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La invención de la histeria
Charcot y la iconografía
fotográfica de la Salpetriere

o

Georges Didi-Huberman

La invención de la histeria
Charcot y la iconografía
foto gráfica de la Salpe tri ere

Traducción de Tania Arias y Rafael J ackson

El
ENSAYOS ARTE CÁTEDRA

i

Título original de la obra:

lnvention de l'hystérie.
Charcot et l'iconographie photographique de la Salpétriere

o

i.a edición, 2007

Argumento
Diseño de cubierta: aderal

Ilustración de cubierta: Lámina XXVIII. Inicio de un ataque. Grito.
Régnard. Fotografía de Augustine. Jconographie photographique
de la Salpétriere, tomo 11.

La Salpetriere era, en el último tercio del siglo XIX, lo que
nunca había dejado de ser: una suerte de infierno femenino,
una citta dolorosa con cuatro mil mujeres, incurables o locas,
encerradas allí. Una pesadilla en un París listo para vivir su

belle époque.
Será precisamente en este lugar donde Charcot redescubrirá
la histeria. ¿De qué manera? En estas páginas intentaremos

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© 1982 by Editions Macula, París
©Ediciones Cátedra (Grupo Anaya, S. A), 2007
Juan Ignacio Luca de Tena, 15. 28027 Madrid
Depósito legal: M. 22.435-2007
I.S.B.N.: 978-84-376-2381 -8

Printed in Spain
Impreso en Closas-Orcoyen, S. L.
Paracuellos dejarama (Madrid)

contarlo, y para ello rebuscaremos entre todas las tácticas clínicas y experimentales, a través de la hipnosis y de las espectaculares presentaciones de las enfermas en crisis en el anfiteatro durante las célebres «lecciones de los martes». Con
Charcot descubriremos de qué es capaz un cuerpo histérico:
ahora bien, todo ello tiene algo de prodigio. Posee algo de
prodigioso y que supera toda imaginación, e incluso, como
suele decirse, «toda esperanza>>.
Pero ¿qué imaginación, qué esperanza? Todo está encerrado allí. Lo que las histéricas de la Salpetriere mostraban con
sus cuerpos sugería una extraordinaria complicidad entre
médicos y pacientes. Una relación alimentada por deseos,
miradas y conocimientos. Y es esto lo que se pone en tela de
juicio.
Hasta hoy nos han llegado las series de imágenes de la
Iconographie photographique de la Salpétriere. Ahí aparece todo:
poses, ataques, gritos, «actitudes pasionales», «crucifixiones»,
«éxtasis», todas las posturas del delirio. Parece como si todo
estuviese encerrado en esas fotos porque la fotografia era capaz de cristalizar idealmente los vínculos entre el fantasma de

La evidencia espectacular . con una especie de manifestación artística. Dicha desorientación nada tendrá que ver. Este giro será también objeto de nuestras pesquisas. la clínica de la histeria se convirtió en espectáculo. la fascinación se desvanecía y el consentimiento se tornaba en odio. Pero el movimiento siempre exagerado del encanto produjo esta situación paradójica: a medida que la histérica se dejaba. Se identificó incluso. en invención de la histeria. con los inicios del psicoanálisis. De este modo. Un arte muy próximo al teatro y a la pintura. a capricho. Freud fue testigo desorientado de esa inmensa cautividad de la histeria y de la fabricación de esas imágenes.8 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA la histeria y el fantasma del saber. En un determinado momento. de algún modo su mal empeoraba. Se instaura así un encanto recíproco: médicos insaciables de imágenes de «la Histeria>> e histéricas que consienten e incluso exageran la teatralidad de sus cuerpos. sin embargo. ser progresivamente reinventada y captada en imágenes. soterradamente.

«Ataque. en el fondo. se trata de una pregunta íntimamente infernal. a lo largo de toda su historia. un vínculo con el dolor? ¿Cómo llega el dolor a la obra?. que llegó a inventarse a sí misma (la coacción era su esencia) mientras decaía el talento de los considerados inventores de la Histeria. desde el primer momento. en silencio y pese a todo.. ¿cuál podría ser la forma. ante nuestra mirada? Y también: ¿mediante qué rodeo un dolor verdadero logra que accedamos.. la temporalidad de su llegada. Periodo epileptoide: fase tónica». Una invención: un acontecer de los significantes. ante nuestros ojos y en nuestro interior. Y esto incluso en el propio paso de su terrible encanto (es justamente en ese punto donde se abre en primer lugar el interrogante). de otra forma que no sea la de dolor. es relanzar esta pregunta: ¿qué puede haber significado el término «espectáculo» en la expresión «espectáculo del dolor»?En mi opinión. Iconographie . Pongo en cuestión esta atroz paradoja: la histeria fue. o de su aparición. Lo que intento. ¿cómo en nuestra aproximación a las obras y a las imágenes puede aparecer proyectado. de los significantes? Al final no me es posible denominar este suceso. llena de aristas.o CAPÍTULO PRIMERO Los desencadenamientos EL ESPEC TÁCULO Régnard. Así pues. un dolor que se vio forzado a ser inventado como espectáculo y como imagen. la histeria. a la cuestión de las formas.. Pero en el . tomo I. estridente.

Emponzoñado. habla de «compromisos ante el peligro que amenaza a la persona desde el interior»2 . O para expresarlo en términos más virtuosos e hipócritas. en seco. lo que se intentará precisamente es escribir párrafos relacionados con la tardía reinvención de un «cuerpo cristiano» . si no del genio. Este quiasmo fue también el de una nueva relación. en la mitología de la locura4 . bajo la influencia de un retrato de Pinel. invenire. 1961. 501. pág. Entre el cuerpo lleno de estigmas venéreos y la dolorosa crucifixión. o presuponerse.. EL DESENCADENAMIENTO DE LAS LOCAS Pero hubo sin duda una extraordinaria imposición de las imágenes. y desvelarla. fingir. finalmente.. «una simple contradicción en el interior de la razón»: es decir. quién sabe . viéndome casi obligado a considerar la histeria. toparse y caer. 483-497. como Asilo en el sentido moder~ Ídem. exagerar en la imaginación. ). como suele decirse. Gauchet y Swain. de unos dolores histéricos demasiado evidentes. se emplea. en términos más agradables al oído. por último. Inventar es. págs. INVENCIÓN Ya inventar cuenta con tres acepciones distintas: Imaginar. que en principio debe suponerse. Aunque. el choque. según Littré.12 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA acontecer mismo de los dolores. tratándose de la histeria. 5 Cfr. al chocar con la cosa. Y por último: la Salpétriere de Pinel. es decir. Hegel. 376-377. según se dice. simple y llanamente5. pág. que una loca es un ser razonable. escribe Hegel. me gustaría hablar del sentido de su ex- trema visibilidad. «fingir» se emplea erróneamente. Un milagro siempre emponzoñado: que en este caso recubre todo uniformemente. en una palabra. con la «cosa misma». Me gustaría cuestionar este compromiso y esta amenaza cuando. las mismas que cuentan el encadenamiento de las locas de la Salpetriere y su «liberación» por Pinel [1]: se representa el giro. Charcot trabajaba ya bajo la égida del cuadro de Fleury3 . en primer lugar. pero ¿con qué? Nietzsche escribió lo siguiente: Actuamos así incluso en presencia de los sucesos menos ordinarios. la necesidad de mentir y desmentirlo. es mentir por facultad del ingenio. somos mucho más artistas de lo que creemos 1• 1 Nietzsche. Además. Esto significa que estamos fundamentalmente y desde siempre habituados a mentir. es decir. Y ni yo mismo me libro de esta atroz paradoja.. nos inventamos la mayor parte de ellos y somos casi incapaces de no asistir como «inventores» de cualquier fenómeno. Freud. 1980. tal como fue pergeñada en la Salpetriere durante el último tercio del siglo XIX. cuatro páginas después. Este quiasmo fue. un médico apenas es capaz de no asistir como Artista al dolor suntuoso de un cuerpo abandonado a sus síntomas. 1893. En todo caso. págs. su creación y su invención. imaginar hasta el punto de «crear». pág.. 4 Cfr. 105. que exhibe en primer plano esas cadenas y herramientas. Foucault. 109. y.. la de las locas y los locos -y el cuadro de Fleury también fue pintado para contar esto. es volver sobre ella. el abuso de las imágenes. no es más que un mero trastorno. LOS DESENCADENAMIENTOS Ahora bien. como un capítulo de la historia del arte. 19. Inventar es una suerte de milagro (el mismo por el cual la Cruz de Cristo fue desenterrada del templo de Venus que coronaba el Santo Sepulcro y después «reconocida» entre otras dos cruces por Santa Elena. filantrópica. Foucault. 68-100. págs. sobrecrear. o más bien el quiasmo decisivo que éste operó. 1886. deudor de Pinel: no debe suponerse a la locura como una pérdida abstracta de la razón. el de un concepto de locura que Hegel formuló al declararse. pese a todo. milagro que se celebra en la liturgia de la denominada «Invención y Exaltación de la Santa Cruz».. Cfr. 1817-1830. con la locura: una indignación democrática frente a la miseria de esa infortunada clase de la humanidad. pág. en el sentido de forjar embustes. 1961. :i 13 . precisamente.

la locura. 6 Pinel. las sustrajo a su puro secuestro. como algo incoercible? Y por otra parte. pero la locura jamás se habrá vuelto a curar. Pinel liberó a las locas de la Salpetriere. Cuidar se encadena con internar. Una curabilidad que podía. el «quiasmo» filantrópico habrá encadenado otros lazos. los de la culpabilidad carcelaria que vuelve a aislar. E incluso fue en calidad. pero esta apertura supuso también una inserción: inventó el Asilo como «pequeño Gobierno». 437.. Bibliotheque Charcot. una ciencia que fracasa cuando pasa a la acción. incluso.. ni en la Salpetriere ni en ningún otro sitio.. ilimitado. un funcionamiento infinitesimal y. pero simétrico. Ahora bien.. Salpetriere. siempre. hay una probabilidad. sea cual sea el concepto buscado. con su <iefe de Policía interna>> y. según solía llamarlo. Ciertamente. Y la particularidad de este quiasmo nos es devuelta como el resultado constante de una división en la que se han igualado divisor y dividendo: facaso no se habrá experimentado la «conciencia psiquiátrica>> como la desafortunada escisión entre la confianza de su saber inmediato y el fracaso de este saber cuando pasa a la acción? El fracaso consistió en lo siguiente: la locura cambia de forma e. principalmente). de que el tratamiento adoptado en la Salpetriere se complete con éxito si la alienación es reciente y no ha sido tratada en otro lugar» 6 . Se entra allí como en el funcionamiento mismo de lo cotidiano. 1809. con sus «celdas». justificando oportunamente que no se las «somete» a la organización del asilo: sencillamente.93. no de la palabra. incluso si queremos. entran allí. ¿no tiene todos los motivos para engendrar unos sabios angustiados. se abrió con el objetivo primordial de cuidar la locura. pág. ser traducida en cifras. ALMAS NOBLES l. En suma. una ciencia terapéutica: «. y como efecto de la palabra. se abría paso una ciencia nueva. Pinel liberando a las locas de la Salpétriere (detalle). como Esquirol entró en la Salpetriere en 1811. en un 93 por ciento (véase la histeria). es decir. «calabozos». de otro modo. no cesa de manifestarse. «celdillas». no de médico sino de vigilante. El banal paternalismo del Estado. al mismo tiempo. ¿no suele decirse que los locos se asemejan en cierta manera a nosotros? ¿y acaso un médico que trata la locura puede rechazar ver el desamparo de su propia seme- a 15 . Fleury.14 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA LOS DESENCADENAMIENTOS Pero esto no fue más que un quiasmo: cruzado. del 0. sobre todo si su objeto de estudio es la locura que. les ofreció una coexistencia (la del trabajo. <iaulas de locos» y «mazmorras» .

Pues la hipocresía. ahora tengo los ojos cerrados. el desplazamiento equívoco. que todo lo que ocurrió en la Salpétriere. de la decisión. ahora veo el mundo con otros ojos». pero una respuesta siempre interpretativa. la que pondré en tela de juicio a propósito de Charcot: un «dejar ser» táctico. es distinguir. La hipocresía caracteriza. y las locas se cargaron por su parte con una inmensa deuda de amor para con él. recitar lo verdadero empleando medios escénicos. De modo vital. decía una mujer de su amado a punto de volverse loca8. mancillar el esplendor de su convicción. de su genialidad. un ardid de la razón teatral en su presunción de inventar la verdad. un problema de ética. Verstellung. 168. Esto es. y que. existencial. de la elección. «Es un hipócrita. 193. pero es preciso cuestionarla según la siguiente amplitud: ¿qué habrá visto una ciencia en la hipocresía para convertirla en principio constituyente de su exigencia metódica. lo que establece como acto. Es la hipocresía como método. como poco una conciencia desgraciada. Pero sólo un poco de cada. o inventar actos adecuados a sus convicciones. contrahechos y simulaciones. págs. Insisto en el hecho de que Charcot se habría visto forzado a emplear este método: condenado a la imaginación. Cfr. en el sentido hegeliano de alma noble. de la conciencia íntima de una verdad fingida a la asunción delante de todos de una simulación de verdad -y el desvío de ese desplazamiento mismo. una respuesta que simula prolongar a su ritmo la palabra ajena. Y es esta hipocresía. un hipnoti:@dor. e incluso eficaz: un desencadenamiento de las imágenes -temiblemente eficaz. es decir. La «conciencia psiquiátrica» no habrá podido más que rechazar el ser una conciencia desgarrada. un simple juicio. y es el que sabe dar una respuesta interpretante: adivino y terapeuta. Pero artista en el sentido de religión estética. Pinel. 195. el upokriter) es ante todo el que sabe discernir. 113. comporta un extraordinario beneficio epistemológico: y éste es el amor. por Gauchet y Swain. Es explicar. Freud. en secreto. Hegel. o en todo caso: en su interior (upo). me ha hecho desmayar. incluso de forma confusa. también en el actor. salió de la hipocresía. este rechazo tendrá lugar. cit. 0 17 . II. esta gran epopeya de la clínica. 1798. en los límites de una trans8 9 7 Cfr. ° 1 Cfr. EL DESENCADENAMIENTO DE LAS IMÁGENES Deberemos enjuiciar su fracaso.16 0 LOS DESENCADENAMIENTOS LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA janza? Y. 52-53. habrá rechazado. El verdadero hipócrita (de tradición griega. ciertamente. separar y resolver. tal como sostiene Kant. 1980. en este riesgo de angustia. presta con humildad su persona a la voz de la verdad y la recita. Por lo tanto. HIPOCRESÍA También podemos calificar esto de hipocresía: hipocresía. y ante todo a esta imaginatio plastica. léase decreto en la realidad. Pinel había permitido la libre y pública «perturbación» de las locas 9. Habrá sido firme en preservar su convicción de universalidad. la que figura la intuición en el espacio 10 . Pero no por ello el fenómeno dejó de resultar menos clamoroso. Hipocresía: es el acto del juicio. lo sabe bien 7• Hipocresía. pero discretamente (en de- recho. 1915d. Ahora bien. sin embargo. 131. es quien explica vuestros sueños. Kant. con todo rigor. como teatro y como respuesta interpretante. en el mismo momento en que se estaba procurando los fundamentos de su eficacia? Sostengo. hechos. como puesta en escena. epistemológico. pág. se habrá mostrado ahí como Artista. es el efecto conjugado de la permisión y de la deuda lo que dejaba vislumbrar a Pinel la posibilidad de delimitar la locura en su totalidad. convirtiéndose así en el rapsoda. es el que dirige la investigación). de la respuesta interpretante. luego oracular. págs. si queremos entender este término como la complejidad de prácticas que designa y si no queremos desentramar dicha complejidad. pág. 1807. La hipocresía es el arte griego. el arte clásico del teatro. incluso habrá preferido rechazar pasar a la acción.

Cfr. que se está a la espera de sorprenderlos cometiendo una mala acción por la cual serán castigados. Estos enfermos se han desviado de la realidad exterior y. ¿por qué seguir suponiendo a Charcot como obligado por la imagen.«presentándoles a cinco enfermas» -y las hacía entrar en la escena de su anfiteatro 11 • (Quizá se acordaba aquí del «postulado escópico» de Claude Bemard: «Para aprender cómo viven el hombre y los animales. se está vistiendo para salir. a 19 . en suspenso. 11 12 13 C harcot.. lo visible tiene una manera muy personal de entrelazar lo imborrable de la angustia con su propio dominio. ¿Cómo abordarlo entonces? ¿Estrellando un cristal contra el suelo? Mientras se perdía en circunloquios al investigar la noción de instancia psíquica. léase por lo imaginario? Y es que lo visible es una modalidad incomprensible. Bernard. no es. el vínculo fantasmático. etc. dudosa. de la locura a la vista: Ahí donde la patología nos revela una brecha o una grieta. medio sólido de la moderna «conquista del mundo en tanto que imagen concebida» -«die Zeit des Weltbildes» 13 • Pero el método no pudo escapar a ese problema. Figurar y llevar a escena. conservamos algo del temor respetuoso que inspiraban en los pueblos de la Antigüedad. ). unos poderes que después de todo no son otra cosa que personas. ¿Qué ocurriría si estos seres delirantes tuviesen razón? 14 • Dejo. de la vista al saber. reflejando brillos. no menos sofisticada. del hecho de ver y del de ser visto. 1. Y que esta experimentación sobre los cuerpos se lleve a cabo para hacer visible cualquier cosa de ellos. Entonces. pero siempre al límite de una falsificación: es la invención (el método) experimental en sí misma. se imaginan escuchar a estas personas enunciar lo que están observando: «Y ahora dirá: mírale. la gran promesa. clínica y pedagógica.18 a LOS DESENCADENAMIENTOS LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA misión. estaba sin embaxgo determinada con anterioridad por la estructura del cristal. a ese problema figurativo que obsesiona a toda clínica médica: el del vínculo. se acerca bastante a ella. sin ellos. pág. 14 Freud. 80-81. 1949. sino que seguirá las líneas de la fisura. Charcot no estuvo solo en su debate práctico con lo visible: las locas también tienen una práctica. en primer lugar. así. estableciendo una relación . 123.. por tanto. Es también un problema político. ¿Cómo se ha producido este alarde de representaciones del Dolor? Se trata de un problema fenomenológico crucial. Heidegger. de Charcot: «Por decirlo de algún modo. su esencia. págs. haré que toquen ese dolor con sus propias manos en un instante. sin ángulo. no se romperá de cualquier forma. el de la aproximación al cuerpo del prójimo y a la intimidad de su dolor. una complejidad inusitada: jamás queda reducida a una relación plana. les haré reconocer todas sus letras» __¿cómo?. ¿cómo expresarlo? . y de la vista al sufrimiento. Nos referimos a una categoría dentro de estos enfermos que sufren la locura de la vigilancia. saben mucho más que nosotros de la realidad interior y pueden revelarnos ciertos aspectos que. de la ineludible modalidad de lo visible. Tengan paciencia. 321. CRISTAL DE LA LOCURA La cuestión posee. aunque invisible.. Esta estructura resquebrajada se cmresponde con la de los enfermos mentales. 1933. Es el problema de la violencia del ver en su pretensión científica de la experimentación sobre los cuerpos. Con respecto a los dementes. siempre renovada. facetada. Los enfermos así observados creen que nadie se fía de ellos. Pues. OC.» Esta vigilancia. cristalina. permanecerían impenetrables. 173 {la cursiva es mía).. el del interés espectacular que paga el sujeto observado por la «hospitalidad» (la capitalización hospitalaria) de la que se beneficia en tanto que enfermo. ahí hay probablemente una fisura. pág. Si lanzamos un cristal contra el suelo. Se quejan de ser continuamente observados por poderes desconocidos.. justamente por esta razón. su extraña pregunta. es indispensable ver morir a un gran nú- mero de ellos» 12 .. pág. Y tal era. en fragmentos cuya delimitación. si bien no alcanza el grado de persecución. Y además. 1865. Freud ya imaginaba esto. por este motivo.

destaco lo siguiente: La mayoría de los chiquillos quieren. divergencias. incompatibilidades. reconozco que ignoro el misterioso sentimiento que les lleva a proceder así. en conductas a menudo contradictorias. se organiza a sí mismo según discrepancias.. para llegar a ver! Por eso. llena sus dedos y uñas de una agilidad y de una fuerza singulares. mortífero. Canguilhem. más definida. es el más fuerte. Musée Camavalet. De vez en cuando. Hay otros que se aprestan a romper el juguete apenas lo atrapan en sus manos. lo tira al suelo. inventar máquinas adecuadas para hacer que la caída resultara más visible. Será la mayor o menor rapidez en la invasión de este deseo la que condicione la mayor o menor longevidad del juguete. Si la eficacia de la psicología estuvo tan mal fandamentada. do inverso. 587. Dicho esto. simplemente saber. apenas comienzan a examinarlo. es porque quizá tampoco pudo pasarse. 2. . Cuando este deseo queda fijado en la médula cerebral del niño. a menudo. sobre todo. otros enseguida. a veces en sentí- 15 Cfr. mágica. por lo que respecta a éstos. era preciso romperlo. París. le obliga a recomenzar sus movimientos mecánicos. o bien les obliga a pasar una especie de prueba de iniciación antes de introducirles en la vida infantil? -Pu. 1958. pág. transgresiones salidas de un alma cándida. ¿Les ha arrebatado una cólera supersticiosa contra estos diminutos objetos que imitan a la humanidad. romperlo de nuevo. I.. pág. evidentemente. experimental.zling question! 16 • ¿Se tratará acaso de una introducción al método experimental en psicología? 16 Baudelaire. Y para descifrar el cristal. realiza un esfuerzo supremo: por fin lo abre. Pero ¿dónde está el alma? Es en este punto donde comienza el desconcierto y la tristeza. sentir la fascinación de su caída.. de un horrible niño demasiado curioso. La vida maravillosa se detiene. iy aún volver a romperlo.. y por todas las partes de su método 15 . ver el alma. lo agita.:p de mujeres en la Salpetriere en 1792 (detalle). La terrible matan. lo golpea contra las paredes.20 a LOS DESENCADENAMIENTOS LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA a 21 MORAL DEL JUGUETE Vuelvo a lo anterior: lo que se construyó en la Salpetriere fue como una gran máquina óptica capaz de descifrar los invisibles lineamientos de un cristal: la enorme máquina.. El niño da vueltas una y otra vez a su juguete. territorial. y por ello.. le propina arañazos. OC. 365. designaciones y descubr~mientos: ya que también es como una prodigiosa difracción de su propio discurso. de la histeria. unos después de invertir un tiempo en ejercitarse. perdonable: ya que quiere saber. No me veo con el suficiente coraje como para censurar esta manía infantil: es una tendencia metafísica básica. de dirigir hacia los demás el mismo gesto. como el pueblo que asedia las Tullerías. el saber psiquiátrico del siglo XIX debe ser sometido a un examen más allá de sus afirmaciones. El niño.

Debemos realizar un esfuerzo. «se había prohibido incluso a los médicos del Hospital principal de París. en la otra Bastilla1. revolucionarias de Saint-Médard. de todos los desechos femeninos. por Foucault. luego se les cumplimentaba el «Certificado de castigo» y. el hospicio de las mujeres. Cfr.22 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA DESASTRES DE LA EFICACIA Así pues. por mínimos que sean -la soberanía de lo accidental: apelar al mismo desastre como horizonte de su eficacia. 41. 1961. ¿y cuál habrá sido esta «gota de crueldad». como una ciudad de mujeres. cit. eran intemadas2. pues era únicamente en la Salpétriere donde se «recogía>>. Guillain y Mathieu. 1679. todas ellas encerradas ahí. 97. por último. a las aquejadas de enfermedades venéreas. el gran asilo de mujeres. 1886. el antiguo polvorín. 148. o más bien. Guillain y Mathieu. que las acogiesen y ofreciesen sus cuidados». 1 Cfr. Lugar conocido como «el pequeño Arsenal». el error histórico de 1792 (un «complot de las mujeres» que habría estado asociado al «complot de las cárceles»). Y el mayor hospicio de Francia.. la ciudad de las mujeres incurables. 1925. pág.. 17 Itt Cfr. volver a trazar los protocolos experimentales de esta gran máquina óptica de la Salpétriere. pág. nada más llegar se las azotaba. 48. o intentarlo al menos. o CAPÍTULO 2 Saberes clínicos EL ESCENAIUO DE LOS CRÍMENES La Salpetriere: lugar señero de la reclusión a gran escala. y esa «Terrible matanza de mujeres que la Historia jamás ha mostrado» 18 [2] . 2 . Su «patio de las matanzas». El hospicio de mayores dimensiones de toda Francia. común a toda esta voluntad de conocer? 17 • ¿Esta sangre de las imágenes? Pero permanezcan ya a la escucha de las conmociones significantes: Salpétriere. «anormales constitucionales» y otras «asesinas natas». entre otras. 1925. pág. Éste fue el Hospital general de las mujeres. pág. para imaginamos la Salpétriere como ese inverosímil lugar consagrado a la feminidad en el mismísimo corazón de París: quiero decir. Convocar al mismo tiempo una preocupación por sus defectos. «Délibération de l'Hópital général». Sus «mujeres libertinas». Nietzsche.

. .. passim..-•.... .<..:.... 'l ~52'i~:~:·..'w· (. Ciento cincuenta y tres crisis epilépticas al año. mendigas..}J./....kr'...¡. «mujeres chochas». 7 .. Aproximadamente un médico por cada quinientos enfermos.. el señor Husson..780 «administradas».. veintiuna causas morales (el amor. «presuntamente a causa de su demencia». 11..... . Coeficiente de curación estimado en el 9...-..J_..li". en una palabra: locas. el onanismo.11. • ... «mujeres caducas».. el alcoholismo y las violaciones).. ff . ~~ @~UV LI ~[ Vlílú] IUL[~)~~S [ !ID[ [Lff\ ( FEMMES) SA1.1.... ._:.:.::~:='"' f:~:...li.fif.... tfb 1. Husson...rJr~-1.1~:::/---....72 por ciento. «viejas pueriles».. las escrófulas.~if~-~:"5f~~~ ~ $ } . 1862. epilépticas. 3. Ídem... el Director de la Administración general de la Asistencia pública..~j·~~~~... 1tn .. su voluminosa Relación so- bre el servicio prestado a los dementes del departamento del Sena para el año 1862 5 : el mismo año en que Charcot ingresó en la Salpetriere.. 1. 87 «en reposo»... la erotomanía. Lugar señero de la muerte femenina en 275.1.1·1../. Doscientas cincuenta y cuatro mujeres fallecidas en 1862.:'):."I''" ... LVI-LVII y ss. /"· .f~'t/:.fti· ....448 metros cuadrados [3].... la alegría...... una espléndida iglesia de planta cruciforme4... En 1863. de las cuales 580 eran empleadas.a.. . la nostalgia y la desgracia.. pág.r..rt'". 1958.'..-·':. 429.... Plano de la Salpetriere.~. Losserand.1~~t... La histeria aún no aparece formando parte de ese vocabulario.t../.24 0 SABERES CLÍNICOS a 25 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Tres mil mujeres encerradas desde 1690......_. 853 «dementes» y 103 niños 3....... el cólera.. passim Cfr. en su centro..~~:~..-t ---"~~ ..-... /.. .....'I".t P . Df.~... las «malas lecturas».¡.. 2.i ....1.... y una que reagrupaba todas las «causas desconocidas» 6 . dementes a una ración diaria y dementes a dieta.....~.él... pág... í'. ...} <:?.. que albergaba. - ti..-~ Jr./J.. los golpes y las heridas..._. ....1... . el señor Dupont. 1978..NTt'._ . págs..383 personas.J.:::~. .... Véase también Husson.L/14......._ ..+-."':'".3m~ 1'.....:... con anotaciones de Charcot. 7 .1•...•• . . «inocentes mal proporcionadas y contrahechas»... muchachas incorregibles .... ..:::·-:. . . vagabundas... presentaba al Senador y Prefecto del Sena.).: ·... Las mejoras del señor Husson en la gestión de la Salpetriere en 1862: una parte del patio se convirtió en jardín y se compró un piano 7. D/!:.e. Pero ¿qué causas para ser exactos? El señor Husson enumeró sesenta: treinta y ocho de tipo físico (entre ellas. Veamos a continuación unas interesantes estadísticas..... passim Ídem... ¡.. . .... el vicio y el libertinaje.f{(~. 3 4 5 6 7 Cfr..llC%.._ .¡.::.. 1863....:::::. . Tres regímenes alimenticios: dementes a dos raciones diarias. Y en 1873 sumaban un total de 4.' THJE1u: PLAN GÉNt: l lJ\L [chelltdt1mi ll '::op.":i''"'"f/. iTres mil! Tres mil indigentes... IU~~. :Q'~....-" . Cfr.. Sonolet.

el Consolador) de hecho no hacía más que dirigir sus esfuerzos a lo siguiente: en esa ciudad dolorosa. El patio de las reclusas en la Salpétriere. publicado en Paris illustré. 245.. 1. págs. no se equivocaba [4]. sin embargo. OC. como atestigua el siguiente texto de Jules Clarétie (nada menos que miembro de la Academia francesa): Detrás de estas murallas vive. que mostraban sus senos colgando y sus vestidos abiertos. 900-90 l. pág. pobres mujeres y reposantes esperando la muerte sentadas en un banco.. 1922. El azar hizo que el ala Saint-Laure de la Salpetriere se encontrara en un estado tan ruinoso que la Administración hos- 8 Clarétie. «labios habituados al silencio» o «cabeza modelada a la antigua» provocaron la identificación de Charcot con Dante... Daudet. volvime en tomo con mirar pausado y. quise saber adónde había llegado. el carácter majestuoso de un barrio de los tiempos de Luis XIV olvidado en el París de los tranvías eléctricos. Aquello es como el V ersalles del dolor8 . Las hagiografías de Charcot no han pasado por alto el hecho de que durante años estuvo confrontado a esas infernales mujeres. se agita y se arrastra. 1925. en su solemne vetustez. «ojos escrutadores. el mismísimo Dante del Descenso a los Infiernos . a la vez. existieron las conmiseraciones literarias de los admiradores de Charcot. De que estaba en la proa me di cuenta del valle del abismo doloroso que de quejas acoge la tormenta»: círculo primero. págs. OC. 1903. Los muros gruesos y grises de esta citta dolorosa parecen haber conservado.. dementes que expresan a gritos su dolor o con llantos su tristeza en el «patio de los agitados» o en la soledad de sus celdas. «rostro sombrío». rasgos como su «bella frente pensativa>>. iPor azar de naturaleza burocrática! (pero cuyas consecuencias epistemológicas se revelarán en sus decisivas dimensiones .. lo más parecido a un infierno. 179-180. Dibujo de Vierge. se arrastraban tras él musitando un largo mugido12. Souques. págs. que se retorcían. «Lasciate ogni speranza voi ch'intrate» . 179. Gilles de la Tourette. por otra parte. grave trueno. La imaginería. Dicho texto (titulado Charcot.26 O LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA SABERES CLÍNICOS 0 27 DESCENSO A LOS INFIERNOS Aquel sitio fue. .. «cejas graves». Cfr. 10 Cfr. 1893. Pero. con la mirada atenta. que venían a «visitar» la Salpetriere y «asistían» a las célebres lecciones de los martes. pero han insistido especialmente en el hecho de que no era por culpa suya: fue «muy a su pesar» que Charcot «se vio inmerso en medio de la histeria>>. 11 . JO. sino también un apóstol: el que «dominó su época y la consoló»9. y como un rebaño de víctimas propiciatorias. puesto en pie. 24 de septiembre de 1887. pág. hundidos profundamente en la sombra de las órbitas». y virne recobrado como aquel que despiertan bruscamente. 3-4. 9 11 12 Dante. Charcot también fue identificado con Napoleón Bonaparte. ). limbo . Charcot fue no sólo un Rey Sol o un César. 205. 20 («Donjuan en los infiernos»). toda una población muy particular: ancianas. sobre todo. «Quebrantó el alto sueño de mi mente un 4.. pág. Ídem. Baudelaire. pág.

Benveniste. Pues esta apuesta es una apuesta por el conocimiento. Charcot descendió a los infiernos. Cuando vuelve a calificarlo de «enorme emporio de las miserias humanas» 15 . de forma involuntaria. gracias a sus esmeros. como Patrón. se convirtió. 248-249. la paraplejia dolorosa de los cancerosos. Se convirtió muy rápido en un autor clásico: desde 1877. las hemorragias cerebrales. Fue así como. Daudet. ¿Acaso no fue una inversión más espléndida que la compra de un piano o el crédito para construir un jardín? E MPORIO-IMPERIO El «cesarismo de la Facultad» 17 : así se vio obligado a calificar el propio Léon Daudet la posición de Charcot. las localizaciones medulares. 1.. la gota. muy fuerte 14sensación de penetrar en un museo. allí no se sintió mal del todo. Este edificio pertenecía al servicio de Psiquiatría del doctor Delasiauve. por la ley de 1892 sobre el monopolio del ejercicio de la medicina). y que el emporio.. tenía de hecho la agradable -y científica. por supuesto. las epilépticas y las histéricas. siendo ese sufijo -jica como una derivación factitiva muy. inmerso desde 1862 en los infiernos. 1966-1974. con Charcot se magnifica la figura del médico. soporífera u honorífica. la esclerosis en placas. Charcot: inmensidades y magnificencias de los campos recorridos: el reumatismo crónico. la esclerosis lateral amiotrófica.. y como ambas categorías de enfermas presentaban crisis acompañadas de convulsiones. un avance considerable en la anatomía patológica. Pues aquellas cuatro o cinco mil infernales mujeres le ofrecían un enorme material: Charcot. merced a sus esfuerzos. y a causa de una sucesión de acontecimientos. este nuevo servicio le fue confiado automáticamente. se trazó un catálogo. 134. así de simple. una medicina que es necesario examinar: la medicina de la belle époque. Charcot se vio inmerso en plena histeria13 • VENJ-VIDI Así pues. págs. págs. [cfr. cit. 1955. las dementes. al igual que lo ha- Marie. pero ello no obsta a que su magnificencia nos deje sin palabras. con su «fondo» antiguo y su «fondo» nuevo . la amiotrofia denominada de Charcot-Marie. tan tenaz en lo sucesivo. Es la gran época de una medicina con estilo propio. passim. pág. las enfermedades seniles. por parte de su padre. Él mismo así lo definió: un museo patológico vivo. con quien no obstante mantenía relaciones de familiaridad. en «la sede de una enseñanza teórica y clínica verdaderamente útil» 16 . Como Charcot era el más veterano de los dos médicos que trabajaban en la Salpétriere. los colegiales de Oxford debían realizar una traducción de su obra. el bocio exoftálmico. 2. al igual que se dice calorífica. todas mezcladas.. 17 Cfr. La Administración aprovechó la evacuación de este edificio para separar por fin a las dementes de las epilépticas no dementes y de las histéricas. pero eso no era suficiente para la verdadera fundación 13 14 15 16 de un nuevo saber. conocida como enfermedad de Charcot.135 (Ja cursiva es mía). el almacén. En él estaban hospitalizadas. la claudicación intermitente. las escaras en las nalgas. págs. Puede que eso no constituya entonces más que la dimensión espectacular de una inmanencia del poder médico (apuntalada. la Administración vio lógico reunirlas y crear para ellas un barrio especial bajo el nombre de «Sección de las epilépticas simples» . 197-243. En efecto. la afasia. el tabes y las artropatías tabéticas. 1894. Daudet. lo hace para añadir enseguida que. 1922. entre otras cosas. Charcot es nombrado profesor de anatomía patológica. OC. Cfr. II. 0 29 . Charcot. que logró que el Parlamento aprobara en 1881 un crédito de doscientos mil francos para la creación de una «cátedra de clínica de las enfermedades nerviosas» en la Salpétriere: la invención de Charcot. En 1872. Apéndice l]. Ibídem. una teoría de las localizaciones cerebrales. Ahora bien. por Guillain. Necesitó la ayuda de su amigo Gambetta. el célebre Alphonse.28 0 SABERES CLlNICOS LA INVENCIÓN D E LA HISTERIA pitalaria tuvo que ordenar su evacuación.

¿qué hizo o qué quiso hacer de más respecto la histeria?. desde 1853-1855). Dalou. Sus obras son traducidas a todas las lenguas.. T. el portugués. la nuestra: «Desde el punto de vista terapéutico. y también lo dejo aquí.que. 1968.. ejemplar. un emperador de Brasil. Veladas cada martes en su domicilio privado. curiosamente. después de todo. pág. de un método honesto. lecciones de los martes. iY cuánto mejoraban con sus correcciones!» 18 . 1934. su primer cliente importante. con una clientela privada internacional y famosa. Laplassotte. arquitectos (Charles Garnier). Pero. Pues. 1 EL ARTE DE GENERAR HECHOS Me pregunto si no estaré siendo injusto. ¿Quiere eso decir que comprendió los resortes y dedujo un procedimiento terapéutico? No.. 1978. Clases magistrales de los viernes. se consagró a esta tarea en 1886 y 1892-1894). un Adán ante el que Dios habría hecho desfilar las entidades nosológicas. Nassif. Y. Guilla. . ante todo.. Entonces. Freud comparaba Charcot. siguiendo la lógica de lo extraño. un ministro de finanzas (el banquero Fould. el aislamiento de los enfermos. SABERES CLlNICOS 1)/\ tz NOMBRE A LA HISTERIA En el obituario que le consagró en 1893. antes de nuestra época. 457-527. pues. Y. 1893. es decir. ¿qué hizo. situado en el número 217 del Boulevard Sant-Germain. págs. la aisló romo objeto nosológico puro.30 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA cían con Hipócrates y Celso. 21 Freud. 37. 1925. Cuatrocientas sesenta y una páginas de homenajes reunidas para el centenario de su nacimiento 19 . 249. Y esos intentos fueron metódicos. 1955. el ruso. coleccionistas de arte (Cernuschi). icon innumerables discípulos! Maestro e inspirado censor: «Ninguno de sus alumnos publicó jamás un trabajo de cierta relevancia sin que él antes lo hubiera releído y corregido de su puño y letra. Sobre todo. Mistral. con la histeria? O bien: c'. redescubrió la histeria. «literatos» (los Daudet. hijos del rey de Túnez. páginas 220-225. en suma. 1888-1889. págs. a continuación. 18 19 20 Gilles de la Tourette. Falguiere). con otro símil: Charcot es como Adán. Charcot dio nombre a la histeria. en especial. Fundador de una escuela y de una corriente de pensamiento: «la Escuela de la Salpétriere» . Charcot. con el objeto de que éste les diese nombre .. Burty. pág. al examinarse del título de «Degree of Bachelor of Medicine». Freud la enlazaba. Charcot verdaderamente redescubrió la histeria (y a este respecto.in. de Banville. pxactamente. su obra es fundacional . la electrización»2º. Clarétie). los pintores y escultores más famosos (Géróme. al igual que sostengo lo anterior. pero ¿fundacional de qué t·xactamente? Lo tenemos delante de nuestros ojos) .qué sucedió entre ese momento. pág. 1893. pág. por su puesto. y el «desmembramiento» de la histeria. compuesta por grandes duques de Rusia. de paso. 23 Cfr. a las que acude. Rochegrosse. Cfr. la tentativa primordial que tuvieron los discípulos de Charcot de suprimir la palabra a la muerte del maestro? 23 . Sin duda alguna. 143. 21 . pág. también he de admitir que en la producción de Charcot hay un evidente intento de comprender qué es la histeria. 22 Cfr. 0 31 . los agentes físicos. en el que Charcot afirma que la palabra «histeria». Charcot pasa por ser el fundador de la neurología. prefectos de policía (Lépine). 731-1192. Revue Neurologi. Excelso diagnosticador.. e incluso en 1955 se le volvió a rendir homenaje por haber abierto el camino a la psiquiatría que se practica hoy en día. preconizó muy acertadamente. la separó de la epilepsia y del resto de las enajenaciones mentales. 155.. Babinski. y no sigo. no significa nada22 . el alemán (Freud. 13. el inglés. la persuasión. todo el beau monde: personalidades del mundo de la medicina y de la política (Waldeck-Rousseau). e incluso cardenales (Lavigerie). con una estatua: la de Cuvier en el Jnrdin des Plantes (¿sería por estar petrificado en medio de las 1•species a las que él mismo había dado categoría y reglamenlado?).

sin sentido. en absoluto deberemos buscarlas en el medio cósmico exterior. y todavía menos penetrar en la «vida patológica» de las circunvoluciones cerebrales de una mente perturbada sin quitarle la vida. resulta necesario viviseccionarla. aquí llego ya a una especie de linde doctrinal. w Ídem.punto hacer todo lo posible para superar el simple reconocimiento 30 Ídem. debemos aprender a creer únicamente en la experiencia. LA NATURALEZA MUERTA Conocer la «vida patológica>> sin recurrir a los despojos cadavéricos planteaba también al método experimental un dilema cuya decisiva resolución fue aportada por Claude Bernard: Si queremos alcanzar las condiciones exactas de las manifestaciones vitales en el hombre y en los animales superiores. y por ello precisamente denegatorio. sino más bien en el medio orgánico interno (. que dicha metodología sólo descanse sobre hechos y jamás sobre palabras 27 . sin embargo. 304--313. que ofrezca una garantía contra la aporía de los «hechos contradictorios»29. El propio Charcot tuvo que enfrentarse a un dilema mucho m ás temible: pues no se puede. lleva la marca. que el método experimental está concebido para desafiar estas contradicciones y que. actos y «ob- 24 Janet. págs. el arte de generar hechos. justamente. 28 Ídem. pues la patología debe en este . siguen cuajados de contradicciones. Me refiero a la denegación porque todo. ¿y cómo esperaba que aquella idea le fuese inspirada?: provocando su observación. 63-71.. en algo innoble. como sostiene Bernard. del planteamiento de este método: esto es. 573. es preciso penetrar en los organismos vivos con la ayuda de procedimientos de vivisección~º. en este caso la del sistema nervioso. sino una observación «provocada>>: ello quiere decir. de ninguna manera. se convierte en experiencia. págs. poner todos los nervios de una enferma en carne viva para ver qué resulta. para analizar los fenómenos vitales. correcto o incorrecto). Pierre Janet tenía razón al insistir en el hecho de que Charcot «concedía a la teoría. descansa tanto sobre una estética como sobre una ética de los actos. su visibilidad sistematizada. en la clínica de Charcot relativa a la histeria. Ahora bien. porque sólo ella es ajena a cualquier doctrina26 . págs. de manera estricta. 1895. LA VIDA PATOLÓGICA. como el método acabó fracasando (debido a su funcionamiento excesivo. Este argumento formula. servaciones» que. 322-332. 1865. 382-396. como «arte de generar hechos». ¿Deberíamos entonces obligarnos a observar sin tocar. Bernard escribe que el método experimental no es la simple observación. pese a su «puesta en marcha>>. que esté libre de toda idea y que sepa «huir de las ideas ftjas» 28 . en primer lugar.32 0 SABERES CLÍNICOS LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Pero. pág. Insisto. y después. ). de alguna manera. pues. de una idea fija y que depende quizá de un debate al borde de la desesperación: el de un saber basado en cuerpos. La observación. en fin. tanta importancia como a su descripción» 24 . Para conocer la vida. la definición del método experimental. Y. Pero ¿cómo podemos conocer el medio interno de un organismo tan complejo como el del hombre y los animales superiores si no es descendiendo de alguna manera a su interior y penetrando en él por medio de la experimentación aplicada a los cuerpos vivos? Lo que significa que.. ¿cuál fue ese método? ¿Cuáles eran las aspiraciones de Charcot? ¿Qué esperaba conseguir esencialmente de sus métodos? Deseaba que todo aquello le inspirase una idea: un concepto justo de la «vida patológica». y a conformarnos con no observar más que la superficie? Ciertamente no. aquel intento se convirtió en algo irracional. 170-171. 26 Ídem. en segundo lugar. en tanto que «puesta en acción». págs. 0 33 . 27 Ídem. a la interpretación de los hechos. 24. Nos queda. pág. págs. y. el arte de sacar partido de ellos 25 . tal como la expresa Claude Bernard. 25 Bemard. Pero antes que nada.

Cfr. Si bien está admitido que los seres vivos presentan fenómenos que no se encuentran en la naturale<P muerta. 142. a irrealizarlo en cierto sentido: la idealización estaría próxima a la sublimación. Charcot. Y es en la prolongación del punto de vista funcional. podría definirse en los siguientes términos: Un compromiso con los objetivos. pág. Tal vez sea preciso acostumbrarse un poco. constituye un compromiso. Freud. pues en materia de enfermedades nerviosas. y confrontarlos a fin de fijar con certeza este «foco concreto» de las lesiones que han tenido como consecuencia esos determinados síntomas. y que. no obstante. Y se jacta de ello al bautizarse a sí misma con el término «anatomía» (del griego anatémnein: desgarrar un cuerpo. desempeña un papel eminentemente defensivo. disecarlo) «sobre cuerpos vivos» 37 . la nueva fisiología se resiste absolutamente a considerar la vida como una influencia misteriosa y sobrenatural que obraría a su capricho emancipándose de toda ley.. Esta doctrina depende. Cfr. nos queda por determimff las relaciones que deben existir actualmente entre la patología y la fisiología( . Veinte años antes de esta afirmación se sostenía lo siguiente: Señores. 1966. pág. pág. es decir. :n Charcot. de una temporaliz:pción. pág. estudiar (es decir. 1867. 1887-1888. 99. Charcot y Pirres. ). 1895. 21. les pertenecen en exclusividad. podremos descubrir los efectos provocados por las alteraciones de su funcionamiento gracias a los síntomas corporales. se distingue de ella35 . la psicología está presente. 1867. incluso. 0 35 . 1914c. :l l Canguilhem. en consecuencia. 97. 17 (la cursiva es mía). más exactamente a lo siguiente: estudiar («metódicamente». repetir estos estudios en un gran número de casos. puesto que Charcot se habrá visto obligado a ello. Meige. Cfr. 1867. estudios de mayor o menor profundidad que no están al alcance de todos. y lo que yo denomino psicología es la fisiología racional de la corteza cerebraPª. pues. pág. 32 Charcot. pág. 9 {citando a C. título creado a mayor gloria de Charcot. pág. A continuación. OC. Comprendo que la inteligencia exige. en ese sentido. Y el «método anatomoclínico». 4-5. Un compromiso con el tiempo empleado en la observación. «con precisión») los síntomas que presenta el paciente. en el estudio de las enfermedades nerviosas: aunque no podamos ver cómo funciona un cerebro. 35 36 37 Cfr. más o menos paradójica. de la mirada clínica: anticipa sobre cuerpos vivos los resultados de una autopsia. como la región psicofisiológica se abrirá a la posibilidad misma de una represen- tación: Mi explicación quizá les parezca difícil y traída por los pelos. 17. En otras palabras: la doctrina de las «localizaciones cerebrales». un puro punto de vista de la anatomía patológica: el estudio de las enfermedades del sistema nervioso debe dirigirse ante todo bajo la forma de una «patología de las regulaciones funcionales»:11 • Tampoco se trata de que tengamos que subordinar toda la patología a la investigación fisiológica.34 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA de los síntomas e. «la observación clínica debe aliarse con las ciencias generales y aproximarse progresivamente a la fisiología para dar origen a una medicina verdaderamente racional» 32 . 115. abrirlo. III. pág. Charcot. fisiológicos y esencialistas. págs. 34 Charcot. no obstante. y por lo tanto diagnosticarlas36. de sus esquemas neuromotores y sus regulaciones fisiológicas. 1907. tal como lo promueve Charcot. tras la muerte de dicho paciente) el «foco» de las lesiones constatadas. Dicha fisiología llega incluso a creer que llegará un día en que las propiedades vitales se reducirán a propiedades de orden físico:i4 • SABERES CLÍNICOS LA AUTOPSIA ANTICIPADA EN EL SÍNTOMA Charcot se vio de hecho forzado a idealiz:pr su método. Bernard). Cfr..

los compara unos con otros. A continuación. 1892-1893. pág. El artista que. según las cifras aportadas por el señor Georges Guinon.. el papel preponderante y la suprema jurisdicción deberán pertenecer siempre a la observación clínica. ipues bien!. de un servicio de consultas «externas» para los enfermos: Ésta va creciendo día a día y. Pero también algo esencial. Apéndice 2]. nuestros maestros más inmediatos. un largo silencio durante el cual observa. y siempre sin articular palabra. el silencio misterioso de Charcot. con pasos cortos. observa al paciente. pues es el mismísimo ejercicio del «arte». se hace el silencio. 107-108. comparaciones. El interno lee una observación. en su caso. Charcot. transita o se transforma en una formidable escalada de protocolos clínicos: ya no sólo estarán las tradicionales lecciones de los martes y de los viernes [cfr.. requiere un tercero. anteriormente evocada. 11. o bien simula apartarse. el Maestro escucha atentamente. en este concierto. reconocimiento. se incorpora. a las que estaba dedicado. justamente. Apéndice 3]. a la cual tengo el honor de pertenecer3 9. da unas cariñosas palmaditas a los caballos de su landó de alquiler. pág. págs. Foucault. la era de un saber absoluto. Y de nuevo. iba parejo con el médico. Finge ser pura. lo examina como a su predecesor. está en el origen de todos los descubrimientos de Charcot. clasificación. le hace hablar. 1955. se puede estimar en 5. mientras da golpecitos con una mano sobre la mesa. Con esta declaración me pongo bajo la protección de los jefes de la Escuela francesa.. transgredido: obnubilándola. Es de esperar que en semejante número puedan encontrarse numerosos casos interesantes40 . DRAMATURGIA DE LAS COMPARECENCIAS Una mirada que observa y se aparta. «experimentan» sobre el cuerpo al servicio de una «idea fija>>.36 0 SABERES CLÍNICOS LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Se sienta junto a una mesa vacía. mero ejercicio. 54. sino también la creación de una «policlínica». es en la «invariante de la clínica>> donde «la medicina habría urdido la verdad y el tiempo» 38 : la clínica se afirmó a sí misma como «la era absoluta>> de la medicina. que se explore su sensibilidad. EJERCICIO DE LA CLÍNICA Ahora bien. ordena al paciente que realice un movimiento. 51. 0 37 . simula intervenir. de pie. no permaneció ajeno a estos hallazgos. »: facaso no se trataría de una fórmula para expresar lo que yo he calificado de compromiso?) Lo cierto es que la dificultad metodológica. Pero ¿existe acaso espectáculo alguno sin puesta en escena? Y si realmente existe una frontera entre clínica y experimentación . 1963. un breve saludo a quienes lo rodean. pide que se busquen sus reflejos. Suenan las doce del mediodía. pág. Esta observación minuciosa. Cit. sin gesto. por Guillain. diagnóstico. III. seguido de su servicio. ser la «mirada clínica>> ideal. Cfr. («Pero mantengo . cuyas enseñanzas han iluminado con su vivo resplandor la Facultad de Medicina de París. esas enfermedades que. Algunas instrucciones a sus internos y. terapéutico): Pero mantengo que. Se le desnuda íntegramente. Por fin hace venir a un segundo enfermo. Al mismo tiempo. dotada únicamente de lo siguiente: es capaz de escuchar un lenguaje en el espectáculo que le «ofrece» la vida patológica42 . p1incipalmente visual. Ante ello se dirá que no fue culpa suya.. regresa a su carruaje.000 el número de consultas anuales. Después. 1963. esperan ansiosos una palabra que los instruya. y es el ejercicio del <poder» (médico. pese a todo y a menudo. Una mirada muda. 41 42 Souques y Meige. Y se marcha41 [cfr. sino de las enfermedades nerviosas. OC. Charcot continúa callado. instrucciones terapéuticas: 38 :J!J 4 ° Foucault. 22. Charcot. El protocolo es el siguiente: clasificación. muestra. y enseguida hace venir al enfermo que va a estudiar. pág. Charcot la habrá. Charcot ya reconocía la existencia de una limitación: es mera práctica. I. Los ayudantes.

es decir. Un signo. circunscribir la actualidad del síntoma? ¿A partir de su presente? ¿Cómo poner en escena su comparecencia catastrófica y.un legítimo ejemplo de una afección rara. o a un tercero. parecía haber sido el más importante director de escena de los síntomas que.y por ello. Sin embargo. la circunscripción temporal de las criptografías precarias y llenas de lagunas inherentes al síntoma. Esto no es una respuesta.. La clínica apela. como multiplicidad y como contingencia: se integrará. y con ello diseña ya toda la «estilística>>. Pues parecía siempre que ya lo había visto. 277. y cuya existencia misma es discutida por la mayoría de los médicos. por lo tanto. (Excepcional y paradójico. y. 89.. Queda formulada la cuestión del estilo. el examen de los casos excepcionales. 1. «¿dónde le duele?» . pero muy eficaz: retrospectivamente. la clínica quiero decir: Charcot quiere estar listo ante cualquier cosa. En efecto. sin embargo. pronostica lo que va a suceder. Y los alardes barrocos del caso no son más que un ardid de la razón clasificadora. Así pues. lo convoca.. estaría más o menos obligada por su propio objeto a no verse depurada de cualquier intervención experimental? ¿Charcot no contribuyó personalmente a ello? Ahora bien.) Hace las veces de. como tal.si no me equivoco. pág. a su vez. la visibilidad de su comparecencia se transfigurara en una visibilidad explicativa. muchas veces proporcionan la solución a problemas difíciles.38 [] SABERES CLÍNICOS [ ] LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA como solía decirse. una vez recorrida por completo (el momento ideal al que se aspira). justamente. a lo excepcional por deseo de integración tanto como por «integridad»: pues la multiplicidad. singular? Instituyéndola en primer lugar como caso.. Un signo. incluso ante sus propias estupefacciones nosológicas. de golpe. en el trazado mismo del procedimiento. muy rara. señores míos. por supuesto. OC. Y prolifera. se apartará de sí misma.lo apela. 39 . Es científica: la ciencia llama y desafía a los desafíos de la ciencia. tal como la practicó Charcot.. el relato de Souques y de Meige lleva a pensar que Charcot casi pudo llegar a arreglárselas sin las clásicas preguntas: «¿Qué tiene usted?».rcot. porque establecen la transición entre los grupos zoológicos o permiten esclarecer algún punto oscuro de la anatomía o de la fisiologia filosóficas. hace una evaluación anamnésica de lo que ha pasado. pág. e incluso . ). pues. hace cuadros con ellos. pero tampoco exisle haber. da «mirada clínica». en tomo a un fantasma del lenguaje44 Cha. Responde en primer lugar a un deseo de integración: deja a voluntad la individualidad del cuerpo enfermo. la medicina giraba. CASO ¿y cómo podemos. Porque de hecho quiere. No debe desdeñarse. responde a algo como la preocupación por una organi<flción de lo simultáneo. hay uno que destaca entre todos y que será objeto de nuestra primera entrevista: es . Entre estos casos. El «caso» asigna el primer «género» de la clínica. desde hacía ya bastante tiempo. para que. el síntoma se transformaba en signo: daba la sensación de que a Charcot le bastaba con «ordenar un movimiento al enfermo» o hacer que un segundo paciente se aproximara a su lado. Pero esto no es más que una argucia de la razón. La clínica quiere prever ":i Ídem. «El signo anuncia. ile hablaban de sí mismos! Y en esta silenciosa dramaturgia. diagnostica lo que se desarrolla en la actualidad»43. De pocas palabras. que un caso de histeria . sólo tiene quasi seres.. No siempre son un simple aliciente para alimentar la vana curiosidad. legitimado: aquel caso no era otro.. ¿y qué es un cuadro? (Un cuadro no tiene ser. En esto son comparables a esas especies perdidas o paradójicas que el naturalista busca con cuidado. C UADROS La clasificación configura el desorden y la multiplicidad de los casos.. sin desatender su siempre posible valor de contraprueba. el «no llegar a creerse» un caso extraordinario.

acto de vigilancia: el gran género de la psiquiatría. incluso ostensibles. al deseo de resolver una doble aporía: aporía de la forma de las formas. El «tipo». Lo que debe salvar a cualquier precio es la forma. pues todo el esfuerzo de Charcot estuvo encaminado a desmentir de la manera más categórica posible la célebre definición de la histeria realizada por Briquet (recogiendo las de Galeno y Sydenham): «Un Proteo que se presenta bajo un millar de formas y que no podemos asir bajo ninguna de ellas» 46 . la medicina se consagra al propósito. Foucault. saberlo todo. Nos encontramos de nuevo en presencia de periodos completamente oscuros. págs. Pueden. incluso en un trazado sobre un fondo de coordenadas cartesianas. con absoluta visibilidad. de modo que la reinventa. la observación tiende menos hacia una narratividad íntima de la historia patológica (es difícil pensar que no habría intuido esta firmeza del tiempo en la histeria) que hacia una descripción bien hecha de los estados del cuerpo. eso sí. al menos en Charcot. Caso y cuadro culminan en la observación. su carácter sucesivo. a continuación. a partir del caso y con el objeto de registrarlo por completo. DESCRIPCIONES No puedo más que asombrarme ante lQ siguiente (decía Freud): ¿cómo pudieron hacer mella en los autores las observaciones consecuentes y precisas de las histéricas? En realidad. sus causalidades concurrentes o percurrentes) tendia a ocultar. en primer lugar. diagnóstico y pronóstico serían configurados simultáneamente: un verdadero sueño a lo Condillac 47 • 45 Janet. en la medida en que habrá expuesto. pág. 95-97. 190 1-1905. donde historial. simultáneo. Briquet. proporcionar al médico datos suficientes y coherentes sobre tal o cual época de su vida. Cfr. iY en qué medida es así en el caso de la histeria! Un lenguaje-cuadro es creado con el objeto de ignorar tanto la obstinación como el sentido de las inflexiones. Hacer que el ojo discurra (y no hablar ni tampoco escuchar verdaderamente): el ideal de la descripción exhaustiva. resultan en su mayoría faltos de ilación y la sucesión de distintos acontecimientos. el de integrar el «caso». se distinguen de forma evidente de los caracteres de otras enfermedades semejantes» 45 • Esto resulta crucial tratándose de la histeria. es un «conjunto de síntomas que dependen los unos de los otros. Charcot. es para fundir completamente el síntoma en signo. siempre se inflexiona. 1881-1885. VII. Ahora bien. que no alumbran ningún dato aprovechable. esta tabulación constituirá un «retrato» exacto de «la>> enfermedad. Pues el tiempo se obstina en las criptografías del síntoma. por su naturaleza y por sus combinaciones. prefacio a Richer. lo que el historial de una enfermedad (con sus remisiones. que pueden ser clasificados en grupos bien delimitados. Circunscribir (que no escribir). 48 Freud. Fabrica para ellas. incierta48 . se dobla y vuelve a doblarse pero. 105. Aporía de la forma de los movimientos temporales. Si una gramática de lo visible se plantea así. 1895. es como un alfabeto de los signos visibles de los cuerpos. pág. 5. 576. 8-9. es verdad. pero entonces a este periodo le sigue otro en el que los datos proporcionados se convierten en irrelevantes y dejan entrever lagunas y enigmas.40 O LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA SABERES CLÍNICOS cuadro: su lenguaje propio. Lo que se escribe. las enfermas son incapaces de establecer semejantes informes sobre ellas mismas. a partir de la cual una enfermedad llega a existir como concepto nosológico. en un espacio bidimensional. 47 Cfr. una naturaleza sucesiva. y sobre todo su diseminación temporal. 0 41 . que se disponen en jerarquía. permanece firme. en una tabulación. en cierto modo. Pues el tiempo inestable del «caso» se convertiría así en el elemento ínfimo de un importante procedimiento narrativo-tabulario. Los vínculos. 16 ' Pero ¿no es conceder una sorprendente confianza a la forma? Ü BSERVACIONES. Y cuando se sueña así como un lenguaje-cuadro. más exactamente en signo probabilístico: para administrar espacialmente temporalidades dispersas. 1963. que sobre todo. pero admite implícitamente el contenido hipotético. según Charcot. pág. Verlo todo. 1859. Cfr. págs. es justamente la forma del «conjunto» de los síntomas.

págs. también insistió en esta vocación figurativa: No era un hombre reflexivo. una inagotable curiosidad. Foucault. al francés por Nassif. por emplear sus propias palabras. págs. ). creo yo. 62. 12-13. En un momento dado. se hace la luz con tal fuerza que golpea los espíritus menos preparados. 196 1. el pronóstico clínico: ver es prever) como. de una inquietud subyacente en la que el hecho de ver seria el de presentir. 53 Cfr. 26-30. a ojos de su espíritu. págs. 0 43 . el sexo). págs. señalaría un sentido más fundamental.a inquietud. y en todas partes en la Salpetriere. Una sensibilidad «concreta» o. 121-123. 1955. 1963. 1893. con una especie de «noble sensibilidad». pág. Miraba una y otra vez las cosas que no llegaba a comprender. Esa 52 Freud. esa estasis? V ISTAZOS. 1968.. ¿y acaso hay una indiscreción más esencial que esta curiosidad hecha poder? Ahora bien. con el fin de profundizar un día tras otro en la impresión que le dejaban. qué duda cabe. 54 Cfr. preocupación. en cualquier caso. taba maravilloso constatar cómo uno era capaz de ver de repente cosas nuevas. Nassif. íntimamente.42 0 SABERES CLÍNICOS LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA Saben ustedes que en toda descripción bien hecha hay un notable poder de propagación. como es la descripción de una especie mórbida desconocida hasta la fecha 4D. CURIOSIDADES En este texto observamos que se franquea subrepticiamente un umbral: la experiencia clínica termina identificándose. hasta que su comprensión de tales cosas le llegaba de repente. y en el vis a vis cotidiano de Charcot. aquello que hasta entonces permanecía en la nada comienza a vivir y entonces tiene lugar algo inmenso. esto depende tanto de un ideal (la ambición del sabio. Foucault. a «ver algo nuevo» compulsiva y continuamente? ¿Cuál habría sido la estasis temporal? ¿y quién. Souques. No debemos olvidar que la palabra «cura» es un término casi fundador de la psiquiatría54 : la cura es cuidado. /. es decir. si se prefiere. un hombre que ve. Cfr. es decir. Burke. Cfr. nuevos estados de una enfermedad. págs.. Cura y curiosidad: idéntica raíz. Trad. 1977. cura designa también el objeto de la obsesión. siempre. habría exigido. que probablemente fueran tan antiguos como la raza humana. Era habitual oírle decir que la mayor satisfacción que un hombre podía alcanzar era ver cualquier cosa nueva.:12 . inmenso para la patología. Entonces. era. en la cura y en la curiosidad. 10-11. e incluso en su vocación de pintor5 1• Freud. pero de igual manera es carga. en su artículo de 1893. y es el efecto mismo de este poder conjugado con la obsesión médica: una limpieza de arriba abajo (en el argot de los latinos en relación con el erotismo. me gustaría preguntarme por aquello que. 55-57. Guillain. 231. Y no hay un solo biógrafo de Charcot que no haya insistido en su «capacidad» y su «gusto» artísticos. en lo visible. 58. Mi pregunta seria la siguiente: ¿cuál es la inquietud que lleva a Charcot. dirección. reconocerla como algo nuevo. No parar nunca: ver cosas nuevas. que es la preocupación: cura. tratamiento. La curiosidad (sea dicho de paso) es. 1925. págs. 24-30. 154-155. págs. Llegaba a preguntarse por qué los médicos no veían más que aquello que habían aprendido a ver. poder. DISPARADORES «Ver algo nuevo» es una protensión temporal del ver. un visual. el indispensable primer paso en el camino de lo sublime53 . Eso es lo que él mismo nos ha enseñado a propósito de su método de trabajo. 1757. una estética sabia (la susodicha alma noble). como si delimitasen el debate mismo de Charcot con la histeria. según Burke. un saber «sensorial»"º: una estética. Decía que resul49 ° 5 51 Charcot.. un pensador: tenía la naturaleza de un artista. y llamaba sin cesar la atención sobre la dificultad y el valor de este tipo de «visión». de la curiosidad o incluso de la limpieza. págs. múltiples sentidos. y ss. 326-342. 1887-1888. el aparente caos que presentaba la continua repetición de los mismos síntomas daba paso al orden(. es decir.

que es ya a la vez ideal y categórico. 1887-1888. Parece que la histero-epilepsia sólo existe en Francia y me atrevo a decir. en realidad. Es un «ejercicio de los sentidos». eso resultaría demasiado asombroso. mi labor allí es únicamente la de fotógrafo. Se denomina. que niega también el tiempo que la engendra. 1966. y por encima de todo. sólo se accede a ella. no tengo en cuenta la teoría y dejo de lado todos los prejuicios: si se quiere ver con claridad. un paso al acto de ver: vistazo. como si yo la hubiera inventado por el poder de mi voluntad. en el contacto ideal y en la instantaneidad del dardo. y a pesar de ella). ¿y cuál es el fruto de su invención? Una ética del acto de ver. llevándola a cabo. armó su mirada para una percusión más sutil. Jamás he proferido otra cosa. Saben ustedes que. Charcot les responderá por medio de un notable rechazo de la teoría. 1 Charcot. diagnóstico. cuando el hecho de ver encierra una formidable duración. Y para ello se armó con la Fotografía. inventarla. Lacan. Su ideal es una certeza. a los calumniadores que le reprochaban «cultivar» la histeria en la Salpetriere. hay que tomar las cosas como son.. Charcot les responderá lo siguiente: en primer lugar. es decir. un ejercicio. entre memoria y amenaza. es una ficción (pero veremos que lo asombroso supera la ficción. vistazo. se inventa a sí misma como una victoria sobre el tiempo (la susodicha alma noble). duplicado con una alegación de «guión»: 55 Cfr. A continuación. pág. tan sólo un momento de duda en la eficacia. no tengo por coslumbre apuntar cosas que no sean experimentalmente demostrables. y de hecho se ha dicho alguna vez. es decir. como robo y anticipación55. que sólo en la Salpetriere. un contacto. El vistazo clínico es. pronóstico.44 a LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA inestabilidad fundamental en el placer de ver. Se inventa una instantaneidad y una eficacia del ver. Ahora bien. urdimbre íntima y específica del fondo y de la superficie. niega memoria y amenaza. 1• Y con eso parece estar dicho todo. menos táctil. 178. por lo tanto es falso. o CAPÍTULO 3 Leyendas de la foto grafía «ÉSTA ES LA VERDAD» Ésta es la verdad. registro lo que veo . en primer lugar. págs. por tanto. Sería verdaderamente asombroso que pudiera crear así enfermedades por voluntad expresa de mi capricho y de mi imaginación. en el tiempo de la visión. . por principio. A los detractores. y depende de nuevo de esa «noble sensibilidad» con la que se identifica la observación clínica. ya que peleaba con la neurosis. cura. siempre intersubjetivo. Charcot fue «más lejos» en la percusión en línea recta. a la Schaulust.. es un dardo que va directo al cuerpo del enfermo y casi llega a palparlo. 197-213. Pero.

como si el ideal de un ojo clínico absoluto y de una memoria absoluta de las formas estuviese a punto de convertirse en declaración original. de todos los aparatos modernos de demostración3 . al que están anexionados un taller de vaciado en escayola y otro de fotografía. de la realidad. 47 . sino también el advenimiento del saber absoluto? Hegel murió cuando Niepce y Daguerre apenas llevaban dos años asociados. cuando inauguró su famosa «cátedra de las enfermedades del sistema nervioso» (que sigue existiendo). De hecho. RELEVO DE LO REAL O más bien sí: era una metáfora. Representaba la connivencia de una práctica y de su valor metafórico (su valor de antaño. un gabinete de oftalmología. 25. Abajo: vaciado en cera del mismo «caso». como pueden ver. Arriba: fotografía extraída de un informe médico de Charcot. el arifiteatro de enseñanza en el que tengo el honor de recibirles a ustedes y que está provisto. (dado que) las fotografío. todo el primer medio siglo de la historia de la fotografía). págs. terapéutico y pedagógico: Todo ello conforma un conjunto cuyas partes se encadenan lógicamente y vienen a completar otros servicios interrelacionados. Damisch. ¿no nació la fotografía en un momento en el que se esperaba no solamente el final de un periodo de la historia2. El argumento señalado para que todo esto les resulte inobjetable a los puntillosos de costumbre: no invento nada -(puesto que) tomo las cosas como son. entendida como apunte. 5-6. Y esto no era una metáfora.. III. EL MUSEO. Dos procedimientos museísticos de la enfermedad. como inmediatez del apunte: registro lo que veo. Poseemos un museo anatómico-patológico. Era.. Charcot. es decir. OC. un laboratorio de anatomía y de fisiología patológica bien habilitado (. pág. 1981. pero recogida. Por lo que respecta a Charcot.). de hecho.46 a LA INVEN CIÓN DE LA HISTERIA LEYEN D AS D E LA FOTOGRAFÍA a una anotación-descripción (un fantasma de escritura). no se olvidó de subrayar él mismo la coherencia epistemológica y práctica de una fábrica de imágenes con su triple proyecto científico. i 3 Cfr. complemento obligatorio de un Instituto neuropatológico.. 5-6.

de un museo: y he aquí que. al mismo tiempo un procedimiento experimental (un útil de laboratorio). ia tamaño natural!) La fotografía fue. pues.. sino que prefiere escuchar. Aunque en realidad fue mucho más que todo eso. una nota clínica). veinte años más tarde.. LA REPRESENTACIÓN GRÁFICA La fotografía procede. LA «VERDADERA RETINA» Fotografía: «The Pencil ofNature» (Talbot. odógrafos. como conservador jefe de un verdadero museo. tal como creía Marey. «the Photographer needs in many cases no aid from any language of his own. en primer lugar. el Museum of the Royal College of Surgeons. por una parte. los Musées Orfila et Dupuytren . al ingresar en la Salpetriere. y no sigo-. se dice. la fotografía suple los procedimientos mecánicos con una enorme facilidad: reduce la amplitud del movimiento. quien justamente había promovido este famoso «método gráfico» -toda una proliferación de aparatos extraordinarios. retengamos al menos que la fotografía constituyó. El «método gráfico» de Marey comenzó por apropiarse de la fotografía con arreglo a la extensión del punto de vista espacial de la escala de los movimientos registrables. Cfr. el carácter distanciado del lenguaje (reducido aquí. Este mensaje sin código8 será siempre ·1 r. 33.. justo antes de abrirse por completo al célebre proyecto cronog. levantando su copa en el brindis de inauguración.zo (un esquema. En la fotografía ya todo es objetivo. muy practicado pero muy lento en su realización [5-6] . Y su modalidad significante en un principio sólo fue considerada como estado «intermedio» de la huella. al silencioso pero elocuente lenguaje de la Naturaleza] (H. 1856. to the silent but telling language of Nature» [En muchos casos. pág. 1833). 7 4 Cfr. Marey. antes que nada. Marey. págs. 28. pero demos la palabra a Marey: Cuando el cuerpo en movimiento resulta inaccesible. la humildad hecha ausencia de lenguaje. Charcot conservaba numerosos catálogos de ellos: el Pathological Museum of St. el desarrollo y la suplencia. 0 49 . a un punto y una línea). George's Hospital. Ya he dicho que Charcot. 8 Cfr. o de una extensión tan grande que no pueden ser registrados directamente sobre una hoja de papel. cuando ejecuta movimientos en distintos sentidos. 2. demasiado distraída y defectuosa. Volveré sobre esto más tarde. más bien se vio a sí mismo como visitante. 128. un procedimiento museográfico (archivo científico) y un procedimiento de enseñanza (un útil de transmisión). la inmediatez. but prefers rather to listen. Gires. pág. Es. siempre incompleto. . neumógrafos. situado entre el tra. Barthes. de lo gráfico. y. como si dijéramos. 1878. El «método gráfico» de Marey pretendía precisamente eliminar estos dos «obstáculos de la ciencia» que son.48 0 LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Intromisión y activación de la metáfora en la realidad. pág. exhibiendo. de «nuestros sentidos»5 . 19. miógrafos. que iba de feria en feria. con mayor exactitud. Casi una ciencia. el fotógrafo no necesita ningún tipo de lenguaje propio.. l. una proliferación de utensilios-guión: los registradores instantáneos. un grupo que representaba una «Lección del profesor Charcot»4. pág. 1980. o bien lo amplía a la escala más adecuada6 . ante la foto.ráfico. También estaba el museo ambulante del (falso) doctor Spitzner. incluso la crueldad: podemos ver. W Diamond. le vemos. primer fotógrafo de la locura. «hasta el defecto más imperceptible». with the picture before him. Diamond. 1962. un procedimiento museográfico del cuerpo enfermo y de su «observación»: la posibilidad figurativa de generalizar el caso en cuadro. bajo su número cien. y el realismo del vaciado en vivo. 1885. 1856)7. como un astro al que queremos seguir en su desplazamiento. (El siglo XIX fue la gran época de los museos dedicados a la medicina. pantógrafos. incluso como nuevo guarda. para él. por otra parte.

en el paradigma de la «verdadera retina» del sabio. del acto de ver. Benjamin. e incluso de aquello que. 153. Es como si la fotografía nos proporcionara el acceso al origen secreto del mal. del Servicio fotográfico de la Salpetriere: La placa fotográfica es /. 1896. podrá. 1979. en el campo de la medicina. en el mismo lugar en el que sería imperceptible un miasma o una gripe. basta con abrir un tratado publicado en 1880 y compararlo con nuestros tratados publicados en la actualidad 14 • lcüNOGRAFÍA Y PREVISIÓN Quizá porque el acto de ver. en el sentido de cuerpo del delito 11 . por Sontag. otra eficacia. a lo largo del siglo XIX. 1925. 1966. 8. 12. En palabras de Albert Londe. ciertamente. pues. en mi opinión. Zola.ades dans l'Art. 650. Puede incluso decirse que en muchos casos una simple prueba transmitida directamente a nuestra retina nos dirá mucho más que una descripción completa!J_ La fotografía produjo. en invertir las mociones afectivas?. y. pág. los colorantes y los cultivos. Souques. sería invisible o apenas vislumbraríamos. La fotografía. Podemos ver el microbio. pág. la propiedad menos importante de la fotografía 13 • Y es realmente a partir de este valor convincente (diagnóslico. armado de esta manera.pétriere (. sino también susceptible de previsión. ). Ver y prever. en todo caso. da eficacia de esta anticipación no habrá resultado también eficaz para perder de vista. parecerá haber llevado a cabo el ideal mismo de la «Observación». 1888b.. Por esta razón se convertirá. Antes que nada. en ciertos casos. creó la Nouvelle lconographie de la Sal. pág.. Esta sensibilidad particular cobra un valor muy especial y no es. 1935.50 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA más detallado que la mejor de las descripciones. la que es propia del acto de ver en tanto que presencia? ¿y. caso y cuadro reunidos en uno solo. una inflexión. Para convencerse de ello. págs. histórica. Ver un ser implica ya prever un acto») . prejuzga su arresto. cit. 12 . incluso si se necesita como complicados intérpretes el microscopio. 546.. Por ejemplo. Este impulso iconográfico se comunicó después a todas las ramas de la medicina. revelarnos aquello que éste no es capaz de percibir. 0 51 . mostrarnos más que el ojo. en la década de 1880.. está destinada a completar la observación. se convierte no sólo en probatorio de lo que se observa. pedagógico) y «previsor» (pronóstico.a verdadera retina del sabio (. Pero ¿por qué motivo? LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA medicina «la teoría microbiana de las enfermedades contagi osas debe una parte estimable de su éxito a lo que contiene de representación ontológica del mal. ).. director. págs. 102. esa pieza establecida a petición del médico y que encierra todos los datos concernientes a los antecedentes y al estado actual del enfermo. Publicó con Paul Richer Les Diffarmes et les Ma/. pág. Londe. resultará por el contrario de una utilidad indiscutible cuando las manifestaciones de la enfermedad se traduzcan en deformaciones externas que afecten al conjunto o alguna de las partes del individuo. científico) de la fotografía que debemos comprender en primer lugar lo que se denomina la impulsión iconográfica del trabajo de Charcot: Tras descubrir que las imágenes hablan más vivamente a la mente que las palabras. para conjurar quizá. La imagen fotográfica tiene valor de indicio. Pero nos queda pendiente algo así como una duda. Cfr. si bien no siempre es necesaria. en tiempo normal. podría señalar casi una teoría microbiana de la visibilidad (es conocido el hecho de que en 9 10 11 Lande. 32-34. 12 13 14 Canguilhem. designa al culpable del mal. anticipar el saber en el acto de ver. les concedió un lugar prioritario. hasta el punto de que «no podemos pretender haber visto realmente una cosa antes de haberla fotografiado»IO.. El valor de previsión de la fotografía se debe también a su especial «sensibilidad»: Sabemos que la placa fotográfica no es sensible a los mismos rayos que nuestra retina: así pues.

). Desde los años 60 del siglo XIX. Sólo ella era capaz de revelar hasta el más mínimo defecto. en una reducción de la profundidad de campo. aunque esto resulte evidente. «magnífico». por más que a menudo se establezcan como contra natura. ) Pero. Ante estas fotografías me da por pensar tontamente en la angustia que debía sentir el médicofotógrafo. . es cierto que no aparecía la palabra «horror» (sino. el prodigio y la abominación.52 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ¿algo parecido a lo que Freud denominaba Verkehrung ins Gegenteil. se sonó con la tela que cubría el órgano que debía «reproducir». si se trata de una dialictica de las formas. y. Apéndice 4]. es evidente que hay que tener en cuenta ante todo los extravíos en los que la naturaleza. Y no resulta menos sorprendente verlas acompañadas a veces de una firma.Ad naturam phot. OC. es lícito afirmar que la determinación de un desarrollo dialéctico de hechos tan concretos como las formas visibles resultaría literalmente desconcertante . «el honor de poner a disposición del público».). la historia de Jumelin. Con sus vedettes. incluso un poco distraído. también se leían en este prefacio palabras ta- 15 16 Hardy y Monlrnéja. En la presentación escrita por Montméja y Rengade [cfr. realizó el molde de un hígado aún fresco extraído del cadáver de un hombre afectado de una enfermedad venérea. ltendrá algo que ver?. sus anónimas y teratológicas vedettes. constituye un auténtico catálogo del horror. Cuando tomamos en nuestras manos estas obras.. el importante espacio que se otorga a la leyenda. más bien. un tanto cómica. (Recuerdo. Pero es poco sensible. de la patología quirúrgíca. en 1869. sin angustiarse en absoluto. Y. ila anatomía más secreta. Sin abordar aqui la cuestión de los fundamentos metafisicos de una dialéctica cualquiera. 1868. Esta impresión de incongruencia es prácticamente elemental y constante: resulta posible afirmar que se manifiesta en cierto grado en presencia de cualquier individuo. Esa misma incongruencia en la que Bataille buscó el elemento mismo de una «dialéctica de las formas»: Un «fenómeno» de feria cualquiera -escribe Bataille. 1. la agresiva incongruencia. de pintura y de tintas de colores que «precisan» y «adornan» ciertas imágenes fotográficas. la fotografía hizo una entrada triunfal y triunfalista en el museo de la patología. de Montméja . aparecen encuadrados dos veces.. insisto. ita] cual!..provoca una impresión positiva de incongruencia agresiva. Es por lo que a menudo se prefiere referirse a monstruos para determinarla (. «ventajas». Bataille. Este malestar está oscuramente vinculado a una seducción profunda. clara evocación de la tradición pictórica: como. 16• AMPULOSIDAD DEL ESTILO La Revue photographique des Hópitaux de Paris se convirtió. la inversión en lo contrario? EL MÁS MÍNIMO DEFECTO Hasta el momento todo no es más que una hipótesis. pero capaz de generar mucho más malestar. hoy en día agrietados. También aparece en ellas una definición de su encuadre en página que desde entonces será considerada canónica: en especial. págs. Se practica el primer plano. de modo que él también murió de enfermedad venérea.. es responsable de modo innegable. el verdadero espectáculo de «los casos más interesantes» y los más «raros» de la patología. «éxito rotundo» . etc. en la gran revista. 229-230. a 53 . el espectáculo verdadero. por fin revelada!. víctima de su arte y de cierto rechazo jovial a angustiarse ante la disección del cuerpo de otro. por ejemplo: «A. et pinX»15. Y se convirtió en un verdadero boom: ila endoscopia fotográfica!.. que tiende a aislar el órgano monstruoso: el espacio de la imagen se aplana. Lámina sin numerar. en fin. dermatológica. pero interesante a mi entender. no por ello debemos pasarlo por alto. un famoso modelista anatómico de la época: un día. de los cuerpos enfermos . Pero para nosotros. oftalmológíca. nos sorprenden los realces. iel foco mismo de las enfermedades nerviosas por fin al alcance de la vista y en persona! LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA les como «verdad».. y destaco «de los médicos». Porque resulta escandaloso.. seres sensibles (y que no pertenecemos a «la profesión»).

con la concavidad orientada hacia dentro.. su concavidad es interna y su convexidad es externa.\I \ ' f Ahora bien. una pieza de museo). es ya una obra. La «expresión de las pasiones» es un problema clásico en la pintura: Le Brun le consagró una conferencia en 1668. se vuelve ampuloso y acaba produciendo redundancias azarosas. en el parergon del objeto fotográfico (pues el sujeto teratológico. a veces un «estilo» se vuelve ampuloso en su mismo acercamiento. quiero decir. Es lo que ocurre. 1871. Pero ¿son siempre azarosas? en aquello en lo que intenta... y unas líneas más abajo: «La pasión es un movimiento del alma. por otra parte. Se trata en primer lugar de un problema de orden fisiognómico . de los movimientos del alma en el cuerpo: la expresión se definía en efecto como esa «parte que marca los movimientos del alma. y 17 Bourneville. RASGOS DE LOCURA l'l. X\'111 . Los huesos de las piernas muestran una curvatura en sentido inverso.in r~e RACHITIS~IE . N 7. por ejemplo. 1]. que reside en la parte sensitiva. además. o para huir de lo que considera malo. Pues el problema se planteaba en términos de notación gráfica (empleando la referencia de una trama. ») 17 ... incluso si está vivo. un sistema de coordenadas similar al pentagrama musical): notación gráfica de los movimientos. como si la exhibición de la pierna no bastara por sí misma. núm.. y la convexidad hacia fuera.54 O LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA HEV lJ E P Ir O T Ot ~ HA P 11'1 () UE llE:' ll ll l'IT . confirma el prodigio mediante el apoyo adventicio de una silla cuyas patas resultan igual de retorcidas [7] . es decir. además de toda una serie de dibujos de rostros. Me referiré a las locas. Página de la Revue photographique des Hópitaux de Paris (18 71). en el debate de Bourneville con la inverosímil contorsión de una pierna: perdiéndose casi en una descripción del fenómeno demasiado retorcida («los fémures están considerablemente encorvados. el cual se hace para seguir lo que el alma cree bueno para ella. 0 55 . circunscribir la abominación. Raquitismo. lo que hace visible los efectos de la pasión». [Lámina XVIII. El problema de su representación no habrá sido menos laberíntico. 137. Como si los retratistas de locas no hubieran cesado de buscar un rasgo adecuado a la expresión de sus pasiones [8-10]. pág.

he hecho dibujar más de 200 alienados. etcétera.. Tal vez llegará el día en que publique mis observaciones sobre esta interesante materia. (1838). que bosquejara para él algunos locos y locas: «El estudio de la fisiognómica de los alienados no es un objeto de fútil cwiosidad».d"'+'-1 ·' .¡ . 1775-1778.56 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA /'/ LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA por lo general todo lo que causa pasión en el alma provoca una acción en el cuerpo» 18 • Le Brun veía oportunamente en esta acción algo así como un síntoma. a 57 ... Desde la década de 1820 (época de la nueva edición. págs. dibujada por Esquirol hacia 1823. por el doctor Hugh W Diamond.1 ~"·. Tardieu. Sobre estas imágenes extraordinarias. «Fisonomía de alienada». de la obra de Lavater en diez volúmenes). dibujante y discípulo del excelso fisonomista. la realización de un grabado a par1 " Le Brun.. ¿podría explicarse por el hecho de que el alfabeto aún no era por completo el del «silent but telling language of nalure» [silencioso pero elocuente lenguaje de la naturaleza]? ~. VII. L 'art de connaitre.f. • " ' ¡. pág.'J~!:~~.~· .. sólo indicaré lo siguiente: el paso al trazo. w Cfr. . el alfabeto.. y también otras cosas 20 . 209-282.. a partir de 1851. militar y heraldo del «silent but telling language of Nature». 1-7 1.. '(!:) . Con esa intención.es. <-~1 ~w. grabada por Esquirol.H. por Adhémar.. Esquirol había pedido a Gabriel. 1961. Lavater. Fisiog11omía de demente. 1 l_L ~ ! L_ i ·· -· .. fundador y Presidente de la Royal Photographic Society ofLondon (1853).. Lavater. Gabriel. passim 2 º Cfr. . 1... escribía Esquirol. 95 (la cursiva es mía). etcétera. realizada por Moreau. Pero no llegó a contar más que hasta veinticuatro. esa matemática de los síntomas que tan sólo había llegado a apuntar. 1668-1696. 1980.. ·~~ ~ f._I ~ 11 1 PRIMERAS PRUEBAS Las primeras fotografías de la locura fueron los retratos de las locas internadas en el Surrey County Asylum.. ciertamente. la cifra visible de las pasiones. cit.. . Damisch. Director del Photographic journal. tal vez asustado ante esa matemática en verdad infinita.1 8. Les maladies mental... en Springfield: calotipos ejecutados.\- r ¡:¡:-. Cabeza de alienado. 10. (edición de 1835)..._l_ -' 1 1 1 J-I - _L_ 1 9.. de la que aún quedaba por definir todo un alfabeto 19 • Lavater aumentó... 1-2.. fj' º '/'' . 21 Esquirol.¡ .. VIII.. págs. »21 [9]. «esto ayuda a desenredar el carácter de las ideas y de las afecciones que sustentan el delirio de estos enfermos . El fracaso de este proyecto. págs.

1858).• . ' ¡y· . .>·':."" 11 -12.· *' . Selección de actitudes: fotografía de H.A tir de una fotografía. '"" ·' t 1 . i ' . pese a la pasión por la exactitud que alegaba Diamond. Lo mismo con la separación entre aquellos aspectos que resultan esenciales.·. W.. quiero decir esa loca en particular. las manos juntas y simétricas de una mujer aquejada de «locura religiosa» [13-14] . Un arte naciente.:.. Lo mismo ocurría con el emplazamiento.' j ll ·J .{~. que era. Diamond y grabado de The Medica! Times («Manía religiosa». pues. en este paso siempre se olvidaba o se infringía algo.&_ 4. &. INFATUACIÓN DE IMÁGENES Ahora bien. Retrato en grabado (a la derecha) de una fotografía (a la izquierda) tomada por H.¡'--..: ' .. o mejor aún enderezada con el fin de proporcionar significaciones más probatorias.¡ ~· .-'} \. -. En las imágenes de esta misma mujer.) Igual pasa con la postura: ladeada gráficamente. ~~-. como. ·1> . .ra-.'· ~ . con el título «Melancolía degenerando en Manía». en el grabado. en Die Medica! Times (1858). este abigarramiento. seguía siendo la operación necesaria para la utilización y transmisión de los clichés. hablo de la fotografía. para finalizar. Diamond.. ~ • ·- ' ~ é' . W. y detrás de la que se ha colocado una cortina (¿quizá para intentar abstraerse ya del emplazamiento?) [11].. I _- • j %.·/ . esta mujer está en ninguna parte. sin duda en un patio para contar con más luz.~ -t~}{". ¿no sería en sí mismo significativo de su propia locura..¡ " /. su vestido estampado. 1 • "'. lpodría haber hecho comprender a los psiquiatras su penuria nosológica en relación 13-14. según se nos dice. ·. que la leyenda de esos grabados designaba no tanto un atributo del referente («melancólica») como un concepto («Melancolía»). . Y me gustaría señalar. la melancolía previa a la manía? No es más que una hipótesis . Este aspecto podría resultar asombroso en la medida en que la técnica misma del calotipo (el negativo sobre papel) parecía dirigida a resolver precisamente los problemas de reproductibilidad del cliché (pues se puede sacar un número ilimitado de pruebas de un negativo.58 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA 0 59 ~! .J/. o significativos. algo imposible con el daguerrotipo). .. con la mirada así dibujada y privada de espacio y de destino? Una simple pregunta [12]. todo esto. Grabado publicado... cuyo referente. no sería más que un atributo. por ejemplo. ¿cómo no mostrarse..- ¡ . Veamos a esta mujer sentada en un exterior./< pV t -. : · ·. (Ahora bien. por ejemplo. se convierte en «liso» al trasladarse al grabado.. no fue capricho de un solo hombre: estaba en el ambiente.fi. perturbada. como suele decirse. .·:~t. a ?T~ ~1 . ' IO .. y aquellos que tan sólo son acceso- ríos. Ahora bien.

'--:. '.. Successioni morbost /1f f-1( Esito . pues._ ../ . y muchos otros más .f.. r. ' • / /.:-'._ ·.. Luogo d1 ..-e/...r- /.. rnal (·rni l:i. rcS1denza . Infatuarse significa que algo nos gusta hasta la locura y que por ello «nos llenamos la boca».... reunida el 27 de abril de 1867 bajo el tema: «La aplicación de la fotografía en el estudio de las enfermedades mentales». / .. el ahogamiento.. 1 1 Paltwni1:·1.' / . .. Cause 1· . las láminas de: More!. ciertamente.tc Ji rerm::men1.·~ <. ~ . 0 61 . Voisin.{. 1893..'·.. . / .:1.. ..}..:/ Epoc..j ! n3""iln . Por lo tanto. ::-9 /YS'<1 Recidivit./11t:. nos atiborramos y tragamos hasta no poder más.. con miles de imágenes) 22 [15-16]. 2:i. ...:::7~ /:.. se le retrataba... 65-66. los lipemaníacos de Dagonet..l!J lln (<1d pro gres~Í\'O genero lo• / :J % V' . N. 1981. Jl~ /'. CLEMF:NTE · VE NETO 1 - lt I FFlENOC01\l... <kll:t r c. Conservamos en la actualidad algunas colecciones prodigiosas: la del Bethlem Royal Hospital de Beckenham (donde se fotografió al pintor Richard Dadd..i . . 1. .... Morel. /....... ~ v.Y. Giorn:i. Grasset... .. .... .> ' Etd Religiono "'" /Z /. Ficha clínica del Hospital San Clemente de Venecia (1873). en este contexto.ñ<_ . ~ . Baillarger.' ti ' or~in" VENEZIA /5'~ N. 1876./....~ {) provenienn Stalo eivilc ~~?~ -./ . en esta época los tratados psiquiátricos se vieron saturados de láminas./¡fj . . ... Y entonces.. 1886. de los locos .. 22 Cfr. Occupazionc o rnesliere . la del Hospital San Clemente en Venecia (un inmenso registro. / '>. demasiado evidente) que sentar las bases protocolarias de una transmisión de las imágenes: el problema de la reproductibilidad y del tratamiento bibliográfico de las imágenes estaba.Af'fr..... ¡ :_~: . por exceso de amor.._ ·- Fig liuo1anu /. pero sólo para llamar la atención sobre el equívoco intrinseco de esta palabra.r11 di <UXO lll/H..._ Epifonornoni r . / ..../. Esto me permite hablar aquí de una auténtica infatuación por la fotografía. "i.. una sesión de la Sociedad médico-psicológica de Paris.Ua • •/. -- / q. . 44-45. Cagnetta y Sonolet.. · / . 1857.. Boumeville. LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA ---- FEMMl'.. significaba menos interrogarse sobre el interés epistémico de la fotografía (pues este interés les parecía a todos algo evidente...• r Oa4a W:t 1lv-·.). · · /.e occupuione df'I marito Data d' uscila .. ya que decir que la psiquiatria únicamente se infatuó de la fotografía seria justo.11IC..IIO 23 15.1 dell' inn1iooe « lndole del delirio ~· ..e".'_. ..- .1. pero no daría cuenta de la profunda complejidad del fenómeno. Cfr. • : ' Stato della nutriiiono 1 Diagnni fr.. las locas esténicas de Voisin. 1883. Crear un método. ' / " · / ' ti contlilione 1lci i::uui to ri _ . Baillarger.~. ~ r/ [.__. En ella destaca la participación de Moreau de Tours. a la orden del día. Dagonet. -. ~ . ~· ~ 7-7 ' CosLitu:r.11. 1876. . 'f'r . los degenerados de Magnan y Morel. imágenes-pruebas de nosologías en curso: los idiotas de Baillarger y Bourneville. clínico y administrativo. • · .... . s.ione fi•ica.\1\NO ·-~· l ISOLA $ .(<--../'"/ r ..."' TABELLA NOSOLOGIOA ! n.. como se dice. internado por parricida). _ 1 :.lllLE CE1\:t:nALE N..J..e1..i ~ • • "' .[. ... . págs.-ata il / f .._ __ / / NenopAtie e prooessi morbo51 C(lncomitaDti . // <l'CCOmpa?ntrtlWiv 1!:111. En Francia hubo intentos de crear un método: con dicho objeto tuvo lugar.. etc. Voisin. Denomination.11111)(... Magnan. ~ .~ S lato ecouomi co . 1890. .. a quien mejor lo hacía..60 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA con los signos visibles de tal o cual locura? Lo cierto es que en casi todos los rincones de Europa. las locas y los locos se vieron obligados a posar. 1 ~ ~-" Spc lt.. ·./.itca 1 ~--· j ._ .-.i nz:l.. entre otras.-.... nos ahogamos: la infatuación es la obstrucción. < /t'~ lfHf•I ..

.¡. .¡:.• J. . ' .9 }8 • ¡ "· ' °"'··~"• : ...-: .. 1 ~0 1 1 ~--".<' t.. . JI }! ¡.' :ll .....' 1 '_ta 1 18.· ..... Registro del Hospital San Clemente de Venecia (1873).. .. (~ Al . J: . 11 ·.62 a LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA .¡ 16.·...1t. a 63 . """ ... ~ e ~ .-fj¡:.2 'H. 'l). . ~ J~ :8 • " ' : . " .. \¡.·~ .~ .. '(!¡ •.. lQ ~ :~<{ _JG. 'º &: ' 5 . \ ' 1 11. /~ . . 1.. 1 ' l1. • J .... l• . . .

64 a LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA L EYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA LA SALPETRJERE. seguido de un segundo tomo menos artesanal en cuanto al procedimiento de tirada [cfr. l~ l( íll!Wi'Í® ~-". Fotografia en la Salpétriere. apareció el volumen primero de una Nouvelle lconographie de la Salpetriere. siempre bajo el patronazgo de Charcot. ----. reproduce con exactitud el dispositivo fotográfico de las planchas de la Salpetriere). por Gilles de la Tourette.. Y tras esto. Taller acristalado. Esta publicación vio la luz en 1876 y 1877. Plano del Servicio fotográfico de la Salpetriere: A. ¿a tal punto las fotografías de estos últimos superaban en belleza a las suyas? No deja de ser una mera hipótesis. la práctica fotográfica accedió por completo a la dignidad de servicio hospitalario 27 . publicado.· ~-"-11 D ~ ¡\ ~Jl:f-. en 1880._ ___ lt~~!U/Á~·. 1896. Apéndice 5]. y de un tercer tomo. passim Cfr. Biblioteca Nacional de Francia. La fabricación fue metódica y casi elemento de teorización: se convirtió en algo verdaderamente canónico (la obra de Tebaldi. Entrada en zigzag del laboratorio oscuro. Paul Régnard. 18. passim e a 65 o B 1 l -~--_j r:· A . 1884. por ejemplo 24. Laboratorio oscuro. y que además supo aprovechar los medios que le confería la salida a concurso de la cátedra de Charcot. Todo esto quedó establecido en el momento en que un fotógrafo «fiel y hábil». ~ A 11 e. Londe. en 1888.:-: "\'. Londe.¡/ ---. 1::... Paul Richer y el propio Londe. De este modo. Parece como si el álbum que realizó en 1875 25 hubiera determinado que Charcot patrocinase una publicación clínica. pudo instalarse para residir y ejercer su predación en todo momento que pareciese oportuno. ·. Fueron. durante los cuales Bourneville y Régnard en cierto modo desaparecieron de esta circulación de imágenes. D . Es decir: un territorio com24 25 26 27 Cfr.D : \ '!7"7='Jj2.1no-- 1 ~1r ~ "- 17. láminas. y redactada por Bourneville.. mucho más puntilloso en la observación..f. B. publicada en Verana en 1884. . nada. de hecho. SERVICIO FOTOGRÁFICO Pero fue de nuevo la Salpetriere la manufactura más importante de imágenes. Apéndice 6]. Laboratorio claro. passim Cfr. Extraño silencio de Londe sobre sus predecesores26 . especialmente Londe. relevados de su cargo por Albert Londe. 1888a. Tebaldi. IPS. Poyet. constituyendo el tomo primero de la lconographie photographique de la Salpetriere [cfr. s. Un silencio de casi diez años. ordenada alrededor de este corpus de imágenes.. Luego. 1875. C.

pág. Londe. 1é'posacabezas. 33 Marey. por último. sirl embargo. en la Salpctriere. Mi pregunta no es sólo: ¿para q11é sirvió la fotogra. 131-135.. cama. los procedimientos clínicos y 11clministrativos del archivo: todo un despacho de imágenes. una memoria fiel que conserva inalteradas las impresiones que ha recibido» 33 • Sostengo que es un fantasma. Londe. un laboratorio oscuro y un labo1i1I01io claro 28 [17]. Cámara estereoscópica (arriba) y cámara con objetivos múltiples (abajo) de Albert Londe.fia. grises oscuras. más o menos formulada. 1893a. «exacta y sincera»32 . la fotografía es absolutamente inmecliata. 3 1 Cfr. Londe. 1914. pág. Se supone que esta.. págs. se habrá visto sometido a las imágenes fotográficas? ( . Una tecnología fo11 >gráfica cada vez más sofisticada. Seroici. Apéndice 7]. negras. passim. photographie médica/e. Londe. Londe. y todos los avan' t•s sucesivos . Londe.. 1885. es duradera: es. el problema técnico de la permanencia de las imágenes jamás ha sido evidente. 1893a. Londe.>>3º. 1888b. La inquietud del viraje y del borrado de las pruebas. así de simple: desde el mismo momento del disparo./\ LEYENDA DE MEMOlUA 19-20. págs. Apéndices 8-9]. 1905. bien a perfeccionar el calotipo. por otra parte. Londe. todos los esfuerzos apuntaban. passim. ¡1: 1ntallas y cortinas de fondo. una palabreja horrible: encierra en sí 111 isma servidumbre y brutalidad. 1893a. 31 • Y. 3 Cfr. bien a asociar la técnica litográfica (de tinta y carbón: materiales de reconocida inalterabilidad) con la reCfr. como bien solía decirse: mull 1plicación de los tipos de objetivos y de cámaras [19-20]. Un dispositivo protocolario: estrado. 105-115. horcas [18] [cfr. 3. (1893). passim. y los cincuenta primeros años de la folografía estuvieron marcados por una irlquietud mayor. una memoria que sería absoluta.o es. porque. desde la «observación» hasta el fichero [cfr. 12-16. Más bien al de un fantasma de la memoria.fia?. en primer lugar. 212. 1888a. La. «como todas las representaciones gráficas. págs. «fotocronogra. grises claras. pág.. 53-63.s imágenes estaban al servicio de la memoria. empl<'o de luces artificiales29 . 9. págs. Cfr. 32 Londe.66 O LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA ¡u1csto por un taller acristalado. 1889a. 28 29 ° 0 67 . 1893a. de hecho. sino también: ¿quién o qué.

68 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA producción fotográfica. Londe. 34 . un rostro asignado a la relación sintética de lo universal y de lo singular: el rostro asignado al régimen de la representación.. transmisible. sin embargo. 37 Ídem. 1893a. además. el similgrabado . por tanto. 456-512. Londe. 6-7. Esta tarea ha sido desarrollada con éxito rotundo por el señor Charcot. pero ¿nos explicaría también por qué la fotografía psiquiátrica se estructura de golpe como arte del retrato? En cualquier caso. indiscutiblemente fiel. si se me permite la 18 · Londe. Hegel. La Fotografía. 77. enunciar el ideal de la Fotografía. LA LEYENDA DE SUPERFICIE. en efecto. Unos años más tarde. II. de esa ex1raña ciencia territorial o configurativa. su dominio de la memoria. 244. Se trata. Con estas pruebas así obtenidas. pues. 15. sino en un cuadro en el que el Tipo se condensaría en una única imagen. aún más. 6. un arte que. una fisonomía especial. Londe. la comparación de pruebas tomadas en diversos lugares o en épocas distantes permitirá asegurar la identidad de la enfermedad en los diferentes sujetos que no hemos tenido bajo nuestra supervisión al mismo tiempo. memorizar para todos en una imagen. realmente. 0 69 . la fotocolografía. pág. pág. mostrarla a ojos de todos: esto es lo que puede ha34 Cfr. Y los primeros tiempos de la Iconografía fotográfica de la Salpetriere estuvieron marcados por tal es- cer la fotogTafía. que puedan modificar la forma exterior del enfermo e imprimir en él un carácter particular. la consecuencia de la enfermedad y que anteriormente no existían»)37 . este arte del retrato fue un arte muy particular. el discurso de Albert Londe ya hacía gala del triunfalismo de una memoria fotográfica absoluta. Estos documentos imparciales y recogidos con rapidez aportan a las observaciones médicas un valor considerable.ficie. en los cuales este aspecto debe quedar subsumido. ¿Qué es una facies? Es lo que se empeña en resumir y generalizar el caso. Londe. 176-212. 1893a.. fuerzo. Londe. es lo que se empeña en hacer posible la previsión: y lo hace a partir del aspecto de un rostro. por dicha inquietud. pues atrás había quedado el nacimiento de los procedimientos fotomecánicos. la Fotografía se alza como memoria misma del saber. 1893a. con mayúscula: huella indiscutible... de una r ircunvolución concomitante . Quiero. ·''' Cfr. Más que el memorándum del sabio35. 1807. véase la especie. de cada afección. pág. en sentido hegeliano 39 • ¿Por qué el rostro? Porque en él se hace idealmente visible a la supe-rficie corporal cualquier aspecto vinculado a los movimientos del alma: esto es así respecto a la ciencia de la expresión de las pasiones desarrollada por Descartes. págs. por tanto. todo el transcurrir de una investigación y. 1896. siempre estaba a la búsqueda de una ubicación más íntima. 31 · Cfr. 1889b. la particularidad de su aspecto y. Y lo que iba finalmente a permitir la Fotografía no era otra cosa que cristalizar. 1893b. resultaría fácil ensayar la experiencia de Galton y obtener por superposición una prueba compuesta que diese como resultado un tipo en el que las variaciones individuales desaparecerán para desvelar las modificaciones comunes38 . LA FACIES Facies. debía cristalizar ejemplarmente el caso en Cuadro: no en un cuadro extensivo. 36 Londe. 1888b. Determinar la facies propia de cada enfermedad. 64. de conservar la huella duradera de todas las manifestaciones patológicas. sin duda. en el sentido de mostrar a los ojos de todos la imagen fiel del sujeto estudiado36 . pág. o en una serie de imágenes. o en una serie unívoca de imágenes: la facies. 26-40. La facies sería. una actitud. de una historia («procurarse fotografías anteriores: así tendremos la prueba de que las anomalías existentes son. En ciertos casos dudosos o menos conocidos. passim. Fue un arte de los territorios de supe'. duradera. palabra que significa a la vez el aire singular de una cara. el género. el heliograbado. págs. Herencia. págs. sean las que sean. pág. la fotogliptia. y ahora ya conocemos bien la facies propia a tal o cual afección del sistema nervioso. en el que el «rostro» era entendido como «facies». o más bien como su acceso a la memoria..

Por ejemplo. es decir. basándose en su gale1ia de retratos. Galton fue el virtuoso de este arte del recubrimiento: producía el Tipo mediante la superposición reglamentada de retratos coleccionados. el rostro subsumido en facies permitía una lógica y una etiología de sus propios accidentes. . aunque realmente lo que su caricia buscaba era la zona. de lo tenue. Estampa.!. págs. llegaba incluso a tomar la delicada cabeza con sus dedos. passim. a fin de cuentas? Mediante el arte. 1871. Si menciono la palabra «herencia» es porque la frenología se apresuró a colocarse como base teórica de toda la psicología bajo la bandera positivista'1º. de cierta profundidad.~f !J::L 0 [:'. de comisuras de los labios. no obstante.. París. del recubrimiento de las superficies. expresión. campanillas. mientras con la otra mano sujetaba una cabeza de muerto. .i2. Darwin. léase el pliegue cefálico. sutil y constante. s.:l~. Comte. aprovechó para edificar su gran historia filogenética de la expresión de las emociones . pues constituía de todas maneras una pro- 4-0 41 42 21. propio a la monomanía de la susodicha dama. que fue la frenología de Gall.. Musée d'Histoire de la Médecine. las localizaciones cerebrales de Charcot parecen estar afiliadas a esto. Poco le importaba que la facies obtenida fuera confusa. Y ¿cómo.1:'. passim. págs. Duchenne de Boulogne. en ínfimas marcas anatómicas de aberturas bucales.. Bourneville. cada patología42 [22)... 1862-1863. bajo las tramas o los estratos peliculares de los que disponía.. La frenología. siempre a la búsqueda. encías y dientes. cuando este hombre quedaba prendado por el rostro de una mujer cualquiera.!.'.70 a LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA :.'J.\. passim.:l"l. 43 Cfr. 846-882. Bourneville fotografiaba idiotas y.. Bourneville. Cfr. pero de una profundidad conceptual: la profundidad del Tipo.f.-. y Darwin.. También fue un arte del detalle. al generalizar la misma investigación a todo el reino animal.4'1• Así. buscaba un concepto de la Idiotez. del fragmento: de la comisura de los territorios. 1837. siempre a la búsqueda de una ley que prescribiera la más mínima diferencia. Cfr. velos del paladar. una calavera.'11 .'i~~~ :J. la protuberancia.J:lj . 7-13.~:. de formas en los pómulos. de bóvedas palatinas. Duchenne de Boulogne buscaba también la comisura muscular que diferenciaba a cada emoción. Cfr. para establecer comparaciones entre ambas [21). 1862. cada énfasis. a 71 .

ICRIMINALITY.\'. Lámina del frontispicio.. Duchenne de Boulogne. lnquiries into humanfaculties...\ ' .a physionomie humaine.."J~ 11 Prtútfn.NE Dl'~HIE~O.e. a 73 . SPECIMENS OF COMPOSITE PORTRAITURE PERSONAL ANO • FAMILV.MEN D' t. of'srr111r lú111i(lj . '. 8 I / 23 'f (((8f!cY..PH YSIOLOGlE PHOTOG !{A PB11. 22. Lámina del frontispicio .l'llYSIOL1)1. tLECl'l\U . \\ ht)IJI (Í. O IS EAS E. Galton. 'llnJ St"slc1<s. Mécanisme de !.1ulE Llilc par Dulc11r. Co1tJ'a11tjtlLÍ"f! (ases Nót (01tstu1tjtllí. (1862). 12 of¡:ic(_'f'c.... l/mthtl'S hr1111 fJ !Jrlfrr'(!tf _'.72 a LA INVENC IÓN DE LA HISTERlA LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA ~~ LEC T\\0. ) . H EALTH. · 1 2 0/i /h(' l/l(flU/ JabfrmlarJJrcfeuo·e Ct·1ilu /w( Ji/Jws " CONSUMPTION ANO OTHER MALADIES I Il SPÉCI. 23..l/aÜ' <':· Fnf{(( 1e .. (1883). 1 r. .l ll E.-:: \kv{f((ler tia Cmcf ·~ {(·¿~ ~~ ..fufa/. \: " .. Ctises llo1Jal Fw1itfelé\".

una disciplina que actuó como bisagra y ocupó. se abría.. Londe. el aspecto del rostro. Londe. la orden que le obliga a arresto domiciliario. Pues existió una connivencia exquisita. 24. págs. 77 (citando a Galton). 1896. Londe. queda grabado en la memoria. 5. en los que. pues el tipo. mediante el ejercicio de una búsqueda vigilante de las formas. 1976.. 654. y en ciertos casos puede resultar de un incalculable valor para el diagnóstico 4·6 . pág. 0 75 . 165-171. sobre todo. se abría a un estado fácilmente codificable y registrable de la significación. determinando de este modo la facies propia a tal o cual afección 45• Este resultado es importante. pero no tendrá posibilidad de escapar. entendido como principium individuationis. es toda esa pasión por las formas y por las configuraciones. A menos que contemos al mismo tiempo y por casualidad con enfermos que presenten estas facies características. por otra parte. pág. si examinamos las fotografias dispuestas unas al lado de las otras. además. el reconocimiento o la asignación de identidad. no constituirían por sí mismas ningún signo evidente de una afección cualquiera. Y eso. págs. un criterio dirigido a fundamentar la «filiación». Lo que lendremos que preguntarnos es de qué manera la Salpétriere y la Prefectura de Policía fueron asistidas por la Escuela de Bellas Artes). Cfr. una eminente posición estratégica fue la antropologia criminal: mostraba el mismo interés tanto por los retratos fotográficos de los criminales y los dementes como por sus cráneos [24-25]. págs. 231 y ss.. pues su retrato está en manos de la autoridad: se verá incluso forzado a reconocerse en aquella imagen acusadora. págs. . Galton. 1888b. sólo persistirían los rasgos comunes. iY qué estudios provechosos podría extraer la fisiognomía en estas colecciones. Cagnetta y Sonolet. en la misma esfera que la fotogralía judicial47 . adquieren una importancia enorme si se encuentran siempre en enfermos similares. un tal Lacan no dudaba. la rigurosa probabilidad figurativa.. podremos establecer comparaciones entre numerosos especímenes y deducir las modificaciones típicas que constituyen tal o cual facies (. y no nos arriesgaríamos demasiado al afirmar que el auxilio prestado por la Fotografia en dicho lance no ha sido insignificante. Ciertas modificaciones del rostro que. 1883. esa «policía cienLífica>>. 1896. 1893a. LA LEYENDA DE IDENTIDAD Y SUS PROTOCOLOS Los médicos de la Salpétriere actuaron. y Londe. es decir. y 47 Cfr. Mientras daba cuenta de los milagrosos avances de la Folografía. 636-648. en la Salpétriere. passim. estas técnicas también dependían del arte: a las primeras fotografías de identidad se les dio la misma forma de medallón que a los retratos de familia y lo que. El desarrollo de la fotografia psiquiátrica durante el siglo XIX se constituyó. dirigida a convertir en ley el tiempo y las diferencias de un rostro: La École de la Salpétriere ha desarrollado de forma notable el estudio de las facies en la patología nerviosa. 1888a. una vez liberado.). podrá infringir.. Londe. en lanzar en el mismo capítulo «la imagen acusadora» de los criminales y el «sabio trabajo del doctor Diamond»: ¿Qué persona con antecedentes penales podría escapar a la vigilancia policial? Podrá escapar de los muros que le confinan durante su condena. al eliminarse todas las particularidades individuales. fue exactamente a la búsqueda de aquello. crear mediante la superposición de tipos compuestos. a algo así como una filiación. de forma aislada. donde cada rostro sería una página. a menudo pueden pasar inadvertidas. donde la naturaleza del crimen se hallaría grabada junto al rostro del culpable! iDe qué manera podría leerse la historia de las pasiones humanas en este libro. subsumido en facies.74 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA habilidad figurativa. una vez definido. en todo caso. y por lo tanto un retrato científico44 [23] . en algún momento depende del arte. 1893a. Por el contrario. De esta manera. 45-48. Gilardi. como «policías científicos» a la búsqueda de un criterio de la dife44 45 46 Cfr. no será una mera invención. LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA rencia. por tanto. tácita e impecable entre la Salpétriere y la Prefectura de Policía: las técnicas folográficas eran idénticas y ambas contaban con las mismas expectativas (ahora bien. 1981. Y Albert Londe. rigurosa en sí misma.. Londe. pág. pág.

~. ~.'JTf~~ . ~ ~-..~ ..· '~1 ··~" ~.• • .I 'o.. coleccionados por Lombroso y reproducidos en su At/. ___ " ' • ~.h0ff1 U ..as de l'homme crimine! (1878). \ .~..1 ~ .76 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA PORTRAITS DE CRIMINELLES ALLEMANDES.~.· .TF.~~ ::·~~A ~:"º "~f~'~ Jt¿~~~ ..¡ IA r~ ~w.· ~ ..~ 1 1 ·- • . . 1 ~ ~-. i!: . CRANES DE CRIMINELLES. a 77 .•.'•2 • •¡1 . •. / . ~.. iil /> .·~ 'fJ" ~~ ~M:-• ~~_i ."~l .\ lt -- (u .. . . ~ . m .(1 ~t "-. ~ . .1 1 )•·. H .~ IJ . .· '81~ 24-25..· _ . 'l~r I". Retratos y cráneos de mujeres criminales._ -.'~'~.. 'g.-- ·Sü ~••1 1 ·· · ~ ..· :.. . 1\..~ . '2 . ~ ... f ~· l ~ ··. . ./··. . ' tll 1 "-·· .'l·' · ·lJ. .· • .

Fue además el director del servicio fotográfico de la Prefectura de París (el primero en el mundo. Estos retratos forman parte del docto trabajo realizado por el doctor Diamond48 . Ese deber-leer tuvo como «base teórica>>. Resumiendo. págs. de un demente detenido en la vía pública que se obstina. o de un desgraciado afectado por una parálisis súbita e incapaz de pronunciar su nombre ni su dirección. Bertillon. lo siguiente: a partir del juego combinado de requerimientos. la Fotografía . de un cadáver desconocido yaciendo en el depósito de cadáveres. y de sus respuestas técnicas y fotográficas. 133. se desplega4 LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA han sobre la institución de los medios técnicos de la identificación y de la clasificación antropométrica de los individuos. Unas sonríen. por los Archivos centrales del Servicio de Identificación»54 . pág. sobre las «reglas matemáticas» de la «misteriosa repartición de las formas» y la «distribución de las dimensiones en la naturaleza>>51 . craso problema. 3. fallecido en 1914. y cuyo «sistema>> fue adoptado por todos los cuerpos de policía del mundo occidental a partir de 1888. 1981.78 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA cada rasgo. a continuación. de Alphonse Bertillon. 81. Y a se trate de un peligroso delincuente reincidente oculto bajo un nombre falso. según mis indicaciones. protocolos estandari<fJ. Bertillon. el objetivo al que se aspira es siempre una 52 cuestión identificatoria.000 fotografías tomadas por el servicio de Identificación de la Prefectura. Cagnetta y Sonolet.dos de la pose y la toma de los retratos (la uniformidad de tales protocolos debía asegurar una identificación claramente mensurable de las diferencias) 53 : «Y sería deseable aún que la fotografía añadida a la descripción física se aproxime. científicos o judiciales. y su modo de acción. págs. entre otros trucos. creado en 1872 por el citado Bazard) 49 . 1856. a 79 . e incluso como «filosofía>>. Si uno las examina con mayor detenimiento. entre 1882 y 188956 . todas presentan algo extraño en su fisonomía: esto es lo que percibimos al primer golpe de vista. un requerimiento exigido por la eficacia de la vista: se vio definido en sus protocolos. con tal rostro de frente y tal perfil. págs. 1890. De esta sutil complicidad entre médicos y policías tan sólo destacaría. Cfr. págs. Ese deber-leer fue. 60-74. Cfr. según el procedimiento pertinentemente denominado «hertillonage». en ocultar su personalidad. Más aún: la fotografía se alzó como la nueva maquinaria de una leyenda: el deber-úer la identidad en la ima. Ídem. se elaboró forzosamente una noción sobre la identidad. Las «consideraciones teóricas sobre la filiación antropométrica>>5º. de un niño de corta edad abandonado intencionadamente. Lo único que quedaba ya por hacer era archivar.. 52 8 4 9 50 51 Lacan. como resultado de sus miedos imaginarios. 1890-1893. Una sola palabra basta para explicarlo todo: se trata de locas. tal multiplicidad de imágenes y de indicios: poder encontrar al sospechoso de un delito entre alguna de las 90. de nuevo nos encontramos con la fotografía dispuesta a desempeñar un importante papel. pág. Ídem. 1890. creador de la Antropometría signalética. otras parecen soñar. 6-25. 47. Cfr. Arte de carceleros. pág. Ídem. por el momento. por tanto y ante todo. 26-45.. pág. 104-106. Tengo ante mis ojos una colección de catorce retratos de mujeres de diferentes edades. ¿Cuáles eran estos protocolos? En primer lugar. los escritos de aquellos mismos que la practicaron: estoy pensando en Alphonse Bertillon. al tipo uniforme bien definido y adoptado. una línea elocuente! iQué tratado de filosofía! iQué poema que sólo la luz podría escribir! Si pasamos de las enfermedades del alma a las enfermedades del cuerpo. partían de una reflexión sobre la naturaleza y los medios de un «análisis descriptivo de la figura humana». pág. se entristecerá a su pesar: todos estos rostros tienen una expresión extraña y que nos provoca malestar. 53 54 55 56 Ídem. tanto como sea posible.gen. 81 -111. 129. 39-40. para señalar en ellos una especificidad reglamentada de los índices fisonómicos-criminales [26] [cfr. Con tal objetivo Bertillon mandó disponer. un tipo de «silla para posar que aseguraba mecánicamente un tamaño similar tanto en las fotografías de frente como en las de perfil»55: resultaba imprescindible que los sujetos se sometieran al tipo de imagen requerido. Apéndice 10]. Bertillon.

¡..~~l 'i. I ... ·"I ( . . preguntas similares. Reglamentar. esto es... / / r/ / / / Para fotografiar los pies será necesario elevar al sujeto sobre una mesa o un soporte cualquiera a fin de que se encuentre a la altura de la cámara.( ( ¡. . él se formuló.'. '*ª"?> 1! t/ ·1 < .. de la aparición de las diferencias. /. a su escala (la Salpetriere. realizada en el Hospital Bicetre. )./(.) • /( · r !/ / /. Un ejemplo: J?. •· ... .. pág. El «bertiUonage» en la Prefectura de Policía de Patis (1893).. ¡ ... una especie de ciudad.. { /n J IA .. la comparación será mucho más ilustrativa57. las condiciones de la exhibición. Albert Londe.. «Biografía diagnóstico» de una niña (extractos).. Así. con sus barrios de mala fama y sus servicios de vigilancia. Bourneville. .. / . / 1 / //..1/ / -~<'"\. //. Tanto en un caso como en otro y principalmente cuando se trate de modificaciones localizadas en las dimensiones de estos miembros. ¡( .. . será recomendable fotogrnfiar al mismo tiempo una escala métrica o los pies y las manos de una persona normal.. e inventaría similares protocolos..1 . para alcanzar un concepto único y adoptar sin riesgo de sorpresa una conducta «curativa» programable. .nJ . l ·d 27-30.(f.80 [J LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA LEYE NDAS DE LA FOTOGRAFÍA a 81 26.. ¡.'/:../. a fin de reglamentar las condiciones de la visibilidad de los cuerpos sintomáticos y con el objeto de que proporcionaran signos y descripciones físicas..~/ .J. 1896.. •• J ' /(. por tanto. 11... Vuelvo a mi soplón particular. 655. . o 57 Londe.

Benjamín. mitad bertillonage y mitad carcelero. 1931. 1981. de las modas con las que coexiste. Se ofrece aún como un acto. Este relevo se manifestó. su avaricia de imágenes. fotográficamente hablando. en la Salpetriere. PARADOJA DE LA EVIDENCIA Pero ¿qué es esta paradoja? Yo la denominaría una paradoja de la evidencia espectacular. la de un saber que se escapa de sí mismo. todavía se ofrece. OC. se desquitó rápidamente después. y en los retratos que hacían aún había lugar para aquella aura. jamás realmente subordinado a puestas en escena fijas. un «puro efecto» del acto fotográfico. siempre estamos dispuestos a creérnosla. Pero vuelvo de nuevo a mis soplones. Ahora bien. Pero. del arte6 1. Pero precisaré un poco al respecto. Bourneville y Régnard: unos años antes que Londe aún seguían _¿ cómo lo diría?. pero que deseaba serlo y que jamás habrá sido. :i fin de cuentas. efec1ivamente. Pero Régnard y Bourneville además se entregaron. bien a su pesar. su aislamiento. en primer lugar. sin duda. o del arte contra el sentido60 . Damisch. pág. Una gran e inagotable querella <'ntre el arte y la ciencia. Cualquier comparecencia de las imágenes de la Iconogra/1hie photographique de la Salpetriere nos confrontará con esta 1mradoja. a un relevo de la ciencia y. la facies en los rostros. Aquello que todo el mundo denominaba. <d Cfr.dudando: se habían limitado a protocolos más aleatorios. <. 1962. pues incluso cuando rechaza su autorrepresentatividad. sujeto a la objetividad. La fotografía no ha podido jamás dejar de tender. de la capacidad figurativa de los saberes. a pesar de ellos mismos. 133. Es. sin duda. bien a la vista. al riesgo de una paradoja más íntima de la práctica fotográfica. la facies aún no existe totalmente como una policía de la imagen. más que estasis. drama temporal de fü repetido fracaso. aun cuando el objeto del saber permanece. Aufhebung. pág. que no es sin embargo la esencia de la fotografía. Ídem. su autorreferencialidad. evidencia. . exactamente.o Cfr. efecto. 74. al tratarla no como un efecto material. En ellas. equívoco. un factitivo (lo que lo «hace». Buscaron.facit):un retrato entendido como acontecimiento. de la obscenidad. 24. E XACTITUD? Baudelaire ya señalaba la existencia de una paradoja. inéditos. Baudelaire lo llamaba creencia. la fotografía no es un sistema represen1ativo en la misma medida que los demás. Pero la querella. la de la similitud fotográfica. estaba todavía marcada por el signo de lo aventurado. 617-618. como la invención de medios retorcidos. pero sólo lo lograron a medias. incluso de la misma obcecación. 617. Y fue aún más lejos. pág. el «rostro de la locura» se convirtió en «facies patológica de la enfermedad nerviosa». del narcisismo. fotografiando-midiendo a los niños y las niñas de su servicio de Bicetre [27-30]. Barthes. sólo habrá merecido ser apuntada y superada. pág. sea del arte contra la ciencia. cuando injuriaba la exactitud. Además es. turbador. como el aviso de un sujeto. quizá por ello. 11. De este modo. págs.82 a LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA LA INVENCIÓN DE LA HJSTERJA Veremos cómo con el rostro ocurrió lo mismo que con los pies: tuvo que colocarse a la altura y a disposición de la cámara. me refiero a un contenido temporal de imágenes verdaderamente más complejo. Bourneville. la paradoja es aquella misma de la Semejanza. por ejemplo. diría yo. a un relevo. como espectáculo (significado que facies tiene además en latín). sin duda. ele la imbecilidad. trataron. en primer lugar. En otras palabras: perdió por completo su aura. sino como el rredo de una «multitud» cuyo «mesías» había sido Daguerre58 . y sobre todo de la venganza: una venganza estúpida de la industria hacia el arte 59 . a 83 "'lj . de negar cualquier efecto paradójico.. Esto explica que sus imágenes nos sigan pareciendo enigmáticas y desconcertantes en mayor medida que otras. de la Mueca y de la Fatuidad modernas. por tanto. Y. calificaba esta creencia como la de los atributos del adulterio. una fuga sin fin del saber. léase. 8 " 09 Baudelaire. en la fotografía. respecto de las histéricas.

justamente. In- 64 Cfr.. de su capacidad para desenvolverse en las connotaciones). de Ideal. cortinajes y decorados. 1949. maquillaje (iy en qué medida para ayudar a que la luz lo hiciera todo!). la fotografia lo es todo: pese a todo. siempre es garante de /. sino más bien una leyenda. siempre nos otorga conocimiento. si se me permite la expresión. 1856. la simple exhibición de los cuerpos en imágenes. 1980. Que el retrato fotográfico haya precisado de estudios. En la que la fotografía accedía al dominio de la certeza antropológica64. Una suerte de despiece de los cuerpos. y aún era preciso. en las cuales el público se disponía. que siempre tiene el poder de apuntar en ella algo así como una garantía de que lo fotografiado «ha existido» 62 .. w Cfr. nunca ha dejado de ritualizar dicha certificación. esto es. semejantes a cálidos invernaderos. una explicación. Retomemos de Lacan este trazo histórico: El retrato es la aplicación más antigua de la fotografía.. Y es así -con el despiece y su escenificación. desconecte los referentes de lo visible o lo cargue de significados. cuando advertimos que. Repasemos su historia: la foto1:. Artificialidad: la doble cualidad de aquello que es de hecho (irrefutable. al tiempo que mostraba los cuerpos. más allá de lo que puede hacer creer a través de sus trucos. ya es suficiente indicación del grado de la paradoja: se autentificaba una existencia. la Leyenda: una didascalia de sus disposiciones escénicas. pág. en este caso) cuando se ajusta humildemente a la configuración y a la «existencia>> propias de su referente? ¿Cómo no vamos entonces a sospechar cierta represalia en su protocolo. engañe.a. su dramaturgia. 54. como nmma. a 85 . 145. sino de la verdad existencial: siempre se considera que una fotografia autentifica la existencia de su referente y. ¿su dramaturgia? Quiero decir: su prospecto. estetice. en resumen. 119-122. invente nuevas cualidades. Su propia perspectiva y su proyecto. los solemnizaba y les asignaba un rito social y familiar y. de escenificación dirigida al saber.84 a LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Por más que connote. págs. puntos de vista. 134-135. de despiece escenificado. quízá una negación de su milagrosa potencialidad técnica (la de grafiar aquí y ahora el aquí y ahora de lo visible). al mismo tiempo. quiso hacer alarde de Formalidad. dejarse cubrir el rostro con una capa de blanco de España. ¿Constituirá esto su «exactitud»? iARTIFICIALIDAD! Pero ¿qué hay de este saber «exacto»? ¿Podría la fotografía estar de algún modo en lo cierto (pero dónde). A través de lo que permitía desde sus inicios. cede ante el género? ¿y que incluso va a mantenerse incólume en el género? Pues por medio de un movimiento íntimo. Barthes. fijadores para las rodillas. ¿y qué ocurre entonces con el retrato fotográfico? Aquí radica todo mi dilema. Ciertamente.. a posar con admira. allí permanecían posando hasta cinco minutos. pero también de reposacabezas. la fotografía no ha dejado de desearse como formalismo. por todos lados vieron elevarse en los pisos altos de las casas frágiles construcciones acristala. un deber-leer. No sólo un pie escrito en una esquina de las imágenes. cuando tal vez no era más que un medio de quebrantarla.das. pero a través de medios escénicos. léase de Moralidad. 125.. ¿qué puede llevarnos exactamente a creer o a imaginar en aquello de lo que sin embargo certifica la existencia? Otra manera de expresar esta paradoja de la evidencia: la fotografía es una práctica del artificio. Heidegger. creaciones estéticas? A la inversa. verdad Pero ¿de qué verdad? Desde luego no de la verdad del sentido (a causa. saber dirigido a un qué en los cuerpos (más que a un quién). pág. Desde el momento en que los procedimientos de Daguerre se hicieron públicos.ble paciencia. haga posar. aunque eventual) y de lo que es artificial. Paradoja de falsa irrefutabilidad. los refutaba por medio de una suerte de teatralidad. de este modo. pese a todo. 63 L-ican.G3 .rrafia jamás ha cesado de certificar presencias y. para que la imagen resultante fuera satisfactoria. bajo los rayos abrasadores del sol. con ello.como la fotografía incorporó para sí el Texto. Nos preguntamos entonces: ¿cómo no habría sido capaz de desaGar cualquier noción de género (el del retrato. al cual tiende a someter escénicamente un aspecto.

en lo imaginario. no se trata más que de una entrada aún más solemne. Y es así como la fotografía se inventa como un ente científico. que la certeza cartesiana. de amplias miras. aquella que no deja subsistir ningún «resquicio» entre el retrato y lo retratado. con sus leyes más perennes. pues. entregar. que en términos económicos o dinámicos.Janouch le había dicho a Kafka. Esto es. 455. un aparato de /. pero la analogía no resultó completamente satisfactoria. la dialéctica freudiana del sujeto. entre el «ego 65 Cfr. 1939. Valéry comparaba la cámara oscura con la caverna platónica65. sólo sigue circunloquios artificiosos. sin duda. La cámara fotográfica sería. Y la fotografía. Apuestas: universalidades. con su tono alegre y filosófico: «iEste aparato es el conócete a ti mismo automático!» A lo cual Kafka respondió: «Sin duda quiere usted decir el engáñate a ti mismo» (por supuesto. como los vértigos de una autotraición del sujeto. desgarrado. foo habría llevado a cabo finalmente la «semejanza indiscreta». es algo peor que esto. Es hacer suponer e imponer una identidad concebida. de las oposiciones o de las similitudes imaginadas por adelantado. y que ocupa en la problemática de la certeza. preguntémonos de pasada si acaso Albert Londe ignoraba que la misma óptica. una anécdota: en la primavera de 1921. una autotraición experimental. eminentemente. o como poco. pese a que en su origen no es más que un acto ejemplar de la contingencia. y por último. de lugares psíquicos. o tal vez incluso algunas más. Estos vértigos implican. pero quién le ha dicho a usted que no 66 67 Cfr. 1900. 61-94. generalizado. :¡ . más bien el aparato de un cogito enfermo de su propia certeza. 1979. Quiero decir. demasiado simple o demasiado compleja como máquina metafórica. Lluvia de metáforas. /traicionar! Al hilo de esto. escenificaciones. se instalaron en Praga dos cabinas de fotografía denominada instantánea que acababan de ser inventadas en el extranjero y que fijaban sobre una hoja de papel dieciséis expresiones diferentes del sajeto. págs. tal vez más furiosa. una analogía juzgada o prejuzgada. ¡. pág. ¡¡1 1¡1 1111¡¡ 1111 ¡~. partir.s imposibles66 . ¿SUJETO? ¿Denominaría este término. de lo imaginario como acto. sin embargo. también inadaptada.1I 1 11 I' iTRAICióN! Tradire: transmitir. Iría aún más lejos y diría que la cámara fotográfica es una fabricación totalmente filosófica: es un instrumento del cogito. si se prefiere. caótico.86 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA LEYEN DAS DE LA FOTOGRAFÍA cluso mientras niega esa misma tentación. máscaras y retratos: siempre. de la artificialidad. un anclaje de la fotografía en la ficción? En realidad.a subjetividad Lo que este argumento encierra haría que Albert Londe se revolviese en su tumba. en todo caso. No obstante. semejan.passim 0 87 sum» y el «larvatus prodeo». por tanto. y Kafka apuntó: «¿Quién. Su dramaturgia es hacer objetos representativos a partir -sí. a los vértigos propios a los que nos condena la cámara fotográfica. Nancy. Janouch protestó un tanto ante aquella aseveración: «¿Cómo puede decir eso? Pero si la fotografía no miente». un lugar psíquico. Cfr. Y la fotografia llega a imaginarse que tiene poder de símbolo: pero. Son. figuraciones. Y lo peor de todo es lo siguiente: la cámara fotográfica no es en el fondo más que un aparato subjetivo. y en todos los sentidos. de hecho. trampantojos. a nosotros como sujetos. Freud. acompañado por una aguda sonrisa). pero quizá en menor medida en términos de tópico. por tanto. entre el espacio real y el que muy bien podríamos denominar espacio imaginario. Fue finalmente en un capítulo titulado «La regresión» donde aparece. una posición tan decisiva? Pero observen.¿p. exposiciones fingidas.de las diferencias singulares del «modelo» fotografiado. la cámara fotográfica para representar una noción de lugar psíquico en el sueño 67. en la Traumdeutung. Valéry. ya funcionaba según una relación reglamentada. ciertamente. para Descartes.

~~~:E~~i~~}lf~~~~-~:. 1976. 61. nuestra moderna tradición trafica con nuestra historia. en el futuro o en el pasado.. Londe. quizá en un enigma. Esta situación llevó al propio Albert Londe a mostrar el esencial contenido fantástico del retrato fotográfico. quizá en un ideal. 71 Schefer.. Tal es ese personaje multiplicado por tres. 1968. son cabezas sometidas a la imagen. nos entrega a la imagen. Baudelaire.88 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA 0 miente?». quizá en ambos: identiCi8 Cfr. sutilmente. frágil. la producción pelicular del doblew. multiplicada. 310 («Mimique»). II. Es decir. la traiciona en la exactitud de este allanar el camino figurativo. Esta inquietud sería esa misma de la evidencia del Parecido: demasiado evidente (en riesgo de quedar vaciado) para no ser teatralizado. 12. 4·56 («De l'idéal et du modele»). al acto de mímica (la mímica de su propia evidencia). Barthes. «aquí adelantándola. 191.. constituye de hecho un paso al límite de la evidencia. Su soberbio mito «materialista». la evidencia se convierte en simulacro. 89 . La fotografía nos entrega. y puede que incluso triple autorretrato. esencialmente disociada. terriblemente inquietante. ¿pARECIDO? La fotografia sería por tanto una técnica <<}Joco segura»7º. y aun cuando esta comprensión se ahogue. OC. Todas esas cabezas ladeadas que aparecen en los retratos fotográficos. 31. repite la transmisión y. al acto de artificio. pág. como si dijésemos. retorcida y.~~ dad de «modelo». el parecido «exacto» pasa al acto.. más bien los somete a una especie de extorsión figurativa. escribe Janouch. (1888). allí rememorándola. pág. 1979a. y en tal o cual momento. pág. presente. Exasperada. El «retrato múltiple». La photographie moderne. 73 Mallarmé. pág. de la pose.Janouch. OC. bajo una falsa apariencia de presente» 73 (¿por qué esta frase de la rnirnica exige ser pensada y repensada tan imperiosamente?) . Lacoue-Labarthe. magnificada. 70 Cfr. por ello. incluso con mala fama. pasa a la invención de una temporalidad distinta. retratado y retrato. aun cuando da a entender algo. Y después. ya modelado en otra cosa. por tres veces en la misma imagen: retratista. En tanto que figuración. sino que lo habrá mostrado ya complicado 72 . pág. w Cfr. multiplica. pág. rezaba en los reclamos de los daguerrotipos) jamás habrá presentado su «modelo tal cual es» -cóiho suele decirse-. en todos los sentidos. siempre plantea el enigma de «una inmovilidad del cuerpo inteligible»71. Escenifica los cuerpos: fragilidad. 36. interferencia en cualquier caso del autorretrato y del alter-retrato [31] . 1980. Un retrato fotográfico («Parecido garantizado». los desmiente (los inventa). alterante. en la exactitud de este tránsito. 72 Cfr. entrega una imagen de nosotros... ladeó la cabeza68 .

llega incluso a devastar algo en su camino. pues bien. 1979a.143. con aspectos tomados de la mirada y el tiempo. 160. 40. de un teatro. pág. Barthes. iMírame!. 0 91 . la excesiva in7" Cfr.90 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Y cuando nos formulamos preguntas paradójicas ante una fotografía como: fa quién se parece este rostro fotografiado?. Barthes. a las escenificaciones. mancha o corte: punctum). pág. en algunas fotos de locas. 7" Cfr. Barthes. Estropea la evidencia. Y de este modo se modela la fotografía. a partir de su propio sacrilegio: blasfema su propia evidencia porque la evidencia es diabólica. era la fórmula consagrada para significar cosas como: «iTen confianza!». Pero facaso no es bien sabido que la razón de ser de la confianza no es otra que la de ser traicionada. o el Parecido con mayúscula. una fuga alucinatoria. 1980. págs. Y es de este modo. Es esto mismo lo que añade angustia a cualquier evidencia fotográfica y. a menudo. una retención alucinatoria del presente en fuga. Pues parecerse. 62. sobre todo en las obras teatrales? Lo mismo ocurre con la fotografía. por lo que se refiere al tiempo. no descartamos que el problema del parecido sea un problema mal planteado. Nos interrogamos sobre un drama de evidencia imaginaria.. Benjarnin. 47-50. a los compromisos. o más bien con un cruce entre mirada y representación. una exorbitación75. 141. Es algo que tiene que ver con la mirada. más bien acusamos al Parecido como moción temporal inestable. En el lugar de esta devastación. da nombre a una inquietud mayor en lo visible. y. es algo que tiene que ver con el tiempo. lo saquea a placer. vana y fantasmática. o qué sé yo . iVAcío! «Me vide!» era la interjección favorita en las escenas cómicas antiguas. tuna fotografía no se parece en el fondo a cualquiera? 74.. por tenue que sea (picadura. 1975. 24. Lacoue-Labarthe. como la fotografía se inventa una proximidad muy real con la locura. se produce una suerte de implosión: el efecto siempre irreparable de un resplandor que surge a partir del vacío. La evidencia fotográfica: su tesoro es la confianza otorgada a la existencia de su referente. a los simulacros. 73-95. pág. pág. 1931. LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA movilización del deseo. Yo también corro tras la época de esta mancha icónica. más aún. 1980. ¿de quién es exactamente un rostro fotografiado?. agujero. a las retorsiones del sentido. un contra-recuerdo.

pero ¿quién las reconstruye? Su vestido. y a los que. Se adelanta. y no lo ha advertido. Los niños la persiguen a pedra- . sin embargo. Deja escapar fragmentos de frases en las cuales. como la hoja del álamo. Largas patas de araña pasean por encima de su nuca: no son más que sus cabellos. ejecuta movimientos entrecortados alrededor de sus piernas huesudas y llenas de barro. Los niños la persiguen a pedradas. Los hombres la siguen con la mirada. agujereado en más de un lugar. y su aliento huele a aguardiente. Se ha dejado abandonado un zapato. bajo ninguna «HE AQUÍ A LA LOC A» Aquí está la loca que pasa bailando mientras se acuerda vagamente de algo. Su paso es grosero. es demasiado . y morirá sin haber revelado su secreto a aquellos que se interesan por ella. En un instante parece que su rostro no fuese humano. pero a los que ha prohibido que le dirijan la palabra. arrastrando su juventud. llama con sus poses extravagantes.o CAPÍTULO 4 Mil formas. al reconstruirlas. y lanza una carcajada de hiena. es difícil hallar un significado claro. ¿Por qué. como si fuera un mirlo. sin embargo. que vuelve a ver por medio del torbellino de sus facultades inconscientes. sus ilusiones y su felicidad pasada. pero luego reemprende su camino.orgullosa para compadecerse. se nos pasa por la cabeza que es hermosa? La loca no hace ningún reproche. Ella blande un bastón y simula que les increpa.

mordientes. como resulta evidente en la anatomía. sofocaciones. Cit. escribía al respecto: Tuve. La tarea de tratar enfermedades que todos los autores coincidían en considerar del tipo inestable. para mayor tranquilidad de mi conciencia. 3 Briquet. un miembro que no existe en los hombres. Platón no sabía en qué rango debía colocarlas. inegular. y todo el mundo lo sabía. Veintinueve años antes. Briquet comenzaba su gran tratado «clínico y terapéutico» de la histeria. 1965. 1859. que prestar toda mi atención a esa clase de enfermas. como poco. Porque este terrible animal está ligado a todas las partes principales de su cuerpo. ha tenido en consideración la social delectación del hombre y la perpetuidad de la especie humana. o que tiene un parto difícil. la mujer pierde cualquier otro sentido y movimiento. ese síntoma era el síntoma de ser mujer. así de burdo. más espantosamente que jamás hicieran las Proétidas. Pues la Naturaleza les ha colocado dentro del cuerpo un animal en lugar secreto o intestino. Pues. y todo lo que se mueve por sí mismo se denomina animal. durante largo tiempo. voraginosos. véase. cuando creó a la mujer. De suerte que. al inventar a la mujer. insistiendo en la auténtica repulsión que le inspiraba «esa clase de enfermas». BAJO N INGUNA 1tiflca que el útero tiene la capacidad de desplazarse. y «auténticas similitudes de muerte»: Cuando hablo de la mujer. Ahora bien. pero también de masturbarse). tan mudable. ni vinculadas entre ellas. Y sus más mínimas sacudidas (sinónimo de moverse o de 11g-itarse. Esto significa que el estornudo coloca el útero en su lugar. de enfermedades que no parecían estar gobernadas por ninguna ley. no resultan menos 11medrentadoras que las lubricidades.. imprevisible. 19. Los hombres la siguen con la mirada. Platón oportunamente la denomina animal. ante todo. se confundan todos sus pensamientos. por ninguna regla. 1888. se exciten todos sus sentidos. el estornudo que le sigue resulta favorable» 1 . págs. amargamente cosquilleantes. si la Naturaleza no les hubiese regado la frente con algo de vergüenza. Y tras haberlo pensado cientos de veces. LA BESTIA NEGRA Lo que los hombres persiguieron en la histeria fue. en el que se lee: «En una mujer atacada de histeria. no tengo por menos que concluir que. puesto que representaba. si el movimiento propio es una señal cierta de toda cosa animada. tan variable. . cuyo tacto o frotación dolorosa (pues es éste un miembro muy nervioso y de sensaciones muy vivas) hace que se estremezca todo su cuerpo. las Mimallónidas o las Thyadas báquicas en el día de sus bacanales. pág. síncopes. y es justamente así. V. de corrugaciones. se interi01icen todos sus afectos. reconociendo en ella movimientos propios de sofocaciones. La palabra «histeria» aparece por primera vez en el aforismo trigésimo quinto de Hipócrates. en el fondo. un miedo enorme: pues era una aporía convertida en síntoma. la bestia negra de los médicos. en su verdadero lugar. en el límite: la matriz. Ustéra: lo que está completamente detrás. era lo que más repulsión me inspiraba. Ciertamente. pág. Pero me resigné y me puse manos a la obra3• La histeria fue. que a mi entender (y hablando con todo honor y respeto) la Naturaleza. como presa de lipotimia o sínco- a 95 . nitrosos. pág. Lo denomino animal. en francés. tan inconstante e imperfecto. de indignación. como lo escribe Freud 2 . Signiflca que esta especie de «miembro» propio de la mujer es un 11nimal. por Veith. OC. y en el cual se engendran a veces ciertos humores sucios. hablo de un sexo tan frágil. Lautréamont. como si fuera un mirlo'.94 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA das. siguiendo la doctrina tanto de los seguidores de la Academia como de los peripatéticos. si en el de los animales razonables o en el de las bestias brutas. acres. lancinantes. para todos. una especie de bestia negra. se apartó de ese buen juicio por el que ha creado y formado todas las cosas. de precipitaciones. 2 MIL FORMAS. más que la perfección del individuo femenino. sobre la que mi gusto por los estudios de las ciencias positivas sin embargo no me conducía. sig- 1 Cfr. como escribió Aristóteles. 136-137. fantasioso. 41. a causa de ellos. Freud. las verían como locas correr despavoridas. tan violentos que muy a menudo.

y a continuación.O INTRATABLE ¿Cuidar de una histérica? Devolver al animal-matriz a un lugar conveniente. 114. estupefacientes. o mejor aún del de las partes pudendas. lo que se ha querido decir con esa palabra. que ya no creía en la histeria uterina. pues la repitió en tres ocasiones. metralgia. 14. 300. ataques nerviosos. sino además que. Briquet. sobre todo. melancolía de las vírgenes y de las viudas. pág. apoplejía o incluso auténtica apariencia de muerte5. 42. le indignaba sobremanera: una obra nacida de la imaginación más depravada. y. Acababa de hacer aparición una novela que. hacia abajo). histe1i cismo. 1876. positivamente. OC. estrangulamiento uterino. incluso en ese siglo en el que todo. él rehusó dárselo. tal como testimonia. azorado por un enorme pudor. metro-nervia. desnombrada y renombrada unas diez mil veces (Janet. gritar con fuerza a los oídos de la paciente. hacia abajo). arremetía contra los libros. histeria. y no sigo. nos enseña que «la matriz. Cfr. 1846. su parte más vergonzante. Pero lo que quiere decir Histeria. a fin de que no sólo se despierte. BAJO NINGUNA La bestia negra fue. pág. encefalia espasmódica. 6 9 'º 11 Paré. la ilustre figura de Rougon. 8 Zola.rria. Un breve extracto de su catálogo: Entre los franceses. Dubois. (. Histeria será un término que no ha dejado casi nunca de identificar lo femenino como culpabilidad. a la inversa: «mantener el cuello del útero abierto por medio de un resorte». vapores uterinos. cuernos. pág. realizó una intensa investigación. 1837. y arrastraba al lector en los excesos de una mujer histérica. habrá sido decretado como enunciable. epilepsia uterina. pasión histérica. 1893. pues bien. asfalto. vapores. trapos viejos. practicar suaves fumigaciones en la vagina (atracción. por More! y Quetel. coreografía de la lubricidad. a menudo se ha visto acallado. mal de los nervios.7. Todo puede decirse. tan usada y a menudo tan desdeñada. 1979. Y no es más que un ejemplo. itodo ello quemado! Todo esto «hace descender» (repulsión. al igual que todo el mundo. pólvora de caií. a 97 . Incluso llegó a pensar que debía experimentar con el arsénico como medica- 5 Rabelais. uñas. y «que alguien le tire del pelo de las sienes y del cogote. es decir. Ambroise Paré. de instinto natural y peculiar facultad. con la ayuda de un instrumento fabricado expresamente para ello. hallaba sin embargo «penoso renunciar» a esa palabra tan aristotélica) 6 . ova1ialgia. por su parte. secreto y desbordamiento. aceites de azufre y de petróleo. 7 Landouzy. espasmo histérico. sea retirado y devuelto abajo por revulsión» 'º· Sutil mecánica. por ejemplo. etc.ón. asma de las mujeres. págs. neurosis méb. epilepsia. PARTE VERGONZANTE La histeria habrá sido nombrada. cit. deducción terapéutica: hacer que la mujer respire los peores olores. La palabra «histeria» pareció agradarle. espasmos. Cfr. el vapor que sube a lo alto y provoca la sofocación. también Briquet. Cuando Clorinde le preguntó por su significado. Janet. durante la operación (para que no llegue a desvanecerse). 43. sólo que siempre hay una manera para decirlo8. en lo más profundo.ica. 13-14. revulsivos 11 . antiflojísticos. Paracelso denominaba la hislcria chorea lasciva: danza. ama. pág. págs. 445-446. 1859. MIL FORMAS.96 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA pes. además de esto. 605-717. que aparentaba preocupación por la veracidad absoluta. la bestia negra era una mala jugada del deseo femenino. plumas de becada. huye de las cosas fétidas y se complace en las cosas odoríferas»9 . En el siglo XIX. neurosis uterina. p elos de hombre y de macho cabrío. histeralgia. sofocación uterina. contemporáneo de Charcot: Rougon. al mismo tiempo. por poner un ejemplo. Ídem. pág. prosiguió. págs. debido al dolor excitado en las partes bajas. uterocefalia. Excitantes. sofocación de la matriz --quejorden denominaba: «sofocación de la madre»-.

con estatutos temporales y antitéticos. se agita en todos los sentidos: espasmos. Boissier de Sauvages. 1895.. es decir. 632. 1859.. OC. y cuya eficacia sería más bien la de la propia paradoja que la encierra. III. No luvo. desde este punto de vista. 455. disfrazada de adagio: «In therapeia maxime claudicamus»13 . quizá. ¿Acaso. 1837. esta vez auténtico: «Sublata causa. siempre en acción. la «visceral». la «febril». como explica Charcot. pues. «se nos ofrecen como una esfinge que desafía la anatomía más penetrante» 17• Parece como si la histeria no sólo fuera capaz de escapar a las reglas del método anatómicoclínico. es decir. rn Charcot y Pitres. la «clorótica>>. por Veith. la histeria forma parte del dominio de las neurosis.98 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA MIL FORMAS. 1965. una enfermedad debe definirse por su sede. en cuanto a ello. no sólo en configurar la enfermedad. sino toda enfermedad? distribución de los síntomas. como la epilepsia y la corea o baile de San Vito. 27. en el siglo XIX. la especificidad de la histeria se basaba en su «temperamento biliosomelancólico». Dubois. Espíritus sobreexcitados. como causante de errores 18 • Causante de errores. en localiza. MALuM SINE MATERIA El problema es que jamás se pudo encontrar el lugar donde residía realmente la causa de la histeria. pero ¿de cuál? ¿se resolvería. clasificando la histeria en distintos rangos? ¿La «venenosa>>. Pero la inteligibilidad médica no renunció ni a la «causa» ni a su «sede». pág. Las autopsias de histéricas que han sucumbido bien por ataques de espasmos o por anorexia. pág. de la contradicción. sino de quasi-causas. Y es que la histeria supone.>>? 15• ¿y después? Todos los esfuerzos de la anatomía patológica se concentraron. Y aun jamás se pudo hallar el lugar donde residía propiamente la histeria. limpiando la causa? ¿Acaso Briquet no cita también su adagio. a partir de entonces. 17 0 99 . de localizaciones múltiples. El propio Charcot admitía que la histeria y las enfermedades cercanas a ella. págs. un golpe paradójico de monumentales dimensiones asestado a la inteligibilidad médica. menos un síntoma que una lesión. 154-155. pág. Un mal que no es de «causa». en realidad. cuyo objetivo es suprimir no solamente toda la enfermedad. Pero. Me pregunto por qué entonces los médicos de la histeria se convirtieron. 166-168. págs. tollitur effectus»? 14 • ¿y la cura no es acaso el medio ideal para practicar la ablación de las causas mórbidas? ¿No es el verdadero relevador de la panacea. sino también. 16 Gilles de la Tourette. miedo de enfrentarse a las paradojas. pág.. 15. nada palpable.«irregulares». De este modo. de quasz~causas diseminadas. abría su capítulo «terapéutico» con esta máxima. la 12 13 11 ' 15 Ídem. sino que también. por desgracia. arrebatos recíprocos. en una palabra 16. nada orgánico. no han revelado. aparte de las lesiones propias de las enfermedades añadidas a ella. 706. Pero el tratado de Dubois. la «libidinosa. sino de recorridos.r la esencia del mal: la señal misma de la enfermedad considerándola. sí. Tampoco cabe duda de que estaba acompañada de vapores. a fuerza de fracasos farmacéuticos y quirúrgicos. cit. sin embargo. BAJO NINGUNA ción ideal para la histeria 12. aderezada de cualquier disfunción en la matriz. la histeria habría sido incurable? La teoría es. y la «mujer nerviosa>> explota. o bien por afecciones sobrevenidas. pág. esto es. es decir. No cabe duda de que conllevaba convulsiones. 1898. de las enfermedades sine materia o al menos cuya «materia» está aún por descubrir. en terapeutas de la puesta en observación . y principalmente. y de la denominada «doctrina de las localizaciones». Briquet. la «menorrágiCa>>. Cfr. la génesis en acción. Charcot.. en subsumir esa configuración. Un mal que no es de «sede». En las próximas páginas se esbozará el movimiento histórico de esta búsqueda y de este rechazo furiosos. mucho más simple: ¿no se extirparía la histeria extirpando. en la práctica. movimientos denominados --con cierto pudor. no hace más que intervenir «peligrosamente». en esencia.

Briquet. bien lejanas o bien próximas. 348. la sífilis). las «israelitas» . la «clorosis». si bien la «disposición» histérica no es propiamente «genital». el «tabaco». Hasta que llegó Charcot. 1859. 189 1-1895. 24 . ciertas «razas». a menudo renace la sensación de sofoco y ascenso de una bola hacia la garganta»21 .. y si se les levanta el útero con el dedo. pero constituyendo todavía un gran cajón de sastre etiológico: las «impresiones morales». indemnes de lesiones concomitantes: histeralgia u ovaralgia. Diseminación de la causalidad. las «intoxicaciones». pág. el «onanismo». Cajón de sastre caótico y fantástico de causas. las «hemorragias». ardor en el cuello uterino. las «prácticas intempestivas de hipnotización». la «imitación». bien predispuestas o bien determinantes. suelen presentar flores (pérdidas. bien imaginarias o bien . úl. Starobinski. per o intercurrentes. pero no habrá resultado suficientemente satisfactoria. los «miedos». Ídem. I. ciertas «profesiones». pág. iAcritud en los órganos! A continuación se quedaron atrapados en demasiadas o demasiado sutiles distinciones sobre las causas. BAJO NINGUNA LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA PARADOJAS DE LA CAUSA Si ustedes admiten por un instante que el útero no es un animal. I. el «alcanfor». círculo vicioso.em. 164-165. 37-127. los «excesos venéreos». flujos) de color blanco. la «sífilis» (por supuesto. según la tradición galenista) ofrecía algo así como una «superficie de contacto» entre cuerpo y alma 19 .. la «fiebre tifoidea>>. los «temblores de tierra» y el «rayo». después comprendió que poco o nada tenía que añadir al respecto. con una clara primacía otorgada a la herencia.. I. 576. también fue necesario intercalar el concepto de irritación: «La facultad de los tejidos para moverse por contacto con un cuerpo extraño» 20 . 51. algo que se mueve por sí mismo. «lo maravilloso». Y es que las histéricas son al tiempo una paradoja clínica.. 19 2 Cfr. pág. harán bien entonces en echarle la culpa a otra cosa. las «prácticas religiosas exageradas». Pero no fue así. se buscaba en el útero o en los ovarios y no se hallaba nada. «las mujeres histéricas se sienten. una y otra vez. el «reumatismo articular». Cfr. Guinon. la «escarlatina>>. 1891. pág. la «neumonía>>. a 101 . aquejadas de los síntomas más graves y aún indemnes. en primer lugar. Pero fa qué? ¿Acaso la histeria no sería un tipo de locura? En ese caso. tal como yo los llamaría para abreviar (los más refinados fueron los teóricos de la relación entre la cabeza y el sexo de la mujer: en el que el cerebro desempeñaba el papel de un repetidor o «distribuidor» 24 Gilles de la Tourelte... Cfr. ll.. passim º Broussais. la «gripe». bien específicas o bien con.100 a MIL FORMAS. Pit:res. vapores o delirios. tan vano como encarnizado: el de los exploradores de úteros contra los inquisidores de encéfalos. pero también la «continencia». págs. el «agotamiento».. los «traumatismos» o «shocks nerviosos». 1889. Las causas se vuelven a organizar en «agentes provocadores» y «factores de predisposición». atormentadas por una sensación de calor y de acritud en los órganos sexuales. págs. bien físicas o bien psíquicas o morales. págs. Luego Briquet admitió el carácter confuso en que había caído este cajón de sastre de la causalidad22 . la «diabetes». así de simple23 • Feminidad: cajón de sastre causal. 13-46. se buscaba en el cráneo y tampoco se encontraba nada. reglas irregulares. quizá. no por ello deja de ser el efecto de un «modo especial de sensibilidad»: la sensibilidad femenina. págs. 1980. de la propia temporalidad histérica? P ARADOJAS DE L FOCO Si por lo menos alguien hubiera encontrado algo en alguna parte . 1828. passim. Las paradojas del foco de la histeria: este aspecto encierra toda la historia de la histeria. 1961. de esta manera. alegando sin embargo que. Es la historia de un gran debate. Foucault. 3. esto es. 243-250. las «epidemias». específico y como estratégico. drastorno en las sensaciones o trastorno del alma? ¿Humor? ¿Enfermedad de la pasión?Tal vez: la pasión (una de las seis cosas «no naturales». 21 2'l 23 Ídem. el «paludismo». Círculo vicioso: pero facaso no es el mismo.

la histeria se mantuvo como algo exclusivo de las mujeres. a 103 . la pura espiritualidad del alma y su inmortalidad) 29 . en enigmática y violenta espacialidad.•• Nota bene. pese a haber sido puesta en duda como cuestión uterina. 348-359. (¿«Neurosis del aparato reproductor de la mujer»? ¿Q neurosis de un inmenso aparato discursivo que generó a «la mujer» como imagen específica. facaso Voisin no había «verificado». tuvieron una vida larga y duradera. pág. págs.de que el aparato genital es a menudo la causa y siempre la sede de la histeria» 25 . para cumplir su misión providencial. pág. tan viejas como el mundo. 6 2 Briquet. un grado muy superior al del hombre» 3º. era por culpa del útero o si no de alguna oscuridad central situada en la parte posterior de la cabeza. 1859. Sí. 2. provenientes del exterior o de la intimidad de los órganos. «es imposible ofrecer una definición nosológica precisa de la histeria. Por otro lado. Cfr. 3. BAJO NINGUNA LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA visceral). la histeria no es tan sólo un suceso sentimental: los afectos se convierten en ella en catástrofes corporales. págs. Cuando la causa se les escapaba. cuyos fenómenos aparentes consisten principalmente en la perturbación de los actos vitales que sirven a la manifestación de las sensaciones afectivas y de las pasiones» 26 . replicó Briquet años más tarde. detrás de los rasgos faciales) y agentes consolidantes en el fondo del sexo. en los que bebían la ignorancia y el desasosiego de los médicos. la histeria fue prodigio y drama de las profundidades. que es el otro del rostro y. en 1846. 1816. Pero la histeria persistió en desafiar cualquier concepto de foco. Sin embargo.) Podemos considerar la histeria como el producto del sufrimiento de la porción encefálica destinada a recibir las impresiones afectivas y las sensaciones27 . y Briquet consiguió el golpe maestro de hacer de ella a la vez una enfermedad femenina y una enfermedad desexualizada: una enfermedad sentimental31. y no había visto nada en las cavidades pélvicas. es decir. habría que repetir: «La mujer. no había «abierto». 230. 1859. págs. una libertad de manifestaciones absolutamente intratables. a Baglivi y tantos otros). se buscaban por tanto agentes iniciadores en la cabeza (masa gris. pues esta neurosis no presenta ni lesiones conocidas ni síntomas constantes o patognómicos»32 . VII. P ARADQJA DE LA EVIDENCIA ESPECTACULAR Por tanto. «se convencerán ustedes -decía con tono imperativo el autoi¡-'-. una invisibilidad y una inestabilidad. acullá las oscuras evoluciones de la «nerviosidad». ídem. pág. la acción de las causas que. Ídem. XIII. Pero las evoluciones inherentes al pensamiento médico se iban oscureciendo por el camino. (Lo cual no le impidió afirmar. pág. es porque ambos eran crisoles de fantasmas. Su extrema visibilidad mantenía un secreto a su respecto. I. a algunas histéricas.. infinitamente organizada en circunvoluciones. debe presentar cierta susceptibilidad en 25 Landouzy. y había creído ver un foco de la locura histérica en cierta materia gris?28 . Voisin. pág. una imprevisibilidad irreductible. allá una dinámica de los vapores y de las simpatías. Si se ha apelado al útero y al encéfalo. 28 Cfr. Las «teorías uterinas». por lo demás. 600. La 30 31 32 Briquet. cualquier noción de monomanía (locura local). «para mí la histeria es una neurosis del encéfalo.. Pitres. 600-60 l. 7 2 Ídem. 1891. aquí una porosidad integral del cuerpo. Cfr. 1846. compatible de la histeria?) No. pág. (. producen el placer o el dolor tanto fisicos como psíquicos. 2 'J Ídem. connivente con él. Landouzy. La histeria obligaba a pensar en paradojas. por ello. Heraldo de la tradición número dos (que se remontaba a Sydenham. Briquet sostenía que la histeria era una enfermedad de la impresión. 1826. de la impresionabilidad: Existe en el eje encéfalo-raquídeo una división del sistema nervioso consagrada a recibir las impresiones afectivas.102 a MIL FORMAS. aún definía la histeria como «neurosis del aparato reproductor de la mujer». 211 -213. LouyerVillermay. tal como él decía. passim.

en su mismo punto crucial: una visibilidad sintomática (su «presentación») puede no ser más que representación. aquel a quien se le escapan las leyes que rigen el mundo. de género femenino: quizá. por el contrario. tal como se decía en el siglo XIX (ataxia: desorden.. y nada se opone a que pueda morir. pág. S OSPECHAS: EL SÍNTOMA COMO MENTIRA ¿La histeria seria entonces muestra de una fuerza verdaderamente abismal y secreta. Cuando hablo de parada. El cuerpo de las histéricas injuria a Cuvier. . mascarada de un síntoma orgánico «verdadero». y «acusa». cte.. entonces. máscara o fictum. una traición convertida en cuerpo y síntoma. etc. 1859. influencias. crisis agudas. 11. según una temporalidad siempre asombrosa. síntoma. si los mismos cuerpos se ponen a mentir? Todo el mundo miente. la verdad en la punta de la nariz o en el rubor de las mejillas.. 1889. Regreso de los síntomas sobre la oscuridad de las lesiones. 490-604. ferm entadas y ácidas. Charcot nos dirá. la histérica se cura por sí sola. del médico de penetrar más profundamente. deserción de puesto o de rango). siempre inviolada pese a siglos y siglos de pertinaces investigaciones? ¿Q deberiamos mejor hablar de una farsa? ¿De un mero fenómeno superficial? ¿Cómo? ¿Acaso el síntoma histérico no seria más que una mentira (. la terminación de la palabra mentira {mensonge) es idéntica a la palabra sueño (songe). abatidas y risueñas. El cuerpo de las histéricas llega incluso a ofrecer el espectáculo absoluto de todas las enfermedades a un mismo tiempo.. del T) 0 105 . siempre suspendido. a veces. La ataxia histérica. 3. iUna mentira! Parece coherente pensar que el loco sea aquel que ha perdido el sentido de su verdad. sus funciones se ralentizan hasta el punto de que. «propagaciones». Una histérica puede padecer espontáneamente «estigmas». esta parada es el deseo. (N. sin embargo: desconffon. Y siempre sin una sola lesión. págs. pero ser falso al mismo tiempo: seudohemiplejia. IPS. 208. Regreso palpable de la luz sobre la oscuridad de las evoluciones cuya evidencia es el síntoma. y además resiste durante años cualquier tentativa de tratamiento.. pero por lo general el cuerpo de cualquiera revela. sino a estasis. confusión. Y esta suspensión dio nombre a un tiempo lógico (una categoría del mismo orden de un with-out repetido) . Y. etcétera. un día cualquiera. paradojas de todos los géneros: las histéricas están. contradictoriamente. hasta el siglo xvn. dialéctica del deseo.)?36 1a pa1ab ra sueno. finalmente.. pág. en efecto (y siempre hasta el exceso) calientes y frías. una gangrena cutánea. húmedas y secas. Ésta es la paradoja de la evidencia espectacu3 " 34 35 Ídem.. El cuerpo de las histéricas vive. Richer. hasta que luego. mirada. un «sosias» de afección orgáni36 En francés. 35 . tal como la histeria parece fomentarla. pág. Regreso de la evidencia entendido como regreso de las llamas. dicen los etimólogos. por ejemplo. ¿Cómo es posible. III. Briquet. BAJO NINGUNA única posible seria una «definición clínica de la histeria basada en los caracteres comunes a los accidentes de esta neurosis»33. sin que nadie sepa por qué. suspensión. sincopadas y plenas de vida. 1Pero que una mujer obligue a mentir a su propio cuerpo! ¿Cómo puede la medicina seguir ejerciendo con honestidad. con una extraordinaria profusión. lar: la histeria ofrece todos los síntomas. palabra que fue. quiero decir a la completa sumisión del órgano a la función: «La histérica parece siempre estar fuera de toda regla: tan pronto sus órganos actúan con exageración como. Un síntoma puede manifestarse. parecen suprimidas»34. etcétera. grito. significa la conflagración espectacular de todas las paradojas en un solo gesto. compuesta de intermisiones. debido a la influencia de . inertes y convulsas. 1. no me refiero a estación. poco le importa. e incluso las leyes de su propia esencia. . Es una hoguera de paradojas. más allá de toda intencionalidad planeada por el sujeto? Pero ¿en qué medida la fiebre puede ser mentira? Y he aquí de nuevo la paradoja de la evidencia especLacular. risa.104 0 LA INVENCIÓN DE LA HIST ERIA MIL FORMAS. Cfr. pero estos síntomas no obedecen a nada (no poseen ninguna base orgánica). ligeras y pesadas. La histeria obligará a la medicina a pararse ante su evidencia. estáticas y vibrantes.. seudohipertrofia. era una seudo-gangrena.

Freud. Era nece- sario rechaza. pág. Cfr. a no ser su profundo deseo de que la histeria existiera. Freud decía que el rasgo más sorprendente de la histeria es que está regida por pensamientos «eficientes aunque inconscientes» 39 . de aquello): pregunta crucial tratándose de la histeria. pág. 1888-1889. 121-122. 1901-1905. 17-19. 177 (la cursiva. el Maestro replicó: «Su teoría es acertada. 178-179. Charcot era testigo de ello un día tras otro en su servicio de la Salpétriere. pues éste era su nombre. por ejemplo: «En resumen. y que es la eficiencia misma de una «reproducción dramática>>: artificialidad. IX. un sosias de la muerte «verdadera»? «Eso NO IMPIDE su EXISTENCIA» Una anécdota célebre: cierto día un joven estudiante hizo una puntillosa objeción a Charcot sobre la relación entre la hemianestesia y la hemianopsia en la histeria. Charcot casi mantuvo su palabra: dio una forma. un cuadro. o hysteria majar. ¿habrá sido también un sosias. el ser de la enfermedad. tarea que Landouzy había emprendido antes que él41• Sostuvo que las epilépticas presentaban «accesos» y las histéricas.ndouzy. pues enuncia justamente la paradoja de la evidencia. o alguna del mismo género.r cualquier paradoja y cualquier fictum (es decir. 40 Charcot. 1892-1894. 1887-1888. guardarlos en lo más recóndito de su pensamiento. tradujo las Lecciones de los martes de Charcot. Cfr. pero eso no impide su existencia». Freud. 1892-1894. pág. etc. «que tendremos que saber desenmascarar» 37 • Y su muerte. por una parte. e incluso actúa. Freud jamás dejó de formularse esta pregunta (la existencia de esto. incluso de hacer desaparecer. Esta combinatoria. Freud. 139. págs. relató la anécdota y añadió esta anotación: «Si tan sólo supiéramos qué es lo que existe» 38 . I. 236-238. ) generalizada a continuación a todo el miembro (.. donde lo que la histeria ofrece a la mirada. 522. 1887-1888. que «determinar como hecho» como se dice en las llamadas ciencias exactas. «Esto no es una novela: la histeria tiene sus propias leyes. OC. no separó lo consumado y lo ofrecido a la mirada. págs. Sorprendentemente. Cfr. pág. (. la histero-epilepsia. es aquello que precisamente ella no puede cumplir. 179 (la cursiva es mía). Charcot. La.. Quería forjar el concepto de una histeria que no mintiese nunca. BAJO NINGUNA LA INVENCIÓN D E LA HISTEIUA ca. Freud. EXTIRPAR UNA FORMA.. 1892-1893. obtenida mediante un diagnóstico siempre complicado -como. de todo aquello que pertenece propiamente a tal afección en tal síntoma complejo. 86. 41 Charcot. a la histeria. pág. 15.. lll. 142 (nota critica de la histero-epilepsia. Y afirmo que tendrá incluso «la regularidad de un mecanismo» 4º. aquí se trata de una neuritis-ciática provocada por el empleo de la máquina de coser. pág. como malevolencias: vigilantes maléficos). Sobre todo había que postular. Después forjó. la pregunta existencial.). 277. pág. 39 Freud. de una histeria mayor.) . Charcot no planteó el problema en estos términos: requirió la presencia de lo descriptible. demandaba ella misma una especie de compromiso teórico en lo relativo a la dialéctica de las formas nosológicas: Charcot sostenía. Años más tarde. pág. ) y complicada con histeria>>--43 . en presencia de una histérica. después de todo. su célebre frase apenas cuenta nada. Y. 41 7 Charcot. Comenzó dando un paso decisivo: formuló con diagnósticos la diferenciación entre histeria y epilepsia. su propio concepto nosológico. págs. Esta frase se grabó con fuego en la mente del estudiante. es rrúa. como todos los grandes médicos.» Y por supuesto que se someterá a ellas. paradoja del deseo en la representación. Freud. para la cual tuvo que poner en pie toda una combinatoria de «crisis mixtas» y de «crisis separadas» 42. 42 Cfr. págs. 43 Charcot. decretó que la epilepsia era más «auténtica>> (porque era más «grave») que la histeria. :J 38 0 107 . 1912. AL MENOS Para ello era preciso que tampoco se plantease. aun a riesgo de ensombrecer.106 0 MIL FORMAS. ante sus f!ios. ¿Quién es el ser que está frente a mí?. e incluso su modelo figurativo: la histeria imita a la epilepsia. 1846. la «doctrina de la fijeza de las especies mórbidas» 4 4. «ataques»: comparó la gravedad recíproca de los síntomas. fue un perfecto clínico. 1925.

Ahora bien. «fugaz. pese al «sine materia». su determinismo. 46 Charcot. passim. siempre susceptible de desaparecer»'17 • ¿El mero efecto de un rasgo? En absoluto. Un día comprendió que en París se había convertido en un neurasténico 51 (en esta época. I. justamente. en toda esta historia. era extranjero. 1887-1888. del 13 de octubre de 1885 al 28 de febrero de 1886. Haberberg. p ágs. muerta de «atrofia cerebral» y de «epilepsia parcial». 362. 1888-1889. repartiendo su tiempo enlre visitas al Louvre (para contemplar la liénus de Milo. III. diría yo. rasto y muy pobre. 1897. 48 Charcot. en mi opinión. Emprendió un viaje de diecinueve semanas a París. 191. Por lo tanto. de una fusión íntima. 51 0 109 . Freud. derrotista. Una invención. la histeria viene a «complicar» la epilepsia. del paso discreto de un joven estudiante triste? Estaba soltero.>> 45 • Lo más perentorio era aislar la histeria. quiero decir. 52 Freud. al teatro (para ver a Sarah Bemhardt) y a la Salpétriere (para observar a las locas aquejadas de histeria). págs. decía. pág.. 252. El índice de ese carácter «fuera de sí». Freud realizó la autopsia. no del centro. la histeria posee sus propias leyes. Charcot. Su lesión anatómica aún escapa a nuestros medios de investigación. Prefacio a Athanassio.. «fundirse» imperativamente con ella46 . 212-213. como lo llamaba. puesto que tiende. Así. Constantemente le devoraban absurdos remordimientos: se consideraba perezoso. 22-27 y lám. a contaminar (y no sólo a imitar) todos los repertorios nosológicos: de esta manera. Sofüer. pero no debe. nunca le abandonaba la idea de que era un torpe. 151. '" Charcot. queda perfectamente marcado en la persistencia en todo ello del ideal anatomoclínico. Charcot fomentó el concepto de la lesión histérica: lesión de la corteza.108 0 MIL FORMAS. de las contorsiones. pág. II. 47 Charcot. la neurastenia se concebía como una verdadera enfermedad degenerativa: se la consideraba incurable) . 1873-1939. 49 Cfr. Asistió a las lecciones de los martes. explicitó la histeria en el sentido en que anticipó un concepto por cálculo y táctica de vistas previas: lo opuesto a un «discernimiento virgen». y. 113. 1886a. por otra. págs. pero se manifiesta de modo innegable ante el observador atento . 1887-1888. Diciendo esto. 1890.. lábil. Como si todo lo anterior no fuera más que un compromiso y expectativa de un a pesar de todo «materia» de la histeria: Es importante que lo sepamos. 214. fisiológica y no anatómica. BAJO NINGUNA LA INVENCIÓN DE LA HIST EIUA y. 5. Cfr. Por eso se prefirió ofrecerle el cuerpo deJoséphine Delet. 195-197. y de otras cosas aún peores. y retratada antes de producirse su deceso por Régnard para la Iconographie photographique 53 [32]. Hacía mucho tiempo que soñaba con viajar a París. de una yuxtaposición en la cual cada uno de sus componentes conserva su autonomía.. 1979. fue testigo de las obscenidades. 53 IPS. pág. la Gioconda). 1892-1893. Pero lo que realmente le había atraído a París era «la eminencia de Charcot»52• Había conseguido en Viena unas hermosas capas coloreadas de cerebros y quería mostrárselas al «patrón». Ídem. 183-185. Charcot abría la senda a todo el espacio de inteligibilidad propio de la neurología. 220. passim. sentaba las bases de la moderna psicofisiología49 . productos variables e inestables de una m ezcla. dice Charcot.. pág. Cometía «lapsus»5º. desde el punto de vista de la anatomía y de la fisiología patológicas. reconocía la existencia de «complejos nosológicos» tales que «no representan en realidad formas híbridas. incapaz. de esta explicación teórica de la histeria. so Cfr. En aquella época. «lesión dinámica>>. P/\SO DE UNA SILUETA ¿Podría olvidarme. en la Salpétriere eran las locas las que ocupaban todo el primer plano. Aislar la histeria significaba también aislarla en la teoría. También le hubiese gustado llevarle prestados algunos cerebros infantiles para examinarlos de cerca. sino más bien el resultado de una asociación. incluso se resignaba a sus perpetuas migrañas. 3 (la cursiva es mía) . pág. pág. exactamente del mismo modo que una afección nerviosa con lesión material. de los chillidos histéricos. 48 .

. No cesaba de vacilar sobre su decisión de abandonar o no París. añadió notas) 59 . que es uno de los médicos más grandes y cuya razón raya en la genialidad. Ídem. y frecuentó. Y. Pidió a su prometida que bordase dos o tres «paneles votivos» en honor de Charcot57 • Más tarde.. las recepciones mundanas del bulevar Saint-Germaine. 1390.') ~ -. Régnard. lconographie. 253..Jones. 61• Y por último reabrió el espacio que Charcot había tardado lantos años en llenar. al que sometió a análisis químico para asegurarse de que no contenía arsénico. luego compuso una hermosa necrológica en su honor. traicionándolo ya por entonces (modificó los títulos. I. 1873-1939. 1892. Fotografía de <joséphine Delet. Cierto. en todos sus estados. Retrato fotográfico de Charcot. feliz e infelizmente... Pero había sido necesario que Freud asistiera al gran teatro de la histeria. 1973._. Esto. entre 1875 y 1880.__. _ Escribió lo siguiente: «Charcot. 61 Cfr. Cfr. 206.{ :J~9i. /. en la Salpetriere. Ibídem. Imaginó que Charcot le besaba en la frente 55 . 60 Cfr. 114-129. lll. Decía que al lado de Charcot se sentía plenamente feliz. 1900... BAJO NING UNA ! i ' [1! ~ •• 11 dtr . 1893... pág. Charcot lo invitó a su casa en tres ocasiones. la histeria volvió a hacer temblar las bases epistémicas de la neuropatología62 .". Nassif. cuya autopsia fue realizada por Freud en la Salpétriere en 1886. 1968. 20 l. Jean-Martin. 54 55 56 57 Freud. 33. Nassif. 75. passim. 197. 151. ¿de qué? Es lo que me pregunto. Pontalis. 161.. puso a su hijo el nombre de pila de Charcot. La respuesta: de cuerpos de mujeres. 1977. 59 a 111 .. 1973. passim. RASGOS DE Ml!. Charcot había forzado a la histeria a depender del dominio neuropatológico. «la histeria entre el género masculino no es tan escasa como pueda pensarse»63 y las «policlínicas» de Charcot estaban llenas de hombres histéricos. el «descubrimiento»64 de la histeria masculina. Freud.. Freud.» en 1878.. Pero lo cierto es que la Iconographie photographique de la Salpetriere. gracias a la importancia de la escucha en Freud. pág.110 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA MIL I' ORMAS. pág.l~J:ó--. 1953. pág. dijo. aquello no iba tan bien. a continuación comenzó incluso a criticar las concepciones de Charcot60 . antes de entregarse a la escucha e inventar el psicoanálisis. Miller. regalado a Freud con una dedicatoria en 1886.... 1886b.. págs.. constituyó incluso el gran «valor de Charcot» . 63 Charcot. pág. 1892-1894. Pero tan sólo consiguió de él que le regalase un retrato fotográfico dedicado (33]. pág. Freud. pág. puesto que estaba amarillo 58 . pág. Cfr. Sospechaba incluso del cobertor de su cama..JERES Pero llenarse los ojos. Regresó a Viena cocainómano y deprimido. pág. está sencillamente echando por tierra mis concepciones y mis propósitos»54. 21. .. Había sido necesario asistir al espectáculo y su dolor... no nos ofrece ni un solo retrato 58 Ídem.. «tomé un poco de cocaína para desatar la lengua» 56. Freud. 64 Debove. tomo II. 78. págs. Chertok y Saussure. había sido necesario llenarse los ojos por completo.. sin embargo. 1969. passim.. OC. 15-17. Después tradujo a Charcot. pág. 62 Cfr.f~ µ. 0 l ___ - 32. como el célebre caso del llamado Pin .

a boca e introduce su mano como para sacar algo.)No tengo tiempo .... en resumen.. revelan rasgos de mujeres. el de franquear los muros de la Salpetriere y encontrarse en la calle . ante todo.ª serie.... ( .. Se trata sin duda de una táctica de diferencia entre sexos. Foucault. como lugar invertido. se acabó ( ..) 1I'erdón! 1I'erdóneme. como se lee aún en los diccionarios en 188967.» (IPS.. Gilles de la Tourette... como enfermos. Por otra parte.ado! ( ... pág. 146-164) . ( .6 67 68 6'J Cfr. 3 (nota de Bourneville). El encanto de y hacia Augustine Augustine decía: «¿ ~ué entiende usted por medicina? (.. lo que se escribe. por ejemplo...as piernas! (.. pero tú ya habías caído antes.. 1976. ) No voy a descru. 1859. Eso no significa nada. 4.. Que sea elevada al nivel de un «temperamento» no cambia nada. bien al contrario: la histeria en tanto que «temperamento femenino convertido en neurosis». láms. persiste y se vuelve a fabricar incluso en el siglo x1x..112 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA masculino... (bis) . ) Las palabras se /.::pr las piernas.abra.) iNo quiero sentirle a mi /.. todo esto son juegos (de a.) En una pa/... l. 1772. Habrá que tener presente.. del burdel (. permanece ( . 331. pág. Y. OC.. 956.. hubo que esperar a 1888 para poder contemplar los rasgos fotográficos de un hombre histérico 66 . Charcot. ) iNo voy a descru. ) iSácate la serpiente que tienes en el pantalón! ( .. si no institucionalizada.passim Diderot. ( .::pr /.. Il.::pr) que no valen una .. Aun así. más que a partir del 21 de junio de 1881. resulta curioso comprobar que la palabra vedette sólo se expresa en femenino.. que estas imágenes de la Iconographie photographique de la Salpetriere. la histerización instituida. 1-II. yo digo que no.. Diderot decía que «cuando se escribe sobre las mujeres.. 137-139.. DESM. Wajeman. (. 1976. ) ¿ya no quieres? 1Más' ( .) «Te confio secretos ( . pág. . » (Ella abre /. porque entre la histérica y la prostituta tan sólo hay un paso. Briquet. XV. pág. el asilo se redefine. antes que nada. no. señor! Déjeme. Pero ¿dónde mojaba su pluma Bourneville? ¿y Régnard su plancha fotográfica? . ) iEs imposible! ( . págs. Cfr.) Es imposible (.a lengua . 201-204.. ) Ya puedes decir que sí.) Tú querias que cayese antes que tú. por tanto. Es más..) 1'Bicho! 1I'atán! iGranuja! ( . no lo conseguirá! ( . VIL Cfr. medicalizado. permite circunscribir aún mejor las sexualidades nómadas de los «afeminados» de todos los géneros. Los hombres no comenzaron a entrar en la Salpetriere. del cuerpo femenino. es preciso mojar la pluma en el arco iris y lanzar en cada línea escrita el polvo de las alas de una mariposa» 69 . págs. todos los procedimientos de la invención generalizada de una sexualidad de la época68 entienden aún la histeria como un haber de la feminidad. ) creo que me estás tirando de /. ). ) Escucha. ) iSocorro! (. fecha de apertura de la denominada «consulta externa»65.. Cfr.) iOh! 1Me ha hecho daño .as lleva el viento.. ( . ¿cómo se prende el alfiler en las alas de la mariposa? 65 c. 1888. 11.

187-199 y láms. pág. 11. Aquí. págs. Richer.. Busto inmóvil. Ante ustedes tienen a Augustine. vean cómo Augustine no se muestra completamente de frente . págs. su sonrisa esbozada. 115 («Photographies»). Por otra parte. formulada la pregunta. ¿habrá curado el mal que lanzaba su mirada?1. ¿estará a punto de quedar satisfecha? Pues aquí la tienen. XIII-XVIII. por obra y gracia de la Fotografía. Su curiosidad sacn1ega y «de portera». 123-186 y láms. Pero este ligero sesgo de su <faire-visage» (de este modo s. como escribe Baudelaire. OC. Cfr. iverdad? E incluso hacerlo sin que el sujeto se dé cuenta. Pero fíjense bien: la perfección del gesto fotográfico habría sido sin duda la de sorprender «al sujeto». Pero éste no es el caso. La dama que ven aquí.passim 1 2 . a Augustine. 1881-1885. IPS. mirada de soslayo. señores míos 2 . Cierto que tan sólo es un detalle. Cuer- po posando. de momento. En este caso. Su caso favorito. III. «nuestro sujeto» posa. XIV-XXX. Y observen (34] .U ASJ-ROSTRO Al echar un vistazo a la imagen de la derecha. ¿Qué mal? Pero dejemos.e llama en Cfr.o CAPÍTULO 5 Auras Q_. vean el retrato de su denominado «estado normal» y «actual». IPS. Más bien una pregunta. Mallarmé. se me ocurre una cuña.. tal como es. rigidez en los brazos.

decidida de tono y de garbo. ¿de caer en la ficción? Sólo resta decir que el comentario desarrolla aquí (en relación con esta fotografía) algo totalmente distinto de la explicilación de un a-florar de la imagen. serie trabada a su vez en otra ordenación que la fundamenta. ¿no es acaso indicio de lo siguiente. sobre todo las de colores vivos. bien desarrollada (cuello algo fuerte. (44]).. tiene casi el aspecto de una mujer hecha y derecha y. a 117 . aún no le ha venido la regla. Ya que estas imágenes estaban justamenle censadas para únicamente ilustrar. iluminar y probar la veracidad del discurso clínico. su contenido enigmático esencial. afectuosa. a veces de una manera y a veces de otra: las cintas. 125. un drama que se supone que la imagen. pág. pero también caprichosa. Régnard. que la «materia del retrato» no es más que un «quasi-rostro»? 3• ¿y qué tipo de curiosidad podría satisfacer una cara tan . son lo que más le agrada (lámina XIV) 4 . págs. Foto grafía de Augustine. • IPS. que son abundantes. U. Esa neutralidad.. Sin conservar nada de las maneras de niña. le gusta mucho llamar la atención. comentario. en la disposición de sus cabellos. está ahí para auxiliar a la otra. el guión del caso: sustitución y explicitación de las imágenes. es grande.d. leyenda de lo que sería.. tan neutra? ¿Qué drama subjetivo podría descansar tras esta neutralidad? En efecto. pero ¿en riesgo de qué?. tomo U (detalle. de complexión grande y fuerte para su edad. que encerrara un sentido. Augustine. pone mucho esmero en su aseo. más allá del retrato.. Es coqueta. pues eso es lo que concierne a la histeria. ruidosa. el francés antiguo la presentación). y ofrece el aspecto de una muchacha en la puberta. inteligente. la leyenda y la imagen.. 127-128. representa. de humor mudable. 5 Ídem. Y por eso nos llega de ella tan sólo un quasi-rostro. 3 Sartre. Y quizá para suplir la neutralidad de su rostro. cfr. 34. lconographie. Es activa. . En esta lámina catorce de la Iconographie photographique de la Salpétriere. senos voluminosos.. sin embargo. Ha sido ingresada por presentar una parálisis de la sensibilidad en el brazo derecho y ataques de histeria grave.116 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA AURAS También por eso la Jconographie nos propone una ordenación seriada de las imágenes. una historia. Augustine se parece más o menos a cualquiera. axilas y monte de Venus cubiertos de vello). sin embargo. Desprovee a la imagen de cualquier cosa . precedidos de dolores en el lado derecho del bajo vientre5. Pequeño círculo vicioso relativo al saber: cada ejemplo. antes que nada. impresionable. viene más bien a contarnos la historia de un personaje: Augustine es rubia. siempre en riesgo . 1940. Y no se asombren si ya se ha ido a indagar bajo su vestido. en el fondo. desprovee. 104. una narratividad completa. pues. pág.

tan preocupados por contrastar los protocolos clínicos. afirma de ella Boumeville: que era rubia? Diría que el principal problema y la cualidad de todas esas imágenes es su lentitud.. 1949. ya sólo por el enigma de su finalidad. un quasi-cuerpo. lentitud del procedimiento. reemplazadas por placas de gelatinobromuro de plata). 6 Ídem. una quasi-historia. Para eso está justamente la Iconographie. el recuerdo de Augustine que permanecerá para siempre en nosotros será el de un quasi: un quasi-rostro. LATERALIDAD Y más cuando su figura no hace más que emerger siempre de las tinieblas. se tomaba su tiempo para mirar. ». a que se «llevase a cabo» esa grafía de la luz. supongo. medidas y registros. guiones. para hacer relación e imagen de la histeria. 85. más bien encuentro en Y la calidad de su «grafía» era aún más mágica sobre esas lentas placas. Régnard trabajaba con placas de colodión húmedo: lentitud de los preparativos. ». al problema fotográfico de lo que se conoce como la preparación sensible. esperaba.»6 . «Louise».. 1980. Ella. desde el momento en que fue posible. Pero ¿quién esperaba? ¿Quién era el que esperaba realmente? ¿Régnard? Sobre todo. largos segundos. es decir. E incluso yo mismo creo no haber escrito más que sobre una quasi-Augustine. como lo que dice Heidegger sobre la punta de un «dominio ekstático de la declosión y de la retirada del ser>>7. pág. en la época de la Nouvelle Iconographie. de su mal. durante el tiempo de la toma. se nos irá revelando lo más íntimo de su historia. resultarle angus- tiosa. todo aquello que nos «impresiona» de ellas como un sin-llegar-a de su propia organización figurativa? Repito: «La sombra no es un efecto de la luz. Augustine. esta suspensión de las tinieblas. no habrán logrado siquiera darle «uno» y habrán dudado constantemente entre «Augustine». 1 . «X. deseos casi fallidos de la instantánea. lentitud del revelado. Ella concedía una mirada (como en esa lámina catorce) que sin duda no le era realmente devuelta (Régnard permanecía camuflado. Vuelvo a repetir: esas imágenes pertenecen a una época en la que aún había que esperar a la luz. y sujeto de la imagenpara saber lo que esperaba. no fueron del todo unas prelaciones instantáneas de lo visible. ESPECTRO.118 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA AURAS Tenía quince años y medio. Las fotografías de Régnard. como visibilidad. Se encontraba. 146. sin embargo. Pero ¿cómo denominar la suerte de eficacia que esas imágenes guardan en secreto. 133. en primer lugar. Por lo tanto. una suspensión de lo manifestado en lo que. . es -como en el teatro. 7 8 Heidegger. ciertamente. págs. véase minutos. Esto nos lleva. continúa siendo una manifestación por excelencia. a lo largo de observaciones. por ejemplo. me indican algo así como un estar-ahí. no puedo considerar el sombreado de estos retratos como una simple falta de luz. Schefer. tampoco es un doble inquietante. Y sin embargo. a 119 ello una moratoria del revelado fotográfico. ¿Cómo poder ver lo que. La pose podría incluso. Y esta retirada. con la colocación del cuerpo. «L. pero no estaba cualificada -adolescente y además histérica.. fueron casi como duraciones. atendía solícitamente.. y las imágenes siempre como oscurecidas (fueron. etc. una retirada temporal de la luz. en mi opinión. esperaba. se tomaba su tiempo con el encuadre y con la «puesta a punto». escondido tras su velo negro de fotógrafo). Y diría incluso que su mismo nombre quedará como un quasi -nombre: sabios tan experimentados como Bourneville y Régnard. LA SOMBRA Y LA LENTITUD POSE. A lo largo de páginas y de láminas. «G. . Tal es la «presentación» de Augustine. realmente a la expectativa. 124.un auténtico bastidor interior de todo escenario»8 . en el fondo poco afortunadas.. lentitud del tiempo de pose. pág. Algo se tramaba en torno a su cuerpo.

decía. una «microexperiencia de la muerte». el lugar propicio a un futu ro que queda de la semejanza: posar es. testimonio de un momento de toma y. es decir. es decir. Qltasz~rostro. 1978. autentificado. siempre inmediatamente-después. La distancia siempre es exorbitante. el encuentro siempre inminente. pág. su !l 10 11 12 Nadar. 124. de siete muertos. Posar viene a ser inventarse. la toma. Y es además a una especie de teoría espectral de los cuerpos fotografiados a lo que Nadar había llegado: cada uno de ellos. 174. es decir. Porque este contacto es la experiencia misma de un movimiento hacia el contacto. y a los 30 centímetros que separaban mi ojo de la superficie de la prueba. salvo cuando se la hipnotizaba. el hecho mismo de que el cuerpo de Augustine nunca se llegó a mostrar totalmente de frente. a una afectación distinta quiero decir: relativa no ya a una simple ficción del cuerpo. Cfr. sí. Un indicio de ello. de nuevo como indicio. muy simple y muy oscura. en este sentido. habrá tomado la precaución de presentarnos como punto de partida el retrato de Augustine como la supervivencia de siete fantasmas. superpuestas en capas hasta el infinito. Posar es como la espera de un momento. de esa muestra que estaba entre mis manos. Es la razón por la que el parecido no tiene a qué parecerse. lo digo de paso. aunque el Parecido se emita y cuestione en toda fotografía. por Sontag. pues. Y la «carne» en la imagen sería por lo tanto como una inversión lateral por la que corremos un gran riesgo de obnubilación imaginaria. puede ser por medio de una carne. sino al cuerpo de otro. y ese momento llegará y llega siempre casi-ahora. Porque la fotografía me dirigió a una afectación. disolución de lo definido de la imagen: es todo esto lo que realmente nos fascina porque al mismo tiempo subsiste un contacto. 8 y passim Barthes. sin reposo ante esta alternativa. 30. IPS. 1979. denominaba «espectros» a los cuerpos en tanto que fotografiados 9. de una distancia. Surge entonces otra evidencia totalmente diferente en la palabra prueba. más exactamente. y es como si lateralizasen la propia visión.120 [J 1A INVENCIÓN DE 1A HISTERIA Observemos que Nadar no dudaba en calificar la pose fotográfica de «enfermedad cerebral» y se atrevió a describir las «olas de estremecimiento» de todos sus modelos. Estamos destinados según un tiempo siempre sometido a intervalos. recubiertas por películas infinitesimales» 11 • Boumeville. de un estar-ahí de la pose. 7. yo mismo me convierto. guiño de complicidad a Balzac. en instancia de un aparecido espectral. apariencia. siempre urdido entre la manifestación y la desaparición. «me convierto realmente en espectro»IO. Es como una urgencia. cuando poso. Cit. AURAS mano apoyada en la sien -en este caso. son una especie de actuar imaginario en todas direcciones. [J 121 . dispuesto para la imagen. págs. y de otra forma que en el cara a cara ortogonal de las superficies. El rostro fotografiado siempre queda en suspenso. Vuelvo a ello. Esta imagen que tengo entre mis manos es. Quiero decir simplemente que la infectan afectándola. AURA. RIESGO DE LA DISTANCIA Riesgo de la fascinación . pág. Pero esta obsesión temporal sigue resultando difícil de asimilar. puede ser por medio de una muerte. II. Yo más bien consideraría toda esa obsesión temporal de la pose como una especie de lateralidad en la imagen. la autenticidad indiscutible del Parecido. 1900. Krauss. passim Cfr. «estaría compuesto por una serie de imágenes fantomáticas. pág. neutro. siempre bajo riesgo de un demasiadotarde o de un demasiado-pronto. Los cuerpos del pasado obsesionan. Ahora bien. de la que no se sabe casi nada salvo que tiene que hacerse en el «buen» momento. en tanto que fotografiado. la urgencia de tener que parecerse a tal momento. un cuerpo de recambio. tener que parecerse a uno mismo se convirtió rápidamente en el requemiento de un cuerpo preparado. de lo cercano y lo lejano: porque la desaparición se encuentra aquí en el meollo del asunto. temporalidad pensativa o contracta del retrato. un padre. seis hermanos y hermanas 12 . de un puede ser auténtico. Fascina porque manifiesta la intimidad por excelencia de los rostros y porque esta intimidad siempre está en situación de parapetarse. 1980. e incluso en defensa propia.

concierne exaclamente a aquello sobre lo que quería hablar Benjamin. sin que se supiese todavía muy bien por qué. el aura sería aquello por lo que esperamos. pág. C ONTACTOS DE LA DISTANCIA Pero aura designaba también. portadoras de «funestas lejanías» 16. 1890. que ahí es todavía real y que nunca pasará de forma absoluta al campo del arte» 17 • Y esto se encuentra en el núcleo mismo de mi propio planteamiento. con la fotografía. Y Benjamin habla de imágenes rodeadas de silencio. en cierto sentido muy restringida. no cede sin resistencia. las antiguas fotografías dejan paso al aura. en todos los órdenes. 193 1. y resuena. 62. no obstante. y no de los menores. aquello por lo que el tiempo quema.122 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA AURAS Me refiero a un peligro que la fotografía pudo poner en práctica. Su último baluarte es el rostro humano. Y nos asigna. nuestro riesgo y peligro. es donde el valor cullual de la imagen encuentra su último refugio. Es algo dentro de la imagen que se trama -decía: «Una trama singular de espacio y tiempo.a. a i :i Benjamin. pues. pág. problema de la «trama» y del revelado más allá de la veladura. que ya era ejemplar. cierto problema técnico de la fotografía. pág. Walter Benjamin la llamó el aura. Y representaré esto deteniéndome un minuto en la obra del doctor Hippolyte Baraduc. de la fotografía. el punto de ceguera del contacto y de la distancia en lo visible. Es lo que les otorga esa belleza melancólica que no se puede comparar con ninguna otra cosa 1". los toques o marcas de luz ya no son palabras vanas. 58-59. se preguntaban: «¿por qué lo lejano se presenta tanto en la fotografía ?» 2º. 1931. por muy cercano 13 que esté» . 1931. 16 17 Benjamin. tal sujeto fotografiado 19 • ¿Estaba este problema relacionado con una excesiva-aparición de lo lejano en la imagen? A veces se pensaba que era así y. en tanto que manipulación temporal -y que también tuvo ocasión de suprimir en tanto que técnica de reproductibilidad de esa misma manipulación. punctum aecum. Es el problema de las aureolas y de las «veladuras»: todos esos fenómenos lumínicos. Ibídem. puesto que. No se debe de ninguna manera al azar que el retrato haya desempeñado un papel central en los primeros tiempos de la fotografía. blasfematorio21. El aura denominaría. En el culto del recuerdo dedicado a los seres queridos.pétriere: ese discreto paso al límite. se detiene ante ese «algo que es imposible reducir al silencio y que reclama con insistencia el nombre de aquella que ha vivido ahí. finalmente. Benjamin. discreto pero asombroso. o mejor de forma indirecta. del movimiento que cuestiono en lo que respecta a la Iconographie photographique de /. 18 19 20 21 Benjamin. Cfr. Sal. buscando las razones de ese exceso. aparición única de un tiempo pasado. pág. me parece. a eso que Benjamin denominaba un «inconsciente de la vista» 18 : el punctum. «que el instante o momento tome parte en la manifestación» 14• Benjamín añade lo siguiente: Con la fotografía. una última vez. En la expresión fugitiva de un rostro de hombre. Se trata. por el que una práctica médica relativa a la histeria se convierte en invención figurativa. 3. 1931. passim. pero ejemplar hasta la locura. el valor de exposición empieza a empujar a un segundo plano. ya que esta obra. págs. 70. 60. que nimbaban accidentalmente. en tanto que la fotografía desbarataba todos los datos. 1935. ya diabólico. de gran singularidad. 1898. que están lejos o han desaparecido. 1 ' 15 Ibídem. 0 123 . al valor de culto. Guébhard. en el fondo. merced a ese diabólico instrumento del conocimiento que es la cámara fotográfica. Guébhard. del problema del contacto a distancia. pero también. justamente frente el retrato de una mujer. Benjamin. en el siglo XIX. no obstante. 152. de forma ejemplar. Problema que. 61. o paralumínicos. ante las cosas visibles. es decir. Este último. y ensordece la imagen. pág. También se trata de todo el problema de la espectralidad fotográfica. de todo el carácter mágico. pág.

imitación. {1896). Baraduc era. siempre con vistas a una terapéutica de la histeria. REVELACIÓN Ahora bien. Cfr.1pi1iq111 ·. un «especialista>> muy serio de las «enfermedades nerviosas». Un día. decía.. como Charles Féré.. Después preconizó. Pero ¿por qué se interesó Baraduc por la histeria? Porque la histeria (y con ello seguía la definición que había dado Briquet) es una enfermedad del contacto.. una mezcla de electroterapia e hipnosis23 . delirio. Charcot había tomado.111-. de la impresión 25 . con los miembros más eminentes de la llamada «Escuela de la Salpetriere». 1893. esta pasión por el contacto se representó instrumentalmente mediante la puesta a punto de un método intravaginal de compresión ovárica (introducir los dedos índice y corazón en la vagina de la mujer histérica durante el ataque para «atrapar el ovario». .¡i :ir l"d:i l <i" :i 111 e "11 endri e i1 ·1111 v111':111 I. 600-601. unos «contactos» más sutiles como la electricidad y el magnetismo. Se interesó primero en lo que Charcot había denominado. Baraduc. passim r. :ijq1:1r1•i l ¡ih ol• 1:. ~ il! b J:·1 ni. 169. sobre esas bases. 197.124 a LA INVENC IÓN D E LA H!STEIUA AURAS En este caso. a 125 CPHE U \'E f VELADURA. y tal vez profesionales. Ba. el empleo de la energía de las tormentas. Por otro lado. los niños. son seres «impresionables». 1882. (:0-:. véase epidemia física.} :15. págs. 24 . más que invención. Construyó. y detener así el «estado de enfermedad» )22. pág. así como lo que bautizó como la «electro-suasión». la hipnosis y la autosugestión.. suje22 23 21 ' 25 Cfr. como se dice. Por otra parte. 1º· l 1"' ··lri1·it. volver a colocarlo en su lugar. 1859... Baraduc. El niño se encontraba justo. sugestión. Baraduc fotografió a su propio hijo.1in. Y. 1882. ¿un sabio loco? ¿unas máquinas originales? Pues no. en ese momento. Btiquet. Aparición de «fuerza vital» {aura) en la fotogrnfia de un niño realizada por el doctor Baraduc...\T ll• >I • : !lli . ~"·. había trabado relaciones muy cordiales. 1··· c v i l ale a l l ir•-i. no menos que las mujeres nerviosas. Cáme humaine. sin embargo. pequeñas panaceas mecánicas de las enfermedades cerebrales . passim. véase luminosas. como apuntaba Ambroise Paré. en relación con la histeria.:. l' . Cfr. unas «duchas estáticas cerebrales». trabajaba en una dirección casi paralela a la que. Ídem.!1·. Pero Baraduc denominaba a esto un contacto. pocos años antes. pág.raduc. y esto ya lo expresa todo.

1897. U 127 . era aura. 12-14. esto es. en sus mismos protocolos. págs. Baraduc. es. su método fue de la más pura ortodoxia experimental: su captura iconográfica del aura. etc. pág. no era el hecho de una simple «veladura>> de la luz visible. ) Volvamos. si se me permite la expresión [35]. a una modulación 31 32 Cfr. La identificó con el «Enormon» de Hipócrates. De que le pusiese ese cadáver en los brazos.. pues. resulta interesante que este acercamiento hiciese referencia. Mesmer. su realización extrema.. sino su realización. gracias justamente al médium fotográfico. de las influencias ocultas. «veladura de vida>>. recorrido al límite de aquello que se inventó figurativamente con el velo de la Verónica. Cfr. con la tiniebla. Apelaba como fuente a Aristóteles. 6. todos mezclados. lejos de ser la estampación de un cuerpo. El psiquiatra Baraduc vio la veladura y el aire de estado de ánimo. 1893. como si dijésemos. luces del alma porque es intrínseca. Se trataba de registrar movimientos y contactos cada vez más sutiles: y esto no constituyó el reverso del mito epistémico de la total inscriptibilidad-descriptibilidad. luego el contacto a distancia28 . Intentó una descripción según la forma de su trazo. la síntesis de esta facultad. grafiados en la placa por alguna otra luz. por la especificidad de sus posibles maquinaciones metafóricas?. La subsumió como categoría de los «movimientos» y «luces del alma». 1897. ¿no era como un extrañísimo regreso. 1896. Baraduc. Ídem. págs.. en tomo al Santo Sudario de Turín: la revelación de una forma impresa invisiblemente y a distancia?Puesto que el trazo del Sudario. «sometía sus descubrimientos» precisando: «Hoy. Evidenció experimentalmente las diferencias de las «ráfagas eléctricas» y otros magnetismos susceptibles de impresionar la placa26 . 109. fue un coqueteo reglamentado. Reconoció en ella la explicación de todo lo inexplicable. Y fue así como el aura se reveló ante sus ojos por primera vez. ¿algo así como un º 26 27 28 29 30 Cfr. pág. Baraduc no cesó en el intento de que el aura le fuese totalmente desvelada. una involución hecha posible gracias a la especificidad misma del modo de existencia técnica de la fotografía. Descartes. muy progresivo. de una luz invisible. Leibniz. Maxwell. Kant. Baraduc presentaba todos sus trabajos ante las sociedades más «eruditas». de las que siempre era un miembro muy honorable. 49-50. Eliphas Lévy. 3. es decir. muerto hacía poco. con el Cuerpo Glorioso de la Iglesia. A partir de ese día. 4-5. el modelo de su «emanación a distancia>>: es lo que «explicaría» la forma misma de las huellas y es lo que «probaría>> el negativo de una fotografía que Pia obtuvo tras un tiempo de pose de 20 minutos. la facultad que posee el aura de manifestarse en las pruebas -al mismo tiempo que la técnica experimental. cobijada e invisible -ipero susceptible de representación!29 (siempre que se le otorgue una placa muy sensible . haciéndolo entrar en el dominio natural de la física experimental»32 . con lo intrínseco de la luz. Baraduc. ni uno menos) . etc. de las visiones místicas. págs.. Así pues. 33. Ídem. la de un Marey por ejemplo. es decir. Es decir.126 U AURAS LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA tando entre sus manos a un faisán muerto. 49. pág. y no sigo 27 . de las «impresiones inconscientes». o más bien de aquello que se reinventaría... La «Iconografía>> dependía de una instrumentalización científica. 220. a la prueba velada. según Baraduc. Y. el padre no nos dice ni una palabra. y con el éter newtoniano. I CONOGRAFÍA DEL AURA No es indiferente que Baraduc llegase a denominar Iconografía. la placa fotográfica nos permite a todos entrever esas fuerzas ocultas y somete así lo maravilloso a un control irrecusable. Baraduc. Ídem. de los nimbos. ¿no era como una involución del paradigma de la vera icona?. La llamó «fuerza curva». 51-52. «espíritu» que «envuelve la forma» 3 (y esto. lo cierto es que la imagen aparece velada. Cfr.passim. la distancia sin separación. efectivamente. Movimientos del alma porque el alma es lo que permite el movimiento sin recorrido. Por otro lado. al igual que ocurre con los «métodos gráficos». Por otro lado. y en otras partes Radiografía 31 .

128

0

AURAS

LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA

36. Baraduc.
Experimento sobre
la «vibración de
fuerza vital» en el
retrato de dos
niños. L 'ame
humaine... (1896).

estratégica del tiempo que revela, es decir, del anterior al tiempo de pose.
Baraduc reeditó, en primer lugar, su experimento «originario»: un retrato fotográfico «afectado» de tiempo crítico; para
«obtener de nuevo los efluvios vitales» infantiles, reunió a dos
chiquillos ante la cámara, esperó, y cuando sus pequeños modelos empezaron a hartarse, se impacientaron, se pusieron a
armar jaleo, incluso a reírse a carcajadas, una palmada que
«les para en seco en sus jugueteos con una orden seca>>, fijamente instantánea, y clic, foto ... iAhora bien! He aquí que «se
produce una veladura que los esconde y cubre el cliché», veladura de la que estudia a placer el «tejido luminoso, como un
entramado con puntos y nudos» 3' 1 [36] [cfr. Apéndice 11].
Aura: trama luminosa del tiempo, la luz intrínseca a la emoción de un sujeto fotografiado.
Así pues, la luz visible, extrínseca, se convirtió rápidamente para él en redundante. Después de las histéricas y los
33

Baraduc, 1896. Explicación de la lámina XXXVIII. Cfr. Baraduc, 1897,
pág. 14 y fig. 6.

niños, encontró un abad, sin duda alguna impresionable, y
colgó su cámara encima de la cabecera de su cama, mientras
dormía, en la oscuridad. Y la «nube negra>> que obtuvo, como
por casualidad, sobre la prueba, le hizo comprender que se
trataba realmente del «aura de una pesadilla»34 [37]. De esta
manera constituyó toda una iconografía fotográfica y auracular, si se me permite decirlo, del recogimiento (blanco, horizontal}, de la voluntad («destello perlado» o «líneas de fuerzas» verticales}, etcétera, etcétera.
Finalmente, Baraduc pudo prescindir de la propia cámara
fotográfica: le bastaba con presentar al frente de su modelo, en
la oscuridad, una sencilla placa sensible y, santa Verónica, la
grafía de su alma se obraba espontáneamente: tal «tempestad» de las formas de tal aura, por ejemplo, equivalía a una
«ira contenida»'15 (por supuesto, ya que se trataba de una ira
invisible) ... La «Iconografía» pudo también mediatizarse, o
34 Baraduc, 1896. Explicación de la lámina XXXV. Cfr. Baraduc, 1897,
pág. 21 y fig. 9.
35 Baraduc, 1897, págs. 21 , 27 y figs. 11 -12.

a

129

37. Baraduc.
Fotografía (en la
oscuridad) del
«aura de una
pesadilla».
L 'ame humaine...
(1896).

38. Baraduc.
Fotografía de los
«puntos
hipnógenos»
emitidos por el
cuerpo de una
mujer sumida en
estado de hipnosis.
Realizada en el
taller Nadar.
L 'ame humaine ...
(1896).

130

a

AURAS

LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA

tiempo que se dejaba ver un perfil del «doble», como cada
uno podrá o no comprobar [38) .
Después, Baraduc traspasó otros lúnites en su indefinida obsesión: operó, por ejemplo, durante el «día de los muertos», fe37
liz al ver revelarse la «firma» de algún fantasma auténtico ... •

ÜRÁCULOS FOTOGRÁFICOS

39. Baraduc.
Foto grafía «sin
cámara» y «en la
oscuridad» de los
«psiconos»
de la obsesión.

L'iime
humaine... (1896).

más bien mediumnizarse, por contacto, afloramiento o simple imposición de la mano, «el órgano más noble después del
cerebro» y «espejo del alma» 36, con la placa, en el baño de revelado: revelador de la «elevación del espíritu», por ejemplo,
o de cualquier otra cualidad del operador - véase, de su «obsesión» [39) ... ¿De su obsesión? En efecto, Baraduc se alienaba metódicamente en su obsesión del contacto a distancia.
Buscaba, buscaba siempre más allá la huella de auras cada
vez más sutiles.
Recuerden los espectros de Balzac o de Nadar. Pues bien,
Baraduc fue una vez a casa de Nadar para encontrarse con
ellos. La quinta lámina de la obra de Baraduc titulada L'áme

humaine, ses mouvements, ses lumieres et l'iconographie de !'invisible
fluidique, está firmada por Nadar: se trata de un «fantasma luminoso», o «alma sensible», o «semifantasma», de una cierta
dama, inmersa en catalepsia hipnótica y que había logrado el
objetivo de exteriorizar «su doble», su aura o vapor luminoso
intrínseco, y hacerlo posar para la foto a su lado, en la oscuridad. Los pocos accidentes, manchas, «puntos luminosos» sobre la prueba fueron considerados por nuestro psiquiatra
como «puntos hipnógenos» sobre el rostro de la dama, al

El propio cuerpo de Baraduc acabó por volverse histérico,
al contacto de la práctica, de la loca práctica fotográfica. Curioso giro de los acontecimientos.
El cuerpo del fotógrafo se transfiguró, involucionó en su
propio deseo de imagen (más bien de aura: la imagen hecha
«firma» del tiempo). Reclamó que reprodujesen sus propios
rasgos (por el mismo Nadar), y los enmarcó enfrente de su propio «psicono», la imagen de su pensamiento pensando en sí mismo, el «pensamiento de su propio yo» hecho grafía, su autógrafo auracular [40) [cfr. Apéndice 12). Su cogito histérico, impresionable, se buscaba a sí mismo pareciendo un espectro,
se autorretrataba como fantasma.
Y lo que obsesionaba a Baraduc era, por supuesto, el tiempo. Él, que llegaba tan lejos en la definición del tiempo de posado como prae-sens, es decir, como inminencia38 -inminencia revelada sobre una placa sensible en el preciso momento en el que lo visible, captado, se vela-, él, que intitulaba
sus pruebas fotográficas «signo providencial» o «llamada a
algo» 39, pues bien, buscaba ver alguna muestra del tiempo,
así de simple, reconocer la grafía de una firma del tiempo en
los defectos de la luz visible. L'áme humaine, su tratado técnico
de la fotografía de las auras, se cierra con un capítulo consagrado a la profecía. Baraduc defiende una «síntesis» de la
ciencia experimental y de algo que sería un éxtasis del tiempo en su acceso de lo visible; definió la Fotografía como una
modalidad del «Verbo», la Profecía40 •
37

38
39
:ii;

Baraduc, 1896, pág. 121.

40

Ídem. Explicación de la lámina XIV.
Cfr. Benveniste, 1966-1974, I, págs. 134- 135
Baraduc, 1896, ]áms. XLIX, Lll.
Ídem, págs. 285-299.

a

131

132

a

LA INVENCIÓN D E LA HISTEIUA

AURAS
1~ P HE t.: 1· E .\ .\ \" 111

marginal ni a los saberes ni a las prácticas de fotografía y de
la neuropatología de antaño. La teratología científica resulta
eficaz en el propio campo de la ciencia.

AURA HISTÉRICA

l' -.n.' 111cr1 :o.; 1(.

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( l !o· \ ~i 11 .)

1-'1111,11 : 01:1• , l 'I! .

40. Baraduc.

Su retrato
fotográfico (realizado
por Nadar hijo) y
su propio
«psicono».

L 'áme humaine...
(1896).

Y su regreso casi-histérico a la histe1ia, esa especie de rodeo
del objetivo por el que él mismo se volvió spectrum, lo formuló
él mismo en una especie de vuelco delirante de su pertenencia
al saber neuropatológico; en tal que psiquiatra, pero psiquiatra
infectado de tan inmensa pasión fotográfica, exigió verificar, es
decir, ver y corifi,nnar lo que se ve durante un delirio; la hiperestesia
histérica se convirtió en su propio objetivo epistémico:
Los resultados obtenidos son de los más probatorios, y
como partida es a la neuropatología a la que corresponde reconstruir el tratado de las alucinaciones, ya que la retina hiperestesiada puede percibir formas que la Iconografía ha demostrado que son reales41 •

Todo esto fue ciertamente refutado por fotógrafos y psiquiatras como una maniobra dudosa (aunque involuntaria)
con el revelador42 . Pero todo esto no era de ninguna forma

Ahora bien, ¿de qué podlia ser realmente oráculo el retrato de Augustine? La relación de lo visible respecto a aquello
de lo que es firma, su «luz intrínseca», resulta sin embargo incomparable, aquí, con lo que proponía la Iconographie de
Baraduc. Aquí la invisibilidad no es objeto de captura y de convocatoria, sino de negación. Lo que constituye otra manera
de nombrar su eficacia.
¿Buscan ustedes un secreto de la imagen? Pues miren ahí,
a esa lámina catorce (34], su secreto está escrito debajo, e incluso
en mayúsculas: se trata de su leyenda, «HISTERO-EPILEPSIA»
y esto significa que ya entonces Augustine, con quince años y
medio, se encontraba recluida en el infierno de los «Incurables» de la Salpetriere, que se despertaba «con ataques», espasmos, convulsiones, pérdidas de conocimiento, y esto unas
mil doscientas noventa y tres veces al año, más tres ataques
especiales denominados «epileptiformes» .. .43 • Esto significa
que ya entonces su brazo derecho, obsérvenlo, no hacía más
que ensayar una pose convenida, porque en ese momento
Augustine era totalmente incapaz, la mayoría de las veces, de
utilizarlo, de dirigirlo: «Fue admitida», se nos avisa, «a causa
de una parálisis de la sensibilidad del brazo derecho» y a causa de contracturas o anestesias que afectaban a todos los órganos de la mitad derecha del cuerpo ... 44 .
En este sentido, la leyenda y el comentario escriptural pasan por alto, pese a ellos (puesto que su intención era la de esclarecimiento), un golpe o un salto del aura sobre la imagen.
Una sospecha. Y la admiten, negándola, es decir, acallando el
sentido de la palabra, de la palabra aura.
Porque la propia palabra habrá hecho las cosas demasiado
bien: hablo de golpe y de salto porque aura vino a significar

41

Ídem, pág. l ll.
•~ Cfr. Azaro, 1893, págs. 348-349; Guébhard, 1897, passim; Guébha.rd, 18971898, passim

43
4•1

Cfr. IPS, II, pág. 167 (para el año 1877).
Ídem, pág. 125.

a

133

AURAS

134

0

LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA

viento, brisa y soplo. El aura es el aire, el aire que sopla sobre
un rostro, o a través de un cuerpo, es el aire del pathos, es decir,
del acontecimiento que va a imponer; es la prueba y su soplo,
es decir, su inminencia sopla ligeramente antes de la tormenta.
Aura, palabra griega, es una fórmula atestiguada en medicina
desde Galeno: es un soplo que «recorre el cuerpo» en el mismo momento en que éste va a sumergirse en el padecimiento y en la crisis. Ahora bien, Charcot denomina aura histérica
al pródromo del ataque histérico.
Este fenómeno podría ser, siempre en su manifestación expuesta, el carácter distintivo de la propia histeria, porque un
«aura epiléptica>>, por ejemplo, incluso si existiese, jamás se
expone: Charcot dice que es demasiado corta, dejándose enseguida desbordar por el propio acceso. Al contrario, el aura
expuesta, paciente, es una muestra de histeria, e indica que !,a
histeria sabe esperar al momento de !,a crisis 45 . Y jugar a esa espera hasta en el dolor extremo.

Los TRES

NUDOS

Aura histérica, una sensación de quemadura ácida en todos
los miembros, los músculos retorcidos y como en carne viva,
ese sentimiento de ser de cristal y rompible, un miedo, una retracción del movimiento, un desasosiego inconsciente en el
andar, en los gestos, en los movimientos. Una voluntad perennemente tensa en los gestos más simples. El rechazo al
gesto simple. Una fatiga abatidora y central, una especie de
fatiga de muerte 46. La sensación de una oleada: Augustine decía que parecía que un soplo subiese desde sus pies hasta su
vientre, y luego desde su vientre hasta su cuello 47 •
La palabra que se entrecorta, la mirada que se extravía, latir de sienes, silbar de inconcebibles estridencias íntimas en
los oídos. Bourneville precisa que Augustine, en esos momentos, resulta «descortés, irritable» 48 .•.

El aura también aparece descrita como el ascenso de tres
«nudos», tres dolores y crispaciones intensas que refluyen por
todo el cuerpo: el primero punzando los ovarios, después
el segundo, llamado «epigástrico», que asciende como una
«bola>>, alterando el corazón y la respiración, y luego el tercero, denominado «laringismo», que contrae todo el cuello como
por efecto de algún estrangulador invisible 49 [cfr. Apéndice 13]. Es en estos momentos cuando la misma Augustine, a
voz en cuello, reclama la camisa de fuerza50 .
Porque
siente cómo su lengua se inmoviliza y se revuelve, la punta
hacia arriba, contra el paladar. Ya no puede hablar, pero escucha; una neblina cae sobre sus ojos, y al tiempo que su inteligencia se apaga, siente que la cabeza gira hacia la derecha
y que sus manos se ciispan dolorosamente. Al mismo tiempo,
el dolor en el vientre, en el hueco epigástrico y en la cabeza
alcanza su cenit. La sofocación es extrema y enseguida pierde
el conocimiento51.

Así pues, su pensamiento se disemina e involuciona en dolor agudo y en crispación de los órganos. Ya no soporta el
más mínimo roce; y la contractura de todo su cuerpo ofrece
«una resistencia casi invencible»52 .
Charcot admitió lo siguiente: el aura implica la definición
de un dolor complejo y específico de !,a histeria, conformado por
«irradiaciones ascendentes» y constricciones nodales dolorosas: «Se revela con características que podríamos decir específicas. No se trata de un dolor banal, puesto que es una sensación compleja>>53 .

DISIMULACIÓN Y DISIMILACIÓN

¿Cuál sería, pues, una razóñ, o al menos un aspecto, de esta
complejidad? Recuerden la sospecha de la mentira, recuer4!J

Ídem, págs. 129, 143. Cfr. IPS, III, págs. 190-191.

° Cfr. IPS, II, pág. 143.

5

•¡s
4ti
47

48

Cfr. Charcot, 1892-1893, II, pág. 389; Briquet, 1859, págs. 197-203.
Cfr. Artaud, OC, tomo 1, vol. 1, pág. 58.
Cfr. IPS, tomo 1, vol. 1, págs. 134-135.
Ídem, pág. 133.

51

52
53

Richer, 1881-1885, pág. 29. Cfr. págs. 22-23.
Ídem, pág. 22.
Charcot, OC, I, pág. 325. Cfr. Charcot, OC, II, pág. 381.

0

135

¿alguna crisis?... estas jóvenes parecen mostrar que no son lo que parecen. nadie sabrá lamanera en que podrá concluirse. . que este alcance. 5 !J Cfr. limpias de todo fingimiento y de toda angustia. Cfr. pág. 6 y láms. su sonrisa esbozada. " En todo caso. habría permanecido «fingida>>58 . 54 55 56 57 58 Cfr. convulsiones espontáneas. 1-III.. O bien. págs. Lacoue-Labarthe. de su «hermosa indiferencia». tomo l. Esto es un efecto de su quasz~semblanza. y luego se extrañan e intentan ajustar sus quevedos ante lo que Freud denominó. es enigma. en una serie de imágenes de «Genevieve». bastantes más imágenes de estas histéricas a propósito de las cuales Breuer podría haber reeditado su referencia al libro de imágenes sin imágenes. pág. 1893-1895. Cfr.. 1893-1895.. que no deja de recordarles cierta paradoja de comedianta: las histéricas hablan y muestran su dolor. esto significa que el alcance temporal de Augustine . hermosas. véase «inicio del ataque» [41-42]. 60-61. en tanto que visibilidad. Freud afirmaba en 1926 saber todavía muy pocas cosas sobre esta paradoja. lconographie. Esto es desviación. esa «primera mentira histérica» tras la que Freud comenzó a correr. suspenso de toda oposición de lo que puede decidirse verdadero o no verdadero en la imagen. Lacoue-Labarthe. ¿el qué?. La lconographie photographique de la Salpetriere ha proporcionado. Breuer y Freud. lconographie. cuando un minuto antes aparecían vitales. y a todo lo que de ellas. .posando para el fotógrafo. Régnard. esta tormenta del tiempo. su neutralidad. 31.. Cfr. 42. «Aproximación del ataque» (aura histérica). un minuto después del ataque innoble. al frufrú del plumaje y al vuelo de su actio in distans. «aproximación del ataque». y luego.. 1979a.. y esperando... que es una paradoja de la intermitencia 56 • Esta sospecha no hace más que engordar el enigma del retrato de Augustine.. págs. lo que aparece en la leyenda como aura. Tales son los retratos de «Th . Es lo que da nombre al aura. se manifiesta únicamente.. 1895. Freud. 24. de una «proximación».. por otra parte.. . 106. Freud. la misma «reserva>> que en su «fisonomía normal». regresan risueñas. pág.. en las primeras láminas de la Iconographie. disimulación velada. es decir. velado. 106-109. pesará aún y a causa mismo de esa neutralidad de los rostros. este efecto de disimulación. mediante una especie de sencilla inflexión de las miradas que tal vez podríamos denominar como paciencia. 21. El aura. salvo por la camisa de fuerza: con los ojos abiertos o con los ojos cerrados. Breuer y Freud. ~ ~ ... ~ . asigna a Augustine al retracto y al acto de una disimilación 59 . da que ya nos indica la leyenda?-. 41. limpias de toda angustia..136 a LA INVENC IÓN DE LA HISTEIUA AURAS a 137 54 den el próton pseudos hystericon . IPS. pág.». nos atrae. pág.. la «hermosa indiferencia de las histéricas» 55 • La sospecha regresa cuando se dan cuenta de la medida de la siguiente paradoja. se abandonan a los golpes teatrales de auras y de síntomas.. Ahora bien. 363-367. 1926. Los médicos observan a las histéricas y sus espectáculos de dolores descritos como punzantes.. La sospecha de simulación pesará.57. «Inicio del ataque». págs. cuya facies durante el ataque muestra.. tomo I. Régnard. Las imágenes que se toma de ellas ya nos obligan al escepticismo en cuanto a las imágenes. 1979b. I.. si se me permite decirlo. o como estrangulamientos. según las propias declaraciones de sus fotógrafos y observadores competentes. Freud. 1915c. citando a Charcot. a causa de esto.

Ahora bien. de forma palpable. Y no cesó de citarlo.. Ídem. qué es lo que se esconde.. pues. como se mostraba ante Boumeville y Régnard. foo? -Sí y no. por aquí y por allá. 65 66 Ídem. ya que «el arte es uno y tiene por base la observación. preguntas del tipo: «Se curará un día u otro.. 46 (Ja cursiva es mía). ese quasz~cuerpo se nos sigue mostrando. pero sin manifestarse.. que permiten reconocerÚJs antes de la aparición de las crisis convulsivas. en la imagen. Sino es porque deseamos hacer resaltar los caracteres que distinguen a las histéricas. arte del detalle: COMO MÉTODO Si nos adentramos en los detalles minuciosos sobre la infancia de los enfermos a los que estamos observando.. la experiencia y el razonamiento» . El fenómeno. 1. Mé- Fue por ello por lo que ningún detalle de la historia de Augustine debió escapar al lector de la Iconographie (iY sin li:i 64 60 61 62 Heidegger. 45. 167 (Ja cursiva es mía). La expectación es una pregunta al tiempo convertida en pregunta a lo visible: ¿qué es lo que se ha escondido. pág. 43 (Ja cursiva es mía). incluso de un destino. corre pareja a la existencia de desórdenes que no' se manifiestan por sí mismos. escruta.. La expectación. no es ciertamente con el objetivo de desarrollar sin medida unos hechos que resultan suficientemente interesantes como para que podamos recortar todo lo que seria superfluo. pues. pero ¿cuándo?»61 . 64 . pág. Charcot le consagró precisamente su tesis para la oposición a la cátedra en 1857. pág. Es una metodología llamada de la «contempori<:Pción» 62 . pág. 163 («Les promesses d'un visage»). Charcot. BaudeJaire. Cfr. 43. Entendemos por ello sucesos corporales que se manifiestan y que. Estar marcado por un fenómeno-indicio es no manifi:starse. es la «metodología terapéutica» cuando no se sabe curar una enfermedad. por añadidura. pág. cercano a lo que se había manifestado como un aura histérica. precisamente. no todavía. más que apariencia y menos que fenómeno. tan pronto toisón. 390. 66 . 65 . acecha. sino el anuncio de lo que no se manifiesta mediante algo que sí se manifiesta. Algo así. Es decir. mienti-as se planteaba difíciles preguntas respecto a las histéricas. en y por su manifestación. («CONTEMPORlZAR») ¿Qué hace la medicina ante tal fenómeno-indicio? Espera. 1857. OC. qué corre el riesgo de esconderse. esta negación no debe confundirse de ningún modo con la negación privativa que determina la estruclura de la apariencia611 • LA EXPECTACIÓN todo que comporta. describe Baudelaire a propósito de las <promesas de un rostro»: cabellera negra. únicamente que no: lo que se manifiesta por sí mismo. IPS. tal vez. como un fenómeno-indicio: Así hablamos de «fenómenos (-indicios) patológicos». o «pone bajo observación». «indican» algo que no se manifiesta por sí mismo. en tal que fenómenoindicio de algo. a medio camino de la experimentación. tan pronto fisura abriéndose. pág. Permite que se le denomine expectación. en los más leves pliegues de ese rostro? La expectación es la sospecha de una historia. tan pronto «noche sin estrellas» . también es con el fin de mostrar. Su esperanza será un poco como la que. pág. confía. La aparición de tales sucesos. también es esto. III. magnífica palabra. el médico espera. permanece en su puesto: «observa». la extrema ventaja científica de constituir un medio de estudío de la «evolución natural de las enfermedades» 63 • Se encuentra. no significa. El quasz~rostro de su retrato. una respuesta tal vez promovida ante la incapacidad terapéutica. OC. «Contemporizar». No obstante. sobre las circunstancias que han provocado la histeria convulsiva.138 0 AURAS LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Que ella misma se disimulase y se «disimilase» sigue siendo indicio de que Augustine estaba próxima al desastre. ya sea extremadamente benigna (carente de interés) o bien incurable. observa. las causas que han ejercido una influencia. su manifestación. hecho arte de la descripción. 1927. dice esencialmente Charcot. concepto que encontramos principalmente en Pinel. Charcot. augura. 11. que frente al fenómeno-indicio y porque algo fatalmente se escapa. 0 139 . no siendo posiblemente más que una experimentación inmóvil.

más que a la familia cercana. pág. verán que el devenir del ver está siempre entrance de echarse a perder. como la presencia de la inminente visibilidad de algo latente. un halo de visibilidad inactual. el pronóstico» 68 . un «antes» y un «después».. el cliente. nuestro de los médicos. sino aquello que hemos visto. según Charcot. en un pasado. Y esto es ciertamente un mínimo. 1975. como publicación. .140 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA embargo!. de un sacar a la luz el secreto. págs. una iconografía de los secretos médicos. 1737. conciernen. al componente de vergüert<fl de las enfermedades («las afecciones venéreas. que coleccionó sus distintas ediciones): su sistema figurativo ya requiere una página doble. Carré de Montgeron. Es un ejercicio de la mirada por el que el secreto se convierte en la cosa. SíNTOMA-TIEMPO (EL RELATO IMPOSIBLE) Esta coacción de la visibilidad fotográfica a la inminencia es la coacción misma de la visibilidad del cuerpo histérico a la intermitencia del síntoma. Es la esperanza. 67 68 Brouardel. 240. que no debe revelarse. En este sentido. el esfuerzo de sacar a la luz AURAS algo de esas partes vergonzantes. etcétera. El secreto de nuestros clientes es de tal manera el nuestro. al propio elemento temporal de toda enfermedad grave. mientras permanecen escondidas yacalladas en su interior... tal como los codificó Brouardel en 1887. Es de hecho la puesta en marcha. a 141 . no trata. forma parte). en la invisibilidad. en segundo lugar. La lconographie es también. pues. en tal que serie de imágenes fotográficas. una manipulación del tiempo e incluso en el sentido en el que el tiempo otorga «la determinación positiva de las cosas cuando sin embargo no están»69 . en todo rigor. como mínimo de inteligibilidad de esas apariciones-desapariciones milagrosas de los síntomas «convulsionarios». la activación y la fabricación figurativa de lo que la deontología denomina el «secreto médico». entendido.. cit. Ídem. 1977. El aura de Augustine es. Cfr. a menudo ignora su existencia o su amplitud. en la obra misma del médico: Para nosotros. un porvenir. y la cual apasionó a Charcot. y. 10 71 Ma. nunca es realmente la de un aparew Schelling. Razón por la cual la transformación del síntoma en relato icónico. se transfija. pág. comprendido con motivo de nuestras funciones médicas. y aquí incluso como iconografía. que él. llamadas vergonzantes o secretas en el lenguaje popular. instrumentalizada.. pero ¿experto en qué?). raya en lo imposible. incluso se emblematiza. 1887. de un secreto. ) SECRETO A PUNTO DE DESVELARSE La expectación como método. 70. 241-242. 38. en este retrato que abre la serie. pág. más que de poner secretos al día.. «la representación de un momento-instante narrativo dispuesto en forma de modelo de inteligibilidad a-crónica>> 7º. que la misma histeria parece incluso magnificar. y ésta no es tanto lo imaginario como la presencia en la ausencia o de la ausencia. el secreto no es únicamente aquello que nos ha sido confiado. en primer lugar. Un ejemplo: miren las láminas grabadas por Restout para la extraordinaria obra de Carré de Montgeron sobre los Convulsionarios de SaintMédard71 (titulada La Vérité des Miracles . por Maldiney. y posiblemente incluso porque las magnifique. dispuestas según una leyenda.iin. passim. no puede liberarnos de ello porque él mismo ignora aquello de lo que nos desliga1i 7• Y hay que destacar lo siguiente: los elementos o campos fundamentales del secreto médico. todas las enfermedades consideradas hereditarias» de las que la histeria. la Iconographie photographique de la Salpétriere es una obra escandalosa (salvo por estar reservada a un público considerado experto. más concretamente «el devenir. es decir. ya que la temporalidad del síntoma más bien se hieratiza.

pero vaciado de duración. como el presente de mi propia mirada. Cfr. págs. desgraciadamente.. de «resurrección» concreta. Pues bien. ella. Más bien no ofrece más que una especie de atestado. las acciones progresivas. por sus actitudes. en ello radica su terriblemente inquietante facultad. Es esto lo que nos confunde . ~ • .142 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA AURAS a cer. afilada como un escalpelo. y ésta debe contentarse con acciones simultáneas o de cuerpos que. pág. debe renunciar totalmente al tiempo. VIII. La fotografía. llamada «Ler. 109. su intensidad: una fuerza testimonial de tiempo. ¿Por qué? Porque ese tiempo ya se encuentra como minado: es algo que tiene que ver con un instante. en tanto que tales. tomo I. El pasado de una fotografía también es tan afilado y tan «cierto».... TIEMPO DE POSE Miren por ejemplo la ola de terror que parece recorrer el rostro de otra histérica de la lconographie.. no se trata en absoluto de un tránsito. «Contractura del rostro». la toma. una auténtica «contractura del rostro».. la fotografía no restituye ni rememora en absoluto ningún relato. La duración sin medida del tiempo de la pose. intenso como un foco de dolor. una duración intensiva. Rosalie» [43]. 1807. con el esto. 1766. Recuerden además aquello que Lessing escribía sobre la pintura como relato icónico: La pintura. 43. sugieren una acción continua72 . I. y llega hasta abrir una fosa entre su mismo modelo y el tiempo. Régnard. desgarradora. debido a los caracteres o medios de imitación que le son propios y que no puede combinar más que en el espacio. que incita a una discusión sobre el Renunciar y el Agradar de la pintura). en su acto. y no extensivo como una historia que se cuenta. Iconographie . «más o menos persistente>>74. un pico del tiempo. 143 . podríamos decir. Resumiendo (dejaré un momento en suspenso este texto. y que permitió la relativa nitidez de imagen para un tiempo de pose que era fatalmente largo. I. pág. e incluso. 83-92. no pueden por tanto ser tema de pintura. sino más bien de una suerte de transfijación. 22 y lám. Es en lo que una fotografía es atestado de tiempo mucho más que de su modelo o incluso de su «sujeto» u «objeto». tiene relación.. «das Diese»: el aquí y ahora73 . . del esto.. Hegel. Y. 72 73 Lessing. 74 IPS.

Partiendo de ponere. afortunadamente para ella. . los cadáveres están más vivos que en fotografía 78 . obturadores circulares más rápidos. quería aquí negar y reducir. un interés evidente en disminuir el tiempo de pose lo más posible. ya sea porque haya que obrar en salas de hospital. siempre excesiva. colocarlo en su sitio. I889b. Sabemos que la primera modelo que posó para una fotografía permaneció inmóvil ante el objetivo durante ocho horas enteras. algo que había estado en lo más profundo de su nacimiento. posar. 66. como retención en un ritmo. entre la cámara de tortura y el salón del trono» 77 . el alto.144 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA La gran preocupación de Régnard. un riesgo relativo al tiempo. es amortajar. retención de un ritmo. Miren de nuevo a Augustine. cálculos del «tiempo útil» de pose (que reduce el «tiempo total»). la pausa. flashes magnésicos. y no hablemos del revelador. la historia de la fotografía quiso que se la midiese como un progresivo «arrancamiento al tiempo». 0 145 . una penitencia. ponerlo en pie. su denominado «estado normal». era un poco como su propia matriz temporal. pues. la detención mediante la que se constiluye la pose fotográfica. y los cuerpos fotográficos son para nosotros unos cuerpos gloriosos y mártires.Vuelvan a escuchar ponere. investir. tal diafragma. 78 Londe. 1888a. lo que se «iconografía» como significante de una suerte de ideal o de concepto clínico. cómo obtener una <prueba válida»? El acto fotográfico era todavía. 1931. guiños de las laminillas. es incluso destruir. 14. Se trata de la pose. Se hizo del instante la esencia de lo fotográfico. porque la fotografía es una práctica de las reliquias más paradójicas que hay: los momentos de la vida. depositar: es extender sobre un lecho fúnebre. Barthes. con la cantidad de luz disponible (el empleo de la luz artificial no llegaría a instaurarse hasta algunos años más tarde). tortura y confesión. y que se trataba. . ya sea porque tengamos que tratar con sujetos a los que les resulte difícil mantener la inmovilidad. debió ser siempre la siguiente: ¿cómo. tal vez no sería más que su verticalidad. con sus placas de colodión húmedo. Y desde la retención (detención y cese) se vuelve a lanzar como una protensión que es al mismo tiem76 77 75 Londe. de una naturaleza ya muerta. pág. . . Albert Londe no se deshizo tan fácilmente del problema del tiempo de pose. Bossuet utilizaba esta palabra para denominar el Infierno. en el vía crucis. que enseguida se denominará «instantánea». existe. Benjamin. el cese. cercenar la duración. 78. Era necesario. escribía además Albert Londe.Jamás. queriendo olvidar también que el instante conlleva ausencia y retiro (se decía instante. Palabra a la que ahora debemos prestar atención. decisivo desde el punto de vista de sus aplicaciones a las ciencias médicas 76 . Después. quiero decir su temporalidadmadre. de la pose (exceso que me ofrece aquí como la contramedida de esta historia): con el refuerzo de guillotinas. es disponer las reliquias. pág. «uno de los problemas más delicados de la fotografía» 75 . es decir. Quiero decir la detención. (Y observen que «incomodidad» sigrllficó primero humillación. su verlicalidad provisoria. en efecto. 123. sobresensibilidades exquisitas de películas cada vez más impresionables. es calmar para siempre. sí. es decir. por lo AURAS general mal iluminadas. fundar un personaje. 1980. se pensaba síntesis temporal).) En cualquier caso. por la misma razón por la que habrán sido entregados a la imagen y retenidos (por la cámara) «en la ambigua frontera entre la ejecución y la representación. . lo que la fotografía. en una procesión. Cfr. según tal «agitación» del sujeto. escribe Barthes. «disponerlo».Presten atención una vez más a la palabra: significa colocar. una apuesta: con el tiempo de pose. pág. El aumento de la rapidez de las preparaciones fotográficas ha sido. «cuando se trata de reproducir enfermos». pues. en esta época. con tal objetivo. Ahora bien. pág. E incluso más tarde. ese auténtico tiempo de incomodidad. ese tiempo. todo ello resultó útil para reducirlo.Pausa es también el nombre de la «estación».Partiendo de pausa (el pausis griego). con tal distancia.

0 147 . ya que «lo que debía parecer inhumano. 1931. podríamos incluso decir mortal. págs. 61. «fugagrafías». Son duraciones. la urgencia de lo que está ahí. LA EXPECl'ATIVA Expectativa es un término de la mirada. por así decirlo. como escribe Joyce 81 . protensión. La expectativa denomina esta detención como presencia. guiños. Tiempo de detención. Las imágenes no «tienen» temporalidad. a la contorsión de un futuro muy. insomne. cit. ¿cómo decirlo?. 1939. pág. Miren de nuevo el retrato de Augustine: creerán estar contemplando un destino.. o corrupción. 72. Cfr. de abrir-y-cerrar. con. es que forzaba a mirar (además prolongadamente) una cámara que recibía la imagen del hombre sin devolverle la mirada>>. muy reales. aquí. A propósito de los retratos fotográficos antiguos. timorata. Pues un retraso que se hace anticipación permanece. 64. Quiero decir. como de pestañas y párpados.146 0 AURAS LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA po un acto de desviar (el pauein griego): colocación y desvío. sin duda alguna. Su rostro es. pues. más bien diría que lo que se habría quedado atrás se convierte en lo lateral de la mirada. especulación. de la expectativa a la espera. retraso. duraciones de Augenblick. La fotografía parece no tener futuro. muerta y enterrada. sería una formulación. que me mira de frente y que me va a ocurrir de repente como el suceso absoluto . Puesto que no existe una mirada que no espere. en el daguerrotipo. hablo de la facticidad. y la imagen se hace en la espera. Es esa postura contorneada. Cfr. ellos (los "modelos") se instalan. una separación comparable tal vez a lo que. ni como activo. págs. a quien está dirigida» 80 . repito. pág. siempre espera. que la pose es un movimiento íntimo de expectativa. que vela. sin duda. Y cada parcela de amenaza estropea nuestro imaginario en la perspectiva de una carne o incluso de una muerte siempre muy. 1968. 1980. Benjamin. 162-163. o apuesta sobre el futuro.. 140. este retraso no se dejaría alcanzar. aunque la propia imagen estuviese dotada de movimiento. porque «refluye de la presentación a la retención» 82 . justamente porque este retrato presenta en vivo un retraso sobre la muerte de Augustine. atrás -no. en la angustia. un batir. y desde hace muchísimo tiempo. Pero ajustadamente. espera alguna fulguración. como una falla. expectativa. pese a su protensión. muy débil con respecto a lo que nos llega de las imágenes. como inminencia. pese a su recorrido o a su desvío. de algún modo. en el interior de la imagen»?!\ y esta instalación era inversión. un <precursor sombrío» 83 . Existe. «no existe una mirada que no espere una respuesta del ser. ni como predicación. muy anterior. en los retratos fotográficos.Joyce. pág. sobre todo. catástrofe. preguntar sobre lo que se denomina fantasma originario. y es un término del tiempo. Desde el principio. Esto no supone un impedimento: cada detalle fotográfico tiene valor de elemento amenazador. 79 80 81 Benjamin. es decir. 55 (la cursiva es mía). Y esta espera se hace imagen. ante mí. pre-esencia. en su retrato. da la espalda al miedo cercano. Y la expectativa también denomina esa asignación a un futuro muy anterior. por Lacoue-Labarthe. contenida pero radical. un fantasma. Sería algo de la visibilidad. y qué sé yo . Porque se ha terminado un gesto. puede que incluso pese a ellos. que casi se desprovee y se asigna a un tiempo de la espera. Deleuze. duraciones de «ojoinstantes». Algo en la propia protensión se habrá quedado. E incluso ahí no hace más que adelantarse como retraso. l979a. Debería. como urgencia. duraciones y tiempos sublógicos de miradas sobre las modulaciones: ritmos de retenciones (pasados que aún no han pasado o no han pasado realmente) y de protensiones (cosas por pasar que ya no van a ocurrir). vistazos. escribía Benjamín: «Durante la larga espera de la pose. siempre abandonada a la paradoja. conmoción. incluso supersticiosa. 156. 82 83 Barthes.pero aquí estoy hablando de la fábrica fotográfica del suceso. 152. puesto que Augustine está para nosotros. Porque el presente de una imagen no nos llega más que como retraso indefectible. No puedo decir que las imágenes tengan una temporalidad. y esto es lo importante. Al que estoy obligado.

y en su sencilla relación con la visibilidad. la anticipación imaginaria de un duelo. Una desgracia. la otra está sujeta a una paciencia que es padecimiento. muy eminente. ella es la intermitente de su cuerpo: vive en el riesgo y la desgracia de equivocarse constantemente sobre la pertenencia de su cuerpo. 267. asigna su sujeto a una paradójica existencia de still life (naturale<fl muerta). ya. una relación del tiempo con el estar-ahí. cuyo beneficio. drama. para mortem 8\ prepara tu muerte. con esos dobles en película de ti misma que son tus retratos. se perfila como teatro de las sombras. dónde colocar ese cuerpo? Al temporalizar el sentido según esa vacilación. 86 87 84 85 Cfr. en los siguientes términos: esta imagen no es más que una intermitencia. IPS. y síntomas.148 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA pasado. hacerte una fotografía. IV. será tu imagen.. siente que tal vez no sea el suyo. o remanente. Charcot.» Y luego: «Te digo AURAS que esta noche no puedo (. ) me ha asegurado que memataría. He aquí lo que pudo haber dicho el fotógrafo a «su» Augustine sujeto. y de esta extracción o tratamiento (el propio por-tracto. y durante ese tiempo. en tanto que apremio de expectativa: saca de su «sujeto» algún «rasgo vivo». incluso aquí. como se decía antaño). pág. El drama de la pose. una loca. 322-323. lo «cuestionable» por excelencia. y este riesgo es una vacilación sin fin y una tentativa recurrente de poner término a la vacilación. hermosa mía: si vis vitam. pág. un tiempo de descanso en el «estado del mal histérico». Cfr. »86. su muerte resulta para nosotros muy latente. 161. Sí.lu muerte se engalana. 12 («Ophélie»). es decir. la imagen de tus «rasgos vivos» . significado del propio término griego aura.. Cfr. «NO TENGO TIEMPO» (EL ENTREACTO) Y también decía (puede que incluso ensayando hasta aturdirse). auténtica ganga para una fábrica de imágenes: el tiempo de la histérica es ya culpable. Cfr. El tiempo de una prueba. 1798. Una desgracia así es la que afecta al retrato de Augustine (la lámina catorce). «en el estado del mal histérico-epiléptico. finado incluso. ya que. sencillamente aquella. pág. el debate del sujeto con la imagen que de él se extrae. Freud. en lo visible: acercamientos y rodeos de la histérica en el ser. El griego hystériké se traduciría como: aquella que siempre se retrasa. guardemos todo en imágenes. Creo que la prueba fotográfica (su coacción de expectativa) disfrutó de una coincidencia.. el tiempo justo de una pose. de un «curso incierto y cambiante de los acontecimientos». pág. a menudo intenta incluso tomar el cuerpo de otro por el suyo mismo. y huellas. 129. Tal sería la prueba fotográfica. Es ya culpable. Esta estela podría ser el aura. un cuestionar sin tregua de la desgracia: ¿dónde. algo del futuro que afecta a la representación y en lo que un sujeto. acariciando su cabellera. 88 89 Ídem. 0 149 . tal puede ser. un soplo. ya que. Esto es. págs. Rimbaud. autodetermina todo su poder88. pues. como un suspenso de duelo.. así te protegeremos de toda pérdida. nuestros retratos . como por un quasi-asesinato -este drama estaría aquí representado por la incidencia estremecedora de un síntoma que «presentaba» Augustine en el mismo momento en que se le hicieron todas esas fotografías: había dejado de percibir los colores. pág.. la histérica es intermitente.. ese fuera-de-sí que deja estela. la histérica experimenta como un fuerade-sí en su relación con el tiempo. Pues están el fotógrafo y la fotografiada: uno prepara y engalana. OC. manteniéndole sujeto al parecido de un quasz~rostro. II. Un deseo. Un silencio de vida. 109 («De la faculté de désireP>). portando a su espíritu como unos ruidos extraños87. ese riesgo y esa intermitencia. permítenos engalanarte. «la contractura en los histéricos es siempre inminente»89. es precisamente un entreacto. veía todo en blanco y negro 85 . OC. la intermitente. 1915b. Kant. de esta lenta tracción. dice Charcot. decía: «No tengo tiempo (bis). una naturaleza muerta en breve.

durante los cuales se interrumpen momentáneamente las convulsiones y el delirio» 90 . y ni paroxismo ni máximo. tomo II. en paralelo pero del otro lado. 44. Lámina quince: un grito. . 9 91 Artaud. . la prueba de las convulsiones de Augustine.fia de Augustine. con premura. 69. ya no hay mente o ser. tanto más vivo por estar muerto 91 . el sencillo pasar de una página . y la consciencia es un teatro en el que un día hubo algo. pero del otro lado. ya no pertenece a Augustine. sobre una cama Planche XIV. como el miembro de un ser olvidado. Augustine puede estar a punto de perder el conocimiento. ¿Cómo lo explicaría? Está cerca de un estado del cuerpo que es un estado y un estado que ya no lo es. se sentía. /conographie . y ese cuerpo ya no pertenece. OC. PERDER EL CONOCIMIENTO (EL GOLPE TEATRAL) Lo que quiero decir es que. 245. creo que se sentía como el miembro tenso de un ser en el paroxismo de lo máximo. p ág. como entreactos. Este retrato corresponde a una espera y a una presura: se ha esperado este descanso en el sufrimiento de Augustine para llevarla rápidamente a lapalestra.150 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA AURAS 0 151 hay de tanto en cuanto momentos de descanso. E incluso el cuerpo de Augustine ya no nos llega.lámina catorce. vol. exactamente. [Lámina XIV. los retoques de guache necesarios para una prueba muy dañada. como imagen. una camisa de fuerza. 2. y enfrente. vestida. entre el cortinaje oscuro y el velo negro del fotógrafo. paralelamente a ella. tal vez peinada. para luego tomar de ella. pág. en este retrato. pero del otro lado. Estado normal]. lámina quince [44-45). Fotogra. HYSTÉRO-~PILEPSIE ÉTAT NORMAL ° Charcot. Puede entonces que todo esto se tratase de un entreacto de escenas violentas y lances imprevistos . no encontramos más que el cuerpo. tomo XIV. despojado de su consciencia. una «fisonomía normal».. 1888-1889. y frente al cuerpo.. Régnard. la consciencia todavía se sobresalta. pero la mente se ha ido de allí.. ya no nos llega más que como la intermitencia de dos imágenes: es decir. al igual que ella fue paralela a él.. Histero-epilepsia.

no es más que soplo del síntoma en la imagen: la crisis.. Planche XV. 0 153 . pág.. un mascullar intermitente. con tal de . en el momento justo en que comienza: «Inicio del ataque». los párpados laten con rapidez.. 143. que . L. . no me den . 'n IPS.. nitrito de amilo». La respiración es inegular.. Régnard... la enferma ha perdido el conocimiento»~J 2 . la frente se frunce. las fosas nasales se abren. respirar. enferma. esta turbadora pérdida. si no hubiese estado sujeta. de alguien que ya casi no se asemeja a sí mismo en absoluto... el habla entrecortada. .. para nosotros incesante. pondré . este auténtico golpe teatral. [Lámina XV.. Ahora bien.... /conographie. Il.. Fotografía de Augustine. la opresión evidente. Inicio del ataque... sintiendo que el ataque es inminente.. Grito].. . los ojos se vuelven. intenta contenerse: «Siento .152 a AURAS LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA que hubiese volcado boca abajo si no hubiese estado sujeta. tomo Il. Existe entre esas dos imágenes la intermitencia.. me . que . la mirada se hace fija. ..... y puede que incluso hubiese puesto en peligro la integridad de la cámara fotográfica. las pupilas se dilatan. No .. Se producen movimientos de elevación del vientre. me cuesta. D~BUT DE L'ATTAQUE CRI 45. un suceso que habría hecho temblar la propia imagen. de una página y de una imagen a otra. lo que se llama el ataque.

repito. G illes de la Tourette. 1-76. Charcot:. éxtasis. 435-448. que es la fase de las contorsiones o de los llamados «movimientos ilógicos». 1891-1895. Charcot domes1 Cfr. finalmente. Ojo por ojo. Richer. todo esto es ya como una gran revancha del discurso icónico sobre las intermitencias y las paradojas de evidencia del cuerpo histérico. 367-385.o CAPÍTULO 6 Ataques y poses UN CUADRO CLÁSICO Si la enferma pierde el conocimiento. se intenta por todos los medios detener el ataque. 1881-1885. catalepsias. I. págs. págs. sino incluso el de enmarcar esta descripción en un tipo general. en todo caso. el delirio llamado terminal: ésta es la triste fase en la que los histéricos «se ponen a hablar». El «genio» de Charcot habrá sido. letargias. semblanzas de epilepsia. . la fase en la que. ¿qué le queda al conocimiento para agarrarse al ser de la enfermedad? Le queda el espectáculo de la enfermedad. convulsiones. que recibe el nombre de «gran ataque histérico» y al que algunos añadieron «completo y regular» 1• Se desarrollaría según cuatro fases o periodos: la epileptoide. que imita o «reproduce» un acceso epiléptico estándar. 1-168. el delirio. las <poses plásticas» o «actitudes pasionales». no sólo el de conseguir hacer una descripción de todo esto. OC. Ahora bien. síncopes. el clownismo. y. comas. II. Espasmos. págs. delirios: mil formas en unos instantes.

)~~ ~ ::~·-.. ' ~..• C:/lf.!~ )·'l- (1'~ (¡>~ ~ ~ /14.' ~. .. \\~.~{. " ~ ~ ~~ ~ ty.~' ~.i'.AV" ~~~ ~ ~?Í')ii' .álJ. t · ~_ ~_. 4..l {~ ~ ~ . con posturas típicas y «variantes».. ~ ~ JC:Pc. [Lámina V .-::7~~· ~~l ~!. Études cliniques. ~<'n". . -~ \\.· . t't..1 .::i.-~ .~ __:/\~ 1 tí R ~~ ~~~ ~ Période de clownisme. . ~ ¡*t . 0 Pe1iodo de delirio].. - ~ ~ J~~1 ~~I ~- (•1 ~ ~ r!7 §'7 ..a ~ ~'--lf"'! 'f~. . -4<• &{~~~ !~~ ~H· -a K JJf .. ~es.r -~ c..::Zl:.-"{l. 3~Période . --~ ~1\~:i <:ÍY· .::1._. F' G I~ ~tfij fil! ~. \\:>:!...­ ' ( d \ . ~ 4 .. ·--<.~ ~~ ~ ~ 4~ ie s altitudes passionnelles ~ --~ J 1 . 1./L '.=:. cuadro sinóptico del «gTan ataque histérico completo y regular». Ji)\~ '• ' ·. Pródromos.~ ~ j '. (1881). 0 Periodo de las actitudes pasionales.'.* . ' (~~~_.:·.~ ~· ~y1 ~ >)~ -- 1¡ ~- _fo!}~ H ~M~ ~ ~ ~ ~ . o:.~~~ ~ ~ ~~-~ ~ ·..~ . ' . ~ ·~ ~ A .//. . Richer..~1::. D .\ .... 3. ~/ '~l<.v .. 0 Periodo de clownismo.S'>'.f... y. '.. 2...J:&t ~ ~ ¡t t" AJríl 7-~ ·~ .>-1 ./~ i!JE l 0 ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA . Al J.156 0 l~ Prodrome s A ~ ]J)i" B 2~ Période é pileploi'de e ~.. 0 Periodo epileptoide.~ ~ Y. ~· -~·-..- 14" ~ ! ~ 157 Période de délirc . L .J..~» ~1Ci. tf\2.. E -·<· :.~·.---------"-------.("" J ~ ~ (-:~ ..li/.J .«~ A ~I~ ~~- 46.... .'_/. v ~ _&~ &~ 11./ ... ~ . t... "'>.

AUGUSTINE COMO OBRA DE ARTE ¿y Augustine? Augustine fue. horizontalmente. la más concisa pero fatalmente larga de las descripciones. para cada fase. Nos limitaremos a destacar que en ellos nos encontramos con todos los caracteres que el señor Charcot ha descrito en las lecciones que acaba de realizar en la Salpetriere. Esto es algo totalmente natural. 435-448 (descripción redactada por Richer). 1890. y. representando en su tabla -tal vez el lector se haya percatado de ello. 1888-1889. y además concisa3 . págs. un deseo implícito: Boumeville viene a sugerir. En efecto. Seamos precisos: Charcot fue más bien un maestro de obras y comanditario de un tipo narrativo e icónico que su concepto de la histeria. La tabla también fue clásica en lo siguiente: se convirtió en autoridad. o más bien. 367-385. 1. págs. Apéndice 14]. y con razón. es decir. los alemanes Aridree y Knoblauch hicieron para los varones his2 3 4 5 Cfr. «la reproducción esquemática del gran ataque en su perfecto desarrollo». la perlección misma. 1-338. 200-201. como una perla.. con su plumilla. setenta posturas y posiciones. habría venido arendir homenaje a lo racional de los conceptos nosológicos y de los tipos figurativos de la Salpetriere7 [47-48]. a una vuelta de página. la más rigurosa. 10-11. autentificado fotográficamente. Cfr. todo el «gran ataque histérico completo y regular» en ochenta y seis figuras. el auténtico resistente. logró imponer su autoridad. en cuanto a la sucesión de periodos. principalmente exigían. permitía que fuese posible una descripción. en esta fabricación figurativa y taxonómica. «puesto que». es decir. no dudó. a los ataques de los enfermos de los que hemos hablado hasta aquí. que las fotografías mostradas se parecen a los tipos definidos por Charcot. pues. y consiguió reducir a tan sólo nueve figuras sus «principales variedades» o variantes. tal vez por ser un grafista muy dotado: era profesor de anatomía de la Escuela Nacional Superior de Bellas Artes de París. OC. verticalmente. a su manera. 1888. téricos y para los traumatizados por la guerra lo que Richer había realizado.158 0 ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ticó la más barroca de las teatralidades. consiguió la perfección del modelo.sólo un tipo femenino 6• En cuanto al profesor Rummo. El maestro de obras. OC. págs. en la lconographie. Charcot fue su maestro de obras (¿maestro del pensamiento?. discriminar por fin. fue Paul Richer. 6 7 8 Citado y reproducido por Charcot. así como su objetivo epistémico. Revancha académica sobre la profusión de formas heterodoxas: es decir. en la histeria. un cuadro sinóptico que ofrecía. 1. 425-430. dice él. Freud. Está dentro de la naturaleza de las imágenes clásicas y constituye toda su eficacia: obligar a lo real a parecerse a lo racional. Cfr. Charcot. también diríamos de vasallaje. págs. su clasificación. Rummo. digamos. passim lPS. el meticuloso. 41-43. 1881-1885. se parecen. págs. Consiguió realmente rematar la empresa subsumiendo toda esa serie figurativa en una única tabla. como el catálogo viviente de «la» crisis histérica (un entramado rallado y recurrente que nos ofrece una impresión casi cinematográfica). Hay incluso. Richer recorrió. le rindieron homenaje o se definieron basándose en ella: así. permitía la existencia y la validez metodológica de los rasgos pertinentes. digo bien autoridad. desde su clínica de Pisa. formas «medianas» y formas «rudimentarias» o «groseras» 4. págs. algo de este valor de homenaje. II. como un deseo. Sinópticamente. Cfr. una muestra de las «variedades» más. Freud. Richer. el orlebre. formas «completas». 1886a. 159 . en efecto.. ya que ha sido siguiendo sus consejos y sus indicaciones que se emprendió la tarea que proseguimos publicando la Iconographie 8 . de un único y panorámico vistazo. Cfr. una obra maestra. ¿acaso piensan esas imágenes?): Los ataques de A . el interno ojito derecho del servicio. clásicas2 [46] [cfr. Un patrón figurativo permitía. en hacer editar un Omaggi. es algo totalmente normal. Y esto bien valía.o al profJ-M Charcot: una serie de setenta fotografias. de realizar no solamente un cuadro clínico sino además un cuadro clásico. Todos partieron de ella5 . catálogo en el que lo real. Charcot. págs. Todos. la coartada perfecta. pues.

~ ....... .. i¡...' l ·J .... ... ... .~') . ' .. ....... . .v~..... . '~ ~ ! ~ .¡¡¡¡. ~ ~.. .. _~. . ' ... \ 1 ... !~~ f .: t ' ·- ::': .' ·-. Rummo...st.. ...1 47-48. ......... .-r-1. . . Dos láminas de la lconografia fatografica del Grande lsterismo (1890). ~" -'ff ..160 O ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA l-llSTElUA ~ L -' 1...i .. !"\' ' ....(~-.. "' ' ~ l ~ ~-~-- . P1 ~ . ~r '('ff:9 . :? ~t.~ ~. dedicada aCharcot. 0 161 .. ~ . ' 'L.. -..

etc. en actos. ante todo. Tenía quince años y medio cuando ingresó en la SalpetTiere. 396. 1807. el «rítmico baile de San Vito». Ídem. IX. fue bajo la propia mirada y ternura de sus médicos que se «hizo mujer». 11 '~ 1 " 11 ' Cfr. pág. 7. Charcot. y a esa edad aún no piensa uno en dedicarse a imitar fraudulentamente. págs. páginas 347-366. en escenas y cuadros. el que «sinoptiza» el tipo histérico? Y Augustine. «encuentra su causa en la tensión brusca del grupo muscular antagónico» Hi_ Charcot llamaba «diátesis de con15 Hegel. esto llega incluso a constituir una ganga para el fotógrafo cuando el tiempo de posado se le hace largo. de alguna manera. 110 (fig. considerada. Moebius. 186. siempre muy bien trazado de «pausas» y de «entreactos». Cuando se mueve. escribe Hegel.5. IPS. 1886. 137. porque le falta esa perfecta libertad de movimiento de la que habla Hegel.133. Moebius. pág. 'º Richer. Además. regular. después c 14 • Y parecía !J Charcot. 1881-188. págs. en cuanto forma del tiempo. Tenía quince años y medio cuando ingresó en la Salpétriere. EL MOMENTO ES CUIXURAL (LA CONTRACTURA) Existe un momento. 11. detalle que no se nos omite 1:1• Pero repito que lo que hizo de Augustine una de las grandes estrellas de la Iconographie photographique de la Salpetriere fue ante todo toda esa especie de desarrollo temporal. 100-101. y de no poder por ello abandonar algo así como un «ahora inmóvil» de fantasma. Algunos pretenden que se trata de un fenómeno muscular paradójico que podríamos formular de la siguiente manera: un músculo es susceptible de entrar en estado de contracción (incluso permanente) por el solo hecho del acercamiento de sus puntos de contacto. 1876. el hombre se convierte en el «movimiento totalmente libre» 1!'. pág. pmsim. 184. ATAQUES Y POSES permitir olvidar que la representación.-s. 132. escribe Hegel. por ejemplo. 456 (la cursiva es m ía). etc. como siempre. se asemejaría más bien a una marioneta. primero a. no pudo privarse de hacerla «figurar» en su tratado sobre las enfermedades nerviosas 11• Además. Y entonces. muy clásico» 9 y Richer. 1901. incluso de forma violenta. Moebius. como una histero-epiléptica honesta. Charcot criticó esta noción de paradoja muscular.páf:. OC. Ahora bien.. la magnífica serie de láminas de la Iconographie). la pondera escribiendo de ella «que es aquella de nuestras pacientes en la que las poses plásticas o actitudes pasionales tienen mayor regularidad» 10. poquito a poco. II. de sus ataques: una especie de desglose dramatúrgico. pág. 169-173. es decir. pero da marioneta de quién? Puede que permanezca autopasmada de ser una obra para otros. en cierto sentido. Esto se denomina la contractura histérica. pues. el maniquí estrella de todo un concepto de la histeria. de sus síntomas. 1. pues. debida entre otros a Westphal. 90. que le llegó la regla.162 L 1 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Charcot habla de ella como de «un ejemplo muy regular. ¿no es de destacar. 130-131. Y no se trata de un concepto tan sencillo. pero hablamos más bien de la serie.Richer. Cfr. ni «estilosa» 12 : así pues. dicho de otra manera. págs.Cfr.5-76. y persistiré en hablar de Augustine como obra maestra. Cfr. incluso permanente. pero. Bourneville. OC. en que la estatua. I. Ídem. De este modo su cuerpo efectuaba una donación rigurosa de sí mismo. olvida un cierto infortunio del tiempo. 239-24-0. enunciando que la contractura histérica. OC. que es el «reposo totalmente libre». 1881-1885. pág. ni «farsante». mal que precisamente padecía: fue. Charcot. ies ocasión de fiesta! Una histérica puede ser una obra de arte viviente. Augustine habrá sido. Augustine no parecía estar demasiado resabiada. por ejemplo. magnífica y regular de sus poses (y me refiero a lo que queda de ella. una histérica sigue siendo estatua. hasta tal punto que. 33). el más misógino de todos los psiquiatras de la época. luego b. págs. IG 163 . Esa llamada intermitencia plásticamente regular. por el solo hecho de su relajamiento. demanda convertirse en un Sí mismo vivo: es así como «el hombre se coloca él mismo en el lugar de la estatua»: se convierte en «obra de arte viviente». y entonces. que en la gran tabla de Richer es el rostro de Augustine el que ilustra. la obra maestra y la «cosa» de sus médicos.

Cfr. entre inmovilidad y movimiento 1!1.164 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES tractura» al concepto general de la «predisposición especial del músculo a entrar en contractura» 17 • Pero subsisten algunas paradojas inexplicables. 1891. passim. Richer. y luego. ejecutando o no un movimiento en círculo más o menos perfecto. págs. Richer. 1892. págs. [Lámina XVI. Sus contracturas eran imprevisibles: su cuello se torcía de repente. 1859.. OC. tomo 11. III. 0 165 l'P Pl. y luego se quedaban totalmente rígidos: Todo el cuerpo se vuelve rígido. 139. 1. sus dos brazos se retorcían de repente. lo que Briquet llamaba una «perversión de la contractilidad» 18 habrá permanecido como una especie de tierra de nadie nosológica: entre parálisis y contorsión. y no sigo 20 . Su paradoja es ser el detalle (local) o el intermedio (incluso una fase) de los ataques convulsivos de la histeria. págs. 137. tan violentamente que el mentón llegaba a sobrepasar el hombro y llegar hasta el omóplato. 377-481. 477-478. 433-485. efectuando varias veces seguidas ese cruel movimiento. 1891 -1895. La contractura histérica es una impotencia motriz.rnc:hc X. es intermitente. pág. págs. 11 . los brazos se quedan tiesos. IX.. Su paradoja reside en su naturaleza exclusivamente local (sin lesión concomitante). 21 Ídem. TETANISME ¡. la rigidez involuntaria y persistente de algún miembro. 183. Gilles de la Tourette. con los puños tocándose por su cara dorsal (lámina XVI) 2 1 [49] . 2-3. 1 " 19 ° 49. etc. pág. luego a menudo se acercan uno a otro sobre la línea media. págs. Pitres. así como la estructura de los centros motores. lconographie. no constituir más que un hilo en la madeja de todos los desarreglos motores que vinieron a revolver y casi a dislocar el pobre cuerpo de Augustine: «sacudidas». Régnard. JI. como patizamba. Cfr. Btiquet.1 17 Charcot. «temblores». V 1. y sin embargo no se trata de una parálisis en el sentido clásico. su pierna se quedaba tiesa de pronto. 2 Cfr. Fotografía de Augustine. 1. «calambres». Tetanismo]. 1891. en su carácter extraordinariamente móvil. págs. «saltos» y «sobresaltos». 1-157. 447. En primer lugar. . con tal flexión que «el talón llegaba a adaptarse contra el peroné». 144. sobre todo. 134-135. IPS. ya que la propia textura de la fibra muscular permanece inalterable.

. 1881-1885.. ~. ¡ i.::•· :• •# ~¡...~'. Richer.. posibilitando por tanto una imagen nítida. Vaciado en escayola realizado «en vivo» para el «Museo de los vaciados» de a Salpetriere.~{~!it~!-::: .. ·1" w ~siJ •'• · · . sin duda. . ' -" ~.._~¡'... '" . ya que consistía únicamente en confirmar el estado de hecho.J~:~· ~ ~.f~ .~"!t·?~..L~. :"·. ~!~~Ik~~ :>:~:~¡. 44. "'· .-. . Y esto no debe entenderse como una metáfora.. Richer denominaba esto una «inmovilidad tónica»n. ~'"'''it.. pero qué más da: el cuerpo histérico./.~• formas patológicas (actualmente casi totalmente destruido).::.•. pero imprevisibles.:J·t~.: ~".'~~l'~~·... tan fácil verter la escayola sobre tal «mano deformada» o tal «pie zambo».t:-. (1881). ..~....V·1· LA INALIENABILIDAD Insisto en que esto fue una ganga para Régnard.··~·iV:.. ·~t1~·1•...f. véase de la convulsión.. El momento escultural de una especie de motricidad sin embargo totalmente desenfrenada. '..51.1.."-.~--~t.. _ .~· .~./:fr::. •. es- . ' ~~. algunas veces prolongarla un poco. ../' ó-< '/ ¡. ···~\·~.. Era. conocido como «Museo Charco!:>>.. .:/.t/~. las de las manos y los pies especialmente.. lámina grnbada según la fotografía precedente.• .~' v." · -"~·• ..:-~vi.. pág.~)\ .. tan fácil de amasar y de recubrir los miembros agarrotados de dolor.~.... constituyeron el material más generoso de un museo de vaciados en escayola que Charcot había constituido también en la Salpétriere: otro eminente «laboratorio» de la predación de 22 Richer. Una estatua de dolor vivo.. ~ 167 .· ~ ltli2~ .~·i/i::...•..~ '' " "'•""'' ..~~~~ .: 50.'''J):.~ Esto describe la paradoja e incluso las angustias del tetanismo: un cuerpo abandonado a contracturas increíbles y recu- .. .:. :11"'a.!'.. intermitentes..-:.. porque el tetanismo constituía a la vez una pausa en el movimiento. ilos pliegues mismos del ataque histérico! Esto resultaba fácil. r. Études cliniques. . un hermoso vaciado de los más pequeños poros y de los más pequeños pliegues... en efecto."+l.íli.r. ~·/.:•.166 n ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN D E LA HISTERIA .~ilfuí::. s~..~t. .. ...t~~~.i~~·.·:~-.. la contractura..·1 •..."'~·..~~-"• ~-.t..:.. porque las contracturas histéricas..i/... ~ º~1. "'fl:.a• ·~~. 1 ' A..·.~t..·."'.J.l· •. era el signo más probatorio de la gesticulación desordenada de un cuerpo histérico en pleno ataque: era por tanto un momento fijo de la contorsión...:_.:i'*'. ~ ./:· :. "' · .'--".."'1:... ~· ~ ... .. S"t. _.~"•:"*· . posibilitando la pose._.:J:. ._•..::r.... • ~:. tan fácil dejar secar esa buena escayola y obtener un buen... La «fase de inmovilidad tónica o tetanismo».:• .): rrentes.. Y al mismo tiempo.. 'tt:.

. a 169 Planche X Vll. [Lámina XVII. tomo U. TETANISME A.TTlTUDF: l>E LA liAC:h: 52. 1881 -1885. por ejemplo. los senos algo más destapados. una exageración absolutamente «expresiva» de la crispación de los hombros. una nueva contractura. Hablo de derecho más que de saber. porque esto seguía aún sin explicar grnn cosa del propio mecanismo de la contractura histérica23 . Cfr. Sus cuerpos eran todos sus bienes y sus contracturas fueron especialmente como una dación al gran museo parisino de la patología. como una desordenada oleada de la pasión. Richer. ahí está todo el envite. C harcot. Comparen: unas piernas descubiertas. que designa una práctica que tal vez piensen caduca: el derecho que tiene un señor de disponer de los bienes de su vasallo a la muerte de éste. pág. Actitud del rostro]. una espuma bien definida que sale de la boca. la desaparición de las correas de la cama. que Richer nos ofrece también más «expresiva». Taller de vaciado y taller de fotografía fueron de este modo como los instrumentos de una especie de derecho de inalienabilidad figurativa sobre los cuerpos de las histéricas. III. 1888-1889. No obstante. Régnard. la práctica del esquema. al hacerlo. 23 21 ' 25 Cfr. era incluso más digno de atención. OC. el grabado adquiere por sí mismo el derecho de inalienabilidad sobre la fotografía: compone a posteriori una coherencia significativa sobre el «bien» visible dejado por la prueba. quién sabe [51]. pág.. Noica. págs. de ciencia.. lámina II. de ternura. . la asigna finalmente a un relato clínico. Tetanismo. Me viene a la mente una palabra: régimen de «manos-muertas».168 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES tucado. como el fondo de una fotografía que no mostraba lo suficiente. Se trata de una operación fundamental porque recompone la imagen fotográfica y. y maravillosamente. 1908. lo siguiente: ni los vaciados ni las fotografías habrán suplantado. Nada es sencillo y no se nos puede escapar. págs. Cfr. 99. 39-68 (notas 61-62). Iconographie. 350. y hasta la cabellera. 36. ya hacía las veces.100. Fotografía de Augustine. Pero veamos. en los procedimientos de figuración y de transmisión. Paul Richer se sirvió efectivamente de la fotografía de Augustine tetanizada [49] para grabar algo del denominado «primer periodo» -«epileptoide»del ataque histérico 25 [50]. De esta manera. de la mejor descripción o del mejor esquema24. Charcot.

unas cuantas páginas y Freud ya no puede seguir a Charcot hasta el final. pág. 1872. No podemos desplazar la mandíbula. el acecho que se cierne sobre esta imagen tal vez sea el de un afecto. 41-42. OC.170 ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA EL AFECTO. 1798. 50-51. y sin embargo yo presiento toda la imposición de un afecto. Contractura de la mandíbula y de la lengua.. 52. Resulta realmente imposi2 ¡. Ahora bien. Ídem. una sospecha que concierne justamente a algo como un acechar de la inminencia en la visibilidad: «¿A 9uién debemos temer más. Bourneville y Voulet. intuido por Freud. COMO ACECHANDO Por supuesto Richer no extrajo ningún esquema de la siguiente lámina de la lconographie [52]. para salir de la aporía (¿por qué en la contractura el órgano es «masa inerme». Richer. repito. «tetanismo». ¿Q a algo más? Con esta fotografía de hecho se nos arroja de nuevo sobre la pregunta de la relación entre la contractura histérica y lo que ésta esconde y que.. Y es que esta prueba no cuenta nada. Y. leer a Kant refiriendo de inmediato esta definición a un enigma. Son el sentimiento repentino de un mal como ofensa. Que aparecen en las tomas únicamente como ace- chando.p. se preguntó sobre las parálisis y las contracturas histéricas. Freud. es crucial. pág. ya que no hay más que apuntes de síntomas «físicos». 2H Ibídem. viene a hablar de «asociación».n la finalidad que se proponen. ble ver algo parecido a esto en el rostro de Augustine. Freud demanda gracia: «No pido para esto más que el permiso de pasar al campo de la psicología» 3 º. será permanente? ¿Desaparecerá «súbita» y «espontáneamente»? ¿No debe1ia «conducirnos de forma evidente a sospechar en ella la inminencia de una tempestad histérica» ?26. facaso no podría guiarnos ya en el extraordinario recorrido de las contracciones de Augustine? «. Kant hablaba de esas emociones que «tienen de particular que parali.. el modelo teórico de la famosa «lesión dinámica»: se toma las cosas más «inocentemente». págs. Con esta fotografía de nuevo se nos arroja sobre lo que sigue siendo un enigma de la contractura histérica. es decir. en este caso. Y antes que decidirse a emprender realmente la fuga. se pone a dar ejemplos tomados de los mitos y la antropología. 31 • Este valor de asociación. 115 (la cursiva es mía) . La lesión en las parálisis histéricas no consiste en otra cosa más que en la inaccesibilidad de la concepción del órgano o de la función por parte de las asociaciones del yo consciente . Entonces. aquí. se logra abrirle la boca. la fundamenta. 53-54. en la forma en que ha podido «alcanzar su maximun de golpe». págs. passim 27 Kant. pero su violencia es incapaz de apartar dicho mal» 27 .» No obstante.. a aquel a quien una cólera violenta hace palidecer o a aquel a quien hace enrojecer?» 28 . 1889. incluso en francés y ¿siguiendo tal vez la ortodoxia de Charcot? Lo intentó. de la siguiente pregunta: ¿esta contractura. III. hasta. Charcot. por qué se hace el muerto si está intacto e incluso intensamente sensible?). escribe casi como un prisionero que pide al director su visado para salir al extranjero.. que su esquematización. Rodeados de sombra. es decir. constata que «la histeria se comporta en sus parálisis y otras manifestaciones como si no existiese la anatomía» 29 . 1888-1893. 29 30 31 Freud. passim. Se trata. nada que resulte realmente descriptible. Resulta curioso. ningún texto de la Salpétriere podrá servirme realmente de atestación. aunque llevó una leyenda idéntica. de «valor afectivo»: El órgano afectado o la función abolida está inscrita en una asociación subconsciente provista de un gran valor afectivo y podemos demostrar que el brazo se libera tan pronto como este valor afectivo se borra( . Pero. su descripción o su vaciado en escayola no nos soluciona. y desde 1888. del enigma de su temporalidad. J 171 . tal vez. puesto que no es más que rostro y mirada. no obstante.. Ídem. págs. ). de su intermitencia. Cfr. y con la siguiente precisión (¿se trata realmente de una?): «Actitud del rostro».

pág. Augustine sufría de una importante disminución de la agudeza visual hacia la derecha. intenta frotarse el ojo derecho. un pequeño cotilleo: el profesor Charcot sufría él mismo ese vergonzante estigma.40 . agotarlos (y el agotamiento no acaba en el en-face. Pretende que tiene «una araña dentro del oído derecho».. Odio a la mirada. de acuerdo con ello. Féré. también escribió un interesante artículo sobre «la asimetría cromática del iris considerada como estigma neuropático» 42 . La midriasis. 1887-1888. passim. Resumiendo: parálisis del aparato motor del ojo. por examinar. pero que permanecía. 1888-1889.L 3 Charcot. 1 ' " Cfr. Si constataba. (N del T. 29. ni más. o quasi. . era que la ley llamada de los «haces del opticus»:ix se dejaba ridiculizar sin ninguna vergüenza por la «visión histérica».172 a LA INVENCIÓN DE LA HJSTE!UA Se ve la lengua al fondo de la boca. passinL :Jh 32 IPS. A veces L. véase de toda la fisiología del ojo. algún vúiculo entre los trastornos de la vista y la contractura histéiica. la dilatación anormal de la pupila (a menudo acompañada de una persistente inmovilidad del iris) estaba considerada como un estigma histérico 41. véase retorcida. totalmente vuelta hacia atrás en semicírculo. durante mucho tiempo. '11 Cfr. pero disfrutaba de una «más que normal»:·J!J hacia la izquierda. permanecía torcida.. Aunque sobre ello planee un cierto silencio. Los psiquiatras de la Salpetriere prestaron una atención muy persistente a estos fenómenos de no-simetría de la mirada. juego de palabras de enfrente (en face) y rostro (face). 1891 -1895. 1907. porque de nuevo no se veían acompañados por ninguna alteración visible en el fondo del ojo:17 • Otro asunto que permanecía siendo bastante inverosímil. II. 1893-1894. más bien por el agotamiento: trazar una tabla de todos los «síntomas oculares» que hay en la histeria. Charles Féré. por escrutar en el interior de las pupilas. 129-136. un problema de los músculos. en la mayor parte de las ocasiones. pág. se ha quedado sorda desde hace tres cuartos de hora. passim 42 Cfr. 163. con razón. de un rechazo constante a posar totalmente de frente. que lleva la camisa de fuerza. págs. ya. y será así como entre en la materia.) Charcot. Ml Jbídem. Modo de traficar vent<:~osamente para la ciencia. LA MCRADA TORCIDA DE LA HISTÉRlCA Que un afecto se asome y aceche en la mirada. la palabra <1uncional»: todos esos desarreglos eran funcionales. págs. espasmos de los párpados. ciertamente. El autor utiliza la expresión fran cesa en-face. «que quiere reunirse con el ojo izquierdo». 1. era para tomar nota del hecho de que todo eso era únicamente. sino en el abarcarlos). véase neuropático en general. Gilles de la Tourette. de pasada. Pero pasión.) M Charcot. Cfr. constata Charcot3 \ las histéricas pueden ver el mundo. aunque «con bastante frecuencia persiste únicamente la noción del rojo». micropsias. como «en una piIJJ:ura gris en camafeo ATAQUES Y POSES o en una acuarela en tonos sepia»:16. Pasión también por la exhaustividad. L.. "' Ibídem. era sobre todo en la derecha donde era discromatópsica: confundía el rojo y el azul. 3!' IPS. OC. sin duda para explicar las sensaciones que está experimentando32 . pág. II. macropsias. constricción concéntrica del campo visual y las discromatopsias (daños del sentido de los colores) más diversas. 142. se darán cuenta por ejemplo de que sus retrntos fotográficos dejan huella.fon y Teulieres. Schaffer. el verde y el naranja. iris o retinas de las histéricas. ¿se trata de una contractura del músculo derecho interno?Es muy probable. La.. . 321-432. por ejemplo.. 1886. ). Y Charcot bien se jacta de ello: «He examinado posiblemente miles de veces el campo visual de las histéricas» 34 . El término más importante fue. la mayoría de las veces era disimétrica: así. y así seguidamente. ni menos.. es decir. o bien se volvía totalmente acromatópsica y entonces lo veía todo como en una fotografia . la punta resulta invisible. se diría que la enferma va a tragarse su propia lengua( . :u ° a 173 . En todo caso. con la excusa de que está pegado.. 429 (redactado por Bourneville). gran especialista de todas las criminalidades y «degenerescencias». pág. I. (Divulgo. ésta es la idea que rechazó Boumeville con relación a Augustine. un en-frenté 1 de la histeria. La «visión histérica» se burlaba de toda la anatomía.

.• ti. Nouvelle /conographie___(1889). Blefaroespasmo histérico).# BLEPH ARO SPAS ME l. Jf OSN ll-: 1~ ET HYSTÉRIQUE l< AF. )'.. :-:v11 NOUVELLE CL1CH1:. 1C HJ'. PL. lámina XIX. 11. Fotografia de «guiño histérico». [T. Londe. .\11 .174 LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA ATAQUES Y POSES NOUVELL.E ICONOGRAPHlE 175 ·r ..: .. .Londe. Nouvelle Iconographie.:lJ J Tt.__ (1889). Fotografía de una hi stérica «fotofóbica». 53. 11 .BERT H A1J fl . Blefaroespasmo histérico (sección de los nervios supraorbitales)J. lámina XVII. BLÉP HAROSPASME HYSTÉR I QUE (sECT ION DE S NE RFS sus-ORBlTAll\ESl 54_ [T.t\• .. 1'. II.Lil? TMAUl'l ICONOGRAPHIE C t. A. Pl. 0 t.O tHH! l" lt OT•) ' l'lll• I M: P. x:-x f' H 0T01"VPIP.

es decir. pág. O bien el retrato de <1eanne Ag. 6. III. Cfr. decía. 26 años». cuando se «intenta levantarlo. decía. las pulsiones sexuales y las pulsiones del yo. en la Nouvelle lconographie de la Sal. ¿Qué quiere decir esto? Que el ojo está condenado a una situación imposible. especialmente de los campos visuales. 1. para «ver algo nuevo». Por su parte. Rei:¿e. cuyos ojos fueron «el foco de una hiperestesia exquisita>> 45 . escribe Freud51. Charcot. pág. en 1881. Ídem. venía a significar psicofisiologia. la pulsión escópica en tanto que se destina a disfrutar de todas las demás pulsiones: la pulsión escópica totalitaria. aunque no sea considerable. un «grupo de representaciones» que experimentan algo así como un. Ya que la visión es merecedora de rechazo. el propio síntoma tiene como «condición previa» el fracaso del rechazo 50 . págs. Se observaba de arriba abajo y con toda tranquilidad la mirada desdeñosa de las histéricas. 290. incluso se prestaba. Sí. intentaba suprimirle ese permanente. la de «servir a dos amos a la vez». de una seducción. Ídem. y sepan que en medicina la palabra «exquisita>> no comporta ninguna connotación de atractivo. Freud. en el retrato del rostro. Ídem. incluso cualquier luz resultaba un tormento para esta joven (sin embargo a Lande le hizo falta luz para llevar a cabo su cliché y. Se trazaban cartografías. daba demasiada «dureza>> 43 • Nos ha dejado así algunos retratos. exigía «mirar y no fijar la mirada>>. A PLACER Psíquico. en la Salpétriere. a 177 cidió hacer edificar. 430. destaquemos como detalle que un médico bien intencionado había además seccionado los nervios supraorbitales de esta fotofóbica. pág. la histeria convenía bien a esto. más bien neuropatologia. Quiero indicar ya que los protocolos de los exámenes de los ojos dependían casi únicamente de una pulsión. su médico. MIRADA DE DESDÉN. un <~ui­ cio de condena» 49 . porque fijar la mirada. ese insultante guiño [53). clásicos del género. vendría 18 • 49 50 51 Cfr. .5 46 17 ' Londe. Freud indicó que los problemas de la visión en la histeria eran realmente la muestra de una disociación del proceso perceptivo entre. consecuencia de este efecto disociativo: se produce cuando tienden a ver en el inconsciente que las histéricas se quedan ciegas. l. llegase a reconocer un «origen psíquico» de este síntoma46 [54) . nos queda patente el dolor de la prueba de posado). 1910. 171. 129. decía. Sus intermitencias. Ahora bien. por ejemplo. Ibídem. 1896. pág. colocarlas ortogonalmente frente a la cámara. págs. y para localizar exactamente la menor disimetría. Ahora bien. sin darse cuenta. resulta sin embargo muy apreciable»44 y que se quedaba afónica cuando Gilles de la Tourette.. Urteilverwerfang. Albert Londe exigía además una mirada que fuese «natural y perpendicular a la dirección general de la figura>>. y de ambos lados. sobre formularios estándar que debían «rellenarse».pétriere: como el de esa joven aquejada de una contractura espasmódica del párpado (hasta el punto de que. las visiones de los enfermos): era una pufsión escópica. 168-169. para la clínica. se siente una resistencia que. junto al taller de fotografía y al museo de vaciados en escayola. colorearse. para Charcot. Gilles de la Tourette. Fue como algo «completamente obligatorio para un Instituto neuropatológico» 47 que Charcot de- ·" 10 ' 44 ·1.176 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES Y cuando se fotografiaba a histéricas aquejadas de problemas oculares. toda transfiguración sintomática en general se volvía propicia. OC. con los párpados bajados. Hubo allí como una auténtica industria de contrastes y mensuraciones de todos los actos perceptivos. OC. 186-187. imaginables o inimaginables. antes incluso de su entrada en la Salpétriere. pág. era necesario en cualquier caso. puede que algo contrariado nosológicamente. 1889. 111. ipero de qué manera! ¿y exactamente de cuál? Esto es lo que yo me pregunto. Charcot. pág. todo un «laboratorio» de oftalmología. sus auras pasajeras o tal sentido de los colores venía a convertirse por entero 48 . cuyo objeto habrían sido todas las visiones de los demás (más concretamente. y de una atracción. mirar con desdén significa también contemplar. justo antes de que Gilles de la Tourette.

sr..: ' J~~ (. Sí. pág. Reize. e incluso en el corazón de la visión.". No se sabe si este extraño y anónimo caso llegó a curar53 Cha. 1887-1888. en el corazón del propio síntoma histérico. y de esta manera derivaba. i v./'·1 01. y de una culpabilidad de la que incluso llego a creer que la Salpétriere fue como el campo de gestión. llegaba incluso a querer ver en el interior de la más fugaz e inconsciente visión de estas jóvenes de ojos incomprensiblemente irritados. a convocarlo como esquema figurativo. pero sin otro resultado más que algunas paradojas como la de un «deslumbramiento» de las tinieblas. «Charcot». decía. III. más. vinculado a esta pasión por penetrar a través de la mirada en la intimidad del ver de otro y en la intimidad misma de su no-ver: tal es el caso de la «supresión brusca y aislada de la visión mental de los signos y de los objetos.'·f. Charcot.rcot. todo esto existe porque existe. quiero decir un hombre dotado de un gusto por las formas y de una memoria visual extraordinarios. olvidaba los rostros de todos sus allegados e incluso el suyo..178 n ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTE!UA t . págs.<\\1'"""· . en el recinto de la Salpétriere. pág. más íntimamente culpables. además. esto era motivo para Charcot de avanzar cada vez más en su propia Schaulust. págs. formulación para él inadmisible. Charcot. Y. ' . a menudo intentó arrancar a sus pacientes una descripción conforme a la suya.""'-"'·"¡. Apéndice 15]. Charcot... El pobre desgraciado soñaba sin imágenes56. Ídem. ~~!~. a contarlo como guión o recital. etc. una disociación de la visibilidad... Otro ejemplo. Además. posiblemente por ello aún más deseoso de analizarlo). «sus» histéricas eran. «alguna vez» según decía.c. Figuración de un «escotoma centelleante» (las letras indican los colores). Casi llego a creer que. sometido al escotoma.. OC. por ejemplo. uno de los dos <~efes» en cuestión bien pudo responder al nombre de «Charcot». formas y colores»!i 5 . 182. esa evanescente «figura luminosa>> que obnubila la visión durante las «migrañas oftálmicas» u otros síntomas más característicos de la histeria. del color. conforme a su esquema figurativo (él mismo se vio. 168. ya no podía «figurarse» nada. puso sus miras sobre el escotoma centelleante. Cfr. OC..\~~~~%. sin duda a surgir cierta «irritación». como instancia. Charcot. tomo III. vino a encomendársele porque experimentaba una pérdida total de toda ideación de la forma. por ejemplo. 178-192. a producir por tanto un croquis" 3 [55]. seducción e irritación funcionaban bien juntas.t/i. 69. 187. III. CEuvres. . Ahora bien. Í\~ "'<·~ ~·. También imagino a Cha¡cot y sus colegas (¿sus cómplices?) viendo siempre «algo nuevo» a medida que 52 Ídem. r. 5 ' 179 . págs. una infección. Charcot veía en el escotoma una «fortificación». que no reconocía en un espejo. 55. 74-75. asignadas a residir en su servicio.. e incluso «a la Vauban»M [cfr... se consagró a describirlo. la culpabilidad 52 . alguien que casi se le parecía. ellas. (".

180

0

LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA

ATAQUES Y POSES

LE S REYES.

se, pero sí que sirvió de materia para que Charcot elaborase
conceptos, todos ellos dominados por la función de la imagen: un concepto de la palabra en tanto que «complexus» de
imágenes («imagen conmemorativa», «imagen auditiva.>>, «imagen visual», «imagen motriz de articulación», «imagen motriz
gráfica»); una teoría de las amnesias, de la memoria en general como imposición de las imágenes; e incluso una ciencia de
los sueños, como ciencia de imágenes íntimas .. Y.
En cualquier caso, ese mal de la visión significó para él una
ocasión para ver cosas nuevas.

SUEÑO S (TEATRO, FUEGO Y SANGRE)

b 1ip.lumi•rwcr &

c.• r:dcScJuu 57,P:,,.is

l'our l'cxp!'cat10n du frontispice voiJ pages 381. 4-21 et4·22

Pero acuérdense de los sueños de fuego, cofres de imágenes o de joyas, de los sueños de cuadros, de la Madona Sixtina: Freud habrá escandido la palabra de Dora, que le devanaba una madeja de dos sueños, y ¿qué comprendió? Vio
una escisión del cuerpo histérico y del sueño histérico (el sueño de un cuerpo erótico, totalmente erótico, pero en el fondo
vaciado de símbolos, fijado en imagen) 58 ; Freud descubrió
como una indirección de la representación, que le obligó a seguir
significantes no sólo por las huellas sino además por las modulaciones de los rodeos, y esto era interpretar5 9 .
En cuanto a Charcot, él iba en busca de una unidad dramática y no de una escisión. Más que interpretar, escenificaba según la unidad de lugar y de tiempo de una representación
muy «clásica». Necesitaba que se produjese todo sobre el mismo
escenario, una especie de recinto de visibilidad, para lograr su
mirada única. Permanecía sordo a los ruidos que se producían entre bastidores, a los ruidos de la calle tras de él. No
imaginaba la existencia de otro tipo de teatralidad, de otro estilo -como el de un «teatro privado» por ejemplo, tal vez privado de espectador. Puesto que Charcot exigía asistir a todo.
Rechazaba de antemano la idea de «otro escenario» (es decir,
de un escenario absolutamente inalcanzable a la mirada).
57

58

56. Hervey de Saint-Denys, Les reves et les moyens de les diriger (1867). Lámina del frontispicio.

59

Ídem, págs. 188-192.
Cfr. Freud, 1901-1905, págs. 46-83.
Ídem, pág. 8.

181

182

LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA
ATAQUES Y POSES

Pl anche XVIII.

ATTITU DES PASSIONNELLES
~H:);.\CE

57. [Lámina XVIII. Actitud es pasionales. Amenaza]. Régnard. Fotografía de Augustine. /conographie..., tomo II.

183

Planche XXVII

ATTITUDES PASSIONNELLES
lfE:SACE

58. [Lámina XXVII. Actitudes pasionales. Amenaza]. Régnard. Fotografía de Augustine. lconographie..., tomo II.

184

a

ATAQUES Y POSES

LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA

Indico de paso que fue lector de Hervey de Saint-Denys,
autor de una especie de manual de escenificación, la pequeña guía de los medios de dirigir nuestros propios sueños60 . Hay
todo un capítulo dedicado a la analogía entre el sueño y la fotografía (los «clichés-recuerdos»)61 ; el grabado de la portada
nos muestra incluso un sainete «típico» de sueño (mujer desnuda, miradas de hombres, un pintor... ) y la figuración de algunos bonitos escotomas de colores [56].
En el caso de Boumeville, se puede decir que intentó contar con honestidad todo lo que soñaba Augustine. La clínica
(de kliné, la cama), si no la llave, de sus sueños. Sueños de fuego, también 62 . Sueños de no permanecer emparedada en la
Salpetriere; marcharse y asistir «a un teatro en el que se representaba una revolución» 63 . Sueños de sangre, «sueños
horribles sobre los que la enferma rehúsa dar detalles», a
menudo 64 .
Augustine devanaba también otras palabras, pero ¿para
qué receptor? «Imaginamos que hemos soñado», decía, «cuando
simplemente hemos oído hablar» 65 . Y no sabremos mucho
más sobre ello ya que Boumeville, justamente, no insistía demasiado sobre ello.

VISIONES

185

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Augustine, por el contrario, oía voces y tenía visiones de
forma irreprensible, y entonces se liberaba algo así como un
secreto, no sólo se liberaba sino que se representaba realmente, y además como en un excesivo primer plano.
Entonces, con los labios húmedos, conocía la ciencia de
perder la antigua conciencia al fondo de una cama66 , y de demostrarlo por medio de cien gestos. Quedaba claro que en

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PlanC'he XXI\' .

ATTITUDES

PASSIONNELLes

11.·\LLUCJ'.'\ATJO}'líS )JE 1.'oern
60
61

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63
64

65

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Hervey de Saint-Denys, 1867, passim.
Ídem, págs. 18-33.
Cfr. IPS, II, pág. 131.
IPS, III, págs. 189-190.
IPS, II, pág. 135.
IPS, III, pág. 199 (la cursiva es mía).
Cfr. Baudelaire, OC, I, pág. 159.

59. [LárrrinaXXN. Actitudes pasionales. Alucinaciones de l oído]. Régnard. Fotografía de Augustine.
lconographie... , tomo II.

186

LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA
ATAQUES Y POSES

ese momento caía bajo la influencia de «imaginaciones que
no tienen por causa más que el cuerpo», puras ilusiones, por
tanto 67, y, desde el punto de vista de la medicina legal, había
una gran preocupación por denunciar las «falsas alegaciones
de histéricas alucinadas» 68 .
Eran en su mayoría visiones de violaciones, sangTe, de
nuevo fuegos, terrores y odios frente a los hombres. Terrores,
ciertamente. Pero no obstante como caídos del cielo para un
saber psiquiátrico animado en su totalidad por la pasión dramatúrgica.
Repito que, con estas «visiones histéricas», se colocaba en primer plano una representación6!J: aquella misma sobre la que indiqué que estaba sujeta al rechazo; pero el rechazo, ahí, era
puesto en jaque y de forma tan radical que la propia identidad de Augustine era expulsada, totalmente, de la realidad; y el
rechazado realizaba un regTeso fulminante, saliendo así de las
llamas, en la mundanidad de Augustine, algo así como una proyección, en el sentido fuerte de la palabra, una proyección totalmente ditigida hacia una imagen, una imagen especular. «Visiones», por tanto: el alcance de todo el estar-ahí de Augustine por
medio de una imagen «en acto», gesticulada. Que una «visión»,
la más íntima e inmediata, fuese representada y puesta. en escena, como la sobrestimación ante todos de un espectáculo de sí
mismo, del sí mismo, esto es lo que permitía sacar clichés
[57-58]. Más aún en cuanto que a veces Agustine se tetanz'zp.ba en el acto de imagen que constituía su «visión» [52].
«Gritos de espanto, de dolor, lloros ahogados; X. .. se excita, se levanta, se pone en cuclillas sobre sus talones, su actitud, su fisonomía expresan amenaza; las láminas XVII [52]
y XVIII [57] representan esa fase en dos ataques distintos» 7º.
Lo que Bourneville ya pasa por alto es el sentido de esta amenaza, su motivo, puesto que Augustine parece tanto sufrir [58]
como hacer sufrir [57].
Existen, pues, fragmentos silenciados, en el comentario, incluso a pesar de que Augustine, liberando su «visión» en la
m Cfr. Descartes, OC, pág. 706.
Cfr. Pilres, 1891, II, págs. 34-47.
w Cfr. Freud, 1894, págs. 11-13.
70
IPS, II, pág. 162.

1

187

........

.

Planche XIX.

ATTITUDES PASSIONNELLES
.U'l'EI..

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60. [Lámina XIX. Actitudes pasionales. Llamada]. Rég11ard. Fotografía de Augustine Iconographie .. .,
tomo II.

tomo Il. amenaza con la cabeza: «iHace que me enfade muchísimo! .. «parecidas a ratas grandes». . de su experiencia delirante. de todo el tiempo. ATTITUDES PASSIONNELLES . un decir. aparentemente. pág. Actitudes pasionales. Pero ahí.1·: 61. bajo la influencia de Bourneville: «iMal bicho! iPatán!. parece que algo se embala. 129. Icono- graphie. IPS. órganos enloquecidos. Iré tan pronto como pueda. ella misma ofrecía una leyenda de sus gestos. De repente. Fotografia de Augustine.188 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES O 189 aparición de una gesticulación.. Incluso cuando Augustine sufría simples alucinaciones acústicas. pág. 11. 132. el mundo entero se coloreaba de extraños reflejos. Ídem.\ ~I< H' Hl·T . casi se condenaba a una narración.. . OC. IX. (En lo que nunca habrá alcanzado hasta donde Rimbaud había dejado sus huellas: «Las alucinaciones son innumerables. Richer. 188 1-1885. Más bien al contrario. ligeramente mediatizados.. Súplica amorosa]. Régnard..» Ella abre la boca e inlrnduce su mano como para sacar algo 72 . el olvido de los principios. pág. [Lámina XX. En ocasiones. 147. Cfr. Los fantasmas poblaban la vida de Augustine. casi inmediatamente. ningún retraimiento. los muertos «se desencadenan» e. salen llamas de su boca>>75 . negras. » Se esconde el rostro con las manos. Me envías ranas. OC. pág. Cfr. mstá esto permitido? . 100 («Une saison en enfer») (la cursiva es mía). pues. 11. pág. amenaza. Como para justificar a su imagen «a aparecer» en la lconographie. no dejaba de unir el gesto a esa palabra (o a esa mú71 72 73 74 75 Rimbaud. 1 J. Charcot. Me lo callaré: poetas y visionarios se pondrían celosos... con conchas» 7:i. 188 1-1885. Veía por todas partes bestias negras.. Soy mil veces el más rico. pág. Es eso lo que siempre he tenido: no ya fe en la historia. pág. informa Bourneville (sin sentirse afectado en lo más mínimo): «Cuando los hombres que la rodean hablan. 9. IPS. Y con un cierto placer.. cruza los brazos. Palabra enloquecida. seamos avaros como el mar» )7 1• Su fisonomía «expresaba». Se encontraba sumergida en el corazón de los dramas que había vivido personalmente o leído en las novelas 74. 292.. tal vez porque su boca profería al mismo tiempo. Richer. -· Fl<Jnche XX. o bien «planas.¡ · ppL[ C. una infección alucinatoria de todo el espacio...\ TI<•:\ .

. Éxtasis (1876)]...... Fotografía de Augustine.. - ""111 • t Planche XXII.190 AT A QUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA H ISTEIUA 0 19 1 -""' "::::::-~ ?.. >11:.. Fotografía de Augustine. 63... ATTITUDES PASSIONNELLES Plao ch~ X. l 1~ ' " . tomo II. Erotismo].. torn o II.. . Actitudes pasionales. .. AT TI T U D ES PAS SI ON N ELLES l::H u Tl . EXT:\SE (1870}... 62.. ... -it-. [Lámina XXII. Jconographie. [Lámina XXI.. Actitudes pasionales. /conographie.__.X i . . Régnard ... Régnard .. __....?.5/' 7 .

. P lanche XXIll ATTITUDES PASSIONNELLES 1-:X'l'. [Lámina XXIII...rd. Actitudes pasionales. ATTITUDES PASSIONNELLES \ rn7>-i). '.. E Planche XXVI. .rd. Jconographie .... 65.192 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES 0 193 ~ • ' l ... Actitudes pasionales. Fotografía de Augustine. [Lámina XXVI.. Fotografía de Augustine. 64. lconographie. tomo II. tomo II. Régna.l. .lfOQUERIF. Éxtasis (1878)]. Régna.\ :'.. Burla].

. está sentada a medias. imbuido de sus descripciones clínicas. pero que no lo es. hablaba de Marie Alacoque: «Tenía sin cesar ante sus 7 " 77 78 " 1 Ídem. Pero Charcot. 89-116 y lám . quiero decir pervertidas (así. Richer. no fueron «iconografiados». en su famosa tabla. 1881-1885. Boumeville no dejó de evocar. movimientos de la pelvis. literarios. Más bien «suplicación amorosa». Cfr. pequeños gemidos. Con ello no quiero más que llamar la atención sobre esa connivencia fundamental de una práctica clínica con paradigmas figurativos. (o debería decir más bien «barroca»? Paciencia. vivía bajo el encanto de una visión perpetua que la hacía disfrutar de su celeste esposo» 8º. pág. su fisonomía denota la posesión. Augustine no podía alucinar con besos más que en el lado derecho de su cuerpo hemianestesiado)78 . Cfr. ' .. creyó ofrecer. Los terrores sexuales fueron incontables77 . e incluso de convocar. tradicionales.. Cfr. la «llamada» de Augustine [60]. 82 Cfr. pero que es. En cuanto a Richer. enjanet y en muchos otros) viene a nacer como por transfiguración de una «gran forma» de la iconografía religiosa más «clásica». excessus mentís. 162. estrangulaba la palabra. etc. Extasis. plásticos. Pues no. demasiado loca. ordenándolas según el sofisticadísimo distinguo de una «fase triste» y de una «fase alegre» 79 . OC. súplicas. s. no se preocupó en absoluto por entrar en la cuestión de la angustia o el deseo. Llamadas. psitt. lo escuchaba. Peticiones. 10. Su atención se dirigía hacia los efectos del tipo: las histéricas alucinan en proporción a la estructura territorial de sus estesias perversas.real. Cha. 11. se observan ligeros movimientos como si acunase. 110. 432-433. Y la Salpetriere se revela al respecto como el recinto de una experimentación y de una fabricación de «modelos vivientes» para un museo imaginario que podría creerse pasado de moda. hace: psitt. págs. dilatatio mentís.. Mallarmé. ve a un amante imaginario al que llama»8 '3• ¿y entonces? Él cede. II.. Se trata evidentemente de un hombre. se acuesta colocándose sobre el lado izquierdo de la cama y mostrando el sitio libre que le deja en la cama..194 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES sica) que llegaba de fuera. Una visión tal vez demasiado. Fue también de esta manera como Augustine se convertía ella misma en forma atestada. pág. Miren si no [61-64]. tal vez petición. Richer. 211-222. otras veces. ¿Por qué? Cuando además en el delirio histérico. De lo que. Augustine mira hacia arriba.. "º IPS. tal vez duelo. en el fondo. En ocasiones. durante sus llamados «ataques de éxtasis» 81 • Resulta realmente crucial ese momento en que una «gran forma>> nosológica (que también podemos encontrar en Ribot. y del que le separa un espacio 82 . mentís alienatio. una forma típica de la histeria. raptus. Al cabo de apenas un minuto -se sabe que en los sueños todo transcurre rápidamente-: X se incorpora. págs. Cierra los ojos. la mística. IPS. se sienta. Luego. el miedo se convierte tan a menudo en una especie de suerte obligada. 1881 -1885. págs. etc. de una frontera entre la locura y.. íntimamente. pág. págs. Así es. Pero no nos dice a qué hay que remitir. Richer. espantaba la mirada de Augustine. el texto estaría totalmente desmembrado. que juega tanto con un fuego de Unheimliche. X . 164. sonrisas. une las manos. los brazos están cruzados. 81 1111. IV. 10. 220. a 195 ojos el objeto invisible de su amor. clásica. describir y justificar en la historia el escándalo y la belleza reunidos de los éxtasis histéricos. la estructura íntima de todas esas llamadas «actitudes pasionales». pág. ÉXTASIS Llamada. pág. 147-151. pág. Cfr. palabras de deseo o de estímulo. C fr. abraza la almohada. a las grandes místicas cristianas para dar cuenta. repleto de los problemas taxonómicos que entonces se planteaban. ila llamada era para un hombre! «X. 1881 -1885. formas atestadas. 11. como si abrazase al amante de sus sueños sobre su seno. Un éxtasis. tal vez peticiones: las manos se enlazan hacia aquel al que no puede asir. Y el cliché resultaba aún más probatorio76 [59]. el deseo saciado..f. 1. Richer. Sin embargo. para hablar de «Genevieve». 1881-1885. Lo contemplaba. "" IPS.

págs. Les provoca. «tienen relaciones sexuales reiteradas en las que ella asegura sentir como en el pasado. 96 Ídem. como acto de verificación: él verifica la eficacia del fictumJl 2 . transfigurar al testigo. objeto del encore. (N. temporal. ciertamente. el descubrimiento poético más importante de finales del siglo XIX. estaba «como muerta»91• Unos años más tarde.5. explicaban el éxtasis religioso. 140. 164. 11. el amante regresó y. pero la sangre brotaba. a un futuro muy anterior. 23. Artaud escribe. apuntando al éxtasis. 134-135. 1. 93 Ídem. convertido en espectador. !» . Los pormenores. ) Nosotros. de devorar. Se trataba de nuevo de anexionar la histeria a un «medio de expresión». intentó. 70-71. 23. sufrió una «crisis» en el mismo cementerio. durante la noche. de una Augustine convertida en pobre vedette. 7. Un ejemplo: los surrealistas no encontraron nada mejor que conmemorar un «Cincuentenario de la Histeria» en 1928. OC. atracción pero fuera de sí. se trataba de continuar regoM Ídem. págs. pero se dirige a un Ausente. brotaba realmente a borbotones93 . Posiblemente sea el término de una muy. continúa siendo justamente una provocación 96 .9°. reducir la existencia de ese Ausente a la ausencia sin mezcla. celebramos aquí el cincuentenario de la histeria. atraer hacia. págs. de arrancar en espasmos casi una muerte89 . Fascinante. !JO Aragon y Breton. 88 Cfr. y con lo siguiente como punto de partida. 9S IPS. etcétera. está cubierta de sudor y sus partes genitales están húmedas» (empleando aquí el presente del indicativo. se arrancan. Retirada. del T) ¡¡¡¡ Cfr. Porque existe ya una llamada excesiva que se dirige siempre más allá de los presentes. 145-146. L. 85 Encare: otra vez.5 («Extase»). 1881-188.51 («De la pii. muy vieja persecución. de nuevo. como eslogan: Nosotros. apunta Bourneville (empleando el presente del indicativo.. que no hay nada que queramos más que a estas jóvenes histéricas. págs. 121-123. 72. cuyo perfecto tipo nos ha sido ofrecido gracias a la observación relativa de la deliciosa X. en su relación con la nada. Lacan. 87 Ibídem. al «arte». Richer. 91 IPS. 1. Y se libera una no-relación88 . ya que las histéricas hacen el amor con nada: ¿cómo podrían «sentir» algo? Yo llamo a esto una reducción. dándole la vuelta. IPS. Esto permitía. Por ejemplo. casi olvidadizo del fictum). Bourneville y los demás hicieron en realidad «trabajar» esta fascinación sonsacando beneficios de todas sus vertientes: así.. 1. págs.. pág. 20. ver al compañero pasmado por el encore. sin embargo tan dolorosas. que se rebasa una penetración87.. más bien atracción.84 . 1928. 189190.. reproduciendo esos mismos éxtasis fotografiados de Augustine. Artaud. 11. como las manifestaciones histéricas de puros delirios eróticos. véase la tontería.. un amante de «Genevieve» murió. 162-163. 135. convocaban el éxtasis religioso para explicar el éxtasis histérico y. 1. OC.5 1. 111. «Genevieve» llega a alucinar un aborto. Pero nosotros no tenemos por patrimonio común de este movimiento más que una extrema fascinación. une sus manos en una súplica (lámina XX) [61] y dice con tono lastimero: «¿Ya no quieres? iOtra vez . pág. pág. 68. Descartes. exhumar su cuerpo. siempre un poco turbia. esos clichés del éxtasis. con ecos de spasmos. sobre todo porque la llamada histérica. Cfr. . siempre está cercano. Bien es cierto que un éxtasis no puede más que fascinar. invisible. 1972-1973. no. 9·• Lacan. pág. 18. pág. EL ESPOSO INFERNAL Encore 85 significa: de ahí (hinc) a (ha) esta hora (hora). 226-229. 1973b. ATAQUES Y POSES deándose con las gesticulaciones. su misma historia. el acto de desgarrar. pág. los surrealistas. 89 Cfr. 203. tomo 1. inminente y perdido para siempre. insondable y que se extravasa en su empleo86 . vol. sus estigmas de todo tipo. ¿verdad? Charcot. pág. (Augustine) . se subliman. 92 a 197 . pág.moison»). 211-222.. 207. entre otras cosas. El Ausente. IPS. y a tal hacer-el-amor de la «soledad compartida»94 a una «abolición del sentido genésico» 95 . O escuchen también pasmo.196 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA mira hacia arriba. (. Ella se escapó por una ventana. el acto de sacar fuera. págs.

«alfin son tua. dilaceración también indican. que disfruta de otra cosa? Pues por supuesto. de amenaza. Por tanto. descargar. No es un espectro. 100 Cfr. algo que parece existir.53. Ahí no hacía. LA MUJER ALTERADA Así pues. Esta doble coacción. tetanizada. visible) de un estado de crisis. tan eficaz. el amor permanece ahí impotente. 68. ¿como «actitudes pasionales»? En cualquier caso. aquel que ha perdido a las vírgenes locas. Se trata bien de ese demonio. Pero era una relación con la Nada. disfrutar se habrá extasiado en un más-allá. págs. Ahora bien. y concretamente de una anestesia total de todo el lado derecho de la vulva y si. un vacío absoluto y sin atributos. más que deteriorar suplacer al encontrarlo: ésta es la misma definición que da Kant de los «vapores» histéricos que. !1. que «su espera se vea cien veces burlada>>99. de la «relación sexual» 101 . «Vierge folle»). que generaba esa expectativa. En todo caso. el saber se altera también. Lacan. que estoy condenada y muerta para el mundo . pág. en sus «actitudes pasionales».. págs. tengo que hacerlo. ¿no sería. Voy allí donde él va. fascinándose. no es un hombre 97 . el saber ante la evidencia misma de un espectáculo de disfrute. recíproco 100 . al fin soy tuya. se dice también. Rimbaud lo describió con exactitud en 1873. Y. OC. Esto. Pero a mí. entre espectáculo de la pérdida. Entonces. es destino de las mujeres. vivía en la inextinguible embriaguez (iplaga social!) de un encuentro fantasma. 950. imperativamente. Si nuestra Augustine sufre de una «abolición del sentido genésico». alfin sei mio». espera y amor. Y a menudo se enfurece contra mí. "' Rimbaud. IPS. pero muy íntimo. mis queridos colegas. una alteridad radical. págs. uxi Cfr.iCómo describírselo! Ya ni siquiera sé hablar. wi Cfr.ino me matarán!. iQué vida! La vida de verdad está ausente. ¿Pero en qué consiste ese suplemento. ahí. etc. págs. que resulta diabólico. la hace tal vez soportable. «consumen» a las mujeres98. 98. y sospecha del suplemento. narcísico. 1972-1973. disfrutar. de un disfrute: puesto que es un Ausente el que la dirigía. 60-61 . Y eso pese a que el modelo neurofisiológico de un disfrute como descarga de presión haya sido creado para denegar dicha tensión. señores? ¿Es un misterio? Se trata de todo el misterio de un significante. pese a ello. concretamente. alma desgraciada. algo que. esto es evidentemente cosa de mujeres. pérdida desgarradora. no es un fantasma. el ataque histérico se habrá «desencadenado» como por el efecto exactamente catastrófico (discontinuidad repentinamente evidente. págs. un estado amoroso anima esta expectativa cuando la expectativa emplaza a la pobre alma a la inmovilidad. todos podemos verla. recíprocamente. 10 1 0 199 . pág.l Diderot. Olvidé todos mis deberes humanos para seguirle. !l? es decir.. del que la histérica. «Délires l». foo podría haber sido inventada ya como pose. la muy desgraciada. pero que hace signos a los testigos de la escena. 1. No estamos en este mundo. queridos colegas. 123. al fin eres mío {es el vals lento. Ídem. 64. reemplaza en el éxtasis a esa imposibilidad real de una relación. VH Cfr. violento en demasía. II. Puesto que. tengo miedo. mis queridos colegas. de la alteración. alteración que es de una clase totalmente distinta 103 . concediendo momentáneamente la palabra a la delirante: Soy esclava del Esposo infernal. algo así como un disfrute suplementario. Un estado amoroso sigue persistiendo. se muestra como el súcubo. el dúo fantasma de Lucia di Lamermoor). exclusión. como transfinita. según él. ¿saben?. que he perdido la cordura. parece ser. Pérdida. contra mí. Safouan. 102-103 («Une saison en enfor». Puesto que pérdida. de un enigmático disfrute. el conocimiento de la histeria no puede él mismo. 1979. es decir. Kant. Estoy de luto. ) Sus misteriosas delicadezas me sedujeron. iEI muy Demonio! Es un Demonio. 12-13. 1772.198 O ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Y porque el Ausente al que se llama es tan. secretar 102. ante nuestros ojos. lloro. aunque en el fondo. como escenografía?. escénicamente. por menos que volverse loco en ciertos momentos. (. 1798. 44.

resulta absolutamente recomendable el empleo de la cámara de doble-cuerpo. las representaciones son excesivas. 2. a 201 (Y de esta manera.... clavadas vivas. a todas sus sonrisas. fundamental. La representación. a todas sus exultaciones. puesto que la enferma se desplaza constantemente y no sería posible efectuar la puesta a punto mediante los procedimientos ordinarios 107• º No me preocupo en absoluto por ustedes. pág. convertida ya en escisión. 291-292.. toda pose las obedece. Y puede que en lo más profundo de su ser. la pregunta quedará sin resolver. en el disfrute.200 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES se ahoga. pág.) Esta expresión denomina sobre todo una escisión. Pero repito que Augustine. y diria que valor. Freud. no de claridad pero sí de fogonazo. como por cierto ocurre con las precedentes. ineluctablemente. y después la invención. con su rostro colgado en el abismo de una retroculpabilidad que. OC. 1893-1895. tratándose de la histeria.. Las consecuencias psíquicas son incalculables. no puedo imaginarme que todo eso no afecte al espectáculo. ofrecido e indescifrable. el órgano predatorio de las pasiones histéricas. le otorga valor de «suplemento». 336-338 («L'épreuve de la satisfaction»). 1873. una accesión. 106 Dostoievski.é quiere una mujer. págs. Pero en este caso. pág. acontecimiento visible. Todas las escisiones fueron enlazadas en los momentos de las tomas. y de ahí viene toda mi desgracia. Como respuesta. Al producirla. 1893a. es decir. Pero la identificación es tan lábil en la histeria. atadas. incluso la cámara oscura. lanzaba discordia a todas sus euforias. dice Freud... Pero ignoro de qué soy culpable. una posesión. dicha mujer parecía cumplir a porfía un acceso. Un efecto de la crueldad más pura. Pero ¿qué es lo que es verdad? Me pregunto no obstante si él también tendría parte en algo . y que esa otra escisión. se aliena a esta intensidad. En esta hipótesis. en todos los sentidos de la palabra. 132.. Habrá que estar siempre preparado para actuar y captar la actitud interesante en el momento que se quiera. pese a la plasticidad incluso «clásica» de sus poses. de pérdida suplementaria. POSES DEL PLACER (UN DOBLE CUERPO) No puedo imaginarme que esta culpabilidad. Breuer y Freud. particularmente hipertensas. 359-360. de una tensión. de un espectáculo. Respecto al tiempo: una pose se extirpa de un movimiento. de una simulación. en la histeria. 102. 101. temo dejar muy pronto de querer a cierta persona. no «reproduce» un objeto (un objeto de deseo): produce la ausencia y dinamiza su pérdida. ésta es la ley absoluta del género.. pero yo lo filtro a través de una placa de vacío» 1 5••• Ciertamente. concretamente en la economía freudiana. 1895. de los disfrutes histéricos. ella pensase algo así como: La reproducción de esas escenas tan variadas como imprevistas se llevará a cabo por la Fotografía con ciertas dificultades. se vio como obligado a un do- ble cuerpo. 1895. Ineludiblemente surge come secuela una suerte de inestabilidad general en las imágenes. Ella misma experimentaba la escisión de la prueba y del saber 104 . puede que ininteligibles 108 • Ahora bien. jamás se le dio a Augustine tal enunciado. una invasión de deseo.. 104 Cfr. la representación.. Y he aquí que ahora es verdad. se excita aún más. Y esto es exactamente un doble cuerpo: el acontecimiento a la vez abierto. festines de imágenes. ¿cómo podría haberlo enunciado? «Ignoro cómo se iiifabrica!!! el regocijo. págs. fueron hieratizadas en algunas poses. Freud. seria el disfrute mismo hecho pérdida en tanto que la pérdida se hace acontecimiento. Qy.. vol. Es por mí por quien temo. seguía colocando su mejilla contra la placa. Probablemente me haya hecho culpable de una importante falta ante sus ojos . se tantaliza. una pose es una intermitencia. histérica. aquí está el desdoblamiento interno de la imagen de los cuerpos. Cfr. El placer se condenaba a las representaciones. incluso si. acontecimiento también agitado. l"li 107 108 Londe. en esta aporía. 56. 105 Artaud. págs. hay que decirlo. ¿De qué manera? Mediante el desdoblamiento de los cuerpos. puesto que se suceden con rapidez. tomo XIV. del ser y de la identificación. 1 .

pero ¿de qué se trata exactamente? La Escuela de la Salpetriere admitió un «estado mental» histérico: la sensibilidad emotiva a menudo se encontrnba asociada a lo que se denominaba «la degenerescencia mental» 1º9• Breuer y Freud. 5-6. está como crucificado entre afectación y afecto . 111 Cfr. págs. págs. 53-54. 11 2 Breuer y Freud. se vuelven patógenas. o de forma recíproca. en la misma época. y también llevar algo a cabo. bien es cierto. el agere del facere. es exactamente esto lo que la histeria no sabe hacer: en ella. 115 Breuer y Freud. es porque se les prohíbe la usura habitual debida a una abreacción y a una reproducción en estados donde las asociaciones no se verían entorpecidas 11 º1. Lenguaje y representación aparecían ya totalmente implicados en el asunto: «El ser humano encuentra en el lenguaje un equivalente del acto. como la efectividad de un drama tremendamente virtual (pero que. 231. págs. Ídem. Freud. un trabajo de la memoria. págs. que significa producir pero también hacer parecer. aunque (o tal vez puesto que). págs. I. 1893-1895. equivalente gracias al cual el afecto puede ser abreaccionado. y todas las representaciones se infectan de ello. La persistencia del afecto aferrada a las representaciones es una retención. 1895. justamente. a la histérica como un afecto. 1895a. tal vez formalizar el afecto en términos de cantidades. págs. Breuer y Freud dieron la siguiente formulación princeps: «Es sobre todo de reminiscencias de lo que sufte la histérica»u5 • Y el propio concepto de abrirse camino del dolor buscaba su noción psíquica 116 • Finalmente está el movimiento. Pone en movimiento algo de la mimesis. 1891. representar un personaje (gerere aliquem). 315-317. pero que no sabe extirpar el arte de la naturaleza. 113 109 Cfr. Freud. Y luego está el tiempo. a 203 1f 1¡ Podemos por tanto decir gue. En ella. páginas 128. Freud. Freud. a dar cuenta de la molricidad afectiva por medio de conceptos como «estado de deseo» o «asociación subconsciente» 111 .. establecer un vínculo entre la visibilidad de una emoción y las muy íntimas «excitaciones tónicas intracerebrales». toda la aflicción permanece. «siguen siendo parcialmente inexplicables» 117 • Encontrarse en un estado de extrema conmoción. 11 7 Breuer y Freud. Puede que dicho verbo nos hable de la facticidad. atravesando la garganta. 11. 1895. Gilles de la Tourette. pues. hablaban de la expresión motriz de los afectos como de un «reflejo» "º· Pero su concepto de la abreacción tendía también. 318-322. en una especie de pérdida repentina del sentido del movimiento. Existe. 5. (. mediante los afectos de la asociación. Cfr. dicen. Breuer y Freud. está lejos de oponerse a lo real). permanece «fresca». en las «actitudes pasionales» del ataque histérico: Breuer y Freud se atrevieron a dar al respecto una hipótesis según la cual esos movimientos expresan el recuerdo. En la histeria. en este caso. siempre renovada en su crueldad. 11 ° 1 111¡ . 8. 339-340. Significa por último pasar el tiempo. 1895. 172-178. «Barreras de contacto» demasiado frágiles 114 . 114 Cfr. Ahora bien. 165-166. la manifestación no puede extirparse de la apariencia. y en todos los sentidos. quiero decir atentado. llegaron más lejos. 1888-1893. pág. 1893-1895. hacer desaparecer el afecto concomitante» 112 • Ahora bien. quiero decir angustia del tiempo. Cfr. apariencias. pág. 486-555. 1893-1895. Gesto viene del verbo latino gerere. el gesto histérico se encuentra muy afectado. ) Fue así como el ser normal logró. afecto.y aflicción. Intentaron. yendo a diseminarse por todos los órganos. 326-327 («L'épreuve de la souffrance»). pues. es decir. pág. Freud.. si las representaciones convertidas en patógenas se mantienen así en todo su frescor y siempre igual de cargadas de emoción. págs. de forma muy tangible. esperaban formular. 1893-1895. los afectos son gestos y los gestos. págs. claramente.1895.202 a ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA GESTOS AFECTADOS La histeria es tal vez ininteligible. 116 Cfr. esclarecido de irrealidad. y por ejemplo un abrirse camino del dolor. págs. 1893-1895. en el mismo momento incluso en que se desencadena: esto afecta. 152-161. Breuer y Freud.

pág. ¿Por qué? 123 • ¿Podemos denominar trau- 120 121 " ªCfr. Pero estaba ahí. basándose concretamente en esta ciencia del choque. págs. finalmente. Charcot hizo que seguidamente se volviese a grabar esta escena para la publicación de sus Lecciones de los martes 121 • El padecimiento sordo de los dramas familiares resultaba menos precioso a su espíritu de «veedor». Su patrón estaba conten- Pero también en numerosas ocasiones no pudo más que quedarse perplejo: tal mujer propina la más benigna.. no tuvo tiempo de cubrirse la cabeza. en el mismo lugar exactamente?) Un día. 95. por ejemplo.. para la lconographie. trabajaba en una fábrica de sedas. habiéndose introducido subrepticiamente en el laboratorio. . en cierta manera olvidado. Charcot: ¿Qué relación tiene con ella? Respuesta: Soy su amiga. muy. . Ídem. II.passim w IPS. el ser-traumatizado iba a ser. los efectos psicopatológicos de las colisiones de los trenes. . sí.. Tiene una suegra. Charcot: Bueno.) Sr. más «impresionable») 118 • (En 1898. muy cercano. 1887-1888. 1888. un golpe. 111 . como se devolverían un choque. 1888-1889. 1888-1889._ . 33. algunas veces incluso. Un día. e intentó ofrecer una teoría de la relación causal entre lo que denominaba el «shock nervioso» y los síntomas subsiguientes. En este caso. inminente. 1 a 205 122 123 IPS. unido por entero al ser-enfermo. la suegra puede ser una de las causas ocasionales 122 . Sr. Thyssen. una máquina de la fábrica estalló cerca de ella. Charcot. . y por la noche iba al colegio.. 189. pág. catástrofes de la época.204 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES to con ella. como consecuencia de ello. Un día del mes de abril (U) de 1875. pero no puede quedarse con ella. págs. Aunque nadie resultó herido. Entonces. como por ejemplo la fulguración a consecuencia de la cual un hombre se había puesto muy nervioso e incluso le había dado un ataque de nervios. Charcot utilizó desde muy pronto la expresión «histeria traumática». y hete aquí que se queda totalmente paralizada. un drama que la memoria le devuelve. que tenía el periodo. ¿y su madre? Respuesta: Su madre está muerta. entre los orígenes de la corea hay que colocar a las suegras. Estudió. Charcot. pág. ineluctable. para ser fotografiada. Charcot: V en ustedes. 251. unos ataques histero-epilépticos. LA PRlMERA ESCENA. le sobrevino una violenta impresión que su imaginación reproduce en los ataques 1l!J. le invadió una risa nerviosa y al cabo de algunos minutos. se asustó muchísimo. (¿y cómo no estar loca si se hizo retratar ella misma. pero con una especie de desvinculación (más tarde verán que teorizaba e instrumentalizaba dicha desvinculación). pasado. el chico encargado del anfiteatro trajo al laboratorio. la cabeza de una enferma que había fallecido a consecuencia del desarrollo de un enorme tumor que le había ocasionado una considerable deformidad. W .. neurasténicos (en el hombre) o histéricos (en la mujer.. en la calle Enfer. se trata realmente de simples escenas: Y la pasión por lo pintoresco llegaría hasta el siguiente extremo: Charcot hacía dibujar a algunos de sus enfermos su personalísima escena traumatizante. 439 y fig. Charcot. A . A. 12º. cómo decirlo. pág. con cierto sentido del humor: (Una persona que acompaña a la joven: dieciséis años. la más cotidiana de las tortas a su chaval. yendo a repetirse. III.) Éste es el estilo-Salpetriere de los traumatismos. lo examinaba de todas formas. una ley sobre accidentes laborales se propuso indemnizar a ciertos «traumatizados». Sr. «COMO UN GOLPE RECIBIDO EN PLENO ROSTRO» Un drama virtual: muy lejano. Cfr. 131-139.

pág. decía. 1909-1910. por ejemplo. pág. 21. pág. Freud. 12 h 127 En resumen. consideraba incluso la «amnesia anterógrada» (la imposibilidad de «grabar en» la memoria los hechos actuales) corno un síntoma histérico-tipo porque. Cfr. págs. de encontrarse «clavada en el sitio». pág. a 207 . l. para comenzar. Schefer. el «golpe». si se me permite decirlo. el pequeño artículo cuarenta y dos de las Passions de l'áme. Freud planteaba el traumatismo según sus efectos en los sentidos. Bergson. y luego incidere también. o sobrevenir. se prestaba ya en su concepto al juego al que se presta su significado original: puesto que en él se encuentra incidere. de una sentencia. caer por casualidad. un auténtico golpe. y lo mismo ocurre con la «puesta a punto fotográfica» mernorizante. 2. . que es in-aedo. Freud. o convertirse súbitamente en presa de algo (incidere in farorem et insaniam: volverse loco). en tal que incidente 132 . 1893-1895. OC. poniendo en relación la «actitud pasional» con una efectividad. o a algo que únicamente ha estado a punto de producirse. Por último. verbo de la entalladura. Que la histeria sea una enfermedad puede significar primero lo siguiente: la memoria falla. Freud. entre otros motivos. más bien examinó todo esto corno la extrañeza de un funcionamiento de la memoria no. 1893-1895. abatirse sobre. Ahora bien. C harcot. Cfr. El traumatismo. pero aquí la i es larga. pág. sino de la memoria del traumatismo: de alguna manera traspuso. Freud se planteaba el traumatismo corno un acontecimiento significante. Intentó también comprender la no menos extraña capacidad de apercibimiento de los traumatismos en la actualidad de los síntomas histéricos 131. Descartes. Breuer y Freud. 119. incluso cuando lo reconocía como fragmento referenciado en lo real. el hecho para Elisabeht v. 125 Cfr. págs. de la incisión: corte y grabado a la vez. lo intempestivo de un síntoma. 1888-1889. de antiguos sustos 129 . 1975. 138. pág. Cfr. el determinismo «físico» enunciado por Charcot al «campo psíquico» 127 . tampoco refutó su siempre posible facticidad. la causa determinante seguía siendo el factor hereditario. R. págs. según sus desplazamientos en la memoria. 276-277. Y después. Cfr. al estilo Bergson 135. Anotó las descripciones que daba Charcot del ataque histérico. a menudo la discrepancia de los efectos y de la supuesta causa traurnatizante (en este caso choque..perennidad de un estigma. Breuer y Freud. OC. esta «desproporción». 142. «esta amnesia 132 1:<3 134 135 Ídem. 130 Ídem. o incluso a algo que no existe más que en la imaginación de las histéricas? 124 . no a la inversa. 92-94. y del que el rostro podría mostrar rastro. Cfr. 137. lo que remite al sujeto a una efectividad. un golpe no obstante. sigue sin ofrecer una solución. es decir.206 :1 LA INVEN CIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES matismo a algo insignificante. 128-129. con una i breve. Charcot. fue lo que precisamente retuvo Freud acerca de la histeria126. 13 1 Cfr. simplemente. de una manera u otra. podían ser la imagen-acto. 715-716. «Cornrnent trouver en sa rnérnoire les choses dont on veut se souvenir» 134 [Cómo encontrar en nuestra memoria las cosas que querernos recordar]. IV. Cfr. 527-535 (redactado por Dutil). iw Breuer y Freud. No refutó la temporalidad invertida de la eficacia de los traumatismos. de una escritura. es la propia memoria la que libera lo intempestivo. por ejernplom. RECHAZOS Y RESACAS DE LA PRIMERA ESC ENA Existe un sujeto para el tiempo. págs. síntoma en otros) condujo a Charcot. que es in-cado. 1896c. págs. fue a la pal. Freud vio que ciertas contracturas histéricas. a no considerar el acontecimiento. Comprendió que una simple frase podía ser «como un golpe recibido en pleno rostro» 128. pág. 323. 129 Ídem. esta misma discrepancia. 1892-1894. es una memoria.. Bien es cierto que Charcot se inclinaba a menudo hacia casos de «amnesias retrógradas» consecutivas a los «shocks nerviosos». no del traumatismo. 97. más que corno un simple «agente provocador» de la histeria 125. violencia de una he1ida . pág. 1893-1895. pág. iu Cfr.abra a lo que vinculó a la histérica. OC.

15. un acontecimiento significativo. Existen también. II. sus intermitencias. «sustracciones» (a la conciencia). ciertas operaciones analizables. 1926.. son como fatales. Cfr. como si dijéramos. Pero hubo algo que siguió siendo imposible contar. la denominada «traumática>> ya constituye por lo tanto. durante mucho. incluso cuando tienen lugar. III. 142 • Tremenda aporía de lo «orgánico» y de lo «físico». Freud se arriesgó a ofrecer una teoría totalmente diferente. su cuerpo. 1901-1905. Breuer y Freud. tomo XIV. tomado de Gall y de Ribot. frente a la extremada labilidad de las amnesias histéricas. a la efectividad. Cfr. Todo síntoma histérico exhibía. Necesitó plegar (véase recortar) los cuerpos a su espacialidad del concepto. en cualquier caso. 266. y entonces ya no son ideas sino miembros. Charcot.208 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA no es realmente más que aparente» 136 • Aparente pero efectiva. Un algo que se desplaza. Freud. Freud. un trazado de fronteras. 24-. Freud. en la histeria. Charcot. «escena» sería. vuelve a sobrevenir. pues. Freud. en cierta forma. 13s Freud. Lanzó una palabra. miembros guerreando entre ellos. desafio malvado del no-saber al saber. 4-5. 518-519. 0 209 . en el cerebro. 137 MI 1 2 " 143 1 "" Schefer. iexponía! esta aporía. Que escapa. págs. pero al recordar. 363. se entiende que tanto la obsesión como la amnesia histéricas son dos efectos. puesto que el mundo de lo mental nunca fue más que lo que queda de un pisoteo infernal de los órganos . el «trabajo» de formación de los síntomas histéricos se deja relacionar con ciertos mecanismos. pág. la intempestiva efectividad. son destino y castigo para un sajeto 140. y luego se puso a correr tras ella. escribe Freud. Un significado viene a alcanzar al sujeto en su conjunto. pág. pág. págs. 1975. también. La histérica dice: non memini. 137 . 178. para la histérica. "º Cfr.miento. Charcot intentó ofrecer un dibujo. Artaud. su palabra. siempre desplazp. Freud. Desde el Inicio. enarbolaba. 1915c. págs. reposición en escena.. extenuándola. quién sabe . pág.dos. Cierto. su pasado. apela a un concepto «territorial» de la memoria. 139 Cfr. págs. «condensaciones». «Actitudes pasionales»: violentas resacas de la «primera escena». esa ignorancia punzante. Resulta interesante que exceso y defecto no se hayan visto incluidos por parte de Freud por lo que constituyen. En esta aporía. Ciertamente. ATAQUES Y POSES todo el advenimiento de su destino. Cfr. todo un 136 Charcot. como una pérdida. clínicamente hablando: una contradicción. Los ha atribuido a ambos a un solo concepto (no clínico): el rechazo. 9-10. OC. 48 (Ja cursiva es mía). Una casi farsa. por medio de «actitudes pasionales». excesos de la memoria. 1895. Sujetos abandonados a la memoria. los mil y un recorridos de la «conversión». Pero también están las hipermnésicas. «hipertensas». 60-61. ligadas a «centros» concomitantes. debido a su capacidad de desp!a<fl. quiero decir en el sentido en que: las ideas no van sin miembros.. como «regresión». del mismo rechazo y «podemos deducir». en la histeria. tan «eficaces» incluso pese a ser inaccesibles al yo 139 • Las representaciones. un concepto muy de acuerdo con la clínica anatómica: se trata del de las «memorias parciales». o lo que es lo mismo: «Me acuerdo de haberlo ignorado en el pasado» 141. vol. se denuncia a sí misma. ante un médico a menudo en silencio. etc. para quienes la repetición es como una erótica. CONVERSIONES DE LA PRIMERA ESCENA La «primera escena>>. Cfr. en los centros que se esperaba poder localizar en las circunvoluciones. las representaciones permanecen tan «frescas» en la histeria. pág. corrió «tras» la conversión y su obra contiene no menos de tres conceptualizaciones 143 • Y es que cualquier tentativa de enunciar una cadena causal en cuanto a la histeria sigue siendo escabrosa. 2. «desvinculaciones» e «inervaciones» (de los «símbolos mnésicos») 144 . «que el enigma descansa en el mecanismo de dicho desplazamiento» 138 • Es por esto por lo que. de cualquier simple sentir de sus gestos. pág. David-Ménard. socarronamente infernal. mucho tiempo. «conversión». 283-284 (y passim).. págs. Freud. 1894. 1978. La. 92. OC. relativamente independientes. privan y satisfacen una memoria al mismo tiempo. 1893-1895. 1926. como una «idea». 8. intentó una recomposición territorial. pág. 1892-1893.

La propia narración extrae. Un delirio que parece demasiado preciso para ser tan sólo un delirio. la amenazó con una cuchilla de afeitar. . metodológicamente. su madre acudió y la enconlTó totalmente asustada. relacionándola con el concepto clásico de la fabulación histérica. sufría dolores en sus partes genitales y no podía caminar. Después comenzaron los ataques. IPS. Frente a todas las alegaciones de Augustine (proferidas sobre todo durante el periodo delirante del ataque) debía sin duda plantearse. Wajeman. 1901-1905. la desnudó. un efecto de choque. pero tremendamente enigmático. interrogaban a los padres. sangrando por la nariz. Durante la comida. de ese lujo. Unos días más tarde. tras desplegar ante sus ojos todo tipo de promesas. Al día siguiente bajó y como rehusó dar un beso a C.. w. a 6 141 Freud. pensamientos diferentes entre los mimos puntos de partida y de llegada145. de que venga a presentarse una pulsión: «actitudes pasionales».. sin examinarla. Hay que intentar comprender cómo Bourneville. Al continuar el estado de malestar. y todo decir histérico reclamaba. . Bourneville camufló su indecisión colocando la narración de una «primera escena>> concerniente a Augustine en la sección de las «informaciones complementarias» (y no cita todas sus fuentes). además... comparables a guirnaldas de flores colgadas de un alambre.210 a ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Supongo que aquí se trata de pensamientos inconscientes. por Charcot. comenzó a sospechar. la de la guirnalda: ¿y entonces? ¿Dónde estarian el centro. como típica de la histeria. aprovechándose de su temor. su jefe. le dolía el vientre. llegó a plantearse la veracidad de esta escena. había perdido un poco de sangTe. como específico... en algún momento. ¿es mentira? Por más que el síntoma histérico llegase a ser reconocido. A la mañana siguiente. con lo que se denomina todo lujo de detalles. principal. etc. volvió con sus padres. y entonces se convertían para la ocasión en investigadores. L. por parte de «C . Pero verificar una violación que ha ocurrido hace tiempo es difícil. en un caso distinto. también creyó. a los testigos.. en la aparición de la regla. C . . .. «Conversión» es en realidad el término de una paradoja causal. PANTALLAS ENCUBRJDORAS DE LA PRIMERA ESCENA . el Ser de una guirnalda? Es un hecho que numerosas histéricas ofrecen sus «primeras escenas».. Cfr. ni totalmente imaginarias. estaba indispuesta. haberle ofrecido hermosos vestidos. ¿Cómo se «causa» la visibilidad histérica? Vean a propósito de esto la prudencia y la especie de fragilidad de esta metáfora freudiana. 62. la echó sobre la cama y tuvo con ella relaciones completas. le hizo beber licor. C . Los médicos siempre desconfiaron de la fabulación. . que entonces contaba trece años y medio de edad. en cuya casa vivía y que. de manera que podemos encontrar. la señora C . el corazón. viendo que no quería 14 l45 211 ceder... la prueba de una sospecha sistemática 147. ¿verdad? Esto no explicaba la naturaleza de los síntomas (como mucho el contenido de tal delirio). sintió miedo al ver los ojos verdes de un gato que la miraban. al verle. II. con palabras directas y sencillas.. Todo un embrollo de especialidades. desarrollados sobres relaciones orgánicas prefiguradas. ni totalmente reales.. 1980. L.1 . 126-127... el núcleo. págs. Un médico. . se trata de la violación de Augustine._ embrollo de visibilidades que depende del hecho bruto. no dejó de lanzarle miradas amenazantes a fin de imponerle silencio.. para verificarla. considerada. passim ' u i 1. se quedó completamente pálida.. insisto. empezó a gritar. Vomitaba. según la costumbre y que. pág. el problema de un sujeto simulador persistía. la sencilla pregunta de: ¿es verdad?. ¿No es cierto? El problema se hacía entonces más punzante: ineluctable persistencia de los efectos traumáticos.. L. pensaron que se trataba de la primera aparición de la menstruación. era el amante de su madre. al que se llamó. estando tumbada en la cama. ».

1893-1895. totalmente conveniente al estilo de la Iconographie. El síntoma. dice Freud. 1899. habrá complicado sobre este punto la obligación de veracidad de todo investigador. 1901-1905. Freud. las fundaba. los más coherentes. se trata de un problema de verdad y no de veracidad.:p. «la llave para comprender la formación del síntoma» 149 . 152-153. Puesto que las imágenes son. despliega. «Primera escena»: totalmente difractada. 56. es decir. tras un rodeo.se demuestra como instancia de sobredeterminación. Breuer y Freud. es un engaño de la memoria. nos habla de imágenes perfectamente «puestas a punto». Ídem. Augustine. dotado de un sentido totalmente nuevo: superficie sobre la que se puede reproducir una imagen proyectada). pues. pero sólo a unas cien páginas de distancia. iy qué sentido!. 240-241. ciertamente. formada.212 0 ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Verificar un pasado absoluto es difícil. es. 5 1-59. Freud. toda voluntad de veracidad. una guirnalda únicamente imaginaria. ahí estaba toda su estrategia. y su coherencia comporta por tanto algo de abusivo. casi al tiempo de la muerte de Charcot: la «primera escena» (es decir. pág. es porque se comporta él mismo. págs. págs. por tanto. dice Freud. pues. is3. está consagrada a la multiplicidad. EFECTOS Heme aquí. por lo tanto. restituye temblando el tiempo de su manifestación. la evidente visibilidad. si no se asocia de forma múltiple. no «emerge». de un «trabajo». se hace retrógrada y anticipadora por turnos. Nos habla de recuerdos. dice Freud. Pero preguntemos todavía más al abogado del diablo. portadoras de sentido. es la misma que ahora parece desbaratar todo saber. la muy (demasiado) precisa leyenda del síntoma. de las «actitudes pasionales» [57-65]. un desplazamiento de los afectos y de las intensidades sobre una imagen «sin esencia». Cfr. totalmente fracturada. Y la imagen -me refiero ahora a la ostentación sintomática de las «actitudes pasionales». 118. 152 153 15'1 Cfr. de capcioso. sin embargo. a partir únicamente de 1864 y sin duda gracias a la profusión de la fotografía. págs. de dúplice. 1901 . passim. tal como Freud llegó a considerarla. no obstante. 1901. 0 213 . pág. pág. 19. «Pantalla encubridora»: ésta es la hipótesis de una imagen en la memoria extrañamente estratégica: emerge totalmente diferenciada. 143-144. el síntoma es como un símbolo 152 • De nuevo aparece aquí una paradoja causal de la formación del síntoma histérico. el problema ya no se encuentra ahí. Adiós unidad de lugar y unidad de tiem15 1 148 149 15 ° Cfr. Cfr. Busca que lo «esencial» (de algo real. 1908. frente a la misma paradoja: la visibilidad más evidente. que desplazar. Freud. pues. ¿De qué manera? ¿Tal vez bajo una especie de jeroglífico? Si el síntoma escatima en la histeria imágenes y actitudes. Freud. Freud. que deformar. nos habla como de una pantalla (término que se vio. pero memoria a pesar de todo. muy «complejo» de los significantes dentro de la lógica de un tiempol54 • Se apoya en una multiplicidad. Puesto que. pág. en un proceso) resultaba coherente: la «calidad de imagen» fue prueba de ello. tranquilizó a sus médicos en cuanto a la exactitud de su «escena». Es la imagen hecha leyenda 150 . Se le otorgó crédito. pero su misma estabilidad escamoteó un desplazamiento que. es decir. Es un compromiso convertido en figuración. dice Freud. de una «primera escena») pueda olvidarse 148 . Ídem. es como una simetría tremendamente artera de la amnesia histérica. el «traumatismo») no es eficaz si no desfila primero a través de una cadena bastante inextricable de memoria. escribe en otra parte. 1899. precisa -cuando de hecho no busca más que escamotear. de hecho. toda una manipulación temporal. de los más precisos. porque la imagen que anticipa (al igual que se anticipa un argumento para su defensa. aquella en la que colocar la leyenda se mostraba casi como «rendirse al sentido». una imagen de memoria151. Pero está totalmente alienada al síntoma: un fantasma de su desdoblamiento o incluso de su explicitación. si no se simboli. 140. se forma. Ya sea esa imagen «verdadera» o «falsa». con todo lujo de detalles. resultaba. Freud. que también modifica formas . págs. Freud. coherentes. como una imagen.

en destellos. Ibídem... Me haces daño (. Augustine. 161. es habitual en los sueños. desde 1892. Y sin embargo de esos momentos. decía que el sentido de las «actitudes pasionales» estalla por un «regreso de la memoria» 157 • Cristal: «Lo que hace al ataque incomprensible». en el fondo.. Freud enunciaba con gran precisión el carácter central de las «actitudes pasionales» en el ataque histérico. La noción de síntoma se vio totalmente sacudida: «Los síntomas histéricos no son nada más que los fantasmas inconscientes que han encontrado mediante la "conversión" una forma figurada» 156 . pág. me ha dicho que me mataría.. a su «abrirse camino». Me separaba las piernas . es ante todo porque su dramaturgia se cristali~ (concretizada. «no se transforma en traumatismo más que tras-el-golpe» 160 • Y el presente de la imagen. 150. Brazos y piernas totalmente retorcidos. 1892. «es que ofrece una figuración simultánea a varios fantasmas en el mismo material. muy violento. pág. El misterio podría ser. Freud. Si la «escena>> resulta primitiva. Freud. 1908. representación. pág. confirma la desgarradora realidad de un ataque histérico. ella. escribía diecisiete años más tarde.. 15 1 (la cursiva es núa). ) C. no es para nosotros más que un cristal muy. (.214 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES po.. más allá de Hegel. pág. ninguna fotografía fue considerada digna de ser tomada o al menos de ser publicada. 1909. 1G1 IPS. . el siguiente acontecimiento: que una «actividad se fusionará con una representación». Boumeville llamaba a esto exacerbaciones 161 . de las que las «actitudes pasionales» no obstante siguen siendo un re-juego.o Freud. pág. icerdo!. 162 IPS. y a difractar cada vez más esa unidad representativa de las «primeras escenas». 161. Yo no sabía que era un bicho que iba a morderme» 162 . que procede a una condensación»158 . págs. análoga a la transformación de un elemento en su contrario que 155 i si. I. es que el acontecimiento no se confunde de ninguna manera con alguna efectuación de la realidad: el «origen» de la histeria sería ya. desborda y desvía su leyenda. Cfr. pág. tiene lugar una deformación totalmente extraordinaria. posiblemente no sea más que el efecto de un efecto. difractada): a cambio. Lo que me enseñaba. )La interversión de la cronowgía al interior del fantasma figurado casi provoca la misma confusión y errores. II.. De esta manera se mantendrá un cierto misterio en cuanto al sentido de las «actitudes pasionales» de Augustine. icómo pesas!.. actividad: esta «fusión» habrá sacudido todo a su paso. es ante todo porque su dra ma (acto. es decir. 1908. a través del acontecimiento simbólico del regreso. 139. 162. Freud denominó fantasma a la lógica de esta difracción y de esta «fusión» de acto. Desviación: «Debido a la inversión antagonista de las inervaciones. por más inductora de sentido que sea. no sabía lo que significaba. aunque protón. en la «actitud pasional». . en el ataque aparece representado un abrazo de la siguiente manera: los brazos están estirados convulsivamente hacia atrás hasta el punto de que las manos se unen por encima de la columna vertebral. dicho de otra manera. iCerdo!. a 215 . evidentemente. ATENTADOS Y sin embargo.. 152. Irrupción: recordemos que. continuaba siendo presa de incesantes delirios de violación. no una falsedad pero sí una invención: simplemente un efecto: «Un recuerdo aplazado». . «iCerdo!. deseo y representación) es ya en sí mismo una economía de la impulsión. muy capcioso. por ejemplo. cuenta Freud. 78 (la cursiva es mía). 366.. muy.. ir. un pseudos. de deseo y de representación. Si la «actitud pasional» desbarata. en todo caso. petrificada.. Se lo diré a papá. esta deformación encuentra por su parte su réplica exacta en más de un sueño que se inicia por el final de la acción para terminar por el comienzo» 159 • Si de una escena se dice que es «primitiva».. 1895. pág. Deseo: Freud habrá estado por lo tanto como obligado a dialectalizarlo. dolores punzantes ... 159 Ídem. «una representación de deseo» 155 • Deseo. 1 7 ·' 158 Freud. Decía que todo el sentido del síntoma descansaba ahí.. irrupción de un fantasma inconsciente que.. hay que repetirlo. Freud. su «regularidad plástica».

el atentado a todo pudor: «Dirigiéndose a uno de los asistentes. La histérica inventa entonces un atentado generaliza. 150. siempre . págs... obligar a los espectadores de la escena a «llamar a cada cosa por su nombre». y en torno al cual todo un saber psiquiátrico revoloteaba y se enloquecía. págs. sino además reconvocando siempre su inesperada llegada. «danza pélvica>>. sorprendida por el atento oído del joven Freud. para evitar un sentido que Augustine no cesaba de vociferar a través de las salas del asilo: «Saca. 1909. Es un pecado . en el ataque 167 • ¿y Charcot? Habría pensado lo mismo. ese «abuso». 298. siempre . pero «convertida>>. " Y sus gestos acentúan más el significado de sus palabras» 17º. 165 Cfr. a representarse. . 388-390. de la violación. destacar de alguna manera. una satisfacción.. Dame . respecto a la histeria. al volver en mí. el mártir. Y fascinante... págs. 164-165. a 217 . pues. a través de una memoria de tales atentados. Augustine no interpretaba únicamente su «propio» papel. siempre . «lucha>>. págs.. 62-66. una vio- lación. 15-23 {los l. IGG Cfr. 53-55. Toma. la serpiente que tienes en el pantalón . No solamente volviendo a representarla.. Freud. Augustine debió percibir como terroríficos todos esos rostros que la rodeaban de un público que volvía a desnudar todas y cada una de sus «actitudes pasionales»?) Freud llegó incluso a la percepción de que. 147. en un mismo movimiento. Cfr.a esto. que era voluntad de tener bajo su observación algunas «regularidades plásticas» definitivas. 45. y su temor se relevaba finalmente sobre una especie de intensa satisfacción. su voluntad de saber fue tal vez también voluntad de evitar. volvía a interpretar. por qué nunca lo dice? . 1900. págs. pero nunca habría dicho nada. para que delante de todos ella siga siendo lo que fue o debió ser. págs. 1909.. a veces se inquietaba y a menudo se tranquilizaba: puesto que en esta repetición de la desgracia sexual. Cfr. Cfr. pág. » Y Freud cuenta: «Diciendo esto.. págs. Freud. 163 tGS 164 iw IPS.. 1896b. esa «aventura>>. págs. 152-153. 1901-1905. II. II.. era ahí donde yacía toda la especificidad de la causa: en una experiencia precoz y cruel del atentado sexual 165. iautoerótica! 173. Me acuerdo de haberme quedado estupefacto durante unos instantes y. Esto es lo que sugiere la conocida anécdota de una charla privada entre Charcot y Brouardel durante una recepción. 167 Cfr.. el laureado. lo llamaba «saludos» 171. I. se revela la especie de prodigio que representa un ataque histérico. Freud.. OC. por la obscena zalema . 15 1.. mientras que Bourneville. IPS. etcétera. 139.do. Guiraud. un día u otro. 163-165. 157-159. I. En cualquier caso. 161. y se vuelve a interpretar. añadir. Freud. Charcot susurraba: «Pero en los casos parecidos. 78. Pero ¿qué quiere decir volver a interpretarNY cuál es la eficiencia propia de un efecto? Volver a interpretar es ya puntuar.. Aquí tienes mi . sobre el estrado. una de primera escena. ¿Cómo hizo. «etiqueta>> diríamos: impresionado. tal vez. su sufrimiento con el acto agresivo. frente al objetivo. 170 171 172 173 IPS.. haberme preguntado: ¿Si lo sabe. ese «asunto». «brusquedad».300 términos del coito). para que ante nosotros vuelva.216 0 ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA No obstante. Augustine volvía a interpretar su violación. por decoro. pues. 34-35. lo que finalmente no resulta tan fácil porque nos hace pensar que «para hacer una tortilla hay que romper los huevos» 163 ••• Resumiendo. 1905a.o. Cfr. pues. 1914a. esa «acción vergonzante». Charcot. (¿Y cómo no pensar que. 133. págs. y no sigo 164 : es decir. »ir. reponer. se inclina bruscamente hacia él diciendo: "Abrázame . págs. un contraefecto. en ocasiones. cruzó los brazos sobre su pecho y se puso a dar brincos con su habitual vivacidad.. que se simboliza 166. siempre se trata del asunto genital. Freud. págs.. esto quiere decir que para hacer una Augustine «plásticamente regular» es necesario contar con al menos una. Cfr. Freud. Freud. Freud. dudaba en tomar nota y colocaba puntos suspensivos. etcétera? Porque la histérica repite su desgracia sin cesar. 1978. pág. 70-71. !896a. interpretaba también al cuerpo agresor 172. etc. págs.... concertaba. » 168 • Nunca lo dijo porque su voluntad de saber. taquigrafiando la escena.de la que fue seguramente. que habría sido de dolor o simple «pasividad».

actriz omnímoda de su memoria. aunque. la enferma sujetaba el camisón contra su cuerpo con una mano (en tanto que mujer) mientras que con la otra mano intentaba arrancárselo (en tanto que hombre). Llama. tan sólo se sueña un cuerpo coherente. sino horriblemente visible. desplazando. aunque siempre fragmentaria. Y de esta manera esta inquietud llama la atención. toda palabra. puesto que es la memoria la que vuelve aquí al tiempo retorcido. del placer. la que le deja oscilando entre indicativo y desiderativo. cómo se lleva a cabo. ÜBSTINADOSJIRONES DE IMÁGENES (PARADOJAS DE VISIBILIDAD) Y sin embargo todo su destino. como el turbio pago de ese suspenso. Esta simultaneidad contradictoria condiciona en gran medida lo que tiene de incomprensible una situación no obstante tan pl. una realización externa a su voluntad de todos los movimientos en todos los miembros y en vistas de una representación de la que ignora todo (se trata de una representación inconsciente) 174 pero que. imaginario no significa no-realizado. cruel. cuerpos en los que «la mujer no está únicamente unida interiormente al hombre. pero únicamente con el Ausente. Asume todo. Un acto al que está obligada. La paradoja: la «actitud pasional» habrá elaborado un disfrute a través de todas las re-representaciones de un tormento. Aquí radica el desgarramiento y la desgracia de la visibilidad histérica. por una risa aguda que convulsiona sus rodillas y sus manos». en este caso. la 175 176 l 7" Cfr. y esta puesta en escena.á. dispersos. 177 Cfr. He aquí la especie de castigo que arrastra tras de sí. hace alarde de imágenes. cómo agita todo un cuerpo: En un caso que observé. y vuelta a salir de las metonimias. deseos y sueños de otro cuerpo. pero. plásticamente. busca escaparse «continuamente. mediante sus asociaciones. como pudo haberlo escrito Proust. 69-78. La propia inquietud del cuerpo histérico. itodo el espacio! Siempre habrá intentado una relación sexual. Es un espacio imaginario el que habita ese cuerpo abandonado a las exacerbaciones. el «lenguaje motor» del ataque. muy lejos de ser formal como una imagen única. 33. la puesta en escena. la atención de la mirada por su propia paradoja de visibilidad. obstinadamente. paradoja de temporalidad. escribe Freud. es decir. Ibídem (la cursiva es mía). habitable. a 219 . ambos agitados en un espasmo de histérica. aunque siempre culpable. puesto que los gestos sí han tenido lugar. cortocircuita toda especulación. aunque siempre dolorosa. coherente. 1908. retorcida y violenta del fantasma. y el propio síntoma habrá constituido finalmente un beneficio. Richer. imaginario significa que la pulsión es inactualizable como tal y el fantasma infigurable como tal. págs. Otra paradoja: toda «actitud pasional» es profundamente «ilógica» 175 . La histérica no tiene. 155. figurado. 1881 -1885. de «actitudes pasionales». 1901-1905. en el corazón de una visibilidad. éste siempre derivará de ritmos a catástrofes. especialmente pág. un auténtico prodigio de teatralidad: dos cuerpos en uno. pero al límite de lo analizable. pues. locamente. los miembros. se obstina. de la mirada.218 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Esta combinación es un auténtico prodigio de plasticidad. ya lo he sugerido. La histérica. al campo de la significación contraria» 170 • Y he aquí cómo se crea. Ya puede permanecer atenta en todo momento a la apariencia de su cuerpo. y por ello. la paradoja. la incesante inquietud motriz. habrá vuelto a representar con gran pre- ATAQUES Y POSES cisión lo que la histérica temía padecer y volver a padecer. se encuentra muy. pág. pues. Freud.sticamente figurada en el ataque y se presta por ello perfectamente a la disimulación del fantasma inconsciente que está acluando 177 • Paradoja de evidencia. los órganos. pese a todo. Freud. Todo disfrute habrá quedado suspendido. permanece como una obstinación plástica. es un castigo de imágenes. y por ello no quedarán más que unos pedazos. pág. 76. un papel propio.

sincero. Es la especie de antinomia temporal de una imitación llevada al límite. ÜRNATOS Y DIVERSIONES Espectáculo llevado al límite. una forma. se impacienta localmente. decía. dice Freud. el arte y lamanera del «teatralismo». La mimesis. de esencia del teatro. es decir. puesto que es así como se considera que se organiza la «personalidad») 184 • Una actriz nunca llegará tan «lejos» ni «en profundidad» como una histérica. La sangre brotará por sí misma (ise abrirá una herida en el interior de un cuerpo!) en las manos de una histérica que «interprete» a una santa marcada de estigmas. págs. 227-234 («Le regard d'Orphée»). OC. 1921. Freud intentó dar una explicación de esta desviación obstinada. 111. un estallido en mil pedazos de todos los papeles. no una acción efectiva. 162. siempre antagonista (se esperaría más bien una coherencia de los papeles en la identificación. pasa por la prueba de una ausencia de fin. es decir.220 0 ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA que hace coincidir series temporales absolutamente heterogéneas 178 . Una histérica repetirá todo lo que se dice en torno a ella 183. que disponen de ella y suscitan en su imaginación todo tipo de fantasmas. perfecto. se des-obra en lo extremado mismo de su actorl[J. lo que «vuelve al ataque impenetrable» 185 • 178 182 179 183 Cfr. la perpetración y su recuerdo: adelantándose aquí. propulsando el cuerpo de dolor en la especie de placer cruel. pág. I~ . donde todos los tiempos son para ella presente»)1 81• 221 Gilles de la Tourette. 310 («Mimique»). Al mismo tiempo un histrionismo y una máscara trágica convertida en carne. 18 1 Diderot. Y por ello nunca resultará creíble. Puesta al límite de esta esencia. IPS. La facticidad. págs. 128-129. 18-20. retorcido y excedido. desgraciada. «porta en su interior un órgano susceptible de terribles espasmos. Freud. o interpretar demasiado. en carne viva. Cfr. Es en el delirio histérico donde regresa al pasado. transfinito. Al mismo tiempo velo. de las identificaciones: éstas son. en un pasado. pág. etc. pág. en un himen (de donde procede el Sueño). 1955. David-Ménard. en una distracción perpetua. 1. 0 184 185 Gilles de la Tourette. 1909. Es esto exactamente. págs. Blanchot. de identificaciones multiplicadas. 1975. querrá interpretarlo todo. Freud. como siempre se dice en psiquiatria. dramatizando de parte a parte todo dolor real en ficción de escena primitiva. Maldiney. rememorándolo allí. 952 (la cursiva es mía). La Darstellbarkeit freudiana o «aptitud en la escenificación». vicioso pero sagrado. son la regresión y el «asentamiento» de una inicial «tendencia erótica>>. al mismo tiempo don ingenuo. que va diseminándose. síntoma histérico por excelencia. La histeria considerada como «todo un arte». 22. sea cual sea el papel que interprete. porque no le bastará del todo interpretar un solo papel. Pero una histérica. decía. una histérica querrá ser todo el mundo. desgarradora. y que ninguna teatralidad habrá podido igualar en sus farsas. Para terminar. 33-36. 1772. págs. Recuerden también lo siguiente: La escena no ilustra más que la idea. disímulación. iso Mallarmé. escribió en su gran tratado ese axioma considerado histórico: «Nada puede imitar la histeria. Así pues. Pero no habrá tenido más que el aire. o más bien habrá querido tener el ser de todos y cada uno. 111. pero no es más que un «asentamiento» incoherente. teniblemente parciaú:s. bajo una falsa apariencia de presente 180 • La facticidad. Cfr. es una estrategia capciosa de la memoria la que a pesar de todo hace de todo esto un espectáculo llevado al límite. pág. en un futuro. donde se lanza hacia el futuro. Esto significa también que el cuerpo histérico exige (y no que utiliza) una forma de teatralidad que el propio arte teatral hubiese temido sacar a la luz por lo mucho que se estigmatiza. 1891-1895. en el bando de la Salpétriere. en la histeria. se abrirá para siempre una brecha de identidad en todos esos juegos de superficies atravesados de agotadoras y múltiples identificaciones. de un cuerpo-actor (Diderot intuyó esta «simultaneidad contradictoria» de las temporalidades en el delirio histérico: «La mujer». Cfr. 1978. entre el deseo y el cumplimiento. incluso ociosa. un arte se precipita. que constituye el síntoma de la propia histeria>> 182 . pág.

>>mo. que le gusta mostrarse y desea que se ocupen de ella189 . en espectáculo? ¿No apelaría justamente a la situación misma del espectáculo. explican en parte la conducta. «Todo lo que adorna a la mujer» -escribía Baudelaire. 1873. La conducta de su madre. ligera de la enferma... no tengo más que hacer una lazada roja y mirarla. al espasmo. ¿el hacer-mujer? ¿el hacerhistérica? La simple confusión resulta tremendamente elocuente. u ortopedia. Un don de imágenes. El cuidado que dedica a su aseo. provocación. completamente sola. es así como permanece sentada días enteros. Deberla tal vez precisar esa palabra. le resulta agradable: «Cuando me aburro. «proximación». 188 Dostoievski. 187 189 "º 1 IPS.. Bourneville explicaba la ostentación de los dolores de Augustine escribiendo que ella «había ofrecido» tal o cual síntoma.. 186 . Quiero decir. ¿Qué significado tiene ahí ese «por lo demás»? Tan sólo hay que leer el párrafo precedente: «Los antecedentes de X . la histérica vocación de adornarse? Retracción moral o bien simple perplejidad «científica». Una paradoja de comediante que casi la desgarraba. pero tan generoso que en él se abandona algo más. abierto.. ~ de gestos convertida en desenfreno y convertida. Baudelaire. siempre. ¿sería una diversión de muerte? LA SOLEDAD COMPAÑERA Y yo. o diversión? ¿y por qué el extremo narcisismo histérico oscila de la risa loca al dolor. pág. Augustine fingía «de veras». sin moverse. pág. ¿una perplejidad del saber ante el deseo de la histérica? En efecto. 167-168. la «actitud pasional» es un don absoluto.222 a ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Sin embargo. ¿qué pretende al adornarse? La imagen que ofrece («actitudes pasionales»).<antasma histérico en su exposición ¿A qué ape1. Ídem. págs. de una separación regulable? 1111 1 181i IPS. todo en ella anuncia a la histérica.. ¿como elogio?-. 135. dice. ante una complejidad temporal fijada. Ven ustedes. fingimiento. 715 («Éloge dumaquillage»). las cintas con las que le gusta adornarse. forma parte de ella misma». ¿de qué disfrute sería resto.. siempre al borde del escándalo. parecía como pintado con anterioridad. Porque todos sus retratos se hicieron en buena medida y eficacia tanto de ese fingimiento como de esa falta. esto la distrae. il . OC.. si se produce una remisión. En cuanto a Augustine: Por lo demás. 11. págs. las relaciones establecidas por el hermano entre su hermana y sus amigos. pág.. ciertamente. se echa las cartas o bien se mira en el espejo» 188 • Maquillarse comportaría la acción de hacer (la etimología del «maquillaje» designa justamente un «hacer». ». por eso. a la muerte en algunas ocasiones? Adornarse. y algunas líneas más adelante. 11. mantenida en los límites de una visibilidad fotográficamente encuadrable. fadónde he llegado? Las «actitudes pasionales» me dejaban totalmente postergado ante esas fotografías. nos hacen ver lo mucho que se ha descuidado su infancia. con la palabra afeite. y después . es decir. 11. tan sólo un «hacer»). 168. es decir. digo bien: destino de mujer (acuérdense de lo escrito en Los demonios: «Era evidente que la señorita Lebiadkine usaba afeites y se pintaba los labios . ante la complejidad de esas relaciones de gestos (contradictorios) a fantasmas (múltiples) y a figuración (paraclr" ' ·" . sí. cómo arregla sus cabellos.. destino. 714 («La femrn e»). pero siempre. duración. No hay que a 223 decir que la mirada de los hombres le resulta agradable. ¿No es acaso como una retracción moral del médico frente a lo que sin embargo es para él una mina iconográfica. 150-151. hace un elogio del maquillaje: «La nada embellece lo que es» 187 • Como si los afeites fuesen no solamente visibilidad sino tiempo. o casi. etc. como exceso. fotogTafiado. a su intersubjetividad escabrosa. ausente aunque aparente. «todo lo que sirve para ilustrar su belleza. aprovecha para atar una cinta a su camisola. . Su cuerpo estaba como penitente de ese mismo fingimiento y. de una distancia. Esta necesidad de adorno es tan aguda que cuando está sufriendo ataques. pág.

Pues bien. Pese a que estaba condenada a cierta mímica identificatoria demasiado parcial. Lacan. Lacan. pág. pág. separación: no-reciprocidad (la histérica se vela en fragmentos de sus interpretaciones y el psiquiatra se pregunta: «Ella me muestra esto. delirios. 1964. fantasmático. vela). ¿Recuerda la noche del 15 de agosto. inmutable. ante vuestras narices. pero ¿qué es lo que quiere?». Acontecimiento de imagen. a su incredibilidad: paradoja de una comediante que no sabe de qué es modelo. hasta provocarles crisis. un atavío (aderezo. delimitación). consagra y desafía su maestría. lo único soportable de su mal: existir para otro. 192 . no sé si podrá perdonarme alguna vez. 28 de diciembre de 1878. . con su sentido incapaz de ser desarrollado porque siempre escapa ante vuestros propios ojos. señora!. «pesares» 194. Heidegger. síncopes. fue tan providencial al fantasma histérico como las «actitudes pasionales» lo fueron a los fantasmas iconográficos de Bourneville y Régnard. págs. Y luego.. vedette (encontrarán además en vedetta el ver.. esa alienación se ofrecía como dialéctica viva de las miradas. Movimiento terco. Una cierta «proximación». demasiado lábil. imposible de pacificar. II. matiz. 194-195. 214. una cierta separación. hasta ese momento. la apariencia como ilusión 191• Esto no impedía no obstante que todo ello hiciese aparición. asistía. XXXIX. X. III. iay. voy a confesarlo todo. 206. Ídem. Ídem. adorno. Cadena perpetua de semblanzas. sorprendía todo el espacio. Hacía guiños de sus propias contorsiones. h . 109. doblaba todo su cuerpo a una especie de trivialidad de la apariencia: la apariencia como destello y como resplandor. Es.. Y después «Genevieve» se desnudaba completamente y seguidamente hacía el amor con algún espectro. y. la imposibilidad de toda relación sexual salvo con un Ausente. 1 1 j l!JG IPS. 7. 843-844. Pese a que estaba condenada al tremendamente simple dolor de un síntoma real. la apariencia como aparecer. ya que veo que lo sabe usted todo. salvo un movimiento del deseo? Bourneville hablaba de la «mirada brillante» de las histéricas. ¿no? Pese a que se esforzaba en ser un modelo de veracidad (la veracidad de un concepto de Charcot. el de la «histero-epilepsia»). decían. Augustine casi bailaba ante Bourneville y Régnard. 1966. que recuerdan su auténtica desgracia. al que. pág. El espectáculo de la «actitud pasional» sería por tanto como un formalismo del deseo. era yo. había pensado estar se102 WJ 194 195 191 LJ 225 Cfr. «torsión en el retorno» 196 : la alienación de la que Augustine hacía espectáculo y que se presentaba ante sus médicos. «manteniendo seguidamente que era el Sr. Cfr. Interrogaba fatalmente la mirada del que la miraba. Un ejemplo. y también el velo. lám. Pero velaba la eclosión de su delirio. Acontecimiento dúplice. «Genevieve» se inventaba una rival (respecto al amante ausente) y llegaba incluso a escribirle cartas: Salpétriere. sí fantasmático. tal vez. adorno y partición (parcialidad enigmática de las identificaciones). además. volvía a colocarse el largo velo negro de sus.224 U LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES Mi hipótesis es que la situación fotográfica. veletta. Y. 215. es decir. al menos como espectáculo. finalmente. entonces. ante la cámara de Régnard. Augustine buscó en la mimesis un remedio a la mimesis. IPS. pág. Como si dirigiese una persecución (un proyector) sobre ese espectador que. interrogaba con crudeza el sentido. pág. esa mujer velada que vio salir de su habitación y a la que cedió el paso. Nada. voy a serle franca. el acontecimiento significativo de una relación con el Otro. durante un tiempo. de la «especie de particular excitación» 195 que las embargaba sin descanso. el «ad-parence». Posiblemente sea ésta toda la estrategia de la histérica en cuanto al espectáculo que generosamente ofrece de sus síntomas: desafía el deseo del espectador. en primer lugar. de su postura «científica>>. puesto que soy totalmente culpable ante usted. ¿Qué era esto. Cadena y atavío de semblanzas. es decir. Señora. 1935-1952. maniquí. duplicidad incapaz de pacificar del velado y de una desnudez cruel con la que nunca se supo qué hacer. vedere. esta disimulación también la interpretaba. págs. Un marco. que reemplazan. fotógrafo. Forzaba. que cada vez tenía lugar algo que sacudía. quien le había quitado su camisa>>193.

Augustine. págs. l!~J Lacan. es decir. Lacan. Ocurre que la histérica se convierte en mujer fatal. La «actitud pasional» es. ocurre que le º cautiva. En cualquier caso. que mantiene los destinos y las voluntades suspendidas a sus miradas» 2 2. págs. Pero lo alucina. 165-166. Porque sus intrigas son refinadas y terriblemente inteligentes. Baudelaire. exigiendo que cada espectador sea un auténtico director de escena. Pero el grito de esta exigencia resuena naturalmente como desafío. en las que cree convertirse en «una especie de ídolo. del narcisismo. encantador. por medio de gestos insólitos. para su médico. a voz en grito y convulsión. diríamos. busca la relación imposible: ya tenga lugar una relación.as miradas. Que no vale gran cosa. Freud. más allá de su muerte) de verla disfrutar o de verla abandonarse a una (mascarada de) pasión masoquista. se impondrá como disfrute. ella no hace más que explicarle. ya el presente. 1964. La histérica habrá apelado a un Ausente. Permanecerá. de las «actitudes pasionales». disfrutará. 362. una práctica hábil del ofrecer-a-la-vista. Posee. un drama escénico que. págs. 221-222. Así. pág. 3 15-316. bien es cierto. 1908. el efecto de esta explicitación sigue siendo en el fondo muy cruel. Verlockungspriimiem 8.. de una «prima de seducción». Lacan. por ejemplo. 80-81. burla 197 . pues. funciona. 198 ATAQUES Y POSES a 227 testigo. siempre estará sola sobre el escenario. etc. 1966. Cfr. que la calidad de su dolor se desarrollará a voluntad del deseo figurativo de él. la ciencia de convertirse en objeto para otro. compañera ahí de la mirada presente de otro. pues. que hace de su desgraciada sonrisa. Lacan. es eficaz. seguro. una sonrisa sin embargo para alguien. es como una estructura de emparejamiento imaginario de la histérica y de su médico captador de imagen. de la ley del corazón. Régnard por ejemplo. porque toda su estrategia especula sobre hipótesis imaginarias 201 • Y permanecerá cautiva de una situación. Il. enlaza el reconocimiento del deseo a su propio deseo de reconocimiento y se embauca. pero tesoro añadido al Nada de la relación tentada en las c1isis y los pesares. esbozar. en la ostentación de su sonrisa dirigida a nadie en concreto. alienada. todas las «libido spectandi» posibles e imaginables. se sueña a sí misma como el ídolo femenino con el que todos los hombres soñarían. parece conocer el arte de trenzar la evidencia de un espectáculo de su cuerpo con la sospecha de aquello que quiere. en partida doble. pues. mediante la coreografía de las convulsiones. pero para constituir dicho signo ella se muestra totalmente real y es necesario a cualquier precio que ese signo se imponga y marque al Otro» 19D. ¿A quién se dirigía entonces [65]? Ahora bien. naturalmente (captación neurótica). Resumiendo. 1111 1 . Así pues. con su propia mirada soñando crearse una mirada-maestra a su imagen. págs. pero también habrá ido en busca. Cfr. Exige. 200 º 2 1 º 2 2 Cfr. sobre el sentido del deseo de otro. permanezca ahí como un espectador abandonado al suspense de convertirse o no en el primer actor de su prima donna. maldad. 170-177. sin embargo. «la histérica se muestra como signo de algo en lo que el Otro podría creer. muy a menudo esta estrategia. 281. 1961-1962. Cfr. No obstante. pero con Nada (con el Ausente). enlazada al entramado de la infatuación. farsa. Lacan. ilusoria. fomenta el deseo del Otro 200 . puede que algo estúpido. 713 («La femme»). y su disfrute al-vacío se difractará en todos los disfrutes para otro (entre ellos nosotros. págs. sí. 524. pero resplandeciente. 38-39. OC. se ofrecerá. EL DESEO DE CAUTIVAR La histérica. Y es así como la terrible soledad de las «actitudes pasionales» se convierte en una soledad compañera. Ídem. atraerse todas /. su llamamiento a ser todo. pág. de alguna manera. Ella se aliena totalmente al espectáculo. exige mantener el deseo de otro. de hecho. 1961-1962.226 a LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA guro en las tinieblas de terciopelo de su butaca de patio. Conoce. el espectáculo (el de su cuerpo) en el que cree poder. aquí está. todo el objeto del deseo de otro. el m Cfr. Su misma burla habrá permanecido en el entredós. pág. pues.. ese placer suplementario: una mirada. no menos terrible en un sentido. 99. 1966. y aunque captada.

. tiene siempre el valor de «seducción». pues. Por otro lado. La palabra encanto {charme}. para la histérica. un encanto incomparable emana de una criatura noble que confiesa su pasión. la histeria no debía dejar de agravarse. y regularmente. Mediante un extraño vuelco. hago un guiño. Fue una especie de ley del género. en cuanto a su propia identidad. sino además la ley de la misma institución asilar. de forma recíproca. una tecnología de saber científico. con más matices. 1977. Aparte de algunos fanáticos chiflados. también de connivencia. para siempre.. págs. Además. «ligereza». de su ortodoxo «carácter histérico» (gusto por los colores. Un encanto. las leyes de la técnica y del deber médico 203 • La medicina de la histeria. De esta manera. cierro los ojos) 2 6 . en la oscuridad. entre los cuales el Servicio de las Histéricas. de gran dureza. para las histéricas. págs. sí. 128-129 (la cursiva es mía). con su vertiente «experimental». porque el encanto que se operaba era el mismo 203 Freud. aquellas que están inhibidas en cuanto a su finalidad. a él le resulta muy penoso rechazarla y negarse a ello. (N del T. las que arriesgarían hacer olvidar a un hombre. 134-135. cuando una mujer implora el amor de un hombre. A un pesar de identidad. hasta la muerte de Charcot) . Y diría incluso que ésta tenía estructura de chantaje: en efecto. fue una relación casi amorosa. en su sentido más amplio: el de un acto fuera-de-sí. habría hecho falta que cada histérica hiciese muestra. La tentación no viene provocada por una solicitud carnal grosera que no resultaria más que chocante y más bien debería suscitar un sentimiento de tolerancia. 1 1 . de satisfacciones fisicas y psíquicas constituye uno de los puntos culminantes de dicho disfrute. que aparece a lo largo de todo el texto. en las alegrías amorosas. Seducir fue tal vez. no exhibida sino escondida. Seducir fue. Una especie de fantasma masoquista funcionaba de pleno. ese infierno. su yo dilacera su presencia y su gesto se vuelve sobreactuado. «encantamiento».228 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES Pero al objetualizarse. llevar al Maestro cogido por la oreja. ¿estaría viviendo en el riesgo? ¿En el riesgo de un encanto ?204 . puesto que se trata ahí de un fenómeno natural. cada vez más sumisa a guiones (y esto. tentado por una tal aventura. más o menos. pese a la neurosis y a la resistencia. ya tan maltrecha. todos los seres humanos lo saben y conforman su vida a esta noción. pág. Seducir consistió. seducir se convirtió por tanto p ara la histérica en una violencia cada vez más cruel que había de infligirse. pero para llevarle a ser siempre un poco más el Maestro.) º' 2 205 2116 Cfr. según su rasgo demostrativo (hacerse ver sufriendo). por medio exactamente de ello. Barthes. en la que cada uno añadió su granito de arena (todo un derroche de energía) para su propio desposeimiento. en la Salpetriere. según su eminente carácter de pacto. 1955. Guillain. de palabra y de cuerpo. las histéricas no cesaron de hacer guiños a sus médicos. ) para no ser destinada de nuevo al «Ala». no únicamente la ley del fantasma histérico (deseo de cautivar). en confirmar y sosegar cada vez más a los médicos en cuanto a su concepto de la Histeria. Sólo la ciencia tiene todavía escrúpulos en reconocerlo. 1915a. éxtasis eróticos . 79. º 1\ Y esta connivencia. Se trata de las emociones de deseo más refinadas. Y he aquí a donde la conduce su llamamiento a ser querida. aunque coaccionada. también. cada vez más demostrativa. LA OBLIGACIÓN DE SEDUCIR Es indiscutible que el amor sexual desempeña un enorme papel en la vida y que la conjunción. con el Infierno-Salpetriere distribuyendo sus pobres almas examinadas a círculos más o menos espantosos. En la Salpetriere. El encanto era por tanto como una táctica obligada. que eres histérica) o bien yo te considero como una Incurable y entonces serás. de las simples y denominadas incurables «Alienadas» 2 5 . pues. 229 º 11 (Connivencia: connivere: quiere decir a la vez: guiño el ojo. fue un poco como un anexo del Purgatorio. La situación de chantaje era por tanto más o menos la siguiente: o bien me seduces (demostrándome.

insignes. Freud. desgañitándose en llamadas inapropiadas. en «groseras solicitaciones carnales»2 8. entonces. pensaba. indecente. Cfr. Breuer y Freud. de paso. 70-71. podemos llamar a esto transferencias. eficaz. refiriéndose a las «mujeres de pasiones elementales».. hasta llegar a convertirse en una auténtica servidumbre sexual 210 • Y lo que caracteriza a la histeria. No podría imaginarme estudiando. Freud. 128. º ¿Qué son esas transferencias? Son ediciones noveles. «Encanto» y «simpatía. págs. es su incansable creatividad de transferencias. divanes. Amar es. Hay que. ¿Cómo existir frente a un amor voraz y vociferante. págs. en detalle. todas las mujeres mezcladas interpelando a la interna de servicio o. 207 . escribe Freud. «mantener la transferencia tratándola como si fuese algo irreal». pág. 123. Freud.230 a ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA motor (aunque «ilusorio») efectivo. una solución a esta alternativa ética. frente a la «muestra de un cuerpo al desnudo» de cierta paciente 212 • ¿Abstenerse? ¿«Dejar subsistir necesidades y deseos»? 213• Sudores fríos. tan veraz (al menos por un tiempo. de la misma manera que el síntoma era demanda de amor. se mostrase incapaz de inspirar alguna simpatía humana. renovadas incesantemente211 . 86-87. 125. aunque arrastrado por un señuelo. Toma de tiempo: encanto: tiempo de toma de la transferencia. decía. de toda la operación. 1. 213 (la cursiva es mía). implacable. Ídem. ¿Qué hacer? Freud intentó acordar. 1915a. desde ese punto de vista. 124. no olvidar nunca que el amor de una histérica está «alienado». especulando sobre él. Un médico estudia la histeria. menos una facultad (controlable) que tal vez algo así como una precipitación de existencia. sobre la fidelidad de su «transferente»?). me- 21 ° Cfr. o erótica. ya. ¿Seducciones pese a todo? En todo caso. relevándose ella misma sobre la incansable creatividad (sí. ¿el médico habrá especulado sobre el tiempo. Desenfrenada. y cuyo rasgo característico es el de reemplazar una persona conocida anteriormente por la persona del médico 2º9 . en el sentido de un teatro. mientras que. etc. que «una necesidad de amor tan incoercible» precipita la cura hacia un «inevitable fracaso» (desde el punto de vista terapéutico. En todo caso. ¿cómo decirlo?. copias de tendencias y de fantasmas que deben ser despertados y devueltos a la conciencia mediante los progresos del análisis. y teatro en el sentido hard. ¿pero es este punto de vista el único en toda la práctica de la Locura?) y. págs. 2 11 2 12 º º 2 7 2 8 209 Breuer y Freud. creatividad) de los síntomas. " Ahora bien. pág. 87. que a ella «le resulta imposible disponer libremente de su facultad de amar» 215 • Pero esto suena un poco como un voto piadoso. terciopelos y objetos de arte.. pág. 231 I. «hay que batirse en retirada» 214 . se preguntaba Freud. 245. irrealizándolo.>> no eran procedimientos que se dejasen confinar en gabinetes burgueses. Ídem. Pero comprendan que aquí las transferencias fueron ensayos. Ídem. esto le toma un tiempo considerable y presupone que existe en él un gran interés por los hechos psicológicos y mucha simpatía personal hacia los enfermos que trata. 213 21 4 215 Cfr. pág. es tan violento. 190 1-1905.>> fueron bullicio de burdel. 1893-1895. 1901-1905. IPS. y el amor de la histérica. ¿Qué hacer? Qué hacer.¡ . «DESEAR: MI GLORIA» (DE CÓMO LA HISTÉRICA ENAMORABA A SU MÉDICO) Freud lo admitió enseguida. en el sentido freudiano. 1893-1895. 128. pág. Pero en la Salpetriere «encanto» y «simpatía. nuevo pacto. el mecanismo psíquico de la histeria en un sujeto que me pareciese despreciable y repugnante y que. ese movimiento del fantasma hacia su reproducción puede llegar a perderse. una vez que lo conociese mejor. en strip-teases. pág. Y la demanda de amor de las histéricas fue síntoma.

1977. Sumergirme en vuestros bellos ojos como en un hermoso sueño. no cesa. Y no es tan consistente. se casaron . se escenifica. pág. que. mi gloria o glmia mía. en el sentido de que el flechazo sería la consagración extemporánea de un cuerpo en un cuadro. 1974. (N del T. al menos por un tiempo. más que porque constituye un be- neficio para cada uno. OC. algo aturdido. en la Salpetriere. pág. cazador de deseos casi sádico. pero con una intensa esperanza. según la modalidad temporal de un puro «pasado simple». ¿quién sabe?. 1901-1905. en la transferencia. y comprenden por qué ese médico correspondía recíprocamente a esa transferencia con prácticas escénicas y fotográficas? Tengan bien en cuenta la consecuencia de mi hipótesis: el juramento de Hipócrates. A menos que hubiese encontrado en la transferencia otra hipótesis como la repetición inútil de su propio mito de origen (puesto que la primera paciente de Hipócrates fue la encantadora Eulalia. ante los ojos de todos.) 2 19 Cfr. científico. en la Salpetriere) necesaria para que los cuerpos por fin lleguen a tocarse216 . Para el médico: la histérica se convierte totalmente. 1974. en una historia de amor que en el fondo siempre acaba mal. Toda interpretación se enreda en una historia de transferencia. pág.232 0 • LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA <liante golpes teatrales y sobreactuaciones de todo tipo. pág. dejad que mi corazón se embriague con una mentira. 1 11 111 . Ahora bien. Sibony. 99 («L'amour du mensonge»). I. se deja traslucir (si no escuchar) y. de manera secreta o no.. Lo cierto es m Cfr. ama. tal y como lo escribe Roland Barthes221 • ¿Comprenden ahora el porqué de la debilidad de un médico por ese objeto de ciencia tan femenino. tan persistente. «iiiMi deseado Magloire!!!» 218 .5 Y POSES 0 233 o bien el Adonis agonizando en los brazos de Venus). págs. existe. 227-229. y pasa por entero por una operación figurativa. pues. aunque no fuese más que por lo siguiente: la permanencia de la transferencia aseguraba la perennidad de su propio fantasma. de una perduración.ndose 219 (el Adonis. «psitt-psitt». Tal puede ser el oscuro continente de la «noble sensibilidad» y de la discreción médica: una adoración. 2 18 220 22 1 222 Ídem. puede que incluso embriagándose con la propia mentira de las histéricas. Hipócrates prescribió amablemente a la joven que fuese a consultar al oráculo de Delfos. 194.. a ese joven y hermoso doctor y sanarás. 30. págs. «me abstendré de todo acto libidinoso». aunque desgraciado. de forma idealizada o no. (iAh! «iDejad. no lo sé) por Augustine. significaba lo siguiente: ama. O parece funcionar. el juramento de Hipócrates habrá quedado. adoni. a Charcot o a otros. Digo bien: debía. pág. cuya enfermedad se resistía a los cuidados de su padre. Magloire. 13-55. Emito la hipótesis de un flechazo de Boumeville (o de Régnard. Para alegrar un corazón que huye de la verdad?») 22 º. iy de forma tan extrema!? La transferencia es de una consistencia enloquecida. Baudelaire. Es como la distancia (vociferante. Sibony. Mannoni. 41 («Semper Eadem»). y la permanencia de la transferencia debía producir la perennidad de su concepto de la Histeria. ATAQUE. Doble encanto: no solamente Augustine ofrecía su cuerpo a Boumeville y le llamaba. Y eso funciona. la adoración no es justamente más que una demanda idólatra. sino que además Augustine llevaba a cabo las «actitudes pasionales» de su deseo: ¿cómo podría Boumeville no haber adorado a Augustine en tal que el ídolo de toda su ciencia? Y es así como tal vez llegó a enamoriscarse de su histérica. En todos los sentidos. de manifestarse. etc. es decir. Cfr. Cfr. Freud. pág. permanecer (su) histérica. gracias a la transferencia. por su providencial nombre de pila. 2 17 Cfr. Para la histérica: es en efecto el único «beneficio de su enfermedad»217: prima de seducción que el síntoma ofrece a la mirada del médico. para el médico. Y dormitar largo tiempo a la sombra de vuestras pestañas!» «¿Pero no basta con que seas la apariencia. ese amor. La histérica debía «permanecerle». A manera de afirmación. en esa época.. en la imagen de su deseo de saber. De esta manera podemos llegar a imaginarnos a Bourneville. ). 179. En la imagen del concepto de «Histeria>> que tal médico habrá intentado emitir ante la incoherencia de «mil formas bajo ninguna>>. él mismo médico. Un deseo se representa. Barthes. Pero dejémoslo. 1980. ¿La transferencia sería lo no-teorizable de una relación del saber con la locura? 222 • No lo sé. 546 («Choix de maximes consolantes sur l'amour»).Jí.

y digo bien: pare- 223 Cfr. de lámina en lámina. la mujer histérica se habrá ofrecido para ser tocada. terrible. una denegación del tacto. del contacto. Hay que ver. es decir. de forma ejemplar. plancha de fotógrafo. fotografias. Y se lo habrá creído. del T) . No obstante. la imagen viviente de un concepto nosológico. o CAPÍTULO 7 Repeticiones 1. escenificaciones MIRADAS Y TACTOS Por lo tanto. el médico habrá hecho una obra de arte. de independencia. el más exquisito de los contactos. en la Salpétriere. un encanto. instrumentalizada). será por el medio fotográfico como. Todo se habrá llevado a cabo para fabricar una semejanza de «vida». en un cierto sentido. y por el más sutil. bajo Charcot. poses. teciprncamente. encanto. fueron como sus genios buenos. {N. pág. no hacía más que repetirse. de la imagen: las histéricas. parecen recrearse en lo más libre de sus fantasías o fantasmagorías.¡-ellos. Y fue así como la histeria. En todo caso. 1 Destacamos que la palabra francesa répétition también posee el significado de ensayo en el lenguaje teatral. no dejaba de repetirse. Augustine embrujaba a sus médicos como una aparición ideal . de la escoptofilia psiquiátricos. 1901-1905. esta cuestión fue hasta tal punto impensable (aunque y porque fue utilizada. la lconographie photographique de la Salpétriere sigue siendo. Reciprocidad del encanto: de las «actitudes pasionales» de «su» histérica. ¿De qué manera? El encanto es un ardid de visibilidad: tal histérica habrá fingido constituir todo el objeto del saber. Freud.234 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA que en la Salpétriere. que la transferencia despojó a cada histérica de la intención de renunciar a su enfermedad223 . 30. y lo habrá casi glorificado en tanto que imagen.

cómo esta relación. de la sumamente extraña za5 2 :i ' 1 Cfr. La Iconographie photographique de la Salpétriere no enseña nada de la manera en la que se tocaba a las histéricas. Compresiones del útero. en autorizar. 118-121. todo tipo de «confricaciones de las zonas genitales». págs. l898. muy poco «inocentes» 4 . en prescribir en ciertos casos la cauterización de los cuellos uterinos5 . de la misma manera. ¿se debería también a que el corazón no se implicaba realmente? Briquet nos confiesa en todo caso su desagrado por prácticas que juzga. en un auténtico trampantojo del emprender el vuelo). Clavreul. Para mí. cauterio. vía encanto. IPS. Y cómo olvidar esto: que no solamente la mirada clínica y su «noble sensibilidad» estuvieron totalmente dominadas por una incurable metáfora del tacto 2. pero con ello estaba realizando un acto vanguardista. pese a Charcot. 694. 1963. Únicamente mostraba. y cómo esta desposesión pudo llevarse a cabo en aquello que la propia histeria nos fuerza a denominar un encanto? Mi hipótesis concierne a la función mediatriz de la imagen. el tocamiento de los cuerpos7. pág.. pudo convertirse en servidumbre. 315. de la fabricación de las imágenes. De mirada que no conmueve demasiado (ahora bien. pues. ese prodigioso cuerpo de la histérica. a unas extraordinarias escenificaciones. Charcot se reconcilió en cierta manera con la tradición. El tacto se hacía tormento. dentro de un hospicio de cuatro mil cuerpos «incurables». masturbaciones. Foucault. Briquet. hasta no poder más (una histérica extenuada. cajas para enmarcar la imagen. págs. V. Carroy-Thirard. eso no funcionaba. desde siempre. esa distancia acortada. en la Salpétriere. en instrumentalizar una denominada «compresión ovárica». casi táctil.. 6 a 237 . Cfr. esto no constituyó la cuestión principal. es decir. completamente exudada. REPETICIONES. págs. Reprobaba la histerectomía en tanto que terapia específica de la histeria. No dudó en sumergir su dedo en la ingle de las histéricas. por principio. además con razón.6. en 1859. (Nota. ESCENIFICACIONES Ahora bien. 1859.236 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA cen. «Lámina>> me indica que hubo sin embargo protocolos de posado. la única manera de obtener de ella una. Cfr.18l. cómo esta relación que. págs. y que «todo eso» se llevaba a cabo completamente solo (Marey. La paradoja de atrocidad. fue casi la única. ataba con una cuerdecita a sus pájaros para «cronografiar» sus vuelos. naturalmente. Briquet lo había intentado. Cfr.pág. Btiquet. Briquet llega hasta dar ejemplos de su eficacia (aunque. 1978. tormento? ¿Cómo el cuerpo paciente acabó por pertenecer al cuerpo médico. no resulta menos indiferente que el tiempo de posado). incluso instituir. Y el movimiento que cuestiono es el siguiente: ¿cómo la relación de un médico con su paciente.171-173. ¿Cómo es que me atrevo a relacionar todo esto con una dialéctica del encanto? Y esto es lo que constituye toda la cuestión. experimentable en tal que propicio a un hacer-imagen. 102. realmente consintieron. sino más bien el surgimiento de una sospecha en el recorrido algo fascinado. discretas sujeciones. junto con el matrimonio.Cesbron. de cámara a sujeto. Pero la paradoja se mantiene obsesiva: ¿cómo un cuerpo se habría convertido para otro en objeto experimental. y las histéricas. pág. y por qué habrá consentido hasta ese punto? El término es muy fuerte: consentir es en un sentido amar. se pacifica). intentaba probar que no se tocaba. e incluso prescripciones de mantener un coito3. en otras partes de forma leve. e incluso que tocar a la histérica fue. Un señuelo de distancia neutra. 153. a lo largo de todo el siglo XIX. Ídem. 1979. desconcertado. 7 Cfr. ¿una respuesta? Y no hablo únicamente de Galeno o de Ambroise Paré. I. decía.págs. amar con un amor loco. 121 -123. en una monumental semblanza del deseo. en ese movimiento paradójico de tacto a tormento. digámoslo. sí. pero. de su propósito: de hecho polemizaba sobre un concepto de la histeria que justamente la eficacia de esos métodos había podido fundar). 1909.GillesdelaTourette. seguía polemizando sobre ciertos métodos utilizados para detener el ataque histérico: lo que sigriifica que esos métodos aún se utilizaban. puesto que la histerectomía continuó practicándose. estrados. 693-696. propiedad. Speculum -bisturí.

sonrisa «entendida» de la joven histérica. 1859. 280-288. el brazo de una joven a la que domina sin problema.el grabado sacado d el cliché habrá omitido ese «tocar» del guardachusma8. «membranas mucosas» 11 . 9 a 239 sías»: itodo lo contrario!. pero. 181-206. en la Salpétriere) toda una serie de grabados sacados de láminas de la Iconographie photographique. 66. muy tangencial a lo visible. músculos. ) Pero.pero. jamás se les percibe en el marco. passim 'º Briquet. escribía Briquet 10 • Es decir. 267-306. 204-266.. SENSIBIUDADES «ESPECIALES» Cierto. en todas partes y de todas las especies: «dermalgias». grabado «según una fotografía del autor». pues. en segundo lugar. «epigastralgias». «celialgias». había algunas inéditas. «nefralgias». «Perversiones de la sensibilidad».238 a REPETICIONES. En muchos detalles se deja sentir que se quiere borrar el acto de tocar. I.. en la Jconographie. Así. 1859. tenue. «sofocaciones pseudocrupales». pág. «hiperestesias laringo-bronquiales». «pleuralgias». casi recogimiento en la seriedad de la situación. Régnard . . págs. «raquialgias». Cfr. Después. Otro ejemplo.J>. sonrisa. y desde hacía tiempo. 189 1. el cuerpo histérico es todo un misterio de sensaciones. huesos. Btiquet. negra silueta de su chaqueta. Régnard. «artralgias».. «histeralgias» . sobre el cliché. Pitres. El brazo de un enfermero sujetando fuertemente el de una mujer en fuga y posando para su propio «remordimiento». este movimiento aparece por supuesto totalmente denegado.Janet. lám. habrá sido corregido para la publicación . págs. págs. significativo: Régnard publicó en 1887 (ya no trabajaba. 12 Cfr. iahora bien!. 55-180. Les maladies épidémiques de !'esprit (1887). ¿es que no resultaban aptas para su función de prueba? ¿Se trataría aquí de especificidad fotográfica? 9• ¿y qué es lo que se ve? iEl cuerpo. págs. «La anestesia histérica. de la misma manera. Piel. 12 • Cada órgano del cuerpo histérico contaría. en primer lugar. págs. 11 Ídem. Boumeville y Régnard disimulan su actuación. XXXIX. el del entendimiento de la experimentación de su cuerpo «anestesiado». y tutti quanti. 307. consentimiento. I. el propio cuerpo! del médico: atravesando por ejemplo. «toracalgias». IPS. «cistalgias». órganos de los sentidos. 1889. con una larga aguja. I. las anestesias.. las caricias conniventes o las brutalidades. Una especie particular del punctum. Pitres. las hiperestesias. 1887. Cfr. véase «hiperalge8 Cfr. «mielisalgias». ESCENIFICACIO NES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA rabanda de imágenes de esa Iconographie photographique de la Salpétriere. entre ellas. 1891. con su propio dolor. «neuralgias». «hiperestesias de las vias digestivas». «miosalgias». copiado del protocolo de posado fotográfico [66]. «cefalalgias». por no existir más que con relación a la serie completa de las imágenes .

. ESCENIF1CACIONES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA La Escuela de la Salpétriere llevó la descripción mucho más allá del simple recuento. siguiendo el protocolo clínico. Cfr. Primero hizo falta. Después. 17 18 19 Cfr. pues.. Se estaba esbozando una teoría general. 123-124. Más bien cartografiar. No definir. 315. líneas medianas.. IPS. demasiado lábil. demostrativa... etc. como una metodología de la sospecha: permitía. ¡ . sobre todo las simetrías. (1888). Localizar las formaciones locales. oponer la medida espacial a la alteración funcional experimentada.. puesto que. .. «caras dorsales». Binet y Féré. de sumergirse en las crisis. nociones de posición. :. alteraciones del oído. lo que denominaba. 499 (según Rosenthal). Revue mensuelle de médecine. 1887-1888. en centímetros. la sacudida. OC.' \ l Sensibilidad especial: el tic-tac de un reloj colocado junto a la oreja izquierda apenas es percibido. la afirmación. basándose en las medidas.. algo disminuido a la derecha. 13 14 15 16 Féré._ 1 ' . págs. el azúcar. Recuerden. . Régnard y Richer. Hizo falta. 11 •. ) ¡.. etc. tal vez incluso «simuladora». Llamamiento a los «métodos gráficos» a lo Marey 19 • Augustine no cesó. contracturas. como formularios para rellenar por el clínico modelo [67). del olfato... 11. pág. Esquema de las zonas de la anestesia histérica. . insidiosa pero precisa. 68. tal síndrome de hipertrofia muscular no resistió a la medición.. de los perímetros (piernas. 300-319. Charcot. lo que hacía falta para el establecimiento de esta teoría era una verificación experimental: antes que nada.. 111. etc. 1892. de la vista. Cfr. no distingue a la izquierda más que el rojo. por ejemplo. Pasión por las medidas. Olfato: está anulado a la izquierda. se puede escuchar a 10 centimetros de la oreja derecha.. hasta del propio movimiento. psicofisiológica. en el caso de Augustine: todas las anestesias.. . págs. Charcot. passim. por ejemplo. por ejemplo. instrumentaliza. Cfr. a la derecha tiene noción de todos los colores salvo el violeta.. zonas. a una ojeada ortogonal. se la acusa de frialdad. «caras ventrales». \J \ 1 1 ~ ·~.. . Nouvelle /conographie . Vista: W . las morfologías. .. la convulsión. todo se remachaba y se organizaba según una línea que atravesaba. . «no es más que una debilidad de resis· tencia congénita o adquirida de los centros vaso-motores» 13• Ahora bien. esta fenomenología conservaba un punto de improbabilidad en cuanto a su presencia.. ' .. ya resultaba poco digna de crédito 18 . 1. ~. pues. completamente rodeada de captores. Sentido genital: las relaciones sexuales no producen ninguna sensación.. XLlll. 11 ' : I.. del «sentido genital» y no sigo.. págs.240 0 REPETICIONES.~ '1 \.rla. Gusto: la sal. simplemente.. cartografiar los cuerpos. «llevarla a la práctica». IPS. ordenar toda esa fenomenología dispersa en una tabla de dichas «sensibilidades especiales». 67. pág. justamente. que sí hacía posible una fotografía bien tomada (por Albert Londe): «pseudohipertrofia». puntos «histerógenos». todo tiene lugar en su cabeza14 • 241 ' \_. «la obnubi- lación de los sentidos especiales»15 • Incluso puesta en orden. como un carácter sintomatológico distintivo de la histeria. 1887a. (1878). trazar esquemas estándar. Souques... pág. to· mar medidas de todas las sensibilidades histéricas. I j:' . Inscripción neumográfica (aparato de Marey) de la respiración «costal superior» de Augustine en estado de crisis. el «estertor». 1891.. correlativamente. 427-429 y lám.. la coloquíntida no se perciben ni de un lado ni del otro. Una pequeña apreciación: ji )\} \ ( ~) i ' Y Charcot definió. 26.. la «impresionabilidad» en ge· neral de la histérica. su pobre cuerpo desdoblado: todo síntoma era en su caso hemi-algo 17 • Apunto que el estudio de las simetrías fue. muslos) e incluso. 138. Ídem. fronteras bien delimitadas16.. pág. de qu e la misma emotividad histérica. la pimienta.

». «T. Sus discípulos hicieron de muro de contención. La histeria hizo de ella una necesidad de repetición. iPues bien! Esta enferma va a servirnos para demostrarles lo que les he avanzado. pág. después. 13 se· gundos de «mueca burlona». Ídem. págs. La cuestión concierne a la idea. 96-97. súbitamente. 2 21 22 23 24 25 26 Cfr.».242 REPETICIONES. 1887-1888. 1970. 83-85. ¿Cómo negar que habría sospechado esa vírtud fundadora de los hechos. no más que como objetivo reconocido. método-matriz.V. una cierta frivolidad26 . 241-328. de los que se pueden ustedes servir. eso supone: a saber. 1886. 139. pág. 1973. Bourneville.R. de sustituir la metafísica de la esencia y de las causas de la enfermedad por una metafísica de los hechos. 507. 84. a la espera de una instancia de decisión en la siguiente alternativa crucial: ¿«respetar» o «provocar»? 24 . 179. no salen tan bien como en el laboratorio. puede que con todo lo que. 1893. el trazado de su más leve res piración ya como perfil de «gran forma histérica» en sí mis· mo 20 [68]. 1857. 11. señalémoslo. 243 . Delbouf. en la que Charcot había vísto el lugar de origen de toda una «escuela de atentos espectadores»23 . Cfr. pág. Se acusó a Charcot: usted no cura. de «lo que hace falta» para construir o reconstruir un hecho cuando falta el sentido de su origen. págs. Cfr. intentaron dar respuestas. Ídem. de obsesión. etc.. 1881-1885. 1888-1889. pues.' Cuenten. passim. les diré que. apelaba a la experimentación: no como medio. No obstante. cuando escribe. en el fondo. tomaron la pluma. Gilles de la Tourette. luego 10 segun· dos de «llamada». justamente. no por ello dejará de constituir una enseñanza para ustedes 27 • CUERl'OS EXPElUMENTALES Cronometrar. Charcot. que en terapéutica jamás retrocedió ante ninguna experimentación») 30 [cfr. Ellenberger. justo delante de ella (y ésta no estaba sorda): «Existen puntos histerógenos. Derrida. Pero la cuestión va más allá. págs. de la que la escenificación está dotada? Lo olvida más adelante.. tranquilamente. de vísiones de ratas. y sus despliegues aleatorios forzaron a la ética a hacerse estética: para no perder. al estilo Condillac. 14 de «lubricidad».. pág. ° Cfr. 63. 4-5. 11. «T. Richer. Es decir. Charcot forzó dicha alternativa mediante una clara respuesta. Se dice que a veces los experimentos con animales. pág. aunque estemos más o menos seguros del resultado anunciado. vaginales. su enseñanza. como si nada.. y 19 de «música militar». Apéndice 16]. 5. el añadido. las cosas del organismo no son tan precisas como las de la mecánica y no me extrañaría si nuestra operación no saliese bien. Respuestas muy extrañas. hablando de su paciente. Richer. Richer no s preocupa de distinguir percepción de la realidad y percep· ción alucinatoria). una suplencia. 22 de «ratas» (es decir. a la espera de un «x algebraico». 24 de «éxta· sis». 18. págs. los de Augustine: 18 segundos de «amenaza». aunque tan sólo con un fin experimental»28 . seguidos de 23 de «lamentacio· nes». 246. pág. hasta los gritos bajo las llamas del alcohol de los «termocauterios»21 • iSe cronometraron los delirios. Se midieron las fiebres rectales. 1881 -1885. como lo define un cierto Requin. concierne también a una noción psiquiátrica de la verificación. sino como ética científica. entre otras: ¿cómo llegan a verificarse todos esos 27 28 29 30 Charcot. 1872-1873. cuando se hacen en público. Charcot. o más bien se dirige a su público. Tal vez aquí se intentó inventar como una ritualización tecnológica de la expectación. o la ideología. 617-633. el «hacer ciencia» . lo que es cierto en ese caso lo es todavía con mayor razón para los experimentos clínicos que hacemos aquí. alegando a Pinel: hay que experimentar25 • Se trataba aquí. usted experimenta29 . 174. etcétera22 . Si no logramos el éxito deseado. Todo el estilo de Charcot. Se midieron las sensibilidades térmicas. págs. Ídem. neumografiada. pág. de un «adelanto» de la ciencia médica en ese campo. ESCENIFICACIONES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA miografiada. Argumentos simplistas («el buen remedio es aquel que cura») o argumentos ambiguos. denegatorios («él. etcétera.

el «ataque de sueño» constituía una transformación del ataque «clásico». 14. de los propios troncos nerviosos. dicho sea entre nosotros. vol. quiero decir que el sueño histérico es una crisis detenida. un tema empírico. Ídem. puesto que contaba con «todo su tiempo» para contemplar a su bella. rigidez muscular en lugar de un distendimiento. al igual que en el caso del tetanismo.». de forma muy sexual) por toda la organización institucional y tecnológica de la Salpétriere . la situación soñada de un cuerpo totalmente abandonado a la moral del juguete. para ella. ese sueño venía como de un desplazamiento de creencia. paradoja de ser a la vez más profundo que cualquier sueño normal («tan profundo que ni el ruido del tam-tam. pág. pues. 65. y todavía en alerta. 11 1 . moldeable finalmente. al hilo de los quasi-rostros y de las quasi-poses de Augustine. celebrada (en el fondo. la consecuencia de ser abandonada a la transferencia: un consentimiento al experimento. una moral del juguete habrá hecho sus delicias. a causa de su requerimiento. Augustine. 1. ralentizada indefinidamente. de nuevo. es que simula un sueño fisiológico según unas modalidades de h echo extremadamente lábiles: a menudo. inerte y al mismo tiempo funcionando al agrado de cada uno. los párpados cerrados y parpadeantes y los globos oculares convulsos hacia abajo y con tendencia al estrabismo interno. pág. su noción del deterrni· nismo. decía34. la historia de la Bella Durmiente. como un abrazo que se aflojaba y se aferraba a la vez 32 . embellecida por el arte. transcurría. una empiri· cidad del sujeto. los miembros en la más completa resolución. Al inventarse. Ahora bien. saliendo de ella misma. cuyos fenómenos continuaban no obstante manifestándose. El espectador se tomaba todo su tiempo (que de hecho era el tiempo de ella) para poner a punto. y todo lo que sigue? La cuestión va todavía más allá. aquí inerte. ESCENIFICACIONES 245 11 temas principales de la psicofisiología. no es más que la historia. hasta toqueteos. Ídem.. aunque en pequeño. de una histérica buscada por un joven y algo descerebrado príncipe»35 . Cuerpo autómata. allí totalmente agitado. obras. «recordando así. en el llamado «sueño histérico». éste se tramaba y se inventaba. en el asilo. intermitentemente. caso célebre de la Iconographie de Bourneville 32 33 34 31 Richer. Cuando la oportunamente llamada «Eudoxie H . en tal que «histero-epiléptica>>. ni la inspiración de amoniaco. Charcot. 10031 • De este modo. pág. se convertía en bella durmiente. 85. «como a jirones». la imagen [69]. en el «espectador». transfinita.. 1888-1889.. para el cuerpo de la histérica. Gracias a ello. el rostro ruborizado. Pulsaciones. Aquí. es capaz de provocar su despertar») 33 . sus esquemas fundadores. véase fabrica. cautelosamente. Augustine propuso. la empiricidad del sujeto pasaba a una modalidad estética de existencia. electrochoques.244 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA REPETICIONES. Pero pasemos a otra cosa. Lo que resulta prodigioso. como tallada en mármol (mientras que. 67. 64. es decir. Charcot la entendía de la siguiente manera: según él. legalizada como método iconográfico. Su predación de imagen. se convertía en una iauténtica delicia!. 256.. pág. la espera de un Contacto y de un Encanto diferentes). pág. isu requerimiento de leyenda/ En demanda de caricias. 35 Cfr. ni la intensa faradización de la piel o de los músculos. habrá sido. Lo importante es que todo el beneficio de ese suspense revertía en el príncipe: en el observador. Era. así lo definió Artaud. CUERPOS DE ENSUEÑO Un día. OC. estilos. Concierne al hecho de que una empiricidad del cuerpo suscita. en el movimiento de la transferencia. Estaba en decúbito dorsal. 1881-1885. con su cuerpo ofrecido por completo. tomo 1. o más bien. es decir convulsivo. la expectación fue atestada. prodigios. mecánicos o eléctricos. estimulación y reacción. Un día cayó en un sueño que duró hasta la mañana siguiente y del que fue imposible hacerla salir fuesen cuales fuesen los excitantes empleados. penetraciones. Artaud. que en suma. La respiración era muy débil e irregular: Respiración.

desde ese momento no ha cesado de dormir. entonces. La photographie médicale (1893). esta enferma duerme -si esto puede no obstante llamarse dormir. págs. ll. Cfr. 63-64. págs. de acuerdo con el lenguaje al uso de este hospicio. sin buscar el provocar el despertar. 70-167. 118-139. una vez más. Conta. COMPARECENCIA DE LA HIPNOSIS -CUERPOS SUTILES Pero todo ensueño es equívoco. que existan en la ciencia cosas de las que no se deba hablar. El «segundo» del sujeto mostrado ahí como una especie de delicioso autómata. ESCENIFICACIONES espectáculo singular con el que nos hemos familiarizado desde hace tiempo. 39 Cfr. Destaquemos aquí dos fenómenos clave: sonambulismo y vigilambulismo. 202-263. el «ataque de sueño» era un ataque histérico momentáneamente petrificado. 111. representará. sujetos peligrosos de los que ocuparse ja37 Charcot. 36 y Régnard . passim. viviendo en la convicción bien fundada de que un buen día. Los fenómenos sintomáticos del sueño de las histéricas fueron de hecho. En efecto. se permite a las cosas avanzar como quieran. 1891-1892. su sueño39. 1897.desde el pasado 1 de noviembre. 88-100. vía ancha. por supuesto a su manera. IPS. II. Sobreactuación inconsciente de las pesadillas y de los sueños. Charcot. Y en ciencias. presentable -con esa fantástica ganga de que muy a menudo (pese a la opinión. En realidad. permitir que siga. Londe. En ese servicio en el que vive desde hace bastante tiempo. antes o después. todo volverá a su orden de forma espontánea37 . 168-176. desde hace 12 días. nadie pensaba en salvarla de un entorpecimiento puede que de pesadilla. posará. en efecto. Gilles de la Tourette. Esos momentos pantomímicos en los que una histérica gesticulará. 56-69. «Sueño histérico». y esclarecidos por lo que había ocurrido anteriormente en numerosas crisis parecidas. págs. más bien su camilla hacía su entrada en escena en el anfiteatro de las lecciones de los martes. Resumiendo. IPS. a las curiosidades de un público y a los comentarios «expectantes» del Dueño de su sueño: La enferma que acaba de disponerse ante sus ojos es. 1891-1895. 111. págs. 69. o bien precipitar el ataque: esto se conseguía bastante bien mediante la «compresión ovárica>>38 . de Charcot) lo «momentáneo» permanecía. a su elección. 177-265. Régnard. 1887. Receta: pueden. o bien interrumpir. sabiendo por experiencia que en este caso resultaría inútil fuesen los que fuesen los medios que se llevasen a cabo. noche y día. se sumergía en ese tipo de sueño. aquí. si no dominable. es decir. y tenemos razones para pensar que no se despertará pronto. Estados llamados «segundos». iya tan pronto!. en los que la escisión del pobre cuerpo empírico se manifiesta púísticamente. de un haceracto del sueño. en cuya exposición un hombre prudente jamás se aventura. totalmente abandonada.. 1888-1889. al menos manipulable. lo que llamamos una durmiente. asistimos sin ansiedad. 271-277.246 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA REPETICIONES. págs. págs. exactamente. págs. 38 Ídem. en positividades. 0 247 . pág. el equívoco ¿no es como un continente oscuro? Así pues: Parece. 1892-1893. Pero conocimiento aquí significaba: tomar nota. sin emoción a ese 36 Cfr. sin despertarse jamás. 203. para un «conocimiento» de la histeria. Guinon. de una manera más general.

magnetismo. 1881-1885. porque. Azam. 1965. Cfr. se convirtió en un modelo de la Histeria. La hipnosis fue. Deseo. Cierto. 1887. con láminas de apoyo. pág. Prefacio a Azam. vino a ofrecer el ipropio paradigma conceptual! de toda comprensión de la histeria. en tanto que protocolo experimental reglamentado. 1886a. toda la prudencia expectante del clínico: He realizado. Y esto no es más que otra paradoja más. Cfr. como objetos de ciencia 41 • ¿Se tamb~eó el positivismo? No. todos los fenómenos de soña· ción y. como una forma aumentada. 1893. en mi opinión. en realidad y sobre todo. pág. sonambulismo» 49 • Prodigio teórico: en cuarto lugar. Pilres. págs. passim Freud. 71. ESCENIFICAC IONES LA INVENCIÓ N D E LA HISTERIA más ofrece beneficios. que estos estudios se potencien lo más posible. pág. Cfr. 505. pág. Veith. El sonambulismo (. 68-533. según las virtudes de la arratomoclínica. más allá. láms. casi) de ser ese Proteo de la ciencia que. Alegarrdo entonces. Chertok y Saussure. cuyo desarrollo tiene lugar de forma progresiva. Charcot. en mil formas bajo ninguna. Régnard. el sonambulismo es un estado enfermizo. receta de histeria. y desde ese momento. delimitada. pero esta relación de analogía 46 fue subrepticiamente desviada en los siguientes términos: en primer lugar. passim Cfr. el hipnotismo debe por tanto considerarse como un estado neurótico por excelencia. Desde 1878 colocó la hipnosis en su programa «personal» (oficioso) de enseñarrza. y me coloco en el punto de vista de la clínica estricta. punto final. el avance de la patología nerviosa está interesado en ello 42 . respecto a este punto. 203. III. iProdigio clínico! Dense cuenta de que la mayor parte del tomo III de la Iconographie está consagrada. «PER VIA DI PORRE» -MÁQUINAS SUBLIMES Una histeria experimental: la hipnosis se habrá convertido. 1887. Se consideró que desde ese momento había vuelto a dar carta de iiobleza a esa práctica de charlatarres: realizaba una práctica reglamentada. un patrón de la histeria. 40 41 42 43 44 45 Régnard. Y es así como seguidamente la Histeria de Charcot dejó definitivamente (o casi. 1891. etc. Richer. puesto que Charcot pre· sentaba esos fenómenos como si saliesen del puro soma: estados fisiológicos suscitados por ciertas excitaciones. Richer. págs. Toda la artimaña de Charcot descarrsa aquí. a todos esos fenómenos provocados de «Hipnotismo. pues.248 a REPETICIONES. 205. IPS. pág. 1887. pág. Gilles de la Tourette. 235. 1973. Charcot habrá tomado un riesgo. 147-228. en efecto. de hipnosis. no avanzando más que paso tras paso. puede que sin saberlo. una histeria experimental. a 249 . Cfr.. Charcot la consideraba como un estado totalmente excepcional porque constituía una alteración total de los funcionamientos del orgarrismo y una alteración desencadenable a voluntad. 505-798. Más que «sueño nervioso» o fenómeno de «doble conciencia»44. Cfr. totalmente «sometido a la descripción científica>>43 . etcétera. el hipnotismo. además de su victoria y su error. en una especie de marco.. la relación de la hipnosis con los estados paradójicos del sueño histérico «espontáneo» no se le escapaba a nadie. denominada por ello «gran hipnotismo». por ello excepcional para /. 9-60.a observación: 46 47 48 49 Cfr. págs. págs. y se planteó menos como fenómeno sintomático que como un protocolo ex- perimental45. 11. En esto consistía su artimaña y su riesgo. en tercer lugar. un «hipnotismo científico» para resuniirlo. Azam. pero preciso. 1881-1885. una histeria de síntesis. bastarrte radical a fe mía: presentar en 1882. el hipnotismo es una técnica susceptible de provocar experimentalmente todos los fenómenos del sonambulismo48. práctico. 1887. 13. 215-244. en efecto. en segundo lugar. y arrte to· das las autoridades académicas. Actúo con prudencia. Así pues. menos epistemológico que técnico. XIII-XL. )pertenece cierta mente a esta categoria40 . el hipnotismo se volvió a plantear en primer lugar. es una neurosis en recesión47 . 1893. algunos estudios nuevos sobre los estados sonambúlicos y catalépticos. etcétera. págs.

468-469. suple. éste no escondía lo siguiente. la podremos. escribe Freud. Y. por una parte. según sus propias palabras. 20. Bien es cierto que fallaba al querer extraer una teoría de un tejemaneje neurofisiológico de hermosas «comisuras que enlazan las REPETICIONES. prodigios. de hecho: es decir. Cfr. a piacere. a nuestro gusto. que la «patología experimental» no puede más que «imitar los síntomas» y solamente «hacerlos aparecer de forma aislada. 1980. La hipnosis tuvo por añadidura. págs. El estado hipnótico no es nada más que un estado nervioso artificial o experimental. 349. Charcot. 54 Charcot. 13. cit.. págs. del propio síndrome histérico. 0 251 . 337. 1887-1888. °' 2 Charcot. a capricho del observador"º· El estado hipnótico fue así providencia para lo que se viene a denominar «patología experimental». quién sabe. ciertamente. incluso hasta cierto punto en sus características. Otra analogia. en toda su simplicidad.. demasiado confuso en su calidad de «espontáneo». Freud. y de forma totalmente equivalente. cotidianamente. proyecta. (¿Pero acaso esto no se parecería a una definición. stringendo. IX. sí. es comparable al arte de pintar. crescendo. 376-377. esto era posible y exigfa una operación perfectamente idéntica. Pero. congela. luego suprimirlo. y que insiste sobre ese punto fundamental: que la técnica de la hipnosis ofrecía a Charcot la libertad de intervención de un artista. modificar en grado.. valor figurativo: constituía. págs. se libra de multitud de síntomas bajo su batuta y mirada) para afirmar una especie de capacidad todopoderosa de la hipnosis: «Lo que tenemos ante nuestros ojos se trata realmente. de cuya prueba supo sacar provecho cada vez y que nos parece en primer lugar. pág. después volver a provocarlo. °' 1 Charcot. ide un pintor!. III. como mimetismo parcial de las afecciones orgánicas? Guardemos esto en un rincón de la memoria. 6 ' Cfr. en Charcot. del hombre-máquina soñado por de La Mettrie» 52 . Y es un hecho que Charcot modificaba intensamente a sus «sujetos». en el sentido en que Leonardo lo oponía a la escultura. del instrumento hipnótico. OC. pág. pág. y finalmente deshacerla de igual manera mediante sugestión»55. que si el hombre es una máquina. cuyas manifestaciones múltiples aparecen o se desvanecen. por Leduc-Fayette. Provocar un síntoma. sin embargo. 1905b. debida a Freud. Cfr. discriminar) el cuadro sintomático. Charcot no obstante permaneció algo ambiguo entre lo que delimitaba metodológicamente. Pero más bien como un director de orquesta. es decir. 1867.250 0 LA INVENCIÓN DE LA H ISTERIA Entre el funcionamiento regular del organismo y las alteraciones espontáneas que acarrea la enfermedad. nada más . OC. de la histeria. redisponer..) . rehacer o deshacer. OC. Morendo: a muerte. Charcot interpretaba la histeria. absolutamente primordial: la sugestión hipnótica le permitía hacer. sobre un «material» totalmente entregado a él. Los metamorfoseaba en cuerpo y alma. 310. OC. de las «fibras del haz piramidal» y demás «excitablilidades espinales»: un tejemaneje del que él mismo no conseguía desembarazarse54 . uno a uno» 51 : simulacro. enmarca. pág. pág. al estilo Charcot. 297-308. sobre el escenario. la hipnosis se convierte como en una vía abierta a la experimentación. trabaja per vía di porre 56 : deposita (al igual que el pintor deposita su pigmento). La sugestión hipnótica. Esto es concretamente lo que entendió muy pronto. los estados "º Charcot. III. al igual que a él. entonces los médicos serán los patrones: puesto que la medicina será la única en poder «cambiar los espíritus y las costumbres junto con el cuerpo»53 . pág. retroversible. por otra parte. y aquello que conseguía llevar a cabo. Apunto que en cuanto a La Mettrie. a voluntad. Admitía. una técnica «ideal» susceptible de redibujar (es decir. presumía de sus fantásticos logros experimentales (una cataléptica que. etc. En tal manera esto era un instrumento que se podía modular. IX. 53 La Mettrie. 340. °' 5 Charcot. según las necesidades del estudio. ESCENIFICACIONES llamadas regiones motrices de la corteza cerebral con la médula>>. iad libitum! «A esta parálisis que habremos hecho por vía de sugestión. destacaba a la hora de describir y extraer las consecuencias prácticas del instrumento. ante el público. Gracias a esta técnica. pudorosos principios. A piacere.fagato.

ya está. sin tocar nada.252 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA del cuerpo histérico pudieron por fin ser «perfectamente dibujados y separados»57 • iPerfectamente! Charcot alcanzaba ahí lo sublime de un género. «producir» toda la teoría. podríamos reproducirla artificialmente. todas las posturas de un cuerpo-máquina. 1887-1888. 136. 373. pág. Método ordinario. 463. III. ti 1 Poder reproducir todos los estados.. 243. 1887. «se bañan en lágrimas». confianza. Esquemas de trances hipnóticos. 57 253 !iJ_ En ciertas circunstancias. luego se cierran. tactos sutiles. Manos entre las manos.o Charcot.. Véase. «magnetizaciones en la cabeza». Descubrimiento sublime. La hipnosis fue. signos sencillos. cuerpos que brillan: los ojos de la sujeto se vuelven «vagos». III. IPS. en esto. lconographie . ESCENIFICACIONES '1 \ """' '-- M ANIPULACIONES -PRODIGIOS DE LOS CUERPOS La hipnosis fue todo un arte del contacto. método llamado de Faria60 . págs. Cien métodos. «se inyectan». . Per via di porre. pág. y funciona: «Cuentan ustedes con una enferma muy 59 r. Hacer que se fijen en un objeto. rozar de párpados. 58 a 70. por lo general oblongo o luminoso. Régnard. Pases. pág. Vistazos. . pág. De esta manera expresaba su confianza. el gran estilo de Charcot. porque parece que la teoría se cumple cuando se tiene entre las manos el medio de reproducir los fenómenos mórbidos58 . Ídem. tomo III. Bourneville. poder inventar y verse siempre confirmado por los hechos. caricias. Poder reproducir un estado patológico es la perfección. IPS. poder finalmente «sostener». De aquí en adelante ya es totalmente suya59 . Cfr. Cfr. 458-462. lo que constituye lo sublime del género y de hecho el ideal de la fisiología patológica. pura gestualidad de la maestría. llamado de Deleuze. alguna varita mágica. tras culminar el experimento de una parálisis histérica: REPETICIONES. tal y como él mismo decía. miradas ftjas. Poderes.

IPS. incluso aunque antes hubiese sentido por él sentimientos de odio»63 . pág. La predación ideal: una provocación de ternura. dice que. con las puntas de los dedos. Les maladies épidémiques de !'esprit (1887). una mujer histérica se dirige sin dudarlo hu cía su entera desposesión. [Un gallo hipnotizado. confesaba «no poder prescindir ya d<• ello» a causa de lo «cómodo» y «evocador» que le resultabu este procedimiento: «Cada vez descubro lo que busco m diante esta presión de la mano» . dolorosas o no. l)'nprCs une 1i holo3raphic de l'autcur. «X . se determina una contractura artificial de los dos miembros superiores (lámina XIII] (74]. pág.. pero que experimenta sentimientos afectuosos hacia el experimentador sea quien sea. con el fin de no sustituir una contractura en la flexión por una contractura en la extensión 64• UN COQ HYP NO TISÉ . los músculos flexores de los dedos y antebrazos. Se volvieron a provocar todos loN sueños y todos los sonambulismos. se las hacía turnarse constantemente entre ellas. la sumisión hipnótica. 218. ¿No resultaba alentador? Más bien. 71. basta con malaxar los músculos contraídos o friccionar suavemente los músculos antagónicos. ESCENIFICACIONES a 255 ejercitada que se hipnotiza rápidamente: les bastará con ex tender súbitamente la mano sobre la cabeza. mediante otras «malaxaciones. en 1895. pág. Charcot. 3 14-335. qué importa. 191. )62. págs. III. bellas-durmientes. OC. Qué pr digiosa resultó esa ternura. las contracturas histéricas de todas las especies.254 a LA INVENCIÓN D E LA HISTERIA REPETICIONES. Breuer y Freud. (Freud. véase «percusiones». . en el sueño provocado. pág. a vo luntad. Se hizo por tanto «reproducir». Para hacer parar la contractura.... Augustine volvió a hacer maravillas. teniendo cuidado de no excitarlos más allá de una cierta medida. págs. Ídem. Cfr. 19-20. caerá corno fulminada» 61 [70]. etc. Resumiendo. no tiene sueños. Según una fotografía del autorJc Régnard. E incluso cadu uno de ellos ganó el más preciado de los tesoros: el amor. 463. 469. tan compln ciente en dejarse fascinar como un pajarillo ante la serpienll• que lo rodeará para comérselo: la predación ideal [71-73]. 192. IX. cesar y volver a comenzar en otro momento: Mediante una suave fricción. fricciones o simples presiones» hipnóticas. Cfr. 1893-1895. üi 2 ü 63 64 Ídem.

[)'aprl's une photouraphie Je l'uu!cur. [Procedimiento para producir la catalepsia. Según una fotografía del autor]. [Procedimiento para detener el estado cataléptico y para devolver el estado de sopor.i: T . D'. ESCENIFICACION ES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA 257 r¡I 11¡ p 1\ o e irn Í> p o u 11 F 111\ '~ e Es s E 1\ r. Régnard. . Según unarfotografía del autor] . 73 . Régnard. Les maladies épidémiques de l'esprit (188 7).256 0 REPETICIONES.. 72.1prCs une p!Jotoaraphic de l'autcur. Les maladies épidémiques de l'esprit (1887).l T e ATAL E p T 1Q u E PROCÍrnÉ POUR LA Pl\ODUCT!ON DE LA CATALEPSIE. ET POUR 1\1\lENEl\ LA SOllNIAT!ON.

IJTRACTURE ARTIFICIELLE 74... [Lámina XIII. Jconographie. Letargo.SCENIFICACIONES a 259 Planche XIV. [Lámina XIV. Fotografía de Augustine. tomo III.111 258 a L A INVENCIÓN DE LA HISTERIA REPETICIONES. HYPEREXCITAHILITÉ l\IUSCllLAIRE LÉTHARGIE CO". 75. Régnard. Letargo. Régnard. E. lconographie.. tomo III. Contractura artificial]. . Hiperexcitabilidad muscular].. . LÉTHARGIE Planche XIIJ.. FotogTafía de Augustine.

un virtuosismo y una moral del juguete. Apoyamos su cabeza sobre el respaldo de una silla. un cuerpo-desencadenante. Todo fue apto para su reproducción .» 68 . como diría Monsieur Loyal... las crisis. y colocamos los pies sobre una segunda silla: el cuerpo. Delicada Augustine: manejar su cuerpo exigía casi el virtu osismo .. los estigmas.. . Así pues..i.. págs. seguidamente friccionamos los músculos de la espalda. 193. 68 Cfr. de los muslos y las piernas. se ha vuelto a dormir. sus distancias y sus tiempos de pose): -O bien totalmente rígida: «X.ll 1 111 1 1 . pág. etcétera.. Shaffer.260 0 REPETICIONES. i. se volvían a provocar las mismas contracturas por las que ya cinco años antes Augustine había acudido a la Salpetriere para «someterse a tratamiento»?) . Se presiona.. Catalepsia]. se ordena y el efecto llega (. 192. rígido.. Todos ellos artificiales. tal y como se decía. Laufenauer. Ídem. pág.. ESC ENIFICACIONES LA INVENC IÓN DE LA HISTERIA Planche XV. )"''· Era también articulable a voluntad. (Pero ¿se han dado cuenta de que de esta manera. y etcétera. pág. no siempre: a veces ocurría que una misma fricción de piel hipnotizada podía tener efectos opuestos. Charcot. en primer lugar. ) El cue1po se puede colocar en arco [lámina XV] [76). pero fenómenos al fin y al cabo . tomo III. OC.. contracciones o resoluciones. Guinon y Woltke. permanece en esta situación [lámina XIV] [75) durante un periodo de tiempo bastante largo (nunca hemos prolongado el experimento más de 4 o 5 minutos). cuando no tenían lugar de forma espontánea. IX.( . Pues sí. passim.. Régnard. [Lámina XV. III. 67 76. etc. los delirios. sus diagramas. . 1889. dotado de una increíble sumisión plástica (y esta sumisión fue también lo que permitía a Régnard puntualizar con precisión sus objetivos. 189l a y 1891 b.los acromatismos. /conographie . las auras65 . l893-1894. se puede colocar una carga de 40 kilogramos sobre el vientre sin hacer que el cuerpo se doble» 67• -O bien totalmente flexible: «Dormimos a X . passim.. por sorpresa.. IPS. Puesto que el cuerpo histérico estaba dotado al menos de dos cualidades prodigiosas.. 305. [1 261 11'1' .. Era. 278-288.1i 1 1 CATALEPSIE '" Cfr. Fotogrnfía de Augustine.

Resulta destacablt• que ese modelo de progresión tripartita sea al mismo tiempo como la narración exacta de un traspaso de poderes de la mi rada al movimiento (la especie de «lenguaje motor» hipnótico). También es jugar con el motivo. las singularidades. 4. Cfr. en la letargia. IX. loN ojos se cierran. Lerons cliniques. 3· F iG .G.. ) parece( . Charcot. sobre la base del extraordinario fenómeno de la hi perexcitabilidad neuromuscular durante la fase letárgica. 257. tal como decía Charcot. Se intentó. Representación en un cuadro y en periodos.. la narración (supuestamente) exact11 del propio misterio de la conversión histérica. es decir. ESCENIFICACIONES a 263 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA FIG. especial mente. Se trataba de poner al día. «Efectos de la excitación mecánica de algunos músculos de la mano de Marie-Louise F. IX. ) reemplazar 11 la vista» 69 . irespond<·. Cfr. Un11 ley de los «tres estados». escribe Charcot. . 309-42 1. i:'.. a imagen exacta del mo delo ya construido en otro momento para dar cuenta del alu que histérico. pues. En el sujeto in merso en la catalepsia. en el sonambulismo. Richer. págs. OC. la fiso nomía y gestos se encuentran ya dentro de unas relaciones cll' influencia muy constantes y retroversibles. Toda una narración icónica de la catalepsia que al tema la letargia y luego el sonambulismo. experimen tar las morfogénesis. hasta en sus más mi nimos detalles.. él solo. págs. OC. FIG. PINCELADAS -CUERPOS GALVANIZADOS Esta sumisión plástica permitió también una auténtica pint11 ra del fenómeno hipnótico mismo. Pitres.262 a REPETICIONES... en la Salpétriere. 1881-1885. en un sentido.. en estado cataleptoide». pág. 77. por más pequeño que sea. 2. los ojos permanecen abiertos. I. en fases. Pero hacer un cuadro per via di porre no es solamente dispo ner unas series. independientemente de todo el resto del cuerpo. se contrae! Lo mismo ocurre con los tendones y los nervios 711 • Insisto sobre el aspecto verificador y sintáctico de esta pro blemática instrumental. «el sentido muscular( . Esto. abordar la hipnosis S<' gún una auténtica sintaxis de elementos discretos. de «ponc1 6!J 7 ° Charcot. 253-323. gran leclo1 de Comte. evocan do a Azam.. En contramos aquí como el colmo del cuerpo-desencadenan! <•: ustedes tocan y el músculo. (1891).

y de do minar. IX. 483-501. Duchenne de Boulogne. 14-16. puesto que la contrae ción de los músculos mediante el pequeño reóforo eléctrico revelaba «su dirección y su situación mejor que podría hacer el escalpelo del anatomista» 74 [22]. págs. La intensidad de las sacudidas se gTadúa fácilmente acercando o alejando de los polos del imán un contacto de hierro blando. Esta máquina de inducción tiene un aspecto '111·I. Procedimiento típicamente «experimental». pero. apelado a un contacto más exquisito que la simple fricción mecánica. combinó la electricidad con cien magnetismos posibles e imaginables. o al menos pretendía curarlas de todas las «afecciones musculares». Toda una técnica se elaboraba. I. Charcot. 1862a. 15. el impulso del doctor Vigouroux [78] . 1858. y permitía así «ver dibujarse bajo el instru mento las más pequeñas radiaciones de los músculos» 7:1• Y esto fue para Duchenne de Boulogne el instrumento ideal de una «auténtica anatomía viviente». 40-41. al separar ese contacto. unas «pinzas eléctricas» extremadamente pre• cisas y lancinantes 72 • Pero el maestro de todo este género sintáctico. II. la electricidad se convirtió en una panacea. las leyes «elementales» de la relación causal entre (•I simple contacto de un músculo y la contractura específica que s~· infería [77]. pág. págs. parálisis. 1862b. Bemard. cuerpos. contracturas. Una edad dorada (al igual que para la fotogwfía). Se elaboraban una industria. Ídem. «máquinas HoltzCarré» y todo tipo de métodos «galvánicos». pues. Se trataba además de medir todo esto con exacti tud.>>76 -contando la Salpétriere desde entonces con numerosos «baños electrostáticos».. bajo de la Salpetriere. 144. y hasta de las «alteraciones de la fonación» 7!i. Éste se había armado de un «reóforo». ortodoxo: Clau de Bernard había hecho lo mismo con respecto a los nervioH faciales de algunos conejos 71 • Había incluso. figs. fue Duchenne de Boulognc. Cfr. 11 1 11 \1 . para sus propias «contracturas ex perimentales». Fue así como el mismo Charcot prescribió «el empleo de la electricidad estática en medicina. profusamente. 78. OC. Cfr. 38. donde se dispensaban en serie los precursores del El laboratorio de electroterapia electroshock. págs. en todos los 14 de agosto sentidos. Vierge. unido a un «aparato volta-faradaico». 316. La especie de taller. por ejemplo de miografiar cada inflexión muscular.. 574. Le Monde illustré. 32-35. pág. 711 -728. para la ocasión.REPETICIONES. dejémoslo. el propio Charcot se complacía en decirlo. se obtiene el efecto máximo que se traduce en sacudidas insostenibles. Se de 1887. permitía electrizar localmente la piel. en esta época siempre lleno. Duchenne de Boulogne. Ídem. véase por ejemplo el quasi reclamo de esa «máquina de inducción» propuesta en la Revue photographique des Hópitaux de Paris en 1874: Este aparato se compone de un imán de hierro a caballo ante los polos del cual gira un electroimán movido por dos poleas y una correa de transmisión. estuvo. págs. iun comercio!. había utilizado. un ingenio muy sutil que. 15. etc. Duchenne de Boulogne pretendía curar a las mismas hístéri cas con sus pequeños reóforos. suerte de pequeña industria de los 71 72 73 74 75 76 Cfr. Por otra parte. ESCENIFICACIONES 264 O o 265 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA en funcionamiento» habría dicho Claude Bernard.

Duchenne de Boulogne. retirábamos los excitadores y ya se podía tomar la fotografía>> 85 . como un telos. vol. permanecieron no obstante en una especie de entredós metodológico. 250. pág. buscaba. OC. pág. OC. 1872. de la ciencia del comportamiento. pues. IX. 77 Montméja. véase de la antropología. págs. si puede decirse. definir la «ortografia de la fisonomía en movimiento» 7D. Todo esto. Charcot.266 a REPETICIONES. el deseo debería decir. la gran preocupación. Pero estimó tal vez con mayor orgullo. mediante su acción aislada. su obra. 133. una expresión que les es propia>>82 • Charcot enseñó. y siempre con absoluta sencillez. 8o Ídem. IX. pág. Como testigo. Más allá de la evidencia experimental. passim. complicaban a pesar de todo el estricto protocolo iconográfico. pág. Una vez obtenido dicho resultado. 15. Por esto es por lo que hablaba de pinceladas eléctricas. buscaba. págs. pues. sigue siendo ambiguo. Por una parte. que es ella misma una ex· tensión reglamentada de evidencias clínicas. 2. denomi naba <pincel eléctrico» a esa pequeña herramienta-milagro 11 la que anteriormente me refería como reóforo 78 • Evidenl(' mente. Artaud. muy «mejoradas» («Hemos sustituido en algunos experimentos el excitador olivario por una pequeña aguja implantada directamente en el músculo») 84 . Cierto que estimó haber aportado algo grande a la ciencia. Richer. suponiendo que éste estuviese orientado hacia una demostración de los prodigios intrínsecos del cuerpo histérico. pág. 79 Duchenne de Boulogne. etc. hacíamos contraer un músculo del rostro. Cha. por supuesto. En resumen (por el momento). 1887. Duchenne buscaba en el estudio hiperdetallado de las reacciones musculares de superficie «las leyes que rigen la expresión de la fisonomía humana>>. 45-47. el siguiente protocolo: «Con ayuda de los excitadores olivarios ordinarios de DuboisRaymond. a 267 . Porque la electricidad también es «un cuerpo. Onimus. al igual que Duchenne de Boulogne. un peso. Bravo por la inocentísima crueldad de dos palabras en co lusión: «insostenible» y «gracia». que concluye.. 81 82 83 84 85 Ídem. 62. y no sigo. el gesto la seguía. anteriormente evocada: la del alfabeto de las pasiones. Cfr. OC. Lenguaje de la piel y los músculos. concernía exactamente a una cuestión clásica de la pintura. Ibídem (la cursiva es mía). al borde de ese golpe» 83 . Por otra parte. «ESTATUAS EXPRESIVAS» Lo que cuestiono es la extensión de una evidencia. XXXVI. 78 Cfr. passim. Retengamos aquí que Charcot estuvo muy lejos de ser insensible a esa virtud que tienen los músculos de «pintar de forma absoluta. de la antropología criminal. con su análisis de las «expresiones primordiales» o bien «complejas». 1862a. y a su cuadro sinóptico definitivo de los «músculos que las producen»80. una ley de la relación entre el «alma>> y su «expresión» a través de las más ínfimas variaciones de «la acción muscular». más allá de las problemáticas de la anatomía «en vivo» y de la terapéulica de algunos síndromes neuromusculares. Legras y Onimus. passim.rcot. tomo XVI. Constatemos finalmenl< • que Charcot. pág.. 671. etc. de Duchenne. pág. «responder a los desiderata del arte» 81. Las prácticas de faradización. la fisonomía se impresionaba. Arthuis. lám. 1881-1885. 410. 1862a. la especie de catálogo sintáctico del rostro que éstas intentan constituir. del electroshock. V-VI (prefacio). Ahora bien. con sus láminas fotográficas. estimó. 1874. el imán pegado a una superficie que ha sido lanzada del exterior de un golpe. ESCENIFICACIONES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA gracioso y lo módico de su precio la coloca al alcance de le 1 dos los prácticos: la administración de nuestra revista puede• proporcionarla al precio de 30 francos77 . Todo dispuesto ante las inminentes tecnologías del test. en la <parte estética». el cincelado de una cara. se vieron. pues. simplemente. en la Salpetriere. 1872. a sus estudiantes de neurología toda esa «ortografia de la expresión de las pasiones» según Duchenne.. 362.

. .. 269 . en unas prodigiosas series de cli· chés86 [79-81].. tomo IX. ' if:I: ~ .268 LA INVENC IÓ N DE LA HIST E IUA REPETICIO NES.. OC. Régnard. tomo III.. IX.. 3 8 '. F ig. 1887a. «Letargo .o.:. •. «Excitación de los músculos de la cara durante el letargo hipnótico». ' ~..~ .~e-. 11 '·u. Charcot. J ~ Fig. III.. V-IX..... págs.. \:. Cfr. .. ese cuerpo hipnolizado. Se trata de lo siguiente: un gesto «impreso» al sujeto hipnotizado induce de forma espontánea una iexpresión canco· mitante del rostro/ «Epifenomenismo».. .. ~--. IPS. en Charcot. por ejemplo. 323-332. 355-377.._.. 1 79-80.... se denomina a esto.. Contracción del esternomastoideo y contracción del frontal». CEuvres.. ._ coin1 ~ --... 87 Cfr. láms. o F ig. Binet y Féré. Gu.. _:. /í 8 l. XIII-XL. reacciona ante el más mínimo contacto mecánico de forma exactamente análoga a como lo haría un sujeto «normal» inducido a una intensa faradiza ción.¡ ~. Tiene incluso el don. Londe..:_.. págs... Bourneville y Charcot no se privaron ciertamente de demostrarlo repetidamente.-.. de una propiedad suplementaria y sorprendente. láms.. En efecto.. fconographie . que va mucho más allá de la simple «plasticidad cataléptica» (con todos los miem bros guardando de forma fija la postura que se les «imprime»)87... 11 lX --. la esencial generosidad histérica p ermitía no abusar de tales trucos. ESC ENIFICACIO NES ~}:L\f\COT.. S! ·:'t Ahora bien.. un cuerpo sumido en esta do letárgico. .

Ibídem. complete~ a 271 T . una suplencia: el sujeto. Charcot. que acompaña la publicación de sus cursos de unas hermosas láminas. IX. Por el contrario. Y ofrézcanos ya la reciprocidad: ila expresión inducirá gestos y actitudes! 92 • Y redistribuya para nosotros todo esto según sus simetrías de selección. La reacción del gesto sobre la fisonomía resulta manifiesto y se puede por turnos. otra vez él. con tan sólo modificar la actitud de las manos. OC.270 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA REPETIC IONES. es un beneficio. tomo IX. 82. Charcot. el ceño se frunce. págs. describía con gran delectación ese prodigioso poder del cuerpo cataléptico: CH/\ HCOT.9 1• «Etcétera>>. Londe. Apéndice 17]. la cólera. la tristeza. I893a. Albert Londe. el desafío. una actitud trágica imprime un aire duro a la fisonomía. si acercamos las dos manos a la boca como en actitud de largar un beso. Ibídem. Al igual que los fotógrafos: «La inmovilidad de estas actitudes así obtenidas es eminentemente favorable a la reproducción fotográfica>>. tremendamente «sugerentes». dice Charcot. si uno de los brazos es colocado hacia delante con el puño cerrado y el otro llevando la mano cerca de la comisura de los labios. sus territorios de elección: puesto que «el fenómeno puede ser unilateral y. IX. OCuvrc::. obtenidas por Londe [82-83]. ni más ni menos. usted irá cada vez más lejos en el cuento de hadas de sus cuerpos-fenómenos. 443. 434-447. está ahí como una «estatua expresiva>>. Pl. Pero es más que una prueba. CEuvres. para el neurofisiologista. inmediatamente aparece una sonrisa en sus labios. forma canónica «de la que los artistas podrían con certeza sacar el mayor de los partidos» 89 [cfr. dice incluso Charcot9°. Monsieur Loyal. etc. ESCEN IFIC AC IO N ES «automatismo cerebral»88 . Así. . ver dibujarse sobre el rostro de la enferma el éxtasis. Londe. en Charcot. OC. IX. 91 (la cursiva es mía). pág. una de las mitades 88 &J 90 91 92 Cfr. pág. Sugestión por medio del gesto: sorpresa». «Estado cataléptico. XI Si conseguimos dar a los miembros superiores de la enferma una actitud expresiva. Prueba. sí. sus gestos se verán complementados por la expresión de la fisonomía. de que la expresión de las emociones es una pura cuestión somática. el ruego.

1'11 11 . <Euvres. REPETI C IONES. CEuvres completes. fotografia de Augustine. «Estado cataléptico.. tomo IX. tomo III. Sugestión por medio del gesto: cólera>>. ESCENIFI CACIONES 1 l 273 T. XIJ 1 Planche XVI. Pl. Londe.. Hemiletargo y hemicatalepsia]. HÉMl-LÉTHARGIE 83. ET HÉMl·CATALEPSIE 84. (Lámina XVI. Régnard. en C harcot. IX. . Jconographie.272 LA INVENCIÓN DE LA 1-!JSTEIUA CH!\RCOT.

se ciega totalmente. He aquí el tipo de sorpresa que Bourneville reservaba a «su» Augustine: «Tras haber despertado a la enferma. se podría haber hecho lo contrario. se extasía en «doble» conciencia. casi cinematográficamente. en la Iconographie. esa especie de catástrofe.. etc.>>93. con un obligado guiño [84] . Schaffer. en las que se tematiza. Su preocupación es la «simultaneidad contradictoria figurada plásticamente». CATALEPSIE PHOVOQUÉC: PAR mm LUmERC: VIVE Figuras impuestas. su valor temporal de inmediato paso a lo ficticio: pues de esta inmediatez no nos queda más que una estructura dúplice. reparto del que nos hace cómplices con una señal. eso era esta acrobacia. Deslumbrada. Y son numerosas las láminas. ESCENIFICACIONES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA 0 275 de la cara presentará una expresión de cólera y la otra la de una sonrisa. Efectos de una «hiperestesia>> del sentido visual. se precipita en el abismo de los vértigos. 111/1 111 .274 0 REPETICIONES. Régnard. susurra o insinúa. IPS. Inmediatamente entra en estado cataléptico [lámina XVII]» y clac. Y. del espacio.. Fotografía de Augustint'. el pasaje crucial. Por eso es mágico y prodigioso. 95 Ibídem. ciertamente. variar hasta el infinito los tropos de esta acrobacia de la transferencia y de la conversión94 . hemicataléptica a la izquierda. III. Vean aquí a Augustine que posaba para Régnard hemiletárgica a la derecha. se la conduce a un gabinete negro y se enciende una lámpara Bourbouze de gran potencia.. passim. Pero estepasaje no se nos ofrece más que en el acto de pasar la página. Cfr. DESLUMBRAR Y DESACREDITAR -CUADROS VIVIENTES Planche XVII. Es decir. La más mínima alteración de lo visible constituía para Augustine una catástrofe de todo su cuerpo. que el cuerpo histérico se deja imponer toda la configuración de los repartos en los que su deseo queda aplazado. Catalepsia provocada por una luz intensa]. tomo III. de un cuerpo abandonado a un daño importante de la vista. Fenómeno destacable: la histérica hipnotizada reali<P hasta el extremo todo lo que se le sugiere. 194. [Lámina XVII. Iconographie . pág. 93 94 85. un antes-después [86-87]. 1893-1894. espectacular. foto 95 [85].

Se trataba. «Catalepsia provocada por una luz intensa» y «letargo resultante de la supresión brusca de la luz». después: aquello). muy al contrario. ¡ I' . 88. D' u N T A M-T Hl. Jconographie. permanecerán para nosotros únicamente como probación del acontecimiento: lapsus de la prueba (antes: esto. ESCENIFICACIONES LA INVENCIÓN DE LA J-LlSTElUA 1 86-87. atraían o espantaban a una paciente sumida en estado letárgico96 • ¿Qué se intentaba finalmente llevar a cabo? Se trataba de inventar un instante.5. por tanto. Quiero decir que no sabremos nada de este pasaje como tal. que un día experimentó. 1890.iie de l'autcur.. tomo III.. pues.\ ll LE. Esta barrera no supuso un obstáculo para la experimenta ción. no del ensayo. De volver a hacer re % Luys. [Catalepsia producida por el sonido brusco de un tam-tam. 28. lám. III. debería decir atrayentes como espe juelos: como esas bolas de cristal que. Se probó. Según una fotografía del autor]... de refabricar esa potencia fulminante' del tiempo que experimenta.adies épidémiques de !'esprit (1887). una histérica. 277 . Les rna/. D'aprCs uuc llltulo3rapl. :(\ e ¡\ T ¡\LE I' s l E I' ll o J) l l"l u l T ¡. Régnard. . el valor turbador que suponían para una histérica estímulos visuales muy variados. en tanto que sistema repre sentativo de estados en donde se recorta una temporalidad.276 REPETICIONES. s o N n ll u s Qu ¡. y con gran profusión. Régnard. Las fotografías. de reinventar el tiempo del trau· ma por medio de una ficción abrupta. según su color. pág. Por supuesto.

Cfr. 178. Ruidos-milagros. Engaños. ESCENIFICACIONES presentar. (N. Golpes de gong y hop. una supuesta «primera escena». 304-305. 1881-1885.dies épidémiques de !'esprit (1887) . Las seis enfermas mostraron un gesto de miedo y permanecieron en estado cataléptico en la misma postura en las que las había colocado el shock. shock. 1893a. Seis histéricas se encontraban colocadas ante una cámara fotográfica. a espaldas de las actrices. 525-529. 262. Recordemos que salpétriere significa salitrería o fábrica de sal. y ya saben lo desagradable 97 98 99 Cfr. cuando súbitan1ente se produjo un ruido violento en la habitación vecina. «luces de Dumont» y muchos otros ingenios extraordinarios98 : los médicos de la bien llamada Salpetriere99 se convirtieron con ello. etc. De esta manera. Lande. 100 >O! Régnard. Que el «golpe» experimental crease la actitud. se hacían explotar paquetes de fulmicotón bajo la nariz de Augustine.278 0 LA INVENCIÓN DE LA HIST ERIA 89. 90-91. iy cómo se impresionaba! Caía en estado cataléptico. maquinaciones. IPS. volver a escenificar. 279 . Apéndice 18]. Y nadie se privó de provocar una y otra vez todos los accidentes de este tipo'º' [cfr. puesto que construían retablos. «Catalepsia provocada por un ruido intenso e inesperado» (según una fotografía). Les maÚJ. Me ha sido posible provocar los mismos efectos bajo una forma lo bastante interesante como para comentarlo ante ustedes con algunos detalles. es decir. Ensordecer a las histéricas resultó igualmente eficaz. pág. 1887. sorpresa desagradable. pág.) que es esto: la enferma muestra un gesto de miedo y se queda clavada en el sitio. sorpresa. págs. Cfr. Hábiles escenificaciones. de golpe. 194. (1881-1885). De donde la eficacia «experimental» de todo lo que pudo relacionarse con algo así como explosión. 11 . fig. se volvía afásica. el de un gong chino por ejemplo. III.. catalepsias (88]. izquierda: Régnard. REPETI C IONES. págs. del T. Se utilizaban llamas de magnesio. eso era lo esencial. y la actitud el cuadro.. y yo les había dicho que les iban a hacer un retrato en un solo grupo. IX. siempre. OC. Derecha: repetición experimental del mismo fenómeno por parte de Richer. en artificieros. Richer. págs. La dustuchia. Charcot. Que se vuelve a provocar. unos auténticos retablos vivientes: Basta con sorprender al sujeto mediante un ruido súbito.97 . Seguidamente se abrió la cámara fotográfica y sacamos un cliché cuya reproducción les presento hoyl!X> [89]. Études cliniques.

1. . . Contractura de la lengua provocada por la frecuencia de un diapasón. ·!I' 1 90-!H. INDUCCIONES.. -'# a !' . Así 1o2 Londe. Régnard. 90.. El mismo Londe lo confesó en cierta manera: «Aún no hemos encontrado el valor clínico de esta actilud particular en cada uno de los sujetos. es decir. reuniendo un gran número de pruebas de este tipo seguramente llegaremos a resultados interesantes» 1º2 • Como un permiso de gratuidad experimental. Inducir fue la gran palabra de esa práctica de la repetición: inducir. pág. ICONOOA. JI.. siempre. 1' ll l T 1' 1..-: J1til11tiffi. y con seguridad. hacia una quintaesencia plástica del síntoma. «TRANSFERENCIAS» Movimiento vertiginoso del afán de escalada experimental...:e Uo r lhl'lu rl CONTRACT URE DE L A L ANG U E PROVOQ U E E A L ' ETAT D E VE ILL F CHE Z UNE llYSTER IQ UE P AR R E FLE X E AURICULAIR E ~ F C ~O} !" l »V I> T 1 t ' ! )1 . siempre de forma más visible. Nouvelle lconographie. «Catalepsia provocada por el ruido de un diapasón» y «sopor con conlTactura artificial». PL a 281 X: XXlll. [T.' l'I ~ 92.APHI F. cada vez más. tomo III. pero relevado por la sabia metodologia expectante. ESCALADAS. Laufenau er. lámina XXXIII. 1893a. Contrnctura de la lengua provocada en una histérica en estado de vigila mediante reflejo auricular]...280 a REPETICIONES.111 I' í ~1Q\OI ) ¡. ~ '. pero puede que exista. es conducir a la histérica. . ESCENIFICACIONES LA INVENCI Ó N DE LA HISTERIA NOUVELLE T. /conographie. una llamada a experimentar siempre. (1889).

282

0

LA !NVENC lÓN DE LA HISTERIA

REPETICIONES, ESCENlFICACIONES

pues, para ello se llevó a cabo una escalada de las mediacio
nes, técnicas, ingredientes, estratagemas, y cada vez de forma
más sutil. Todo un arte del hacer visible.
Sorprender (deslumbrar, timpanizar) se hizo enseguida in
necesario: bastaba con excitar, impresionar, todo lo impondc
rable que resultase la impresión. Y, e n cuanto a la histérica, SI'
convocaron todos los sentidos. Tan sólo haré un resumen.
Primo, simples diapasones: resonancias exquisitas:
Hago sentar a estas dos histéricas sobre la caja de resanan
cia de ese glueso diapasón. Desd e el momento en que hago
vibrar el diapasón, pueden ver cómo caen inmediatamenlc
en estado cataléptico. Detengamos las vibraciones del diapa
són: caen en estado de sonambulismo. Hagamos vibrar de
nuevo el diapasón, la catalepsia vuelve a aparecer. Este hecho
curioso, descubierto por el señor Vigouroux, ¿se debe a la ex
citación de la sensibilidad auditiva o a la de la sensibilidad en
general? No lo sabemos 103 [90-91].

Si no lo sabemos, excavemos, induzcamos un poco más:
coloquemos un diapasón de vibración sol-3 próximo a una
oreja izquierda histérica; ¿qué obtenemos? Que, si la joven
nos saca la lengua, ésta se desviará irresistiblemente del mismo
lado y permanecerá así, contracturada, «dura al tacto, hinchada, amoratada( ... ) entre 55 y 80 segundos» 1 4 (92].
Secundo. Se desplegó también todo un arsenal de contactos
magnéticos, que los experimentos de Burq, en 1850, habían colocado a la orden del día de la ciencia oficial 1 5• Charcot formaba parte de esa comisión científica, nombrada en 1876 por
Claude Bernard y encargada de verificar los hechos de magnetismo alegados por Burq. Estos hechos fueron, pues, verificados, confirmados. Posen un imán sobre un brazo histérico
totalmente anestesiado: extraños pinchazos, luego ... irecupera todos sus sentidos! Pronto bastará con un pedazo de metal
neutro; pronto bastará con el «contacto a distancia>>. A esto se
le denomina «metaloterapia». Ahora no queda más que encon-

º

º

103

Charcot, OC, IX, pág. 294.
w4 Laufenauer, 1889, pág. 205, láms. XXXIII-XXXIV.
105
Cfr. Charcot, OC, IX, págs. 213-252, 265-271.

0

283

trar la singularidad del «poder metálico» adaptado a cada
caso, puesto que cada histérica, como ocurre con los colores,
tiene su metal preferido. Augustine: iel oro!; vocación por el
adorno, evidentemente 106 . Se colocaban, pues, muchos napoleones de oro sobre los cuerpos histéricos, la puja iba de
los 20 a los 1.000 francos de oro exactamente ... Y la histérica,
cubierta de fino metal, como un ídolo Crisóstomo, volvía a
encontrar, con grandes gritos, todas sus sensibilidades, es decir, el puro dolor al más leve contacto ... 107•
Siguieron variantes: placas portátiles para una «metaloterapia permanente», pedacitos para encajar entre los hombros,
en los puños, en el corazón, etc. 108 ; «metaloterapia interna>>,
bajo forma soluble, «y se aumentan las dosis progresivamente. No damos ningún otro medicamento» 1 9 •
No obstante, de prodigio en prodigio, la utilización de los
metales y de sus diversos magnetismos reservaba algunas, no
decepciones, todo lo contrario, pero digamos que contraprodigios:

º

una barra imantada se acerca a medio centímetro de la parte
anestesiada de un brazo, por ejemplo, y a fin de evitar con total seguridad todo contacto entre Ja piel y el imán, se interpone entre los dos una hoja de papel. El primer efecto que siente la enferma es una impresión de frío en la parte de la piel vecina al imán; pero entonces, ya hay rojez en la piel; un
instante después, renace la sensibilidad en esos puntos en los
que se ha producido la impresión de frío y donde se ha manifestado la rojez. Si entonces se examina la parte simétrica de Ja
piel del lado opuesto, se ve que dicha parte se ha quedado anestésica, en lugar de sana, como estaba anteriormente 110 .

Prodigio territorial, prodigio morfogenético, prodigio de
las simetrizaciones. Charcot admitió que la aplicación de metales no cura el síntoma, pero lo despla;:¡¡, 111 • Lo admitió, es cierto.
10 i; Cfr. IPS, III, págs. 132-133, 137, 141 , 143; Charcot, OC, IX, páginas 234, 396, etc.
107 Cfr. Charcot, OC, IX, págs. 220-221.
108 Cfr. Bourneville, 1880-1906, 111, págs. 89-91 y figs. 1-13.
1m Charcot, OC, IX, pág. 245.
110 Ídem, págs. 230-231 (la cursiva es mía}.
111 Cfr. Charcot, 1887-1888, pág. 117.

l.,,

~---~

284 []

REPETICION ES, ESCENIFICACIONES

LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA

Pero, habiéndolo admitido, inmediatamente se fascinó ante
el misterio de los desplazamientos. Menos ante la naturaleza
del fenómeno que ante una cartografía de los trayectos. Bautizó este misterio como «transferencia», qué coincidencia
- luego volvió a empezar, y a mayor escala, con convocatorias, llamamientos imperiosos, con «inducciones» de otras
«transferencias» cada vez más admirables, puesto que lo gratificaban de mil extrañas formas 112.
Pero mil formas inducidas, admitidas, mil formas bajo sólo
una, ipor fin!, la gran forma por excelencia, manipulable, medida, «escenificada»; la estructura representativa de las escenificaciones, en adelante canónicas, de la experiencia.
Tertio. Se intentó rematar la reproducción y la maestría experimental de las singularidades histéricas induciendo formas, e
incluso contenidos, de los delirios. ¿Cómo es esto posible? El
contenido de un delirio, foo es acaso lo indeducible por excelencia y, a fortiori, lo ininducible por excelencia? Pues bien,
no, dice Charcot.
¿Cómo fue esto posible? Ahí se encuentra todo el secreto de su magisterio, término providencial de la transferencia,
en el sentido freudiano, puesto que designa no solamente
lo absoluto de una autoridad moral, doctrinal, véase más
allá, sino también esos preparados farmacéuticos de antaño
a los que justamente se atribuían unas virtudes «soberanas».
Ya Magnan se había divertido en producir en los perros
«alucinaciones y ataques epilépticos» inyectándoles esencia
de ajenjou 3. Claude Bernard había emborrachado a sus pequeños conejos con éter, para probar ciertas hipótesis sobre
la «patología del sistema nervioso» 114. Se terminó, pues, por
reinventar sobre este modelo, en la Salpétriere, ebriedades y
vértigos histéricos.
Primero se probaron ciertas inhalaciones, con el objetivo
de interrumpir los ataques convulsivos; respecto a esas inhalaciones, decía Charcot, al principio, «nos parece racional
proponer el ensayo en las actuales circunstancias. Primero

teodremos recurso al éter, luego al nitrito de amilo si el primero llega a fallar, y no dejaremos de mantenerles al corriente de los resultados que hayamos obtenido»ll5 . Ahora bien,
veamos lo que tenemos aquí: éter y nitrito de amilo detienen
realmente coreas y espasmos, pero, otra vez de nuevo, el síntoma se despÚl<JJ,, se «transfiere», se transfiere en este caso en el
tiempo, pasa a una fase ulterior del ataque «clásico»: se induce
un delirio, «un delirio parecido a aquel que observamos durante las series de ataques: locuacidad, confidencias involuntarias, alucinaciones, modificaciones diversas de la fisonomía,
etc.»116 •
Como por azar -por el azar de la «transferencia»- en
este caso casi siempre se trata de locuacidades y de delirios de
contenido sexual: el éter provocaba que Augustine «moviese
suavemente las piernas y la pelvis» contando con todo lajo de
detalles sus violaciones y sus amoríos, mostrándoselo todo a
Bourneville: «Es así», le «confiaba», «como se hacen los niños» 117 ... ¿y qué respondía Bourneville? Prometía más que nadie a todas las demandas (las de Augustine y la suya propia) sugiriendo a la chica sentar todo eso por escrito; «tras reiteradas
instancias» confesaba 118, Augustine parecía resignarse, coqueta,
y refrendaba largas confidencias en las que confesaba, ella, soñar con otros hombres, con revoluciones, con fugas lejos de la
Salpétriere; se confiaba «por entero», eso parecía, pero:
«f.S. He terminado de decirle todo lo que usted me ha preguntado e incluso más; le hablaría más abiertamente si me atreviese; pero temo que sea a la vista de todo el mundo» 119 •
Augustine sentía que estrados, anfiteatros y cámaras fotográficas también comportaban, pese a las «primas de seducción», una cierta crueldad de show-business. Epoca sin embargo, dice Bourneville, «en la que era bastante fácil de manejar» 120 [cfr. Apéndice 19].
De esta manera se convirtieron, esas inhalaciones de éter,
de cloroformo, en lo cotidiano, digo bien, de Augustine;

11 9

Charcot, OC, I, pág. 402. Cfr. IPS, II, pág. 130.
IPS, II, pág. 158.
Ídem, pág. 161.
IPS, III, pág. 188.
Ídem, pág. 189.

1~0

Ibídem.

11s
1l G
117

11

~ Cfr. Charcot, OC, IX, págs. 228-229, etc.

113
114

Cfr. Richer, 1881-1885, págs. 328-329.
Cfr. Bernard, 1858, I, págs. 75-97.

11H

O

285

286

0

REPETICIONES, ESCENIFICACIONES
LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA

siempre, cada vez más, la joven novicia toxicómana lo reclamaba, a voz en grito, volaba, escapaba por los pelos a las sobredosis.
El 3 de marzo, respiró 125 gramos de éter. Desde ese día
hasta el 8 de marzo, malestar, extrañas ideas en su cabeza, etc.
Ayer noche, de siete a nueve, 17 ataques epikptiformes seguidos
de 8 ataques histero-epilépticos. Al despertarse esta mañana
se encontraba, decía, como borracha 12 1.

Le invadieron neuralgias faciales. Entonces, le inyectaron
morfina 122 . También se hacía un gran uso, en la Salpetriere,
de todos los bromuros (alcanfor, etilo, potasio, sodio) 123 • E incluso del humo de tabaco 124 , del que puede que recordemos,
dicho sea de paso, el papel que desempeñó en el embrollo
transferencia! de Dora 125 . Pero dejemos eso ahora.
Recordemos mejor nuestras propias ebriedades, no nos olvidemos aquí que la ebriedad se provoca para que no cese.
Numerosas histéricas murieron eterómanas, alcohólicas, morfinómanas.

LA RETIRADA DE LOS DELIRIOS

Pero la ocasión brindada era demasiado buena. Quiero decir la ocasión iconográfica, teatral. Combinando la hipnosis
con inducciones de todo tipo (inhalaciones, inyecciones, y
me olvido de algunas) se consiguió llegar a una auténtica dirección del delirio y de su forma de acluar. Dirigir a la actriz,
isin que ella se dé cuenta!, ésta es, pues, la finalidad de la finalidad para un director de escena que se sueña a sí mismo
como deus ex machina ...
Fue sobre todo el doctor Jules Luys, en el hospital de la
Charité, quien se convirtió en el hábil artesano, debería decir

121

IPS, II, pág. 160.
Ibídem.
123
Cfr. IPS, I, pág. 10; IPS, II, págs. 46, 55, 78, 81; IPS, III, págs. 35, 67, 83.
12
~ Cfr. É loire, 1874, págs. 102-105.
125
Cfr. Freud, 1901-1905, págs. 68-69, 82-9 1.
122

en el jefe de cocina, de los delirios de «Esther», su caso predilecto; aderezó mil tres recetas a base de esencia de tomillo, de
polvo de picea, de coñac, de «agua corriente», de «pimienta
ordinaria», de hinojo, de valeriana, de anís, ajo y cebolla, más
algunas hojas de rosas; pero también de tabaco, hachís, agua
de colonia, sulfatos de espartano y de atropina, clorhidratos
de morfina... Así, vemos a Esther (ya que cada uno de sus delirios fue capturado en cliché), según la sazón, reír o llorar,
bizquear, dilatarse totalmente, vomitar, contraclurarse, entrar
en éxtasis, buscarse pulgas imaginarias, aterrorizarse, dormirse pacíficamente, dejar de respirar, con terribles migrañas,
emborracharse, caer en un estado totalmente estupefacto (tal
es la acción, sí, del «agua corriente»), risueño (la pimienta),
lascivo (el hinojo) -y me detengo aquí, de forma totalmente
arbitraria 126 [93].
Algunos intentaron en esta ocasión negar todo factor de sugestibilidad psíquica, quisieron revelarlo como una pura dialéctica de la sensorialidad 127 • Pero esto era de alguna manera
enriquecer doctrinalmente, si se me permite decirlo, ser más
«charcotista» que Charcot. Porque Charcot no se mantuvo totalmente firme en su esfuerzo por despsicologizar la hipnosis.
Charcot, suprimiendo hipnóticamente una parálisis, terminaba por admilir que «es acluando "sobre el espírilu" como se
curan esas parálisis» 128 • Reparen en la prudencia, en la inseguridad de esas comillas.
¿Por qué? Porque ya estaba claro que la eficacia terapéutica de la hipnosis, el problema radica en esto, quedaba como
algo para poner entre comillas. «Queda mucho por hacer»,
decía Charcot, «por reglamentar clínicamente las aplicaciones terapéuticas de este medio, por precisar las indicaciones y
las contraindicaciones» 129 •
Y, a la espera de un «reglamento» siempre diferido, laterapéutica consistió en experimentar, y la experimentación en
reforzar la visibilidad: así pues, volver a provocar un ataque (su
espectáculo, ante todos, en el anfiteatro) podrá constituir, nos
12
¡;
127
128
129

Cfr. Luys, 1887, passim.
Cfr. Guinon y Wo ltke, 189lb, págs. 46-51.
Charcot, 1887-1888, pág. 374.
Charcot, OC, IX, pág. 475.

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LA INVENCIÓN DE LA HISTERTA

REPETICIONES, ESCENIFICACIONES

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93. Luys. «Emociones» inducidas mediante estimulación del olfato. Les émotions diez les sujets en état

d'ltypnotisme (1887).

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III. «al menos modificar su marcha mediante procedimientos diversos» 131 . pág. la enferma no hace nada para parar los choques y se caería directamente sobre su cráneo si no la retuviese una ayuda. téchne: todo un arte. se agacha si usted se agacha. En este estado de fa. francamente lascivas y licenciosas 132 Después. a alguien a quien al «fascinador» le resultaría difícil concebir que no se tratase de él mismo 134 [96]. «de alguna man ra un medio terapéutico» 13 Así pues.scinador y rechaza violentamente a toda persona que venga a interponerse. un tempo. Augustine «experimenta sentimientos afectuosos hacia el experimentador. hacerse con su mirada: Y fue así como Augustine enviaba sus besos. pero sin apartarse de sus ojos. . sino volver a tratar la histeria. 173. 1891-1895. Hay que empezar por elegir a su sujeto: Ha llegado el momento de dar a conocer a nuestros lectores los procedimientos de los que nos servimos en la Salpétriere. Como una materia que. de una sola pieza. 264-376. 130 Charcot. 189lb. el sujeto le sigue a todas partes. Pero iremos más rápido y con más seguridad si tomamos una histérica. 1981. págs. sale de su roca estéril. Cfr. hay que someter a su sujeto. Lo esencial tal vez no era tratar. Si no dirigir totalmente ataques y delirios. EL ESPEJUELO Se mira fijamente a la enferma. con sus caras bien calibradas. 180. 41. tienen un carácter al que no le falta un cierto sentimentalismo: se las prefiere a aquellas que son brutales. pág. el sujeto cae de espaldas. (EL ARTE DE l'ASCINAR) Imponer una forma requiere técnica. ESCENIFICACIONES 0 291 dice Charcot sin demasiadas explicaciones. puesto que. sea quien sea>> 135 .. tal y como ya he destacado. pág. 131 133 134 135 Ídem. 194.. BourneviUe. una simple técnica de reproductibilidad. volver a hacer. Ídem. o se la hace mirar la punta de sus dedos. al delirante pensamiento histérico.. una forma. totalmente recto. unu catarsis instrumental. al menos que esa persona venga ella misma a llevar a cabo las maniobras necesarias y. Imponer una «marcha>>. Carroy-Thirard. 192.scinación. 132 IPS. toma forma. una vez más. separada cien veces en lascas. Método clásico. 37. tomo 111. XVIII.. sugeridos. Desde ese momento. pág. e incluso. Ídem. Cfr. lám. dice Boumeville. Guinon y Wolt:ke. Algunas son grandes lectoras de novelas. págs. Entre ellas serán preferibles las jóvenes.290 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA REPETICIONES. y gira bruscamente para volver a encontrar su mirada si usted mismo se gira. 162-163. son más sensibles. más impresionables. º. hacerse con úz mirada del sujeto por medio de sus ojos. como dicen los especialistas. Primero conviene elegir a su sujeto: hay pocas mujeres a las que se pueda hipnotizar.. /conographie . para un destello sin sorpresas. el sujeto hipnotizado pertenece por completo al fa. Este expe1imento debe realizarse con la mayor precaución. 1887-1888. Esquemas de trances hipnóticos. incluso existen algunos hombres con los que esto resulta de lo más fácil. pág. Gilles de la Tourette. Así pues. volviendo a iniciar la fascinación por su propia cuenta 1:i:i (94]. Si usted avanza bruscamente. el artificio de la Repetición. 94. pág. 11. apropiárselo.

95. «persuadida de que yo tenía sobre ella un poder particular.. Catalepsia. pág. los cuerpos fascinados le pertenecían por completo. se consagró a «pellizcarles la piel. Kierkegaard. Jconographie . ESCENIFICACIONES a 293 confiesa Régnard. REPETICIONES. 287. [ella] caía hipnotizada. no se equivocaba. sin embargo. pese o gracias a su retiro. CATALEPSIE SUGGESTJON 96. 3 1 r. Planche XVIH . a excitarlas con ayuda de distintos procedimientos». Resumiendo. . Lefons cliniques. XI. 1890.. habiéndolas sumido en estado cataléptico. 362. y en eso consist' exactamente mi superchería..137. colocado sobr el velador de su tocador fotográfico. lám. [Lámina XVIII. agravada. en ocasiones . Luys. 138 [95]. (1890). pág. pág..292 a LA INVENCIÓN DE LA HISTE!UA l.. Fotogrnfía de Augustine. Ella no sabe que tengo esa imagen suya. Sugestión].. pese a su gran velo negro. Luys. Luys. ). . 137 138 Régnard. puede que menos donjuanesco que Régnard.. tomo III. Catalepsia de grupo por medio de un espejuelo. 247. 1887. 1843. El fotógrafo. fascinaba a sus histéricas con un auténtico espejuelo. Gravísima seducción. Me he hecho con esta imagen en absoluto misterio y de este modo le he robado su corazón. fuese el que fuese el lugar en el que me encontrase» 136• Dialéctica. etc. se convertía en pareja principal. Que cree manejar los hilos (la mayor parte de las veces. Régnard.. de la transferencia.

. serpientes [97]. a dos asistentes que se adosaron uno contra el otro. Así: «Posamos el índice y el corazón sobre los labios. busca mientras ríe. los gestos que le hagan ej cutar.» g) El experimentador cierra sus párpados. toma la mirada y. luego abre los ojos. «según laª' titud que se imponga a la enferma. [98] .. dibuja el simulacro de una serpiente y muestra un aire asustado: al momento la fisonomía de X. Jconographie.. Imaginen. que enlaza los cuerpos. repleto también de ese «automatismo» prodigioso del cuerpo cataléptico gracias al cual. o bien un vals. Algo. le empuja. parece intentar atrapar al animal imaginario. por ejemplo ... e) El experimentador simula el gesto de un animal que corre: X .. algo se habrá olvidado aquí.. un maestro del juego. la fisonomía cambia y se coloca en armonía con la ac titud».. El comentario que ofrece Bournc ville está repleto de «tomas» y de «modificaciones» de la mi rada de Augustine.. j) Se le enseña el cielo mientras se le unen las manos. según esta minuta de sesión: e) El experimentador se adelanta bruscamente hacia ella. sus párpados están muy abiertos. tiene la mirada extraviada.» «¿Qué aspecto tiene?» «Tiene las manos juntas . con un aire amenazador: X . Como una danza muy simbólica. ¿cómo llamarla de otra manera?. «¿Qué ves?» «A Dios. pájaros. en el que nuestra pareja gira sin fin alrededor del punto sutil. . y busca al experimentador original. d) El experimentador capta su mirada y se aleja. Hay un hermoso resplandor tras ella .. pág. 195. puede ser. Yo creía que no había más que un J esús .. se alejaban. que sin embargo se cuenta. irrealizado. empuja todo.294 a REPETICIONES.. 194. Vuelvo a esa lámina XVIII -la «sugestión» de Augustim'. 14-0 101J IPS.. para pasar entre ellos. a tal o cual figura. o bien incluso lo que se denomina un bamboleo. lucha. repito. ha sido expulsado fuera del marco. La enferma camina hacia él.. t . ese baile que debe saber dirigir un animador. pero algo habrá quedado denegado. Se pone de rodillas y se la interroga.» «¿Qué más ves?» «A la Virgen.. se tira sobre la cama.. pues. el beso de Augustine [96]. señalando el parqué. un ritual de trance. Ídem. cada uno mostraba al otro cien objetos extraordinarios. tomo Ill. en una especie de representación teatral. y cada uno jugaba. hay una serpiente bajo sus pies. Me imagino una pavana. lo sabemos. pág. Si alguien intenta captar su mirada. mediante el destello de un cuchillo. como en el acto de un beso. cada uno se olvidaba simulando. 97. a fin de que se calme"º· Etcétera.a especie de darl(fl que el experimentador habrá estado obligado a ejecutar también él para conducir a su pa· reja. y el deleite amoroso se dibuja so bre el rostro [lámina XVIII]» 139 • Magnífico. ESCENIFICACIONES a 295 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA PAVANA OCULTA Pero hay algo que queda sin decir. un arco iris sobre su cabeza. ¿y cómo atraía a su peón al paso de su voluntad? Cautivándola.. III. Sus movimientos son tan violentos que estamos obligados a volver a colocarla en estado letárgico (para eso basta. rojo.. apartando con un sorprendente vigor. blanco . cada uno simulaba. vuelve a extender sus brazos. Es /. cae hacia atrás como una masa (un ayudante la recoge e impide que se haga daño). con volver a cerrarle los párpados). hay un montón. Bourneville. quiere aplastar al animal que la asusta. expresa el terror.. Los cuerpos se atraían. Quiero decir en la imagen... casi. Esquemas de trances hipnóticos. danza lenta y solemne. toma una silla para aplastarlo. empujando violentamente las sillas colocadas a su paso.

Dos mímicas-tipo de «lady Macbeth» (cmeldad). D'aprh uce photo3rapbie de l'1uteur. Duchenne de Boulogne. lo que exige de ella. más que de forma absoluta. le dije que se sentase a esa mesa y escribiese «mi apellido.. hacerle hacer algunas cosillas.~ ~- ~-:_¿-¿. en primer lugar. (1862). [Alucinación provocada. Porque hubiese sido escenificar el riesgo tomado por el director de escena cuando está obligado a subir al escenario para precisar. mis nombres» (que conoce).. Todo esto es lo que no muestra el encuadre fotográfico de la lconographie.296 a LA INVENCIÓN DE LA HISTEJUA REPETICIONES.5 __ _ HALLI:ClN/\TION PROVOQUÉE . Régnard. Expresiones inducidas eléctricamente. Ahora bien. como un imperativo categórico del deseo histérico. pude. Trató de no existir más que por el magisterio. y ustedes ven que a 297 99. por el nombre propio. ESCENIFICACIONES · -. Hubiese sido hacer imagen del riesgo seguro tomado por un médico en el acercamiento transferencia! del cuerpo histérico. Mientras ella se encontraba en estado de sonambulismo. . sin embargo. 98. pero pude hacerla levantar de su asiento pidiéndoselo en varias ocasiones. Mécanisme de la physionomie humaine. dirigiéndose a la actriz. Charcot trató de no existir. aquel que otorgaba a los síndromes de su cosecha. Así pues. Les maladies épidémiques de !'esprit (1887). aquí la imagen detesta ese acercamiento en el que. es decir. No tengo la pretensión de hacerle ver y leer por el epigastrio. en la transferencia. Según una fotografia del autor]. solicitándola. Por supuesto. es decir. se fundamenta y se constituye.

por lo demás muy convencional (convención que ha de volverse a cuestionar). ni a interponerse entre el afecto y él! iAcudid a mis pechos de mujer. de permanecer al margen del escenario. etcétera. aunque «iah!. o su hocico y su pelaje. láms. en el momento en que había encontrado un parecido entre Duncan y su padre dormido») 144 • En cuanto a la pasión dramatúrgica de Charcot (también gran lector. espíritus que agitáis pensamientos homicidas! iMu dad mi sexo! iY de un extremo a otro llenadme de implaca ble crueldad! iQue se espese mi sangre. 145 146 147 Duchenne de Boulogne. No obstante.. cura (y «su voz es de una suavidad melosa y lánguida»).. isí!. tres intensidades eléctricas que determinan tres estilos del mimo. con una expre sión de crueldad. 81 -821. su músculo «piramidal de la nariz». y recuerden. y queriéndose como tales. que se obstruya tocio paso y acceso a la piedad. noch(' espesa. bajo una sencilla «sugestión verbal»: campesina (ordeña su vaca y rehúsa las insinuaciones de Gros:Jean. págs. el mismo William Shakespeare. págs. 14 7• Richer hizo interpretar a sus afanosas actrices todos los papeles. Richer. ricas? Duchenne de Boulogne. la enferma afirma ver y sentir perfectamente su pico y sus plumas. 11. iAvancemos! iAh!. 1862a. 1862a. más tarde»). mucho. Cfr. habla y responde a las preguntas que se le hacen. se mantuvo en la misma longitud de onda. desprecios y lloros. junto con las series fotográficas. en tres grados distintos» 142. éxtasis. e incluso actriz («Yo. 194. amenazas. figs . Sus «experiencias electrofisiológicas representadas mediante la fotografía» nos ofrecen como ejemplo a una «lady Macbeth. 293. OC. COLMO DEL TEATRO Pero ¿y el texto? rn1 texto de los papeles? rn1 autor de loH delirios inducidos? ¿Qué sentido se les insuflaba a las hist. OC. pág. mientras que agarra cada vez más fuerte su seno criminal. etcétera 145 • Paul Richer confesó su tentación de «llevar el experimento aún más lejos» 146. 11. 14 1• Ahí está. Ibídem. religiosa («se pone enseguida de rodillas»). que no se alce un natural escrúpu lo compasivo que venga a detenerme. Shakespeare. pues. en perro. Y. tomad mi leche y convertidla en hiel. 965. a que flaquee en mi Ji roz propósito. pág.. 11-VIII. mostrando una suave contención a no resistirse: Se puede igualmente transformar a la enferma en pájaro. y se la ve entonces ejercitarse en reproducir las conductas de dichos animales. Cfr. 174. invi sible esencia. oh vosotros ministros sanguinarios. 169-183.. vean [99].. asombros. ven y cúbrete con el más negro humo del infierno. a tra vés del manto de la noche. infatigable citador de Shakespeare) y de sus discípulos. aunque su cuerpo trataba de no compar cer. algunos pequeños thesauri de una auténtica gestualidad teatral. 1881-1885. proponiéndose «mostrarnos que el furor homicida de lady Macbeth estaba atenuado por el sentimiento de piedad filial que había llegado a recorrer su espíritu.. IX. etc. 1891. Hoy nos quedan. quinta escena: iL!egad..298 a REPETICIONES. acto primero. ha bía constituido su repertorio apelando al fénix de los drama turgos. 144-194. etc. pág. sin parecer darse cuenta de lo que hay de contradictorio en el hecho de un animal que se sirve del lenguaje humano. apasionadamen te. estoy herido . creo que cuanto 144 141 142 143 Charcot. de dondequiera que. que el agudo cuchillo así no vea las heridas que abra. su odioso proyecto descomponiendo un poco. y que sacan partido del famoso «automatismo cerebral» de los sujetos en estado de hipnosis: cifras figurativas. el director de escena eléctrica. sin embargo. isí!. asomarse a gritarme: «iTenlcl iTente!» 143 • (Y Duchenne ni siquiera temía la complejidad del papel. pág. Pilres. Duchenne de Boulogne. pág. general del ejército («pásenme mi catalejo . 728. mohínes. a 299 . el nombre del director de escena en letras gran des sobre el cartel.. ESCENIFICACIONES LA INVENCIÓN DE LA HISTElUA los ha escrito sobre esta hoja de papel: «Charcot {Jean Martin)» . sirváis al mal de la naturaleza! Ven aquí. »).

300

a

LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA

REPETICIONES, ESCENIFICACIONES

más corta es la falda mejor queda. Siempre es demasiada. Una
simple hoja de parra. Dios mío, es suficiente»)l48 [cfr. Apéndice 20].
Confesémoslo: fue con esto con lo que la Iconographie
photographique de la Salpétriere consiguió dejamos mudos ante
la belleza de ciertas imágenes. En las que la luz también parecía tomar parte en el papel, como materia intrínseca al drama. Un poco como la parte imposible de calcular del tacto de
Régnard. Consagrada a los afectos [100]. Albert Londe, más
tarde, tal vez comprendió esta connivencia de la actriz abandonada a su papel y de una cierta emoción en la visualización, aunque no fuese más que en la escenografía, a menudo
improvisada, de las fuentes luminosas; él, aplastó sistemáticamente a sus histéricas, entre el escenario (más bien un zócalo)
y una luz ostensiblemente neutra, rencorosa del misterio, del
gran misterio teatral de la catalepsia [101] ...
Un momento, vuelvo a esa pasión dramatúrgica, devoradora, de los médicos de la Salpetriere, a ese querer hacer interpretar todos los papeles. Esto me parece crucial. Esto tiende ya a
satisfacer, en todos los sentidos, las paradojas de comediante
y sobre todo de lo que Artaud llamaba «un atletismo afectivo» 149, mucho tiempo después de que Diderot quedase boquiabierto ante el actor Garrick que pasaba a toda prisa,
como en escala, de cualquier tipo de afecto a otro 15 º.
Pero sabemos a qué conclusión escabrosa quería llevarnos
el «primer interlocutor» de Diderot: «Acomodados a demasiadas cosas», «demasiado ocupados en mirar, en reconocer y
en imitar», los cuerpos actores son los menos sensibles, los menos
«afectados en su propio interior» 151 , tienen tan poco de alma,
que no ... Ahora bien, en un cierto sentido es a esa conclusión
a la que los neurofisiólogos de la Salpetriere habrían deseado
conducimos.
La histérica declama tan bien.
Pero, entonces, de las dos cosas hay que elegir una: o se
«compadecía>> realmente bajo su papel ___¿y acaso no es cier148
14

100. Régnard. Sugestiones «teatrales» {de la contractm·a, de la «declamación», del «temor», del
«terror»). Jconographie.. ., tomo III.

Ídem, págs. 729-730.

ª Artaud, OC, IV, pág. 125.

º Cfr. Diderot, 1773, pág. 1022.

15

1 1
5

Ídem, págs. 1008-1009.

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LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA
REPETICIONES, ESCENIFICACIONES

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DU GRAND HYPNOTISME
101. [Sugestiones por mecüo de los sentidos dmante el periodo cataléptico del gran hipnotismo].
Londe. Lámina fotográfica del artículo de Guinon y Woltke para la Nouvelle Jconographie... (1891).

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SU GGESTIONS PAR LES SENS DANS LA PÉRIODE CATALE PTIQUE
DU GRAN D HYPNOTISME

304 LJ LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA

to que su propio padecimiento parece poco consistenlc·l1
O bien representa como un mimo, totalmente desprovista d< 1
afecto (aunque de gran virtuosismo); entonces, el dolor qtH•
clama en otras ocasiones, ¿no podria ser también nada má~
que un mimo?
Resumiendo, la experimentación hipnótica no habrá he
cho más que ahondar aún más, en la tentativa de comprendCI'
a un sujeto histérico, la cuestión del sujeto de la simulación. So,
bre todo porque las histéricas de la Salpetriere habrán «teni·
do tanto éxito» al interpretar los papeles que se les sugirió,
que habrán perdido, para la ocasión, algo así como una ere
dibilidad elemental de su sufrimiento. Habrán «tenido tanto
éxito» como sujetos de la mimesis, que habrán perdido todo
a ojos de sus médicos, convertidos en directores de escena de
sus fantasmas, en tal que sujetos de la aflicción. He aquí otra pa·
radoja, menos clásica y tremendamente simple, de la actriz.
Una paradoja que creó una buena conciencia, e incluso
una conciencia estética, también un alma noble, para las tragedias experimentales de algunos cuerpos-autómatas. La tragedia, como encuentro de las convenciones (en sus actitudes),
y como esquema neuromuscular (en su producción).
Se dice de las heroínas trágicas que están desgarradas: el
odio o el amor, el amor o el padre, etc. Pura metáfora. Yo
digo que Charcot llegó al colmo de lo teatral en el sentido de
que buscaba que la metáfora tomase cuerpo. No sólo inventó terribles tensiones entre varias histéricas, colocadas por ejemplo
sobre un mismo escenario, escudriñando un síntoma a su
gusto (al de él, Charcot), «transferencia», de cuerpo a cuerpo152, sino que también les inventaba esa especie de desgarro,

mediante atracciones hipnóticas contradictorias:
Mientras la enferma está sumida en sonambulismo por la
fricción del vértex por medio de cualquier objeto, se presentan dos observadores que, sin ninguna resistencia, se hacen
cada uno de ellos con una de sus manos. ¿Qué va a pasar?
Enseguida la enferma, con cada una de sus manos, oprime la
de cada uno de los observadores y no quiere soltarles. El especial estado de atracción existe a la vez para los dos; pero la

REPETICIONES, ESCENIFICACIONES

enferma se encuentra de alguna manera dividida por la mitad. Cada observador no obtiene más que la simpatia de una
mitad de la enferma y ésta opone la misma resistencia al observador de la izquierda cuando quiere tomar su mano derecha, que al observador de la derecha cuando quiere tomar su
mano izquierda15:i.

LA REPETICIÓN IDEAL
¿Por qué la hipnosis fue realmente para Charcot «lo sublime del género y el ideal de la fisiologia patológica.>> ?154 . Porque hacía coincidir el elemento, virtual, de una representación
con el elemento actual de un avenimiento del síntoma. ¿Un
avenimiento significante por lo tanto? Sí y no. En todo caso:
«el ideal convertido en hecho».
O, en otros términos: la exacta, quiero decir también fuerade-acto, repetición de una <primera vez»; Charcot defendía «una
fiel reproducción» del «choque local» 155 , mediante el cual
nombraba al traumatismo en la histeria, al acto.
Casi, casi la irrupción de ese acto pasado «en persona». Su
alucinación en toda su crudeza, gesticulada, en una sencilla
sugestión para recordar. Un teatro del retorno de la memoria, es
decir, igual que se dice de las llamas, tal como se lee en Shakespeare, « Yet here's a spot... », «Siempre hay una mancha ... iFuera, mancha maldita! iFuera he dicho!. .. iDang! Una, idang!,
dos: iVaya, ya es hora de hacerlo!. .. El infierno está en sombra... »156, y lo que sigue. Ahora bien, mientras la misma lady
Macbeth reiteraba notoriamente su crimen y su culpabilidad
de esta manera, un pequeño médico colocado a su lado, en la
sombra, decía: «iEscuchad! Está hablando. Voy a anotar
cuanto sus labios dicen, para que así yo pueda tener confirmación de mis recuerdos» 157 .•.
Y ciertamente el médico se encuentra ahí para compartir
totalmente ese abrupto regreso de la memoria en «su sujeto».
15 :i
151
155

156
152

Cfr. Charco[, 1887-1888, págs. 137, 375.

157

Richer, 1881 -1885, pág. 663.
Charcot, 1887-1888, pág. 136.
Ídem, págs. 113-114.
Shakespeare, OC, II, pág. 1000 (Ja cursiva es mía).

Ibídem.

LJ 305

306

a

REPETIC ION ES, ESCENIFICACIONES
LA INVENCIÓN DE LA HISTE!UA

Como compañero, como actor de la transferencia. Y como figura del Maestro. Es también por esto por lo que necesita
más que la significante deposición del avenimiento (su toque
hipnótico, per via di parre); le hace falta además la maestría de
reproductibilidad de esa deposición (es decir, su teatro, él mismo reproducido, repetido, en los protocolos fotográficos).
En la Salpetriere, esa maestría de las repeliciones ya se vio
muy instrumentalizada, y obtenida desde entonces de manera casi ideal, sobre esos cuerpos histéricos convertidos en una
especie de instancias representativas casi transparentes, en
tanto que estaban, dichos cuerpos, privados de resistencia.
Consentimiento. Véase el prodigio ejemplar de la denominada «escritura sonambúlica» : para el paciente, «todo tiene lugar en el cerebro», dice Charcot, nada más; el paciente actúa sin extraer acta, si se me permite la expresión, de la efectividad de esa actuación; toda la efectividad revierte en el
dueño del sueño : puesto que posee, él, todo el poder sobre
la materialidad, sobre la configuración final del acto; en resumen, sobre lo escrito. Se plantea un problema: si la escritura tiene un sujeto, ¿de quién se trata en ese caso? 158 [cfr. Apéndice 21].
Sí: cuerpos privados de resistencia. Por otra parte es exactamente así como Freud definía el «ideal» en cuestión de esa
técnica de repetición que es la hipnosis: «La forma ideal en
la que los recuerdos resurgen por medio de la hipnosis se
debe al hecho de que la resistencia se ha suprimido totalmente» 159.
Como una coacción a colaborar, en cuerpo y alma, a las
«sugestiones», desiderata, véase a los deseos, del práctico.
Más allá de Breuer, que daba cuenta de la alienación histérica con los sencillos términos de «estados hipnoides» 160, Freud
cuestionó la relación de realidad y representación en la hipnosis.
¿Cómo? Indicando en primer lugar esta cosa tan sencilla, que
la supresión de las resistencias, la sumisión, el abandono total
del sujeto hipnotizado, son signo de una dialéclica amorosa.
De un encanto.
158

Cfr. Cha.rcot, 1892-1893, II, págs. 126-129.
Freud, 1914b, pág. 109.
im Cfr. Breuer y Freud, 1893-1895, págs. 8-12, 201, etc.

159

Freud describía el proceso hipnótico como el «abandono
amoroso total» 161 de un sujeto frente a un «maestro» tan investido de poder, de magisterio, que llegaba a tomar lugar y
posición del Ichideal, idel ideal del yo en persona!, y es sobre
todo por eso que falla la propia prueba de realidad (no, yo no
soy realmente ni pájaro, ni serpiente, ni cura, ni siquiera actriz.. .) frente a las exhortaciones del hipnolizador 162 •
En esta ocasión, Freud trazó una línea, de puntos pero inamovible: que iba de estado amoroso a hipnosis, luego a estructura grupal y finalmente a neurosis 163 . Partía de la hipnosis,
aquí como amor, allá como taumaturgia, casi siempre como viokncia164. Una cierta noción del arte, entre encanto y crueldad.

ROZANDO EL C RlMEN PERl' ECTO

Una gestualización del fantasma, o más bien de la connivencia entre el fantasma histérico (convocado hipnóticamente) y
un fantasma de escenificación (convocado como tema experimental), una gestualización de los fantasmas se encuentra
fatalmente con los fantasmas de la muerte, de la agresión, del
hacer pedazos.
¿Qué es la geslualización, bajo hipnosis, de un fantasma de
agresión mortal? ¿Es un simulacro de crimen o es un crimen
(puesto que el sujeto hipnolizado se obnubila totalmente bajo
esa «prueba de la realidad»)?
Tan sólo indicaré que esta cuestión, la cuestión del crimen
hipnótico, se quedó anclada en todos los espíritus después de
que la conferencia de Charcot en la Académie des Sciences,
el 13 de febrero de 1882, actualizase, y a partir de ahí pusiese
en boga, las práclicas de hipnosis. También es a partir de ese
momento cuando empieza toda la historia de las rivalidades
entre la Escuela de la Salpetriere y la Escuela de Nancy, de
Charcot contra Bemheim 165 .
Freud, 1921 , págs. 138-139.
Ibídem. Cfr. págs. 140-141; Freud, 1925, págs. 35-36.
163 Cfr. Freud, 1921 , págs. 174-175.
164 Ídem, pág. 108. Cfr. Freud, 1925, págs. 23-24.
lfi5 Cfr. Veith,- 1-965, págs. 236-237; Ellenberger, 1970, págs. 617-634;
Chertok y Saussure, 1973, págs. 61-84; Miller, 1975, passim.
!fil

162

a 307

1981. como si nada. una mujer que se hubiese ofrecido a un hombre durante o después de una hipnotización. págs. la que ofreció Charcot. pertinente simetría. pág. 1891. 531. toda su desgracia. «crímenes de laboratorio»: pistolas sin cargar. Estas medianerías se noH muestran ya como un indicio. una carrera experimental en donde la escalada de las relaciones. Un movimiento del alma noble también. Hace falta buena disposición.¡. lo apunto como de pasada. de todo un «cuerpo médico». págs. Ahí está. se consagraron sin saberlo al strip-tease y. en Clermont-Ferrand un jovencísimo profesor de filosofía. 1934. siempn• : sexo (seducciones. La hipnosis altera al sujeto. Cfr. etc. se encona ba. procesos verbales siempre increíblemente puntillosos. MONOPOLIO DEL ESPECTÁCULO El deseo de los médicos de la Salptfüiere habrá sido. 49. Gilles de la Tourette. No obstante. activista en la lucha contra el golpe de Estado de Luis Napoleón Bonaparte.. pero para certificar con Charcot que la total sumisión hipnótica era imposible. la hipótesis de un deseo del Maestro . medir no podía tratarse aquí más que de for<JJ.308 0 REPETICIONES. y sicm pre se enconaba en dos circunstancias: concurrencia de los pro tocolos experimentales y dictámenes divergentes en los gral\ des procesos criminales (el caso Chambige en 1888. Entre escalada (moral infantil del juguete) y prudencia (una deontología.. En Nancy. pues. 45. ALMA NOBLE. atenta contra la integridad: no está. no dejan de evocar la misma lógica del Marqués de Sade. Este debate duró años enteros. 513. 168 Léon Gambetta (1838-1882) fue un abogado nacionalizado francés. Pero ¿de qué? De un pasajt· muy sutil y muy eficaz que la hipnosis saca a la luz: y en el que. 6-13.. en ese momento. iVer hasta dónde!Y es así como las rivalidades teóricas de Bernheim y Charcot adoptaron el ritmo infernal de una carrera de obstáculos. desde 1890. Idem para el hipnotismo: Charcot entraba. se deleitaron con los peores detritus. alzaba un hilo de voz. arsénico ficticio.r al límite. 0 309 . 1887. Apéndice 22]. 279-528. si no toda su perversión. 171 Bergson. en el siglo XIX -y seguramente todavía nos quede algo hoy en día. Richet intentaba hacer aclamar «iViva Gambetta!» 168 a una bonapartista hipnotizada 169 y Ballet también Cfr. o más bien el movimiento de rechazo y de desviación de un aumento de la angustia. nunca lo h mos querido negar 16C'. 1887. págs. cometieron lo que se denominó. etc. relativa a esta cuestión. violaciones) y sangre (crímenes). En París. del T) lli!J Cfr. su «personalidad». y este pasaje consiste en apasionarse por una hipotética medición de esta alteración. principalmente. los sujetos de Bernheim firmaron reconocimientos de deudas totalmente exorbitantes. Ahí se encuentra ya toda su perversidad. pág. «desprovista de peligro» Hi7 • Pero entonces tiene lugar un pasa je muy. 1886. Fue un deseo indeciso. una discreta llamada a una autocrítica del experimentador: «También de forma inconsciente.. como si de alguna manera se alucinase a sí misma. ESCENIFICACIONES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Ahora. lfüi practicaba la escalada experimental de la repugnancia y del horror. Carroy-Thirard. decían los médicos con razón. se hubiera abandonado igualmente fuera de los experimentos de la hipnosis») 170 [cfr. el caso Bompard en 1890: sexo y sangre). el encanto se vuelve violación. nosotros mismos le habremos sugerido ese recurso a medios ilícitos al darle una orden que es incapaz de ejecutar de otra manera>> 171• Bergson reavivaba aquí la cuestión de los límites de la actuación hipnótica. 11 . estrictamente hablando. fundamentaba la cuestión del sujeto simulador al esbozar. págs. una rivalidad tal. Ahora bien. 231-280. Escalada en todas direcciones: la «imagen» de la histeria. por último.. Azam. en cierto sentido. sobre dos temas. y el «expc rimento» (. en el pequeño panteón de una Hi? 17 º Babinski. muy sutil y eficaz en el corazón de la propia metodología experimental. de veintisiete años. Cfr. la angustia. Ballet. sin edad).. la imagen vulgarizada de la histeria fue la que produjo. para ver) crimen. protocolos. un deseo que no se atrevía a decir su nombre. ¿Violada bajo hipnosis? Un poco consentidora al menos («Según mi opinión. puede ser. (N.

comparable a nuestro «hombre del saco». o incluso al pensamiento del pensamiento .) se vio atraído por la filosofía y la psicología. Y es aquí donde aprieta el zapato. 174 Cfr.. 33. En otras partes se habla de circunstancias atenuantes. 180 Ídem. se constata que los magos o magnetizadores de la época se pusieron a hacer alarde de la seriedad de la prestación. «las histéricas se prestaban voluntarias a los experimentos para hacerse irrteresantes» 18 y él. págs. véase abusado. por ejemplo. 165-176. Ellenberger. Recíprocamente.. véase de los «peores atrevimientos» 178 • El factor de culpabilidad se conjugaba en femenino: se acusó a la filosofía. 1893. 1886. la capital de los vendedores de arena175 • En contrapartida.. sin embargo evidente. se entra en la guerra de las responsabilidades: Charcot se habrá visto «superado». Se burlaron del interés de Charcot en relación con la 172 Cfr. Entonces eligió. 1955.. histeria y la hipnosis. y otros casos parecidos 183 . 181 . por supuesto. porque presiente.. usted. Guilla. iingrato!. Guillain. rn3 Cfr. 1955. 1886. ordénele algo. 1888-1889. al pensamiento puro de los cuerpos. se revela. porque entrevé la Salpetriere como la alta esfera de la magia. pág. a plena luz de una atracción de feria: es decir. pág. una mímica sincera de la prudencia deontológica. ESCEN IFICACIONES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA «Biblioteca de las Maravillas» 172. para demostrar claramente que no había trampa. corre el rumor de que Charcot sigue sin mancharse las manos. momentáneamente. cuando un auténtico saltimbanqui viene a tomarse por el propio profesor Charcot. passim. 246.. Prefacio a Azam. ahí. 179 Guilla. . pág. con argumentos publicitarios del tipo: «Según los experimentos del prof. Foveau de Courmelles. de «fallo ligero». de los escamoteos y de la feria de monstruos. ilas había creído! . en todo caso. fuera de sus internos en Medicina. 182 Charcot. págs. irrgenuo. passim. los «accidentes histéricos graves sobrevenidos tras una hipnotización practicada por un magnetizador en una barraca de feria pública» 182 . Freud. 298-320. 165. al no haber hipnotizado jamás «personalmente» a ninguna enferma. cualquier cosa» . pág. Delboeuf... 175. menos por sus ideas que por el celo de sus propios colaboradores. pág.aquí. con la que se amenazaba a los niños para que se durmiesen. ardientes en ofrecerle sobre un escenario lo que sabían que él deseaba ver. Hahn. que los discípulos infligieron al Maestro tras su muerte.ción! En contrapartida. 10. por el estudio del mecanismo íntimo de las funciones cerebrales. etc. Charcot (. (N del T. que la Salpetriere puede enseñarle cosas nuevas sobre su propio oficio. con sus lecciones de los martes. 175 El «vendedor de arena» es una figura del folclore francés. 1970.. a 311 . 1894. pág. passim. Gilles de la Tourette. Charcot en la Salpetriere» 174 . sí.31 Ü a REPETICLONES.in. Adelantándose aquí a las críticas murmuraciones 176: como la propia alegación de «prudencia>> por parte de Charcot. pág. una depreciación: ivulgariza. llegaba irrcluso a irrvestir a cada espectador con poderes de la especialidad sobre los sujetos hipnotizados 173 : «Mire. venga. El zapato aprieta cuando una modalidad estructural. 1892-1894. etc. Parece que en un cierto periodo de su vida. Charcot prestaba de esta manera. Para Charcot. se habló de «imprudencias de su vejez». 177 Cfr.. pág. como de una fatal «tercera carrera>>. ya citada177 • Y ahí. 86.. desconocida para él pero absolutamente legítima. sí. Ellenberger. en voz alta y clara. una palabra. Y además. que en gran parte no era médico. 1886. 1887. pág. 1890.. aunque desplazada. 181 Ídem. etc.. su «suposición de saber». 1893. a unos colaboradores 179 pertenecientes a disciplinas filosóficas . a continuación: el repudio masivo. Como en el circo. motor de la transferencia. No entro en este embrollo. de los magne- º 173 178 Gilles de la Tourette. 147. págs. Cfr. ahí. Mucho más que museo (así lo percibían todas las gentes de letras). pág. 62. Bergson. Charcot. Aquí no me importa más que constatar ese soplo de culpabilidad que pasaba a pesar de todo a través de las escaladas experimentales de ese lugar señero de la medicina. fuera de la medicina. simplemente. 247-256.) 176 Cfr. pág. 141. Delboeuf. 1970.in. Se sabe que Charcot entusiasmaba a su «público». al haber siempre delegado esta función en los asistentes. La ética psiquiátrica se habrá rehecho y se habrá incluso reforzado un poco: se enjuiciaron. 85. Cfr. y esto ya es decir mucho. Se hizo de todo para negar el papel histórico. Además. 1955. una capital de las falsas apariencias. 174. caballero.

Y no dejó. pues. rechazar formalmente toda intrusión.312 0 REPETICIONES. principalmente en Italia. que. tal y como se cree tal vez demasiado habi· tualmente (. ¿Cómo? Se habrá arrogado un mo· nopolio: Ustedes me piden que exprese mi opinión respecto a la~ medidas restrictivas tomadas recientemente en Italia.. etc. puesto que sólo ella es capaz de aplicarlo conveniente y legítimamente.. quiere reinar de aqui en adelante como Señora ab soluta y celosa de sus derechos. Derechos. Charcot. Prudencia. siempre inocentes. Ellenberger. págs. en mi opinión. 1887b. 11 .. la supresión de los espectáculos de ese tipo es algo excelente y per fectamente oportuno.. numerosos enfermos o estudiantes se someten a ello voluntariamente 187 . dicho sea de paso. de reasegurarse por medio de un lo-sé-pero-sin-embargo: Los hechos recientemente observados. no tiene nada que deba chocarnos. Brouillet. asimilándoles a «auténticos enfermos» que no contaban con más que «el amor por lo extraordinario»: por las histéricas. en efecto. IX. Charcot su barraca.) En nombre de la ciencia y del arte. para resumir 18. Una lección clínica de Charco!. y era algo totalmente justo. para esta demostración. pág. cómo ofrecía espectáculos y prestaba la palabra? ¿Cómo dominaba su feria de hipnosis? Escuchen ya como muestra un íntimo camelo: . pero. Es una práctica de alguna manera cotidiana: en los laboratorios y en los hospitales.'i. III. no obstante. para el sujeto puesto en juego.1 1 11·1 184 IK!i 18 fi Cfr. 187 18 8 Binet y Féré. Y es que. Charcot. de Mesmer a Braid (excluyendo en todo caso a Braid). 150. prometía Charcot a unos oyentes sin duda totalmente expectantes. en justa respuesta. 479-480.. (. IPS. !ación a las representaciones públicas de los magnetizadores. 621. «esto está totalmente implantado y les ofreceré el espectáculo uno de estos días» 188. la obligación de la ciencia de hacer-espectáculo: «Esto» -la hipnosis como «fiel reproducción» del traumatismo-. OC. pág. 1970. ya sea en los tratamientos de los enfermos. en estos úlLimos años la medicina ha finalmente tomado definitivamente posesión del hipnotismo. sí. 102. 283. ) Se puede admitir la experimentación en los hombres. 1887-1888. Y fue así como la ética de la precaución terapéutica habrú llegado a reafirmar su rigor. pág. ya sea en las investiga· ciones fisiológicas y psicológicas: en este campo recientemente conquistado. 113. como el famoso Donato. celos. ESCENIFICACIONES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA 0 313 tizadores de feria. Charcot 186 . con r . parecen indicar que las prácticas hipnóticas son suscep tibies de determinar alteraciones nerviosas permanentes.11 111 no que se conozcan. ¿Hay que deducir de ello que la experimentación debe prohi birse? Esto sería admitir que existen verdades que no es bue 1'11 . He de confesar que no me desagrada aprovechar la ocasión que me ofrecen para declarar en voz alta que. pág. Con mis mejores deseos. las prácticas de hipno tización no son. mejores sentimientos: una manera de denegación. en la urgencia del interés científico por dicha cuestión en el siglo xrx 184 • En otras partes se denigró a todos los precursores. ni mucho menos. 1 1111'1 EL EXHIBIDOR DE COSAS PASADAS ¿Cómo dirigía.

33. pág. no son dignos de esa mirada que sale de la carne feliz. sin que supiesen nada de ello 191 • Dense cuenta por otro lado de que una pedagogía que utiliza las proyecciones fotográficas tenía con qué constituir. pues. Vean cómo ya en el cuadro de Brouillet aparecen todas esas representaciones de antaño.. semejantes a unas extrañas piedras. Debove. OC. pág.. toda su complejidad». que sabían eran particularmente apreciados por el sabio : "¿Qué va a pensar con esto? iYa no se interesará por mi caso! ¿Qué cara pondré de aquí en adelante en su consulta?" .. y los ojos. 84. se despliega con la gracia de los paños alrededor de un rostro que ilumina la sangrienta desnudez de sus labios. Las lecciones de los martes estaban estrictamente «organizadas de manera que incidiesen especialmente en ofrecer la imagen de la clínica cotidiana. a 315 1'[1· 1 11 111' 11 111 J. justamente. convocaba todas las «transferencias» consagrándose él mismo a la pantomima de los síntomas ante su público 19 ". su mismo pensamiento clínico: imagi- nem belli. se traía al anfiteatro tres o cuatro mujeres con corea o histéricas. 1955. contorsionándose. la punta mirando al cielo. viva (y preservada a través de los años por la ciencia soberana). Y todos estaban interesados en esta atracción. original e ingenua. Foveau de Courmelles. Y los cuerpos. los maridos se apiñan ante él 189 • Es el espectáculo del exhibidor de cosas Pasadas. escribe Babinski en el prefacio a su primera publicación 192 • Citando en él «al mismo Profesor». Charcot habrá utilizado. sobre el estrado. en esa época. etc. dice de los grandes acontecimientos de nuestras temporadas de teatro. ESCENIFICACIONES Ningún cartel les ofrecerá el espectáculo que van a ver en el interior. 1890. pág.11 . 1900. 54. puesto que no existe actualmente ningún pintor capaz de darle esa sombra triste. cuando Charcot daba una lección sobre los temblores. «a clientes de Charcot muy molestos con la desaparición de un signo o de un reflejo. 1922. Ellenberger. declara Daudet. mucho más controlable que la enloquecida trepidación de todo un cuerpo. pág. casi. iun no sé qué! que ella denomina su cabellera. augur (maestro del tiempo). por ejemplo. el carácter de colección del campo hospitalario (el «museo patológico viviente») para reunir un estilo de la transmisión del saber. 1887-1888. pág. como los pobres restos de un concepto.314 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA REPETICIONES. Al acordarse de sus pobres esposas calvas. de una sentencia que revoloteaba por encima de sus cabezas. 201. de la policlínica imaginem belli con todas sus sorpresas. para una conciencia en lo sucesivo estética de la patología. [cfr. algo así como una auténtica «sensación». Dialéctica de incitación a la forma apropiada. no lo olvidemos. 139 1. disfrazadas pese a ellas con sombreros de plumas. desplazándose entonces las discusiones y medidas hacia el temblor coloreado. a una Mujer del pasado. II. En lugar de un vano vestido. 269 («Le phénomene futur»). unos senos alzados como si estuviesen repletos de una leche eterna. estaban ahí. 1970. como un modelo. no olvidemos ni el encanto ni el consentimiento: «He visto». Cfr. de las lecciones de los martes190 [102]: una «reina de las histéricas» desfalleciendo. Y Charcot no sólo incitaba los síntomas como a un mimo perpetuo de sí mismos. Apéndice 2]. sobre todo de aquellos que tienen la ambición de hacer nuevas exploraciones en el tan atractivo campo de la neuropatología» 193. Charcot habrá abierto por tanto la vía a una atracción. mórbidas y marchitas. de un diagnóstico. de los que diecisiete. además de todas las del auctor: autor (maestro y garante de las formas). sí. Imaginen que. Daudet. sino que además los inspiraba. tiene un cuerpo. Parkinson o cualquier otro. Prefacio a Charcot. fácilmente reconocibles. de un nombre propio. pág. ofreciendo su gar· ganta a los espectadores asistentes. una atracción de las enfermedades nerviosas. son importantes de alguna manera. Y o traigo. no. Reize. un éxtasis de oro. 111. Cfr. más o menos hagiográficas. de piernas bruñi· das que guardan la sal de la mar primigenia. En lo cual hacía muestra de las virtudes del actor. Una crítica de arte. Cierta locura. propio para «ejercer una agradable influencia sobre el espíritu de sus oyentes. » 194 • ¿Hacía falta entonces poner buena cara ante su propio mal? En cierto sentido. Guillain. tal como se 189 l!JO 191 Mallarmé. pág. pág.. Ídem. instigador de los actos (el 192 193 19 1 ' 195 Babinski.

y pese a mi repugnancia. Esto es. pág. 1843. salvo de Charcot («P. elevando a Charcot «a las alturas del Olimpo» 2 2. el supuesto saber de Charcot.rcot. empuja a actuar). iSí. III. sin embargo. que. literalmente. pero tiene sensación de ello.-No. pues. he posado mi mirada sobre ella. 83. hacía creer en un cuerpo real de la histeria. a su entender el único medio terapéutico. Cha. todo esto tiende también a crear un personaje. Sanador que.. Cuando me di cuenta de que usted era el jefe. pág. dialéctica de maestría. señor.-¿Conoce usted a estas dos señoras (sus dos compañeras de habitación)? R. Es lo que yo también denominaba. Puesto que las amnésicas histéricas de Charcot. el señuelo neurótico en el que se enlaza la transferencia. 0 317 Hoy. y en la que él no creía y creía (por un lado positivista y sin embargo fascinado por su propia eficacia) en su encanto milagroso. mientras que usted no lTiunfó . no reconozco esta sala. Daudet.. La tremendamente simbólica identidad de un Padre Juez. pág. Ese saber-hacer glorificó. por Ellenberger. 1980. 1970. Convertirse en enfermas totalmente «encantadas». no comía. contenía toda una enseñanza. 1 11¡ 11 11 ..» Es el propio Charcot quien lo destaca. digo bien milagros.316 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA REPETICIONES. como si dijésemos. Charcot decidió. por ejemplo. ante la imposibilidad de encontrar otra palabra. 1887-1888. Ella no ve que la estoy viendo. no recordaban realmente nada («P. 1922. 385. Negada (por supuesto. S . cit. pero he oído hablar de ella. Y hasta en la enseñanza teórica. como me horrorizaba comer. 341-342. tuve miedo. su concepto. Ahora bien. II. Lyubimov. interno del servicio)? R.-No lo sé. al mismo tiempo. 280. Y. P. Charcot llegó y dijo: «iLevántese y ande!» La enferma obedeció.jamás las había visto.-¿Y a este señor (Sr. Esta omnipotencia habrá especulado y actuado sobre el desconocimiento. págs. Me lo imagino: l!JG 197 l!J 8 l!l!J Cfr. 1892-1893. sin moralismos. Carroy-Thirard. págs. por primera vez.-¿Conoce usted la Salpetriere? R. 20 20 1 º 2 2 Charcot. ESCENIFICACIONES auctor es aquel que. 245-246. OC. Charcot!»}1 99 . en ocasiones.-En absoluto»). Cfr. y. EL HACEDOR DE MILAGROS Un cuerpo sobre el cual el saber. después codificó su pequeño comentario: «Agradecí a la niña su confidencia. ¿me conoce usted? R. y por todo su cuerpo 2 ºº· Así pues.¿En qué lugar se encuentra ahora? R. Se dice que el sueño vuelve pesados los párpados hasta el punto de cerrados: dendría mi mirada sobre ella un efecto análogo? Sus párpados se cierran. director de escena de las actrices de la Histeria.>>2 1• ¿La enseñanza? Puede que fuese ésta: el encanto y la maestría del encanto. como pueden ustedes comprender. en todos los sentidos de la palabra 196 • Y las llamadas curaciones milagrosas de la Salpetriere llegaron a constituir algo igual a las de la Semana religiosa de Lourdes 197 • Los testigos.puesto que sabía que quería usted encerrarme. hizo milagros. se le aplicó «el aislamiento»: Sus resultados fueron rápidos y maravillosos. milagro. una dialéctica de seducción en la que la histérica sentía y creía que él lo sabía todo sobre sus sentidos. Llamado a acudir a un convento junto a una joven religiosa aquejada de parálisis funcional. no se acordaban de nada. en otras palabras.. ciegamente utilizada). ella que no sabía nada.. difícil «consentimiento» de sus padres. «pese a todas mis reconvenciones». . 507. un saber-hacer de la hipocresía. intenté comer y lo conseguí poco a poco. usted es el Sr. P. Charcot.-Y a mí. pero. ¿por qué? La muchachita lo analizó por sí misma: «Mientras que mamá y papá estuvieron a mi lado. la Iglesia se sintió embargada.-(tras un corto periodo de reflexión) . internar a cierta joven anoréxica. pág. finalmente. P. creí que mi enfermedad no era importante. a pesar de todo. se descubrían y se persignaban ante Charcot 1u8 . 226. Cfr.. pág..Nunca la he visto. por ejemplo. Falsas apariencias ante las pacientes. la histeria como «gran forma». reunía todas las figuras de la omnipotencia. de donde: reconducción en º º ° Kierkegaard.

Era en verano. iél hacía o rehacía hombres. Tal y como ya he destacado. . gracias. para curarlo.. Reinvención perpetua. Y fueron auténticos exvotos. porvenir. Había en esta aventura todo un símbolo en acción. cura. Magisterio. en mí. un poder. Hagiografía.. mujeres. incluso los niños pequeños. un gran filántropo. La fe alivia. estoy satisfecho de serlo» 2 4. pág. al mismo tiempo. Freud. º Lacan. La fe que cura. estatuas. y que desde siempre la medicina haya dado en el blanco mediante palabras» 210 . Yo he visto. pese a ser el subordinado de este hombre. por Jorres. un magisterio. la curación-por-creencia. 1898. para que les consuele . Leygues. guía. Lo sorprendente es que haya una respuesta. Gracias. lo supuesto y el saber de toda una época. del desenfreno. nada. nacimiento. por lo demás muy conmovido. muerte. «CONFÍE USTED EN MÍ: LA FE ALIVIA. bordados. y. él. como «el consolador de su siglo» 2 7. es una demanda que sale de la boca de un doliente. repetia el sexagenario amenazado de apoplejía. pág. un día. es decir. ESCENIFICACIONES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA todas direcciones de la transferencia. apresurándose. la crueldad del mundo! Estoy escondido y no lo estoy» 2 9 . la Vida consolada2 8.. 1903. ¿En qué creía Charcot. En él se evocan los santuarios. un concierto de infiernos. OC. Charcot despertó rápidamente a la pobre hipnotizada que. bajo una techumbre de vidtio recalentada por el sol. operaciones mágicas fundamentadas en una indescifrable complicidad de la histérica y de su médico.. págs. en esa época. Ídem. madres! Es un milagro. incluso. fantasma de omnipotencia cientifica. cuidó al magistrado y preparándole agua con azúcar. volverse irresponsable.. Magisterio. Un viejo juez. que una pobre chica histérica puede. págs. 101-102 («Une saison en enfer»). lo que Freud se trajo de París a Viena20:. yo diría confianza más creencia. pasado. porque. 21 0 319 . cosmogonía. se convirtió de enferma en enfermera. 683. habrán sido. Las curaciones de histéricas. una colaboradora de su inmensa obra: el Mal combatido. Soy maestro en fantasmagorías. mi infierno para el orgullo. Vengan todos. 179. y el infierno de la caricia. iese beso mil veces maldito! iMi debilidad. GUÍA. º 209 Rimbaud. la fe alivia. También podríamos denominar a esto simplemente confianZJZ.318 0 REPETICIONES. gordo y colorado. El tema. dominada. hacía una devota que salva. pág. exvotos. precisamente. concedió a los dolientes de innombrables males aquello que Charcot denomina «faith-healing». 17 (la cursiva es mía). 1. 230. iEscuchen! .» O bien: «iAh!. Y ese veneno. Charcot acababa de demostrar al magistrado una verdad. el total abandono de los cuerpos a una creencia. 180. se desmayó y. 204.. cit. comenzaba sus cartas a Charcot de la siguiente manera: «Fascinado desde hace dos meses con vuestras palabras» 2 3 . » O bien: «Debería tener mi infierno para la cólera. Clarétie. efigies. pues. iPoseo todas las aptitudes!» O bien: «Confíe usted. 1953. de la herencia. pág. Ídem. Charcot fue considerado como un auténtico «apóstol» 2º6. alguien que sufre en su cuerpo o en su mente. todo aquello que. cura. º 203 204 º 2 5 2° 6 7 20 208 Freud. 1973a.. lo que fueron desde siempre: milagros. a unos magistrados a los que demostraba. mediante un expetimento en directo. me he sentido muy orgulloso de esta muestra de interés. en la Salpetriere. » Pudo haber dicho: «Voy a desvelar todos los misterios religiosos o naturales. 231-232. pág. modelada por una voluntad superior. «La curación. en un minuto. ivolver a la vida! Lanzar la mirada sobre nuestras deformidades. Falsas apariencias ante el público. pág. Florecían las anécdotas del tipo: º º º Todos los desechos del terror. CURA . desde el Asclepieion de Atenas. de una pobre muchacha sacudida por la histeria. Asentamiento definitivo del personaje. pues. Ídem. del alcoholismo llegaban a él como los detritus de París a la boca de un colector. y luego en otro lugar se confiaba con respecto a él en los siguientes términos: «Pese a mi amor por la independencia. frente a la eficacia de su propia práctica? Uno de sus últimos trabajos se titula.. guía.

apartes del héroe. 4-5. etc. «la medicina llamada de imaginación»: pastillas fulminantes compuestas de miga de pan o de azul de metileno «que. dice al inicio. soliloquios. con réplicas. el simulador es un cuentista. pág. 139. porjones. Vean a Charcot frente al problema de la simulación histérica y no encontrando otra solución más que pedir que le socorriese el Médico a palos: En general. a menudo no se comprende más allá del sentido sarcástico que Moliere dio un día a esa palabra. 1892. alguien que también puede ofrecerse el lujo de ser satánico. En todo caso. 204-205. I. Cierto.dos. de una reciprocidad que puede llegar muy lejos: Resulta incluso curioso constatar que algunos de esos taumaturgos estaban afectados por la misma enfermedad cuyas manifestaciones van a dedicarse a curar en lo sucesivo: San Francisco de Asís. La curación milagrosa no es una curación. pág. He aquí. C harcot. 3. más bien reescritas. por lo tanto. Charcot. 1887-1888. un síntoma histérico. totalmente imaginaria de la histeria. Gilles de la Tourette. Pero. tal vez podríamos decir que. Y yo. Charcot. por ser sintomático. lo que denominaba vagamente parte imaginaria. 1892. págs. llegaba mucho más lejos. En otras ocasiones había buscado en las localizaciones cerebrales algo así como un esquema teórico de ese determinismo212. pues. seria eterno. su pensamiento se detiene. no tendría ni comienzo ni fin y eso acabaría por aburrirme. Una parte. admite Gilles de la Tourette. Se detiene en lo que yo denominaría una coartada. cuando todo estuviese hecho. passim 2 17 0 321 . Cfr. 217 • El «estado mental histérico». Cit. ESCENIFICACIONES Pero su pensamiento se detiene ahí. se identificaba con un artista: es decir. motu proprio. eso es lo que constituye la exacta libertad que puede ofrecerse un director de escena en sus ensayos. impresionan vivamente a los enfermos» 214 • La medicina psicológica. una parte totalmente psíquica. 181. págs. «A la enfermedad física. aquí. a la que se puede considerar una perfecta simuladora. C harcot. que fuese para él «el mismo Dios». puesto que a pesar de todo pone un poco en peligro ciertos esquemas de base de la neurofisiología). exactamente como obras de teatro. es únicamente el factor de la sugestibilidad lo que se anticipa. juega con la ignorancia del paciente. Charcot y Freud. 2 u. de las enfermedades (tengan bien en cuenta que en otras partes es a menudo rechazada. de la palabra). todo médico de la histeria parece estar precipitado? Finalmente. positivista o no. didascalias. no por ello es menos dialéctico. TEATRO CONTRA TEATRO Hacer y deshacer. si fuese el Todopoderoso. en tanto que define «el estado mental histérico» por excelencia. pág. Negación. ¿Conserva la palabra inglesa faith para preservarse de lo que «confianza» y «creencia» suponen de una dialéctica intersubjetiva a la que. es un síntoma. pág. 16. Charcot admitía lo siguiente: el milagro terapéutico responde a un prodigio del que están dotados los cuerpos en tanto que histeriza. Puesto que Charcot no se identificaba con un santo. 1898. Santa Teresa. una molestia estética. es decir. A veces incluso bajo la forma de la molestia. como estrategia. Charcot le contestó: «Si fuera Dios. 10. ineludiblemente. REPETICIONES. El milagro terapéutico tiene su deterrninis 2 mo» u. señores. A un enfermo que le suplicó un día que curase sus manos torturadas. inventándose a sí mismo cada vez en las escenificaciones de la transferencia (en todos los sentidos. 1892. al colorear la orina. Recuerden ustedes la consulta ofrecida por Sganarelle a Lucinde. Cfr. Charcot. le hace falta un tratamiento de la misma naturaleza>>. 1953. Las Lecciones de los martes están por lo demás escritas. cuyos sanluarios se sitúan en primer rango entre aquellos en los que se produjeron milagros. 1887-1888 y 1888-1889. eran ellos mismos unos histéricos innegables 215 • 1 21 2 12 213 2 14 2 15 Cfr. ¿qué haría después? Tal vez me divertiría en deshacer» 216 . Y donde el espíritu «no tarda en dominar el estado físico» 213 . Imagina a voluntad. borda y ejecuta florituras. «no escapan al orden natu ral de las cosas. Y Charcot parece casi admitir que ese prodigio.1¡11111 11 320 O LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Estos fenómenos. un «en otra parte» de la historia.

en el mismo artificio. destaquemos que.. 1978. muy eficaz. Pero tal vez no era una palabra. ¿Qué demonio de lengua es ésa?». ayudan de alguna manera al síntoma a que se demuestre. señores. en tanto que está «dominado» por el «fascinador». SGANARELLE. exceso y pecado de mimesis? Podría ser.-lEh? ¿Qué decís? LuCINDE {repitiendo los mismos gestos). OC. ? ¿Esto quiere decir que Charcot inventaba un teatro contra la «teatralidad» histérica. caer. Y sin embargo «lo que está en juego es satisfacer un contrato imaginario (te pido que me pidas la imagen que se manifiesta de nuestras comunes peticiones . ha». 167. etc. pág. fundamental: el «malentendido. hi. y esto. hipnótica. 1980. 1968. por otra temporalidad diferente. como una realidad del acontecer sintomático en sí mismo. etc. Tiende. Yo pasarla aquí a considerar esta teatralidad psiquiátrica de la Salpétriere como una tentativa específica de reconversión. para denunciar a ésta como simulación. Es por lo que tal teatro. Charcot omite justamente el detalle que sigue de forma inmediata: Sganarelle no podía.322 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA SGANARELLE. pues. ESCENIFICACIONES Pues el teatro hipnótico. III. han. cometer el mal y engañar a otro . la temporalidad fulgurante de los símbolos histéricos. por esta misma expansión. Ese teatro es también el teatro del poder de fabricar las taxonomías de cuerpos en sufrimiento. El auténtico mudo permanece silencioso 218 .. pág. hom. a exorcizar el síntoma con la repetición experimental. 433. a la cabe:(fl y bajo la barbilla). está próximo a todo teatro. (No obstante. Lacan. ni un sentido de la imposibilidad de la palabra. susceptible de ser atajado.. la de su repetición (en el sentido de las representaciones teatrales) hipnótica. Este acontecer es. produce un desprecio. y puede que hasta el punto en el que ésta toca lo que Artaud formula sobre el teatro). 316 («Crayonné au théiilTe»). reglamentada.. Este contrato imaginario alcanza también a toda la sala.-¿ Qué? LUCINDE. 2 18 Charcot. por medio de su reposición en escena. metódicamente. del síntoma. mediante una exhortación muy íntima pero muy. hi. hon. esos han. en el sentido en que nos habla la tradición de una catarsis de los humores pecantes. incluso a su cualidad de ficción. Pero también es como una mistificación de amor. como una refabricación de su evidencia. Mallarmé. O la puesta en escena se convierte de hecho en puesta a distancia y puesta en espera del «objeto» . Ahora bien. hon. susceptible de ser vuelto a provocar. passim a 323 ¡¡mi . Hay en ello una teatralidad que busca algo así como la cristalización del aspecto en teoría y. han son evidentemente demasiados y revelan la simulación.) Las lecciones de los martes. hi. me refiero únicamente a tal sencilla y estridente reivindicación de tal cuerpo abandonado a tales síntomas . es decir. sustituir una temporalidad fulgurante de la repetición (en el sentido de la Wiederholungszwang freudiana. hon. delimita e intensifica el síntoma: le fuerza a la perfección de un dibujo. por su espontaneidad. lo que nos llega del verbo peccare: pecar... aunque innoble. hon. en cuanto atajado. hon. más que imitar a su vez a Lucinde. han. SGANARELLE. hi. hi. Cfr.la misma histeria. hi. él. es tan auténtico 21 1 ! 2w Sibony. que ofrece.Han. pág. Pues bien.. a que se exponga por entero. Reconvertir la espectacular «conversión» histérica. que siempre puede asentarse entre la necia curiosidad y el maestro» -un malentendido que es por lo tanto el mismo del saber supuesto 22 º. «han. Y los asistentes de la sesión son sin embargo algo más que unos necios: ellos realmente asisten. OC.-Han. lo que Charcot cuestionaba exactamente en esas mudas. Ahora bien. una palabra muy fuerte. siendo la propia vedette del espectáculo la mistificada en primer lugar: puesto que se cree unánimemente adulada. para precisar su interrogatorio: «No os oigo. )» 2 I!J. puesto que sabe enlazar muy bien encanto y saber. ¿no habrán sido también como sesiones catárticas (para las actrices aún más que para los espectadores). 24. REPETICIONES. pág. de hecho. en esta cita. este teatro no comporta menos que otros su beneficio de seducción.-Han. Legendre.-¿De qué se trata? ¿Qué tenéis? ¿Cuál es el dolor que sentís? LuCINDE {responde por signos llevándose la mano a la boca. han.

Histero-epilepsia. pág. socializado. curiosidad. de lo mundano.. Planche XXIX. se agitaron todas las efervescencias de la diversión. ffascinadas por qué? Helo aquí: el extremo narcisismo. de una espera incluso. 152. Fotografía de Augustine. tomo II. 682 («Man creur mis a nu»). los médicos de la Salpetriere hicieron. la misteriosa apertura del misterio de que estamos en el mundo para poder ver su grandeza» 221 . OC. 1927. es decir. ese deseo «de exhibir las cosas en un imperturbable primer plano. escabroso. OC. 2 u Mallarmé. como ladronzuelos. Régnard. de una curiosidad fundamental con respecto a la histeria. en mal sentido. OC. activados por la presión del momento» 224 . 206-215 (habladurías. bajo la coartada del «ver para saber»: una concupiscentia bajo coartada. 1¡ ¡~ . págs. incluso porta en él algo que bien podría denominarse· b1élleza.. circular y simétrico»222 . de scientia. tendía a representarse como una imagen concebida. pág. de su pedagogía. lconographie. ESCENIFICACIONES 0 325 que «la puesta en escena es el crisol evidente de placeres disfrutados en común.. el equívoco de un «ver para ver». pág. ~I 1 111 222 103. «un hermoso objeto luminoso. pues. fascinadas.. Contractura].1 !:i1 324 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA REPETICIONES. también y pensándolo bien. pues. La Iconographie photographique de la Salpétriere es algo así como el corpus de una atención. 384. 1¡1111 1111 11¡ 11 1:1 lh 1¡11 11 1 1111111 BELLEZA De esta concupiscencia. 223 Cfr. en que la histeria. Lacan. ese teatro-Salpetriere ofrecía aquello con lo que casi siempre gusta que gratifique el teatro: la araña de cristal. Araña de cristal de los cuerpos histéricos haciendo piruetas sobre las láminas de las lecciones de los martes. complicado. digamos: de las habladurías 223 • Como el efecto. Baudelaire. H eidegger. equívoco). 1953-1954. gracias al cual la histérica consiente a toda escenificación de su cuerpo.. del he-oído-decir. [Lámina XXIX. puesta en escena. En ese momento. I. 314 («Crayonné au théiitre»). corpus. del «comprender todo». cristalino.. Pues en el movimiento mismo. el extremo narcisismo histérico es fundamentalmente fascinante 225 . colección. pág. producción y reproducción. HYSTÉRO·ÉPI LEPSI E CONTRACTURE 22 1 Mallarmé. 225 Cfr.

. Y ese tiempo no se ve. o como mucho se sospecha (un casi-ver: una inquietud) cuando conocemos la formidable contractura de Augustine. Régnard. siempre dúplice. de tales retrasos. como si vuestra misma mirada turbara el porte del cuerpo. representando ficticias. 14-6.estado en el que el espíritu permanece pasivo226 • 1 l Planche X'\ X. imágenes totalmente falseadas. tomo II [103-104]. porque esta contemplación se fortifica y se reproduce a sí misma. Y luego todos esos primeros planos blancos de carne. el antebrazo se encuentra en pronación exagerada. el pulgar colocado entre el anular y el corazón.. fatal. [Lámina XXX. indiscreto. Ver y medir. ESCENIFICACIONES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Kant: Nos detenemos en la contemplación (Betrachtung) de lo bello. Contractura]. posee un encanto inenarrable de pose. Pero imágenes falsas. 65 (§ 12).. 11.. Fotografiada incluso dos veces: lámina XXIX y lámina XXX de la Iconographie. (. 138. La Iconographie sería por tanto como la colección de tales «detenciones». Mirar siempre dos veces. por la virtud de la mirada desdoblada.. de silla dispuesta a caerse de inmediato. porque se fundaban sobre un tráfico. ésta era la metodología de Charcot en relación con la visibilidad de los síntomas. . a 327 . cuando una propiedad atractiva de la representación del objeto despierta la atención repetidas veces . ) El dolor de la pierna derecha también sigue siendo intenso y la contractura de los miembros del lado derecho es lo más completa posible») 227 . págs. es un estado análogo (aunque no idéntico) a la detención del espíritu (Verweilung). ver y rehacer mediante la hipnosis. algo que. de hábil ropaje. Ver y fotografiar. Fotografía de Augustine. hace pasar la contractura. un daño corporal («todas las coyunturas están rígídas. foo? Imágenes de un cuerpo saturado de sexualidad. Ciertamente no falta un toque de belleza. 1790. IPS. pág. Así ocurría con la «contractura» de Augustine. HYSTÉRO-ÉPI LEPSI E CONTRACTURE 104. ¿Encantador? Imágenes mismas del pecado. Histero·epilepsia. del tiempo que impresionaban. aunque no demasiado. Aunque fotograffas auténticas.. en ese momen- 226 227 Kant.326 a REPETIC IONES. los dedos están enérgicamente doblados sobre la palma de la mano. tomo 11. lconographie.

1977. Los médicos de la Salpétriere de alguna manera se habrán plan teado. y yo diría que en cierto sentido neurosis y perversión pueden encontrar su vínculo en un en-frente. Pero sobn• todo para acallar la angustia. convertir en forma esa angustia. mentales. La imagen disimula. por lo tanto. pero desgarrador. escribe Freud. que «igual mente afecta las mucosas de la mitad derecha del cuerpo (conducto auditivo. boca. La situación fotográfica. Mediante dicha dialéctica. parece ejemplar respecto a esto. no al cuerpo. o lo parece. pág. deseo de «complementar»2211 . Fédida. 1905a. Error. Iconografiable. Freud. una enloquecida reiteración. a ese oculal' que siempre se acerca más. Frente a esta búsqueda. algo así como el ejercicio de una ley -algo que estaba unido. la cuestión perversa por excelencia: «¿De qué sustancia corporal está hecha la mujer ?» 230 . la instancia psiquiátrica del ver habrá querido por lo tanto suspender el tiempo y mantener locas a las locas. actitudes pasiona230 23 1 2 :12 Cfr. La instan cía psiquiátrica del ver. Habrán instrurnentalizado cada vez más su pregunta. nariz. esa enfermedad se muestra. al mismo tiempo que de sus dolencias. ojo. La imagen arl<' ra. ' 11 11. La demanda histérica se vuelve. 39. a las situaciones de satisfacción que los perversos llevan a cabo conscientemente»232. pág. pág. contrato. y cuya leyenda nos indica que. veladura.¡ 11 1 1 CONTRATO Más bien. pues. Para una instancia perversa. la demanda histérica se agarra al siguiente señuelo: la oreja está muy cerca. que «aprendíu a ser zurda>>. tal y como ella misma decía. habrán reinventado sin cesar el cuerpo histérico como superficie experimental de desencadenamientos. y con ella el consentimiento a todo. que puede también ser una palabra dl'I amor: in oculis aliquem ferre. la anestesia.. en su reificación siempre reconduci da de los cuerpos. ¿Qué hay que decir a esto? Lo siguiente: que esta connivencia es disimétrica. Freud. pág. 1908. próxima al cuerpo. y constantemente. Fotografías de alguien para quien la noción d< • posición ya no existía a la derecha.328 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA REPETICIONES.. a 329 . de la angustia de las locas. en la Salpétriere. w Cfr. 54. Así pues. frente a ese oculus (.a belleza. la fo bricación de imágenes lleva la demanda histérica a su cum bre: perfección y crueldad. en su mantenimiento y dominio. vulva)» 228 . acuérdense. fragmentos de respuestas. en un mismo movimiento. Connivencia. !905a. Una especie de reciprocidad última. sino a un estatuto de su apariencia. El encanto de y hacia Augustine. 42 (curiosidad. 152. a una indefinida reiteración de los síntomas. pues. en cuanto a su contenido. infinita. poses. la enfermedad que se supon1a debía mostrar. ESCENIFICACIONES to. la pérdida de movimiento en todo su lado derecho. la lw miplejia momentánea. belleza).ación perversa. pala dar. a lo largo de los protocolos experi228 2 Ídem. pues. que es una dialéctica de esperas.a perversión» 231 . «Los fantasmas inconscientes de las histéricas». Puesto que la demanda histérica. suscitando curiosidad. La imagen se mantiene. al acercamiento del ojo va a seguir una escucha. pero marcada por lo negativo. en beneficio de /. Error que nunca es evi dente. habrá intervenido un es tilo. por así decirlo. Incluía. De esta manera habrá fomentado una re/. pues. en u11 brazo. pág. el cuerpo histérico consentía. Freud. Belleza siniestra. una pierna. pues. sin saberlo. una paradójica connivencia. apetecible. es querer a alguien). de una descripción protocolaria de esa especie de disfrute del que una histérica hace muestra. párpados. El drapeado escon de el cuerpo (una rareza respecto al «estilo médico» habitual) pero el encuadre encierra «al sujeto» atrayéndolo algo más cerca. lengua. e incluso en primer plano. Pero. siempre a la búsqueda de un principio sustancial. Que a la vez se aleja y se acerca. ese encanto tenía forma de contrato. «corresponden plenamente. no obstantt•. colocando frente a frente un (supuesto) saber perverso y una total angustia (histérica) del saber. que Freud enunciaba en los siguientes términos: «La neurosis es. . el negativo de /. que hablaba con mediu lengua. El consentimiento está en el núcleo de un proceso fundamental. que perdía toda noción de los colores. e incluso disfrute. 123. y con ello el síntoma.

. lo escrito permanece»234 . habrá trocado su sencillo camisón de interna por un hábito de cuidadora. 1973a. 11 7. sus predaciones fotográficas. Bourneville. Esto describe los mejores días del contrato. buscaba. durante el espectáculo: un «temor contradictorio o deseo de ver demasiado y no suficiente». pág.y además algo que siempre se encontraba condenado a la. Al llevarlo a la acción. una declinación sin fin hacia el «objeto». no se escribieron. todo dicho. II. que «las palabras se van. siempre. Cfr. esto denomina en primer lugar un saberhacer235. Denomino imaginario este imperativo porque. de los dos ninguno. ese nudo de paradojas. pág. a las histéricas las sutiles emociones de novela y de melodías. El «objetivo». un objeto único. Un cuadro. Tal es. Lo era. OC. el contrato fue tácito. para golpear mejor con destellos y gongs. pues. de una cierta manera. Freud. fetichiza. en el espectáculo. tomo II. Lacan. de cualquier otra ficción: se prohibieron. agravar en ella el hacer-sin-saber. dicha ficción ocupó el sitio. omitiendo prácticamente el volumen. Pero él. Bourneville. Arte que inquieta. justamente. págs.. Bourneville buscaba «Úl» mujer histérica. Intentaba elaborar. sus «actitudes pasionales». Volvamos a desgranarlo de esta manera: un deseo no se atrevía a decir su nombre. para admitir lo siguiente. Impuesta de tal manera. inanimado. 41 -42 (el contrato perverso) . 60-61. al igual que acallada debía ser la precariedad del deseo perverso abandonado a ello.. 148. permanece totalmente connivente a este riesgo. 1 1 . su genialidad. pues. repeticiones hipnóticas. etc. Mallarmé. para que la coacción se viese acallada. el estenógrafo de sus delirios provocados por el nitrito de amilo. escribe Freud. Charcot. 1977. su gran desconocimiento de vedette. Cfr. repetición 233 . lo que «exige una prolongación» 238 . a reunir todo acto. Esa muerte le toca en el reparto. IPS. si se nos permite decir. 19 de diciembre de 1956. a través de sus notas. toda risa de Augustine bajo el imperativo categórico (pero imaginario) de su concepto de la Histeria. caía en algo así como una perversión. Época en que Augustine estaba de acuerdo con Bourneville. momento clave del compromiso de una actriz con un director de escena. en ello radicaba su s01prendente fuerza. Lacan. Esto indica finalmente cómo se unen. con las poses de Augustine. 1953-1954.. Clavreul. que no tuvo por efecto más que acusar. Fédida. pág. págs. seduce como auténtico detrás de una ambigüedad entre lo escrito y lo representado. reformulado.330 a REPETICIONES. pues. Y tengan en cuenta lo siguiente. pág.ron los cuerpos. en efecto. La fetichización de los cuerpos. Régnard. a condición . depende tanto de una emblemática de la ley en la imaginación como de una instrumentalización del placer. un saber-hacer-hacer de director de escena. y esta perpetuidad misma compromete el deseo a un riesgo de muerte del deseo 237 • La histélica. no «parece poder ser alcanzado». pero al mismo tiempo era lo que asigna todo deseo perverso a una irremediable precariedad 236 . 1956-1957. Intentaba ardientemente fijar Augustine a una existencia típica. 246. En dos series de tomas (de imágenes). más bien de sus «actitudes». como «retirada» de la histeria. aquí por ejemplo el prolongamiento indefinido de las repeticiones experimentales. pág. 39. ESCENIFICACIONES a 331 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA les. que promete dulcemente convertirla en una estrella.. el encanto inhabitual de las candilejas. Lacan. Fíjense simplemente en esto. lo repito. sus «nuevas tomas» hipnóticas. He aquí. ella vierte. Pero las condiciones. Connivencia íntima. a horas fijadas para las sesiones hipnóticas o las lecciones del anfiteatro. las mismas. 3 11 («Crayonné au théátre»). de las que la Salpétriere fue teatro. Contrato y placer propios de la escena. 1111 23 7 238 Cfr. en este caso. por censura y rechazo. Véase. protocolos experimentales a petición. el contrato. no existe más que un clinamen. su ardid y su maestría. Tanto el presente pérfido y 236 2 :l3 234 235 Cfr. en los ropajes de Augustine. luego tomo III de la Iconographie. Fetichizar. obraba en tanto que imposición de una estructura de ficción: papeles. Me imagino que ese uniforme le fue entregado a cambio de su propia «regularidad» de histérica: puesto que se contorsionaba y se alucinaba a horas fijas. regulados por algún Maestro de ballet. 1905a. 1967. contrato imaginario y placer puro -no: casi puro. y más bien diría. Se practicó en la actuación sintomática de Augustine un riguroso recorte. Augustine se habrá cambiado de ropa.

colocada en la cuerda floja por su fotógrafo. Representaba.en el que no podrán .. 242 a 333 . como una escena que buscaría su teatro fuera de la repetición. demasiado (a gusto de él). ilocura!. derroche. se engalanó a su gusto. pero con lujo. págs. resulta incapaz de apaciguar. la actriz.1 332 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA REPETICIONES.notorios . demasiado cerca. exorbitante.inmediatamente . es decir. desesperada visibilidad histérica.y recogerse . realmente. IV. totalmente estructural: hacer una escena contra escenificar. Es casi una venganza. Pero con ello no engañaba a nadie. siempre contradictoriamente figurada en mil y una «actitudes pasionales». La falta por excelencia: la relación sexual. demasiado. realmente demasiado. LA ESCENA QUE NO HAY QUE REPRESENTAR Fragmentación de una escena. violenta en un sentido. aquella que no hay que representar: incluso su mismo advenimiento. no duda en precipitar la ostentación en esa especie de riesgo de muerte del que hablaba. OC. Desgraciada. Regreso violento de las exhortaciones públicas del smtoma. que apelar a la escena quf no hay que representar. imás!. vacilaba. intentaba asistir ella también a la eclosión de su propio pensamiento. como elemento inmediato. mete el diablo en el cuerpo. Comportando ya... pero franquea un silencioso tapiz. que no es un sustrato sino una demasiado-materia. como el talismán de la página. alucinando. una alusión siempre producida (que no reproductora). su gestualidad exultaba. sino de funámbulo. 1968. es decir. es decir. la actriz. aqul uno no se cree cautivo del viejo encantamiento redorado dt· una sala. «Que lo diga . La actriz mimifica e in24 1 209 '° 2 Ídem. furtiva y fulminante al mismo tiempo. respondiendo a la mirada del espectador como una obsesión. La actriz evita acompasar el paso a la cantl nela dramática. incluso hermosa. por contradicción con una frase célebre.nunca más» 240 . 11 8 («Le théiitre de la cruauté»). pág. y siempre presentada como una pura inanidad. Esto denomina la monstruosidad misma del acto entregado al simuwcro. Deleuze. La ostentación del defecto. a un abandono tal. XIII. se desplomaba. del que el actor. una especie de materia. si ofrece algo a la mirada (algo que el espectador se verá muy tentado en llamar «todo su cuerpo»). Esto significa que la escena que no hay que representar se agita. que está sujeta a las fluctuaciones plásticas de la materia. ¿Por qué una obsesión? Porque su gestualidad no era más que la ostentación de una falta. 319 (MaJlarmé de hecho escribe: «l'acteur»). Artaud. son los dueños de toda última instancia. esto denomina finalmente la actuación del mimo.. 127 («Le théiitre et son double»). 239 . la cobarde y patente vacuidad de un abrazo al vacío. a crueldad. Cfr. invita. Artaud. es decir. El espectáculo pasa a tal «sumisión» («¿Me quieres devorar con los ojos? iPues venga. pág. hasta el delirio . no. «¿Quieres mirar? iPues bien. de las hipnotizaciones por ejemplo: el «imperturbable primer plano» de los curiosos se acerca un poco más. tal como de nuevo la enfocaba Antonin Artaud: «Saber que una pasión es materia. OC. en el drama histérico: el colmo del consentimiento. Frag mentación. aquí tienes esto!» Cuando está cerca. siempre intentada. y en la inmediatez. sobre el so noro trampolín rudimentario de la marcha y del salto. Momento último. ese «nada» de la «relación» intentada. lo deseo!»). disparatada. peligrosamente. pág. obliga la mirada a una total deposición. infinita. que ésta pasa a subversión. de todo último extremo 241 . Es un desafio del exceso en el consentimiento.olvidarme . Sobreactuado. Augustine hizo ostentación. 11 un escrito. pero una alusión a nada. por otro lado.bajo diez mil aspectos . Dominio no de príncipe.de lo que habría.volar en pedazos . una diferencia de la diferencia242 ."I 1. otorga un imperio sobre las pasiones». Esto significa que una identificación. disparatado. el espectáculo implicando un no sé qué de directo o incluso la cualidad de provenir de cada uno a la manera dt• una visión libre.un cuerpo nuevo . de esa distancia impuesta. Tan sólo representaba. 93-95 (pero a «dispar» se le denomina más bien «subrepresentativo»).verán mi cuerpo actual . que ya no puede creerse apolíneo. ESCENIFICACIONES querido de un avasallamiento al pensamiento ajeno. Puesto que. adelante.como sé decirlo . De la distancia fijada. El colmo del consentimiento vuelve de hecho a privar de toda sorpresa espectacular.

bajo una falsa aparien24 cia de presente» 4. Pero ¿cómo repartir hasta el final una creencia de tal contenido? Por eso. una vez electrizada. 315 («Crayonné au théátre»). en ellas. escenificaciones. ya no podrían hacerlos desaparecer» 249 . así pues. denomínenlo desde ahora paciencia: una especie de suspenso vis a vis de algún ineludible desastre por el que esta lucha saldría a la luz. lo que permitía que cada uno se congratulase del milagro: la enferma. Tal como: La bailarina no es una mujer que baila. sin embargo. y quería que su audiencia fuera testigo de lo que podría llegar a ocurrir»247 . etc. el señor Charcot provocó una contractura artificial de los músculos de la lengua y de la laringe (hiperexcitabilidad muscular durante la ensoñación). pág. precisando sin embargo que: «No hay que dejar durar esos fenómenos.. unos «dolores por imaginación». difería una faradización de mano paralizada «porque puede ser que toda tentativa de este tipo conlleve el regreso de la motilidad y la curación. en un futuro.fectuación. 476-477. mediante el prodigio de escorzos o de saltos. ESCENU'ICACIONES dica: «Me mantengo pura de lo que ocurre aquí» 243. y que producían. esta lucha. Pero es ineludible. «apretando con fuerza la mano de los auditores deseosos de cerciorarse de la realidad de los fenómenos que acababan de producirse ante ellos» 248 . siempre está ahí. Cuerpo. OC. a Augustine le sobrevino un día el «accidente»: 24 de noviembre. allí rememorando. y que no baila. La temporalidad de esta actuación: suspense. «aquí adelantando. Todos quieren creer en la existencia de ese cuerpo: voluntad compartida. es decir. pág. pues. Ídem. bajo la especie de una espera de la representación para estar relajadas. En este sentido. 1887-1888. Charcot. pág. casi lucha a muerte.. IV. anestesias. tanto más difícil de pacificar cuanto que viene. espada. para su público. Ídem. 310 («Mimique»). inanidad de un presente central. con una escritura corporal aquello que en su redacción necesitaría párrafos en prosa dialogada a la vez que descriptiva para expresar: poema libre de todo el aparejo del escriba24·". Todo lo que he denominado consentimiento. con sus mismas y tiránicas exigencias. el director de escena. pág. Artaud. la contraefectuación de la histérica se crispa. pero no se consigue 3 u Mallarmé. LA EXTREMA PACIENCIA Este despejar. En su lección. Charcot. Esa ficción es una lucha de la imagen para hacerse «con el» cuerpo histérico. sugeridos hipnóticamente. no se diviertan en dejarles persistir dos días ni siquiera un día. flor. para su público. a través de miradas. 476. puesto que aporta un daño extremo a cada una de las partes. etc. enfrente. 246 Cfr. por ejemplo. provocaba una y otra vez.. siempre. Recorrido afectivo arrojado de lleno hacia el interior24 c. curaba por tanto en las horas fijas del espectáculo. 5 24 Ídem. la pantomima histética no es más que una contrae. pág. más o menos oculta. a inducir una relación de quasi lucha a muerte. 140. 244 247 248 249 Charcot. págs. iprudencia! Y. Paciencia también en la espera de la sesión para volver a interpretar el síntoma y volver a padecer. quiebra una estructura habitable. Todo se habrá hecho para enmascararla. OC. unos gritos muy reales. sugiriendo. pero ineludiblemente. Charcot producía. connivencia. indecisión. contracturas. 0 335 . pág. al final. gentileza. todos los males. lentamente. íntimamente despejado de todo el aparejo del director de escena. consentimiento mutuo. lo denomino íntimo. 125 («Un athlétisme affectif»). en un pasado. III. Entonces. Se hace cesar la contractura de la lengua. OC. ante todos. consentimientos. el aquí denominando principalmente simulacros y «actitudes pasionales» de disfrutes de los que Augustine hacía ofrenda. 304 («Ballets»). copa. porque él. Las histéricas se vieron obligadas a esa paciencia. recorre su camino.334 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA REPETICIONES. por las razones yuxtapuestas de que no es una mujer sino una metáfora que resume uno de los aspectos elementales de nuestra forma. se convierte en lucha.

. de la mayor resistencia de la lucha. 79. 281. el disfraz se revelaba como pathos. » Entonces. su rechazo. Y fue así como la coacción teatral se interiorizaba como coacción de repetición del síntoma. 111. convulsiones. muy lejos. Es por eso por lo que el prodigio extremo de la transferencia constituye la detención misma de la contraefectuación. 0 éter: la afonía y la contractura de la lengua y de los músculos de la laringe persisten.¿. La paciencia se hacía disfra. obligada a no existir más que como la actriz de sus síntomas. a 337 '\I 11111 11111 Todas las crisis. Cfr. el propio mal. «Genevieve» declaraba. tan intrínseco como impuesto. págs. Charcot. 165-166. del propio actuar de vedette. una convocación espectacular dirigible. Pero ese genio era.. una especie de cruel dinámica del desequilibrio automimético.. los rasgos de la cara permanecen inmóviles. antes que una palabra de rechazo. se convertía a la vez en ideal y mártir.» ofrecía una vez al año 252 .. por no decir la verdad. como «el espectáculo del ataque llamado demoníaco» que «la decana de nuestras histéricas. basta para provocar un ataque»253. Guillain. en el sentido de que «el genio puede representar una comedia al borde de la tumba con una alegría que le impide ver la tumba>> 255 . que el simple pánico escénico bastaba para producir todo el papel exigido. ex· celentes actrices. Manipulación extrema. de la contratransferencia. Un ataque provocado no modifica en nada la situación . un día. «Ya no iré más a la Salpétriere . siempre representada plásticamente. El compresor ovárico permanece aplicado durante treinta y seis horas sin obtener mayor éxito. No quiero ir al anfiteab:o . Crisis histéricas gravísimas «interpreta· das» en las lecciones clínicas por «varias de estas mujeres. el rostro se inclina hacia la izquierda y sus músculos se convulsionan. La histérica. 256 todo el cuerpo se ve invadido por una rigidez extrema. IPS. OC. totalmente «traumatizada>>. 1955.. me refiero a algunas monedas deslizadas a escondidas por el interno del servicio . 1914b.. pues. OC. ji .. como una angustia del contrato. Guinon y Huet. ESCENIFICACIONES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA destruir la de los músculos de la laringe. Y la paciencia se llevaba a cabo a todos los ritmos.. Me colocaron una bayeta sucia sobre la cara. pág. llegó al extremo del rechazo. Y he aquí la situación ejemplar de esta paciencia hecha tormento. EL TEATRO EN LLAMAS 11 Y «Genevieve». icesó en su estado de histeria! «Bajo la 254 255 256 Freud. el espectáculo del mal. Del 25 al 30 de noviembre. del martirio temporal. la transferencia. 174.) Quiero marcharme. 1890. IX. prodigio y pathos de la repetición. En el acto. la enferma parece sufrir un shock. Gilles de la Tourette.. 14-28. puesto que «la transferencia no es en sí misma más que un fragmento de la repetición»254. la joven L. una fórmula de Baudelaire para el arte del cómico. del síntoma. se disfrazaba del propio mal. por ejemplo el hecho de entrar en el anfiteatro de las lecciones en la Salpétriere para ser presentada por el señor profesor Charcot a sus auditores. del tiempo de la histérica: hacer de la repetición. iDios mío! (.. para el propio genio.. tetanismos.. contrarremuneración. Pero. Me ahogo . iincluso gritaba!. pág. de tal forma que la enferma se queda áfona y se queja de calambres a nivel del cue· llo. IPS. 321 («Une mort héro'ique»). I. 109. totalmente interno al mimo.. 2. la palabra se detiene.. Es decir. . del rechazo.. II. 4. 0 electrici· dad. pág. en mi opinión. Baudelaire. siempre fotografiable. I. I. del consentimiento transformándose en paciencia. Prodigio extremo de 25o 25 1 252 253 IPS. pág. el tormento simple de la situación teatral: «Una simple emoción.. pág.336 0 REPETICIONES. «Mortificada» por una «intensa reprimenda» de Charcot. al interiorizarse. Me metieron en una celda... Momento extremo. 250 .. 3. 0 hipnotismo.. 0 aplicación de un potente imán que no tiene más efecto que el de volverla sorda y contracturar la lengua. pág. en la histérica. se intenta sucesivamente: l. Boumeville: Cesamos la compresión ovárica. Cfr. con una absoluta precisión». como por un efecto teatral. Y esto llega· ba muy. 251 . págs. es decir. Sentía el cuello oprimido .. . pago semanal o soirée de gala.

Demasiadas. todo transcurre como si cierta función hubiese sido repentinamente interrumpida por un suceso real. ~ 6'1 • Pero ¿por qué tantas dificultades? 1 1!1. Esto. más que precipitar el encuentro. esta promesa de encuentro. Charcot llamó a esto. ¡11111 i~ 111 1r 1 1 1 1 11\ renuncia a sus síntomas o los ignora y se declara incluso curada.. ¿Cómo habría entonces podido hacer algo así como: curarse? «Me dijiste que me curarías». 1956-1957. El amor de transferencia. ¿A quién se dirigía.2 2"1 1 IPS. de llamamiento a la confianza. Insultat. «me dijiste que me harías otra cosa. 150. se levanta y vuelve a caer. crea a menudo como un círculo vicioso 25 D. la obscenidad.. insolencia. por ejemplo como cuando estalla un incendio durante una representación teatral. 1915a. un intempestivo alzamiento. su respuesta concluyó en lo siguiente: «Creo que me estás tiran26 2 do de la lengua. al violador en persona. Lacan. pues. la raquialgia ha desaparecido completamente y ya no podemos provocar ataques» 257 . 148. La histérica se habrá creído esta mascarada. Lacan. ESCENIFICAC IO NES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA influencia de esta intensa emoción. siempre presente. libera. pág. entre los espectadores de la lección clínica. Augustine dio muestras de esta angustia escénica el día en que reconoció. simétricas pese a ellos. Y es menos un momento de apogeo en la ficción emprendida que un momento de ruptura de la ficción. 119. ) ¿Por qué me tapaba la cara durante?. demasiado. demasiadas veces. La histérica habrá dado. ofrecido «mujer». escribe Freud. ciento cincuenta y cuatro ataques en un solo día. Habrá dado demasiado aquello que no tenía.. como la interrupción del propio espectáculo. etc. pág. el «teatro de lo imposible». Es por culpa suya>> 26 º. 259 Freud..1 . 125. en el sentido en el que Freud lo comparaba con un teatro en llamas: en el que la paciente IPS. Es el colmo de la transferencia. pág. que asistían a su repetición y pantomima de una antigua violación. como «su propia obra». Demasiado dispuesta a las manipulaciones transferenciales. 205.. así colocada en el cruce de dos miradas. Il.» y la de Charcot? En todo caso. 1 ¡\ 1. Delirios: «No quiero sentirle cerca de mí( . lo repito. Ya puedes decir que sí. 79. incluso. tiene grandes dificultades para mantener la situación . Insultat (de insultare): salta. todo ello a la vez. Ídem. que había acudido a echar el ojo sobre lo que debió tal vez considerar. Su mal (su memoria) la alcanzaba como los reflejos en un laberinto de espejos. Habrá intentado el encuentro y encontrado únicamente las candilejas del escenario. forcejea. Mediante este insulto. ese no. yo digo que no» . con maldad. gira hacia el desastre. 2¡. en lugar de las clásicas «actitudes pasionales». bajo la mascarada de vinculo. el encanto: demasiado. un mantenimiento de las distancias bajo el pretexto de ver-todo. Exulta y se angustia. decía. Nudo del drama. su naturaleza. Exasperado. desafía el conh·ato. La histélica habrá por lo tanto gesticulado su demanda demasiado para nada. se habrá desdoblado. La zarabanda de síntomas. pág. 1915a.. de insurrección de su cuerpo.. págs. 1972-1973. difamado en público258. un insulto al contrato de conveniencia representativa. 258 Cfr. pág.. los escasamente fotografiados «movimientos ilógicos». en una especie de salto. demasiado. desesperadamente.111 11 260 257 (1 339 2(. «clownismo». Terror absoluto de Augustine. la de el «Sr. 150.. a este fenómeno. pues. con violencia. El desastre de un contrato revela el contrato. Gesticula un odio hacia el teatro en el mismo escenario en el que se la mantiene como prima donna. un paso al acto de contratransferencia.. por primera vez. el odio hacia un encuentro. 23 de enero de 1957 (Ja donación del amor: para nada).. Querías que yo cayese»261 . en algún momento. pág. en el teatro clínico. Multilocal. Ídem. En este caso. C . Freud. La escena ha cambiado completamente. 160. El médico que asiste.338 a REPETICIONES. y a menudo el círculo gira en redondo. No habrá podido. II.

. c'--1 Á~r '_ rv '1 ' ·11 u Je 1 í l ' ) f.>' ción natural [lámina XV]. que hoy se muestra ante nuestros ojos. Se produce antes de los grandes movimientos. iah!" guturales» sin que ninguno de esos «ruidos» pueda ser calificado es1 2 :J Artaud. pág. .{ ? ft:. e{ (--.:·\. " ~ / { ¡¿0 . IPS.'~·. 1 .' r./. ¡~ 9) -<_ . horrible [105] .f.-Ella «lanza un grito ahogado...(~\\ i V> ' • ( :1 f/v~-k ~t. . j/e. I " 1 ..¡ vi{ (/. Es decir. en cierto modo colgante [lámina XXVIII] . _: yc. Es penetrante. Augustine totalmente desfigurada.J I '$ CAPÍTULO 8 ¡¿ Clímax del:_spectáculo) ' ] .1J. su ' boca está muy abierta.J A_(.. pág. . como al contrario. . "La. ¡. tan pronto la lengua conserva su posi.fü. IV. ~ ¡'\. se perciben sacudidas.) GRITOS 11 (-+1 J L t..i .~t_r7efr1ft...r ' ' ¡ ._. / ¡ 1 / "I ' ~ .~.. en su mayoría tres.. Intentar.-v.' '· / \ ~..l. A veces.t... OC. Richer trataba incluso de emplear subterfugios. Imágenes poco habituales... pero «un sueño que devora al sueño» 1• Intentar describirlo. ..( · 2o · L dida..-ti'· ( 1/ ~n'( .. aparece exten. II.~'-'\. I t (. { t/ 'r¡~/ '. J.. el clímax: un grito.r 0-c~ r1vll h. en la que se acurruca para lanzar ese grito. hipo. d'1. r\.. sofocos» 2..-. 82.J "'~ l.. antes del grito.. t /'-· /7 } N'j·r:/ ._J . ( ( / ¡....(1 l"i ¿>.. semejante al silbido de una locomotora. ... (Í \ 1 . ~ 1 re-•~.. prolongado y a veces modulado. Se repite varias veces seguidas. ¡/V\_.v / ~...lf'(lÍ()·rl ¿._."lt1(_ 1('--·· t Jf { tt .:.) 1I • 1 ./.¡. 1881 -1885.. /' ) A (.{.k01 r~J-. 144. La enferma se hunde en su cama. Richer... intentaba decir que Augustine «lanza algunos "iah!.\ ... Un sueño... llmágenes poco habituales? Una pesadilla. I 1) I . pág. 1 1 1-:) I ::wy ) >'---l. a') . .¡/ . He aquí el insulto y la ruptura de ficción... &.." 1 ~IN o. entre dos grandes movimientos o después»3..(VV\:r- . o J ) ... ti ' - ) ..-( < ~': .. . ~/.-«Un grito de características muy especiales.. 162..

Augustine v. de alguna manera. Deliraba. se tomaba nota. los maullidos del gato. tomo U.-L"". Briquet. ise reía! «Protracción de la lengua>> 7 • Gritaba. Yo creo que Augustine no imitaba a ningún animal en particular. en ehen'. Amor. pág.) tido de piruetas (una payasada). Al mismo tiempo. págs. . Sacaba la lengua [105] .l} págs.. se buscaba el giro pertinente. qué detalle de actitud? Se miraba. por qué obstinarse en relegar un grito a la dialéctica de una imitación? Briquet tampoco se contentaba con esta palabrita acre y simple. amenaza. vomitaba. desgarraba su camisón6. 1859. se amoldaba al golpe invisible que la alcanzaba. 164. que las histéricas «pueden simular el ladrido. creer. los aullidos de los perros. Sospechosos de no ser. más que( giros) pero en el sentido de tropos (es decir. se enroscaba. abandonada a las sacudidas. V MOVIMIENTO DE SOBRESALf O Planche X X VII J. Fotografía de Augustine. único giro posible. IPS. justamente. Augustine. finalmente..342 0 LA INVENC IÓN DE LA HISTEIUA CLÍMAX DEL ESPEC r ÁCULO trictamente de «grito».l ¡-/ . afirmaba. intentaba una explicación imposible de su movimiento de sobresalto: «Siente algo 4 5 105. . Jconographie. cruzaba incesantemente las piernas al mismo tiempo. con Willis. los rugidos. reía. intentaba incluso una respuestaalasospecha. D~BUT rrUNE ATTAQUE CRI Los gritos de las histéricas nunca dejaron de resultar so. Todo y cuii. págs. el cloquear de las gallinas. de simulacros (una mentira). Y donde. Inicio de un ataque.. y ella.quier cosa.. ¿Qué «parte» <' . 0 343 /' . ¿Una mueca ante el fotóS"!:afo? ¿Q muestra de \ dolor? Tal vez fas dos cosas. pechosos. buscaba la simulación. -/¡ C <l •{ { ·. 138. como tal vez ustedes o yo un día. simplemente como un animal. mártir también de la ~p~. Cfr. ·'I ..Yf 'Vl/L. (Lámina XXVIII. 3 17-318. I. Gritando. atentado. enfrente. abandonada a las dementes sacudidas de la crisis. el gañido. 19. ~) todo al mismo tiempo.ciÍeraba. Grito]. -f. ¿Por qué? ¿Por qué intentar. ' / Ídem. 139.''). Régnard. el gruñido del cerdo y el croar de las ranas» 5 . se preguntaban. en el sentido. En otras partes hablaba de un «grito ~ r laríngeo que imita el canto del gallo» 4 . se contorneaba. una retórica) . 6 7 Ídem. 44. Gritaba.

pronto detestación.. Aquí pueden ver cómo gritan las histéricas. ) a 345 . (La enferma grita: iAy... La invisibilidad de las causas. ~ . el grito. atletismo aberrante. -mo un . y luego. que se ha dejado al desnudo. se aterrorizaba. mamá!)1 .tca0eza-aparece bruscameñte lañzada hacia atrás. Por su parte.. 155. un poco por encima del pliegue de la ingle. ~ '. de las pasiones. pág.e ' . Se puede de'cir que es mucho ruido por nada. Lengua levantada.\Tensión. (La enferma grita de pronto: iMamá. lo repito. que debía realizar la demostración (desencadenada mediante compresión ovárica) del desarrollo «clásico» del ataque. totalmente flemática. . del corazón.) ~ Esta frase a mí me suena como un acceso de odio hacia la imprevisibilidad. hizo ofensa al comentario magistral de Charcot. además de que es imprevisible. además. 176. 1 Y'i t. e inicia al momento un ataque convulsivo: primero son algunos movimientos amplios de salutación similares a los que se mostraban antes espontáneamente durante el periodo de sueño. 1888-1889.. En otra ocasión. en pro de la causa pedagógica. luego se produce la actitud de arqueo en dos o tres ocasiones. el extremo de los cuatro dedos extendidos de su mano derecha que dirige hacia el pubis.Jas palabras se entre~ortan: "Tengo co ." L. 276. Charcot hablaba de sugestibilidad. El insulto aparece citado entre paréntesis: .. cuando_me ocurre esto. por el contrario. Se produce un tipo de resolución seguida de una especie de contractura. Enseguida la enferma lanza un grito agudo.. 11. Un mismo recoveco de su cuerpo interpretaba. Richer. "'-----. ~! dolor y d:_lpla) es esto mismo lo que resulta indescifrable. Freud.. La enferm.. y lo que nos refiere no es de hecho más que un movimiento insensato. pág. Esto ocurre algunas veces como fenómeno accesorio a los ataques. 9-. abre los ojos. Charcot. De donde :~ histérico contra teatro psiquiátrico. pág. )i. Charcot intentaba la demostración de despertar a una histérica «ovárica» a la que se había abandonado. 90-97. pág. r ~ V . ~ 1'c. sin ser nunca capaces de elucidar dicha intermitencia. interrupción al saber que se transmitía.. Y luego. después. que no ha cesado durante todo ese tiempo de mantener su mano sobre la región ovárica izquierda. de He aquí las actitudes pasionales. El señor Charcot. aplica sobre el flanco izquierdo de ésta. un inir y venir. ~ \ y>. un doble papel.. véase hacia la invisibilidad. La palabra se traba.. decía. págs. si dejamos que todo continúe. personifica la arista misma en la que dolor yp lacer se unen por completo. como dice -Freud. 32. dirigiéndose a la audiencia: No es esto. He aquí el apunte de una sesión en donde la enferma. la boca se abre a veces mucho. ' Por supuesto que no. sobresalto . ejerciendo una compresión progresivamente creciente de la pared abdominal. ~ (. tengo miedo!) Ídem. Freud hablaba de conversión (precisando qué esto no aclara en nada esa oscuridad. algunas veces se muerde la lengua. \.' . por un detalle... lo que yo quería producir exactamente 12 • imitación. Helo aquí: El señor Charcot se acerca a la cama donde está acostada la enferma. etc. 1887-1888. llegando incluso a incitar una huida. como se suele decir. l J'l 8 9 ° 1 Venimos de op1imi. Augustine.. montaba «todo un drama». Vean ahora el famoso arqueamiento que encontrarán descrito en todas partes. a la pesadilla de su «ataque de sueño». flujo y reflujo inmediatos. permanecía como indiferente. aunque no a menudo. en lo más profundo de los síntomas más graves. Cfr. Un grito nunca es lo que se prevé en las escenificaciones terapéuticas. un color por ejemplo. nos «ofrece un motivo para que nos apresuremos en abandonar este estéril dominio») 10. inútil.ae nuevo sobre un ~o histerógeno y he aquí el at~ epiléptico que se reproduce.' (·""f r. puesto que.--.344 a CLÍMAX DEL ESPECTÁCULO LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA que tira de los dedos. la punta de la lengua se levanta»8 . de la lengua. nos encontraremos con el ataque epileptiforme.. 1926.. 1881-1885. Esto resulta insoporta- 11 12 Charcot. una intolerable intermitencia del placer y del desplacer. batiente: lburla? ¿Qué creer? Richer también tomaba u"ota. señores. 1 .

espasmódicamente. de forma violenta. Puesto que. págs. Ídem. 1933. 403-404 («Masque») . tanto del placer como del dolor 16 • Esto denomina y vuelve a plantear la extenuante cuestión que el cuerpo histérico.:. m<· <liante una sacudida del cuerpo. «en el umbral de ese mundo claro y tranquilizador» (pero. y esto es decir que. Grito abierto y ofrecido. OC. ahí. hablaba de «un lenguaje teatral puro» 2º. Cuestión de una gestualidad. buscando un titular: «LA MÁSCARA ES EL CAOS CONVERTIDO EN CARNE» 18 • . págs. de manera tal que no pued<• comprenderse ni como puro símbolo psíquico. hasta la extenuación.e un «terror nocturno» vinculado a toda mascarada._illblirrte!!. El psicoanálisis. para quien un síntoma no debería pro vocar exultación aquí. ofrecido. ¿cómo podrá haber sido tranquilizador. lo que Fr~d-llama ha las pulsion~ Las pulsiones. como grito. Términos. Cfr. en el sentido que le dio Georges Bataille. la energia. Freud. 847. ahí. Lacan. pág. asesta al pensamiento. 124. Pero grito de un_{¡esto ~es~ toda espera cruelmente derrumbada. para dar cuenta de ello. lnaccesible 17. abierto. del fotógrafo . de un objeto de angustia bajo los mismos gestos de un disfrute _¿y de cuál? Aquel en el que se encuentra todo. el desmayo. lo que es abandono. Una «reivindicación desesperada>>. págs. pero to como otra cosa? ----13 14 15 16 17 Freud. salvo si es Hi mulacro. que el acto tiene lugar. llamada. sí términos. II. Freud.\li:' 346 0 CLÍMAX DEL ESPECTÁCULO LA INVENCIÓN DE LA I-IISTERIA ble para el médico. en esta ocurrencia (teatral). MÁSCARA Únicamente en este sentido. 774-. ahí. tal como lo define Artaud. J915d. pero al igual que el que se tira y tan sólo toca con los talones el fondo marino para volver a la superficie: existe como un ch01To de vacío en el lugar en que estaba la tensión1n. presentado. tal . ya no queda presente nada más que la animalidad y la muerte»._e. en ese acto.-La máscara es aquí el término de una energía. el O. invocación. ante la nariz. ciertamente. de cien gestualidades espontáneas de amor y de agresión mezcladas. y que ella «realiza una evaginación de ida y vuelta>> 15 . págs. se ha cargado de golpe de una oscura voluntad de terror -cuando lo que es humano está enmascarado. la aparición de una «oscura encarnación del caos».hay en ese gride Augustine como un juego casi mortal con lo que sería un órgano. ¿No sospechaban en ese momento. Y todo bajo los ojos. pródigo. pág. pág. apeló a «seres mí ~. como fulminado. s gesticulan. 130. se arriesgaría a no ser ya nunca más representativa de cualquier cosa que resultase encuadrable. Lacan escribe que «la histérica juega a probar hasta la elasticidad extrema>> 14 . cuestión de la múltiple presentación. a las barbas del director de escena. aquello que tiende hacia eso que hay en un gesto de súplica. se trata realmente de un síntoma. Yo apelo a estas definiciones como abandonado por otras palabras tal vez posibles (y esta apelación muestra mi inexperiencia). 120. Artaud hablaba de «un femenino atronador y terrible». 90-91. Ídem. 1933. soplo. Ahora bien. en tanto que se especializan. IV. Tan sólo una energía de los cuerpos. ni como pur<i descarga fisiológica. «eso mismo que habitualmente reafirma. 848. Darstellung. de forma extrema. de forma espectacular. Es decir.. S(• desencadena. pág. que se produce. escribe Bataille. se destrenza. 18 19 20 Bataille. 143. 1966. 108-109. «contracción y relajación combinadas». pese a ser claro. 0 347 1 . angustia. Ídem. pág. es decir. el grito de Augustine es una máscara. OC. puesto que lo femenino. 125. a la que un teatro se arriesgaría.ez. ya para empezar. «tiempo femenino prolongado». la aparición. ese «laboratorio» de fotografía médica?). que no es «el cuerpo». abismo entre disfrute esperado y disfrute obtenido. se apoya también sobre los puntos del esfuerzo. grito en otro momento. se cuestiona como se cuestiona una energía: Lo que es femenino. Artaud. que «debe ser denominado irreal».!U_U indeter!llinacióp» 13 .

del rostro. ya no engaña. ya la hace pasar a una inercia de cadáver: «Si Laoconte gime. r t r.-''. temporal. actitudes. suscita. OC.. efrechazo 26 . órgano desmesurado. Lessing. ·1 v-. a la histérica. 185 («Horripilation»). de una retracción ~te el movimiento.348 a Que no se haya dejado denominar.. sin duda. menos interesante. un desarrollo inconsciente de los gestos.. Artaud. confluencia de destino. invenciones histéricas.Se reabsorbiesen» 24 . aspirar. Vínculo de la pulsión y de la presencia. págs.. págs.. Una conmoción. A mí. retrato) está como arruinada. que es esencial: existe.J / l ff"""1. Pero demasiada. mácula. sino .. borrosa. Es "'' ) . El rostro es su teatro. Jde los movimientos. la imaginación puede escucharle gritar. ¿es representable. las correcciones de un pincel y de ~na camisa de fuerza? (Lessing ya había prohibido al pintor el grito. 58. muy singular.. pág. 27 Cfr.Jt . véa'Seproyoca direct'!ment~. vol.Y permanecía allí .r . 1933. había hecho falta algo así como una caída formidable.'°' no a una suspensión del rechazo. como suele decirse. 237-238 («Bouche»). Heidegger. La horripilación. r El momento de un grito. . 25 .marco. Bataille. 1. ¿Pero reabsorberse en qué? ¿Qué significa reabsorber? ANSIAS Reabsorber significa: tragar de nuevo.:_ngustia es lo primero que aparece. págs.Donde había confluido mi destino. fµerte palabra.' if r \. tomo I. El mismo grito de Augustine habrá sido ya como fulminado. Como si el grito derrotase toda protensión. Es un tiempo paradójico de presencia._~-''""'. «Había un punto negro .. pág. no debe dejar caer en el olvido ese límite. Un paroxismo que ha de enten.. el momento de un riesgo mayor. Es. Una revelación de 1 r·i'' .. El tiempo del grito ~ería. una fa. 226-233 (la angustia en tanto que «revelación privilegiada del estar-ahí»).. Cfr. pues. en el corazón de las gesticulaciones. La mirada no es más que punto negro. No es @. Freud habla de los síntomas como de protecciones c. .dos. con relación a la visibilidad.: aquí como un reflujo de todos los mi. del teatro y de la danza. contener.' /~0 / r~. ese tiempo de toma fotográfica por indecisión de la cual. como una doble coacción de negatividad. a ella. ésta la invierte. órgano desmesurado de rictus. Una confluencia de aestino a través. '· 28 Freud. Responde. exigiendo en cualquier caso los retoques.-'-('-(. Porque la representa: 'ció~ (repetlcióñ. una apari. OC.' ' derse no únicamente cbmo una"horripilante suspensión del ( t_'i) . y para que hubiese podido lanzar ese grito.. del embargo del sujeto entre síntoma y ob-.. (~r. factible más allá ' de esa franja tan estrecha que hay entre medio segundo y un segundo y medio. pero si grita./ 25 21 a 349 CLÍMAX DEL ESPECTÁCULO LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA . un reflujo. Algo que.. )! "eto de la angustia. el más íntimo 21 . I. 40 (la angustia: lo que no engaña) .. t ¡) y_ más bien a su hundimiento. ' el grito me parece aquí como un momento -límite del em) bargo.\ ~ una intensidad excesiva 28 . porque el grito en imagen pone fin a la imaginación. 111 -114. 1888-1893..inÍoma e~ ef sentido estricto. de pronto. ~'t. O le escucha únicamente gemir o le ve ya muerto» 22 .i ~'. dice Artaud. \\ HT~~ '¡. una especie de fatiga aspirante._o13tra la angustia. la imagen de Augustine habrá quedado más o menos desenfocada. pues. 1927. incluso sorber.-.(. pág. algo muc hísimo ~ás sencillo. es decir. «Había un punto negro». una agonía. es decir.1C'"'. 1964. 44-48.Hasta que los tiempos . menos simbolizado. de náusea23 . furioso. adelantándose al cuerpo.~ ~l tiga asombrosa y central.J . ) /.a histeria: una especie de limitación exacta. Blanchot.-1 ción: algo que se acerca a la alucinación._. .Fijo . pág...) El tiempo del grito sería. pág. afirma que la a. ":" estar ahí. El momento más enmascarado. lo repito.¡ Ídem. más que con términos de la pintura.. . La angustia mis(·! 'rÍ <!:/~[) . los músculos como en carne viva. 21¡ 22 21 : 2 ' Cfr. al mismo tiempo. no puede ni elevarse un grado ni descender un grado de esa imagen sin verle en un estado más soportable. La boca no es más que una circunstancia de la bestialidad en el hombre. Con estos dos caracteres específicos. además. una / fatiga de muerte . de un miedo. págs. 68. 1955. concernientes a la t. retirarse como se retira el mar. 45. Cfr. ya la edulcora convirtiéndola en queja. 1766. Evidencia espectacular. colmo del horror.. Freud. y ~-\. una experiencia crucial de la despreocupación.{j j~•·l• lo ma27. orgánica. Lacan.

~ E}. pero enmascarada. 11 '' '1'1 Cfr. 2 0 351 106. su decisión. Boumeville. incatalogables. puede que de su misma centralidad3'3.. Lo que «confiere». Que revela de golpe. 1976. 1961-1962. según el principio de la «figuración contradictoria».( (•J el C< r!' ~. Porque existen. camuflado entre un público de teatro.. Lacan. los innombrables. Cfr:-Maldiney. surgimien to de un destino en el instante. págs. L 1 JC(! " Cfr. ~fal d i ney.. passim. y el maestro de ) todos ellos. Decir: ¿«el centro de la noche en lanoche»?ª1. "' Blanchot.) No sólo infectado de lo visible. 824._ grito ap_0!!_ce ahí cqml!_ sorpresa. ~págs. en breve gesticulación. más allá de las clásicas «actitudes pasionales». 1 ' " Cfr. un origen en actuación. «Sensación» de muerte. 1966. MaJdjney. De este modo. una crisis. Esa sensación fue posiblemente en algún momento la del rostro.C!Jn paso a lo demoníaéo_del amof. a algo así como «al maestro absoluto». "" (. Régnard. Y todavía hay más.0 350 CLÍMAX DEL ESPECTÁCULO LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA ' tiempo. Y por tanto despro vee. Pero ¿qué es lo que revela?. _:. pero que permanece crucificado en el ~ momento del paroxismo. Es gibt. voraz. o la del rostro. la evidencia espectacular se excede en sobrerrepresentaciones. el veneno de O-~ angustia histérica. de algún «Sr.. o haciendo incluso de lo visible una especie de la sedición. Frente a Augustine también . 226-233. 1909. r intrínsecamente. por medio de una inervación antagonista. Iconographie. pág. Freud. sino también como un horripilante poder-ser. bote. . . 356. 1955. la pequeña carita. CLAVOS. Heidegger. Ursprung.r {6~ . \t· L .. su fotógrafo. Cfr.. «Sensación» de estar ahí.Don profundo. ». • ~1 . convertida aquí en horrible rostro. de hermosa figura. que surge de lo dionisíaco. permanece crucificado porque S(' instaura de un tiempo del deseo 29 . 1927. CRUZ También hay algo así como una epifanía. uno o varios maestros: su médico. ciega. C . «Ataque histero-epiléptico: arqueamiento». todo él boca avanzada. pág.había un maestro. 252-253. 32 Lacan. a veces puede que incluso su misma figura. / J) 1. «como tal»?ºº. Charcot. . esa_sensación: puede que el te'\. 41-50 (temporalidad del deseo según Schelling) . bello rostro de mujer fatal. Régnard. eso es también lo que da paso a la impotente y desafortunada dialéctica de la histérica y del perverso. escri~mé._e 'r.u giro temporal. más típico pero no menos eniginático [106]. pág. tal vez. obsidionalmente. 162. pero se enmascara de la misma manera. 227. ¿Por qué? ¿Tal vez porque un giito. de lámina en lámina. porque esas sobrerrepresentaciones son contradictorias. He aquí cómo la imagen de Augustine se volvía imprecisa. Y es eso mismo lo que da su giro específico a la impaciente y desgraciada teatralidad histérica. pero con todo el sentido trastocado. r ner-lugar simplemente def se gTito. sino haciendo sedición en lo visible. en el que Freud. un esclavo que estaría él también coaccionado al riesgo mayor. ruidoso. la muerte? Sí. el Tiem po que busca el tiempo. de una postura corporal apropiada al intercambio sexual»'14 • Una postura pese a todo. camuflado bajo un velo negro. al «riesgo de perder la vida». «salto excesivo en torno a una suspensión». págs. tan escasamente fotografiados «movimientos ilógicos» y otro( <<clownismos») Existe concretamente el «arqueamiento». no menos concreto que la muerte. infectaaa1:telo visibl-e-. Gift. hacen frente. o en ocasiones de forma totalmente relativa. veía una «denegación enérgica.¡/1 1+1 t { 7 ú'~ ( (. pág.. como el esclavo hace frente al maestroe n la lucha a muerte. tomo III. Don de algo así como unas ansias. 1975. de disfrute. y ¿cuándo? Repetir: ¿el estar-ahí. I e&. de su fotógrafo. un maestro absoluto. el aspecto que busca su explicación y. el don. La angustia_~st~rica hace primero fr~nte a «la sensación del deseo del Otro»32.

Existe.) «iNo!. Bataille. Se observa que los episodios de «crucifixión» precedían de forma inmediata a las famosas «actitudes pasionales» del «erotismo» y del «éxtasis» [cfr. Augustine se desfiguraba en todo tipo de muecas.352 a CLÍMAX DEL ESPECTÁCULO LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Esto debería abrirse ahora ante sus ojos casi como por azar.. lejos de ser un alejamiento soñador del concepto. no la quiero para mí. sobreviene un dolor vivo «del tipo del de los ovarios» y la cara se contrae en una mueca37 . se levanta a medias. un descubrimiento. OC. IPS. Este «clavo» en el cuerpo de la histérica es una metáfora tan bien incluida que tejer la metáfora. clavados al suelo. en dicha ocasión. con las piernas. SACRIFICIO ¿Augustine habría llegado a sacrificarse de tal forma a la imagen? Iba y venía. se muestra como 36 37 Bataille. sueño con enlazar su cintura: no es la felicidad sino mi impotencia para alcan~arla lo_que me detiene : ella se me escapa de todasmañéras posibles. .-T. 1l\1 111 .. es decir. que ya ocupaba un lugar destacado en el vol cabulario tradicional de los dolores de la histeria: se dic~cla ­ vus. la vida y el disfrute eran su destino. un dolor espontáneo y punzante. resultando lo más enfermizo en mí que lo desee y que mi amor sea necesariamente desgraciado.. OC. hace una señal con la mano.. descarta lo que ya ha conocido: lo que me inquieta de ella es esa impaciencia. Se media el clavo. Ídem. Eso no (bis) . Sus movimientos arrebatados por la pasión me producen un vértigo fisico y el clavo que hundo en ella. pero en el movimiento que la embarga. el disfrute y el dolor histéricos. 553 («La pratique de la joie devant la mort»).l978..: 38ºC.. un acercamiento más preciso todavía que la gestualidad. delirio: «¿Qué es lo que quieres (bis) . II. ? ¿Nada? ¿Nada?» (Fisonomía risueña. Me imagino un clavo de grandes proporciones y su desnudez. algunas veces. IPS. III. pág. 65. después ríe. dlirante algunos instantes. «su destino de forma tan inexorable como la muerte lo es de un condenado» 41. el episodio de la crucifixión sobre el «clavo» que la traspasaba de un sufrimiento de sacrificada [107].) «A buena hora .con los brazos en cruz (crucifixión). Sonríe. Realmente ya no busco la felicidad: no quiero dársela. Ill. es decir euerpo erístico. como la imposible confidencia del compañero. pues. las frentes de las mujeres»38:.) «Vuelves a empezar. huevo.. pág. Dios que durante dos mil años condenaste a tu palidez. I. cuerpo del suplicio. eterno ladrón de energías. La histeria parece en efecto apelar a la metáfora. para hacerla pasar. Livi. decía la subvigilante»39 . sin poder verla y el clavo duro. 215. pág. en la entrega de sí misma.) «iTe marchas!» La fisonomía expresa pesadumbre. extremadamente. !ll () ( 1\1111 Lloraba y reía. Augustine fue atravesada.. Si se apoya con fuerza. en actos..<L'impossible»)j Cfr. » (Se queja. el dolor que se considera que atraviesa a la sujeto a partir de su errática y lacerante ma~36. O echadas hacia atrás de dolor. a ese nivel. 105-106 .lavo histérico. llora. metámorfosearla. Secreción vaginal abundante 40 . Entonces: clavo. y también ovum. pero dudo que jamás dos seres séñá~municado más pronto ante la certeza de su impotencia35. en todas direcciones. ejecuta movimientos con el vientre.. 190. Después. lanza besos. 140. 1859. Querría tocarla siempre hasta la angustia y que ella desfalleciese: ella es como es. ino puedo dejarlo! En el momento en el que escribo.. ino! No quiero» (Más besos . págs. Y Augustine no dudaba en encadenar. de vergüenza y de cefalalgias. con una longitud de aproximadamente dos centímetros. 141. 77. su gesticulación era casi como lo 38 35 a 353 39 40 •11 Rimbaud. 57-64]: Permaneció. <. En este sentido. pág. pág.. iqué sentido del misterio!. «iCristo ! O Cristo. situado en la línea media y a la derecha.V.t'. El clavo responde tan bien a lo que imagina un testigo de crisis histérica. OC. pág.. pág.. » (Mira hacia la izquierda. imposible porque nunca se ha pronunciado: Ella quería de mí lo imposible. X . cruz. «Yo creía que iba a morirse. Briquet.

además de las placas. lo convulsionaba. repugnante (cuerpo convulso..¡ 1¡1 11 11 ¡! ¡1. secreciones múltiples). espuma en la boca. como víctima: maldita y consagrada. Vínculo de luz a sacrificio. Edwarda). y al mismo tiempo el exceso de sentido de una mor. no puedo dejar de hablar del vínculo de ese sacrificio con lo que he denominado una predación fotográfica. Y desemboca en este otro texto. •l Bataille. P1ancl1e XX V. 26 (Mme. calcinaban en mí la vida y la quebraban hasta el hastío~ 2 . 107. Crucifixión]. y se ofrecía crucificada. Esto. Jconographie. de la crucifixión. innoble y ridícula («clownismo»). OC.111111¡ 354 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA CLÍMAX DEL ESPECTÁCULO que Bataille ha denominado una «práctica del júbilo ante la muerte». trágica. Augustine se retorcía como un gusano.era el silencio en el que permanecía encerrada: de su sufrimiento. totalmente tensa. Y su grito: como luminoso. lo timpanizaba. la rabia innoble expresada por su rostro malvado. Es como si Augustine se sacrificase ella misma a plena luz. se agitaba.. al mismo tiempo o casi.y lo más angustioso. por esta vez. fija. las mil preguntas que plantea esa palabra. Fotografía de Augustine. Los saltos de pez de su cuerpo. III.taja. de luz a sangre. ya no había ninguna comunicación posible y yo me consumía en esa ausencia de salida . es como si su grito fuese respuesta a un simple y perforador ataque de la luz que impresionaba. (Lámina XXV. El desorden de sus movimientos la había desnudado hasta el vello púbico: su desnudez. Augustine.¡1 '¡ . quiero decir que Augustine bailaba en cierta forma con el propio tiempo que la condenaba. en su llamada al gran Ausente («actitudes pasionales»). ahora. Actitudes pasionales. en una gestualidad del espasmo que viene a asociarse escandalosamente a la metáfora cristiana del sacrificio.en esa noche del corazón que no era ni menos desierta ni menos hostil que el cielo vacío. Lo más extraño . tomo II. pues. Me agaché hacia ella y tuve que tirar de la puntilla del antifaz que se tragaba y desgarraba con los dientes.. atacada de espasmos respiratorios. 0 355 'I 1/1' 1¡ 11 !ji . terriblemente preciso: Como un trozo de lombriz. ATTITUDES PASSIONNELLES CRUCIFIEMENT No obstante. Régnard. a todo su cuerpo. tenía la ausencia de sentido. pág. Se evocará una importante palabra: mística -pero dejo aquí.

1846.. 198-199. 1... págs. Por otro lado.j e¿(. destacada. sin embargo. «los ataques habrían. grito._y_ de {a menstryación? 46 • El caso de Augustine sería. permaneciendo ella. 133.. Era el paso al color.. III. la tesis de la histeria como «neurosis métrica>> 47 . integrar en su pretensión de veracidad y de autentificación.. casi inculcada. 125. Si~pre asociado a la mirada. 111: 11 . que debía callarse. deseosilo compartidos. págs. en la teoría.7 :._ . No obstante. II. y además. su deseo permanecía totalmente impenetrable. /\/~ 10. con el hecho. y de qué manera. le vino la regla por primera ve<.. Secreto terrible. Esta consignación meticulosa. por lo tanto: ver «es hacer obscena la realidad. pág.-~ ''-'. ovárico.. es un indicio del cuestionamiento por el que Bourneville introdujo toda la historia de Augustine: la relación de su caso se abre en efecto (y se clausura) sobre este problema: ¿ ~E VÍ!}§llo rJ:e la ftis!~ _ ~ rJE. pág. en el mismo momento: «De 5 a 7 horas. de que había soñado rojo..» Indecisión perceptible ya en Landouzy o Briquet: es la indecisión en cuanto al carácter femenino. la visibilidad de su cuerpo.:it::< . _¡ . . 48-49. . Me imagino el «secreto» de los retratos de Augustine como un cierto modo de imposibilidad del tránsito al rojo. aunque obscenamente «seductora>>.'-/._ ---. ejemplar./ c. Ídem. pero soñando que estaba en un matadero. 123.-.. 357 térico 44 • Luego. Eero sin yv¡ a rt-. II. . ute- ~ -- 44 45 4 G 47 48 4 0 49 --. Primer ataque his~ f~i CLÍMAX DEL ESPECTÁCULO :i Artaud. La «suerte de mujer» que fue la histérica siempre mostraba demasiado y no lo suficiente.1:. 137. su) <.z ~~ ~ '-. pág. pues. IPS. violación.356 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA SANGRE: SECRETOS Ahora bien.. Ídem. indecisión. de su narcisismo. hay que destacar que los dolores y gritos aeAugustine. puede que este vínculo denomine justamente secreto de las imágenes.__ '-.\_. Ídem. siendo el origen de esa capacidad de ver el de un obsceno que quiso creer en lo que era».. vol. terror. entre los periodos. Al punto en que la evidencia hace exceso. '---"'~ d... hipótesis en cierto sentido reconfortante._ \:. Al despertar. Cfr. págs. en la Salpetriere... veía matar a las bestias. habían sido imputados tenazmente a la aparición de la regla.AA"'brepticiamente. la afirmación teórica de Bourneville no le impedía darse cuenta constantemente (esto forma incluso par(" /! te de los protocolos más «clásicos» de la clínica) de ~ s­ V-/C• .> 45 . siempre en 1 ascenso. Es por lo que precisamente convocaba todas las técnicas de visibilidad. 132. Ojos de gato. cuyo «caso» sin embargo se consideraba que iba a agotarse? Emitiré lo siguiente.» Vómitos. Palidez... ._.. «Lo sabemos realmente. coincidido con el desarrollo de los pechos y del sistema piloso del pubis» 48 .---. 166-168. desde ese punto de vista... cuidadosamente consignado en la lconographie. un enigma por excelencia. más tarde. como poco pertinente. durmió. Miradas graves.·- . Y) r{__. diré que era un paso. ~ ---:V-'í__/ os enodos de los~a ues. de la regla. IPS. 11 f Je fN ¡>ª/' '1. !. pecie de coincidencia.. Más allá de su evidencia espectacular. las primeras menstruaciones de Augustine. correr la sangre. OC. el único que la técnica fotográfica de la época no pudo alegar. rico en enseñanzas teóricas.egla.f_< embargo..Ahí se encuentra también todo el problema de lo que hay en lo que se ve y en lo que no se ve. Landouzy. ¿Cómo llegar a imaginar el secreto de esas imágenes de Augustine. desconcertante../ éhos momentos 4!:1. se decía. para ser más preciso: como un-temblor de tiempos blancos y tiempos rojos.. ya que hacía muestra ostensible. y... escribe Artaud.-• El rojo estuvo en el centro de los delirios de Augustine. se ecia. lo que lleva a rechazar. tras la violación.En r'esúmen.t'._ en i~~~ ·'. de nuevo. ~· . en el sentido de que los primeros ataques de Augustine tuvieron lugar antes de la aparición de su primera . tomo XIV. pág.. e/'.. Cfr. co~ncidencia qu~ ID§!: i~clu§Q. 14. págs. 126-127 (el texto completo está citado supra). ~_. Sufrimiento. Pero queda. «puesto que no hay nada más obsceno y sin embargo seductor que un ser» 43 ••• Se trata.. paradójicamente. dirigidas a imponerle silencio./ ' ' '\. «Miradas amenazadoras. sangrado de nariz. en lo que veía. «El ser no se ve». se vuelve en un sentido intolerable. \.. .' 1a coincidencia introducía duda. a fin de cuentas. también de la cuestión de un secreto de la obscenidad. Pérdida de sangre. Ejemplar../ ). IPS.. asta trans ormar e caracter de Aumstm~...

lágrimas.358 a CLlMAX DEL ESPECTÁCULO LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA f rino. . págs. _ 11J111. pág.. pág. 299. «pese a las trescientas sangrias» prodigadas para la buena causa57 • Charcot denomina isquemia a esa propensión histérica contraClíctoria a «retener su san-· cgre>>(las convulsas de Saint-Médard. pág.de que exi§fi~§e p':1:_ra una ciencia. 1859. y que murió. Ídem. «sumergida de diez a doce horas al día. «se creciones lechosas».~ecrecifui ut~rina o vaginal». la sangre . babas. 303. 149. Así pues. Foucault. rosa fetens. Vocación de estigmas. dulce venenum» (mujer. anota.. Ahora bien. discrimin_arla del deséo~ fin . Briquet. 195-196. 5D Cfr. que lloran por la vulva»54 • De dónde: cuadro sin fin.. 1961.·.. la dificultad.. 342. de ese~~: al desconcierto frente a la ostentación hi_stérica def rojo misterio de lo femenino. al 1igual que la·. 11. I. y la histérica. Entre otros. por Foucault. l~s hay_finalmente. ) no ha modificado en nada esencial el historial clínico». se midieron todas las secreciones y todas las humedades histéricas.:::-Es~a:. lágrimas y orinas. salivas. de una «continencia de las mujeres». cit.. . 394. Lo cierto es que en la Iconographie se nos relatan.. págs. rehusaban sangrar bajo las estocadas) 58 . pero. sangres y «fluidos blancos» de Augustine. OC. 141. «femina. espumas. no menos ambiguo. en los mismos momentos (episodios) de las crucifixiones59 . También comentó el caso de Augustine: teniendo en cuenta el hecho de que «la aparición de la regla (. 164-165.. las hay que orinan ° Cfr. 81. Briquet.. su materia. pág. 299-302 (lo caliente y lo húmedo). es decir. IPS. creyendo alc~nz~ con ~lio algún se~reto corporal. ~n deber el «salvar los (enóm~nos»). ~ún no ~e sabía muy bien55 . 322-323 (la orina. algunas veces. tras un «gran temor». Pero la histérica. 228. Mis interrogantes no habrán cesado de girar en torno a la noción del retrato. OC. no en una ausencia de vínculo causal. 153. frente a la indecisión. lo que. iaten1ón!. «muy fétida»). Pero. 55 Cfr. i :. venía a insistir. ~ a SECRECIONES Dificultad e indecisión ante el misterio se vieron relegados. C omo ün remake ~elJema medi~val. Porque la «histero-epilepsia» de Augustine seguía realmente siendo «ovárica». etc. l. 1846. reciprocidad evidente. es decir. mujer húmeda y caliente. La observación número sesenta y nueve de Landouzy anota el caso de una histérica cuyas menstruaciones desaparecieron súbitamente. pág. en cierto sentido... durante diez meses enteros». ). era necesario «salvar la histeria».física hubiese _podido convertir_~ e. Legendre. con profusión. 1976.~s -de s~·gre». fex Sathanae. en grado superlativo53 . págs. pág. a 359 mucho a la vez. hasta el punto en que «porciones membranosas semejantes a trozos de pergamino empapados» lleguen a «desprenderse por medio de ligeros dolores y salir a diario con la orina». 1846. .. 1859. ¿puedo decirlo?.. Vocación de rechazo. 140 (texto citado supra). sudores. 1846. 301 -302.iristica indic"'a~en cualquier caso una persistencia del enigma. no quiere decir obligatoriamente ue fuese fundamentahnente de naturaleza «lúbrica»52 (de todas formas. 5 51 2 5 Charcot. Conocemos el inigualable enunciado de Landouzy: «Hay histéricas que lloran abundantemente. «sudoi.. 57 Landouzy. las mil medicaciones de la histeria consistentes en exudar totalmente los cuerpos (sanar el mal por medio del mal). págs.. de tal día. pág. El cuerpo que secreta todo también secreta el secreto de su nial. para un positivismo neurofisiológico. a una extensión atroz de la noción del retrato. 479-489. págs. Foucault.. catálogo de secrecioñes de todos los tipos. 1976. Richer. págs. . También conocemos. en empujar justamente hasta el final su V?cación de rezumamiento. rosa fétida. ese paso infernal del 111111 s4 Landouzy. resistía dramáticamente a toda esa terneza. precisaba Charcot._gerver8aí-~"fi4 por una ~ueva _pasión du as mrdidas. 50 Pomme. contenidos o no. e incluso sus olores (tal secreción vaginal. dulce veneno). y finaimente lo que se denominaba la «hipei.. no lo olviden. 14-15. nalgas de Satán. Landouzy. sino en la hipótesis según la cual «la actividad ovárica es con mucho anterior a la función menstrual y la sobrevive»51 . Se recordará a la histérica de Pomme. luego modificado en y clásico. Cfr. págs. 56 . págs. 193-196.. 1963. V. Charcot fue más brillante. de la histeria50. 58 Charcot. 1881-1885.

en la Iconographie: una tortura invisible para volver a los cuerpos cada vez más visibles. aunque siempre coronada por el éxito: se colgaba a Genevieve por los pies. Fliess. 1846. Otras veces. como con el nitrito de amilo» 6º. Es decir. Una tortura. 131. el de su elección. c01:1sume el cuerpo en la i_m~ Consentimiento. para maquinar y obtener el «aspecto verdadero» de un síntoma. Cuando estos accidentes la alcanzaban en el campo. síntoma . Mediante una maquinación. un tiempo de tormento. he aquí lo que sigue resultando difícil de creer. para instrumentalizar «en el momento oportuno». hasta retorcer. paciencia. daba igual. El simulacro. finalmente. Apelaba casi. y esto en los momentos más atronadores de las crisis de Augustine: «El rostro. 223. eran también por lo tanto 'términos para tormento. pág. el paso temporal. dirigida al consentimiento. y no rojo burdeos. me recuerda la acción llamada en latín torquere. de golpe. Blanco. los histéricos cuerpossimuÚlcros. Tormento consentido. la cual también escupía sangre por la boca en lugar de palabras: Durante todos los últimos cuartos de la luna. 1896. el tiempo del flujo menstrual. le sobrevenían unos vómitos de sangre que se repetían durante dos o tres días. Es también una máquina de tortura cuyos prodigios particulares utilizan el mismo principio: tensa. La histérica hace del simulacro. la Iconographie se vio obligada a querer. es decir: someter a la prueba de un tormento. manipulable.360 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA rojo también afectaba al rostro de Augustine. pero otro. IPS. desmiembra los cuerpos. I. passim. pág. CLÍMAX DEL ESPECTÁCULO sujeto no habla. a un cierto talento. las conjuntivas palpebrales adquieren un color rojo bermellón. para practicar la distinción de los matices. encanto. Pero. Mediante una maquinaria técnica. maquinó con los cuerpos. del que sin embargo disfruta. cabeza abajo. Maquinó con los ostentativos «tener-lugar» histéricos. 361 . periódico. de nuevo 63 . sangre escupida. desmembrarlos. luego se aflojan: los rasgos se disparan.ª· Es en primer lugar una máquina de guerra. se caia al suelo. 9-10. retuerce. llamaradas de simuÚlcros. Cada una de ellas sacrifica el cuerpo a la imagen. La Iconographie photographique de Úl Salpetriere instrumentalizó los cuerpos. reproducir de forma adecuada (según la adcequatio rei et intellectus) su sufrimiento: y para ello. dar la vuelta. Apunto esto como un imponderable funcionamiento de la cámara fotográfica. con la cabeza hacia abajo 62 . luego. espuma y baba. se desliza a la vez de la boca y de la nariz una espuma abundante primero blanca. 1897. o bien se debatía furiosamente lanzando terribles gritos. De nuevo. de manos de Bourneville. Henry Meige anota en otra ocasión la vieja historia de otra Genevieve.el simulacro in~~de a l. los labios. 130. pág. II. ambas.rormentum designa la máquina. más o menos invisiblemente. SimuÚlcrum designa (además de la «imagen» \~ ~o-la «representación-mn:emCit&°nica>>) a esos maniquíes de mimre en los que se encerraba a unas víctimas muy escogidas y a as que se quemaba vivas en honor a los dioses. SIMULACRO Y TORMENTO r-Ese dar la vuelta al cuerpo. Como el secreto de la visibilidad.a hi~!~rica ~~g!l11Ja intermitencia _Qe _jlneÜigmático periodo.una evidencia espectacular. Si el 60 61 62 IPS. en ausencia de una técnica de reproductibilidad visual. I. y su alteración. tal como se encuentra en César. ataque. los miembros rigidos. actitud pasional. son en cierto sentido. 83. despedaza lentamente. nota en págs. a lo largo de su itinerario sanrgriento y guerrero. obtenido por consentimiento o mediante extorsión. a propósito de «Genevieve»: «El rostro está rojo violáceo. perdía el conocimiento. Citado aquí a menudo. de la secreción san- geri: 63 Landouzy. Histeria y respuesta. el mismo. luego fuertemente mezclada de sangre»61 . retorsión hasta la histeria. En otro lugar. Meige. a enriquecer y magnificar cada vez más un simulacro. Unas cuerdas se enroscan lentamente sobre un cilindro. en vista de una verdad conceptual. pág. un tránsito temporal da nombre al se~~eto de. ardid. el instrumento de dicha prueIE. tira. al menos gritará su muerte. una máquina que hace maravillas. se conseguía pararlos mediante una práctica cuando menos extraña. Impulsó concepto y uso del simulacro hasta su sentido sacrificatorio y de retorsión: el sentido de la palabra simuÚlcrum.

. 1978. ¿y el «aspecto verdadero»? Vuelve a caer rápidamente en los fondos infernales... r -. Una precipitación de la expectativa. en un guiño.-_. que hubiese fijado su imagen para el deseo del Otro.. ir¿. la histérica se iba «histerizando» cada vez más. sometido a su cantidad de humor. 168.. _si~ific~ . Cfr. recordémosla ya en Aristóteles: Se dice que el rojo se produce cuando las mujeres se miran en un espejo en el momento de sus menstruaciones. '-. a casarse con el tiempo histérico?).. l.. De donde . Su narcisismo siempre buscando el desencadenamiento. r farde_.. quedarse atrasado..m ere..c. la extensión radical del simulacro como posición existencial común de la histeria y de su contrasujeto. Un miedo tomaba el relevo. es decir.. Esto es por lo que la clínica de Charcot fue una clínica a la vez expectante y apresurada.. iJ. . 1893-1895.. privar de . Color deglutido en esta ficción: lo que quedaiia de un cuerpo apartado de su figura64 . Instalación 1)(... r re.. Súbitamente.. 1966. pero puede ocurrir que mañana. es decir. Augustine decía: «Cuando me aburro. Probar la evidencia espectacular de la histeria habrá sido. puede que como toda evidencia. II. la perversión.. algo como lo siguiente: realizar el descubrimiento de una sorpresa en el tiempo. ¡. y. ya. IPS. contiene! simu(que significa «al mismo tiempo». rt/) ...e i -(1.362 a CLÍMAX DEL ESPECTÁCULO grante en la similitudo.. ¿La histérica «vista en tanto que ella misma»? Eurídice dos veces perdida.. pág.. se desconciertan.. Mj.. pág. .-i 1. En la/Sal:( ·. . i.. pues. hacer defecto.. ¿qué ocurría? (U~ retorno de la memoria se convertía en drama:'¡ el actuar (to dran) de un destino. los deseos). de la pérdida. permanecía totalmente temblorosa en una especie de expectativa. .. cuando sentía cosas como: «Tengo una resonancia en el bajo vientre . sobre la dialéctica temporal de una presunción.._ Ustérizein.0 r . Pero cuando un síntoma hacía llamarada de simulacro en O 1 /'l ( J (· el cuerpo de la histérica. t:..- Los fenómenos de los que se trata datan ya de hace varios días. 1 l ./. 133.C" ·v"I griego.. ¿Todo visto? ¿Todo ido. ~-histérica dudaba. t )r ~de sistem_3 f( ~'1".. del parecer) virando hacia el odio (cuando se reconocen. y se va..-1. 197-213 («Le temps logique et l'assertion de cer- titude anticipée»). ·~ t t'-r· a 363 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ' I { U __ ) -- '\.. simultas. el desencadenamiento siempre inminente..Temporalidad: "(Il el entr_edós d_e un encanto absoluto y de un odio absoluto. FUGA .!(~. págs. Obsesionado en cualquier caso por el «instante verdadero» de una «revelación» de «cuerpo real»: ~ . de repente. o anticipación (por lo tanto ficción). Charcot también hizo prueba de ello. para siempre?.) en el miedo.. la semejanza. Breuer y Freud. e incluso con la misma Augustine. Según temporalidad simultánea de Una dialéctica de -estructura histérica (el Cuerpo para la imagen y la imagen para el amor) y de estructura perversa (el cuerpo para la imagen y la imagen para el saber).. la similitud. esa extensión designa de nuevo cierto vínculo más f cruel entre figuración y temporalidad.. la rivalidad. puede que en un ins- 66 67 64 65 Comentado por Schefer. concertada.. el odio recíproco._ \ . <. de una prisa. ve. no es más que un lugar cambiado.c. Un lazo de espera. _en ·rtct . en la Salpetriere. es decir. de lo desprovisto. la evidencia espectacular modulándose.~-Ol\·\v¡. Fíjense ya en la palabra.f. no tengo más que hacer un lazo rojo y mirarlo»65. Lacan. pág.. para los médicos de la Salpetriere.(.encanto (convocatoria recíproca.. quién sabe... simul constituye una raíz común a dos direcciones con sentidos bastante contradictorios: similitudo.tJ. de lo repentino de un presente67.. fulgurando la espera. todo lQ_que me ocurre despierta mi antiguo dolor» 66. pasa visible. Realizó por tanto la prueba de la imprevisibilidad que se recorta de golpe. s1~Cfa. evidente... nía a hacer las veces de Alteridad por excelencia. La espera de algo quehubiese -dec idido.¡ la creación de las imágenes de histéricas. 163. de la imprevisibilidad. el nar- cisismo haciéndose infinito.<. \\\t' 1 Además.'-1 c. la aproxi~ación imaginaria.Qgi ~) ~{ ~ : .c .!_ago recordar: ll~gar siempre demasiado / f l . como la histeria (¿estaba por ello obligada a volverse ella misma histérica.. fue una operación efe la similitudo volviéndose simultas. La intensa sensación del defecto.. hipótesis viene a ser la siguiente.. . porque sobre el espejo aparece una nube sangrante que enturbia la imagen: razón de que un cuerpo. ahora bien.."l'.

Boumeville. pág. en el mismo momento en el que el teatro clínico la rodeaba por completo): ca. El 11 de junio. con justicia. gracias a lo cual se había convertido en ayudante-cuidadora.. 7 Cfr.» (comes. la amiga de Augustine. a consecuencia de una contrariedad. fue a pasearse en camisa.. ». Tras encanto y ruptura de encanto. Sus guardianes. ° r Encerrada en una celda. X . OC. En cuanto a Augustine.. Fuga resulta un nombre conveniente a ese movimiento porque es un término de estructura (contrapuntos y obstinados ricercari). de «contrasujetos». director y maestro) y «respuesta. Por lo tanto. contó el secreto. Hubo que meterla dentro a la fuerza y ponerle la camisa de fuerza Gll Charcot. como enferma. siendo la agitación más violenta. hace añicos las ventanas. pág. Si te atormentan demasiado. «actos extravagantes»: Augustine saltaba por las ventanas. e.. se entregó a lo que Bourneville llamaba... 188 1-1885.. 71 IPS. 1881 -1885. pág. ~e rodeo del encanto ( en rechazo y en odio.. 11. Los ataques de cólera de Augustine. respóndeles que eso no es en absoluto de su incumbencia. Conozco bien tu historia. _solapados o explosivos. como apunta Boumeville: 20 de marzo. Boumeville. hayan cesado de existir.. el éter. con esta especie de drama: «X. Cfr. 72 73 74 IPS. creo que todo lo que te he dicho. . '" IPS.Entonces. Las alucinaci~nes de Augustine: correr. al patio.364 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA CLÍMAX DEL ESPECTÁCULO tante . ha recaído. bajo un aguacero. y ádemás es un término de los dramas del amor. Fuga: fin de no-recibir. en varias ocasiones. . es decir. la ocasión es apremiante. pág. pág. 88. reconoce Boumeville. 172. quédate tranquila. Augustine «recaía». lo mantendrás en secreto . I 'vl t' \ «1 e'- a 365 . renegaba de «lo mejor» (la sabiduría del cuerpo). Y de esta manera se escapó de la Salpetriere.§_ árboles. l39. 197. un tanto desconcertado. tiraba a la cabeza de la gente todo lo que tenía a su alcance 72 . etc. 1878.. es decir. Contra los ataques se emplean el compresor. a los tejados de la Salpétriere. más bien descubriéndola). «W . el acompañante).no se puede prever nada al respecto-. «ejecutando todo eso con una agilidad verdaderamente sorprendente». I. passim. musicalmente. puede que ella renunciase a sus clásicos éxtasis. pág. es decir. con total desprecio del peligro 69 . Pero el cuerpo histérico convierte en disparate todo concepto del «cuerpo real».. sin calzar. que volvía a la loca intermitencia histérica. E incluso la mism~ugustine)que­ brantando el destierro de sus poses «clásicas». luego todo el juego de sorpresas. Acceso de cólera. Lo mismo que tú. X . puede que renunciase a «salvar» a Augustine. II. Cfr. 386 {caso de Augustine).. es encerrada en una celda73 . etc. Richer. desgarra la camisa de fuerza. pág. La historia de Augustine termina. periodos de agitación en los que rompe. autor de un filantrópico Manuel des irifirmieres74 . 134. Mencionaré todo ese movimiento. revelando tal vez toda una complicidad en el rechazo. .. obligada. en última instancia.. IPS. ella misma puso fin a su existencia como «caso»: se disfrazó de hombre (qué ironía) .. en su delirio. el cloroformo. sin embargo atentos. no llores . Todo lo que me has confiado está grnbado en mi corazón . III. salvarse 70 • Rehusar. en la lconographie. ha recaído». la retorsión.¡ que rasgó. Ayer hizo su aparición la regla. II. de las rupturas de obligaciones o de piedades filiales . al igual que del óecoro (su camisón totalmente desordeñado. como el de una fuga: «sujeto» (dux.. exhibiendo miserablemente su voluntad de dísimulación y su odío hacia el teatro clínico (esto. En el mismo momento en que «aparecía» alguna cosa de su «secreto». Richer. insiste_ Boumeville.. 6 de abril de 1880.71. Augustine se subía aJo. no se enteraron de nada. se la vuelve a colocar en el servicio. Se destaca. L. hay que aprovecharla68 . Un día. III.

la aporía en acto de la visibilidad histérica. ascinum) educción. momentáneamente. en una palabra». muy intensa. 150. Y. resiste. 'También es en esto que. tan virulento que. A pesar de todo he aquí la aporía. o «estrecha imitación» en la fuga. Momento estructural. Augustine 75 • Lo que aquí se detiene es el círculo vicioso de la transferencia. Desconcertación: la decepción sin continencia. había dicho un día. disloca el imaginario. ciertamente de forma contradictoria. con los cuerpos a él abandonados. que miramos esas fotografías de la Salpetriere. con la cara de la realidad. Reverso de una espera de imagen. pero la ) mantiene. o tal vez no. finalmente. Momento de la strette. nos altera. Grito. deshacer y volver a hacer. nos imaginamos ese antiguo «teatralismo» histérico como una auténtica práctica de crueldad. Una crispación convulsiva de lo imaginario mismo en la desemejanza misma. el talión mismo de la imagen. actualiza algo de forma muy. regresa-. pues. en el momento. Un simulacro postrero: tal vez el de un suicida. ¿Cómo? Esta continuación demandaría que mi mismo relato continuase. . no un objeto. Arruina pero reconduce nuestro deseo de ver. mala suerte. sino una exasperación. Es. rompiendo de hecho toda reserva y gracia de representación.Es el momento en que se transmite una muerte. su precipitación? Se trata. La imagen alcanza. la ruptura de un ritmo por medio del que hacía efusión un~ _ ~structur<[ Pero este cese no constituye un fin. Se trata. imágenes fijas de imágenes gestualizadas. 75 IPS. y ese momento. Esta suspensión no constituye un fin. algo así como su propio límite. todo. su hermosa organización. ma-¿'j. la epidemia en todas direcciones de los fantasmas histéricos que sin embargo ellos mismos están f 7 G Breuer y Freud. también esperamos de un espectáculo. ahora: cita fallida con todo ideal. pese a y con el rechazo. toda metáfora se aplasta. en la Salpetriere. imitación que se precipita. también que se «retomase». encuentro mucho. «Cosa detenida. tal vez de dos. La imagen existe entonces como algo que haría «morir de miedo» a una histérica76 • . en gestos por lo tanto figurados. por su escalada de consentimientos. Salvo tal vez para esa quasi-Augustine de la que he hablado.366 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA CLÍMAX DEL ESPECTÁCULO LA DESCONCERTACIÓN Y LA IMAGEN DE VUELTA Este fin-fuga no es por lo tanto un final. habría interrumpido el despliegue de mi cuestión sobre un punto que no resulta muy fácil. por su escalada experimental y su vértigo de director de escena. en la histérica. procedimientos clínicos y experimentales. en el mismo teatro. ¿no es esto lo que. Todos habrán preguntado demasiado: el médico. convulsión: efracción imaginar ia. leficio. por ello. un intenso autocastigo del fantasma histérico. en el que el intenso narcisismo de la histérica no habrá sido más que una muy sutil retención. Y. por eso es por lo que yo hablo de suspensión. Permanecerá en suspenso sobre un encanto que no ha cuajado hasta el final. la histérica. en el fondo. también. mucho más cruel. Nos sobreviene una especie de obsesión. todo tendrá que haber seguido funcionando. En cuanto a mí. Lo que aquí se detiene es la operación recíproca del encanto.Nosotros. Infecta nuestra mirada. de una(E. Muerte de un deseQ. Puesto que se trata realmente de un nudo del drama. más allá de las fotografías. momento estructural de un peligro. creyendo poder hacerlo todo. premonitoriamente. a 367 . escandalosa. Consideren lo siguiente. aunque obsesionado por una ausencia. no hace ausente nada uniformemente. El fracaso del encanto siempre es como un despertar horrorizado. de una angustia. Momento de holofrase. transforma dislocación de imagen en acto. la pulsión. fabricación de imágenes. . 50. 1893-1895. sino que por el contrario lo vuelve presente. 11. se estrella sobre una gesticulación del rechazo y de la apelación mezclados. _es decir. respuesta que ya no espera el reposo ael sujeto. eso en el fondo nos agrede. que puede que se convirtiera simplemente en Agustine. de un paso catastrófico._ngustia de la imagen. y tan rápido. que. pág. pág. encanto o no encanto. la trastorna. sino su inminencia absoluta. es decir.

us «espectros~ . poses. en su ~entido más tradicional. las chicas contratadas como simples «chicas de servicio» se volvían histéricas en apenas unos días. o bien pierden en belleza.(la Histericll Algu' nas veces. si se me per~ite decir-lo.e mpre acrobacia alrededor de un abismo. Como ge_stión infernal. para siempre. Y la indecisión cambiará. 11.Repito que la histérica.t ~ tadora de los más crueles efectos.Frente a esta ap. 8 - 81 Cfr. 187.- -- totalmente angustiados.I"' . 77 78 Cfr. dedicada al gran psicó logo Alfred Bidet y represe~"tada en el Gran Guiñol de Paris. como «fantasmas rescatados». La histérica habrá amado con la imagen. 227. esperado \co~l. que ahí ya no se dejaban rescatar tan fácilmente. esta apelación a la pintura.gustia que nunca termina.)~na cierta noción del arte barroco.q ue una teoría del fantasma volviese a introducir el paso de los fantasmas. Ya no sabrá qué máscara llevar. delirios histéricos. odia. no hay más que una exasperación del saber. Finalmente. págs. Ésta espera ahonda la temporalidad del mimo. l)n paradigma más allá de la fotografía y del teatro: la pintura. E n la Salpétriere se . en ocasiones. La mímica. aunque el «despliegue de i~á. para precipitar su angustia. . es decir.::-. 78 . po. como estéfic4. pa.s. (\. exorcizar. La forma se alimenta. y al mismo tiempo. espera misteriosa. como si nada. Ésta tampoco terminará nunca. ¡. aquella. «Limpiar» la histeria vendrá a ser lo mismo que encarnar sus mil producciones imaginarias. 1970. . Efecto de las decepciones. o envuelta de ironía. sino con un como si.. 91.. y dominar la reproducción. de su eficacia. a los cuerpos "histérico. detesta finalmente las imágenes.(2!d facinus accedit. 82 Nietzsche. e L ¡ I' l >C\ l tC>!. de las paradojas de evidencia._rmas. muere y asesina con la imagen. fue durante un momento su esperanza79 .genes». 1886. Apelación inquieta. 79-81 («Une le~on a la Salpetriere») . Es la exasperación indecisa de las formas de su poder. pág. su desaparición sin retorno.'~etiendo e~ cintura cada vez más apretada a los-fantasmas Íiist~ricos. págs. Será el odio de todo lo que permanece.. Repetición ahondada de drama.. 1893-1895..justo antes de . cuando las imágenes se vuelven poco interlocutoras. Reproducir. sin duda («y si miras al abismo durante mucho tiem. En dos sentidos. véase ep el canon. conjurar. Una obra del Théátre d'épouvante de André de Lorde. Puesto que Charcot habrá intentado. subsumir las «mil formas» de la histeria en ultimísima instancia dentro de la hipótesis. pág.. es decir. r=Apelación última. 196. que ya no se denominará con un «como si». Larde. llegaban has80 "'r-' ta intentar suicidarse. primero. 633. Charcot y Richer. Ellenberger. esta vez. resiste y regresa como de lo real en las imágenes. el día de la muerte de Charcot. como tiran'ia..impondrá una forma. siempr~ angustia. en un odio a la imagen. exasperándose a sí misma. i~agen. al crimen.. Aquí no hago más que introducir un futuro episodio de esta investigación. o de un torbellino de hilaridad y de horror. r a 369 J-1" ¡. o insinuada. -histeria en contrap~rtida devora nuestra mirada.ssim. de lo que denominó @os Demoníacos en el arte&'. 1909. corria un velo sobre la venganza de la histérica. el de las representaciones pictóricas. '-. No existió en Freud un oP. de una precipitación a gritos del misterio. un retorno al médico de l~ desemejartZ11: «Claire» lanzaba a la cara de su experimentador el eficaz vitriolo desfigurador. No todo era consentimiento. cuando surja un momento propicio. histórico y estético.. como si. Se cuenta que. _:. 1887.io tal. ° Cfr. Alimentarse. Devoramos la histeria con la mirada. tal como él decía. puesto que vienen del interior. un cierto uso de la iconografía entendido. el abismo te devolverá la mirada»)82 • Pero inquietud por. varias histéricas de la 1 Salpétriere habían soñado con la muerte de Charcot77. con la esperanza perversa de una imagen adecuada a la forma.368 a CLÍMAX DEL ESPECTÁCULO LA INVENCIÓN DE LA HISTERJA . Escalada de la retorsÍón. Pero también. Vean la extrema rareza de una~sa histérica>>) expresión que ha pasado al lenguaje corriente para expresar: insoportable. IPS. un balanceo. que desconoce. ·1 f . \ La invención de la Histeria irá~ pues.r.W l9 l. espera su momento. '" . actitudes. ella lleg<J. pág. aquí hace la~ vece s de asesinato del espectador. como gestión de las imágenes con miras a f<?. Pero nunca se cesará de fabricar otras imágenes. testa. la contraefectuación.. seguidamente. s!_. Puesto que ese vínculo del t\ l }J" / 79 Breuer y Freud.'él llega al crimen. como desesperadas por esta forma .

pues. sino simplemente de objetos de arte). inventa y produce imágenes. la naturaleza particular de ese odio que experimenta. ese vínculo abre una nueva paradoja de atrocidad. o al menos una pregunta: ¿cuál es.370 a LA INVENCIÓN D E LA HISTElUA amor al arte y la retorsión (la retorsión hacia las mujeres histéricas incapaces de elevarse totalmente a la dignidad. no diría que de artistas. de ese odio hecho «arte»? Apéndices .

APÉNDICE 1 EL «MUSEO PATOLÓGICO VIVO» «Este enorme asilo. que comprende lo que calificaría de fondo antiguo. puesto que llenan de inmediato los vacíos que con el tiempo se van haciendo en tal o cual categorías. Los tipos clínicos se ofrecen a la observación representados por numerosos ejemplares que permiten advertir la afección de un solo golpe. permanente. 111. «Lecsons sur les maladies du systeme nerveux». Los servicios que pueden rendir los estudios y la enseñanza realizados en tales condiciones no resultan. de manera. entre éstas en particular. desdeñables. qué duda cabe de que ninguno de ustedes lo ignora. considerable pero necesariamente de carácter particular. estamos en posesión de una suerte ~ ~co vivoy yos recursos son considerables. E~ otros términos. bajo el título de incurables. ciertamente. págs. durante largos años. el único que. Charcot. encierra una población de más de 5. por así decirlo. sujetos de todas las edades afectados de enfermedades crónicas de todo tipo y. entre las cuales figuran en gran número. hemos tenido a nuestra disposición para nuestras investigaciones patológicas y para nuestra enseñanza clínica. 3-4. Tal es el material. . en CEuvres completes. las que tienen su centro en el sistema nervioso.000 personas. ingresadas de por vida.» .

un cierto número de enfermos que le servirán para extraer una parte de los elementos de su lección de ese día. están recibiendo tratamiento. iba de uno al otro. es decir. No era un orador brillante.. la postura rígida pe un sujeto aquejado de la enfermedad de Parkinson. gráficas y también estatuillas y vaciados en yeso. Sy exposición siempre era de Úna claridad meridiana. Los martes por la mañana. destacando en ellos las mismas particularidades sintomáticas. Clinique des maladies du systeme nerveux. nuevos o antiguos. varios pacientes aquejados de la misma afección. P~se a su aparente impasibilidad. <.374 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA APÉNDICES APÉNDICE A:rÉNDICE2 3 LA CONSULTA LAS LECCIONES CLÍNICAS DE CHARCOT «Las lecciones clínicas de Charcot tenían lugar los viernes por la mañana en su anfiteatro. practica el examen e instituye o cambia el tratamiento de todos los enfermos pendientes. como a los lugares públicos. agrupaba a los enfermos que presentaban distintas variedades de temblores o de problemas motores para mostrar los caracteres diferentes entre ellos. » Guillain. Detrás de Charcot. se llega a la conclusión de que no es posible dedicar a cada uno de ellos más de unos cuantos minutos. Hablaba con parsimonia.J -M. comienza la ronda del jefe de la clínica. 53-54. en particular con los casos más difíciles. Daba la impresión de anhelar ins~ruir y convencer. los señores internos del señor Charcot practican un primer examen. Pero es. son ceuvre. En otros casos. cuadros sinópticos. además. su dícción era impecable. I:Ie de añadir que Charcot fue uno de los primeros en utilizar aparatos de proyección para sus lecciones . no gesticulaba~ y tan pronto se señ~ taba como se incorporaba. constituye un elemento precioso de instrucción para todos los alumnos que frecuentan el servicio. sobre el estrado. tanto. el señor Charcot encuentra dicha lista a su disposición y elige rápidamente. Con tizas de diferentes colores. Una vez concluida la lección. sa vie. desde primera hora y tan pronto como los pacientes han comenzado a llenar la sala de espera. págs. habiendo venido ya a la consulta. que hacía comprender al auditorio con una precisión esclarecedora.harcot. «Es un mecanismo casi indispensable del servicio. Charcot siempr~ llegaba a su anfiteatro con una cierta timidez. y el examen repetido del profesor. a veces incluso 90 o aún más). Al ser su número siempre considerable (siempre quedan al menos 60 o 70. En efecto. había innumerables láminas. un elemento muy importante de estudio para todos los médicos y estudiantes vinculados a la clínica. ayudado por algunos externos del servicio. la desviación de la cara en-una parálisis facial. Estos últimos son examinados sobre la marcha por los señores internos. entre los casos que juzga más interesantes a primera vista. El servicio se organiza. repleto hasta las últimas gradas. las mismas evoluciones. a 375 . Los pacientes son clasificados primeramente en dos categorías: aquellos que. las mismas deformaciones. A su llegada al hospicio. por ejemplo. él se colocaba sobre el estrado. tenía horror al énfasis. gracias a ella se ve más en pocas semanas que todo lo que pueda verse en varios meses. por otra parte. y quienes acuden por primera vez.» Charcot. a su anfiteatro. Charcot trazaba sobre la pizarra esquemas de las regiones anatómicas más complejas del sistema nervioso. Charcot. rodeado de sus alumnos. las mismas actitudes. solía imitar él mismo tal o cual signo clínico. Tenía por costumbre hacer venir simultáneamente. que permite a todo el mundo aprovecharse de estos innumerables elementos de trabajo. acaba la consulta. la posición de la mano en una parálisis del nervio radial o del ne rvio cubital. págs. 430-431. de un modo muy particular.. que. además. II. en el transcurso __qe la lección. que levantan con la mayor precisión posible una primera lista de diagnósticos. día de la consulta.

nos parece necesario explicar por qué y cómo ha sido concebida y realizada. cuán considerables eran los beneficios que podían extraerse de semejantes representaciones. gracias al ejemplo del señor Charcot.Las ventajas de la fotografía aplicada a la medicina han proporcionado un rotundo éxito a la clínica fotográfica de las enfermedades de la piel. sabrá ser merecedora de un favor similar entre los lectores. Este pesar se fue haciendo progresivamente más palpable a medida que vimos. el señor Charcot.» Boumeville. ~ En primer lugar. lo que necesitábamos era tener a mano. gracias a los señores A. Cuando llegó a la Salpetriere en 1875. f . ilustrándolas con las fotografías tomadas por el señor Régnard.UE DE LA SALPETRIÉRE (TOMO I) «Al someter a la apreciación del público dedicado a la medicina este primer volumen de la Jconographie photographique de la Salpétriere. I (1869). APÉNDICE 5 PREFACIO DE LA /CONOGRAPHIE PHOTOGRAPHIQ. Más tarde. y ordenar la construcción en el hospital de Saint-Louis de un magnífico taller de fotografía. Obligados a recurrir a un fotógrafo externo. Ha sido. reuniendo estas mismas ventajas y las que pueden resultar de una experiencia aún mayor. de una manera sorprendente. gracias a él que hemos podido utilizar. que seguía nuestros trabajos clínicos y nuestros ensayos fotográficos con su habitual benevolencia. le hicimos partícipe de nuestra idea. en calidad de enfermo. págs.» Montméja y Rengade. una porción de los materiales que hemos reunido. pensamos en fotografiar a los enfermos epilépticos e histéricos.376 a APÉNDICES LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA APÉNDICE 4 PREFACIO DE LA REVUE PHOTOGRAPHIQ. en el transcurso de nuestra colaboración con la Revue photographique. de Montméja.Un modo de ilustración completamente nuevo en medicina nos permite añadir a esta revista unas láminas cuya Veracidad resulta siempre superior a la de cualquier otro género iconográfico. el señor Régnard y yo mismo compusimos un Álbum de cien fotografías y quizá nos habriamos limitado a esto si nuestro excelente maestro. a responder a nuestra llamada. I (1876-1877). es útil y merece ser continuada. que tuvimos la ocasión de observar. todo había terminado. hemos lamentado no tener a nuestra disposición los medios de perpe- tuar a través del dibujo los recuerdos de los casos. Prefacio de la Revue photographique des Hópitaux de Paris. hemos tenido la fortuna de encontrarlo en nuestro amigo el señor P. Esperamos que nuestra publicación. lugar de reunión de todo lo que la patología encierra de mayor interés y de mayor rareza. a un hombre que conociera la técnica fotográfica y fuera lo suficientemente dedicado para estar listo. r El hombre adicto y hábil que deseábamos. que una frecuencia asidua de los servicios especiales de la Salpetriere nos permitía ver habitualmente mientras sufrían sus ataques. Hardy y A. cuando llegaba el operario. no nos hubiera alentado a publicar las observaciones que habíamos recogido en sus salas. en la misma Salpetriere. Hemos seguido este consejo: queda ahora a juicio de los lectores decidir si la obra. por tanto. a 377 . en el curso de nuestros estudios. Prefacio a la Jconographie photographique de la Salpétriere.UE DES HóPITAUX DE PARIS «La revista que tenemos el honor de poner a disposición del público médico tiene por objeto publicar los casos más interesantes recogidos en los hospitales de Paris. El señor Director general de la Beneficiencia ha tenido a bien poner bajo su patrocinio esta nueva publicación. nuestras primeras tentativas dieron escasos frutos: a menudo. que aceptó con empeño. interesantes por diversas razones. Régnard. III-IV. empresa común con el señor Régnard. . Muchas veces. Para poder llevar a cabo el objetivo perseguido. cada vez que las circunstancias lo exigieran.

» Boumeville. I-II. no nos parece recomendable para la práctica de la Fotografía médica. pág. La photographie médicale.» Londe. en la prensa. necesita poses más largas de lo habitual. en ciertos casos nos servimos de una horca de hierro que está destinada a suspender a los enfermos que no pueden caminar ni tenerse en pie. a continuación. EL REPOSACABEZAS Y LA HORCA FOTOGRÁFICOS «El estrado que empleamos en la Salpetriere puede desdoblarse y ocupar entonces toda la longitud del taller: este dispositivo nos sirve. haber tenido a bien anexionar al laboratorio del señor Charcot un taller de fotografía. al mismo tiempo que las ventajas de la impresión en tinta grasa. en este caso en particular. consiste en un sencillo reporte sobre piedra del cliché obtenido con cámara oscura. para el segundo volumen de la lconographie. habrá que prohibir absolutamente el empleo del reposacabezas. Nuestros lectores hallarán en las nuevas observaciones que. El señor Régnard ha querido. director de la Administración de la Asistencia Pública. unas breves palabras sobre el modo de ilustración. Prefacio a la Iconographie photographique de la Salpétrii:re. hemos consagrado la primera parte de este que van a leer a la descripción de una forma particular de epilepsia. por otra parte. hemos proseguido la tarea emprendida en el primer volumen. En último lugar. todas las veces en que la posición y actitud del enfermo sean características. la inmovilidad completa del sujeto resulta aún más indispensable: no obstante. Gracias a esta instalación. págs. más que suficiente en la mayoría de los casos. por ejemplo. nos son menos interesantes que las precedentes. informaciones cada vez más precisas sobre los ataques. si bien el empleo de este instrumento.378 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA APÉNDICE APÉNDICES 6 APÉNDICE PREFACIO DE LA fCONOGRAPHIE PHOTOGRAPHI(¿UE DE LA SALPÉTRIÉRE (TOMO Il) «Cumpliendo la promesa que realizamos al final del primer volumen de la Iconographie photographique de la Salpétrii:re. será necesario servirse de él cuando el enfermo no pueda guardar la inmovilidad o cuando la falta de luminosidad no permita realizar una prueba instantánea. es decir. en consecuencia. El enfermo es sostenido por medio de un aparato de suspensión que le mantiene por los brazos y la cabeza: este aparato es del mismo género que el que se emplea para el método de la suspensión. a 379 . a nuestro juicio. A continuación. hemos de agradecer. En la segunda parte. Sin embargo. Por último. Esta horca móvil sobre un eje se pliega habitualmente a lo largo de uno de los muros del taller. al señor Michel Müring. la rapidez de los procedimientos actuales hace cada vez menos necesario el uso de este accesorio tan empleado en la fotografía corriente. utilizar un procedimiento fotográfico que da lugar a pruebas tiradas en tinta de impresión y. La tirada se efectúa. la Epilepsia parcial y a sus variedades. cuando queremos registrar a un enfermo andando. En efecto. También será necesario cuando la cámara enfoque desde muy cerca y se quiera fotografiar a gran escala la cabeza o alguna de sus partes: los ojos. de modo que éste puede dar así algunos pasos. que empleamos en la actualidad. la nariz o las orejas. Los recientes progresos de la fotografía aún no han sido introducidos con la amplitud necesaria en las obras científicas. el señor Régnard y yo mismo. 7 EL ESTRADO. hemos podido obtener láminas superiores en calidad a las antiguas. 15. La enorme dimensión de la imagen. inalterables. la descripción de los ataques de histero-epilepsia. la boca. Este procedimiento implica todas las garantías de veracidad inherentes a la fotografía. perfectamente adecuada. II (1878). Será necesario tener un reposacabezas firmemente sujeto. La fotolitografia. y. que favorece posturas demasiado rígidas y muy poco naturales.

3-4. estados esencialmente pasajeros. Asimismo. o que en una afección general demandan su reproducción a gran escala. este examen debe ser necesariamente muy rápido: así pues. en una palabra. por medio de instrumentos muy ingeniosos. edad. de atrofia. será necesaria una nueva prueba. el aspecto general. para conservar la huella de un estado pasajero. o su deceso. en otros le resultaría ventajoso complementarla con documentos iconográficos. Aunque en muchos casos al médico le bastará la observación. de esta manera se podrá seguir el progreso de la curación o de la enfermedad. La photographie médicale. En casos de parálisis. págs. una buena prueba revelará más que líneas y líneas de explicaciones. habrá que tomar la fotografía del enfermo a su ingreso en el hospital. Gracias a los métodos fotocronográficos se suplirá fácilmente la impotencia del ojo en este caso particular y se obtendrán documentos de enorme valor. cuya duración es demasiado corta para poder ser analizada por la observación directa. la fotografía se impone para conservar la imagen exacta de estos fenómenos. por perfecta que sea la descripción. tales como la epilepsia. 0 381 . la gran histeria. el personal médico se ocupa de levantar una especie de informe denominado observación. tendrá la ventaja de recordar al observador lo que ha percibido y permitirle realizar un estudio reposado a partir de un documento indiscutible.380 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA APÉNDICE LA 8 «OBSERVACIÓN» y LA FOTOGRAFÍA EN LA SALPETRIERE «Cuando un enfermo ingresa en el hospital. además de su autenticidad. en ciertos casos. Asimismo. así ocurre en APÉNDICES las crisis epilépticas. sala del hospital y número de cama. de ciática. los ataques de histeria. Si se trata de una deformación cualquiera. en las que encontramos actitudes. pág. APÉNDICE 9 LA «FICHA FOTOGRÁFICA» EN LA SALPETRIERE «La ingente acumulación de clichés en un servicio médico requiere su clasificación de la manera más ordenada posible. consignamos en una ficha especial los siguientes datos: nombre. Lo mismo ocurre con las hipótesis en las que el ojo no sería capaz por sí mismo de percibir los movimientos demasiado rápidos. de contractura. todas las veces que el médico lo juzgue necesario. que. En ciertas enfermedades. el semblante. y de nuevo en estos casos la prueba unida a la observación la completará provechosamente.» Londe. Cada vez que se produzca una modificación en su estado. en estos casos particulares será de mayor provecho sacar una prueba fotográfica. examinar el interior de algunos órganos accesibles. tras haber analizado el aspecto.. éstas son anotadas con el mayor de los detalles y así sucesivamente hasta su curación. Desgraciadamente. será necesario. no habrá nada más cómodo que hacer un cliché. nos ocuparemos de los diferentes miembros que puedan estar afectados aisladamente. si tiene lugar. podrá procederse especialmente a la reproducción de los diferentes órganos que encierra. 177. de una llaga o herida. la actitud. Cuando aceptamos a un paciente. Tras haber estudiado el conjunto. como veremos más adelante. He aquí el modelo de los impresos que hemos ordenado realizar. domicilio. número de cliché.» Londe. etc. Hoy en día. No se limitará siempre a observar el aspecto exterior del enfermo. la evolución de los casos patológicos. En este documento se recogen todos los datos relativos a los antecedentes del enfermo y su estado actual. En el estudio de ciertas afecciones nerviosas. A medida que se producen modificaciones. resultan por completo característicos. etc. si sobreviene. las dificultades prácticas que deben resolverse son innumerables y hasta el presente se han realizado pocas aplicaciones en este orden de ideas. pueden explorarse fácilmente las diversas cavidades del individuo. La photographie médicale. Veamos a continuación cómo operamos en la Salpetriere. la histero-epilepsia. será muy importante conservar el aspecto del enfermo durante todo el tratamiento.

es de un séptimo. 10. es decir. de perfil. con margen de un milímetro más o menos (4 x 7 = 28).-La pose de frente estará iluminada por la luz del sol que entre por la izquierda.rcot. Núm. 7. permaneciendo la mitad derecha en relativa penumbra.Las orejas siempre deberán aparecer despejadas de la cabellera. 3. en dirección al fotógrafo.-Para evitar titubeos en sesiones posteriores. lo que generalmente no entraña ninguna dificultad.. que se colocará en sentido al perfil lo más lejos que permita la longitud del taller y a la misma altura que el objetivo. con los hombros a la misma altura.-Es absolutamente indispensable que las dos poses de las fotografías judiciales para la identificación se tomen mostrando el sujeto la cabeza totalmente descubierta. Está terminantemente prohibido tanto el acto de "lanzarse" como el de "levantar la nariz" hacia el objetivo. Núm.( .. correspondiendo estas dos partes respectivamente a la disposición mediana mejor iluminada de cada pose. si fuese posible. c) de pose. Procurarse. tanto para la pose de frente como para la de perfil. a 1. ) 6. invitando al sujeto a mirar un blanco. en ocasiones será necesario sujetar los cabellos.-Cada 0 5.-Se ha de cuidar. a 383 . 8. 1512. que el sujeto se encuentre sentado lo más recto posible. 0 de frente y 2. 11. se deberán dirigir los ojos del sujeto a mirar hacia el objetivo. con relación al sujeto. 4. C ha. conforme a las prescripciones que se darán en el párrafo 25. Le sobrevino como consecuencia de una emoción violenta. tanto en la de perfil como en la de frente. de cliché: 1510. bastaria fijar de una vez por todas sobre el entarimado del taller dos pequeñas cuñas que permitirían reinstalar de inmediato la silla y la cámara en sus respectivas posiciones.-La escala de reducción adoptada para el retrato judicial de frente.-El enfoque de la cámara para la fotografía de frente debe establecerse sobre el ángulo externo del ojo izquierdo. In.do derecho. Dicho de otro modo. Diagnóstico Contractura histérica. la cabeza apoyada en el reposacabezas. 10 TÉCNICA DE LA FOTOGRAFÍAJUDICIAL sujeto debe ser fotografiado l.. 10. este último posado debería ser objeto de un tercer retrato que deberá tomarse de pie. una fotografía anterior del sujeto. 2. ya sea con un cordel. dirigida directamente al frente. y d) de formato.-Encuadrar la imagen. 72.382 a APÉNDIC ES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA SERVICIO FOTOGRÁHCO Ficha para fotografiar M. Estereóscopo Proyección Pmebas: 2 de cada cliché. 9.. 6 de diciembre de 1891 APÉNDICE El Médico. ya sea con una goma elástica (únicamente para el posado de perfil). la mirada horizontal. el número del objetivo debe elegirse de tal manera y la distancia que separa el objetivo de la silla de posado organizada de tal forma que una longitud de 28 centímetros pasando verticalmente por el ángulo externo del ojo izquierdo del sujeto al que ha de fotografiarse dé en el cliché una imagen reducida a 4 centímetros. así como para el de perfil.20 metros de altura más o menos. 1511. en las siguientes condiciones: a) de iluminación. Para obtener dicho resultado en algunas cabelleras enmarañadas y rebeldes. Dubois Sala: Duchenne de Boulogne. 12. Edad: 27 años Domicilio: rue de l'Entrepót. Para la de perfil.Si por motivos particulares a la instrucción del caso fuese necesario que el sujeto fuera fotografiado también con el sombrero puesto. o mejor un espejo. se evitará el frecuente desplazamiento de los ojos hacia un lado.Para la pose de frente.-La pose de perfil estará iluminada por una luz que caiga perpendicularmente a la figura del sujeto. « 1.. mientras que para la de perfil se tomará el ángulo externo del ojo derecho. b) de reducción. Observaciones La contractura se manliene desde hace dos meses.

individuali<JJ. siguiendo diariamente un orden numérico. de dirección opuesta y detenidas bruscamente en el momento de la contracción anímica de los dos niños. ofrece el retrato de los dos niños a caballito. ) 14. a mediodía.. de opresión. encontrar de inmediato el nombre del sujeto. esta forma parece representar el equilibrio y la fusión entre dos formas fluídicas. Explicación de la prueba XXXVIII [36]. como un entramado con puntos y nudos. «fconografias comparadas del cuerpo vivo. Jdentification anthropométrique. más lejos. con cámara. a excepción de agujeros o picaduras en la gelatina que provocarían sobre la prueba unas manchas negras similares a lunares o cicatrices. para evitar confusiones en la transcripción de los estados civiles y para facilitar la ulterior clasificación de los clichés. se atribuye un número provisional a cada uno. cicatrices e imperfecciones de la piel. 16. de llamada que modificaba su atmósfera periférica con suficiente intensidad para que la placa se viese impresionada a 1. Inmediatamente después se anota la fecha de la confección del cliché. 0 La a 385 . que había constituido durante cierto tiempo una sola alma. Está rigurosamente prohibido el acto de embellecer y de rejuvenecer la imagen.» Deseaba obtener de nuevo los efluvios vitales del grupo de dos niños muy simpáticos y muy nerviosos. Baraduc.50 metros. en el momento en que se comportan como diablillos. 15. a 1.-Aquí aporto una tabla comparativa de 4 grafías: l. la segunda fotografía.-Los clichés no deberán sufrir ningún tipo de retoque. ses lumieres et l'iconographie de /'invisible fluidique.Esta indicación reproducida sobre el cliché por la propia fotografía permite. La forma es elíptica.» Bertillon. especializado. que entonces se inscribe con las letras al revés sobre la gelatina por debajo del perfil.do en puntos redondeados. Habían experimentado una especie de escalofrío. se deberán hacer de nuevo.( . y les paro en seco en sus jugueteos mediante una orden tajante. uno en su lado izquierdo y el otro en su lado derecho (el primero repulsivo. APÉNDICE 11 LA VELADURA DEL RETRATO.384 0 APÉNDICES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA 13. formulada en cifras en el orden seguido habitualmente: día. distancia a la que se produjeron esos fenómenos invisibles para el ojo humano.-En el servicio fotográfico de la Comisaría de Policía. consultando la lista del día. Los números impresos en etiquetas movibles de aproximadamente 3 centímetros de longitud se introducen sucesivamente en un sobrecillo colocado en un lateral de la silla. aparecerá grabado de la misma manera el número de orden general que determinará el emplazamiento definitivo de cada cliché en los archivos. año. El baño extendido de forma incompleta sobre toda la superficie de la placa a la vez produce esa mancha tan visible. hacia la derecha.-Las fotografías de perfil en las que no aparezca por completo el contorno de la oreja. se produce una veladura que los esconde y que cubre el cliché. como ya había obtenido varias veces de uno de ellos. 2. Por último. en la parte superior del respaldo vista de lado. págs. Observamos así un tejido luminoso.50 metros. característica.. borrando sobre el cliché las arrugas. ses mouvements. L'áme humaine. EL AURA APÉNDICE 12 EL AUTORRETRATO «AURACULAR» «Fuerza vital en especialización por división . el fluido se ha condensado. mes.. Los subo a caballito. el segundo atractivo). Al nivel de la yuxtaposición de los dos niños en contacto. 130-132. tomada sin emoción. sin nada de electricidad. fin 94. sin electricidad ni luz roja. del alma vital y del alma espiritual.Fotografía tomada a las 11 de la mañana.. con cámara. 15 minutos de posado.º Mi fotografía realizada en el taller de Nadar. Instructions signalétiques.

habiendo colocado la placa entre la mano y el biómetro. es maleducada. 46].. representando el fantasma fluídico del cuerpo aromal que reproduce la forma de mi cabeza. a 387 . 0 Alma psíquica. siendo la figura que aparece en cabeza. APÉNDICE 14 EXPLICACIÓN DEL CUADRO SINÓPTICO DEL GRAN ATAQUE HISTÉRICO «La lámina V [cfr. ahora bien. 133. ses mouvements. Explicación XXV!Il l. 0 palpitaciones cardiacas y constricción de la laringe (tercer nudo). La primera línea horizontal de figuras ofrece la reproducción esquemática del gran ataque en su desarrollo perfecto. pues. concomitancia con la repulsión de la aguja biométrica de 2. ses lumieres et l'iconographie de ['invisible fluidique. 3.» Baraduc. 129. irritable. 3. la que representa su apariencia más habitual. págs. 0 Una iconografía de mi fantasma psicocónico.. y realizando ella misma su propia firma atravesando la capa sensible. silbido en el oído derecho). 2. No obstante. 0 Imagen psicocónica de mi cabeza. 46] representa un cuadro sinóptico del gran ataque histérico y de las variedades que resultan de modificaciones añadidas a los elementos que lo constituyen. variedades que podríamos multiplicar fácilmente. APÉNDICE 13 EL AURA HISTÉRICA (AUGUSTINE) «Se compone de los siguientes fenómenos: 1. en el centro. problemas cefálicos (latidos a nivel de la sien y de la parte anterior del parietal derecho. 0 . el aparato para empujar la aguja (sin método eléctrico. 0 por último. algunas veces piensa que el ataque va a detenerse.. la enferma siempre tiene tiempo de recostarse. con cuatro rayos comunicando con los cuatro soplos del Espíritu. 0 Icono óbico espontáneo. las formas variadas de una misma fase. sus movimientos son bruscos. en medio de la cual surge con nitidez la deseada imagen de mi icono. del alma espiritual de cuatro rayos. los dedos frente a la placa). emanación del alma sensible. a veces se equivoca y se cae. sin dañarse seriamente. un delgado círculo de vestido ódico alrededor. Ha sido confeccionado con la mayor parte de las ilustraciones de este libro reunidas y dispuestas en un orden que permite captar de un solo vistazo los distintos periodos del gran ataque histérico de forma completa y regular. El aura aparece tan sólo algunos minutos antes del ataque. delicada perla estrellada con cuatro puntas (por imantación) con.» Richer. Todos los periodos y sus diversas fases están representados en su forma clásica. (. Alma espiritualizada. )Además de los pródromos ya citados.0 sensación de una bola que asciende a la zona epigástrica (nudo epigástrico).386 0 APÉNDICES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA obografía de mi cuerpo fluídico. el pensamiento de mi yo-mismo (con método eléctrico. II. Iconographie photographique de la Salpetriere. 3.» Bourneville y Régnard. L'dme humaine. fija. G . involución de un pensamiento relativo a mí en una masa ódica. 2. 4. debemos destacar los siguientes: el habla se vuelve breve. que los fenómenos que siente no van a continuar y no se acuesta. 0 Fotografía de mi cuerpo vivo a la luz del día por Nadar. 0 dolor localizado a nivel del ovario derecho (hiperestesia ovárica). los dedos frente a la capa sensible). 4. colocada ella misma delante del aparato biométrico. y que pertenece al esquema clásico. para estudiar a la vez la fuerza expansiva del Ob empujando la aguja de 2 d. Études cliniques sur la grande hystérie ou hystéro-épilepsie. el vidrio. la mirada se vuelve extraviada.. el ataque estalla sin avisar.. y deducir sus principales variantes. el área del rayo divino. 0 La grafia del alma psiquextásica. Este icono se hizo bajo la luz roja. Todas las demás figuras dispuestas en columnas verticales son otras tantas variedades del tipo clásico. pág. mi yo espiritual. Explicación de la prueba XXVIII [40]. 4. 167 [cfr. las pupilas se dilatan. con la mano derecha colocada frente a la placa sensible. Cada columna comprende.

que hace que ya no percibamos más que la mitad de los objetos. respondía: "Para aprender a curar. es un tema que trataremos algún día de forma muy especial. rojos o azules más o menos acentuados. 55]. El escotoma a menudo da paso a un defecto temporal de hemianopsia en el campo visual. habitualmente homónimo y lateral. imagen tan pronto blanca. siendo su interno o su jefe de clínica. claramente caracterizado.:ons sur les maladies du systeme nerveux». como ofreciendo tintes amarillos. La escena termina con vómitos y luego todo vuelve a su orden. Nouvelle Iconographie de la Salpetriere. que encontró el único medio de curar a los enfermos de vértigos auriculares a quienes. El examen de campo visual." Cuando esto llegaba a oídos de Charcot. muy útil en estos casos. en el campo visual. G H APÉNDICE Tercer periodo o de las actitudes pasionales Actitud pasional alegre Actitud pasional triste J Cuarto periodo o periodo de delirio Delirio. APÉNDICE 17 GESTO Y EXPRESIÓN: EL AUTOMATISMO CEREBRAL «Los ejemplos que citaremos en primer lugar han tenido un seguimiento desde el principio de nuestras investigaciones sobre el hipnotismo. antes de él. vemos cómo se manifiesta. Únicamente les recordaré que en un acceso corriente de migraña oftálmica. y el ojo del mismo lado resiente un dolor de tensión que a veces recuerda al que se experimenta en el glaucoma agudo. 246. 74-75 [cfr. luego semicircular.» Charcot. una figura luminosa. no escuché decir en el transcurso de una discusión sobre los trabajos de mi jefe: "La histeria. Respecto a este tema debería volver a leerse uno de sus últimos trabajos. págs. fosforescente. que por lo general no se extiende hasta el punto de fijación. primero circular. A esto es a lo que llamamos escotoma centelleante. zoopsia Contracturas generalizadas K L APÉNDICE 16 ¿CURAR O EXPERIMENTAR? 1 15 EL «ESCOTOMA CENTELLEANTE» «Hoy no entraré en la historia de la migraña oftálmica. en la Salpetriere. a Charcot. a él. el diagnóstico es la mejor baza del tratamiento. primero hay que haber aprendido a conocer. cuya máxima en la materia era "que el buen remedio es aquel que cura". pág. agitada por un movimiento vibratorio muy rápido. <1ean-Martin Charcot».388 a LA INVENCIÓN DE LA H!STEIUA APÉNDICES Pródromos Primer periodo Fase tónica Grandes movimientos tónicos Inmovilidad tónica Fase clónica Fase de resolución Segundo periodo o clownismo Fase de contorsiones Fase de grandes movimientos A B c D E F ritmicos desordenados Todo esto viene seguido de un dolor en la sien correspondiente al lado en el que se crea el defecto visual o el espectro. «Cuántas veces. permite reconocer un defecto de hemianopsia. en CEuvres completes. no la curáis. una suerte de testamento filosófico. «Lec. en forma de zigzag o de dibujo almenado. que en terapéutica jamás retrocedió ante ninguna experimentación. la cultiváis. 1893. se abandonaban a su desafortunada suerte. Consisten en la influencia del gesto so- a 389 . la iFe que cura!» Gilles de la Tourette. que dio la fórmula auténtica del tratamiento de la histeria y de la epilepsia. III." iY era a él a quien estaba dirigido ese reproche de no ser un terapeuta!.

encargado del servicio fotográfico de la Salpetriere. He aquí la reproducción de una fotografía realizada en la Salpetriere [89]. y de lo que no hay duda es de que reuniendo un gran número de pruebas de este tipo seguramente llegaremos a resultados interesantes.:ons sur la métallothérapie et l'hypnotisme». siguiendo los procedimientos empleados por Duchenne (de Boulogne) en sus estudios sobre el mecanismo de la fisonomía. Así. Tuvimos recurso a la faradización localizada de los músculos del rostro. También hemos tenido la idea de proceder de una manera inversa y. hemos investigado la influencia de la fisonomía sobre el gesto. Cuando dichas actitudes son expresivas. Las histéricas han sido conducidas ante la cámara bajo el pretexto de hacerles un retrato. En estos dos ejemplos que se refieren a dos sentimientos opuestos y fáciles de caracterizar. A medida que el movimiento de los rasgos se acentuaba. En ese momento. aunque la 0 391 . pero puede que exista. modelo inmóvil representando con un sorprendente realismo las expresiones más variadas y de las que los artistas podrían con certeza sacar el mayor de los partidos.390 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA bre la expresión de la fisonomía. Todavía no se ha encontrado el valor clínico de esta actitud particular en cada sujeto.. 441-443. Por el contrario. de alguna manera. la expresión de la fisonomía no se acusaba con claridad. No obstante. Hemos obtenido. después de que se han retirado los electrodos. todo lo dócil que sea. la sonrisa aparece inmediatamente en los labios. se veía. págs. y el número de actitudes comunicadas que estén totalmente relacionadas con un sentimiento dado nos parece relativamente restringido. (. ) Desde nuestros primeros experimentos vimos la actitud. en CEuvres completes. pese al cese de la causa que lo ha engendrado. La APÉNDICES fisonomía permanece inmovilizada en estado de catalepsia y lo mismo respecto a la actitud y el gesto que lo han acompañado. con la participación del señor Londe. en lugar de actuar sobre el gesto para modificar la fisonomía.» Charcot. entrar en acción a todo el cuerpo y completar la expresión del rostro mediante el gesto. se dio un golpe de gong y todas ellas cayeron en estado cataléptico.. una actitud trágica imprime un aire duro a la fisonomía. y a propósito de las cuales destacaremos que han sido tomadas en el transcurso de los primeros experimentos practicados sobre este tema. Una vez producido. se puede posar el tiempo que se quiera. el medio había sido encontrado y la vía abierta por un hábil experimentador. sean cuales sean las actitudes que se infundan a todo el cuerpo. Mientras el sujeto se encuentra inmerso en el estado cataléptico. el movimiento impreso a los rasgos del rostro no se borra. Pero resulta difícil imprimir a un maniquí. pero que son por lo general las mismas para cada una de ellas. el gesto apropiado seguir a la expresión que la excitación eléctrica había impreso a la fisonomía. como en el acto de lanzar un beso. el rostro se dispone en armonía con ellas y concurre en la misma expresión. tal y como lo muestra el croquis realizado según el experimento por parte del doctor Richer. únicamente. si se acercan las dos manos abiertas a la boca. una serie de fotografías de las que hemos hecho reproducir aquí algunas de las más interesantes. los ojos permanecen abiertos y el rostro no se queda indiferente. unos movimientos perfectamente expresivos. «Lec. el ceño se contrae. APÉNDICE 18 UN CUADRO VIVIENTE DE CATALÉJYfICAS «Se sabe que en las histéricas cualquier ruido violento e inesperado provoca la catalepsia. el gesto permanecía indeciso. las distintas enfermas adoptan actitudes totalmente diferentes. espontáneamente. El sujeto se encuentra así transformado en una especie de estatua expresiva. puesto que en el estado de catalepsia el enfermo presenta una inmovilidad casi completa. La inmovilidad de esas actitudes así obtenidas es especialmente favorable a la reproducción fotográfica. la reacción del gesto sobre la fisonomía resulta muy sorprendente y se produce con la mayor nitidez. En este caso particular. IX. Cuando por error o titubeo en el procedimiento operativo. Para imprimir a la fisonomía expresiones variadas.

se produce una fatiga general de los músculos en acción y las pruebas tomadas. 161). hubiese querido poder levantarme. salvo cada vez que tengo ocasión de ver a esa encantadora persona que siempre me da ganas de abrazarla. yo siempre le contestaba 'Sí'. el éter produciría casi constantemente sueños agradables. .-Aunque hayamos contado ya un gran número de veces las alucinaciones y las sensaciones experimentadas por las histéricas bajo la influencia de inhalaciones de éter. comenzaba a dormirme cuando veo a M . es decir. de las sensaciones que le procura el éter y que la empujan a reclamarlo a menudo: "Desde el 3 de marzo (1877). me esforzaba en reflexionar para saber cómo podría hacer para.S. le sentía tumbado a mi lado. Cuando. acercarse a mí. enfadada. Desde que he estado enferma ya no he vuelto a sentir todo eso. tras haber inhalado una cierta cantidad de éter." Es decir.y así lo creemos. experimentaba un malestar que no quiero dejar de señalar: súbitamente.. II. ciertas malas ideas sobre las alucinaciones y las cosas que había visto y experimentado con satisfacción.) Durante esos tres días sentía esa felicidad más o menos 10 veces al día. escucharle llamándome. pero antes me hubiese gustado que me hiciese completamente feliz y me probase que me quería. mi pensamiento no era más que para él. los efectos del éter se alargarían durante un tiempo bastante prolongado tras la inhalación. me quedaba sola. mostrarán este hecho en cuestión de manera manifiesta.. "P. L. mi corazón se ponía a batir con fuerza. puesto que me contengo lo más posible para no mostrarle que le quiero.. en una época en la que era bastante fácil de manejar. La photographie médicale. cuando aparezco ante él. Cuando llegaba la hora de acostarme. por momentos.. voluptuosos. durante tres días.-X .. puesto que no creo que eso sea necesario y además no me atrevería. por esa respuesta. Esas ideas eran: seguía estando con mi muy amado M . pág.. . poder amarlo y poseerlo como me gustaría. se 0 393 .» Lande. Efectos consecutivos a las inhalaciones de nitrito de amilo. pero temo que sea a la vista de todo el mundo. Esto duraba más o menos de 4 a 5 minutos. en todas partes a las que iba me parecía verle siempre. al igual que a veces me ocurría oírle a él preguntármelo.. Si la narración que precede es exacta . pero no podía mover ni mis brazos ni mi cabeza. He terminado de decirle todo lo que me ha preguntado e incluso más. . y dispondría a la enferma en la situación en la que se encuentra durante tina parte de la fase alegre del periodo de delirio de los ataques. entrelazándome con sus brazos... entonces me embargaba la alegría creyendo sentirle abrazándome y apretándome contra su pecho. a finales de noviembre de 1877. nos ha ofrecido los siguientes detalles sobre los fenómenos que experimenta cuando se le ha hecho respirar nitrito de amilo: "Tras el nitrito de amilo. .. (t. apretándome contra su pecho y diciéndome que me durmie- se. Luego. experimentaba una sensación de placer que no me atrevo a explicarles. y sin embargo. entonces experimentaba de nuevo el malestar y me costaba mucho dormirme tras haber expulsado todas esas ideas. puesto que se asemeja a la de la mayoría de las enfermas. pidiéndole algo que no quería hacerme. sentía que me besaba el pecho. y en particular por parte de L. le hablaría más abiertamente si me atreviese.. era víctima de escalofríos.392 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA APÉNDICES actitud se conserve durante un tiempo relativamente prolongado. entonces me cubría la cara con las manos. al final. a petición nuestra y tras reiteradas instancias. nos ha parecido interesante reproducir la relación escrita por la propia enferma. eso quería yo. entonces me quedaba confusa. un sudor frío me recorría el rostro. Durante los tres días sentí la misma sensación al ir a acostarme. APÉNDICE 19 DELIRIOS PROVOCADOS: RELACIÓN DE AUGUSTINE «Delirio provocado por éter. a un cierto intervalo. y era en ese momento en el que sentía una gran felicidad cuando le preguntaba: '¿Me quieres?' Me parecía que me respondía: 'Sí'. No les digo el nombre de la persona. me siento intimidada. conservé. (Pero desgraciadamente no era más que un sueño. Sufría esa especie de malestar cada vez que le sentía apretarse contra mi pecho. era aún peor. estaba hundida en mi cama. pero me parecía que me decía 'No'. pág. 90.

bastaba con disponer los brazos de la enferma en la actitud del inicio del ataque para que éste diese comienzo. se cree de vidrio. un delirio sistematizado relacionado con la naturaleza de la sugestión. siempre contenta con la misma persona.. enseñándome cosas hermosas en todo momento: siempre soñando.. que detenemos mediante la compresión ovárica. M . me tomó de la mano diciéndome 'Buenos días'. que. Creyendo todavía que M .. Hay un momento de estupor y de duda. "Por mi parte. He aquí algunos ejemplos de esas objetivaciones. dientes azules. animada. la enferma afirma ver y sentir perfectamente su pico y sus plumas. según la voluntad del experimentador. se declara un auténtico ataque histero-epiléptico.. con la ayuda de sus recuerdos. en un ataque de locura. de cera. la sangre brotaba. es por lo que voy a citarles un ejemplo. vino a hablarme. Si la enferma se cree de vidrio. me tocaba los senos. El señor Ch. págs. pero tuve la suficiente voluntad y firmeza de carácter para no abrazarle. en perro. esto duró por espacio de 2 horas. me enlaza con sus brazos. comportándome de forma totalmente inconveniente . entonces me sentí como electrificada de los pies a la cabeza. en el personaje que está encargado de interpretar. Ya no es únicamente a manera del alucinado que asiste como espectador a imágenes que se despliegan ante él. III. ArÉNDICE2Ü SUGESTIONES TEATRALES «Intentamos llevar el experimento aún más lejos. pero siempre más sobreexcitada de lo habitual. no una ficción. es como un actor que. puede creerse el Sr. entonces temblaba. ) La alucinación puede actuar sobre la misma sustancia del sujeto en experimentación.» Boumeville y Régnard. asistía a un teatro en el que se representaba una revolución: eran unos negros con ojos rojos. y se la ve entonces ejercitarse en reproducir las conductas de dichos animales. o su hocico y su pelaje. iba a pasear a su lado al bois de Boulogne. me preguntó qué me ocurría. habla y responde a las preguntas que se le hacen. yo gritaba y. lo lleva a cabo y lo objetiviza. etc. Ya habíamos visto que. " La acción del nitrito de amilo es menos agradable que la del éter. (. seguidamente hacía. sobre todo desde el punto de vista psicológico. feliz. me besa. al cabo de algunos segundos. Ahora nos disponemos a afirmarle simplemente que está sufriendo su ataque. al despertarme. Vemos que con las sensaciones voluptuosas se mezclan sueños dolorosos. sangre. y que él ha sido transformado. sin que parezca darse cuenta de lo que hay de contradictorio en el hecho de un animal que se sirve del lenguaje humano. me di cuenta por completo de mi error.. etc. en los que la enferma veía ojos rojos. me hace cosquillas y me toca.. feliz.. la vemos revolverse guardando infinitas precauciones por miedo a quebrarse. sin embargo. que venía a cumplir servicio. dientes azules. después me retorcía. etc. Se puede igualmente transformar a la enferma en pájaro. de goma. Richet ha citado ejemplos muy curiosos que distingue bajo el nombre de objetivaciones de los tipos. Y. etc. etc. X o Y. que peleaban con armas de fuego.. me dormí durante unas horas. en lugar de concebir un tipo como cualquiera puede hacerlo. fue alcanzado por una bala en la cabeza. Experimentos todavía más interesantes. porque me recordaba a M . No obstante. 0 395 . durante ese estado cataléptico. Soñaba que ya no estaba en la Salpetriere. Entonces pierde la noción de todo lo que concurre a formar su propia personalidad y crea. La misma noche un interno.. porque el sujeto. yo también le besaba y le colmaba de caricias apretándome contra él. él se dio cuenta. Iconographie photographique de la Salpetriere. Este experimento repetido varias veces al día siempre ha dado los mismos resultados. se imaginaría que la obra que representa es una realidad. me acariciaba.. siempre lo hacía con placer y ardor. Entonces podemos ver desarrollarse... vivía desde hacía algunos días con él.394 0 APÉNDICES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA tumba a mi lado. no le dije nada.. la nueva personalidad que se le ha impuesto. consisten en el cambio de personalidad. Y yo. como ocurre en ciertos alienados. Un sujeto. pero. bajo la influencia de una sugestión verbal. 187-190. "El resto del día transcurrió bastante bien. en cuerpo y alma.

Yo. Tú también crees. iPues bien!.) "¿Qué hora es? iLas cuatro de la mañana!" (Camina como si arrastrase los zuecos. Es un sueño vivido.» Richer. Esto no es para detenerle: no es. 728-730. es en su cerebro." Este ejemplo basta para mostrar cómo se opera esa transformación absoluta de la personalidad en tal o cual tipo imaginario. ante él. sin tinta en la pluma. que en realidad no dirige su mano con los ojos. sobre el papel donde está su canción. Entonces se puede interponer un cartón entre su mano y sus ojos. en lugar del aire duro y molesto que tenía hacía un momento. Poco le importa. se detiene y se dispone a leer todo lo que ha escrito. viéndola sobre esa página totalmente blanca y vuelve a leer lo escrito. un acento agudo o grave. Entonces no hay más que hacer coincidir exactamente las dos primeras hojas con la tercera y vemos que una barra atravesando. Veamos. eres muy tímido con las mujeres. acentos. Ven a verme algún día.. Mira.) "Déjame tranquila. iVenga! iCanela! Vamos. itengo que levantarme! Vayamos al establo.. Ven a hacerme una pequeña visita y tráeme alguna cosita.. marca- a 397 . supongo. hablarle al oído. Una vez lanzado a esta ocupación. pero no se preocupa por el obstáculo dispuesto. a esa gran espingarda de Lucie. APÉNDICE 21 ESCRITURA SONAMBÚLICA «La primera vez que hicimos esta prueba. se estira. Dios mío. él termina. pues. date la vuelta. No es un simple sueño. ya lo hemos dicho. más tarde . iPues bien!. Richet. las barras de las t. Sabes. " Como actriz. la señora A. luego se levanta. es mi director quien ha hecho que la alarguen. Sabes que no he terminado mi labor. sino una cucaracha que intenta atrapar. varias hojas de papel superpuestas. iAh!. Hay un herido en esa sala. Son unos pesados estos directores. . págs. isí.396 a LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA APÉNDICES Bajo la influencia de la sugestión verbal uno de los sujetos. ¿verdad que esta mañana está mejor? iVeamos! Déjeme deshacer su vendaje. Gros ]ean.) Iré con mucho cuidado. sin ocuparse de lo que ocurre. Gros ]ean.) Como religiosa. acercándonos a él de lado. tenga tanto valor ante el dolor como ante el enemigo. Siempre hay demasiada. Continúa. eh! "iPero bueno. pues. . el trazo de la letra que estaba escribiendo sobre la siguiente hoja y sigue su tarea en esa página en la que la parte superior está medio en blanco. Se puede gritar a su lado. ¿verdad que esto le alivia? iVearnos! Mi pobre amigo. sufre las siguientes metamorfosis: Como campesina. Una simple hoja de parra. comenzó a escribirnos una canción titulada "El vino de Marsala". " (Hace como si estuviese ordeñando una vaca. está totalmente concentrado. itiene buenas piernas.. "Ven ustedes mi falda. Después. amigo mío. añadiendo puntos. en un grado tal que no pueden ustedes imaginarse. y continúa escribiendo sin dirección. Si en ese momento la mano que se agita alrededor suyo llega a ese estrecho círculo en el que parece que está restringido su campo visual. Si entonces se le retira rápidamente la hoja sobre la que escribe. comas.) "Veamos.. todos los días a las tres estoy en casa. se encuentra por tanto en presencia de una hoja completamente virgen de caracteres.-(Se pone enseguida de rodillas y comienza a rezar sus oraciones persignándose. Se le vuelve entonces a colocar papel blanco ante sus ojos. que no hace falta más que una hoja de parra. Se han colocado." (. es suficiente.. idéjame tranquila. continúa escribiendo sobre la madera de la mesa o sobre la tela encerada que la cubre. sino que se trata de una simple imagen mental de lo que lleva a cabo..-Su figura torna un aspecto risueño. (Hace el gesto de desenrollar un vendaje. Études cliniques sur la grande hystérie ou hystéro-épilepsie. pasar los dedos alrededor de su cara y hasta en sus conjuntivas. querido! (se echa a reír).-(Se frota los ojos. haces mal. creo que cuanto más corta es la falda mejor queda. Más aún: una vez terminada la estrofa que escribía. empleando la expresión del señor Ch. querido. por lo general no es una mano lo que ve. sí!. También se puede incluso quitarle todo el paquete de hojas que tiene ante él.) "Vayamos al hospital. te digo! Cuando haya terminado mi labor. retoma la escritura. Se diría que todo tiene lugar en su cerebro.

Se dijeron: pero si se puede ordenar así a un hipnotizado que cometa un acto en una fecha precisa. 2. analizando los hechos de cerca nos damos fácilmente cuenta de que no es totalmente de esta manera. se trata de una enferma) que dé un beso a una de las personas presentes. se despierta. He ordenado a la paciente (puesto que.er experimento: ésta no la reproduzco ante ustedes por razones que van a comprender. o mañana o dentro de ocho días. muy fácil de hipnotizar. Es indiscutible que en el laboratorio se puede hacer cometer a los histéricos hipnotizados simulacros de robos o de asesinatos. el hipnotizado pertenece al hipnotizador "como el báculo pertenece al viajero". Y nos damos muy bien cuenta de que. Observen que esta segunda sugestión se lleva a cabo con ciertas dudas. La hago entrar y la duermo de nuevo. págs.» Charcot. a una t sin barra de una u otra de las dos primeras hojas. pero. la despierto... pero tras haber opuesto una gran resistencia a la tentación sugerida. 0 experimento: le pido que haga burla con la mano al auditorio. Los hipnotizados aparecen en efecto como auténticos autómatas. ténganlo en cuenta. pueden ustedes constatar que cumple al momento el acto ordenado. quiero decirles lo que tengo la intención de demostrarles con ella. mientras no está. La joven que les presento es. Pero la he llevado a cabo varias veces en el relativo aislamiento de mi despacho. de que los hipnotizados "caminan hacia su destino como la piedra que cae". y hacerla cometer una falsificación. no se trata de un acto de gravedad sino simplemente de una falta de respeto a las personas presentes.. puesto que detengo el acto en vías de ejecución). los experimentos llevan a responder afirmativamente a esta pregunta. sino que se han podido llevar a cabo varios tipos de crímenes en laboratorio. La hago salir. En un principio. Al despertar.. Esta prueba resulta de lo más característico que podamos imaginar. no habría nada más fácil para un diestro criminal que dormir cuando y como él quisiese a una persona hipnotizable a su disposición. He aquí la hipótesis. Volverá luego para ejecutar las sugestiones que voy a darle. plausible en apariencia. un autómata totalmente pasivo. Tengan en cuenta que podría haberle ordenado que no ejecutase dicho acto más que durante una hora. un asesinato en una fecha más o menos lejana. Voy a mostrarles que la sugestionada no es. tanto más plausible cuando de hecho las sugestiones experimentales no se limitaron a actos insignificantes semejantes a los que vengo de hacer ejecutar a Wit.398 a APÉNDICES LA INVENCIÓN DE LA HISTERJA dos sobre ésta. a 399 . influido por las apariencias. Ustedes van a ver que esta joven ejecuta sin la menor dificultad las sugestiones indiferentes. Esta tendencia se encuentra en la comunicación que ofrecía en 1883 en la Sociedad médico-psicológica el señor Charles Féré. i. vean que cumple exactamente la acción que le he ordenado. y las cosas se hubiesen producido exactamente en el momento indicado. como se ha querido decir. terminó por obedecerme (a medias. los llevará a cabo con tanta más resistencia cuanto más le repugnen. hoy médico de Bicetre. un robo. Clinique des maladies du systeme nerveux. mientras duerme: "Cuando despierte se pondrá este sombrero en la cabeza y se paseará alrededor de la mesa. Los experimentos de esta naturaleza son tan impresionantes que incluso resulta difícil resistirse a la tendencia de suponer que en la vida prácti- ca las cosas ocurrirían igual que en el hospital. cuando voy a ordenarle actos que por diversas razones le resulten repulsivos. Pero. 3. corresponden exactamente a una letra sin acentuar. APÉNDICE 22 ¿HASTA DÓNDE LLEGA LA SUMISIÓN HIPNÓTICA? «Le digo a Wit.. 126-127 (redactado por Guinon). No obstante. ¿Es posible hacer ejecutar un crimen mediante sugestión? A primera vista." Le soplo en los ojos. Son los hechos de esta segunda categoría los que sorprendieron especialmente a los observadores. los instintos de pudor se han rebelado en esta joven honesta y casta.er experimento: le ordeno que se rasque la nariz al despertar. como pueden ustedes juzgar. O incluso. tomando la expresión del señor Liébault.

Aux Bureaux du Progres médical/Delahaye & Lecrosnier. (1961). IPS. pero es relativo. CF. págs. por Bourneville y Régnard. No estoy seguro. París. III. que es muy malo y habla mal de usted. Jconographie photographique de úz Salpétriere. 6. núm. Masson/Hasselin/Houzeau/Labé. Lo que deseo retener de estos cuatro experimentos es que esta joven no obedece a una sugestión de forma pasiva. pero admito que pueda ocurrir. Gazette hebdomadaire de médecine et de chirurgie. 261páginasy40 láminas. Este hecho les permite entrever que nos veremos expuestos a encontrar al menos algunas dificultades si pretendemos servimos de una persona honesta para hacerla llevar a cabo un acto criminal mediante sugestión. 0 experimento: le enseño este vaso y le digo: "Contiene arsénico.. IPS. Salpetriere. 11. ARTAUD. Bibliotheque Charcot. Jconographie photographique de úz Salpétriere. compendio sin distribución. «Un dessinateur passionné pour le visage humain: Georges-Franc. A. Toma el vaso. El automatismo es positivo. Se resiste a algunas y con mayor energía cuanto más contrario es el acto sugerido a sus instintos y a sus tendencias. 1875. Jconograp!zie photographique de Úl SalpétriCre. Paiis.» Ballet. pero con dificultad. Omagiu lui George Oprescu . por Bourneville y Régnard. BIBLIOGRAFÍA GENERAL J. IPS. Ya está despierta. 167 páginas y 40 láminas. 232 páginas y 39 láminas. NIS: Nouvelle Jconographie de la Salpetriere. Puede que lo haga en media hora. 1876-1877. Paiis. un cuarto de hora. La Révolution surréaliste. (1970-1981). Cuando despierte le ofrecerá el vaso al Sr. Jconograp!zie photographique de úz Salpétriere. Observen que el experimento no llega a su fin . 1864-1889. Citado por artículos.. A. págs." Le soplo en los ojos.uvres completes (OC}. Aux Bureaux du Progres médical/Delahaye & Lecrosnier. «La suggestion hypnotique au point de vue médico-légal». 16 vols. Paiis.:ois-Marie Gabriel (1775-v. 1879-1880. Aux Bureaux du Progres médical/Delahaye & Lecrosnier. 11. L. ADHÉMAR. ARAGON. en 5 series. y BRETON. Paiis. (1928). Gallimard.400 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA 4. 11-13. Bucarest.. 20-22. o Bibliografía PlUNCIPALES PUBLICACIONES COLECTIVAS CITADAS EN EL TEXTO DESM: Dictionnaire encyclopédique des sciences médicales. 1. X. por Bourneville y Régnard. . 1836)». La obediencia no es por tanto tan constante y tan absoluta como se dice. «Le cinquantenaire de l'hystérie». 106 vols. . IPS. 1888-1918. 1878. octubre de 1891.

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Giorgio. 354 Azam. 314 Burke. 368-369. 385.Jules. 171-173. 113-370. 294. Honoré de. 60 Ballet.. 232233. Bailliere. 797. 326. 258. o Índice onomástico Andree. folie hystérique de 7870 a 7978. 194. 155. Alfred. 126-131. 357. Charles. 102 Baillarger. 124. 360. H. 53. 71. 222.377.236. Son Excellence Eugene Rougon. 134.. vol. 770. 194. 102103. 247-252. 266-268. la. 60. 792. 136. A. A. 158 Aristóteles. Henri. 335339. 138. 233 Bataille. 242-243. 362 Artaud.343. (1965). névrose et la. 138-141. 176-179. 752. París. 60 Daguerre. 215. 211. Alphonse. 327. 350. 315 Baglivi.dies mentales et sur les maladies nerveuses. 217. 373.284 Bemheim. contribution a l'histoire de la psychiatrie. 48. 164. 350. 69. Auguste. 790. 216 Brouillet. «Psyché de la femme: note sur l'hystérique au xrxe siecle». Des causes morales et physiques des mala. 197. 270. 347-348. 358-359. 159. Lefons cliniques sur les mala. 355 Baudelaire. 297. 222. 25. 290.-M. Walter. . 13-14. 149. 22. 375. 282-284. París. 368 Boumeville. 87. «Théorie de la simulation». 778. 285. V. Lefons cliniques sur les maladies mentales professées a la Salpétriere. 186. E. 373. 162-164. 55. 295. págs. 274. 262 Dagonet. 7. 728. 262. 309 Bemard.275.357 Brouardel. 259. Roland. psychose. 82. París. 247.. 765. págs.378. P. 378. 43 Burq. 32-33. 344-345.Jacques-Mandé.229. VOISIN. de Dreyfus.. 17-33. 245. 13-30.. 130 Baraduc.394 Braid.387.238.232. 40.268. 78-79. Le cadre de la.J.389. 112. 330. 245. 782. 333. 51. 94. Histoire de l'hystérie. 134136. 287. 325. 264.(1980). 196. París. 101. aspects de l'évolution des idées sur la frontiere entre la. ZoLA. Bailliere.418 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA l. Tesis de Medicina. (1968). 97.216. Jean-Martin. 46. trad. VILLECHENOUX. . 322. 238. 785.James. 793.(1978). 83. 245. 1973. 105-108. 308.. Antonin. 172. 47. 71. H. Louis. 15. 757. 188.Jules.. E. 337 Bazard. 26-33. 18. 342.237. (1876). Ornicar?. 787.391.dies mentales et de quelques autres ajfections nerveuses. 118. 181. núm. 347. 732. 133. 120. 158-159. 384 Bidet. Romantisme.(1883). 725. Claude. 374. 299. VEITH. (1826). 240. 184. . 282. 146 Bergson. 789. 273. Georges. 26 Comte. 293. F. 213. 13. 64. 769. 307-308 Bertillon. 96. 356 Augustine. 35-38. 145. Pierre. 141 Charcot. París. 304-322. D. 64. nymphomanie et le satyriasis. Seghers. «La convulsion de Saint-Médard». 166. 224-225. núm.386 Barthes. Bailliere.. 363. 382. 776. 312 Breuer. 202-203. 120. 204-209. 110-111. 140. G.. (1876). 297. (1976). 282 Carré de Montgeron.234. págs. 330. 99. 45-46. 100. 83-84 . 373. 40-44. Hippolyte. 262 Babinski. 253. París. 17-18. 78 Benjamin. 122-123. Ornicar?-Analytica. 124.J. 197. telles que l'hystérie. 783. VOJSIN. 211. G. 729. 264. 260. 730. 57-66. 400 Balzac. WAJEMAN. 139. c. 123-124. 306 Briquet.364-365. 24.398 Clarétie. 377.

A. Paul. 782. 120. 264. 55. 138.. 258. 272. 127. 27. 760 Shakespeare. 166. 184 Hipócrates. 29. 64. 756. 89. 737. A. 188. Pierre. 247. 298-299. 263 Poyet. 219. 60. 36 Kalka.378. P. 198 Rougon. 297.391. 71 Daudet. 302. 278. 88. Étiennejules.379. 256. 74. 292. 110.. B. 743. Paul. 66. 292. 376 Hegel. 173. 239. 327 Knoblauch.. 170. 386 Niepce. 278.389 Guillain. 15. 86 Vierge. G. 15. 325. Albert. 130 Nadar.. Cesare. 60. 236 Pinel. 138. 793. 3 18. 282 V oisin. 376 Moreau de Tours. 346 Landouzy. de.96 Rurnmo.214 Heidegger. 13. 72. 246. G.. 312 Moebius. 141 Ribot.. 391. 265. 74 Freud. 292 Magnan. H. 166. 268. 124. 783. 224-225. William.. G. 349. 277. 376 Restout. 17. 17. 769. A. 315 Delet. Martin. lmmanuel.. 299. 396 Richet. 790. 13. G. 116. 312 Dubois. 24 Paracelso. 146 Régnard.46. 76 Londe. René. 144. 119 Hervey de Saint-Denys. Théodule. 82. 775.]. 94. 330.... 102.. 170. 112. 757. Friedrich. 96 Janouch. 64 Valéry. E.320. 296. 158-159. 277. 98 Duchenne de Boulogne. 52. 65 Janet. André de. 57 Le Bmn. 102 Westphal. 341. 131. 82. 354. 251 Lessing. 230231. 275. 106. 124.381. 29 Gilles de la Tourette. 206-209. 24 Esquirol. Georges. 301 Donato. 111. 64. 136. 287 Lavater. 71. 71. 32. Georg Wilhelm Friedrich. 110 Descartes. 158 Lacan.. 56.Joséphine. 320. 87-88 Joyce. A. 109. 33 1. 144. A. 46 Nietzsche. 260. 198.394 Rengade. 280. 176. 8. 221. 257. Thomas. 60 Nadar (Gaspard-Félix Toumachon). 48-49. 87 Kant. Joseph-Nicéphore. Gustav. 265 Vigouroux. 357-359 Laufenauer. 163. 73 Gambetta. 284 Marey. 266-267. 97 Paré. 329. 118-119. 369 Gabriel. 17~ 181. 236. 50. 56 Tebaldi. 387. 255. 57 Féré. G. 301. 26 Darwin. 57 Leonardo da Vinci. 4142. 212-216. 765.387. Ch.J.. 107. 51. C. 227. 259. Hugh W. 251. 368 Luys. James. V. 134. Henry. 168.. FranzJoseph.Jacques. 357. Paul. 246. 399 Fleury.. 12 Hardy. 56. C. 247. Léon. 774. 241. 308. 242 Pitres. 395-396 Rimbaud. 374 Guinon. 780. 326. F. 797. 233. 221. A. 80.. 194. 208 Richer. 97. 298-299 Souques.Jules. 60 More!. 348 Liébault.Jacques. Gotthold Ephraim. 78 Diderot. 399 Littré. Sigmund. 220. 270. 344. 59.. 752. 238. Charles.. 360 Mesmer. 306-307. 58. 346. 344.392 Lorde. 102 Tardieu. 293.. 273. 787. 109. 64. Ambroise. 732. 785. Franz Anton. 261. Km·!. 71. 164 Willis. A. 86. 301. 286. 19. 13. 288. 70.377. 64. 84 Lacan. 176. 12 Lombroso. 52-53.. Arthur. 171. 86 Diamond. 208 Galton. 68. 109.351. 57-58. 274. 280. 792. 38. 300. 766. 789.J. 49.. F. 162 Montméja.. 52. Ambroise-Auguste. Ambroise. 276. 57 Galeno. 142. Franz. 38 Sydenham. 254. Charles. 159. 343 0 421 . 339. A. 390 Dupont. 241. Philippe. 56. 350. 75.. 247 Meige. 30-31. 342. Paul. 201-203. 770.420 0 ÍNDICE ONOMÁSTICO ÍNDICE ONOMÁSTICO Dante Alighieri. 269. 236 Gall. 94 Husson. 75. B. 242. 162. Denis.

Los desencadenamientos El espectáculo Invención El desencadenamiento de las locas Almas nobles Hipocresía El desencadenamiento de las imágenes Cristal de la locura Moral del juguete Desastres de la eficacia CAPÍTULO 2. la naturaleza muerta La autopsia anticipada en el síntoma Ejercicio de la clínica Dramaturgia de las comparecencias Caso Cuadros Observaciones. Saberes clínicos El escenario de los crímenes Descenso a los infiernos Veni-vidi Emporio-Imperio Dar nombre a la histeria El arte de generar hechos La vida patológica. descripciones 7 11 11 12 13 15 16 17 19 20 22 23 23 26 28 29 31 31 33 35 36 37 38 39 41 .o Índice LA EVIDENCIA ESPECTACULAR ARGUMENTO CAPÍTULO PRIMERO.

...... .... Iconografía y previsión ..................... ...... Efectos ......... Perder el conocimiento (el golpe teatral) .... . .............................. ... ..... .......... .......... ........... .................................. ...... ................. ... ............... .......................................... ...... ...................... ...................................................... 93 «He aquí a la loca>> ................. 45 «Ésta es la verdad» ................................ ........ ................... ............ ............. .................................. ..... .......................... Rasgos de mujeres .............................. . ...................... ............... .................. ....... ............................................. a placer ................ La leyenda de memoria ..... ....... Paso de una silueta ........ Oráculos fotográficos ..................................... La bestia negra ................................. ...... ............................................ ............ al menos ......... . ................ .......................................... ....... revelación ....... .............. 115 118 119 121 123 124 127 131 133 134 135 138 140 141 142 146 148 150 CAPíTULO 6...... ......... .................................... Sospechas: el síntoma como mentira ................................................................................. Visiones .... .................. ......... La sombra y la lentitud ............................ ................................. Los tres nudos ..424 0 ÍNDIC E ÍNDICE Curiosidades ................. Poses del placer (un doble cuerpo) ......... Aura histérica ..... .......... .............. ... . La expectación como método («contemporizar») ... Éxtasis .......... ............. ........... 45 46 48 49 50 52 52 55 57 59 64 67 69 74 82 83 84 86 87 88 90 CAPíTULO 4.... ................................................ ................ Infatuación de imágenes ......... ......................... ................ ................................................ «como un golpe recibido en pleno rostro» Rechazos y resacas de la primera escena .. ......................................... .. ............................ Paradoja de la evidencia espectacular ............ .......................... Paradoja de la evidencia ...... ........................................... .. 155 159 163 166 170 172 176 181 184 194 196 198 200 202 204 207 208 210 213 0 425 ......... ............................ La leyenda de superficie...... ..................... ........................ ............. .. ...................................... ......... .......... ......................... El afecto.... La «verdadera retina» ......... .. .............. ................................................................................... La primera escena.............................................. ............ ........................................... Gestos afectados ..... . ...... ....... ... .... ...................... ................ Extirpar una forma........... ..................... El museo.............. ........ ............................. ...... iTraición! ..... servicio fotográfico ... la facies .... ....... ....................... lateralidad ...... ......... iVacío! .. ...... El esposo infernal .. bajo ninguna .......................... ................ riesgo de la distancia ..... Ataques y poses ................... 42 43 CAPÍTULO 3. La mirada torcida de la histérica .. ................... Leyendas de la fotografía .............. . ............................................ Malum sine materia ... Primeras pruebas .......... ................. ....................................................... ....................... ...................................... El más mínimo defecto ......... ....... ... . «Eso no impide su existencia>> ......................................................................... La representación gráfica ........ como acechando .... ............... .......... ............................ Auras ................... ........... Síntoma-tiempo (el relato imposible) ............................................................................... 93 94 96 97 98 100 101 103 105 106 106 109 111 : ' 1 1 11 EL ENCANTO DE Y HACIA AUGUSTINE CAPÍTULO 5. ...... ............ 115 Q!tasz~rostro ...... Tiempo de pose ............... ............................... ..................................... .................... ......... .............................. ................................ ............ La inalienabilidad ... .......... ................ Paradojas de la causa ....... ............. mxactitud? ........................................ Pose.......... ......... ............................................................... ............................ .......................................................................................... Mil formas.. Sueños (teatro........................ . Contactos de la distancia ............ ................. ........ .................. ........... ................... «No tengo tiempo» (el entreacto) ....... La leyenda de identidad y sus protocolos ................................... ........................... Mirada de desdén......... .. ........................ Secreto a punto de desvelarse ............ La Salpétriere........... Pantallas encubridoras de la primera escena ....... 155 Un cuadro clásico ... .................. ............. iArtificialidad! ............................. ....... ................ La expectativa .... Disimulación y disimilación ............................. ................ .. fuego y sangre) ............. Paradojas del foco ....... Iconografía del aura .......... .......... ...................... Parte vergonzante ............ disparadores .............. ... ......... La mujer alterada ......... ........ .. ........ .................................. ............. Ampulosidad del estilo ........................... ........................................................ ... ................ relevo de lo real .... Aura.................. V eladura....... .................. Vistazos.......... La intratable .. El momento escultural (la contractura) .............. .............................................................................. Conversiones de la primera escena .................... ........... Augustine como obra de arte ...... ............... Rasgos de locura .......... ............................... espectro..................................................... ¿Parecido? ............................ ....... ............................ ¿Sujeto? .....

cruz Sacrificio Sangre: secretos Secreciones Simulacro y tormento Fuga La desconcertación y la imagen de vuelta 230 APÉNDICES CAPÍTULO 7.cuerpos galvanizados «Estatuas expresivas» Deslumbrar y desacreditar -cuadros vivientes Escaladas. Sugestiones teatrales Apéndice 21.. Las lecciones clínicas de Charcot Apéndice 3.... Apéndice 20. cura. Prefacio de la /conographie photographique de /. Apéndice 17. Clímax del espectáculo Gritos Movimiento de sobresalto Máscara Ansias 35 1 353 356 358 360 362 366 235 235 238 242 244 247 249 252 262 266 275 280 286 290 294 298 305 307 309 313 316 319 321 324 329 332 334 337 341 341 343 347 349 Apéndice l. El «museo patológico vivo» Apéndice 2.. . El autorretrato «auracular» Apéndice 13. guía.... La «observación» y la fotografía en la Salpétriere Apéndice 9. Apéndice 10. Apéndice 19.máquinas sublimes Manipulaciones -prodigios de los cuerpos Pinceladas ... La consulta Apéndice 4. La «ficha fotográfica» en la Salpétriere .... ¿Hasta dónde llega la sumisión hipnótica? .... Un cuadro viviente de catalépticas . el reposacabezas y la horca fotográficos Apéndice 8. Técnica de la fotografía judicial Apéndice 11. inducciones.. ¿Curar o experimentar? .. Ornatos y diversiones La soledad compañera El deseo de cautivar La obligación de seducir «Desear: mi gloria>> (de cómo la histérica enamoraba a su médico) 215 218 220 223 227 228 Clavos.. .. Escritura sonambúlica Apéndice 22..a Salpétriere (tomo 11) Apéndice 7. Gesto y expresión: el automatismo cerebral Apéndice 18.. El aura histérica (Augustine) Apéndice 14.. Delirios provocados: relación de Augustine . . El «escotoma centelleante» Apéndice 16. monopolio del espectáculo El exhibidor de cosas pasadas El hacedor de milagros «Confíe usted en mí: la fe alivia.a Salpétriere (tomo I) Apéndice 6.. el aura Apéndice 12.. escenificaciones Miradas y tactos Sensibilidades «especiales» Cuerpos experimentales Cuerpos de ensueño Comparecencia de la hipnosis -cuerpos sutiles «Per via di parre» .426 0 ÍNDICE ÍNDlCE Atentados Obstinados jirones de imágenes (paradojas de visibilidad) . El estrado. La veladura del retrato. BIBLIOGRAFÍA ÍNDICE ONOMÁSTICO 371 373 374 375 376 376 378 379 380 38 1 382 384 385 386 387 388 389 389 391 392 394 397 398 401 419 0 427 . Prefacio de la /conographie photographique de /. Repeticiones. «transferencias» La retirada de los deli1ios El espejuelo (el arte de fascinar) Pavana oculta Colmo del teatro La repetición ideal Rozando el crimen perfecto Alma noble.. Explicación del cuadro sinóptico del gran ataque histérico Apéndice 15.. » Teatro contra teatro Belleza Contrato La escena que no hay que representar La extrema paciencia El teatro en llamas CAPITULO 8. Prefacio de la Revue photographique des Hópitaux de París Apéndice 5.

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ed. CARPO. Francisco de Goya. TOMLINSON. ed. La Edad Media fantástica. historias del arte. Los cartones para tapices y sus comienzos en la Corte de Madrid.Jesús.. Erika. De David a Cézanne. Anthony. 2ª.Javier. HERNANDO. TOMLINSON. La cabeUera femenina. Arte prehistórico en la vanguardia artística de Espa'ñíl. Arte en la red. 2ª. 1450-1600.ARNHEIM. FRANCASTEL. Mujeres de la Biblia en la pintura del Barroco. DAIX. César.Janis.Javier. Pensadores clave sobre el arte: el siglo xx PANOfSKY. MAYAYO. Jesús. del Renacimiento al Cubismo. RAMíREZ.TÍTULOS PUBLICADOS . Tendencias del arte. BALTRUSAITIS. ed. ed. Pintura y sociedad. ed. ed. 4ª. Historia de una imagen mental. arte de tendencias a principios del siglo XXI. 3ª. Imágenes de la ambigüedad. Chris (ed. Contribución a la historia de la teoría del arte. E. Picasso. Carlos. LAVER. y KuRZ. Barroco y Clasicismo. Nacimiento y destrucción de un espacio plástico. Madrid y la generación del 98: la revista ''Artejoven'~ Krus. 4ª. BLUNT. El pensamiento romántico y el arte en España. Rudolf. Juan Antonio Y CARJULLO.Julián. O. Visión y símbolos en la pintura española del Siglo de Oro. RosA ARMENGOL. El siglo XX. Esperanza. La arquitectura en la era de la imprenta. CALZADA FERNÁNDEZ. La leyenda del artista. BoRNAY. icono y personaje. Moshe. 10ª. Erika. Ensayos para rescatar el arte. 4ª. ed. ed . Dalí. Borges y la arquitectura.Janis. ed. Las hijas de Lilith. Historia cultural del arte moderno. 2ª. GRAu. Pierre. BoRNAY. BoRNAY. MuRRAY. Erwin. Arte y psicoanálisis. Idea. TAPIÉ. ScHNEIDER-ADAMs. Goya en el crepúsculo del Siglo de las Luces. Antigüedades y exotismo en el arte gótico. Jurgis. 9ª. Retratos del genio. 10ª. Cristina. Teoría de las artes en Italia. Víctor L. GÁLLEGO. Pierre. Pierre. Laia. Historia cultural del arte moderno. BARASCH. La ceguera. Breve historia del traje y la moda. 4ª. Apariencia e identidad masculina.). HERRERA. De la Ilustración al Decadentismo. Erika. DAIX. ed. El culto a la personalidad artística en el siglo XIX. 5ª. Mario.. CARJULLO. Laurie. ed. ed. . Historias de mujeres. REYERO. GUJLLÉN.James. Patricia.