)

La invención de la histeria
Charcot y la iconografía
fotográfica de la Salpetriere

o

Georges Didi-Huberman

La invención de la histeria
Charcot y la iconografía
foto gráfica de la Salpe tri ere

Traducción de Tania Arias y Rafael J ackson

El
ENSAYOS ARTE CÁTEDRA

i

Título original de la obra:

lnvention de l'hystérie.
Charcot et l'iconographie photographique de la Salpétriere

o

i.a edición, 2007

Argumento
Diseño de cubierta: aderal

Ilustración de cubierta: Lámina XXVIII. Inicio de un ataque. Grito.
Régnard. Fotografía de Augustine. Jconographie photographique
de la Salpétriere, tomo 11.

La Salpetriere era, en el último tercio del siglo XIX, lo que
nunca había dejado de ser: una suerte de infierno femenino,
una citta dolorosa con cuatro mil mujeres, incurables o locas,
encerradas allí. Una pesadilla en un París listo para vivir su

belle époque.
Será precisamente en este lugar donde Charcot redescubrirá
la histeria. ¿De qué manera? En estas páginas intentaremos

Reservados todos los derechos. El contenido de esta obra está protegido
por la Ley, que establece penas de prisión y/o multas, además de las
correspondientes indemnizaciones por daños y perjuicios, para
quienes reprodujeren, plagiaren, distribuyeren o comunicaren
públicamente, en todo o en parte, una obra literaria, artística
o científica, o su transformación, interpretación o ejecución
artística fijada en cualquier tipo de soporte o comunicada
a través de cualquier medio, sin la preceptiva autorización.

© 1982 by Editions Macula, París
©Ediciones Cátedra (Grupo Anaya, S. A), 2007
Juan Ignacio Luca de Tena, 15. 28027 Madrid
Depósito legal: M. 22.435-2007
I.S.B.N.: 978-84-376-2381 -8

Printed in Spain
Impreso en Closas-Orcoyen, S. L.
Paracuellos dejarama (Madrid)

contarlo, y para ello rebuscaremos entre todas las tácticas clínicas y experimentales, a través de la hipnosis y de las espectaculares presentaciones de las enfermas en crisis en el anfiteatro durante las célebres «lecciones de los martes». Con
Charcot descubriremos de qué es capaz un cuerpo histérico:
ahora bien, todo ello tiene algo de prodigio. Posee algo de
prodigioso y que supera toda imaginación, e incluso, como
suele decirse, «toda esperanza>>.
Pero ¿qué imaginación, qué esperanza? Todo está encerrado allí. Lo que las histéricas de la Salpetriere mostraban con
sus cuerpos sugería una extraordinaria complicidad entre
médicos y pacientes. Una relación alimentada por deseos,
miradas y conocimientos. Y es esto lo que se pone en tela de
juicio.
Hasta hoy nos han llegado las series de imágenes de la
Iconographie photographique de la Salpétriere. Ahí aparece todo:
poses, ataques, gritos, «actitudes pasionales», «crucifixiones»,
«éxtasis», todas las posturas del delirio. Parece como si todo
estuviese encerrado en esas fotos porque la fotografia era capaz de cristalizar idealmente los vínculos entre el fantasma de

Se identificó incluso. Freud fue testigo desorientado de esa inmensa cautividad de la histeria y de la fabricación de esas imágenes. la clínica de la histeria se convirtió en espectáculo. Se instaura así un encanto recíproco: médicos insaciables de imágenes de «la Histeria>> e histéricas que consienten e incluso exageran la teatralidad de sus cuerpos. soterradamente. con una especie de manifestación artística. En un determinado momento. a capricho. en invención de la histeria. con los inicios del psicoanálisis. sin embargo. la fascinación se desvanecía y el consentimiento se tornaba en odio.8 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA la histeria y el fantasma del saber. ser progresivamente reinventada y captada en imágenes. Este giro será también objeto de nuestras pesquisas. Un arte muy próximo al teatro y a la pintura. La evidencia espectacular . Pero el movimiento siempre exagerado del encanto produjo esta situación paradójica: a medida que la histérica se dejaba. Dicha desorientación nada tendrá que ver. De este modo. de algún modo su mal empeoraba.

en silencio y pese a todo. se trata de una pregunta íntimamente infernal. Pero en el . es relanzar esta pregunta: ¿qué puede haber significado el término «espectáculo» en la expresión «espectáculo del dolor»?En mi opinión. la histeria. Pongo en cuestión esta atroz paradoja: la histeria fue. de otra forma que no sea la de dolor. Así pues. desde el primer momento. de los significantes? Al final no me es posible denominar este suceso. ante nuestra mirada? Y también: ¿mediante qué rodeo un dolor verdadero logra que accedamos. ¿cuál podría ser la forma. o de su aparición. tomo I. que llegó a inventarse a sí misma (la coacción era su esencia) mientras decaía el talento de los considerados inventores de la Histeria. un vínculo con el dolor? ¿Cómo llega el dolor a la obra?. Iconographie .o CAPÍTULO PRIMERO Los desencadenamientos EL ESPEC TÁCULO Régnard. Periodo epileptoide: fase tónica». la temporalidad de su llegada. «Ataque. en el fondo. estridente. Lo que intento. ante nuestros ojos y en nuestro interior. llena de aristas. Una invención: un acontecer de los significantes. a lo largo de toda su historia.. un dolor que se vio forzado a ser inventado como espectáculo y como imagen.. Y esto incluso en el propio paso de su terrible encanto (es justamente en ese punto donde se abre en primer lugar el interrogante). a la cuestión de las formas. ¿cómo en nuestra aproximación a las obras y a las imágenes puede aparecer proyectado..

1817-1830. Foucault. precisamente. como un capítulo de la historia del arte. En todo caso. la de las locas y los locos -y el cuadro de Fleury también fue pintado para contar esto. «una simple contradicción en el interior de la razón»: es decir. ). en primer lugar. 1961. 4 Cfr. se emplea. según Littré. 1893. pág. págs. con la locura: una indignación democrática frente a la miseria de esa infortunada clase de la humanidad. 1886. Y ni yo mismo me libro de esta atroz paradoja. invenire. pág. EL DESENCADENAMIENTO DE LAS LOCAS Pero hubo sin duda una extraordinaria imposición de las imágenes. es decir. 19. que exhibe en primer plano esas cadenas y herramientas. escribe Hegel. 376-377. en seco. Un milagro siempre emponzoñado: que en este caso recubre todo uniformemente. con la «cosa misma». en la mitología de la locura4 . como suele decirse. tratándose de la histeria. 1961. Inventar es. sobrecrear. que en principio debe suponerse. 501. su creación y su invención. 105. pág. tal como fue pergeñada en la Salpetriere durante el último tercio del siglo XIX. al chocar con la cosa. como Asilo en el sentido moder~ Ídem. exagerar en la imaginación. por último.. si no del genio. me gustaría hablar del sentido de su ex- trema visibilidad.12 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA acontecer mismo de los dolores. págs. 68-100. de unos dolores histéricos demasiado evidentes. deudor de Pinel: no debe suponerse a la locura como una pérdida abstracta de la razón. somos mucho más artistas de lo que creemos 1• 1 Nietzsche. habla de «compromisos ante el peligro que amenaza a la persona desde el interior»2 . pero ¿con qué? Nietzsche escribió lo siguiente: Actuamos así incluso en presencia de los sucesos menos ordinarios. finalmente. Además. el abuso de las imágenes. o más bien el quiasmo decisivo que éste operó. LOS DESENCADENAMIENTOS Ahora bien. y desvelarla. las mismas que cuentan el encadenamiento de las locas de la Salpetriere y su «liberación» por Pinel [1]: se representa el giro. un médico apenas es capaz de no asistir como Artista al dolor suntuoso de un cuerpo abandonado a sus síntomas. simple y llanamente5. milagro que se celebra en la liturgia de la denominada «Invención y Exaltación de la Santa Cruz». Me gustaría cuestionar este compromiso y esta amenaza cuando. filantrópica. Esto significa que estamos fundamentalmente y desde siempre habituados a mentir. en el sentido de forjar embustes.. pág.. Entre el cuerpo lleno de estigmas venéreos y la dolorosa crucifixión. que una loca es un ser razonable. el de un concepto de locura que Hegel formuló al declararse. la necesidad de mentir y desmentirlo. no es más que un mero trastorno. nos inventamos la mayor parte de ellos y somos casi incapaces de no asistir como «inventores» de cualquier fenómeno. en una palabra. 109. 5 Cfr. Hegel. Emponzoñado.. Freud. según se dice. Cfr. «fingir» se emplea erróneamente. fingir. toparse y caer. Este quiasmo fue. viéndome casi obligado a considerar la histeria. Gauchet y Swain. en términos más agradables al oído. Aunque.. Inventar es una suerte de milagro (el mismo por el cual la Cruz de Cristo fue desenterrada del templo de Venus que coronaba el Santo Sepulcro y después «reconocida» entre otras dos cruces por Santa Elena. y. lo que se intentará precisamente es escribir párrafos relacionados con la tardía reinvención de un «cuerpo cristiano» . o presuponerse. págs. es decir. es mentir por facultad del ingenio. imaginar hasta el punto de «crear». Charcot trabajaba ya bajo la égida del cuadro de Fleury3 . quién sabe . O para expresarlo en términos más virtuosos e hipócritas. cuatro páginas después. Y por último: la Salpétriere de Pinel. :i 13 . INVENCIÓN Ya inventar cuenta con tres acepciones distintas: Imaginar. Este quiasmo fue también el de una nueva relación. 483-497. el choque.. Foucault. pese a todo. bajo la influencia de un retrato de Pinel. es volver sobre ella. 1980.

las sustrajo a su puro secuestro. un funcionamiento infinitesimal y. Una curabilidad que podía. 6 Pinel. <iaulas de locos» y «mazmorras» .93. como Esquirol entró en la Salpetriere en 1811. una ciencia que fracasa cuando pasa a la acción. entran allí. ¿no tiene todos los motivos para engendrar unos sabios angustiados. sea cual sea el concepto buscado. al mismo tiempo. El banal paternalismo del Estado. los de la culpabilidad carcelaria que vuelve a aislar. se abría paso una ciencia nueva. en un 93 por ciento (véase la histeria). ser traducida en cifras. como algo incoercible? Y por otra parte. Ciertamente. «celdillas».14 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA LOS DESENCADENAMIENTOS Pero esto no fue más que un quiasmo: cruzado. ALMAS NOBLES l.. siempre. del 0. incluso. con su <iefe de Policía interna>> y. el «quiasmo» filantrópico habrá encadenado otros lazos. incluso si queremos. ilimitado. de otro modo. Se entra allí como en el funcionamiento mismo de lo cotidiano. Bibliotheque Charcot. «calabozos». 1809. pero simétrico. una ciencia terapéutica: «.. no de la palabra. les ofreció una coexistencia (la del trabajo. Ahora bien. ni en la Salpetriere ni en ningún otro sitio. Fleury.. pág. Cuidar se encadena con internar. En suma. Y la particularidad de este quiasmo nos es devuelta como el resultado constante de una división en la que se han igualado divisor y dividendo: facaso no se habrá experimentado la «conciencia psiquiátrica>> como la desafortunada escisión entre la confianza de su saber inmediato y el fracaso de este saber cuando pasa a la acción? El fracaso consistió en lo siguiente: la locura cambia de forma e. pero esta apertura supuso también una inserción: inventó el Asilo como «pequeño Gobierno». justificando oportunamente que no se las «somete» a la organización del asilo: sencillamente. Salpetriere. según solía llamarlo. pero la locura jamás se habrá vuelto a curar. principalmente). de que el tratamiento adoptado en la Salpetriere se complete con éxito si la alienación es reciente y no ha sido tratada en otro lugar» 6 . Pinel liberando a las locas de la Salpétriere (detalle). con sus «celdas». 437. sobre todo si su objeto de estudio es la locura que. hay una probabilidad. ¿no suele decirse que los locos se asemejan en cierta manera a nosotros? ¿y acaso un médico que trata la locura puede rechazar ver el desamparo de su propia seme- a 15 . es decir. no de médico sino de vigilante. Pinel liberó a las locas de la Salpetriere. E incluso fue en calidad.. y como efecto de la palabra. se abrió con el objetivo primordial de cuidar la locura. la locura. no cesa de manifestarse.

y es el que sabe dar una respuesta interpretante: adivino y terapeuta. Esto es. es el efecto conjugado de la permisión y de la deuda lo que dejaba vislumbrar a Pinel la posibilidad de delimitar la locura en su totalidad. en secreto. pág. ° 1 Cfr. 1807. Es la hipocresía como método. Hegel. la que pondré en tela de juicio a propósito de Charcot: un «dejar ser» táctico. el desplazamiento equívoco. si queremos entender este término como la complejidad de prácticas que designa y si no queremos desentramar dicha complejidad. de la elección. 168. este rechazo tendrá lugar. La hipocresía caracteriza. lo sabe bien 7• Hipocresía. 193. lo que establece como acto. el upokriter) es ante todo el que sabe discernir. mancillar el esplendor de su convicción. en el mismo momento en que se estaba procurando los fundamentos de su eficacia? Sostengo. de la conciencia íntima de una verdad fingida a la asunción delante de todos de una simulación de verdad -y el desvío de ese desplazamiento mismo. o en todo caso: en su interior (upo). contrahechos y simulaciones. una respuesta que simula prolongar a su ritmo la palabra ajena. como teatro y como respuesta interpretante. me ha hecho desmayar. Hipocresía: es el acto del juicio. II. en el sentido hegeliano de alma noble. un simple juicio. EL DESENCADENAMIENTO DE LAS IMÁGENES Deberemos enjuiciar su fracaso. que todo lo que ocurrió en la Salpétriere. en los límites de una trans8 9 7 Cfr. Habrá sido firme en preservar su convicción de universalidad. Ahora bien. El verdadero hipócrita (de tradición griega. 113. salió de la hipocresía. presta con humildad su persona a la voz de la verdad y la recita. Pero no por ello el fenómeno dejó de resultar menos clamoroso. recitar lo verdadero empleando medios escénicos. como puesta en escena. es el que dirige la investigación). Verstellung. un hipnoti:@dor. un ardid de la razón teatral en su presunción de inventar la verdad. como poco una conciencia desgraciada. con todo rigor. es decir. 195. esta gran epopeya de la clínica. convirtiéndose así en el rapsoda. es distinguir. 1798. Pero artista en el sentido de religión estética. léase decreto en la realidad. es quien explica vuestros sueños. habrá rechazado.16 0 LOS DESENCADENAMIENTOS LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA janza? Y. La «conciencia psiquiátrica» no habrá podido más que rechazar el ser una conciencia desgarrada. un problema de ética. de su genialidad. «Es un hipócrita. pero una respuesta siempre interpretativa. 52-53. y que. Cfr. Pinel había permitido la libre y pública «perturbación» de las locas 9. y las locas se cargaron por su parte con una inmensa deuda de amor para con él. o inventar actos adecuados a sus convicciones. Pero sólo un poco de cada. 131. decía una mujer de su amado a punto de volverse loca8. ahora veo el mundo con otros ojos». y ante todo a esta imaginatio plastica. La hipocresía es el arte griego. hechos. Kant. Insisto en el hecho de que Charcot se habría visto forzado a emplear este método: condenado a la imaginación. págs. De modo vital. incluso habrá preferido rechazar pasar a la acción. e incluso eficaz: un desencadenamiento de las imágenes -temiblemente eficaz. ciertamente. Freud. cit. de la respuesta interpretante. epistemológico. pero es preciso cuestionarla según la siguiente amplitud: ¿qué habrá visto una ciencia en la hipocresía para convertirla en principio constituyente de su exigencia metódica. incluso de forma confusa. págs. se habrá mostrado ahí como Artista. separar y resolver. luego oracular. 1980. Es explicar. ahora tengo los ojos cerrados. la que figura la intuición en el espacio 10 . Pinel. tal como sostiene Kant. 1915d. HIPOCRESÍA También podemos calificar esto de hipocresía: hipocresía. sin embargo. también en el actor. Pues la hipocresía. existencial. 0 17 . de la decisión. comporta un extraordinario beneficio epistemológico: y éste es el amor. Por lo tanto. el arte clásico del teatro. Y es esta hipocresía. en este riesgo de angustia. pág. por Gauchet y Swain. pero discretamente (en de- recho.

. saben mucho más que nosotros de la realidad interior y pueden revelarnos ciertos aspectos que. les haré reconocer todas sus letras» __¿cómo?. en suspenso. ¿Cómo abordarlo entonces? ¿Estrellando un cristal contra el suelo? Mientras se perdía en circunloquios al investigar la noción de instancia psíquica. justamente por esta razón. no menos sofisticada. ¿cómo expresarlo? . léase por lo imaginario? Y es que lo visible es una modalidad incomprensible. Se quejan de ser continuamente observados por poderes desconocidos. de Charcot: «Por decirlo de algún modo. conservamos algo del temor respetuoso que inspiraban en los pueblos de la Antigüedad. clínica y pedagógica. se está vistiendo para salir. págs. pero siempre al límite de una falsificación: es la invención (el método) experimental en sí misma. Estos enfermos se han desviado de la realidad exterior y. se imaginan escuchar a estas personas enunciar lo que están observando: «Y ahora dirá: mírale. Si lanzamos un cristal contra el suelo. que se está a la espera de sorprenderlos cometiendo una mala acción por la cual serán castigados. en primer lugar. de la vista al saber. 1. dudosa. 123. Tengan paciencia. se acerca bastante a ella. el de la aproximación al cuerpo del prójimo y a la intimidad de su dolor. no se romperá de cualquier forma. ¿Cómo se ha producido este alarde de representaciones del Dolor? Se trata de un problema fenomenológico crucial.. a 19 . CRISTAL DE LA LOCURA La cuestión posee. haré que toquen ese dolor con sus propias manos en un instante. a ese problema figurativo que obsesiona a toda clínica médica: el del vínculo. Esta estructura resquebrajada se cmresponde con la de los enfermos mentales.» Esta vigilancia. de la locura a la vista: Ahí donde la patología nos revela una brecha o una grieta. permanecerían impenetrables. ahí hay probablemente una fisura. estaba sin embaxgo determinada con anterioridad por la estructura del cristal. por tanto. 1933. 173 {la cursiva es mía). 11 12 13 C harcot. pág. su esencia. ). 1949. estableciendo una relación . del hecho de ver y del de ser visto.. una complejidad inusitada: jamás queda reducida a una relación plana. Es también un problema político.. reflejando brillos. de la ineludible modalidad de lo visible. si bien no alcanza el grado de persecución. Figurar y llevar a escena. sin ángulo. 1865. por este motivo. Charcot no estuvo solo en su debate práctico con lo visible: las locas también tienen una práctica. pág. Con respecto a los dementes. etc. cristalina.«presentándoles a cinco enfermas» -y las hacía entrar en la escena de su anfiteatro 11 • (Quizá se acordaba aquí del «postulado escópico» de Claude Bemard: «Para aprender cómo viven el hombre y los animales. es indispensable ver morir a un gran nú- mero de ellos» 12 . así. Cfr. 321. 80-81. Heidegger.. la gran promesa. medio sólido de la moderna «conquista del mundo en tanto que imagen concebida» -«die Zeit des Weltbildes» 13 • Pero el método no pudo escapar a ese problema. sino que seguirá las líneas de la fisura. el del interés espectacular que paga el sujeto observado por la «hospitalidad» (la capitalización hospitalaria) de la que se beneficia en tanto que enfermo. Es el problema de la violencia del ver en su pretensión científica de la experimentación sobre los cuerpos. Entonces. Freud ya imaginaba esto. ¿por qué seguir suponiendo a Charcot como obligado por la imagen. unos poderes que después de todo no son otra cosa que personas. lo visible tiene una manera muy personal de entrelazar lo imborrable de la angustia con su propio dominio. aunque invisible. Los enfermos así observados creen que nadie se fía de ellos. siempre renovada. 14 Freud. pág. el vínculo fantasmático. Y tal era. y de la vista al sufrimiento. Nos referimos a una categoría dentro de estos enfermos que sufren la locura de la vigilancia. Bernard. facetada. su extraña pregunta. no es. Y además. ¿Qué ocurriría si estos seres delirantes tuviesen razón? 14 • Dejo. OC. en fragmentos cuya delimitación.18 a LOS DESENCADENAMIENTOS LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA misión.. Pues. sin ellos. Y que esta experimentación sobre los cuerpos se lleve a cabo para hacer visible cualquier cosa de ellos.

es porque quizá tampoco pudo pasarse. lo tira al suelo. Si la eficacia de la psicología estuvo tan mal fandamentada. otros enseguida.. 1958. de dirigir hacia los demás el mismo gesto. Y para descifrar el cristal. El niño da vueltas una y otra vez a su juguete. reconozco que ignoro el misterioso sentimiento que les lleva a proceder así. realiza un esfuerzo supremo: por fin lo abre. divergencias. . destaco lo siguiente: La mayoría de los chiquillos quieren. le obliga a recomenzar sus movimientos mecánicos. París. romperlo de nuevo. Cuando este deseo queda fijado en la médula cerebral del niño. lo agita. El niño. transgresiones salidas de un alma cándida. De vez en cuando. de la histeria.:p de mujeres en la Salpetriere en 1792 (detalle). y por ello. Hay otros que se aprestan a romper el juguete apenas lo atrapan en sus manos. sentir la fascinación de su caída. mortífero. en conductas a menudo contradictorias. Pero ¿dónde está el alma? Es en este punto donde comienza el desconcierto y la tristeza. iy aún volver a romperlo. llena sus dedos y uñas de una agilidad y de una fuerza singulares. No me veo con el suficiente coraje como para censurar esta manía infantil: es una tendencia metafísica básica. pág. OC. lo golpea contra las paredes.20 a LOS DESENCADENAMIENTOS LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA a 21 MORAL DEL JUGUETE Vuelvo a lo anterior: lo que se construyó en la Salpetriere fue como una gran máquina óptica capaz de descifrar los invisibles lineamientos de un cristal: la enorme máquina. pág.. mágica. Dicho esto. el saber psiquiátrico del siglo XIX debe ser sometido a un examen más allá de sus afirmaciones. inventar máquinas adecuadas para hacer que la caída resultara más visible. como el pueblo que asedia las Tullerías.. sobre todo.. La terrible matan. unos después de invertir un tiempo en ejercitarse. es el más fuerte.zling question! 16 • ¿Se tratará acaso de una introducción al método experimental en psicología? 16 Baudelaire.. era preciso romperlo. Será la mayor o menor rapidez en la invasión de este deseo la que condicione la mayor o menor longevidad del juguete. ¿Les ha arrebatado una cólera supersticiosa contra estos diminutos objetos que imitan a la humanidad. experimental. incompatibilidades. Musée Camavalet. designaciones y descubr~mientos: ya que también es como una prodigiosa difracción de su propio discurso. La vida maravillosa se detiene. territorial.. evidentemente. para llegar a ver! Por eso. de un horrible niño demasiado curioso. y por todas las partes de su método 15 . a veces en sentí- 15 Cfr. se organiza a sí mismo según discrepancias. apenas comienzan a examinarlo. le propina arañazos. do inverso. más definida. 365. ver el alma. por lo que respecta a éstos. perdonable: ya que quiere saber. o bien les obliga a pasar una especie de prueba de iniciación antes de introducirles en la vida infantil? -Pu. a menudo. simplemente saber. 587. Canguilhem. 2. I.

pág. pág. que las acogiesen y ofreciesen sus cuidados». 1679. en la otra Bastilla1.22 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA DESASTRES DE LA EFICACIA Así pues. pág. Éste fue el Hospital general de las mujeres. de todos los desechos femeninos. y esa «Terrible matanza de mujeres que la Historia jamás ha mostrado» 18 [2] . nada más llegar se las azotaba. ¿y cuál habrá sido esta «gota de crueldad». común a toda esta voluntad de conocer? 17 • ¿Esta sangre de las imágenes? Pero permanezcan ya a la escucha de las conmociones significantes: Salpétriere. pues era únicamente en la Salpétriere donde se «recogía>>. entre otras. Sus «mujeres libertinas». luego se les cumplimentaba el «Certificado de castigo» y. «anormales constitucionales» y otras «asesinas natas». por Foucault. eran intemadas2. revolucionarias de Saint-Médard. el gran asilo de mujeres.. el hospicio de las mujeres. 1 Cfr. 1925. Cfr. Lugar conocido como «el pequeño Arsenal». o más bien. 97. Y el mayor hospicio de Francia. El hospicio de mayores dimensiones de toda Francia. a las aquejadas de enfermedades venéreas. cit. pág. «Délibération de l'Hópital général». el error histórico de 1792 (un «complot de las mujeres» que habría estado asociado al «complot de las cárceles»). «se había prohibido incluso a los médicos del Hospital principal de París. Guillain y Mathieu. 48. 17 Itt Cfr. Debemos realizar un esfuerzo. 1925. por último. Su «patio de las matanzas». 2 . 41. Guillain y Mathieu. o CAPÍTULO 2 Saberes clínicos EL ESCENAIUO DE LOS CRÍMENES La Salpetriere: lugar señero de la reclusión a gran escala. la ciudad de las mujeres incurables. Nietzsche. o intentarlo al menos. para imaginamos la Salpétriere como ese inverosímil lugar consagrado a la feminidad en el mismísimo corazón de París: quiero decir. Convocar al mismo tiempo una preocupación por sus defectos. volver a trazar los protocolos experimentales de esta gran máquina óptica de la Salpétriere. 1961.. 148. por mínimos que sean -la soberanía de lo accidental: apelar al mismo desastre como horizonte de su eficacia. todas ellas encerradas ahí. el antiguo polvorín. como una ciudad de mujeres. 1886.

kr'...¡... ..-t ---"~~ .1•.fif._ . presentaba al Senador y Prefecto del Sena.. Y en 1873 sumaban un total de 4. ... el señor Dupont.:::~.¡. :Q'~.. .":i''"'"f/....J_.. Losserand. . La histeria aún no aparece formando parte de ese vocabulario._. dementes a una ración diaria y dementes a dieta.. los golpes y las heridas....llC%...::. .... las escrófulas.. «viejas pueriles»... Véase también Husson......... Ídem.. pág.li".. de las cuales 580 eran empleadas.. Doscientas cincuenta y cuatro mujeres fallecidas en 1862. passim./J.... el onanismo. ...._ .. .. veintiuna causas morales (el amor.... . «mujeres chochas».. Veamos a continuación unas interesantes estadísticas...1.. el vicio y el libertinaje. . En 1863.. 1... í'.f~'t/:... 853 «dementes» y 103 niños 3..' THJE1u: PLAN GÉNt: l lJ\L [chelltdt1mi ll '::op.. .J.... Lugar señero de la muerte femenina en 275. ff .él.rJr~-1.NTt'... mendigas. Aproximadamente un médico por cada quinientos enfermos.li.-·':../. Coeficiente de curación estimado en el 9.. 1978... 2. .: ·...1~:::/---.. la alegría. IU~~.:.a..'w· (.24 0 SABERES CLÍNICOS a 25 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Tres mil mujeres encerradas desde 1690... Plano de la Salpetriere. 1958. passim Cfr.1.448 metros cuadrados [3].. 1862. 'l ~52'i~:~:·. .. Cfr.11..1~~t... 1863.~.<.i .../.-... /..72 por ciento.. tfb 1..::~:='"' f:~:..~. epilépticas.. .. el señor Husson.1."':'"... ... «presuntamente a causa de su demencia».~if~-~:"5f~~~ ~ $ } .. y una que reagrupaba todas las «causas desconocidas» 6 ...:::::.. con anotaciones de Charcot.....780 «administradas».L/14. «mujeres caducas». .~. passim Ídem..._:.¡..-~ Jr. Tres regímenes alimenticios: dementes a dos raciones diarias.:.. pág. págs.3m~ 1'. el alcoholismo y las violaciones).f{(~. 7 . LVI-LVII y ss...... ... en una palabra: locas. 429. iTres mil! Tres mil indigentes......~~:~. Husson.../. D/!:.'I".t...... • . el cólera._... en su centro._ ... la nostalgia y la desgracia...t P .1. una espléndida iglesia de planta cruciforme4.fti· .... 87 «en reposo». «inocentes mal proporcionadas y contrahechas»..} <:?....}J... Sonolet... /"· ....•• ......:.-. la erotomanía. el Director de la Administración general de la Asistencia pública....-•..... - ti. Pero ¿qué causas para ser exactos? El señor Husson enumeró sesenta: treinta y ocho de tipo físico (entre ellas.... ~~ @~UV LI ~[ Vlílú] IUL[~)~~S [ !ID[ [Lff\ ( FEMMES) SA1..rt'"....+-."I''" .r.-" . que albergaba. vagabundas... Df. ¡.. 11.:::·-:. Ciento cincuenta y tres crisis epilépticas al año.... muchachas incorregibles .383 personas..1·1.e...:'):. . 3 4 5 6 7 Cfr.. su voluminosa Relación so- bre el servicio prestado a los dementes del departamento del Sena para el año 1862 5 : el mismo año en que Charcot ingresó en la Salpetriere. 7 .......'. las «malas lecturas». 3....~j·~~~~...).. Las mejoras del señor Husson en la gestión de la Salpetriere en 1862: una parte del patio se convirtió en jardín y se compró un piano 7. 1tn ..

pero han insistido especialmente en el hecho de que no era por culpa suya: fue «muy a su pesar» que Charcot «se vio inmerso en medio de la histeria>>. Las hagiografías de Charcot no han pasado por alto el hecho de que durante años estuvo confrontado a esas infernales mujeres. El patio de las reclusas en la Salpétriere. «labios habituados al silencio» o «cabeza modelada a la antigua» provocaron la identificación de Charcot con Dante. por otra parte. De que estaba en la proa me di cuenta del valle del abismo doloroso que de quejas acoge la tormenta»: círculo primero. «Quebrantó el alto sueño de mi mente un 4. sin embargo.. 1922. grave trueno.. . como atestigua el siguiente texto de Jules Clarétie (nada menos que miembro de la Academia francesa): Detrás de estas murallas vive. «ojos escrutadores. 179. 1925. limbo . OC. págs. que venían a «visitar» la Salpetriere y «asistían» a las célebres lecciones de los martes. se agita y se arrastra. toda una población muy particular: ancianas. se arrastraban tras él musitando un largo mugido12. «rostro sombrío». 179-180. págs. Aquello es como el V ersalles del dolor8 . pág. y como un rebaño de víctimas propiciatorias. Baudelaire. el Consolador) de hecho no hacía más que dirigir sus esfuerzos a lo siguiente: en esa ciudad dolorosa. Souques. Ídem. quise saber adónde había llegado. pág. lo más parecido a un infierno. sobre todo. rasgos como su «bella frente pensativa>>. en su solemne vetustez. a la vez.. sino también un apóstol: el que «dominó su época y la consoló»9. 1. 24 de septiembre de 1887. con la mirada atenta.26 O LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA SABERES CLÍNICOS 0 27 DESCENSO A LOS INFIERNOS Aquel sitio fue. Charcot también fue identificado con Napoleón Bonaparte. hundidos profundamente en la sombra de las órbitas». 10 Cfr. «cejas graves». Pero. pág. no se equivocaba [4].. publicado en Paris illustré. Los muros gruesos y grises de esta citta dolorosa parecen haber conservado. 3-4. Dibujo de Vierge. 1903. y virne recobrado como aquel que despiertan bruscamente. 20 («Donjuan en los infiernos»).. que se retorcían. pág. El azar hizo que el ala Saint-Laure de la Salpetriere se encontrara en un estado tan ruinoso que la Administración hos- 8 Clarétie. ). pobres mujeres y reposantes esperando la muerte sentadas en un banco. puesto en pie. OC. Gilles de la Tourette. 205. 9 11 12 Dante. Charcot fue no sólo un Rey Sol o un César. dementes que expresan a gritos su dolor o con llantos su tristeza en el «patio de los agitados» o en la soledad de sus celdas. Dicho texto (titulado Charcot.. el carácter majestuoso de un barrio de los tiempos de Luis XIV olvidado en el París de los tranvías eléctricos. Cfr.. 245. que mostraban sus senos colgando y sus vestidos abiertos. el mismísimo Dante del Descenso a los Infiernos . La imaginería. Daudet. 11 . iPor azar de naturaleza burocrática! (pero cuyas consecuencias epistemológicas se revelarán en sus decisivas dimensiones . volvime en tomo con mirar pausado y. 900-90 l. págs. existieron las conmiseraciones literarias de los admiradores de Charcot.. «Lasciate ogni speranza voi ch'intrate» . 1893. JO.

Fue así como. Ibídem. En efecto. por la ley de 1892 sobre el monopolio del ejercicio de la medicina). Como Charcot era el más veterano de los dos médicos que trabajaban en la Salpétriere. por parte de su padre. las enfermedades seniles. 248-249. un avance considerable en la anatomía patológica. tan tenaz en lo sucesivo. la paraplejia dolorosa de los cancerosos. este nuevo servicio le fue confiado automáticamente. que logró que el Parlamento aprobara en 1881 un crédito de doscientos mil francos para la creación de una «cátedra de clínica de las enfermedades nerviosas» en la Salpétriere: la invención de Charcot. entre otras cosas. se trazó un catálogo. Cuando vuelve a calificarlo de «enorme emporio de las miserias humanas» 15 . 2. una teoría de las localizaciones cerebrales. los colegiales de Oxford debían realizar una traducción de su obra. así de simple. muy fuerte 14sensación de penetrar en un museo.. Se convirtió muy rápido en un autor clásico: desde 1877. Charcot descendió a los infiernos. Charcot: inmensidades y magnificencias de los campos recorridos: el reumatismo crónico. por Guillain. el almacén. merced a sus esfuerzos. Apéndice l]. Charcot es nombrado profesor de anatomía patológica. Benveniste. Necesitó la ayuda de su amigo Gambetta.. cit. al igual que se dice calorífica. 1966-1974. las epilépticas y las histéricas.. Pues esta apuesta es una apuesta por el conocimiento. gracias a sus esmeros. En 1872. una medicina que es necesario examinar: la medicina de la belle époque. la amiotrofia denominada de Charcot-Marie. Este edificio pertenecía al servicio de Psiquiatría del doctor Delasiauve.28 0 SABERES CLlNICOS LA INVENCIÓN D E LA HISTERIA pitalaria tuvo que ordenar su evacuación. Cfr. la afasia. tenía de hecho la agradable -y científica. lo hace para añadir enseguida que. con su «fondo» antiguo y su «fondo» nuevo . 1955. 0 29 . la esclerosis lateral amiotrófica. Pues aquellas cuatro o cinco mil infernales mujeres le ofrecían un enorme material: Charcot. de forma involuntaria. passim. las hemorragias cerebrales. págs. se convirtió. En él estaban hospitalizadas. al igual que lo ha- Marie. págs. y a causa de una sucesión de acontecimientos. el célebre Alphonse. 1922. el tabes y las artropatías tabéticas. 17 Cfr. Daudet. inmerso desde 1862 en los infiernos. Es la gran época de una medicina con estilo propio. 1. las localizaciones medulares. Charcot. Ahora bien. la Administración vio lógico reunirlas y crear para ellas un barrio especial bajo el nombre de «Sección de las epilépticas simples» . siendo ese sufijo -jica como una derivación factitiva muy. allí no se sintió mal del todo. la esclerosis en placas. Daudet. La Administración aprovechó la evacuación de este edificio para separar por fin a las dementes de las epilépticas no dementes y de las histéricas. II. la gota.. como Patrón. 197-243. conocida como enfermedad de Charcot. pág. y que el emporio. 134. [cfr. soporífera u honorífica. las dementes.135 (Ja cursiva es mía). 1894. todas mezcladas. con Charcot se magnifica la figura del médico. en «la sede de una enseñanza teórica y clínica verdaderamente útil» 16 . pero ello no obsta a que su magnificencia nos deje sin palabras. OC. pero eso no era suficiente para la verdadera fundación 13 14 15 16 de un nuevo saber. y como ambas categorías de enfermas presentaban crisis acompañadas de convulsiones. ¿Acaso no fue una inversión más espléndida que la compra de un piano o el crédito para construir un jardín? E MPORIO-IMPERIO El «cesarismo de la Facultad» 17 : así se vio obligado a calificar el propio Léon Daudet la posición de Charcot. Charcot se vio inmerso en plena histeria13 • VENJ-VIDI Así pues. las escaras en las nalgas. págs. Él mismo así lo definió: un museo patológico vivo. Puede que eso no constituya entonces más que la dimensión espectacular de una inmanencia del poder médico (apuntalada. con quien no obstante mantenía relaciones de familiaridad. el bocio exoftálmico. la claudicación intermitente. por supuesto.

23 Cfr. por su puesto. Charcot verdaderamente redescubrió la histeria (y a este respecto. Falguiere). págs. Veladas cada martes en su domicilio privado. Y. el portugués. Revue Neurologi. 21 . su primer cliente importante. la nuestra: «Desde el punto de vista terapéutico.. con otro símil: Charcot es como Adán. T. ¿qué hizo. 21 Freud. 1893. Mistral. un emperador de Brasil.in. 457-527. con la histeria? O bien: c'. Nassif. iY cuánto mejoraban con sus correcciones!» 18 . la persuasión. preconizó muy acertadamente. 37. un ministro de finanzas (el banquero Fould.que. Cfr. con el objeto de que éste les diese nombre . Fundador de una escuela y de una corriente de pensamiento: «la Escuela de la Salpétriere» . y el «desmembramiento» de la histeria. después de todo. al examinarse del título de «Degree of Bachelor of Medicine». coleccionistas de arte (Cernuschi). y también lo dejo aquí. la electrización»2º. Charcot dio nombre a la histeria. la separó de la epilepsia y del resto de las enajenaciones mentales. antes de nuestra época.. de un método honesto. ¿Quiere eso decir que comprendió los resortes y dedujo un procedimiento terapéutico? No. Sobre todo. Laplassotte. a las que acude. 1968. 18 19 20 Gilles de la Tourette. Cuatrocientas sesenta y una páginas de homenajes reunidas para el centenario de su nacimiento 19 . pág. e incluso en 1955 se le volvió a rendir homenaje por haber abierto el camino a la psiquiatría que se practica hoy en día. pág. pág. el inglés. prefectos de policía (Lépine). 1955. SABERES CLlNICOS 1)/\ tz NOMBRE A LA HISTERIA En el obituario que le consagró en 1893. . 249. Sus obras son traducidas a todas las lenguas. 155. no significa nada22 . desde 1853-1855).. en el que Charcot afirma que la palabra «histeria». Freud comparaba Charcot. pxactamente. se consagró a esta tarea en 1886 y 1892-1894). pero ¿fundacional de qué t·xactamente? Lo tenemos delante de nuestros ojos) . la aisló romo objeto nosológico puro. 22 Cfr. 1978. pues. págs. curiosamente. 1893. el ruso. Guilla. Y.. la tentativa primordial que tuvieron los discípulos de Charcot de suprimir la palabra a la muerte del maestro? 23 . 143. Charcot pasa por ser el fundador de la neurología. Freud la enlazaba. de paso. también he de admitir que en la producción de Charcot hay un evidente intento de comprender qué es la histeria. en suma. Excelso diagnosticador. con una estatua: la de Cuvier en el Jnrdin des Plantes (¿sería por estar petrificado en medio de las 1•species a las que él mismo había dado categoría y reglamenlado?). 1888-1889. redescubrió la histeria. a continuación. 1934. hijos del rey de Túnez. Babinski. el alemán (Freud. y no sigo. al igual que sostengo lo anterior. «literatos» (los Daudet. 13.. de Banville. Charcot. Entonces. los agentes físicos. compuesta por grandes duques de Rusia. Dalou. 0 31 . 731-1192. es decir. ante todo. Y esos intentos fueron metódicos. 1 EL ARTE DE GENERAR HECHOS Me pregunto si no estaré siendo injusto. siguiendo la lógica de lo extraño. todo el beau monde: personalidades del mundo de la medicina y de la política (Waldeck-Rousseau). pág. ejemplar. Sin duda alguna.qué sucedió entre ese momento. en especial. páginas 220-225. Clarétie). ¿qué hizo o qué quiso hacer de más respecto la histeria?. Rochegrosse. los pintores y escultores más famosos (Géróme. 1925.30 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA cían con Hipócrates y Celso. lecciones de los martes. Clases magistrales de los viernes. su obra es fundacional . pág. arquitectos (Charles Garnier). Burty.. e incluso cardenales (Lavigerie). un Adán ante el que Dios habría hecho desfilar las entidades nosológicas. Pues. situado en el número 217 del Boulevard Sant-Germain. Pero. el aislamiento de los enfermos. con una clientela privada internacional y famosa.. icon innumerables discípulos! Maestro e inspirado censor: «Ninguno de sus alumnos publicó jamás un trabajo de cierta relevancia sin que él antes lo hubiera releído y corregido de su puño y letra.

Para conocer la vida. págs. sin embargo. de manera estricta. para analizar los fenómenos vitales. págs.. La observación. y después. ).punto hacer todo lo posible para superar el simple reconocimiento 30 Ídem. págs. se convierte en experiencia. Insisto. el arte de generar hechos. Ahora bien. en primer lugar. LA VIDA PATOLÓGICA. 304--313. en este caso la del sistema nervioso. y a conformarnos con no observar más que la superficie? Ciertamente no. del planteamiento de este método: esto es. 25 Bemard. descansa tanto sobre una estética como sobre una ética de los actos. siguen cuajados de contradicciones. a la interpretación de los hechos. El propio Charcot tuvo que enfrentarse a un dilema mucho m ás temible: pues no se puede. su visibilidad sistematizada. y todavía menos penetrar en la «vida patológica» de las circunvoluciones cerebrales de una mente perturbada sin quitarle la vida. págs. LA NATURALEZA MUERTA Conocer la «vida patológica>> sin recurrir a los despojos cadavéricos planteaba también al método experimental un dilema cuya decisiva resolución fue aportada por Claude Bernard: Si queremos alcanzar las condiciones exactas de las manifestaciones vitales en el hombre y en los animales superiores. Pierre Janet tenía razón al insistir en el hecho de que Charcot «concedía a la teoría. es preciso penetrar en los organismos vivos con la ayuda de procedimientos de vivisección~º. w Ídem. poner todos los nervios de una enferma en carne viva para ver qué resulta. 170-171. Pero ¿cómo podemos conocer el medio interno de un organismo tan complejo como el del hombre y los animales superiores si no es descendiendo de alguna manera a su interior y penetrando en él por medio de la experimentación aplicada a los cuerpos vivos? Lo que significa que. Este argumento formula. sino una observación «provocada>>: ello quiere decir. sino más bien en el medio orgánico interno (. Y. pese a su «puesta en marcha>>.32 0 SABERES CLÍNICOS LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Pero. sin sentido. págs. y por ello precisamente denegatorio. servaciones» que. 322-332. 28 Ídem. aquí llego ya a una especie de linde doctrinal. lleva la marca. pág. de una idea fija y que depende quizá de un debate al borde de la desesperación: el de un saber basado en cuerpos. justamente. resulta necesario viviseccionarla. 0 33 . 382-396. tanta importancia como a su descripción» 24 . Me refiero a la denegación porque todo. pues. en la clínica de Charcot relativa a la histeria. el arte de sacar partido de ellos 25 . pág. 1865. de ninguna manera. tal como la expresa Claude Bernard. aquel intento se convirtió en algo irracional. en tanto que «puesta en acción». actos y «ob- 24 Janet. ¿Deberíamos entonces obligarnos a observar sin tocar. correcto o incorrecto). porque sólo ella es ajena a cualquier doctrina26 . 24. 27 Ídem. como «arte de generar hechos». debemos aprender a creer únicamente en la experiencia. Bernard escribe que el método experimental no es la simple observación.. Nos queda. de alguna manera. que esté libre de toda idea y que sepa «huir de las ideas ftjas» 28 . que el método experimental está concebido para desafiar estas contradicciones y que. la definición del método experimental. que ofrezca una garantía contra la aporía de los «hechos contradictorios»29. 26 Ídem. ¿y cómo esperaba que aquella idea le fuese inspirada?: provocando su observación. que dicha metodología sólo descanse sobre hechos y jamás sobre palabras 27 . en absoluto deberemos buscarlas en el medio cósmico exterior. Pero antes que nada. ¿cuál fue ese método? ¿Cuáles eran las aspiraciones de Charcot? ¿Qué esperaba conseguir esencialmente de sus métodos? Deseaba que todo aquello le inspirase una idea: un concepto justo de la «vida patológica». 573. y. como el método acabó fracasando (debido a su funcionamiento excesivo. 1895. pues la patología debe en este . 63-71. en segundo lugar. como sostiene Bernard. en fin. en algo innoble.

1966. :n Charcot. Cfr. pág. pág.. más o menos paradójica. fisiológicos y esencialistas. y por lo tanto diagnosticarlas36. A continuación. Charcot y Pirres. a irrealizarlo en cierto sentido: la idealización estaría próxima a la sublimación. un puro punto de vista de la anatomía patológica: el estudio de las enfermedades del sistema nervioso debe dirigirse ante todo bajo la forma de una «patología de las regulaciones funcionales»:11 • Tampoco se trata de que tengamos que subordinar toda la patología a la investigación fisiológica. es decir. como la región psicofisiológica se abrirá a la posibilidad misma de una represen- tación: Mi explicación quizá les parezca difícil y traída por los pelos. Y el «método anatomoclínico». pues en materia de enfermedades nerviosas. Dicha fisiología llega incluso a creer que llegará un día en que las propiedades vitales se reducirán a propiedades de orden físico:i4 • SABERES CLÍNICOS LA AUTOPSIA ANTICIPADA EN EL SÍNTOMA Charcot se vio de hecho forzado a idealiz:pr su método. Y es en la prolongación del punto de vista funcional. estudios de mayor o menor profundidad que no están al alcance de todos. 17 (la cursiva es mía). 97. 34 Charcot. no obstante. 32 Charcot. Cfr. les pertenecen en exclusividad. 35 36 37 Cfr. título creado a mayor gloria de Charcot. 17. OC. se distingue de ella35 . de una temporaliz:pción. desempeña un papel eminentemente defensivo. podría definirse en los siguientes términos: Un compromiso con los objetivos. la nueva fisiología se resiste absolutamente a considerar la vida como una influencia misteriosa y sobrenatural que obraría a su capricho emancipándose de toda ley. la psicología está presente. 1907. puesto que Charcot se habrá visto obligado a ello. 1895. 1914c. Si bien está admitido que los seres vivos presentan fenómenos que no se encuentran en la naturale<P muerta. podremos descubrir los efectos provocados por las alteraciones de su funcionamiento gracias a los síntomas corporales. repetir estos estudios en un gran número de casos. pues. pág. y que. III. 21. «la observación clínica debe aliarse con las ciencias generales y aproximarse progresivamente a la fisiología para dar origen a una medicina verdaderamente racional» 32 . Veinte años antes de esta afirmación se sostenía lo siguiente: Señores. disecarlo) «sobre cuerpos vivos» 37 . Bernard). en el estudio de las enfermedades nerviosas: aunque no podamos ver cómo funciona un cerebro. 1867. de la mirada clínica: anticipa sobre cuerpos vivos los resultados de una autopsia. Esta doctrina depende.. «con precisión») los síntomas que presenta el paciente. Freud. pág. 1867. abrirlo. 1887-1888. Y se jacta de ello al bautizarse a sí misma con el término «anatomía» (del griego anatémnein: desgarrar un cuerpo. en consecuencia. nos queda por determimff las relaciones que deben existir actualmente entre la patología y la fisiología( . más exactamente a lo siguiente: estudiar («metódicamente». en ese sentido. estudiar (es decir. tal como lo promueve Charcot. 9 {citando a C. 142. :l l Canguilhem. tras la muerte de dicho paciente) el «foco» de las lesiones constatadas. pág. 99. constituye un compromiso. Charcot. y lo que yo denomino psicología es la fisiología racional de la corteza cerebraPª. no obstante. págs. 0 35 . 4-5. Cfr. Cfr. pág. Charcot.34 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA de los síntomas e. y confrontarlos a fin de fijar con certeza este «foco concreto» de las lesiones que han tenido como consecuencia esos determinados síntomas. pág. ). Comprendo que la inteligencia exige. pág. incluso. 1867. Meige. Tal vez sea preciso acostumbrarse un poco. Un compromiso con el tiempo empleado en la observación. de sus esquemas neuromotores y sus regulaciones fisiológicas. En otras palabras: la doctrina de las «localizaciones cerebrales». 115.

los compara unos con otros.. «experimentan» sobre el cuerpo al servicio de una «idea fija>>. diagnóstico. El artista que. sin gesto. El protocolo es el siguiente: clasificación. 51. transita o se transforma en una formidable escalada de protocolos clínicos: ya no sólo estarán las tradicionales lecciones de los martes y de los viernes [cfr. Al mismo tiempo. justamente. un breve saludo a quienes lo rodean. Por fin hace venir a un segundo enfermo. Pero también algo esencial. p1incipalmente visual. Y de nuevo. 1963. Algunas instrucciones a sus internos y. o bien simula apartarse. DRAMATURGIA DE LAS COMPARECENCIAS Una mirada que observa y se aparta. se hace el silencio. Cit. a las que estaba dedicado. requiere un tercero. ser la «mirada clínica>> ideal. clasificación. mientras da golpecitos con una mano sobre la mesa. Se le desnuda íntegramente.. Esta observación minuciosa. Cfr. Charcot. »: facaso no se trataría de una fórmula para expresar lo que yo he calificado de compromiso?) Lo cierto es que la dificultad metodológica. I. 11. un largo silencio durante el cual observa. pág. según las cifras aportadas por el señor Georges Guinon. Suenan las doce del mediodía. anteriormente evocada. instrucciones terapéuticas: 38 :J!J 4 ° Foucault. pág. 1963. de pie. en su caso. Charcot la habrá. que se explore su sensibilidad. pues es el mismísimo ejercicio del «arte». el papel preponderante y la suprema jurisdicción deberán pertenecer siempre a la observación clínica. 107-108. el Maestro escucha atentamente. cuyas enseñanzas han iluminado con su vivo resplandor la Facultad de Medicina de París. regresa a su carruaje. es en la «invariante de la clínica>> donde «la medicina habría urdido la verdad y el tiempo» 38 : la clínica se afirmó a sí misma como «la era absoluta>> de la medicina. sino de las enfermedades nerviosas. seguido de su servicio. Apéndice 2]. ordena al paciente que realice un movimiento. con pasos cortos. Y se marcha41 [cfr. terapéutico): Pero mantengo que. 22. no permaneció ajeno a estos hallazgos. observa al paciente.. Ante ello se dirá que no fue culpa suya. le hace hablar. pese a todo y a menudo. esperan ansiosos una palabra que los instruya. está en el origen de todos los descubrimientos de Charcot. 1955. y enseguida hace venir al enfermo que va a estudiar. Es de esperar que en semejante número puedan encontrarse numerosos casos interesantes40 . transgredido: obnubilándola. Pero ¿existe acaso espectáculo alguno sin puesta en escena? Y si realmente existe una frontera entre clínica y experimentación . Con esta declaración me pongo bajo la protección de los jefes de la Escuela francesa. Foucault. A continuación. muestra. de un servicio de consultas «externas» para los enfermos: Ésta va creciendo día a día y. por Guillain. 1892-1893. se incorpora. se puede estimar en 5. y siempre sin articular palabra. pide que se busquen sus reflejos. págs. lo examina como a su predecesor. el silencio misterioso de Charcot. esas enfermedades que. EJERCICIO DE LA CLÍNICA Ahora bien. El interno lee una observación. III. Apéndice 3]. dotada únicamente de lo siguiente: es capaz de escuchar un lenguaje en el espectáculo que le «ofrece» la vida patológica42 . pág. 0 37 . pág. Charcot continúa callado. OC. la era de un saber absoluto. Una mirada muda.36 0 SABERES CLÍNICOS LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Se sienta junto a una mesa vacía. ipues bien!. Finge ser pura. mero ejercicio. Después.000 el número de consultas anuales. nuestros maestros más inmediatos. Los ayudantes. Charcot. en este concierto. y es el ejercicio del <poder» (médico. 54.. iba parejo con el médico. reconocimiento. sino también la creación de una «policlínica». a la cual tengo el honor de pertenecer3 9. simula intervenir. Charcot ya reconocía la existencia de una limitación: es mera práctica. 41 42 Souques y Meige. da unas cariñosas palmaditas a los caballos de su landó de alquiler. («Pero mantengo . comparaciones.

la clínica quiero decir: Charcot quiere estar listo ante cualquier cosa. Un signo. tal como la practicó Charcot. OC. En efecto. da «mirada clínica». Pues parecía siempre que ya lo había visto. 39 . pronostica lo que va a suceder. sin desatender su siempre posible valor de contraprueba. es decir.rcot. estaría más o menos obligada por su propio objeto a no verse depurada de cualquier intervención experimental? ¿Charcot no contribuyó personalmente a ello? Ahora bien. el síntoma se transformaba en signo: daba la sensación de que a Charcot le bastaba con «ordenar un movimiento al enfermo» o hacer que un segundo paciente se aproximara a su lado. ile hablaban de sí mismos! Y en esta silenciosa dramaturgia. muchas veces proporcionan la solución a problemas difíciles.. se apartará de sí misma. Así pues.. Entre estos casos.lo apela. a su vez.si no me equivoco. legitimado: aquel caso no era otro. hace una evaluación anamnésica de lo que ha pasado. Es científica: la ciencia llama y desafía a los desafíos de la ciencia. «El signo anuncia. como tal. Y los alardes barrocos del caso no son más que un ardid de la razón clasificadora. De pocas palabras. pág. la visibilidad de su comparecencia se transfigurara en una visibilidad explicativa. e incluso . pues. sólo tiene quasi seres. porque establecen la transición entre los grupos zoológicos o permiten esclarecer algún punto oscuro de la anatomía o de la fisiologia filosóficas. CASO ¿y cómo podemos. singular? Instituyéndola en primer lugar como caso. en tomo a un fantasma del lenguaje44 Cha.) Hace las veces de. parecía haber sido el más importante director de escena de los síntomas que. Y prolifera. como multiplicidad y como contingencia: se integrará. de golpe. la circunscripción temporal de las criptografías precarias y llenas de lagunas inherentes al síntoma. incluso ante sus propias estupefacciones nosológicas. lo convoca. para que.. ).y por ello. sin embargo. No debe desdeñarse. circunscribir la actualidad del síntoma? ¿A partir de su presente? ¿Cómo poner en escena su comparecencia catastrófica y. muy rara. «¿dónde le duele?» . Un signo. No siempre son un simple aliciente para alimentar la vana curiosidad. Responde en primer lugar a un deseo de integración: deja a voluntad la individualidad del cuerpo enfermo. y cuya existencia misma es discutida por la mayoría de los médicos. pero tampoco exisle haber. a lo excepcional por deseo de integración tanto como por «integridad»: pues la multiplicidad. Sin embargo. C UADROS La clasificación configura el desorden y la multiplicidad de los casos.un legítimo ejemplo de una afección rara. pág. el «no llegar a creerse» un caso extraordinario. hay uno que destaca entre todos y que será objeto de nuestra primera entrevista: es . 277. una vez recorrida por completo (el momento ideal al que se aspira).. la medicina giraba. 89. La clínica quiere prever ":i Ídem. en el trazado mismo del procedimiento. por supuesto. el examen de los casos excepcionales. señores míos. hace cuadros con ellos. el relato de Souques y de Meige lleva a pensar que Charcot casi pudo llegar a arreglárselas sin las clásicas preguntas: «¿Qué tiene usted?». Queda formulada la cuestión del estilo. y. Porque de hecho quiere.. desde hacía ya bastante tiempo. 1. ¿y qué es un cuadro? (Un cuadro no tiene ser. y con ello diseña ya toda la «estilística>>. La clínica apela. o a un tercero. En esto son comparables a esas especies perdidas o paradójicas que el naturalista busca con cuidado. pero muy eficaz: retrospectivamente. (Excepcional y paradójico.. Esto no es una respuesta. diagnostica lo que se desarrolla en la actualidad»43...38 [] SABERES CLÍNICOS [ ] LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA como solía decirse. El «caso» asigna el primer «género» de la clínica. responde a algo como la preocupación por una organi<flción de lo simultáneo. que un caso de histeria . Pero esto no es más que una argucia de la razón. justamente. por lo tanto.

Hacer que el ojo discurra (y no hablar ni tampoco escuchar verdaderamente): el ideal de la descripción exhaustiva. en una tabulación. iY en qué medida es así en el caso de la histeria! Un lenguaje-cuadro es creado con el objeto de ignorar tanto la obstinación como el sentido de las inflexiones. a partir del caso y con el objeto de registrarlo por completo. es justamente la forma del «conjunto» de los síntomas. al menos en Charcot. diagnóstico y pronóstico serían configurados simultáneamente: un verdadero sueño a lo Condillac 47 • 45 Janet. es verdad. Charcot. Lo que se escribe. 1881-1885. Los vínculos. incluso en un trazado sobre un fondo de coordenadas cartesianas. que sobre todo. pues todo el esfuerzo de Charcot estuvo encaminado a desmentir de la manera más categórica posible la célebre definición de la histeria realizada por Briquet (recogiendo las de Galeno y Sydenham): «Un Proteo que se presenta bajo un millar de formas y que no podemos asir bajo ninguna de ellas» 46 . acto de vigilancia: el gran género de la psiquiatría. con absoluta visibilidad. Pues el tiempo inestable del «caso» se convertiría así en el elemento ínfimo de un importante procedimiento narrativo-tabulario. pero admite implícitamente el contenido hipotético. que se disponen en jerarquía. prefacio a Richer. 5. VII. resultan en su mayoría faltos de ilación y la sucesión de distintos acontecimientos. a continuación. Pueden. Y cuando se sueña así como un lenguaje-cuadro. Si una gramática de lo visible se plantea así. según Charcot. incierta48 . eso sí. págs. DESCRIPCIONES No puedo más que asombrarme ante lQ siguiente (decía Freud): ¿cómo pudieron hacer mella en los autores las observaciones consecuentes y precisas de las histéricas? En realidad. Pues el tiempo se obstina en las criptografías del síntoma. 8-9. se distinguen de forma evidente de los caracteres de otras enfermedades semejantes» 45 • Esto resulta crucial tratándose de la histeria. el de integrar el «caso». esta tabulación constituirá un «retrato» exacto de «la>> enfermedad. págs. incluso ostensibles. de modo que la reinventa.40 O LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA SABERES CLÍNICOS cuadro: su lenguaje propio. 1859. lo que el historial de una enfermedad (con sus remisiones. El «tipo». 1963. pero entonces a este periodo le sigue otro en el que los datos proporcionados se convierten en irrelevantes y dejan entrever lagunas y enigmas. en primer lugar. proporcionar al médico datos suficientes y coherentes sobre tal o cual época de su vida. al deseo de resolver una doble aporía: aporía de la forma de las formas. Lo que debe salvar a cualquier precio es la forma. pág. 190 1-1905. más exactamente en signo probabilístico: para administrar espacialmente temporalidades dispersas. Caso y cuadro culminan en la observación. las enfermas son incapaces de establecer semejantes informes sobre ellas mismas. 1895. 576. por su naturaleza y por sus combinaciones. 48 Freud. pág. que no alumbran ningún dato aprovechable. es para fundir completamente el síntoma en signo. Verlo todo. Circunscribir (que no escribir). Cfr. Aporía de la forma de los movimientos temporales. y sobre todo su diseminación temporal. que pueden ser clasificados en grupos bien delimitados. es un «conjunto de síntomas que dependen los unos de los otros. 47 Cfr. Nos encontramos de nuevo en presencia de periodos completamente oscuros. simultáneo. Foucault. su carácter sucesivo. Fabrica para ellas. siempre se inflexiona. donde historial. la medicina se consagra al propósito. sus causalidades concurrentes o percurrentes) tendia a ocultar. en un espacio bidimensional. 95-97. en cierto modo. 16 ' Pero ¿no es conceder una sorprendente confianza a la forma? Ü BSERVACIONES. se dobla y vuelve a doblarse pero. en la medida en que habrá expuesto. pág. Cfr. Briquet. a partir de la cual una enfermedad llega a existir como concepto nosológico. es como un alfabeto de los signos visibles de los cuerpos. una naturaleza sucesiva. 105. saberlo todo. 0 41 . la observación tiende menos hacia una narratividad íntima de la historia patológica (es difícil pensar que no habría intuido esta firmeza del tiempo en la histeria) que hacia una descripción bien hecha de los estados del cuerpo. Ahora bien. permanece firme.

creo yo. Foucault. cura designa también el objeto de la obsesión. un hombre que ve. Era habitual oírle decir que la mayor satisfacción que un hombre podía alcanzar era ver cualquier cosa nueva. Y no hay un solo biógrafo de Charcot que no haya insistido en su «capacidad» y su «gusto» artísticos. La curiosidad (sea dicho de paso) es. págs. págs. 154-155. habría exigido.. No debemos olvidar que la palabra «cura» es un término casi fundador de la psiquiatría54 : la cura es cuidado. siempre. un saber «sensorial»"º: una estética. págs. por emplear sus propias palabras. págs. un pensador: tenía la naturaleza de un artista. que probablemente fueran tan antiguos como la raza humana. Foucault.:12 . 1925. dirección. era. Burke. Miraba una y otra vez las cosas que no llegaba a comprender. 121-123. 196 1. en la cura y en la curiosidad. 326-342. pág. Esa 52 Freud. es decir. 12-13. el indispensable primer paso en el camino de lo sublime53 . 231. págs. en cualquier caso. 26-30. págs. de una inquietud subyacente en la que el hecho de ver seria el de presentir. Decía que resul49 ° 5 51 Charcot. como es la descripción de una especie mórbida desconocida hasta la fecha 4D. reconocerla como algo nuevo. 1893. y llamaba sin cesar la atención sobre la dificultad y el valor de este tipo de «visión». preocupación. 1963. Entonces. 24-30. págs. Cura y curiosidad: idéntica raíz. según Burke. ). 53 Cfr. es decir. 0 43 . 1955. íntimamente. y en todas partes en la Salpetriere. esa estasis? V ISTAZOS. poder. 1968. 58. 54 Cfr. en lo visible. Souques. en su artículo de 1893.42 0 SABERES CLÍNICOS LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA Saben ustedes que en toda descripción bien hecha hay un notable poder de propagación.a inquietud. el pronóstico clínico: ver es prever) como. a ojos de su espíritu. Nassif. también insistió en esta vocación figurativa: No era un hombre reflexivo. ¿y acaso hay una indiscreción más esencial que esta curiosidad hecha poder? Ahora bien. de la curiosidad o incluso de la limpieza. con el fin de profundizar un día tras otro en la impresión que le dejaban. esto depende tanto de un ideal (la ambición del sabio. hasta que su comprensión de tales cosas le llegaba de repente. una inagotable curiosidad. Cfr. 1887-1888. a «ver algo nuevo» compulsiva y continuamente? ¿Cuál habría sido la estasis temporal? ¿y quién. el aparente caos que presentaba la continua repetición de los mismos síntomas daba paso al orden(. y ss. pero de igual manera es carga. y en el vis a vis cotidiano de Charcot. Una sensibilidad «concreta» o. 10-11. Trad. DISPARADORES «Ver algo nuevo» es una protensión temporal del ver. señalaría un sentido más fundamental. nuevos estados de una enfermedad. 62. tratamiento. CURIOSIDADES En este texto observamos que se franquea subrepticiamente un umbral: la experiencia clínica termina identificándose. Eso es lo que él mismo nos ha enseñado a propósito de su método de trabajo. se hace la luz con tal fuerza que golpea los espíritus menos preparados. múltiples sentidos. e incluso en su vocación de pintor5 1• Freud.. es decir. un visual. págs. /. me gustaría preguntarme por aquello que. 1757. 1977. inmenso para la patología. que es la preocupación: cura. Guillain.. En un momento dado. al francés por Nassif. taba maravilloso constatar cómo uno era capaz de ver de repente cosas nuevas. si se prefiere. aquello que hasta entonces permanecía en la nada comienza a vivir y entonces tiene lugar algo inmenso. y es el efecto mismo de este poder conjugado con la obsesión médica: una limpieza de arriba abajo (en el argot de los latinos en relación con el erotismo. qué duda cabe. Cfr. No parar nunca: ver cosas nuevas. Mi pregunta seria la siguiente: ¿cuál es la inquietud que lleva a Charcot. con una especie de «noble sensibilidad». el sexo). como si delimitasen el debate mismo de Charcot con la histeria. una estética sabia (la susodicha alma noble). 55-57. Llegaba a preguntarse por qué los médicos no veían más que aquello que habían aprendido a ver.

pronóstico. Es un «ejercicio de los sentidos». 178. . y de hecho se ha dicho alguna vez. 1887-1888. tan sólo un momento de duda en la eficacia. sólo se accede a ella. es decir. armó su mirada para una percusión más sutil. A continuación. es una ficción (pero veremos que lo asombroso supera la ficción. Ahora bien. Y para ello se armó con la Fotografía. Charcot les responderá por medio de un notable rechazo de la teoría. cuando el hecho de ver encierra una formidable duración. como robo y anticipación55. o CAPÍTULO 3 Leyendas de la foto grafía «ÉSTA ES LA VERDAD» Ésta es la verdad. un paso al acto de ver: vistazo. que niega también el tiempo que la engendra. ¿y cuál es el fruto de su invención? Una ética del acto de ver. cura.44 a LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA inestabilidad fundamental en el placer de ver. en el tiempo de la visión. El vistazo clínico es. y depende de nuevo de esa «noble sensibilidad» con la que se identifica la observación clínica. Se denomina. llevándola a cabo. eso resultaría demasiado asombroso. ya que peleaba con la neurosis. 1966. Se inventa una instantaneidad y una eficacia del ver. en realidad.. 1• Y con eso parece estar dicho todo. que es ya a la vez ideal y categórico. por lo tanto es falso. siempre intersubjetivo. un contacto. diagnóstico. Sería verdaderamente asombroso que pudiera crear así enfermedades por voluntad expresa de mi capricho y de mi imaginación. en el contacto ideal y en la instantaneidad del dardo. que sólo en la Salpetriere. es decir. no tengo por coslumbre apuntar cosas que no sean experimentalmente demostrables. y a pesar de ella). y por encima de todo. mi labor allí es únicamente la de fotógrafo. duplicado con una alegación de «guión»: 55 Cfr. a los calumniadores que le reprochaban «cultivar» la histeria en la Salpetriere. es un dardo que va directo al cuerpo del enfermo y casi llega a palparlo. entre memoria y amenaza. Charcot les responderá lo siguiente: en primer lugar. Lacan. como si yo la hubiera inventado por el poder de mi voluntad. Saben ustedes que. niega memoria y amenaza. no tengo en cuenta la teoría y dejo de lado todos los prejuicios: si se quiere ver con claridad. por principio. Parece que la histero-epilepsia sólo existe en Francia y me atrevo a decir. en primer lugar.. se inventa a sí misma como una victoria sobre el tiempo (la susodicha alma noble). menos táctil. Charcot fue «más lejos» en la percusión en línea recta. Pero. vistazo. Jamás he proferido otra cosa. Su ideal es una certeza. inventarla. A los detractores. pág. a la Schaulust. urdimbre íntima y específica del fondo y de la superficie. 197-213. págs. un ejercicio. hay que tomar las cosas como son. por tanto. registro lo que veo . 1 Charcot.

sino también el advenimiento del saber absoluto? Hegel murió cuando Niepce y Daguerre apenas llevaban dos años asociados. pág. Dos procedimientos museísticos de la enfermedad. como si el ideal de un ojo clínico absoluto y de una memoria absoluta de las formas estuviese a punto de convertirse en declaración original.. 5-6. Charcot. el arifiteatro de enseñanza en el que tengo el honor de recibirles a ustedes y que está provisto.46 a LA INVEN CIÓN DE LA HISTERIA LEYEN D AS D E LA FOTOGRAFÍA a una anotación-descripción (un fantasma de escritura).. De hecho. Y esto no era una metáfora. RELEVO DE LO REAL O más bien sí: era una metáfora.). El argumento señalado para que todo esto les resulte inobjetable a los puntillosos de costumbre: no invento nada -(puesto que) tomo las cosas como son. Representaba la connivencia de una práctica y de su valor metafórico (su valor de antaño. Arriba: fotografía extraída de un informe médico de Charcot. 47 . un laboratorio de anatomía y de fisiología patológica bien habilitado (. como inmediatez del apunte: registro lo que veo. como pueden ver. no se olvidó de subrayar él mismo la coherencia epistemológica y práctica de una fábrica de imágenes con su triple proyecto científico. un gabinete de oftalmología. Damisch. de todos los aparatos modernos de demostración3 . i 3 Cfr. (dado que) las fotografío. todo el primer medio siglo de la historia de la fotografía).. terapéutico y pedagógico: Todo ello conforma un conjunto cuyas partes se encadenan lógicamente y vienen a completar otros servicios interrelacionados. de hecho. de la realidad. cuando inauguró su famosa «cátedra de las enfermedades del sistema nervioso» (que sigue existiendo). ¿no nació la fotografía en un momento en el que se esperaba no solamente el final de un periodo de la historia2. EL MUSEO. 1981. Poseemos un museo anatómico-patológico. Por lo que respecta a Charcot. 5-6. págs. OC. es decir. pero recogida. III. al que están anexionados un taller de vaciado en escayola y otro de fotografía. Era. Abajo: vaciado en cera del mismo «caso». complemento obligatorio de un Instituto neuropatológico. entendida como apunte. 25.

but prefers rather to listen. 1833). W Diamond. de un museo: y he aquí que. pág. 28. LA «VERDADERA RETINA» Fotografía: «The Pencil ofNature» (Talbot. la humildad hecha ausencia de lenguaje. 1856. se dice. pág. «hasta el defecto más imperceptible». 1885. la fotografía suple los procedimientos mecánicos con una enorme facilidad: reduce la amplitud del movimiento. Casi una ciencia. de «nuestros sentidos»5 . 0 49 .zo (un esquema. George's Hospital. pero demos la palabra a Marey: Cuando el cuerpo en movimiento resulta inaccesible. demasiado distraída y defectuosa. un grupo que representaba una «Lección del profesor Charcot»4. Charcot conservaba numerosos catálogos de ellos: el Pathological Museum of St. y. Diamond. 8 Cfr. o bien lo amplía a la escala más adecuada6 . incluso la crueldad: podemos ver. la inmediatez.. el Museum of the Royal College of Surgeons. «the Photographer needs in many cases no aid from any language of his own. 1962. veinte años más tarde. 1878.. ia tamaño natural!) La fotografía fue. odógrafos. Es. retengamos al menos que la fotografía constituyó. pues. levantando su copa en el brindis de inauguración. antes que nada. pág. Cfr.48 0 LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Intromisión y activación de la metáfora en la realidad. Este mensaje sin código8 será siempre ·1 r. pantógrafos. por una parte. a un punto y una línea). una nota clínica). Aunque en realidad fue mucho más que todo eso. Marey. 19. sino que prefiere escuchar. También estaba el museo ambulante del (falso) doctor Spitzner. o de una extensión tan grande que no pueden ser registrados directamente sobre una hoja de papel. siempre incompleto. para él. exhibiendo. Y su modalidad significante en un principio sólo fue considerada como estado «intermedio» de la huella. LA REPRESENTACIÓN GRÁFICA La fotografía procede. págs.. de lo gráfico. El «método gráfico» de Marey pretendía precisamente eliminar estos dos «obstáculos de la ciencia» que son. 1856)7. el fotógrafo no necesita ningún tipo de lenguaje propio. un procedimiento museográfico del cuerpo enfermo y de su «observación»: la posibilidad figurativa de generalizar el caso en cuadro. En la fotografía ya todo es objetivo. y no sigo-. situado entre el tra. tal como creía Marey. Ya he dicho que Charcot. una proliferación de utensilios-guión: los registradores instantáneos. que iba de feria en feria. 33. (El siglo XIX fue la gran época de los museos dedicados a la medicina. 1980. bajo su número cien. como un astro al que queremos seguir en su desplazamiento. como si dijéramos. como conservador jefe de un verdadero museo. neumógrafos. pág. más bien se vio a sí mismo como visitante. El «método gráfico» de Marey comenzó por apropiarse de la fotografía con arreglo a la extensión del punto de vista espacial de la escala de los movimientos registrables. ante la foto. 7 4 Cfr. cuando ejecuta movimientos en distintos sentidos. en primer lugar. to the silent but telling language of Nature» [En muchos casos. los Musées Orfila et Dupuytren . incluso como nuevo guarda.. justo antes de abrirse por completo al célebre proyecto cronog. el carácter distanciado del lenguaje (reducido aquí. y el realismo del vaciado en vivo. miógrafos. 128. con mayor exactitud. Volveré sobre esto más tarde.ráfico. quien justamente había promovido este famoso «método gráfico» -toda una proliferación de aparatos extraordinarios. le vemos. with the picture before him. por otra parte. al ingresar en la Salpetriere. al mismo tiempo un procedimiento experimental (un útil de laboratorio). Marey. Barthes. . el desarrollo y la suplencia. primer fotógrafo de la locura. muy practicado pero muy lento en su realización [5-6] . l. al silencioso pero elocuente lenguaje de la Naturaleza] (H. 2. Gires. un procedimiento museográfico (archivo científico) y un procedimiento de enseñanza (un útil de transmisión).

armado de esta manera. en la década de 1880. anticipar el saber en el acto de ver. en el sentido de cuerpo del delito 11 . 1935. histórica.. 546. En palabras de Albert Londe. Benjamin.50 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA más detallado que la mejor de las descripciones. pág. 12 13 14 Canguilhem. Para convencerse de ello. se convierte no sólo en probatorio de lo que se observa. págs. 102. prejuzga su arresto. la que es propia del acto de ver en tanto que presencia? ¿y. en todo caso. Por esta razón se convertirá.. esa pieza establecida a petición del médico y que encierra todos los datos concernientes a los antecedentes y al estado actual del enfermo. ). Este impulso iconográfico se comunicó después a todas las ramas de la medicina. Souques. Antes que nada. resultará por el contrario de una utilidad indiscutible cuando las manifestaciones de la enfermedad se traduzcan en deformaciones externas que afecten al conjunto o alguna de las partes del individuo. El valor de previsión de la fotografía se debe también a su especial «sensibilidad»: Sabemos que la placa fotográfica no es sensible a los mismos rayos que nuestra retina: así pues. una inflexión. 12 . pedagógico) y «previsor» (pronóstico. Ver un ser implica ya prever un acto») . la propiedad menos importante de la fotografía 13 • Y es realmente a partir de este valor convincente (diagnóslico. científico) de la fotografía que debemos comprender en primer lugar lo que se denomina la impulsión iconográfica del trabajo de Charcot: Tras descubrir que las imágenes hablan más vivamente a la mente que las palabras.. Esta sensibilidad particular cobra un valor muy especial y no es. 1896. otra eficacia. La imagen fotográfica tiene valor de indicio. pág. La fotografía. sería invisible o apenas vislumbraríamos. director. Zola. Londe. Podemos ver el microbio.. en ciertos casos. sino también susceptible de previsión. 0 51 . pág. los colorantes y los cultivos.ades dans l'Art.. ciertamente. pues. hasta el punto de que «no podemos pretender haber visto realmente una cosa antes de haberla fotografiado»IO. 12. ). para conjurar quizá. caso y cuadro reunidos en uno solo. en el paradigma de la «verdadera retina» del sabio. basta con abrir un tratado publicado en 1880 y compararlo con nuestros tratados publicados en la actualidad 14 • lcüNOGRAFÍA Y PREVISIÓN Quizá porque el acto de ver. Puede incluso decirse que en muchos casos una simple prueba transmitida directamente a nuestra retina nos dirá mucho más que una descripción completa!J_ La fotografía produjo. da eficacia de esta anticipación no habrá resultado también eficaz para perder de vista. cit. e incluso de aquello que. incluso si se necesita como complicados intérpretes el microscopio. Por ejemplo. del Servicio fotográfico de la Salpetriere: La placa fotográfica es /. Publicó con Paul Richer Les Diffarmes et les Ma/. 153. Ver y prever. del acto de ver. 8. podría señalar casi una teoría microbiana de la visibilidad (es conocido el hecho de que en 9 10 11 Lande.a verdadera retina del sabio (. en tiempo normal. págs. está destinada a completar la observación. Pero nos queda pendiente algo así como una duda. pág. 1966. en el campo de la medicina.pétriere (. a lo largo del siglo XIX. en el mismo lugar en el que sería imperceptible un miasma o una gripe. y. en invertir las mociones afectivas?. Es como si la fotografía nos proporcionara el acceso al origen secreto del mal. si bien no siempre es necesaria. creó la Nouvelle lconographie de la Sal.. revelarnos aquello que éste no es capaz de percibir. designa al culpable del mal. 1888b. mostrarnos más que el ojo. 650. les concedió un lugar prioritario. 1979. en mi opinión. 1925. parecerá haber llevado a cabo el ideal mismo de la «Observación». Cfr. podrá. por Sontag. 32-34. Pero ¿por qué motivo? LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA medicina «la teoría microbiana de las enfermedades contagi osas debe una parte estimable de su éxito a lo que contiene de representación ontológica del mal.

de Montméja . Apéndice 4].. iel foco mismo de las enfermedades nerviosas por fin al alcance de la vista y en persona! LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA les como «verdad». y. Y. en la gran revista. . de la patología quirúrgíca.. Sin abordar aqui la cuestión de los fundamentos metafisicos de una dialéctica cualquiera. en fin. seres sensibles (y que no pertenecemos a «la profesión»). insisto. aunque esto resulte evidente.. Es por lo que a menudo se prefiere referirse a monstruos para determinarla (. OC. Esta impresión de incongruencia es prácticamente elemental y constante: resulta posible afirmar que se manifiesta en cierto grado en presencia de cualquier individuo. 1868. clara evocación de la tradición pictórica: como. pero capaz de generar mucho más malestar.). de modo que él también murió de enfermedad venérea. etc. el importante espacio que se otorga a la leyenda.52 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ¿algo parecido a lo que Freud denominaba Verkehrung ins Gegenteil. En la presentación escrita por Montméja y Rengade [cfr. incluso un poco distraído. Se practica el primer plano. hoy en día agrietados. (Recuerdo. Cuando tomamos en nuestras manos estas obras. et pinX»15.. víctima de su arte y de cierto rechazo jovial a angustiarse ante la disección del cuerpo de otro. es lícito afirmar que la determinación de un desarrollo dialéctico de hechos tan concretos como las formas visibles resultaría literalmente desconcertante .Ad naturam phot. un famoso modelista anatómico de la época: un día. Bataille. Y no resulta menos sorprendente verlas acompañadas a veces de una firma. si se trata de una dialictica de las formas. ila anatomía más secreta. de pintura y de tintas de colores que «precisan» y «adornan» ciertas imágenes fotográficas. de los cuerpos enfermos . «el honor de poner a disposición del público». págs. oftalmológíca. más bien. se sonó con la tela que cubría el órgano que debía «reproducir». en una reducción de la profundidad de campo. 229-230.. la inversión en lo contrario? EL MÁS MÍNIMO DEFECTO Hasta el momento todo no es más que una hipótesis. la historia de Jumelin. por ejemplo: «A. que tiende a aislar el órgano monstruoso: el espacio de la imagen se aplana. «ventajas». aparecen encuadrados dos veces. por más que a menudo se establezcan como contra natura. no por ello debemos pasarlo por alto. «magnífico». ita] cual!. pero interesante a mi entender.). el verdadero espectáculo de «los casos más interesantes» y los más «raros» de la patología. Sólo ella era capaz de revelar hasta el más mínimo defecto. Y se convirtió en un verdadero boom: ila endoscopia fotográfica!. Ante estas fotografías me da por pensar tontamente en la angustia que debía sentir el médicofotógrafo. realizó el molde de un hígado aún fresco extraído del cadáver de un hombre afectado de una enfermedad venérea. es cierto que no aparecía la palabra «horror» (sino. ltendrá algo que ver?. Porque resulta escandaloso. «éxito rotundo» . sin angustiarse en absoluto. 1. 16• AMPULOSIDAD DEL ESTILO La Revue photographique des Hópitaux de Paris se convirtió.. sus anónimas y teratológicas vedettes. Con sus vedettes. Este malestar está oscuramente vinculado a una seducción profunda.provoca una impresión positiva de incongruencia agresiva. el prodigio y la abominación. el espectáculo verdadero. por fin revelada!. dermatológica. un tanto cómica. la fotografía hizo una entrada triunfal y triunfalista en el museo de la patología. ) Pero. constituye un auténtico catálogo del horror. también se leían en este prefacio palabras ta- 15 16 Hardy y Monlrnéja. y destaco «de los médicos». También aparece en ellas una definición de su encuadre en página que desde entonces será considerada canónica: en especial.. a 53 . nos sorprenden los realces. Pero es poco sensible. es evidente que hay que tener en cuenta ante todo los extravíos en los que la naturaleza. Esa misma incongruencia en la que Bataille buscó el elemento mismo de una «dialéctica de las formas»: Un «fenómeno» de feria cualquiera -escribe Bataille. Desde los años 60 del siglo XIX. es responsable de modo innegable. Pero para nosotros. la agresiva incongruencia. en 1869. Lámina sin numerar.

1]. ») 17 . circunscribir la abominación.54 O LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA HEV lJ E P Ir O T Ot ~ HA P 11'1 () UE llE:' ll ll l'IT . quiero decir. núm. el cual se hace para seguir lo que el alma cree bueno para ella. Me referiré a las locas. es ya una obra. Pues el problema se planteaba en términos de notación gráfica (empleando la referencia de una trama. Página de la Revue photographique des Hópitaux de Paris (18 71). por ejemplo.. [Lámina XVIII. Como si los retratistas de locas no hubieran cesado de buscar un rasgo adecuado a la expresión de sus pasiones [8-10]. una pieza de museo). 137.. El problema de su representación no habrá sido menos laberíntico. Es lo que ocurre.. 0 55 . como si la exhibición de la pierna no bastara por sí misma. su concavidad es interna y su convexidad es externa. 1871. Se trata en primer lugar de un problema de orden fisiognómico .\I \ ' f Ahora bien. N 7. en el debate de Bourneville con la inverosímil contorsión de una pierna: perdiéndose casi en una descripción del fenómeno demasiado retorcida («los fémures están considerablemente encorvados. que reside en la parte sensitiva. además de toda una serie de dibujos de rostros. Raquitismo.. o para huir de lo que considera malo.. a veces un «estilo» se vuelve ampuloso en su mismo acercamiento. en el parergon del objeto fotográfico (pues el sujeto teratológico. confirma el prodigio mediante el apoyo adventicio de una silla cuyas patas resultan igual de retorcidas [7] . de los movimientos del alma en el cuerpo: la expresión se definía en efecto como esa «parte que marca los movimientos del alma. Los huesos de las piernas muestran una curvatura en sentido inverso. es decir. además. un sistema de coordenadas similar al pentagrama musical): notación gráfica de los movimientos. y la convexidad hacia fuera. y unas líneas más abajo: «La pasión es un movimiento del alma. pág. La «expresión de las pasiones» es un problema clásico en la pintura: Le Brun le consagró una conferencia en 1668. incluso si está vivo. Pero ¿son siempre azarosas? en aquello en lo que intenta. se vuelve ampuloso y acaba produciendo redundancias azarosas. con la concavidad orientada hacia dentro. X\'111 . por otra parte. lo que hace visible los efectos de la pasión».in r~e RACHITIS~IE . y 17 Bourneville.. RASGOS DE LOCURA l'l.

sólo indicaré lo siguiente: el paso al trazo. Fisiog11omía de demente. Pero no llegó a contar más que hasta veinticuatro. . Desde la década de 1820 (época de la nueva edición.d"'+'-1 ·' . El fracaso de este proyecto. de la obra de Lavater en diez volúmenes). 10. esa matemática de los síntomas que tan sólo había llegado a apuntar. ¿podría explicarse por el hecho de que el alfabeto aún no era por completo el del «silent but telling language of nalure» [silencioso pero elocuente lenguaje de la naturaleza]? ~. dibujada por Esquirol hacia 1823. «Fisonomía de alienada».. (1838).. realizada por Moreau.f. Tal vez llegará el día en que publique mis observaciones sobre esta interesante materia. págs. • " ' ¡. Gabriel.. etcétera. el alfabeto. por el doctor Hugh W Diamond. que bosquejara para él algunos locos y locas: «El estudio de la fisiognómica de los alienados no es un objeto de fútil cwiosidad».'J~!:~~. a partir de 1851. 1-7 1. Sobre estas imágenes extraordinarias. Con esa intención. 1961. Tardieu. y también otras cosas 20 ._l_ -' 1 1 1 J-I - _L_ 1 9.. la realización de un grabado a par1 " Le Brun.. Lavater. ·~~ ~ f. Esquirol había pedido a Gabriel. he hecho dibujar más de 200 alienados.. L 'art de connaitre.. fundador y Presidente de la Royal Photographic Society ofLondon (1853). VIII. tal vez asustado ante esa matemática en verdad infinita. págs. etcétera.. fj' º '/'' . por Adhémar. . 1668-1696.. 209-282. »21 [9]. 1-2.. militar y heraldo del «silent but telling language of Nature». 95 (la cursiva es mía).. cit. la cifra visible de las pasiones. Damisch. passim 2 º Cfr.. 21 Esquirol.. w Cfr. 1980. dibujante y discípulo del excelso fisonomista. a 57 .56 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA /'/ LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA por lo general todo lo que causa pasión en el alma provoca una acción en el cuerpo» 18 • Le Brun veía oportunamente en esta acción algo así como un síntoma. (edición de 1835). 1775-1778.. VII. Director del Photographic journal...¡ ... de la que aún quedaba por definir todo un alfabeto 19 • Lavater aumentó. Cabeza de alienado.H. «esto ayuda a desenredar el carácter de las ideas y de las afecciones que sustentan el delirio de estos enfermos .. págs.. Les maladies mental. '(!:) .¡ . escribía Esquirol.~· . 1 l_L ~ ! L_ i ·· -· .... ciertamente. Lavater.... 1. . grabada por Esquirol. <-~1 ~w.1 ~"·.es. en Springfield: calotipos ejecutados.\- r ¡:¡:-.1 8. pág._I ~ 11 1 PRIMERAS PRUEBAS Las primeras fotografías de la locura fueron los retratos de las locas internadas en el Surrey County Asylum.

-'} \.. Diamond y grabado de The Medica! Times («Manía religiosa». Un arte naciente. (Ahora bien. cuyo referente.. algo imposible con el daguerrotipo)./< pV t -. perturbada. con el título «Melancolía degenerando en Manía». Selección de actitudes: fotografía de H. este abigarramiento. W. 1 • "'. '"" ·' t 1 . a ?T~ ~1 .J/. : · ·. su vestido estampado. lpodría haber hecho comprender a los psiquiatras su penuria nosológica en relación 13-14..&_ 4.>·':.fi.¡ ~· .) Igual pasa con la postura: ladeada gráficamente. INFATUACIÓN DE IMÁGENES Ahora bien.:. todo esto. Grabado publicado. hablo de la fotografía.. la melancolía previa a la manía? No es más que una hipótesis . en este paso siempre se olvidaba o se infringía algo.¡ " /. ¿no sería en sí mismo significativo de su propia locura. ~ • ·- ' ~ é' .A tir de una fotografía.. en el grabado. Lo mismo ocurría con el emplazamiento. ' ¡y· .· *' .ra-.'· ~ .. ·1> . . en Die Medica! Times (1858).. pese a la pasión por la exactitud que alegaba Diamond.: ' . 1858).. o significativos. o mejor aún enderezada con el fin de proporcionar significaciones más probatorias.¡'--. según se nos dice. i ' . Retrato en grabado (a la derecha) de una fotografía (a la izquierda) tomada por H. Diamond. seguía siendo la operación necesaria para la utilización y transmisión de los clichés. que la leyenda de esos grabados designaba no tanto un atributo del referente («melancólica») como un concepto («Melancolía»). para finalizar.{~.·:~t. Veamos a esta mujer sentada en un exterior. las manos juntas y simétricas de una mujer aquejada de «locura religiosa» [13-14] . como. ·. W. que era. y aquellos que tan sólo son acceso- ríos.- ¡ . &. ~~-."" 11 -12. con la mirada así dibujada y privada de espacio y de destino? Una simple pregunta [12]. .. Ahora bien. Y me gustaría señalar. . En las imágenes de esta misma mujer. . sin duda en un patio para contar con más luz.·/ . . -. y detrás de la que se ha colocado una cortina (¿quizá para intentar abstraerse ya del emplazamiento?) [11].~ -t~}{". pues. esta mujer está en ninguna parte. Este aspecto podría resultar asombroso en la medida en que la técnica misma del calotipo (el negativo sobre papel) parecía dirigida a resolver precisamente los problemas de reproductibilidad del cliché (pues se puede sacar un número ilimitado de pruebas de un negativo. no fue capricho de un solo hombre: estaba en el ambiente.• . I _- • j %..' j ll ·J . como suele decirse. quiero decir esa loca en particular. ' IO . no sería más que un atributo. por ejemplo... ¿cómo no mostrarse. Lo mismo con la separación entre aquellos aspectos que resultan esenciales..58 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA 0 59 ~! . por ejemplo. se convierte en «liso» al trasladarse al grabado.·.

. CLEMF:NTE · VE NETO 1 - lt I FFlENOC01\l.11. Cause 1· .... 1. demasiado evidente) que sentar las bases protocolarias de una transmisión de las imágenes: el problema de la reproductibilidad y del tratamiento bibliográfico de las imágenes estaba.)../ .. Boumeville. ~ .. rnal (·rni l:i. Voisin.. por exceso de amor... . // <l'CCOmpa?ntrtlWiv 1!:111.. 22 Cfr. significaba menos interrogarse sobre el interés epistémico de la fotografía (pues este interés les parecía a todos algo evidente.e occupuione df'I marito Data d' uscila .. ' / " · / ' ti contlilione 1lci i::uui to ri _ ./¡fj .-.. Morel...e". ciertamente.. En Francia hubo intentos de crear un método: con dicho objeto tuvo lugar. . s. Ficha clínica del Hospital San Clemente de Venecia (1873). ~ r/ [.. entre otras. a la orden del día./..60 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA con los signos visibles de tal o cual locura? Lo cierto es que en casi todos los rincones de Europa. internado por parricida)...... los degenerados de Magnan y Morel.tc Ji rerm::men1. / .1. una sesión de la Sociedad médico-psicológica de Paris. 1886. . el ahogamiento..:1. 1890.. Crear un método... las locas esténicas de Voisin.. la del Hospital San Clemente en Venecia (un inmenso registro._ Epifonornoni r ..__.'--:.. Cagnetta y Sonolet. en este contexto. Infatuarse significa que algo nos gusta hasta la locura y que por ello «nos llenamos la boca».. Cfr./11t:.._ . las láminas de: More!. · · /. Baillarger..'·..' / . / '>.. 1876.. ... -. págs... ::-9 /YS'<1 Recidivit.._ ·.. 2:i.. .. 1876.• r Oa4a W:t 1lv-·.. <kll:t r c.. Dagonet... ~ .i ... 1893.. 1 1 Paltwni1:·1. pero no daría cuenta de la profunda complejidad del fenómeno.~ {) provenienn Stalo eivilc ~~?~ -. ~ .l!J lln (<1d pro gres~Í\'O genero lo• / :J % V' . . con miles de imágenes) 22 [15-16]. < /t'~ lfHf•I . Magnan. . / .' ti ' or~in" VENEZIA /5'~ N. los lipemaníacos de Dagonet.~ S lato ecouomi co ....... _ 1 :.. Y entonces. 44-45.i ~ • • "' . 0 61 . ya que decir que la psiquiatria únicamente se infatuó de la fotografía seria justo._ . 'f'r ..{. rcS1denza .. . • : ' Stato della nutriiiono 1 Diagnni fr._ ·- Fig liuo1anu /.Y... Baillarger.. 65-66. Esto me permite hablar aquí de una auténtica infatuación por la fotografía.. etc.ione fi•ica.'_. . '.i nz:l. Conservamos en la actualidad algunas colecciones prodigiosas: la del Bethlem Royal Hospital de Beckenham (donde se fotografió al pintor Richard Dadd. de los locos . . ..IIO 23 15. -- / q. Occupazionc o rnesliere . ·.j ! n3""iln . y muchos otros más .1 dell' inn1iooe « lndole del delirio ~· .:-'.. r... Voisin./.... ~ . en esta época los tratados psiquiátricos se vieron saturados de láminas..r11 di <UXO lll/H.~. ../'"/ r . clínico y administrativo. a quien mejor lo hacía. LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA ---- FEMMl'..·~ <. Denomination. 1883. Luogo d1 . 1 ~ ~-" Spc lt...itca 1 ~--· j .11IC. . .. En ella destaca la participación de Moreau de Tours. Jl~ /'.-.r- /. ~ v. se le retrataba.-ata il / f ...[.ñ<_ .. como se dice.._ __ / / NenopAtie e prooessi morbo51 C(lncomitaDti .}. Successioni morbost /1f f-1( Esito .11111)(.. 1981.(<--. ~· ~ 7-7 ' CosLitu:r. pues.:::7~ /:.. • · . /... .."' TABELLA NOSOLOGIOA ! n./ ..- . Grasset.\1\NO ·-~· l ISOLA $ . N. Por lo tanto. nos ahogamos: la infatuación es la obstrucción. ¡ :_~: .. las locas y los locos se vieron obligados a posar...Ua • •/. "i.> ' Etd Religiono "'" /Z /./..J.e1. . / .-e/.:/ Epoc. ' • / /..f.. Giorn:i. imágenes-pruebas de nosologías en curso: los idiotas de Baillarger y Bourneville. · / . 1857. reunida el 27 de abril de 1867 bajo el tema: «La aplicación de la fotografía en el estudio de las enfermedades mentales»..Af'fr. nos atiborramos y tragamos hasta no poder más. . pero sólo para llamar la atención sobre el equívoco intrinseco de esta palabra.. .lllLE CE1\:t:nALE N...

.. " . ~ J~ :8 • " ' : ...¡..' 1 '_ta 1 18.. 1 ~0 1 1 ~--". 'º &: ' 5 . Registro del Hospital San Clemente de Venecia (1873). . 1. a 63 .. ..-fj¡:.¡:.' :ll ..·~ .-: ...· . ~ e ~ .. ..2 'H.¡ 16. """ . 'l).·.1t. 11 ·.. . (~ Al . '(!¡ •... /~ . 1 ' l1...9 }8 • ¡ "· ' °"'··~"• : . ..<' t.~ .. lQ ~ :~<{ _JG.. . . \ ' 1 11... • J . l• . \¡. ' . JI }! ¡..62 a LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA .. J: ..• J. .

Paul Richer y el propio Londe. C. y que además supo aprovechar los medios que le confería la salida a concurso de la cátedra de Charcot. Plano del Servicio fotográfico de la Salpetriere: A. por ejemplo 24. ·.1no-- 1 ~1r ~ "- 17. s. l~ l( íll!Wi'Í® ~-".:-: "\'. Esta publicación vio la luz en 1876 y 1877. 1884.. durante los cuales Bourneville y Régnard en cierto modo desaparecieron de esta circulación de imágenes. de hecho._ ___ lt~~!U/Á~·. Luego. ¿a tal punto las fotografías de estos últimos superaban en belleza a las suyas? No deja de ser una mera hipótesis. nada. Entrada en zigzag del laboratorio oscuro. Poyet. De este modo. reproduce con exactitud el dispositivo fotográfico de las planchas de la Salpetriere). B. Todo esto quedó establecido en el momento en que un fotógrafo «fiel y hábil». 1896. Fotografia en la Salpétriere. y redactada por Bourneville. Biblioteca Nacional de Francia. Londe. D . La fabricación fue metódica y casi elemento de teorización: se convirtió en algo verdaderamente canónico (la obra de Tebaldi. la práctica fotográfica accedió por completo a la dignidad de servicio hospitalario 27 .¡/ ---. 1888a. especialmente Londe. publicado. ordenada alrededor de este corpus de imágenes. Y tras esto. Londe. pudo instalarse para residir y ejercer su predación en todo momento que pareciese oportuno. y de un tercer tomo. siempre bajo el patronazgo de Charcot. passim e a 65 o B 1 l -~--_j r:· A . Paul Régnard. Un silencio de casi diez años.. Apéndice 5].f. IPS. Apéndice 6]. 1875. SERVICIO FOTOGRÁFICO Pero fue de nuevo la Salpetriere la manufactura más importante de imágenes. en 1880. 18. apareció el volumen primero de una Nouvelle lconographie de la Salpetriere. 1::. Laboratorio claro. publicada en Verana en 1884. ----. Extraño silencio de Londe sobre sus predecesores26 . Tebaldi. passim Cfr. seguido de un segundo tomo menos artesanal en cuanto al procedimiento de tirada [cfr. . constituyendo el tomo primero de la lconographie photographique de la Salpetriere [cfr. mucho más puntilloso en la observación. por Gilles de la Tourette. Laboratorio oscuro.64 a LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA L EYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA LA SALPETRJERE. Taller acristalado. relevados de su cargo por Albert Londe. láminas.D : \ '!7"7='Jj2.· ~-"-11 D ~ ¡\ ~Jl:f-. en 1888. Fueron. ~ A 11 e.... passim Cfr. Es decir: un territorio com24 25 26 27 Cfr.. Parece como si el álbum que realizó en 1875 25 hubiera determinado que Charcot patrocinase una publicación clínica.

es duradera: es. «fotocronogra. Londe. photographie médica/e. 1893a. 1889a. por otra parte. negras. Londe. 1893a. de hecho. bien a asociar la técnica litográfica (de tinta y carbón: materiales de reconocida inalterabilidad) con la reCfr. 53-63./\ LEYENDA DE MEMOlUA 19-20. 32 Londe. ¡1: 1ntallas y cortinas de fondo. los procedimientos clínicos y 11clministrativos del archivo: todo un despacho de imágenes. Seroici. pág. «como todas las representaciones gráficas.s imágenes estaban al servicio de la memoria. 105-115. se habrá visto sometido a las imágenes fotográficas? ( . Londe. La inquietud del viraje y del borrado de las pruebas. una memoria fiel que conserva inalteradas las impresiones que ha recibido» 33 • Sostengo que es un fantasma. págs. 1885. págs. passim. 1914. sirl embargo. empl<'o de luces artificiales29 . sino también: ¿quién o qué. Un dispositivo protocolario: estrado.>>3º. como bien solía decirse: mull 1plicación de los tipos de objetivos y de cámaras [19-20]. y los cincuenta primeros años de la folografía estuvieron marcados por una irlquietud mayor. 9. horcas [18] [cfr.fia. 1893a. Londe. en primer lugar. «exacta y sincera»32 . 3. Cfr.. 31 • Y.. Más bien al de un fantasma de la memoria. pág. por último. 212.66 O LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA ¡u1csto por un taller acristalado. págs. grises claras. porque. 3 Cfr. 1888b. más o menos formulada. Mi pregunta no es sólo: ¿para q11é sirvió la fotogra. la fotografía es absolutamente inmecliata. passim. 1é'posacabezas. así de simple: desde el mismo momento del disparo. Londe. Londe. bien a perfeccionar el calotipo.o es. y todos los avan' t•s sucesivos . un laboratorio oscuro y un labo1i1I01io claro 28 [17]. 1893a. 28 29 ° 0 67 . passim. 1888a. Apéndice 7]. Londe. 3 1 Cfr. una palabreja horrible: encierra en sí 111 isma servidumbre y brutalidad. cama. una memoria que sería absoluta. págs. 131-135. en la Salpctriere. grises oscuras. el problema técnico de la permanencia de las imágenes jamás ha sido evidente.fia?. Una tecnología fo11 >gráfica cada vez más sofisticada. Se supone que esta. 12-16. Londe.. 33 Marey. 1905. desde la «observación» hasta el fichero [cfr. (1893). Cámara estereoscópica (arriba) y cámara con objetivos múltiples (abajo) de Albert Londe. todos los esfuerzos apuntaban. pág. Apéndices 8-9]. La..

sean las que sean. Con estas pruebas así obtenidas. pero ¿nos explicaría también por qué la fotografía psiquiátrica se estructura de golpe como arte del retrato? En cualquier caso. siempre estaba a la búsqueda de una ubicación más íntima. por dicha inquietud.. en el sentido de mostrar a los ojos de todos la imagen fiel del sujeto estudiado36 . Determinar la facies propia de cada enfermedad. o en una serie de imágenes. la particularidad de su aspecto y. además.. por tanto. 244. transmisible. Londe. un rostro asignado a la relación sintética de lo universal y de lo singular: el rostro asignado al régimen de la representación. todo el transcurrir de una investigación y. duradera. 1893b. la fotogliptia. pág. que puedan modificar la forma exterior del enfermo e imprimir en él un carácter particular. memorizar para todos en una imagen. 1893a..68 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA producción fotográfica. passim. págs. en sentido hegeliano 39 • ¿Por qué el rostro? Porque en él se hace idealmente visible a la supe-rficie corporal cualquier aspecto vinculado a los movimientos del alma: esto es así respecto a la ciencia de la expresión de las pasiones desarrollada por Descartes. Quiero. de esa ex1raña ciencia territorial o configurativa. mostrarla a ojos de todos: esto es lo que puede ha34 Cfr. 1889b. el similgrabado . 26-40. 64. págs. el heliograbado. Se trata. Fue un arte de los territorios de supe'. el discurso de Albert Londe ya hacía gala del triunfalismo de una memoria fotográfica absoluta. realmente. La Fotografía. 1896. 6-7. Londe. de una r ircunvolución concomitante . 37 Ídem. 6. La facies sería. Y los primeros tiempos de la Iconografía fotográfica de la Salpetriere estuvieron marcados por tal es- cer la fotogTafía. por tanto. la fotocolografía. si se me permite la 18 · Londe. una fisonomía especial.. una actitud. Londe. 34 . ·''' Cfr. fuerzo. En ciertos casos dudosos o menos conocidos. 15. 1807. o en una serie unívoca de imágenes: la facies. Unos años más tarde. págs. resultaría fácil ensayar la experiencia de Galton y obtener por superposición una prueba compuesta que diese como resultado un tipo en el que las variaciones individuales desaparecerán para desvelar las modificaciones comunes38 . este arte del retrato fue un arte muy particular. de una historia («procurarse fotografías anteriores: así tendremos la prueba de que las anomalías existentes son. 77. Londe. Estos documentos imparciales y recogidos con rapidez aportan a las observaciones médicas un valor considerable. un arte que. su dominio de la memoria. la consecuencia de la enfermedad y que anteriormente no existían»)37 . enunciar el ideal de la Fotografía. en los cuales este aspecto debe quedar subsumido. 1893a. pues. sin embargo. Y lo que iba finalmente a permitir la Fotografía no era otra cosa que cristalizar. sin duda. 31 · Cfr. pág. pág. 1888b. en el que el «rostro» era entendido como «facies». Hegel. 456-512. LA FACIES Facies. con mayúscula: huella indiscutible. Esta tarea ha sido desarrollada con éxito rotundo por el señor Charcot. la comparación de pruebas tomadas en diversos lugares o en épocas distantes permitirá asegurar la identidad de la enfermedad en los diferentes sujetos que no hemos tenido bajo nuestra supervisión al mismo tiempo. de cada afección. pág. Más que el memorándum del sabio35. sino en un cuadro en el que el Tipo se condensaría en una única imagen. LA LEYENDA DE SUPERFICIE. Londe. en efecto. 176-212. pues atrás había quedado el nacimiento de los procedimientos fotomecánicos. la Fotografía se alza como memoria misma del saber. 36 Londe. véase la especie. aún más. es lo que se empeña en hacer posible la previsión: y lo hace a partir del aspecto de un rostro. indiscutiblemente fiel.ficie. pág. el género. y ahora ya conocemos bien la facies propia a tal o cual afección del sistema nervioso. ¿Qué es una facies? Es lo que se empeña en resumir y generalizar el caso. II. de conservar la huella duradera de todas las manifestaciones patológicas. palabra que significa a la vez el aire singular de una cara. 1893a.. o más bien como su acceso a la memoria. debía cristalizar ejemplarmente el caso en Cuadro: no en un cuadro extensivo. 0 69 . Herencia.

. Darwin. Si menciono la palabra «herencia» es porque la frenología se apresuró a colocarse como base teórica de toda la psicología bajo la bandera positivista'1º. Bourneville fotografiaba idiotas y. del recubrimiento de las superficies. Cfr. mientras con la otra mano sujetaba una cabeza de muerto. Cfr.. de formas en los pómulos. Galton fue el virtuoso de este arte del recubrimiento: producía el Tipo mediante la superposición reglamentada de retratos coleccionados. cada énfasis. expresión. las localizaciones cerebrales de Charcot parecen estar afiliadas a esto. bajo las tramas o los estratos peliculares de los que disponía. págs. en ínfimas marcas anatómicas de aberturas bucales. no obstante. buscaba un concepto de la Idiotez. 1871. de cierta profundidad. pero de una profundidad conceptual: la profundidad del Tipo. Duchenne de Boulogne.70 a LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA :. La frenología. que fue la frenología de Gall. siempre a la búsqueda. sutil y constante. cada patología42 [22).. la protuberancia. passim. 1837.\. pues constituía de todas maneras una pro- 4-0 41 42 21. págs. Cfr. Estampa. . a fin de cuentas? Mediante el arte. para establecer comparaciones entre ambas [21). siempre a la búsqueda de una ley que prescribiera la más mínima diferencia. 846-882. aunque realmente lo que su caricia buscaba era la zona. passim.~:. del fragmento: de la comisura de los territorios.:l"l.i2. de bóvedas palatinas. Bourneville. de comisuras de los labios.J:lj . el rostro subsumido en facies permitía una lógica y una etiología de sus propios accidentes. aprovechó para edificar su gran historia filogenética de la expresión de las emociones . una calavera. léase el pliegue cefálico.'. al generalizar la misma investigación a todo el reino animal.-. Por ejemplo. es decir. a 71 . encías y dientes..'11 .'i~~~ :J. Comte. cuando este hombre quedaba prendado por el rostro de una mujer cualquiera.. propio a la monomanía de la susodicha dama. de lo tenue.. basándose en su gale1ia de retratos. campanillas. y Darwin. Y ¿cómo.~f !J::L 0 [:'. Musée d'Histoire de la Médecine. llegaba incluso a tomar la delicada cabeza con sus dedos.. 43 Cfr.1:'. . 1862.'J. 1862-1863.4'1• Así. Poco le importaba que la facies obtenida fuera confusa. passim.:l~. velos del paladar.!. París.f. Duchenne de Boulogne buscaba también la comisura muscular que diferenciaba a cada emoción. Bourneville.. 7-13. s.!. También fue un arte del detalle.

a 73 ..PH YSIOLOGlE PHOTOG !{A PB11... (1883).l'llYSIOL1)1..-:: \kv{f((ler tia Cmcf ·~ {(·¿~ ~~ . Mécanisme de !. lnquiries into humanfaculties.fufa/. Galton.MEN D' t.NE Dl'~HIE~O.72 a LA INVENC IÓN DE LA HISTERlA LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA ~~ LEC T\\0. SPECIMENS OF COMPOSITE PORTRAITURE PERSONAL ANO • FAMILV.. H EALTH. . Lámina del frontispicio. · 1 2 0/i /h(' l/l(flU/ JabfrmlarJJrcfeuo·e Ct·1ilu /w( Ji/Jws " CONSUMPTION ANO OTHER MALADIES I Il SPÉCI. tLECl'l\U . 12 of¡:ic(_'f'c. O IS EAS E... 8 I / 23 'f (((8f!cY... Lámina del frontispicio ."J~ 11 Prtútfn. Ctises llo1Jal Fw1itfelé\".l ll E.e.\'. 22. of'srr111r lú111i(lj . 'llnJ St"slc1<s.l/aÜ' <':· Fnf{(( 1e . 1 r. ) . '.ICRIMINALITY.a physionomie humaine. (1862)..\ ' . 23.1ulE Llilc par Dulc11r. Co1tJ'a11tjtlLÍ"f! (ases Nót (01tstu1tjtllí. \: " . l/mthtl'S hr1111 fJ !Jrlfrr'(!tf _'. Duchenne de Boulogne. \\ ht)IJI (Í...

. una vez definido.. 1888a. además.. Galton. determinando de este modo la facies propia a tal o cual afección 45• Este resultado es importante. se abría a un estado fácilmente codificable y registrable de la significación. la rigurosa probabilidad figurativa. pág. 1896. 231 y ss. págs. y Londe. es decir. rigurosa en sí misma. de forma aislada. pues su retrato está en manos de la autoridad: se verá incluso forzado a reconocerse en aquella imagen acusadora. podrá infringir. págs. LA LEYENDA DE IDENTIDAD Y SUS PROTOCOLOS Los médicos de la Salpétriere actuaron. págs. Por el contrario. A menos que contemos al mismo tiempo y por casualidad con enfermos que presenten estas facies características. passim. donde la naturaleza del crimen se hallaría grabada junto al rostro del culpable! iDe qué manera podría leerse la historia de las pasiones humanas en este libro. Pues existió una connivencia exquisita. Y eso. podremos establecer comparaciones entre numerosos especímenes y deducir las modificaciones típicas que constituyen tal o cual facies (. 45-48. Mientras daba cuenta de los milagrosos avances de la Folografía. Londe. el reconocimiento o la asignación de identidad. al eliminarse todas las particularidades individuales.. Cfr. Y Albert Londe. en lanzar en el mismo capítulo «la imagen acusadora» de los criminales y el «sabio trabajo del doctor Diamond»: ¿Qué persona con antecedentes penales podría escapar a la vigilancia policial? Podrá escapar de los muros que le confinan durante su condena. en todo caso. Lo que lendremos que preguntarnos es de qué manera la Salpétriere y la Prefectura de Policía fueron asistidas por la Escuela de Bellas Artes). 5. El desarrollo de la fotografia psiquiátrica durante el siglo XIX se constituyó.). queda grabado en la memoria. donde cada rostro sería una página. pero no tendrá posibilidad de escapar. 1976. 1893a. un criterio dirigido a fundamentar la «filiación». a menudo pueden pasar inadvertidas.. Ciertas modificaciones del rostro que. 1893a. Cagnetta y Sonolet. no será una mera invención. 24. 0 75 . y 47 Cfr. págs. sobre todo. en algún momento depende del arte. LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA rencia. una eminente posición estratégica fue la antropologia criminal: mostraba el mismo interés tanto por los retratos fotográficos de los criminales y los dementes como por sus cráneos [24-25]. 654. crear mediante la superposición de tipos compuestos. subsumido en facies. como «policías científicos» a la búsqueda de un criterio de la dife44 45 46 Cfr. tácita e impecable entre la Salpétriere y la Prefectura de Policía: las técnicas folográficas eran idénticas y ambas contaban con las mismas expectativas (ahora bien. se abría. Londe. el aspecto del rostro. una disciplina que actuó como bisagra y ocupó. 1883. fue exactamente a la búsqueda de aquello. en la Salpétriere. . iY qué estudios provechosos podría extraer la fisiognomía en estas colecciones. por otra parte. a algo así como una filiación. si examinamos las fotografias dispuestas unas al lado de las otras. De esta manera. esa «policía cienLífica>>. y no nos arriesgaríamos demasiado al afirmar que el auxilio prestado por la Fotografia en dicho lance no ha sido insignificante. pág. 77 (citando a Galton). y en ciertos casos puede resultar de un incalculable valor para el diagnóstico 4·6 .74 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA habilidad figurativa. no constituirían por sí mismas ningún signo evidente de una afección cualquiera. Londe. estas técnicas también dependían del arte: a las primeras fotografías de identidad se les dio la misma forma de medallón que a los retratos de familia y lo que. es toda esa pasión por las formas y por las configuraciones. en los que. la orden que le obliga a arresto domiciliario. 1888b.. 1981. Gilardi. sólo persistirían los rasgos comunes. por tanto. pág. un tal Lacan no dudaba. dirigida a convertir en ley el tiempo y las diferencias de un rostro: La École de la Salpétriere ha desarrollado de forma notable el estudio de las facies en la patología nerviosa. entendido como principium individuationis. Londe. 636-648. adquieren una importancia enorme si se encuentran siempre en enfermos similares. mediante el ejercicio de una búsqueda vigilante de las formas. una vez liberado. pág. 165-171. en la misma esfera que la fotogralía judicial47 . pues el tipo. Londe. 1896. y por lo tanto un retrato científico44 [23] .

1 1 )•·.1 ~ . CRANES DE CRIMINELLES. ~. ~ ..· '~1 ··~" ~. \ .h0ff1 U .. ' tll 1 "-·· .'~'~.. •. . m . . H . .•.~ ....• • . a 77 .. .'l·' · ·lJ.~._ -.~ IJ . f ~· l ~ ··. .· ~ .· '81~ 24-25. coleccionados por Lombroso y reproducidos en su At/..'•2 • •¡1 . . . 'l~r I". ~ ~-.~ . / . ~ .-- ·Sü ~••1 1 ·· · ~ . 1 ~ ~-. ~.·~ 'fJ" ~~ ~M:-• ~~_i ..¡ IA r~ ~w.. 1\. Retratos y cráneos de mujeres criminales.~ 1 1 ·- • . '2 .~~ ::·~~A ~:"º "~f~'~ Jt¿~~~ .TF./··."~l .· • ... .'JTf~~ .· . ___ " ' • ~. . .· _ . 'g.. iil /> . ~ ..(1 ~t "-.\ lt -- (u .~. i!: . ~.· :.as de l'homme crimine! (1878)...I 'o.76 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA PORTRAITS DE CRIMINELLES ALLEMANDES.

Bertillon. 26-45.gen. 1890. sobre las «reglas matemáticas» de la «misteriosa repartición de las formas» y la «distribución de las dimensiones en la naturaleza>>51 . 104-106. partían de una reflexión sobre la naturaleza y los medios de un «análisis descriptivo de la figura humana». por los Archivos centrales del Servicio de Identificación»54 . De esta sutil complicidad entre médicos y policías tan sólo destacaría. a 79 . de un cadáver desconocido yaciendo en el depósito de cadáveres. Cfr. y su modo de acción. de un niño de corta edad abandonado intencionadamente. Fue además el director del servicio fotográfico de la Prefectura de París (el primero en el mundo. Apéndice 10]. al tipo uniforme bien definido y adoptado. págs. 81. y cuyo «sistema>> fue adoptado por todos los cuerpos de policía del mundo occidental a partir de 1888. 3. y de sus respuestas técnicas y fotográficas. 133. Más aún: la fotografía se alzó como la nueva maquinaria de una leyenda: el deber-úer la identidad en la ima. creador de la Antropometría signalética. pág. Resumiendo. Ídem. creado en 1872 por el citado Bazard) 49 .. Estos retratos forman parte del docto trabajo realizado por el doctor Diamond48 . págs. Con tal objetivo Bertillon mandó disponer. págs. con tal rostro de frente y tal perfil. 47. 53 54 55 56 Ídem. por tanto y ante todo.. como resultado de sus miedos imaginarios. pág. de un demente detenido en la vía pública que se obstina.dos de la pose y la toma de los retratos (la uniformidad de tales protocolos debía asegurar una identificación claramente mensurable de las diferencias) 53 : «Y sería deseable aún que la fotografía añadida a la descripción física se aproxime. pág. Ídem.000 fotografías tomadas por el servicio de Identificación de la Prefectura. a continuación. científicos o judiciales. 39-40. Cfr. 1890-1893. de Alphonse Bertillon. Si uno las examina con mayor detenimiento. según mis indicaciones. Cfr. protocolos estandari<fJ. Bertillon. según el procedimiento pertinentemente denominado «hertillonage». tanto como sea posible. págs. Tengo ante mis ojos una colección de catorce retratos de mujeres de diferentes edades. Las «consideraciones teóricas sobre la filiación antropométrica>>5º. e incluso como «filosofía>>. Y a se trate de un peligroso delincuente reincidente oculto bajo un nombre falso. 1856. Ídem. 60-74. Unas sonríen. se desplega4 LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA han sobre la institución de los medios técnicos de la identificación y de la clasificación antropométrica de los individuos. la Fotografía . entre otros trucos. entre 1882 y 188956 . el objetivo al que se aspira es siempre una 52 cuestión identificatoria. para señalar en ellos una especificidad reglamentada de los índices fisonómicos-criminales [26] [cfr. Una sola palabra basta para explicarlo todo: se trata de locas.78 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA cada rasgo. o de un desgraciado afectado por una parálisis súbita e incapaz de pronunciar su nombre ni su dirección. Cagnetta y Sonolet. 1890. 129. Lo único que quedaba ya por hacer era archivar. se entristecerá a su pesar: todos estos rostros tienen una expresión extraña y que nos provoca malestar. pág. 52 8 4 9 50 51 Lacan. una línea elocuente! iQué tratado de filosofía! iQué poema que sólo la luz podría escribir! Si pasamos de las enfermedades del alma a las enfermedades del cuerpo. 6-25. todas presentan algo extraño en su fisonomía: esto es lo que percibimos al primer golpe de vista. craso problema. lo siguiente: a partir del juego combinado de requerimientos. Ese deber-leer fue. en ocultar su personalidad. por el momento. Ese deber-leer tuvo como «base teórica>>. un requerimiento exigido por la eficacia de la vista: se vio definido en sus protocolos. 1981. tal multiplicidad de imágenes y de indicios: poder encontrar al sospechoso de un delito entre alguna de las 90. los escritos de aquellos mismos que la practicaron: estoy pensando en Alphonse Bertillon. ¿Cuáles eran estos protocolos? En primer lugar. 81 -111. Arte de carceleros. se elaboró forzosamente una noción sobre la identidad. de nuevo nos encontramos con la fotografía dispuesta a desempeñar un importante papel. un tipo de «silla para posar que aseguraba mecánicamente un tamaño similar tanto en las fotografías de frente como en las de perfil»55: resultaba imprescindible que los sujetos se sometieran al tipo de imagen requerido. fallecido en 1914. Bertillon. otras parecen soñar. pág.

¡. «Biografía diagnóstico» de una niña (extractos).'/:. las condiciones de la exhibición.J./(./.. / / r/ / / / Para fotografiar los pies será necesario elevar al sujeto sobre una mesa o un soporte cualquiera a fin de que se encuentre a la altura de la cámara..... . Tanto en un caso como en otro y principalmente cuando se trate de modificaciones localizadas en las dimensiones de estos miembros. { /n J IA . Un ejemplo: J?.. Bourneville... Reglamentar..... I .1 . realizada en el Hospital Bicetre..1/ / -~<'"\.. . ·"I ( . esto es. para alcanzar un concepto único y adoptar sin riesgo de sorpresa una conducta «curativa» programable. o 57 Londe. 655. Albert Londe. a fin de reglamentar las condiciones de la visibilidad de los cuerpos sintomáticos y con el objeto de que proporcionaran signos y descripciones físicas. '*ª"?> 1! t/ ·1 < .( ( ¡. / . .. ).(f. l ·d 27-30. con sus barrios de mala fama y sus servicios de vigilancia... /. 11. ¡ . .. será recomendable fotogrnfiar al mismo tiempo una escala métrica o los pies y las manos de una persona normal.... preguntas similares. •• J ' /(. por tanto. Vuelvo a mi soplón particular. .80 [J LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA LEYE NDAS DE LA FOTOGRAFÍA a 81 26. //. de la aparición de las diferencias. . pág.. 1896. El «bertiUonage» en la Prefectura de Policía de Patis (1893). una especie de ciudad. / 1 / //.¡.~~l 'i.nJ ...) • /( · r !/ / /.'. •· . la comparación será mucho más ilustrativa57. él se formuló.. .. Así.~/ .. e inventaría similares protocolos. a su escala (la Salpetriere. ¡( .

Además es. Es. 1981. inéditos. estaba todavía marcada por el signo de lo aventurado. jamás realmente subordinado a puestas en escena fijas. la facies aún no existe totalmente como una policía de la imagen. Aquello que todo el mundo denominaba. Damisch. una fuga sin fin del saber. En otras palabras: perdió por completo su aura. quizá por ello. y sobre todo de la venganza: una venganza estúpida de la industria hacia el arte 59 . Pero Régnard y Bourneville además se entregaron. pág. equívoco. <. sólo habrá merecido ser apuntada y superada. en primer lugar. Barthes. Ahora bien. págs. Ídem. Y fue aún más lejos. se desquitó rápidamente después. su avaricia de imágenes. cuando injuriaba la exactitud. la de un saber que se escapa de sí mismo. mitad bertillonage y mitad carcelero. de la Mueca y de la Fatuidad modernas. un factitivo (lo que lo «hace». 617-618. sin duda. Pero precisaré un poco al respecto. de las modas con las que coexiste.82 a LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA LA INVENCIÓN DE LA HJSTERJA Veremos cómo con el rostro ocurrió lo mismo que con los pies: tuvo que colocarse a la altura y a disposición de la cámara. como el aviso de un sujeto. de la capacidad figurativa de los saberes. efec1ivamente. Una gran e inagotable querella <'ntre el arte y la ciencia. de negar cualquier efecto paradójico. al riesgo de una paradoja más íntima de la práctica fotográfica. a pesar de ellos mismos. que no es sin embargo la esencia de la fotografía. drama temporal de fü repetido fracaso. sea del arte contra la ciencia. léase. la fotografía no es un sistema represen1ativo en la misma medida que los demás. de la obscenidad. 617. del narcisismo. <d Cfr. PARADOJA DE LA EVIDENCIA Pero ¿qué es esta paradoja? Yo la denominaría una paradoja de la evidencia espectacular. trataron. sujeto a la objetividad. Pero. 133. calificaba esta creencia como la de los atributos del adulterio. Pero la querella. un «puro efecto» del acto fotográfico. siempre estamos dispuestos a creérnosla. el «rostro de la locura» se convirtió en «facies patológica de la enfermedad nerviosa». fotografiando-midiendo a los niños y las niñas de su servicio de Bicetre [27-30]. 1962. o del arte contra el sentido60 . efecto. ele la imbecilidad. la paradoja es aquella misma de la Semejanza. pág. a un relevo de la ciencia y.dudando: se habían limitado a protocolos más aleatorios. fotográficamente hablando. pero sólo lo lograron a medias. y en los retratos que hacían aún había lugar para aquella aura. del arte6 1. al tratarla no como un efecto material. exactamente. como la invención de medios retorcidos. La fotografía no ha podido jamás dejar de tender. todavía se ofrece. sin duda. en primer lugar. en la Salpetriere. diría yo. Bourneville y Régnard: unos años antes que Londe aún seguían _¿ cómo lo diría?. turbador. De este modo. bien a la vista. Benjamín. la de la similitud fotográfica. Bourneville. la facies en los rostros. . pág. a 83 "'lj . en la fotografía. 74. OC.. En ellas. Este relevo se manifestó. su aislamiento. incluso de la misma obcecación. Buscaron. Aufhebung. por tanto. más que estasis. pues incluso cuando rechaza su autorrepresentatividad. Pero vuelvo de nuevo a mis soplones. 24. 11. pero que deseaba serlo y que jamás habrá sido. sino como el rredo de una «multitud» cuyo «mesías» había sido Daguerre58 . aun cuando el objeto del saber permanece. Y. como espectáculo (significado que facies tiene además en latín). pág. :i fin de cuentas.facit):un retrato entendido como acontecimiento. a un relevo. me refiero a un contenido temporal de imágenes verdaderamente más complejo. 1931. sin duda. bien a su pesar. evidencia.o Cfr. respecto de las histéricas. por ejemplo. Cualquier comparecencia de las imágenes de la Iconogra/1hie photographique de la Salpetriere nos confrontará con esta 1mradoja. su autorreferencialidad. Esto explica que sus imágenes nos sigan pareciendo enigmáticas y desconcertantes en mayor medida que otras. E XACTITUD? Baudelaire ya señalaba la existencia de una paradoja. Baudelaire lo llamaba creencia. 8 " 09 Baudelaire. Se ofrece aún como un acto.

1949. cuando advertimos que. págs.ble paciencia. Paradoja de falsa irrefutabilidad. en este caso) cuando se ajusta humildemente a la configuración y a la «existencia>> propias de su referente? ¿Cómo no vamos entonces a sospechar cierta represalia en su protocolo. un deber-leer. 54. al tiempo que mostraba los cuerpos. con ello. 145. Retomemos de Lacan este trazo histórico: El retrato es la aplicación más antigua de la fotografía. a posar con admira.como la fotografía incorporó para sí el Texto. engañe. Heidegger. Ciertamente. léase de Moralidad..a. a 85 . bajo los rayos abrasadores del sol. invente nuevas cualidades. 1856. una explicación.das. haga posar. pero también de reposacabezas. quiso hacer alarde de Formalidad. la simple exhibición de los cuerpos en imágenes. pero a través de medios escénicos. In- 64 Cfr. En la que la fotografía accedía al dominio de la certeza antropológica64. por todos lados vieron elevarse en los pisos altos de las casas frágiles construcciones acristala. Artificialidad: la doble cualidad de aquello que es de hecho (irrefutable. semejantes a cálidos invernaderos.. pese a todo. que siempre tiene el poder de apuntar en ella algo así como una garantía de que lo fotografiado «ha existido» 62 . desconecte los referentes de lo visible o lo cargue de significados. más allá de lo que puede hacer creer a través de sus trucos. la Leyenda: una didascalia de sus disposiciones escénicas. saber dirigido a un qué en los cuerpos (más que a un quién). de despiece escenificado. puntos de vista. de su capacidad para desenvolverse en las connotaciones). ¿su dramaturgia? Quiero decir: su prospecto. cede ante el género? ¿y que incluso va a mantenerse incólume en el género? Pues por medio de un movimiento íntimo. w Cfr. pág. 1980. de Ideal.G3 . Desde el momento en que los procedimientos de Daguerre se hicieron públicos. Y es así -con el despiece y su escenificación. cuando tal vez no era más que un medio de quebrantarla. cortinajes y decorados. sino más bien una leyenda.. aunque eventual) y de lo que es artificial. en las cuales el público se disponía. la fotografia lo es todo: pese a todo. ya es suficiente indicación del grado de la paradoja: se autentificaba una existencia. al cual tiende a someter escénicamente un aspecto. para que la imagen resultante fuera satisfactoria. verdad Pero ¿de qué verdad? Desde luego no de la verdad del sentido (a causa. estetice. 134-135. al mismo tiempo. 63 L-ican. de este modo. maquillaje (iy en qué medida para ayudar a que la luz lo hiciera todo!).rrafia jamás ha cesado de certificar presencias y. ¿Constituirá esto su «exactitud»? iARTIFICIALIDAD! Pero ¿qué hay de este saber «exacto»? ¿Podría la fotografía estar de algún modo en lo cierto (pero dónde). siempre nos otorga conocimiento. de escenificación dirigida al saber. 125. 119-122. fijadores para las rodillas. Que el retrato fotográfico haya precisado de estudios. y aún era preciso. A través de lo que permitía desde sus inicios. ¿qué puede llevarnos exactamente a creer o a imaginar en aquello de lo que sin embargo certifica la existencia? Otra manera de expresar esta paradoja de la evidencia: la fotografía es una práctica del artificio. allí permanecían posando hasta cinco minutos. No sólo un pie escrito en una esquina de las imágenes. Repasemos su historia: la foto1:. Una suerte de despiece de los cuerpos. en resumen. ¿y qué ocurre entonces con el retrato fotográfico? Aquí radica todo mi dilema. los refutaba por medio de una suerte de teatralidad.. Barthes. Nos preguntamos entonces: ¿cómo no habría sido capaz de desaGar cualquier noción de género (el del retrato. la fotografía no ha dejado de desearse como formalismo. su dramaturgia.. sino de la verdad existencial: siempre se considera que una fotografia autentifica la existencia de su referente y. pág. como nmma. si se me permite la expresión. creaciones estéticas? A la inversa. nunca ha dejado de ritualizar dicha certificación. esto es. siempre es garante de /. quízá una negación de su milagrosa potencialidad técnica (la de grafiar aquí y ahora el aquí y ahora de lo visible).84 a LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Por más que connote. los solemnizaba y les asignaba un rito social y familiar y. Su propia perspectiva y su proyecto. justamente. dejarse cubrir el rostro con una capa de blanco de España.

un anclaje de la fotografía en la ficción? En realidad. en lo imaginario. por tanto. de lugares psíquicos. una posición tan decisiva? Pero observen. escenificaciones. partir. en todo caso. Es hacer suponer e imponer una identidad concebida. Y la fotografia llega a imaginarse que tiene poder de símbolo: pero. Valéry comparaba la cámara oscura con la caverna platónica65. entre el espacio real y el que muy bien podríamos denominar espacio imaginario. Valéry. 1900. Cfr. para Descartes. en la Traumdeutung. y Kafka apuntó: «¿Quién. preguntémonos de pasada si acaso Albert Londe ignoraba que la misma óptica. sin embargo. 1939. Son. Lluvia de metáforas. una autotraición experimental. Janouch protestó un tanto ante aquella aseveración: «¿Cómo puede decir eso? Pero si la fotografía no miente». /traicionar! Al hilo de esto. Y lo peor de todo es lo siguiente: la cámara fotográfica no es en el fondo más que un aparato subjetivo. foo habría llevado a cabo finalmente la «semejanza indiscreta». 1979. pese a que en su origen no es más que un acto ejemplar de la contingencia. de hecho. de las oposiciones o de las similitudes imaginadas por adelantado. Estos vértigos implican. caótico. pág. Apuestas: universalidades. a nosotros como sujetos. más bien el aparato de un cogito enfermo de su propia certeza. una analogía juzgada o prejuzgada.passim 0 87 sum» y el «larvatus prodeo». también inadaptada. y que ocupa en la problemática de la certeza.de las diferencias singulares del «modelo» fotografiado. con sus leyes más perennes. Y es así como la fotografía se inventa como un ente científico. que la certeza cartesiana. la cámara fotográfica para representar una noción de lugar psíquico en el sueño 67. Iría aún más lejos y diría que la cámara fotográfica es una fabricación totalmente filosófica: es un instrumento del cogito. de amplias miras. Fue finalmente en un capítulo titulado «La regresión» donde aparece. eminentemente. que en términos económicos o dinámicos. pero la analogía no resultó completamente satisfactoria. o como poco.s imposibles66 . Esto es. no se trata más que de una entrada aún más solemne. como los vértigos de una autotraición del sujeto. ¡. 455. aquella que no deja subsistir ningún «resquicio» entre el retrato y lo retratado. un lugar psíquico. la dialéctica freudiana del sujeto. ciertamente. Freud. 61-94. entre el «ego 65 Cfr. figuraciones. demasiado simple o demasiado compleja como máquina metafórica. La cámara fotográfica sería. por tanto.¿p. de la artificialidad. entregar. máscaras y retratos: siempre. págs. pero quién le ha dicho a usted que no 66 67 Cfr. trampantojos. Y la fotografía. Su dramaturgia es hacer objetos representativos a partir -sí. exposiciones fingidas. semejan. si se prefiere. desgarrado. Quiero decir.Janouch le había dicho a Kafka. es algo peor que esto. generalizado. a los vértigos propios a los que nos condena la cámara fotográfica. de lo imaginario como acto.86 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA LEYEN DAS DE LA FOTOGRAFÍA cluso mientras niega esa misma tentación. pues.a subjetividad Lo que este argumento encierra haría que Albert Londe se revolviese en su tumba. pero quizá en menor medida en términos de tópico. y en todos los sentidos. Nancy. acompañado por una aguda sonrisa). sin duda. y por último. ¿SUJETO? ¿Denominaría este término. tal vez más furiosa. :¡ . ya funcionaba según una relación reglamentada. un aparato de /. No obstante. se instalaron en Praga dos cabinas de fotografía denominada instantánea que acababan de ser inventadas en el extranjero y que fijaban sobre una hoja de papel dieciséis expresiones diferentes del sajeto. o tal vez incluso algunas más.1I 1 11 I' iTRAICióN! Tradire: transmitir. sólo sigue circunloquios artificiosos. con su tono alegre y filosófico: «iEste aparato es el conócete a ti mismo automático!» A lo cual Kafka respondió: «Sin duda quiere usted decir el engáñate a ti mismo» (por supuesto. una anécdota: en la primavera de 1921. ¡¡1 1¡1 1111¡¡ 1111 ¡~.

por tres veces en la misma imagen: retratista. retorcida y. allí rememorándola. pág. ¿pARECIDO? La fotografia sería por tanto una técnica <<}Joco segura»7º. Y después. 1968. Es decir. quizá en ambos: identiCi8 Cfr. pág. el parecido «exacto» pasa al acto. Todas esas cabezas ladeadas que aparecen en los retratos fotográficos. 71 Schefer. 31. de la pose. Barthes. entrega una imagen de nosotros. ladeó la cabeza68 . El «retrato múltiple». 72 Cfr. nuestra moderna tradición trafica con nuestra historia. 1979a. La fotografía nos entrega.. Su soberbio mito «materialista». al acto de mímica (la mímica de su propia evidencia). pág. Esta situación llevó al propio Albert Londe a mostrar el esencial contenido fantástico del retrato fotográfico. 1980. La photographie moderne. Londe. frágil.. 12. bajo una falsa apariencia de presente» 73 (¿por qué esta frase de la rnirnica exige ser pensada y repensada tan imperiosamente?) . aun cuando da a entender algo. incluso con mala fama. y en tal o cual momento. los desmiente (los inventa). ya modelado en otra cosa. w Cfr.~~ dad de «modelo». la traiciona en la exactitud de este allanar el camino figurativo. pág. En tanto que figuración. más bien los somete a una especie de extorsión figurativa. quizá en un ideal. repite la transmisión y. 191. Escenifica los cuerpos: fragilidad. escribe Janouch. terriblemente inquietante. presente. Esta inquietud sería esa misma de la evidencia del Parecido: demasiado evidente (en riesgo de quedar vaciado) para no ser teatralizado. nos entrega a la imagen. alterante. y puede que incluso triple autorretrato. 73 Mallarmé. ~~~:E~~i~~}lf~~~~-~:. quizá en un enigma. 70 Cfr. la evidencia se convierte en simulacro. (1888). multiplica. rezaba en los reclamos de los daguerrotipos) jamás habrá presentado su «modelo tal cual es» -cóiho suele decirse-. 36. y aun cuando esta comprensión se ahogue. pág. «aquí adelantándola.. magnificada. 89 .. OC. en la exactitud de este tránsito. son cabezas sometidas a la imagen. esencialmente disociada.. sutilmente. al acto de artificio. 4·56 («De l'idéal et du modele»).Janouch. Lacoue-Labarthe. siempre plantea el enigma de «una inmovilidad del cuerpo inteligible»71. Exasperada. interferencia en cualquier caso del autorretrato y del alter-retrato [31] . pág. en todos los sentidos. 61. Baudelaire. Tal es ese personaje multiplicado por tres. la producción pelicular del doblew. en el futuro o en el pasado. por ello.. II. constituye de hecho un paso al límite de la evidencia.88 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA 0 miente?». pasa a la invención de una temporalidad distinta. 1976. OC. 310 («Mimique»). como si dijésemos. sino que lo habrá mostrado ya complicado 72 . retratado y retrato. Un retrato fotográfico («Parecido garantizado». multiplicada.

una exorbitación75. iMírame!. por tenue que sea (picadura. pág. 0 91 . 141. una retención alucinatoria del presente en fuga. más aún. o el Parecido con mayúscula.90 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Y cuando nos formulamos preguntas paradójicas ante una fotografía como: fa quién se parece este rostro fotografiado?. a las retorsiones del sentido. Barthes.143. pág. págs. con aspectos tomados de la mirada y el tiempo. Nos interrogamos sobre un drama de evidencia imaginaria. da nombre a una inquietud mayor en lo visible. Pero facaso no es bien sabido que la razón de ser de la confianza no es otra que la de ser traicionada. la excesiva in7" Cfr. Estropea la evidencia. a partir de su propio sacrilegio: blasfema su propia evidencia porque la evidencia es diabólica. Es esto mismo lo que añade angustia a cualquier evidencia fotográfica y. y. 1979a.. 160. pág. vana y fantasmática. más bien acusamos al Parecido como moción temporal inestable. pág. 40. o qué sé yo . 7" Cfr. a los simulacros. Pues parecerse. sobre todo en las obras teatrales? Lo mismo ocurre con la fotografía. lo saquea a placer. tuna fotografía no se parece en el fondo a cualquiera? 74. pues bien. a los compromisos. 1975. un contra-recuerdo. en algunas fotos de locas. Y de este modo se modela la fotografía. En el lugar de esta devastación.. se produce una suerte de implosión: el efecto siempre irreparable de un resplandor que surge a partir del vacío. Barthes. es algo que tiene que ver con el tiempo. o más bien con un cruce entre mirada y representación. era la fórmula consagrada para significar cosas como: «iTen confianza!». 1931. 62. LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA movilización del deseo. 1980. Benjarnin. a menudo. 73-95. de un teatro. mancha o corte: punctum). 47-50. a las escenificaciones. Es algo que tiene que ver con la mirada. como la fotografía se inventa una proximidad muy real con la locura. una fuga alucinatoria. Y es de este modo. iVAcío! «Me vide!» era la interjección favorita en las escenas cómicas antiguas. Lacoue-Labarthe. ¿de quién es exactamente un rostro fotografiado?. Barthes. La evidencia fotográfica: su tesoro es la confianza otorgada a la existencia de su referente. agujero. Yo también corro tras la época de esta mancha icónica. 1980. por lo que se refiere al tiempo. no descartamos que el problema del parecido sea un problema mal planteado. 24. llega incluso a devastar algo en su camino.

pero a los que ha prohibido que le dirijan la palabra. sin embargo. Los hombres la siguen con la mirada. llama con sus poses extravagantes. y a los que. se nos pasa por la cabeza que es hermosa? La loca no hace ningún reproche. arrastrando su juventud. Deja escapar fragmentos de frases en las cuales. pero luego reemprende su camino. sin embargo. al reconstruirlas.orgullosa para compadecerse. Su paso es grosero. ejecuta movimientos entrecortados alrededor de sus piernas huesudas y llenas de barro. y lanza una carcajada de hiena. como la hoja del álamo. agujereado en más de un lugar. bajo ninguna «HE AQUÍ A LA LOC A» Aquí está la loca que pasa bailando mientras se acuerda vagamente de algo. Largas patas de araña pasean por encima de su nuca: no son más que sus cabellos. es demasiado . Ella blande un bastón y simula que les increpa. como si fuera un mirlo. pero ¿quién las reconstruye? Su vestido. y morirá sin haber revelado su secreto a aquellos que se interesan por ella. Se ha dejado abandonado un zapato.o CAPÍTULO 4 Mil formas. Los niños la persiguen a pedradas. que vuelve a ver por medio del torbellino de sus facultades inconscientes. es difícil hallar un significado claro. En un instante parece que su rostro no fuese humano. sus ilusiones y su felicidad pasada. y su aliento huele a aguardiente. y no lo ha advertido. Se adelanta. ¿Por qué. Los niños la persiguen a pedra- .

tan variable. como presa de lipotimia o sínco- a 95 . como si fuera un mirlo'. pág. Ciertamente. puesto que representaba. como escribió Aristóteles. escribía al respecto: Tuve. Ahora bien. . una especie de bestia negra. Los hombres la siguen con la mirada. cuando creó a la mujer. al inventar a la mujer. no tengo por menos que concluir que. si el movimiento propio es una señal cierta de toda cosa animada. mordientes. Veintinueve años antes. si en el de los animales razonables o en el de las bestias brutas. un miedo enorme: pues era una aporía convertida en síntoma. véase. ese síntoma era el síntoma de ser mujer. en el límite: la matriz. de precipitaciones. era lo que más repulsión me inspiraba. para mayor tranquilidad de mi conciencia. Freud. Signiflca que esta especie de «miembro» propio de la mujer es un 11nimal. se confundan todos sus pensamientos. 2 MIL FORMAS. Y tras haberlo pensado cientos de veces. durante largo tiempo.. como poco. más que la perfección del individuo femenino. que prestar toda mi atención a esa clase de enfermas. el estornudo que le sigue resulta favorable» 1 . Lo denomino animal. Ustéra: lo que está completamente detrás. ha tenido en consideración la social delectación del hombre y la perpetuidad de la especie humana. pág. que a mi entender (y hablando con todo honor y respeto) la Naturaleza. BAJO N INGUNA 1tiflca que el útero tiene la capacidad de desplazarse. Lautréamont. sobre la que mi gusto por los estudios de las ciencias positivas sin embargo no me conducía. y todo lo que se mueve por sí mismo se denomina animal. se apartó de ese buen juicio por el que ha creado y formado todas las cosas. cuyo tacto o frotación dolorosa (pues es éste un miembro muy nervioso y de sensaciones muy vivas) hace que se estremezca todo su cuerpo. inegular. y es justamente así. LA BESTIA NEGRA Lo que los hombres persiguieron en la histeria fue. un miembro que no existe en los hombres. como lo escribe Freud 2 . hablo de un sexo tan frágil. págs. de corrugaciones. Platón no sabía en qué rango debía colocarlas. las Mimallónidas o las Thyadas báquicas en el día de sus bacanales. o que tiene un parto difícil. la mujer pierde cualquier otro sentido y movimiento. si la Naturaleza no les hubiese regado la frente con algo de vergüenza. 1859. Y sus más mínimas sacudidas (sinónimo de moverse o de 11g-itarse. pero también de masturbarse). así de burdo. Platón oportunamente la denomina animal. Briquet comenzaba su gran tratado «clínico y terapéutico» de la histeria. 3 Briquet. Esto significa que el estornudo coloca el útero en su lugar.94 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA das. ante todo. V. Pues. síncopes. ni vinculadas entre ellas. imprevisible. siguiendo la doctrina tanto de los seguidores de la Academia como de los peripatéticos. insistiendo en la auténtica repulsión que le inspiraba «esa clase de enfermas». La tarea de tratar enfermedades que todos los autores coincidían en considerar del tipo inestable. se interi01icen todos sus afectos. 41. por Veith. OC. en el fondo. nitrosos. La palabra «histeria» aparece por primera vez en el aforismo trigésimo quinto de Hipócrates. voraginosos. de enfermedades que no parecían estar gobernadas por ninguna ley. en su verdadero lugar. acres. 136-137. Cit. 1888. de indignación. como resulta evidente en la anatomía. De suerte que. tan inconstante e imperfecto. Pues la Naturaleza les ha colocado dentro del cuerpo un animal en lugar secreto o intestino. las verían como locas correr despavoridas. lancinantes. y en el cual se engendran a veces ciertos humores sucios. para todos. amargamente cosquilleantes. se exciten todos sus sentidos. y «auténticas similitudes de muerte»: Cuando hablo de la mujer. no resultan menos 11medrentadoras que las lubricidades. fantasioso. Porque este terrible animal está ligado a todas las partes principales de su cuerpo. la bestia negra de los médicos. reconociendo en ella movimientos propios de sofocaciones. a causa de ellos. sig- 1 Cfr. por ninguna regla. pág. más espantosamente que jamás hicieran las Proétidas. Pero me resigné y me puse manos a la obra3• La histeria fue. tan violentos que muy a menudo. sofocaciones. 1965. en el que se lee: «En una mujer atacada de histeria. y todo el mundo lo sabía. 19. tan mudable. en francés.

uterocefalia. y no sigo. pág. Ambroise Paré. al igual que todo el mundo. pasión histérica. Pero lo que quiere decir Histeria. cuernos. y a continuación. BAJO NINGUNA La bestia negra fue. incluso en ese siglo en el que todo. y «que alguien le tire del pelo de las sienes y del cogote. histeralgia. positivamente. Briquet. estrangulamiento uterino. practicar suaves fumigaciones en la vagina (atracción.ica. ova1ialgia. que aparentaba preocupación por la veracidad absoluta. Acababa de hacer aparición una novela que. 1837. MIL FORMAS. asma de las mujeres. a la inversa: «mantener el cuello del útero abierto por medio de un resorte». pág. Cfr. nos enseña que «la matriz. pág. ama. págs. por ejemplo. o mejor aún del de las partes pudendas. 605-717. trapos viejos. uñas. p elos de hombre y de macho cabrío. la bestia negra era una mala jugada del deseo femenino.rria. apoplejía o incluso auténtica apariencia de muerte5. 1846. 42. Paracelso denominaba la hislcria chorea lasciva: danza. asfalto. sea retirado y devuelto abajo por revulsión» 'º· Sutil mecánica. coreografía de la lubricidad. desnombrada y renombrada unas diez mil veces (Janet. melancolía de las vírgenes y de las viudas. hacia abajo). 8 Zola. Todo puede decirse. gritar con fuerza a los oídos de la paciente. Histeria será un término que no ha dejado casi nunca de identificar lo femenino como culpabilidad. él rehusó dárselo. histeria. 6 9 'º 11 Paré. debido al dolor excitado en las partes bajas. histe1i cismo.ón. a menudo se ha visto acallado. ataques nerviosos. espasmos. Incluso llegó a pensar que debía experimentar con el arsénico como medica- 5 Rabelais. (. itodo ello quemado! Todo esto «hace descender» (repulsión. págs. vapores uterinos. y arrastraba al lector en los excesos de una mujer histérica. 445-446. aceites de azufre y de petróleo. 7 Landouzy.O INTRATABLE ¿Cuidar de una histérica? Devolver al animal-matriz a un lugar conveniente. Un breve extracto de su catálogo: Entre los franceses. epilepsia uterina. 43. 13-14. sofocación uterina. durante la operación (para que no llegue a desvanecerse). secreto y desbordamiento. hallaba sin embargo «penoso renunciar» a esa palabra tan aristotélica) 6 . 14. por poner un ejemplo. le indignaba sobremanera: una obra nacida de la imaginación más depravada. plumas de becada. y. tan usada y a menudo tan desdeñada. 1893. pág. habrá sido decretado como enunciable. encefalia espasmódica. antiflojísticos. sofocación de la matriz --quejorden denominaba: «sofocación de la madre»-. pág. 114. por su parte. de instinto natural y peculiar facultad. La palabra «histeria» pareció agradarle. vapores. etc. al mismo tiempo. 1876. sólo que siempre hay una manera para decirlo8. contemporáneo de Charcot: Rougon.7. revulsivos 11 . neurosis uterina. tal como testimonia.96 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA pes. Ídem. a fin de que no sólo se despierte. su parte más vergonzante. el vapor que sube a lo alto y provoca la sofocación. Excitantes. sobre todo. hacia abajo). metro-nervia. en lo más profundo. que ya no creía en la histeria uterina. pólvora de caií. azorado por un enorme pudor. con la ayuda de un instrumento fabricado expresamente para ello. deducción terapéutica: hacer que la mujer respire los peores olores. neurosis méb. espasmo histérico. 1979. 300. por More! y Quetel. cit. arremetía contra los libros. a 97 . pues la repitió en tres ocasiones. es decir. epilepsia. metralgia. sino además que. En el siglo XIX. PARTE VERGONZANTE La histeria habrá sido nombrada. Janet. huye de las cosas fétidas y se complace en las cosas odoríferas»9 . Cfr. pues bien. Cuando Clorinde le preguntó por su significado. OC. Dubois. Y no es más que un ejemplo. 1859. también Briquet. págs. estupefacientes. lo que se ha querido decir con esa palabra. la ilustre figura de Rougon. prosiguió. mal de los nervios. realizó una intensa investigación. además de esto.

la histeria forma parte del dominio de las neurosis. y principalmente. en localiza. Dubois. la génesis en acción. por desgracia.. como causante de errores 18 • Causante de errores. nada palpable. pues. 455. 1859. no hace más que intervenir «peligrosamente». es decir. limpiando la causa? ¿Acaso Briquet no cita también su adagio. la especificidad de la histeria se basaba en su «temperamento biliosomelancólico». 1965. pero ¿de cuál? ¿se resolvería. Pero. aparte de las lesiones propias de las enfermedades añadidas a ella. en la práctica. por Veith. sino que también. 27. miedo de enfrentarse a las paradojas. la «libidinosa. pág. pág. la «menorrágiCa>>. 17 0 99 . en terapeutas de la puesta en observación . y de la denominada «doctrina de las localizaciones». movimientos denominados --con cierto pudor. Pero la inteligibilidad médica no renunció ni a la «causa» ni a su «sede». sino también. 706. esta vez auténtico: «Sublata causa. nada orgánico. no sólo en configurar la enfermedad. mucho más simple: ¿no se extirparía la histeria extirpando. Un mal que no es de «sede». a fuerza de fracasos farmacéuticos y quirúrgicos. y la «mujer nerviosa>> explota. un golpe paradójico de monumentales dimensiones asestado a la inteligibilidad médica. la «clorótica>>. El propio Charcot admitía que la histeria y las enfermedades cercanas a ella. BAJO NINGUNA ción ideal para la histeria 12. de quasz~causas diseminadas. de localizaciones múltiples. es decir. tollitur effectus»? 14 • ¿y la cura no es acaso el medio ideal para practicar la ablación de las causas mórbidas? ¿No es el verdadero relevador de la panacea. 632. de las enfermedades sine materia o al menos cuya «materia» está aún por descubrir. menos un síntoma que una lesión. págs. la histeria habría sido incurable? La teoría es. se agita en todos los sentidos: espasmos. Y aun jamás se pudo hallar el lugar donde residía propiamente la histeria. III. cit. Boissier de Sauvages.r la esencia del mal: la señal misma de la enfermedad considerándola. de la contradicción. De este modo. cuyo objetivo es suprimir no solamente toda la enfermedad.. sin embargo. 1898.98 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA MIL FORMAS. En las próximas páginas se esbozará el movimiento histórico de esta búsqueda y de este rechazo furiosos. No luvo. con estatutos temporales y antitéticos. como explica Charcot. en subsumir esa configuración. Espíritus sobreexcitados. Y es que la histeria supone. Pero el tratado de Dubois. No cabe duda de que conllevaba convulsiones. Charcot. una enfermedad debe definirse por su sede. no han revelado. pág. 154-155. «se nos ofrecen como una esfinge que desafía la anatomía más penetrante» 17• Parece como si la histeria no sólo fuera capaz de escapar a las reglas del método anatómicoclínico. clasificando la histeria en distintos rangos? ¿La «venenosa>>. sino de recorridos. desde este punto de vista. 1895. 1837. esto es.«irregulares». MALuM SINE MATERIA El problema es que jamás se pudo encontrar el lugar donde residía realmente la causa de la histeria. Tampoco cabe duda de que estaba acompañada de vapores. o bien por afecciones sobrevenidas. sino toda enfermedad? distribución de los síntomas. a partir de entonces. 15.. arrebatos recíprocos. pág. la «febril». págs. Las autopsias de histéricas que han sucumbido bien por ataques de espasmos o por anorexia. es decir. siempre en acción. aderezada de cualquier disfunción en la matriz. ¿Acaso. la 12 13 11 ' 15 Ídem. en esencia. Cfr. rn Charcot y Pitres. y cuya eficacia sería más bien la de la propia paradoja que la encierra. Me pregunto por qué entonces los médicos de la histeria se convirtieron. 16 Gilles de la Tourette. la «visceral». quizá. pág. en el siglo XIX. abría su capítulo «terapéutico» con esta máxima. en una palabra 16. Un mal que no es de «causa». en realidad. como la epilepsia y la corea o baile de San Vito.. OC. en cuanto a ello. disfrazada de adagio: «In therapeia maxime claudicamus»13 . sí. 166-168. sino de quasi-causas. Briquet.>>? 15• ¿y después? Todos los esfuerzos de la anatomía patológica se concentraron.

BAJO NINGUNA LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA PARADOJAS DE LA CAUSA Si ustedes admiten por un instante que el útero no es un animal. reglas irregulares. el «onanismo». ciertas «profesiones». 348. págs. 1859. 37-127. Ídem. úl. suelen presentar flores (pérdidas. 19 2 Cfr. la «clorosis». bien específicas o bien con. atormentadas por una sensación de calor y de acritud en los órganos sexuales. el «tabaco». las «prácticas religiosas exageradas». Cfr. Círculo vicioso: pero facaso no es el mismo. después comprendió que poco o nada tenía que añadir al respecto.. iAcritud en los órganos! A continuación se quedaron atrapados en demasiadas o demasiado sutiles distinciones sobre las causas. indemnes de lesiones concomitantes: histeralgia u ovaralgia. y si se les levanta el útero con el dedo. según la tradición galenista) ofrecía algo así como una «superficie de contacto» entre cuerpo y alma 19 . la «fiebre tifoidea>>. los «traumatismos» o «shocks nerviosos». Y es que las histéricas son al tiempo una paradoja clínica. 576. pero constituyendo todavía un gran cajón de sastre etiológico: las «impresiones morales». quizá. la «gripe».. Luego Briquet admitió el carácter confuso en que había caído este cajón de sastre de la causalidad22 . per o intercurrentes. con una clara primacía otorgada a la herencia. bien predispuestas o bien determinantes. la «sífilis» (por supuesto. ll. pág. también fue necesario intercalar el concepto de irritación: «La facultad de los tejidos para moverse por contacto con un cuerpo extraño» 20 . la «imitación». 1980. algo que se mueve por sí mismo. Es la historia de un gran debate. págs. tan vano como encarnizado: el de los exploradores de úteros contra los inquisidores de encéfalos. las «hemorragias». «lo maravilloso». pero también la «continencia». a menudo renace la sensación de sofoco y ascenso de una bola hacia la garganta»21 . se buscaba en el cráneo y tampoco se encontraba nada. pág. 1961. los «miedos». de la propia temporalidad histérica? P ARADOJAS DE L FOCO Si por lo menos alguien hubiera encontrado algo en alguna parte . la sífilis). Foucault. las «prácticas intempestivas de hipnotización». a 101 . 243-250. Pit:res. Las causas se vuelven a organizar en «agentes provocadores» y «factores de predisposición». Hasta que llegó Charcot. esto es. el «alcanfor». las «israelitas» . ciertas «razas». 51.. pág. bien físicas o bien psíquicas o morales. una y otra vez. págs. 21 2'l 23 Ídem. 1891. «las mujeres histéricas se sienten. pág. de esta manera. drastorno en las sensaciones o trastorno del alma? ¿Humor? ¿Enfermedad de la pasión?Tal vez: la pasión (una de las seis cosas «no naturales».. I. harán bien entonces en echarle la culpa a otra cosa. las «epidemias». el «agotamiento». si bien la «disposición» histérica no es propiamente «genital». passim º Broussais. los «temblores de tierra» y el «rayo». vapores o delirios.100 a MIL FORMAS. 13-46. los «excesos venéreos». págs. así de simple23 • Feminidad: cajón de sastre causal.. Las paradojas del foco de la histeria: este aspecto encierra toda la historia de la histeria. la «neumonía>>.em. las «intoxicaciones». el «paludismo». Cfr. Pero fa qué? ¿Acaso la histeria no sería un tipo de locura? En ese caso. 1828. 24 . 1889. Cajón de sastre caótico y fantástico de causas. bien imaginarias o bien . Briquet. Starobinski. no por ello deja de ser el efecto de un «modo especial de sensibilidad»: la sensibilidad femenina. Guinon. tal como yo los llamaría para abreviar (los más refinados fueron los teóricos de la relación entre la cabeza y el sexo de la mujer: en el que el cerebro desempeñaba el papel de un repetidor o «distribuidor» 24 Gilles de la Tourelte. el «reumatismo articular». específico y como estratégico. aquejadas de los síntomas más graves y aún indemnes. ardor en el cuello uterino.. la «escarlatina>>. círculo vicioso. Pero no fue así. I. 3. 189 1-1895. 164-165. pero no habrá resultado suficientemente satisfactoria. se buscaba en el útero o en los ovarios y no se hallaba nada. en primer lugar. Diseminación de la causalidad. bien lejanas o bien próximas. I. la «diabetes». passim... flujos) de color blanco. alegando sin embargo que.

la histeria fue prodigio y drama de las profundidades. tan viejas como el mundo. y Briquet consiguió el golpe maestro de hacer de ella a la vez una enfermedad femenina y una enfermedad desexualizada: una enfermedad sentimental31. 1826. era por culpa del útero o si no de alguna oscuridad central situada en la parte posterior de la cabeza. P ARADQJA DE LA EVIDENCIA ESPECTACULAR Por tanto. «para mí la histeria es una neurosis del encéfalo. Briquet sostenía que la histeria era una enfermedad de la impresión. 211 -213. la histeria no es tan sólo un suceso sentimental: los afectos se convierten en ella en catástrofes corporales.. facaso Voisin no había «verificado». Heraldo de la tradición número dos (que se remontaba a Sydenham. La 30 31 32 Briquet. 600. págs. y había creído ver un foco de la locura histérica en cierta materia gris?28 . para cumplir su misión providencial. Cuando la causa se les escapaba. Landouzy. una invisibilidad y una inestabilidad. pág. (. Cfr. (¿«Neurosis del aparato reproductor de la mujer»? ¿Q neurosis de un inmenso aparato discursivo que generó a «la mujer» como imagen específica. Si se ha apelado al útero y al encéfalo. cuyos fenómenos aparentes consisten principalmente en la perturbación de los actos vitales que sirven a la manifestación de las sensaciones afectivas y de las pasiones» 26 . Sin embargo. pág. connivente con él. acullá las oscuras evoluciones de la «nerviosidad». 1816. Pero las evoluciones inherentes al pensamiento médico se iban oscureciendo por el camino. en 1846.) Podemos considerar la histeria como el producto del sufrimiento de la porción encefálica destinada a recibir las impresiones afectivas y las sensaciones27 . una imprevisibilidad irreductible. XIII. págs. replicó Briquet años más tarde. pese a haber sido puesta en duda como cuestión uterina. Su extrema visibilidad mantenía un secreto a su respecto. 6 2 Briquet. no había «abierto».. compatible de la histeria?) No. (Lo cual no le impidió afirmar. allá una dinámica de los vapores y de las simpatías. 2 'J Ídem. 600-60 l. un grado muy superior al del hombre» 3º. Cfr.•• Nota bene. que es el otro del rostro y. tuvieron una vida larga y duradera. pág. la acción de las causas que. provenientes del exterior o de la intimidad de los órganos. pues esta neurosis no presenta ni lesiones conocidas ni síntomas constantes o patognómicos»32 . y no había visto nada en las cavidades pélvicas. pág. en los que bebían la ignorancia y el desasosiego de los médicos. cualquier noción de monomanía (locura local). en enigmática y violenta espacialidad. a Baglivi y tantos otros). de la impresionabilidad: Existe en el eje encéfalo-raquídeo una división del sistema nervioso consagrada a recibir las impresiones afectivas. Pitres. Voisin. passim. una libertad de manifestaciones absolutamente intratables. 2. 28 Cfr. a 103 . 1891. 348-359.de que el aparato genital es a menudo la causa y siempre la sede de la histeria» 25 . aquí una porosidad integral del cuerpo. producen el placer o el dolor tanto fisicos como psíquicos. I. Sí. debe presentar cierta susceptibilidad en 25 Landouzy. VII. 1846. 1859. es porque ambos eran crisoles de fantasmas. 1859. pág. tal como él decía. se buscaban por tanto agentes iniciadores en la cabeza (masa gris. Pero la histeria persistió en desafiar cualquier concepto de foco. «se convencerán ustedes -decía con tono imperativo el autoi¡-'-. a algunas histéricas. pág. págs. es decir. por ello. aún definía la histeria como «neurosis del aparato reproductor de la mujer». Por otro lado. Las «teorías uterinas». 230. ídem. 3. habría que repetir: «La mujer.102 a MIL FORMAS. la histeria se mantuvo como algo exclusivo de las mujeres. detrás de los rasgos faciales) y agentes consolidantes en el fondo del sexo. 7 2 Ídem. Ídem. BAJO NINGUNA LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA visceral). infinitamente organizada en circunvoluciones. La histeria obligaba a pensar en paradojas. LouyerVillermay. «es imposible ofrecer una definición nosológica precisa de la histeria. la pura espiritualidad del alma y su inmortalidad) 29 . por lo demás.

1859. S OSPECHAS: EL SÍNTOMA COMO MENTIRA ¿La histeria seria entonces muestra de una fuerza verdaderamente abismal y secreta. sin embargo: desconffon. págs. hasta el siglo xvn. El cuerpo de las histéricas vive. dialéctica del deseo. . aquel a quien se le escapan las leyes que rigen el mundo. influencias. era una seudo-gangrena. Richer. Una histérica puede padecer espontáneamente «estigmas». parecen suprimidas»34. suspensión. compuesta de intermisiones. una gangrena cutánea. inertes y convulsas. Cfr. pero ser falso al mismo tiempo: seudohemiplejia. La histeria obligará a la medicina a pararse ante su evidencia. (N. 1. sincopadas y plenas de vida. El cuerpo de las histéricas injuria a Cuvier. grito. significa la conflagración espectacular de todas las paradojas en un solo gesto. crisis agudas. Y. un «sosias» de afección orgáni36 En francés. mascarada de un síntoma orgánico «verdadero». máscara o fictum. Briquet. cte. III. sin que nadie sepa por qué. 3.. siempre inviolada pese a siglos y siglos de pertinaces investigaciones? ¿Q deberiamos mejor hablar de una farsa? ¿De un mero fenómeno superficial? ¿Cómo? ¿Acaso el síntoma histérico no seria más que una mentira (. palabra que fue. Regreso palpable de la luz sobre la oscuridad de las evoluciones cuya evidencia es el síntoma. debido a la influencia de . más allá de toda intencionalidad planeada por el sujeto? Pero ¿en qué medida la fiebre puede ser mentira? Y he aquí de nuevo la paradoja de la evidencia especLacular. tal como la histeria parece fomentarla. en su mismo punto crucial: una visibilidad sintomática (su «presentación») puede no ser más que representación. contradictoriamente. 35 . . confusión. no me refiero a estación. El cuerpo de las histéricas llega incluso a ofrecer el espectáculo absoluto de todas las enfermedades a un mismo tiempo. Ésta es la paradoja de la evidencia espectacu3 " 34 35 Ídem. 11. risa. Y siempre sin una sola lesión. esta parada es el deseo. por el contrario. quiero decir a la completa sumisión del órgano a la función: «La histérica parece siempre estar fuera de toda regla: tan pronto sus órganos actúan con exageración como. a veces... Un síntoma puede manifestarse.104 0 LA INVENCIÓN DE LA HIST ERIA MIL FORMAS. pág. Es una hoguera de paradojas. la histérica se cura por sí sola. 1Pero que una mujer obligue a mentir a su propio cuerpo! ¿Cómo puede la medicina seguir ejerciendo con honestidad. y nada se opone a que pueda morir. hasta que luego. «propagaciones».. y «acusa». etc. 208. la verdad en la punta de la nariz o en el rubor de las mejillas. síntoma. BAJO NINGUNA única posible seria una «definición clínica de la histeria basada en los caracteres comunes a los accidentes de esta neurosis»33. según una temporalidad siempre asombrosa.)?36 1a pa1ab ra sueno. etcétera. húmedas y secas. Regreso de la evidencia entendido como regreso de las llamas. siempre suspendido. ferm entadas y ácidas. seudohipertrofia. La ataxia histérica. mirada. paradojas de todos los géneros: las histéricas están.. por ejemplo. Regreso de los síntomas sobre la oscuridad de las lesiones. sino a estasis. del médico de penetrar más profundamente. abatidas y risueñas. pág. IPS. ¿Cómo es posible. con una extraordinaria profusión. poco le importa. de género femenino: quizá.. si los mismos cuerpos se ponen a mentir? Todo el mundo miente. la terminación de la palabra mentira {mensonge) es idéntica a la palabra sueño (songe). iUna mentira! Parece coherente pensar que el loco sea aquel que ha perdido el sentido de su verdad. Charcot nos dirá. pág.. entonces. un día cualquiera.. y además resiste durante años cualquier tentativa de tratamiento. Y esta suspensión dio nombre a un tiempo lógico (una categoría del mismo orden de un with-out repetido) . 1889. ligeras y pesadas. deserción de puesto o de rango). lar: la histeria ofrece todos los síntomas. del T) 0 105 . pero estos síntomas no obedecen a nada (no poseen ninguna base orgánica). una traición convertida en cuerpo y síntoma. en efecto (y siempre hasta el exceso) calientes y frías. finalmente. tal como se decía en el siglo XIX (ataxia: desorden. 490-604. estáticas y vibrantes. sus funciones se ralentizan hasta el punto de que. dicen los etimólogos. e incluso las leyes de su propia esencia. pero por lo general el cuerpo de cualquiera revela. etcétera. Cuando hablo de parada.

pág. un sosias de la muerte «verdadera»? «Eso NO IMPIDE su EXISTENCIA» Una anécdota célebre: cierto día un joven estudiante hizo una puntillosa objeción a Charcot sobre la relación entre la hemianestesia y la hemianopsia en la histeria. 139. demandaba ella misma una especie de compromiso teórico en lo relativo a la dialéctica de las formas nosológicas: Charcot sostenía. Quería forjar el concepto de una histeria que no mintiese nunca. para la cual tuvo que poner en pie toda una combinatoria de «crisis mixtas» y de «crisis separadas» 42. pág. pues éste era su nombre. a no ser su profundo deseo de que la histeria existiera. Freud. 1912. 43 Charcot. Y afirmo que tendrá incluso «la regularidad de un mecanismo» 4º. relató la anécdota y añadió esta anotación: «Si tan sólo supiéramos qué es lo que existe» 38 . tarea que Landouzy había emprendido antes que él41• Sostuvo que las epilépticas presentaban «accesos» y las histéricas. por ejemplo: «En resumen. 41 Charcot. paradoja del deseo en la representación. I. aquí se trata de una neuritis-ciática provocada por el empleo de la máquina de coser. págs. e incluso su modelo figurativo: la histeria imita a la epilepsia. fue un perfecto clínico. decretó que la epilepsia era más «auténtica>> (porque era más «grave») que la histeria. el Maestro replicó: «Su teoría es acertada. pero eso no impide su existencia».. Freud. Freud. 39 Freud. 179 (la cursiva es mía). Y. Freud. la pregunta existencial. en presencia de una histérica. 522. Freud. lll. Esta combinatoria. ¿Quién es el ser que está frente a mí?. Charcot era testigo de ello un día tras otro en su servicio de la Salpétriere. de todo aquello que pertenece propiamente a tal afección en tal síntoma complejo.» Y por supuesto que se someterá a ellas. 277. 1846. es aquello que precisamente ella no puede cumplir. aun a riesgo de ensombrecer. por una parte. 1901-1905.) . «Esto no es una novela: la histeria tiene sus propias leyes. Freud decía que el rasgo más sorprendente de la histeria es que está regida por pensamientos «eficientes aunque inconscientes» 39 . pág. el ser de la enfermedad. Después forjó. obtenida mediante un diagnóstico siempre complicado -como. donde lo que la histeria ofrece a la mirada. «que tendremos que saber desenmascarar» 37 • Y su muerte. Sobre todo había que postular. 121-122. de una histeria mayor. ) y complicada con histeria>>--43 . tradujo las Lecciones de los martes de Charcot. de aquello): pregunta crucial tratándose de la histeria.106 0 MIL FORMAS. pág. 17-19. o alguna del mismo género. Cfr. 40 Charcot. su célebre frase apenas cuenta nada. Charcot no planteó el problema en estos términos: requirió la presencia de lo descriptible.r cualquier paradoja y cualquier fictum (es decir. 142 (nota critica de la histero-epilepsia. pág. guardarlos en lo más recóndito de su pensamiento. 236-238. ante sus f!ios. 1892-1893. Cfr. Era nece- sario rechaza. 1887-1888. (. pág. Freud jamás dejó de formularse esta pregunta (la existencia de esto. págs.. ¿habrá sido también un sosias. Charcot casi mantuvo su palabra: dio una forma. págs. Comenzó dando un paso decisivo: formuló con diagnósticos la diferenciación entre histeria y epilepsia. es rrúa. «ataques»: comparó la gravedad recíproca de los síntomas. 41 7 Charcot.ndouzy. 1892-1894. después de todo.. ) generalizada a continuación a todo el miembro (. 42 Cfr. IX. EXTIRPAR UNA FORMA. su propio concepto nosológico. 15. e incluso actúa. AL MENOS Para ello era preciso que tampoco se plantease. págs. a la histeria. un cuadro. 1888-1889. La. Sorprendentemente. incluso de hacer desaparecer. la «doctrina de la fijeza de las especies mórbidas» 4 4.). no separó lo consumado y lo ofrecido a la mirada. Años más tarde. 1887-1888. como malevolencias: vigilantes maléficos). o hysteria majar.. 1925. Esta frase se grabó con fuego en la mente del estudiante. BAJO NINGUNA LA INVENCIÓN D E LA HISTEIUA ca. pág. 178-179. como todos los grandes médicos. etc. 177 (la cursiva. 86. Cfr. que «determinar como hecho» como se dice en las llamadas ciencias exactas. 1892-1894. OC. pág. :J 38 0 107 . la histero-epilepsia. pues enuncia justamente la paradoja de la evidencia. y que es la eficiencia misma de una «reproducción dramática>>: artificialidad. Charcot.

191. en toda esta historia. repartiendo su tiempo enlre visitas al Louvre (para contemplar la liénus de Milo. la histeria posee sus propias leyes. 3 (la cursiva es mía) . passim. la histeria viene a «complicar» la epilepsia. rasto y muy pobre. dice Charcot.. 1886a. 183-185. del paso discreto de un joven estudiante triste? Estaba soltero. Freud realizó la autopsia. muerta de «atrofia cerebral» y de «epilepsia parcial». Sofüer. También le hubiese gustado llevarle prestados algunos cerebros infantiles para examinarlos de cerca. pero no debe. Prefacio a Athanassio. pág. explicitó la histeria en el sentido en que anticipó un concepto por cálculo y táctica de vistas previas: lo opuesto a un «discernimiento virgen». 1979. III. la neurastenia se concebía como una verdadera enfermedad degenerativa: se la consideraba incurable) .. como lo llamaba. «fundirse» imperativamente con ella46 .>> 45 • Lo más perentorio era aislar la histeria. Emprendió un viaje de diecinueve semanas a París. 1887-1888. pág. desde el punto de vista de la anatomía y de la fisiología patológicas. Así. lábil. 48 .108 0 MIL FORMAS. Ahora bien. 113. El índice de ese carácter «fuera de sí». Cometía «lapsus»5º. diría yo.. Charcot fomentó el concepto de la lesión histérica: lesión de la corteza. Charcot abría la senda a todo el espacio de inteligibilidad propio de la neurología. Una invención. Constantemente le devoraban absurdos remordimientos: se consideraba perezoso. de esta explicación teórica de la histeria. decía. 49 Cfr. P/\SO DE UNA SILUETA ¿Podría olvidarme. 53 IPS. 212-213. passim. de una yuxtaposición en la cual cada uno de sus componentes conserva su autonomía. «lesión dinámica>>. incapaz. por otra. pág. de una fusión íntima. sino más bien el resultado de una asociación. pág. 48 Charcot. justamente. fisiológica y no anatómica. a contaminar (y no sólo a imitar) todos los repertorios nosológicos: de esta manera. BAJO NINGUNA LA INVENCIÓN DE LA HIST EIUA y. nunca le abandonaba la idea de que era un torpe. 1892-1893. la Gioconda). Cfr. y. Su lesión anatómica aún escapa a nuestros medios de investigación. 47 Charcot. 1890. 46 Charcot. págs. y retratada antes de producirse su deceso por Régnard para la Iconographie photographique 53 [32]. 1887-1888. fue testigo de las obscenidades. Aislar la histeria significaba también aislarla en la teoría. Por eso se prefirió ofrecerle el cuerpo deJoséphine Delet. Hacía mucho tiempo que soñaba con viajar a París. II. derrotista.. pero se manifiesta de modo innegable ante el observador atento . p ágs. siempre susceptible de desaparecer»'17 • ¿El mero efecto de un rasgo? En absoluto. Haberberg. '" Charcot. queda perfectamente marcado en la persistencia en todo ello del ideal anatomoclínico. 252. Un día comprendió que en París se había convertido en un neurasténico 51 (en esta época. era extranjero. al teatro (para ver a Sarah Bemhardt) y a la Salpétriere (para observar a las locas aquejadas de histeria). 1888-1889. En aquella época. su determinismo. 151. reconocía la existencia de «complejos nosológicos» tales que «no representan en realidad formas híbridas. Pero lo que realmente le había atraído a París era «la eminencia de Charcot»52• Había conseguido en Viena unas hermosas capas coloreadas de cerebros y quería mostrárselas al «patrón». de las contorsiones. I. no del centro. incluso se resignaba a sus perpetuas migrañas. en la Salpétriere eran las locas las que ocupaban todo el primer plano. en mi opinión. Por lo tanto. so Cfr. 1897. exactamente del mismo modo que una afección nerviosa con lesión material. Asistió a las lecciones de los martes. puesto que tiende. Freud. Ídem. 5. Charcot. 220. productos variables e inestables de una m ezcla. pese al «sine materia». 22-27 y lám. págs. pág. «fugaz. 214. 52 Freud. de los chillidos histéricos. y de otras cosas aún peores. sentaba las bases de la moderna psicofisiología49 . 195-197. 362.. pág. Diciendo esto. 51 0 109 . quiero decir. 1873-1939. Como si todo lo anterior no fuera más que un compromiso y expectativa de un a pesar de todo «materia» de la histeria: Es importante que lo sepamos. del 13 de octubre de 1885 al 28 de febrero de 1886.

Cfr. Charcot había forzado a la histeria a depender del dominio neuropatológico. Regresó a Viena cocainómano y deprimido.. Cfr. Jean-Martin. en todos sus estados. 20 l. Nassif.. añadió notas) 59 . ¿de qué? Es lo que me pregunto. Pero lo cierto es que la Iconographie photographique de la Salpetriere.{ :J~9i. Sospechaba incluso del cobertor de su cama.. no nos ofrece ni un solo retrato 58 Ídem..') ~ -.. 1873-1939. dijo. passim. La respuesta: de cuerpos de mujeres.l~J:ó--. 151. BAJO NING UNA ! i ' [1! ~ •• 11 dtr . OC.. cuya autopsia fue realizada por Freud en la Salpétriere en 1886. 61• Y por último reabrió el espacio que Charcot había tardado lantos años en llenar. entre 1875 y 1880. passim. pág. Ídem. 1390.. Régnard.. Freud. gracias a la importancia de la escucha en Freud. 61 Cfr. Decía que al lado de Charcot se sentía plenamente feliz. /. y frecuentó. 62 Cfr. passim. 21. .. Cierto. Freud. págs. pág. 1900.. Miller. 0 l ___ - 32. pág. 1968. Charcot lo invitó a su casa en tres ocasiones. antes de entregarse a la escucha e inventar el psicoanálisis..f~ µ. sin embargo. constituyó incluso el gran «valor de Charcot» ._.. el «descubrimiento»64 de la histeria masculina. 197. págs... Fotografía de <joséphine Delet.". pág. al que sometió a análisis químico para asegurarse de que no contenía arsénico. Chertok y Saussure... Imaginó que Charcot le besaba en la frente 55 . 1973. 64 Debove.Jones. 1973. traicionándolo ya por entonces (modificó los títulos. Pontalis. feliz e infelizmente. «tomé un poco de cocaína para desatar la lengua» 56. Esto. No cesaba de vacilar sobre su decisión de abandonar o no París. 1886b. lconographie.. luego compuso una hermosa necrológica en su honor. 54 55 56 57 Freud. 1953. 1893. pág. 15-17. 1969. aquello no iba tan bien. como el célebre caso del llamado Pin .. I. puesto que estaba amarillo 58 . _ Escribió lo siguiente: «Charcot. «la histeria entre el género masculino no es tan escasa como pueda pensarse»63 y las «policlínicas» de Charcot estaban llenas de hombres histéricos. lll. Freud. la histeria volvió a hacer temblar las bases epistémicas de la neuropatología62 . 1977.. está sencillamente echando por tierra mis concepciones y mis propósitos»54..» en 1878. pág. Pidió a su prometida que bordase dos o tres «paneles votivos» en honor de Charcot57 • Más tarde. 75. 1892-1894. Pero tan sólo consiguió de él que le regalase un retrato fotográfico dedicado (33]. a continuación comenzó incluso a criticar las concepciones de Charcot60 . Había sido necesario asistir al espectáculo y su dolor. 206. Retrato fotográfico de Charcot. las recepciones mundanas del bulevar Saint-Germaine. 60 Cfr. 78. 63 Charcot. que es uno de los médicos más grandes y cuya razón raya en la genialidad. 59 a 111 . pág. Después tradujo a Charcot. 253.110 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA MIL I' ORMAS.. pág.. puso a su hijo el nombre de pila de Charcot. Freud.__. 33. había sido necesario llenarse los ojos por completo. RASGOS DE Ml!. 161. 1892. en la Salpetriere. regalado a Freud con una dedicatoria en 1886. Ibídem. Y. tomo II. pág... Nassif. pág..JERES Pero llenarse los ojos. Pero había sido necesario que Freud asistiera al gran teatro de la histeria. 114-129.

. ) Escucha. Il. resulta curioso comprobar que la palabra vedette sólo se expresa en femenino.. ...abra... págs..ado! ( . ) iSácate la serpiente que tienes en el pantalón! ( . yo digo que no. más que a partir del 21 de junio de 1881. el de franquear los muros de la Salpetriere y encontrarse en la calle .::pr las piernas.) iNo quiero sentirle a mi /. Gilles de la Tourette. Diderot decía que «cuando se escribe sobre las mujeres. ) Ya puedes decir que sí..)No tengo tiempo . es preciso mojar la pluma en el arco iris y lanzar en cada línea escrita el polvo de las alas de una mariposa» 69 . Foucault. 3 (nota de Bourneville). hubo que esperar a 1888 para poder contemplar los rasgos fotográficos de un hombre histérico 66 . Los hombres no comenzaron a entrar en la Salpetriere. no. 1976. láms. ) creo que me estás tirando de /.a boca e introduce su mano como para sacar algo. si no institucionalizada.. del cuerpo femenino. Charcot. bien al contrario: la histeria en tanto que «temperamento femenino convertido en neurosis».) En una pa/.. como se lee aún en los diccionarios en 188967. fecha de apertura de la denominada «consulta externa»65. ante todo. ) ¿ya no quieres? 1Más' ( . permite circunscribir aún mejor las sexualidades nómadas de los «afeminados» de todos los géneros.112 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA masculino. 4. medicalizado. Wajeman. l. ( ...ª serie. ( .) 1I'erdón! 1I'erdóneme. pero tú ya habías caído antes.) iOh! 1Me ha hecho daño . Pero ¿dónde mojaba su pluma Bourneville? ¿y Régnard su plancha fotográfica? . Habrá que tener presente. Aun así..as lleva el viento. 1888. 201-204.. pág. Eso no significa nada. lo que se escribe. VIL Cfr. (. como lugar invertido.. la histerización instituida. Que sea elevada al nivel de un «temperamento» no cambia nada.» (IPS.. se acabó ( .. el asilo se redefine...6 67 68 6'J Cfr. ¿cómo se prende el alfiler en las alas de la mariposa? 65 c. ( .) Tú querias que cayese antes que tú. como enfermos. Por otra parte.. en resumen.) 1'Bicho! 1I'atán! iGranuja! ( .. 1976. por ejemplo.. ) iSocorro! (. XV. 146-164) . permanece ( . que estas imágenes de la Iconographie photographique de la Salpetriere. (bis) . 1772. 137-139. todos los procedimientos de la invención generalizada de una sexualidad de la época68 entienden aún la histeria como un haber de la feminidad. ). porque entre la histérica y la prostituta tan sólo hay un paso. pág. ) iNo voy a descru..::pr) que no valen una . Se trata sin duda de una táctica de diferencia entre sexos.) Es imposible (. todo esto son juegos (de a.. 956. por tanto. págs.... Es más. persiste y se vuelve a fabricar incluso en el siglo x1x. Cfr. 331.. ) iEs imposible! ( . pág. » (Ella abre /..as piernas! (. DESM. ) No voy a descru. ) Las palabras se /. no lo conseguirá! ( . revelan rasgos de mujeres. 11..::pr /...) «Te confio secretos ( . Briquet.. 1-II. ( . pág.a lengua .. Cfr.....passim Diderot. El encanto de y hacia Augustine Augustine decía: «¿ ~ué entiende usted por medicina? (. señor! Déjeme. 1859. OC.. Y. antes que nada. del burdel (..

como escribe Baudelaire. pág.. Cuer- po posando. Busto inmóvil.o CAPÍTULO 5 Auras Q_. de momento. XIII-XVIII. señores míos 2 . ¿habrá curado el mal que lanzaba su mirada?1. se me ocurre una cuña. XIV-XXX. Mallarmé. Aquí. 187-199 y láms. 11. Más bien una pregunta. por obra y gracia de la Fotografía. «nuestro sujeto» posa. Su caso favorito. III. Pero este ligero sesgo de su <faire-visage» (de este modo s. vean el retrato de su denominado «estado normal» y «actual». su sonrisa esbozada. Pero fíjense bien: la perfección del gesto fotográfico habría sido sin duda la de sorprender «al sujeto». 1881-1885. Cierto que tan sólo es un detalle. tal como es. En este caso. a Augustine. ¿estará a punto de quedar satisfecha? Pues aquí la tienen.e llama en Cfr. Ante ustedes tienen a Augustine. rigidez en los brazos. IPS.. 123-186 y láms. vean cómo Augustine no se muestra completamente de frente . iverdad? E incluso hacerlo sin que el sujeto se dé cuenta. Y observen (34] . ¿Qué mal? Pero dejemos. OC. Su curiosidad sacn1ega y «de portera». IPS. Richer. La dama que ven aquí. Por otra parte. págs.passim 1 2 . 115 («Photographies»). formulada la pregunta. mirada de soslayo. págs. Cfr.U ASJ-ROSTRO Al echar un vistazo a la imagen de la derecha. Pero éste no es el caso.

pone mucho esmero en su aseo. sin embargo. Foto grafía de Augustine. 127-128. le gusta mucho llamar la atención. aún no le ha venido la regla. pero también caprichosa. Augustine. el francés antiguo la presentación). cfr. (44]). una historia. senos voluminosos. en la disposición de sus cabellos. 1940. Y no se asombren si ya se ha ido a indagar bajo su vestido.. pág. Es coqueta. ¿de caer en la ficción? Sólo resta decir que el comentario desarrolla aquí (en relación con esta fotografía) algo totalmente distinto de la explicilación de un a-florar de la imagen. está ahí para auxiliar a la otra. inteligente. viene más bien a contarnos la historia de un personaje: Augustine es rubia. impresionable. y ofrece el aspecto de una muchacha en la puberta. • IPS. tomo U (detalle. Y quizá para suplir la neutralidad de su rostro. de complexión grande y fuerte para su edad. Augustine se parece más o menos a cualquiera. que son abundantes. sin embargo.d. decidida de tono y de garbo. a 117 . ¿no es acaso indicio de lo siguiente. U. son lo que más le agrada (lámina XIV) 4 .. la leyenda y la imagen. axilas y monte de Venus cubiertos de vello). . tan neutra? ¿Qué drama subjetivo podría descansar tras esta neutralidad? En efecto. a veces de una manera y a veces de otra: las cintas. antes que nada. Pequeño círculo vicioso relativo al saber: cada ejemplo. Ya que estas imágenes estaban justamenle censadas para únicamente ilustrar. 125. Esa neutralidad. precedidos de dolores en el lado derecho del bajo vientre5. siempre en riesgo . sobre todo las de colores vivos. Es activa. En esta lámina catorce de la Iconographie photographique de la Salpétriere.. 5 Ídem. su contenido enigmático esencial. 34. una narratividad completa. afectuosa. ruidosa. págs. comentario. pág. 3 Sartre. serie trabada a su vez en otra ordenación que la fundamenta. Y por eso nos llega de ella tan sólo un quasi-rostro. desprovee. que la «materia del retrato» no es más que un «quasi-rostro»? 3• ¿y qué tipo de curiosidad podría satisfacer una cara tan . un drama que se supone que la imagen. lconographie. representa.. tiene casi el aspecto de una mujer hecha y derecha y. 104.. Régnard. de humor mudable. el guión del caso: sustitución y explicitación de las imágenes. pues.116 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA AURAS También por eso la Jconographie nos propone una ordenación seriada de las imágenes. bien desarrollada (cuello algo fuerte. Desprovee a la imagen de cualquier cosa . iluminar y probar la veracidad del discurso clínico. pero ¿en riesgo de qué?. leyenda de lo que sería.. que encerrara un sentido. más allá del retrato. en el fondo. Sin conservar nada de las maneras de niña. Ha sido ingresada por presentar una parálisis de la sensibilidad en el brazo derecho y ataques de histeria grave. es grande. pues eso es lo que concierne a la histeria.

en la época de la Nouvelle Iconographie. se tomaba su tiempo para mirar.»6 . Augustine. . y las imágenes siempre como oscurecidas (fueron. en primer lugar. todo aquello que nos «impresiona» de ellas como un sin-llegar-a de su propia organización figurativa? Repito: «La sombra no es un efecto de la luz. ». E incluso yo mismo creo no haber escrito más que sobre una quasi-Augustine. Para eso está justamente la Iconographie. y sujeto de la imagenpara saber lo que esperaba. Las fotografías de Régnard. ya sólo por el enigma de su finalidad. resultarle angus- tiosa. pero no estaba cualificada -adolescente y además histérica. «L. tan preocupados por contrastar los protocolos clínicos. lentitud del procedimiento. Ella. se tomaba su tiempo con el encuadre y con la «puesta a punto». escondido tras su velo negro de fotógrafo). La pose podría incluso. a lo largo de observaciones. me indican algo así como un estar-ahí. «X. Y esta retirada. LATERALIDAD Y más cuando su figura no hace más que emerger siempre de las tinieblas. afirma de ella Boumeville: que era rubia? Diría que el principal problema y la cualidad de todas esas imágenes es su lentitud. Tal es la «presentación» de Augustine. 7 8 Heidegger. ESPECTRO. a 119 ello una moratoria del revelado fotográfico. pág. fueron casi como duraciones. 6 Ídem. Algo se tramaba en torno a su cuerpo.un auténtico bastidor interior de todo escenario»8 . 1949. a que se «llevase a cabo» esa grafía de la luz. Pero ¿quién esperaba? ¿Quién era el que esperaba realmente? ¿Régnard? Sobre todo. etc. no habrán logrado siquiera darle «uno» y habrán dudado constantemente entre «Augustine». supongo. Pero ¿cómo denominar la suerte de eficacia que esas imágenes guardan en secreto. como lo que dice Heidegger sobre la punta de un «dominio ekstático de la declosión y de la retirada del ser>>7. esperaba. págs. Se encontraba. Por lo tanto.. es decir.. Y sin embargo. 146. «G. esta suspensión de las tinieblas. con la colocación del cuerpo. se nos irá revelando lo más íntimo de su historia. Y diría incluso que su mismo nombre quedará como un quasi -nombre: sabios tan experimentados como Bourneville y Régnard. Esto nos lleva. esperaba. véase minutos. ciertamente. en el fondo poco afortunadas.118 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA AURAS Tenía quince años y medio. largos segundos. como visibilidad. 124. A lo largo de páginas y de láminas. «Louise». Vuelvo a repetir: esas imágenes pertenecen a una época en la que aún había que esperar a la luz. atendía solícitamente. es -como en el teatro. no puedo considerar el sombreado de estos retratos como una simple falta de luz. desde el momento en que fue posible.. al problema fotográfico de lo que se conoce como la preparación sensible. Schefer. más bien encuentro en Y la calidad de su «grafía» era aún más mágica sobre esas lentas placas. por ejemplo. lentitud del revelado. ¿Cómo poder ver lo que. 1 . 1980. 133... reemplazadas por placas de gelatinobromuro de plata). . lentitud del tiempo de pose. sin embargo. LA SOMBRA Y LA LENTITUD POSE. continúa siendo una manifestación por excelencia. en mi opinión. Régnard trabajaba con placas de colodión húmedo: lentitud de los preparativos. 85. guiones. durante el tiempo de la toma. el recuerdo de Augustine que permanecerá para siempre en nosotros será el de un quasi: un quasi-rostro. un quasi-cuerpo. una suspensión de lo manifestado en lo que. una quasi-historia. ». Ella concedía una mirada (como en esa lámina catorce) que sin duda no le era realmente devuelta (Régnard permanecía camuflado. pág. de su mal. para hacer relación e imagen de la histeria. no fueron del todo unas prelaciones instantáneas de lo visible. una retirada temporal de la luz. medidas y registros. realmente a la expectativa. tampoco es un doble inquietante. deseos casi fallidos de la instantánea.

1900. el encuentro siempre inminente. de un estar-ahí de la pose. puede ser por medio de una carne. Krauss. 124. es decir. de una distancia. un padre. II. por Sontag. habrá tomado la precaución de presentarnos como punto de partida el retrato de Augustine como la supervivencia de siete fantasmas. Es como una urgencia. seis hermanos y hermanas 12 . tener que parecerse a uno mismo se convirtió rápidamente en el requemiento de un cuerpo preparado. 8 y passim Barthes. Y es además a una especie de teoría espectral de los cuerpos fotografiados a lo que Nadar había llegado: cada uno de ellos. de siete muertos. pág. Posar es como la espera de un momento. neutro. y es como si lateralizasen la propia visión. y a los 30 centímetros que separaban mi ojo de la superficie de la prueba. sí. de esa muestra que estaba entre mis manos. siempre bajo riesgo de un demasiadotarde o de un demasiado-pronto.120 [J 1A INVENCIÓN DE 1A HISTERIA Observemos que Nadar no dudaba en calificar la pose fotográfica de «enfermedad cerebral» y se atrevió a describir las «olas de estremecimiento» de todos sus modelos. cuando poso. sino al cuerpo de otro. en instancia de un aparecido espectral. denominaba «espectros» a los cuerpos en tanto que fotografiados 9. puede ser por medio de una muerte. 1980. apariencia. en este sentido. decía. IPS. Ahora bien. en tanto que fotografiado. es decir. son una especie de actuar imaginario en todas direcciones. más exactamente. el hecho mismo de que el cuerpo de Augustine nunca se llegó a mostrar totalmente de frente. Pero esta obsesión temporal sigue resultando difícil de asimilar. recubiertas por películas infinitesimales» 11 • Boumeville. de un puede ser auténtico. Quiero decir simplemente que la infectan afectándola. Porque la fotografía me dirigió a una afectación. de la que no se sabe casi nada salvo que tiene que hacerse en el «buen» momento. La distancia siempre es exorbitante. e incluso en defensa propia. a una afectación distinta quiero decir: relativa no ya a una simple ficción del cuerpo. su !l 10 11 12 Nadar. pues. págs. AURAS mano apoyada en la sien -en este caso. Esta imagen que tengo entre mis manos es. AURA. «estaría compuesto por una serie de imágenes fantomáticas. es decir. muy simple y muy oscura. Un indicio de ello. Porque este contacto es la experiencia misma de un movimiento hacia el contacto. una «microexperiencia de la muerte». passim Cfr. de lo cercano y lo lejano: porque la desaparición se encuentra aquí en el meollo del asunto. Posar viene a ser inventarse. 30. Yo más bien consideraría toda esa obsesión temporal de la pose como una especie de lateralidad en la imagen. guiño de complicidad a Balzac. El rostro fotografiado siempre queda en suspenso. autentificado. de nuevo como indicio. Qltasz~rostro. lo digo de paso. Estamos destinados según un tiempo siempre sometido a intervalos. un cuerpo de recambio. [J 121 . superpuestas en capas hasta el infinito. Los cuerpos del pasado obsesionan. Es la razón por la que el parecido no tiene a qué parecerse. Cit. 174. y ese momento llegará y llega siempre casi-ahora. 1979. aunque el Parecido se emita y cuestione en toda fotografía. yo mismo me convierto. pág. dispuesto para la imagen. la urgencia de tener que parecerse a tal momento. Surge entonces otra evidencia totalmente diferente en la palabra prueba. el lugar propicio a un futu ro que queda de la semejanza: posar es. disolución de lo definido de la imagen: es todo esto lo que realmente nos fascina porque al mismo tiempo subsiste un contacto. siempre inmediatamente-después. salvo cuando se la hipnotizaba. Fascina porque manifiesta la intimidad por excelencia de los rostros y porque esta intimidad siempre está en situación de parapetarse. sin reposo ante esta alternativa. Vuelvo a ello. Cfr. 7. testimonio de un momento de toma y. siempre urdido entre la manifestación y la desaparición. temporalidad pensativa o contracta del retrato. Y la «carne» en la imagen sería por lo tanto como una inversión lateral por la que corremos un gran riesgo de obnubilación imaginaria. 1978. la autenticidad indiscutible del Parecido. RIESGO DE LA DISTANCIA Riesgo de la fascinación . la toma. pág. «me convierto realmente en espectro»IO. y de otra forma que en el cara a cara ortogonal de las superficies.

En la expresión fugitiva de un rostro de hombre. finalmente. me parece. 0 123 . C ONTACTOS DE LA DISTANCIA Pero aura designaba también. Y nos asigna. Benjamin. que nimbaban accidentalmente. págs. 1931. y ensordece la imagen. 61. 152. una última vez. ya diabólico. 1 ' 15 Ibídem. pág. en tanto que la fotografía desbarataba todos los datos. Y representaré esto deteniéndome un minuto en la obra del doctor Hippolyte Baraduc. 1898. no obstante. discreto pero asombroso. «que el instante o momento tome parte en la manifestación» 14• Benjamín añade lo siguiente: Con la fotografía. 18 19 20 21 Benjamin. tal sujeto fotografiado 19 • ¿Estaba este problema relacionado con una excesiva-aparición de lo lejano en la imagen? A veces se pensaba que era así y. 1935.pétriere: ese discreto paso al límite. de forma ejemplar. que ya era ejemplar. Se trata. pág. con la fotografía. Es lo que les otorga esa belleza melancólica que no se puede comparar con ninguna otra cosa 1".122 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA AURAS Me refiero a un peligro que la fotografía pudo poner en práctica. Es algo dentro de la imagen que se trama -decía: «Una trama singular de espacio y tiempo. cierto problema técnico de la fotografía. Cfr. el valor de exposición empieza a empujar a un segundo plano. pág. El aura denominaría. 58-59. se detiene ante ese «algo que es imposible reducir al silencio y que reclama con insistencia el nombre de aquella que ha vivido ahí. el punto de ceguera del contacto y de la distancia en lo visible. por muy cercano 13 que esté» . pero también. Sal. merced a ese diabólico instrumento del conocimiento que es la cámara fotográfica. pues. Es el problema de las aureolas y de las «veladuras»: todos esos fenómenos lumínicos.a. es donde el valor cullual de la imagen encuentra su último refugio. 1931. no cede sin resistencia. en todos los órdenes. que están lejos o han desaparecido. blasfematorio21. Ibídem. a eso que Benjamin denominaba un «inconsciente de la vista» 18 : el punctum. 16 17 Benjamin. 193 1. Walter Benjamin la llamó el aura. En el culto del recuerdo dedicado a los seres queridos. del movimiento que cuestiono en lo que respecta a la Iconographie photographique de /. se preguntaban: «¿por qué lo lejano se presenta tanto en la fotografía ?» 2º. sin que se supiese todavía muy bien por qué. o mejor de forma indirecta. Su último baluarte es el rostro humano. 70. es decir. Problema que. por el que una práctica médica relativa a la histeria se convierte en invención figurativa. en tanto que manipulación temporal -y que también tuvo ocasión de suprimir en tanto que técnica de reproductibilidad de esa misma manipulación. aquello por lo que el tiempo quema. pág. Este último. a i :i Benjamin. de todo el carácter mágico. buscando las razones de ese exceso. no obstante. al valor de culto. pág. Y Benjamin habla de imágenes rodeadas de silencio. Benjamin. punctum aecum. de la fotografía. en el siglo XIX. Guébhard. ante las cosas visibles. en el fondo. que ahí es todavía real y que nunca pasará de forma absoluta al campo del arte» 17 • Y esto se encuentra en el núcleo mismo de mi propio planteamiento. del problema del contacto a distancia. en cierto sentido muy restringida. 1890. los toques o marcas de luz ya no son palabras vanas. concierne exaclamente a aquello sobre lo que quería hablar Benjamin. 60. También se trata de todo el problema de la espectralidad fotográfica. nuestro riesgo y peligro. las antiguas fotografías dejan paso al aura. y resuena. problema de la «trama» y del revelado más allá de la veladura. passim. puesto que. 1931. aparición única de un tiempo pasado. y no de los menores. de gran singularidad. o paralumínicos. Guébhard. portadoras de «funestas lejanías» 16. pág. 3. ya que esta obra. el aura sería aquello por lo que esperamos. pero ejemplar hasta la locura. No se debe de ninguna manera al azar que el retrato haya desempeñado un papel central en los primeros tiempos de la fotografía. 62. justamente frente el retrato de una mujer.

passim. 1882. más que invención. ~"·. sugestión. Ídem.1pi1iq111 ·.} :15. no menos que las mujeres nerviosas. como apuntaba Ambroise Paré. suje22 23 21 ' 25 Cfr. decía.. Cfr. imitación. pág. véase luminosas.124 a LA INVENC IÓN D E LA H!STEIUA AURAS En este caso.:. el empleo de la energía de las tormentas. unas «duchas estáticas cerebrales».. esta pasión por el contacto se representó instrumentalmente mediante la puesta a punto de un método intravaginal de compresión ovárica (introducir los dedos índice y corazón en la vagina de la mujer histérica durante el ataque para «atrapar el ovario».. págs. Cfr.. como se dice. l' . de la impresión 25 . así como lo que bautizó como la «electro-suasión». como Charles Féré. 1859. pequeñas panaceas mecánicas de las enfermedades cerebrales .raduc.\T ll• >I • : !lli . con los miembros más eminentes de la llamada «Escuela de la Salpetriere». 1893.111-. Pero Baraduc denominaba a esto un contacto. Después preconizó. Construyó. los niños. Un día. 600-601. la hipnosis y la autosugestión. 24 . siempre con vistas a una terapéutica de la histeria..¡i :ir l"d:i l <i" :i 111 e "11 endri e i1 ·1111 v111':111 I. y tal vez profesionales. 1··· c v i l ale a l l ir•-i. {1896). delirio. Btiquet. 1º· l 1"' ··lri1·it. Por otra parte. :ijq1:1r1•i l ¡ih ol• 1:. en ese momento.1in.. una mezcla de electroterapia e hipnosis23 . ~ il! b J:·1 ni.!1·. Baraduc era. unos «contactos» más sutiles como la electricidad y el magnetismo. sin embargo. Baraduc. volver a colocarlo en su lugar. 169. El niño se encontraba justo. 197. trabajaba en una dirección casi paralela a la que. sobre esas bases. Por otro lado. ¿un sabio loco? ¿unas máquinas originales? Pues no. pág. y detener así el «estado de enfermedad» )22. y esto ya lo expresa todo. Aparición de «fuerza vital» {aura) en la fotogrnfia de un niño realizada por el doctor Baraduc. 1882. Charcot había tomado. había trabado relaciones muy cordiales. passim r. son seres «impresionables». Y. Baraduc. véase epidemia física. Ba. (:0-:. Baraduc fotografió a su propio hijo.. Pero ¿por qué se interesó Baraduc por la histeria? Porque la histeria (y con ello seguía la definición que había dado Briquet) es una enfermedad del contacto.. a 125 CPHE U \'E f VELADURA. Se interesó primero en lo que Charcot había denominado. pocos años antes. Cáme humaine. REVELACIÓN Ahora bien. en relación con la histeria. un «especialista>> muy serio de las «enfermedades nerviosas». .

Baraduc. Cfr.. luces del alma porque es intrínseca. Y fue así como el aura se reveló ante sus ojos por primera vez. Ídem. Cfr. una involución hecha posible gracias a la especificidad misma del modo de existencia técnica de la fotografía. 1896. 220. El psiquiatra Baraduc vio la veladura y el aire de estado de ánimo. 6. pág. I CONOGRAFÍA DEL AURA No es indiferente que Baraduc llegase a denominar Iconografía. con lo intrínseco de la luz. págs. si se me permite la expresión [35]. ¿no era como una involución del paradigma de la vera icona?. «espíritu» que «envuelve la forma» 3 (y esto. La «Iconografía>> dependía de una instrumentalización científica. la síntesis de esta facultad. Por otro lado. pues. ¿no era como un extrañísimo regreso. con el Cuerpo Glorioso de la Iglesia.. esto es. pág. etc. Movimientos del alma porque el alma es lo que permite el movimiento sin recorrido. con la tiniebla. 109. Y.. lejos de ser la estampación de un cuerpo. cobijada e invisible -ipero susceptible de representación!29 (siempre que se le otorgue una placa muy sensible . la facultad que posee el aura de manifestarse en las pruebas -al mismo tiempo que la técnica experimental. 12-14. La llamó «fuerza curva».passim. 1897. a una modulación 31 32 Cfr. en sus mismos protocolos. haciéndolo entrar en el dominio natural de la física experimental»32 . el padre no nos dice ni una palabra. gracias justamente al médium fotográfico. y en otras partes Radiografía 31 . 33. de las que siempre era un miembro muy honorable. ¿algo así como un º 26 27 28 29 30 Cfr. de una luz invisible. Reconoció en ella la explicación de todo lo inexplicable. es. Leibniz. ) Volvamos. fue un coqueteo reglamentado. de los nimbos. a la prueba velada. 3.. 4-5. su método fue de la más pura ortodoxia experimental: su captura iconográfica del aura. etc. lo cierto es que la imagen aparece velada. muerto hacía poco. 51-52.. o más bien de aquello que se reinventaría. es decir. Mesmer. 1897. luego el contacto a distancia28 . ni uno menos) . pág. por la especificidad de sus posibles maquinaciones metafóricas?. «veladura de vida>>. Así pues. Descartes. no era el hecho de una simple «veladura>> de la luz visible. Baraduc no cesó en el intento de que el aura le fuese totalmente desvelada. Ídem. De que le pusiese ese cadáver en los brazos. Intentó una descripción según la forma de su trazo. como si dijésemos. Es decir. la distancia sin separación. Baraduc. la placa fotográfica nos permite a todos entrever esas fuerzas ocultas y somete así lo maravilloso a un control irrecusable. grafiados en la placa por alguna otra luz. A partir de ese día. Se trataba de registrar movimientos y contactos cada vez más sutiles: y esto no constituyó el reverso del mito epistémico de la total inscriptibilidad-descriptibilidad.126 U AURAS LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA tando entre sus manos a un faisán muerto. Baraduc. todos mezclados. su realización extrema. Evidenció experimentalmente las diferencias de las «ráfagas eléctricas» y otros magnetismos susceptibles de impresionar la placa26 . U 127 . en tomo al Santo Sudario de Turín: la revelación de una forma impresa invisiblemente y a distancia?Puesto que el trazo del Sudario. Por otro lado. 1893. era aura. el modelo de su «emanación a distancia>>: es lo que «explicaría» la forma misma de las huellas y es lo que «probaría>> el negativo de una fotografía que Pia obtuvo tras un tiempo de pose de 20 minutos. págs. de las influencias ocultas. Baraduc presentaba todos sus trabajos ante las sociedades más «eruditas». Maxwell. Eliphas Lévy. 49. recorrido al límite de aquello que se inventó figurativamente con el velo de la Verónica. y con el éter newtoniano. efectivamente. resulta interesante que este acercamiento hiciese referencia. según Baraduc. es decir. de las visiones místicas. Kant.. al igual que ocurre con los «métodos gráficos». págs. La subsumió como categoría de los «movimientos» y «luces del alma». sino su realización. «sometía sus descubrimientos» precisando: «Hoy. y no sigo 27 . de las «impresiones inconscientes». la de un Marey por ejemplo. La identificó con el «Enormon» de Hipócrates. Apelaba como fuente a Aristóteles. 49-50. muy progresivo. Baraduc. Ídem.

128

0

AURAS

LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA

36. Baraduc.
Experimento sobre
la «vibración de
fuerza vital» en el
retrato de dos
niños. L 'ame
humaine... (1896).

estratégica del tiempo que revela, es decir, del anterior al tiempo de pose.
Baraduc reeditó, en primer lugar, su experimento «originario»: un retrato fotográfico «afectado» de tiempo crítico; para
«obtener de nuevo los efluvios vitales» infantiles, reunió a dos
chiquillos ante la cámara, esperó, y cuando sus pequeños modelos empezaron a hartarse, se impacientaron, se pusieron a
armar jaleo, incluso a reírse a carcajadas, una palmada que
«les para en seco en sus jugueteos con una orden seca>>, fijamente instantánea, y clic, foto ... iAhora bien! He aquí que «se
produce una veladura que los esconde y cubre el cliché», veladura de la que estudia a placer el «tejido luminoso, como un
entramado con puntos y nudos» 3' 1 [36] [cfr. Apéndice 11].
Aura: trama luminosa del tiempo, la luz intrínseca a la emoción de un sujeto fotografiado.
Así pues, la luz visible, extrínseca, se convirtió rápidamente para él en redundante. Después de las histéricas y los
33

Baraduc, 1896. Explicación de la lámina XXXVIII. Cfr. Baraduc, 1897,
pág. 14 y fig. 6.

niños, encontró un abad, sin duda alguna impresionable, y
colgó su cámara encima de la cabecera de su cama, mientras
dormía, en la oscuridad. Y la «nube negra>> que obtuvo, como
por casualidad, sobre la prueba, le hizo comprender que se
trataba realmente del «aura de una pesadilla»34 [37]. De esta
manera constituyó toda una iconografía fotográfica y auracular, si se me permite decirlo, del recogimiento (blanco, horizontal}, de la voluntad («destello perlado» o «líneas de fuerzas» verticales}, etcétera, etcétera.
Finalmente, Baraduc pudo prescindir de la propia cámara
fotográfica: le bastaba con presentar al frente de su modelo, en
la oscuridad, una sencilla placa sensible y, santa Verónica, la
grafía de su alma se obraba espontáneamente: tal «tempestad» de las formas de tal aura, por ejemplo, equivalía a una
«ira contenida»'15 (por supuesto, ya que se trataba de una ira
invisible) ... La «Iconografía» pudo también mediatizarse, o
34 Baraduc, 1896. Explicación de la lámina XXXV. Cfr. Baraduc, 1897,
pág. 21 y fig. 9.
35 Baraduc, 1897, págs. 21 , 27 y figs. 11 -12.

a

129

37. Baraduc.
Fotografía (en la
oscuridad) del
«aura de una
pesadilla».
L 'ame humaine...
(1896).

38. Baraduc.
Fotografía de los
«puntos
hipnógenos»
emitidos por el
cuerpo de una
mujer sumida en
estado de hipnosis.
Realizada en el
taller Nadar.
L 'ame humaine ...
(1896).

130

a

AURAS

LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA

tiempo que se dejaba ver un perfil del «doble», como cada
uno podrá o no comprobar [38) .
Después, Baraduc traspasó otros lúnites en su indefinida obsesión: operó, por ejemplo, durante el «día de los muertos», fe37
liz al ver revelarse la «firma» de algún fantasma auténtico ... •

ÜRÁCULOS FOTOGRÁFICOS

39. Baraduc.
Foto grafía «sin
cámara» y «en la
oscuridad» de los
«psiconos»
de la obsesión.

L'iime
humaine... (1896).

más bien mediumnizarse, por contacto, afloramiento o simple imposición de la mano, «el órgano más noble después del
cerebro» y «espejo del alma» 36, con la placa, en el baño de revelado: revelador de la «elevación del espíritu», por ejemplo,
o de cualquier otra cualidad del operador - véase, de su «obsesión» [39) ... ¿De su obsesión? En efecto, Baraduc se alienaba metódicamente en su obsesión del contacto a distancia.
Buscaba, buscaba siempre más allá la huella de auras cada
vez más sutiles.
Recuerden los espectros de Balzac o de Nadar. Pues bien,
Baraduc fue una vez a casa de Nadar para encontrarse con
ellos. La quinta lámina de la obra de Baraduc titulada L'áme

humaine, ses mouvements, ses lumieres et l'iconographie de !'invisible
fluidique, está firmada por Nadar: se trata de un «fantasma luminoso», o «alma sensible», o «semifantasma», de una cierta
dama, inmersa en catalepsia hipnótica y que había logrado el
objetivo de exteriorizar «su doble», su aura o vapor luminoso
intrínseco, y hacerlo posar para la foto a su lado, en la oscuridad. Los pocos accidentes, manchas, «puntos luminosos» sobre la prueba fueron considerados por nuestro psiquiatra
como «puntos hipnógenos» sobre el rostro de la dama, al

El propio cuerpo de Baraduc acabó por volverse histérico,
al contacto de la práctica, de la loca práctica fotográfica. Curioso giro de los acontecimientos.
El cuerpo del fotógrafo se transfiguró, involucionó en su
propio deseo de imagen (más bien de aura: la imagen hecha
«firma» del tiempo). Reclamó que reprodujesen sus propios
rasgos (por el mismo Nadar), y los enmarcó enfrente de su propio «psicono», la imagen de su pensamiento pensando en sí mismo, el «pensamiento de su propio yo» hecho grafía, su autógrafo auracular [40) [cfr. Apéndice 12). Su cogito histérico, impresionable, se buscaba a sí mismo pareciendo un espectro,
se autorretrataba como fantasma.
Y lo que obsesionaba a Baraduc era, por supuesto, el tiempo. Él, que llegaba tan lejos en la definición del tiempo de posado como prae-sens, es decir, como inminencia38 -inminencia revelada sobre una placa sensible en el preciso momento en el que lo visible, captado, se vela-, él, que intitulaba
sus pruebas fotográficas «signo providencial» o «llamada a
algo» 39, pues bien, buscaba ver alguna muestra del tiempo,
así de simple, reconocer la grafía de una firma del tiempo en
los defectos de la luz visible. L'áme humaine, su tratado técnico
de la fotografía de las auras, se cierra con un capítulo consagrado a la profecía. Baraduc defiende una «síntesis» de la
ciencia experimental y de algo que sería un éxtasis del tiempo en su acceso de lo visible; definió la Fotografía como una
modalidad del «Verbo», la Profecía40 •
37

38
39
:ii;

Baraduc, 1896, pág. 121.

40

Ídem. Explicación de la lámina XIV.
Cfr. Benveniste, 1966-1974, I, págs. 134- 135
Baraduc, 1896, ]áms. XLIX, Lll.
Ídem, págs. 285-299.

a

131

132

a

LA INVENCIÓN D E LA HISTEIUA

AURAS
1~ P HE t.: 1· E .\ .\ \" 111

marginal ni a los saberes ni a las prácticas de fotografía y de
la neuropatología de antaño. La teratología científica resulta
eficaz en el propio campo de la ciencia.

AURA HISTÉRICA

l' -.n.' 111cr1 :o.; 1(.

, \ .11t: .~ l ' lh l 'íi íl l.I L

p ,,1\Tll ,Hr l' lllJ"í•• : n .11 • 1111~\ I·:.

( l !o· \ ~i 11 .)

1-'1111,11 : 01:1• , l 'I! .

40. Baraduc.

Su retrato
fotográfico (realizado
por Nadar hijo) y
su propio
«psicono».

L 'áme humaine...
(1896).

Y su regreso casi-histérico a la histe1ia, esa especie de rodeo
del objetivo por el que él mismo se volvió spectrum, lo formuló
él mismo en una especie de vuelco delirante de su pertenencia
al saber neuropatológico; en tal que psiquiatra, pero psiquiatra
infectado de tan inmensa pasión fotográfica, exigió verificar, es
decir, ver y corifi,nnar lo que se ve durante un delirio; la hiperestesia
histérica se convirtió en su propio objetivo epistémico:
Los resultados obtenidos son de los más probatorios, y
como partida es a la neuropatología a la que corresponde reconstruir el tratado de las alucinaciones, ya que la retina hiperestesiada puede percibir formas que la Iconografía ha demostrado que son reales41 •

Todo esto fue ciertamente refutado por fotógrafos y psiquiatras como una maniobra dudosa (aunque involuntaria)
con el revelador42 . Pero todo esto no era de ninguna forma

Ahora bien, ¿de qué podlia ser realmente oráculo el retrato de Augustine? La relación de lo visible respecto a aquello
de lo que es firma, su «luz intrínseca», resulta sin embargo incomparable, aquí, con lo que proponía la Iconographie de
Baraduc. Aquí la invisibilidad no es objeto de captura y de convocatoria, sino de negación. Lo que constituye otra manera
de nombrar su eficacia.
¿Buscan ustedes un secreto de la imagen? Pues miren ahí,
a esa lámina catorce (34], su secreto está escrito debajo, e incluso
en mayúsculas: se trata de su leyenda, «HISTERO-EPILEPSIA»
y esto significa que ya entonces Augustine, con quince años y
medio, se encontraba recluida en el infierno de los «Incurables» de la Salpetriere, que se despertaba «con ataques», espasmos, convulsiones, pérdidas de conocimiento, y esto unas
mil doscientas noventa y tres veces al año, más tres ataques
especiales denominados «epileptiformes» .. .43 • Esto significa
que ya entonces su brazo derecho, obsérvenlo, no hacía más
que ensayar una pose convenida, porque en ese momento
Augustine era totalmente incapaz, la mayoría de las veces, de
utilizarlo, de dirigirlo: «Fue admitida», se nos avisa, «a causa
de una parálisis de la sensibilidad del brazo derecho» y a causa de contracturas o anestesias que afectaban a todos los órganos de la mitad derecha del cuerpo ... 44 .
En este sentido, la leyenda y el comentario escriptural pasan por alto, pese a ellos (puesto que su intención era la de esclarecimiento), un golpe o un salto del aura sobre la imagen.
Una sospecha. Y la admiten, negándola, es decir, acallando el
sentido de la palabra, de la palabra aura.
Porque la propia palabra habrá hecho las cosas demasiado
bien: hablo de golpe y de salto porque aura vino a significar

41

Ídem, pág. l ll.
•~ Cfr. Azaro, 1893, págs. 348-349; Guébhard, 1897, passim; Guébha.rd, 18971898, passim

43
4•1

Cfr. IPS, II, pág. 167 (para el año 1877).
Ídem, pág. 125.

a

133

AURAS

134

0

LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA

viento, brisa y soplo. El aura es el aire, el aire que sopla sobre
un rostro, o a través de un cuerpo, es el aire del pathos, es decir,
del acontecimiento que va a imponer; es la prueba y su soplo,
es decir, su inminencia sopla ligeramente antes de la tormenta.
Aura, palabra griega, es una fórmula atestiguada en medicina
desde Galeno: es un soplo que «recorre el cuerpo» en el mismo momento en que éste va a sumergirse en el padecimiento y en la crisis. Ahora bien, Charcot denomina aura histérica
al pródromo del ataque histérico.
Este fenómeno podría ser, siempre en su manifestación expuesta, el carácter distintivo de la propia histeria, porque un
«aura epiléptica>>, por ejemplo, incluso si existiese, jamás se
expone: Charcot dice que es demasiado corta, dejándose enseguida desbordar por el propio acceso. Al contrario, el aura
expuesta, paciente, es una muestra de histeria, e indica que !,a
histeria sabe esperar al momento de !,a crisis 45 . Y jugar a esa espera hasta en el dolor extremo.

Los TRES

NUDOS

Aura histérica, una sensación de quemadura ácida en todos
los miembros, los músculos retorcidos y como en carne viva,
ese sentimiento de ser de cristal y rompible, un miedo, una retracción del movimiento, un desasosiego inconsciente en el
andar, en los gestos, en los movimientos. Una voluntad perennemente tensa en los gestos más simples. El rechazo al
gesto simple. Una fatiga abatidora y central, una especie de
fatiga de muerte 46. La sensación de una oleada: Augustine decía que parecía que un soplo subiese desde sus pies hasta su
vientre, y luego desde su vientre hasta su cuello 47 •
La palabra que se entrecorta, la mirada que se extravía, latir de sienes, silbar de inconcebibles estridencias íntimas en
los oídos. Bourneville precisa que Augustine, en esos momentos, resulta «descortés, irritable» 48 .•.

El aura también aparece descrita como el ascenso de tres
«nudos», tres dolores y crispaciones intensas que refluyen por
todo el cuerpo: el primero punzando los ovarios, después
el segundo, llamado «epigástrico», que asciende como una
«bola>>, alterando el corazón y la respiración, y luego el tercero, denominado «laringismo», que contrae todo el cuello como
por efecto de algún estrangulador invisible 49 [cfr. Apéndice 13]. Es en estos momentos cuando la misma Augustine, a
voz en cuello, reclama la camisa de fuerza50 .
Porque
siente cómo su lengua se inmoviliza y se revuelve, la punta
hacia arriba, contra el paladar. Ya no puede hablar, pero escucha; una neblina cae sobre sus ojos, y al tiempo que su inteligencia se apaga, siente que la cabeza gira hacia la derecha
y que sus manos se ciispan dolorosamente. Al mismo tiempo,
el dolor en el vientre, en el hueco epigástrico y en la cabeza
alcanza su cenit. La sofocación es extrema y enseguida pierde
el conocimiento51.

Así pues, su pensamiento se disemina e involuciona en dolor agudo y en crispación de los órganos. Ya no soporta el
más mínimo roce; y la contractura de todo su cuerpo ofrece
«una resistencia casi invencible»52 .
Charcot admitió lo siguiente: el aura implica la definición
de un dolor complejo y específico de !,a histeria, conformado por
«irradiaciones ascendentes» y constricciones nodales dolorosas: «Se revela con características que podríamos decir específicas. No se trata de un dolor banal, puesto que es una sensación compleja>>53 .

DISIMULACIÓN Y DISIMILACIÓN

¿Cuál sería, pues, una razóñ, o al menos un aspecto, de esta
complejidad? Recuerden la sospecha de la mentira, recuer4!J

Ídem, págs. 129, 143. Cfr. IPS, III, págs. 190-191.

° Cfr. IPS, II, pág. 143.

5

•¡s
4ti
47

48

Cfr. Charcot, 1892-1893, II, pág. 389; Briquet, 1859, págs. 197-203.
Cfr. Artaud, OC, tomo 1, vol. 1, pág. 58.
Cfr. IPS, tomo 1, vol. 1, págs. 134-135.
Ídem, pág. 133.

51

52
53

Richer, 1881-1885, pág. 29. Cfr. págs. 22-23.
Ídem, pág. 22.
Charcot, OC, I, pág. 325. Cfr. Charcot, OC, II, pág. 381.

0

135

citando a Charcot. lconographie. lo que aparece en la leyenda como aura. tomo l. Freud. habría permanecido «fingida>>58 . véase «inicio del ataque» [41-42]. Régnard. esto significa que el alcance temporal de Augustine . pesará aún y a causa mismo de esa neutralidad de los rostros. su sonrisa esbozada.. 363-367. 24. 31. Lacoue-Labarthe. Breuer y Freud... y a todo lo que de ellas. bastantes más imágenes de estas histéricas a propósito de las cuales Breuer podría haber reeditado su referencia al libro de imágenes sin imágenes. 1-III. 42..136 a LA INVENC IÓN DE LA HISTEIUA AURAS a 137 54 den el próton pseudos hystericon ... al frufrú del plumaje y al vuelo de su actio in distans. velado. Régnard. 1915c.. según las propias declaraciones de sus fotógrafos y observadores competentes.. O bien. y luego se extrañan e intentan ajustar sus quevedos ante lo que Freud denominó. «Aproximación del ataque» (aura histérica). Freud afirmaba en 1926 saber todavía muy pocas cosas sobre esta paradoja. disimulación velada. salvo por la camisa de fuerza: con los ojos abiertos o con los ojos cerrados. Freud.. limpias de toda angustia.. cuya facies durante el ataque muestra. regresan risueñas... . 1893-1895.. . pág. que este alcance. Esto es desviación.. Esto es un efecto de su quasz~semblanza. cuando un minuto antes aparecían vitales. que es una paradoja de la intermitencia 56 • Esta sospecha no hace más que engordar el enigma del retrato de Augustine.. " En todo caso. 41. 1979b. esa «primera mentira histérica» tras la que Freud comenzó a correr... I. asigna a Augustine al retracto y al acto de una disimilación 59 . esta tormenta del tiempo. 1979a. pág. 1926. lconographie. en las primeras láminas de la Iconographie. Ahora bien. es decir. de su «hermosa indiferencia». de una «proximación». hermosas. su neutralidad. limpias de todo fingimiento y de toda angustia. y luego. suspenso de toda oposición de lo que puede decidirse verdadero o no verdadero en la imagen. mediante una especie de sencilla inflexión de las miradas que tal vez podríamos denominar como paciencia. Cfr. 60-61.posando para el fotógrafo. ~ . da que ya nos indica la leyenda?-.. por otra parte. la misma «reserva>> que en su «fisonomía normal». La lconographie photographique de la Salpetriere ha proporcionado. ¿alguna crisis?. se manifiesta únicamente. tomo I. Lacoue-Labarthe. Cfr. que no deja de recordarles cierta paradoja de comedianta: las histéricas hablan y muestran su dolor.. «Inicio del ataque». ~ ~ . La sospecha de simulación pesará. 106-109. este efecto de disimulación.. si se me permite decirlo. convulsiones espontáneas. en una serie de imágenes de «Genevieve». Es lo que da nombre al aura. 54 55 56 57 58 Cfr. nos atrae. 1893-1895. págs. la «hermosa indiferencia de las histéricas» 55 • La sospecha regresa cuando se dan cuenta de la medida de la siguiente paradoja. 21. . pág. pág.. o como estrangulamientos. estas jóvenes parecen mostrar que no son lo que parecen. a causa de esto. es enigma. 1895.57. Tales son los retratos de «Th . 106. Los médicos observan a las histéricas y sus espectáculos de dolores descritos como punzantes.. y esperando. nadie sabrá lamanera en que podrá concluirse. 5 !J Cfr. págs. pág. ¿el qué?. Las imágenes que se toma de ellas ya nos obligan al escepticismo en cuanto a las imágenes. se abandonan a los golpes teatrales de auras y de síntomas. IPS.. un minuto después del ataque innoble. Freud. en tanto que visibilidad. «aproximación del ataque». El aura.». Cfr. Breuer y Freud. págs. 6 y láms.

pues. OC. tan pronto «noche sin estrellas» . 65 66 Ídem. acecha. las causas que han ejercido una influencia. Es decir.. más que apariencia y menos que fenómeno. pero ¿cuándo?»61 . 167 (Ja cursiva es mía). únicamente que no: lo que se manifiesta por sí mismo. describe Baudelaire a propósito de las <promesas de un rostro»: cabellera negra. La aparición de tales sucesos. esta negación no debe confundirse de ningún modo con la negación privativa que determina la estruclura de la apariencia611 • LA EXPECTACIÓN todo que comporta. sobre las circunstancias que han provocado la histeria convulsiva. Cfr. permanece en su puesto: «observa». «Contemporizar». o «pone bajo observación». Charcot. la experiencia y el razonamiento» . también es esto. 65 . confía. observa. El fenómeno. pág. Entendemos por ello sucesos corporales que se manifiestan y que. de forma palpable. La expectación. mienti-as se planteaba difíciles preguntas respecto a las histéricas. La expectación es una pregunta al tiempo convertida en pregunta a lo visible: ¿qué es lo que se ha escondido. pág. IPS. qué corre el riesgo de esconderse. por aquí y por allá. precisamente. 66 . en la imagen. sino el anuncio de lo que no se manifiesta mediante algo que sí se manifiesta. que frente al fenómeno-indicio y porque algo fatalmente se escapa. Charcot le consagró precisamente su tesis para la oposición a la cátedra en 1857. la extrema ventaja científica de constituir un medio de estudío de la «evolución natural de las enfermedades» 63 • Se encuentra. 46 (Ja cursiva es mía). Es una metodología llamada de la «contempori<:Pción» 62 . Estar marcado por un fenómeno-indicio es no manifi:starse. Y no cesó de citarlo. es la «metodología terapéutica» cuando no se sabe curar una enfermedad. («CONTEMPORlZAR») ¿Qué hace la medicina ante tal fenómeno-indicio? Espera. «indican» algo que no se manifiesta por sí mismo. augura. OC.. a medio camino de la experimentación. cercano a lo que se había manifestado como un aura histérica. qué es lo que se esconde. escruta. incluso de un destino. preguntas del tipo: «Se curará un día u otro. no siendo posiblemente más que una experimentación inmóvil. 11. como un fenómeno-indicio: Así hablamos de «fenómenos (-indicios) patológicos». hecho arte de la descripción. pues. pág. ese quasz~cuerpo se nos sigue mostrando. pág. pág. ya que «el arte es uno y tiene por base la observación. pág. pág. no significa. No obstante. pero sin manifestarse. Algo así.. corre pareja a la existencia de desórdenes que no' se manifiestan por sí mismos. el médico espera. tan pronto fisura abriéndose. que permiten reconocerÚJs antes de la aparición de las crisis convulsivas. Ídem. El quasz~rostro de su retrato. tan pronto toisón. Permite que se le denomine expectación. 43 (Ja cursiva es mía). dice esencialmente Charcot. en tal que fenómenoindicio de algo. 45.. por añadidura. en los más leves pliegues de ese rostro? La expectación es la sospecha de una historia. tal vez. Ahora bien. Charcot. 163 («Les promesses d'un visage»). también es con el fin de mostrar. arte del detalle: COMO MÉTODO Si nos adentramos en los detalles minuciosos sobre la infancia de los enfermos a los que estamos observando. 390. BaudeJaire. concepto que encontramos principalmente en Pinel. foo? -Sí y no.. magnífica palabra. Su esperanza será un poco como la que. 1857. 64 . 1. su manifestación. 43. 0 139 . una respuesta tal vez promovida ante la incapacidad terapéutica. no todavía. Sino es porque deseamos hacer resaltar los caracteres que distinguen a las histéricas. III. 1927. no es ciertamente con el objetivo de desarrollar sin medida unos hechos que resultan suficientemente interesantes como para que podamos recortar todo lo que seria superfluo.138 0 AURAS LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Que ella misma se disimulase y se «disimilase» sigue siendo indicio de que Augustine estaba próxima al desastre. en y por su manifestación. ya sea extremadamente benigna (carente de interés) o bien incurable.. como se mostraba ante Boumeville y Régnard. Mé- Fue por ello por lo que ningún detalle de la historia de Augustine debió escapar al lector de la Iconographie (iY sin li:i 64 60 61 62 Heidegger.

al componente de vergüert<fl de las enfermedades («las afecciones venéreas. 70. 240. según Charcot. a menudo ignora su existencia o su amplitud. en todo rigor. 38. El aura de Augustine es. el esfuerzo de sacar a la luz AURAS algo de esas partes vergonzantes. págs. entendido. y aquí incluso como iconografía. cit. se transfija. 1977.iin. y posiblemente incluso porque las magnifique. la Iconographie photographique de la Salpétriere es una obra escandalosa (salvo por estar reservada a un público considerado experto. Es un ejercicio de la mirada por el que el secreto se convierte en la cosa. y la cual apasionó a Charcot. Es la esperanza. . Cfr. llamadas vergonzantes o secretas en el lenguaje popular. comprendido con motivo de nuestras funciones médicas.. Y esto es ciertamente un mínimo. pág. en primer lugar. pues. SíNTOMA-TIEMPO (EL RELATO IMPOSIBLE) Esta coacción de la visibilidad fotográfica a la inminencia es la coacción misma de la visibilidad del cuerpo histérico a la intermitencia del síntoma. nunca es realmente la de un aparew Schelling. Razón por la cual la transformación del síntoma en relato icónico. 1975. el pronóstico» 68 .140 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA embargo!. el cliente. un «antes» y un «después». mientras permanecen escondidas yacalladas en su interior. como publicación. el secreto no es únicamente aquello que nos ha sido confiado.. que él. un porvenir. Ídem. un halo de visibilidad inactual. El secreto de nuestros clientes es de tal manera el nuestro. En este sentido. que la misma histeria parece incluso magnificar. en segundo lugar. pero ¿experto en qué?). en tal que serie de imágenes fotográficas. más que a la familia cercana. en un pasado. passim. no puede liberarnos de ello porque él mismo ignora aquello de lo que nos desliga1i 7• Y hay que destacar lo siguiente: los elementos o campos fundamentales del secreto médico. que no debe revelarse. de un secreto. por Maldiney. que coleccionó sus distintas ediciones): su sistema figurativo ya requiere una página doble. y ésta no es tanto lo imaginario como la presencia en la ausencia o de la ausencia. como mínimo de inteligibilidad de esas apariciones-desapariciones milagrosas de los síntomas «convulsionarios». la activación y la fabricación figurativa de lo que la deontología denomina el «secreto médico». es decir. 1737. ) SECRETO A PUNTO DE DESVELARSE La expectación como método. no trata. La lconographie es también. Un ejemplo: miren las láminas grabadas por Restout para la extraordinaria obra de Carré de Montgeron sobre los Convulsionarios de SaintMédard71 (titulada La Vérité des Miracles . Carré de Montgeron. 1887. pág. una iconografía de los secretos médicos. más concretamente «el devenir. ya que la temporalidad del síntoma más bien se hieratiza. «la representación de un momento-instante narrativo dispuesto en forma de modelo de inteligibilidad a-crónica>> 7º.. incluso se emblematiza. conciernen. más que de poner secretos al día. en este retrato que abre la serie. en la obra misma del médico: Para nosotros. raya en lo imposible. 241-242.. nuestro de los médicos. sino aquello que hemos visto. de un sacar a la luz el secreto. verán que el devenir del ver está siempre entrance de echarse a perder. tal como los codificó Brouardel en 1887. como la presencia de la inminente visibilidad de algo latente. pág.. una manipulación del tiempo e incluso en el sentido en el que el tiempo otorga «la determinación positiva de las cosas cuando sin embargo no están»69 . en la invisibilidad. 67 68 Brouardel. instrumentalizada. etcétera. a 141 . forma parte). todas las enfermedades consideradas hereditarias» de las que la histeria. 10 71 Ma. al propio elemento temporal de toda enfermedad grave. y. dispuestas según una leyenda. Es de hecho la puesta en marcha..

. 1766. intenso como un foco de dolor. llamada «Ler. podríamos decir. de «resurrección» concreta. un pico del tiempo. Es en lo que una fotografía es atestado de tiempo mucho más que de su modelo o incluso de su «sujeto» u «objeto». 72 73 Lessing. tomo I. como el presente de mi propia mirada. en su acto. Cfr. sugieren una acción continua72 . VIII. Régnard. ella. afilada como un escalpelo. Y. El pasado de una fotografía también es tan afilado y tan «cierto». tiene relación. y llega hasta abrir una fosa entre su mismo modelo y el tiempo. Resumiendo (dejaré un momento en suspenso este texto. pág. debido a los caracteres o medios de imitación que le son propios y que no puede combinar más que en el espacio. 1807. sino más bien de una suerte de transfijación. y no extensivo como una historia que se cuenta. Iconographie .. en tanto que tales. Es esto lo que nos confunde .. 109. e incluso. que incita a una discusión sobre el Renunciar y el Agradar de la pintura). la fotografía no restituye ni rememora en absoluto ningún relato. Rosalie» [43]. su intensidad: una fuerza testimonial de tiempo. pág. 43. y ésta debe contentarse con acciones simultáneas o de cuerpos que.. desgarradora. Más bien no ofrece más que una especie de atestado. desgraciadamente. . I. Hegel.. pero vaciado de duración. «das Diese»: el aquí y ahora73 . págs. «Contractura del rostro».. 143 .. en ello radica su terriblemente inquietante facultad. por sus actitudes. ~ • . con el esto. 74 IPS. la toma.142 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA AURAS a cer. TIEMPO DE POSE Miren por ejemplo la ola de terror que parece recorrer el rostro de otra histérica de la lconographie. no se trata en absoluto de un tránsito.. «más o menos persistente>>74. no pueden por tanto ser tema de pintura. una auténtica «contractura del rostro». 83-92. una duración intensiva. I. debe renunciar totalmente al tiempo. Pues bien. 22 y lám. las acciones progresivas. Recuerden además aquello que Lessing escribía sobre la pintura como relato icónico: La pintura. La fotografía. ¿Por qué? Porque ese tiempo ya se encuentra como minado: es algo que tiene que ver con un instante. La duración sin medida del tiempo de la pose. y que permitió la relativa nitidez de imagen para un tiempo de pose que era fatalmente largo. del esto.

144 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA La gran preocupación de Régnard. tortura y confesión. depositar: es extender sobre un lecho fúnebre. la pausa. Albert Londe no se deshizo tan fácilmente del problema del tiempo de pose. pág. quiero decir su temporalidadmadre. sí. es incluso destruir. lo que la fotografía. Benjamin. «cuando se trata de reproducir enfermos». su verlicalidad provisoria. un interés evidente en disminuir el tiempo de pose lo más posible. pues. con tal distancia. tal vez no sería más que su verticalidad. en esta época. de la pose (exceso que me ofrece aquí como la contramedida de esta historia): con el refuerzo de guillotinas. pág. Quiero decir la detención. y los cuerpos fotográficos son para nosotros unos cuerpos gloriosos y mártires. la historia de la fotografía quiso que se la midiese como un progresivo «arrancamiento al tiempo». Barthes. ponerlo en pie. I889b. . . Miren de nuevo a Augustine. Después.Jamás. ya sea porque tengamos que tratar con sujetos a los que les resulte difícil mantener la inmovilidad. su denominado «estado normal». Ahora bien. con tal objetivo. colocarlo en su sitio. una apuesta: con el tiempo de pose. era un poco como su propia matriz temporal. ese auténtico tiempo de incomodidad. todo ello resultó útil para reducirlo. tal diafragma. cómo obtener una <prueba válida»? El acto fotográfico era todavía. Cfr. (Y observen que «incomodidad» sigrllficó primero humillación. 0 145 . algo que había estado en lo más profundo de su nacimiento. ese tiempo. queriendo olvidar también que el instante conlleva ausencia y retiro (se decía instante. por la misma razón por la que habrán sido entregados a la imagen y retenidos (por la cámara) «en la ambigua frontera entre la ejecución y la representación. cálculos del «tiempo útil» de pose (que reduce el «tiempo total»). fundar un personaje. y que se trataba. escribe Barthes. decisivo desde el punto de vista de sus aplicaciones a las ciencias médicas 76 . lo que se «iconografía» como significante de una suerte de ideal o de concepto clínico. 78.Pausa es también el nombre de la «estación». es disponer las reliquias. 1980. guiños de las laminillas. la detención mediante la que se constiluye la pose fotográfica. porque la fotografía es una práctica de las reliquias más paradójicas que hay: los momentos de la vida. 1931. como retención en un ritmo.) En cualquier caso. Bossuet utilizaba esta palabra para denominar el Infierno. 14. cercenar la duración. con la cantidad de luz disponible (el empleo de la luz artificial no llegaría a instaurarse hasta algunos años más tarde). que enseguida se denominará «instantánea». el cese. los cadáveres están más vivos que en fotografía 78 . afortunadamente para ella. es decir. siempre excesiva. Era necesario.Partiendo de pausa (el pausis griego). Y desde la retención (detención y cese) se vuelve a lanzar como una protensión que es al mismo tiem76 77 75 Londe. investir. El aumento de la rapidez de las preparaciones fotográficas ha sido.Vuelvan a escuchar ponere. . posar. pág. 123. Sabemos que la primera modelo que posó para una fotografía permaneció inmóvil ante el objetivo durante ocho horas enteras. entre la cámara de tortura y el salón del trono» 77 . es decir. existe. 66. debió ser siempre la siguiente: ¿cómo. en una procesión. una penitencia. en efecto. flashes magnésicos. según tal «agitación» del sujeto. «disponerlo». y no hablemos del revelador. escribía además Albert Londe. E incluso más tarde. en el vía crucis. obturadores circulares más rápidos. Se trata de la pose. es amortajar. de una naturaleza ya muerta. . pág. sobresensibilidades exquisitas de películas cada vez más impresionables. Se hizo del instante la esencia de lo fotográfico. «uno de los problemas más delicados de la fotografía» 75 . por lo AURAS general mal iluminadas. 1888a.Presten atención una vez más a la palabra: significa colocar. 78 Londe. retención de un ritmo. ya sea porque haya que obrar en salas de hospital. un riesgo relativo al tiempo. es calmar para siempre. . quería aquí negar y reducir.Partiendo de ponere. el alto. pues. Palabra a la que ahora debemos prestar atención. con sus placas de colodión húmedo. se pensaba síntesis temporal).

hablo de la facticidad. de algún modo. 79 80 81 Benjamin. en la angustia. Es esa postura contorneada. La fotografía parece no tener futuro. la urgencia de lo que está ahí. Y la expectativa también denomina esa asignación a un futuro muy anterior. muy anterior. que casi se desprovee y se asigna a un tiempo de la espera. ¿cómo decirlo?. duraciones de Augenblick. sobre todo. podríamos incluso decir mortal. guiños. conmoción. pese a su protensión. Miren de nuevo el retrato de Augustine: creerán estar contemplando un destino. en los retratos fotográficos. y la imagen se hace en la espera. es que forzaba a mirar (además prolongadamente) una cámara que recibía la imagen del hombre sin devolverle la mirada>>. ya que «lo que debía parecer inhumano. pág. Benjamin. Y esta espera se hace imagen. Quiero decir. sin duda alguna. catástrofe. da la espalda al miedo cercano. siempre espera.146 0 AURAS LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA po un acto de desviar (el pauein griego): colocación y desvío. 162-163. Algo en la propia protensión se habrá quedado. 72. insomne. aunque la propia imagen estuviese dotada de movimiento. expectativa. de la expectativa a la espera. más bien diría que lo que se habría quedado atrás se convierte en lo lateral de la mirada. aquí. La expectativa denomina esta detención como presencia. como escribe Joyce 81 . No puedo decir que las imágenes tengan una temporalidad. 1980. sería una formulación. y qué sé yo .. 82 83 Barthes. o corrupción. que la pose es un movimiento íntimo de expectativa. cit. E incluso ahí no hace más que adelantarse como retraso. l979a. por así decirlo. 140. 156. ante mí. A propósito de los retratos fotográficos antiguos. como de pestañas y párpados. retraso. pág. puede que incluso pese a ellos. un <precursor sombrío» 83 . contenida pero radical. 61. como urgencia. y esto es lo importante. con. «fugagrafías». atrás -no. LA EXPECl'ATIVA Expectativa es un término de la mirada.. sin duda. que me mira de frente y que me va a ocurrir de repente como el suceso absoluto . Esto no supone un impedimento: cada detalle fotográfico tiene valor de elemento amenazador. Desde el principio. de abrir-y-cerrar. es decir. ni como activo. y desde hace muchísimo tiempo. un batir. justamente porque este retrato presenta en vivo un retraso sobre la muerte de Augustine. puesto que Augustine está para nosotros. Cfr. Pues un retraso que se hace anticipación permanece. duraciones de «ojoinstantes». 64. Existe. Puesto que no existe una mirada que no espere. repito. este retraso no se dejaría alcanzar. pese a su recorrido o a su desvío. 1931. Pero ajustadamente. pues. 1968. muerta y enterrada. págs. como una falla. Son duraciones. pre-esencia. Al que estoy obligado. muy reales. 152. Deleuze. págs. que vela. «no existe una mirada que no espere una respuesta del ser. 55 (la cursiva es mía). en el daguerrotipo. y es un término del tiempo. espera alguna fulguración. Porque se ha terminado un gesto. muy débil con respecto a lo que nos llega de las imágenes. 0 147 . a la contorsión de un futuro muy. Tiempo de detención. timorata.Joyce.pero aquí estoy hablando de la fábrica fotográfica del suceso. porque «refluye de la presentación a la retención» 82 . Porque el presente de una imagen no nos llega más que como retraso indefectible. pág. Su rostro es. a quien está dirigida» 80 . escribía Benjamín: «Durante la larga espera de la pose. un fantasma. Y cada parcela de amenaza estropea nuestro imaginario en la perspectiva de una carne o incluso de una muerte siempre muy. Cfr. protensión. Sería algo de la visibilidad. especulación. siempre abandonada a la paradoja. ellos (los "modelos") se instalan. preguntar sobre lo que se denomina fantasma originario. Debería. por Lacoue-Labarthe. en su retrato. 1939. incluso supersticiosa. como inminencia. vistazos. Las imágenes no «tienen» temporalidad. una separación comparable tal vez a lo que. duraciones y tiempos sublógicos de miradas sobre las modulaciones: ritmos de retenciones (pasados que aún no han pasado o no han pasado realmente) y de protensiones (cosas por pasar que ya no van a ocurrir). o apuesta sobre el futuro. ni como predicación. en el interior de la imagen»?!\ y esta instalación era inversión.

Una desgracia así es la que afecta al retrato de Augustine (la lámina catorce). ese riesgo y esa intermitencia. Esta estela podría ser el aura. Creo que la prueba fotográfica (su coacción de expectativa) disfrutó de una coincidencia. Esto es. y de esta extracción o tratamiento (el propio por-tracto. auténtica ganga para una fábrica de imágenes: el tiempo de la histérica es ya culpable. en lo visible: acercamientos y rodeos de la histérica en el ser.148 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA pasado. OC. Pues están el fotógrafo y la fotografiada: uno prepara y engalana. y en su sencilla relación con la visibilidad. es precisamente un entreacto. la imagen de tus «rasgos vivos» . autodetermina todo su poder88. IPS. pág. a menudo intenta incluso tomar el cuerpo de otro por el suyo mismo. siente que tal vez no sea el suyo. para mortem 8\ prepara tu muerte. Cfr. Cfr. 161.» Y luego: «Te digo AURAS que esta noche no puedo (. Rimbaud.. se perfila como teatro de las sombras. pág. Una desgracia. 0 149 . Kant. 86 87 84 85 Cfr. asigna su sujeto a una paradójica existencia de still life (naturale<fl muerta). 1798. dice Charcot. en tanto que apremio de expectativa: saca de su «sujeto» algún «rasgo vivo». lo «cuestionable» por excelencia. guardemos todo en imágenes. el debate del sujeto con la imagen que de él se extrae. hacerte una fotografía. la otra está sujeta a una paciencia que es padecimiento. o remanente. drama. pág. una loca. significado del propio término griego aura. cuyo beneficio.. de esta lenta tracción. el tiempo justo de una pose. veía todo en blanco y negro 85 . una relación del tiempo con el estar-ahí. la histérica experimenta como un fuerade-sí en su relación con el tiempo. con esos dobles en película de ti misma que son tus retratos.. pág. «en el estado del mal histérico-epiléptico. OC. pág. muy eminente. una naturaleza muerta en breve. El tiempo de una prueba. un cuestionar sin tregua de la desgracia: ¿dónde. ) me ha asegurado que memataría. IV. dónde colocar ese cuerpo? Al temporalizar el sentido según esa vacilación. Charcot. la histérica es intermitente. Cfr. tal puede ser. «NO TENGO TIEMPO» (EL ENTREACTO) Y también decía (puede que incluso ensayando hasta aturdirse). págs. ya que. la anticipación imaginaria de un duelo. Un deseo. 88 89 Ídem. permítenos engalanarte. 267. Es ya culpable. El griego hystériké se traduciría como: aquella que siempre se retrasa. 129. 1915b. ella es la intermitente de su cuerpo: vive en el riesgo y la desgracia de equivocarse constantemente sobre la pertenencia de su cuerpo. «la contractura en los histéricos es siempre inminente»89. finado incluso.. pues. un soplo. decía: «No tengo tiempo (bis). será tu imagen. y durante ese tiempo. 109 («De la faculté de désireP>). manteniéndole sujeto al parecido de un quasz~rostro. Freud. »86. y síntomas. hermosa mía: si vis vitam.. un tiempo de descanso en el «estado del mal histérico». ese fuera-de-sí que deja estela. de un «curso incierto y cambiante de los acontecimientos». y este riesgo es una vacilación sin fin y una tentativa recurrente de poner término a la vacilación. su muerte resulta para nosotros muy latente. 12 («Ophélie»). en los siguientes términos: esta imagen no es más que una intermitencia. Tal sería la prueba fotográfica. y huellas. El drama de la pose. algo del futuro que afecta a la representación y en lo que un sujeto. la intermitente. sencillamente aquella. 322-323. ya que. He aquí lo que pudo haber dicho el fotógrafo a «su» Augustine sujeto. como por un quasi-asesinato -este drama estaría aquí representado por la incidencia estremecedora de un síntoma que «presentaba» Augustine en el mismo momento en que se le hicieron todas esas fotografías: había dejado de percibir los colores. así te protegeremos de toda pérdida. nuestros retratos . ya. como un suspenso de duelo.lu muerte se engalana. acariciando su cabellera. portando a su espíritu como unos ruidos extraños87. Sí. es decir. Un silencio de vida.. II. como se decía antaño). incluso aquí.

y enfrente. Régnard. /conographie . paralelamente a ella. como imagen. los retoques de guache necesarios para una prueba muy dañada. despojado de su consciencia. ya no nos llega más que como la intermitencia de dos imágenes: es decir. en este retrato. Este retrato corresponde a una espera y a una presura: se ha esperado este descanso en el sufrimiento de Augustine para llevarla rápidamente a lapalestra.. ya no hay mente o ser.150 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA AURAS 0 151 hay de tanto en cuanto momentos de descanso. 1888-1889. se sentía. tanto más vivo por estar muerto 91 . la prueba de las convulsiones de Augustine. como el miembro de un ser olvidado. con premura. y ese cuerpo ya no pertenece. creo que se sentía como el miembro tenso de un ser en el paroxismo de lo máximo. [Lámina XIV. lámina quince [44-45). la consciencia todavía se sobresalta. no encontramos más que el cuerpo. Fotogra. 245. una camisa de fuerza. Histero-epilepsia. exactamente.. Puede entonces que todo esto se tratase de un entreacto de escenas violentas y lances imprevistos . entre el cortinaje oscuro y el velo negro del fotógrafo. 44. Estado normal]. E incluso el cuerpo de Augustine ya no nos llega. durante los cuales se interrumpen momentáneamente las convulsiones y el delirio» 90 . pero la mente se ha ido de allí. y ni paroxismo ni máximo. 69. tomo II. vol. Lámina quince: un grito. PERDER EL CONOCIMIENTO (EL GOLPE TEATRAL) Lo que quiero decir es que. sobre una cama Planche XIV. . tal vez peinada. pág. el sencillo pasar de una página . en paralelo pero del otro lado. una «fisonomía normal».. pero del otro lado. . para luego tomar de ella. vestida.fia de Augustine. tomo XIV. y la consciencia es un teatro en el que un día hubo algo. como entreactos.. ya no pertenece a Augustine. ¿Cómo lo explicaría? Está cerca de un estado del cuerpo que es un estado y un estado que ya no lo es. y frente al cuerpo. OC. HYSTÉRO-~PILEPSIE ÉTAT NORMAL ° Charcot. 2. Augustine puede estar a punto de perder el conocimiento.lámina catorce. 9 91 Artaud. al igual que ella fue paralela a él. p ág. pero del otro lado.

sintiendo que el ataque es inminente. si no hubiese estado sujeta. nitrito de amilo». . intenta contenerse: «Siento . la mirada se hace fija.. en el momento justo en que comienza: «Inicio del ataque».. no es más que soplo del síntoma en la imagen: la crisis. el habla entrecortada.. lo que se llama el ataque. los párpados laten con rapidez.. .. para nosotros incesante... y puede que incluso hubiese puesto en peligro la integridad de la cámara fotográfica.. Il. pondré . Se producen movimientos de elevación del vientre.. de alguien que ya casi no se asemeja a sí mismo en absoluto. con tal de .. enferma. Ahora bien. ... este auténtico golpe teatral.. los ojos se vuelven. 143... un mascullar intermitente.... Existe entre esas dos imágenes la intermitencia. No . respirar. las fosas nasales se abren. la enferma ha perdido el conocimiento»~J 2 . que .. L. . /conographie. la frente se frunce. me .. tomo Il.. Régnard. de una página y de una imagen a otra.. 0 153 . [Lámina XV.. pág. Planche XV. esta turbadora pérdida. que .. me cuesta. La respiración es inegular. Grito]. un suceso que habría hecho temblar la propia imagen.. D~BUT DE L'ATTAQUE CRI 45. 'n IPS.152 a AURAS LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA que hubiese volcado boca abajo si no hubiese estado sujeta. Fotografía de Augustine. no me den . las pupilas se dilatan. Inicio del ataque. la opresión evidente.

I. repito. convulsiones. finalmente. se intenta por todos los medios detener el ataque. que es la fase de las contorsiones o de los llamados «movimientos ilógicos». II. El «genio» de Charcot habrá sido. 1881-1885. 367-385. delirios: mil formas en unos instantes. en todo caso. Ojo por ojo. que imita o «reproduce» un acceso epiléptico estándar. Charcot:. Richer. 1-76. comas. el delirio. sino incluso el de enmarcar esta descripción en un tipo general. todo esto es ya como una gran revancha del discurso icónico sobre las intermitencias y las paradojas de evidencia del cuerpo histérico. G illes de la Tourette. 1891-1895. 435-448. síncopes. no sólo el de conseguir hacer una descripción de todo esto. que recibe el nombre de «gran ataque histérico» y al que algunos añadieron «completo y regular» 1• Se desarrollaría según cuatro fases o periodos: la epileptoide. semblanzas de epilepsia. págs. el clownismo. letargias. págs. OC. págs. el delirio llamado terminal: ésta es la triste fase en la que los histéricos «se ponen a hablar». ¿qué le queda al conocimiento para agarrarse al ser de la enfermedad? Le queda el espectáculo de la enfermedad. Ahora bien. y. éxtasis.o CAPÍTULO 6 Ataques y poses UN CUADRO CLÁSICO Si la enferma pierde el conocimiento. las <poses plásticas» o «actitudes pasionales». 1-168. Espasmos. la fase en la que. Charcot domes1 Cfr. . catalepsias.

'. "'>.• C:/lf. ~ ¡*t .álJ. t. -~ \\.156 0 l~ Prodrome s A ~ ]J)i" B 2~ Période é pileploi'de e ~. v ~ _&~ &~ 11. ~ 4 .J:&t ~ ~ ¡t t" AJríl 7-~ ·~ . . E -·<· :. 1. 0 Periodo epileptoide.::i.v . Al J. " ~ ~ ~~ ~ ty. ' .---------"-------.~ ~ j '. ~· -~·-. L . 3..«~ A ~I~ ~~- 46. Études cliniques.. cuadro sinóptico del «gTan ataque histérico completo y regular».-"{l.- 14" ~ ! ~ 157 Période de délirc .~1::.... 2.. ' (~~~_..1 ...~' ~... F' G I~ ~tfij fil! ~..f.' ~. ~ .~ ~ Y..­ ' ( d \ . ~/ '~l<./~ i!JE l 0 ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA .\ . ~es. -4<• &{~~~ !~~ ~H· -a K JJf .. 3~Période .!~ )·'l- (1'~ (¡>~ ~ ~ /14.~ ~· ~y1 ~ >)~ -- 1¡ ~- _fo!}~ H ~M~ ~ ~ ~ ~ . ' ~. 4.. Pródromos.._....~ __:/\~ 1 tí R ~~ ~~~ ~ Période de clownisme. '.· .::1.. ~ ·~ ~ A . \\:>:!../L '. \\~. t · ~_ ~_...~·. - ~ ~ J~~1 ~~I ~- (•1 ~ ~ r!7 §'7 . o:.~ ~~ ~ ~ 4~ ie s altitudes passionnelles ~ --~ J 1 .r -~ c.i'..~» ~1Ci. tf\2..)~~ ~ ::~·-.>-1 .J ..'_/.. 0 Periodo de clownismo. t't.//.. D .-~ .li/.=:.::Zl:.l {~ ~ ~ . y.~ .S'>'...AV" ~~~ ~ ~?Í')ii' .~~~ ~ ~ ~~-~ ~ ·.-::7~~· ~~l ~!. . (1881). . ~ ~ JC:Pc.. Ji)\~ '• ' ·.. .J.("" J ~ ~ (-:~ . ~<'n". con posturas típicas y «variantes»../ . 0 Periodo de las actitudes pasionales. [Lámina V .:·.. Richer.~{. ·--<. .* . 0 Pe1iodo de delirio].. .a ~ ~'--lf"'! 'f~. --~ ~1\~:i <:ÍY· ..

OC.158 0 ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ticó la más barroca de las teatralidades. y con razón. 1890. el auténtico resistente. verticalmente. 1888. tal vez por ser un grafista muy dotado: era profesor de anatomía de la Escuela Nacional Superior de Bellas Artes de París. no dudó. en hacer editar un Omaggi. logró imponer su autoridad. Cfr. 367-385. Apéndice 14]. formas «completas». Está dentro de la naturaleza de las imágenes clásicas y constituye toda su eficacia: obligar a lo real a parecerse a lo racional. permitía que fuese posible una descripción. su clasificación. también diríamos de vasallaje. Freud. habría venido arendir homenaje a lo racional de los conceptos nosológicos y de los tipos figurativos de la Salpetriere7 [47-48]. para cada fase. téricos y para los traumatizados por la guerra lo que Richer había realizado. es decir. 425-430. págs. el meticuloso. setenta posturas y posiciones. 1. Consiguió realmente rematar la empresa subsumiendo toda esa serie figurativa en una única tabla. Seamos precisos: Charcot fue más bien un maestro de obras y comanditario de un tipo narrativo e icónico que su concepto de la histeria. la más rigurosa. Richer. Cfr. en la histeria. fue Paul Richer. una muestra de las «variedades» más. Un patrón figurativo permitía. es algo totalmente normal. pues. passim lPS. Sinópticamente. 1888-1889. un deseo implícito: Boumeville viene a sugerir. horizontalmente. Freud. 1-338. Todos. Y esto bien valía. una obra maestra.sólo un tipo femenino 6• En cuanto al profesor Rummo. Charcot. así como su objetivo epistémico. pues. la perlección misma. ¿acaso piensan esas imágenes?): Los ataques de A . 1886a. OC. y. le rindieron homenaje o se definieron basándose en ella: así. El maestro de obras. Charcot fue su maestro de obras (¿maestro del pensamiento?. algo de este valor de homenaje. Nos limitaremos a destacar que en ellos nos encontramos con todos los caracteres que el señor Charcot ha descrito en las lecciones que acaba de realizar en la Salpetriere. págs. págs. págs. discriminar por fin.. 1881-1885. Todos partieron de ella5 . 6 7 8 Citado y reproducido por Charcot. como un deseo. y además concisa3 . a los ataques de los enfermos de los que hemos hablado hasta aquí. dice él. a una vuelta de página.. formas «medianas» y formas «rudimentarias» o «groseras» 4. 10-11. «puesto que». el interno ojito derecho del servicio. a su manera. AUGUSTINE COMO OBRA DE ARTE ¿y Augustine? Augustine fue. clásicas2 [46] [cfr. o más bien. consiguió la perfección del modelo. digamos. págs. En efecto. principalmente exigían. Revancha académica sobre la profusión de formas heterodoxas: es decir. el orlebre. que las fotografías mostradas se parecen a los tipos definidos por Charcot. Esto es algo totalmente natural. Rummo. es decir. Hay incluso. representando en su tabla -tal vez el lector se haya percatado de ello. y consiguió reducir a tan sólo nueve figuras sus «principales variedades» o variantes. catálogo en el que lo real. Cfr. de realizar no solamente un cuadro clínico sino además un cuadro clásico. la coartada perfecta. Cfr. en cuanto a la sucesión de periodos. un cuadro sinóptico que ofrecía. 435-448 (descripción redactada por Richer). 200-201. págs.o al profJ-M Charcot: una serie de setenta fotografias. como una perla. con su plumilla. en esta fabricación figurativa y taxonómica. 159 . como el catálogo viviente de «la» crisis histérica (un entramado rallado y recurrente que nos ofrece una impresión casi cinematográfica). la más concisa pero fatalmente larga de las descripciones. los alemanes Aridree y Knoblauch hicieron para los varones his2 3 4 5 Cfr. La tabla también fue clásica en lo siguiente: se convirtió en autoridad. Richer recorrió. págs. se parecen. 1. digo bien autoridad. desde su clínica de Pisa. ya que ha sido siguiendo sus consejos y sus indicaciones que se emprendió la tarea que proseguimos publicando la Iconographie 8 . II. en la lconographie. en efecto. Charcot. 41-43. permitía la existencia y la validez metodológica de los rasgos pertinentes. todo el «gran ataque histérico completo y regular» en ochenta y seis figuras. de un único y panorámico vistazo. «la reproducción esquemática del gran ataque en su perfecto desarrollo». autentificado fotográficamente.

. P1 ~ . _~.~') .. .~ ~. . . .. ... dedicada aCharcot.. !~~ f ..' l ·J .... ~ .. .. ' ...(~-.. Rummo.. \ 1 .. . "' ' ~ l ~ ~-~-- . .. .i .. i¡.1 47-48.. !"\' ' .. ~" -'ff .. ~r '('ff:9 . ' 'L... . 0 161 ... . ..' ·-....¡¡¡¡.......: t ' ·- ::': . '~ ~ ! ~ ... ....~ ... .. Dos láminas de la lconografia fatografica del Grande lsterismo (1890).. ..160 O ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA l-llSTElUA ~ L -' 1... -. :? ~t..v~. ' .-r-1....st. ~ ~......

169-173. como siempre.. Esa llamada intermitencia plásticamente regular. Charcot criticó esta noción de paradoja muscular. de sus ataques: una especie de desglose dramatúrgico. pues. 11. etc. primero a. en actos. incluso permanente. Esto se denomina la contractura histérica. hasta tal punto que. en que la estatua. I. pág. 1886. págs. pág. 1. 90. ni «farsante». 186. la magnífica serie de láminas de la Iconographie). 1881-188. ¿no es de destacar.páf:.5-76. Ídem. 11 '~ 1 " 11 ' Cfr. y persistiré en hablar de Augustine como obra maestra. el hombre se convierte en el «movimiento totalmente libre» 1!'. en cierto sentido. después c 14 • Y parecía !J Charcot. dicho de otra manera. 132. detalle que no se nos omite 1:1• Pero repito que lo que hizo de Augustine una de las grandes estrellas de la Iconographie photographique de la Salpetriere fue ante todo toda esa especie de desarrollo temporal. 1901. De este modo su cuerpo efectuaba una donación rigurosa de sí mismo. 1881-1885. Tenía quince años y medio cuando ingresó en la SalpetTiere. 137.Cfr. págs. se asemejaría más bien a una marioneta. 1876. OC. por ejemplo. mal que precisamente padecía: fue. 184. que en la gran tabla de Richer es el rostro de Augustine el que ilustra. por ejemplo. enunciando que la contractura histérica. en escenas y cuadros. «encuentra su causa en la tensión brusca del grupo muscular antagónico» Hi_ Charcot llamaba «diátesis de con15 Hegel.-s. ni «estilosa» 12 : así pues. de alguna manera. páginas 347-366. 396. Algunos pretenden que se trata de un fenómeno muscular paradójico que podríamos formular de la siguiente manera: un músculo es susceptible de entrar en estado de contracción (incluso permanente) por el solo hecho del acercamiento de sus puntos de contacto. no pudo privarse de hacerla «figurar» en su tratado sobre las enfermedades nerviosas 11• Además. magnífica y regular de sus poses (y me refiero a lo que queda de ella. ATAQUES Y POSES permitir olvidar que la representación. pero hablamos más bien de la serie. pág. escribe Hegel. regular. Y no se trata de un concepto tan sencillo. como una histero-epiléptica honesta. ies ocasión de fiesta! Una histérica puede ser una obra de arte viviente. Cuando se mueve. Moebius. en cuanto forma del tiempo. escribe Hegel. 1807. 7. la obra maestra y la «cosa» de sus médicos. incluso de forma violenta. es decir. luego b. por el solo hecho de su relajamiento. Tenía quince años y medio cuando ingresó en la Salpétriere. que es el «reposo totalmente libre». el que «sinoptiza» el tipo histérico? Y Augustine. el más misógino de todos los psiquiatras de la época. Además. esto llega incluso a constituir una ganga para el fotógrafo cuando el tiempo de posado se le hace largo. Ídem. Charcot. el maniquí estrella de todo un concepto de la histeria. 239-24-0. II. olvida un cierto infortunio del tiempo. ante todo. Cfr. y de no poder por ello abandonar algo así como un «ahora inmóvil» de fantasma. etc. pág. pero da marioneta de quién? Puede que permanezca autopasmada de ser una obra para otros. Cfr. 'º Richer. Augustine habrá sido. pág.133. 100-101. siempre muy bien trazado de «pausas» y de «entreactos».Richer. Augustine no parecía estar demasiado resabiada. que le llegó la regla. Moebius. el «rítmico baile de San Vito». poquito a poco. demanda convertirse en un Sí mismo vivo: es así como «el hombre se coloca él mismo en el lugar de la estatua»: se convierte en «obra de arte viviente». fue bajo la propia mirada y ternura de sus médicos que se «hizo mujer». Y entonces. una histérica sigue siendo estatua.162 L 1 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Charcot habla de ella como de «un ejemplo muy regular. Ahora bien. 110 (fig. porque le falta esa perfecta libertad de movimiento de la que habla Hegel. pero. la pondera escribiendo de ella «que es aquella de nuestras pacientes en la que las poses plásticas o actitudes pasionales tienen mayor regularidad» 10. IG 163 . debida entre otros a Westphal. págs. pmsim. págs. considerada. IPS. de sus síntomas. 456 (la cursiva es m ía). y a esa edad aún no piensa uno en dedicarse a imitar fraudulentamente. pues. 130-131. 33). y entonces. Charcot. OC. IX. OC. Moebius. Bourneville. EL MOMENTO ES CUIXURAL (LA CONTRACTURA) Existe un momento.5. muy clásico» 9 y Richer.

183. etc. los brazos se quedan tiesos. Cfr. sobre todo. «temblores». efectuando varias veces seguidas ese cruel movimiento. así como la estructura de los centros motores. 144. págs. pág. 477-478. 137. con los puños tocándose por su cara dorsal (lámina XVI) 2 1 [49] . «saltos» y «sobresaltos». 1891. ejecutando o no un movimiento en círculo más o menos perfecto. 377-481. con tal flexión que «el talón llegaba a adaptarse contra el peroné». III. 2-3. luego a menudo se acercan uno a otro sobre la línea media. 1859. OC. 2 Cfr. 1891 -1895. y luego se quedaban totalmente rígidos: Todo el cuerpo se vuelve rígido. 433-485. Régnard. Pitres. Tetanismo]. Richer. págs. sus dos brazos se retorcían de repente. Btiquet. 1 " 19 ° 49. Cfr. en su carácter extraordinariamente móvil. JI.. La contractura histérica es una impotencia motriz. Richer. 1892.. y luego. págs. [Lámina XVI. V 1. es intermitente. passim. la rigidez involuntaria y persistente de algún miembro. 0 165 l'P Pl. y no sigo 20 . lconographie. ya que la propia textura de la fibra muscular permanece inalterable. 1. lo que Briquet llamaba una «perversión de la contractilidad» 18 habrá permanecido como una especie de tierra de nadie nosológica: entre parálisis y contorsión. 1891. 447. . págs. y sin embargo no se trata de una parálisis en el sentido clásico. Su paradoja es ser el detalle (local) o el intermedio (incluso una fase) de los ataques convulsivos de la histeria.1 17 Charcot. Sus contracturas eran imprevisibles: su cuello se torcía de repente. 139. 134-135. tan violentamente que el mentón llegaba a sobrepasar el hombro y llegar hasta el omóplato. IX. como patizamba.rnc:hc X. 1-157. págs. 1. «calambres». Su paradoja reside en su naturaleza exclusivamente local (sin lesión concomitante). págs. TETANISME ¡. tomo 11.164 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES tractura» al concepto general de la «predisposición especial del músculo a entrar en contractura» 17 • Pero subsisten algunas paradojas inexplicables. 21 Ídem. entre inmovilidad y movimiento 1!1. 11 . no constituir más que un hilo en la madeja de todos los desarreglos motores que vinieron a revolver y casi a dislocar el pobre cuerpo de Augustine: «sacudidas». pág. Gilles de la Tourette. IPS. Fotografía de Augustine. su pierna se quedaba tiesa de pronto. En primer lugar.

.:.t. constituyeron el material más generoso de un museo de vaciados en escayola que Charcot había constituido también en la Salpétriere: otro eminente «laboratorio» de la predación de 22 Richer..:-~vi. Y esto no debe entenderse como una metáfora.L~. ···~\·~. conocido como «Museo Charco!:>>. la contractura.:•...i~~·... véase de la convulsión..../:· :.:. ·~t1~·1•.. "'fl:.51.~...~~~~ .a• ·~~.... Études cliniques.::r. El momento escultural de una especie de motricidad sin embargo totalmente desenfrenada. posibilitando la pose.. en efecto... La «fase de inmovilidad tónica o tetanismo».~. (1881). •.t/~.l· •. S"t..): rrentes..··~·iV:.: ~".V·1· LA INALIENABILIDAD Insisto en que esto fue una ganga para Régnard.~• formas patológicas (actualmente casi totalmente destruido). _.. un hermoso vaciado de los más pequeños poros y de los más pequeños pliegues.._~¡'.." · -"~·• .. :11"'a. era el signo más probatorio de la gesticulación desordenada de un cuerpo histérico en pleno ataque: era por tanto un momento fijo de la contorsión."'..t~~~. Una estatua de dolor vivo.. .·1 •._•... • ~:.. es- .J~:~· ~ ~..J. 1881-1885.~ Esto describe la paradoja e incluso las angustias del tetanismo: un cuerpo abandonado a contracturas increíbles y recu- .. posibilitando por tanto una imagen nítida.~ilfuí::.~'. ..~"!t·?~. pero qué más da: el cuerpo histérico.. ya que consistía únicamente en confirmar el estado de hecho. porque el tetanismo constituía a la vez una pausa en el movimiento. '" .. . Vaciado en escayola realizado «en vivo» para el «Museo de los vaciados» de a Salpetriere. intermitentes.: 50. .'~~l'~~·../.íli. 1 ' A. ' -" ~.'--". r.• ..._.·. s~.~. ' ~~.~--~t. ~!~~Ik~~ :>:~:~¡.. .~)\ .!'. Y al mismo tiempo.~ '' " "'•""'' .. porque las contracturas histéricas. . ~· ~ . pág..:J:. _ ... . Era. '...•..'''J):..1. 44..::..r. ·1" w ~siJ •'• · · ..~· ."'1:.. .f~ . Richer denominaba esto una «inmovilidad tónica»n.. ~ . tan fácil dejar secar esa buena escayola y obtener un buen. ¡ i.:J·t~.~"•:"*· .· ~ ltli2~ .:_.t:-.:i'*'.~t.~t..•.. Richer... :"·.. ~ º~1. 'tt:./' ó-< '/ ¡. ilos pliegues mismos del ataque histérico! Esto resultaba fácil.. . .~{~!it~!-::: . lámina grnbada según la fotografía precedente.."-. ~'"'''it..f. "'· .·:~-.. tan fácil de amasar y de recubrir los miembros agarrotados de dolor. ~ 167 .166 n ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN D E LA HISTERIA .. sin duda..·."'~·."+l..:/.:• . ~.. . pero imprevisibles... las de las manos y los pies especialmente..../:fr::.. "' · . tan fácil verter la escayola sobre tal «mano deformada» o tal «pie zambo».-:. ~·/..i/.~·i/i::.~' v..-......~~-"• ~-. algunas veces prolongarla un poco..::•· :• •# ~¡.

99. 1888-1889. como una desordenada oleada de la pasión. Noica. 1881 -1885. Comparen: unas piernas descubiertas. Pero veamos. 36. la asigna finalmente a un relato clínico. III. Cfr. la desaparición de las correas de la cama.. Fotografía de Augustine. 350. ya hacía las veces. 23 21 ' 25 Cfr. 39-68 (notas 61-62). la práctica del esquema. 1908. págs. al hacerlo. el grabado adquiere por sí mismo el derecho de inalienabilidad sobre la fotografía: compone a posteriori una coherencia significativa sobre el «bien» visible dejado por la prueba. pág. por ejemplo. De esta manera. y hasta la cabellera. Paul Richer se sirvió efectivamente de la fotografía de Augustine tetanizada [49] para grabar algo del denominado «primer periodo» -«epileptoide»del ataque histérico 25 [50]. en los procedimientos de figuración y de transmisión. C harcot. págs. era incluso más digno de atención. de ternura. Nada es sencillo y no se nos puede escapar. .100. [Lámina XVII. Sus cuerpos eran todos sus bienes y sus contracturas fueron especialmente como una dación al gran museo parisino de la patología. de la mejor descripción o del mejor esquema24. . Se trata de una operación fundamental porque recompone la imagen fotográfica y. una espuma bien definida que sale de la boca.TTlTUDF: l>E LA liAC:h: 52. una exageración absolutamente «expresiva» de la crispación de los hombros. Tetanismo. los senos algo más destapados. Hablo de derecho más que de saber. Actitud del rostro]. que designa una práctica que tal vez piensen caduca: el derecho que tiene un señor de disponer de los bienes de su vasallo a la muerte de éste. una nueva contractura. de ciencia. Régnard. ahí está todo el envite. porque esto seguía aún sin explicar grnn cosa del propio mecanismo de la contractura histérica23 .168 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES tucado. Cfr. que Richer nos ofrece también más «expresiva». TETANISME A. como el fondo de una fotografía que no mostraba lo suficiente. quién sabe [51]. Me viene a la mente una palabra: régimen de «manos-muertas». Charcot. OC. Richer. lo siguiente: ni los vaciados ni las fotografías habrán suplantado. a 169 Planche X Vll.. Taller de vaciado y taller de fotografía fueron de este modo como los instrumentos de una especie de derecho de inalienabilidad figurativa sobre los cuerpos de las histéricas. lámina II. tomo U. y maravillosamente. pág. Iconographie. No obstante.

n la finalidad que se proponen. en la forma en que ha podido «alcanzar su maximun de golpe». 1798.170 ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA EL AFECTO. Resulta realmente imposi2 ¡. el acecho que se cierne sobre esta imagen tal vez sea el de un afecto.. 1889. se logra abrirle la boca. intuido por Freud. del enigma de su temporalidad. de su intermitencia. Entonces. es decir. passim 27 Kant.p. Son el sentimiento repentino de un mal como ofensa. tal vez. Ahora bien. Freud. «tetanismo».. 29 30 31 Freud. 52. 50-51. aquí.. Ídem. será permanente? ¿Desaparecerá «súbita» y «espontáneamente»? ¿No debe1ia «conducirnos de forma evidente a sospechar en ella la inminencia de una tempestad histérica» ?26. se pone a dar ejemplos tomados de los mitos y la antropología. Charcot. constata que «la histeria se comporta en sus parálisis y otras manifestaciones como si no existiese la anatomía» 29 . es crucial. Que aparecen en las tomas únicamente como ace- chando. La lesión en las parálisis histéricas no consiste en otra cosa más que en la inaccesibilidad de la concepción del órgano o de la función por parte de las asociaciones del yo consciente .. Richer. pero su violencia es incapaz de apartar dicho mal» 27 . de la siguiente pregunta: ¿esta contractura.. y con la siguiente precisión (¿se trata realmente de una?): «Actitud del rostro». Ídem. ya que no hay más que apuntes de síntomas «físicos».» No obstante. 2H Ibídem. hasta. 31 • Este valor de asociación. que su esquematización. Y antes que decidirse a emprender realmente la fuga.. en este caso. 53-54. Rodeados de sombra. Y. COMO ACECHANDO Por supuesto Richer no extrajo ningún esquema de la siguiente lámina de la lconographie [52]. nada que resulte realmente descriptible. passim. Freud demanda gracia: «No pido para esto más que el permiso de pasar al campo de la psicología» 3 º. Y es que esta prueba no cuenta nada. 115 (la cursiva es mía) . a aquel a quien una cólera violenta hace palidecer o a aquel a quien hace enrojecer?» 28 . Kant hablaba de esas emociones que «tienen de particular que parali. la fundamenta. Se trata. ningún texto de la Salpétriere podrá servirme realmente de atestación. 41-42. y sin embargo yo presiento toda la imposición de un afecto. viene a hablar de «asociación». OC. no obstante. pág. de «valor afectivo»: El órgano afectado o la función abolida está inscrita en una asociación subconsciente provista de un gran valor afectivo y podemos demostrar que el brazo se libera tan pronto como este valor afectivo se borra( . pág. Resulta curioso. por qué se hace el muerto si está intacto e incluso intensamente sensible?). su descripción o su vaciado en escayola no nos soluciona. ble ver algo parecido a esto en el rostro de Augustine. aunque llevó una leyenda idéntica. se preguntó sobre las parálisis y las contracturas histéricas. Cfr. el modelo teórico de la famosa «lesión dinámica»: se toma las cosas más «inocentemente». ¿Q a algo más? Con esta fotografía de hecho se nos arroja de nuevo sobre la pregunta de la relación entre la contractura histérica y lo que ésta esconde y que. Bourneville y Voulet. págs. 1872. ). incluso en francés y ¿siguiendo tal vez la ortodoxia de Charcot? Lo intentó. facaso no podría guiarnos ya en el extraordinario recorrido de las contracciones de Augustine? «. J 171 . leer a Kant refiriendo de inmediato esta definición a un enigma. III. págs. Pero. escribe casi como un prisionero que pide al director su visado para salir al extranjero. págs. repito. para salir de la aporía (¿por qué en la contractura el órgano es «masa inerme». Contractura de la mandíbula y de la lengua. y desde 1888. puesto que no es más que rostro y mirada. unas cuantas páginas y Freud ya no puede seguir a Charcot hasta el final. es decir. una sospecha que concierne justamente a algo como un acechar de la inminencia en la visibilidad: «¿A 9uién debemos temer más. 1888-1893. Con esta fotografía de nuevo se nos arroja sobre lo que sigue siendo un enigma de la contractura histérica. No podemos desplazar la mandíbula.

. y así seguidamente. 429 (redactado por Bourneville). La «visión histérica» se burlaba de toda la anatomía. Féré.. 3!' IPS. como «en una piIJJ:ura gris en camafeo ATAQUES Y POSES o en una acuarela en tonos sepia»:16. pero que permanecía. era para tomar nota del hecho de que todo eso era únicamente. de un rechazo constante a posar totalmente de frente.) Charcot. aunque «con bastante frecuencia persiste únicamente la noción del rojo». Resumiendo: parálisis del aparato motor del ojo. Aunque sobre ello planee un cierto silencio. de acuerdo con ello. se darán cuenta por ejemplo de que sus retrntos fotográficos dejan huella. En todo caso. Si constataba. porque de nuevo no se veían acompañados por ninguna alteración visible en el fondo del ojo:17 • Otro asunto que permanecía siendo bastante inverosímil. en la mayor parte de las ocasiones. 29. I. Los psiquiatras de la Salpetriere prestaron una atención muy persistente a estos fenómenos de no-simetría de la mirada. por ejemplo. Modo de traficar vent<:~osamente para la ciencia. también escribió un interesante artículo sobre «la asimetría cromática del iris considerada como estigma neuropático» 42 .. La. A veces L. II. la dilatación anormal de la pupila (a menudo acompañada de una persistente inmovilidad del iris) estaba considerada como un estigma histérico 41. véase neuropático en general. passinL :Jh 32 IPS. permanecía torcida. la mayoría de las veces era disimétrica: así. un pequeño cotilleo: el profesor Charcot sufría él mismo ese vergonzante estigma. passim. OC. era sobre todo en la derecha donde era discromatópsica: confundía el rojo y el azul. con razón. véase de toda la fisiología del ojo. pág. era que la ley llamada de los «haces del opticus»:ix se dejaba ridiculizar sin ninguna vergüenza por la «visión histérica». Pretende que tiene «una araña dentro del oído derecho». constricción concéntrica del campo visual y las discromatopsias (daños del sentido de los colores) más diversas. y será así como entre en la materia. Augustine sufría de una importante disminución de la agudeza visual hacia la derecha. II. 1888-1889. La midriasis. la palabra <1uncional»: todos esos desarreglos eran funcionales. (N del T. 321-432. 129-136. Y Charcot bien se jacta de ello: «He examinado posiblemente miles de veces el campo visual de las histéricas» 34 . o bien se volvía totalmente acromatópsica y entonces lo veía todo como en una fotografia . (Divulgo. un en-frenté 1 de la histeria. sino en el abarcarlos). con la excusa de que está pegado. que lleva la camisa de fuerza. micropsias. 1. macropsias. Cfr. pero disfrutaba de una «más que normal»:·J!J hacia la izquierda. espasmos de los párpados. El autor utiliza la expresión fran cesa en-face..) M Charcot. sin duda para explicar las sensaciones que está experimentando32 . . agotarlos (y el agotamiento no acaba en el en-face. algún vúiculo entre los trastornos de la vista y la contractura histéiica. la punta resulta invisible. Charles Féré. pág. durante mucho tiempo. Pasión también por la exhaustividad. 1886. 1887-1888. se ha quedado sorda desde hace tres cuartos de hora. L. intenta frotarse el ojo derecho. juego de palabras de enfrente (en face) y rostro (face). passim 42 Cfr. "' Ibídem.fon y Teulieres. El término más importante fue. LA MCRADA TORCIDA DE LA HISTÉRlCA Que un afecto se asome y aceche en la mirada. «que quiere reunirse con el ojo izquierdo». es decir. ya. ).. Ml Jbídem. ciertamente. o quasi. pág. más bien por el agotamiento: trazar una tabla de todos los «síntomas oculares» que hay en la histeria. el verde y el naranja. ni más.172 a LA INVENCIÓN DE LA HJSTE!UA Se ve la lengua al fondo de la boca. ésta es la idea que rechazó Boumeville con relación a Augustine. págs. por examinar. ni menos. constata Charcot3 \ las histéricas pueden ver el mundo. 142. Gilles de la Tourette. 1891 -1895. 1 ' " Cfr.L 3 Charcot. de pasada. Odio a la mirada. por escrutar en el interior de las pupilas. :u ° a 173 . véase retorcida. 1907. se diría que la enferma va a tragarse su propia lengua( . Pero pasión. .. 163. Schaffer.40 . págs.. ¿se trata de una contractura del músculo derecho interno?Es muy probable. totalmente vuelta hacia atrás en semicírculo. 1893-1894. pág. '11 Cfr. gran especialista de todas las criminalidades y «degenerescencias». iris o retinas de las histéricas. un problema de los músculos.

. lámina XIX.174 LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA ATAQUES Y POSES NOUVELL. 0 t. II.• ti. 11 .E ICONOGRAPHlE 175 ·r . :-:v11 NOUVELLE CL1CH1:. Pl. BLÉP HAROSPASME HYSTÉR I QUE (sECT ION DE S NE RFS sus-ORBlTAll\ESl 54_ [T. Londe. 1C HJ'. Nouvelle /conographie___(1889).O tHH! l" lt OT•) ' l'lll• I M: P.. Fotografía de una hi stérica «fotofóbica». Jf OSN ll-: 1~ ET HYSTÉRIQUE l< AF. 1'.\11 . A.. lámina XVII.__ (1889).. Fotografia de «guiño histérico».Lil? TMAUl'l ICONOGRAPHIE C t. Nouvelle Iconographie. .# BLEPH ARO SPAS ME l. Blefaroespasmo histérico (sección de los nervios supraorbitales)J.:lJ J Tt.t\• . Blefaroespasmo histérico). 11. .: . )'.Londe. 53..BERT H A1J fl . [T. PL. x:-x f' H 0T01"VPIP.

mirar con desdén significa también contemplar. 1910. Ahora bien. consecuencia de este efecto disociativo: se produce cuando tienden a ver en el inconsciente que las histéricas se quedan ciegas. Ídem. a 177 cidió hacer edificar. 186-187. págs. justo antes de que Gilles de la Tourette. pág. y de ambos lados. todo un «laboratorio» de oftalmología. cuyos ojos fueron «el foco de una hiperestesia exquisita>> 45 . el propio síntoma tiene como «condición previa» el fracaso del rechazo 50 . colocarlas ortogonalmente frente a la cámara. pág. 290.. 168-169. la pulsión escópica en tanto que se destina a disfrutar de todas las demás pulsiones: la pulsión escópica totalitaria. Charcot. más bien neuropatologia. vendría 18 • 49 50 51 Cfr. llegase a reconocer un «origen psíquico» de este síntoma46 [54) . las pulsiones sexuales y las pulsiones del yo. venía a significar psicofisiologia. Ídem. 129. cuyo objeto habrían sido todas las visiones de los demás (más concretamente. y sepan que en medicina la palabra «exquisita>> no comporta ninguna connotación de atractivo. puede que algo contrariado nosológicamente. Hubo allí como una auténtica industria de contrastes y mensuraciones de todos los actos perceptivos. Ahora bien. y de una atracción. 1889. Albert Londe exigía además una mirada que fuese «natural y perpendicular a la dirección general de la figura>>. 430. exigía «mirar y no fijar la mirada>>. especialmente de los campos visuales. 1. intentaba suprimirle ese permanente. la histeria convenía bien a esto. por ejemplo. pág. la de «servir a dos amos a la vez». Por su parte. Freud. incluso se prestaba. Freud indicó que los problemas de la visión en la histeria eran realmente la muestra de una disociación del proceso perceptivo entre. O bien el retrato de <1eanne Ag. Quiero indicar ya que los protocolos de los exámenes de los ojos dependían casi únicamente de una pulsión. Urteilverwerfang. para la clínica. Sus intermitencias. Ibídem. sobre formularios estándar que debían «rellenarse». decía. en 1881. daba demasiada «dureza>> 43 • Nos ha dejado así algunos retratos. Ya que la visión es merecedora de rechazo. pág. es decir. Se observaba de arriba abajo y con toda tranquilidad la mirada desdeñosa de las histéricas. de una seducción.176 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES Y cuando se fotografiaba a histéricas aquejadas de problemas oculares. A PLACER Psíquico. en la Nouvelle lconographie de la Sal. ¿Qué quiere decir esto? Que el ojo está condenado a una situación imposible. Rei:¿e. OC. . nos queda patente el dolor de la prueba de posado). Ídem. era necesario en cualquier caso. en la Salpétriere. clásicos del género. ipero de qué manera! ¿y exactamente de cuál? Esto es lo que yo me pregunto. pág. III. resulta sin embargo muy apreciable»44 y que se quedaba afónica cuando Gilles de la Tourette. un «grupo de representaciones» que experimentan algo así como un. sus auras pasajeras o tal sentido de los colores venía a convertirse por entero 48 . junto al taller de fotografía y al museo de vaciados en escayola. su médico. l. para Charcot.5 46 17 ' Londe. OC. se siente una resistencia que. MIRADA DE DESDÉN. colorearse. escribe Freud51. un <~ui­ cio de condena» 49 . las visiones de los enfermos): era una pufsión escópica. Gilles de la Tourette. págs. Fue como algo «completamente obligatorio para un Instituto neuropatológico» 47 que Charcot de- ·" 10 ' 44 ·1.pétriere: como el de esa joven aquejada de una contractura espasmódica del párpado (hasta el punto de que. 6. sin darse cuenta. 1896. en el retrato del rostro. Cfr. con los párpados bajados. aunque no sea considerable. antes incluso de su entrada en la Salpétriere. Se trazaban cartografías. ese insultante guiño [53). incluso cualquier luz resultaba un tormento para esta joven (sin embargo a Lande le hizo falta luz para llevar a cabo su cliché y. Sí. 171. para «ver algo nuevo». pág. decía. y para localizar exactamente la menor disimetría. toda transfiguración sintomática en general se volvía propicia. decía. destaquemos como detalle que un médico bien intencionado había además seccionado los nervios supraorbitales de esta fotofóbica. 26 años». 111. porque fijar la mirada. cuando se «intenta levantarlo. imaginables o inimaginables. Charcot.

Charcot. 55..". a convocarlo como esquema figurativo. e incluso en el corazón de la visión. Charcot veía en el escotoma una «fortificación». Reize. 1887-1888.. sin duda a surgir cierta «irritación».. Otro ejemplo. una infección. OC. uno de los dos <~efes» en cuestión bien pudo responder al nombre de «Charcot». tomo III. pág. alguien que casi se le parecía. págs. «alguna vez» según decía... como instancia. quiero decir un hombre dotado de un gusto por las formas y de una memoria visual extraordinarios. vinculado a esta pasión por penetrar a través de la mirada en la intimidad del ver de otro y en la intimidad misma de su no-ver: tal es el caso de la «supresión brusca y aislada de la visión mental de los signos y de los objetos. III. olvidaba los rostros de todos sus allegados e incluso el suyo. posiblemente por ello aún más deseoso de analizarlo). «Charcot».. OC. Charcot. 69. Además. No se sabe si este extraño y anónimo caso llegó a curar53 Cha. «sus» histéricas eran. a menudo intentó arrancar a sus pacientes una descripción conforme a la suya. en el corazón del propio síntoma histérico. llegaba incluso a querer ver en el interior de la más fugaz e inconsciente visión de estas jóvenes de ojos incomprensiblemente irritados. esto era motivo para Charcot de avanzar cada vez más en su propia Schaulust. También imagino a Cha¡cot y sus colegas (¿sus cómplices?) viendo siempre «algo nuevo» a medida que 52 Ídem.c. a contarlo como guión o recital.. (". por ejemplo. todo esto existe porque existe..rcot. ~~!~.: ' J~~ (. 74-75. vino a encomendársele porque experimentaba una pérdida total de toda ideación de la forma. del color.t/i. ' . Ídem. formulación para él inadmisible. Í\~ "'<·~ ~·. asignadas a residir en su servicio. pero sin otro resultado más que algunas paradojas como la de un «deslumbramiento» de las tinieblas.. III. Y. Cfr. 5 ' 179 . Charcot. r. en el recinto de la Salpétriere. formas y colores»!i 5 . una disociación de la visibilidad.'·f. etc.""'-"'·"¡. más íntimamente culpables. se consagró a describirlo. conforme a su esquema figurativo (él mismo se vio. sometido al escotoma. Apéndice 15]. e incluso «a la Vauban»M [cfr. págs. decía. i v. ya no podía «figurarse» nada. 182. por ejemplo. más. seducción e irritación funcionaban bien juntas. ellas. Sí.. 168. Casi llego a creer que..\~~~~%. El pobre desgraciado soñaba sin imágenes56.<\\1'"""· . y de esta manera derivaba. 178-192. Charcot. además. Figuración de un «escotoma centelleante» (las letras indican los colores). . puso sus miras sobre el escotoma centelleante. a producir por tanto un croquis" 3 [55]. pág. que no reconocía en un espejo. esa evanescente «figura luminosa>> que obnubila la visión durante las «migrañas oftálmicas» u otros síntomas más característicos de la histeria.178 n ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTE!UA t . 187. y de una culpabilidad de la que incluso llego a creer que la Salpétriere fue como el campo de gestión. sr. la culpabilidad 52 ./'·1 01. págs. CEuvres. Ahora bien.

180

0

LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA

ATAQUES Y POSES

LE S REYES.

se, pero sí que sirvió de materia para que Charcot elaborase
conceptos, todos ellos dominados por la función de la imagen: un concepto de la palabra en tanto que «complexus» de
imágenes («imagen conmemorativa», «imagen auditiva.>>, «imagen visual», «imagen motriz de articulación», «imagen motriz
gráfica»); una teoría de las amnesias, de la memoria en general como imposición de las imágenes; e incluso una ciencia de
los sueños, como ciencia de imágenes íntimas .. Y.
En cualquier caso, ese mal de la visión significó para él una
ocasión para ver cosas nuevas.

SUEÑO S (TEATRO, FUEGO Y SANGRE)

b 1ip.lumi•rwcr &

c.• r:dcScJuu 57,P:,,.is

l'our l'cxp!'cat10n du frontispice voiJ pages 381. 4-21 et4·22

Pero acuérdense de los sueños de fuego, cofres de imágenes o de joyas, de los sueños de cuadros, de la Madona Sixtina: Freud habrá escandido la palabra de Dora, que le devanaba una madeja de dos sueños, y ¿qué comprendió? Vio
una escisión del cuerpo histérico y del sueño histérico (el sueño de un cuerpo erótico, totalmente erótico, pero en el fondo
vaciado de símbolos, fijado en imagen) 58 ; Freud descubrió
como una indirección de la representación, que le obligó a seguir
significantes no sólo por las huellas sino además por las modulaciones de los rodeos, y esto era interpretar5 9 .
En cuanto a Charcot, él iba en busca de una unidad dramática y no de una escisión. Más que interpretar, escenificaba según la unidad de lugar y de tiempo de una representación
muy «clásica». Necesitaba que se produjese todo sobre el mismo
escenario, una especie de recinto de visibilidad, para lograr su
mirada única. Permanecía sordo a los ruidos que se producían entre bastidores, a los ruidos de la calle tras de él. No
imaginaba la existencia de otro tipo de teatralidad, de otro estilo -como el de un «teatro privado» por ejemplo, tal vez privado de espectador. Puesto que Charcot exigía asistir a todo.
Rechazaba de antemano la idea de «otro escenario» (es decir,
de un escenario absolutamente inalcanzable a la mirada).
57

58

56. Hervey de Saint-Denys, Les reves et les moyens de les diriger (1867). Lámina del frontispicio.

59

Ídem, págs. 188-192.
Cfr. Freud, 1901-1905, págs. 46-83.
Ídem, pág. 8.

181

182

LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA
ATAQUES Y POSES

Pl anche XVIII.

ATTITU DES PASSIONNELLES
~H:);.\CE

57. [Lámina XVIII. Actitud es pasionales. Amenaza]. Régnard. Fotografía de Augustine. /conographie..., tomo II.

183

Planche XXVII

ATTITUDES PASSIONNELLES
lfE:SACE

58. [Lámina XXVII. Actitudes pasionales. Amenaza]. Régnard. Fotografía de Augustine. lconographie..., tomo II.

184

a

ATAQUES Y POSES

LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA

Indico de paso que fue lector de Hervey de Saint-Denys,
autor de una especie de manual de escenificación, la pequeña guía de los medios de dirigir nuestros propios sueños60 . Hay
todo un capítulo dedicado a la analogía entre el sueño y la fotografía (los «clichés-recuerdos»)61 ; el grabado de la portada
nos muestra incluso un sainete «típico» de sueño (mujer desnuda, miradas de hombres, un pintor... ) y la figuración de algunos bonitos escotomas de colores [56].
En el caso de Boumeville, se puede decir que intentó contar con honestidad todo lo que soñaba Augustine. La clínica
(de kliné, la cama), si no la llave, de sus sueños. Sueños de fuego, también 62 . Sueños de no permanecer emparedada en la
Salpetriere; marcharse y asistir «a un teatro en el que se representaba una revolución» 63 . Sueños de sangre, «sueños
horribles sobre los que la enferma rehúsa dar detalles», a
menudo 64 .
Augustine devanaba también otras palabras, pero ¿para
qué receptor? «Imaginamos que hemos soñado», decía, «cuando
simplemente hemos oído hablar» 65 . Y no sabremos mucho
más sobre ello ya que Boumeville, justamente, no insistía demasiado sobre ello.

VISIONES

185

.' \1

-~~. /
~

'' (

. . . . ....:w
i;t>- .

Augustine, por el contrario, oía voces y tenía visiones de
forma irreprensible, y entonces se liberaba algo así como un
secreto, no sólo se liberaba sino que se representaba realmente, y además como en un excesivo primer plano.
Entonces, con los labios húmedos, conocía la ciencia de
perder la antigua conciencia al fondo de una cama66 , y de demostrarlo por medio de cien gestos. Quedaba claro que en

a

-....

~

'

PlanC'he XXI\' .

ATTITUDES

PASSIONNELLes

11.·\LLUCJ'.'\ATJO}'líS )JE 1.'oern
60
61

2
G
63
64

65

r;G

Hervey de Saint-Denys, 1867, passim.
Ídem, págs. 18-33.
Cfr. IPS, II, pág. 131.
IPS, III, págs. 189-190.
IPS, II, pág. 135.
IPS, III, pág. 199 (la cursiva es mía).
Cfr. Baudelaire, OC, I, pág. 159.

59. [LárrrinaXXN. Actitudes pasionales. Alucinaciones de l oído]. Régnard. Fotografía de Augustine.
lconographie... , tomo II.

186

LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA
ATAQUES Y POSES

ese momento caía bajo la influencia de «imaginaciones que
no tienen por causa más que el cuerpo», puras ilusiones, por
tanto 67, y, desde el punto de vista de la medicina legal, había
una gran preocupación por denunciar las «falsas alegaciones
de histéricas alucinadas» 68 .
Eran en su mayoría visiones de violaciones, sangTe, de
nuevo fuegos, terrores y odios frente a los hombres. Terrores,
ciertamente. Pero no obstante como caídos del cielo para un
saber psiquiátrico animado en su totalidad por la pasión dramatúrgica.
Repito que, con estas «visiones histéricas», se colocaba en primer plano una representación6!J: aquella misma sobre la que indiqué que estaba sujeta al rechazo; pero el rechazo, ahí, era
puesto en jaque y de forma tan radical que la propia identidad de Augustine era expulsada, totalmente, de la realidad; y el
rechazado realizaba un regTeso fulminante, saliendo así de las
llamas, en la mundanidad de Augustine, algo así como una proyección, en el sentido fuerte de la palabra, una proyección totalmente ditigida hacia una imagen, una imagen especular. «Visiones», por tanto: el alcance de todo el estar-ahí de Augustine por
medio de una imagen «en acto», gesticulada. Que una «visión»,
la más íntima e inmediata, fuese representada y puesta. en escena, como la sobrestimación ante todos de un espectáculo de sí
mismo, del sí mismo, esto es lo que permitía sacar clichés
[57-58]. Más aún en cuanto que a veces Agustine se tetanz'zp.ba en el acto de imagen que constituía su «visión» [52].
«Gritos de espanto, de dolor, lloros ahogados; X. .. se excita, se levanta, se pone en cuclillas sobre sus talones, su actitud, su fisonomía expresan amenaza; las láminas XVII [52]
y XVIII [57] representan esa fase en dos ataques distintos» 7º.
Lo que Bourneville ya pasa por alto es el sentido de esta amenaza, su motivo, puesto que Augustine parece tanto sufrir [58]
como hacer sufrir [57].
Existen, pues, fragmentos silenciados, en el comentario, incluso a pesar de que Augustine, liberando su «visión» en la
m Cfr. Descartes, OC, pág. 706.
Cfr. Pilres, 1891, II, págs. 34-47.
w Cfr. Freud, 1894, págs. 11-13.
70
IPS, II, pág. 162.

1

187

........

.

Planche XIX.

ATTITUDES PASSIONNELLES
.U'l'EI..

<iH

60. [Lámina XIX. Actitudes pasionales. Llamada]. Rég11ard. Fotografía de Augustine Iconographie .. .,
tomo II.

Palabra enloquecida. pág. pág. de todo el tiempo.. Veía por todas partes bestias negras. Ídem.. aparentemente. En ocasiones. ella misma ofrecía una leyenda de sus gestos. Más bien al contrario. 188 1-1885. o bien «planas. Como para justificar a su imagen «a aparecer» en la lconographie. Se encontraba sumergida en el corazón de los dramas que había vivido personalmente o leído en las novelas 74. Cfr.. órganos enloquecidos. el olvido de los principios. (En lo que nunca habrá alcanzado hasta donde Rimbaud había dejado sus huellas: «Las alucinaciones son innumerables. Me envías ranas.. Charcot. salen llamas de su boca>>75 . Súplica amorosa].. Soy mil veces el más rico. 9. Me lo callaré: poetas y visionarios se pondrían celosos. bajo la influencia de Bourneville: «iMal bicho! iPatán!. Cfr. -· Fl<Jnche XX. casi inmediatamente. 11. 132. pág. OC. . casi se condenaba a una narración.. un decir. Richer. ATTITUDES PASSIONNELLES .. Los fantasmas poblaban la vida de Augustine. Iré tan pronto como pueda. negras. mstá esto permitido? . ligeramente mediatizados.. los muertos «se desencadenan» e. Richer. cruza los brazos. OC..¡ · ppL[ C. 188 1-1885. Es eso lo que siempre he tenido: no ya fe en la historia. pág. parece que algo se embala. amenaza.1·: 61. . tomo Il.188 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES O 189 aparición de una gesticulación. Fotografia de Augustine.\ TI<•:\ . una infección alucinatoria de todo el espacio. Régnard.. Icono- graphie. tal vez porque su boca profería al mismo tiempo. pág. De repente...» Ella abre la boca e inlrnduce su mano como para sacar algo 72 . IPS. Actitudes pasionales. 147. de su experiencia delirante. amenaza con la cabeza: «iHace que me enfade muchísimo! . 11. Y con un cierto placer. pues. 1 J. Pero ahí. no dejaba de unir el gesto a esa palabra (o a esa mú71 72 73 74 75 Rimbaud. ningún retraimiento. IX. » Se esconde el rostro con las manos. IPS.\ ~I< H' Hl·T . con conchas» 7:i. [Lámina XX. «parecidas a ratas grandes». pág. seamos avaros como el mar» )7 1• Su fisonomía «expresaba». el mundo entero se coloreaba de extraños reflejos. 100 («Une saison en enfer») (la cursiva es mía). 129. pág. informa Bourneville (sin sentirse afectado en lo más mínimo): «Cuando los hombres que la rodean hablan. Incluso cuando Augustine sufría simples alucinaciones acústicas. 292.

.. ATTITUDES PASSIONNELLES Plao ch~ X..190 AT A QUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA H ISTEIUA 0 19 1 -""' "::::::-~ ?.... -it-..X i . >11:. .. Régnard .5/' 7 ..... AT TI T U D ES PAS SI ON N ELLES l::H u Tl . l 1~ ' " . Fotografía de Augustine. 62.__. Erotismo]. tomo II.. __. . .. Actitudes pasionales... ...?. [Lámina XXI. EXT:\SE (1870}.. Régnard . 63... . Jconographie.. Fotografía de Augustine.. torn o II.. - ""111 • t Planche XXII. /conographie. [Lámina XXII.. Éxtasis (1876)]. Actitudes pasionales.

Fotografía de Augustine.lfOQUERIF. lconographie. P lanche XXIll ATTITUDES PASSIONNELLES 1-:X'l'... Burla].rd. ATTITUDES PASSIONNELLES \ rn7>-i). E Planche XXVI.\ :'.. Éxtasis (1878)]. . '.rd. Régna. 65. [Lámina XXIII.. .l. tomo II.. Jconographie .. Régna. tomo II..192 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES 0 193 ~ • ' l . Fotografía de Augustine. . [Lámina XXVI. Actitudes pasionales.... 64. Actitudes pasionales.

220. 81 1111. 147-151. Pero no nos dice a qué hay que remitir. 10. 1881 -1885. Pues no. Cha. plásticos. lo escuchaba. 162. pequeños gemidos. tal vez duelo. 11.. 82 Cfr. e incluso de convocar. hace: psitt. OC. los brazos están cruzados. s. imbuido de sus descripciones clínicas. ordenándolas según el sofisticadísimo distinguo de una «fase triste» y de una «fase alegre» 79 . psitt. 432-433..real. ' . En cuanto a Richer. quiero decir pervertidas (así. está sentada a medias. vivía bajo el encanto de una visión perpetua que la hacía disfrutar de su celeste esposo» 8º. en su famosa tabla. Fue también de esta manera como Augustine se convertía ella misma en forma atestada. Cfr. hablaba de Marie Alacoque: «Tenía sin cesar ante sus 7 " 77 78 " 1 Ídem. tal vez petición. el texto estaría totalmente desmembrado. II. en el fondo. Cfr. pág. otras veces. y del que le separa un espacio 82 . sonrisas. súplicas. Sin embargo. una forma típica de la histeria. X . pág. la «llamada» de Augustine [60]. tal vez peticiones: las manos se enlazan hacia aquel al que no puede asir. Extasis. raptus. Y la Salpetriere se revela al respecto como el recinto de una experimentación y de una fabricación de «modelos vivientes» para un museo imaginario que podría creerse pasado de moda. Luego. pág. Cfr. se observan ligeros movimientos como si acunase.f.. págs. su fisonomía denota la posesión. 164. Boumeville no dejó de evocar. durante sus llamados «ataques de éxtasis» 81 • Resulta realmente crucial ese momento en que una «gran forma>> nosológica (que también podemos encontrar en Ribot. espantaba la mirada de Augustine. enjanet y en muchos otros) viene a nacer como por transfiguración de una «gran forma» de la iconografía religiosa más «clásica». que juega tanto con un fuego de Unheimliche. Richer. Richer.. Su atención se dirigía hacia los efectos del tipo: las histéricas alucinan en proporción a la estructura territorial de sus estesias perversas. formas atestadas. Cierra los ojos. repleto de los problemas taxonómicos que entonces se planteaban. Richer. excessus mentís. 11. de una frontera entre la locura y. literarios. tradicionales. Augustine no podía alucinar con besos más que en el lado derecho de su cuerpo hemianestesiado)78 . 89-116 y lám . Cfr. creyó ofrecer. Peticiones. págs. no se preocupó en absoluto por entrar en la cuestión de la angustia o el deseo. 1881-1885. Richer.. "" IPS. 110. . abraza la almohada. ve a un amante imaginario al que llama»8 '3• ¿y entonces? Él cede. como si abrazase al amante de sus sueños sobre su seno. Llamadas. Al cabo de apenas un minuto -se sabe que en los sueños todo transcurre rápidamente-: X se incorpora. 10. ¿Por qué? Cuando además en el delirio histérico. pero que es. IPS. movimientos de la pelvis. a las grandes místicas cristianas para dar cuenta. C fr. el deseo saciado.. Augustine mira hacia arriba. De lo que. une las manos. pág. dilatatio mentís. ÉXTASIS Llamada. Con ello no quiero más que llamar la atención sobre esa connivencia fundamental de una práctica clínica con paradigmas figurativos. "º IPS. 211-222. la mística. estrangulaba la palabra.194 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES sica) que llegaba de fuera. Más bien «suplicación amorosa». la estructura íntima de todas esas llamadas «actitudes pasionales». describir y justificar en la historia el escándalo y la belleza reunidos de los éxtasis histéricos. para hablar de «Genevieve». Se trata evidentemente de un hombre. (o debería decir más bien «barroca»? Paciencia. En ocasiones. etc.. pág. 1. palabras de deseo o de estímulo. Los terrores sexuales fueron incontables77 . se sienta. Lo contemplaba. ila llamada era para un hombre! «X. clásica. no fueron «iconografiados». etc. Miren si no [61-64]. 1881 -1885. se acuesta colocándose sobre el lado izquierdo de la cama y mostrando el sitio libre que le deja en la cama. a 195 ojos el objeto invisible de su amor. el miedo se convierte tan a menudo en una especie de suerte obligada. Un éxtasis. Y el cliché resultaba aún más probatorio76 [59]. Así es. pág. págs. Mallarmé. págs. 1881-1885. pero que no lo es. Una visión tal vez demasiado.. mentís alienatio. íntimamente. Pero Charcot. demasiado loca. IV.

temporal. 7. Un ejemplo: los surrealistas no encontraron nada mejor que conmemorar un «Cincuentenario de la Histeria» en 1928. apuntando al éxtasis. no..84 . al «arte». 134-135. IPS. de arrancar en espasmos casi una muerte89 . «Genevieve» llega a alucinar un aborto.5. IPS. 87 Ibídem. 93 Ídem. Bourneville y los demás hicieron en realidad «trabajar» esta fascinación sonsacando beneficios de todas sus vertientes: así.. 226-229. el amante regresó y. pág. 11. se trataba de continuar regoM Ídem. convocaban el éxtasis religioso para explicar el éxtasis histérico y. Lacan. durante la noche. explicaban el éxtasis religioso. reducir la existencia de ese Ausente a la ausencia sin mezcla. sufrió una «crisis» en el mismo cementerio. de nuevo. los surrealistas. págs. 72. 68. el acto de sacar fuera. atracción pero fuera de sí. Fascinante. ) Nosotros. inminente y perdido para siempre. pero la sangre brotaba. pág. y a tal hacer-el-amor de la «soledad compartida»94 a una «abolición del sentido genésico» 95 . sin embargo tan dolorosas. 18.51 («De la pii. apunta Bourneville (empleando el presente del indicativo. 211-222. 88 Cfr. se arrancan. brotaba realmente a borbotones93 . Se trataba de nuevo de anexionar la histeria a un «medio de expresión». !» . págs. con ecos de spasmos. 121-123. invisible. continúa siendo justamente una provocación 96 . 1973b. ATAQUES Y POSES deándose con las gesticulaciones. el acto de desgarrar. 91 IPS. ya que las histéricas hacen el amor con nada: ¿cómo podrían «sentir» algo? Yo llamo a esto una reducción. sobre todo porque la llamada histérica. reproduciendo esos mismos éxtasis fotografiados de Augustine. 111. 9S IPS. ¿verdad? Charcot. etcétera. 1. 203. y con lo siguiente como punto de partida. ver al compañero pasmado por el encore. EL ESPOSO INFERNAL Encore 85 significa: de ahí (hinc) a (ha) esta hora (hora). 23. 89 Cfr. objeto del encore. vol. pero se dirige a un Ausente. siempre está cercano. que no hay nada que queramos más que a estas jóvenes histéricas. 70-71. O escuchen también pasmo. 1928. 207. Descartes.. Bien es cierto que un éxtasis no puede más que fascinar.moison»). de devorar. como acto de verificación: él verifica la eficacia del fictumJl 2 . 140. Posiblemente sea el término de una muy. Cfr. 92 a 197 . OC. de una Augustine convertida en pobre vedette. entre otras cosas.. transfigurar al testigo. Pero nosotros no tenemos por patrimonio común de este movimiento más que una extrema fascinación.5 («Extase»). en su relación con la nada. pág. el descubrimiento poético más importante de finales del siglo XIX. 189190. págs. 11. 20. convertido en espectador. a un futuro muy anterior. 9·• Lacan. siempre un poco turbia. del T) ¡¡¡¡ Cfr. págs. (Augustine) . cuyo perfecto tipo nos ha sido ofrecido gracias a la observación relativa de la deliciosa X. Por ejemplo. atraer hacia. como las manifestaciones histéricas de puros delirios eróticos.. un amante de «Genevieve» murió. pág. estaba «como muerta»91• Unos años más tarde. El Ausente.9°. muy vieja persecución. (. 23. 1. Richer. 1881-188. sus estigmas de todo tipo.. L. Los pormenores. pág. 85 Encare: otra vez.5 1. más bien atracción. 96 Ídem. Ella se escapó por una ventana. OC. su misma historia. Y se libera una no-relación88 . 164. pág. dándole la vuelta. Esto permitía. (N. 162-163. págs. 135. tomo 1. véase la tontería. que se rebasa una penetración87. insondable y que se extravasa en su empleo86 . ciertamente. Porque existe ya una llamada excesiva que se dirige siempre más allá de los presentes. esos clichés del éxtasis.. págs. pág. casi olvidadizo del fictum). une sus manos en una súplica (lámina XX) [61] y dice con tono lastimero: «¿Ya no quieres? iOtra vez . Retirada. exhumar su cuerpo. 1. . está cubierta de sudor y sus partes genitales están húmedas» (empleando aquí el presente del indicativo. 1972-1973. Les provoca. !JO Aragon y Breton. celebramos aquí el cincuentenario de la histeria. pág. 1. Artaud escribe. intentó.196 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA mira hacia arriba. como eslogan: Nosotros. «tienen relaciones sexuales reiteradas en las que ella asegura sentir como en el pasado. Artaud. 145-146. se subliman.

visible) de un estado de crisis. de la alteración. descargar. de un disfrute: puesto que es un Ausente el que la dirigía. de la «relación sexual» 101 . secretar 102. 12-13. parece ser. LA MUJER ALTERADA Así pues. alfin sei mio». concediendo momentáneamente la palabra a la delirante: Soy esclava del Esposo infernal. como escenografía?. se muestra como el súcubo. esto es evidentemente cosa de mujeres. Kant. una alteridad radical. violento en demasía. que disfruta de otra cosa? Pues por supuesto. mis queridos colegas. el ataque histérico se habrá «desencadenado» como por el efecto exactamente catastrófico (discontinuidad repentinamente evidente. se dice también. VH Cfr. algo así como un disfrute suplementario. Rimbaud lo describió con exactitud en 1873. no es un fantasma. alma desgraciada. Voy allí donde él va. dilaceración también indican. págs. como transfinita. que generaba esa expectativa. según él. Ahora bien. etc. escénicamente. que resulta diabólico. algo que. un estado amoroso anima esta expectativa cuando la expectativa emplaza a la pobre alma a la inmovilidad. Ahí no hacía. iQué vida! La vida de verdad está ausente. Estoy de luto. págs. Puesto que pérdida. en sus «actitudes pasionales». no es un hombre 97 . 10 1 0 199 . Lacan. tan eficaz. queridos colegas. aunque en el fondo. Y. tengo que hacerlo. págs. pág. 44.. narcísico. 98. que he perdido la cordura. 60-61 . contra mí. (. el conocimiento de la histeria no puede él mismo. espera y amor. señores? ¿Es un misterio? Se trata de todo el misterio de un significante. OC. II. Ídem. ante nuestros ojos. 102-103 («Une saison en enfor». No estamos en este mundo.53. de amenaza. «alfin son tua. del que la histérica. recíprocamente. pérdida desgarradora. IPS. mis queridos colegas. pero que hace signos a los testigos de la escena. ) Sus misteriosas delicadezas me sedujeron. pág. 950. "' Rimbaud. 1798. 1772. Se trata bien de ese demonio. el saber ante la evidencia misma de un espectáculo de disfrute. págs. exclusión. fascinándose. es decir. por menos que volverse loco en ciertos momentos. Pérdida. Pero era una relación con la Nada. Pero a mí. «Délires l». y concretamente de una anestesia total de todo el lado derecho de la vulva y si. Por tanto. recíproco 100 . el saber se altera también. reemplaza en el éxtasis a esa imposibilidad real de una relación. es destino de las mujeres. 1. Puesto que. de un enigmático disfrute. Entonces.198 O ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Y porque el Ausente al que se llama es tan.l Diderot. !1. la muy desgraciada. Esto. «consumen» a las mujeres98. 123.iCómo describírselo! Ya ni siquiera sé hablar. más que deteriorar suplacer al encontrarlo: ésta es la misma definición que da Kant de los «vapores» histéricos que. Olvidé todos mis deberes humanos para seguirle. concretamente. En todo caso. págs. alteración que es de una clase totalmente distinta 103 . tengo miedo. 68. pero muy íntimo. la hace tal vez soportable. disfrutar. Safouan. Esta doble coacción. Si nuestra Augustine sufre de una «abolición del sentido genésico». 1972-1973. aquel que ha perdido a las vírgenes locas. 100 Cfr. ¿no sería. entre espectáculo de la pérdida. ahí. disfrutar se habrá extasiado en un más-allá. que «su espera se vea cien veces burlada>>99. 64. !l? es decir. un vacío absoluto y sin atributos. vivía en la inextinguible embriaguez (iplaga social!) de un encuentro fantasma. Y eso pese a que el modelo neurofisiológico de un disfrute como descarga de presión haya sido creado para denegar dicha tensión. pese a ello. el amor permanece ahí impotente. iEI muy Demonio! Es un Demonio. 1979. uxi Cfr. «Vierge folle»). foo podría haber sido inventada ya como pose. ¿como «actitudes pasionales»? En cualquier caso. al fin soy tuya. wi Cfr. imperativamente.ino me matarán!. todos podemos verla. ¿saben?. tetanizada. Y a menudo se enfurece contra mí. al fin eres mío {es el vals lento. algo que parece existir. el dúo fantasma de Lucia di Lamermoor). que estoy condenada y muerta para el mundo . lloro.. y sospecha del suplemento. ¿Pero en qué consiste ese suplemento. Un estado amoroso sigue persistiendo. No es un espectro.

Habrá que estar siempre preparado para actuar y captar la actitud interesante en el momento que se quiera. en todos los sentidos de la palabra. Las consecuencias psíquicas son incalculables. Qy. seria el disfrute mismo hecho pérdida en tanto que la pérdida se hace acontecimiento. no puedo imaginarme que todo eso no afecte al espectáculo. es decir. pero yo lo filtro a través de una placa de vacío» 1 5••• Ciertamente. 1895. de una simulación. se vio como obligado a un do- ble cuerpo. Un efecto de la crueldad más pura. POSES DEL PLACER (UN DOBLE CUERPO) No puedo imaginarme que esta culpabilidad. histérica. Como respuesta. ella pensase algo así como: La reproducción de esas escenas tan variadas como imprevistas se llevará a cabo por la Fotografía con ciertas dificultades. Cfr. puesto que se suceden con rapidez. pág. como por cierto ocurre con las precedentes. Freud. seguía colocando su mejilla contra la placa. toda pose las obedece. puede que ininteligibles 108 • Ahora bien. págs. la pregunta quedará sin resolver. 291-292. le otorga valor de «suplemento». fundamental. concretamente en la economía freudiana. 104 Cfr. las representaciones son excesivas. l"li 107 108 Londe. hay que decirlo. temo dejar muy pronto de querer a cierta persona. de un espectáculo. Todas las escisiones fueron enlazadas en los momentos de las tomas. dice Freud. se tantaliza. 101. Pero la identificación es tan lábil en la histeria. festines de imágenes. El placer se condenaba a las representaciones. una accesión. ¿cómo podría haberlo enunciado? «Ignoro cómo se iiifabrica!!! el regocijo. acontecimiento visible. Ella misma experimentaba la escisión de la prueba y del saber 104 . en el disfrute. Respecto al tiempo: una pose se extirpa de un movimiento. clavadas vivas.. de pérdida suplementaria. tratándose de la histeria.. 56.. 1895. Pero en este caso. pese a la plasticidad incluso «clásica» de sus poses. fueron hieratizadas en algunas poses. resulta absolutamente recomendable el empleo de la cámara de doble-cuerpo. del ser y de la identificación.. ineluctablemente. Pero repito que Augustine.. particularmente hipertensas. lanzaba discordia a todas sus euforias. Y puede que en lo más profundo de su ser. 105 Artaud. convertida ya en escisión. de una tensión.200 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES se ahoga. incluso si.. y después la invención. 336-338 («L'épreuve de la satisfaction»). 359-360. a todas sus exultaciones. Freud. la representación. Pero ¿qué es lo que es verdad? Me pregunto no obstante si él también tendría parte en algo . y de ahí viene toda mi desgracia. Pero ignoro de qué soy culpable. Y he aquí que ahora es verdad. ofrecido e indescifrable.. 2. pág. puesto que la enferma se desplaza constantemente y no sería posible efectuar la puesta a punto mediante los procedimientos ordinarios 107• º No me preocupo en absoluto por ustedes. aquí está el desdoblamiento interno de la imagen de los cuerpos. acontecimiento también agitado. 102. dicha mujer parecía cumplir a porfía un acceso. pág. y que esa otra escisión.. y diria que valor.é quiere una mujer. vol. incluso la cámara oscura.) Esta expresión denomina sobre todo una escisión. 1893-1895. En esta hipótesis. una invasión de deseo. 1873.. jamás se le dio a Augustine tal enunciado. Al producirla. se excita aún más. 106 Dostoievski. el órgano predatorio de las pasiones histéricas. La representación. págs. no «reproduce» un objeto (un objeto de deseo): produce la ausencia y dinamiza su pérdida. 1 . Breuer y Freud. págs.. una posesión. con su rostro colgado en el abismo de una retroculpabilidad que. en esta aporía.. Probablemente me haya hecho culpable de una importante falta ante sus ojos . Y esto es exactamente un doble cuerpo: el acontecimiento a la vez abierto. se aliena a esta intensidad. atadas. 132. ¿De qué manera? Mediante el desdoblamiento de los cuerpos. en la histeria. ésta es la ley absoluta del género. de los disfrutes histéricos. una pose es una intermitencia. Ineludiblemente surge come secuela una suerte de inestabilidad general en las imágenes. a todas sus sonrisas. no de claridad pero sí de fogonazo. a 201 (Y de esta manera. Es por mí por quien temo. tomo XIV. 1893a. OC..

a la histérica como un afecto. pág. justamente. ) Fue así como el ser normal logró. Ahora bien. (. en la misma época. Breuer y Freud. y por ejemplo un abrirse camino del dolor. páginas 128. si las representaciones convertidas en patógenas se mantienen así en todo su frescor y siempre igual de cargadas de emoción. atravesando la garganta. págs. Puede que dicho verbo nos hable de la facticidad. Freud. 1893-1895. hablaban de la expresión motriz de los afectos como de un «reflejo» "º· Pero su concepto de la abreacción tendía también. 114 Cfr. en las «actitudes pasionales» del ataque histérico: Breuer y Freud se atrevieron a dar al respecto una hipótesis según la cual esos movimientos expresan el recuerdo. Lenguaje y representación aparecían ya totalmente implicados en el asunto: «El ser humano encuentra en el lenguaje un equivalente del acto. claramente. 1895a. 5-6. 1893-1895. Ídem. en el mismo momento incluso en que se desencadena: esto afecta. 172-178.202 a ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA GESTOS AFECTADOS La histeria es tal vez ininteligible. esperaban formular. afecto. págs. «Barreras de contacto» demasiado frágiles 114 . págs. la manifestación no puede extirparse de la apariencia. págs. 1895. La persistencia del afecto aferrada a las representaciones es una retención. págs. 11 ° 1 111¡ . hacer desaparecer el afecto concomitante» 112 • Ahora bien. o de forma recíproca. 1888-1893. esclarecido de irrealidad. en este caso.. 11 7 Breuer y Freud. Cfr. 1895. el gesto histérico se encuentra muy afectado. 1893-1895. 1893-1895. 152-161. mediante los afectos de la asociación. a 203 1f 1¡ Podemos por tanto decir gue. Freud. llegaron más lejos. un trabajo de la memoria. págs. en una especie de pérdida repentina del sentido del movimiento. 11 2 Breuer y Freud. 165-166. Cfr. 486-555. y también llevar algo a cabo. yendo a diseminarse por todos los órganos. equivalente gracias al cual el afecto puede ser abreaccionado. págs. como la efectividad de un drama tremendamente virtual (pero que. 315-317. Existe. págs. 53-54. es decir. En ella. 326-327 («L'épreuve de la souffrance»). pues. 8. «siguen siendo parcialmente inexplicables» 117 • Encontrarse en un estado de extrema conmoción. Breuer y Freud. y en todos los sentidos. Freud. toda la aflicción permanece. es exactamente esto lo que la histeria no sabe hacer: en ella. 111 Cfr. 113 109 Cfr.y aflicción. 318-322. Gilles de la Tourette. bien es cierto. 115 Breuer y Freud. de forma muy tangible. 1893-1895. I. Breuer y Freud dieron la siguiente formulación princeps: «Es sobre todo de reminiscencias de lo que sufte la histérica»u5 • Y el propio concepto de abrirse camino del dolor buscaba su noción psíquica 116 • Finalmente está el movimiento. a dar cuenta de la molricidad afectiva por medio de conceptos como «estado de deseo» o «asociación subconsciente» 111 . Significa por último pasar el tiempo. pero ¿de qué se trata exactamente? La Escuela de la Salpetriere admitió un «estado mental» histérico: la sensibilidad emotiva a menudo se encontrnba asociada a lo que se denominaba «la degenerescencia mental» 1º9• Breuer y Freud. pero que no sabe extirpar el arte de la naturaleza.. Freud. y todas las representaciones se infectan de ello. pág. Gesto viene del verbo latino gerere. está como crucificado entre afectación y afecto . Intentaron. representar un personaje (gerere aliquem). 5. Pone en movimiento algo de la mimesis. está lejos de oponerse a lo real). permanece «fresca». los afectos son gestos y los gestos. establecer un vínculo entre la visibilidad de una emoción y las muy íntimas «excitaciones tónicas intracerebrales». aunque (o tal vez puesto que). tal vez formalizar el afecto en términos de cantidades. Y luego está el tiempo. apariencias. quiero decir angustia del tiempo. pág.1895. 339-340. 1891. dicen. pues. En la histeria. Freud. siempre renovada en su crueldad. 11. el agere del facere. 116 Cfr. que significa producir pero también hacer parecer. 1895. 231. se vuelven patógenas. es porque se les prohíbe la usura habitual debida a una abreacción y a una reproducción en estados donde las asociaciones no se verían entorpecidas 11 º1. págs. quiero decir atentado.

II. III. W . en la calle Enfer. inminente. Aunque nadie resultó herido. se trata realmente de simples escenas: Y la pasión por lo pintoresco llegaría hasta el siguiente extremo: Charcot hacía dibujar a algunos de sus enfermos su personalísima escena traumatizante. pasado. . una máquina de la fábrica estalló cerca de ella. Pero estaba ahí. Un día del mes de abril (U) de 1875. y por la noche iba al colegio. . para la lconographie. 1 a 205 122 123 IPS. 1888-1889. 111 . un golpe. A . ¿y su madre? Respuesta: Su madre está muerta. como por ejemplo la fulguración a consecuencia de la cual un hombre se había puesto muy nervioso e incluso le había dado un ataque de nervios. pero con una especie de desvinculación (más tarde verán que teorizaba e instrumentalizaba dicha desvinculación). Charcot: ¿Qué relación tiene con ella? Respuesta: Soy su amiga. el ser-traumatizado iba a ser. en cierta manera olvidado. sí. lo examinaba de todas formas. Entonces. muy cercano. Estudió. que tenía el periodo. Charcot. ineluctable. Charcot utilizó desde muy pronto la expresión «histeria traumática». se asustó muchísimo. la cabeza de una enferma que había fallecido a consecuencia del desarrollo de un enorme tumor que le había ocasionado una considerable deformidad. le invadió una risa nerviosa y al cabo de algunos minutos.. Su patrón estaba conten- Pero también en numerosas ocasiones no pudo más que quedarse perplejo: tal mujer propina la más benigna. cómo decirlo.) Éste es el estilo-Salpetriere de los traumatismos. catástrofes de la época. trabajaba en una fábrica de sedas. la suegra puede ser una de las causas ocasionales 122 . entre los orígenes de la corea hay que colocar a las suegras. unos ataques histero-epilépticos.) Sr. ¿Por qué? 123 • ¿Podemos denominar trau- 120 121 " ªCfr. Tiene una suegra. pág. LA PRlMERA ESCENA. no tuvo tiempo de cubrirse la cabeza. le sobrevino una violenta impresión que su imaginación reproduce en los ataques 1l!J. con cierto sentido del humor: (Una persona que acompaña a la joven: dieciséis años. pág. 189. un drama que la memoria le devuelve. pág. 95. Charcot._ .. 439 y fig.204 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES to con ella.. y hete aquí que se queda totalmente paralizada. algunas veces incluso. Un día. 131-139. 33. pero no puede quedarse con ella. neurasténicos (en el hombre) o histéricos (en la mujer. Thyssen. como consecuencia de ello. más «impresionable») 118 • (En 1898. págs. por ejemplo. en el mismo lugar exactamente?) Un día. En este caso. los efectos psicopatológicos de las colisiones de los trenes. unido por entero al ser-enfermo.. el chico encargado del anfiteatro trajo al laboratorio. 1888. Sr. Cfr. una ley sobre accidentes laborales se propuso indemnizar a ciertos «traumatizados». págs. 12º. finalmente. . para ser fotografiada. Charcot hizo que seguidamente se volviese a grabar esta escena para la publicación de sus Lecciones de los martes 121 • El padecimiento sordo de los dramas familiares resultaba menos precioso a su espíritu de «veedor». pág. como se devolverían un choque. Charcot: Bueno. 1888-1889. (¿y cómo no estar loca si se hizo retratar ella misma. e intentó ofrecer una teoría de la relación causal entre lo que denominaba el «shock nervioso» y los síntomas subsiguientes. yendo a repetirse. muy. basándose concretamente en esta ciencia del choque.passim w IPS. Sr. Ídem. habiéndose introducido subrepticiamente en el laboratorio. Charcot. la más cotidiana de las tortas a su chaval. . A... 251. «COMO UN GOLPE RECIBIDO EN PLENO ROSTRO» Un drama virtual: muy lejano. Charcot: V en ustedes. 1887-1888.

entre otros motivos. un auténtico golpe. 92-94. el hecho para Elisabeht v. Comprendió que una simple frase podía ser «como un golpe recibido en pleno rostro» 128. por ejemplo. págs. decía. a 207 . poniendo en relación la «actitud pasional» con una efectividad. 1892-1894. es decir. Cfr. El traumatismo. Schefer. No refutó la temporalidad invertida de la eficacia de los traumatismos. 1893-1895. Cfr. 97. págs. o a algo que únicamente ha estado a punto de producirse. de antiguos sustos 129 . Cfr. 12 h 127 En resumen. 119. y del que el rostro podría mostrar rastro.206 :1 LA INVEN CIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES matismo a algo insignificante. que es in-cado. el «golpe». 1975. «esta amnesia 132 1:<3 134 135 Ídem. pág. págs. la causa determinante seguía siendo el factor hereditario. simplemente.. 1909-1910. pág. 323. de una manera u otra. sigue sin ofrecer una solución. sino de la memoria del traumatismo: de alguna manera traspuso. el determinismo «físico» enunciado por Charcot al «campo psíquico» 127 . C harcot. según sus desplazamientos en la memoria. Charcot. un golpe no obstante. Freud. pág. síntoma en otros) condujo a Charcot. Freud. 2. IV. OC. Freud. Freud vio que ciertas contracturas histéricas. a menudo la discrepancia de los efectos y de la supuesta causa traurnatizante (en este caso choque. Descartes. Y después. iw Breuer y Freud. y luego incidere también. pág. más bien examinó todo esto corno la extrañeza de un funcionamiento de la memoria no.. pág. OC. 1896c. no a la inversa. podían ser la imagen-acto. o incluso a algo que no existe más que en la imaginación de las histéricas? 124 . a no considerar el acontecimiento. 137. Anotó las descripciones que daba Charcot del ataque histérico. . OC. o sobrevenir. lo intempestivo de un síntoma. Cfr. l. págs.abra a lo que vinculó a la histérica. Bien es cierto que Charcot se inclinaba a menudo hacia casos de «amnesias retrógradas» consecutivas a los «shocks nerviosos». es la propia memoria la que libera lo intempestivo. Ahora bien. pero aquí la i es larga. que es in-aedo. para comenzar. y lo mismo ocurre con la «puesta a punto fotográfica» mernorizante. si se me permite decirlo. violencia de una he1ida . de una sentencia. caer por casualidad. Cfr. consideraba incluso la «amnesia anterógrada» (la imposibilidad de «grabar en» la memoria los hechos actuales) corno un síntoma histérico-tipo porque. esta «desproporción». por ejernplom. Breuer y Freud. el pequeño artículo cuarenta y dos de las Passions de l'áme. pág. de la incisión: corte y grabado a la vez. fue a la pal. Cfr. 276-277. incluso cuando lo reconocía como fragmento referenciado en lo real. fue lo que precisamente retuvo Freud acerca de la histeria126. es una memoria. págs. 13 1 Cfr. «Cornrnent trouver en sa rnérnoire les choses dont on veut se souvenir» 134 [Cómo encontrar en nuestra memoria las cosas que querernos recordar]. R. verbo de la entalladura. 1893-1895. pág. 129 Ídem. 21. iu Cfr. RECHAZOS Y RESACAS DE LA PRIMERA ESC ENA Existe un sujeto para el tiempo. pág. 1888-1889. 142.perennidad de un estigma. Freud planteaba el traumatismo según sus efectos en los sentidos. abatirse sobre. de una escritura. con una i breve. esta misma discrepancia. 1893-1895. Que la histeria sea una enfermedad puede significar primero lo siguiente: la memoria falla. 128-129. lo que remite al sujeto a una efectividad. 138. Por último. de encontrarse «clavada en el sitio». Bergson. en tal que incidente 132 . pág. no del traumatismo. o convertirse súbitamente en presa de algo (incidere in farorem et insaniam: volverse loco). 125 Cfr. 527-535 (redactado por Dutil). al estilo Bergson 135. 715-716. Freud se planteaba el traumatismo corno un acontecimiento significante. Intentó también comprender la no menos extraña capacidad de apercibimiento de los traumatismos en la actualidad de los síntomas histéricos 131. se prestaba ya en su concepto al juego al que se presta su significado original: puesto que en él se encuentra incidere. Breuer y Freud. más que corno un simple «agente provocador» de la histeria 125. 130 Ídem. tampoco refutó su siempre posible facticidad.

por medio de «actitudes pasionales». clínicamente hablando: una contradicción. págs. Los ha atribuido a ambos a un solo concepto (no clínico): el rechazo. 1926. reposición en escena. «desvinculaciones» e «inervaciones» (de los «símbolos mnésicos») 144 . ante un médico a menudo en silencio. ligadas a «centros» concomitantes. págs. en la histeria. Freud.dos. la intempestiva efectividad. escribe Freud. Un significado viene a alcanzar al sujeto en su conjunto. Freud. 2. extenuándola. Freud se arriesgó a ofrecer una teoría totalmente diferente. Cfr. 1895. 142 • Tremenda aporía de lo «orgánico» y de lo «físico». puesto que el mundo de lo mental nunca fue más que lo que queda de un pisoteo infernal de los órganos . III. debido a su capacidad de desp!a<fl.. La.. como una «idea». 9-10. su pasado. se entiende que tanto la obsesión como la amnesia histéricas son dos efectos. en cualquier caso. 283-284 (y passim). 8. para la histérica. como una pérdida. Charcot. sus intermitencias. CONVERSIONES DE LA PRIMERA ESCENA La «primera escena>>. etc. Charcot. un concepto muy de acuerdo con la clínica anatómica: se trata del de las «memorias parciales». ATAQUES Y POSES todo el advenimiento de su destino. su palabra. Artaud. pág. «hipertensas». 48 (Ja cursiva es mía).. págs. ciertas operaciones analizables. 178. mucho tiempo. «conversión». pág. Un algo que se desplaza. Charcot intentó ofrecer un dibujo. Cfr. siempre desplazp. se denuncia a sí misma. En esta aporía. o lo que es lo mismo: «Me acuerdo de haberlo ignorado en el pasado» 141. 1915c. Existen también. relativamente independientes. Cierto. su cuerpo. 4-5. 137 MI 1 2 " 143 1 "" Schefer. Una casi farsa. pág.208 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA no es realmente más que aparente» 136 • Aparente pero efectiva. Lanzó una palabra. frente a la extremada labilidad de las amnesias histéricas. 13s Freud. y entonces ya no son ideas sino miembros. 1893-1895. Necesitó plegar (véase recortar) los cuerpos a su espacialidad del concepto. La histérica dice: non memini.miento. 1894. 0 209 . Cfr. tan «eficaces» incluso pese a ser inaccesibles al yo 139 • Las representaciones. excesos de la memoria. OC. Desde el Inicio. todo un 136 Charcot. como si dijéramos. Freud. Resulta interesante que exceso y defecto no se hayan visto incluidos por parte de Freud por lo que constituyen. miembros guerreando entre ellos. Freud. Freud. 363. privan y satisfacen una memoria al mismo tiempo. pág. pág. corrió «tras» la conversión y su obra contiene no menos de tres conceptualizaciones 143 • Y es que cualquier tentativa de enunciar una cadena causal en cuanto a la histeria sigue siendo escabrosa. desafio malvado del no-saber al saber. en la histeria. Pero hubo algo que siguió siendo imposible contar. vol. "º Cfr. 139 Cfr. también. 1892-1893.. pues. para quienes la repetición es como una erótica. durante mucho. «que el enigma descansa en el mecanismo de dicho desplazamiento» 138 • Es por esto por lo que. tomado de Gall y de Ribot. en cierta forma. iexponía! esta aporía. «sustracciones» (a la conciencia). el «trabajo» de formación de los síntomas histéricos se deja relacionar con ciertos mecanismos. 1926. de cualquier simple sentir de sus gestos. Que escapa. quién sabe . a la efectividad. 518-519. Todo síntoma histérico exhibía. esa ignorancia punzante. socarronamente infernal. Ciertamente. 137 . son como fatales. 15. un trazado de fronteras. 92. pág. un acontecimiento significativo. apela a un concepto «territorial» de la memoria. Sujetos abandonados a la memoria. son destino y castigo para un sajeto 140. 24-. pág. 1978. 1975. como «regresión». II. 1901-1905. 60-61. vuelve a sobrevenir. «condensaciones». los mil y un recorridos de la «conversión». y luego se puso a correr tras ella. Pero también están las hipermnésicas. la denominada «traumática>> ya constituye por lo tanto. del mismo rechazo y «podemos deducir». quiero decir en el sentido en que: las ideas no van sin miembros. OC. «Actitudes pasionales»: violentas resacas de la «primera escena». en el cerebro. Cfr. intentó una recomposición territorial. Freud. incluso cuando tienen lugar. David-Ménard. 266. págs. tomo XIV. págs. en los centros que se esperaba poder localizar en las circunvoluciones. pero al recordar. las representaciones permanecen tan «frescas» en la histeria. Breuer y Freud. «escena» sería. enarbolaba.

... era el amante de su madre. La propia narración extrae. ¿verdad? Esto no explicaba la naturaleza de los síntomas (como mucho el contenido de tal delirio). Un médico. ¿Cómo se «causa» la visibilidad histérica? Vean a propósito de esto la prudencia y la especie de fragilidad de esta metáfora freudiana. Bourneville camufló su indecisión colocando la narración de una «primera escena>> concerniente a Augustine en la sección de las «informaciones complementarias» (y no cita todas sus fuentes). al verle. por Charcot. L. aprovechándose de su temor. ». L. volvió con sus padres. con palabras directas y sencillas. sintió miedo al ver los ojos verdes de un gato que la miraban. le hizo beber licor. passim ' u i 1.. de ese lujo. y entonces se convertían para la ocasión en investigadores. .. su madre acudió y la enconlTó totalmente asustada. L. ... con lo que se denomina todo lujo de detalles. viendo que no quería 14 l45 211 ceder. desarrollados sobres relaciones orgánicas prefiguradas. Wajeman. Al continuar el estado de malestar. comparables a guirnaldas de flores colgadas de un alambre. págs. de manera que podemos encontrar. en cuya casa vivía y que. principal. el núcleo. Durante la comida. comenzó a sospechar. Vomitaba. al que se llamó.. en algún momento. ¿es mentira? Por más que el síntoma histérico llegase a ser reconocido. llegó a plantearse la veracidad de esta escena. le dolía el vientre. la sencilla pregunta de: ¿es verdad?. no dejó de lanzarle miradas amenazantes a fin de imponerle silencio. la de la guirnalda: ¿y entonces? ¿Dónde estarian el centro. se quedó completamente pálida. a los testigos.._ embrollo de visibilidades que depende del hecho bruto. w. además. PANTALLAS ENCUBRJDORAS DE LA PRIMERA ESCENA . y todo decir histérico reclamaba. 1980. el corazón. Frente a todas las alegaciones de Augustine (proferidas sobre todo durante el periodo delirante del ataque) debía sin duda plantearse. en un caso distinto. un efecto de choque. metodológicamente. Pero verificar una violación que ha ocurrido hace tiempo es difícil. el problema de un sujeto simulador persistía. según la costumbre y que. como típica de la histeria.. la amenazó con una cuchilla de afeitar. la desnudó. Los médicos siempre desconfiaron de la fabulación. 126-127. por parte de «C . II.. estando tumbada en la cama. a 6 141 Freud. Hay que intentar comprender cómo Bourneville. . había perdido un poco de sangTe. como específico. haberle ofrecido hermosos vestidos. el Ser de una guirnalda? Es un hecho que numerosas histéricas ofrecen sus «primeras escenas». ¿No es cierto? El problema se hacía entonces más punzante: ineluctable persistencia de los efectos traumáticos. ni totalmente imaginarias. . Un delirio que parece demasiado preciso para ser tan sólo un delirio. Cfr. 62.. IPS.. «Conversión» es en realidad el término de una paradoja causal. ni totalmente reales. en la aparición de la regla. Al día siguiente bajó y como rehusó dar un beso a C. pero tremendamente enigmático. . sin examinarla. relacionándola con el concepto clásico de la fabulación histérica.. A la mañana siguiente. también creyó. empezó a gritar. se trata de la violación de Augustine. sufría dolores en sus partes genitales y no podía caminar.1 . C .. Todo un embrollo de especialidades.. interrogaban a los padres. de que venga a presentarse una pulsión: «actitudes pasionales». Unos días más tarde.210 a ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Supongo que aquí se trata de pensamientos inconscientes.. etc. su jefe. la señora C . para verificarla. pág. . considerada. sangrando por la nariz. pensamientos diferentes entre los mimos puntos de partida y de llegada145. la prueba de una sospecha sistemática 147. insisto. tras desplegar ante sus ojos todo tipo de promesas. 1901-1905. la echó sobre la cama y tuvo con ella relaciones completas. que entonces contaba trece años y medio de edad.. Después comenzaron los ataques. C . pensaron que se trataba de la primera aparición de la menstruación. estaba indispuesta.

sin embargo. portadoras de sentido. pero sólo a unas cien páginas de distancia. ahí estaba toda su estrategia. Cfr. EFECTOS Heme aquí. aquella en la que colocar la leyenda se mostraba casi como «rendirse al sentido».212 0 ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Verificar un pasado absoluto es difícil. Freud. Es un compromiso convertido en figuración. Puesto que. despliega. 5 1-59. de dúplice. is3. con todo lujo de detalles. de los más precisos. una guirnalda únicamente imaginaria. dice Freud. Freud. dice Freud. es como una simetría tremendamente artera de la amnesia histérica. muy «complejo» de los significantes dentro de la lógica de un tiempol54 • Se apoya en una multiplicidad. está consagrada a la multiplicidad. 0 213 . 1908. es porque se comporta él mismo. es. es la misma que ahora parece desbaratar todo saber. el problema ya no se encuentra ahí. págs. en un proceso) resultaba coherente: la «calidad de imagen» fue prueba de ello. pero su misma estabilidad escamoteó un desplazamiento que. 140. precisa -cuando de hecho no busca más que escamotear. nos habla como de una pantalla (término que se vio. Es la imagen hecha leyenda 150 . Ya sea esa imagen «verdadera» o «falsa». de capcioso. si no se simboli. frente a la misma paradoja: la visibilidad más evidente. se trata de un problema de verdad y no de veracidad. 56. tal como Freud llegó a considerarla. Pero preguntemos todavía más al abogado del diablo. no obstante. 19. que desplazar. pues. 240-241. 152-153. Freud. de las «actitudes pasionales» [57-65]. pág. El síntoma. si no se asocia de forma múltiple. toda una manipulación temporal. no «emerge». passim. 1901-1905. de un «trabajo». dice Freud. pág. el síntoma es como un símbolo 152 • De nuevo aparece aquí una paradoja causal de la formación del síntoma histérico. habrá complicado sobre este punto la obligación de veracidad de todo investigador. Freud. Se le otorgó crédito. pues. las fundaba. coherentes. 1901 . Cfr. por tanto. es decir. Augustine. Busca que lo «esencial» (de algo real. como una imagen. págs. formada.se demuestra como instancia de sobredeterminación. totalmente fracturada. 143-144. tras un rodeo. Ídem. 118. Freud. pero memoria a pesar de todo. nos habla de imágenes perfectamente «puestas a punto». dice Freud. Ídem. ¿De qué manera? ¿Tal vez bajo una especie de jeroglífico? Si el síntoma escatima en la histeria imágenes y actitudes. restituye temblando el tiempo de su manifestación. Puesto que las imágenes son. es decir. págs. Freud. resultaba. se hace retrógrada y anticipadora por turnos. pues. es un engaño de la memoria. Adiós unidad de lugar y unidad de tiem15 1 148 149 15 ° Cfr. la muy (demasiado) precisa leyenda del síntoma. Freud. «Pantalla encubridora»: ésta es la hipótesis de una imagen en la memoria extrañamente estratégica: emerge totalmente diferenciada. una imagen de memoria151. se forma. págs. que también modifica formas . que deformar. Pero está totalmente alienada al síntoma: un fantasma de su desdoblamiento o incluso de su explicitación. Nos habla de recuerdos. pág. «Primera escena»: totalmente difractada. 152 153 15'1 Cfr. totalmente conveniente al estilo de la Iconographie. ciertamente. el «traumatismo») no es eficaz si no desfila primero a través de una cadena bastante inextricable de memoria. casi al tiempo de la muerte de Charcot: la «primera escena» (es decir. y su coherencia comporta por tanto algo de abusivo. 1893-1895. los más coherentes. 1901. 1899. Breuer y Freud. «la llave para comprender la formación del síntoma» 149 . Y la imagen -me refiero ahora a la ostentación sintomática de las «actitudes pasionales». 1899. escribe en otra parte. por lo tanto. toda voluntad de veracidad. iy qué sentido!. de una «primera escena») pueda olvidarse 148 . de hecho. dotado de un sentido totalmente nuevo: superficie sobre la que se puede reproducir una imagen proyectada). un desplazamiento de los afectos y de las intensidades sobre una imagen «sin esencia». la evidente visibilidad. tranquilizó a sus médicos en cuanto a la exactitud de su «escena».:p. pág. a partir únicamente de 1864 y sin duda gracias a la profusión de la fotografía. porque la imagen que anticipa (al igual que se anticipa un argumento para su defensa.

Brazos y piernas totalmente retorcidos. ninguna fotografía fue considerada digna de ser tomada o al menos de ser publicada.214 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES po. desborda y desvía su leyenda. 161.. 159 Ídem. análoga a la transformación de un elemento en su contrario que 155 i si.. 162 IPS. ) C. y a difractar cada vez más esa unidad representativa de las «primeras escenas». más allá de Hegel. I.. en la «actitud pasional». pág. pág. es ante todo porque su dra ma (acto. «iCerdo!. confirma la desgarradora realidad de un ataque histérico. evidentemente. en el fondo. pág. es decir. no una falsedad pero sí una invención: simplemente un efecto: «Un recuerdo aplazado». 161. difractada): a cambio. 366. a 215 .o Freud. es ante todo porque su dramaturgia se cristali~ (concretizada. a través del acontecimiento simbólico del regreso. cuenta Freud. «es que ofrece una figuración simultánea a varios fantasmas en el mismo material. Freud. esta deformación encuentra por su parte su réplica exacta en más de un sueño que se inicia por el final de la acción para terminar por el comienzo» 159 • Si de una escena se dice que es «primitiva». continuaba siendo presa de incesantes delirios de violación.. deseo y representación) es ya en sí mismo una economía de la impulsión. por más inductora de sentido que sea. 78 (la cursiva es mía). 1908. 1909. . dolores punzantes . no sabía lo que significaba. 1 7 ·' 158 Freud.. Yo no sabía que era un bicho que iba a morderme» 162 . muy violento. 1895. aunque protón. iCerdo!. en el ataque aparece representado un abrazo de la siguiente manera: los brazos están estirados convulsivamente hacia atrás hasta el punto de que las manos se unen por encima de la columna vertebral.. Decía que todo el sentido del síntoma descansaba ahí. 152. 150. pág. Si la «escena>> resulta primitiva.. el siguiente acontecimiento: que una «actividad se fusionará con una representación». de deseo y de representación. 15 1 (la cursiva es núa).. actividad: esta «fusión» habrá sacudido todo a su paso. El misterio podría ser.. representación. Irrupción: recordemos que. es habitual en los sueños.. Freud denominó fantasma a la lógica de esta difracción y de esta «fusión» de acto.. icerdo!. )La interversión de la cronowgía al interior del fantasma figurado casi provoca la misma confusión y errores. La noción de síntoma se vio totalmente sacudida: «Los síntomas histéricos no son nada más que los fantasmas inconscientes que han encontrado mediante la "conversión" una forma figurada» 156 . pág. (. desde 1892. Cfr. 1G1 IPS. Freud. pág. que procede a una condensación»158 . irrupción de un fantasma inconsciente que. es que el acontecimiento no se confunde de ninguna manera con alguna efectuación de la realidad: el «origen» de la histeria sería ya. en todo caso.. 162.. Boumeville llamaba a esto exacerbaciones 161 . ir. Augustine. su «regularidad plástica». págs. . me ha dicho que me mataría. tiene lugar una deformación totalmente extraordinaria. por ejemplo. Deseo: Freud habrá estado por lo tanto como obligado a dialectalizarlo. . Y sin embargo de esos momentos. a su «abrirse camino».. muy... 139. ATENTADOS Y sin embargo. Freud. ella. Me haces daño (. Se lo diré a papá. Me separaba las piernas . un pseudos. muy capcioso. dicho de otra manera. de las que las «actitudes pasionales» no obstante siguen siendo un re-juego. De esta manera se mantendrá un cierto misterio en cuanto al sentido de las «actitudes pasionales» de Augustine. petrificada. decía que el sentido de las «actitudes pasionales» estalla por un «regreso de la memoria» 157 • Cristal: «Lo que hace al ataque incomprensible». Si la «actitud pasional» desbarata. escribía diecisiete años más tarde. en destellos. «una representación de deseo» 155 • Deseo. icómo pesas!. «no se transforma en traumatismo más que tras-el-golpe» 160 • Y el presente de la imagen. II. Lo que me enseñaba. 1908. Freud enunciaba con gran precisión el carácter central de las «actitudes pasionales» en el ataque histérico. Ibídem. no es para nosotros más que un cristal muy. hay que repetirlo. posiblemente no sea más que el efecto de un efecto. 1892. Desviación: «Debido a la inversión antagonista de las inervaciones.. pág.

págs. su voluntad de saber fue tal vez también voluntad de evitar. 78. 157-159.. un contraefecto. I. Aquí tienes mi . » 168 • Nunca lo dijo porque su voluntad de saber. 167 Cfr. a 217 . . que se simboliza 166. (¿Y cómo no pensar que. siempre . II. a representarse. esa «aventura>>. Augustine no interpretaba únicamente su «propio» papel. añadir. 1909. IGG Cfr.. siempre . 1978. Freud. 62-66. respecto a la histeria. Dame . a través de una memoria de tales atentados. y su temor se relevaba finalmente sobre una especie de intensa satisfacción.. en ocasiones. 139. 152-153. I.do. en un mismo movimiento. pág. » Y Freud cuenta: «Diciendo esto. una vio- lación. 388-390. Cfr. se revela la especie de prodigio que representa un ataque histérico. II. lo llamaba «saludos» 171. sobre el estrado. 45. en el ataque 167 • ¿y Charcot? Habría pensado lo mismo. 133. págs. IPS. se inclina bruscamente hacia él diciendo: "Abrázame . Charcot susurraba: «Pero en los casos parecidos. el mártir.de la que fue seguramente. 147. págs. pero nunca habría dicho nada. La histérica inventa entonces un atentado generaliza. iautoerótica! 173. Charcot. 164-165. págs. págs.. esto quiere decir que para hacer una Augustine «plásticamente regular» es necesario contar con al menos una. págs. y se vuelve a interpretar. pues. Pero ¿qué quiere decir volver a interpretarNY cuál es la eficiencia propia de un efecto? Volver a interpretar es ya puntuar. 161.a esto. mientras que Bourneville. Es un pecado . volvía a interpretar. 70-71. 298. Augustine volvía a interpretar su violación. Freud. págs. haberme preguntado: ¿Si lo sabe. a veces se inquietaba y a menudo se tranquilizaba: puesto que en esta repetición de la desgracia sexual. 1914a. !896a. Esto es lo que sugiere la conocida anécdota de una charla privada entre Charcot y Brouardel durante una recepción. Me acuerdo de haberme quedado estupefacto durante unos instantes y. obligar a los espectadores de la escena a «llamar a cada cosa por su nombre». para que delante de todos ella siga siendo lo que fue o debió ser. esa «acción vergonzante».300 términos del coito). »ir. la serpiente que tienes en el pantalón . Cfr... «lucha>>. frente al objetivo. Toma. cruzó los brazos sobre su pecho y se puso a dar brincos con su habitual vivacidad. Freud. Cfr.. 15-23 {los l. En cualquier caso. etc. destacar de alguna manera. ese «abuso».. un día u otro.. siempre se trata del asunto genital. Freud. Freud. de la violación. «etiqueta>> diríamos: impresionado. 1896b.. 34-35. lo que finalmente no resulta tan fácil porque nos hace pensar que «para hacer una tortilla hay que romper los huevos» 163 ••• Resumiendo. págs. el atentado a todo pudor: «Dirigiéndose a uno de los asistentes.216 0 ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA No obstante. que habría sido de dolor o simple «pasividad». por la obscena zalema . «danza pélvica>>.. págs. 163-165. 170 171 172 173 IPS. por qué nunca lo dice? . pág. págs.. 1909. OC.. 150. reponer. sino además reconvocando siempre su inesperada llegada. pues.. tal vez. págs.. para que ante nosotros vuelva. que era voluntad de tener bajo su observación algunas «regularidades plásticas» definitivas.. ese «asunto». una satisfacción. No solamente volviendo a representarla. 15 1. pero «convertida>>.. Freud. dudaba en tomar nota y colocaba puntos suspensivos. Guiraud. " Y sus gestos acentúan más el significado de sus palabras» 17º. para evitar un sentido que Augustine no cesaba de vociferar a través de las salas del asilo: «Saca. y en torno al cual todo un saber psiquiátrico revoloteaba y se enloquecía. págs.. una de primera escena. 1901-1905. era ahí donde yacía toda la especificidad de la causa: en una experiencia precoz y cruel del atentado sexual 165. Cfr.. al volver en mí. 1900. su sufrimiento con el acto agresivo. Augustine debió percibir como terroríficos todos esos rostros que la rodeaban de un público que volvía a desnudar todas y cada una de sus «actitudes pasionales»?) Freud llegó incluso a la percepción de que. 53-55. y no sigo 164 : es decir. 165 Cfr. pues. Cfr. siempre . el laureado. 163 tGS 164 iw IPS. 1905a. etcétera? Porque la histérica repite su desgracia sin cesar. taquigrafiando la escena.. por decoro. Freud. ¿Cómo hizo. etcétera. concertaba. sorprendida por el atento oído del joven Freud..o. «brusquedad». interpretaba también al cuerpo agresor 172. Y fascinante. Freud.

del placer. a 219 . Asume todo. 1908. sino horriblemente visible. al campo de la significación contraria» 170 • Y he aquí cómo se crea. y el propio síntoma habrá constituido finalmente un beneficio. pág. He aquí la especie de castigo que arrastra tras de sí. Richer. como pudo haberlo escrito Proust. la enferma sujetaba el camisón contra su cuerpo con una mano (en tanto que mujer) mientras que con la otra mano intentaba arrancárselo (en tanto que hombre). se obstina. la que le deja oscilando entre indicativo y desiderativo. los miembros. la 175 176 l 7" Cfr. ya lo he sugerido. es un castigo de imágenes. cómo agita todo un cuerpo: En un caso que observé.á. Llama. 177 Cfr. deseos y sueños de otro cuerpo. Otra paradoja: toda «actitud pasional» es profundamente «ilógica» 175 . pero. busca escaparse «continuamente. permanece como una obstinación plástica. Ibídem (la cursiva es mía). La histérica. Un acto al que está obligada. una realización externa a su voluntad de todos los movimientos en todos los miembros y en vistas de una representación de la que ignora todo (se trata de una representación inconsciente) 174 pero que. cuerpos en los que «la mujer no está únicamente unida interiormente al hombre. 33. aunque siempre fragmentaria. págs. es decir. La paradoja: la «actitud pasional» habrá elaborado un disfrute a través de todas las re-representaciones de un tormento. la atención de la mirada por su propia paradoja de visibilidad. Todo disfrute habrá quedado suspendido. la puesta en escena. locamente. la paradoja. figurado. plásticamente. ÜBSTINADOSJIRONES DE IMÁGENES (PARADOJAS DE VISIBILIDAD) Y sin embargo todo su destino. cómo se lleva a cabo. de «actitudes pasionales». desplazando. dispersos. pero al límite de lo analizable. especialmente pág. tan sólo se sueña un cuerpo coherente. y por ello. Freud. los órganos. Y de esta manera esta inquietud llama la atención. aunque. imaginario no significa no-realizado. y esta puesta en escena. en este caso. mediante sus asociaciones. coherente. se encuentra muy. escribe Freud. de la mirada.sticamente figurada en el ataque y se presta por ello perfectamente a la disimulación del fantasma inconsciente que está acluando 177 • Paradoja de evidencia. toda palabra. puesto que los gestos sí han tenido lugar. 76. paradoja de temporalidad. ambos agitados en un espasmo de histérica. pág. Freud. el «lenguaje motor» del ataque. pues. la incesante inquietud motriz. 1881 -1885. Ya puede permanecer atenta en todo momento a la apariencia de su cuerpo. habitable. imaginario significa que la pulsión es inactualizable como tal y el fantasma infigurable como tal. La histérica no tiene. habrá vuelto a representar con gran pre- ATAQUES Y POSES cisión lo que la histérica temía padecer y volver a padecer. hace alarde de imágenes. cortocircuita toda especulación. Aquí radica el desgarramiento y la desgracia de la visibilidad histérica. pese a todo. por una risa aguda que convulsiona sus rodillas y sus manos». obstinadamente.218 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Esta combinación es un auténtico prodigio de plasticidad. actriz omnímoda de su memoria. y vuelta a salir de las metonimias. pero únicamente con el Ausente. 69-78. aunque siempre dolorosa. Esta simultaneidad contradictoria condiciona en gran medida lo que tiene de incomprensible una situación no obstante tan pl. como el turbio pago de ese suspenso. un papel propio. La propia inquietud del cuerpo histérico. 155. muy lejos de ser formal como una imagen única. y por ello no quedarán más que unos pedazos. 1901-1905. itodo el espacio! Siempre habrá intentado una relación sexual. en el corazón de una visibilidad. Es un espacio imaginario el que habita ese cuerpo abandonado a las exacerbaciones. aunque siempre culpable. retorcida y violenta del fantasma. cruel. puesto que es la memoria la que vuelve aquí al tiempo retorcido. éste siempre derivará de ritmos a catástrofes. pues. un auténtico prodigio de teatralidad: dos cuerpos en uno.

Es esto exactamente. Freud. transfinito. que va diseminándose. en un futuro. vicioso pero sagrado. síntoma histérico por excelencia. en el bando de la Salpétriere. lo que «vuelve al ataque impenetrable» 185 • 178 182 179 183 Cfr. págs. Y por ello nunca resultará creíble. 18 1 Diderot. querrá interpretarlo todo. escribió en su gran tratado ese axioma considerado histórico: «Nada puede imitar la histeria. una forma. disímulación. La histeria considerada como «todo un arte». pasa por la prueba de una ausencia de fin. que disponen de ella y suscitan en su imaginación todo tipo de fantasmas. Freud intentó dar una explicación de esta desviación obstinada. 310 («Mimique»). o más bien habrá querido tener el ser de todos y cada uno. porque no le bastará del todo interpretar un solo papel. Al mismo tiempo un histrionismo y una máscara trágica convertida en carne. en carne viva. donde se lanza hacia el futuro. desgraciada. pág. es una estrategia capciosa de la memoria la que a pesar de todo hace de todo esto un espectáculo llevado al límite. IPS. 33-36. 111. puesto que es así como se considera que se organiza la «personalidad») 184 • Una actriz nunca llegará tan «lejos» ni «en profundidad» como una histérica. 1. sea cual sea el papel que interprete. en un pasado. se impacienta localmente. «porta en su interior un órgano susceptible de terribles espasmos. Blanchot. págs. al mismo tiempo don ingenuo. en la histeria. dice Freud. perfecto. es decir. Es en el delirio histérico donde regresa al pasado. entre el deseo y el cumplimiento. pág. rememorándolo allí. de identificaciones multiplicadas. I~ . 1975. incluso ociosa. dramatizando de parte a parte todo dolor real en ficción de escena primitiva. retorcido y excedido. La facticidad. son la regresión y el «asentamiento» de una inicial «tendencia erótica>>. una histérica querrá ser todo el mundo. 22. un arte se precipita. pero no es más que un «asentamiento» incoherente. pág. pág. de un cuerpo-actor (Diderot intuyó esta «simultaneidad contradictoria» de las temporalidades en el delirio histérico: «La mujer». el arte y lamanera del «teatralismo». Freud. 1909. Esto significa también que el cuerpo histérico exige (y no que utiliza) una forma de teatralidad que el propio arte teatral hubiese temido sacar a la luz por lo mucho que se estigmatiza. se abrirá para siempre una brecha de identidad en todos esos juegos de superficies atravesados de agotadoras y múltiples identificaciones. que constituye el síntoma de la propia histeria>> 182 . Cfr. págs. 162. pág. Al mismo tiempo velo. La mimesis. como siempre se dice en psiquiatria. 128-129. 1891-1895. en un himen (de donde procede el Sueño). David-Ménard. Una histérica repetirá todo lo que se dice en torno a ella 183. ÜRNATOS Y DIVERSIONES Espectáculo llevado al límite. sincero. bajo una falsa apariencia de presente 180 • La facticidad. se des-obra en lo extremado mismo de su actorl[J. Pero una histérica. 952 (la cursiva es mía). Así pues. Cfr. 1955. Recuerden también lo siguiente: La escena no ilustra más que la idea. de las identificaciones: éstas son. y que ninguna teatralidad habrá podido igualar en sus farsas. siempre antagonista (se esperaría más bien una coherencia de los papeles en la identificación. Puesta al límite de esta esencia. la perpetración y su recuerdo: adelantándose aquí. Para terminar. decía. Pero no habrá tenido más que el aire. 227-234 («Le regard d'Orphée»). OC. de esencia del teatro. 1772. 18-20. La Darstellbarkeit freudiana o «aptitud en la escenificación». 111. La sangre brotará por sí misma (ise abrirá una herida en el interior de un cuerpo!) en las manos de una histérica que «interprete» a una santa marcada de estigmas. Maldiney. 1921. págs. decía. 1978. un estallido en mil pedazos de todos los papeles. Es la especie de antinomia temporal de una imitación llevada al límite. en una distracción perpetua. Cfr. propulsando el cuerpo de dolor en la especie de placer cruel. teniblemente parciaú:s. es decir.220 0 ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA que hace coincidir series temporales absolutamente heterogéneas 178 . desgarradora. etc. no una acción efectiva. donde todos los tiempos son para ella presente»)1 81• 221 Gilles de la Tourette. iso Mallarmé. 0 184 185 Gilles de la Tourette. o interpretar demasiado.

las cintas con las que le gusta adornarse. explican en parte la conducta.. aprovecha para atar una cinta a su camisola. digo bien: destino de mujer (acuérdense de lo escrito en Los demonios: «Era evidente que la señorita Lebiadkine usaba afeites y se pintaba los labios . Baudelaire. siempre. si se produce una remisión. abierto. nos hacen ver lo mucho que se ha descuidado su infancia.. 714 («La femrn e»). fingimiento. fadónde he llegado? Las «actitudes pasionales» me dejaban totalmente postergado ante esas fotografías.. es así como permanece sentada días enteros. todo en ella anuncia a la histérica. ante una complejidad temporal fijada. 715 («Éloge dumaquillage»). 135. pero siempre. provocación. Esta necesidad de adorno es tan aguda que cuando está sufriendo ataques.. o casi. 11. sí. «Todo lo que adorna a la mujer» -escribía Baudelaire. ¿qué pretende al adornarse? La imagen que ofrece («actitudes pasionales»). mantenida en los límites de una visibilidad fotográficamente encuadrable. parecía como pintado con anterioridad. «proximación». completamente sola. pág. al espasmo. Porque todos sus retratos se hicieron en buena medida y eficacia tanto de ese fingimiento como de esa falta. ». es decir. se echa las cartas o bien se mira en el espejo» 188 • Maquillarse comportaría la acción de hacer (la etimología del «maquillaje» designa justamente un «hacer». ausente aunque aparente. Un don de imágenes. ante la complejidad de esas relaciones de gestos (contradictorios) a fantasmas (múltiples) y a figuración (paraclr" ' ·" . pág. ¿el hacer-mujer? ¿el hacerhistérica? La simple confusión resulta tremendamente elocuente. siempre al borde del escándalo. sin moverse. ~ de gestos convertida en desenfreno y convertida. etc. 167-168. que le gusta mostrarse y desea que se ocupen de ella189 . de una distancia. 11. Augustine fingía «de veras». la «actitud pasional» es un don absoluto. págs.. Ven ustedes. como exceso.. por eso. u ortopedia. destino. pág. ¿Qué significado tiene ahí ese «por lo demás»? Tan sólo hay que leer el párrafo precedente: «Los antecedentes de X . ¿una perplejidad del saber ante el deseo de la histérica? En efecto.<antasma histérico en su exposición ¿A qué ape1. «todo lo que sirve para ilustrar su belleza.. y algunas líneas más adelante. ligera de la enferma.. 188 Dostoievski. fotogTafiado.. no tengo más que hacer una lazada roja y mirarla. o diversión? ¿y por qué el extremo narcisismo histérico oscila de la risa loca al dolor. Su cuerpo estaba como penitente de ese mismo fingimiento y. 168. No hay que a 223 decir que la mirada de los hombres le resulta agradable. le resulta agradable: «Cuando me aburro. ciertamente. pág. ¿No es acaso como una retracción moral del médico frente a lo que sin embargo es para él una mina iconográfica. de una separación regulable? 1111 1 181i IPS. il . a la muerte en algunas ocasiones? Adornarse. hace un elogio del maquillaje: «La nada embellece lo que es» 187 • Como si los afeites fuesen no solamente visibilidad sino tiempo. en espectáculo? ¿No apelaría justamente a la situación misma del espectáculo. a su intersubjetividad escabrosa.>>mo. con la palabra afeite. La conducta de su madre. Deberla tal vez precisar esa palabra. duración. 1873. dice. la histérica vocación de adornarse? Retracción moral o bien simple perplejidad «científica». esto la distrae. Bourneville explicaba la ostentación de los dolores de Augustine escribiendo que ella «había ofrecido» tal o cual síntoma. Una paradoja de comediante que casi la desgarraba. En cuanto a Augustine: Por lo demás. 187 189 "º 1 IPS. tan sólo un «hacer»). 11. pero tan generoso que en él se abandona algo más. es decir. . El cuidado que dedica a su aseo. págs. cómo arregla sus cabellos. OC. 150-151. las relaciones establecidas por el hermano entre su hermana y sus amigos. y después . Ídem.222 a ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Sin embargo. forma parte de ella misma». 186 . Quiero decir. ¿como elogio?-. ¿de qué disfrute sería resto.. ¿sería una diversión de muerte? LA SOLEDAD COMPAÑERA Y yo.

matiz. que reemplazan. señora!. Cadena y atavío de semblanzas. Augustine casi bailaba ante Bourneville y Régnard. salvo un movimiento del deseo? Bourneville hablaba de la «mirada brillante» de las histéricas. la apariencia como aparecer. 1964. «Genevieve» se inventaba una rival (respecto al amante ausente) y llegaba incluso a escribirle cartas: Salpétriere. lám. pero ¿qué es lo que quiere?». Pues bien. que cada vez tenía lugar algo que sacudía. fantasmático. no sé si podrá perdonarme alguna vez. Nada. Ídem. fue tan providencial al fantasma histérico como las «actitudes pasionales» lo fueron a los fantasmas iconográficos de Bourneville y Régnard. había pensado estar se102 WJ 194 195 191 LJ 225 Cfr. ante la cámara de Régnard. Una cierta «proximación». . esta disimulación también la interpretaba. ya que veo que lo sabe usted todo.. Movimiento terco. ¿Recuerda la noche del 15 de agosto. Es. «pesares» 194. Forzaba. iay. pág. que recuerdan su auténtica desgracia. pág. voy a confesarlo todo. la apariencia como ilusión 191• Esto no impedía no obstante que todo ello hiciese aparición. con su sentido incapaz de ser desarrollado porque siempre escapa ante vuestros propios ojos. de la «especie de particular excitación» 195 que las embargaba sin descanso. pág.. asistía. Augustine buscó en la mimesis un remedio a la mimesis. Lacan. 206. tal vez. Y después «Genevieve» se desnudaba completamente y seguidamente hacía el amor con algún espectro. en primer lugar. Un marco. 7. veletta. vedette (encontrarán además en vedetta el ver. ante vuestras narices. Cadena perpetua de semblanzas. consagra y desafía su maestría. síncopes. decían. demasiado lábil. págs. duplicidad incapaz de pacificar del velado y de una desnudez cruel con la que nunca se supo qué hacer. 843-844. hasta ese momento. y. lo único soportable de su mal: existir para otro. ¿no? Pese a que se esforzaba en ser un modelo de veracidad (la veracidad de un concepto de Charcot. Interrogaba fatalmente la mirada del que la miraba. Heidegger. vela). adorno y partición (parcialidad enigmática de las identificaciones). imposible de pacificar. 1 1 j l!JG IPS. Acontecimiento de imagen. X. Ídem. al que. ¿Qué era esto. 215. III. 109. era yo. inmutable. finalmente. sí fantasmático. quien le había quitado su camisa>>193. Pese a que estaba condenada al tremendamente simple dolor de un síntoma real. 192 . al menos como espectáculo. XXXIX. 1935-1952. es decir. págs. hasta provocarles crisis. delirios. Y luego. pág. adorno.224 U LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES Mi hipótesis es que la situación fotográfica. y también el velo. sorprendía todo el espacio. h . Hacía guiños de sus propias contorsiones. maniquí. esa alienación se ofrecía como dialéctica viva de las miradas. delimitación). el «ad-parence». esa mujer velada que vio salir de su habitación y a la que cedió el paso. Un ejemplo. el acontecimiento significativo de una relación con el Otro. entonces. un atavío (aderezo. Pese a que estaba condenada a cierta mímica identificatoria demasiado parcial. doblaba todo su cuerpo a una especie de trivialidad de la apariencia: la apariencia como destello y como resplandor. separación: no-reciprocidad (la histérica se vela en fragmentos de sus interpretaciones y el psiquiatra se pregunta: «Ella me muestra esto. «manteniendo seguidamente que era el Sr. volvía a colocarse el largo velo negro de sus. el de la «histero-epilepsia»). Y. Lacan. «torsión en el retorno» 196 : la alienación de la que Augustine hacía espectáculo y que se presentaba ante sus médicos. IPS. Acontecimiento dúplice. Pero velaba la eclosión de su delirio. además. Como si dirigiese una persecución (un proyector) sobre ese espectador que. 28 de diciembre de 1878. es decir. Posiblemente sea ésta toda la estrategia de la histérica en cuanto al espectáculo que generosamente ofrece de sus síntomas: desafía el deseo del espectador. interrogaba con crudeza el sentido. vedere. a su incredibilidad: paradoja de una comediante que no sabe de qué es modelo. Señora. voy a serle franca. una cierta separación. El espectáculo de la «actitud pasional» sería por tanto como un formalismo del deseo. 214. Cfr. durante un tiempo. pág. puesto que soy totalmente culpable ante usted.. 1966. II. de su postura «científica>>. la imposibilidad de toda relación sexual salvo con un Ausente. 194-195. fotógrafo.

funciona. 99. «la histérica se muestra como signo de algo en lo que el Otro podría creer. Lacan. que la calidad de su dolor se desarrollará a voluntad del deseo figurativo de él. 1966. de hecho. 524. Ídem. Cfr. Y es así como la terrible soledad de las «actitudes pasionales» se convierte en una soledad compañera. permanezca ahí como un espectador abandonado al suspense de convertirse o no en el primer actor de su prima donna. esbozar. todas las «libido spectandi» posibles e imaginables. la ciencia de convertirse en objeto para otro. para su médico. ilusoria. 1964. es como una estructura de emparejamiento imaginario de la histérica y de su médico captador de imagen. más allá de su muerte) de verla disfrutar o de verla abandonarse a una (mascarada de) pasión masoquista. muy a menudo esta estrategia. Su misma burla habrá permanecido en el entredós. por ejemplo. a voz en grito y convulsión. diríamos. Régnard por ejemplo. Baudelaire. ocurre que le º cautiva. Augustine.226 a LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA guro en las tinieblas de terciopelo de su butaca de patio. Resumiendo. alienada. busca la relación imposible: ya tenga lugar una relación. pues. encantador. que mantiene los destinos y las voluntades suspendidas a sus miradas» 2 2. pero tesoro añadido al Nada de la relación tentada en las c1isis y los pesares. 1961-1962. en partida doble. págs. No obstante. Ocurre que la histérica se convierte en mujer fatal. enlazada al entramado de la infatuación. Lacan. un drama escénico que. se impondrá como disfrute. del narcisismo. págs. atraerse todas /. 1966. Permanecerá. burla 197 . págs. aquí está. Así pues. sin embargo. Cfr. La «actitud pasional» es. el m Cfr. 80-81. Lacan. sobre el sentido del deseo de otro. disfrutará. se sueña a sí misma como el ídolo femenino con el que todos los hombres soñarían. seguro. 1111 1 . OC. porque toda su estrategia especula sobre hipótesis imaginarias 201 • Y permanecerá cautiva de una situación. Conoce.as miradas. no menos terrible en un sentido. puede que algo estúpido. Cfr. exigiendo que cada espectador sea un auténtico director de escena. su llamamiento a ser todo. de la ley del corazón. con su propia mirada soñando crearse una mirada-maestra a su imagen. en la ostentación de su sonrisa dirigida a nadie en concreto. exige mantener el deseo de otro. 362. 198 ATAQUES Y POSES a 227 testigo. pero con Nada (con el Ausente). pág. es eficaz. parece conocer el arte de trenzar la evidencia de un espectáculo de su cuerpo con la sospecha de aquello que quiere. todo el objeto del deseo de otro. el espectáculo (el de su cuerpo) en el que cree poder. Exige. farsa. bien es cierto. que hace de su desgraciada sonrisa. Il. 281. EL DESEO DE CAUTIVAR La histérica. págs. etc. ¿A quién se dirigía entonces [65]? Ahora bien. 3 15-316. sí. fomenta el deseo del Otro 200 . pues. de alguna manera. l!~J Lacan. págs. 38-39. Que no vale gran cosa. 200 º 2 1 º 2 2 Cfr. pág. Posee. el efecto de esta explicitación sigue siendo en el fondo muy cruel. Pero lo alucina. y su disfrute al-vacío se difractará en todos los disfrutes para otro (entre ellos nosotros. por medio de gestos insólitos. pero para constituir dicho signo ella se muestra totalmente real y es necesario a cualquier precio que ese signo se imponga y marque al Otro» 19D. se ofrecerá. de las «actitudes pasionales». En cualquier caso. naturalmente (captación neurótica). pues. mediante la coreografía de las convulsiones. Lacan. Pero el grito de esta exigencia resuena naturalmente como desafío. 713 («La femme»). Verlockungspriimiem 8. pero resplandeciente.. es decir. Freud. enlaza el reconocimiento del deseo a su propio deseo de reconocimiento y se embauca. maldad. ese placer suplementario: una mirada. y aunque captada. 170-177. pág. 221-222. una sonrisa sin embargo para alguien.. La histérica habrá apelado a un Ausente. 1961-1962. siempre estará sola sobre el escenario. Así. de una «prima de seducción». una práctica hábil del ofrecer-a-la-vista. ya el presente. Ella se aliena totalmente al espectáculo. en las que cree convertirse en «una especie de ídolo. ella no hace más que explicarle. 1908. Porque sus intrigas son refinadas y terriblemente inteligentes. pero también habrá ido en busca. compañera ahí de la mirada presente de otro. 165-166. pues.

una tecnología de saber científico. aquellas que están inhibidas en cuanto a su finalidad.228 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES Pero al objetualizarse. ¿estaría viviendo en el riesgo? ¿En el riesgo de un encanto ?204 . 79. Por otro lado. de palabra y de cuerpo. éxtasis eróticos . ese infierno. El encanto era por tanto como una táctica obligada. 1955. Aparte de algunos fanáticos chiflados. tentado por una tal aventura. con el Infierno-Salpetriere distribuyendo sus pobres almas examinadas a círculos más o menos espantosos. y regularmente. aunque coaccionada. sino además la ley de la misma institución asilar. en confirmar y sosegar cada vez más a los médicos en cuanto a su concepto de la Histeria. pese a la neurosis y a la resistencia. de gran dureza. Y he aquí a donde la conduce su llamamiento a ser querida. en la que cada uno añadió su granito de arena (todo un derroche de energía) para su propio desposeimiento. de satisfacciones fisicas y psíquicas constituye uno de los puntos culminantes de dicho disfrute. sí. las leyes de la técnica y del deber médico 203 • La medicina de la histeria. de su ortodoxo «carácter histérico» (gusto por los colores. 134-135. para la histérica. Se trata de las emociones de deseo más refinadas. porque el encanto que se operaba era el mismo 203 Freud. en la oscuridad. fue una relación casi amorosa. tiene siempre el valor de «seducción». cada vez más sumisa a guiones (y esto. seducir se convirtió por tanto p ara la histérica en una violencia cada vez más cruel que había de infligirse. La situación de chantaje era por tanto más o menos la siguiente: o bien me seduces (demostrándome. 229 º 11 (Connivencia: connivere: quiere decir a la vez: guiño el ojo. 1977. las que arriesgarían hacer olvidar a un hombre. Además. pero para llevarle a ser siempre un poco más el Maestro. por medio exactamente de ello. a él le resulta muy penoso rechazarla y negarse a ello. Seducir consistió. 1915a. pág. más o menos. De esta manera. todos los seres humanos lo saben y conforman su vida a esta noción. Seducir fue tal vez. Fue una especie de ley del género. pues. Y diría incluso que ésta tenía estructura de chantaje: en efecto. las histéricas no cesaron de hacer guiños a sus médicos. con su vertiente «experimental». cuando una mujer implora el amor de un hombre. «ligereza».. habría hecho falta que cada histérica hiciese muestra. según su eminente carácter de pacto. En la Salpetriere. Sólo la ciencia tiene todavía escrúpulos en reconocerlo. según su rasgo demostrativo (hacerse ver sufriendo). para siempre. pues. Mediante un extraño vuelco. «encantamiento». no únicamente la ley del fantasma histérico (deseo de cautivar). un encanto incomparable emana de una criatura noble que confiesa su pasión. la histeria no debía dejar de agravarse.) º' 2 205 2116 Cfr. (N del T. en cuanto a su propia identidad. págs. LA OBLIGACIÓN DE SEDUCIR Es indiscutible que el amor sexual desempeña un enorme papel en la vida y que la conjunción. págs. La palabra encanto {charme}. hago un guiño. º 1\ Y esta connivencia. Un encanto. 128-129 (la cursiva es mía). para las histéricas. A un pesar de identidad. 1 1 . que eres histérica) o bien yo te considero como una Incurable y entonces serás. en las alegrías amorosas. hasta la muerte de Charcot) . en la Salpetriere. cierro los ojos) 2 6 . que aparece a lo largo de todo el texto. de las simples y denominadas incurables «Alienadas» 2 5 . Barthes. cada vez más demostrativa. ) para no ser destinada de nuevo al «Ala». Guillain. también de connivencia. en su sentido más amplio: el de un acto fuera-de-sí. su yo dilacera su presencia y su gesto se vuelve sobreactuado. también. ya tan maltrecha.. La tentación no viene provocada por una solicitud carnal grosera que no resultaria más que chocante y más bien debería suscitar un sentimiento de tolerancia. no exhibida sino escondida. entre los cuales el Servicio de las Histéricas. Una especie de fantasma masoquista funcionaba de pleno. puesto que se trata ahí de un fenómeno natural. fue un poco como un anexo del Purgatorio. de forma recíproca. con más matices. Seducir fue. llevar al Maestro cogido por la oreja.

¿cómo decirlo?. ¿Cómo existir frente a un amor voraz y vociferante. y el amor de la histérica. implacable. No podría imaginarme estudiando. y teatro en el sentido hard. 245. ¿pero es este punto de vista el único en toda la práctica de la Locura?) y. Breuer y Freud. en detalle. relevándose ella misma sobre la incansable creatividad (sí. hasta llegar a convertirse en una auténtica servidumbre sexual 210 • Y lo que caracteriza a la histeria. Pero en la Salpetriere «encanto» y «simpatía. 124. etc. 231 I. irrealizándolo.230 a ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA motor (aunque «ilusorio») efectivo. podemos llamar a esto transferencias. creatividad) de los síntomas. Cfr. en «groseras solicitaciones carnales»2 8. terciopelos y objetos de arte. el mecanismo psíquico de la histeria en un sujeto que me pareciese despreciable y repugnante y que. " Ahora bien. esto le toma un tiempo considerable y presupone que existe en él un gran interés por los hechos psicológicos y mucha simpatía personal hacia los enfermos que trata. pág. es tan violento. tan veraz (al menos por un tiempo. Amar es. «Encanto» y «simpatía. desde ese punto de vista. una vez que lo conociese mejor. º ¿Qué son esas transferencias? Son ediciones noveles. págs. IPS. desgañitándose en llamadas inapropiadas.>> no eran procedimientos que se dejasen confinar en gabinetes burgueses. se mostrase incapaz de inspirar alguna simpatía humana. Ídem. pág. págs.>> fueron bullicio de burdel. ya. 190 1-1905. una solución a esta alternativa ética. refiriéndose a las «mujeres de pasiones elementales». no olvidar nunca que el amor de una histérica está «alienado». de paso. pág. en strip-teases.. 128. Desenfrenada. 207 . de toda la operación. pág. 1. 128. y cuyo rasgo característico es el de reemplazar una persona conocida anteriormente por la persona del médico 2º9 . ¿el médico habrá especulado sobre el tiempo. escribe Freud. En todo caso. Ídem. entonces. renovadas incesantemente211 . pensaba. págs. ¿Qué hacer? Qué hacer. en el sentido de un teatro. Un médico estudia la histeria. nuevo pacto. «hay que batirse en retirada» 214 . mientras que. divanes. ese movimiento del fantasma hacia su reproducción puede llegar a perderse. «mantener la transferencia tratándola como si fuese algo irreal». me- 21 ° Cfr. 1893-1895. Toma de tiempo: encanto: tiempo de toma de la transferencia. Pero comprendan que aquí las transferencias fueron ensayos. copias de tendencias y de fantasmas que deben ser despertados y devueltos a la conciencia mediante los progresos del análisis. ¿Qué hacer? Freud intentó acordar. ¿Seducciones pese a todo? En todo caso. es su incansable creatividad de transferencias. insignes. frente a la «muestra de un cuerpo al desnudo» de cierta paciente 212 • ¿Abstenerse? ¿«Dejar subsistir necesidades y deseos»? 213• Sudores fríos. de la misma manera que el síntoma era demanda de amor. 1893-1895. se preguntaba Freud. Hay que. aunque arrastrado por un señuelo. en el sentido freudiano.¡ . pág. Freud. que «una necesidad de amor tan incoercible» precipita la cura hacia un «inevitable fracaso» (desde el punto de vista terapéutico. Y la demanda de amor de las histéricas fue síntoma. especulando sobre él. «DESEAR: MI GLORIA» (DE CÓMO LA HISTÉRICA ENAMORABA A SU MÉDICO) Freud lo admitió enseguida. 125. Freud. 70-71. 213 (la cursiva es mía). Ídem. 1915a. que a ella «le resulta imposible disponer libremente de su facultad de amar» 215 • Pero esto suena un poco como un voto piadoso. eficaz. decía. menos una facultad (controlable) que tal vez algo así como una precipitación de existencia. todas las mujeres mezcladas interpelando a la interna de servicio o. o erótica. 123. sobre la fidelidad de su «transferente»?). pág.. indecente. 86-87. Freud. 213 21 4 215 Cfr. 87. 1901-1905. 2 11 2 12 º º 2 7 2 8 209 Breuer y Freud.

1 11 111 . significaba lo siguiente: ama. que. al menos por un tiempo. no cesa. Cfr. Magloire. A menos que hubiese encontrado en la transferencia otra hipótesis como la repetición inútil de su propio mito de origen (puesto que la primera paciente de Hipócrates fue la encantadora Eulalia. Digo bien: debía. Freud. 1974. Es como la distancia (vociferante.. tal y como lo escribe Roland Barthes221 • ¿Comprenden ahora el porqué de la debilidad de un médico por ese objeto de ciencia tan femenino. Toda interpretación se enreda en una historia de transferencia. Tal puede ser el oscuro continente de la «noble sensibilidad» y de la discreción médica: una adoración.Jí. de forma idealizada o no. en la imagen de su deseo de saber.. en una historia de amor que en el fondo siempre acaba mal. más que porque constituye un be- neficio para cada uno. De esta manera podemos llegar a imaginarnos a Bourneville. según la modalidad temporal de un puro «pasado simple». la adoración no es justamente más que una demanda idólatra. págs. 1974.232 0 • LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA <liante golpes teatrales y sobreactuaciones de todo tipo. permanecer (su) histérica. pág. ama. pues. En todos los sentidos. Un deseo se representa. (N del T. ante los ojos de todos. Sibony. 2 18 220 22 1 222 Ídem. por su providencial nombre de pila. pág. mi gloria o glmia mía.. Sumergirme en vuestros bellos ojos como en un hermoso sueño. Y dormitar largo tiempo a la sombra de vuestras pestañas!» «¿Pero no basta con que seas la apariencia. Pero dejémoslo. 179. aunque desgraciado. 546 («Choix de maximes consolantes sur l'amour»). adoni. 13-55. Hipócrates prescribió amablemente a la joven que fuese a consultar al oráculo de Delfos. en la Salpetriere) necesaria para que los cuerpos por fin lleguen a tocarse216 . Lo cierto es m Cfr. Doble encanto: no solamente Augustine ofrecía su cuerpo a Boumeville y le llamaba. pero con una intensa esperanza. Baudelaire. Mannoni. dejad que mi corazón se embriague con una mentira. cuya enfermedad se resistía a los cuidados de su padre. Para la histérica: es en efecto el único «beneficio de su enfermedad»217: prima de seducción que el síntoma ofrece a la mirada del médico. y comprenden por qué ese médico correspondía recíprocamente a esa transferencia con prácticas escénicas y fotográficas? Tengan bien en cuenta la consecuencia de mi hipótesis: el juramento de Hipócrates. A manera de afirmación. aunque no fuese más que por lo siguiente: la permanencia de la transferencia aseguraba la perennidad de su propio fantasma.5 Y POSES 0 233 o bien el Adonis agonizando en los brazos de Venus). Sibony. 1901-1905. 41 («Semper Eadem»). 2 17 Cfr. «me abstendré de todo acto libidinoso». pág. es decir. Cfr. ese amor. se deja traslucir (si no escuchar) y. págs. iy de forma tan extrema!? La transferencia es de una consistencia enloquecida. Emito la hipótesis de un flechazo de Boumeville (o de Régnard. y la permanencia de la transferencia debía producir la perennidad de su concepto de la Histeria. I. pág. OC. de una perduración. (iAh! «iDejad. ¿La transferencia sería lo no-teorizable de una relación del saber con la locura? 222 • No lo sé. O parece funcionar. no lo sé) por Augustine. Y eso funciona. ATAQUE. Para el médico: la histérica se convierte totalmente. en la transferencia. Para alegrar un corazón que huye de la verdad?») 22 º.ndose 219 (el Adonis. sino que además Augustine llevaba a cabo las «actitudes pasionales» de su deseo: ¿cómo podría Boumeville no haber adorado a Augustine en tal que el ídolo de toda su ciencia? Y es así como tal vez llegó a enamoriscarse de su histérica. se escenifica. puede que incluso embriagándose con la propia mentira de las histéricas. se casaron . ¿quién sabe?. etc. tan persistente. en esa época. Ahora bien. 227-229. de manifestarse. «iiiMi deseado Magloire!!!» 218 . 194. 99 («L'amour du mensonge»). pág. a ese joven y hermoso doctor y sanarás. para el médico. de manera secreta o no. gracias a la transferencia. Y no es tan consistente. La histérica debía «permanecerle». el juramento de Hipócrates habrá quedado. a Charcot o a otros. Barthes. algo aturdido. 1980. existe. cazador de deseos casi sádico. pág. y pasa por entero por una operación figurativa. En la imagen del concepto de «Histeria>> que tal médico habrá intentado emitir ante la incoherencia de «mil formas bajo ninguna>>. ). en el sentido de que el flechazo sería la consagración extemporánea de un cuerpo en un cuadro.) 2 19 Cfr. científico. 1977. 30. «psitt-psitt». él mismo médico. en la Salpetriere.

y lo habrá casi glorificado en tanto que imagen. {N. de forma ejemplar. No obstante. esta cuestión fue hasta tal punto impensable (aunque y porque fue utilizada. pág. de la escoptofilia psiquiátricos. bajo Charcot. del contacto. de lámina en lámina. Reciprocidad del encanto: de las «actitudes pasionales» de «su» histérica. Todo se habrá llevado a cabo para fabricar una semejanza de «vida». un encanto. terrible. encanto. ¿De qué manera? El encanto es un ardid de visibilidad: tal histérica habrá fingido constituir todo el objeto del saber. una denegación del tacto. del T) . fueron como sus genios buenos. la imagen viviente de un concepto nosológico. el más exquisito de los contactos. el médico habrá hecho una obra de arte. escenificaciones MIRADAS Y TACTOS Por lo tanto. y por el más sutil. no dejaba de repetirse. de independencia. en un cierto sentido. 1901-1905. Hay que ver. Y fue así como la histeria. 1 Destacamos que la palabra francesa répétition también posee el significado de ensayo en el lenguaje teatral. no hacía más que repetirse. Augustine embrujaba a sus médicos como una aparición ideal . parecen recrearse en lo más libre de sus fantasías o fantasmagorías. Freud. la mujer histérica se habrá ofrecido para ser tocada. En todo caso. plancha de fotógrafo. instrumentalizada). en la Salpétriere. es decir. Y se lo habrá creído. de la imagen: las histéricas. poses. será por el medio fotográfico como. la lconographie photographique de la Salpétriere sigue siendo. teciprncamente. que la transferencia despojó a cada histérica de la intención de renunciar a su enfermedad223 . o CAPÍTULO 7 Repeticiones 1. 30. y digo bien: pare- 223 Cfr.234 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA que en la Salpétriere.¡-ellos. fotografias.

tormento? ¿Cómo el cuerpo paciente acabó por pertenecer al cuerpo médico. en un auténtico trampantojo del emprender el vuelo). en una monumental semblanza del deseo. Y el movimiento que cuestiono es el siguiente: ¿cómo la relación de un médico con su paciente. cauterio. realmente consintieron. «Lámina>> me indica que hubo sin embargo protocolos de posado. incluso instituir. y por qué habrá consentido hasta ese punto? El término es muy fuerte: consentir es en un sentido amar. estrados. hasta no poder más (una histérica extenuada. págs.Cesbron. Btiquet. págs.GillesdelaTourette. 153. en otras partes de forma leve. esa distancia acortada. pudo convertirse en servidumbre. (Nota.236 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA cen. l898. IPS. 121 -123. discretas sujeciones. y cómo esta desposesión pudo llevarse a cabo en aquello que la propia histeria nos fuerza a denominar un encanto? Mi hipótesis concierne a la función mediatriz de la imagen. de su propósito: de hecho polemizaba sobre un concepto de la histeria que justamente la eficacia de esos métodos había podido fundar). ¿se debería también a que el corazón no se implicaba realmente? Briquet nos confiesa en todo caso su desagrado por prácticas que juzga. fue casi la única. vía encanto. 1979. Foucault.6. desde siempre. es decir. en la Salpétriere. No dudó en sumergir su dedo en la ingle de las histéricas. Cfr. La Iconographie photographique de la Salpétriere no enseña nada de la manera en la que se tocaba a las histéricas. Briquet lo había intentado. experimentable en tal que propicio a un hacer-imagen. 7 Cfr. V. de la sumamente extraña za5 2 :i ' 1 Cfr. 118-121. De mirada que no conmueve demasiado (ahora bien. cómo esta relación. Briquet llega hasta dar ejemplos de su eficacia (aunque. Compresiones del útero.. Carroy-Thirard. ESCENIFICACIONES Ahora bien. págs. REPETICIONES. dentro de un hospicio de cuatro mil cuerpos «incurables». en prescribir en ciertos casos la cauterización de los cuellos uterinos5 . cajas para enmarcar la imagen. Charcot se reconcilió en cierta manera con la tradición. de la misma manera. Reprobaba la histerectomía en tanto que terapia específica de la histeria. Cfr. de cámara a sujeto.18l. 1963. pág. amar con un amor loco. propiedad. ataba con una cuerdecita a sus pájaros para «cronografiar» sus vuelos. Para mí. ese prodigioso cuerpo de la histérica. 694. ¿una respuesta? Y no hablo únicamente de Galeno o de Ambroise Paré. el tocamiento de los cuerpos7. pág. El tacto se hacía tormento. en autorizar. la única manera de obtener de ella una. 1909. Speculum -bisturí. Y cómo olvidar esto: que no solamente la mirada clínica y su «noble sensibilidad» estuvieron totalmente dominadas por una incurable metáfora del tacto 2. masturbaciones. ¿Cómo es que me atrevo a relacionar todo esto con una dialéctica del encanto? Y esto es lo que constituye toda la cuestión. sí. Pero la paradoja se mantiene obsesiva: ¿cómo un cuerpo se habría convertido para otro en objeto experimental. e incluso que tocar a la histérica fue. puesto que la histerectomía continuó practicándose. cómo esta relación que. completamente exudada.171-173. I. naturalmente. Un señuelo de distancia neutra. eso no funcionaba. Cfr. en instrumentalizar una denominada «compresión ovárica». y las histéricas. 102. a unas extraordinarias escenificaciones. por principio. pero con ello estaba realizando un acto vanguardista. desconcertado.. e incluso prescripciones de mantener un coito3. pero. 1859. págs. La paradoja de atrocidad. 693-696. pues. decía. junto con el matrimonio. esto no constituyó la cuestión principal.págs.pág. pese a Charcot. intentaba probar que no se tocaba. todo tipo de «confricaciones de las zonas genitales». de la fabricación de las imágenes. en 1859. no resulta menos indiferente que el tiempo de posado). Briquet. digámoslo. y que «todo eso» se llevaba a cabo completamente solo (Marey. casi táctil. 1978. seguía polemizando sobre ciertos métodos utilizados para detener el ataque histérico: lo que sigriifica que esos métodos aún se utilizaban. Únicamente mostraba. sino más bien el surgimiento de una sospecha en el recorrido algo fascinado. además con razón. a lo largo de todo el siglo XIX. Ídem. 315. en ese movimiento paradójico de tacto a tormento. muy poco «inocentes» 4 . Clavreul. se pacifica). 6 a 237 .

entre ellas. el del entendimiento de la experimentación de su cuerpo «anestesiado». «pleuralgias». ESCENIFICACIO NES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA rabanda de imágenes de esa Iconographie photographique de la Salpétriere. 12 • Cada órgano del cuerpo histérico contaría. IPS. escribía Briquet 10 • Es decir.. el brazo de una joven a la que domina sin problema. 181-206. págs. 11 Ídem. Otro ejemplo. 1887. tenue. 189 1. pues. . consentimiento. Pitres. y desde hacía tiempo. con su propio dolor. Después. Régnard. en primer lugar.238 a REPETICIONES. las caricias conniventes o las brutalidades. SENSIBIUDADES «ESPECIALES» Cierto. sonrisa. las hiperestesias. negra silueta de su chaqueta. sobre el cliché. I. pág. Les maladies épidémiques de !'esprit (1887). El brazo de un enfermero sujetando fuertemente el de una mujer en fuga y posando para su propio «remordimiento». en segundo lugar. págs. «epigastralgias». «hiperestesias laringo-bronquiales». I. «nefralgias». las anestesias. pero. 1889. 66. passim 'º Briquet. sonrisa «entendida» de la joven histérica. lám. Boumeville y Régnard disimulan su actuación. y tutti quanti. muy tangencial a lo visible. «cistalgias». 267-306. «membranas mucosas» 11 . Cfr. grabado «según una fotografía del autor». este movimiento aparece por supuesto totalmente denegado. en todas partes y de todas las especies: «dermalgias». págs. Btiquet. 55-180. Una especie particular del punctum. «artralgias».. Así.el grabado sacado d el cliché habrá omitido ese «tocar» del guardachusma8. págs. Piel. el propio cuerpo! del médico: atravesando por ejemplo. en la Salpétriere) toda una serie de grabados sacados de láminas de la Iconographie photographique. Régnard . «mielisalgias». 1859. 204-266. 307. «Perversiones de la sensibilidad». «miosalgias». En muchos detalles se deja sentir que se quiere borrar el acto de tocar. 9 a 239 sías»: itodo lo contrario!. «hiperestesias de las vias digestivas». por no existir más que con relación a la serie completa de las imágenes . 12 Cfr. págs. «toracalgias». significativo: Régnard publicó en 1887 (ya no trabajaba. había algunas inéditas. «cefalalgias». órganos de los sentidos. «raquialgias». 1891. casi recogimiento en la seriedad de la situación. huesos. copiado del protocolo de posado fotográfico [66]. I. ) Pero. iahora bien!. «La anestesia histérica. habrá sido corregido para la publicación . XXXIX. véase «hiperalge8 Cfr. 280-288.pero. Cfr. de la misma manera.. jamás se les percibe en el marco.J>.Janet. en la Jconographie. el cuerpo histérico es todo un misterio de sensaciones. ¿es que no resultaban aptas para su función de prueba? ¿Se trataría aquí de especificidad fotográfica? 9• ¿y qué es lo que se ve? iEl cuerpo. Pitres.. con una larga aguja. «histeralgias» . «neuralgias». 1859. músculos. «sofocaciones pseudocrupales». «celialgias».

.240 0 REPETICIONES. Se estaba esbozando una teoría general. 111.. se la acusa de frialdad. ' . 123-124. pues. Pasión por las medidas.. Cfr. hasta del propio movimiento. de los perímetros (piernas. \J \ 1 1 ~ ·~. pág.. 13 14 15 16 Féré. Charcot. Charcot. puesto que. to· mar medidas de todas las sensibilidades histéricas. en el caso de Augustine: todas las anestesias.. 300-319. tal síndrome de hipertrofia muscular no resistió a la medición. como una metodología de la sospecha: permitía. la afirmación. I j:' . OC.. Olfato: está anulado a la izquierda. como un carácter sintomatológico distintivo de la histeria. como formularios para rellenar por el clínico modelo [67). por ejemplo. insidiosa pero precisa. oponer la medida espacial a la alteración funcional experimentada. trazar esquemas estándar.. «no es más que una debilidad de resis· tencia congénita o adquirida de los centros vaso-motores» 13• Ahora bien. líneas medianas. ESCENIF1CACIONES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA La Escuela de la Salpétriere llevó la descripción mucho más allá del simple recuento. la «impresionabilidad» en ge· neral de la histérica. «la obnubi- lación de los sentidos especiales»15 • Incluso puesta en orden.. passim. Gusto: la sal. etc.rla.. Revue mensuelle de médecine. (1878). lo que denominaba. de sumergirse en las crisis.. del olfato. correlativamente.. Localizar las formaciones locales.. etc. (1888).~ '1 \. a la derecha tiene noción de todos los colores salvo el violeta. págs. de qu e la misma emotividad histérica. nociones de posición.. tal vez incluso «simuladora». 26. . Binet y Féré. ya resultaba poco digna de crédito 18 . Souques. IPS. «caras ventrales». ) ¡. demasiado lábil. . . esta fenomenología conservaba un punto de improbabilidad en cuanto a su presencia. Régnard y Richer.. la sacudida. por ejemplo. instrumentaliza. ordenar toda esa fenomenología dispersa en una tabla de dichas «sensibilidades especiales». lo que hacía falta para el establecimiento de esta teoría era una verificación experimental: antes que nada. 67. pág. pág. que sí hacía posible una fotografía bien tomada (por Albert Londe): «pseudohipertrofia». 499 (según Rosenthal). . . ¡ . algo disminuido a la derecha.. Recuerden. zonas. puntos «histerógenos».' \ l Sensibilidad especial: el tic-tac de un reloj colocado junto a la oreja izquierda apenas es percibido.. a una ojeada ortogonal. simplemente... «llevarla a la práctica»... demostrativa.. págs. la pimienta. se puede escuchar a 10 centimetros de la oreja derecha. Vista: W . no distingue a la izquierda más que el rojo. en centímetros. Esquema de las zonas de la anestesia histérica. Inscripción neumográfica (aparato de Marey) de la respiración «costal superior» de Augustine en estado de crisis. su pobre cuerpo desdoblado: todo síntoma era en su caso hemi-algo 17 • Apunto que el estudio de las simetrías fue. sobre todo las simetrías. 427-429 y lám. 11 ' : I. el azúcar. basándose en las medidas. 1887a. :. por ejemplo. Llamamiento a los «métodos gráficos» a lo Marey 19 • Augustine no cesó. de la vista. todo se remachaba y se organizaba según una línea que atravesaba. 17 18 19 Cfr. Hizo falta. 68. Cfr. Cfr. muslos) e incluso. págs. Sentido genital: las relaciones sexuales no producen ninguna sensación. todo tiene lugar en su cabeza14 • 241 ' \_. 138. Nouvelle /conographie . completamente rodeada de captores. «caras dorsales». 11. contracturas. pág. XLlll. Más bien cartografiar. las morfologías. siguiendo el protocolo clínico. ~. el «estertor». 1892. la convulsión. Primero hizo falta. cartografiar los cuerpos. alteraciones del oído. Después. pues._ 1 ' . 1891.. 1887-1888. 1. justamente. Ídem....... . la coloquíntida no se perciben ni de un lado ni del otro. . No definir.. IPS. psicofisiológica.. etc. 11 •. Una pequeña apreciación: ji )\} \ ( ~) i ' Y Charcot definió. fronteras bien delimitadas16. 315. del «sentido genital» y no sigo.

243 . págs. Richer no s preocupa de distinguir percepción de la realidad y percep· ción alucinatoria). ¿Cómo negar que habría sospechado esa vírtud fundadora de los hechos. 11. Sus discípulos hicieron de muro de contención. Pero la cuestión va más allá. concierne también a una noción psiquiátrica de la verificación. No obstante. 22 de «ratas» (es decir. Se midieron las sensibilidades térmicas. 1881-1885. La histeria hizo de ella una necesidad de repetición. «T. vaginales. 84. 1872-1873. Charcot forzó dicha alternativa mediante una clara respuesta. Respuestas muy extrañas. ESCENIFICACIONES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA miografiada. 246. pág. cuando escribe. Ídem. 139. denegatorios («él. justamente. o la ideología. les diré que. 1973. las cosas del organismo no son tan precisas como las de la mecánica y no me extrañaría si nuestra operación no saliese bien. Derrida. y sus despliegues aleatorios forzaron a la ética a hacerse estética: para no perder. de los que se pueden ustedes servir. de la que la escenificación está dotada? Lo olvida más adelante.. págs. 11. Apéndice 16]. una cierta frivolidad26 . al estilo Condillac. «T. el añadido. o más bien se dirige a su público. Gilles de la Tourette. 1970. usted experimenta29 . 241-328. pág. 1887-1888. que en terapéutica jamás retrocedió ante ninguna experimentación») 30 [cfr. justo delante de ella (y ésta no estaba sorda): «Existen puntos histerógenos. 1893. señalémoslo. no salen tan bien como en el laboratorio. 5. y 19 de «música militar». de sustituir la metafísica de la esencia y de las causas de la enfermedad por una metafísica de los hechos. hasta los gritos bajo las llamas del alcohol de los «termocauterios»21 • iSe cronometraron los delirios. Se midieron las fiebres rectales. a la espera de un «x algebraico». pág. 1888-1889. etc. pág. Cfr. págs. Se dice que a veces los experimentos con animales. Ídem. Es decir.V. Todo el estilo de Charcot. págs. 4-5. después. 13 se· gundos de «mueca burlona». de un «adelanto» de la ciencia médica en ese campo. neumografiada. de obsesión. no por ello dejará de constituir una enseñanza para ustedes 27 • CUERl'OS EXPElUMENTALES Cronometrar. 1881 -1885. Argumentos simplistas («el buen remedio es aquel que cura») o argumentos ambiguos. súbitamente. Tal vez aquí se intentó inventar como una ritualización tecnológica de la expectación. seguidos de 23 de «lamentacio· nes». como si nada. intentaron dar respuestas. Cfr. alegando a Pinel: hay que experimentar25 • Se trataba aquí.. iPues bien! Esta enferma va a servirnos para demostrarles lo que les he avanzado. luego 10 segun· dos de «llamada». el «hacer ciencia» . 14 de «lubricidad». lo que es cierto en ese caso lo es todavía con mayor razón para los experimentos clínicos que hacemos aquí. pág. 179. sino como ética científica.».. su enseñanza. etcétera22 . 617-633. etcétera. en el fondo. Delbouf.. los de Augustine: 18 segundos de «amenaza». 63. 18. cuando se hacen en público. pues. a la espera de una instancia de decisión en la siguiente alternativa crucial: ¿«respetar» o «provocar»? 24 . Ellenberger.». puede que con todo lo que. de vísiones de ratas. Ídem. una suplencia. Charcot. método-matriz. en la que Charcot había vísto el lugar de origen de toda una «escuela de atentos espectadores»23 . 507. 96-97. 1857. hablando de su paciente. pág. pág. no más que como objetivo reconocido. Richer. págs.' Cuenten.R. Bourneville. Se acusó a Charcot: usted no cura. 24 de «éxta· sis». 83-85. 2 21 22 23 24 25 26 Cfr. Richer. entre otras: ¿cómo llegan a verificarse todos esos 27 28 29 30 Charcot. 1886. La cuestión concierne a la idea. 174. eso supone: a saber.242 REPETICIONES. apelaba a la experimentación: no como medio. como lo define un cierto Requin. passim. Charcot. aunque tan sólo con un fin experimental»28 . aunque estemos más o menos seguros del resultado anunciado. tomaron la pluma. tranquilamente. Si no logramos el éxito deseado. de «lo que hace falta» para construir o reconstruir un hecho cuando falta el sentido de su origen. el trazado de su más leve res piración ya como perfil de «gran forma histérica» en sí mis· mo 20 [68]. ° Cfr.

la consecuencia de ser abandonada a la transferencia: un consentimiento al experimento. de forma muy sexual) por toda la organización institucional y tecnológica de la Salpétriere . decía34. Augustine. que en suma. quiero decir que el sueño histérico es una crisis detenida. al hilo de los quasi-rostros y de las quasi-poses de Augustine. un tema empírico. Lo importante es que todo el beneficio de ese suspense revertía en el príncipe: en el observador. cuyos fenómenos continuaban no obstante manifestándose. Al inventarse. pág. 67. la historia de la Bella Durmiente. el rostro ruborizado. como tallada en mármol (mientras que. se convertía en una iauténtica delicia!. 14. la expectación fue atestada. paradoja de ser a la vez más profundo que cualquier sueño normal («tan profundo que ni el ruido del tam-tam. a causa de su requerimiento.. el «ataque de sueño» constituía una transformación del ataque «clásico». con su cuerpo ofrecido por completo. Cuando la oportunamente llamada «Eudoxie H . Ídem. la espera de un Contacto y de un Encanto diferentes). OC. y todavía en alerta. estimulación y reacción. 35 Cfr. embellecida por el arte. la imagen [69]. caso célebre de la Iconographie de Bourneville 32 33 34 31 Richer. 64. 1. es decir.. 65. es decir convulsivo. transcurría. CUERPOS DE ENSUEÑO Un día. y todo lo que sigue? La cuestión va todavía más allá. cautelosamente. Su predación de imagen. habrá sido. Gracias a ello. Concierne al hecho de que una empiricidad del cuerpo suscita. 10031 • De este modo. de nuevo. puesto que contaba con «todo su tiempo» para contemplar a su bella. su noción del deterrni· nismo. una moral del juguete habrá hecho sus delicias. de los propios troncos nerviosos. penetraciones. El espectador se tomaba todo su tiempo (que de hecho era el tiempo de ella) para poner a punto. pues. para el cuerpo de la histérica. Cuerpo autómata. Pulsaciones. ni la intensa faradización de la piel o de los músculos. 1881-1885. aquí inerte. Estaba en decúbito dorsal. véase fabrica. no es más que la historia.. al igual que en el caso del tetanismo. Pero pasemos a otra cosa. Era. inerte y al mismo tiempo funcionando al agrado de cada uno. estilos. isu requerimiento de leyenda/ En demanda de caricias. los párpados cerrados y parpadeantes y los globos oculares convulsos hacia abajo y con tendencia al estrabismo interno. para ella. celebrada (en el fondo. transfinita. ni la inspiración de amoniaco. en el asilo. en el «espectador». hasta toqueteos. tomo 1. los miembros en la más completa resolución. se convertía en bella durmiente. la empiricidad del sujeto pasaba a una modalidad estética de existencia. una empiri· cidad del sujeto. saliendo de ella misma. Augustine propuso. legalizada como método iconográfico. ralentizada indefinidamente. 11 1 . dicho sea entre nosotros. Ahora bien.244 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA REPETICIONES. moldeable finalmente. en tal que «histero-epiléptica>>. Ídem. así lo definió Artaud. Charcot la entendía de la siguiente manera: según él. pág. 85.». intermitentemente. prodigios. en el movimiento de la transferencia. allí totalmente agitado.. como un abrazo que se aflojaba y se aferraba a la vez 32 . «como a jirones». vol. o más bien. «recordando así. aunque en pequeño. Lo que resulta prodigioso. la situación soñada de un cuerpo totalmente abandonado a la moral del juguete. obras. Aquí. Charcot. 256. mecánicos o eléctricos. pág. en el llamado «sueño histérico». Artaud. 1888-1889. La respiración era muy débil e irregular: Respiración. rigidez muscular en lugar de un distendimiento. Un día cayó en un sueño que duró hasta la mañana siguiente y del que fue imposible hacerla salir fuesen cuales fuesen los excitantes empleados. ESCENIFICACIONES 245 11 temas principales de la psicofisiología. es capaz de provocar su despertar») 33 . pág. ese sueño venía como de un desplazamiento de creencia. éste se tramaba y se inventaba. sus esquemas fundadores. es que simula un sueño fisiológico según unas modalidades de h echo extremadamente lábiles: a menudo. pág. electrochoques. de una histérica buscada por un joven y algo descerebrado príncipe»35 .

se sumergía en ese tipo de sueño. 1891-1892. desde ese momento no ha cesado de dormir. págs. el «ataque de sueño» era un ataque histérico momentáneamente petrificado. 39 Cfr. posará. En realidad. iya tan pronto!. lo que llamamos una durmiente. de una manera más general. ll. págs. Conta.. noche y día. 118-139. por supuesto a su manera. sin buscar el provocar el despertar. COMPARECENCIA DE LA HIPNOSIS -CUERPOS SUTILES Pero todo ensueño es equívoco. para un «conocimiento» de la histeria. 88-100. 177-265. págs. de un haceracto del sueño. y tenemos razones para pensar que no se despertará pronto. que existan en la ciencia cosas de las que no se deba hablar. su sueño39. esta enferma duerme -si esto puede no obstante llamarse dormir. asistimos sin ansiedad. nadie pensaba en salvarla de un entorpecimiento puede que de pesadilla. Resumiendo.246 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA REPETICIONES. Y en ciencias. permitir que siga. o bien precipitar el ataque: esto se conseguía bastante bien mediante la «compresión ovárica>>38 . Guinon. Cfr. todo volverá a su orden de forma espontánea37 . Pero conocimiento aquí significaba: tomar nota. en los que la escisión del pobre cuerpo empírico se manifiesta púísticamente. Los fenómenos sintomáticos del sueño de las histéricas fueron de hecho. Estados llamados «segundos». El «segundo» del sujeto mostrado ahí como una especie de delicioso autómata. en positividades. vía ancha. en efecto. IPS. 111. se permite a las cosas avanzar como quieran. aquí. si no dominable. Receta: pueden. 1888-1889. 69. La photographie médicale (1893). passim. «Sueño histérico». exactamente. 111. a su elección. representará. Charcot. una vez más. Esos momentos pantomímicos en los que una histérica gesticulará. 70-167. 1897. 38 Ídem. y esclarecidos por lo que había ocurrido anteriormente en numerosas crisis parecidas. Destaquemos aquí dos fenómenos clave: sonambulismo y vigilambulismo. 56-69. 63-64.desde el pasado 1 de noviembre. presentable -con esa fantástica ganga de que muy a menudo (pese a la opinión. totalmente abandonada. 1891-1895. más bien su camilla hacía su entrada en escena en el anfiteatro de las lecciones de los martes. págs. 168-176. 36 y Régnard . Régnard. Londe. sujetos peligrosos de los que ocuparse ja37 Charcot. págs. al menos manipulable. sin despertarse jamás. Sobreactuación inconsciente de las pesadillas y de los sueños. antes o después. en cuya exposición un hombre prudente jamás se aventura. págs. el equívoco ¿no es como un continente oscuro? Así pues: Parece. 1892-1893. a las curiosidades de un público y a los comentarios «expectantes» del Dueño de su sueño: La enferma que acaba de disponerse ante sus ojos es. de acuerdo con el lenguaje al uso de este hospicio. desde hace 12 días. Gilles de la Tourette. 202-263. sin emoción a ese 36 Cfr. entonces. o bien interrumpir. 271-277. sabiendo por experiencia que en este caso resultaría inútil fuesen los que fuesen los medios que se llevasen a cabo. es decir. pág. 1887. 0 247 . págs. En efecto. En ese servicio en el que vive desde hace bastante tiempo. II. ESCENIFICACIONES espectáculo singular con el que nos hemos familiarizado desde hace tiempo. IPS. de Charcot) lo «momentáneo» permanecía. viviendo en la convicción bien fundada de que un buen día. 203.

Richer. el hipnotismo se volvió a plantear en primer lugar. Desde 1878 colocó la hipnosis en su programa «personal» (oficioso) de enseñarrza. a 249 . receta de histeria. por ello excepcional para /. en mi opinión. en tanto que protocolo experimental reglamentado. 1887. En esto consistía su artimaña y su riesgo. pág. Cfr. 1893. págs. como objetos de ciencia 41 • ¿Se tamb~eó el positivismo? No. respecto a este punto. el avance de la patología nerviosa está interesado en ello 42 . passim Freud. págs. casi) de ser ese Proteo de la ciencia que.248 a REPETICIONES. Richer. 1881-1885. 1893. Toda la artimaña de Charcot descarrsa aquí. 1887. Charcot habrá tomado un riesgo. ESCENIFICAC IONES LA INVENCIÓ N D E LA HISTERIA más ofrece beneficios. III. el hipnotismo debe por tanto considerarse como un estado neurótico por excelencia. 1891. 1965. y se planteó menos como fenómeno sintomático que como un protocolo ex- perimental45. Cierto. 11. 13. láms. punto final. y arrte to· das las autoridades académicas. todos los fenómenos de soña· ción y. Más que «sueño nervioso» o fenómeno de «doble conciencia»44. Pilres. pág. págs. 9-60. más allá. en segundo lugar. porque. como una forma aumentada. puede que sin saberlo. en efecto. 68-533. sonambulismo» 49 • Prodigio teórico: en cuarto lugar. Prefacio a Azam. además de su victoria y su error.a observación: 46 47 48 49 Cfr. cuyo desarrollo tiene lugar de forma progresiva. a todos esos fenómenos provocados de «Hipnotismo. passim Cfr. pág. una histeria de síntesis. que estos estudios se potencien lo más posible. Deseo. una histeria experimental. el sonambulismo es un estado enfermizo. Y esto no es más que otra paradoja más. pero preciso. en una especie de marco. iProdigio clínico! Dense cuenta de que la mayor parte del tomo III de la Iconographie está consagrada. la relación de la hipnosis con los estados paradójicos del sueño histérico «espontáneo» no se le escapaba a nadie. vino a ofrecer el ipropio paradigma conceptual! de toda comprensión de la histeria. La hipnosis fue. Cfr. Alegarrdo entonces. etc. Se consideró que desde ese momento había vuelto a dar carta de iiobleza a esa práctica de charlatarres: realizaba una práctica reglamentada. puesto que Charcot pre· sentaba esos fenómenos como si saliesen del puro soma: estados fisiológicos suscitados por ciertas excitaciones. denominada por ello «gran hipnotismo». el hipnotismo es una técnica susceptible de provocar experimentalmente todos los fenómenos del sonambulismo48. 235.. págs. en efecto. el hipnotismo. etcétera. pues. en mil formas bajo ninguna. 215-244. 1887. 1881-1885. según las virtudes de la arratomoclínica. IPS. 1887. en realidad y sobre todo. El sonambulismo (. Gilles de la Tourette. en tercer lugar. algunos estudios nuevos sobre los estados sonambúlicos y catalépticos. delimitada. magnetismo. Y es así como seguidamente la Histeria de Charcot dejó definitivamente (o casi. pág. 71. un «hipnotismo científico» para resuniirlo. 1973. 505-798. )pertenece cierta mente a esta categoria40 . y desde ese momento. Régnard. Chertok y Saussure. XIII-XL. un patrón de la histeria. práctico. totalmente «sometido a la descripción científica>>43 . Cfr. es una neurosis en recesión47 .. pág. 505. 40 41 42 43 44 45 Régnard. Actúo con prudencia. bastarrte radical a fe mía: presentar en 1882. «PER VIA DI PORRE» -MÁQUINAS SUBLIMES Una histeria experimental: la hipnosis se habrá convertido. Cfr. pero esta relación de analogía 46 fue subrepticiamente desviada en los siguientes términos: en primer lugar. Azam. Así pues. 203. etcétera. 147-228. pág. con láminas de apoyo. 1886a. Azam. 205. Charcot la consideraba como un estado totalmente excepcional porque constituía una alteración total de los funcionamientos del orgarrismo y una alteración desencadenable a voluntad. Charcot. de hipnosis. Cfr. toda la prudencia expectante del clínico: He realizado. Veith. págs. menos epistemológico que técnico. se convirtió en un modelo de la Histeria. y me coloco en el punto de vista de la clínica estricta. no avanzando más que paso tras paso.

54 Charcot. rehacer o deshacer. prodigios. y finalmente deshacerla de igual manera mediante sugestión»55. 310. luego suprimirlo. 376-377. Freud. 20.) . modificar en grado.fagato. trabaja per vía di porre 56 : deposita (al igual que el pintor deposita su pigmento). discriminar) el cuadro sintomático. iad libitum! «A esta parálisis que habremos hecho por vía de sugestión. Morendo: a muerte. El estado hipnótico no es nada más que un estado nervioso artificial o experimental. págs. pág. pág. Cfr. ciertamente. 0 251 . cotidianamente. ide un pintor!. En tal manera esto era un instrumento que se podía modular. 468-469. cuyas manifestaciones múltiples aparecen o se desvanecen. Bien es cierto que fallaba al querer extraer una teoría de un tejemaneje neurofisiológico de hermosas «comisuras que enlazan las REPETICIONES. entonces los médicos serán los patrones: puesto que la medicina será la única en poder «cambiar los espíritus y las costumbres junto con el cuerpo»53 . en el sentido en que Leonardo lo oponía a la escultura. suple. es decir. III. del propio síndrome histérico. Esto es concretamente lo que entendió muy pronto. valor figurativo: constituía. Provocar un síntoma. al igual que a él. según las necesidades del estudio. A piacere. en toda su simplicidad. pág. por una parte. 337. Gracias a esta técnica. que la «patología experimental» no puede más que «imitar los síntomas» y solamente «hacerlos aparecer de forma aislada. los estados "º Charcot. por otra parte. y que insiste sobre ese punto fundamental: que la técnica de la hipnosis ofrecía a Charcot la libertad de intervención de un artista. ante el público. pág. Pero más bien como un director de orquesta. págs. retroversible. sin embargo. La sugestión hipnótica. Otra analogia. la hipnosis se convierte como en una vía abierta a la experimentación. sobre el escenario. cit. 13. una técnica «ideal» susceptible de redibujar (es decir. III. 53 La Mettrie. en Charcot. crescendo. a nuestro gusto. Charcot interpretaba la histeria. de cuya prueba supo sacar provecho cada vez y que nos parece en primer lugar. redisponer. Charcot. OC. la podremos. de las «fibras del haz piramidal» y demás «excitablilidades espinales»: un tejemaneje del que él mismo no conseguía desembarazarse54 . de la histeria. OC. debida a Freud. y aquello que conseguía llevar a cabo. Admitía. pág. presumía de sus fantásticos logros experimentales (una cataléptica que.. al estilo Charcot. (¿Pero acaso esto no se parecería a una definición. Apunto que en cuanto a La Mettrie. como mimetismo parcial de las afecciones orgánicas? Guardemos esto en un rincón de la memoria. de hecho: es decir. quién sabe. que si el hombre es una máquina. del instrumento hipnótico. 297-308. 1980. absolutamente primordial: la sugestión hipnótica le permitía hacer. °' 5 Charcot. proyecta. sobre un «material» totalmente entregado a él.250 0 LA INVENCIÓN DE LA H ISTERIA Entre el funcionamiento regular del organismo y las alteraciones espontáneas que acarrea la enfermedad. por Leduc-Fayette. pág. págs. 1905b. se libra de multitud de síntomas bajo su batuta y mirada) para afirmar una especie de capacidad todopoderosa de la hipnosis: «Lo que tenemos ante nuestros ojos se trata realmente. OC. esto era posible y exigfa una operación perfectamente idéntica. incluso hasta cierto punto en sus características. Charcot no obstante permaneció algo ambiguo entre lo que delimitaba metodológicamente. según sus propias palabras. a capricho del observador"º· El estado hipnótico fue así providencia para lo que se viene a denominar «patología experimental». IX. Los metamorfoseaba en cuerpo y alma.. sí. destacaba a la hora de describir y extraer las consecuencias prácticas del instrumento. del hombre-máquina soñado por de La Mettrie» 52 . enmarca. 6 ' Cfr. escribe Freud. Y es un hecho que Charcot modificaba intensamente a sus «sujetos». congela. Y. a voluntad. 349. 1887-1888.. nada más . Pero. La hipnosis tuvo por añadidura. uno a uno» 51 : simulacro. etc. es comparable al arte de pintar. 1867. después volver a provocarlo. ESCENIFICACIONES llamadas regiones motrices de la corteza cerebral con la médula>>. IX. a piacere. y de forma totalmente equivalente. Cfr. 340.. pudorosos principios. °' 2 Charcot. éste no escondía lo siguiente. demasiado confuso en su calidad de «espontáneo». OC. °' 1 Charcot. stringendo.

Per via di porre. Poder reproducir un estado patológico es la perfección. alguna varita mágica. pura gestualidad de la maestría. Descubrimiento sublime. tomo III. pág. . Manos entre las manos. La hipnosis fue. De aquí en adelante ya es totalmente suya59 . 1887. 243. lo que constituye lo sublime del género y de hecho el ideal de la fisiología patológica. Ídem. Método ordinario. el gran estilo de Charcot. confianza. Vistazos. poder finalmente «sostener». De esta manera expresaba su confianza. Pases. III. ESCENIFICACIONES '1 \ """' '-- M ANIPULACIONES -PRODIGIOS DE LOS CUERPOS La hipnosis fue todo un arte del contacto. 58 a 70.. rozar de párpados. Régnard. por lo general oblongo o luminoso. IPS. tactos sutiles. ya está. cuerpos que brillan: los ojos de la sujeto se vuelven «vagos». Cien métodos.o Charcot. tal y como él mismo decía. método llamado de Faria60 . pág. Cfr. «se bañan en lágrimas». lconographie . signos sencillos. luego se cierran. y funciona: «Cuentan ustedes con una enferma muy 59 r. podríamos reproducirla artificialmente. miradas ftjas. págs. IPS.. todas las posturas de un cuerpo-máquina. «producir» toda la teoría. 373. «se inyectan». 136. 458-462. 463. 1887-1888. Bourneville. 57 253 !iJ_ En ciertas circunstancias. Hacer que se fijen en un objeto. llamado de Deleuze. porque parece que la teoría se cumple cuando se tiene entre las manos el medio de reproducir los fenómenos mórbidos58 . caricias. tras culminar el experimento de una parálisis histérica: REPETICIONES. III. pág. ti 1 Poder reproducir todos los estados. Véase. sin tocar nada. Cfr. Esquemas de trances hipnóticos. . en esto. pág. «magnetizaciones en la cabeza». poder inventar y verse siempre confirmado por los hechos. Poderes.252 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA del cuerpo histérico pudieron por fin ser «perfectamente dibujados y separados»57 • iPerfectamente! Charcot alcanzaba ahí lo sublime de un género.

confesaba «no poder prescindir ya d<• ello» a causa de lo «cómodo» y «evocador» que le resultabu este procedimiento: «Cada vez descubro lo que busco m diante esta presión de la mano» . III. bellas-durmientes. pág. pág. págs.. 3 14-335. basta con malaxar los músculos contraídos o friccionar suavemente los músculos antagónicos. 469. (Freud. 71. Breuer y Freud. se determina una contractura artificial de los dos miembros superiores (lámina XIII] (74]. E incluso cadu uno de ellos ganó el más preciado de los tesoros: el amor. con las puntas de los dedos. véase «percusiones». teniendo cuidado de no excitarlos más allá de una cierta medida. una mujer histérica se dirige sin dudarlo hu cía su entera desposesión. Qué pr digiosa resultó esa ternura. Charcot. Se volvieron a provocar todos loN sueños y todos los sonambulismos. págs. en el sueño provocado. Según una fotografía del autorJc Régnard. no tiene sueños. 19-20. tan compln ciente en dejarse fascinar como un pajarillo ante la serpienll• que lo rodeará para comérselo: la predación ideal [71-73]. pág. Cfr. «X . IPS. 218. l)'nprCs une 1i holo3raphic de l'autcur.254 a LA INVENCIÓN D E LA HISTERIA REPETICIONES. La predación ideal: una provocación de ternura. pág. 1893-1895. 192. dolorosas o no. [Un gallo hipnotizado. se las hacía turnarse constantemente entre ellas. üi 2 ü 63 64 Ídem. en 1895. a vo luntad. caerá corno fulminada» 61 [70].. Augustine volvió a hacer maravillas. 463. cesar y volver a comenzar en otro momento: Mediante una suave fricción. las contracturas histéricas de todas las especies. Cfr. fricciones o simples presiones» hipnóticas. dice que. 191.. Ídem. la sumisión hipnótica. Se hizo por tanto «reproducir». qué importa. los músculos flexores de los dedos y antebrazos. con el fin de no sustituir una contractura en la flexión por una contractura en la extensión 64• UN COQ HYP NO TISÉ . mediante otras «malaxaciones. Les maladies épidémiques de !'esprit (1887). etc. Para hacer parar la contractura. incluso aunque antes hubiese sentido por él sentimientos de odio»63 . ¿No resultaba alentador? Más bien. IX.. Resumiendo. . OC. )62. pero que experimenta sentimientos afectuosos hacia el experimentador sea quien sea. ESCENIFICACIONES a 255 ejercitada que se hipnotiza rápidamente: les bastará con ex tender súbitamente la mano sobre la cabeza.

[Procedimiento para detener el estado cataléptico y para devolver el estado de sopor.l T e ATAL E p T 1Q u E PROCÍrnÉ POUR LA Pl\ODUCT!ON DE LA CATALEPSIE. Régnard. ESCENIFICACION ES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA 257 r¡I 11¡ p 1\ o e irn Í> p o u 11 F 111\ '~ e Es s E 1\ r. [)'aprl's une photouraphie Je l'uu!cur..256 0 REPETICIONES. [Procedimiento para producir la catalepsia. D'.1prCs une p!Jotoaraphic de l'autcur. ET POUR 1\1\lENEl\ LA SOllNIAT!ON. Régnard. Según una fotografía del autor]. Les maladies épidémiques de l'esprit (188 7). Según unarfotografía del autor] . 72. . Les maladies épidémiques de l'esprit (1887).i: T . 73 .

[Lámina XIV. E. .SCENIFICACIONES a 259 Planche XIV. . Régnard. Jconographie. Letargo. Régnard... Fotografía de Augustine. tomo III. LÉTHARGIE Planche XIIJ. FotogTafía de Augustine..IJTRACTURE ARTIFICIELLE 74.. Letargo. lconographie.111 258 a L A INVENCIÓN DE LA HISTERIA REPETICIONES. HYPEREXCITAHILITÉ l\IUSCllLAIRE LÉTHARGIE CO". 75. [Lámina XIII. Contractura artificial].. tomo III. Hiperexcitabilidad muscular].

Ídem.. tomo III. cuando no tenían lugar de forma espontánea. i. passim. 189l a y 1891 b. de los muslos y las piernas.. Fotogrnfía de Augustine. un cuerpo-desencadenante. pero fenómenos al fin y al cabo . Todo fue apto para su reproducción .. no siempre: a veces ocurría que una misma fricción de piel hipnotizada podía tener efectos opuestos. Laufenauer. como diría Monsieur Loyal. passim. dotado de una increíble sumisión plástica (y esta sumisión fue también lo que permitía a Régnard puntualizar con precisión sus objetivos. /conographie . 192. Apoyamos su cabeza sobre el respaldo de una silla. 67 76. [1 261 11'1' . los estigmas. Así pues. IX. y colocamos los pies sobre una segunda silla: el cuerpo. Catalepsia].1i 1 1 CATALEPSIE '" Cfr.ll 1 111 1 1 . . Delicada Augustine: manejar su cuerpo exigía casi el virtu osismo . se volvían a provocar las mismas contracturas por las que ya cinco años antes Augustine había acudido a la Salpetriere para «someterse a tratamiento»?) . [Lámina XV. rígido. pág. 1889. se ha vuelto a dormir. OC..» 68 . III. (Pero ¿se han dado cuenta de que de esta manera. y etcétera... 193. ) El cue1po se puede colocar en arco [lámina XV] [76). contracciones o resoluciones. Régnard. etcétera.los acromatismos. Charcot. etc. Se presiona. Puesto que el cuerpo histérico estaba dotado al menos de dos cualidades prodigiosas. . en primer lugar. un virtuosismo y una moral del juguete. 68 Cfr. IPS.. pág.i. Guinon y Woltke... los delirios. seguidamente friccionamos los músculos de la espalda.. por sorpresa..260 0 REPETICIONES. Todos ellos artificiales. las crisis. l893-1894. sus distancias y sus tiempos de pose): -O bien totalmente rígida: «X. Shaffer. ESC ENIFICACIONES LA INVENC IÓN DE LA HISTERIA Planche XV.. tal y como se decía. 305. se puede colocar una carga de 40 kilogramos sobre el vientre sin hacer que el cuerpo se doble» 67• -O bien totalmente flexible: «Dormimos a X . Era. sus diagramas. pág.( . págs. se ordena y el efecto llega (.. )"''· Era también articulable a voluntad.. las auras65 . permanece en esta situación [lámina XIV] [75) durante un periodo de tiempo bastante largo (nunca hemos prolongado el experimento más de 4 o 5 minutos).. 278-288.. Pues sí.

Pitres. I. Se intentó. ) parece( . de «ponc1 6!J 7 ° Charcot. 257. Un11 ley de los «tres estados». por más pequeño que sea. 309-42 1. ) reemplazar 11 la vista» 69 . en el sonambulismo. Resulta destacablt• que ese modelo de progresión tripartita sea al mismo tiempo como la narración exacta de un traspaso de poderes de la mi rada al movimiento (la especie de «lenguaje motor» hipnótico). experimen tar las morfogénesis. se contrae! Lo mismo ocurre con los tendones y los nervios 711 • Insisto sobre el aspecto verificador y sintáctico de esta pro blemática instrumental. escribe Charcot. Esto. en fases. 3· F iG . a imagen exacta del mo delo ya construido en otro momento para dar cuenta del alu que histérico. Cfr. OC. Representación en un cuadro y en periodos. i:'. 77. . la fiso nomía y gestos se encuentran ya dentro de unas relaciones cll' influencia muy constantes y retroversibles. También es jugar con el motivo. gran leclo1 de Comte. (1891).. 2. 4. 253-323. págs. en la letargia. las singularidades. la narración (supuestamente) exact11 del propio misterio de la conversión histérica..262 a REPETICIONES. IX. los ojos permanecen abiertos. págs. «Efectos de la excitación mecánica de algunos músculos de la mano de Marie-Louise F. Richer. FIG. OC. independientemente de todo el resto del cuerpo. él solo. PINCELADAS -CUERPOS GALVANIZADOS Esta sumisión plástica permitió también una auténtica pint11 ra del fenómeno hipnótico mismo.. irespond<·. abordar la hipnosis S<' gún una auténtica sintaxis de elementos discretos. 1881-1885. Se trataba de poner al día. en estado cataleptoide». En contramos aquí como el colmo del cuerpo-desencadenan! <•: ustedes tocan y el músculo. en un sentido... Cfr. Pero hacer un cuadro per via di porre no es solamente dispo ner unas series. pues. es decir. tal como decía Charcot. Charcot. pág.. En el sujeto in merso en la catalepsia.. Lerons cliniques. loN ojos se cierran. evocan do a Azam. «el sentido muscular( . sobre la base del extraordinario fenómeno de la hi perexcitabilidad neuromuscular durante la fase letárgica.. Toda una narración icónica de la catalepsia que al tema la letargia y luego el sonambulismo. especial mente. IX. en la Salpétriere.G. ESCENIFICACIONES a 263 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA FIG. hasta en sus más mi nimos detalles.

15.>>76 -contando la Salpétriere desde entonces con numerosos «baños electrostáticos». I. Fue así como el mismo Charcot prescribió «el empleo de la electricidad estática en medicina. págs. ortodoxo: Clau de Bernard había hecho lo mismo con respecto a los nervioH faciales de algunos conejos 71 • Había incluso. las leyes «elementales» de la relación causal entre (•I simple contacto de un músculo y la contractura específica que s~· infería [77]. iun comercio!. combinó la electricidad con cien magnetismos posibles e imaginables. 15. Cfr. Vierge. el impulso del doctor Vigouroux [78] . y permitía así «ver dibujarse bajo el instru mento las más pequeñas radiaciones de los músculos» 7:1• Y esto fue para Duchenne de Boulogne el instrumento ideal de una «auténtica anatomía viviente». había utilizado.REPETICIONES. Ídem. dejémoslo. 574. Duchenne de Boulogne. etc. por ejemplo de miografiar cada inflexión muscular. 40-41. fue Duchenne de Boulognc. págs. 1862a. pág. 38. Se de 1887. Duchenne de Boulogne. pero. suerte de pequeña industria de los 71 72 73 74 75 76 Cfr. Cfr. estuvo. Se trataba además de medir todo esto con exacti tud. OC. permitía electrizar localmente la piel. Procedimiento típicamente «experimental». para sus propias «contracturas ex perimentales». figs. 483-501.. y hasta de las «alteraciones de la fonación» 7!i. parálisis. se obtiene el efecto máximo que se traduce en sacudidas insostenibles. pues. Charcot. y de do minar. un ingenio muy sutil que. «máquinas HoltzCarré» y todo tipo de métodos «galvánicos». apelado a un contacto más exquisito que la simple fricción mecánica. 11 1 11 \1 . puesto que la contrae ción de los músculos mediante el pequeño reóforo eléctrico revelaba «su dirección y su situación mejor que podría hacer el escalpelo del anatomista» 74 [22]. cuerpos. Esta máquina de inducción tiene un aspecto '111·I. para la ocasión. ESCENIFICACIONES 264 O o 265 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA en funcionamiento» habría dicho Claude Bernard. en todos los 14 de agosto sentidos. 144. págs. IX. Se elaboraban una industria. La intensidad de las sacudidas se gTadúa fácilmente acercando o alejando de los polos del imán un contacto de hierro blando. Una edad dorada (al igual que para la fotogwfía). véase por ejemplo el quasi reclamo de esa «máquina de inducción» propuesta en la Revue photographique des Hópitaux de Paris en 1874: Este aparato se compone de un imán de hierro a caballo ante los polos del cual gira un electroimán movido por dos poleas y una correa de transmisión. 1858. bajo de la Salpetriere. al separar ese contacto. Duchenne de Boulogne pretendía curar a las mismas hístéri cas con sus pequeños reóforos. págs. Toda una técnica se elaboraba. 78. en esta época siempre lleno. 32-35. II. 711 -728. Ídem. profusamente. la electricidad se convirtió en una panacea. unido a un «aparato volta-faradaico».. el propio Charcot se complacía en decirlo. Por otra parte. Bemard. La especie de taller. 316. Le Monde illustré. donde se dispensaban en serie los precursores del El laboratorio de electroterapia electroshock. contracturas. unas «pinzas eléctricas» extremadamente pre• cisas y lancinantes 72 • Pero el maestro de todo este género sintáctico. o al menos pretendía curarlas de todas las «afecciones musculares». pág. 14-16. Éste se había armado de un «reóforo». 1862b.

rcot. en la <parte estética». el gesto la seguía. lám. y a su cuadro sinóptico definitivo de los «músculos que las producen»80. pág. su obra. a 267 . pág. Retengamos aquí que Charcot estuvo muy lejos de ser insensible a esa virtud que tienen los músculos de «pintar de forma absoluta. retirábamos los excitadores y ya se podía tomar la fotografía>> 85 . y no sigo. 2. 250. 1872. Más allá de la evidencia experimental. pues. Duchenne buscaba en el estudio hiperdetallado de las reacciones musculares de superficie «las leyes que rigen la expresión de la fisonomía humana>>. 1862a. si puede decirse. por supuesto. en la Salpetriere. que es ella misma una ex· tensión reglamentada de evidencias clínicas. Duchenne de Boulogne. Pero estimó tal vez con mayor orgullo. Una vez obtenido dicho resultado. al borde de ese golpe» 83 . muy «mejoradas» («Hemos sustituido en algunos experimentos el excitador olivario por una pequeña aguja implantada directamente en el músculo») 84 . véase de la antropología. Porque la electricidad también es «un cuerpo. simplemente. suponiendo que éste estuviese orientado hacia una demostración de los prodigios intrínsecos del cuerpo histérico. pág. sigue siendo ambiguo. la especie de catálogo sintáctico del rostro que éstas intentan constituir. y siempre con absoluta sencillez. buscaba.. la fisonomía se impresionaba. a sus estudiantes de neurología toda esa «ortografia de la expresión de las pasiones» según Duchenne. Artaud. que concluye. págs. Ibídem (la cursiva es mía). vol. Ahora bien. etc. 62. IX. 15. OC. Legras y Onimus. como un telos. Como testigo. IX. pues. 1874. concernía exactamente a una cuestión clásica de la pintura. 8o Ídem. Onimus. el cincelado de una cara. con sus láminas fotográficas. complicaban a pesar de todo el estricto protocolo iconográfico. el siguiente protocolo: «Con ayuda de los excitadores olivarios ordinarios de DuboisRaymond. el deseo debería decir. XXXVI. mediante su acción aislada. 362. «ESTATUAS EXPRESIVAS» Lo que cuestiono es la extensión de una evidencia. En resumen (por el momento). pág. passim. del electroshock. 1887. Todo esto. Lenguaje de la piel y los músculos. pues. 79 Duchenne de Boulogne. passim. 77 Montméja. Las prácticas de faradización. Por una parte. 81 82 83 84 85 Ídem. 133. Por esto es por lo que hablaba de pinceladas eléctricas. una expresión que les es propia>>82 • Charcot enseñó. Cfr. buscaba. «responder a los desiderata del arte» 81. 78 Cfr. pág. tomo XVI. V-VI (prefacio). pág. ESCENIFICACIONES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA gracioso y lo módico de su precio la coloca al alcance de le 1 dos los prácticos: la administración de nuestra revista puede• proporcionarla al precio de 30 francos77 . definir la «ortografia de la fisonomía en movimiento» 7D. al igual que Duchenne de Boulogne. una ley de la relación entre el «alma>> y su «expresión» a través de las más ínfimas variaciones de «la acción muscular». estimó. de la antropología criminal. págs. OC. un peso. Charcot. la gran preocupación. 45-47.. passim. Arthuis. etc. Bravo por la inocentísima crueldad de dos palabras en co lusión: «insostenible» y «gracia». denomi naba <pincel eléctrico» a esa pequeña herramienta-milagro 11 la que anteriormente me refería como reóforo 78 • Evidenl(' mente. anteriormente evocada: la del alfabeto de las pasiones. Por otra parte. Cierto que estimó haber aportado algo grande a la ciencia. 1872. 1862a. Constatemos finalmenl< • que Charcot. de la ciencia del comportamiento. se vieron. con su análisis de las «expresiones primordiales» o bien «complejas». Cha. Todo dispuesto ante las inminentes tecnologías del test. más allá de las problemáticas de la anatomía «en vivo» y de la terapéulica de algunos síndromes neuromusculares. hacíamos contraer un músculo del rostro. OC. 410. 1881-1885. pág. 671. permanecieron no obstante en una especie de entredós metodológico. el imán pegado a una superficie que ha sido lanzada del exterior de un golpe.266 a REPETICIONES. de Duchenne. Richer..

.. 1 79-80.. se denomina a esto.. . . 3 8 '. _:.....¡ ~. Contracción del esternomastoideo y contracción del frontal».:. en Charcot.. 87 Cfr.. ESC ENIFICACIO NES ~}:L\f\COT. o F ig.~ . V-IX. F ig... 11 '·u. III. reacciona ante el más mínimo contacto mecánico de forma exactamente análoga a como lo haría un sujeto «normal» inducido a una intensa faradiza ción.. págs. un cuerpo sumido en esta do letárgico.. tomo III... /í 8 l. fconographie . la esencial generosidad histérica p ermitía no abusar de tales trucos. ' ~.. Se trata de lo siguiente: un gesto «impreso» al sujeto hipnotizado induce de forma espontánea una iexpresión canco· mitante del rostro/ «Epifenomenismo»... tomo IX... 11 lX --. IPS. que va mucho más allá de la simple «plasticidad cataléptica» (con todos los miem bros guardando de forma fija la postura que se les «imprime»)87. IX. Gu. por ejemplo. Cfr. Tiene incluso el don. OC..268 LA INVENC IÓ N DE LA HIST E IUA REPETICIO NES.. J ~ Fig. .. \:. 1887a.. de una propiedad suplementaria y sorprendente... Charcot... Binet y Féré... . •. Londe. 355-377.. CEuvres. En efecto._.. «Letargo .. Régnard.. 269 ._ coin1 ~ --. S! ·:'t Ahora bien. . págs. 323-332..~e-. «Excitación de los músculos de la cara durante el letargo hipnótico». ese cuerpo hipnolizado. Bourneville y Charcot no se privaron ciertamente de demostrarlo repetidamente. XIII-XL. en unas prodigiosas series de cli· chés86 [79-81]. láms.:_. láms..o.-. ' if:I: ~ . ~--.

I893a. etc. Así. en Charcot. Pero es más que una prueba. tremendamente «sugerentes». tomo IX. una de las mitades 88 &J 90 91 92 Cfr. es un beneficio. 91 (la cursiva es mía). IX. Albert Londe. . una actitud trágica imprime un aire duro a la fisonomía. de que la expresión de las emociones es una pura cuestión somática. que acompaña la publicación de sus cursos de unas hermosas láminas. sí. Ibídem.9 1• «Etcétera>>. ESCEN IFIC AC IO N ES «automatismo cerebral»88 . OC. el ceño se frunce. Londe. ni más ni menos. Y ofrézcanos ya la reciprocidad: ila expresión inducirá gestos y actitudes! 92 • Y redistribuya para nosotros todo esto según sus simetrías de selección. Por el contrario. Sugestión por medio del gesto: sorpresa». obtenidas por Londe [82-83]. describía con gran delectación ese prodigioso poder del cuerpo cataléptico: CH/\ HCOT. si uno de los brazos es colocado hacia delante con el puño cerrado y el otro llevando la mano cerca de la comisura de los labios. dice Charcot. OC. CEuvres. complete~ a 271 T . otra vez él. sus territorios de elección: puesto que «el fenómeno puede ser unilateral y. inmediatamente aparece una sonrisa en sus labios. dice incluso Charcot9°. Monsieur Loyal. pág. 443. si acercamos las dos manos a la boca como en actitud de largar un beso. con tan sólo modificar la actitud de las manos. IX. Ibídem. Al igual que los fotógrafos: «La inmovilidad de estas actitudes así obtenidas es eminentemente favorable a la reproducción fotográfica>>. para el neurofisiologista. IX. usted irá cada vez más lejos en el cuento de hadas de sus cuerpos-fenómenos. OCuvrc::. está ahí como una «estatua expresiva>>. pág. Apéndice 17]. el desafío. 82. ver dibujarse sobre el rostro de la enferma el éxtasis. Londe. XI Si conseguimos dar a los miembros superiores de la enferma una actitud expresiva. la tristeza. Pl. el ruego. sus gestos se verán complementados por la expresión de la fisonomía. Prueba. una suplencia: el sujeto. Charcot. La reacción del gesto sobre la fisonomía resulta manifiesto y se puede por turnos. 434-447. págs. la cólera. «Estado cataléptico. forma canónica «de la que los artistas podrían con certeza sacar el mayor de los partidos» 89 [cfr.270 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA REPETIC IONES. Charcot.

Jconographie. tomo III. . 1'11 11 . «Estado cataléptico. CEuvres completes.. Sugestión por medio del gesto: cólera>>.. <Euvres. ET HÉMl·CATALEPSIE 84. Régnard. Pl.272 LA INVENCIÓN DE LA 1-!JSTEIUA CH!\RCOT. XIJ 1 Planche XVI. fotografia de Augustine. (Lámina XVI. en C harcot. Hemiletargo y hemicatalepsia]. Londe. IX. REPETI C IONES. HÉMl-LÉTHARGIE 83. ESCENIFI CACIONES 1 l 273 T. tomo IX.

Régnard. Y son numerosas las láminas. 93 94 85. 194. espectacular.274 0 REPETICIONES. Cfr. que el cuerpo histérico se deja imponer toda la configuración de los repartos en los que su deseo queda aplazado. Fotografía de Augustint'. Por eso es mágico y prodigioso. esa especie de catástrofe. en la Iconographie. IPS. 1893-1894. Efectos de una «hiperestesia>> del sentido visual..>>93. reparto del que nos hace cómplices con una señal. CATALEPSIE PHOVOQUÉC: PAR mm LUmERC: VIVE Figuras impuestas. Fenómeno destacable: la histérica hipnotizada reali<P hasta el extremo todo lo que se le sugiere. del espacio. de un cuerpo abandonado a un daño importante de la vista. se podría haber hecho lo contrario. etc. el pasaje crucial. Es decir. Pero estepasaje no se nos ofrece más que en el acto de pasar la página. foto 95 [85]. Iconographie . ESCENIFICACIONES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA 0 275 de la cara presentará una expresión de cólera y la otra la de una sonrisa. tomo III. susurra o insinúa. Su preocupación es la «simultaneidad contradictoria figurada plásticamente».. 95 Ibídem. [Lámina XVII. 111/1 111 . Schaffer. variar hasta el infinito los tropos de esta acrobacia de la transferencia y de la conversión94 . su valor temporal de inmediato paso a lo ficticio: pues de esta inmediatez no nos queda más que una estructura dúplice. se extasía en «doble» conciencia. Deslumbrada. Catalepsia provocada por una luz intensa]. La más mínima alteración de lo visible constituía para Augustine una catástrofe de todo su cuerpo. casi cinematográficamente. hemicataléptica a la izquierda. un antes-después [86-87]. se ciega totalmente. DESLUMBRAR Y DESACREDITAR -CUADROS VIVIENTES Planche XVII. en las que se tematiza. III. eso era esta acrobacia. ciertamente.. He aquí el tipo de sorpresa que Bourneville reservaba a «su» Augustine: «Tras haber despertado a la enferma. se la conduce a un gabinete negro y se enciende una lámpara Bourbouze de gran potencia. Y. con un obligado guiño [84] . passim. Vean aquí a Augustine que posaba para Régnard hemiletárgica a la derecha. Inmediatamente entra en estado cataléptico [lámina XVII]» y clac. se precipita en el abismo de los vértigos. pág.

5. el valor turbador que suponían para una histérica estímulos visuales muy variados. ¡ I' . tomo III. Las fotografías. Régnard. pues. por tanto. Según una fotografía del autor]. según su color. lám. en tanto que sistema repre sentativo de estados en donde se recorta una temporalidad.adies épidémiques de !'esprit (1887). Se trataba. permanecerán para nosotros únicamente como probación del acontecimiento: lapsus de la prueba (antes: esto.. «Catalepsia provocada por una luz intensa» y «letargo resultante de la supresión brusca de la luz». D'aprCs uuc llltulo3rapl. Por supuesto. . Régnard. Quiero decir que no sabremos nada de este pasaje como tal. y con gran profusión. :(\ e ¡\ T ¡\LE I' s l E I' ll o J) l l"l u l T ¡. 277 . Esta barrera no supuso un obstáculo para la experimenta ción. de refabricar esa potencia fulminante' del tiempo que experimenta. muy al contrario. ESCENIFICACIONES LA INVENCIÓN DE LA J-LlSTElUA 1 86-87. De volver a hacer re % Luys. Les rna/... D' u N T A M-T Hl. debería decir atrayentes como espe juelos: como esas bolas de cristal que. después: aquello). 28. [Catalepsia producida por el sonido brusco de un tam-tam. s o N n ll u s Qu ¡.276 REPETICIONES. Jconographie. III.iie de l'autcur.\ ll LE. 88. una histérica. no del ensayo. que un día experimentó.. pág. Se probó. atraían o espantaban a una paciente sumida en estado letárgico96 • ¿Qué se intentaba finalmente llevar a cabo? Se trataba de inventar un instante. de reinventar el tiempo del trau· ma por medio de una ficción abrupta. 1890.

shock. 90-91. págs. Lande. izquierda: Régnard. a espaldas de las actrices. Derecha: repetición experimental del mismo fenómeno por parte de Richer. Charcot. págs. sorpresa. 262. Se utilizaban llamas de magnesio.. del T.dies épidémiques de !'esprit (1887) . (1881-1885). catalepsias (88]. Ruidos-milagros. Las seis enfermas mostraron un gesto de miedo y permanecieron en estado cataléptico en la misma postura en las que las había colocado el shock. 194. 11 . IX. maquinaciones. 1887. «luces de Dumont» y muchos otros ingenios extraordinarios98 : los médicos de la bien llamada Salpetriere99 se convirtieron con ello.) que es esto: la enferma muestra un gesto de miedo y se queda clavada en el sitio. y ya saben lo desagradable 97 98 99 Cfr. de golpe. una supuesta «primera escena». 1881-1885. y la actitud el cuadro. 1893a. iy cómo se impresionaba! Caía en estado cataléptico. 100 >O! Régnard. Me ha sido posible provocar los mismos efectos bajo una forma lo bastante interesante como para comentarlo ante ustedes con algunos detalles. (N. Richer. Que se vuelve a provocar. Les maÚJ.278 0 LA INVENCIÓN DE LA HIST ERIA 89. se volvía afásica. cuando súbitan1ente se produjo un ruido violento en la habitación vecina. «Catalepsia provocada por un ruido intenso e inesperado» (según una fotografía). ESCENIFICACIONES presentar. Apéndice 18]. puesto que construían retablos. III. unos auténticos retablos vivientes: Basta con sorprender al sujeto mediante un ruido súbito. 525-529. REPETI C IONES. Y nadie se privó de provocar una y otra vez todos los accidentes de este tipo'º' [cfr. 304-305. fig. Cfr. el de un gong chino por ejemplo. es decir. De donde la eficacia «experimental» de todo lo que pudo relacionarse con algo así como explosión. Recordemos que salpétriere significa salitrería o fábrica de sal. en artificieros. pág. págs. La dustuchia. Seguidamente se abrió la cámara fotográfica y sacamos un cliché cuya reproducción les presento hoyl!X> [89]. sorpresa desagradable. Études cliniques. De esta manera. Hábiles escenificaciones. Ensordecer a las histéricas resultó igualmente eficaz. Engaños. OC. 279 . Que el «golpe» experimental crease la actitud. IPS. Golpes de gong y hop. Seis histéricas se encontraban colocadas ante una cámara fotográfica. y yo les había dicho que les iban a hacer un retrato en un solo grupo. siempre. 178. volver a escenificar. pág.97 . se hacían explotar paquetes de fulmicotón bajo la nariz de Augustine.. eso era lo esencial. Cfr. etc.

. Inducir fue la gran palabra de esa práctica de la repetición: inducir. cada vez más. es decir. (1889).280 a REPETICIONES.. siempre de forma más visible. reuniendo un gran número de pruebas de este tipo seguramente llegaremos a resultados interesantes» 1º2 • Como un permiso de gratuidad experimental.APHI F. es conducir a la histérica.:e Uo r lhl'lu rl CONTRACT URE DE L A L ANG U E PROVOQ U E E A L ' ETAT D E VE ILL F CHE Z UNE llYSTER IQ UE P AR R E FLE X E AURICULAIR E ~ F C ~O} !" l »V I> T 1 t ' ! )1 . «TRANSFERENCIAS» Movimiento vertiginoso del afán de escalada experimental. «Catalepsia provocada por el ruido de un diapasón» y «sopor con conlTactura artificial». Contrnctura de la lengua provocada en una histérica en estado de vigila mediante reflejo auricular]. Contractura de la lengua provocada por la frecuencia de un diapasón. ~ '. pero relevado por la sabia metodologia expectante. Régnard.' l'I ~ 92. . ICONOOA. ·!I' 1 90-!H. ESCENIFICACIONES LA INVENCI Ó N DE LA HISTERIA NOUVELLE T. ESCALADAS. y con seguridad. PL a 281 X: XXlll. INDUCCIONES. -'# a !' . . JI.. [T.111 I' í ~1Q\OI ) ¡... 1893a.-: J1til11tiffi. Así 1o2 Londe.. 1.. hacia una quintaesencia plástica del síntoma. pero puede que exista. Laufenau er. una llamada a experimentar siempre. tomo III. . lámina XXXIII. 1' ll l T 1' 1. pág. Nouvelle lconographie. siempre. /conographie. 90. El mismo Londe lo confesó en cierta manera: «Aún no hemos encontrado el valor clínico de esta actilud particular en cada uno de los sujetos..

282

0

LA !NVENC lÓN DE LA HISTERIA

REPETICIONES, ESCENlFICACIONES

pues, para ello se llevó a cabo una escalada de las mediacio
nes, técnicas, ingredientes, estratagemas, y cada vez de forma
más sutil. Todo un arte del hacer visible.
Sorprender (deslumbrar, timpanizar) se hizo enseguida in
necesario: bastaba con excitar, impresionar, todo lo impondc
rable que resultase la impresión. Y, e n cuanto a la histérica, SI'
convocaron todos los sentidos. Tan sólo haré un resumen.
Primo, simples diapasones: resonancias exquisitas:
Hago sentar a estas dos histéricas sobre la caja de resanan
cia de ese glueso diapasón. Desd e el momento en que hago
vibrar el diapasón, pueden ver cómo caen inmediatamenlc
en estado cataléptico. Detengamos las vibraciones del diapa
són: caen en estado de sonambulismo. Hagamos vibrar de
nuevo el diapasón, la catalepsia vuelve a aparecer. Este hecho
curioso, descubierto por el señor Vigouroux, ¿se debe a la ex
citación de la sensibilidad auditiva o a la de la sensibilidad en
general? No lo sabemos 103 [90-91].

Si no lo sabemos, excavemos, induzcamos un poco más:
coloquemos un diapasón de vibración sol-3 próximo a una
oreja izquierda histérica; ¿qué obtenemos? Que, si la joven
nos saca la lengua, ésta se desviará irresistiblemente del mismo
lado y permanecerá así, contracturada, «dura al tacto, hinchada, amoratada( ... ) entre 55 y 80 segundos» 1 4 (92].
Secundo. Se desplegó también todo un arsenal de contactos
magnéticos, que los experimentos de Burq, en 1850, habían colocado a la orden del día de la ciencia oficial 1 5• Charcot formaba parte de esa comisión científica, nombrada en 1876 por
Claude Bernard y encargada de verificar los hechos de magnetismo alegados por Burq. Estos hechos fueron, pues, verificados, confirmados. Posen un imán sobre un brazo histérico
totalmente anestesiado: extraños pinchazos, luego ... irecupera todos sus sentidos! Pronto bastará con un pedazo de metal
neutro; pronto bastará con el «contacto a distancia>>. A esto se
le denomina «metaloterapia». Ahora no queda más que encon-

º

º

103

Charcot, OC, IX, pág. 294.
w4 Laufenauer, 1889, pág. 205, láms. XXXIII-XXXIV.
105
Cfr. Charcot, OC, IX, págs. 213-252, 265-271.

0

283

trar la singularidad del «poder metálico» adaptado a cada
caso, puesto que cada histérica, como ocurre con los colores,
tiene su metal preferido. Augustine: iel oro!; vocación por el
adorno, evidentemente 106 . Se colocaban, pues, muchos napoleones de oro sobre los cuerpos histéricos, la puja iba de
los 20 a los 1.000 francos de oro exactamente ... Y la histérica,
cubierta de fino metal, como un ídolo Crisóstomo, volvía a
encontrar, con grandes gritos, todas sus sensibilidades, es decir, el puro dolor al más leve contacto ... 107•
Siguieron variantes: placas portátiles para una «metaloterapia permanente», pedacitos para encajar entre los hombros,
en los puños, en el corazón, etc. 108 ; «metaloterapia interna>>,
bajo forma soluble, «y se aumentan las dosis progresivamente. No damos ningún otro medicamento» 1 9 •
No obstante, de prodigio en prodigio, la utilización de los
metales y de sus diversos magnetismos reservaba algunas, no
decepciones, todo lo contrario, pero digamos que contraprodigios:

º

una barra imantada se acerca a medio centímetro de la parte
anestesiada de un brazo, por ejemplo, y a fin de evitar con total seguridad todo contacto entre Ja piel y el imán, se interpone entre los dos una hoja de papel. El primer efecto que siente la enferma es una impresión de frío en la parte de la piel vecina al imán; pero entonces, ya hay rojez en la piel; un
instante después, renace la sensibilidad en esos puntos en los
que se ha producido la impresión de frío y donde se ha manifestado la rojez. Si entonces se examina la parte simétrica de Ja
piel del lado opuesto, se ve que dicha parte se ha quedado anestésica, en lugar de sana, como estaba anteriormente 110 .

Prodigio territorial, prodigio morfogenético, prodigio de
las simetrizaciones. Charcot admitió que la aplicación de metales no cura el síntoma, pero lo despla;:¡¡, 111 • Lo admitió, es cierto.
10 i; Cfr. IPS, III, págs. 132-133, 137, 141 , 143; Charcot, OC, IX, páginas 234, 396, etc.
107 Cfr. Charcot, OC, IX, págs. 220-221.
108 Cfr. Bourneville, 1880-1906, 111, págs. 89-91 y figs. 1-13.
1m Charcot, OC, IX, pág. 245.
110 Ídem, págs. 230-231 (la cursiva es mía}.
111 Cfr. Charcot, 1887-1888, pág. 117.

l.,,

~---~

284 []

REPETICION ES, ESCENIFICACIONES

LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA

Pero, habiéndolo admitido, inmediatamente se fascinó ante
el misterio de los desplazamientos. Menos ante la naturaleza
del fenómeno que ante una cartografía de los trayectos. Bautizó este misterio como «transferencia», qué coincidencia
- luego volvió a empezar, y a mayor escala, con convocatorias, llamamientos imperiosos, con «inducciones» de otras
«transferencias» cada vez más admirables, puesto que lo gratificaban de mil extrañas formas 112.
Pero mil formas inducidas, admitidas, mil formas bajo sólo
una, ipor fin!, la gran forma por excelencia, manipulable, medida, «escenificada»; la estructura representativa de las escenificaciones, en adelante canónicas, de la experiencia.
Tertio. Se intentó rematar la reproducción y la maestría experimental de las singularidades histéricas induciendo formas, e
incluso contenidos, de los delirios. ¿Cómo es esto posible? El
contenido de un delirio, foo es acaso lo indeducible por excelencia y, a fortiori, lo ininducible por excelencia? Pues bien,
no, dice Charcot.
¿Cómo fue esto posible? Ahí se encuentra todo el secreto de su magisterio, término providencial de la transferencia,
en el sentido freudiano, puesto que designa no solamente
lo absoluto de una autoridad moral, doctrinal, véase más
allá, sino también esos preparados farmacéuticos de antaño
a los que justamente se atribuían unas virtudes «soberanas».
Ya Magnan se había divertido en producir en los perros
«alucinaciones y ataques epilépticos» inyectándoles esencia
de ajenjou 3. Claude Bernard había emborrachado a sus pequeños conejos con éter, para probar ciertas hipótesis sobre
la «patología del sistema nervioso» 114. Se terminó, pues, por
reinventar sobre este modelo, en la Salpétriere, ebriedades y
vértigos histéricos.
Primero se probaron ciertas inhalaciones, con el objetivo
de interrumpir los ataques convulsivos; respecto a esas inhalaciones, decía Charcot, al principio, «nos parece racional
proponer el ensayo en las actuales circunstancias. Primero

teodremos recurso al éter, luego al nitrito de amilo si el primero llega a fallar, y no dejaremos de mantenerles al corriente de los resultados que hayamos obtenido»ll5 . Ahora bien,
veamos lo que tenemos aquí: éter y nitrito de amilo detienen
realmente coreas y espasmos, pero, otra vez de nuevo, el síntoma se despÚl<JJ,, se «transfiere», se transfiere en este caso en el
tiempo, pasa a una fase ulterior del ataque «clásico»: se induce
un delirio, «un delirio parecido a aquel que observamos durante las series de ataques: locuacidad, confidencias involuntarias, alucinaciones, modificaciones diversas de la fisonomía,
etc.»116 •
Como por azar -por el azar de la «transferencia»- en
este caso casi siempre se trata de locuacidades y de delirios de
contenido sexual: el éter provocaba que Augustine «moviese
suavemente las piernas y la pelvis» contando con todo lajo de
detalles sus violaciones y sus amoríos, mostrándoselo todo a
Bourneville: «Es así», le «confiaba», «como se hacen los niños» 117 ... ¿y qué respondía Bourneville? Prometía más que nadie a todas las demandas (las de Augustine y la suya propia) sugiriendo a la chica sentar todo eso por escrito; «tras reiteradas
instancias» confesaba 118, Augustine parecía resignarse, coqueta,
y refrendaba largas confidencias en las que confesaba, ella, soñar con otros hombres, con revoluciones, con fugas lejos de la
Salpétriere; se confiaba «por entero», eso parecía, pero:
«f.S. He terminado de decirle todo lo que usted me ha preguntado e incluso más; le hablaría más abiertamente si me atreviese; pero temo que sea a la vista de todo el mundo» 119 •
Augustine sentía que estrados, anfiteatros y cámaras fotográficas también comportaban, pese a las «primas de seducción», una cierta crueldad de show-business. Epoca sin embargo, dice Bourneville, «en la que era bastante fácil de manejar» 120 [cfr. Apéndice 19].
De esta manera se convirtieron, esas inhalaciones de éter,
de cloroformo, en lo cotidiano, digo bien, de Augustine;

11 9

Charcot, OC, I, pág. 402. Cfr. IPS, II, pág. 130.
IPS, II, pág. 158.
Ídem, pág. 161.
IPS, III, pág. 188.
Ídem, pág. 189.

1~0

Ibídem.

11s
1l G
117

11

~ Cfr. Charcot, OC, IX, págs. 228-229, etc.

113
114

Cfr. Richer, 1881-1885, págs. 328-329.
Cfr. Bernard, 1858, I, págs. 75-97.

11H

O

285

286

0

REPETICIONES, ESCENIFICACIONES
LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA

siempre, cada vez más, la joven novicia toxicómana lo reclamaba, a voz en grito, volaba, escapaba por los pelos a las sobredosis.
El 3 de marzo, respiró 125 gramos de éter. Desde ese día
hasta el 8 de marzo, malestar, extrañas ideas en su cabeza, etc.
Ayer noche, de siete a nueve, 17 ataques epikptiformes seguidos
de 8 ataques histero-epilépticos. Al despertarse esta mañana
se encontraba, decía, como borracha 12 1.

Le invadieron neuralgias faciales. Entonces, le inyectaron
morfina 122 . También se hacía un gran uso, en la Salpetriere,
de todos los bromuros (alcanfor, etilo, potasio, sodio) 123 • E incluso del humo de tabaco 124 , del que puede que recordemos,
dicho sea de paso, el papel que desempeñó en el embrollo
transferencia! de Dora 125 . Pero dejemos eso ahora.
Recordemos mejor nuestras propias ebriedades, no nos olvidemos aquí que la ebriedad se provoca para que no cese.
Numerosas histéricas murieron eterómanas, alcohólicas, morfinómanas.

LA RETIRADA DE LOS DELIRIOS

Pero la ocasión brindada era demasiado buena. Quiero decir la ocasión iconográfica, teatral. Combinando la hipnosis
con inducciones de todo tipo (inhalaciones, inyecciones, y
me olvido de algunas) se consiguió llegar a una auténtica dirección del delirio y de su forma de acluar. Dirigir a la actriz,
isin que ella se dé cuenta!, ésta es, pues, la finalidad de la finalidad para un director de escena que se sueña a sí mismo
como deus ex machina ...
Fue sobre todo el doctor Jules Luys, en el hospital de la
Charité, quien se convirtió en el hábil artesano, debería decir

121

IPS, II, pág. 160.
Ibídem.
123
Cfr. IPS, I, pág. 10; IPS, II, págs. 46, 55, 78, 81; IPS, III, págs. 35, 67, 83.
12
~ Cfr. É loire, 1874, págs. 102-105.
125
Cfr. Freud, 1901-1905, págs. 68-69, 82-9 1.
122

en el jefe de cocina, de los delirios de «Esther», su caso predilecto; aderezó mil tres recetas a base de esencia de tomillo, de
polvo de picea, de coñac, de «agua corriente», de «pimienta
ordinaria», de hinojo, de valeriana, de anís, ajo y cebolla, más
algunas hojas de rosas; pero también de tabaco, hachís, agua
de colonia, sulfatos de espartano y de atropina, clorhidratos
de morfina... Así, vemos a Esther (ya que cada uno de sus delirios fue capturado en cliché), según la sazón, reír o llorar,
bizquear, dilatarse totalmente, vomitar, contraclurarse, entrar
en éxtasis, buscarse pulgas imaginarias, aterrorizarse, dormirse pacíficamente, dejar de respirar, con terribles migrañas,
emborracharse, caer en un estado totalmente estupefacto (tal
es la acción, sí, del «agua corriente»), risueño (la pimienta),
lascivo (el hinojo) -y me detengo aquí, de forma totalmente
arbitraria 126 [93].
Algunos intentaron en esta ocasión negar todo factor de sugestibilidad psíquica, quisieron revelarlo como una pura dialéctica de la sensorialidad 127 • Pero esto era de alguna manera
enriquecer doctrinalmente, si se me permite decirlo, ser más
«charcotista» que Charcot. Porque Charcot no se mantuvo totalmente firme en su esfuerzo por despsicologizar la hipnosis.
Charcot, suprimiendo hipnóticamente una parálisis, terminaba por admilir que «es acluando "sobre el espírilu" como se
curan esas parálisis» 128 • Reparen en la prudencia, en la inseguridad de esas comillas.
¿Por qué? Porque ya estaba claro que la eficacia terapéutica de la hipnosis, el problema radica en esto, quedaba como
algo para poner entre comillas. «Queda mucho por hacer»,
decía Charcot, «por reglamentar clínicamente las aplicaciones terapéuticas de este medio, por precisar las indicaciones y
las contraindicaciones» 129 •
Y, a la espera de un «reglamento» siempre diferido, laterapéutica consistió en experimentar, y la experimentación en
reforzar la visibilidad: así pues, volver a provocar un ataque (su
espectáculo, ante todos, en el anfiteatro) podrá constituir, nos
12
¡;
127
128
129

Cfr. Luys, 1887, passim.
Cfr. Guinon y Wo ltke, 189lb, págs. 46-51.
Charcot, 1887-1888, pág. 374.
Charcot, OC, IX, pág. 475.

0

287

288

fJ

LA INVENCIÓN DE LA HISTERTA

REPETICIONES, ESCENIFICACIONES

C"•"pl, \i •

Tom e V! l l'L JI.

~·0il1('

F.n ~f ph:i '. 1:.

\fl\

0

289

Dj, \.':

l/i

0

! J'!'·

~' l 1~

t'

Vi321

,,

F1~1 l
Ge.: r 11:• .-;. l.•is:··.

Pho1o~I

A Lem1:1 .. ·1•·1

L1h:·e1ne J :) [hi!l1érL 1.; F1ls

93. Luys. «Emociones» inducidas mediante estimulación del olfato. Les émotions diez les sujets en état

d'ltypnotisme (1887).

F19.24'

fiaJ .2~'

F19 8

1

Gtor9ts L1:ys

r:\

Photo91 A Lcmercier
l.,1Ü ra1t: e .j !:> B;; ; !'.;ry:·~ e·. h:s

/conographie . Primero conviene elegir a su sujeto: hay pocas mujeres a las que se pueda hipnotizar. pág. Lo esencial tal vez no era tratar. 162-163. 1981.. tienen un carácter al que no le falta un cierto sentimentalismo: se las prefiere a aquellas que son brutales. o se la hace mirar la punta de sus dedos. «de alguna man ra un medio terapéutico» 13 Así pues. el sujeto hipnotizado pertenece por completo al fa. al menos que esa persona venga ella misma a llevar a cabo las maniobras necesarias y. apropiárselo. sale de su roca estéril. «al menos modificar su marcha mediante procedimientos diversos» 131 . Desde ese momento. volver a hacer.. 1891-1895. pero sin apartarse de sus ojos. puesto que. 131 133 134 135 Ídem. e incluso. lám. 41. Método clásico. Imponer una «marcha>>. Hay que empezar por elegir a su sujeto: Ha llegado el momento de dar a conocer a nuestros lectores los procedimientos de los que nos servimos en la Salpétriere. EL ESPEJUELO Se mira fijamente a la enferma. ..scinación. el artificio de la Repetición. 132 IPS. sea quien sea>> 135 . Ídem. tomo 111. Augustine «experimenta sentimientos afectuosos hacia el experimentador. dice Boumeville. una simple técnica de reproductibilidad.. 264-376. hay que someter a su sujeto. son más sensibles. de una sola pieza. pág.scinador y rechaza violentamente a toda persona que venga a interponerse. págs. pág. Pero iremos más rápido y con más seguridad si tomamos una histérica. Si no dirigir totalmente ataques y delirios. se agacha si usted se agacha. Guinon y Wolt:ke. Cfr. III. hacerse con úz mirada del sujeto por medio de sus ojos. unu catarsis instrumental. para un destello sin sorpresas. 173. º. hacerse con su mirada: Y fue así como Augustine enviaba sus besos. Como una materia que. Carroy-Thirard. XVIII. Cfr. Ídem. toma forma. el sujeto cae de espaldas. con sus caras bien calibradas. 189lb. tal y como ya he destacado. pág. sino volver a tratar la histeria. y gira bruscamente para volver a encontrar su mirada si usted mismo se gira. un tempo. pág. (EL ARTE DE l'ASCINAR) Imponer una forma requiere técnica. el sujeto le sigue a todas partes. incluso existen algunos hombres con los que esto resulta de lo más fácil. como dicen los especialistas. pág. al delirante pensamiento histérico. más impresionables. págs. volviendo a iniciar la fascinación por su propia cuenta 1:i:i (94]. 192. En este estado de fa. Si usted avanza bruscamente. sugeridos. téchne: todo un arte. 130 Charcot. totalmente recto. BourneviUe. 194. Algunas son grandes lectoras de novelas. Este expe1imento debe realizarse con la mayor precaución. Entre ellas serán preferibles las jóvenes. Así pues. una vez más. 11. una forma. la enferma no hace nada para parar los choques y se caería directamente sobre su cráneo si no la retuviese una ayuda. 94. Gilles de la Tourette.290 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA REPETICIONES. francamente lascivas y licenciosas 132 Después. ESCENIFICACIONES 0 291 dice Charcot sin demasiadas explicaciones. a alguien a quien al «fascinador» le resultaría difícil concebir que no se tratase de él mismo 134 [96].. Esquemas de trances hipnóticos. separada cien veces en lascas. 37. 180. 1887-1888.

y en eso consist' exactamente mi superchería. CATALEPSIE SUGGESTJON 96. «persuadida de que yo tenía sobre ella un poder particular. Kierkegaard. Planche XVIH . en ocasiones . se consagró a «pellizcarles la piel.. Jconographie . XI. Gravísima seducción. Fotogrnfía de Augustine. 1890. Luys. 1887. Catalepsia de grupo por medio de un espejuelo. 362. no se equivocaba. agravada. Me he hecho con esta imagen en absoluto misterio y de este modo le he robado su corazón. tomo III. [ella] caía hipnotizada.. . 247. Lefons cliniques. se convertía en pareja principal. ). 287. Régnard. pág. pág. REPETICIONES. . 137 138 Régnard. Resumiendo.... Sugestión]. (1890). ESCENIFICACIONES a 293 confiesa Régnard. Luys. Catalepsia. 3 1 r.. 95.. habiéndolas sumido en estado cataléptico. El fotógrafo. Ella no sabe que tengo esa imagen suya. 138 [95]. fuese el que fuese el lugar en el que me encontrase» 136• Dialéctica.137. fascinaba a sus histéricas con un auténtico espejuelo. puede que menos donjuanesco que Régnard. pese a su gran velo negro. de la transferencia. a excitarlas con ayuda de distintos procedimientos». los cuerpos fascinados le pertenecían por completo. etc. 1843. lám.292 a LA INVENCIÓN DE LA HISTE!UA l. pág. colocado sobr el velador de su tocador fotográfico.. Luys. pese o gracias a su retiro. sin embargo. [Lámina XVIII. Que cree manejar los hilos (la mayor parte de las veces.

Hay un hermoso resplandor tras ella . sus párpados están muy abiertos. Esquemas de trances hipnóticos. pájaros. t . con un aire amenazador: X . ha sido expulsado fuera del marco... casi. Imaginen. por ejemplo .294 a REPETICIONES. [98] . «¿Qué ves?» «A Dios. apartando con un sorprendente vigor.. ¿cómo llamarla de otra manera?.. Los cuerpos se atraían. j) Se le enseña el cielo mientras se le unen las manos.. e) El experimentador simula el gesto de un animal que corre: X . Ídem. «según laª' titud que se imponga a la enferma.» g) El experimentador cierra sus párpados. toma la mirada y. Si alguien intenta captar su mirada. o bien un vals. Se pone de rodillas y se la interroga.. cada uno simulaba. d) El experimentador capta su mirada y se aleja. vuelve a extender sus brazos.. parece intentar atrapar al animal imaginario. con volver a cerrarle los párpados). un arco iris sobre su cabeza. Bourneville. lucha. y el deleite amoroso se dibuja so bre el rostro [lámina XVIII]» 139 • Magnífico. y cada uno jugaba. como en el acto de un beso..» «¿Qué más ves?» «A la Virgen. un maestro del juego. serpientes [97]. Como una danza muy simbólica. algo se habrá olvidado aquí. un ritual de trance.... toma una silla para aplastarlo.a especie de darl(fl que el experimentador habrá estado obligado a ejecutar también él para conducir a su pa· reja. rojo. cada uno se olvidaba simulando. pág. Así: «Posamos el índice y el corazón sobre los labios.. 194. ¿y cómo atraía a su peón al paso de su voluntad? Cautivándola. tomo Ill. Es /. tiene la mirada extraviada. para pasar entre ellos. que sin embargo se cuenta. 14-0 101J IPS. cae hacia atrás como una masa (un ayudante la recoge e impide que se haga daño). se alejaban. blanco .. empuja todo. El comentario que ofrece Bournc ville está repleto de «tomas» y de «modificaciones» de la mi rada de Augustine. ese baile que debe saber dirigir un animador. dibuja el simulacro de una serpiente y muestra un aire asustado: al momento la fisonomía de X. empujando violentamente las sillas colocadas a su paso. Vuelvo a esa lámina XVIII -la «sugestión» de Augustim'. a dos asistentes que se adosaron uno contra el otro... danza lenta y solemne. hay un montón. lo sabemos. irrealizado. Quiero decir en la imagen.. y busca al experimentador original. III. los gestos que le hagan ej cutar. luego abre los ojos. 97.. el beso de Augustine [96]. ESCENIFICACIONES a 295 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA PAVANA OCULTA Pero hay algo que queda sin decir. quiere aplastar al animal que la asusta. pues. La enferma camina hacia él.. se tira sobre la cama. a fin de que se calme"º· Etcétera. hay una serpiente bajo sus pies. . pero algo habrá quedado denegado. puede ser. cada uno mostraba al otro cien objetos extraordinarios. que enlaza los cuerpos. 195. busca mientras ríe. en una especie de representación teatral. repito. Algo.. pág. señalando el parqué. según esta minuta de sesión: e) El experimentador se adelanta bruscamente hacia ella. en el que nuestra pareja gira sin fin alrededor del punto sutil.. Yo creía que no había más que un J esús .» «¿Qué aspecto tiene?» «Tiene las manos juntas .. a tal o cual figura. Jconographie. Sus movimientos son tan violentos que estamos obligados a volver a colocarla en estado letárgico (para eso basta. mediante el destello de un cuchillo. expresa el terror. repleto también de ese «automatismo» prodigioso del cuerpo cataléptico gracias al cual. o bien incluso lo que se denomina un bamboleo. la fisonomía cambia y se coloca en armonía con la ac titud». le empuja. Me imagino una pavana.

(1862). aquel que otorgaba a los síndromes de su cosecha. Según una fotografia del autor]. Régnard. ESCENIFICACIONES · -. solicitándola. Hubiese sido hacer imagen del riesgo seguro tomado por un médico en el acercamiento transferencia! del cuerpo histérico. Ahora bien. Así pues. y ustedes ven que a 297 99. Porque hubiese sido escenificar el riesgo tomado por el director de escena cuando está obligado a subir al escenario para precisar. Por supuesto. como un imperativo categórico del deseo histérico. Todo esto es lo que no muestra el encuadre fotográfico de la lconographie. pero pude hacerla levantar de su asiento pidiéndoselo en varias ocasiones.296 a LA INVENCIÓN DE LA HISTEJUA REPETICIONES. en la transferencia. en primer lugar. Charcot trató de no existir. es decir. Dos mímicas-tipo de «lady Macbeth» (cmeldad). D'aprh uce photo3rapbie de l'1uteur. hacerle hacer algunas cosillas.5 __ _ HALLI:ClN/\TION PROVOQUÉE . Expresiones inducidas eléctricamente. [Alucinación provocada. aquí la imagen detesta ese acercamiento en el que. es decir. . Trató de no existir más que por el magisterio. sin embargo.~ ~- ~-:_¿-¿. 98. pude. No tengo la pretensión de hacerle ver y leer por el epigastrio. Les maladies épidémiques de !'esprit (1887).. más que de forma absoluta. Mientras ella se encontraba en estado de sonambulismo. Duchenne de Boulogne. mis nombres» (que conoce). se fundamenta y se constituye. Mécanisme de la physionomie humaine. dirigiéndose a la actriz. lo que exige de ella.. le dije que se sentase a esa mesa y escribiese «mi apellido. por el nombre propio.

vean [99].. 169-183. ha bía constituido su repertorio apelando al fénix de los drama turgos.. 965.. tomad mi leche y convertidla en hiel. »). se mantuvo en la misma longitud de onda. pág. Richer. cura (y «su voz es de una suavidad melosa y lánguida»). éxtasis. iAvancemos! iAh!. de permanecer al margen del escenario. 1891.. Cfr. y recuerden. etcétera. 194. Duchenne de Boulogne. espíritus que agitáis pensamientos homicidas! iMu dad mi sexo! iY de un extremo a otro llenadme de implaca ble crueldad! iQue se espese mi sangre. bajo una sencilla «sugestión verbal»: campesina (ordeña su vaca y rehúsa las insinuaciones de Gros:Jean. asombros. su músculo «piramidal de la nariz». estoy herido . en el momento en que había encontrado un parecido entre Duncan y su padre dormido») 144 • En cuanto a la pasión dramatúrgica de Charcot (también gran lector. que se obstruya tocio paso y acceso a la piedad. COLMO DEL TEATRO Pero ¿y el texto? rn1 texto de los papeles? rn1 autor de loH delirios inducidos? ¿Qué sentido se les insuflaba a las hist. a que flaquee en mi Ji roz propósito. ven y cúbrete con el más negro humo del infierno. etc. y se la ve entonces ejercitarse en reproducir las conductas de dichos animales. e incluso actriz («Yo. págs. 728. pág. 1881-1885. quinta escena: iL!egad. o su hocico y su pelaje. Pilres. ESCENIFICACIONES LA INVENCIÓN DE LA HISTElUA los ha escrito sobre esta hoja de papel: «Charcot {Jean Martin)» . Shakespeare. el nombre del director de escena en letras gran des sobre el cartel. pues. etc. IX. el mismo William Shakespeare. en tres grados distintos» 142. religiosa («se pone enseguida de rodillas»). mucho. que el agudo cuchillo así no vea las heridas que abra. mohínes. aunque su cuerpo trataba de no compar cer. el director de escena eléctrica. Y. y que sacan partido del famoso «automatismo cerebral» de los sujetos en estado de hipnosis: cifras figurativas. 145 146 147 Duchenne de Boulogne. acto primero. etcétera 145 • Paul Richer confesó su tentación de «llevar el experimento aún más lejos» 146. a tra vés del manto de la noche. 1862a. en perro. pág. OC. 81 -821. más tarde»). amenazas. Ibídem. 144-194. ricas? Duchenne de Boulogne. sin embargo. 1862a.. con una expre sión de crueldad. OC. isí!. general del ejército («pásenme mi catalejo .. de dondequiera que. sin parecer darse cuenta de lo que hay de contradictorio en el hecho de un animal que se sirve del lenguaje humano. 14 7• Richer hizo interpretar a sus afanosas actrices todos los papeles. noch(' espesa. por lo demás muy convencional (convención que ha de volverse a cuestionar). No obstante. y queriéndose como tales. mostrando una suave contención a no resistirse: Se puede igualmente transformar a la enferma en pájaro. desprecios y lloros. 11-VIII. mientras que agarra cada vez más fuerte su seno criminal. habla y responde a las preguntas que se le hacen.. junto con las series fotográficas. apasionadamen te. sirváis al mal de la naturaleza! Ven aquí..298 a REPETICIONES. asomarse a gritarme: «iTenlcl iTente!» 143 • (Y Duchenne ni siquiera temía la complejidad del papel. la enferma afirma ver y sentir perfectamente su pico y sus plumas. que no se alce un natural escrúpu lo compasivo que venga a detenerme. pág. 14 1• Ahí está. oh vosotros ministros sanguinarios. a 299 . Sus «experiencias electrofisiológicas representadas mediante la fotografía» nos ofrecen como ejemplo a una «lady Macbeth. invi sible esencia. proponiéndose «mostrarnos que el furor homicida de lady Macbeth estaba atenuado por el sentimiento de piedad filial que había llegado a recorrer su espíritu. aunque «iah!. 293. tres intensidades eléctricas que determinan tres estilos del mimo. pág. isí!. láms. algunos pequeños thesauri de una auténtica gestualidad teatral. Cfr. 174. Hoy nos quedan. págs. 11. su odioso proyecto descomponiendo un poco. 11. creo que cuanto 144 141 142 143 Charcot. infatigable citador de Shakespeare) y de sus discípulos. ni a interponerse entre el afecto y él! iAcudid a mis pechos de mujer. figs .

300

a

LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA

REPETICIONES, ESCENIFICACIONES

más corta es la falda mejor queda. Siempre es demasiada. Una
simple hoja de parra. Dios mío, es suficiente»)l48 [cfr. Apéndice 20].
Confesémoslo: fue con esto con lo que la Iconographie
photographique de la Salpétriere consiguió dejamos mudos ante
la belleza de ciertas imágenes. En las que la luz también parecía tomar parte en el papel, como materia intrínseca al drama. Un poco como la parte imposible de calcular del tacto de
Régnard. Consagrada a los afectos [100]. Albert Londe, más
tarde, tal vez comprendió esta connivencia de la actriz abandonada a su papel y de una cierta emoción en la visualización, aunque no fuese más que en la escenografía, a menudo
improvisada, de las fuentes luminosas; él, aplastó sistemáticamente a sus histéricas, entre el escenario (más bien un zócalo)
y una luz ostensiblemente neutra, rencorosa del misterio, del
gran misterio teatral de la catalepsia [101] ...
Un momento, vuelvo a esa pasión dramatúrgica, devoradora, de los médicos de la Salpetriere, a ese querer hacer interpretar todos los papeles. Esto me parece crucial. Esto tiende ya a
satisfacer, en todos los sentidos, las paradojas de comediante
y sobre todo de lo que Artaud llamaba «un atletismo afectivo» 149, mucho tiempo después de que Diderot quedase boquiabierto ante el actor Garrick que pasaba a toda prisa,
como en escala, de cualquier tipo de afecto a otro 15 º.
Pero sabemos a qué conclusión escabrosa quería llevarnos
el «primer interlocutor» de Diderot: «Acomodados a demasiadas cosas», «demasiado ocupados en mirar, en reconocer y
en imitar», los cuerpos actores son los menos sensibles, los menos
«afectados en su propio interior» 151 , tienen tan poco de alma,
que no ... Ahora bien, en un cierto sentido es a esa conclusión
a la que los neurofisiólogos de la Salpetriere habrían deseado
conducimos.
La histérica declama tan bien.
Pero, entonces, de las dos cosas hay que elegir una: o se
«compadecía>> realmente bajo su papel ___¿y acaso no es cier148
14

100. Régnard. Sugestiones «teatrales» {de la contractm·a, de la «declamación», del «temor», del
«terror»). Jconographie.. ., tomo III.

Ídem, págs. 729-730.

ª Artaud, OC, IV, pág. 125.

º Cfr. Diderot, 1773, pág. 1022.

15

1 1
5

Ídem, págs. 1008-1009.

a 301

¡1!

302

a

LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA
REPETICIONES, ESCENIFICACIONES

N10\º\ ~', .. 11 ·· ·~<> •.»o ... rtt1.,; h i-

l.A SALf' ~Tftll'tn 1 ·

T . JV, PL. V I.

Ncn :\'1<11.>. 1· ·•1 r..: ru.111> f'll l H 1i t-

1 ,. SAt.l'l~'tf\:i': rn:

T.

1'.'. PL.

a 303

\'11.

f
~
~

FlG. J

..,

F'JG. 2
F JG. 1

,,,.. ~

· J"

'

-~

1.......

-;.

F:G. 2

,•

'~

't
F'IG. :;
PHOTO'f'.'Pl.

Nf{l,A'rli"

A.

1~ 0 H D R.

FJG. 4
r-JG. 3
P H01'0COLt..OGTtA!>llll> C1u:.xr-

&

LONCu .. ·r.
PHO 'fOT\' P:~

SUGGESTIONS PAR LES SENS DANS LA PÉRIODE CATALEPTIQUE
DU GRAND HYPNOTISME
101. [Sugestiones por mecüo de los sentidos dmante el periodo cataléptico del gran hipnotismo].
Londe. Lámina fotográfica del artículo de Guinon y Woltke para la Nouvelle Jconographie... (1891).

Ni\r.ATll· A.

LOIH)I (.

FlG . '•
l' U O'JOC OLt.OC'aV.P Hrn Cu1;:<tl':

& L ONGUJ::'l.

SU GGESTIONS PAR LES SENS DANS LA PÉRIODE CATALE PTIQUE
DU GRAN D HYPNOTISME

304 LJ LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA

to que su propio padecimiento parece poco consistenlc·l1
O bien representa como un mimo, totalmente desprovista d< 1
afecto (aunque de gran virtuosismo); entonces, el dolor qtH•
clama en otras ocasiones, ¿no podria ser también nada má~
que un mimo?
Resumiendo, la experimentación hipnótica no habrá he
cho más que ahondar aún más, en la tentativa de comprendCI'
a un sujeto histérico, la cuestión del sujeto de la simulación. So,
bre todo porque las histéricas de la Salpetriere habrán «teni·
do tanto éxito» al interpretar los papeles que se les sugirió,
que habrán perdido, para la ocasión, algo así como una ere
dibilidad elemental de su sufrimiento. Habrán «tenido tanto
éxito» como sujetos de la mimesis, que habrán perdido todo
a ojos de sus médicos, convertidos en directores de escena de
sus fantasmas, en tal que sujetos de la aflicción. He aquí otra pa·
radoja, menos clásica y tremendamente simple, de la actriz.
Una paradoja que creó una buena conciencia, e incluso
una conciencia estética, también un alma noble, para las tragedias experimentales de algunos cuerpos-autómatas. La tragedia, como encuentro de las convenciones (en sus actitudes),
y como esquema neuromuscular (en su producción).
Se dice de las heroínas trágicas que están desgarradas: el
odio o el amor, el amor o el padre, etc. Pura metáfora. Yo
digo que Charcot llegó al colmo de lo teatral en el sentido de
que buscaba que la metáfora tomase cuerpo. No sólo inventó terribles tensiones entre varias histéricas, colocadas por ejemplo
sobre un mismo escenario, escudriñando un síntoma a su
gusto (al de él, Charcot), «transferencia», de cuerpo a cuerpo152, sino que también les inventaba esa especie de desgarro,

mediante atracciones hipnóticas contradictorias:
Mientras la enferma está sumida en sonambulismo por la
fricción del vértex por medio de cualquier objeto, se presentan dos observadores que, sin ninguna resistencia, se hacen
cada uno de ellos con una de sus manos. ¿Qué va a pasar?
Enseguida la enferma, con cada una de sus manos, oprime la
de cada uno de los observadores y no quiere soltarles. El especial estado de atracción existe a la vez para los dos; pero la

REPETICIONES, ESCENIFICACIONES

enferma se encuentra de alguna manera dividida por la mitad. Cada observador no obtiene más que la simpatia de una
mitad de la enferma y ésta opone la misma resistencia al observador de la izquierda cuando quiere tomar su mano derecha, que al observador de la derecha cuando quiere tomar su
mano izquierda15:i.

LA REPETICIÓN IDEAL
¿Por qué la hipnosis fue realmente para Charcot «lo sublime del género y el ideal de la fisiologia patológica.>> ?154 . Porque hacía coincidir el elemento, virtual, de una representación
con el elemento actual de un avenimiento del síntoma. ¿Un
avenimiento significante por lo tanto? Sí y no. En todo caso:
«el ideal convertido en hecho».
O, en otros términos: la exacta, quiero decir también fuerade-acto, repetición de una <primera vez»; Charcot defendía «una
fiel reproducción» del «choque local» 155 , mediante el cual
nombraba al traumatismo en la histeria, al acto.
Casi, casi la irrupción de ese acto pasado «en persona». Su
alucinación en toda su crudeza, gesticulada, en una sencilla
sugestión para recordar. Un teatro del retorno de la memoria, es
decir, igual que se dice de las llamas, tal como se lee en Shakespeare, « Yet here's a spot... », «Siempre hay una mancha ... iFuera, mancha maldita! iFuera he dicho!. .. iDang! Una, idang!,
dos: iVaya, ya es hora de hacerlo!. .. El infierno está en sombra... »156, y lo que sigue. Ahora bien, mientras la misma lady
Macbeth reiteraba notoriamente su crimen y su culpabilidad
de esta manera, un pequeño médico colocado a su lado, en la
sombra, decía: «iEscuchad! Está hablando. Voy a anotar
cuanto sus labios dicen, para que así yo pueda tener confirmación de mis recuerdos» 157 .•.
Y ciertamente el médico se encuentra ahí para compartir
totalmente ese abrupto regreso de la memoria en «su sujeto».
15 :i
151
155

156
152

Cfr. Charco[, 1887-1888, págs. 137, 375.

157

Richer, 1881 -1885, pág. 663.
Charcot, 1887-1888, pág. 136.
Ídem, págs. 113-114.
Shakespeare, OC, II, pág. 1000 (Ja cursiva es mía).

Ibídem.

LJ 305

306

a

REPETIC ION ES, ESCENIFICACIONES
LA INVENCIÓN DE LA HISTE!UA

Como compañero, como actor de la transferencia. Y como figura del Maestro. Es también por esto por lo que necesita
más que la significante deposición del avenimiento (su toque
hipnótico, per via di parre); le hace falta además la maestría de
reproductibilidad de esa deposición (es decir, su teatro, él mismo reproducido, repetido, en los protocolos fotográficos).
En la Salpetriere, esa maestría de las repeliciones ya se vio
muy instrumentalizada, y obtenida desde entonces de manera casi ideal, sobre esos cuerpos histéricos convertidos en una
especie de instancias representativas casi transparentes, en
tanto que estaban, dichos cuerpos, privados de resistencia.
Consentimiento. Véase el prodigio ejemplar de la denominada «escritura sonambúlica» : para el paciente, «todo tiene lugar en el cerebro», dice Charcot, nada más; el paciente actúa sin extraer acta, si se me permite la expresión, de la efectividad de esa actuación; toda la efectividad revierte en el
dueño del sueño : puesto que posee, él, todo el poder sobre
la materialidad, sobre la configuración final del acto; en resumen, sobre lo escrito. Se plantea un problema: si la escritura tiene un sujeto, ¿de quién se trata en ese caso? 158 [cfr. Apéndice 21].
Sí: cuerpos privados de resistencia. Por otra parte es exactamente así como Freud definía el «ideal» en cuestión de esa
técnica de repetición que es la hipnosis: «La forma ideal en
la que los recuerdos resurgen por medio de la hipnosis se
debe al hecho de que la resistencia se ha suprimido totalmente» 159.
Como una coacción a colaborar, en cuerpo y alma, a las
«sugestiones», desiderata, véase a los deseos, del práctico.
Más allá de Breuer, que daba cuenta de la alienación histérica con los sencillos términos de «estados hipnoides» 160, Freud
cuestionó la relación de realidad y representación en la hipnosis.
¿Cómo? Indicando en primer lugar esta cosa tan sencilla, que
la supresión de las resistencias, la sumisión, el abandono total
del sujeto hipnotizado, son signo de una dialéclica amorosa.
De un encanto.
158

Cfr. Cha.rcot, 1892-1893, II, págs. 126-129.
Freud, 1914b, pág. 109.
im Cfr. Breuer y Freud, 1893-1895, págs. 8-12, 201, etc.

159

Freud describía el proceso hipnótico como el «abandono
amoroso total» 161 de un sujeto frente a un «maestro» tan investido de poder, de magisterio, que llegaba a tomar lugar y
posición del Ichideal, idel ideal del yo en persona!, y es sobre
todo por eso que falla la propia prueba de realidad (no, yo no
soy realmente ni pájaro, ni serpiente, ni cura, ni siquiera actriz.. .) frente a las exhortaciones del hipnolizador 162 •
En esta ocasión, Freud trazó una línea, de puntos pero inamovible: que iba de estado amoroso a hipnosis, luego a estructura grupal y finalmente a neurosis 163 . Partía de la hipnosis,
aquí como amor, allá como taumaturgia, casi siempre como viokncia164. Una cierta noción del arte, entre encanto y crueldad.

ROZANDO EL C RlMEN PERl' ECTO

Una gestualización del fantasma, o más bien de la connivencia entre el fantasma histérico (convocado hipnóticamente) y
un fantasma de escenificación (convocado como tema experimental), una gestualización de los fantasmas se encuentra
fatalmente con los fantasmas de la muerte, de la agresión, del
hacer pedazos.
¿Qué es la geslualización, bajo hipnosis, de un fantasma de
agresión mortal? ¿Es un simulacro de crimen o es un crimen
(puesto que el sujeto hipnolizado se obnubila totalmente bajo
esa «prueba de la realidad»)?
Tan sólo indicaré que esta cuestión, la cuestión del crimen
hipnótico, se quedó anclada en todos los espíritus después de
que la conferencia de Charcot en la Académie des Sciences,
el 13 de febrero de 1882, actualizase, y a partir de ahí pusiese
en boga, las práclicas de hipnosis. También es a partir de ese
momento cuando empieza toda la historia de las rivalidades
entre la Escuela de la Salpetriere y la Escuela de Nancy, de
Charcot contra Bemheim 165 .
Freud, 1921 , págs. 138-139.
Ibídem. Cfr. págs. 140-141; Freud, 1925, págs. 35-36.
163 Cfr. Freud, 1921 , págs. 174-175.
164 Ídem, pág. 108. Cfr. Freud, 1925, págs. 23-24.
lfi5 Cfr. Veith,- 1-965, págs. 236-237; Ellenberger, 1970, págs. 617-634;
Chertok y Saussure, 1973, págs. 61-84; Miller, 1975, passim.
!fil

162

a 307

una carrera experimental en donde la escalada de las relaciones. desde 1890. la que ofreció Charcot. págs. Un movimiento del alma noble también. págs. sobre dos temas. Ahora bien. 168 Léon Gambetta (1838-1882) fue un abogado nacionalizado francés. 6-13. Carroy-Thirard. y el «expc rimento» (. lo apunto como de pasada. Entre escalada (moral infantil del juguete) y prudencia (una deontología. medir no podía tratarse aquí más que de for<JJ. 1934. el encanto se vuelve violación. lfüi practicaba la escalada experimental de la repugnancia y del horror.. siempn• : sexo (seducciones. se encona ba. pues. estrictamente hablando. activista en la lucha contra el golpe de Estado de Luis Napoleón Bonaparte. para ver) crimen. 531. alzaba un hilo de voz. y este pasaje consiste en apasionarse por una hipotética medición de esta alteración. el caso Bompard en 1890: sexo y sangre). la hipótesis de un deseo del Maestro . en el pequeño panteón de una Hi? 17 º Babinski. en el siglo XIX -y seguramente todavía nos quede algo hoy en día. 231-280. Pero ¿de qué? De un pasajt· muy sutil y muy eficaz que la hipnosis saca a la luz: y en el que... y sicm pre se enconaba en dos circunstancias: concurrencia de los pro tocolos experimentales y dictámenes divergentes en los gral\ des procesos criminales (el caso Chambige en 1888. como si de alguna manera se alucinase a sí misma. Hace falta buena disposición. Este debate duró años enteros. relativa a esta cuestión. nosotros mismos le habremos sugerido ese recurso a medios ilícitos al darle una orden que es incapaz de ejecutar de otra manera>> 171• Bergson reavivaba aquí la cuestión de los límites de la actuación hipnótica. (N. 513. Gilles de la Tourette. cometieron lo que se denominó. 0 309 . ESCENIFICACIONES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Ahora. Idem para el hipnotismo: Charcot entraba. ALMA NOBLE. se consagraron sin saberlo al strip-tease y. por último. Ballet. en cierto sentido. MONOPOLIO DEL ESPECTÁCULO El deseo de los médicos de la Salptfüiere habrá sido. Cfr. 45. ¿Violada bajo hipnosis? Un poco consentidora al menos («Según mi opinión. de veintisiete años. La hipnosis altera al sujeto. Escalada en todas direcciones: la «imagen» de la histeria. fundamentaba la cuestión del sujeto simulador al esbozar. Fue un deseo indeciso. 279-528. En Nancy. nunca lo h mos querido negar 16C'. si no toda su perversión. la angustia. muy sutil y eficaz en el corazón de la propia metodología experimental. pertinente simetría. procesos verbales siempre increíblemente puntillosos. pág. 1891.¡. no dejan de evocar la misma lógica del Marqués de Sade. una rivalidad tal. 11 . la imagen vulgarizada de la histeria fue la que produjo. decían los médicos con razón. o más bien el movimiento de rechazo y de desviación de un aumento de la angustia. 1887. 171 Bergson. sin edad). iVer hasta dónde!Y es así como las rivalidades teóricas de Bernheim y Charcot adoptaron el ritmo infernal de una carrera de obstáculos. etc. protocolos. del T) lli!J Cfr. los sujetos de Bernheim firmaron reconocimientos de deudas totalmente exorbitantes. su «personalidad». Ahí se encuentra ya toda su perversidad. págs. Apéndice 22]. de todo un «cuerpo médico». en Clermont-Ferrand un jovencísimo profesor de filosofía. 49. se hubiera abandonado igualmente fuera de los experimentos de la hipnosis») 170 [cfr. toda su desgracia. Ahí está. En París. una discreta llamada a una autocrítica del experimentador: «También de forma inconsciente. violaciones) y sangre (crímenes). atenta contra la integridad: no está. Estas medianerías se noH muestran ya como un indicio. un deseo que no se atrevía a decir su nombre. págs. 1887. una mujer que se hubiese ofrecido a un hombre durante o después de una hipnotización. etc. como si nada. se deleitaron con los peores detritus. pero para certificar con Charcot que la total sumisión hipnótica era imposible..r al límite. «desprovista de peligro» Hi7 • Pero entonces tiene lugar un pasa je muy. Azam.. en ese momento. No obstante. 1886. 1981. arsénico ficticio. puede ser. Richet intentaba hacer aclamar «iViva Gambetta!» 168 a una bonapartista hipnotizada 169 y Ballet también Cfr.. pág.308 0 REPETICIONES. principalmente. Cfr. «crímenes de laboratorio»: pistolas sin cargar.

1893. 1886. Se burlaron del interés de Charcot en relación con la 172 Cfr. pág... rn3 Cfr. passim. ordénele algo. corre el rumor de que Charcot sigue sin mancharse las manos.aquí.. pág. 62. usted. 86. por supuesto. que la Salpetriere puede enseñarle cosas nuevas sobre su propio oficio. 175 El «vendedor de arena» es una figura del folclore francés. Se hizo de todo para negar el papel histórico. con la que se amenazaba a los niños para que se durmiesen. de los escamoteos y de la feria de monstruos. págs. Y es aquí donde aprieta el zapato. 175. 1890. a unos colaboradores 179 pertenecientes a disciplinas filosóficas . passim. 1888-1889. y esto ya es decir mucho.. de los magne- º 173 178 Gilles de la Tourette. cualquier cosa» . Aquí no me importa más que constatar ese soplo de culpabilidad que pasaba a pesar de todo a través de las escaladas experimentales de ese lugar señero de la medicina. que los discípulos infligieron al Maestro tras su muerte. 165.. 182 Charcot. una palabra.. ya citada177 • Y ahí. de «fallo ligero». Prefacio a Azam. Y además. sí. pág. 1886. como de una fatal «tercera carrera>>. 177 Cfr. pág. irrgenuo. sin embargo evidente. 141. 165-176. etc.) se vio atraído por la filosofía y la psicología. Charcot..31 Ü a REPETICLONES. o incluso al pensamiento del pensamiento . 174. 174 Cfr. 1970. iingrato!. 246. se revela. .) 176 Cfr. una capital de las falsas apariencias. ahí. 1955. con sus lecciones de los martes. 181 . cuando un auténtico saltimbanqui viene a tomarse por el propio profesor Charcot. Entonces eligió. fuera de sus internos en Medicina. véase de los «peores atrevimientos» 178 • El factor de culpabilidad se conjugaba en femenino: se acusó a la filosofía. 247-256. La ética psiquiátrica se habrá rehecho y se habrá incluso reforzado un poco: se enjuiciaron. una mímica sincera de la prudencia deontológica. Se sabe que Charcot entusiasmaba a su «público». motor de la transferencia. 1894. ESCEN IFICACIONES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA «Biblioteca de las Maravillas» 172. Ellenberger. Gilles de la Tourette. momentáneamente. Ellenberger. Mucho más que museo (así lo percibían todas las gentes de letras).in. al haber siempre delegado esta función en los asistentes. (N del T. 1955. aunque desplazada.. pág. etc. para demostrar claramente que no había trampa. y otros casos parecidos 183 . Parece que en un cierto periodo de su vida. su «suposición de saber». en todo caso. pág. que en gran parte no era médico. Para Charcot. No entro en este embrollo. a continuación: el repudio masivo. con argumentos publicitarios del tipo: «Según los experimentos del prof. porque entrevé la Salpetriere como la alta esfera de la magia. menos por sus ideas que por el celo de sus propios colaboradores. 1955. 1970... ilas había creído! . desconocida para él pero absolutamente legítima. Cfr. págs.ción! En contrapartida. En otras partes se habla de circunstancias atenuantes. pág. porque presiente. se entra en la guerra de las responsabilidades: Charcot se habrá visto «superado». 1886. Delboeuf. Recíprocamente. ahí. 1893. Bergson. pág. passim. Foveau de Courmelles. 181 Ídem. Charcot prestaba de esta manera. se constata que los magos o magnetizadores de la época se pusieron a hacer alarde de la seriedad de la prestación. 179 Guilla. «las histéricas se prestaban voluntarias a los experimentos para hacerse irrteresantes» 18 y él. Cfr. Delboeuf. ardientes en ofrecerle sobre un escenario lo que sabían que él deseaba ver. 1887. Hahn. Además. se habló de «imprudencias de su vejez».in. al no haber hipnotizado jamás «personalmente» a ninguna enferma. 180 Ídem. Charcot en la Salpetriere» 174 . pág. El zapato aprieta cuando una modalidad estructural. 10. por ejemplo. 298-320. a 311 . en voz alta y clara. Charcot (... al pensamiento puro de los cuerpos. Como en el circo. fuera de la medicina. 85. Freud. sí.. págs. una depreciación: ivulgariza. Adelantándose aquí a las críticas murmuraciones 176: como la propia alegación de «prudencia>> por parte de Charcot. etc. 1892-1894. llegaba irrcluso a irrvestir a cada espectador con poderes de la especialidad sobre los sujetos hipnotizados 173 : «Mire. por el estudio del mecanismo íntimo de las funciones cerebrales. pág. a plena luz de una atracción de feria: es decir. la capital de los vendedores de arena175 • En contrapartida. Guillain. venga. véase abusado. pág. caballero. simplemente. 33. comparable a nuestro «hombre del saco». los «accidentes histéricos graves sobrevenidos tras una hipnotización practicada por un magnetizador en una barraca de feria pública» 182 . Guilla. 147. histeria y la hipnosis.

pág. etc. cómo ofrecía espectáculos y prestaba la palabra? ¿Cómo dominaba su feria de hipnosis? Escuchen ya como muestra un íntimo camelo: . 283. 1 1111'1 EL EXHIBIDOR DE COSAS PASADAS ¿Cómo dirigía. celos. ¿Cómo? Se habrá arrogado un mo· nopolio: Ustedes me piden que exprese mi opinión respecto a la~ medidas restrictivas tomadas recientemente en Italia. las prácticas de hipno tización no son. ni mucho menos. mejores sentimientos: una manera de denegación. 621. pero. Charcot.. siempre inocentes. no obstante. ya sea en las investiga· ciones fisiológicas y psicológicas: en este campo recientemente conquistado. tal y como se cree tal vez demasiado habi· tualmente (. Y fue así como la ética de la precaución terapéutica habrú llegado a reafirmar su rigor. para resumir 18. que.) En nombre de la ciencia y del arte. pág. la obligación de la ciencia de hacer-espectáculo: «Esto» -la hipnosis como «fiel reproducción» del traumatismo-. 479-480. en justa respuesta.'i. Y es que. rechazar formalmente toda intrusión. parecen indicar que las prácticas hipnóticas son suscep tibies de determinar alteraciones nerviosas permanentes.. pues. para el sujeto puesto en juego. 102. !ación a las representaciones públicas de los magnetizadores. Es una práctica de alguna manera cotidiana: en los laboratorios y en los hospitales. 1970. asimilándoles a «auténticos enfermos» que no contaban con más que «el amor por lo extraordinario»: por las histéricas. pág.11 111 no que se conozcan. principalmente en Italia. en mi opinión.. 1887-1888. ) Se puede admitir la experimentación en los hombres. 113. numerosos enfermos o estudiantes se someten a ello voluntariamente 187 . de Mesmer a Braid (excluyendo en todo caso a Braid). 150. Brouillet. 11 . Charcot 186 . quiere reinar de aqui en adelante como Señora ab soluta y celosa de sus derechos. IPS. dicho sea de paso. de reasegurarse por medio de un lo-sé-pero-sin-embargo: Los hechos recientemente observados. para esta demostración. Con mis mejores deseos. ya sea en los tratamientos de los enfermos.. (. Prudencia. He de confesar que no me desagrada aprovechar la ocasión que me ofrecen para declarar en voz alta que. en efecto. Charcot. Ellenberger. la supresión de los espectáculos de ese tipo es algo excelente y per fectamente oportuno. ESCENIFICACIONES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA 0 313 tizadores de feria. y era algo totalmente justo. ¿Hay que deducir de ello que la experimentación debe prohi birse? Esto sería admitir que existen verdades que no es bue 1'11 .. en estos úlLimos años la medicina ha finalmente tomado definitivamente posesión del hipnotismo. 187 18 8 Binet y Féré. puesto que sólo ella es capaz de aplicarlo conveniente y legítimamente. III.312 0 REPETICIONES.1 1 11·1 184 IK!i 18 fi Cfr. como el famoso Donato. 1887b. prometía Charcot a unos oyentes sin duda totalmente expectantes. «esto está totalmente implantado y les ofreceré el espectáculo uno de estos días» 188. pág. OC. Una lección clínica de Charco!. Y no dejó. págs. con r . no tiene nada que deba chocarnos. Derechos. IX. Charcot su barraca. sí. en la urgencia del interés científico por dicha cuestión en el siglo xrx 184 • En otras partes se denigró a todos los precursores.

314 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA REPETICIONES. sin que supiesen nada de ello 191 • Dense cuenta por otro lado de que una pedagogía que utiliza las proyecciones fotográficas tenía con qué constituir. sobre el estrado. pág.. II. justamente. » 194 • ¿Hacía falta entonces poner buena cara ante su propio mal? En cierto sentido. contorsionándose. una atracción de las enfermedades nerviosas. de piernas bruñi· das que guardan la sal de la mar primigenia. un éxtasis de oro. dice de los grandes acontecimientos de nuestras temporadas de teatro. y los ojos. unos senos alzados como si estuviesen repletos de una leche eterna. escribe Babinski en el prefacio a su primera publicación 192 • Citando en él «al mismo Profesor». pág. casi. su mismo pensamiento clínico: imagi- nem belli. mórbidas y marchitas. fácilmente reconocibles. Cierta locura. desplazándose entonces las discusiones y medidas hacia el temblor coloreado. 139 1. además de todas las del auctor: autor (maestro y garante de las formas). Ídem. 1890. etc. pág. pues. que sabían eran particularmente apreciados por el sabio : "¿Qué va a pensar con esto? iYa no se interesará por mi caso! ¿Qué cara pondré de aquí en adelante en su consulta?" . 1887-1888. más o menos hagiográficas. en esa época. 54. Y Charcot no sólo incitaba los síntomas como a un mimo perpetuo de sí mismos.. los maridos se apiñan ante él 189 • Es el espectáculo del exhibidor de cosas Pasadas. de un nombre propio. Dialéctica de incitación a la forma apropiada. algo así como una auténtica «sensación».. pág. convocaba todas las «transferencias» consagrándose él mismo a la pantomima de los síntomas ante su público 19 ". Daudet. disfrazadas pese a ellas con sombreros de plumas. Imaginen que. sí. tiene un cuerpo. no olvidemos ni el encanto ni el consentimiento: «He visto». Debove. 1922. no. declara Daudet. 1955. Foveau de Courmelles. ofreciendo su gar· ganta a los espectadores asistentes. 33. original e ingenua. semejantes a unas extrañas piedras. de la policlínica imaginem belli con todas sus sorpresas. Las lecciones de los martes estaban estrictamente «organizadas de manera que incidiesen especialmente en ofrecer la imagen de la clínica cotidiana. puesto que no existe actualmente ningún pintor capaz de darle esa sombra triste. 84. por ejemplo. Y los cuerpos. la punta mirando al cielo. de un diagnóstico. OC. como un modelo. 1900. Charcot habrá abierto por tanto la vía a una atracción. iun no sé qué! que ella denomina su cabellera. para una conciencia en lo sucesivo estética de la patología. 269 («Le phénomene futur»).. pág. pág. de una sentencia que revoloteaba por encima de sus cabezas. augur (maestro del tiempo). Ellenberger. Guillain. de las lecciones de los martes190 [102]: una «reina de las histéricas» desfalleciendo. estaban ahí. [cfr. Y todos estaban interesados en esta atracción. mucho más controlable que la enloquecida trepidación de todo un cuerpo. no son dignos de esa mirada que sale de la carne feliz. 111. cuando Charcot daba una lección sobre los temblores. ESCENIFICACIONES Ningún cartel les ofrecerá el espectáculo que van a ver en el interior. Charcot habrá utilizado. se traía al anfiteatro tres o cuatro mujeres con corea o histéricas. Y o traigo. Reize. 201. En lo cual hacía muestra de las virtudes del actor. tal como se 189 l!JO 191 Mallarmé. como los pobres restos de un concepto. Una crítica de arte. a una Mujer del pasado. «a clientes de Charcot muy molestos con la desaparición de un signo o de un reflejo. Apéndice 2]. viva (y preservada a través de los años por la ciencia soberana). de los que diecisiete. toda su complejidad». 1970. Vean cómo ya en el cuadro de Brouillet aparecen todas esas representaciones de antaño. se despliega con la gracia de los paños alrededor de un rostro que ilumina la sangrienta desnudez de sus labios. instigador de los actos (el 192 193 19 1 ' 195 Babinski. En lugar de un vano vestido. sobre todo de aquellos que tienen la ambición de hacer nuevas exploraciones en el tan atractivo campo de la neuropatología» 193. son importantes de alguna manera. Prefacio a Charcot. pág. Parkinson o cualquier otro. a 315 1'[1· 1 11 111' 11 111 J. el carácter de colección del campo hospitalario (el «museo patológico viviente») para reunir un estilo de la transmisión del saber. Cfr.11 . no lo olvidemos. propio para «ejercer una agradable influencia sobre el espíritu de sus oyentes. sino que además los inspiraba. Al acordarse de sus pobres esposas calvas. pág. Cfr.

1887-1888. y por todo su cuerpo 2 ºº· Así pues. Cuando me di cuenta de que usted era el jefe.puesto que sabía que quería usted encerrarme. Esta omnipotencia habrá especulado y actuado sobre el desconocimiento. 0 317 Hoy. en ocasiones.. ciegamente utilizada). La tremendamente simbólica identidad de un Padre Juez. por ejemplo. pero he oído hablar de ella. a pesar de todo. ¿por qué? La muchachita lo analizó por sí misma: «Mientras que mamá y papá estuvieron a mi lado. Ahora bien. P.¿En qué lugar se encuentra ahora? R. no recordaban realmente nada («P. no se acordaban de nada. interno del servicio)? R. pues. y pese a mi repugnancia.-¿Conoce usted a estas dos señoras (sus dos compañeras de habitación)? R. Sanador que. ESCENIFICACIONES auctor es aquel que. EL HACEDOR DE MILAGROS Un cuerpo sobre el cual el saber. . por ejemplo. 1 11¡ 11 11 . iSí. internar a cierta joven anoréxica. págs. señor. pág. 507. contenía toda una enseñanza. Negada (por supuesto. sin moralismos. 83. que. «pese a todas mis reconvenciones». después codificó su pequeño comentario: «Agradecí a la niña su confidencia. Llamado a acudir a un convento junto a una joven religiosa aquejada de parálisis funcional. P. reunía todas las figuras de la omnipotencia. Ese saber-hacer glorificó. Y hasta en la enseñanza teórica. Cfr. por primera vez.-(tras un corto periodo de reflexión) . salvo de Charcot («P. hacía creer en un cuerpo real de la histeria.-En absoluto»). 1892-1893. Falsas apariencias ante las pacientes. 245-246. de donde: reconducción en º º ° Kierkegaard. el señuelo neurótico en el que se enlaza la transferencia. 1843.-¿Y a este señor (Sr. Convertirse en enfermas totalmente «encantadas». 385. págs. ella que no sabía nada. no comía.316 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA REPETICIONES. literalmente. he posado mi mirada sobre ella.jamás las había visto. en todos los sentidos de la palabra 196 • Y las llamadas curaciones milagrosas de la Salpetriere llegaron a constituir algo igual a las de la Semana religiosa de Lourdes 197 • Los testigos. Ella no ve que la estoy viendo. Charcot decidió. III. 341-342. pero. se descubrían y se persignaban ante Charcot 1u8 .. Es lo que yo también denominaba. dialéctica de maestría. pág. Charcot. II.. tuve miedo. elevando a Charcot «a las alturas del Olimpo» 2 2. intenté comer y lo conseguí poco a poco. director de escena de las actrices de la Histeria.. ante la imposibilidad de encontrar otra palabra. y en la que él no creía y creía (por un lado positivista y sin embargo fascinado por su propia eficacia) en su encanto milagroso. el supuesto saber de Charcot. 1922. como si dijésemos. la Iglesia se sintió embargada.Nunca la he visto. Cfr. todo esto tiende también a crear un personaje. 226.-¿Conoce usted la Salpetriere? R.. empuja a actuar). como me horrorizaba comer. 1970. como pueden ustedes comprender. al mismo tiempo.>>2 1• ¿La enseñanza? Puede que fuese ésta: el encanto y la maestría del encanto. pág. su concepto. milagro. finalmente. Cha. ¿me conoce usted? R. y. S . no reconozco esta sala. Esto es. pero tiene sensación de ello.. pág.-Y a mí. Charcot!»}1 99 ..-No. Daudet. difícil «consentimiento» de sus padres. Puesto que las amnésicas histéricas de Charcot. Y. 280.-No lo sé. 20 20 1 º 2 2 Charcot.rcot. usted es el Sr. a su entender el único medio terapéutico. creí que mi enfermedad no era importante. digo bien milagros. OC. Carroy-Thirard.» Es el propio Charcot quien lo destaca. la histeria como «gran forma». una dialéctica de seducción en la que la histérica sentía y creía que él lo sabía todo sobre sus sentidos. Charcot llegó y dijo: «iLevántese y ande!» La enferma obedeció. P. sin embargo. Me lo imagino: l!JG 197 l!J 8 l!l!J Cfr. 1980. por Ellenberger. mientras que usted no lTiunfó . se le aplicó «el aislamiento»: Sus resultados fueron rápidos y maravillosos. en otras palabras. hizo milagros. un saber-hacer de la hipocresía. cit. pág. Se dice que el sueño vuelve pesados los párpados hasta el punto de cerrados: dendría mi mirada sobre ella un efecto análogo? Sus párpados se cierran. Lyubimov.

comenzaba sus cartas a Charcot de la siguiente manera: «Fascinado desde hace dos meses con vuestras palabras» 2 3 . iese beso mil veces maldito! iMi debilidad. págs. º Lacan. en mí.» O bien: «iAh!. como «el consolador de su siglo» 2 7. cuidó al magistrado y preparándole agua con azúcar. repetia el sexagenario amenazado de apoplejía. Freud. exvotos. del alcoholismo llegaban a él como los detritus de París a la boca de un colector. 231-232. un día. pág. Charcot acababa de demostrar al magistrado una verdad. muerte. de la herencia. por Jorres. la crueldad del mundo! Estoy escondido y no lo estoy» 2 9 . dominada. lo que fueron desde siempre: milagros. Tal y como ya he destacado. alguien que sufre en su cuerpo o en su mente. es decir. fantasma de omnipotencia cientifica. En él se evocan los santuarios. frente a la eficacia de su propia práctica? Uno de sus últimos trabajos se titula. efigies. cosmogonía. pues. «La curación. estoy satisfecho de serlo» 2 4. pág. Hagiografía. por lo demás muy conmovido. guía. se desmayó y. 1973a. GUÍA.. un magisterio. 1953. me he sentido muy orgulloso de esta muestra de interés. desde el Asclepieion de Atenas. del desenfreno.. porvenir. un gran filántropo. nacimiento. págs. es una demanda que sale de la boca de un doliente. al mismo tiempo. nada. 230. cit. Gracias. Ídem. 1898. iEscuchen! . pág. «CONFÍE USTED EN MÍ: LA FE ALIVIA. El tema. 1. porque. precisamente. pese a ser el subordinado de este hombre. gordo y colorado.. Leygues. » O bien: «Debería tener mi infierno para la cólera. pues. y luego en otro lugar se confiaba con respecto a él en los siguientes términos: «Pese a mi amor por la independencia. volverse irresponsable. iPoseo todas las aptitudes!» O bien: «Confíe usted. 101-102 («Une saison en enfer»). a unos magistrados a los que demostraba. OC. en esa época. lo que Freud se trajo de París a Viena20:. Clarétie. Y ese veneno. que una pobre chica histérica puede. Era en verano. Yo he visto. cura. Un viejo juez. » Pudo haber dicho: «Voy a desvelar todos los misterios religiosos o naturales. Reinvención perpetua. pág. 21 0 319 . yo diría confianza más creencia. se convirtió de enferma en enfermera. Magisterio. la Vida consolada2 8.. La fe alivia. bordados. modelada por una voluntad superior. en un minuto. habrán sido. apresurándose. ivolver a la vida! Lanzar la mirada sobre nuestras deformidades. hacía una devota que salva. Charcot fue considerado como un auténtico «apóstol» 2º6. lo supuesto y el saber de toda una época... Había en esta aventura todo un símbolo en acción. También podríamos denominar a esto simplemente confianZJZ. pág.. en la Salpetriere. para que les consuele . cura. Ídem.. pág. Lo sorprendente es que haya una respuesta. 1903. Magisterio. y el infierno de la caricia. el total abandono de los cuerpos a una creencia. una colaboradora de su inmensa obra: el Mal combatido. incluso. CURA . un concierto de infiernos. todo aquello que. para curarlo. Asentamiento definitivo del personaje. estatuas. Charcot despertó rápidamente a la pobre hipnotizada que. de una pobre muchacha sacudida por la histeria. ESCENIFICACIONES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA todas direcciones de la transferencia. Florecían las anécdotas del tipo: º º º Todos los desechos del terror. la curación-por-creencia. guía. mediante un expetimento en directo. º 203 204 º 2 5 2° 6 7 20 208 Freud. Las curaciones de histéricas. ¿En qué creía Charcot. 204. incluso los niños pequeños. operaciones mágicas fundamentadas en una indescifrable complicidad de la histérica y de su médico. Vengan todos. 683.318 0 REPETICIONES. Ídem. 179. 180. concedió a los dolientes de innombrables males aquello que Charcot denomina «faith-healing». º 209 Rimbaud. él. madres! Es un milagro. un poder. y. gracias. La fe que cura. mi infierno para el orgullo. bajo una techumbre de vidtio recalentada por el sol. y que desde siempre la medicina haya dado en el blanco mediante palabras» 210 . 17 (la cursiva es mía). Soy maestro en fantasmagorías. la fe alivia. Y fueron auténticos exvotos. mujeres. pasado. . iél hacía o rehacía hombres. Falsas apariencias ante el público.

204-205. pág. un «en otra parte» de la historia. admite Gilles de la Tourette. por ser sintomático. 1898. no por ello es menos dialéctico. si fuese el Todopoderoso. cuando todo estuviese hecho. porjones. 4-5. soliloquios. un síntoma histérico. didascalias. 139. de las enfermedades (tengan bien en cuenta que en otras partes es a menudo rechazada. ineludiblemente. A veces incluso bajo la forma de la molestia. 181. Charcot. cuyos sanluarios se sitúan en primer rango entre aquellos en los que se produjeron milagros. pág. Se detiene en lo que yo denominaría una coartada. en tanto que define «el estado mental histérico» por excelencia. Puesto que Charcot no se identificaba con un santo. motu proprio. Charcot. es únicamente el factor de la sugestibilidad lo que se anticipa. a menudo no se comprende más allá del sentido sarcástico que Moliere dio un día a esa palabra. 1887-1888 y 1888-1889. una parte totalmente psíquica. Vean a Charcot frente al problema de la simulación histérica y no encontrando otra solución más que pedir que le socorriese el Médico a palos: En general.1¡11111 11 320 O LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Estos fenómenos. Cierto. 1892. totalmente imaginaria de la histeria. «la medicina llamada de imaginación»: pastillas fulminantes compuestas de miga de pan o de azul de metileno «que. impresionan vivamente a los enfermos» 214 • La medicina psicológica. eran ellos mismos unos histéricos innegables 215 • 1 21 2 12 213 2 14 2 15 Cfr. Charcot. una molestia estética. no tendría ni comienzo ni fin y eso acabaría por aburrirme. REPETICIONES. Charcot le contestó: «Si fuera Dios. positivista o no. 16. Y donde el espíritu «no tarda en dominar el estado físico» 213 . borda y ejecuta florituras. le hace falta un tratamiento de la misma naturaleza>>. pues. juega con la ignorancia del paciente. pág. el simulador es un cuentista. TEATRO CONTRA TEATRO Hacer y deshacer. 1887-1888. inventándose a sí mismo cada vez en las escenificaciones de la transferencia (en todos los sentidos. puesto que a pesar de todo pone un poco en peligro ciertos esquemas de base de la neurofisiología). A un enfermo que le suplicó un día que curase sus manos torturadas. de una reciprocidad que puede llegar muy lejos: Resulta incluso curioso constatar que algunos de esos taumaturgos estaban afectados por la misma enfermedad cuyas manifestaciones van a dedicarse a curar en lo sucesivo: San Francisco de Asís. Cfr. En otras ocasiones había buscado en las localizaciones cerebrales algo así como un esquema teórico de ese determinismo212. que fuese para él «el mismo Dios». 217 • El «estado mental histérico». Pero. C harcot. La curación milagrosa no es una curación. Cfr. a la que se puede considerar una perfecta simuladora. seria eterno. 3. de la palabra). págs. Imagina a voluntad. Gilles de la Tourette. ESCENIFICACIONES Pero su pensamiento se detiene ahí. al colorear la orina. eso es lo que constituye la exacta libertad que puede ofrecerse un director de escena en sus ensayos. 1892. Y Charcot parece casi admitir que ese prodigio. pág. El milagro terapéutico tiene su deterrninis 2 mo» u. etc. passim 2 17 0 321 . 1892. 10. tal vez podríamos decir que. págs. Recuerden ustedes la consulta ofrecida por Sganarelle a Lucinde. llegaba mucho más lejos. señores. dice al inicio. Una parte. Las Lecciones de los martes están por lo demás escritas. es un síntoma. Cit. Santa Teresa. apartes del héroe. Charcot y Freud. aquí.dos. como estrategia. I. alguien que también puede ofrecerse el lujo de ser satánico. con réplicas. C harcot. 1953. «no escapan al orden natu ral de las cosas. Y yo. Negación. es decir. más bien reescritas. lo que denominaba vagamente parte imaginaria. su pensamiento se detiene. exactamente como obras de teatro. ¿qué haría después? Tal vez me divertiría en deshacer» 216 . ¿Conserva la palabra inglesa faith para preservarse de lo que «confianza» y «creencia» suponen de una dialéctica intersubjetiva a la que. He aquí. se identificaba con un artista: es decir. En todo caso. 2 u. por lo tanto. Charcot admitía lo siguiente: el milagro terapéutico responde a un prodigio del que están dotados los cuerpos en tanto que histeriza. todo médico de la histeria parece estar precipitado? Finalmente. «A la enfermedad física.

(No obstante. hon. Legendre.. «han.) Las lecciones de los martes.-¿ Qué? LUCINDE. )» 2 I!J.. hon. ESCENIFICACIONES Pues el teatro hipnótico. ¿Qué demonio de lengua es ésa?».la misma histeria. Ese teatro es también el teatro del poder de fabricar las taxonomías de cuerpos en sufrimiento. hi. pág. Charcot omite justamente el detalle que sigue de forma inmediata: Sganarelle no podía. delimita e intensifica el síntoma: le fuerza a la perfección de un dibujo. que siempre puede asentarse entre la necia curiosidad y el maestro» -un malentendido que es por lo tanto el mismo del saber supuesto 22 º. hi. hon.-Han.-¿De qué se trata? ¿Qué tenéis? ¿Cuál es el dolor que sentís? LuCINDE {responde por signos llevándose la mano a la boca. Cfr. 433. han son evidentemente demasiados y revelan la simulación. 2 18 Charcot. Ahora bien. Mallarmé. Reconvertir la espectacular «conversión» histérica. han. Pero tal vez no era una palabra.. III. aunque innoble. la de su repetición (en el sentido de las representaciones teatrales) hipnótica. metódicamente. por esta misma expansión. Ahora bien. susceptible de ser vuelto a provocar. para denunciar a ésta como simulación. de hecho. por su espontaneidad. y puede que hasta el punto en el que ésta toca lo que Artaud formula sobre el teatro). hi. hom. pág. puesto que sabe enlazar muy bien encanto y saber. Este contrato imaginario alcanza también a toda la sala. ? ¿Esto quiere decir que Charcot inventaba un teatro contra la «teatralidad» histérica. produce un desprecio. reglamentada. la temporalidad fulgurante de los símbolos histéricos. El auténtico mudo permanece silencioso 218 .Han. ni un sentido de la imposibilidad de la palabra. pues. hi. caer. OC. una palabra muy fuerte. Y los asistentes de la sesión son sin embargo algo más que unos necios: ellos realmente asisten. destaquemos que. pág. 167. Pero también es como una mistificación de amor. REPETICIONES. 316 («Crayonné au théiilTe»). etc. este teatro no comporta menos que otros su beneficio de seducción. ayudan de alguna manera al síntoma a que se demuestre. etc. en el mismo artificio. como una realidad del acontecer sintomático en sí mismo. hi. 1978. por medio de su reposición en escena.. Es por lo que tal teatro.322 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA SGANARELLE. han. él. Tiende. en el sentido en que nos habla la tradición de una catarsis de los humores pecantes. me refiero únicamente a tal sencilla y estridente reivindicación de tal cuerpo abandonado a tales síntomas . ha». fundamental: el «malentendido. siendo la propia vedette del espectáculo la mistificada en primer lugar: puesto que se cree unánimemente adulada. pág. para precisar su interrogatorio: «No os oigo. passim a 323 ¡¡mi . Yo pasarla aquí a considerar esta teatralidad psiquiátrica de la Salpétriere como una tentativa específica de reconversión. como una refabricación de su evidencia. que ofrece. ¿no habrán sido también como sesiones catárticas (para las actrices aún más que para los espectadores). exceso y pecado de mimesis? Podría ser. mediante una exhortación muy íntima pero muy. OC. en tanto que está «dominado» por el «fascinador». es decir. Pues bien.. a que se exponga por entero. por otra temporalidad diferente. es tan auténtico 21 1 ! 2w Sibony. cometer el mal y engañar a otro . y esto. Hay en ello una teatralidad que busca algo así como la cristalización del aspecto en teoría y. esos han. 24.. está próximo a todo teatro. 1980.-lEh? ¿Qué decís? LuCINDE {repitiendo los mismos gestos). en cuanto atajado. hipnótica. señores. Este acontecer es..-Han. 1968. susceptible de ser atajado. sustituir una temporalidad fulgurante de la repetición (en el sentido de la Wiederholungszwang freudiana. a exorcizar el síntoma con la repetición experimental. lo que nos llega del verbo peccare: pecar. Lacan. muy eficaz. hi. incluso a su cualidad de ficción. SGANARELLE. en esta cita. O la puesta en escena se convierte de hecho en puesta a distancia y puesta en espera del «objeto» . a la cabe:(fl y bajo la barbilla). más que imitar a su vez a Lucinde. hon. Y sin embargo «lo que está en juego es satisfacer un contrato imaginario (te pido que me pidas la imagen que se manifiesta de nuestras comunes peticiones . hon. han. lo que Charcot cuestionaba exactamente en esas mudas. del síntoma. SGANARELLE.

los médicos de la Salpetriere hicieron. OC. ese teatro-Salpetriere ofrecía aquello con lo que casi siempre gusta que gratifique el teatro: la araña de cristal. en que la histeria. ~I 1 111 222 103. como ladronzuelos. ffascinadas por qué? Helo aquí: el extremo narcisismo. de una espera incluso. Régnard. el equívoco de un «ver para ver». se agitaron todas las efervescencias de la diversión. En ese momento. puesta en escena. gracias al cual la histérica consiente a toda escenificación de su cuerpo. Contractura]. 384. 314 («Crayonné au théiitre»). pág. OC. Planche XXIX. en mal sentido. 682 («Man creur mis a nu»). incluso porta en él algo que bien podría denominarse· b1élleza. la misteriosa apertura del misterio de que estamos en el mundo para poder ver su grandeza» 221 . 1¡1111 1111 11¡ 11 1:1 lh 1¡11 11 1 1111111 BELLEZA De esta concupiscencia. producción y reproducción. 1¡ ¡~ . es decir. curiosidad. socializado. 225 Cfr. Fotografía de Augustine. tomo II. Araña de cristal de los cuerpos histéricos haciendo piruetas sobre las láminas de las lecciones de los martes. 1927. págs. circular y simétrico»222 .. escabroso. de lo mundano. La Iconographie photographique de la Salpétriere es algo así como el corpus de una atención. Baudelaire.. pues. cristalino. Pues en el movimiento mismo. OC. activados por la presión del momento» 224 . tendía a representarse como una imagen concebida. corpus. ESCENIFICACIONES 0 325 que «la puesta en escena es el crisol evidente de placeres disfrutados en común. bajo la coartada del «ver para saber»: una concupiscentia bajo coartada. pág. H eidegger. Lacan. I. de su pedagogía. pues. del «comprender todo». fascinadas. también y pensándolo bien. 206-215 (habladurías. equívoco). 152. de una curiosidad fundamental con respecto a la histeria. complicado. [Lámina XXIX. lconographie. 1953-1954. del he-oído-decir. pág. «un hermoso objeto luminoso. 2 u Mallarmé. digamos: de las habladurías 223 • Como el efecto. de scientia.. pág.. Histero-epilepsia.1 !:i1 324 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA REPETICIONES. HYSTÉRO·ÉPI LEPSI E CONTRACTURE 22 1 Mallarmé... colección. el extremo narcisismo histérico es fundamentalmente fascinante 225 . 223 Cfr. ese deseo «de exhibir las cosas en un imperturbable primer plano.

a 327 . lconographie.. 138. Fotografiada incluso dos veces: lámina XXIX y lámina XXX de la Iconographie. de tales retrasos. imágenes totalmente falseadas. de hábil ropaje. pág. posee un encanto inenarrable de pose. algo que. Ver y medir. . el pulgar colocado entre el anular y el corazón. del tiempo que impresionaban. Fotografía de Augustine. porque se fundaban sobre un tráfico. ver y rehacer mediante la hipnosis. 14-6. ¿Encantador? Imágenes mismas del pecado. un daño corporal («todas las coyunturas están rígídas.estado en el que el espíritu permanece pasivo226 • 1 l Planche X'\ X. tomo 11. por la virtud de la mirada desdoblada. es un estado análogo (aunque no idéntico) a la detención del espíritu (Verweilung). representando ficticias. Histero·epilepsia. fatal. ESCENIFICACIONES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Kant: Nos detenemos en la contemplación (Betrachtung) de lo bello. La Iconographie sería por tanto como la colección de tales «detenciones». [Lámina XXX. Y luego todos esos primeros planos blancos de carne. ) El dolor de la pierna derecha también sigue siendo intenso y la contractura de los miembros del lado derecho es lo más completa posible») 227 . Régnard. en ese momen- 226 227 Kant. de silla dispuesta a caerse de inmediato. como si vuestra misma mirada turbara el porte del cuerpo. Contractura]. Ver y fotografiar. ésta era la metodología de Charcot en relación con la visibilidad de los síntomas. Así ocurría con la «contractura» de Augustine. tomo II [103-104].326 a REPETIC IONES.. Mirar siempre dos veces. el antebrazo se encuentra en pronación exagerada. Aunque fotograffas auténticas. (.. hace pasar la contractura. 65 (§ 12). IPS. Y ese tiempo no se ve. págs. HYSTÉRO-ÉPI LEPSI E CONTRACTURE 104. indiscreto.. cuando una propiedad atractiva de la representación del objeto despierta la atención repetidas veces .. los dedos están enérgicamente doblados sobre la palma de la mano.. porque esta contemplación se fortifica y se reproduce a sí misma. aunque no demasiado. siempre dúplice. 1790. Pero imágenes falsas. Ciertamente no falta un toque de belleza. foo? Imágenes de un cuerpo saturado de sexualidad. o como mucho se sospecha (un casi-ver: una inquietud) cuando conocemos la formidable contractura de Augustine. 11.

ojo. en beneficio de /. o lo parece. acuérdense. fragmentos de respuestas. de la angustia de las locas. una pierna. pues. a lo largo de los protocolos experi228 2 Ídem. e incluso disfrute. el cuerpo histérico consentía. y constantemente. y con ella el consentimiento a todo. siempre a la búsqueda de un principio sustancial. boca. infinita. Connivencia. Puesto que la demanda histérica. es querer a alguien). a ese oculal' que siempre se acerca más. 42 (curiosidad. ¿Qué hay que decir a esto? Lo siguiente: que esta connivencia es disimétrica. Mediante dicha dialéctica. 1905a. una enloquecida reiteración. por así decirlo. !905a. Freud. La imagen disimula. al acercamiento del ojo va a seguir una escucha. pág. w Cfr. Fédida. La imagen se mantiene. pala dar. Una especie de reciprocidad última. 152. contrato. apetecible. Así pues. «Los fantasmas inconscientes de las histéricas». deseo de «complementar»2211 . pues. a las situaciones de satisfacción que los perversos llevan a cabo conscientemente»232. La imagen arl<' ra. escribe Freud. 54. veladura. pág. algo así como el ejercicio de una ley -algo que estaba unido. frente a ese oculus (. 123. vulva)» 228 . y yo diría que en cierto sentido neurosis y perversión pueden encontrar su vínculo en un en-frente. la enfermedad que se supon1a debía mostrar. en un mismo movimiento. ' 11 11.¡ 11 1 1 CONTRATO Más bien.a perversión» 231 . la cuestión perversa por excelencia: «¿De qué sustancia corporal está hecha la mujer ?» 230 . a 329 . pero marcada por lo negativo. Iconografiable. que es una dialéctica de esperas. la anestesia. pág. el negativo de /. . belleza). la demanda histérica se agarra al siguiente señuelo: la oreja está muy cerca. y cuya leyenda nos indica que. Habrán instrurnentalizado cada vez más su pregunta. la fo bricación de imágenes lleva la demanda histérica a su cum bre: perfección y crueldad. sin saberlo. 39.a belleza. 1908. habrán reinventado sin cesar el cuerpo histérico como superficie experimental de desencadenamientos. parece ejemplar respecto a esto. por lo tanto. Error. La instan cía psiquiátrica del ver. pág.. ese encanto tenía forma de contrato. Fotografías de alguien para quien la noción d< • posición ya no existía a la derecha. la lw miplejia momentánea. la pérdida de movimiento en todo su lado derecho. Error que nunca es evi dente. que «igual mente afecta las mucosas de la mitad derecha del cuerpo (conducto auditivo. Pero. párpados. tal y como ella misma decía. que perdía toda noción de los colores. pues. mentales. lengua. al mismo tiempo que de sus dolencias. no obstantt•. pues. una paradójica connivencia. Belleza siniestra. El consentimiento está en el núcleo de un proceso fundamental. pág. en su mantenimiento y dominio. que puede también ser una palabra dl'I amor: in oculis aliquem ferre.328 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA REPETICIONES. De esta manera habrá fomentado una re/. pues. Incluía. convertir en forma esa angustia. habrá intervenido un es tilo. Pero sobn• todo para acallar la angustia. y con ello el síntoma. e incluso en primer plano. que Freud enunciaba en los siguientes términos: «La neurosis es. no al cuerpo. próxima al cuerpo. colocando frente a frente un (supuesto) saber perverso y una total angustia (histérica) del saber. 1977. Que a la vez se aleja y se acerca. actitudes pasiona230 23 1 2 :12 Cfr. en la Salpétriere. la instancia psiquiátrica del ver habrá querido por lo tanto suspender el tiempo y mantener locas a las locas. que hablaba con mediu lengua. El drapeado escon de el cuerpo (una rareza respecto al «estilo médico» habitual) pero el encuadre encierra «al sujeto» atrayéndolo algo más cerca. en cuanto a su contenido. que «aprendíu a ser zurda>>. ESCENIFICACIONES to. en u11 brazo. sino a un estatuto de su apariencia.ación perversa. Para una instancia perversa. poses. esa enfermedad se muestra. nariz. Frente a esta búsqueda. Los médicos de la Salpétriere de alguna manera se habrán plan teado. El encanto de y hacia Augustine. Freud. en su reificación siempre reconduci da de los cuerpos. Freud. pero desgarrador.. a una indefinida reiteración de los síntomas. «corresponden plenamente. de una descripción protocolaria de esa especie de disfrute del que una histérica hace muestra. La demanda histérica se vuelve. suscitando curiosidad. La situación fotográfica.

Volvamos a desgranarlo de esta manera: un deseo no se atrevía a decir su nombre. durante el espectáculo: un «temor contradictorio o deseo de ver demasiado y no suficiente». pág. págs. más bien de sus «actitudes». en los ropajes de Augustine. Al llevarlo a la acción. Bourneville. su genialidad. por censura y rechazo. su ardid y su maestría. que promete dulcemente convertirla en una estrella. con las poses de Augustine. no existe más que un clinamen. 1977. momento clave del compromiso de una actriz con un director de escena. IPS.. buscaba. Me imagino que ese uniforme le fue entregado a cambio de su propia «regularidad» de histérica: puesto que se contorsionaba y se alucinaba a horas fijas. 1973a. Bourneville. lo escrito permanece»234 . Tanto el presente pérfido y 236 2 :l3 234 235 Cfr. a las histéricas las sutiles emociones de novela y de melodías. Intentaba ardientemente fijar Augustine a una existencia típica. las mismas. para admitir lo siguiente. sus «nuevas tomas» hipnóticas. He aquí. La fetichización de los cuerpos. pues. sus predaciones fotográficas. 19 de diciembre de 1956.. Fíjense simplemente en esto. reformulado. inanimado. Lacan. en efecto. Pero las condiciones. Fetichizar. de una cierta manera. a través de sus notas. Tal es. lo repito. a reunir todo acto. que «las palabras se van. Connivencia íntima. Augustine se habrá cambiado de ropa. y más bien diría. un saber-hacer-hacer de director de escena.. Época en que Augustine estaba de acuerdo con Bourneville. 39. para golpear mejor con destellos y gongs. Lacan. repeticiones hipnóticas. repetición 233 . lo que «exige una prolongación» 238 . 1 1 . habrá trocado su sencillo camisón de interna por un hábito de cuidadora. caía en algo así como una perversión. pues. 1905a. si se nos permite decir. omitiendo prácticamente el volumen. al igual que acallada debía ser la precariedad del deseo perverso abandonado a ello. dicha ficción ocupó el sitio. depende tanto de una emblemática de la ley en la imaginación como de una instrumentalización del placer.ron los cuerpos. pág. Arte que inquieta. 1956-1957. 3 11 («Crayonné au théátre»). etc.. Y tengan en cuenta lo siguiente. tomo II. ella vierte. su gran desconocimiento de vedette. 1967. para que la coacción se viese acallada. no se escribieron. Se practicó en la actuación sintomática de Augustine un riguroso recorte. Contrato y placer propios de la escena. Esto describe los mejores días del contrato. 1953-1954. que no tuvo por efecto más que acusar. aquí por ejemplo el prolongamiento indefinido de las repeticiones experimentales. ESCENIFICACIONES a 331 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA les. permanece totalmente connivente a este riesgo. obraba en tanto que imposición de una estructura de ficción: papeles. justamente. pero al mismo tiempo era lo que asigna todo deseo perverso a una irremediable precariedad 236 . 246. Fédida. seduce como auténtico detrás de una ambigüedad entre lo escrito y lo representado. Intentaba elaborar. en el espectáculo. Clavreul. Lacan. Charcot. como «retirada» de la histeria. el contrato fue tácito. una declinación sin fin hacia el «objeto». II. Esa muerte le toca en el reparto. en este caso. regulados por algún Maestro de ballet. Régnard. todo dicho.y además algo que siempre se encontraba condenado a la.330 a REPETICIONES. escribe Freud. 11 7. agravar en ella el hacer-sin-saber. a horas fijadas para las sesiones hipnóticas o las lecciones del anfiteatro. el estenógrafo de sus delirios provocados por el nitrito de amilo. Denomino imaginario este imperativo porque. sus «actitudes pasionales». de cualquier otra ficción: se prohibieron. pues. un objeto único. protocolos experimentales a petición. Lo era.. Cfr. Pero él. contrato imaginario y placer puro -no: casi puro. Un cuadro. pág. Bourneville buscaba «Úl» mujer histérica. 41 -42 (el contrato perverso) . fetichiza. de las que la Salpétriere fue teatro. Esto indica finalmente cómo se unen. 1111 23 7 238 Cfr. luego tomo III de la Iconographie. esto denomina en primer lugar un saberhacer235. El «objetivo». y esta perpetuidad misma compromete el deseo a un riesgo de muerte del deseo 237 • La histélica. OC. Mallarmé. Véase. 148. Freud. Impuesta de tal manera. pág. En dos series de tomas (de imágenes). el contrato. a condición . el encanto inhabitual de las candilejas. 60-61. de los dos ninguno. siempre. toda risa de Augustine bajo el imperativo categórico (pero imaginario) de su concepto de la Histeria. no «parece poder ser alcanzado». pág. en ello radicaba su s01prendente fuerza. págs. Cfr. ese nudo de paradojas.

es decir.. Tan sólo representaba. Frag mentación. es decir. 11 8 («Le théiitre de la cruauté»). de todo último extremo 241 . tal como de nuevo la enfocaba Antonin Artaud: «Saber que una pasión es materia. sobre el so noro trampolín rudimentario de la marcha y del salto. y siempre presentada como una pura inanidad."I 1. ilocura!. demasiado cerca.un cuerpo nuevo . aquella que no hay que representar: incluso su mismo advenimiento. el espectáculo implicando un no sé qué de directo o incluso la cualidad de provenir de cada uno a la manera dt• una visión libre. Es un desafio del exceso en el consentimiento. la cobarde y patente vacuidad de un abrazo al vacío. por contradicción con una frase célebre. de las hipnotizaciones por ejemplo: el «imperturbable primer plano» de los curiosos se acerca un poco más. como el talismán de la página. resulta incapaz de apaciguar. 1968. incluso hermosa. La ostentación del defecto. ¿Por qué una obsesión? Porque su gestualidad no era más que la ostentación de una falta. demasiado. obliga la mirada a una total deposición. otorga un imperio sobre las pasiones». su gestualidad exultaba. pero franquea un silencioso tapiz. no duda en precipitar la ostentación en esa especie de riesgo de muerte del que hablaba. págs. «Que lo diga . colocada en la cuerda floja por su fotógrafo. 239 .. 93-95 (pero a «dispar» se le denomina más bien «subrepresentativo»). pág.como sé decirlo . infinita. Representaba. Momento último. disparatado. de esa distancia impuesta. 242 a 333 . Esto significa que la escena que no hay que representar se agita. ESCENIFICACIONES querido de un avasallamiento al pensamiento ajeno. sino de funámbulo. hasta el delirio . LA ESCENA QUE NO HAY QUE REPRESENTAR Fragmentación de una escena. no. se desplomaba. OC. 319 (MaJlarmé de hecho escribe: «l'acteur»). adelante. Pero con ello no engañaba a nadie. que no es un sustrato sino una demasiado-materia.en el que no podrán . La actriz evita acompasar el paso a la cantl nela dramática.de lo que habría. «¿Quieres mirar? iPues bien. Esto denomina la monstruosidad misma del acto entregado al simuwcro. peligrosamente. 11 un escrito.1 332 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA REPETICIONES. Dominio no de príncipe. violenta en un sentido. aquí tienes esto!» Cuando está cerca. es decir. que ésta pasa a subversión. exorbitante. que ya no puede creerse apolíneo. a crueldad. por otro lado. a un abandono tal. pero una alusión a nada. la actriz. 127 («Le théiitre et son double»).. Sobreactuado. De la distancia fijada. como elemento inmediato. pero con lujo. derroche. son los dueños de toda última instancia. y en la inmediatez. realmente. demasiado (a gusto de él). se engalanó a su gusto. El espectáculo pasa a tal «sumisión» («¿Me quieres devorar con los ojos? iPues venga. mete el diablo en el cuerpo. vacilaba.inmediatamente . intentaba asistir ella también a la eclosión de su propio pensamiento. pág. Esto significa que una identificación. IV. Cfr. es decir. Artaud. totalmente estructural: hacer una escena contra escenificar. Puesto que. respondiendo a la mirada del espectador como una obsesión. desesperada visibilidad histérica. como una escena que buscaría su teatro fuera de la repetición. OC. una alusión siempre producida (que no reproductora).bajo diez mil aspectos . en el drama histérico: el colmo del consentimiento. Comportando ya.notorios . furtiva y fulminante al mismo tiempo. alucinando. que está sujeta a las fluctuaciones plásticas de la materia. que apelar a la escena quf no hay que representar.y recogerse . la actriz. La actriz mimifica e in24 1 209 '° 2 Ídem. invita.. si ofrece algo a la mirada (algo que el espectador se verá muy tentado en llamar «todo su cuerpo»).verán mi cuerpo actual . XIII. aqul uno no se cree cautivo del viejo encantamiento redorado dt· una sala. Deleuze. realmente demasiado. pág. La falta por excelencia: la relación sexual. ese «nada» de la «relación» intentada.volar en pedazos . Desgraciada.nunca más» 240 . una especie de materia. Artaud. siempre intentada. disparatada. Augustine hizo ostentación. una diferencia de la diferencia242 . imás!. Es casi una venganza. esto denomina finalmente la actuación del mimo.olvidarme . siempre contradictoriamente figurada en mil y una «actitudes pasionales». lo deseo!»). El colmo del consentimiento vuelve de hecho a privar de toda sorpresa espectacular. Regreso violento de las exhortaciones públicas del smtoma. del que el actor.

fectuación. pág. «apretando con fuerza la mano de los auditores deseosos de cerciorarse de la realidad de los fenómenos que acababan de producirse ante ellos» 248 . con una escritura corporal aquello que en su redacción necesitaría párrafos en prosa dialogada a la vez que descriptiva para expresar: poema libre de todo el aparejo del escriba24·". OC. en un futuro. copa. Recorrido afectivo arrojado de lleno hacia el interior24 c. 125 («Un athlétisme affectif»). «aquí adelantando. Ídem. pág. 310 («Mimique»). el aquí denominando principalmente simulacros y «actitudes pasionales» de disfrutes de los que Augustine hacía ofrenda. y quería que su audiencia fuera testigo de lo que podría llegar a ocurrir»247 . Se hace cesar la contractura de la lengua. IV. gentileza. Paciencia también en la espera de la sesión para volver a interpretar el síntoma y volver a padecer. mediante el prodigio de escorzos o de saltos. ya no podrían hacerlos desaparecer» 249 .334 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA REPETICIONES. ante todos.. lo que permitía que cada uno se congratulase del milagro: la enferma. para su público. difería una faradización de mano paralizada «porque puede ser que toda tentativa de este tipo conlleve el regreso de la motilidad y la curación. a Augustine le sobrevino un día el «accidente»: 24 de noviembre. tanto más difícil de pacificar cuanto que viene. La temporalidad de esta actuación: suspense. casi lucha a muerte. Charcot. por ejemplo. la pantomima histética no es más que una contrae. allí rememorando. Esa ficción es una lucha de la imagen para hacerse «con el» cuerpo histérico. el señor Charcot provocó una contractura artificial de los músculos de la lengua y de la laringe (hiperexcitabilidad muscular durante la ensoñación). pues. LA EXTREMA PACIENCIA Este despejar. siempre está ahí. a inducir una relación de quasi lucha a muerte. todos los males. sugiriendo. pág. a través de miradas. Todos quieren creer en la existencia de ese cuerpo: voluntad compartida. íntimamente despejado de todo el aparejo del director de escena. contracturas. pero ineludiblemente. Pero es ineludible. escenificaciones. en un pasado. indecisión. Cuerpo. etc. el director de escena. y que producían. más o menos oculta. consentimientos. enfrente. En su lección. curaba por tanto en las horas fijas del espectáculo. ESCENU'ICACIONES dica: «Me mantengo pura de lo que ocurre aquí» 243. OC. III. no se diviertan en dejarles persistir dos días ni siquiera un día. lentamente. y que no baila. por las razones yuxtapuestas de que no es una mujer sino una metáfora que resume uno de los aspectos elementales de nuestra forma. sugeridos hipnóticamente. es decir. OC. 476. págs. provocaba una y otra vez. precisando sin embargo que: «No hay que dejar durar esos fenómenos. con sus mismas y tiránicas exigencias. flor. unos «dolores por imaginación». quiebra una estructura habitable. Entonces. 244 247 248 249 Charcot. bajo una falsa aparien24 cia de presente» 4. Tal como: La bailarina no es una mujer que baila. En este sentido. 140. connivencia. 246 Cfr. 476-477. inanidad de un presente central. al final. Todo lo que he denominado consentimiento. se convierte en lucha.. Charcot. pág. espada. recorre su camino. consentimiento mutuo. 304 («Ballets»). Las histéricas se vieron obligadas a esa paciencia. una vez electrizada. anestesias. la contraefectuación de la histérica se crispa. siempre. Todo se habrá hecho para enmascararla. 0 335 . en ellas. 1887-1888. Pero ¿cómo repartir hasta el final una creencia de tal contenido? Por eso. sin embargo. bajo la especie de una espera de la representación para estar relajadas. etc.. lo denomino íntimo. Artaud. puesto que aporta un daño extremo a cada una de las partes. así pues. esta lucha. 315 («Crayonné au théátre»). unos gritos muy reales. Ídem. Charcot producía. pág. iprudencia! Y. porque él. denomínenlo desde ahora paciencia: una especie de suspenso vis a vis de algún ineludible desastre por el que esta lucha saldría a la luz. 5 24 Ídem. para su público. pág. pero no se consigue 3 u Mallarmé.

Manipulación extrema. la enferma parece sufrir un shock. 165-166. muy lejos. EL TEATRO EN LLAMAS 11 Y «Genevieve». una fórmula de Baudelaire para el arte del cómico. totalmente «traumatizada>>. una especie de cruel dinámica del desequilibrio automimético. 3. 111.336 0 REPETICIONES. el espectáculo del mal. de tal forma que la enferma se queda áfona y se queja de calambres a nivel del cue· llo. pues. al interiorizarse. del propio actuar de vedette. el tormento simple de la situación teatral: «Una simple emoción. icesó en su estado de histeria! «Bajo la 254 255 256 Freud.. 109. como «el espectáculo del ataque llamado demoníaco» que «la decana de nuestras histéricas. Momento extremo. Y he aquí la situación ejemplar de esta paciencia hecha tormento. I. el disfraz se revelaba como pathos. de la contratransferencia. se intenta sucesivamente: l. pág. Charcot. Y esto llega· ba muy. el propio mal... 250 . del síntoma. Pero.. Es decir. Me colocaron una bayeta sucia sobre la cara. Es por eso por lo que el prodigio extremo de la transferencia constituye la detención misma de la contraefectuación.. Boumeville: Cesamos la compresión ovárica.) Quiero marcharme. 256 todo el cuerpo se ve invadido por una rigidez extrema.. prodigio y pathos de la repetición. convulsiones. para el propio genio.. los rasgos de la cara permanecen inmóviles. me refiero a algunas monedas deslizadas a escondidas por el interno del servicio . Del 25 al 30 de noviembre... el rostro se inclina hacia la izquierda y sus músculos se convulsionan. IPS. ex· celentes actrices. ESCENIFICACIONES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA destruir la de los músculos de la laringe. 0 electrici· dad. contrarremuneración. Pero ese genio era. como una angustia del contrato. pago semanal o soirée de gala. siempre fotografiable. Y fue así como la coacción teatral se interiorizaba como coacción de repetición del síntoma. 1890. iincluso gritaba!. Sentía el cuello oprimido . 79. 174. págs. ji . pág. es decir.. basta para provocar un ataque»253.. Gilles de la Tourette. 0 aplicación de un potente imán que no tiene más efecto que el de volverla sorda y contracturar la lengua. tan intrínseco como impuesto. la palabra se detiene. 0 éter: la afonía y la contractura de la lengua y de los músculos de la laringe persisten. 321 («Une mort héro'ique»). Me ahogo . II. de la mayor resistencia de la lucha. siempre representada plásticamente. con una absoluta precisión». llegó al extremo del rechazo. en la histérica. obligada a no existir más que como la actriz de sus síntomas. pág. La paciencia se hacía disfra. Guillain. Cfr. 4. su rechazo. págs. pág. como por un efecto teatral.. iDios mío! (.. en mi opinión. I. El compresor ovárico permanece aplicado durante treinta y seis horas sin obtener mayor éxito. se disfrazaba del propio mal. Me metieron en una celda. Guinon y Huet. un día.. pág. No quiero ir al anfiteab:o . «Genevieve» declaraba. la transferencia. » Entonces. a 337 '\I 11111 11111 Todas las crisis. tetanismos.. la joven L.» ofrecía una vez al año 252 . 14-28... totalmente interno al mimo. OC. OC. una convocación espectacular dirigible. se convertía a la vez en ideal y mártir. que el simple pánico escénico bastaba para producir todo el papel exigido. Y la paciencia se llevaba a cabo a todos los ritmos. 2. La histérica. 251 . 1955. del rechazo. En el acto. por ejemplo el hecho de entrar en el anfiteatro de las lecciones en la Salpétriere para ser presentada por el señor profesor Charcot a sus auditores. del tiempo de la histérica: hacer de la repetición. pág. Baudelaire. en el sentido de que «el genio puede representar una comedia al borde de la tumba con una alegría que le impide ver la tumba>> 255 . 0 hipnotismo. del martirio temporal. . 281. IX.. 1914b. del consentimiento transformándose en paciencia. «Ya no iré más a la Salpétriere . «Mortificada» por una «intensa reprimenda» de Charcot. Un ataque provocado no modifica en nada la situación . I.. antes que una palabra de rechazo.. puesto que «la transferencia no es en sí misma más que un fragmento de la repetición»254.. IPS. Cfr. . Prodigio extremo de 25o 25 1 252 253 IPS. Crisis histéricas gravísimas «interpreta· das» en las lecciones clínicas por «varias de estas mujeres. por no decir la verdad.¿.

Insultat. un mantenimiento de las distancias bajo el pretexto de ver-todo. La histérica se habrá creído esta mascarada. Delirios: «No quiero sentirle cerca de mí( . pág. 23 de enero de 1957 (Ja donación del amor: para nada). insolencia. un insulto al contrato de conveniencia representativa. así colocada en el cruce de dos miradas. El amor de transferencia. gira hacia el desastre. pág. en una especie de salto. ) ¿Por qué me tapaba la cara durante?. su naturaleza. demasiado.. ofrecido «mujer». Charcot llamó a esto. incluso. Es por culpa suya>> 26 º. Il.. La histélica habrá por lo tanto gesticulado su demanda demasiado para nada. a este fenómeno. Gesticula un odio hacia el teatro en el mismo escenario en el que se la mantiene como prima donna. 79. difamado en público258. un intempestivo alzamiento. Lacan. de llamamiento a la confianza. escribe Freud. que asistían a su repetición y pantomima de una antigua violación. tiene grandes dificultades para mantener la situación . «me dijiste que me harías otra cosa. II. Lacan. 259 Freud. Terror absoluto de Augustine. La escena ha cambiado completamente. bajo la mascarada de vinculo. Habrá intentado el encuentro y encontrado únicamente las candilejas del escenario. 1915a. de insurrección de su cuerpo. 205. decía. ESCENIFICAC IO NES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA influencia de esta intensa emoción. como la interrupción del propio espectáculo. Su mal (su memoria) la alcanzaba como los reflejos en un laberinto de espejos.2 2"1 1 IPS. Demasiadas. un paso al acto de contratransferencia.. 1915a. la de el «Sr. «clownismo». se habrá desdoblado. ~ 6'1 • Pero ¿por qué tantas dificultades? 1 1!1. al violador en persona. lo repito. que había acudido a echar el ojo sobre lo que debió tal vez considerar. con violencia. ciento cincuenta y cuatro ataques en un solo día. todo transcurre como si cierta función hubiese sido repentinamente interrumpida por un suceso real.. El médico que asiste. Y es menos un momento de apogeo en la ficción emprendida que un momento de ruptura de la ficción. 150. todo ello a la vez. demasiadas veces.111 11 260 257 (1 339 2(. Freud. siempre presente. entre los espectadores de la lección clínica. y a menudo el círculo gira en redondo. en lugar de las clásicas «actitudes pasionales». crea a menudo como un círculo vicioso 25 D.338 a REPETICIONES. como «su propia obra». con maldad. págs. La zarabanda de síntomas. El desastre de un contrato revela el contrato.» y la de Charcot? En todo caso.1 . Querías que yo cayese»261 . simétricas pese a ellos. Demasiado dispuesta a las manipulaciones transferenciales. ¿A quién se dirigía. esta promesa de encuentro. 119. 150. Exasperado. el odio hacia un encuentro. demasiado. 258 Cfr. en el teatro clínico. Esto.. etc. 125. por ejemplo como cuando estalla un incendio durante una representación teatral. pág. ¿Cómo habría entonces podido hacer algo así como: curarse? «Me dijiste que me curarías». desafía el conh·ato. la obscenidad. libera. en el sentido en el que Freud lo comparaba con un teatro en llamas: en el que la paciente IPS. ese no. el encanto: demasiado. en algún momento. Ídem. ¡11111 i~ 111 1r 1 1 1 1 11\ renuncia a sus síntomas o los ignora y se declara incluso curada. más que precipitar el encuentro. pág.. por primera vez. su respuesta concluyó en lo siguiente: «Creo que me estás tiran26 2 do de la lengua. la raquialgia ha desaparecido completamente y ya no podemos provocar ataques» 257 . los escasamente fotografiados «movimientos ilógicos». 2¡. se levanta y vuelve a caer. No habrá podido. Exulta y se angustia. yo digo que no» . En este caso. Ya puedes decir que sí.. pues. Ídem. 160. 1 ¡\ 1. Augustine dio muestras de esta angustia escénica el día en que reconoció. Insultat (de insultare): salta.. forcejea. pues. pág. Habrá dado demasiado aquello que no tenía. 148. Nudo del drama... desesperadamente. C .. 1972-1973. Es el colmo de la transferencia. La histérica habrá dado. Multilocal. pág. Mediante este insulto. el «teatro de lo imposible». 1956-1957.

. { t/ 'r¡~/ '.J A_(./. a') . semejante al silbido de una locomotora. pág..( · 2o · L dida. hipo. 144. A veces.. .r ' ' ¡ ...~.' r.. el clímax: un grito.."lt1(_ 1('--·· t Jf { tt .... ¡/V\_. Un sueño.¡ vi{ (/. Imágenes poco habituales.fü.'~·.. He aquí el insulto y la ruptura de ficción. Es decir.k01 r~J-. .. pero «un sueño que devora al sueño» 1• Intentar describirlo.r 0-c~ r1vll h. (Í \ 1 . _: yc. Es penetrante. ti ' - ) ..t... ¡~ 9) -<_ .>' ción natural [lámina XV].¡. o J ) .¡/ . . su ' boca está muy abierta....i ... pág.. I 1) I ..J "'~ l. antes del grito. horrible [105] .(~\\ i V> ' • ( :1 f/v~-k ~t.:·\. IPS. en la que se acurruca para lanzar ese grito. ~/. II.J I '$ CAPÍTULO 8 ¡¿ Clímax del:_spectáculo) ' ] .. /' ) A (. e{ (--. 1 .~t_r7efr1ft.. r\.. Richer.. prolongado y a veces modulado. d'1. 1881 -1885..~'-'\.-( < ~': ..) GRITOS 11 (-+1 J L t. en cierto modo colgante [lámina XXVIII] .l.{ ? ft:.. Se repite varias veces seguidas. que hoy se muestra ante nuestros ojos.-«Un grito de características muy especiales.-. 82." 1 ~IN o.-v. ¡.. tan pronto la lengua conserva su posi... en su mayoría tres. ( ( / ¡.1J. OC._. I t (. La enferma se hunde en su cama..:.-ti'· ( 1/ ~n'( . Richer trataba incluso de emplear subterfugios. se perciben sacudidas. I " 1 .. c'--1 Á~r '_ rv '1 ' ·11 u Je 1 í l ' ) f. " ~ / { ¡¿0 . Intentar.... . J.v / ~... aparece exten. "La. llmágenes poco habituales? Una pesadilla. pág.-Ella «lanza un grito ahogado. 162. Augustine totalmente desfigurada...\ . .. .) 1I • 1 .. sofocos» 2./. . .(VV\:r- . intentaba decir que Augustine «lanza algunos "iah!. Se produce antes de los grandes movimientos. como al contrario.lf'(lÍ()·rl ¿. j/e. ~ 1 re-•~. iah!" guturales» sin que ninguno de esos «ruidos» pueda ser calificado es1 2 :J Artaud._...{._J . IV. ~ ¡'\.(1 l"i ¿>.f. entre dos grandes movimientos o después»3. .' '· / \ ~. t /'-· /7 } N'j·r:/ . &.. / ¡ 1 / "I ' ~ .. 1 1 1-:) I ::wy ) >'---l..

138. mártir también de la ~p~. en el sentido.-L"". pechosos. el cloquear de las gallinas. los rugidos. ' / Ídem. Augustine. cruzaba incesantemente las piernas al mismo tiempo.l ¡-/ . ~) todo al mismo tiempo.quier cosa. ¿Por qué? ¿Por qué intentar. tomo U.) tido de piruetas (una payasada). ¿Qué «parte» <' . se amoldaba al golpe invisible que la alcanzaba. Inicio de un ataque. justamente. afirmaba. vomitaba. finalmente. Sospechosos de no ser. los maullidos del gato. 0 343 /' . desgarraba su camisón6. Augustine v. 1859. Amor. D~BUT rrUNE ATTAQUE CRI Los gritos de las histéricas nunca dejaron de resultar so. Briquet. una retórica) . 139. se preguntaban. se tomaba nota. se contorneaba. págs. Régnard. 6 7 Ídem. abandonada a las sacudidas.. Deliraba. Al mismo tiempo. atentado. de simulacros (una mentira). intentaba una explicación imposible de su movimiento de sobresalto: «Siente algo 4 5 105. abandonada a las dementes sacudidas de la crisis. (Lámina XXVIII. Gritaba. único giro posible. se enroscaba. 3 17-318. Y donde. ¿Una mueca ante el fotóS"!:afo? ¿Q muestra de \ dolor? Tal vez fas dos cosas. Sacaba la lengua [105] . simplemente como un animal. pág. IPS. buscaba la simulación. y ella. con Willis. -f. enfrente. qué detalle de actitud? Se miraba. en ehen'. se buscaba el giro pertinente.. Yo creo que Augustine no imitaba a ningún animal en particular.Yf 'Vl/L.l} págs.''). . I. 19. -/¡ C <l •{ { ·. como tal vez ustedes o yo un día. los aullidos de los perros. de alguna manera. que las histéricas «pueden simular el ladrido.. amenaza.. creer. el gruñido del cerdo y el croar de las ranas» 5 . reía. En otras partes hablaba de un «grito ~ r laríngeo que imita el canto del gallo» 4 .ciÍeraba.342 0 LA INVENC IÓN DE LA HISTEIUA CLÍMAX DEL ESPEC r ÁCULO trictamente de «grito». intentaba incluso una respuestaalasospecha. Grito]. ise reía! «Protracción de la lengua>> 7 • Gritaba. Gritando. Cfr. Fotografía de Augustine. el gañido. Jconographie.. V MOVIMIENTO DE SOBRESALf O Planche X X VII J. por qué obstinarse en relegar un grito a la dialéctica de una imitación? Briquet tampoco se contentaba con esta palabrita acre y simple. ·'I . págs. 44. más que( giros) pero en el sentido de tropos (es decir. . Todo y cuii. 164.

344 a CLÍMAX DEL ESPECTÁCULO LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA que tira de los dedos. pág. de las pasiones.\Tensión. 90-97. .. de la lengua.. abre los ojos. pronto detestación. puesto que. se aterrorizaba. etc. e inicia al momento un ataque convulsivo: primero son algunos movimientos amplios de salutación similares a los que se mostraban antes espontáneamente durante el periodo de sueño.' (·""f r. Esto ocurre algunas veces como fenómeno accesorio a los ataques. 11. ~ '. "'-----. Aquí pueden ver cómo gritan las histéricas.. Richer.. pág. -mo un . después... hizo ofensa al comentario magistral de Charcot. Por su parte. pág. (La enferma grita: iAy.. ) a 345 . 1 . Y luego. aplica sobre el flanco izquierdo de ésta. lo repito. La invisibilidad de las causas. por un detalle. Vean ahora el famoso arqueamiento que encontrarán descrito en todas partes. (La enferma grita de pronto: iMamá. ~ 1'c. el extremo de los cuatro dedos extendidos de su mano derecha que dirige hacia el pubis. flujo y reflujo inmediatos. un inir y venir. Un mismo recoveco de su cuerpo interpretaba. Enseguida la enferma lanza un grito agudo.. 155.Jas palabras se entre~ortan: "Tengo co . Charcot hablaba de sugestibilidad. He aquí el apunte de una sesión en donde la enferma. montaba «todo un drama». 176. r ~ V . atletismo aberrante. que no ha cesado durante todo ese tiempo de mantener su mano sobre la región ovárica izquierda. Se puede de'cir que es mucho ruido por nada. en pro de la causa pedagógica. págs. la boca se abre a veces mucho. nos encontraremos con el ataque epileptiforme. y luego.tca0eza-aparece bruscameñte lañzada hacia atrás. Charcot intentaba la demostración de despertar a una histérica «ovárica» a la que se había abandonado. \. 9-. Lengua levantada.. por el contrario. Un grito nunca es lo que se prevé en las escenificaciones terapéuticas. nos «ofrece un motivo para que nos apresuremos en abandonar este estéril dominio») 10. l J'l 8 9 ° 1 Venimos de op1imi. mamá!)1 . como se suele decir. 276. ejerciendo una compresión progresivamente creciente de la pared abdominal. 1881-1885.ae nuevo sobre un ~o histerógeno y he aquí el at~ epiléptico que se reproduce. del corazón. ~ . 1888-1889. permanecía como indiferente. sobresalto . una intolerable intermitencia del placer y del desplacer. el grito. ~ (. tengo miedo!) Ídem. decía.--. señores. 32." L. un color por ejemplo. además. como dice -Freud. interrupción al saber que se transmitía. dirigiéndose a la audiencia: No es esto. de He aquí las actitudes pasionales. Cfr. 1887-1888. además de que es imprevisible. aunque no a menudo. La enferm. Helo aquí: El señor Charcot se acerca a la cama donde está acostada la enferma. ~! dolor y d:_lpla) es esto mismo lo que resulta indescifrable. En otra ocasión. De donde :~ histérico contra teatro psiquiátrico. inútil. Freud. un doble papel. ' Por supuesto que no.. personifica la arista misma en la que dolor yp lacer se unen por completo. El insulto aparece citado entre paréntesis: . Freud hablaba de conversión (precisando qué esto no aclara en nada esa oscuridad.. 1 Y'i t. que se ha dejado al desnudo. que debía realizar la demostración (desencadenada mediante compresión ovárica) del desarrollo «clásico» del ataque.. Charcot. si dejamos que todo continúe.e ' . sin ser nunca capaces de elucidar dicha intermitencia. ~ \ y>.. El señor Charcot. lo que yo quería producir exactamente 12 • imitación.. Esto resulta insoporta- 11 12 Charcot. en lo más profundo de los síntomas más graves.. 1926. luego se produce la actitud de arqueo en dos o tres ocasiones. a la pesadilla de su «ataque de sueño». totalmente flemática. Se produce un tipo de resolución seguida de una especie de contractura. y lo que nos refiere no es de hecho más que un movimiento insensato. pág. la punta de la lengua se levanta»8 .) ~ Esta frase a mí me suena como un acceso de odio hacia la imprevisibilidad. llegando incluso a incitar una huida.. batiente: lburla? ¿Qué creer? Richer también tomaba u"ota. cuando_me ocurre esto.. véase hacia la invisibilidad. La palabra se traba. Augustine.' . un poco por encima del pliegue de la ingle. algunas veces se muerde la lengua. )i.

que se produce. ahí. el grito de Augustine es una máscara. Lacan escribe que «la histérica juega a probar hasta la elasticidad extrema>> 14 . 18 19 20 Bataille.hay en ese gride Augustine como un juego casi mortal con lo que sería un órgano. lo que Fr~d-llama ha las pulsion~ Las pulsiones. se cuestiona como se cuestiona una energía: Lo que es femenino. y que ella «realiza una evaginación de ida y vuelta>> 15 . «contracción y relajación combinadas».ez. 1933. que «debe ser denominado irreal». Artaud hablaba de «un femenino atronador y terrible». de forma espectacular. 1933. Tan sólo una energía de los cuerpos. presentado. llamada. la aparición. aquello que tiende hacia eso que hay en un gesto de súplica.-La máscara es aquí el término de una energía. Freud.\li:' 346 0 CLÍMAX DEL ESPECTÁCULO LA INVENCIÓN DE LA I-IISTERIA ble para el médico. tal como lo define Artaud. escribe Bataille. salvo si es Hi mulacro. OC. angustia. ya no queda presente nada más que la animalidad y la muerte». Lacan. Grito abierto y ofrecido. Ídem. ahí. pág. 1966. soplo. de forma violenta. de manera tal que no pued<• comprenderse ni como puro símbolo psíquico. asesta al pensamiento. se apoya también sobre los puntos del esfuerzo. 120. s gesticulan. para quien un síntoma no debería pro vocar exultación aquí. se destrenza. pero to como otra cosa? ----13 14 15 16 17 Freud. hablaba de «un lenguaje teatral puro» 2º. pág. 125. se arriesgaría a no ser ya nunca más representativa de cualquier cosa que resultase encuadrable. espasmódicamente. 143. Es decir. IV. «tiempo femenino prolongado». págs. sí términos. lnaccesible 17. 848. a la que un teatro se arriesgaría. invocación. se trata realmente de un síntoma.e un «terror nocturno» vinculado a toda mascarada. Ídem. se ha cargado de golpe de una oscura voluntad de terror -cuando lo que es humano está enmascarado. en esta ocurrencia (teatral). pese a ser claro. para dar cuenta de ello. Puesto que. abismo entre disfrute esperado y disfrute obtenido. págs._illblirrte!!. ni como pur<i descarga fisiológica. 0 347 1 .._e. m<· <liante una sacudida del cuerpo. en el sentido que le dio Georges Bataille. ciertamente. abierto. buscando un titular: «LA MÁSCARA ES EL CAOS CONVERTIDO EN CARNE» 18 • . págs. pág. II. Artaud. la aparición de una «oscura encarnación del caos». Freud. ¿No sospechaban en ese momento. ya para empezar. en ese acto. pródigo. Ahora bien. Y todo bajo los ojos. págs. «eso mismo que habitualmente reafirma. en tanto que se especializan. ofrecido. 90-91. S(• desencadena. a las barbas del director de escena. como fulminado. lo que es abandono. el O. que el acto tiene lugar. pero al igual que el que se tira y tan sólo toca con los talones el fondo marino para volver a la superficie: existe como un ch01To de vacío en el lugar en que estaba la tensión1n. hasta la extenuación. como grito. de forma extrema. 774-. Pero grito de un_{¡esto ~es~ toda espera cruelmente derrumbada. pág.:. cuestión de la múltiple presentación. del fotógrafo . tanto del placer como del dolor 16 • Esto denomina y vuelve a plantear la extenuante cuestión que el cuerpo histérico. la energia. que no es «el cuerpo». 124. Cuestión de una gestualidad. Darstellung. de cien gestualidades espontáneas de amor y de agresión mezcladas. MÁSCARA Únicamente en este sentido. el desmayo. pág. 130. Ídem. 108-109. de un objeto de angustia bajo los mismos gestos de un disfrute _¿y de cuál? Aquel en el que se encuentra todo. ¿cómo podrá haber sido tranquilizador. J915d. puesto que lo femenino. El psicoanálisis. ese «laboratorio» de fotografía médica?). ahí. Términos. «en el umbral de ese mundo claro y tranquilizador» (pero. apeló a «seres mí ~. tal .!U_U indeter!llinacióp» 13 . Yo apelo a estas definiciones como abandonado por otras palabras tal vez posibles (y esta apelación muestra mi inexperiencia). Cfr. OC. grito en otro momento. y esto es decir que. ante la nariz. Una «reivindicación desesperada>>. es decir. 847. 403-404 («Masque») .

Lessing. que es esencial: existe. Jde los movimientos. adelantándose al cuerpo. 1766. OC.. Es "'' ) . ya no engaña. Cfr. colmo del horror. Una revelación de 1 r·i'' . págs.' if r \. exigiendo en cualquier caso los retoques. 40 (la angustia: lo que no engaña) . una experiencia crucial de la despreocupación. una agonía. ·1 v-. furioso. concernientes a la t. un desarrollo inconsciente de los gestos. menos simbolizado.1C'"'. de náusea23 . 1. no puede ni elevarse un grado ni descender un grado de esa imagen sin verle en un estado más soportable. una / fatiga de muerte . es decir. Responde. sino . del teatro y de la danza.~ ~l tiga asombrosa y central. Es un tiempo paradójico de presencia._o13tra la angustia. 1955.. Con estos dos caracteres específicos. ésta la invierte.'°' no a una suspensión del rechazo.. No es @. con relación a la visibilidad. una fa.. dice Artaud. pág.inÍoma e~ ef sentido estricto.J / l ff"""1. ya la hace pasar a una inercia de cadáver: «Si Laoconte gime.. El momento más enmascarado. La horripilación. un reflujo. las correcciones de un pincel y de ~na camisa de fuerza? (Lessing ya había prohibido al pintor el grito. Lacan.Y permanecía allí .marco. vol. lo repito. '· 28 Freud._. 226-233 (la angustia en tanto que «revelación privilegiada del estar-ahí»). OC. una especie de fatiga aspirante. La mirada no es más que punto negro. ~'t. Evidencia espectacular. ese tiempo de toma fotográfica por indecisión de la cual. 45. pág. y ~-\. O le escucha únicamente gemir o le ve ya muerto» 22 . 27 Cfr.¡ Ídem. porque el grito en imagen pone fin a la imaginación. incluso sorber. Bataille. «Había un punto negro». 1933. orgánica..{j j~•·l• lo ma27.. r t r. 1888-1893. El tiempo del grito ~ería. Es. en el corazón de las gesticulaciones. órgano desmesurado de rictus.-1 ción: algo que se acerca a la alucinación. págs.i ~'. Artaud. Freud. pág. Porque la representa: 'ció~ (repetlcióñ. aspirar.. Pero demasiada. 21¡ 22 21 : 2 ' Cfr. el momento de un riesgo mayor. al mismo tiempo. 44-48. mácula. de una retracción ~te el movimiento. Blanchot.. muy singular.. no debe dejar caer en el olvido ese límite. .Jt . sin duda. La boca no es más que una circunstancia de la bestialidad en el hombre.. . págs. Una confluencia de aestino a través.348 a Que no se haya dejado denominar. El rostro es su teatro. a la histérica.Se reabsorbiesen» 24 . pues. como una doble coacción de negatividad. actitudes. \\ HT~~ '¡. del embargo del sujeto entre síntoma y ob-. t ¡) y_ más bien a su hundimiento./ 25 21 a 349 CLÍMAX DEL ESPECTÁCULO LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA .-'-('-(. 111 -114. Como si el grito derrotase toda protensión. 68. órgano desmesurado.Hasta que los tiempos .r . ":" estar ahí. confluencia de destino. 237-238 («Bouche»). Freud habla de los síntomas como de protecciones c. véa'Seproyoca direct'!ment~. además. de un miedo. afirma que la a.(.. El mismo grito de Augustine habrá sido ya como fulminado. como suele decirse. ¿Pero reabsorberse en qué? ¿Qué significa reabsorber? ANSIAS Reabsorber significa: tragar de nuevo.:_ngustia es lo primero que aparece. Vínculo de la pulsión y de la presencia. pág..Fijo .Donde había confluido mi destino. . 25 . más que con términos de la pintura.-''.. 58. tomo I. 1964. efrechazo 26 . . ¿es representable.J . y para que hubiese podido lanzar ese grito. a ella. Un paroxismo que ha de enten. Algo que. pág. pero si grita. fµerte palabra. temporal. A mí..a histeria: una especie de limitación exacta. 185 («Horripilation»). del rostro. (~r.' /~0 / r~. retrato) está como arruinada. el más íntimo 21 ._~-''""'.' ' derse no únicamente cbmo una"horripilante suspensión del ( t_'i) . factible más allá ' de esa franja tan estrecha que hay entre medio segundo y un segundo y medio. retirarse como se retira el mar.. pues. una apari.. de pronto. Una conmoción. invenciones histéricas. Cfr. Heidegger. I. es decir. ya la edulcora convirtiéndola en queja.) El tiempo del grito sería. r El momento de un grito.\ ~ una intensidad excesiva 28 .-.. había hecho falta algo así como una caída formidable. págs. ) /. borrosa. contener. algo muc hísimo ~ás sencillo. 1927... )! "eto de la angustia. suscita. «Había un punto negro .: aquí como un reflujo de todos los mi. la imagen de Augustine habrá quedado más o menos desenfocada. la imaginación puede escucharle gritar.dos. menos interesante. La angustia mis(·! 'rÍ <!:/~[) . ' el grito me parece aquí como un momento -límite del em) bargo. los músculos como en carne viva.

_:. hacen frente. 1976. o haciendo incluso de lo visible una especie de la sedición. o en ocasiones de forma totalmente relativa. por medio de una inervación antagonista. r intrínsecamente. esa_sensación: puede que el te'\. Régnard. ». 1 ' " Cfr. 1961-1962. el Tiem po que busca el tiempo. r ner-lugar simplemente def se gTito. pág. pero con todo el sentido trastocado. «como tal»?ºº. 1955. el don. convertida aquí en horrible rostro._ grito ap_0!!_ce ahí cqml!_ sorpresa. un maestro absoluto. los innombrables. de su fotógrafo. bote. puede que de su misma centralidad3'3. 32 Lacan. 1966. o la del rostro. Cfr:-Maldiney. Frente a Augustine también . Don de algo así como unas ansias. incatalogables. no menos concreto que la muerte. 1927.C!Jn paso a lo demoníaéo_del amof. permanece crucificado porque S(' instaura de un tiempo del deseo 29 . Lo que «confiere». Iconographie. de lámina en lámina.0 350 CLÍMAX DEL ESPECTÁCULO LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA ' tiempo. Que revela de golpe. Boumeville.) No sólo infectado de lo visible. I e&. pero que permanece crucificado en el ~ momento del paroxismo.. Esa sensación fue posiblemente en algún momento la del rostro.Don profundo. Régnard. y ¿cuándo? Repetir: ¿el estar-ahí. Charcot. escri~mé. de hermosa figura. 1975. en breve gesticulación. el aspecto que busca su explicación y. La angustia_~st~rica hace primero fr~nte a «la sensación del deseo del Otro»32. sino haciendo sedición en lo visible. Y por tanto despro vee.( (•J el C< r!' ~. más típico pero no menos eniginático [106]. Freud. obsidionalmente. una crisis. 162. «salto excesivo en torno a una suspensión». "' Blanchot. en el que Freud. tomo III. Es gibt. passim.u giro temporal. que surge de lo dionisíaco. «Ataque histero-epiléptico: arqueamiento». Heidegger. y el maestro de ) todos ellos. porque esas sobrerrepresentaciones son contradictorias. Cfr. Porque existen. ~fal d i ney. ~págs. 226-233. más allá de las clásicas «actitudes pasionales».. sino también como un horripilante poder-ser. ~ E}. 252-253. CLAVOS. «Sensación» de muerte.. Decir: ¿«el centro de la noche en lanoche»?ª1. eso es también lo que da paso a la impotente y desafortunada dialéctica de la histérica y del perverso. tal vez. veía una «denegación enérgica. tan escasamente fotografiados «movimientos ilógicos» y otro( <<clownismos») Existe concretamente el «arqueamiento». He aquí cómo la imagen de Augustine se volvía imprecisa. la muerte? Sí. ciega. todo él boca avanzada.r {6~ . MaJdjney. . pág. de disfrute. camuflado entre un público de teatro. . 1909. según el principio de la «figuración contradictoria». surgimien to de un destino en el instante. \t· L . Y es eso mismo lo que da su giro específico a la impaciente y desgraciada teatralidad histérica. 356. como el esclavo hace frente al maestroe n la lucha a muerte. al «riesgo de perder la vida». ¿Por qué? ¿Tal vez porque un giito. su decisión. de una postura corporal apropiada al intercambio sexual»'14 • Una postura pese a todo._e 'r.. de algún «Sr. bello rostro de mujer fatal. • ~1 .. 824. a veces puede que incluso su misma figura. págs. camuflado bajo un velo negro. 227. Pero ¿qué es lo que revela?. 2 0 351 106. el veneno de O-~ angustia histérica. voraz. pero enmascarada. CRUZ También hay algo así como una epifanía. / J) 1. a algo así como «al maestro absoluto». uno o varios maestros: su médico. un esclavo que estaría él también coaccionado al riesgo mayor. Gift.¡/1 1+1 t { 7 ú'~ ( (. "" (. Ursprung. infectaaa1:telo visibl-e-. págs.había un maestro. L 1 JC(! " Cfr. Lacan. «Sensación» de estar ahí.. De este modo. 41-50 (temporalidad del deseo según Schelling) . un origen en actuación. 11 '' '1'1 Cfr. pero se enmascara de la misma manera. . su fotógrafo.. la evidencia espectacular se excede en sobrerrepresentaciones. pág. pág. la pequeña carita. C . ruidoso. Y todavía hay más.

Eso no (bis) . es decir euerpo erístico.. Ídem. Ill. OC. y también ovum. cruz. Briquet. Bataille. situado en la línea media y a la derecha. un descubrimiento. 1859.) «A buena hora .) «iNo!. Existe. extremadamente.) «Vuelves a empezar. pág. las frentes de las mujeres»38:.. pág. sueño con enlazar su cintura: no es la felicidad sino mi impotencia para alcan~arla lo_que me detiene : ella se me escapa de todasmañéras posibles. IPS. » (Mira hacia la izquierda. imposible porque nunca se ha pronunciado: Ella quería de mí lo imposible. clavados al suelo. Entonces: clavo. . la vida y el disfrute eran su destino..lavo histérico. II. pág. ? ¿Nada? ¿Nada?» (Fisonomía risueña. para hacerla pasar. dlirante algunos instantes. en la entrega de sí misma. Realmente ya no busco la felicidad: no quiero dársela. I. Si se apoya con fuerza. en actos.) «iTe marchas!» La fisonomía expresa pesadumbre. eterno ladrón de energías. <. 140. descarta lo que ya ha conocido: lo que me inquieta de ella es esa impaciencia.. el episodio de la crucifixión sobre el «clavo» que la traspasaba de un sufrimiento de sacrificada [107]. pues.-T. a ese nivel. un dolor espontáneo y punzante. 1l\1 111 . 105-106 . iqué sentido del misterio!. se levanta a medias. no la quiero para mí.352 a CLÍMAX DEL ESPECTÁCULO LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Esto debería abrirse ahora ante sus ojos casi como por azar.V... » (Se queja. pág. después ríe. O echadas hacia atrás de dolor. OC. ino! No quiero» (Más besos . Se media el clavo. el disfrute y el dolor histéricos. huevo.l978. Dios que durante dos mil años condenaste a tu palidez. llora. 553 («La pratique de la joie devant la mort»).t'. pero en el movimiento que la embarga. en dicha ocasión. 215... IPS. Querría tocarla siempre hasta la angustia y que ella desfalleciese: ella es como es. decía la subvigilante»39 . que ya ocupaba un lugar destacado en el vol cabulario tradicional de los dolores de la histeria: se dic~cla ­ vus.. OC. Me imagino un clavo de grandes proporciones y su desnudez. pág. se muestra como 36 37 Bataille. de vergüenza y de cefalalgias. 65. delirio: «¿Qué es lo que quieres (bis) .con los brazos en cruz (crucifixión). un acercamiento más preciso todavía que la gestualidad. hace una señal con la mano. págs. ejecuta movimientos con el vientre.<L'impossible»)j Cfr. Sonríe. en todas direcciones. «iCristo ! O Cristo. III. Después. Sus movimientos arrebatados por la pasión me producen un vértigo fisico y el clavo que hundo en ella. pero dudo que jamás dos seres séñá~municado más pronto ante la certeza de su impotencia35. Este «clavo» en el cuerpo de la histérica es una metáfora tan bien incluida que tejer la metáfora. !ll () ( 1\1111 Lloraba y reía. ino puedo dejarlo! En el momento en el que escribo. sin poder verla y el clavo duro.. Augustine fue atravesada. 77. con las piernas. es decir. Y Augustine no dudaba en encadenar.. pág. como la imposible confidencia del compañero. 141. Se observa que los episodios de «crucifixión» precedían de forma inmediata a las famosas «actitudes pasionales» del «erotismo» y del «éxtasis» [cfr. lanza besos. X . 190. En este sentido. Augustine se desfiguraba en todo tipo de muecas. resultando lo más enfermizo en mí que lo desee y que mi amor sea necesariamente desgraciado. Secreción vaginal abundante 40 . Livi. «su destino de forma tan inexorable como la muerte lo es de un condenado» 41. con una longitud de aproximadamente dos centímetros. el dolor que se considera que atraviesa a la sujeto a partir de su errática y lacerante ma~36. algunas veces. metámorfosearla. sobreviene un dolor vivo «del tipo del de los ovarios» y la cara se contrae en una mueca37 . su gesticulación era casi como lo 38 35 a 353 39 40 •11 Rimbaud.: 38ºC. 57-64]: Permaneció. SACRIFICIO ¿Augustine habría llegado a sacrificarse de tal forma a la imagen? Iba y venía. lejos de ser un alejamiento soñador del concepto. cuerpo del suplicio. La histeria parece en efecto apelar a la metáfora. El clavo responde tan bien a lo que imagina un testigo de crisis histérica... pág.. «Yo creía que iba a morirse.

fija. y al mismo tiempo el exceso de sentido de una mor. tenía la ausencia de sentido. quiero decir que Augustine bailaba en cierta forma con el propio tiempo que la condenaba. tomo II. terriblemente preciso: Como un trozo de lombriz. Me agaché hacia ella y tuve que tirar de la puntilla del antifaz que se tragaba y desgarraba con los dientes. no puedo dejar de hablar del vínculo de ese sacrificio con lo que he denominado una predación fotográfica. lo convulsionaba.en esa noche del corazón que no era ni menos desierta ni menos hostil que el cielo vacío. además de las placas. Lo más extraño . 107. ahora. de la crucifixión. repugnante (cuerpo convulso.. espuma en la boca. Edwarda). 26 (Mme. Vínculo de luz a sacrificio. la rabia innoble expresada por su rostro malvado. a todo su cuerpo. Y su grito: como luminoso. de luz a sangre. Augustine se retorcía como un gusano. ATTITUDES PASSIONNELLES CRUCIFIEMENT No obstante. Augustine. atacada de espasmos respiratorios.111111¡ 354 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA CLÍMAX DEL ESPECTÁCULO que Bataille ha denominado una «práctica del júbilo ante la muerte».y lo más angustioso. calcinaban en mí la vida y la quebraban hasta el hastío~ 2 . El desorden de sus movimientos la había desnudado hasta el vello púbico: su desnudez. en una gestualidad del espasmo que viene a asociarse escandalosamente a la metáfora cristiana del sacrificio. OC. Fotografía de Augustine. ya no había ninguna comunicación posible y yo me consumía en esa ausencia de salida .taja. Los saltos de pez de su cuerpo. pág. III. Régnard. en su llamada al gran Ausente («actitudes pasionales»). P1ancl1e XX V. Esto.era el silencio en el que permanecía encerrada: de su sufrimiento. como víctima: maldita y consagrada. las mil preguntas que plantea esa palabra..¡ 1¡1 11 11 ¡! ¡1.. es como si su grito fuese respuesta a un simple y perforador ataque de la luz que impresionaba. totalmente tensa. secreciones múltiples). trágica. Se evocará una importante palabra: mística -pero dejo aquí. •l Bataille. se agitaba. Es como si Augustine se sacrificase ella misma a plena luz. lo timpanizaba. por esta vez. Y desemboca en este otro texto. innoble y ridícula («clownismo»). al mismo tiempo o casi. Jconographie.¡1 '¡ . (Lámina XXV. 0 355 'I 1/1' 1¡ 11 !ji . Actitudes pasionales. y se ofrecía crucificada. Crucifixión]. pues.

OC. págs.j e¿(.z ~~ ~ '-. dirigidas a imponerle silencio. un enigma por excelencia. Cfr. asta trans ormar e caracter de Aumstm~. 166-168. co~ncidencia qu~ ID§!: i~clu§Q. violación.egla. 132. para ser más preciso: como un-temblor de tiempos blancos y tiempos rojos. hay que destacar que los dolores y gritos aeAugustine.. pág. IPS. la afirmación teórica de Bourneville no le impedía darse cuenta constantemente (esto forma incluso par(" /! te de los protocolos más «clásicos» de la clínica) de ~ s­ V-/C• . págs../ ). pág. es un indicio del cuestionamiento por el que Bourneville introdujo toda la historia de Augustine: la relación de su caso se abre en efecto (y se clausura) sobre este problema: ¿ ~E VÍ!}§llo rJ:e la ftis!~ _ ~ rJE. 111: 11 . La «suerte de mujer» que fue la histérica siempre mostraba demasiado y no lo suficiente. y de qué manera. e/'. sin embargo.t'. pecie de coincidencia. en el sentido de que los primeros ataques de Augustine tuvieron lugar antes de la aparición de su primera . y además. desconcertante.> 45 . su) <. entre los periodos. en el mismo momento: «De 5 a 7 horas. veía matar a las bestias._y_ de {a menstryación? 46 • El caso de Augustine sería. correr la sangre. habían sido imputados tenazmente a la aparición de la regla. Y) r{__. vol.__ '-.-~ ''-'.. Palidez. 1846. siempre en 1 ascenso. durmió.f_< embargo. tras la violación. Secreto terrible.-• El rojo estuvo en el centro de los delirios de Augustine. págs. sangrado de nariz. ya que hacía muestra ostensible. Al punto en que la evidencia hace exceso._ en i~~~ ·'. Ídem.. de nuevo. integrar en su pretensión de veracidad y de autentificación. su deseo permanecía totalmente impenetrable. Es por lo que precisamente convocaba todas las técnicas de visibilidad. Miradas graves. casi inculcada.. Sufrimiento.. coincidido con el desarrollo de los pechos y del sistema piloso del pubis» 48 . como poco pertinente. ._ ./ c. 125. hipótesis en cierto sentido reconfortante.. 137. ejemplar. indecisión. Más allá de su evidencia espectacular. pág. también de la cuestión de un secreto de la obscenidad. en la Salpetriere. IPS. \. la tesis de la histeria como «neurosis métrica>> 47 . .'-/. aunque obscenamente «seductora>>. ute- ~ -- 44 45 4 G 47 48 4 0 49 --.356 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA SANGRE: SECRETOS Ahora bien... 198-199. Primer ataque his~ f~i CLÍMAX DEL ESPECTÁCULO :i Artaud.En r'esúmen. Ojos de gato. !. se vuelve en un sentido intolerable. tomo XIV... '---"'~ d./ ' ' '\. pues. . el único que la técnica fotográfica de la época no pudo alegar.. Landouzy... págs. Esta consignación meticulosa.» Vómitos. 14. _¡ . . II. «los ataques habrían. permaneciendo ella. se decía. cuyo «caso» sin embargo se consideraba que iba a agotarse? Emitiré lo siguiente. de que había soñado rojo. «Miradas amenazadoras._ \:. III. cuidadosamente consignado en la lconographie.. en la teoría. ~_. 133.. 11 f Je fN ¡>ª/' '1... IPS. Si~pre asociado a la mirada. ¿Cómo llegar a imaginar el secreto de esas imágenes de Augustine.\_. de su narcisismo. ~· .:it::< .. las primeras menstruaciones de Augustine.1:. «Lo sabemos realmente. Por otro lado../ éhos momentos 4!:1. a fin de cuentas. Ejemplar. rico en enseñanzas teóricas.---.. Era el paso al color.. Ídem.. más tarde.. puede que este vínculo denomine justamente secreto de las imágenes. que debía callarse. 1. diré que era un paso. ._ ---. pág. Cfr. terror. «El ser no se ve»._. Pérdida de sangre. de la regla. por lo tanto: ver «es hacer obscena la realidad. 126-127 (el texto completo está citado supra).. siendo el origen de esa capacidad de ver el de un obsceno que quiso creer en lo que era». destacada.7 :. y. No obstante. desde ese punto de vista.. II.' 1a coincidencia introducía duda. lo que lleva a rechazar.. /\/~ 10.» Indecisión perceptible ya en Landouzy o Briquet: es la indecisión en cuanto al carácter femenino. grito. 123... se ecia.. «puesto que no hay nada más obsceno y sin embargo seductor que un ser» 43 ••• Se trata. le vino la regla por primera ve<. paradójicamente. Al despertar. en lo que veía. escribe Artaud..·- . Me imagino el «secreto» de los retratos de Augustine como un cierto modo de imposibilidad del tránsito al rojo.. Pero queda.Ahí se encuentra también todo el problema de lo que hay en lo que se ve y en lo que no se ve.-. la visibilidad de su cuerpo.. ovárico. con el hecho.AA"'brepticiamente. Ídem.. ~ ---:V-'í__/ os enodos de los~a ues. 357 térico 44 • Luego. pero soñando que estaba en un matadero.. Eero sin yv¡ a rt-. deseosilo compartidos. 48-49.

lágrimas. «sumergida de diez a doce horas al día. tras un «gran temor». 140 (texto citado supra). ~ún no ~e sabía muy bien55 . fex Sathanae. 57 Landouzy. 1961.. 50 Pomme. págs.. 14-15. pág. cit. contenidos o no. con profusión. l. Cfr. _ 11J111. 342. lágrimas y orinas.. 1846. «muy fétida»). de una «continencia de las mujeres».. 394. no quiere decir obligatoriamente ue fuese fundamentahnente de naturaleza «lúbrica»52 (de todas formas... págs. discrimin_arla del deséo~ fin . Legendre. 1859. etc. También conocemos. en grado superlativo53 . . . IPS. 1846. de ese~~: al desconcierto frente a la ostentación hi_stérica def rojo misterio de lo femenino. 153. C omo ün remake ~elJema medi~val. e incluso sus olores (tal secreción vaginal. 56 . sangres y «fluidos blancos» de Augustine. a una extensión atroz de la noción del retrato. a 359 mucho a la vez. es decir.. También comentó el caso de Augustine: teniendo en cuenta el hecho de que «la aparición de la regla (. 149.. 1881-1885. págs. 11. ). reciprocidad evidente. Briquet.iristica indic"'a~en cualquier caso una persistencia del enigma. V. I. 141. pág.. rehusaban sangrar bajo las estocadas) 58 . i :. sudores. no menos ambiguo. 195-196. págs. «femina. rosa fétida. y la histérica. en empujar justamente hasta el final su V?cación de rezumamiento. creyendo alc~nz~ con ~lio algún se~reto corporal. 164-165.~ecrecifui ut~rina o vaginal». ese paso infernal del 111111 s4 Landouzy. OC.. 81.de que exi§fi~§e p':1:_ra una ciencia. iaten1ón!. luego modificado en y clásico. hasta el punto en que «porciones membranosas semejantes a trozos de pergamino empapados» lleguen a «desprenderse por medio de ligeros dolores y salir a diario con la orina». Ídem.. Pero la histérica.. págs. en los mismos momentos (episodios) de las crucifixiones59 .~s -de s~·gre». Charcot fue más brillante. 299. pág. Se recordará a la histérica de Pomme. sino en la hipótesis según la cual «la actividad ovárica es con mucho anterior a la función menstrual y la sobrevive»51 . pág. 322-323 (la orina. La observación número sesenta y nueve de Landouzy anota el caso de una histérica cuyas menstruaciones desaparecieron súbitamente. Foucault. durante diez meses enteros». OC. las hay que orinan ° Cfr. 1976. 58 Charcot. págs. mujer húmeda y caliente. algunas veces. l~s hay_finalmente. de la histeria50. Vocación de estigmas. dulce veneno). Vocación de rechazo. Conocemos el inigualable enunciado de Landouzy: «Hay histéricas que lloran abundantemente. 303. 479-489. 1846. págs. pág. precisaba Charcot. Pero. en cierto sentido. era necesario «salvar la histeria». es decir. Landouzy. Entre otros. venía a insistir. Ahora bien. El cuerpo que secreta todo también secreta el secreto de su nial. salivas. 1859. se midieron todas las secreciones y todas las humedades histéricas. 5 51 2 5 Charcot. ~n deber el «salvar los (enóm~nos»). Briquet. babas. su materia.. lo que.física hubiese _podido convertir_~ e. 55 Cfr. 228. rosa fetens. Mis interrogantes no habrán cesado de girar en torno a la noción del retrato. págs. y que murió. Así pues. resistía dramáticamente a toda esa terneza.358 a CLlMAX DEL ESPECTÁCULO LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA f rino.:::-Es~a:. .. 299-302 (lo caliente y lo húmedo). frente a la indecisión. no lo olviden. Foucault. «sudoi. ) no ha modificado en nada esencial el historial clínico». nalgas de Satán. para un positivismo neurofisiológico. Richer. espumas.·. pero. «se creciones lechosas»._gerver8aí-~"fi4 por una ~ueva _pasión du as mrdidas.. por Foucault. de tal día. al 1igual que la·. anota. y finaimente lo que se denominaba la «hipei.. la sangre . pág. que lloran por la vulva»54 • De dónde: cuadro sin fin. dulce venenum» (mujer. Lo cierto es que en la Iconographie se nos relatan.. Porque la «histero-epilepsia» de Augustine seguía realmente siendo «ovárica». 301 -302. 1976. 1963. 193-196. «pese a las trescientas sangrias» prodigadas para la buena causa57 • Charcot denomina isquemia a esa propensión histérica contraClíctoria a «retener su san-· cgre>>(las convulsas de Saint-Médard. catálogo de secrecioñes de todos los tipos. no en una ausencia de vínculo causal. 5D Cfr. la dificultad. ~ a SECRECIONES Dificultad e indecisión ante el misterio se vieron relegados. . pág. ¿puedo decirlo?. las mil medicaciones de la histeria consistentes en exudar totalmente los cuerpos (sanar el mal por medio del mal)..

El simulacro.rormentum designa la máquina. y su alteración. retorsión hasta la histeria. paciencia. tira. un tiempo de tormento. Si el 60 61 62 IPS. luego fuertemente mezclada de sangre»61 . se conseguía pararlos mediante una práctica cuando menos extraña. espuma y baba. La histérica hace del simulacro. de manos de Bourneville. tal como se encuentra en César. las conjuntivas palpebrales adquieren un color rojo bermellón. Unas cuerdas se enroscan lentamente sobre un cilindro. a lo largo de su itinerario sanrgriento y guerrero. ardid. aunque siempre coronada por el éxito: se colgaba a Genevieve por los pies. el instrumento de dicha prueIE. del que sin embargo disfruta. Es decir. los histéricos cuerpossimuÚlcros. sangre escupida. una máquina que hace maravillas. para instrumentalizar «en el momento oportuno». Mediante una maquinaria técnica. reproducir de forma adecuada (según la adcequatio rei et intellectus) su sufrimiento: y para ello. obtenido por consentimiento o mediante extorsión. pág. hasta retorcer. 361 . luego. II. en ausencia de una técnica de reproductibilidad visual. ambas. en vista de una verdad conceptual. para practicar la distinción de los matices. Histeria y respuesta. 9-10. se desliza a la vez de la boca y de la nariz una espuma abundante primero blanca. En otro lugar. cabeza abajo. SIMULACRO Y TORMENTO r-Ese dar la vuelta al cuerpo. le sobrevenían unos vómitos de sangre que se repetían durante dos o tres días. de la secreción san- geri: 63 Landouzy. Otras veces. al menos gritará su muerte. más o menos invisiblemente. actitud pasional. c01:1sume el cuerpo en la i_m~ Consentimiento. pero otro. Meige. CLÍMAX DEL ESPECTÁCULO sujeto no habla. para maquinar y obtener el «aspecto verdadero» de un síntoma. 1896. la cual también escupía sangre por la boca en lugar de palabras: Durante todos los últimos cuartos de la luna. de golpe. Fliess. 1846. Es también una máquina de tortura cuyos prodigios particulares utilizan el mismo principio: tensa. un tránsito temporal da nombre al se~~eto de. finalmente.el simulacro in~~de a l. o bien se debatía furiosamente lanzando terribles gritos. Apunto esto como un imponderable funcionamiento de la cámara fotográfica. de nuevo 63 . y esto en los momentos más atronadores de las crisis de Augustine: «El rostro. perdía el conocimiento. como con el nitrito de amilo» 6º. Tormento consentido. manipulable. pág. luego se aflojan: los rasgos se disparan. la Iconographie se vio obligada a querer. Maquinó con los ostentativos «tener-lugar» histéricos. 130. Cuando estos accidentes la alcanzaban en el campo. Henry Meige anota en otra ocasión la vieja historia de otra Genevieve. Blanco. a propósito de «Genevieve»: «El rostro está rojo violáceo. passim. dar la vuelta. llamaradas de simuÚlcros. he aquí lo que sigue resultando difícil de creer. SimuÚlcrum designa (además de la «imagen» \~ ~o-la «representación-mn:emCit&°nica>>) a esos maniquíes de mimre en los que se encerraba a unas víctimas muy escogidas y a as que se quemaba vivas en honor a los dioses. despedaza lentamente. 83. pág. el tiempo del flujo menstrual. dirigida al consentimiento. periódico.una evidencia espectacular. La Iconographie photographique de Úl Salpetriere instrumentalizó los cuerpos. Mediante una maquinación. ataque. Como el secreto de la visibilidad. desmembrarlos. eran también por lo tanto 'términos para tormento.360 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA rojo también afectaba al rostro de Augustine. I. IPS. son en cierto sentido. Impulsó concepto y uso del simulacro hasta su sentido sacrificatorio y de retorsión: el sentido de la palabra simuÚlcrum. y no rojo burdeos. se caia al suelo. Citado aquí a menudo. en la Iconographie: una tortura invisible para volver a los cuerpos cada vez más visibles. 223. maquinó con los cuerpos. es decir: someter a la prueba de un tormento. De nuevo. daba igual. los miembros rigidos. pág. encanto. el mismo.ª· Es en primer lugar una máquina de guerra. 131. los labios. Pero. a un cierto talento. me recuerda la acción llamada en latín torquere. a enriquecer y magnificar cada vez más un simulacro. I. retuerce. 1897. Una tortura. el de su elección. con la cabeza hacia abajo 62 . desmiembra los cuerpos.a hi~!~rica ~~g!l11Ja intermitencia _Qe _jlneÜigmático periodo. Apelaba casi. síntoma . nota en págs. el paso temporal. Cada una de ellas sacrifica el cuerpo a la imagen.

c .. la evidencia espectacular modulándose.!(~.. pág. y se va. 1893-1895. a casarse con el tiempo histérico?).... IPS.. l. los deseos). ¿qué ocurría? (U~ retorno de la memoria se convertía en drama:'¡ el actuar (to dran) de un destino.~-Ol\·\v¡. concertada...e i -(1. Probar la evidencia espectacular de la histeria habrá sido.. Según temporalidad simultánea de Una dialéctica de -estructura histérica (el Cuerpo para la imagen y la imagen para el amor) y de estructura perversa (el cuerpo para la imagen y la imagen para el saber). iJ. ¿y el «aspecto verdadero»? Vuelve a caer rápidamente en los fondos infernales. Obsesionado en cualquier caso por el «instante verdadero» de una «revelación» de «cuerpo real»: ~ . '-.encanto (convocatoria recíproca. Mj.¡ la creación de las imágenes de histéricas. la aproxi~ación imaginaria. es decir. 168. de la pérdida.. contiene! simu(que significa «al mismo tiempo». Esto es por lo que la clínica de Charcot fue una clínica a la vez expectante y apresurada. ya.c.. ~-histérica dudaba.. <.tJ.f. \\\t' 1 Además. r farde_. II. Lacan. ir¿.. de lo repentino de un presente67._ Ustérizein.c. Su narcisismo siempre buscando el desencadenamiento. Augustine decía: «Cuando me aburro. de repente. i... quedarse atrasado. la perversión. simul constituye una raíz común a dos direcciones con sentidos bastante contradictorios: similitudo. e incluso con la misma Augustine. la rivalidad.. pág. el odio recíproco. la extensión radical del simulacro como posición existencial común de la histeria y de su contrasujeto.!_ago recordar: ll~gar siempre demasiado / f l . fue una operación efe la similitudo volviéndose simultas.. 1 l . ...) en el miedo. simultas. r re. sobre la dialéctica temporal de una presunción.. ¿La histérica «vista en tanto que ella misma»? Eurídice dos veces perdida. . privar de . de la imprevisibilidad. Color deglutido en esta ficción: lo que quedaiia de un cuerpo apartado de su figura64 .. nía a hacer las veces de Alteridad por excelencia. para los médicos de la Salpetriere.. no es más que un lugar cambiado.Temporalidad: "(Il el entr_edós d_e un encanto absoluto y de un odio absoluto. t )r ~de sistem_3 f( ~'1".. es decir. se desconciertan..Qgi ~) ~{ ~ : . ¡. Fíjense ya en la palabra. en la Salpetriere. que hubiese fijado su imagen para el deseo del Otro. La intensa sensación del defecto. pasa visible. . no tengo más que hacer un lazo rojo y mirarlo»65... todo lQ_que me ocurre despierta mi antiguo dolor» 66. ·~ t t'-r· a 363 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ' I { U __ ) -- '\..-i 1. permanecía totalmente temblorosa en una especie de expectativa. para siempre?. Un miedo tomaba el relevo. En la/Sal:( ·... porque sobre el espejo aparece una nube sangrante que enturbia la imagen: razón de que un cuerpo..362 a CLÍMAX DEL ESPECTÁCULO grante en la similitudo.. 1966._ \ . Un lazo de espera.. 1978. De donde . del parecer) virando hacia el odio (cuando se reconocen..0 r . de lo desprovisto. esa extensión designa de nuevo cierto vínculo más f cruel entre figuración y temporalidad./. fulgurando la espera.m ere. ve. Súbitamente. Una precipitación de la expectativa..C" ·v"I griego... r -.. recordémosla ya en Aristóteles: Se dice que el rojo se produce cuando las mujeres se miran en un espejo en el momento de sus menstruaciones. el nar- cisismo haciéndose infinito. quién sabe. pues. FUGA .<.. puede que en un ins- 66 67 64 65 Comentado por Schefer. y..-1. de una prisa. ¿Todo visto? ¿Todo ido. Realizó por tanto la prueba de la imprevisibilidad que se recorta de golpe.- Los fenómenos de los que se trata datan ya de hace varios días. . pág. . 133. _si~ific~ . la histérica se iba «histerizando» cada vez más. o anticipación (por lo tanto ficción). La espera de algo quehubiese -dec idido. Cfr.'-1 c. Instalación 1)(. algo como lo siguiente: realizar el descubrimiento de una sorpresa en el tiempo. págs.. sometido a su cantidad de humor. hipótesis viene a ser la siguiente. la similitud. Charcot también hizo prueba de ello.. como la histeria (¿estaba por ello obligada a volverse ella misma histérica. _en ·rtct . hacer defecto. 197-213 («Le temps logique et l'assertion de cer- titude anticipée»).. ahora bien. s1~Cfa. Pero cuando un síntoma hacía llamarada de simulacro en O 1 /'l ( J (· el cuerpo de la histérica.. 163.. en un guiño.. cuando sentía cosas como: «Tengo una resonancia en el bajo vientre . es decir. la semejanza..(. pero puede ocurrir que mañana. t:. Breuer y Freud."l'. puede que como toda evidencia. evidente.. el desencadenamiento siempre inminente.. rt/) .-_...

es encerrada en una celda73 . ha recaído». Fuga: fin de no-recibir. «W . III. Acceso de cólera. 386 {caso de Augustine). en el mismo momento en el que el teatro clínico la rodeaba por completo): ca. Boumeville.Entonces. quédate tranquila. '" IPS. sin embargo atentos. a los tejados de la Salpétriere. hace añicos las ventanas. Sus guardianes. insiste_ Boumeville. 11. en última instancia. el acompañante). fue a pasearse en camisa. hay que aprovecharla68 . Los ataques de cólera de Augustine.no se puede prever nada al respecto-. II. Contra los ataques se emplean el compresor. 7 Cfr. Mencionaré todo ese movimiento. . OC. La historia de Augustine termina. I 'vl t' \ «1 e'- a 365 . Y de esta manera se escapó de la Salpetriere. bajo un aguacero. como enferma... . no llores . 6 de abril de 1880. puede que renunciase a «salvar» a Augustine. revelando tal vez toda una complicidad en el rechazo. desgarra la camisa de fuerza. como el de una fuga: «sujeto» (dux. 197.. sin calzar... II. gracias a lo cual se había convertido en ayudante-cuidadora. 134. Cfr. 188 1-1885. en varias ocasiones.. Fuga resulta un nombre conveniente a ese movimiento porque es un término de estructura (contrapuntos y obstinados ricercari). Cfr.71. un tanto desconcertado. . se la vuelve a colocar en el servicio. 1878. En el mismo momento en que «aparecía» alguna cosa de su «secreto». Todo lo que me has confiado está grnbado en mi corazón . con justicia. renegaba de «lo mejor» (la sabiduría del cuerpo). como apunta Boumeville: 20 de marzo. que volvía a la loca intermitencia histérica. Augustine se subía aJo. pág. etc. X . Richer. es decir. de las rupturas de obligaciones o de piedades filiales . X . el éter.364 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA CLÍMAX DEL ESPECTÁCULO tante . puede que ella renunciase a sus clásicos éxtasis. salvarse 70 • Rehusar. Si te atormentan demasiado. E incluso la mism~ugustine)que­ brantando el destierro de sus poses «clásicas». Pero el cuerpo histérico convierte en disparate todo concepto del «cuerpo real». Conozco bien tu historia. IPS. tiraba a la cabeza de la gente todo lo que tenía a su alcance 72 . ». Lo mismo que tú. luego todo el juego de sorpresas. Hubo que meterla dentro a la fuerza y ponerle la camisa de fuerza Gll Charcot. Tras encanto y ruptura de encanto. Augustine «recaía». Boumeville. Un día. la retorsión. con total desprecio del peligro 69 . Ayer hizo su aparición la regla. el cloroformo. en su delirio.. no se enteraron de nada. siendo la agitación más violenta.. Richer. Por lo tanto.. en la lconographie. a consecuencia de una contrariedad. periodos de agitación en los que rompe.. ha recaído. L. «ejecutando todo eso con una agilidad verdaderamente sorprendente». se entregó a lo que Bourneville llamaba. es decir. la amiga de Augustine. reconoce Boumeville. 72 73 74 IPS. la ocasión es apremiante. al patio. con esta especie de drama: «X. y ádemás es un término de los dramas del amor. obligada. I. de «contrasujetos». al igual que del óecoro (su camisón totalmente desordeñado. _solapados o explosivos. e. pág. director y maestro) y «respuesta. es decir. respóndeles que eso no es en absoluto de su incumbencia. «actos extravagantes»: Augustine saltaba por las ventanas. ° r Encerrada en una celda. contó el secreto. El 11 de junio. etc. passim. exhibiendo miserablemente su voluntad de dísimulación y su odío hacia el teatro clínico (esto. ella misma puso fin a su existencia como «caso»: se disfrazó de hombre (qué ironía) . pág. Se destaca... hayan cesado de existir. 88.. 71 IPS.¡ que rasgó. más bien descubriéndola). creo que todo lo que te he dicho. pág. En cuanto a Augustine.. musicalmente. lo mantendrás en secreto . pág.. III. Las alucinaci~nes de Augustine: correr..» (comes. l39. pág.§_ árboles. pág. 172. autor de un filantrópico Manuel des irifirmieres74 . 1881 -1885. ~e rodeo del encanto ( en rechazo y en odio..

se estrella sobre una gesticulación del rechazo y de la apelación mezclados. la pulsión. el talión mismo de la imagen. 50. Una crispación convulsiva de lo imaginario mismo en la desemejanza misma. aunque obsesionado por una ausencia. ma-¿'j. en el fondo. actualiza algo de forma muy. A pesar de todo he aquí la aporía. muy intensa. . su hermosa organización. Arruina pero reconduce nuestro deseo de ver. en el que el intenso narcisismo de la histérica no habrá sido más que una muy sutil retención. regresa-. toda metáfora se aplasta. imitación que se precipita. Desconcertación: la decepción sin continencia. Nos sobreviene una especie de obsesión. Lo que aquí se detiene es la operación recíproca del encanto. leficio. por su escalada de consentimientos. en la histérica. Es. respuesta que ya no espera el reposo ael sujeto. ascinum) educción. Se trata. Y. en una palabra».366 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA CLÍMAX DEL ESPECTÁCULO LA DESCONCERTACIÓN Y LA IMAGEN DE VUELTA Este fin-fuga no es por lo tanto un final. no hace ausente nada uniformemente. . Muerte de un deseQ. en la Salpetriere. «Cosa detenida. su precipitación? Se trata. que. la trastorna. sino su inminencia absoluta. sino una exasperación. por ello. había dicho un día. Permanecerá en suspenso sobre un encanto que no ha cuajado hasta el final. también. habría interrumpido el despliegue de mi cuestión sobre un punto que no resulta muy fácil. 150. ¿no es esto lo que. es decir. Todos habrán preguntado demasiado: el médico. mucho más cruel. ciertamente de forma contradictoria. Esta suspensión no constituye un fin. en el mismo teatro. pág. y tan rápido. Momento estructural. con la cara de la realidad. la aporía en acto de la visibilidad histérica. pese a y con el rechazo. disloca el imaginario. todo tendrá que haber seguido funcionando. mala suerte. premonitoriamente. Reverso de una espera de imagen. Momento de la strette. Grito. de un paso catastrófico. un intenso autocastigo del fantasma histérico. Puesto que se trata realmente de un nudo del drama. Infecta nuestra mirada. Consideren lo siguiente. eso en el fondo nos agrede. finalmente. nos altera.Nosotros. fabricación de imágenes. o «estrecha imitación» en la fuga. imágenes fijas de imágenes gestualizadas. la histérica.Es el momento en que se transmite una muerte. encanto o no encanto. creyendo poder hacerlo todo. más allá de las fotografías. convulsión: efracción imaginar ia. todo. La imagen existe entonces como algo que haría «morir de miedo» a una histérica76 • . Un simulacro postrero: tal vez el de un suicida. o tal vez no. algo así como su propio límite. a 367 . nos imaginamos ese antiguo «teatralismo» histérico como una auténtica práctica de crueldad. la ruptura de un ritmo por medio del que hacía efusión un~ _ ~structur<[ Pero este cese no constituye un fin. _es decir. Salvo tal vez para esa quasi-Augustine de la que he hablado. Momento de holofrase. pues. no un objeto. Augustine 75 • Lo que aquí se detiene es el círculo vicioso de la transferencia. 1893-1895. por eso es por lo que yo hablo de suspensión. 'También es en esto que. pero la ) mantiene. La imagen alcanza. por su escalada experimental y su vértigo de director de escena. en gestos por lo tanto figurados. que miramos esas fotografías de la Salpetriere. y ese momento. ¿Cómo? Esta continuación demandaría que mi mismo relato continuase. rompiendo de hecho toda reserva y gracia de representación. tal vez de dos. en el momento. pág. resiste. que puede que se convirtiera simplemente en Agustine. ahora: cita fallida con todo ideal. también que se «retomase». En cuanto a mí. 11._ngustia de la imagen. momento estructural de un peligro. deshacer y volver a hacer. encuentro mucho. Y. 75 IPS. transforma dislocación de imagen en acto. El fracaso del encanto siempre es como un despertar horrorizado. escandalosa. momentáneamente. de una(E. también esperamos de un espectáculo. procedimientos clínicos y experimentales. la epidemia en todas direcciones de los fantasmas histéricos que sin embargo ellos mismos están f 7 G Breuer y Freud. sino que por el contrario lo vuelve presente. con los cuerpos a él abandonados. de una angustia. tan virulento que.

Es la exasperación indecisa de las formas de su poder.. testa. r a 369 J-1" ¡. Será el odio de todo lo que permanece.impondrá una forma. 1970. esperado \co~l.'él llega al crimen. conjurar.Frente a esta ap. 78 .gustia que nunca termina. aquella. al crimen. '" . subsumir las «mil formas» de la histeria en ultimísima instancia dentro de la hipótesis. Puesto que ese vínculo del t\ l }J" / 79 Breuer y Freud. Larde.. . 79-81 («Une le~on a la Salpetriere») . seguidamente. o envuelta de ironía. Apelación inquieta. el de las representaciones pictóricas. un balanceo. de su eficacia. Devoramos la histeria con la mirada.e mpre acrobacia alrededor de un abismo. es decir. actitudes. cuando las imágenes se vuelven poco interlocutoras. Charcot y Richer. tal como él decía. y al mismo tiempo. «Limpiar» la histeria vendrá a ser lo mismo que encarnar sus mil producciones imaginarias. de las paradojas de evidencia. Se cuenta que. No existió en Freud un oP. esta apelación a la pintura. que desconoce. 1886.. cuando surja un momento propicio. y dominar la reproducción. que ahí ya no se dejaban rescatar tan fácilmente. l)n paradigma más allá de la fotografía y del teatro: la pintura.)~na cierta noción del arte barroco. como gestión de las imágenes con miras a f<?. (\.ssim.- -- totalmente angustiados.io tal. En dos sentidos. '-. Aquí no hago más que introducir un futuro episodio de esta investigación. odia. como estéfic4. un cierto uso de la iconografía entendido. de lo que denominó @os Demoníacos en el arte&'. siempr~ angustia. Efecto de las decepciones. pág. págs. 196. espera su momento. E n la Salpétriere se . el abismo te devolverá la mirada»)82 • Pero inquietud por. o bien pierden en belleza. para siempre. exorcizar. 8 - 81 Cfr.Repito que la histérica. 227. -histeria en contrap~rtida devora nuestra mirada. Pero también. Ya no sabrá qué máscara llevar. Finalmente. véase ep el canon. La histérica habrá amado con la imagen. Ésta espera ahonda la temporalidad del mimo. 11. como «fantasmas rescatados». su desaparición sin retorno. espera misteriosa. 1909. histórico y estético. _:. esta vez. po.. llegaban has80 "'r-' ta intentar suicidarse. aunque el «despliegue de i~á. Pero nunca se cesará de fabricar otras imágenes. IPS. 82 Nietzsche. Ésta tampoco terminará nunca. 91. fue durante un momento su esperanza79 .genes».::-. 77 78 Cfr. s!_. ella lleg<J. es decir. no hay más que una exasperación del saber._rmas. como si nada. pág. .I"' . las chicas contratadas como simples «chicas de servicio» se volvían histéricas en apenas unos días. muere y asesina con la imagen.t ~ tadora de los más crueles efectos. como desesperadas por esta forma . r=Apelación última. sino con un como si. págs. Repetición ahondada de drama. exasperándose a sí misma. pág. la contraefectuación. o insinuada. Y la indecisión cambiará. 187. No todo era consentimiento.justo antes de . en un odio a la imagen. La forma se alimenta. i~agen. para precipitar su angustia. corria un velo sobre la venganza de la histérica. detesta finalmente las imágenes. como si. puesto que vienen del interior.. pa. varias histéricas de la 1 Salpétriere habían soñado con la muerte de Charcot77. Escalada de la retorsÍón. de una precipitación a gritos del misterio.r. La mímica. e L ¡ I' l >C\ l tC>!. delirios histéricos. Ellenberger. Reproducir. Una obra del Théátre d'épouvante de André de Lorde. Puesto que Charcot habrá intentado. un retorno al médico de l~ desemejartZ11: «Claire» lanzaba a la cara de su experimentador el eficaz vitriolo desfigurador. ° Cfr. poses. como tiran'ia. 1887.. Como ge_stión infernal. con la esperanza perversa de una imagen adecuada a la forma. en su ~entido más tradicional. o de un torbellino de hilaridad y de horror.us «espectros~ . Vean la extrema rareza de una~sa histérica>>) expresión que ha pasado al lenguaje corriente para expresar: insoportable. el día de la muerte de Charcot. ¡.(la Histericll Algu' nas veces.s. si se me per~ite decir-lo. ·1 f . primero.'~etiendo e~ cintura cada vez más apretada a los-fantasmas Íiist~ricos.W l9 l.... aquí hace la~ vece s de asesinato del espectador. dedicada al gran psicó logo Alfred Bidet y represe~"tada en el Gran Guiñol de Paris.q ue una teoría del fantasma volviese a introducir el paso de los fantasmas. sin duda («y si miras al abismo durante mucho tiem. 1893-1895.368 a CLÍMAX DEL ESPECTÁCULO LA INVENCIÓN DE LA HISTERJA . 633. a los cuerpos "histérico.(2!d facinus accedit. que ya no se denominará con un «como si».. en ocasiones. \ La invención de la Histeria irá~ pues. Alimentarse. resiste y regresa como de lo real en las imágenes.

370 a LA INVENCIÓN D E LA HISTElUA amor al arte y la retorsión (la retorsión hacia las mujeres histéricas incapaces de elevarse totalmente a la dignidad. de ese odio hecho «arte»? Apéndices . sino simplemente de objetos de arte). o al menos una pregunta: ¿cuál es. no diría que de artistas. inventa y produce imágenes. pues. la naturaleza particular de ese odio que experimenta. ese vínculo abre una nueva paradoja de atrocidad.

entre las cuales figuran en gran número. . las que tienen su centro en el sistema nervioso.APÉNDICE 1 EL «MUSEO PATOLÓGICO VIVO» «Este enorme asilo. estamos en posesión de una suerte ~ ~co vivoy yos recursos son considerables. de manera. sujetos de todas las edades afectados de enfermedades crónicas de todo tipo y.» . considerable pero necesariamente de carácter particular. permanente. hemos tenido a nuestra disposición para nuestras investigaciones patológicas y para nuestra enseñanza clínica. que comprende lo que calificaría de fondo antiguo. ingresadas de por vida. Los servicios que pueden rendir los estudios y la enseñanza realizados en tales condiciones no resultan. entre éstas en particular. bajo el título de incurables. puesto que llenan de inmediato los vacíos que con el tiempo se van haciendo en tal o cual categorías. encierra una población de más de 5. Los tipos clínicos se ofrecen a la observación representados por numerosos ejemplares que permiten advertir la afección de un solo golpe. ciertamente. el único que. págs. 111. durante largos años. por así decirlo. 3-4.000 personas. qué duda cabe de que ninguno de ustedes lo ignora. Charcot. desdeñables. en CEuvres completes. «Lecsons sur les maladies du systeme nerveux». Tal es el material. E~ otros términos.

la posición de la mano en una parálisis del nervio radial o del ne rvio cubital. cuadros sinópticos. Tenía por costumbre hacer venir simultáneamente. los señores internos del señor Charcot practican un primer examen. es decir. Estos últimos son examinados sobre la marcha por los señores internos. <. no gesticulaba~ y tan pronto se señ~ taba como se incorporaba. En efecto. constituye un elemento precioso de instrucción para todos los alumnos que frecuentan el servicio. Charcot siempr~ llegaba a su anfiteatro con una cierta timidez. el señor Charcot encuentra dicha lista a su disposición y elige rápidamente. Charcot. agrupaba a los enfermos que presentaban distintas variedades de temblores o de problemas motores para mostrar los caracteres diferentes entre ellos. tenía horror al énfasis. que hacía comprender al auditorio con una precisión esclarecedora. Los pacientes son clasificados primeramente en dos categorías: aquellos que. se llega a la conclusión de que no es posible dedicar a cada uno de ellos más de unos cuantos minutos. a 375 . son ceuvre. sa vie. Con tizas de diferentes colores. en el transcurso __qe la lección.. su dícción era impecable. acaba la consulta. entre los casos que juzga más interesantes a primera vista. págs. gracias a ella se ve más en pocas semanas que todo lo que pueda verse en varios meses. él se colocaba sobre el estrado. nuevos o antiguos. «Es un mecanismo casi indispensable del servicio.harcot. día de la consulta. habiendo venido ya a la consulta. las mismas actitudes. que levantan con la mayor precisión posible una primera lista de diagnósticos. solía imitar él mismo tal o cual signo clínico. practica el examen e instituye o cambia el tratamiento de todos los enfermos pendientes. A su llegada al hospicio. repleto hasta las últimas gradas. además. Detrás de Charcot. Una vez concluida la lección. tanto. las mismas evoluciones. 53-54. Clinique des maladies du systeme nerveux.J -M. además.374 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA APÉNDICES APÉNDICE A:rÉNDICE2 3 LA CONSULTA LAS LECCIONES CLÍNICAS DE CHARCOT «Las lecciones clínicas de Charcot tenían lugar los viernes por la mañana en su anfiteatro. iba de uno al otro. la desviación de la cara en-una parálisis facial.» Charcot. y el examen repetido del profesor. a veces incluso 90 o aún más). II. como a los lugares públicos. por ejemplo. sobre el estrado. la postura rígida pe un sujeto aquejado de la enfermedad de Parkinson. I:Ie de añadir que Charcot fue uno de los primeros en utilizar aparatos de proyección para sus lecciones . en particular con los casos más difíciles. que. destacando en ellos las mismas particularidades sintomáticas. Al ser su número siempre considerable (siempre quedan al menos 60 o 70. págs. desde primera hora y tan pronto como los pacientes han comenzado a llenar la sala de espera. Hablaba con parsimonia. rodeado de sus alumnos. El servicio se organiza. están recibiendo tratamiento. ayudado por algunos externos del servicio. un cierto número de enfermos que le servirán para extraer una parte de los elementos de su lección de ese día. » Guillain. P~se a su aparente impasibilidad. que permite a todo el mundo aprovecharse de estos innumerables elementos de trabajo. y quienes acuden por primera vez. había innumerables láminas. 430-431. las mismas deformaciones. varios pacientes aquejados de la misma afección. Daba la impresión de anhelar ins~ruir y convencer. No era un orador brillante. un elemento muy importante de estudio para todos los médicos y estudiantes vinculados a la clínica. Sy exposición siempre era de Úna claridad meridiana. de un modo muy particular.. por otra parte. Pero es. gráficas y también estatuillas y vaciados en yeso. a su anfiteatro. comienza la ronda del jefe de la clínica. En otros casos. Los martes por la mañana. Charcot trazaba sobre la pizarra esquemas de las regiones anatómicas más complejas del sistema nervioso.

una porción de los materiales que hemos reunido. empresa común con el señor Régnard. gracias a los señores A. en la misma Salpetriere. todo había terminado. en el transcurso de nuestra colaboración con la Revue photographique. de una manera sorprendente. gracias al ejemplo del señor Charcot. Régnard. y ordenar la construcción en el hospital de Saint-Louis de un magnífico taller de fotografía. que tuvimos la ocasión de observar.» Montméja y Rengade. sabrá ser merecedora de un favor similar entre los lectores. a responder a nuestra llamada. nuestras primeras tentativas dieron escasos frutos: a menudo. Este pesar se fue haciendo progresivamente más palpable a medida que vimos. Hardy y A.376 a APÉNDICES LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA APÉNDICE 4 PREFACIO DE LA REVUE PHOTOGRAPHIQ. a un hombre que conociera la técnica fotográfica y fuera lo suficientemente dedicado para estar listo. APÉNDICE 5 PREFACIO DE LA /CONOGRAPHIE PHOTOGRAPHIQ. que aceptó con empeño.UE DES HóPITAUX DE PARIS «La revista que tenemos el honor de poner a disposición del público médico tiene por objeto publicar los casos más interesantes recogidos en los hospitales de Paris. interesantes por diversas razones.Un modo de ilustración completamente nuevo en medicina nos permite añadir a esta revista unas láminas cuya Veracidad resulta siempre superior a la de cualquier otro género iconográfico. reuniendo estas mismas ventajas y las que pueden resultar de una experiencia aún mayor. ilustrándolas con las fotografías tomadas por el señor Régnard. Para poder llevar a cabo el objetivo perseguido. cuán considerables eran los beneficios que podían extraerse de semejantes representaciones. f . hemos lamentado no tener a nuestra disposición los medios de perpe- tuar a través del dibujo los recuerdos de los casos. . Esperamos que nuestra publicación. Muchas veces. por tanto. Ha sido. el señor Charcot. gracias a él que hemos podido utilizar. I (1869). I (1876-1877). III-IV. no nos hubiera alentado a publicar las observaciones que habíamos recogido en sus salas.UE DE LA SALPETRIÉRE (TOMO I) «Al someter a la apreciación del público dedicado a la medicina este primer volumen de la Jconographie photographique de la Salpétriere. en el curso de nuestros estudios. el señor Régnard y yo mismo compusimos un Álbum de cien fotografías y quizá nos habriamos limitado a esto si nuestro excelente maestro. es útil y merece ser continuada. ~ En primer lugar. Hemos seguido este consejo: queda ahora a juicio de los lectores decidir si la obra. a 377 . que una frecuencia asidua de los servicios especiales de la Salpetriere nos permitía ver habitualmente mientras sufrían sus ataques. Más tarde. lo que necesitábamos era tener a mano. en calidad de enfermo. El señor Director general de la Beneficiencia ha tenido a bien poner bajo su patrocinio esta nueva publicación. cada vez que las circunstancias lo exigieran. Prefacio de la Revue photographique des Hópitaux de Paris.» Boumeville. r El hombre adicto y hábil que deseábamos. Prefacio a la Jconographie photographique de la Salpétriere. le hicimos partícipe de nuestra idea.Las ventajas de la fotografía aplicada a la medicina han proporcionado un rotundo éxito a la clínica fotográfica de las enfermedades de la piel. cuando llegaba el operario. que seguía nuestros trabajos clínicos y nuestros ensayos fotográficos con su habitual benevolencia. hemos tenido la fortuna de encontrarlo en nuestro amigo el señor P. Cuando llegó a la Salpetriere en 1875. lugar de reunión de todo lo que la patología encierra de mayor interés y de mayor rareza. de Montméja. nos parece necesario explicar por qué y cómo ha sido concebida y realizada. Obligados a recurrir a un fotógrafo externo. pensamos en fotografiar a los enfermos epilépticos e histéricos. págs.

consiste en un sencillo reporte sobre piedra del cliché obtenido con cámara oscura. al mismo tiempo que las ventajas de la impresión en tinta grasa. que favorece posturas demasiado rígidas y muy poco naturales. a continuación. a 379 . Este procedimiento implica todas las garantías de veracidad inherentes a la fotografía. En la segunda parte. haber tenido a bien anexionar al laboratorio del señor Charcot un taller de fotografía. la descripción de los ataques de histero-epilepsia. por ejemplo. I-II. A continuación. El señor Régnard ha querido. inalterables.» Londe. La fotolitografia. para el segundo volumen de la lconographie. También será necesario cuando la cámara enfoque desde muy cerca y se quiera fotografiar a gran escala la cabeza o alguna de sus partes: los ojos. En último lugar. en ciertos casos nos servimos de una horca de hierro que está destinada a suspender a los enfermos que no pueden caminar ni tenerse en pie. la nariz o las orejas. 15. no nos parece recomendable para la práctica de la Fotografía médica. por otra parte. la Epilepsia parcial y a sus variedades. todas las veces en que la posición y actitud del enfermo sean características. págs. la boca. necesita poses más largas de lo habitual. informaciones cada vez más precisas sobre los ataques. utilizar un procedimiento fotográfico que da lugar a pruebas tiradas en tinta de impresión y. EL REPOSACABEZAS Y LA HORCA FOTOGRÁFICOS «El estrado que empleamos en la Salpetriere puede desdoblarse y ocupar entonces toda la longitud del taller: este dispositivo nos sirve. director de la Administración de la Asistencia Pública. Por último. unas breves palabras sobre el modo de ilustración. que empleamos en la actualidad. Será necesario tener un reposacabezas firmemente sujeto. En efecto. en consecuencia. La enorme dimensión de la imagen. Esta horca móvil sobre un eje se pliega habitualmente a lo largo de uno de los muros del taller. El enfermo es sostenido por medio de un aparato de suspensión que le mantiene por los brazos y la cabeza: este aparato es del mismo género que el que se emplea para el método de la suspensión. la inmovilidad completa del sujeto resulta aún más indispensable: no obstante. La photographie médicale.378 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA APÉNDICE APÉNDICES 6 APÉNDICE PREFACIO DE LA fCONOGRAPHIE PHOTOGRAPHI(¿UE DE LA SALPÉTRIÉRE (TOMO Il) «Cumpliendo la promesa que realizamos al final del primer volumen de la Iconographie photographique de la Salpétrii:re. al señor Michel Müring. cuando queremos registrar a un enfermo andando. La tirada se efectúa. habrá que prohibir absolutamente el empleo del reposacabezas. Los recientes progresos de la fotografía aún no han sido introducidos con la amplitud necesaria en las obras científicas. en la prensa. nos son menos interesantes que las precedentes. hemos podido obtener láminas superiores en calidad a las antiguas. hemos proseguido la tarea emprendida en el primer volumen. II (1878). hemos consagrado la primera parte de este que van a leer a la descripción de una forma particular de epilepsia. de modo que éste puede dar así algunos pasos. a nuestro juicio. será necesario servirse de él cuando el enfermo no pueda guardar la inmovilidad o cuando la falta de luminosidad no permita realizar una prueba instantánea. Gracias a esta instalación. hemos de agradecer. si bien el empleo de este instrumento. en este caso en particular. perfectamente adecuada.» Boumeville. pág. más que suficiente en la mayoría de los casos. Nuestros lectores hallarán en las nuevas observaciones que. la rapidez de los procedimientos actuales hace cada vez menos necesario el uso de este accesorio tan empleado en la fotografía corriente. Prefacio a la Iconographie photographique de la Salpétrii:re. el señor Régnard y yo mismo. 7 EL ESTRADO. Sin embargo. y. es decir.

En este documento se recogen todos los datos relativos a los antecedentes del enfermo y su estado actual. Cuando aceptamos a un paciente.. sala del hospital y número de cama. habrá que tomar la fotografía del enfermo a su ingreso en el hospital. Gracias a los métodos fotocronográficos se suplirá fácilmente la impotencia del ojo en este caso particular y se obtendrán documentos de enorme valor. y de nuevo en estos casos la prueba unida a la observación la completará provechosamente. Si se trata de una deformación cualquiera. si tiene lugar. etc. domicilio. el personal médico se ocupa de levantar una especie de informe denominado observación. así ocurre en APÉNDICES las crisis epilépticas. será necesario. pueden explorarse fácilmente las diversas cavidades del individuo. o su deceso. 177. A medida que se producen modificaciones. podrá procederse especialmente a la reproducción de los diferentes órganos que encierra.380 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA APÉNDICE LA 8 «OBSERVACIÓN» y LA FOTOGRAFÍA EN LA SALPETRIERE «Cuando un enfermo ingresa en el hospital. la evolución de los casos patológicos. consignamos en una ficha especial los siguientes datos: nombre. Hoy en día. cuya duración es demasiado corta para poder ser analizada por la observación directa. tras haber analizado el aspecto. en estos casos particulares será de mayor provecho sacar una prueba fotográfica. todas las veces que el médico lo juzgue necesario. si sobreviene. además de su autenticidad. será muy importante conservar el aspecto del enfermo durante todo el tratamiento. será necesaria una nueva prueba. que. examinar el interior de algunos órganos accesibles. de esta manera se podrá seguir el progreso de la curación o de la enfermedad. págs. el semblante. No se limitará siempre a observar el aspecto exterior del enfermo. tales como la epilepsia.» Londe. nos ocuparemos de los diferentes miembros que puedan estar afectados aisladamente. una buena prueba revelará más que líneas y líneas de explicaciones. resultan por completo característicos.» Londe. de una llaga o herida. En casos de parálisis. Lo mismo ocurre con las hipótesis en las que el ojo no sería capaz por sí mismo de percibir los movimientos demasiado rápidos. la histero-epilepsia. 0 381 . la actitud. En el estudio de ciertas afecciones nerviosas. las dificultades prácticas que deben resolverse son innumerables y hasta el presente se han realizado pocas aplicaciones en este orden de ideas. Aunque en muchos casos al médico le bastará la observación. por medio de instrumentos muy ingeniosos. Cada vez que se produzca una modificación en su estado. los ataques de histeria. el aspecto general. tendrá la ventaja de recordar al observador lo que ha percibido y permitirle realizar un estudio reposado a partir de un documento indiscutible. en ciertos casos. en otros le resultaría ventajoso complementarla con documentos iconográficos. En ciertas enfermedades. la gran histeria. estados esencialmente pasajeros. La photographie médicale. o que en una afección general demandan su reproducción a gran escala. para conservar la huella de un estado pasajero. pág. La photographie médicale. no habrá nada más cómodo que hacer un cliché. en una palabra. edad. 3-4. Veamos a continuación cómo operamos en la Salpetriere. He aquí el modelo de los impresos que hemos ordenado realizar. APÉNDICE 9 LA «FICHA FOTOGRÁFICA» EN LA SALPETRIERE «La ingente acumulación de clichés en un servicio médico requiere su clasificación de la manera más ordenada posible. de ciática. Asimismo. Asimismo. etc. Desgraciadamente. como veremos más adelante. la fotografía se impone para conservar la imagen exacta de estos fenómenos. número de cliché. de atrofia. de contractura. por perfecta que sea la descripción. en las que encontramos actitudes. éstas son anotadas con el mayor de los detalles y así sucesivamente hasta su curación. Tras haber estudiado el conjunto. este examen debe ser necesariamente muy rápido: así pues.

Diagnóstico Contractura histérica. ya sea con una goma elástica (únicamente para el posado de perfil). una fotografía anterior del sujeto..rcot.-Se ha de cuidar. a 383 . bastaria fijar de una vez por todas sobre el entarimado del taller dos pequeñas cuñas que permitirían reinstalar de inmediato la silla y la cámara en sus respectivas posiciones. b) de reducción. Para la de perfil.. 10 TÉCNICA DE LA FOTOGRAFÍAJUDICIAL sujeto debe ser fotografiado l. Dicho de otro modo. « 1.-La pose de frente estará iluminada por la luz del sol que entre por la izquierda. con margen de un milímetro más o menos (4 x 7 = 28). 3. Estereóscopo Proyección Pmebas: 2 de cada cliché. 7.. es de un séptimo. que se colocará en sentido al perfil lo más lejos que permita la longitud del taller y a la misma altura que el objetivo.. de perfil.-Es absolutamente indispensable que las dos poses de las fotografías judiciales para la identificación se tomen mostrando el sujeto la cabeza totalmente descubierta. con relación al sujeto. ) 6. la cabeza apoyada en el reposacabezas. Procurarse.do derecho. 9. 11.-La pose de perfil estará iluminada por una luz que caiga perpendicularmente a la figura del sujeto. el número del objetivo debe elegirse de tal manera y la distancia que separa el objetivo de la silla de posado organizada de tal forma que una longitud de 28 centímetros pasando verticalmente por el ángulo externo del ojo izquierdo del sujeto al que ha de fotografiarse dé en el cliché una imagen reducida a 4 centímetros. c) de pose.-La escala de reducción adoptada para el retrato judicial de frente. en ocasiones será necesario sujetar los cabellos. la mirada horizontal. Observaciones La contractura se manliene desde hace dos meses. 72.-Cada 0 5. es decir. invitando al sujeto a mirar un blanco. si fuese posible.. se deberán dirigir los ojos del sujeto a mirar hacia el objetivo. Dubois Sala: Duchenne de Boulogne. conforme a las prescripciones que se darán en el párrafo 25. 10.( . Le sobrevino como consecuencia de una emoción violenta. lo que generalmente no entraña ninguna dificultad. In.-El enfoque de la cámara para la fotografía de frente debe establecerse sobre el ángulo externo del ojo izquierdo. 2. 8. dirigida directamente al frente.382 a APÉNDIC ES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA SERVICIO FOTOGRÁHCO Ficha para fotografiar M. 1511. de cliché: 1510. correspondiendo estas dos partes respectivamente a la disposición mediana mejor iluminada de cada pose.20 metros de altura más o menos.Si por motivos particulares a la instrucción del caso fuese necesario que el sujeto fuera fotografiado también con el sombrero puesto. mientras que para la de perfil se tomará el ángulo externo del ojo derecho. tanto para la pose de frente como para la de perfil. 0 de frente y 2.-Para evitar titubeos en sesiones posteriores. en dirección al fotógrafo. 1512. que el sujeto se encuentre sentado lo más recto posible. en las siguientes condiciones: a) de iluminación. o mejor un espejo. y d) de formato.Las orejas siempre deberán aparecer despejadas de la cabellera. Para obtener dicho resultado en algunas cabelleras enmarañadas y rebeldes. 4. 10. tanto en la de perfil como en la de frente. así como para el de perfil. Núm. con los hombros a la misma altura. ya sea con un cordel.Para la pose de frente. se evitará el frecuente desplazamiento de los ojos hacia un lado. este último posado debería ser objeto de un tercer retrato que deberá tomarse de pie.-Encuadrar la imagen. Núm. C ha. permaneciendo la mitad derecha en relativa penumbra. 6 de diciembre de 1891 APÉNDICE El Médico. Está terminantemente prohibido tanto el acto de "lanzarse" como el de "levantar la nariz" hacia el objetivo. a 1. 12. Edad: 27 años Domicilio: rue de l'Entrepót.

uno en su lado izquierdo y el otro en su lado derecho (el primero repulsivo. APÉNDICE 11 LA VELADURA DEL RETRATO. ofrece el retrato de los dos niños a caballito.( . más lejos. con cámara.. ses mouvements. págs. ) 14.Fotografía tomada a las 11 de la mañana.50 metros. a 1. Explicación de la prueba XXXVIII [36]. encontrar de inmediato el nombre del sujeto. Baraduc. se atribuye un número provisional a cada uno.» Bertillon. se deberán hacer de nuevo. mes. fin 94. Los subo a caballito. sin nada de electricidad.º Mi fotografía realizada en el taller de Nadar. 16. especializado. para evitar confusiones en la transcripción de los estados civiles y para facilitar la ulterior clasificación de los clichés.-Aquí aporto una tabla comparativa de 4 grafías: l. distancia a la que se produjeron esos fenómenos invisibles para el ojo humano. esta forma parece representar el equilibrio y la fusión entre dos formas fluídicas. borrando sobre el cliché las arrugas. en el momento en que se comportan como diablillos. se produce una veladura que los esconde y que cubre el cliché. 2. Los números impresos en etiquetas movibles de aproximadamente 3 centímetros de longitud se introducen sucesivamente en un sobrecillo colocado en un lateral de la silla. L'áme humaine.-Los clichés no deberán sufrir ningún tipo de retoque.50 metros. Inmediatamente después se anota la fecha de la confección del cliché. Jdentification anthropométrique. siguiendo diariamente un orden numérico. como ya había obtenido varias veces de uno de ellos.Esta indicación reproducida sobre el cliché por la propia fotografía permite. a excepción de agujeros o picaduras en la gelatina que provocarían sobre la prueba unas manchas negras similares a lunares o cicatrices. de llamada que modificaba su atmósfera periférica con suficiente intensidad para que la placa se viese impresionada a 1. consultando la lista del día. en la parte superior del respaldo vista de lado. hacia la derecha. año. que había constituido durante cierto tiempo una sola alma. Al nivel de la yuxtaposición de los dos niños en contacto. de dirección opuesta y detenidas bruscamente en el momento de la contracción anímica de los dos niños. «fconografias comparadas del cuerpo vivo.. ses lumieres et l'iconographie de /'invisible fluidique.384 0 APÉNDICES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA 13.-En el servicio fotográfico de la Comisaría de Policía. sin electricidad ni luz roja. formulada en cifras en el orden seguido habitualmente: día. 130-132. del alma vital y del alma espiritual.do en puntos redondeados. y les paro en seco en sus jugueteos mediante una orden tajante. que entonces se inscribe con las letras al revés sobre la gelatina por debajo del perfil. de opresión. tomada sin emoción. EL AURA APÉNDICE 12 EL AUTORRETRATO «AURACULAR» «Fuerza vital en especialización por división .. aparecerá grabado de la misma manera el número de orden general que determinará el emplazamiento definitivo de cada cliché en los archivos. individuali<JJ.-Las fotografías de perfil en las que no aparezca por completo el contorno de la oreja.» Deseaba obtener de nuevo los efluvios vitales del grupo de dos niños muy simpáticos y muy nerviosos. con cámara. Observamos así un tejido luminoso. la segunda fotografía. 0 La a 385 . a mediodía. cicatrices e imperfecciones de la piel. La forma es elíptica. el fluido se ha condensado. Por último. Está rigurosamente prohibido el acto de embellecer y de rejuvenecer la imagen. como un entramado con puntos y nudos.. 15. el segundo atractivo). El baño extendido de forma incompleta sobre toda la superficie de la placa a la vez produce esa mancha tan visible. característica. Habían experimentado una especie de escalofrío. Instructions signalétiques. 15 minutos de posado.

. variedades que podríamos multiplicar fácilmente. El aura aparece tan sólo algunos minutos antes del ataque. es maleducada. 0 Imagen psicocónica de mi cabeza. siendo la figura que aparece en cabeza. fija. Études cliniques sur la grande hystérie ou hystéro-épilepsie. las pupilas se dilatan. para estudiar a la vez la fuerza expansiva del Ob empujando la aguja de 2 d. Iconographie photographique de la Salpetriere. y deducir sus principales variantes. 3. y que pertenece al esquema clásico.» Richer. 0 Alma psíquica. )Además de los pródromos ya citados. el vidrio. concomitancia con la repulsión de la aguja biométrica de 2. 4. la enferma siempre tiene tiempo de recostarse. colocada ella misma delante del aparato biométrico. 0 Una iconografía de mi fantasma psicocónico. delicada perla estrellada con cuatro puntas (por imantación) con. 4. habiendo colocado la placa entre la mano y el biómetro. irritable. Alma espiritualizada. ses mouvements. emanación del alma sensible. un delgado círculo de vestido ódico alrededor. las formas variadas de una misma fase. silbido en el oído derecho). el área del rayo divino. debemos destacar los siguientes: el habla se vuelve breve. involución de un pensamiento relativo a mí en una masa ódica.» Baraduc. con la mano derecha colocada frente a la placa sensible. algunas veces piensa que el ataque va a detenerse. a 387 . 0 por último. pág.386 0 APÉNDICES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA obografía de mi cuerpo fluídico. el aparato para empujar la aguja (sin método eléctrico. 46] representa un cuadro sinóptico del gran ataque histérico y de las variedades que resultan de modificaciones añadidas a los elementos que lo constituyen. sin dañarse seriamente. La primera línea horizontal de figuras ofrece la reproducción esquemática del gran ataque en su desarrollo perfecto. que los fenómenos que siente no van a continuar y no se acuesta. No obstante. Todos los periodos y sus diversas fases están representados en su forma clásica. 129.0 sensación de una bola que asciende a la zona epigástrica (nudo epigástrico).. los dedos frente a la placa). el ataque estalla sin avisar. Explicación de la prueba XXVIII [40]. con cuatro rayos comunicando con los cuatro soplos del Espíritu. 0 palpitaciones cardiacas y constricción de la laringe (tercer nudo). la que representa su apariencia más habitual. representando el fantasma fluídico del cuerpo aromal que reproduce la forma de mi cabeza. el pensamiento de mi yo-mismo (con método eléctrico. 0 Icono óbico espontáneo. G . sus movimientos son bruscos. problemas cefálicos (latidos a nivel de la sien y de la parte anterior del parietal derecho. 46]. 0 La grafia del alma psiquextásica. APÉNDICE 14 EXPLICACIÓN DEL CUADRO SINÓPTICO DEL GRAN ATAQUE HISTÉRICO «La lámina V [cfr. la mirada se vuelve extraviada. y realizando ella misma su propia firma atravesando la capa sensible. pues. 2. Todas las demás figuras dispuestas en columnas verticales son otras tantas variedades del tipo clásico. 0 Fotografía de mi cuerpo vivo a la luz del día por Nadar. Este icono se hizo bajo la luz roja. los dedos frente a la capa sensible). ses lumieres et l'iconographie de ['invisible fluidique. Explicación XXV!Il l. (. Cada columna comprende. 4. Ha sido confeccionado con la mayor parte de las ilustraciones de este libro reunidas y dispuestas en un orden que permite captar de un solo vistazo los distintos periodos del gran ataque histérico de forma completa y regular. en el centro... 0 dolor localizado a nivel del ovario derecho (hiperestesia ovárica). en medio de la cual surge con nitidez la deseada imagen de mi icono. L'dme humaine.. ahora bien. 2. 0 . mi yo espiritual. 133. 3. págs. a veces se equivoca y se cae. del alma espiritual de cuatro rayos. II. 3. 167 [cfr. APÉNDICE 13 EL AURA HISTÉRICA (AUGUSTINE) «Se compone de los siguientes fenómenos: 1.» Bourneville y Régnard.

A esto es a lo que llamamos escotoma centelleante. en el campo visual. es un tema que trataremos algún día de forma muy especial. que encontró el único medio de curar a los enfermos de vértigos auriculares a quienes.388 a LA INVENCIÓN DE LA H!STEIUA APÉNDICES Pródromos Primer periodo Fase tónica Grandes movimientos tónicos Inmovilidad tónica Fase clónica Fase de resolución Segundo periodo o clownismo Fase de contorsiones Fase de grandes movimientos A B c D E F ritmicos desordenados Todo esto viene seguido de un dolor en la sien correspondiente al lado en el que se crea el defecto visual o el espectro. a él. en la Salpetriere.:ons sur les maladies du systeme nerveux». que dio la fórmula auténtica del tratamiento de la histeria y de la epilepsia. rojos o azules más o menos acentuados. siendo su interno o su jefe de clínica. primero hay que haber aprendido a conocer. la iFe que cura!» Gilles de la Tourette. a Charcot. pág. El examen de campo visual. 246. que en terapéutica jamás retrocedió ante ninguna experimentación. G H APÉNDICE Tercer periodo o de las actitudes pasionales Actitud pasional alegre Actitud pasional triste J Cuarto periodo o periodo de delirio Delirio. respondía: "Para aprender a curar. págs." Cuando esto llegaba a oídos de Charcot. «Cuántas veces. la cultiváis. zoopsia Contracturas generalizadas K L APÉNDICE 16 ¿CURAR O EXPERIMENTAR? 1 15 EL «ESCOTOMA CENTELLEANTE» «Hoy no entraré en la historia de la migraña oftálmica. antes de él. una figura luminosa. permite reconocer un defecto de hemianopsia. 1893. que hace que ya no percibamos más que la mitad de los objetos. no la curáis. no escuché decir en el transcurso de una discusión sobre los trabajos de mi jefe: "La histeria.» Charcot. en CEuvres completes. luego semicircular. fosforescente. III. APÉNDICE 17 GESTO Y EXPRESIÓN: EL AUTOMATISMO CEREBRAL «Los ejemplos que citaremos en primer lugar han tenido un seguimiento desde el principio de nuestras investigaciones sobre el hipnotismo. <1ean-Martin Charcot». una suerte de testamento filosófico. El escotoma a menudo da paso a un defecto temporal de hemianopsia en el campo visual. primero circular. Nouvelle Iconographie de la Salpetriere. claramente caracterizado. cuya máxima en la materia era "que el buen remedio es aquel que cura". Respecto a este tema debería volver a leerse uno de sus últimos trabajos. agitada por un movimiento vibratorio muy rápido. se abandonaban a su desafortunada suerte. «Lec. el diagnóstico es la mejor baza del tratamiento. como ofreciendo tintes amarillos. habitualmente homónimo y lateral. Únicamente les recordaré que en un acceso corriente de migraña oftálmica. muy útil en estos casos. vemos cómo se manifiesta." iY era a él a quien estaba dirigido ese reproche de no ser un terapeuta!. imagen tan pronto blanca. 74-75 [cfr. en forma de zigzag o de dibujo almenado. y el ojo del mismo lado resiente un dolor de tensión que a veces recuerda al que se experimenta en el glaucoma agudo. Consisten en la influencia del gesto so- a 389 . La escena termina con vómitos y luego todo vuelve a su orden. 55]. que por lo general no se extiende hasta el punto de fijación.

modelo inmóvil representando con un sorprendente realismo las expresiones más variadas y de las que los artistas podrían con certeza sacar el mayor de los partidos. el rostro se dispone en armonía con ellas y concurre en la misma expresión. como en el acto de lanzar un beso. se dio un golpe de gong y todas ellas cayeron en estado cataléptico. las distintas enfermas adoptan actitudes totalmente diferentes. puesto que en el estado de catalepsia el enfermo presenta una inmovilidad casi completa. todo lo dócil que sea. pero que son por lo general las mismas para cada una de ellas. siguiendo los procedimientos empleados por Duchenne (de Boulogne) en sus estudios sobre el mecanismo de la fisonomía. y a propósito de las cuales destacaremos que han sido tomadas en el transcurso de los primeros experimentos practicados sobre este tema. el gesto permanecía indeciso.:ons sur la métallothérapie et l'hypnotisme». en lugar de actuar sobre el gesto para modificar la fisonomía. 441-443. ) Desde nuestros primeros experimentos vimos la actitud. Hemos obtenido. el ceño se contrae. No obstante. el gesto apropiado seguir a la expresión que la excitación eléctrica había impreso a la fisonomía. Cuando dichas actitudes son expresivas. unos movimientos perfectamente expresivos. IX. Tuvimos recurso a la faradización localizada de los músculos del rostro. si se acercan las dos manos abiertas a la boca. entrar en acción a todo el cuerpo y completar la expresión del rostro mediante el gesto. Una vez producido. (. hemos investigado la influencia de la fisonomía sobre el gesto. con la participación del señor Londe. En ese momento. Pero resulta difícil imprimir a un maniquí. se puede posar el tiempo que se quiera. los ojos permanecen abiertos y el rostro no se queda indiferente. se veía. aunque la 0 391 . La inmovilidad de esas actitudes así obtenidas es especialmente favorable a la reproducción fotográfica. Cuando por error o titubeo en el procedimiento operativo.. A medida que el movimiento de los rasgos se acentuaba. la sonrisa aparece inmediatamente en los labios. espontáneamente. El sujeto se encuentra así transformado en una especie de estatua expresiva. de alguna manera. APÉNDICE 18 UN CUADRO VIVIENTE DE CATALÉJYfICAS «Se sabe que en las histéricas cualquier ruido violento e inesperado provoca la catalepsia. el movimiento impreso a los rasgos del rostro no se borra. el medio había sido encontrado y la vía abierta por un hábil experimentador. una actitud trágica imprime un aire duro a la fisonomía. Las histéricas han sido conducidas ante la cámara bajo el pretexto de hacerles un retrato. sean cuales sean las actitudes que se infundan a todo el cuerpo. después de que se han retirado los electrodos.390 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA bre la expresión de la fisonomía. encargado del servicio fotográfico de la Salpetriere. pero puede que exista. La APÉNDICES fisonomía permanece inmovilizada en estado de catalepsia y lo mismo respecto a la actitud y el gesto que lo han acompañado. He aquí la reproducción de una fotografía realizada en la Salpetriere [89].» Charcot. «Lec. la reacción del gesto sobre la fisonomía resulta muy sorprendente y se produce con la mayor nitidez. págs. Para imprimir a la fisonomía expresiones variadas. tal y como lo muestra el croquis realizado según el experimento por parte del doctor Richer. Todavía no se ha encontrado el valor clínico de esta actitud particular en cada sujeto. y el número de actitudes comunicadas que estén totalmente relacionadas con un sentimiento dado nos parece relativamente restringido. en CEuvres completes. y de lo que no hay duda es de que reuniendo un gran número de pruebas de este tipo seguramente llegaremos a resultados interesantes. pese al cese de la causa que lo ha engendrado. También hemos tenido la idea de proceder de una manera inversa y. Por el contrario.. En estos dos ejemplos que se refieren a dos sentimientos opuestos y fáciles de caracterizar. la expresión de la fisonomía no se acusaba con claridad. Así. En este caso particular. Mientras el sujeto se encuentra inmerso en el estado cataléptico. únicamente. una serie de fotografías de las que hemos hecho reproducir aquí algunas de las más interesantes.

a petición nuestra y tras reiteradas instancias. los efectos del éter se alargarían durante un tiempo bastante prolongado tras la inhalación. se produce una fatiga general de los músculos en acción y las pruebas tomadas. cuando aparezco ante él. salvo cada vez que tengo ocasión de ver a esa encantadora persona que siempre me da ganas de abrazarla. Sufría esa especie de malestar cada vez que le sentía apretarse contra mi pecho. se 0 393 . pero antes me hubiese gustado que me hiciese completamente feliz y me probase que me quería.. entrelazándome con sus brazos. conservé. y en particular por parte de L. en todas partes a las que iba me parecía verle siempre. enfadada. me siento intimidada.S. pero temo que sea a la vista de todo el mundo. es decir. (t. .. y sin embargo. durante tres días. mi corazón se ponía a batir con fuerza. escucharle llamándome. Durante los tres días sentí la misma sensación al ir a acostarme.392 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA APÉNDICES actitud se conserve durante un tiempo relativamente prolongado. era víctima de escalofríos. comenzaba a dormirme cuando veo a M . entonces me embargaba la alegría creyendo sentirle abrazándome y apretándome contra su pecho. eso quería yo. en una época en la que era bastante fácil de manejar. voluptuosos.y así lo creemos. (Pero desgraciadamente no era más que un sueño. entonces me cubría la cara con las manos. me esforzaba en reflexionar para saber cómo podría hacer para. La photographie médicale. hubiese querido poder levantarme. Esas ideas eran: seguía estando con mi muy amado M . II. me quedaba sola. por momentos. al igual que a veces me ocurría oírle a él preguntármelo. puesto que me contengo lo más posible para no mostrarle que le quiero. nos ha parecido interesante reproducir la relación escrita por la propia enferma. mi pensamiento no era más que para él." Es decir. le sentía tumbado a mi lado. puesto que no creo que eso sea necesario y además no me atrevería. a un cierto intervalo. . .-X . entonces experimentaba de nuevo el malestar y me costaba mucho dormirme tras haber expulsado todas esas ideas... mostrarán este hecho en cuestión de manera manifiesta. entonces me quedaba confusa.. a finales de noviembre de 1877. apretándome contra su pecho y diciéndome que me durmie- se. era aún peor..) Durante esos tres días sentía esa felicidad más o menos 10 veces al día. puesto que se asemeja a la de la mayoría de las enfermas. pidiéndole algo que no quería hacerme. 90. por esa respuesta. sentía que me besaba el pecho. L.. Cuando llegaba la hora de acostarme. pero no podía mover ni mis brazos ni mi cabeza. tras haber inhalado una cierta cantidad de éter. Luego. He terminado de decirle todo lo que me ha preguntado e incluso más... y dispondría a la enferma en la situación en la que se encuentra durante tina parte de la fase alegre del periodo de delirio de los ataques.. No les digo el nombre de la persona. "P. un sudor frío me recorría el rostro. acercarse a mí. poder amarlo y poseerlo como me gustaría. Esto duraba más o menos de 4 a 5 minutos. ciertas malas ideas sobre las alucinaciones y las cosas que había visto y experimentado con satisfacción. estaba hundida en mi cama. experimentaba un malestar que no quiero dejar de señalar: súbitamente. de las sensaciones que le procura el éter y que la empujan a reclamarlo a menudo: "Desde el 3 de marzo (1877). Cuando. yo siempre le contestaba 'Sí'. Desde que he estado enferma ya no he vuelto a sentir todo eso. y era en ese momento en el que sentía una gran felicidad cuando le preguntaba: '¿Me quieres?' Me parecía que me respondía: 'Sí'. APÉNDICE 19 DELIRIOS PROVOCADOS: RELACIÓN DE AUGUSTINE «Delirio provocado por éter. . Si la narración que precede es exacta . 161).-Aunque hayamos contado ya un gran número de veces las alucinaciones y las sensaciones experimentadas por las histéricas bajo la influencia de inhalaciones de éter. pero me parecía que me decía 'No'. al final. pág. nos ha ofrecido los siguientes detalles sobre los fenómenos que experimenta cuando se le ha hecho respirar nitrito de amilo: "Tras el nitrito de amilo.. experimentaba una sensación de placer que no me atrevo a explicarles.» Lande. le hablaría más abiertamente si me atreviese. pág. Efectos consecutivos a las inhalaciones de nitrito de amilo. el éter produciría casi constantemente sueños agradables.

en los que la enferma veía ojos rojos. Vemos que con las sensaciones voluptuosas se mezclan sueños dolorosos. El señor Ch. Entonces pierde la noción de todo lo que concurre a formar su propia personalidad y crea. me besa. La misma noche un interno.. la nueva personalidad que se le ha impuesto..» Boumeville y Régnard. se declara un auténtico ataque histero-epiléptico. etc. ArÉNDICE2Ü SUGESTIONES TEATRALES «Intentamos llevar el experimento aún más lejos. según la voluntad del experimentador. (. consisten en el cambio de personalidad. "El resto del día transcurrió bastante bien. puede creerse el Sr. Entonces podemos ver desarrollarse. " La acción del nitrito de amilo es menos agradable que la del éter. me acariciaba. etc. en perro. etc. me tomó de la mano diciéndome 'Buenos días'. es por lo que voy a citarles un ejemplo. en un ataque de locura. bastaba con disponer los brazos de la enferma en la actitud del inicio del ataque para que éste diese comienzo. que detenemos mediante la compresión ovárica. sin embargo. Richet ha citado ejemplos muy curiosos que distingue bajo el nombre de objetivaciones de los tipos. sobre todo desde el punto de vista psicológico. sin que parezca darse cuenta de lo que hay de contradictorio en el hecho de un animal que se sirve del lenguaje humano.. feliz. Ya no es únicamente a manera del alucinado que asiste como espectador a imágenes que se despliegan ante él.394 0 APÉNDICES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA tumba a mi lado. sangre. pero tuve la suficiente voluntad y firmeza de carácter para no abrazarle. al cabo de algunos segundos. Y. de cera. en cuerpo y alma. con la ayuda de sus recuerdos. que. etc. dientes azules. Ahora nos disponemos a afirmarle simplemente que está sufriendo su ataque. me hace cosquillas y me toca. como ocurre en ciertos alienados. y se la ve entonces ejercitarse en reproducir las conductas de dichos animales. después me retorcía. esto duró por espacio de 2 horas. III. Iconographie photographique de la Salpetriere. que venía a cumplir servicio. pero siempre más sobreexcitada de lo habitual. iba a pasear a su lado al bois de Boulogne. me di cuenta por completo de mi error. yo gritaba y. X o Y. no le dije nada. fue alcanzado por una bala en la cabeza.. no una ficción. vivía desde hacía algunos días con él. la enferma afirma ver y sentir perfectamente su pico y sus plumas. ) La alucinación puede actuar sobre la misma sustancia del sujeto en experimentación. dientes azules. que peleaban con armas de fuego. Un sujeto. porque me recordaba a M . No obstante. lo lleva a cabo y lo objetiviza. 187-190... Este experimento repetido varias veces al día siempre ha dado los mismos resultados. él se dio cuenta. se imaginaría que la obra que representa es una realidad. págs. en lugar de concebir un tipo como cualquiera puede hacerlo.. es como un actor que. yo también le besaba y le colmaba de caricias apretándome contra él. habla y responde a las preguntas que se le hacen. se cree de vidrio. vino a hablarme. animada. o su hocico y su pelaje.. de goma. 0 395 . feliz. Se puede igualmente transformar a la enferma en pájaro. porque el sujeto. siempre contenta con la misma persona. "Por mi parte. Experimentos todavía más interesantes. la sangre brotaba. y que él ha sido transformado. en el personaje que está encargado de interpretar. me dormí durante unas horas. M . siempre lo hacía con placer y ardor. un delirio sistematizado relacionado con la naturaleza de la sugestión. me enlaza con sus brazos. Creyendo todavía que M . me tocaba los senos. la vemos revolverse guardando infinitas precauciones por miedo a quebrarse. pero. Hay un momento de estupor y de duda.. Y yo. seguidamente hacía. me preguntó qué me ocurría.. al despertarme... enseñándome cosas hermosas en todo momento: siempre soñando.. He aquí algunos ejemplos de esas objetivaciones. entonces me sentí como electrificada de los pies a la cabeza. comportándome de forma totalmente inconveniente . entonces temblaba. etc. Soñaba que ya no estaba en la Salpetriere. bajo la influencia de una sugestión verbal. asistía a un teatro en el que se representaba una revolución: eran unos negros con ojos rojos. Si la enferma se cree de vidrio. durante ese estado cataléptico. Ya habíamos visto que.

. la señora A. viéndola sobre esa página totalmente blanca y vuelve a leer lo escrito. marca- a 397 . Continúa.. iAh!. " Como actriz. comenzó a escribirnos una canción titulada "El vino de Marsala"." (.) "Veamos.396 a LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA APÉNDICES Bajo la influencia de la sugestión verbal uno de los sujetos. a esa gran espingarda de Lucie. sufre las siguientes metamorfosis: Como campesina. isí. se encuentra por tanto en presencia de una hoja completamente virgen de caracteres. ya lo hemos dicho. luego se levanta. en un grado tal que no pueden ustedes imaginarse. querido! (se echa a reír). te digo! Cuando haya terminado mi labor. Mira. las barras de las t. . Siempre hay demasiada.-(Se pone enseguida de rodillas y comienza a rezar sus oraciones persignándose. es suficiente. varias hojas de papel superpuestas. pero no se preocupa por el obstáculo dispuesto. Esto no es para detenerle: no es. 728-730.) Como religiosa. itiene buenas piernas. sin tinta en la pluma. (Hace el gesto de desenrollar un vendaje. Sabes. date la vuelta. supongo. iVenga! iCanela! Vamos. está totalmente concentrado. que en realidad no dirige su mano con los ojos. un acento agudo o grave. Hay un herido en esa sala. Sabes que no he terminado mi labor. él termina. continúa escribiendo sobre la madera de la mesa o sobre la tela encerada que la cubre. Es un sueño vivido. Una vez lanzado a esta ocupación.. creo que cuanto más corta es la falda mejor queda. que no hace falta más que una hoja de parra. el trazo de la letra que estaba escribiendo sobre la siguiente hoja y sigue su tarea en esa página en la que la parte superior está medio en blanco. eres muy tímido con las mujeres. Se diría que todo tiene lugar en su cerebro. se detiene y se dispone a leer todo lo que ha escrito. más tarde . idéjame tranquila. Se le vuelve entonces a colocar papel blanco ante sus ojos.) Iré con mucho cuidado. Entonces no hay más que hacer coincidir exactamente las dos primeras hojas con la tercera y vemos que una barra atravesando. Tú también crees.-Su figura torna un aspecto risueño. Si en ese momento la mano que se agita alrededor suyo llega a ese estrecho círculo en el que parece que está restringido su campo visual. comas. págs. Después. Se puede gritar a su lado. Gros ]ean. iPues bien!. Si entonces se le retira rápidamente la hoja sobre la que escribe. sino que se trata de una simple imagen mental de lo que lleva a cabo. tenga tanto valor ante el dolor como ante el enemigo. sino una cucaracha que intenta atrapar. " (Hace como si estuviese ordeñando una vaca.-(Se frota los ojos. Dios mío.. No es un simple sueño. Yo.) "Déjame tranquila. ¿verdad que esta mañana está mejor? iVeamos! Déjeme deshacer su vendaje. Veamos. añadiendo puntos.. sí!. . También se puede incluso quitarle todo el paquete de hojas que tiene ante él. todos los días a las tres estoy en casa." Este ejemplo basta para mostrar cómo se opera esa transformación absoluta de la personalidad en tal o cual tipo imaginario. y continúa escribiendo sin dirección.) "Vayamos al hospital. iPues bien!. pues. Richet. en lugar del aire duro y molesto que tenía hacía un momento. acercándonos a él de lado. retoma la escritura. empleando la expresión del señor Ch. es mi director quien ha hecho que la alarguen. itengo que levantarme! Vayamos al establo. eh! "iPero bueno. APÉNDICE 21 ESCRITURA SONAMBÚLICA «La primera vez que hicimos esta prueba. "Ven ustedes mi falda. acentos. pues.) "¿Qué hora es? iLas cuatro de la mañana!" (Camina como si arrastrase los zuecos. ¿verdad que esto le alivia? iVearnos! Mi pobre amigo. Poco le importa. amigo mío. sobre el papel donde está su canción. Son unos pesados estos directores. haces mal. por lo general no es una mano lo que ve.. querido. pasar los dedos alrededor de su cara y hasta en sus conjuntivas.» Richer.. Gros ]ean. Études cliniques sur la grande hystérie ou hystéro-épilepsie. Una simple hoja de parra. Ven a hacerme una pequeña visita y tráeme alguna cosita. sin ocuparse de lo que ocurre. Entonces se puede interponer un cartón entre su mano y sus ojos. es en su cerebro. Más aún: una vez terminada la estrofa que escribía. ante él. se estira. Se han colocado. Ven a verme algún día. hablarle al oído.

y hacerla cometer una falsificación. Tengan en cuenta que podría haberle ordenado que no ejecutase dicho acto más que durante una hora.» Charcot. Y nos damos muy bien cuenta de que.. En un principio. como se ha querido decir. muy fácil de hipnotizar." Le soplo en los ojos. O incluso. los instintos de pudor se han rebelado en esta joven honesta y casta. Son los hechos de esta segunda categoría los que sorprendieron especialmente a los observadores. APÉNDICE 22 ¿HASTA DÓNDE LLEGA LA SUMISIÓN HIPNÓTICA? «Le digo a Wit. La hago entrar y la duermo de nuevo. Los experimentos de esta naturaleza son tan impresionantes que incluso resulta difícil resistirse a la tendencia de suponer que en la vida prácti- ca las cosas ocurrirían igual que en el hospital. como pueden ustedes juzgar.er experimento: le ordeno que se rasque la nariz al despertar. págs.. los experimentos llevan a responder afirmativamente a esta pregunta. tanto más plausible cuando de hecho las sugestiones experimentales no se limitaron a actos insignificantes semejantes a los que vengo de hacer ejecutar a Wit. La hago salir. corresponden exactamente a una letra sin acentuar. a una t sin barra de una u otra de las dos primeras hojas. Pero la he llevado a cabo varias veces en el relativo aislamiento de mi despacho. de que los hipnotizados "caminan hacia su destino como la piedra que cae".. un robo. la despierto. un autómata totalmente pasivo. analizando los hechos de cerca nos damos fácilmente cuenta de que no es totalmente de esta manera. Los hipnotizados aparecen en efecto como auténticos autómatas. influido por las apariencias. un asesinato en una fecha más o menos lejana. He aquí la hipótesis. a 399 . pueden ustedes constatar que cumple al momento el acto ordenado. sino que se han podido llevar a cabo varios tipos de crímenes en laboratorio. vean que cumple exactamente la acción que le he ordenado.. puesto que detengo el acto en vías de ejecución). o mañana o dentro de ocho días. 0 experimento: le pido que haga burla con la mano al auditorio. La joven que les presento es. He ordenado a la paciente (puesto que. i. ¿Es posible hacer ejecutar un crimen mediante sugestión? A primera vista. Clinique des maladies du systeme nerveux. Al despertar. mientras no está.398 a APÉNDICES LA INVENCIÓN DE LA HISTERJA dos sobre ésta. y las cosas se hubiesen producido exactamente en el momento indicado. pero. Se dijeron: pero si se puede ordenar así a un hipnotizado que cometa un acto en una fecha precisa. el hipnotizado pertenece al hipnotizador "como el báculo pertenece al viajero". 126-127 (redactado por Guinon). tomando la expresión del señor Liébault.er experimento: ésta no la reproduzco ante ustedes por razones que van a comprender. No obstante. no habría nada más fácil para un diestro criminal que dormir cuando y como él quisiese a una persona hipnotizable a su disposición. Volverá luego para ejecutar las sugestiones que voy a darle. Esta prueba resulta de lo más característico que podamos imaginar. Esta tendencia se encuentra en la comunicación que ofrecía en 1883 en la Sociedad médico-psicológica el señor Charles Féré. se despierta. cuando voy a ordenarle actos que por diversas razones le resulten repulsivos. Pero. 3. pero tras haber opuesto una gran resistencia a la tentación sugerida. quiero decirles lo que tengo la intención de demostrarles con ella. plausible en apariencia. no se trata de un acto de gravedad sino simplemente de una falta de respeto a las personas presentes. Observen que esta segunda sugestión se lleva a cabo con ciertas dudas. mientras duerme: "Cuando despierte se pondrá este sombrero en la cabeza y se paseará alrededor de la mesa. los llevará a cabo con tanta más resistencia cuanto más le repugnen. Voy a mostrarles que la sugestionada no es.. ténganlo en cuenta. 2. hoy médico de Bicetre. se trata de una enferma) que dé un beso a una de las personas presentes. Ustedes van a ver que esta joven ejecuta sin la menor dificultad las sugestiones indiferentes. Es indiscutible que en el laboratorio se puede hacer cometer a los histéricos hipnotizados simulacros de robos o de asesinatos. terminó por obedecerme (a medias.

ADHÉMAR. (1970-1981). 20-22. BIBLIOGRAFÍA GENERAL J. que es muy malo y habla mal de usted. 16 vols. III." Le soplo en los ojos. 0 experimento: le enseño este vaso y le digo: "Contiene arsénico.» Ballet. Jconographie photographique de úz Salpétriere. IPS. . (1928). (1961). 1879-1880. Paiis. Aux Bureaux du Progres médical/Delahaye & Lecrosnier. por Bourneville y Régnard. 1888-1918. pero con dificultad. X. 106 vols. o Bibliografía PlUNCIPALES PUBLICACIONES COLECTIVAS CITADAS EN EL TEXTO DESM: Dictionnaire encyclopédique des sciences médicales. 1864-1889. pero es relativo. Paiis. A. ARTAUD. Paiis. NIS: Nouvelle Jconographie de la Salpetriere. Citado por artículos. Omagiu lui George Oprescu . Aux Bureaux du Progres médical/Delahaye & Lecrosnier. por Bourneville y Régnard. Jconographie photographique de úz Salpétriere. Aux Bureaux du Progres médical/Delahaye & Lecrosnier. 1878. La obediencia no es por tanto tan constante y tan absoluta como se dice. Ya está despierta. 11. IPS. Paiis. «La suggestion hypnotique au point de vue médico-légal». 11. 232 páginas y 39 láminas. Toma el vaso. 261páginasy40 láminas. 1876-1877. 167 páginas y 40 láminas. págs.uvres completes (OC}. A. Gazette hebdomadaire de médecine et de chirurgie. Puede que lo haga en media hora. IPS. «Le cinquantenaire de l'hystérie». Este hecho les permite entrever que nos veremos expuestos a encontrar al menos algunas dificultades si pretendemos servimos de una persona honesta para hacerla llevar a cabo un acto criminal mediante sugestión. . Salpetriere. págs. Lo que deseo retener de estos cuatro experimentos es que esta joven no obedece a una sugestión de forma pasiva. en 5 series. octubre de 1891. Bucarest. 1836)». L. 1875. Jconograp!zie photographique de úz Salpétriere. París. compendio sin distribución. Jconograp!zie photographique de Úl SalpétriCre. CF. IPS. Cuando despierte le ofrecerá el vaso al Sr. La Révolution surréaliste. y BRETON. Bibliotheque Charcot. «Un dessinateur passionné pour le visage humain: Georges-Franc. Se resiste a algunas y con mayor energía cuanto más contrario es el acto sugerido a sus instintos y a sus tendencias..400 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA 4. por Bourneville y Régnard. Observen que el experimento no llega a su fin . pero admito que pueda ocurrir. 11-13. núm.:ois-Marie Gabriel (1775-v. Gallimard. 6. 1.. El automatismo es positivo.. ARAGON. un cuarto de hora. No estoy seguro. Masson/Hasselin/Houzeau/Labé.

2 vals. R. Charcot y Ribot. C. Casper». AzAM (1887}. (1931}. «Notes et observations sur quelques maladies puerpérales. compendio de sus principales trabajos. BouRNEVILLE. (1890}. BATAILLE. en L 'homme. (trad. Fragments d'un discours amoureux. G. Bert. BERCHERIE. Barcelona. París. Instructions signalétiques. (1955). esp. páginas 12-19. núm. esp. París. E. 1990). 22. (1858). 26. París. Recherches sur les maladies mentales. esp.(1959). par l'électricité statique. París. Bailliere (trad. BERNARD. (1935}. C . Cahiers du Cinéma. (1871}.(1890-1893}. (1893}. Seuil. París. BEH. y fÉRÉ. BLANCHOT. BAUDELAIRE. . BALLET. París. 13. ses lumieres et l'iconographie de !'invisible jluidique. Électricité statique. ed. esp. compendio de las observaciones recogidas en la Salpétriere e 1872 a 1875.402 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ARTHUIS. H. (1878). Barcelona. 137-181 (trad. Compression ovarienne intravaginale produisant le transfert. (1890}. París. XXII. BENJAMIN. Deux cas de déchirure du périnée». París. Les fondements de la clinique. I. París. Carré. Delahaye (3. BENVENISTE (1966-1974}. París. Madrid. Gallimard. (1890}. prefacio de Charcot. . Delahaye. (1865). 22. Progres médical/Delahaye. Doin. Revue philosophique. le langage. 1891}. 2 vals. Gazette hebdomadaire de Médecine et de Chirurgie. BAILLARGER. M. Identification anthropométrique. C. «L'reuvre d'art a !'ere de sa réproductibilité technique». París. (1876}. prefacio de Lantéri-Laura. Problemes de linguistique générale. A. Recherches cliniques et thérapeutiques sur l'épilepsie et l'hystérie. «Mémoire sur la condition de la bouche chez les idiots. 2 vals. Masson. París. Double prolapsus ovarien chez une hystérique. A. Bailliere.: Obras.).J. Bailliere. de Gandillac. Aguilar. (1962}. Lefons sur la physiologie et la pathologie du systeme nerveux. Notre corps vital fluidique. affictions rhumatismales. París. esp. París. Madrid. París. Rieger. prefacio de P.: Obras escogidas. Stuttgart. y 3. 9 vals.: Fragmentos de un discurso amoroso. núm. H. La photographie judiciaire. París. 15. a propos du Traité de Médecine légale de M. A. 222. Gauthier-Villars (nueva edición refundida}. Seuil (trad. (1975}. : El espacio literario. París. Alean. (1872-1873}. Aguilar. prefacio de Charcot. GauthierVillars. págs. 2005} . págs. L'áme humaine. Recherches expérimentales sur la physiologie des mouvements chez les hystériques. 57-79 (trad. W. Madrid. (1897}. La force courbe cosmique. ídem. la culture. Photographie des vibrations de l'éther. CEuvres (OC). maladies chroniques. Barthes par lui-meme. Alean. Madrid. 135-140. LyseOrnicar? BERGSON. a 403 . D. esp: «Breve historia de la fotografía». La chambre claire. Círculo de Lectores. Études cliniques et thermométriques sur les maladies du systeme nerveux. París. (1962 y 1863). Barcelona. 20. BARTHES. CEuvre scientifique. «Le message photographique». 1963}. París. (1880). Histoire et structure du savoir psychiatrique. Taurus. 3 vals. Revue photographique des Hopitaux de Paris. Taurus. Les troubles trophiques dans l'hystérie. ses mouvements. Ollendorff. G. Méthode de radiographie humaine. (1997}. Paidós Ibérica. ParentDavy. de M. . PUF (trad. Gallimard. P.ª ed. París. A. Gallimard. CEuvres completes (OC). L'espace littéraire. en Discursos interrumpidos. París. 1963}. París.. 19. «Le troisieme sens». París. Paidós Ibérica. Introduction a l'étude de la médecine expérimentale. Loi des Auras. París. (1893}. (1934}. París. Le magnétisme animal. (1896}. 1997). double conscience et altérations de la personnalité. Communications. París. 1990). Note sur la photographie. 2 vals. CEuvres complltes (OC). Hypnotisme et double conscience.: La cámara lúcida: nota sobre la fotografía. I. 1992}. (1970-1979}.TILLON. 1974. : Introducción al estudio de la medicina experimental. Progres médical/Lecrosnier & Babé. ATHANASSIO. Manuel pratique de ses applications médicales. V. Masson. 1971. 1. Traitement des maladies neroeuses. BAUMGAERTNER (1842}. 1997 [1983]}. Manuel des infirmieres. (1886). Gallimard (trad. (1882). (1970}. págs. Carré. (1980}. «Simulation inconsciente dans l'état d'hypnotisme». J. vol. Barcelona. vol. 525-531. BABINSKl. 127-138. Cahiers du Cinéma/Gallimard (trad. Masson. (1887).-M. (1887a). (1980). suivi d'une étude sur la médecine légale des aliénés.]ournal des connaissances médicales et pharmaceutiques. París.: «La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica>>. «La suggestion hypnotique au point de vue médico-légal». París. (1975-1976}.(1887b). Crítica. Hypnotisme. (octubre de. esp. París. BARADUC. en Discursos interrumpidos. «Petite histoire de la Photographie» (trad. BIBLIOGRAFÍA Denoel. BrNET. núms. Kranken-physionomik. París. La force vitale. esp. Progres médical. págs. págs. sa formule biométrique.

Brissaud y Sevestre. BouRNEVILLE. (1892). (1958). «L'alphabet des masques». 1975. H.: Los endemoniados en el arte. XXI. Psychanalyse a l'université. Naissance du psychanalyste.:aise de Belgique. 1803. BuRKE. Babinski. Delahaye.:on du Cours de Philosophie positive)». y Rrc HER. (1892-1893). «Qu'est-ce que la psychologie?». 1983). Alianza. 1. y VouLET (1872). (1837).j. (1876). 21. 2000). París. 1973). Blin. Gilles de la Tourette.e. F. Lefons du mardi a la Salpétriere. Vrin. París.-M. compendios del servicio de epilépticos y de niños retrasados de Bicétre. BREUER. (1886-1893). Asselin & Houzeau. (1980). Progres médical/Alcan. (1909). (1828). 2 vols. Charcot y Colin. (1887). J. PUF. Rueff. (1859). Notas sobre el curso de los Sres. págs. y SoNOLET. CHARCOT. en Études d'histoire et de philosophie des sciences.j. La vérité des miracles opérés a l'intercession de M de Paris et autres appelans. (s. París. París. París. núm. trad. 681 -683.(1966). Colin. (1903). Nascita della fatografia psichiatrica. Lafai quiguérit. 41-50. (1887). esp. CONTA.COT. París. París. DAMISCH.Jaén. núm. «Le couple pervers». Bemard.: Nacimiento del psicoanalista. Guinon. (1978). 313-324. CF. BROUARDEL..).056. Bibliotheque Charcot. núm. Collection du Docteur Spit<JZer (1980). de Lagentie de Lava"isse. BROUARDEL. Le normal et le pathologique. 1975. Ediciones del Lunar. BIBLIOGRAFÍA (1857).f. CHARCOT. De l'expectation en médecine. París. págs. (1973). 3 vols. 91-117. A. P . Vrin. Pichon & Depierreux. págs. P. ou cérébrales (45° lei. Exposición. París.. París. l'hystérie et l'idiotie. esp. París. París. V. De la contracture hystérique permanente. Exposición. Recherches cliniques et thérapeutiques sur l'épilepsie. (1893-1895). Bailliere. Progres médical/Delahaye & Lecrosnier. en Le désir et la perversion. Lefons du mardi a la Salpétriere. Tesis de presentación a la cátedra. «Figures de femmes hystériques dans la psychiatrie frani.-M. Le secret médica!. Notas sobre el curso de los Srs. Policlinique 78887889. Policlinique 78877888. «Possession. (1887-1888). A. Guinon. Bailliere.: Indagación filosófica sobre el origen de nuestras ideas acerca de lo bello y lo sublime. Nouveau traité élémentaire et pratique des maladies mentales. LEYGUES. Madrid. (1895). CLARÉTIE. 0 405 . rev. COMTE. 499-515. IX. Ollier-Henry. Ca' Comer della Regina. La médecine empirique et la médecine scientifique.404 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA (1880-1906). París. 842-882. V. publicado bajo dirección de G.: Histeria: lecciones del martes. Progres médical/ Lecrosnier & Babé (trad. Bulletin de psychologie.j. Progres médical/ Lecrosnier & Babé. «lnauguration du monument élevé a la mémoire du Professeur Charcot». L. D. Féré. Progres médical/Babé. O. 365-381. Album de photographie d'idiots de Bicétre. CHAR. R. CLA VREUL.J. (1967). Bailliere. 2005). París. BROUSSAIS. De l'irritation et de la folie. «Hypnose et expérimentation». L'ordre médica/. 1897. esp. Bailliere. F. H. démontrée contre M l'Archevéque de Sens. s.: El orden médico. Barcelona. BRIQUET. De Mesmer aFreud. Argot. Charcot.J. G . hystérie au XIXº siecle». 1956 (ed. págs.J. esp.-M. Delahaye & Lecrosnier (trad. XXXIV. París. 2003). CESBRON. 14. 2 vols. trad. reed. CARROY-THIRARD. UGE.:aise du XIXº siecle». «Considérations générales sur l'étude positive des fonctions intellecluelles et morales. (1888-1889). págs. París. núm. Payot (trad. (1981). ouvrage dans le- quel les rapports du physique et du moral sont établis sur les bases de la médecine physiologique. 231-245. 19. Recherche philosophique sur !'origine de nos idées du sublime et du beau. París. . La médecine moderne. esp.J. y FREuo. Les démoniaques dans l'art. 86. 1973 (trad. E. Histoire critique de l'hystérie. París. extase. CHERTOK. Traité clinique et thérapeutique de l'hystérie. Jaén. Contribution a l'étude du sommeil hystérique. 79-80. Hermann. Psychanalyse et sémiotique (coloquio de Milán). (1980). Clinique des maladies du systeme nerveux. Psychanalyse a l'université. París. F. Barcelona. págs. 1968. Venecia. y RAYMOND. Études sur l'hystérie. núm. París. 348. París. y SAUSSURE. CANGUILHEM. y PrTRES.J. págs. en Philosophie premiere. 123-131. (186 7). Blin. Les annales politiques et littéraires. PUF. Les centres moteurs corticaux chez l'homme. París. Bailliere. (1757). Centre Culture! de la Communauté frani. (1974). (1897). 27 vols. págs. CAGNETTA. (1979). Lecciones reunidas y publicadas por Boumeville. P. Seuil. Seuil (trad. S. núm. Ediciones del Lunar. Delahaye.-M . Gires anatomiques du XDf siecle. DAGONET. París. «Sémiologie clinique et sémiotique». 9 vols. Gedisa. CARRÉ DE MONTGERON (1737). París. Marie. págs. París. de Berman. P. IV. H. París. París. 1980). París. págs. (1898).uvres completes (OC). M. (1981). Nouvelle Revue de Psychanalyse. «Charcot le consolateur»..

Bulletin médica!. de Schloezer. trad. págs. J. Pour le cinquantenaire de la "Petite histoire de la Photographie" de Walter Benjamin». {1874).-M. 1979). París. Gallimard. A la découverte de l'inconscient. L. L'hypnotisme. París. Correspondance. 1. Madrid. Reinwald. «Ün the application ofphotography to the physiognomic and mental phenomena of insanity». Les mots et les choses. {1837). de Pézard. L 'archéologie du savoir. M. «Agiphot. W. PUF. París. F. Delahaye y Lecrosnier. trad. Gallimard {trad. Gallimard. 146-171. Histoire de la sexualité. Biblioteca Nueva. Gallimard {trad. H. La pathologie des émotions. París. rev. 1999). Revue philosophique. trad. DIAMOND. 1997). Nouvelle Librairie Nationale. G. L 'archéologie du frivole. D. 3-15. (1856). {1862b). «Hystérie».: Repetición y diferencia}. 1993). Paris. esp. Hachette. Brunnel/Mazel. págs. . reed. Une archéologie du regard médica!. esp. trad. Madrid. Madrid. 949-958. esp. 1872. {1968). SE. S. 1972 {trad. París. FÉRÉ.: Historia de la sexualidad. Charcot». C. {1886b). (1772). París. Les (JJUVTCS dans les hommes. R. París. Madrid. Le concept et la violence. París. 1979). {1888-1893). en The foce of Madness.{1922). esp. FLIESS. {1966). esp. «Quelques considérations pour une étude comparative des paralysies motrices organiques et hystériques». CEuvres et lettres (OC}. esp. 103. París. DELEUZE. F. París. París. 3. {1838). 1. présentés selon leurs significations biologiques. Galilée. (1961). XXII. Siglo XXI de España. Histoire philosophique de l'hypocondrie et de l'hystérie. París. 0 407 . XVII págs. W. «De l'influence de l'imitation et de l'éducation dans le somnambulisme provoqué». Bailliere. De l'asymétrie chromatique de !'iris considérée comme stigmate névropathique (stigmate iridien}. (1897). París. Gallimard {trad. págs. DAVID-MÉNARD. DosTOIEVSKI. M. DESCARTES. J. esp. GW. DANTE {1965). 7. núm. «Éloge de J.. de Pozzi y Benoit. SE. DuCHENNE DE BouLOGNE. 1974. De l'électrisation localisée et de son application a la pathologie et ala thérapeutique. 3. de Ach y Guir. Une archéologie des sciences humaines. Paradoxe sur le comédien. G. Traitement par la fumée de tabac». Villeurbanne. Alianza. Bailliere. Université de Paris VIII. C. DEBOVE.: Correspondencia de Freud. 19-22. 1389-1394. DUBors. 1003-1058 {trad. 39-59.: Las palabras y las cosas: una arqueologia de las ciencias humanas. SE.{1773). {1892). París. 24-26. 102-105. París. Gallimard {trad. M. DAUDET {1894). 9-13. «Esquisses pour la "Communication préliminaire" de 1893». trad. págs. Différence et répétition. {1953). Prefacio a Neue Vorlesungen über die Krankheiten des Nervensystems insbesondere über Hysterie.ª ed. Madrid. 1972 (trad. «Vomissements chez une hystérique. págs. {1886). {1900). (1873).) {trad. esp. F. L'expression des émotions chezf'homme et chez les animaux. UGE. SIMEP. Les morticoles.: Obras completas. Aguilar. {1977). 1994). París. 6 vols. M.. Revue médico-photographique des Hópitaux de Paris. 1976. de Feisthauer. Renouard. Seuil. 1977. págs. París. págs. Barcelona. Bailliere.). París. CEuvres completes (OC). Altaya. de B.: Los demonios. 39-55 («Estudio comparativo de las parálisis motrices orgánicas e histéricas».: Paradoja acerca del comediante. (1969). Gallimard. Naissance de la clinique. Alianza. Gallimard. DELBOEUF. BIBLIOGRAFÍA ÉLOIRE. hygiénique et médico-légal..: Obras completas. Charpentier & Fasquelle. {1871). Les cahiers de la photographie. trad. La volonté de savoir. 2000). H.J. Histoire de la folie a l'áge classique. 1996. Les maladies mentales considérées sous les rapports médica!. DIDEROT. París. DERRIDA.406 0 LA INVENCIÓN DE - LA HISTERIA {1981). 1. Mécanisme de la physionomie humaine ou analyse électrophysiologique de l'expression des passions. . Madrid. Études physiologiques et cliniques. 1998). 1966 {trad. 2. págs. Madrid. esp. FovEAU DE CoURMELLES {1890).: Historia de la locura en la época clásica. 19-24. {1963).ª ed. 1964). fÉDIDA. Biblioteca de Autores Cristianos. PUF {trad. {1886).. (1973). 1877 {2. Pour une épistémologie de la métaphore biologique en psychanalyse: la conversion hystérique. 13-21). esp. trad. GW. 1955 {trad. París. DARWIN. de Charcot. 1. Madrid.L. Sur les femmes. Gallimard. OC. Nueva York. Tesis. {1862a). P. págs.ª ed. Les relations entre le nez et les organes génitaux feminins. {1873-1939). págs. Plon.: El nacimiento de la clínica: una arqueologia de la mirada médica. Alean. Siglo XXI de España. {1978). 1. ídem. Les démons. Madrid. . ESQUIROL. págs. 1951. FREUD. París. B. de Berman y Grossein. págs. París. FouCAULT. 2 vols. núm.{1888). París. «Bericht über meine mit Universitats:Jubilaums Reisestipendium unternommene Sutdienreise nach París und Berlin». esp. Madrid. rev. H W Diamond. (1970). París. Biblioteca Nueva. FCE de España. Siglo XXI de España.: La expresión de las emociones en los animales y en el hombre. en OC. {1886a). D. vol. {1892). ELLENBERGER. {1976).

Madrid. en La naissance de la psychanalyse. páginas 343-720). Madrid. (1914c). psychose et perversion. Biblioteca Nueva. «Übservations sur l'amour de transfert>>. en OC. Madrid. «Le trouble psychogene de la vision dans la conception psychanalytique». 1996. dejankélévitch. 1358-1360). «Note sur l'inconscient en psychanalyse».. «Les psychonévroses de défense. 1996. (1896c). 1996. «Sur les souvenirs-écrans». trad. (1910). 131-143. págs. (1914a). revisada por Berger. Biblioteca Nueva. de Meyerson. en OC. 299-316). 1996. págs. en Cinq lefons sur Úl psychanalyse. (1915b). Madrid. PUF.. págs. Gallimard.ª ed. PUF. páginas 755-906). págs. 2. París. 169-177). en La technique psychanalytique. de Laplanche y Pontalis. 1979). 1. ídem. Biblioteca Nueva. psychose et perversion . Madrid. 1996. 209-256). (1895). 2017-2033). 81105 («Introducción al narcisismo». Madrid. 1936 (ed. 1996. 83-112 («La etiología de la histeria». 113-132 («Los recuerdos encubridores». 1996.. . vol. ídem. de Berman. 1968) («Psicoanálisis: cinco conferencias pronunciadas en la Clark University. en OC. Madrid. 2. 2. págs. 1973). «Esquisse d'une psychologie scientifique». págs. Madrid. 276-285). págs. págs. 1533-1563). revisada por Hesnard. trad. Biblioteca Nueva. en OC. de Guérineau. en La vie sexuelle. (1905a). . «Pour introduire le narcissisme». «Charcot». 1.. Biblioteca Nueva. en La technique psychanalytique. trad. 1996. págs. 67-155 («Historia del movimiento psicoanalítico». 1. en OC. trad. 1996. Biblioteca Nueva. 1969 (ed.. págs. trad. psychose et perversion . Estados Unidos». trad. págs. Trois essais sur la théorie de la sexualité. en OC. Payot. Madrid. Biblioteca Nueva. en Névrose. Biblioteca Nueva.. ídem. (1900). (1901). «Les fantasmes hystériques et leur relation a la bisexualité». trad. págs. vol. vol. (1909). 1. Biblioteca Nueva. 1996. Paris.. «Contribution a l'histoire du mouvement psychanalytique». vol. 1895-1940). de Laplanche y Pontalis. Madrid. revisada por Berman. trad. vol. págs. trad. 1996. en OC.408 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA (1892-1894). vol. en Névrose. Biblioteca Nueva. 1. de Lelay. Paris. (1915a). 1. en OC. Paris. PUF. 1948 (ed. 1968. págs. 286-298). GW. en OC. trad. en Névrose. págs. 1. 167-173 («Concepto psicoanalítico de las perturbaciones psicógenas de la visión». «Considérations actuelles sur la guerre et la mort>>. Madrid. 1631 -1635). Madrid. Biblioteca Nueva. Madrid. en OC. en OC. Madrid. 307-396 («Proyecto de una psicología para neurólogos». vol. 1953 (ed. 1996. 1996. Madrid. págs. 1950 (ed. 1. 9-22 («Sobre psicoterapia». págs. 1996. 1697-1701). trad. págs. 7887-7888». 1349-1353). de Berman. en OC. 1-14 («La neuropsicosis de defensa». (1914b). págs. 1926 (ed. vol. 1968). en OC. en OC.. de Bonaparte y Loewenstein. en Cinq psychanalyses. Cinq lefons sur la psychanalyse. 1. vol. en OC. 1973 (3. en OC. «L'étiologie de l'hystérie». trad. (1901-1905). 1962 («Tres ensayos para una teoría sexual». Payot. trad. trad. vol. 1967) («La interpretación de los sueños». págs. 1977).. trad. Bruno. págs. vol. Madrid. PUF. vol.ª ed. vol. de Laplanche.. 2. págs. 61-81 («Nuevas observaciones sobre la neuropsicosis de defensa». 1. Biblioteca Nueva. vol. 330-342). «Considérations générales sur l'attaque hystérique». en OC. Gallimard. págs. Biblioteca Nueva. (1912).. págs. Paris. 116-130 ·(«Observaciones sobre el amor de transferencia». págs. Madrid. «Fragments d'une analyse d'hystérie». (1896b). vol. Madrid. págs. trad. en OC. de Berman. psychose et perversion . en Métapsychologie. Paris. 1-91 («Análisis fragmentario de una histeria». Biblioteca Nueva. 161-165 («Generalidades sobre el ataque histérico». págs. PUF. «L'hérédité et l'étiologie des névroses». de Berman. 933-966). (1909-1910). 1979) («Psicopatología de la vida cotidiana». de Reverchonjouve.. 1689-1696). «Préface et notes a la traduction de Charcot: LefOT!S du mardi. páginas 149-155 («Fantasías histéricas y su relación con la bisexualidad». 1. Biblioteca Nueva. 105-115 («Recuerdo. vol. trad. répétition et perlaboration». BIBUOGRAFÍA (1905b). de Bissery y Laplanche. en OC. (1899). 1978). «De la psychothérapie». 0 409 . ídem. 2. págs. (1894). págs. vol. Biblioteca Nueva. de Guérineau. «Nouvelles remarques sur les psychonévroses de défense». 1169-1230). 21-35 («Charcot>>. 1. (1908). Psychopathologie de la vie quotidienne. . 1. 1007-1013). 1683-1688). 1977). (1896a). repetición y elaboración». Guérineau y Oppenot. de nombreuses phobies et obsessions et de certaines psychoses hallucinatoires». vol. L'interprétation des réves. París. 1996.. trad. 2. vol. 47-59 («La herencia y la etiología de las neurosis». de Laplanche. PUF. Madrid.. Biblioteca Nueva. en OC. 1996. vol. 1996. págs. Essai d'une théorie psychologique de l'hystérie acquise. París. 1954 (ed. 1996. Biblioteca Nueva. págs. dejankélévitch. págs. págs. trad. Payot. en OC. 1956 (3. «Remémoration. Biblioteca Nueva. Paris. 2. SE. 30-38). de Jankélévitch. en Névrose. 1996. págs. 175-187 («Algunas observaciones sobre el concepto de lo inconsciente en el psicoanálisis». 1996. de Berg·er y Laplanche. 2. págs. Madrid. trad. (1893). en La technique psychanalytique. en Essais de psychanalyse. Paris. Biblioteca Nueva. de Berger. págs. 2. París.

(1978). «Documents pour servir a l'histoire des somnambulismes». 1936 (ed. Gallimard. de Hyppolite. G. de Boehm y Waelhens. étymologique de la littérature érotique. G.(1898). 1892-1893. 2053-2060). GILARDI. en OC. París. págs. W. HAHN. (1890). cfr. G1LLES DE LA TOURETTE. París. GrnLLAIN. 3. FCE de España. HEGEL. Madrid. trad. reed. págs. (1976). . Madrid. núm. trad. 1950 (ed.410 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA París. (1897-1898). 36-55. (1921). (1893). París. en Métapsychologie. 1968) («Autobiografía». en OC. esp. esp. en Charcot.Véase Obras completas. págs. 2101-2117). núms. en Charcot. trad. A.. Payot. y WOLTKE. págs. L 'institution asilaire et la révolution dérnocratique. G. (1979).: Fenomenología del espíritu. París. La pratique de !'esprit humain. La Salpétriere. Biblioteca Nueva. Gallimard. Milán. (1933). 115-119. págs. Masson. (1980). Gallimard. París. Biblioteca Nueva. 1996. y HUET. 1996. págs. Dictionnaire historique. 1968). Biblioteca Nueva. GUINON. Photo-midi. «Contribution a l'étude des baillements hystériques». G. págs. «De l'influence des excitations sensitives et sensorielles dans les phases cataleptique et somnambulique du grand hypnotisme». stylistique. de Berman. 3 vols. 108 y 110. 2. GUINON. (1894). «Petit manuel de photographie spirite sans "fluide"». Gallimard. GrnNON. (1926). 3. «L'auréole photographique». 11. a 411 . trad. (1886). (1868). Madrid. vol. 3101-3206). «Pourquoi les lointains viennent trop en photographie». revisada por Hesnard. Sa vie. HEIDEGGER.. Madrid. A. 2833-2883). (1817-1830). págs. Revue des questions scientifiques. (1925). La phénoménologie de !'esprit. 2761-2800). Montpellier & Delahaye & Lecrosnier (3. Alianza. (1888). 45-63 («La represión». Lefons de clinique thérapeutique sur les maladies du systeme nerveux. P. Madrid. FCE de España. en OC. 230-261 y 353-379. núm. rhétorique. «L'attitude et la marche dans l'hémiplégie hystérique». Madrid. y BREUERJ. págs. GUILLAIN. (189lb). G. (1915d). págs. (1889).. G . 1964 (trad. en OC. «Sur les prétendus enregistrements photographiques de fluide vital». 11. . (1887). 2 vols. Madrid. Plon-Nourrit. HABERBERG.ª ed. Nouvelles conférences sur la psychanalyse.(1889). GuÉBHARD. M. en Essais de psychanalyse. GUIRAUD. 1996. y MoNTMÉJA. 97-119. Son ceuvre. <'. 63. París. GAUCHET.: El ser y el tiempo. y SWAIN. NIS. 29. págs. 1971) («Nuevas lecciones introductorias al psicoanálisis». NIS. Inhibition. 1981). G. G. 1996. E. Madrid. 3. Masson. 1951 (ed. 77-88.j. págs. París. de Jankélévitch. de Bonaparte. París. 3. en OC. (1927).Jean-Martin de Charcot». «Psychologie collective et analyse du Moi». PUF. síntoma y angustia». BIBLIOGRAFÍA GRASsET. vol. Plon-Nourrit.. 2000). 3 vols. GALTON. L 'hypnotisme et les états analogues au point de vue médico-ligal prefacio de Brouardel. (1925). trad. (1891-1895). Aubier-Montaigne. Madrid. 2563-2660). 2. 3-7. NIS. 1-12. De Charcot aBabinski. NIS. págs.Es DE LA TOURETTE. Progres médica!. 83-175 («Psicología de las masas y análisis del yo». . páginas 70-167 y 177-265.. Madrid. trad. G.. L'Étre et le Temps. S. Biblioteca Nueva. Biblioteca Nueva. A. BREUER y FREuD. esp. . symptóme et angoisse. «De la superposition des troubles de la sensibilité et des spasmes de la face et du cou chez les hystériques». 1996. vol. París. páginas 107-129 y 170-187. Les agents provocateurs de l'hystérie. Faculté de Créteil. Londres. págs. París. «De l'influence des excitations des organes des sens sur les hallucinations de la phase passionnelle de l'attaque hystérique». Chamerot & Lauwereyns. Étude du róle de l'hystérie dans la naissance de la neurologie moderne. Payot. vol. trad. NIS. d'apres l'enseignement de la Salpétriere. FREUD. Traité clinique et thérapeutique de l'hystérie. VI. Clinique photographique de l'Hópital Saint-Louis. Inquiries into human faculty and its development. de Gandillac. F. 106. Moniteur de la Photographie. (1955). 1996. HARDY. P. Traité pratique des maladies du systeme nerveux. 1. de Laplanche y Pontalis. y MATHIEU. (1807). Storia socia/e della fotografia. París. 235-267 («Consideraciones de actualidad sobre la guerra y la muerte». trad. Archives de Neurologie.: Enciclopedia de las ciencias filosóficas. (1898). Biblioteca Nueva. Feltrinelli. prefacio de Charcot. 1978) («Inhibición.(1891-1892). págs. reed. 1951 (ed. vol. págs . págs. (1890).. Progres médical/Delahaye & Lecrosnier. en OC.J-M Charcot (7825-7893). «L'inconscient». Encyclopédie des sciences phiwsophiques en abrégé. trad. Ma vie et la psychanalyse. núm. Tesis de Medicina. París. en OC. 1997). La vie scientifique. de Laplanche & Pontalis. GILI. Biblioteca Nueva. Coulet. 241-250. S. 1970 (trad. G. París. «Charcot et son influence sur l'opinion publique». (1897). (189la). págs. 65-123 («El inconsciente». 2061-2082). págs. Gallimard. (trad. M. (1883). 2éme série. París. Biblioteca Nueva. Madrid. París. 1996. 1947. G. vol. F.). La photographie pour tous. 1892-1893. (1915c). 1996. A. de Tort. «Le refoulement». ídem. Macmillan.

esp.: Diario de un seductor. Barcelona. Chemins qui ne menent nulle part. (1883). págs. (junio de 1895). HIRT. . Traité d'ékctricité médicak. París. 1962 (ecl 1980) (trad. D. págs. Nueva York. Grassart. Rueff. a propos de l'hystérie au XDf siecle. (1954-1955). S. E. Le sujet de la philosophie (Typographies 7). 24. 1978 (trad. Tesis de Medicina.os. (1978). L. KrERKEGAARD. Scilicet.. . Essai de psychologie expérimentale sur les formes inferieures de l'activité humaine. Recherches physiologiques et cliniques. París. 2004). págs. Gallimard. núm. 1888). Depélafol. 1997). (1798). París. (1972-1973). Conversations avec Kajka.(1978). P. París. 1975. Charcot. (1856). esp. inédito. de Olañeta Editor. núm. págs. État mental des hystériques. de l'hygiene et du Service des salles de malades. (1953). Son reuvre psychologique». Critique de la Faculté de juger. Rapport sur le service des aliénés du département de la Seine pour l'année 7862. Psychanalyse ii l'université. Ve!.: Vida y obra de Sigmund Freud. págs. R. Madrid Espasa-Calpe. HÉNOCQUE. núm. de Kahn. Vrin. (trad. La passion d'etre un autre.412 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA (1935-1952). Les quatre concepts fondamentaux de la psychanalyse. «Des contractures spontanées et provoquées de la langue chez les hystéro-épileptiques». (1790).ª ed.J. (1973b). Seuil.ª ed. 203-226. OC. l Les écrits techniques de Freud. vol. 3 vols. C. París. viii]. · . Cátedra. <'. Le Séminaire. «La méprise du sujet supposé savoir». Seuil. Gallimard (trad. LEGH. París. 3. Madrid. PUF. P. Le Séminaire. esp. 31-41. París.JoséJ. P. lntemational General. Le Séminaire. Seuil. (1872). Dupont. esp. 21. L'Or nte. París.f.: Caminos del bosque. 1970 (2. Étude pour la danse. L'automatisme psychologique. de Lortholary. L'art de connaítre les hommes par la physionomie. Barcelona. Bourgois. 2005). . núm. 1996) . Anthropologie du point de vue pragmatique. 2 vols. Gallimard. Gedisa. Revue philosophique. París.) (trad. 283-412 (trad. KANT. y TEULIERES. HERVEY DE SAINT-DENYS (1867). «L'étourdit>>. 10. Finnegans Wake (fragmentos adaptados por Du Bouchet). 2éme série. esp.: Anna Livia Plurabelle [Finnegans Wake. jANET. de Berman. -Ap~tiQns aux sciences médicales».: Obras completas. Barcelona. de Brokmeier. 1958 (2. 1980. Les stigmates mentaux.: Psicoanálisis: radiofonía y televisión. s.: Crítica del juicio. de Tisseau. LAl'LASSOTTE. Anagrama. Étude sur les h6pitau. París. Gallimard. Scilicet. trad. Madrid. 1962 (trad. KRAuss. LACOUE-LABARTHE. 1970. lntroduction a une anatomie de la pensée médicale. (1956-1957).. P.x considérés sous le rapport de leur construction.(1964). «Photographie. A. LE BRUN. Portrait de l'artiste. Télévision. Freud. trad.ª ed. Séminaire sur «la relation d'objet». LAUTRÉAMONT (1970). París. (1978). (1889). 5-52.J. págs. (1961-1962 ).: Introducción a la metafísica. París. (1968). núm. (1979a). trad. 1979). Madrid. Es uisses photographiques apropos de l'Exposition universelle et de la gue e d'Orient. París. (1949). «La Mettrie et "le labyrinthe de l'homme"». París. (1846). Nouvelle Revue de Psychanalyse. Traité complet de l'hystérie. XX Encare. Le Séminaire. Séminaire sur l'identification. 1992). DESM. págs. (1968). 203-207. 1979 (4. Barcelona. págs.J. (1973a). «Mydriase hystérique». (1966). 1.: Conversaciones con Kajka. F. 1981). AubierFlammarion. (1976). (1887). Les Lettres nouvelles. 2006). de la distribution de leurs bdtiments. Montpellier. (1863). NIS. . Alianza. París. jANOUCH. 1820. C. ed. de l'ameublement. París. Alean (2. Seuil. núm. La vie et l'(Jfuvre de S. (18~b. 1. esp. París. 2003). Barcelona. 569-604. LEGENDRE. Les reves et les moyens de les diriger. Paris. Paidós Ibérica. «tacing Nadar». París. BIBLIOGRAFÍA LAcAN. (1953-1954). LAFON. lntroduction a la métaphysique. y ÜNIMUS. París. Le journal du séducteur. trad. Paris. UGE. (1978). «Conférence sur l'expression générale et particuliere». Observations pratiques. (1775-1778). C.: Antropología en sentido pragmático. págs. Bailliere. Espasa-Calpe. XI. en général. HussoN. «La phalla-cieuse». París.-M. III. de Moreau. Vrin. trad. Seuil. Anagrama. C. Palma de Mallorca. rev. Écrits. Das Hospiz «La Salpetriere» in París und die Charcot'sche Klinik far Nervenkrankheiten. E. (1907). núm. 1970). G . 1967 (trad. Alianz~. (1862). Dupont. Destino. a 413 . 5. 93-121. Alean. esp. CEuvres completes (OC). (1668-1696). Amyot. E. de Foucault. 2003). (1889). Grass-Barth. LAcAN.: El seminario. esp. JoNES. págs. págs. París. 1992). LEDUC-FAYETfE.ª ed. 1975. H . LAVATER. esp. G. «Sexualité et névrose avant Freud: une mise au point>>. 29-47. (1939). París. (1893). trad. Seuil (trad. LANDOUZY. (1980). Revue Philosophique. ll Le Moi dans la théorie de Freud et dans la technique de la psychanalyse. E. 243-251. trad. 1973. de Philonenko.. 343-364.. esp.(1979b). Madrid. París. esp. III. October. NIS.. 2. Seuil. M. 10 vols. LAUFENAUER. Breslau. París.) (trad. JoYCE. 1978 (trad. 4. A. 414-418: -~. LECHUGA. París. París.

A. París. Le service photographique de la Salpétriere. París. (1914). núm. les sciences et ['industrie. MILLER. 411 -438. «Machine d'induction». Paris. Solin. XLII. esp. 608-623. de Roche. (1888a). Revue Médico-photographique des Hópitaux de Paris. (1945). (1976). París. págs. trad. d'apres Jean-Fran<. París.(1907). seguido de «Note sur Freud et l'hypnose». Prefacio a la Revue photographique des Hópitaux de Paris. (1978). LUYs. H. París. Leipzig. de Richard. Revue franr. revisada por Saint-Aubin. Doin. (1878). (1889a). «Épilepsie et hystérie. médecine légale. Paris. (1889b).J. . A. «La maladie de la filie de Saint-Géosmes. pág. París. París. Gallimard. criminel-né. París. théorie.414 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA LloNARD.). Masson. Psychanalyse ii l'université. Masson. interprétation. (1896). ou des frontieres de la peinture et de la poésie. prefacio de Charcot. sin paginar. E. trad. La photographie ii l'éclair rrwgnésique. (1766). (1896). «Pulsion et présence». 2. Traité des maladies nerveuses en vapeurs et particulierement de l'hystérie et de l'hypocondrie. 1980. esp. (1980). Hermann. 2 vols. 2 vols. París. Traité pratique du développement. De la débilité mentale physiologique chez lafemme. G. y FERRERO. 1885 (2. (Euvres complites (OC). Paris. Barcelona. La photographie modeme. (1978). París. La France médicale. paralysie générale. 1961 (trad. La photographie instantanée. esp.J. 27-51. J. Contribution a l'histoire des maladies». (1881). núm. C. Les émotions chez les sujets en état d'hypnotisme. núm. (1878). 250. Alean. París. MALDINEY. G. Médecins et malades au XIX siecle. La méthode graphique dans les sciences expérimentales et principalement en physiologie et en médecine. «Une révolution anatomique». journal of the American Psychoanalytic Association. (1886). 73-80. París. Paris.fou moral. LOUYER-VIILERMAY. (1893). (1876-1893). esp. MALLARMÉ. L. A. 2006). págs. Gauthier-Villars. París. Paris. MoNTMÉJA. (1893a). (1905). 2 vols. (1901). 223-256. (1888b). LOMBROSO. núm. Gauthier-Villars. Vitoria-Gasteiz. Ihéátre d'épouvante.:ois-Clément Morand» (1754). MoEBIUS. Aide-mémoire pratique de la photographie. MAREY. Folio. Maxtor Libreria. Gauthier-Villars. págs. P. MARIN. 2005). (s. NIS. Lrvr. (1873). La photographie ii la lumiere arti. «Sorne aspects of Charcot's influence on Freud». Bassarai Ediciones. E. (1975).aise de psychanalyse. de Meille. LESSING. págs. Détruire la peinture. de Bialostocka y Klein. (1975). 5. págs. (1869).: El Atlas criminal de Lombroso. Paidós Ibérica. MoNTMÉJA. L'évolution de la photographie. MEIGE. 15. A.J. Paris. LoMBROSO. París.: Para una tumba de Anatole. Masson. Paris. Gallimard/julliard. Bailliere. trad. Masson. París. Omicar?. (1969). (s. NIS. épileptique. A. trad. (1893b). Ler. La photographie médicale. 3. J. (1886). 1887. Omicar?. Pour un Tombeau d'Anatole.: Un comienzo que no termina: transferencia. LORDE. Delahaye y Lecrosnier. Aítres de la tangue et demeures de la pensée. Le développement de la méthode graphique par la photographie. B.). 49-77.J. V. BIBLIOGRAFíA (1887). 1896. Laocoon.:aise pour l'avancement des sciences. 1982). Traité clinique et pratique des maladies mentales. 4.ons cliniques sur les principaux phénomenes de l'hypnotisme dans leurs rapports avec la pathologie mentale. París. Bailliere. Pratique et applications. LosSERAND.). Carré. «Crime et suggestion». V ogel. Seuil. de y RENGADE. Ihéorie et pratique. Alcoolisme. MANNONI. folie des héréditaires dégénérés. París. Doin. Un commencement qui n'enfinit pas. Alean. I. de Régnier y Bournet. París. (1890). J. Bailliere. LONDE. H. París. «Vapeurs de femmes». teoría. O. C. L'age d'homme. Recherches sur les centres nerveux. Gauthier-Villars. L'homme crimine[. Iconographie photographique des centres nerveux. J. Galilée. 97-115 y 174-183. Association Fran<. G. París. Traité pratique de la photographie et de ses applications ii ['industrie et ii la science. Seuil (trad.f. . La femme criminelle et la prostituée. (trad.ª ed. Masson. Barcelona.(1885). (1978). Allgemeine Diagnostik der Nervenkrankheiten. Méquignon.ficielle. - a 415 . de (1874). París. núm. Transfert. La photographie dans les arts. págs. La photographie modeme.J. 1964 (trad. París. (1977). (1816). Études de psychologie expérimentale faites ii l'aide de substances médicamenteuses ou toxiques impressionnant ii distance les réseaux nerveux périphériques. Étude raisonnée des divers révélateurs et de leur mode d'emploi. 2003) . págs. MrLLER.: Laoconte o los límites en la pintura y la poesía. ed. étude anthropologique et médico-légale.f. Lausana. S. Valladolid. MAGNAN. Application aux sciences médicales et physiologiques. Gauthier-Villars. Charpentier et Fasquelle. de (1909). interpretación.

a espressione del delirio nell'arte. (1892). (1955). Gallimard (trad. Par-delii Bien et Mal. L'espece de chose mél. doul. esp. 1980). M. 1971. págs. Alianza.a peur. Cahiers pour l'analyse. NIS.-L. 2 vols. P. «Le passé de la passion. 208-213. 9. l'étude de l'hystérie trau matique. NASSIF. de Durand. Gallimard (trad. 1-52. París. «Études sur l'attaque hystéro-épileptique faites a l'aide de la méthode graphique». 1991). Madrid. Gallimard. 731 -1192. esp. (1809). París. NIS. C. «Entre Freud et Charcot: d'une scene a l'autre». Le groupe inconscient.a mémoire. /. París. P. SHAKESPEARE. Verona. 21. 366-406. núm. París. Plon-Nourrit. Cátedra. 1969). Iconografia fotografica del Grande Isterismo . Le lien et /. págs. París. esp. trad. Traité médico-philosophique sur l'aliénation menta/e ou la manie (2. Paolo Uccello. 51-76. Psychologie phénoménologique de l'imagination. E. morphinisme. «Diathese de contracture». P. Paralysies et contractures hystériques. (1940). «Centenaire de Charcot». págs.: Más allá del bien y del mal: preludio de una filosofía del fo. esp. (1872). Clinica Medica - Propedeutica di Pisa. Sur les commencements de /. 1996). La Salpétriere. Madrid. 25-26. y NIS. Drucker e Tedeschi. (1980). París. París. París. CEuvres completes (OC). VII. Le Déluge. «Observation de contracture hystérique guérie subitement apres une durée de deu. Ego sum. Madrid.e réve et lo.: Obras completas. París. París. núm. PONTALIS. Seuil. Freud.(1925). La photographie.adies épidémiques de /'esprit. París. Madrid. págs. M. 2 vols.a psychanalyse. RrMBAUD.: La imaginación. Doin. STAROBINSKI. Revue Neurologique (1925). Bourgois. Traité des dégénérescences physiques. Richard (trad.turo. «De l'action thérapeutique des courants continus». NIS. (1886). (1958). Galilée.ª ed. Traité théorique et pratique des mal. S. J. (1975). Doin. págs. H.: Poesía completa. RuMMo. G. (1978). PINEL.J.epsie. ScHAFFER. E.: Obras completas. B. Les mal. W. RÉGNARD. LefOns cliniques sur l'hystérie et l'hypnotisme. Delahaye & Lecrosnier. Gallimard (trad. F.. P. 0 417 . París. Hachette. París.a fotografía. Études cliniques sur /. B. Revue photographique des Hópitaux de Paris. NIETZSCHE. PrTRES. Madrid. 6. (1890). P. 11-17. OJ¿and j'étais photographe. Textes médicau. Seuil. C. F. ÜNIMUS. Flammarion. (1891). de Heim.ancolie. (trad. Le nom et l. Sorcellerie. págs. (1881-1885). SOUQUES. París. A (1884). Davy. 1977. SoLLIER.: Sobre !. OC.eur. Nouvelle revue de psychanalyse. - BIBLIOGRAFÍA HISTERIA (1977). TEBALDI. págs. 286-292 y 332-341. Grimblot & Raybois. (1980). Études cliniques. SoNTAG.x et commentaires». ScHEFER. MOREL. SARTRE. 130-150. (1979). París. París. (1889). 1-2 12 (trad. . Prosa completa. J.Isteroepilessia. Flammarion. «Le mécanisme de la contracture chez les spasmodiques. París. THYSSEN. SoNOLET. A (1891). Cahiers du Cinéma/Gallimard. Nmc A. París. 2 vols.aRenaissance au XVI' siecle. París. Lesfouset leurs médecines de l.-P. Gallimard. /. RABELAIS. París. y RrcHER. Charcot intime.416 0 LA INVENCIÓN DE LA MoREL. Exposición. Charcot. Trois siecles d'histoire hospitaliere. 1881 (2.(1980). L'inconscient. París.: Tratado médico-filosófico de /. CEuvres comp!. esp. (1878). 641-661. NIS. págs. SAFOUAN. trad. P. (1908). hémiplégiques ou paraplégiques». «Freud et la science». (1979). y QuETEL. A (1972). (1979). París. Seuil (trad. (1939). Genese et nature de l'hystérie. esp. Barcelona.). La Table ronde. (1887). 1996. . Galilée. Saint-Augustin. le dictionnaire.a grande hystérie ou hystéro-épil. en Vues. L'invention du corps chrétien. Omaggio al prof J-M. CEuvres compl. RÉGNARD. RrCHER. (1976). Nieva. págs. (1974). magnétisme. Isidoro lbarra Editor. (1893 y 1894). 1988).a Peste. París. (1857).etes (OC). NANCY. Edhasa. y aum. París. París. Edhasa. M. prefacio de Daudet. (1959). págs. et des causes qui produisent ces variétés mal. núm.adives. A (1852). P. D. págs. V ALÉRY. 1910). rev. París. Cátedra. P. Nancy/ Masson. NIS.J. 344-353. Galilée.j.adies mentales.aisir.ª ed. «Contribution a l'étude des syndromes hystériques "simulateurs" des maladies organiques de la moelle épiniere». 22-34. Aguilar. Bailliere. Recherches cliniques et expérimentales de psycho-physiologie. París. Masson. Madrid. págs. 409-455. París. L'imaginaire.e corps. 305-321. Gallimard. Nápoles. esp. A (1891). París. (1897). 1948. L 'échec du principe de pl. Flan1marion.etes (OC). intellectuelles et morales de l'espece humaine. délires des grandeurs.-L. 147-167. NADAR (1900).a manía. (1888). «Centenaire de la Photographie».x années». SrnoNY. (1973). Alean. 2 vols. (1968). 1997). Contribution ií. «De la morphologie des contractures réflexes intrahypnotiques et de l'action de la suggestion sur ces contractures».J.J.). págs. Revue mensuelle de médecine et de chirurgie. en Entre !. L'homme ordinaire du cinéma. Fisionomia ed espressione studiate nelle loro deviasioni con una appendice sull. (1979). 300-326. Barcelona.a enajenación mental o /.

134136. 309 Bemard. núm. 314 Burke. 136. 158-159. Lefons cliniques sur les maladies mentales professées a la Salpétriere. Auguste. 64. 43 Burq. 197. 171-173. 354 Azam. 358-359. 25. vol. 385. 374. 162-164. Louis. 253. 260. 211. 45-46. Romantisme. aspects de l'évolution des idées sur la frontiere entre la. 356 Augustine. 78 Benjamin. 273. Giorgio. 232233. 164. 282. névrose et la. Claude. 769. (1976).234. 327. 792. 51. 238. (1876). 287.229. 213. 290. 347. 149. 112. 350. 347-348. 326.216. 270. Honoré de.(1883). págs. 285. 262 Babinski. (1876). 264.. contribution a l'histoire de la psychiatrie. A. 97. 322. 247.. 96.. 245. 783.284 Bemheim. 729.(1978). D. 215. VOISIN.Jules. París. París. Hippolyte. 48. 362 Artaud. 335339.236. 757. París. 118. 378. 384 Bidet. 26 Comte. 176-179. 17-33. 337 Bazard. 258. 60 Daguerre. 83-84 . 102 Baillarger.Jules. 307-308 Bertillon.. 242-243. E. 765. 240. 373. 245. 113-370. Georges. (1826). 368-369.391. 797. Des causes morales et physiques des mala. 312 Breuer. 375. G. telles que l'hystérie. 274. (1968). 297. o Índice onomástico Andree.387.364-365. 197. 126-131. 355 Baudelaire. 342. 725. Seghers. 373.389. 295. 400 Balzac. Antonin. A. 184. 83. 18. 368 Boumeville. 78-79. H. 133. París. psychose. Ornicar?. .398 Clarétie. 7. . Alfred.J. Charles.386 Barthes. 732. 350.James. París. 776.357 Brouardel. 785. 194. 293.Jacques-Mandé. H.. VILLECHENOUX. 728. 120. 60 Ballet. 304-322. Henri. Roland. 297. 186.. 53. 166. 13-14.377. 202-203. 26-33. 787. 110-111. 101. 217. Bailliere. 146 Bergson. P. la. 32-33. 188. trad. 259. 247-252. 778. 159. 22. 82. Histoire de l'hystérie. 790. 140. Ornicar?-Analytica. 382. ZoLA. 15.. 158 Aristóteles. 196. 105-108. folie hystérique de 7870 a 7978. 262 Dagonet.394 Braid. 100. 13. 752. 47. . 789. 216 Brouillet.378. 120. 282 Carré de Montgeron. F.dies mentales et de quelques autres ajfections nerveuses.343. E. 138. Pierre. 266-268. 181. págs.275. Tesis de Medicina. 333. 360.(1980).268. 102103. Alphonse. VEITH. 1973. 782. 71. 344-345. 99. 194. 35-38. 315 Baglivi. 94. Lefons cliniques sur les mala. 57-66. 87. Le cadre de la. Walter. 222. 13-30. 130 Baraduc. 60. 224-225. 373. 139. G. 138-141. 55. 40-44.dies mentales et sur les maladies nerveuses. 172. 730. 245. 69. 17-18. (1965). 377.418 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA l. 294.. 282-284. Bailliere. «Psyché de la femme: note sur l'hystérique au xrxe siecle». VOJSIN.237. Bailliere. 770. c. 211. nymphomanie et le satyriasis.J.238. 363. V. París. 330. de Dreyfus. 145. «La convulsion de Saint-Médard». Son Excellence Eugene Rougon. núm.232. Jean-Martin. 308. 71. 124. 40.-M. 123-124. 46. 306 Briquet. 122-123. 24. WAJEMAN. 204-209. 134. 264. 299. 141 Charcot. 330. 155. 793. 124. 233 Bataille. 357. 222. 325. 262. 64.. págs. «Théorie de la simulation».

138. 78 Diderot. 354. 766. 797. 134. Philippe. 298-299.391. 87-88 Joyce. 120. 33 1. 220. 60.J. Franz Anton. P.392 Lorde. 756. A. 64 Valéry. 110 Descartes. 292.. 374 Guinon. 131. 329. 80. 238. 769... 50. C.. 274. H. 82. 273. 230231. 13. Arthur. 146 Régnard. 57 Galeno. V. 87 Kant.. de. 52. 376 Restout. René. G. 56. 224-225. 188.420 0 ÍNDICE ONOMÁSTICO ÍNDICE ONOMÁSTICO Dante Alighieri.46. 74 Freud.. 142. 76 Londe. 118-119. 127. 251. 72. 8. 287 Lavater. 65 Janet. 86 Diamond. Paul. 102 Westphal. F. 760 Shakespeare.377. 12 Hardy.Jacques. 97.. 787. 236 Pinel. 265 Vigouroux. 162 Montméja.Joséphine. 17~ 181. 15. 241. 369 Gabriel. 348 Liébault. 162. 236. 51. 395-396 Rimbaud. 138. 48-49. 732. 360 Mesmer. Denis.379. 46 Nietzsche. 277. 12 Lombroso. 233. A. 344. 170. 68. 74.. 26 Darwin. 38. 242 Pitres. 64. 288. 71 Daudet. 251 Lessing. 368 Luys. 350. 49. 276. 163. 246. 110. 241. 357. Henry. 320. 144. 136. 239. 70. 168. 56. 15. 55.387. 301 Donato.Jacques. 327 Knoblauch. 391. 227. 396 Richet. 166. Franz. lmmanuel. 29 Gilles de la Tourette. 280.394 Rengade. 785. Sigmund. 208 Galton.. 176. 32. 112.. 254. 242. 221. 261. Paul. 256. E. 170. 97 Paré. 255. Joseph-Nicéphore.214 Heidegger. 260. 342. Ambroise. F. 102 Tardieu. 349. 782. 29. 272. Léon. 344. Km·!. 102. 60 Nadar (Gaspard-Félix Toumachon). 3 18. 88. 94 Husson. 387. 66.. 789. 57 Féré. 116. A. 75. 308. 293. 765. 109. Théodule. 264. Cesare. Georges.. 275. 38 Sydenham. 56 Tebaldi. 282 V oisin. 346 Landouzy. 376 Hegel. 124. 158-159. A. Gotthold Ephraim. 107. 743.96 Rurnmo. B.320. 292 Magnan. 60 More!. 89. A. Pierre. Ch. 4142. Thomas. Martin. 341. 298-299 Souques. Georg Wilhelm Friedrich. 325. James. 58. 221. 71. 236 Gall. 13. 171. 292. Albert. 263 Poyet. 106. 247. C. 84 Lacan. 96 Janouch. 247 Meige.. 27. 284 Marey. 64. 399 Fleury. 343 0 421 . 119 Hervey de Saint-Denys..J. 109. William. 198 Rougon. 73 Gambetta. 212-216. 299. 315 Delet.389 Guillain. 98 Duchenne de Boulogne. G... 268. 286. G.. 36 Kalka. 312 Moebius... A. 82. 17. 111. 280. Gustav. 130 Nadar. 306-307. Paul. Ambroise. 792. 339. 346. 64. 376 Moreau de Tours. 301. 198. 775. 219. 757. 258. André de. 57 Leonardo da Vinci. 752. 201-203. Charles. 390 Dupont. 24 Paracelso. 330. 24 Esquirol. 278. 64.. 57-58.]. 774. 386 Niepce. 176. 278. 247. 770. 13. 71. 301. 19. 206-209.. 166. 265. 737. 17. 86. 57 Le Bmn. G. 59. 259. 75. 109..378. A. 783. 86 Vierge. 312 Dubois. 277. 158 Lacan. 257. Hugh W. 793. 780. 357-359 Laufenauer. Friedrich. 300. 30-31. 141 Ribot. Charles. 326. Ambroise-Auguste. 173. 266-267. A. 52-53. B. 297.. Étiennejules. 302. 399 Littré. 124. 296. 184 Hipócrates.381. 269.Jules. 52. 71. 790. G. FranzJoseph. 208 Richer. 144.351. 164 Willis. Paul. 270. 194. 159.. 60. 246. 56. 94.

la naturaleza muerta La autopsia anticipada en el síntoma Ejercicio de la clínica Dramaturgia de las comparecencias Caso Cuadros Observaciones. descripciones 7 11 11 12 13 15 16 17 19 20 22 23 23 26 28 29 31 31 33 35 36 37 38 39 41 . Los desencadenamientos El espectáculo Invención El desencadenamiento de las locas Almas nobles Hipocresía El desencadenamiento de las imágenes Cristal de la locura Moral del juguete Desastres de la eficacia CAPÍTULO 2. Saberes clínicos El escenario de los crímenes Descenso a los infiernos Veni-vidi Emporio-Imperio Dar nombre a la histeria El arte de generar hechos La vida patológica.o Índice LA EVIDENCIA ESPECTACULAR ARGUMENTO CAPÍTULO PRIMERO.

..... ........... ................ ...................................... ...... Augustine como obra de arte ... «como un golpe recibido en pleno rostro» Rechazos y resacas de la primera escena .............. Leyendas de la fotografía .......... ................... ........ 42 43 CAPÍTULO 3.............. Ampulosidad del estilo .............. .. ................... La inalienabilidad .. .............. ......... iVacío! ................. ...................................... ............ ......................... ................................ ............. relevo de lo real .. fuego y sangre) ................... espectro...... Secreto a punto de desvelarse .............. .......................... ................................ .......................................................... Iconografía del aura ............ ........................ ...... ....... Mil formas........ El esposo infernal .............. ....................................... ....... La expectación como método («contemporizar») . ... Sospechas: el síntoma como mentira .......... La representación gráfica ................... La intratable ....... ......................... ............ lateralidad ...... . ................ «No tengo tiempo» (el entreacto) ................... 45 «Ésta es la verdad» ................. .......................................................................... La sombra y la lentitud ........ Ataques y poses .. Paradoja de la evidencia ................ ................ ......................... servicio fotográfico ....... .. ....... ....... ............424 0 ÍNDIC E ÍNDICE Curiosidades .................. ................. . ......................................... Mirada de desdén... ........................................................................... revelación . ....... La leyenda de superficie......... ................................................... .. Perder el conocimiento (el golpe teatral) ...... Oráculos fotográficos ........................ ... Visiones ...... mxactitud? .......... .. Disimulación y disimilación .................. ................................................... .............. Extirpar una forma.. 93 94 96 97 98 100 101 103 105 106 106 109 111 : ' 1 1 11 EL ENCANTO DE Y HACIA AUGUSTINE CAPÍTULO 5................................................................ ..................................... La leyenda de memoria . Poses del placer (un doble cuerpo) ............... ....................... Vistazos..... Auras ............... 115 Q!tasz~rostro ........ Primeras pruebas ..... ........ .... Aura histérica ........................................................................... ................... .... ............ ¿Sujeto? .......................... ........... El momento escultural (la contractura) ..................................... .... .............. Rasgos de mujeres ........ ............................... .......................... .... La expectativa ........... ......................................... .... Síntoma-tiempo (el relato imposible) ....... . Contactos de la distancia .... La primera escena...................................................... bajo ninguna .... ....... . Sueños (teatro............... ......... ........ . Paradojas del foco ........ 115 118 119 121 123 124 127 131 133 134 135 138 140 141 142 146 148 150 CAPíTULO 6........................ .............................. ......... .................................... iTraición! ..................... riesgo de la distancia .................................... Tiempo de pose ..................... Efectos ............................................. ...... ......... ................ ....................... ................ ............. ................ ............................... .............. Pose................. ............ ..................... Gestos afectados ......... .... ....................................................... ......... .............................................................. como acechando ........................ La bestia negra ............................ ........ .......................... .. Infatuación de imágenes . . La leyenda de identidad y sus protocolos ...... ...... ............... ........................... .............. ................... El museo................................ .... .............. ... disparadores ............................. ........ ....... ......................................... ......... ................ 45 46 48 49 50 52 52 55 57 59 64 67 69 74 82 83 84 86 87 88 90 CAPíTULO 4.................................................... 93 «He aquí a la loca>> .................... ..................................................... Iconografía y previsión ... ..... ................. V eladura............... ......................................................... ....... ................................ Paradojas de la causa .................. .... ............. ......... ......................... ......... Conversiones de la primera escena ................... .................... .................... ....... ....................................................... ... Paso de una silueta .............. .. . ...................... ............ ........... Aura..... ................ .......................................................... ....... ............................ .................... ¿Parecido? ........ Malum sine materia .............. ............................ .. ........ .......................... ......................... .. .......... ............................... al menos ............. Éxtasis .................... «Eso no impide su existencia>> ..... ......... ..... ............... ............................ ............... El afecto...... Paradoja de la evidencia espectacular ............................................ .................... .... ............. El más mínimo defecto .. Parte vergonzante ... la facies .. Rasgos de locura ........ ....... La «verdadera retina» ........... ... ............ ................................ ............... La Salpétriere....................... ... iArtificialidad! ................. ... 155 Un cuadro clásico ..... Pantallas encubridoras de la primera escena ............................... ............................... a placer ....... ................................................ .............. La mujer alterada ...................... 155 159 163 166 170 172 176 181 184 194 196 198 200 202 204 207 208 210 213 0 425 ................. Los tres nudos ....... ......................................................... ............... La mirada torcida de la histérica ....................

... El «museo patológico vivo» Apéndice 2.. ¿Hasta dónde llega la sumisión hipnótica? . Sugestiones teatrales Apéndice 21... La «ficha fotográfica» en la Salpétriere . escenificaciones Miradas y tactos Sensibilidades «especiales» Cuerpos experimentales Cuerpos de ensueño Comparecencia de la hipnosis -cuerpos sutiles «Per via di parre» .máquinas sublimes Manipulaciones -prodigios de los cuerpos Pinceladas . La veladura del retrato. Un cuadro viviente de catalépticas . Prefacio de la /conographie photographique de /.. El estrado..... guía..426 0 ÍNDICE ÍNDlCE Atentados Obstinados jirones de imágenes (paradojas de visibilidad) . . el reposacabezas y la horca fotográficos Apéndice 8. El aura histérica (Augustine) Apéndice 14. Apéndice 20. Prefacio de la Revue photographique des Hópitaux de París Apéndice 5. cura.... .. Apéndice 10.a Salpétriere (tomo 11) Apéndice 7... El autorretrato «auracular» Apéndice 13. Gesto y expresión: el automatismo cerebral Apéndice 18. Explicación del cuadro sinóptico del gran ataque histérico Apéndice 15.. Técnica de la fotografía judicial Apéndice 11.. .. La «observación» y la fotografía en la Salpétriere Apéndice 9. monopolio del espectáculo El exhibidor de cosas pasadas El hacedor de milagros «Confíe usted en mí: la fe alivia. cruz Sacrificio Sangre: secretos Secreciones Simulacro y tormento Fuga La desconcertación y la imagen de vuelta 230 APÉNDICES CAPÍTULO 7. Clímax del espectáculo Gritos Movimiento de sobresalto Máscara Ansias 35 1 353 356 358 360 362 366 235 235 238 242 244 247 249 252 262 266 275 280 286 290 294 298 305 307 309 313 316 319 321 324 329 332 334 337 341 341 343 347 349 Apéndice l. Ornatos y diversiones La soledad compañera El deseo de cautivar La obligación de seducir «Desear: mi gloria>> (de cómo la histérica enamoraba a su médico) 215 218 220 223 227 228 Clavos... El «escotoma centelleante» Apéndice 16. «transferencias» La retirada de los deli1ios El espejuelo (el arte de fascinar) Pavana oculta Colmo del teatro La repetición ideal Rozando el crimen perfecto Alma noble. La consulta Apéndice 4. Delirios provocados: relación de Augustine . BIBLIOGRAFÍA ÍNDICE ONOMÁSTICO 371 373 374 375 376 376 378 379 380 38 1 382 384 385 386 387 388 389 389 391 392 394 397 398 401 419 0 427 . el aura Apéndice 12. Repeticiones. » Teatro contra teatro Belleza Contrato La escena que no hay que representar La extrema paciencia El teatro en llamas CAPITULO 8. Escritura sonambúlica Apéndice 22. inducciones.. Prefacio de la /conographie photographique de /. Apéndice 19.cuerpos galvanizados «Estatuas expresivas» Deslumbrar y desacreditar -cuadros vivientes Escaladas. Apéndice 17... ¿Curar o experimentar? . Las lecciones clínicas de Charcot Apéndice 3..a Salpétriere (tomo I) Apéndice 6.

.

Borges y la arquitectura. Madrid y la generación del 98: la revista ''Artejoven'~ Krus. ed. ed. 5ª. Arte en la red. ed. Mujeres de la Biblia en la pintura del Barroco.). BoRNAY. 1450-1600. BLUNT. MuRRAY. La arquitectura en la era de la imprenta. Esperanza. 2ª. Ensayos para rescatar el arte. 9ª. Erika. ed. Pierre. ed. CALZADA FERNÁNDEZ. Historia cultural del arte moderno. La leyenda del artista. GÁLLEGO.James. . Anthony. Erwin. DAIX. Víctor L. Goya en el crepúsculo del Siglo de las Luces. historias del arte. El culto a la personalidad artística en el siglo XIX. GUJLLÉN. 4ª. De David a Cézanne. La cabeUera femenina. GRAu. Historia de una imagen mental. Apariencia e identidad masculina. ScHNEIDER-ADAMs. Laia. Francisco de Goya. RAMíREZ. Arte y psicoanálisis.Janis. BoRNAY. Nacimiento y destrucción de un espacio plástico. Pensadores clave sobre el arte: el siglo xx PANOfSKY. Picasso. Dalí. De la Ilustración al Decadentismo. BALTRUSAITIS. ed. BARASCH. 4ª. E. FRANCASTEL. ed. Arte prehistórico en la vanguardia artística de Espa'ñíl. 4ª.Janis. 2ª. REYERO. LAVER. CARPO. y KuRZ. Breve historia del traje y la moda. Visión y símbolos en la pintura española del Siglo de Oro. Pierre. TAPIÉ.TÍTULOS PUBLICADOS . Historia cultural del arte moderno. TOMLINSON. Retratos del genio. Idea. 10ª. DAIX. Chris (ed. Teoría de las artes en Italia. La Edad Media fantástica. Laurie. Las hijas de Lilith. Patricia.Javier. ed.. RosA ARMENGOL. Antigüedades y exotismo en el arte gótico. Cristina. Rudolf. Historias de mujeres. Jurgis. Contribución a la historia de la teoría del arte. Erika. MAYAYO. El pensamiento romántico y el arte en España. TOMLINSON. 4ª. ed. icono y personaje. ed. 10ª. Barroco y Clasicismo. O.Javier. Mario. Los cartones para tapices y sus comienzos en la Corte de Madrid. ed. del Renacimiento al Cubismo.. Moshe. La ceguera. HERNANDO. arte de tendencias a principios del siglo XXI. Tendencias del arte. El siglo XX. ed . 2ª. BoRNAY. Carlos. Erika.ARNHEIM.Julián. César. 3ª. HERRERA. Imágenes de la ambigüedad. Juan Antonio Y CARJULLO. CARJULLO. Jesús.Jesús. Pierre. Pintura y sociedad.