ¿Constituirá esto su «exactitud»? iARTIFICIALIDAD! Pero ¿qué hay de este saber «exacto»? ¿Podría la fotografía estar de algún modo en lo cierto (pero dónde).

caótico. con sus leyes más perennes. un aparato de /. exposiciones fingidas. de las oposiciones o de las similitudes imaginadas por adelantado. Fue finalmente en un capítulo titulado «La regresión» donde aparece. eminentemente. entregar. trampantojos. partir. un lugar psíquico. o como poco.Janouch le había dicho a Kafka. más bien el aparato de un cogito enfermo de su propia certeza. Es hacer suponer e imponer una identidad concebida. Y la fotografia llega a imaginarse que tiene poder de símbolo: pero. Valéry. o tal vez incluso algunas más. una posición tan decisiva? Pero observen. una analogía juzgada o prejuzgada. una anécdota: en la primavera de 1921. para Descartes.passim 0 87 sum» y el «larvatus prodeo».1I 1 11 I' iTRAICióN! Tradire: transmitir. Freud. Quiero decir. págs. y en todos los sentidos. preguntémonos de pasada si acaso Albert Londe ignoraba que la misma óptica. pero quizá en menor medida en términos de tópico. desgarrado. ¡. de amplias miras. 1979. Y la fotografía. Valéry comparaba la cámara oscura con la caverna platónica65. y que ocupa en la problemática de la certeza. con su tono alegre y filosófico: «iEste aparato es el conócete a ti mismo automático!» A lo cual Kafka respondió: «Sin duda quiere usted decir el engáñate a ti mismo» (por supuesto. la dialéctica freudiana del sujeto. La cámara fotográfica sería. 1900.de las diferencias singulares del «modelo» fotografiado. escenificaciones.¿p. aquella que no deja subsistir ningún «resquicio» entre el retrato y lo retratado. Estos vértigos implican. se instalaron en Praga dos cabinas de fotografía denominada instantánea que acababan de ser inventadas en el extranjero y que fijaban sobre una hoja de papel dieciséis expresiones diferentes del sajeto. entre el «ego 65 Cfr. tal vez más furiosa. /traicionar! Al hilo de esto. Cfr. Janouch protestó un tanto ante aquella aseveración: «¿Cómo puede decir eso? Pero si la fotografía no miente». y Kafka apuntó: «¿Quién. foo habría llevado a cabo finalmente la «semejanza indiscreta». Apuestas: universalidades. 1939. sin duda. generalizado. que la certeza cartesiana. como los vértigos de una autotraición del sujeto. la cámara fotográfica para representar una noción de lugar psíquico en el sueño 67. un anclaje de la fotografía en la ficción? En realidad. ¡¡1 1¡1 1111¡¡ 1111 ¡~. Esto es. ¿SUJETO? ¿Denominaría este término. en lo imaginario. Y lo peor de todo es lo siguiente: la cámara fotográfica no es en el fondo más que un aparato subjetivo. de hecho. de lo imaginario como acto. por tanto. entre el espacio real y el que muy bien podríamos denominar espacio imaginario. en todo caso.s imposibles66 . ya funcionaba según una relación reglamentada. pero la analogía no resultó completamente satisfactoria. de la artificialidad.a subjetividad Lo que este argumento encierra haría que Albert Londe se revolviese en su tumba. figuraciones. demasiado simple o demasiado compleja como máquina metafórica. pero quién le ha dicho a usted que no 66 67 Cfr. Lluvia de metáforas. también inadaptada. no se trata más que de una entrada aún más solemne. si se prefiere. Y es así como la fotografía se inventa como un ente científico. en la Traumdeutung. No obstante. sin embargo. 455. Nancy. pese a que en su origen no es más que un acto ejemplar de la contingencia. Iría aún más lejos y diría que la cámara fotográfica es una fabricación totalmente filosófica: es un instrumento del cogito. máscaras y retratos: siempre. pues. :¡ . es algo peor que esto. acompañado por una aguda sonrisa). Su dramaturgia es hacer objetos representativos a partir -sí.86 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA LEYEN DAS DE LA FOTOGRAFÍA cluso mientras niega esa misma tentación. ciertamente. a nosotros como sujetos. Son. una autotraición experimental. semejan. sólo sigue circunloquios artificiosos. y por último. pág. a los vértigos propios a los que nos condena la cámara fotográfica. que en términos económicos o dinámicos. por tanto. de lugares psíquicos. 61-94.

pág. más bien los somete a una especie de extorsión figurativa. En tanto que figuración. la evidencia se convierte en simulacro. w Cfr. (1888). escribe Janouch. quizá en un ideal..88 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA 0 miente?». magnificada. ~~~:E~~i~~}lf~~~~-~:. retratado y retrato. quizá en ambos: identiCi8 Cfr. OC.. Es decir. La photographie moderne. 71 Schefer. pág. pág. de la pose. pasa a la invención de una temporalidad distinta. ya modelado en otra cosa. alterante. al acto de artificio. frágil. incluso con mala fama. como si dijésemos. 310 («Mimique»). Barthes.. La fotografía nos entrega. pág. 36. en todos los sentidos. 1976. multiplica. en el futuro o en el pasado. 89 . Exasperada. Londe. Esta inquietud sería esa misma de la evidencia del Parecido: demasiado evidente (en riesgo de quedar vaciado) para no ser teatralizado. la traiciona en la exactitud de este allanar el camino figurativo. y puede que incluso triple autorretrato. pág. los desmiente (los inventa). Un retrato fotográfico («Parecido garantizado». 70 Cfr.~~ dad de «modelo». OC. Y después. y en tal o cual momento. «aquí adelantándola. ladeó la cabeza68 .. 191. 1968. por ello. 61.Janouch. retorcida y. 4·56 («De l'idéal et du modele»). multiplicada. la producción pelicular del doblew. Lacoue-Labarthe. repite la transmisión y. 1979a. nos entrega a la imagen. interferencia en cualquier caso del autorretrato y del alter-retrato [31] . ¿pARECIDO? La fotografia sería por tanto una técnica <<}Joco segura»7º. sino que lo habrá mostrado ya complicado 72 . constituye de hecho un paso al límite de la evidencia. esencialmente disociada. por tres veces en la misma imagen: retratista.. aun cuando da a entender algo. al acto de mímica (la mímica de su propia evidencia). 12. Su soberbio mito «materialista». 73 Mallarmé. en la exactitud de este tránsito. El «retrato múltiple». nuestra moderna tradición trafica con nuestra historia. son cabezas sometidas a la imagen. Escenifica los cuerpos: fragilidad. II. Todas esas cabezas ladeadas que aparecen en los retratos fotográficos. entrega una imagen de nosotros.. pág. siempre plantea el enigma de «una inmovilidad del cuerpo inteligible»71. quizá en un enigma. bajo una falsa apariencia de presente» 73 (¿por qué esta frase de la rnirnica exige ser pensada y repensada tan imperiosamente?) . 1980. el parecido «exacto» pasa al acto. Esta situación llevó al propio Albert Londe a mostrar el esencial contenido fantástico del retrato fotográfico. terriblemente inquietante. allí rememorándola. rezaba en los reclamos de los daguerrotipos) jamás habrá presentado su «modelo tal cual es» -cóiho suele decirse-. Baudelaire. 31. 72 Cfr. Tal es ese personaje multiplicado por tres. presente. sutilmente. y aun cuando esta comprensión se ahogue.

es algo que tiene que ver con el tiempo. Nos interrogamos sobre un drama de evidencia imaginaria. iMírame!. Barthes. era la fórmula consagrada para significar cosas como: «iTen confianza!». llega incluso a devastar algo en su camino. o más bien con un cruce entre mirada y representación. Pero facaso no es bien sabido que la razón de ser de la confianza no es otra que la de ser traicionada.143. o qué sé yo . vana y fantasmática. una exorbitación75. a las escenificaciones. 62. o el Parecido con mayúscula.. una fuga alucinatoria. En el lugar de esta devastación. lo saquea a placer. no descartamos que el problema del parecido sea un problema mal planteado.. pág. 1975. con aspectos tomados de la mirada y el tiempo. pág. Benjarnin. Barthes. Y de este modo se modela la fotografía. 40. una retención alucinatoria del presente en fuga. por lo que se refiere al tiempo. 1980.90 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Y cuando nos formulamos preguntas paradójicas ante una fotografía como: fa quién se parece este rostro fotografiado?. iVAcío! «Me vide!» era la interjección favorita en las escenas cómicas antiguas. pág. 7" Cfr. a partir de su propio sacrilegio: blasfema su propia evidencia porque la evidencia es diabólica. pues bien. Lacoue-Labarthe. a menudo. la excesiva in7" Cfr. sobre todo en las obras teatrales? Lo mismo ocurre con la fotografía. Estropea la evidencia. Y es de este modo. un contra-recuerdo. de un teatro. y. Es algo que tiene que ver con la mirada. se produce una suerte de implosión: el efecto siempre irreparable de un resplandor que surge a partir del vacío. a los simulacros. LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA movilización del deseo. ¿de quién es exactamente un rostro fotografiado?. Pues parecerse. como la fotografía se inventa una proximidad muy real con la locura. Yo también corro tras la época de esta mancha icónica. más aún. a las retorsiones del sentido. tuna fotografía no se parece en el fondo a cualquiera? 74. mancha o corte: punctum). más bien acusamos al Parecido como moción temporal inestable. 141. a los compromisos. págs. 1980. 160. agujero. Es esto mismo lo que añade angustia a cualquier evidencia fotográfica y. por tenue que sea (picadura. 1979a. Barthes. 0 91 . 24. en algunas fotos de locas. 47-50. da nombre a una inquietud mayor en lo visible. 1931. 73-95. La evidencia fotográfica: su tesoro es la confianza otorgada a la existencia de su referente. pág.

como la hoja del álamo. y a los que. y su aliento huele a aguardiente. agujereado en más de un lugar. Deja escapar fragmentos de frases en las cuales. Largas patas de araña pasean por encima de su nuca: no son más que sus cabellos. que vuelve a ver por medio del torbellino de sus facultades inconscientes. al reconstruirlas. pero ¿quién las reconstruye? Su vestido. es difícil hallar un significado claro. sus ilusiones y su felicidad pasada. Los hombres la siguen con la mirada. Su paso es grosero. En un instante parece que su rostro no fuese humano. pero luego reemprende su camino. pero a los que ha prohibido que le dirijan la palabra. Se ha dejado abandonado un zapato. sin embargo. y no lo ha advertido. Los niños la persiguen a pedra- . se nos pasa por la cabeza que es hermosa? La loca no hace ningún reproche.o CAPÍTULO 4 Mil formas. como si fuera un mirlo. bajo ninguna «HE AQUÍ A LA LOC A» Aquí está la loca que pasa bailando mientras se acuerda vagamente de algo. Ella blande un bastón y simula que les increpa. llama con sus poses extravagantes. arrastrando su juventud. y morirá sin haber revelado su secreto a aquellos que se interesan por ella. y lanza una carcajada de hiena. sin embargo. Los niños la persiguen a pedradas. ¿Por qué.orgullosa para compadecerse. Se adelanta. es demasiado . ejecuta movimientos entrecortados alrededor de sus piernas huesudas y llenas de barro.

. Y sus más mínimas sacudidas (sinónimo de moverse o de 11g-itarse. no tengo por menos que concluir que. así de burdo.94 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA das. en francés. a causa de ellos. reconociendo en ella movimientos propios de sofocaciones. Platón no sabía en qué rango debía colocarlas. acres. Ahora bien. en su verdadero lugar. tan inconstante e imperfecto. Ciertamente. el estornudo que le sigue resulta favorable» 1 . ese síntoma era el síntoma de ser mujer. una especie de bestia negra. y es justamente así. de corrugaciones. si en el de los animales razonables o en el de las bestias brutas. 3 Briquet. 136-137.. tan variable. Briquet comenzaba su gran tratado «clínico y terapéutico» de la histeria. Esto significa que el estornudo coloca el útero en su lugar. al inventar a la mujer. se apartó de ese buen juicio por el que ha creado y formado todas las cosas. Lautréamont. por ninguna regla. de enfermedades que no parecían estar gobernadas por ninguna ley. 2 MIL FORMAS. como lo escribe Freud 2 . en el fondo. la mujer pierde cualquier otro sentido y movimiento. 41. como presa de lipotimia o sínco- a 95 . las Mimallónidas o las Thyadas báquicas en el día de sus bacanales. cuyo tacto o frotación dolorosa (pues es éste un miembro muy nervioso y de sensaciones muy vivas) hace que se estremezca todo su cuerpo. hablo de un sexo tan frágil. escribía al respecto: Tuve. más que la perfección del individuo femenino. de precipitaciones. en el que se lee: «En una mujer atacada de histeria. y todo lo que se mueve por sí mismo se denomina animal. Veintinueve años antes. Lo denomino animal. pero también de masturbarse). se exciten todos sus sentidos. como si fuera un mirlo'. pág. 1888. o que tiene un parto difícil. como escribió Aristóteles. Signiflca que esta especie de «miembro» propio de la mujer es un 11nimal. BAJO N INGUNA 1tiflca que el útero tiene la capacidad de desplazarse. un miembro que no existe en los hombres. siguiendo la doctrina tanto de los seguidores de la Academia como de los peripatéticos. sobre la que mi gusto por los estudios de las ciencias positivas sin embargo no me conducía. en el límite: la matriz. se interi01icen todos sus afectos. y todo el mundo lo sabía. LA BESTIA NEGRA Lo que los hombres persiguieron en la histeria fue. V. Cit. de indignación. si el movimiento propio es una señal cierta de toda cosa animada. la bestia negra de los médicos. que prestar toda mi atención a esa clase de enfermas. amargamente cosquilleantes. que a mi entender (y hablando con todo honor y respeto) la Naturaleza. Pues la Naturaleza les ha colocado dentro del cuerpo un animal en lugar secreto o intestino. se confundan todos sus pensamientos. ni vinculadas entre ellas. imprevisible. y «auténticas similitudes de muerte»: Cuando hablo de la mujer. Platón oportunamente la denomina animal. Freud. pág. Pues. pág. para todos. Y tras haberlo pensado cientos de veces. era lo que más repulsión me inspiraba. págs. fantasioso. puesto que representaba. Los hombres la siguen con la mirada. ha tenido en consideración la social delectación del hombre y la perpetuidad de la especie humana. La palabra «histeria» aparece por primera vez en el aforismo trigésimo quinto de Hipócrates. Porque este terrible animal está ligado a todas las partes principales de su cuerpo. Ustéra: lo que está completamente detrás. un miedo enorme: pues era una aporía convertida en síntoma. para mayor tranquilidad de mi conciencia. si la Naturaleza no les hubiese regado la frente con algo de vergüenza. sofocaciones. no resultan menos 11medrentadoras que las lubricidades. La tarea de tratar enfermedades que todos los autores coincidían en considerar del tipo inestable. durante largo tiempo. mordientes. 1859. 1965. lancinantes. Pero me resigné y me puse manos a la obra3• La histeria fue. como poco. tan mudable. como resulta evidente en la anatomía. y en el cual se engendran a veces ciertos humores sucios. las verían como locas correr despavoridas. véase. tan violentos que muy a menudo. inegular. voraginosos. más espantosamente que jamás hicieran las Proétidas. 19. por Veith. cuando creó a la mujer. nitrosos. síncopes. OC. insistiendo en la auténtica repulsión que le inspiraba «esa clase de enfermas». sig- 1 Cfr. ante todo. De suerte que.

Briquet. hacia abajo). Ambroise Paré. espasmo histérico. Dubois. y «que alguien le tire del pelo de las sienes y del cogote. 300. epilepsia. en lo más profundo.ón. sino además que. prosiguió. tan usada y a menudo tan desdeñada. (. y arrastraba al lector en los excesos de una mujer histérica. estrangulamiento uterino. melancolía de las vírgenes y de las viudas. sólo que siempre hay una manera para decirlo8. espasmos. cuernos. estupefacientes. por poner un ejemplo. con la ayuda de un instrumento fabricado expresamente para ello. Ídem. practicar suaves fumigaciones en la vagina (atracción. Y no es más que un ejemplo.O INTRATABLE ¿Cuidar de una histérica? Devolver al animal-matriz a un lugar conveniente. epilepsia uterina. Paracelso denominaba la hislcria chorea lasciva: danza. itodo ello quemado! Todo esto «hace descender» (repulsión. 605-717. ataques nerviosos. hacia abajo).rria. a menudo se ha visto acallado. hallaba sin embargo «penoso renunciar» a esa palabra tan aristotélica) 6 . la bestia negra era una mala jugada del deseo femenino. En el siglo XIX. 1893. La palabra «histeria» pareció agradarle. pág. contemporáneo de Charcot: Rougon. es decir.96 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA pes. uñas. MIL FORMAS. pasión histérica. su parte más vergonzante. metro-nervia. encefalia espasmódica. pues la repitió en tres ocasiones. secreto y desbordamiento. págs. gritar con fuerza a los oídos de la paciente. histeria. 1846. págs. uterocefalia. o mejor aún del de las partes pudendas. trapos viejos. mal de los nervios. pág. por More! y Quetel. 6 9 'º 11 Paré. 114. además de esto. 1876. asma de las mujeres. sobre todo. Acababa de hacer aparición una novela que. vapores. 445-446. neurosis uterina. el vapor que sube a lo alto y provoca la sofocación. azorado por un enorme pudor. Pero lo que quiere decir Histeria. OC. ama. plumas de becada. 42. Histeria será un término que no ha dejado casi nunca de identificar lo femenino como culpabilidad. desnombrada y renombrada unas diez mil veces (Janet. vapores uterinos. histeralgia. y a continuación. revulsivos 11 . durante la operación (para que no llegue a desvanecerse). la ilustre figura de Rougon. 7 Landouzy. cit. debido al dolor excitado en las partes bajas. él rehusó dárselo. nos enseña que «la matriz. lo que se ha querido decir con esa palabra. sofocación de la matriz --quejorden denominaba: «sofocación de la madre»-. 1837. habrá sido decretado como enunciable. pólvora de caií. 13-14. Janet. pues bien. asfalto. pág. Cfr. realizó una intensa investigación. pág. PARTE VERGONZANTE La histeria habrá sido nombrada. y. al mismo tiempo. 43. positivamente. también Briquet. de instinto natural y peculiar facultad. que aparentaba preocupación por la veracidad absoluta. p elos de hombre y de macho cabrío. 14. coreografía de la lubricidad. tal como testimonia. por ejemplo. 1979. metralgia.ica. a 97 . Incluso llegó a pensar que debía experimentar con el arsénico como medica- 5 Rabelais. neurosis méb. BAJO NINGUNA La bestia negra fue. a la inversa: «mantener el cuello del útero abierto por medio de un resorte». 1859. deducción terapéutica: hacer que la mujer respire los peores olores. etc. sofocación uterina. le indignaba sobremanera: una obra nacida de la imaginación más depravada. huye de las cosas fétidas y se complace en las cosas odoríferas»9 .7. Cfr. 8 Zola. Cuando Clorinde le preguntó por su significado. Un breve extracto de su catálogo: Entre los franceses. apoplejía o incluso auténtica apariencia de muerte5. arremetía contra los libros. al igual que todo el mundo. a fin de que no sólo se despierte. pág. págs. y no sigo. que ya no creía en la histeria uterina. histe1i cismo. Excitantes. Todo puede decirse. antiflojísticos. aceites de azufre y de petróleo. ova1ialgia. sea retirado y devuelto abajo por revulsión» 'º· Sutil mecánica. por su parte. incluso en ese siglo en el que todo.

rn Charcot y Pitres.. pues. nada palpable. miedo de enfrentarse a las paradojas. la histeria forma parte del dominio de las neurosis.. por desgracia. ¿Acaso. movimientos denominados --con cierto pudor. clasificando la histeria en distintos rangos? ¿La «venenosa>>.. Un mal que no es de «causa». Charcot. pág. en cuanto a ello.98 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA MIL FORMAS. esto es. en la práctica. es decir. la especificidad de la histeria se basaba en su «temperamento biliosomelancólico». y cuya eficacia sería más bien la de la propia paradoja que la encierra. Y aun jamás se pudo hallar el lugar donde residía propiamente la histeria.. o bien por afecciones sobrevenidas. El propio Charcot admitía que la histeria y las enfermedades cercanas a ella. Espíritus sobreexcitados. págs. 706. en el siglo XIX. No luvo.«irregulares». y de la denominada «doctrina de las localizaciones». 16 Gilles de la Tourette. Boissier de Sauvages. y principalmente. se agita en todos los sentidos: espasmos. 455. siempre en acción. pero ¿de cuál? ¿se resolvería. 27. Pero la inteligibilidad médica no renunció ni a la «causa» ni a su «sede». Las autopsias de histéricas que han sucumbido bien por ataques de espasmos o por anorexia. desde este punto de vista. mucho más simple: ¿no se extirparía la histeria extirpando. cuyo objetivo es suprimir no solamente toda la enfermedad. pág. 166-168. OC. la génesis en acción. Cfr. de localizaciones múltiples. No cabe duda de que conllevaba convulsiones. la «menorrágiCa>>. como causante de errores 18 • Causante de errores. Tampoco cabe duda de que estaba acompañada de vapores. esta vez auténtico: «Sublata causa. en localiza. pág. no han revelado. por Veith. sin embargo. Dubois. 1859. como explica Charcot. no hace más que intervenir «peligrosamente». la «libidinosa. «se nos ofrecen como una esfinge que desafía la anatomía más penetrante» 17• Parece como si la histeria no sólo fuera capaz de escapar a las reglas del método anatómicoclínico. de las enfermedades sine materia o al menos cuya «materia» está aún por descubrir. la 12 13 11 ' 15 Ídem. abría su capítulo «terapéutico» con esta máxima. 1965. la «visceral». es decir. 17 0 99 . disfrazada de adagio: «In therapeia maxime claudicamus»13 . un golpe paradójico de monumentales dimensiones asestado a la inteligibilidad médica. 15. 1895. sí. como la epilepsia y la corea o baile de San Vito. la «clorótica>>. en subsumir esa configuración. tollitur effectus»? 14 • ¿y la cura no es acaso el medio ideal para practicar la ablación de las causas mórbidas? ¿No es el verdadero relevador de la panacea. Y es que la histeria supone. la «febril». en esencia. sino de quasi-causas. sino también. 1837. cit. Un mal que no es de «sede». de quasz~causas diseminadas. en terapeutas de la puesta en observación . limpiando la causa? ¿Acaso Briquet no cita también su adagio. no sólo en configurar la enfermedad. De este modo. Pero. pág. Briquet.>>? 15• ¿y después? Todos los esfuerzos de la anatomía patológica se concentraron. pág. sino que también. menos un síntoma que una lesión. a partir de entonces. 632. Pero el tratado de Dubois. quizá. la histeria habría sido incurable? La teoría es. sino toda enfermedad? distribución de los síntomas. Me pregunto por qué entonces los médicos de la histeria se convirtieron. MALuM SINE MATERIA El problema es que jamás se pudo encontrar el lugar donde residía realmente la causa de la histeria. págs. en realidad. de la contradicción.r la esencia del mal: la señal misma de la enfermedad considerándola. 1898. con estatutos temporales y antitéticos. aparte de las lesiones propias de las enfermedades añadidas a ella. BAJO NINGUNA ción ideal para la histeria 12. nada orgánico. III. arrebatos recíprocos. aderezada de cualquier disfunción en la matriz. En las próximas páginas se esbozará el movimiento histórico de esta búsqueda y de este rechazo furiosos. es decir. 154-155. y la «mujer nerviosa>> explota. en una palabra 16. a fuerza de fracasos farmacéuticos y quirúrgicos. una enfermedad debe definirse por su sede. sino de recorridos.

19 2 Cfr. reglas irregulares. 1859. atormentadas por una sensación de calor y de acritud en los órganos sexuales. flujos) de color blanco. ll. alegando sin embargo que. Círculo vicioso: pero facaso no es el mismo. los «excesos venéreos». Hasta que llegó Charcot. passim º Broussais. los «temblores de tierra» y el «rayo». pero no habrá resultado suficientemente satisfactoria. iAcritud en los órganos! A continuación se quedaron atrapados en demasiadas o demasiado sutiles distinciones sobre las causas. I. bien físicas o bien psíquicas o morales. pág. 51. con una clara primacía otorgada a la herencia. 164-165.. el «onanismo». los «traumatismos» o «shocks nerviosos». 1828. ciertas «profesiones». después comprendió que poco o nada tenía que añadir al respecto. passim. la «gripe».. las «hemorragias». 1889. se buscaba en el útero o en los ovarios y no se hallaba nada. las «prácticas intempestivas de hipnotización». no por ello deja de ser el efecto de un «modo especial de sensibilidad»: la sensibilidad femenina. aquejadas de los síntomas más graves y aún indemnes. el «alcanfor». la «fiebre tifoidea>>. así de simple23 • Feminidad: cajón de sastre causal. 189 1-1895. pág. per o intercurrentes. el «paludismo». tal como yo los llamaría para abreviar (los más refinados fueron los teóricos de la relación entre la cabeza y el sexo de la mujer: en el que el cerebro desempeñaba el papel de un repetidor o «distribuidor» 24 Gilles de la Tourelte. Starobinski. y si se les levanta el útero con el dedo. algo que se mueve por sí mismo. la sífilis). Guinon. las «epidemias». bien predispuestas o bien determinantes. págs. Diseminación de la causalidad. I. I. indemnes de lesiones concomitantes: histeralgia u ovaralgia. Briquet. de la propia temporalidad histérica? P ARADOJAS DE L FOCO Si por lo menos alguien hubiera encontrado algo en alguna parte .. a 101 . pero también la «continencia». Las paradojas del foco de la histeria: este aspecto encierra toda la historia de la histeria. según la tradición galenista) ofrecía algo así como una «superficie de contacto» entre cuerpo y alma 19 . se buscaba en el cráneo y tampoco se encontraba nada. «lo maravilloso». la «neumonía>>. ciertas «razas». Ídem.. Las causas se vuelven a organizar en «agentes provocadores» y «factores de predisposición». una y otra vez. Cfr. 1980. págs. bien lejanas o bien próximas. úl. 348. 24 . vapores o delirios. la «escarlatina>>. las «prácticas religiosas exageradas». 21 2'l 23 Ídem. los «miedos». 13-46. bien específicas o bien con. el «agotamiento». «las mujeres histéricas se sienten. Foucault. Pero no fue así. la «imitación». Luego Briquet admitió el carácter confuso en que había caído este cajón de sastre de la causalidad22 . págs. la «diabetes». a menudo renace la sensación de sofoco y ascenso de una bola hacia la garganta»21 . pág.100 a MIL FORMAS. Es la historia de un gran debate. las «intoxicaciones». el «reumatismo articular». bien imaginarias o bien . las «israelitas» . suelen presentar flores (pérdidas. pero constituyendo todavía un gran cajón de sastre etiológico: las «impresiones morales». 1961. si bien la «disposición» histérica no es propiamente «genital». drastorno en las sensaciones o trastorno del alma? ¿Humor? ¿Enfermedad de la pasión?Tal vez: la pasión (una de las seis cosas «no naturales». 243-250. tan vano como encarnizado: el de los exploradores de úteros contra los inquisidores de encéfalos. Pero fa qué? ¿Acaso la histeria no sería un tipo de locura? En ese caso. en primer lugar. 37-127. específico y como estratégico. págs. Cajón de sastre caótico y fantástico de causas. de esta manera. Y es que las histéricas son al tiempo una paradoja clínica. 576. BAJO NINGUNA LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA PARADOJAS DE LA CAUSA Si ustedes admiten por un instante que el útero no es un animal..em. también fue necesario intercalar el concepto de irritación: «La facultad de los tejidos para moverse por contacto con un cuerpo extraño» 20 .. esto es. el «tabaco». Pit:res. la «clorosis». Cfr.. ardor en el cuello uterino.. 1891. círculo vicioso. harán bien entonces en echarle la culpa a otra cosa. quizá. pág. 3. la «sífilis» (por supuesto.

«para mí la histeria es una neurosis del encéfalo. Cfr. ídem. 600. a algunas histéricas. 28 Cfr. y había creído ver un foco de la locura histérica en cierta materia gris?28 . 6 2 Briquet. para cumplir su misión providencial. una libertad de manifestaciones absolutamente intratables. en los que bebían la ignorancia y el desasosiego de los médicos. pág. I. 230. pág. BAJO NINGUNA LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA visceral). VII. P ARADQJA DE LA EVIDENCIA ESPECTACULAR Por tanto. La histeria obligaba a pensar en paradojas. infinitamente organizada en circunvoluciones. aún definía la histeria como «neurosis del aparato reproductor de la mujer». por ello. por lo demás. Ídem. 1891. 3. 1816. 1859. connivente con él. no había «abierto». págs. (. acullá las oscuras evoluciones de la «nerviosidad». pues esta neurosis no presenta ni lesiones conocidas ni síntomas constantes o patognómicos»32 . se buscaban por tanto agentes iniciadores en la cabeza (masa gris. replicó Briquet años más tarde. págs. Voisin. tuvieron una vida larga y duradera. Cuando la causa se les escapaba. pese a haber sido puesta en duda como cuestión uterina. producen el placer o el dolor tanto fisicos como psíquicos. 1859. la pura espiritualidad del alma y su inmortalidad) 29 . 1846. Heraldo de la tradición número dos (que se remontaba a Sydenham. es decir. Pero la histeria persistió en desafiar cualquier concepto de foco. la histeria no es tan sólo un suceso sentimental: los afectos se convierten en ella en catástrofes corporales. Si se ha apelado al útero y al encéfalo. 1826. Briquet sostenía que la histeria era una enfermedad de la impresión. Pitres. de la impresionabilidad: Existe en el eje encéfalo-raquídeo una división del sistema nervioso consagrada a recibir las impresiones afectivas. pág. Su extrema visibilidad mantenía un secreto a su respecto. Por otro lado. 348-359. 7 2 Ídem. a Baglivi y tantos otros). provenientes del exterior o de la intimidad de los órganos. «se convencerán ustedes -decía con tono imperativo el autoi¡-'-. habría que repetir: «La mujer. Sí. un grado muy superior al del hombre» 3º. Sin embargo. 211 -213. Pero las evoluciones inherentes al pensamiento médico se iban oscureciendo por el camino. una invisibilidad y una inestabilidad. La 30 31 32 Briquet. y no había visto nada en las cavidades pélvicas. debe presentar cierta susceptibilidad en 25 Landouzy. tan viejas como el mundo. (Lo cual no le impidió afirmar. pág. Landouzy. en enigmática y violenta espacialidad. era por culpa del útero o si no de alguna oscuridad central situada en la parte posterior de la cabeza. XIII.) Podemos considerar la histeria como el producto del sufrimiento de la porción encefálica destinada a recibir las impresiones afectivas y las sensaciones27 . la histeria se mantuvo como algo exclusivo de las mujeres. la acción de las causas que. a 103 .. cuyos fenómenos aparentes consisten principalmente en la perturbación de los actos vitales que sirven a la manifestación de las sensaciones afectivas y de las pasiones» 26 . Cfr. págs. 600-60 l. LouyerVillermay. es porque ambos eran crisoles de fantasmas.102 a MIL FORMAS. passim..de que el aparato genital es a menudo la causa y siempre la sede de la histeria» 25 . en 1846. (¿«Neurosis del aparato reproductor de la mujer»? ¿Q neurosis de un inmenso aparato discursivo que generó a «la mujer» como imagen específica. pág. cualquier noción de monomanía (locura local).•• Nota bene. Las «teorías uterinas». pág. detrás de los rasgos faciales) y agentes consolidantes en el fondo del sexo. una imprevisibilidad irreductible. tal como él decía. allá una dinámica de los vapores y de las simpatías. 2 'J Ídem. «es imposible ofrecer una definición nosológica precisa de la histeria. que es el otro del rostro y. compatible de la histeria?) No. la histeria fue prodigio y drama de las profundidades. y Briquet consiguió el golpe maestro de hacer de ella a la vez una enfermedad femenina y una enfermedad desexualizada: una enfermedad sentimental31. aquí una porosidad integral del cuerpo. 2. facaso Voisin no había «verificado».

Un síntoma puede manifestarse.. grito. Briquet. quiero decir a la completa sumisión del órgano a la función: «La histérica parece siempre estar fuera de toda regla: tan pronto sus órganos actúan con exageración como. más allá de toda intencionalidad planeada por el sujeto? Pero ¿en qué medida la fiebre puede ser mentira? Y he aquí de nuevo la paradoja de la evidencia especLacular. inertes y convulsas. Y siempre sin una sola lesión. 1859. S OSPECHAS: EL SÍNTOMA COMO MENTIRA ¿La histeria seria entonces muestra de una fuerza verdaderamente abismal y secreta. parecen suprimidas»34. lar: la histeria ofrece todos los síntomas. Richer. poco le importa. tal como la histeria parece fomentarla.)?36 1a pa1ab ra sueno. Una histérica puede padecer espontáneamente «estigmas». 1Pero que una mujer obligue a mentir a su propio cuerpo! ¿Cómo puede la medicina seguir ejerciendo con honestidad. etcétera. sino a estasis.. la histérica se cura por sí sola. crisis agudas. palabra que fue. El cuerpo de las histéricas llega incluso a ofrecer el espectáculo absoluto de todas las enfermedades a un mismo tiempo. La histeria obligará a la medicina a pararse ante su evidencia. tal como se decía en el siglo XIX (ataxia: desorden. de género femenino: quizá.. significa la conflagración espectacular de todas las paradojas en un solo gesto. era una seudo-gangrena. finalmente. ferm entadas y ácidas. III.. húmedas y secas. un día cualquiera. seudohipertrofia. influencias.. mirada. confusión. . del T) 0 105 . sin embargo: desconffon. 490-604. un «sosias» de afección orgáni36 En francés. e incluso las leyes de su propia esencia. etcétera. Regreso palpable de la luz sobre la oscuridad de las evoluciones cuya evidencia es el síntoma..104 0 LA INVENCIÓN DE LA HIST ERIA MIL FORMAS. dicen los etimólogos. págs. Y esta suspensión dio nombre a un tiempo lógico (una categoría del mismo orden de un with-out repetido) . mascarada de un síntoma orgánico «verdadero». máscara o fictum. en su mismo punto crucial: una visibilidad sintomática (su «presentación») puede no ser más que representación. iUna mentira! Parece coherente pensar que el loco sea aquel que ha perdido el sentido de su verdad. 208. paradojas de todos los géneros: las histéricas están. Regreso de la evidencia entendido como regreso de las llamas. ligeras y pesadas. por el contrario. pág. Y. dialéctica del deseo. El cuerpo de las histéricas vive. sus funciones se ralentizan hasta el punto de que. Ésta es la paradoja de la evidencia espectacu3 " 34 35 Ídem. Regreso de los síntomas sobre la oscuridad de las lesiones. contradictoriamente. BAJO NINGUNA única posible seria una «definición clínica de la histeria basada en los caracteres comunes a los accidentes de esta neurosis»33. aquel a quien se le escapan las leyes que rigen el mundo. Charcot nos dirá. hasta el siglo xvn. y nada se opone a que pueda morir. estáticas y vibrantes. compuesta de intermisiones.. IPS. y además resiste durante años cualquier tentativa de tratamiento. deserción de puesto o de rango). suspensión. una gangrena cutánea. siempre inviolada pese a siglos y siglos de pertinaces investigaciones? ¿Q deberiamos mejor hablar de una farsa? ¿De un mero fenómeno superficial? ¿Cómo? ¿Acaso el síntoma histérico no seria más que una mentira (. sincopadas y plenas de vida. no me refiero a estación. risa. la terminación de la palabra mentira {mensonge) es idéntica a la palabra sueño (songe). Cfr. 1889. síntoma. (N. siempre suspendido. debido a la influencia de . abatidas y risueñas. del médico de penetrar más profundamente. 11. cte. a veces. esta parada es el deseo. 35 . 1. si los mismos cuerpos se ponen a mentir? Todo el mundo miente. pág. en efecto (y siempre hasta el exceso) calientes y frías. según una temporalidad siempre asombrosa. 3. etc. por ejemplo. hasta que luego. ¿Cómo es posible.. «propagaciones». la verdad en la punta de la nariz o en el rubor de las mejillas. Es una hoguera de paradojas. pág. El cuerpo de las histéricas injuria a Cuvier. pero ser falso al mismo tiempo: seudohemiplejia. entonces. La ataxia histérica. pero por lo general el cuerpo de cualquiera revela. y «acusa». . Cuando hablo de parada. con una extraordinaria profusión. pero estos síntomas no obedecen a nada (no poseen ninguna base orgánica). sin que nadie sepa por qué. una traición convertida en cuerpo y síntoma.

demandaba ella misma una especie de compromiso teórico en lo relativo a la dialéctica de las formas nosológicas: Charcot sostenía. la «doctrina de la fijeza de las especies mórbidas» 4 4. Charcot no planteó el problema en estos términos: requirió la presencia de lo descriptible. Sobre todo había que postular. lll. a la histeria. es aquello que precisamente ella no puede cumplir. Y. no separó lo consumado y lo ofrecido a la mirada. e incluso actúa. que «determinar como hecho» como se dice en las llamadas ciencias exactas. su célebre frase apenas cuenta nada. su propio concepto nosológico. 1901-1905. pág. «Esto no es una novela: la histeria tiene sus propias leyes. de todo aquello que pertenece propiamente a tal afección en tal síntoma complejo. OC. tradujo las Lecciones de los martes de Charcot. pág.. 177 (la cursiva. pág. Freud decía que el rasgo más sorprendente de la histeria es que está regida por pensamientos «eficientes aunque inconscientes» 39 . 1887-1888. en presencia de una histérica. 1925. pág. la pregunta existencial. 1892-1893. y que es la eficiencia misma de una «reproducción dramática>>: artificialidad. :J 38 0 107 . o hysteria majar. I. Sorprendentemente. 1887-1888. 1892-1894. ¿Quién es el ser que está frente a mí?. EXTIRPAR UNA FORMA.). (. Charcot casi mantuvo su palabra: dio una forma. 522. pero eso no impide su existencia». donde lo que la histeria ofrece a la mirada. a no ser su profundo deseo de que la histeria existiera. La. por una parte. Cfr. fue un perfecto clínico. AL MENOS Para ello era preciso que tampoco se plantease. aquí se trata de una neuritis-ciática provocada por el empleo de la máquina de coser. el ser de la enfermedad. ¿habrá sido también un sosias. un cuadro. Freud jamás dejó de formularse esta pregunta (la existencia de esto. paradoja del deseo en la representación.. pág. pues éste era su nombre. 15. Freud. para la cual tuvo que poner en pie toda una combinatoria de «crisis mixtas» y de «crisis separadas» 42. e incluso su modelo figurativo: la histeria imita a la epilepsia. el Maestro replicó: «Su teoría es acertada. Charcot. Freud. 41 Charcot. 43 Charcot. incluso de hacer desaparecer. pág. «ataques»: comparó la gravedad recíproca de los síntomas. 179 (la cursiva es mía). después de todo.106 0 MIL FORMAS.ndouzy.» Y por supuesto que se someterá a ellas. 1912. Esta combinatoria. 42 Cfr. «que tendremos que saber desenmascarar» 37 • Y su muerte.. Cfr. como todos los grandes médicos. etc. pues enuncia justamente la paradoja de la evidencia.. ) generalizada a continuación a todo el miembro (. Era nece- sario rechaza. BAJO NINGUNA LA INVENCIÓN D E LA HISTEIUA ca. es rrúa. IX. Años más tarde. un sosias de la muerte «verdadera»? «Eso NO IMPIDE su EXISTENCIA» Una anécdota célebre: cierto día un joven estudiante hizo una puntillosa objeción a Charcot sobre la relación entre la hemianestesia y la hemianopsia en la histeria.r cualquier paradoja y cualquier fictum (es decir. Charcot era testigo de ello un día tras otro en su servicio de la Salpétriere. 236-238. 86. la histero-epilepsia. por ejemplo: «En resumen. Después forjó. págs. Esta frase se grabó con fuego en la mente del estudiante. 142 (nota critica de la histero-epilepsia. págs. págs. ante sus f!ios. 1888-1889. Cfr. de una histeria mayor. 41 7 Charcot. Freud. págs. 178-179. relató la anécdota y añadió esta anotación: «Si tan sólo supiéramos qué es lo que existe» 38 . 1846. pág. aun a riesgo de ensombrecer. Comenzó dando un paso decisivo: formuló con diagnósticos la diferenciación entre histeria y epilepsia. pág. Quería forjar el concepto de una histeria que no mintiese nunca. obtenida mediante un diagnóstico siempre complicado -como. Freud. 39 Freud. como malevolencias: vigilantes maléficos). 1892-1894. Freud.) . o alguna del mismo género. 277. guardarlos en lo más recóndito de su pensamiento. 40 Charcot. ) y complicada con histeria>>--43 . Y afirmo que tendrá incluso «la regularidad de un mecanismo» 4º. tarea que Landouzy había emprendido antes que él41• Sostuvo que las epilépticas presentaban «accesos» y las histéricas. 139. decretó que la epilepsia era más «auténtica>> (porque era más «grave») que la histeria. 121-122. de aquello): pregunta crucial tratándose de la histeria. 17-19.

362. Por eso se prefirió ofrecerle el cuerpo deJoséphine Delet. 1873-1939. rasto y muy pobre.. 49 Cfr. Cometía «lapsus»5º. El índice de ese carácter «fuera de sí». de las contorsiones. diría yo. sentaba las bases de la moderna psicofisiología49 . 48 . Por lo tanto. 51 0 109 . passim. desde el punto de vista de la anatomía y de la fisiología patológicas. También le hubiese gustado llevarle prestados algunos cerebros infantiles para examinarlos de cerca.108 0 MIL FORMAS. Un día comprendió que en París se había convertido en un neurasténico 51 (en esta época. repartiendo su tiempo enlre visitas al Louvre (para contemplar la liénus de Milo. 47 Charcot. 195-197. 1979. Haberberg. 191. su determinismo. III. Charcot abría la senda a todo el espacio de inteligibilidad propio de la neurología. reconocía la existencia de «complejos nosológicos» tales que «no representan en realidad formas híbridas. 5. Sofüer. Ídem. Emprendió un viaje de diecinueve semanas a París. a contaminar (y no sólo a imitar) todos los repertorios nosológicos: de esta manera. por otra. 1892-1893. 220. Freud realizó la autopsia. 1887-1888. pág. Ahora bien. exactamente del mismo modo que una afección nerviosa con lesión material. págs. Prefacio a Athanassio. Constantemente le devoraban absurdos remordimientos: se consideraba perezoso. Así. so Cfr. 113. siempre susceptible de desaparecer»'17 • ¿El mero efecto de un rasgo? En absoluto. incapaz. de esta explicación teórica de la histeria. nunca le abandonaba la idea de que era un torpe. Una invención. 183-185. P/\SO DE UNA SILUETA ¿Podría olvidarme. era extranjero. como lo llamaba. la Gioconda). Cfr. fisiológica y no anatómica. págs. en toda esta historia. y retratada antes de producirse su deceso por Régnard para la Iconographie photographique 53 [32]. pág. «lesión dinámica>>. 1890. dice Charcot. 252. fue testigo de las obscenidades. productos variables e inestables de una m ezcla. 1887-1888. explicitó la histeria en el sentido en que anticipó un concepto por cálculo y táctica de vistas previas: lo opuesto a un «discernimiento virgen». pág. pero se manifiesta de modo innegable ante el observador atento . «fugaz. Freud. 1886a. Charcot. y de otras cosas aún peores. derrotista. 46 Charcot. 151. I. de una fusión íntima. decía. queda perfectamente marcado en la persistencia en todo ello del ideal anatomoclínico. Como si todo lo anterior no fuera más que un compromiso y expectativa de un a pesar de todo «materia» de la histeria: Es importante que lo sepamos. 1888-1889.. pero no debe. 214. al teatro (para ver a Sarah Bemhardt) y a la Salpétriere (para observar a las locas aquejadas de histeria).. En aquella época. Su lesión anatómica aún escapa a nuestros medios de investigación. Pero lo que realmente le había atraído a París era «la eminencia de Charcot»52• Había conseguido en Viena unas hermosas capas coloreadas de cerebros y quería mostrárselas al «patrón». quiero decir. pág. y. p ágs. del 13 de octubre de 1885 al 28 de febrero de 1886. de los chillidos histéricos. justamente. pág. 52 Freud. puesto que tiende. 1897. Aislar la histeria significaba también aislarla en la teoría. en mi opinión. de una yuxtaposición en la cual cada uno de sus componentes conserva su autonomía. lábil. BAJO NINGUNA LA INVENCIÓN DE LA HIST EIUA y. la histeria posee sus propias leyes. pág. «fundirse» imperativamente con ella46 . sino más bien el resultado de una asociación..>> 45 • Lo más perentorio era aislar la histeria. Asistió a las lecciones de los martes. passim. 212-213. en la Salpétriere eran las locas las que ocupaban todo el primer plano. muerta de «atrofia cerebral» y de «epilepsia parcial». la histeria viene a «complicar» la epilepsia. pese al «sine materia». del paso discreto de un joven estudiante triste? Estaba soltero. no del centro. Hacía mucho tiempo que soñaba con viajar a París. II. 53 IPS. Diciendo esto. Charcot fomentó el concepto de la lesión histérica: lesión de la corteza. '" Charcot. 22-27 y lám.. 3 (la cursiva es mía) . la neurastenia se concebía como una verdadera enfermedad degenerativa: se la consideraba incurable) . incluso se resignaba a sus perpetuas migrañas. 48 Charcot.

Jean-Martin. 1886b.. 61 Cfr. passim.110 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA MIL I' ORMAS.. 59 a 111 . puesto que estaba amarillo 58 . _ Escribió lo siguiente: «Charcot. Cfr. Regresó a Viena cocainómano y deprimido.Jones. I. RASGOS DE Ml!. Freud.. Pontalis. pág. traicionándolo ya por entonces (modificó los títulos. entre 1875 y 1880.. 1968. como el célebre caso del llamado Pin . 78.JERES Pero llenarse los ojos. Freud. regalado a Freud con una dedicatoria en 1886. BAJO NING UNA ! i ' [1! ~ •• 11 dtr . Miller. en la Salpetriere. antes de entregarse a la escucha e inventar el psicoanálisis.. 33. 197. Nassif. pág. pág. Pidió a su prometida que bordase dos o tres «paneles votivos» en honor de Charcot57 • Más tarde. passim. No cesaba de vacilar sobre su decisión de abandonar o no París. Charcot había forzado a la histeria a depender del dominio neuropatológico. 15-17. 1900.. 253. /. pág. no nos ofrece ni un solo retrato 58 Ídem. puso a su hijo el nombre de pila de Charcot. 1973...» en 1878. 1892. pág. Había sido necesario asistir al espectáculo y su dolor. pág. Freud.. 1969. Régnard.. 151. la histeria volvió a hacer temblar las bases epistémicas de la neuropatología62 .. y frecuentó. Freud. Charcot lo invitó a su casa en tres ocasiones. luego compuso una hermosa necrológica en su honor. Esto. dijo. que es uno de los médicos más grandes y cuya razón raya en la genialidad. feliz e infelizmente. «tomé un poco de cocaína para desatar la lengua» 56. 0 l ___ - 32. a continuación comenzó incluso a criticar las concepciones de Charcot60 . pág. tomo II. 20 l. añadió notas) 59 . 21. 1953. lll.". 161. Y. ¿de qué? Es lo que me pregunto. Cierto. . Pero había sido necesario que Freud asistiera al gran teatro de la histeria. 114-129. págs.. Ibídem. «la histeria entre el género masculino no es tan escasa como pueda pensarse»63 y las «policlínicas» de Charcot estaban llenas de hombres histéricos._. lconographie. 75. 64 Debove. 1977. passim.{ :J~9i. pág.. al que sometió a análisis químico para asegurarse de que no contenía arsénico.. 63 Charcot.. 1390. Después tradujo a Charcot. Pero lo cierto es que la Iconographie photographique de la Salpetriere. aquello no iba tan bien.. en todos sus estados. las recepciones mundanas del bulevar Saint-Germaine. pág.l~J:ó--. cuya autopsia fue realizada por Freud en la Salpétriere en 1886. Ídem. Sospechaba incluso del cobertor de su cama. 60 Cfr.') ~ -. Imaginó que Charcot le besaba en la frente 55 ... Pero tan sólo consiguió de él que le regalase un retrato fotográfico dedicado (33]. Nassif. el «descubrimiento»64 de la histeria masculina.__. está sencillamente echando por tierra mis concepciones y mis propósitos»54. había sido necesario llenarse los ojos por completo. pág... Cfr. 1873-1939. OC. Chertok y Saussure. gracias a la importancia de la escucha en Freud.. Fotografía de <joséphine Delet.f~ µ.. La respuesta: de cuerpos de mujeres. págs. 1892-1894. Retrato fotográfico de Charcot. 206. 62 Cfr. 1893. sin embargo. Decía que al lado de Charcot se sentía plenamente feliz.. 1973. 54 55 56 57 Freud. constituyó incluso el gran «valor de Charcot» . 61• Y por último reabrió el espacio que Charcot había tardado lantos años en llenar...

::pr /. ) iSácate la serpiente que tienes en el pantalón! ( . (.. bien al contrario: la histeria en tanto que «temperamento femenino convertido en neurosis»... antes que nada.a boca e introduce su mano como para sacar algo. 331. . XV. Aun así. como enfermos. por tanto. hubo que esperar a 1888 para poder contemplar los rasgos fotográficos de un hombre histérico 66 ... persiste y se vuelve a fabricar incluso en el siglo x1x. 1772.. el de franquear los muros de la Salpetriere y encontrarse en la calle . DESM. Foucault. Habrá que tener presente...» (IPS. 1976..ª serie. porque entre la histérica y la prostituta tan sólo hay un paso. Il.. del cuerpo femenino. ( . VIL Cfr. Eso no significa nada.as lleva el viento. ) Las palabras se /. ) iEs imposible! ( . que estas imágenes de la Iconographie photographique de la Salpetriere.ado! ( ..112 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA masculino. ) Escucha.as piernas! (. págs. Se trata sin duda de una táctica de diferencia entre sexos. El encanto de y hacia Augustine Augustine decía: «¿ ~ué entiende usted por medicina? (. Cfr. ) iNo voy a descru. en resumen. Cfr.. permanece ( .. pág... ( .. si no institucionalizada. señor! Déjeme..::pr) que no valen una .. todo esto son juegos (de a. 1888. l. pero tú ya habías caído antes... se acabó ( .) 1'Bicho! 1I'atán! iGranuja! ( . Charcot.passim Diderot.. Los hombres no comenzaron a entrar en la Salpetriere. 3 (nota de Bourneville). ) Ya puedes decir que sí.) Es imposible (. 201-204. por ejemplo. Es más. 146-164) . 956. del burdel (. Que sea elevada al nivel de un «temperamento» no cambia nada.a lengua .. (bis) . ( . permite circunscribir aún mejor las sexualidades nómadas de los «afeminados» de todos los géneros.. » (Ella abre /. Gilles de la Tourette. ) No voy a descru. todos los procedimientos de la invención generalizada de una sexualidad de la época68 entienden aún la histeria como un haber de la feminidad. yo digo que no. pág. fecha de apertura de la denominada «consulta externa»65. ) iSocorro! (..) 1I'erdón! 1I'erdóneme. pág. medicalizado. como se lee aún en los diccionarios en 188967. la histerización instituida.abra.. resulta curioso comprobar que la palabra vedette sólo se expresa en femenino.. Wajeman..) iOh! 1Me ha hecho daño . págs..) «Te confio secretos ( . como lugar invertido.. Y. 1976. OC..6 67 68 6'J Cfr..) iNo quiero sentirle a mi /. ante todo. láms.. 11. ¿cómo se prende el alfiler en las alas de la mariposa? 65 c.. ) creo que me estás tirando de /...)No tengo tiempo . no.. más que a partir del 21 de junio de 1881. Diderot decía que «cuando se escribe sobre las mujeres.. ( . ) ¿ya no quieres? 1Más' ( .) Tú querias que cayese antes que tú. ). Pero ¿dónde mojaba su pluma Bourneville? ¿y Régnard su plancha fotográfica? . Por otra parte. es preciso mojar la pluma en el arco iris y lanzar en cada línea escrita el polvo de las alas de una mariposa» 69 .) En una pa/.::pr las piernas.. lo que se escribe. 1-II. no lo conseguirá! ( . 1859.. el asilo se redefine.. revelan rasgos de mujeres. 4. Briquet. 137-139. pág.

págs. Por otra parte. Cierto que tan sólo es un detalle.. como escribe Baudelaire. En este caso. La dama que ven aquí. XIV-XXX. IPS. IPS. XIII-XVIII.e llama en Cfr. Cfr. ¿habrá curado el mal que lanzaba su mirada?1. de momento. pág. Su curiosidad sacn1ega y «de portera». iverdad? E incluso hacerlo sin que el sujeto se dé cuenta. Más bien una pregunta. Richer. vean el retrato de su denominado «estado normal» y «actual». Busto inmóvil. tal como es. se me ocurre una cuña. Pero fíjense bien: la perfección del gesto fotográfico habría sido sin duda la de sorprender «al sujeto». 11. a Augustine. págs.U ASJ-ROSTRO Al echar un vistazo a la imagen de la derecha. Cuer- po posando. mirada de soslayo.. su sonrisa esbozada. ¿Qué mal? Pero dejemos. Pero este ligero sesgo de su <faire-visage» (de este modo s. Ante ustedes tienen a Augustine. rigidez en los brazos. Mallarmé. Su caso favorito.passim 1 2 . 123-186 y láms. 115 («Photographies»). señores míos 2 . formulada la pregunta. Y observen (34] . III. 1881-1885. Pero éste no es el caso. ¿estará a punto de quedar satisfecha? Pues aquí la tienen. Aquí. vean cómo Augustine no se muestra completamente de frente . «nuestro sujeto» posa. OC.o CAPÍTULO 5 Auras Q_. 187-199 y láms. por obra y gracia de la Fotografía.

pero también caprichosa. pues eso es lo que concierne a la histeria.d. 34. Es activa. en la disposición de sus cabellos. la leyenda y la imagen. es grande. Y no se asombren si ya se ha ido a indagar bajo su vestido. comentario. representa. Pequeño círculo vicioso relativo al saber: cada ejemplo. 104. 125. una narratividad completa. Foto grafía de Augustine. viene más bien a contarnos la historia de un personaje: Augustine es rubia. axilas y monte de Venus cubiertos de vello). que la «materia del retrato» no es más que un «quasi-rostro»? 3• ¿y qué tipo de curiosidad podría satisfacer una cara tan . desprovee. tomo U (detalle. serie trabada a su vez en otra ordenación que la fundamenta. leyenda de lo que sería. Y quizá para suplir la neutralidad de su rostro. sobre todo las de colores vivos. el guión del caso: sustitución y explicitación de las imágenes. 1940. Y por eso nos llega de ella tan sólo un quasi-rostro. de complexión grande y fuerte para su edad.. 5 Ídem. iluminar y probar la veracidad del discurso clínico. • IPS. siempre en riesgo . inteligente. (44]). decidida de tono y de garbo. el francés antiguo la presentación).. en el fondo. Desprovee a la imagen de cualquier cosa . . pág. a 117 . Augustine. lconographie. un drama que se supone que la imagen. sin embargo. una historia. 3 Sartre. impresionable. a veces de una manera y a veces de otra: las cintas. pág. 127-128.. antes que nada. de humor mudable. pues. son lo que más le agrada (lámina XIV) 4 . Esa neutralidad. ¿de caer en la ficción? Sólo resta decir que el comentario desarrolla aquí (en relación con esta fotografía) algo totalmente distinto de la explicilación de un a-florar de la imagen. pero ¿en riesgo de qué?. senos voluminosos. Ya que estas imágenes estaban justamenle censadas para únicamente ilustrar. precedidos de dolores en el lado derecho del bajo vientre5.. y ofrece el aspecto de una muchacha en la puberta. Es coqueta.116 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA AURAS También por eso la Jconographie nos propone una ordenación seriada de las imágenes. U. Régnard.. que son abundantes. Sin conservar nada de las maneras de niña. está ahí para auxiliar a la otra. ¿no es acaso indicio de lo siguiente. En esta lámina catorce de la Iconographie photographique de la Salpétriere. su contenido enigmático esencial.. le gusta mucho llamar la atención. tiene casi el aspecto de una mujer hecha y derecha y. Ha sido ingresada por presentar una parálisis de la sensibilidad en el brazo derecho y ataques de histeria grave. cfr. bien desarrollada (cuello algo fuerte. afectuosa. Augustine se parece más o menos a cualquiera. que encerrara un sentido. págs. pone mucho esmero en su aseo. más allá del retrato. ruidosa. tan neutra? ¿Qué drama subjetivo podría descansar tras esta neutralidad? En efecto. sin embargo. aún no le ha venido la regla.

lentitud del procedimiento. y sujeto de la imagenpara saber lo que esperaba. 146. atendía solícitamente. es -como en el teatro. esperaba. Para eso está justamente la Iconographie. ». pero no estaba cualificada -adolescente y además histérica. Pero ¿cómo denominar la suerte de eficacia que esas imágenes guardan en secreto. y las imágenes siempre como oscurecidas (fueron..118 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA AURAS Tenía quince años y medio. esta suspensión de las tinieblas. 1980.. Las fotografías de Régnard. escondido tras su velo negro de fotógrafo). LA SOMBRA Y LA LENTITUD POSE. Schefer. a 119 ello una moratoria del revelado fotográfico. afirma de ella Boumeville: que era rubia? Diría que el principal problema y la cualidad de todas esas imágenes es su lentitud. pág. págs. véase minutos.. esperaba. en primer lugar. una quasi-historia. etc. no habrán logrado siquiera darle «uno» y habrán dudado constantemente entre «Augustine». 85. Tal es la «presentación» de Augustine. una suspensión de lo manifestado en lo que. como lo que dice Heidegger sobre la punta de un «dominio ekstático de la declosión y de la retirada del ser>>7. Esto nos lleva. largos segundos. tan preocupados por contrastar los protocolos clínicos. ». A lo largo de páginas y de láminas. desde el momento en que fue posible. . más bien encuentro en Y la calidad de su «grafía» era aún más mágica sobre esas lentas placas. ciertamente. para hacer relación e imagen de la histeria. «L. continúa siendo una manifestación por excelencia. todo aquello que nos «impresiona» de ellas como un sin-llegar-a de su propia organización figurativa? Repito: «La sombra no es un efecto de la luz. Ella. se tomaba su tiempo con el encuadre y con la «puesta a punto». 133. el recuerdo de Augustine que permanecerá para siempre en nosotros será el de un quasi: un quasi-rostro. Pero ¿quién esperaba? ¿Quién era el que esperaba realmente? ¿Régnard? Sobre todo.. E incluso yo mismo creo no haber escrito más que sobre una quasi-Augustine.un auténtico bastidor interior de todo escenario»8 . Régnard trabajaba con placas de colodión húmedo: lentitud de los preparativos. 7 8 Heidegger. . fueron casi como duraciones. «G. La pose podría incluso. Y diría incluso que su mismo nombre quedará como un quasi -nombre: sabios tan experimentados como Bourneville y Régnard. 1 . Augustine.»6 . en la época de la Nouvelle Iconographie. Y sin embargo. medidas y registros. Algo se tramaba en torno a su cuerpo. ya sólo por el enigma de su finalidad. resultarle angus- tiosa. «Louise». tampoco es un doble inquietante. LATERALIDAD Y más cuando su figura no hace más que emerger siempre de las tinieblas. a que se «llevase a cabo» esa grafía de la luz. se nos irá revelando lo más íntimo de su historia. lentitud del revelado. en mi opinión.. 124. no puedo considerar el sombreado de estos retratos como una simple falta de luz. guiones. al problema fotográfico de lo que se conoce como la preparación sensible. durante el tiempo de la toma. con la colocación del cuerpo. «X. 1949. 6 Ídem. pág. Ella concedía una mirada (como en esa lámina catorce) que sin duda no le era realmente devuelta (Régnard permanecía camuflado. se tomaba su tiempo para mirar. deseos casi fallidos de la instantánea. es decir. un quasi-cuerpo. a lo largo de observaciones. realmente a la expectativa. Se encontraba. sin embargo. ESPECTRO. Por lo tanto. Vuelvo a repetir: esas imágenes pertenecen a una época en la que aún había que esperar a la luz. me indican algo así como un estar-ahí. como visibilidad. en el fondo poco afortunadas. Y esta retirada. de su mal. supongo. reemplazadas por placas de gelatinobromuro de plata). ¿Cómo poder ver lo que. por ejemplo. no fueron del todo unas prelaciones instantáneas de lo visible. una retirada temporal de la luz. lentitud del tiempo de pose.

por Sontag. Pero esta obsesión temporal sigue resultando difícil de asimilar. es decir. a una afectación distinta quiero decir: relativa no ya a una simple ficción del cuerpo. Un indicio de ello. Y la «carne» en la imagen sería por lo tanto como una inversión lateral por la que corremos un gran riesgo de obnubilación imaginaria. cuando poso. en instancia de un aparecido espectral. aunque el Parecido se emita y cuestione en toda fotografía. el lugar propicio a un futu ro que queda de la semejanza: posar es. disolución de lo definido de la imagen: es todo esto lo que realmente nos fascina porque al mismo tiempo subsiste un contacto. «estaría compuesto por una serie de imágenes fantomáticas. un cuerpo de recambio. Fascina porque manifiesta la intimidad por excelencia de los rostros y porque esta intimidad siempre está en situación de parapetarse. Qltasz~rostro. lo digo de paso. Surge entonces otra evidencia totalmente diferente en la palabra prueba. temporalidad pensativa o contracta del retrato. de siete muertos. Es la razón por la que el parecido no tiene a qué parecerse. yo mismo me convierto. Estamos destinados según un tiempo siempre sometido a intervalos. Esta imagen que tengo entre mis manos es. la urgencia de tener que parecerse a tal momento. 1979. recubiertas por películas infinitesimales» 11 • Boumeville. Porque este contacto es la experiencia misma de un movimiento hacia el contacto. II. de un estar-ahí de la pose. Y es además a una especie de teoría espectral de los cuerpos fotografiados a lo que Nadar había llegado: cada uno de ellos. de la que no se sabe casi nada salvo que tiene que hacerse en el «buen» momento. denominaba «espectros» a los cuerpos en tanto que fotografiados 9. RIESGO DE LA DISTANCIA Riesgo de la fascinación . de lo cercano y lo lejano: porque la desaparición se encuentra aquí en el meollo del asunto. 1980. 8 y passim Barthes. la autenticidad indiscutible del Parecido. 1978. dispuesto para la imagen. Los cuerpos del pasado obsesionan. guiño de complicidad a Balzac. el hecho mismo de que el cuerpo de Augustine nunca se llegó a mostrar totalmente de frente. y de otra forma que en el cara a cara ortogonal de las superficies. AURA. su !l 10 11 12 Nadar. pues. el encuentro siempre inminente. y es como si lateralizasen la propia visión. IPS. son una especie de actuar imaginario en todas direcciones. Krauss. habrá tomado la precaución de presentarnos como punto de partida el retrato de Augustine como la supervivencia de siete fantasmas. «me convierto realmente en espectro»IO. Yo más bien consideraría toda esa obsesión temporal de la pose como una especie de lateralidad en la imagen. Ahora bien. sí. superpuestas en capas hasta el infinito. seis hermanos y hermanas 12 . págs. más exactamente. de nuevo como indicio. un padre. es decir. 1900. 124. Porque la fotografía me dirigió a una afectación. 7. y ese momento llegará y llega siempre casi-ahora. pág. salvo cuando se la hipnotizaba. muy simple y muy oscura. es decir. AURAS mano apoyada en la sien -en este caso. Posar viene a ser inventarse. y a los 30 centímetros que separaban mi ojo de la superficie de la prueba. puede ser por medio de una muerte. La distancia siempre es exorbitante. testimonio de un momento de toma y. pág. siempre inmediatamente-después. 30. Posar es como la espera de un momento. Vuelvo a ello. Es como una urgencia. autentificado. en tanto que fotografiado. neutro. sin reposo ante esta alternativa. la toma. [J 121 . pág. decía. Cfr. en este sentido. e incluso en defensa propia. de esa muestra que estaba entre mis manos. tener que parecerse a uno mismo se convirtió rápidamente en el requemiento de un cuerpo preparado. una «microexperiencia de la muerte». El rostro fotografiado siempre queda en suspenso. de una distancia. passim Cfr. de un puede ser auténtico.120 [J 1A INVENCIÓN DE 1A HISTERIA Observemos que Nadar no dudaba en calificar la pose fotográfica de «enfermedad cerebral» y se atrevió a describir las «olas de estremecimiento» de todos sus modelos. apariencia. puede ser por medio de una carne. sino al cuerpo de otro. siempre urdido entre la manifestación y la desaparición. 174. siempre bajo riesgo de un demasiadotarde o de un demasiado-pronto. Quiero decir simplemente que la infectan afectándola. Cit.

60. del movimiento que cuestiono en lo que respecta a la Iconographie photographique de /. es decir. en cierto sentido muy restringida. Y Benjamin habla de imágenes rodeadas de silencio. se detiene ante ese «algo que es imposible reducir al silencio y que reclama con insistencia el nombre de aquella que ha vivido ahí. cierto problema técnico de la fotografía. C ONTACTOS DE LA DISTANCIA Pero aura designaba también. y no de los menores. es donde el valor cullual de la imagen encuentra su último refugio. 1898. pero ejemplar hasta la locura. que ahí es todavía real y que nunca pasará de forma absoluta al campo del arte» 17 • Y esto se encuentra en el núcleo mismo de mi propio planteamiento. de la fotografía. no cede sin resistencia. las antiguas fotografías dejan paso al aura. 18 19 20 21 Benjamin. justamente frente el retrato de una mujer. Y representaré esto deteniéndome un minuto en la obra del doctor Hippolyte Baraduc. págs. Benjamin. aparición única de un tiempo pasado. por muy cercano 13 que esté» . En el culto del recuerdo dedicado a los seres queridos. pues. También se trata de todo el problema de la espectralidad fotográfica. 70. el aura sería aquello por lo que esperamos. en el fondo. passim. o mejor de forma indirecta. buscando las razones de ese exceso. En la expresión fugitiva de un rostro de hombre. ya diabólico. de forma ejemplar. Cfr. Este último.122 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA AURAS Me refiero a un peligro que la fotografía pudo poner en práctica. Guébhard. «que el instante o momento tome parte en la manifestación» 14• Benjamín añade lo siguiente: Con la fotografía. punctum aecum. tal sujeto fotografiado 19 • ¿Estaba este problema relacionado con una excesiva-aparición de lo lejano en la imagen? A veces se pensaba que era así y. pág. discreto pero asombroso. ante las cosas visibles. 16 17 Benjamin. el valor de exposición empieza a empujar a un segundo plano. El aura denominaría. 1890. nuestro riesgo y peligro. y ensordece la imagen. 193 1. Benjamin. Sal. en el siglo XIX. 1931. 58-59.a. que están lejos o han desaparecido. en tanto que la fotografía desbarataba todos los datos. Es el problema de las aureolas y de las «veladuras»: todos esos fenómenos lumínicos. 61. 1931. concierne exaclamente a aquello sobre lo que quería hablar Benjamin. Y nos asigna. pero también. que ya era ejemplar. no obstante. a eso que Benjamin denominaba un «inconsciente de la vista» 18 : el punctum. ya que esta obra. los toques o marcas de luz ya no son palabras vanas. blasfematorio21. por el que una práctica médica relativa a la histeria se convierte en invención figurativa. del problema del contacto a distancia. una última vez. Guébhard. que nimbaban accidentalmente. me parece. de todo el carácter mágico. 1 ' 15 Ibídem. Es lo que les otorga esa belleza melancólica que no se puede comparar con ninguna otra cosa 1". pág. 152. en tanto que manipulación temporal -y que también tuvo ocasión de suprimir en tanto que técnica de reproductibilidad de esa misma manipulación.pétriere: ese discreto paso al límite. y resuena. 0 123 . a i :i Benjamin. Su último baluarte es el rostro humano. aquello por lo que el tiempo quema. Se trata. pág. finalmente. no obstante. No se debe de ninguna manera al azar que el retrato haya desempeñado un papel central en los primeros tiempos de la fotografía. el punto de ceguera del contacto y de la distancia en lo visible. problema de la «trama» y del revelado más allá de la veladura. Problema que. pág. puesto que. merced a ese diabólico instrumento del conocimiento que es la cámara fotográfica. Walter Benjamin la llamó el aura. pág. o paralumínicos. al valor de culto. con la fotografía. de gran singularidad. se preguntaban: «¿por qué lo lejano se presenta tanto en la fotografía ?» 2º. portadoras de «funestas lejanías» 16. Es algo dentro de la imagen que se trama -decía: «Una trama singular de espacio y tiempo. 3. Ibídem. sin que se supiese todavía muy bien por qué. pág. 1935. en todos los órdenes. 1931. 62.

REVELACIÓN Ahora bien. imitación. Aparición de «fuerza vital» {aura) en la fotogrnfia de un niño realizada por el doctor Baraduc. la hipnosis y la autosugestión. sin embargo. Baraduc era. ~"·. trabajaba en una dirección casi paralela a la que. 1859. Pero Baraduc denominaba a esto un contacto. Pero ¿por qué se interesó Baraduc por la histeria? Porque la histeria (y con ello seguía la definición que había dado Briquet) es una enfermedad del contacto. unas «duchas estáticas cerebrales». como apuntaba Ambroise Paré. 1893. un «especialista>> muy serio de las «enfermedades nerviosas».. Baraduc fotografió a su propio hijo. 1º· l 1"' ··lri1·it. pequeñas panaceas mecánicas de las enfermedades cerebrales .. Btiquet. una mezcla de electroterapia e hipnosis23 . Después preconizó. Construyó. 24 . suje22 23 21 ' 25 Cfr. sugestión. Se interesó primero en lo que Charcot había denominado. así como lo que bautizó como la «electro-suasión». de la impresión 25 . como Charles Féré. Cáme humaine. {1896)..¡i :ir l"d:i l <i" :i 111 e "11 endri e i1 ·1111 v111':111 I.1in.} :15. a 125 CPHE U \'E f VELADURA. 1882. págs. 1··· c v i l ale a l l ir•-i. Por otro lado. Baraduc. no menos que las mujeres nerviosas. (:0-:. Charcot había tomado. 1882. en ese momento.. 169. passim r.!1·. pocos años antes. delirio. ~ il! b J:·1 ni.111-. volver a colocarlo en su lugar. . véase epidemia física. más que invención. Baraduc. decía. siempre con vistas a una terapéutica de la histeria.1pi1iq111 ·. el empleo de la energía de las tormentas. son seres «impresionables». Cfr. 197. pág.\T ll• >I • : !lli . y tal vez profesionales. con los miembros más eminentes de la llamada «Escuela de la Salpetriere». Ídem. ¿un sabio loco? ¿unas máquinas originales? Pues no. sobre esas bases. en relación con la histeria. Ba.124 a LA INVENC IÓN D E LA H!STEIUA AURAS En este caso. Cfr. El niño se encontraba justo.. Y. l' . pág.. Un día.. Por otra parte. unos «contactos» más sutiles como la electricidad y el magnetismo. y detener así el «estado de enfermedad» )22. como se dice. 600-601.:. :ijq1:1r1•i l ¡ih ol• 1:. y esto ya lo expresa todo. los niños.raduc. esta pasión por el contacto se representó instrumentalmente mediante la puesta a punto de un método intravaginal de compresión ovárica (introducir los dedos índice y corazón en la vagina de la mujer histérica durante el ataque para «atrapar el ovario». había trabado relaciones muy cordiales. passim.. véase luminosas.

de las visiones místicas. de una luz invisible. en sus mismos protocolos. Baraduc presentaba todos sus trabajos ante las sociedades más «eruditas». «sometía sus descubrimientos» precisando: «Hoy. y en otras partes Radiografía 31 . Kant. Se trataba de registrar movimientos y contactos cada vez más sutiles: y esto no constituyó el reverso del mito epistémico de la total inscriptibilidad-descriptibilidad. Mesmer. Evidenció experimentalmente las diferencias de las «ráfagas eléctricas» y otros magnetismos susceptibles de impresionar la placa26 . una involución hecha posible gracias a la especificidad misma del modo de existencia técnica de la fotografía. grafiados en la placa por alguna otra luz. muy progresivo. sino su realización. su método fue de la más pura ortodoxia experimental: su captura iconográfica del aura. gracias justamente al médium fotográfico. U 127 . como si dijésemos. «espíritu» que «envuelve la forma» 3 (y esto. ¿no era como un extrañísimo regreso. 12-14. «veladura de vida>>. Baraduc. Ídem. 51-52. Baraduc. pág. muerto hacía poco. la facultad que posee el aura de manifestarse en las pruebas -al mismo tiempo que la técnica experimental. efectivamente. de las «impresiones inconscientes». Baraduc.. Leibniz. es decir. de los nimbos. pág. Maxwell. esto es. según Baraduc.. Por otro lado. Cfr. 1897. el modelo de su «emanación a distancia>>: es lo que «explicaría» la forma misma de las huellas y es lo que «probaría>> el negativo de una fotografía que Pia obtuvo tras un tiempo de pose de 20 minutos.126 U AURAS LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA tando entre sus manos a un faisán muerto.passim. A partir de ese día. etc. lejos de ser la estampación de un cuerpo. Así pues. ) Volvamos. Por otro lado. Cfr. es decir. el padre no nos dice ni una palabra. Ídem. es. La subsumió como categoría de los «movimientos» y «luces del alma». Y. El psiquiatra Baraduc vio la veladura y el aire de estado de ánimo. lo cierto es que la imagen aparece velada. Baraduc no cesó en el intento de que el aura le fuese totalmente desvelada. De que le pusiese ese cadáver en los brazos. págs. y con el éter newtoniano. la síntesis de esta facultad. luces del alma porque es intrínseca. no era el hecho de una simple «veladura>> de la luz visible. en tomo al Santo Sudario de Turín: la revelación de una forma impresa invisiblemente y a distancia?Puesto que el trazo del Sudario. Movimientos del alma porque el alma es lo que permite el movimiento sin recorrido. a una modulación 31 32 Cfr. a la prueba velada. La llamó «fuerza curva». al igual que ocurre con los «métodos gráficos». con la tiniebla. Es decir. 1893. con el Cuerpo Glorioso de la Iglesia.. 6. fue un coqueteo reglamentado. la placa fotográfica nos permite a todos entrever esas fuerzas ocultas y somete así lo maravilloso a un control irrecusable. 49-50. 3. ¿no era como una involución del paradigma de la vera icona?.. o más bien de aquello que se reinventaría. págs. por la especificidad de sus posibles maquinaciones metafóricas?. recorrido al límite de aquello que se inventó figurativamente con el velo de la Verónica. la distancia sin separación. 1896. etc. resulta interesante que este acercamiento hiciese referencia. 1897. de las que siempre era un miembro muy honorable. 49.. haciéndolo entrar en el dominio natural de la física experimental»32 . Descartes. págs. 109. I CONOGRAFÍA DEL AURA No es indiferente que Baraduc llegase a denominar Iconografía. Ídem. Intentó una descripción según la forma de su trazo. todos mezclados.. su realización extrema. ¿algo así como un º 26 27 28 29 30 Cfr. pág. cobijada e invisible -ipero susceptible de representación!29 (siempre que se le otorgue una placa muy sensible . La «Iconografía>> dependía de una instrumentalización científica. 220. ni uno menos) . luego el contacto a distancia28 . y no sigo 27 . Reconoció en ella la explicación de todo lo inexplicable. La identificó con el «Enormon» de Hipócrates. era aura. la de un Marey por ejemplo. pues. si se me permite la expresión [35]. Baraduc. Eliphas Lévy. con lo intrínseco de la luz. de las influencias ocultas. 33. Apelaba como fuente a Aristóteles. 4-5. Y fue así como el aura se reveló ante sus ojos por primera vez.

128

0

AURAS

LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA

36. Baraduc.
Experimento sobre
la «vibración de
fuerza vital» en el
retrato de dos
niños. L 'ame
humaine... (1896).

estratégica del tiempo que revela, es decir, del anterior al tiempo de pose.
Baraduc reeditó, en primer lugar, su experimento «originario»: un retrato fotográfico «afectado» de tiempo crítico; para
«obtener de nuevo los efluvios vitales» infantiles, reunió a dos
chiquillos ante la cámara, esperó, y cuando sus pequeños modelos empezaron a hartarse, se impacientaron, se pusieron a
armar jaleo, incluso a reírse a carcajadas, una palmada que
«les para en seco en sus jugueteos con una orden seca>>, fijamente instantánea, y clic, foto ... iAhora bien! He aquí que «se
produce una veladura que los esconde y cubre el cliché», veladura de la que estudia a placer el «tejido luminoso, como un
entramado con puntos y nudos» 3' 1 [36] [cfr. Apéndice 11].
Aura: trama luminosa del tiempo, la luz intrínseca a la emoción de un sujeto fotografiado.
Así pues, la luz visible, extrínseca, se convirtió rápidamente para él en redundante. Después de las histéricas y los
33

Baraduc, 1896. Explicación de la lámina XXXVIII. Cfr. Baraduc, 1897,
pág. 14 y fig. 6.

niños, encontró un abad, sin duda alguna impresionable, y
colgó su cámara encima de la cabecera de su cama, mientras
dormía, en la oscuridad. Y la «nube negra>> que obtuvo, como
por casualidad, sobre la prueba, le hizo comprender que se
trataba realmente del «aura de una pesadilla»34 [37]. De esta
manera constituyó toda una iconografía fotográfica y auracular, si se me permite decirlo, del recogimiento (blanco, horizontal}, de la voluntad («destello perlado» o «líneas de fuerzas» verticales}, etcétera, etcétera.
Finalmente, Baraduc pudo prescindir de la propia cámara
fotográfica: le bastaba con presentar al frente de su modelo, en
la oscuridad, una sencilla placa sensible y, santa Verónica, la
grafía de su alma se obraba espontáneamente: tal «tempestad» de las formas de tal aura, por ejemplo, equivalía a una
«ira contenida»'15 (por supuesto, ya que se trataba de una ira
invisible) ... La «Iconografía» pudo también mediatizarse, o
34 Baraduc, 1896. Explicación de la lámina XXXV. Cfr. Baraduc, 1897,
pág. 21 y fig. 9.
35 Baraduc, 1897, págs. 21 , 27 y figs. 11 -12.

a

129

37. Baraduc.
Fotografía (en la
oscuridad) del
«aura de una
pesadilla».
L 'ame humaine...
(1896).

38. Baraduc.
Fotografía de los
«puntos
hipnógenos»
emitidos por el
cuerpo de una
mujer sumida en
estado de hipnosis.
Realizada en el
taller Nadar.
L 'ame humaine ...
(1896).

130

a

AURAS

LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA

tiempo que se dejaba ver un perfil del «doble», como cada
uno podrá o no comprobar [38) .
Después, Baraduc traspasó otros lúnites en su indefinida obsesión: operó, por ejemplo, durante el «día de los muertos», fe37
liz al ver revelarse la «firma» de algún fantasma auténtico ... •

ÜRÁCULOS FOTOGRÁFICOS

39. Baraduc.
Foto grafía «sin
cámara» y «en la
oscuridad» de los
«psiconos»
de la obsesión.

L'iime
humaine... (1896).

más bien mediumnizarse, por contacto, afloramiento o simple imposición de la mano, «el órgano más noble después del
cerebro» y «espejo del alma» 36, con la placa, en el baño de revelado: revelador de la «elevación del espíritu», por ejemplo,
o de cualquier otra cualidad del operador - véase, de su «obsesión» [39) ... ¿De su obsesión? En efecto, Baraduc se alienaba metódicamente en su obsesión del contacto a distancia.
Buscaba, buscaba siempre más allá la huella de auras cada
vez más sutiles.
Recuerden los espectros de Balzac o de Nadar. Pues bien,
Baraduc fue una vez a casa de Nadar para encontrarse con
ellos. La quinta lámina de la obra de Baraduc titulada L'áme

humaine, ses mouvements, ses lumieres et l'iconographie de !'invisible
fluidique, está firmada por Nadar: se trata de un «fantasma luminoso», o «alma sensible», o «semifantasma», de una cierta
dama, inmersa en catalepsia hipnótica y que había logrado el
objetivo de exteriorizar «su doble», su aura o vapor luminoso
intrínseco, y hacerlo posar para la foto a su lado, en la oscuridad. Los pocos accidentes, manchas, «puntos luminosos» sobre la prueba fueron considerados por nuestro psiquiatra
como «puntos hipnógenos» sobre el rostro de la dama, al

El propio cuerpo de Baraduc acabó por volverse histérico,
al contacto de la práctica, de la loca práctica fotográfica. Curioso giro de los acontecimientos.
El cuerpo del fotógrafo se transfiguró, involucionó en su
propio deseo de imagen (más bien de aura: la imagen hecha
«firma» del tiempo). Reclamó que reprodujesen sus propios
rasgos (por el mismo Nadar), y los enmarcó enfrente de su propio «psicono», la imagen de su pensamiento pensando en sí mismo, el «pensamiento de su propio yo» hecho grafía, su autógrafo auracular [40) [cfr. Apéndice 12). Su cogito histérico, impresionable, se buscaba a sí mismo pareciendo un espectro,
se autorretrataba como fantasma.
Y lo que obsesionaba a Baraduc era, por supuesto, el tiempo. Él, que llegaba tan lejos en la definición del tiempo de posado como prae-sens, es decir, como inminencia38 -inminencia revelada sobre una placa sensible en el preciso momento en el que lo visible, captado, se vela-, él, que intitulaba
sus pruebas fotográficas «signo providencial» o «llamada a
algo» 39, pues bien, buscaba ver alguna muestra del tiempo,
así de simple, reconocer la grafía de una firma del tiempo en
los defectos de la luz visible. L'áme humaine, su tratado técnico
de la fotografía de las auras, se cierra con un capítulo consagrado a la profecía. Baraduc defiende una «síntesis» de la
ciencia experimental y de algo que sería un éxtasis del tiempo en su acceso de lo visible; definió la Fotografía como una
modalidad del «Verbo», la Profecía40 •
37

38
39
:ii;

Baraduc, 1896, pág. 121.

40

Ídem. Explicación de la lámina XIV.
Cfr. Benveniste, 1966-1974, I, págs. 134- 135
Baraduc, 1896, ]áms. XLIX, Lll.
Ídem, págs. 285-299.

a

131

132

a

LA INVENCIÓN D E LA HISTEIUA

AURAS
1~ P HE t.: 1· E .\ .\ \" 111

marginal ni a los saberes ni a las prácticas de fotografía y de
la neuropatología de antaño. La teratología científica resulta
eficaz en el propio campo de la ciencia.

AURA HISTÉRICA

l' -.n.' 111cr1 :o.; 1(.

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( l !o· \ ~i 11 .)

1-'1111,11 : 01:1• , l 'I! .

40. Baraduc.

Su retrato
fotográfico (realizado
por Nadar hijo) y
su propio
«psicono».

L 'áme humaine...
(1896).

Y su regreso casi-histérico a la histe1ia, esa especie de rodeo
del objetivo por el que él mismo se volvió spectrum, lo formuló
él mismo en una especie de vuelco delirante de su pertenencia
al saber neuropatológico; en tal que psiquiatra, pero psiquiatra
infectado de tan inmensa pasión fotográfica, exigió verificar, es
decir, ver y corifi,nnar lo que se ve durante un delirio; la hiperestesia
histérica se convirtió en su propio objetivo epistémico:
Los resultados obtenidos son de los más probatorios, y
como partida es a la neuropatología a la que corresponde reconstruir el tratado de las alucinaciones, ya que la retina hiperestesiada puede percibir formas que la Iconografía ha demostrado que son reales41 •

Todo esto fue ciertamente refutado por fotógrafos y psiquiatras como una maniobra dudosa (aunque involuntaria)
con el revelador42 . Pero todo esto no era de ninguna forma

Ahora bien, ¿de qué podlia ser realmente oráculo el retrato de Augustine? La relación de lo visible respecto a aquello
de lo que es firma, su «luz intrínseca», resulta sin embargo incomparable, aquí, con lo que proponía la Iconographie de
Baraduc. Aquí la invisibilidad no es objeto de captura y de convocatoria, sino de negación. Lo que constituye otra manera
de nombrar su eficacia.
¿Buscan ustedes un secreto de la imagen? Pues miren ahí,
a esa lámina catorce (34], su secreto está escrito debajo, e incluso
en mayúsculas: se trata de su leyenda, «HISTERO-EPILEPSIA»
y esto significa que ya entonces Augustine, con quince años y
medio, se encontraba recluida en el infierno de los «Incurables» de la Salpetriere, que se despertaba «con ataques», espasmos, convulsiones, pérdidas de conocimiento, y esto unas
mil doscientas noventa y tres veces al año, más tres ataques
especiales denominados «epileptiformes» .. .43 • Esto significa
que ya entonces su brazo derecho, obsérvenlo, no hacía más
que ensayar una pose convenida, porque en ese momento
Augustine era totalmente incapaz, la mayoría de las veces, de
utilizarlo, de dirigirlo: «Fue admitida», se nos avisa, «a causa
de una parálisis de la sensibilidad del brazo derecho» y a causa de contracturas o anestesias que afectaban a todos los órganos de la mitad derecha del cuerpo ... 44 .
En este sentido, la leyenda y el comentario escriptural pasan por alto, pese a ellos (puesto que su intención era la de esclarecimiento), un golpe o un salto del aura sobre la imagen.
Una sospecha. Y la admiten, negándola, es decir, acallando el
sentido de la palabra, de la palabra aura.
Porque la propia palabra habrá hecho las cosas demasiado
bien: hablo de golpe y de salto porque aura vino a significar

41

Ídem, pág. l ll.
•~ Cfr. Azaro, 1893, págs. 348-349; Guébhard, 1897, passim; Guébha.rd, 18971898, passim

43
4•1

Cfr. IPS, II, pág. 167 (para el año 1877).
Ídem, pág. 125.

a

133

AURAS

134

0

LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA

viento, brisa y soplo. El aura es el aire, el aire que sopla sobre
un rostro, o a través de un cuerpo, es el aire del pathos, es decir,
del acontecimiento que va a imponer; es la prueba y su soplo,
es decir, su inminencia sopla ligeramente antes de la tormenta.
Aura, palabra griega, es una fórmula atestiguada en medicina
desde Galeno: es un soplo que «recorre el cuerpo» en el mismo momento en que éste va a sumergirse en el padecimiento y en la crisis. Ahora bien, Charcot denomina aura histérica
al pródromo del ataque histérico.
Este fenómeno podría ser, siempre en su manifestación expuesta, el carácter distintivo de la propia histeria, porque un
«aura epiléptica>>, por ejemplo, incluso si existiese, jamás se
expone: Charcot dice que es demasiado corta, dejándose enseguida desbordar por el propio acceso. Al contrario, el aura
expuesta, paciente, es una muestra de histeria, e indica que !,a
histeria sabe esperar al momento de !,a crisis 45 . Y jugar a esa espera hasta en el dolor extremo.

Los TRES

NUDOS

Aura histérica, una sensación de quemadura ácida en todos
los miembros, los músculos retorcidos y como en carne viva,
ese sentimiento de ser de cristal y rompible, un miedo, una retracción del movimiento, un desasosiego inconsciente en el
andar, en los gestos, en los movimientos. Una voluntad perennemente tensa en los gestos más simples. El rechazo al
gesto simple. Una fatiga abatidora y central, una especie de
fatiga de muerte 46. La sensación de una oleada: Augustine decía que parecía que un soplo subiese desde sus pies hasta su
vientre, y luego desde su vientre hasta su cuello 47 •
La palabra que se entrecorta, la mirada que se extravía, latir de sienes, silbar de inconcebibles estridencias íntimas en
los oídos. Bourneville precisa que Augustine, en esos momentos, resulta «descortés, irritable» 48 .•.

El aura también aparece descrita como el ascenso de tres
«nudos», tres dolores y crispaciones intensas que refluyen por
todo el cuerpo: el primero punzando los ovarios, después
el segundo, llamado «epigástrico», que asciende como una
«bola>>, alterando el corazón y la respiración, y luego el tercero, denominado «laringismo», que contrae todo el cuello como
por efecto de algún estrangulador invisible 49 [cfr. Apéndice 13]. Es en estos momentos cuando la misma Augustine, a
voz en cuello, reclama la camisa de fuerza50 .
Porque
siente cómo su lengua se inmoviliza y se revuelve, la punta
hacia arriba, contra el paladar. Ya no puede hablar, pero escucha; una neblina cae sobre sus ojos, y al tiempo que su inteligencia se apaga, siente que la cabeza gira hacia la derecha
y que sus manos se ciispan dolorosamente. Al mismo tiempo,
el dolor en el vientre, en el hueco epigástrico y en la cabeza
alcanza su cenit. La sofocación es extrema y enseguida pierde
el conocimiento51.

Así pues, su pensamiento se disemina e involuciona en dolor agudo y en crispación de los órganos. Ya no soporta el
más mínimo roce; y la contractura de todo su cuerpo ofrece
«una resistencia casi invencible»52 .
Charcot admitió lo siguiente: el aura implica la definición
de un dolor complejo y específico de !,a histeria, conformado por
«irradiaciones ascendentes» y constricciones nodales dolorosas: «Se revela con características que podríamos decir específicas. No se trata de un dolor banal, puesto que es una sensación compleja>>53 .

DISIMULACIÓN Y DISIMILACIÓN

¿Cuál sería, pues, una razóñ, o al menos un aspecto, de esta
complejidad? Recuerden la sospecha de la mentira, recuer4!J

Ídem, págs. 129, 143. Cfr. IPS, III, págs. 190-191.

° Cfr. IPS, II, pág. 143.

5

•¡s
4ti
47

48

Cfr. Charcot, 1892-1893, II, pág. 389; Briquet, 1859, págs. 197-203.
Cfr. Artaud, OC, tomo 1, vol. 1, pág. 58.
Cfr. IPS, tomo 1, vol. 1, págs. 134-135.
Ídem, pág. 133.

51

52
53

Richer, 1881-1885, pág. 29. Cfr. págs. 22-23.
Ídem, pág. 22.
Charcot, OC, I, pág. 325. Cfr. Charcot, OC, II, pág. 381.

0

135

se manifiesta únicamente. a causa de esto. este efecto de disimulación. Freud. Régnard. suspenso de toda oposición de lo que puede decidirse verdadero o no verdadero en la imagen. al frufrú del plumaje y al vuelo de su actio in distans.. I. tomo l. pág. se abandonan a los golpes teatrales de auras y de síntomas.. pág. citando a Charcot. 31.. 106. habría permanecido «fingida>>58 . Tales son los retratos de «Th . Las imágenes que se toma de ellas ya nos obligan al escepticismo en cuanto a las imágenes.. págs.posando para el fotógrafo. es enigma. ~ ~ . 1979b.57. 6 y láms.. ¿el qué?. Cfr. 1979a. es decir. lconographie.. Ahora bien. págs. en tanto que visibilidad. Es lo que da nombre al aura.. ¿alguna crisis?. 1893-1895. esto significa que el alcance temporal de Augustine . Cfr. o como estrangulamientos. nos atrae. convulsiones espontáneas. Cfr.. que no deja de recordarles cierta paradoja de comedianta: las histéricas hablan y muestran su dolor. Breuer y Freud. La lconographie photographique de la Salpetriere ha proporcionado..». y esperando.. nadie sabrá lamanera en que podrá concluirse. da que ya nos indica la leyenda?-... 21. «aproximación del ataque». El aura. de una «proximación». por otra parte. lconographie. lo que aparece en la leyenda como aura. disimulación velada. de su «hermosa indiferencia». Freud. esta tormenta del tiempo. cuya facies durante el ataque muestra. limpias de toda angustia. Breuer y Freud. «Aproximación del ataque» (aura histérica). Freud afirmaba en 1926 saber todavía muy pocas cosas sobre esta paradoja.. 5 !J Cfr. y a todo lo que de ellas. la «hermosa indiferencia de las histéricas» 55 • La sospecha regresa cuando se dan cuenta de la medida de la siguiente paradoja. .. cuando un minuto antes aparecían vitales. que este alcance.. pág. en una serie de imágenes de «Genevieve». mediante una especie de sencilla inflexión de las miradas que tal vez podríamos denominar como paciencia. 1915c. págs. Esto es desviación. 363-367.. su neutralidad. en las primeras láminas de la Iconographie. pág. si se me permite decirlo. 1893-1895. pesará aún y a causa mismo de esa neutralidad de los rostros. . 24. Los médicos observan a las histéricas y sus espectáculos de dolores descritos como punzantes.136 a LA INVENC IÓN DE LA HISTEIUA AURAS a 137 54 den el próton pseudos hystericon . según las propias declaraciones de sus fotógrafos y observadores competentes. O bien.. y luego se extrañan e intentan ajustar sus quevedos ante lo que Freud denominó. asigna a Augustine al retracto y al acto de una disimilación 59 . bastantes más imágenes de estas histéricas a propósito de las cuales Breuer podría haber reeditado su referencia al libro de imágenes sin imágenes. 106-109. que es una paradoja de la intermitencia 56 • Esta sospecha no hace más que engordar el enigma del retrato de Augustine. estas jóvenes parecen mostrar que no son lo que parecen. tomo I. Freud.. Lacoue-Labarthe. su sonrisa esbozada.. 54 55 56 57 58 Cfr. salvo por la camisa de fuerza: con los ojos abiertos o con los ojos cerrados. véase «inicio del ataque» [41-42]... " En todo caso. Lacoue-Labarthe. hermosas. IPS. regresan risueñas. 42. la misma «reserva>> que en su «fisonomía normal». 1-III. 60-61. «Inicio del ataque». 41. La sospecha de simulación pesará. pág. y luego. esa «primera mentira histérica» tras la que Freud comenzó a correr. velado. 1895.. limpias de todo fingimiento y de toda angustia. un minuto después del ataque innoble. ~ .. . 1926. Esto es un efecto de su quasz~semblanza. Régnard.

65 66 Ídem. acecha. 43. 46 (Ja cursiva es mía). observa. pág. pág. III. la extrema ventaja científica de constituir un medio de estudío de la «evolución natural de las enfermedades» 63 • Se encuentra. 11. por añadidura. pero ¿cuándo?»61 . hecho arte de la descripción. pág. BaudeJaire. tan pronto toisón. 163 («Les promesses d'un visage»). foo? -Sí y no. no todavía. Ídem. como se mostraba ante Boumeville y Régnard. incluso de un destino.. Cfr. Permite que se le denomine expectación. más que apariencia y menos que fenómeno. augura. («CONTEMPORlZAR») ¿Qué hace la medicina ante tal fenómeno-indicio? Espera. 45. describe Baudelaire a propósito de las <promesas de un rostro»: cabellera negra. ese quasz~cuerpo se nos sigue mostrando. en y por su manifestación. pág. escruta. Sino es porque deseamos hacer resaltar los caracteres que distinguen a las histéricas. Es una metodología llamada de la «contempori<:Pción» 62 . corre pareja a la existencia de desórdenes que no' se manifiestan por sí mismos. como un fenómeno-indicio: Así hablamos de «fenómenos (-indicios) patológicos». una respuesta tal vez promovida ante la incapacidad terapéutica. que frente al fenómeno-indicio y porque algo fatalmente se escapa. mienti-as se planteaba difíciles preguntas respecto a las histéricas. Entendemos por ello sucesos corporales que se manifiestan y que. es la «metodología terapéutica» cuando no se sabe curar una enfermedad. 1857. cercano a lo que se había manifestado como un aura histérica. «indican» algo que no se manifiesta por sí mismo.. Su esperanza será un poco como la que. La aparición de tales sucesos. que permiten reconocerÚJs antes de la aparición de las crisis convulsivas. Charcot le consagró precisamente su tesis para la oposición a la cátedra en 1857. IPS. OC. 1927. tan pronto «noche sin estrellas» . El quasz~rostro de su retrato. pág. precisamente. 0 139 . 43 (Ja cursiva es mía).. a medio camino de la experimentación. en tal que fenómenoindicio de algo. o «pone bajo observación». también es con el fin de mostrar. pues. no es ciertamente con el objetivo de desarrollar sin medida unos hechos que resultan suficientemente interesantes como para que podamos recortar todo lo que seria superfluo. 65 . por aquí y por allá. Algo así. qué es lo que se esconde. tan pronto fisura abriéndose. La expectación es una pregunta al tiempo convertida en pregunta a lo visible: ¿qué es lo que se ha escondido. no siendo posiblemente más que una experimentación inmóvil. 64 . en la imagen. de forma palpable. pues. las causas que han ejercido una influencia. también es esto. El fenómeno. únicamente que no: lo que se manifiesta por sí mismo. Ahora bien.138 0 AURAS LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Que ella misma se disimulase y se «disimilase» sigue siendo indicio de que Augustine estaba próxima al desastre. magnífica palabra. en los más leves pliegues de ese rostro? La expectación es la sospecha de una historia. sobre las circunstancias que han provocado la histeria convulsiva. 390. la experiencia y el razonamiento» .. no significa. pero sin manifestarse. arte del detalle: COMO MÉTODO Si nos adentramos en los detalles minuciosos sobre la infancia de los enfermos a los que estamos observando. Charcot. confía. Mé- Fue por ello por lo que ningún detalle de la historia de Augustine debió escapar al lector de la Iconographie (iY sin li:i 64 60 61 62 Heidegger. Estar marcado por un fenómeno-indicio es no manifi:starse. qué corre el riesgo de esconderse. su manifestación. esta negación no debe confundirse de ningún modo con la negación privativa que determina la estruclura de la apariencia611 • LA EXPECTACIÓN todo que comporta. Charcot. 1. pág. La expectación. ya que «el arte es uno y tiene por base la observación. Y no cesó de citarlo. permanece en su puesto: «observa». OC. 167 (Ja cursiva es mía). «Contemporizar». No obstante. el médico espera. sino el anuncio de lo que no se manifiesta mediante algo que sí se manifiesta.. concepto que encontramos principalmente en Pinel. tal vez. Es decir.. pág. 66 . dice esencialmente Charcot. ya sea extremadamente benigna (carente de interés) o bien incurable. preguntas del tipo: «Se curará un día u otro.

es decir. y. que no debe revelarse. mientras permanecen escondidas yacalladas en su interior. Es un ejercicio de la mirada por el que el secreto se convierte en la cosa. de un secreto. incluso se emblematiza.. un «antes» y un «después». 67 68 Brouardel. ya que la temporalidad del síntoma más bien se hieratiza. más concretamente «el devenir. a menudo ignora su existencia o su amplitud. Un ejemplo: miren las láminas grabadas por Restout para la extraordinaria obra de Carré de Montgeron sobre los Convulsionarios de SaintMédard71 (titulada La Vérité des Miracles . al componente de vergüert<fl de las enfermedades («las afecciones venéreas. La lconographie es también. nuestro de los médicos. según Charcot. a 141 . llamadas vergonzantes o secretas en el lenguaje popular. Carré de Montgeron. Ídem. que coleccionó sus distintas ediciones): su sistema figurativo ya requiere una página doble. el cliente.. no trata.. 70. en la invisibilidad. pág. 10 71 Ma. y aquí incluso como iconografía. SíNTOMA-TIEMPO (EL RELATO IMPOSIBLE) Esta coacción de la visibilidad fotográfica a la inminencia es la coacción misma de la visibilidad del cuerpo histérico a la intermitencia del síntoma. una manipulación del tiempo e incluso en el sentido en el que el tiempo otorga «la determinación positiva de las cosas cuando sin embargo no están»69 . comprendido con motivo de nuestras funciones médicas. la activación y la fabricación figurativa de lo que la deontología denomina el «secreto médico». de un sacar a la luz el secreto. dispuestas según una leyenda. Es la esperanza. págs. un halo de visibilidad inactual. como mínimo de inteligibilidad de esas apariciones-desapariciones milagrosas de los síntomas «convulsionarios». 1887. ) SECRETO A PUNTO DE DESVELARSE La expectación como método.iin. pág. no puede liberarnos de ello porque él mismo ignora aquello de lo que nos desliga1i 7• Y hay que destacar lo siguiente: los elementos o campos fundamentales del secreto médico. pág. en segundo lugar. se transfija.. nunca es realmente la de un aparew Schelling. raya en lo imposible. el secreto no es únicamente aquello que nos ha sido confiado.. 1737. en un pasado. que él. conciernen. cit. tal como los codificó Brouardel en 1887. 1975. y la cual apasionó a Charcot. El secreto de nuestros clientes es de tal manera el nuestro. en todo rigor. y ésta no es tanto lo imaginario como la presencia en la ausencia o de la ausencia. instrumentalizada. más que de poner secretos al día. entendido. como la presencia de la inminente visibilidad de algo latente.. todas las enfermedades consideradas hereditarias» de las que la histeria. En este sentido. la Iconographie photographique de la Salpétriere es una obra escandalosa (salvo por estar reservada a un público considerado experto. «la representación de un momento-instante narrativo dispuesto en forma de modelo de inteligibilidad a-crónica>> 7º. Razón por la cual la transformación del síntoma en relato icónico. etcétera. Y esto es ciertamente un mínimo. al propio elemento temporal de toda enfermedad grave. en la obra misma del médico: Para nosotros. pero ¿experto en qué?). El aura de Augustine es. por Maldiney. Cfr. forma parte). verán que el devenir del ver está siempre entrance de echarse a perder. 240. sino aquello que hemos visto. en tal que serie de imágenes fotográficas. 241-242. y posiblemente incluso porque las magnifique. el pronóstico» 68 . 1977. . el esfuerzo de sacar a la luz AURAS algo de esas partes vergonzantes. 38. un porvenir.140 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA embargo!. Es de hecho la puesta en marcha. en primer lugar. más que a la familia cercana. como publicación. en este retrato que abre la serie. que la misma histeria parece incluso magnificar. passim. pues. una iconografía de los secretos médicos.

. sugieren una acción continua72 .. por sus actitudes. con el esto. llamada «Ler. 1766. VIII. Recuerden además aquello que Lessing escribía sobre la pintura como relato icónico: La pintura. debido a los caracteres o medios de imitación que le son propios y que no puede combinar más que en el espacio. «das Diese»: el aquí y ahora73 . Es en lo que una fotografía es atestado de tiempo mucho más que de su modelo o incluso de su «sujeto» u «objeto». afilada como un escalpelo. 43. 143 . la toma. y llega hasta abrir una fosa entre su mismo modelo y el tiempo. una duración intensiva. Pues bien. como el presente de mi propia mirada. Régnard. 74 IPS. 109. en ello radica su terriblemente inquietante facultad. TIEMPO DE POSE Miren por ejemplo la ola de terror que parece recorrer el rostro de otra histérica de la lconographie. y que permitió la relativa nitidez de imagen para un tiempo de pose que era fatalmente largo. «Contractura del rostro». una auténtica «contractura del rostro». . 1807. podríamos decir. 22 y lám.. El pasado de una fotografía también es tan afilado y tan «cierto». la fotografía no restituye ni rememora en absoluto ningún relato. Es esto lo que nos confunde . Resumiendo (dejaré un momento en suspenso este texto. del esto. un pico del tiempo. 72 73 Lessing.142 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA AURAS a cer. 83-92. y no extensivo como una historia que se cuenta. de «resurrección» concreta. ~ • . en tanto que tales. intenso como un foco de dolor. no se trata en absoluto de un tránsito. pág. que incita a una discusión sobre el Renunciar y el Agradar de la pintura). su intensidad: una fuerza testimonial de tiempo. sino más bien de una suerte de transfijación. Y. Hegel. «más o menos persistente>>74.. en su acto. I. Iconographie . las acciones progresivas. La duración sin medida del tiempo de la pose. págs. debe renunciar totalmente al tiempo. tomo I. desgarradora. pág. e incluso. I. no pueden por tanto ser tema de pintura. ella. y ésta debe contentarse con acciones simultáneas o de cuerpos que. tiene relación.. Rosalie» [43]. La fotografía.. Cfr. ¿Por qué? Porque ese tiempo ya se encuentra como minado: es algo que tiene que ver con un instante. desgraciadamente. Más bien no ofrece más que una especie de atestado. pero vaciado de duración...

78. pág. Sabemos que la primera modelo que posó para una fotografía permaneció inmóvil ante el objetivo durante ocho horas enteras. se pensaba síntesis temporal). en el vía crucis. posar. porque la fotografía es una práctica de las reliquias más paradójicas que hay: los momentos de la vida. colocarlo en su sitio. pág.144 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA La gran preocupación de Régnard. Barthes. «uno de los problemas más delicados de la fotografía» 75 . quería aquí negar y reducir. El aumento de la rapidez de las preparaciones fotográficas ha sido. 1931. I889b. flashes magnésicos. existe. Albert Londe no se deshizo tan fácilmente del problema del tiempo de pose. 0 145 . en una procesión. ese auténtico tiempo de incomodidad. que enseguida se denominará «instantánea». de la pose (exceso que me ofrece aquí como la contramedida de esta historia): con el refuerzo de guillotinas. fundar un personaje. tortura y confesión. E incluso más tarde. en esta época. ese tiempo. su denominado «estado normal». una apuesta: con el tiempo de pose. cómo obtener una <prueba válida»? El acto fotográfico era todavía. la detención mediante la que se constiluye la pose fotográfica. Ahora bien. Se hizo del instante la esencia de lo fotográfico. cercenar la duración. con tal distancia. algo que había estado en lo más profundo de su nacimiento. era un poco como su propia matriz temporal. «cuando se trata de reproducir enfermos». es incluso destruir. su verlicalidad provisoria. Cfr. . siempre excesiva. Se trata de la pose. guiños de las laminillas. sí. Miren de nuevo a Augustine. como retención en un ritmo. en efecto.) En cualquier caso. con la cantidad de luz disponible (el empleo de la luz artificial no llegaría a instaurarse hasta algunos años más tarde). obturadores circulares más rápidos. investir.Partiendo de pausa (el pausis griego). el cese. debió ser siempre la siguiente: ¿cómo. por lo AURAS general mal iluminadas. . una penitencia. Bossuet utilizaba esta palabra para denominar el Infierno. los cadáveres están más vivos que en fotografía 78 . «disponerlo». 1888a. Y desde la retención (detención y cese) se vuelve a lanzar como una protensión que es al mismo tiem76 77 75 Londe. el alto. 78 Londe. un riesgo relativo al tiempo. quiero decir su temporalidadmadre. todo ello resultó útil para reducirlo. Palabra a la que ahora debemos prestar atención. queriendo olvidar también que el instante conlleva ausencia y retiro (se decía instante. es amortajar. escribía además Albert Londe. escribe Barthes. pues. pues. y que se trataba. y los cuerpos fotográficos son para nosotros unos cuerpos gloriosos y mártires. decisivo desde el punto de vista de sus aplicaciones a las ciencias médicas 76 . retención de un ritmo. ponerlo en pie. es decir. . . tal diafragma. 123. es calmar para siempre. Quiero decir la detención. de una naturaleza ya muerta. la pausa. sobresensibilidades exquisitas de películas cada vez más impresionables. es decir.Presten atención una vez más a la palabra: significa colocar.Vuelvan a escuchar ponere. entre la cámara de tortura y el salón del trono» 77 . Después. pág. ya sea porque haya que obrar en salas de hospital. Era necesario. con tal objetivo. ya sea porque tengamos que tratar con sujetos a los que les resulte difícil mantener la inmovilidad. tal vez no sería más que su verticalidad. un interés evidente en disminuir el tiempo de pose lo más posible. 66. según tal «agitación» del sujeto. con sus placas de colodión húmedo. y no hablemos del revelador. por la misma razón por la que habrán sido entregados a la imagen y retenidos (por la cámara) «en la ambigua frontera entre la ejecución y la representación. pág.Partiendo de ponere. afortunadamente para ella. (Y observen que «incomodidad» sigrllficó primero humillación. depositar: es extender sobre un lecho fúnebre. es disponer las reliquias. 14. cálculos del «tiempo útil» de pose (que reduce el «tiempo total»). . 1980. la historia de la fotografía quiso que se la midiese como un progresivo «arrancamiento al tiempo».Pausa es también el nombre de la «estación». lo que se «iconografía» como significante de una suerte de ideal o de concepto clínico. lo que la fotografía. Benjamin.Jamás.

por Lacoue-Labarthe. a la contorsión de un futuro muy.. Y cada parcela de amenaza estropea nuestro imaginario en la perspectiva de una carne o incluso de una muerte siempre muy. ni como activo. 140. Pues un retraso que se hace anticipación permanece. 82 83 Barthes. LA EXPECl'ATIVA Expectativa es un término de la mirada. ni como predicación. A propósito de los retratos fotográficos antiguos. 1968. es decir. repito. Y esta espera se hace imagen. ante mí. o apuesta sobre el futuro. ¿cómo decirlo?. una separación comparable tal vez a lo que. como inminencia. con. Desde el principio. Cfr. podríamos incluso decir mortal. la urgencia de lo que está ahí. pág. en el interior de la imagen»?!\ y esta instalación era inversión. y desde hace muchísimo tiempo. que vela. «fugagrafías». vistazos. Pero ajustadamente. Porque el presente de una imagen no nos llega más que como retraso indefectible. 0 147 . La fotografía parece no tener futuro. y es un término del tiempo. 64. Y la expectativa también denomina esa asignación a un futuro muy anterior. duraciones de Augenblick. 162-163. un fantasma. incluso supersticiosa. espera alguna fulguración. 1939. Puesto que no existe una mirada que no espere. Benjamin. es que forzaba a mirar (además prolongadamente) una cámara que recibía la imagen del hombre sin devolverle la mirada>>. muy débil con respecto a lo que nos llega de las imágenes. pre-esencia. 55 (la cursiva es mía). a quien está dirigida» 80 . timorata. sobre todo. en la angustia. sería una formulación.Joyce. 156. muy anterior. como urgencia. siempre espera. págs. No puedo decir que las imágenes tengan una temporalidad. atrás -no. ya que «lo que debía parecer inhumano. preguntar sobre lo que se denomina fantasma originario. expectativa. de abrir-y-cerrar. contenida pero radical. E incluso ahí no hace más que adelantarse como retraso. siempre abandonada a la paradoja. de algún modo. en los retratos fotográficos. duraciones y tiempos sublógicos de miradas sobre las modulaciones: ritmos de retenciones (pasados que aún no han pasado o no han pasado realmente) y de protensiones (cosas por pasar que ya no van a ocurrir). 152. protensión. como de pestañas y párpados. más bien diría que lo que se habría quedado atrás se convierte en lo lateral de la mirada. Esto no supone un impedimento: cada detalle fotográfico tiene valor de elemento amenazador. muy reales. escribía Benjamín: «Durante la larga espera de la pose. Quiero decir. especulación. 72. que casi se desprovee y se asigna a un tiempo de la espera. en el daguerrotipo. puede que incluso pese a ellos. guiños. que me mira de frente y que me va a ocurrir de repente como el suceso absoluto . págs. Tiempo de detención. pág. Miren de nuevo el retrato de Augustine: creerán estar contemplando un destino. Al que estoy obligado. puesto que Augustine está para nosotros. Cfr. de la expectativa a la espera. este retraso no se dejaría alcanzar. l979a. justamente porque este retrato presenta en vivo un retraso sobre la muerte de Augustine. duraciones de «ojoinstantes». pese a su recorrido o a su desvío. como una falla. La expectativa denomina esta detención como presencia. retraso. un <precursor sombrío» 83 . Debería. y la imagen se hace en la espera. y qué sé yo . «no existe una mirada que no espere una respuesta del ser. sin duda alguna. catástrofe. 1980. en su retrato. aquí.146 0 AURAS LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA po un acto de desviar (el pauein griego): colocación y desvío. pues. pág. y esto es lo importante.pero aquí estoy hablando de la fábrica fotográfica del suceso.. conmoción. da la espalda al miedo cercano. ellos (los "modelos") se instalan. Es esa postura contorneada. Las imágenes no «tienen» temporalidad. insomne. Algo en la propia protensión se habrá quedado. Son duraciones. 1931. o corrupción. Su rostro es. sin duda. 61. muerta y enterrada. Porque se ha terminado un gesto. 79 80 81 Benjamin. Deleuze. aunque la propia imagen estuviese dotada de movimiento. pese a su protensión. hablo de la facticidad. Existe. cit. como escribe Joyce 81 . que la pose es un movimiento íntimo de expectativa. un batir. por así decirlo. Sería algo de la visibilidad. porque «refluye de la presentación a la retención» 82 .

» Y luego: «Te digo AURAS que esta noche no puedo (. algo del futuro que afecta a la representación y en lo que un sujeto. asigna su sujeto a una paradójica existencia de still life (naturale<fl muerta). tal puede ser. muy eminente. una naturaleza muerta en breve. Sí.. en los siguientes términos: esta imagen no es más que una intermitencia. 109 («De la faculté de désireP>). OC. un tiempo de descanso en el «estado del mal histérico». incluso aquí. Una desgracia. «NO TENGO TIEMPO» (EL ENTREACTO) Y también decía (puede que incluso ensayando hasta aturdirse). su muerte resulta para nosotros muy latente. siente que tal vez no sea el suyo. ya que. Tal sería la prueba fotográfica. Rimbaud.. finado incluso.. 1798.. se perfila como teatro de las sombras. 0 149 . II. sencillamente aquella. drama. 86 87 84 85 Cfr. ya que. Kant. como por un quasi-asesinato -este drama estaría aquí representado por la incidencia estremecedora de un síntoma que «presentaba» Augustine en el mismo momento en que se le hicieron todas esas fotografías: había dejado de percibir los colores. 1915b. y durante ese tiempo. El drama de la pose. es precisamente un entreacto. 322-323. IPS. Cfr. manteniéndole sujeto al parecido de un quasz~rostro. Un deseo. Esta estela podría ser el aura. ya. Creo que la prueba fotográfica (su coacción de expectativa) disfrutó de una coincidencia. nuestros retratos . a menudo intenta incluso tomar el cuerpo de otro por el suyo mismo. acariciando su cabellera. lo «cuestionable» por excelencia. una loca. como un suspenso de duelo. Freud. autodetermina todo su poder88. hacerte una fotografía. un cuestionar sin tregua de la desgracia: ¿dónde. »86. 12 («Ophélie»). Charcot. ese fuera-de-sí que deja estela. y este riesgo es una vacilación sin fin y una tentativa recurrente de poner término a la vacilación. con esos dobles en película de ti misma que son tus retratos. de un «curso incierto y cambiante de los acontecimientos». 267. pág. pág. será tu imagen. ella es la intermitente de su cuerpo: vive en el riesgo y la desgracia de equivocarse constantemente sobre la pertenencia de su cuerpo. Esto es. decía: «No tengo tiempo (bis). Un silencio de vida. y huellas. portando a su espíritu como unos ruidos extraños87. cuyo beneficio. Pues están el fotógrafo y la fotografiada: uno prepara y engalana. pág. hermosa mía: si vis vitam. en lo visible: acercamientos y rodeos de la histérica en el ser. He aquí lo que pudo haber dicho el fotógrafo a «su» Augustine sujeto. y en su sencilla relación con la visibilidad. ) me ha asegurado que memataría. el debate del sujeto con la imagen que de él se extrae. dónde colocar ese cuerpo? Al temporalizar el sentido según esa vacilación. Cfr. pues. pág. veía todo en blanco y negro 85 . El tiempo de una prueba. en tanto que apremio de expectativa: saca de su «sujeto» algún «rasgo vivo». ese riesgo y esa intermitencia. una relación del tiempo con el estar-ahí. un soplo.148 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA pasado. la histérica es intermitente. OC. Cfr. la otra está sujeta a una paciencia que es padecimiento. págs.lu muerte se engalana. Una desgracia así es la que afecta al retrato de Augustine (la lámina catorce). dice Charcot. la intermitente. pág. guardemos todo en imágenes. IV. «en el estado del mal histérico-epiléptico. y de esta extracción o tratamiento (el propio por-tracto. 88 89 Ídem.. «la contractura en los histéricos es siempre inminente»89. Es ya culpable. la imagen de tus «rasgos vivos» . significado del propio término griego aura. y síntomas. El griego hystériké se traduciría como: aquella que siempre se retrasa. la histérica experimenta como un fuerade-sí en su relación con el tiempo. 129. es decir. como se decía antaño). auténtica ganga para una fábrica de imágenes: el tiempo de la histérica es ya culpable. el tiempo justo de una pose. para mortem 8\ prepara tu muerte. así te protegeremos de toda pérdida.. de esta lenta tracción. o remanente. permítenos engalanarte. la anticipación imaginaria de un duelo. 161.

paralelamente a ella. . la prueba de las convulsiones de Augustine. y la consciencia es un teatro en el que un día hubo algo. al igual que ella fue paralela a él. en paralelo pero del otro lado. E incluso el cuerpo de Augustine ya no nos llega. 245. ¿Cómo lo explicaría? Está cerca de un estado del cuerpo que es un estado y un estado que ya no lo es. y ese cuerpo ya no pertenece. ya no pertenece a Augustine.. vestida. Fotogra. la consciencia todavía se sobresalta. los retoques de guache necesarios para una prueba muy dañada. en este retrato. como imagen. para luego tomar de ella. . Histero-epilepsia. OC. 1888-1889. el sencillo pasar de una página . pág. como entreactos.. con premura. como el miembro de un ser olvidado. una camisa de fuerza. creo que se sentía como el miembro tenso de un ser en el paroxismo de lo máximo. Régnard. Este retrato corresponde a una espera y a una presura: se ha esperado este descanso en el sufrimiento de Augustine para llevarla rápidamente a lapalestra. y frente al cuerpo. 69.. tal vez peinada. /conographie . y enfrente. sobre una cama Planche XIV. 9 91 Artaud. Estado normal].fia de Augustine. p ág.. tomo II. no encontramos más que el cuerpo.lámina catorce. entre el cortinaje oscuro y el velo negro del fotógrafo. ya no nos llega más que como la intermitencia de dos imágenes: es decir.150 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA AURAS 0 151 hay de tanto en cuanto momentos de descanso. vol. Puede entonces que todo esto se tratase de un entreacto de escenas violentas y lances imprevistos . Lámina quince: un grito. despojado de su consciencia. ya no hay mente o ser. una «fisonomía normal». PERDER EL CONOCIMIENTO (EL GOLPE TEATRAL) Lo que quiero decir es que. 44. pero del otro lado. tomo XIV. pero la mente se ha ido de allí. pero del otro lado. 2. [Lámina XIV. se sentía. Augustine puede estar a punto de perder el conocimiento. y ni paroxismo ni máximo. lámina quince [44-45). tanto más vivo por estar muerto 91 . durante los cuales se interrumpen momentáneamente las convulsiones y el delirio» 90 . exactamente. HYSTÉRO-~PILEPSIE ÉTAT NORMAL ° Charcot.

este auténtico golpe teatral. 'n IPS.. que . y puede que incluso hubiese puesto en peligro la integridad de la cámara fotográfica. Fotografía de Augustine. L. las pupilas se dilatan. no es más que soplo del síntoma en la imagen: la crisis. tomo Il. la mirada se hace fija. Inicio del ataque.. /conographie.. con tal de . no me den . Planche XV.... respirar. Régnard. que . me cuesta. Il. pág. . un suceso que habría hecho temblar la propia imagen.. la frente se frunce. . La respiración es inegular.. enferma. de una página y de una imagen a otra... en el momento justo en que comienza: «Inicio del ataque». la enferma ha perdido el conocimiento»~J 2 . para nosotros incesante. el habla entrecortada.. 0 153 . 143.. los párpados laten con rapidez.. los ojos se vuelven... intenta contenerse: «Siento . [Lámina XV.. si no hubiese estado sujeta. pondré . la opresión evidente. Se producen movimientos de elevación del vientre.. . de alguien que ya casi no se asemeja a sí mismo en absoluto. las fosas nasales se abren. lo que se llama el ataque. esta turbadora pérdida.. sintiendo que el ataque es inminente.. me . D~BUT DE L'ATTAQUE CRI 45.152 a AURAS LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA que hubiese volcado boca abajo si no hubiese estado sujeta. Existe entre esas dos imágenes la intermitencia.. . un mascullar intermitente. Grito]. Ahora bien... nitrito de amilo».. No ...

que imita o «reproduce» un acceso epiléptico estándar. Ojo por ojo.o CAPÍTULO 6 Ataques y poses UN CUADRO CLÁSICO Si la enferma pierde el conocimiento. El «genio» de Charcot habrá sido. OC. 1881-1885. 1-76. sino incluso el de enmarcar esta descripción en un tipo general. 367-385. convulsiones. se intenta por todos los medios detener el ataque. y. éxtasis. la fase en la que. finalmente. 435-448. G illes de la Tourette. págs. que recibe el nombre de «gran ataque histérico» y al que algunos añadieron «completo y regular» 1• Se desarrollaría según cuatro fases o periodos: la epileptoide. todo esto es ya como una gran revancha del discurso icónico sobre las intermitencias y las paradojas de evidencia del cuerpo histérico. Ahora bien. semblanzas de epilepsia. en todo caso. delirios: mil formas en unos instantes. 1891-1895. págs. síncopes. repito. 1-168. Espasmos. catalepsias. págs. el delirio llamado terminal: ésta es la triste fase en la que los histéricos «se ponen a hablar». las <poses plásticas» o «actitudes pasionales». . Richer. II. Charcot domes1 Cfr. I. letargias. ¿qué le queda al conocimiento para agarrarse al ser de la enfermedad? Le queda el espectáculo de la enfermedad. el clownismo. el delirio. que es la fase de las contorsiones o de los llamados «movimientos ilógicos». no sólo el de conseguir hacer una descripción de todo esto. Charcot:. comas.

.~» ~1Ci. 4. [Lámina V .«~ A ~I~ ~~- 46.156 0 l~ Prodrome s A ~ ]J)i" B 2~ Période é pileploi'de e ~. tf\2. .::i. Al J.. y. -4<• &{~~~ !~~ ~H· -a K JJf . ~ ·~ ~ A ...("" J ~ ~ (-:~ .~ __:/\~ 1 tí R ~~ ~~~ ~ Période de clownisme.'.//.• C:/lf. (1881).l {~ ~ ~ ... .---------"-------.-~ .::1.-"{l... 3.~ ~ Y.r -~ c. ·--<..~1::.. D . Études cliniques.. Pródromos..!~ )·'l- (1'~ (¡>~ ~ ~ /14. \\~. -~ \\. ' (~~~_.:·.li/._. 0 Periodo de las actitudes pasionales....~~~ ~ ~ ~~-~ ~ ·. 1. t't. o:...\ ..~ . ~ ~ JC:Pc.1 .. t.~' ~. 3~Période ..~ ~~ ~ ~ 4~ ie s altitudes passionnelles ~ --~ J 1 .. ~ .. ~ ¡*t ../ .. . L . " ~ ~ ~~ ~ ty..::Zl:.i'.J .' ~. ~<'n". cuadro sinóptico del «gTan ataque histérico completo y regular»./L '.­ ' ( d \ .álJ.. ~· -~·-. ~es. ~/ '~l<. Richer.~·. --~ ~1\~:i <:ÍY· ...~ ~· ~y1 ~ >)~ -- 1¡ ~- _fo!}~ H ~M~ ~ ~ ~ ~ .'_/. .f. ' .=:. - ~ ~ J~~1 ~~I ~- (•1 ~ ~ r!7 §'7 . E -·<· :.- 14" ~ ! ~ 157 Période de délirc .~ ~ j '. 0 Pe1iodo de delirio]. 2. 0 Periodo epileptoide.. Ji)\~ '• ' ·. v ~ _&~ &~ 11.a ~ ~'--lf"'! 'f~. t · ~_ ~_.>-1 .AV" ~~~ ~ ~?Í')ii' .-::7~~· ~~l ~!./~ i!JE l 0 ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA .J.* .. . ~ 4 . '. 0 Periodo de clownismo.. ..J:&t ~ ~ ¡t t" AJríl 7-~ ·~ .S'>'.. con posturas típicas y «variantes». "'>.· . ' ~.v . \\:>:!..~{. F' G I~ ~tfij fil! ~..)~~ ~ ::~·-..

en efecto. En efecto. págs. 6 7 8 Citado y reproducido por Charcot. 425-430. dice él. autentificado fotográficamente. o más bien. consiguió la perfección del modelo. a una vuelta de página. Todos partieron de ella5 . 200-201. téricos y para los traumatizados por la guerra lo que Richer había realizado. y con razón. la perlección misma. 10-11. Richer. pues. Nos limitaremos a destacar que en ellos nos encontramos con todos los caracteres que el señor Charcot ha descrito en las lecciones que acaba de realizar en la Salpetriere. Seamos precisos: Charcot fue más bien un maestro de obras y comanditario de un tipo narrativo e icónico que su concepto de la histeria. el meticuloso. es algo totalmente normal. Freud. como un deseo. de un único y panorámico vistazo. 1-338. así como su objetivo epistémico. AUGUSTINE COMO OBRA DE ARTE ¿y Augustine? Augustine fue. 159 . la más rigurosa. en cuanto a la sucesión de periodos. su clasificación. es decir. como una perla. logró imponer su autoridad. algo de este valor de homenaje. con su plumilla. pues.. como el catálogo viviente de «la» crisis histérica (un entramado rallado y recurrente que nos ofrece una impresión casi cinematográfica). Cfr. una obra maestra. 1886a. principalmente exigían. 1881-1885. formas «medianas» y formas «rudimentarias» o «groseras» 4. en esta fabricación figurativa y taxonómica. y. la coartada perfecta. clásicas2 [46] [cfr. Rummo. 1888-1889.sólo un tipo femenino 6• En cuanto al profesor Rummo. permitía la existencia y la validez metodológica de los rasgos pertinentes. La tabla también fue clásica en lo siguiente: se convirtió en autoridad. también diríamos de vasallaje. horizontalmente. Charcot fue su maestro de obras (¿maestro del pensamiento?. discriminar por fin. 1888. de realizar no solamente un cuadro clínico sino además un cuadro clásico. págs. formas «completas». Cfr. Consiguió realmente rematar la empresa subsumiendo toda esa serie figurativa en una única tabla.. permitía que fuese posible una descripción. a los ataques de los enfermos de los que hemos hablado hasta aquí. representando en su tabla -tal vez el lector se haya percatado de ello. Revancha académica sobre la profusión de formas heterodoxas: es decir. Esto es algo totalmente natural. y además concisa3 . y consiguió reducir a tan sólo nueve figuras sus «principales variedades» o variantes. una muestra de las «variedades» más. setenta posturas y posiciones. es decir. págs. págs. 1890. 41-43. ¿acaso piensan esas imágenes?): Los ataques de A . Está dentro de la naturaleza de las imágenes clásicas y constituye toda su eficacia: obligar a lo real a parecerse a lo racional. verticalmente. passim lPS. OC. Freud. los alemanes Aridree y Knoblauch hicieron para los varones his2 3 4 5 Cfr. Sinópticamente. no dudó. Charcot. «puesto que». Y esto bien valía. le rindieron homenaje o se definieron basándose en ella: así. habría venido arendir homenaje a lo racional de los conceptos nosológicos y de los tipos figurativos de la Salpetriere7 [47-48]. págs. el orlebre. en hacer editar un Omaggi. el auténtico resistente. El maestro de obras. todo el «gran ataque histérico completo y regular» en ochenta y seis figuras. Hay incluso. un deseo implícito: Boumeville viene a sugerir. págs. fue Paul Richer. se parecen. Todos. OC. págs. la más concisa pero fatalmente larga de las descripciones. 367-385. que las fotografías mostradas se parecen a los tipos definidos por Charcot. 1. tal vez por ser un grafista muy dotado: era profesor de anatomía de la Escuela Nacional Superior de Bellas Artes de París. 435-448 (descripción redactada por Richer). el interno ojito derecho del servicio. II. para cada fase. un cuadro sinóptico que ofrecía. digamos. Cfr. Apéndice 14]. ya que ha sido siguiendo sus consejos y sus indicaciones que se emprendió la tarea que proseguimos publicando la Iconographie 8 . 1.o al profJ-M Charcot: una serie de setenta fotografias. digo bien autoridad. a su manera. en la histeria. Richer recorrió. Un patrón figurativo permitía. en la lconographie. Charcot. «la reproducción esquemática del gran ataque en su perfecto desarrollo».158 0 ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ticó la más barroca de las teatralidades. Cfr. desde su clínica de Pisa. catálogo en el que lo real.

. \ 1 . .~') .. . !"\' ' ..i .~ ~. "' ' ~ l ~ ~-~-- .¡¡¡¡..160 O ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA l-llSTElUA ~ L -' 1...... -.. .... .. . P1 ~ .. _~..........: t ' ·- ::': .. . ~ . ' . ~r '('ff:9 ..-r-1.. '~ ~ ! ~ .' ·-.. :? ~t.' l ·J .. .(~-.1 47-48. .. ' 'L. . .... dedicada aCharcot.. Dos láminas de la lconografia fatografica del Grande lsterismo (1890)..st.... ' . ~ ~... .. ..v~.. Rummo. . i¡.. ~" -'ff ... 0 161 ... !~~ f .. ...~ ........

el hombre se convierte en el «movimiento totalmente libre» 1!'. la magnífica serie de láminas de la Iconographie). ATAQUES Y POSES permitir olvidar que la representación.133. que es el «reposo totalmente libre». primero a. Cfr. de alguna manera. Y no se trata de un concepto tan sencillo. Charcot criticó esta noción de paradoja muscular. porque le falta esa perfecta libertad de movimiento de la que habla Hegel. 1886. IPS. como siempre. OC. págs. 110 (fig. pág. pág. luego b. que le llegó la regla. pmsim. Ahora bien. 239-24-0. hasta tal punto que. pág. escribe Hegel.162 L 1 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Charcot habla de ella como de «un ejemplo muy regular. 132. Esa llamada intermitencia plásticamente regular. la pondera escribiendo de ella «que es aquella de nuestras pacientes en la que las poses plásticas o actitudes pasionales tienen mayor regularidad» 10. que en la gran tabla de Richer es el rostro de Augustine el que ilustra. no pudo privarse de hacerla «figurar» en su tratado sobre las enfermedades nerviosas 11• Además. Tenía quince años y medio cuando ingresó en la Salpétriere. ni «farsante». debida entre otros a Westphal. págs. Tenía quince años y medio cuando ingresó en la SalpetTiere. mal que precisamente padecía: fue. 1881-1885. 7. siempre muy bien trazado de «pausas» y de «entreactos». I. por el solo hecho de su relajamiento. Bourneville. 184. enunciando que la contractura histérica. OC. muy clásico» 9 y Richer. de sus síntomas.Richer. ante todo. IG 163 . De este modo su cuerpo efectuaba una donación rigurosa de sí mismo. considerada. 396. es decir. el maniquí estrella de todo un concepto de la histeria. la obra maestra y la «cosa» de sus médicos. pues. pues. Charcot. Cfr. 11 '~ 1 " 11 ' Cfr. y de no poder por ello abandonar algo así como un «ahora inmóvil» de fantasma. 1807. págs. pág. Moebius. EL MOMENTO ES CUIXURAL (LA CONTRACTURA) Existe un momento. Augustine no parecía estar demasiado resabiada. poquito a poco. esto llega incluso a constituir una ganga para el fotógrafo cuando el tiempo de posado se le hace largo. etc. pág. después c 14 • Y parecía !J Charcot. se asemejaría más bien a una marioneta. pero da marioneta de quién? Puede que permanezca autopasmada de ser una obra para otros. 1901. 33). el más misógino de todos los psiquiatras de la época. 456 (la cursiva es m ía). Moebius.5. 90. 186. 130-131. 137. el «rítmico baile de San Vito». IX. páginas 347-366. una histérica sigue siendo estatua. 100-101. ¿no es de destacar. Moebius. olvida un cierto infortunio del tiempo. Y entonces. Augustine habrá sido. OC. fue bajo la propia mirada y ternura de sus médicos que se «hizo mujer».Cfr. págs. en actos. Algunos pretenden que se trata de un fenómeno muscular paradójico que podríamos formular de la siguiente manera: un músculo es susceptible de entrar en estado de contracción (incluso permanente) por el solo hecho del acercamiento de sus puntos de contacto. 1881-188. como una histero-epiléptica honesta. y a esa edad aún no piensa uno en dedicarse a imitar fraudulentamente. 11. el que «sinoptiza» el tipo histérico? Y Augustine. y persistiré en hablar de Augustine como obra maestra. Ídem. escribe Hegel. Además. en cierto sentido. 'º Richer. 1876. en escenas y cuadros. regular. magnífica y regular de sus poses (y me refiero a lo que queda de ella. etc. Charcot.5-76.páf:. y entonces. pero. demanda convertirse en un Sí mismo vivo: es así como «el hombre se coloca él mismo en el lugar de la estatua»: se convierte en «obra de arte viviente». de sus ataques: una especie de desglose dramatúrgico. 169-173. ni «estilosa» 12 : así pues. en cuanto forma del tiempo. detalle que no se nos omite 1:1• Pero repito que lo que hizo de Augustine una de las grandes estrellas de la Iconographie photographique de la Salpetriere fue ante todo toda esa especie de desarrollo temporal. II.. por ejemplo. Cuando se mueve. dicho de otra manera. 1. incluso permanente. «encuentra su causa en la tensión brusca del grupo muscular antagónico» Hi_ Charcot llamaba «diátesis de con15 Hegel. en que la estatua. pero hablamos más bien de la serie. Esto se denomina la contractura histérica.-s. ies ocasión de fiesta! Una histérica puede ser una obra de arte viviente. incluso de forma violenta. Ídem. por ejemplo.

sobre todo. págs. III. . Su paradoja es ser el detalle (local) o el intermedio (incluso una fase) de los ataques convulsivos de la histeria. V 1. 134-135. Pitres. 2 Cfr. con los puños tocándose por su cara dorsal (lámina XVI) 2 1 [49] . 21 Ídem. no constituir más que un hilo en la madeja de todos los desarreglos motores que vinieron a revolver y casi a dislocar el pobre cuerpo de Augustine: «sacudidas». IPS. págs. tomo 11. Gilles de la Tourette. tan violentamente que el mentón llegaba a sobrepasar el hombro y llegar hasta el omóplato. [Lámina XVI. entre inmovilidad y movimiento 1!1. los brazos se quedan tiesos. y luego. Cfr. págs. Tetanismo]. en su carácter extraordinariamente móvil. «calambres». «saltos» y «sobresaltos». «temblores». ejecutando o no un movimiento en círculo más o menos perfecto. passim. la rigidez involuntaria y persistente de algún miembro. Régnard. pág. Su paradoja reside en su naturaleza exclusivamente local (sin lesión concomitante). 433-485. 1891. 1891 -1895. IX. Richer. luego a menudo se acercan uno a otro sobre la línea media. lconographie.164 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES tractura» al concepto general de la «predisposición especial del músculo a entrar en contractura» 17 • Pero subsisten algunas paradojas inexplicables. Fotografía de Augustine. 1. su pierna se quedaba tiesa de pronto. págs. 1891. 2-3. Cfr. La contractura histérica es una impotencia motriz. 137. OC. 183. Btiquet. 1 " 19 ° 49.. En primer lugar.. 1-157. 1859. 11 . 139. y no sigo 20 . así como la estructura de los centros motores. efectuando varias veces seguidas ese cruel movimiento. 377-481. 1892. etc. y sin embargo no se trata de una parálisis en el sentido clásico. Richer. TETANISME ¡. y luego se quedaban totalmente rígidos: Todo el cuerpo se vuelve rígido. lo que Briquet llamaba una «perversión de la contractilidad» 18 habrá permanecido como una especie de tierra de nadie nosológica: entre parálisis y contorsión. págs. pág. 447. es intermitente. 144. JI.1 17 Charcot. 0 165 l'P Pl. págs. 477-478. sus dos brazos se retorcían de repente. 1.rnc:hc X. con tal flexión que «el talón llegaba a adaptarse contra el peroné». como patizamba. ya que la propia textura de la fibra muscular permanece inalterable. Sus contracturas eran imprevisibles: su cuello se torcía de repente.

~ 167 .~)\ . ~!~~Ik~~ :>:~:~¡. La «fase de inmovilidad tónica o tetanismo». ~ .. El momento escultural de una especie de motricidad sin embargo totalmente desenfrenada..."'... :"·..~· ..t~~~. tan fácil dejar secar esa buena escayola y obtener un buen.:-~vi.J. :11"'a..."-. Era. (1881).. ..t:-.· ~ ltli2~ .."'~·. r.·.L~. era el signo más probatorio de la gesticulación desordenada de un cuerpo histérico en pleno ataque: era por tanto un momento fijo de la contorsión. _ ..V·1· LA INALIENABILIDAD Insisto en que esto fue una ganga para Régnard.:/. ..: 50.~"!t·?~.~..::•· :• •# ~¡./' ó-< '/ ¡. ~.. . sin duda.• ..:_.'''J):.~"•:"*· ./.. Una estatua de dolor vivo... véase de la convulsión."+l.. ~·/.r. es- .. "' · ..... ~'"'''it..f~ ." · -"~·• .. • ~:. tan fácil de amasar y de recubrir los miembros agarrotados de dolor.. pero qué más da: el cuerpo histérico. "'fl:...!'... constituyeron el material más generoso de un museo de vaciados en escayola que Charcot había constituido también en la Salpétriere: otro eminente «laboratorio» de la predación de 22 Richer..t/~.:J:.·1 •...51..: ~". . "'· .i/..f./:fr::. . algunas veces prolongarla un poco. lámina grnbada según la fotografía precedente.··~·iV:.. Y esto no debe entenderse como una metáfora.../:· :.1.): rrentes. ~ º~1.~t... pero imprevisibles. tan fácil verter la escayola sobre tal «mano deformada» o tal «pie zambo».:• .·:~-. Vaciado en escayola realizado «en vivo» para el «Museo de los vaciados» de a Salpetriere. ' ~~.. ...~·i/i::. s~. 44._•.~ilfuí::.~~~~ ..:.J~:~· ~ ~.:•. la contractura.•.~t.~.... . 'tt:...... ilos pliegues mismos del ataque histérico! Esto resultaba fácil..a• ·~~...:J·t~.'~~l'~~·...~~-"• ~-. ya que consistía únicamente en confirmar el estado de hecho. Études cliniques. S"t. ···~\·~.•.íli.. en efecto. Richer denominaba esto una «inmovilidad tónica»n. ¡ i.. porque el tetanismo constituía a la vez una pausa en el movimiento. pág. un hermoso vaciado de los más pequeños poros y de los más pequeños pliegues._~¡'. porque las contracturas histéricas... posibilitando por tanto una imagen nítida...::r.-:. .~• formas patológicas (actualmente casi totalmente destruido). 1 ' A. . posibilitando la pose. ' -" ~. conocido como «Museo Charco!:>>.t. ·~t1~·1•..:i'*'. _."'1:.. ~· ~ . 1881-1885..166 n ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN D E LA HISTERIA ... ·1" w ~siJ •'• · · .'--".. ..~{~!it~!-::: .~--~t.::.._.:. '. Y al mismo tiempo.~. '" ..~ '' " "'•""'' . intermitentes.·.~'..i~~·.l· •. .-.~ Esto describe la paradoja e incluso las angustias del tetanismo: un cuerpo abandonado a contracturas increíbles y recu- . Richer. las de las manos y los pies especialmente..~' v. •..

. que Richer nos ofrece también más «expresiva». los senos algo más destapados. 1881 -1885.TTlTUDF: l>E LA liAC:h: 52. 39-68 (notas 61-62). Fotografía de Augustine. ya hacía las veces. Paul Richer se sirvió efectivamente de la fotografía de Augustine tetanizada [49] para grabar algo del denominado «primer periodo» -«epileptoide»del ataque histérico 25 [50]. Iconographie. 36. de ciencia. una exageración absolutamente «expresiva» de la crispación de los hombros. la desaparición de las correas de la cama. el grabado adquiere por sí mismo el derecho de inalienabilidad sobre la fotografía: compone a posteriori una coherencia significativa sobre el «bien» visible dejado por la prueba.168 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES tucado. Charcot. pág. pág. una espuma bien definida que sale de la boca. lámina II. la práctica del esquema. ahí está todo el envite.. una nueva contractura.. 99. era incluso más digno de atención. Se trata de una operación fundamental porque recompone la imagen fotográfica y. Noica. Cfr. que designa una práctica que tal vez piensen caduca: el derecho que tiene un señor de disponer de los bienes de su vasallo a la muerte de éste. págs. No obstante. por ejemplo. al hacerlo. porque esto seguía aún sin explicar grnn cosa del propio mecanismo de la contractura histérica23 . Tetanismo. [Lámina XVII. Sus cuerpos eran todos sus bienes y sus contracturas fueron especialmente como una dación al gran museo parisino de la patología. de ternura. Nada es sencillo y no se nos puede escapar. págs. y hasta la cabellera. TETANISME A. 23 21 ' 25 Cfr. 1888-1889. . OC. Hablo de derecho más que de saber. lo siguiente: ni los vaciados ni las fotografías habrán suplantado. Actitud del rostro]. C harcot. quién sabe [51]. en los procedimientos de figuración y de transmisión. Pero veamos. 350. III. Taller de vaciado y taller de fotografía fueron de este modo como los instrumentos de una especie de derecho de inalienabilidad figurativa sobre los cuerpos de las histéricas. Richer. 1908. como una desordenada oleada de la pasión.100. Cfr. de la mejor descripción o del mejor esquema24. De esta manera. como el fondo de una fotografía que no mostraba lo suficiente. a 169 Planche X Vll. y maravillosamente. la asigna finalmente a un relato clínico. tomo U. Me viene a la mente una palabra: régimen de «manos-muertas». Comparen: unas piernas descubiertas. Régnard.

nada que resulte realmente descriptible. passim 27 Kant. pero su violencia es incapaz de apartar dicho mal» 27 . 41-42. pág. Y antes que decidirse a emprender realmente la fuga. 1798. de «valor afectivo»: El órgano afectado o la función abolida está inscrita en una asociación subconsciente provista de un gran valor afectivo y podemos demostrar que el brazo se libera tan pronto como este valor afectivo se borra( . será permanente? ¿Desaparecerá «súbita» y «espontáneamente»? ¿No debe1ia «conducirnos de forma evidente a sospechar en ella la inminencia de una tempestad histérica» ?26. ble ver algo parecido a esto en el rostro de Augustine.. COMO ACECHANDO Por supuesto Richer no extrajo ningún esquema de la siguiente lámina de la lconographie [52]. facaso no podría guiarnos ya en el extraordinario recorrido de las contracciones de Augustine? «. passim. págs. 53-54. se logra abrirle la boca. Ahora bien. Kant hablaba de esas emociones que «tienen de particular que parali. III. escribe casi como un prisionero que pide al director su visado para salir al extranjero. Cfr. Rodeados de sombra. pág. se preguntó sobre las parálisis y las contracturas histéricas. 31 • Este valor de asociación.. Resulta curioso.. intuido por Freud. el acecho que se cierne sobre esta imagen tal vez sea el de un afecto. repito. el modelo teórico de la famosa «lesión dinámica»: se toma las cosas más «inocentemente». que su esquematización. Son el sentimiento repentino de un mal como ofensa. y sin embargo yo presiento toda la imposición de un afecto.p. Se trata. en este caso. Que aparecen en las tomas únicamente como ace- chando. de su intermitencia. Pero. del enigma de su temporalidad. Resulta realmente imposi2 ¡. a aquel a quien una cólera violenta hace palidecer o a aquel a quien hace enrojecer?» 28 . unas cuantas páginas y Freud ya no puede seguir a Charcot hasta el final. en la forma en que ha podido «alcanzar su maximun de golpe». Freud. Y. Contractura de la mandíbula y de la lengua.. para salir de la aporía (¿por qué en la contractura el órgano es «masa inerme». Ídem. y desde 1888. la fundamenta.. OC. 52. ya que no hay más que apuntes de síntomas «físicos». constata que «la histeria se comporta en sus parálisis y otras manifestaciones como si no existiese la anatomía» 29 .170 ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA EL AFECTO. 1889. y con la siguiente precisión (¿se trata realmente de una?): «Actitud del rostro». págs. Entonces. una sospecha que concierne justamente a algo como un acechar de la inminencia en la visibilidad: «¿A 9uién debemos temer más. tal vez. ningún texto de la Salpétriere podrá servirme realmente de atestación. 50-51. Charcot. por qué se hace el muerto si está intacto e incluso intensamente sensible?). «tetanismo». Freud demanda gracia: «No pido para esto más que el permiso de pasar al campo de la psicología» 3 º. aquí. no obstante. La lesión en las parálisis histéricas no consiste en otra cosa más que en la inaccesibilidad de la concepción del órgano o de la función por parte de las asociaciones del yo consciente . ). 115 (la cursiva es mía) . J 171 . se pone a dar ejemplos tomados de los mitos y la antropología. su descripción o su vaciado en escayola no nos soluciona. 1888-1893. ¿Q a algo más? Con esta fotografía de hecho se nos arroja de nuevo sobre la pregunta de la relación entre la contractura histérica y lo que ésta esconde y que. 29 30 31 Freud. 2H Ibídem.n la finalidad que se proponen. es crucial. viene a hablar de «asociación». págs. Y es que esta prueba no cuenta nada. aunque llevó una leyenda idéntica. es decir. Bourneville y Voulet. incluso en francés y ¿siguiendo tal vez la ortodoxia de Charcot? Lo intentó. es decir. 1872. Con esta fotografía de nuevo se nos arroja sobre lo que sigue siendo un enigma de la contractura histérica. Ídem. No podemos desplazar la mandíbula. leer a Kant refiriendo de inmediato esta definición a un enigma.» No obstante. de la siguiente pregunta: ¿esta contractura. Richer.. puesto que no es más que rostro y mirada. hasta.

la punta resulta invisible. Charles Féré.) M Charcot. 321-432. ). Augustine sufría de una importante disminución de la agudeza visual hacia la derecha. porque de nuevo no se veían acompañados por ninguna alteración visible en el fondo del ojo:17 • Otro asunto que permanecía siendo bastante inverosímil. también escribió un interesante artículo sobre «la asimetría cromática del iris considerada como estigma neuropático» 42 . que lleva la camisa de fuerza. se diría que la enferma va a tragarse su propia lengua( . pero disfrutaba de una «más que normal»:·J!J hacia la izquierda. pero que permanecía. véase de toda la fisiología del ojo. algún vúiculo entre los trastornos de la vista y la contractura histéiica. Féré. aunque «con bastante frecuencia persiste únicamente la noción del rojo». el verde y el naranja. pág. macropsias. Cfr. OC. por examinar. la mayoría de las veces era disimétrica: así. sin duda para explicar las sensaciones que está experimentando32 .. de acuerdo con ello. y así seguidamente. se ha quedado sorda desde hace tres cuartos de hora. ni menos. págs. 1887-1888. '11 Cfr. véase retorcida. 429 (redactado por Bourneville).) Charcot. 1 ' " Cfr. agotarlos (y el agotamiento no acaba en el en-face. (Divulgo. Ml Jbídem. 142.. por escrutar en el interior de las pupilas. por ejemplo. un en-frenté 1 de la histeria. Modo de traficar vent<:~osamente para la ciencia. Schaffer. 129-136. La «visión histérica» se burlaba de toda la anatomía. En todo caso. juego de palabras de enfrente (en face) y rostro (face). ciertamente. o quasi. El autor utiliza la expresión fran cesa en-face. "' Ibídem. era sobre todo en la derecha donde era discromatópsica: confundía el rojo y el azul.. constricción concéntrica del campo visual y las discromatopsias (daños del sentido de los colores) más diversas.L 3 Charcot. 29. II. 1888-1889. como «en una piIJJ:ura gris en camafeo ATAQUES Y POSES o en una acuarela en tonos sepia»:16.. un pequeño cotilleo: el profesor Charcot sufría él mismo ese vergonzante estigma. 1886. es decir. de pasada. El término más importante fue.fon y Teulieres. «que quiere reunirse con el ojo izquierdo». ya. iris o retinas de las histéricas. véase neuropático en general. La. Aunque sobre ello planee un cierto silencio. La midriasis. passinL :Jh 32 IPS. Y Charcot bien se jacta de ello: «He examinado posiblemente miles de veces el campo visual de las histéricas» 34 . . Odio a la mirada. 1907. Si constataba. I. era para tomar nota del hecho de que todo eso era únicamente. pág. totalmente vuelta hacia atrás en semicírculo. Pero pasión. II. constata Charcot3 \ las histéricas pueden ver el mundo. :u ° a 173 . pág. gran especialista de todas las criminalidades y «degenerescencias». se darán cuenta por ejemplo de que sus retrntos fotográficos dejan huella. págs. sino en el abarcarlos). en la mayor parte de las ocasiones. ésta es la idea que rechazó Boumeville con relación a Augustine.. espasmos de los párpados. un problema de los músculos. ¿se trata de una contractura del músculo derecho interno?Es muy probable.. L. passim. LA MCRADA TORCIDA DE LA HISTÉRlCA Que un afecto se asome y aceche en la mirada. 3!' IPS. micropsias. passim 42 Cfr. Gilles de la Tourette.172 a LA INVENCIÓN DE LA HJSTE!UA Se ve la lengua al fondo de la boca. Pretende que tiene «una araña dentro del oído derecho». 1891 -1895. o bien se volvía totalmente acromatópsica y entonces lo veía todo como en una fotografia . permanecía torcida. 1893-1894. . 1. con la excusa de que está pegado. A veces L. 163. de un rechazo constante a posar totalmente de frente. y será así como entre en la materia.. era que la ley llamada de los «haces del opticus»:ix se dejaba ridiculizar sin ninguna vergüenza por la «visión histérica». la dilatación anormal de la pupila (a menudo acompañada de una persistente inmovilidad del iris) estaba considerada como un estigma histérico 41. Los psiquiatras de la Salpetriere prestaron una atención muy persistente a estos fenómenos de no-simetría de la mirada. Resumiendo: parálisis del aparato motor del ojo. (N del T.40 . ni más. Pasión también por la exhaustividad. pág. más bien por el agotamiento: trazar una tabla de todos los «síntomas oculares» que hay en la histeria. con razón. durante mucho tiempo. la palabra <1uncional»: todos esos desarreglos eran funcionales. intenta frotarse el ojo derecho.

• ti. Blefaroespasmo histérico). . A. Pl.E ICONOGRAPHlE 175 ·r . 11 . Jf OSN ll-: 1~ ET HYSTÉRIQUE l< AF. Nouvelle Iconographie. 0 t.. [T.. :-:v11 NOUVELLE CL1CH1:. Fotografía de una hi stérica «fotofóbica».__ (1889).# BLEPH ARO SPAS ME l. Blefaroespasmo histérico (sección de los nervios supraorbitales)J. Londe. )'. lámina XIX. x:-x f' H 0T01"VPIP..BERT H A1J fl . PL..:lJ J Tt. 1C HJ'. 53. II.\11 . lámina XVII. Fotografia de «guiño histérico». 1'. 11. .Lil? TMAUl'l ICONOGRAPHIE C t.: . BLÉP HAROSPASME HYSTÉR I QUE (sECT ION DE S NE RFS sus-ORBlTAll\ESl 54_ [T. Nouvelle /conographie___(1889).Londe.O tHH! l" lt OT•) ' l'lll• I M: P.t\• .174 LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA ATAQUES Y POSES NOUVELL..

sus auras pasajeras o tal sentido de los colores venía a convertirse por entero 48 . vendría 18 • 49 50 51 Cfr. decía. junto al taller de fotografía y al museo de vaciados en escayola. Cfr. 26 años». 111. 6. la de «servir a dos amos a la vez».176 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES Y cuando se fotografiaba a histéricas aquejadas de problemas oculares. para la clínica. todo un «laboratorio» de oftalmología. las pulsiones sexuales y las pulsiones del yo. de una seducción. MIRADA DE DESDÉN. O bien el retrato de <1eanne Ag. exigía «mirar y no fijar la mirada>>. antes incluso de su entrada en la Salpétriere. consecuencia de este efecto disociativo: se produce cuando tienden a ver en el inconsciente que las histéricas se quedan ciegas. Charcot. toda transfiguración sintomática en general se volvía propicia. en 1881. Ídem. para «ver algo nuevo». Ibídem. A PLACER Psíquico. para Charcot. escribe Freud51. Gilles de la Tourette. 1. en la Nouvelle lconographie de la Sal. porque fijar la mirada. más bien neuropatologia.. cuyos ojos fueron «el foco de una hiperestesia exquisita>> 45 . en el retrato del rostro. incluso se prestaba. clásicos del género. cuyo objeto habrían sido todas las visiones de los demás (más concretamente. destaquemos como detalle que un médico bien intencionado había además seccionado los nervios supraorbitales de esta fotofóbica. pág. mirar con desdén significa también contemplar. 430. ¿Qué quiere decir esto? Que el ojo está condenado a una situación imposible. pág. especialmente de los campos visuales. 186-187. Ahora bien. pág. Sí. págs. cuando se «intenta levantarlo. incluso cualquier luz resultaba un tormento para esta joven (sin embargo a Lande le hizo falta luz para llevar a cabo su cliché y. Se trazaban cartografías. y sepan que en medicina la palabra «exquisita>> no comporta ninguna connotación de atractivo. su médico. llegase a reconocer un «origen psíquico» de este síntoma46 [54) . . la pulsión escópica en tanto que se destina a disfrutar de todas las demás pulsiones: la pulsión escópica totalitaria. 1896. el propio síntoma tiene como «condición previa» el fracaso del rechazo 50 . Se observaba de arriba abajo y con toda tranquilidad la mirada desdeñosa de las histéricas. Por su parte. pág. intentaba suprimirle ese permanente. Freud. se siente una resistencia que. a 177 cidió hacer edificar. colorearse. 129. y de ambos lados.5 46 17 ' Londe. Ya que la visión es merecedora de rechazo. sin darse cuenta. decía. OC. ese insultante guiño [53). Quiero indicar ya que los protocolos de los exámenes de los ojos dependían casi únicamente de una pulsión. l. es decir. 1889. Hubo allí como una auténtica industria de contrastes y mensuraciones de todos los actos perceptivos. III. colocarlas ortogonalmente frente a la cámara. con los párpados bajados. Charcot. en la Salpétriere. venía a significar psicofisiologia. justo antes de que Gilles de la Tourette. sobre formularios estándar que debían «rellenarse». OC. Ahora bien. por ejemplo. 290. 168-169. Freud indicó que los problemas de la visión en la histeria eran realmente la muestra de una disociación del proceso perceptivo entre. puede que algo contrariado nosológicamente. decía. las visiones de los enfermos): era una pufsión escópica. daba demasiada «dureza>> 43 • Nos ha dejado así algunos retratos. ipero de qué manera! ¿y exactamente de cuál? Esto es lo que yo me pregunto. era necesario en cualquier caso. 1910. nos queda patente el dolor de la prueba de posado). un «grupo de representaciones» que experimentan algo así como un. pág. Ídem. pág. resulta sin embargo muy apreciable»44 y que se quedaba afónica cuando Gilles de la Tourette. Rei:¿e.pétriere: como el de esa joven aquejada de una contractura espasmódica del párpado (hasta el punto de que. págs. 171. Albert Londe exigía además una mirada que fuese «natural y perpendicular a la dirección general de la figura>>. un <~ui­ cio de condena» 49 . la histeria convenía bien a esto. Fue como algo «completamente obligatorio para un Instituto neuropatológico» 47 que Charcot de- ·" 10 ' 44 ·1. Urteilverwerfang. y de una atracción. aunque no sea considerable. Ídem. Sus intermitencias. y para localizar exactamente la menor disimetría. imaginables o inimaginables.

se consagró a describirlo. etc. CEuvres. y de esta manera derivaba. Otro ejemplo. a producir por tanto un croquis" 3 [55]. quiero decir un hombre dotado de un gusto por las formas y de una memoria visual extraordinarios.. El pobre desgraciado soñaba sin imágenes56. por ejemplo. uno de los dos <~efes» en cuestión bien pudo responder al nombre de «Charcot». en el corazón del propio síntoma histérico. del color.. más. Apéndice 15]. r. No se sabe si este extraño y anónimo caso llegó a curar53 Cha. a contarlo como guión o recital. esa evanescente «figura luminosa>> que obnubila la visión durante las «migrañas oftálmicas» u otros síntomas más característicos de la histeria. 1887-1888.: ' J~~ (. que no reconocía en un espejo. Reize. la culpabilidad 52 . posiblemente por ello aún más deseoso de analizarlo). en el recinto de la Salpétriere. Charcot. También imagino a Cha¡cot y sus colegas (¿sus cómplices?) viendo siempre «algo nuevo» a medida que 52 Ídem. llegaba incluso a querer ver en el interior de la más fugaz e inconsciente visión de estas jóvenes de ojos incomprensiblemente irritados. e incluso «a la Vauban»M [cfr.rcot. ellas.. (". ' . sin duda a surgir cierta «irritación». a convocarlo como esquema figurativo. ya no podía «figurarse» nada. III. vinculado a esta pasión por penetrar a través de la mirada en la intimidad del ver de otro y en la intimidad misma de su no-ver: tal es el caso de la «supresión brusca y aislada de la visión mental de los signos y de los objetos. olvidaba los rostros de todos sus allegados e incluso el suyo. tomo III. vino a encomendársele porque experimentaba una pérdida total de toda ideación de la forma. a menudo intentó arrancar a sus pacientes una descripción conforme a la suya. Casi llego a creer que. 55. Charcot veía en el escotoma una «fortificación».. «Charcot». Figuración de un «escotoma centelleante» (las letras indican los colores). Ahora bien. formas y colores»!i 5 . formulación para él inadmisible. Sí. Además. 182. todo esto existe porque existe. 69. conforme a su esquema figurativo (él mismo se vio. i v. sr. e incluso en el corazón de la visión.".'·f.t/i. Y.. Charcot.c./'·1 01.\~~~~%. además. .. Í\~ "'<·~ ~·. una infección. una disociación de la visibilidad. Cfr.. pero sin otro resultado más que algunas paradojas como la de un «deslumbramiento» de las tinieblas. más íntimamente culpables.<\\1'"""· . y de una culpabilidad de la que incluso llego a creer que la Salpétriere fue como el campo de gestión.. por ejemplo. OC..""'-"'·"¡. asignadas a residir en su servicio. 187. «alguna vez» según decía.. Charcot.178 n ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTE!UA t .. pág. sometido al escotoma. 5 ' 179 . Ídem. págs. esto era motivo para Charcot de avanzar cada vez más en su propia Schaulust. como instancia. ~~!~. 178-192. págs. puso sus miras sobre el escotoma centelleante. decía. 74-75. págs. 168. pág. «sus» histéricas eran. alguien que casi se le parecía. Charcot. III. OC. seducción e irritación funcionaban bien juntas.

180

0

LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA

ATAQUES Y POSES

LE S REYES.

se, pero sí que sirvió de materia para que Charcot elaborase
conceptos, todos ellos dominados por la función de la imagen: un concepto de la palabra en tanto que «complexus» de
imágenes («imagen conmemorativa», «imagen auditiva.>>, «imagen visual», «imagen motriz de articulación», «imagen motriz
gráfica»); una teoría de las amnesias, de la memoria en general como imposición de las imágenes; e incluso una ciencia de
los sueños, como ciencia de imágenes íntimas .. Y.
En cualquier caso, ese mal de la visión significó para él una
ocasión para ver cosas nuevas.

SUEÑO S (TEATRO, FUEGO Y SANGRE)

b 1ip.lumi•rwcr &

c.• r:dcScJuu 57,P:,,.is

l'our l'cxp!'cat10n du frontispice voiJ pages 381. 4-21 et4·22

Pero acuérdense de los sueños de fuego, cofres de imágenes o de joyas, de los sueños de cuadros, de la Madona Sixtina: Freud habrá escandido la palabra de Dora, que le devanaba una madeja de dos sueños, y ¿qué comprendió? Vio
una escisión del cuerpo histérico y del sueño histérico (el sueño de un cuerpo erótico, totalmente erótico, pero en el fondo
vaciado de símbolos, fijado en imagen) 58 ; Freud descubrió
como una indirección de la representación, que le obligó a seguir
significantes no sólo por las huellas sino además por las modulaciones de los rodeos, y esto era interpretar5 9 .
En cuanto a Charcot, él iba en busca de una unidad dramática y no de una escisión. Más que interpretar, escenificaba según la unidad de lugar y de tiempo de una representación
muy «clásica». Necesitaba que se produjese todo sobre el mismo
escenario, una especie de recinto de visibilidad, para lograr su
mirada única. Permanecía sordo a los ruidos que se producían entre bastidores, a los ruidos de la calle tras de él. No
imaginaba la existencia de otro tipo de teatralidad, de otro estilo -como el de un «teatro privado» por ejemplo, tal vez privado de espectador. Puesto que Charcot exigía asistir a todo.
Rechazaba de antemano la idea de «otro escenario» (es decir,
de un escenario absolutamente inalcanzable a la mirada).
57

58

56. Hervey de Saint-Denys, Les reves et les moyens de les diriger (1867). Lámina del frontispicio.

59

Ídem, págs. 188-192.
Cfr. Freud, 1901-1905, págs. 46-83.
Ídem, pág. 8.

181

182

LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA
ATAQUES Y POSES

Pl anche XVIII.

ATTITU DES PASSIONNELLES
~H:);.\CE

57. [Lámina XVIII. Actitud es pasionales. Amenaza]. Régnard. Fotografía de Augustine. /conographie..., tomo II.

183

Planche XXVII

ATTITUDES PASSIONNELLES
lfE:SACE

58. [Lámina XXVII. Actitudes pasionales. Amenaza]. Régnard. Fotografía de Augustine. lconographie..., tomo II.

184

a

ATAQUES Y POSES

LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA

Indico de paso que fue lector de Hervey de Saint-Denys,
autor de una especie de manual de escenificación, la pequeña guía de los medios de dirigir nuestros propios sueños60 . Hay
todo un capítulo dedicado a la analogía entre el sueño y la fotografía (los «clichés-recuerdos»)61 ; el grabado de la portada
nos muestra incluso un sainete «típico» de sueño (mujer desnuda, miradas de hombres, un pintor... ) y la figuración de algunos bonitos escotomas de colores [56].
En el caso de Boumeville, se puede decir que intentó contar con honestidad todo lo que soñaba Augustine. La clínica
(de kliné, la cama), si no la llave, de sus sueños. Sueños de fuego, también 62 . Sueños de no permanecer emparedada en la
Salpetriere; marcharse y asistir «a un teatro en el que se representaba una revolución» 63 . Sueños de sangre, «sueños
horribles sobre los que la enferma rehúsa dar detalles», a
menudo 64 .
Augustine devanaba también otras palabras, pero ¿para
qué receptor? «Imaginamos que hemos soñado», decía, «cuando
simplemente hemos oído hablar» 65 . Y no sabremos mucho
más sobre ello ya que Boumeville, justamente, no insistía demasiado sobre ello.

VISIONES

185

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Augustine, por el contrario, oía voces y tenía visiones de
forma irreprensible, y entonces se liberaba algo así como un
secreto, no sólo se liberaba sino que se representaba realmente, y además como en un excesivo primer plano.
Entonces, con los labios húmedos, conocía la ciencia de
perder la antigua conciencia al fondo de una cama66 , y de demostrarlo por medio de cien gestos. Quedaba claro que en

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PlanC'he XXI\' .

ATTITUDES

PASSIONNELLes

11.·\LLUCJ'.'\ATJO}'líS )JE 1.'oern
60
61

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63
64

65

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Hervey de Saint-Denys, 1867, passim.
Ídem, págs. 18-33.
Cfr. IPS, II, pág. 131.
IPS, III, págs. 189-190.
IPS, II, pág. 135.
IPS, III, pág. 199 (la cursiva es mía).
Cfr. Baudelaire, OC, I, pág. 159.

59. [LárrrinaXXN. Actitudes pasionales. Alucinaciones de l oído]. Régnard. Fotografía de Augustine.
lconographie... , tomo II.

186

LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA
ATAQUES Y POSES

ese momento caía bajo la influencia de «imaginaciones que
no tienen por causa más que el cuerpo», puras ilusiones, por
tanto 67, y, desde el punto de vista de la medicina legal, había
una gran preocupación por denunciar las «falsas alegaciones
de histéricas alucinadas» 68 .
Eran en su mayoría visiones de violaciones, sangTe, de
nuevo fuegos, terrores y odios frente a los hombres. Terrores,
ciertamente. Pero no obstante como caídos del cielo para un
saber psiquiátrico animado en su totalidad por la pasión dramatúrgica.
Repito que, con estas «visiones histéricas», se colocaba en primer plano una representación6!J: aquella misma sobre la que indiqué que estaba sujeta al rechazo; pero el rechazo, ahí, era
puesto en jaque y de forma tan radical que la propia identidad de Augustine era expulsada, totalmente, de la realidad; y el
rechazado realizaba un regTeso fulminante, saliendo así de las
llamas, en la mundanidad de Augustine, algo así como una proyección, en el sentido fuerte de la palabra, una proyección totalmente ditigida hacia una imagen, una imagen especular. «Visiones», por tanto: el alcance de todo el estar-ahí de Augustine por
medio de una imagen «en acto», gesticulada. Que una «visión»,
la más íntima e inmediata, fuese representada y puesta. en escena, como la sobrestimación ante todos de un espectáculo de sí
mismo, del sí mismo, esto es lo que permitía sacar clichés
[57-58]. Más aún en cuanto que a veces Agustine se tetanz'zp.ba en el acto de imagen que constituía su «visión» [52].
«Gritos de espanto, de dolor, lloros ahogados; X. .. se excita, se levanta, se pone en cuclillas sobre sus talones, su actitud, su fisonomía expresan amenaza; las láminas XVII [52]
y XVIII [57] representan esa fase en dos ataques distintos» 7º.
Lo que Bourneville ya pasa por alto es el sentido de esta amenaza, su motivo, puesto que Augustine parece tanto sufrir [58]
como hacer sufrir [57].
Existen, pues, fragmentos silenciados, en el comentario, incluso a pesar de que Augustine, liberando su «visión» en la
m Cfr. Descartes, OC, pág. 706.
Cfr. Pilres, 1891, II, págs. 34-47.
w Cfr. Freud, 1894, págs. 11-13.
70
IPS, II, pág. 162.

1

187

........

.

Planche XIX.

ATTITUDES PASSIONNELLES
.U'l'EI..

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60. [Lámina XIX. Actitudes pasionales. Llamada]. Rég11ard. Fotografía de Augustine Iconographie .. .,
tomo II.

» Ella abre la boca e inlrnduce su mano como para sacar algo 72 . mstá esto permitido? . pues. los muertos «se desencadenan» e. OC. pág. Y con un cierto placer. Veía por todas partes bestias negras. cruza los brazos. Iré tan pronto como pueda. pág. Actitudes pasionales. órganos enloquecidos. no dejaba de unir el gesto a esa palabra (o a esa mú71 72 73 74 75 Rimbaud. pág. 188 1-1885. Palabra enloquecida. Más bien al contrario. 292. OC. el mundo entero se coloreaba de extraños reflejos. con conchas» 7:i. una infección alucinatoria de todo el espacio. Como para justificar a su imagen «a aparecer» en la lconographie. [Lámina XX. De repente..1·: 61. amenaza con la cabeza: «iHace que me enfade muchísimo! .. Los fantasmas poblaban la vida de Augustine. ligeramente mediatizados. Se encontraba sumergida en el corazón de los dramas que había vivido personalmente o leído en las novelas 74. IPS. 129.¡ · ppL[ C. 188 1-1885. aparentemente. parece que algo se embala.. IX.. Incluso cuando Augustine sufría simples alucinaciones acústicas. 132. 9... 147.. (En lo que nunca habrá alcanzado hasta donde Rimbaud había dejado sus huellas: «Las alucinaciones son innumerables. pág. -· Fl<Jnche XX. informa Bourneville (sin sentirse afectado en lo más mínimo): «Cuando los hombres que la rodean hablan. IPS. de todo el tiempo. Cfr. Pero ahí. casi se condenaba a una narración. Icono- graphie. Es eso lo que siempre he tenido: no ya fe en la historia. de su experiencia delirante. un decir.188 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES O 189 aparición de una gesticulación. 11.. Charcot. 1 J. ningún retraimiento. el olvido de los principios. Me lo callaré: poetas y visionarios se pondrían celosos. Richer. pág. seamos avaros como el mar» )7 1• Su fisonomía «expresaba». 11...\ TI<•:\ .\ ~I< H' Hl·T . tal vez porque su boca profería al mismo tiempo. En ocasiones. «parecidas a ratas grandes». Soy mil veces el más rico. .. negras. 100 («Une saison en enfer») (la cursiva es mía). Régnard. Fotografia de Augustine. Súplica amorosa]. pág. ella misma ofrecía una leyenda de sus gestos. casi inmediatamente. amenaza. Cfr. pág. Ídem. » Se esconde el rostro con las manos. Me envías ranas. o bien «planas. . bajo la influencia de Bourneville: «iMal bicho! iPatán!. salen llamas de su boca>>75 .. Richer. ATTITUDES PASSIONNELLES . tomo Il.

.__. .. Jconographie. [Lámina XXI.. __. tomo II. -it-. 63.. Fotografía de Augustine. 62.190 AT A QUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA H ISTEIUA 0 19 1 -""' "::::::-~ ?.. Régnard .. l 1~ ' " . Éxtasis (1876)]. Erotismo]. ATTITUDES PASSIONNELLES Plao ch~ X.. .. EXT:\SE (1870}.. Fotografía de Augustine.... Régnard . - ""111 • t Planche XXII.. ...X i .. torn o II. Actitudes pasionales.... AT TI T U D ES PAS SI ON N ELLES l::H u Tl .. /conographie. >11:... [Lámina XXII....5/' 7 . . Actitudes pasionales.?. .

....192 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES 0 193 ~ • ' l . P lanche XXIll ATTITUDES PASSIONNELLES 1-:X'l'. '. . tomo II.. Éxtasis (1878)]..rd. E Planche XXVI. 64. [Lámina XXIII..l. ATTITUDES PASSIONNELLES \ rn7>-i). Régna.. Fotografía de Augustine. Jconographie . Actitudes pasionales. 65. Fotografía de Augustine.. . [Lámina XXVI.lfOQUERIF.rd. Régna. Burla]. tomo II. Actitudes pasionales. lconographie..\ :'. .

pág. Extasis. IV. excessus mentís. Pero Charcot. (o debería decir más bien «barroca»? Paciencia. el texto estaría totalmente desmembrado. para hablar de «Genevieve». une las manos. Así es. Más bien «suplicación amorosa». la estructura íntima de todas esas llamadas «actitudes pasionales». tal vez petición. Pues no. sonrisas. págs. una forma típica de la histeria. Su atención se dirigía hacia los efectos del tipo: las histéricas alucinan en proporción a la estructura territorial de sus estesias perversas. ÉXTASIS Llamada.real. durante sus llamados «ataques de éxtasis» 81 • Resulta realmente crucial ese momento en que una «gran forma>> nosológica (que también podemos encontrar en Ribot. movimientos de la pelvis. Llamadas. Richer. la mística. 1. págs. hace: psitt. C fr.. Un éxtasis. II.. 162. Richer. vivía bajo el encanto de una visión perpetua que la hacía disfrutar de su celeste esposo» 8º. ¿Por qué? Cuando además en el delirio histérico. e incluso de convocar. Richer. Cha.. lo escuchaba. 10. formas atestadas. psitt. Miren si no [61-64]. pág. X . otras veces. está sentada a medias. Una visión tal vez demasiado. no fueron «iconografiados». Peticiones. En ocasiones. en su famosa tabla. 1881 -1885. pero que no lo es. "º IPS. IPS. s. palabras de deseo o de estímulo.194 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES sica) que llegaba de fuera. íntimamente. y del que le separa un espacio 82 . no se preocupó en absoluto por entrar en la cuestión de la angustia o el deseo. En cuanto a Richer. Mallarmé. repleto de los problemas taxonómicos que entonces se planteaban. págs.f. mentís alienatio. a las grandes místicas cristianas para dar cuenta. creyó ofrecer. como si abrazase al amante de sus sueños sobre su seno. 211-222. De lo que. pero que es. se observan ligeros movimientos como si acunase. pág. pág. 110. ve a un amante imaginario al que llama»8 '3• ¿y entonces? Él cede. tal vez peticiones: las manos se enlazan hacia aquel al que no puede asir. a 195 ojos el objeto invisible de su amor. 432-433. el miedo se convierte tan a menudo en una especie de suerte obligada. la «llamada» de Augustine [60]. Los terrores sexuales fueron incontables77 .. pág. espantaba la mirada de Augustine. Sin embargo. Cfr. el deseo saciado.. Cfr. quiero decir pervertidas (así.. ila llamada era para un hombre! «X. su fisonomía denota la posesión. Pero no nos dice a qué hay que remitir. abraza la almohada. tal vez duelo. Fue también de esta manera como Augustine se convertía ella misma en forma atestada. OC. Cierra los ojos. Augustine mira hacia arriba. que juega tanto con un fuego de Unheimliche. de una frontera entre la locura y. 220. ' . imbuido de sus descripciones clínicas. estrangulaba la palabra. plásticos. enjanet y en muchos otros) viene a nacer como por transfiguración de una «gran forma» de la iconografía religiosa más «clásica». Cfr. pequeños gemidos. ordenándolas según el sofisticadísimo distinguo de una «fase triste» y de una «fase alegre» 79 . Boumeville no dejó de evocar. 82 Cfr. Al cabo de apenas un minuto -se sabe que en los sueños todo transcurre rápidamente-: X se incorpora. literarios. describir y justificar en la historia el escándalo y la belleza reunidos de los éxtasis histéricos. 1881-1885. Cfr. tradicionales. raptus. "" IPS. se acuesta colocándose sobre el lado izquierdo de la cama y mostrando el sitio libre que le deja en la cama. Lo contemplaba. Con ello no quiero más que llamar la atención sobre esa connivencia fundamental de una práctica clínica con paradigmas figurativos. 1881 -1885. págs. 1881-1885. etc. clásica. . dilatatio mentís. Y la Salpetriere se revela al respecto como el recinto de una experimentación y de una fabricación de «modelos vivientes» para un museo imaginario que podría creerse pasado de moda. demasiado loca. Augustine no podía alucinar con besos más que en el lado derecho de su cuerpo hemianestesiado)78 . 147-151.. Se trata evidentemente de un hombre. 10. etc. en el fondo. se sienta. 11. 164.. Richer. 11. hablaba de Marie Alacoque: «Tenía sin cesar ante sus 7 " 77 78 " 1 Ídem. pág. 89-116 y lám . Y el cliché resultaba aún más probatorio76 [59]. 81 1111. los brazos están cruzados. Luego. súplicas.

Un ejemplo: los surrealistas no encontraron nada mejor que conmemorar un «Cincuentenario de la Histeria» en 1928. 89 Cfr. 85 Encare: otra vez. págs. Se trataba de nuevo de anexionar la histeria a un «medio de expresión». (. !JO Aragon y Breton. sin embargo tan dolorosas. 70-71. 162-163. 1928. 72. convertido en espectador. atracción pero fuera de sí. IPS. 87 Ibídem. 164. págs. 140. a un futuro muy anterior. Por ejemplo. cuyo perfecto tipo nos ha sido ofrecido gracias a la observación relativa de la deliciosa X. (N. 1973b. 135. 7. como eslogan: Nosotros. 1972-1973. ver al compañero pasmado por el encore. L. págs. Bien es cierto que un éxtasis no puede más que fascinar. ya que las histéricas hacen el amor con nada: ¿cómo podrían «sentir» algo? Yo llamo a esto una reducción.moison»). convocaban el éxtasis religioso para explicar el éxtasis histérico y. 96 Ídem. brotaba realmente a borbotones93 .5. El Ausente. dándole la vuelta. 121-123. 18. reducir la existencia de ese Ausente a la ausencia sin mezcla. el amante regresó y. etcétera.. durante la noche. OC. Y se libera una no-relación88 .. págs. apuntando al éxtasis. muy vieja persecución. sobre todo porque la llamada histérica.51 («De la pii.. el descubrimiento poético más importante de finales del siglo XIX. esos clichés del éxtasis. Bourneville y los demás hicieron en realidad «trabajar» esta fascinación sonsacando beneficios de todas sus vertientes: así. el acto de sacar fuera. transfigurar al testigo. inminente y perdido para siempre. 1881-188. de devorar. 9S IPS. casi olvidadizo del fictum).5 1. sus estigmas de todo tipo. págs. de nuevo. 134-135. «Genevieve» llega a alucinar un aborto. ATAQUES Y POSES deándose con las gesticulaciones. 145-146. EL ESPOSO INFERNAL Encore 85 significa: de ahí (hinc) a (ha) esta hora (hora). pág.9°. siempre un poco turbia. Posiblemente sea el término de una muy. se trataba de continuar regoM Ídem. Les provoca. del T) ¡¡¡¡ Cfr. se subliman. ciertamente. celebramos aquí el cincuentenario de la histeria. los surrealistas. 91 IPS. un amante de «Genevieve» murió. exhumar su cuerpo. continúa siendo justamente una provocación 96 . 20. sufrió una «crisis» en el mismo cementerio. 23. pág. 1. más bien atracción. OC. 68. que no hay nada que queramos más que a estas jóvenes histéricas. invisible. y con lo siguiente como punto de partida. pág.. se arrancan. Richer. Artaud escribe. estaba «como muerta»91• Unos años más tarde. en su relación con la nada. une sus manos en una súplica (lámina XX) [61] y dice con tono lastimero: «¿Ya no quieres? iOtra vez . y a tal hacer-el-amor de la «soledad compartida»94 a una «abolición del sentido genésico» 95 . Los pormenores. 9·• Lacan. 93 Ídem. como acto de verificación: él verifica la eficacia del fictumJl 2 . insondable y que se extravasa en su empleo86 . pág. IPS.. 111. 88 Cfr. 23. pág. O escuchen también pasmo. . Artaud. 207. como las manifestaciones histéricas de puros delirios eróticos. 1. intentó. Cfr. siempre está cercano. ) Nosotros.5 («Extase»). 92 a 197 . véase la tontería. de una Augustine convertida en pobre vedette. con ecos de spasmos. explicaban el éxtasis religioso. 189190. objeto del encore. págs. pero la sangre brotaba..84 . Retirada. no. vol. apunta Bourneville (empleando el presente del indicativo. tomo 1. pág. Ella se escapó por una ventana. su misma historia. pero se dirige a un Ausente. al «arte». 1. reproduciendo esos mismos éxtasis fotografiados de Augustine. 226-229. Pero nosotros no tenemos por patrimonio común de este movimiento más que una extrema fascinación. Lacan. Esto permitía. pág. 211-222. 203. «tienen relaciones sexuales reiteradas en las que ella asegura sentir como en el pasado. 11. está cubierta de sudor y sus partes genitales están húmedas» (empleando aquí el presente del indicativo. !» .196 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA mira hacia arriba. (Augustine) . ¿verdad? Charcot. 1. Porque existe ya una llamada excesiva que se dirige siempre más allá de los presentes.. el acto de desgarrar. Descartes. temporal. 11. pág. atraer hacia. Fascinante. entre otras cosas. que se rebasa una penetración87. de arrancar en espasmos casi una muerte89 .

44. Entonces. alfin sei mio». como escenografía?. 1772. algo que. concediendo momentáneamente la palabra a la delirante: Soy esclava del Esposo infernal. uxi Cfr. no es un fantasma. pág. descargar.. aquel que ha perdido a las vírgenes locas. págs. queridos colegas. 1798. secretar 102. 60-61 . ¿saben?. Y a menudo se enfurece contra mí. 102-103 («Une saison en enfor». Pero era una relación con la Nada. de la alteración. 1979. que disfruta de otra cosa? Pues por supuesto.53. VH Cfr. el ataque histérico se habrá «desencadenado» como por el efecto exactamente catastrófico (discontinuidad repentinamente evidente. pero muy íntimo. tetanizada.l Diderot.iCómo describírselo! Ya ni siquiera sé hablar. imperativamente. págs. !l? es decir. alteración que es de una clase totalmente distinta 103 . 1972-1973. págs. señores? ¿Es un misterio? Se trata de todo el misterio de un significante. es decir. Ídem. Esta doble coacción. Pero a mí. reemplaza en el éxtasis a esa imposibilidad real de una relación. que «su espera se vea cien veces burlada>>99. Ahí no hacía. no es un hombre 97 . 100 Cfr. recíprocamente. y concretamente de una anestesia total de todo el lado derecho de la vulva y si. exclusión.ino me matarán!. dilaceración también indican. tengo que hacerlo. Y. ¿Pero en qué consiste ese suplemento. Kant.198 O ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Y porque el Ausente al que se llama es tan. disfrutar. la hace tal vez soportable. LA MUJER ALTERADA Así pues. más que deteriorar suplacer al encontrarlo: ésta es la misma definición que da Kant de los «vapores» histéricos que. algo así como un disfrute suplementario. vivía en la inextinguible embriaguez (iplaga social!) de un encuentro fantasma. Puesto que pérdida. como transfinita. recíproco 100 . ante nuestros ojos. Se trata bien de ese demonio. No estamos en este mundo. al fin soy tuya. 123. mis queridos colegas. pérdida desgarradora. "' Rimbaud. el saber se altera también. Puesto que. se dice también. wi Cfr. 64. visible) de un estado de crisis. el conocimiento de la histeria no puede él mismo. (. el amor permanece ahí impotente. págs. del que la histérica. y sospecha del suplemento. de un enigmático disfrute. el dúo fantasma de Lucia di Lamermoor). «consumen» a las mujeres98. tan eficaz. por menos que volverse loco en ciertos momentos. según él. una alteridad radical. !1. 950. disfrutar se habrá extasiado en un más-allá. «Délires l». un vacío absoluto y sin atributos. en sus «actitudes pasionales». tengo miedo. ) Sus misteriosas delicadezas me sedujeron. Rimbaud lo describió con exactitud en 1873. la muy desgraciada. contra mí. IPS. ahí.. pero que hace signos a los testigos de la escena. esto es evidentemente cosa de mujeres. violento en demasía. el saber ante la evidencia misma de un espectáculo de disfrute. OC. entre espectáculo de la pérdida. mis queridos colegas. 12-13. II. Pérdida. un estado amoroso anima esta expectativa cuando la expectativa emplaza a la pobre alma a la inmovilidad. de amenaza. escénicamente. que resulta diabólico. todos podemos verla. ¿como «actitudes pasionales»? En cualquier caso. aunque en el fondo. Un estado amoroso sigue persistiendo. foo podría haber sido inventada ya como pose. Si nuestra Augustine sufre de una «abolición del sentido genésico». Olvidé todos mis deberes humanos para seguirle. que generaba esa expectativa. lloro. «Vierge folle»). que he perdido la cordura. ¿no sería. espera y amor. No es un espectro. iQué vida! La vida de verdad está ausente. concretamente. 1. fascinándose. Safouan. es destino de las mujeres. Estoy de luto. de un disfrute: puesto que es un Ausente el que la dirigía. de la «relación sexual» 101 . págs. algo que parece existir. «alfin son tua. Esto. parece ser. Voy allí donde él va. pág. Lacan. narcísico. pese a ello. alma desgraciada. etc. iEI muy Demonio! Es un Demonio. al fin eres mío {es el vals lento. Y eso pese a que el modelo neurofisiológico de un disfrute como descarga de presión haya sido creado para denegar dicha tensión. 68. 98. En todo caso. que estoy condenada y muerta para el mundo . 10 1 0 199 . Por tanto. se muestra como el súcubo. Ahora bien.

1895. de una tensión. toda pose las obedece. ésta es la ley absoluta del género. histérica. y después la invención. temo dejar muy pronto de querer a cierta persona. las representaciones son excesivas. le otorga valor de «suplemento». Y esto es exactamente un doble cuerpo: el acontecimiento a la vez abierto. puesto que la enferma se desplaza constantemente y no sería posible efectuar la puesta a punto mediante los procedimientos ordinarios 107• º No me preocupo en absoluto por ustedes. ineluctablemente. se aliena a esta intensidad. pág.200 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES se ahoga. tratándose de la histeria. Breuer y Freud. no puedo imaginarme que todo eso no afecte al espectáculo. se vio como obligado a un do- ble cuerpo. ¿De qué manera? Mediante el desdoblamiento de los cuerpos.. y que esa otra escisión. pese a la plasticidad incluso «clásica» de sus poses. Al producirla. 105 Artaud. 1 . Respecto al tiempo: una pose se extirpa de un movimiento. 101. 1893a. fundamental.. 56. 291-292. Freud. Y he aquí que ahora es verdad. ¿cómo podría haberlo enunciado? «Ignoro cómo se iiifabrica!!! el regocijo. con su rostro colgado en el abismo de una retroculpabilidad que. 2. de los disfrutes histéricos. tomo XIV. el órgano predatorio de las pasiones histéricas. Pero la identificación es tan lábil en la histeria. 106 Dostoievski. acontecimiento también agitado. de una simulación. 336-338 («L'épreuve de la satisfaction»). seguía colocando su mejilla contra la placa. Cfr. págs. y diria que valor. Qy. Un efecto de la crueldad más pura. Las consecuencias psíquicas son incalculables. en todos los sentidos de la palabra. aquí está el desdoblamiento interno de la imagen de los cuerpos. Pero en este caso.. 1893-1895. pero yo lo filtro a través de una placa de vacío» 1 5••• Ciertamente. 102. convertida ya en escisión. es decir. jamás se le dio a Augustine tal enunciado. atadas.) Esta expresión denomina sobre todo una escisión. la representación. de un espectáculo. como por cierto ocurre con las precedentes. seria el disfrute mismo hecho pérdida en tanto que la pérdida se hace acontecimiento.. 359-360. Es por mí por quien temo.. 1895.. La representación. una posesión. particularmente hipertensas. dicha mujer parecía cumplir a porfía un acceso. en la histeria. pág. Habrá que estar siempre preparado para actuar y captar la actitud interesante en el momento que se quiera.. a todas sus exultaciones. de pérdida suplementaria.. no «reproduce» un objeto (un objeto de deseo): produce la ausencia y dinamiza su pérdida. 1873. Probablemente me haya hecho culpable de una importante falta ante sus ojos . lanzaba discordia a todas sus euforias. en el disfrute. Ella misma experimentaba la escisión de la prueba y del saber 104 .. En esta hipótesis. puesto que se suceden con rapidez. l"li 107 108 Londe. y de ahí viene toda mi desgracia. clavadas vivas. Pero repito que Augustine. ella pensase algo así como: La reproducción de esas escenas tan variadas como imprevistas se llevará a cabo por la Fotografía con ciertas dificultades. dice Freud. ofrecido e indescifrable. vol. Y puede que en lo más profundo de su ser. a todas sus sonrisas. una invasión de deseo. concretamente en la economía freudiana. págs. se tantaliza. se excita aún más. El placer se condenaba a las representaciones.. Todas las escisiones fueron enlazadas en los momentos de las tomas. Pero ignoro de qué soy culpable. del ser y de la identificación.. incluso la cámara oscura. págs. una accesión. festines de imágenes. la pregunta quedará sin resolver. una pose es una intermitencia. Freud. Como respuesta. POSES DEL PLACER (UN DOBLE CUERPO) No puedo imaginarme que esta culpabilidad. pág. fueron hieratizadas en algunas poses. hay que decirlo. incluso si. Ineludiblemente surge come secuela una suerte de inestabilidad general en las imágenes. Pero ¿qué es lo que es verdad? Me pregunto no obstante si él también tendría parte en algo .é quiere una mujer. 104 Cfr. no de claridad pero sí de fogonazo. 132. a 201 (Y de esta manera. acontecimiento visible. OC. puede que ininteligibles 108 • Ahora bien. en esta aporía. resulta absolutamente recomendable el empleo de la cámara de doble-cuerpo..

en la misma época. Significa por último pasar el tiempo. La persistencia del afecto aferrada a las representaciones es una retención. o de forma recíproca. 5. quiero decir atentado. esclarecido de irrealidad. págs. quiero decir angustia del tiempo. páginas 128.y aflicción. a la histérica como un afecto. y en todos los sentidos. págs. claramente. justamente. págs. 111 Cfr. 53-54. aunque (o tal vez puesto que). 1893-1895. 11 ° 1 111¡ . 1895. yendo a diseminarse por todos los órganos. Freud. apariencias. 11. y todas las representaciones se infectan de ello. toda la aflicción permanece. págs. «siguen siendo parcialmente inexplicables» 117 • Encontrarse en un estado de extrema conmoción. 165-166. 1895. afecto. 113 109 Cfr. pues. establecer un vínculo entre la visibilidad de una emoción y las muy íntimas «excitaciones tónicas intracerebrales». págs. Freud. pág. tal vez formalizar el afecto en términos de cantidades. la manifestación no puede extirparse de la apariencia. 318-322. bien es cierto. 5-6. (. Gilles de la Tourette. dicen. 1893-1895. en el mismo momento incluso en que se desencadena: esto afecta. Breuer y Freud dieron la siguiente formulación princeps: «Es sobre todo de reminiscencias de lo que sufte la histérica»u5 • Y el propio concepto de abrirse camino del dolor buscaba su noción psíquica 116 • Finalmente está el movimiento. permanece «fresca». Intentaron. y por ejemplo un abrirse camino del dolor. siempre renovada en su crueldad. 8. esperaban formular. págs. equivalente gracias al cual el afecto puede ser abreaccionado. de forma muy tangible. hablaban de la expresión motriz de los afectos como de un «reflejo» "º· Pero su concepto de la abreacción tendía también. 1891. 1895. Gesto viene del verbo latino gerere. Existe. 11 7 Breuer y Freud. pues. un trabajo de la memoria. 1888-1893. 326-327 («L'épreuve de la souffrance»). hacer desaparecer el afecto concomitante» 112 • Ahora bien. y también llevar algo a cabo. pág. a 203 1f 1¡ Podemos por tanto decir gue. está lejos de oponerse a lo real). En ella. 116 Cfr. llegaron más lejos. el agere del facere. representar un personaje (gerere aliquem). Breuer y Freud. Puede que dicho verbo nos hable de la facticidad. 1893-1895. pero ¿de qué se trata exactamente? La Escuela de la Salpetriere admitió un «estado mental» histérico: la sensibilidad emotiva a menudo se encontrnba asociada a lo que se denominaba «la degenerescencia mental» 1º9• Breuer y Freud. Cfr. págs. a dar cuenta de la molricidad afectiva por medio de conceptos como «estado de deseo» o «asociación subconsciente» 111 . 115 Breuer y Freud. pero que no sabe extirpar el arte de la naturaleza. págs. Freud.. Freud. se vuelven patógenas. 315-317. 152-161. mediante los afectos de la asociación.. 114 Cfr. es exactamente esto lo que la histeria no sabe hacer: en ella. 1893-1895. en las «actitudes pasionales» del ataque histérico: Breuer y Freud se atrevieron a dar al respecto una hipótesis según la cual esos movimientos expresan el recuerdo. 11 2 Breuer y Freud. 486-555. es porque se les prohíbe la usura habitual debida a una abreacción y a una reproducción en estados donde las asociaciones no se verían entorpecidas 11 º1. Y luego está el tiempo. Breuer y Freud. Freud. 1895a. está como crucificado entre afectación y afecto . Ahora bien. 172-178. pág. En la histeria. págs.202 a ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA GESTOS AFECTADOS La histeria es tal vez ininteligible. I. ) Fue así como el ser normal logró. es decir. en este caso. atravesando la garganta. 1893-1895. en una especie de pérdida repentina del sentido del movimiento. Lenguaje y representación aparecían ya totalmente implicados en el asunto: «El ser humano encuentra en el lenguaje un equivalente del acto. «Barreras de contacto» demasiado frágiles 114 . como la efectividad de un drama tremendamente virtual (pero que. los afectos son gestos y los gestos.1895. 231. el gesto histérico se encuentra muy afectado. Cfr. Pone en movimiento algo de la mimesis. si las representaciones convertidas en patógenas se mantienen así en todo su frescor y siempre igual de cargadas de emoción. 339-340. Ídem. que significa producir pero también hacer parecer.

como consecuencia de ello.passim w IPS. como por ejemplo la fulguración a consecuencia de la cual un hombre se había puesto muy nervioso e incluso le había dado un ataque de nervios. Pero estaba ahí. la más cotidiana de las tortas a su chaval. (¿y cómo no estar loca si se hizo retratar ella misma. Tiene una suegra. e intentó ofrecer una teoría de la relación causal entre lo que denominaba el «shock nervioso» y los síntomas subsiguientes. pero no puede quedarse con ella. págs. Charcot. Charcot. yendo a repetirse. la suegra puede ser una de las causas ocasionales 122 . 251. en el mismo lugar exactamente?) Un día. III. cómo decirlo. Aunque nadie resultó herido. . una ley sobre accidentes laborales se propuso indemnizar a ciertos «traumatizados». muy. pero con una especie de desvinculación (más tarde verán que teorizaba e instrumentalizaba dicha desvinculación). 1887-1888. la cabeza de una enferma que había fallecido a consecuencia del desarrollo de un enorme tumor que le había ocasionado una considerable deformidad. A . lo examinaba de todas formas. catástrofes de la época. Charcot._ . . le sobrevino una violenta impresión que su imaginación reproduce en los ataques 1l!J. Su patrón estaba conten- Pero también en numerosas ocasiones no pudo más que quedarse perplejo: tal mujer propina la más benigna.. basándose concretamente en esta ciencia del choque. para ser fotografiada. Charcot utilizó desde muy pronto la expresión «histeria traumática». Charcot: ¿Qué relación tiene con ella? Respuesta: Soy su amiga. 12º. sí. Thyssen. . 189. algunas veces incluso. se asustó muchísimo. Sr. págs. II. entre los orígenes de la corea hay que colocar a las suegras. le invadió una risa nerviosa y al cabo de algunos minutos. Charcot hizo que seguidamente se volviese a grabar esta escena para la publicación de sus Lecciones de los martes 121 • El padecimiento sordo de los dramas familiares resultaba menos precioso a su espíritu de «veedor». que tenía el periodo. en cierta manera olvidado. una máquina de la fábrica estalló cerca de ella.. finalmente.. y hete aquí que se queda totalmente paralizada. 1888. Charcot: V en ustedes. ¿y su madre? Respuesta: Su madre está muerta. no tuvo tiempo de cubrirse la cabeza. por ejemplo. 131-139.) Éste es el estilo-Salpetriere de los traumatismos. Un día del mes de abril (U) de 1875. 439 y fig. se trata realmente de simples escenas: Y la pasión por lo pintoresco llegaría hasta el siguiente extremo: Charcot hacía dibujar a algunos de sus enfermos su personalísima escena traumatizante. pág. 1888-1889. 1888-1889. unos ataques histero-epilépticos.. más «impresionable») 118 • (En 1898. A. ¿Por qué? 123 • ¿Podemos denominar trau- 120 121 " ªCfr. unido por entero al ser-enfermo. habiéndose introducido subrepticiamente en el laboratorio. para la lconographie. pág. pasado. pág. Un día.. ineluctable. 33. como se devolverían un choque. Ídem. Entonces. Charcot: Bueno. Estudió. 95. los efectos psicopatológicos de las colisiones de los trenes. con cierto sentido del humor: (Una persona que acompaña a la joven: dieciséis años. Sr. LA PRlMERA ESCENA. y por la noche iba al colegio. 1 a 205 122 123 IPS. neurasténicos (en el hombre) o histéricos (en la mujer. pág. muy cercano. en la calle Enfer. «COMO UN GOLPE RECIBIDO EN PLENO ROSTRO» Un drama virtual: muy lejano. . trabajaba en una fábrica de sedas. un drama que la memoria le devuelve. Cfr. 111 . W . En este caso. inminente. el chico encargado del anfiteatro trajo al laboratorio..) Sr. un golpe. el ser-traumatizado iba a ser.204 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES to con ella.

pág. 92-94. «Cornrnent trouver en sa rnérnoire les choses dont on veut se souvenir» 134 [Cómo encontrar en nuestra memoria las cosas que querernos recordar]. Que la histeria sea una enfermedad puede significar primero lo siguiente: la memoria falla. Comprendió que una simple frase podía ser «como un golpe recibido en pleno rostro» 128. simplemente. 1893-1895. 129 Ídem. y lo mismo ocurre con la «puesta a punto fotográfica» mernorizante. 128-129. Breuer y Freud. 323. págs. El traumatismo. más bien examinó todo esto corno la extrañeza de un funcionamiento de la memoria no. Cfr. . Freud planteaba el traumatismo según sus efectos en los sentidos. por ejemplo. al estilo Bergson 135. Cfr. de una escritura.perennidad de un estigma. es la propia memoria la que libera lo intempestivo. 12 h 127 En resumen. 1896c. pág. sigue sin ofrecer una solución. podían ser la imagen-acto. 1888-1889. 119. 142. no a la inversa. Freud. l. de una sentencia. es decir. Descartes. Por último. 1909-1910.. C harcot. R. OC. 1893-1895. consideraba incluso la «amnesia anterógrada» (la imposibilidad de «grabar en» la memoria los hechos actuales) corno un síntoma histérico-tipo porque. se prestaba ya en su concepto al juego al que se presta su significado original: puesto que en él se encuentra incidere. págs. no del traumatismo. decía. Freud se planteaba el traumatismo corno un acontecimiento significante. Ahora bien. un auténtico golpe.. un golpe no obstante. 138. caer por casualidad. de una manera u otra. o incluso a algo que no existe más que en la imaginación de las histéricas? 124 . pág. el pequeño artículo cuarenta y dos de las Passions de l'áme. 276-277. 715-716. iw Breuer y Freud. a menudo la discrepancia de los efectos y de la supuesta causa traurnatizante (en este caso choque. 13 1 Cfr. pág. págs. y del que el rostro podría mostrar rastro. 130 Ídem. 137. a no considerar el acontecimiento. el hecho para Elisabeht v. por ejernplom. 527-535 (redactado por Dutil). Bien es cierto que Charcot se inclinaba a menudo hacia casos de «amnesias retrógradas» consecutivas a los «shocks nerviosos». 125 Cfr. Freud. fue lo que precisamente retuvo Freud acerca de la histeria126. pero aquí la i es larga. Anotó las descripciones que daba Charcot del ataque histérico. OC. Cfr. sino de la memoria del traumatismo: de alguna manera traspuso. Schefer. Intentó también comprender la no menos extraña capacidad de apercibimiento de los traumatismos en la actualidad de los síntomas histéricos 131. en tal que incidente 132 . es una memoria. págs. la causa determinante seguía siendo el factor hereditario. No refutó la temporalidad invertida de la eficacia de los traumatismos. Freud. que es in-aedo. a 207 . verbo de la entalladura. 2. Bergson. pág. 1975. Freud vio que ciertas contracturas histéricas. de encontrarse «clavada en el sitio». con una i breve. abatirse sobre. esta «desproporción». 1892-1894. fue a la pal. según sus desplazamientos en la memoria. de antiguos sustos 129 . que es in-cado.206 :1 LA INVEN CIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES matismo a algo insignificante.abra a lo que vinculó a la histérica. tampoco refutó su siempre posible facticidad. o convertirse súbitamente en presa de algo (incidere in farorem et insaniam: volverse loco). RECHAZOS Y RESACAS DE LA PRIMERA ESC ENA Existe un sujeto para el tiempo. 21. Cfr. esta misma discrepancia. 1893-1895. o a algo que únicamente ha estado a punto de producirse. de la incisión: corte y grabado a la vez. el «golpe». para comenzar. pág. «esta amnesia 132 1:<3 134 135 Ídem. 97. IV. y luego incidere también. pág. violencia de una he1ida . Charcot. entre otros motivos. incluso cuando lo reconocía como fragmento referenciado en lo real. poniendo en relación la «actitud pasional» con una efectividad. el determinismo «físico» enunciado por Charcot al «campo psíquico» 127 . iu Cfr. más que corno un simple «agente provocador» de la histeria 125. lo intempestivo de un síntoma. síntoma en otros) condujo a Charcot. OC. Breuer y Freud. Cfr. págs. Cfr. o sobrevenir. lo que remite al sujeto a una efectividad. Y después. si se me permite decirlo. pág. pág.

como «regresión». Un significado viene a alcanzar al sujeto en su conjunto. 137 MI 1 2 " 143 1 "" Schefer. Charcot intentó ofrecer un dibujo. págs. clínicamente hablando: una contradicción. ligadas a «centros» concomitantes. el «trabajo» de formación de los síntomas histéricos se deja relacionar con ciertos mecanismos. Cfr. Los ha atribuido a ambos a un solo concepto (no clínico): el rechazo.. etc. 4-5. 13s Freud. 92. La histérica dice: non memini. enarbolaba. CONVERSIONES DE LA PRIMERA ESCENA La «primera escena>>. escribe Freud. la denominada «traumática>> ya constituye por lo tanto. 142 • Tremenda aporía de lo «orgánico» y de lo «físico». pág.. excesos de la memoria. durante mucho. quién sabe . «Actitudes pasionales»: violentas resacas de la «primera escena». David-Ménard. en cualquier caso. 1892-1893. Ciertamente. 48 (Ja cursiva es mía). 8. también. del mismo rechazo y «podemos deducir». Sujetos abandonados a la memoria.208 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA no es realmente más que aparente» 136 • Aparente pero efectiva. como si dijéramos. «hipertensas». apela a un concepto «territorial» de la memoria. se entiende que tanto la obsesión como la amnesia histéricas son dos efectos. 266. Cierto. «conversión». en cierta forma. 283-284 (y passim). las representaciones permanecen tan «frescas» en la histeria. como una pérdida. 1978. de cualquier simple sentir de sus gestos. Cfr. y luego se puso a correr tras ella. Artaud. Freud. en el cerebro. «escena» sería. 1975. vuelve a sobrevenir. reposición en escena. Existen también. págs. Freud. su pasado. pero al recordar. su cuerpo. son destino y castigo para un sajeto 140. Todo síntoma histérico exhibía. desafio malvado del no-saber al saber. Freud.dos. tomo XIV. un concepto muy de acuerdo con la clínica anatómica: se trata del de las «memorias parciales». para quienes la repetición es como una erótica. 1893-1895. Freud. 60-61. 1894. mucho tiempo. vol. o lo que es lo mismo: «Me acuerdo de haberlo ignorado en el pasado» 141. un trazado de fronteras. miembros guerreando entre ellos. intentó una recomposición territorial. pág. su palabra. Una casi farsa. Necesitó plegar (véase recortar) los cuerpos a su espacialidad del concepto. «condensaciones». Freud. 1895. "º Cfr. 178. a la efectividad. pág. ante un médico a menudo en silencio. II. En esta aporía.. en los centros que se esperaba poder localizar en las circunvoluciones. un acontecimiento significativo. extenuándola. La. privan y satisfacen una memoria al mismo tiempo. relativamente independientes. Charcot. 139 Cfr.. debido a su capacidad de desp!a<fl. son como fatales. iexponía! esta aporía. Cfr. 1926. Que escapa. 1901-1905. la intempestiva efectividad. Pero también están las hipermnésicas. págs. esa ignorancia punzante. 0 209 . «que el enigma descansa en el mecanismo de dicho desplazamiento» 138 • Es por esto por lo que. en la histeria. en la histeria. tomado de Gall y de Ribot. siempre desplazp. Resulta interesante que exceso y defecto no se hayan visto incluidos por parte de Freud por lo que constituyen.miento. Breuer y Freud. Freud. todo un 136 Charcot. los mil y un recorridos de la «conversión». pues. 2. 1915c. págs. pág. tan «eficaces» incluso pese a ser inaccesibles al yo 139 • Las representaciones. corrió «tras» la conversión y su obra contiene no menos de tres conceptualizaciones 143 • Y es que cualquier tentativa de enunciar una cadena causal en cuanto a la histeria sigue siendo escabrosa. OC. por medio de «actitudes pasionales». socarronamente infernal. se denuncia a sí misma. Un algo que se desplaza. 15. 9-10. 137 . 24-. sus intermitencias. 518-519. para la histérica. puesto que el mundo de lo mental nunca fue más que lo que queda de un pisoteo infernal de los órganos . Charcot. ciertas operaciones analizables. «sustracciones» (a la conciencia). frente a la extremada labilidad de las amnesias histéricas. y entonces ya no son ideas sino miembros. pág. Desde el Inicio. «desvinculaciones» e «inervaciones» (de los «símbolos mnésicos») 144 . incluso cuando tienen lugar. quiero decir en el sentido en que: las ideas no van sin miembros. Pero hubo algo que siguió siendo imposible contar. OC. ATAQUES Y POSES todo el advenimiento de su destino. pág. 1926. como una «idea». págs. 363. Cfr. pág. III. Lanzó una palabra. Freud se arriesgó a ofrecer una teoría totalmente diferente.

con palabras directas y sencillas. también creyó.. Un médico. el corazón. ». había perdido un poco de sangTe. a 6 141 Freud. L. relacionándola con el concepto clásico de la fabulación histérica. no dejó de lanzarle miradas amenazantes a fin de imponerle silencio.. estaba indispuesta. pero tremendamente enigmático. La propia narración extrae.. L. la prueba de una sospecha sistemática 147. II. Después comenzaron los ataques. en cuya casa vivía y que. metodológicamente. en algún momento. Todo un embrollo de especialidades. y todo decir histérico reclamaba... A la mañana siguiente... insisto. desarrollados sobres relaciones orgánicas prefiguradas._ embrollo de visibilidades que depende del hecho bruto. la sencilla pregunta de: ¿es verdad?. era el amante de su madre. Pero verificar una violación que ha ocurrido hace tiempo es difícil. para verificarla. Hay que intentar comprender cómo Bourneville. L. a los testigos. la de la guirnalda: ¿y entonces? ¿Dónde estarian el centro. como específico.. de manera que podemos encontrar. un efecto de choque. . volvió con sus padres. . 1980.. Wajeman. . Los médicos siempre desconfiaron de la fabulación. Durante la comida.. su madre acudió y la enconlTó totalmente asustada. . viendo que no quería 14 l45 211 ceder. ¿No es cierto? El problema se hacía entonces más punzante: ineluctable persistencia de los efectos traumáticos. PANTALLAS ENCUBRJDORAS DE LA PRIMERA ESCENA . sintió miedo al ver los ojos verdes de un gato que la miraban. en la aparición de la regla. Un delirio que parece demasiado preciso para ser tan sólo un delirio. págs. sin examinarla. Frente a todas las alegaciones de Augustine (proferidas sobre todo durante el periodo delirante del ataque) debía sin duda plantearse. . «Conversión» es en realidad el término de una paradoja causal. Vomitaba. al verle. su jefe.. C . considerada. haberle ofrecido hermosos vestidos. le hizo beber licor.210 a ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Supongo que aquí se trata de pensamientos inconscientes.. w. que entonces contaba trece años y medio de edad. se quedó completamente pálida. pensaron que se trataba de la primera aparición de la menstruación.. con lo que se denomina todo lujo de detalles.. le dolía el vientre. el problema de un sujeto simulador persistía. Bourneville camufló su indecisión colocando la narración de una «primera escena>> concerniente a Augustine en la sección de las «informaciones complementarias» (y no cita todas sus fuentes). ¿verdad? Esto no explicaba la naturaleza de los síntomas (como mucho el contenido de tal delirio). IPS. ni totalmente imaginarias. ni totalmente reales. sangrando por la nariz. en un caso distinto. el núcleo. se trata de la violación de Augustine.. ¿Cómo se «causa» la visibilidad histérica? Vean a propósito de esto la prudencia y la especie de fragilidad de esta metáfora freudiana. empezó a gritar. por parte de «C . pensamientos diferentes entre los mimos puntos de partida y de llegada145. por Charcot. como típica de la histeria. Al continuar el estado de malestar. comenzó a sospechar. comparables a guirnaldas de flores colgadas de un alambre. C . Cfr. y entonces se convertían para la ocasión en investigadores. 126-127. la echó sobre la cama y tuvo con ella relaciones completas. interrogaban a los padres. passim ' u i 1.. estando tumbada en la cama. de que venga a presentarse una pulsión: «actitudes pasionales». el Ser de una guirnalda? Es un hecho que numerosas histéricas ofrecen sus «primeras escenas». aprovechándose de su temor. tras desplegar ante sus ojos todo tipo de promesas. la amenazó con una cuchilla de afeitar. la señora C . de ese lujo. 1901-1905. 62. Unos días más tarde. pág. sufría dolores en sus partes genitales y no podía caminar.. según la costumbre y que. al que se llamó.. etc.1 . Al día siguiente bajó y como rehusó dar un beso a C. además. ¿es mentira? Por más que el síntoma histérico llegase a ser reconocido. principal. la desnudó. . llegó a plantearse la veracidad de esta escena.

por tanto. es decir. Augustine. «la llave para comprender la formación del síntoma» 149 . dice Freud. es como una simetría tremendamente artera de la amnesia histérica. precisa -cuando de hecho no busca más que escamotear. Busca que lo «esencial» (de algo real. una guirnalda únicamente imaginaria. dice Freud. se forma. habrá complicado sobre este punto la obligación de veracidad de todo investigador. 118. pág. sin embargo. Ídem. nos habla de imágenes perfectamente «puestas a punto». págs. toda una manipulación temporal. casi al tiempo de la muerte de Charcot: la «primera escena» (es decir. totalmente conveniente al estilo de la Iconographie. pág. 152 153 15'1 Cfr. EFECTOS Heme aquí. de una «primera escena») pueda olvidarse 148 . una imagen de memoria151. págs. pero su misma estabilidad escamoteó un desplazamiento que. 19. passim. 1899. dotado de un sentido totalmente nuevo: superficie sobre la que se puede reproducir una imagen proyectada). totalmente fracturada. tal como Freud llegó a considerarla. Ya sea esa imagen «verdadera» o «falsa». 5 1-59. está consagrada a la multiplicidad. iy qué sentido!. Puesto que las imágenes son. de las «actitudes pasionales» [57-65]. formada. pero memoria a pesar de todo. resultaba. la evidente visibilidad. con todo lujo de detalles. tranquilizó a sus médicos en cuanto a la exactitud de su «escena». dice Freud. el «traumatismo») no es eficaz si no desfila primero a través de una cadena bastante inextricable de memoria. Freud. si no se asocia de forma múltiple.212 0 ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Verificar un pasado absoluto es difícil. pues. Ídem. Adiós unidad de lugar y unidad de tiem15 1 148 149 15 ° Cfr. es la misma que ahora parece desbaratar todo saber. dice Freud. Es la imagen hecha leyenda 150 . Y la imagen -me refiero ahora a la ostentación sintomática de las «actitudes pasionales». coherentes. escribe en otra parte. 1893-1895. despliega. pero sólo a unas cien páginas de distancia. es un engaño de la memoria. de un «trabajo». Pero preguntemos todavía más al abogado del diablo. «Pantalla encubridora»: ésta es la hipótesis de una imagen en la memoria extrañamente estratégica: emerge totalmente diferenciada. 1908. Freud. págs. pues. tras un rodeo. Freud. 1901-1905. es. muy «complejo» de los significantes dentro de la lógica de un tiempol54 • Se apoya en una multiplicidad. 140. 1901 . 143-144. «Primera escena»: totalmente difractada. no obstante. nos habla como de una pantalla (término que se vio. El síntoma. aquella en la que colocar la leyenda se mostraba casi como «rendirse al sentido». de dúplice. ¿De qué manera? ¿Tal vez bajo una especie de jeroglífico? Si el síntoma escatima en la histeria imágenes y actitudes. 152-153. Nos habla de recuerdos. a partir únicamente de 1864 y sin duda gracias a la profusión de la fotografía. Freud. 1901. 56. ciertamente. 1899. 240-241. de capcioso. de hecho. se hace retrógrada y anticipadora por turnos. que deformar. es porque se comporta él mismo. porque la imagen que anticipa (al igual que se anticipa un argumento para su defensa. frente a la misma paradoja: la visibilidad más evidente. Freud. un desplazamiento de los afectos y de las intensidades sobre una imagen «sin esencia». no «emerge». los más coherentes. pues. de los más precisos. 0 213 . toda voluntad de veracidad. Cfr. Pero está totalmente alienada al síntoma: un fantasma de su desdoblamiento o incluso de su explicitación. y su coherencia comporta por tanto algo de abusivo. Es un compromiso convertido en figuración. en un proceso) resultaba coherente: la «calidad de imagen» fue prueba de ello. págs. por lo tanto. si no se simboli. las fundaba. is3. pág. Cfr. es decir. Breuer y Freud. Se le otorgó crédito. el problema ya no se encuentra ahí. ahí estaba toda su estrategia. portadoras de sentido. pág. que desplazar. que también modifica formas . el síntoma es como un símbolo 152 • De nuevo aparece aquí una paradoja causal de la formación del síntoma histérico. se trata de un problema de verdad y no de veracidad. como una imagen.se demuestra como instancia de sobredeterminación. la muy (demasiado) precisa leyenda del síntoma. Puesto que. restituye temblando el tiempo de su manifestación. Freud. Freud.:p.

a través del acontecimiento simbólico del regreso. 162 IPS. ir. pág. dolores punzantes . Augustine. irrupción de un fantasma inconsciente que. desde 1892. cuenta Freud. el siguiente acontecimiento: que una «actividad se fusionará con una representación». de deseo y de representación. I. )La interversión de la cronowgía al interior del fantasma figurado casi provoca la misma confusión y errores. Decía que todo el sentido del síntoma descansaba ahí. . «una representación de deseo» 155 • Deseo. es habitual en los sueños. petrificada. 1892. escribía diecisiete años más tarde. confirma la desgarradora realidad de un ataque histérico. Cfr.. 15 1 (la cursiva es núa).. es ante todo porque su dra ma (acto. Se lo diré a papá. continuaba siendo presa de incesantes delirios de violación... icómo pesas!. 139. 1908. muy. por ejemplo. un pseudos. (. 161. .. Freud. 78 (la cursiva es mía). análoga a la transformación de un elemento en su contrario que 155 i si. esta deformación encuentra por su parte su réplica exacta en más de un sueño que se inicia por el final de la acción para terminar por el comienzo» 159 • Si de una escena se dice que es «primitiva». en el fondo.. por más inductora de sentido que sea. no es para nosotros más que un cristal muy... De esta manera se mantendrá un cierto misterio en cuanto al sentido de las «actitudes pasionales» de Augustine.. es que el acontecimiento no se confunde de ninguna manera con alguna efectuación de la realidad: el «origen» de la histeria sería ya. 1 7 ·' 158 Freud. Freud. deseo y representación) es ya en sí mismo una economía de la impulsión. Si la «escena>> resulta primitiva. Me separaba las piernas . es decir. actividad: esta «fusión» habrá sacudido todo a su paso. El misterio podría ser. ninguna fotografía fue considerada digna de ser tomada o al menos de ser publicada. decía que el sentido de las «actitudes pasionales» estalla por un «regreso de la memoria» 157 • Cristal: «Lo que hace al ataque incomprensible». evidentemente. 366. hay que repetirlo.o Freud. pág. Freud denominó fantasma a la lógica de esta difracción y de esta «fusión» de acto.. 1G1 IPS. y a difractar cada vez más esa unidad representativa de las «primeras escenas».. Lo que me enseñaba. a 215 . pág. tiene lugar una deformación totalmente extraordinaria. «iCerdo!. Freud enunciaba con gran precisión el carácter central de las «actitudes pasionales» en el ataque histérico. en el ataque aparece representado un abrazo de la siguiente manera: los brazos están estirados convulsivamente hacia atrás hasta el punto de que las manos se unen por encima de la columna vertebral. 1908. me ha dicho que me mataría. Me haces daño (. Ibídem. que procede a una condensación»158 . desborda y desvía su leyenda. en destellos. 161. II. «es que ofrece una figuración simultánea a varios fantasmas en el mismo material. Si la «actitud pasional» desbarata. no sabía lo que significaba. Freud. pág. Yo no sabía que era un bicho que iba a morderme» 162 . pág. más allá de Hegel. pág. 162. págs. Irrupción: recordemos que.... muy violento.. 150. en todo caso. ATENTADOS Y sin embargo.214 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES po. de las que las «actitudes pasionales» no obstante siguen siendo un re-juego. La noción de síntoma se vio totalmente sacudida: «Los síntomas histéricos no son nada más que los fantasmas inconscientes que han encontrado mediante la "conversión" una forma figurada» 156 . pág.. a su «abrirse camino». . icerdo!. no una falsedad pero sí una invención: simplemente un efecto: «Un recuerdo aplazado». en la «actitud pasional». Desviación: «Debido a la inversión antagonista de las inervaciones. ella.. representación. 152. Brazos y piernas totalmente retorcidos. su «regularidad plástica». 1895. 159 Ídem. Deseo: Freud habrá estado por lo tanto como obligado a dialectalizarlo. difractada): a cambio. «no se transforma en traumatismo más que tras-el-golpe» 160 • Y el presente de la imagen. dicho de otra manera. Y sin embargo de esos momentos. es ante todo porque su dramaturgia se cristali~ (concretizada. muy capcioso. Boumeville llamaba a esto exacerbaciones 161 . posiblemente no sea más que el efecto de un efecto. ) C. aunque protón. 1909. iCerdo!.

300 términos del coito). págs.. 165 Cfr. reponer. interpretaba también al cuerpo agresor 172. Cfr. págs.. esto quiere decir que para hacer una Augustine «plásticamente regular» es necesario contar con al menos una. pues. IPS. y se vuelve a interpretar. 163-165. Guiraud. No solamente volviendo a representarla. la serpiente que tienes en el pantalón . Freud. »ir. siempre . 1901-1905. etcétera. 133. I. que era voluntad de tener bajo su observación algunas «regularidades plásticas» definitivas.. pero «convertida>>. se inclina bruscamente hacia él diciendo: "Abrázame . Y fascinante. Augustine no interpretaba únicamente su «propio» papel. dudaba en tomar nota y colocaba puntos suspensivos.a esto. «danza pélvica>>. » 168 • Nunca lo dijo porque su voluntad de saber. frente al objetivo. a 217 . ese «asunto». Freud. 1914a. su voluntad de saber fue tal vez también voluntad de evitar.de la que fue seguramente. Freud. por la obscena zalema . . obligar a los espectadores de la escena a «llamar a cada cosa por su nombre».. por decoro. 147. 1978. esa «aventura>>. en un mismo movimiento. Freud. 62-66. » Y Freud cuenta: «Diciendo esto. a veces se inquietaba y a menudo se tranquilizaba: puesto que en esta repetición de la desgracia sexual. II. (¿Y cómo no pensar que. al volver en mí. 170 171 172 173 IPS. una satisfacción. siempre . respecto a la histeria. ¿Cómo hizo. 1905a. por qué nunca lo dice? . 164-165. «brusquedad». págs. para evitar un sentido que Augustine no cesaba de vociferar a través de las salas del asilo: «Saca. de la violación. 1900. «etiqueta>> diríamos: impresionado... y no sigo 164 : es decir. págs. lo que finalmente no resulta tan fácil porque nos hace pensar que «para hacer una tortilla hay que romper los huevos» 163 ••• Resumiendo.do. Me acuerdo de haberme quedado estupefacto durante unos instantes y. un día u otro. 34-35. Dame . etcétera? Porque la histérica repite su desgracia sin cesar. era ahí donde yacía toda la especificidad de la causa: en una experiencia precoz y cruel del atentado sexual 165. y su temor se relevaba finalmente sobre una especie de intensa satisfacción.. págs. 53-55. Freud. Freud. taquigrafiando la escena. !896a. tal vez. Cfr. una vio- lación. 15-23 {los l. iautoerótica! 173. págs. el atentado a todo pudor: «Dirigiéndose a uno de los asistentes. págs. Freud. Augustine volvía a interpretar su violación. volvía a interpretar. Es un pecado . La histérica inventa entonces un atentado generaliza. siempre se trata del asunto genital. a representarse. añadir. 163 tGS 164 iw IPS. cruzó los brazos sobre su pecho y se puso a dar brincos con su habitual vivacidad.. pues. y en torno al cual todo un saber psiquiátrico revoloteaba y se enloquecía. págs. pero nunca habría dicho nada. para que ante nosotros vuelva. 70-71. I. Pero ¿qué quiere decir volver a interpretarNY cuál es la eficiencia propia de un efecto? Volver a interpretar es ya puntuar.o. 157-159.... en el ataque 167 • ¿y Charcot? Habría pensado lo mismo. etc. haberme preguntado: ¿Si lo sabe. 150. el laureado. sorprendida por el atento oído del joven Freud. 152-153. destacar de alguna manera. 388-390. «lucha>>. Freud. Cfr. a través de una memoria de tales atentados.216 0 ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA No obstante.. Esto es lo que sugiere la conocida anécdota de una charla privada entre Charcot y Brouardel durante una recepción. Charcot susurraba: «Pero en los casos parecidos. siempre . esa «acción vergonzante».. para que delante de todos ella siga siendo lo que fue o debió ser. se revela la especie de prodigio que representa un ataque histérico. ese «abuso».. Aquí tienes mi . págs. pues. 78. En cualquier caso. 45. págs. OC. mientras que Bourneville. 15 1. sobre el estrado. su sufrimiento con el acto agresivo.... Charcot. pág. 1896b. el mártir. 161.. lo llamaba «saludos» 171. un contraefecto... 1909. Toma. Cfr. sino además reconvocando siempre su inesperada llegada. Augustine debió percibir como terroríficos todos esos rostros que la rodeaban de un público que volvía a desnudar todas y cada una de sus «actitudes pasionales»?) Freud llegó incluso a la percepción de que. págs. págs. II. concertaba. 139. 167 Cfr. 1909. una de primera escena.. 298. pág. " Y sus gestos acentúan más el significado de sus palabras» 17º. que habría sido de dolor o simple «pasividad». IGG Cfr. Cfr. que se simboliza 166. en ocasiones.

deseos y sueños de otro cuerpo. y vuelta a salir de las metonimias. un papel propio. retorcida y violenta del fantasma. La paradoja: la «actitud pasional» habrá elaborado un disfrute a través de todas las re-representaciones de un tormento. los órganos. aunque siempre culpable. sino horriblemente visible. págs. pese a todo. Todo disfrute habrá quedado suspendido. Freud. y el propio síntoma habrá constituido finalmente un beneficio. Llama. La propia inquietud del cuerpo histérico. como pudo haberlo escrito Proust. 1901-1905. Ibídem (la cursiva es mía). Es un espacio imaginario el que habita ese cuerpo abandonado a las exacerbaciones. aunque siempre fragmentaria. pág. ya lo he sugerido. hace alarde de imágenes. a 219 . 155. la incesante inquietud motriz. aunque. imaginario no significa no-realizado. cortocircuita toda especulación. se encuentra muy. cruel. especialmente pág. actriz omnímoda de su memoria. ÜBSTINADOSJIRONES DE IMÁGENES (PARADOJAS DE VISIBILIDAD) Y sin embargo todo su destino. habitable. Asume todo. de la mirada.á. y por ello. Freud. toda palabra. aunque siempre dolorosa. Esta simultaneidad contradictoria condiciona en gran medida lo que tiene de incomprensible una situación no obstante tan pl. 33.sticamente figurada en el ataque y se presta por ello perfectamente a la disimulación del fantasma inconsciente que está acluando 177 • Paradoja de evidencia. coherente. locamente. puesto que los gestos sí han tenido lugar. se obstina. la enferma sujetaba el camisón contra su cuerpo con una mano (en tanto que mujer) mientras que con la otra mano intentaba arrancárselo (en tanto que hombre). como el turbio pago de ese suspenso.218 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Esta combinación es un auténtico prodigio de plasticidad. Otra paradoja: toda «actitud pasional» es profundamente «ilógica» 175 . La histérica. desplazando. pero. 1908. Ya puede permanecer atenta en todo momento a la apariencia de su cuerpo. del placer. pero al límite de lo analizable. pues. muy lejos de ser formal como una imagen única. la 175 176 l 7" Cfr. de «actitudes pasionales». escribe Freud. cómo se lleva a cabo. éste siempre derivará de ritmos a catástrofes. obstinadamente. pág. Richer. paradoja de temporalidad. y por ello no quedarán más que unos pedazos. plásticamente. la atención de la mirada por su propia paradoja de visibilidad. la paradoja. Aquí radica el desgarramiento y la desgracia de la visibilidad histérica. cuerpos en los que «la mujer no está únicamente unida interiormente al hombre. figurado. en el corazón de una visibilidad. los miembros. el «lenguaje motor» del ataque. y esta puesta en escena. busca escaparse «continuamente. ambos agitados en un espasmo de histérica. pues. pero únicamente con el Ausente. por una risa aguda que convulsiona sus rodillas y sus manos». mediante sus asociaciones. Un acto al que está obligada. dispersos. un auténtico prodigio de teatralidad: dos cuerpos en uno. habrá vuelto a representar con gran pre- ATAQUES Y POSES cisión lo que la histérica temía padecer y volver a padecer. La histérica no tiene. permanece como una obstinación plástica. la puesta en escena. cómo agita todo un cuerpo: En un caso que observé. es decir. puesto que es la memoria la que vuelve aquí al tiempo retorcido. 177 Cfr. 76. 1881 -1885. tan sólo se sueña un cuerpo coherente. 69-78. al campo de la significación contraria» 170 • Y he aquí cómo se crea. es un castigo de imágenes. una realización externa a su voluntad de todos los movimientos en todos los miembros y en vistas de una representación de la que ignora todo (se trata de una representación inconsciente) 174 pero que. imaginario significa que la pulsión es inactualizable como tal y el fantasma infigurable como tal. la que le deja oscilando entre indicativo y desiderativo. Y de esta manera esta inquietud llama la atención. itodo el espacio! Siempre habrá intentado una relación sexual. en este caso. He aquí la especie de castigo que arrastra tras de sí.

retorcido y excedido. es decir. pero no es más que un «asentamiento» incoherente. que disponen de ella y suscitan en su imaginación todo tipo de fantasmas. o interpretar demasiado. 162. desgarradora. son la regresión y el «asentamiento» de una inicial «tendencia erótica>>. La Darstellbarkeit freudiana o «aptitud en la escenificación». decía. 18 1 Diderot. La facticidad. perfecto. págs. 1891-1895. es una estrategia capciosa de la memoria la que a pesar de todo hace de todo esto un espectáculo llevado al límite. pág. en un pasado. que va diseminándose.220 0 ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA que hace coincidir series temporales absolutamente heterogéneas 178 . «porta en su interior un órgano susceptible de terribles espasmos. donde se lanza hacia el futuro. querrá interpretarlo todo. escribió en su gran tratado ese axioma considerado histórico: «Nada puede imitar la histeria. Pero una histérica. Cfr. es decir. 1772. 128-129. una histérica querrá ser todo el mundo. Cfr. el arte y lamanera del «teatralismo». lo que «vuelve al ataque impenetrable» 185 • 178 182 179 183 Cfr. Maldiney. y que ninguna teatralidad habrá podido igualar en sus farsas. propulsando el cuerpo de dolor en la especie de placer cruel. en un himen (de donde procede el Sueño). Recuerden también lo siguiente: La escena no ilustra más que la idea. incluso ociosa. teniblemente parciaú:s. págs. etc. Freud. donde todos los tiempos son para ella presente»)1 81• 221 Gilles de la Tourette. de identificaciones multiplicadas. Freud. iso Mallarmé. 111. rememorándolo allí. disímulación. 1975. Es la especie de antinomia temporal de una imitación llevada al límite. 33-36. pág. Y por ello nunca resultará creíble. ÜRNATOS Y DIVERSIONES Espectáculo llevado al límite. de las identificaciones: éstas son. de esencia del teatro. La sangre brotará por sí misma (ise abrirá una herida en el interior de un cuerpo!) en las manos de una histérica que «interprete» a una santa marcada de estigmas. al mismo tiempo don ingenuo. se impacienta localmente. o más bien habrá querido tener el ser de todos y cada uno. IPS. dramatizando de parte a parte todo dolor real en ficción de escena primitiva. Freud intentó dar una explicación de esta desviación obstinada. porque no le bastará del todo interpretar un solo papel. sea cual sea el papel que interprete. como siempre se dice en psiquiatria. 18-20. en una distracción perpetua. la perpetración y su recuerdo: adelantándose aquí. 1. 111. de un cuerpo-actor (Diderot intuyó esta «simultaneidad contradictoria» de las temporalidades en el delirio histérico: «La mujer». 1978. síntoma histérico por excelencia. OC. se des-obra en lo extremado mismo de su actorl[J. págs. se abrirá para siempre una brecha de identidad en todos esos juegos de superficies atravesados de agotadoras y múltiples identificaciones. decía. sincero. La histeria considerada como «todo un arte». Una histérica repetirá todo lo que se dice en torno a ella 183. entre el deseo y el cumplimiento. pág. 1955. I~ . pasa por la prueba de una ausencia de fin. pág. vicioso pero sagrado. 1909. dice Freud. que constituye el síntoma de la propia histeria>> 182 . La mimesis. Pero no habrá tenido más que el aire. transfinito. Es en el delirio histérico donde regresa al pasado. un estallido en mil pedazos de todos los papeles. en el bando de la Salpétriere. Al mismo tiempo velo. puesto que es así como se considera que se organiza la «personalidad») 184 • Una actriz nunca llegará tan «lejos» ni «en profundidad» como una histérica. 310 («Mimique»). Es esto exactamente. en carne viva. Cfr. siempre antagonista (se esperaría más bien una coherencia de los papeles en la identificación. 952 (la cursiva es mía). pág. un arte se precipita. 1921. Al mismo tiempo un histrionismo y una máscara trágica convertida en carne. Para terminar. 22. Así pues. en la histeria. David-Ménard. págs. una forma. 0 184 185 Gilles de la Tourette. Puesta al límite de esta esencia. Blanchot. desgraciada. no una acción efectiva. Esto significa también que el cuerpo histérico exige (y no que utiliza) una forma de teatralidad que el propio arte teatral hubiese temido sacar a la luz por lo mucho que se estigmatiza. bajo una falsa apariencia de presente 180 • La facticidad. en un futuro. 227-234 («Le regard d'Orphée»).

tan sólo un «hacer»). no tengo más que hacer una lazada roja y mirarla. ciertamente. 715 («Éloge dumaquillage»). ¿una perplejidad del saber ante el deseo de la histérica? En efecto.>>mo.222 a ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Sin embargo. completamente sola. parecía como pintado con anterioridad. ante una complejidad temporal fijada. mantenida en los límites de una visibilidad fotográficamente encuadrable. dice. pág... sí. OC. ». explican en parte la conducta. El cuidado que dedica a su aseo. etc. por eso. 150-151. ligera de la enferma. No hay que a 223 decir que la mirada de los hombres le resulta agradable. si se produce una remisión.. «todo lo que sirve para ilustrar su belleza. y algunas líneas más adelante. de una separación regulable? 1111 1 181i IPS. il .. en espectáculo? ¿No apelaría justamente a la situación misma del espectáculo. u ortopedia.. siempre. fotogTafiado. fadónde he llegado? Las «actitudes pasionales» me dejaban totalmente postergado ante esas fotografías. 11. Esta necesidad de adorno es tan aguda que cuando está sufriendo ataques. pero siempre. sin moverse. ~ de gestos convertida en desenfreno y convertida. Ven ustedes. 714 («La femrn e»). la histérica vocación de adornarse? Retracción moral o bien simple perplejidad «científica». ausente aunque aparente. 168. pág. La conducta de su madre. nos hacen ver lo mucho que se ha descuidado su infancia. hace un elogio del maquillaje: «La nada embellece lo que es» 187 • Como si los afeites fuesen no solamente visibilidad sino tiempo. «proximación». Deberla tal vez precisar esa palabra. pág. provocación. 11. digo bien: destino de mujer (acuérdense de lo escrito en Los demonios: «Era evidente que la señorita Lebiadkine usaba afeites y se pintaba los labios . pág. Augustine fingía «de veras». o diversión? ¿y por qué el extremo narcisismo histérico oscila de la risa loca al dolor. es decir. es decir. las cintas con las que le gusta adornarse. destino. es así como permanece sentada días enteros. págs. o casi.. 1873. 11. que le gusta mostrarse y desea que se ocupen de ella189 . ¿el hacer-mujer? ¿el hacerhistérica? La simple confusión resulta tremendamente elocuente. Quiero decir.<antasma histérico en su exposición ¿A qué ape1. esto la distrae.. siempre al borde del escándalo. «Todo lo que adorna a la mujer» -escribía Baudelaire. como exceso. ante la complejidad de esas relaciones de gestos (contradictorios) a fantasmas (múltiples) y a figuración (paraclr" ' ·" . forma parte de ella misma». y después . 135. Un don de imágenes. Baudelaire. Su cuerpo estaba como penitente de ese mismo fingimiento y. Una paradoja de comediante que casi la desgarraba. 188 Dostoievski. . ¿de qué disfrute sería resto. ¿Qué significado tiene ahí ese «por lo demás»? Tan sólo hay que leer el párrafo precedente: «Los antecedentes de X . le resulta agradable: «Cuando me aburro. cómo arregla sus cabellos. ¿No es acaso como una retracción moral del médico frente a lo que sin embargo es para él una mina iconográfica. Ídem. abierto. En cuanto a Augustine: Por lo demás. todo en ella anuncia a la histérica.. ¿sería una diversión de muerte? LA SOLEDAD COMPAÑERA Y yo.. a la muerte en algunas ocasiones? Adornarse. a su intersubjetividad escabrosa. Porque todos sus retratos se hicieron en buena medida y eficacia tanto de ese fingimiento como de esa falta. la «actitud pasional» es un don absoluto. de una distancia. al espasmo. pero tan generoso que en él se abandona algo más. ¿qué pretende al adornarse? La imagen que ofrece («actitudes pasionales»). aprovecha para atar una cinta a su camisola. págs. fingimiento. las relaciones establecidas por el hermano entre su hermana y sus amigos. con la palabra afeite. 167-168. Bourneville explicaba la ostentación de los dolores de Augustine escribiendo que ella «había ofrecido» tal o cual síntoma. 187 189 "º 1 IPS.. se echa las cartas o bien se mira en el espejo» 188 • Maquillarse comportaría la acción de hacer (la etimología del «maquillaje» designa justamente un «hacer». ¿como elogio?-. duración. 186 .

. matiz. hasta provocarles crisis. «Genevieve» se inventaba una rival (respecto al amante ausente) y llegaba incluso a escribirle cartas: Salpétriere. y también el velo. 1964. inmutable. que recuerdan su auténtica desgracia. fantasmático. no sé si podrá perdonarme alguna vez. pág.. págs. esta disimulación también la interpretaba. delimitación). es decir. 1966. 214. Pese a que estaba condenada al tremendamente simple dolor de un síntoma real. Cadena y atavío de semblanzas. Un ejemplo. lám. Cadena perpetua de semblanzas. 1935-1952. Posiblemente sea ésta toda la estrategia de la histérica en cuanto al espectáculo que generosamente ofrece de sus síntomas: desafía el deseo del espectador. Heidegger.224 U LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES Mi hipótesis es que la situación fotográfica. . Movimiento terco. págs. voy a confesarlo todo. delirios. salvo un movimiento del deseo? Bourneville hablaba de la «mirada brillante» de las histéricas. IPS. de la «especie de particular excitación» 195 que las embargaba sin descanso. señora!. voy a serle franca. sí fantasmático. ¿no? Pese a que se esforzaba en ser un modelo de veracidad (la veracidad de un concepto de Charcot. 206. Como si dirigiese una persecución (un proyector) sobre ese espectador que. III. fotógrafo. pág. una cierta separación. entonces. El espectáculo de la «actitud pasional» sería por tanto como un formalismo del deseo. 1 1 j l!JG IPS. II. Ídem. síncopes. Señora. iay. que reemplazan. veletta. es decir. adorno. y. vedere. pág. en primer lugar. Hacía guiños de sus propias contorsiones. separación: no-reciprocidad (la histérica se vela en fragmentos de sus interpretaciones y el psiquiatra se pregunta: «Ella me muestra esto. duplicidad incapaz de pacificar del velado y de una desnudez cruel con la que nunca se supo qué hacer. Y luego. demasiado lábil. consagra y desafía su maestría. ante la cámara de Régnard. ¿Recuerda la noche del 15 de agosto. Un marco. Cfr. un atavío (aderezo. Augustine casi bailaba ante Bourneville y Régnard. pág. el de la «histero-epilepsia»). Es. volvía a colocarse el largo velo negro de sus. 215. maniquí. vedette (encontrarán además en vedetta el ver. el acontecimiento significativo de una relación con el Otro. de su postura «científica>>. pág. lo único soportable de su mal: existir para otro. interrogaba con crudeza el sentido. era yo. al que. fue tan providencial al fantasma histérico como las «actitudes pasionales» lo fueron a los fantasmas iconográficos de Bourneville y Régnard. la imposibilidad de toda relación sexual salvo con un Ausente. 194-195. tal vez. Acontecimiento dúplice. Ídem. Interrogaba fatalmente la mirada del que la miraba. finalmente. sorprendía todo el espacio. a su incredibilidad: paradoja de una comediante que no sabe de qué es modelo. doblaba todo su cuerpo a una especie de trivialidad de la apariencia: la apariencia como destello y como resplandor. con su sentido incapaz de ser desarrollado porque siempre escapa ante vuestros propios ojos. 28 de diciembre de 1878. vela). h . Augustine buscó en la mimesis un remedio a la mimesis. la apariencia como aparecer. adorno y partición (parcialidad enigmática de las identificaciones). «manteniendo seguidamente que era el Sr.. había pensado estar se102 WJ 194 195 191 LJ 225 Cfr. «pesares» 194. decían. puesto que soy totalmente culpable ante usted. 109. Una cierta «proximación». durante un tiempo. imposible de pacificar. Y. ante vuestras narices. 192 . 7. además. Pues bien. quien le había quitado su camisa>>193. al menos como espectáculo. ya que veo que lo sabe usted todo. Pero velaba la eclosión de su delirio. que cada vez tenía lugar algo que sacudía. 843-844. hasta ese momento. Lacan. Pese a que estaba condenada a cierta mímica identificatoria demasiado parcial. el «ad-parence». Acontecimiento de imagen. esa mujer velada que vio salir de su habitación y a la que cedió el paso. la apariencia como ilusión 191• Esto no impedía no obstante que todo ello hiciese aparición. Y después «Genevieve» se desnudaba completamente y seguidamente hacía el amor con algún espectro. ¿Qué era esto. pero ¿qué es lo que quiere?». Forzaba. Nada. X. Lacan. asistía. esa alienación se ofrecía como dialéctica viva de las miradas. XXXIX. «torsión en el retorno» 196 : la alienación de la que Augustine hacía espectáculo y que se presentaba ante sus médicos.

Posee. por medio de gestos insólitos. por ejemplo. pues. 713 («La femme»). «la histérica se muestra como signo de algo en lo que el Otro podría creer. de las «actitudes pasionales». pero también habrá ido en busca. enlaza el reconocimiento del deseo a su propio deseo de reconocimiento y se embauca. 1961-1962. disfrutará. 1966. 200 º 2 1 º 2 2 Cfr. la ciencia de convertirse en objeto para otro. Pero lo alucina. que la calidad de su dolor se desarrollará a voluntad del deseo figurativo de él. Resumiendo. Lacan. Lacan. Augustine. pero tesoro añadido al Nada de la relación tentada en las c1isis y los pesares. esbozar. enlazada al entramado de la infatuación. págs. es como una estructura de emparejamiento imaginario de la histérica y de su médico captador de imagen. es eficaz. l!~J Lacan.226 a LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA guro en las tinieblas de terciopelo de su butaca de patio. 198 ATAQUES Y POSES a 227 testigo. Verlockungspriimiem 8. pero resplandeciente. ocurre que le º cautiva. el m Cfr. funciona. más allá de su muerte) de verla disfrutar o de verla abandonarse a una (mascarada de) pasión masoquista. alienada. aquí está. siempre estará sola sobre el escenario. ella no hace más que explicarle. pero con Nada (con el Ausente). 524. para su médico. 1964. diríamos. atraerse todas /. sí. Ocurre que la histérica se convierte en mujer fatal.. Régnard por ejemplo. su llamamiento a ser todo. del narcisismo. bien es cierto. Lacan. pues. Cfr. 99. En cualquier caso. Baudelaire. 1966. todo el objeto del deseo de otro. fomenta el deseo del Otro 200 . Permanecerá. ¿A quién se dirigía entonces [65]? Ahora bien.as miradas. de la ley del corazón. a voz en grito y convulsión. OC. Así. pág. el espectáculo (el de su cuerpo) en el que cree poder. no menos terrible en un sentido. 281. el efecto de esta explicitación sigue siendo en el fondo muy cruel. Conoce. mediante la coreografía de las convulsiones. Il. en partida doble. No obstante. sin embargo. sobre el sentido del deseo de otro. págs. Cfr.. Lacan. 221-222. busca la relación imposible: ya tenga lugar una relación. en las que cree convertirse en «una especie de ídolo. pues. pues. con su propia mirada soñando crearse una mirada-maestra a su imagen. una sonrisa sin embargo para alguien. exigiendo que cada espectador sea un auténtico director de escena. pág. etc. burla 197 . Exige. en la ostentación de su sonrisa dirigida a nadie en concreto. permanezca ahí como un espectador abandonado al suspense de convertirse o no en el primer actor de su prima donna. La histérica habrá apelado a un Ausente. Su misma burla habrá permanecido en el entredós. farsa. Que no vale gran cosa. 362. 170-177. naturalmente (captación neurótica). ya el presente. puede que algo estúpido. un drama escénico que. de una «prima de seducción». todas las «libido spectandi» posibles e imaginables. de hecho. Ídem. pág. se impondrá como disfrute. 1908. maldad. Así pues. de alguna manera. Cfr. págs. compañera ahí de la mirada presente de otro. Ella se aliena totalmente al espectáculo. 1961-1962. págs. 3 15-316. se ofrecerá. 80-81. 1111 1 . ese placer suplementario: una mirada. EL DESEO DE CAUTIVAR La histérica. que mantiene los destinos y las voluntades suspendidas a sus miradas» 2 2. Porque sus intrigas son refinadas y terriblemente inteligentes. y aunque captada. pero para constituir dicho signo ella se muestra totalmente real y es necesario a cualquier precio que ese signo se imponga y marque al Otro» 19D. es decir. porque toda su estrategia especula sobre hipótesis imaginarias 201 • Y permanecerá cautiva de una situación. se sueña a sí misma como el ídolo femenino con el que todos los hombres soñarían. parece conocer el arte de trenzar la evidencia de un espectáculo de su cuerpo con la sospecha de aquello que quiere. y su disfrute al-vacío se difractará en todos los disfrutes para otro (entre ellos nosotros. seguro. exige mantener el deseo de otro. que hace de su desgraciada sonrisa. págs. muy a menudo esta estrategia. Freud. una práctica hábil del ofrecer-a-la-vista. 38-39. La «actitud pasional» es. ilusoria. encantador. Y es así como la terrible soledad de las «actitudes pasionales» se convierte en una soledad compañera. Pero el grito de esta exigencia resuena naturalmente como desafío. 165-166.

porque el encanto que se operaba era el mismo 203 Freud. a él le resulta muy penoso rechazarla y negarse a ello. «ligereza». de su ortodoxo «carácter histérico» (gusto por los colores. 134-135. pero para llevarle a ser siempre un poco más el Maestro. «encantamiento». tiene siempre el valor de «seducción». entre los cuales el Servicio de las Histéricas. Aparte de algunos fanáticos chiflados. pues. en la Salpetriere. Barthes. para la histérica. De esta manera. de las simples y denominadas incurables «Alienadas» 2 5 . págs. según su eminente carácter de pacto. fue una relación casi amorosa. en las alegrías amorosas. las histéricas no cesaron de hacer guiños a sus médicos. su yo dilacera su presencia y su gesto se vuelve sobreactuado. con su vertiente «experimental». en su sentido más amplio: el de un acto fuera-de-sí. en la oscuridad. 1955. Un encanto. Seducir fue. pág. En la Salpetriere. pues. 1915a. seducir se convirtió por tanto p ara la histérica en una violencia cada vez más cruel que había de infligirse. LA OBLIGACIÓN DE SEDUCIR Es indiscutible que el amor sexual desempeña un enorme papel en la vida y que la conjunción. Una especie de fantasma masoquista funcionaba de pleno. Y he aquí a donde la conduce su llamamiento a ser querida. Además. también de connivencia. Seducir consistió.) º' 2 205 2116 Cfr. en cuanto a su propia identidad. habría hecho falta que cada histérica hiciese muestra. de palabra y de cuerpo. Sólo la ciencia tiene todavía escrúpulos en reconocerlo. cada vez más demostrativa. la histeria no debía dejar de agravarse. de satisfacciones fisicas y psíquicas constituye uno de los puntos culminantes de dicho disfrute. sí. puesto que se trata ahí de un fenómeno natural. Fue una especie de ley del género. ya tan maltrecha. 128-129 (la cursiva es mía). Seducir fue tal vez. El encanto era por tanto como una táctica obligada. una tecnología de saber científico. págs. de gran dureza. con más matices. no exhibida sino escondida. aquellas que están inhibidas en cuanto a su finalidad. en confirmar y sosegar cada vez más a los médicos en cuanto a su concepto de la Histeria. no únicamente la ley del fantasma histérico (deseo de cautivar). sino además la ley de la misma institución asilar. que aparece a lo largo de todo el texto. según su rasgo demostrativo (hacerse ver sufriendo). pese a la neurosis y a la resistencia. por medio exactamente de ello. para siempre. para las histéricas. Por otro lado. con el Infierno-Salpetriere distribuyendo sus pobres almas examinadas a círculos más o menos espantosos. también. un encanto incomparable emana de una criatura noble que confiesa su pasión. 1 1 . 229 º 11 (Connivencia: connivere: quiere decir a la vez: guiño el ojo. todos los seres humanos lo saben y conforman su vida a esta noción. Guillain. tentado por una tal aventura. La tentación no viene provocada por una solicitud carnal grosera que no resultaria más que chocante y más bien debería suscitar un sentimiento de tolerancia. 1977.. º 1\ Y esta connivencia. las que arriesgarían hacer olvidar a un hombre. fue un poco como un anexo del Purgatorio. ) para no ser destinada de nuevo al «Ala». de forma recíproca. Se trata de las emociones de deseo más refinadas.. cada vez más sumisa a guiones (y esto. las leyes de la técnica y del deber médico 203 • La medicina de la histeria. y regularmente. Mediante un extraño vuelco. cierro los ojos) 2 6 . llevar al Maestro cogido por la oreja. Y diría incluso que ésta tenía estructura de chantaje: en efecto. aunque coaccionada. más o menos. hago un guiño. en la que cada uno añadió su granito de arena (todo un derroche de energía) para su propio desposeimiento. cuando una mujer implora el amor de un hombre. ese infierno. 79. La situación de chantaje era por tanto más o menos la siguiente: o bien me seduces (demostrándome. ¿estaría viviendo en el riesgo? ¿En el riesgo de un encanto ?204 . hasta la muerte de Charcot) . (N del T. La palabra encanto {charme}. A un pesar de identidad. que eres histérica) o bien yo te considero como una Incurable y entonces serás. éxtasis eróticos .228 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES Pero al objetualizarse.

«DESEAR: MI GLORIA» (DE CÓMO LA HISTÉRICA ENAMORABA A SU MÉDICO) Freud lo admitió enseguida. nuevo pacto. págs. no olvidar nunca que el amor de una histérica está «alienado». pág. decía. 213 (la cursiva es mía). todas las mujeres mezcladas interpelando a la interna de servicio o. 1893-1895. 213 21 4 215 Cfr. especulando sobre él. ¿Qué hacer? Qué hacer. mientras que. Un médico estudia la histeria. creatividad) de los síntomas. una vez que lo conociese mejor. ¿Qué hacer? Freud intentó acordar. refiriéndose a las «mujeres de pasiones elementales». eficaz. etc. 231 I. renovadas incesantemente211 .>> no eran procedimientos que se dejasen confinar en gabinetes burgueses. ¿Seducciones pese a todo? En todo caso. Cfr.. Pero en la Salpetriere «encanto» y «simpatía. en el sentido freudiano. Pero comprendan que aquí las transferencias fueron ensayos. º ¿Qué son esas transferencias? Son ediciones noveles. o erótica. Y la demanda de amor de las histéricas fue síntoma. desde ese punto de vista. ya. implacable.. me- 21 ° Cfr. 123. 125.¡ . Hay que. págs. en detalle. pág. Desenfrenada. 245. 2 11 2 12 º º 2 7 2 8 209 Breuer y Freud. el mecanismo psíquico de la histeria en un sujeto que me pareciese despreciable y repugnante y que. pensaba. insignes. 207 . 1901-1905. pág. ¿el médico habrá especulado sobre el tiempo. se mostrase incapaz de inspirar alguna simpatía humana. Ídem. es tan violento. pág. Ídem. Freud. 124. «mantener la transferencia tratándola como si fuese algo irreal». págs. En todo caso. 190 1-1905. entonces. 1893-1895. ¿cómo decirlo?. y cuyo rasgo característico es el de reemplazar una persona conocida anteriormente por la persona del médico 2º9 . 128. Breuer y Freud. 128. tan veraz (al menos por un tiempo. que a ella «le resulta imposible disponer libremente de su facultad de amar» 215 • Pero esto suena un poco como un voto piadoso. terciopelos y objetos de arte. escribe Freud. «hay que batirse en retirada» 214 . Amar es. de toda la operación. relevándose ella misma sobre la incansable creatividad (sí. 1915a. Ídem. de paso. se preguntaba Freud. Toma de tiempo: encanto: tiempo de toma de la transferencia.>> fueron bullicio de burdel. es su incansable creatividad de transferencias. y teatro en el sentido hard. menos una facultad (controlable) que tal vez algo así como una precipitación de existencia. una solución a esta alternativa ética. en «groseras solicitaciones carnales»2 8. ¿Cómo existir frente a un amor voraz y vociferante. ¿pero es este punto de vista el único en toda la práctica de la Locura?) y. «Encanto» y «simpatía. ese movimiento del fantasma hacia su reproducción puede llegar a perderse. esto le toma un tiempo considerable y presupone que existe en él un gran interés por los hechos psicológicos y mucha simpatía personal hacia los enfermos que trata. pág. en strip-teases. 1. aunque arrastrado por un señuelo. 70-71. 86-87. pág. desgañitándose en llamadas inapropiadas. copias de tendencias y de fantasmas que deben ser despertados y devueltos a la conciencia mediante los progresos del análisis. podemos llamar a esto transferencias. " Ahora bien. divanes. que «una necesidad de amor tan incoercible» precipita la cura hacia un «inevitable fracaso» (desde el punto de vista terapéutico. hasta llegar a convertirse en una auténtica servidumbre sexual 210 • Y lo que caracteriza a la histeria. No podría imaginarme estudiando. indecente. 87. de la misma manera que el síntoma era demanda de amor. sobre la fidelidad de su «transferente»?). en el sentido de un teatro. Freud.230 a ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA motor (aunque «ilusorio») efectivo. y el amor de la histérica. IPS. irrealizándolo. Freud. frente a la «muestra de un cuerpo al desnudo» de cierta paciente 212 • ¿Abstenerse? ¿«Dejar subsistir necesidades y deseos»? 213• Sudores fríos.

Jí. puede que incluso embriagándose con la propia mentira de las histéricas. Y no es tan consistente. cazador de deseos casi sádico. ante los ojos de todos. Baudelaire. 179. 1 11 111 . Cfr. pero con una intensa esperanza. existe. 1977. Sibony. ama. Y eso funciona.232 0 • LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA <liante golpes teatrales y sobreactuaciones de todo tipo. pág. A menos que hubiese encontrado en la transferencia otra hipótesis como la repetición inútil de su propio mito de origen (puesto que la primera paciente de Hipócrates fue la encantadora Eulalia. en la Salpetriere) necesaria para que los cuerpos por fin lleguen a tocarse216 . pág. Digo bien: debía. En todos los sentidos. 1974. de una perduración. más que porque constituye un be- neficio para cada uno. de manifestarse. Sibony. (N del T. OC. gracias a la transferencia. en esa época. Toda interpretación se enreda en una historia de transferencia. pues.. Y dormitar largo tiempo a la sombra de vuestras pestañas!» «¿Pero no basta con que seas la apariencia. por su providencial nombre de pila. no lo sé) por Augustine. se casaron . «me abstendré de todo acto libidinoso». ese amor. ¿quién sabe?. pág. aunque desgraciado. algo aturdido. ). Doble encanto: no solamente Augustine ofrecía su cuerpo a Boumeville y le llamaba. 13-55. no cesa. adoni. 1980. tal y como lo escribe Roland Barthes221 • ¿Comprenden ahora el porqué de la debilidad de un médico por ese objeto de ciencia tan femenino. cuya enfermedad se resistía a los cuidados de su padre. en la Salpetriere. De esta manera podemos llegar a imaginarnos a Bourneville. científico. Barthes. en la imagen de su deseo de saber. de forma idealizada o no. Pero dejémoslo. Sumergirme en vuestros bellos ojos como en un hermoso sueño. tan persistente. que. 546 («Choix de maximes consolantes sur l'amour»). I. Para la histérica: es en efecto el único «beneficio de su enfermedad»217: prima de seducción que el síntoma ofrece a la mirada del médico. permanecer (su) histérica. 2 18 220 22 1 222 Ídem. Ahora bien. págs. 1974. para el médico. en el sentido de que el flechazo sería la consagración extemporánea de un cuerpo en un cuadro. 30. Hipócrates prescribió amablemente a la joven que fuese a consultar al oráculo de Delfos. iy de forma tan extrema!? La transferencia es de una consistencia enloquecida. ATAQUE. en una historia de amor que en el fondo siempre acaba mal. 1901-1905. Tal puede ser el oscuro continente de la «noble sensibilidad» y de la discreción médica: una adoración. Cfr. Freud. pág. 227-229. Para alegrar un corazón que huye de la verdad?») 22 º.5 Y POSES 0 233 o bien el Adonis agonizando en los brazos de Venus).) 2 19 Cfr. según la modalidad temporal de un puro «pasado simple». págs. y pasa por entero por una operación figurativa. En la imagen del concepto de «Histeria>> que tal médico habrá intentado emitir ante la incoherencia de «mil formas bajo ninguna>>. A manera de afirmación. se deja traslucir (si no escuchar) y. 99 («L'amour du mensonge»). Es como la distancia (vociferante. sino que además Augustine llevaba a cabo las «actitudes pasionales» de su deseo: ¿cómo podría Boumeville no haber adorado a Augustine en tal que el ídolo de toda su ciencia? Y es así como tal vez llegó a enamoriscarse de su histérica. «psitt-psitt». y la permanencia de la transferencia debía producir la perennidad de su concepto de la Histeria. se escenifica. el juramento de Hipócrates habrá quedado. mi gloria o glmia mía. Un deseo se representa. La histérica debía «permanecerle». y comprenden por qué ese médico correspondía recíprocamente a esa transferencia con prácticas escénicas y fotográficas? Tengan bien en cuenta la consecuencia de mi hipótesis: el juramento de Hipócrates.. Magloire. en la transferencia. ¿La transferencia sería lo no-teorizable de una relación del saber con la locura? 222 • No lo sé. 194. aunque no fuese más que por lo siguiente: la permanencia de la transferencia aseguraba la perennidad de su propio fantasma. es decir. al menos por un tiempo. a Charcot o a otros. (iAh! «iDejad. él mismo médico. Emito la hipótesis de un flechazo de Boumeville (o de Régnard. significaba lo siguiente: ama. 41 («Semper Eadem»). «iiiMi deseado Magloire!!!» 218 . a ese joven y hermoso doctor y sanarás.ndose 219 (el Adonis.. Lo cierto es m Cfr. O parece funcionar. Para el médico: la histérica se convierte totalmente. 2 17 Cfr. la adoración no es justamente más que una demanda idólatra. etc. pág. pág. Mannoni. de manera secreta o no. dejad que mi corazón se embriague con una mentira.

es decir. bajo Charcot. 1 Destacamos que la palabra francesa répétition también posee el significado de ensayo en el lenguaje teatral. la lconographie photographique de la Salpétriere sigue siendo. instrumentalizada). del contacto. fueron como sus genios buenos. la mujer histérica se habrá ofrecido para ser tocada. poses. escenificaciones MIRADAS Y TACTOS Por lo tanto. en un cierto sentido. encanto. del T) . no dejaba de repetirse. {N. de la escoptofilia psiquiátricos. será por el medio fotográfico como. 30. y lo habrá casi glorificado en tanto que imagen. la imagen viviente de un concepto nosológico. de lámina en lámina. o CAPÍTULO 7 Repeticiones 1. parecen recrearse en lo más libre de sus fantasías o fantasmagorías. fotografias. ¿De qué manera? El encanto es un ardid de visibilidad: tal histérica habrá fingido constituir todo el objeto del saber.234 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA que en la Salpétriere. terrible. de la imagen: las histéricas. teciprncamente. En todo caso. plancha de fotógrafo. de independencia. 1901-1905. el más exquisito de los contactos.¡-ellos. Hay que ver. Reciprocidad del encanto: de las «actitudes pasionales» de «su» histérica. esta cuestión fue hasta tal punto impensable (aunque y porque fue utilizada. Y fue así como la histeria. no hacía más que repetirse. Y se lo habrá creído. y digo bien: pare- 223 Cfr. de forma ejemplar. pág. Todo se habrá llevado a cabo para fabricar una semejanza de «vida». el médico habrá hecho una obra de arte. Freud. que la transferencia despojó a cada histérica de la intención de renunciar a su enfermedad223 . una denegación del tacto. en la Salpétriere. Augustine embrujaba a sus médicos como una aparición ideal . No obstante. y por el más sutil. un encanto.

¿una respuesta? Y no hablo únicamente de Galeno o de Ambroise Paré. Ídem. vía encanto. de la fabricación de las imágenes. desconcertado. masturbaciones. 6 a 237 . 1978. El tacto se hacía tormento. Carroy-Thirard. cajas para enmarcar la imagen. Y cómo olvidar esto: que no solamente la mirada clínica y su «noble sensibilidad» estuvieron totalmente dominadas por una incurable metáfora del tacto 2. REPETICIONES. de la sumamente extraña za5 2 :i ' 1 Cfr. discretas sujeciones. págs. pág.. I. Briquet. 7 Cfr. 1909. en instrumentalizar una denominada «compresión ovárica». Briquet llega hasta dar ejemplos de su eficacia (aunque. e incluso prescripciones de mantener un coito3. Pero la paradoja se mantiene obsesiva: ¿cómo un cuerpo se habría convertido para otro en objeto experimental. muy poco «inocentes» 4 . de cámara a sujeto. en otras partes de forma leve. y por qué habrá consentido hasta ese punto? El término es muy fuerte: consentir es en un sentido amar. en la Salpétriere. además con razón. en autorizar. naturalmente. pese a Charcot. fue casi la única. Reprobaba la histerectomía en tanto que terapia específica de la histeria. pero con ello estaba realizando un acto vanguardista. desde siempre. dentro de un hospicio de cuatro mil cuerpos «incurables». Cfr. 1963. ataba con una cuerdecita a sus pájaros para «cronografiar» sus vuelos. en 1859. La paradoja de atrocidad. pág. 1979. en prescribir en ciertos casos la cauterización de los cuellos uterinos5 . Un señuelo de distancia neutra. no resulta menos indiferente que el tiempo de posado). cómo esta relación que. Únicamente mostraba. Charcot se reconcilió en cierta manera con la tradición. en ese movimiento paradójico de tacto a tormento. Speculum -bisturí.pág. de su propósito: de hecho polemizaba sobre un concepto de la histeria que justamente la eficacia de esos métodos había podido fundar). «Lámina>> me indica que hubo sin embargo protocolos de posado. digámoslo. esa distancia acortada. pero. se pacifica). hasta no poder más (una histérica extenuada. en una monumental semblanza del deseo. amar con un amor loco. Y el movimiento que cuestiono es el siguiente: ¿cómo la relación de un médico con su paciente. propiedad. y las histéricas. junto con el matrimonio. pudo convertirse en servidumbre. sí. completamente exudada. 693-696. 694. V. la única manera de obtener de ella una. cauterio. realmente consintieron. l898. de la misma manera. experimentable en tal que propicio a un hacer-imagen.236 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA cen. y que «todo eso» se llevaba a cabo completamente solo (Marey. ese prodigioso cuerpo de la histérica. 1859. Compresiones del útero. el tocamiento de los cuerpos7. puesto que la histerectomía continuó practicándose. Btiquet. 153..GillesdelaTourette.171-173. págs. sino más bien el surgimiento de una sospecha en el recorrido algo fascinado. Clavreul. ¿Cómo es que me atrevo a relacionar todo esto con una dialéctica del encanto? Y esto es lo que constituye toda la cuestión.págs. todo tipo de «confricaciones de las zonas genitales». cómo esta relación.18l. intentaba probar que no se tocaba. en un auténtico trampantojo del emprender el vuelo). Foucault. IPS. ESCENIFICACIONES Ahora bien. incluso instituir. a unas extraordinarias escenificaciones. a lo largo de todo el siglo XIX. 315. tormento? ¿Cómo el cuerpo paciente acabó por pertenecer al cuerpo médico. 102. Briquet lo había intentado. y cómo esta desposesión pudo llevarse a cabo en aquello que la propia histeria nos fuerza a denominar un encanto? Mi hipótesis concierne a la función mediatriz de la imagen. De mirada que no conmueve demasiado (ahora bien. Para mí. Cfr. estrados. págs. esto no constituyó la cuestión principal. e incluso que tocar a la histérica fue. No dudó en sumergir su dedo en la ingle de las histéricas. La Iconographie photographique de la Salpétriere no enseña nada de la manera en la que se tocaba a las histéricas. por principio. Cfr.6. casi táctil. seguía polemizando sobre ciertos métodos utilizados para detener el ataque histérico: lo que sigriifica que esos métodos aún se utilizaban. es decir. (Nota. pues. 118-121. ¿se debería también a que el corazón no se implicaba realmente? Briquet nos confiesa en todo caso su desagrado por prácticas que juzga. págs. 121 -123. decía. eso no funcionaba.Cesbron.

«cefalalgias». 181-206. «toracalgias». «membranas mucosas» 11 .238 a REPETICIONES. y tutti quanti. en la Salpétriere) toda una serie de grabados sacados de láminas de la Iconographie photographique. las anestesias. 1891. I. ) Pero. págs. «celialgias». 55-180. 66. Piel. y desde hacía tiempo. I. en todas partes y de todas las especies: «dermalgias». «hiperestesias laringo-bronquiales». I. casi recogimiento en la seriedad de la situación. véase «hiperalge8 Cfr.. «hiperestesias de las vias digestivas». Cfr. jamás se les percibe en el marco. 307. 189 1. 12 Cfr. había algunas inéditas. este movimiento aparece por supuesto totalmente denegado.. escribía Briquet 10 • Es decir. «neuralgias». en segundo lugar. págs. Pitres. «sofocaciones pseudocrupales». las caricias conniventes o las brutalidades. Régnard. Pitres. «histeralgias» . 1887. págs. Cfr. pero. págs. Btiquet. «nefralgias». el cuerpo histérico es todo un misterio de sensaciones. lám. Régnard . SENSIBIUDADES «ESPECIALES» Cierto. «mielisalgias». ¿es que no resultaban aptas para su función de prueba? ¿Se trataría aquí de especificidad fotográfica? 9• ¿y qué es lo que se ve? iEl cuerpo. negra silueta de su chaqueta. pág. sonrisa «entendida» de la joven histérica. habrá sido corregido para la publicación .Janet. págs. 204-266. con su propio dolor. Así. El brazo de un enfermero sujetando fuertemente el de una mujer en fuga y posando para su propio «remordimiento». passim 'º Briquet. 267-306.. de la misma manera. Les maladies épidémiques de !'esprit (1887). músculos. iahora bien!. ESCENIFICACIO NES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA rabanda de imágenes de esa Iconographie photographique de la Salpétriere. tenue. en primer lugar. 9 a 239 sías»: itodo lo contrario!. 1859. 1859. huesos.pero. muy tangencial a lo visible. consentimiento. 12 • Cada órgano del cuerpo histérico contaría.el grabado sacado d el cliché habrá omitido ese «tocar» del guardachusma8. XXXIX. sobre el cliché. Después. «raquialgias». «La anestesia histérica. sonrisa. .. órganos de los sentidos. Una especie particular del punctum. «cistalgias». 280-288. Otro ejemplo. grabado «según una fotografía del autor».J>. «miosalgias». en la Jconographie. las hiperestesias. «pleuralgias». con una larga aguja. entre ellas. 1889. En muchos detalles se deja sentir que se quiere borrar el acto de tocar. por no existir más que con relación a la serie completa de las imágenes . el propio cuerpo! del médico: atravesando por ejemplo. «Perversiones de la sensibilidad». el del entendimiento de la experimentación de su cuerpo «anestesiado». «artralgias». Boumeville y Régnard disimulan su actuación. IPS. significativo: Régnard publicó en 1887 (ya no trabajaba. 11 Ídem. copiado del protocolo de posado fotográfico [66]. el brazo de una joven a la que domina sin problema. pues. «epigastralgias».

oponer la medida espacial a la alteración funcional experimentada. 1887-1888. 315. .. No definir. del «sentido genital» y no sigo. Recuerden. ~. 1892. OC.. Hizo falta. completamente rodeada de captores. ¡ . zonas.. las morfologías. . «caras dorsales». pues. basándose en las medidas. Inscripción neumográfica (aparato de Marey) de la respiración «costal superior» de Augustine en estado de crisis. (1888). psicofisiológica. la afirmación. muslos) e incluso. de la vista... 427-429 y lám. Una pequeña apreciación: ji )\} \ ( ~) i ' Y Charcot definió. ESCENIF1CACIONES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA La Escuela de la Salpétriere llevó la descripción mucho más allá del simple recuento. en centímetros. el «estertor». Olfato: está anulado a la izquierda. Más bien cartografiar. Vista: W . Ídem...~ '1 \. etc. no distingue a la izquierda más que el rojo.' \ l Sensibilidad especial: el tic-tac de un reloj colocado junto a la oreja izquierda apenas es percibido. siguiendo el protocolo clínico. en el caso de Augustine: todas las anestesias. 13 14 15 16 Féré. ' .. algo disminuido a la derecha. 67. :. Cfr. pág..240 0 REPETICIONES. contracturas.. 499 (según Rosenthal). Localizar las formaciones locales.. como un carácter sintomatológico distintivo de la histeria. etc. pág. 11 ' : I. Cfr. «llevarla a la práctica».. to· mar medidas de todas las sensibilidades histéricas. .. pág. se puede escuchar a 10 centimetros de la oreja derecha. demasiado lábil. lo que hacía falta para el establecimiento de esta teoría era una verificación experimental: antes que nada. Binet y Féré. pág.. . todo tiene lugar en su cabeza14 • 241 ' \_. que sí hacía posible una fotografía bien tomada (por Albert Londe): «pseudohipertrofia». su pobre cuerpo desdoblado: todo síntoma era en su caso hemi-algo 17 • Apunto que el estudio de las simetrías fue. la convulsión. . IPS..rla. la coloquíntida no se perciben ni de un lado ni del otro. Régnard y Richer. Sentido genital: las relaciones sexuales no producen ninguna sensación. págs. ) ¡. Se estaba esbozando una teoría general. Charcot. del olfato.. «la obnubi- lación de los sentidos especiales»15 • Incluso puesta en orden. Cfr... 300-319. 1.. trazar esquemas estándar. . justamente. pues.. la sacudida. 111.. Souques. 123-124. IPS. etc. «caras ventrales». «no es más que una debilidad de resis· tencia congénita o adquirida de los centros vaso-motores» 13• Ahora bien. Llamamiento a los «métodos gráficos» a lo Marey 19 • Augustine no cesó. la pimienta. nociones de posición.. a la derecha tiene noción de todos los colores salvo el violeta. sobre todo las simetrías. Esquema de las zonas de la anestesia histérica. ya resultaba poco digna de crédito 18 . ordenar toda esa fenomenología dispersa en una tabla de dichas «sensibilidades especiales». la «impresionabilidad» en ge· neral de la histérica. hasta del propio movimiento. 68. 1891. (1878). todo se remachaba y se organizaba según una línea que atravesaba. por ejemplo. correlativamente. simplemente. puntos «histerógenos». . de los perímetros (piernas. Después. como formularios para rellenar por el clínico modelo [67). 17 18 19 Cfr.. págs. cartografiar los cuerpos.. lo que denominaba. a una ojeada ortogonal. XLlll. Gusto: la sal. Primero hizo falta. Pasión por las medidas.. 1887a. 11 •.. esta fenomenología conservaba un punto de improbabilidad en cuanto a su presencia. como una metodología de la sospecha: permitía. tal vez incluso «simuladora». se la acusa de frialdad. fronteras bien delimitadas16. tal síndrome de hipertrofia muscular no resistió a la medición. Charcot. de qu e la misma emotividad histérica. 26. \J \ 1 1 ~ ·~. insidiosa pero precisa. 11. demostrativa. alteraciones del oído. passim.. por ejemplo. I j:' . de sumergirse en las crisis. Revue mensuelle de médecine. Nouvelle /conographie .. puesto que. instrumentaliza. el azúcar._ 1 ' . 138.. líneas medianas.. por ejemplo. págs.

apelaba a la experimentación: no como medio. iPues bien! Esta enferma va a servirnos para demostrarles lo que les he avanzado. ESCENIFICACIONES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA miografiada. 1881 -1885. 5. una suplencia. págs. de un «adelanto» de la ciencia médica en ese campo.. 243 . Se midieron las fiebres rectales. seguidos de 23 de «lamentacio· nes». 507. pág. Delbouf. 617-633. 1886. No obstante. el añadido. Charcot forzó dicha alternativa mediante una clara respuesta. eso supone: a saber.». aunque estemos más o menos seguros del resultado anunciado. Apéndice 16]. 1881-1885. y sus despliegues aleatorios forzaron a la ética a hacerse estética: para no perder. el trazado de su más leve res piración ya como perfil de «gran forma histérica» en sí mis· mo 20 [68]. etc. que en terapéutica jamás retrocedió ante ninguna experimentación») 30 [cfr. Cfr. puede que con todo lo que.V. de vísiones de ratas. les diré que. pág. no por ello dejará de constituir una enseñanza para ustedes 27 • CUERl'OS EXPElUMENTALES Cronometrar. Derrida. Bourneville. alegando a Pinel: hay que experimentar25 • Se trataba aquí. Richer.R. 11. Sus discípulos hicieron de muro de contención. Richer. pág. una cierta frivolidad26 . 1887-1888. 4-5. tranquilamente. su enseñanza. pues. tomaron la pluma. Ellenberger. concierne también a una noción psiquiátrica de la verificación. como lo define un cierto Requin. 241-328. a la espera de un «x algebraico». de «lo que hace falta» para construir o reconstruir un hecho cuando falta el sentido de su origen. usted experimenta29 . ° Cfr. págs. denegatorios («él. 63. Es decir. 1872-1873. hablando de su paciente. vaginales. Charcot. sino como ética científica. entre otras: ¿cómo llegan a verificarse todos esos 27 28 29 30 Charcot. 179. pág. Ídem. justo delante de ella (y ésta no estaba sorda): «Existen puntos histerógenos. etcétera22 . «T. y 19 de «música militar». 18. Ídem. pág. Cfr. hasta los gritos bajo las llamas del alcohol de los «termocauterios»21 • iSe cronometraron los delirios. de la que la escenificación está dotada? Lo olvida más adelante. o la ideología. los de Augustine: 18 segundos de «amenaza». método-matriz. 1857. Respuestas muy extrañas.». 83-85. 1970. págs. en el fondo. de los que se pueden ustedes servir. Se acusó a Charcot: usted no cura. Si no logramos el éxito deseado. 14 de «lubricidad». 174. 24 de «éxta· sis». 96-97. 1888-1889. 1973. 84. «T. 11. Ídem. Pero la cuestión va más allá. cuando escribe. Richer no s preocupa de distinguir percepción de la realidad y percep· ción alucinatoria). passim.. neumografiada. 13 se· gundos de «mueca burlona». Argumentos simplistas («el buen remedio es aquel que cura») o argumentos ambiguos.' Cuenten. págs. las cosas del organismo no son tan precisas como las de la mecánica y no me extrañaría si nuestra operación no saliese bien. al estilo Condillac. señalémoslo. Se midieron las sensibilidades térmicas. no más que como objetivo reconocido. o más bien se dirige a su público. ¿Cómo negar que habría sospechado esa vírtud fundadora de los hechos. Gilles de la Tourette. 22 de «ratas» (es decir. Todo el estilo de Charcot.242 REPETICIONES. intentaron dar respuestas. Tal vez aquí se intentó inventar como una ritualización tecnológica de la expectación. el «hacer ciencia» . etcétera. luego 10 segun· dos de «llamada». después. a la espera de una instancia de decisión en la siguiente alternativa crucial: ¿«respetar» o «provocar»? 24 . súbitamente. Charcot. pág. 139. de sustituir la metafísica de la esencia y de las causas de la enfermedad por una metafísica de los hechos. lo que es cierto en ese caso lo es todavía con mayor razón para los experimentos clínicos que hacemos aquí. justamente.. en la que Charcot había vísto el lugar de origen de toda una «escuela de atentos espectadores»23 .. 246. pág. de obsesión. págs. 2 21 22 23 24 25 26 Cfr. 1893. como si nada. Se dice que a veces los experimentos con animales. cuando se hacen en público. La cuestión concierne a la idea. aunque tan sólo con un fin experimental»28 . La histeria hizo de ella una necesidad de repetición. no salen tan bien como en el laboratorio.

Ahora bien. de los propios troncos nerviosos. de forma muy sexual) por toda la organización institucional y tecnológica de la Salpétriere . la espera de un Contacto y de un Encanto diferentes). es decir. Pulsaciones. sus esquemas fundadores. 35 Cfr. quiero decir que el sueño histérico es una crisis detenida. 67. a causa de su requerimiento. para el cuerpo de la histérica. pág. Ídem. Lo importante es que todo el beneficio de ese suspense revertía en el príncipe: en el observador. Gracias a ello. saliendo de ella misma. Al inventarse. 1881-1885. aunque en pequeño. dicho sea entre nosotros. 14. mecánicos o eléctricos. Un día cayó en un sueño que duró hasta la mañana siguiente y del que fue imposible hacerla salir fuesen cuales fuesen los excitantes empleados. al igual que en el caso del tetanismo. la expectación fue atestada. 1888-1889. embellecida por el arte. inerte y al mismo tiempo funcionando al agrado de cada uno.. ni la inspiración de amoniaco. la imagen [69]. Ídem. cuyos fenómenos continuaban no obstante manifestándose. la empiricidad del sujeto pasaba a una modalidad estética de existencia. El espectador se tomaba todo su tiempo (que de hecho era el tiempo de ella) para poner a punto. con su cuerpo ofrecido por completo. 256. celebrada (en el fondo. 11 1 . ESCENIFICACIONES 245 11 temas principales de la psicofisiología. así lo definió Artaud. es que simula un sueño fisiológico según unas modalidades de h echo extremadamente lábiles: a menudo. pág. puesto que contaba con «todo su tiempo» para contemplar a su bella. pág. intermitentemente. 85. de nuevo. es decir convulsivo. que en suma.244 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA REPETICIONES. hasta toqueteos. en el movimiento de la transferencia. «recordando así. pág. transcurría. es capaz de provocar su despertar») 33 . se convertía en bella durmiente. como un abrazo que se aflojaba y se aferraba a la vez 32 . transfinita. «como a jirones». la situación soñada de un cuerpo totalmente abandonado a la moral del juguete. caso célebre de la Iconographie de Bourneville 32 33 34 31 Richer.». se convertía en una iauténtica delicia!. Lo que resulta prodigioso. 65. prodigios. o más bien. la consecuencia de ser abandonada a la transferencia: un consentimiento al experimento. penetraciones. 10031 • De este modo. el «ataque de sueño» constituía una transformación del ataque «clásico». tomo 1. éste se tramaba y se inventaba. en el asilo. Charcot la entendía de la siguiente manera: según él. ralentizada indefinidamente. rigidez muscular en lugar de un distendimiento. decía34.. en el «espectador». 64. los párpados cerrados y parpadeantes y los globos oculares convulsos hacia abajo y con tendencia al estrabismo interno. obras. isu requerimiento de leyenda/ En demanda de caricias. pues. y todo lo que sigue? La cuestión va todavía más allá. su noción del deterrni· nismo. Charcot. Su predación de imagen. legalizada como método iconográfico. Concierne al hecho de que una empiricidad del cuerpo suscita. aquí inerte. moldeable finalmente. electrochoques. Estaba en decúbito dorsal. habrá sido. Augustine. Augustine propuso. véase fabrica. Artaud. para ella.. estilos. pág.. CUERPOS DE ENSUEÑO Un día. no es más que la historia. y todavía en alerta. una moral del juguete habrá hecho sus delicias. OC. Cuando la oportunamente llamada «Eudoxie H . de una histérica buscada por un joven y algo descerebrado príncipe»35 . 1. en el llamado «sueño histérico». el rostro ruborizado. al hilo de los quasi-rostros y de las quasi-poses de Augustine. Cuerpo autómata. la historia de la Bella Durmiente. Era. una empiri· cidad del sujeto. en tal que «histero-epiléptica>>. estimulación y reacción. La respiración era muy débil e irregular: Respiración. Aquí. cautelosamente. un tema empírico. paradoja de ser a la vez más profundo que cualquier sueño normal («tan profundo que ni el ruido del tam-tam. los miembros en la más completa resolución. allí totalmente agitado. vol. ni la intensa faradización de la piel o de los músculos. Pero pasemos a otra cosa. como tallada en mármol (mientras que. ese sueño venía como de un desplazamiento de creencia.

una vez más. En efecto. de Charcot) lo «momentáneo» permanecía. a las curiosidades de un público y a los comentarios «expectantes» del Dueño de su sueño: La enferma que acaba de disponerse ante sus ojos es. presentable -con esa fantástica ganga de que muy a menudo (pese a la opinión. pág. Cfr. II. ESCENIFICACIONES espectáculo singular con el que nos hemos familiarizado desde hace tiempo. 1891-1895. págs. sujetos peligrosos de los que ocuparse ja37 Charcot. 203. Charcot. o bien interrumpir. 1892-1893. 38 Ídem. sin emoción a ese 36 Cfr. viviendo en la convicción bien fundada de que un buen día. 111. vía ancha. si no dominable. Londe. 111. esta enferma duerme -si esto puede no obstante llamarse dormir. 88-100. págs. totalmente abandonada. Régnard. 63-64. para un «conocimiento» de la histeria. nadie pensaba en salvarla de un entorpecimiento puede que de pesadilla. Los fenómenos sintomáticos del sueño de las histéricas fueron de hecho. Resumiendo. el «ataque de sueño» era un ataque histérico momentáneamente petrificado. 1897. a su elección. Pero conocimiento aquí significaba: tomar nota. passim. de acuerdo con el lenguaje al uso de este hospicio. En ese servicio en el que vive desde hace bastante tiempo. 118-139. Estados llamados «segundos». 1887. su sueño39. posará. Receta: pueden. lo que llamamos una durmiente. noche y día. y tenemos razones para pensar que no se despertará pronto. págs. o bien precipitar el ataque: esto se conseguía bastante bien mediante la «compresión ovárica>>38 . Destaquemos aquí dos fenómenos clave: sonambulismo y vigilambulismo. 1888-1889. 168-176. «Sueño histérico». representará. sin despertarse jamás. por supuesto a su manera. IPS. Gilles de la Tourette. 69. el equívoco ¿no es como un continente oscuro? Así pues: Parece. en los que la escisión del pobre cuerpo empírico se manifiesta púísticamente. 70-167. en efecto. 56-69. Esos momentos pantomímicos en los que una histérica gesticulará. se sumergía en ese tipo de sueño. págs. y esclarecidos por lo que había ocurrido anteriormente en numerosas crisis parecidas.. iya tan pronto!. Y en ciencias. 271-277. Conta. 1891-1892. entonces. Sobreactuación inconsciente de las pesadillas y de los sueños. más bien su camilla hacía su entrada en escena en el anfiteatro de las lecciones de los martes. IPS. todo volverá a su orden de forma espontánea37 . de un haceracto del sueño. es decir. págs. aquí. La photographie médicale (1893). desde hace 12 días. sabiendo por experiencia que en este caso resultaría inútil fuesen los que fuesen los medios que se llevasen a cabo. El «segundo» del sujeto mostrado ahí como una especie de delicioso autómata. 177-265. 202-263. págs.desde el pasado 1 de noviembre. al menos manipulable. exactamente. asistimos sin ansiedad. ll. permitir que siga. 36 y Régnard . se permite a las cosas avanzar como quieran. págs. antes o después. que existan en la ciencia cosas de las que no se deba hablar. 0 247 . en cuya exposición un hombre prudente jamás se aventura. en positividades. de una manera más general. desde ese momento no ha cesado de dormir. En realidad. 39 Cfr. COMPARECENCIA DE LA HIPNOSIS -CUERPOS SUTILES Pero todo ensueño es equívoco. sin buscar el provocar el despertar.246 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA REPETICIONES. Guinon.

1886a. págs. el hipnotismo es una técnica susceptible de provocar experimentalmente todos los fenómenos del sonambulismo48. 40 41 42 43 44 45 Régnard. )pertenece cierta mente a esta categoria40 . Y es así como seguidamente la Histeria de Charcot dejó definitivamente (o casi.. págs. 1893. pág. y desde ese momento. 505. 505-798. págs. Azam. delimitada. con láminas de apoyo. el hipnotismo debe por tanto considerarse como un estado neurótico por excelencia. passim Freud. 13. iProdigio clínico! Dense cuenta de que la mayor parte del tomo III de la Iconographie está consagrada. Cfr. punto final. 235. en una especie de marco. Richer.248 a REPETICIONES. en efecto. en mi opinión. Se consideró que desde ese momento había vuelto a dar carta de iiobleza a esa práctica de charlatarres: realizaba una práctica reglamentada. 147-228. pág. vino a ofrecer el ipropio paradigma conceptual! de toda comprensión de la histeria. «PER VIA DI PORRE» -MÁQUINAS SUBLIMES Una histeria experimental: la hipnosis se habrá convertido. práctico. Cfr. magnetismo. 1973. menos epistemológico que técnico. passim Cfr. etcétera. Veith. 9-60. 1887. págs. la relación de la hipnosis con los estados paradójicos del sueño histérico «espontáneo» no se le escapaba a nadie. Desde 1878 colocó la hipnosis en su programa «personal» (oficioso) de enseñarrza. totalmente «sometido a la descripción científica>>43 .a observación: 46 47 48 49 Cfr. una histeria experimental. 11. que estos estudios se potencien lo más posible. 205. Richer. 1891. Más que «sueño nervioso» o fenómeno de «doble conciencia»44. una histeria de síntesis. en mil formas bajo ninguna. 1887. pág. más allá. Cierto. no avanzando más que paso tras paso. El sonambulismo (. 1881-1885. pág. en tercer lugar. Así pues. además de su victoria y su error. Cfr. el hipnotismo se volvió a plantear en primer lugar. Chertok y Saussure. cuyo desarrollo tiene lugar de forma progresiva. 1887. toda la prudencia expectante del clínico: He realizado. a todos esos fenómenos provocados de «Hipnotismo. XIII-XL. etc. todos los fenómenos de soña· ción y. 1893. según las virtudes de la arratomoclínica. Azam. el hipnotismo. receta de histeria. pág. 71. por ello excepcional para /. láms. Gilles de la Tourette. un «hipnotismo científico» para resuniirlo. se convirtió en un modelo de la Histeria. en realidad y sobre todo. puesto que Charcot pre· sentaba esos fenómenos como si saliesen del puro soma: estados fisiológicos suscitados por ciertas excitaciones. un patrón de la histeria. Charcot la consideraba como un estado totalmente excepcional porque constituía una alteración total de los funcionamientos del orgarrismo y una alteración desencadenable a voluntad.. Y esto no es más que otra paradoja más. en efecto. 203. En esto consistía su artimaña y su riesgo. de hipnosis. pues. Alegarrdo entonces. Régnard. bastarrte radical a fe mía: presentar en 1882. sonambulismo» 49 • Prodigio teórico: en cuarto lugar. 215-244. 1965. el sonambulismo es un estado enfermizo. III. etcétera. y se planteó menos como fenómeno sintomático que como un protocolo ex- perimental45. IPS. pero esta relación de analogía 46 fue subrepticiamente desviada en los siguientes términos: en primer lugar. págs. Prefacio a Azam. el avance de la patología nerviosa está interesado en ello 42 . casi) de ser ese Proteo de la ciencia que. puede que sin saberlo. Deseo. denominada por ello «gran hipnotismo». en tanto que protocolo experimental reglamentado. La hipnosis fue. ESCENIFICAC IONES LA INVENCIÓ N D E LA HISTERIA más ofrece beneficios. como objetos de ciencia 41 • ¿Se tamb~eó el positivismo? No. pág. Cfr. Toda la artimaña de Charcot descarrsa aquí. como una forma aumentada. y arrte to· das las autoridades académicas. es una neurosis en recesión47 . en segundo lugar. respecto a este punto. y me coloco en el punto de vista de la clínica estricta. Charcot. algunos estudios nuevos sobre los estados sonambúlicos y catalépticos. Actúo con prudencia. 68-533. 1887. a 249 . Charcot habrá tomado un riesgo. pero preciso. porque. Pilres. Cfr. 1881-1885.

Charcot interpretaba la histeria. que la «patología experimental» no puede más que «imitar los síntomas» y solamente «hacerlos aparecer de forma aislada. 54 Charcot. pág. entonces los médicos serán los patrones: puesto que la medicina será la única en poder «cambiar los espíritus y las costumbres junto con el cuerpo»53 . 13. °' 2 Charcot.. modificar en grado.. de las «fibras del haz piramidal» y demás «excitablilidades espinales»: un tejemaneje del que él mismo no conseguía desembarazarse54 . cit. (¿Pero acaso esto no se parecería a una definición. suple. stringendo. OC. Charcot no obstante permaneció algo ambiguo entre lo que delimitaba metodológicamente. 297-308. Apunto que en cuanto a La Mettrie. los estados "º Charcot. Esto es concretamente lo que entendió muy pronto. cotidianamente. 468-469. ide un pintor!. redisponer. trabaja per vía di porre 56 : deposita (al igual que el pintor deposita su pigmento). sin embargo. Y es un hecho que Charcot modificaba intensamente a sus «sujetos». OC. 20. es comparable al arte de pintar. ante el público. crescendo. se libra de multitud de síntomas bajo su batuta y mirada) para afirmar una especie de capacidad todopoderosa de la hipnosis: «Lo que tenemos ante nuestros ojos se trata realmente. esto era posible y exigfa una operación perfectamente idéntica. 337. absolutamente primordial: la sugestión hipnótica le permitía hacer. a voluntad. retroversible. rehacer o deshacer. y aquello que conseguía llevar a cabo. discriminar) el cuadro sintomático. éste no escondía lo siguiente. por Leduc-Fayette. Y. nada más .. proyecta. pudorosos principios. 6 ' Cfr. la podremos. la hipnosis se convierte como en una vía abierta a la experimentación. págs. 1867. Los metamorfoseaba en cuerpo y alma. págs. debida a Freud. Cfr. °' 5 Charcot. que si el hombre es una máquina. enmarca. Otra analogia. pág. y que insiste sobre ese punto fundamental: que la técnica de la hipnosis ofrecía a Charcot la libertad de intervención de un artista. presumía de sus fantásticos logros experimentales (una cataléptica que. pág.250 0 LA INVENCIÓN DE LA H ISTERIA Entre el funcionamiento regular del organismo y las alteraciones espontáneas que acarrea la enfermedad. págs. 376-377. pág. una técnica «ideal» susceptible de redibujar (es decir. y de forma totalmente equivalente. IX. A piacere. cuyas manifestaciones múltiples aparecen o se desvanecen. °' 1 Charcot. 340. prodigios. de la histeria. sí. Morendo: a muerte. incluso hasta cierto punto en sus características. pág. en Charcot. a piacere. quién sabe. Admitía. 0 251 .. 1887-1888. El estado hipnótico no es nada más que un estado nervioso artificial o experimental. ESCENIFICACIONES llamadas regiones motrices de la corteza cerebral con la médula>>. sobre un «material» totalmente entregado a él. como mimetismo parcial de las afecciones orgánicas? Guardemos esto en un rincón de la memoria. Charcot.) . a capricho del observador"º· El estado hipnótico fue así providencia para lo que se viene a denominar «patología experimental». del propio síndrome histérico. según las necesidades del estudio. es decir. Pero. ciertamente. después volver a provocarlo. 310. La hipnosis tuvo por añadidura. Gracias a esta técnica. de cuya prueba supo sacar provecho cada vez y que nos parece en primer lugar. al igual que a él. del hombre-máquina soñado por de La Mettrie» 52 . por otra parte. demasiado confuso en su calidad de «espontáneo». OC. valor figurativo: constituía. por una parte. 1905b. a nuestro gusto. OC. Pero más bien como un director de orquesta. pág. en toda su simplicidad. sobre el escenario. Freud. III. etc. 53 La Mettrie. 349. Provocar un síntoma. en el sentido en que Leonardo lo oponía a la escultura. uno a uno» 51 : simulacro. 1980. Bien es cierto que fallaba al querer extraer una teoría de un tejemaneje neurofisiológico de hermosas «comisuras que enlazan las REPETICIONES. escribe Freud. iad libitum! «A esta parálisis que habremos hecho por vía de sugestión. de hecho: es decir. del instrumento hipnótico. En tal manera esto era un instrumento que se podía modular. La sugestión hipnótica. III. Cfr. según sus propias palabras. y finalmente deshacerla de igual manera mediante sugestión»55. congela.fagato. IX. al estilo Charcot. destacaba a la hora de describir y extraer las consecuencias prácticas del instrumento. luego suprimirlo.

Descubrimiento sublime. podríamos reproducirla artificialmente. Per via di porre. y funciona: «Cuentan ustedes con una enferma muy 59 r. todas las posturas de un cuerpo-máquina. miradas ftjas. Cfr. 463. Cien métodos. «producir» toda la teoría. pág. Bourneville. «se bañan en lágrimas». «magnetizaciones en la cabeza». lo que constituye lo sublime del género y de hecho el ideal de la fisiología patológica. 458-462. Ídem. alguna varita mágica. 373. De aquí en adelante ya es totalmente suya59 . Vistazos. rozar de párpados. signos sencillos. La hipnosis fue. Manos entre las manos. 136. tactos sutiles. . De esta manera expresaba su confianza. llamado de Deleuze. tomo III. pág. pág. 58 a 70. en esto. método llamado de Faria60 . porque parece que la teoría se cumple cuando se tiene entre las manos el medio de reproducir los fenómenos mórbidos58 . poder inventar y verse siempre confirmado por los hechos. por lo general oblongo o luminoso. ya está. págs. III. lconographie . tras culminar el experimento de una parálisis histérica: REPETICIONES. confianza. Poderes. ti 1 Poder reproducir todos los estados. 1887-1888. 243. III. IPS.. «se inyectan». Hacer que se fijen en un objeto. poder finalmente «sostener».252 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA del cuerpo histérico pudieron por fin ser «perfectamente dibujados y separados»57 • iPerfectamente! Charcot alcanzaba ahí lo sublime de un género. 1887. pura gestualidad de la maestría.. el gran estilo de Charcot. Régnard. Método ordinario. sin tocar nada. luego se cierran. IPS. Véase. 57 253 !iJ_ En ciertas circunstancias. Poder reproducir un estado patológico es la perfección. cuerpos que brillan: los ojos de la sujeto se vuelven «vagos». . ESCENIFICACIONES '1 \ """' '-- M ANIPULACIONES -PRODIGIOS DE LOS CUERPOS La hipnosis fue todo un arte del contacto. Pases. pág. caricias.o Charcot. Esquemas de trances hipnóticos. Cfr. tal y como él mismo decía.

una mujer histérica se dirige sin dudarlo hu cía su entera desposesión. 1893-1895. en el sueño provocado. Breuer y Freud. bellas-durmientes. Según una fotografía del autorJc Régnard. üi 2 ü 63 64 Ídem... fricciones o simples presiones» hipnóticas. la sumisión hipnótica. Ídem. ESCENIFICACIONES a 255 ejercitada que se hipnotiza rápidamente: les bastará con ex tender súbitamente la mano sobre la cabeza. 218. Resumiendo. véase «percusiones». dice que. 19-20. con el fin de no sustituir una contractura en la flexión por una contractura en la extensión 64• UN COQ HYP NO TISÉ . qué importa. Se hizo por tanto «reproducir». se las hacía turnarse constantemente entre ellas. La predación ideal: una provocación de ternura. Cfr. )62. se determina una contractura artificial de los dos miembros superiores (lámina XIII] (74]. tan compln ciente en dejarse fascinar como un pajarillo ante la serpienll• que lo rodeará para comérselo: la predación ideal [71-73]. pág.. pág. las contracturas histéricas de todas las especies. 192. 71. (Freud. pág. IPS. 3 14-335. caerá corno fulminada» 61 [70]. IX. teniendo cuidado de no excitarlos más allá de una cierta medida. 469. 463. Augustine volvió a hacer maravillas. III. «X . pero que experimenta sentimientos afectuosos hacia el experimentador sea quien sea. págs. a vo luntad. basta con malaxar los músculos contraídos o friccionar suavemente los músculos antagónicos. cesar y volver a comenzar en otro momento: Mediante una suave fricción. en 1895. incluso aunque antes hubiese sentido por él sentimientos de odio»63 . confesaba «no poder prescindir ya d<• ello» a causa de lo «cómodo» y «evocador» que le resultabu este procedimiento: «Cada vez descubro lo que busco m diante esta presión de la mano» . . l)'nprCs une 1i holo3raphic de l'autcur. no tiene sueños.. los músculos flexores de los dedos y antebrazos. ¿No resultaba alentador? Más bien. E incluso cadu uno de ellos ganó el más preciado de los tesoros: el amor. Cfr. con las puntas de los dedos. Les maladies épidémiques de !'esprit (1887). [Un gallo hipnotizado. OC.254 a LA INVENCIÓN D E LA HISTERIA REPETICIONES. etc. dolorosas o no. pág. págs. Charcot. 191. Qué pr digiosa resultó esa ternura. mediante otras «malaxaciones. Para hacer parar la contractura. Se volvieron a provocar todos loN sueños y todos los sonambulismos.

73 . ET POUR 1\1\lENEl\ LA SOllNIAT!ON. Régnard.. . Les maladies épidémiques de l'esprit (1887). [Procedimiento para detener el estado cataléptico y para devolver el estado de sopor.l T e ATAL E p T 1Q u E PROCÍrnÉ POUR LA Pl\ODUCT!ON DE LA CATALEPSIE. ESCENIFICACION ES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA 257 r¡I 11¡ p 1\ o e irn Í> p o u 11 F 111\ '~ e Es s E 1\ r.256 0 REPETICIONES. [)'aprl's une photouraphie Je l'uu!cur.1prCs une p!Jotoaraphic de l'autcur. [Procedimiento para producir la catalepsia.i: T . Les maladies épidémiques de l'esprit (188 7). D'. Según una fotografía del autor]. 72. Según unarfotografía del autor] . Régnard.

Letargo. lconographie. Fotografía de Augustine. Letargo. tomo III. 75..111 258 a L A INVENCIÓN DE LA HISTERIA REPETICIONES.IJTRACTURE ARTIFICIELLE 74. . FotogTafía de Augustine.. HYPEREXCITAHILITÉ l\IUSCllLAIRE LÉTHARGIE CO". [Lámina XIV. LÉTHARGIE Planche XIIJ. tomo III. Jconographie. E. Contractura artificial]. Hiperexcitabilidad muscular]. [Lámina XIII. . Régnard... Régnard..SCENIFICACIONES a 259 Planche XIV.

de los muslos y las piernas. dotado de una increíble sumisión plástica (y esta sumisión fue también lo que permitía a Régnard puntualizar con precisión sus objetivos. Todos ellos artificiales.. y colocamos los pies sobre una segunda silla: el cuerpo. [Lámina XV. Ídem. Se presiona. los delirios. Pues sí. (Pero ¿se han dado cuenta de que de esta manera. . 193. permanece en esta situación [lámina XIV] [75) durante un periodo de tiempo bastante largo (nunca hemos prolongado el experimento más de 4 o 5 minutos). págs. 192.. Delicada Augustine: manejar su cuerpo exigía casi el virtu osismo . los estigmas. etc. Fotogrnfía de Augustine. Era.1i 1 1 CATALEPSIE '" Cfr. pág.. las auras65 . Catalepsia]. l893-1894. 278-288.. 68 Cfr. Apoyamos su cabeza sobre el respaldo de una silla. un cuerpo-desencadenante. por sorpresa. Laufenauer. Régnard. ESC ENIFICACIONES LA INVENC IÓN DE LA HISTERIA Planche XV. y etcétera.. un virtuosismo y una moral del juguete. contracciones o resoluciones.260 0 REPETICIONES. Shaffer. )"''· Era también articulable a voluntad.. se ha vuelto a dormir.ll 1 111 1 1 . Charcot..( .. Puesto que el cuerpo histérico estaba dotado al menos de dos cualidades prodigiosas.. rígido. como diría Monsieur Loyal. OC.i. passim. [1 261 11'1' . se ordena y el efecto llega (. Guinon y Woltke... tomo III... se puede colocar una carga de 40 kilogramos sobre el vientre sin hacer que el cuerpo se doble» 67• -O bien totalmente flexible: «Dormimos a X . 305. IPS. ) El cue1po se puede colocar en arco [lámina XV] [76). se volvían a provocar las mismas contracturas por las que ya cinco años antes Augustine había acudido a la Salpetriere para «someterse a tratamiento»?) . las crisis. 67 76.los acromatismos. tal y como se decía. i. sus diagramas. pág.. no siempre: a veces ocurría que una misma fricción de piel hipnotizada podía tener efectos opuestos. etcétera. Todo fue apto para su reproducción .. 189l a y 1891 b. pág. seguidamente friccionamos los músculos de la espalda. cuando no tenían lugar de forma espontánea. 1889. Así pues..» 68 . . /conographie . passim. III. sus distancias y sus tiempos de pose): -O bien totalmente rígida: «X. IX. en primer lugar. pero fenómenos al fin y al cabo .

de «ponc1 6!J 7 ° Charcot. pág.262 a REPETICIONES. se contrae! Lo mismo ocurre con los tendones y los nervios 711 • Insisto sobre el aspecto verificador y sintáctico de esta pro blemática instrumental. Un11 ley de los «tres estados».. 309-42 1. ) reemplazar 11 la vista» 69 .. en un sentido. También es jugar con el motivo. FIG. en la letargia. pues. la narración (supuestamente) exact11 del propio misterio de la conversión histérica. . la fiso nomía y gestos se encuentran ya dentro de unas relaciones cll' influencia muy constantes y retroversibles. es decir. págs. 257. las singularidades. Charcot. sobre la base del extraordinario fenómeno de la hi perexcitabilidad neuromuscular durante la fase letárgica. «Efectos de la excitación mecánica de algunos músculos de la mano de Marie-Louise F.. los ojos permanecen abiertos. 253-323. en estado cataleptoide». por más pequeño que sea. escribe Charcot. ESCENIFICACIONES a 263 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA FIG. (1891). Pero hacer un cuadro per via di porre no es solamente dispo ner unas series. abordar la hipnosis S<' gún una auténtica sintaxis de elementos discretos. Toda una narración icónica de la catalepsia que al tema la letargia y luego el sonambulismo. 77.. a imagen exacta del mo delo ya construido en otro momento para dar cuenta del alu que histérico. Cfr. i:'. OC. En contramos aquí como el colmo del cuerpo-desencadenan! <•: ustedes tocan y el músculo. 3· F iG . Richer. ) parece( .. experimen tar las morfogénesis. «el sentido muscular( . en el sonambulismo. irespond<·.. tal como decía Charcot. Cfr. OC. Pitres. IX. especial mente.. Esto. IX. 2. loN ojos se cierran.G. evocan do a Azam. en la Salpétriere. Lerons cliniques. gran leclo1 de Comte. él solo. Resulta destacablt• que ese modelo de progresión tripartita sea al mismo tiempo como la narración exacta de un traspaso de poderes de la mi rada al movimiento (la especie de «lenguaje motor» hipnótico). I. en fases.. Representación en un cuadro y en periodos. PINCELADAS -CUERPOS GALVANIZADOS Esta sumisión plástica permitió también una auténtica pint11 ra del fenómeno hipnótico mismo. Se trataba de poner al día. págs. hasta en sus más mi nimos detalles. Se intentó. independientemente de todo el resto del cuerpo. 4. En el sujeto in merso en la catalepsia. 1881-1885.

Se elaboraban una industria.>>76 -contando la Salpétriere desde entonces con numerosos «baños electrostáticos». págs. permitía electrizar localmente la piel. el propio Charcot se complacía en decirlo. «máquinas HoltzCarré» y todo tipo de métodos «galvánicos». 15. apelado a un contacto más exquisito que la simple fricción mecánica. para sus propias «contracturas ex perimentales». IX. I. págs. Cfr. Fue así como el mismo Charcot prescribió «el empleo de la electricidad estática en medicina. y permitía así «ver dibujarse bajo el instru mento las más pequeñas radiaciones de los músculos» 7:1• Y esto fue para Duchenne de Boulogne el instrumento ideal de una «auténtica anatomía viviente». un ingenio muy sutil que. el impulso del doctor Vigouroux [78] . págs. la electricidad se convirtió en una panacea.. se obtiene el efecto máximo que se traduce en sacudidas insostenibles. 15. Duchenne de Boulogne. fue Duchenne de Boulognc. figs. 316. Le Monde illustré. suerte de pequeña industria de los 71 72 73 74 75 76 Cfr. Bemard. Vierge. pero. las leyes «elementales» de la relación causal entre (•I simple contacto de un músculo y la contractura específica que s~· infería [77]. OC. en todos los 14 de agosto sentidos. pues. La especie de taller.. donde se dispensaban en serie los precursores del El laboratorio de electroterapia electroshock. 11 1 11 \1 . Por otra parte.REPETICIONES. bajo de la Salpetriere. Cfr. iun comercio!. por ejemplo de miografiar cada inflexión muscular. cuerpos. 14-16. 40-41. estuvo. etc. Éste se había armado de un «reóforo». Ídem. Esta máquina de inducción tiene un aspecto '111·I. Duchenne de Boulogne. Charcot. pág. ortodoxo: Clau de Bernard había hecho lo mismo con respecto a los nervioH faciales de algunos conejos 71 • Había incluso. en esta época siempre lleno. unido a un «aparato volta-faradaico». Ídem. 38. 144. 574. 711 -728. II. 1858. 78. o al menos pretendía curarlas de todas las «afecciones musculares». profusamente. puesto que la contrae ción de los músculos mediante el pequeño reóforo eléctrico revelaba «su dirección y su situación mejor que podría hacer el escalpelo del anatomista» 74 [22]. La intensidad de las sacudidas se gTadúa fácilmente acercando o alejando de los polos del imán un contacto de hierro blando. véase por ejemplo el quasi reclamo de esa «máquina de inducción» propuesta en la Revue photographique des Hópitaux de Paris en 1874: Este aparato se compone de un imán de hierro a caballo ante los polos del cual gira un electroimán movido por dos poleas y una correa de transmisión. págs. ESCENIFICACIONES 264 O o 265 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA en funcionamiento» habría dicho Claude Bernard. había utilizado. contracturas. dejémoslo. Duchenne de Boulogne pretendía curar a las mismas hístéri cas con sus pequeños reóforos. 483-501. al separar ese contacto. Una edad dorada (al igual que para la fotogwfía). 32-35. Se trataba además de medir todo esto con exacti tud. 1862b. unas «pinzas eléctricas» extremadamente pre• cisas y lancinantes 72 • Pero el maestro de todo este género sintáctico. Toda una técnica se elaboraba. pág. 1862a. y de do minar. Procedimiento típicamente «experimental». combinó la electricidad con cien magnetismos posibles e imaginables. parálisis. y hasta de las «alteraciones de la fonación» 7!i. para la ocasión. Se de 1887.

mediante su acción aislada. suponiendo que éste estuviese orientado hacia una demostración de los prodigios intrínsecos del cuerpo histérico. un peso. una expresión que les es propia>>82 • Charcot enseñó. Onimus. Ahora bien. Bravo por la inocentísima crueldad de dos palabras en co lusión: «insostenible» y «gracia». concernía exactamente a una cuestión clásica de la pintura. Porque la electricidad también es «un cuerpo. 1872. Por esto es por lo que hablaba de pinceladas eléctricas. de Duchenne. 671. En resumen (por el momento).. 79 Duchenne de Boulogne. Lenguaje de la piel y los músculos. pág. passim. denomi naba <pincel eléctrico» a esa pequeña herramienta-milagro 11 la que anteriormente me refería como reóforo 78 • Evidenl(' mente. «responder a los desiderata del arte» 81. 1872. pág. tomo XVI. al borde de ese golpe» 83 . hacíamos contraer un músculo del rostro. 133. a sus estudiantes de neurología toda esa «ortografia de la expresión de las pasiones» según Duchenne. Como testigo. pág. 81 82 83 84 85 Ídem. Artaud. V-VI (prefacio). págs. anteriormente evocada: la del alfabeto de las pasiones. como un telos. 1887. 77 Montméja. 250. Duchenne de Boulogne. Cierto que estimó haber aportado algo grande a la ciencia. complicaban a pesar de todo el estricto protocolo iconográfico. ESCENIFICACIONES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA gracioso y lo módico de su precio la coloca al alcance de le 1 dos los prácticos: la administración de nuestra revista puede• proporcionarla al precio de 30 francos77 .rcot. que es ella misma una ex· tensión reglamentada de evidencias clínicas. 62. 8o Ídem. Todo esto. Todo dispuesto ante las inminentes tecnologías del test. el cincelado de una cara. retirábamos los excitadores y ya se podía tomar la fotografía>> 85 . Charcot. 2. OC. el deseo debería decir. 78 Cfr. Por otra parte. 15. IX. pág. el imán pegado a una superficie que ha sido lanzada del exterior de un golpe. pues. OC. el siguiente protocolo: «Con ayuda de los excitadores olivarios ordinarios de DuboisRaymond. buscaba. sigue siendo ambiguo. Retengamos aquí que Charcot estuvo muy lejos de ser insensible a esa virtud que tienen los músculos de «pintar de forma absoluta. IX. pág. la gran preocupación. pues. Más allá de la evidencia experimental. al igual que Duchenne de Boulogne. págs. buscaba. y a su cuadro sinóptico definitivo de los «músculos que las producen»80.266 a REPETICIONES. y no sigo. vol. etc. 1874. pág. la fisonomía se impresionaba. 1862a. 410. etc. Duchenne buscaba en el estudio hiperdetallado de las reacciones musculares de superficie «las leyes que rigen la expresión de la fisonomía humana>>. con sus láminas fotográficas. de la ciencia del comportamiento. a 267 . estimó. passim. se vieron. si puede decirse.. XXXVI. 45-47. Ibídem (la cursiva es mía). permanecieron no obstante en una especie de entredós metodológico. 1862a. muy «mejoradas» («Hemos sustituido en algunos experimentos el excitador olivario por una pequeña aguja implantada directamente en el músculo») 84 . definir la «ortografia de la fisonomía en movimiento» 7D. y siempre con absoluta sencillez. OC. véase de la antropología. Por una parte. Cha. simplemente. Constatemos finalmenl< • que Charcot. Richer. pues. lám. Legras y Onimus. por supuesto. «ESTATUAS EXPRESIVAS» Lo que cuestiono es la extensión de una evidencia. del electroshock. Las prácticas de faradización. Cfr. que concluye. Arthuis. pág. más allá de las problemáticas de la anatomía «en vivo» y de la terapéulica de algunos síndromes neuromusculares. Una vez obtenido dicho resultado. en la <parte estética». el gesto la seguía.. en la Salpetriere. con su análisis de las «expresiones primordiales» o bien «complejas». passim. la especie de catálogo sintáctico del rostro que éstas intentan constituir. de la antropología criminal. Pero estimó tal vez con mayor orgullo. una ley de la relación entre el «alma>> y su «expresión» a través de las más ínfimas variaciones de «la acción muscular». su obra. 1881-1885. 362.

. Régnard. un cuerpo sumido en esta do letárgico. \:. F ig. /í 8 l.~ . IPS. o F ig. 1 79-80.. 1887a.. págs. 11 lX --.. . •. V-IX. de una propiedad suplementaria y sorprendente. En efecto......... 87 Cfr. III... «Letargo . . Binet y Féré... . Se trata de lo siguiente: un gesto «impreso» al sujeto hipnotizado induce de forma espontánea una iexpresión canco· mitante del rostro/ «Epifenomenismo»... fconographie . Tiene incluso el don. se denomina a esto. Contracción del esternomastoideo y contracción del frontal»... Gu. XIII-XL. ESC ENIFICACIO NES ~}:L\f\COT. Cfr. . págs.. ..-..._ coin1 ~ --.. reacciona ante el más mínimo contacto mecánico de forma exactamente análoga a como lo haría un sujeto «normal» inducido a una intensa faradiza ción... ~--. que va mucho más allá de la simple «plasticidad cataléptica» (con todos los miem bros guardando de forma fija la postura que se les «imprime»)87.. en Charcot. por ejemplo. láms. Londe. 3 8 '. en unas prodigiosas series de cli· chés86 [79-81]. láms.268 LA INVENC IÓ N DE LA HIST E IUA REPETICIO NES. ese cuerpo hipnolizado. ' if:I: ~ . la esencial generosidad histérica p ermitía no abusar de tales trucos. 323-332. IX.. «Excitación de los músculos de la cara durante el letargo hipnótico». S! ·:'t Ahora bien..:.... 355-377. Bourneville y Charcot no se privaron ciertamente de demostrarlo repetidamente. tomo III.~e-. 11 '·u. J ~ Fig.:_.o. CEuvres. ' ~. _:.. 269 . Charcot.¡ ~...._. tomo IX. OC.

otra vez él. XI Si conseguimos dar a los miembros superiores de la enferma una actitud expresiva. Al igual que los fotógrafos: «La inmovilidad de estas actitudes así obtenidas es eminentemente favorable a la reproducción fotográfica>>. Pl. tremendamente «sugerentes». el ceño se frunce. describía con gran delectación ese prodigioso poder del cuerpo cataléptico: CH/\ HCOT. I893a. pág. IX. Monsieur Loyal. sus gestos se verán complementados por la expresión de la fisonomía. «Estado cataléptico. IX. Londe. págs. que acompaña la publicación de sus cursos de unas hermosas láminas. Charcot. Ibídem. inmediatamente aparece una sonrisa en sus labios.270 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA REPETIC IONES. el ruego. si uno de los brazos es colocado hacia delante con el puño cerrado y el otro llevando la mano cerca de la comisura de los labios. dice incluso Charcot9°. tomo IX. 434-447. Pero es más que una prueba. sí. CEuvres. OC. Prueba. Charcot. pág. una actitud trágica imprime un aire duro a la fisonomía. Y ofrézcanos ya la reciprocidad: ila expresión inducirá gestos y actitudes! 92 • Y redistribuya para nosotros todo esto según sus simetrías de selección. está ahí como una «estatua expresiva>>. forma canónica «de la que los artistas podrían con certeza sacar el mayor de los partidos» 89 [cfr. IX.9 1• «Etcétera>>. Apéndice 17]. una suplencia: el sujeto. 443. 82. Por el contrario. para el neurofisiologista. con tan sólo modificar la actitud de las manos. dice Charcot. ver dibujarse sobre el rostro de la enferma el éxtasis. obtenidas por Londe [82-83]. es un beneficio. etc. Albert Londe. 91 (la cursiva es mía). si acercamos las dos manos a la boca como en actitud de largar un beso. Sugestión por medio del gesto: sorpresa». . en Charcot. la tristeza. OC. usted irá cada vez más lejos en el cuento de hadas de sus cuerpos-fenómenos. una de las mitades 88 &J 90 91 92 Cfr. ESCEN IFIC AC IO N ES «automatismo cerebral»88 . de que la expresión de las emociones es una pura cuestión somática. sus territorios de elección: puesto que «el fenómeno puede ser unilateral y. Londe. La reacción del gesto sobre la fisonomía resulta manifiesto y se puede por turnos. complete~ a 271 T . OCuvrc::. ni más ni menos. Así. la cólera. el desafío. Ibídem.

tomo IX. REPETI C IONES. Jconographie. «Estado cataléptico. en C harcot. Londe. . Sugestión por medio del gesto: cólera>>. 1'11 11 . (Lámina XVI. Hemiletargo y hemicatalepsia]. fotografia de Augustine.. CEuvres completes. ESCENIFI CACIONES 1 l 273 T.. IX. Régnard. ET HÉMl·CATALEPSIE 84. XIJ 1 Planche XVI.272 LA INVENCIÓN DE LA 1-!JSTEIUA CH!\RCOT. HÉMl-LÉTHARGIE 83. Pl. tomo III. <Euvres.

variar hasta el infinito los tropos de esta acrobacia de la transferencia y de la conversión94 .. CATALEPSIE PHOVOQUÉC: PAR mm LUmERC: VIVE Figuras impuestas. He aquí el tipo de sorpresa que Bourneville reservaba a «su» Augustine: «Tras haber despertado a la enferma. etc. tomo III.274 0 REPETICIONES. Pero estepasaje no se nos ofrece más que en el acto de pasar la página. Inmediatamente entra en estado cataléptico [lámina XVII]» y clac.. Y son numerosas las láminas. foto 95 [85]. 95 Ibídem. su valor temporal de inmediato paso a lo ficticio: pues de esta inmediatez no nos queda más que una estructura dúplice. en las que se tematiza.. Fotografía de Augustint'. con un obligado guiño [84] . esa especie de catástrofe.>>93. Iconographie . eso era esta acrobacia. passim. del espacio. que el cuerpo histérico se deja imponer toda la configuración de los repartos en los que su deseo queda aplazado. espectacular. Deslumbrada. el pasaje crucial. Por eso es mágico y prodigioso. pág. Fenómeno destacable: la histérica hipnotizada reali<P hasta el extremo todo lo que se le sugiere. Vean aquí a Augustine que posaba para Régnard hemiletárgica a la derecha. en la Iconographie. susurra o insinúa. se podría haber hecho lo contrario. 194. Catalepsia provocada por una luz intensa]. de un cuerpo abandonado a un daño importante de la vista. Es decir. 111/1 111 . se ciega totalmente. 93 94 85. se precipita en el abismo de los vértigos. Y. se la conduce a un gabinete negro y se enciende una lámpara Bourbouze de gran potencia. hemicataléptica a la izquierda. 1893-1894. IPS. [Lámina XVII. un antes-después [86-87]. La más mínima alteración de lo visible constituía para Augustine una catástrofe de todo su cuerpo. reparto del que nos hace cómplices con una señal. Schaffer. Efectos de una «hiperestesia>> del sentido visual. Su preocupación es la «simultaneidad contradictoria figurada plásticamente». casi cinematográficamente. Cfr. se extasía en «doble» conciencia. ciertamente. III. Régnard. DESLUMBRAR Y DESACREDITAR -CUADROS VIVIENTES Planche XVII. ESCENIFICACIONES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA 0 275 de la cara presentará una expresión de cólera y la otra la de una sonrisa.

Se trataba.iie de l'autcur.. debería decir atrayentes como espe juelos: como esas bolas de cristal que. Jconographie.\ ll LE. lám. tomo III. [Catalepsia producida por el sonido brusco de un tam-tam. «Catalepsia provocada por una luz intensa» y «letargo resultante de la supresión brusca de la luz». Las fotografías. muy al contrario. ¡ I' . .276 REPETICIONES. de refabricar esa potencia fulminante' del tiempo que experimenta. según su color. Por supuesto. :(\ e ¡\ T ¡\LE I' s l E I' ll o J) l l"l u l T ¡.. Esta barrera no supuso un obstáculo para la experimenta ción. y con gran profusión. D'aprCs uuc llltulo3rapl. III. Según una fotografía del autor]. que un día experimentó. de reinventar el tiempo del trau· ma por medio de una ficción abrupta. Régnard. s o N n ll u s Qu ¡.adies épidémiques de !'esprit (1887). no del ensayo. 28. Les rna/. el valor turbador que suponían para una histérica estímulos visuales muy variados. Quiero decir que no sabremos nada de este pasaje como tal. Se probó. ESCENIFICACIONES LA INVENCIÓN DE LA J-LlSTElUA 1 86-87. 277 . atraían o espantaban a una paciente sumida en estado letárgico96 • ¿Qué se intentaba finalmente llevar a cabo? Se trataba de inventar un instante. pág. una histérica.. pues.5. por tanto. permanecerán para nosotros únicamente como probación del acontecimiento: lapsus de la prueba (antes: esto. D' u N T A M-T Hl. 88. 1890. en tanto que sistema repre sentativo de estados en donde se recorta una temporalidad. después: aquello).. Régnard. De volver a hacer re % Luys.

194. Seis histéricas se encontraban colocadas ante una cámara fotográfica. La dustuchia. ESCENIFICACIONES presentar. a espaldas de las actrices. Me ha sido posible provocar los mismos efectos bajo una forma lo bastante interesante como para comentarlo ante ustedes con algunos detalles. Y nadie se privó de provocar una y otra vez todos los accidentes de este tipo'º' [cfr. shock. es decir.. págs. Apéndice 18]. una supuesta «primera escena». se volvía afásica. pág. unos auténticos retablos vivientes: Basta con sorprender al sujeto mediante un ruido súbito. De donde la eficacia «experimental» de todo lo que pudo relacionarse con algo así como explosión. siempre. 279 . «Catalepsia provocada por un ruido intenso e inesperado» (según una fotografía). sorpresa. Golpes de gong y hop. Seguidamente se abrió la cámara fotográfica y sacamos un cliché cuya reproducción les presento hoyl!X> [89]. págs. Hábiles escenificaciones.97 .278 0 LA INVENCIÓN DE LA HIST ERIA 89. puesto que construían retablos.) que es esto: la enferma muestra un gesto de miedo y se queda clavada en el sitio. Cfr. REPETI C IONES.dies épidémiques de !'esprit (1887) . III. eso era lo esencial. 1887. págs. Las seis enfermas mostraron un gesto de miedo y permanecieron en estado cataléptico en la misma postura en las que las había colocado el shock. Que el «golpe» experimental crease la actitud. Richer. Derecha: repetición experimental del mismo fenómeno por parte de Richer. y la actitud el cuadro. Ruidos-milagros. Ensordecer a las histéricas resultó igualmente eficaz. etc. De esta manera. (1881-1885). IX. sorpresa desagradable. 90-91. (N. y yo les había dicho que les iban a hacer un retrato en un solo grupo. Recordemos que salpétriere significa salitrería o fábrica de sal. 1893a. Engaños. el de un gong chino por ejemplo. 525-529. 11 . Se utilizaban llamas de magnesio. del T. pág. «luces de Dumont» y muchos otros ingenios extraordinarios98 : los médicos de la bien llamada Salpetriere99 se convirtieron con ello. iy cómo se impresionaba! Caía en estado cataléptico. cuando súbitan1ente se produjo un ruido violento en la habitación vecina. 262. IPS. Charcot. 178. 1881-1885. fig. Les maÚJ. Études cliniques. 304-305. maquinaciones. 100 >O! Régnard. Cfr. de golpe.. volver a escenificar. en artificieros. y ya saben lo desagradable 97 98 99 Cfr. OC. se hacían explotar paquetes de fulmicotón bajo la nariz de Augustine. catalepsias (88]. Que se vuelve a provocar. Lande. izquierda: Régnard.

. JI.. siempre de forma más visible. ..:e Uo r lhl'lu rl CONTRACT URE DE L A L ANG U E PROVOQ U E E A L ' ETAT D E VE ILL F CHE Z UNE llYSTER IQ UE P AR R E FLE X E AURICULAIR E ~ F C ~O} !" l »V I> T 1 t ' ! )1 . El mismo Londe lo confesó en cierta manera: «Aún no hemos encontrado el valor clínico de esta actilud particular en cada uno de los sujetos. 1. y con seguridad. Así 1o2 Londe. «TRANSFERENCIAS» Movimiento vertiginoso del afán de escalada experimental. .. siempre.. Laufenau er. -'# a !' . «Catalepsia provocada por el ruido de un diapasón» y «sopor con conlTactura artificial». 1893a. hacia una quintaesencia plástica del síntoma. /conographie.111 I' í ~1Q\OI ) ¡.APHI F.-: J1til11tiffi. ICONOOA. INDUCCIONES. pero puede que exista. (1889). 1' ll l T 1' 1. una llamada a experimentar siempre. [T. Contrnctura de la lengua provocada en una histérica en estado de vigila mediante reflejo auricular]..280 a REPETICIONES.' l'I ~ 92. reuniendo un gran número de pruebas de este tipo seguramente llegaremos a resultados interesantes» 1º2 • Como un permiso de gratuidad experimental. es decir. ESCALADAS. ESCENIFICACIONES LA INVENCI Ó N DE LA HISTERIA NOUVELLE T. 90. . Contractura de la lengua provocada por la frecuencia de un diapasón. Nouvelle lconographie. pero relevado por la sabia metodologia expectante... PL a 281 X: XXlll. Inducir fue la gran palabra de esa práctica de la repetición: inducir. pág. es conducir a la histérica. cada vez más. lámina XXXIII. ~ '. Régnard. ·!I' 1 90-!H. tomo III.

282

0

LA !NVENC lÓN DE LA HISTERIA

REPETICIONES, ESCENlFICACIONES

pues, para ello se llevó a cabo una escalada de las mediacio
nes, técnicas, ingredientes, estratagemas, y cada vez de forma
más sutil. Todo un arte del hacer visible.
Sorprender (deslumbrar, timpanizar) se hizo enseguida in
necesario: bastaba con excitar, impresionar, todo lo impondc
rable que resultase la impresión. Y, e n cuanto a la histérica, SI'
convocaron todos los sentidos. Tan sólo haré un resumen.
Primo, simples diapasones: resonancias exquisitas:
Hago sentar a estas dos histéricas sobre la caja de resanan
cia de ese glueso diapasón. Desd e el momento en que hago
vibrar el diapasón, pueden ver cómo caen inmediatamenlc
en estado cataléptico. Detengamos las vibraciones del diapa
són: caen en estado de sonambulismo. Hagamos vibrar de
nuevo el diapasón, la catalepsia vuelve a aparecer. Este hecho
curioso, descubierto por el señor Vigouroux, ¿se debe a la ex
citación de la sensibilidad auditiva o a la de la sensibilidad en
general? No lo sabemos 103 [90-91].

Si no lo sabemos, excavemos, induzcamos un poco más:
coloquemos un diapasón de vibración sol-3 próximo a una
oreja izquierda histérica; ¿qué obtenemos? Que, si la joven
nos saca la lengua, ésta se desviará irresistiblemente del mismo
lado y permanecerá así, contracturada, «dura al tacto, hinchada, amoratada( ... ) entre 55 y 80 segundos» 1 4 (92].
Secundo. Se desplegó también todo un arsenal de contactos
magnéticos, que los experimentos de Burq, en 1850, habían colocado a la orden del día de la ciencia oficial 1 5• Charcot formaba parte de esa comisión científica, nombrada en 1876 por
Claude Bernard y encargada de verificar los hechos de magnetismo alegados por Burq. Estos hechos fueron, pues, verificados, confirmados. Posen un imán sobre un brazo histérico
totalmente anestesiado: extraños pinchazos, luego ... irecupera todos sus sentidos! Pronto bastará con un pedazo de metal
neutro; pronto bastará con el «contacto a distancia>>. A esto se
le denomina «metaloterapia». Ahora no queda más que encon-

º

º

103

Charcot, OC, IX, pág. 294.
w4 Laufenauer, 1889, pág. 205, láms. XXXIII-XXXIV.
105
Cfr. Charcot, OC, IX, págs. 213-252, 265-271.

0

283

trar la singularidad del «poder metálico» adaptado a cada
caso, puesto que cada histérica, como ocurre con los colores,
tiene su metal preferido. Augustine: iel oro!; vocación por el
adorno, evidentemente 106 . Se colocaban, pues, muchos napoleones de oro sobre los cuerpos histéricos, la puja iba de
los 20 a los 1.000 francos de oro exactamente ... Y la histérica,
cubierta de fino metal, como un ídolo Crisóstomo, volvía a
encontrar, con grandes gritos, todas sus sensibilidades, es decir, el puro dolor al más leve contacto ... 107•
Siguieron variantes: placas portátiles para una «metaloterapia permanente», pedacitos para encajar entre los hombros,
en los puños, en el corazón, etc. 108 ; «metaloterapia interna>>,
bajo forma soluble, «y se aumentan las dosis progresivamente. No damos ningún otro medicamento» 1 9 •
No obstante, de prodigio en prodigio, la utilización de los
metales y de sus diversos magnetismos reservaba algunas, no
decepciones, todo lo contrario, pero digamos que contraprodigios:

º

una barra imantada se acerca a medio centímetro de la parte
anestesiada de un brazo, por ejemplo, y a fin de evitar con total seguridad todo contacto entre Ja piel y el imán, se interpone entre los dos una hoja de papel. El primer efecto que siente la enferma es una impresión de frío en la parte de la piel vecina al imán; pero entonces, ya hay rojez en la piel; un
instante después, renace la sensibilidad en esos puntos en los
que se ha producido la impresión de frío y donde se ha manifestado la rojez. Si entonces se examina la parte simétrica de Ja
piel del lado opuesto, se ve que dicha parte se ha quedado anestésica, en lugar de sana, como estaba anteriormente 110 .

Prodigio territorial, prodigio morfogenético, prodigio de
las simetrizaciones. Charcot admitió que la aplicación de metales no cura el síntoma, pero lo despla;:¡¡, 111 • Lo admitió, es cierto.
10 i; Cfr. IPS, III, págs. 132-133, 137, 141 , 143; Charcot, OC, IX, páginas 234, 396, etc.
107 Cfr. Charcot, OC, IX, págs. 220-221.
108 Cfr. Bourneville, 1880-1906, 111, págs. 89-91 y figs. 1-13.
1m Charcot, OC, IX, pág. 245.
110 Ídem, págs. 230-231 (la cursiva es mía}.
111 Cfr. Charcot, 1887-1888, pág. 117.

l.,,

~---~

284 []

REPETICION ES, ESCENIFICACIONES

LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA

Pero, habiéndolo admitido, inmediatamente se fascinó ante
el misterio de los desplazamientos. Menos ante la naturaleza
del fenómeno que ante una cartografía de los trayectos. Bautizó este misterio como «transferencia», qué coincidencia
- luego volvió a empezar, y a mayor escala, con convocatorias, llamamientos imperiosos, con «inducciones» de otras
«transferencias» cada vez más admirables, puesto que lo gratificaban de mil extrañas formas 112.
Pero mil formas inducidas, admitidas, mil formas bajo sólo
una, ipor fin!, la gran forma por excelencia, manipulable, medida, «escenificada»; la estructura representativa de las escenificaciones, en adelante canónicas, de la experiencia.
Tertio. Se intentó rematar la reproducción y la maestría experimental de las singularidades histéricas induciendo formas, e
incluso contenidos, de los delirios. ¿Cómo es esto posible? El
contenido de un delirio, foo es acaso lo indeducible por excelencia y, a fortiori, lo ininducible por excelencia? Pues bien,
no, dice Charcot.
¿Cómo fue esto posible? Ahí se encuentra todo el secreto de su magisterio, término providencial de la transferencia,
en el sentido freudiano, puesto que designa no solamente
lo absoluto de una autoridad moral, doctrinal, véase más
allá, sino también esos preparados farmacéuticos de antaño
a los que justamente se atribuían unas virtudes «soberanas».
Ya Magnan se había divertido en producir en los perros
«alucinaciones y ataques epilépticos» inyectándoles esencia
de ajenjou 3. Claude Bernard había emborrachado a sus pequeños conejos con éter, para probar ciertas hipótesis sobre
la «patología del sistema nervioso» 114. Se terminó, pues, por
reinventar sobre este modelo, en la Salpétriere, ebriedades y
vértigos histéricos.
Primero se probaron ciertas inhalaciones, con el objetivo
de interrumpir los ataques convulsivos; respecto a esas inhalaciones, decía Charcot, al principio, «nos parece racional
proponer el ensayo en las actuales circunstancias. Primero

teodremos recurso al éter, luego al nitrito de amilo si el primero llega a fallar, y no dejaremos de mantenerles al corriente de los resultados que hayamos obtenido»ll5 . Ahora bien,
veamos lo que tenemos aquí: éter y nitrito de amilo detienen
realmente coreas y espasmos, pero, otra vez de nuevo, el síntoma se despÚl<JJ,, se «transfiere», se transfiere en este caso en el
tiempo, pasa a una fase ulterior del ataque «clásico»: se induce
un delirio, «un delirio parecido a aquel que observamos durante las series de ataques: locuacidad, confidencias involuntarias, alucinaciones, modificaciones diversas de la fisonomía,
etc.»116 •
Como por azar -por el azar de la «transferencia»- en
este caso casi siempre se trata de locuacidades y de delirios de
contenido sexual: el éter provocaba que Augustine «moviese
suavemente las piernas y la pelvis» contando con todo lajo de
detalles sus violaciones y sus amoríos, mostrándoselo todo a
Bourneville: «Es así», le «confiaba», «como se hacen los niños» 117 ... ¿y qué respondía Bourneville? Prometía más que nadie a todas las demandas (las de Augustine y la suya propia) sugiriendo a la chica sentar todo eso por escrito; «tras reiteradas
instancias» confesaba 118, Augustine parecía resignarse, coqueta,
y refrendaba largas confidencias en las que confesaba, ella, soñar con otros hombres, con revoluciones, con fugas lejos de la
Salpétriere; se confiaba «por entero», eso parecía, pero:
«f.S. He terminado de decirle todo lo que usted me ha preguntado e incluso más; le hablaría más abiertamente si me atreviese; pero temo que sea a la vista de todo el mundo» 119 •
Augustine sentía que estrados, anfiteatros y cámaras fotográficas también comportaban, pese a las «primas de seducción», una cierta crueldad de show-business. Epoca sin embargo, dice Bourneville, «en la que era bastante fácil de manejar» 120 [cfr. Apéndice 19].
De esta manera se convirtieron, esas inhalaciones de éter,
de cloroformo, en lo cotidiano, digo bien, de Augustine;

11 9

Charcot, OC, I, pág. 402. Cfr. IPS, II, pág. 130.
IPS, II, pág. 158.
Ídem, pág. 161.
IPS, III, pág. 188.
Ídem, pág. 189.

1~0

Ibídem.

11s
1l G
117

11

~ Cfr. Charcot, OC, IX, págs. 228-229, etc.

113
114

Cfr. Richer, 1881-1885, págs. 328-329.
Cfr. Bernard, 1858, I, págs. 75-97.

11H

O

285

286

0

REPETICIONES, ESCENIFICACIONES
LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA

siempre, cada vez más, la joven novicia toxicómana lo reclamaba, a voz en grito, volaba, escapaba por los pelos a las sobredosis.
El 3 de marzo, respiró 125 gramos de éter. Desde ese día
hasta el 8 de marzo, malestar, extrañas ideas en su cabeza, etc.
Ayer noche, de siete a nueve, 17 ataques epikptiformes seguidos
de 8 ataques histero-epilépticos. Al despertarse esta mañana
se encontraba, decía, como borracha 12 1.

Le invadieron neuralgias faciales. Entonces, le inyectaron
morfina 122 . También se hacía un gran uso, en la Salpetriere,
de todos los bromuros (alcanfor, etilo, potasio, sodio) 123 • E incluso del humo de tabaco 124 , del que puede que recordemos,
dicho sea de paso, el papel que desempeñó en el embrollo
transferencia! de Dora 125 . Pero dejemos eso ahora.
Recordemos mejor nuestras propias ebriedades, no nos olvidemos aquí que la ebriedad se provoca para que no cese.
Numerosas histéricas murieron eterómanas, alcohólicas, morfinómanas.

LA RETIRADA DE LOS DELIRIOS

Pero la ocasión brindada era demasiado buena. Quiero decir la ocasión iconográfica, teatral. Combinando la hipnosis
con inducciones de todo tipo (inhalaciones, inyecciones, y
me olvido de algunas) se consiguió llegar a una auténtica dirección del delirio y de su forma de acluar. Dirigir a la actriz,
isin que ella se dé cuenta!, ésta es, pues, la finalidad de la finalidad para un director de escena que se sueña a sí mismo
como deus ex machina ...
Fue sobre todo el doctor Jules Luys, en el hospital de la
Charité, quien se convirtió en el hábil artesano, debería decir

121

IPS, II, pág. 160.
Ibídem.
123
Cfr. IPS, I, pág. 10; IPS, II, págs. 46, 55, 78, 81; IPS, III, págs. 35, 67, 83.
12
~ Cfr. É loire, 1874, págs. 102-105.
125
Cfr. Freud, 1901-1905, págs. 68-69, 82-9 1.
122

en el jefe de cocina, de los delirios de «Esther», su caso predilecto; aderezó mil tres recetas a base de esencia de tomillo, de
polvo de picea, de coñac, de «agua corriente», de «pimienta
ordinaria», de hinojo, de valeriana, de anís, ajo y cebolla, más
algunas hojas de rosas; pero también de tabaco, hachís, agua
de colonia, sulfatos de espartano y de atropina, clorhidratos
de morfina... Así, vemos a Esther (ya que cada uno de sus delirios fue capturado en cliché), según la sazón, reír o llorar,
bizquear, dilatarse totalmente, vomitar, contraclurarse, entrar
en éxtasis, buscarse pulgas imaginarias, aterrorizarse, dormirse pacíficamente, dejar de respirar, con terribles migrañas,
emborracharse, caer en un estado totalmente estupefacto (tal
es la acción, sí, del «agua corriente»), risueño (la pimienta),
lascivo (el hinojo) -y me detengo aquí, de forma totalmente
arbitraria 126 [93].
Algunos intentaron en esta ocasión negar todo factor de sugestibilidad psíquica, quisieron revelarlo como una pura dialéctica de la sensorialidad 127 • Pero esto era de alguna manera
enriquecer doctrinalmente, si se me permite decirlo, ser más
«charcotista» que Charcot. Porque Charcot no se mantuvo totalmente firme en su esfuerzo por despsicologizar la hipnosis.
Charcot, suprimiendo hipnóticamente una parálisis, terminaba por admilir que «es acluando "sobre el espírilu" como se
curan esas parálisis» 128 • Reparen en la prudencia, en la inseguridad de esas comillas.
¿Por qué? Porque ya estaba claro que la eficacia terapéutica de la hipnosis, el problema radica en esto, quedaba como
algo para poner entre comillas. «Queda mucho por hacer»,
decía Charcot, «por reglamentar clínicamente las aplicaciones terapéuticas de este medio, por precisar las indicaciones y
las contraindicaciones» 129 •
Y, a la espera de un «reglamento» siempre diferido, laterapéutica consistió en experimentar, y la experimentación en
reforzar la visibilidad: así pues, volver a provocar un ataque (su
espectáculo, ante todos, en el anfiteatro) podrá constituir, nos
12
¡;
127
128
129

Cfr. Luys, 1887, passim.
Cfr. Guinon y Wo ltke, 189lb, págs. 46-51.
Charcot, 1887-1888, pág. 374.
Charcot, OC, IX, pág. 475.

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LA INVENCIÓN DE LA HISTERTA

REPETICIONES, ESCENIFICACIONES

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93. Luys. «Emociones» inducidas mediante estimulación del olfato. Les émotions diez les sujets en état

d'ltypnotisme (1887).

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Algunas son grandes lectoras de novelas. Si no dirigir totalmente ataques y delirios. tienen un carácter al que no le falta un cierto sentimentalismo: se las prefiere a aquellas que son brutales. /conographie . Ídem. Guinon y Wolt:ke. 41. volver a hacer. 130 Charcot. son más sensibles. 189lb. una forma. hacerse con su mirada: Y fue así como Augustine enviaba sus besos. EL ESPEJUELO Se mira fijamente a la enferma. lám. Gilles de la Tourette.scinador y rechaza violentamente a toda persona que venga a interponerse. XVIII. 264-376. totalmente recto. tal y como ya he destacado.scinación. Desde ese momento. 162-163. se agacha si usted se agacha. págs. incluso existen algunos hombres con los que esto resulta de lo más fácil. Cfr. separada cien veces en lascas. º. 180. Entre ellas serán preferibles las jóvenes. pág. Primero conviene elegir a su sujeto: hay pocas mujeres a las que se pueda hipnotizar. sino volver a tratar la histeria. Cfr. 132 IPS. pág. o se la hace mirar la punta de sus dedos. Imponer una «marcha>>. 1887-1888. En este estado de fa. e incluso. y gira bruscamente para volver a encontrar su mirada si usted mismo se gira. 1891-1895. al delirante pensamiento histérico. el sujeto le sigue a todas partes. francamente lascivas y licenciosas 132 Después. Pero iremos más rápido y con más seguridad si tomamos una histérica. para un destello sin sorpresas.. como dicen los especialistas. el sujeto cae de espaldas. puesto que. pág. el sujeto hipnotizado pertenece por completo al fa.. «de alguna man ra un medio terapéutico» 13 Así pues. III. (EL ARTE DE l'ASCINAR) Imponer una forma requiere técnica. . téchne: todo un arte. una simple técnica de reproductibilidad. toma forma. apropiárselo. unu catarsis instrumental. «al menos modificar su marcha mediante procedimientos diversos» 131 . de una sola pieza. Lo esencial tal vez no era tratar. 11. 192. sale de su roca estéril. ESCENIFICACIONES 0 291 dice Charcot sin demasiadas explicaciones. sea quien sea>> 135 . más impresionables. 131 133 134 135 Ídem. a alguien a quien al «fascinador» le resultaría difícil concebir que no se tratase de él mismo 134 [96]. Si usted avanza bruscamente.290 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA REPETICIONES.. pág. hacerse con úz mirada del sujeto por medio de sus ojos. BourneviUe. 94.. tomo 111. 194. 1981. pág. el artificio de la Repetición. 37. dice Boumeville. Como una materia que. pág. sugeridos. Carroy-Thirard. un tempo. pero sin apartarse de sus ojos. Esquemas de trances hipnóticos. una vez más. Así pues. volviendo a iniciar la fascinación por su propia cuenta 1:i:i (94]. Hay que empezar por elegir a su sujeto: Ha llegado el momento de dar a conocer a nuestros lectores los procedimientos de los que nos servimos en la Salpétriere. con sus caras bien calibradas. Ídem. Método clásico. Augustine «experimenta sentimientos afectuosos hacia el experimentador. págs. al menos que esa persona venga ella misma a llevar a cabo las maniobras necesarias y. la enferma no hace nada para parar los choques y se caería directamente sobre su cráneo si no la retuviese una ayuda. 173.. Este expe1imento debe realizarse con la mayor precaución. hay que someter a su sujeto.

XI. 3 1 r. sin embargo. puede que menos donjuanesco que Régnard... lám. no se equivocaba. . El fotógrafo. pese o gracias a su retiro.292 a LA INVENCIÓN DE LA HISTE!UA l. Régnard. Luys. y en eso consist' exactamente mi superchería. [Lámina XVIII. 1843. ESCENIFICACIONES a 293 confiesa Régnard. 95. Kierkegaard. fuese el que fuese el lugar en el que me encontrase» 136• Dialéctica. 138 [95]. 137 138 Régnard... CATALEPSIE SUGGESTJON 96. de la transferencia. Catalepsia.. etc. Jconographie . en ocasiones .. habiéndolas sumido en estado cataléptico. colocado sobr el velador de su tocador fotográfico. Resumiendo. fascinaba a sus histéricas con un auténtico espejuelo. agravada. Luys. ). 1890. se convertía en pareja principal. pág. 247. Fotogrnfía de Augustine. «persuadida de que yo tenía sobre ella un poder particular. . pese a su gran velo negro. pág... [ella] caía hipnotizada. a excitarlas con ayuda de distintos procedimientos». REPETICIONES. Sugestión]. Gravísima seducción. 362. Ella no sabe que tengo esa imagen suya. tomo III. Catalepsia de grupo por medio de un espejuelo. los cuerpos fascinados le pertenecían por completo. 1887. se consagró a «pellizcarles la piel. Lefons cliniques.137. Planche XVIH . Que cree manejar los hilos (la mayor parte de las veces. pág. 287. Me he hecho con esta imagen en absoluto misterio y de este modo le he robado su corazón. Luys. (1890).

le empuja. tiene la mirada extraviada.. pág. y el deleite amoroso se dibuja so bre el rostro [lámina XVIII]» 139 • Magnífico.. con volver a cerrarle los párpados). pájaros. o bien incluso lo que se denomina un bamboleo. cada uno se olvidaba simulando.. ¿y cómo atraía a su peón al paso de su voluntad? Cautivándola.. que enlaza los cuerpos. ese baile que debe saber dirigir un animador. a tal o cual figura. III.» «¿Qué más ves?» «A la Virgen.a especie de darl(fl que el experimentador habrá estado obligado a ejecutar también él para conducir a su pa· reja.. hay una serpiente bajo sus pies. tomo Ill. «según laª' titud que se imponga a la enferma. Esquemas de trances hipnóticos.. cada uno mostraba al otro cien objetos extraordinarios. sus párpados están muy abiertos..» g) El experimentador cierra sus párpados. Ídem. los gestos que le hagan ej cutar.. lucha. parece intentar atrapar al animal imaginario. luego abre los ojos. y cada uno jugaba. «¿Qué ves?» «A Dios. vuelve a extender sus brazos. rojo. Quiero decir en la imagen. como en el acto de un beso. Jconographie. puede ser.. ¿cómo llamarla de otra manera?. señalando el parqué. el beso de Augustine [96]. un maestro del juego. ha sido expulsado fuera del marco. 195. repito. 97. busca mientras ríe. Como una danza muy simbólica. Bourneville. a fin de que se calme"º· Etcétera. toma una silla para aplastarlo. Imaginen.. expresa el terror. El comentario que ofrece Bournc ville está repleto de «tomas» y de «modificaciones» de la mi rada de Augustine. según esta minuta de sesión: e) El experimentador se adelanta bruscamente hacia ella. dibuja el simulacro de una serpiente y muestra un aire asustado: al momento la fisonomía de X. Sus movimientos son tan violentos que estamos obligados a volver a colocarla en estado letárgico (para eso basta. blanco . t .. Los cuerpos se atraían. Yo creía que no había más que un J esús . e) El experimentador simula el gesto de un animal que corre: X . Si alguien intenta captar su mirada. Hay un hermoso resplandor tras ella .. cada uno simulaba. toma la mirada y. pero algo habrá quedado denegado. un ritual de trance. se tira sobre la cama. serpientes [97]. en una especie de representación teatral. cae hacia atrás como una masa (un ayudante la recoge e impide que se haga daño).. j) Se le enseña el cielo mientras se le unen las manos. con un aire amenazador: X . para pasar entre ellos. pues. La enferma camina hacia él. irrealizado. empuja todo.» «¿Qué aspecto tiene?» «Tiene las manos juntas . ESCENIFICACIONES a 295 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA PAVANA OCULTA Pero hay algo que queda sin decir.. mediante el destello de un cuchillo. [98] . quiere aplastar al animal que la asusta. la fisonomía cambia y se coloca en armonía con la ac titud».. Así: «Posamos el índice y el corazón sobre los labios.. . en el que nuestra pareja gira sin fin alrededor del punto sutil. algo se habrá olvidado aquí. 194. apartando con un sorprendente vigor. Es /. a dos asistentes que se adosaron uno contra el otro..294 a REPETICIONES... empujando violentamente las sillas colocadas a su paso. danza lenta y solemne. Se pone de rodillas y se la interroga. y busca al experimentador original. 14-0 101J IPS. hay un montón. se alejaban. que sin embargo se cuenta. Algo. lo sabemos. Vuelvo a esa lámina XVIII -la «sugestión» de Augustim'. d) El experimentador capta su mirada y se aleja.. o bien un vals.. casi. por ejemplo . un arco iris sobre su cabeza. repleto también de ese «automatismo» prodigioso del cuerpo cataléptico gracias al cual. pág. Me imagino una pavana.

sin embargo. pero pude hacerla levantar de su asiento pidiéndoselo en varias ocasiones. . le dije que se sentase a esa mesa y escribiese «mi apellido. en la transferencia. Dos mímicas-tipo de «lady Macbeth» (cmeldad). [Alucinación provocada. Duchenne de Boulogne. aquí la imagen detesta ese acercamiento en el que. mis nombres» (que conoce). es decir. 98. Mientras ella se encontraba en estado de sonambulismo.5 __ _ HALLI:ClN/\TION PROVOQUÉE . en primer lugar. Expresiones inducidas eléctricamente. Por supuesto. Hubiese sido hacer imagen del riesgo seguro tomado por un médico en el acercamiento transferencia! del cuerpo histérico. No tengo la pretensión de hacerle ver y leer por el epigastrio. D'aprh uce photo3rapbie de l'1uteur. dirigiéndose a la actriz.. Porque hubiese sido escenificar el riesgo tomado por el director de escena cuando está obligado a subir al escenario para precisar. Charcot trató de no existir. más que de forma absoluta. Así pues. pude. Mécanisme de la physionomie humaine. Régnard.~ ~- ~-:_¿-¿. hacerle hacer algunas cosillas. (1862). como un imperativo categórico del deseo histérico. se fundamenta y se constituye. ESCENIFICACIONES · -. lo que exige de ella. Ahora bien. Trató de no existir más que por el magisterio. aquel que otorgaba a los síndromes de su cosecha. solicitándola. por el nombre propio. es decir. y ustedes ven que a 297 99.. Según una fotografia del autor].296 a LA INVENCIÓN DE LA HISTEJUA REPETICIONES. Todo esto es lo que no muestra el encuadre fotográfico de la lconographie. Les maladies épidémiques de !'esprit (1887).

págs.. a tra vés del manto de la noche. habla y responde a las preguntas que se le hacen. de dondequiera que. »). su músculo «piramidal de la nariz». aunque «iah!. ESCENIFICACIONES LA INVENCIÓN DE LA HISTElUA los ha escrito sobre esta hoja de papel: «Charcot {Jean Martin)» ... tomad mi leche y convertidla en hiel. proponiéndose «mostrarnos que el furor homicida de lady Macbeth estaba atenuado por el sentimiento de piedad filial que había llegado a recorrer su espíritu. y se la ve entonces ejercitarse en reproducir las conductas de dichos animales.. mohínes. noch(' espesa. y queriéndose como tales. espíritus que agitáis pensamientos homicidas! iMu dad mi sexo! iY de un extremo a otro llenadme de implaca ble crueldad! iQue se espese mi sangre. vean [99]. mucho. 293. sin parecer darse cuenta de lo que hay de contradictorio en el hecho de un animal que se sirve del lenguaje humano.. IX. pág. pág. iAvancemos! iAh!. 11-VIII. figs .298 a REPETICIONES. pág. ven y cúbrete con el más negro humo del infierno. junto con las series fotográficas. ni a interponerse entre el afecto y él! iAcudid a mis pechos de mujer. quinta escena: iL!egad. 174. asomarse a gritarme: «iTenlcl iTente!» 143 • (Y Duchenne ni siquiera temía la complejidad del papel. OC. general del ejército («pásenme mi catalejo . etcétera 145 • Paul Richer confesó su tentación de «llevar el experimento aún más lejos» 146. apasionadamen te. ricas? Duchenne de Boulogne. que el agudo cuchillo así no vea las heridas que abra. OC. algunos pequeños thesauri de una auténtica gestualidad teatral. 144-194. isí!. 11. por lo demás muy convencional (convención que ha de volverse a cuestionar). pues. sin embargo. láms. ha bía constituido su repertorio apelando al fénix de los drama turgos. 14 7• Richer hizo interpretar a sus afanosas actrices todos los papeles. estoy herido . de permanecer al margen del escenario. cura (y «su voz es de una suavidad melosa y lánguida»). y recuerden. etc. acto primero. 81 -821. creo que cuanto 144 141 142 143 Charcot. el nombre del director de escena en letras gran des sobre el cartel. o su hocico y su pelaje. el director de escena eléctrica. Shakespeare. 169-183. 1862a. invi sible esencia. Sus «experiencias electrofisiológicas representadas mediante la fotografía» nos ofrecen como ejemplo a una «lady Macbeth. 1891. éxtasis. Duchenne de Boulogne. asombros. Hoy nos quedan. Richer. 728. e incluso actriz («Yo. a que flaquee en mi Ji roz propósito. la enferma afirma ver y sentir perfectamente su pico y sus plumas. Cfr. COLMO DEL TEATRO Pero ¿y el texto? rn1 texto de los papeles? rn1 autor de loH delirios inducidos? ¿Qué sentido se les insuflaba a las hist. 14 1• Ahí está. desprecios y lloros.. 965. infatigable citador de Shakespeare) y de sus discípulos. con una expre sión de crueldad. 1881-1885. amenazas. religiosa («se pone enseguida de rodillas»). No obstante. sirváis al mal de la naturaleza! Ven aquí. 194. más tarde»). que se obstruya tocio paso y acceso a la piedad. 145 146 147 Duchenne de Boulogne. pág. Pilres. se mantuvo en la misma longitud de onda. tres intensidades eléctricas que determinan tres estilos del mimo. oh vosotros ministros sanguinarios. en tres grados distintos» 142. Ibídem. a 299 . el mismo William Shakespeare.. pág. Y. Cfr.. su odioso proyecto descomponiendo un poco. bajo una sencilla «sugestión verbal»: campesina (ordeña su vaca y rehúsa las insinuaciones de Gros:Jean. págs. etc. isí!. 1862a. en el momento en que había encontrado un parecido entre Duncan y su padre dormido») 144 • En cuanto a la pasión dramatúrgica de Charcot (también gran lector. aunque su cuerpo trataba de no compar cer. y que sacan partido del famoso «automatismo cerebral» de los sujetos en estado de hipnosis: cifras figurativas. 11. etcétera. mostrando una suave contención a no resistirse: Se puede igualmente transformar a la enferma en pájaro. que no se alce un natural escrúpu lo compasivo que venga a detenerme. en perro. mientras que agarra cada vez más fuerte su seno criminal.

300

a

LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA

REPETICIONES, ESCENIFICACIONES

más corta es la falda mejor queda. Siempre es demasiada. Una
simple hoja de parra. Dios mío, es suficiente»)l48 [cfr. Apéndice 20].
Confesémoslo: fue con esto con lo que la Iconographie
photographique de la Salpétriere consiguió dejamos mudos ante
la belleza de ciertas imágenes. En las que la luz también parecía tomar parte en el papel, como materia intrínseca al drama. Un poco como la parte imposible de calcular del tacto de
Régnard. Consagrada a los afectos [100]. Albert Londe, más
tarde, tal vez comprendió esta connivencia de la actriz abandonada a su papel y de una cierta emoción en la visualización, aunque no fuese más que en la escenografía, a menudo
improvisada, de las fuentes luminosas; él, aplastó sistemáticamente a sus histéricas, entre el escenario (más bien un zócalo)
y una luz ostensiblemente neutra, rencorosa del misterio, del
gran misterio teatral de la catalepsia [101] ...
Un momento, vuelvo a esa pasión dramatúrgica, devoradora, de los médicos de la Salpetriere, a ese querer hacer interpretar todos los papeles. Esto me parece crucial. Esto tiende ya a
satisfacer, en todos los sentidos, las paradojas de comediante
y sobre todo de lo que Artaud llamaba «un atletismo afectivo» 149, mucho tiempo después de que Diderot quedase boquiabierto ante el actor Garrick que pasaba a toda prisa,
como en escala, de cualquier tipo de afecto a otro 15 º.
Pero sabemos a qué conclusión escabrosa quería llevarnos
el «primer interlocutor» de Diderot: «Acomodados a demasiadas cosas», «demasiado ocupados en mirar, en reconocer y
en imitar», los cuerpos actores son los menos sensibles, los menos
«afectados en su propio interior» 151 , tienen tan poco de alma,
que no ... Ahora bien, en un cierto sentido es a esa conclusión
a la que los neurofisiólogos de la Salpetriere habrían deseado
conducimos.
La histérica declama tan bien.
Pero, entonces, de las dos cosas hay que elegir una: o se
«compadecía>> realmente bajo su papel ___¿y acaso no es cier148
14

100. Régnard. Sugestiones «teatrales» {de la contractm·a, de la «declamación», del «temor», del
«terror»). Jconographie.. ., tomo III.

Ídem, págs. 729-730.

ª Artaud, OC, IV, pág. 125.

º Cfr. Diderot, 1773, pág. 1022.

15

1 1
5

Ídem, págs. 1008-1009.

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LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA
REPETICIONES, ESCENIFICACIONES

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DU GRAND HYPNOTISME
101. [Sugestiones por mecüo de los sentidos dmante el periodo cataléptico del gran hipnotismo].
Londe. Lámina fotográfica del artículo de Guinon y Woltke para la Nouvelle Jconographie... (1891).

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DU GRAN D HYPNOTISME

304 LJ LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA

to que su propio padecimiento parece poco consistenlc·l1
O bien representa como un mimo, totalmente desprovista d< 1
afecto (aunque de gran virtuosismo); entonces, el dolor qtH•
clama en otras ocasiones, ¿no podria ser también nada má~
que un mimo?
Resumiendo, la experimentación hipnótica no habrá he
cho más que ahondar aún más, en la tentativa de comprendCI'
a un sujeto histérico, la cuestión del sujeto de la simulación. So,
bre todo porque las histéricas de la Salpetriere habrán «teni·
do tanto éxito» al interpretar los papeles que se les sugirió,
que habrán perdido, para la ocasión, algo así como una ere
dibilidad elemental de su sufrimiento. Habrán «tenido tanto
éxito» como sujetos de la mimesis, que habrán perdido todo
a ojos de sus médicos, convertidos en directores de escena de
sus fantasmas, en tal que sujetos de la aflicción. He aquí otra pa·
radoja, menos clásica y tremendamente simple, de la actriz.
Una paradoja que creó una buena conciencia, e incluso
una conciencia estética, también un alma noble, para las tragedias experimentales de algunos cuerpos-autómatas. La tragedia, como encuentro de las convenciones (en sus actitudes),
y como esquema neuromuscular (en su producción).
Se dice de las heroínas trágicas que están desgarradas: el
odio o el amor, el amor o el padre, etc. Pura metáfora. Yo
digo que Charcot llegó al colmo de lo teatral en el sentido de
que buscaba que la metáfora tomase cuerpo. No sólo inventó terribles tensiones entre varias histéricas, colocadas por ejemplo
sobre un mismo escenario, escudriñando un síntoma a su
gusto (al de él, Charcot), «transferencia», de cuerpo a cuerpo152, sino que también les inventaba esa especie de desgarro,

mediante atracciones hipnóticas contradictorias:
Mientras la enferma está sumida en sonambulismo por la
fricción del vértex por medio de cualquier objeto, se presentan dos observadores que, sin ninguna resistencia, se hacen
cada uno de ellos con una de sus manos. ¿Qué va a pasar?
Enseguida la enferma, con cada una de sus manos, oprime la
de cada uno de los observadores y no quiere soltarles. El especial estado de atracción existe a la vez para los dos; pero la

REPETICIONES, ESCENIFICACIONES

enferma se encuentra de alguna manera dividida por la mitad. Cada observador no obtiene más que la simpatia de una
mitad de la enferma y ésta opone la misma resistencia al observador de la izquierda cuando quiere tomar su mano derecha, que al observador de la derecha cuando quiere tomar su
mano izquierda15:i.

LA REPETICIÓN IDEAL
¿Por qué la hipnosis fue realmente para Charcot «lo sublime del género y el ideal de la fisiologia patológica.>> ?154 . Porque hacía coincidir el elemento, virtual, de una representación
con el elemento actual de un avenimiento del síntoma. ¿Un
avenimiento significante por lo tanto? Sí y no. En todo caso:
«el ideal convertido en hecho».
O, en otros términos: la exacta, quiero decir también fuerade-acto, repetición de una <primera vez»; Charcot defendía «una
fiel reproducción» del «choque local» 155 , mediante el cual
nombraba al traumatismo en la histeria, al acto.
Casi, casi la irrupción de ese acto pasado «en persona». Su
alucinación en toda su crudeza, gesticulada, en una sencilla
sugestión para recordar. Un teatro del retorno de la memoria, es
decir, igual que se dice de las llamas, tal como se lee en Shakespeare, « Yet here's a spot... », «Siempre hay una mancha ... iFuera, mancha maldita! iFuera he dicho!. .. iDang! Una, idang!,
dos: iVaya, ya es hora de hacerlo!. .. El infierno está en sombra... »156, y lo que sigue. Ahora bien, mientras la misma lady
Macbeth reiteraba notoriamente su crimen y su culpabilidad
de esta manera, un pequeño médico colocado a su lado, en la
sombra, decía: «iEscuchad! Está hablando. Voy a anotar
cuanto sus labios dicen, para que así yo pueda tener confirmación de mis recuerdos» 157 .•.
Y ciertamente el médico se encuentra ahí para compartir
totalmente ese abrupto regreso de la memoria en «su sujeto».
15 :i
151
155

156
152

Cfr. Charco[, 1887-1888, págs. 137, 375.

157

Richer, 1881 -1885, pág. 663.
Charcot, 1887-1888, pág. 136.
Ídem, págs. 113-114.
Shakespeare, OC, II, pág. 1000 (Ja cursiva es mía).

Ibídem.

LJ 305

306

a

REPETIC ION ES, ESCENIFICACIONES
LA INVENCIÓN DE LA HISTE!UA

Como compañero, como actor de la transferencia. Y como figura del Maestro. Es también por esto por lo que necesita
más que la significante deposición del avenimiento (su toque
hipnótico, per via di parre); le hace falta además la maestría de
reproductibilidad de esa deposición (es decir, su teatro, él mismo reproducido, repetido, en los protocolos fotográficos).
En la Salpetriere, esa maestría de las repeliciones ya se vio
muy instrumentalizada, y obtenida desde entonces de manera casi ideal, sobre esos cuerpos histéricos convertidos en una
especie de instancias representativas casi transparentes, en
tanto que estaban, dichos cuerpos, privados de resistencia.
Consentimiento. Véase el prodigio ejemplar de la denominada «escritura sonambúlica» : para el paciente, «todo tiene lugar en el cerebro», dice Charcot, nada más; el paciente actúa sin extraer acta, si se me permite la expresión, de la efectividad de esa actuación; toda la efectividad revierte en el
dueño del sueño : puesto que posee, él, todo el poder sobre
la materialidad, sobre la configuración final del acto; en resumen, sobre lo escrito. Se plantea un problema: si la escritura tiene un sujeto, ¿de quién se trata en ese caso? 158 [cfr. Apéndice 21].
Sí: cuerpos privados de resistencia. Por otra parte es exactamente así como Freud definía el «ideal» en cuestión de esa
técnica de repetición que es la hipnosis: «La forma ideal en
la que los recuerdos resurgen por medio de la hipnosis se
debe al hecho de que la resistencia se ha suprimido totalmente» 159.
Como una coacción a colaborar, en cuerpo y alma, a las
«sugestiones», desiderata, véase a los deseos, del práctico.
Más allá de Breuer, que daba cuenta de la alienación histérica con los sencillos términos de «estados hipnoides» 160, Freud
cuestionó la relación de realidad y representación en la hipnosis.
¿Cómo? Indicando en primer lugar esta cosa tan sencilla, que
la supresión de las resistencias, la sumisión, el abandono total
del sujeto hipnotizado, son signo de una dialéclica amorosa.
De un encanto.
158

Cfr. Cha.rcot, 1892-1893, II, págs. 126-129.
Freud, 1914b, pág. 109.
im Cfr. Breuer y Freud, 1893-1895, págs. 8-12, 201, etc.

159

Freud describía el proceso hipnótico como el «abandono
amoroso total» 161 de un sujeto frente a un «maestro» tan investido de poder, de magisterio, que llegaba a tomar lugar y
posición del Ichideal, idel ideal del yo en persona!, y es sobre
todo por eso que falla la propia prueba de realidad (no, yo no
soy realmente ni pájaro, ni serpiente, ni cura, ni siquiera actriz.. .) frente a las exhortaciones del hipnolizador 162 •
En esta ocasión, Freud trazó una línea, de puntos pero inamovible: que iba de estado amoroso a hipnosis, luego a estructura grupal y finalmente a neurosis 163 . Partía de la hipnosis,
aquí como amor, allá como taumaturgia, casi siempre como viokncia164. Una cierta noción del arte, entre encanto y crueldad.

ROZANDO EL C RlMEN PERl' ECTO

Una gestualización del fantasma, o más bien de la connivencia entre el fantasma histérico (convocado hipnóticamente) y
un fantasma de escenificación (convocado como tema experimental), una gestualización de los fantasmas se encuentra
fatalmente con los fantasmas de la muerte, de la agresión, del
hacer pedazos.
¿Qué es la geslualización, bajo hipnosis, de un fantasma de
agresión mortal? ¿Es un simulacro de crimen o es un crimen
(puesto que el sujeto hipnolizado se obnubila totalmente bajo
esa «prueba de la realidad»)?
Tan sólo indicaré que esta cuestión, la cuestión del crimen
hipnótico, se quedó anclada en todos los espíritus después de
que la conferencia de Charcot en la Académie des Sciences,
el 13 de febrero de 1882, actualizase, y a partir de ahí pusiese
en boga, las práclicas de hipnosis. También es a partir de ese
momento cuando empieza toda la historia de las rivalidades
entre la Escuela de la Salpetriere y la Escuela de Nancy, de
Charcot contra Bemheim 165 .
Freud, 1921 , págs. 138-139.
Ibídem. Cfr. págs. 140-141; Freud, 1925, págs. 35-36.
163 Cfr. Freud, 1921 , págs. 174-175.
164 Ídem, pág. 108. Cfr. Freud, 1925, págs. 23-24.
lfi5 Cfr. Veith,- 1-965, págs. 236-237; Ellenberger, 1970, págs. 617-634;
Chertok y Saussure, 1973, págs. 61-84; Miller, 1975, passim.
!fil

162

a 307

muy sutil y eficaz en el corazón de la propia metodología experimental. ALMA NOBLE. Estas medianerías se noH muestran ya como un indicio.. Este debate duró años enteros. siempn• : sexo (seducciones. cometieron lo que se denominó. alzaba un hilo de voz. Entre escalada (moral infantil del juguete) y prudencia (una deontología. nosotros mismos le habremos sugerido ese recurso a medios ilícitos al darle una orden que es incapaz de ejecutar de otra manera>> 171• Bergson reavivaba aquí la cuestión de los límites de la actuación hipnótica. medir no podía tratarse aquí más que de for<JJ. una rivalidad tal. etc. decían los médicos con razón. como si nada. 45. 513. procesos verbales siempre increíblemente puntillosos. Idem para el hipnotismo: Charcot entraba. la imagen vulgarizada de la histeria fue la que produjo. Ahí se encuentra ya toda su perversidad. Fue un deseo indeciso. en ese momento. pág. los sujetos de Bernheim firmaron reconocimientos de deudas totalmente exorbitantes.. sobre dos temas. La hipnosis altera al sujeto. 49. en cierto sentido.308 0 REPETICIONES. la que ofreció Charcot. fundamentaba la cuestión del sujeto simulador al esbozar. Apéndice 22]. 531. arsénico ficticio. se encona ba. págs. puede ser. desde 1890. pág.. un deseo que no se atrevía a decir su nombre. Escalada en todas direcciones: la «imagen» de la histeria. pertinente simetría. págs.. atenta contra la integridad: no está. si no toda su perversión. Pero ¿de qué? De un pasajt· muy sutil y muy eficaz que la hipnosis saca a la luz: y en el que. para ver) crimen. Azam. 168 Léon Gambetta (1838-1882) fue un abogado nacionalizado francés. la hipótesis de un deseo del Maestro . En Nancy. y sicm pre se enconaba en dos circunstancias: concurrencia de los pro tocolos experimentales y dictámenes divergentes en los gral\ des procesos criminales (el caso Chambige en 1888. pues. de veintisiete años. en el siglo XIX -y seguramente todavía nos quede algo hoy en día. 11 . 0 309 . protocolos. ESCENIFICACIONES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Ahora. se consagraron sin saberlo al strip-tease y. ¿Violada bajo hipnosis? Un poco consentidora al menos («Según mi opinión. violaciones) y sangre (crímenes). se hubiera abandonado igualmente fuera de los experimentos de la hipnosis») 170 [cfr. 231-280.¡. En París. Ahí está. el encanto se vuelve violación. 1891. Hace falta buena disposición. la angustia. 1981. como si de alguna manera se alucinase a sí misma. sin edad).. una mujer que se hubiese ofrecido a un hombre durante o después de una hipnotización. iVer hasta dónde!Y es así como las rivalidades teóricas de Bernheim y Charcot adoptaron el ritmo infernal de una carrera de obstáculos. (N.r al límite. 1887. págs. estrictamente hablando. lo apunto como de pasada. Richet intentaba hacer aclamar «iViva Gambetta!» 168 a una bonapartista hipnotizada 169 y Ballet también Cfr. etc. una discreta llamada a una autocrítica del experimentador: «También de forma inconsciente. págs. toda su desgracia. Gilles de la Tourette. Cfr. Ballet. en el pequeño panteón de una Hi? 17 º Babinski. y este pasaje consiste en apasionarse por una hipotética medición de esta alteración. o más bien el movimiento de rechazo y de desviación de un aumento de la angustia. por último. 6-13. 279-528. y el «expc rimento» (. lfüi practicaba la escalada experimental de la repugnancia y del horror. relativa a esta cuestión. Ahora bien. pero para certificar con Charcot que la total sumisión hipnótica era imposible. en Clermont-Ferrand un jovencísimo profesor de filosofía. 1887. 1886. «crímenes de laboratorio»: pistolas sin cargar. No obstante. su «personalidad». «desprovista de peligro» Hi7 • Pero entonces tiene lugar un pasa je muy. Carroy-Thirard. no dejan de evocar la misma lógica del Marqués de Sade. Un movimiento del alma noble también. del T) lli!J Cfr.. MONOPOLIO DEL ESPECTÁCULO El deseo de los médicos de la Salptfüiere habrá sido. principalmente. 1934. de todo un «cuerpo médico». 171 Bergson. se deleitaron con los peores detritus. una carrera experimental en donde la escalada de las relaciones. nunca lo h mos querido negar 16C'. el caso Bompard en 1890: sexo y sangre). activista en la lucha contra el golpe de Estado de Luis Napoleón Bonaparte. Cfr.

En otras partes se habla de circunstancias atenuantes. 180 Ídem. 165. Freud. una capital de las falsas apariencias. 1970. porque presiente. Delboeuf. motor de la transferencia. Se hizo de todo para negar el papel histórico.in. pág. págs.) se vio atraído por la filosofía y la psicología. pág. 1894. 1955. una mímica sincera de la prudencia deontológica. 165-176. 1893. al no haber hipnotizado jamás «personalmente» a ninguna enferma. 1886. que en gran parte no era médico. como de una fatal «tercera carrera>>. ilas había creído! . ordénele algo. de los magne- º 173 178 Gilles de la Tourette. 1887. Bergson. los «accidentes histéricos graves sobrevenidos tras una hipnotización practicada por un magnetizador en una barraca de feria pública» 182 . Entonces eligió. Cfr.ción! En contrapartida. Gilles de la Tourette. 175. 1955. Aquí no me importa más que constatar ese soplo de culpabilidad que pasaba a pesar de todo a través de las escaladas experimentales de ese lugar señero de la medicina. al pensamiento puro de los cuerpos. momentáneamente.. fuera de la medicina. con argumentos publicitarios del tipo: «Según los experimentos del prof. rn3 Cfr. sí. ahí. ya citada177 • Y ahí. aunque desplazada. pág. o incluso al pensamiento del pensamiento . Hahn. Adelantándose aquí a las críticas murmuraciones 176: como la propia alegación de «prudencia>> por parte de Charcot. por ejemplo.in. para demostrar claramente que no había trampa. ahí. La ética psiquiátrica se habrá rehecho y se habrá incluso reforzado un poco: se enjuiciaron. Guilla.) 176 Cfr. se entra en la guerra de las responsabilidades: Charcot se habrá visto «superado». 1890. en todo caso. Foveau de Courmelles.. 147. simplemente. véase abusado. Se burlaron del interés de Charcot en relación con la 172 Cfr. pág. etc.. Además. 86. irrgenuo.. comparable a nuestro «hombre del saco». que la Salpetriere puede enseñarle cosas nuevas sobre su propio oficio. 85. 141. desconocida para él pero absolutamente legítima. 175 El «vendedor de arena» es una figura del folclore francés. a 311 . págs. No entro en este embrollo. su «suposición de saber». fuera de sus internos en Medicina. 1888-1889. se revela. Charcot en la Salpetriere» 174 . sin embargo evidente. passim. 62. sí. Charcot. 1970. por supuesto. se habló de «imprudencias de su vejez». 10. Como en el circo. llegaba irrcluso a irrvestir a cada espectador con poderes de la especialidad sobre los sujetos hipnotizados 173 : «Mire. a continuación: el repudio masivo. Ellenberger. Y además. El zapato aprieta cuando una modalidad estructural. que los discípulos infligieron al Maestro tras su muerte. Charcot prestaba de esta manera.31 Ü a REPETICLONES. 298-320.. 247-256. Se sabe que Charcot entusiasmaba a su «público». venga.. 1893. a plena luz de una atracción de feria: es decir. corre el rumor de que Charcot sigue sin mancharse las manos. 246. 177 Cfr.. Prefacio a Azam. pág. Delboeuf. con sus lecciones de los martes. pág. usted. pág. cuando un auténtico saltimbanqui viene a tomarse por el propio profesor Charcot. en voz alta y clara. Ellenberger. págs. de los escamoteos y de la feria de monstruos. histeria y la hipnosis. 1886. cualquier cosa» . Cfr. 1955. la capital de los vendedores de arena175 • En contrapartida. ardientes en ofrecerle sobre un escenario lo que sabían que él deseaba ver. caballero. 179 Guilla. Charcot (. 1886. pág. «las histéricas se prestaban voluntarias a los experimentos para hacerse irrteresantes» 18 y él. Parece que en un cierto periodo de su vida. etc. Y es aquí donde aprieta el zapato. de «fallo ligero». ESCEN IFICACIONES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA «Biblioteca de las Maravillas» 172. passim. Mucho más que museo (así lo percibían todas las gentes de letras). 33. porque entrevé la Salpetriere como la alta esfera de la magia. 181 Ídem. se constata que los magos o magnetizadores de la época se pusieron a hacer alarde de la seriedad de la prestación.. a unos colaboradores 179 pertenecientes a disciplinas filosóficas . etc.. menos por sus ideas que por el celo de sus propios colaboradores. véase de los «peores atrevimientos» 178 • El factor de culpabilidad se conjugaba en femenino: se acusó a la filosofía. pág. 174 Cfr. . (N del T. iingrato!. passim. y otros casos parecidos 183 . Guillain. pág... con la que se amenazaba a los niños para que se durmiesen. y esto ya es decir mucho. 174. al haber siempre delegado esta función en los asistentes. 182 Charcot.. 181 . por el estudio del mecanismo íntimo de las funciones cerebrales. Para Charcot. una depreciación: ivulgariza. pág. 1892-1894.. Recíprocamente. una palabra.aquí.

dicho sea de paso. (. 113.) En nombre de la ciencia y del arte. parecen indicar que las prácticas hipnóticas son suscep tibies de determinar alteraciones nerviosas permanentes. en mi opinión. 1970. celos. «esto está totalmente implantado y les ofreceré el espectáculo uno de estos días» 188. Brouillet. quiere reinar de aqui en adelante como Señora ab soluta y celosa de sus derechos. Ellenberger. Y es que. ESCENIFICACIONES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA 0 313 tizadores de feria. en estos úlLimos años la medicina ha finalmente tomado definitivamente posesión del hipnotismo. para resumir 18. 1 1111'1 EL EXHIBIDOR DE COSAS PASADAS ¿Cómo dirigía. Prudencia.. para esta demostración. pues. Es una práctica de alguna manera cotidiana: en los laboratorios y en los hospitales. la obligación de la ciencia de hacer-espectáculo: «Esto» -la hipnosis como «fiel reproducción» del traumatismo-. pero. !ación a las representaciones públicas de los magnetizadores.. cómo ofrecía espectáculos y prestaba la palabra? ¿Cómo dominaba su feria de hipnosis? Escuchen ya como muestra un íntimo camelo: . rechazar formalmente toda intrusión. puesto que sólo ella es capaz de aplicarlo conveniente y legítimamente. etc. He de confesar que no me desagrada aprovechar la ocasión que me ofrecen para declarar en voz alta que.'i. págs. en justa respuesta. en efecto. Y fue así como la ética de la precaución terapéutica habrú llegado a reafirmar su rigor. ni mucho menos. de Mesmer a Braid (excluyendo en todo caso a Braid). IPS. en la urgencia del interés científico por dicha cuestión en el siglo xrx 184 • En otras partes se denigró a todos los precursores. Una lección clínica de Charco!. 1887b. III. no tiene nada que deba chocarnos. Charcot. como el famoso Donato. prometía Charcot a unos oyentes sin duda totalmente expectantes. principalmente en Italia. tal y como se cree tal vez demasiado habi· tualmente (. pág. IX. que. de reasegurarse por medio de un lo-sé-pero-sin-embargo: Los hechos recientemente observados. 479-480. 11 .1 1 11·1 184 IK!i 18 fi Cfr. sí. la supresión de los espectáculos de ese tipo es algo excelente y per fectamente oportuno. 150. pág. las prácticas de hipno tización no son. 187 18 8 Binet y Féré. mejores sentimientos: una manera de denegación. Charcot su barraca. Y no dejó. OC. Con mis mejores deseos. 102. pág. asimilándoles a «auténticos enfermos» que no contaban con más que «el amor por lo extraordinario»: por las histéricas. Derechos. y era algo totalmente justo.. numerosos enfermos o estudiantes se someten a ello voluntariamente 187 . ya sea en los tratamientos de los enfermos. ) Se puede admitir la experimentación en los hombres.11 111 no que se conozcan. para el sujeto puesto en juego. Charcot. ¿Hay que deducir de ello que la experimentación debe prohi birse? Esto sería admitir que existen verdades que no es bue 1'11 . 621. pág...312 0 REPETICIONES. siempre inocentes. ¿Cómo? Se habrá arrogado un mo· nopolio: Ustedes me piden que exprese mi opinión respecto a la~ medidas restrictivas tomadas recientemente en Italia. ya sea en las investiga· ciones fisiológicas y psicológicas: en este campo recientemente conquistado. 1887-1888. 283. con r . Charcot 186 . no obstante.

desplazándose entonces las discusiones y medidas hacia el temblor coloreado. como un modelo. toda su complejidad». tiene un cuerpo. iun no sé qué! que ella denomina su cabellera. sobre el estrado. son importantes de alguna manera. de los que diecisiete. Debove. pág. los maridos se apiñan ante él 189 • Es el espectáculo del exhibidor de cosas Pasadas. sobre todo de aquellos que tienen la ambición de hacer nuevas exploraciones en el tan atractivo campo de la neuropatología» 193. se despliega con la gracia de los paños alrededor de un rostro que ilumina la sangrienta desnudez de sus labios. mórbidas y marchitas. Ídem. más o menos hagiográficas. y los ojos. su mismo pensamiento clínico: imagi- nem belli. 54. 1970. tal como se 189 l!JO 191 Mallarmé. Cfr. el carácter de colección del campo hospitalario (el «museo patológico viviente») para reunir un estilo de la transmisión del saber. fácilmente reconocibles. 269 («Le phénomene futur»). Una crítica de arte. II. viva (y preservada a través de los años por la ciencia soberana). En lugar de un vano vestido. 1887-1888. Cfr. «a clientes de Charcot muy molestos con la desaparición de un signo o de un reflejo. casi. para una conciencia en lo sucesivo estética de la patología. 1900. disfrazadas pese a ellas con sombreros de plumas. pues. Y o traigo. [cfr. pág. se traía al anfiteatro tres o cuatro mujeres con corea o histéricas. escribe Babinski en el prefacio a su primera publicación 192 • Citando en él «al mismo Profesor». pág. Daudet. sino que además los inspiraba. Parkinson o cualquier otro. 1922. como los pobres restos de un concepto. pág. de una sentencia que revoloteaba por encima de sus cabezas. Dialéctica de incitación a la forma apropiada. Guillain.. la punta mirando al cielo. Y los cuerpos. pág. de las lecciones de los martes190 [102]: una «reina de las histéricas» desfalleciendo. Vean cómo ya en el cuadro de Brouillet aparecen todas esas representaciones de antaño. de piernas bruñi· das que guardan la sal de la mar primigenia. Foveau de Courmelles. Cierta locura. además de todas las del auctor: autor (maestro y garante de las formas). de la policlínica imaginem belli con todas sus sorpresas. a una Mujer del pasado. Y Charcot no sólo incitaba los síntomas como a un mimo perpetuo de sí mismos. Ellenberger. ESCENIFICACIONES Ningún cartel les ofrecerá el espectáculo que van a ver en el interior. convocaba todas las «transferencias» consagrándose él mismo a la pantomima de los síntomas ante su público 19 ". pág. 1955. sin que supiesen nada de ello 191 • Dense cuenta por otro lado de que una pedagogía que utiliza las proyecciones fotográficas tenía con qué constituir. dice de los grandes acontecimientos de nuestras temporadas de teatro. no son dignos de esa mirada que sale de la carne feliz. en esa época. puesto que no existe actualmente ningún pintor capaz de darle esa sombra triste. Prefacio a Charcot. no lo olvidemos. original e ingenua. 84. no. Imaginen que. justamente. Las lecciones de los martes estaban estrictamente «organizadas de manera que incidiesen especialmente en ofrecer la imagen de la clínica cotidiana. OC. estaban ahí.. augur (maestro del tiempo). Charcot habrá utilizado. etc. que sabían eran particularmente apreciados por el sabio : "¿Qué va a pensar con esto? iYa no se interesará por mi caso! ¿Qué cara pondré de aquí en adelante en su consulta?" . un éxtasis de oro.. » 194 • ¿Hacía falta entonces poner buena cara ante su propio mal? En cierto sentido. Y todos estaban interesados en esta atracción. por ejemplo. pág. En lo cual hacía muestra de las virtudes del actor. 33. propio para «ejercer una agradable influencia sobre el espíritu de sus oyentes. pág. 111. una atracción de las enfermedades nerviosas. a 315 1'[1· 1 11 111' 11 111 J. contorsionándose. de un nombre propio. Al acordarse de sus pobres esposas calvas. Reize.11 . Apéndice 2]. sí.314 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA REPETICIONES. cuando Charcot daba una lección sobre los temblores. no olvidemos ni el encanto ni el consentimiento: «He visto». declara Daudet. semejantes a unas extrañas piedras. mucho más controlable que la enloquecida trepidación de todo un cuerpo. instigador de los actos (el 192 193 19 1 ' 195 Babinski. Charcot habrá abierto por tanto la vía a una atracción. 1890. unos senos alzados como si estuviesen repletos de una leche eterna. de un diagnóstico.. 139 1. algo así como una auténtica «sensación». 201. ofreciendo su gar· ganta a los espectadores asistentes.

385. como me horrorizaba comer.. milagro. digo bien milagros. Y.-(tras un corto periodo de reflexión) . pero tiene sensación de ello. en ocasiones.>>2 1• ¿La enseñanza? Puede que fuese ésta: el encanto y la maestría del encanto. ella que no sabía nada. se descubrían y se persignaban ante Charcot 1u8 . y en la que él no creía y creía (por un lado positivista y sin embargo fascinado por su propia eficacia) en su encanto milagroso. finalmente. Carroy-Thirard. ante la imposibilidad de encontrar otra palabra.rcot. ¿por qué? La muchachita lo analizó por sí misma: «Mientras que mamá y papá estuvieron a mi lado. Es lo que yo también denominaba. pág. ciegamente utilizada). Cuando me di cuenta de que usted era el jefe. Llamado a acudir a un convento junto a una joven religiosa aquejada de parálisis funcional. se le aplicó «el aislamiento»: Sus resultados fueron rápidos y maravillosos. P. pág. el supuesto saber de Charcot. pág. pues. usted es el Sr. III. he posado mi mirada sobre ella. por primera vez.-No. II. 1922. Sanador que. no se acordaban de nada. como pueden ustedes comprender. 280. salvo de Charcot («P. 83. Cha. 1 11¡ 11 11 . pero he oído hablar de ella. 0 317 Hoy.. Me lo imagino: l!JG 197 l!J 8 l!l!J Cfr. Y hasta en la enseñanza teórica. después codificó su pequeño comentario: «Agradecí a la niña su confidencia. el señuelo neurótico en el que se enlaza la transferencia. 1887-1888.jamás las había visto. y. Ella no ve que la estoy viendo. que. ¿me conoce usted? R. y pese a mi repugnancia.316 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA REPETICIONES. literalmente. la histeria como «gran forma». Daudet. Convertirse en enfermas totalmente «encantadas».-¿Y a este señor (Sr. por Ellenberger. cit. Charcot llegó y dijo: «iLevántese y ande!» La enferma obedeció. de donde: reconducción en º º ° Kierkegaard. la Iglesia se sintió embargada. a pesar de todo.-No lo sé. P. una dialéctica de seducción en la que la histérica sentía y creía que él lo sabía todo sobre sus sentidos. no comía. creí que mi enfermedad no era importante. al mismo tiempo. «pese a todas mis reconvenciones». reunía todas las figuras de la omnipotencia.. págs.-En absoluto»).¿En qué lugar se encuentra ahora? R. en todos los sentidos de la palabra 196 • Y las llamadas curaciones milagrosas de la Salpetriere llegaron a constituir algo igual a las de la Semana religiosa de Lourdes 197 • Los testigos.puesto que sabía que quería usted encerrarme. su concepto. Charcot decidió. pág. 245-246. Falsas apariencias ante las pacientes. EL HACEDOR DE MILAGROS Un cuerpo sobre el cual el saber. pero. Esta omnipotencia habrá especulado y actuado sobre el desconocimiento. todo esto tiende también a crear un personaje. 341-342. Negada (por supuesto. Esto es. en otras palabras. como si dijésemos. 226. un saber-hacer de la hipocresía. hacía creer en un cuerpo real de la histeria. Lyubimov. Se dice que el sueño vuelve pesados los párpados hasta el punto de cerrados: dendría mi mirada sobre ella un efecto análogo? Sus párpados se cierran. 20 20 1 º 2 2 Charcot.. 1980. pág.-¿Conoce usted la Salpetriere? R.. elevando a Charcot «a las alturas del Olimpo» 2 2. contenía toda una enseñanza. S . Cfr. 1970. intenté comer y lo conseguí poco a poco. OC. P. interno del servicio)? R. Ahora bien. 1843. dialéctica de maestría. págs. 1892-1893. . Charcot!»}1 99 . 507. La tremendamente simbólica identidad de un Padre Juez. no reconozco esta sala. sin embargo.» Es el propio Charcot quien lo destaca.-¿Conoce usted a estas dos señoras (sus dos compañeras de habitación)? R. no recordaban realmente nada («P. a su entender el único medio terapéutico.-Y a mí. tuve miedo. director de escena de las actrices de la Histeria. señor. Ese saber-hacer glorificó. Puesto que las amnésicas histéricas de Charcot.. Charcot. por ejemplo. Cfr. hizo milagros. internar a cierta joven anoréxica. difícil «consentimiento» de sus padres.Nunca la he visto. y por todo su cuerpo 2 ºº· Así pues. mientras que usted no lTiunfó .. sin moralismos. iSí. empuja a actuar). por ejemplo. ESCENIFICACIONES auctor es aquel que.

se convirtió de enferma en enfermera. y. mediante un expetimento en directo. ¿En qué creía Charcot. Ídem. incluso. La fe alivia. pues. una colaboradora de su inmensa obra: el Mal combatido. bordados. todo aquello que. Soy maestro en fantasmagorías. Hagiografía.. él. habrán sido. gracias. Magisterio. Asentamiento definitivo del personaje. a unos magistrados a los que demostraba. 1953. el total abandono de los cuerpos a una creencia. 1. en un minuto. como «el consolador de su siglo» 2 7. incluso los niños pequeños. Tal y como ya he destacado. Freud. «La curación. un magisterio. 180. es una demanda que sale de la boca de un doliente. También podríamos denominar a esto simplemente confianZJZ. porque. pues. nacimiento. 230. CURA . lo supuesto y el saber de toda una época. págs. modelada por una voluntad superior. y que desde siempre la medicina haya dado en el blanco mediante palabras» 210 . pág. del alcoholismo llegaban a él como los detritus de París a la boca de un colector. pasado. mi infierno para el orgullo. 21 0 319 . en esa época. cosmogonía. para que les consuele . 1973a. Y fueron auténticos exvotos. La fe que cura. un día. bajo una techumbre de vidtio recalentada por el sol. cura. volverse irresponsable. pese a ser el subordinado de este hombre.. es decir. . » Pudo haber dicho: «Voy a desvelar todos los misterios religiosos o naturales. Lo sorprendente es que haya una respuesta. frente a la eficacia de su propia práctica? Uno de sus últimos trabajos se titula. Charcot fue considerado como un auténtico «apóstol» 2º6. En él se evocan los santuarios. GUÍA. Charcot despertó rápidamente a la pobre hipnotizada que. me he sentido muy orgulloso de esta muestra de interés. en la Salpetriere. 1898. de la herencia. ivolver a la vida! Lanzar la mirada sobre nuestras deformidades. cuidó al magistrado y preparándole agua con azúcar.. Magisterio. lo que fueron desde siempre: milagros. en mí. º 203 204 º 2 5 2° 6 7 20 208 Freud. guía. Yo he visto. apresurándose. mujeres. un gran filántropo. Las curaciones de histéricas. Ídem. Vengan todos. cit. de una pobre muchacha sacudida por la histeria. 101-102 («Une saison en enfer»). que una pobre chica histérica puede.. El tema. precisamente. por lo demás muy conmovido. cura. º 209 Rimbaud. se desmayó y. Falsas apariencias ante el público. exvotos. pág. lo que Freud se trajo de París a Viena20:. la crueldad del mundo! Estoy escondido y no lo estoy» 2 9 . º Lacan. 17 (la cursiva es mía). la curación-por-creencia. iél hacía o rehacía hombres. muerte. OC. ESCENIFICACIONES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA todas direcciones de la transferencia. iPoseo todas las aptitudes!» O bien: «Confíe usted. 683. desde el Asclepieion de Atenas.. por Jorres. pág. pág. Era en verano. fantasma de omnipotencia cientifica.318 0 REPETICIONES.. Y ese veneno. al mismo tiempo. un poder. Clarétie. Reinvención perpetua. del desenfreno. la Vida consolada2 8. 1903. efigies. porvenir. » O bien: «Debería tener mi infierno para la cólera. yo diría confianza más creencia. estoy satisfecho de serlo» 2 4. iese beso mil veces maldito! iMi debilidad. 179. la fe alivia.. dominada. alguien que sufre en su cuerpo o en su mente. pág. comenzaba sus cartas a Charcot de la siguiente manera: «Fascinado desde hace dos meses con vuestras palabras» 2 3 . 204. concedió a los dolientes de innombrables males aquello que Charcot denomina «faith-healing». Ídem. pág. Gracias. págs. estatuas. «CONFÍE USTED EN MÍ: LA FE ALIVIA. Había en esta aventura todo un símbolo en acción. y luego en otro lugar se confiaba con respecto a él en los siguientes términos: «Pese a mi amor por la independencia. madres! Es un milagro.» O bien: «iAh!. repetia el sexagenario amenazado de apoplejía. Leygues. operaciones mágicas fundamentadas en una indescifrable complicidad de la histérica y de su médico. Charcot acababa de demostrar al magistrado una verdad. Florecían las anécdotas del tipo: º º º Todos los desechos del terror.. 231-232. guía. y el infierno de la caricia. nada. iEscuchen! . Un viejo juez. gordo y colorado. para curarlo. hacía una devota que salva. un concierto de infiernos.

TEATRO CONTRA TEATRO Hacer y deshacer. apartes del héroe. Puesto que Charcot no se identificaba con un santo. «no escapan al orden natu ral de las cosas. cuando todo estuviese hecho. más bien reescritas. La curación milagrosa no es una curación. como estrategia. C harcot. Recuerden ustedes la consulta ofrecida por Sganarelle a Lucinde. es únicamente el factor de la sugestibilidad lo que se anticipa. en tanto que define «el estado mental histérico» por excelencia. al colorear la orina. 1892. alguien que también puede ofrecerse el lujo de ser satánico. pág. cuyos sanluarios se sitúan en primer rango entre aquellos en los que se produjeron milagros. El milagro terapéutico tiene su deterrninis 2 mo» u. con réplicas. A veces incluso bajo la forma de la molestia. He aquí. Y yo. Charcot. eso es lo que constituye la exacta libertad que puede ofrecerse un director de escena en sus ensayos. etc. 1887-1888. Imagina a voluntad. admite Gilles de la Tourette. el simulador es un cuentista. Santa Teresa.dos. REPETICIONES. seria eterno. Charcot y Freud. a la que se puede considerar una perfecta simuladora. C harcot. «A la enfermedad física. es un síntoma. totalmente imaginaria de la histeria. exactamente como obras de teatro. I. que fuese para él «el mismo Dios». Y Charcot parece casi admitir que ese prodigio. pues. dice al inicio. de la palabra). 10. pág. 2 u. págs. 1892. de una reciprocidad que puede llegar muy lejos: Resulta incluso curioso constatar que algunos de esos taumaturgos estaban afectados por la misma enfermedad cuyas manifestaciones van a dedicarse a curar en lo sucesivo: San Francisco de Asís. Gilles de la Tourette. a menudo no se comprende más allá del sentido sarcástico que Moliere dio un día a esa palabra. una molestia estética. didascalias. si fuese el Todopoderoso. Charcot. señores. porjones. 1898. Charcot le contestó: «Si fuera Dios. un «en otra parte» de la historia. 204-205. una parte totalmente psíquica. Cit. Se detiene en lo que yo denominaría una coartada. Pero. aquí. En otras ocasiones había buscado en las localizaciones cerebrales algo así como un esquema teórico de ese determinismo212. Negación. se identificaba con un artista: es decir. no tendría ni comienzo ni fin y eso acabaría por aburrirme. lo que denominaba vagamente parte imaginaria. de las enfermedades (tengan bien en cuenta que en otras partes es a menudo rechazada. Cfr. passim 2 17 0 321 . pág. inventándose a sí mismo cada vez en las escenificaciones de la transferencia (en todos los sentidos. Una parte. ineludiblemente. todo médico de la histeria parece estar precipitado? Finalmente. borda y ejecuta florituras. Las Lecciones de los martes están por lo demás escritas. un síntoma histérico. Y donde el espíritu «no tarda en dominar el estado físico» 213 . 1892. es decir. Cierto. su pensamiento se detiene. 139. pág.1¡11111 11 320 O LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Estos fenómenos. Vean a Charcot frente al problema de la simulación histérica y no encontrando otra solución más que pedir que le socorriese el Médico a palos: En general. juega con la ignorancia del paciente. 1887-1888 y 1888-1889. soliloquios. 217 • El «estado mental histérico». 1953. Cfr. motu proprio. ¿qué haría después? Tal vez me divertiría en deshacer» 216 . por ser sintomático. puesto que a pesar de todo pone un poco en peligro ciertos esquemas de base de la neurofisiología). A un enfermo que le suplicó un día que curase sus manos torturadas. le hace falta un tratamiento de la misma naturaleza>>. no por ello es menos dialéctico. 4-5. Charcot admitía lo siguiente: el milagro terapéutico responde a un prodigio del que están dotados los cuerpos en tanto que histeriza. por lo tanto. eran ellos mismos unos histéricos innegables 215 • 1 21 2 12 213 2 14 2 15 Cfr. impresionan vivamente a los enfermos» 214 • La medicina psicológica. 3. positivista o no. págs. 181. «la medicina llamada de imaginación»: pastillas fulminantes compuestas de miga de pan o de azul de metileno «que. tal vez podríamos decir que. llegaba mucho más lejos. ¿Conserva la palabra inglesa faith para preservarse de lo que «confianza» y «creencia» suponen de una dialéctica intersubjetiva a la que. ESCENIFICACIONES Pero su pensamiento se detiene ahí. En todo caso. Charcot. 16.

SGANARELLE. hon. OC.. Tiende. Y los asistentes de la sesión son sin embargo algo más que unos necios: ellos realmente asisten. delimita e intensifica el síntoma: le fuerza a la perfección de un dibujo. hon. Yo pasarla aquí a considerar esta teatralidad psiquiátrica de la Salpétriere como una tentativa específica de reconversión. él. etc. muy eficaz. Es por lo que tal teatro. Ahora bien. ESCENIFICACIONES Pues el teatro hipnótico. hi. en el sentido en que nos habla la tradición de una catarsis de los humores pecantes.. destaquemos que.322 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA SGANARELLE. fundamental: el «malentendido. siendo la propia vedette del espectáculo la mistificada en primer lugar: puesto que se cree unánimemente adulada. hi. hon.Han. hom. Hay en ello una teatralidad que busca algo así como la cristalización del aspecto en teoría y. en cuanto atajado. pág. me refiero únicamente a tal sencilla y estridente reivindicación de tal cuerpo abandonado a tales síntomas . han. más que imitar a su vez a Lucinde. y esto. ? ¿Esto quiere decir que Charcot inventaba un teatro contra la «teatralidad» histérica. pág. (No obstante. por esta misma expansión. REPETICIONES. passim a 323 ¡¡mi . para precisar su interrogatorio: «No os oigo. ¿Qué demonio de lengua es ésa?». cometer el mal y engañar a otro . Ese teatro es también el teatro del poder de fabricar las taxonomías de cuerpos en sufrimiento. pág. Cfr. Pero tal vez no era una palabra. 1968. como una refabricación de su evidencia. Charcot omite justamente el detalle que sigue de forma inmediata: Sganarelle no podía. a que se exponga por entero. ni un sentido de la imposibilidad de la palabra. 24. 2 18 Charcot. es tan auténtico 21 1 ! 2w Sibony. por otra temporalidad diferente.-Han. y puede que hasta el punto en el que ésta toca lo que Artaud formula sobre el teatro). hi. susceptible de ser atajado. Reconvertir la espectacular «conversión» histérica. Lacan. han. mediante una exhortación muy íntima pero muy. a exorcizar el síntoma con la repetición experimental. Y sin embargo «lo que está en juego es satisfacer un contrato imaginario (te pido que me pidas la imagen que se manifiesta de nuestras comunes peticiones . por medio de su reposición en escena. la de su repetición (en el sentido de las representaciones teatrales) hipnótica. lo que nos llega del verbo peccare: pecar. 316 («Crayonné au théiilTe»). incluso a su cualidad de ficción. para denunciar a ésta como simulación. que ofrece. en tanto que está «dominado» por el «fascinador». hi. han. 433. de hecho. reglamentada. este teatro no comporta menos que otros su beneficio de seducción. caer. que siempre puede asentarse entre la necia curiosidad y el maestro» -un malentendido que es por lo tanto el mismo del saber supuesto 22 º. en el mismo artificio.) Las lecciones de los martes. por su espontaneidad.-Han. ayudan de alguna manera al síntoma a que se demuestre. ¿no habrán sido también como sesiones catárticas (para las actrices aún más que para los espectadores). El auténtico mudo permanece silencioso 218 . III. hi. «han. han son evidentemente demasiados y revelan la simulación. aunque innoble. la temporalidad fulgurante de los símbolos histéricos. O la puesta en escena se convierte de hecho en puesta a distancia y puesta en espera del «objeto» . 167. 1980. ha». Este contrato imaginario alcanza también a toda la sala. )» 2 I!J. Ahora bien. hon. está próximo a todo teatro. etc. pág. OC. una palabra muy fuerte. exceso y pecado de mimesis? Podría ser. a la cabe:(fl y bajo la barbilla). del síntoma. 1978. esos han.. Mallarmé. hipnótica. metódicamente. es decir. en esta cita.-lEh? ¿Qué decís? LuCINDE {repitiendo los mismos gestos). Este acontecer es. produce un desprecio.la misma histeria. susceptible de ser vuelto a provocar. SGANARELLE. sustituir una temporalidad fulgurante de la repetición (en el sentido de la Wiederholungszwang freudiana.. señores. hi. hon... pues. Legendre. como una realidad del acontecer sintomático en sí mismo.-¿De qué se trata? ¿Qué tenéis? ¿Cuál es el dolor que sentís? LuCINDE {responde por signos llevándose la mano a la boca..-¿ Qué? LUCINDE. puesto que sabe enlazar muy bien encanto y saber. Pero también es como una mistificación de amor. Pues bien. lo que Charcot cuestionaba exactamente en esas mudas.

se agitaron todas las efervescencias de la diversión. del he-oído-decir. «un hermoso objeto luminoso. [Lámina XXIX. ESCENIFICACIONES 0 325 que «la puesta en escena es el crisol evidente de placeres disfrutados en común. 314 («Crayonné au théiitre»). complicado. ~I 1 111 222 103. puesta en escena. 1953-1954.. bajo la coartada del «ver para saber»: una concupiscentia bajo coartada. Lacan. OC. tendía a representarse como una imagen concebida. Baudelaire. de su pedagogía. 1¡ ¡~ . de lo mundano. de una curiosidad fundamental con respecto a la histeria. Planche XXIX. pues. Régnard. OC. digamos: de las habladurías 223 • Como el efecto. pág. Fotografía de Augustine. pág. En ese momento. 2 u Mallarmé. gracias al cual la histérica consiente a toda escenificación de su cuerpo. el extremo narcisismo histérico es fundamentalmente fascinante 225 . Pues en el movimiento mismo. Contractura]. cristalino.. corpus.. fascinadas. 225 Cfr. activados por la presión del momento» 224 .. escabroso. incluso porta en él algo que bien podría denominarse· b1élleza. págs. como ladronzuelos. HYSTÉRO·ÉPI LEPSI E CONTRACTURE 22 1 Mallarmé. la misteriosa apertura del misterio de que estamos en el mundo para poder ver su grandeza» 221 . también y pensándolo bien. socializado. de una espera incluso. Histero-epilepsia. 1¡1111 1111 11¡ 11 1:1 lh 1¡11 11 1 1111111 BELLEZA De esta concupiscencia. H eidegger. del «comprender todo».1 !:i1 324 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA REPETICIONES. pág. ese teatro-Salpetriere ofrecía aquello con lo que casi siempre gusta que gratifique el teatro: la araña de cristal. 682 («Man creur mis a nu»). es decir. tomo II. 384. I. Araña de cristal de los cuerpos histéricos haciendo piruetas sobre las láminas de las lecciones de los martes.. 223 Cfr. en mal sentido. curiosidad. producción y reproducción. lconographie. circular y simétrico»222 . OC. La Iconographie photographique de la Salpétriere es algo así como el corpus de una atención. ese deseo «de exhibir las cosas en un imperturbable primer plano. 152. 1927. de scientia. los médicos de la Salpetriere hicieron. en que la histeria. 206-215 (habladurías. pues. el equívoco de un «ver para ver». pág. colección. ffascinadas por qué? Helo aquí: el extremo narcisismo. equívoco)..

Ciertamente no falta un toque de belleza. (.326 a REPETIC IONES. del tiempo que impresionaban. Régnard. ¿Encantador? Imágenes mismas del pecado. de silla dispuesta a caerse de inmediato. Fotografiada incluso dos veces: lámina XXIX y lámina XXX de la Iconographie. o como mucho se sospecha (un casi-ver: una inquietud) cuando conocemos la formidable contractura de Augustine. fatal. por la virtud de la mirada desdoblada. 11. de hábil ropaje. ésta era la metodología de Charcot en relación con la visibilidad de los síntomas. aunque no demasiado. foo? Imágenes de un cuerpo saturado de sexualidad. 1790. págs. el pulgar colocado entre el anular y el corazón.. IPS. indiscreto. Ver y medir. representando ficticias. HYSTÉRO-ÉPI LEPSI E CONTRACTURE 104. hace pasar la contractura. Ver y fotografiar.estado en el que el espíritu permanece pasivo226 • 1 l Planche X'\ X. . en ese momen- 226 227 Kant. Así ocurría con la «contractura» de Augustine. es un estado análogo (aunque no idéntico) a la detención del espíritu (Verweilung). cuando una propiedad atractiva de la representación del objeto despierta la atención repetidas veces . posee un encanto inenarrable de pose. lconographie. el antebrazo se encuentra en pronación exagerada. Histero·epilepsia. siempre dúplice. Fotografía de Augustine. ver y rehacer mediante la hipnosis. Aunque fotograffas auténticas.. un daño corporal («todas las coyunturas están rígídas. tomo II [103-104]. La Iconographie sería por tanto como la colección de tales «detenciones». imágenes totalmente falseadas. Y luego todos esos primeros planos blancos de carne. pág. porque esta contemplación se fortifica y se reproduce a sí misma. [Lámina XXX. tomo 11.. 138.. como si vuestra misma mirada turbara el porte del cuerpo. Mirar siempre dos veces. ESCENIFICACIONES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Kant: Nos detenemos en la contemplación (Betrachtung) de lo bello. a 327 . Contractura]. algo que. 65 (§ 12). los dedos están enérgicamente doblados sobre la palma de la mano. Y ese tiempo no se ve. Pero imágenes falsas. ) El dolor de la pierna derecha también sigue siendo intenso y la contractura de los miembros del lado derecho es lo más completa posible») 227 . porque se fundaban sobre un tráfico. de tales retrasos... 14-6.

' 11 11. en un mismo movimiento. Error. a las situaciones de satisfacción que los perversos llevan a cabo conscientemente»232. el cuerpo histérico consentía. que hablaba con mediu lengua. Iconografiable. nariz. vulva)» 228 . 123. pág. habrá intervenido un es tilo. pala dar. es querer a alguien). pues. 1908. la instancia psiquiátrica del ver habrá querido por lo tanto suspender el tiempo y mantener locas a las locas. deseo de «complementar»2211 .¡ 11 1 1 CONTRATO Más bien.a belleza. que es una dialéctica de esperas.. la enfermedad que se supon1a debía mostrar. apetecible. frente a ese oculus (.ación perversa. sino a un estatuto de su apariencia. en su reificación siempre reconduci da de los cuerpos. al acercamiento del ojo va a seguir una escucha. y con ello el síntoma. contrato. 39. Habrán instrurnentalizado cada vez más su pregunta. Así pues. !905a. fragmentos de respuestas. próxima al cuerpo. y con ella el consentimiento a todo. en su mantenimiento y dominio. por lo tanto. e incluso en primer plano. en la Salpétriere. el negativo de /. Freud. El encanto de y hacia Augustine. Los médicos de la Salpétriere de alguna manera se habrán plan teado. de una descripción protocolaria de esa especie de disfrute del que una histérica hace muestra. boca. Mediante dicha dialéctica. a ese oculal' que siempre se acerca más. párpados. ese encanto tenía forma de contrato. en u11 brazo. tal y como ella misma decía. convertir en forma esa angustia. sin saberlo. Freud. la cuestión perversa por excelencia: «¿De qué sustancia corporal está hecha la mujer ?» 230 . pág. La imagen se mantiene. por así decirlo. una paradójica connivencia.. Freud. habrán reinventado sin cesar el cuerpo histérico como superficie experimental de desencadenamientos. Puesto que la demanda histérica. en beneficio de /. mentales. Pero sobn• todo para acallar la angustia. una pierna. en cuanto a su contenido. que «aprendíu a ser zurda>>. ESCENIFICACIONES to. La instan cía psiquiátrica del ver. o lo parece. pues. no al cuerpo. pues. pág. que «igual mente afecta las mucosas de la mitad derecha del cuerpo (conducto auditivo. de la angustia de las locas. al mismo tiempo que de sus dolencias. 152. pero marcada por lo negativo. Una especie de reciprocidad última. a 329 . algo así como el ejercicio de una ley -algo que estaba unido. que perdía toda noción de los colores. La situación fotográfica. Que a la vez se aleja y se acerca. veladura. pág. Fédida. El consentimiento está en el núcleo de un proceso fundamental. una enloquecida reiteración. ojo. Belleza siniestra. pues. La demanda histérica se vuelve. .328 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA REPETICIONES. la demanda histérica se agarra al siguiente señuelo: la oreja está muy cerca. Connivencia. Incluía. a lo largo de los protocolos experi228 2 Ídem. La imagen disimula. la anestesia. colocando frente a frente un (supuesto) saber perverso y una total angustia (histérica) del saber. pues. parece ejemplar respecto a esto. escribe Freud. pág. Frente a esta búsqueda.a perversión» 231 . actitudes pasiona230 23 1 2 :12 Cfr. siempre a la búsqueda de un principio sustancial. ¿Qué hay que decir a esto? Lo siguiente: que esta connivencia es disimétrica. w Cfr. y cuya leyenda nos indica que. belleza). y yo diría que en cierto sentido neurosis y perversión pueden encontrar su vínculo en un en-frente. que Freud enunciaba en los siguientes términos: «La neurosis es. Para una instancia perversa. «corresponden plenamente. 42 (curiosidad. «Los fantasmas inconscientes de las histéricas». acuérdense. la pérdida de movimiento en todo su lado derecho. El drapeado escon de el cuerpo (una rareza respecto al «estilo médico» habitual) pero el encuadre encierra «al sujeto» atrayéndolo algo más cerca. que puede también ser una palabra dl'I amor: in oculis aliquem ferre. 1977. poses. Fotografías de alguien para quien la noción d< • posición ya no existía a la derecha. 1905a. la fo bricación de imágenes lleva la demanda histérica a su cum bre: perfección y crueldad. no obstantt•. a una indefinida reiteración de los síntomas. 54. Error que nunca es evi dente. esa enfermedad se muestra. y constantemente. De esta manera habrá fomentado una re/. La imagen arl<' ra. e incluso disfrute. suscitando curiosidad. la lw miplejia momentánea. lengua. infinita. pero desgarrador. Pero.

Fetichizar. obraba en tanto que imposición de una estructura de ficción: papeles. de las que la Salpétriere fue teatro. pág. pues. 1111 23 7 238 Cfr. su gran desconocimiento de vedette. como «retirada» de la histeria. Y tengan en cuenta lo siguiente. de cualquier otra ficción: se prohibieron. Pero las condiciones. Intentaba elaborar. en este caso. protocolos experimentales a petición. 1973a. de una cierta manera. permanece totalmente connivente a este riesgo. dicha ficción ocupó el sitio. pues. momento clave del compromiso de una actriz con un director de escena. sus «nuevas tomas» hipnóticas. con las poses de Augustine. Cfr. el encanto inhabitual de las candilejas. Bourneville. ese nudo de paradojas. Me imagino que ese uniforme le fue entregado a cambio de su propia «regularidad» de histérica: puesto que se contorsionaba y se alucinaba a horas fijas. repeticiones hipnóticas. siempre. 1 1 . El «objetivo». no «parece poder ser alcanzado». el contrato. Contrato y placer propios de la escena. II. su genialidad. La fetichización de los cuerpos. más bien de sus «actitudes». lo escrito permanece»234 . sus predaciones fotográficas. habrá trocado su sencillo camisón de interna por un hábito de cuidadora.. para que la coacción se viese acallada. si se nos permite decir. Bourneville buscaba «Úl» mujer histérica. pág. a condición . pág. 3 11 («Crayonné au théátre»). Arte que inquieta. Época en que Augustine estaba de acuerdo con Bourneville. en los ropajes de Augustine. 246. 41 -42 (el contrato perverso) . fetichiza. IPS. a reunir todo acto. y más bien diría. reformulado.. 148. su ardid y su maestría. 11 7. de los dos ninguno. para admitir lo siguiente. para golpear mejor con destellos y gongs. repetición 233 . Lacan. un objeto único.ron los cuerpos. etc. págs. regulados por algún Maestro de ballet. Régnard. al igual que acallada debía ser la precariedad del deseo perverso abandonado a ello. esto denomina en primer lugar un saberhacer235.330 a REPETICIONES.y además algo que siempre se encontraba condenado a la. Charcot. Esto describe los mejores días del contrato. Fédida. depende tanto de una emblemática de la ley en la imaginación como de una instrumentalización del placer. que no tuvo por efecto más que acusar. caía en algo así como una perversión. OC. 39. toda risa de Augustine bajo el imperativo categórico (pero imaginario) de su concepto de la Histeria. Cfr. a horas fijadas para las sesiones hipnóticas o las lecciones del anfiteatro. buscaba. Bourneville. aquí por ejemplo el prolongamiento indefinido de las repeticiones experimentales. Esa muerte le toca en el reparto. 1953-1954. pág. que «las palabras se van. todo dicho. agravar en ella el hacer-sin-saber. en el espectáculo. Intentaba ardientemente fijar Augustine a una existencia típica. Connivencia íntima. pero al mismo tiempo era lo que asigna todo deseo perverso a una irremediable precariedad 236 . Fíjense simplemente en esto. Véase. Clavreul. tomo II. Augustine se habrá cambiado de ropa. 1956-1957. luego tomo III de la Iconographie. En dos series de tomas (de imágenes). omitiendo prácticamente el volumen. Denomino imaginario este imperativo porque. 19 de diciembre de 1956. las mismas. págs. Tal es.. justamente. un saber-hacer-hacer de director de escena. Tanto el presente pérfido y 236 2 :l3 234 235 Cfr. lo que «exige una prolongación» 238 . no se escribieron. Impuesta de tal manera.. 1967. a las histéricas las sutiles emociones de novela y de melodías. Esto indica finalmente cómo se unen. el estenógrafo de sus delirios provocados por el nitrito de amilo. seduce como auténtico detrás de una ambigüedad entre lo escrito y lo representado. ESCENIFICACIONES a 331 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA les. en ello radicaba su s01prendente fuerza. pues. Al llevarlo a la acción. durante el espectáculo: un «temor contradictorio o deseo de ver demasiado y no suficiente». Mallarmé. Volvamos a desgranarlo de esta manera: un deseo no se atrevía a decir su nombre. por censura y rechazo. 1977. lo repito. pág. escribe Freud. Lo era. Un cuadro.. contrato imaginario y placer puro -no: casi puro. el contrato fue tácito. Freud. Se practicó en la actuación sintomática de Augustine un riguroso recorte. 1905a. y esta perpetuidad misma compromete el deseo a un riesgo de muerte del deseo 237 • La histélica. a través de sus notas. inanimado. He aquí. ella vierte. Pero él. una declinación sin fin hacia el «objeto». en efecto. no existe más que un clinamen. Lacan. Lacan. sus «actitudes pasionales». que promete dulcemente convertirla en una estrella. 60-61.

De la distancia fijada.. mete el diablo en el cuerpo. 242 a 333 . Es casi una venganza. El colmo del consentimiento vuelve de hecho a privar de toda sorpresa espectacular. a un abandono tal. ese «nada» de la «relación» intentada. una especie de materia. demasiado (a gusto de él).y recogerse . La actriz evita acompasar el paso a la cantl nela dramática. Artaud. pág.como sé decirlo . de las hipnotizaciones por ejemplo: el «imperturbable primer plano» de los curiosos se acerca un poco más. lo deseo!»). 11 8 («Le théiitre de la cruauté»). de esa distancia impuesta.. exorbitante. Esto significa que la escena que no hay que representar se agita. derroche. Dominio no de príncipe. IV. del que el actor. como elemento inmediato. pero una alusión a nada. Esto significa que una identificación. disparatado.bajo diez mil aspectos . resulta incapaz de apaciguar.de lo que habría. desesperada visibilidad histérica. otorga un imperio sobre las pasiones». a crueldad. La falta por excelencia: la relación sexual.verán mi cuerpo actual .. adelante. es decir. vacilaba. ¿Por qué una obsesión? Porque su gestualidad no era más que la ostentación de una falta. violenta en un sentido. se desplomaba. es decir. 11 un escrito. tal como de nuevo la enfocaba Antonin Artaud: «Saber que una pasión es materia. la cobarde y patente vacuidad de un abrazo al vacío. por contradicción con una frase célebre. «¿Quieres mirar? iPues bien. Representaba. una alusión siempre producida (que no reproductora). Augustine hizo ostentación. Esto denomina la monstruosidad misma del acto entregado al simuwcro. Es un desafio del exceso en el consentimiento. Cfr. la actriz. si ofrece algo a la mirada (algo que el espectador se verá muy tentado en llamar «todo su cuerpo»). Comportando ya. siempre intentada. aqul uno no se cree cautivo del viejo encantamiento redorado dt· una sala. es decir. se engalanó a su gusto. aquella que no hay que representar: incluso su mismo advenimiento. que apelar a la escena quf no hay que representar. 127 («Le théiitre et son double»). 319 (MaJlarmé de hecho escribe: «l'acteur»). respondiendo a la mirada del espectador como una obsesión. y en la inmediatez. Frag mentación. La ostentación del defecto. sino de funámbulo. incluso hermosa. y siempre presentada como una pura inanidad. LA ESCENA QUE NO HAY QUE REPRESENTAR Fragmentación de una escena. de todo último extremo 241 . demasiado. realmente. son los dueños de toda última instancia. pág. no duda en precipitar la ostentación en esa especie de riesgo de muerte del que hablaba. que ésta pasa a subversión. 239 .inmediatamente . 93-95 (pero a «dispar» se le denomina más bien «subrepresentativo»)."I 1. OC. Artaud. El espectáculo pasa a tal «sumisión» («¿Me quieres devorar con los ojos? iPues venga. Regreso violento de las exhortaciones públicas del smtoma.volar en pedazos . es decir. Sobreactuado. totalmente estructural: hacer una escena contra escenificar. intentaba asistir ella también a la eclosión de su propio pensamiento. colocada en la cuerda floja por su fotógrafo.un cuerpo nuevo . como una escena que buscaría su teatro fuera de la repetición. disparatada. XIII.olvidarme . hasta el delirio . Momento último.en el que no podrán . furtiva y fulminante al mismo tiempo.1 332 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA REPETICIONES. la actriz. Desgraciada. ESCENIFICACIONES querido de un avasallamiento al pensamiento ajeno. demasiado cerca. realmente demasiado. pero franquea un silencioso tapiz. Puesto que. como el talismán de la página. «Que lo diga . una diferencia de la diferencia242 . Deleuze. el espectáculo implicando un no sé qué de directo o incluso la cualidad de provenir de cada uno a la manera dt• una visión libre. imás!. esto denomina finalmente la actuación del mimo. 1968. La actriz mimifica e in24 1 209 '° 2 Ídem.nunca más» 240 . alucinando. peligrosamente. por otro lado. su gestualidad exultaba. pero con lujo. obliga la mirada a una total deposición. aquí tienes esto!» Cuando está cerca. sobre el so noro trampolín rudimentario de la marcha y del salto. Tan sólo representaba.notorios . que ya no puede creerse apolíneo.. no. siempre contradictoriamente figurada en mil y una «actitudes pasionales». OC. ilocura!. Pero con ello no engañaba a nadie. invita. págs. que está sujeta a las fluctuaciones plásticas de la materia. pág. que no es un sustrato sino una demasiado-materia. infinita. en el drama histérico: el colmo del consentimiento.

pero no se consigue 3 u Mallarmé. 310 («Mimique»). con una escritura corporal aquello que en su redacción necesitaría párrafos en prosa dialogada a la vez que descriptiva para expresar: poema libre de todo el aparejo del escriba24·". 315 («Crayonné au théátre»). sugiriendo. consentimiento mutuo. para su público. el señor Charcot provocó una contractura artificial de los músculos de la lengua y de la laringe (hiperexcitabilidad muscular durante la ensoñación). recorre su camino. unos «dolores por imaginación». en un futuro. pág. pues. mediante el prodigio de escorzos o de saltos. es decir. LA EXTREMA PACIENCIA Este despejar.. así pues. «aquí adelantando.fectuación. etc. En su lección. bajo la especie de una espera de la representación para estar relajadas. 1887-1888. curaba por tanto en las horas fijas del espectáculo. consentimientos. por ejemplo. 244 247 248 249 Charcot. Cuerpo. Ídem. sugeridos hipnóticamente. escenificaciones. y que producían. y quería que su audiencia fuera testigo de lo que podría llegar a ocurrir»247 .. pág. flor. unos gritos muy reales. a Augustine le sobrevino un día el «accidente»: 24 de noviembre. puesto que aporta un daño extremo a cada una de las partes. provocaba una y otra vez. OC. lentamente.. indecisión. por las razones yuxtapuestas de que no es una mujer sino una metáfora que resume uno de los aspectos elementales de nuestra forma. tanto más difícil de pacificar cuanto que viene. Artaud. lo que permitía que cada uno se congratulase del milagro: la enferma. págs. en ellas. casi lucha a muerte. denomínenlo desde ahora paciencia: una especie de suspenso vis a vis de algún ineludible desastre por el que esta lucha saldría a la luz. Todos quieren creer en la existencia de ese cuerpo: voluntad compartida. sin embargo. al final. en un pasado. íntimamente despejado de todo el aparejo del director de escena. bajo una falsa aparien24 cia de presente» 4. OC. inanidad de un presente central. y que no baila. para su público. la pantomima histética no es más que una contrae. espada. el aquí denominando principalmente simulacros y «actitudes pasionales» de disfrutes de los que Augustine hacía ofrenda. ESCENU'ICACIONES dica: «Me mantengo pura de lo que ocurre aquí» 243. copa. Charcot. III. lo denomino íntimo. ya no podrían hacerlos desaparecer» 249 . siempre está ahí. 140. todos los males. a través de miradas. Todo lo que he denominado consentimiento. Todo se habrá hecho para enmascararla. 476-477. enfrente. Charcot. porque él. más o menos oculta. En este sentido. La temporalidad de esta actuación: suspense. quiebra una estructura habitable. etc. Tal como: La bailarina no es una mujer que baila. se convierte en lucha. OC. Charcot producía. con sus mismas y tiránicas exigencias. allí rememorando. connivencia.334 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA REPETICIONES. pero ineludiblemente. «apretando con fuerza la mano de los auditores deseosos de cerciorarse de la realidad de los fenómenos que acababan de producirse ante ellos» 248 . Las histéricas se vieron obligadas a esa paciencia. la contraefectuación de la histérica se crispa. gentileza. difería una faradización de mano paralizada «porque puede ser que toda tentativa de este tipo conlleve el regreso de la motilidad y la curación. 5 24 Ídem. siempre. pág. 0 335 . 246 Cfr. iprudencia! Y. Pero ¿cómo repartir hasta el final una creencia de tal contenido? Por eso. Entonces. esta lucha. ante todos. no se diviertan en dejarles persistir dos días ni siquiera un día. el director de escena. 476. contracturas. 304 («Ballets»). Esa ficción es una lucha de la imagen para hacerse «con el» cuerpo histérico. Paciencia también en la espera de la sesión para volver a interpretar el síntoma y volver a padecer. pág. Recorrido afectivo arrojado de lleno hacia el interior24 c. IV. Pero es ineludible. precisando sin embargo que: «No hay que dejar durar esos fenómenos. pág. pág. Ídem. Se hace cesar la contractura de la lengua. anestesias. a inducir una relación de quasi lucha a muerte. una vez electrizada. 125 («Un athlétisme affectif»).

II.336 0 REPETICIONES. Y he aquí la situación ejemplar de esta paciencia hecha tormento. pág. pág. 281. 14-28. Prodigio extremo de 25o 25 1 252 253 IPS. al interiorizarse.. págs. La paciencia se hacía disfra. pág. siempre representada plásticamente. icesó en su estado de histeria! «Bajo la 254 255 256 Freud. IPS. Pero. su rechazo. totalmente interno al mimo. el propio mal. 256 todo el cuerpo se ve invadido por una rigidez extrema. «Genevieve» declaraba. 0 éter: la afonía y la contractura de la lengua y de los músculos de la laringe persisten.. IX. en la histérica.. me refiero a algunas monedas deslizadas a escondidas por el interno del servicio . de tal forma que la enferma se queda áfona y se queja de calambres a nivel del cue· llo. Y la paciencia se llevaba a cabo a todos los ritmos... tetanismos. a 337 '\I 11111 11111 Todas las crisis. prodigio y pathos de la repetición.. una especie de cruel dinámica del desequilibrio automimético. del tiempo de la histérica: hacer de la repetición. contrarremuneración.¿. pág.. se disfrazaba del propio mal. Es por eso por lo que el prodigio extremo de la transferencia constituye la detención misma de la contraefectuación. En el acto.. EL TEATRO EN LLAMAS 11 Y «Genevieve». Me metieron en una celda. Guinon y Huet. 3. se intenta sucesivamente: l. pues. No quiero ir al anfiteab:o . la palabra se detiene.» ofrecía una vez al año 252 . OC. la transferencia. pág. tan intrínseco como impuesto. que el simple pánico escénico bastaba para producir todo el papel exigido. iincluso gritaba!. llegó al extremo del rechazo. 4. en mi opinión.. 251 . ex· celentes actrices. muy lejos. 1914b. IPS.. como una angustia del contrato. se convertía a la vez en ideal y mártir. del propio actuar de vedette. obligada a no existir más que como la actriz de sus síntomas.. la joven L. siempre fotografiable.. 174. Y esto llega· ba muy. por no decir la verdad. I. antes que una palabra de rechazo. el rostro se inclina hacia la izquierda y sus músculos se convulsionan. 0 hipnotismo. con una absoluta precisión». Crisis histéricas gravísimas «interpreta· das» en las lecciones clínicas por «varias de estas mujeres. «Ya no iré más a la Salpétriere . basta para provocar un ataque»253.. 2. Boumeville: Cesamos la compresión ovárica.. el espectáculo del mal. 0 electrici· dad. pág.. Cfr. El compresor ovárico permanece aplicado durante treinta y seis horas sin obtener mayor éxito. Me colocaron una bayeta sucia sobre la cara.) Quiero marcharme. el disfraz se revelaba como pathos. «Mortificada» por una «intensa reprimenda» de Charcot. Y fue así como la coacción teatral se interiorizaba como coacción de repetición del síntoma.. Cfr. . convulsiones. 165-166. Gilles de la Tourette. Guillain. los rasgos de la cara permanecen inmóviles. el tormento simple de la situación teatral: «Una simple emoción. del martirio temporal. de la contratransferencia. como por un efecto teatral. OC. una convocación espectacular dirigible. I.. 79. pago semanal o soirée de gala. por ejemplo el hecho de entrar en el anfiteatro de las lecciones en la Salpétriere para ser presentada por el señor profesor Charcot a sus auditores. para el propio genio. Baudelaire. la enferma parece sufrir un shock. en el sentido de que «el genio puede representar una comedia al borde de la tumba con una alegría que le impide ver la tumba>> 255 . puesto que «la transferencia no es en sí misma más que un fragmento de la repetición»254. págs. Pero ese genio era... 321 («Une mort héro'ique»). 111. del rechazo. » Entonces. ESCENIFICACIONES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA destruir la de los músculos de la laringe.. La histérica. Manipulación extrema. 109. como «el espectáculo del ataque llamado demoníaco» que «la decana de nuestras histéricas. Sentía el cuello oprimido . 0 aplicación de un potente imán que no tiene más efecto que el de volverla sorda y contracturar la lengua. totalmente «traumatizada>>. I. un día. Me ahogo . de la mayor resistencia de la lucha. iDios mío! (. es decir. Del 25 al 30 de noviembre. una fórmula de Baudelaire para el arte del cómico. Charcot. del consentimiento transformándose en paciencia. ji . Es decir. 1955. del síntoma. Un ataque provocado no modifica en nada la situación . 250 . 1890. .. Momento extremo.

. Mediante este insulto. La escena ha cambiado completamente. Es por culpa suya>> 26 º.. el encanto: demasiado. 150. 23 de enero de 1957 (Ja donación del amor: para nada). así colocada en el cruce de dos miradas. en una especie de salto. Ídem. demasiado. Esto. de insurrección de su cuerpo. ESCENIFICAC IO NES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA influencia de esta intensa emoción. II. forcejea.. siempre presente. ) ¿Por qué me tapaba la cara durante?. ¡11111 i~ 111 1r 1 1 1 1 11\ renuncia a sus síntomas o los ignora y se declara incluso curada. Ídem. 1 ¡\ 1. Exulta y se angustia. ciento cincuenta y cuatro ataques en un solo día. por ejemplo como cuando estalla un incendio durante una representación teatral. insolencia. 205. esta promesa de encuentro.. lo repito. pág. pues. más que precipitar el encuentro. que había acudido a echar el ojo sobre lo que debió tal vez considerar. se levanta y vuelve a caer. 1972-1973. demasiado.. libera. Freud. etc. demasiadas veces. ofrecido «mujer». 2¡. yo digo que no» . pág. La histérica habrá dado. Charcot llamó a esto. 259 Freud. Nudo del drama. ¿Cómo habría entonces podido hacer algo así como: curarse? «Me dijiste que me curarías». Lacan. Gesticula un odio hacia el teatro en el mismo escenario en el que se la mantiene como prima donna. un paso al acto de contratransferencia. 148.. un insulto al contrato de conveniencia representativa.. su naturaleza.338 a REPETICIONES. pág. con maldad. Demasiado dispuesta a las manipulaciones transferenciales. La histérica se habrá creído esta mascarada. Lacan.111 11 260 257 (1 339 2(. decía. por primera vez. En este caso. difamado en público258. 119. 150.» y la de Charcot? En todo caso. La zarabanda de síntomas. al violador en persona.1 . pág. de llamamiento a la confianza. la obscenidad. el odio hacia un encuentro. Terror absoluto de Augustine. 1915a. incluso... todo transcurre como si cierta función hubiese sido repentinamente interrumpida por un suceso real. en el teatro clínico. Y es menos un momento de apogeo en la ficción emprendida que un momento de ruptura de la ficción. un mantenimiento de las distancias bajo el pretexto de ver-todo. 125. Querías que yo cayese»261 . 1956-1957. 160. C . gira hacia el desastre. Habrá dado demasiado aquello que no tenía. «clownismo». como «su propia obra». Insultat (de insultare): salta. un intempestivo alzamiento. en algún momento. Es el colmo de la transferencia. se habrá desdoblado. su respuesta concluyó en lo siguiente: «Creo que me estás tiran26 2 do de la lengua. Il. Multilocal. El amor de transferencia. Su mal (su memoria) la alcanzaba como los reflejos en un laberinto de espejos. 258 Cfr. El desastre de un contrato revela el contrato. y a menudo el círculo gira en redondo. en el sentido en el que Freud lo comparaba con un teatro en llamas: en el que la paciente IPS. 79. con violencia. como la interrupción del propio espectáculo. Augustine dio muestras de esta angustia escénica el día en que reconoció. que asistían a su repetición y pantomima de una antigua violación. a este fenómeno. Delirios: «No quiero sentirle cerca de mí( . El médico que asiste. la de el «Sr. ~ 6'1 • Pero ¿por qué tantas dificultades? 1 1!1. simétricas pese a ellos. pues. Insultat. Demasiadas. bajo la mascarada de vinculo.. No habrá podido. la raquialgia ha desaparecido completamente y ya no podemos provocar ataques» 257 . en lugar de las clásicas «actitudes pasionales». escribe Freud. el «teatro de lo imposible».2 2"1 1 IPS. ¿A quién se dirigía. tiene grandes dificultades para mantener la situación . Ya puedes decir que sí. los escasamente fotografiados «movimientos ilógicos». ese no. pág. pág. 1915a. Exasperado. desesperadamente. crea a menudo como un círculo vicioso 25 D. págs. todo ello a la vez.. La histélica habrá por lo tanto gesticulado su demanda demasiado para nada. Habrá intentado el encuentro y encontrado únicamente las candilejas del escenario. entre los espectadores de la lección clínica. desafía el conh·ato. «me dijiste que me harías otra cosa.

-.J I '$ CAPÍTULO 8 ¡¿ Clímax del:_spectáculo) ' ] ."lt1(_ 1('--·· t Jf { tt ... c'--1 Á~r '_ rv '1 ' ·11 u Je 1 í l ' ) f._.r 0-c~ r1vll h.{ ? ft:. IV. 82.(~\\ i V> ' • ( :1 f/v~-k ~t. aparece exten. en su mayoría tres.. 1881 -1885. Richer.'~·...r ' ' ¡ .' r.. &.~.l. He aquí el insulto y la ruptura de ficción.-( < ~': . pág... ( ( / ¡. d'1...fü.k01 r~J-.¡ vi{ (/..-v. 162. Imágenes poco habituales._. . j/e. como al contrario.. t /'-· /7 } N'j·r:/ . "La. .:·\.. horrible [105] .. ¡.. ~/.." 1 ~IN o.-ti'· ( 1/ ~n'( . / ¡ 1 / "I ' ~ . intentaba decir que Augustine «lanza algunos "iah!.. antes del grito. iah!" guturales» sin que ninguno de esos «ruidos» pueda ser calificado es1 2 :J Artaud. IPS. Un sueño.. . 144. Se produce antes de los grandes movimientos..-«Un grito de características muy especiales.. semejante al silbido de una locomotora. (Í \ 1 . en la que se acurruca para lanzar ese grito... Se repite varias veces seguidas. _: yc.i . que hoy se muestra ante nuestros ojos. II..:.1J.-Ella «lanza un grito ahogado. pero «un sueño que devora al sueño» 1• Intentar describirlo.¡._J . ¡/V\_. Es decir.. o J ) ../.J "'~ l..t..¡/ .. prolongado y a veces modulado.. . Richer trataba incluso de emplear subterfugios. entre dos grandes movimientos o después»3..... . . e{ (--. se perciben sacudidas. ~ ¡'\.>' ción natural [lámina XV].) GRITOS 11 (-+1 J L t. . Es penetrante.v / ~. 1 1 1-:) I ::wy ) >'---l.. { t/ 'r¡~/ '. r\.( · 2o · L dida.(VV\:r- . " ~ / { ¡¿0 .\ .{..f..lf'(lÍ()·rl ¿. hipo. Augustine totalmente desfigurada. /' ) A (. La enferma se hunde en su cama. I t (.. Intentar. en cierto modo colgante [lámina XXVIII] .(1 l"i ¿>. pág. I " 1 .. A veces.. J. el clímax: un grito. pág. ~ 1 re-•~.. ti ' - ) .J A_(. su ' boca está muy abierta.. a') . OC.~t_r7efr1ft. 1 .. I 1) I . tan pronto la lengua conserva su posi.. sofocos» 2.' '· / \ ~. llmágenes poco habituales? Una pesadilla... ¡~ 9) -<_ .~'-'\.../. .) 1I • 1 . ..

reía. amenaza. pág. el cloquear de las gallinas.. desgarraba su camisón6. Fotografía de Augustine. único giro posible.. Gritaba. abandonada a las sacudidas. 139. como tal vez ustedes o yo un día. ¿Por qué? ¿Por qué intentar. ¿Qué «parte» <' . creer. mártir también de la ~p~. 3 17-318. se amoldaba al golpe invisible que la alcanzaba. ~) todo al mismo tiempo. . tomo U. ' / Ídem.. Al mismo tiempo. qué detalle de actitud? Se miraba. . Jconographie.''). En otras partes hablaba de un «grito ~ r laríngeo que imita el canto del gallo» 4 .. intentaba incluso una respuestaalasospecha. buscaba la simulación. se buscaba el giro pertinente. 6 7 Ídem. Augustine. Inicio de un ataque. afirmaba. págs. de alguna manera. ise reía! «Protracción de la lengua>> 7 • Gritaba. intentaba una explicación imposible de su movimiento de sobresalto: «Siente algo 4 5 105. el gañido. 44. IPS. Sospechosos de no ser. 19. Grito]. más que( giros) pero en el sentido de tropos (es decir. ·'I . Gritando. de simulacros (una mentira). 138. pechosos.quier cosa.-L"".342 0 LA INVENC IÓN DE LA HISTEIUA CLÍMAX DEL ESPEC r ÁCULO trictamente de «grito». los aullidos de los perros. vomitaba. Deliraba. en el sentido. y ella. 1859. por qué obstinarse en relegar un grito a la dialéctica de una imitación? Briquet tampoco se contentaba con esta palabrita acre y simple. -/¡ C <l •{ { ·. V MOVIMIENTO DE SOBRESALf O Planche X X VII J. (Lámina XXVIII. -f. cruzaba incesantemente las piernas al mismo tiempo. Briquet. justamente. Sacaba la lengua [105] . págs. Régnard. Y donde. 164. se contorneaba.Yf 'Vl/L. una retórica) . con Willis. los rugidos. Augustine v. D~BUT rrUNE ATTAQUE CRI Los gritos de las histéricas nunca dejaron de resultar so. enfrente. atentado. Todo y cuii. que las histéricas «pueden simular el ladrido. simplemente como un animal. ¿Una mueca ante el fotóS"!:afo? ¿Q muestra de \ dolor? Tal vez fas dos cosas. Amor. abandonada a las dementes sacudidas de la crisis. Yo creo que Augustine no imitaba a ningún animal en particular. en ehen'.l} págs.. se preguntaban. los maullidos del gato.l ¡-/ . 0 343 /' .) tido de piruetas (una payasada). se tomaba nota.ciÍeraba. el gruñido del cerdo y el croar de las ranas» 5 . se enroscaba. Cfr. I. finalmente.

Cfr.' . se aterrorizaba. l J'l 8 9 ° 1 Venimos de op1imi. montaba «todo un drama».. Por su parte. nos encontraremos con el ataque epileptiforme. Esto ocurre algunas veces como fenómeno accesorio a los ataques..) ~ Esta frase a mí me suena como un acceso de odio hacia la imprevisibilidad.. En otra ocasión. pág. tengo miedo!) Ídem. ~ 1'c. Lengua levantada. llegando incluso a incitar una huida. 1 . -mo un . etc. \. por un detalle. 1888-1889.\Tensión. hizo ofensa al comentario magistral de Charcot. nos «ofrece un motivo para que nos apresuremos en abandonar este estéril dominio») 10. véase hacia la invisibilidad. 1 Y'i t. sobresalto . un color por ejemplo. págs. y luego.ae nuevo sobre un ~o histerógeno y he aquí el at~ epiléptico que se reproduce.. ~ \ y>. Richer. Aquí pueden ver cómo gritan las histéricas. (La enferma grita: iAy. La invisibilidad de las causas.. la punta de la lengua se levanta»8 .. totalmente flemática. El señor Charcot. 1887-1888. una intolerable intermitencia del placer y del desplacer. 11. pág. Helo aquí: El señor Charcot se acerca a la cama donde está acostada la enferma. la boca se abre a veces mucho.. luego se produce la actitud de arqueo en dos o tres ocasiones. que debía realizar la demostración (desencadenada mediante compresión ovárica) del desarrollo «clásico» del ataque." L. decía. Vean ahora el famoso arqueamiento que encontrarán descrito en todas partes.344 a CLÍMAX DEL ESPECTÁCULO LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA que tira de los dedos. un inir y venir. de He aquí las actitudes pasionales. como se suele decir. algunas veces se muerde la lengua. inútil.' (·""f r. a la pesadilla de su «ataque de sueño». flujo y reflujo inmediatos. Y luego. aunque no a menudo. ~ . ~ '. )i. un poco por encima del pliegue de la ingle. en lo más profundo de los síntomas más graves. Freud. Enseguida la enferma lanza un grito agudo.. si dejamos que todo continúe. Charcot hablaba de sugestibilidad. ) a 345 . por el contrario. 1926. atletismo aberrante.. que se ha dejado al desnudo. puesto que. ' Por supuesto que no. 32. 90-97. El insulto aparece citado entre paréntesis: . Charcot intentaba la demostración de despertar a una histérica «ovárica» a la que se había abandonado. pronto detestación. 176.. 9-. después. de las pasiones. abre los ojos. He aquí el apunte de una sesión en donde la enferma. ~! dolor y d:_lpla) es esto mismo lo que resulta indescifrable. Esto resulta insoporta- 11 12 Charcot. ejerciendo una compresión progresivamente creciente de la pared abdominal.. cuando_me ocurre esto. que no ha cesado durante todo ese tiempo de mantener su mano sobre la región ovárica izquierda. Augustine.tca0eza-aparece bruscameñte lañzada hacia atrás. "'-----. e inicia al momento un ataque convulsivo: primero son algunos movimientos amplios de salutación similares a los que se mostraban antes espontáneamente durante el periodo de sueño. Charcot.e ' . en pro de la causa pedagógica. (La enferma grita de pronto: iMamá..--. La palabra se traba. y lo que nos refiere no es de hecho más que un movimiento insensato.. ~ (. como dice -Freud..Jas palabras se entre~ortan: "Tengo co . Un mismo recoveco de su cuerpo interpretaba... lo que yo quería producir exactamente 12 • imitación. permanecía como indiferente. de la lengua. aplica sobre el flanco izquierdo de ésta. del corazón. personifica la arista misma en la que dolor yp lacer se unen por completo. batiente: lburla? ¿Qué creer? Richer también tomaba u"ota. pág. el extremo de los cuatro dedos extendidos de su mano derecha que dirige hacia el pubis. el grito. r ~ V . señores. Se puede de'cir que es mucho ruido por nada. lo repito. un doble papel. mamá!)1 . sin ser nunca capaces de elucidar dicha intermitencia. pág. 276. 155. Freud hablaba de conversión (precisando qué esto no aclara en nada esa oscuridad. De donde :~ histérico contra teatro psiquiátrico. 1881-1885. Se produce un tipo de resolución seguida de una especie de contractura. Un grito nunca es lo que se prevé en las escenificaciones terapéuticas. . La enferm. dirigiéndose a la audiencia: No es esto. además. interrupción al saber que se transmitía. además de que es imprevisible..

ya para empezar. ahí. se cuestiona como se cuestiona una energía: Lo que es femenino. ahí.e un «terror nocturno» vinculado a toda mascarada.!U_U indeter!llinacióp» 13 . págs. el desmayo. 120. ofrecido. Puesto que. II. pág.-La máscara es aquí el término de una energía. asesta al pensamiento. Ídem. ante la nariz. tal como lo define Artaud. de manera tal que no pued<• comprenderse ni como puro símbolo psíquico. El psicoanálisis. 125. págs. en ese acto. ¿cómo podrá haber sido tranquilizador. invocación. de cien gestualidades espontáneas de amor y de agresión mezcladas. ahí. buscando un titular: «LA MÁSCARA ES EL CAOS CONVERTIDO EN CARNE» 18 • . es decir. en el sentido que le dio Georges Bataille. ¿No sospechaban en ese momento. pese a ser claro. a la que un teatro se arriesgaría. para quien un síntoma no debería pro vocar exultación aquí. «tiempo femenino prolongado». apeló a «seres mí ~. Cuestión de una gestualidad. del fotógrafo . grito en otro momento. para dar cuenta de ello. ciertamente. Freud. 848. el O.ez. se ha cargado de golpe de una oscura voluntad de terror -cuando lo que es humano está enmascarado. como grito. Grito abierto y ofrecido. IV. se arriesgaría a no ser ya nunca más representativa de cualquier cosa que resultase encuadrable. Cfr. 403-404 («Masque») . se destrenza. escribe Bataille. Artaud hablaba de «un femenino atronador y terrible». y que ella «realiza una evaginación de ida y vuelta>> 15 . Es decir. s gesticulan. OC.. Lacan escribe que «la histérica juega a probar hasta la elasticidad extrema>> 14 .hay en ese gride Augustine como un juego casi mortal con lo que sería un órgano. págs. de forma extrema. hablaba de «un lenguaje teatral puro» 2º. puesto que lo femenino. 124. de un objeto de angustia bajo los mismos gestos de un disfrute _¿y de cuál? Aquel en el que se encuentra todo. 774-. que no es «el cuerpo». pero al igual que el que se tira y tan sólo toca con los talones el fondo marino para volver a la superficie: existe como un ch01To de vacío en el lugar en que estaba la tensión1n. «eso mismo que habitualmente reafirma. Una «reivindicación desesperada>>. pág. pág. ya no queda presente nada más que la animalidad y la muerte». la aparición de una «oscura encarnación del caos». lnaccesible 17. llamada. se trata realmente de un síntoma. 1933. tal . Ahora bien. MÁSCARA Únicamente en este sentido. en tanto que se especializan. Freud. 847. de forma violenta. la energia. Ídem. Artaud._illblirrte!!. Tan sólo una energía de los cuerpos. Pero grito de un_{¡esto ~es~ toda espera cruelmente derrumbada. J915d. que se produce. y esto es decir que. lo que es abandono. Términos. 0 347 1 . 1966. la aparición. se apoya también sobre los puntos del esfuerzo. pág. Lacan. de forma espectacular.:. 143. en esta ocurrencia (teatral). Yo apelo a estas definiciones como abandonado por otras palabras tal vez posibles (y esta apelación muestra mi inexperiencia). m<· <liante una sacudida del cuerpo. 90-91. espasmódicamente. como fulminado. abismo entre disfrute esperado y disfrute obtenido. Y todo bajo los ojos. aquello que tiende hacia eso que hay en un gesto de súplica. Ídem. lo que Fr~d-llama ha las pulsion~ Las pulsiones.\li:' 346 0 CLÍMAX DEL ESPECTÁCULO LA INVENCIÓN DE LA I-IISTERIA ble para el médico. salvo si es Hi mulacro._e. el grito de Augustine es una máscara. págs. S(• desencadena. pág. hasta la extenuación. 130. a las barbas del director de escena. 1933. «en el umbral de ese mundo claro y tranquilizador» (pero. soplo. «contracción y relajación combinadas». pero to como otra cosa? ----13 14 15 16 17 Freud. que el acto tiene lugar. pródigo. OC. tanto del placer como del dolor 16 • Esto denomina y vuelve a plantear la extenuante cuestión que el cuerpo histérico. ese «laboratorio» de fotografía médica?). angustia. 108-109. Darstellung. abierto. que «debe ser denominado irreal». cuestión de la múltiple presentación. sí términos. presentado. 18 19 20 Bataille. ni como pur<i descarga fisiológica.

órgano desmesurado./ 25 21 a 349 CLÍMAX DEL ESPECTÁCULO LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA . «Había un punto negro». 25 . Una conmoción.Y permanecía allí . La angustia mis(·! 'rÍ <!:/~[) . r El momento de un grito. ya la edulcora convirtiéndola en queja.(. pero si grita.. Blanchot.Hasta que los tiempos . Es un tiempo paradójico de presencia.:_ngustia es lo primero que aparece. . temporal. había hecho falta algo así como una caída formidable. 1955.Se reabsorbiesen» 24 . suscita. que es esencial: existe. los músculos como en carne viva. es decir. afirma que la a. pág. El rostro es su teatro. págs. como suele decirse. Un paroxismo que ha de enten.J . sin duda. pág. actitudes. contener. págs. la imagen de Augustine habrá quedado más o menos desenfocada.'°' no a una suspensión del rechazo. muy singular.{j j~•·l• lo ma27.\ ~ una intensidad excesiva 28 . Es.-1 ción: algo que se acerca a la alucinación. No es @. el más íntimo 21 . Cfr.) El tiempo del grito sería.. El mismo grito de Augustine habrá sido ya como fulminado.~ ~l tiga asombrosa y central. ya no engaña. sino . pág. La boca no es más que una circunstancia de la bestialidad en el hombre. ·1 v-. una agonía. de un miedo. Lessing. Heidegger. menos interesante.. retirarse como se retira el mar. '· 28 Freud. exigiendo en cualquier caso los retoques. ese tiempo de toma fotográfica por indecisión de la cual. 185 («Horripilation»). pág. 45. el momento de un riesgo mayor.i ~'. Lacan. un desarrollo inconsciente de los gestos. de pronto. del embargo del sujeto entre síntoma y ob-. algo muc hísimo ~ás sencillo.Fijo . tomo I. Freud. ¿Pero reabsorberse en qué? ¿Qué significa reabsorber? ANSIAS Reabsorber significa: tragar de nuevo. 68. no puede ni elevarse un grado ni descender un grado de esa imagen sin verle en un estado más soportable.. del teatro y de la danza. adelantándose al cuerpo. no debe dejar caer en el olvido ese límite. ¿es representable.Jt . «Había un punto negro . Vínculo de la pulsión y de la presencia. Bataille. al mismo tiempo. con relación a la visibilidad.' /~0 / r~. además..r . 21¡ 22 21 : 2 ' Cfr. ) /. y para que hubiese podido lanzar ese grito. 1933. Con estos dos caracteres específicos. efrechazo 26 . porque el grito en imagen pone fin a la imaginación. la imaginación puede escucharle gritar..J / l ff"""1. 1927. lo repito. Jde los movimientos. Responde._o13tra la angustia. pág. . El momento más enmascarado. Como si el grito derrotase toda protensión. 1._~-''""'.-'-('-(. véa'Seproyoca direct'!ment~. págs.. Una revelación de 1 r·i'' . borrosa.' if r \.. (~r. vol. Cfr. ésta la invierte. 27 Cfr. I.. Es "'' ) .. dice Artaud. del rostro. El tiempo del grito ~ería.a histeria: una especie de limitación exacta. factible más allá ' de esa franja tan estrecha que hay entre medio segundo y un segundo y medio. orgánica. r t r. La horripilación.. y ~-\. Algo que. confluencia de destino._.. . furioso. concernientes a la t.-''.: aquí como un reflujo de todos los mi. como una doble coacción de negatividad. 40 (la angustia: lo que no engaña) . La mirada no es más que punto negro. una fa. Artaud. 237-238 («Bouche»). una apari... OC.' ' derse no únicamente cbmo una"horripilante suspensión del ( t_'i) .inÍoma e~ ef sentido estricto.. \\ HT~~ '¡. una especie de fatiga aspirante. .. 1766.-. pues. ya la hace pasar a una inercia de cadáver: «Si Laoconte gime. en el corazón de las gesticulaciones.. retrato) está como arruinada. es decir. 44-48. una experiencia crucial de la despreocupación. fµerte palabra. pues. colmo del horror. invenciones histéricas. ' el grito me parece aquí como un momento -límite del em) bargo. O le escucha únicamente gemir o le ve ya muerto» 22 . Evidencia espectacular.. a la histérica. órgano desmesurado de rictus. más que con términos de la pintura. ~'t. t ¡) y_ más bien a su hundimiento.dos. de náusea23 .Donde había confluido mi destino. de una retracción ~te el movimiento. 58. Una confluencia de aestino a través. A mí. Freud habla de los síntomas como de protecciones c. 111 -114. las correcciones de un pincel y de ~na camisa de fuerza? (Lessing ya había prohibido al pintor el grito. mácula. menos simbolizado. Porque la representa: 'ció~ (repetlcióñ. incluso sorber.1C'"'.¡ Ídem. un reflujo. )! "eto de la angustia. 1888-1893. una / fatiga de muerte . 226-233 (la angustia en tanto que «revelación privilegiada del estar-ahí»). OC.. aspirar.. ":" estar ahí. Pero demasiada. págs. a ella.marco.348 a Que no se haya dejado denominar. 1964.

y el maestro de ) todos ellos. según el principio de la «figuración contradictoria». o la del rostro. CRUZ También hay algo así como una epifanía.. Y es eso mismo lo que da su giro específico a la impaciente y desgraciada teatralidad histérica. 1966. 1927. veía una «denegación enérgica.C!Jn paso a lo demoníaéo_del amof. de disfrute. todo él boca avanzada. Charcot. de lámina en lámina. Gift. 227. r intrínsecamente. camuflado bajo un velo negro.. más típico pero no menos eniginático [106]. 1975. en breve gesticulación.. tal vez._ grito ap_0!!_ce ahí cqml!_ sorpresa.r {6~ . no menos concreto que la muerte. eso es también lo que da paso a la impotente y desafortunada dialéctica de la histérica y del perverso. Iconographie. págs. «Sensación» de estar ahí. camuflado entre un público de teatro. el Tiem po que busca el tiempo. de una postura corporal apropiada al intercambio sexual»'14 • Una postura pese a todo. y ¿cuándo? Repetir: ¿el estar-ahí.0 350 CLÍMAX DEL ESPECTÁCULO LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA ' tiempo. sino haciendo sedición en lo visible. Es gibt.había un maestro. permanece crucificado porque S(' instaura de un tiempo del deseo 29 . Don de algo así como unas ansias. «Sensación» de muerte. su decisión. ¿Por qué? ¿Tal vez porque un giito. un origen en actuación. uno o varios maestros: su médico. Decir: ¿«el centro de la noche en lanoche»?ª1. pero se enmascara de la misma manera. 1909. 1961-1962. / J) 1. obsidionalmente.) No sólo infectado de lo visible. CLAVOS. pero que permanece crucificado en el ~ momento del paroxismo. Pero ¿qué es lo que revela?. sino también como un horripilante poder-ser. C . su fotógrafo. voraz. ~ E}. 32 Lacan. Boumeville. pág. bote.¡/1 1+1 t { 7 ú'~ ( (. tan escasamente fotografiados «movimientos ilógicos» y otro( <<clownismos») Existe concretamente el «arqueamiento». 1976. Ursprung. convertida aquí en horrible rostro. pág. MaJdjney. escri~mé. 1 ' " Cfr. Lo que «confiere». por medio de una inervación antagonista. el don. ruidoso. o haciendo incluso de lo visible una especie de la sedición. la pequeña carita. más allá de las clásicas «actitudes pasionales». puede que de su misma centralidad3'3. de su fotógrafo. pero enmascarada. a algo así como «al maestro absoluto». Heidegger. de hermosa figura._e 'r. 226-233. pág. Cfr:-Maldiney. al «riesgo de perder la vida». porque esas sobrerrepresentaciones son contradictorias.Don profundo. 41-50 (temporalidad del deseo según Schelling) . Freud. I e&. incatalogables. pero con todo el sentido trastocado. de algún «Sr.. • ~1 . un maestro absoluto. Régnard. págs. 162.. los innombrables. De este modo. \t· L . . la muerte? Sí.( (•J el C< r!' ~. ciega. passim. 824. La angustia_~st~rica hace primero fr~nte a «la sensación del deseo del Otro»32. pág. tomo III. una crisis. 356. Cfr. el veneno de O-~ angustia histérica. . surgimien to de un destino en el instante. "' Blanchot. He aquí cómo la imagen de Augustine se volvía imprecisa. o en ocasiones de forma totalmente relativa. Que revela de golpe. el aspecto que busca su explicación y. Porque existen.. Y por tanto despro vee. «salto excesivo en torno a una suspensión». Esa sensación fue posiblemente en algún momento la del rostro.u giro temporal. 1955. Régnard. un esclavo que estaría él también coaccionado al riesgo mayor. Lacan. 2 0 351 106. ~págs. la evidencia espectacular se excede en sobrerrepresentaciones. infectaaa1:telo visibl-e-. que surge de lo dionisíaco. 11 '' '1'1 Cfr. «como tal»?ºº. como el esclavo hace frente al maestroe n la lucha a muerte. bello rostro de mujer fatal. "" (. en el que Freud. hacen frente. a veces puede que incluso su misma figura. r ner-lugar simplemente def se gTito.. 252-253. esa_sensación: puede que el te'\. ». «Ataque histero-epiléptico: arqueamiento». Y todavía hay más. L 1 JC(! " Cfr. . _:. ~fal d i ney. Frente a Augustine también .

) «A buena hora . y también ovum. se muestra como 36 37 Bataille.. llora. SACRIFICIO ¿Augustine habría llegado a sacrificarse de tal forma a la imagen? Iba y venía.l978. II. con las piernas. un descubrimiento. 1859. O echadas hacia atrás de dolor. Se media el clavo. cuerpo del suplicio. 65. 105-106 . En este sentido. <. «su destino de forma tan inexorable como la muerte lo es de un condenado» 41. 141. situado en la línea media y a la derecha.. Se observa que los episodios de «crucifixión» precedían de forma inmediata a las famosas «actitudes pasionales» del «erotismo» y del «éxtasis» [cfr. un dolor espontáneo y punzante. de vergüenza y de cefalalgias. Dios que durante dos mil años condenaste a tu palidez. III. es decir. OC. Sus movimientos arrebatados por la pasión me producen un vértigo fisico y el clavo que hundo en ella. sueño con enlazar su cintura: no es la felicidad sino mi impotencia para alcan~arla lo_que me detiene : ella se me escapa de todasmañéras posibles. pág. págs.) «iTe marchas!» La fisonomía expresa pesadumbre. Bataille. algunas veces.. pues. se levanta a medias. «iCristo ! O Cristo. cruz. IPS. ejecuta movimientos con el vientre. «Yo creía que iba a morirse. Entonces: clavo.. pero dudo que jamás dos seres séñá~municado más pronto ante la certeza de su impotencia35. lanza besos. Sonríe. pág. con una longitud de aproximadamente dos centímetros. » (Se queja. descarta lo que ya ha conocido: lo que me inquieta de ella es esa impaciencia.. eterno ladrón de energías. el dolor que se considera que atraviesa a la sujeto a partir de su errática y lacerante ma~36. que ya ocupaba un lugar destacado en el vol cabulario tradicional de los dolores de la histeria: se dic~cla ­ vus. imposible porque nunca se ha pronunciado: Ella quería de mí lo imposible. pág. .: 38ºC. pág. ino puedo dejarlo! En el momento en el que escribo.V. para hacerla pasar. sin poder verla y el clavo duro. como la imposible confidencia del compañero. el disfrute y el dolor histéricos. en todas direcciones. decía la subvigilante»39 . !ll () ( 1\1111 Lloraba y reía.) «Vuelves a empezar. 77. un acercamiento más preciso todavía que la gestualidad. 190.. las frentes de las mujeres»38:. en actos. no la quiero para mí. Secreción vaginal abundante 40 .. dlirante algunos instantes. después ríe.. Querría tocarla siempre hasta la angustia y que ella desfalleciese: ella es como es. Y Augustine no dudaba en encadenar. » (Mira hacia la izquierda.lavo histérico. a ese nivel.<L'impossible»)j Cfr. Eso no (bis) . sobreviene un dolor vivo «del tipo del de los ovarios» y la cara se contrae en una mueca37 . Ídem. resultando lo más enfermizo en mí que lo desee y que mi amor sea necesariamente desgraciado. pág. pág. OC. lejos de ser un alejamiento soñador del concepto. Si se apoya con fuerza. hace una señal con la mano. Me imagino un clavo de grandes proporciones y su desnudez. iqué sentido del misterio!.. OC. Realmente ya no busco la felicidad: no quiero dársela.t'. delirio: «¿Qué es lo que quieres (bis) . X . La histeria parece en efecto apelar a la metáfora. 140. en dicha ocasión. Después. 57-64]: Permaneció.-T. ino! No quiero» (Más besos . Briquet. 215. Augustine se desfiguraba en todo tipo de muecas. 1l\1 111 .352 a CLÍMAX DEL ESPECTÁCULO LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Esto debería abrirse ahora ante sus ojos casi como por azar. Ill. metámorfosearla. extremadamente.con los brazos en cruz (crucifixión). I. Existe. en la entrega de sí misma.. pero en el movimiento que la embarga. pág.. Livi. Este «clavo» en el cuerpo de la histérica es una metáfora tan bien incluida que tejer la metáfora. huevo. clavados al suelo. el episodio de la crucifixión sobre el «clavo» que la traspasaba de un sufrimiento de sacrificada [107]..) «iNo!. IPS. su gesticulación era casi como lo 38 35 a 353 39 40 •11 Rimbaud. la vida y el disfrute eran su destino. es decir euerpo erístico. Augustine fue atravesada. ? ¿Nada? ¿Nada?» (Fisonomía risueña.. 553 («La pratique de la joie devant la mort»).. El clavo responde tan bien a lo que imagina un testigo de crisis histérica.

Fotografía de Augustine. además de las placas. Edwarda).en esa noche del corazón que no era ni menos desierta ni menos hostil que el cielo vacío. repugnante (cuerpo convulso.. secreciones múltiples). Los saltos de pez de su cuerpo. espuma en la boca.y lo más angustioso. ATTITUDES PASSIONNELLES CRUCIFIEMENT No obstante. Jconographie. Se evocará una importante palabra: mística -pero dejo aquí. Vínculo de luz a sacrificio. tomo II. (Lámina XXV. a todo su cuerpo. de luz a sangre. P1ancl1e XX V. quiero decir que Augustine bailaba en cierta forma con el propio tiempo que la condenaba. pues. 26 (Mme. •l Bataille. las mil preguntas que plantea esa palabra. ya no había ninguna comunicación posible y yo me consumía en esa ausencia de salida . Me agaché hacia ella y tuve que tirar de la puntilla del antifaz que se tragaba y desgarraba con los dientes. Augustine.. al mismo tiempo o casi. Actitudes pasionales. como víctima: maldita y consagrada. se agitaba. Es como si Augustine se sacrificase ella misma a plena luz. Y desemboca en este otro texto. lo convulsionaba. El desorden de sus movimientos la había desnudado hasta el vello púbico: su desnudez. trágica.¡ 1¡1 11 11 ¡! ¡1. y al mismo tiempo el exceso de sentido de una mor.¡1 '¡ . 107.taja. fija. Régnard. tenía la ausencia de sentido. por esta vez. terriblemente preciso: Como un trozo de lombriz. la rabia innoble expresada por su rostro malvado.era el silencio en el que permanecía encerrada: de su sufrimiento. en una gestualidad del espasmo que viene a asociarse escandalosamente a la metáfora cristiana del sacrificio. lo timpanizaba. pág. totalmente tensa. no puedo dejar de hablar del vínculo de ese sacrificio con lo que he denominado una predación fotográfica. 0 355 'I 1/1' 1¡ 11 !ji . es como si su grito fuese respuesta a un simple y perforador ataque de la luz que impresionaba. calcinaban en mí la vida y la quebraban hasta el hastío~ 2 . OC. ahora. Esto. atacada de espasmos respiratorios. Augustine se retorcía como un gusano. Lo más extraño .. y se ofrecía crucificada. III. Y su grito: como luminoso. en su llamada al gran Ausente («actitudes pasionales»). innoble y ridícula («clownismo»). Crucifixión]. de la crucifixión.111111¡ 354 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA CLÍMAX DEL ESPECTÁCULO que Bataille ha denominado una «práctica del júbilo ante la muerte».

en la Salpetriere. indecisión... 126-127 (el texto completo está citado supra). ya que hacía muestra ostensible. 123. su deseo permanecía totalmente impenetrable. pág.. 133. Es por lo que precisamente convocaba todas las técnicas de visibilidad. co~ncidencia qu~ ID§!: i~clu§Q..7 :. pecie de coincidencia. Primer ataque his~ f~i CLÍMAX DEL ESPECTÁCULO :i Artaud. de nuevo. Ídem..... dirigidas a imponerle silencio. de que había soñado rojo. Cfr. OC. para ser más preciso: como un-temblor de tiempos blancos y tiempos rojos. IPS..·- . . la tesis de la histeria como «neurosis métrica>> 47 ..:it::< .» Vómitos.. Si~pre asociado a la mirada. Landouzy. durmió.. '---"'~ d._. Esta consignación meticulosa. se ecia. Más allá de su evidencia espectacular. siendo el origen de esa capacidad de ver el de un obsceno que quiso creer en lo que era». sangrado de nariz. 137. Eero sin yv¡ a rt-. pues.. vol. también de la cuestión de un secreto de la obscenidad. «los ataques habrían. pero soñando que estaba en un matadero. terror.1:. que debía callarse.. ~· ..z ~~ ~ '-. Por otro lado. tras la violación.» Indecisión perceptible ya en Landouzy o Briquet: es la indecisión en cuanto al carácter femenino.. correr la sangre. Sufrimiento. 166-168.. pág.356 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA SANGRE: SECRETOS Ahora bien. cuyo «caso» sin embargo se consideraba que iba a agotarse? Emitiré lo siguiente. le vino la regla por primera ve<. «puesto que no hay nada más obsceno y sin embargo seductor que un ser» 43 ••• Se trata. siempre en 1 ascenso./ ). págs.En r'esúmen. Cfr. La «suerte de mujer» que fue la histérica siempre mostraba demasiado y no lo suficiente.. . paradójicamente. se vuelve en un sentido intolerable. pág. y de qué manera. el único que la técnica fotográfica de la época no pudo alegar.'-/. lo que lleva a rechazar. grito. sin embargo._ \:. Miradas graves. casi inculcada.-.. Al despertar. . en lo que veía. No obstante.._ en i~~~ ·'. págs. hipótesis en cierto sentido reconfortante. ovárico._ . más tarde.. un enigma por excelencia. «Lo sabemos realmente.. 125. en la teoría. la visibilidad de su cuerpo. a fin de cuentas. las primeras menstruaciones de Augustine.. puede que este vínculo denomine justamente secreto de las imágenes. desconcertante.' 1a coincidencia introducía duda.AA"'brepticiamente. !. págs. Palidez. ~ ---:V-'í__/ os enodos de los~a ues. III. Secreto terrible. /\/~ 10. 111: 11 . coincidido con el desarrollo de los pechos y del sistema piloso del pubis» 48 . su) <.. 357 térico 44 • Luego.. deseosilo compartidos. y además. ejemplar. 1. ~_. Y) r{__. II.j e¿(.\_. y.. se decía. por lo tanto: ver «es hacer obscena la realidad. diré que era un paso. en el sentido de que los primeros ataques de Augustine tuvieron lugar antes de la aparición de su primera .-• El rojo estuvo en el centro de los delirios de Augustine. . de la regla. con el hecho. pág. Pero queda. tomo XIV. entre los periodos.. veía matar a las bestias. Pérdida de sangre. Ídem. Al punto en que la evidencia hace exceso./ éhos momentos 4!:1. ute- ~ -- 44 45 4 G 47 48 4 0 49 --. 48-49.. Ídem. rico en enseñanzas teóricas./ ' ' '\.Ahí se encuentra también todo el problema de lo que hay en lo que se ve y en lo que no se ve. Me imagino el «secreto» de los retratos de Augustine como un cierto modo de imposibilidad del tránsito al rojo. la afirmación teórica de Bourneville no le impedía darse cuenta constantemente (esto forma incluso par(" /! te de los protocolos más «clásicos» de la clínica) de ~ s­ V-/C• . II. habían sido imputados tenazmente a la aparición de la regla... cuidadosamente consignado en la lconographie. IPS.. como poco pertinente. destacada. _¡ . «El ser no se ve». 14. . \. ¿Cómo llegar a imaginar el secreto de esas imágenes de Augustine. de su narcisismo. 198-199. Ejemplar. 132. es un indicio del cuestionamiento por el que Bourneville introdujo toda la historia de Augustine: la relación de su caso se abre en efecto (y se clausura) sobre este problema: ¿ ~E VÍ!}§llo rJ:e la ftis!~ _ ~ rJE. permaneciendo ella. Ojos de gato.. hay que destacar que los dolores y gritos aeAugustine. en el mismo momento: «De 5 a 7 horas.. integrar en su pretensión de veracidad y de autentificación. e/'. págs. 1846.__ '-.egla..---. aunque obscenamente «seductora>>. «Miradas amenazadoras. violación. asta trans ormar e caracter de Aumstm~. desde ese punto de vista. escribe Artaud.> 45 ._y_ de {a menstryación? 46 • El caso de Augustine sería.. 11 f Je fN ¡>ª/' '1.f_< embargo. Era el paso al color. IPS.-~ ''-'.t'./ c._ ---.

1881-1885. lágrimas.. «se creciones lechosas». rosa fétida. Briquet. ~ún no ~e sabía muy bien55 . OC. pág. y que murió. para un positivismo neurofisiológico. es decir. resistía dramáticamente a toda esa terneza. de una «continencia de las mujeres». «sumergida de diez a doce horas al día.. págs.. discrimin_arla del deséo~ fin . lo que. i :. no quiere decir obligatoriamente ue fuese fundamentahnente de naturaleza «lúbrica»52 (de todas formas. no lo olviden. Entre otros. V. págs. fex Sathanae. Charcot fue más brillante..:::-Es~a:. anota. I.. 153. 50 Pomme.iristica indic"'a~en cualquier caso una persistencia del enigma. a 359 mucho a la vez. Lo cierto es que en la Iconographie se nos relatan. Landouzy. 141. en los mismos momentos (episodios) de las crucifixiones59 . Legendre. Así pues. es decir. pág. precisaba Charcot.. «muy fétida»). . sudores. pág.física hubiese _podido convertir_~ e. de la histeria50. iaten1ón!.~s -de s~·gre».. . luego modificado en y clásico. frente a la indecisión. IPS. tras un «gran temor»._gerver8aí-~"fi4 por una ~ueva _pasión du as mrdidas. creyendo alc~nz~ con ~lio algún se~reto corporal. la dificultad. 1846. Pero la histérica. 1859. pero. 140 (texto citado supra). 58 Charcot. págs. hasta el punto en que «porciones membranosas semejantes a trozos de pergamino empapados» lleguen a «desprenderse por medio de ligeros dolores y salir a diario con la orina». no en una ausencia de vínculo causal. 299. catálogo de secrecioñes de todos los tipos. ¿puedo decirlo?.. 14-15. 342. Foucault. 5 51 2 5 Charcot.de que exi§fi~§e p':1:_ra una ciencia. salivas... 299-302 (lo caliente y lo húmedo). 1963.. pág. 1961. También conocemos. e incluso sus olores (tal secreción vaginal. OC. lágrimas y orinas.·. 301 -302. etc.. contenidos o no. 228. págs. Conocemos el inigualable enunciado de Landouzy: «Hay histéricas que lloran abundantemente. Vocación de estigmas. en grado superlativo53 . no menos ambiguo. dulce veneno). págs. con profusión.. 1846. 195-196. Briquet. También comentó el caso de Augustine: teniendo en cuenta el hecho de que «la aparición de la regla (. a una extensión atroz de la noción del retrato.. 479-489. la sangre . las hay que orinan ° Cfr. y finaimente lo que se denominaba la «hipei. Cfr. durante diez meses enteros». 394. Ídem. 322-323 (la orina. mujer húmeda y caliente. por Foucault. _ 11J111. Porque la «histero-epilepsia» de Augustine seguía realmente siendo «ovárica». págs. ). . Se recordará a la histérica de Pomme. cit. reciprocidad evidente. en empujar justamente hasta el final su V?cación de rezumamiento. págs. 81. ese paso infernal del 111111 s4 Landouzy. ~ a SECRECIONES Dificultad e indecisión ante el misterio se vieron relegados. 57 Landouzy. 1846. «sudoi. sangres y «fluidos blancos» de Augustine.358 a CLlMAX DEL ESPECTÁCULO LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA f rino. pág. Mis interrogantes no habrán cesado de girar en torno a la noción del retrato. rosa fetens. pág. 1859. Ahora bien. 5D Cfr. venía a insistir. Vocación de rechazo. «pese a las trescientas sangrias» prodigadas para la buena causa57 • Charcot denomina isquemia a esa propensión histérica contraClíctoria a «retener su san-· cgre>>(las convulsas de Saint-Médard. l~s hay_finalmente. Richer. 55 Cfr. pág. rehusaban sangrar bajo las estocadas) 58 . Foucault. de ese~~: al desconcierto frente a la ostentación hi_stérica def rojo misterio de lo femenino. ) no ha modificado en nada esencial el historial clínico». La observación número sesenta y nueve de Landouzy anota el caso de una histérica cuyas menstruaciones desaparecieron súbitamente. de tal día. 1976... págs. y la histérica. se midieron todas las secreciones y todas las humedades histéricas.~ecrecifui ut~rina o vaginal». babas.. era necesario «salvar la histeria». dulce venenum» (mujer. algunas veces. 164-165. sino en la hipótesis según la cual «la actividad ovárica es con mucho anterior a la función menstrual y la sobrevive»51 .. Pero. que lloran por la vulva»54 • De dónde: cuadro sin fin. «femina. C omo ün remake ~elJema medi~val. El cuerpo que secreta todo también secreta el secreto de su nial. . l. al 1igual que la·. 193-196. 11. 303. las mil medicaciones de la histeria consistentes en exudar totalmente los cuerpos (sanar el mal por medio del mal). 149. su materia. 1976. nalgas de Satán. 56 . espumas. ~n deber el «salvar los (enóm~nos»). en cierto sentido.

he aquí lo que sigue resultando difícil de creer. ambas. más o menos invisiblemente. cabeza abajo. CLÍMAX DEL ESPECTÁCULO sujeto no habla. Henry Meige anota en otra ocasión la vieja historia de otra Genevieve. para maquinar y obtener el «aspecto verdadero» de un síntoma.el simulacro in~~de a l. Blanco. Si el 60 61 62 IPS. el instrumento de dicha prueIE. luego. El simulacro. De nuevo. finalmente. SimuÚlcrum designa (además de la «imagen» \~ ~o-la «representación-mn:emCit&°nica>>) a esos maniquíes de mimre en los que se encerraba a unas víctimas muy escogidas y a as que se quemaba vivas en honor a los dioses. como con el nitrito de amilo» 6º. los histéricos cuerpossimuÚlcros. 130. pero otro. daba igual. Fliess. los miembros rigidos. 223. de la secreción san- geri: 63 Landouzy.ª· Es en primer lugar una máquina de guerra. de manos de Bourneville. dar la vuelta. 1896. espuma y baba. c01:1sume el cuerpo en la i_m~ Consentimiento. La histérica hace del simulacro. me recuerda la acción llamada en latín torquere. despedaza lentamente. La Iconographie photographique de Úl Salpetriere instrumentalizó los cuerpos. I. 361 . Otras veces. el mismo. y su alteración. pág. de golpe. con la cabeza hacia abajo 62 . manipulable. nota en págs.360 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA rojo también afectaba al rostro de Augustine. periódico. Una tortura. reproducir de forma adecuada (según la adcequatio rei et intellectus) su sufrimiento: y para ello. 1846. luego fuertemente mezclada de sangre»61 . para instrumentalizar «en el momento oportuno». IPS. Apelaba casi. Maquinó con los ostentativos «tener-lugar» histéricos. retorsión hasta la histeria. Apunto esto como un imponderable funcionamiento de la cámara fotográfica. llamaradas de simuÚlcros. dirigida al consentimiento. Meige. en vista de una verdad conceptual.rormentum designa la máquina. los labios. I. Cuando estos accidentes la alcanzaban en el campo. pág. II. a lo largo de su itinerario sanrgriento y guerrero.a hi~!~rica ~~g!l11Ja intermitencia _Qe _jlneÜigmático periodo. aunque siempre coronada por el éxito: se colgaba a Genevieve por los pies. en ausencia de una técnica de reproductibilidad visual. Unas cuerdas se enroscan lentamente sobre un cilindro. el paso temporal. actitud pasional. se caia al suelo. tira. se desliza a la vez de la boca y de la nariz una espuma abundante primero blanca. síntoma . Tormento consentido. sangre escupida. obtenido por consentimiento o mediante extorsión. en la Iconographie: una tortura invisible para volver a los cuerpos cada vez más visibles. perdía el conocimiento. ardid. desmiembra los cuerpos. ataque. o bien se debatía furiosamente lanzando terribles gritos. retuerce. a enriquecer y magnificar cada vez más un simulacro. a un cierto talento. le sobrevenían unos vómitos de sangre que se repetían durante dos o tres días. hasta retorcer. del que sin embargo disfruta. una máquina que hace maravillas. Mediante una maquinación. son en cierto sentido. de nuevo 63 . y no rojo burdeos. para practicar la distinción de los matices. passim.una evidencia espectacular. paciencia. Pero. un tránsito temporal da nombre al se~~eto de. luego se aflojan: los rasgos se disparan. un tiempo de tormento. 1897. Es también una máquina de tortura cuyos prodigios particulares utilizan el mismo principio: tensa. Histeria y respuesta. Como el secreto de la visibilidad. 9-10. 131. encanto. al menos gritará su muerte. Mediante una maquinaria técnica. En otro lugar. tal como se encuentra en César. el tiempo del flujo menstrual. es decir: someter a la prueba de un tormento. Impulsó concepto y uso del simulacro hasta su sentido sacrificatorio y de retorsión: el sentido de la palabra simuÚlcrum. Es decir. SIMULACRO Y TORMENTO r-Ese dar la vuelta al cuerpo. a propósito de «Genevieve»: «El rostro está rojo violáceo. pág. pág. se conseguía pararlos mediante una práctica cuando menos extraña. la cual también escupía sangre por la boca en lugar de palabras: Durante todos los últimos cuartos de la luna. y esto en los momentos más atronadores de las crisis de Augustine: «El rostro. Citado aquí a menudo. el de su elección. 83. las conjuntivas palpebrales adquieren un color rojo bermellón. la Iconographie se vio obligada a querer. eran también por lo tanto 'términos para tormento. desmembrarlos. maquinó con los cuerpos. Cada una de ellas sacrifica el cuerpo a la imagen.

. s1~Cfa. algo como lo siguiente: realizar el descubrimiento de una sorpresa en el tiempo.tJ./.. la rivalidad.. la extensión radical del simulacro como posición existencial común de la histeria y de su contrasujeto.-i 1. la semejanza. el nar- cisismo haciéndose infinito.. Instalación 1)(. puede que en un ins- 66 67 64 65 Comentado por Schefer. o anticipación (por lo tanto ficción).. sobre la dialéctica temporal de una presunción. esa extensión designa de nuevo cierto vínculo más f cruel entre figuración y temporalidad. Color deglutido en esta ficción: lo que quedaiia de un cuerpo apartado de su figura64 . concertada... los deseos). cuando sentía cosas como: «Tengo una resonancia en el bajo vientre . y. Esto es por lo que la clínica de Charcot fue una clínica a la vez expectante y apresurada..0 r .. ve. 1966. para siempre?. <. no es más que un lugar cambiado. \\\t' 1 Además.. Súbitamente.. ¿qué ocurría? (U~ retorno de la memoria se convertía en drama:'¡ el actuar (to dran) de un destino.(. en la Salpetriere. del parecer) virando hacia el odio (cuando se reconocen. pág. de una prisa. puede que como toda evidencia. ya. la evidencia espectacular modulándose. no tengo más que hacer un lazo rojo y mirarlo»65.. que hubiese fijado su imagen para el deseo del Otro.. r -. de lo desprovisto. ~-histérica dudaba. y se va.-_. es decir.. hipótesis viene a ser la siguiente. Un miedo tomaba el relevo. 133.. l. págs.. pág. . _en ·rtct .c.. la histérica se iba «histerizando» cada vez más. ¿Todo visto? ¿Todo ido. ahora bien. el odio recíproco. todo lQ_que me ocurre despierta mi antiguo dolor» 66. Mj. e incluso con la misma Augustine.. de la pérdida. '-. de repente...) en el miedo._ \ . quedarse atrasado."l'.. ·~ t t'-r· a 363 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ' I { U __ ) -- '\.!(~. la perversión. evidente. ¿y el «aspecto verdadero»? Vuelve a caer rápidamente en los fondos infernales..._ Ustérizein.-1.. r re. es decir. t )r ~de sistem_3 f( ~'1". contiene! simu(que significa «al mismo tiempo». De donde . a casarse con el tiempo histérico?).. es decir. IPS.C" ·v"I griego. _si~ific~ . 1893-1895.. ir¿. r farde_. En la/Sal:( ·. i.. 168. la similitud. 1 l ..- Los fenómenos de los que se trata datan ya de hace varios días..!_ago recordar: ll~gar siempre demasiado / f l .Temporalidad: "(Il el entr_edós d_e un encanto absoluto y de un odio absoluto. fue una operación efe la similitudo volviéndose simultas..'-1 c. en un guiño. t:. ¿La histérica «vista en tanto que ella misma»? Eurídice dos veces perdida. Lacan. el desencadenamiento siempre inminente. Obsesionado en cualquier caso por el «instante verdadero» de una «revelación» de «cuerpo real»: ~ . sometido a su cantidad de humor... porque sobre el espejo aparece una nube sangrante que enturbia la imagen: razón de que un cuerpo. simul constituye una raíz común a dos direcciones con sentidos bastante contradictorios: similitudo.f. hacer defecto. Pero cuando un síntoma hacía llamarada de simulacro en O 1 /'l ( J (· el cuerpo de la histérica. pero puede ocurrir que mañana.. para los médicos de la Salpetriere.¡ la creación de las imágenes de histéricas.. Fíjense ya en la palabra. ¡. como la histeria (¿estaba por ello obligada a volverse ella misma histérica. Realizó por tanto la prueba de la imprevisibilidad que se recorta de golpe. pasa visible. Cfr.362 a CLÍMAX DEL ESPECTÁCULO grante en la similitudo.... 197-213 («Le temps logique et l'assertion de cer- titude anticipée»). iJ. La espera de algo quehubiese -dec idido. nía a hacer las veces de Alteridad por excelencia.. 163. 1978.c. simultas.. pág. Charcot también hizo prueba de ello. se desconciertan..Qgi ~) ~{ ~ : ... La intensa sensación del defecto..m ere. fulgurando la espera. Su narcisismo siempre buscando el desencadenamiento. .. Breuer y Freud. . Un lazo de espera. Una precipitación de la expectativa. rt/) . II.<.e i -(1. FUGA . quién sabe.. la aproxi~ación imaginaria. Augustine decía: «Cuando me aburro. de lo repentino de un presente67. permanecía totalmente temblorosa en una especie de expectativa. Según temporalidad simultánea de Una dialéctica de -estructura histérica (el Cuerpo para la imagen y la imagen para el amor) y de estructura perversa (el cuerpo para la imagen y la imagen para el saber). ..~-Ol\·\v¡.. de la imprevisibilidad.. recordémosla ya en Aristóteles: Se dice que el rojo se produce cuando las mujeres se miran en un espejo en el momento de sus menstruaciones. .. Probar la evidencia espectacular de la histeria habrá sido.c . privar de ..encanto (convocatoria recíproca. pues.

desgarra la camisa de fuerza. la retorsión. Si te atormentan demasiado.¡ que rasgó.. musicalmente. revelando tal vez toda una complicidad en el rechazo. «W . pág.. que volvía a la loca intermitencia histérica. contó el secreto. como enferma. l39. 11. _solapados o explosivos. la ocasión es apremiante. con justicia.. con esta especie de drama: «X. Un día. La historia de Augustine termina. Los ataques de cólera de Augustine.. puede que ella renunciase a sus clásicos éxtasis. X . Cfr. 172. quédate tranquila. renegaba de «lo mejor» (la sabiduría del cuerpo). más bien descubriéndola). de «contrasujetos». siendo la agitación más violenta. Lo mismo que tú. reconoce Boumeville. la amiga de Augustine.. L. autor de un filantrópico Manuel des irifirmieres74 . Todo lo que me has confiado está grnbado en mi corazón . Mencionaré todo ese movimiento. El 11 de junio.. periodos de agitación en los que rompe. salvarse 70 • Rehusar. es decir. hay que aprovecharla68 . Augustine se subía aJo. como el de una fuga: «sujeto» (dux. Fuga: fin de no-recibir. Cfr. I 'vl t' \ «1 e'- a 365 . en la lconographie. bajo un aguacero. al patio. ~e rodeo del encanto ( en rechazo y en odio. 72 73 74 IPS. Fuga resulta un nombre conveniente a ese movimiento porque es un término de estructura (contrapuntos y obstinados ricercari). . Y de esta manera se escapó de la Salpetriere.no se puede prever nada al respecto-. en última instancia.. pág. sin calzar. Augustine «recaía». E incluso la mism~ugustine)que­ brantando el destierro de sus poses «clásicas».71. gracias a lo cual se había convertido en ayudante-cuidadora. IPS.. creo que todo lo que te he dicho. Tras encanto y ruptura de encanto. 1881 -1885. a consecuencia de una contrariedad. Acceso de cólera. insiste_ Boumeville. Hubo que meterla dentro a la fuerza y ponerle la camisa de fuerza Gll Charcot. etc. 134. pág. Richer.§_ árboles. 1878. en varias ocasiones. Boumeville. Sus guardianes.. En cuanto a Augustine. de las rupturas de obligaciones o de piedades filiales . al igual que del óecoro (su camisón totalmente desordeñado. Por lo tanto. passim. Boumeville. OC. fue a pasearse en camisa. en su delirio.» (comes. no se enteraron de nada. el cloroformo. puede que renunciase a «salvar» a Augustine. . III. pág. II. II. en el mismo momento en el que el teatro clínico la rodeaba por completo): ca. Conozco bien tu historia. 7 Cfr. . 88. ° r Encerrada en una celda. el acompañante). respóndeles que eso no es en absoluto de su incumbencia. ha recaído. un tanto desconcertado. En el mismo momento en que «aparecía» alguna cosa de su «secreto». es decir. a los tejados de la Salpétriere... e.Entonces. pág. el éter. etc. exhibiendo miserablemente su voluntad de dísimulación y su odío hacia el teatro clínico (esto. es decir. luego todo el juego de sorpresas. no llores . Richer. hace añicos las ventanas. se entregó a lo que Bourneville llamaba. 6 de abril de 1880. Contra los ataques se emplean el compresor. pág..364 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA CLÍMAX DEL ESPECTÁCULO tante . '" IPS. Se destaca.. I. 71 IPS. Ayer hizo su aparición la regla. lo mantendrás en secreto . como apunta Boumeville: 20 de marzo.. 188 1-1885. III. es encerrada en una celda73 . 197. con total desprecio del peligro 69 . director y maestro) y «respuesta. «actos extravagantes»: Augustine saltaba por las ventanas. ha recaído». tiraba a la cabeza de la gente todo lo que tenía a su alcance 72 . Las alucinaci~nes de Augustine: correr. »... sin embargo atentos. «ejecutando todo eso con una agilidad verdaderamente sorprendente».. pág. Pero el cuerpo histérico convierte en disparate todo concepto del «cuerpo real». 386 {caso de Augustine). se la vuelve a colocar en el servicio. obligada. y ádemás es un término de los dramas del amor. X . ella misma puso fin a su existencia como «caso»: se disfrazó de hombre (qué ironía) . hayan cesado de existir.

en el que el intenso narcisismo de la histérica no habrá sido más que una muy sutil retención. la aporía en acto de la visibilidad histérica. eso en el fondo nos agrede. ma-¿'j. sino que por el contrario lo vuelve presente. premonitoriamente. y ese momento. la ruptura de un ritmo por medio del que hacía efusión un~ _ ~structur<[ Pero este cese no constituye un fin. en la histérica. encanto o no encanto. había dicho un día. es decir. en una palabra». A pesar de todo he aquí la aporía. En cuanto a mí. que. todo. Un simulacro postrero: tal vez el de un suicida. ¿Cómo? Esta continuación demandaría que mi mismo relato continuase. 1893-1895. ascinum) educción. pero la ) mantiene. imitación que se precipita. mucho más cruel. se estrella sobre una gesticulación del rechazo y de la apelación mezclados. no un objeto. Infecta nuestra mirada. fabricación de imágenes. Momento de la strette. momento estructural de un peligro. que miramos esas fotografías de la Salpetriere. toda metáfora se aplasta. transforma dislocación de imagen en acto. también esperamos de un espectáculo. Esta suspensión no constituye un fin. con los cuerpos a él abandonados. sino una exasperación._ngustia de la imagen. ¿no es esto lo que. Todos habrán preguntado demasiado: el médico. 75 IPS. también que se «retomase». Es. creyendo poder hacerlo todo. escandalosa. La imagen alcanza. deshacer y volver a hacer. pues. la pulsión. respuesta que ya no espera el reposo ael sujeto. convulsión: efracción imaginar ia. o tal vez no. algo así como su propio límite. en la Salpetriere.366 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA CLÍMAX DEL ESPECTÁCULO LA DESCONCERTACIÓN Y LA IMAGEN DE VUELTA Este fin-fuga no es por lo tanto un final. 11. imágenes fijas de imágenes gestualizadas. Y. por ello. La imagen existe entonces como algo que haría «morir de miedo» a una histérica76 • . rompiendo de hecho toda reserva y gracia de representación. encuentro mucho. mala suerte. la trastorna. Salvo tal vez para esa quasi-Augustine de la que he hablado. . Desconcertación: la decepción sin continencia. de una angustia. _es decir. resiste. procedimientos clínicos y experimentales. Puesto que se trata realmente de un nudo del drama. regresa-. la histérica. habría interrumpido el despliegue de mi cuestión sobre un punto que no resulta muy fácil. sino su inminencia absoluta. aunque obsesionado por una ausencia. nos imaginamos ese antiguo «teatralismo» histérico como una auténtica práctica de crueldad. actualiza algo de forma muy. ciertamente de forma contradictoria. Augustine 75 • Lo que aquí se detiene es el círculo vicioso de la transferencia. Y. y tan rápido. un intenso autocastigo del fantasma histérico.Es el momento en que se transmite una muerte. en el fondo. Se trata. el talión mismo de la imagen. finalmente. Arruina pero reconduce nuestro deseo de ver. pág.Nosotros. muy intensa. Grito. Momento estructural. en el mismo teatro. momentáneamente. en gestos por lo tanto figurados. por su escalada de consentimientos. también. de una(E. Consideren lo siguiente. 'También es en esto que. Nos sobreviene una especie de obsesión. «Cosa detenida. de un paso catastrófico. no hace ausente nada uniformemente. por eso es por lo que yo hablo de suspensión. que puede que se convirtiera simplemente en Agustine. por su escalada experimental y su vértigo de director de escena. Momento de holofrase. 150. tan virulento que. Reverso de una espera de imagen. ahora: cita fallida con todo ideal. Muerte de un deseQ. más allá de las fotografías. Una crispación convulsiva de lo imaginario mismo en la desemejanza misma. a 367 . El fracaso del encanto siempre es como un despertar horrorizado. 50. su hermosa organización. todo tendrá que haber seguido funcionando. nos altera. disloca el imaginario. con la cara de la realidad. en el momento. pese a y con el rechazo. . o «estrecha imitación» en la fuga. su precipitación? Se trata. pág. tal vez de dos. Lo que aquí se detiene es la operación recíproca del encanto. la epidemia en todas direcciones de los fantasmas histéricos que sin embargo ellos mismos están f 7 G Breuer y Freud. Permanecerá en suspenso sobre un encanto que no ha cuajado hasta el final. leficio.

aunque el «despliegue de i~á. o de un torbellino de hilaridad y de horror. tal como él decía. Pero nunca se cesará de fabricar otras imágenes. de una precipitación a gritos del misterio. ° Cfr. histórico y estético. resiste y regresa como de lo real en las imágenes. fue durante un momento su esperanza79 .(2!d facinus accedit. 1887. \ La invención de la Histeria irá~ pues. Ellenberger. 1886. . cuando las imágenes se vuelven poco interlocutoras. siempr~ angustia. 633. Vean la extrema rareza de una~sa histérica>>) expresión que ha pasado al lenguaje corriente para expresar: insoportable. Ésta tampoco terminará nunca.justo antes de . ¡. para precipitar su angustia. o insinuada.)~na cierta noción del arte barroco. no hay más que una exasperación del saber. esta vez. e L ¡ I' l >C\ l tC>!. Es la exasperación indecisa de las formas de su poder.. de su eficacia.'él llega al crimen. pág. su desaparición sin retorno. con la esperanza perversa de una imagen adecuada a la forma. s!_. po. i~agen. Finalmente. llegaban has80 "'r-' ta intentar suicidarse. en ocasiones. como «fantasmas rescatados». Como ge_stión infernal. . detesta finalmente las imágenes. 227. 78 . el abismo te devolverá la mirada»)82 • Pero inquietud por. un balanceo. Ésta espera ahonda la temporalidad del mimo. 77 78 Cfr. 187..gustia que nunca termina. el día de la muerte de Charcot. 8 - 81 Cfr. las chicas contratadas como simples «chicas de servicio» se volvían histéricas en apenas unos días. En dos sentidos.Frente a esta ap. como gestión de las imágenes con miras a f<?..e mpre acrobacia alrededor de un abismo. subsumir las «mil formas» de la histeria en ultimísima instancia dentro de la hipótesis.genes». corria un velo sobre la venganza de la histérica. exorcizar. Alimentarse.::-. Ya no sabrá qué máscara llevar.. varias histéricas de la 1 Salpétriere habían soñado con la muerte de Charcot77.'~etiendo e~ cintura cada vez más apretada a los-fantasmas Íiist~ricos.. en su ~entido más tradicional.W l9 l. Y la indecisión cambiará. o bien pierden en belleza._rmas. 1970.. r a 369 J-1" ¡. Larde. la contraefectuación.r. espera misteriosa. aquella. r=Apelación última. delirios histéricos. «Limpiar» la histeria vendrá a ser lo mismo que encarnar sus mil producciones imaginarias. ·1 f . Será el odio de todo lo que permanece. a los cuerpos "histérico. poses. muere y asesina con la imagen. Pero también. véase ep el canon. ella lleg<J.(la Histericll Algu' nas veces. puesto que vienen del interior. de las paradojas de evidencia.q ue una teoría del fantasma volviese a introducir el paso de los fantasmas. Una obra del Théátre d'épouvante de André de Lorde. 11.impondrá una forma. conjurar. Efecto de las decepciones.368 a CLÍMAX DEL ESPECTÁCULO LA INVENCIÓN DE LA HISTERJA . 196. 1909. un cierto uso de la iconografía entendido. espera su momento.s. que ahí ya no se dejaban rescatar tan fácilmente. esperado \co~l. Reproducir.- -- totalmente angustiados. dedicada al gran psicó logo Alfred Bidet y represe~"tada en el Gran Guiñol de Paris. que ya no se denominará con un «como si». esta apelación a la pintura. sino con un como si. aquí hace la~ vece s de asesinato del espectador.. Repetición ahondada de drama.I"' . cuando surja un momento propicio. E n la Salpétriere se . primero. sin duda («y si miras al abismo durante mucho tiem. 91.. Charcot y Richer. -histeria en contrap~rtida devora nuestra mirada. Se cuenta que. exasperándose a sí misma.. Escalada de la retorsÍón. pág. un retorno al médico de l~ desemejartZ11: «Claire» lanzaba a la cara de su experimentador el eficaz vitriolo desfigurador. No existió en Freud un oP. como desesperadas por esta forma .us «espectros~ . testa. seguidamente. (\. y dominar la reproducción. pág. 79-81 («Une le~on a la Salpetriere») . 1893-1895. para siempre. como estéfic4. Aquí no hago más que introducir un futuro episodio de esta investigación. en un odio a la imagen. Devoramos la histeria con la mirada. Puesto que Charcot habrá intentado. La histérica habrá amado con la imagen.. que desconoce. Puesto que ese vínculo del t\ l }J" / 79 Breuer y Freud. págs. La mímica. actitudes. el de las representaciones pictóricas. '" . La forma se alimenta. 82 Nietzsche. _:. pa. como si nada. odia. al crimen.t ~ tadora de los más crueles efectos. es decir. IPS. como tiran'ia. o envuelta de ironía. y al mismo tiempo. como si. de lo que denominó @os Demoníacos en el arte&'. No todo era consentimiento. Apelación inquieta. si se me per~ite decir-lo. es decir.io tal.ssim. '-. l)n paradigma más allá de la fotografía y del teatro: la pintura.Repito que la histérica. págs.

sino simplemente de objetos de arte). la naturaleza particular de ese odio que experimenta.370 a LA INVENCIÓN D E LA HISTElUA amor al arte y la retorsión (la retorsión hacia las mujeres histéricas incapaces de elevarse totalmente a la dignidad. pues. no diría que de artistas. inventa y produce imágenes. ese vínculo abre una nueva paradoja de atrocidad. o al menos una pregunta: ¿cuál es. de ese odio hecho «arte»? Apéndices .

Charcot. hemos tenido a nuestra disposición para nuestras investigaciones patológicas y para nuestra enseñanza clínica. puesto que llenan de inmediato los vacíos que con el tiempo se van haciendo en tal o cual categorías. págs. 111. por así decirlo. E~ otros términos. desdeñables. considerable pero necesariamente de carácter particular. qué duda cabe de que ninguno de ustedes lo ignora. Los servicios que pueden rendir los estudios y la enseñanza realizados en tales condiciones no resultan. ingresadas de por vida. que comprende lo que calificaría de fondo antiguo. . encierra una población de más de 5. ciertamente. permanente. el único que. Tal es el material. «Lecsons sur les maladies du systeme nerveux».» . sujetos de todas las edades afectados de enfermedades crónicas de todo tipo y. Los tipos clínicos se ofrecen a la observación representados por numerosos ejemplares que permiten advertir la afección de un solo golpe.APÉNDICE 1 EL «MUSEO PATOLÓGICO VIVO» «Este enorme asilo. en CEuvres completes. entre éstas en particular. estamos en posesión de una suerte ~ ~co vivoy yos recursos son considerables. entre las cuales figuran en gran número. durante largos años. las que tienen su centro en el sistema nervioso. 3-4. bajo el título de incurables.000 personas. de manera.

como a los lugares públicos. comienza la ronda del jefe de la clínica. practica el examen e instituye o cambia el tratamiento de todos los enfermos pendientes. agrupaba a los enfermos que presentaban distintas variedades de temblores o de problemas motores para mostrar los caracteres diferentes entre ellos. y quienes acuden por primera vez. de un modo muy particular. solía imitar él mismo tal o cual signo clínico. es decir. las mismas evoluciones. págs. el señor Charcot encuentra dicha lista a su disposición y elige rápidamente. a su anfiteatro. Una vez concluida la lección. acaba la consulta. Charcot siempr~ llegaba a su anfiteatro con una cierta timidez. Charcot trazaba sobre la pizarra esquemas de las regiones anatómicas más complejas del sistema nervioso. gracias a ella se ve más en pocas semanas que todo lo que pueda verse en varios meses. tenía horror al énfasis. Detrás de Charcot. Pero es. nuevos o antiguos. gráficas y también estatuillas y vaciados en yeso. I:Ie de añadir que Charcot fue uno de los primeros en utilizar aparatos de proyección para sus lecciones . en el transcurso __qe la lección. su dícción era impecable. «Es un mecanismo casi indispensable del servicio. por otra parte.374 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA APÉNDICES APÉNDICE A:rÉNDICE2 3 LA CONSULTA LAS LECCIONES CLÍNICAS DE CHARCOT «Las lecciones clínicas de Charcot tenían lugar los viernes por la mañana en su anfiteatro. 430-431. que. un cierto número de enfermos que le servirán para extraer una parte de los elementos de su lección de ese día. rodeado de sus alumnos. Estos últimos son examinados sobre la marcha por los señores internos. El servicio se organiza. Tenía por costumbre hacer venir simultáneamente. Hablaba con parsimonia. En otros casos. habiendo venido ya a la consulta. desde primera hora y tan pronto como los pacientes han comenzado a llenar la sala de espera. él se colocaba sobre el estrado. a 375 . además. la postura rígida pe un sujeto aquejado de la enfermedad de Parkinson. No era un orador brillante. en particular con los casos más difíciles. y el examen repetido del profesor. II. ayudado por algunos externos del servicio.J -M. no gesticulaba~ y tan pronto se señ~ taba como se incorporaba. iba de uno al otro. que permite a todo el mundo aprovecharse de estos innumerables elementos de trabajo. las mismas actitudes. que levantan con la mayor precisión posible una primera lista de diagnósticos. había innumerables láminas. A su llegada al hospicio. Charcot. 53-54.. un elemento muy importante de estudio para todos los médicos y estudiantes vinculados a la clínica. » Guillain. constituye un elemento precioso de instrucción para todos los alumnos que frecuentan el servicio. entre los casos que juzga más interesantes a primera vista. son ceuvre. Al ser su número siempre considerable (siempre quedan al menos 60 o 70. que hacía comprender al auditorio con una precisión esclarecedora. la posición de la mano en una parálisis del nervio radial o del ne rvio cubital. se llega a la conclusión de que no es posible dedicar a cada uno de ellos más de unos cuantos minutos. Los martes por la mañana. las mismas deformaciones. P~se a su aparente impasibilidad. <. día de la consulta.. además. Con tizas de diferentes colores. cuadros sinópticos. destacando en ellos las mismas particularidades sintomáticas. Clinique des maladies du systeme nerveux. sa vie. repleto hasta las últimas gradas. Los pacientes son clasificados primeramente en dos categorías: aquellos que. varios pacientes aquejados de la misma afección. Daba la impresión de anhelar ins~ruir y convencer. por ejemplo. a veces incluso 90 o aún más). están recibiendo tratamiento.» Charcot. la desviación de la cara en-una parálisis facial.harcot. tanto. sobre el estrado. Sy exposición siempre era de Úna claridad meridiana. En efecto. págs. los señores internos del señor Charcot practican un primer examen.

de una manera sorprendente. APÉNDICE 5 PREFACIO DE LA /CONOGRAPHIE PHOTOGRAPHIQ. pensamos en fotografiar a los enfermos epilépticos e histéricos. sabrá ser merecedora de un favor similar entre los lectores. nuestras primeras tentativas dieron escasos frutos: a menudo. Para poder llevar a cabo el objetivo perseguido. y ordenar la construcción en el hospital de Saint-Louis de un magnífico taller de fotografía. . Hemos seguido este consejo: queda ahora a juicio de los lectores decidir si la obra. en el transcurso de nuestra colaboración con la Revue photographique. todo había terminado. lo que necesitábamos era tener a mano. a 377 . r El hombre adicto y hábil que deseábamos. de Montméja. nos parece necesario explicar por qué y cómo ha sido concebida y realizada. Cuando llegó a la Salpetriere en 1875. interesantes por diversas razones. el señor Charcot. en calidad de enfermo. a un hombre que conociera la técnica fotográfica y fuera lo suficientemente dedicado para estar listo. cuando llegaba el operario.376 a APÉNDICES LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA APÉNDICE 4 PREFACIO DE LA REVUE PHOTOGRAPHIQ. f . I (1876-1877). cuán considerables eran los beneficios que podían extraerse de semejantes representaciones. ilustrándolas con las fotografías tomadas por el señor Régnard. Régnard. que aceptó con empeño. I (1869). cada vez que las circunstancias lo exigieran. ~ En primer lugar. por tanto. en el curso de nuestros estudios. Obligados a recurrir a un fotógrafo externo. gracias a él que hemos podido utilizar. Hardy y A. hemos tenido la fortuna de encontrarlo en nuestro amigo el señor P. es útil y merece ser continuada. Prefacio a la Jconographie photographique de la Salpétriere. lugar de reunión de todo lo que la patología encierra de mayor interés y de mayor rareza. a responder a nuestra llamada.UE DES HóPITAUX DE PARIS «La revista que tenemos el honor de poner a disposición del público médico tiene por objeto publicar los casos más interesantes recogidos en los hospitales de Paris.Un modo de ilustración completamente nuevo en medicina nos permite añadir a esta revista unas láminas cuya Veracidad resulta siempre superior a la de cualquier otro género iconográfico. El señor Director general de la Beneficiencia ha tenido a bien poner bajo su patrocinio esta nueva publicación. gracias al ejemplo del señor Charcot. gracias a los señores A. reuniendo estas mismas ventajas y las que pueden resultar de una experiencia aún mayor. empresa común con el señor Régnard. Prefacio de la Revue photographique des Hópitaux de Paris.» Montméja y Rengade. el señor Régnard y yo mismo compusimos un Álbum de cien fotografías y quizá nos habriamos limitado a esto si nuestro excelente maestro. que una frecuencia asidua de los servicios especiales de la Salpetriere nos permitía ver habitualmente mientras sufrían sus ataques. que tuvimos la ocasión de observar. Ha sido. Esperamos que nuestra publicación. Este pesar se fue haciendo progresivamente más palpable a medida que vimos. págs. le hicimos partícipe de nuestra idea. una porción de los materiales que hemos reunido.Las ventajas de la fotografía aplicada a la medicina han proporcionado un rotundo éxito a la clínica fotográfica de las enfermedades de la piel. hemos lamentado no tener a nuestra disposición los medios de perpe- tuar a través del dibujo los recuerdos de los casos. III-IV. que seguía nuestros trabajos clínicos y nuestros ensayos fotográficos con su habitual benevolencia. no nos hubiera alentado a publicar las observaciones que habíamos recogido en sus salas. en la misma Salpetriere. Muchas veces. Más tarde.» Boumeville.UE DE LA SALPETRIÉRE (TOMO I) «Al someter a la apreciación del público dedicado a la medicina este primer volumen de la Jconographie photographique de la Salpétriere.

la boca. Gracias a esta instalación. la descripción de los ataques de histero-epilepsia. cuando queremos registrar a un enfermo andando. en este caso en particular. 7 EL ESTRADO. la rapidez de los procedimientos actuales hace cada vez menos necesario el uso de este accesorio tan empleado en la fotografía corriente. en consecuencia.» Boumeville. I-II. pág. más que suficiente en la mayoría de los casos. La enorme dimensión de la imagen. necesita poses más largas de lo habitual. la nariz o las orejas. págs. para el segundo volumen de la lconographie. Será necesario tener un reposacabezas firmemente sujeto. En efecto. A continuación. II (1878). perfectamente adecuada. al señor Michel Müring. La photographie médicale. El señor Régnard ha querido. no nos parece recomendable para la práctica de la Fotografía médica. Nuestros lectores hallarán en las nuevas observaciones que. Prefacio a la Iconographie photographique de la Salpétrii:re. es decir. habrá que prohibir absolutamente el empleo del reposacabezas. En último lugar. También será necesario cuando la cámara enfoque desde muy cerca y se quiera fotografiar a gran escala la cabeza o alguna de sus partes: los ojos. por otra parte. el señor Régnard y yo mismo. En la segunda parte. utilizar un procedimiento fotográfico que da lugar a pruebas tiradas en tinta de impresión y. la Epilepsia parcial y a sus variedades. a continuación. a 379 . y. que empleamos en la actualidad. Los recientes progresos de la fotografía aún no han sido introducidos con la amplitud necesaria en las obras científicas. El enfermo es sostenido por medio de un aparato de suspensión que le mantiene por los brazos y la cabeza: este aparato es del mismo género que el que se emplea para el método de la suspensión. director de la Administración de la Asistencia Pública. si bien el empleo de este instrumento. hemos consagrado la primera parte de este que van a leer a la descripción de una forma particular de epilepsia.» Londe. haber tenido a bien anexionar al laboratorio del señor Charcot un taller de fotografía. que favorece posturas demasiado rígidas y muy poco naturales. consiste en un sencillo reporte sobre piedra del cliché obtenido con cámara oscura. en ciertos casos nos servimos de una horca de hierro que está destinada a suspender a los enfermos que no pueden caminar ni tenerse en pie. Sin embargo. a nuestro juicio. en la prensa. La tirada se efectúa. al mismo tiempo que las ventajas de la impresión en tinta grasa. será necesario servirse de él cuando el enfermo no pueda guardar la inmovilidad o cuando la falta de luminosidad no permita realizar una prueba instantánea. 15. hemos de agradecer. Este procedimiento implica todas las garantías de veracidad inherentes a la fotografía.378 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA APÉNDICE APÉNDICES 6 APÉNDICE PREFACIO DE LA fCONOGRAPHIE PHOTOGRAPHI(¿UE DE LA SALPÉTRIÉRE (TOMO Il) «Cumpliendo la promesa que realizamos al final del primer volumen de la Iconographie photographique de la Salpétrii:re. inalterables. todas las veces en que la posición y actitud del enfermo sean características. EL REPOSACABEZAS Y LA HORCA FOTOGRÁFICOS «El estrado que empleamos en la Salpetriere puede desdoblarse y ocupar entonces toda la longitud del taller: este dispositivo nos sirve. hemos proseguido la tarea emprendida en el primer volumen. informaciones cada vez más precisas sobre los ataques. unas breves palabras sobre el modo de ilustración. hemos podido obtener láminas superiores en calidad a las antiguas. La fotolitografia. nos son menos interesantes que las precedentes. de modo que éste puede dar así algunos pasos. la inmovilidad completa del sujeto resulta aún más indispensable: no obstante. Por último. por ejemplo. Esta horca móvil sobre un eje se pliega habitualmente a lo largo de uno de los muros del taller.

sala del hospital y número de cama. así ocurre en APÉNDICES las crisis epilépticas. Tras haber estudiado el conjunto. el semblante. de atrofia. APÉNDICE 9 LA «FICHA FOTOGRÁFICA» EN LA SALPETRIERE «La ingente acumulación de clichés en un servicio médico requiere su clasificación de la manera más ordenada posible. tras haber analizado el aspecto.380 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA APÉNDICE LA 8 «OBSERVACIÓN» y LA FOTOGRAFÍA EN LA SALPETRIERE «Cuando un enfermo ingresa en el hospital. éstas son anotadas con el mayor de los detalles y así sucesivamente hasta su curación. la actitud. 3-4. y de nuevo en estos casos la prueba unida a la observación la completará provechosamente. el aspecto general. podrá procederse especialmente a la reproducción de los diferentes órganos que encierra. Asimismo. habrá que tomar la fotografía del enfermo a su ingreso en el hospital. cuya duración es demasiado corta para poder ser analizada por la observación directa.» Londe. la histero-epilepsia. o su deceso. Lo mismo ocurre con las hipótesis en las que el ojo no sería capaz por sí mismo de percibir los movimientos demasiado rápidos. etc. pueden explorarse fácilmente las diversas cavidades del individuo. de esta manera se podrá seguir el progreso de la curación o de la enfermedad. o que en una afección general demandan su reproducción a gran escala. para conservar la huella de un estado pasajero. si sobreviene. en una palabra. en otros le resultaría ventajoso complementarla con documentos iconográficos. En ciertas enfermedades. Hoy en día. si tiene lugar. que. 0 381 . pág. resultan por completo característicos. págs. consignamos en una ficha especial los siguientes datos: nombre. En casos de parálisis.» Londe. domicilio. todas las veces que el médico lo juzgue necesario. de contractura. No se limitará siempre a observar el aspecto exterior del enfermo. tales como la epilepsia. He aquí el modelo de los impresos que hemos ordenado realizar. en estos casos particulares será de mayor provecho sacar una prueba fotográfica. por perfecta que sea la descripción. como veremos más adelante. En este documento se recogen todos los datos relativos a los antecedentes del enfermo y su estado actual. de una llaga o herida. etc. edad. Cuando aceptamos a un paciente. de ciática. Veamos a continuación cómo operamos en la Salpetriere. será muy importante conservar el aspecto del enfermo durante todo el tratamiento. la gran histeria. será necesario. el personal médico se ocupa de levantar una especie de informe denominado observación. Cada vez que se produzca una modificación en su estado. será necesaria una nueva prueba. la fotografía se impone para conservar la imagen exacta de estos fenómenos. La photographie médicale. una buena prueba revelará más que líneas y líneas de explicaciones. Desgraciadamente. Si se trata de una deformación cualquiera. los ataques de histeria. En el estudio de ciertas afecciones nerviosas. por medio de instrumentos muy ingeniosos. nos ocuparemos de los diferentes miembros que puedan estar afectados aisladamente. además de su autenticidad. no habrá nada más cómodo que hacer un cliché. Gracias a los métodos fotocronográficos se suplirá fácilmente la impotencia del ojo en este caso particular y se obtendrán documentos de enorme valor. en las que encontramos actitudes. Aunque en muchos casos al médico le bastará la observación. Asimismo. estados esencialmente pasajeros. 177. examinar el interior de algunos órganos accesibles. La photographie médicale. las dificultades prácticas que deben resolverse son innumerables y hasta el presente se han realizado pocas aplicaciones en este orden de ideas. en ciertos casos. este examen debe ser necesariamente muy rápido: así pues. tendrá la ventaja de recordar al observador lo que ha percibido y permitirle realizar un estudio reposado a partir de un documento indiscutible. la evolución de los casos patológicos.. A medida que se producen modificaciones. número de cliché.

-La pose de frente estará iluminada por la luz del sol que entre por la izquierda.. 7. que se colocará en sentido al perfil lo más lejos que permita la longitud del taller y a la misma altura que el objetivo. con relación al sujeto.( . Dicho de otro modo. es decir. Le sobrevino como consecuencia de una emoción violenta. en dirección al fotógrafo. b) de reducción.. 12. con margen de un milímetro más o menos (4 x 7 = 28). se evitará el frecuente desplazamiento de los ojos hacia un lado.-El enfoque de la cámara para la fotografía de frente debe establecerse sobre el ángulo externo del ojo izquierdo. 10. 1511. 10. en ocasiones será necesario sujetar los cabellos. en las siguientes condiciones: a) de iluminación. 10 TÉCNICA DE LA FOTOGRAFÍAJUDICIAL sujeto debe ser fotografiado l.382 a APÉNDIC ES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA SERVICIO FOTOGRÁHCO Ficha para fotografiar M.-Cada 0 5. C ha. una fotografía anterior del sujeto.-Se ha de cuidar. Dubois Sala: Duchenne de Boulogne. a 1. correspondiendo estas dos partes respectivamente a la disposición mediana mejor iluminada de cada pose. así como para el de perfil. este último posado debería ser objeto de un tercer retrato que deberá tomarse de pie. 1512. 4. Núm. Núm.20 metros de altura más o menos. lo que generalmente no entraña ninguna dificultad. 11. bastaria fijar de una vez por todas sobre el entarimado del taller dos pequeñas cuñas que permitirían reinstalar de inmediato la silla y la cámara en sus respectivas posiciones.-Es absolutamente indispensable que las dos poses de las fotografías judiciales para la identificación se tomen mostrando el sujeto la cabeza totalmente descubierta. de perfil. Edad: 27 años Domicilio: rue de l'Entrepót.-La pose de perfil estará iluminada por una luz que caiga perpendicularmente a la figura del sujeto. 2. « 1. la cabeza apoyada en el reposacabezas. que el sujeto se encuentre sentado lo más recto posible... Observaciones La contractura se manliene desde hace dos meses. invitando al sujeto a mirar un blanco. permaneciendo la mitad derecha en relativa penumbra.Las orejas siempre deberán aparecer despejadas de la cabellera. se deberán dirigir los ojos del sujeto a mirar hacia el objetivo.Para la pose de frente.rcot. ya sea con una goma elástica (únicamente para el posado de perfil). Diagnóstico Contractura histérica. Estereóscopo Proyección Pmebas: 2 de cada cliché. In. tanto en la de perfil como en la de frente.. ) 6. 8.Si por motivos particulares a la instrucción del caso fuese necesario que el sujeto fuera fotografiado también con el sombrero puesto. y d) de formato. mientras que para la de perfil se tomará el ángulo externo del ojo derecho. c) de pose. 3. Para la de perfil. Está terminantemente prohibido tanto el acto de "lanzarse" como el de "levantar la nariz" hacia el objetivo. Para obtener dicho resultado en algunas cabelleras enmarañadas y rebeldes. dirigida directamente al frente. de cliché: 1510. es de un séptimo. conforme a las prescripciones que se darán en el párrafo 25. el número del objetivo debe elegirse de tal manera y la distancia que separa el objetivo de la silla de posado organizada de tal forma que una longitud de 28 centímetros pasando verticalmente por el ángulo externo del ojo izquierdo del sujeto al que ha de fotografiarse dé en el cliché una imagen reducida a 4 centímetros. a 383 . 9. si fuese posible. ya sea con un cordel. 0 de frente y 2. 72. 6 de diciembre de 1891 APÉNDICE El Médico.-Para evitar titubeos en sesiones posteriores.-La escala de reducción adoptada para el retrato judicial de frente.-Encuadrar la imagen.do derecho. con los hombros a la misma altura. Procurarse. la mirada horizontal. tanto para la pose de frente como para la de perfil. o mejor un espejo.

tomada sin emoción. que había constituido durante cierto tiempo una sola alma. «fconografias comparadas del cuerpo vivo.» Deseaba obtener de nuevo los efluvios vitales del grupo de dos niños muy simpáticos y muy nerviosos. Al nivel de la yuxtaposición de los dos niños en contacto. especializado.º Mi fotografía realizada en el taller de Nadar. a excepción de agujeros o picaduras en la gelatina que provocarían sobre la prueba unas manchas negras similares a lunares o cicatrices. como ya había obtenido varias veces de uno de ellos.Esta indicación reproducida sobre el cliché por la propia fotografía permite. esta forma parece representar el equilibrio y la fusión entre dos formas fluídicas. APÉNDICE 11 LA VELADURA DEL RETRATO. del alma vital y del alma espiritual. el segundo atractivo).50 metros. aparecerá grabado de la misma manera el número de orden general que determinará el emplazamiento definitivo de cada cliché en los archivos. sin nada de electricidad. Los subo a caballito. ses lumieres et l'iconographie de /'invisible fluidique. Está rigurosamente prohibido el acto de embellecer y de rejuvenecer la imagen..-Aquí aporto una tabla comparativa de 4 grafías: l.384 0 APÉNDICES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA 13. Los números impresos en etiquetas movibles de aproximadamente 3 centímetros de longitud se introducen sucesivamente en un sobrecillo colocado en un lateral de la silla. 130-132. Inmediatamente después se anota la fecha de la confección del cliché. ) 14. como un entramado con puntos y nudos. consultando la lista del día. encontrar de inmediato el nombre del sujeto. con cámara. de dirección opuesta y detenidas bruscamente en el momento de la contracción anímica de los dos niños. a mediodía. L'áme humaine. Instructions signalétiques. para evitar confusiones en la transcripción de los estados civiles y para facilitar la ulterior clasificación de los clichés.-Las fotografías de perfil en las que no aparezca por completo el contorno de la oreja. 2. de llamada que modificaba su atmósfera periférica con suficiente intensidad para que la placa se viese impresionada a 1. más lejos. siguiendo diariamente un orden numérico. cicatrices e imperfecciones de la piel. característica. fin 94. ses mouvements. de opresión. El baño extendido de forma incompleta sobre toda la superficie de la placa a la vez produce esa mancha tan visible. con cámara.-En el servicio fotográfico de la Comisaría de Policía. Jdentification anthropométrique. a 1. 15 minutos de posado.50 metros.-Los clichés no deberán sufrir ningún tipo de retoque. págs. la segunda fotografía. borrando sobre el cliché las arrugas. el fluido se ha condensado.do en puntos redondeados. y les paro en seco en sus jugueteos mediante una orden tajante. mes.. en el momento en que se comportan como diablillos. Por último. sin electricidad ni luz roja. 15. 0 La a 385 . año. La forma es elíptica..» Bertillon. distancia a la que se produjeron esos fenómenos invisibles para el ojo humano. Explicación de la prueba XXXVIII [36]. Habían experimentado una especie de escalofrío. se produce una veladura que los esconde y que cubre el cliché. formulada en cifras en el orden seguido habitualmente: día. Observamos así un tejido luminoso. EL AURA APÉNDICE 12 EL AUTORRETRATO «AURACULAR» «Fuerza vital en especialización por división . Baraduc. ofrece el retrato de los dos niños a caballito. individuali<JJ.( . hacia la derecha. 16. uno en su lado izquierdo y el otro en su lado derecho (el primero repulsivo. que entonces se inscribe con las letras al revés sobre la gelatina por debajo del perfil. se deberán hacer de nuevo.. se atribuye un número provisional a cada uno.Fotografía tomada a las 11 de la mañana. en la parte superior del respaldo vista de lado.

0 Icono óbico espontáneo. el aparato para empujar la aguja (sin método eléctrico. Ha sido confeccionado con la mayor parte de las ilustraciones de este libro reunidas y dispuestas en un orden que permite captar de un solo vistazo los distintos periodos del gran ataque histérico de forma completa y regular. No obstante.386 0 APÉNDICES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA obografía de mi cuerpo fluídico. )Además de los pródromos ya citados. La primera línea horizontal de figuras ofrece la reproducción esquemática del gran ataque en su desarrollo perfecto. pues. 0 dolor localizado a nivel del ovario derecho (hiperestesia ovárica). 0 por último. con la mano derecha colocada frente a la placa sensible. Explicación XXV!Il l. el ataque estalla sin avisar. 4. las pupilas se dilatan. Alma espiritualizada. sus movimientos son bruscos. 2. fija. sin dañarse seriamente. II. los dedos frente a la capa sensible). involución de un pensamiento relativo a mí en una masa ódica. problemas cefálicos (latidos a nivel de la sien y de la parte anterior del parietal derecho. 3. ses mouvements. algunas veces piensa que el ataque va a detenerse. la que representa su apariencia más habitual. ses lumieres et l'iconographie de ['invisible fluidique. 3. habiendo colocado la placa entre la mano y el biómetro.. Todos los periodos y sus diversas fases están representados en su forma clásica..» Baraduc. y deducir sus principales variantes. 0 Fotografía de mi cuerpo vivo a la luz del día por Nadar. las formas variadas de una misma fase.» Richer. pág. concomitancia con la repulsión de la aguja biométrica de 2. un delgado círculo de vestido ódico alrededor.» Bourneville y Régnard. que los fenómenos que siente no van a continuar y no se acuesta. (. págs.. 133. 4. L'dme humaine. Iconographie photographique de la Salpetriere. a 387 . y que pertenece al esquema clásico. para estudiar a la vez la fuerza expansiva del Ob empujando la aguja de 2 d. debemos destacar los siguientes: el habla se vuelve breve. 0 palpitaciones cardiacas y constricción de la laringe (tercer nudo). el pensamiento de mi yo-mismo (con método eléctrico. la enferma siempre tiene tiempo de recostarse. variedades que podríamos multiplicar fácilmente. El aura aparece tan sólo algunos minutos antes del ataque. el área del rayo divino. y realizando ella misma su propia firma atravesando la capa sensible. 0 Imagen psicocónica de mi cabeza. siendo la figura que aparece en cabeza. emanación del alma sensible. 0 La grafia del alma psiquextásica.0 sensación de una bola que asciende a la zona epigástrica (nudo epigástrico). es maleducada.. 2. 0 Alma psíquica. Este icono se hizo bajo la luz roja. 3. G . Cada columna comprende. 167 [cfr. el vidrio. en medio de la cual surge con nitidez la deseada imagen de mi icono. en el centro. colocada ella misma delante del aparato biométrico. 46]. 0 Una iconografía de mi fantasma psicocónico. del alma espiritual de cuatro rayos. 129. 46] representa un cuadro sinóptico del gran ataque histérico y de las variedades que resultan de modificaciones añadidas a los elementos que lo constituyen. irritable. Études cliniques sur la grande hystérie ou hystéro-épilepsie. mi yo espiritual. con cuatro rayos comunicando con los cuatro soplos del Espíritu. los dedos frente a la placa). a veces se equivoca y se cae. la mirada se vuelve extraviada. silbido en el oído derecho). APÉNDICE 13 EL AURA HISTÉRICA (AUGUSTINE) «Se compone de los siguientes fenómenos: 1. representando el fantasma fluídico del cuerpo aromal que reproduce la forma de mi cabeza. ahora bien. 4.. Explicación de la prueba XXVIII [40]. 0 . delicada perla estrellada con cuatro puntas (por imantación) con. Todas las demás figuras dispuestas en columnas verticales son otras tantas variedades del tipo clásico. APÉNDICE 14 EXPLICACIÓN DEL CUADRO SINÓPTICO DEL GRAN ATAQUE HISTÉRICO «La lámina V [cfr.

zoopsia Contracturas generalizadas K L APÉNDICE 16 ¿CURAR O EXPERIMENTAR? 1 15 EL «ESCOTOMA CENTELLEANTE» «Hoy no entraré en la historia de la migraña oftálmica. G H APÉNDICE Tercer periodo o de las actitudes pasionales Actitud pasional alegre Actitud pasional triste J Cuarto periodo o periodo de delirio Delirio. agitada por un movimiento vibratorio muy rápido. primero circular. vemos cómo se manifiesta. muy útil en estos casos. respondía: "Para aprender a curar. a él. luego semicircular. cuya máxima en la materia era "que el buen remedio es aquel que cura". imagen tan pronto blanca. «Lec. Consisten en la influencia del gesto so- a 389 ." Cuando esto llegaba a oídos de Charcot. El escotoma a menudo da paso a un defecto temporal de hemianopsia en el campo visual. pág. en forma de zigzag o de dibujo almenado. <1ean-Martin Charcot».» Charcot. 55]. es un tema que trataremos algún día de forma muy especial. una suerte de testamento filosófico. La escena termina con vómitos y luego todo vuelve a su orden. en el campo visual. se abandonaban a su desafortunada suerte. fosforescente. que hace que ya no percibamos más que la mitad de los objetos. no la curáis. la iFe que cura!» Gilles de la Tourette. 246. 1893. a Charcot.:ons sur les maladies du systeme nerveux». A esto es a lo que llamamos escotoma centelleante. «Cuántas veces." iY era a él a quien estaba dirigido ese reproche de no ser un terapeuta!. permite reconocer un defecto de hemianopsia. III. no escuché decir en el transcurso de una discusión sobre los trabajos de mi jefe: "La histeria. antes de él. que dio la fórmula auténtica del tratamiento de la histeria y de la epilepsia. primero hay que haber aprendido a conocer. págs. y el ojo del mismo lado resiente un dolor de tensión que a veces recuerda al que se experimenta en el glaucoma agudo. El examen de campo visual. Respecto a este tema debería volver a leerse uno de sus últimos trabajos. habitualmente homónimo y lateral. que en terapéutica jamás retrocedió ante ninguna experimentación. que por lo general no se extiende hasta el punto de fijación. Únicamente les recordaré que en un acceso corriente de migraña oftálmica. una figura luminosa. que encontró el único medio de curar a los enfermos de vértigos auriculares a quienes. la cultiváis. el diagnóstico es la mejor baza del tratamiento. rojos o azules más o menos acentuados. como ofreciendo tintes amarillos.388 a LA INVENCIÓN DE LA H!STEIUA APÉNDICES Pródromos Primer periodo Fase tónica Grandes movimientos tónicos Inmovilidad tónica Fase clónica Fase de resolución Segundo periodo o clownismo Fase de contorsiones Fase de grandes movimientos A B c D E F ritmicos desordenados Todo esto viene seguido de un dolor en la sien correspondiente al lado en el que se crea el defecto visual o el espectro. en la Salpetriere. siendo su interno o su jefe de clínica. APÉNDICE 17 GESTO Y EXPRESIÓN: EL AUTOMATISMO CEREBRAL «Los ejemplos que citaremos en primer lugar han tenido un seguimiento desde el principio de nuestras investigaciones sobre el hipnotismo. Nouvelle Iconographie de la Salpetriere. en CEuvres completes. 74-75 [cfr. claramente caracterizado.

Una vez producido.» Charcot. una serie de fotografías de las que hemos hecho reproducir aquí algunas de las más interesantes. unos movimientos perfectamente expresivos. He aquí la reproducción de una fotografía realizada en la Salpetriere [89]. de alguna manera. La inmovilidad de esas actitudes así obtenidas es especialmente favorable a la reproducción fotográfica. «Lec.. En estos dos ejemplos que se refieren a dos sentimientos opuestos y fáciles de caracterizar. Así. si se acercan las dos manos abiertas a la boca. el gesto permanecía indeciso. También hemos tenido la idea de proceder de una manera inversa y. el ceño se contrae. el movimiento impreso a los rasgos del rostro no se borra. IX. Las histéricas han sido conducidas ante la cámara bajo el pretexto de hacerles un retrato. pero que son por lo general las mismas para cada una de ellas. hemos investigado la influencia de la fisonomía sobre el gesto. las distintas enfermas adoptan actitudes totalmente diferentes. En este caso particular. el gesto apropiado seguir a la expresión que la excitación eléctrica había impreso a la fisonomía. el medio había sido encontrado y la vía abierta por un hábil experimentador. una actitud trágica imprime un aire duro a la fisonomía. sean cuales sean las actitudes que se infundan a todo el cuerpo. Cuando dichas actitudes son expresivas. se puede posar el tiempo que se quiera. A medida que el movimiento de los rasgos se acentuaba.390 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA bre la expresión de la fisonomía. tal y como lo muestra el croquis realizado según el experimento por parte del doctor Richer. espontáneamente. Para imprimir a la fisonomía expresiones variadas. aunque la 0 391 . En ese momento. Tuvimos recurso a la faradización localizada de los músculos del rostro. pese al cese de la causa que lo ha engendrado. todo lo dócil que sea. APÉNDICE 18 UN CUADRO VIVIENTE DE CATALÉJYfICAS «Se sabe que en las histéricas cualquier ruido violento e inesperado provoca la catalepsia. entrar en acción a todo el cuerpo y completar la expresión del rostro mediante el gesto. La APÉNDICES fisonomía permanece inmovilizada en estado de catalepsia y lo mismo respecto a la actitud y el gesto que lo han acompañado. se dio un golpe de gong y todas ellas cayeron en estado cataléptico. la expresión de la fisonomía no se acusaba con claridad. Pero resulta difícil imprimir a un maniquí. se veía. Todavía no se ha encontrado el valor clínico de esta actitud particular en cada sujeto. págs. Hemos obtenido. Por el contrario. No obstante. los ojos permanecen abiertos y el rostro no se queda indiferente. (. únicamente. Cuando por error o titubeo en el procedimiento operativo. Mientras el sujeto se encuentra inmerso en el estado cataléptico. en lugar de actuar sobre el gesto para modificar la fisonomía. la reacción del gesto sobre la fisonomía resulta muy sorprendente y se produce con la mayor nitidez. y a propósito de las cuales destacaremos que han sido tomadas en el transcurso de los primeros experimentos practicados sobre este tema. la sonrisa aparece inmediatamente en los labios. y de lo que no hay duda es de que reuniendo un gran número de pruebas de este tipo seguramente llegaremos a resultados interesantes. en CEuvres completes. después de que se han retirado los electrodos. El sujeto se encuentra así transformado en una especie de estatua expresiva.. 441-443. y el número de actitudes comunicadas que estén totalmente relacionadas con un sentimiento dado nos parece relativamente restringido. con la participación del señor Londe. el rostro se dispone en armonía con ellas y concurre en la misma expresión.:ons sur la métallothérapie et l'hypnotisme». puesto que en el estado de catalepsia el enfermo presenta una inmovilidad casi completa. encargado del servicio fotográfico de la Salpetriere. ) Desde nuestros primeros experimentos vimos la actitud. modelo inmóvil representando con un sorprendente realismo las expresiones más variadas y de las que los artistas podrían con certeza sacar el mayor de los partidos. siguiendo los procedimientos empleados por Duchenne (de Boulogne) en sus estudios sobre el mecanismo de la fisonomía. como en el acto de lanzar un beso. pero puede que exista.

. pidiéndole algo que no quería hacerme.-Aunque hayamos contado ya un gran número de veces las alucinaciones y las sensaciones experimentadas por las histéricas bajo la influencia de inhalaciones de éter. II.. durante tres días. comenzaba a dormirme cuando veo a M .y así lo creemos. eso quería yo. .. puesto que se asemeja a la de la mayoría de las enfermas. tras haber inhalado una cierta cantidad de éter. mostrarán este hecho en cuestión de manera manifiesta. La photographie médicale. poder amarlo y poseerlo como me gustaría. APÉNDICE 19 DELIRIOS PROVOCADOS: RELACIÓN DE AUGUSTINE «Delirio provocado por éter. (t.S.) Durante esos tres días sentía esa felicidad más o menos 10 veces al día. de las sensaciones que le procura el éter y que la empujan a reclamarlo a menudo: "Desde el 3 de marzo (1877). entonces me quedaba confusa. puesto que me contengo lo más posible para no mostrarle que le quiero.. le sentía tumbado a mi lado. a un cierto intervalo. cuando aparezco ante él. escucharle llamándome. enfadada. Efectos consecutivos a las inhalaciones de nitrito de amilo. puesto que no creo que eso sea necesario y además no me atrevería. conservé. hubiese querido poder levantarme. los efectos del éter se alargarían durante un tiempo bastante prolongado tras la inhalación.392 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA APÉNDICES actitud se conserve durante un tiempo relativamente prolongado. se 0 393 . me esforzaba en reflexionar para saber cómo podría hacer para. He terminado de decirle todo lo que me ha preguntado e incluso más. al igual que a veces me ocurría oírle a él preguntármelo. es decir. pero temo que sea a la vista de todo el mundo. era víctima de escalofríos. pero no podía mover ni mis brazos ni mi cabeza. en una época en la que era bastante fácil de manejar. por esa respuesta. a finales de noviembre de 1877. Esas ideas eran: seguía estando con mi muy amado M . el éter produciría casi constantemente sueños agradables.. yo siempre le contestaba 'Sí'. y en particular por parte de L. al final. "P. pero me parecía que me decía 'No'.-X . No les digo el nombre de la persona.. a petición nuestra y tras reiteradas instancias. Luego. pág. apretándome contra su pecho y diciéndome que me durmie- se. voluptuosos. un sudor frío me recorría el rostro. mi corazón se ponía a batir con fuerza. por momentos. era aún peor. le hablaría más abiertamente si me atreviese. experimentaba un malestar que no quiero dejar de señalar: súbitamente. sentía que me besaba el pecho. me quedaba sola.. ciertas malas ideas sobre las alucinaciones y las cosas que había visto y experimentado con satisfacción.. experimentaba una sensación de placer que no me atrevo a explicarles. Durante los tres días sentí la misma sensación al ir a acostarme. entonces experimentaba de nuevo el malestar y me costaba mucho dormirme tras haber expulsado todas esas ideas. . (Pero desgraciadamente no era más que un sueño.. Sufría esa especie de malestar cada vez que le sentía apretarse contra mi pecho. nos ha ofrecido los siguientes detalles sobre los fenómenos que experimenta cuando se le ha hecho respirar nitrito de amilo: "Tras el nitrito de amilo. y era en ese momento en el que sentía una gran felicidad cuando le preguntaba: '¿Me quieres?' Me parecía que me respondía: 'Sí'. y sin embargo. y dispondría a la enferma en la situación en la que se encuentra durante tina parte de la fase alegre del periodo de delirio de los ataques. entrelazándome con sus brazos. entonces me cubría la cara con las manos.» Lande. .. 161). estaba hundida en mi cama. entonces me embargaba la alegría creyendo sentirle abrazándome y apretándome contra su pecho. Si la narración que precede es exacta . nos ha parecido interesante reproducir la relación escrita por la propia enferma. salvo cada vez que tengo ocasión de ver a esa encantadora persona que siempre me da ganas de abrazarla." Es decir. Cuando. L.. acercarse a mí. en todas partes a las que iba me parecía verle siempre. Esto duraba más o menos de 4 a 5 minutos. me siento intimidada. Desde que he estado enferma ya no he vuelto a sentir todo eso. Cuando llegaba la hora de acostarme. se produce una fatiga general de los músculos en acción y las pruebas tomadas.. pág. mi pensamiento no era más que para él. 90. pero antes me hubiese gustado que me hiciese completamente feliz y me probase que me quería.

porque el sujeto. en los que la enferma veía ojos rojos.. es por lo que voy a citarles un ejemplo. etc. " La acción del nitrito de amilo es menos agradable que la del éter. en el personaje que está encargado de interpretar. M . de goma.... Ya no es únicamente a manera del alucinado que asiste como espectador a imágenes que se despliegan ante él. Y. después me retorcía. no le dije nada. en cuerpo y alma.. feliz. Ahora nos disponemos a afirmarle simplemente que está sufriendo su ataque. Iconographie photographique de la Salpetriere. ) La alucinación puede actuar sobre la misma sustancia del sujeto en experimentación. etc. o su hocico y su pelaje. como ocurre en ciertos alienados. es como un actor que. en perro. yo gritaba y. siempre contenta con la misma persona. me tocaba los senos. la nueva personalidad que se le ha impuesto. Y yo. entonces me sentí como electrificada de los pies a la cabeza. 187-190. me preguntó qué me ocurría. Hay un momento de estupor y de duda. Se puede igualmente transformar a la enferma en pájaro. etc. Experimentos todavía más interesantes. He aquí algunos ejemplos de esas objetivaciones. puede creerse el Sr. sin embargo.. pero siempre más sobreexcitada de lo habitual.. Creyendo todavía que M . págs. etc.. pero tuve la suficiente voluntad y firmeza de carácter para no abrazarle. lo lleva a cabo y lo objetiviza. habla y responde a las preguntas que se le hacen. se imaginaría que la obra que representa es una realidad. que peleaban con armas de fuego.» Boumeville y Régnard. etc. me di cuenta por completo de mi error. pero. animada. vivía desde hacía algunos días con él. fue alcanzado por una bala en la cabeza.394 0 APÉNDICES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA tumba a mi lado. la enferma afirma ver y sentir perfectamente su pico y sus plumas. Ya habíamos visto que. "Por mi parte. y que él ha sido transformado.. Richet ha citado ejemplos muy curiosos que distingue bajo el nombre de objetivaciones de los tipos.. esto duró por espacio de 2 horas. Entonces pierde la noción de todo lo que concurre a formar su propia personalidad y crea.. vino a hablarme. la vemos revolverse guardando infinitas precauciones por miedo a quebrarse. me enlaza con sus brazos. "El resto del día transcurrió bastante bien. Un sujeto. seguidamente hacía. No obstante. sangre. siempre lo hacía con placer y ardor. Entonces podemos ver desarrollarse. asistía a un teatro en el que se representaba una revolución: eran unos negros con ojos rojos. en un ataque de locura. Este experimento repetido varias veces al día siempre ha dado los mismos resultados. al cabo de algunos segundos. ArÉNDICE2Ü SUGESTIONES TEATRALES «Intentamos llevar el experimento aún más lejos. sobre todo desde el punto de vista psicológico. dientes azules. me hace cosquillas y me toca. me dormí durante unas horas. que. enseñándome cosas hermosas en todo momento: siempre soñando. se declara un auténtico ataque histero-epiléptico. me acariciaba. El señor Ch. III. La misma noche un interno. porque me recordaba a M . que venía a cumplir servicio. Soñaba que ya no estaba en la Salpetriere. dientes azules. no una ficción. durante ese estado cataléptico. 0 395 . al despertarme. iba a pasear a su lado al bois de Boulogne. según la voluntad del experimentador. y se la ve entonces ejercitarse en reproducir las conductas de dichos animales. entonces temblaba. en lugar de concebir un tipo como cualquiera puede hacerlo. de cera. me tomó de la mano diciéndome 'Buenos días'. yo también le besaba y le colmaba de caricias apretándome contra él. un delirio sistematizado relacionado con la naturaleza de la sugestión. él se dio cuenta. Vemos que con las sensaciones voluptuosas se mezclan sueños dolorosos. comportándome de forma totalmente inconveniente . me besa. que detenemos mediante la compresión ovárica. con la ayuda de sus recuerdos. la sangre brotaba. bajo la influencia de una sugestión verbal. (. X o Y. consisten en el cambio de personalidad. Si la enferma se cree de vidrio. bastaba con disponer los brazos de la enferma en la actitud del inicio del ataque para que éste diese comienzo. se cree de vidrio. sin que parezca darse cuenta de lo que hay de contradictorio en el hecho de un animal que se sirve del lenguaje humano.. feliz..

itiene buenas piernas. eh! "iPero bueno. haces mal.) Iré con mucho cuidado. Se han colocado.396 a LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA APÉNDICES Bajo la influencia de la sugestión verbal uno de los sujetos. Continúa. Yo. itengo que levantarme! Vayamos al establo... ¿verdad que esto le alivia? iVearnos! Mi pobre amigo. ante él. "Ven ustedes mi falda.. isí. También se puede incluso quitarle todo el paquete de hojas que tiene ante él. se encuentra por tanto en presencia de una hoja completamente virgen de caracteres. sufre las siguientes metamorfosis: Como campesina. sobre el papel donde está su canción. Tú también crees. Esto no es para detenerle: no es.) "Vayamos al hospital. Es un sueño vivido. APÉNDICE 21 ESCRITURA SONAMBÚLICA «La primera vez que hicimos esta prueba. empleando la expresión del señor Ch. más tarde .) Como religiosa. sin tinta en la pluma. tenga tanto valor ante el dolor como ante el enemigo.) "¿Qué hora es? iLas cuatro de la mañana!" (Camina como si arrastrase los zuecos. en un grado tal que no pueden ustedes imaginarse. y continúa escribiendo sin dirección. Más aún: una vez terminada la estrofa que escribía. un acento agudo o grave. querido. Son unos pesados estos directores. es suficiente. marca- a 397 . eres muy tímido con las mujeres. Una vez lanzado a esta ocupación. creo que cuanto más corta es la falda mejor queda. Después. sino que se trata de una simple imagen mental de lo que lleva a cabo. . Veamos. añadiendo puntos. acercándonos a él de lado. Ven a hacerme una pequeña visita y tráeme alguna cosita.) "Déjame tranquila. te digo! Cuando haya terminado mi labor. Mira. varias hojas de papel superpuestas. sin ocuparse de lo que ocurre. amigo mío. la señora A. es en su cerebro.» Richer. Hay un herido en esa sala. . No es un simple sueño. que no hace falta más que una hoja de parra. Entonces se puede interponer un cartón entre su mano y sus ojos.. Gros ]ean. pues. en lugar del aire duro y molesto que tenía hacía un momento. Gros ]ean. las barras de las t. Richet. idéjame tranquila. iVenga! iCanela! Vamos. Se puede gritar a su lado. Sabes. Si entonces se le retira rápidamente la hoja sobre la que escribe. querido! (se echa a reír). está totalmente concentrado. por lo general no es una mano lo que ve. se detiene y se dispone a leer todo lo que ha escrito.. Poco le importa. ya lo hemos dicho. Si en ese momento la mano que se agita alrededor suyo llega a ese estrecho círculo en el que parece que está restringido su campo visual. el trazo de la letra que estaba escribiendo sobre la siguiente hoja y sigue su tarea en esa página en la que la parte superior está medio en blanco. Sabes que no he terminado mi labor.) "Veamos. acentos. Se diría que todo tiene lugar en su cerebro. sí!.. (Hace el gesto de desenrollar un vendaje. " Como actriz. pero no se preocupa por el obstáculo dispuesto.. viéndola sobre esa página totalmente blanca y vuelve a leer lo escrito. es mi director quien ha hecho que la alarguen. él termina. Siempre hay demasiada.-(Se frota los ojos. 728-730. que en realidad no dirige su mano con los ojos." (. sino una cucaracha que intenta atrapar. date la vuelta. Études cliniques sur la grande hystérie ou hystéro-épilepsie. Una simple hoja de parra. comenzó a escribirnos una canción titulada "El vino de Marsala". luego se levanta. Entonces no hay más que hacer coincidir exactamente las dos primeras hojas con la tercera y vemos que una barra atravesando.-Su figura torna un aspecto risueño. Se le vuelve entonces a colocar papel blanco ante sus ojos. hablarle al oído. págs. iPues bien!. supongo. a esa gran espingarda de Lucie.-(Se pone enseguida de rodillas y comienza a rezar sus oraciones persignándose." Este ejemplo basta para mostrar cómo se opera esa transformación absoluta de la personalidad en tal o cual tipo imaginario. retoma la escritura. comas. pasar los dedos alrededor de su cara y hasta en sus conjuntivas. Dios mío. ¿verdad que esta mañana está mejor? iVeamos! Déjeme deshacer su vendaje. Ven a verme algún día. " (Hace como si estuviese ordeñando una vaca. iPues bien!. todos los días a las tres estoy en casa. pues. continúa escribiendo sobre la madera de la mesa o sobre la tela encerada que la cubre. iAh!. se estira.

un autómata totalmente pasivo. 3. hoy médico de Bicetre. no habría nada más fácil para un diestro criminal que dormir cuando y como él quisiese a una persona hipnotizable a su disposición. y las cosas se hubiesen producido exactamente en el momento indicado. influido por las apariencias. pueden ustedes constatar que cumple al momento el acto ordenado. a 399 . como pueden ustedes juzgar. 126-127 (redactado por Guinon). puesto que detengo el acto en vías de ejecución). Tengan en cuenta que podría haberle ordenado que no ejecutase dicho acto más que durante una hora. ¿Es posible hacer ejecutar un crimen mediante sugestión? A primera vista. Los experimentos de esta naturaleza son tan impresionantes que incluso resulta difícil resistirse a la tendencia de suponer que en la vida prácti- ca las cosas ocurrirían igual que en el hospital.398 a APÉNDICES LA INVENCIÓN DE LA HISTERJA dos sobre ésta. Y nos damos muy bien cuenta de que. analizando los hechos de cerca nos damos fácilmente cuenta de que no es totalmente de esta manera. Clinique des maladies du systeme nerveux.. quiero decirles lo que tengo la intención de demostrarles con ella. Esta prueba resulta de lo más característico que podamos imaginar. muy fácil de hipnotizar. En un principio... He aquí la hipótesis. cuando voy a ordenarle actos que por diversas razones le resulten repulsivos. Observen que esta segunda sugestión se lleva a cabo con ciertas dudas. no se trata de un acto de gravedad sino simplemente de una falta de respeto a las personas presentes.er experimento: ésta no la reproduzco ante ustedes por razones que van a comprender. tanto más plausible cuando de hecho las sugestiones experimentales no se limitaron a actos insignificantes semejantes a los que vengo de hacer ejecutar a Wit. Esta tendencia se encuentra en la comunicación que ofrecía en 1883 en la Sociedad médico-psicológica el señor Charles Féré. La hago salir. APÉNDICE 22 ¿HASTA DÓNDE LLEGA LA SUMISIÓN HIPNÓTICA? «Le digo a Wit. como se ha querido decir." Le soplo en los ojos. corresponden exactamente a una letra sin acentuar. pero. 0 experimento: le pido que haga burla con la mano al auditorio. 2. vean que cumple exactamente la acción que le he ordenado. págs. Al despertar. mientras duerme: "Cuando despierte se pondrá este sombrero en la cabeza y se paseará alrededor de la mesa. los instintos de pudor se han rebelado en esta joven honesta y casta. la despierto. los experimentos llevan a responder afirmativamente a esta pregunta. Volverá luego para ejecutar las sugestiones que voy a darle. se trata de una enferma) que dé un beso a una de las personas presentes.. Voy a mostrarles que la sugestionada no es. plausible en apariencia. los llevará a cabo con tanta más resistencia cuanto más le repugnen. He ordenado a la paciente (puesto que. sino que se han podido llevar a cabo varios tipos de crímenes en laboratorio. un robo. No obstante. i. o mañana o dentro de ocho días. se despierta. La joven que les presento es. pero tras haber opuesto una gran resistencia a la tentación sugerida. Ustedes van a ver que esta joven ejecuta sin la menor dificultad las sugestiones indiferentes. ténganlo en cuenta.er experimento: le ordeno que se rasque la nariz al despertar. un asesinato en una fecha más o menos lejana. Los hipnotizados aparecen en efecto como auténticos autómatas. Pero. el hipnotizado pertenece al hipnotizador "como el báculo pertenece al viajero". de que los hipnotizados "caminan hacia su destino como la piedra que cae". Se dijeron: pero si se puede ordenar así a un hipnotizado que cometa un acto en una fecha precisa. y hacerla cometer una falsificación..» Charcot. La hago entrar y la duermo de nuevo. a una t sin barra de una u otra de las dos primeras hojas. Es indiscutible que en el laboratorio se puede hacer cometer a los histéricos hipnotizados simulacros de robos o de asesinatos. Son los hechos de esta segunda categoría los que sorprendieron especialmente a los observadores. tomando la expresión del señor Liébault. O incluso. mientras no está. Pero la he llevado a cabo varias veces en el relativo aislamiento de mi despacho. terminó por obedecerme (a medias.

Gallimard. IPS. Observen que el experimento no llega a su fin ." Le soplo en los ojos. El automatismo es positivo. págs. Este hecho les permite entrever que nos veremos expuestos a encontrar al menos algunas dificultades si pretendemos servimos de una persona honesta para hacerla llevar a cabo un acto criminal mediante sugestión. BIBLIOGRAFÍA GENERAL J. 167 páginas y 40 láminas. III. X. 0 experimento: le enseño este vaso y le digo: "Contiene arsénico. 11. octubre de 1891. 1876-1877. 1. Jconographie photographique de úz Salpétriere. 11. «Un dessinateur passionné pour le visage humain: Georges-Franc. IPS. Aux Bureaux du Progres médical/Delahaye & Lecrosnier. Gazette hebdomadaire de médecine et de chirurgie. 11-13. Aux Bureaux du Progres médical/Delahaye & Lecrosnier. Cuando despierte le ofrecerá el vaso al Sr. por Bourneville y Régnard. Paiis. A. . págs. 1836)». Bucarest.» Ballet. La Révolution surréaliste. Puede que lo haga en media hora. Salpetriere. ADHÉMAR. No estoy seguro. Lo que deseo retener de estos cuatro experimentos es que esta joven no obedece a una sugestión de forma pasiva. IPS. Bibliotheque Charcot. 1879-1880. Jconograp!zie photographique de Úl SalpétriCre. La obediencia no es por tanto tan constante y tan absoluta como se dice. Aux Bureaux du Progres médical/Delahaye & Lecrosnier. por Bourneville y Régnard. NIS: Nouvelle Jconographie de la Salpetriere. Toma el vaso. 106 vols. Omagiu lui George Oprescu . pero es relativo. «Le cinquantenaire de l'hystérie». que es muy malo y habla mal de usted. núm. (1961). Citado por artículos. 1875. pero con dificultad. 1864-1889. (1970-1981). 232 páginas y 39 láminas. . 1878. en 5 series. un cuarto de hora. y BRETON. ARAGON.400 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA 4. Paiis. o Bibliografía PlUNCIPALES PUBLICACIONES COLECTIVAS CITADAS EN EL TEXTO DESM: Dictionnaire encyclopédique des sciences médicales. Jconographie photographique de úz Salpétriere. 1888-1918. L. Jconograp!zie photographique de úz Salpétriere.:ois-Marie Gabriel (1775-v. ARTAUD. Paiis. compendio sin distribución. «La suggestion hypnotique au point de vue médico-légal». A. por Bourneville y Régnard. Ya está despierta. Paiis. París. IPS.. (1928). 6.. CF. Masson/Hasselin/Houzeau/Labé.uvres completes (OC}. 16 vols.. pero admito que pueda ocurrir. 261páginasy40 láminas. Se resiste a algunas y con mayor energía cuanto más contrario es el acto sugerido a sus instintos y a sus tendencias. 20-22.

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. Philippe. 297. 124.. 282 V oisin. André de. 227. FranzJoseph. 276. 743.Jacques. 131. 64. 64 Valéry. 74. Paul. Franz Anton. 166. 109. 757. 72.Jules. 236. 32. Pierre.394 Rengade. 82. Ambroise-Auguste.. 64. 270. 254. 30-31. F.. 75. 134. 86 Diamond. 64. 119 Hervey de Saint-Denys. 141 Ribot.Jacques. 233. 789. 259. 236 Pinel. 56 Tebaldi. 272. 50. 87 Kant. 111.. 71. Gotthold Ephraim.. Charles. 261. 782. 236 Gall. 278.. 97 Paré. 357.J. 277.. 170. 13. 66. 170. 247 Meige. 71 Daudet. 19. P. 264. 769. 247. 15. 176. 74 Freud. Ch. 60. 163. G. 142. 241. 349. 219. Étiennejules. 300. 268. 168. 287 Lavater. 4142. 57-58.. 760 Shakespeare. 56. 12 Hardy.378. Martin. 301. 292. 68. 357-359 Laufenauer. Km·!. 241. 60. 3 18. 246. 17. 106. 376 Hegel. G. 138..214 Heidegger. 756. 56. 146 Régnard. 793. Cesare. 273.. 325. Ambroise. 399 Fleury. 341. 55. 765. Charles.387. 360 Mesmer. 97. 51. 766. 787. 29. 171. 84 Lacan. 292 Magnan. 12 Lombroso. 299. 94 Husson. 737. de. 15. 13. 120. 38 Sydenham. A. A. James. B. 73 Gambetta. 376 Restout. 230231. 790. Sigmund. 344. 238. 256.. 275. 102 Westphal. 242 Pitres. Albert.. 246. 57 Galeno. 395-396 Rimbaud. 312 Moebius. Franz. 80. 60 More!. 49. 752. 376 Moreau de Tours. lmmanuel. 224-225. 350. 286.. 346. 57 Féré. Hugh W. René. Gustav. 354. 732.46. 266-267. 239. 144. 144. 57 Leonardo da Vinci. 342. V. 292. 315 Delet. 17. 52. 320. Théodule. 255. 166. 138. 247. 136. Ambroise.377. 188. 75. 251. 159.420 0 ÍNDICE ONOMÁSTICO ÍNDICE ONOMÁSTICO Dante Alighieri. 162 Montméja. 326. Paul. 208 Richer. G. 98 Duchenne de Boulogne. Georges. 208 Galton. E. 260. 396 Richet. 797. 38. A. 96 Janouch.320. A. 198 Rougon. 70. 278. 780. 221. 369 Gabriel. 387. 158-159. 242. A.381. 110.. Thomas. 116. 280..392 Lorde. 306-307. Léon. 206-209. 792. 293. 251 Lessing. 110 Descartes. 94. 58. 82. 24 Esquirol. 775. 59. Georg Wilhelm Friedrich.. 269.. F. 86 Vierge. 301 Donato. 346 Landouzy. Henry. 164 Willis. 176. 386 Niepce. 109. 48-49. 71. 36 Kalka. 87-88 Joyce. Paul. Arthur. 26 Darwin. 124. 390 Dupont. Paul. 76 Londe. G. Denis. 184 Hipócrates. 343 0 421 . 112. 57 Le Bmn. Joseph-Nicéphore. 89. 86. 220. 785. 64. 78 Diderot. 298-299 Souques. G. 107. 280. William.. 27. 301. H. 24 Paracelso. 298-299.379. B. 46 Nietzsche. 33 1. 52. 130 Nadar. 302. 774. 65 Janet.Joséphine. A.351. 374 Guinon. 201-203. 71. Friedrich. 265. 263 Poyet. 265 Vigouroux. 277. 257.. 198. 56. 284 Marey. 368 Luys.]. 327 Knoblauch. 13. 288. 118-119. 330. 329. 109. A. 783. 162. 296. 88. 173. 221. C. 194. 60 Nadar (Gaspard-Félix Toumachon).389 Guillain. 17~ 181. A. 258.J. 274. 339. 399 Littré. 308.. 348 Liébault. 770. 312 Dubois.. C. 29 Gilles de la Tourette. 102.391. 127. 52-53. 344. 391. 8. 212-216.. 102 Tardieu.96 Rurnmo.. 158 Lacan.

la naturaleza muerta La autopsia anticipada en el síntoma Ejercicio de la clínica Dramaturgia de las comparecencias Caso Cuadros Observaciones. descripciones 7 11 11 12 13 15 16 17 19 20 22 23 23 26 28 29 31 31 33 35 36 37 38 39 41 . Saberes clínicos El escenario de los crímenes Descenso a los infiernos Veni-vidi Emporio-Imperio Dar nombre a la histeria El arte de generar hechos La vida patológica.o Índice LA EVIDENCIA ESPECTACULAR ARGUMENTO CAPÍTULO PRIMERO. Los desencadenamientos El espectáculo Invención El desencadenamiento de las locas Almas nobles Hipocresía El desencadenamiento de las imágenes Cristal de la locura Moral del juguete Desastres de la eficacia CAPÍTULO 2.

... revelación ...... al menos ................. Éxtasis ......... Ampulosidad del estilo ........................................ a placer ........................... Parte vergonzante ... .............. . . ............................... .. ......... Síntoma-tiempo (el relato imposible) ............ ................... Pose.. Primeras pruebas ............. ................................... ..... ....... V eladura.. Gestos afectados ............................ ........ ......................... ..................................... ................. .............. ... ........ ¿Parecido? ..................... ..................... Pantallas encubridoras de la primera escena .......... Aura histérica ... ................... 93 «He aquí a la loca>> ... relevo de lo real . .................... 93 94 96 97 98 100 101 103 105 106 106 109 111 : ' 1 1 11 EL ENCANTO DE Y HACIA AUGUSTINE CAPÍTULO 5..................... ... La leyenda de identidad y sus protocolos ....... ........ iArtificialidad! ..................................................... La sombra y la lentitud ....... . ....................................... ........ La «verdadera retina» ... ....... ........................ El más mínimo defecto ............ Paradojas del foco . ..... ¿Sujeto? .............424 0 ÍNDIC E ÍNDICE Curiosidades .......... ......................................................................... la facies ........................................... ..... ............... . ............................ La mirada torcida de la histérica ..... ......... ... . ............................................ ....................... como acechando .......................... Paradojas de la causa ........................... Malum sine materia ... ........................... El afecto..... Contactos de la distancia . .............. ................... ..... ................. .................................................... ......................................... ................. Paradoja de la evidencia espectacular ....................... iVacío! .......... ........... Ataques y poses ........ Los tres nudos . Sospechas: el síntoma como mentira ....... ......................... ......................... iTraición! ....... ............................ ........ Perder el conocimiento (el golpe teatral) ..... La expectación como método («contemporizar») ......... .......... Paso de una silueta ...... ................... .. ... El momento escultural (la contractura) .. espectro.............. ..................... La leyenda de superficie.................... ................ ............................... Infatuación de imágenes ......................................................................... ... ........................ ....................... .................................... La intratable ............................................. ..... ... Auras .......... fuego y sangre) .... Oráculos fotográficos ................ «como un golpe recibido en pleno rostro» Rechazos y resacas de la primera escena .. ............... ...................................................................... servicio fotográfico .... .............. ........................................ .................. ..... ............... «Eso no impide su existencia>> ............ ..................... Rasgos de mujeres .............. ............ ................................................................................ ........... Mil formas......... Efectos ................................................... ................ Leyendas de la fotografía .............. Rasgos de locura ............ ..... ............ .............................. ....... ...... ................. ... . bajo ninguna .. ................. .. 45 46 48 49 50 52 52 55 57 59 64 67 69 74 82 83 84 86 87 88 90 CAPíTULO 4....................... ...................................................... .......... ................................... .......... . ........ 42 43 CAPÍTULO 3....................................... ................... . El museo...................... La inalienabilidad ......................................... ...... .... Aura.... ........ 155 159 163 166 170 172 176 181 184 194 196 198 200 202 204 207 208 210 213 0 425 ............. Poses del placer (un doble cuerpo) ................................... ....................... 155 Un cuadro clásico .............................. ........ ....... . .. .... . ................... La Salpétriere.......................... .............................................. La representación gráfica ................................................... ............................... ............... ......... ....... Vistazos.... ............... Sueños (teatro............... .. Extirpar una forma.............................................. riesgo de la distancia ..................... El esposo infernal ... «No tengo tiempo» (el entreacto) ....... Augustine como obra de arte .............. ............. mxactitud? .................................. ........... ... .............................................. ........... lateralidad ... ................................................... . Tiempo de pose ..................................... La mujer alterada .......................... ................................... ..... Paradoja de la evidencia ........... 45 «Ésta es la verdad» .............................. ..... ......................... disparadores ... ... ............................................ Disimulación y disimilación ..................... .... .. .... La bestia negra ............ .... .................................................... ....................... Conversiones de la primera escena ....................... ........................... .............................. ... ............. ..... ........ ............ ............ .............................................. .............................. ... Iconografía y previsión ........................................... Secreto a punto de desvelarse . ......... ............................... ................................ .. La expectativa .............................. .......... . La leyenda de memoria ...... . ....... Mirada de desdén.............................................................................. 115 Q!tasz~rostro ......... ................................... Visiones ...... . Iconografía del aura ........... ............................ .................................. La primera escena............................ 115 118 119 121 123 124 127 131 133 134 135 138 140 141 142 146 148 150 CAPíTULO 6......... ....................................... .....

El aura histérica (Augustine) Apéndice 14.a Salpétriere (tomo 11) Apéndice 7. El estrado. inducciones.... cruz Sacrificio Sangre: secretos Secreciones Simulacro y tormento Fuga La desconcertación y la imagen de vuelta 230 APÉNDICES CAPÍTULO 7.... Sugestiones teatrales Apéndice 21. La «observación» y la fotografía en la Salpétriere Apéndice 9. Apéndice 10. Apéndice 17. Prefacio de la /conographie photographique de /.. Un cuadro viviente de catalépticas .. La veladura del retrato. BIBLIOGRAFÍA ÍNDICE ONOMÁSTICO 371 373 374 375 376 376 378 379 380 38 1 382 384 385 386 387 388 389 389 391 392 394 397 398 401 419 0 427 .. el reposacabezas y la horca fotográficos Apéndice 8.. el aura Apéndice 12.. Ornatos y diversiones La soledad compañera El deseo de cautivar La obligación de seducir «Desear: mi gloria>> (de cómo la histérica enamoraba a su médico) 215 218 220 223 227 228 Clavos..máquinas sublimes Manipulaciones -prodigios de los cuerpos Pinceladas . Repeticiones. Gesto y expresión: el automatismo cerebral Apéndice 18....a Salpétriere (tomo I) Apéndice 6. El «escotoma centelleante» Apéndice 16... ... Las lecciones clínicas de Charcot Apéndice 3. guía. Apéndice 20. Apéndice 19.. escenificaciones Miradas y tactos Sensibilidades «especiales» Cuerpos experimentales Cuerpos de ensueño Comparecencia de la hipnosis -cuerpos sutiles «Per via di parre» . Explicación del cuadro sinóptico del gran ataque histérico Apéndice 15. La «ficha fotográfica» en la Salpétriere . El autorretrato «auracular» Apéndice 13. Clímax del espectáculo Gritos Movimiento de sobresalto Máscara Ansias 35 1 353 356 358 360 362 366 235 235 238 242 244 247 249 252 262 266 275 280 286 290 294 298 305 307 309 313 316 319 321 324 329 332 334 337 341 341 343 347 349 Apéndice l. monopolio del espectáculo El exhibidor de cosas pasadas El hacedor de milagros «Confíe usted en mí: la fe alivia. El «museo patológico vivo» Apéndice 2... cura. Técnica de la fotografía judicial Apéndice 11. Prefacio de la Revue photographique des Hópitaux de París Apéndice 5. La consulta Apéndice 4. ¿Curar o experimentar? .426 0 ÍNDICE ÍNDlCE Atentados Obstinados jirones de imágenes (paradojas de visibilidad) .. ¿Hasta dónde llega la sumisión hipnótica? .. Escritura sonambúlica Apéndice 22.. » Teatro contra teatro Belleza Contrato La escena que no hay que representar La extrema paciencia El teatro en llamas CAPITULO 8.cuerpos galvanizados «Estatuas expresivas» Deslumbrar y desacreditar -cuadros vivientes Escaladas. Prefacio de la /conographie photographique de /. Delirios provocados: relación de Augustine . «transferencias» La retirada de los deli1ios El espejuelo (el arte de fascinar) Pavana oculta Colmo del teatro La repetición ideal Rozando el crimen perfecto Alma noble.. .. .

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Mujeres de la Biblia en la pintura del Barroco. MuRRAY. FRANCASTEL. Pierre. Laia. Chris (ed. DAIX. ed. Esperanza. CARPO. Tendencias del arte. ed. Cristina. Imágenes de la ambigüedad. Ensayos para rescatar el arte. Pintura y sociedad. del Renacimiento al Cubismo. 4ª. BoRNAY. 3ª.Javier. REYERO. 10ª. ed. BALTRUSAITIS.Javier. 9ª. Carlos.. TOMLINSON. TAPIÉ. BoRNAY. historias del arte. 4ª. 1450-1600. Idea. Antigüedades y exotismo en el arte gótico. DAIX. Laurie. De David a Cézanne. CALZADA FERNÁNDEZ. ed. ed. Erika. Borges y la arquitectura. Contribución a la historia de la teoría del arte. La ceguera. Retratos del genio. ed. Teoría de las artes en Italia. Historia cultural del arte moderno. GRAu. Anthony. LAVER.Janis. ed. Pierre. icono y personaje. La arquitectura en la era de la imprenta.James. Las hijas de Lilith. Patricia. BARASCH.Jesús. Erika. Mario. La cabeUera femenina. BoRNAY.). arte de tendencias a principios del siglo XXI. 10ª. La leyenda del artista.Julián. Pierre. El siglo XX. MAYAYO. Pensadores clave sobre el arte: el siglo xx PANOfSKY. GUJLLÉN. HERNANDO. ed. y KuRZ.Janis.ARNHEIM. 5ª. BLUNT. 2ª. Jesús. Juan Antonio Y CARJULLO. Barroco y Clasicismo. Dalí. TOMLINSON. CARJULLO. Historia cultural del arte moderno. RAMíREZ. 2ª. O. Visión y símbolos en la pintura española del Siglo de Oro. Nacimiento y destrucción de un espacio plástico. Madrid y la generación del 98: la revista ''Artejoven'~ Krus. Rudolf. ed. HERRERA. El culto a la personalidad artística en el siglo XIX. El pensamiento romántico y el arte en España. Historias de mujeres. ed. Goya en el crepúsculo del Siglo de las Luces. Francisco de Goya. Apariencia e identidad masculina. Moshe. De la Ilustración al Decadentismo. Erwin. 4ª. Jurgis. ScHNEIDER-ADAMs. Erika.TÍTULOS PUBLICADOS . Víctor L. Arte y psicoanálisis. Picasso. Breve historia del traje y la moda. 2ª. Historia de una imagen mental. ed. Los cartones para tapices y sus comienzos en la Corte de Madrid. La Edad Media fantástica. .. GÁLLEGO. RosA ARMENGOL. 4ª. Arte en la red. Arte prehistórico en la vanguardia artística de Espa'ñíl. E. ed . César.

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