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La invención de la histeria
Charcot y la iconografía
fotográfica de la Salpetriere

o

Georges Didi-Huberman

La invención de la histeria
Charcot y la iconografía
foto gráfica de la Salpe tri ere

Traducción de Tania Arias y Rafael J ackson

El
ENSAYOS ARTE CÁTEDRA

i

Título original de la obra:

lnvention de l'hystérie.
Charcot et l'iconographie photographique de la Salpétriere

o

i.a edición, 2007

Argumento
Diseño de cubierta: aderal

Ilustración de cubierta: Lámina XXVIII. Inicio de un ataque. Grito.
Régnard. Fotografía de Augustine. Jconographie photographique
de la Salpétriere, tomo 11.

La Salpetriere era, en el último tercio del siglo XIX, lo que
nunca había dejado de ser: una suerte de infierno femenino,
una citta dolorosa con cuatro mil mujeres, incurables o locas,
encerradas allí. Una pesadilla en un París listo para vivir su

belle époque.
Será precisamente en este lugar donde Charcot redescubrirá
la histeria. ¿De qué manera? En estas páginas intentaremos

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© 1982 by Editions Macula, París
©Ediciones Cátedra (Grupo Anaya, S. A), 2007
Juan Ignacio Luca de Tena, 15. 28027 Madrid
Depósito legal: M. 22.435-2007
I.S.B.N.: 978-84-376-2381 -8

Printed in Spain
Impreso en Closas-Orcoyen, S. L.
Paracuellos dejarama (Madrid)

contarlo, y para ello rebuscaremos entre todas las tácticas clínicas y experimentales, a través de la hipnosis y de las espectaculares presentaciones de las enfermas en crisis en el anfiteatro durante las célebres «lecciones de los martes». Con
Charcot descubriremos de qué es capaz un cuerpo histérico:
ahora bien, todo ello tiene algo de prodigio. Posee algo de
prodigioso y que supera toda imaginación, e incluso, como
suele decirse, «toda esperanza>>.
Pero ¿qué imaginación, qué esperanza? Todo está encerrado allí. Lo que las histéricas de la Salpetriere mostraban con
sus cuerpos sugería una extraordinaria complicidad entre
médicos y pacientes. Una relación alimentada por deseos,
miradas y conocimientos. Y es esto lo que se pone en tela de
juicio.
Hasta hoy nos han llegado las series de imágenes de la
Iconographie photographique de la Salpétriere. Ahí aparece todo:
poses, ataques, gritos, «actitudes pasionales», «crucifixiones»,
«éxtasis», todas las posturas del delirio. Parece como si todo
estuviese encerrado en esas fotos porque la fotografia era capaz de cristalizar idealmente los vínculos entre el fantasma de

En un determinado momento. Freud fue testigo desorientado de esa inmensa cautividad de la histeria y de la fabricación de esas imágenes. Pero el movimiento siempre exagerado del encanto produjo esta situación paradójica: a medida que la histérica se dejaba. con una especie de manifestación artística. a capricho. en invención de la histeria. la clínica de la histeria se convirtió en espectáculo. de algún modo su mal empeoraba. La evidencia espectacular . Se identificó incluso. De este modo. con los inicios del psicoanálisis. la fascinación se desvanecía y el consentimiento se tornaba en odio. Se instaura así un encanto recíproco: médicos insaciables de imágenes de «la Histeria>> e histéricas que consienten e incluso exageran la teatralidad de sus cuerpos. Este giro será también objeto de nuestras pesquisas. soterradamente. Dicha desorientación nada tendrá que ver. sin embargo. Un arte muy próximo al teatro y a la pintura.8 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA la histeria y el fantasma del saber. ser progresivamente reinventada y captada en imágenes.

a la cuestión de las formas. «Ataque. la temporalidad de su llegada. Pero en el .. a lo largo de toda su historia. Lo que intento. que llegó a inventarse a sí misma (la coacción era su esencia) mientras decaía el talento de los considerados inventores de la Histeria. tomo I. ante nuestros ojos y en nuestro interior.. Así pues. Iconographie . ante nuestra mirada? Y también: ¿mediante qué rodeo un dolor verdadero logra que accedamos. se trata de una pregunta íntimamente infernal. llena de aristas. desde el primer momento. Periodo epileptoide: fase tónica». ¿cómo en nuestra aproximación a las obras y a las imágenes puede aparecer proyectado. un vínculo con el dolor? ¿Cómo llega el dolor a la obra?. ¿cuál podría ser la forma. en silencio y pese a todo. un dolor que se vio forzado a ser inventado como espectáculo y como imagen.o CAPÍTULO PRIMERO Los desencadenamientos EL ESPEC TÁCULO Régnard. Y esto incluso en el propio paso de su terrible encanto (es justamente en ese punto donde se abre en primer lugar el interrogante). Pongo en cuestión esta atroz paradoja: la histeria fue. estridente. o de su aparición. la histeria. Una invención: un acontecer de los significantes. de otra forma que no sea la de dolor. de los significantes? Al final no me es posible denominar este suceso. es relanzar esta pregunta: ¿qué puede haber significado el término «espectáculo» en la expresión «espectáculo del dolor»?En mi opinión.. en el fondo.

según se dice. que exhibe en primer plano esas cadenas y herramientas. lo que se intentará precisamente es escribir párrafos relacionados con la tardía reinvención de un «cuerpo cristiano» . Gauchet y Swain. es decir. Este quiasmo fue. por último.. 5 Cfr.. su creación y su invención. En todo caso. Foucault. 105. filantrópica. 1961. nos inventamos la mayor parte de ellos y somos casi incapaces de no asistir como «inventores» de cualquier fenómeno. el de un concepto de locura que Hegel formuló al declararse. 483-497. deudor de Pinel: no debe suponerse a la locura como una pérdida abstracta de la razón. se emplea. milagro que se celebra en la liturgia de la denominada «Invención y Exaltación de la Santa Cruz». de unos dolores histéricos demasiado evidentes. Este quiasmo fue también el de una nueva relación. en la mitología de la locura4 .. al chocar con la cosa. 109. Me gustaría cuestionar este compromiso y esta amenaza cuando. en primer lugar. me gustaría hablar del sentido de su ex- trema visibilidad. sobrecrear. Un milagro siempre emponzoñado: que en este caso recubre todo uniformemente.12 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA acontecer mismo de los dolores. Hegel. quién sabe . EL DESENCADENAMIENTO DE LAS LOCAS Pero hubo sin duda una extraordinaria imposición de las imágenes.. Inventar es una suerte de milagro (el mismo por el cual la Cruz de Cristo fue desenterrada del templo de Venus que coronaba el Santo Sepulcro y después «reconocida» entre otras dos cruces por Santa Elena. toparse y caer. en una palabra. págs. ). 376-377. 1817-1830. Aunque. INVENCIÓN Ya inventar cuenta con tres acepciones distintas: Imaginar. bajo la influencia de un retrato de Pinel. es mentir por facultad del ingenio. pág. 4 Cfr. como suele decirse. cuatro páginas después. Además. la necesidad de mentir y desmentirlo. pero ¿con qué? Nietzsche escribió lo siguiente: Actuamos así incluso en presencia de los sucesos menos ordinarios. tal como fue pergeñada en la Salpetriere durante el último tercio del siglo XIX. 501. no es más que un mero trastorno. Esto significa que estamos fundamentalmente y desde siempre habituados a mentir. 1980. un médico apenas es capaz de no asistir como Artista al dolor suntuoso de un cuerpo abandonado a sus síntomas. 1886. Entre el cuerpo lleno de estigmas venéreos y la dolorosa crucifixión. y desvelarla. con la locura: una indignación democrática frente a la miseria de esa infortunada clase de la humanidad. somos mucho más artistas de lo que creemos 1• 1 Nietzsche. Y ni yo mismo me libro de esta atroz paradoja. 19. es volver sobre ella. 68-100. el abuso de las imágenes. precisamente. las mismas que cuentan el encadenamiento de las locas de la Salpetriere y su «liberación» por Pinel [1]: se representa el giro. o más bien el quiasmo decisivo que éste operó. escribe Hegel. en términos más agradables al oído. fingir. «fingir» se emplea erróneamente. :i 13 . Cfr. Emponzoñado. que una loca es un ser razonable. pág. pág. habla de «compromisos ante el peligro que amenaza a la persona desde el interior»2 . Y por último: la Salpétriere de Pinel. O para expresarlo en términos más virtuosos e hipócritas. si no del genio. que en principio debe suponerse. el choque.. 1961. invenire. tratándose de la histeria. Inventar es. según Littré. y. como un capítulo de la historia del arte. simple y llanamente5. págs. «una simple contradicción en el interior de la razón»: es decir. pese a todo. exagerar en la imaginación. Foucault. finalmente. en seco. 1893. la de las locas y los locos -y el cuadro de Fleury también fue pintado para contar esto. viéndome casi obligado a considerar la histeria. Charcot trabajaba ya bajo la égida del cuadro de Fleury3 . pág. en el sentido de forjar embustes. LOS DESENCADENAMIENTOS Ahora bien. Freud. o presuponerse. como Asilo en el sentido moder~ Ídem. con la «cosa misma». imaginar hasta el punto de «crear». págs.. es decir.

pág.93. ALMAS NOBLES l. al mismo tiempo. ni en la Salpetriere ni en ningún otro sitio. no de la palabra. principalmente). según solía llamarlo. pero esta apertura supuso también una inserción: inventó el Asilo como «pequeño Gobierno». los de la culpabilidad carcelaria que vuelve a aislar. Se entra allí como en el funcionamiento mismo de lo cotidiano. Fleury.. Ciertamente. incluso si queremos. Y la particularidad de este quiasmo nos es devuelta como el resultado constante de una división en la que se han igualado divisor y dividendo: facaso no se habrá experimentado la «conciencia psiquiátrica>> como la desafortunada escisión entre la confianza de su saber inmediato y el fracaso de este saber cuando pasa a la acción? El fracaso consistió en lo siguiente: la locura cambia de forma e. <iaulas de locos» y «mazmorras» . de otro modo. 437.14 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA LOS DESENCADENAMIENTOS Pero esto no fue más que un quiasmo: cruzado. 1809. pero simétrico. ilimitado. incluso. del 0. y como efecto de la palabra. siempre. «calabozos».. Una curabilidad que podía. les ofreció una coexistencia (la del trabajo. una ciencia que fracasa cuando pasa a la acción. un funcionamiento infinitesimal y. sea cual sea el concepto buscado. hay una probabilidad. Salpetriere.. Bibliotheque Charcot. entran allí. la locura. no cesa de manifestarse. sobre todo si su objeto de estudio es la locura que. ¿no tiene todos los motivos para engendrar unos sabios angustiados. ser traducida en cifras. ¿no suele decirse que los locos se asemejan en cierta manera a nosotros? ¿y acaso un médico que trata la locura puede rechazar ver el desamparo de su propia seme- a 15 . Pinel liberando a las locas de la Salpétriere (detalle). es decir. las sustrajo a su puro secuestro. como Esquirol entró en la Salpetriere en 1811. se abrió con el objetivo primordial de cuidar la locura. 6 Pinel. con sus «celdas». una ciencia terapéutica: «. Ahora bien. el «quiasmo» filantrópico habrá encadenado otros lazos. El banal paternalismo del Estado. de que el tratamiento adoptado en la Salpetriere se complete con éxito si la alienación es reciente y no ha sido tratada en otro lugar» 6 . En suma. con su <iefe de Policía interna>> y. justificando oportunamente que no se las «somete» a la organización del asilo: sencillamente. Pinel liberó a las locas de la Salpetriere.. en un 93 por ciento (véase la histeria). pero la locura jamás se habrá vuelto a curar. como algo incoercible? Y por otra parte. no de médico sino de vigilante. E incluso fue en calidad. «celdillas». se abría paso una ciencia nueva. Cuidar se encadena con internar.

1807. ahora veo el mundo con otros ojos». que todo lo que ocurrió en la Salpétriere. tal como sostiene Kant. Verstellung. Ahora bien. el upokriter) es ante todo el que sabe discernir. págs. HIPOCRESÍA También podemos calificar esto de hipocresía: hipocresía. 52-53. De modo vital. recitar lo verdadero empleando medios escénicos. la que figura la intuición en el espacio 10 . es decir. incluso habrá preferido rechazar pasar a la acción. en el sentido hegeliano de alma noble. 131. La hipocresía caracteriza. pero es preciso cuestionarla según la siguiente amplitud: ¿qué habrá visto una ciencia en la hipocresía para convertirla en principio constituyente de su exigencia metódica. separar y resolver. Es la hipocresía como método. pág. 113. contrahechos y simulaciones. Pinel había permitido la libre y pública «perturbación» de las locas 9. Pero no por ello el fenómeno dejó de resultar menos clamoroso. incluso de forma confusa. y que. es distinguir. lo sabe bien 7• Hipocresía. luego oracular. es el que dirige la investigación). se habrá mostrado ahí como Artista. II. también en el actor. léase decreto en la realidad. epistemológico. decía una mujer de su amado a punto de volverse loca8. en el mismo momento en que se estaba procurando los fundamentos de su eficacia? Sostengo. hechos. Hegel. de su genialidad. por Gauchet y Swain. lo que establece como acto. Y es esta hipocresía. habrá rechazado. y es el que sabe dar una respuesta interpretante: adivino y terapeuta. e incluso eficaz: un desencadenamiento de las imágenes -temiblemente eficaz. 168. La «conciencia psiquiátrica» no habrá podido más que rechazar el ser una conciencia desgarrada. Esto es. Pues la hipocresía. EL DESENCADENAMIENTO DE LAS IMÁGENES Deberemos enjuiciar su fracaso. ciertamente. como teatro y como respuesta interpretante. 1798. salió de la hipocresía. 195. La hipocresía es el arte griego. ° 1 Cfr. 193. el desplazamiento equívoco. págs. de la elección. de la decisión. esta gran epopeya de la clínica. en secreto. de la respuesta interpretante. una respuesta que simula prolongar a su ritmo la palabra ajena. es el efecto conjugado de la permisión y de la deuda lo que dejaba vislumbrar a Pinel la posibilidad de delimitar la locura en su totalidad. me ha hecho desmayar. 1980. Cfr. pero una respuesta siempre interpretativa. «Es un hipócrita. si queremos entender este término como la complejidad de prácticas que designa y si no queremos desentramar dicha complejidad. pero discretamente (en de- recho. un problema de ética. cit. y las locas se cargaron por su parte con una inmensa deuda de amor para con él. y ante todo a esta imaginatio plastica. presta con humildad su persona a la voz de la verdad y la recita. existencial. la que pondré en tela de juicio a propósito de Charcot: un «dejar ser» táctico. Por lo tanto. 0 17 . este rechazo tendrá lugar. un ardid de la razón teatral en su presunción de inventar la verdad. comporta un extraordinario beneficio epistemológico: y éste es el amor. ahora tengo los ojos cerrados. o inventar actos adecuados a sus convicciones.16 0 LOS DESENCADENAMIENTOS LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA janza? Y. Pero artista en el sentido de religión estética. con todo rigor. Pero sólo un poco de cada. en este riesgo de angustia. o en todo caso: en su interior (upo). 1915d. Kant. de la conciencia íntima de una verdad fingida a la asunción delante de todos de una simulación de verdad -y el desvío de ese desplazamiento mismo. Es explicar. como poco una conciencia desgraciada. en los límites de una trans8 9 7 Cfr. pág. es quien explica vuestros sueños. el arte clásico del teatro. convirtiéndose así en el rapsoda. sin embargo. Pinel. Insisto en el hecho de que Charcot se habría visto forzado a emplear este método: condenado a la imaginación. un hipnoti:@dor. como puesta en escena. un simple juicio. mancillar el esplendor de su convicción. Freud. Habrá sido firme en preservar su convicción de universalidad. El verdadero hipócrita (de tradición griega. Hipocresía: es el acto del juicio.

se imaginan escuchar a estas personas enunciar lo que están observando: «Y ahora dirá: mírale. 321. el vínculo fantasmático. el del interés espectacular que paga el sujeto observado por la «hospitalidad» (la capitalización hospitalaria) de la que se beneficia en tanto que enfermo. sino que seguirá las líneas de la fisura. haré que toquen ese dolor con sus propias manos en un instante. a 19 . Y tal era. léase por lo imaginario? Y es que lo visible es una modalidad incomprensible. siempre renovada. se acerca bastante a ella. 1949. si bien no alcanza el grado de persecución. ¿Cómo abordarlo entonces? ¿Estrellando un cristal contra el suelo? Mientras se perdía en circunloquios al investigar la noción de instancia psíquica. reflejando brillos. es indispensable ver morir a un gran nú- mero de ellos» 12 . la gran promesa. Tengan paciencia. pág. su esencia. Es el problema de la violencia del ver en su pretensión científica de la experimentación sobre los cuerpos. que se está a la espera de sorprenderlos cometiendo una mala acción por la cual serán castigados. no se romperá de cualquier forma. cristalina. una complejidad inusitada: jamás queda reducida a una relación plana. clínica y pedagógica. Bernard. sin ellos. pág.. pero siempre al límite de una falsificación: es la invención (el método) experimental en sí misma. Figurar y llevar a escena. Esta estructura resquebrajada se cmresponde con la de los enfermos mentales. les haré reconocer todas sus letras» __¿cómo?. 123.. 173 {la cursiva es mía). 1933. justamente por esta razón. ¿por qué seguir suponiendo a Charcot como obligado por la imagen. ). Y que esta experimentación sobre los cuerpos se lleve a cabo para hacer visible cualquier cosa de ellos. así. no menos sofisticada. de la locura a la vista: Ahí donde la patología nos revela una brecha o una grieta. Entonces. Charcot no estuvo solo en su debate práctico con lo visible: las locas también tienen una práctica. a ese problema figurativo que obsesiona a toda clínica médica: el del vínculo. Heidegger.. Cfr.. facetada. estableciendo una relación .. se está vistiendo para salir. 14 Freud. en primer lugar. por tanto. medio sólido de la moderna «conquista del mundo en tanto que imagen concebida» -«die Zeit des Weltbildes» 13 • Pero el método no pudo escapar a ese problema. Pues. en suspenso. ahí hay probablemente una fisura. Si lanzamos un cristal contra el suelo. sin ángulo. ¿Qué ocurriría si estos seres delirantes tuviesen razón? 14 • Dejo. 80-81. unos poderes que después de todo no son otra cosa que personas. págs. OC. Freud ya imaginaba esto.» Esta vigilancia. saben mucho más que nosotros de la realidad interior y pueden revelarnos ciertos aspectos que. ¿Cómo se ha producido este alarde de representaciones del Dolor? Se trata de un problema fenomenológico crucial.18 a LOS DESENCADENAMIENTOS LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA misión. pág. Nos referimos a una categoría dentro de estos enfermos que sufren la locura de la vigilancia. el de la aproximación al cuerpo del prójimo y a la intimidad de su dolor.«presentándoles a cinco enfermas» -y las hacía entrar en la escena de su anfiteatro 11 • (Quizá se acordaba aquí del «postulado escópico» de Claude Bemard: «Para aprender cómo viven el hombre y los animales. por este motivo. aunque invisible. 1. ¿cómo expresarlo? . 11 12 13 C harcot. CRISTAL DE LA LOCURA La cuestión posee. lo visible tiene una manera muy personal de entrelazar lo imborrable de la angustia con su propio dominio. en fragmentos cuya delimitación. su extraña pregunta. de la vista al saber. estaba sin embaxgo determinada con anterioridad por la estructura del cristal. permanecerían impenetrables. Estos enfermos se han desviado de la realidad exterior y. de Charcot: «Por decirlo de algún modo. de la ineludible modalidad de lo visible. no es.. Y además. Se quejan de ser continuamente observados por poderes desconocidos. dudosa. del hecho de ver y del de ser visto. Es también un problema político. 1865. y de la vista al sufrimiento. conservamos algo del temor respetuoso que inspiraban en los pueblos de la Antigüedad. etc. Con respecto a los dementes. Los enfermos así observados creen que nadie se fía de ellos.

I. unos después de invertir un tiempo en ejercitarse. Y para descifrar el cristal. de dirigir hacia los demás el mismo gesto. Si la eficacia de la psicología estuvo tan mal fandamentada. reconozco que ignoro el misterioso sentimiento que les lleva a proceder así. 1958. otros enseguida. como el pueblo que asedia las Tullerías. o bien les obliga a pasar una especie de prueba de iniciación antes de introducirles en la vida infantil? -Pu. Pero ¿dónde está el alma? Es en este punto donde comienza el desconcierto y la tristeza. iy aún volver a romperlo. sentir la fascinación de su caída. divergencias. El niño. lo agita. Musée Camavalet. incompatibilidades. De vez en cuando. llena sus dedos y uñas de una agilidad y de una fuerza singulares. le obliga a recomenzar sus movimientos mecánicos. mortífero. experimental. de un horrible niño demasiado curioso. La vida maravillosa se detiene. Será la mayor o menor rapidez en la invasión de este deseo la que condicione la mayor o menor longevidad del juguete. a veces en sentí- 15 Cfr. transgresiones salidas de un alma cándida.:p de mujeres en la Salpetriere en 1792 (detalle). ¿Les ha arrebatado una cólera supersticiosa contra estos diminutos objetos que imitan a la humanidad. a menudo. de la histeria. le propina arañazos. OC.zling question! 16 • ¿Se tratará acaso de una introducción al método experimental en psicología? 16 Baudelaire. 2. 365. perdonable: ya que quiere saber. do inverso. sobre todo. Dicho esto. en conductas a menudo contradictorias. simplemente saber. mágica. . era preciso romperlo. para llegar a ver! Por eso. es porque quizá tampoco pudo pasarse. lo golpea contra las paredes. Canguilhem.20 a LOS DESENCADENAMIENTOS LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA a 21 MORAL DEL JUGUETE Vuelvo a lo anterior: lo que se construyó en la Salpetriere fue como una gran máquina óptica capaz de descifrar los invisibles lineamientos de un cristal: la enorme máquina. realiza un esfuerzo supremo: por fin lo abre. Hay otros que se aprestan a romper el juguete apenas lo atrapan en sus manos.. París.. el saber psiquiátrico del siglo XIX debe ser sometido a un examen más allá de sus afirmaciones. más definida. inventar máquinas adecuadas para hacer que la caída resultara más visible. es el más fuerte.. evidentemente. y por ello. apenas comienzan a examinarlo. pág. No me veo con el suficiente coraje como para censurar esta manía infantil: es una tendencia metafísica básica. romperlo de nuevo. y por todas las partes de su método 15 . 587. ver el alma. se organiza a sí mismo según discrepancias. pág. territorial. La terrible matan. por lo que respecta a éstos. destaco lo siguiente: La mayoría de los chiquillos quieren. Cuando este deseo queda fijado en la médula cerebral del niño. designaciones y descubr~mientos: ya que también es como una prodigiosa difracción de su propio discurso.. El niño da vueltas una y otra vez a su juguete. lo tira al suelo...

2 . por último. y esa «Terrible matanza de mujeres que la Historia jamás ha mostrado» 18 [2] . 41. 1679. el gran asilo de mujeres. El hospicio de mayores dimensiones de toda Francia. 1925. todas ellas encerradas ahí. de todos los desechos femeninos. por Foucault. o más bien. volver a trazar los protocolos experimentales de esta gran máquina óptica de la Salpétriere. Convocar al mismo tiempo una preocupación por sus defectos. o CAPÍTULO 2 Saberes clínicos EL ESCENAIUO DE LOS CRÍMENES La Salpetriere: lugar señero de la reclusión a gran escala. Éste fue el Hospital general de las mujeres. Sus «mujeres libertinas». 1 Cfr. común a toda esta voluntad de conocer? 17 • ¿Esta sangre de las imágenes? Pero permanezcan ya a la escucha de las conmociones significantes: Salpétriere. 1961. en la otra Bastilla1. 97. Cfr. nada más llegar se las azotaba. «anormales constitucionales» y otras «asesinas natas». Y el mayor hospicio de Francia. pues era únicamente en la Salpétriere donde se «recogía>>. cit. Guillain y Mathieu. para imaginamos la Salpétriere como ese inverosímil lugar consagrado a la feminidad en el mismísimo corazón de París: quiero decir. luego se les cumplimentaba el «Certificado de castigo» y. eran intemadas2. entre otras. 17 Itt Cfr. pág. 148. ¿y cuál habrá sido esta «gota de crueldad». a las aquejadas de enfermedades venéreas. como una ciudad de mujeres. Lugar conocido como «el pequeño Arsenal».. el hospicio de las mujeres.. Su «patio de las matanzas». 1925. o intentarlo al menos. Guillain y Mathieu. el error histórico de 1792 (un «complot de las mujeres» que habría estado asociado al «complot de las cárceles»). la ciudad de las mujeres incurables. que las acogiesen y ofreciesen sus cuidados». revolucionarias de Saint-Médard. Nietzsche. Debemos realizar un esfuerzo. pág. «Délibération de l'Hópital général». por mínimos que sean -la soberanía de lo accidental: apelar al mismo desastre como horizonte de su eficacia. el antiguo polvorín.22 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA DESASTRES DE LA EFICACIA Así pues. 48. «se había prohibido incluso a los médicos del Hospital principal de París. pág. pág. 1886.

.NTt'..... . .. Coeficiente de curación estimado en el 9._. pág.. la erotomanía. 1863... ... muchachas incorregibles .... .-•... la nostalgia y la desgracia. Lugar señero de la muerte femenina en 275.t..~..~.448 metros cuadrados [3]. la alegría... .....t P . 3. Husson....383 personas. Cfr..L/14...:.... que albergaba. 3 4 5 6 7 Cfr. «presuntamente a causa de su demencia»....1../. ff ..:'):. 11.. Ciento cincuenta y tres crisis epilépticas al año.¡. en una palabra: locas... . /"· .:. con anotaciones de Charcot.1•.....:::·-:..::~:='"' f:~:. y una que reagrupaba todas las «causas desconocidas» 6 ...f{(~.. ..1~~t.. Df. las escrófulas.....'. passim Cfr. una espléndida iglesia de planta cruciforme4... Tres regímenes alimenticios: dementes a dos raciones diarias. Aproximadamente un médico por cada quinientos enfermos.. Losserand.:.. í'.:::~...fti· ... 1958. el señor Husson. Véase también Husson.fif. Sonolet. «inocentes mal proporcionadas y contrahechas»... LVI-LVII y ss.. Las mejoras del señor Husson en la gestión de la Salpetriere en 1862: una parte del patio se convirtió en jardín y se compró un piano 7.. «mujeres caducas».72 por ciento..li".él...780 «administradas»./..J.. Ídem.+-.a..":i''"'"f/.._ . En 1863.f~'t/:.rJr~-1...: ·.. su voluminosa Relación so- bre el servicio prestado a los dementes del departamento del Sena para el año 1862 5 : el mismo año en que Charcot ingresó en la Salpetriere..llC%. - ti... ...... 429.24 0 SABERES CLÍNICOS a 25 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Tres mil mujeres encerradas desde 1690.. vagabundas..-.. /. Y en 1873 sumaban un total de 4.. .. el Director de la Administración general de la Asistencia pública. 2..' THJE1u: PLAN GÉNt: l lJ\L [chelltdt1mi ll '::op. 87 «en reposo»...i ..... ..<..rt'"...~j·~~~~._...li...::.'w· (.. las «malas lecturas».... «viejas pueriles». 1862. . pág.•• ....1... veintiuna causas morales (el amor...¡.... :Q'~. La histeria aún no aparece formando parte de ese vocabulario.-~ Jr. el onanismo. presentaba al Senador y Prefecto del Sena.~if~-~:"5f~~~ ~ $ } .. mendigas. ...r.e.:::::.3m~ 1'.~~:~..kr'. • . 1. el alcoholismo y las violaciones)... págs./...~... IU~~. ~~ @~UV LI ~[ Vlílú] IUL[~)~~S [ !ID[ [Lff\ ( FEMMES) SA1.. iTres mil! Tres mil indigentes.. 'l ~52'i~:~:·....J_. 7 ......}J.. .. .. 1tn ....... . D/!:.._:../J. Pero ¿qué causas para ser exactos? El señor Husson enumeró sesenta: treinta y ocho de tipo físico (entre ellas.. los golpes y las heridas.} <:?.-·':. 853 «dementes» y 103 niños 3.._ .-" .. passim.)....... Doscientas cincuenta y cuatro mujeres fallecidas en 1862.."I''" . el cólera.._ ..1~:::/---. en su centro.. Veamos a continuación unas interesantes estadísticas. epilépticas. ....1·1.."':'".. el señor Dupont. passim Ídem...... tfb 1.. Plano de la Salpetriere.1. dementes a una ración diaria y dementes a dieta. ¡. el vicio y el libertinaje..¡. 1978.11... ..-.1....'I"... 7 ..-t ---"~~ .. de las cuales 580 eran empleadas. «mujeres chochas».

págs. sin embargo. lo más parecido a un infierno. Los muros gruesos y grises de esta citta dolorosa parecen haber conservado. el Consolador) de hecho no hacía más que dirigir sus esfuerzos a lo siguiente: en esa ciudad dolorosa. Baudelaire. pág. que venían a «visitar» la Salpetriere y «asistían» a las célebres lecciones de los martes.. Ídem. el carácter majestuoso de un barrio de los tiempos de Luis XIV olvidado en el París de los tranvías eléctricos. dementes que expresan a gritos su dolor o con llantos su tristeza en el «patio de los agitados» o en la soledad de sus celdas. Dibujo de Vierge. sino también un apóstol: el que «dominó su época y la consoló»9. quise saber adónde había llegado. 179-180. 900-90 l. Las hagiografías de Charcot no han pasado por alto el hecho de que durante años estuvo confrontado a esas infernales mujeres. 3-4. Aquello es como el V ersalles del dolor8 . pobres mujeres y reposantes esperando la muerte sentadas en un banco. Cfr. . De que estaba en la proa me di cuenta del valle del abismo doloroso que de quejas acoge la tormenta»: círculo primero. publicado en Paris illustré. y virne recobrado como aquel que despiertan bruscamente. 205. «Lasciate ogni speranza voi ch'intrate» . el mismísimo Dante del Descenso a los Infiernos . 1903. con la mirada atenta. toda una población muy particular: ancianas. OC. Daudet. a la vez. que mostraban sus senos colgando y sus vestidos abiertos. sobre todo. 1925. «rostro sombrío». 179. pág. como atestigua el siguiente texto de Jules Clarétie (nada menos que miembro de la Academia francesa): Detrás de estas murallas vive. 24 de septiembre de 1887. 245. Pero. Dicho texto (titulado Charcot. pág. 10 Cfr. limbo .. existieron las conmiseraciones literarias de los admiradores de Charcot. en su solemne vetustez. 1. grave trueno. 1922. El azar hizo que el ala Saint-Laure de la Salpetriere se encontrara en un estado tan ruinoso que la Administración hos- 8 Clarétie. hundidos profundamente en la sombra de las órbitas». y como un rebaño de víctimas propiciatorias. págs. se agita y se arrastra. págs. La imaginería.. que se retorcían... Gilles de la Tourette.. 1893. OC.26 O LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA SABERES CLÍNICOS 0 27 DESCENSO A LOS INFIERNOS Aquel sitio fue. 20 («Donjuan en los infiernos»). Souques. «labios habituados al silencio» o «cabeza modelada a la antigua» provocaron la identificación de Charcot con Dante. 11 . 9 11 12 Dante. Charcot también fue identificado con Napoleón Bonaparte... no se equivocaba [4]. puesto en pie. ). iPor azar de naturaleza burocrática! (pero cuyas consecuencias epistemológicas se revelarán en sus decisivas dimensiones . «cejas graves». «Quebrantó el alto sueño de mi mente un 4. El patio de las reclusas en la Salpétriere. se arrastraban tras él musitando un largo mugido12. por otra parte. Charcot fue no sólo un Rey Sol o un César. pág. rasgos como su «bella frente pensativa>>. volvime en tomo con mirar pausado y. JO. «ojos escrutadores. pero han insistido especialmente en el hecho de que no era por culpa suya: fue «muy a su pesar» que Charcot «se vio inmerso en medio de la histeria>>.

entre otras cosas. la amiotrofia denominada de Charcot-Marie. siendo ese sufijo -jica como una derivación factitiva muy. con quien no obstante mantenía relaciones de familiaridad. Charcot se vio inmerso en plena histeria13 • VENJ-VIDI Así pues. Pues aquellas cuatro o cinco mil infernales mujeres le ofrecían un enorme material: Charcot. el bocio exoftálmico. Fue así como. un avance considerable en la anatomía patológica. Ahora bien. todas mezcladas. el almacén. 197-243. conocida como enfermedad de Charcot. passim.. ¿Acaso no fue una inversión más espléndida que la compra de un piano o el crédito para construir un jardín? E MPORIO-IMPERIO El «cesarismo de la Facultad» 17 : así se vio obligado a calificar el propio Léon Daudet la posición de Charcot. 1. Puede que eso no constituya entonces más que la dimensión espectacular de una inmanencia del poder médico (apuntalada. Es la gran época de una medicina con estilo propio. y como ambas categorías de enfermas presentaban crisis acompañadas de convulsiones. las hemorragias cerebrales. por parte de su padre. lo hace para añadir enseguida que. págs. tenía de hecho la agradable -y científica. En efecto. la claudicación intermitente. el tabes y las artropatías tabéticas. por la ley de 1892 sobre el monopolio del ejercicio de la medicina). la esclerosis en placas. págs.135 (Ja cursiva es mía). pág. 1955. con Charcot se magnifica la figura del médico. y a causa de una sucesión de acontecimientos. las localizaciones medulares.28 0 SABERES CLlNICOS LA INVENCIÓN D E LA HISTERIA pitalaria tuvo que ordenar su evacuación. pero eso no era suficiente para la verdadera fundación 13 14 15 16 de un nuevo saber. inmerso desde 1862 en los infiernos. Charcot: inmensidades y magnificencias de los campos recorridos: el reumatismo crónico. por supuesto. al igual que lo ha- Marie. La Administración aprovechó la evacuación de este edificio para separar por fin a las dementes de las epilépticas no dementes y de las histéricas. tan tenaz en lo sucesivo. se convirtió. En él estaban hospitalizadas. Benveniste. Necesitó la ayuda de su amigo Gambetta.. y que el emporio. Como Charcot era el más veterano de los dos médicos que trabajaban en la Salpétriere. 1966-1974. la esclerosis lateral amiotrófica. los colegiales de Oxford debían realizar una traducción de su obra. Pues esta apuesta es una apuesta por el conocimiento. Daudet. como Patrón. Él mismo así lo definió: un museo patológico vivo.. II. que logró que el Parlamento aprobara en 1881 un crédito de doscientos mil francos para la creación de una «cátedra de clínica de las enfermedades nerviosas» en la Salpétriere: la invención de Charcot. el célebre Alphonse. allí no se sintió mal del todo. 0 29 . en «la sede de una enseñanza teórica y clínica verdaderamente útil» 16 . 248-249. págs. En 1872. Charcot es nombrado profesor de anatomía patológica. las escaras en las nalgas. merced a sus esfuerzos. cit. con su «fondo» antiguo y su «fondo» nuevo . muy fuerte 14sensación de penetrar en un museo. soporífera u honorífica. por Guillain. 1894. la afasia. Charcot descendió a los infiernos. gracias a sus esmeros. Charcot. 2. se trazó un catálogo. Cuando vuelve a calificarlo de «enorme emporio de las miserias humanas» 15 . las enfermedades seniles. Este edificio pertenecía al servicio de Psiquiatría del doctor Delasiauve. pero ello no obsta a que su magnificencia nos deje sin palabras. 1922. la gota. una teoría de las localizaciones cerebrales. las epilépticas y las histéricas. 17 Cfr. Se convirtió muy rápido en un autor clásico: desde 1877. OC. Cfr. una medicina que es necesario examinar: la medicina de la belle époque. Daudet. 134. [cfr. al igual que se dice calorífica. la Administración vio lógico reunirlas y crear para ellas un barrio especial bajo el nombre de «Sección de las epilépticas simples» . de forma involuntaria. la paraplejia dolorosa de los cancerosos. este nuevo servicio le fue confiado automáticamente.. Apéndice l]. las dementes. Ibídem. así de simple.

págs. y no sigo. Charcot verdaderamente redescubrió la histeria (y a este respecto. Charcot dio nombre a la histeria. 0 31 . el inglés. en suma. Charcot pasa por ser el fundador de la neurología. pág. 1 EL ARTE DE GENERAR HECHOS Me pregunto si no estaré siendo injusto. Nassif. Laplassotte. arquitectos (Charles Garnier). antes de nuestra época. el portugués. la aisló romo objeto nosológico puro. 21 . 18 19 20 Gilles de la Tourette. en el que Charcot afirma que la palabra «histeria». ¿Quiere eso decir que comprendió los resortes y dedujo un procedimiento terapéutico? No. Falguiere). ante todo. 13. después de todo. Sus obras son traducidas a todas las lenguas. Freud comparaba Charcot. Babinski. Mistral. Entonces. curiosamente. «literatos» (los Daudet. Charcot. los pintores y escultores más famosos (Géróme. redescubrió la histeria. e incluso cardenales (Lavigerie). todo el beau monde: personalidades del mundo de la medicina y de la política (Waldeck-Rousseau). el alemán (Freud.. 21 Freud. Revue Neurologi.30 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA cían con Hipócrates y Celso. 1968. Clarétie). desde 1853-1855). Freud la enlazaba. preconizó muy acertadamente. 23 Cfr. pág. el aislamiento de los enfermos.que. Pues.qué sucedió entre ese momento. con la histeria? O bien: c'. la separó de la epilepsia y del resto de las enajenaciones mentales. 1888-1889. ¿qué hizo o qué quiso hacer de más respecto la histeria?. lecciones de los martes. compuesta por grandes duques de Rusia. y también lo dejo aquí. la nuestra: «Desde el punto de vista terapéutico. 22 Cfr. Excelso diagnosticador. un Adán ante el que Dios habría hecho desfilar las entidades nosológicas. . de paso. situado en el número 217 del Boulevard Sant-Germain. Sobre todo.. ejemplar. no significa nada22 . Clases magistrales de los viernes. iY cuánto mejoraban con sus correcciones!» 18 . es decir. su obra es fundacional . pues. ¿qué hizo.in. prefectos de policía (Lépine). Y esos intentos fueron metódicos. SABERES CLlNICOS 1)/\ tz NOMBRE A LA HISTERIA En el obituario que le consagró en 1893. al igual que sostengo lo anterior.. los agentes físicos. Fundador de una escuela y de una corriente de pensamiento: «la Escuela de la Salpétriere» . 1934. Burty. pero ¿fundacional de qué t·xactamente? Lo tenemos delante de nuestros ojos) . de un método honesto.. también he de admitir que en la producción de Charcot hay un evidente intento de comprender qué es la histeria. pág. Cuatrocientas sesenta y una páginas de homenajes reunidas para el centenario de su nacimiento 19 . y el «desmembramiento» de la histeria. el ruso. e incluso en 1955 se le volvió a rendir homenaje por haber abierto el camino a la psiquiatría que se practica hoy en día. 457-527. siguiendo la lógica de lo extraño. icon innumerables discípulos! Maestro e inspirado censor: «Ninguno de sus alumnos publicó jamás un trabajo de cierta relevancia sin que él antes lo hubiera releído y corregido de su puño y letra. Y. se consagró a esta tarea en 1886 y 1892-1894). Sin duda alguna. págs. Rochegrosse. Cfr. T.. un emperador de Brasil. 143. 1925. pxactamente. pág. con una clientela privada internacional y famosa. 1978. un ministro de finanzas (el banquero Fould. hijos del rey de Túnez. la persuasión. con el objeto de que éste les diese nombre . 249. Guilla. en especial. coleccionistas de arte (Cernuschi). a continuación. 1955. su primer cliente importante. Dalou. de Banville. Pero. Veladas cada martes en su domicilio privado. a las que acude. pág. 37.. con una estatua: la de Cuvier en el Jnrdin des Plantes (¿sería por estar petrificado en medio de las 1•species a las que él mismo había dado categoría y reglamenlado?). la electrización»2º. con otro símil: Charcot es como Adán. al examinarse del título de «Degree of Bachelor of Medicine». páginas 220-225. 1893. 731-1192. 1893. por su puesto. la tentativa primordial que tuvieron los discípulos de Charcot de suprimir la palabra a la muerte del maestro? 23 . Y. 155..

poner todos los nervios de una enferma en carne viva para ver qué resulta. a la interpretación de los hechos. pues. Pero ¿cómo podemos conocer el medio interno de un organismo tan complejo como el del hombre y los animales superiores si no es descendiendo de alguna manera a su interior y penetrando en él por medio de la experimentación aplicada a los cuerpos vivos? Lo que significa que. sin sentido. en tanto que «puesta en acción». pues la patología debe en este . 26 Ídem. la definición del método experimental. descansa tanto sobre una estética como sobre una ética de los actos. págs. aquí llego ya a una especie de linde doctrinal. 1865. págs.32 0 SABERES CLÍNICOS LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Pero. en primer lugar. 170-171. en segundo lugar. de alguna manera. en absoluto deberemos buscarlas en el medio cósmico exterior. correcto o incorrecto). págs. pág. w Ídem. El propio Charcot tuvo que enfrentarse a un dilema mucho m ás temible: pues no se puede. Este argumento formula. sin embargo. 63-71. porque sólo ella es ajena a cualquier doctrina26 . actos y «ob- 24 Janet. Y. en algo innoble. aquel intento se convirtió en algo irracional. sino una observación «provocada>>: ello quiere decir. 0 33 . 1895. que dicha metodología sólo descanse sobre hechos y jamás sobre palabras 27 . se convierte en experiencia. Pero antes que nada. su visibilidad sistematizada. ¿y cómo esperaba que aquella idea le fuese inspirada?: provocando su observación. 304--313. servaciones» que. que esté libre de toda idea y que sepa «huir de las ideas ftjas» 28 . de manera estricta. 24. resulta necesario viviseccionarla. tanta importancia como a su descripción» 24 . justamente. LA VIDA PATOLÓGICA. y todavía menos penetrar en la «vida patológica» de las circunvoluciones cerebrales de una mente perturbada sin quitarle la vida. para analizar los fenómenos vitales. LA NATURALEZA MUERTA Conocer la «vida patológica>> sin recurrir a los despojos cadavéricos planteaba también al método experimental un dilema cuya decisiva resolución fue aportada por Claude Bernard: Si queremos alcanzar las condiciones exactas de las manifestaciones vitales en el hombre y en los animales superiores. Ahora bien. Bernard escribe que el método experimental no es la simple observación. 28 Ídem. de una idea fija y que depende quizá de un debate al borde de la desesperación: el de un saber basado en cuerpos. pág. 25 Bemard. ¿Deberíamos entonces obligarnos a observar sin tocar. y después. 382-396. págs. La observación.. en fin. y. Pierre Janet tenía razón al insistir en el hecho de que Charcot «concedía a la teoría. que ofrezca una garantía contra la aporía de los «hechos contradictorios»29. 322-332.. págs. Me refiero a la denegación porque todo. 27 Ídem. 573. que el método experimental está concebido para desafiar estas contradicciones y que. como «arte de generar hechos». como el método acabó fracasando (debido a su funcionamiento excesivo. en este caso la del sistema nervioso. debemos aprender a creer únicamente en la experiencia. pese a su «puesta en marcha>>. Nos queda. el arte de generar hechos. Insisto.punto hacer todo lo posible para superar el simple reconocimiento 30 Ídem. y a conformarnos con no observar más que la superficie? Ciertamente no. y por ello precisamente denegatorio. ). Para conocer la vida. lleva la marca. como sostiene Bernard. siguen cuajados de contradicciones. el arte de sacar partido de ellos 25 . en la clínica de Charcot relativa a la histeria. ¿cuál fue ese método? ¿Cuáles eran las aspiraciones de Charcot? ¿Qué esperaba conseguir esencialmente de sus métodos? Deseaba que todo aquello le inspirase una idea: un concepto justo de la «vida patológica». es preciso penetrar en los organismos vivos con la ayuda de procedimientos de vivisección~º. tal como la expresa Claude Bernard. sino más bien en el medio orgánico interno (. del planteamiento de este método: esto es. de ninguna manera.

pág. Comprendo que la inteligencia exige. repetir estos estudios en un gran número de casos. 97. 21. 17. Freud. En otras palabras: la doctrina de las «localizaciones cerebrales». Dicha fisiología llega incluso a creer que llegará un día en que las propiedades vitales se reducirán a propiedades de orden físico:i4 • SABERES CLÍNICOS LA AUTOPSIA ANTICIPADA EN EL SÍNTOMA Charcot se vio de hecho forzado a idealiz:pr su método. 1914c. Charcot y Pirres. pues. 17 (la cursiva es mía). más o menos paradójica. págs. y confrontarlos a fin de fijar con certeza este «foco concreto» de las lesiones que han tenido como consecuencia esos determinados síntomas. título creado a mayor gloria de Charcot. disecarlo) «sobre cuerpos vivos» 37 . Cfr. 1966. fisiológicos y esencialistas.. más exactamente a lo siguiente: estudiar («metódicamente». Esta doctrina depende. es decir. estudios de mayor o menor profundidad que no están al alcance de todos. 34 Charcot. en ese sentido. Veinte años antes de esta afirmación se sostenía lo siguiente: Señores. A continuación. 1867. Charcot. Meige. desempeña un papel eminentemente defensivo. Si bien está admitido que los seres vivos presentan fenómenos que no se encuentran en la naturale<P muerta. tal como lo promueve Charcot. Bernard). OC. «con precisión») los síntomas que presenta el paciente. 1907. :n Charcot. Charcot. :l l Canguilhem. pág. 1867. Tal vez sea preciso acostumbrarse un poco. 32 Charcot. Y el «método anatomoclínico». Cfr. Y se jacta de ello al bautizarse a sí misma con el término «anatomía» (del griego anatémnein: desgarrar un cuerpo. «la observación clínica debe aliarse con las ciencias generales y aproximarse progresivamente a la fisiología para dar origen a una medicina verdaderamente racional» 32 . 115. y por lo tanto diagnosticarlas36. la psicología está presente. y que. no obstante. Un compromiso con el tiempo empleado en la observación. pág. y lo que yo denomino psicología es la fisiología racional de la corteza cerebraPª. en el estudio de las enfermedades nerviosas: aunque no podamos ver cómo funciona un cerebro. 0 35 . un puro punto de vista de la anatomía patológica: el estudio de las enfermedades del sistema nervioso debe dirigirse ante todo bajo la forma de una «patología de las regulaciones funcionales»:11 • Tampoco se trata de que tengamos que subordinar toda la patología a la investigación fisiológica. Cfr. de sus esquemas neuromotores y sus regulaciones fisiológicas. Y es en la prolongación del punto de vista funcional. tras la muerte de dicho paciente) el «foco» de las lesiones constatadas. pág. constituye un compromiso.34 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA de los síntomas e. 1867. de una temporaliz:pción. pág. puesto que Charcot se habrá visto obligado a ello. 1895. 142. pues en materia de enfermedades nerviosas. 35 36 37 Cfr. estudiar (es decir. pág. no obstante. incluso. la nueva fisiología se resiste absolutamente a considerar la vida como una influencia misteriosa y sobrenatural que obraría a su capricho emancipándose de toda ley. como la región psicofisiológica se abrirá a la posibilidad misma de una represen- tación: Mi explicación quizá les parezca difícil y traída por los pelos.. les pertenecen en exclusividad. nos queda por determimff las relaciones que deben existir actualmente entre la patología y la fisiología( . pág. pág. 1887-1888. 99. 4-5. a irrealizarlo en cierto sentido: la idealización estaría próxima a la sublimación. en consecuencia. podremos descubrir los efectos provocados por las alteraciones de su funcionamiento gracias a los síntomas corporales. podría definirse en los siguientes términos: Un compromiso con los objetivos. ). 9 {citando a C. abrirlo. III. Cfr. se distingue de ella35 . de la mirada clínica: anticipa sobre cuerpos vivos los resultados de una autopsia.

22. simula intervenir. regresa a su carruaje. los compara unos con otros. mientras da golpecitos con una mano sobre la mesa. Una mirada muda. «experimentan» sobre el cuerpo al servicio de una «idea fija>>. se puede estimar en 5. muestra. Pero ¿existe acaso espectáculo alguno sin puesta en escena? Y si realmente existe una frontera entre clínica y experimentación . reconocimiento. el papel preponderante y la suprema jurisdicción deberán pertenecer siempre a la observación clínica. Pero también algo esencial. Ante ello se dirá que no fue culpa suya. 107-108. págs. Finge ser pura. da unas cariñosas palmaditas a los caballos de su landó de alquiler. Después. iba parejo con el médico. Y de nuevo. a la cual tengo el honor de pertenecer3 9. pues es el mismísimo ejercicio del «arte». requiere un tercero.. Charcot ya reconocía la existencia de una limitación: es mera práctica. no permaneció ajeno a estos hallazgos. Charcot. Foucault. un largo silencio durante el cual observa. Suenan las doce del mediodía. lo examina como a su predecesor. instrucciones terapéuticas: 38 :J!J 4 ° Foucault. de un servicio de consultas «externas» para los enfermos: Ésta va creciendo día a día y. la era de un saber absoluto. El protocolo es el siguiente: clasificación. sin gesto. mero ejercicio. y enseguida hace venir al enfermo que va a estudiar. pág. se hace el silencio. Los ayudantes. Se le desnuda íntegramente. el silencio misterioso de Charcot. Apéndice 3]. ordena al paciente que realice un movimiento. »: facaso no se trataría de una fórmula para expresar lo que yo he calificado de compromiso?) Lo cierto es que la dificultad metodológica. 0 37 . según las cifras aportadas por el señor Georges Guinon. Charcot continúa callado. DRAMATURGIA DE LAS COMPARECENCIAS Una mirada que observa y se aparta. le hace hablar. I. por Guillain. 1963. nuestros maestros más inmediatos. transgredido: obnubilándola. pese a todo y a menudo. y es el ejercicio del <poder» (médico. es en la «invariante de la clínica>> donde «la medicina habría urdido la verdad y el tiempo» 38 : la clínica se afirmó a sí misma como «la era absoluta>> de la medicina. y siempre sin articular palabra. ser la «mirada clínica>> ideal. observa al paciente. diagnóstico.000 el número de consultas anuales. comparaciones. 1963. («Pero mantengo . está en el origen de todos los descubrimientos de Charcot. seguido de su servicio. a las que estaba dedicado. pág. pág. Esta observación minuciosa. El interno lee una observación. en su caso. pide que se busquen sus reflejos.. dotada únicamente de lo siguiente: es capaz de escuchar un lenguaje en el espectáculo que le «ofrece» la vida patológica42 . sino de las enfermedades nerviosas. sino también la creación de una «policlínica». el Maestro escucha atentamente. Con esta declaración me pongo bajo la protección de los jefes de la Escuela francesa. un breve saludo a quienes lo rodean. 1955. se incorpora. III. justamente. A continuación. 1892-1893. ipues bien!. EJERCICIO DE LA CLÍNICA Ahora bien. cuyas enseñanzas han iluminado con su vivo resplandor la Facultad de Medicina de París. esperan ansiosos una palabra que los instruya. Cfr. esas enfermedades que. 54. pág. Apéndice 2]. terapéutico): Pero mantengo que.36 0 SABERES CLÍNICOS LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Se sienta junto a una mesa vacía. o bien simula apartarse. en este concierto. Algunas instrucciones a sus internos y. Charcot... p1incipalmente visual. Al mismo tiempo. transita o se transforma en una formidable escalada de protocolos clínicos: ya no sólo estarán las tradicionales lecciones de los martes y de los viernes [cfr. OC. 51. con pasos cortos. clasificación. anteriormente evocada. que se explore su sensibilidad. Y se marcha41 [cfr. 41 42 Souques y Meige. de pie. Por fin hace venir a un segundo enfermo. 11. Cit. El artista que. Es de esperar que en semejante número puedan encontrarse numerosos casos interesantes40 . Charcot la habrá.

Un signo.. da «mirada clínica». y. De pocas palabras. responde a algo como la preocupación por una organi<flción de lo simultáneo. el «no llegar a creerse» un caso extraordinario. como tal. una vez recorrida por completo (el momento ideal al que se aspira).. sin desatender su siempre posible valor de contraprueba. señores míos. Esto no es una respuesta. parecía haber sido el más importante director de escena de los síntomas que. por lo tanto. a su vez.lo apela. En efecto. singular? Instituyéndola en primer lugar como caso. muchas veces proporcionan la solución a problemas difíciles. legitimado: aquel caso no era otro. 277. y cuya existencia misma es discutida por la mayoría de los médicos. para que. (Excepcional y paradójico. Y prolifera. pues. incluso ante sus propias estupefacciones nosológicas. 39 . 1. se apartará de sí misma. en tomo a un fantasma del lenguaje44 Cha. hay uno que destaca entre todos y que será objeto de nuestra primera entrevista: es . Pero esto no es más que una argucia de la razón. pág. ). CASO ¿y cómo podemos. estaría más o menos obligada por su propio objeto a no verse depurada de cualquier intervención experimental? ¿Charcot no contribuyó personalmente a ello? Ahora bien.. Queda formulada la cuestión del estilo. por supuesto.. No siempre son un simple aliciente para alimentar la vana curiosidad. el relato de Souques y de Meige lleva a pensar que Charcot casi pudo llegar a arreglárselas sin las clásicas preguntas: «¿Qué tiene usted?». la circunscripción temporal de las criptografías precarias y llenas de lagunas inherentes al síntoma. pronostica lo que va a suceder. ¿y qué es un cuadro? (Un cuadro no tiene ser. diagnostica lo que se desarrolla en la actualidad»43. Porque de hecho quiere. Pues parecía siempre que ya lo había visto. ile hablaban de sí mismos! Y en esta silenciosa dramaturgia. 89.rcot. circunscribir la actualidad del síntoma? ¿A partir de su presente? ¿Cómo poner en escena su comparecencia catastrófica y. justamente. hace cuadros con ellos. Y los alardes barrocos del caso no son más que un ardid de la razón clasificadora. la medicina giraba.. lo convoca. muy rara.y por ello. hace una evaluación anamnésica de lo que ha pasado. e incluso . como multiplicidad y como contingencia: se integrará. «¿dónde le duele?» . tal como la practicó Charcot. en el trazado mismo del procedimiento. «El signo anuncia. En esto son comparables a esas especies perdidas o paradójicas que el naturalista busca con cuidado. el síntoma se transformaba en signo: daba la sensación de que a Charcot le bastaba con «ordenar un movimiento al enfermo» o hacer que un segundo paciente se aproximara a su lado. que un caso de histeria . porque establecen la transición entre los grupos zoológicos o permiten esclarecer algún punto oscuro de la anatomía o de la fisiologia filosóficas. Entre estos casos. C UADROS La clasificación configura el desorden y la multiplicidad de los casos. a lo excepcional por deseo de integración tanto como por «integridad»: pues la multiplicidad. Sin embargo. Responde en primer lugar a un deseo de integración: deja a voluntad la individualidad del cuerpo enfermo. Un signo. sin embargo. Es científica: la ciencia llama y desafía a los desafíos de la ciencia. sólo tiene quasi seres.. la visibilidad de su comparecencia se transfigurara en una visibilidad explicativa. el examen de los casos excepcionales. la clínica quiero decir: Charcot quiere estar listo ante cualquier cosa.un legítimo ejemplo de una afección rara. La clínica quiere prever ":i Ídem. de golpe. o a un tercero. desde hacía ya bastante tiempo.si no me equivoco. La clínica apela. El «caso» asigna el primer «género» de la clínica. pág.38 [] SABERES CLÍNICOS [ ] LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA como solía decirse. y con ello diseña ya toda la «estilística>>. OC.. No debe desdeñarse.. pero muy eficaz: retrospectivamente. es decir. pero tampoco exisle haber. Así pues.) Hace las veces de.

1963. Cfr. se dobla y vuelve a doblarse pero. VII. Si una gramática de lo visible se plantea así. el de integrar el «caso». proporcionar al médico datos suficientes y coherentes sobre tal o cual época de su vida. prefacio a Richer. por su naturaleza y por sus combinaciones. a partir de la cual una enfermedad llega a existir como concepto nosológico. incluso ostensibles. al menos en Charcot. eso sí. Aporía de la forma de los movimientos temporales. saberlo todo. resultan en su mayoría faltos de ilación y la sucesión de distintos acontecimientos. permanece firme. con absoluta visibilidad. según Charcot. Briquet. Los vínculos. Pues el tiempo se obstina en las criptografías del síntoma. 5. Hacer que el ojo discurra (y no hablar ni tampoco escuchar verdaderamente): el ideal de la descripción exhaustiva. pág. las enfermas son incapaces de establecer semejantes informes sobre ellas mismas. 95-97. 16 ' Pero ¿no es conceder una sorprendente confianza a la forma? Ü BSERVACIONES. Cfr. que se disponen en jerarquía. simultáneo. 105. pues todo el esfuerzo de Charcot estuvo encaminado a desmentir de la manera más categórica posible la célebre definición de la histeria realizada por Briquet (recogiendo las de Galeno y Sydenham): «Un Proteo que se presenta bajo un millar de formas y que no podemos asir bajo ninguna de ellas» 46 . en primer lugar. en un espacio bidimensional. que sobre todo. siempre se inflexiona. Y cuando se sueña así como un lenguaje-cuadro. iY en qué medida es así en el caso de la histeria! Un lenguaje-cuadro es creado con el objeto de ignorar tanto la obstinación como el sentido de las inflexiones. es justamente la forma del «conjunto» de los síntomas. que no alumbran ningún dato aprovechable. Pueden. Nos encontramos de nuevo en presencia de periodos completamente oscuros. la medicina se consagra al propósito. en la medida en que habrá expuesto. en una tabulación. sus causalidades concurrentes o percurrentes) tendia a ocultar. Pues el tiempo inestable del «caso» se convertiría así en el elemento ínfimo de un importante procedimiento narrativo-tabulario. 576.40 O LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA SABERES CLÍNICOS cuadro: su lenguaje propio. DESCRIPCIONES No puedo más que asombrarme ante lQ siguiente (decía Freud): ¿cómo pudieron hacer mella en los autores las observaciones consecuentes y precisas de las histéricas? En realidad. pág. 8-9. 1881-1885. Lo que debe salvar a cualquier precio es la forma. incierta48 . es un «conjunto de síntomas que dependen los unos de los otros. Circunscribir (que no escribir). incluso en un trazado sobre un fondo de coordenadas cartesianas. pero admite implícitamente el contenido hipotético. a continuación. más exactamente en signo probabilístico: para administrar espacialmente temporalidades dispersas. pero entonces a este periodo le sigue otro en el que los datos proporcionados se convierten en irrelevantes y dejan entrever lagunas y enigmas. pág. al deseo de resolver una doble aporía: aporía de la forma de las formas. de modo que la reinventa. es para fundir completamente el síntoma en signo. págs. Charcot. donde historial. es como un alfabeto de los signos visibles de los cuerpos. Foucault. Lo que se escribe. y sobre todo su diseminación temporal. 1859. 190 1-1905. págs. lo que el historial de una enfermedad (con sus remisiones. en cierto modo. se distinguen de forma evidente de los caracteres de otras enfermedades semejantes» 45 • Esto resulta crucial tratándose de la histeria. 0 41 . 47 Cfr. una naturaleza sucesiva. Caso y cuadro culminan en la observación. a partir del caso y con el objeto de registrarlo por completo. 1895. es verdad. Verlo todo. Ahora bien. acto de vigilancia: el gran género de la psiquiatría. El «tipo». 48 Freud. que pueden ser clasificados en grupos bien delimitados. esta tabulación constituirá un «retrato» exacto de «la>> enfermedad. la observación tiende menos hacia una narratividad íntima de la historia patológica (es difícil pensar que no habría intuido esta firmeza del tiempo en la histeria) que hacia una descripción bien hecha de los estados del cuerpo. Fabrica para ellas. su carácter sucesivo. diagnóstico y pronóstico serían configurados simultáneamente: un verdadero sueño a lo Condillac 47 • 45 Janet.

1977. aquello que hasta entonces permanecía en la nada comienza a vivir y entonces tiene lugar algo inmenso. si se prefiere. en su artículo de 1893. en lo visible. Nassif. págs. reconocerla como algo nuevo. Esa 52 Freud. 55-57. Llegaba a preguntarse por qué los médicos no veían más que aquello que habían aprendido a ver. 53 Cfr. siempre. el sexo). Guillain. habría exigido. y es el efecto mismo de este poder conjugado con la obsesión médica: una limpieza de arriba abajo (en el argot de los latinos en relación con el erotismo. es decir. al francés por Nassif. 326-342. un hombre que ve. Cfr. págs. Entonces. el indispensable primer paso en el camino de lo sublime53 . Souques. 1893. en cualquier caso. qué duda cabe.. 12-13. 231. es decir. La curiosidad (sea dicho de paso) es. a «ver algo nuevo» compulsiva y continuamente? ¿Cuál habría sido la estasis temporal? ¿y quién. Foucault. también insistió en esta vocación figurativa: No era un hombre reflexivo. un pensador: tenía la naturaleza de un artista. No debemos olvidar que la palabra «cura» es un término casi fundador de la psiquiatría54 : la cura es cuidado. dirección. señalaría un sentido más fundamental. págs. /. 154-155..:12 . inmenso para la patología. págs. múltiples sentidos. Burke. a ojos de su espíritu. DISPARADORES «Ver algo nuevo» es una protensión temporal del ver. de la curiosidad o incluso de la limpieza. págs. tratamiento. como si delimitasen el debate mismo de Charcot con la histeria. poder. 1955. me gustaría preguntarme por aquello que. 1925. preocupación. un saber «sensorial»"º: una estética.a inquietud. y en el vis a vis cotidiano de Charcot.42 0 SABERES CLÍNICOS LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA Saben ustedes que en toda descripción bien hecha hay un notable poder de propagación. hasta que su comprensión de tales cosas le llegaba de repente. es decir. págs. Era habitual oírle decir que la mayor satisfacción que un hombre podía alcanzar era ver cualquier cosa nueva. el aparente caos que presentaba la continua repetición de los mismos síntomas daba paso al orden(. Cura y curiosidad: idéntica raíz. Mi pregunta seria la siguiente: ¿cuál es la inquietud que lleva a Charcot. se hace la luz con tal fuerza que golpea los espíritus menos preparados. pág. págs. 1963. 24-30. 196 1. págs. una inagotable curiosidad. 54 Cfr. No parar nunca: ver cosas nuevas. en la cura y en la curiosidad.. 62. por emplear sus propias palabras. Decía que resul49 ° 5 51 Charcot. como es la descripción de una especie mórbida desconocida hasta la fecha 4D. Una sensibilidad «concreta» o. 1887-1888. con el fin de profundizar un día tras otro en la impresión que le dejaban. cura designa también el objeto de la obsesión. ). el pronóstico clínico: ver es prever) como. 1968. y en todas partes en la Salpetriere. íntimamente. taba maravilloso constatar cómo uno era capaz de ver de repente cosas nuevas. Foucault. y ss. con una especie de «noble sensibilidad». nuevos estados de una enfermedad. CURIOSIDADES En este texto observamos que se franquea subrepticiamente un umbral: la experiencia clínica termina identificándose. Miraba una y otra vez las cosas que no llegaba a comprender. 26-30. 1757. esto depende tanto de un ideal (la ambición del sabio. un visual. Trad. e incluso en su vocación de pintor5 1• Freud. En un momento dado. de una inquietud subyacente en la que el hecho de ver seria el de presentir. pero de igual manera es carga. Eso es lo que él mismo nos ha enseñado a propósito de su método de trabajo. según Burke. Cfr. que es la preocupación: cura. que probablemente fueran tan antiguos como la raza humana. creo yo. y llamaba sin cesar la atención sobre la dificultad y el valor de este tipo de «visión». ¿y acaso hay una indiscreción más esencial que esta curiosidad hecha poder? Ahora bien. 10-11. 58. una estética sabia (la susodicha alma noble). esa estasis? V ISTAZOS. Y no hay un solo biógrafo de Charcot que no haya insistido en su «capacidad» y su «gusto» artísticos. 121-123. era. 0 43 .

. mi labor allí es únicamente la de fotógrafo. en primer lugar. por tanto. Es un «ejercicio de los sentidos». es decir. cura. ¿y cuál es el fruto de su invención? Una ética del acto de ver. y a pesar de ella). Se inventa una instantaneidad y una eficacia del ver. duplicado con una alegación de «guión»: 55 Cfr. eso resultaría demasiado asombroso. que es ya a la vez ideal y categórico. que niega también el tiempo que la engendra. inventarla. o CAPÍTULO 3 Leyendas de la foto grafía «ÉSTA ES LA VERDAD» Ésta es la verdad. Sería verdaderamente asombroso que pudiera crear así enfermedades por voluntad expresa de mi capricho y de mi imaginación. a la Schaulust.44 a LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA inestabilidad fundamental en el placer de ver. A los detractores. en el tiempo de la visión. y de hecho se ha dicho alguna vez. siempre intersubjetivo. págs. 1• Y con eso parece estar dicho todo. un contacto. pronóstico. sólo se accede a ella. vistazo.. no tengo por coslumbre apuntar cosas que no sean experimentalmente demostrables. no tengo en cuenta la teoría y dejo de lado todos los prejuicios: si se quiere ver con claridad. Se denomina. menos táctil.. Charcot fue «más lejos» en la percusión en línea recta. entre memoria y amenaza. que sólo en la Salpetriere. por principio. 197-213. Charcot les responderá lo siguiente: en primer lugar. Parece que la histero-epilepsia sólo existe en Francia y me atrevo a decir. Y para ello se armó con la Fotografía. niega memoria y amenaza. Pero. cuando el hecho de ver encierra una formidable duración. en el contacto ideal y en la instantaneidad del dardo. armó su mirada para una percusión más sutil. un ejercicio. se inventa a sí misma como una victoria sobre el tiempo (la susodicha alma noble). Su ideal es una certeza. diagnóstico. Charcot les responderá por medio de un notable rechazo de la teoría. registro lo que veo . 1 Charcot. y por encima de todo. y depende de nuevo de esa «noble sensibilidad» con la que se identifica la observación clínica. pág. 1966. es decir. es un dardo que va directo al cuerpo del enfermo y casi llega a palparlo. urdimbre íntima y específica del fondo y de la superficie. es una ficción (pero veremos que lo asombroso supera la ficción. 178. A continuación. llevándola a cabo. en realidad. hay que tomar las cosas como son. Lacan. El vistazo clínico es. a los calumniadores que le reprochaban «cultivar» la histeria en la Salpetriere. ya que peleaba con la neurosis. como si yo la hubiera inventado por el poder de mi voluntad. un paso al acto de ver: vistazo. Jamás he proferido otra cosa. 1887-1888. Saben ustedes que. por lo tanto es falso. tan sólo un momento de duda en la eficacia. como robo y anticipación55. Ahora bien.

Por lo que respecta a Charcot. al que están anexionados un taller de vaciado en escayola y otro de fotografía. El argumento señalado para que todo esto les resulte inobjetable a los puntillosos de costumbre: no invento nada -(puesto que) tomo las cosas como son. de todos los aparatos modernos de demostración3 . el arifiteatro de enseñanza en el que tengo el honor de recibirles a ustedes y que está provisto. complemento obligatorio de un Instituto neuropatológico. Era. OC.. De hecho. 47 . 5-6. cuando inauguró su famosa «cátedra de las enfermedades del sistema nervioso» (que sigue existiendo). RELEVO DE LO REAL O más bien sí: era una metáfora. 25. sino también el advenimiento del saber absoluto? Hegel murió cuando Niepce y Daguerre apenas llevaban dos años asociados.). es decir. ¿no nació la fotografía en un momento en el que se esperaba no solamente el final de un periodo de la historia2. de la realidad. pág. pero recogida. 5-6. terapéutico y pedagógico: Todo ello conforma un conjunto cuyas partes se encadenan lógicamente y vienen a completar otros servicios interrelacionados. Poseemos un museo anatómico-patológico. págs. no se olvidó de subrayar él mismo la coherencia epistemológica y práctica de una fábrica de imágenes con su triple proyecto científico. Damisch. Charcot. de hecho. como inmediatez del apunte: registro lo que veo.. como pueden ver.46 a LA INVEN CIÓN DE LA HISTERIA LEYEN D AS D E LA FOTOGRAFÍA a una anotación-descripción (un fantasma de escritura). entendida como apunte. Representaba la connivencia de una práctica y de su valor metafórico (su valor de antaño. Dos procedimientos museísticos de la enfermedad. (dado que) las fotografío. EL MUSEO. III. i 3 Cfr. un gabinete de oftalmología. como si el ideal de un ojo clínico absoluto y de una memoria absoluta de las formas estuviese a punto de convertirse en declaración original. Arriba: fotografía extraída de un informe médico de Charcot. Y esto no era una metáfora. Abajo: vaciado en cera del mismo «caso». un laboratorio de anatomía y de fisiología patológica bien habilitado (.. 1981. todo el primer medio siglo de la historia de la fotografía).

de «nuestros sentidos»5 . justo antes de abrirse por completo al célebre proyecto cronog. sino que prefiere escuchar. 1833).. Cfr. Charcot conservaba numerosos catálogos de ellos: el Pathological Museum of St. como si dijéramos. más bien se vio a sí mismo como visitante. Este mensaje sin código8 será siempre ·1 r. para él. «the Photographer needs in many cases no aid from any language of his own. to the silent but telling language of Nature» [En muchos casos. antes que nada. l. Volveré sobre esto más tarde. el fotógrafo no necesita ningún tipo de lenguaje propio. como un astro al que queremos seguir en su desplazamiento. El «método gráfico» de Marey pretendía precisamente eliminar estos dos «obstáculos de la ciencia» que son. with the picture before him. 1856. la fotografía suple los procedimientos mecánicos con una enorme facilidad: reduce la amplitud del movimiento. pág. pero demos la palabra a Marey: Cuando el cuerpo en movimiento resulta inaccesible. Barthes. but prefers rather to listen. un grupo que representaba una «Lección del profesor Charcot»4. pág. o bien lo amplía a la escala más adecuada6 . el Museum of the Royal College of Surgeons. 8 Cfr. Ya he dicho que Charcot. 28. George's Hospital. una proliferación de utensilios-guión: los registradores instantáneos.ráfico. al mismo tiempo un procedimiento experimental (un útil de laboratorio). muy practicado pero muy lento en su realización [5-6] . al silencioso pero elocuente lenguaje de la Naturaleza] (H.. Aunque en realidad fue mucho más que todo eso. «hasta el defecto más imperceptible». 1878. veinte años más tarde. ia tamaño natural!) La fotografía fue. una nota clínica). bajo su número cien. quien justamente había promovido este famoso «método gráfico» -toda una proliferación de aparatos extraordinarios.48 0 LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Intromisión y activación de la metáfora en la realidad. pues. incluso la crueldad: podemos ver. o de una extensión tan grande que no pueden ser registrados directamente sobre una hoja de papel. 33. que iba de feria en feria. 1856)7.. (El siglo XIX fue la gran época de los museos dedicados a la medicina. por una parte. pantógrafos. 1885. ante la foto. Marey. En la fotografía ya todo es objetivo. demasiado distraída y defectuosa. retengamos al menos que la fotografía constituyó. 128. Gires. 1980. el carácter distanciado del lenguaje (reducido aquí. la inmediatez. 2. 0 49 .zo (un esquema. la humildad hecha ausencia de lenguaje. primer fotógrafo de la locura. pág. También estaba el museo ambulante del (falso) doctor Spitzner. con mayor exactitud. levantando su copa en el brindis de inauguración. cuando ejecuta movimientos en distintos sentidos. como conservador jefe de un verdadero museo. Diamond. le vemos. págs. miógrafos. Y su modalidad significante en un principio sólo fue considerada como estado «intermedio» de la huella. Marey. W Diamond. se dice. . de lo gráfico. el desarrollo y la suplencia. 1962. y. Casi una ciencia. de un museo: y he aquí que. neumógrafos. a un punto y una línea). LA «VERDADERA RETINA» Fotografía: «The Pencil ofNature» (Talbot. exhibiendo. odógrafos. los Musées Orfila et Dupuytren . El «método gráfico» de Marey comenzó por apropiarse de la fotografía con arreglo a la extensión del punto de vista espacial de la escala de los movimientos registrables. al ingresar en la Salpetriere. en primer lugar. Es. por otra parte. 7 4 Cfr. 19. LA REPRESENTACIÓN GRÁFICA La fotografía procede. situado entre el tra. un procedimiento museográfico del cuerpo enfermo y de su «observación»: la posibilidad figurativa de generalizar el caso en cuadro. un procedimiento museográfico (archivo científico) y un procedimiento de enseñanza (un útil de transmisión). tal como creía Marey. y no sigo-.. siempre incompleto. pág. incluso como nuevo guarda. y el realismo del vaciado en vivo.

8. 1966. Por esta razón se convertirá. en la década de 1880. pág. otra eficacia. ciertamente.a verdadera retina del sabio (. El valor de previsión de la fotografía se debe también a su especial «sensibilidad»: Sabemos que la placa fotográfica no es sensible a los mismos rayos que nuestra retina: así pues. caso y cuadro reunidos en uno solo. podría señalar casi una teoría microbiana de la visibilidad (es conocido el hecho de que en 9 10 11 Lande.. págs. en ciertos casos. director. en mi opinión. pues. en el paradigma de la «verdadera retina» del sabio. 12 . en tiempo normal. para conjurar quizá. anticipar el saber en el acto de ver. Puede incluso decirse que en muchos casos una simple prueba transmitida directamente a nuestra retina nos dirá mucho más que una descripción completa!J_ La fotografía produjo. Por ejemplo. págs. y. e incluso de aquello que. 546. resultará por el contrario de una utilidad indiscutible cuando las manifestaciones de la enfermedad se traduzcan en deformaciones externas que afecten al conjunto o alguna de las partes del individuo. basta con abrir un tratado publicado en 1880 y compararlo con nuestros tratados publicados en la actualidad 14 • lcüNOGRAFÍA Y PREVISIÓN Quizá porque el acto de ver. prejuzga su arresto. sino también susceptible de previsión. incluso si se necesita como complicados intérpretes el microscopio. armado de esta manera. Souques. Este impulso iconográfico se comunicó después a todas las ramas de la medicina. ). 1979. sería invisible o apenas vislumbraríamos. pedagógico) y «previsor» (pronóstico. En palabras de Albert Londe. Ver y prever. la propiedad menos importante de la fotografía 13 • Y es realmente a partir de este valor convincente (diagnóslico. parecerá haber llevado a cabo el ideal mismo de la «Observación». Publicó con Paul Richer Les Diffarmes et les Ma/. histórica. pág. revelarnos aquello que éste no es capaz de percibir. Cfr. en el mismo lugar en el que sería imperceptible un miasma o una gripe. esa pieza establecida a petición del médico y que encierra todos los datos concernientes a los antecedentes y al estado actual del enfermo.ades dans l'Art. cit. da eficacia de esta anticipación no habrá resultado también eficaz para perder de vista. 1896. Podemos ver el microbio. La imagen fotográfica tiene valor de indicio. 102. Pero nos queda pendiente algo así como una duda. Londe.. la que es propia del acto de ver en tanto que presencia? ¿y. en todo caso. Ver un ser implica ya prever un acto») . del acto de ver. creó la Nouvelle lconographie de la Sal. Para convencerse de ello. 12. 1935. una inflexión. 153. 1888b. mostrarnos más que el ojo. en invertir las mociones afectivas?. a lo largo del siglo XIX.. 0 51 . 1925. 650. en el campo de la medicina. pág. Pero ¿por qué motivo? LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA medicina «la teoría microbiana de las enfermedades contagi osas debe una parte estimable de su éxito a lo que contiene de representación ontológica del mal. Zola. les concedió un lugar prioritario. científico) de la fotografía que debemos comprender en primer lugar lo que se denomina la impulsión iconográfica del trabajo de Charcot: Tras descubrir que las imágenes hablan más vivamente a la mente que las palabras. se convierte no sólo en probatorio de lo que se observa. si bien no siempre es necesaria. 12 13 14 Canguilhem. hasta el punto de que «no podemos pretender haber visto realmente una cosa antes de haberla fotografiado»IO.. 32-34. designa al culpable del mal. Es como si la fotografía nos proporcionara el acceso al origen secreto del mal. La fotografía.50 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA más detallado que la mejor de las descripciones. en el sentido de cuerpo del delito 11 . por Sontag. del Servicio fotográfico de la Salpetriere: La placa fotográfica es /. los colorantes y los cultivos. Esta sensibilidad particular cobra un valor muy especial y no es. ). Antes que nada. pág.. Benjamin.pétriere (. está destinada a completar la observación.. podrá.

ltendrá algo que ver?. de los cuerpos enfermos . de pintura y de tintas de colores que «precisan» y «adornan» ciertas imágenes fotográficas. pero interesante a mi entender. Cuando tomamos en nuestras manos estas obras. 1. 229-230. oftalmológíca. es evidente que hay que tener en cuenta ante todo los extravíos en los que la naturaleza.provoca una impresión positiva de incongruencia agresiva. y. Pero es poco sensible. Lámina sin numerar. más bien. a 53 . un tanto cómica.. dermatológica. et pinX»15. por ejemplo: «A.. en 1869. págs. que tiende a aislar el órgano monstruoso: el espacio de la imagen se aplana. de Montméja . Ante estas fotografías me da por pensar tontamente en la angustia que debía sentir el médicofotógrafo. por fin revelada!. en fin. si se trata de una dialictica de las formas. «ventajas». Sólo ella era capaz de revelar hasta el más mínimo defecto.. un famoso modelista anatómico de la época: un día. sus anónimas y teratológicas vedettes.). «el honor de poner a disposición del público». OC. es cierto que no aparecía la palabra «horror» (sino. no por ello debemos pasarlo por alto. Desde los años 60 del siglo XIX.52 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ¿algo parecido a lo que Freud denominaba Verkehrung ins Gegenteil. pero capaz de generar mucho más malestar. insisto. la agresiva incongruencia. Esa misma incongruencia en la que Bataille buscó el elemento mismo de una «dialéctica de las formas»: Un «fenómeno» de feria cualquiera -escribe Bataille. incluso un poco distraído. clara evocación de la tradición pictórica: como.).. . «magnífico». seres sensibles (y que no pertenecemos a «la profesión»).. Y se convirtió en un verdadero boom: ila endoscopia fotográfica!. En la presentación escrita por Montméja y Rengade [cfr. se sonó con la tela que cubría el órgano que debía «reproducir». es responsable de modo innegable. Pero para nosotros. sin angustiarse en absoluto. constituye un auténtico catálogo del horror. el importante espacio que se otorga a la leyenda. y destaco «de los médicos». (Recuerdo. ) Pero.Ad naturam phot. la fotografía hizo una entrada triunfal y triunfalista en el museo de la patología. de la patología quirúrgíca. Este malestar está oscuramente vinculado a una seducción profunda. el prodigio y la abominación. Apéndice 4]. ita] cual!. aunque esto resulte evidente. «éxito rotundo» . de modo que él también murió de enfermedad venérea. en la gran revista. la historia de Jumelin. Y. iel foco mismo de las enfermedades nerviosas por fin al alcance de la vista y en persona! LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA les como «verdad». aparecen encuadrados dos veces. es lícito afirmar que la determinación de un desarrollo dialéctico de hechos tan concretos como las formas visibles resultaría literalmente desconcertante . Porque resulta escandaloso. hoy en día agrietados. Bataille. 16• AMPULOSIDAD DEL ESTILO La Revue photographique des Hópitaux de Paris se convirtió. el verdadero espectáculo de «los casos más interesantes» y los más «raros» de la patología.. Sin abordar aqui la cuestión de los fundamentos metafisicos de una dialéctica cualquiera. Y no resulta menos sorprendente verlas acompañadas a veces de una firma. Con sus vedettes. en una reducción de la profundidad de campo. Se practica el primer plano. 1868. ila anatomía más secreta. víctima de su arte y de cierto rechazo jovial a angustiarse ante la disección del cuerpo de otro. realizó el molde de un hígado aún fresco extraído del cadáver de un hombre afectado de una enfermedad venérea. etc. También aparece en ellas una definición de su encuadre en página que desde entonces será considerada canónica: en especial. la inversión en lo contrario? EL MÁS MÍNIMO DEFECTO Hasta el momento todo no es más que una hipótesis. nos sorprenden los realces. por más que a menudo se establezcan como contra natura.. el espectáculo verdadero. Es por lo que a menudo se prefiere referirse a monstruos para determinarla (. Esta impresión de incongruencia es prácticamente elemental y constante: resulta posible afirmar que se manifiesta en cierto grado en presencia de cualquier individuo. también se leían en este prefacio palabras ta- 15 16 Hardy y Monlrnéja.

\I \ ' f Ahora bien.. como si la exhibición de la pierna no bastara por sí misma. es decir.. y unas líneas más abajo: «La pasión es un movimiento del alma. Pero ¿son siempre azarosas? en aquello en lo que intenta. El problema de su representación no habrá sido menos laberíntico. en el parergon del objeto fotográfico (pues el sujeto teratológico. lo que hace visible los efectos de la pasión». el cual se hace para seguir lo que el alma cree bueno para ella. Se trata en primer lugar de un problema de orden fisiognómico . 0 55 . incluso si está vivo. quiero decir. circunscribir la abominación. RASGOS DE LOCURA l'l. y 17 Bourneville. además de toda una serie de dibujos de rostros. ») 17 . confirma el prodigio mediante el apoyo adventicio de una silla cuyas patas resultan igual de retorcidas [7] . se vuelve ampuloso y acaba produciendo redundancias azarosas. que reside en la parte sensitiva. su concavidad es interna y su convexidad es externa. además. X\'111 . es ya una obra.. y la convexidad hacia fuera. N 7. 137. con la concavidad orientada hacia dentro. por ejemplo. de los movimientos del alma en el cuerpo: la expresión se definía en efecto como esa «parte que marca los movimientos del alma. Página de la Revue photographique des Hópitaux de Paris (18 71).in r~e RACHITIS~IE . La «expresión de las pasiones» es un problema clásico en la pintura: Le Brun le consagró una conferencia en 1668. una pieza de museo). Es lo que ocurre. a veces un «estilo» se vuelve ampuloso en su mismo acercamiento.. pág...54 O LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA HEV lJ E P Ir O T Ot ~ HA P 11'1 () UE llE:' ll ll l'IT . Pues el problema se planteaba en términos de notación gráfica (empleando la referencia de una trama. Como si los retratistas de locas no hubieran cesado de buscar un rasgo adecuado a la expresión de sus pasiones [8-10]. Me referiré a las locas. Los huesos de las piernas muestran una curvatura en sentido inverso. o para huir de lo que considera malo. en el debate de Bourneville con la inverosímil contorsión de una pierna: perdiéndose casi en una descripción del fenómeno demasiado retorcida («los fémures están considerablemente encorvados. [Lámina XVIII. 1]. por otra parte. un sistema de coordenadas similar al pentagrama musical): notación gráfica de los movimientos. 1871. núm. Raquitismo.

. w Cfr. escribía Esquirol. dibujante y discípulo del excelso fisonomista.es. VIII. etcétera. (edición de 1835). «esto ayuda a desenredar el carácter de las ideas y de las afecciones que sustentan el delirio de estos enfermos ..1 8. 10.¡ . «Fisonomía de alienada».. a 57 ..56 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA /'/ LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA por lo general todo lo que causa pasión en el alma provoca una acción en el cuerpo» 18 • Le Brun veía oportunamente en esta acción algo así como un síntoma. Tal vez llegará el día en que publique mis observaciones sobre esta interesante materia. el alfabeto.... fj' º '/'' .. 1 l_L ~ ! L_ i ·· -· . Desde la década de 1820 (época de la nueva edición. <-~1 ~w. 1961. 1-2. 1-7 1. cit. . 1775-1778. la realización de un grabado a par1 " Le Brun.. ._I ~ 11 1 PRIMERAS PRUEBAS Las primeras fotografías de la locura fueron los retratos de las locas internadas en el Surrey County Asylum. Les maladies mental. passim 2 º Cfr. Con esa intención. págs. Cabeza de alienado. L 'art de connaitre.. realizada por Moreau.¡ . a partir de 1851. págs. • " ' ¡. Esquirol había pedido a Gabriel. (1838). etcétera. 21 Esquirol. 1980. grabada por Esquirol. dibujada por Esquirol hacia 1823.\- r ¡:¡:-. he hecho dibujar más de 200 alienados. Fisiog11omía de demente.. Pero no llegó a contar más que hasta veinticuatro. ciertamente.. págs... ·~~ ~ f.'J~!:~~. ¿podría explicarse por el hecho de que el alfabeto aún no era por completo el del «silent but telling language of nalure» [silencioso pero elocuente lenguaje de la naturaleza]? ~.... y también otras cosas 20 . Sobre estas imágenes extraordinarias. de la que aún quedaba por definir todo un alfabeto 19 • Lavater aumentó. pág.1 ~"·. por el doctor Hugh W Diamond. . de la obra de Lavater en diez volúmenes). por Adhémar.H.. que bosquejara para él algunos locos y locas: «El estudio de la fisiognómica de los alienados no es un objeto de fútil cwiosidad». la cifra visible de las pasiones.. Lavater.. 95 (la cursiva es mía). 1... esa matemática de los síntomas que tan sólo había llegado a apuntar. El fracaso de este proyecto. »21 [9].. Tardieu. Damisch. 1668-1696. sólo indicaré lo siguiente: el paso al trazo. Lavater. 209-282. tal vez asustado ante esa matemática en verdad infinita.d"'+'-1 ·' . Gabriel. Director del Photographic journal..f.._l_ -' 1 1 1 J-I - _L_ 1 9.~· . VII. militar y heraldo del «silent but telling language of Nature». '(!:) . fundador y Presidente de la Royal Photographic Society ofLondon (1853).. en Springfield: calotipos ejecutados.

. en este paso siempre se olvidaba o se infringía algo. perturbada.· *' . su vestido estampado. sin duda en un patio para contar con más luz.~ -t~}{". : · ·.. en el grabado./< pV t -.• .' j ll ·J . Lo mismo ocurría con el emplazamiento.... quiero decir esa loca en particular. ~~-. (Ahora bien. '"" ·' t 1 . esta mujer está en ninguna parte. con el título «Melancolía degenerando en Manía». I _- • j %.'· ~ .A tir de una fotografía.: ' . según se nos dice. &. INFATUACIÓN DE IMÁGENES Ahora bien.-'} \. y detrás de la que se ha colocado una cortina (¿quizá para intentar abstraerse ya del emplazamiento?) [11].>·':. en Die Medica! Times (1858).fi. Lo mismo con la separación entre aquellos aspectos que resultan esenciales.¡ ~· .. Veamos a esta mujer sentada en un exterior. W. se convierte en «liso» al trasladarse al grabado. ~ • ·- ' ~ é' . ·1> . Grabado publicado. cuyo referente. . ¿cómo no mostrarse. como.. Ahora bien. Diamond.. Y me gustaría señalar. a ?T~ ~1 .&_ 4.. como suele decirse. Este aspecto podría resultar asombroso en la medida en que la técnica misma del calotipo (el negativo sobre papel) parecía dirigida a resolver precisamente los problemas de reproductibilidad del cliché (pues se puede sacar un número ilimitado de pruebas de un negativo.- ¡ .. la melancolía previa a la manía? No es más que una hipótesis .:.·/ .ra-..{~. Diamond y grabado de The Medica! Times («Manía religiosa».·. . con la mirada así dibujada y privada de espacio y de destino? Una simple pregunta [12]. Selección de actitudes: fotografía de H. .58 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA 0 59 ~! . que la leyenda de esos grabados designaba no tanto un atributo del referente («melancólica») como un concepto («Melancolía»).. ' IO . En las imágenes de esta misma mujer. las manos juntas y simétricas de una mujer aquejada de «locura religiosa» [13-14] . -. ' ¡y· . i ' . todo esto. W. . que era. hablo de la fotografía. o mejor aún enderezada con el fin de proporcionar significaciones más probatorias. lpodría haber hecho comprender a los psiquiatras su penuria nosológica en relación 13-14. pues. para finalizar. Un arte naciente.¡'--. algo imposible con el daguerrotipo).."" 11 -12.¡ " /. pese a la pasión por la exactitud que alegaba Diamond. y aquellos que tan sólo son acceso- ríos. 1858). por ejemplo. este abigarramiento.·:~t. no fue capricho de un solo hombre: estaba en el ambiente.) Igual pasa con la postura: ladeada gráficamente. ¿no sería en sí mismo significativo de su propia locura. Retrato en grabado (a la derecha) de una fotografía (a la izquierda) tomada por H. 1 • "'. ·. no sería más que un atributo. seguía siendo la operación necesaria para la utilización y transmisión de los clichés. por ejemplo.J/. o significativos. .

los degenerados de Magnan y Morel..'·.11111)(..Y. -- / q. 1886. ~ r/ [. .. / . LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA ---- FEMMl'... ._ .. En ella destaca la participación de Moreau de Tours. clínico y administrativo. 1 ~ ~-" Spc lt. pero no daría cuenta de la profunda complejidad del fenómeno... a la orden del día. ~ v. · · /... . Giorn:i. // <l'CCOmpa?ntrtlWiv 1!:111...:::7~ /:. Morel. Magnan. 1883.\1\NO ·-~· l ISOLA $ .-. .. ' • / /... . ·.e occupuione df'I marito Data d' uscila . imágenes-pruebas de nosologías en curso: los idiotas de Baillarger y Bourneville. ~ ./. .-. -. ._ Epifonornoni r . < /t'~ lfHf•I .- ..._ ·- Fig liuo1anu /.... N.11IC. 65-66. internado por parricida). Esto me permite hablar aquí de una auténtica infatuación por la fotografía. entre otras. ::-9 /YS'<1 Recidivit..~ {) provenienn Stalo eivilc ~~?~ -. 'f'r .·~ <... ciertamente. nos ahogamos: la infatuación es la obstrucción.. .../'"/ r . / .r- /. Voisin... ~ . 1876..itca 1 ~--· j ... pero sólo para llamar la atención sobre el equívoco intrinseco de esta palabra. las locas y los locos se vieron obligados a posar... reunida el 27 de abril de 1867 bajo el tema: «La aplicación de la fotografía en el estudio de las enfermedades mentales». Grasset.... . se le retrataba./ . Ficha clínica del Hospital San Clemente de Venecia (1873). 1981. Conservamos en la actualidad algunas colecciones prodigiosas: la del Bethlem Royal Hospital de Beckenham (donde se fotografió al pintor Richard Dadd.. ' / " · / ' ti contlilione 1lci i::uui to ri _ . Y entonces.. s.. .. como se dice. 44-45.. una sesión de la Sociedad médico-psicológica de Paris.}.. rcS1denza . 1 1 Paltwni1:·1. Denomination. págs.l!J lln (<1d pro gres~Í\'O genero lo• / :J % V' .J. 1890. Cause 1· . Baillarger./...f. Infatuarse significa que algo nos gusta hasta la locura y que por ello «nos llenamos la boca»..i ~ • • "' ..e".j ! n3""iln .i nz:l. En Francia hubo intentos de crear un método: con dicho objeto tuvo lugar....Ua • •/.' ti ' or~in" VENEZIA /5'~ N.... <kll:t r c.)... Crear un método. por exceso de amor. 1876. y muchos otros más . la del Hospital San Clemente en Venecia (un inmenso registro.~ S lato ecouomi co . .lllLE CE1\:t:nALE N. 1.. .. 22 Cfr./11t:.[.... rnal (·rni l:i.."' TABELLA NOSOLOGIOA ! n.IIO 23 15. los lipemaníacos de Dagonet..'_./¡fj .• r Oa4a W:t 1lv-·. 1857. Boumeville.-e/.._ __ / / NenopAtie e prooessi morbo51 C(lncomitaDti . ~ . . ..... 2:i.._ ·._ . 0 61 .60 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA con los signos visibles de tal o cual locura? Lo cierto es que en casi todos los rincones de Europa.' / . ya que decir que la psiquiatria únicamente se infatuó de la fotografía seria justo.'--:. de los locos ......r11 di <UXO lll/H. • · . Successioni morbost /1f f-1( Esito .. Cagnetta y Sonolet. Jl~ /'..tc Ji rerm::men1.~.. las láminas de: More!.:/ Epoc. Cfr. CLEMF:NTE · VE NETO 1 - lt I FFlENOC01\l. /./ . .1. las locas esténicas de Voisin. Occupazionc o rnesliere .. / '>.ñ<_ .(<--. Dagonet..-ata il / f . / .. a quien mejor lo hacía... demasiado evidente) que sentar las bases protocolarias de una transmisión de las imágenes: el problema de la reproductibilidad y del tratamiento bibliográfico de las imágenes estaba..__. '.1 dell' inn1iooe « lndole del delirio ~· ... "i. Luogo d1 .. r... en esta época los tratados psiquiátricos se vieron saturados de láminas.:-'. significaba menos interrogarse sobre el interés epistémico de la fotografía (pues este interés les parecía a todos algo evidente.. Por lo tanto. etc. nos atiborramos y tragamos hasta no poder más....{.ione fi•ica. • : ' Stato della nutriiiono 1 Diagnni fr..i ...11... el ahogamiento.:1. Baillarger.> ' Etd Religiono "'" /Z /. Voisin.e1. ¡ :_~: . 1893. .. ~· ~ 7-7 ' CosLitu:r. . _ 1 :. ~ . pues.Af'fr./.. en este contexto. con miles de imágenes) 22 [15-16]. · / . .

~ .-: .9 }8 • ¡ "· ' °"'··~"• : ..1t......¡:. 'l).. l• ..... .¡ 16.. /~ . 'º &: ' 5 . 1 ' l1. .· .<' t... . • J . Registro del Hospital San Clemente de Venecia (1873). \¡.62 a LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA .2 'H. ~ J~ :8 • " ' : ...-fj¡:.·~ .. 1 ~0 1 1 ~--".... JI }! ¡. lQ ~ :~<{ _JG..' 1 '_ta 1 18.' :ll . .. 1. " . (~ Al . . ~ e ~ . """ ..·. J: . 11 ·. .• J. ' .. a 63 . \ ' 1 11.¡. .. '(!¡ •. ..

. Y tras esto. Esta publicación vio la luz en 1876 y 1877. por ejemplo 24. y de un tercer tomo. La fabricación fue metódica y casi elemento de teorización: se convirtió en algo verdaderamente canónico (la obra de Tebaldi. passim Cfr. de hecho. B.¡/ ---. 1::.. Poyet. 18. SERVICIO FOTOGRÁFICO Pero fue de nuevo la Salpetriere la manufactura más importante de imágenes. Plano del Servicio fotográfico de la Salpetriere: A. relevados de su cargo por Albert Londe. Un silencio de casi diez años. De este modo. reproduce con exactitud el dispositivo fotográfico de las planchas de la Salpetriere). durante los cuales Bourneville y Régnard en cierto modo desaparecieron de esta circulación de imágenes. Apéndice 6]. pudo instalarse para residir y ejercer su predación en todo momento que pareciese oportuno. 1888a. ~ A 11 e. Taller acristalado. especialmente Londe. y redactada por Bourneville. Paul Régnard. Luego. siempre bajo el patronazgo de Charcot. Paul Richer y el propio Londe. la práctica fotográfica accedió por completo a la dignidad de servicio hospitalario 27 . mucho más puntilloso en la observación. Biblioteca Nacional de Francia. seguido de un segundo tomo menos artesanal en cuanto al procedimiento de tirada [cfr. ·. Extraño silencio de Londe sobre sus predecesores26 .. Fueron.. ordenada alrededor de este corpus de imágenes. IPS.f. láminas. C. Fotografia en la Salpétriere.1no-- 1 ~1r ~ "- 17. constituyendo el tomo primero de la lconographie photographique de la Salpetriere [cfr. publicado.. Apéndice 5]. en 1888. ¿a tal punto las fotografías de estos últimos superaban en belleza a las suyas? No deja de ser una mera hipótesis. Londe. Todo esto quedó establecido en el momento en que un fotógrafo «fiel y hábil». D .64 a LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA L EYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA LA SALPETRJERE.D : \ '!7"7='Jj2. Entrada en zigzag del laboratorio oscuro. nada. en 1880. s. 1884. y que además supo aprovechar los medios que le confería la salida a concurso de la cátedra de Charcot.· ~-"-11 D ~ ¡\ ~Jl:f-. passim e a 65 o B 1 l -~--_j r:· A . l~ l( íll!Wi'Í® ~-"._ ___ lt~~!U/Á~·.. Tebaldi. Laboratorio claro. ----. Es decir: un territorio com24 25 26 27 Cfr. 1896. . Laboratorio oscuro.:-: "\'. Londe. publicada en Verana en 1884. 1875. por Gilles de la Tourette. Parece como si el álbum que realizó en 1875 25 hubiera determinado que Charcot patrocinase una publicación clínica. apareció el volumen primero de una Nouvelle lconographie de la Salpetriere. passim Cfr.

desde la «observación» hasta el fichero [cfr. 3. porque. sirl embargo. 3 Cfr. más o menos formulada. una palabreja horrible: encierra en sí 111 isma servidumbre y brutalidad. Cámara estereoscópica (arriba) y cámara con objetivos múltiples (abajo) de Albert Londe. 1905. grises oscuras. todos los esfuerzos apuntaban. 1889a.>>3º. Más bien al de un fantasma de la memoria. La inquietud del viraje y del borrado de las pruebas. de hecho. Londe. 3 1 Cfr. la fotografía es absolutamente inmecliata. Mi pregunta no es sólo: ¿para q11é sirvió la fotogra. Apéndices 8-9]. una memoria fiel que conserva inalteradas las impresiones que ha recibido» 33 • Sostengo que es un fantasma. Londe. pág. págs. Apéndice 7].s imágenes estaban al servicio de la memoria. 1893a. 131-135. por otra parte. Se supone que esta.. se habrá visto sometido a las imágenes fotográficas? ( . y los cincuenta primeros años de la folografía estuvieron marcados por una irlquietud mayor. Seroici. 212. photographie médica/e. bien a asociar la técnica litográfica (de tinta y carbón: materiales de reconocida inalterabilidad) con la reCfr.fia?. y todos los avan' t•s sucesivos . en la Salpctriere. así de simple: desde el mismo momento del disparo. como bien solía decirse: mull 1plicación de los tipos de objetivos y de cámaras [19-20]. passim. ¡1: 1ntallas y cortinas de fondo. págs./\ LEYENDA DE MEMOlUA 19-20. 28 29 ° 0 67 . (1893). grises claras. pág. Londe. Londe. 1é'posacabezas. sino también: ¿quién o qué. 9. 33 Marey. un laboratorio oscuro y un labo1i1I01io claro 28 [17].. 1888a. págs. negras. el problema técnico de la permanencia de las imágenes jamás ha sido evidente. «exacta y sincera»32 . en primer lugar. una memoria que sería absoluta. Londe. passim. 32 Londe. Londe. 1893a.o es. es duradera: es. 105-115. «fotocronogra. 1893a.. 31 • Y. 1893a. «como todas las representaciones gráficas. Londe. 1885. cama. los procedimientos clínicos y 11clministrativos del archivo: todo un despacho de imágenes.. 12-16. 53-63.66 O LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA ¡u1csto por un taller acristalado. La. horcas [18] [cfr. Un dispositivo protocolario: estrado. 1888b. empl<'o de luces artificiales29 . 1914. Londe.fia. Cfr. Una tecnología fo11 >gráfica cada vez más sofisticada. pág. passim. bien a perfeccionar el calotipo. por último. págs.

aún más. Londe. ·''' Cfr. Hegel.68 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA producción fotográfica. II.. siempre estaba a la búsqueda de una ubicación más íntima. por tanto. debía cristalizar ejemplarmente el caso en Cuadro: no en un cuadro extensivo. 456-512. este arte del retrato fue un arte muy particular. pág. págs. que puedan modificar la forma exterior del enfermo e imprimir en él un carácter particular.. de esa ex1raña ciencia territorial o configurativa. con mayúscula: huella indiscutible. el heliograbado. 1896. LA LEYENDA DE SUPERFICIE. págs. 26-40. o en una serie unívoca de imágenes: la facies. si se me permite la 18 · Londe.. la fotogliptia. Londe. Quiero. 1893a. de cada afección. 34 . y ahora ya conocemos bien la facies propia a tal o cual afección del sistema nervioso. realmente. sin embargo. Unos años más tarde. 37 Ídem. la consecuencia de la enfermedad y que anteriormente no existían»)37 . 1893b. 244. un rostro asignado a la relación sintética de lo universal y de lo singular: el rostro asignado al régimen de la representación. resultaría fácil ensayar la experiencia de Galton y obtener por superposición una prueba compuesta que diese como resultado un tipo en el que las variaciones individuales desaparecerán para desvelar las modificaciones comunes38 . sin duda. Esta tarea ha sido desarrollada con éxito rotundo por el señor Charcot. pues. una fisonomía especial. una actitud. por tanto. transmisible. su dominio de la memoria. 1893a. es lo que se empeña en hacer posible la previsión: y lo hace a partir del aspecto de un rostro. Fue un arte de los territorios de supe'. págs. la particularidad de su aspecto y. sino en un cuadro en el que el Tipo se condensaría en una única imagen. pág. pág. por dicha inquietud. mostrarla a ojos de todos: esto es lo que puede ha34 Cfr. Se trata. 15. el discurso de Albert Londe ya hacía gala del triunfalismo de una memoria fotográfica absoluta. Con estas pruebas así obtenidas. en efecto. 1807. Londe. pág. pues atrás había quedado el nacimiento de los procedimientos fotomecánicos. palabra que significa a la vez el aire singular de una cara. además. 31 · Cfr. 1888b. véase la especie. En ciertos casos dudosos o menos conocidos. en el sentido de mostrar a los ojos de todos la imagen fiel del sujeto estudiado36 . fuerzo. Estos documentos imparciales y recogidos con rapidez aportan a las observaciones médicas un valor considerable. Y lo que iba finalmente a permitir la Fotografía no era otra cosa que cristalizar. duradera. 6-7. sean las que sean. Y los primeros tiempos de la Iconografía fotográfica de la Salpetriere estuvieron marcados por tal es- cer la fotogTafía. Determinar la facies propia de cada enfermedad. La Fotografía. Londe.. la fotocolografía. Londe. pág. el género. ¿Qué es una facies? Es lo que se empeña en resumir y generalizar el caso. de una historia («procurarse fotografías anteriores: así tendremos la prueba de que las anomalías existentes son. 1889b. 0 69 . en sentido hegeliano 39 • ¿Por qué el rostro? Porque en él se hace idealmente visible a la supe-rficie corporal cualquier aspecto vinculado a los movimientos del alma: esto es así respecto a la ciencia de la expresión de las pasiones desarrollada por Descartes. o en una serie de imágenes. Más que el memorándum del sabio35. todo el transcurrir de una investigación y. de una r ircunvolución concomitante . indiscutiblemente fiel. 77. pero ¿nos explicaría también por qué la fotografía psiquiátrica se estructura de golpe como arte del retrato? En cualquier caso. de conservar la huella duradera de todas las manifestaciones patológicas. la Fotografía se alza como memoria misma del saber.ficie. Herencia. en el que el «rostro» era entendido como «facies». 1893a. memorizar para todos en una imagen. 6. 36 Londe. 64. en los cuales este aspecto debe quedar subsumido. la comparación de pruebas tomadas en diversos lugares o en épocas distantes permitirá asegurar la identidad de la enfermedad en los diferentes sujetos que no hemos tenido bajo nuestra supervisión al mismo tiempo. passim. el similgrabado . un arte que. o más bien como su acceso a la memoria. LA FACIES Facies.. La facies sería. enunciar el ideal de la Fotografía. 176-212.

passim.i2. Cfr. Darwin. el rostro subsumido en facies permitía una lógica y una etiología de sus propios accidentes. es decir. que fue la frenología de Gall. . Bourneville fotografiaba idiotas y. velos del paladar. una calavera. passim. 846-882. buscaba un concepto de la Idiotez. siempre a la búsqueda. siempre a la búsqueda de una ley que prescribiera la más mínima diferencia. cada énfasis. Cfr. París.J:lj . Bourneville.'J. aunque realmente lo que su caricia buscaba era la zona.~:. del recubrimiento de las superficies. a fin de cuentas? Mediante el arte. de formas en los pómulos. Poco le importaba que la facies obtenida fuera confusa. de cierta profundidad. Bourneville. Comte. la protuberancia.'11 . encías y dientes. pues constituía de todas maneras una pro- 4-0 41 42 21. La frenología. expresión.1:'... 1862. págs. cuando este hombre quedaba prendado por el rostro de una mujer cualquiera. mientras con la otra mano sujetaba una cabeza de muerto.70 a LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA :. Por ejemplo. Estampa. llegaba incluso a tomar la delicada cabeza con sus dedos..'.!. . de comisuras de los labios. 7-13. Galton fue el virtuoso de este arte del recubrimiento: producía el Tipo mediante la superposición reglamentada de retratos coleccionados. léase el pliegue cefálico. passim. Y ¿cómo. Si menciono la palabra «herencia» es porque la frenología se apresuró a colocarse como base teórica de toda la psicología bajo la bandera positivista'1º.-. al generalizar la misma investigación a todo el reino animal. campanillas.!. propio a la monomanía de la susodicha dama. aprovechó para edificar su gran historia filogenética de la expresión de las emociones . 1862-1863. cada patología42 [22). págs. También fue un arte del detalle. Musée d'Histoire de la Médecine.. 1837.'i~~~ :J. de bóvedas palatinas. basándose en su gale1ia de retratos. 43 Cfr.:l~.f. y Darwin.:l"l. s. a 71 ..\.4'1• Así. las localizaciones cerebrales de Charcot parecen estar afiliadas a esto. sutil y constante. 1871.~f !J::L 0 [:'. de lo tenue.. Duchenne de Boulogne buscaba también la comisura muscular que diferenciaba a cada emoción. para establecer comparaciones entre ambas [21). bajo las tramas o los estratos peliculares de los que disponía. no obstante. pero de una profundidad conceptual: la profundidad del Tipo. en ínfimas marcas anatómicas de aberturas bucales.. Cfr. del fragmento: de la comisura de los territorios. Duchenne de Boulogne..

a physionomie humaine.72 a LA INVENC IÓN DE LA HISTERlA LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA ~~ LEC T\\0. · 1 2 0/i /h(' l/l(flU/ JabfrmlarJJrcfeuo·e Ct·1ilu /w( Ji/Jws " CONSUMPTION ANO OTHER MALADIES I Il SPÉCI. (1862). Lámina del frontispicio.l ll E.. a 73 .l'llYSIOL1)1. 1 r.. 'llnJ St"slc1<s.. \: " . tLECl'l\U . H EALTH. 8 I / 23 'f (((8f!cY. lnquiries into humanfaculties. Galton. '.-:: \kv{f((ler tia Cmcf ·~ {(·¿~ ~~ ..1ulE Llilc par Dulc11r. l/mthtl'S hr1111 fJ !Jrlfrr'(!tf _'. of'srr111r lú111i(lj ...\ ' ... Lámina del frontispicio . O IS EAS E. ) . Ctises llo1Jal Fw1itfelé\". Duchenne de Boulogne.MEN D' t. (1883). .ICRIMINALITY. Co1tJ'a11tjtlLÍ"f! (ases Nót (01tstu1tjtllí... 23.NE Dl'~HIE~O.fufa/. SPECIMENS OF COMPOSITE PORTRAITURE PERSONAL ANO • FAMILV.\'. 22.."J~ 11 Prtútfn.l/aÜ' <':· Fnf{(( 1e ..e.PH YSIOLOGlE PHOTOG !{A PB11. \\ ht)IJI (Í. Mécanisme de !. 12 of¡:ic(_'f'c.

Ciertas modificaciones del rostro que. en todo caso. págs. 77 (citando a Galton). una vez definido. pág. como «policías científicos» a la búsqueda de un criterio de la dife44 45 46 Cfr. a algo así como una filiación. donde la naturaleza del crimen se hallaría grabada junto al rostro del culpable! iDe qué manera podría leerse la historia de las pasiones humanas en este libro. Cagnetta y Sonolet. y en ciertos casos puede resultar de un incalculable valor para el diagnóstico 4·6 . estas técnicas también dependían del arte: a las primeras fotografías de identidad se les dio la misma forma de medallón que a los retratos de familia y lo que. pero no tendrá posibilidad de escapar. en lanzar en el mismo capítulo «la imagen acusadora» de los criminales y el «sabio trabajo del doctor Diamond»: ¿Qué persona con antecedentes penales podría escapar a la vigilancia policial? Podrá escapar de los muros que le confinan durante su condena. Londe. subsumido en facies. 45-48. la orden que le obliga a arresto domiciliario. Y Albert Londe. en la Salpétriere. 1893a. LA LEYENDA DE IDENTIDAD Y SUS PROTOCOLOS Los médicos de la Salpétriere actuaron. por otra parte. no constituirían por sí mismas ningún signo evidente de una afección cualquiera. y no nos arriesgaríamos demasiado al afirmar que el auxilio prestado por la Fotografia en dicho lance no ha sido insignificante. el aspecto del rostro. y 47 Cfr. no será una mera invención. Londe. 654. se abría. Por el contrario. a menudo pueden pasar inadvertidas. rigurosa en sí misma. pág. Lo que lendremos que preguntarnos es de qué manera la Salpétriere y la Prefectura de Policía fueron asistidas por la Escuela de Bellas Artes). crear mediante la superposición de tipos compuestos. 1883. una vez liberado.. al eliminarse todas las particularidades individuales. págs. un criterio dirigido a fundamentar la «filiación». Mientras daba cuenta de los milagrosos avances de la Folografía. una disciplina que actuó como bisagra y ocupó. 1888a. 1896. 0 75 . iY qué estudios provechosos podría extraer la fisiognomía en estas colecciones. en algún momento depende del arte. Gilardi. Y eso. De esta manera. además. por tanto. de forma aislada. sólo persistirían los rasgos comunes. Pues existió una connivencia exquisita. fue exactamente a la búsqueda de aquello. págs. una eminente posición estratégica fue la antropologia criminal: mostraba el mismo interés tanto por los retratos fotográficos de los criminales y los dementes como por sus cráneos [24-25]. 1888b. 165-171. passim.. pues el tipo. pág. entendido como principium individuationis. si examinamos las fotografias dispuestas unas al lado de las otras. 1893a. podremos establecer comparaciones entre numerosos especímenes y deducir las modificaciones típicas que constituyen tal o cual facies (. y por lo tanto un retrato científico44 [23] . mediante el ejercicio de una búsqueda vigilante de las formas. se abría a un estado fácilmente codificable y registrable de la significación. dirigida a convertir en ley el tiempo y las diferencias de un rostro: La École de la Salpétriere ha desarrollado de forma notable el estudio de las facies en la patología nerviosa. tácita e impecable entre la Salpétriere y la Prefectura de Policía: las técnicas folográficas eran idénticas y ambas contaban con las mismas expectativas (ahora bien. pág. Londe. un tal Lacan no dudaba. y Londe. Londe. Londe. queda grabado en la memoria. determinando de este modo la facies propia a tal o cual afección 45• Este resultado es importante. págs.74 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA habilidad figurativa. Galton.). donde cada rostro sería una página. el reconocimiento o la asignación de identidad. Cfr. en los que.. pues su retrato está en manos de la autoridad: se verá incluso forzado a reconocerse en aquella imagen acusadora. LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA rencia. podrá infringir. la rigurosa probabilidad figurativa. adquieren una importancia enorme si se encuentran siempre en enfermos similares. El desarrollo de la fotografia psiquiátrica durante el siglo XIX se constituyó. es decir. A menos que contemos al mismo tiempo y por casualidad con enfermos que presenten estas facies características. esa «policía cienLífica>>. en la misma esfera que la fotogralía judicial47 . 1896. sobre todo. 231 y ss.. 636-648. 5... 24. 1981. . es toda esa pasión por las formas y por las configuraciones. 1976.

~ .1 1 )•·.~~ ::·~~A ~:"º "~f~'~ Jt¿~~~ ...~.· _ .~ 1 1 ·- • .· '~1 ··~" ~. / .(1 ~t "-..._ -. 'l~r I"...~ .· • .'~'~. ' tll 1 "-·· . \ . coleccionados por Lombroso y reproducidos en su At/. ~. m .'l·' · ·lJ.~.. 1\..-- ·Sü ~••1 1 ·· · ~ .as de l'homme crimine! (1878).. 'g.'JTf~~ ..I 'o. .· '81~ 24-25. i!: .h0ff1 U .. . ./··. Retratos y cráneos de mujeres criminales. ~ ~-..¡ IA r~ ~w. iil /> . CRANES DE CRIMINELLES. '2 . ~. H . •.\ lt -- (u ..TF.· ~ . .."~l .· .. ~ . 1 ~ ~-. .76 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA PORTRAITS DE CRIMINELLES ALLEMANDES. ~ . . .. a 77 . ___ " ' • ~. ~ . . .~ IJ . f ~· l ~ ··. .1 ~ .· :.'•2 • •¡1 .•. ~.·~ 'fJ" ~~ ~M:-• ~~_i .• • .

Ídem. y de sus respuestas técnicas y fotográficas. Y a se trate de un peligroso delincuente reincidente oculto bajo un nombre falso. Una sola palabra basta para explicarlo todo: se trata de locas. 52 8 4 9 50 51 Lacan. de nuevo nos encontramos con la fotografía dispuesta a desempeñar un importante papel. sobre las «reglas matemáticas» de la «misteriosa repartición de las formas» y la «distribución de las dimensiones en la naturaleza>>51 . Cfr. y cuyo «sistema>> fue adoptado por todos los cuerpos de policía del mundo occidental a partir de 1888. 104-106. Fue además el director del servicio fotográfico de la Prefectura de París (el primero en el mundo.78 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA cada rasgo. Cfr. págs. los escritos de aquellos mismos que la practicaron: estoy pensando en Alphonse Bertillon. págs.. creador de la Antropometría signalética. todas presentan algo extraño en su fisonomía: esto es lo que percibimos al primer golpe de vista. 26-45. Estos retratos forman parte del docto trabajo realizado por el doctor Diamond48 . 1981. entre otros trucos. de Alphonse Bertillon. Bertillon. según mis indicaciones. Ese deber-leer fue. tal multiplicidad de imágenes y de indicios: poder encontrar al sospechoso de un delito entre alguna de las 90. protocolos estandari<fJ. como resultado de sus miedos imaginarios. un tipo de «silla para posar que aseguraba mecánicamente un tamaño similar tanto en las fotografías de frente como en las de perfil»55: resultaba imprescindible que los sujetos se sometieran al tipo de imagen requerido. 39-40. a continuación.gen. en ocultar su personalidad. Cagnetta y Sonolet. un requerimiento exigido por la eficacia de la vista: se vio definido en sus protocolos. otras parecen soñar. de un niño de corta edad abandonado intencionadamente. creado en 1872 por el citado Bazard) 49 . por los Archivos centrales del Servicio de Identificación»54 . Unas sonríen. 81 -111. 1890. págs. Más aún: la fotografía se alzó como la nueva maquinaria de una leyenda: el deber-úer la identidad en la ima. para señalar en ellos una especificidad reglamentada de los índices fisonómicos-criminales [26] [cfr. Lo único que quedaba ya por hacer era archivar. Ese deber-leer tuvo como «base teórica>>. 1856. partían de una reflexión sobre la naturaleza y los medios de un «análisis descriptivo de la figura humana».000 fotografías tomadas por el servicio de Identificación de la Prefectura. pág. de un demente detenido en la vía pública que se obstina. y su modo de acción. tanto como sea posible. 1890. 133. pág. Si uno las examina con mayor detenimiento. 81. la Fotografía . Ídem. por tanto y ante todo. de un cadáver desconocido yaciendo en el depósito de cadáveres. craso problema. Resumiendo. fallecido en 1914. con tal rostro de frente y tal perfil. pág. 6-25. o de un desgraciado afectado por una parálisis súbita e incapaz de pronunciar su nombre ni su dirección. Bertillon. De esta sutil complicidad entre médicos y policías tan sólo destacaría. se entristecerá a su pesar: todos estos rostros tienen una expresión extraña y que nos provoca malestar. 60-74. por el momento. 129.dos de la pose y la toma de los retratos (la uniformidad de tales protocolos debía asegurar una identificación claramente mensurable de las diferencias) 53 : «Y sería deseable aún que la fotografía añadida a la descripción física se aproxime. el objetivo al que se aspira es siempre una 52 cuestión identificatoria. Con tal objetivo Bertillon mandó disponer. entre 1882 y 188956 . págs. Arte de carceleros. 53 54 55 56 Ídem. Apéndice 10]. lo siguiente: a partir del juego combinado de requerimientos. ¿Cuáles eran estos protocolos? En primer lugar. Cfr. se elaboró forzosamente una noción sobre la identidad. una línea elocuente! iQué tratado de filosofía! iQué poema que sólo la luz podría escribir! Si pasamos de las enfermedades del alma a las enfermedades del cuerpo. Ídem. 1890-1893. a 79 . Las «consideraciones teóricas sobre la filiación antropométrica>>5º. Bertillon. 47. 3. Tengo ante mis ojos una colección de catorce retratos de mujeres de diferentes edades. según el procedimiento pertinentemente denominado «hertillonage». pág. pág. se desplega4 LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA han sobre la institución de los medios técnicos de la identificación y de la clasificación antropométrica de los individuos. al tipo uniforme bien definido y adoptado.. e incluso como «filosofía>>. científicos o judiciales.

¡( . Así. pág. Vuelvo a mi soplón particular.. 655. /.80 [J LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA LEYE NDAS DE LA FOTOGRAFÍA a 81 26... con sus barrios de mala fama y sus servicios de vigilancia...¡. de la aparición de las diferencias.~~l 'i. esto es. para alcanzar un concepto único y adoptar sin riesgo de sorpresa una conducta «curativa» programable.. por tanto. . '*ª"?> 1! t/ ·1 < .J...1/ / -~<'"\. 1896.~/ . . . Un ejemplo: J?.. . «Biografía diagnóstico» de una niña (extractos). Albert Londe. . él se formuló. //. Tanto en un caso como en otro y principalmente cuando se trate de modificaciones localizadas en las dimensiones de estos miembros. / ./(./.nJ . realizada en el Hospital Bicetre. ¡. preguntas similares.. / / r/ / / / Para fotografiar los pies será necesario elevar al sujeto sobre una mesa o un soporte cualquiera a fin de que se encuentre a la altura de la cámara. { /n J IA . .. Reglamentar..'... ·"I ( . Bourneville. ¡ . l ·d 27-30. a su escala (la Salpetriere. la comparación será mucho más ilustrativa57.... ). / 1 / //. 11.... El «bertiUonage» en la Prefectura de Policía de Patis (1893).. •• J ' /(...1 .. a fin de reglamentar las condiciones de la visibilidad de los cuerpos sintomáticos y con el objeto de que proporcionaran signos y descripciones físicas. . e inventaría similares protocolos. será recomendable fotogrnfiar al mismo tiempo una escala métrica o los pies y las manos de una persona normal.) • /( · r !/ / /. una especie de ciudad.(f.'/:.. •· . las condiciones de la exhibición.. o 57 Londe..( ( ¡. I .

más que estasis. estaba todavía marcada por el signo de lo aventurado. incluso de la misma obcecación. Esto explica que sus imágenes nos sigan pareciendo enigmáticas y desconcertantes en mayor medida que otras. un «puro efecto» del acto fotográfico. del arte6 1. sin duda. Aquello que todo el mundo denominaba. bien a la vista. Se ofrece aún como un acto. De este modo. pág. 11. En ellas. La fotografía no ha podido jamás dejar de tender. Pero vuelvo de nuevo a mis soplones. Y fue aún más lejos. o del arte contra el sentido60 . aun cuando el objeto del saber permanece. por ejemplo. sin duda. por tanto.dudando: se habían limitado a protocolos más aleatorios. <. sino como el rredo de una «multitud» cuyo «mesías» había sido Daguerre58 . 133. Y. 617. Aufhebung. evidencia. Bourneville.o Cfr. exactamente. en primer lugar. pág. se desquitó rápidamente después. turbador. 74. como espectáculo (significado que facies tiene además en latín). al tratarla no como un efecto material. inéditos. Ídem. una fuga sin fin del saber. como la invención de medios retorcidos. pero que deseaba serlo y que jamás habrá sido. cuando injuriaba la exactitud. la de un saber que se escapa de sí mismo. de negar cualquier efecto paradójico. 8 " 09 Baudelaire. Benjamín. efecto. 1981. OC. Pero. la fotografía no es un sistema represen1ativo en la misma medida que los demás. pues incluso cuando rechaza su autorrepresentatividad. Pero la querella. Bourneville y Régnard: unos años antes que Londe aún seguían _¿ cómo lo diría?. E XACTITUD? Baudelaire ya señalaba la existencia de una paradoja. equívoco. Baudelaire lo llamaba creencia. efec1ivamente. Pero Régnard y Bourneville además se entregaron. léase. a un relevo. del narcisismo. Una gran e inagotable querella <'ntre el arte y la ciencia. un factitivo (lo que lo «hace». en la Salpetriere. su avaricia de imágenes. de las modas con las que coexiste. como el aviso de un sujeto. Ahora bien. de la obscenidad. todavía se ofrece. PARADOJA DE LA EVIDENCIA Pero ¿qué es esta paradoja? Yo la denominaría una paradoja de la evidencia espectacular. jamás realmente subordinado a puestas en escena fijas. . Barthes. sea del arte contra la ciencia. al riesgo de una paradoja más íntima de la práctica fotográfica. Damisch. a 83 "'lj . pág. pág.82 a LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA LA INVENCIÓN DE LA HJSTERJA Veremos cómo con el rostro ocurrió lo mismo que con los pies: tuvo que colocarse a la altura y a disposición de la cámara. En otras palabras: perdió por completo su aura. la paradoja es aquella misma de la Semejanza. mitad bertillonage y mitad carcelero. Cualquier comparecencia de las imágenes de la Iconogra/1hie photographique de la Salpetriere nos confrontará con esta 1mradoja. su aislamiento. respecto de las histéricas. de la capacidad figurativa de los saberes. en primer lugar. la facies aún no existe totalmente como una policía de la imagen. la de la similitud fotográfica. Es. 24. págs.facit):un retrato entendido como acontecimiento. Pero precisaré un poco al respecto. drama temporal de fü repetido fracaso. ele la imbecilidad. a pesar de ellos mismos.. Además es. 617-618. :i fin de cuentas. el «rostro de la locura» se convirtió en «facies patológica de la enfermedad nerviosa». bien a su pesar. sujeto a la objetividad. calificaba esta creencia como la de los atributos del adulterio. Buscaron. quizá por ello. la facies en los rostros. 1931. fotográficamente hablando. diría yo. me refiero a un contenido temporal de imágenes verdaderamente más complejo. y sobre todo de la venganza: una venganza estúpida de la industria hacia el arte 59 . trataron. en la fotografía. que no es sin embargo la esencia de la fotografía. Este relevo se manifestó. sin duda. y en los retratos que hacían aún había lugar para aquella aura. de la Mueca y de la Fatuidad modernas. siempre estamos dispuestos a creérnosla. 1962. <d Cfr. pero sólo lo lograron a medias. fotografiando-midiendo a los niños y las niñas de su servicio de Bicetre [27-30]. a un relevo de la ciencia y. su autorreferencialidad. sólo habrá merecido ser apuntada y superada.

125. verdad Pero ¿de qué verdad? Desde luego no de la verdad del sentido (a causa. pese a todo. Retomemos de Lacan este trazo histórico: El retrato es la aplicación más antigua de la fotografía. quízá una negación de su milagrosa potencialidad técnica (la de grafiar aquí y ahora el aquí y ahora de lo visible). para que la imagen resultante fuera satisfactoria. 1856. Repasemos su historia: la foto1:. Una suerte de despiece de los cuerpos. como nmma. cede ante el género? ¿y que incluso va a mantenerse incólume en el género? Pues por medio de un movimiento íntimo. 63 L-ican. sino más bien una leyenda. 54. ¿qué puede llevarnos exactamente a creer o a imaginar en aquello de lo que sin embargo certifica la existencia? Otra manera de expresar esta paradoja de la evidencia: la fotografía es una práctica del artificio.das. saber dirigido a un qué en los cuerpos (más que a un quién). al tiempo que mostraba los cuerpos.G3 . bajo los rayos abrasadores del sol. Artificialidad: la doble cualidad de aquello que es de hecho (irrefutable.ble paciencia. en resumen. 1949. Nos preguntamos entonces: ¿cómo no habría sido capaz de desaGar cualquier noción de género (el del retrato. fijadores para las rodillas. Su propia perspectiva y su proyecto. si se me permite la expresión. esto es. de escenificación dirigida al saber. por todos lados vieron elevarse en los pisos altos de las casas frágiles construcciones acristala. pág. engañe.. Desde el momento en que los procedimientos de Daguerre se hicieron públicos. nunca ha dejado de ritualizar dicha certificación. los refutaba por medio de una suerte de teatralidad. quiso hacer alarde de Formalidad. en las cuales el público se disponía. ¿y qué ocurre entonces con el retrato fotográfico? Aquí radica todo mi dilema. w Cfr. de este modo. Paradoja de falsa irrefutabilidad. la fotografia lo es todo: pese a todo. en este caso) cuando se ajusta humildemente a la configuración y a la «existencia>> propias de su referente? ¿Cómo no vamos entonces a sospechar cierta represalia en su protocolo. pero también de reposacabezas. al mismo tiempo. Y es así -con el despiece y su escenificación. y aún era preciso. ya es suficiente indicación del grado de la paradoja: se autentificaba una existencia. No sólo un pie escrito en una esquina de las imágenes. 1980. Ciertamente. estetice. A través de lo que permitía desde sus inicios. maquillaje (iy en qué medida para ayudar a que la luz lo hiciera todo!). ¿su dramaturgia? Quiero decir: su prospecto. justamente. a 85 .. con ello. invente nuevas cualidades.rrafia jamás ha cesado de certificar presencias y. a posar con admira. de despiece escenificado. una explicación. cuando advertimos que.como la fotografía incorporó para sí el Texto. puntos de vista. de Ideal. 119-122. al cual tiende a someter escénicamente un aspecto. dejarse cubrir el rostro con una capa de blanco de España. allí permanecían posando hasta cinco minutos.84 a LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Por más que connote.a. siempre es garante de /. desconecte los referentes de lo visible o lo cargue de significados.. siempre nos otorga conocimiento. la simple exhibición de los cuerpos en imágenes. págs. léase de Moralidad. creaciones estéticas? A la inversa. 145. Que el retrato fotográfico haya precisado de estudios. de su capacidad para desenvolverse en las connotaciones). 134-135. sino de la verdad existencial: siempre se considera que una fotografia autentifica la existencia de su referente y. ¿Constituirá esto su «exactitud»? iARTIFICIALIDAD! Pero ¿qué hay de este saber «exacto»? ¿Podría la fotografía estar de algún modo en lo cierto (pero dónde). cuando tal vez no era más que un medio de quebrantarla.. la Leyenda: una didascalia de sus disposiciones escénicas. un deber-leer. más allá de lo que puede hacer creer a través de sus trucos. aunque eventual) y de lo que es artificial. Barthes. la fotografía no ha dejado de desearse como formalismo. pero a través de medios escénicos. semejantes a cálidos invernaderos. In- 64 Cfr. pág. los solemnizaba y les asignaba un rito social y familiar y. Heidegger. cortinajes y decorados. haga posar. En la que la fotografía accedía al dominio de la certeza antropológica64.. que siempre tiene el poder de apuntar en ella algo así como una garantía de que lo fotografiado «ha existido» 62 . su dramaturgia.

de lugares psíquicos. Cfr. Son. Estos vértigos implican. pero quién le ha dicho a usted que no 66 67 Cfr. Esto es. Valéry. máscaras y retratos: siempre. ciertamente.passim 0 87 sum» y el «larvatus prodeo». Lluvia de metáforas. No obstante. tal vez más furiosa. sólo sigue circunloquios artificiosos. se instalaron en Praga dos cabinas de fotografía denominada instantánea que acababan de ser inventadas en el extranjero y que fijaban sobre una hoja de papel dieciséis expresiones diferentes del sajeto. semejan. /traicionar! Al hilo de esto. ¡¡1 1¡1 1111¡¡ 1111 ¡~. en la Traumdeutung. por tanto. sin duda. la cámara fotográfica para representar una noción de lugar psíquico en el sueño 67. una posición tan decisiva? Pero observen. desgarrado. Su dramaturgia es hacer objetos representativos a partir -sí. Fue finalmente en un capítulo titulado «La regresión» donde aparece. exposiciones fingidas. Janouch protestó un tanto ante aquella aseveración: «¿Cómo puede decir eso? Pero si la fotografía no miente». aquella que no deja subsistir ningún «resquicio» entre el retrato y lo retratado.s imposibles66 . entre el «ego 65 Cfr.1I 1 11 I' iTRAICióN! Tradire: transmitir. más bien el aparato de un cogito enfermo de su propia certeza. generalizado. eminentemente. Y es así como la fotografía se inventa como un ente científico. demasiado simple o demasiado compleja como máquina metafórica. la dialéctica freudiana del sujeto. o tal vez incluso algunas más. una autotraición experimental.Janouch le había dicho a Kafka. acompañado por una aguda sonrisa). de lo imaginario como acto. y Kafka apuntó: «¿Quién. pese a que en su origen no es más que un acto ejemplar de la contingencia. también inadaptada. pues. 61-94. partir. y por último. págs. y que ocupa en la problemática de la certeza. que en términos económicos o dinámicos. ¡. con sus leyes más perennes. ¿SUJETO? ¿Denominaría este término. 455. Y la fotografía. o como poco. Valéry comparaba la cámara oscura con la caverna platónica65. de la artificialidad. entre el espacio real y el que muy bien podríamos denominar espacio imaginario. sin embargo. ya funcionaba según una relación reglamentada. Iría aún más lejos y diría que la cámara fotográfica es una fabricación totalmente filosófica: es un instrumento del cogito. a nosotros como sujetos. foo habría llevado a cabo finalmente la «semejanza indiscreta». preguntémonos de pasada si acaso Albert Londe ignoraba que la misma óptica. no se trata más que de una entrada aún más solemne. que la certeza cartesiana. pero la analogía no resultó completamente satisfactoria. Es hacer suponer e imponer una identidad concebida. de hecho. por tanto. y en todos los sentidos. La cámara fotográfica sería. de las oposiciones o de las similitudes imaginadas por adelantado. en todo caso. un anclaje de la fotografía en la ficción? En realidad. caótico. Apuestas: universalidades. trampantojos. pág.de las diferencias singulares del «modelo» fotografiado. Quiero decir. en lo imaginario. como los vértigos de una autotraición del sujeto.86 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA LEYEN DAS DE LA FOTOGRAFÍA cluso mientras niega esa misma tentación. a los vértigos propios a los que nos condena la cámara fotográfica. Freud. Y la fotografia llega a imaginarse que tiene poder de símbolo: pero. una analogía juzgada o prejuzgada. es algo peor que esto.¿p. figuraciones.a subjetividad Lo que este argumento encierra haría que Albert Londe se revolviese en su tumba. escenificaciones. Y lo peor de todo es lo siguiente: la cámara fotográfica no es en el fondo más que un aparato subjetivo. pero quizá en menor medida en términos de tópico. 1979. Nancy. si se prefiere. un lugar psíquico. un aparato de /. de amplias miras. entregar. con su tono alegre y filosófico: «iEste aparato es el conócete a ti mismo automático!» A lo cual Kafka respondió: «Sin duda quiere usted decir el engáñate a ti mismo» (por supuesto. 1900. :¡ . una anécdota: en la primavera de 1921. 1939. para Descartes.

incluso con mala fama. la evidencia se convierte en simulacro. entrega una imagen de nosotros. Baudelaire.. por tres veces en la misma imagen: retratista. multiplica. 310 («Mimique»). Barthes. pasa a la invención de una temporalidad distinta.. Y después. ¿pARECIDO? La fotografia sería por tanto una técnica <<}Joco segura»7º. nos entrega a la imagen. Tal es ese personaje multiplicado por tres. siempre plantea el enigma de «una inmovilidad del cuerpo inteligible»71. terriblemente inquietante. más bien los somete a una especie de extorsión figurativa. Esta situación llevó al propio Albert Londe a mostrar el esencial contenido fantástico del retrato fotográfico. la producción pelicular del doblew. constituye de hecho un paso al límite de la evidencia. pág. por ello. ~~~:E~~i~~}lf~~~~-~:. II. Exasperada. 70 Cfr. al acto de artificio. nuestra moderna tradición trafica con nuestra historia. Lacoue-Labarthe. 1979a. interferencia en cualquier caso del autorretrato y del alter-retrato [31] . quizá en un ideal. ladeó la cabeza68 . pág. Un retrato fotográfico («Parecido garantizado». rezaba en los reclamos de los daguerrotipos) jamás habrá presentado su «modelo tal cual es» -cóiho suele decirse-. El «retrato múltiple». En tanto que figuración.88 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA 0 miente?». frágil. Escenifica los cuerpos: fragilidad. La fotografía nos entrega. Todas esas cabezas ladeadas que aparecen en los retratos fotográficos. pág. retratado y retrato. de la pose. el parecido «exacto» pasa al acto. 12. (1888).~~ dad de «modelo». sino que lo habrá mostrado ya complicado 72 . quizá en un enigma. 89 . y en tal o cual momento. en la exactitud de este tránsito. aun cuando da a entender algo. 1980. como si dijésemos... Es decir. Londe. 31. OC. 61. «aquí adelantándola. magnificada. retorcida y. quizá en ambos: identiCi8 Cfr. al acto de mímica (la mímica de su propia evidencia). en todos los sentidos. 1968. w Cfr. OC. allí rememorándola. en el futuro o en el pasado. sutilmente. La photographie moderne. son cabezas sometidas a la imagen. la traiciona en la exactitud de este allanar el camino figurativo. 4·56 («De l'idéal et du modele»). 72 Cfr. repite la transmisión y. 73 Mallarmé. pág. Su soberbio mito «materialista». 71 Schefer.. ya modelado en otra cosa. pág. escribe Janouch. presente. bajo una falsa apariencia de presente» 73 (¿por qué esta frase de la rnirnica exige ser pensada y repensada tan imperiosamente?) . multiplicada. alterante. y aun cuando esta comprensión se ahogue. esencialmente disociada. 1976. los desmiente (los inventa).Janouch.. pág. Esta inquietud sería esa misma de la evidencia del Parecido: demasiado evidente (en riesgo de quedar vaciado) para no ser teatralizado. 191. 36. y puede que incluso triple autorretrato.

a las retorsiones del sentido. en algunas fotos de locas. la excesiva in7" Cfr. mancha o corte: punctum). La evidencia fotográfica: su tesoro es la confianza otorgada a la existencia de su referente. pág.. tuna fotografía no se parece en el fondo a cualquiera? 74. Barthes. 24. 1979a. 1980. con aspectos tomados de la mirada y el tiempo. lo saquea a placer. una retención alucinatoria del presente en fuga. vana y fantasmática. pág. o el Parecido con mayúscula. 160. Pero facaso no es bien sabido que la razón de ser de la confianza no es otra que la de ser traicionada. más bien acusamos al Parecido como moción temporal inestable. sobre todo en las obras teatrales? Lo mismo ocurre con la fotografía. 1931. Barthes. pág.90 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Y cuando nos formulamos preguntas paradójicas ante una fotografía como: fa quién se parece este rostro fotografiado?. por lo que se refiere al tiempo. se produce una suerte de implosión: el efecto siempre irreparable de un resplandor que surge a partir del vacío. Lacoue-Labarthe. y. iMírame!. llega incluso a devastar algo en su camino. más aún. 141.. Es algo que tiene que ver con la mirada. 0 91 . ¿de quién es exactamente un rostro fotografiado?. En el lugar de esta devastación. no descartamos que el problema del parecido sea un problema mal planteado. Nos interrogamos sobre un drama de evidencia imaginaria. 47-50. a las escenificaciones. agujero. era la fórmula consagrada para significar cosas como: «iTen confianza!». a partir de su propio sacrilegio: blasfema su propia evidencia porque la evidencia es diabólica. 73-95. LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA movilización del deseo. un contra-recuerdo. como la fotografía se inventa una proximidad muy real con la locura. de un teatro. págs. da nombre a una inquietud mayor en lo visible. Barthes. Y es de este modo. Yo también corro tras la época de esta mancha icónica. Y de este modo se modela la fotografía. a menudo. 1980. 1975. 40. a los simulacros. por tenue que sea (picadura. Benjarnin. a los compromisos. iVAcío! «Me vide!» era la interjección favorita en las escenas cómicas antiguas. Pues parecerse. pág. 62. Es esto mismo lo que añade angustia a cualquier evidencia fotográfica y. o qué sé yo . pues bien. Estropea la evidencia. o más bien con un cruce entre mirada y representación. una exorbitación75.143. una fuga alucinatoria. 7" Cfr. es algo que tiene que ver con el tiempo.

sin embargo.orgullosa para compadecerse. se nos pasa por la cabeza que es hermosa? La loca no hace ningún reproche. y su aliento huele a aguardiente. ejecuta movimientos entrecortados alrededor de sus piernas huesudas y llenas de barro. que vuelve a ver por medio del torbellino de sus facultades inconscientes. bajo ninguna «HE AQUÍ A LA LOC A» Aquí está la loca que pasa bailando mientras se acuerda vagamente de algo. al reconstruirlas. como la hoja del álamo. y morirá sin haber revelado su secreto a aquellos que se interesan por ella. sus ilusiones y su felicidad pasada. sin embargo. pero luego reemprende su camino. Deja escapar fragmentos de frases en las cuales. y a los que. llama con sus poses extravagantes. Ella blande un bastón y simula que les increpa. Los hombres la siguen con la mirada. Los niños la persiguen a pedradas. es demasiado . y no lo ha advertido.o CAPÍTULO 4 Mil formas. Largas patas de araña pasean por encima de su nuca: no son más que sus cabellos. Se adelanta. pero ¿quién las reconstruye? Su vestido. ¿Por qué. y lanza una carcajada de hiena. Su paso es grosero. es difícil hallar un significado claro. arrastrando su juventud. En un instante parece que su rostro no fuese humano. Se ha dejado abandonado un zapato. agujereado en más de un lugar. pero a los que ha prohibido que le dirijan la palabra. Los niños la persiguen a pedra- . como si fuera un mirlo.

1965. págs. siguiendo la doctrina tanto de los seguidores de la Academia como de los peripatéticos. se interi01icen todos sus afectos. 1859. 136-137. no resultan menos 11medrentadoras que las lubricidades. de precipitaciones. para todos. Veintinueve años antes. La palabra «histeria» aparece por primera vez en el aforismo trigésimo quinto de Hipócrates. por ninguna regla. Porque este terrible animal está ligado a todas las partes principales de su cuerpo. de corrugaciones. puesto que representaba. tan violentos que muy a menudo. lancinantes. como si fuera un mirlo'. como resulta evidente en la anatomía. y «auténticas similitudes de muerte»: Cuando hablo de la mujer. un miembro que no existe en los hombres. las verían como locas correr despavoridas. Ustéra: lo que está completamente detrás. un miedo enorme: pues era una aporía convertida en síntoma. insistiendo en la auténtica repulsión que le inspiraba «esa clase de enfermas». el estornudo que le sigue resulta favorable» 1 . tan inconstante e imperfecto. inegular. Lo denomino animal. 41. la mujer pierde cualquier otro sentido y movimiento. tan variable. las Mimallónidas o las Thyadas báquicas en el día de sus bacanales. y todo lo que se mueve por sí mismo se denomina animal. y es justamente así. Freud.94 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA das. ante todo. Pues. pág. Y tras haberlo pensado cientos de veces. Pues la Naturaleza les ha colocado dentro del cuerpo un animal en lugar secreto o intestino. cuando creó a la mujer. como poco. a causa de ellos. fantasioso. véase. Los hombres la siguen con la mirada. una especie de bestia negra. nitrosos. o que tiene un parto difícil. para mayor tranquilidad de mi conciencia. Ahora bien. Briquet comenzaba su gran tratado «clínico y terapéutico» de la histeria. por Veith. se confundan todos sus pensamientos. en su verdadero lugar. en el fondo. si en el de los animales razonables o en el de las bestias brutas. imprevisible. Platón no sabía en qué rango debía colocarlas. Signiflca que esta especie de «miembro» propio de la mujer es un 11nimal. como escribió Aristóteles. se exciten todos sus sentidos. era lo que más repulsión me inspiraba. en francés.. pág. como presa de lipotimia o sínco- a 95 . que prestar toda mi atención a esa clase de enfermas. de indignación. Esto significa que el estornudo coloca el útero en su lugar. si el movimiento propio es una señal cierta de toda cosa animada. ha tenido en consideración la social delectación del hombre y la perpetuidad de la especie humana. 19. se apartó de ese buen juicio por el que ha creado y formado todas las cosas. sofocaciones. durante largo tiempo. Y sus más mínimas sacudidas (sinónimo de moverse o de 11g-itarse. de enfermedades que no parecían estar gobernadas por ninguna ley. . Pero me resigné y me puse manos a la obra3• La histeria fue. hablo de un sexo tan frágil. la bestia negra de los médicos. La tarea de tratar enfermedades que todos los autores coincidían en considerar del tipo inestable. acres. no tengo por menos que concluir que. más que la perfección del individuo femenino. Lautréamont. cuyo tacto o frotación dolorosa (pues es éste un miembro muy nervioso y de sensaciones muy vivas) hace que se estremezca todo su cuerpo. BAJO N INGUNA 1tiflca que el útero tiene la capacidad de desplazarse. sobre la que mi gusto por los estudios de las ciencias positivas sin embargo no me conducía. más espantosamente que jamás hicieran las Proétidas. y en el cual se engendran a veces ciertos humores sucios. 2 MIL FORMAS. 3 Briquet. ni vinculadas entre ellas. síncopes. y todo el mundo lo sabía. reconociendo en ella movimientos propios de sofocaciones. mordientes. escribía al respecto: Tuve. 1888. voraginosos. al inventar a la mujer. Ciertamente. tan mudable. Cit. sig- 1 Cfr. si la Naturaleza no les hubiese regado la frente con algo de vergüenza. LA BESTIA NEGRA Lo que los hombres persiguieron en la histeria fue. en el límite: la matriz. OC. Platón oportunamente la denomina animal. en el que se lee: «En una mujer atacada de histeria. pág. V. así de burdo. De suerte que. como lo escribe Freud 2 . pero también de masturbarse). que a mi entender (y hablando con todo honor y respeto) la Naturaleza. ese síntoma era el síntoma de ser mujer. amargamente cosquilleantes.

Acababa de hacer aparición una novela que. contemporáneo de Charcot: Rougon. también Briquet. ataques nerviosos. arremetía contra los libros. sofocación de la matriz --quejorden denominaba: «sofocación de la madre»-. pues bien. Todo puede decirse. 300. pasión histérica. incluso en ese siglo en el que todo. la bestia negra era una mala jugada del deseo femenino. debido al dolor excitado en las partes bajas. realizó una intensa investigación. y no sigo.O INTRATABLE ¿Cuidar de una histérica? Devolver al animal-matriz a un lugar conveniente. cit. BAJO NINGUNA La bestia negra fue. él rehusó dárselo. por ejemplo. lo que se ha querido decir con esa palabra. 1876. estupefacientes. Ídem. nos enseña que «la matriz. ova1ialgia. prosiguió. que ya no creía en la histeria uterina. que aparentaba preocupación por la veracidad absoluta. desnombrada y renombrada unas diez mil veces (Janet. Briquet. de instinto natural y peculiar facultad. Paracelso denominaba la hislcria chorea lasciva: danza. PARTE VERGONZANTE La histeria habrá sido nombrada. OC. sofocación uterina. Dubois. cuernos. mal de los nervios. itodo ello quemado! Todo esto «hace descender» (repulsión. La palabra «histeria» pareció agradarle. Un breve extracto de su catálogo: Entre los franceses. a fin de que no sólo se despierte. sólo que siempre hay una manera para decirlo8. En el siglo XIX. tal como testimonia. pág. págs. su parte más vergonzante. huye de las cosas fétidas y se complace en las cosas odoríferas»9 . por su parte. deducción terapéutica: hacer que la mujer respire los peores olores. sobre todo. pues la repitió en tres ocasiones. azorado por un enorme pudor. Excitantes. 1837. 42. 13-14. uterocefalia. 8 Zola. encefalia espasmódica. apoplejía o incluso auténtica apariencia de muerte5. Cfr. hacia abajo). pág. a 97 . pág. Cuando Clorinde le preguntó por su significado. Incluso llegó a pensar que debía experimentar con el arsénico como medica- 5 Rabelais. plumas de becada. 114. a menudo se ha visto acallado. además de esto. gritar con fuerza a los oídos de la paciente. positivamente. sino además que. 1893. neurosis méb. 6 9 'º 11 Paré. 1846. histe1i cismo. Ambroise Paré. y arrastraba al lector en los excesos de una mujer histérica. durante la operación (para que no llegue a desvanecerse). trapos viejos. espasmos. y «que alguien le tire del pelo de las sienes y del cogote. aceites de azufre y de petróleo. Histeria será un término que no ha dejado casi nunca de identificar lo femenino como culpabilidad. antiflojísticos. sea retirado y devuelto abajo por revulsión» 'º· Sutil mecánica. (. Y no es más que un ejemplo. por More! y Quetel. en lo más profundo. hacia abajo). es decir. p elos de hombre y de macho cabrío. o mejor aún del de las partes pudendas. al igual que todo el mundo. vapores uterinos. uñas. tan usada y a menudo tan desdeñada. Pero lo que quiere decir Histeria. por poner un ejemplo. págs. 7 Landouzy. el vapor que sube a lo alto y provoca la sofocación. 14. y.96 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA pes. hallaba sin embargo «penoso renunciar» a esa palabra tan aristotélica) 6 . pólvora de caií. Janet. al mismo tiempo. y a continuación. Cfr. estrangulamiento uterino. 43. 1859. 605-717. la ilustre figura de Rougon. le indignaba sobremanera: una obra nacida de la imaginación más depravada. metralgia. melancolía de las vírgenes y de las viudas. neurosis uterina. coreografía de la lubricidad. histeralgia. MIL FORMAS. histeria.ón. 445-446. a la inversa: «mantener el cuello del útero abierto por medio de un resorte». epilepsia. ama.rria. epilepsia uterina. asfalto. metro-nervia. pág. 1979. secreto y desbordamiento. págs. etc. revulsivos 11 . espasmo histérico. asma de las mujeres. pág. practicar suaves fumigaciones en la vagina (atracción. con la ayuda de un instrumento fabricado expresamente para ello. habrá sido decretado como enunciable. vapores.7.ica.

por desgracia. Un mal que no es de «sede». la «libidinosa. clasificando la histeria en distintos rangos? ¿La «venenosa>>. cuyo objetivo es suprimir no solamente toda la enfermedad. no sólo en configurar la enfermedad. sino toda enfermedad? distribución de los síntomas. por Veith. de la contradicción. miedo de enfrentarse a las paradojas.r la esencia del mal: la señal misma de la enfermedad considerándola. BAJO NINGUNA ción ideal para la histeria 12. y cuya eficacia sería más bien la de la propia paradoja que la encierra. a fuerza de fracasos farmacéuticos y quirúrgicos. pág.>>? 15• ¿y después? Todos los esfuerzos de la anatomía patológica se concentraron. pág. como causante de errores 18 • Causante de errores. mucho más simple: ¿no se extirparía la histeria extirpando. pues. esta vez auténtico: «Sublata causa. limpiando la causa? ¿Acaso Briquet no cita también su adagio. 632. nada palpable. 27. quizá. y principalmente. 17 0 99 . El propio Charcot admitía que la histeria y las enfermedades cercanas a ella. la génesis en acción. OC. nada orgánico. sino de quasi-causas. págs. la «febril». Y es que la histeria supone. en el siglo XIX. 706. Charcot. en la práctica. en localiza. Pero el tratado de Dubois. y de la denominada «doctrina de las localizaciones». menos un síntoma que una lesión. la «menorrágiCa>>. a partir de entonces. se agita en todos los sentidos: espasmos. pero ¿de cuál? ¿se resolvería. «se nos ofrecen como una esfinge que desafía la anatomía más penetrante» 17• Parece como si la histeria no sólo fuera capaz de escapar a las reglas del método anatómicoclínico. la histeria forma parte del dominio de las neurosis. esto es.. 15. 1898. en cuanto a ello.98 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA MIL FORMAS. Un mal que no es de «causa». o bien por afecciones sobrevenidas. una enfermedad debe definirse por su sede. movimientos denominados --con cierto pudor. MALuM SINE MATERIA El problema es que jamás se pudo encontrar el lugar donde residía realmente la causa de la histeria. Tampoco cabe duda de que estaba acompañada de vapores. de localizaciones múltiples. III. en subsumir esa configuración. tollitur effectus»? 14 • ¿y la cura no es acaso el medio ideal para practicar la ablación de las causas mórbidas? ¿No es el verdadero relevador de la panacea. Me pregunto por qué entonces los médicos de la histeria se convirtieron. sino que también. Las autopsias de histéricas que han sucumbido bien por ataques de espasmos o por anorexia. 1965. la 12 13 11 ' 15 Ídem. aderezada de cualquier disfunción en la matriz. en una palabra 16. Pero la inteligibilidad médica no renunció ni a la «causa» ni a su «sede». 455. No cabe duda de que conllevaba convulsiones. no hace más que intervenir «peligrosamente».. es decir. cit. es decir. aparte de las lesiones propias de las enfermedades añadidas a ella. sí. Espíritus sobreexcitados. 1837. de quasz~causas diseminadas. ¿Acaso. como explica Charcot. sino de recorridos. En las próximas páginas se esbozará el movimiento histórico de esta búsqueda y de este rechazo furiosos. Dubois. sino también. 154-155. 16 Gilles de la Tourette. en realidad. siempre en acción. 166-168. en esencia. disfrazada de adagio: «In therapeia maxime claudicamus»13 . Briquet. rn Charcot y Pitres. Y aun jamás se pudo hallar el lugar donde residía propiamente la histeria. la histeria habría sido incurable? La teoría es. arrebatos recíprocos. y la «mujer nerviosa>> explota. No luvo. págs.. pág. Pero. pág. en terapeutas de la puesta en observación .. sin embargo. de las enfermedades sine materia o al menos cuya «materia» está aún por descubrir. desde este punto de vista. la «clorótica>>. la especificidad de la histeria se basaba en su «temperamento biliosomelancólico». 1895. Cfr. no han revelado. como la epilepsia y la corea o baile de San Vito.«irregulares». es decir. la «visceral». 1859. un golpe paradójico de monumentales dimensiones asestado a la inteligibilidad médica. Boissier de Sauvages. abría su capítulo «terapéutico» con esta máxima. pág. con estatutos temporales y antitéticos. De este modo.

suelen presentar flores (pérdidas. 1980. 51. específico y como estratégico. una y otra vez. alegando sin embargo que. Briquet... de la propia temporalidad histérica? P ARADOJAS DE L FOCO Si por lo menos alguien hubiera encontrado algo en alguna parte .. los «excesos venéreos». pág.. la «fiebre tifoidea>>. pág. flujos) de color blanco. el «tabaco». a 101 . Guinon. Starobinski. las «epidemias». 21 2'l 23 Ídem. 3. también fue necesario intercalar el concepto de irritación: «La facultad de los tejidos para moverse por contacto con un cuerpo extraño» 20 . 13-46. bien predispuestas o bien determinantes. pág. y si se les levanta el útero con el dedo. 24 . Las causas se vuelven a organizar en «agentes provocadores» y «factores de predisposición». de esta manera. no por ello deja de ser el efecto de un «modo especial de sensibilidad»: la sensibilidad femenina. la «clorosis». círculo vicioso. BAJO NINGUNA LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA PARADOJAS DE LA CAUSA Si ustedes admiten por un instante que el útero no es un animal. 37-127. págs. Cfr. ardor en el cuello uterino. 164-165. los «traumatismos» o «shocks nerviosos». 189 1-1895. bien específicas o bien con. págs. las «intoxicaciones». per o intercurrentes. passim. el «paludismo». harán bien entonces en echarle la culpa a otra cosa. 1859. úl. las «hemorragias». la «neumonía>>. Diseminación de la causalidad. Hasta que llegó Charcot. Las paradojas del foco de la histeria: este aspecto encierra toda la historia de la histeria. pero constituyendo todavía un gran cajón de sastre etiológico: las «impresiones morales». así de simple23 • Feminidad: cajón de sastre causal. 1961. Y es que las histéricas son al tiempo una paradoja clínica.. las «israelitas» . drastorno en las sensaciones o trastorno del alma? ¿Humor? ¿Enfermedad de la pasión?Tal vez: la pasión (una de las seis cosas «no naturales». el «alcanfor». págs.em. el «reumatismo articular».. iAcritud en los órganos! A continuación se quedaron atrapados en demasiadas o demasiado sutiles distinciones sobre las causas. la «sífilis» (por supuesto. la «gripe». a menudo renace la sensación de sofoco y ascenso de una bola hacia la garganta»21 . se buscaba en el cráneo y tampoco se encontraba nada. bien imaginarias o bien . 348. bien lejanas o bien próximas. I. págs. pág. tan vano como encarnizado: el de los exploradores de úteros contra los inquisidores de encéfalos. 243-250. I. el «onanismo».. el «agotamiento». Círculo vicioso: pero facaso no es el mismo. 1891. 1828. según la tradición galenista) ofrecía algo así como una «superficie de contacto» entre cuerpo y alma 19 .. los «temblores de tierra» y el «rayo». vapores o delirios. los «miedos». después comprendió que poco o nada tenía que añadir al respecto. Pit:res. «lo maravilloso». Pero fa qué? ¿Acaso la histeria no sería un tipo de locura? En ese caso. I. «las mujeres histéricas se sienten. la «escarlatina>>. Cajón de sastre caótico y fantástico de causas. Pero no fue así. esto es. reglas irregulares. pero también la «continencia». atormentadas por una sensación de calor y de acritud en los órganos sexuales. las «prácticas religiosas exageradas». ll. en primer lugar. Es la historia de un gran debate.100 a MIL FORMAS. la «diabetes». passim º Broussais. con una clara primacía otorgada a la herencia. ciertas «razas». Cfr. si bien la «disposición» histérica no es propiamente «genital». Luego Briquet admitió el carácter confuso en que había caído este cajón de sastre de la causalidad22 . bien físicas o bien psíquicas o morales. 1889. 19 2 Cfr. algo que se mueve por sí mismo. se buscaba en el útero o en los ovarios y no se hallaba nada. Foucault. quizá. 576. ciertas «profesiones». las «prácticas intempestivas de hipnotización». tal como yo los llamaría para abreviar (los más refinados fueron los teóricos de la relación entre la cabeza y el sexo de la mujer: en el que el cerebro desempeñaba el papel de un repetidor o «distribuidor» 24 Gilles de la Tourelte. la sífilis). aquejadas de los síntomas más graves y aún indemnes. Ídem. pero no habrá resultado suficientemente satisfactoria. indemnes de lesiones concomitantes: histeralgia u ovaralgia. la «imitación».

en 1846. «es imposible ofrecer una definición nosológica precisa de la histeria. 1859. 7 2 Ídem. no había «abierto». pág. Las «teorías uterinas». cuyos fenómenos aparentes consisten principalmente en la perturbación de los actos vitales que sirven a la manifestación de las sensaciones afectivas y de las pasiones» 26 . 348-359. VII. pese a haber sido puesta en duda como cuestión uterina. connivente con él. de la impresionabilidad: Existe en el eje encéfalo-raquídeo una división del sistema nervioso consagrada a recibir las impresiones afectivas. 1826. es porque ambos eran crisoles de fantasmas. ídem. tuvieron una vida larga y duradera. infinitamente organizada en circunvoluciones. debe presentar cierta susceptibilidad en 25 Landouzy. «se convencerán ustedes -decía con tono imperativo el autoi¡-'-. replicó Briquet años más tarde. compatible de la histeria?) No. 1816. se buscaban por tanto agentes iniciadores en la cabeza (masa gris.. Pero la histeria persistió en desafiar cualquier concepto de foco. una imprevisibilidad irreductible. acullá las oscuras evoluciones de la «nerviosidad». la pura espiritualidad del alma y su inmortalidad) 29 . BAJO NINGUNA LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA visceral). I. 230.. Su extrema visibilidad mantenía un secreto a su respecto. Pero las evoluciones inherentes al pensamiento médico se iban oscureciendo por el camino. tan viejas como el mundo. Sí. provenientes del exterior o de la intimidad de los órganos. (. XIII. 1846. aún definía la histeria como «neurosis del aparato reproductor de la mujer». P ARADQJA DE LA EVIDENCIA ESPECTACULAR Por tanto. La 30 31 32 Briquet. Briquet sostenía que la histeria era una enfermedad de la impresión. Pitres. era por culpa del útero o si no de alguna oscuridad central situada en la parte posterior de la cabeza. Si se ha apelado al útero y al encéfalo. para cumplir su misión providencial. que es el otro del rostro y. passim. 2 'J Ídem. por lo demás. detrás de los rasgos faciales) y agentes consolidantes en el fondo del sexo. 211 -213. y no había visto nada en las cavidades pélvicas.) Podemos considerar la histeria como el producto del sufrimiento de la porción encefálica destinada a recibir las impresiones afectivas y las sensaciones27 . a algunas histéricas. facaso Voisin no había «verificado». cualquier noción de monomanía (locura local). 600-60 l. 1891. aquí una porosidad integral del cuerpo. pág. pág. pág. la acción de las causas que. una invisibilidad y una inestabilidad. Ídem. pues esta neurosis no presenta ni lesiones conocidas ni síntomas constantes o patognómicos»32 . habría que repetir: «La mujer. en los que bebían la ignorancia y el desasosiego de los médicos.102 a MIL FORMAS. LouyerVillermay. una libertad de manifestaciones absolutamente intratables. «para mí la histeria es una neurosis del encéfalo. la histeria fue prodigio y drama de las profundidades. un grado muy superior al del hombre» 3º. págs. 6 2 Briquet. y había creído ver un foco de la locura histérica en cierta materia gris?28 . Heraldo de la tradición número dos (que se remontaba a Sydenham. pág. allá una dinámica de los vapores y de las simpatías. Cuando la causa se les escapaba. y Briquet consiguió el golpe maestro de hacer de ella a la vez una enfermedad femenina y una enfermedad desexualizada: una enfermedad sentimental31. a Baglivi y tantos otros). en enigmática y violenta espacialidad. págs. Voisin. por ello. la histeria no es tan sólo un suceso sentimental: los afectos se convierten en ella en catástrofes corporales. (Lo cual no le impidió afirmar. 600. pág. págs. 28 Cfr.•• Nota bene. a 103 . Landouzy. la histeria se mantuvo como algo exclusivo de las mujeres. tal como él decía. (¿«Neurosis del aparato reproductor de la mujer»? ¿Q neurosis de un inmenso aparato discursivo que generó a «la mujer» como imagen específica. Cfr. 2. La histeria obligaba a pensar en paradojas. 1859. Cfr.de que el aparato genital es a menudo la causa y siempre la sede de la histeria» 25 . producen el placer o el dolor tanto fisicos como psíquicos. es decir. Sin embargo. 3. Por otro lado.

La ataxia histérica. pág. una traición convertida en cuerpo y síntoma. debido a la influencia de . dialéctica del deseo. inertes y convulsas. Ésta es la paradoja de la evidencia espectacu3 " 34 35 Ídem.. ligeras y pesadas. pero por lo general el cuerpo de cualquiera revela. etc. con una extraordinaria profusión. 11. estáticas y vibrantes.. Y siempre sin una sola lesión. 1. y «acusa». Cuando hablo de parada. Regreso de los síntomas sobre la oscuridad de las lesiones. significa la conflagración espectacular de todas las paradojas en un solo gesto. pág. S OSPECHAS: EL SÍNTOMA COMO MENTIRA ¿La histeria seria entonces muestra de una fuerza verdaderamente abismal y secreta. dicen los etimólogos. 35 . del médico de penetrar más profundamente. según una temporalidad siempre asombrosa. palabra que fue.)?36 1a pa1ab ra sueno. compuesta de intermisiones. Cfr. paradojas de todos los géneros: las histéricas están. Un síntoma puede manifestarse. del T) 0 105 . sus funciones se ralentizan hasta el punto de que. de género femenino: quizá.. mirada. Briquet. y nada se opone a que pueda morir. ferm entadas y ácidas. influencias. era una seudo-gangrena. en efecto (y siempre hasta el exceso) calientes y frías. e incluso las leyes de su propia esencia. siempre inviolada pese a siglos y siglos de pertinaces investigaciones? ¿Q deberiamos mejor hablar de una farsa? ¿De un mero fenómeno superficial? ¿Cómo? ¿Acaso el síntoma histérico no seria más que una mentira (... crisis agudas. mascarada de un síntoma orgánico «verdadero». lar: la histeria ofrece todos los síntomas... sincopadas y plenas de vida. una gangrena cutánea. etcétera. por el contrario. Una histérica puede padecer espontáneamente «estigmas». y además resiste durante años cualquier tentativa de tratamiento. a veces. iUna mentira! Parece coherente pensar que el loco sea aquel que ha perdido el sentido de su verdad. El cuerpo de las histéricas vive. seudohipertrofia. húmedas y secas. sino a estasis. suspensión. la histérica se cura por sí sola. etcétera. pág. . deserción de puesto o de rango). quiero decir a la completa sumisión del órgano a la función: «La histérica parece siempre estar fuera de toda regla: tan pronto sus órganos actúan con exageración como.104 0 LA INVENCIÓN DE LA HIST ERIA MIL FORMAS. . poco le importa. siempre suspendido. por ejemplo. aquel a quien se le escapan las leyes que rigen el mundo. 3. Y. la verdad en la punta de la nariz o en el rubor de las mejillas. un día cualquiera. grito. (N. La histeria obligará a la medicina a pararse ante su evidencia. Regreso palpable de la luz sobre la oscuridad de las evoluciones cuya evidencia es el síntoma. El cuerpo de las histéricas injuria a Cuvier. 1Pero que una mujer obligue a mentir a su propio cuerpo! ¿Cómo puede la medicina seguir ejerciendo con honestidad. págs. esta parada es el deseo. risa. El cuerpo de las histéricas llega incluso a ofrecer el espectáculo absoluto de todas las enfermedades a un mismo tiempo. ¿Cómo es posible.. sin embargo: desconffon. confusión. tal como se decía en el siglo XIX (ataxia: desorden. Regreso de la evidencia entendido como regreso de las llamas. la terminación de la palabra mentira {mensonge) es idéntica a la palabra sueño (songe). cte. si los mismos cuerpos se ponen a mentir? Todo el mundo miente. sin que nadie sepa por qué. Charcot nos dirá. «propagaciones». más allá de toda intencionalidad planeada por el sujeto? Pero ¿en qué medida la fiebre puede ser mentira? Y he aquí de nuevo la paradoja de la evidencia especLacular. III. abatidas y risueñas. IPS. Richer. hasta el siglo xvn. pero ser falso al mismo tiempo: seudohemiplejia. Es una hoguera de paradojas. BAJO NINGUNA única posible seria una «definición clínica de la histeria basada en los caracteres comunes a los accidentes de esta neurosis»33. entonces. 1889. máscara o fictum. hasta que luego. tal como la histeria parece fomentarla. no me refiero a estación. 208. Y esta suspensión dio nombre a un tiempo lógico (una categoría del mismo orden de un with-out repetido) . parecen suprimidas»34. síntoma. pero estos síntomas no obedecen a nada (no poseen ninguna base orgánica). 490-604. finalmente. contradictoriamente. en su mismo punto crucial: una visibilidad sintomática (su «presentación») puede no ser más que representación. 1859. un «sosias» de afección orgáni36 En francés.

el Maestro replicó: «Su teoría es acertada. 86. fue un perfecto clínico. 236-238. por una parte. 1901-1905. Cfr. 522. Sobre todo había que postular. Cfr. Era nece- sario rechaza. IX. en presencia de una histérica. ¿habrá sido también un sosias. para la cual tuvo que poner en pie toda una combinatoria de «crisis mixtas» y de «crisis separadas» 42. «Esto no es una novela: la histeria tiene sus propias leyes. Y. 15. de todo aquello que pertenece propiamente a tal afección en tal síntoma complejo. OC. :J 38 0 107 . aun a riesgo de ensombrecer. «que tendremos que saber desenmascarar» 37 • Y su muerte. EXTIRPAR UNA FORMA. demandaba ella misma una especie de compromiso teórico en lo relativo a la dialéctica de las formas nosológicas: Charcot sostenía. pues éste era su nombre. ¿Quién es el ser que está frente a mí?. (. de una histeria mayor. por ejemplo: «En resumen. 40 Charcot. Charcot. la «doctrina de la fijeza de las especies mórbidas» 4 4. e incluso actúa.ndouzy. BAJO NINGUNA LA INVENCIÓN D E LA HISTEIUA ca.106 0 MIL FORMAS. págs. como todos los grandes médicos. pág. ) y complicada con histeria>>--43 . AL MENOS Para ello era preciso que tampoco se plantease. Freud jamás dejó de formularse esta pregunta (la existencia de esto. Después forjó. tradujo las Lecciones de los martes de Charcot.» Y por supuesto que se someterá a ellas. «ataques»: comparó la gravedad recíproca de los síntomas. 142 (nota critica de la histero-epilepsia. 277. ante sus f!ios. un sosias de la muerte «verdadera»? «Eso NO IMPIDE su EXISTENCIA» Una anécdota célebre: cierto día un joven estudiante hizo una puntillosa objeción a Charcot sobre la relación entre la hemianestesia y la hemianopsia en la histeria. relató la anécdota y añadió esta anotación: «Si tan sólo supiéramos qué es lo que existe» 38 . la histero-epilepsia.. 139. e incluso su modelo figurativo: la histeria imita a la epilepsia. y que es la eficiencia misma de una «reproducción dramática>>: artificialidad. decretó que la epilepsia era más «auténtica>> (porque era más «grave») que la histeria. no separó lo consumado y lo ofrecido a la mirada.. Esta combinatoria. pero eso no impide su existencia». Charcot no planteó el problema en estos términos: requirió la presencia de lo descriptible. paradoja del deseo en la representación. donde lo que la histeria ofrece a la mirada. es rrúa.r cualquier paradoja y cualquier fictum (es decir.) . pág. 1887-1888. págs. pág. pág. lll. su célebre frase apenas cuenta nada. aquí se trata de una neuritis-ciática provocada por el empleo de la máquina de coser. págs. 41 Charcot. incluso de hacer desaparecer. 1892-1893. I. pág. Y afirmo que tendrá incluso «la regularidad de un mecanismo» 4º. que «determinar como hecho» como se dice en las llamadas ciencias exactas. el ser de la enfermedad. Sorprendentemente. Freud decía que el rasgo más sorprendente de la histeria es que está regida por pensamientos «eficientes aunque inconscientes» 39 . 1892-1894. Charcot casi mantuvo su palabra: dio una forma. 178-179. ) generalizada a continuación a todo el miembro (. Años más tarde. pág. es aquello que precisamente ella no puede cumplir. 177 (la cursiva. etc. Esta frase se grabó con fuego en la mente del estudiante. 17-19. un cuadro. a no ser su profundo deseo de que la histeria existiera. Freud. Comenzó dando un paso decisivo: formuló con diagnósticos la diferenciación entre histeria y epilepsia. obtenida mediante un diagnóstico siempre complicado -como. Freud. después de todo. pues enuncia justamente la paradoja de la evidencia. 1846. o hysteria majar.. la pregunta existencial. 179 (la cursiva es mía). a la histeria. pág. tarea que Landouzy había emprendido antes que él41• Sostuvo que las epilépticas presentaban «accesos» y las histéricas. como malevolencias: vigilantes maléficos). su propio concepto nosológico. guardarlos en lo más recóndito de su pensamiento. Freud. 1888-1889. 1892-1894. 39 Freud. pág. Quería forjar el concepto de una histeria que no mintiese nunca. o alguna del mismo género.). 1912. La. de aquello): pregunta crucial tratándose de la histeria. 121-122. Freud. 1887-1888.. págs. 42 Cfr. 1925. 41 7 Charcot. Cfr. Freud. 43 Charcot. Charcot era testigo de ello un día tras otro en su servicio de la Salpétriere.

. productos variables e inestables de una m ezcla. pág. 1873-1939. al teatro (para ver a Sarah Bemhardt) y a la Salpétriere (para observar a las locas aquejadas de histeria). Constantemente le devoraban absurdos remordimientos: se consideraba perezoso. quiero decir. 22-27 y lám. a contaminar (y no sólo a imitar) todos los repertorios nosológicos: de esta manera. dice Charcot. so Cfr. siempre susceptible de desaparecer»'17 • ¿El mero efecto de un rasgo? En absoluto. sentaba las bases de la moderna psicofisiología49 . y retratada antes de producirse su deceso por Régnard para la Iconographie photographique 53 [32]. passim. 1886a. derrotista. justamente. lábil. «lesión dinámica>>. Charcot abría la senda a todo el espacio de inteligibilidad propio de la neurología. exactamente del mismo modo que una afección nerviosa con lesión material. la Gioconda). Freud. Prefacio a Athanassio. 52 Freud. explicitó la histeria en el sentido en que anticipó un concepto por cálculo y táctica de vistas previas: lo opuesto a un «discernimiento virgen». 5. P/\SO DE UNA SILUETA ¿Podría olvidarme. Hacía mucho tiempo que soñaba con viajar a París. diría yo. de las contorsiones. Ahora bien. Freud realizó la autopsia. 214. 53 IPS. Aislar la histeria significaba también aislarla en la teoría. Emprendió un viaje de diecinueve semanas a París. queda perfectamente marcado en la persistencia en todo ello del ideal anatomoclínico. en mi opinión. nunca le abandonaba la idea de que era un torpe. de una fusión íntima. de los chillidos histéricos. la histeria posee sus propias leyes. El índice de ese carácter «fuera de sí». Una invención. 151. pág. de esta explicación teórica de la histeria. págs. Por eso se prefirió ofrecerle el cuerpo deJoséphine Delet. 113. pág. de una yuxtaposición en la cual cada uno de sus componentes conserva su autonomía. «fundirse» imperativamente con ella46 . la neurastenia se concebía como una verdadera enfermedad degenerativa: se la consideraba incurable) . 46 Charcot. era extranjero. incluso se resignaba a sus perpetuas migrañas. Diciendo esto.. no del centro. 1890. 48 Charcot. '" Charcot.>> 45 • Lo más perentorio era aislar la histeria. Charcot. I. del 13 de octubre de 1885 al 28 de febrero de 1886. p ágs. BAJO NINGUNA LA INVENCIÓN DE LA HIST EIUA y. reconocía la existencia de «complejos nosológicos» tales que «no representan en realidad formas híbridas. repartiendo su tiempo enlre visitas al Louvre (para contemplar la liénus de Milo. pero se manifiesta de modo innegable ante el observador atento . 51 0 109 . fue testigo de las obscenidades. la histeria viene a «complicar» la epilepsia. Cfr. 49 Cfr. págs. Ídem. Haberberg. en toda esta historia.. Como si todo lo anterior no fuera más que un compromiso y expectativa de un a pesar de todo «materia» de la histeria: Es importante que lo sepamos. 195-197. 1887-1888. Pero lo que realmente le había atraído a París era «la eminencia de Charcot»52• Había conseguido en Viena unas hermosas capas coloreadas de cerebros y quería mostrárselas al «patrón». muerta de «atrofia cerebral» y de «epilepsia parcial». Un día comprendió que en París se había convertido en un neurasténico 51 (en esta época. incapaz. «fugaz. por otra.108 0 MIL FORMAS. Sofüer. en la Salpétriere eran las locas las que ocupaban todo el primer plano. desde el punto de vista de la anatomía y de la fisiología patológicas. II. En aquella época. 1887-1888. 1888-1889. 1897. pág. Cometía «lapsus»5º. 48 . pese al «sine materia». puesto que tiende. 1979. 252. como lo llamaba. Su lesión anatómica aún escapa a nuestros medios de investigación. y. rasto y muy pobre. Así. También le hubiese gustado llevarle prestados algunos cerebros infantiles para examinarlos de cerca. Por lo tanto.. Charcot fomentó el concepto de la lesión histérica: lesión de la corteza. 191. 362. 212-213. 183-185. Asistió a las lecciones de los martes. sino más bien el resultado de una asociación. 47 Charcot. pág. 3 (la cursiva es mía) . 220.. fisiológica y no anatómica. passim. 1892-1893. pág. del paso discreto de un joven estudiante triste? Estaba soltero. y de otras cosas aún peores. decía. III. su determinismo. pero no debe.

puso a su hijo el nombre de pila de Charcot. Fotografía de <joséphine Delet. Decía que al lado de Charcot se sentía plenamente feliz. 197. 1969. Freud. Miller. 62 Cfr. Chertok y Saussure. Cierto.. págs. 1892-1894. pág.".. passim. 1973... pág. Imaginó que Charcot le besaba en la frente 55 ..Jones. pág.f~ µ. lconographie. Después tradujo a Charcot. 75. había sido necesario llenarse los ojos por completo. 61 Cfr... 1893. está sencillamente echando por tierra mis concepciones y mis propósitos»54. 1892. pág. sin embargo. aquello no iba tan bien.110 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA MIL I' ORMAS. y frecuentó. no nos ofrece ni un solo retrato 58 Ídem. _ Escribió lo siguiente: «Charcot. 1977. Regresó a Viena cocainómano y deprimido. 151. Freud. No cesaba de vacilar sobre su decisión de abandonar o no París. en la Salpetriere.. 253. RASGOS DE Ml!. 33. Pontalis. la histeria volvió a hacer temblar las bases epistémicas de la neuropatología62 . 1873-1939. 1968. Cfr.. como el célebre caso del llamado Pin . 64 Debove. 1886b. Pero había sido necesario que Freud asistiera al gran teatro de la histeria. ¿de qué? Es lo que me pregunto. «la histeria entre el género masculino no es tan escasa como pueda pensarse»63 y las «policlínicas» de Charcot estaban llenas de hombres histéricos.. 60 Cfr. tomo II. BAJO NING UNA ! i ' [1! ~ •• 11 dtr . 21. 1973. a continuación comenzó incluso a criticar las concepciones de Charcot60 . pág. Freud. feliz e infelizmente. La respuesta: de cuerpos de mujeres. lll.. 206. Charcot lo invitó a su casa en tres ocasiones. pág. regalado a Freud con una dedicatoria en 1886._. 59 a 111 .JERES Pero llenarse los ojos. 63 Charcot.__. Régnard. Nassif. Ídem. dijo. cuya autopsia fue realizada por Freud en la Salpétriere en 1886. pág.. que es uno de los médicos más grandes y cuya razón raya en la genialidad. págs. Cfr. constituyó incluso el gran «valor de Charcot» . 161.. entre 1875 y 1880. pág.. 1390. Charcot había forzado a la histeria a depender del dominio neuropatológico. 1900.. pág.» en 1878.. 1953. el «descubrimiento»64 de la histeria masculina. 78. Nassif. 114-129. 54 55 56 57 Freud.... las recepciones mundanas del bulevar Saint-Germaine.{ :J~9i. I.. passim. Pero lo cierto es que la Iconographie photographique de la Salpetriere. Retrato fotográfico de Charcot. Pidió a su prometida que bordase dos o tres «paneles votivos» en honor de Charcot57 • Más tarde. OC. . añadió notas) 59 . Jean-Martin. en todos sus estados. Había sido necesario asistir al espectáculo y su dolor.. Freud. pág. Esto. Sospechaba incluso del cobertor de su cama.l~J:ó--. 61• Y por último reabrió el espacio que Charcot había tardado lantos años en llenar.') ~ -. 0 l ___ - 32. passim. antes de entregarse a la escucha e inventar el psicoanálisis. 15-17. traicionándolo ya por entonces (modificó los títulos.. luego compuso una hermosa necrológica en su honor. Pero tan sólo consiguió de él que le regalase un retrato fotográfico dedicado (33]. Ibídem. 20 l.. gracias a la importancia de la escucha en Freud.. puesto que estaba amarillo 58 . al que sometió a análisis químico para asegurarse de que no contenía arsénico. Y. «tomé un poco de cocaína para desatar la lengua» 56.. /.

) Tú querias que cayese antes que tú.. DESM.::pr /. ) iSocorro! (. El encanto de y hacia Augustine Augustine decía: «¿ ~ué entiende usted por medicina? (.) iOh! 1Me ha hecho daño . pág.. pág. 11. VIL Cfr.passim Diderot.. ) iNo voy a descru... yo digo que no.a boca e introduce su mano como para sacar algo. Cfr.112 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA masculino.. en resumen. Pero ¿dónde mojaba su pluma Bourneville? ¿y Régnard su plancha fotográfica? . ) ¿ya no quieres? 1Más' ( . es preciso mojar la pluma en el arco iris y lanzar en cada línea escrita el polvo de las alas de una mariposa» 69 . Foucault.. la histerización instituida. ( . el de franquear los muros de la Salpetriere y encontrarse en la calle .6 67 68 6'J Cfr. todos los procedimientos de la invención generalizada de una sexualidad de la época68 entienden aún la histeria como un haber de la feminidad. Se trata sin duda de una táctica de diferencia entre sexos. Cfr. pág. del cuerpo femenino. ( . Briquet.. se acabó ( .a lengua .. (.. l..) 1'Bicho! 1I'atán! iGranuja! ( . ( . láms.ado! ( . lo que se escribe. revelan rasgos de mujeres. del burdel (. ) iEs imposible! ( .abra. ) Ya puedes decir que sí. 1772.) iNo quiero sentirle a mi /. págs... ) creo que me estás tirando de /.. OC. (bis) .) En una pa/.ª serie. 137-139. si no institucionalizada. pero tú ya habías caído antes. porque entre la histérica y la prostituta tan sólo hay un paso.as piernas! (. señor! Déjeme.. como lugar invertido. bien al contrario: la histeria en tanto que «temperamento femenino convertido en neurosis». ) Las palabras se /. ( . que estas imágenes de la Iconographie photographique de la Salpetriere. antes que nada.. Es más. hubo que esperar a 1888 para poder contemplar los rasgos fotográficos de un hombre histérico 66 . Por otra parte. ) Escucha.. Wajeman. 1976..) 1I'erdón! 1I'erdóneme. fecha de apertura de la denominada «consulta externa»65.. 1888. ) iSácate la serpiente que tienes en el pantalón! ( . 1-II. Que sea elevada al nivel de un «temperamento» no cambia nada...::pr) que no valen una .. 331..) Es imposible (.::pr las piernas.as lleva el viento. 4. 146-164) ... Il. persiste y se vuelve a fabricar incluso en el siglo x1x. Gilles de la Tourette. no. XV. resulta curioso comprobar que la palabra vedette sólo se expresa en femenino. Eso no significa nada.. como se lee aún en los diccionarios en 188967.» (IPS. ) No voy a descru. pág. Charcot. 1859. 956. el asilo se redefine. como enfermos.. 3 (nota de Bourneville). más que a partir del 21 de junio de 1881. permanece ( . medicalizado.. Los hombres no comenzaron a entrar en la Salpetriere.... por ejemplo. Habrá que tener presente. ante todo. » (Ella abre /. no lo conseguirá! ( . permite circunscribir aún mejor las sexualidades nómadas de los «afeminados» de todos los géneros. págs. ... Y. todo esto son juegos (de a. por tanto. Aun así. Diderot decía que «cuando se escribe sobre las mujeres. 1976.... ¿cómo se prende el alfiler en las alas de la mariposa? 65 c. )..) «Te confio secretos ( . 201-204....)No tengo tiempo .

En este caso. ¿habrá curado el mal que lanzaba su mirada?1.passim 1 2 . Pero fíjense bien: la perfección del gesto fotográfico habría sido sin duda la de sorprender «al sujeto». Su caso favorito. Más bien una pregunta. 187-199 y láms.o CAPÍTULO 5 Auras Q_. iverdad? E incluso hacerlo sin que el sujeto se dé cuenta. Cuer- po posando. 1881-1885. de momento. «nuestro sujeto» posa. tal como es.. XIV-XXX. Mallarmé. págs. Richer. Aquí. como escribe Baudelaire. págs. 115 («Photographies»). ¿estará a punto de quedar satisfecha? Pues aquí la tienen. La dama que ven aquí.U ASJ-ROSTRO Al echar un vistazo a la imagen de la derecha. Por otra parte. Pero éste no es el caso. Ante ustedes tienen a Augustine.e llama en Cfr. a Augustine. 11. mirada de soslayo. Cfr. señores míos 2 . vean cómo Augustine no se muestra completamente de frente . por obra y gracia de la Fotografía. pág.. formulada la pregunta. su sonrisa esbozada. IPS. Su curiosidad sacn1ega y «de portera». se me ocurre una cuña. Cierto que tan sólo es un detalle. vean el retrato de su denominado «estado normal» y «actual». XIII-XVIII. rigidez en los brazos. OC. III. Pero este ligero sesgo de su <faire-visage» (de este modo s. IPS. ¿Qué mal? Pero dejemos. 123-186 y láms. Busto inmóvil. Y observen (34] .

Es coqueta. a veces de una manera y a veces de otra: las cintas. Augustine se parece más o menos a cualquiera. aún no le ha venido la regla.116 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA AURAS También por eso la Jconographie nos propone una ordenación seriada de las imágenes. (44]). Augustine. Desprovee a la imagen de cualquier cosa . Y quizá para suplir la neutralidad de su rostro. ruidosa. impresionable. ¿no es acaso indicio de lo siguiente. pág. 125. un drama que se supone que la imagen. • IPS. pero también caprichosa. Y no se asombren si ya se ha ido a indagar bajo su vestido. es grande. que la «materia del retrato» no es más que un «quasi-rostro»? 3• ¿y qué tipo de curiosidad podría satisfacer una cara tan . pone mucho esmero en su aseo. que encerrara un sentido. pues. afectuosa. viene más bien a contarnos la historia de un personaje: Augustine es rubia. una historia. Pequeño círculo vicioso relativo al saber: cada ejemplo. pues eso es lo que concierne a la histeria.. 34. y ofrece el aspecto de una muchacha en la puberta. de complexión grande y fuerte para su edad. 3 Sartre.. En esta lámina catorce de la Iconographie photographique de la Salpétriere. axilas y monte de Venus cubiertos de vello). pág. que son abundantes. 1940. Ya que estas imágenes estaban justamenle censadas para únicamente ilustrar. serie trabada a su vez en otra ordenación que la fundamenta. leyenda de lo que sería. siempre en riesgo .d. en el fondo. cfr. representa. U. más allá del retrato. tomo U (detalle.. 104. son lo que más le agrada (lámina XIV) 4 . a 117 . su contenido enigmático esencial. sin embargo. antes que nada. decidida de tono y de garbo. tiene casi el aspecto de una mujer hecha y derecha y. Foto grafía de Augustine.. Régnard. lconographie. desprovee. págs. inteligente. le gusta mucho llamar la atención. está ahí para auxiliar a la otra. de humor mudable. el francés antiguo la presentación). Y por eso nos llega de ella tan sólo un quasi-rostro. en la disposición de sus cabellos. una narratividad completa. la leyenda y la imagen. precedidos de dolores en el lado derecho del bajo vientre5. sobre todo las de colores vivos. iluminar y probar la veracidad del discurso clínico. sin embargo. 127-128.. Sin conservar nada de las maneras de niña. Esa neutralidad. bien desarrollada (cuello algo fuerte. Ha sido ingresada por presentar una parálisis de la sensibilidad en el brazo derecho y ataques de histeria grave. 5 Ídem. el guión del caso: sustitución y explicitación de las imágenes. senos voluminosos. tan neutra? ¿Qué drama subjetivo podría descansar tras esta neutralidad? En efecto. Es activa.. pero ¿en riesgo de qué?. . comentario. ¿de caer en la ficción? Sólo resta decir que el comentario desarrolla aquí (en relación con esta fotografía) algo totalmente distinto de la explicilación de un a-florar de la imagen.

».. pero no estaba cualificada -adolescente y además histérica. Schefer. deseos casi fallidos de la instantánea. ». esperaba.. no fueron del todo unas prelaciones instantáneas de lo visible. Régnard trabajaba con placas de colodión húmedo: lentitud de los preparativos. medidas y registros. lentitud del tiempo de pose. ciertamente. Esto nos lleva. 146. .. y sujeto de la imagenpara saber lo que esperaba. 1949. durante el tiempo de la toma. pág. escondido tras su velo negro de fotógrafo). no puedo considerar el sombreado de estos retratos como una simple falta de luz. en mi opinión. Y sin embargo. «Louise».. supongo. Pero ¿cómo denominar la suerte de eficacia que esas imágenes guardan en secreto. continúa siendo una manifestación por excelencia. ESPECTRO. una quasi-historia. pág.un auténtico bastidor interior de todo escenario»8 . atendía solícitamente. «X. como visibilidad. 1980. Por lo tanto. 85. Vuelvo a repetir: esas imágenes pertenecen a una época en la que aún había que esperar a la luz. 1 . una suspensión de lo manifestado en lo que. a que se «llevase a cabo» esa grafía de la luz. por ejemplo. ¿Cómo poder ver lo que.»6 . resultarle angus- tiosa. me indican algo así como un estar-ahí. etc. afirma de ella Boumeville: que era rubia? Diría que el principal problema y la cualidad de todas esas imágenes es su lentitud. Y diría incluso que su mismo nombre quedará como un quasi -nombre: sabios tan experimentados como Bourneville y Régnard. lentitud del procedimiento. 6 Ídem. y las imágenes siempre como oscurecidas (fueron. todo aquello que nos «impresiona» de ellas como un sin-llegar-a de su propia organización figurativa? Repito: «La sombra no es un efecto de la luz. 7 8 Heidegger. no habrán logrado siquiera darle «uno» y habrán dudado constantemente entre «Augustine». guiones. en el fondo poco afortunadas. con la colocación del cuerpo. tampoco es un doble inquietante. págs. La pose podría incluso. LA SOMBRA Y LA LENTITUD POSE. fueron casi como duraciones. realmente a la expectativa. Ella. véase minutos. una retirada temporal de la luz. desde el momento en que fue posible. de su mal. sin embargo. «L. Augustine. a lo largo de observaciones. «G. Se encontraba.118 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA AURAS Tenía quince años y medio. es decir. reemplazadas por placas de gelatinobromuro de plata). se nos irá revelando lo más íntimo de su historia. más bien encuentro en Y la calidad de su «grafía» era aún más mágica sobre esas lentas placas. en primer lugar. al problema fotográfico de lo que se conoce como la preparación sensible. Ella concedía una mirada (como en esa lámina catorce) que sin duda no le era realmente devuelta (Régnard permanecía camuflado. LATERALIDAD Y más cuando su figura no hace más que emerger siempre de las tinieblas. Algo se tramaba en torno a su cuerpo. esperaba. largos segundos. se tomaba su tiempo con el encuadre y con la «puesta a punto». se tomaba su tiempo para mirar. ya sólo por el enigma de su finalidad. es -como en el teatro. Para eso está justamente la Iconographie. . un quasi-cuerpo. tan preocupados por contrastar los protocolos clínicos. como lo que dice Heidegger sobre la punta de un «dominio ekstático de la declosión y de la retirada del ser>>7. 133. Las fotografías de Régnard. E incluso yo mismo creo no haber escrito más que sobre una quasi-Augustine. Y esta retirada. 124. Pero ¿quién esperaba? ¿Quién era el que esperaba realmente? ¿Régnard? Sobre todo.. A lo largo de páginas y de láminas. a 119 ello una moratoria del revelado fotográfico. en la época de la Nouvelle Iconographie. para hacer relación e imagen de la histeria. lentitud del revelado. Tal es la «presentación» de Augustine. esta suspensión de las tinieblas. el recuerdo de Augustine que permanecerá para siempre en nosotros será el de un quasi: un quasi-rostro.

de esa muestra que estaba entre mis manos. un padre. denominaba «espectros» a los cuerpos en tanto que fotografiados 9. de una distancia. de nuevo como indicio. guiño de complicidad a Balzac. siempre urdido entre la manifestación y la desaparición. el lugar propicio a un futu ro que queda de la semejanza: posar es. Qltasz~rostro. es decir. 174. AURA. pág. passim Cfr. más exactamente. en instancia de un aparecido espectral. apariencia. Surge entonces otra evidencia totalmente diferente en la palabra prueba. la autenticidad indiscutible del Parecido.120 [J 1A INVENCIÓN DE 1A HISTERIA Observemos que Nadar no dudaba en calificar la pose fotográfica de «enfermedad cerebral» y se atrevió a describir las «olas de estremecimiento» de todos sus modelos. la urgencia de tener que parecerse a tal momento. Pero esta obsesión temporal sigue resultando difícil de asimilar. cuando poso. salvo cuando se la hipnotizaba. puede ser por medio de una muerte. Yo más bien consideraría toda esa obsesión temporal de la pose como una especie de lateralidad en la imagen. tener que parecerse a uno mismo se convirtió rápidamente en el requemiento de un cuerpo preparado. e incluso en defensa propia. de un puede ser auténtico. El rostro fotografiado siempre queda en suspenso. Porque este contacto es la experiencia misma de un movimiento hacia el contacto. 1978. por Sontag. el encuentro siempre inminente. pág. La distancia siempre es exorbitante. AURAS mano apoyada en la sien -en este caso. 124. Fascina porque manifiesta la intimidad por excelencia de los rostros y porque esta intimidad siempre está en situación de parapetarse. IPS. neutro. sí. y ese momento llegará y llega siempre casi-ahora. lo digo de paso. Los cuerpos del pasado obsesionan. aunque el Parecido se emita y cuestione en toda fotografía. y a los 30 centímetros que separaban mi ojo de la superficie de la prueba. en tanto que fotografiado. Es la razón por la que el parecido no tiene a qué parecerse. yo mismo me convierto. Estamos destinados según un tiempo siempre sometido a intervalos. puede ser por medio de una carne. es decir. sino al cuerpo de otro. de un estar-ahí de la pose. Cfr. 1900. Y la «carne» en la imagen sería por lo tanto como una inversión lateral por la que corremos un gran riesgo de obnubilación imaginaria. págs. de la que no se sabe casi nada salvo que tiene que hacerse en el «buen» momento. siempre inmediatamente-después. dispuesto para la imagen. RIESGO DE LA DISTANCIA Riesgo de la fascinación . Ahora bien. es decir. la toma. son una especie de actuar imaginario en todas direcciones. Krauss. Cit. siempre bajo riesgo de un demasiadotarde o de un demasiado-pronto. y de otra forma que en el cara a cara ortogonal de las superficies. seis hermanos y hermanas 12 . decía. habrá tomado la precaución de presentarnos como punto de partida el retrato de Augustine como la supervivencia de siete fantasmas. «me convierto realmente en espectro»IO. 30. un cuerpo de recambio. el hecho mismo de que el cuerpo de Augustine nunca se llegó a mostrar totalmente de frente. Es como una urgencia. 1979. en este sentido. testimonio de un momento de toma y. superpuestas en capas hasta el infinito. 8 y passim Barthes. una «microexperiencia de la muerte». Y es además a una especie de teoría espectral de los cuerpos fotografiados a lo que Nadar había llegado: cada uno de ellos. pág. «estaría compuesto por una serie de imágenes fantomáticas. 1980. y es como si lateralizasen la propia visión. 7. a una afectación distinta quiero decir: relativa no ya a una simple ficción del cuerpo. Porque la fotografía me dirigió a una afectación. [J 121 . autentificado. de siete muertos. Un indicio de ello. Vuelvo a ello. de lo cercano y lo lejano: porque la desaparición se encuentra aquí en el meollo del asunto. Posar es como la espera de un momento. Posar viene a ser inventarse. su !l 10 11 12 Nadar. Quiero decir simplemente que la infectan afectándola. disolución de lo definido de la imagen: es todo esto lo que realmente nos fascina porque al mismo tiempo subsiste un contacto. recubiertas por películas infinitesimales» 11 • Boumeville. Esta imagen que tengo entre mis manos es. sin reposo ante esta alternativa. pues. muy simple y muy oscura. temporalidad pensativa o contracta del retrato. II.

62. no cede sin resistencia. o mejor de forma indirecta. por el que una práctica médica relativa a la histeria se convierte en invención figurativa. Es el problema de las aureolas y de las «veladuras»: todos esos fenómenos lumínicos. discreto pero asombroso. que están lejos o han desaparecido. 1935. ya diabólico. 18 19 20 21 Benjamin. Sal.pétriere: ese discreto paso al límite. 1931. 3. 70. ante las cosas visibles. el punto de ceguera del contacto y de la distancia en lo visible. Y nos asigna. No se debe de ninguna manera al azar que el retrato haya desempeñado un papel central en los primeros tiempos de la fotografía. del movimiento que cuestiono en lo que respecta a la Iconographie photographique de /. aparición única de un tiempo pasado. de la fotografía. puesto que. También se trata de todo el problema de la espectralidad fotográfica. en cierto sentido muy restringida. Su último baluarte es el rostro humano. a i :i Benjamin. del problema del contacto a distancia. punctum aecum. de gran singularidad. 16 17 Benjamin. Y representaré esto deteniéndome un minuto en la obra del doctor Hippolyte Baraduc.122 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA AURAS Me refiero a un peligro que la fotografía pudo poner en práctica.a. se preguntaban: «¿por qué lo lejano se presenta tanto en la fotografía ?» 2º. Walter Benjamin la llamó el aura. justamente frente el retrato de una mujer. problema de la «trama» y del revelado más allá de la veladura. de todo el carácter mágico. no obstante. concierne exaclamente a aquello sobre lo que quería hablar Benjamin. 152. 1890. Es lo que les otorga esa belleza melancólica que no se puede comparar con ninguna otra cosa 1". es donde el valor cullual de la imagen encuentra su último refugio. por muy cercano 13 que esté» . portadoras de «funestas lejanías» 16. se detiene ante ese «algo que es imposible reducir al silencio y que reclama con insistencia el nombre de aquella que ha vivido ahí. y ensordece la imagen. 61. 193 1. Ibídem. Guébhard. pág. En el culto del recuerdo dedicado a los seres queridos. y resuena. passim. los toques o marcas de luz ya no son palabras vanas. pero también. cierto problema técnico de la fotografía. me parece. con la fotografía. 1 ' 15 Ibídem. o paralumínicos. pág. 1931. pues. Cfr. una última vez. 1898. en tanto que manipulación temporal -y que también tuvo ocasión de suprimir en tanto que técnica de reproductibilidad de esa misma manipulación. en todos los órdenes. Guébhard. En la expresión fugitiva de un rostro de hombre. C ONTACTOS DE LA DISTANCIA Pero aura designaba también. sin que se supiese todavía muy bien por qué. en el fondo. «que el instante o momento tome parte en la manifestación» 14• Benjamín añade lo siguiente: Con la fotografía. finalmente. buscando las razones de ese exceso. Benjamin. en el siglo XIX. 1931. al valor de culto. que nimbaban accidentalmente. pág. ya que esta obra. pág. El aura denominaría. pero ejemplar hasta la locura. el valor de exposición empieza a empujar a un segundo plano. aquello por lo que el tiempo quema. Y Benjamin habla de imágenes rodeadas de silencio. blasfematorio21. el aura sería aquello por lo que esperamos. a eso que Benjamin denominaba un «inconsciente de la vista» 18 : el punctum. es decir. 60. que ya era ejemplar. pág. 58-59. 0 123 . en tanto que la fotografía desbarataba todos los datos. y no de los menores. tal sujeto fotografiado 19 • ¿Estaba este problema relacionado con una excesiva-aparición de lo lejano en la imagen? A veces se pensaba que era así y. que ahí es todavía real y que nunca pasará de forma absoluta al campo del arte» 17 • Y esto se encuentra en el núcleo mismo de mi propio planteamiento. nuestro riesgo y peligro. Este último. págs. las antiguas fotografías dejan paso al aura. Es algo dentro de la imagen que se trama -decía: «Una trama singular de espacio y tiempo. de forma ejemplar. merced a ese diabólico instrumento del conocimiento que es la cámara fotográfica. Benjamin. Problema que. pág. no obstante. Se trata.

1893.. Pero Baraduc denominaba a esto un contacto.} :15. ¿un sabio loco? ¿unas máquinas originales? Pues no. 600-601. delirio. había trabado relaciones muy cordiales. la hipnosis y la autosugestión. REVELACIÓN Ahora bien. sin embargo.:. los niños. Cfr. pág. Ba. y esto ya lo expresa todo. de la impresión 25 . son seres «impresionables». Charcot había tomado. no menos que las mujeres nerviosas. pequeñas panaceas mecánicas de las enfermedades cerebrales .. una mezcla de electroterapia e hipnosis23 . sobre esas bases. passim r. 1882. Baraduc era.raduc. págs. unos «contactos» más sutiles como la electricidad y el magnetismo. unas «duchas estáticas cerebrales». Construyó. en ese momento. un «especialista>> muy serio de las «enfermedades nerviosas». Cfr. véase epidemia física. con los miembros más eminentes de la llamada «Escuela de la Salpetriere». siempre con vistas a una terapéutica de la histeria. Btiquet. passim. :ijq1:1r1•i l ¡ih ol• 1:. como Charles Féré. Baraduc.1in. esta pasión por el contacto se representó instrumentalmente mediante la puesta a punto de un método intravaginal de compresión ovárica (introducir los dedos índice y corazón en la vagina de la mujer histérica durante el ataque para «atrapar el ovario». suje22 23 21 ' 25 Cfr. 1859. trabajaba en una dirección casi paralela a la que. Por otro lado. y tal vez profesionales. 197. l' . como se dice.. así como lo que bautizó como la «electro-suasión». decía.124 a LA INVENC IÓN D E LA H!STEIUA AURAS En este caso. . en relación con la histeria. {1896). (:0-:. a 125 CPHE U \'E f VELADURA. más que invención. volver a colocarlo en su lugar. véase luminosas. Cáme humaine.\T ll• >I • : !lli . Aparición de «fuerza vital» {aura) en la fotogrnfia de un niño realizada por el doctor Baraduc. sugestión. el empleo de la energía de las tormentas. Un día... Después preconizó. Pero ¿por qué se interesó Baraduc por la histeria? Porque la histeria (y con ello seguía la definición que había dado Briquet) es una enfermedad del contacto. Ídem. Baraduc fotografió a su propio hijo. Baraduc. imitación. Por otra parte. Y. y detener así el «estado de enfermedad» )22. 1··· c v i l ale a l l ir•-i. ~"·.... pág.!1·. Se interesó primero en lo que Charcot había denominado.¡i :ir l"d:i l <i" :i 111 e "11 endri e i1 ·1111 v111':111 I. pocos años antes. 1882.1pi1iq111 ·. ~ il! b J:·1 ni. como apuntaba Ambroise Paré. 1º· l 1"' ··lri1·it. 24 . El niño se encontraba justo. 169.111-.

cobijada e invisible -ipero susceptible de representación!29 (siempre que se le otorgue una placa muy sensible . Intentó una descripción según la forma de su trazo. es.. efectivamente.. 1897. etc. no era el hecho de una simple «veladura>> de la luz visible. Leibniz. La subsumió como categoría de los «movimientos» y «luces del alma». y en otras partes Radiografía 31 . lo cierto es que la imagen aparece velada. Kant. 33. 6. Movimientos del alma porque el alma es lo que permite el movimiento sin recorrido. en sus mismos protocolos. de las que siempre era un miembro muy honorable. Descartes. de las visiones místicas. luces del alma porque es intrínseca. ¿no era como un extrañísimo regreso. Y fue así como el aura se reveló ante sus ojos por primera vez. A partir de ese día. «espíritu» que «envuelve la forma» 3 (y esto. La identificó con el «Enormon» de Hipócrates. de una luz invisible. Eliphas Lévy. de las influencias ocultas. luego el contacto a distancia28 . Así pues. con lo intrínseco de la luz. Baraduc. con la tiniebla.. Baraduc no cesó en el intento de que el aura le fuese totalmente desvelada. su realización extrema. si se me permite la expresión [35]. Por otro lado. I CONOGRAFÍA DEL AURA No es indiferente que Baraduc llegase a denominar Iconografía. fue un coqueteo reglamentado. págs. la facultad que posee el aura de manifestarse en las pruebas -al mismo tiempo que la técnica experimental. 220. de las «impresiones inconscientes». esto es.. Baraduc presentaba todos sus trabajos ante las sociedades más «eruditas». grafiados en la placa por alguna otra luz. 4-5. Cfr. pág. págs. con el Cuerpo Glorioso de la Iglesia. de los nimbos. etc. ¿no era como una involución del paradigma de la vera icona?. Baraduc. Baraduc. Y. 1896. al igual que ocurre con los «métodos gráficos». 3. el padre no nos dice ni una palabra. ni uno menos) . 12-14. y con el éter newtoniano. a la prueba velada. sino su realización. muerto hacía poco. Maxwell. Baraduc. el modelo de su «emanación a distancia>>: es lo que «explicaría» la forma misma de las huellas y es lo que «probaría>> el negativo de una fotografía que Pia obtuvo tras un tiempo de pose de 20 minutos. 49-50. como si dijésemos. Cfr. la distancia sin separación.passim. La llamó «fuerza curva». Ídem. Ídem. La «Iconografía>> dependía de una instrumentalización científica. U 127 . 49. De que le pusiese ese cadáver en los brazos. y no sigo 27 .. págs. ) Volvamos. Evidenció experimentalmente las diferencias de las «ráfagas eléctricas» y otros magnetismos susceptibles de impresionar la placa26 . haciéndolo entrar en el dominio natural de la física experimental»32 . Ídem. lejos de ser la estampación de un cuerpo. recorrido al límite de aquello que se inventó figurativamente con el velo de la Verónica. Reconoció en ella la explicación de todo lo inexplicable. 51-52. su método fue de la más pura ortodoxia experimental: su captura iconográfica del aura. una involución hecha posible gracias a la especificidad misma del modo de existencia técnica de la fotografía. pues. gracias justamente al médium fotográfico. es decir. según Baraduc. muy progresivo. Es decir. 1893. Apelaba como fuente a Aristóteles.. por la especificidad de sus posibles maquinaciones metafóricas?. 109. Se trataba de registrar movimientos y contactos cada vez más sutiles: y esto no constituyó el reverso del mito epistémico de la total inscriptibilidad-descriptibilidad. Por otro lado. pág. El psiquiatra Baraduc vio la veladura y el aire de estado de ánimo. o más bien de aquello que se reinventaría. la placa fotográfica nos permite a todos entrever esas fuerzas ocultas y somete así lo maravilloso a un control irrecusable. «sometía sus descubrimientos» precisando: «Hoy. en tomo al Santo Sudario de Turín: la revelación de una forma impresa invisiblemente y a distancia?Puesto que el trazo del Sudario. es decir. a una modulación 31 32 Cfr. «veladura de vida>>. resulta interesante que este acercamiento hiciese referencia. era aura. Mesmer. la síntesis de esta facultad.126 U AURAS LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA tando entre sus manos a un faisán muerto. todos mezclados. ¿algo así como un º 26 27 28 29 30 Cfr. la de un Marey por ejemplo. pág. 1897.

128

0

AURAS

LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA

36. Baraduc.
Experimento sobre
la «vibración de
fuerza vital» en el
retrato de dos
niños. L 'ame
humaine... (1896).

estratégica del tiempo que revela, es decir, del anterior al tiempo de pose.
Baraduc reeditó, en primer lugar, su experimento «originario»: un retrato fotográfico «afectado» de tiempo crítico; para
«obtener de nuevo los efluvios vitales» infantiles, reunió a dos
chiquillos ante la cámara, esperó, y cuando sus pequeños modelos empezaron a hartarse, se impacientaron, se pusieron a
armar jaleo, incluso a reírse a carcajadas, una palmada que
«les para en seco en sus jugueteos con una orden seca>>, fijamente instantánea, y clic, foto ... iAhora bien! He aquí que «se
produce una veladura que los esconde y cubre el cliché», veladura de la que estudia a placer el «tejido luminoso, como un
entramado con puntos y nudos» 3' 1 [36] [cfr. Apéndice 11].
Aura: trama luminosa del tiempo, la luz intrínseca a la emoción de un sujeto fotografiado.
Así pues, la luz visible, extrínseca, se convirtió rápidamente para él en redundante. Después de las histéricas y los
33

Baraduc, 1896. Explicación de la lámina XXXVIII. Cfr. Baraduc, 1897,
pág. 14 y fig. 6.

niños, encontró un abad, sin duda alguna impresionable, y
colgó su cámara encima de la cabecera de su cama, mientras
dormía, en la oscuridad. Y la «nube negra>> que obtuvo, como
por casualidad, sobre la prueba, le hizo comprender que se
trataba realmente del «aura de una pesadilla»34 [37]. De esta
manera constituyó toda una iconografía fotográfica y auracular, si se me permite decirlo, del recogimiento (blanco, horizontal}, de la voluntad («destello perlado» o «líneas de fuerzas» verticales}, etcétera, etcétera.
Finalmente, Baraduc pudo prescindir de la propia cámara
fotográfica: le bastaba con presentar al frente de su modelo, en
la oscuridad, una sencilla placa sensible y, santa Verónica, la
grafía de su alma se obraba espontáneamente: tal «tempestad» de las formas de tal aura, por ejemplo, equivalía a una
«ira contenida»'15 (por supuesto, ya que se trataba de una ira
invisible) ... La «Iconografía» pudo también mediatizarse, o
34 Baraduc, 1896. Explicación de la lámina XXXV. Cfr. Baraduc, 1897,
pág. 21 y fig. 9.
35 Baraduc, 1897, págs. 21 , 27 y figs. 11 -12.

a

129

37. Baraduc.
Fotografía (en la
oscuridad) del
«aura de una
pesadilla».
L 'ame humaine...
(1896).

38. Baraduc.
Fotografía de los
«puntos
hipnógenos»
emitidos por el
cuerpo de una
mujer sumida en
estado de hipnosis.
Realizada en el
taller Nadar.
L 'ame humaine ...
(1896).

130

a

AURAS

LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA

tiempo que se dejaba ver un perfil del «doble», como cada
uno podrá o no comprobar [38) .
Después, Baraduc traspasó otros lúnites en su indefinida obsesión: operó, por ejemplo, durante el «día de los muertos», fe37
liz al ver revelarse la «firma» de algún fantasma auténtico ... •

ÜRÁCULOS FOTOGRÁFICOS

39. Baraduc.
Foto grafía «sin
cámara» y «en la
oscuridad» de los
«psiconos»
de la obsesión.

L'iime
humaine... (1896).

más bien mediumnizarse, por contacto, afloramiento o simple imposición de la mano, «el órgano más noble después del
cerebro» y «espejo del alma» 36, con la placa, en el baño de revelado: revelador de la «elevación del espíritu», por ejemplo,
o de cualquier otra cualidad del operador - véase, de su «obsesión» [39) ... ¿De su obsesión? En efecto, Baraduc se alienaba metódicamente en su obsesión del contacto a distancia.
Buscaba, buscaba siempre más allá la huella de auras cada
vez más sutiles.
Recuerden los espectros de Balzac o de Nadar. Pues bien,
Baraduc fue una vez a casa de Nadar para encontrarse con
ellos. La quinta lámina de la obra de Baraduc titulada L'áme

humaine, ses mouvements, ses lumieres et l'iconographie de !'invisible
fluidique, está firmada por Nadar: se trata de un «fantasma luminoso», o «alma sensible», o «semifantasma», de una cierta
dama, inmersa en catalepsia hipnótica y que había logrado el
objetivo de exteriorizar «su doble», su aura o vapor luminoso
intrínseco, y hacerlo posar para la foto a su lado, en la oscuridad. Los pocos accidentes, manchas, «puntos luminosos» sobre la prueba fueron considerados por nuestro psiquiatra
como «puntos hipnógenos» sobre el rostro de la dama, al

El propio cuerpo de Baraduc acabó por volverse histérico,
al contacto de la práctica, de la loca práctica fotográfica. Curioso giro de los acontecimientos.
El cuerpo del fotógrafo se transfiguró, involucionó en su
propio deseo de imagen (más bien de aura: la imagen hecha
«firma» del tiempo). Reclamó que reprodujesen sus propios
rasgos (por el mismo Nadar), y los enmarcó enfrente de su propio «psicono», la imagen de su pensamiento pensando en sí mismo, el «pensamiento de su propio yo» hecho grafía, su autógrafo auracular [40) [cfr. Apéndice 12). Su cogito histérico, impresionable, se buscaba a sí mismo pareciendo un espectro,
se autorretrataba como fantasma.
Y lo que obsesionaba a Baraduc era, por supuesto, el tiempo. Él, que llegaba tan lejos en la definición del tiempo de posado como prae-sens, es decir, como inminencia38 -inminencia revelada sobre una placa sensible en el preciso momento en el que lo visible, captado, se vela-, él, que intitulaba
sus pruebas fotográficas «signo providencial» o «llamada a
algo» 39, pues bien, buscaba ver alguna muestra del tiempo,
así de simple, reconocer la grafía de una firma del tiempo en
los defectos de la luz visible. L'áme humaine, su tratado técnico
de la fotografía de las auras, se cierra con un capítulo consagrado a la profecía. Baraduc defiende una «síntesis» de la
ciencia experimental y de algo que sería un éxtasis del tiempo en su acceso de lo visible; definió la Fotografía como una
modalidad del «Verbo», la Profecía40 •
37

38
39
:ii;

Baraduc, 1896, pág. 121.

40

Ídem. Explicación de la lámina XIV.
Cfr. Benveniste, 1966-1974, I, págs. 134- 135
Baraduc, 1896, ]áms. XLIX, Lll.
Ídem, págs. 285-299.

a

131

132

a

LA INVENCIÓN D E LA HISTEIUA

AURAS
1~ P HE t.: 1· E .\ .\ \" 111

marginal ni a los saberes ni a las prácticas de fotografía y de
la neuropatología de antaño. La teratología científica resulta
eficaz en el propio campo de la ciencia.

AURA HISTÉRICA

l' -.n.' 111cr1 :o.; 1(.

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( l !o· \ ~i 11 .)

1-'1111,11 : 01:1• , l 'I! .

40. Baraduc.

Su retrato
fotográfico (realizado
por Nadar hijo) y
su propio
«psicono».

L 'áme humaine...
(1896).

Y su regreso casi-histérico a la histe1ia, esa especie de rodeo
del objetivo por el que él mismo se volvió spectrum, lo formuló
él mismo en una especie de vuelco delirante de su pertenencia
al saber neuropatológico; en tal que psiquiatra, pero psiquiatra
infectado de tan inmensa pasión fotográfica, exigió verificar, es
decir, ver y corifi,nnar lo que se ve durante un delirio; la hiperestesia
histérica se convirtió en su propio objetivo epistémico:
Los resultados obtenidos son de los más probatorios, y
como partida es a la neuropatología a la que corresponde reconstruir el tratado de las alucinaciones, ya que la retina hiperestesiada puede percibir formas que la Iconografía ha demostrado que son reales41 •

Todo esto fue ciertamente refutado por fotógrafos y psiquiatras como una maniobra dudosa (aunque involuntaria)
con el revelador42 . Pero todo esto no era de ninguna forma

Ahora bien, ¿de qué podlia ser realmente oráculo el retrato de Augustine? La relación de lo visible respecto a aquello
de lo que es firma, su «luz intrínseca», resulta sin embargo incomparable, aquí, con lo que proponía la Iconographie de
Baraduc. Aquí la invisibilidad no es objeto de captura y de convocatoria, sino de negación. Lo que constituye otra manera
de nombrar su eficacia.
¿Buscan ustedes un secreto de la imagen? Pues miren ahí,
a esa lámina catorce (34], su secreto está escrito debajo, e incluso
en mayúsculas: se trata de su leyenda, «HISTERO-EPILEPSIA»
y esto significa que ya entonces Augustine, con quince años y
medio, se encontraba recluida en el infierno de los «Incurables» de la Salpetriere, que se despertaba «con ataques», espasmos, convulsiones, pérdidas de conocimiento, y esto unas
mil doscientas noventa y tres veces al año, más tres ataques
especiales denominados «epileptiformes» .. .43 • Esto significa
que ya entonces su brazo derecho, obsérvenlo, no hacía más
que ensayar una pose convenida, porque en ese momento
Augustine era totalmente incapaz, la mayoría de las veces, de
utilizarlo, de dirigirlo: «Fue admitida», se nos avisa, «a causa
de una parálisis de la sensibilidad del brazo derecho» y a causa de contracturas o anestesias que afectaban a todos los órganos de la mitad derecha del cuerpo ... 44 .
En este sentido, la leyenda y el comentario escriptural pasan por alto, pese a ellos (puesto que su intención era la de esclarecimiento), un golpe o un salto del aura sobre la imagen.
Una sospecha. Y la admiten, negándola, es decir, acallando el
sentido de la palabra, de la palabra aura.
Porque la propia palabra habrá hecho las cosas demasiado
bien: hablo de golpe y de salto porque aura vino a significar

41

Ídem, pág. l ll.
•~ Cfr. Azaro, 1893, págs. 348-349; Guébhard, 1897, passim; Guébha.rd, 18971898, passim

43
4•1

Cfr. IPS, II, pág. 167 (para el año 1877).
Ídem, pág. 125.

a

133

AURAS

134

0

LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA

viento, brisa y soplo. El aura es el aire, el aire que sopla sobre
un rostro, o a través de un cuerpo, es el aire del pathos, es decir,
del acontecimiento que va a imponer; es la prueba y su soplo,
es decir, su inminencia sopla ligeramente antes de la tormenta.
Aura, palabra griega, es una fórmula atestiguada en medicina
desde Galeno: es un soplo que «recorre el cuerpo» en el mismo momento en que éste va a sumergirse en el padecimiento y en la crisis. Ahora bien, Charcot denomina aura histérica
al pródromo del ataque histérico.
Este fenómeno podría ser, siempre en su manifestación expuesta, el carácter distintivo de la propia histeria, porque un
«aura epiléptica>>, por ejemplo, incluso si existiese, jamás se
expone: Charcot dice que es demasiado corta, dejándose enseguida desbordar por el propio acceso. Al contrario, el aura
expuesta, paciente, es una muestra de histeria, e indica que !,a
histeria sabe esperar al momento de !,a crisis 45 . Y jugar a esa espera hasta en el dolor extremo.

Los TRES

NUDOS

Aura histérica, una sensación de quemadura ácida en todos
los miembros, los músculos retorcidos y como en carne viva,
ese sentimiento de ser de cristal y rompible, un miedo, una retracción del movimiento, un desasosiego inconsciente en el
andar, en los gestos, en los movimientos. Una voluntad perennemente tensa en los gestos más simples. El rechazo al
gesto simple. Una fatiga abatidora y central, una especie de
fatiga de muerte 46. La sensación de una oleada: Augustine decía que parecía que un soplo subiese desde sus pies hasta su
vientre, y luego desde su vientre hasta su cuello 47 •
La palabra que se entrecorta, la mirada que se extravía, latir de sienes, silbar de inconcebibles estridencias íntimas en
los oídos. Bourneville precisa que Augustine, en esos momentos, resulta «descortés, irritable» 48 .•.

El aura también aparece descrita como el ascenso de tres
«nudos», tres dolores y crispaciones intensas que refluyen por
todo el cuerpo: el primero punzando los ovarios, después
el segundo, llamado «epigástrico», que asciende como una
«bola>>, alterando el corazón y la respiración, y luego el tercero, denominado «laringismo», que contrae todo el cuello como
por efecto de algún estrangulador invisible 49 [cfr. Apéndice 13]. Es en estos momentos cuando la misma Augustine, a
voz en cuello, reclama la camisa de fuerza50 .
Porque
siente cómo su lengua se inmoviliza y se revuelve, la punta
hacia arriba, contra el paladar. Ya no puede hablar, pero escucha; una neblina cae sobre sus ojos, y al tiempo que su inteligencia se apaga, siente que la cabeza gira hacia la derecha
y que sus manos se ciispan dolorosamente. Al mismo tiempo,
el dolor en el vientre, en el hueco epigástrico y en la cabeza
alcanza su cenit. La sofocación es extrema y enseguida pierde
el conocimiento51.

Así pues, su pensamiento se disemina e involuciona en dolor agudo y en crispación de los órganos. Ya no soporta el
más mínimo roce; y la contractura de todo su cuerpo ofrece
«una resistencia casi invencible»52 .
Charcot admitió lo siguiente: el aura implica la definición
de un dolor complejo y específico de !,a histeria, conformado por
«irradiaciones ascendentes» y constricciones nodales dolorosas: «Se revela con características que podríamos decir específicas. No se trata de un dolor banal, puesto que es una sensación compleja>>53 .

DISIMULACIÓN Y DISIMILACIÓN

¿Cuál sería, pues, una razóñ, o al menos un aspecto, de esta
complejidad? Recuerden la sospecha de la mentira, recuer4!J

Ídem, págs. 129, 143. Cfr. IPS, III, págs. 190-191.

° Cfr. IPS, II, pág. 143.

5

•¡s
4ti
47

48

Cfr. Charcot, 1892-1893, II, pág. 389; Briquet, 1859, págs. 197-203.
Cfr. Artaud, OC, tomo 1, vol. 1, pág. 58.
Cfr. IPS, tomo 1, vol. 1, págs. 134-135.
Ídem, pág. 133.

51

52
53

Richer, 1881-1885, pág. 29. Cfr. págs. 22-23.
Ídem, pág. 22.
Charcot, OC, I, pág. 325. Cfr. Charcot, OC, II, pág. 381.

0

135

a causa de esto. esto significa que el alcance temporal de Augustine . este efecto de disimulación. y luego se extrañan e intentan ajustar sus quevedos ante lo que Freud denominó. esa «primera mentira histérica» tras la que Freud comenzó a correr. cuando un minuto antes aparecían vitales. 106. tomo I. Cfr. suspenso de toda oposición de lo que puede decidirse verdadero o no verdadero en la imagen. «Inicio del ataque». Freud. Lacoue-Labarthe. es decir.. pág.. Breuer y Freud..posando para el fotógrafo. «Aproximación del ataque» (aura histérica). salvo por la camisa de fuerza: con los ojos abiertos o con los ojos cerrados. 1979a. la misma «reserva>> que en su «fisonomía normal». IPS. y esperando. 1979b. 60-61. 1895.. cuya facies durante el ataque muestra. según las propias declaraciones de sus fotógrafos y observadores competentes. Esto es desviación. La sospecha de simulación pesará. lconographie. lo que aparece en la leyenda como aura. Freud afirmaba en 1926 saber todavía muy pocas cosas sobre esta paradoja. convulsiones espontáneas.. Tales son los retratos de «Th .. La lconographie photographique de la Salpetriere ha proporcionado. que no deja de recordarles cierta paradoja de comedianta: las histéricas hablan y muestran su dolor.. 106-109.. 1926. 42. en las primeras láminas de la Iconographie. pesará aún y a causa mismo de esa neutralidad de los rostros.. Freud.. Cfr. de una «proximación». asigna a Augustine al retracto y al acto de una disimilación 59 . lconographie. y luego. Ahora bien. ~ ~ .. ¿el qué?. limpias de todo fingimiento y de toda angustia. Esto es un efecto de su quasz~semblanza. O bien. y a todo lo que de ellas. por otra parte. que es una paradoja de la intermitencia 56 • Esta sospecha no hace más que engordar el enigma del retrato de Augustine. El aura. 1915c.. 31. se abandonan a los golpes teatrales de auras y de síntomas. Las imágenes que se toma de ellas ya nos obligan al escepticismo en cuanto a las imágenes. de su «hermosa indiferencia». ¿alguna crisis?. pág. mediante una especie de sencilla inflexión de las miradas que tal vez podríamos denominar como paciencia. Breuer y Freud. 54 55 56 57 58 Cfr. . la «hermosa indiferencia de las histéricas» 55 • La sospecha regresa cuando se dan cuenta de la medida de la siguiente paradoja. . en una serie de imágenes de «Genevieve». o como estrangulamientos.».57. que este alcance. Los médicos observan a las histéricas y sus espectáculos de dolores descritos como punzantes.. su neutralidad. . velado. Régnard. pág.. pág. disimulación velada. págs. en tanto que visibilidad. esta tormenta del tiempo. I. 21. al frufrú del plumaje y al vuelo de su actio in distans. «aproximación del ataque». se manifiesta únicamente. véase «inicio del ataque» [41-42].. Lacoue-Labarthe. págs. pág.. 1893-1895. estas jóvenes parecen mostrar que no son lo que parecen. limpias de toda angustia. 41. nos atrae. 5 !J Cfr. es enigma. nadie sabrá lamanera en que podrá concluirse. da que ya nos indica la leyenda?-... " En todo caso. 1893-1895. Freud. su sonrisa esbozada. hermosas. 1-III. 24.136 a LA INVENC IÓN DE LA HISTEIUA AURAS a 137 54 den el próton pseudos hystericon . si se me permite decirlo. págs. 363-367.. ~ . un minuto después del ataque innoble. Cfr. tomo l.... Es lo que da nombre al aura. habría permanecido «fingida>>58 . 6 y láms. bastantes más imágenes de estas histéricas a propósito de las cuales Breuer podría haber reeditado su referencia al libro de imágenes sin imágenes. Régnard. citando a Charcot.. regresan risueñas.

incluso de un destino. por aquí y por allá. que frente al fenómeno-indicio y porque algo fatalmente se escapa. ya sea extremadamente benigna (carente de interés) o bien incurable. a medio camino de la experimentación. dice esencialmente Charcot. como se mostraba ante Boumeville y Régnard.. una respuesta tal vez promovida ante la incapacidad terapéutica. 43 (Ja cursiva es mía). pág. en los más leves pliegues de ese rostro? La expectación es la sospecha de una historia. 163 («Les promesses d'un visage»). únicamente que no: lo que se manifiesta por sí mismo. corre pareja a la existencia de desórdenes que no' se manifiestan por sí mismos. Ahora bien. por añadidura. pág. 0 139 . no todavía. observa. Ídem. El quasz~rostro de su retrato.138 0 AURAS LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Que ella misma se disimulase y se «disimilase» sigue siendo indicio de que Augustine estaba próxima al desastre. Estar marcado por un fenómeno-indicio es no manifi:starse. IPS. 1. 66 .. OC. arte del detalle: COMO MÉTODO Si nos adentramos en los detalles minuciosos sobre la infancia de los enfermos a los que estamos observando. ya que «el arte es uno y tiene por base la observación. no significa. precisamente. augura. pues. La expectación es una pregunta al tiempo convertida en pregunta a lo visible: ¿qué es lo que se ha escondido. pues. sino el anuncio de lo que no se manifiesta mediante algo que sí se manifiesta.. pág. hecho arte de la descripción. también es con el fin de mostrar. en y por su manifestación. la extrema ventaja científica de constituir un medio de estudío de la «evolución natural de las enfermedades» 63 • Se encuentra. ese quasz~cuerpo se nos sigue mostrando. cercano a lo que se había manifestado como un aura histérica. acecha. magnífica palabra. su manifestación. «Contemporizar». la experiencia y el razonamiento» . 64 . Permite que se le denomine expectación. Charcot. como un fenómeno-indicio: Así hablamos de «fenómenos (-indicios) patológicos». pero sin manifestarse. Su esperanza será un poco como la que. escruta. Charcot le consagró precisamente su tesis para la oposición a la cátedra en 1857. 65 . pág. en la imagen. pág. el médico espera. de forma palpable. III. 45. Es decir. mienti-as se planteaba difíciles preguntas respecto a las histéricas. No obstante. «indican» algo que no se manifiesta por sí mismo. 65 66 Ídem. 43. 1927. no es ciertamente con el objetivo de desarrollar sin medida unos hechos que resultan suficientemente interesantes como para que podamos recortar todo lo que seria superfluo. concepto que encontramos principalmente en Pinel. sobre las circunstancias que han provocado la histeria convulsiva. La expectación. Entendemos por ello sucesos corporales que se manifiestan y que. Es una metodología llamada de la «contempori<:Pción» 62 . OC. también es esto. Charcot. más que apariencia y menos que fenómeno. tan pronto toisón. o «pone bajo observación». pero ¿cuándo?»61 .. La aparición de tales sucesos. que permiten reconocerÚJs antes de la aparición de las crisis convulsivas. confía. esta negación no debe confundirse de ningún modo con la negación privativa que determina la estruclura de la apariencia611 • LA EXPECTACIÓN todo que comporta. tan pronto «noche sin estrellas» . no siendo posiblemente más que una experimentación inmóvil. 390. preguntas del tipo: «Se curará un día u otro. foo? -Sí y no. Cfr... El fenómeno. tal vez. describe Baudelaire a propósito de las <promesas de un rostro»: cabellera negra. Y no cesó de citarlo. 46 (Ja cursiva es mía). tan pronto fisura abriéndose. en tal que fenómenoindicio de algo. Algo así. Mé- Fue por ello por lo que ningún detalle de la historia de Augustine debió escapar al lector de la Iconographie (iY sin li:i 64 60 61 62 Heidegger. 11. 1857. BaudeJaire. pág. Sino es porque deseamos hacer resaltar los caracteres que distinguen a las histéricas. qué corre el riesgo de esconderse. permanece en su puesto: «observa». («CONTEMPORlZAR») ¿Qué hace la medicina ante tal fenómeno-indicio? Espera. las causas que han ejercido una influencia. es la «metodología terapéutica» cuando no se sabe curar una enfermedad. 167 (Ja cursiva es mía). qué es lo que se esconde. pág.

1975. Un ejemplo: miren las láminas grabadas por Restout para la extraordinaria obra de Carré de Montgeron sobre los Convulsionarios de SaintMédard71 (titulada La Vérité des Miracles . que la misma histeria parece incluso magnificar. a menudo ignora su existencia o su amplitud. etcétera. a 141 . 1887.iin. El aura de Augustine es. la activación y la fabricación figurativa de lo que la deontología denomina el «secreto médico». más que a la familia cercana. como publicación. ya que la temporalidad del síntoma más bien se hieratiza. sino aquello que hemos visto. que él. pág. 240. Es de hecho la puesta en marcha. una manipulación del tiempo e incluso en el sentido en el que el tiempo otorga «la determinación positiva de las cosas cuando sin embargo no están»69 . mientras permanecen escondidas yacalladas en su interior. tal como los codificó Brouardel en 1887. passim. en un pasado. el cliente. la Iconographie photographique de la Salpétriere es una obra escandalosa (salvo por estar reservada a un público considerado experto. se transfija. un «antes» y un «después». 1977. pues. es decir. que coleccionó sus distintas ediciones): su sistema figurativo ya requiere una página doble. y. SíNTOMA-TIEMPO (EL RELATO IMPOSIBLE) Esta coacción de la visibilidad fotográfica a la inminencia es la coacción misma de la visibilidad del cuerpo histérico a la intermitencia del síntoma. un halo de visibilidad inactual. un porvenir. pero ¿experto en qué?). en todo rigor. La lconographie es también. como mínimo de inteligibilidad de esas apariciones-desapariciones milagrosas de los síntomas «convulsionarios». el secreto no es únicamente aquello que nos ha sido confiado. forma parte). pág. no trata. más que de poner secretos al día. y ésta no es tanto lo imaginario como la presencia en la ausencia o de la ausencia. raya en lo imposible. más concretamente «el devenir. instrumentalizada. no puede liberarnos de ello porque él mismo ignora aquello de lo que nos desliga1i 7• Y hay que destacar lo siguiente: los elementos o campos fundamentales del secreto médico. 1737. . al componente de vergüert<fl de las enfermedades («las afecciones venéreas. 70. en segundo lugar. como la presencia de la inminente visibilidad de algo latente.. en primer lugar. En este sentido. 241-242. Es la esperanza. una iconografía de los secretos médicos. Es un ejercicio de la mirada por el que el secreto se convierte en la cosa. de un secreto. llamadas vergonzantes o secretas en el lenguaje popular. todas las enfermedades consideradas hereditarias» de las que la histeria. dispuestas según una leyenda.. Cfr.140 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA embargo!. por Maldiney. en tal que serie de imágenes fotográficas. entendido.. El secreto de nuestros clientes es de tal manera el nuestro.. y la cual apasionó a Charcot. Carré de Montgeron. verán que el devenir del ver está siempre entrance de echarse a perder. el esfuerzo de sacar a la luz AURAS algo de esas partes vergonzantes. en este retrato que abre la serie. Y esto es ciertamente un mínimo. en la invisibilidad. según Charcot. comprendido con motivo de nuestras funciones médicas. «la representación de un momento-instante narrativo dispuesto en forma de modelo de inteligibilidad a-crónica>> 7º. el pronóstico» 68 . págs. que no debe revelarse. en la obra misma del médico: Para nosotros.. y posiblemente incluso porque las magnifique. ) SECRETO A PUNTO DE DESVELARSE La expectación como método. Ídem. conciernen. nunca es realmente la de un aparew Schelling. 67 68 Brouardel. y aquí incluso como iconografía. 38. 10 71 Ma. incluso se emblematiza. Razón por la cual la transformación del síntoma en relato icónico. de un sacar a la luz el secreto. cit. al propio elemento temporal de toda enfermedad grave. nuestro de los médicos.. pág.

pág. que incita a una discusión sobre el Renunciar y el Agradar de la pintura).. VIII. tiene relación. con el esto. Resumiendo (dejaré un momento en suspenso este texto.. 22 y lám. una auténtica «contractura del rostro». debido a los caracteres o medios de imitación que le son propios y que no puede combinar más que en el espacio. Hegel. no se trata en absoluto de un tránsito. 72 73 Lessing. intenso como un foco de dolor. 43. la toma.. podríamos decir. págs. su intensidad: una fuerza testimonial de tiempo. no pueden por tanto ser tema de pintura. «más o menos persistente>>74. desgraciadamente. Pues bien. Y. tomo I. 1766. las acciones progresivas. Rosalie» [43]. por sus actitudes. 74 IPS. pero vaciado de duración. ¿Por qué? Porque ese tiempo ya se encuentra como minado: es algo que tiene que ver con un instante. 109. pág. llamada «Ler. . 83-92. ~ • . ella. en su acto. I. un pico del tiempo. de «resurrección» concreta. en ello radica su terriblemente inquietante facultad. sugieren una acción continua72 . Recuerden además aquello que Lessing escribía sobre la pintura como relato icónico: La pintura. «Contractura del rostro». Es esto lo que nos confunde . la fotografía no restituye ni rememora en absoluto ningún relato. El pasado de una fotografía también es tan afilado y tan «cierto». «das Diese»: el aquí y ahora73 . Régnard. desgarradora. y no extensivo como una historia que se cuenta. Cfr.. del esto. Más bien no ofrece más que una especie de atestado. debe renunciar totalmente al tiempo. y que permitió la relativa nitidez de imagen para un tiempo de pose que era fatalmente largo. como el presente de mi propia mirada. afilada como un escalpelo.. La fotografía. en tanto que tales. TIEMPO DE POSE Miren por ejemplo la ola de terror que parece recorrer el rostro de otra histérica de la lconographie. La duración sin medida del tiempo de la pose. 143 .. Es en lo que una fotografía es atestado de tiempo mucho más que de su modelo o incluso de su «sujeto» u «objeto». 1807. y llega hasta abrir una fosa entre su mismo modelo y el tiempo. sino más bien de una suerte de transfijación.142 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA AURAS a cer. Iconographie .. y ésta debe contentarse con acciones simultáneas o de cuerpos que.. e incluso. una duración intensiva. I.

pues. una penitencia. Después. de una naturaleza ya muerta. . 14. según tal «agitación» del sujeto. 0 145 . existe.Presten atención una vez más a la palabra: significa colocar. su denominado «estado normal». . escribía además Albert Londe. Miren de nuevo a Augustine. con tal distancia. cálculos del «tiempo útil» de pose (que reduce el «tiempo total»). pág.Partiendo de pausa (el pausis griego). y los cuerpos fotográficos son para nosotros unos cuerpos gloriosos y mártires. es incluso destruir. Se trata de la pose. Se hizo del instante la esencia de lo fotográfico. pág. como retención en un ritmo. investir. Cfr. El aumento de la rapidez de las preparaciones fotográficas ha sido. «uno de los problemas más delicados de la fotografía» 75 . 123.Pausa es también el nombre de la «estación». una apuesta: con el tiempo de pose. es decir. 78 Londe. que enseguida se denominará «instantánea». quería aquí negar y reducir. de la pose (exceso que me ofrece aquí como la contramedida de esta historia): con el refuerzo de guillotinas. depositar: es extender sobre un lecho fúnebre. . 1980. . flashes magnésicos. un riesgo relativo al tiempo. por lo AURAS general mal iluminadas. en el vía crucis. algo que había estado en lo más profundo de su nacimiento. tal vez no sería más que su verticalidad. es decir. y que se trataba. 66. ese auténtico tiempo de incomodidad. un interés evidente en disminuir el tiempo de pose lo más posible. en esta época. sí. posar. en una procesión. la detención mediante la que se constiluye la pose fotográfica. porque la fotografía es una práctica de las reliquias más paradójicas que hay: los momentos de la vida. cómo obtener una <prueba válida»? El acto fotográfico era todavía. su verlicalidad provisoria. E incluso más tarde. es amortajar. sobresensibilidades exquisitas de películas cada vez más impresionables. Benjamin. pág. es disponer las reliquias. por la misma razón por la que habrán sido entregados a la imagen y retenidos (por la cámara) «en la ambigua frontera entre la ejecución y la representación. ya sea porque tengamos que tratar con sujetos a los que les resulte difícil mantener la inmovilidad. el alto. «cuando se trata de reproducir enfermos». con sus placas de colodión húmedo. la historia de la fotografía quiso que se la midiese como un progresivo «arrancamiento al tiempo». (Y observen que «incomodidad» sigrllficó primero humillación. quiero decir su temporalidadmadre.144 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA La gran preocupación de Régnard.Jamás. ese tiempo. escribe Barthes. tal diafragma. pues. la pausa. I889b. queriendo olvidar también que el instante conlleva ausencia y retiro (se decía instante. debió ser siempre la siguiente: ¿cómo. pág. tortura y confesión. «disponerlo». en efecto. con tal objetivo. Era necesario. fundar un personaje. y no hablemos del revelador. 1931. Barthes. es calmar para siempre.Vuelvan a escuchar ponere. ya sea porque haya que obrar en salas de hospital. decisivo desde el punto de vista de sus aplicaciones a las ciencias médicas 76 . entre la cámara de tortura y el salón del trono» 77 . Bossuet utilizaba esta palabra para denominar el Infierno. los cadáveres están más vivos que en fotografía 78 . siempre excesiva. Quiero decir la detención. Albert Londe no se deshizo tan fácilmente del problema del tiempo de pose. 78. afortunadamente para ella. todo ello resultó útil para reducirlo. se pensaba síntesis temporal). Ahora bien. retención de un ritmo. lo que se «iconografía» como significante de una suerte de ideal o de concepto clínico. lo que la fotografía. colocarlo en su sitio. obturadores circulares más rápidos. Palabra a la que ahora debemos prestar atención.) En cualquier caso. era un poco como su propia matriz temporal. guiños de las laminillas. 1888a.Partiendo de ponere. con la cantidad de luz disponible (el empleo de la luz artificial no llegaría a instaurarse hasta algunos años más tarde). . el cese. Sabemos que la primera modelo que posó para una fotografía permaneció inmóvil ante el objetivo durante ocho horas enteras. ponerlo en pie. Y desde la retención (detención y cese) se vuelve a lanzar como una protensión que es al mismo tiem76 77 75 Londe. cercenar la duración.

1939. La fotografía parece no tener futuro. sería una formulación. puesto que Augustine está para nosotros. espera alguna fulguración. aunque la propia imagen estuviese dotada de movimiento. 152. Y esta espera se hace imagen. un batir. «fugagrafías». Cfr. un <precursor sombrío» 83 . que la pose es un movimiento íntimo de expectativa. es decir. que vela. y la imagen se hace en la espera. ni como predicación. como de pestañas y párpados. Y la expectativa también denomina esa asignación a un futuro muy anterior. un fantasma. muy anterior. ni como activo. pues.. y desde hace muchísimo tiempo. 0 147 . Son duraciones. en la angustia. ante mí. muerta y enterrada. de la expectativa a la espera. No puedo decir que las imágenes tengan una temporalidad. Cfr. retraso. Puesto que no existe una mirada que no espere. o apuesta sobre el futuro. y esto es lo importante. como urgencia.. escribía Benjamín: «Durante la larga espera de la pose. a quien está dirigida» 80 . l979a. por así decirlo. págs. por Lacoue-Labarthe. Al que estoy obligado. Benjamin. muy débil con respecto a lo que nos llega de las imágenes. una separación comparable tal vez a lo que. cit. en el daguerrotipo. pág. 64. especulación. Deleuze. La expectativa denomina esta detención como presencia. expectativa. aquí. o corrupción. sobre todo. muy reales. como una falla. Debería. siempre abandonada a la paradoja. «no existe una mirada que no espere una respuesta del ser. A propósito de los retratos fotográficos antiguos. contenida pero radical. 82 83 Barthes. Es esa postura contorneada. duraciones de «ojoinstantes». incluso supersticiosa.146 0 AURAS LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA po un acto de desviar (el pauein griego): colocación y desvío. insomne. Existe. siempre espera. catástrofe. es que forzaba a mirar (además prolongadamente) una cámara que recibía la imagen del hombre sin devolverle la mirada>>. 156. pese a su recorrido o a su desvío. Pero ajustadamente. de algún modo. y qué sé yo . 1968.Joyce. duraciones y tiempos sublógicos de miradas sobre las modulaciones: ritmos de retenciones (pasados que aún no han pasado o no han pasado realmente) y de protensiones (cosas por pasar que ya no van a ocurrir). ya que «lo que debía parecer inhumano. que casi se desprovee y se asigna a un tiempo de la espera. hablo de la facticidad. como inminencia. más bien diría que lo que se habría quedado atrás se convierte en lo lateral de la mirada. 162-163. duraciones de Augenblick. vistazos. pese a su protensión. Tiempo de detención. ¿cómo decirlo?. como escribe Joyce 81 . repito. Miren de nuevo el retrato de Augustine: creerán estar contemplando un destino. LA EXPECl'ATIVA Expectativa es un término de la mirada. da la espalda al miedo cercano.pero aquí estoy hablando de la fábrica fotográfica del suceso. pág. 79 80 81 Benjamin. guiños. sin duda. 72. con. Algo en la propia protensión se habrá quedado. conmoción. en los retratos fotográficos. la urgencia de lo que está ahí. ellos (los "modelos") se instalan. y es un término del tiempo. pre-esencia. atrás -no. pág. 140. que me mira de frente y que me va a ocurrir de repente como el suceso absoluto . 61. Su rostro es. sin duda alguna. timorata. Pues un retraso que se hace anticipación permanece. Y cada parcela de amenaza estropea nuestro imaginario en la perspectiva de una carne o incluso de una muerte siempre muy. en el interior de la imagen»?!\ y esta instalación era inversión. este retraso no se dejaría alcanzar. a la contorsión de un futuro muy. justamente porque este retrato presenta en vivo un retraso sobre la muerte de Augustine. 55 (la cursiva es mía). Porque se ha terminado un gesto. puede que incluso pese a ellos. Esto no supone un impedimento: cada detalle fotográfico tiene valor de elemento amenazador. Sería algo de la visibilidad. podríamos incluso decir mortal. 1980. Desde el principio. de abrir-y-cerrar. 1931. porque «refluye de la presentación a la retención» 82 . protensión. Porque el presente de una imagen no nos llega más que como retraso indefectible. en su retrato. Quiero decir. Las imágenes no «tienen» temporalidad. págs. preguntar sobre lo que se denomina fantasma originario. E incluso ahí no hace más que adelantarse como retraso.

cuyo beneficio. El tiempo de una prueba. dónde colocar ese cuerpo? Al temporalizar el sentido según esa vacilación. en lo visible: acercamientos y rodeos de la histérica en el ser. hacerte una fotografía.lu muerte se engalana. un tiempo de descanso en el «estado del mal histérico». IPS. como se decía antaño). Tal sería la prueba fotográfica. y síntomas. acariciando su cabellera. ese fuera-de-sí que deja estela.. para mortem 8\ prepara tu muerte. muy eminente. pág. la histérica es intermitente. un soplo. y durante ese tiempo. tal puede ser.. es precisamente un entreacto. ese riesgo y esa intermitencia. como un suspenso de duelo. manteniéndole sujeto al parecido de un quasz~rostro. a menudo intenta incluso tomar el cuerpo de otro por el suyo mismo. el debate del sujeto con la imagen que de él se extrae. una naturaleza muerta en breve. y este riesgo es una vacilación sin fin y una tentativa recurrente de poner término a la vacilación. autodetermina todo su poder88. permítenos engalanarte. la anticipación imaginaria de un duelo. sencillamente aquella. OC. o remanente. la imagen de tus «rasgos vivos» . 88 89 Ídem. hermosa mía: si vis vitam. Es ya culpable. con esos dobles en película de ti misma que son tus retratos. guardemos todo en imágenes. auténtica ganga para una fábrica de imágenes: el tiempo de la histérica es ya culpable. finado incluso. «NO TENGO TIEMPO» (EL ENTREACTO) Y también decía (puede que incluso ensayando hasta aturdirse). ya que. Pues están el fotógrafo y la fotografiada: uno prepara y engalana. es decir. significado del propio término griego aura. 86 87 84 85 Cfr. Esto es. 109 («De la faculté de désireP>).. su muerte resulta para nosotros muy latente. de un «curso incierto y cambiante de los acontecimientos». «en el estado del mal histérico-epiléptico. una loca. de esta lenta tracción.. y de esta extracción o tratamiento (el propio por-tracto. «la contractura en los histéricos es siempre inminente»89. IV. Cfr. II. Un silencio de vida. en tanto que apremio de expectativa: saca de su «sujeto» algún «rasgo vivo». y en su sencilla relación con la visibilidad. pág. pág. Cfr. 322-323. y huellas. Kant. algo del futuro que afecta a la representación y en lo que un sujeto. decía: «No tengo tiempo (bis). 12 («Ophélie»). una relación del tiempo con el estar-ahí. el tiempo justo de una pose. un cuestionar sin tregua de la desgracia: ¿dónde. 1798.148 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA pasado. veía todo en blanco y negro 85 . en los siguientes términos: esta imagen no es más que una intermitencia. Creo que la prueba fotográfica (su coacción de expectativa) disfrutó de una coincidencia. Rimbaud. incluso aquí. Cfr. Sí. 1915b.» Y luego: «Te digo AURAS que esta noche no puedo (. como por un quasi-asesinato -este drama estaría aquí representado por la incidencia estremecedora de un síntoma que «presentaba» Augustine en el mismo momento en que se le hicieron todas esas fotografías: había dejado de percibir los colores. lo «cuestionable» por excelencia. la histérica experimenta como un fuerade-sí en su relación con el tiempo. 129. »86. se perfila como teatro de las sombras. pág. Freud. ya. Charcot. Esta estela podría ser el aura.. asigna su sujeto a una paradójica existencia de still life (naturale<fl muerta). portando a su espíritu como unos ruidos extraños87. será tu imagen. drama. El drama de la pose. He aquí lo que pudo haber dicho el fotógrafo a «su» Augustine sujeto. pues. El griego hystériké se traduciría como: aquella que siempre se retrasa. Una desgracia así es la que afecta al retrato de Augustine (la lámina catorce). 0 149 . Un deseo. nuestros retratos . 161. dice Charcot. ya que. así te protegeremos de toda pérdida. siente que tal vez no sea el suyo. la otra está sujeta a una paciencia que es padecimiento.. la intermitente. págs. Una desgracia. ella es la intermitente de su cuerpo: vive en el riesgo y la desgracia de equivocarse constantemente sobre la pertenencia de su cuerpo. pág. ) me ha asegurado que memataría. OC. 267.

pero del otro lado. creo que se sentía como el miembro tenso de un ser en el paroxismo de lo máximo. despojado de su consciencia. en este retrato. paralelamente a ella. 2. tomo II. como imagen.. al igual que ella fue paralela a él. ya no pertenece a Augustine. exactamente. Lámina quince: un grito. los retoques de guache necesarios para una prueba muy dañada. Fotogra. y enfrente. . y ni paroxismo ni máximo. PERDER EL CONOCIMIENTO (EL GOLPE TEATRAL) Lo que quiero decir es que.. [Lámina XIV. 1888-1889. vestida. vol. Estado normal]. p ág. pero del otro lado. 245. 44. en paralelo pero del otro lado. Puede entonces que todo esto se tratase de un entreacto de escenas violentas y lances imprevistos . /conographie . y ese cuerpo ya no pertenece.150 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA AURAS 0 151 hay de tanto en cuanto momentos de descanso. ya no hay mente o ser. ya no nos llega más que como la intermitencia de dos imágenes: es decir. tal vez peinada.lámina catorce. OC. se sentía. sobre una cama Planche XIV. para luego tomar de ella. ¿Cómo lo explicaría? Está cerca de un estado del cuerpo que es un estado y un estado que ya no lo es. la consciencia todavía se sobresalta. el sencillo pasar de una página . E incluso el cuerpo de Augustine ya no nos llega. entre el cortinaje oscuro y el velo negro del fotógrafo.fia de Augustine. Histero-epilepsia. . como entreactos. HYSTÉRO-~PILEPSIE ÉTAT NORMAL ° Charcot. Augustine puede estar a punto de perder el conocimiento.. y la consciencia es un teatro en el que un día hubo algo. 9 91 Artaud. pág. durante los cuales se interrumpen momentáneamente las convulsiones y el delirio» 90 . y frente al cuerpo. tanto más vivo por estar muerto 91 . la prueba de las convulsiones de Augustine. Régnard. una «fisonomía normal». 69. pero la mente se ha ido de allí. tomo XIV. con premura.. una camisa de fuerza. Este retrato corresponde a una espera y a una presura: se ha esperado este descanso en el sufrimiento de Augustine para llevarla rápidamente a lapalestra. como el miembro de un ser olvidado. no encontramos más que el cuerpo. lámina quince [44-45).

. L. . Se producen movimientos de elevación del vientre. D~BUT DE L'ATTAQUE CRI 45. lo que se llama el ataque... para nosotros incesante.. Fotografía de Augustine. intenta contenerse: «Siento .. me . un suceso que habría hecho temblar la propia imagen. .. No . no me den ... tomo Il.. . pondré . la frente se frunce. un mascullar intermitente. las fosas nasales se abren.. de alguien que ya casi no se asemeja a sí mismo en absoluto... la enferma ha perdido el conocimiento»~J 2 . los ojos se vuelven. sintiendo que el ataque es inminente.. La respiración es inegular. enferma.. la mirada se hace fija. Il.. respirar.. el habla entrecortada. Ahora bien. Grito]. 143. no es más que soplo del síntoma en la imagen: la crisis. este auténtico golpe teatral. me cuesta.. Inicio del ataque.152 a AURAS LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA que hubiese volcado boca abajo si no hubiese estado sujeta. Régnard. 0 153 . Existe entre esas dos imágenes la intermitencia. y puede que incluso hubiese puesto en peligro la integridad de la cámara fotográfica. que . que . Planche XV. de una página y de una imagen a otra. con tal de . en el momento justo en que comienza: «Inicio del ataque»..... nitrito de amilo».. los párpados laten con rapidez. pág. las pupilas se dilatan.. . si no hubiese estado sujeta.. 'n IPS. /conographie. [Lámina XV.. esta turbadora pérdida. la opresión evidente.

el delirio llamado terminal: ésta es la triste fase en la que los histéricos «se ponen a hablar». que es la fase de las contorsiones o de los llamados «movimientos ilógicos». ¿qué le queda al conocimiento para agarrarse al ser de la enfermedad? Le queda el espectáculo de la enfermedad. OC. se intenta por todos los medios detener el ataque. todo esto es ya como una gran revancha del discurso icónico sobre las intermitencias y las paradojas de evidencia del cuerpo histérico. no sólo el de conseguir hacer una descripción de todo esto. Ahora bien. G illes de la Tourette. II.o CAPÍTULO 6 Ataques y poses UN CUADRO CLÁSICO Si la enferma pierde el conocimiento. págs. comas. 1881-1885. 1-76. El «genio» de Charcot habrá sido. 1891-1895. I. el delirio. síncopes. la fase en la que. sino incluso el de enmarcar esta descripción en un tipo general. convulsiones. finalmente. 367-385. Ojo por ojo. Richer. letargias. y. en todo caso. repito. Espasmos. éxtasis. catalepsias. págs. el clownismo. las <poses plásticas» o «actitudes pasionales». que recibe el nombre de «gran ataque histérico» y al que algunos añadieron «completo y regular» 1• Se desarrollaría según cuatro fases o periodos: la epileptoide. . págs. Charcot:. Charcot domes1 Cfr. que imita o «reproduce» un acceso epiléptico estándar. semblanzas de epilepsia. 1-168. delirios: mil formas en unos instantes. 435-448.

)~~ ~ ::~·-.\ .. --~ ~1\~:i <:ÍY· .* . ~ ../L '. " ~ ~ ~~ ~ ty.. - ~ ~ J~~1 ~~I ~- (•1 ~ ~ r!7 §'7 . v ~ _&~ &~ 11.~ ~~ ~ ~ 4~ ie s altitudes passionnelles ~ --~ J 1 .i'.156 0 l~ Prodrome s A ~ ]J)i" B 2~ Période é pileploi'de e ~. ~ ~ JC:Pc.. 3.AV" ~~~ ~ ~?Í')ii' . ~ ¡*t .-"{l.---------"-------. ~/ '~l<.li/.~1::.. cuadro sinóptico del «gTan ataque histérico completo y regular».~ ~ Y. 2. . ._..!~ )·'l- (1'~ (¡>~ ~ ~ /14. 0 Pe1iodo de delirio].("" J ~ ~ (-:~ . ' ~.~ __:/\~ 1 tí R ~~ ~~~ ~ Période de clownisme. 4. 0 Periodo epileptoide. Études cliniques. (1881). . \\~.l {~ ~ ~ .1 .~ .J..~» ~1Ci. ~ 4 .~ ~· ~y1 ~ >)~ -- 1¡ ~- _fo!}~ H ~M~ ~ ~ ~ ~ . -4<• &{~~~ !~~ ~H· -a K JJf ..~ ~ j '. E -·<· :..f. 1. Ji)\~ '• ' ·..- 14" ~ ! ~ 157 Période de délirc . "'>. D ..• C:/lf. 0 Periodo de las actitudes pasionales.S'>'. 0 Periodo de clownismo.:·...v ... '. ·--<. tf\2..-::7~~· ~~l ~!.. -~ \\.=:.a ~ ~'--lf"'! 'f~. Pródromos. . con posturas típicas y «variantes».· . F' G I~ ~tfij fil! ~. 3~Période .J:&t ~ ~ ¡t t" AJríl 7-~ ·~ . t..//....::1.­ ' ( d \ .::Zl:. [Lámina V .... ..~' ~.>-1 .. ~es. ' (~~~_.::i./ . ' .~·.. t · ~_ ~_.~~~ ~ ~ ~~-~ ~ ·..J . .'. ~<'n".. Al J.-~ .' ~. ~· -~·-.. y... \\:>:!. t't.. o:.~{..'_/. Richer...«~ A ~I~ ~~- 46.álJ./~ i!JE l 0 ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA . ~ ·~ ~ A .r -~ c. L .

Charcot. 10-11. setenta posturas y posiciones. autentificado fotográficamente. OC. 425-430. Hay incluso. a una vuelta de página.. págs. Todos. Freud.o al profJ-M Charcot: una serie de setenta fotografias. 41-43. discriminar por fin. habría venido arendir homenaje a lo racional de los conceptos nosológicos y de los tipos figurativos de la Salpetriere7 [47-48]. Y esto bien valía. de realizar no solamente un cuadro clínico sino además un cuadro clásico. 1881-1885. el meticuloso. Cfr. págs. pues. 1888-1889. 1886a. la perlección misma. algo de este valor de homenaje. «puesto que». Charcot. en hacer editar un Omaggi. en efecto. OC. o más bien. 1888.158 0 ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ticó la más barroca de las teatralidades. a su manera. clásicas2 [46] [cfr. dice él. un cuadro sinóptico que ofrecía. págs. Cfr. 6 7 8 Citado y reproducido por Charcot. el auténtico resistente. Revancha académica sobre la profusión de formas heterodoxas: es decir. su clasificación. el interno ojito derecho del servicio. Todos partieron de ella5 . Seamos precisos: Charcot fue más bien un maestro de obras y comanditario de un tipo narrativo e icónico que su concepto de la histeria. representando en su tabla -tal vez el lector se haya percatado de ello. digamos. 1-338. digo bien autoridad. es decir. II. AUGUSTINE COMO OBRA DE ARTE ¿y Augustine? Augustine fue. Apéndice 14]. logró imponer su autoridad. ¿acaso piensan esas imágenes?): Los ataques de A . es decir. 200-201. un deseo implícito: Boumeville viene a sugerir. Un patrón figurativo permitía. catálogo en el que lo real. y consiguió reducir a tan sólo nueve figuras sus «principales variedades» o variantes. es algo totalmente normal. en cuanto a la sucesión de periodos. págs. le rindieron homenaje o se definieron basándose en ella: así. así como su objetivo epistémico. 367-385. Sinópticamente. Freud. en la histeria. y además concisa3 . y. que las fotografías mostradas se parecen a los tipos definidos por Charcot. Charcot fue su maestro de obras (¿maestro del pensamiento?. una obra maestra. como el catálogo viviente de «la» crisis histérica (un entramado rallado y recurrente que nos ofrece una impresión casi cinematográfica). «la reproducción esquemática del gran ataque en su perfecto desarrollo». principalmente exigían. 159 . la coartada perfecta. pues. Richer. téricos y para los traumatizados por la guerra lo que Richer había realizado. en esta fabricación figurativa y taxonómica. ya que ha sido siguiendo sus consejos y sus indicaciones que se emprendió la tarea que proseguimos publicando la Iconographie 8 . los alemanes Aridree y Knoblauch hicieron para los varones his2 3 4 5 Cfr. fue Paul Richer. como una perla. formas «medianas» y formas «rudimentarias» o «groseras» 4. de un único y panorámico vistazo. desde su clínica de Pisa. passim lPS. 435-448 (descripción redactada por Richer). tal vez por ser un grafista muy dotado: era profesor de anatomía de la Escuela Nacional Superior de Bellas Artes de París. horizontalmente. 1. Está dentro de la naturaleza de las imágenes clásicas y constituye toda su eficacia: obligar a lo real a parecerse a lo racional. en la lconographie. también diríamos de vasallaje. todo el «gran ataque histérico completo y regular» en ochenta y seis figuras. se parecen. La tabla también fue clásica en lo siguiente: se convirtió en autoridad. Richer recorrió. Cfr. El maestro de obras. para cada fase. Esto es algo totalmente natural. a los ataques de los enfermos de los que hemos hablado hasta aquí. págs. la más rigurosa. como un deseo. Consiguió realmente rematar la empresa subsumiendo toda esa serie figurativa en una única tabla. Nos limitaremos a destacar que en ellos nos encontramos con todos los caracteres que el señor Charcot ha descrito en las lecciones que acaba de realizar en la Salpetriere. la más concisa pero fatalmente larga de las descripciones. 1890. formas «completas». verticalmente. no dudó. Rummo. consiguió la perfección del modelo. págs. permitía la existencia y la validez metodológica de los rasgos pertinentes.. En efecto. el orlebre. 1. una muestra de las «variedades» más. permitía que fuese posible una descripción. con su plumilla. y con razón. Cfr. págs.sólo un tipo femenino 6• En cuanto al profesor Rummo.

P1 ~ .st... .. i¡....-r-1. ~r '('ff:9 . '~ ~ ! ~ .160 O ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA l-llSTElUA ~ L -' 1...: t ' ·- ::': ... .. ... dedicada aCharcot.... .. .. Rummo...(~-.. Dos láminas de la lconografia fatografica del Grande lsterismo (1890). !~~ f . .. ~ ... 0 161 .~ . -. ' .. ~ ~. ~" -'ff .1 47-48...~') .. ..... ...v~.i . ' 'L. \ 1 ....' l ·J ...... ' . !"\' ' .~ ~. .. . _~......¡¡¡¡... . "' ' ~ l ~ ~-~-- ..' ·-.... . ... :? ~t. . ..

en cuanto forma del tiempo. 100-101. 1876. Esto se denomina la contractura histérica. y a esa edad aún no piensa uno en dedicarse a imitar fraudulentamente. escribe Hegel. Cfr. por ejemplo. que en la gran tabla de Richer es el rostro de Augustine el que ilustra. Moebius. Moebius. porque le falta esa perfecta libertad de movimiento de la que habla Hegel. no pudo privarse de hacerla «figurar» en su tratado sobre las enfermedades nerviosas 11• Además. y de no poder por ello abandonar algo así como un «ahora inmóvil» de fantasma.páf:. el que «sinoptiza» el tipo histérico? Y Augustine. enunciando que la contractura histérica. olvida un cierto infortunio del tiempo. pues. 90. esto llega incluso a constituir una ganga para el fotógrafo cuando el tiempo de posado se le hace largo. OC. y entonces. dicho de otra manera. 396. 137. De este modo su cuerpo efectuaba una donación rigurosa de sí mismo. Cfr. después c 14 • Y parecía !J Charcot. escribe Hegel. Tenía quince años y medio cuando ingresó en la SalpetTiere. Moebius. Esa llamada intermitencia plásticamente regular. luego b. una histérica sigue siendo estatua. primero a. ni «estilosa» 12 : así pues. por ejemplo. 456 (la cursiva es m ía). 110 (fig. 1. en actos. pero da marioneta de quién? Puede que permanezca autopasmada de ser una obra para otros. ante todo. ¿no es de destacar. Ídem. EL MOMENTO ES CUIXURAL (LA CONTRACTURA) Existe un momento. 1881-1885. debida entre otros a Westphal. que es el «reposo totalmente libre». etc. Charcot. páginas 347-366. incluso de forma violenta.5. «encuentra su causa en la tensión brusca del grupo muscular antagónico» Hi_ Charcot llamaba «diátesis de con15 Hegel. pues. en cierto sentido. 1881-188. en escenas y cuadros. muy clásico» 9 y Richer. en que la estatua. 169-173.-s. págs. y persistiré en hablar de Augustine como obra maestra. como una histero-epiléptica honesta. 186. la obra maestra y la «cosa» de sus médicos. se asemejaría más bien a una marioneta. poquito a poco. Algunos pretenden que se trata de un fenómeno muscular paradójico que podríamos formular de la siguiente manera: un músculo es susceptible de entrar en estado de contracción (incluso permanente) por el solo hecho del acercamiento de sus puntos de contacto. Cuando se mueve. incluso permanente. que le llegó la regla. ni «farsante». hasta tal punto que. 1886. pág. pág. de sus ataques: una especie de desglose dramatúrgico. Ídem. IG 163 .162 L 1 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Charcot habla de ella como de «un ejemplo muy regular. Y entonces.. Charcot. 'º Richer. pero hablamos más bien de la serie. demanda convertirse en un Sí mismo vivo: es así como «el hombre se coloca él mismo en el lugar de la estatua»: se convierte en «obra de arte viviente». el hombre se convierte en el «movimiento totalmente libre» 1!'. Además. es decir. IPS. etc. como siempre. OC. la pondera escribiendo de ella «que es aquella de nuestras pacientes en la que las poses plásticas o actitudes pasionales tienen mayor regularidad» 10. 184. Tenía quince años y medio cuando ingresó en la Salpétriere. el más misógino de todos los psiquiatras de la época. mal que precisamente padecía: fue. siempre muy bien trazado de «pausas» y de «entreactos». 132. I.5-76. regular. págs.Richer. magnífica y regular de sus poses (y me refiero a lo que queda de ella. 1807. Bourneville.133. de sus síntomas. págs. IX. Augustine no parecía estar demasiado resabiada. detalle que no se nos omite 1:1• Pero repito que lo que hizo de Augustine una de las grandes estrellas de la Iconographie photographique de la Salpetriere fue ante todo toda esa especie de desarrollo temporal. Y no se trata de un concepto tan sencillo. por el solo hecho de su relajamiento. OC.Cfr. pág. 7. Augustine habrá sido. 239-24-0. pág. considerada. 11 '~ 1 " 11 ' Cfr. pmsim. 33). 11. págs. II. ATAQUES Y POSES permitir olvidar que la representación. el «rítmico baile de San Vito». pág. 130-131. de alguna manera. el maniquí estrella de todo un concepto de la histeria. 1901. Charcot criticó esta noción de paradoja muscular. pero. fue bajo la propia mirada y ternura de sus médicos que se «hizo mujer». la magnífica serie de láminas de la Iconographie). ies ocasión de fiesta! Una histérica puede ser una obra de arte viviente. Ahora bien.

ejecutando o no un movimiento en círculo más o menos perfecto. 1892. «temblores». Fotografía de Augustine. passim. no constituir más que un hilo en la madeja de todos los desarreglos motores que vinieron a revolver y casi a dislocar el pobre cuerpo de Augustine: «sacudidas». etc.. 433-485. como patizamba. pág. IPS. Cfr. sus dos brazos se retorcían de repente. 144. [Lámina XVI. 1891. 21 Ídem. 134-135. 0 165 l'P Pl. y sin embargo no se trata de una parálisis en el sentido clásico. 2-3. sobre todo. 1 " 19 ° 49. págs. La contractura histérica es una impotencia motriz. con los puños tocándose por su cara dorsal (lámina XVI) 2 1 [49] . págs. Pitres. Btiquet. Régnard. entre inmovilidad y movimiento 1!1. págs. Sus contracturas eran imprevisibles: su cuello se torcía de repente. pág. 139. y luego. tan violentamente que el mentón llegaba a sobrepasar el hombro y llegar hasta el omóplato. págs. su pierna se quedaba tiesa de pronto. 2 Cfr. V 1. en su carácter extraordinariamente móvil. 1-157. 447.1 17 Charcot. 1891. y no sigo 20 . 1859. 1891 -1895. IX. OC.164 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES tractura» al concepto general de la «predisposición especial del músculo a entrar en contractura» 17 • Pero subsisten algunas paradojas inexplicables. los brazos se quedan tiesos. 183. TETANISME ¡. ya que la propia textura de la fibra muscular permanece inalterable. y luego se quedaban totalmente rígidos: Todo el cuerpo se vuelve rígido. JI. Su paradoja es ser el detalle (local) o el intermedio (incluso una fase) de los ataques convulsivos de la histeria. tomo 11. Gilles de la Tourette. «calambres». la rigidez involuntaria y persistente de algún miembro. Cfr. Su paradoja reside en su naturaleza exclusivamente local (sin lesión concomitante). así como la estructura de los centros motores. III. lo que Briquet llamaba una «perversión de la contractilidad» 18 habrá permanecido como una especie de tierra de nadie nosológica: entre parálisis y contorsión. «saltos» y «sobresaltos». lconographie. con tal flexión que «el talón llegaba a adaptarse contra el peroné». 1. 11 . Richer. efectuando varias veces seguidas ese cruel movimiento. 377-481. págs. . 477-478.. Richer. 1. luego a menudo se acercan uno a otro sobre la línea media. es intermitente. Tetanismo]. 137.rnc:hc X. En primer lugar. págs.

.J~:~· ~ ~. .~ Esto describe la paradoja e incluso las angustias del tetanismo: un cuerpo abandonado a contracturas increíbles y recu- .. La «fase de inmovilidad tónica o tetanismo»....._•...~~~~ ..!'. ' ~~. pág... s~.·1 •... 44. ' -" ~.. tan fácil dejar secar esa buena escayola y obtener un buen.:_. ya que consistía únicamente en confirmar el estado de hecho.~--~t. r. ~· ~ .:J·t~.:•.. un hermoso vaciado de los más pequeños poros y de los más pequeños pliegues. tan fácil verter la escayola sobre tal «mano deformada» o tal «pie zambo»... .V·1· LA INALIENABILIDAD Insisto en que esto fue una ganga para Régnard.íli.i/.. .. :11"'a.~·i/i::.··~·iV:. ·~t1~·1•. '.~~-"• ~-..t~~~..~"!t·?~."-. es- .. posibilitando la pose.166 n ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN D E LA HISTERIA .~"•:"*· .l· •.·..... las de las manos y los pies especialmente.~{~!it~!-::: . la contractura. tan fácil de amasar y de recubrir los miembros agarrotados de dolor.::.::r.~. sin duda..'''J):. .·.:/....:-~vi.. lámina grnbada según la fotografía precedente.. ~ º~1. ~.: 50.. Una estatua de dolor vivo.r. "'fl:.f~ ..." · -"~·• .. _ .:i'*'.• . (1881).~)\ .51. '" ....... era el signo más probatorio de la gesticulación desordenada de un cuerpo histérico en pleno ataque: era por tanto un momento fijo de la contorsión.t/~..~ '' " "'•""'' . posibilitando por tanto una imagen nítida.::•· :• •# ~¡. ."'~·. :"·.. véase de la convulsión.~..... ¡ i.. porque las contracturas histéricas. pero imprevisibles. •. _. Richer. 1 ' A.. constituyeron el material más generoso de un museo de vaciados en escayola que Charcot había constituido también en la Salpétriere: otro eminente «laboratorio» de la predación de 22 Richer./' ó-< '/ ¡.:. ~!~~Ik~~ :>:~:~¡. 'tt:. El momento escultural de una especie de motricidad sin embargo totalmente desenfrenada._~¡'. 1881-1885."'. en efecto. conocido como «Museo Charco!:>>... ·1" w ~siJ •'• · · . S"t.~· .. ~ .t."+l..•.:• .~• formas patológicas (actualmente casi totalmente destruido)./:· :.-:...~../:fr::... Études cliniques.'~~l'~~·.. "'· ... ···~\·~.J. .. Era.:. algunas veces prolongarla un poco. ~ 167 ....~'.i~~·._..·:~-.•. "' · . .L~.1.: ~". porque el tetanismo constituía a la vez una pausa en el movimiento. • ~:.~ilfuí::.:J:..~' v. ilos pliegues mismos del ataque histérico! Esto resultaba fácil. Vaciado en escayola realizado «en vivo» para el «Museo de los vaciados» de a Salpetriere.f.a• ·~~."'1:. ~'"'''it.-. Y esto no debe entenderse como una metáfora..~t....../. intermitentes. .. pero qué más da: el cuerpo histérico. Y al mismo tiempo.. Richer denominaba esto una «inmovilidad tónica»n..): rrentes. .· ~ ltli2~ . ~·/.t:-.~t. .'--"...

III. págs. Comparen: unas piernas descubiertas. . una espuma bien definida que sale de la boca. Paul Richer se sirvió efectivamente de la fotografía de Augustine tetanizada [49] para grabar algo del denominado «primer periodo» -«epileptoide»del ataque histérico 25 [50]... . No obstante. por ejemplo. Charcot. 23 21 ' 25 Cfr. De esta manera. Cfr. pág. 36. 99. C harcot.TTlTUDF: l>E LA liAC:h: 52. 39-68 (notas 61-62). que designa una práctica que tal vez piensen caduca: el derecho que tiene un señor de disponer de los bienes de su vasallo a la muerte de éste. lo siguiente: ni los vaciados ni las fotografías habrán suplantado. quién sabe [51]. tomo U. Hablo de derecho más que de saber. de la mejor descripción o del mejor esquema24. una nueva contractura. Se trata de una operación fundamental porque recompone la imagen fotográfica y. 1881 -1885. a 169 Planche X Vll.168 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES tucado. [Lámina XVII. ya hacía las veces. 1888-1889.100. OC. Noica. la desaparición de las correas de la cama. de ternura. el grabado adquiere por sí mismo el derecho de inalienabilidad sobre la fotografía: compone a posteriori una coherencia significativa sobre el «bien» visible dejado por la prueba. Iconographie. que Richer nos ofrece también más «expresiva». Pero veamos. 350. como una desordenada oleada de la pasión. Sus cuerpos eran todos sus bienes y sus contracturas fueron especialmente como una dación al gran museo parisino de la patología. era incluso más digno de atención. de ciencia. en los procedimientos de figuración y de transmisión. una exageración absolutamente «expresiva» de la crispación de los hombros. Me viene a la mente una palabra: régimen de «manos-muertas». y maravillosamente. pág. al hacerlo. Cfr. la práctica del esquema. como el fondo de una fotografía que no mostraba lo suficiente. Fotografía de Augustine. ahí está todo el envite. Richer. 1908. Tetanismo. págs. Actitud del rostro]. y hasta la cabellera. Taller de vaciado y taller de fotografía fueron de este modo como los instrumentos de una especie de derecho de inalienabilidad figurativa sobre los cuerpos de las histéricas. los senos algo más destapados. la asigna finalmente a un relato clínico. Régnard. TETANISME A. porque esto seguía aún sin explicar grnn cosa del propio mecanismo de la contractura histérica23 . Nada es sencillo y no se nos puede escapar. lámina II.

Freud demanda gracia: «No pido para esto más que el permiso de pasar al campo de la psicología» 3 º.» No obstante. unas cuantas páginas y Freud ya no puede seguir a Charcot hasta el final. en la forma en que ha podido «alcanzar su maximun de golpe». se logra abrirle la boca. Y. y desde 1888. Kant hablaba de esas emociones que «tienen de particular que parali. es crucial. tal vez. aquí. passim. se preguntó sobre las parálisis y las contracturas histéricas. incluso en francés y ¿siguiendo tal vez la ortodoxia de Charcot? Lo intentó... 31 • Este valor de asociación. en este caso. «tetanismo». la fundamenta. Con esta fotografía de nuevo se nos arroja sobre lo que sigue siendo un enigma de la contractura histérica. ). 41-42. 29 30 31 Freud. 52. 1798. hasta. será permanente? ¿Desaparecerá «súbita» y «espontáneamente»? ¿No debe1ia «conducirnos de forma evidente a sospechar en ella la inminencia de una tempestad histérica» ?26. pág. OC. facaso no podría guiarnos ya en el extraordinario recorrido de las contracciones de Augustine? «. Que aparecen en las tomas únicamente como ace- chando. Resulta curioso. Y antes que decidirse a emprender realmente la fuga. de su intermitencia. 1872.. ya que no hay más que apuntes de síntomas «físicos». Ídem. Ídem.n la finalidad que se proponen. Richer. por qué se hace el muerto si está intacto e incluso intensamente sensible?). Se trata. passim 27 Kant. puesto que no es más que rostro y mirada. 1889. pero su violencia es incapaz de apartar dicho mal» 27 . y sin embargo yo presiento toda la imposición de un afecto. págs. 53-54. 115 (la cursiva es mía) .. Freud. del enigma de su temporalidad. COMO ACECHANDO Por supuesto Richer no extrajo ningún esquema de la siguiente lámina de la lconographie [52]. constata que «la histeria se comporta en sus parálisis y otras manifestaciones como si no existiese la anatomía» 29 . 2H Ibídem. ningún texto de la Salpétriere podrá servirme realmente de atestación. ¿Q a algo más? Con esta fotografía de hecho se nos arroja de nuevo sobre la pregunta de la relación entre la contractura histérica y lo que ésta esconde y que. de la siguiente pregunta: ¿esta contractura. Bourneville y Voulet. pág.p. No podemos desplazar la mandíbula. se pone a dar ejemplos tomados de los mitos y la antropología. el acecho que se cierne sobre esta imagen tal vez sea el de un afecto. Y es que esta prueba no cuenta nada. págs. ble ver algo parecido a esto en el rostro de Augustine. J 171 . una sospecha que concierne justamente a algo como un acechar de la inminencia en la visibilidad: «¿A 9uién debemos temer más. nada que resulte realmente descriptible. es decir. Rodeados de sombra. aunque llevó una leyenda idéntica. Charcot. de «valor afectivo»: El órgano afectado o la función abolida está inscrita en una asociación subconsciente provista de un gran valor afectivo y podemos demostrar que el brazo se libera tan pronto como este valor afectivo se borra( . escribe casi como un prisionero que pide al director su visado para salir al extranjero. Contractura de la mandíbula y de la lengua. 50-51. repito.. 1888-1893.. no obstante. intuido por Freud. a aquel a quien una cólera violenta hace palidecer o a aquel a quien hace enrojecer?» 28 . y con la siguiente precisión (¿se trata realmente de una?): «Actitud del rostro». Resulta realmente imposi2 ¡. III. es decir. págs.170 ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA EL AFECTO. Cfr. su descripción o su vaciado en escayola no nos soluciona. el modelo teórico de la famosa «lesión dinámica»: se toma las cosas más «inocentemente». Ahora bien. Son el sentimiento repentino de un mal como ofensa. que su esquematización. viene a hablar de «asociación». para salir de la aporía (¿por qué en la contractura el órgano es «masa inerme». La lesión en las parálisis histéricas no consiste en otra cosa más que en la inaccesibilidad de la concepción del órgano o de la función por parte de las asociaciones del yo consciente . leer a Kant refiriendo de inmediato esta definición a un enigma. Pero. Entonces.

era sobre todo en la derecha donde era discromatópsica: confundía el rojo y el azul. como «en una piIJJ:ura gris en camafeo ATAQUES Y POSES o en una acuarela en tonos sepia»:16. II. o bien se volvía totalmente acromatópsica y entonces lo veía todo como en una fotografia .172 a LA INVENCIÓN DE LA HJSTE!UA Se ve la lengua al fondo de la boca. 1887-1888. con razón. 1. constata Charcot3 \ las histéricas pueden ver el mundo. porque de nuevo no se veían acompañados por ninguna alteración visible en el fondo del ojo:17 • Otro asunto que permanecía siendo bastante inverosímil. en la mayor parte de las ocasiones. passinL :Jh 32 IPS. algún vúiculo entre los trastornos de la vista y la contractura histéiica. y será así como entre en la materia. págs. véase retorcida. Pasión también por la exhaustividad. Schaffer. constricción concéntrica del campo visual y las discromatopsias (daños del sentido de los colores) más diversas. ¿se trata de una contractura del músculo derecho interno?Es muy probable. Los psiquiatras de la Salpetriere prestaron una atención muy persistente a estos fenómenos de no-simetría de la mirada. un problema de los músculos. intenta frotarse el ojo derecho. I. . pero que permanecía. la palabra <1uncional»: todos esos desarreglos eran funcionales. En todo caso. 1888-1889. Resumiendo: parálisis del aparato motor del ojo. por escrutar en el interior de las pupilas. véase de toda la fisiología del ojo..40 . . ). y así seguidamente. que lleva la camisa de fuerza. se darán cuenta por ejemplo de que sus retrntos fotográficos dejan huella. pág. L. se diría que la enferma va a tragarse su propia lengua( .) M Charcot. pág.. Féré. pág. pero disfrutaba de una «más que normal»:·J!J hacia la izquierda. espasmos de los párpados. 1891 -1895. la punta resulta invisible.L 3 Charcot. La «visión histérica» se burlaba de toda la anatomía. 163. 1886. de pasada. sin duda para explicar las sensaciones que está experimentando32 . '11 Cfr. 1 ' " Cfr.. de acuerdo con ello.fon y Teulieres. 3!' IPS. durante mucho tiempo. agotarlos (y el agotamiento no acaba en el en-face. era que la ley llamada de los «haces del opticus»:ix se dejaba ridiculizar sin ninguna vergüenza por la «visión histérica». Modo de traficar vent<:~osamente para la ciencia.) Charcot. 142. Y Charcot bien se jacta de ello: «He examinado posiblemente miles de veces el campo visual de las histéricas» 34 . ésta es la idea que rechazó Boumeville con relación a Augustine. un pequeño cotilleo: el profesor Charcot sufría él mismo ese vergonzante estigma. pág. 1907. de un rechazo constante a posar totalmente de frente. «que quiere reunirse con el ojo izquierdo». es decir. Pretende que tiene «una araña dentro del oído derecho». A veces L. 429 (redactado por Bourneville). por examinar. passim 42 Cfr. Gilles de la Tourette. passim. OC. II. sino en el abarcarlos).. El autor utiliza la expresión fran cesa en-face. o quasi. (N del T... ni menos. más bien por el agotamiento: trazar una tabla de todos los «síntomas oculares» que hay en la histeria. Ml Jbídem. págs. gran especialista de todas las criminalidades y «degenerescencias». 321-432. La midriasis. juego de palabras de enfrente (en face) y rostro (face). la mayoría de las veces era disimétrica: así. también escribió un interesante artículo sobre «la asimetría cromática del iris considerada como estigma neuropático» 42 . Charles Féré. Si constataba. "' Ibídem. Cfr. ni más. El término más importante fue. Odio a la mirada. Pero pasión. se ha quedado sorda desde hace tres cuartos de hora. véase neuropático en general. 1893-1894. 129-136. iris o retinas de las histéricas. Aunque sobre ello planee un cierto silencio. aunque «con bastante frecuencia persiste únicamente la noción del rojo». LA MCRADA TORCIDA DE LA HISTÉRlCA Que un afecto se asome y aceche en la mirada. totalmente vuelta hacia atrás en semicírculo. el verde y el naranja. (Divulgo. macropsias. un en-frenté 1 de la histeria. 29. la dilatación anormal de la pupila (a menudo acompañada de una persistente inmovilidad del iris) estaba considerada como un estigma histérico 41. :u ° a 173 . con la excusa de que está pegado. permanecía torcida. ciertamente. La. era para tomar nota del hecho de que todo eso era únicamente. Augustine sufría de una importante disminución de la agudeza visual hacia la derecha. por ejemplo. ya. micropsias..

0 t.. Pl.# BLEPH ARO SPAS ME l. x:-x f' H 0T01"VPIP. Fotografia de «guiño histérico». 11. )'.O tHH! l" lt OT•) ' l'lll• I M: P. II. Nouvelle /conographie___(1889).BERT H A1J fl . Fotografía de una hi stérica «fotofóbica». [T.Londe. 1'.: .t\• .E ICONOGRAPHlE 175 ·r .. . :-:v11 NOUVELLE CL1CH1:. . BLÉP HAROSPASME HYSTÉR I QUE (sECT ION DE S NE RFS sus-ORBlTAll\ESl 54_ [T. Jf OSN ll-: 1~ ET HYSTÉRIQUE l< AF. Nouvelle Iconographie. PL.__ (1889).174 LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA ATAQUES Y POSES NOUVELL..• ti.Lil? TMAUl'l ICONOGRAPHIE C t. 1C HJ'.. lámina XIX.:lJ J Tt. 11 . 53.\11 . Londe. lámina XVII. A.. Blefaroespasmo histérico). Blefaroespasmo histérico (sección de los nervios supraorbitales)J.

Gilles de la Tourette. Urteilverwerfang. nos queda patente el dolor de la prueba de posado). junto al taller de fotografía y al museo de vaciados en escayola. A PLACER Psíquico. todo un «laboratorio» de oftalmología. Rei:¿e. en la Salpétriere. 430. Por su parte. 6. vendría 18 • 49 50 51 Cfr. porque fijar la mirada. Sus intermitencias. la histeria convenía bien a esto. Freud indicó que los problemas de la visión en la histeria eran realmente la muestra de una disociación del proceso perceptivo entre. sobre formularios estándar que debían «rellenarse». OC. Freud. 1910. decía. l. Se observaba de arriba abajo y con toda tranquilidad la mirada desdeñosa de las histéricas. escribe Freud51. para Charcot. ese insultante guiño [53). incluso cualquier luz resultaba un tormento para esta joven (sin embargo a Lande le hizo falta luz para llevar a cabo su cliché y. Se trazaban cartografías. pág. colorearse. consecuencia de este efecto disociativo: se produce cuando tienden a ver en el inconsciente que las histéricas se quedan ciegas. las pulsiones sexuales y las pulsiones del yo. era necesario en cualquier caso. 171. decía. las visiones de los enfermos): era una pufsión escópica. Sí. en 1881. 1889. y sepan que en medicina la palabra «exquisita>> no comporta ninguna connotación de atractivo. clásicos del género. la pulsión escópica en tanto que se destina a disfrutar de todas las demás pulsiones: la pulsión escópica totalitaria. puede que algo contrariado nosológicamente. Hubo allí como una auténtica industria de contrastes y mensuraciones de todos los actos perceptivos. imaginables o inimaginables. y de ambos lados. Ídem. Quiero indicar ya que los protocolos de los exámenes de los ojos dependían casi únicamente de una pulsión. toda transfiguración sintomática en general se volvía propicia. colocarlas ortogonalmente frente a la cámara. 1. págs. venía a significar psicofisiologia.. pág. 290. decía. ¿Qué quiere decir esto? Que el ojo está condenado a una situación imposible. III. llegase a reconocer un «origen psíquico» de este síntoma46 [54) . sus auras pasajeras o tal sentido de los colores venía a convertirse por entero 48 .pétriere: como el de esa joven aquejada de una contractura espasmódica del párpado (hasta el punto de que. con los párpados bajados. . es decir. ipero de qué manera! ¿y exactamente de cuál? Esto es lo que yo me pregunto. para «ver algo nuevo». mirar con desdén significa también contemplar. incluso se prestaba. más bien neuropatologia. 26 años». MIRADA DE DESDÉN. 129. a 177 cidió hacer edificar. se siente una resistencia que. Ya que la visión es merecedora de rechazo. Ahora bien. en la Nouvelle lconographie de la Sal. intentaba suprimirle ese permanente. Ídem. Charcot. Fue como algo «completamente obligatorio para un Instituto neuropatológico» 47 que Charcot de- ·" 10 ' 44 ·1. O bien el retrato de <1eanne Ag. de una seducción. el propio síntoma tiene como «condición previa» el fracaso del rechazo 50 . 1896. aunque no sea considerable. pág. por ejemplo. Ídem. págs. resulta sin embargo muy apreciable»44 y que se quedaba afónica cuando Gilles de la Tourette. cuyo objeto habrían sido todas las visiones de los demás (más concretamente. pág. pág. un <~ui­ cio de condena» 49 . Cfr. exigía «mirar y no fijar la mirada>>. Ahora bien. especialmente de los campos visuales. y de una atracción. justo antes de que Gilles de la Tourette. pág. su médico. Ibídem. y para localizar exactamente la menor disimetría. cuyos ojos fueron «el foco de una hiperestesia exquisita>> 45 . daba demasiada «dureza>> 43 • Nos ha dejado así algunos retratos. destaquemos como detalle que un médico bien intencionado había además seccionado los nervios supraorbitales de esta fotofóbica. 111. cuando se «intenta levantarlo. OC.5 46 17 ' Londe. un «grupo de representaciones» que experimentan algo así como un.176 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES Y cuando se fotografiaba a histéricas aquejadas de problemas oculares. para la clínica. antes incluso de su entrada en la Salpétriere. la de «servir a dos amos a la vez». Charcot. Albert Londe exigía además una mirada que fuese «natural y perpendicular a la dirección general de la figura>>. sin darse cuenta. 186-187. 168-169. en el retrato del rostro.

pág. ellas. No se sabe si este extraño y anónimo caso llegó a curar53 Cha. etc.t/i. asignadas a residir en su servicio. Otro ejemplo.. ya no podía «figurarse» nada.. Charcot. Y. puso sus miras sobre el escotoma centelleante. 168..178 n ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTE!UA t . También imagino a Cha¡cot y sus colegas (¿sus cómplices?) viendo siempre «algo nuevo» a medida que 52 Ídem. ' . ~~!~. pág. quiero decir un hombre dotado de un gusto por las formas y de una memoria visual extraordinarios. Figuración de un «escotoma centelleante» (las letras indican los colores). 55. a contarlo como guión o recital. en el recinto de la Salpétriere. El pobre desgraciado soñaba sin imágenes56.\~~~~%. Í\~ "'<·~ ~·.. Además. e incluso «a la Vauban»M [cfr. que no reconocía en un espejo. págs. a convocarlo como esquema figurativo. págs. 178-192. . una disociación de la visibilidad. pero sin otro resultado más que algunas paradojas como la de un «deslumbramiento» de las tinieblas. a producir por tanto un croquis" 3 [55]. conforme a su esquema figurativo (él mismo se vio. y de una culpabilidad de la que incluso llego a creer que la Salpétriere fue como el campo de gestión. por ejemplo. 182. en el corazón del propio síntoma histérico. 74-75.. más.. «sus» histéricas eran.. como instancia. esto era motivo para Charcot de avanzar cada vez más en su propia Schaulust. OC. vino a encomendársele porque experimentaba una pérdida total de toda ideación de la forma.<\\1'"""· . formas y colores»!i 5 . del color. más íntimamente culpables.c. «alguna vez» según decía.rcot. Sí. posiblemente por ello aún más deseoso de analizarlo). vinculado a esta pasión por penetrar a través de la mirada en la intimidad del ver de otro y en la intimidad misma de su no-ver: tal es el caso de la «supresión brusca y aislada de la visión mental de los signos y de los objetos..'·f.""'-"'·"¡. Cfr. Reize. Ídem./'·1 01. y de esta manera derivaba. Ahora bien. sr.. i v. r. 5 ' 179 . seducción e irritación funcionaban bien juntas.. llegaba incluso a querer ver en el interior de la más fugaz e inconsciente visión de estas jóvenes de ojos incomprensiblemente irritados. todo esto existe porque existe. uno de los dos <~efes» en cuestión bien pudo responder al nombre de «Charcot». III. Charcot. OC.". la culpabilidad 52 . Casi llego a creer que. CEuvres. e incluso en el corazón de la visión. Charcot. esa evanescente «figura luminosa>> que obnubila la visión durante las «migrañas oftálmicas» u otros síntomas más característicos de la histeria. se consagró a describirlo. págs. sometido al escotoma. III. 1887-1888. Charcot. alguien que casi se le parecía. (". «Charcot». a menudo intentó arrancar a sus pacientes una descripción conforme a la suya. además. por ejemplo. Charcot veía en el escotoma una «fortificación». tomo III. olvidaba los rostros de todos sus allegados e incluso el suyo. sin duda a surgir cierta «irritación». Apéndice 15]. una infección. 69.: ' J~~ (. decía. formulación para él inadmisible.. 187.

180

0

LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA

ATAQUES Y POSES

LE S REYES.

se, pero sí que sirvió de materia para que Charcot elaborase
conceptos, todos ellos dominados por la función de la imagen: un concepto de la palabra en tanto que «complexus» de
imágenes («imagen conmemorativa», «imagen auditiva.>>, «imagen visual», «imagen motriz de articulación», «imagen motriz
gráfica»); una teoría de las amnesias, de la memoria en general como imposición de las imágenes; e incluso una ciencia de
los sueños, como ciencia de imágenes íntimas .. Y.
En cualquier caso, ese mal de la visión significó para él una
ocasión para ver cosas nuevas.

SUEÑO S (TEATRO, FUEGO Y SANGRE)

b 1ip.lumi•rwcr &

c.• r:dcScJuu 57,P:,,.is

l'our l'cxp!'cat10n du frontispice voiJ pages 381. 4-21 et4·22

Pero acuérdense de los sueños de fuego, cofres de imágenes o de joyas, de los sueños de cuadros, de la Madona Sixtina: Freud habrá escandido la palabra de Dora, que le devanaba una madeja de dos sueños, y ¿qué comprendió? Vio
una escisión del cuerpo histérico y del sueño histérico (el sueño de un cuerpo erótico, totalmente erótico, pero en el fondo
vaciado de símbolos, fijado en imagen) 58 ; Freud descubrió
como una indirección de la representación, que le obligó a seguir
significantes no sólo por las huellas sino además por las modulaciones de los rodeos, y esto era interpretar5 9 .
En cuanto a Charcot, él iba en busca de una unidad dramática y no de una escisión. Más que interpretar, escenificaba según la unidad de lugar y de tiempo de una representación
muy «clásica». Necesitaba que se produjese todo sobre el mismo
escenario, una especie de recinto de visibilidad, para lograr su
mirada única. Permanecía sordo a los ruidos que se producían entre bastidores, a los ruidos de la calle tras de él. No
imaginaba la existencia de otro tipo de teatralidad, de otro estilo -como el de un «teatro privado» por ejemplo, tal vez privado de espectador. Puesto que Charcot exigía asistir a todo.
Rechazaba de antemano la idea de «otro escenario» (es decir,
de un escenario absolutamente inalcanzable a la mirada).
57

58

56. Hervey de Saint-Denys, Les reves et les moyens de les diriger (1867). Lámina del frontispicio.

59

Ídem, págs. 188-192.
Cfr. Freud, 1901-1905, págs. 46-83.
Ídem, pág. 8.

181

182

LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA
ATAQUES Y POSES

Pl anche XVIII.

ATTITU DES PASSIONNELLES
~H:);.\CE

57. [Lámina XVIII. Actitud es pasionales. Amenaza]. Régnard. Fotografía de Augustine. /conographie..., tomo II.

183

Planche XXVII

ATTITUDES PASSIONNELLES
lfE:SACE

58. [Lámina XXVII. Actitudes pasionales. Amenaza]. Régnard. Fotografía de Augustine. lconographie..., tomo II.

184

a

ATAQUES Y POSES

LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA

Indico de paso que fue lector de Hervey de Saint-Denys,
autor de una especie de manual de escenificación, la pequeña guía de los medios de dirigir nuestros propios sueños60 . Hay
todo un capítulo dedicado a la analogía entre el sueño y la fotografía (los «clichés-recuerdos»)61 ; el grabado de la portada
nos muestra incluso un sainete «típico» de sueño (mujer desnuda, miradas de hombres, un pintor... ) y la figuración de algunos bonitos escotomas de colores [56].
En el caso de Boumeville, se puede decir que intentó contar con honestidad todo lo que soñaba Augustine. La clínica
(de kliné, la cama), si no la llave, de sus sueños. Sueños de fuego, también 62 . Sueños de no permanecer emparedada en la
Salpetriere; marcharse y asistir «a un teatro en el que se representaba una revolución» 63 . Sueños de sangre, «sueños
horribles sobre los que la enferma rehúsa dar detalles», a
menudo 64 .
Augustine devanaba también otras palabras, pero ¿para
qué receptor? «Imaginamos que hemos soñado», decía, «cuando
simplemente hemos oído hablar» 65 . Y no sabremos mucho
más sobre ello ya que Boumeville, justamente, no insistía demasiado sobre ello.

VISIONES

185

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Augustine, por el contrario, oía voces y tenía visiones de
forma irreprensible, y entonces se liberaba algo así como un
secreto, no sólo se liberaba sino que se representaba realmente, y además como en un excesivo primer plano.
Entonces, con los labios húmedos, conocía la ciencia de
perder la antigua conciencia al fondo de una cama66 , y de demostrarlo por medio de cien gestos. Quedaba claro que en

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PlanC'he XXI\' .

ATTITUDES

PASSIONNELLes

11.·\LLUCJ'.'\ATJO}'líS )JE 1.'oern
60
61

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63
64

65

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Hervey de Saint-Denys, 1867, passim.
Ídem, págs. 18-33.
Cfr. IPS, II, pág. 131.
IPS, III, págs. 189-190.
IPS, II, pág. 135.
IPS, III, pág. 199 (la cursiva es mía).
Cfr. Baudelaire, OC, I, pág. 159.

59. [LárrrinaXXN. Actitudes pasionales. Alucinaciones de l oído]. Régnard. Fotografía de Augustine.
lconographie... , tomo II.

186

LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA
ATAQUES Y POSES

ese momento caía bajo la influencia de «imaginaciones que
no tienen por causa más que el cuerpo», puras ilusiones, por
tanto 67, y, desde el punto de vista de la medicina legal, había
una gran preocupación por denunciar las «falsas alegaciones
de histéricas alucinadas» 68 .
Eran en su mayoría visiones de violaciones, sangTe, de
nuevo fuegos, terrores y odios frente a los hombres. Terrores,
ciertamente. Pero no obstante como caídos del cielo para un
saber psiquiátrico animado en su totalidad por la pasión dramatúrgica.
Repito que, con estas «visiones histéricas», se colocaba en primer plano una representación6!J: aquella misma sobre la que indiqué que estaba sujeta al rechazo; pero el rechazo, ahí, era
puesto en jaque y de forma tan radical que la propia identidad de Augustine era expulsada, totalmente, de la realidad; y el
rechazado realizaba un regTeso fulminante, saliendo así de las
llamas, en la mundanidad de Augustine, algo así como una proyección, en el sentido fuerte de la palabra, una proyección totalmente ditigida hacia una imagen, una imagen especular. «Visiones», por tanto: el alcance de todo el estar-ahí de Augustine por
medio de una imagen «en acto», gesticulada. Que una «visión»,
la más íntima e inmediata, fuese representada y puesta. en escena, como la sobrestimación ante todos de un espectáculo de sí
mismo, del sí mismo, esto es lo que permitía sacar clichés
[57-58]. Más aún en cuanto que a veces Agustine se tetanz'zp.ba en el acto de imagen que constituía su «visión» [52].
«Gritos de espanto, de dolor, lloros ahogados; X. .. se excita, se levanta, se pone en cuclillas sobre sus talones, su actitud, su fisonomía expresan amenaza; las láminas XVII [52]
y XVIII [57] representan esa fase en dos ataques distintos» 7º.
Lo que Bourneville ya pasa por alto es el sentido de esta amenaza, su motivo, puesto que Augustine parece tanto sufrir [58]
como hacer sufrir [57].
Existen, pues, fragmentos silenciados, en el comentario, incluso a pesar de que Augustine, liberando su «visión» en la
m Cfr. Descartes, OC, pág. 706.
Cfr. Pilres, 1891, II, págs. 34-47.
w Cfr. Freud, 1894, págs. 11-13.
70
IPS, II, pág. 162.

1

187

........

.

Planche XIX.

ATTITUDES PASSIONNELLES
.U'l'EI..

<iH

60. [Lámina XIX. Actitudes pasionales. Llamada]. Rég11ard. Fotografía de Augustine Iconographie .. .,
tomo II.

IPS.1·: 61. De repente. mstá esto permitido? . «parecidas a ratas grandes». Richer. 9. Charcot. con conchas» 7:i. pág. el mundo entero se coloreaba de extraños reflejos. bajo la influencia de Bourneville: «iMal bicho! iPatán!. ningún retraimiento. no dejaba de unir el gesto a esa palabra (o a esa mú71 72 73 74 75 Rimbaud. [Lámina XX. 11. pág. Cfr.\ ~I< H' Hl·T . salen llamas de su boca>>75 . los muertos «se desencadenan» e. Richer. pág. Iré tan pronto como pueda. ella misma ofrecía una leyenda de sus gestos.¡ · ppL[ C. amenaza. Soy mil veces el más rico. 147. de su experiencia delirante. o bien «planas. Y con un cierto placer. Veía por todas partes bestias negras. casi se condenaba a una narración. tal vez porque su boca profería al mismo tiempo. 188 1-1885. una infección alucinatoria de todo el espacio. pues. amenaza con la cabeza: «iHace que me enfade muchísimo! ... casi inmediatamente. pág. Pero ahí. el olvido de los principios. Fotografia de Augustine. Es eso lo que siempre he tenido: no ya fe en la historia.» Ella abre la boca e inlrnduce su mano como para sacar algo 72 . aparentemente. OC. un decir. 100 («Une saison en enfer») (la cursiva es mía).188 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES O 189 aparición de una gesticulación.. parece que algo se embala. IPS. 11. . pág.. 188 1-1885. Me lo callaré: poetas y visionarios se pondrían celosos.. Cfr. 132.. seamos avaros como el mar» )7 1• Su fisonomía «expresaba». cruza los brazos. órganos enloquecidos.. 129. Actitudes pasionales. IX. Se encontraba sumergida en el corazón de los dramas que había vivido personalmente o leído en las novelas 74. pág.. ligeramente mediatizados. Palabra enloquecida. . (En lo que nunca habrá alcanzado hasta donde Rimbaud había dejado sus huellas: «Las alucinaciones son innumerables. 1 J. En ocasiones. informa Bourneville (sin sentirse afectado en lo más mínimo): «Cuando los hombres que la rodean hablan.\ TI<•:\ . tomo Il. » Se esconde el rostro con las manos. -· Fl<Jnche XX.. Súplica amorosa]. Régnard. 292. pág. OC.. Incluso cuando Augustine sufría simples alucinaciones acústicas. Me envías ranas. ATTITUDES PASSIONNELLES . Icono- graphie. Ídem. negras. Los fantasmas poblaban la vida de Augustine.. Como para justificar a su imagen «a aparecer» en la lconographie.. Más bien al contrario. de todo el tiempo.

.. Jconographie. Fotografía de Augustine.190 AT A QUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA H ISTEIUA 0 19 1 -""' "::::::-~ ?.?. .. Actitudes pasionales. Régnard . - ""111 • t Planche XXII. 62. Erotismo]..... .... torn o II..X i . [Lámina XXII. Fotografía de Augustine. [Lámina XXI.. __.5/' 7 . ATTITUDES PASSIONNELLES Plao ch~ X.. EXT:\SE (1870}. Régnard . .. tomo II.. l 1~ ' " ... /conographie.... >11:. .. AT TI T U D ES PAS SI ON N ELLES l::H u Tl . -it-. . 63..__. Éxtasis (1876)].... Actitudes pasionales.

. Actitudes pasionales.192 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES 0 193 ~ • ' l . Burla]. '. Fotografía de Augustine.. 64.rd. E Planche XXVI.rd. tomo II.. Fotografía de Augustine..l. [Lámina XXVI... [Lámina XXIII.. Jconographie . lconographie.. Régna. .\ :'. Actitudes pasionales.lfOQUERIF. . ATTITUDES PASSIONNELLES \ rn7>-i). tomo II. Éxtasis (1878)]. 65... Régna.. P lanche XXIll ATTITUDES PASSIONNELLES 1-:X'l'.

clásica. C fr. súplicas. págs. pág. íntimamente. hace: psitt. IPS. pág. pág. ' . "º IPS. Cfr. quiero decir pervertidas (así. Boumeville no dejó de evocar. abraza la almohada. 1. enjanet y en muchos otros) viene a nacer como por transfiguración de una «gran forma» de la iconografía religiosa más «clásica». otras veces. 11.. la «llamada» de Augustine [60]. 147-151. dilatatio mentís. Pues no.real. 10. no fueron «iconografiados». Pero no nos dice a qué hay que remitir. págs. tradicionales. OC. 211-222. el deseo saciado. lo escuchaba. Y la Salpetriere se revela al respecto como el recinto de una experimentación y de una fabricación de «modelos vivientes» para un museo imaginario que podría creerse pasado de moda. 1881-1885. 81 1111. repleto de los problemas taxonómicos que entonces se planteaban. se sienta. Pero Charcot.. una forma típica de la histeria. s. excessus mentís. Richer. vivía bajo el encanto de una visión perpetua que la hacía disfrutar de su celeste esposo» 8º. a 195 ojos el objeto invisible de su amor. X . Richer. Se trata evidentemente de un hombre. Cierra los ojos. pequeños gemidos. 432-433. tal vez petición. el miedo se convierte tan a menudo en una especie de suerte obligada. Fue también de esta manera como Augustine se convertía ella misma en forma atestada. Al cabo de apenas un minuto -se sabe que en los sueños todo transcurre rápidamente-: X se incorpora. pero que es. raptus. 11. 164. Cfr. Sin embargo. Lo contemplaba. plásticos. como si abrazase al amante de sus sueños sobre su seno. su fisonomía denota la posesión. tal vez duelo. Y el cliché resultaba aún más probatorio76 [59]. Mallarmé. ¿Por qué? Cuando además en el delirio histérico. demasiado loca. 162. pág. hablaba de Marie Alacoque: «Tenía sin cesar ante sus 7 " 77 78 " 1 Ídem. Su atención se dirigía hacia los efectos del tipo: las histéricas alucinan en proporción a la estructura territorial de sus estesias perversas. 89-116 y lám . 1881 -1885. IV. literarios. de una frontera entre la locura y. 1881-1885. Cha. págs. Así es. Más bien «suplicación amorosa». pág.. la mística. se observan ligeros movimientos como si acunase. palabras de deseo o de estímulo. que juega tanto con un fuego de Unheimliche. 10. (o debería decir más bien «barroca»? Paciencia. ve a un amante imaginario al que llama»8 '3• ¿y entonces? Él cede. la estructura íntima de todas esas llamadas «actitudes pasionales». une las manos. . ÉXTASIS Llamada. Richer. pág. mentís alienatio.f. para hablar de «Genevieve». describir y justificar en la historia el escándalo y la belleza reunidos de los éxtasis histéricos.194 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES sica) que llegaba de fuera. Cfr. En ocasiones. "" IPS. a las grandes místicas cristianas para dar cuenta. De lo que. Augustine mira hacia arriba. 1881 -1885. 220. 110. estrangulaba la palabra. Miren si no [61-64]. psitt.. Llamadas. 82 Cfr. se acuesta colocándose sobre el lado izquierdo de la cama y mostrando el sitio libre que le deja en la cama. II. Augustine no podía alucinar con besos más que en el lado derecho de su cuerpo hemianestesiado)78 . ordenándolas según el sofisticadísimo distinguo de una «fase triste» y de una «fase alegre» 79 . Luego. los brazos están cruzados. Un éxtasis. Extasis. En cuanto a Richer. y del que le separa un espacio 82 . durante sus llamados «ataques de éxtasis» 81 • Resulta realmente crucial ese momento en que una «gran forma>> nosológica (que también podemos encontrar en Ribot. formas atestadas. en el fondo. e incluso de convocar.. Richer. Cfr. pero que no lo es. págs. Una visión tal vez demasiado. espantaba la mirada de Augustine. tal vez peticiones: las manos se enlazan hacia aquel al que no puede asir. etc. creyó ofrecer. está sentada a medias. Con ello no quiero más que llamar la atención sobre esa connivencia fundamental de una práctica clínica con paradigmas figurativos. Los terrores sexuales fueron incontables77 . ila llamada era para un hombre! «X. sonrisas. movimientos de la pelvis. no se preocupó en absoluto por entrar en la cuestión de la angustia o el deseo. Peticiones. en su famosa tabla. imbuido de sus descripciones clínicas. etc.... el texto estaría totalmente desmembrado.

págs. inminente y perdido para siempre. se arrancan. 88 Cfr. 89 Cfr. no. págs. 145-146. 87 Ibídem. sus estigmas de todo tipo. El Ausente. más bien atracción. etcétera. que no hay nada que queramos más que a estas jóvenes histéricas. transfigurar al testigo. muy vieja persecución. Richer. Bourneville y los demás hicieron en realidad «trabajar» esta fascinación sonsacando beneficios de todas sus vertientes: así. 9S IPS. (. Cfr. 9·• Lacan. ¿verdad? Charcot. O escuchen también pasmo. vol. pág. continúa siendo justamente una provocación 96 . (Augustine) . 85 Encare: otra vez. atraer hacia. tomo 1. 70-71. sobre todo porque la llamada histérica. 1. sufrió una «crisis» en el mismo cementerio. convocaban el éxtasis religioso para explicar el éxtasis histérico y. se trataba de continuar regoM Ídem. que se rebasa una penetración87. pág. ATAQUES Y POSES deándose con las gesticulaciones. 23. se subliman. 135. 72. intentó. 189190. explicaban el éxtasis religioso. L. Lacan. y con lo siguiente como punto de partida. reducir la existencia de ese Ausente a la ausencia sin mezcla. en su relación con la nada. 164. 1. 23. IPS. Por ejemplo. insondable y que se extravasa en su empleo86 . atracción pero fuera de sí. ciertamente. 91 IPS..196 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA mira hacia arriba. 92 a 197 . Los pormenores. está cubierta de sudor y sus partes genitales están húmedas» (empleando aquí el presente del indicativo. Les provoca. EL ESPOSO INFERNAL Encore 85 significa: de ahí (hinc) a (ha) esta hora (hora). durante la noche. Bien es cierto que un éxtasis no puede más que fascinar. 226-229. Se trataba de nuevo de anexionar la histeria a un «medio de expresión». págs. 96 Ídem... «tienen relaciones sexuales reiteradas en las que ella asegura sentir como en el pasado. 11.. 11. siempre está cercano. cuyo perfecto tipo nos ha sido ofrecido gracias a la observación relativa de la deliciosa X. con ecos de spasmos. de una Augustine convertida en pobre vedette. reproduciendo esos mismos éxtasis fotografiados de Augustine. Fascinante. 1973b. 211-222.. Artaud. brotaba realmente a borbotones93 . esos clichés del éxtasis. de arrancar en espasmos casi una muerte89 . del T) ¡¡¡¡ Cfr. págs.moison»). pág.5. Ella se escapó por una ventana. 203. a un futuro muy anterior. 1972-1973. 1.9°. como eslogan: Nosotros. apunta Bourneville (empleando el presente del indicativo. !JO Aragon y Breton. los surrealistas. Descartes. sin embargo tan dolorosas. casi olvidadizo del fictum). de devorar. Pero nosotros no tenemos por patrimonio común de este movimiento más que una extrema fascinación. . temporal. Porque existe ya una llamada excesiva que se dirige siempre más allá de los presentes. de nuevo. estaba «como muerta»91• Unos años más tarde. 18. siempre un poco turbia. 162-163. pág. Posiblemente sea el término de una muy. Un ejemplo: los surrealistas no encontraron nada mejor que conmemorar un «Cincuentenario de la Histeria» en 1928. ver al compañero pasmado por el encore. celebramos aquí el cincuentenario de la histeria. ) Nosotros. 1. como acto de verificación: él verifica la eficacia del fictumJl 2 . Y se libera una no-relación88 .5 1. Artaud escribe. IPS. 140. al «arte». pág. pág.. págs. 7. 207. 1881-188. el descubrimiento poético más importante de finales del siglo XIX. pág. 134-135. 93 Ídem. apuntando al éxtasis. (N. pero se dirige a un Ausente. «Genevieve» llega a alucinar un aborto. entre otras cosas. 68. objeto del encore.84 . como las manifestaciones histéricas de puros delirios eróticos. convertido en espectador. pero la sangre brotaba. 111. el amante regresó y. págs. Retirada. exhumar su cuerpo. y a tal hacer-el-amor de la «soledad compartida»94 a una «abolición del sentido genésico» 95 . dándole la vuelta. pág.5 («Extase»). Esto permitía. 121-123. 1928. el acto de desgarrar. el acto de sacar fuera. véase la tontería. su misma historia. !» . une sus manos en una súplica (lámina XX) [61] y dice con tono lastimero: «¿Ya no quieres? iOtra vez . un amante de «Genevieve» murió. 20.51 («De la pii. invisible. ya que las histéricas hacen el amor con nada: ¿cómo podrían «sentir» algo? Yo llamo a esto una reducción.. OC. OC.

que «su espera se vea cien veces burlada>>99. de amenaza. ¿no sería. págs. más que deteriorar suplacer al encontrarlo: ésta es la misma definición que da Kant de los «vapores» histéricos que. espera y amor. y sospecha del suplemento. mis queridos colegas. el conocimiento de la histeria no puede él mismo. Estoy de luto. es destino de las mujeres. el ataque histérico se habrá «desencadenado» como por el efecto exactamente catastrófico (discontinuidad repentinamente evidente. señores? ¿Es un misterio? Se trata de todo el misterio de un significante. 64. 68. 98. que resulta diabólico. «consumen» a las mujeres98. mis queridos colegas. no es un fantasma. pérdida desgarradora. no es un hombre 97 . ¿como «actitudes pasionales»? En cualquier caso. págs. págs. al fin soy tuya. la hace tal vez soportable. tetanizada. es decir. escénicamente. iEI muy Demonio! Es un Demonio. OC. Puesto que pérdida. algo así como un disfrute suplementario. 1. la muy desgraciada. 44. IPS. Esto. Entonces. Puesto que. todos podemos verla. Por tanto. algo que. etc. Se trata bien de ese demonio. parece ser. 1772.ino me matarán!. Y eso pese a que el modelo neurofisiológico de un disfrute como descarga de presión haya sido creado para denegar dicha tensión. Ídem. narcísico. el saber ante la evidencia misma de un espectáculo de disfrute. concretamente. tengo miedo. iQué vida! La vida de verdad está ausente. 1979. de la alteración. el amor permanece ahí impotente. concediendo momentáneamente la palabra a la delirante: Soy esclava del Esposo infernal. según él. y concretamente de una anestesia total de todo el lado derecho de la vulva y si.l Diderot. II. Ahí no hacía. No estamos en este mundo. Pero a mí. foo podría haber sido inventada ya como pose. pág. Y a menudo se enfurece contra mí. En todo caso. exclusión. disfrutar. 950.iCómo describírselo! Ya ni siquiera sé hablar. Pérdida. pero que hace signos a los testigos de la escena. 100 Cfr. un vacío absoluto y sin atributos. esto es evidentemente cosa de mujeres. Voy allí donde él va. Y. secretar 102. «Délires l». recíprocamente. algo que parece existir. págs. al fin eres mío {es el vals lento. visible) de un estado de crisis. Un estado amoroso sigue persistiendo. disfrutar se habrá extasiado en un más-allá. tan eficaz. Ahora bien. 10 1 0 199 . ) Sus misteriosas delicadezas me sedujeron. pese a ello. el dúo fantasma de Lucia di Lamermoor). pero muy íntimo. que generaba esa expectativa. uxi Cfr. dilaceración también indican. que disfruta de otra cosa? Pues por supuesto. alma desgraciada. se dice también. Kant. por menos que volverse loco en ciertos momentos. pág. en sus «actitudes pasionales». Si nuestra Augustine sufre de una «abolición del sentido genésico». que estoy condenada y muerta para el mundo . Lacan. tengo que hacerlo. 1798.. 1972-1973. entre espectáculo de la pérdida. VH Cfr. de la «relación sexual» 101 . aunque en el fondo. que he perdido la cordura. ¿saben?. LA MUJER ALTERADA Así pues. ante nuestros ojos. !1. contra mí. un estado amoroso anima esta expectativa cuando la expectativa emplaza a la pobre alma a la inmovilidad. 12-13. una alteridad radical. se muestra como el súcubo. «alfin son tua. el saber se altera también. Esta doble coacción. "' Rimbaud. de un disfrute: puesto que es un Ausente el que la dirigía. ¿Pero en qué consiste ese suplemento..198 O ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Y porque el Ausente al que se llama es tan. págs. No es un espectro.53. alfin sei mio». (. aquel que ha perdido a las vírgenes locas. !l? es decir. wi Cfr. Safouan. imperativamente. como escenografía?. Pero era una relación con la Nada. Rimbaud lo describió con exactitud en 1873. del que la histérica. de un enigmático disfrute. Olvidé todos mis deberes humanos para seguirle. fascinándose. queridos colegas. recíproco 100 . 123. vivía en la inextinguible embriaguez (iplaga social!) de un encuentro fantasma. reemplaza en el éxtasis a esa imposibilidad real de una relación. ahí. descargar. violento en demasía. alteración que es de una clase totalmente distinta 103 . «Vierge folle»). como transfinita. 60-61 . lloro. 102-103 («Une saison en enfor».

. se vio como obligado a un do- ble cuerpo. Pero ¿qué es lo que es verdad? Me pregunto no obstante si él también tendría parte en algo . le otorga valor de «suplemento». a todas sus exultaciones. En esta hipótesis. Un efecto de la crueldad más pura. seria el disfrute mismo hecho pérdida en tanto que la pérdida se hace acontecimiento. el órgano predatorio de las pasiones histéricas. aquí está el desdoblamiento interno de la imagen de los cuerpos. y diria que valor. pese a la plasticidad incluso «clásica» de sus poses. págs. Probablemente me haya hecho culpable de una importante falta ante sus ojos . histérica. en esta aporía. Las consecuencias psíquicas son incalculables. 336-338 («L'épreuve de la satisfaction»). La representación. Freud. jamás se le dio a Augustine tal enunciado. 106 Dostoievski. 1873. no de claridad pero sí de fogonazo. 102. en el disfrute. concretamente en la economía freudiana. convertida ya en escisión. Qy. pág.. en la histeria. ésta es la ley absoluta del género. resulta absolutamente recomendable el empleo de la cámara de doble-cuerpo. puesto que se suceden con rapidez. dice Freud. págs. vol. una posesión. 291-292. de pérdida suplementaria. incluso la cámara oscura. como por cierto ocurre con las precedentes. incluso si. tratándose de la histeria. Respecto al tiempo: una pose se extirpa de un movimiento. se excita aún más. ineluctablemente. la pregunta quedará sin resolver. toda pose las obedece. dicha mujer parecía cumplir a porfía un acceso. 2. de los disfrutes histéricos. 132. 1893-1895. El placer se condenaba a las representaciones. de una simulación.. fundamental. Al producirla. lanzaba discordia a todas sus euforias. del ser y de la identificación. no puedo imaginarme que todo eso no afecte al espectáculo.200 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES se ahoga. y de ahí viene toda mi desgracia. no «reproduce» un objeto (un objeto de deseo): produce la ausencia y dinamiza su pérdida.) Esta expresión denomina sobre todo una escisión. Y puede que en lo más profundo de su ser. Ella misma experimentaba la escisión de la prueba y del saber 104 . la representación. una pose es una intermitencia. fueron hieratizadas en algunas poses. Freud. 56. una invasión de deseo. POSES DEL PLACER (UN DOBLE CUERPO) No puedo imaginarme que esta culpabilidad.. en todos los sentidos de la palabra. Ineludiblemente surge come secuela una suerte de inestabilidad general en las imágenes. y después la invención. 104 Cfr. 359-360. 1895. a 201 (Y de esta manera.. 1893a. Y esto es exactamente un doble cuerpo: el acontecimiento a la vez abierto. Pero la identificación es tan lábil en la histeria. se tantaliza. págs..é quiere una mujer. 1 . una accesión. de una tensión. ella pensase algo así como: La reproducción de esas escenas tan variadas como imprevistas se llevará a cabo por la Fotografía con ciertas dificultades.. seguía colocando su mejilla contra la placa. Es por mí por quien temo. pág. con su rostro colgado en el abismo de una retroculpabilidad que. a todas sus sonrisas. Cfr. Como respuesta. ofrecido e indescifrable. 1895. particularmente hipertensas. pág... tomo XIV. Todas las escisiones fueron enlazadas en los momentos de las tomas. hay que decirlo. de un espectáculo. acontecimiento visible. ¿De qué manera? Mediante el desdoblamiento de los cuerpos. puede que ininteligibles 108 • Ahora bien. l"li 107 108 Londe. Habrá que estar siempre preparado para actuar y captar la actitud interesante en el momento que se quiera.. atadas. y que esa otra escisión. Breuer y Freud. OC. Pero ignoro de qué soy culpable. Y he aquí que ahora es verdad. las representaciones son excesivas. Pero repito que Augustine. 101.. festines de imágenes.. 105 Artaud. ¿cómo podría haberlo enunciado? «Ignoro cómo se iiifabrica!!! el regocijo. se aliena a esta intensidad. es decir. Pero en este caso. puesto que la enferma se desplaza constantemente y no sería posible efectuar la puesta a punto mediante los procedimientos ordinarios 107• º No me preocupo en absoluto por ustedes. pero yo lo filtro a través de una placa de vacío» 1 5••• Ciertamente. clavadas vivas. temo dejar muy pronto de querer a cierta persona. acontecimiento también agitado.

11 7 Breuer y Freud. 165-166. 486-555. permanece «fresca». Cfr. 152-161. es exactamente esto lo que la histeria no sabe hacer: en ella. págs. 53-54. 1895a. es porque se les prohíbe la usura habitual debida a una abreacción y a una reproducción en estados donde las asociaciones no se verían entorpecidas 11 º1. equivalente gracias al cual el afecto puede ser abreaccionado. Puede que dicho verbo nos hable de la facticidad. en una especie de pérdida repentina del sentido del movimiento.1895. 11 ° 1 111¡ . págs. la manifestación no puede extirparse de la apariencia. págs. se vuelven patógenas. págs. y por ejemplo un abrirse camino del dolor. atravesando la garganta. bien es cierto. Freud. Existe. claramente. pues. a 203 1f 1¡ Podemos por tanto decir gue. Gilles de la Tourette. 1893-1895. 1893-1895. mediante los afectos de la asociación. Ahora bien. aunque (o tal vez puesto que). esclarecido de irrealidad. quiero decir angustia del tiempo. afecto. en el mismo momento incluso en que se desencadena: esto afecta.202 a ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA GESTOS AFECTADOS La histeria es tal vez ininteligible.. 5-6. Intentaron. 231. 115 Breuer y Freud. 172-178. 111 Cfr. Lenguaje y representación aparecían ya totalmente implicados en el asunto: «El ser humano encuentra en el lenguaje un equivalente del acto. pero que no sabe extirpar el arte de la naturaleza. y todas las representaciones se infectan de ello. Cfr. La persistencia del afecto aferrada a las representaciones es una retención. hacer desaparecer el afecto concomitante» 112 • Ahora bien. 8. pero ¿de qué se trata exactamente? La Escuela de la Salpetriere admitió un «estado mental» histérico: la sensibilidad emotiva a menudo se encontrnba asociada a lo que se denominaba «la degenerescencia mental» 1º9• Breuer y Freud. esperaban formular. 326-327 («L'épreuve de la souffrance»). de forma muy tangible. 318-322. el agere del facere. 5. Freud. hablaban de la expresión motriz de los afectos como de un «reflejo» "º· Pero su concepto de la abreacción tendía también. 1888-1893. apariencias. 1895. justamente. 1895. 315-317. si las representaciones convertidas en patógenas se mantienen así en todo su frescor y siempre igual de cargadas de emoción. que significa producir pero también hacer parecer. En la histeria. 11 2 Breuer y Freud. un trabajo de la memoria. establecer un vínculo entre la visibilidad de una emoción y las muy íntimas «excitaciones tónicas intracerebrales». tal vez formalizar el afecto en términos de cantidades. 1893-1895. 1891. Breuer y Freud. llegaron más lejos. páginas 128. dicen. y también llevar algo a cabo. Freud. págs. págs.y aflicción. ) Fue así como el ser normal logró. está lejos de oponerse a lo real). pág. el gesto histérico se encuentra muy afectado. Freud. es decir. Pone en movimiento algo de la mimesis. Ídem. 1893-1895. Breuer y Freud. «siguen siendo parcialmente inexplicables» 117 • Encontrarse en un estado de extrema conmoción. como la efectividad de un drama tremendamente virtual (pero que. en la misma época. está como crucificado entre afectación y afecto . 1895. toda la aflicción permanece. en este caso. pág. yendo a diseminarse por todos los órganos. 339-340. Breuer y Freud dieron la siguiente formulación princeps: «Es sobre todo de reminiscencias de lo que sufte la histérica»u5 • Y el propio concepto de abrirse camino del dolor buscaba su noción psíquica 116 • Finalmente está el movimiento. siempre renovada en su crueldad. En ella. Freud. págs. (. quiero decir atentado. pág. Gesto viene del verbo latino gerere. I. a la histérica como un afecto. «Barreras de contacto» demasiado frágiles 114 . Significa por último pasar el tiempo. 113 109 Cfr.. y en todos los sentidos. 11. págs. a dar cuenta de la molricidad afectiva por medio de conceptos como «estado de deseo» o «asociación subconsciente» 111 . págs. pues. 1893-1895. o de forma recíproca. 114 Cfr. representar un personaje (gerere aliquem). en las «actitudes pasionales» del ataque histérico: Breuer y Freud se atrevieron a dar al respecto una hipótesis según la cual esos movimientos expresan el recuerdo. Y luego está el tiempo. 116 Cfr. los afectos son gestos y los gestos.

. Charcot. Un día. entre los orígenes de la corea hay que colocar a las suegras. 1 a 205 122 123 IPS. 189. le invadió una risa nerviosa y al cabo de algunos minutos. más «impresionable») 118 • (En 1898. habiéndose introducido subrepticiamente en el laboratorio. ineluctable. inminente. 1888-1889. le sobrevino una violenta impresión que su imaginación reproduce en los ataques 1l!J.) Éste es el estilo-Salpetriere de los traumatismos. y hete aquí que se queda totalmente paralizada. como consecuencia de ello. con cierto sentido del humor: (Una persona que acompaña a la joven: dieciséis años. la más cotidiana de las tortas a su chaval. Aunque nadie resultó herido. yendo a repetirse. W . los efectos psicopatológicos de las colisiones de los trenes. unos ataques histero-epilépticos. (¿y cómo no estar loca si se hizo retratar ella misma. . 12º. 111 . A. pág. e intentó ofrecer una teoría de la relación causal entre lo que denominaba el «shock nervioso» y los síntomas subsiguientes. A . Charcot utilizó desde muy pronto la expresión «histeria traumática». la cabeza de una enferma que había fallecido a consecuencia del desarrollo de un enorme tumor que le había ocasionado una considerable deformidad. el ser-traumatizado iba a ser. pág. Sr. la suegra puede ser una de las causas ocasionales 122 . Tiene una suegra. un drama que la memoria le devuelve. 33. Charcot: V en ustedes. Charcot. pág. como se devolverían un choque. cómo decirlo. no tuvo tiempo de cubrirse la cabeza. .. . muy. Charcot hizo que seguidamente se volviese a grabar esta escena para la publicación de sus Lecciones de los martes 121 • El padecimiento sordo de los dramas familiares resultaba menos precioso a su espíritu de «veedor». 1887-1888. una ley sobre accidentes laborales se propuso indemnizar a ciertos «traumatizados».) Sr. pág. un golpe.. unido por entero al ser-enfermo. Su patrón estaba conten- Pero también en numerosas ocasiones no pudo más que quedarse perplejo: tal mujer propina la más benigna. Ídem. el chico encargado del anfiteatro trajo al laboratorio. y por la noche iba al colegio. pero con una especie de desvinculación (más tarde verán que teorizaba e instrumentalizaba dicha desvinculación). págs. III. LA PRlMERA ESCENA. págs. finalmente. se asustó muchísimo. para la lconographie. algunas veces incluso. Sr. pasado. 1888-1889. pero no puede quedarse con ella. neurasténicos (en el hombre) o histéricos (en la mujer. en el mismo lugar exactamente?) Un día. una máquina de la fábrica estalló cerca de ella. «COMO UN GOLPE RECIBIDO EN PLENO ROSTRO» Un drama virtual: muy lejano. 439 y fig. lo examinaba de todas formas. Charcot: ¿Qué relación tiene con ella? Respuesta: Soy su amiga. 131-139. catástrofes de la época.. 1888. ¿Por qué? 123 • ¿Podemos denominar trau- 120 121 " ªCfr. Thyssen. En este caso. basándose concretamente en esta ciencia del choque.. que tenía el periodo. II. para ser fotografiada. Cfr. 251.204 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES to con ella. ¿y su madre? Respuesta: Su madre está muerta. 95. Un día del mes de abril (U) de 1875._ . como por ejemplo la fulguración a consecuencia de la cual un hombre se había puesto muy nervioso e incluso le había dado un ataque de nervios. Charcot: Bueno. Pero estaba ahí.passim w IPS. por ejemplo. sí. . Estudió. en la calle Enfer. muy cercano. en cierta manera olvidado. Charcot.. Entonces. se trata realmente de simples escenas: Y la pasión por lo pintoresco llegaría hasta el siguiente extremo: Charcot hacía dibujar a algunos de sus enfermos su personalísima escena traumatizante. trabajaba en una fábrica de sedas.

pág. por ejemplo. al estilo Bergson 135. tampoco refutó su siempre posible facticidad. R.perennidad de un estigma. 715-716. Cfr. lo intempestivo de un síntoma. Que la histeria sea una enfermedad puede significar primero lo siguiente: la memoria falla. iu Cfr. págs. a no considerar el acontecimiento. y lo mismo ocurre con la «puesta a punto fotográfica» mernorizante. 12 h 127 En resumen.abra a lo que vinculó a la histérica. pág. Intentó también comprender la no menos extraña capacidad de apercibimiento de los traumatismos en la actualidad de los síntomas histéricos 131. Descartes. 13 1 Cfr. IV. Ahora bien. 92-94. Cfr. RECHAZOS Y RESACAS DE LA PRIMERA ESC ENA Existe un sujeto para el tiempo. 1888-1889. 21. 128-129. 323. Schefer. Charcot. . Freud planteaba el traumatismo según sus efectos en los sentidos. Bien es cierto que Charcot se inclinaba a menudo hacia casos de «amnesias retrógradas» consecutivas a los «shocks nerviosos». 97. más bien examinó todo esto corno la extrañeza de un funcionamiento de la memoria no. fue lo que precisamente retuvo Freud acerca de la histeria126. incluso cuando lo reconocía como fragmento referenciado en lo real. págs. es la propia memoria la que libera lo intempestivo. a menudo la discrepancia de los efectos y de la supuesta causa traurnatizante (en este caso choque. con una i breve. consideraba incluso la «amnesia anterógrada» (la imposibilidad de «grabar en» la memoria los hechos actuales) corno un síntoma histérico-tipo porque. no del traumatismo. 1909-1910. verbo de la entalladura. págs. el «golpe». para comenzar. Cfr. 138. de una manera u otra. pág. 1893-1895. pág. OC. podían ser la imagen-acto. y luego incidere también. si se me permite decirlo.. 1975. caer por casualidad. el determinismo «físico» enunciado por Charcot al «campo psíquico» 127 . pág. esta misma discrepancia. 142. 2. entre otros motivos. pág. Freud. no a la inversa. y del que el rostro podría mostrar rastro. Freud se planteaba el traumatismo corno un acontecimiento significante. que es in-cado. 527-535 (redactado por Dutil). OC. págs. l. sigue sin ofrecer una solución. pág. El traumatismo.206 :1 LA INVEN CIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES matismo a algo insignificante. pero aquí la i es larga. que es in-aedo. lo que remite al sujeto a una efectividad. Cfr. C harcot. iw Breuer y Freud. un golpe no obstante. simplemente. Bergson. la causa determinante seguía siendo el factor hereditario. Breuer y Freud. Cfr. de una escritura. 1893-1895. Anotó las descripciones que daba Charcot del ataque histérico. 1896c. es una memoria. síntoma en otros) condujo a Charcot. el hecho para Elisabeht v. o incluso a algo que no existe más que en la imaginación de las histéricas? 124 . un auténtico golpe. pág. pág. más que corno un simple «agente provocador» de la histeria 125. violencia de una he1ida . 1893-1895. o convertirse súbitamente en presa de algo (incidere in farorem et insaniam: volverse loco). «Cornrnent trouver en sa rnérnoire les choses dont on veut se souvenir» 134 [Cómo encontrar en nuestra memoria las cosas que querernos recordar]. OC. de una sentencia. Comprendió que una simple frase podía ser «como un golpe recibido en pleno rostro» 128. Freud vio que ciertas contracturas histéricas. sino de la memoria del traumatismo: de alguna manera traspuso. poniendo en relación la «actitud pasional» con una efectividad. se prestaba ya en su concepto al juego al que se presta su significado original: puesto que en él se encuentra incidere. abatirse sobre. o sobrevenir.. fue a la pal. Freud. es decir. Cfr. No refutó la temporalidad invertida de la eficacia de los traumatismos. según sus desplazamientos en la memoria. 130 Ídem. de antiguos sustos 129 . de encontrarse «clavada en el sitio». 119. de la incisión: corte y grabado a la vez. 276-277. o a algo que únicamente ha estado a punto de producirse. a 207 . Por último. por ejernplom. el pequeño artículo cuarenta y dos de las Passions de l'áme. esta «desproporción». 137. 1892-1894. 125 Cfr. 129 Ídem. págs. decía. Breuer y Freud. en tal que incidente 132 . Freud. Y después. «esta amnesia 132 1:<3 134 135 Ídem.

9-10. II. ante un médico a menudo en silencio. como una pérdida. 1926. clínicamente hablando: una contradicción. «escena» sería. un acontecimiento significativo. quién sabe . socarronamente infernal. pág. La histérica dice: non memini. 363. 283-284 (y passim). 48 (Ja cursiva es mía). en cualquier caso. excesos de la memoria. Existen también. 518-519. Desde el Inicio. Charcot. apela a un concepto «territorial» de la memoria. págs.. puesto que el mundo de lo mental nunca fue más que lo que queda de un pisoteo infernal de los órganos . 142 • Tremenda aporía de lo «orgánico» y de lo «físico». 139 Cfr. ciertas operaciones analizables. debido a su capacidad de desp!a<fl.. en los centros que se esperaba poder localizar en las circunvoluciones. tan «eficaces» incluso pese a ser inaccesibles al yo 139 • Las representaciones. «sustracciones» (a la conciencia). como si dijéramos. 137 MI 1 2 " 143 1 "" Schefer. Freud. pero al recordar. Freud. corrió «tras» la conversión y su obra contiene no menos de tres conceptualizaciones 143 • Y es que cualquier tentativa de enunciar una cadena causal en cuanto a la histeria sigue siendo escabrosa. Pero también están las hipermnésicas. iexponía! esta aporía. ligadas a «centros» concomitantes. 4-5. como «regresión». Freud. «desvinculaciones» e «inervaciones» (de los «símbolos mnésicos») 144 . Pero hubo algo que siguió siendo imposible contar. quiero decir en el sentido en que: las ideas no van sin miembros. frente a la extremada labilidad de las amnesias histéricas. todo un 136 Charcot. «hipertensas». 13s Freud. Cfr. Cfr. Una casi farsa. OC. Freud. tomado de Gall y de Ribot. 92. del mismo rechazo y «podemos deducir». 1893-1895. privan y satisfacen una memoria al mismo tiempo. tomo XIV.. Artaud. el «trabajo» de formación de los síntomas histéricos se deja relacionar con ciertos mecanismos. para quienes la repetición es como una erótica.miento. y entonces ya no son ideas sino miembros. 1975. pág. y luego se puso a correr tras ella. como una «idea». OC. extenuándola. Un significado viene a alcanzar al sujeto en su conjunto. 0 209 . Resulta interesante que exceso y defecto no se hayan visto incluidos por parte de Freud por lo que constituyen. sus intermitencias. Ciertamente. vuelve a sobrevenir. un concepto muy de acuerdo con la clínica anatómica: se trata del de las «memorias parciales». 24-. en la histeria. reposición en escena. pág. enarbolaba. relativamente independientes. "º Cfr. pues. «Actitudes pasionales»: violentas resacas de la «primera escena». 1915c. 1894. Que escapa. La. miembros guerreando entre ellos. Todo síntoma histérico exhibía. Freud.208 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA no es realmente más que aparente» 136 • Aparente pero efectiva. págs. también. de cualquier simple sentir de sus gestos. la intempestiva efectividad. Un algo que se desplaza. vol. 137 . su palabra. 2. escribe Freud. esa ignorancia punzante. págs. su pasado. para la histérica. se denuncia a sí misma. 1926. En esta aporía. en el cerebro. en la histeria.. siempre desplazp. Los ha atribuido a ambos a un solo concepto (no clínico): el rechazo. Cfr. «condensaciones». pág. 1901-1905. Cfr. 8. Breuer y Freud. desafio malvado del no-saber al saber. «conversión». Charcot. págs. Charcot intentó ofrecer un dibujo. en cierta forma. 1978. CONVERSIONES DE LA PRIMERA ESCENA La «primera escena>>. Cierto. la denominada «traumática>> ya constituye por lo tanto. «que el enigma descansa en el mecanismo de dicho desplazamiento» 138 • Es por esto por lo que. los mil y un recorridos de la «conversión». por medio de «actitudes pasionales». Freud se arriesgó a ofrecer una teoría totalmente diferente.dos. o lo que es lo mismo: «Me acuerdo de haberlo ignorado en el pasado» 141. 178. págs. 60-61. pág. son destino y castigo para un sajeto 140. 1895. Necesitó plegar (véase recortar) los cuerpos a su espacialidad del concepto. las representaciones permanecen tan «frescas» en la histeria. un trazado de fronteras. pág. se entiende que tanto la obsesión como la amnesia histéricas son dos efectos. a la efectividad. durante mucho. mucho tiempo. Sujetos abandonados a la memoria. 1892-1893. III. incluso cuando tienen lugar. su cuerpo. etc. 15. intentó una recomposición territorial. pág. Freud. son como fatales. Lanzó una palabra. 266. David-Ménard. ATAQUES Y POSES todo el advenimiento de su destino.

. viendo que no quería 14 l45 211 ceder. Pero verificar una violación que ha ocurrido hace tiempo es difícil. la sencilla pregunta de: ¿es verdad?. en un caso distinto. era el amante de su madre. sangrando por la nariz. passim ' u i 1. el corazón. se quedó completamente pálida. pensaron que se trataba de la primera aparición de la menstruación. por Charcot. L. págs.. Durante la comida. le dolía el vientre. 1980. considerada. el problema de un sujeto simulador persistía.. C . L. por parte de «C . se trata de la violación de Augustine. y entonces se convertían para la ocasión en investigadores. PANTALLAS ENCUBRJDORAS DE LA PRIMERA ESCENA . Unos días más tarde.. ¿verdad? Esto no explicaba la naturaleza de los síntomas (como mucho el contenido de tal delirio). Frente a todas las alegaciones de Augustine (proferidas sobre todo durante el periodo delirante del ataque) debía sin duda plantearse. como típica de la histeria. en cuya casa vivía y que. con palabras directas y sencillas. según la costumbre y que.. . al que se llamó. a los testigos. etc. y todo decir histérico reclamaba.. w.. ni totalmente imaginarias. Un médico. sin examinarla. le hizo beber licor.1 . había perdido un poco de sangTe. pág. la de la guirnalda: ¿y entonces? ¿Dónde estarian el centro. pensamientos diferentes entre los mimos puntos de partida y de llegada145. Cfr.. de ese lujo. . la amenazó con una cuchilla de afeitar. no dejó de lanzarle miradas amenazantes a fin de imponerle silencio. estando tumbada en la cama. . tras desplegar ante sus ojos todo tipo de promesas.. IPS. la señora C . volvió con sus padres. Después comenzaron los ataques. Todo un embrollo de especialidades. .. con lo que se denomina todo lujo de detalles._ embrollo de visibilidades que depende del hecho bruto. ¿es mentira? Por más que el síntoma histérico llegase a ser reconocido. Hay que intentar comprender cómo Bourneville. además. Un delirio que parece demasiado preciso para ser tan sólo un delirio. L. sufría dolores en sus partes genitales y no podía caminar. a 6 141 Freud.. desarrollados sobres relaciones orgánicas prefiguradas.. el Ser de una guirnalda? Es un hecho que numerosas histéricas ofrecen sus «primeras escenas». Al día siguiente bajó y como rehusó dar un beso a C. Vomitaba. C .210 a ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Supongo que aquí se trata de pensamientos inconscientes. Bourneville camufló su indecisión colocando la narración de una «primera escena>> concerniente a Augustine en la sección de las «informaciones complementarias» (y no cita todas sus fuentes). ¿No es cierto? El problema se hacía entonces más punzante: ineluctable persistencia de los efectos traumáticos. . II. llegó a plantearse la veracidad de esta escena. un efecto de choque. A la mañana siguiente. la desnudó. ¿Cómo se «causa» la visibilidad histérica? Vean a propósito de esto la prudencia y la especie de fragilidad de esta metáfora freudiana. empezó a gritar.. para verificarla. al verle. relacionándola con el concepto clásico de la fabulación histérica. 1901-1905. ». La propia narración extrae. su madre acudió y la enconlTó totalmente asustada. el núcleo. Al continuar el estado de malestar. insisto. 126-127. comparables a guirnaldas de flores colgadas de un alambre. Wajeman. 62. la prueba de una sospecha sistemática 147. su jefe. comenzó a sospechar. también creyó. «Conversión» es en realidad el término de una paradoja causal. principal. aprovechándose de su temor. pero tremendamente enigmático. metodológicamente. de manera que podemos encontrar. Los médicos siempre desconfiaron de la fabulación. sintió miedo al ver los ojos verdes de un gato que la miraban. interrogaban a los padres. en la aparición de la regla. la echó sobre la cama y tuvo con ella relaciones completas. estaba indispuesta.. .. haberle ofrecido hermosos vestidos. de que venga a presentarse una pulsión: «actitudes pasionales».. como específico. ni totalmente reales. en algún momento... que entonces contaba trece años y medio de edad.

se trata de un problema de verdad y no de veracidad. is3. dice Freud. Pero preguntemos todavía más al abogado del diablo. es decir. Se le otorgó crédito. tranquilizó a sus médicos en cuanto a la exactitud de su «escena». toda una manipulación temporal. frente a la misma paradoja: la visibilidad más evidente. El síntoma. Ídem. Es la imagen hecha leyenda 150 . de un «trabajo». Augustine. el problema ya no se encuentra ahí. ¿De qué manera? ¿Tal vez bajo una especie de jeroglífico? Si el síntoma escatima en la histeria imágenes y actitudes. coherentes. es como una simetría tremendamente artera de la amnesia histérica. Freud. la evidente visibilidad. Ídem. pág.:p. los más coherentes. resultaba. ciertamente. precisa -cuando de hecho no busca más que escamotear. se hace retrógrada y anticipadora por turnos. porque la imagen que anticipa (al igual que se anticipa un argumento para su defensa. de hecho. dice Freud. 19. casi al tiempo de la muerte de Charcot: la «primera escena» (es decir. totalmente conveniente al estilo de la Iconographie. sin embargo. muy «complejo» de los significantes dentro de la lógica de un tiempol54 • Se apoya en una multiplicidad. el síntoma es como un símbolo 152 • De nuevo aparece aquí una paradoja causal de la formación del síntoma histérico. 56. de capcioso. escribe en otra parte. Busca que lo «esencial» (de algo real.se demuestra como instancia de sobredeterminación. págs. nos habla como de una pantalla (término que se vio. pág. que también modifica formas . está consagrada a la multiplicidad. Freud. Freud. las fundaba. 1899. «la llave para comprender la formación del síntoma» 149 . tras un rodeo. es. totalmente fracturada. por lo tanto. pero su misma estabilidad escamoteó un desplazamiento que. de dúplice. «Pantalla encubridora»: ésta es la hipótesis de una imagen en la memoria extrañamente estratégica: emerge totalmente diferenciada. pág. pues. pues. por tanto. ahí estaba toda su estrategia. Nos habla de recuerdos. no obstante. 1893-1895. habrá complicado sobre este punto la obligación de veracidad de todo investigador. toda voluntad de veracidad. y su coherencia comporta por tanto algo de abusivo. un desplazamiento de los afectos y de las intensidades sobre una imagen «sin esencia». como una imagen. de una «primera escena») pueda olvidarse 148 . si no se asocia de forma múltiple. es decir. nos habla de imágenes perfectamente «puestas a punto». 1901 . pág. «Primera escena»: totalmente difractada. formada.212 0 ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Verificar un pasado absoluto es difícil. se forma. pero sólo a unas cien páginas de distancia. Freud. Breuer y Freud. 152 153 15'1 Cfr. 1899. 1908. que desplazar. 152-153. págs. iy qué sentido!. Freud. Puesto que las imágenes son. págs. EFECTOS Heme aquí. pues. Pero está totalmente alienada al síntoma: un fantasma de su desdoblamiento o incluso de su explicitación. Es un compromiso convertido en figuración. dice Freud. una imagen de memoria151. Ya sea esa imagen «verdadera» o «falsa». tal como Freud llegó a considerarla. si no se simboli. despliega. 1901. Freud. dice Freud. 240-241. portadoras de sentido. es un engaño de la memoria. 0 213 . Puesto que. de las «actitudes pasionales» [57-65]. 5 1-59. que deformar. en un proceso) resultaba coherente: la «calidad de imagen» fue prueba de ello. la muy (demasiado) precisa leyenda del síntoma. Cfr. no «emerge». págs. con todo lujo de detalles. Freud. Adiós unidad de lugar y unidad de tiem15 1 148 149 15 ° Cfr. restituye temblando el tiempo de su manifestación. a partir únicamente de 1864 y sin duda gracias a la profusión de la fotografía. aquella en la que colocar la leyenda se mostraba casi como «rendirse al sentido». el «traumatismo») no es eficaz si no desfila primero a través de una cadena bastante inextricable de memoria. Y la imagen -me refiero ahora a la ostentación sintomática de las «actitudes pasionales». 143-144. dotado de un sentido totalmente nuevo: superficie sobre la que se puede reproducir una imagen proyectada). passim. 140. 118. pero memoria a pesar de todo. Cfr. de los más precisos. 1901-1905. es la misma que ahora parece desbaratar todo saber. una guirnalda únicamente imaginaria. es porque se comporta él mismo.

que procede a una condensación»158 . Freud denominó fantasma a la lógica de esta difracción y de esta «fusión» de acto. (. . «no se transforma en traumatismo más que tras-el-golpe» 160 • Y el presente de la imagen. el siguiente acontecimiento: que una «actividad se fusionará con una representación». hay que repetirlo. 1908. muy. Cfr. confirma la desgarradora realidad de un ataque histérico. Irrupción: recordemos que. su «regularidad plástica». «una representación de deseo» 155 • Deseo.. Si la «actitud pasional» desbarata.. Me haces daño (. es decir.. es ante todo porque su dra ma (acto. a su «abrirse camino». . un pseudos. 161.. evidentemente. 161. pág. II. Decía que todo el sentido del síntoma descansaba ahí. cuenta Freud. De esta manera se mantendrá un cierto misterio en cuanto al sentido de las «actitudes pasionales» de Augustine.. 1 7 ·' 158 Freud.. en la «actitud pasional».. muy violento. es habitual en los sueños. Si la «escena>> resulta primitiva. . representación. iCerdo!. pág. ninguna fotografía fue considerada digna de ser tomada o al menos de ser publicada. continuaba siendo presa de incesantes delirios de violación.. pág.. en destellos. Freud enunciaba con gran precisión el carácter central de las «actitudes pasionales» en el ataque histérico. Augustine.. 1892. desde 1892. )La interversión de la cronowgía al interior del fantasma figurado casi provoca la misma confusión y errores.. 15 1 (la cursiva es núa). deseo y representación) es ya en sí mismo una economía de la impulsión. pág.o Freud.. más allá de Hegel. es que el acontecimiento no se confunde de ninguna manera con alguna efectuación de la realidad: el «origen» de la histeria sería ya. 152. en todo caso. a través del acontecimiento simbólico del regreso. esta deformación encuentra por su parte su réplica exacta en más de un sueño que se inicia por el final de la acción para terminar por el comienzo» 159 • Si de una escena se dice que es «primitiva». «iCerdo!.214 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES po. icómo pesas!. escribía diecisiete años más tarde. pág. actividad: esta «fusión» habrá sacudido todo a su paso. en el ataque aparece representado un abrazo de la siguiente manera: los brazos están estirados convulsivamente hacia atrás hasta el punto de que las manos se unen por encima de la columna vertebral. dicho de otra manera. Lo que me enseñaba. 162. 1895. «es que ofrece una figuración simultánea a varios fantasmas en el mismo material. La noción de síntoma se vio totalmente sacudida: «Los síntomas histéricos no son nada más que los fantasmas inconscientes que han encontrado mediante la "conversión" una forma figurada» 156 . de las que las «actitudes pasionales» no obstante siguen siendo un re-juego. 139. 1909. Freud.. Me separaba las piernas .. es ante todo porque su dramaturgia se cristali~ (concretizada. muy capcioso.. Brazos y piernas totalmente retorcidos. decía que el sentido de las «actitudes pasionales» estalla por un «regreso de la memoria» 157 • Cristal: «Lo que hace al ataque incomprensible». Freud. 366. de deseo y de representación. 1908. Freud. posiblemente no sea más que el efecto de un efecto. El misterio podría ser. no sabía lo que significaba. Y sin embargo de esos momentos. Yo no sabía que era un bicho que iba a morderme» 162 . pág. Boumeville llamaba a esto exacerbaciones 161 . ) C. a 215 . 1G1 IPS.. irrupción de un fantasma inconsciente que. ella. y a difractar cada vez más esa unidad representativa de las «primeras escenas». me ha dicho que me mataría. I. tiene lugar una deformación totalmente extraordinaria. en el fondo. icerdo!. dolores punzantes . no es para nosotros más que un cristal muy. 159 Ídem. análoga a la transformación de un elemento en su contrario que 155 i si. por ejemplo. difractada): a cambio. 78 (la cursiva es mía). petrificada. Ibídem. ATENTADOS Y sin embargo. ir. por más inductora de sentido que sea. 150. aunque protón. no una falsedad pero sí una invención: simplemente un efecto: «Un recuerdo aplazado». Se lo diré a papá. págs. Deseo: Freud habrá estado por lo tanto como obligado a dialectalizarlo.. 162 IPS. pág. Desviación: «Debido a la inversión antagonista de las inervaciones. desborda y desvía su leyenda.

IPS. lo llamaba «saludos» 171. a través de una memoria de tales atentados. siempre .a esto.. ese «abuso». 298. pero nunca habría dicho nada.. Cfr.. pág. y su temor se relevaba finalmente sobre una especie de intensa satisfacción.o. (¿Y cómo no pensar que. «lucha>>. sorprendida por el atento oído del joven Freud. En cualquier caso. págs. 15-23 {los l.. para que delante de todos ella siga siendo lo que fue o debió ser.... «danza pélvica>>. 170 171 172 173 IPS. Dame . que habría sido de dolor o simple «pasividad». Esto es lo que sugiere la conocida anécdota de una charla privada entre Charcot y Brouardel durante una recepción. dudaba en tomar nota y colocaba puntos suspensivos.. se inclina bruscamente hacia él diciendo: "Abrázame . al volver en mí. Augustine debió percibir como terroríficos todos esos rostros que la rodeaban de un público que volvía a desnudar todas y cada una de sus «actitudes pasionales»?) Freud llegó incluso a la percepción de que. Pero ¿qué quiere decir volver a interpretarNY cuál es la eficiencia propia de un efecto? Volver a interpretar es ya puntuar. iautoerótica! 173. siempre . 1905a.. y no sigo 164 : es decir. 1901-1905. de la violación. 150. pues. Guiraud. Charcot susurraba: «Pero en los casos parecidos. y se vuelve a interpretar. ¿Cómo hizo. esa «acción vergonzante». Aquí tienes mi . 62-66. 167 Cfr. La histérica inventa entonces un atentado generaliza. por la obscena zalema . siempre se trata del asunto genital.de la que fue seguramente. IGG Cfr. obligar a los espectadores de la escena a «llamar a cada cosa por su nombre».. en el ataque 167 • ¿y Charcot? Habría pensado lo mismo. I. pero «convertida>>. 161. se revela la especie de prodigio que representa un ataque histérico. Freud. que era voluntad de tener bajo su observación algunas «regularidades plásticas» definitivas. págs. II.216 0 ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA No obstante. págs. OC. págs. a veces se inquietaba y a menudo se tranquilizaba: puesto que en esta repetición de la desgracia sexual. que se simboliza 166. 163-165. 1914a. Freud. por decoro. págs. Me acuerdo de haberme quedado estupefacto durante unos instantes y. etc.. sobre el estrado. una de primera escena. 133.300 términos del coito). 157-159. 152-153.. 34-35. su sufrimiento con el acto agresivo. haberme preguntado: ¿Si lo sabe. era ahí donde yacía toda la especificidad de la causa: en una experiencia precoz y cruel del atentado sexual 165. «etiqueta>> diríamos: impresionado. I. por qué nunca lo dice? . 139. Cfr. Cfr. ese «asunto». reponer. a representarse. cruzó los brazos sobre su pecho y se puso a dar brincos con su habitual vivacidad. taquigrafiando la escena. 1909. pues. el laureado... y en torno al cual todo un saber psiquiátrico revoloteaba y se enloquecía. págs. »ir. págs.. etcétera. Freud. su voluntad de saber fue tal vez también voluntad de evitar. II. sino además reconvocando siempre su inesperada llegada. » Y Freud cuenta: «Diciendo esto. interpretaba también al cuerpo agresor 172. en ocasiones. Freud. pág. destacar de alguna manera. frente al objetivo. una vio- lación. Charcot. Cfr. Freud.. 15 1. 165 Cfr. !896a.. mientras que Bourneville. volvía a interpretar. " Y sus gestos acentúan más el significado de sus palabras» 17º. 163 tGS 164 iw IPS. tal vez. esto quiere decir que para hacer una Augustine «plásticamente regular» es necesario contar con al menos una. añadir. para evitar un sentido que Augustine no cesaba de vociferar a través de las salas del asilo: «Saca.do. Freud. 70-71. págs.. Toma. Freud. Freud. pues. etcétera? Porque la histérica repite su desgracia sin cesar. págs.. a 217 . el mártir. Augustine volvía a interpretar su violación.. págs. siempre . 78. para que ante nosotros vuelva. una satisfacción. «brusquedad». 1909. la serpiente que tienes en el pantalón . respecto a la histeria. 388-390.. 1978. lo que finalmente no resulta tan fácil porque nos hace pensar que «para hacer una tortilla hay que romper los huevos» 163 ••• Resumiendo. págs. el atentado a todo pudor: «Dirigiéndose a uno de los asistentes. Es un pecado . esa «aventura>>. No solamente volviendo a representarla. en un mismo movimiento. 1896b. 1900. 53-55. Y fascinante. Augustine no interpretaba únicamente su «propio» papel. Cfr. concertaba. » 168 • Nunca lo dijo porque su voluntad de saber. 45. un contraefecto. 147. págs. 164-165. . un día u otro.

págs. la que le deja oscilando entre indicativo y desiderativo.á. la incesante inquietud motriz. aunque. puesto que es la memoria la que vuelve aquí al tiempo retorcido. Llama. Esta simultaneidad contradictoria condiciona en gran medida lo que tiene de incomprensible una situación no obstante tan pl. de «actitudes pasionales». como pudo haberlo escrito Proust. se obstina. Richer. Asume todo. itodo el espacio! Siempre habrá intentado una relación sexual. permanece como una obstinación plástica. es un castigo de imágenes. especialmente pág. muy lejos de ser formal como una imagen única. hace alarde de imágenes. cruel. la atención de la mirada por su propia paradoja de visibilidad. pues. Ibídem (la cursiva es mía). retorcida y violenta del fantasma. 1881 -1885. al campo de la significación contraria» 170 • Y he aquí cómo se crea. sino horriblemente visible. en este caso. Todo disfrute habrá quedado suspendido. 76. se encuentra muy. Y de esta manera esta inquietud llama la atención. habitable. pág. plásticamente. y por ello no quedarán más que unos pedazos. 177 Cfr. Freud. 155. ÜBSTINADOSJIRONES DE IMÁGENES (PARADOJAS DE VISIBILIDAD) Y sin embargo todo su destino. La paradoja: la «actitud pasional» habrá elaborado un disfrute a través de todas las re-representaciones de un tormento. escribe Freud. la 175 176 l 7" Cfr.218 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Esta combinación es un auténtico prodigio de plasticidad. deseos y sueños de otro cuerpo. cómo agita todo un cuerpo: En un caso que observé. La histérica. la paradoja. y esta puesta en escena. pero. Un acto al que está obligada. y el propio síntoma habrá constituido finalmente un beneficio. coherente. 1901-1905. el «lenguaje motor» del ataque. los miembros. figurado. paradoja de temporalidad. pero únicamente con el Ausente. y vuelta a salir de las metonimias. locamente. por una risa aguda que convulsiona sus rodillas y sus manos». cortocircuita toda especulación. busca escaparse «continuamente. es decir. toda palabra. cómo se lleva a cabo. pág. la puesta en escena. tan sólo se sueña un cuerpo coherente. de la mirada. en el corazón de una visibilidad. aunque siempre fragmentaria. aunque siempre culpable. aunque siempre dolorosa. a 219 . Freud.sticamente figurada en el ataque y se presta por ello perfectamente a la disimulación del fantasma inconsciente que está acluando 177 • Paradoja de evidencia. imaginario significa que la pulsión es inactualizable como tal y el fantasma infigurable como tal. La histérica no tiene. dispersos. habrá vuelto a representar con gran pre- ATAQUES Y POSES cisión lo que la histérica temía padecer y volver a padecer. actriz omnímoda de su memoria. ya lo he sugerido. imaginario no significa no-realizado. un auténtico prodigio de teatralidad: dos cuerpos en uno. obstinadamente. pero al límite de lo analizable. del placer. 69-78. puesto que los gestos sí han tenido lugar. Aquí radica el desgarramiento y la desgracia de la visibilidad histérica. desplazando. la enferma sujetaba el camisón contra su cuerpo con una mano (en tanto que mujer) mientras que con la otra mano intentaba arrancárselo (en tanto que hombre). pues. Ya puede permanecer atenta en todo momento a la apariencia de su cuerpo. Otra paradoja: toda «actitud pasional» es profundamente «ilógica» 175 . y por ello. He aquí la especie de castigo que arrastra tras de sí. cuerpos en los que «la mujer no está únicamente unida interiormente al hombre. pese a todo. éste siempre derivará de ritmos a catástrofes. una realización externa a su voluntad de todos los movimientos en todos los miembros y en vistas de una representación de la que ignora todo (se trata de una representación inconsciente) 174 pero que. 33. un papel propio. mediante sus asociaciones. ambos agitados en un espasmo de histérica. los órganos. Es un espacio imaginario el que habita ese cuerpo abandonado a las exacerbaciones. La propia inquietud del cuerpo histérico. como el turbio pago de ese suspenso. 1908.

Una histérica repetirá todo lo que se dice en torno a ella 183. o más bien habrá querido tener el ser de todos y cada uno. Es en el delirio histérico donde regresa al pasado. 128-129. 1975. donde todos los tiempos son para ella presente»)1 81• 221 Gilles de la Tourette. pasa por la prueba de una ausencia de fin. vicioso pero sagrado. y que ninguna teatralidad habrá podido igualar en sus farsas. OC. en un himen (de donde procede el Sueño). etc. Cfr. págs. desgarradora. no una acción efectiva. pág. págs. lo que «vuelve al ataque impenetrable» 185 • 178 182 179 183 Cfr. es decir. como siempre se dice en psiquiatria. son la regresión y el «asentamiento» de una inicial «tendencia erótica>>. retorcido y excedido. 1978. 111. Blanchot. 0 184 185 Gilles de la Tourette. en carne viva. transfinito. una forma. págs. una histérica querrá ser todo el mundo. David-Ménard. sincero. La histeria considerada como «todo un arte». dice Freud. Al mismo tiempo un histrionismo y una máscara trágica convertida en carne. 18-20. incluso ociosa. Esto significa también que el cuerpo histérico exige (y no que utiliza) una forma de teatralidad que el propio arte teatral hubiese temido sacar a la luz por lo mucho que se estigmatiza. síntoma histérico por excelencia. se des-obra en lo extremado mismo de su actorl[J. disímulación. Freud. Así pues. rememorándolo allí. 310 («Mimique»). porque no le bastará del todo interpretar un solo papel. Es la especie de antinomia temporal de una imitación llevada al límite. se abrirá para siempre una brecha de identidad en todos esos juegos de superficies atravesados de agotadoras y múltiples identificaciones.220 0 ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA que hace coincidir series temporales absolutamente heterogéneas 178 . perfecto. sea cual sea el papel que interprete. pág. en una distracción perpetua. Puesta al límite de esta esencia. bajo una falsa apariencia de presente 180 • La facticidad. de identificaciones multiplicadas. 952 (la cursiva es mía). «porta en su interior un órgano susceptible de terribles espasmos. La Darstellbarkeit freudiana o «aptitud en la escenificación». que disponen de ella y suscitan en su imaginación todo tipo de fantasmas. Al mismo tiempo velo. Y por ello nunca resultará creíble. 111. I~ . querrá interpretarlo todo. 227-234 («Le regard d'Orphée»). Cfr. o interpretar demasiado. 1955. 1909. de un cuerpo-actor (Diderot intuyó esta «simultaneidad contradictoria» de las temporalidades en el delirio histérico: «La mujer». Freud. al mismo tiempo don ingenuo. La mimesis. donde se lanza hacia el futuro. La sangre brotará por sí misma (ise abrirá una herida en el interior de un cuerpo!) en las manos de una histérica que «interprete» a una santa marcada de estigmas. Para terminar. de las identificaciones: éstas son. un estallido en mil pedazos de todos los papeles. que va diseminándose. Pero una histérica. 1. en el bando de la Salpétriere. 1891-1895. desgraciada. pág. 1921. es decir. escribió en su gran tratado ese axioma considerado histórico: «Nada puede imitar la histeria. Recuerden también lo siguiente: La escena no ilustra más que la idea. puesto que es así como se considera que se organiza la «personalidad») 184 • Una actriz nunca llegará tan «lejos» ni «en profundidad» como una histérica. 22. Cfr. Maldiney. pero no es más que un «asentamiento» incoherente. en un futuro. iso Mallarmé. entre el deseo y el cumplimiento. Pero no habrá tenido más que el aire. págs. 162. un arte se precipita. ÜRNATOS Y DIVERSIONES Espectáculo llevado al límite. en un pasado. siempre antagonista (se esperaría más bien una coherencia de los papeles en la identificación. Freud intentó dar una explicación de esta desviación obstinada. 18 1 Diderot. el arte y lamanera del «teatralismo». pág. la perpetración y su recuerdo: adelantándose aquí. decía. que constituye el síntoma de la propia histeria>> 182 . La facticidad. de esencia del teatro. se impacienta localmente. pág. es una estrategia capciosa de la memoria la que a pesar de todo hace de todo esto un espectáculo llevado al límite. decía. Es esto exactamente. 1772. 33-36. dramatizando de parte a parte todo dolor real en ficción de escena primitiva. en la histeria. IPS. teniblemente parciaú:s. propulsando el cuerpo de dolor en la especie de placer cruel.

«Todo lo que adorna a la mujer» -escribía Baudelaire. ¿el hacer-mujer? ¿el hacerhistérica? La simple confusión resulta tremendamente elocuente. pero siempre. como exceso. Baudelaire. 1873. dice. si se produce una remisión.<antasma histérico en su exposición ¿A qué ape1... hace un elogio del maquillaje: «La nada embellece lo que es» 187 • Como si los afeites fuesen no solamente visibilidad sino tiempo. ¿Qué significado tiene ahí ese «por lo demás»? Tan sólo hay que leer el párrafo precedente: «Los antecedentes de X . o diversión? ¿y por qué el extremo narcisismo histérico oscila de la risa loca al dolor. no tengo más que hacer una lazada roja y mirarla. etc. a la muerte en algunas ocasiones? Adornarse. aprovecha para atar una cinta a su camisola.. Augustine fingía «de veras». Un don de imágenes. la «actitud pasional» es un don absoluto. las relaciones establecidas por el hermano entre su hermana y sus amigos. El cuidado que dedica a su aseo. con la palabra afeite. en espectáculo? ¿No apelaría justamente a la situación misma del espectáculo. es decir. fadónde he llegado? Las «actitudes pasionales» me dejaban totalmente postergado ante esas fotografías. sin moverse.. ~ de gestos convertida en desenfreno y convertida. u ortopedia. 135. 187 189 "º 1 IPS. págs. ¿una perplejidad del saber ante el deseo de la histérica? En efecto. y después . 11. tan sólo un «hacer»). 714 («La femrn e»). Deberla tal vez precisar esa palabra. pág. parecía como pintado con anterioridad. ausente aunque aparente. ante la complejidad de esas relaciones de gestos (contradictorios) a fantasmas (múltiples) y a figuración (paraclr" ' ·" . sí. la histérica vocación de adornarse? Retracción moral o bien simple perplejidad «científica». Quiero decir. pág. ciertamente. Porque todos sus retratos se hicieron en buena medida y eficacia tanto de ese fingimiento como de esa falta. fotogTafiado. todo en ella anuncia a la histérica. al espasmo. «proximación».222 a ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Sin embargo. por eso. o casi. es decir. 168.. No hay que a 223 decir que la mirada de los hombres le resulta agradable. provocación. ligera de la enferma. ¿No es acaso como una retracción moral del médico frente a lo que sin embargo es para él una mina iconográfica. 188 Dostoievski. La conducta de su madre. . de una distancia. duración. forma parte de ella misma». mantenida en los límites de una visibilidad fotográficamente encuadrable.. ¿qué pretende al adornarse? La imagen que ofrece («actitudes pasionales»). 11. nos hacen ver lo mucho que se ha descuidado su infancia. se echa las cartas o bien se mira en el espejo» 188 • Maquillarse comportaría la acción de hacer (la etimología del «maquillaje» designa justamente un «hacer».. ¿como elogio?-. abierto. 150-151. ¿sería una diversión de muerte? LA SOLEDAD COMPAÑERA Y yo. que le gusta mostrarse y desea que se ocupen de ella189 . Ídem. 186 . esto la distrae. es así como permanece sentada días enteros. ante una complejidad temporal fijada. pág. Una paradoja de comediante que casi la desgarraba. siempre al borde del escándalo. siempre. «todo lo que sirve para ilustrar su belleza. las cintas con las que le gusta adornarse. 715 («Éloge dumaquillage»). completamente sola. Ven ustedes. ». destino. 167-168. de una separación regulable? 1111 1 181i IPS. En cuanto a Augustine: Por lo demás. pero tan generoso que en él se abandona algo más. le resulta agradable: «Cuando me aburro. a su intersubjetividad escabrosa. OC.>>mo. explican en parte la conducta. pág... 11. Esta necesidad de adorno es tan aguda que cuando está sufriendo ataques. fingimiento. págs. cómo arregla sus cabellos. il . y algunas líneas más adelante. Bourneville explicaba la ostentación de los dolores de Augustine escribiendo que ella «había ofrecido» tal o cual síntoma. ¿de qué disfrute sería resto. digo bien: destino de mujer (acuérdense de lo escrito en Los demonios: «Era evidente que la señorita Lebiadkine usaba afeites y se pintaba los labios .. Su cuerpo estaba como penitente de ese mismo fingimiento y.

Pero velaba la eclosión de su delirio. ante la cámara de Régnard. pág. Ídem. Hacía guiños de sus propias contorsiones. veletta. 214. señora!. 1964. Cadena y atavío de semblanzas. esta disimulación también la interpretaba. maniquí. pág. Cfr. Posiblemente sea ésta toda la estrategia de la histérica en cuanto al espectáculo que generosamente ofrece de sus síntomas: desafía el deseo del espectador. síncopes. pero ¿qué es lo que quiere?». Lacan. voy a serle franca. ¿Recuerda la noche del 15 de agosto. ya que veo que lo sabe usted todo. interrogaba con crudeza el sentido. pág. X. el acontecimiento significativo de una relación con el Otro. esa mujer velada que vio salir de su habitación y a la que cedió el paso. pág. 206. delimitación). Un marco. «Genevieve» se inventaba una rival (respecto al amante ausente) y llegaba incluso a escribirle cartas: Salpétriere. no sé si podrá perdonarme alguna vez. 215. 1966. págs. 843-844. ante vuestras narices. III. El espectáculo de la «actitud pasional» sería por tanto como un formalismo del deseo. con su sentido incapaz de ser desarrollado porque siempre escapa ante vuestros propios ojos. fotógrafo. «manteniendo seguidamente que era el Sr. pág. Es. además. Augustine buscó en la mimesis un remedio a la mimesis. XXXIX. Pues bien. Nada. Heidegger. delirios. Pese a que estaba condenada al tremendamente simple dolor de un síntoma real. «pesares» 194. la apariencia como aparecer. puesto que soy totalmente culpable ante usted. en primer lugar. IPS.. durante un tiempo. . sí fantasmático. Lacan. sorprendía todo el espacio. al menos como espectáculo. Y después «Genevieve» se desnudaba completamente y seguidamente hacía el amor con algún espectro. Cadena perpetua de semblanzas. voy a confesarlo todo. y. asistía. 7. imposible de pacificar. Movimiento terco. quien le había quitado su camisa>>193. y también el velo. adorno y partición (parcialidad enigmática de las identificaciones). Como si dirigiese una persecución (un proyector) sobre ese espectador que. Señora. 194-195. «torsión en el retorno» 196 : la alienación de la que Augustine hacía espectáculo y que se presentaba ante sus médicos. separación: no-reciprocidad (la histérica se vela en fragmentos de sus interpretaciones y el psiquiatra se pregunta: «Ella me muestra esto.. que cada vez tenía lugar algo que sacudía. un atavío (aderezo. ¿Qué era esto. fantasmático. lám. págs. Una cierta «proximación». a su incredibilidad: paradoja de una comediante que no sabe de qué es modelo. demasiado lábil. la apariencia como ilusión 191• Esto no impedía no obstante que todo ello hiciese aparición. Ídem. de su postura «científica>>. consagra y desafía su maestría. vedere. duplicidad incapaz de pacificar del velado y de una desnudez cruel con la que nunca se supo qué hacer. la imposibilidad de toda relación sexual salvo con un Ausente.. lo único soportable de su mal: existir para otro. que reemplazan. adorno. iay. matiz. 1935-1952. entonces. hasta provocarles crisis. Pese a que estaba condenada a cierta mímica identificatoria demasiado parcial. decían. es decir. 1 1 j l!JG IPS. salvo un movimiento del deseo? Bourneville hablaba de la «mirada brillante» de las histéricas. II. el «ad-parence». Augustine casi bailaba ante Bourneville y Régnard. Interrogaba fatalmente la mirada del que la miraba. vela). Acontecimiento dúplice.224 U LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES Mi hipótesis es que la situación fotográfica. esa alienación se ofrecía como dialéctica viva de las miradas. una cierta separación. volvía a colocarse el largo velo negro de sus. que recuerdan su auténtica desgracia. 192 . de la «especie de particular excitación» 195 que las embargaba sin descanso. hasta ese momento. tal vez. era yo. había pensado estar se102 WJ 194 195 191 LJ 225 Cfr. Un ejemplo. Y luego. Y. h . inmutable. fue tan providencial al fantasma histérico como las «actitudes pasionales» lo fueron a los fantasmas iconográficos de Bourneville y Régnard. 28 de diciembre de 1878. Forzaba. al que. finalmente. 109. ¿no? Pese a que se esforzaba en ser un modelo de veracidad (la veracidad de un concepto de Charcot. es decir. doblaba todo su cuerpo a una especie de trivialidad de la apariencia: la apariencia como destello y como resplandor. el de la «histero-epilepsia»). vedette (encontrarán además en vedetta el ver. Acontecimiento de imagen.

no menos terrible en un sentido. permanezca ahí como un espectador abandonado al suspense de convertirse o no en el primer actor de su prima donna. encantador. pues.. naturalmente (captación neurótica). pues. Verlockungspriimiem 8. Cfr. 99. 1966. su llamamiento a ser todo. más allá de su muerte) de verla disfrutar o de verla abandonarse a una (mascarada de) pasión masoquista. bien es cierto. atraerse todas /. que la calidad de su dolor se desarrollará a voluntad del deseo figurativo de él. Augustine. 362. pág. enlaza el reconocimiento del deseo a su propio deseo de reconocimiento y se embauca. mediante la coreografía de las convulsiones. Conoce. exige mantener el deseo de otro. aquí está. págs. seguro. 1966. 524. parece conocer el arte de trenzar la evidencia de un espectáculo de su cuerpo con la sospecha de aquello que quiere. pero para constituir dicho signo ella se muestra totalmente real y es necesario a cualquier precio que ese signo se imponga y marque al Otro» 19D. Y es así como la terrible soledad de las «actitudes pasionales» se convierte en una soledad compañera. 1961-1962. y aunque captada. en las que cree convertirse en «una especie de ídolo. del narcisismo. Resumiendo. 1964. con su propia mirada soñando crearse una mirada-maestra a su imagen. Posee. siempre estará sola sobre el escenario. Que no vale gran cosa. todo el objeto del deseo de otro. EL DESEO DE CAUTIVAR La histérica. 3 15-316. una sonrisa sin embargo para alguien. 281. pero también habrá ido en busca. enlazada al entramado de la infatuación. La «actitud pasional» es. se ofrecerá. 1111 1 . 1908. Ella se aliena totalmente al espectáculo. sí. ilusoria. Lacan. Permanecerá. 170-177. sobre el sentido del deseo de otro. por medio de gestos insólitos. pero tesoro añadido al Nada de la relación tentada en las c1isis y los pesares. 38-39. Régnard por ejemplo.. alienada. el espectáculo (el de su cuerpo) en el que cree poder. 165-166. por ejemplo. sin embargo. Lacan. y su disfrute al-vacío se difractará en todos los disfrutes para otro (entre ellos nosotros. funciona. pero con Nada (con el Ausente). Exige. págs. burla 197 . es como una estructura de emparejamiento imaginario de la histérica y de su médico captador de imagen. el m Cfr. ocurre que le º cautiva. pues. en la ostentación de su sonrisa dirigida a nadie en concreto. 221-222. pues. Porque sus intrigas son refinadas y terriblemente inteligentes. 198 ATAQUES Y POSES a 227 testigo. Así. págs. Así pues. es eficaz. de alguna manera. para su médico. disfrutará. diríamos. «la histérica se muestra como signo de algo en lo que el Otro podría creer. La histérica habrá apelado a un Ausente. ese placer suplementario: una mirada. págs. es decir. 1961-1962. 200 º 2 1 º 2 2 Cfr.226 a LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA guro en las tinieblas de terciopelo de su butaca de patio. etc.as miradas. de una «prima de seducción». ya el presente. Cfr. ¿A quién se dirigía entonces [65]? Ahora bien. compañera ahí de la mirada presente de otro. pág. se impondrá como disfrute. la ciencia de convertirse en objeto para otro. l!~J Lacan. muy a menudo esta estrategia. el efecto de esta explicitación sigue siendo en el fondo muy cruel. de la ley del corazón. esbozar. Ocurre que la histérica se convierte en mujer fatal. No obstante. a voz en grito y convulsión. Baudelaire. Pero el grito de esta exigencia resuena naturalmente como desafío. de las «actitudes pasionales». que hace de su desgraciada sonrisa. págs. 80-81. Lacan. de hecho. exigiendo que cada espectador sea un auténtico director de escena. Lacan. Cfr. se sueña a sí misma como el ídolo femenino con el que todos los hombres soñarían. un drama escénico que. una práctica hábil del ofrecer-a-la-vista. Pero lo alucina. fomenta el deseo del Otro 200 . porque toda su estrategia especula sobre hipótesis imaginarias 201 • Y permanecerá cautiva de una situación. OC. maldad. ella no hace más que explicarle. Su misma burla habrá permanecido en el entredós. puede que algo estúpido. en partida doble. En cualquier caso. Ídem. pág. que mantiene los destinos y las voluntades suspendidas a sus miradas» 2 2. busca la relación imposible: ya tenga lugar una relación. farsa. todas las «libido spectandi» posibles e imaginables. Freud. pero resplandeciente. Il. 713 («La femme»).

para siempre. también. una tecnología de saber científico. LA OBLIGACIÓN DE SEDUCIR Es indiscutible que el amor sexual desempeña un enorme papel en la vida y que la conjunción. que eres histérica) o bien yo te considero como una Incurable y entonces serás. Seducir consistió.) º' 2 205 2116 Cfr. ¿estaría viviendo en el riesgo? ¿En el riesgo de un encanto ?204 . «encantamiento». cada vez más sumisa a guiones (y esto. éxtasis eróticos . aquellas que están inhibidas en cuanto a su finalidad. de palabra y de cuerpo. Y he aquí a donde la conduce su llamamiento a ser querida. 1955. tiene siempre el valor de «seducción». habría hecho falta que cada histérica hiciese muestra. en la Salpetriere. puesto que se trata ahí de un fenómeno natural. º 1\ Y esta connivencia. Aparte de algunos fanáticos chiflados. Y diría incluso que ésta tenía estructura de chantaje: en efecto. que aparece a lo largo de todo el texto. Seducir fue tal vez. Se trata de las emociones de deseo más refinadas. Además. cada vez más demostrativa. Un encanto. su yo dilacera su presencia y su gesto se vuelve sobreactuado. ese infierno. a él le resulta muy penoso rechazarla y negarse a ello. en la que cada uno añadió su granito de arena (todo un derroche de energía) para su propio desposeimiento. ya tan maltrecha. seducir se convirtió por tanto p ara la histérica en una violencia cada vez más cruel que había de infligirse. todos los seres humanos lo saben y conforman su vida a esta noción. con el Infierno-Salpetriere distribuyendo sus pobres almas examinadas a círculos más o menos espantosos. sino además la ley de la misma institución asilar. La situación de chantaje era por tanto más o menos la siguiente: o bien me seduces (demostrándome. para las histéricas. más o menos. cuando una mujer implora el amor de un hombre. La palabra encanto {charme}. En la Salpetriere. de gran dureza. 229 º 11 (Connivencia: connivere: quiere decir a la vez: guiño el ojo. 1977. de satisfacciones fisicas y psíquicas constituye uno de los puntos culminantes de dicho disfrute. Sólo la ciencia tiene todavía escrúpulos en reconocerlo. para la histérica. y regularmente. porque el encanto que se operaba era el mismo 203 Freud. de las simples y denominadas incurables «Alienadas» 2 5 . con su vertiente «experimental». entre los cuales el Servicio de las Histéricas. Una especie de fantasma masoquista funcionaba de pleno. «ligereza». El encanto era por tanto como una táctica obligada. págs. pues. también de connivencia. 1 1 . fue un poco como un anexo del Purgatorio. cierro los ojos) 2 6 . no únicamente la ley del fantasma histérico (deseo de cautivar). Fue una especie de ley del género.. en cuanto a su propia identidad. La tentación no viene provocada por una solicitud carnal grosera que no resultaria más que chocante y más bien debería suscitar un sentimiento de tolerancia. de su ortodoxo «carácter histérico» (gusto por los colores. llevar al Maestro cogido por la oreja. por medio exactamente de ello. las leyes de la técnica y del deber médico 203 • La medicina de la histeria. sí. Por otro lado.228 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES Pero al objetualizarse. (N del T. pero para llevarle a ser siempre un poco más el Maestro. 1915a. tentado por una tal aventura. pues. hago un guiño. Guillain. ) para no ser destinada de nuevo al «Ala». según su rasgo demostrativo (hacerse ver sufriendo). en la oscuridad.. 79. con más matices. de forma recíproca. hasta la muerte de Charcot) . Seducir fue. según su eminente carácter de pacto. en las alegrías amorosas. págs. De esta manera. pág. aunque coaccionada. las histéricas no cesaron de hacer guiños a sus médicos. en confirmar y sosegar cada vez más a los médicos en cuanto a su concepto de la Histeria. Barthes. un encanto incomparable emana de una criatura noble que confiesa su pasión. fue una relación casi amorosa. A un pesar de identidad. en su sentido más amplio: el de un acto fuera-de-sí. 134-135. la histeria no debía dejar de agravarse. Mediante un extraño vuelco. las que arriesgarían hacer olvidar a un hombre. no exhibida sino escondida. pese a la neurosis y a la resistencia. 128-129 (la cursiva es mía).

¿el médico habrá especulado sobre el tiempo. entonces. esto le toma un tiempo considerable y presupone que existe en él un gran interés por los hechos psicológicos y mucha simpatía personal hacia los enfermos que trata. desgañitándose en llamadas inapropiadas.. en «groseras solicitaciones carnales»2 8. 86-87. Freud. º ¿Qué son esas transferencias? Son ediciones noveles. implacable. escribe Freud. «mantener la transferencia tratándola como si fuese algo irreal». indecente. ¿cómo decirlo?. Y la demanda de amor de las histéricas fue síntoma. pág. Cfr. 87. desde ese punto de vista. todas las mujeres mezcladas interpelando a la interna de servicio o. que a ella «le resulta imposible disponer libremente de su facultad de amar» 215 • Pero esto suena un poco como un voto piadoso. se mostrase incapaz de inspirar alguna simpatía humana.¡ . el mecanismo psíquico de la histeria en un sujeto que me pareciese despreciable y repugnante y que. «Encanto» y «simpatía. IPS. Pero comprendan que aquí las transferencias fueron ensayos. 123.. especulando sobre él. pág. 213 (la cursiva es mía). pág. Ídem. 1. Amar es. una vez que lo conociese mejor. 190 1-1905. sobre la fidelidad de su «transferente»?). en detalle. ese movimiento del fantasma hacia su reproducción puede llegar a perderse. pág. Un médico estudia la histeria. pensaba. refiriéndose a las «mujeres de pasiones elementales». hasta llegar a convertirse en una auténtica servidumbre sexual 210 • Y lo que caracteriza a la histeria. 207 . Hay que. En todo caso. creatividad) de los síntomas. " Ahora bien. no olvidar nunca que el amor de una histérica está «alienado». y teatro en el sentido hard. 128. en strip-teases. 231 I. 128.>> fueron bullicio de burdel. podemos llamar a esto transferencias. en el sentido de un teatro. decía. 125. me- 21 ° Cfr. Pero en la Salpetriere «encanto» y «simpatía. págs. aunque arrastrado por un señuelo. se preguntaba Freud. eficaz. págs. ¿Qué hacer? Freud intentó acordar. de paso. 1901-1905. en el sentido freudiano. 124. pág. 2 11 2 12 º º 2 7 2 8 209 Breuer y Freud. ¿Qué hacer? Qué hacer. 70-71. «DESEAR: MI GLORIA» (DE CÓMO LA HISTÉRICA ENAMORABA A SU MÉDICO) Freud lo admitió enseguida. págs. es tan violento. divanes. relevándose ella misma sobre la incansable creatividad (sí. frente a la «muestra de un cuerpo al desnudo» de cierta paciente 212 • ¿Abstenerse? ¿«Dejar subsistir necesidades y deseos»? 213• Sudores fríos. ¿pero es este punto de vista el único en toda la práctica de la Locura?) y. mientras que. Desenfrenada. de toda la operación. y el amor de la histérica. menos una facultad (controlable) que tal vez algo así como una precipitación de existencia. Freud. etc. pág. ya. Ídem. Freud.230 a ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA motor (aunque «ilusorio») efectivo. y cuyo rasgo característico es el de reemplazar una persona conocida anteriormente por la persona del médico 2º9 . de la misma manera que el síntoma era demanda de amor. es su incansable creatividad de transferencias. una solución a esta alternativa ética.>> no eran procedimientos que se dejasen confinar en gabinetes burgueses. 1893-1895. tan veraz (al menos por un tiempo. «hay que batirse en retirada» 214 . terciopelos y objetos de arte. o erótica. irrealizándolo. 245. Ídem. 1915a. insignes. 1893-1895. ¿Seducciones pese a todo? En todo caso. copias de tendencias y de fantasmas que deben ser despertados y devueltos a la conciencia mediante los progresos del análisis. renovadas incesantemente211 . ¿Cómo existir frente a un amor voraz y vociferante. Breuer y Freud. No podría imaginarme estudiando. 213 21 4 215 Cfr. que «una necesidad de amor tan incoercible» precipita la cura hacia un «inevitable fracaso» (desde el punto de vista terapéutico. nuevo pacto. Toma de tiempo: encanto: tiempo de toma de la transferencia.

1974. ¿quién sabe?. Emito la hipótesis de un flechazo de Boumeville (o de Régnard. se casaron . más que porque constituye un be- neficio para cada uno. I. en la Salpetriere) necesaria para que los cuerpos por fin lleguen a tocarse216 . 1977. Y no es tan consistente. para el médico. el juramento de Hipócrates habrá quedado. 546 («Choix de maximes consolantes sur l'amour»). existe. en una historia de amor que en el fondo siempre acaba mal. y pasa por entero por una operación figurativa. OC. Un deseo se representa. pág. Lo cierto es m Cfr. 194. cazador de deseos casi sádico. puede que incluso embriagándose con la propia mentira de las histéricas. ante los ojos de todos. permanecer (su) histérica. Ahora bien.. al menos por un tiempo. Es como la distancia (vociferante. A manera de afirmación. La histérica debía «permanecerle». Magloire.. Y eso funciona. científico.Jí. ¿La transferencia sería lo no-teorizable de una relación del saber con la locura? 222 • No lo sé. no lo sé) por Augustine. Para la histérica: es en efecto el único «beneficio de su enfermedad»217: prima de seducción que el síntoma ofrece a la mirada del médico. dejad que mi corazón se embriague con una mentira. pág. tal y como lo escribe Roland Barthes221 • ¿Comprenden ahora el porqué de la debilidad de un médico por ese objeto de ciencia tan femenino. En la imagen del concepto de «Histeria>> que tal médico habrá intentado emitir ante la incoherencia de «mil formas bajo ninguna>>. Para el médico: la histérica se convierte totalmente. Sibony. significaba lo siguiente: ama. 13-55. ). 1974. De esta manera podemos llegar a imaginarnos a Bourneville. se deja traslucir (si no escuchar) y. aunque desgraciado. en la Salpetriere. es decir. pág. ama. a ese joven y hermoso doctor y sanarás. de forma idealizada o no. Barthes. 41 («Semper Eadem»). tan persistente. 227-229. aunque no fuese más que por lo siguiente: la permanencia de la transferencia aseguraba la perennidad de su propio fantasma. Doble encanto: no solamente Augustine ofrecía su cuerpo a Boumeville y le llamaba. O parece funcionar. no cesa. págs. y la permanencia de la transferencia debía producir la perennidad de su concepto de la Histeria. En todos los sentidos. en esa época. 1 11 111 . iy de forma tan extrema!? La transferencia es de una consistencia enloquecida. Hipócrates prescribió amablemente a la joven que fuese a consultar al oráculo de Delfos. ese amor. Tal puede ser el oscuro continente de la «noble sensibilidad» y de la discreción médica: una adoración. etc. pero con una intensa esperanza. págs. pág..5 Y POSES 0 233 o bien el Adonis agonizando en los brazos de Venus). 30. en el sentido de que el flechazo sería la consagración extemporánea de un cuerpo en un cuadro. en la imagen de su deseo de saber.) 2 19 Cfr. ATAQUE. la adoración no es justamente más que una demanda idólatra. a Charcot o a otros. Digo bien: debía.232 0 • LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA <liante golpes teatrales y sobreactuaciones de todo tipo. «psitt-psitt». pág. él mismo médico. sino que además Augustine llevaba a cabo las «actitudes pasionales» de su deseo: ¿cómo podría Boumeville no haber adorado a Augustine en tal que el ídolo de toda su ciencia? Y es así como tal vez llegó a enamoriscarse de su histérica. A menos que hubiese encontrado en la transferencia otra hipótesis como la repetición inútil de su propio mito de origen (puesto que la primera paciente de Hipócrates fue la encantadora Eulalia. adoni. Sumergirme en vuestros bellos ojos como en un hermoso sueño. Cfr. por su providencial nombre de pila. 99 («L'amour du mensonge»). Freud. (iAh! «iDejad. y comprenden por qué ese médico correspondía recíprocamente a esa transferencia con prácticas escénicas y fotográficas? Tengan bien en cuenta la consecuencia de mi hipótesis: el juramento de Hipócrates. Y dormitar largo tiempo a la sombra de vuestras pestañas!» «¿Pero no basta con que seas la apariencia. (N del T. Baudelaire. cuya enfermedad se resistía a los cuidados de su padre. Pero dejémoslo. Para alegrar un corazón que huye de la verdad?») 22 º. pues. Mannoni. Toda interpretación se enreda en una historia de transferencia. mi gloria o glmia mía. de manifestarse. según la modalidad temporal de un puro «pasado simple». Cfr. se escenifica. «me abstendré de todo acto libidinoso». gracias a la transferencia. «iiiMi deseado Magloire!!!» 218 . en la transferencia. 2 17 Cfr. pág. 1901-1905. que. 1980. de manera secreta o no. algo aturdido. 179.ndose 219 (el Adonis. Sibony. 2 18 220 22 1 222 Ídem. de una perduración.

Todo se habrá llevado a cabo para fabricar una semejanza de «vida». terrible. el médico habrá hecho una obra de arte. que la transferencia despojó a cada histérica de la intención de renunciar a su enfermedad223 . y digo bien: pare- 223 Cfr. de forma ejemplar. del contacto. No obstante. o CAPÍTULO 7 Repeticiones 1. instrumentalizada). en la Salpétriere. bajo Charcot. fotografias. es decir. del T) . encanto. Hay que ver. de la imagen: las histéricas. 30. teciprncamente. Augustine embrujaba a sus médicos como una aparición ideal . parecen recrearse en lo más libre de sus fantasías o fantasmagorías. Y se lo habrá creído. escenificaciones MIRADAS Y TACTOS Por lo tanto. la mujer histérica se habrá ofrecido para ser tocada. una denegación del tacto. de independencia. ¿De qué manera? El encanto es un ardid de visibilidad: tal histérica habrá fingido constituir todo el objeto del saber. Freud.¡-ellos. Reciprocidad del encanto: de las «actitudes pasionales» de «su» histérica. la imagen viviente de un concepto nosológico. no hacía más que repetirse. un encanto. de la escoptofilia psiquiátricos. 1901-1905. poses. de lámina en lámina. y lo habrá casi glorificado en tanto que imagen. En todo caso. fueron como sus genios buenos. plancha de fotógrafo. la lconographie photographique de la Salpétriere sigue siendo. no dejaba de repetirse. Y fue así como la histeria. 1 Destacamos que la palabra francesa répétition también posee el significado de ensayo en el lenguaje teatral. esta cuestión fue hasta tal punto impensable (aunque y porque fue utilizada. en un cierto sentido. y por el más sutil. pág. el más exquisito de los contactos. será por el medio fotográfico como.234 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA que en la Salpétriere. {N.

muy poco «inocentes» 4 . 7 Cfr. se pacifica). de la fabricación de las imágenes. el tocamiento de los cuerpos7. Cfr. cauterio. desconcertado. en 1859. Btiquet. 118-121. Únicamente mostraba.GillesdelaTourette. seguía polemizando sobre ciertos métodos utilizados para detener el ataque histérico: lo que sigriifica que esos métodos aún se utilizaban. de la sumamente extraña za5 2 :i ' 1 Cfr. decía. esto no constituyó la cuestión principal. masturbaciones. hasta no poder más (una histérica extenuada. Speculum -bisturí. ataba con una cuerdecita a sus pájaros para «cronografiar» sus vuelos. 693-696. además con razón. casi táctil. eso no funcionaba. ¿se debería también a que el corazón no se implicaba realmente? Briquet nos confiesa en todo caso su desagrado por prácticas que juzga. «Lámina>> me indica que hubo sin embargo protocolos de posado. 1979. realmente consintieron. Briquet llega hasta dar ejemplos de su eficacia (aunque. El tacto se hacía tormento. cajas para enmarcar la imagen.. y las histéricas. págs.18l. 102. puesto que la histerectomía continuó practicándose. Y el movimiento que cuestiono es el siguiente: ¿cómo la relación de un médico con su paciente. 1909. propiedad. en instrumentalizar una denominada «compresión ovárica». Carroy-Thirard. en prescribir en ciertos casos la cauterización de los cuellos uterinos5 . a unas extraordinarias escenificaciones. pág. es decir. fue casi la única. sí. Charcot se reconcilió en cierta manera con la tradición. pese a Charcot. sino más bien el surgimiento de una sospecha en el recorrido algo fascinado. tormento? ¿Cómo el cuerpo paciente acabó por pertenecer al cuerpo médico.págs. Un señuelo de distancia neutra. e incluso que tocar a la histérica fue. No dudó en sumergir su dedo en la ingle de las histéricas. y que «todo eso» se llevaba a cabo completamente solo (Marey. estrados. dentro de un hospicio de cuatro mil cuerpos «incurables». V. ese prodigioso cuerpo de la histérica.pág. Compresiones del útero. 1963. incluso instituir. 694. 1859. en ese movimiento paradójico de tacto a tormento. ESCENIFICACIONES Ahora bien. la única manera de obtener de ella una. esa distancia acortada. intentaba probar que no se tocaba. Cfr. discretas sujeciones. De mirada que no conmueve demasiado (ahora bien. Pero la paradoja se mantiene obsesiva: ¿cómo un cuerpo se habría convertido para otro en objeto experimental. Clavreul. La paradoja de atrocidad. no resulta menos indiferente que el tiempo de posado). Foucault. completamente exudada. en un auténtico trampantojo del emprender el vuelo). digámoslo. y cómo esta desposesión pudo llevarse a cabo en aquello que la propia histeria nos fuerza a denominar un encanto? Mi hipótesis concierne a la función mediatriz de la imagen. 153. Y cómo olvidar esto: que no solamente la mirada clínica y su «noble sensibilidad» estuvieron totalmente dominadas por una incurable metáfora del tacto 2. desde siempre. pág. Ídem. pudo convertirse en servidumbre. I. de su propósito: de hecho polemizaba sobre un concepto de la histeria que justamente la eficacia de esos métodos había podido fundar).236 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA cen. todo tipo de «confricaciones de las zonas genitales».6. La Iconographie photographique de la Salpétriere no enseña nada de la manera en la que se tocaba a las histéricas. experimentable en tal que propicio a un hacer-imagen. Reprobaba la histerectomía en tanto que terapia específica de la histeria. en una monumental semblanza del deseo.Cesbron. págs. pero con ello estaba realizando un acto vanguardista. l898. (Nota. de cámara a sujeto. pues. ¿Cómo es que me atrevo a relacionar todo esto con una dialéctica del encanto? Y esto es lo que constituye toda la cuestión. págs.171-173. vía encanto. 6 a 237 . Para mí. ¿una respuesta? Y no hablo únicamente de Galeno o de Ambroise Paré. en la Salpétriere. amar con un amor loco. 1978. naturalmente. 315. 121 -123. Briquet lo había intentado. por principio. Cfr. cómo esta relación. en autorizar. a lo largo de todo el siglo XIX.. e incluso prescripciones de mantener un coito3. y por qué habrá consentido hasta ese punto? El término es muy fuerte: consentir es en un sentido amar. cómo esta relación que. Briquet. págs. en otras partes de forma leve. de la misma manera. junto con el matrimonio. IPS. pero. REPETICIONES.

55-180. pero. el propio cuerpo! del médico: atravesando por ejemplo. 9 a 239 sías»: itodo lo contrario!. ) Pero. Régnard.pero. Les maladies épidémiques de !'esprit (1887). el del entendimiento de la experimentación de su cuerpo «anestesiado». «histeralgias» . . págs. El brazo de un enfermero sujetando fuertemente el de una mujer en fuga y posando para su propio «remordimiento». muy tangencial a lo visible. Otro ejemplo.. «pleuralgias». «cistalgias». el cuerpo histérico es todo un misterio de sensaciones. Después. con su propio dolor. 280-288. casi recogimiento en la seriedad de la situación. Una especie particular del punctum. IPS. «mielisalgias». Cfr. Régnard . «epigastralgias». XXXIX.. y desde hacía tiempo. en la Jconographie. lám. en la Salpétriere) toda una serie de grabados sacados de láminas de la Iconographie photographique. véase «hiperalge8 Cfr. «hiperestesias laringo-bronquiales». pág. con una larga aguja.238 a REPETICIONES. tenue. el brazo de una joven a la que domina sin problema. 1859. Piel. 1891. «raquialgias». Así. órganos de los sentidos. I. 1859. 12 Cfr. Btiquet.Janet. Cfr. sonrisa. por no existir más que con relación a la serie completa de las imágenes . en todas partes y de todas las especies: «dermalgias». 12 • Cada órgano del cuerpo histérico contaría. sobre el cliché. este movimiento aparece por supuesto totalmente denegado. passim 'º Briquet. «Perversiones de la sensibilidad». de la misma manera. entre ellas. había algunas inéditas. «celialgias». ¿es que no resultaban aptas para su función de prueba? ¿Se trataría aquí de especificidad fotográfica? 9• ¿y qué es lo que se ve? iEl cuerpo. las caricias conniventes o las brutalidades. «nefralgias». músculos. sonrisa «entendida» de la joven histérica. «membranas mucosas» 11 . «toracalgias». «neuralgias». y tutti quanti. copiado del protocolo de posado fotográfico [66]. pues. SENSIBIUDADES «ESPECIALES» Cierto. las anestesias.J>. Pitres. ESCENIFICACIO NES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA rabanda de imágenes de esa Iconographie photographique de la Salpétriere. significativo: Régnard publicó en 1887 (ya no trabajaba. «sofocaciones pseudocrupales». «miosalgias». habrá sido corregido para la publicación . En muchos detalles se deja sentir que se quiere borrar el acto de tocar. Pitres. 1889. escribía Briquet 10 • Es decir. huesos. iahora bien!. I. en segundo lugar.el grabado sacado d el cliché habrá omitido ese «tocar» del guardachusma8. 204-266. págs.. I. «artralgias». negra silueta de su chaqueta. 11 Ídem. 267-306. en primer lugar.. 307. «La anestesia histérica. 1887. págs. «hiperestesias de las vias digestivas». 66. jamás se les percibe en el marco. 189 1. págs. Boumeville y Régnard disimulan su actuación. págs. 181-206. «cefalalgias». las hiperestesias. consentimiento. grabado «según una fotografía del autor».

. basándose en las medidas. .. las morfologías. to· mar medidas de todas las sensibilidades histéricas. pág. correlativamente. Después. demasiado lábil. 17 18 19 Cfr. la sacudida. pág. passim.. Charcot. 11 •... demostrativa. por ejemplo. . Nouvelle /conographie . puntos «histerógenos». etc.. :. a una ojeada ortogonal. Esquema de las zonas de la anestesia histérica. como una metodología de la sospecha: permitía.. ~. por ejemplo. oponer la medida espacial a la alteración funcional experimentada. .. IPS... Recuerden. I j:' . ESCENIF1CACIONES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA La Escuela de la Salpétriere llevó la descripción mucho más allá del simple recuento. el «estertor»... todo se remachaba y se organizaba según una línea que atravesaba.. simplemente. «no es más que una debilidad de resis· tencia congénita o adquirida de los centros vaso-motores» 13• Ahora bien. Revue mensuelle de médecine. Pasión por las medidas.rla. se puede escuchar a 10 centimetros de la oreja derecha.. siguiendo el protocolo clínico.. 138. «la obnubi- lación de los sentidos especiales»15 • Incluso puesta en orden. Inscripción neumográfica (aparato de Marey) de la respiración «costal superior» de Augustine en estado de crisis. del olfato. 1887a. Se estaba esbozando una teoría general.. XLlll. por ejemplo. la convulsión. 427-429 y lám. Olfato: está anulado a la izquierda. justamente. 300-319. (1888). de la vista. Gusto: la sal. pues. 1892... insidiosa pero precisa. se la acusa de frialdad. Más bien cartografiar. ¡ . el azúcar. págs. instrumentaliza. . pág. Binet y Féré. la pimienta. Localizar las formaciones locales. Souques. algo disminuido a la derecha. etc. IPS. de sumergirse en las crisis. 68. Régnard y Richer. líneas medianas. como formularios para rellenar por el clínico modelo [67). 315.. 13 14 15 16 Féré. Cfr. Cfr. la «impresionabilidad» en ge· neral de la histérica. «caras dorsales».. muslos) e incluso. nociones de posición. psicofisiológica. todo tiene lugar en su cabeza14 • 241 ' \_. . del «sentido genital» y no sigo. 111... pág. sobre todo las simetrías. Primero hizo falta. 1891. Hizo falta. OC. como un carácter sintomatológico distintivo de la histeria. págs. págs. en el caso de Augustine: todas las anestesias. Una pequeña apreciación: ji )\} \ ( ~) i ' Y Charcot definió. zonas. la afirmación. Ídem. trazar esquemas estándar. 123-124. No definir. 11. lo que denominaba. Charcot. ordenar toda esa fenomenología dispersa en una tabla de dichas «sensibilidades especiales». esta fenomenología conservaba un punto de improbabilidad en cuanto a su presencia. 26. 1. .. de los perímetros (piernas. Cfr. 67. ' . 11 ' : I. tal síndrome de hipertrofia muscular no resistió a la medición. «caras ventrales». de qu e la misma emotividad histérica.. «llevarla a la práctica». no distingue a la izquierda más que el rojo.. a la derecha tiene noción de todos los colores salvo el violeta. Vista: W . en centímetros.. lo que hacía falta para el establecimiento de esta teoría era una verificación experimental: antes que nada. 1887-1888. fronteras bien delimitadas16. (1878).' \ l Sensibilidad especial: el tic-tac de un reloj colocado junto a la oreja izquierda apenas es percibido... etc. su pobre cuerpo desdoblado: todo síntoma era en su caso hemi-algo 17 • Apunto que el estudio de las simetrías fue. cartografiar los cuerpos.~ '1 \._ 1 ' . alteraciones del oído. completamente rodeada de captores.. la coloquíntida no se perciben ni de un lado ni del otro. . 499 (según Rosenthal).. ya resultaba poco digna de crédito 18 . ) ¡. Sentido genital: las relaciones sexuales no producen ninguna sensación. hasta del propio movimiento. Llamamiento a los «métodos gráficos» a lo Marey 19 • Augustine no cesó. contracturas. tal vez incluso «simuladora». puesto que. \J \ 1 1 ~ ·~. pues. que sí hacía posible una fotografía bien tomada (por Albert Londe): «pseudohipertrofia».240 0 REPETICIONES.

págs. como lo define un cierto Requin. Se acusó a Charcot: usted no cura. Richer no s preocupa de distinguir percepción de la realidad y percep· ción alucinatoria). Apéndice 16]. 13 se· gundos de «mueca burlona». Ídem.V. los de Augustine: 18 segundos de «amenaza». págs. Cfr. 24 de «éxta· sis». etc. les diré que. pág. y sus despliegues aleatorios forzaron a la ética a hacerse estética: para no perder. ESCENIFICACIONES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA miografiada. sino como ética científica. pág. cuando escribe. denegatorios («él. 14 de «lubricidad».R. «T. de los que se pueden ustedes servir. 4-5. Gilles de la Tourette. etcétera. 139. 11. 241-328. las cosas del organismo no son tan precisas como las de la mecánica y no me extrañaría si nuestra operación no saliese bien. No obstante. señalémoslo. luego 10 segun· dos de «llamada». Delbouf. el trazado de su más leve res piración ya como perfil de «gran forma histérica» en sí mis· mo 20 [68]. etcétera22 . hasta los gritos bajo las llamas del alcohol de los «termocauterios»21 • iSe cronometraron los delirios. La cuestión concierne a la idea. 1888-1889. Es decir.' Cuenten. 84. 11. ° Cfr.242 REPETICIONES. cuando se hacen en público. al estilo Condillac. neumografiada. Charcot. 243 . ¿Cómo negar que habría sospechado esa vírtud fundadora de los hechos. 1887-1888.. y 19 de «música militar». aunque estemos más o menos seguros del resultado anunciado. concierne también a una noción psiquiátrica de la verificación.. puede que con todo lo que. como si nada. 1881-1885. 1893. Richer. La histeria hizo de ella una necesidad de repetición. de «lo que hace falta» para construir o reconstruir un hecho cuando falta el sentido de su origen. págs. Ídem. Si no logramos el éxito deseado. en la que Charcot había vísto el lugar de origen de toda una «escuela de atentos espectadores»23 . o la ideología. Argumentos simplistas («el buen remedio es aquel que cura») o argumentos ambiguos. 179. seguidos de 23 de «lamentacio· nes». 507. a la espera de una instancia de decisión en la siguiente alternativa crucial: ¿«respetar» o «provocar»? 24 . o más bien se dirige a su público. el añadido. Sus discípulos hicieron de muro de contención. de obsesión. «T. no salen tan bien como en el laboratorio. alegando a Pinel: hay que experimentar25 • Se trataba aquí. una suplencia. de un «adelanto» de la ciencia médica en ese campo. 83-85. 96-97. justamente. después. Charcot. de sustituir la metafísica de la esencia y de las causas de la enfermedad por una metafísica de los hechos. pág. eso supone: a saber. su enseñanza. iPues bien! Esta enferma va a servirnos para demostrarles lo que les he avanzado. pág. a la espera de un «x algebraico». 1881 -1885. pág. 1857. 22 de «ratas» (es decir. Todo el estilo de Charcot. tomaron la pluma. de la que la escenificación está dotada? Lo olvida más adelante. apelaba a la experimentación: no como medio. entre otras: ¿cómo llegan a verificarse todos esos 27 28 29 30 Charcot.». Se dice que a veces los experimentos con animales. 63. método-matriz.. Tal vez aquí se intentó inventar como una ritualización tecnológica de la expectación. Bourneville. una cierta frivolidad26 . págs. Derrida. Cfr. lo que es cierto en ese caso lo es todavía con mayor razón para los experimentos clínicos que hacemos aquí. 1970. Se midieron las fiebres rectales. pág. que en terapéutica jamás retrocedió ante ninguna experimentación») 30 [cfr. 1973. passim. 174. 1886. no más que como objetivo reconocido. Ídem. 617-633. Ellenberger. Se midieron las sensibilidades térmicas. Charcot forzó dicha alternativa mediante una clara respuesta. de vísiones de ratas. pág. 1872-1873. tranquilamente. en el fondo. 18. Pero la cuestión va más allá. usted experimenta29 . págs. no por ello dejará de constituir una enseñanza para ustedes 27 • CUERl'OS EXPElUMENTALES Cronometrar. aunque tan sólo con un fin experimental»28 . Richer.». 2 21 22 23 24 25 26 Cfr. hablando de su paciente. 246. 5. pues. el «hacer ciencia» . vaginales. Respuestas muy extrañas. justo delante de ella (y ésta no estaba sorda): «Existen puntos histerógenos.. intentaron dar respuestas. súbitamente.

Estaba en decúbito dorsal. éste se tramaba y se inventaba. mecánicos o eléctricos. 1881-1885. inerte y al mismo tiempo funcionando al agrado de cada uno. los miembros en la más completa resolución. para ella. 64. legalizada como método iconográfico. prodigios. «recordando así. sus esquemas fundadores. puesto que contaba con «todo su tiempo» para contemplar a su bella. estimulación y reacción.. vol. moldeable finalmente. Pero pasemos a otra cosa. de los propios troncos nerviosos. la consecuencia de ser abandonada a la transferencia: un consentimiento al experimento. Gracias a ello. Aquí. la imagen [69]. obras. pág. su noción del deterrni· nismo. 85. en el movimiento de la transferencia. pág. Lo que resulta prodigioso. electrochoques. ralentizada indefinidamente. no es más que la historia. Cuerpo autómata. véase fabrica. como un abrazo que se aflojaba y se aferraba a la vez 32 . intermitentemente. en el «espectador».. embellecida por el arte. de forma muy sexual) por toda la organización institucional y tecnológica de la Salpétriere . la espera de un Contacto y de un Encanto diferentes). pues. Concierne al hecho de que una empiricidad del cuerpo suscita. quiero decir que el sueño histérico es una crisis detenida. en tal que «histero-epiléptica>>. 14. caso célebre de la Iconographie de Bourneville 32 33 34 31 Richer. cautelosamente. que en suma. en el asilo. al hilo de los quasi-rostros y de las quasi-poses de Augustine. la historia de la Bella Durmiente. es capaz de provocar su despertar») 33 . dicho sea entre nosotros. Era. ese sueño venía como de un desplazamiento de creencia. 1.. aquí inerte. es decir convulsivo. Lo importante es que todo el beneficio de ese suspense revertía en el príncipe: en el observador. OC. a causa de su requerimiento. en el llamado «sueño histérico». ESCENIFICACIONES 245 11 temas principales de la psicofisiología. transfinita. hasta toqueteos. se convertía en una iauténtica delicia!. un tema empírico. saliendo de ella misma. pág. El espectador se tomaba todo su tiempo (que de hecho era el tiempo de ella) para poner a punto. una empiri· cidad del sujeto. isu requerimiento de leyenda/ En demanda de caricias. una moral del juguete habrá hecho sus delicias. los párpados cerrados y parpadeantes y los globos oculares convulsos hacia abajo y con tendencia al estrabismo interno. allí totalmente agitado. La respiración era muy débil e irregular: Respiración. 1888-1889. Ahora bien. Augustine. Artaud.. penetraciones. para el cuerpo de la histérica. CUERPOS DE ENSUEÑO Un día. celebrada (en el fondo. habrá sido. el «ataque de sueño» constituía una transformación del ataque «clásico». con su cuerpo ofrecido por completo. Ídem. 35 Cfr. rigidez muscular en lugar de un distendimiento. 256. decía34. Su predación de imagen. Un día cayó en un sueño que duró hasta la mañana siguiente y del que fue imposible hacerla salir fuesen cuales fuesen los excitantes empleados. así lo definió Artaud. ni la inspiración de amoniaco. Ídem.244 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA REPETICIONES. Cuando la oportunamente llamada «Eudoxie H . de nuevo. de una histérica buscada por un joven y algo descerebrado príncipe»35 . el rostro ruborizado. y todo lo que sigue? La cuestión va todavía más allá. pág. aunque en pequeño. y todavía en alerta. cuyos fenómenos continuaban no obstante manifestándose.». ni la intensa faradización de la piel o de los músculos. la situación soñada de un cuerpo totalmente abandonado a la moral del juguete. 65. Pulsaciones. 11 1 . transcurría. Augustine propuso. 67. pág. tomo 1. estilos. Charcot. es que simula un sueño fisiológico según unas modalidades de h echo extremadamente lábiles: a menudo. Al inventarse. 10031 • De este modo. se convertía en bella durmiente. paradoja de ser a la vez más profundo que cualquier sueño normal («tan profundo que ni el ruido del tam-tam. como tallada en mármol (mientras que. la empiricidad del sujeto pasaba a una modalidad estética de existencia. o más bien. Charcot la entendía de la siguiente manera: según él. «como a jirones». es decir. al igual que en el caso del tetanismo. la expectación fue atestada.

de acuerdo con el lenguaje al uso de este hospicio. sin emoción a ese 36 Cfr. Los fenómenos sintomáticos del sueño de las histéricas fueron de hecho. 203. 88-100. su sueño39. 36 y Régnard . En ese servicio en el que vive desde hace bastante tiempo. Régnard. asistimos sin ansiedad. esta enferma duerme -si esto puede no obstante llamarse dormir. págs. todo volverá a su orden de forma espontánea37 . págs.. Pero conocimiento aquí significaba: tomar nota. representará. passim. de Charcot) lo «momentáneo» permanecía. al menos manipulable. 177-265. vía ancha. y esclarecidos por lo que había ocurrido anteriormente en numerosas crisis parecidas. o bien interrumpir. a su elección. 38 Ídem. 202-263. 1887. En efecto. 111. 1897. 111. una vez más.246 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA REPETICIONES. si no dominable. 1891-1895. ESCENIFICACIONES espectáculo singular con el que nos hemos familiarizado desde hace tiempo. En realidad. Gilles de la Tourette. es decir. 0 247 . totalmente abandonada. Resumiendo. sujetos peligrosos de los que ocuparse ja37 Charcot. Guinon. noche y día. II. Y en ciencias. se permite a las cosas avanzar como quieran. antes o después. para un «conocimiento» de la histeria. viviendo en la convicción bien fundada de que un buen día. Conta. IPS. págs. de un haceracto del sueño. 168-176. págs. y tenemos razones para pensar que no se despertará pronto. desde ese momento no ha cesado de dormir. en efecto. 63-64. Sobreactuación inconsciente de las pesadillas y de los sueños. 69. aquí. en los que la escisión del pobre cuerpo empírico se manifiesta púísticamente. sabiendo por experiencia que en este caso resultaría inútil fuesen los que fuesen los medios que se llevasen a cabo. El «segundo» del sujeto mostrado ahí como una especie de delicioso autómata. 39 Cfr. Cfr. Londe. ll. el equívoco ¿no es como un continente oscuro? Así pues: Parece. lo que llamamos una durmiente. desde hace 12 días. Esos momentos pantomímicos en los que una histérica gesticulará. 1892-1893. sin despertarse jamás. IPS. págs. La photographie médicale (1893). que existan en la ciencia cosas de las que no se deba hablar. sin buscar el provocar el despertar. a las curiosidades de un público y a los comentarios «expectantes» del Dueño de su sueño: La enferma que acaba de disponerse ante sus ojos es. posará. Destaquemos aquí dos fenómenos clave: sonambulismo y vigilambulismo. de una manera más general. exactamente. 56-69. 271-277. Receta: pueden. en positividades. COMPARECENCIA DE LA HIPNOSIS -CUERPOS SUTILES Pero todo ensueño es equívoco. permitir que siga. pág. presentable -con esa fantástica ganga de que muy a menudo (pese a la opinión. el «ataque de sueño» era un ataque histérico momentáneamente petrificado. o bien precipitar el ataque: esto se conseguía bastante bien mediante la «compresión ovárica>>38 . por supuesto a su manera. Charcot. 118-139. se sumergía en ese tipo de sueño.desde el pasado 1 de noviembre. 1891-1892. nadie pensaba en salvarla de un entorpecimiento puede que de pesadilla. Estados llamados «segundos». «Sueño histérico». iya tan pronto!. entonces. 70-167. págs. 1888-1889. en cuya exposición un hombre prudente jamás se aventura. más bien su camilla hacía su entrada en escena en el anfiteatro de las lecciones de los martes. págs.

láms.. en tercer lugar. 1965. Cfr. Así pues. pues. en efecto. iProdigio clínico! Dense cuenta de que la mayor parte del tomo III de la Iconographie está consagrada. el avance de la patología nerviosa está interesado en ello 42 . menos epistemológico que técnico. Toda la artimaña de Charcot descarrsa aquí. una histeria experimental. delimitada. etcétera. 505. algunos estudios nuevos sobre los estados sonambúlicos y catalépticos. toda la prudencia expectante del clínico: He realizado. págs. una histeria de síntesis. 1886a. porque. Gilles de la Tourette. Y es así como seguidamente la Histeria de Charcot dejó definitivamente (o casi. en efecto. Charcot habrá tomado un riesgo. Se consideró que desde ese momento había vuelto a dar carta de iiobleza a esa práctica de charlatarres: realizaba una práctica reglamentada. de hipnosis. Cfr. «PER VIA DI PORRE» -MÁQUINAS SUBLIMES Una histeria experimental: la hipnosis se habrá convertido. en mil formas bajo ninguna. en segundo lugar. 205. pág. más allá. 9-60. y me coloco en el punto de vista de la clínica estricta. XIII-XL. págs. todos los fenómenos de soña· ción y. magnetismo. práctico. 1893. pero preciso. Richer. III. Deseo. La hipnosis fue. sonambulismo» 49 • Prodigio teórico: en cuarto lugar. Richer. 203. passim Cfr. Actúo con prudencia. Veith. 11. es una neurosis en recesión47 . Pilres. bastarrte radical a fe mía: presentar en 1882.248 a REPETICIONES. pág. un «hipnotismo científico» para resuniirlo. Chertok y Saussure. Régnard. pág. 1973. totalmente «sometido a la descripción científica>>43 .. no avanzando más que paso tras paso. punto final. en realidad y sobre todo. el sonambulismo es un estado enfermizo. págs. Charcot la consideraba como un estado totalmente excepcional porque constituía una alteración total de los funcionamientos del orgarrismo y una alteración desencadenable a voluntad. pág. Cfr. passim Freud. en mi opinión. Prefacio a Azam. por ello excepcional para /. Cierto. a todos esos fenómenos provocados de «Hipnotismo. págs. págs. 68-533. según las virtudes de la arratomoclínica. y se planteó menos como fenómeno sintomático que como un protocolo ex- perimental45. el hipnotismo es una técnica susceptible de provocar experimentalmente todos los fenómenos del sonambulismo48. Desde 1878 colocó la hipnosis en su programa «personal» (oficioso) de enseñarrza. Alegarrdo entonces. la relación de la hipnosis con los estados paradójicos del sueño histérico «espontáneo» no se le escapaba a nadie. Más que «sueño nervioso» o fenómeno de «doble conciencia»44. 1891. y desde ese momento. además de su victoria y su error. el hipnotismo. como una forma aumentada. El sonambulismo (. 1881-1885. Cfr. )pertenece cierta mente a esta categoria40 . puesto que Charcot pre· sentaba esos fenómenos como si saliesen del puro soma: estados fisiológicos suscitados por ciertas excitaciones. etcétera. pág. pág. 1887. En esto consistía su artimaña y su riesgo. cuyo desarrollo tiene lugar de forma progresiva. IPS. 235. y arrte to· das las autoridades académicas. Cfr. Azam. con láminas de apoyo. 147-228. casi) de ser ese Proteo de la ciencia que. receta de histeria. 40 41 42 43 44 45 Régnard. que estos estudios se potencien lo más posible. 505-798. 13. Charcot. en una especie de marco. denominada por ello «gran hipnotismo». puede que sin saberlo. vino a ofrecer el ipropio paradigma conceptual! de toda comprensión de la histeria. el hipnotismo debe por tanto considerarse como un estado neurótico por excelencia. como objetos de ciencia 41 • ¿Se tamb~eó el positivismo? No. Azam. 71. respecto a este punto. el hipnotismo se volvió a plantear en primer lugar. a 249 . Y esto no es más que otra paradoja más. 1893.a observación: 46 47 48 49 Cfr. se convirtió en un modelo de la Histeria. etc. ESCENIFICAC IONES LA INVENCIÓ N D E LA HISTERIA más ofrece beneficios. pero esta relación de analogía 46 fue subrepticiamente desviada en los siguientes términos: en primer lugar. 1887. 1887. 215-244. un patrón de la histeria. 1887. 1881-1885. en tanto que protocolo experimental reglamentado.

al estilo Charcot. sobre el escenario. En tal manera esto era un instrumento que se podía modular. del instrumento hipnótico. del hombre-máquina soñado por de La Mettrie» 52 . ESCENIFICACIONES llamadas regiones motrices de la corteza cerebral con la médula>>. se libra de multitud de síntomas bajo su batuta y mirada) para afirmar una especie de capacidad todopoderosa de la hipnosis: «Lo que tenemos ante nuestros ojos se trata realmente. los estados "º Charcot. de cuya prueba supo sacar provecho cada vez y que nos parece en primer lugar. Otra analogia. 1887-1888. nada más . etc. al igual que a él. pág. y aquello que conseguía llevar a cabo. Morendo: a muerte. 1867. 1905b. discriminar) el cuadro sintomático. 340. Pero más bien como un director de orquesta. demasiado confuso en su calidad de «espontáneo». por otra parte. III. modificar en grado. la podremos. Charcot.) . según sus propias palabras. pág. uno a uno» 51 : simulacro. °' 2 Charcot. la hipnosis se convierte como en una vía abierta a la experimentación. a capricho del observador"º· El estado hipnótico fue así providencia para lo que se viene a denominar «patología experimental». destacaba a la hora de describir y extraer las consecuencias prácticas del instrumento. en toda su simplicidad. °' 5 Charcot. en Charcot. 0 251 . congela. pudorosos principios. Esto es concretamente lo que entendió muy pronto. 310. debida a Freud. A piacere. cit. incluso hasta cierto punto en sus características..250 0 LA INVENCIÓN DE LA H ISTERIA Entre el funcionamiento regular del organismo y las alteraciones espontáneas que acarrea la enfermedad. según las necesidades del estudio. Admitía. stringendo. y finalmente deshacerla de igual manera mediante sugestión»55. ante el público. Pero. La sugestión hipnótica. ciertamente. cotidianamente. es decir. págs.fagato. redisponer. y que insiste sobre ese punto fundamental: que la técnica de la hipnosis ofrecía a Charcot la libertad de intervención de un artista. OC. págs. iad libitum! «A esta parálisis que habremos hecho por vía de sugestión. ide un pintor!. Y es un hecho que Charcot modificaba intensamente a sus «sujetos». después volver a provocarlo. 468-469. OC. es comparable al arte de pintar. IX. entonces los médicos serán los patrones: puesto que la medicina será la única en poder «cambiar los espíritus y las costumbres junto con el cuerpo»53 . 349.. de hecho: es decir. pág. de las «fibras del haz piramidal» y demás «excitablilidades espinales»: un tejemaneje del que él mismo no conseguía desembarazarse54 . que la «patología experimental» no puede más que «imitar los síntomas» y solamente «hacerlos aparecer de forma aislada. quién sabe. por Leduc-Fayette. págs. 54 Charcot. del propio síndrome histérico. Cfr. una técnica «ideal» susceptible de redibujar (es decir. 6 ' Cfr. presumía de sus fantásticos logros experimentales (una cataléptica que. trabaja per vía di porre 56 : deposita (al igual que el pintor deposita su pigmento). pág. sí. Provocar un síntoma. 297-308. crescendo. pág. sin embargo. Cfr. 13. prodigios. 20. y de forma totalmente equivalente. éste no escondía lo siguiente. OC.. a piacere. a nuestro gusto. proyecta. Freud. luego suprimirlo. enmarca. valor figurativo: constituía. Charcot no obstante permaneció algo ambiguo entre lo que delimitaba metodológicamente. en el sentido en que Leonardo lo oponía a la escultura. °' 1 Charcot. (¿Pero acaso esto no se parecería a una definición. de la histeria. Apunto que en cuanto a La Mettrie. a voluntad. Charcot interpretaba la histeria. cuyas manifestaciones múltiples aparecen o se desvanecen. 337. Los metamorfoseaba en cuerpo y alma. La hipnosis tuvo por añadidura. que si el hombre es una máquina.. suple. Bien es cierto que fallaba al querer extraer una teoría de un tejemaneje neurofisiológico de hermosas «comisuras que enlazan las REPETICIONES. como mimetismo parcial de las afecciones orgánicas? Guardemos esto en un rincón de la memoria. Y. por una parte. El estado hipnótico no es nada más que un estado nervioso artificial o experimental. 53 La Mettrie. sobre un «material» totalmente entregado a él. rehacer o deshacer. absolutamente primordial: la sugestión hipnótica le permitía hacer. OC. 1980. 376-377. pág. escribe Freud. III. IX. retroversible. Gracias a esta técnica. esto era posible y exigfa una operación perfectamente idéntica.

Régnard. La hipnosis fue. sin tocar nada. miradas ftjas. el gran estilo de Charcot. tras culminar el experimento de una parálisis histérica: REPETICIONES. Hacer que se fijen en un objeto. Manos entre las manos. tal y como él mismo decía. 1887. 243. «se bañan en lágrimas». Véase. págs. Cfr. porque parece que la teoría se cumple cuando se tiene entre las manos el medio de reproducir los fenómenos mórbidos58 . 57 253 !iJ_ En ciertas circunstancias. llamado de Deleuze. Cfr. tactos sutiles. III. . «producir» toda la teoría. De aquí en adelante ya es totalmente suya59 .o Charcot. 458-462. cuerpos que brillan: los ojos de la sujeto se vuelven «vagos». Esquemas de trances hipnóticos. 58 a 70. Vistazos. pág. 136. y funciona: «Cuentan ustedes con una enferma muy 59 r. Cien métodos. Poderes. 373. poder finalmente «sostener».. ti 1 Poder reproducir todos los estados. De esta manera expresaba su confianza. Descubrimiento sublime. lconographie . IPS. signos sencillos. Bourneville. Per via di porre.252 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA del cuerpo histérico pudieron por fin ser «perfectamente dibujados y separados»57 • iPerfectamente! Charcot alcanzaba ahí lo sublime de un género. confianza. pág.. pág. «magnetizaciones en la cabeza». por lo general oblongo o luminoso. III. luego se cierran. Método ordinario. ESCENIFICACIONES '1 \ """' '-- M ANIPULACIONES -PRODIGIOS DE LOS CUERPOS La hipnosis fue todo un arte del contacto. podríamos reproducirla artificialmente. «se inyectan». lo que constituye lo sublime del género y de hecho el ideal de la fisiología patológica. poder inventar y verse siempre confirmado por los hechos. en esto. pág. caricias. tomo III. Ídem. ya está. Poder reproducir un estado patológico es la perfección. Pases. rozar de párpados. pura gestualidad de la maestría. 1887-1888. método llamado de Faria60 . . todas las posturas de un cuerpo-máquina. IPS. alguna varita mágica. 463.

pero que experimenta sentimientos afectuosos hacia el experimentador sea quien sea. «X . ESCENIFICACIONES a 255 ejercitada que se hipnotiza rápidamente: les bastará con ex tender súbitamente la mano sobre la cabeza. 3 14-335. IX. 218. . OC. Se volvieron a provocar todos loN sueños y todos los sonambulismos.254 a LA INVENCIÓN D E LA HISTERIA REPETICIONES. l)'nprCs une 1i holo3raphic de l'autcur. E incluso cadu uno de ellos ganó el más preciado de los tesoros: el amor. pág. Según una fotografía del autorJc Régnard. La predación ideal: una provocación de ternura. üi 2 ü 63 64 Ídem. Se hizo por tanto «reproducir». pág. Cfr. ¿No resultaba alentador? Más bien. III. pág. confesaba «no poder prescindir ya d<• ello» a causa de lo «cómodo» y «evocador» que le resultabu este procedimiento: «Cada vez descubro lo que busco m diante esta presión de la mano» . etc. dolorosas o no. Les maladies épidémiques de !'esprit (1887). no tiene sueños. (Freud. basta con malaxar los músculos contraídos o friccionar suavemente los músculos antagónicos. 192. 463. Breuer y Freud. en 1895. a vo luntad. 1893-1895. 19-20. los músculos flexores de los dedos y antebrazos. Ídem. págs.. caerá corno fulminada» 61 [70]. mediante otras «malaxaciones. Qué pr digiosa resultó esa ternura. con las puntas de los dedos. véase «percusiones». bellas-durmientes.. pág. 191. teniendo cuidado de no excitarlos más allá de una cierta medida. con el fin de no sustituir una contractura en la flexión por una contractura en la extensión 64• UN COQ HYP NO TISÉ .. incluso aunque antes hubiese sentido por él sentimientos de odio»63 . Cfr. tan compln ciente en dejarse fascinar como un pajarillo ante la serpienll• que lo rodeará para comérselo: la predación ideal [71-73]. Charcot.. las contracturas histéricas de todas las especies. qué importa. se las hacía turnarse constantemente entre ellas. 469. Resumiendo. dice que. una mujer histérica se dirige sin dudarlo hu cía su entera desposesión. Para hacer parar la contractura. )62. la sumisión hipnótica. IPS. cesar y volver a comenzar en otro momento: Mediante una suave fricción. en el sueño provocado. Augustine volvió a hacer maravillas. fricciones o simples presiones» hipnóticas. [Un gallo hipnotizado. págs. se determina una contractura artificial de los dos miembros superiores (lámina XIII] (74]. 71.

Les maladies épidémiques de l'esprit (1887). Régnard. Según unarfotografía del autor] ..l T e ATAL E p T 1Q u E PROCÍrnÉ POUR LA Pl\ODUCT!ON DE LA CATALEPSIE. [)'aprl's une photouraphie Je l'uu!cur.256 0 REPETICIONES.1prCs une p!Jotoaraphic de l'autcur. [Procedimiento para producir la catalepsia. 72. Les maladies épidémiques de l'esprit (188 7). . ET POUR 1\1\lENEl\ LA SOllNIAT!ON.i: T . Según una fotografía del autor]. 73 . D'. ESCENIFICACION ES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA 257 r¡I 11¡ p 1\ o e irn Í> p o u 11 F 111\ '~ e Es s E 1\ r. [Procedimiento para detener el estado cataléptico y para devolver el estado de sopor. Régnard.

Letargo.111 258 a L A INVENCIÓN DE LA HISTERIA REPETICIONES. FotogTafía de Augustine. Jconographie. Contractura artificial].. tomo III. .IJTRACTURE ARTIFICIELLE 74.. Hiperexcitabilidad muscular].. E. tomo III. HYPEREXCITAHILITÉ l\IUSCllLAIRE LÉTHARGIE CO". Régnard.SCENIFICACIONES a 259 Planche XIV. Letargo.. LÉTHARGIE Planche XIIJ. 75. [Lámina XIII. [Lámina XIV. . lconographie.. Régnard. Fotografía de Augustine.

permanece en esta situación [lámina XIV] [75) durante un periodo de tiempo bastante largo (nunca hemos prolongado el experimento más de 4 o 5 minutos). Fotogrnfía de Augustine. Pues sí. un virtuosismo y una moral del juguete.» 68 . las auras65 . pero fenómenos al fin y al cabo . passim. las crisis. l893-1894. III. rígido. sus distancias y sus tiempos de pose): -O bien totalmente rígida: «X. y etcétera. Delicada Augustine: manejar su cuerpo exigía casi el virtu osismo .( . 193. Guinon y Woltke. 278-288. los estigmas. Se presiona. . 67 76. IPS.. de los muslos y las piernas. se ordena y el efecto llega (. se ha vuelto a dormir. etcétera. Shaffer. )"''· Era también articulable a voluntad. pág. i. Todos ellos artificiales. Ídem. Así pues. pág.1i 1 1 CATALEPSIE '" Cfr. Charcot. un cuerpo-desencadenante. Puesto que el cuerpo histérico estaba dotado al menos de dos cualidades prodigiosas. OC... Todo fue apto para su reproducción . como diría Monsieur Loyal. Régnard. pág. Era. Laufenauer. y colocamos los pies sobre una segunda silla: el cuerpo. págs... etc. seguidamente friccionamos los músculos de la espalda.. (Pero ¿se han dado cuenta de que de esta manera.ll 1 111 1 1 . cuando no tenían lugar de forma espontánea.. ... los delirios. Apoyamos su cabeza sobre el respaldo de una silla. contracciones o resoluciones. ESC ENIFICACIONES LA INVENC IÓN DE LA HISTERIA Planche XV. tal y como se decía. sus diagramas. 1889. [1 261 11'1' ... /conographie . [Lámina XV. 192. Catalepsia]. tomo III. 189l a y 1891 b..260 0 REPETICIONES. ) El cue1po se puede colocar en arco [lámina XV] [76).. 68 Cfr..i. dotado de una increíble sumisión plástica (y esta sumisión fue también lo que permitía a Régnard puntualizar con precisión sus objetivos. por sorpresa. se volvían a provocar las mismas contracturas por las que ya cinco años antes Augustine había acudido a la Salpetriere para «someterse a tratamiento»?) . IX. 305.los acromatismos. se puede colocar una carga de 40 kilogramos sobre el vientre sin hacer que el cuerpo se doble» 67• -O bien totalmente flexible: «Dormimos a X . passim. no siempre: a veces ocurría que una misma fricción de piel hipnotizada podía tener efectos opuestos.. en primer lugar..

en el sonambulismo. En contramos aquí como el colmo del cuerpo-desencadenan! <•: ustedes tocan y el músculo. a imagen exacta del mo delo ya construido en otro momento para dar cuenta del alu que histérico. gran leclo1 de Comte. OC. IX. 1881-1885. Representación en un cuadro y en periodos. de «ponc1 6!J 7 ° Charcot. Se trataba de poner al día. las singularidades. experimen tar las morfogénesis. También es jugar con el motivo. pues. págs. la fiso nomía y gestos se encuentran ya dentro de unas relaciones cll' influencia muy constantes y retroversibles.. independientemente de todo el resto del cuerpo. Charcot. Pitres. en la Salpétriere. en un sentido.. ) parece( . 257. es decir.. por más pequeño que sea... Richer. la narración (supuestamente) exact11 del propio misterio de la conversión histérica. i:'. en la letargia. hasta en sus más mi nimos detalles. 4. especial mente. en estado cataleptoide». págs. Cfr. se contrae! Lo mismo ocurre con los tendones y los nervios 711 • Insisto sobre el aspecto verificador y sintáctico de esta pro blemática instrumental. (1891). FIG. Pero hacer un cuadro per via di porre no es solamente dispo ner unas series. En el sujeto in merso en la catalepsia. abordar la hipnosis S<' gún una auténtica sintaxis de elementos discretos. . Cfr. en fases. evocan do a Azam. ) reemplazar 11 la vista» 69 . 3· F iG . escribe Charcot. irespond<·. sobre la base del extraordinario fenómeno de la hi perexcitabilidad neuromuscular durante la fase letárgica. «el sentido muscular( . PINCELADAS -CUERPOS GALVANIZADOS Esta sumisión plástica permitió también una auténtica pint11 ra del fenómeno hipnótico mismo.. él solo. 2. 77. Lerons cliniques.. Se intentó. I. «Efectos de la excitación mecánica de algunos músculos de la mano de Marie-Louise F.G. OC. ESCENIFICACIONES a 263 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA FIG. 309-42 1. Toda una narración icónica de la catalepsia que al tema la letargia y luego el sonambulismo.. Un11 ley de los «tres estados». loN ojos se cierran. tal como decía Charcot. IX. pág. 253-323. Esto. Resulta destacablt• que ese modelo de progresión tripartita sea al mismo tiempo como la narración exacta de un traspaso de poderes de la mi rada al movimiento (la especie de «lenguaje motor» hipnótico). los ojos permanecen abiertos.262 a REPETICIONES.

figs. 78. Esta máquina de inducción tiene un aspecto '111·I. unido a un «aparato volta-faradaico». Éste se había armado de un «reóforo». 574. 1862a. pág. por ejemplo de miografiar cada inflexión muscular. en todos los 14 de agosto sentidos. las leyes «elementales» de la relación causal entre (•I simple contacto de un músculo y la contractura específica que s~· infería [77]. fue Duchenne de Boulognc. el propio Charcot se complacía en decirlo. Fue así como el mismo Charcot prescribió «el empleo de la electricidad estática en medicina. apelado a un contacto más exquisito que la simple fricción mecánica. págs. ortodoxo: Clau de Bernard había hecho lo mismo con respecto a los nervioH faciales de algunos conejos 71 • Había incluso. 38. Se de 1887. pues. 15.. profusamente. unas «pinzas eléctricas» extremadamente pre• cisas y lancinantes 72 • Pero el maestro de todo este género sintáctico. Cfr. había utilizado. 483-501. 316. véase por ejemplo el quasi reclamo de esa «máquina de inducción» propuesta en la Revue photographique des Hópitaux de Paris en 1874: Este aparato se compone de un imán de hierro a caballo ante los polos del cual gira un electroimán movido por dos poleas y una correa de transmisión. para la ocasión. y de do minar. Por otra parte. contracturas. 14-16. se obtiene el efecto máximo que se traduce en sacudidas insostenibles. puesto que la contrae ción de los músculos mediante el pequeño reóforo eléctrico revelaba «su dirección y su situación mejor que podría hacer el escalpelo del anatomista» 74 [22]. Una edad dorada (al igual que para la fotogwfía). 32-35. 144. estuvo. 1862b. y hasta de las «alteraciones de la fonación» 7!i. II. La especie de taller. para sus propias «contracturas ex perimentales». 15. un ingenio muy sutil que. 40-41. Le Monde illustré. dejémoslo. al separar ese contacto. La intensidad de las sacudidas se gTadúa fácilmente acercando o alejando de los polos del imán un contacto de hierro blando. Ídem. iun comercio!. permitía electrizar localmente la piel.>>76 -contando la Salpétriere desde entonces con numerosos «baños electrostáticos». o al menos pretendía curarlas de todas las «afecciones musculares». págs. Se trataba además de medir todo esto con exacti tud. suerte de pequeña industria de los 71 72 73 74 75 76 Cfr. pág. parálisis. «máquinas HoltzCarré» y todo tipo de métodos «galvánicos». 11 1 11 \1 . Procedimiento típicamente «experimental». 1858. Bemard. Duchenne de Boulogne pretendía curar a las mismas hístéri cas con sus pequeños reóforos. págs.REPETICIONES. Ídem. IX. donde se dispensaban en serie los precursores del El laboratorio de electroterapia electroshock. cuerpos.. etc. en esta época siempre lleno. la electricidad se convirtió en una panacea. págs. Duchenne de Boulogne. Toda una técnica se elaboraba. Cfr. Duchenne de Boulogne. Se elaboraban una industria. Vierge. Charcot. 711 -728. I. OC. combinó la electricidad con cien magnetismos posibles e imaginables. pero. el impulso del doctor Vigouroux [78] . ESCENIFICACIONES 264 O o 265 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA en funcionamiento» habría dicho Claude Bernard. bajo de la Salpetriere. y permitía así «ver dibujarse bajo el instru mento las más pequeñas radiaciones de los músculos» 7:1• Y esto fue para Duchenne de Boulogne el instrumento ideal de una «auténtica anatomía viviente».

y no sigo. muy «mejoradas» («Hemos sustituido en algunos experimentos el excitador olivario por una pequeña aguja implantada directamente en el músculo») 84 . Artaud. Cfr. passim. de la antropología criminal. Ibídem (la cursiva es mía). que es ella misma una ex· tensión reglamentada de evidencias clínicas. Una vez obtenido dicho resultado. 671. simplemente. pues. estimó. IX. passim. Porque la electricidad también es «un cuerpo. OC. OC.rcot. pág. 79 Duchenne de Boulogne.. Arthuis. Cierto que estimó haber aportado algo grande a la ciencia. OC. etc. tomo XVI. el cincelado de una cara. 362. a 267 . Bravo por la inocentísima crueldad de dos palabras en co lusión: «insostenible» y «gracia». del electroshock.. 133. su obra. de la ciencia del comportamiento. Todo dispuesto ante las inminentes tecnologías del test. hacíamos contraer un músculo del rostro. págs. pág. 81 82 83 84 85 Ídem. Pero estimó tal vez con mayor orgullo. Richer. el siguiente protocolo: «Con ayuda de los excitadores olivarios ordinarios de DuboisRaymond. 15. más allá de las problemáticas de la anatomía «en vivo» y de la terapéulica de algunos síndromes neuromusculares. como un telos. 45-47. Onimus. lám. IX. la gran preocupación. «responder a los desiderata del arte» 81.266 a REPETICIONES. Todo esto. V-VI (prefacio). al borde de ese golpe» 83 . concernía exactamente a una cuestión clásica de la pintura. pág. Ahora bien. Lenguaje de la piel y los músculos. 1872. al igual que Duchenne de Boulogne. que concluye. complicaban a pesar de todo el estricto protocolo iconográfico. 77 Montméja. Legras y Onimus. «ESTATUAS EXPRESIVAS» Lo que cuestiono es la extensión de una evidencia. etc. 1874. En resumen (por el momento). Duchenne buscaba en el estudio hiperdetallado de las reacciones musculares de superficie «las leyes que rigen la expresión de la fisonomía humana>>. 410. 250. suponiendo que éste estuviese orientado hacia una demostración de los prodigios intrínsecos del cuerpo histérico. se vieron. anteriormente evocada: la del alfabeto de las pasiones. 62. con sus láminas fotográficas. Charcot. Por otra parte. Retengamos aquí que Charcot estuvo muy lejos de ser insensible a esa virtud que tienen los músculos de «pintar de forma absoluta. pág. 1862a. la fisonomía se impresionaba. pág. 2. pues. buscaba. y a su cuadro sinóptico definitivo de los «músculos que las producen»80. el gesto la seguía. pág. el imán pegado a una superficie que ha sido lanzada del exterior de un golpe. Las prácticas de faradización. ESCENIFICACIONES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA gracioso y lo módico de su precio la coloca al alcance de le 1 dos los prácticos: la administración de nuestra revista puede• proporcionarla al precio de 30 francos77 . un peso. permanecieron no obstante en una especie de entredós metodológico. Constatemos finalmenl< • que Charcot. Duchenne de Boulogne. por supuesto. de Duchenne. retirábamos los excitadores y ya se podía tomar la fotografía>> 85 . mediante su acción aislada. una ley de la relación entre el «alma>> y su «expresión» a través de las más ínfimas variaciones de «la acción muscular». la especie de catálogo sintáctico del rostro que éstas intentan constituir. págs. 78 Cfr. buscaba. sigue siendo ambiguo.. Más allá de la evidencia experimental. 8o Ídem. con su análisis de las «expresiones primordiales» o bien «complejas». definir la «ortografia de la fisonomía en movimiento» 7D. pág. denomi naba <pincel eléctrico» a esa pequeña herramienta-milagro 11 la que anteriormente me refería como reóforo 78 • Evidenl(' mente. 1881-1885. vol. Como testigo. Cha. pues. 1887. Por una parte. 1862a. passim. Por esto es por lo que hablaba de pinceladas eléctricas. XXXVI. véase de la antropología. una expresión que les es propia>>82 • Charcot enseñó. el deseo debería decir. 1872. y siempre con absoluta sencillez. si puede decirse. a sus estudiantes de neurología toda esa «ortografia de la expresión de las pasiones» según Duchenne. en la <parte estética». en la Salpetriere.

Cfr.¡ ~. un cuerpo sumido en esta do letárgico.. . ' ~... XIII-XL.... de una propiedad suplementaria y sorprendente. 87 Cfr.. por ejemplo. 11 '·u.. Charcot. en unas prodigiosas series de cli· chés86 [79-81]. ~--. \:.. 1 79-80..... 11 lX --. En efecto... F ig. OC. Se trata de lo siguiente: un gesto «impreso» al sujeto hipnotizado induce de forma espontánea una iexpresión canco· mitante del rostro/ «Epifenomenismo». Contracción del esternomastoideo y contracción del frontal». págs. Binet y Féré._ coin1 ~ --. ' if:I: ~ . 3 8 '.:_. que va mucho más allá de la simple «plasticidad cataléptica» (con todos los miem bros guardando de forma fija la postura que se les «imprime»)87._. se denomina a esto. ESC ENIFICACIO NES ~}:L\f\COT. IPS..:. . en Charcot. 269 .~e-. «Letargo .... fconographie ..... ese cuerpo hipnolizado. Régnard. S! ·:'t Ahora bien.. 323-332.. /í 8 l. Gu.. V-IX.-. CEuvres.. Londe. III.. 355-377. 1887a.. _:... «Excitación de los músculos de la cara durante el letargo hipnótico». láms. o F ig. Bourneville y Charcot no se privaron ciertamente de demostrarlo repetidamente. págs. la esencial generosidad histérica p ermitía no abusar de tales trucos.268 LA INVENC IÓ N DE LA HIST E IUA REPETICIO NES. . •. tomo III. . reacciona ante el más mínimo contacto mecánico de forma exactamente análoga a como lo haría un sujeto «normal» inducido a una intensa faradiza ción.o. láms..~ . IX.. . Tiene incluso el don. tomo IX. J ~ Fig.....

«Estado cataléptico. Londe. Apéndice 17]. una de las mitades 88 &J 90 91 92 Cfr. Pl. . 434-447. Por el contrario.9 1• «Etcétera>>. 443. sí. dice Charcot. la cólera. La reacción del gesto sobre la fisonomía resulta manifiesto y se puede por turnos. ESCEN IFIC AC IO N ES «automatismo cerebral»88 . usted irá cada vez más lejos en el cuento de hadas de sus cuerpos-fenómenos. complete~ a 271 T . I893a. 91 (la cursiva es mía). XI Si conseguimos dar a los miembros superiores de la enferma una actitud expresiva. Charcot. págs. en Charcot. Pero es más que una prueba. dice incluso Charcot9°. Charcot. Y ofrézcanos ya la reciprocidad: ila expresión inducirá gestos y actitudes! 92 • Y redistribuya para nosotros todo esto según sus simetrías de selección. el ruego. pág. sus gestos se verán complementados por la expresión de la fisonomía. el ceño se frunce. forma canónica «de la que los artistas podrían con certeza sacar el mayor de los partidos» 89 [cfr. Londe. CEuvres. Así. Monsieur Loyal. Sugestión por medio del gesto: sorpresa». OCuvrc::. Albert Londe. describía con gran delectación ese prodigioso poder del cuerpo cataléptico: CH/\ HCOT. IX. para el neurofisiologista. ni más ni menos. ver dibujarse sobre el rostro de la enferma el éxtasis. inmediatamente aparece una sonrisa en sus labios.270 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA REPETIC IONES. es un beneficio. Ibídem. IX. IX. OC. tomo IX. OC. el desafío. que acompaña la publicación de sus cursos de unas hermosas láminas. otra vez él. con tan sólo modificar la actitud de las manos. 82. si uno de los brazos es colocado hacia delante con el puño cerrado y el otro llevando la mano cerca de la comisura de los labios. una suplencia: el sujeto. la tristeza. si acercamos las dos manos a la boca como en actitud de largar un beso. Prueba. sus territorios de elección: puesto que «el fenómeno puede ser unilateral y. está ahí como una «estatua expresiva>>. de que la expresión de las emociones es una pura cuestión somática. etc. tremendamente «sugerentes». pág. Ibídem. obtenidas por Londe [82-83]. una actitud trágica imprime un aire duro a la fisonomía. Al igual que los fotógrafos: «La inmovilidad de estas actitudes así obtenidas es eminentemente favorable a la reproducción fotográfica>>.

«Estado cataléptico. Londe. ESCENIFI CACIONES 1 l 273 T. en C harcot. fotografia de Augustine. IX. <Euvres. . tomo III.272 LA INVENCIÓN DE LA 1-!JSTEIUA CH!\RCOT.. Hemiletargo y hemicatalepsia]. HÉMl-LÉTHARGIE 83. tomo IX.. Jconographie. 1'11 11 . (Lámina XVI. REPETI C IONES. Pl. XIJ 1 Planche XVI. Sugestión por medio del gesto: cólera>>. ET HÉMl·CATALEPSIE 84. CEuvres completes. Régnard.

del espacio. Efectos de una «hiperestesia>> del sentido visual. pág.274 0 REPETICIONES. Fenómeno destacable: la histérica hipnotizada reali<P hasta el extremo todo lo que se le sugiere. espectacular. IPS.>>93. Por eso es mágico y prodigioso. etc. ESCENIFICACIONES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA 0 275 de la cara presentará una expresión de cólera y la otra la de una sonrisa. III. passim. Fotografía de Augustint'. se precipita en el abismo de los vértigos.. Cfr. foto 95 [85]. 111/1 111 . de un cuerpo abandonado a un daño importante de la vista. DESLUMBRAR Y DESACREDITAR -CUADROS VIVIENTES Planche XVII. [Lámina XVII. en las que se tematiza. con un obligado guiño [84] . CATALEPSIE PHOVOQUÉC: PAR mm LUmERC: VIVE Figuras impuestas.. variar hasta el infinito los tropos de esta acrobacia de la transferencia y de la conversión94 . reparto del que nos hace cómplices con una señal. ciertamente. Iconographie . se extasía en «doble» conciencia. eso era esta acrobacia. se ciega totalmente. Deslumbrada. Es decir. susurra o insinúa. que el cuerpo histérico se deja imponer toda la configuración de los repartos en los que su deseo queda aplazado. 1893-1894. La más mínima alteración de lo visible constituía para Augustine una catástrofe de todo su cuerpo. Su preocupación es la «simultaneidad contradictoria figurada plásticamente». su valor temporal de inmediato paso a lo ficticio: pues de esta inmediatez no nos queda más que una estructura dúplice. un antes-después [86-87]. tomo III. Pero estepasaje no se nos ofrece más que en el acto de pasar la página. Vean aquí a Augustine que posaba para Régnard hemiletárgica a la derecha. Régnard. casi cinematográficamente. 93 94 85. se podría haber hecho lo contrario. Schaffer. se la conduce a un gabinete negro y se enciende una lámpara Bourbouze de gran potencia. esa especie de catástrofe. hemicataléptica a la izquierda. 95 Ibídem.. Inmediatamente entra en estado cataléptico [lámina XVII]» y clac. 194. He aquí el tipo de sorpresa que Bourneville reservaba a «su» Augustine: «Tras haber despertado a la enferma. Y son numerosas las láminas. Y. en la Iconographie. el pasaje crucial. Catalepsia provocada por una luz intensa].

277 . pues. Se trataba. y con gran profusión. [Catalepsia producida por el sonido brusco de un tam-tam. el valor turbador que suponían para una histérica estímulos visuales muy variados. que un día experimentó. de reinventar el tiempo del trau· ma por medio de una ficción abrupta. Régnard. III. por tanto.adies épidémiques de !'esprit (1887). debería decir atrayentes como espe juelos: como esas bolas de cristal que.276 REPETICIONES. De volver a hacer re % Luys. D'aprCs uuc llltulo3rapl.. Esta barrera no supuso un obstáculo para la experimenta ción. 88. :(\ e ¡\ T ¡\LE I' s l E I' ll o J) l l"l u l T ¡. . Por supuesto. Jconographie..iie de l'autcur. Régnard. en tanto que sistema repre sentativo de estados en donde se recorta una temporalidad. tomo III. atraían o espantaban a una paciente sumida en estado letárgico96 • ¿Qué se intentaba finalmente llevar a cabo? Se trataba de inventar un instante. una histérica. según su color. Quiero decir que no sabremos nada de este pasaje como tal. permanecerán para nosotros únicamente como probación del acontecimiento: lapsus de la prueba (antes: esto. de refabricar esa potencia fulminante' del tiempo que experimenta. pág. Les rna/. Se probó. ESCENIFICACIONES LA INVENCIÓN DE LA J-LlSTElUA 1 86-87. Según una fotografía del autor]. «Catalepsia provocada por una luz intensa» y «letargo resultante de la supresión brusca de la luz».5. después: aquello).. no del ensayo. 28. lám. ¡ I' . 1890.\ ll LE. muy al contrario. D' u N T A M-T Hl.. s o N n ll u s Qu ¡. Las fotografías.

Me ha sido posible provocar los mismos efectos bajo una forma lo bastante interesante como para comentarlo ante ustedes con algunos detalles. De esta manera. volver a escenificar. 525-529. De donde la eficacia «experimental» de todo lo que pudo relacionarse con algo así como explosión. III. ESCENIFICACIONES presentar. Derecha: repetición experimental del mismo fenómeno por parte de Richer. Que se vuelve a provocar. del T. cuando súbitan1ente se produjo un ruido violento en la habitación vecina. Lande. Se utilizaban llamas de magnesio. una supuesta «primera escena». puesto que construían retablos. Apéndice 18]. Que el «golpe» experimental crease la actitud. Recordemos que salpétriere significa salitrería o fábrica de sal. sorpresa. Les maÚJ. shock. La dustuchia. 178. IPS. sorpresa desagradable. 304-305.97 . Y nadie se privó de provocar una y otra vez todos los accidentes de este tipo'º' [cfr. IX. eso era lo esencial. 279 . izquierda: Régnard. pág. «Catalepsia provocada por un ruido intenso e inesperado» (según una fotografía).) que es esto: la enferma muestra un gesto de miedo y se queda clavada en el sitio. 1881-1885. el de un gong chino por ejemplo. 262. fig. siempre. «luces de Dumont» y muchos otros ingenios extraordinarios98 : los médicos de la bien llamada Salpetriere99 se convirtieron con ello. pág.. maquinaciones.278 0 LA INVENCIÓN DE LA HIST ERIA 89. de golpe. es decir. 1893a. iy cómo se impresionaba! Caía en estado cataléptico. a espaldas de las actrices. Engaños. Charcot. en artificieros. Ruidos-milagros. Las seis enfermas mostraron un gesto de miedo y permanecieron en estado cataléptico en la misma postura en las que las había colocado el shock. y la actitud el cuadro. págs. etc. (N. págs. REPETI C IONES.. 90-91.dies épidémiques de !'esprit (1887) . catalepsias (88]. Hábiles escenificaciones. 100 >O! Régnard. 11 . OC. Cfr. Études cliniques. se volvía afásica. 194. Seguidamente se abrió la cámara fotográfica y sacamos un cliché cuya reproducción les presento hoyl!X> [89]. y yo les había dicho que les iban a hacer un retrato en un solo grupo. págs. unos auténticos retablos vivientes: Basta con sorprender al sujeto mediante un ruido súbito. se hacían explotar paquetes de fulmicotón bajo la nariz de Augustine. 1887. Seis histéricas se encontraban colocadas ante una cámara fotográfica. (1881-1885). y ya saben lo desagradable 97 98 99 Cfr. Ensordecer a las histéricas resultó igualmente eficaz. Golpes de gong y hop. Cfr. Richer.

INDUCCIONES. -'# a !' . pág. hacia una quintaesencia plástica del síntoma. ICONOOA. «Catalepsia provocada por el ruido de un diapasón» y «sopor con conlTactura artificial». es decir. siempre. ESCALADAS. ~ '. lámina XXXIII.. y con seguridad. El mismo Londe lo confesó en cierta manera: «Aún no hemos encontrado el valor clínico de esta actilud particular en cada uno de los sujetos. Régnard. reuniendo un gran número de pruebas de este tipo seguramente llegaremos a resultados interesantes» 1º2 • Como un permiso de gratuidad experimental. ·!I' 1 90-!H.280 a REPETICIONES. Nouvelle lconographie. es conducir a la histérica. pero relevado por la sabia metodologia expectante. 1' ll l T 1' 1. pero puede que exista. Contractura de la lengua provocada por la frecuencia de un diapasón. 1893a.APHI F. cada vez más. 1.' l'I ~ 92. Así 1o2 Londe. JI.. ..:e Uo r lhl'lu rl CONTRACT URE DE L A L ANG U E PROVOQ U E E A L ' ETAT D E VE ILL F CHE Z UNE llYSTER IQ UE P AR R E FLE X E AURICULAIR E ~ F C ~O} !" l »V I> T 1 t ' ! )1 .. Contrnctura de la lengua provocada en una histérica en estado de vigila mediante reflejo auricular]. (1889). PL a 281 X: XXlll. .. «TRANSFERENCIAS» Movimiento vertiginoso del afán de escalada experimental.. /conographie. Laufenau er.-: J1til11tiffi. una llamada a experimentar siempre. siempre de forma más visible.. Inducir fue la gran palabra de esa práctica de la repetición: inducir.. 90. tomo III.111 I' í ~1Q\OI ) ¡. ESCENIFICACIONES LA INVENCI Ó N DE LA HISTERIA NOUVELLE T. . [T.

282

0

LA !NVENC lÓN DE LA HISTERIA

REPETICIONES, ESCENlFICACIONES

pues, para ello se llevó a cabo una escalada de las mediacio
nes, técnicas, ingredientes, estratagemas, y cada vez de forma
más sutil. Todo un arte del hacer visible.
Sorprender (deslumbrar, timpanizar) se hizo enseguida in
necesario: bastaba con excitar, impresionar, todo lo impondc
rable que resultase la impresión. Y, e n cuanto a la histérica, SI'
convocaron todos los sentidos. Tan sólo haré un resumen.
Primo, simples diapasones: resonancias exquisitas:
Hago sentar a estas dos histéricas sobre la caja de resanan
cia de ese glueso diapasón. Desd e el momento en que hago
vibrar el diapasón, pueden ver cómo caen inmediatamenlc
en estado cataléptico. Detengamos las vibraciones del diapa
són: caen en estado de sonambulismo. Hagamos vibrar de
nuevo el diapasón, la catalepsia vuelve a aparecer. Este hecho
curioso, descubierto por el señor Vigouroux, ¿se debe a la ex
citación de la sensibilidad auditiva o a la de la sensibilidad en
general? No lo sabemos 103 [90-91].

Si no lo sabemos, excavemos, induzcamos un poco más:
coloquemos un diapasón de vibración sol-3 próximo a una
oreja izquierda histérica; ¿qué obtenemos? Que, si la joven
nos saca la lengua, ésta se desviará irresistiblemente del mismo
lado y permanecerá así, contracturada, «dura al tacto, hinchada, amoratada( ... ) entre 55 y 80 segundos» 1 4 (92].
Secundo. Se desplegó también todo un arsenal de contactos
magnéticos, que los experimentos de Burq, en 1850, habían colocado a la orden del día de la ciencia oficial 1 5• Charcot formaba parte de esa comisión científica, nombrada en 1876 por
Claude Bernard y encargada de verificar los hechos de magnetismo alegados por Burq. Estos hechos fueron, pues, verificados, confirmados. Posen un imán sobre un brazo histérico
totalmente anestesiado: extraños pinchazos, luego ... irecupera todos sus sentidos! Pronto bastará con un pedazo de metal
neutro; pronto bastará con el «contacto a distancia>>. A esto se
le denomina «metaloterapia». Ahora no queda más que encon-

º

º

103

Charcot, OC, IX, pág. 294.
w4 Laufenauer, 1889, pág. 205, láms. XXXIII-XXXIV.
105
Cfr. Charcot, OC, IX, págs. 213-252, 265-271.

0

283

trar la singularidad del «poder metálico» adaptado a cada
caso, puesto que cada histérica, como ocurre con los colores,
tiene su metal preferido. Augustine: iel oro!; vocación por el
adorno, evidentemente 106 . Se colocaban, pues, muchos napoleones de oro sobre los cuerpos histéricos, la puja iba de
los 20 a los 1.000 francos de oro exactamente ... Y la histérica,
cubierta de fino metal, como un ídolo Crisóstomo, volvía a
encontrar, con grandes gritos, todas sus sensibilidades, es decir, el puro dolor al más leve contacto ... 107•
Siguieron variantes: placas portátiles para una «metaloterapia permanente», pedacitos para encajar entre los hombros,
en los puños, en el corazón, etc. 108 ; «metaloterapia interna>>,
bajo forma soluble, «y se aumentan las dosis progresivamente. No damos ningún otro medicamento» 1 9 •
No obstante, de prodigio en prodigio, la utilización de los
metales y de sus diversos magnetismos reservaba algunas, no
decepciones, todo lo contrario, pero digamos que contraprodigios:

º

una barra imantada se acerca a medio centímetro de la parte
anestesiada de un brazo, por ejemplo, y a fin de evitar con total seguridad todo contacto entre Ja piel y el imán, se interpone entre los dos una hoja de papel. El primer efecto que siente la enferma es una impresión de frío en la parte de la piel vecina al imán; pero entonces, ya hay rojez en la piel; un
instante después, renace la sensibilidad en esos puntos en los
que se ha producido la impresión de frío y donde se ha manifestado la rojez. Si entonces se examina la parte simétrica de Ja
piel del lado opuesto, se ve que dicha parte se ha quedado anestésica, en lugar de sana, como estaba anteriormente 110 .

Prodigio territorial, prodigio morfogenético, prodigio de
las simetrizaciones. Charcot admitió que la aplicación de metales no cura el síntoma, pero lo despla;:¡¡, 111 • Lo admitió, es cierto.
10 i; Cfr. IPS, III, págs. 132-133, 137, 141 , 143; Charcot, OC, IX, páginas 234, 396, etc.
107 Cfr. Charcot, OC, IX, págs. 220-221.
108 Cfr. Bourneville, 1880-1906, 111, págs. 89-91 y figs. 1-13.
1m Charcot, OC, IX, pág. 245.
110 Ídem, págs. 230-231 (la cursiva es mía}.
111 Cfr. Charcot, 1887-1888, pág. 117.

l.,,

~---~

284 []

REPETICION ES, ESCENIFICACIONES

LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA

Pero, habiéndolo admitido, inmediatamente se fascinó ante
el misterio de los desplazamientos. Menos ante la naturaleza
del fenómeno que ante una cartografía de los trayectos. Bautizó este misterio como «transferencia», qué coincidencia
- luego volvió a empezar, y a mayor escala, con convocatorias, llamamientos imperiosos, con «inducciones» de otras
«transferencias» cada vez más admirables, puesto que lo gratificaban de mil extrañas formas 112.
Pero mil formas inducidas, admitidas, mil formas bajo sólo
una, ipor fin!, la gran forma por excelencia, manipulable, medida, «escenificada»; la estructura representativa de las escenificaciones, en adelante canónicas, de la experiencia.
Tertio. Se intentó rematar la reproducción y la maestría experimental de las singularidades histéricas induciendo formas, e
incluso contenidos, de los delirios. ¿Cómo es esto posible? El
contenido de un delirio, foo es acaso lo indeducible por excelencia y, a fortiori, lo ininducible por excelencia? Pues bien,
no, dice Charcot.
¿Cómo fue esto posible? Ahí se encuentra todo el secreto de su magisterio, término providencial de la transferencia,
en el sentido freudiano, puesto que designa no solamente
lo absoluto de una autoridad moral, doctrinal, véase más
allá, sino también esos preparados farmacéuticos de antaño
a los que justamente se atribuían unas virtudes «soberanas».
Ya Magnan se había divertido en producir en los perros
«alucinaciones y ataques epilépticos» inyectándoles esencia
de ajenjou 3. Claude Bernard había emborrachado a sus pequeños conejos con éter, para probar ciertas hipótesis sobre
la «patología del sistema nervioso» 114. Se terminó, pues, por
reinventar sobre este modelo, en la Salpétriere, ebriedades y
vértigos histéricos.
Primero se probaron ciertas inhalaciones, con el objetivo
de interrumpir los ataques convulsivos; respecto a esas inhalaciones, decía Charcot, al principio, «nos parece racional
proponer el ensayo en las actuales circunstancias. Primero

teodremos recurso al éter, luego al nitrito de amilo si el primero llega a fallar, y no dejaremos de mantenerles al corriente de los resultados que hayamos obtenido»ll5 . Ahora bien,
veamos lo que tenemos aquí: éter y nitrito de amilo detienen
realmente coreas y espasmos, pero, otra vez de nuevo, el síntoma se despÚl<JJ,, se «transfiere», se transfiere en este caso en el
tiempo, pasa a una fase ulterior del ataque «clásico»: se induce
un delirio, «un delirio parecido a aquel que observamos durante las series de ataques: locuacidad, confidencias involuntarias, alucinaciones, modificaciones diversas de la fisonomía,
etc.»116 •
Como por azar -por el azar de la «transferencia»- en
este caso casi siempre se trata de locuacidades y de delirios de
contenido sexual: el éter provocaba que Augustine «moviese
suavemente las piernas y la pelvis» contando con todo lajo de
detalles sus violaciones y sus amoríos, mostrándoselo todo a
Bourneville: «Es así», le «confiaba», «como se hacen los niños» 117 ... ¿y qué respondía Bourneville? Prometía más que nadie a todas las demandas (las de Augustine y la suya propia) sugiriendo a la chica sentar todo eso por escrito; «tras reiteradas
instancias» confesaba 118, Augustine parecía resignarse, coqueta,
y refrendaba largas confidencias en las que confesaba, ella, soñar con otros hombres, con revoluciones, con fugas lejos de la
Salpétriere; se confiaba «por entero», eso parecía, pero:
«f.S. He terminado de decirle todo lo que usted me ha preguntado e incluso más; le hablaría más abiertamente si me atreviese; pero temo que sea a la vista de todo el mundo» 119 •
Augustine sentía que estrados, anfiteatros y cámaras fotográficas también comportaban, pese a las «primas de seducción», una cierta crueldad de show-business. Epoca sin embargo, dice Bourneville, «en la que era bastante fácil de manejar» 120 [cfr. Apéndice 19].
De esta manera se convirtieron, esas inhalaciones de éter,
de cloroformo, en lo cotidiano, digo bien, de Augustine;

11 9

Charcot, OC, I, pág. 402. Cfr. IPS, II, pág. 130.
IPS, II, pág. 158.
Ídem, pág. 161.
IPS, III, pág. 188.
Ídem, pág. 189.

1~0

Ibídem.

11s
1l G
117

11

~ Cfr. Charcot, OC, IX, págs. 228-229, etc.

113
114

Cfr. Richer, 1881-1885, págs. 328-329.
Cfr. Bernard, 1858, I, págs. 75-97.

11H

O

285

286

0

REPETICIONES, ESCENIFICACIONES
LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA

siempre, cada vez más, la joven novicia toxicómana lo reclamaba, a voz en grito, volaba, escapaba por los pelos a las sobredosis.
El 3 de marzo, respiró 125 gramos de éter. Desde ese día
hasta el 8 de marzo, malestar, extrañas ideas en su cabeza, etc.
Ayer noche, de siete a nueve, 17 ataques epikptiformes seguidos
de 8 ataques histero-epilépticos. Al despertarse esta mañana
se encontraba, decía, como borracha 12 1.

Le invadieron neuralgias faciales. Entonces, le inyectaron
morfina 122 . También se hacía un gran uso, en la Salpetriere,
de todos los bromuros (alcanfor, etilo, potasio, sodio) 123 • E incluso del humo de tabaco 124 , del que puede que recordemos,
dicho sea de paso, el papel que desempeñó en el embrollo
transferencia! de Dora 125 . Pero dejemos eso ahora.
Recordemos mejor nuestras propias ebriedades, no nos olvidemos aquí que la ebriedad se provoca para que no cese.
Numerosas histéricas murieron eterómanas, alcohólicas, morfinómanas.

LA RETIRADA DE LOS DELIRIOS

Pero la ocasión brindada era demasiado buena. Quiero decir la ocasión iconográfica, teatral. Combinando la hipnosis
con inducciones de todo tipo (inhalaciones, inyecciones, y
me olvido de algunas) se consiguió llegar a una auténtica dirección del delirio y de su forma de acluar. Dirigir a la actriz,
isin que ella se dé cuenta!, ésta es, pues, la finalidad de la finalidad para un director de escena que se sueña a sí mismo
como deus ex machina ...
Fue sobre todo el doctor Jules Luys, en el hospital de la
Charité, quien se convirtió en el hábil artesano, debería decir

121

IPS, II, pág. 160.
Ibídem.
123
Cfr. IPS, I, pág. 10; IPS, II, págs. 46, 55, 78, 81; IPS, III, págs. 35, 67, 83.
12
~ Cfr. É loire, 1874, págs. 102-105.
125
Cfr. Freud, 1901-1905, págs. 68-69, 82-9 1.
122

en el jefe de cocina, de los delirios de «Esther», su caso predilecto; aderezó mil tres recetas a base de esencia de tomillo, de
polvo de picea, de coñac, de «agua corriente», de «pimienta
ordinaria», de hinojo, de valeriana, de anís, ajo y cebolla, más
algunas hojas de rosas; pero también de tabaco, hachís, agua
de colonia, sulfatos de espartano y de atropina, clorhidratos
de morfina... Así, vemos a Esther (ya que cada uno de sus delirios fue capturado en cliché), según la sazón, reír o llorar,
bizquear, dilatarse totalmente, vomitar, contraclurarse, entrar
en éxtasis, buscarse pulgas imaginarias, aterrorizarse, dormirse pacíficamente, dejar de respirar, con terribles migrañas,
emborracharse, caer en un estado totalmente estupefacto (tal
es la acción, sí, del «agua corriente»), risueño (la pimienta),
lascivo (el hinojo) -y me detengo aquí, de forma totalmente
arbitraria 126 [93].
Algunos intentaron en esta ocasión negar todo factor de sugestibilidad psíquica, quisieron revelarlo como una pura dialéctica de la sensorialidad 127 • Pero esto era de alguna manera
enriquecer doctrinalmente, si se me permite decirlo, ser más
«charcotista» que Charcot. Porque Charcot no se mantuvo totalmente firme en su esfuerzo por despsicologizar la hipnosis.
Charcot, suprimiendo hipnóticamente una parálisis, terminaba por admilir que «es acluando "sobre el espírilu" como se
curan esas parálisis» 128 • Reparen en la prudencia, en la inseguridad de esas comillas.
¿Por qué? Porque ya estaba claro que la eficacia terapéutica de la hipnosis, el problema radica en esto, quedaba como
algo para poner entre comillas. «Queda mucho por hacer»,
decía Charcot, «por reglamentar clínicamente las aplicaciones terapéuticas de este medio, por precisar las indicaciones y
las contraindicaciones» 129 •
Y, a la espera de un «reglamento» siempre diferido, laterapéutica consistió en experimentar, y la experimentación en
reforzar la visibilidad: así pues, volver a provocar un ataque (su
espectáculo, ante todos, en el anfiteatro) podrá constituir, nos
12
¡;
127
128
129

Cfr. Luys, 1887, passim.
Cfr. Guinon y Wo ltke, 189lb, págs. 46-51.
Charcot, 1887-1888, pág. 374.
Charcot, OC, IX, pág. 475.

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LA INVENCIÓN DE LA HISTERTA

REPETICIONES, ESCENIFICACIONES

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93. Luys. «Emociones» inducidas mediante estimulación del olfato. Les émotions diez les sujets en état

d'ltypnotisme (1887).

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sale de su roca estéril. Ídem. págs. 130 Charcot. 192. el artificio de la Repetición. «de alguna man ra un medio terapéutico» 13 Así pues. volviendo a iniciar la fascinación por su propia cuenta 1:i:i (94]. sugeridos. 11.. el sujeto hipnotizado pertenece por completo al fa. pág. 162-163. 37. lám. En este estado de fa. /conographie . Si no dirigir totalmente ataques y delirios. a alguien a quien al «fascinador» le resultaría difícil concebir que no se tratase de él mismo 134 [96]. Esquemas de trances hipnóticos. pág.. Así pues. Entre ellas serán preferibles las jóvenes. o se la hace mirar la punta de sus dedos. 1887-1888. totalmente recto. Primero conviene elegir a su sujeto: hay pocas mujeres a las que se pueda hipnotizar. dice Boumeville. como dicen los especialistas. 264-376.. pág. hay que someter a su sujeto. téchne: todo un arte. 194. Pero iremos más rápido y con más seguridad si tomamos una histérica. Algunas son grandes lectoras de novelas. º. pág. tal y como ya he destacado. 180. son más sensibles. sino volver a tratar la histeria. (EL ARTE DE l'ASCINAR) Imponer una forma requiere técnica. Lo esencial tal vez no era tratar. un tempo. «al menos modificar su marcha mediante procedimientos diversos» 131 . puesto que. hacerse con su mirada: Y fue así como Augustine enviaba sus besos. e incluso. III. págs. 173. 132 IPS. apropiárselo.scinación. Imponer una «marcha>>. la enferma no hace nada para parar los choques y se caería directamente sobre su cráneo si no la retuviese una ayuda. volver a hacer. el sujeto le sigue a todas partes. XVIII. el sujeto cae de espaldas. Carroy-Thirard. 189lb. pág. 41. al delirante pensamiento histérico. Ídem. 94. Augustine «experimenta sentimientos afectuosos hacia el experimentador. para un destello sin sorpresas. . tienen un carácter al que no le falta un cierto sentimentalismo: se las prefiere a aquellas que son brutales. 131 133 134 135 Ídem. BourneviUe. Método clásico. una simple técnica de reproductibilidad. se agacha si usted se agacha. pero sin apartarse de sus ojos. con sus caras bien calibradas. tomo 111. al menos que esa persona venga ella misma a llevar a cabo las maniobras necesarias y. y gira bruscamente para volver a encontrar su mirada si usted mismo se gira.. unu catarsis instrumental. más impresionables. Cfr.scinador y rechaza violentamente a toda persona que venga a interponerse. Cfr. Guinon y Wolt:ke. de una sola pieza. EL ESPEJUELO Se mira fijamente a la enferma. incluso existen algunos hombres con los que esto resulta de lo más fácil. Gilles de la Tourette. Hay que empezar por elegir a su sujeto: Ha llegado el momento de dar a conocer a nuestros lectores los procedimientos de los que nos servimos en la Salpétriere. Este expe1imento debe realizarse con la mayor precaución. 1891-1895. toma forma. sea quien sea>> 135 . hacerse con úz mirada del sujeto por medio de sus ojos. Desde ese momento. 1981. separada cien veces en lascas.290 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA REPETICIONES.. Como una materia que. una forma. una vez más. ESCENIFICACIONES 0 291 dice Charcot sin demasiadas explicaciones. francamente lascivas y licenciosas 132 Después. Si usted avanza bruscamente. pág.

puede que menos donjuanesco que Régnard. (1890). sin embargo. a excitarlas con ayuda de distintos procedimientos». Luys. fascinaba a sus histéricas con un auténtico espejuelo. Catalepsia de grupo por medio de un espejuelo. . Gravísima seducción. XI. 137 138 Régnard. Planche XVIH . Kierkegaard.. lám. 138 [95]. etc. Ella no sabe que tengo esa imagen suya. 362.. fuese el que fuese el lugar en el que me encontrase» 136• Dialéctica. 3 1 r. los cuerpos fascinados le pertenecían por completo. agravada. 1887.. Sugestión]. 247. no se equivocaba. pese a su gran velo negro. de la transferencia. pág. Luys.. Catalepsia. [ella] caía hipnotizada. 287. pág. Jconographie . Luys. ).. CATALEPSIE SUGGESTJON 96. Que cree manejar los hilos (la mayor parte de las veces.. se convertía en pareja principal. Resumiendo. colocado sobr el velador de su tocador fotográfico. pág. habiéndolas sumido en estado cataléptico. Régnard.. 1843. [Lámina XVIII. «persuadida de que yo tenía sobre ella un poder particular. Fotogrnfía de Augustine. Lefons cliniques.137. se consagró a «pellizcarles la piel. pese o gracias a su retiro. Me he hecho con esta imagen en absoluto misterio y de este modo le he robado su corazón. El fotógrafo. y en eso consist' exactamente mi superchería. .. en ocasiones .292 a LA INVENCIÓN DE LA HISTE!UA l. ESCENIFICACIONES a 293 confiesa Régnard. tomo III. 95. 1890. REPETICIONES.

se alejaban.. Bourneville.. pájaros. vuelve a extender sus brazos. parece intentar atrapar al animal imaginario. Es /. repito. un ritual de trance. Esquemas de trances hipnóticos. pág.294 a REPETICIONES. dibuja el simulacro de una serpiente y muestra un aire asustado: al momento la fisonomía de X. Ídem. o bien incluso lo que se denomina un bamboleo. Quiero decir en la imagen.» «¿Qué más ves?» «A la Virgen. Se pone de rodillas y se la interroga. para pasar entre ellos.. ha sido expulsado fuera del marco. cada uno simulaba. «¿Qué ves?» «A Dios. a fin de que se calme"º· Etcétera. tomo Ill. se tira sobre la cama. ese baile que debe saber dirigir un animador. cae hacia atrás como una masa (un ayudante la recoge e impide que se haga daño). danza lenta y solemne.a especie de darl(fl que el experimentador habrá estado obligado a ejecutar también él para conducir a su pa· reja. con volver a cerrarle los párpados). algo se habrá olvidado aquí. III. empujando violentamente las sillas colocadas a su paso. mediante el destello de un cuchillo. 194. como en el acto de un beso.. toma una silla para aplastarlo. que sin embargo se cuenta. casi. el beso de Augustine [96]. tiene la mirada extraviada. t .. señalando el parqué... repleto también de ese «automatismo» prodigioso del cuerpo cataléptico gracias al cual.. que enlaza los cuerpos. quiere aplastar al animal que la asusta. 14-0 101J IPS. cada uno mostraba al otro cien objetos extraordinarios. en una especie de representación teatral.. Si alguien intenta captar su mirada. a tal o cual figura.. Sus movimientos son tan violentos que estamos obligados a volver a colocarla en estado letárgico (para eso basta. e) El experimentador simula el gesto de un animal que corre: X . pues. un arco iris sobre su cabeza. pero algo habrá quedado denegado... Hay un hermoso resplandor tras ella . empuja todo. luego abre los ojos. según esta minuta de sesión: e) El experimentador se adelanta bruscamente hacia ella. 195. cada uno se olvidaba simulando. toma la mirada y. 97. o bien un vals. Imaginen. . la fisonomía cambia y se coloca en armonía con la ac titud».. d) El experimentador capta su mirada y se aleja.» g) El experimentador cierra sus párpados.. lucha. expresa el terror. y el deleite amoroso se dibuja so bre el rostro [lámina XVIII]» 139 • Magnífico.. pág. lo sabemos. Yo creía que no había más que un J esús . le empuja. sus párpados están muy abiertos. por ejemplo . Vuelvo a esa lámina XVIII -la «sugestión» de Augustim'. irrealizado. Así: «Posamos el índice y el corazón sobre los labios. «según laª' titud que se imponga a la enferma. serpientes [97]. rojo. j) Se le enseña el cielo mientras se le unen las manos. Me imagino una pavana. y cada uno jugaba. en el que nuestra pareja gira sin fin alrededor del punto sutil. y busca al experimentador original.. Como una danza muy simbólica... ¿y cómo atraía a su peón al paso de su voluntad? Cautivándola.. Jconographie. blanco . hay un montón.. a dos asistentes que se adosaron uno contra el otro.. los gestos que le hagan ej cutar. ESCENIFICACIONES a 295 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA PAVANA OCULTA Pero hay algo que queda sin decir. Los cuerpos se atraían. El comentario que ofrece Bournc ville está repleto de «tomas» y de «modificaciones» de la mi rada de Augustine. [98] . con un aire amenazador: X .» «¿Qué aspecto tiene?» «Tiene las manos juntas . apartando con un sorprendente vigor. busca mientras ríe. La enferma camina hacia él. Algo. puede ser. hay una serpiente bajo sus pies. un maestro del juego. ¿cómo llamarla de otra manera?.

más que de forma absoluta. [Alucinación provocada.5 __ _ HALLI:ClN/\TION PROVOQUÉE . pero pude hacerla levantar de su asiento pidiéndoselo en varias ocasiones. es decir. Duchenne de Boulogne. Por supuesto. ESCENIFICACIONES · -. mis nombres» (que conoce). Charcot trató de no existir. Hubiese sido hacer imagen del riesgo seguro tomado por un médico en el acercamiento transferencia! del cuerpo histérico. Trató de no existir más que por el magisterio. en la transferencia. Así pues. Mientras ella se encontraba en estado de sonambulismo.296 a LA INVENCIÓN DE LA HISTEJUA REPETICIONES. es decir. Dos mímicas-tipo de «lady Macbeth» (cmeldad). Ahora bien. (1862). No tengo la pretensión de hacerle ver y leer por el epigastrio. pude. dirigiéndose a la actriz.. y ustedes ven que a 297 99. solicitándola. por el nombre propio. D'aprh uce photo3rapbie de l'1uteur. sin embargo. Todo esto es lo que no muestra el encuadre fotográfico de la lconographie. Régnard. aquel que otorgaba a los síndromes de su cosecha. Según una fotografia del autor]. Les maladies épidémiques de !'esprit (1887). le dije que se sentase a esa mesa y escribiese «mi apellido. aquí la imagen detesta ese acercamiento en el que. en primer lugar. lo que exige de ella. hacerle hacer algunas cosillas. 98. Mécanisme de la physionomie humaine.. se fundamenta y se constituye.~ ~- ~-:_¿-¿. . Expresiones inducidas eléctricamente. como un imperativo categórico del deseo histérico. Porque hubiese sido escenificar el riesgo tomado por el director de escena cuando está obligado a subir al escenario para precisar.

isí!. el nombre del director de escena en letras gran des sobre el cartel. éxtasis.298 a REPETICIONES. bajo una sencilla «sugestión verbal»: campesina (ordeña su vaca y rehúsa las insinuaciones de Gros:Jean. proponiéndose «mostrarnos que el furor homicida de lady Macbeth estaba atenuado por el sentimiento de piedad filial que había llegado a recorrer su espíritu.. iAvancemos! iAh!. que se obstruya tocio paso y acceso a la piedad. Hoy nos quedan. en el momento en que había encontrado un parecido entre Duncan y su padre dormido») 144 • En cuanto a la pasión dramatúrgica de Charcot (también gran lector. Y. 144-194. o su hocico y su pelaje. 145 146 147 Duchenne de Boulogne. sirváis al mal de la naturaleza! Ven aquí. de dondequiera que. OC. pág. y queriéndose como tales. pág. etcétera 145 • Paul Richer confesó su tentación de «llevar el experimento aún más lejos» 146. creo que cuanto 144 141 142 143 Charcot. 1862a. pág. algunos pequeños thesauri de una auténtica gestualidad teatral. Pilres. la enferma afirma ver y sentir perfectamente su pico y sus plumas. asomarse a gritarme: «iTenlcl iTente!» 143 • (Y Duchenne ni siquiera temía la complejidad del papel. su odioso proyecto descomponiendo un poco. que el agudo cuchillo así no vea las heridas que abra. 14 1• Ahí está. infatigable citador de Shakespeare) y de sus discípulos. Duchenne de Boulogne. el mismo William Shakespeare.. 1881-1885. más tarde»). noch(' espesa. con una expre sión de crueldad. Cfr. págs. que no se alce un natural escrúpu lo compasivo que venga a detenerme. ha bía constituido su repertorio apelando al fénix de los drama turgos. tres intensidades eléctricas que determinan tres estilos del mimo. invi sible esencia. Cfr. religiosa («se pone enseguida de rodillas»). láms. etc. ven y cúbrete con el más negro humo del infierno. 965. ricas? Duchenne de Boulogne. 728. mientras que agarra cada vez más fuerte su seno criminal. Shakespeare. se mantuvo en la misma longitud de onda. aunque su cuerpo trataba de no compar cer. 1862a. pues. a 299 . estoy herido . No obstante. por lo demás muy convencional (convención que ha de volverse a cuestionar). en tres grados distintos» 142. 14 7• Richer hizo interpretar a sus afanosas actrices todos los papeles. 169-183. habla y responde a las preguntas que se le hacen.. y recuerden. pág. 1891. el director de escena eléctrica. págs. 194. y se la ve entonces ejercitarse en reproducir las conductas de dichos animales. junto con las series fotográficas. Sus «experiencias electrofisiológicas representadas mediante la fotografía» nos ofrecen como ejemplo a una «lady Macbeth. espíritus que agitáis pensamientos homicidas! iMu dad mi sexo! iY de un extremo a otro llenadme de implaca ble crueldad! iQue se espese mi sangre. su músculo «piramidal de la nariz». asombros.. ni a interponerse entre el afecto y él! iAcudid a mis pechos de mujer. tomad mi leche y convertidla en hiel. desprecios y lloros. general del ejército («pásenme mi catalejo .. OC. pág. 174. Richer. quinta escena: iL!egad. apasionadamen te. 293. aunque «iah!. a tra vés del manto de la noche. oh vosotros ministros sanguinarios. cura (y «su voz es de una suavidad melosa y lánguida»). a que flaquee en mi Ji roz propósito.. 11. etc. en perro.. Ibídem. e incluso actriz («Yo. COLMO DEL TEATRO Pero ¿y el texto? rn1 texto de los papeles? rn1 autor de loH delirios inducidos? ¿Qué sentido se les insuflaba a las hist. acto primero. 11-VIII. etcétera. mostrando una suave contención a no resistirse: Se puede igualmente transformar a la enferma en pájaro. sin parecer darse cuenta de lo que hay de contradictorio en el hecho de un animal que se sirve del lenguaje humano.. 11. mucho. de permanecer al margen del escenario. 81 -821. y que sacan partido del famoso «automatismo cerebral» de los sujetos en estado de hipnosis: cifras figurativas. mohínes. »). amenazas. vean [99]. ESCENIFICACIONES LA INVENCIÓN DE LA HISTElUA los ha escrito sobre esta hoja de papel: «Charcot {Jean Martin)» . figs . IX. isí!. sin embargo.

300

a

LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA

REPETICIONES, ESCENIFICACIONES

más corta es la falda mejor queda. Siempre es demasiada. Una
simple hoja de parra. Dios mío, es suficiente»)l48 [cfr. Apéndice 20].
Confesémoslo: fue con esto con lo que la Iconographie
photographique de la Salpétriere consiguió dejamos mudos ante
la belleza de ciertas imágenes. En las que la luz también parecía tomar parte en el papel, como materia intrínseca al drama. Un poco como la parte imposible de calcular del tacto de
Régnard. Consagrada a los afectos [100]. Albert Londe, más
tarde, tal vez comprendió esta connivencia de la actriz abandonada a su papel y de una cierta emoción en la visualización, aunque no fuese más que en la escenografía, a menudo
improvisada, de las fuentes luminosas; él, aplastó sistemáticamente a sus histéricas, entre el escenario (más bien un zócalo)
y una luz ostensiblemente neutra, rencorosa del misterio, del
gran misterio teatral de la catalepsia [101] ...
Un momento, vuelvo a esa pasión dramatúrgica, devoradora, de los médicos de la Salpetriere, a ese querer hacer interpretar todos los papeles. Esto me parece crucial. Esto tiende ya a
satisfacer, en todos los sentidos, las paradojas de comediante
y sobre todo de lo que Artaud llamaba «un atletismo afectivo» 149, mucho tiempo después de que Diderot quedase boquiabierto ante el actor Garrick que pasaba a toda prisa,
como en escala, de cualquier tipo de afecto a otro 15 º.
Pero sabemos a qué conclusión escabrosa quería llevarnos
el «primer interlocutor» de Diderot: «Acomodados a demasiadas cosas», «demasiado ocupados en mirar, en reconocer y
en imitar», los cuerpos actores son los menos sensibles, los menos
«afectados en su propio interior» 151 , tienen tan poco de alma,
que no ... Ahora bien, en un cierto sentido es a esa conclusión
a la que los neurofisiólogos de la Salpetriere habrían deseado
conducimos.
La histérica declama tan bien.
Pero, entonces, de las dos cosas hay que elegir una: o se
«compadecía>> realmente bajo su papel ___¿y acaso no es cier148
14

100. Régnard. Sugestiones «teatrales» {de la contractm·a, de la «declamación», del «temor», del
«terror»). Jconographie.. ., tomo III.

Ídem, págs. 729-730.

ª Artaud, OC, IV, pág. 125.

º Cfr. Diderot, 1773, pág. 1022.

15

1 1
5

Ídem, págs. 1008-1009.

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LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA
REPETICIONES, ESCENIFICACIONES

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DU GRAND HYPNOTISME
101. [Sugestiones por mecüo de los sentidos dmante el periodo cataléptico del gran hipnotismo].
Londe. Lámina fotográfica del artículo de Guinon y Woltke para la Nouvelle Jconographie... (1891).

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DU GRAN D HYPNOTISME

304 LJ LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA

to que su propio padecimiento parece poco consistenlc·l1
O bien representa como un mimo, totalmente desprovista d< 1
afecto (aunque de gran virtuosismo); entonces, el dolor qtH•
clama en otras ocasiones, ¿no podria ser también nada má~
que un mimo?
Resumiendo, la experimentación hipnótica no habrá he
cho más que ahondar aún más, en la tentativa de comprendCI'
a un sujeto histérico, la cuestión del sujeto de la simulación. So,
bre todo porque las histéricas de la Salpetriere habrán «teni·
do tanto éxito» al interpretar los papeles que se les sugirió,
que habrán perdido, para la ocasión, algo así como una ere
dibilidad elemental de su sufrimiento. Habrán «tenido tanto
éxito» como sujetos de la mimesis, que habrán perdido todo
a ojos de sus médicos, convertidos en directores de escena de
sus fantasmas, en tal que sujetos de la aflicción. He aquí otra pa·
radoja, menos clásica y tremendamente simple, de la actriz.
Una paradoja que creó una buena conciencia, e incluso
una conciencia estética, también un alma noble, para las tragedias experimentales de algunos cuerpos-autómatas. La tragedia, como encuentro de las convenciones (en sus actitudes),
y como esquema neuromuscular (en su producción).
Se dice de las heroínas trágicas que están desgarradas: el
odio o el amor, el amor o el padre, etc. Pura metáfora. Yo
digo que Charcot llegó al colmo de lo teatral en el sentido de
que buscaba que la metáfora tomase cuerpo. No sólo inventó terribles tensiones entre varias histéricas, colocadas por ejemplo
sobre un mismo escenario, escudriñando un síntoma a su
gusto (al de él, Charcot), «transferencia», de cuerpo a cuerpo152, sino que también les inventaba esa especie de desgarro,

mediante atracciones hipnóticas contradictorias:
Mientras la enferma está sumida en sonambulismo por la
fricción del vértex por medio de cualquier objeto, se presentan dos observadores que, sin ninguna resistencia, se hacen
cada uno de ellos con una de sus manos. ¿Qué va a pasar?
Enseguida la enferma, con cada una de sus manos, oprime la
de cada uno de los observadores y no quiere soltarles. El especial estado de atracción existe a la vez para los dos; pero la

REPETICIONES, ESCENIFICACIONES

enferma se encuentra de alguna manera dividida por la mitad. Cada observador no obtiene más que la simpatia de una
mitad de la enferma y ésta opone la misma resistencia al observador de la izquierda cuando quiere tomar su mano derecha, que al observador de la derecha cuando quiere tomar su
mano izquierda15:i.

LA REPETICIÓN IDEAL
¿Por qué la hipnosis fue realmente para Charcot «lo sublime del género y el ideal de la fisiologia patológica.>> ?154 . Porque hacía coincidir el elemento, virtual, de una representación
con el elemento actual de un avenimiento del síntoma. ¿Un
avenimiento significante por lo tanto? Sí y no. En todo caso:
«el ideal convertido en hecho».
O, en otros términos: la exacta, quiero decir también fuerade-acto, repetición de una <primera vez»; Charcot defendía «una
fiel reproducción» del «choque local» 155 , mediante el cual
nombraba al traumatismo en la histeria, al acto.
Casi, casi la irrupción de ese acto pasado «en persona». Su
alucinación en toda su crudeza, gesticulada, en una sencilla
sugestión para recordar. Un teatro del retorno de la memoria, es
decir, igual que se dice de las llamas, tal como se lee en Shakespeare, « Yet here's a spot... », «Siempre hay una mancha ... iFuera, mancha maldita! iFuera he dicho!. .. iDang! Una, idang!,
dos: iVaya, ya es hora de hacerlo!. .. El infierno está en sombra... »156, y lo que sigue. Ahora bien, mientras la misma lady
Macbeth reiteraba notoriamente su crimen y su culpabilidad
de esta manera, un pequeño médico colocado a su lado, en la
sombra, decía: «iEscuchad! Está hablando. Voy a anotar
cuanto sus labios dicen, para que así yo pueda tener confirmación de mis recuerdos» 157 .•.
Y ciertamente el médico se encuentra ahí para compartir
totalmente ese abrupto regreso de la memoria en «su sujeto».
15 :i
151
155

156
152

Cfr. Charco[, 1887-1888, págs. 137, 375.

157

Richer, 1881 -1885, pág. 663.
Charcot, 1887-1888, pág. 136.
Ídem, págs. 113-114.
Shakespeare, OC, II, pág. 1000 (Ja cursiva es mía).

Ibídem.

LJ 305

306

a

REPETIC ION ES, ESCENIFICACIONES
LA INVENCIÓN DE LA HISTE!UA

Como compañero, como actor de la transferencia. Y como figura del Maestro. Es también por esto por lo que necesita
más que la significante deposición del avenimiento (su toque
hipnótico, per via di parre); le hace falta además la maestría de
reproductibilidad de esa deposición (es decir, su teatro, él mismo reproducido, repetido, en los protocolos fotográficos).
En la Salpetriere, esa maestría de las repeliciones ya se vio
muy instrumentalizada, y obtenida desde entonces de manera casi ideal, sobre esos cuerpos histéricos convertidos en una
especie de instancias representativas casi transparentes, en
tanto que estaban, dichos cuerpos, privados de resistencia.
Consentimiento. Véase el prodigio ejemplar de la denominada «escritura sonambúlica» : para el paciente, «todo tiene lugar en el cerebro», dice Charcot, nada más; el paciente actúa sin extraer acta, si se me permite la expresión, de la efectividad de esa actuación; toda la efectividad revierte en el
dueño del sueño : puesto que posee, él, todo el poder sobre
la materialidad, sobre la configuración final del acto; en resumen, sobre lo escrito. Se plantea un problema: si la escritura tiene un sujeto, ¿de quién se trata en ese caso? 158 [cfr. Apéndice 21].
Sí: cuerpos privados de resistencia. Por otra parte es exactamente así como Freud definía el «ideal» en cuestión de esa
técnica de repetición que es la hipnosis: «La forma ideal en
la que los recuerdos resurgen por medio de la hipnosis se
debe al hecho de que la resistencia se ha suprimido totalmente» 159.
Como una coacción a colaborar, en cuerpo y alma, a las
«sugestiones», desiderata, véase a los deseos, del práctico.
Más allá de Breuer, que daba cuenta de la alienación histérica con los sencillos términos de «estados hipnoides» 160, Freud
cuestionó la relación de realidad y representación en la hipnosis.
¿Cómo? Indicando en primer lugar esta cosa tan sencilla, que
la supresión de las resistencias, la sumisión, el abandono total
del sujeto hipnotizado, son signo de una dialéclica amorosa.
De un encanto.
158

Cfr. Cha.rcot, 1892-1893, II, págs. 126-129.
Freud, 1914b, pág. 109.
im Cfr. Breuer y Freud, 1893-1895, págs. 8-12, 201, etc.

159

Freud describía el proceso hipnótico como el «abandono
amoroso total» 161 de un sujeto frente a un «maestro» tan investido de poder, de magisterio, que llegaba a tomar lugar y
posición del Ichideal, idel ideal del yo en persona!, y es sobre
todo por eso que falla la propia prueba de realidad (no, yo no
soy realmente ni pájaro, ni serpiente, ni cura, ni siquiera actriz.. .) frente a las exhortaciones del hipnolizador 162 •
En esta ocasión, Freud trazó una línea, de puntos pero inamovible: que iba de estado amoroso a hipnosis, luego a estructura grupal y finalmente a neurosis 163 . Partía de la hipnosis,
aquí como amor, allá como taumaturgia, casi siempre como viokncia164. Una cierta noción del arte, entre encanto y crueldad.

ROZANDO EL C RlMEN PERl' ECTO

Una gestualización del fantasma, o más bien de la connivencia entre el fantasma histérico (convocado hipnóticamente) y
un fantasma de escenificación (convocado como tema experimental), una gestualización de los fantasmas se encuentra
fatalmente con los fantasmas de la muerte, de la agresión, del
hacer pedazos.
¿Qué es la geslualización, bajo hipnosis, de un fantasma de
agresión mortal? ¿Es un simulacro de crimen o es un crimen
(puesto que el sujeto hipnolizado se obnubila totalmente bajo
esa «prueba de la realidad»)?
Tan sólo indicaré que esta cuestión, la cuestión del crimen
hipnótico, se quedó anclada en todos los espíritus después de
que la conferencia de Charcot en la Académie des Sciences,
el 13 de febrero de 1882, actualizase, y a partir de ahí pusiese
en boga, las práclicas de hipnosis. También es a partir de ese
momento cuando empieza toda la historia de las rivalidades
entre la Escuela de la Salpetriere y la Escuela de Nancy, de
Charcot contra Bemheim 165 .
Freud, 1921 , págs. 138-139.
Ibídem. Cfr. págs. 140-141; Freud, 1925, págs. 35-36.
163 Cfr. Freud, 1921 , págs. 174-175.
164 Ídem, pág. 108. Cfr. Freud, 1925, págs. 23-24.
lfi5 Cfr. Veith,- 1-965, págs. 236-237; Ellenberger, 1970, págs. 617-634;
Chertok y Saussure, 1973, págs. 61-84; Miller, 1975, passim.
!fil

162

a 307

pág. siempn• : sexo (seducciones. págs. 1886. puede ser. en ese momento. 513. protocolos. de todo un «cuerpo médico»..¡. No obstante. págs. Estas medianerías se noH muestran ya como un indicio. y el «expc rimento» (. de veintisiete años. Escalada en todas direcciones: la «imagen» de la histeria. se consagraron sin saberlo al strip-tease y. relativa a esta cuestión. 1891. muy sutil y eficaz en el corazón de la propia metodología experimental. Fue un deseo indeciso.. ALMA NOBLE. Gilles de la Tourette. procesos verbales siempre increíblemente puntillosos. toda su desgracia. 45. una rivalidad tal. la hipótesis de un deseo del Maestro . se hubiera abandonado igualmente fuera de los experimentos de la hipnosis») 170 [cfr. el encanto se vuelve violación. 6-13. Cfr. pues. su «personalidad». Richet intentaba hacer aclamar «iViva Gambetta!» 168 a una bonapartista hipnotizada 169 y Ballet también Cfr. 1981. estrictamente hablando..308 0 REPETICIONES. para ver) crimen.. activista en la lucha contra el golpe de Estado de Luis Napoleón Bonaparte. pertinente simetría. por último. 231-280. en cierto sentido. arsénico ficticio. un deseo que no se atrevía a decir su nombre. nunca lo h mos querido negar 16C'.r al límite. no dejan de evocar la misma lógica del Marqués de Sade. fundamentaba la cuestión del sujeto simulador al esbozar. En Nancy. Apéndice 22]. en el siglo XIX -y seguramente todavía nos quede algo hoy en día. la angustia. en Clermont-Ferrand un jovencísimo profesor de filosofía. etc. y sicm pre se enconaba en dos circunstancias: concurrencia de los pro tocolos experimentales y dictámenes divergentes en los gral\ des procesos criminales (el caso Chambige en 1888. «desprovista de peligro» Hi7 • Pero entonces tiene lugar un pasa je muy. ¿Violada bajo hipnosis? Un poco consentidora al menos («Según mi opinión. 279-528. 1887. Pero ¿de qué? De un pasajt· muy sutil y muy eficaz que la hipnosis saca a la luz: y en el que. sobre dos temas. 168 Léon Gambetta (1838-1882) fue un abogado nacionalizado francés. alzaba un hilo de voz. Idem para el hipnotismo: Charcot entraba.. el caso Bompard en 1890: sexo y sangre). medir no podía tratarse aquí más que de for<JJ. atenta contra la integridad: no está. 1934. del T) lli!J Cfr. ESCENIFICACIONES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Ahora. Carroy-Thirard. decían los médicos con razón. 49. Ahora bien. MONOPOLIO DEL ESPECTÁCULO El deseo de los médicos de la Salptfüiere habrá sido. una carrera experimental en donde la escalada de las relaciones. desde 1890. 531. lfüi practicaba la escalada experimental de la repugnancia y del horror. Un movimiento del alma noble también. Ahí está. principalmente. Hace falta buena disposición. se encona ba. págs. violaciones) y sangre (crímenes). la imagen vulgarizada de la histeria fue la que produjo. Cfr. en el pequeño panteón de una Hi? 17 º Babinski. 0 309 . pero para certificar con Charcot que la total sumisión hipnótica era imposible. como si nada. una discreta llamada a una autocrítica del experimentador: «También de forma inconsciente. La hipnosis altera al sujeto. 11 . pág. como si de alguna manera se alucinase a sí misma. nosotros mismos le habremos sugerido ese recurso a medios ilícitos al darle una orden que es incapaz de ejecutar de otra manera>> 171• Bergson reavivaba aquí la cuestión de los límites de la actuación hipnótica. y este pasaje consiste en apasionarse por una hipotética medición de esta alteración. si no toda su perversión. iVer hasta dónde!Y es así como las rivalidades teóricas de Bernheim y Charcot adoptaron el ritmo infernal de una carrera de obstáculos. En París.. Entre escalada (moral infantil del juguete) y prudencia (una deontología. se deleitaron con los peores detritus. «crímenes de laboratorio»: pistolas sin cargar. cometieron lo que se denominó. sin edad). págs. o más bien el movimiento de rechazo y de desviación de un aumento de la angustia. Ballet. etc. la que ofreció Charcot. Ahí se encuentra ya toda su perversidad. 171 Bergson. una mujer que se hubiese ofrecido a un hombre durante o después de una hipnotización. los sujetos de Bernheim firmaron reconocimientos de deudas totalmente exorbitantes. (N. Azam. 1887. Este debate duró años enteros. lo apunto como de pasada.

al no haber hipnotizado jamás «personalmente» a ninguna enferma. págs. ardientes en ofrecerle sobre un escenario lo que sabían que él deseaba ver. No entro en este embrollo. su «suposición de saber».. etc. 1892-1894. pág. 1970. a continuación: el repudio masivo. la capital de los vendedores de arena175 • En contrapartida. por supuesto. caballero. 33.aquí. se revela. Foveau de Courmelles. Se sabe que Charcot entusiasmaba a su «público». 1886. venga.. 1890.. Ellenberger. sin embargo evidente. ESCEN IFICACIONES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA «Biblioteca de las Maravillas» 172. 175. Guilla. pág. ya citada177 • Y ahí. pág.. 246. ahí.. Prefacio a Azam. pág. «las histéricas se prestaban voluntarias a los experimentos para hacerse irrteresantes» 18 y él. pág. los «accidentes histéricos graves sobrevenidos tras una hipnotización practicada por un magnetizador en una barraca de feria pública» 182 .. se constata que los magos o magnetizadores de la época se pusieron a hacer alarde de la seriedad de la prestación. iingrato!. pág.. en voz alta y clara. passim. 1887. Para Charcot. Ellenberger. cualquier cosa» . para demostrar claramente que no había trampa. (N del T. 181 Ídem. 181 .. con sus lecciones de los martes. como de una fatal «tercera carrera>>. pág. 174. 1955. por ejemplo. de los magne- º 173 178 Gilles de la Tourette. al pensamiento puro de los cuerpos. menos por sus ideas que por el celo de sus propios colaboradores. 177 Cfr. 1893. 165. véase abusado. pág. con argumentos publicitarios del tipo: «Según los experimentos del prof.) se vio atraído por la filosofía y la psicología. Hahn. o incluso al pensamiento del pensamiento . a plena luz de una atracción de feria: es decir. de los escamoteos y de la feria de monstruos. Aquí no me importa más que constatar ese soplo de culpabilidad que pasaba a pesar de todo a través de las escaladas experimentales de ese lugar señero de la medicina. ordénele algo. Recíprocamente. etc. ahí.. 175 El «vendedor de arena» es una figura del folclore francés. . simplemente. págs. 174 Cfr. Guillain. Parece que en un cierto periodo de su vida. Cfr. véase de los «peores atrevimientos» 178 • El factor de culpabilidad se conjugaba en femenino: se acusó a la filosofía. que los discípulos infligieron al Maestro tras su muerte. porque presiente. sí. irrgenuo. pág. Bergson. Además. una capital de las falsas apariencias. de «fallo ligero». al haber siempre delegado esta función en los asistentes. sí. Adelantándose aquí a las críticas murmuraciones 176: como la propia alegación de «prudencia>> por parte de Charcot. Cfr. págs. ilas había creído! . Gilles de la Tourette. fuera de sus internos en Medicina. comparable a nuestro «hombre del saco». histeria y la hipnosis.ción! En contrapartida. a 311 . Como en el circo. 165-176.. 141.) 176 Cfr. motor de la transferencia. que en gran parte no era médico. 86. usted. Charcot (. 85. y esto ya es decir mucho. 1886. Y además. en todo caso. 1955. pág. 1886. El zapato aprieta cuando una modalidad estructural. La ética psiquiátrica se habrá rehecho y se habrá incluso reforzado un poco: se enjuiciaron. 1888-1889. 247-256.in. aunque desplazada.. 1893. Charcot.in. pág. 1955. se entra en la guerra de las responsabilidades: Charcot se habrá visto «superado». con la que se amenazaba a los niños para que se durmiesen. Entonces eligió. Freud. a unos colaboradores 179 pertenecientes a disciplinas filosóficas . corre el rumor de que Charcot sigue sin mancharse las manos.. 180 Ídem. y otros casos parecidos 183 . 179 Guilla. etc. cuando un auténtico saltimbanqui viene a tomarse por el propio profesor Charcot. se habló de «imprudencias de su vejez».31 Ü a REPETICLONES. una mímica sincera de la prudencia deontológica. 10. por el estudio del mecanismo íntimo de las funciones cerebrales. 62. desconocida para él pero absolutamente legítima. Delboeuf. Mucho más que museo (así lo percibían todas las gentes de letras). rn3 Cfr. 147. porque entrevé la Salpetriere como la alta esfera de la magia. 1970. 1894. passim. passim. En otras partes se habla de circunstancias atenuantes. que la Salpetriere puede enseñarle cosas nuevas sobre su propio oficio.. Se hizo de todo para negar el papel histórico. 298-320. momentáneamente. Se burlaron del interés de Charcot en relación con la 172 Cfr. una depreciación: ivulgariza. llegaba irrcluso a irrvestir a cada espectador con poderes de la especialidad sobre los sujetos hipnotizados 173 : «Mire. 182 Charcot. una palabra. Charcot prestaba de esta manera. fuera de la medicina. Charcot en la Salpetriere» 174 . Y es aquí donde aprieta el zapato. Delboeuf.

cómo ofrecía espectáculos y prestaba la palabra? ¿Cómo dominaba su feria de hipnosis? Escuchen ya como muestra un íntimo camelo: . quiere reinar de aqui en adelante como Señora ab soluta y celosa de sus derechos. de Mesmer a Braid (excluyendo en todo caso a Braid). puesto que sólo ella es capaz de aplicarlo conveniente y legítimamente. Charcot. 150. mejores sentimientos: una manera de denegación. para el sujeto puesto en juego. y era algo totalmente justo. 1887b. III. parecen indicar que las prácticas hipnóticas son suscep tibies de determinar alteraciones nerviosas permanentes.. IPS. con r .312 0 REPETICIONES. Una lección clínica de Charco!. IX. etc. pág. He de confesar que no me desagrada aprovechar la ocasión que me ofrecen para declarar en voz alta que. pues. sí. pág. principalmente en Italia. Derechos. tal y como se cree tal vez demasiado habi· tualmente (.. en mi opinión. en justa respuesta. Y no dejó. que. (. prometía Charcot a unos oyentes sin duda totalmente expectantes. ni mucho menos. Con mis mejores deseos. pero. 102. para esta demostración. 283. ¿Cómo? Se habrá arrogado un mo· nopolio: Ustedes me piden que exprese mi opinión respecto a la~ medidas restrictivas tomadas recientemente en Italia. OC. dicho sea de paso. pág. págs. «esto está totalmente implantado y les ofreceré el espectáculo uno de estos días» 188.) En nombre de la ciencia y del arte.. Charcot su barraca. ¿Hay que deducir de ello que la experimentación debe prohi birse? Esto sería admitir que existen verdades que no es bue 1'11 .. ) Se puede admitir la experimentación en los hombres. Y fue así como la ética de la precaución terapéutica habrú llegado a reafirmar su rigor. no obstante. 1 1111'1 EL EXHIBIDOR DE COSAS PASADAS ¿Cómo dirigía. Charcot 186 . no tiene nada que deba chocarnos. de reasegurarse por medio de un lo-sé-pero-sin-embargo: Los hechos recientemente observados.11 111 no que se conozcan. 1887-1888. en estos úlLimos años la medicina ha finalmente tomado definitivamente posesión del hipnotismo. 187 18 8 Binet y Féré. siempre inocentes. 621. 11 . 479-480. 1970. Ellenberger. ya sea en las investiga· ciones fisiológicas y psicológicas: en este campo recientemente conquistado. !ación a las representaciones públicas de los magnetizadores. numerosos enfermos o estudiantes se someten a ello voluntariamente 187 . Es una práctica de alguna manera cotidiana: en los laboratorios y en los hospitales. pág. celos. ESCENIFICACIONES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA 0 313 tizadores de feria. las prácticas de hipno tización no son. para resumir 18.. en efecto. asimilándoles a «auténticos enfermos» que no contaban con más que «el amor por lo extraordinario»: por las histéricas. ya sea en los tratamientos de los enfermos. como el famoso Donato. la obligación de la ciencia de hacer-espectáculo: «Esto» -la hipnosis como «fiel reproducción» del traumatismo-. Charcot.1 1 11·1 184 IK!i 18 fi Cfr. 113. Prudencia. Y es que. rechazar formalmente toda intrusión. Brouillet. en la urgencia del interés científico por dicha cuestión en el siglo xrx 184 • En otras partes se denigró a todos los precursores. la supresión de los espectáculos de ese tipo es algo excelente y per fectamente oportuno.'i.

11 . pág. instigador de los actos (el 192 193 19 1 ' 195 Babinski. 84. convocaba todas las «transferencias» consagrándose él mismo a la pantomima de los síntomas ante su público 19 ". Charcot habrá utilizado.314 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA REPETICIONES.. » 194 • ¿Hacía falta entonces poner buena cara ante su propio mal? En cierto sentido. Y todos estaban interesados en esta atracción. pág. II. 201. a una Mujer del pasado. 1890. se despliega con la gracia de los paños alrededor de un rostro que ilumina la sangrienta desnudez de sus labios. augur (maestro del tiempo). de los que diecisiete. como un modelo. semejantes a unas extrañas piedras. a 315 1'[1· 1 11 111' 11 111 J. más o menos hagiográficas. disfrazadas pese a ellas con sombreros de plumas. 1900. Y los cuerpos. una atracción de las enfermedades nerviosas. ofreciendo su gar· ganta a los espectadores asistentes. Cfr. algo así como una auténtica «sensación». sí. de un diagnóstico. Parkinson o cualquier otro. toda su complejidad». OC.. unos senos alzados como si estuviesen repletos de una leche eterna. 54. Las lecciones de los martes estaban estrictamente «organizadas de manera que incidiesen especialmente en ofrecer la imagen de la clínica cotidiana. de piernas bruñi· das que guardan la sal de la mar primigenia. etc. Charcot habrá abierto por tanto la vía a una atracción. el carácter de colección del campo hospitalario (el «museo patológico viviente») para reunir un estilo de la transmisión del saber. En lo cual hacía muestra de las virtudes del actor. pues. 1922. no lo olvidemos. son importantes de alguna manera. 111. fácilmente reconocibles. pág. Y o traigo. de un nombre propio. contorsionándose. ESCENIFICACIONES Ningún cartel les ofrecerá el espectáculo que van a ver en el interior. se traía al anfiteatro tres o cuatro mujeres con corea o histéricas. original e ingenua. la punta mirando al cielo. no son dignos de esa mirada que sale de la carne feliz. dice de los grandes acontecimientos de nuestras temporadas de teatro. «a clientes de Charcot muy molestos con la desaparición de un signo o de un reflejo. Foveau de Courmelles. Reize. justamente. Daudet. pág. Ídem. Vean cómo ya en el cuadro de Brouillet aparecen todas esas representaciones de antaño. no olvidemos ni el encanto ni el consentimiento: «He visto». 269 («Le phénomene futur»). Debove. un éxtasis de oro. por ejemplo. mucho más controlable que la enloquecida trepidación de todo un cuerpo. su mismo pensamiento clínico: imagi- nem belli. como los pobres restos de un concepto. no. declara Daudet. Prefacio a Charcot. y los ojos. de la policlínica imaginem belli con todas sus sorpresas. 1887-1888. Y Charcot no sólo incitaba los síntomas como a un mimo perpetuo de sí mismos. de una sentencia que revoloteaba por encima de sus cabezas. puesto que no existe actualmente ningún pintor capaz de darle esa sombra triste. propio para «ejercer una agradable influencia sobre el espíritu de sus oyentes. sobre el estrado. además de todas las del auctor: autor (maestro y garante de las formas). pág. Guillain. tiene un cuerpo. pág. 139 1. que sabían eran particularmente apreciados por el sabio : "¿Qué va a pensar con esto? iYa no se interesará por mi caso! ¿Qué cara pondré de aquí en adelante en su consulta?" . Una crítica de arte. Al acordarse de sus pobres esposas calvas. pág. desplazándose entonces las discusiones y medidas hacia el temblor coloreado. estaban ahí. sino que además los inspiraba. 33. Cierta locura. los maridos se apiñan ante él 189 • Es el espectáculo del exhibidor de cosas Pasadas. iun no sé qué! que ella denomina su cabellera. En lugar de un vano vestido. [cfr. de las lecciones de los martes190 [102]: una «reina de las histéricas» desfalleciendo. pág. Ellenberger. cuando Charcot daba una lección sobre los temblores. tal como se 189 l!JO 191 Mallarmé. mórbidas y marchitas. Cfr. en esa época... viva (y preservada a través de los años por la ciencia soberana). Dialéctica de incitación a la forma apropiada. escribe Babinski en el prefacio a su primera publicación 192 • Citando en él «al mismo Profesor». para una conciencia en lo sucesivo estética de la patología. 1970. Apéndice 2]. Imaginen que. sin que supiesen nada de ello 191 • Dense cuenta por otro lado de que una pedagogía que utiliza las proyecciones fotográficas tenía con qué constituir. 1955. sobre todo de aquellos que tienen la ambición de hacer nuevas exploraciones en el tan atractivo campo de la neuropatología» 193. casi.

de donde: reconducción en º º ° Kierkegaard. Negada (por supuesto. mientras que usted no lTiunfó . págs. sin moralismos. Daudet.Nunca la he visto... Falsas apariencias ante las pacientes. no se acordaban de nada. sin embargo. milagro. finalmente. digo bien milagros.¿En qué lugar se encuentra ahora? R. Se dice que el sueño vuelve pesados los párpados hasta el punto de cerrados: dendría mi mirada sobre ella un efecto análogo? Sus párpados se cierran. y en la que él no creía y creía (por un lado positivista y sin embargo fascinado por su propia eficacia) en su encanto milagroso. P. por ejemplo.jamás las había visto. ante la imposibilidad de encontrar otra palabra. 1843. un saber-hacer de la hipocresía. Charcot!»}1 99 . interno del servicio)? R. Ahora bien. Y. 1892-1893.puesto que sabía que quería usted encerrarme. III. págs. Ella no ve que la estoy viendo. Sanador que. Charcot decidió. «pese a todas mis reconvenciones». al mismo tiempo.. como si dijésemos. como me horrorizaba comer. una dialéctica de seducción en la que la histérica sentía y creía que él lo sabía todo sobre sus sentidos.» Es el propio Charcot quien lo destaca. por ejemplo. pág.-En absoluto»). Lyubimov. pág. dialéctica de maestría. contenía toda una enseñanza. reunía todas las figuras de la omnipotencia. 226. la histeria como «gran forma». 507. Cha. usted es el Sr. y. pero he oído hablar de ella. ESCENIFICACIONES auctor es aquel que. pero tiene sensación de ello. Cuando me di cuenta de que usted era el jefe. ciegamente utilizada). Esto es. se le aplicó «el aislamiento»: Sus resultados fueron rápidos y maravillosos.>>2 1• ¿La enseñanza? Puede que fuese ésta: el encanto y la maestría del encanto. señor.-No lo sé. hacía creer en un cuerpo real de la histeria. Charcot llegó y dijo: «iLevántese y ande!» La enferma obedeció. elevando a Charcot «a las alturas del Olimpo» 2 2. La tremendamente simbólica identidad de un Padre Juez. Convertirse en enfermas totalmente «encantadas». 1887-1888. Y hasta en la enseñanza teórica.. pero. OC. 280.. cit. que. en otras palabras. Ese saber-hacer glorificó. II. P.rcot. 1922. su concepto. por primera vez. 0 317 Hoy. iSí. he posado mi mirada sobre ella. internar a cierta joven anoréxica.-¿Conoce usted la Salpetriere? R. intenté comer y lo conseguí poco a poco. creí que mi enfermedad no era importante.. en todos los sentidos de la palabra 196 • Y las llamadas curaciones milagrosas de la Salpetriere llegaron a constituir algo igual a las de la Semana religiosa de Lourdes 197 • Los testigos.-¿Y a este señor (Sr. pág. ¿por qué? La muchachita lo analizó por sí misma: «Mientras que mamá y papá estuvieron a mi lado. hizo milagros. Esta omnipotencia habrá especulado y actuado sobre el desconocimiento. Cfr. a pesar de todo. y por todo su cuerpo 2 ºº· Así pues.-Y a mí. Cfr. 1970. no recordaban realmente nada («P. la Iglesia se sintió embargada. S . . Es lo que yo también denominaba. 1 11¡ 11 11 . Puesto que las amnésicas histéricas de Charcot. pág. salvo de Charcot («P. ella que no sabía nada. a su entender el único medio terapéutico. difícil «consentimiento» de sus padres. pues. Me lo imagino: l!JG 197 l!J 8 l!l!J Cfr. en ocasiones. 1980. se descubrían y se persignaban ante Charcot 1u8 .. después codificó su pequeño comentario: «Agradecí a la niña su confidencia. director de escena de las actrices de la Histeria. no reconozco esta sala. tuve miedo. ¿me conoce usted? R. no comía. 20 20 1 º 2 2 Charcot. empuja a actuar). 83. y pese a mi repugnancia. 245-246. 341-342.-No. P. literalmente. Charcot. el señuelo neurótico en el que se enlaza la transferencia. EL HACEDOR DE MILAGROS Un cuerpo sobre el cual el saber. 385. Llamado a acudir a un convento junto a una joven religiosa aquejada de parálisis funcional.-(tras un corto periodo de reflexión) . Carroy-Thirard. por Ellenberger. todo esto tiende también a crear un personaje.316 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA REPETICIONES. pág.-¿Conoce usted a estas dos señoras (sus dos compañeras de habitación)? R. el supuesto saber de Charcot. como pueden ustedes comprender.

iél hacía o rehacía hombres. madres! Es un milagro. También podríamos denominar a esto simplemente confianZJZ. En él se evocan los santuarios. de la herencia. Vengan todos.. bajo una techumbre de vidtio recalentada por el sol. guía. pasado. cura. cosmogonía. 180. él. gordo y colorado. Charcot acababa de demostrar al magistrado una verdad. precisamente. un magisterio. 1973a. pág. 1903. Había en esta aventura todo un símbolo en acción. guía. un gran filántropo. del alcoholismo llegaban a él como los detritus de París a la boca de un colector. a unos magistrados a los que demostraba.» O bien: «iAh!.. en esa época. Lo sorprendente es que haya una respuesta. por lo demás muy conmovido. el total abandono de los cuerpos a una creencia. y luego en otro lugar se confiaba con respecto a él en los siguientes términos: «Pese a mi amor por la independencia. un concierto de infiernos. La fe alivia. para curarlo.. pues.. una colaboradora de su inmensa obra: el Mal combatido. bordados. se desmayó y. 1953. Reinvención perpetua. de una pobre muchacha sacudida por la histeria. Yo he visto. fantasma de omnipotencia cientifica. al mismo tiempo. º 209 Rimbaud. habrán sido. pues. Las curaciones de histéricas. págs. . ivolver a la vida! Lanzar la mirada sobre nuestras deformidades. iPoseo todas las aptitudes!» O bien: «Confíe usted. GUÍA. «La curación. porque. 683. » O bien: «Debería tener mi infierno para la cólera. la Vida consolada2 8. págs. 204. mediante un expetimento en directo. Freud. repetia el sexagenario amenazado de apoplejía. cit. que una pobre chica histérica puede. Era en verano. Charcot fue considerado como un auténtico «apóstol» 2º6. CURA . porvenir. 101-102 («Une saison en enfer»). dominada. Asentamiento definitivo del personaje. Tal y como ya he destacado. del desenfreno. para que les consuele . es una demanda que sale de la boca de un doliente. ESCENIFICACIONES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA todas direcciones de la transferencia. 230. volverse irresponsable. Ídem. 231-232. Falsas apariencias ante el público. incluso los niños pequeños. Un viejo juez. OC. apresurándose. nacimiento. Y fueron auténticos exvotos. » Pudo haber dicho: «Voy a desvelar todos los misterios religiosos o naturales. frente a la eficacia de su propia práctica? Uno de sus últimos trabajos se titula. desde el Asclepieion de Atenas. concedió a los dolientes de innombrables males aquello que Charcot denomina «faith-healing».318 0 REPETICIONES. como «el consolador de su siglo» 2 7. mujeres. La fe que cura. la fe alivia. Gracias. º Lacan. un poder. me he sentido muy orgulloso de esta muestra de interés. en mí. Clarétie. exvotos. «CONFÍE USTED EN MÍ: LA FE ALIVIA. pág. alguien que sufre en su cuerpo o en su mente. efigies. gracias. comenzaba sus cartas a Charcot de la siguiente manera: «Fascinado desde hace dos meses con vuestras palabras» 2 3 . por Jorres. y. nada. º 203 204 º 2 5 2° 6 7 20 208 Freud. Ídem. mi infierno para el orgullo. pese a ser el subordinado de este hombre. pág. 17 (la cursiva es mía). 179. lo supuesto y el saber de toda una época. pág. Hagiografía.. Magisterio. ¿En qué creía Charcot. en la Salpetriere. iEscuchen! . 1. y el infierno de la caricia. El tema. cuidó al magistrado y preparándole agua con azúcar. operaciones mágicas fundamentadas en una indescifrable complicidad de la histérica y de su médico. lo que fueron desde siempre: milagros. todo aquello que. en un minuto. Leygues. 1898. pág. estatuas. Florecían las anécdotas del tipo: º º º Todos los desechos del terror. un día. 21 0 319 . Ídem. hacía una devota que salva. Magisterio. Y ese veneno.. muerte. pág.. la crueldad del mundo! Estoy escondido y no lo estoy» 2 9 . iese beso mil veces maldito! iMi debilidad. Soy maestro en fantasmagorías. lo que Freud se trajo de París a Viena20:. yo diría confianza más creencia. es decir. incluso. y que desde siempre la medicina haya dado en el blanco mediante palabras» 210 . se convirtió de enferma en enfermera. cura.. modelada por una voluntad superior. estoy satisfecho de serlo» 2 4. la curación-por-creencia. Charcot despertó rápidamente a la pobre hipnotizada que.

Charcot le contestó: «Si fuera Dios. Recuerden ustedes la consulta ofrecida por Sganarelle a Lucinde. 1953. cuando todo estuviese hecho. C harcot. Negación. pág. Y Charcot parece casi admitir que ese prodigio. dice al inicio. 16. 1898. He aquí. Imagina a voluntad. Cierto. como estrategia. 1892. «no escapan al orden natu ral de las cosas. 10. Cfr. Charcot. Las Lecciones de los martes están por lo demás escritas. en tanto que define «el estado mental histérico» por excelencia. «la medicina llamada de imaginación»: pastillas fulminantes compuestas de miga de pan o de azul de metileno «que. aquí.dos. más bien reescritas. puesto que a pesar de todo pone un poco en peligro ciertos esquemas de base de la neurofisiología). un síntoma histérico. etc. positivista o no. págs. no tendría ni comienzo ni fin y eso acabaría por aburrirme. A un enfermo que le suplicó un día que curase sus manos torturadas. passim 2 17 0 321 . ¿qué haría después? Tal vez me divertiría en deshacer» 216 . alguien que también puede ofrecerse el lujo de ser satánico. soliloquios. una molestia estética. REPETICIONES. seria eterno. eran ellos mismos unos histéricos innegables 215 • 1 21 2 12 213 2 14 2 15 Cfr. didascalias. Y yo. borda y ejecuta florituras. se identificaba con un artista: es decir. al colorear la orina. todo médico de la histeria parece estar precipitado? Finalmente. A veces incluso bajo la forma de la molestia. cuyos sanluarios se sitúan en primer rango entre aquellos en los que se produjeron milagros. 2 u. En otras ocasiones había buscado en las localizaciones cerebrales algo así como un esquema teórico de ese determinismo212. El milagro terapéutico tiene su deterrninis 2 mo» u. ineludiblemente. 1887-1888. apartes del héroe. de la palabra). En todo caso. 3. le hace falta un tratamiento de la misma naturaleza>>. Cit. totalmente imaginaria de la histeria. Charcot y Freud. que fuese para él «el mismo Dios». señores. ESCENIFICACIONES Pero su pensamiento se detiene ahí. una parte totalmente psíquica. Vean a Charcot frente al problema de la simulación histérica y no encontrando otra solución más que pedir que le socorriese el Médico a palos: En general. motu proprio. Charcot. por lo tanto. Pero. porjones. a la que se puede considerar una perfecta simuladora. I. eso es lo que constituye la exacta libertad que puede ofrecerse un director de escena en sus ensayos. ¿Conserva la palabra inglesa faith para preservarse de lo que «confianza» y «creencia» suponen de una dialéctica intersubjetiva a la que. C harcot. a menudo no se comprende más allá del sentido sarcástico que Moliere dio un día a esa palabra. TEATRO CONTRA TEATRO Hacer y deshacer. Santa Teresa. Charcot admitía lo siguiente: el milagro terapéutico responde a un prodigio del que están dotados los cuerpos en tanto que histeriza. pág. Una parte. su pensamiento se detiene. 4-5. 1892. admite Gilles de la Tourette. Cfr. inventándose a sí mismo cada vez en las escenificaciones de la transferencia (en todos los sentidos. es un síntoma. 1887-1888 y 1888-1889. es únicamente el factor de la sugestibilidad lo que se anticipa. con réplicas. Y donde el espíritu «no tarda en dominar el estado físico» 213 . de una reciprocidad que puede llegar muy lejos: Resulta incluso curioso constatar que algunos de esos taumaturgos estaban afectados por la misma enfermedad cuyas manifestaciones van a dedicarse a curar en lo sucesivo: San Francisco de Asís. lo que denominaba vagamente parte imaginaria. 139. 204-205. por ser sintomático. impresionan vivamente a los enfermos» 214 • La medicina psicológica. 181. Charcot. Gilles de la Tourette. un «en otra parte» de la historia. pues.1¡11111 11 320 O LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Estos fenómenos. pág. La curación milagrosa no es una curación. 1892. 217 • El «estado mental histérico». juega con la ignorancia del paciente. es decir. pág. exactamente como obras de teatro. si fuese el Todopoderoso. no por ello es menos dialéctico. Puesto que Charcot no se identificaba con un santo. «A la enfermedad física. Se detiene en lo que yo denominaría una coartada. tal vez podríamos decir que. el simulador es un cuentista. llegaba mucho más lejos. de las enfermedades (tengan bien en cuenta que en otras partes es a menudo rechazada. págs.

ni un sentido de la imposibilidad de la palabra. que ofrece. Lacan. es decir. han son evidentemente demasiados y revelan la simulación.-Han..-Han. Reconvertir la espectacular «conversión» histérica. cometer el mal y engañar a otro . 316 («Crayonné au théiilTe»).. está próximo a todo teatro. por medio de su reposición en escena. produce un desprecio. sustituir una temporalidad fulgurante de la repetición (en el sentido de la Wiederholungszwang freudiana. ¿Qué demonio de lengua es ésa?». han. muy eficaz. III. hi. Mallarmé. del síntoma. él. de hecho.. pág. (No obstante. pues. en tanto que está «dominado» por el «fascinador». 24.-¿ Qué? LUCINDE. hon. por esta misma expansión. Cfr. a que se exponga por entero. hi. es tan auténtico 21 1 ! 2w Sibony. y puede que hasta el punto en el que ésta toca lo que Artaud formula sobre el teatro). para precisar su interrogatorio: «No os oigo. lo que nos llega del verbo peccare: pecar. esos han. Pues bien. fundamental: el «malentendido.322 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA SGANARELLE.) Las lecciones de los martes. ayudan de alguna manera al síntoma a que se demuestre. 1980. hi. Tiende. ¿no habrán sido también como sesiones catárticas (para las actrices aún más que para los espectadores). siendo la propia vedette del espectáculo la mistificada en primer lugar: puesto que se cree unánimemente adulada. 167. puesto que sabe enlazar muy bien encanto y saber. susceptible de ser vuelto a provocar. en el mismo artificio. hipnótica. Y los asistentes de la sesión son sin embargo algo más que unos necios: ellos realmente asisten. pág. destaquemos que. El auténtico mudo permanece silencioso 218 . delimita e intensifica el síntoma: le fuerza a la perfección de un dibujo. incluso a su cualidad de ficción. en esta cita. metódicamente. Y sin embargo «lo que está en juego es satisfacer un contrato imaginario (te pido que me pidas la imagen que se manifiesta de nuestras comunes peticiones .-¿De qué se trata? ¿Qué tenéis? ¿Cuál es el dolor que sentís? LuCINDE {responde por signos llevándose la mano a la boca. Este acontecer es. 1978.la misma histeria. por otra temporalidad diferente. Charcot omite justamente el detalle que sigue de forma inmediata: Sganarelle no podía. exceso y pecado de mimesis? Podría ser. etc. aunque innoble. REPETICIONES. lo que Charcot cuestionaba exactamente en esas mudas. más que imitar a su vez a Lucinde. han. a la cabe:(fl y bajo la barbilla). caer. este teatro no comporta menos que otros su beneficio de seducción. Es por lo que tal teatro. mediante una exhortación muy íntima pero muy. y esto. que siempre puede asentarse entre la necia curiosidad y el maestro» -un malentendido que es por lo tanto el mismo del saber supuesto 22 º. passim a 323 ¡¡mi . )» 2 I!J. en cuanto atajado. ? ¿Esto quiere decir que Charcot inventaba un teatro contra la «teatralidad» histérica. SGANARELLE.. ESCENIFICACIONES Pues el teatro hipnótico. hi. Yo pasarla aquí a considerar esta teatralidad psiquiátrica de la Salpétriere como una tentativa específica de reconversión. como una refabricación de su evidencia. pág. 1968. OC. Pero tal vez no era una palabra. susceptible de ser atajado. en el sentido en que nos habla la tradición de una catarsis de los humores pecantes. Hay en ello una teatralidad que busca algo así como la cristalización del aspecto en teoría y. hon. me refiero únicamente a tal sencilla y estridente reivindicación de tal cuerpo abandonado a tales síntomas . ha». Ahora bien. la de su repetición (en el sentido de las representaciones teatrales) hipnótica. Este contrato imaginario alcanza también a toda la sala. 433. una palabra muy fuerte. 2 18 Charcot. para denunciar a ésta como simulación. Ese teatro es también el teatro del poder de fabricar las taxonomías de cuerpos en sufrimiento. a exorcizar el síntoma con la repetición experimental. reglamentada.. como una realidad del acontecer sintomático en sí mismo. hon.. «han.. hom. Ahora bien.-lEh? ¿Qué decís? LuCINDE {repitiendo los mismos gestos). etc. hon. por su espontaneidad. SGANARELLE. OC. hon. pág.Han. Pero también es como una mistificación de amor. señores. O la puesta en escena se convierte de hecho en puesta a distancia y puesta en espera del «objeto» . hi. Legendre. han. la temporalidad fulgurante de los símbolos histéricos. hi.

gracias al cual la histérica consiente a toda escenificación de su cuerpo. pág. pág.. [Lámina XXIX. el extremo narcisismo histérico es fundamentalmente fascinante 225 .. ESCENIFICACIONES 0 325 que «la puesta en escena es el crisol evidente de placeres disfrutados en común. de una curiosidad fundamental con respecto a la histeria. fascinadas. Régnard. 682 («Man creur mis a nu»). La Iconographie photographique de la Salpétriere es algo así como el corpus de una atención. ese teatro-Salpetriere ofrecía aquello con lo que casi siempre gusta que gratifique el teatro: la araña de cristal. Histero-epilepsia. de lo mundano. 1¡1111 1111 11¡ 11 1:1 lh 1¡11 11 1 1111111 BELLEZA De esta concupiscencia. pues. Pues en el movimiento mismo. pues. Fotografía de Augustine. «un hermoso objeto luminoso. se agitaron todas las efervescencias de la diversión. de scientia. como ladronzuelos. la misteriosa apertura del misterio de que estamos en el mundo para poder ver su grandeza» 221 . OC. del «comprender todo». Lacan. 384. Araña de cristal de los cuerpos histéricos haciendo piruetas sobre las láminas de las lecciones de los martes. pág. bajo la coartada del «ver para saber»: una concupiscentia bajo coartada. Baudelaire. 206-215 (habladurías. lconographie. ~I 1 111 222 103. H eidegger. socializado. Contractura]. corpus.. puesta en escena. Planche XXIX. también y pensándolo bien. HYSTÉRO·ÉPI LEPSI E CONTRACTURE 22 1 Mallarmé. 152. tendía a representarse como una imagen concebida. del he-oído-decir. pág. tomo II. 225 Cfr. incluso porta en él algo que bien podría denominarse· b1élleza. ese deseo «de exhibir las cosas en un imperturbable primer plano. en que la histeria. equívoco). de una espera incluso. de su pedagogía. 223 Cfr. en mal sentido. complicado.. cristalino. es decir. los médicos de la Salpetriere hicieron. colección. curiosidad. 314 («Crayonné au théiitre»). En ese momento. producción y reproducción. activados por la presión del momento» 224 .. 1¡ ¡~ . circular y simétrico»222 . el equívoco de un «ver para ver». escabroso. digamos: de las habladurías 223 • Como el efecto. ffascinadas por qué? Helo aquí: el extremo narcisismo. págs.1 !:i1 324 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA REPETICIONES. OC. 1927. 2 u Mallarmé. 1953-1954. OC. I..

1790. indiscreto. del tiempo que impresionaban. es un estado análogo (aunque no idéntico) a la detención del espíritu (Verweilung). (.. por la virtud de la mirada desdoblada. foo? Imágenes de un cuerpo saturado de sexualidad. el antebrazo se encuentra en pronación exagerada. Así ocurría con la «contractura» de Augustine.. Y luego todos esos primeros planos blancos de carne. el pulgar colocado entre el anular y el corazón. 138. 11. Contractura]. de hábil ropaje.estado en el que el espíritu permanece pasivo226 • 1 l Planche X'\ X. un daño corporal («todas las coyunturas están rígídas. Ver y medir. los dedos están enérgicamente doblados sobre la palma de la mano.. págs. en ese momen- 226 227 Kant. ¿Encantador? Imágenes mismas del pecado. lconographie. . porque esta contemplación se fortifica y se reproduce a sí misma. imágenes totalmente falseadas.. ésta era la metodología de Charcot en relación con la visibilidad de los síntomas. cuando una propiedad atractiva de la representación del objeto despierta la atención repetidas veces . IPS.. de silla dispuesta a caerse de inmediato. Y ese tiempo no se ve. Ciertamente no falta un toque de belleza. HYSTÉRO-ÉPI LEPSI E CONTRACTURE 104. Fotografiada incluso dos veces: lámina XXIX y lámina XXX de la Iconographie. La Iconographie sería por tanto como la colección de tales «detenciones». posee un encanto inenarrable de pose. porque se fundaban sobre un tráfico. como si vuestra misma mirada turbara el porte del cuerpo. ) El dolor de la pierna derecha también sigue siendo intenso y la contractura de los miembros del lado derecho es lo más completa posible») 227 . Fotografía de Augustine. ver y rehacer mediante la hipnosis. Pero imágenes falsas. tomo II [103-104]. o como mucho se sospecha (un casi-ver: una inquietud) cuando conocemos la formidable contractura de Augustine. pág. hace pasar la contractura. Aunque fotograffas auténticas. ESCENIFICACIONES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Kant: Nos detenemos en la contemplación (Betrachtung) de lo bello.. Ver y fotografiar. [Lámina XXX. representando ficticias. aunque no demasiado. de tales retrasos. algo que. 14-6. tomo 11. Régnard. a 327 .326 a REPETIC IONES. siempre dúplice. Histero·epilepsia. fatal. Mirar siempre dos veces. 65 (§ 12).

' 11 11. una enloquecida reiteración. ¿Qué hay que decir a esto? Lo siguiente: que esta connivencia es disimétrica. «corresponden plenamente. de la angustia de las locas. Habrán instrurnentalizado cada vez más su pregunta. la pérdida de movimiento en todo su lado derecho. 39. Fédida. La imagen se mantiene. deseo de «complementar»2211 . una pierna. Fotografías de alguien para quien la noción d< • posición ya no existía a la derecha. actitudes pasiona230 23 1 2 :12 Cfr. 1905a. siempre a la búsqueda de un principio sustancial. escribe Freud. Para una instancia perversa. acuérdense. el cuerpo histérico consentía. sin saberlo. «Los fantasmas inconscientes de las histéricas». colocando frente a frente un (supuesto) saber perverso y una total angustia (histérica) del saber. a lo largo de los protocolos experi228 2 Ídem. el negativo de /. de una descripción protocolaria de esa especie de disfrute del que una histérica hace muestra. w Cfr. e incluso en primer plano.328 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA REPETICIONES. o lo parece. Los médicos de la Salpétriere de alguna manera se habrán plan teado. la lw miplejia momentánea. y cuya leyenda nos indica que.a belleza. vulva)» 228 . pues. y con ella el consentimiento a todo. infinita. pala dar. 42 (curiosidad. es querer a alguien). que es una dialéctica de esperas. El consentimiento está en el núcleo de un proceso fundamental. El encanto de y hacia Augustine. que Freud enunciaba en los siguientes términos: «La neurosis es. y yo diría que en cierto sentido neurosis y perversión pueden encontrar su vínculo en un en-frente. habrán reinventado sin cesar el cuerpo histérico como superficie experimental de desencadenamientos. en un mismo movimiento. la enfermedad que se supon1a debía mostrar. 1977.¡ 11 1 1 CONTRATO Más bien. !905a. la demanda histérica se agarra al siguiente señuelo: la oreja está muy cerca. pág. a una indefinida reiteración de los síntomas. contrato. convertir en forma esa angustia. pág. Así pues. párpados. poses. Error que nunca es evi dente. a ese oculal' que siempre se acerca más. Frente a esta búsqueda. La demanda histérica se vuelve. pero desgarrador. El drapeado escon de el cuerpo (una rareza respecto al «estilo médico» habitual) pero el encuadre encierra «al sujeto» atrayéndolo algo más cerca. Que a la vez se aleja y se acerca. en su reificación siempre reconduci da de los cuerpos. Freud. lengua. en su mantenimiento y dominio. 1908. La instan cía psiquiátrica del ver. a las situaciones de satisfacción que los perversos llevan a cabo conscientemente»232. esa enfermedad se muestra. 54. . 123. y constantemente. la anestesia. en u11 brazo. pág. pág. La situación fotográfica. Pero. en cuanto a su contenido. ESCENIFICACIONES to. pues. Puesto que la demanda histérica. tal y como ella misma decía. suscitando curiosidad. Error. que hablaba con mediu lengua. mentales. Una especie de reciprocidad última. ese encanto tenía forma de contrato. frente a ese oculus (. que «aprendíu a ser zurda>>. la cuestión perversa por excelencia: «¿De qué sustancia corporal está hecha la mujer ?» 230 . la fo bricación de imágenes lleva la demanda histérica a su cum bre: perfección y crueldad. pues. Freud. que «igual mente afecta las mucosas de la mitad derecha del cuerpo (conducto auditivo. De esta manera habrá fomentado una re/. no al cuerpo. en beneficio de /. pues. la instancia psiquiátrica del ver habrá querido por lo tanto suspender el tiempo y mantener locas a las locas. por así decirlo. belleza). 152. pero marcada por lo negativo. al mismo tiempo que de sus dolencias. sino a un estatuto de su apariencia. una paradójica connivencia. al acercamiento del ojo va a seguir una escucha. habrá intervenido un es tilo. apetecible. que perdía toda noción de los colores. veladura. parece ejemplar respecto a esto. a 329 . nariz. y con ello el síntoma.. próxima al cuerpo. Incluía. Iconografiable. boca. fragmentos de respuestas. Connivencia. Pero sobn• todo para acallar la angustia. Freud. Belleza siniestra.a perversión» 231 . Mediante dicha dialéctica.. por lo tanto.ación perversa. que puede también ser una palabra dl'I amor: in oculis aliquem ferre. pág. en la Salpétriere. e incluso disfrute. no obstantt•. pues. La imagen arl<' ra. ojo. algo así como el ejercicio de una ley -algo que estaba unido. La imagen disimula.

y además algo que siempre se encontraba condenado a la. Lacan. Un cuadro. Esa muerte le toca en el reparto. el contrato. pág. y más bien diría. Intentaba ardientemente fijar Augustine a una existencia típica. lo que «exige una prolongación» 238 . 1111 23 7 238 Cfr. 19 de diciembre de 1956. inanimado. y esta perpetuidad misma compromete el deseo a un riesgo de muerte del deseo 237 • La histélica.. si se nos permite decir. 39. IPS. Freud. pág. para golpear mejor con destellos y gongs. Pero él. Me imagino que ese uniforme le fue entregado a cambio de su propia «regularidad» de histérica: puesto que se contorsionaba y se alucinaba a horas fijas. las mismas. como «retirada» de la histeria. de cualquier otra ficción: se prohibieron. para que la coacción se viese acallada. aquí por ejemplo el prolongamiento indefinido de las repeticiones experimentales. sus «actitudes pasionales». Fíjense simplemente en esto. seduce como auténtico detrás de una ambigüedad entre lo escrito y lo representado. a las histéricas las sutiles emociones de novela y de melodías. siempre. Charcot. En dos series de tomas (de imágenes). caía en algo así como una perversión. su ardid y su maestría. repeticiones hipnóticas. pues. Véase. sus «nuevas tomas» hipnóticas. de una cierta manera. obraba en tanto que imposición de una estructura de ficción: papeles. Mallarmé. 1977. 148. 60-61. pág. Tanto el presente pérfido y 236 2 :l3 234 235 Cfr. 3 11 («Crayonné au théátre»). en el espectáculo. Contrato y placer propios de la escena. omitiendo prácticamente el volumen. etc. OC.. Lo era. 11 7. Bourneville. Clavreul.ron los cuerpos. el encanto inhabitual de las candilejas. pues. pues. Fetichizar. ella vierte. que promete dulcemente convertirla en una estrella. un saber-hacer-hacer de director de escena. que «las palabras se van. esto denomina en primer lugar un saberhacer235. Y tengan en cuenta lo siguiente. reformulado. Volvamos a desgranarlo de esta manera: un deseo no se atrevía a decir su nombre. Fédida. permanece totalmente connivente a este riesgo. al igual que acallada debía ser la precariedad del deseo perverso abandonado a ello. justamente. más bien de sus «actitudes». que no tuvo por efecto más que acusar. Régnard. todo dicho. pero al mismo tiempo era lo que asigna todo deseo perverso a una irremediable precariedad 236 . pág. a reunir todo acto. el estenógrafo de sus delirios provocados por el nitrito de amilo. no se escribieron. 1953-1954. Se practicó en la actuación sintomática de Augustine un riguroso recorte. 1973a. Al llevarlo a la acción. a través de sus notas. 1956-1957. 246. Intentaba elaborar. para admitir lo siguiente.. ESCENIFICACIONES a 331 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA les. Bourneville. en ello radicaba su s01prendente fuerza. luego tomo III de la Iconographie. Denomino imaginario este imperativo porque. Esto describe los mejores días del contrato. Bourneville buscaba «Úl» mujer histérica. el contrato fue tácito.. Cfr. ese nudo de paradojas.. Arte que inquieta. repetición 233 . una declinación sin fin hacia el «objeto». depende tanto de una emblemática de la ley en la imaginación como de una instrumentalización del placer. II. en efecto. no existe más que un clinamen. 1967. Augustine se habrá cambiado de ropa. 1 1 . Connivencia íntima. en este caso. 1905a. habrá trocado su sencillo camisón de interna por un hábito de cuidadora. un objeto único. 41 -42 (el contrato perverso) . durante el espectáculo: un «temor contradictorio o deseo de ver demasiado y no suficiente». págs. He aquí.330 a REPETICIONES. regulados por algún Maestro de ballet. El «objetivo». a horas fijadas para las sesiones hipnóticas o las lecciones del anfiteatro. su gran desconocimiento de vedette. toda risa de Augustine bajo el imperativo categórico (pero imaginario) de su concepto de la Histeria. en los ropajes de Augustine. a condición . no «parece poder ser alcanzado». Lacan. con las poses de Augustine. contrato imaginario y placer puro -no: casi puro. por censura y rechazo. de las que la Salpétriere fue teatro. Cfr. agravar en ella el hacer-sin-saber. Tal es. dicha ficción ocupó el sitio. Lacan. Esto indica finalmente cómo se unen. pág. Pero las condiciones. tomo II. Impuesta de tal manera. momento clave del compromiso de una actriz con un director de escena. su genialidad. La fetichización de los cuerpos. fetichiza. lo repito. buscaba. Época en que Augustine estaba de acuerdo con Bourneville. sus predaciones fotográficas. protocolos experimentales a petición. lo escrito permanece»234 . escribe Freud. págs. de los dos ninguno.

tal como de nuevo la enfocaba Antonin Artaud: «Saber que una pasión es materia. la cobarde y patente vacuidad de un abrazo al vacío. disparatada.. pág. en el drama histérico: el colmo del consentimiento. son los dueños de toda última instancia. OC. y siempre presentada como una pura inanidad. 93-95 (pero a «dispar» se le denomina más bien «subrepresentativo»).. Artaud. que ésta pasa a subversión. ¿Por qué una obsesión? Porque su gestualidad no era más que la ostentación de una falta. Artaud. Representaba.volar en pedazos . siempre contradictoriamente figurada en mil y una «actitudes pasionales». de todo último extremo 241 . resulta incapaz de apaciguar. invita.de lo que habría. respondiendo a la mirada del espectador como una obsesión. por otro lado. Comportando ya. como elemento inmediato. El colmo del consentimiento vuelve de hecho a privar de toda sorpresa espectacular. pág. pero una alusión a nada. Puesto que. desesperada visibilidad histérica.. Regreso violento de las exhortaciones públicas del smtoma. 127 («Le théiitre et son double»). imás!. pero con lujo. una especie de materia. no duda en precipitar la ostentación en esa especie de riesgo de muerte del que hablaba.verán mi cuerpo actual .un cuerpo nuevo . ese «nada» de la «relación» intentada. pero franquea un silencioso tapiz. Cfr.notorios . Pero con ello no engañaba a nadie. Esto denomina la monstruosidad misma del acto entregado al simuwcro. es decir. Augustine hizo ostentación. del que el actor. es decir. La actriz mimifica e in24 1 209 '° 2 Ídem. que no es un sustrato sino una demasiado-materia. alucinando. se desplomaba. sobre el so noro trampolín rudimentario de la marcha y del salto. 11 8 («Le théiitre de la cruauté»). Es un desafio del exceso en el consentimiento. Esto significa que una identificación. la actriz. Es casi una venganza. La actriz evita acompasar el paso a la cantl nela dramática. XIII. furtiva y fulminante al mismo tiempo. Dominio no de príncipe. que está sujeta a las fluctuaciones plásticas de la materia. disparatado. una alusión siempre producida (que no reproductora). de las hipnotizaciones por ejemplo: el «imperturbable primer plano» de los curiosos se acerca un poco más. y en la inmediatez. derroche.nunca más» 240 . sino de funámbulo. obliga la mirada a una total deposición. 1968. La falta por excelencia: la relación sexual. De la distancia fijada. IV.. el espectáculo implicando un no sé qué de directo o incluso la cualidad de provenir de cada uno a la manera dt• una visión libre. aquí tienes esto!» Cuando está cerca. de esa distancia impuesta. 11 un escrito. ilocura!.y recogerse . Deleuze. intentaba asistir ella también a la eclosión de su propio pensamiento. LA ESCENA QUE NO HAY QUE REPRESENTAR Fragmentación de una escena. la actriz. Esto significa que la escena que no hay que representar se agita. no. hasta el delirio . infinita.como sé decirlo . demasiado cerca."I 1. Sobreactuado. que apelar a la escena quf no hay que representar. realmente. El espectáculo pasa a tal «sumisión» («¿Me quieres devorar con los ojos? iPues venga. La ostentación del defecto. pág. Desgraciada. otorga un imperio sobre las pasiones». págs. violenta en un sentido. 239 . como una escena que buscaría su teatro fuera de la repetición. vacilaba. que ya no puede creerse apolíneo. lo deseo!»). a un abandono tal. exorbitante. Momento último. demasiado (a gusto de él). Tan sólo representaba. es decir. aqul uno no se cree cautivo del viejo encantamiento redorado dt· una sala. es decir.bajo diez mil aspectos . 242 a 333 . se engalanó a su gusto.1 332 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA REPETICIONES. incluso hermosa. como el talismán de la página. su gestualidad exultaba. esto denomina finalmente la actuación del mimo. peligrosamente.inmediatamente . demasiado.olvidarme . «Que lo diga . si ofrece algo a la mirada (algo que el espectador se verá muy tentado en llamar «todo su cuerpo»). por contradicción con una frase célebre. una diferencia de la diferencia242 . aquella que no hay que representar: incluso su mismo advenimiento. siempre intentada. colocada en la cuerda floja por su fotógrafo. OC. ESCENIFICACIONES querido de un avasallamiento al pensamiento ajeno. mete el diablo en el cuerpo. Frag mentación. totalmente estructural: hacer una escena contra escenificar. 319 (MaJlarmé de hecho escribe: «l'acteur»). realmente demasiado. «¿Quieres mirar? iPues bien. a crueldad.en el que no podrán . adelante.

al final. Pero ¿cómo repartir hasta el final una creencia de tal contenido? Por eso. indecisión. pág. Paciencia también en la espera de la sesión para volver a interpretar el síntoma y volver a padecer. puesto que aporta un daño extremo a cada una de las partes. a inducir una relación de quasi lucha a muerte. OC. sugiriendo. 0 335 . mediante el prodigio de escorzos o de saltos. Se hace cesar la contractura de la lengua.fectuación. escenificaciones. enfrente. y quería que su audiencia fuera testigo de lo que podría llegar a ocurrir»247 . sugeridos hipnóticamente. OC. IV. íntimamente despejado de todo el aparejo del director de escena. 310 («Mimique»). para su público. ya no podrían hacerlos desaparecer» 249 . el director de escena. págs. OC. 5 24 Ídem. ante todos. contracturas. a Augustine le sobrevino un día el «accidente»: 24 de noviembre. En su lección. Entonces. en un futuro. por ejemplo. el aquí denominando principalmente simulacros y «actitudes pasionales» de disfrutes de los que Augustine hacía ofrenda. Charcot.334 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA REPETICIONES. recorre su camino. una vez electrizada. Pero es ineludible. III. lo denomino íntimo. espada. Todo se habrá hecho para enmascararla. anestesias. siempre está ahí. tanto más difícil de pacificar cuanto que viene. esta lucha. provocaba una y otra vez. así pues. etc. consentimiento mutuo. bajo la especie de una espera de la representación para estar relajadas.. Recorrido afectivo arrojado de lleno hacia el interior24 c. Ídem. Tal como: La bailarina no es una mujer que baila. La temporalidad de esta actuación: suspense. pero no se consigue 3 u Mallarmé. 315 («Crayonné au théátre»). por las razones yuxtapuestas de que no es una mujer sino una metáfora que resume uno de los aspectos elementales de nuestra forma. para su público. unos gritos muy reales. consentimientos. Todos quieren creer en la existencia de ese cuerpo: voluntad compartida. todos los males. pág. la contraefectuación de la histérica se crispa. pág. 246 Cfr. 244 247 248 249 Charcot. 1887-1888. más o menos oculta. pues.. unos «dolores por imaginación». casi lucha a muerte. pág. es decir.. con sus mismas y tiránicas exigencias. en un pasado. Esa ficción es una lucha de la imagen para hacerse «con el» cuerpo histérico. 476. precisando sin embargo que: «No hay que dejar durar esos fenómenos. difería una faradización de mano paralizada «porque puede ser que toda tentativa de este tipo conlleve el regreso de la motilidad y la curación. En este sentido. Todo lo que he denominado consentimiento. «apretando con fuerza la mano de los auditores deseosos de cerciorarse de la realidad de los fenómenos que acababan de producirse ante ellos» 248 . en ellas. siempre. ESCENU'ICACIONES dica: «Me mantengo pura de lo que ocurre aquí» 243. 140. el señor Charcot provocó una contractura artificial de los músculos de la lengua y de la laringe (hiperexcitabilidad muscular durante la ensoñación). la pantomima histética no es más que una contrae. pero ineludiblemente. gentileza. a través de miradas. 304 («Ballets»). Charcot producía. lo que permitía que cada uno se congratulase del milagro: la enferma. y que no baila. se convierte en lucha. 125 («Un athlétisme affectif»). inanidad de un presente central. no se diviertan en dejarles persistir dos días ni siquiera un día. pág. lentamente. porque él. pág. sin embargo. Charcot. «aquí adelantando. LA EXTREMA PACIENCIA Este despejar. y que producían. denomínenlo desde ahora paciencia: una especie de suspenso vis a vis de algún ineludible desastre por el que esta lucha saldría a la luz. allí rememorando. etc. curaba por tanto en las horas fijas del espectáculo. Ídem. iprudencia! Y. Las histéricas se vieron obligadas a esa paciencia. 476-477. Cuerpo. con una escritura corporal aquello que en su redacción necesitaría párrafos en prosa dialogada a la vez que descriptiva para expresar: poema libre de todo el aparejo del escriba24·". flor. copa. bajo una falsa aparien24 cia de presente» 4. Artaud. connivencia. quiebra una estructura habitable.

» Entonces. EL TEATRO EN LLAMAS 11 Y «Genevieve». icesó en su estado de histeria! «Bajo la 254 255 256 Freud. contrarremuneración. de la contratransferencia. pág. se disfrazaba del propio mal. Gilles de la Tourette. los rasgos de la cara permanecen inmóviles. Del 25 al 30 de noviembre. Boumeville: Cesamos la compresión ovárica. pág. Manipulación extrema. como por un efecto teatral. Es decir. 281. con una absoluta precisión». I. Momento extremo. totalmente interno al mimo.. Baudelaire.¿. Guinon y Huet. IX. 256 todo el cuerpo se ve invadido por una rigidez extrema.. al interiorizarse... la transferencia. como una angustia del contrato... siempre fotografiable. pág. se convertía a la vez en ideal y mártir.. en el sentido de que «el genio puede representar una comedia al borde de la tumba con una alegría que le impide ver la tumba>> 255 . 251 . pues. 0 electrici· dad. del tiempo de la histérica: hacer de la repetición.) Quiero marcharme. págs. 0 aplicación de un potente imán que no tiene más efecto que el de volverla sorda y contracturar la lengua. la palabra se detiene. Cfr.. por ejemplo el hecho de entrar en el anfiteatro de las lecciones en la Salpétriere para ser presentada por el señor profesor Charcot a sus auditores.. Es por eso por lo que el prodigio extremo de la transferencia constituye la detención misma de la contraefectuación. Me ahogo . para el propio genio.. Me colocaron una bayeta sucia sobre la cara. tetanismos. 165-166. iDios mío! (. la joven L. de la mayor resistencia de la lucha. me refiero a algunas monedas deslizadas a escondidas por el interno del servicio .. 174. Y fue así como la coacción teatral se interiorizaba como coacción de repetición del síntoma. del propio actuar de vedette. antes que una palabra de rechazo. Y he aquí la situación ejemplar de esta paciencia hecha tormento. págs. el tormento simple de la situación teatral: «Una simple emoción. el disfraz se revelaba como pathos. tan intrínseco como impuesto. pág. Guillain. Pero ese genio era. 0 hipnotismo.. Crisis histéricas gravísimas «interpreta· das» en las lecciones clínicas por «varias de estas mujeres. 109. . OC. Y esto llega· ba muy.. Cfr. I. obligada a no existir más que como la actriz de sus síntomas. Me metieron en una celda. Un ataque provocado no modifica en nada la situación . pago semanal o soirée de gala. ESCENIFICACIONES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA destruir la de los músculos de la laringe. 79. en la histérica. 4... es decir. No quiero ir al anfiteab:o . convulsiones. una convocación espectacular dirigible. prodigio y pathos de la repetición. 14-28. del síntoma.336 0 REPETICIONES. Prodigio extremo de 25o 25 1 252 253 IPS. a 337 '\I 11111 11111 Todas las crisis. I. del martirio temporal. un día.. IPS.. basta para provocar un ataque»253. muy lejos. el espectáculo del mal. 250 . el propio mal. siempre representada plásticamente. Y la paciencia se llevaba a cabo a todos los ritmos. 2. llegó al extremo del rechazo. La paciencia se hacía disfra. se intenta sucesivamente: l.. puesto que «la transferencia no es en sí misma más que un fragmento de la repetición»254. una especie de cruel dinámica del desequilibrio automimético. del consentimiento transformándose en paciencia. el rostro se inclina hacia la izquierda y sus músculos se convulsionan. . 1890. 1914b. la enferma parece sufrir un shock. 321 («Une mort héro'ique»). totalmente «traumatizada>>. de tal forma que la enferma se queda áfona y se queja de calambres a nivel del cue· llo.» ofrecía una vez al año 252 . que el simple pánico escénico bastaba para producir todo el papel exigido.. Sentía el cuello oprimido . iincluso gritaba!. IPS. «Genevieve» declaraba.. Pero. 111. su rechazo. El compresor ovárico permanece aplicado durante treinta y seis horas sin obtener mayor éxito. 3. 0 éter: la afonía y la contractura de la lengua y de los músculos de la laringe persisten. 1955. en mi opinión. pág. «Mortificada» por una «intensa reprimenda» de Charcot.. OC. una fórmula de Baudelaire para el arte del cómico. del rechazo. pág. La histérica. ji . II. como «el espectáculo del ataque llamado demoníaco» que «la decana de nuestras histéricas. En el acto. Charcot. por no decir la verdad. «Ya no iré más a la Salpétriere . ex· celentes actrices.

en el teatro clínico. entre los espectadores de la lección clínica. desesperadamente. pág. Mediante este insulto. la obscenidad. un paso al acto de contratransferencia. Es por culpa suya>> 26 º. decía.. Esto. más que precipitar el encuentro. libera. Multilocal. se habrá desdoblado. Delirios: «No quiero sentirle cerca de mí( . de insurrección de su cuerpo. ESCENIFICAC IO NES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA influencia de esta intensa emoción. un mantenimiento de las distancias bajo el pretexto de ver-todo. demasiadas veces. siempre presente. II. pág. La histérica habrá dado. «clownismo». Querías que yo cayese»261 . 160. pág. y a menudo el círculo gira en redondo. como «su propia obra». Exasperado. Su mal (su memoria) la alcanzaba como los reflejos en un laberinto de espejos. No habrá podido. pág. Insultat (de insultare): salta. un intempestivo alzamiento.» y la de Charcot? En todo caso. La zarabanda de síntomas.. ciento cincuenta y cuatro ataques en un solo día. Es el colmo de la transferencia. el encanto: demasiado.. escribe Freud. Il. en algún momento. Insultat. ~ 6'1 • Pero ¿por qué tantas dificultades? 1 1!1. Gesticula un odio hacia el teatro en el mismo escenario en el que se la mantiene como prima donna. en el sentido en el que Freud lo comparaba con un teatro en llamas: en el que la paciente IPS. todo transcurre como si cierta función hubiese sido repentinamente interrumpida por un suceso real. pues. Freud.. 1 ¡\ 1. 150. etc. el odio hacia un encuentro. 259 Freud. En este caso. ¿Cómo habría entonces podido hacer algo así como: curarse? «Me dijiste que me curarías». 79. demasiado. pág.. todo ello a la vez.2 2"1 1 IPS. Lacan. demasiado. 1915a. Ya puedes decir que sí. bajo la mascarada de vinculo. al violador en persona. Charcot llamó a esto. esta promesa de encuentro. por primera vez. con violencia. Demasiado dispuesta a las manipulaciones transferenciales. en lugar de las clásicas «actitudes pasionales». que asistían a su repetición y pantomima de una antigua violación. forcejea. que había acudido a echar el ojo sobre lo que debió tal vez considerar. 1915a. incluso. Y es menos un momento de apogeo en la ficción emprendida que un momento de ruptura de la ficción. un insulto al contrato de conveniencia representativa. C . Nudo del drama. «me dijiste que me harías otra cosa. Ídem. 125.1 . los escasamente fotografiados «movimientos ilógicos». Demasiadas. Habrá intentado el encuentro y encontrado únicamente las candilejas del escenario. lo repito. gira hacia el desastre. 258 Cfr. El amor de transferencia. crea a menudo como un círculo vicioso 25 D.. la raquialgia ha desaparecido completamente y ya no podemos provocar ataques» 257 . en una especie de salto. 1972-1973. 205. con maldad.338 a REPETICIONES. Augustine dio muestras de esta angustia escénica el día en que reconoció. Ídem. tiene grandes dificultades para mantener la situación . Exulta y se angustia. a este fenómeno. 119. pág. págs. 2¡. Habrá dado demasiado aquello que no tenía. insolencia. El desastre de un contrato revela el contrato. su naturaleza. ¡11111 i~ 111 1r 1 1 1 1 11\ renuncia a sus síntomas o los ignora y se declara incluso curada. Lacan. ¿A quién se dirigía. desafía el conh·ato. Terror absoluto de Augustine. simétricas pese a ellos.. ese no. se levanta y vuelve a caer. La escena ha cambiado completamente. pues.. su respuesta concluyó en lo siguiente: «Creo que me estás tiran26 2 do de la lengua. 150. La histérica se habrá creído esta mascarada. ) ¿Por qué me tapaba la cara durante?. 1956-1957. yo digo que no» .. difamado en público258. como la interrupción del propio espectáculo.. de llamamiento a la confianza. la de el «Sr. por ejemplo como cuando estalla un incendio durante una representación teatral. La histélica habrá por lo tanto gesticulado su demanda demasiado para nada. 23 de enero de 1957 (Ja donación del amor: para nada). el «teatro de lo imposible». ofrecido «mujer». 148. El médico que asiste. así colocada en el cruce de dos miradas..111 11 260 257 (1 339 2(.

82. el clímax: un grito. se perciben sacudidas. . . r\. antes del grito.-Ella «lanza un grito ahogado. intentaba decir que Augustine «lanza algunos "iah!.. Richer. ~ 1 re-•~../... Richer trataba incluso de emplear subterfugios.' r... I 1) I . como al contrario. hipo.r 0-c~ r1vll h.. su ' boca está muy abierta.(1 l"i ¿>. ~ ¡'\.. Es penetrante. iah!" guturales» sin que ninguno de esos «ruidos» pueda ser calificado es1 2 :J Artaud. semejante al silbido de una locomotora.. en la que se acurruca para lanzar ese grito.J I '$ CAPÍTULO 8 ¡¿ Clímax del:_spectáculo) ' ] . . 1881 -1885.. J.. ( ( / ¡.-ti'· ( 1/ ~n'( . ¡. / ¡ 1 / "I ' ~ ."lt1(_ 1('--·· t Jf { tt . I " 1 .. e{ (--. ti ' - ) . que hoy se muestra ante nuestros ojos.. horrible [105] . (Í \ 1 .. a') .( · 2o · L dida..._. /' ) A (..~t_r7efr1ft.. A veces..) GRITOS 11 (-+1 J L t.>' ción natural [lámina XV].~._.J "'~ l. II..{ ? ft:.J A_(.'~·. 1 1 1-:) I ::wy ) >'---l...~'-'\. j/e.. d'1. pág. en cierto modo colgante [lámina XXVIII] ..:.r ' ' ¡ .-( < ~': ." 1 ~IN o..¡ vi{ (/.l. pero «un sueño que devora al sueño» 1• Intentar describirlo..t.¡/ .. ... La enferma se hunde en su cama.\ . IV.. _: yc.. ¡/V\_.¡. c'--1 Á~r '_ rv '1 ' ·11 u Je 1 í l ' ) f.v / ~.) 1I • 1 . 162. tan pronto la lengua conserva su posi.k01 r~J-. llmágenes poco habituales? Una pesadilla. { t/ 'r¡~/ '. Se produce antes de los grandes movimientos./.fü.-«Un grito de características muy especiales... en su mayoría tres. . aparece exten. I t (.f. pág. ._J . pág. t /'-· /7 } N'j·r:/ .1J. sofocos» 2. ¡~ 9) -<_ ... Intentar.. entre dos grandes movimientos o después»3.-.:·\. prolongado y a veces modulado.i . . Es decir. . He aquí el insulto y la ruptura de ficción. o J ) .(VV\:r- . " ~ / { ¡¿0 .. "La. Augustine totalmente desfigurada. Un sueño.. 144. ~/.. .. Imágenes poco habituales. Se repite varias veces seguidas. IPS.. &....lf'(lÍ()·rl ¿.' '· / \ ~..{. OC....-v.(~\\ i V> ' • ( :1 f/v~-k ~t. 1 .

V MOVIMIENTO DE SOBRESALf O Planche X X VII J.-L"".'').ciÍeraba. Sacaba la lengua [105] . Al mismo tiempo. ¿Por qué? ¿Por qué intentar. se contorneaba. 19. 3 17-318. I.) tido de piruetas (una payasada). enfrente. 0 343 /' . intentaba una explicación imposible de su movimiento de sobresalto: «Siente algo 4 5 105. buscaba la simulación. Amor.342 0 LA INVENC IÓN DE LA HISTEIUA CLÍMAX DEL ESPEC r ÁCULO trictamente de «grito». se preguntaban. se amoldaba al golpe invisible que la alcanzaba. ' / Ídem. Sospechosos de no ser. pág. que las histéricas «pueden simular el ladrido. 44. 138. el cloquear de las gallinas. los rugidos. mártir también de la ~p~. finalmente. págs. pechosos.l ¡-/ . Deliraba. ~) todo al mismo tiempo. En otras partes hablaba de un «grito ~ r laríngeo que imita el canto del gallo» 4 . IPS. -/¡ C <l •{ { ·. justamente. desgarraba su camisón6...quier cosa. y ella. Cfr. afirmaba. 139. vomitaba. Y donde. ise reía! «Protracción de la lengua>> 7 • Gritaba. una retórica) . en el sentido. como tal vez ustedes o yo un día.l} págs. atentado. Grito]. págs. qué detalle de actitud? Se miraba. -f. amenaza. único giro posible. intentaba incluso una respuestaalasospecha. el gruñido del cerdo y el croar de las ranas» 5 .. D~BUT rrUNE ATTAQUE CRI Los gritos de las histéricas nunca dejaron de resultar so. ·'I . (Lámina XXVIII. simplemente como un animal. se enroscaba. 164. en ehen'. . se buscaba el giro pertinente. por qué obstinarse en relegar un grito a la dialéctica de una imitación? Briquet tampoco se contentaba con esta palabrita acre y simple. Yo creo que Augustine no imitaba a ningún animal en particular. ¿Qué «parte» <' .Yf 'Vl/L. con Willis. Gritaba. de alguna manera. Briquet. abandonada a las dementes sacudidas de la crisis. ¿Una mueca ante el fotóS"!:afo? ¿Q muestra de \ dolor? Tal vez fas dos cosas. Régnard. 1859. Inicio de un ataque. el gañido. Gritando. de simulacros (una mentira).. se tomaba nota. creer. abandonada a las sacudidas. los aullidos de los perros. Todo y cuii. reía. los maullidos del gato. . cruzaba incesantemente las piernas al mismo tiempo. Augustine. Fotografía de Augustine. más que( giros) pero en el sentido de tropos (es decir. tomo U. Jconographie. Augustine v. 6 7 Ídem..

. flujo y reflujo inmediatos. después. (La enferma grita: iAy.344 a CLÍMAX DEL ESPECTÁCULO LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA que tira de los dedos.. ~ . Charcot.. 11. 276. batiente: lburla? ¿Qué creer? Richer también tomaba u"ota. señores. 155. un inir y venir. Y luego. como dice -Freud. de He aquí las actitudes pasionales. 1 Y'i t. 1888-1889. tengo miedo!) Ídem. 90-97. dirigiéndose a la audiencia: No es esto. un color por ejemplo. atletismo aberrante. Un mismo recoveco de su cuerpo interpretaba. además de que es imprevisible. personifica la arista misma en la que dolor yp lacer se unen por completo. Por su parte. montaba «todo un drama».. puesto que. La invisibilidad de las causas.. además. De donde :~ histérico contra teatro psiquiátrico. Aquí pueden ver cómo gritan las histéricas. permanecía como indiferente. Augustine. 1926. sin ser nunca capaces de elucidar dicha intermitencia...e ' . como se suele decir. que no ha cesado durante todo ese tiempo de mantener su mano sobre la región ovárica izquierda. ~ (.--. 1881-1885. interrupción al saber que se transmitía. ) a 345 . Esto ocurre algunas veces como fenómeno accesorio a los ataques. del corazón. a la pesadilla de su «ataque de sueño». en lo más profundo de los síntomas más graves. Lengua levantada. ~! dolor y d:_lpla) es esto mismo lo que resulta indescifrable. Freud hablaba de conversión (precisando qué esto no aclara en nada esa oscuridad. r ~ V . pág. ~ 1'c.' (·""f r. ~ '. mamá!)1 . He aquí el apunte de una sesión en donde la enferma. cuando_me ocurre esto. )i. pág. sobresalto . la boca se abre a veces mucho. Charcot hablaba de sugestibilidad. de las pasiones. nos «ofrece un motivo para que nos apresuremos en abandonar este estéril dominio») 10. abre los ojos. y lo que nos refiere no es de hecho más que un movimiento insensato. en pro de la causa pedagógica. pág. ejerciendo una compresión progresivamente creciente de la pared abdominal.. si dejamos que todo continúe. lo repito. Un grito nunca es lo que se prevé en las escenificaciones terapéuticas. 176. Vean ahora el famoso arqueamiento que encontrarán descrito en todas partes. El insulto aparece citado entre paréntesis: . El señor Charcot. "'-----. etc. la punta de la lengua se levanta»8 . 1887-1888.." L. La enferm.\Tensión. el grito. Cfr. y luego. nos encontraremos con el ataque epileptiforme. \.. véase hacia la invisibilidad. el extremo de los cuatro dedos extendidos de su mano derecha que dirige hacia el pubis. l J'l 8 9 ° 1 Venimos de op1imi. lo que yo quería producir exactamente 12 • imitación. por el contrario..ae nuevo sobre un ~o histerógeno y he aquí el at~ epiléptico que se reproduce. una intolerable intermitencia del placer y del desplacer. pronto detestación. pág. Charcot intentaba la demostración de despertar a una histérica «ovárica» a la que se había abandonado. un poco por encima del pliegue de la ingle. 1 . (La enferma grita de pronto: iMamá.Jas palabras se entre~ortan: "Tengo co ... que se ha dejado al desnudo. Enseguida la enferma lanza un grito agudo. e inicia al momento un ataque convulsivo: primero son algunos movimientos amplios de salutación similares a los que se mostraban antes espontáneamente durante el periodo de sueño. Freud. La palabra se traba. págs. -mo un . inútil. Se puede de'cir que es mucho ruido por nada.' . ~ \ y>. Richer. totalmente flemática.. En otra ocasión. luego se produce la actitud de arqueo en dos o tres ocasiones. ' Por supuesto que no. por un detalle.. aplica sobre el flanco izquierdo de ésta. aunque no a menudo. 9-. decía. Esto resulta insoporta- 11 12 Charcot. se aterrorizaba. 32. .. algunas veces se muerde la lengua. hizo ofensa al comentario magistral de Charcot.tca0eza-aparece bruscameñte lañzada hacia atrás. que debía realizar la demostración (desencadenada mediante compresión ovárica) del desarrollo «clásico» del ataque. Se produce un tipo de resolución seguida de una especie de contractura. Helo aquí: El señor Charcot se acerca a la cama donde está acostada la enferma.. de la lengua. llegando incluso a incitar una huida.) ~ Esta frase a mí me suena como un acceso de odio hacia la imprevisibilidad. un doble papel.

Darstellung. pero to como otra cosa? ----13 14 15 16 17 Freud. Yo apelo a estas definiciones como abandonado por otras palabras tal vez posibles (y esta apelación muestra mi inexperiencia). Ídem. soplo. S(• desencadena. OC. buscando un titular: «LA MÁSCARA ES EL CAOS CONVERTIDO EN CARNE» 18 • . en esta ocurrencia (teatral). MÁSCARA Únicamente en este sentido. sí términos. pág. Una «reivindicación desesperada>>. págs. que se produce. en ese acto. de forma extrema. la energia. pág.\li:' 346 0 CLÍMAX DEL ESPECTÁCULO LA INVENCIÓN DE LA I-IISTERIA ble para el médico. «en el umbral de ese mundo claro y tranquilizador» (pero. lo que Fr~d-llama ha las pulsion~ Las pulsiones. para quien un síntoma no debería pro vocar exultación aquí. ese «laboratorio» de fotografía médica?). pág. a las barbas del director de escena. Es decir. ciertamente. 130. hasta la extenuación. hablaba de «un lenguaje teatral puro» 2º. 1966. Ídem. escribe Bataille. pródigo. el desmayo. 124. ya para empezar. 125. asesta al pensamiento. Freud. en tanto que se especializan. de cien gestualidades espontáneas de amor y de agresión mezcladas. la aparición de una «oscura encarnación del caos». «contracción y relajación combinadas». es decir. OC. pág. págs. tanto del placer como del dolor 16 • Esto denomina y vuelve a plantear la extenuante cuestión que el cuerpo histérico. grito en otro momento. apeló a «seres mí ~. 120. 848. pero al igual que el que se tira y tan sólo toca con los talones el fondo marino para volver a la superficie: existe como un ch01To de vacío en el lugar en que estaba la tensión1n. como grito. Tan sólo una energía de los cuerpos. que «debe ser denominado irreal». Freud. lnaccesible 17. 108-109. págs.:. ya no queda presente nada más que la animalidad y la muerte».ez. «eso mismo que habitualmente reafirma. tal como lo define Artaud. Artaud hablaba de «un femenino atronador y terrible»._e. ¿cómo podrá haber sido tranquilizador.e un «terror nocturno» vinculado a toda mascarada. se destrenza. 1933. abierto.._illblirrte!!. salvo si es Hi mulacro. ni como pur<i descarga fisiológica. presentado. de forma espectacular. 847. de forma violenta. Pero grito de un_{¡esto ~es~ toda espera cruelmente derrumbada.hay en ese gride Augustine como un juego casi mortal con lo que sería un órgano. y que ella «realiza una evaginación de ida y vuelta>> 15 . angustia. 403-404 («Masque») . la aparición. ante la nariz. se apoya también sobre los puntos del esfuerzo. invocación. de un objeto de angustia bajo los mismos gestos de un disfrute _¿y de cuál? Aquel en el que se encuentra todo. Grito abierto y ofrecido. 1933. y esto es decir que. IV. 0 347 1 . ahí. ahí. tal . de manera tal que no pued<• comprenderse ni como puro símbolo psíquico. se trata realmente de un síntoma. págs. Términos. Lacan. ahí. se arriesgaría a no ser ya nunca más representativa de cualquier cosa que resultase encuadrable. s gesticulan. pese a ser claro. pág. aquello que tiende hacia eso que hay en un gesto de súplica. el grito de Augustine es una máscara. puesto que lo femenino. Y todo bajo los ojos. El psicoanálisis. 90-91. que el acto tiene lugar. Puesto que.-La máscara es aquí el término de una energía. se cuestiona como se cuestiona una energía: Lo que es femenino. espasmódicamente. Cfr. Ahora bien. ¿No sospechaban en ese momento. Artaud. 18 19 20 Bataille. del fotógrafo . 143. lo que es abandono. cuestión de la múltiple presentación. abismo entre disfrute esperado y disfrute obtenido. llamada.!U_U indeter!llinacióp» 13 . II. en el sentido que le dio Georges Bataille. m<· <liante una sacudida del cuerpo. J915d. el O. que no es «el cuerpo». Lacan escribe que «la histérica juega a probar hasta la elasticidad extrema>> 14 . «tiempo femenino prolongado». para dar cuenta de ello. 774-. ofrecido. Ídem. se ha cargado de golpe de una oscura voluntad de terror -cuando lo que es humano está enmascarado. como fulminado. Cuestión de una gestualidad. a la que un teatro se arriesgaría.

Lacan. efrechazo 26 . como suele decirse.marco. de náusea23 . ese tiempo de toma fotográfica por indecisión de la cual.{j j~•·l• lo ma27. al mismo tiempo.Fijo . '· 28 Freud. Un paroxismo que ha de enten.. actitudes. págs. 1964. 1955. ya la hace pasar a una inercia de cadáver: «Si Laoconte gime.\ ~ una intensidad excesiva 28 .Se reabsorbiesen» 24 . pero si grita. confluencia de destino.inÍoma e~ ef sentido estricto. órgano desmesurado.. r El momento de un grito. págs. 226-233 (la angustia en tanto que «revelación privilegiada del estar-ahí»). pág.Hasta que los tiempos . ' el grito me parece aquí como un momento -límite del em) bargo.. un desarrollo inconsciente de los gestos. No es @. una fa. OC. ya la edulcora convirtiéndola en queja. órgano desmesurado de rictus.348 a Que no se haya dejado denominar. una / fatiga de muerte .-. 185 («Horripilation»). factible más allá ' de esa franja tan estrecha que hay entre medio segundo y un segundo y medio.. 44-48.Jt .. pág. 58. el momento de un riesgo mayor.Donde había confluido mi destino. pues. y ~-\. \\ HT~~ '¡. sino .: aquí como un reflujo de todos los mi. r t r. O le escucha únicamente gemir o le ve ya muerto» 22 . exigiendo en cualquier caso los retoques. «Había un punto negro». 237-238 («Bouche»). Una confluencia de aestino a través.. Con estos dos caracteres específicos. ésta la invierte. del teatro y de la danza. Jde los movimientos. .. . Evidencia espectacular. 21¡ 22 21 : 2 ' Cfr.a histeria: una especie de limitación exacta. vol. menos interesante. 1933.(.J / l ff"""1. concernientes a la t. 1888-1893. Cfr. retrato) está como arruinada.. adelantándose al cuerpo. El tiempo del grito ~ería.._.-1 ción: algo que se acerca a la alucinación. en el corazón de las gesticulaciones. a ella.Y permanecía allí . 25 .dos. de un miedo. Responde. incluso sorber.-''. Es. ":" estar ahí. La horripilación. Es un tiempo paradójico de presencia.. las correcciones de un pincel y de ~na camisa de fuerza? (Lessing ya había prohibido al pintor el grito. Artaud. Una conmoción.-'-('-(. «Había un punto negro . más que con términos de la pintura. es decir. ¿Pero reabsorberse en qué? ¿Qué significa reabsorber? ANSIAS Reabsorber significa: tragar de nuevo. El momento más enmascarado. Es "'' ) . 111 -114. pág. Cfr. de pronto. La angustia mis(·! 'rÍ <!:/~[) .1C'"'. afirma que la a. ya no engaña. 1927. La boca no es más que una circunstancia de la bestialidad en el hombre. 40 (la angustia: lo que no engaña) ._~-''""'.r .' /~0 / r~. invenciones histéricas. temporal. con relación a la visibilidad. Freud. colmo del horror. págs. y para que hubiese podido lanzar ese grito. además. Lessing. es decir. Como si el grito derrotase toda protensión. lo repito. no debe dejar caer en el olvido ese límite. una especie de fatiga aspirante.. Algo que. como una doble coacción de negatividad.. que es esencial: existe.' if r \. orgánica. retirarse como se retira el mar. ) /. .. algo muc hísimo ~ás sencillo. I. pág. OC. pues. aspirar. Heidegger. . págs.. una experiencia crucial de la despreocupación. t ¡) y_ más bien a su hundimiento.:_ngustia es lo primero que aparece./ 25 21 a 349 CLÍMAX DEL ESPECTÁCULO LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA . ¿es representable. del rostro.'°' no a una suspensión del rechazo.. Una revelación de 1 r·i'' . la imagen de Augustine habrá quedado más o menos desenfocada. fµerte palabra. Freud habla de los síntomas como de protecciones c. suscita.i ~'.) El tiempo del grito sería. Blanchot. 27 Cfr. 1766. no puede ni elevarse un grado ni descender un grado de esa imagen sin verle en un estado más soportable. furioso. sin duda. El rostro es su teatro. 1. pág. dice Artaud. El mismo grito de Augustine habrá sido ya como fulminado. un reflujo. véa'Seproyoca direct'!ment~. Bataille.' ' derse no únicamente cbmo una"horripilante suspensión del ( t_'i) . la imaginación puede escucharle gritar.¡ Ídem.. Vínculo de la pulsión y de la presencia.. contener.. (~r.. A mí. Porque la representa: 'ció~ (repetlcióñ. borrosa.J . 45. había hecho falta algo así como una caída formidable. de una retracción ~te el movimiento. ~'t. una apari. 68. menos simbolizado. tomo I. el más íntimo 21 . Pero demasiada. una agonía. ·1 v-.. a la histérica. muy singular._o13tra la angustia. La mirada no es más que punto negro. porque el grito en imagen pone fin a la imaginación. )! "eto de la angustia. del embargo del sujeto entre síntoma y ob-.~ ~l tiga asombrosa y central. los músculos como en carne viva. mácula.

puede que de su misma centralidad3'3. • ~1 .) No sólo infectado de lo visible. infectaaa1:telo visibl-e-. Boumeville. no menos concreto que la muerte. ~ E}. de lámina en lámina.. 1976. Don de algo así como unas ansias. 1927. CLAVOS. ciega. Y todavía hay más. el Tiem po que busca el tiempo. de disfrute. Cfr:-Maldiney. veía una «denegación enérgica._e 'r. r ner-lugar simplemente def se gTito. Iconographie. pero enmascarada. 2 0 351 106. Régnard. en breve gesticulación. una crisis. I e&. . Y por tanto despro vee. Heidegger. o la del rostro. 226-233. 227. L 1 JC(! " Cfr. passim. «Sensación» de muerte. "' Blanchot. camuflado bajo un velo negro. Pero ¿qué es lo que revela?. \t· L . págs. porque esas sobrerrepresentaciones son contradictorias. según el principio de la «figuración contradictoria». 1 ' " Cfr. de una postura corporal apropiada al intercambio sexual»'14 • Una postura pese a todo. 1961-1962. ¿Por qué? ¿Tal vez porque un giito. voraz. MaJdjney.¡/1 1+1 t { 7 ú'~ ( (. o en ocasiones de forma totalmente relativa. pero se enmascara de la misma manera. CRUZ También hay algo así como una epifanía. al «riesgo de perder la vida». por medio de una inervación antagonista. el veneno de O-~ angustia histérica. eso es también lo que da paso a la impotente y desafortunada dialéctica de la histérica y del perverso. ~fal d i ney. Ursprung. tan escasamente fotografiados «movimientos ilógicos» y otro( <<clownismos») Existe concretamente el «arqueamiento». un esclavo que estaría él también coaccionado al riesgo mayor. Cfr. uno o varios maestros: su médico. tomo III. y el maestro de ) todos ellos. pero con todo el sentido trastocado. .. pág.. bello rostro de mujer fatal. ruidoso. 1966. / J) 1. pág.r {6~ . Y es eso mismo lo que da su giro específico a la impaciente y desgraciada teatralidad histérica. págs. 11 '' '1'1 Cfr. Es gibt. convertida aquí en horrible rostro. Que revela de golpe. r intrínsecamente. el don. la pequeña carita. surgimien to de un destino en el instante. de su fotógrafo. C . tal vez. de hermosa figura. 41-50 (temporalidad del deseo según Schelling) . 1955. de algún «Sr. la muerte? Sí. Charcot. a veces puede que incluso su misma figura. 252-253. pág. Frente a Augustine también . su decisión. ». Régnard. La angustia_~st~rica hace primero fr~nte a «la sensación del deseo del Otro»32. 1909.. Gift.( (•J el C< r!' ~. Lo que «confiere». el aspecto que busca su explicación y.Don profundo. sino haciendo sedición en lo visible. Esa sensación fue posiblemente en algún momento la del rostro. _:. sino también como un horripilante poder-ser. bote.C!Jn paso a lo demoníaéo_del amof. escri~mé._ grito ap_0!!_ce ahí cqml!_ sorpresa. incatalogables. De este modo. «Ataque histero-epiléptico: arqueamiento». más típico pero no menos eniginático [106]. como el esclavo hace frente al maestroe n la lucha a muerte.había un maestro. y ¿cuándo? Repetir: ¿el estar-ahí. esa_sensación: puede que el te'\.u giro temporal. todo él boca avanzada. «salto excesivo en torno a una suspensión».. 32 Lacan. obsidionalmente.0 350 CLÍMAX DEL ESPECTÁCULO LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA ' tiempo.. o haciendo incluso de lo visible una especie de la sedición. ~págs. 1975. 824. pero que permanece crucificado en el ~ momento del paroxismo. que surge de lo dionisíaco. la evidencia espectacular se excede en sobrerrepresentaciones. un maestro absoluto. en el que Freud. "" (. He aquí cómo la imagen de Augustine se volvía imprecisa. camuflado entre un público de teatro. a algo así como «al maestro absoluto». su fotógrafo. más allá de las clásicas «actitudes pasionales». «Sensación» de estar ahí. un origen en actuación. . 356. los innombrables. «como tal»?ºº. permanece crucificado porque S(' instaura de un tiempo del deseo 29 . Porque existen. hacen frente.. Decir: ¿«el centro de la noche en lanoche»?ª1. 162. pág. Lacan. Freud.

algunas veces.. X . Querría tocarla siempre hasta la angustia y que ella desfalleciese: ella es como es. pág. pág. Bataille. sin poder verla y el clavo duro. 215.. resultando lo más enfermizo en mí que lo desee y que mi amor sea necesariamente desgraciado. . el dolor que se considera que atraviesa a la sujeto a partir de su errática y lacerante ma~36. Ill. ? ¿Nada? ¿Nada?» (Fisonomía risueña. con una longitud de aproximadamente dos centímetros.... Sonríe. SACRIFICIO ¿Augustine habría llegado a sacrificarse de tal forma a la imagen? Iba y venía. En este sentido. clavados al suelo. extremadamente. y también ovum. pág.con los brazos en cruz (crucifixión).. de vergüenza y de cefalalgias. IPS. pág. como la imposible confidencia del compañero. III. El clavo responde tan bien a lo que imagina un testigo de crisis histérica. Se media el clavo. se levanta a medias. lejos de ser un alejamiento soñador del concepto. ino puedo dejarlo! En el momento en el que escribo. Augustine fue atravesada.) «iTe marchas!» La fisonomía expresa pesadumbre. pues. 190. pág. <. Eso no (bis) . hace una señal con la mano. decía la subvigilante»39 . imposible porque nunca se ha pronunciado: Ella quería de mí lo imposible. 57-64]: Permaneció. Sus movimientos arrebatados por la pasión me producen un vértigo fisico y el clavo que hundo en ella.. es decir euerpo erístico.<L'impossible»)j Cfr. OC. descarta lo que ya ha conocido: lo que me inquieta de ella es esa impaciencia. para hacerla pasar. se muestra como 36 37 Bataille. » (Mira hacia la izquierda. !ll () ( 1\1111 Lloraba y reía. págs. las frentes de las mujeres»38:. en actos. la vida y el disfrute eran su destino. delirio: «¿Qué es lo que quieres (bis) . «iCristo ! O Cristo. OC. I..352 a CLÍMAX DEL ESPECTÁCULO LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Esto debería abrirse ahora ante sus ojos casi como por azar. es decir. Y Augustine no dudaba en encadenar.lavo histérico. 553 («La pratique de la joie devant la mort»). lanza besos.. Dios que durante dos mil años condenaste a tu palidez. Existe.V. pero en el movimiento que la embarga. en dicha ocasión. sobreviene un dolor vivo «del tipo del de los ovarios» y la cara se contrae en una mueca37 . 141.-T. «Yo creía que iba a morirse. pág. Después. Secreción vaginal abundante 40 . metámorfosearla. llora. Entonces: clavo. Briquet. eterno ladrón de energías. iqué sentido del misterio!.. Este «clavo» en el cuerpo de la histérica es una metáfora tan bien incluida que tejer la metáfora. II. Realmente ya no busco la felicidad: no quiero dársela. el episodio de la crucifixión sobre el «clavo» que la traspasaba de un sufrimiento de sacrificada [107]. no la quiero para mí. en todas direcciones. Augustine se desfiguraba en todo tipo de muecas. Si se apoya con fuerza.. después ríe. situado en la línea media y a la derecha. 140. Se observa que los episodios de «crucifixión» precedían de forma inmediata a las famosas «actitudes pasionales» del «erotismo» y del «éxtasis» [cfr.) «iNo!. cruz. Me imagino un clavo de grandes proporciones y su desnudez. OC. IPS.: 38ºC. pero dudo que jamás dos seres séñá~municado más pronto ante la certeza de su impotencia35. cuerpo del suplicio. en la entrega de sí misma. un dolor espontáneo y punzante.l978. un descubrimiento. 1l\1 111 . 105-106 .) «Vuelves a empezar. Livi. O echadas hacia atrás de dolor... » (Se queja. 1859.. su gesticulación era casi como lo 38 35 a 353 39 40 •11 Rimbaud. con las piernas. un acercamiento más preciso todavía que la gestualidad. sueño con enlazar su cintura: no es la felicidad sino mi impotencia para alcan~arla lo_que me detiene : ella se me escapa de todasmañéras posibles. que ya ocupaba un lugar destacado en el vol cabulario tradicional de los dolores de la histeria: se dic~cla ­ vus. Ídem. el disfrute y el dolor histéricos. a ese nivel. dlirante algunos instantes.t'. ejecuta movimientos con el vientre. huevo. ino! No quiero» (Más besos . 77.) «A buena hora . 65. pág. «su destino de forma tan inexorable como la muerte lo es de un condenado» 41. La histeria parece en efecto apelar a la metáfora.

Augustine. pág. OC. la rabia innoble expresada por su rostro malvado. Vínculo de luz a sacrificio. tenía la ausencia de sentido. en su llamada al gran Ausente («actitudes pasionales»). en una gestualidad del espasmo que viene a asociarse escandalosamente a la metáfora cristiana del sacrificio. fija. (Lámina XXV. Es como si Augustine se sacrificase ella misma a plena luz. El desorden de sus movimientos la había desnudado hasta el vello púbico: su desnudez.¡ 1¡1 11 11 ¡! ¡1.y lo más angustioso. Edwarda). repugnante (cuerpo convulso. totalmente tensa. y se ofrecía crucificada. de la crucifixión. como víctima: maldita y consagrada. secreciones múltiples). atacada de espasmos respiratorios. P1ancl1e XX V. •l Bataille. Esto. Jconographie. 26 (Mme. Se evocará una importante palabra: mística -pero dejo aquí. ahora. III.. trágica. innoble y ridícula («clownismo»).¡1 '¡ . Me agaché hacia ella y tuve que tirar de la puntilla del antifaz que se tragaba y desgarraba con los dientes. lo timpanizaba.. Los saltos de pez de su cuerpo. y al mismo tiempo el exceso de sentido de una mor. lo convulsionaba. de luz a sangre.en esa noche del corazón que no era ni menos desierta ni menos hostil que el cielo vacío.111111¡ 354 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA CLÍMAX DEL ESPECTÁCULO que Bataille ha denominado una «práctica del júbilo ante la muerte». pues. ya no había ninguna comunicación posible y yo me consumía en esa ausencia de salida . Actitudes pasionales. las mil preguntas que plantea esa palabra. a todo su cuerpo. es como si su grito fuese respuesta a un simple y perforador ataque de la luz que impresionaba. Augustine se retorcía como un gusano. 107.taja. Y su grito: como luminoso. ATTITUDES PASSIONNELLES CRUCIFIEMENT No obstante. espuma en la boca. quiero decir que Augustine bailaba en cierta forma con el propio tiempo que la condenaba.era el silencio en el que permanecía encerrada: de su sufrimiento. Régnard. 0 355 'I 1/1' 1¡ 11 !ji . Fotografía de Augustine. terriblemente preciso: Como un trozo de lombriz. Crucifixión]. Lo más extraño . Y desemboca en este otro texto.. calcinaban en mí la vida y la quebraban hasta el hastío~ 2 . tomo II. al mismo tiempo o casi. se agitaba. no puedo dejar de hablar del vínculo de ese sacrificio con lo que he denominado una predación fotográfica. además de las placas. por esta vez.

siempre en 1 ascenso. en el mismo momento: «De 5 a 7 horas. ya que hacía muestra ostensible. !. habían sido imputados tenazmente a la aparición de la regla. La «suerte de mujer» que fue la histérica siempre mostraba demasiado y no lo suficiente. pág.f_< embargo.. por lo tanto: ver «es hacer obscena la realidad. pág.j e¿(. diré que era un paso. ... y de qué manera. y. pág. 1. _¡ . le vino la regla por primera ve<. . OC. 132. pero soñando que estaba en un matadero.. 125. Sufrimiento. destacada. ~_. es un indicio del cuestionamiento por el que Bourneville introdujo toda la historia de Augustine: la relación de su caso se abre en efecto (y se clausura) sobre este problema: ¿ ~E VÍ!}§llo rJ:e la ftis!~ _ ~ rJE..egla. pecie de coincidencia.. la tesis de la histeria como «neurosis métrica>> 47 . escribe Artaud. 48-49. se ecia. más tarde. «puesto que no hay nada más obsceno y sin embargo seductor que un ser» 43 ••• Se trata../ éhos momentos 4!:1.. lo que lleva a rechazar. Y) r{__. «El ser no se ve».. Pérdida de sangre. rico en enseñanzas teóricas. su deseo permanecía totalmente impenetrable._ .. págs. la afirmación teórica de Bourneville no le impedía darse cuenta constantemente (esto forma incluso par(" /! te de los protocolos más «clásicos» de la clínica) de ~ s­ V-/C• . correr la sangre. Si~pre asociado a la mirada. . aunque obscenamente «seductora>>. II.. desconcertante. la visibilidad de su cuerpo. Primer ataque his~ f~i CLÍMAX DEL ESPECTÁCULO :i Artaud. se decía. II.. . de la regla. '---"'~ d.. 1846. durmió. un enigma por excelencia.En r'esúmen._ \:./ ). 198-199.-~ ''-'. de nuevo...---.-• El rojo estuvo en el centro de los delirios de Augustine. Ídem. siendo el origen de esa capacidad de ver el de un obsceno que quiso creer en lo que era». terror. 14.. 137.. pág../ ' ' '\. co~ncidencia qu~ ID§!: i~clu§Q. No obstante. ovárico. Esta consignación meticulosa.. 126-127 (el texto completo está citado supra). 11 f Je fN ¡>ª/' '1. ~ ---:V-'í__/ os enodos de los~a ues.. Al punto en que la evidencia hace exceso. su) <.. e/'. integrar en su pretensión de veracidad y de autentificación. Eero sin yv¡ a rt-... con el hecho. ejemplar. permaneciendo ella.. Ejemplar../ c. casi inculcada. ¿Cómo llegar a imaginar el secreto de esas imágenes de Augustine. págs. hay que destacar que los dolores y gritos aeAugustine._. deseosilo compartidos. Pero queda.. entre los periodos. en la teoría. Ídem. como poco pertinente. ute- ~ -- 44 45 4 G 47 48 4 0 49 --. también de la cuestión de un secreto de la obscenidad.z ~~ ~ '-. sangrado de nariz.__ '-. 133. Miradas graves. Por otro lado. Secreto terrible. ~· . III. . «Miradas amenazadoras._ en i~~~ ·'. IPS. /\/~ 10. coincidido con el desarrollo de los pechos y del sistema piloso del pubis» 48 .. \. desde ese punto de vista. en lo que veía. Me imagino el «secreto» de los retratos de Augustine como un cierto modo de imposibilidad del tránsito al rojo.AA"'brepticiamente. Más allá de su evidencia espectacular. y además. asta trans ormar e caracter de Aumstm~.. 357 térico 44 • Luego.» Vómitos. en el sentido de que los primeros ataques de Augustine tuvieron lugar antes de la aparición de su primera . indecisión. tras la violación. «los ataques habrían. págs.·- .-.. cuidadosamente consignado en la lconographie. veía matar a las bestias.. págs. puede que este vínculo denomine justamente secreto de las imágenes. Cfr. para ser más preciso: como un-temblor de tiempos blancos y tiempos rojos.1:.> 45 . el único que la técnica fotográfica de la época no pudo alegar. 166-168.\_. IPS. que debía callarse. a fin de cuentas. de su narcisismo. Es por lo que precisamente convocaba todas las técnicas de visibilidad.7 :. hipótesis en cierto sentido reconfortante. Cfr. Palidez. Ídem. Al despertar. sin embargo. en la Salpetriere.» Indecisión perceptible ya en Landouzy o Briquet: es la indecisión en cuanto al carácter femenino... grito. 111: 11 . paradójicamente. dirigidas a imponerle silencio.:it::< .' 1a coincidencia introducía duda. «Lo sabemos realmente. de que había soñado rojo. IPS. Era el paso al color.t'. vol.356 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA SANGRE: SECRETOS Ahora bien. las primeras menstruaciones de Augustine.Ahí se encuentra también todo el problema de lo que hay en lo que se ve y en lo que no se ve._y_ de {a menstryación? 46 • El caso de Augustine sería.._ ---. 123... Landouzy. tomo XIV. violación. cuyo «caso» sin embargo se consideraba que iba a agotarse? Emitiré lo siguiente. Ojos de gato. se vuelve en un sentido intolerable. pues.'-/.

Foucault. pág. 299-302 (lo caliente y lo húmedo). 11. etc. Ahora bien.. por Foucault. la dificultad.358 a CLlMAX DEL ESPECTÁCULO LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA f rino. Charcot fue más brillante. 301 -302. Lo cierto es que en la Iconographie se nos relatan. la sangre . es decir.. era necesario «salvar la histeria». reciprocidad evidente. 5 51 2 5 Charcot. También comentó el caso de Augustine: teniendo en cuenta el hecho de que «la aparición de la regla (. pág. Landouzy. espumas. 299. ). y finaimente lo que se denominaba la «hipei.. Cfr.. «sudoi. 479-489. 1976. págs. 322-323 (la orina. no lo olviden. las mil medicaciones de la histeria consistentes en exudar totalmente los cuerpos (sanar el mal por medio del mal). salivas. a una extensión atroz de la noción del retrato. IPS.~ecrecifui ut~rina o vaginal». Entre otros. págs. pág. Se recordará a la histérica de Pomme. «pese a las trescientas sangrias» prodigadas para la buena causa57 • Charcot denomina isquemia a esa propensión histérica contraClíctoria a «retener su san-· cgre>>(las convulsas de Saint-Médard.. 1846. algunas veces. en los mismos momentos (episodios) de las crucifixiones59 . cit. en empujar justamente hasta el final su V?cación de rezumamiento. iaten1ón!. Mis interrogantes no habrán cesado de girar en torno a la noción del retrato. en grado superlativo53 .. 1881-1885. contenidos o no. 56 . en cierto sentido. Conocemos el inigualable enunciado de Landouzy: «Hay histéricas que lloran abundantemente. Briquet. dulce venenum» (mujer. 1859. resistía dramáticamente a toda esa terneza.física hubiese _podido convertir_~ e. 193-196..iristica indic"'a~en cualquier caso una persistencia del enigma. y que murió. es decir.~s -de s~·gre». babas. págs. pág. dulce veneno). Foucault. tras un «gran temor». de la histeria50. para un positivismo neurofisiológico. l. discrimin_arla del deséo~ fin . 228. venía a insistir. pero.. págs. ~n deber el «salvar los (enóm~nos»). de ese~~: al desconcierto frente a la ostentación hi_stérica def rojo misterio de lo femenino. págs. 1976. ~ a SECRECIONES Dificultad e indecisión ante el misterio se vieron relegados.. creyendo alc~nz~ con ~lio algún se~reto corporal. 342.. no menos ambiguo. ~ún no ~e sabía muy bien55 . anota. durante diez meses enteros». 58 Charcot. catálogo de secrecioñes de todos los tipos. pág. .·. También conocemos. rosa fétida. Vocación de estigmas. e incluso sus olores (tal secreción vaginal. l~s hay_finalmente. 55 Cfr. las hay que orinan ° Cfr. rehusaban sangrar bajo las estocadas) 58 . lo que. lágrimas. Legendre. rosa fetens. «femina. se midieron todas las secreciones y todas las humedades histéricas. OC. Vocación de rechazo. . con profusión. ¿puedo decirlo?. 149.. 1961. pág.:::-Es~a:. que lloran por la vulva»54 • De dónde: cuadro sin fin. págs. luego modificado en y clásico.. hasta el punto en que «porciones membranosas semejantes a trozos de pergamino empapados» lleguen a «desprenderse por medio de ligeros dolores y salir a diario con la orina». no quiere decir obligatoriamente ue fuese fundamentahnente de naturaleza «lúbrica»52 (de todas formas. Así pues. frente a la indecisión. 394. Porque la «histero-epilepsia» de Augustine seguía realmente siendo «ovárica». I. precisaba Charcot. C omo ün remake ~elJema medi~val. Briquet. 195-196. . Richer. 1846. sangres y «fluidos blancos» de Augustine.. El cuerpo que secreta todo también secreta el secreto de su nial. 303.. lágrimas y orinas. de tal día. 14-15.. Ídem. 50 Pomme. _ 11J111. no en una ausencia de vínculo causal. i :. ) no ha modificado en nada esencial el historial clínico». Pero. 140 (texto citado supra). «muy fétida»). 1963.. 1859.de que exi§fi~§e p':1:_ra una ciencia. y la histérica. 153. V. fex Sathanae. 1846. págs. su materia.. «se creciones lechosas». al 1igual que la·. de una «continencia de las mujeres». 81. sino en la hipótesis según la cual «la actividad ovárica es con mucho anterior a la función menstrual y la sobrevive»51 . sudores. ese paso infernal del 111111 s4 Landouzy. 164-165. 5D Cfr. nalgas de Satán. Pero la histérica.. OC. «sumergida de diez a doce horas al día. 57 Landouzy. mujer húmeda y caliente. La observación número sesenta y nueve de Landouzy anota el caso de una histérica cuyas menstruaciones desaparecieron súbitamente._gerver8aí-~"fi4 por una ~ueva _pasión du as mrdidas. . pág. a 359 mucho a la vez. págs. 141.

a un cierto talento. 1896. como con el nitrito de amilo» 6º. 9-10. los miembros rigidos. tal como se encuentra en César. a lo largo de su itinerario sanrgriento y guerrero. Apunto esto como un imponderable funcionamiento de la cámara fotográfica. son en cierto sentido. Pero. pág. Citado aquí a menudo. Maquinó con los ostentativos «tener-lugar» histéricos. más o menos invisiblemente. ataque. de la secreción san- geri: 63 Landouzy. desmembrarlos. a enriquecer y magnificar cada vez más un simulacro. para practicar la distinción de los matices.360 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA rojo también afectaba al rostro de Augustine. o bien se debatía furiosamente lanzando terribles gritos. luego se aflojan: los rasgos se disparan. la cual también escupía sangre por la boca en lugar de palabras: Durante todos los últimos cuartos de la luna. Cada una de ellas sacrifica el cuerpo a la imagen. en la Iconographie: una tortura invisible para volver a los cuerpos cada vez más visibles. síntoma . Otras veces. retuerce. 83. en vista de una verdad conceptual. sangre escupida. finalmente. Mediante una maquinación. a propósito de «Genevieve»: «El rostro está rojo violáceo. 361 . Impulsó concepto y uso del simulacro hasta su sentido sacrificatorio y de retorsión: el sentido de la palabra simuÚlcrum. en ausencia de una técnica de reproductibilidad visual. Cuando estos accidentes la alcanzaban en el campo. periódico. dirigida al consentimiento. me recuerda la acción llamada en latín torquere. IPS. de manos de Bourneville. y esto en los momentos más atronadores de las crisis de Augustine: «El rostro. Es decir. daba igual. I. encanto. aunque siempre coronada por el éxito: se colgaba a Genevieve por los pies. 223. he aquí lo que sigue resultando difícil de creer. espuma y baba. luego fuertemente mezclada de sangre»61 . de golpe. con la cabeza hacia abajo 62 . En otro lugar. el tiempo del flujo menstrual. La Iconographie photographique de Úl Salpetriere instrumentalizó los cuerpos. Histeria y respuesta. Henry Meige anota en otra ocasión la vieja historia de otra Genevieve. para maquinar y obtener el «aspecto verdadero» de un síntoma. I. passim. ardid. 131. y no rojo burdeos. desmiembra los cuerpos.el simulacro in~~de a l. al menos gritará su muerte. reproducir de forma adecuada (según la adcequatio rei et intellectus) su sufrimiento: y para ello. pág. tira. el de su elección. c01:1sume el cuerpo en la i_m~ Consentimiento. pág. un tránsito temporal da nombre al se~~eto de. las conjuntivas palpebrales adquieren un color rojo bermellón. del que sin embargo disfruta. II. el instrumento de dicha prueIE. y su alteración. para instrumentalizar «en el momento oportuno». los labios. 1897. paciencia. dar la vuelta. llamaradas de simuÚlcros. Si el 60 61 62 IPS. retorsión hasta la histeria. Fliess.ª· Es en primer lugar una máquina de guerra.a hi~!~rica ~~g!l11Ja intermitencia _Qe _jlneÜigmático periodo. le sobrevenían unos vómitos de sangre que se repetían durante dos o tres días. maquinó con los cuerpos. perdía el conocimiento. hasta retorcer. SimuÚlcrum designa (además de la «imagen» \~ ~o-la «representación-mn:emCit&°nica>>) a esos maniquíes de mimre en los que se encerraba a unas víctimas muy escogidas y a as que se quemaba vivas en honor a los dioses. Meige. CLÍMAX DEL ESPECTÁCULO sujeto no habla. despedaza lentamente. 1846.rormentum designa la máquina. Unas cuerdas se enroscan lentamente sobre un cilindro. Apelaba casi. SIMULACRO Y TORMENTO r-Ese dar la vuelta al cuerpo. ambas. Una tortura. se desliza a la vez de la boca y de la nariz una espuma abundante primero blanca. de nuevo 63 . Mediante una maquinaria técnica. pág. los histéricos cuerpossimuÚlcros. cabeza abajo. luego. nota en págs. Es también una máquina de tortura cuyos prodigios particulares utilizan el mismo principio: tensa. es decir: someter a la prueba de un tormento. la Iconographie se vio obligada a querer. La histérica hace del simulacro. El simulacro. Blanco. se caia al suelo.una evidencia espectacular. obtenido por consentimiento o mediante extorsión. Tormento consentido. Como el secreto de la visibilidad. pero otro. el mismo. el paso temporal. De nuevo. se conseguía pararlos mediante una práctica cuando menos extraña. manipulable. un tiempo de tormento. 130. actitud pasional. una máquina que hace maravillas. eran también por lo tanto 'términos para tormento.

. la aproxi~ación imaginaria.. el nar- cisismo haciéndose infinito.~-Ol\·\v¡..(.'-1 c. y. Lacan.!(~... la extensión radical del simulacro como posición existencial común de la histeria y de su contrasujeto. Esto es por lo que la clínica de Charcot fue una clínica a la vez expectante y apresurada.. Augustine decía: «Cuando me aburro.!_ago recordar: ll~gar siempre demasiado / f l . l. quedarse atrasado.. ¿qué ocurría? (U~ retorno de la memoria se convertía en drama:'¡ el actuar (to dran) de un destino. ir¿. Instalación 1)(. _en ·rtct . de una prisa.362 a CLÍMAX DEL ESPECTÁCULO grante en la similitudo.. pasa visible.. nía a hacer las veces de Alteridad por excelencia. iJ. los deseos). como la histeria (¿estaba por ello obligada a volverse ella misma histérica.. En la/Sal:( ·. es decir. para los médicos de la Salpetriere. evidente... el desencadenamiento siempre inminente. puede que como toda evidencia. e incluso con la misma Augustine.. porque sobre el espejo aparece una nube sangrante que enturbia la imagen: razón de que un cuerpo.-_.. La intensa sensación del defecto. Fíjense ya en la palabra.. fue una operación efe la similitudo volviéndose simultas. 168.. se desconciertan. de la imprevisibilidad. Un lazo de espera. sometido a su cantidad de humor. ¿La histérica «vista en tanto que ella misma»? Eurídice dos veces perdida... rt/) .. contiene! simu(que significa «al mismo tiempo». Obsesionado en cualquier caso por el «instante verdadero» de una «revelación» de «cuerpo real»: ~ .. Breuer y Freud. ahora bien. hipótesis viene a ser la siguiente. Súbitamente. la evidencia espectacular modulándose. Su narcisismo siempre buscando el desencadenamiento. la rivalidad. esa extensión designa de nuevo cierto vínculo más f cruel entre figuración y temporalidad.encanto (convocatoria recíproca. Probar la evidencia espectacular de la histeria habrá sido... s1~Cfa. IPS.C" ·v"I griego. Charcot también hizo prueba de ello. sobre la dialéctica temporal de una presunción. cuando sentía cosas como: «Tengo una resonancia en el bajo vientre . 1978. permanecía totalmente temblorosa en una especie de expectativa. Realizó por tanto la prueba de la imprevisibilidad que se recorta de golpe. ~-histérica dudaba. pág. ¿Todo visto? ¿Todo ido. Color deglutido en esta ficción: lo que quedaiia de un cuerpo apartado de su figura64 .. de la pérdida.. quién sabe.m ere..<. hacer defecto.. de repente. Pero cuando un síntoma hacía llamarada de simulacro en O 1 /'l ( J (· el cuerpo de la histérica. en un guiño. \\\t' 1 Además. r re. r -. es decir. 197-213 («Le temps logique et l'assertion de cer- titude anticipée»). en la Salpetriere. 1 l ... la semejanza. 133.._ Ustérizein.. no tengo más que hacer un lazo rojo y mirarlo»65. pues.-i 1. ya. ¡. todo lQ_que me ocurre despierta mi antiguo dolor» 66. y se va. no es más que un lugar cambiado.c.f. privar de . i. De donde ... Cfr.0 r . algo como lo siguiente: realizar el descubrimiento de una sorpresa en el tiempo.. págs.) en el miedo. el odio recíproco. ve. recordémosla ya en Aristóteles: Se dice que el rojo se produce cuando las mujeres se miran en un espejo en el momento de sus menstruaciones. Una precipitación de la expectativa. '-. pero puede ocurrir que mañana."l'. simul constituye una raíz común a dos direcciones con sentidos bastante contradictorios: similitudo. puede que en un ins- 66 67 64 65 Comentado por Schefer. de lo repentino de un presente67. del parecer) virando hacia el odio (cuando se reconocen. . Un miedo tomaba el relevo. . ._ \ . 1966.... que hubiese fijado su imagen para el deseo del Otro.- Los fenómenos de los que se trata datan ya de hace varios días. .¡ la creación de las imágenes de histéricas... La espera de algo quehubiese -dec idido. t:. t )r ~de sistem_3 f( ~'1". a casarse con el tiempo histérico?).. II. para siempre?. simultas. ./... r farde_. pág... o anticipación (por lo tanto ficción)...tJ..-1. Mj. es decir.. de lo desprovisto. ·~ t t'-r· a 363 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ' I { U __ ) -- '\.Qgi ~) ~{ ~ : . <. la histérica se iba «histerizando» cada vez más... Según temporalidad simultánea de Una dialéctica de -estructura histérica (el Cuerpo para la imagen y la imagen para el amor) y de estructura perversa (el cuerpo para la imagen y la imagen para el saber).Temporalidad: "(Il el entr_edós d_e un encanto absoluto y de un odio absoluto. ¿y el «aspecto verdadero»? Vuelve a caer rápidamente en los fondos infernales.c. la similitud. FUGA . pág. 1893-1895.. concertada. la perversión. _si~ific~ .c .e i -(1. 163. fulgurando la espera.

pág.. 172. e. insiste_ Boumeville. Sus guardianes. en el mismo momento en el que el teatro clínico la rodeaba por completo): ca. 7 Cfr. En el mismo momento en que «aparecía» alguna cosa de su «secreto». _solapados o explosivos.¡ que rasgó. etc. . . 71 IPS. siendo la agitación más violenta. pág.... 11. «actos extravagantes»: Augustine saltaba por las ventanas. Mencionaré todo ese movimiento.. Conozco bien tu historia.364 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA CLÍMAX DEL ESPECTÁCULO tante . ha recaído. Cfr. Un día. y ádemás es un término de los dramas del amor. puede que ella renunciase a sus clásicos éxtasis. La historia de Augustine termina. reconoce Boumeville. IPS... Y de esta manera se escapó de la Salpetriere. en su delirio.. Richer. Fuga resulta un nombre conveniente a ese movimiento porque es un término de estructura (contrapuntos y obstinados ricercari). periodos de agitación en los que rompe.. pág. al igual que del óecoro (su camisón totalmente desordeñado. con esta especie de drama: «X. que volvía a la loca intermitencia histérica. con justicia. Contra los ataques se emplean el compresor. 1878. como el de una fuga: «sujeto» (dux. 386 {caso de Augustine). Lo mismo que tú. . «W . el acompañante). contó el secreto. sin embargo atentos. En cuanto a Augustine. Hubo que meterla dentro a la fuerza y ponerle la camisa de fuerza Gll Charcot. II. como enferma. exhibiendo miserablemente su voluntad de dísimulación y su odío hacia el teatro clínico (esto. obligada. passim. salvarse 70 • Rehusar.. lo mantendrás en secreto . se entregó a lo que Bourneville llamaba. ° r Encerrada en una celda. no se enteraron de nada. Richer. es decir. de las rupturas de obligaciones o de piedades filiales . renegaba de «lo mejor» (la sabiduría del cuerpo). Tras encanto y ruptura de encanto. Se destaca. Pero el cuerpo histérico convierte en disparate todo concepto del «cuerpo real». en varias ocasiones. I 'vl t' \ «1 e'- a 365 . director y maestro) y «respuesta. no llores . l39. pág. etc. tiraba a la cabeza de la gente todo lo que tenía a su alcance 72 . como apunta Boumeville: 20 de marzo. pág. Por lo tanto. 72 73 74 IPS. ». a consecuencia de una contrariedad. L. puede que renunciase a «salvar» a Augustine. el éter. 6 de abril de 1880. Boumeville. 197. Si te atormentan demasiado.. ella misma puso fin a su existencia como «caso»: se disfrazó de hombre (qué ironía) .» (comes. luego todo el juego de sorpresas. es decir. Todo lo que me has confiado está grnbado en mi corazón . «ejecutando todo eso con una agilidad verdaderamente sorprendente». hace añicos las ventanas. Augustine se subía aJo. un tanto desconcertado. gracias a lo cual se había convertido en ayudante-cuidadora. 88. 134. la amiga de Augustine. respóndeles que eso no es en absoluto de su incumbencia. Los ataques de cólera de Augustine.§_ árboles. Acceso de cólera. en la lconographie. más bien descubriéndola). ~e rodeo del encanto ( en rechazo y en odio. se la vuelve a colocar en el servicio.Entonces. '" IPS. Augustine «recaía».71. Fuga: fin de no-recibir.. Boumeville. 1881 -1885. pág. bajo un aguacero. con total desprecio del peligro 69 .. I. revelando tal vez toda una complicidad en el rechazo. hayan cesado de existir.. Cfr.. II. X . ha recaído».. en última instancia. es decir. es encerrada en una celda73 . sin calzar. El 11 de junio. de «contrasujetos». hay que aprovecharla68 . X . Las alucinaci~nes de Augustine: correr. Ayer hizo su aparición la regla. OC. pág. fue a pasearse en camisa. la retorsión. 188 1-1885. musicalmente. al patio. el cloroformo. a los tejados de la Salpétriere.no se puede prever nada al respecto-. creo que todo lo que te he dicho. E incluso la mism~ugustine)que­ brantando el destierro de sus poses «clásicas».. quédate tranquila. III. autor de un filantrópico Manuel des irifirmieres74 . la ocasión es apremiante. III. desgarra la camisa de fuerza.

tal vez de dos. ma-¿'j. Permanecerá en suspenso sobre un encanto que no ha cuajado hasta el final. Salvo tal vez para esa quasi-Augustine de la que he hablado. pese a y con el rechazo. sino una exasperación. 150. Infecta nuestra mirada.366 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA CLÍMAX DEL ESPECTÁCULO LA DESCONCERTACIÓN Y LA IMAGEN DE VUELTA Este fin-fuga no es por lo tanto un final. Se trata. de una(E. la histérica. Grito. la trastorna. sino su inminencia absoluta. escandalosa. más allá de las fotografías. rompiendo de hecho toda reserva y gracia de representación. Un simulacro postrero: tal vez el de un suicida. toda metáfora se aplasta. creyendo poder hacerlo todo. resiste. 75 IPS. ¿no es esto lo que. no un objeto. en el momento. la ruptura de un ritmo por medio del que hacía efusión un~ _ ~structur<[ Pero este cese no constituye un fin. un intenso autocastigo del fantasma histérico. o «estrecha imitación» en la fuga. Esta suspensión no constituye un fin. de un paso catastrófico. 11. Es. por su escalada de consentimientos. finalmente. pues. respuesta que ya no espera el reposo ael sujeto. Una crispación convulsiva de lo imaginario mismo en la desemejanza misma. Reverso de una espera de imagen. . nos altera. Momento de la strette. el talión mismo de la imagen. 'También es en esto que. a 367 . también esperamos de un espectáculo. actualiza algo de forma muy. es decir. procedimientos clínicos y experimentales. en el fondo. la epidemia en todas direcciones de los fantasmas histéricos que sin embargo ellos mismos están f 7 G Breuer y Freud. ciertamente de forma contradictoria. pág. ahora: cita fallida con todo ideal. la pulsión. mala suerte. y ese momento. Y. momentáneamente. todo tendrá que haber seguido funcionando. ¿Cómo? Esta continuación demandaría que mi mismo relato continuase. había dicho un día. por eso es por lo que yo hablo de suspensión. en la histérica. su hermosa organización. encuentro mucho. que miramos esas fotografías de la Salpetriere. pág. momento estructural de un peligro. algo así como su propio límite. eso en el fondo nos agrede. Puesto que se trata realmente de un nudo del drama. en la Salpetriere.Es el momento en que se transmite una muerte. La imagen alcanza. se estrella sobre una gesticulación del rechazo y de la apelación mezclados. premonitoriamente.Nosotros. imitación que se precipita. A pesar de todo he aquí la aporía. Muerte de un deseQ. o tal vez no. sino que por el contrario lo vuelve presente. también. _es decir. Arruina pero reconduce nuestro deseo de ver. Y. mucho más cruel. 1893-1895. Augustine 75 • Lo que aquí se detiene es el círculo vicioso de la transferencia. nos imaginamos ese antiguo «teatralismo» histérico como una auténtica práctica de crueldad. Momento de holofrase. con los cuerpos a él abandonados. en una palabra». 50. «Cosa detenida. su precipitación? Se trata. Nos sobreviene una especie de obsesión. convulsión: efracción imaginar ia. El fracaso del encanto siempre es como un despertar horrorizado. Lo que aquí se detiene es la operación recíproca del encanto. pero la ) mantiene. con la cara de la realidad. leficio. Todos habrán preguntado demasiado: el médico. disloca el imaginario. Desconcertación: la decepción sin continencia. En cuanto a mí. regresa-. que. deshacer y volver a hacer. muy intensa. que puede que se convirtiera simplemente en Agustine. fabricación de imágenes. imágenes fijas de imágenes gestualizadas. y tan rápido. aunque obsesionado por una ausencia. Consideren lo siguiente. transforma dislocación de imagen en acto. de una angustia. La imagen existe entonces como algo que haría «morir de miedo» a una histérica76 • . en el que el intenso narcisismo de la histérica no habrá sido más que una muy sutil retención. por ello. por su escalada experimental y su vértigo de director de escena. no hace ausente nada uniformemente. en gestos por lo tanto figurados. Momento estructural. todo. ascinum) educción. encanto o no encanto. tan virulento que. en el mismo teatro. también que se «retomase». la aporía en acto de la visibilidad histérica._ngustia de la imagen. habría interrumpido el despliegue de mi cuestión sobre un punto que no resulta muy fácil. .

La histérica habrá amado con la imagen. 1893-1895.t ~ tadora de los más crueles efectos. '-. págs. pág. en un odio a la imagen. pág.W l9 l. aquella. conjurar.Frente a esta ap. E n la Salpétriere se ._rmas. La mímica. tal como él decía.'~etiendo e~ cintura cada vez más apretada a los-fantasmas Íiist~ricos.. Devoramos la histeria con la mirada. . resiste y regresa como de lo real en las imágenes..e mpre acrobacia alrededor de un abismo. pág.. 196. histórico y estético.s. '" .)~na cierta noción del arte barroco.. cuando las imágenes se vuelven poco interlocutoras. 633. o insinuada. al crimen.. llegaban has80 "'r-' ta intentar suicidarse.impondrá una forma. Pero nunca se cesará de fabricar otras imágenes.q ue una teoría del fantasma volviese a introducir el paso de los fantasmas. aunque el «despliegue de i~á. «Limpiar» la histeria vendrá a ser lo mismo que encarnar sus mil producciones imaginarias. subsumir las «mil formas» de la histeria en ultimísima instancia dentro de la hipótesis. que desconoce. un balanceo. ·1 f . odia. como gestión de las imágenes con miras a f<?. Ellenberger. 77 78 Cfr. Escalada de la retorsÍón. dedicada al gran psicó logo Alfred Bidet y represe~"tada en el Gran Guiñol de Paris. 227. poses. . e L ¡ I' l >C\ l tC>!. (\. No existió en Freud un oP. Alimentarse. po. de lo que denominó @os Demoníacos en el arte&'. como «fantasmas rescatados». o envuelta de ironía. ° Cfr. sino con un como si. págs. aquí hace la~ vece s de asesinato del espectador. y al mismo tiempo.genes». como tiran'ia. es decir. Una obra del Théátre d'épouvante de André de Lorde. o bien pierden en belleza.. su desaparición sin retorno. Pero también. muere y asesina con la imagen.. Puesto que ese vínculo del t\ l }J" / 79 Breuer y Freud. 1970. Reproducir. a los cuerpos "histérico. Aquí no hago más que introducir un futuro episodio de esta investigación.(la Histericll Algu' nas veces. el día de la muerte de Charcot. Apelación inquieta. corria un velo sobre la venganza de la histérica. no hay más que una exasperación del saber. -histeria en contrap~rtida devora nuestra mirada. que ahí ya no se dejaban rescatar tan fácilmente. 8 - 81 Cfr. ella lleg<J. Será el odio de todo lo que permanece.I"' . s!_. seguidamente. detesta finalmente las imágenes. 78 . 11. para siempre. Ésta espera ahonda la temporalidad del mimo.ssim.Repito que la histérica. varias histéricas de la 1 Salpétriere habían soñado con la muerte de Charcot77. de las paradojas de evidencia. fue durante un momento su esperanza79 . actitudes..- -- totalmente angustiados. 79-81 («Une le~on a la Salpetriere») . Charcot y Richer. _:. esta apelación a la pintura. La forma se alimenta. En dos sentidos. Finalmente. un retorno al médico de l~ desemejartZ11: «Claire» lanzaba a la cara de su experimentador el eficaz vitriolo desfigurador. en ocasiones.'él llega al crimen. y dominar la reproducción.r. para precipitar su angustia. el abismo te devolverá la mirada»)82 • Pero inquietud por. Es la exasperación indecisa de las formas de su poder..gustia que nunca termina. el de las representaciones pictóricas. l)n paradigma más allá de la fotografía y del teatro: la pintura. Ya no sabrá qué máscara llevar. cuando surja un momento propicio. si se me per~ite decir-lo. exorcizar. sin duda («y si miras al abismo durante mucho tiem. de su eficacia. Larde. espera misteriosa. puesto que vienen del interior. Se cuenta que. o de un torbellino de hilaridad y de horror. espera su momento.justo antes de . IPS. con la esperanza perversa de una imagen adecuada a la forma. en su ~entido más tradicional. 1886. Vean la extrema rareza de una~sa histérica>>) expresión que ha pasado al lenguaje corriente para expresar: insoportable. 1909. primero.368 a CLÍMAX DEL ESPECTÁCULO LA INVENCIÓN DE LA HISTERJA . Ésta tampoco terminará nunca. exasperándose a sí misma. como si. 82 Nietzsche. Efecto de las decepciones. testa. Puesto que Charcot habrá intentado. véase ep el canon. Y la indecisión cambiará. 187. las chicas contratadas como simples «chicas de servicio» se volvían histéricas en apenas unos días. esperado \co~l. i~agen. siempr~ angustia. de una precipitación a gritos del misterio. como estéfic4.io tal.::-. Como ge_stión infernal. como desesperadas por esta forma . es decir.. un cierto uso de la iconografía entendido. que ya no se denominará con un «como si». 91. ¡. esta vez. Repetición ahondada de drama. 1887. delirios histéricos. \ La invención de la Histeria irá~ pues. pa. No todo era consentimiento.(2!d facinus accedit. r a 369 J-1" ¡. la contraefectuación.us «espectros~ . r=Apelación última. como si nada.

de ese odio hecho «arte»? Apéndices . inventa y produce imágenes. o al menos una pregunta: ¿cuál es. la naturaleza particular de ese odio que experimenta. no diría que de artistas. pues. ese vínculo abre una nueva paradoja de atrocidad.370 a LA INVENCIÓN D E LA HISTElUA amor al arte y la retorsión (la retorsión hacia las mujeres histéricas incapaces de elevarse totalmente a la dignidad. sino simplemente de objetos de arte).

Los servicios que pueden rendir los estudios y la enseñanza realizados en tales condiciones no resultan. el único que. de manera. Tal es el material.000 personas. . encierra una población de más de 5. «Lecsons sur les maladies du systeme nerveux». puesto que llenan de inmediato los vacíos que con el tiempo se van haciendo en tal o cual categorías. hemos tenido a nuestra disposición para nuestras investigaciones patológicas y para nuestra enseñanza clínica. 3-4. sujetos de todas las edades afectados de enfermedades crónicas de todo tipo y. considerable pero necesariamente de carácter particular. que comprende lo que calificaría de fondo antiguo. en CEuvres completes.APÉNDICE 1 EL «MUSEO PATOLÓGICO VIVO» «Este enorme asilo. las que tienen su centro en el sistema nervioso. Charcot. permanente. 111. qué duda cabe de que ninguno de ustedes lo ignora. durante largos años. entre las cuales figuran en gran número. ingresadas de por vida. Los tipos clínicos se ofrecen a la observación representados por numerosos ejemplares que permiten advertir la afección de un solo golpe. por así decirlo. entre éstas en particular. bajo el título de incurables. ciertamente. E~ otros términos.» . págs. desdeñables. estamos en posesión de una suerte ~ ~co vivoy yos recursos son considerables.

» Guillain. «Es un mecanismo casi indispensable del servicio. Charcot siempr~ llegaba a su anfiteatro con una cierta timidez. Al ser su número siempre considerable (siempre quedan al menos 60 o 70. y quienes acuden por primera vez. un elemento muy importante de estudio para todos los médicos y estudiantes vinculados a la clínica. Pero es. comienza la ronda del jefe de la clínica. A su llegada al hospicio. desde primera hora y tan pronto como los pacientes han comenzado a llenar la sala de espera. Los martes por la mañana. tanto. a veces incluso 90 o aún más). constituye un elemento precioso de instrucción para todos los alumnos que frecuentan el servicio. Tenía por costumbre hacer venir simultáneamente. las mismas actitudes. destacando en ellos las mismas particularidades sintomáticas. Una vez concluida la lección. solía imitar él mismo tal o cual signo clínico. II. varios pacientes aquejados de la misma afección. No era un orador brillante. Detrás de Charcot. que levantan con la mayor precisión posible una primera lista de diagnósticos. 53-54. ayudado por algunos externos del servicio. los señores internos del señor Charcot practican un primer examen. es decir. nuevos o antiguos. Sy exposición siempre era de Úna claridad meridiana. las mismas evoluciones. En efecto. En otros casos. como a los lugares públicos. 430-431. El servicio se organiza. por otra parte.» Charcot. día de la consulta. en particular con los casos más difíciles. además. Charcot trazaba sobre la pizarra esquemas de las regiones anatómicas más complejas del sistema nervioso. págs. sa vie. la posición de la mano en una parálisis del nervio radial o del ne rvio cubital. iba de uno al otro. entre los casos que juzga más interesantes a primera vista. por ejemplo. que hacía comprender al auditorio con una precisión esclarecedora. habiendo venido ya a la consulta. cuadros sinópticos. su dícción era impecable. el señor Charcot encuentra dicha lista a su disposición y elige rápidamente.J -M. había innumerables láminas. Estos últimos son examinados sobre la marcha por los señores internos. gracias a ella se ve más en pocas semanas que todo lo que pueda verse en varios meses.. son ceuvre. él se colocaba sobre el estrado. gráficas y también estatuillas y vaciados en yeso. y el examen repetido del profesor. págs. tenía horror al énfasis. que. además. Charcot. repleto hasta las últimas gradas. agrupaba a los enfermos que presentaban distintas variedades de temblores o de problemas motores para mostrar los caracteres diferentes entre ellos. la postura rígida pe un sujeto aquejado de la enfermedad de Parkinson. a su anfiteatro.harcot.374 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA APÉNDICES APÉNDICE A:rÉNDICE2 3 LA CONSULTA LAS LECCIONES CLÍNICAS DE CHARCOT «Las lecciones clínicas de Charcot tenían lugar los viernes por la mañana en su anfiteatro. acaba la consulta. I:Ie de añadir que Charcot fue uno de los primeros en utilizar aparatos de proyección para sus lecciones . de un modo muy particular. Con tizas de diferentes colores. Clinique des maladies du systeme nerveux. las mismas deformaciones. están recibiendo tratamiento. practica el examen e instituye o cambia el tratamiento de todos los enfermos pendientes.. <. rodeado de sus alumnos. Los pacientes son clasificados primeramente en dos categorías: aquellos que. no gesticulaba~ y tan pronto se señ~ taba como se incorporaba. se llega a la conclusión de que no es posible dedicar a cada uno de ellos más de unos cuantos minutos. Hablaba con parsimonia. la desviación de la cara en-una parálisis facial. que permite a todo el mundo aprovecharse de estos innumerables elementos de trabajo. un cierto número de enfermos que le servirán para extraer una parte de los elementos de su lección de ese día. P~se a su aparente impasibilidad. Daba la impresión de anhelar ins~ruir y convencer. en el transcurso __qe la lección. a 375 . sobre el estrado.

de una manera sorprendente. ~ En primer lugar. ilustrándolas con las fotografías tomadas por el señor Régnard. Prefacio de la Revue photographique des Hópitaux de Paris. I (1869). Régnard. por tanto. Para poder llevar a cabo el objetivo perseguido. en calidad de enfermo. le hicimos partícipe de nuestra idea. gracias a los señores A. a responder a nuestra llamada. Prefacio a la Jconographie photographique de la Salpétriere. gracias a él que hemos podido utilizar. que seguía nuestros trabajos clínicos y nuestros ensayos fotográficos con su habitual benevolencia. en el transcurso de nuestra colaboración con la Revue photographique. lugar de reunión de todo lo que la patología encierra de mayor interés y de mayor rareza.» Boumeville. hemos tenido la fortuna de encontrarlo en nuestro amigo el señor P. Esperamos que nuestra publicación. es útil y merece ser continuada.376 a APÉNDICES LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA APÉNDICE 4 PREFACIO DE LA REVUE PHOTOGRAPHIQ. empresa común con el señor Régnard. gracias al ejemplo del señor Charcot. interesantes por diversas razones. de Montméja.Un modo de ilustración completamente nuevo en medicina nos permite añadir a esta revista unas láminas cuya Veracidad resulta siempre superior a la de cualquier otro género iconográfico. hemos lamentado no tener a nuestra disposición los medios de perpe- tuar a través del dibujo los recuerdos de los casos. Ha sido. en la misma Salpetriere. nos parece necesario explicar por qué y cómo ha sido concebida y realizada. pensamos en fotografiar a los enfermos epilépticos e histéricos. f . Hemos seguido este consejo: queda ahora a juicio de los lectores decidir si la obra.Las ventajas de la fotografía aplicada a la medicina han proporcionado un rotundo éxito a la clínica fotográfica de las enfermedades de la piel. a un hombre que conociera la técnica fotográfica y fuera lo suficientemente dedicado para estar listo. Muchas veces. y ordenar la construcción en el hospital de Saint-Louis de un magnífico taller de fotografía. en el curso de nuestros estudios. Este pesar se fue haciendo progresivamente más palpable a medida que vimos. Más tarde. el señor Charcot. Cuando llegó a la Salpetriere en 1875. cuando llegaba el operario. el señor Régnard y yo mismo compusimos un Álbum de cien fotografías y quizá nos habriamos limitado a esto si nuestro excelente maestro. cada vez que las circunstancias lo exigieran. III-IV. que una frecuencia asidua de los servicios especiales de la Salpetriere nos permitía ver habitualmente mientras sufrían sus ataques. cuán considerables eran los beneficios que podían extraerse de semejantes representaciones. Hardy y A. El señor Director general de la Beneficiencia ha tenido a bien poner bajo su patrocinio esta nueva publicación. I (1876-1877).UE DE LA SALPETRIÉRE (TOMO I) «Al someter a la apreciación del público dedicado a la medicina este primer volumen de la Jconographie photographique de la Salpétriere. una porción de los materiales que hemos reunido. APÉNDICE 5 PREFACIO DE LA /CONOGRAPHIE PHOTOGRAPHIQ. todo había terminado. Obligados a recurrir a un fotógrafo externo. no nos hubiera alentado a publicar las observaciones que habíamos recogido en sus salas.UE DES HóPITAUX DE PARIS «La revista que tenemos el honor de poner a disposición del público médico tiene por objeto publicar los casos más interesantes recogidos en los hospitales de Paris. sabrá ser merecedora de un favor similar entre los lectores. nuestras primeras tentativas dieron escasos frutos: a menudo.» Montméja y Rengade. que tuvimos la ocasión de observar. . lo que necesitábamos era tener a mano. que aceptó con empeño. págs. r El hombre adicto y hábil que deseábamos. a 377 . reuniendo estas mismas ventajas y las que pueden resultar de una experiencia aún mayor.

la nariz o las orejas. El enfermo es sostenido por medio de un aparato de suspensión que le mantiene por los brazos y la cabeza: este aparato es del mismo género que el que se emplea para el método de la suspensión. por otra parte. la descripción de los ataques de histero-epilepsia. a 379 . y. II (1878). a nuestro juicio. informaciones cada vez más precisas sobre los ataques. habrá que prohibir absolutamente el empleo del reposacabezas. Nuestros lectores hallarán en las nuevas observaciones que. la boca. por ejemplo. Esta horca móvil sobre un eje se pliega habitualmente a lo largo de uno de los muros del taller. cuando queremos registrar a un enfermo andando. perfectamente adecuada. en ciertos casos nos servimos de una horca de hierro que está destinada a suspender a los enfermos que no pueden caminar ni tenerse en pie. consiste en un sencillo reporte sobre piedra del cliché obtenido con cámara oscura. La photographie médicale. Prefacio a la Iconographie photographique de la Salpétrii:re. en la prensa. a continuación. unas breves palabras sobre el modo de ilustración. La fotolitografia.» Boumeville. La enorme dimensión de la imagen. que favorece posturas demasiado rígidas y muy poco naturales. todas las veces en que la posición y actitud del enfermo sean características. será necesario servirse de él cuando el enfermo no pueda guardar la inmovilidad o cuando la falta de luminosidad no permita realizar una prueba instantánea.378 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA APÉNDICE APÉNDICES 6 APÉNDICE PREFACIO DE LA fCONOGRAPHIE PHOTOGRAPHI(¿UE DE LA SALPÉTRIÉRE (TOMO Il) «Cumpliendo la promesa que realizamos al final del primer volumen de la Iconographie photographique de la Salpétrii:re. págs. director de la Administración de la Asistencia Pública. más que suficiente en la mayoría de los casos. El señor Régnard ha querido. hemos consagrado la primera parte de este que van a leer a la descripción de una forma particular de epilepsia. nos son menos interesantes que las precedentes. de modo que éste puede dar así algunos pasos. al señor Michel Müring. necesita poses más largas de lo habitual. que empleamos en la actualidad. pág. la rapidez de los procedimientos actuales hace cada vez menos necesario el uso de este accesorio tan empleado en la fotografía corriente. si bien el empleo de este instrumento. es decir. La tirada se efectúa. hemos podido obtener láminas superiores en calidad a las antiguas. Será necesario tener un reposacabezas firmemente sujeto. En último lugar. hemos proseguido la tarea emprendida en el primer volumen. Este procedimiento implica todas las garantías de veracidad inherentes a la fotografía. Sin embargo. al mismo tiempo que las ventajas de la impresión en tinta grasa. I-II. También será necesario cuando la cámara enfoque desde muy cerca y se quiera fotografiar a gran escala la cabeza o alguna de sus partes: los ojos. hemos de agradecer. haber tenido a bien anexionar al laboratorio del señor Charcot un taller de fotografía. A continuación. EL REPOSACABEZAS Y LA HORCA FOTOGRÁFICOS «El estrado que empleamos en la Salpetriere puede desdoblarse y ocupar entonces toda la longitud del taller: este dispositivo nos sirve. 15. en consecuencia. Por último.» Londe. En efecto. para el segundo volumen de la lconographie. la inmovilidad completa del sujeto resulta aún más indispensable: no obstante. el señor Régnard y yo mismo. la Epilepsia parcial y a sus variedades. Los recientes progresos de la fotografía aún no han sido introducidos con la amplitud necesaria en las obras científicas. Gracias a esta instalación. no nos parece recomendable para la práctica de la Fotografía médica. En la segunda parte. 7 EL ESTRADO. en este caso en particular. inalterables. utilizar un procedimiento fotográfico que da lugar a pruebas tiradas en tinta de impresión y.

habrá que tomar la fotografía del enfermo a su ingreso en el hospital. APÉNDICE 9 LA «FICHA FOTOGRÁFICA» EN LA SALPETRIERE «La ingente acumulación de clichés en un servicio médico requiere su clasificación de la manera más ordenada posible. En casos de parálisis. 3-4. en otros le resultaría ventajoso complementarla con documentos iconográficos. En el estudio de ciertas afecciones nerviosas. que. el aspecto general. en estos casos particulares será de mayor provecho sacar una prueba fotográfica. cuya duración es demasiado corta para poder ser analizada por la observación directa. En ciertas enfermedades. Veamos a continuación cómo operamos en la Salpetriere. la evolución de los casos patológicos. el personal médico se ocupa de levantar una especie de informe denominado observación. la gran histeria. los ataques de histeria. de atrofia. en las que encontramos actitudes. todas las veces que el médico lo juzgue necesario. si sobreviene.380 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA APÉNDICE LA 8 «OBSERVACIÓN» y LA FOTOGRAFÍA EN LA SALPETRIERE «Cuando un enfermo ingresa en el hospital. A medida que se producen modificaciones. de una llaga o herida. será muy importante conservar el aspecto del enfermo durante todo el tratamiento. Gracias a los métodos fotocronográficos se suplirá fácilmente la impotencia del ojo en este caso particular y se obtendrán documentos de enorme valor. éstas son anotadas con el mayor de los detalles y así sucesivamente hasta su curación. o que en una afección general demandan su reproducción a gran escala. tales como la epilepsia. consignamos en una ficha especial los siguientes datos: nombre. para conservar la huella de un estado pasajero. de contractura. tendrá la ventaja de recordar al observador lo que ha percibido y permitirle realizar un estudio reposado a partir de un documento indiscutible. la actitud. No se limitará siempre a observar el aspecto exterior del enfermo. págs. domicilio.» Londe. tras haber analizado el aspecto. Cuando aceptamos a un paciente. en ciertos casos. una buena prueba revelará más que líneas y líneas de explicaciones. 0 381 . el semblante. por medio de instrumentos muy ingeniosos. La photographie médicale. He aquí el modelo de los impresos que hemos ordenado realizar. estados esencialmente pasajeros. 177. Desgraciadamente. no habrá nada más cómodo que hacer un cliché. etc. así ocurre en APÉNDICES las crisis epilépticas. las dificultades prácticas que deben resolverse son innumerables y hasta el presente se han realizado pocas aplicaciones en este orden de ideas. además de su autenticidad. de esta manera se podrá seguir el progreso de la curación o de la enfermedad. etc. podrá procederse especialmente a la reproducción de los diferentes órganos que encierra. pág. La photographie médicale. edad. o su deceso. será necesaria una nueva prueba. resultan por completo característicos. En este documento se recogen todos los datos relativos a los antecedentes del enfermo y su estado actual. Hoy en día. por perfecta que sea la descripción. y de nuevo en estos casos la prueba unida a la observación la completará provechosamente. número de cliché.» Londe. examinar el interior de algunos órganos accesibles. Asimismo. en una palabra. la fotografía se impone para conservar la imagen exacta de estos fenómenos. Tras haber estudiado el conjunto. este examen debe ser necesariamente muy rápido: así pues.. Lo mismo ocurre con las hipótesis en las que el ojo no sería capaz por sí mismo de percibir los movimientos demasiado rápidos. nos ocuparemos de los diferentes miembros que puedan estar afectados aisladamente. Asimismo. será necesario. la histero-epilepsia. sala del hospital y número de cama. si tiene lugar. como veremos más adelante. Si se trata de una deformación cualquiera. Aunque en muchos casos al médico le bastará la observación. de ciática. pueden explorarse fácilmente las diversas cavidades del individuo. Cada vez que se produzca una modificación en su estado.

mientras que para la de perfil se tomará el ángulo externo del ojo derecho. con los hombros a la misma altura. tanto para la pose de frente como para la de perfil. a 383 . dirigida directamente al frente.-La escala de reducción adoptada para el retrato judicial de frente. Dubois Sala: Duchenne de Boulogne. Edad: 27 años Domicilio: rue de l'Entrepót.Si por motivos particulares a la instrucción del caso fuese necesario que el sujeto fuera fotografiado también con el sombrero puesto. 10. correspondiendo estas dos partes respectivamente a la disposición mediana mejor iluminada de cada pose. Núm. c) de pose. In. la cabeza apoyada en el reposacabezas. 1512. tanto en la de perfil como en la de frente. o mejor un espejo. b) de reducción. ya sea con una goma elástica (únicamente para el posado de perfil). Estereóscopo Proyección Pmebas: 2 de cada cliché. con relación al sujeto. ya sea con un cordel. Está terminantemente prohibido tanto el acto de "lanzarse" como el de "levantar la nariz" hacia el objetivo. 9. Dicho de otro modo. que el sujeto se encuentre sentado lo más recto posible. en dirección al fotógrafo. C ha. una fotografía anterior del sujeto. se deberán dirigir los ojos del sujeto a mirar hacia el objetivo.( . conforme a las prescripciones que se darán en el párrafo 25. 0 de frente y 2.. se evitará el frecuente desplazamiento de los ojos hacia un lado. 7.. con margen de un milímetro más o menos (4 x 7 = 28). Observaciones La contractura se manliene desde hace dos meses. 12.-Es absolutamente indispensable que las dos poses de las fotografías judiciales para la identificación se tomen mostrando el sujeto la cabeza totalmente descubierta.-Cada 0 5. Núm. en ocasiones será necesario sujetar los cabellos... que se colocará en sentido al perfil lo más lejos que permita la longitud del taller y a la misma altura que el objetivo. en las siguientes condiciones: a) de iluminación.382 a APÉNDIC ES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA SERVICIO FOTOGRÁHCO Ficha para fotografiar M. 10. « 1. si fuese posible. el número del objetivo debe elegirse de tal manera y la distancia que separa el objetivo de la silla de posado organizada de tal forma que una longitud de 28 centímetros pasando verticalmente por el ángulo externo del ojo izquierdo del sujeto al que ha de fotografiarse dé en el cliché una imagen reducida a 4 centímetros. 72. 2.do derecho.20 metros de altura más o menos. permaneciendo la mitad derecha en relativa penumbra. Procurarse. es decir. 10 TÉCNICA DE LA FOTOGRAFÍAJUDICIAL sujeto debe ser fotografiado l. de perfil.rcot.Las orejas siempre deberán aparecer despejadas de la cabellera..-Para evitar titubeos en sesiones posteriores. 1511. lo que generalmente no entraña ninguna dificultad. 3. es de un séptimo. este último posado debería ser objeto de un tercer retrato que deberá tomarse de pie. Para obtener dicho resultado en algunas cabelleras enmarañadas y rebeldes. ) 6. Le sobrevino como consecuencia de una emoción violenta. bastaria fijar de una vez por todas sobre el entarimado del taller dos pequeñas cuñas que permitirían reinstalar de inmediato la silla y la cámara en sus respectivas posiciones. a 1. así como para el de perfil. Para la de perfil.Para la pose de frente. 8. 4.-La pose de frente estará iluminada por la luz del sol que entre por la izquierda. la mirada horizontal. y d) de formato.-La pose de perfil estará iluminada por una luz que caiga perpendicularmente a la figura del sujeto.-Se ha de cuidar.-Encuadrar la imagen. 11. 6 de diciembre de 1891 APÉNDICE El Médico. Diagnóstico Contractura histérica. de cliché: 1510. invitando al sujeto a mirar un blanco.-El enfoque de la cámara para la fotografía de frente debe establecerse sobre el ángulo externo del ojo izquierdo.

que entonces se inscribe con las letras al revés sobre la gelatina por debajo del perfil. formulada en cifras en el orden seguido habitualmente: día. con cámara.º Mi fotografía realizada en el taller de Nadar.-En el servicio fotográfico de la Comisaría de Policía. y les paro en seco en sus jugueteos mediante una orden tajante. L'áme humaine. el segundo atractivo). fin 94. Jdentification anthropométrique. cicatrices e imperfecciones de la piel. 15. ses mouvements. en la parte superior del respaldo vista de lado. Instructions signalétiques. con cámara.-Los clichés no deberán sufrir ningún tipo de retoque.. Explicación de la prueba XXXVIII [36]. 130-132.» Deseaba obtener de nuevo los efluvios vitales del grupo de dos niños muy simpáticos y muy nerviosos. Los subo a caballito.» Bertillon. págs. se produce una veladura que los esconde y que cubre el cliché. sin electricidad ni luz roja. Baraduc.-Aquí aporto una tabla comparativa de 4 grafías: l.. hacia la derecha. de opresión. del alma vital y del alma espiritual. de llamada que modificaba su atmósfera periférica con suficiente intensidad para que la placa se viese impresionada a 1.-Las fotografías de perfil en las que no aparezca por completo el contorno de la oreja. uno en su lado izquierdo y el otro en su lado derecho (el primero repulsivo.50 metros. ses lumieres et l'iconographie de /'invisible fluidique. 0 La a 385 . 15 minutos de posado. más lejos.Fotografía tomada a las 11 de la mañana. Está rigurosamente prohibido el acto de embellecer y de rejuvenecer la imagen. Observamos así un tejido luminoso. la segunda fotografía. de dirección opuesta y detenidas bruscamente en el momento de la contracción anímica de los dos niños. 16. Los números impresos en etiquetas movibles de aproximadamente 3 centímetros de longitud se introducen sucesivamente en un sobrecillo colocado en un lateral de la silla. La forma es elíptica. en el momento en que se comportan como diablillos. se atribuye un número provisional a cada uno. borrando sobre el cliché las arrugas. año. para evitar confusiones en la transcripción de los estados civiles y para facilitar la ulterior clasificación de los clichés. sin nada de electricidad. a 1. a mediodía.50 metros. siguiendo diariamente un orden numérico. EL AURA APÉNDICE 12 EL AUTORRETRATO «AURACULAR» «Fuerza vital en especialización por división .384 0 APÉNDICES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA 13. ) 14. esta forma parece representar el equilibrio y la fusión entre dos formas fluídicas. El baño extendido de forma incompleta sobre toda la superficie de la placa a la vez produce esa mancha tan visible. Por último. ofrece el retrato de los dos niños a caballito. se deberán hacer de nuevo. Al nivel de la yuxtaposición de los dos niños en contacto. Habían experimentado una especie de escalofrío. a excepción de agujeros o picaduras en la gelatina que provocarían sobre la prueba unas manchas negras similares a lunares o cicatrices. como ya había obtenido varias veces de uno de ellos.Esta indicación reproducida sobre el cliché por la propia fotografía permite. individuali<JJ. característica. mes. Inmediatamente después se anota la fecha de la confección del cliché. encontrar de inmediato el nombre del sujeto. distancia a la que se produjeron esos fenómenos invisibles para el ojo humano. tomada sin emoción. consultando la lista del día.. el fluido se ha condensado.do en puntos redondeados. que había constituido durante cierto tiempo una sola alma. aparecerá grabado de la misma manera el número de orden general que determinará el emplazamiento definitivo de cada cliché en los archivos. APÉNDICE 11 LA VELADURA DEL RETRATO. como un entramado con puntos y nudos.( . «fconografias comparadas del cuerpo vivo. 2.. especializado.

386 0 APÉNDICES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA obografía de mi cuerpo fluídico... los dedos frente a la capa sensible). ses lumieres et l'iconographie de ['invisible fluidique. con cuatro rayos comunicando con los cuatro soplos del Espíritu. delicada perla estrellada con cuatro puntas (por imantación) con. las formas variadas de una misma fase.» Baraduc. 0 Fotografía de mi cuerpo vivo a la luz del día por Nadar. 0 . II. un delgado círculo de vestido ódico alrededor. representando el fantasma fluídico del cuerpo aromal que reproduce la forma de mi cabeza. (. )Además de los pródromos ya citados. involución de un pensamiento relativo a mí en una masa ódica. mi yo espiritual. el aparato para empujar la aguja (sin método eléctrico.. y que pertenece al esquema clásico.. variedades que podríamos multiplicar fácilmente. 0 Alma psíquica. 4. 0 Una iconografía de mi fantasma psicocónico. 46]. 0 palpitaciones cardiacas y constricción de la laringe (tercer nudo). 3. El aura aparece tan sólo algunos minutos antes del ataque. 4. irritable. 0 dolor localizado a nivel del ovario derecho (hiperestesia ovárica). en el centro. silbido en el oído derecho). 3. la mirada se vuelve extraviada. Explicación de la prueba XXVIII [40]. Cada columna comprende. algunas veces piensa que el ataque va a detenerse. L'dme humaine. Alma espiritualizada. debemos destacar los siguientes: el habla se vuelve breve. APÉNDICE 14 EXPLICACIÓN DEL CUADRO SINÓPTICO DEL GRAN ATAQUE HISTÉRICO «La lámina V [cfr. ahora bien. APÉNDICE 13 EL AURA HISTÉRICA (AUGUSTINE) «Se compone de los siguientes fenómenos: 1. pues. 2. a veces se equivoca y se cae. 0 La grafia del alma psiquextásica. 133. Études cliniques sur la grande hystérie ou hystéro-épilepsie. es maleducada. el ataque estalla sin avisar. fija. 3. 167 [cfr. 0 Imagen psicocónica de mi cabeza. 46] representa un cuadro sinóptico del gran ataque histérico y de las variedades que resultan de modificaciones añadidas a los elementos que lo constituyen. el pensamiento de mi yo-mismo (con método eléctrico. emanación del alma sensible. y deducir sus principales variantes. ses mouvements. Ha sido confeccionado con la mayor parte de las ilustraciones de este libro reunidas y dispuestas en un orden que permite captar de un solo vistazo los distintos periodos del gran ataque histérico de forma completa y regular. en medio de la cual surge con nitidez la deseada imagen de mi icono. Este icono se hizo bajo la luz roja. G . para estudiar a la vez la fuerza expansiva del Ob empujando la aguja de 2 d. sin dañarse seriamente. concomitancia con la repulsión de la aguja biométrica de 2. 2. Explicación XXV!Il l. que los fenómenos que siente no van a continuar y no se acuesta. sus movimientos son bruscos.» Richer. La primera línea horizontal de figuras ofrece la reproducción esquemática del gran ataque en su desarrollo perfecto. habiendo colocado la placa entre la mano y el biómetro. siendo la figura que aparece en cabeza. la enferma siempre tiene tiempo de recostarse. 0 por último. 0 Icono óbico espontáneo. Todas las demás figuras dispuestas en columnas verticales son otras tantas variedades del tipo clásico. 129. el área del rayo divino. del alma espiritual de cuatro rayos. las pupilas se dilatan. la que representa su apariencia más habitual. problemas cefálicos (latidos a nivel de la sien y de la parte anterior del parietal derecho. Iconographie photographique de la Salpetriere. los dedos frente a la placa). y realizando ella misma su propia firma atravesando la capa sensible. a 387 . con la mano derecha colocada frente a la placa sensible. el vidrio.0 sensación de una bola que asciende a la zona epigástrica (nudo epigástrico).. 4. pág. colocada ella misma delante del aparato biométrico.» Bourneville y Régnard. págs. Todos los periodos y sus diversas fases están representados en su forma clásica. No obstante.

La escena termina con vómitos y luego todo vuelve a su orden. págs. rojos o azules más o menos acentuados. <1ean-Martin Charcot». en forma de zigzag o de dibujo almenado. G H APÉNDICE Tercer periodo o de las actitudes pasionales Actitud pasional alegre Actitud pasional triste J Cuarto periodo o periodo de delirio Delirio. «Cuántas veces. Únicamente les recordaré que en un acceso corriente de migraña oftálmica. permite reconocer un defecto de hemianopsia. luego semicircular. vemos cómo se manifiesta." iY era a él a quien estaba dirigido ese reproche de no ser un terapeuta!. 1893. que por lo general no se extiende hasta el punto de fijación. 246. imagen tan pronto blanca. APÉNDICE 17 GESTO Y EXPRESIÓN: EL AUTOMATISMO CEREBRAL «Los ejemplos que citaremos en primer lugar han tenido un seguimiento desde el principio de nuestras investigaciones sobre el hipnotismo. pág. claramente caracterizado. a él. en la Salpetriere. muy útil en estos casos. primero circular. antes de él. no la curáis. Nouvelle Iconographie de la Salpetriere. 55].:ons sur les maladies du systeme nerveux». Respecto a este tema debería volver a leerse uno de sus últimos trabajos. El examen de campo visual. cuya máxima en la materia era "que el buen remedio es aquel que cura". es un tema que trataremos algún día de forma muy especial. la cultiváis. zoopsia Contracturas generalizadas K L APÉNDICE 16 ¿CURAR O EXPERIMENTAR? 1 15 EL «ESCOTOMA CENTELLEANTE» «Hoy no entraré en la historia de la migraña oftálmica. A esto es a lo que llamamos escotoma centelleante. fosforescente. una figura luminosa. «Lec. Consisten en la influencia del gesto so- a 389 . 74-75 [cfr." Cuando esto llegaba a oídos de Charcot.» Charcot.388 a LA INVENCIÓN DE LA H!STEIUA APÉNDICES Pródromos Primer periodo Fase tónica Grandes movimientos tónicos Inmovilidad tónica Fase clónica Fase de resolución Segundo periodo o clownismo Fase de contorsiones Fase de grandes movimientos A B c D E F ritmicos desordenados Todo esto viene seguido de un dolor en la sien correspondiente al lado en el que se crea el defecto visual o el espectro. a Charcot. siendo su interno o su jefe de clínica. que hace que ya no percibamos más que la mitad de los objetos. agitada por un movimiento vibratorio muy rápido. que dio la fórmula auténtica del tratamiento de la histeria y de la epilepsia. respondía: "Para aprender a curar. III. que en terapéutica jamás retrocedió ante ninguna experimentación. El escotoma a menudo da paso a un defecto temporal de hemianopsia en el campo visual. la iFe que cura!» Gilles de la Tourette. primero hay que haber aprendido a conocer. habitualmente homónimo y lateral. y el ojo del mismo lado resiente un dolor de tensión que a veces recuerda al que se experimenta en el glaucoma agudo. una suerte de testamento filosófico. no escuché decir en el transcurso de una discusión sobre los trabajos de mi jefe: "La histeria. en CEuvres completes. que encontró el único medio de curar a los enfermos de vértigos auriculares a quienes. se abandonaban a su desafortunada suerte. el diagnóstico es la mejor baza del tratamiento. como ofreciendo tintes amarillos. en el campo visual.

págs. Las histéricas han sido conducidas ante la cámara bajo el pretexto de hacerles un retrato. la expresión de la fisonomía no se acusaba con claridad. siguiendo los procedimientos empleados por Duchenne (de Boulogne) en sus estudios sobre el mecanismo de la fisonomía. Pero resulta difícil imprimir a un maniquí. puesto que en el estado de catalepsia el enfermo presenta una inmovilidad casi completa. En este caso particular. se veía. La APÉNDICES fisonomía permanece inmovilizada en estado de catalepsia y lo mismo respecto a la actitud y el gesto que lo han acompañado. Hemos obtenido. pero puede que exista. A medida que el movimiento de los rasgos se acentuaba. APÉNDICE 18 UN CUADRO VIVIENTE DE CATALÉJYfICAS «Se sabe que en las histéricas cualquier ruido violento e inesperado provoca la catalepsia. y a propósito de las cuales destacaremos que han sido tomadas en el transcurso de los primeros experimentos practicados sobre este tema. Tuvimos recurso a la faradización localizada de los músculos del rostro. el ceño se contrae. entrar en acción a todo el cuerpo y completar la expresión del rostro mediante el gesto.. encargado del servicio fotográfico de la Salpetriere. El sujeto se encuentra así transformado en una especie de estatua expresiva. los ojos permanecen abiertos y el rostro no se queda indiferente. Mientras el sujeto se encuentra inmerso en el estado cataléptico. como en el acto de lanzar un beso. el medio había sido encontrado y la vía abierta por un hábil experimentador. con la participación del señor Londe. el gesto permanecía indeciso. únicamente. He aquí la reproducción de una fotografía realizada en la Salpetriere [89]. Así. La inmovilidad de esas actitudes así obtenidas es especialmente favorable a la reproducción fotográfica. IX. sean cuales sean las actitudes que se infundan a todo el cuerpo. aunque la 0 391 . las distintas enfermas adoptan actitudes totalmente diferentes. Para imprimir a la fisonomía expresiones variadas. También hemos tenido la idea de proceder de una manera inversa y. si se acercan las dos manos abiertas a la boca.» Charcot. (. hemos investigado la influencia de la fisonomía sobre el gesto. 441-443.. pero que son por lo general las mismas para cada una de ellas. la sonrisa aparece inmediatamente en los labios. En ese momento.:ons sur la métallothérapie et l'hypnotisme». se puede posar el tiempo que se quiera. espontáneamente. Todavía no se ha encontrado el valor clínico de esta actitud particular en cada sujeto. una serie de fotografías de las que hemos hecho reproducir aquí algunas de las más interesantes. No obstante. Una vez producido. ) Desde nuestros primeros experimentos vimos la actitud. el rostro se dispone en armonía con ellas y concurre en la misma expresión. de alguna manera. y el número de actitudes comunicadas que estén totalmente relacionadas con un sentimiento dado nos parece relativamente restringido. el gesto apropiado seguir a la expresión que la excitación eléctrica había impreso a la fisonomía. Por el contrario. modelo inmóvil representando con un sorprendente realismo las expresiones más variadas y de las que los artistas podrían con certeza sacar el mayor de los partidos. En estos dos ejemplos que se refieren a dos sentimientos opuestos y fáciles de caracterizar. en lugar de actuar sobre el gesto para modificar la fisonomía. Cuando dichas actitudes son expresivas. unos movimientos perfectamente expresivos. se dio un golpe de gong y todas ellas cayeron en estado cataléptico. todo lo dócil que sea. «Lec. tal y como lo muestra el croquis realizado según el experimento por parte del doctor Richer. una actitud trágica imprime un aire duro a la fisonomía. y de lo que no hay duda es de que reuniendo un gran número de pruebas de este tipo seguramente llegaremos a resultados interesantes. la reacción del gesto sobre la fisonomía resulta muy sorprendente y se produce con la mayor nitidez.390 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA bre la expresión de la fisonomía. Cuando por error o titubeo en el procedimiento operativo. en CEuvres completes. pese al cese de la causa que lo ha engendrado. el movimiento impreso a los rasgos del rostro no se borra. después de que se han retirado los electrodos.

sentía que me besaba el pecho. puesto que me contengo lo más posible para no mostrarle que le quiero. II. nos ha ofrecido los siguientes detalles sobre los fenómenos que experimenta cuando se le ha hecho respirar nitrito de amilo: "Tras el nitrito de amilo. Cuando llegaba la hora de acostarme. Luego. y dispondría a la enferma en la situación en la que se encuentra durante tina parte de la fase alegre del periodo de delirio de los ataques. y en particular por parte de L. . al final. Efectos consecutivos a las inhalaciones de nitrito de amilo." Es decir..y así lo creemos. L. a finales de noviembre de 1877. hubiese querido poder levantarme.S. enfadada. y sin embargo.. entonces me embargaba la alegría creyendo sentirle abrazándome y apretándome contra su pecho.. estaba hundida en mi cama. pero me parecía que me decía 'No'. nos ha parecido interesante reproducir la relación escrita por la propia enferma. entonces me quedaba confusa. Cuando.. me siento intimidada. me quedaba sola. No les digo el nombre de la persona.» Lande. (t. experimentaba un malestar que no quiero dejar de señalar: súbitamente. poder amarlo y poseerlo como me gustaría. Durante los tres días sentí la misma sensación al ir a acostarme. mi corazón se ponía a batir con fuerza. los efectos del éter se alargarían durante un tiempo bastante prolongado tras la inhalación. me esforzaba en reflexionar para saber cómo podría hacer para. entrelazándome con sus brazos.. pidiéndole algo que no quería hacerme. era víctima de escalofríos. 161). a un cierto intervalo. . pero temo que sea a la vista de todo el mundo. un sudor frío me recorría el rostro. voluptuosos.. se produce una fatiga general de los músculos en acción y las pruebas tomadas. durante tres días.. de las sensaciones que le procura el éter y que la empujan a reclamarlo a menudo: "Desde el 3 de marzo (1877). entonces me cubría la cara con las manos. "P. pero no podía mover ni mis brazos ni mi cabeza. comenzaba a dormirme cuando veo a M . Desde que he estado enferma ya no he vuelto a sentir todo eso. Sufría esa especie de malestar cada vez que le sentía apretarse contra mi pecho. entonces experimentaba de nuevo el malestar y me costaba mucho dormirme tras haber expulsado todas esas ideas. acercarse a mí. se 0 393 . APÉNDICE 19 DELIRIOS PROVOCADOS: RELACIÓN DE AUGUSTINE «Delirio provocado por éter.. Esas ideas eran: seguía estando con mi muy amado M . pág. eso quería yo.) Durante esos tres días sentía esa felicidad más o menos 10 veces al día. y era en ese momento en el que sentía una gran felicidad cuando le preguntaba: '¿Me quieres?' Me parecía que me respondía: 'Sí'. mi pensamiento no era más que para él. por esa respuesta. en todas partes a las que iba me parecía verle siempre. La photographie médicale.. 90. ciertas malas ideas sobre las alucinaciones y las cosas que había visto y experimentado con satisfacción. salvo cada vez que tengo ocasión de ver a esa encantadora persona que siempre me da ganas de abrazarla. . tras haber inhalado una cierta cantidad de éter. cuando aparezco ante él. al igual que a veces me ocurría oírle a él preguntármelo. le hablaría más abiertamente si me atreviese. por momentos..-Aunque hayamos contado ya un gran número de veces las alucinaciones y las sensaciones experimentadas por las histéricas bajo la influencia de inhalaciones de éter.. era aún peor. . (Pero desgraciadamente no era más que un sueño. a petición nuestra y tras reiteradas instancias.392 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA APÉNDICES actitud se conserve durante un tiempo relativamente prolongado. puesto que no creo que eso sea necesario y además no me atrevería. He terminado de decirle todo lo que me ha preguntado e incluso más. mostrarán este hecho en cuestión de manera manifiesta. escucharle llamándome. puesto que se asemeja a la de la mayoría de las enfermas. es decir. el éter produciría casi constantemente sueños agradables. pero antes me hubiese gustado que me hiciese completamente feliz y me probase que me quería. pág. conservé. en una época en la que era bastante fácil de manejar. Si la narración que precede es exacta . Esto duraba más o menos de 4 a 5 minutos. le sentía tumbado a mi lado.-X . experimentaba una sensación de placer que no me atrevo a explicarles. yo siempre le contestaba 'Sí'. apretándome contra su pecho y diciéndome que me durmie- se.

en perro. no una ficción. se declara un auténtico ataque histero-epiléptico. El señor Ch. y que él ha sido transformado.. Si la enferma se cree de vidrio. entonces me sentí como electrificada de los pies a la cabeza. " La acción del nitrito de amilo es menos agradable que la del éter. 187-190. al cabo de algunos segundos. en lugar de concebir un tipo como cualquiera puede hacerlo. etc. Ahora nos disponemos a afirmarle simplemente que está sufriendo su ataque. "El resto del día transcurrió bastante bien. al despertarme. seguidamente hacía.. que venía a cumplir servicio. "Por mi parte.. sin que parezca darse cuenta de lo que hay de contradictorio en el hecho de un animal que se sirve del lenguaje humano.» Boumeville y Régnard. me hace cosquillas y me toca. etc. Entonces pierde la noción de todo lo que concurre a formar su propia personalidad y crea. La misma noche un interno. según la voluntad del experimentador. que peleaban con armas de fuego. se cree de vidrio. yo gritaba y. no le dije nada. Se puede igualmente transformar a la enferma en pájaro. III. consisten en el cambio de personalidad. ) La alucinación puede actuar sobre la misma sustancia del sujeto en experimentación. Soñaba que ya no estaba en la Salpetriere. se imaginaría que la obra que representa es una realidad. 0 395 .. entonces temblaba. Entonces podemos ver desarrollarse. me preguntó qué me ocurría. pero. me enlaza con sus brazos. Hay un momento de estupor y de duda. dientes azules. en un ataque de locura. fue alcanzado por una bala en la cabeza. Creyendo todavía que M . de cera. sin embargo... y se la ve entonces ejercitarse en reproducir las conductas de dichos animales. me acariciaba. después me retorcía. la sangre brotaba. X o Y. vivía desde hacía algunos días con él. págs. me besa. iba a pasear a su lado al bois de Boulogne. feliz.394 0 APÉNDICES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA tumba a mi lado. o su hocico y su pelaje.. feliz.. Richet ha citado ejemplos muy curiosos que distingue bajo el nombre de objetivaciones de los tipos. con la ayuda de sus recuerdos. M . sobre todo desde el punto de vista psicológico. Ya habíamos visto que. un delirio sistematizado relacionado con la naturaleza de la sugestión. Vemos que con las sensaciones voluptuosas se mezclan sueños dolorosos. Este experimento repetido varias veces al día siempre ha dado los mismos resultados. animada.. dientes azules. que. bastaba con disponer los brazos de la enferma en la actitud del inicio del ataque para que éste diese comienzo. es como un actor que. habla y responde a las preguntas que se le hacen. me tocaba los senos. He aquí algunos ejemplos de esas objetivaciones. enseñándome cosas hermosas en todo momento: siempre soñando.. me tomó de la mano diciéndome 'Buenos días'. Iconographie photographique de la Salpetriere. sangre. es por lo que voy a citarles un ejemplo. lo lleva a cabo y lo objetiviza.. la vemos revolverse guardando infinitas precauciones por miedo a quebrarse. en los que la enferma veía ojos rojos. asistía a un teatro en el que se representaba una revolución: eran unos negros con ojos rojos. (. porque me recordaba a M . Un sujeto. él se dio cuenta. pero siempre más sobreexcitada de lo habitual. pero tuve la suficiente voluntad y firmeza de carácter para no abrazarle. puede creerse el Sr. que detenemos mediante la compresión ovárica. ArÉNDICE2Ü SUGESTIONES TEATRALES «Intentamos llevar el experimento aún más lejos.. Y yo. bajo la influencia de una sugestión verbal. en cuerpo y alma. la enferma afirma ver y sentir perfectamente su pico y sus plumas. Experimentos todavía más interesantes. la nueva personalidad que se le ha impuesto. siempre lo hacía con placer y ardor. Ya no es únicamente a manera del alucinado que asiste como espectador a imágenes que se despliegan ante él.. en el personaje que está encargado de interpretar. esto duró por espacio de 2 horas. me dormí durante unas horas. durante ese estado cataléptico. porque el sujeto. comportándome de forma totalmente inconveniente . yo también le besaba y le colmaba de caricias apretándome contra él. etc. vino a hablarme. No obstante. etc. como ocurre en ciertos alienados. de goma. siempre contenta con la misma persona. Y. etc. me di cuenta por completo de mi error.

) Iré con mucho cuidado. en lugar del aire duro y molesto que tenía hacía un momento. acercándonos a él de lado.) "Vayamos al hospital. es mi director quien ha hecho que la alarguen. Ven a verme algún día. Sabes. te digo! Cuando haya terminado mi labor. iAh!. tenga tanto valor ante el dolor como ante el enemigo.) "Déjame tranquila. está totalmente concentrado. Ven a hacerme una pequeña visita y tráeme alguna cosita. Mira.-(Se frota los ojos. pues. más tarde . eres muy tímido con las mujeres. 728-730. las barras de las t. sino una cucaracha que intenta atrapar. Esto no es para detenerle: no es. ¿verdad que esto le alivia? iVearnos! Mi pobre amigo. ¿verdad que esta mañana está mejor? iVeamos! Déjeme deshacer su vendaje.. haces mal." (. Hay un herido en esa sala. Se han colocado. acentos. Gros ]ean. Se puede gritar a su lado. No es un simple sueño. él termina.) Como religiosa. ya lo hemos dicho.. es suficiente. Se le vuelve entonces a colocar papel blanco ante sus ojos.) "¿Qué hora es? iLas cuatro de la mañana!" (Camina como si arrastrase los zuecos. Poco le importa. retoma la escritura. Entonces no hay más que hacer coincidir exactamente las dos primeras hojas con la tercera y vemos que una barra atravesando.. y continúa escribiendo sin dirección. sufre las siguientes metamorfosis: Como campesina. querido. que en realidad no dirige su mano con los ojos. Continúa. Después. idéjame tranquila. Veamos.-Su figura torna un aspecto risueño. comas.. itiene buenas piernas. es en su cerebro. Se diría que todo tiene lugar en su cerebro. date la vuelta. amigo mío. se encuentra por tanto en presencia de una hoja completamente virgen de caracteres. iVenga! iCanela! Vamos. que no hace falta más que una hoja de parra. . comenzó a escribirnos una canción titulada "El vino de Marsala". viéndola sobre esa página totalmente blanca y vuelve a leer lo escrito. a esa gran espingarda de Lucie. la señora A.» Richer.) "Veamos. se estira. Sabes que no he terminado mi labor. añadiendo puntos. marca- a 397 . Una vez lanzado a esta ocupación. Si entonces se le retira rápidamente la hoja sobre la que escribe. Gros ]ean. " Como actriz. pues. creo que cuanto más corta es la falda mejor queda. APÉNDICE 21 ESCRITURA SONAMBÚLICA «La primera vez que hicimos esta prueba. Si en ese momento la mano que se agita alrededor suyo llega a ese estrecho círculo en el que parece que está restringido su campo visual. todos los días a las tres estoy en casa. Una simple hoja de parra. Es un sueño vivido. querido! (se echa a reír). Siempre hay demasiada. en un grado tal que no pueden ustedes imaginarse. empleando la expresión del señor Ch. se detiene y se dispone a leer todo lo que ha escrito. sino que se trata de una simple imagen mental de lo que lleva a cabo. sobre el papel donde está su canción. pasar los dedos alrededor de su cara y hasta en sus conjuntivas. isí. iPues bien!.-(Se pone enseguida de rodillas y comienza a rezar sus oraciones persignándose. por lo general no es una mano lo que ve. Dios mío. (Hace el gesto de desenrollar un vendaje. eh! "iPero bueno. Études cliniques sur la grande hystérie ou hystéro-épilepsie. sí!.. hablarle al oído. Entonces se puede interponer un cartón entre su mano y sus ojos. Tú también crees. Son unos pesados estos directores. supongo..396 a LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA APÉNDICES Bajo la influencia de la sugestión verbal uno de los sujetos. También se puede incluso quitarle todo el paquete de hojas que tiene ante él. el trazo de la letra que estaba escribiendo sobre la siguiente hoja y sigue su tarea en esa página en la que la parte superior está medio en blanco. págs. sin ocuparse de lo que ocurre. luego se levanta. Yo. . continúa escribiendo sobre la madera de la mesa o sobre la tela encerada que la cubre. varias hojas de papel superpuestas. Richet. pero no se preocupa por el obstáculo dispuesto. Más aún: una vez terminada la estrofa que escribía. itengo que levantarme! Vayamos al establo. ante él. "Ven ustedes mi falda." Este ejemplo basta para mostrar cómo se opera esa transformación absoluta de la personalidad en tal o cual tipo imaginario.. " (Hace como si estuviese ordeñando una vaca. un acento agudo o grave. sin tinta en la pluma. iPues bien!.

ténganlo en cuenta. terminó por obedecerme (a medias. págs. puesto que detengo el acto en vías de ejecución). Al despertar. Los hipnotizados aparecen en efecto como auténticos autómatas.» Charcot. i. de que los hipnotizados "caminan hacia su destino como la piedra que cae". En un principio. como pueden ustedes juzgar. los llevará a cabo con tanta más resistencia cuanto más le repugnen. O incluso. analizando los hechos de cerca nos damos fácilmente cuenta de que no es totalmente de esta manera. un asesinato en una fecha más o menos lejana. mientras duerme: "Cuando despierte se pondrá este sombrero en la cabeza y se paseará alrededor de la mesa. Volverá luego para ejecutar las sugestiones que voy a darle.er experimento: le ordeno que se rasque la nariz al despertar.. sino que se han podido llevar a cabo varios tipos de crímenes en laboratorio. hoy médico de Bicetre. tanto más plausible cuando de hecho las sugestiones experimentales no se limitaron a actos insignificantes semejantes a los que vengo de hacer ejecutar a Wit. Tengan en cuenta que podría haberle ordenado que no ejecutase dicho acto más que durante una hora. un autómata totalmente pasivo. Esta prueba resulta de lo más característico que podamos imaginar. un robo. como se ha querido decir. 0 experimento: le pido que haga burla con la mano al auditorio. o mañana o dentro de ocho días.398 a APÉNDICES LA INVENCIÓN DE LA HISTERJA dos sobre ésta. influido por las apariencias. a una t sin barra de una u otra de las dos primeras hojas.. Observen que esta segunda sugestión se lleva a cabo con ciertas dudas. Son los hechos de esta segunda categoría los que sorprendieron especialmente a los observadores. Voy a mostrarles que la sugestionada no es. Clinique des maladies du systeme nerveux. 3. No obstante. no se trata de un acto de gravedad sino simplemente de una falta de respeto a las personas presentes. La hago entrar y la duermo de nuevo. Los experimentos de esta naturaleza son tan impresionantes que incluso resulta difícil resistirse a la tendencia de suponer que en la vida prácti- ca las cosas ocurrirían igual que en el hospital. pueden ustedes constatar que cumple al momento el acto ordenado. los instintos de pudor se han rebelado en esta joven honesta y casta. no habría nada más fácil para un diestro criminal que dormir cuando y como él quisiese a una persona hipnotizable a su disposición. He ordenado a la paciente (puesto que. Pero la he llevado a cabo varias veces en el relativo aislamiento de mi despacho. 126-127 (redactado por Guinon). pero.er experimento: ésta no la reproduzco ante ustedes por razones que van a comprender. el hipnotizado pertenece al hipnotizador "como el báculo pertenece al viajero". pero tras haber opuesto una gran resistencia a la tentación sugerida. APÉNDICE 22 ¿HASTA DÓNDE LLEGA LA SUMISIÓN HIPNÓTICA? «Le digo a Wit. tomando la expresión del señor Liébault." Le soplo en los ojos... Y nos damos muy bien cuenta de que. se trata de una enferma) que dé un beso a una de las personas presentes. vean que cumple exactamente la acción que le he ordenado. He aquí la hipótesis. a 399 . y las cosas se hubiesen producido exactamente en el momento indicado. muy fácil de hipnotizar. ¿Es posible hacer ejecutar un crimen mediante sugestión? A primera vista. la despierto. La hago salir. Pero. cuando voy a ordenarle actos que por diversas razones le resulten repulsivos. La joven que les presento es.. los experimentos llevan a responder afirmativamente a esta pregunta. Ustedes van a ver que esta joven ejecuta sin la menor dificultad las sugestiones indiferentes. mientras no está. Es indiscutible que en el laboratorio se puede hacer cometer a los histéricos hipnotizados simulacros de robos o de asesinatos. Esta tendencia se encuentra en la comunicación que ofrecía en 1883 en la Sociedad médico-psicológica el señor Charles Féré. plausible en apariencia. Se dijeron: pero si se puede ordenar así a un hipnotizado que cometa un acto en una fecha precisa. y hacerla cometer una falsificación. corresponden exactamente a una letra sin acentuar. se despierta. quiero decirles lo que tengo la intención de demostrarles con ella. 2.

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88.]. E. Gustav. A. Charles. 288. 785. 15. G. Georges. 134. 8. 65 Janet. 71. 119 Hervey de Saint-Denys. 13. 787. A.. 760 Shakespeare. F. 17. 75. 293. 326. 56. B. André de. 38. 346 Landouzy. 287 Lavater. 94. 312 Moebius. 170. William. 255. 360 Mesmer.. 162 Montméja. 251 Lessing. 158-159. Martin. 306-307. Franz Anton. 97 Paré. 144. 166. Pierre.320..379. H.. 258. 756. 57 Féré. 38 Sydenham. 302. Joseph-Nicéphore. de. 737. G. Albert. 257. 64 Valéry. 208 Galton. 198 Rougon. Friedrich. 73 Gambetta. 239.. 343 0 421 .Jacques. Franz. 198. 17~ 181... 348 Liébault. Théodule.. 29. 766. 12 Hardy.. Sigmund. 32. 56 Tebaldi. 110 Descartes. 284 Marey. 144. 80. 59. 221.Jacques. 94 Husson. 118-119. 146 Régnard. 4142. 312 Dubois. 792.. 282 V oisin. A... 264. 78 Diderot. Km·!. 102. 188. 87-88 Joyce. 98 Duchenne de Boulogne. 770. 220.. 342. Hugh W. 315 Delet. 242 Pitres. 52. 390 Dupont. G. 102 Tardieu.Joséphine. 97.387. 71. 260. 330. 259.. 30-31. 206-209. 269. 247. 46 Nietzsche. 159. A. F. 278. Paul. 86 Vierge. 357-359 Laufenauer. 74. 72. 268. 49. 270. 308. Paul. Paul. 277. 256. 320. Charles.351. 265. 56. 15. 96 Janouch. 173.389 Guillain. 116. 56.. Arthur. 774. 396 Richet. 208 Richer. 136. A. Thomas. Gotthold Ephraim. 292 Magnan.. 246. 33 1. 57 Galeno. 168. 48-49.. 790. 131. 276. James. 87 Kant. 52. 301. B. 166. 386 Niepce. 292. G. 273. 50. 344. 24 Esquirol. 60 Nadar (Gaspard-Félix Toumachon). Ch. Cesare.377. 376 Hegel. Ambroise-Auguste. 341. 60. 127. 212-216. 286. 74 Freud. 782. Ambroise. 395-396 Rimbaud. 58. 797. 274. 391. 254. 732. 170. 246. 221. 292. 247 Meige. 57 Le Bmn. René. 71. 278. 138. A. 238.. 26 Darwin. 387. 109. 184 Hipócrates. A. 142. Denis. 327 Knoblauch. 64. 743. 298-299. 162. 70. 299.J. 399 Fleury. 55. 64. 176. 51. 24 Paracelso. 130 Nadar.392 Lorde. 224-225. G. 280. 230231. 354. 301.46.. 60 More!. 86. 75. 201-203. 236 Pinel. 344. 111. 376 Moreau de Tours. 349. 76 Londe. 757. 241. 241. A. 164 Willis. 124. 163. 301 Donato. 12 Lombroso. 86 Diamond. 339. 261. C. 194. 296. 266-267. 783. 57 Leonardo da Vinci. 399 Littré. 242. 89. C. 124. 346. 329. 17. 29 Gilles de la Tourette. 236. Ambroise. 236 Gall. 66. 120. lmmanuel. 64. 27. 60. 368 Luys.. 176. 52-53. 158 Lacan. 775. Henry. Étiennejules. 3 18. 109. 82. 84 Lacan.96 Rurnmo.391. 71 Daudet. 141 Ribot. 765.J. 752. 376 Restout. 171. 82.378. 325.. 263 Poyet. 227. Paul. Georg Wilhelm Friedrich.420 0 ÍNDICE ONOMÁSTICO ÍNDICE ONOMÁSTICO Dante Alighieri. 68. FranzJoseph. 350. 769. 64. 369 Gabriel. 36 Kalka. 793. 110. 107.381. 247. 106. 19. 298-299 Souques. Philippe. P. V. 280.. 112. Léon. 13. 272.394 Rengade. 357. 265 Vigouroux.214 Heidegger. 297. 138.. 374 Guinon. 13.Jules. 277. 233. 789. 57-58. 275. 780.. 300. 251. 109. 102 Westphal. 219.

Saberes clínicos El escenario de los crímenes Descenso a los infiernos Veni-vidi Emporio-Imperio Dar nombre a la histeria El arte de generar hechos La vida patológica. descripciones 7 11 11 12 13 15 16 17 19 20 22 23 23 26 28 29 31 31 33 35 36 37 38 39 41 . la naturaleza muerta La autopsia anticipada en el síntoma Ejercicio de la clínica Dramaturgia de las comparecencias Caso Cuadros Observaciones. Los desencadenamientos El espectáculo Invención El desencadenamiento de las locas Almas nobles Hipocresía El desencadenamiento de las imágenes Cristal de la locura Moral del juguete Desastres de la eficacia CAPÍTULO 2.o Índice LA EVIDENCIA ESPECTACULAR ARGUMENTO CAPÍTULO PRIMERO.

.................. Mirada de desdén... Iconografía del aura ................ ....... .................. . V eladura.............. El museo............................... Los tres nudos ............ ............ La «verdadera retina» .. ............................... ............. 155 Un cuadro clásico ........................ 115 118 119 121 123 124 127 131 133 134 135 138 140 141 142 146 148 150 CAPíTULO 6............................................... ................................................... . ........ 93 «He aquí a la loca>> ......... ........... .......... ......... La mirada torcida de la histérica ... .................................. ................... Efectos ....................... Paradojas del foco ...................... . ............................................ . ... 42 43 CAPÍTULO 3.. La leyenda de memoria .. 45 46 48 49 50 52 52 55 57 59 64 67 69 74 82 83 84 86 87 88 90 CAPíTULO 4........................ ................................................................ ........... . ............. Primeras pruebas ......... iVacío! .. Éxtasis .. .............. ..... Conversiones de la primera escena ........... Ampulosidad del estilo .............. Paradojas de la causa . .. .............................. ... ¿Parecido? .......................... La representación gráfica ........... ......... ...... ..... ............ ................................................................... bajo ninguna ............................... Rasgos de mujeres ....................... ................................ . ........................... ............................................ El afecto........................... .......... ............. ¿Sujeto? .............. ........................................................................................ ...................................... La expectativa ............... ..................... Infatuación de imágenes .... La inalienabilidad ................ ..... ................ ............. ............................................... 45 «Ésta es la verdad» ... .................................. Disimulación y disimilación ................. ................ ................... . Tiempo de pose . Paradoja de la evidencia ................ ....... Iconografía y previsión ............................ . ..................... ...... ................. ................. .... Paradoja de la evidencia espectacular ......... la facies .............. ....... «No tengo tiempo» (el entreacto) ... ...................... .. Vistazos.. .......... ............ ....... iTraición! . .................................. ....... ............... ..................................... ...... Poses del placer (un doble cuerpo) ... Oráculos fotográficos ..................................................... ............... ............. ......... ...................................................................... Parte vergonzante . ............ Gestos afectados ..................... a placer ... como acechando ..... ............... ................. ......................424 0 ÍNDIC E ÍNDICE Curiosidades .............. ............ Extirpar una forma.. ............ ................ Auras ............. Malum sine materia ... Visiones ..... ........ ........... .. Sueños (teatro..................... ................... Contactos de la distancia ......................................... .......................................... ...... .......... ...................................... .................... mxactitud? ............ ............................................. ....................... .............. ............................. ........ lateralidad ... ........... espectro........... Ataques y poses .... . ...... . .. La leyenda de identidad y sus protocolos ... .............. .......... al menos ................................................................... El más mínimo defecto ............... disparadores ...... Sospechas: el síntoma como mentira ...... ........................ Pose.... ................................ ................................. .................. La bestia negra .................... ........................................... Rasgos de locura .. ... ..................... .... La sombra y la lentitud . Augustine como obra de arte ................. ....................................... ......................................................... La expectación como método («contemporizar») ............................................. ............................... ................. «Eso no impide su existencia>> ......................................... La mujer alterada . Perder el conocimiento (el golpe teatral) .......... iArtificialidad! .................................. Mil formas........ El momento escultural (la contractura) .............. .... ................................................................................. revelación .... ...... . fuego y sangre) .................... 93 94 96 97 98 100 101 103 105 106 106 109 111 : ' 1 1 11 EL ENCANTO DE Y HACIA AUGUSTINE CAPÍTULO 5. «como un golpe recibido en pleno rostro» Rechazos y resacas de la primera escena ....... Paso de una silueta ..... .... .............. .. .... ............................... ....... ................. ..... ............................................. riesgo de la distancia ......................... .................................. relevo de lo real ........................................ ................................ La leyenda de superficie.......... .... ..... .......... Síntoma-tiempo (el relato imposible) ..................................... Aura..................................... ... ................... ............... ....... ................................... Secreto a punto de desvelarse ........ ................ . ...... La primera escena.... Leyendas de la fotografía ........ ..................... ........... ... ............................ 115 Q!tasz~rostro ............................................................... Aura histérica ............. ......................... ....... ............ ............ La Salpétriere........ .......... . ..................................................................... servicio fotográfico ............... Pantallas encubridoras de la primera escena ..... .................................. La intratable ........................... ............................ .............................. El esposo infernal ....... 155 159 163 166 170 172 176 181 184 194 196 198 200 202 204 207 208 210 213 0 425 ........... ................................. ........................................... .. . .................

El «museo patológico vivo» Apéndice 2.a Salpétriere (tomo I) Apéndice 6. El autorretrato «auracular» Apéndice 13...... El «escotoma centelleante» Apéndice 16. «transferencias» La retirada de los deli1ios El espejuelo (el arte de fascinar) Pavana oculta Colmo del teatro La repetición ideal Rozando el crimen perfecto Alma noble.... Explicación del cuadro sinóptico del gran ataque histérico Apéndice 15... cruz Sacrificio Sangre: secretos Secreciones Simulacro y tormento Fuga La desconcertación y la imagen de vuelta 230 APÉNDICES CAPÍTULO 7... Prefacio de la Revue photographique des Hópitaux de París Apéndice 5.. El estrado. ¿Hasta dónde llega la sumisión hipnótica? . » Teatro contra teatro Belleza Contrato La escena que no hay que representar La extrema paciencia El teatro en llamas CAPITULO 8. La «observación» y la fotografía en la Salpétriere Apéndice 9. Escritura sonambúlica Apéndice 22.. Un cuadro viviente de catalépticas . Repeticiones. La veladura del retrato. Gesto y expresión: el automatismo cerebral Apéndice 18.. el aura Apéndice 12.. .a Salpétriere (tomo 11) Apéndice 7. La «ficha fotográfica» en la Salpétriere . .. ¿Curar o experimentar? . Apéndice 17. Delirios provocados: relación de Augustine .máquinas sublimes Manipulaciones -prodigios de los cuerpos Pinceladas .. Prefacio de la /conographie photographique de /.. Las lecciones clínicas de Charcot Apéndice 3. monopolio del espectáculo El exhibidor de cosas pasadas El hacedor de milagros «Confíe usted en mí: la fe alivia.. escenificaciones Miradas y tactos Sensibilidades «especiales» Cuerpos experimentales Cuerpos de ensueño Comparecencia de la hipnosis -cuerpos sutiles «Per via di parre» . guía. Clímax del espectáculo Gritos Movimiento de sobresalto Máscara Ansias 35 1 353 356 358 360 362 366 235 235 238 242 244 247 249 252 262 266 275 280 286 290 294 298 305 307 309 313 316 319 321 324 329 332 334 337 341 341 343 347 349 Apéndice l.cuerpos galvanizados «Estatuas expresivas» Deslumbrar y desacreditar -cuadros vivientes Escaladas. ... el reposacabezas y la horca fotográficos Apéndice 8.. El aura histérica (Augustine) Apéndice 14. Apéndice 10. BIBLIOGRAFÍA ÍNDICE ONOMÁSTICO 371 373 374 375 376 376 378 379 380 38 1 382 384 385 386 387 388 389 389 391 392 394 397 398 401 419 0 427 . Apéndice 20. Ornatos y diversiones La soledad compañera El deseo de cautivar La obligación de seducir «Desear: mi gloria>> (de cómo la histérica enamoraba a su médico) 215 218 220 223 227 228 Clavos. inducciones.. Apéndice 19. La consulta Apéndice 4. cura..426 0 ÍNDICE ÍNDlCE Atentados Obstinados jirones de imágenes (paradojas de visibilidad) . Sugestiones teatrales Apéndice 21.. Prefacio de la /conographie photographique de /.. Técnica de la fotografía judicial Apéndice 11.

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Contribución a la historia de la teoría del arte. 2ª. 3ª. Chris (ed. El siglo XX. FRANCASTEL. ed.Julián. HERRERA. Jesús. Madrid y la generación del 98: la revista ''Artejoven'~ Krus. Carlos. Jurgis.). Mario. La arquitectura en la era de la imprenta. Francisco de Goya. Los cartones para tapices y sus comienzos en la Corte de Madrid. Picasso.James.. MuRRAY. RosA ARMENGOL. Idea. E. César. GUJLLÉN. GRAu. Pensadores clave sobre el arte: el siglo xx PANOfSKY. 4ª. Arte en la red. BoRNAY. La Edad Media fantástica. . ed. Historia cultural del arte moderno. DAIX. Antigüedades y exotismo en el arte gótico. y KuRZ. Pierre. Apariencia e identidad masculina. ed. De David a Cézanne.Janis. DAIX. Erwin. BALTRUSAITIS. Retratos del genio. icono y personaje. ed. 4ª. ed. Pierre. ed. BoRNAY. Ensayos para rescatar el arte. MAYAYO.TÍTULOS PUBLICADOS . BoRNAY. La leyenda del artista. Dalí. 1450-1600.Janis. GÁLLEGO. Barroco y Clasicismo. TOMLINSON. Anthony. El culto a la personalidad artística en el siglo XIX. LAVER. Laia. Arte prehistórico en la vanguardia artística de Espa'ñíl. 5ª. BARASCH. ed. ed. De la Ilustración al Decadentismo. Cristina. RAMíREZ. Teoría de las artes en Italia. 2ª. Moshe. Pierre. Víctor L. Imágenes de la ambigüedad. del Renacimiento al Cubismo. Historia cultural del arte moderno. historias del arte. Goya en el crepúsculo del Siglo de las Luces. Mujeres de la Biblia en la pintura del Barroco. CARJULLO. Erika. Rudolf.Javier.Javier. BLUNT. Breve historia del traje y la moda. ed. 4ª. El pensamiento romántico y el arte en España. La cabeUera femenina. CALZADA FERNÁNDEZ. Visión y símbolos en la pintura española del Siglo de Oro. O. ScHNEIDER-ADAMs.ARNHEIM. Las hijas de Lilith. 2ª. REYERO. Esperanza. 10ª. Erika. Nacimiento y destrucción de un espacio plástico. ed. Tendencias del arte.Jesús. Juan Antonio Y CARJULLO. Arte y psicoanálisis. Erika. Pintura y sociedad. arte de tendencias a principios del siglo XXI. Borges y la arquitectura. TOMLINSON. CARPO. Historia de una imagen mental. Laurie. HERNANDO. 9ª. 4ª.. TAPIÉ. Historias de mujeres. Patricia. 10ª. ed. ed . La ceguera.

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