)

La invención de la histeria
Charcot y la iconografía
fotográfica de la Salpetriere

o

Georges Didi-Huberman

La invención de la histeria
Charcot y la iconografía
foto gráfica de la Salpe tri ere

Traducción de Tania Arias y Rafael J ackson

El
ENSAYOS ARTE CÁTEDRA

i

Título original de la obra:

lnvention de l'hystérie.
Charcot et l'iconographie photographique de la Salpétriere

o

i.a edición, 2007

Argumento
Diseño de cubierta: aderal

Ilustración de cubierta: Lámina XXVIII. Inicio de un ataque. Grito.
Régnard. Fotografía de Augustine. Jconographie photographique
de la Salpétriere, tomo 11.

La Salpetriere era, en el último tercio del siglo XIX, lo que
nunca había dejado de ser: una suerte de infierno femenino,
una citta dolorosa con cuatro mil mujeres, incurables o locas,
encerradas allí. Una pesadilla en un París listo para vivir su

belle époque.
Será precisamente en este lugar donde Charcot redescubrirá
la histeria. ¿De qué manera? En estas páginas intentaremos

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© 1982 by Editions Macula, París
©Ediciones Cátedra (Grupo Anaya, S. A), 2007
Juan Ignacio Luca de Tena, 15. 28027 Madrid
Depósito legal: M. 22.435-2007
I.S.B.N.: 978-84-376-2381 -8

Printed in Spain
Impreso en Closas-Orcoyen, S. L.
Paracuellos dejarama (Madrid)

contarlo, y para ello rebuscaremos entre todas las tácticas clínicas y experimentales, a través de la hipnosis y de las espectaculares presentaciones de las enfermas en crisis en el anfiteatro durante las célebres «lecciones de los martes». Con
Charcot descubriremos de qué es capaz un cuerpo histérico:
ahora bien, todo ello tiene algo de prodigio. Posee algo de
prodigioso y que supera toda imaginación, e incluso, como
suele decirse, «toda esperanza>>.
Pero ¿qué imaginación, qué esperanza? Todo está encerrado allí. Lo que las histéricas de la Salpetriere mostraban con
sus cuerpos sugería una extraordinaria complicidad entre
médicos y pacientes. Una relación alimentada por deseos,
miradas y conocimientos. Y es esto lo que se pone en tela de
juicio.
Hasta hoy nos han llegado las series de imágenes de la
Iconographie photographique de la Salpétriere. Ahí aparece todo:
poses, ataques, gritos, «actitudes pasionales», «crucifixiones»,
«éxtasis», todas las posturas del delirio. Parece como si todo
estuviese encerrado en esas fotos porque la fotografia era capaz de cristalizar idealmente los vínculos entre el fantasma de

Se identificó incluso. sin embargo. Freud fue testigo desorientado de esa inmensa cautividad de la histeria y de la fabricación de esas imágenes. ser progresivamente reinventada y captada en imágenes. a capricho. Se instaura así un encanto recíproco: médicos insaciables de imágenes de «la Histeria>> e histéricas que consienten e incluso exageran la teatralidad de sus cuerpos. en invención de la histeria. la fascinación se desvanecía y el consentimiento se tornaba en odio. Este giro será también objeto de nuestras pesquisas. En un determinado momento. de algún modo su mal empeoraba. De este modo. soterradamente. la clínica de la histeria se convirtió en espectáculo. Dicha desorientación nada tendrá que ver. Pero el movimiento siempre exagerado del encanto produjo esta situación paradójica: a medida que la histérica se dejaba. La evidencia espectacular . Un arte muy próximo al teatro y a la pintura. con los inicios del psicoanálisis.8 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA la histeria y el fantasma del saber. con una especie de manifestación artística.

. Pero en el . Pongo en cuestión esta atroz paradoja: la histeria fue. llena de aristas. estridente. en silencio y pese a todo. un vínculo con el dolor? ¿Cómo llega el dolor a la obra?. se trata de una pregunta íntimamente infernal. ¿cuál podría ser la forma. ¿cómo en nuestra aproximación a las obras y a las imágenes puede aparecer proyectado. Y esto incluso en el propio paso de su terrible encanto (es justamente en ese punto donde se abre en primer lugar el interrogante). de otra forma que no sea la de dolor. ante nuestros ojos y en nuestro interior.. en el fondo. ante nuestra mirada? Y también: ¿mediante qué rodeo un dolor verdadero logra que accedamos.o CAPÍTULO PRIMERO Los desencadenamientos EL ESPEC TÁCULO Régnard. Lo que intento. la temporalidad de su llegada. Así pues. o de su aparición. un dolor que se vio forzado a ser inventado como espectáculo y como imagen. Iconographie . que llegó a inventarse a sí misma (la coacción era su esencia) mientras decaía el talento de los considerados inventores de la Histeria. la histeria.. tomo I. Una invención: un acontecer de los significantes. es relanzar esta pregunta: ¿qué puede haber significado el término «espectáculo» en la expresión «espectáculo del dolor»?En mi opinión. a la cuestión de las formas. desde el primer momento. a lo largo de toda su historia. de los significantes? Al final no me es posible denominar este suceso. Periodo epileptoide: fase tónica». «Ataque.

nos inventamos la mayor parte de ellos y somos casi incapaces de no asistir como «inventores» de cualquier fenómeno. Y por último: la Salpétriere de Pinel. «fingir» se emplea erróneamente. Hegel. simple y llanamente5. págs. las mismas que cuentan el encadenamiento de las locas de la Salpetriere y su «liberación» por Pinel [1]: se representa el giro. o más bien el quiasmo decisivo que éste operó. 68-100. o presuponerse. tratándose de la histeria. imaginar hasta el punto de «crear». O para expresarlo en términos más virtuosos e hipócritas. que en principio debe suponerse. LOS DESENCADENAMIENTOS Ahora bien. es decir. pág. Freud. Esto significa que estamos fundamentalmente y desde siempre habituados a mentir. En todo caso. Me gustaría cuestionar este compromiso y esta amenaza cuando. escribe Hegel. 501.. es decir. de unos dolores histéricos demasiado evidentes. Este quiasmo fue también el de una nueva relación. deudor de Pinel: no debe suponerse a la locura como una pérdida abstracta de la razón. la de las locas y los locos -y el cuadro de Fleury también fue pintado para contar esto. Charcot trabajaba ya bajo la égida del cuadro de Fleury3 . Gauchet y Swain. como un capítulo de la historia del arte. milagro que se celebra en la liturgia de la denominada «Invención y Exaltación de la Santa Cruz». al chocar con la cosa.. pág. Foucault. «una simple contradicción en el interior de la razón»: es decir. 1893. quién sabe . su creación y su invención. invenire. viéndome casi obligado a considerar la histeria. y desvelarla. Aunque. con la locura: una indignación democrática frente a la miseria de esa infortunada clase de la humanidad. Este quiasmo fue. 19. 5 Cfr. no es más que un mero trastorno. el de un concepto de locura que Hegel formuló al declararse. se emplea. 376-377. Y ni yo mismo me libro de esta atroz paradoja. cuatro páginas después. en el sentido de forjar embustes. en términos más agradables al oído. lo que se intentará precisamente es escribir párrafos relacionados con la tardía reinvención de un «cuerpo cristiano» . 1886. 105. 1817-1830. págs. pese a todo. en seco. págs. exagerar en la imaginación. es mentir por facultad del ingenio. pág. el abuso de las imágenes. 1961.12 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA acontecer mismo de los dolores. un médico apenas es capaz de no asistir como Artista al dolor suntuoso de un cuerpo abandonado a sus síntomas. Entre el cuerpo lleno de estigmas venéreos y la dolorosa crucifixión. con la «cosa misma». si no del genio. 1980. que una loca es un ser razonable. precisamente. la necesidad de mentir y desmentirlo. fingir. según se dice. es volver sobre ella. toparse y caer. 1961. como Asilo en el sentido moder~ Ídem. en una palabra. :i 13 . INVENCIÓN Ya inventar cuenta con tres acepciones distintas: Imaginar. en primer lugar. que exhibe en primer plano esas cadenas y herramientas. Inventar es.. Emponzoñado. bajo la influencia de un retrato de Pinel. según Littré.. en la mitología de la locura4 . 4 Cfr. pero ¿con qué? Nietzsche escribió lo siguiente: Actuamos así incluso en presencia de los sucesos menos ordinarios. 109. Un milagro siempre emponzoñado: que en este caso recubre todo uniformemente. y. por último. somos mucho más artistas de lo que creemos 1• 1 Nietzsche. ).. Foucault. finalmente.. pág. Inventar es una suerte de milagro (el mismo por el cual la Cruz de Cristo fue desenterrada del templo de Venus que coronaba el Santo Sepulcro y después «reconocida» entre otras dos cruces por Santa Elena. sobrecrear. Cfr. EL DESENCADENAMIENTO DE LAS LOCAS Pero hubo sin duda una extraordinaria imposición de las imágenes. 483-497. habla de «compromisos ante el peligro que amenaza a la persona desde el interior»2 . me gustaría hablar del sentido de su ex- trema visibilidad. el choque. tal como fue pergeñada en la Salpetriere durante el último tercio del siglo XIX. filantrópica. Además. como suele decirse.

El banal paternalismo del Estado. un funcionamiento infinitesimal y. Cuidar se encadena con internar. ni en la Salpetriere ni en ningún otro sitio. 6 Pinel. Salpetriere. no de médico sino de vigilante. 1809. sea cual sea el concepto buscado. el «quiasmo» filantrópico habrá encadenado otros lazos. ¿no tiene todos los motivos para engendrar unos sabios angustiados. entran allí. hay una probabilidad. la locura.. Pinel liberó a las locas de la Salpetriere. del 0. principalmente). en un 93 por ciento (véase la histeria). las sustrajo a su puro secuestro. como Esquirol entró en la Salpetriere en 1811. justificando oportunamente que no se las «somete» a la organización del asilo: sencillamente. con su <iefe de Policía interna>> y. no de la palabra. al mismo tiempo. pág. les ofreció una coexistencia (la del trabajo. de otro modo. con sus «celdas». «calabozos». Bibliotheque Charcot. según solía llamarlo. se abría paso una ciencia nueva. no cesa de manifestarse. pero esta apertura supuso también una inserción: inventó el Asilo como «pequeño Gobierno».93. «celdillas». como algo incoercible? Y por otra parte. Se entra allí como en el funcionamiento mismo de lo cotidiano. ilimitado. pero simétrico. Fleury. Ahora bien. es decir. incluso. se abrió con el objetivo primordial de cuidar la locura. una ciencia que fracasa cuando pasa a la acción. ALMAS NOBLES l.14 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA LOS DESENCADENAMIENTOS Pero esto no fue más que un quiasmo: cruzado. Una curabilidad que podía. siempre. <iaulas de locos» y «mazmorras» . Y la particularidad de este quiasmo nos es devuelta como el resultado constante de una división en la que se han igualado divisor y dividendo: facaso no se habrá experimentado la «conciencia psiquiátrica>> como la desafortunada escisión entre la confianza de su saber inmediato y el fracaso de este saber cuando pasa a la acción? El fracaso consistió en lo siguiente: la locura cambia de forma e. Pinel liberando a las locas de la Salpétriere (detalle).. ¿no suele decirse que los locos se asemejan en cierta manera a nosotros? ¿y acaso un médico que trata la locura puede rechazar ver el desamparo de su propia seme- a 15 . incluso si queremos. de que el tratamiento adoptado en la Salpetriere se complete con éxito si la alienación es reciente y no ha sido tratada en otro lugar» 6 . ser traducida en cifras. sobre todo si su objeto de estudio es la locura que. y como efecto de la palabra. una ciencia terapéutica: «. En suma. los de la culpabilidad carcelaria que vuelve a aislar. pero la locura jamás se habrá vuelto a curar. E incluso fue en calidad... 437. Ciertamente.

un hipnoti:@dor. el upokriter) es ante todo el que sabe discernir. la que pondré en tela de juicio a propósito de Charcot: un «dejar ser» táctico. cit. 0 17 . léase decreto en la realidad. salió de la hipocresía. Por lo tanto. en los límites de una trans8 9 7 Cfr. Pues la hipocresía. 193. Pero artista en el sentido de religión estética. recitar lo verdadero empleando medios escénicos. como teatro y como respuesta interpretante. Hipocresía: es el acto del juicio. y las locas se cargaron por su parte con una inmensa deuda de amor para con él. por Gauchet y Swain. separar y resolver. pero es preciso cuestionarla según la siguiente amplitud: ¿qué habrá visto una ciencia en la hipocresía para convertirla en principio constituyente de su exigencia metódica. Freud. y que. en este riesgo de angustia. en secreto. págs. sin embargo. es decir. HIPOCRESÍA También podemos calificar esto de hipocresía: hipocresía. mancillar el esplendor de su convicción. me ha hecho desmayar. la que figura la intuición en el espacio 10 . incluso de forma confusa. El verdadero hipócrita (de tradición griega. que todo lo que ocurrió en la Salpétriere. existencial. Esto es. ahora tengo los ojos cerrados. pág. Cfr. de la respuesta interpretante. tal como sostiene Kant. incluso habrá preferido rechazar pasar a la acción. en el mismo momento en que se estaba procurando los fundamentos de su eficacia? Sostengo. esta gran epopeya de la clínica. una respuesta que simula prolongar a su ritmo la palabra ajena. Pero no por ello el fenómeno dejó de resultar menos clamoroso. contrahechos y simulaciones. luego oracular. pero una respuesta siempre interpretativa. pero discretamente (en de- recho. 1980. de la elección. el desplazamiento equívoco. Habrá sido firme en preservar su convicción de universalidad. en el sentido hegeliano de alma noble. ahora veo el mundo con otros ojos». La «conciencia psiquiátrica» no habrá podido más que rechazar el ser una conciencia desgarrada. como poco una conciencia desgraciada. págs. 168. hechos. La hipocresía es el arte griego.16 0 LOS DESENCADENAMIENTOS LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA janza? Y. Kant. es el que dirige la investigación). Hegel. presta con humildad su persona a la voz de la verdad y la recita. como puesta en escena. 195. 52-53. de la conciencia íntima de una verdad fingida a la asunción delante de todos de una simulación de verdad -y el desvío de ese desplazamiento mismo. Pero sólo un poco de cada. de su genialidad. Ahora bien. es distinguir. lo que establece como acto. o en todo caso: en su interior (upo). Es explicar. habrá rechazado. De modo vital. 1798. se habrá mostrado ahí como Artista. el arte clásico del teatro. si queremos entender este término como la complejidad de prácticas que designa y si no queremos desentramar dicha complejidad. Pinel había permitido la libre y pública «perturbación» de las locas 9. Insisto en el hecho de que Charcot se habría visto forzado a emplear este método: condenado a la imaginación. este rechazo tendrá lugar. EL DESENCADENAMIENTO DE LAS IMÁGENES Deberemos enjuiciar su fracaso. e incluso eficaz: un desencadenamiento de las imágenes -temiblemente eficaz. decía una mujer de su amado a punto de volverse loca8. II. Verstellung. es quien explica vuestros sueños. con todo rigor. también en el actor. pág. 113. un simple juicio. 131. Es la hipocresía como método. La hipocresía caracteriza. un problema de ética. lo sabe bien 7• Hipocresía. epistemológico. 1807. ° 1 Cfr. o inventar actos adecuados a sus convicciones. y ante todo a esta imaginatio plastica. ciertamente. un ardid de la razón teatral en su presunción de inventar la verdad. Pinel. Y es esta hipocresía. convirtiéndose así en el rapsoda. y es el que sabe dar una respuesta interpretante: adivino y terapeuta. de la decisión. «Es un hipócrita. comporta un extraordinario beneficio epistemológico: y éste es el amor. 1915d. es el efecto conjugado de la permisión y de la deuda lo que dejaba vislumbrar a Pinel la posibilidad de delimitar la locura en su totalidad.

. Entonces. Es también un problema político. 123. ¿Qué ocurriría si estos seres delirantes tuviesen razón? 14 • Dejo. 14 Freud.. Si lanzamos un cristal contra el suelo. por tanto. siempre renovada. Con respecto a los dementes. facetada. la gran promesa. ¿cómo expresarlo? .. a ese problema figurativo que obsesiona a toda clínica médica: el del vínculo. 321. lo visible tiene una manera muy personal de entrelazar lo imborrable de la angustia con su propio dominio. de la locura a la vista: Ahí donde la patología nos revela una brecha o una grieta. Y que esta experimentación sobre los cuerpos se lleve a cabo para hacer visible cualquier cosa de ellos. el vínculo fantasmático. saben mucho más que nosotros de la realidad interior y pueden revelarnos ciertos aspectos que. de la ineludible modalidad de lo visible.«presentándoles a cinco enfermas» -y las hacía entrar en la escena de su anfiteatro 11 • (Quizá se acordaba aquí del «postulado escópico» de Claude Bemard: «Para aprender cómo viven el hombre y los animales. les haré reconocer todas sus letras» __¿cómo?. pero siempre al límite de una falsificación: es la invención (el método) experimental en sí misma. reflejando brillos. haré que toquen ese dolor con sus propias manos en un instante. OC. 173 {la cursiva es mía). Figurar y llevar a escena. Y tal era. ¿Cómo se ha producido este alarde de representaciones del Dolor? Se trata de un problema fenomenológico crucial. estableciendo una relación . 80-81. etc. estaba sin embaxgo determinada con anterioridad por la estructura del cristal. cristalina. medio sólido de la moderna «conquista del mundo en tanto que imagen concebida» -«die Zeit des Weltbildes» 13 • Pero el método no pudo escapar a ese problema. de la vista al saber. a 19 . dudosa. se está vistiendo para salir. Nos referimos a una categoría dentro de estos enfermos que sufren la locura de la vigilancia. en fragmentos cuya delimitación. en suspenso. ¿Cómo abordarlo entonces? ¿Estrellando un cristal contra el suelo? Mientras se perdía en circunloquios al investigar la noción de instancia psíquica. por este motivo. sino que seguirá las líneas de la fisura. se acerca bastante a ella. Los enfermos así observados creen que nadie se fía de ellos. es indispensable ver morir a un gran nú- mero de ellos» 12 . pág. Freud ya imaginaba esto. ahí hay probablemente una fisura. aunque invisible. permanecerían impenetrables.. sin ángulo. pág. y de la vista al sufrimiento.. Cfr. 1949. págs. unos poderes que después de todo no son otra cosa que personas. justamente por esta razón. Y además. léase por lo imaginario? Y es que lo visible es una modalidad incomprensible. una complejidad inusitada: jamás queda reducida a una relación plana. sin ellos. Pues. el de la aproximación al cuerpo del prójimo y a la intimidad de su dolor. pág. en primer lugar. su extraña pregunta. el del interés espectacular que paga el sujeto observado por la «hospitalidad» (la capitalización hospitalaria) de la que se beneficia en tanto que enfermo. no se romperá de cualquier forma. así. si bien no alcanza el grado de persecución. Esta estructura resquebrajada se cmresponde con la de los enfermos mentales. Charcot no estuvo solo en su debate práctico con lo visible: las locas también tienen una práctica. de Charcot: «Por decirlo de algún modo. Bernard. del hecho de ver y del de ser visto.. Tengan paciencia. 1933. que se está a la espera de sorprenderlos cometiendo una mala acción por la cual serán castigados. no es. su esencia. Es el problema de la violencia del ver en su pretensión científica de la experimentación sobre los cuerpos.» Esta vigilancia. ). clínica y pedagógica. 1. 11 12 13 C harcot. 1865. ¿por qué seguir suponiendo a Charcot como obligado por la imagen. se imaginan escuchar a estas personas enunciar lo que están observando: «Y ahora dirá: mírale. conservamos algo del temor respetuoso que inspiraban en los pueblos de la Antigüedad. no menos sofisticada. CRISTAL DE LA LOCURA La cuestión posee. Heidegger. Estos enfermos se han desviado de la realidad exterior y.18 a LOS DESENCADENAMIENTOS LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA misión. Se quejan de ser continuamente observados por poderes desconocidos.

De vez en cuando. Si la eficacia de la psicología estuvo tan mal fandamentada.:p de mujeres en la Salpetriere en 1792 (detalle). el saber psiquiátrico del siglo XIX debe ser sometido a un examen más allá de sus afirmaciones. pág. 365. sobre todo. más definida. incompatibilidades. apenas comienzan a examinarlo. ver el alma.zling question! 16 • ¿Se tratará acaso de una introducción al método experimental en psicología? 16 Baudelaire. a veces en sentí- 15 Cfr... llena sus dedos y uñas de una agilidad y de una fuerza singulares. No me veo con el suficiente coraje como para censurar esta manía infantil: es una tendencia metafísica básica. lo tira al suelo. es el más fuerte. o bien les obliga a pasar una especie de prueba de iniciación antes de introducirles en la vida infantil? -Pu. iy aún volver a romperlo. OC. divergencias. El niño. Y para descifrar el cristal. . y por todas las partes de su método 15 . unos después de invertir un tiempo en ejercitarse. Dicho esto.20 a LOS DESENCADENAMIENTOS LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA a 21 MORAL DEL JUGUETE Vuelvo a lo anterior: lo que se construyó en la Salpetriere fue como una gran máquina óptica capaz de descifrar los invisibles lineamientos de un cristal: la enorme máquina. evidentemente. reconozco que ignoro el misterioso sentimiento que les lleva a proceder así. 587. simplemente saber. pág. territorial. París. transgresiones salidas de un alma cándida. y por ello. I. El niño da vueltas una y otra vez a su juguete. experimental. Musée Camavalet. Cuando este deseo queda fijado en la médula cerebral del niño. designaciones y descubr~mientos: ya que también es como una prodigiosa difracción de su propio discurso. La vida maravillosa se detiene. se organiza a sí mismo según discrepancias. a menudo. Canguilhem.. destaco lo siguiente: La mayoría de los chiquillos quieren. por lo que respecta a éstos. es porque quizá tampoco pudo pasarse. ¿Les ha arrebatado una cólera supersticiosa contra estos diminutos objetos que imitan a la humanidad. mágica. 1958. le obliga a recomenzar sus movimientos mecánicos. era preciso romperlo. sentir la fascinación de su caída.. Hay otros que se aprestan a romper el juguete apenas lo atrapan en sus manos. de la histeria.. inventar máquinas adecuadas para hacer que la caída resultara más visible. Será la mayor o menor rapidez en la invasión de este deseo la que condicione la mayor o menor longevidad del juguete. como el pueblo que asedia las Tullerías. La terrible matan.. Pero ¿dónde está el alma? Es en este punto donde comienza el desconcierto y la tristeza. otros enseguida. lo agita. mortífero. en conductas a menudo contradictorias. le propina arañazos. de dirigir hacia los demás el mismo gesto. perdonable: ya que quiere saber. realiza un esfuerzo supremo: por fin lo abre. do inverso. de un horrible niño demasiado curioso. romperlo de nuevo. para llegar a ver! Por eso. 2. lo golpea contra las paredes.

en la otra Bastilla1. por mínimos que sean -la soberanía de lo accidental: apelar al mismo desastre como horizonte de su eficacia. pues era únicamente en la Salpétriere donde se «recogía>>. el hospicio de las mujeres. 41. el gran asilo de mujeres. como una ciudad de mujeres. pág. «se había prohibido incluso a los médicos del Hospital principal de París. Sus «mujeres libertinas». 1886. Guillain y Mathieu. Convocar al mismo tiempo una preocupación por sus defectos. 1 Cfr. por Foucault. eran intemadas2. Debemos realizar un esfuerzo. o CAPÍTULO 2 Saberes clínicos EL ESCENAIUO DE LOS CRÍMENES La Salpetriere: lugar señero de la reclusión a gran escala. y esa «Terrible matanza de mujeres que la Historia jamás ha mostrado» 18 [2] . pág. 48. «Délibération de l'Hópital général». 1961. Nietzsche. 17 Itt Cfr. a las aquejadas de enfermedades venéreas. nada más llegar se las azotaba. que las acogiesen y ofreciesen sus cuidados». 1925. 148.. Éste fue el Hospital general de las mujeres. Guillain y Mathieu. ¿y cuál habrá sido esta «gota de crueldad». «anormales constitucionales» y otras «asesinas natas». o intentarlo al menos. común a toda esta voluntad de conocer? 17 • ¿Esta sangre de las imágenes? Pero permanezcan ya a la escucha de las conmociones significantes: Salpétriere. Lugar conocido como «el pequeño Arsenal».. volver a trazar los protocolos experimentales de esta gran máquina óptica de la Salpétriere. El hospicio de mayores dimensiones de toda Francia. Cfr. pág. Y el mayor hospicio de Francia. el antiguo polvorín. revolucionarias de Saint-Médard. cit. la ciudad de las mujeres incurables. 1925. el error histórico de 1792 (un «complot de las mujeres» que habría estado asociado al «complot de las cárceles»). Su «patio de las matanzas». 97. entre otras. o más bien. para imaginamos la Salpétriere como ese inverosímil lugar consagrado a la feminidad en el mismísimo corazón de París: quiero decir. pág.22 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA DESASTRES DE LA EFICACIA Así pues. 1679. todas ellas encerradas ahí. de todos los desechos femeninos. 2 . luego se les cumplimentaba el «Certificado de castigo» y. por último.

...... Coeficiente de curación estimado en el 9..f{(~. En 1863. .... Las mejoras del señor Husson en la gestión de la Salpetriere en 1862: una parte del patio se convirtió en jardín y se compró un piano 7..... con anotaciones de Charcot. 853 «dementes» y 103 niños 3.i . Cfr. «viejas pueriles». ..11.... Lugar señero de la muerte femenina en 275.:'):.. . 1863... las «malas lecturas».fif."':'". La histeria aún no aparece formando parte de ese vocabulario.._ .<... presentaba al Senador y Prefecto del Sena..~....-·':.¡...1. 87 «en reposo». tfb 1...:.rt'".... el Director de la Administración general de la Asistencia pública...~j·~~~~. muchachas incorregibles .. .. «presuntamente a causa de su demencia». Ídem. pág.. .1·1._ ..1. 2.. en su centro.. passim Ídem. iTres mil! Tres mil indigentes...li".~~:~.::.¡...... en una palabra: locas.fti· . passim. .~. la nostalgia y la desgracia. Plano de la Salpetriere.. págs... 1862... ...:::·-:..448 metros cuadrados [3]..rJr~-1. 1958.r...... 3.. /"· ...a.. 1978.NTt'. . 1. /.J.L/14. ¡..... que albergaba. «inocentes mal proporcionadas y contrahechas»..t. .1•. pág./.. D/!:.. la alegría.72 por ciento. ./. 7 .~if~-~:"5f~~~ ~ $ } ... Veamos a continuación unas interesantes estadísticas.._:. • .. IU~~...¡..... dementes a una ración diaria y dementes a dieta. 3 4 5 6 7 Cfr. passim Cfr.-.. Y en 1873 sumaban un total de 4..383 personas..+-._.. de las cuales 580 eran empleadas. Husson..... ...-" .. Pero ¿qué causas para ser exactos? El señor Husson enumeró sesenta: treinta y ocho de tipo físico (entre ellas.. el señor Dupont..-•.. mendigas.. Df...f~'t/:. .780 «administradas»..-~ Jr. una espléndida iglesia de planta cruciforme4... las escrófulas...:::~. los golpes y las heridas.. Véase también Husson......-t ---"~~ . y una que reagrupaba todas las «causas desconocidas» 6 ..t P . el onanismo.•• ./J. «mujeres chochas». 1tn . 7 ....llC%. ..:....::~:='"' f:~:. ~~ @~UV LI ~[ Vlílú] IUL[~)~~S [ !ID[ [Lff\ ( FEMMES) SA1.. .. Tres regímenes alimenticios: dementes a dos raciones diarias..'w· (. ..."I''" . Ciento cincuenta y tres crisis epilépticas al año.. .... 'l ~52'i~:~:·.' THJE1u: PLAN GÉNt: l lJ\L [chelltdt1mi ll '::op.. 11. la erotomanía...1~:::/---.kr'. . el vicio y el libertinaje.. «mujeres caducas».. el señor Husson..e. LVI-LVII y ss.. vagabundas..-.} <:?. í'... Aproximadamente un médico por cada quinientos enfermos.'I".}J... - ti.. epilépticas..... ff . Losserand.). 429..:::::.~.24 0 SABERES CLÍNICOS a 25 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Tres mil mujeres encerradas desde 1690..:.J_.":i''"'"f/..1._ ../.... el cólera.... :Q'~.. Sonolet...'.. el alcoholismo y las violaciones)..1..._..3m~ 1'... veintiuna causas morales (el amor...1~~t........él...: ·. Doscientas cincuenta y cuatro mujeres fallecidas en 1862....... su voluminosa Relación so- bre el servicio prestado a los dementes del departamento del Sena para el año 1862 5 : el mismo año en que Charcot ingresó en la Salpetriere..li.

que se retorcían. volvime en tomo con mirar pausado y. «Quebrantó el alto sueño de mi mente un 4. Charcot también fue identificado con Napoleón Bonaparte. publicado en Paris illustré. Souques. Dicho texto (titulado Charcot. 245. JO. 1. 179. con la mirada atenta. De que estaba en la proa me di cuenta del valle del abismo doloroso que de quejas acoge la tormenta»: círculo primero. . que venían a «visitar» la Salpetriere y «asistían» a las célebres lecciones de los martes. que mostraban sus senos colgando y sus vestidos abiertos. no se equivocaba [4]. iPor azar de naturaleza burocrática! (pero cuyas consecuencias epistemológicas se revelarán en sus decisivas dimensiones .. El azar hizo que el ala Saint-Laure de la Salpetriere se encontrara en un estado tan ruinoso que la Administración hos- 8 Clarétie. Pero. 9 11 12 Dante. 205. «rostro sombrío». Charcot fue no sólo un Rey Sol o un César. quise saber adónde había llegado. «labios habituados al silencio» o «cabeza modelada a la antigua» provocaron la identificación de Charcot con Dante. pág. pág. 24 de septiembre de 1887. toda una población muy particular: ancianas.. pág. págs. 11 . 1925. en su solemne vetustez. págs.. 20 («Donjuan en los infiernos»). rasgos como su «bella frente pensativa>>. el carácter majestuoso de un barrio de los tiempos de Luis XIV olvidado en el París de los tranvías eléctricos.. 3-4. 900-90 l. pero han insistido especialmente en el hecho de que no era por culpa suya: fue «muy a su pesar» que Charcot «se vio inmerso en medio de la histeria>>. y como un rebaño de víctimas propiciatorias.. 1893. grave trueno. 179-180. Dibujo de Vierge. Aquello es como el V ersalles del dolor8 . «ojos escrutadores. págs. se arrastraban tras él musitando un largo mugido12.. a la vez. Ídem. «cejas graves». 1903. dementes que expresan a gritos su dolor o con llantos su tristeza en el «patio de los agitados» o en la soledad de sus celdas. como atestigua el siguiente texto de Jules Clarétie (nada menos que miembro de la Academia francesa): Detrás de estas murallas vive. pág. sino también un apóstol: el que «dominó su época y la consoló»9. Gilles de la Tourette. limbo . pobres mujeres y reposantes esperando la muerte sentadas en un banco. Los muros gruesos y grises de esta citta dolorosa parecen haber conservado. existieron las conmiseraciones literarias de los admiradores de Charcot. sobre todo. El patio de las reclusas en la Salpétriere.. sin embargo. ). Las hagiografías de Charcot no han pasado por alto el hecho de que durante años estuvo confrontado a esas infernales mujeres. La imaginería. Baudelaire. «Lasciate ogni speranza voi ch'intrate» . el mismísimo Dante del Descenso a los Infiernos . Daudet. OC.. lo más parecido a un infierno.26 O LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA SABERES CLÍNICOS 0 27 DESCENSO A LOS INFIERNOS Aquel sitio fue. hundidos profundamente en la sombra de las órbitas». Cfr. puesto en pie. se agita y se arrastra. el Consolador) de hecho no hacía más que dirigir sus esfuerzos a lo siguiente: en esa ciudad dolorosa. y virne recobrado como aquel que despiertan bruscamente. por otra parte. 10 Cfr. OC. 1922.

Charcot se vio inmerso en plena histeria13 • VENJ-VIDI Así pues.. la afasia. En 1872. entre otras cosas. la claudicación intermitente. pág. En él estaban hospitalizadas. las hemorragias cerebrales. las epilépticas y las histéricas. y que el emporio. Cuando vuelve a calificarlo de «enorme emporio de las miserias humanas» 15 . Es la gran época de una medicina con estilo propio. lo hace para añadir enseguida que. passim. la Administración vio lógico reunirlas y crear para ellas un barrio especial bajo el nombre de «Sección de las epilépticas simples» . el célebre Alphonse.. pero ello no obsta a que su magnificencia nos deje sin palabras. siendo ese sufijo -jica como una derivación factitiva muy. una teoría de las localizaciones cerebrales. al igual que se dice calorífica. las escaras en las nalgas. una medicina que es necesario examinar: la medicina de la belle époque. y como ambas categorías de enfermas presentaban crisis acompañadas de convulsiones. en «la sede de una enseñanza teórica y clínica verdaderamente útil» 16 . por parte de su padre. gracias a sus esmeros. soporífera u honorífica. merced a sus esfuerzos. Él mismo así lo definió: un museo patológico vivo.28 0 SABERES CLlNICOS LA INVENCIÓN D E LA HISTERIA pitalaria tuvo que ordenar su evacuación. con quien no obstante mantenía relaciones de familiaridad. cit. II. el bocio exoftálmico. págs. se trazó un catálogo. Daudet. Fue así como. tenía de hecho la agradable -y científica.. Charcot. al igual que lo ha- Marie. Se convirtió muy rápido en un autor clásico: desde 1877. y a causa de una sucesión de acontecimientos. los colegiales de Oxford debían realizar una traducción de su obra. pero eso no era suficiente para la verdadera fundación 13 14 15 16 de un nuevo saber. ¿Acaso no fue una inversión más espléndida que la compra de un piano o el crédito para construir un jardín? E MPORIO-IMPERIO El «cesarismo de la Facultad» 17 : así se vio obligado a calificar el propio Léon Daudet la posición de Charcot. Necesitó la ayuda de su amigo Gambetta. Charcot: inmensidades y magnificencias de los campos recorridos: el reumatismo crónico. La Administración aprovechó la evacuación de este edificio para separar por fin a las dementes de las epilépticas no dementes y de las histéricas. conocida como enfermedad de Charcot.135 (Ja cursiva es mía). Charcot descendió a los infiernos.. la gota. la paraplejia dolorosa de los cancerosos. págs. 1966-1974. las localizaciones medulares. Puede que eso no constituya entonces más que la dimensión espectacular de una inmanencia del poder médico (apuntalada. Pues aquellas cuatro o cinco mil infernales mujeres le ofrecían un enorme material: Charcot. 1894. págs. se convirtió. de forma involuntaria. Apéndice l]. 248-249. como Patrón. así de simple. con Charcot se magnifica la figura del médico. todas mezcladas. que logró que el Parlamento aprobara en 1881 un crédito de doscientos mil francos para la creación de una «cátedra de clínica de las enfermedades nerviosas» en la Salpétriere: la invención de Charcot. 17 Cfr. el almacén. En efecto. con su «fondo» antiguo y su «fondo» nuevo . la amiotrofia denominada de Charcot-Marie. Cfr. un avance considerable en la anatomía patológica. 1922. Ahora bien. 0 29 . por la ley de 1892 sobre el monopolio del ejercicio de la medicina). 1955. por supuesto. las enfermedades seniles. Daudet. las dementes. Como Charcot era el más veterano de los dos médicos que trabajaban en la Salpétriere. inmerso desde 1862 en los infiernos. tan tenaz en lo sucesivo. la esclerosis en placas. OC. Pues esta apuesta es una apuesta por el conocimiento. [cfr. Este edificio pertenecía al servicio de Psiquiatría del doctor Delasiauve. 2. allí no se sintió mal del todo. Benveniste. 134. Charcot es nombrado profesor de anatomía patológica. por Guillain. la esclerosis lateral amiotrófica. el tabes y las artropatías tabéticas. Ibídem. este nuevo servicio le fue confiado automáticamente. muy fuerte 14sensación de penetrar en un museo. 197-243. 1.

e incluso cardenales (Lavigerie). antes de nuestra época.. 13.qué sucedió entre ese momento. 21 . Y esos intentos fueron metódicos. Excelso diagnosticador. pero ¿fundacional de qué t·xactamente? Lo tenemos delante de nuestros ojos) . lecciones de los martes. un emperador de Brasil. SABERES CLlNICOS 1)/\ tz NOMBRE A LA HISTERIA En el obituario que le consagró en 1893. 1893. la separó de la epilepsia y del resto de las enajenaciones mentales. 37. págs. pxactamente. es decir. Entonces. y el «desmembramiento» de la histeria. la nuestra: «Desde el punto de vista terapéutico. Dalou. a continuación. la aisló romo objeto nosológico puro. arquitectos (Charles Garnier). de Banville. «literatos» (los Daudet.. Laplassotte. icon innumerables discípulos! Maestro e inspirado censor: «Ninguno de sus alumnos publicó jamás un trabajo de cierta relevancia sin que él antes lo hubiera releído y corregido de su puño y letra. prefectos de policía (Lépine). los pintores y escultores más famosos (Géróme. de un método honesto. con una clientela privada internacional y famosa. Pues. la persuasión. 731-1192. después de todo. Y. Clarétie). por su puesto. Y. se consagró a esta tarea en 1886 y 1892-1894). Nassif. T.que. 1925. situado en el número 217 del Boulevard Sant-Germain. 1893. págs. Falguiere). también he de admitir que en la producción de Charcot hay un evidente intento de comprender qué es la histeria. Mistral. Clases magistrales de los viernes.. no significa nada22 . hijos del rey de Túnez. el aislamiento de los enfermos. al igual que sostengo lo anterior. el ruso. con el objeto de que éste les diese nombre . los agentes físicos. ante todo. 22 Cfr. a las que acude. pág. 1968. 1934. la electrización»2º. iY cuánto mejoraban con sus correcciones!» 18 . pág. 1955. Charcot pasa por ser el fundador de la neurología. 457-527. Charcot dio nombre a la histeria. ¿qué hizo. un ministro de finanzas (el banquero Fould. Charcot.. Freud comparaba Charcot. preconizó muy acertadamente.. coleccionistas de arte (Cernuschi). páginas 220-225. Sin duda alguna. y no sigo. un Adán ante el que Dios habría hecho desfilar las entidades nosológicas. 155.. su primer cliente importante. 21 Freud. Sus obras son traducidas a todas las lenguas. Veladas cada martes en su domicilio privado. ejemplar. 143. 0 31 . redescubrió la histeria. 1888-1889. compuesta por grandes duques de Rusia. 1978. 249. Revue Neurologi. Guilla. siguiendo la lógica de lo extraño. ¿Quiere eso decir que comprendió los resortes y dedujo un procedimiento terapéutico? No. Rochegrosse. en el que Charcot afirma que la palabra «histeria». el alemán (Freud. y también lo dejo aquí. Babinski. al examinarse del título de «Degree of Bachelor of Medicine». el portugués.. Freud la enlazaba. pues. todo el beau monde: personalidades del mundo de la medicina y de la política (Waldeck-Rousseau). con la histeria? O bien: c'. desde 1853-1855). en suma. el inglés.30 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA cían con Hipócrates y Celso. Burty. pág. con otro símil: Charcot es como Adán. de paso. con una estatua: la de Cuvier en el Jnrdin des Plantes (¿sería por estar petrificado en medio de las 1•species a las que él mismo había dado categoría y reglamenlado?). ¿qué hizo o qué quiso hacer de más respecto la histeria?. Charcot verdaderamente redescubrió la histeria (y a este respecto. Fundador de una escuela y de una corriente de pensamiento: «la Escuela de la Salpétriere» . curiosamente.in. 1 EL ARTE DE GENERAR HECHOS Me pregunto si no estaré siendo injusto. e incluso en 1955 se le volvió a rendir homenaje por haber abierto el camino a la psiquiatría que se practica hoy en día. Cfr. Sobre todo. 23 Cfr. pág. . pág. 18 19 20 Gilles de la Tourette. Cuatrocientas sesenta y una páginas de homenajes reunidas para el centenario de su nacimiento 19 . Pero. su obra es fundacional . la tentativa primordial que tuvieron los discípulos de Charcot de suprimir la palabra a la muerte del maestro? 23 . en especial.

pues.. en este caso la del sistema nervioso. 24. correcto o incorrecto). ¿cuál fue ese método? ¿Cuáles eran las aspiraciones de Charcot? ¿Qué esperaba conseguir esencialmente de sus métodos? Deseaba que todo aquello le inspirase una idea: un concepto justo de la «vida patológica». 63-71. resulta necesario viviseccionarla. Pero antes que nada. su visibilidad sistematizada. en fin. La observación. Me refiero a la denegación porque todo. es preciso penetrar en los organismos vivos con la ayuda de procedimientos de vivisección~º. págs.. el arte de generar hechos. 27 Ídem. de una idea fija y que depende quizá de un debate al borde de la desesperación: el de un saber basado en cuerpos. de manera estricta. que ofrezca una garantía contra la aporía de los «hechos contradictorios»29. aquel intento se convirtió en algo irracional. y todavía menos penetrar en la «vida patológica» de las circunvoluciones cerebrales de una mente perturbada sin quitarle la vida. para analizar los fenómenos vitales. 382-396. de ninguna manera. siguen cuajados de contradicciones. ). pese a su «puesta en marcha>>. El propio Charcot tuvo que enfrentarse a un dilema mucho m ás temible: pues no se puede. servaciones» que. tanta importancia como a su descripción» 24 . y a conformarnos con no observar más que la superficie? Ciertamente no. Pero ¿cómo podemos conocer el medio interno de un organismo tan complejo como el del hombre y los animales superiores si no es descendiendo de alguna manera a su interior y penetrando en él por medio de la experimentación aplicada a los cuerpos vivos? Lo que significa que. Y. 25 Bemard. 26 Ídem. 0 33 . 1865. en absoluto deberemos buscarlas en el medio cósmico exterior. aquí llego ya a una especie de linde doctrinal. sin embargo. pues la patología debe en este . 170-171. porque sólo ella es ajena a cualquier doctrina26 .punto hacer todo lo posible para superar el simple reconocimiento 30 Ídem. poner todos los nervios de una enferma en carne viva para ver qué resulta. en primer lugar.32 0 SABERES CLÍNICOS LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Pero. 573. que esté libre de toda idea y que sepa «huir de las ideas ftjas» 28 . LA VIDA PATOLÓGICA. ¿y cómo esperaba que aquella idea le fuese inspirada?: provocando su observación. LA NATURALEZA MUERTA Conocer la «vida patológica>> sin recurrir a los despojos cadavéricos planteaba también al método experimental un dilema cuya decisiva resolución fue aportada por Claude Bernard: Si queremos alcanzar las condiciones exactas de las manifestaciones vitales en el hombre y en los animales superiores. se convierte en experiencia. 304--313. Este argumento formula. que el método experimental está concebido para desafiar estas contradicciones y que. el arte de sacar partido de ellos 25 . como sostiene Bernard. págs. debemos aprender a creer únicamente en la experiencia. en tanto que «puesta en acción». 28 Ídem. en algo innoble. en la clínica de Charcot relativa a la histeria. como «arte de generar hechos». w Ídem. págs. justamente. tal como la expresa Claude Bernard. Pierre Janet tenía razón al insistir en el hecho de que Charcot «concedía a la teoría. de alguna manera. y. Nos queda. la definición del método experimental. del planteamiento de este método: esto es. pág. Ahora bien. descansa tanto sobre una estética como sobre una ética de los actos. y después. 322-332. y por ello precisamente denegatorio. sin sentido. actos y «ob- 24 Janet. Bernard escribe que el método experimental no es la simple observación. en segundo lugar. págs. a la interpretación de los hechos. pág. sino más bien en el medio orgánico interno (. págs. que dicha metodología sólo descanse sobre hechos y jamás sobre palabras 27 . como el método acabó fracasando (debido a su funcionamiento excesivo. Para conocer la vida. ¿Deberíamos entonces obligarnos a observar sin tocar. sino una observación «provocada>>: ello quiere decir. lleva la marca. 1895. Insisto.

la nueva fisiología se resiste absolutamente a considerar la vida como una influencia misteriosa y sobrenatural que obraría a su capricho emancipándose de toda ley. Cfr. Meige. es decir. 1867. A continuación. pues en materia de enfermedades nerviosas. OC. podremos descubrir los efectos provocados por las alteraciones de su funcionamiento gracias a los síntomas corporales. 1887-1888. 1895. Charcot. 17 (la cursiva es mía). 1914c. y confrontarlos a fin de fijar con certeza este «foco concreto» de las lesiones que han tenido como consecuencia esos determinados síntomas.. 142. En otras palabras: la doctrina de las «localizaciones cerebrales». Cfr. Charcot. Comprendo que la inteligencia exige. estudiar (es decir. un puro punto de vista de la anatomía patológica: el estudio de las enfermedades del sistema nervioso debe dirigirse ante todo bajo la forma de una «patología de las regulaciones funcionales»:11 • Tampoco se trata de que tengamos que subordinar toda la patología a la investigación fisiológica. 35 36 37 Cfr. pág. Y es en la prolongación del punto de vista funcional. Cfr. págs. Esta doctrina depende. pág. les pertenecen en exclusividad. tal como lo promueve Charcot. Un compromiso con el tiempo empleado en la observación. nos queda por determimff las relaciones que deben existir actualmente entre la patología y la fisiología( . 1966. ). como la región psicofisiológica se abrirá a la posibilidad misma de una represen- tación: Mi explicación quizá les parezca difícil y traída por los pelos. título creado a mayor gloria de Charcot. Bernard).34 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA de los síntomas e. de la mirada clínica: anticipa sobre cuerpos vivos los resultados de una autopsia. en el estudio de las enfermedades nerviosas: aunque no podamos ver cómo funciona un cerebro. «la observación clínica debe aliarse con las ciencias generales y aproximarse progresivamente a la fisiología para dar origen a una medicina verdaderamente racional» 32 . Veinte años antes de esta afirmación se sostenía lo siguiente: Señores. puesto que Charcot se habrá visto obligado a ello. estudios de mayor o menor profundidad que no están al alcance de todos. y que. 34 Charcot. :n Charcot. 99. la psicología está presente. Y el «método anatomoclínico». disecarlo) «sobre cuerpos vivos» 37 . abrirlo. pág. a irrealizarlo en cierto sentido: la idealización estaría próxima a la sublimación. 115. de una temporaliz:pción. y por lo tanto diagnosticarlas36. incluso. Charcot y Pirres. desempeña un papel eminentemente defensivo. pág. pág. Y se jacta de ello al bautizarse a sí misma con el término «anatomía» (del griego anatémnein: desgarrar un cuerpo. 21. de sus esquemas neuromotores y sus regulaciones fisiológicas. :l l Canguilhem. 17. pág. más exactamente a lo siguiente: estudiar («metódicamente». 4-5. Freud. 1867. constituye un compromiso. 97. Tal vez sea preciso acostumbrarse un poco. podría definirse en los siguientes términos: Un compromiso con los objetivos. pág. fisiológicos y esencialistas. no obstante. se distingue de ella35 . III.. tras la muerte de dicho paciente) el «foco» de las lesiones constatadas. repetir estos estudios en un gran número de casos. más o menos paradójica. 0 35 . pág. 32 Charcot. y lo que yo denomino psicología es la fisiología racional de la corteza cerebraPª. pues. 1867. no obstante. en consecuencia. Dicha fisiología llega incluso a creer que llegará un día en que las propiedades vitales se reducirán a propiedades de orden físico:i4 • SABERES CLÍNICOS LA AUTOPSIA ANTICIPADA EN EL SÍNTOMA Charcot se vio de hecho forzado a idealiz:pr su método. «con precisión») los síntomas que presenta el paciente. 9 {citando a C. 1907. Si bien está admitido que los seres vivos presentan fenómenos que no se encuentran en la naturale<P muerta. en ese sentido. Cfr.

. Finge ser pura. El interno lee una observación. sin gesto. de un servicio de consultas «externas» para los enfermos: Ésta va creciendo día a día y. Después. págs. 22. la era de un saber absoluto. El artista que. 54. comparaciones. cuyas enseñanzas han iluminado con su vivo resplandor la Facultad de Medicina de París. pues es el mismísimo ejercicio del «arte». un largo silencio durante el cual observa. Se le desnuda íntegramente. clasificación. pese a todo y a menudo. Una mirada muda. se incorpora. »: facaso no se trataría de una fórmula para expresar lo que yo he calificado de compromiso?) Lo cierto es que la dificultad metodológica. 11. Charcot. iba parejo con el médico. Los ayudantes. Con esta declaración me pongo bajo la protección de los jefes de la Escuela francesa. da unas cariñosas palmaditas a los caballos de su landó de alquiler. Cfr. pág. y siempre sin articular palabra. Y se marcha41 [cfr. anteriormente evocada. DRAMATURGIA DE LAS COMPARECENCIAS Una mirada que observa y se aparta. 107-108. pág. 0 37 . Pero ¿existe acaso espectáculo alguno sin puesta en escena? Y si realmente existe una frontera entre clínica y experimentación . 1963. según las cifras aportadas por el señor Georges Guinon. terapéutico): Pero mantengo que. Pero también algo esencial. pág. III. «experimentan» sobre el cuerpo al servicio de una «idea fija>>. que se explore su sensibilidad. OC. pág. Por fin hace venir a un segundo enfermo.. sino de las enfermedades nerviosas. esas enfermedades que. el papel preponderante y la suprema jurisdicción deberán pertenecer siempre a la observación clínica. Charcot continúa callado. y es el ejercicio del <poder» (médico. Apéndice 3]. ipues bien!. requiere un tercero. los compara unos con otros. instrucciones terapéuticas: 38 :J!J 4 ° Foucault. 1963. seguido de su servicio. ordena al paciente que realice un movimiento. o bien simula apartarse. A continuación. simula intervenir. regresa a su carruaje. mero ejercicio. («Pero mantengo .000 el número de consultas anuales. Charcot ya reconocía la existencia de una limitación: es mera práctica. en su caso. Y de nuevo. ser la «mirada clínica>> ideal. Es de esperar que en semejante número puedan encontrarse numerosos casos interesantes40 . esperan ansiosos una palabra que los instruya. justamente. se hace el silencio. 51. a las que estaba dedicado. a la cual tengo el honor de pertenecer3 9. Apéndice 2].. observa al paciente. lo examina como a su predecesor. Algunas instrucciones a sus internos y. con pasos cortos. mientras da golpecitos con una mano sobre la mesa. Cit.. sino también la creación de una «policlínica». el silencio misterioso de Charcot. Suenan las doce del mediodía. es en la «invariante de la clínica>> donde «la medicina habría urdido la verdad y el tiempo» 38 : la clínica se afirmó a sí misma como «la era absoluta>> de la medicina. Charcot. transgredido: obnubilándola. Foucault. no permaneció ajeno a estos hallazgos. p1incipalmente visual. diagnóstico. un breve saludo a quienes lo rodean. Ante ello se dirá que no fue culpa suya. y enseguida hace venir al enfermo que va a estudiar. transita o se transforma en una formidable escalada de protocolos clínicos: ya no sólo estarán las tradicionales lecciones de los martes y de los viernes [cfr. pide que se busquen sus reflejos. EJERCICIO DE LA CLÍNICA Ahora bien. se puede estimar en 5. Charcot la habrá. dotada únicamente de lo siguiente: es capaz de escuchar un lenguaje en el espectáculo que le «ofrece» la vida patológica42 . 1955. el Maestro escucha atentamente. I. le hace hablar. Al mismo tiempo. nuestros maestros más inmediatos. está en el origen de todos los descubrimientos de Charcot. 1892-1893. de pie. reconocimiento. en este concierto. Esta observación minuciosa.36 0 SABERES CLÍNICOS LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Se sienta junto a una mesa vacía. El protocolo es el siguiente: clasificación. 41 42 Souques y Meige. muestra. por Guillain.

singular? Instituyéndola en primer lugar como caso. una vez recorrida por completo (el momento ideal al que se aspira). «El signo anuncia. diagnostica lo que se desarrolla en la actualidad»43. La clínica apela. como tal. Y los alardes barrocos del caso no son más que un ardid de la razón clasificadora. a lo excepcional por deseo de integración tanto como por «integridad»: pues la multiplicidad.rcot. que un caso de histeria . Y prolifera.si no me equivoco. Pero esto no es más que una argucia de la razón. muy rara. el relato de Souques y de Meige lleva a pensar que Charcot casi pudo llegar a arreglárselas sin las clásicas preguntas: «¿Qué tiene usted?». hace una evaluación anamnésica de lo que ha pasado. en el trazado mismo del procedimiento. Así pues. el «no llegar a creerse» un caso extraordinario. pág. (Excepcional y paradójico. circunscribir la actualidad del síntoma? ¿A partir de su presente? ¿Cómo poner en escena su comparecencia catastrófica y. hace cuadros con ellos. No debe desdeñarse. Porque de hecho quiere. el examen de los casos excepcionales.) Hace las veces de. 39 . sin embargo. Es científica: la ciencia llama y desafía a los desafíos de la ciencia. CASO ¿y cómo podemos. ). por lo tanto.38 [] SABERES CLÍNICOS [ ] LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA como solía decirse. hay uno que destaca entre todos y que será objeto de nuestra primera entrevista: es . y con ello diseña ya toda la «estilística>>. o a un tercero... No siempre son un simple aliciente para alimentar la vana curiosidad. e incluso . pero tampoco exisle haber. parecía haber sido el más importante director de escena de los síntomas que.. da «mirada clínica». lo convoca. Sin embargo. Esto no es una respuesta. Pues parecía siempre que ya lo había visto. y. y cuya existencia misma es discutida por la mayoría de los médicos. En efecto. ile hablaban de sí mismos! Y en esta silenciosa dramaturgia.. desde hacía ya bastante tiempo. tal como la practicó Charcot. OC. Un signo. incluso ante sus propias estupefacciones nosológicas. responde a algo como la preocupación por una organi<flción de lo simultáneo. de golpe. se apartará de sí misma. 1. por supuesto. a su vez.y por ello. Responde en primer lugar a un deseo de integración: deja a voluntad la individualidad del cuerpo enfermo. «¿dónde le duele?» .. en tomo a un fantasma del lenguaje44 Cha.. señores míos. como multiplicidad y como contingencia: se integrará. pero muy eficaz: retrospectivamente. la medicina giraba. pues. ¿y qué es un cuadro? (Un cuadro no tiene ser. legitimado: aquel caso no era otro. pronostica lo que va a suceder. pág. sólo tiene quasi seres. Entre estos casos. Un signo. la circunscripción temporal de las criptografías precarias y llenas de lagunas inherentes al síntoma. muchas veces proporcionan la solución a problemas difíciles. C UADROS La clasificación configura el desorden y la multiplicidad de los casos.lo apela. la clínica quiero decir: Charcot quiere estar listo ante cualquier cosa. justamente. para que. De pocas palabras. estaría más o menos obligada por su propio objeto a no verse depurada de cualquier intervención experimental? ¿Charcot no contribuyó personalmente a ello? Ahora bien. El «caso» asigna el primer «género» de la clínica.. La clínica quiere prever ":i Ídem.. el síntoma se transformaba en signo: daba la sensación de que a Charcot le bastaba con «ordenar un movimiento al enfermo» o hacer que un segundo paciente se aproximara a su lado. En esto son comparables a esas especies perdidas o paradójicas que el naturalista busca con cuidado. porque establecen la transición entre los grupos zoológicos o permiten esclarecer algún punto oscuro de la anatomía o de la fisiologia filosóficas. 277. sin desatender su siempre posible valor de contraprueba.un legítimo ejemplo de una afección rara. la visibilidad de su comparecencia se transfigurara en una visibilidad explicativa. Queda formulada la cuestión del estilo. es decir. 89.

las enfermas son incapaces de establecer semejantes informes sobre ellas mismas. iY en qué medida es así en el caso de la histeria! Un lenguaje-cuadro es creado con el objeto de ignorar tanto la obstinación como el sentido de las inflexiones. págs. Y cuando se sueña así como un lenguaje-cuadro. 5. incierta48 . Hacer que el ojo discurra (y no hablar ni tampoco escuchar verdaderamente): el ideal de la descripción exhaustiva. que no alumbran ningún dato aprovechable. y sobre todo su diseminación temporal. al deseo de resolver una doble aporía: aporía de la forma de las formas. por su naturaleza y por sus combinaciones. eso sí. es justamente la forma del «conjunto» de los síntomas. según Charcot. 190 1-1905.40 O LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA SABERES CLÍNICOS cuadro: su lenguaje propio. su carácter sucesivo. en primer lugar. es para fundir completamente el síntoma en signo. más exactamente en signo probabilístico: para administrar espacialmente temporalidades dispersas. siempre se inflexiona. págs. resultan en su mayoría faltos de ilación y la sucesión de distintos acontecimientos. proporcionar al médico datos suficientes y coherentes sobre tal o cual época de su vida. 48 Freud. Los vínculos. donde historial. al menos en Charcot. 16 ' Pero ¿no es conceder una sorprendente confianza a la forma? Ü BSERVACIONES. Pues el tiempo inestable del «caso» se convertiría así en el elemento ínfimo de un importante procedimiento narrativo-tabulario. a partir del caso y con el objeto de registrarlo por completo. es verdad. Si una gramática de lo visible se plantea así. 8-9. VII. en la medida en que habrá expuesto. acto de vigilancia: el gran género de la psiquiatría. Lo que debe salvar a cualquier precio es la forma. que se disponen en jerarquía. en un espacio bidimensional. diagnóstico y pronóstico serían configurados simultáneamente: un verdadero sueño a lo Condillac 47 • 45 Janet. el de integrar el «caso». El «tipo». 95-97. permanece firme. Cfr. la medicina se consagra al propósito. 105. Cfr. Lo que se escribe. pág. con absoluta visibilidad. que sobre todo. DESCRIPCIONES No puedo más que asombrarme ante lQ siguiente (decía Freud): ¿cómo pudieron hacer mella en los autores las observaciones consecuentes y precisas de las histéricas? En realidad. Nos encontramos de nuevo en presencia de periodos completamente oscuros. Circunscribir (que no escribir). Pueden. lo que el historial de una enfermedad (con sus remisiones. 1963. Aporía de la forma de los movimientos temporales. Caso y cuadro culminan en la observación. Foucault. es un «conjunto de síntomas que dependen los unos de los otros. es como un alfabeto de los signos visibles de los cuerpos. esta tabulación constituirá un «retrato» exacto de «la>> enfermedad. la observación tiende menos hacia una narratividad íntima de la historia patológica (es difícil pensar que no habría intuido esta firmeza del tiempo en la histeria) que hacia una descripción bien hecha de los estados del cuerpo. incluso en un trazado sobre un fondo de coordenadas cartesianas. se distinguen de forma evidente de los caracteres de otras enfermedades semejantes» 45 • Esto resulta crucial tratándose de la histeria. 47 Cfr. sus causalidades concurrentes o percurrentes) tendia a ocultar. que pueden ser clasificados en grupos bien delimitados. a continuación. incluso ostensibles. pues todo el esfuerzo de Charcot estuvo encaminado a desmentir de la manera más categórica posible la célebre definición de la histeria realizada por Briquet (recogiendo las de Galeno y Sydenham): «Un Proteo que se presenta bajo un millar de formas y que no podemos asir bajo ninguna de ellas» 46 . prefacio a Richer. Verlo todo. Pues el tiempo se obstina en las criptografías del síntoma. se dobla y vuelve a doblarse pero. 1895. Ahora bien. 0 41 . simultáneo. 1859. pág. 1881-1885. de modo que la reinventa. saberlo todo. pág. pero entonces a este periodo le sigue otro en el que los datos proporcionados se convierten en irrelevantes y dejan entrever lagunas y enigmas. pero admite implícitamente el contenido hipotético. Fabrica para ellas. en cierto modo. en una tabulación. a partir de la cual una enfermedad llega a existir como concepto nosológico. 576. Charcot. Briquet. una naturaleza sucesiva.

154-155. en su artículo de 1893. a ojos de su espíritu. y es el efecto mismo de este poder conjugado con la obsesión médica: una limpieza de arriba abajo (en el argot de los latinos en relación con el erotismo. págs. 1887-1888. 231.. nuevos estados de una enfermedad. habría exigido. Mi pregunta seria la siguiente: ¿cuál es la inquietud que lleva a Charcot. La curiosidad (sea dicho de paso) es. tratamiento. en cualquier caso. según Burke. taba maravilloso constatar cómo uno era capaz de ver de repente cosas nuevas. en la cura y en la curiosidad. en lo visible. 1977. a «ver algo nuevo» compulsiva y continuamente? ¿Cuál habría sido la estasis temporal? ¿y quién. págs.. No debemos olvidar que la palabra «cura» es un término casi fundador de la psiquiatría54 : la cura es cuidado. por emplear sus propias palabras. hasta que su comprensión de tales cosas le llegaba de repente. 54 Cfr. Souques. Entonces. /. Decía que resul49 ° 5 51 Charcot. creo yo. el indispensable primer paso en el camino de lo sublime53 . dirección. un saber «sensorial»"º: una estética. 326-342. CURIOSIDADES En este texto observamos que se franquea subrepticiamente un umbral: la experiencia clínica termina identificándose. esto depende tanto de un ideal (la ambición del sabio. Trad. siempre.a inquietud. 1925. 10-11. 62. e incluso en su vocación de pintor5 1• Freud. me gustaría preguntarme por aquello que. un pensador: tenía la naturaleza de un artista. y ss. págs. es decir. Una sensibilidad «concreta» o. también insistió en esta vocación figurativa: No era un hombre reflexivo. 121-123. esa estasis? V ISTAZOS. es decir. una estética sabia (la susodicha alma noble). el pronóstico clínico: ver es prever) como. No parar nunca: ver cosas nuevas. inmenso para la patología. si se prefiere. qué duda cabe. íntimamente. Foucault. ¿y acaso hay una indiscreción más esencial que esta curiosidad hecha poder? Ahora bien. 1968. aquello que hasta entonces permanecía en la nada comienza a vivir y entonces tiene lugar algo inmenso.. Foucault. Cfr. Eso es lo que él mismo nos ha enseñado a propósito de su método de trabajo. 1963. Cura y curiosidad: idéntica raíz.:12 . DISPARADORES «Ver algo nuevo» es una protensión temporal del ver. ). págs. un visual. pero de igual manera es carga. 53 Cfr. Era habitual oírle decir que la mayor satisfacción que un hombre podía alcanzar era ver cualquier cosa nueva. 1893. Cfr. 0 43 . señalaría un sentido más fundamental. y en el vis a vis cotidiano de Charcot. Miraba una y otra vez las cosas que no llegaba a comprender. 1757. el sexo). págs. que es la preocupación: cura. 1955. 12-13. Nassif. un hombre que ve. Y no hay un solo biógrafo de Charcot que no haya insistido en su «capacidad» y su «gusto» artísticos. En un momento dado. con una especie de «noble sensibilidad». 55-57. Esa 52 Freud. págs.42 0 SABERES CLÍNICOS LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA Saben ustedes que en toda descripción bien hecha hay un notable poder de propagación. el aparente caos que presentaba la continua repetición de los mismos síntomas daba paso al orden(. como si delimitasen el debate mismo de Charcot con la histeria. era. págs. págs. como es la descripción de una especie mórbida desconocida hasta la fecha 4D. se hace la luz con tal fuerza que golpea los espíritus menos preparados. que probablemente fueran tan antiguos como la raza humana. pág. Burke. reconocerla como algo nuevo. Llegaba a preguntarse por qué los médicos no veían más que aquello que habían aprendido a ver. de la curiosidad o incluso de la limpieza. 24-30. múltiples sentidos. preocupación. y llamaba sin cesar la atención sobre la dificultad y el valor de este tipo de «visión». al francés por Nassif. y en todas partes en la Salpetriere. de una inquietud subyacente en la que el hecho de ver seria el de presentir. cura designa también el objeto de la obsesión. 58. con el fin de profundizar un día tras otro en la impresión que le dejaban. 196 1. poder. una inagotable curiosidad. Guillain. es decir. 26-30.

o CAPÍTULO 3 Leyendas de la foto grafía «ÉSTA ES LA VERDAD» Ésta es la verdad. Se denomina. en el tiempo de la visión. un ejercicio. a los calumniadores que le reprochaban «cultivar» la histeria en la Salpetriere. en realidad. cura. A continuación. es decir. armó su mirada para una percusión más sutil. por tanto. es un dardo que va directo al cuerpo del enfermo y casi llega a palparlo. Su ideal es una certeza. eso resultaría demasiado asombroso. como robo y anticipación55. sólo se accede a ella. 1887-1888. no tengo por coslumbre apuntar cosas que no sean experimentalmente demostrables.. Lacan. Pero. niega memoria y amenaza. mi labor allí es únicamente la de fotógrafo. tan sólo un momento de duda en la eficacia. a la Schaulust. 1• Y con eso parece estar dicho todo. un paso al acto de ver: vistazo. inventarla. un contacto. Saben ustedes que. como si yo la hubiera inventado por el poder de mi voluntad.44 a LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA inestabilidad fundamental en el placer de ver. es decir. que niega también el tiempo que la engendra. llevándola a cabo. 1966. Se inventa una instantaneidad y una eficacia del ver. duplicado con una alegación de «guión»: 55 Cfr. siempre intersubjetivo. hay que tomar las cosas como son. Charcot les responderá por medio de un notable rechazo de la teoría. . Sería verdaderamente asombroso que pudiera crear así enfermedades por voluntad expresa de mi capricho y de mi imaginación. menos táctil. que es ya a la vez ideal y categórico. es una ficción (pero veremos que lo asombroso supera la ficción. Ahora bien. diagnóstico. Parece que la histero-epilepsia sólo existe en Francia y me atrevo a decir. y de hecho se ha dicho alguna vez. ¿y cuál es el fruto de su invención? Una ética del acto de ver. Jamás he proferido otra cosa. entre memoria y amenaza. 1 Charcot. urdimbre íntima y específica del fondo y de la superficie. Charcot les responderá lo siguiente: en primer lugar. cuando el hecho de ver encierra una formidable duración. por lo tanto es falso. y a pesar de ella). se inventa a sí misma como una victoria sobre el tiempo (la susodicha alma noble). 178. y por encima de todo. A los detractores. Es un «ejercicio de los sentidos». en primer lugar. Charcot fue «más lejos» en la percusión en línea recta. y depende de nuevo de esa «noble sensibilidad» con la que se identifica la observación clínica. vistazo. págs. pronóstico. registro lo que veo . Y para ello se armó con la Fotografía. 197-213. El vistazo clínico es. pág. que sólo en la Salpetriere. no tengo en cuenta la teoría y dejo de lado todos los prejuicios: si se quiere ver con claridad. ya que peleaba con la neurosis.. por principio. en el contacto ideal y en la instantaneidad del dardo.

un laboratorio de anatomía y de fisiología patológica bien habilitado (. 5-6. Era. de la realidad. como pueden ver. 5-6. Damisch. Poseemos un museo anatómico-patológico. RELEVO DE LO REAL O más bien sí: era una metáfora. entendida como apunte. Representaba la connivencia de una práctica y de su valor metafórico (su valor de antaño. Por lo que respecta a Charcot. Abajo: vaciado en cera del mismo «caso». III. el arifiteatro de enseñanza en el que tengo el honor de recibirles a ustedes y que está provisto. 25. Dos procedimientos museísticos de la enfermedad. al que están anexionados un taller de vaciado en escayola y otro de fotografía. EL MUSEO. ¿no nació la fotografía en un momento en el que se esperaba no solamente el final de un periodo de la historia2. El argumento señalado para que todo esto les resulte inobjetable a los puntillosos de costumbre: no invento nada -(puesto que) tomo las cosas como son.. como si el ideal de un ojo clínico absoluto y de una memoria absoluta de las formas estuviese a punto de convertirse en declaración original. pág. 47 . complemento obligatorio de un Instituto neuropatológico. (dado que) las fotografío. Charcot.). De hecho. es decir. terapéutico y pedagógico: Todo ello conforma un conjunto cuyas partes se encadenan lógicamente y vienen a completar otros servicios interrelacionados. Y esto no era una metáfora. cuando inauguró su famosa «cátedra de las enfermedades del sistema nervioso» (que sigue existiendo). Arriba: fotografía extraída de un informe médico de Charcot..46 a LA INVEN CIÓN DE LA HISTERIA LEYEN D AS D E LA FOTOGRAFÍA a una anotación-descripción (un fantasma de escritura). pero recogida. como inmediatez del apunte: registro lo que veo. 1981. todo el primer medio siglo de la historia de la fotografía). no se olvidó de subrayar él mismo la coherencia epistemológica y práctica de una fábrica de imágenes con su triple proyecto científico. i 3 Cfr. de hecho. OC. un gabinete de oftalmología. sino también el advenimiento del saber absoluto? Hegel murió cuando Niepce y Daguerre apenas llevaban dos años asociados. págs. de todos los aparatos modernos de demostración3 ..

al silencioso pero elocuente lenguaje de la Naturaleza] (H. levantando su copa en el brindis de inauguración. más bien se vio a sí mismo como visitante. de un museo: y he aquí que. 128. a un punto y una línea). miógrafos. odógrafos. Gires. sino que prefiere escuchar. la fotografía suple los procedimientos mecánicos con una enorme facilidad: reduce la amplitud del movimiento. También estaba el museo ambulante del (falso) doctor Spitzner. pero demos la palabra a Marey: Cuando el cuerpo en movimiento resulta inaccesible. un procedimiento museográfico (archivo científico) y un procedimiento de enseñanza (un útil de transmisión). 19. «the Photographer needs in many cases no aid from any language of his own. 7 4 Cfr. y el realismo del vaciado en vivo. «hasta el defecto más imperceptible». 33. Charcot conservaba numerosos catálogos de ellos: el Pathological Museum of St.. ante la foto. Este mensaje sin código8 será siempre ·1 r. un grupo que representaba una «Lección del profesor Charcot»4. pantógrafos. Marey. págs. una nota clínica). bajo su número cien. Cfr. tal como creía Marey. la inmediatez. veinte años más tarde. Ya he dicho que Charcot. quien justamente había promovido este famoso «método gráfico» -toda una proliferación de aparatos extraordinarios. y. los Musées Orfila et Dupuytren . 0 49 .. LA REPRESENTACIÓN GRÁFICA La fotografía procede. En la fotografía ya todo es objetivo. le vemos. Aunque en realidad fue mucho más que todo eso. demasiado distraída y defectuosa. W Diamond. 1980. El «método gráfico» de Marey pretendía precisamente eliminar estos dos «obstáculos de la ciencia» que son. 8 Cfr. se dice. de «nuestros sentidos»5 . retengamos al menos que la fotografía constituyó.. como conservador jefe de un verdadero museo. 1833). antes que nada. el carácter distanciado del lenguaje (reducido aquí. with the picture before him.. pág. cuando ejecuta movimientos en distintos sentidos. muy practicado pero muy lento en su realización [5-6] . exhibiendo.ráfico. el fotógrafo no necesita ningún tipo de lenguaje propio. un procedimiento museográfico del cuerpo enfermo y de su «observación»: la posibilidad figurativa de generalizar el caso en cuadro. situado entre el tra. to the silent but telling language of Nature» [En muchos casos. 1962. al ingresar en la Salpetriere. la humildad hecha ausencia de lenguaje. como un astro al que queremos seguir en su desplazamiento. l. incluso la crueldad: podemos ver. siempre incompleto. primer fotógrafo de la locura. pág. (El siglo XIX fue la gran época de los museos dedicados a la medicina. por otra parte.48 0 LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Intromisión y activación de la metáfora en la realidad. o de una extensión tan grande que no pueden ser registrados directamente sobre una hoja de papel. Barthes. en primer lugar. Casi una ciencia. but prefers rather to listen. 28. ia tamaño natural!) La fotografía fue. 1878. pág. Volveré sobre esto más tarde. Es. el Museum of the Royal College of Surgeons. pág. con mayor exactitud. Marey. pues. El «método gráfico» de Marey comenzó por apropiarse de la fotografía con arreglo a la extensión del punto de vista espacial de la escala de los movimientos registrables. 2. LA «VERDADERA RETINA» Fotografía: «The Pencil ofNature» (Talbot. 1885. Y su modalidad significante en un principio sólo fue considerada como estado «intermedio» de la huella. y no sigo-. Diamond. al mismo tiempo un procedimiento experimental (un útil de laboratorio). neumógrafos. . de lo gráfico. el desarrollo y la suplencia.zo (un esquema. 1856)7. para él. que iba de feria en feria. o bien lo amplía a la escala más adecuada6 . por una parte. incluso como nuevo guarda. 1856. George's Hospital. como si dijéramos. justo antes de abrirse por completo al célebre proyecto cronog. una proliferación de utensilios-guión: los registradores instantáneos.

En palabras de Albert Londe. histórica. 546. está destinada a completar la observación. en el mismo lugar en el que sería imperceptible un miasma o una gripe. en ciertos casos. pues. incluso si se necesita como complicados intérpretes el microscopio. 102. 1966. 12. en el paradigma de la «verdadera retina» del sabio. se convierte no sólo en probatorio de lo que se observa. 0 51 .50 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA más detallado que la mejor de las descripciones. a lo largo del siglo XIX. Por esta razón se convertirá. 32-34. en mi opinión.pétriere (.. 12 13 14 Canguilhem. revelarnos aquello que éste no es capaz de percibir. en la década de 1880. esa pieza establecida a petición del médico y que encierra todos los datos concernientes a los antecedentes y al estado actual del enfermo. cit. El valor de previsión de la fotografía se debe también a su especial «sensibilidad»: Sabemos que la placa fotográfica no es sensible a los mismos rayos que nuestra retina: así pues. basta con abrir un tratado publicado en 1880 y compararlo con nuestros tratados publicados en la actualidad 14 • lcüNOGRAFÍA Y PREVISIÓN Quizá porque el acto de ver. sería invisible o apenas vislumbraríamos. 1925. 153. Londe.. en invertir las mociones afectivas?. los colorantes y los cultivos. hasta el punto de que «no podemos pretender haber visto realmente una cosa antes de haberla fotografiado»IO. Zola. 8. Benjamin. Por ejemplo. caso y cuadro reunidos en uno solo. Esta sensibilidad particular cobra un valor muy especial y no es. Antes que nada. en tiempo normal. Puede incluso decirse que en muchos casos una simple prueba transmitida directamente a nuestra retina nos dirá mucho más que una descripción completa!J_ La fotografía produjo. La fotografía. 1888b. prejuzga su arresto. científico) de la fotografía que debemos comprender en primer lugar lo que se denomina la impulsión iconográfica del trabajo de Charcot: Tras descubrir que las imágenes hablan más vivamente a la mente que las palabras. y. e incluso de aquello que. pág. una inflexión. La imagen fotográfica tiene valor de indicio. en el campo de la medicina. da eficacia de esta anticipación no habrá resultado también eficaz para perder de vista. en el sentido de cuerpo del delito 11 .. 1935. anticipar el saber en el acto de ver. 1979. director.ades dans l'Art. Pero ¿por qué motivo? LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA medicina «la teoría microbiana de las enfermedades contagi osas debe una parte estimable de su éxito a lo que contiene de representación ontológica del mal. otra eficacia. del Servicio fotográfico de la Salpetriere: La placa fotográfica es /. en todo caso. creó la Nouvelle lconographie de la Sal. Ver un ser implica ya prever un acto») . la que es propia del acto de ver en tanto que presencia? ¿y. podrá. podría señalar casi una teoría microbiana de la visibilidad (es conocido el hecho de que en 9 10 11 Lande. Para convencerse de ello. les concedió un lugar prioritario. Cfr. ). págs. Souques. si bien no siempre es necesaria. resultará por el contrario de una utilidad indiscutible cuando las manifestaciones de la enfermedad se traduzcan en deformaciones externas que afecten al conjunto o alguna de las partes del individuo..a verdadera retina del sabio (. designa al culpable del mal. Pero nos queda pendiente algo así como una duda. parecerá haber llevado a cabo el ideal mismo de la «Observación». ciertamente. Es como si la fotografía nos proporcionara el acceso al origen secreto del mal. Podemos ver el microbio. para conjurar quizá. 12 . armado de esta manera. sino también susceptible de previsión. ). Este impulso iconográfico se comunicó después a todas las ramas de la medicina. mostrarnos más que el ojo. Publicó con Paul Richer Les Diffarmes et les Ma/. por Sontag. pedagógico) y «previsor» (pronóstico. pág. pág. Ver y prever. pág. págs. la propiedad menos importante de la fotografía 13 • Y es realmente a partir de este valor convincente (diagnóslico.. del acto de ver.. 1896. 650.

la inversión en lo contrario? EL MÁS MÍNIMO DEFECTO Hasta el momento todo no es más que una hipótesis.. 1. Cuando tomamos en nuestras manos estas obras. ila anatomía más secreta. Bataille. y destaco «de los médicos». se sonó con la tela que cubría el órgano que debía «reproducir». un tanto cómica. oftalmológíca. de modo que él también murió de enfermedad venérea.. en 1869. pero interesante a mi entender. incluso un poco distraído. víctima de su arte y de cierto rechazo jovial a angustiarse ante la disección del cuerpo de otro. y. que tiende a aislar el órgano monstruoso: el espacio de la imagen se aplana. el prodigio y la abominación. aparecen encuadrados dos veces. Pero para nosotros.Ad naturam phot. no por ello debemos pasarlo por alto. seres sensibles (y que no pertenecemos a «la profesión»).). el importante espacio que se otorga a la leyenda. a 53 . en una reducción de la profundidad de campo.).. en la gran revista. aunque esto resulte evidente. es responsable de modo innegable. sus anónimas y teratológicas vedettes. Sólo ella era capaz de revelar hasta el más mínimo defecto. Sin abordar aqui la cuestión de los fundamentos metafisicos de una dialéctica cualquiera. «ventajas». la fotografía hizo una entrada triunfal y triunfalista en el museo de la patología. constituye un auténtico catálogo del horror. Y no resulta menos sorprendente verlas acompañadas a veces de una firma. por fin revelada!. Este malestar está oscuramente vinculado a una seducción profunda. et pinX»15. nos sorprenden los realces.. de los cuerpos enfermos . el espectáculo verdadero. más bien. de la patología quirúrgíca. «el honor de poner a disposición del público». . Porque resulta escandaloso. Apéndice 4]. por más que a menudo se establezcan como contra natura. págs. (Recuerdo. 16• AMPULOSIDAD DEL ESTILO La Revue photographique des Hópitaux de Paris se convirtió. pero capaz de generar mucho más malestar. Ante estas fotografías me da por pensar tontamente en la angustia que debía sentir el médicofotógrafo. 1868.52 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ¿algo parecido a lo que Freud denominaba Verkehrung ins Gegenteil. «éxito rotundo» . etc. de pintura y de tintas de colores que «precisan» y «adornan» ciertas imágenes fotográficas. Esta impresión de incongruencia es prácticamente elemental y constante: resulta posible afirmar que se manifiesta en cierto grado en presencia de cualquier individuo. es cierto que no aparecía la palabra «horror» (sino. En la presentación escrita por Montméja y Rengade [cfr. clara evocación de la tradición pictórica: como.. 229-230. la historia de Jumelin. Es por lo que a menudo se prefiere referirse a monstruos para determinarla (. hoy en día agrietados. Lámina sin numerar. por ejemplo: «A. dermatológica. Y se convirtió en un verdadero boom: ila endoscopia fotográfica!. Se practica el primer plano. la agresiva incongruencia. realizó el molde de un hígado aún fresco extraído del cadáver de un hombre afectado de una enfermedad venérea. ) Pero. Y. es evidente que hay que tener en cuenta ante todo los extravíos en los que la naturaleza. Desde los años 60 del siglo XIX. es lícito afirmar que la determinación de un desarrollo dialéctico de hechos tan concretos como las formas visibles resultaría literalmente desconcertante . También aparece en ellas una definición de su encuadre en página que desde entonces será considerada canónica: en especial. ita] cual!. también se leían en este prefacio palabras ta- 15 16 Hardy y Monlrnéja. «magnífico». sin angustiarse en absoluto. OC. Pero es poco sensible.provoca una impresión positiva de incongruencia agresiva. el verdadero espectáculo de «los casos más interesantes» y los más «raros» de la patología. si se trata de una dialictica de las formas. Con sus vedettes. iel foco mismo de las enfermedades nerviosas por fin al alcance de la vista y en persona! LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA les como «verdad». en fin. insisto.. de Montméja . ltendrá algo que ver?.. un famoso modelista anatómico de la época: un día. Esa misma incongruencia en la que Bataille buscó el elemento mismo de una «dialéctica de las formas»: Un «fenómeno» de feria cualquiera -escribe Bataille.

y la convexidad hacia fuera. [Lámina XVIII.. quiero decir. además de toda una serie de dibujos de rostros. circunscribir la abominación. incluso si está vivo. se vuelve ampuloso y acaba produciendo redundancias azarosas. un sistema de coordenadas similar al pentagrama musical): notación gráfica de los movimientos. Me referiré a las locas.\I \ ' f Ahora bien.. en el parergon del objeto fotográfico (pues el sujeto teratológico. como si la exhibición de la pierna no bastara por sí misma.. El problema de su representación no habrá sido menos laberíntico. Pero ¿son siempre azarosas? en aquello en lo que intenta. núm. por otra parte. Es lo que ocurre. ») 17 . a veces un «estilo» se vuelve ampuloso en su mismo acercamiento. pág. N 7. o para huir de lo que considera malo. 1]. con la concavidad orientada hacia dentro. una pieza de museo). 137. Pues el problema se planteaba en términos de notación gráfica (empleando la referencia de una trama. y unas líneas más abajo: «La pasión es un movimiento del alma. Raquitismo. su concavidad es interna y su convexidad es externa.in r~e RACHITIS~IE . lo que hace visible los efectos de la pasión». RASGOS DE LOCURA l'l. Se trata en primer lugar de un problema de orden fisiognómico . y 17 Bourneville. 0 55 . el cual se hace para seguir lo que el alma cree bueno para ella. que reside en la parte sensitiva.54 O LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA HEV lJ E P Ir O T Ot ~ HA P 11'1 () UE llE:' ll ll l'IT . en el debate de Bourneville con la inverosímil contorsión de una pierna: perdiéndose casi en una descripción del fenómeno demasiado retorcida («los fémures están considerablemente encorvados. por ejemplo. es ya una obra. Como si los retratistas de locas no hubieran cesado de buscar un rasgo adecuado a la expresión de sus pasiones [8-10]. La «expresión de las pasiones» es un problema clásico en la pintura: Le Brun le consagró una conferencia en 1668. X

111 . además. confirma el prodigio mediante el apoyo adventicio de una silla cuyas patas resultan igual de retorcidas [7] . es decir. Página de la Revue photographique des Hópitaux de Paris (18 71). Los huesos de las piernas muestran una curvatura en sentido inverso... 1871. de los movimientos del alma en el cuerpo: la expresión se definía en efecto como esa «parte que marca los movimientos del alma..

L 'art de connaitre. fj' º '/'' ... fundador y Presidente de la Royal Photographic Society ofLondon (1853).. »21 [9].. págs. escribía Esquirol.. de la obra de Lavater en diez volúmenes).¡ .~· . y también otras cosas 20 . passim 2 º Cfr. 1 l_L ~ ! L_ i ·· -· . de la que aún quedaba por definir todo un alfabeto 19 • Lavater aumentó.. Les maladies mental.\- r ¡:¡:-.. dibujante y discípulo del excelso fisonomista. 1961... etcétera.. por Adhémar. Desde la década de 1820 (época de la nueva edición. realizada por Moreau. «esto ayuda a desenredar el carácter de las ideas y de las afecciones que sustentan el delirio de estos enfermos .. el alfabeto. Gabriel. sólo indicaré lo siguiente: el paso al trazo. 1668-1696. la cifra visible de las pasiones. pág. a 57 .1 ~"·. w Cfr. por el doctor Hugh W Diamond. '(!:) . tal vez asustado ante esa matemática en verdad infinita. Cabeza de alienado. Tal vez llegará el día en que publique mis observaciones sobre esta interesante materia. dibujada por Esquirol hacia 1823. que bosquejara para él algunos locos y locas: «El estudio de la fisiognómica de los alienados no es un objeto de fútil cwiosidad». en Springfield: calotipos ejecutados. págs. . Director del Photographic journal. he hecho dibujar más de 200 alienados. 209-282.1 8. VII. 1775-1778. Fisiog11omía de demente. grabada por Esquirol. Con esa intención.. .d"'+'-1 ·' ...H.f. la realización de un grabado a par1 " Le Brun._I ~ 11 1 PRIMERAS PRUEBAS Las primeras fotografías de la locura fueron los retratos de las locas internadas en el Surrey County Asylum. 1. ·~~ ~ f.es..56 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA /'/ LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA por lo general todo lo que causa pasión en el alma provoca una acción en el cuerpo» 18 • Le Brun veía oportunamente en esta acción algo así como un síntoma. militar y heraldo del «silent but telling language of Nature». Lavater.. Pero no llegó a contar más que hasta veinticuatro. <-~1 ~w. 21 Esquirol. Damisch. VIII. Tardieu._l_ -' 1 1 1 J-I - _L_ 1 9.¡ . págs. • " ' ¡. (1838).... 1980. ciertamente...'J~!:~~. (edición de 1835). . «Fisonomía de alienada».. etcétera. cit. 95 (la cursiva es mía). Esquirol había pedido a Gabriel. ¿podría explicarse por el hecho de que el alfabeto aún no era por completo el del «silent but telling language of nalure» [silencioso pero elocuente lenguaje de la naturaleza]? ~. Lavater. esa matemática de los síntomas que tan sólo había llegado a apuntar. 10.. Sobre estas imágenes extraordinarias. 1-7 1. a partir de 1851. El fracaso de este proyecto... 1-2..

seguía siendo la operación necesaria para la utilización y transmisión de los clichés. hablo de la fotografía. Lo mismo con la separación entre aquellos aspectos que resultan esenciales./< pV t -. su vestido estampado.~ -t~}{".. ·1> .¡'--.. ' IO .>·':... a ?T~ ~1 . Selección de actitudes: fotografía de H... como suele decirse.) Igual pasa con la postura: ladeada gráficamente. pese a la pasión por la exactitud que alegaba Diamond. : · ·. o significativos. la melancolía previa a la manía? No es más que una hipótesis . i ' . &. con la mirada así dibujada y privada de espacio y de destino? Una simple pregunta [12].· *' .: ' . . I _- • j %. que la leyenda de esos grabados designaba no tanto un atributo del referente («melancólica») como un concepto («Melancolía»)..ra-. Un arte naciente.{~.¡ " /.• . o mejor aún enderezada con el fin de proporcionar significaciones más probatorias. ¿cómo no mostrarse. W.. en Die Medica! Times (1858). en este paso siempre se olvidaba o se infringía algo. este abigarramiento. esta mujer está en ninguna parte. ·. quiero decir esa loca en particular. en el grabado. no sería más que un atributo..' j ll ·J . 1858).. ¿no sería en sí mismo significativo de su propia locura. Y me gustaría señalar.·:~t.·.A tir de una fotografía. para finalizar.J/. (Ahora bien. Diamond y grabado de The Medica! Times («Manía religiosa». INFATUACIÓN DE IMÁGENES Ahora bien. y aquellos que tan sólo son acceso- ríos. Lo mismo ocurría con el emplazamiento. -.'· ~ .-'} \."" 11 -12. se convierte en «liso» al trasladarse al grabado.fi..¡ ~· . Diamond. .:. y detrás de la que se ha colocado una cortina (¿quizá para intentar abstraerse ya del emplazamiento?) [11]. pues. .- ¡ . Este aspecto podría resultar asombroso en la medida en que la técnica misma del calotipo (el negativo sobre papel) parecía dirigida a resolver precisamente los problemas de reproductibilidad del cliché (pues se puede sacar un número ilimitado de pruebas de un negativo. 1 • "'.·/ . . Grabado publicado. ~ • ·- ' ~ é' . como. no fue capricho de un solo hombre: estaba en el ambiente. perturbada. En las imágenes de esta misma mujer.&_ 4. con el título «Melancolía degenerando en Manía».. '"" ·' t 1 . las manos juntas y simétricas de una mujer aquejada de «locura religiosa» [13-14] . . W. Ahora bien. Retrato en grabado (a la derecha) de una fotografía (a la izquierda) tomada por H. que era. ' ¡y· .58 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA 0 59 ~! .. cuyo referente. según se nos dice. todo esto. por ejemplo. por ejemplo. lpodría haber hecho comprender a los psiquiatras su penuria nosológica en relación 13-14. algo imposible con el daguerrotipo). Veamos a esta mujer sentada en un exterior. ~~-. sin duda en un patio para contar con más luz.

/ ... .. Giorn:i. // <l'CCOmpa?ntrtlWiv 1!:111... las locas y los locos se vieron obligados a posar. . -.• r Oa4a W:t 1lv-·. Conservamos en la actualidad algunas colecciones prodigiosas: la del Bethlem Royal Hospital de Beckenham (donde se fotografió al pintor Richard Dadd.l!J lln (<1d pro gres~Í

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O genero lo• / :J % V' . a quien mejor lo hacía.. 1886...-.'_./.. Dagonet. 1. pues.J. /.Ua • •/. 1876..60 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA con los signos visibles de tal o cual locura? Lo cierto es que en casi todos los rincones de Europa. entre otras.\NO ·-~· l ISOLA $ . ./ . rnal (·rni l:i. nos atiborramos y tragamos hasta no poder más. el ahogamiento.{. Magnan..i .. 1 1 Paltwni1:·1. Cagnetta y Sonolet./.. como se dice.. "i.. 0 61 ..-..j ! n3""iln . págs..> ' Etd Religiono "'" /Z /. 'f'r . ~ . En Francia hubo intentos de crear un método: con dicho objeto tuvo lugar... Voisin..e"._ Epifonornoni r .ñ<_ . . los lipemaníacos de Dagonet.. / . <kll:t r c.. ¡ :_~: . -- / q. ' / " · / ' ti contlilione 1lci i::uui to ri _ .e1.... '.. etc. .:1.~ S lato ecouomi co . 1981. en este contexto.. 1883.(<--.. Occupazionc o rnesliere .ione fi•ica.... .. .. nos ahogamos: la infatuación es la obstrucción. ~· ~ 7-7 ' CosLitu:r.. · / . Boumeville. ciertamente..}.. .- . ~ ... Ficha clínica del Hospital San Clemente de Venecia (1873). rcS1denza ... la del Hospital San Clemente en Venecia (un inmenso registro. .. 65-66. · · /. 1 ~ ~-" Spc lt.e occupuione df'I marito Data d' uscila ../'"/ r . ./ .~.tc Ji rerm::men1._ __ / / NenopAtie e prooessi morbo51 C(lncomitaDti . ..11111)(. ::-9 /YS'<1 Recidivit.' ti ' or~in" VENEZIA /5'~ N..'--:.. 1893. ....itca 1 ~--· j ...i ~ • • "' . Luogo d1 .. 2:i.. las láminas de: More!.-e/.~ {) provenienn Stalo eivilc ~~?~ -. Denomination. ~ v. . CLEMF:NTE · VE NETO 1 - lt I FFlENOC01\l... Morel.. N. / .IIO 23 15. de los locos ..._ ..11. Crear un método..Y.. ya que decir que la psiquiatria únicamente se infatuó de la fotografía seria justo.. reunida el 27 de abril de 1867 bajo el tema: «La aplicación de la fotografía en el estudio de las enfermedades mentales». demasiado evidente) que sentar las bases protocolarias de una transmisión de las imágenes: el problema de la reproductibilidad y del tratamiento bibliográfico de las imágenes estaba. r.... en esta época los tratados psiquiátricos se vieron saturados de láminas. con miles de imágenes) 22 [15-16]../. Cfr.. / '>.. .[. Por lo tanto.1..r- /.. 1857. ·... 22 Cfr.lllLE CE1\:t:nALE N... Cause 1· . por exceso de amor.. En ella destaca la participación de Moreau de Tours. Grasset.:/ Epoc. clínico y administrativo._ . < /t'~ lfHf•I . una sesión de la Sociedad médico-psicológica de Paris.). a la orden del día. LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA ---- FEMMl'.11IC. ~ . Jl~ /'. y muchos otros más . Baillarger. imágenes-pruebas de nosologías en curso: los idiotas de Baillarger y Bourneville.. . se le retrataba. ' • / /.:::7~ /:./¡fj .. _ 1 :.f..·~ <.:-'. Infatuarse significa que algo nos gusta hasta la locura y que por ello «nos llenamos la boca»./11t:.Af'fr. . ~ .._ ·- Fig liuo1anu /. Successioni morbost /1f f-1( Esito .-ata il / f . • · . significaba menos interrogarse sobre el interés epistémico de la fotografía (pues este interés les parecía a todos algo evidente. ......'·. los degenerados de Magnan y Morel."' TABELLA NOSOLOGIOA ! n...r11 di <UXO lll/H. Esto me permite hablar aquí de una auténtica infatuación por la fotografía. 44-45. . Voisin. Y entonces. • : ' Stato della nutriiiono 1 Diagnni fr. internado por parricida).__. 1876. 1890.' / ... ~ r/ [.._ ·..1 dell' inn1iooe « lndole del delirio ~· . Baillarger.. s. pero no daría cuenta de la profunda complejidad del fenómeno. las locas esténicas de Voisin..i nz:l... pero sólo para llamar la atención sobre el equívoco intrinseco de esta palabra....

. \¡.• J.¡ 16. 11 ·.· .. '(!¡ •..·.<' t. 'º &: ' 5 .·~ .... """ ...' 1 '_ta 1 18..¡. . ' .¡:. . l• .. ~ e ~ . JI }! ¡.2 'H.-fj¡:.1t. " . .. 1 ~0 1 1 ~--". Registro del Hospital San Clemente de Venecia (1873).. ..' :ll . J: .62 a LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA .9 }8 • ¡ "· ' °"'··~"• : . lQ ~ :~<{ _JG.. .. 'l). .. 1.... /~ . 1 ' l1. \ ' 1 11. ~ J~ :8 • " ' : . .~ . a 63 ...-: ... (~ Al . ... • J ..

relevados de su cargo por Albert Londe. Tebaldi. la práctica fotográfica accedió por completo a la dignidad de servicio hospitalario 27 . Poyet. Esta publicación vio la luz en 1876 y 1877. y redactada por Bourneville. passim Cfr. 18. ~ A 11 e. ordenada alrededor de este corpus de imágenes. IPS..D : \ '!7"7='Jj2. Londe. passim Cfr. Taller acristalado.f. por ejemplo 24. 1875. mucho más puntilloso en la observación. Biblioteca Nacional de Francia. Apéndice 5]. constituyendo el tomo primero de la lconographie photographique de la Salpetriere [cfr. 1896.64 a LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA L EYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA LA SALPETRJERE.. Y tras esto. láminas. apareció el volumen primero de una Nouvelle lconographie de la Salpetriere. Plano del Servicio fotográfico de la Salpetriere: A. Fueron. Entrada en zigzag del laboratorio oscuro.. Es decir: un territorio com24 25 26 27 Cfr. por Gilles de la Tourette. 1::. siempre bajo el patronazgo de Charcot. 1888a. ·. Laboratorio oscuro. nada. Laboratorio claro. De este modo..:-: "

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. publicada en Verana en 1884. SERVICIO FOTOGRÁFICO Pero fue de nuevo la Salpetriere la manufactura más importante de imágenes. Extraño silencio de Londe sobre sus predecesores26 . passim e a 65 o B 1 l -~--_j r:· A .. . pudo instalarse para residir y ejercer su predación en todo momento que pareciese oportuno.. en 1888. Apéndice 6]. D . en 1880. La fabricación fue metódica y casi elemento de teorización: se convirtió en algo verdaderamente canónico (la obra de Tebaldi. Parece como si el álbum que realizó en 1875 25 hubiera determinado que Charcot patrocinase una publicación clínica.1no-- 1 ~1r ~ "- 17. Paul Régnard. y que además supo aprovechar los medios que le confería la salida a concurso de la cátedra de Charcot. y de un tercer tomo. Luego. ----. B. reproduce con exactitud el dispositivo fotográfico de las planchas de la Salpetriere). Fotografia en la Salpétriere. C. Todo esto quedó establecido en el momento en que un fotógrafo «fiel y hábil».· ~-"-11 D ~ ¡\ ~Jl:f-. Un silencio de casi diez años. 1884. l~ l( íll!Wi'Í® ~-". durante los cuales Bourneville y Régnard en cierto modo desaparecieron de esta circulación de imágenes.¡/ ---. publicado. s. especialmente Londe. seguido de un segundo tomo menos artesanal en cuanto al procedimiento de tirada [cfr. Paul Richer y el propio Londe. de hecho. Londe._ ___ lt~~!U/Á~·. ¿a tal punto las fotografías de estos últimos superaban en belleza a las suyas? No deja de ser una mera hipótesis.

págs. grises oscuras. bien a asociar la técnica litográfica (de tinta y carbón: materiales de reconocida inalterabilidad) con la reCfr. un laboratorio oscuro y un labo1i1I01io claro 28 [17]. pág. «como todas las representaciones gráficas. (1893).. Más bien al de un fantasma de la memoria. 1889a. porque. La inquietud del viraje y del borrado de las pruebas. la fotografía es absolutamente inmecliata. photographie médica/e. por último. una memoria que sería absoluta. Apéndice 7]. por otra parte. sirl embargo. 1é'posacabezas. 33 Marey. una palabreja horrible: encierra en sí 111 isma servidumbre y brutalidad. Londe. 31 • Y. Cámara estereoscópica (arriba) y cámara con objetivos múltiples (abajo) de Albert Londe. 1888a. Apéndices 8-9]. más o menos formulada. el problema técnico de la permanencia de las imágenes jamás ha sido evidente. págs. 3 1 Cfr. 32 Londe. 1914. así de simple: desde el mismo momento del disparo. 53-63. en la Salpctriere. 105-115. Londe. págs. «exacta y sincera»32 . como bien solía decirse: mull 1plicación de los tipos de objetivos y de cámaras [19-20]. Seroici. Un dispositivo protocolario: estrado. desde la «observación» hasta el fichero [cfr. sino también: ¿quién o qué. 1885. Londe. 131-135.. 1893a. Londe. págs./\ LEYENDA DE MEMOlUA 19-20. negras. 1893a.>>3º. 1893a. bien a perfeccionar el calotipo. Una tecnología fo11 >gráfica cada vez más sofisticada. 12-16.s imágenes estaban al servicio de la memoria. passim. de hecho. 9. «fotocronogra. La. horcas [18] [cfr. passim.o es. passim. Londe.. y todos los avan' t•s sucesivos . grises claras. Londe. Londe. y los cincuenta primeros años de la folografía estuvieron marcados por una irlquietud mayor. Londe. ¡1: 1ntallas y cortinas de fondo. Cfr. 3. todos los esfuerzos apuntaban.fia. se habrá visto sometido a las imágenes fotográficas? ( . cama. pág. 3 Cfr. 1893a. 1905. Mi pregunta no es sólo: ¿para q11é sirvió la fotogra. Se supone que esta. empl<'o de luces artificiales29 .fia?.. 212. pág. 1888b. una memoria fiel que conserva inalteradas las impresiones que ha recibido» 33 • Sostengo que es un fantasma.66 O LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA ¡u1csto por un taller acristalado. 28 29 ° 0 67 . es duradera: es. los procedimientos clínicos y 11clministrativos del archivo: todo un despacho de imágenes. en primer lugar.

36 Londe. Esta tarea ha sido desarrollada con éxito rotundo por el señor Charcot. En ciertos casos dudosos o menos conocidos.. o en una serie unívoca de imágenes: la facies. 456-512. Londe. Y los primeros tiempos de la Iconografía fotográfica de la Salpetriere estuvieron marcados por tal es- cer la fotogTafía. si se me permite la 18 · Londe. La facies sería. de una historia («procurarse fotografías anteriores: así tendremos la prueba de que las anomalías existentes son. LA LEYENDA DE SUPERFICIE. un rostro asignado a la relación sintética de lo universal y de lo singular: el rostro asignado al régimen de la representación. sin duda. La Fotografía. pág. pág. realmente. la comparación de pruebas tomadas en diversos lugares o en épocas distantes permitirá asegurar la identidad de la enfermedad en los diferentes sujetos que no hemos tenido bajo nuestra supervisión al mismo tiempo.. siempre estaba a la búsqueda de una ubicación más íntima. 1888b. que puedan modificar la forma exterior del enfermo e imprimir en él un carácter particular. la fotogliptia. pág. Más que el memorándum del sabio35. 64. por tanto. una fisonomía especial. todo el transcurrir de una investigación y. pues atrás había quedado el nacimiento de los procedimientos fotomecánicos. ·''' Cfr. Londe. de una r ircunvolución concomitante . págs. de cada afección. 1889b. véase la especie. Con estas pruebas así obtenidas. 244. de conservar la huella duradera de todas las manifestaciones patológicas. palabra que significa a la vez el aire singular de una cara.ficie. este arte del retrato fue un arte muy particular. II.. 37 Ídem. Fue un arte de los territorios de supe'. sino en un cuadro en el que el Tipo se condensaría en una única imagen. el discurso de Albert Londe ya hacía gala del triunfalismo de una memoria fotográfica absoluta. 15. 26-40. en efecto. 1807. un arte que. 1893a. Determinar la facies propia de cada enfermedad. en sentido hegeliano 39 • ¿Por qué el rostro? Porque en él se hace idealmente visible a la supe-rficie corporal cualquier aspecto vinculado a los movimientos del alma: esto es así respecto a la ciencia de la expresión de las pasiones desarrollada por Descartes. 1896.68 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA producción fotográfica. es lo que se empeña en hacer posible la previsión: y lo hace a partir del aspecto de un rostro. el heliograbado. transmisible. la particularidad de su aspecto y. pues. enunciar el ideal de la Fotografía. pág. Hegel. Unos años más tarde. 31 · Cfr. 1893b. la consecuencia de la enfermedad y que anteriormente no existían»)37 . el similgrabado . Londe. 6-7. fuerzo. memorizar para todos en una imagen. Se trata. sean las que sean. Londe. la fotocolografía. LA FACIES Facies. 0 69 . Quiero. el género. resultaría fácil ensayar la experiencia de Galton y obtener por superposición una prueba compuesta que diese como resultado un tipo en el que las variaciones individuales desaparecerán para desvelar las modificaciones comunes38 . y ahora ya conocemos bien la facies propia a tal o cual afección del sistema nervioso. Londe. 176-212. en los cuales este aspecto debe quedar subsumido. 1893a. págs. por tanto. sin embargo. de esa ex1raña ciencia territorial o configurativa. passim. 34 . o en una serie de imágenes. 77. la Fotografía se alza como memoria misma del saber. en el que el «rostro» era entendido como «facies». por dicha inquietud. 1893a.. Herencia. págs. en el sentido de mostrar a los ojos de todos la imagen fiel del sujeto estudiado36 . mostrarla a ojos de todos: esto es lo que puede ha34 Cfr. pero ¿nos explicaría también por qué la fotografía psiquiátrica se estructura de golpe como arte del retrato? En cualquier caso. Y lo que iba finalmente a permitir la Fotografía no era otra cosa que cristalizar. pág. una actitud. debía cristalizar ejemplarmente el caso en Cuadro: no en un cuadro extensivo. 6. Estos documentos imparciales y recogidos con rapidez aportan a las observaciones médicas un valor considerable. además. ¿Qué es una facies? Es lo que se empeña en resumir y generalizar el caso.. con mayúscula: huella indiscutible. indiscutiblemente fiel. duradera. su dominio de la memoria. o más bien como su acceso a la memoria. aún más.

llegaba incluso a tomar la delicada cabeza con sus dedos. La frenología. el rostro subsumido en facies permitía una lógica y una etiología de sus propios accidentes. pues constituía de todas maneras una pro- 4-0 41 42 21. encías y dientes. Comte. propio a la monomanía de la susodicha dama. Darwin. págs.'.~:.. basándose en su gale1ia de retratos. velos del paladar. aprovechó para edificar su gran historia filogenética de la expresión de las emociones .'J.J:lj . Musée d'Histoire de la Médecine. en ínfimas marcas anatómicas de aberturas bucales.. mientras con la otra mano sujetaba una cabeza de muerto. cada énfasis. Si menciono la palabra «herencia» es porque la frenología se apresuró a colocarse como base teórica de toda la psicología bajo la bandera positivista'1º. para establecer comparaciones entre ambas [21). Duchenne de Boulogne. de cierta profundidad. la protuberancia. sutil y constante. También fue un arte del detalle. al generalizar la misma investigación a todo el reino animal. de lo tenue. de formas en los pómulos..:l~.1:'.!. buscaba un concepto de la Idiotez.'i~~~ :J. 846-882.:l"l. . Galton fue el virtuoso de este arte del recubrimiento: producía el Tipo mediante la superposición reglamentada de retratos coleccionados. léase el pliegue cefálico. Cfr. Cfr.. 1862-1863. campanillas. . Bourneville. del fragmento: de la comisura de los territorios. de bóvedas palatinas.. no obstante.4'1• Así. s.\. las localizaciones cerebrales de Charcot parecen estar afiliadas a esto. que fue la frenología de Gall. passim.'11 . bajo las tramas o los estratos peliculares de los que disponía. a fin de cuentas? Mediante el arte. Poco le importaba que la facies obtenida fuera confusa. expresión. cuando este hombre quedaba prendado por el rostro de una mujer cualquiera. 1871. Duchenne de Boulogne buscaba también la comisura muscular que diferenciaba a cada emoción. 7-13. 43 Cfr.~f !J::L 0 [:'. siempre a la búsqueda de una ley que prescribiera la más mínima diferencia.70 a LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA :. a 71 . es decir.f.. aunque realmente lo que su caricia buscaba era la zona. de comisuras de los labios. siempre a la búsqueda. y Darwin. del recubrimiento de las superficies. 1837. Por ejemplo. Bourneville.!. págs. pero de una profundidad conceptual: la profundidad del Tipo.i2. passim. Y ¿cómo. París... Bourneville fotografiaba idiotas y. 1862. cada patología42 [22).-. una calavera. Cfr. passim. Estampa.

'llnJ St"slc1<s.ICRIMINALITY. · 1 2 0/i /h(' l/l(flU/ JabfrmlarJJrcfeuo·e Ct·1ilu /w( Ji/Jws " CONSUMPTION ANO OTHER MALADIES I Il SPÉCI. Lámina del frontispicio . \: " . Lámina del frontispicio. .l'llYSIOL1)1.. '. Mécanisme de !. 23.. 22.MEN D' t.... Duchenne de Boulogne. lnquiries into humanfaculties. ) .l ll E. l/mthtl'S hr1111 fJ !Jrlfrr'(!tf _'.a physionomie humaine. \ ht)IJI (Í. Ctises llo1Jal Fw1itfelé###BOT_TEXT###quot;.72 a LA INVENC IÓN DE LA HISTERlA LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA ~~ LEC T\0. of'srr111r lú111i(lj . 1 r.-:: \kv{f((ler tia Cmcf ·~ {(·¿~ ~~ .PH YSIOLOGlE PHOTOG !{A PB11. a 73 .fufa/.

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Londe. sólo persistirían los rasgos comunes. LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA rencia. podremos establecer comparaciones entre numerosos especímenes y deducir las modificaciones típicas que constituyen tal o cual facies (. un criterio dirigido a fundamentar la «filiación». Gilardi. 654. 1888a. 1883. y Londe. entendido como principium individuationis. El desarrollo de la fotografia psiquiátrica durante el siglo XIX se constituyó. una vez liberado. a algo así como una filiación. Ciertas modificaciones del rostro que. se abría. y no nos arriesgaríamos demasiado al afirmar que el auxilio prestado por la Fotografia en dicho lance no ha sido insignificante. 1893a. 1888b. 636-648. una disciplina que actuó como bisagra y ocupó. Londe. 1981. págs. como «policías científicos» a la búsqueda de un criterio de la dife44 45 46 Cfr. además. no constituirían por sí mismas ningún signo evidente de una afección cualquiera. es toda esa pasión por las formas y por las configuraciones. 77 (citando a Galton). en la misma esfera que la fotogralía judicial47 . págs. en la Salpétriere. . pág. 1976. es decir.. Y Albert Londe. sobre todo. y por lo tanto un retrato científico44 [23] . dirigida a convertir en ley el tiempo y las diferencias de un rostro: La École de la Salpétriere ha desarrollado de forma notable el estudio de las facies en la patología nerviosa. si examinamos las fotografias dispuestas unas al lado de las otras. Galton. determinando de este modo la facies propia a tal o cual afección 45• Este resultado es importante. donde cada rostro sería una página. un tal Lacan no dudaba. 1896. en lanzar en el mismo capítulo «la imagen acusadora» de los criminales y el «sabio trabajo del doctor Diamond»: ¿Qué persona con antecedentes penales podría escapar a la vigilancia policial? Podrá escapar de los muros que le confinan durante su condena. y 47 Cfr. podrá infringir. págs. crear mediante la superposición de tipos compuestos. Lo que lendremos que preguntarnos es de qué manera la Salpétriere y la Prefectura de Policía fueron asistidas por la Escuela de Bellas Artes). y en ciertos casos puede resultar de un incalculable valor para el diagnóstico 4·6 . estas técnicas también dependían del arte: a las primeras fotografías de identidad se les dio la misma forma de medallón que a los retratos de familia y lo que. iY qué estudios provechosos podría extraer la fisiognomía en estas colecciones.. tácita e impecable entre la Salpétriere y la Prefectura de Policía: las técnicas folográficas eran idénticas y ambas contaban con las mismas expectativas (ahora bien. subsumido en facies. Londe. Cagnetta y Sonolet.). pues el tipo. págs.. esa «policía cienLífica>>. queda grabado en la memoria. pág. rigurosa en sí misma. pero no tendrá posibilidad de escapar. pág. pág. Cfr. por otra parte. se abría a un estado fácilmente codificable y registrable de la significación. fue exactamente a la búsqueda de aquello. Y eso. De esta manera. el aspecto del rostro. 231 y ss. pues su retrato está en manos de la autoridad: se verá incluso forzado a reconocerse en aquella imagen acusadora. Por el contrario. en algún momento depende del arte. 5. 0 75 . Londe.74 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA habilidad figurativa. al eliminarse todas las particularidades individuales. 165-171. donde la naturaleza del crimen se hallaría grabada junto al rostro del culpable! iDe qué manera podría leerse la historia de las pasiones humanas en este libro. mediante el ejercicio de una búsqueda vigilante de las formas. la orden que le obliga a arresto domiciliario. 1896. LA LEYENDA DE IDENTIDAD Y SUS PROTOCOLOS Los médicos de la Salpétriere actuaron. una eminente posición estratégica fue la antropologia criminal: mostraba el mismo interés tanto por los retratos fotográficos de los criminales y los dementes como por sus cráneos [24-25]. de forma aislada. la rigurosa probabilidad figurativa. en todo caso. adquieren una importancia enorme si se encuentran siempre en enfermos similares. Pues existió una connivencia exquisita. en los que. 1893a.. Londe. Mientras daba cuenta de los milagrosos avances de la Folografía. el reconocimiento o la asignación de identidad. passim.. 45-48. una vez definido. 24. no será una mera invención. por tanto. A menos que contemos al mismo tiempo y por casualidad con enfermos que presenten estas facies características. a menudo pueden pasar inadvertidas..

I 'o...•..• • .h0ff1 U .· '81~ 24-25..· _ .TF.-- ·Sü ~••1 1 ·· · ~ .'•2 • •¡1 .· ~ . . ~. H .'l·' · ·lJ.1 1 )•·.. .· • .. 1 ~ ~-. .. .'JTf~~ . ~ .. ~ .·~ 'fJ" ~~ ~M:-• ~~_i . .~ .~. m . iil /> .~ IJ . '2 . ~.¡ IA r~ ~w.· :."~l .'~'~. ._ -.76 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA PORTRAITS DE CRIMINELLES ALLEMANDES... a 77 . \ ./··. ___ " ' • ~. CRANES DE CRIMINELLES.~ .. . / . ..as de l'homme crimine! (1878).1 ~ . coleccionados por Lombroso y reproducidos en su At/. i!: . f ~· l ~ ··.· .~~ ::·~~A ~:"º "~f~'~ Jt¿~~~ . 'g.~ 1 1 ·- • .(1 ~t "-. ' tll 1 "-·· .· '~1 ··~" ~.\ lt -- (u . . ~ . ..~. Retratos y cráneos de mujeres criminales. ~ ~-. ~... 'l~r I".. 1\. •.

otras parecen soñar. 60-74. la Fotografía . 47. partían de una reflexión sobre la naturaleza y los medios de un «análisis descriptivo de la figura humana». los escritos de aquellos mismos que la practicaron: estoy pensando en Alphonse Bertillon. pág. Ídem. Y a se trate de un peligroso delincuente reincidente oculto bajo un nombre falso. entre 1882 y 188956 . según el procedimiento pertinentemente denominado «hertillonage».. Las «consideraciones teóricas sobre la filiación antropométrica>>5º. Unas sonríen. págs. 26-45. el objetivo al que se aspira es siempre una 52 cuestión identificatoria. págs. se entristecerá a su pesar: todos estos rostros tienen una expresión extraña y que nos provoca malestar. 81 -111.gen. todas presentan algo extraño en su fisonomía: esto es lo que percibimos al primer golpe de vista. y de sus respuestas técnicas y fotográficas. pág. pág.dos de la pose y la toma de los retratos (la uniformidad de tales protocolos debía asegurar una identificación claramente mensurable de las diferencias) 53 : «Y sería deseable aún que la fotografía añadida a la descripción física se aproxime. Ídem. a continuación. 1856. Cfr. Cfr. 104-106. Tengo ante mis ojos una colección de catorce retratos de mujeres de diferentes edades. Ese deber-leer fue.. Si uno las examina con mayor detenimiento. o de un desgraciado afectado por una parálisis súbita e incapaz de pronunciar su nombre ni su dirección. se desplega4 LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA han sobre la institución de los medios técnicos de la identificación y de la clasificación antropométrica de los individuos. Más aún: la fotografía se alzó como la nueva maquinaria de una leyenda: el deber-úer la identidad en la ima. Una sola palabra basta para explicarlo todo: se trata de locas. Apéndice 10]. 1890. e incluso como «filosofía>>. 6-25. 133. y su modo de acción. en ocultar su personalidad. por los Archivos centrales del Servicio de Identificación»54 . 1890. Lo único que quedaba ya por hacer era archivar. Con tal objetivo Bertillon mandó disponer. al tipo uniforme bien definido y adoptado. y cuyo «sistema>> fue adoptado por todos los cuerpos de policía del mundo occidental a partir de 1888. científicos o judiciales. creado en 1872 por el citado Bazard) 49 . craso problema. 129. como resultado de sus miedos imaginarios. de un niño de corta edad abandonado intencionadamente. págs. Fue además el director del servicio fotográfico de la Prefectura de París (el primero en el mundo. para señalar en ellos una especificidad reglamentada de los índices fisonómicos-criminales [26] [cfr. por el momento. un tipo de «silla para posar que aseguraba mecánicamente un tamaño similar tanto en las fotografías de frente como en las de perfil»55: resultaba imprescindible que los sujetos se sometieran al tipo de imagen requerido. un requerimiento exigido por la eficacia de la vista: se vio definido en sus protocolos. tanto como sea posible. pág. una línea elocuente! iQué tratado de filosofía! iQué poema que sólo la luz podría escribir! Si pasamos de las enfermedades del alma a las enfermedades del cuerpo. 81. por tanto y ante todo. de un demente detenido en la vía pública que se obstina. según mis indicaciones. Cfr. Bertillon. lo siguiente: a partir del juego combinado de requerimientos. a 79 .000 fotografías tomadas por el servicio de Identificación de la Prefectura. con tal rostro de frente y tal perfil. de un cadáver desconocido yaciendo en el depósito de cadáveres. 52 8 4 9 50 51 Lacan. ¿Cuáles eran estos protocolos? En primer lugar. Ídem. protocolos estandari<fJ.78 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA cada rasgo. 53 54 55 56 Ídem. tal multiplicidad de imágenes y de indicios: poder encontrar al sospechoso de un delito entre alguna de las 90. se elaboró forzosamente una noción sobre la identidad. 39-40. Arte de carceleros. entre otros trucos. Ese deber-leer tuvo como «base teórica>>. De esta sutil complicidad entre médicos y policías tan sólo destacaría. Bertillon. creador de la Antropometría signalética. Estos retratos forman parte del docto trabajo realizado por el doctor Diamond48 . de nuevo nos encontramos con la fotografía dispuesta a desempeñar un importante papel. fallecido en 1914. 3. pág. págs. Resumiendo. 1890-1893. de Alphonse Bertillon. Bertillon. sobre las «reglas matemáticas» de la «misteriosa repartición de las formas» y la «distribución de las dimensiones en la naturaleza>>51 . 1981. Cagnetta y Sonolet.

'.. / ... de la aparición de las diferencias... //.. realizada en el Hospital Bicetre. Así.. . ¡( . con sus barrios de mala fama y sus servicios de vigilancia.. l ·d 27-30. a fin de reglamentar las condiciones de la visibilidad de los cuerpos sintomáticos y con el objeto de que proporcionaran signos y descripciones físicas. '*ª"?> 1! t/ ·1 < .'/:.. a su escala (la Salpetriere. . ¡. . 11.(f.1/ / -~<'"\... e inventaría similares protocolos. .. será recomendable fotogrnfiar al mismo tiempo una escala métrica o los pies y las manos de una persona normal. ·"I ( .~~l 'i.. Bourneville. las condiciones de la exhibición.( ( ¡.. Vuelvo a mi soplón particular. ).. •• J ' /(.. o 57 Londe.. . 1896. ¡ .80 [J LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA LEYE NDAS DE LA FOTOGRAFÍA a 81 26. /.J. Un ejemplo: J?. la comparación será mucho más ilustrativa57. Tanto en un caso como en otro y principalmente cuando se trate de modificaciones localizadas en las dimensiones de estos miembros.. preguntas similares.. por tanto..~/ . I .. Reglamentar. «Biografía diagnóstico» de una niña (extractos).¡.1 . pág. / 1 / //.... una especie de ciudad. esto es.. . Albert Londe./. 655. para alcanzar un concepto único y adoptar sin riesgo de sorpresa una conducta «curativa» programable. { /n J IA . •· .) • /( · r !/ / /./(.. El «bertiUonage» en la Prefectura de Policía de Patis (1893).. él se formuló.nJ . . / / r/ / / / Para fotografiar los pies será necesario elevar al sujeto sobre una mesa o un soporte cualquiera a fin de que se encuentre a la altura de la cámara.

bien a la vista. OC. diría yo.dudando: se habían limitado a protocolos más aleatorios. De este modo. Pero precisaré un poco al respecto. Bourneville y Régnard: unos años antes que Londe aún seguían _¿ cómo lo diría?.o Cfr. su avaricia de imágenes. pero que deseaba serlo y que jamás habrá sido. Esto explica que sus imágenes nos sigan pareciendo enigmáticas y desconcertantes en mayor medida que otras. de la Mueca y de la Fatuidad modernas. pág. en primer lugar. más que estasis. Y. del narcisismo. Pero vuelvo de nuevo a mis soplones. pero sólo lo lograron a medias. pues incluso cuando rechaza su autorrepresentatividad. págs. En otras palabras: perdió por completo su aura. turbador. efecto. Además es. Baudelaire lo llamaba creencia.facit):un retrato entendido como acontecimiento. Ahora bien. 617. equívoco. Es. la de un saber que se escapa de sí mismo. E XACTITUD? Baudelaire ya señalaba la existencia de una paradoja. 8 " 09 Baudelaire. de la capacidad figurativa de los saberes. jamás realmente subordinado a puestas en escena fijas. y en los retratos que hacían aún había lugar para aquella aura. de la obscenidad. como la invención de medios retorcidos. la de la similitud fotográfica. Aquello que todo el mundo denominaba. Se ofrece aún como un acto. que no es sin embargo la esencia de la fotografía. 11. pág. aun cuando el objeto del saber permanece. PARADOJA DE LA EVIDENCIA Pero ¿qué es esta paradoja? Yo la denominaría una paradoja de la evidencia espectacular. en la Salpetriere. siempre estamos dispuestos a creérnosla. En ellas. el «rostro de la locura» se convirtió en «facies patológica de la enfermedad nerviosa». a 83 "'lj . sin duda. mitad bertillonage y mitad carcelero. Pero. cuando injuriaba la exactitud. sujeto a la objetividad. 1962. . Ídem. La fotografía no ha podido jamás dejar de tender. bien a su pesar. por tanto. de negar cualquier efecto paradójico. incluso de la misma obcecación. ele la imbecilidad. fotografiando-midiendo a los niños y las niñas de su servicio de Bicetre [27-30]. al tratarla no como un efecto material. <. 24. de las modas con las que coexiste. la fotografía no es un sistema represen1ativo en la misma medida que los demás. la paradoja es aquella misma de la Semejanza.82 a LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA LA INVENCIÓN DE LA HJSTERJA Veremos cómo con el rostro ocurrió lo mismo que con los pies: tuvo que colocarse a la altura y a disposición de la cámara. Damisch. al riesgo de una paradoja más íntima de la práctica fotográfica. su autorreferencialidad. <d Cfr. su aislamiento. Cualquier comparecencia de las imágenes de la Iconogra/1hie photographique de la Salpetriere nos confrontará con esta 1mradoja. Barthes. léase. Y fue aún más lejos. respecto de las histéricas. 617-618. :i fin de cuentas. inéditos. Benjamín. calificaba esta creencia como la de los atributos del adulterio. un «puro efecto» del acto fotográfico. 133. drama temporal de fü repetido fracaso. 74. Pero Régnard y Bourneville además se entregaron. y sobre todo de la venganza: una venganza estúpida de la industria hacia el arte 59 . Una gran e inagotable querella <'ntre el arte y la ciencia. un factitivo (lo que lo «hace». por ejemplo. a un relevo de la ciencia y. o del arte contra el sentido60 . una fuga sin fin del saber. se desquitó rápidamente después. exactamente. trataron. Bourneville. la facies aún no existe totalmente como una policía de la imagen. como espectáculo (significado que facies tiene además en latín). en primer lugar. sea del arte contra la ciencia. pág. evidencia. estaba todavía marcada por el signo de lo aventurado. en la fotografía. sin duda.. efec1ivamente. Este relevo se manifestó. todavía se ofrece. me refiero a un contenido temporal de imágenes verdaderamente más complejo. como el aviso de un sujeto. la facies en los rostros. 1931. sin duda. a un relevo. 1981. fotográficamente hablando. pág. sino como el rredo de una «multitud» cuyo «mesías» había sido Daguerre58 . Pero la querella. del arte6 1. quizá por ello. sólo habrá merecido ser apuntada y superada. Aufhebung. a pesar de ellos mismos. Buscaron.

allí permanecían posando hasta cinco minutos. pág. 145. la fotografía no ha dejado de desearse como formalismo. para que la imagen resultante fuera satisfactoria. pág. Barthes. Paradoja de falsa irrefutabilidad. semejantes a cálidos invernaderos. una explicación. Desde el momento en que los procedimientos de Daguerre se hicieron públicos. léase de Moralidad. 134-135. sino de la verdad existencial: siempre se considera que una fotografia autentifica la existencia de su referente y. desconecte los referentes de lo visible o lo cargue de significados. Artificialidad: la doble cualidad de aquello que es de hecho (irrefutable. pero a través de medios escénicos. En la que la fotografía accedía al dominio de la certeza antropológica64. los solemnizaba y les asignaba un rito social y familiar y.das.. como nmma. w Cfr. en resumen.como la fotografía incorporó para sí el Texto. siempre nos otorga conocimiento. 119-122. 1949. ya es suficiente indicación del grado de la paradoja: se autentificaba una existencia. Retomemos de Lacan este trazo histórico: El retrato es la aplicación más antigua de la fotografía. fijadores para las rodillas. cortinajes y decorados. ¿su dramaturgia? Quiero decir: su prospecto. ¿qué puede llevarnos exactamente a creer o a imaginar en aquello de lo que sin embargo certifica la existencia? Otra manera de expresar esta paradoja de la evidencia: la fotografía es una práctica del artificio.. y aún era preciso. al tiempo que mostraba los cuerpos. justamente. los refutaba por medio de una suerte de teatralidad. si se me permite la expresión. Nos preguntamos entonces: ¿cómo no habría sido capaz de desaGar cualquier noción de género (el del retrato. cuando advertimos que. con ello.84 a LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Por más que connote. 1856. al mismo tiempo. a posar con admira. cuando tal vez no era más que un medio de quebrantarla. por todos lados vieron elevarse en los pisos altos de las casas frágiles construcciones acristala. engañe. dejarse cubrir el rostro con una capa de blanco de España. su dramaturgia. Ciertamente. puntos de vista. en las cuales el público se disponía. ¿Constituirá esto su «exactitud»? iARTIFICIALIDAD! Pero ¿qué hay de este saber «exacto»? ¿Podría la fotografía estar de algún modo en lo cierto (pero dónde).G3 . de este modo. de su capacidad para desenvolverse en las connotaciones). en este caso) cuando se ajusta humildemente a la configuración y a la «existencia>> propias de su referente? ¿Cómo no vamos entonces a sospechar cierta represalia en su protocolo.ble paciencia.a. Y es así -con el despiece y su escenificación.rrafia jamás ha cesado de certificar presencias y. esto es. Heidegger. nunca ha dejado de ritualizar dicha certificación. haga posar. la Leyenda: una didascalia de sus disposiciones escénicas. quízá una negación de su milagrosa potencialidad técnica (la de grafiar aquí y ahora el aquí y ahora de lo visible). que siempre tiene el poder de apuntar en ella algo así como una garantía de que lo fotografiado «ha existido» 62 . verdad Pero ¿de qué verdad? Desde luego no de la verdad del sentido (a causa. sino más bien una leyenda. al cual tiende a someter escénicamente un aspecto. de Ideal. de escenificación dirigida al saber. aunque eventual) y de lo que es artificial.. pero también de reposacabezas. quiso hacer alarde de Formalidad. Repasemos su historia: la foto1:. bajo los rayos abrasadores del sol. A través de lo que permitía desde sus inicios. siempre es garante de /. 1980. 63 L-ican. saber dirigido a un qué en los cuerpos (más que a un quién). Que el retrato fotográfico haya precisado de estudios. más allá de lo que puede hacer creer a través de sus trucos. creaciones estéticas? A la inversa. maquillaje (iy en qué medida para ayudar a que la luz lo hiciera todo!). In- 64 Cfr. la fotografia lo es todo: pese a todo. 54. No sólo un pie escrito en una esquina de las imágenes. 125. la simple exhibición de los cuerpos en imágenes. de despiece escenificado. Su propia perspectiva y su proyecto. pese a todo. un deber-leer. Una suerte de despiece de los cuerpos. págs... a 85 . invente nuevas cualidades. ¿y qué ocurre entonces con el retrato fotográfico? Aquí radica todo mi dilema. estetice. cede ante el género? ¿y que incluso va a mantenerse incólume en el género? Pues por medio de un movimiento íntimo.

aquella que no deja subsistir ningún «resquicio» entre el retrato y lo retratado. desgarrado. de amplias miras. Iría aún más lejos y diría que la cámara fotográfica es una fabricación totalmente filosófica: es un instrumento del cogito. :¡ . que la certeza cartesiana. de la artificialidad. generalizado. preguntémonos de pasada si acaso Albert Londe ignoraba que la misma óptica. Y la fotografia llega a imaginarse que tiene poder de símbolo: pero. la cámara fotográfica para representar una noción de lugar psíquico en el sueño 67. 61-94. Su dramaturgia es hacer objetos representativos a partir -sí. y que ocupa en la problemática de la certeza. 455. en la Traumdeutung. Estos vértigos implican. a nosotros como sujetos. Fue finalmente en un capítulo titulado «La regresión» donde aparece. más bien el aparato de un cogito enfermo de su propia certeza. ¡¡1 1¡1 1111¡¡ 1111 ¡~. un anclaje de la fotografía en la ficción? En realidad. de las oposiciones o de las similitudes imaginadas por adelantado. no se trata más que de una entrada aún más solemne. La cámara fotográfica sería. la dialéctica freudiana del sujeto. demasiado simple o demasiado compleja como máquina metafórica. Freud.de las diferencias singulares del «modelo» fotografiado. o como poco. una analogía juzgada o prejuzgada. se instalaron en Praga dos cabinas de fotografía denominada instantánea que acababan de ser inventadas en el extranjero y que fijaban sobre una hoja de papel dieciséis expresiones diferentes del sajeto. pese a que en su origen no es más que un acto ejemplar de la contingencia.Janouch le había dicho a Kafka. Son. de lugares psíquicos. a los vértigos propios a los que nos condena la cámara fotográfica. es algo peor que esto. semejan. de hecho. 1979. una posición tan decisiva? Pero observen. tal vez más furiosa. entre el «ego 65 Cfr. pero quién le ha dicho a usted que no 66 67 Cfr. /traicionar! Al hilo de esto. Y es así como la fotografía se inventa como un ente científico. ya funcionaba según una relación reglamentada.s imposibles66 . Janouch protestó un tanto ante aquella aseveración: «¿Cómo puede decir eso? Pero si la fotografía no miente». un aparato de /. figuraciones. foo habría llevado a cabo finalmente la «semejanza indiscreta».passim 0 87 sum» y el «larvatus prodeo». Y la fotografía. ¿SUJETO? ¿Denominaría este término. págs. pero quizá en menor medida en términos de tópico. 1939. entregar. pág.86 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA LEYEN DAS DE LA FOTOGRAFÍA cluso mientras niega esa misma tentación. 1900. Valéry. en todo caso. con su tono alegre y filosófico: «iEste aparato es el conócete a ti mismo automático!» A lo cual Kafka respondió: «Sin duda quiere usted decir el engáñate a ti mismo» (por supuesto. escenificaciones.a subjetividad Lo que este argumento encierra haría que Albert Londe se revolviese en su tumba. para Descartes. Cfr. sólo sigue circunloquios artificiosos. Y lo peor de todo es lo siguiente: la cámara fotográfica no es en el fondo más que un aparato subjetivo. Lluvia de metáforas. pero la analogía no resultó completamente satisfactoria. un lugar psíquico. sin embargo. sin duda. No obstante. partir. y Kafka apuntó: «¿Quién. pues. Nancy. Esto es. Valéry comparaba la cámara oscura con la caverna platónica65. también inadaptada. Quiero decir. ciertamente. Es hacer suponer e imponer una identidad concebida. con sus leyes más perennes. una autotraición experimental. caótico. que en términos económicos o dinámicos. exposiciones fingidas. trampantojos. por tanto. y en todos los sentidos. si se prefiere. entre el espacio real y el que muy bien podríamos denominar espacio imaginario. una anécdota: en la primavera de 1921. de lo imaginario como acto.¿p.1I 1 11 I' iTRAICióN! Tradire: transmitir. máscaras y retratos: siempre. acompañado por una aguda sonrisa). y por último. eminentemente. por tanto. Apuestas: universalidades. o tal vez incluso algunas más. en lo imaginario. como los vértigos de una autotraición del sujeto. ¡.

y aun cuando esta comprensión se ahogue. más bien los somete a una especie de extorsión figurativa. Esta inquietud sería esa misma de la evidencia del Parecido: demasiado evidente (en riesgo de quedar vaciado) para no ser teatralizado. pág. frágil.. al acto de artificio. aun cuando da a entender algo. Su soberbio mito «materialista». rezaba en los reclamos de los daguerrotipos) jamás habrá presentado su «modelo tal cual es» -cóiho suele decirse-. pasa a la invención de una temporalidad distinta. pág.. en todos los sentidos. pág. quizá en un enigma. multiplicada. Esta situación llevó al propio Albert Londe a mostrar el esencial contenido fantástico del retrato fotográfico. Y después. retorcida y. La fotografía nos entrega. como si dijésemos. Barthes. OC. siempre plantea el enigma de «una inmovilidad del cuerpo inteligible»71.. 71 Schefer. quizá en ambos: identiCi8 Cfr. «aquí adelantándola. 191. 31. presente. nos entrega a la imagen.88 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA 0 miente?». 310 («Mimique»). 1968. sutilmente. de la pose. incluso con mala fama. Baudelaire. pág. en la exactitud de este tránsito. el parecido «exacto» pasa al acto.. allí rememorándola. repite la transmisión y. pág. quizá en un ideal. pág. 1979a. (1888). terriblemente inquietante. Lacoue-Labarthe. 1980. los desmiente (los inventa). escribe Janouch. 89 . interferencia en cualquier caso del autorretrato y del alter-retrato [31] . La photographie moderne. Un retrato fotográfico («Parecido garantizado». 61. la evidencia se convierte en simulacro. en el futuro o en el pasado. multiplica. Todas esas cabezas ladeadas que aparecen en los retratos fotográficos. Exasperada. entrega una imagen de nosotros. bajo una falsa apariencia de presente» 73 (¿por qué esta frase de la rnirnica exige ser pensada y repensada tan imperiosamente?) . Tal es ese personaje multiplicado por tres. 4·56 («De l'idéal et du modele»). w Cfr. Es decir. II. constituye de hecho un paso al límite de la evidencia. 73 Mallarmé. por tres veces en la misma imagen: retratista. El «retrato múltiple». Londe. ~~~:E~~i~~}lf~~~~-~:. son cabezas sometidas a la imagen. ¿pARECIDO? La fotografia sería por tanto una técnica <<}Joco segura»7º. al acto de mímica (la mímica de su propia evidencia). y en tal o cual momento. la producción pelicular del doblew. Escenifica los cuerpos: fragilidad. 36. OC. alterante. ya modelado en otra cosa. 70 Cfr. nuestra moderna tradición trafica con nuestra historia.. esencialmente disociada. por ello. ladeó la cabeza68 . sino que lo habrá mostrado ya complicado 72 . magnificada. 72 Cfr. 1976.Janouch. retratado y retrato. 12.. En tanto que figuración.~~ dad de «modelo». y puede que incluso triple autorretrato. la traiciona en la exactitud de este allanar el camino figurativo.

73-95. 62. pág. Yo también corro tras la época de esta mancha icónica. En el lugar de esta devastación.. se produce una suerte de implosión: el efecto siempre irreparable de un resplandor que surge a partir del vacío. La evidencia fotográfica: su tesoro es la confianza otorgada a la existencia de su referente. 47-50. 141. 1979a. Pues parecerse.. Barthes. Y es de este modo. 1980. 24. a menudo. LEYENDAS DE LA FOTOGRAFÍA movilización del deseo. a las retorsiones del sentido. Es esto mismo lo que añade angustia a cualquier evidencia fotográfica y. lo saquea a placer. iMírame!. por lo que se refiere al tiempo. como la fotografía se inventa una proximidad muy real con la locura.143. era la fórmula consagrada para significar cosas como: «iTen confianza!». o el Parecido con mayúscula. Nos interrogamos sobre un drama de evidencia imaginaria. una fuga alucinatoria. pág. o más bien con un cruce entre mirada y representación. 0 91 . 160. Lacoue-Labarthe. llega incluso a devastar algo en su camino. un contra-recuerdo. Es algo que tiene que ver con la mirada. más aún. a las escenificaciones. y. a partir de su propio sacrilegio: blasfema su propia evidencia porque la evidencia es diabólica. es algo que tiene que ver con el tiempo. vana y fantasmática. 40. iVAcío! «Me vide!» era la interjección favorita en las escenas cómicas antiguas. págs. más bien acusamos al Parecido como moción temporal inestable. sobre todo en las obras teatrales? Lo mismo ocurre con la fotografía. da nombre a una inquietud mayor en lo visible. Pero facaso no es bien sabido que la razón de ser de la confianza no es otra que la de ser traicionada. ¿de quién es exactamente un rostro fotografiado?. 7" Cfr. Y de este modo se modela la fotografía.90 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Y cuando nos formulamos preguntas paradójicas ante una fotografía como: fa quién se parece este rostro fotografiado?. una exorbitación75. pág. a los simulacros. no descartamos que el problema del parecido sea un problema mal planteado. en algunas fotos de locas. Benjarnin. Estropea la evidencia. Barthes. 1980. mancha o corte: punctum). una retención alucinatoria del presente en fuga. pág. por tenue que sea (picadura. tuna fotografía no se parece en el fondo a cualquiera? 74. la excesiva in7" Cfr. pues bien. de un teatro. agujero. 1975. o qué sé yo . 1931. con aspectos tomados de la mirada y el tiempo. Barthes. a los compromisos.

pero a los que ha prohibido que le dirijan la palabra. y no lo ha advertido. que vuelve a ver por medio del torbellino de sus facultades inconscientes. y su aliento huele a aguardiente. se nos pasa por la cabeza que es hermosa? La loca no hace ningún reproche. arrastrando su juventud. pero luego reemprende su camino. es difícil hallar un significado claro. como la hoja del álamo. Se adelanta. Su paso es grosero. es demasiado . al reconstruirlas. Los niños la persiguen a pedra- . sin embargo. Deja escapar fragmentos de frases en las cuales. ¿Por qué. Largas patas de araña pasean por encima de su nuca: no son más que sus cabellos. agujereado en más de un lugar. Ella blande un bastón y simula que les increpa. ejecuta movimientos entrecortados alrededor de sus piernas huesudas y llenas de barro.orgullosa para compadecerse. llama con sus poses extravagantes. Los hombres la siguen con la mirada. En un instante parece que su rostro no fuese humano. Los niños la persiguen a pedradas. sin embargo.o CAPÍTULO 4 Mil formas. Se ha dejado abandonado un zapato. y a los que. pero ¿quién las reconstruye? Su vestido. bajo ninguna «HE AQUÍ A LA LOC A» Aquí está la loca que pasa bailando mientras se acuerda vagamente de algo. como si fuera un mirlo. y morirá sin haber revelado su secreto a aquellos que se interesan por ella. sus ilusiones y su felicidad pasada. y lanza una carcajada de hiena.

mordientes. Y sus más mínimas sacudidas (sinónimo de moverse o de 11g-itarse. que a mi entender (y hablando con todo honor y respeto) la Naturaleza. reconociendo en ella movimientos propios de sofocaciones. Freud. Esto significa que el estornudo coloca el útero en su lugar. si en el de los animales razonables o en el de las bestias brutas. Pues la Naturaleza les ha colocado dentro del cuerpo un animal en lugar secreto o intestino. durante largo tiempo. Ustéra: lo que está completamente detrás. Pero me resigné y me puse manos a la obra3• La histeria fue. la bestia negra de los médicos. 19. como si fuera un mirlo'. sig- 1 Cfr. véase. se exciten todos sus sentidos. por Veith. hablo de un sexo tan frágil. Lautréamont. ha tenido en consideración la social delectación del hombre y la perpetuidad de la especie humana. y es justamente así. no resultan menos 11medrentadoras que las lubricidades. 136-137. las Mimallónidas o las Thyadas báquicas en el día de sus bacanales. Signiflca que esta especie de «miembro» propio de la mujer es un 11nimal. y en el cual se engendran a veces ciertos humores sucios. 1888. fantasioso. de indignación. . más que la perfección del individuo femenino. pág. Y tras haberlo pensado cientos de veces. y «auténticas similitudes de muerte»: Cuando hablo de la mujer. la mujer pierde cualquier otro sentido y movimiento. acres. a causa de ellos. no tengo por menos que concluir que. de enfermedades que no parecían estar gobernadas por ninguna ley. Los hombres la siguen con la mirada. un miembro que no existe en los hombres. si la Naturaleza no les hubiese regado la frente con algo de vergüenza. que prestar toda mi atención a esa clase de enfermas. ni vinculadas entre ellas. Platón no sabía en qué rango debía colocarlas. y todo el mundo lo sabía. si el movimiento propio es una señal cierta de toda cosa animada. cuando creó a la mujer. en francés. voraginosos. se interi01icen todos sus afectos. síncopes. insistiendo en la auténtica repulsión que le inspiraba «esa clase de enfermas». para mayor tranquilidad de mi conciencia. Veintinueve años antes. una especie de bestia negra. como presa de lipotimia o sínco- a 95 . amargamente cosquilleantes. en su verdadero lugar. en el fondo. Ciertamente. ese síntoma era el síntoma de ser mujer. Platón oportunamente la denomina animal. págs. V. o que tiene un parto difícil. 1859. tan violentos que muy a menudo. La palabra «histeria» aparece por primera vez en el aforismo trigésimo quinto de Hipócrates. LA BESTIA NEGRA Lo que los hombres persiguieron en la histeria fue. imprevisible. se apartó de ese buen juicio por el que ha creado y formado todas las cosas. tan variable. puesto que representaba. Cit. 3 Briquet. y todo lo que se mueve por sí mismo se denomina animal. en el que se lee: «En una mujer atacada de histeria. La tarea de tratar enfermedades que todos los autores coincidían en considerar del tipo inestable. tan mudable. sobre la que mi gusto por los estudios de las ciencias positivas sin embargo no me conducía. de corrugaciones. era lo que más repulsión me inspiraba.94 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA das. más espantosamente que jamás hicieran las Proétidas. tan inconstante e imperfecto. Ahora bien. como lo escribe Freud 2 . pág. 2 MIL FORMAS. de precipitaciones. BAJO N INGUNA 1tiflca que el útero tiene la capacidad de desplazarse. las verían como locas correr despavoridas. así de burdo. sofocaciones. 1965. el estornudo que le sigue resulta favorable» 1 . escribía al respecto: Tuve. cuyo tacto o frotación dolorosa (pues es éste un miembro muy nervioso y de sensaciones muy vivas) hace que se estremezca todo su cuerpo. Porque este terrible animal está ligado a todas las partes principales de su cuerpo. lancinantes. OC. Briquet comenzaba su gran tratado «clínico y terapéutico» de la histeria. ante todo. por ninguna regla. pero también de masturbarse). pág. como poco. se confundan todos sus pensamientos. Lo denomino animal. un miedo enorme: pues era una aporía convertida en síntoma. De suerte que. en el límite: la matriz. como resulta evidente en la anatomía. como escribió Aristóteles. inegular. siguiendo la doctrina tanto de los seguidores de la Academia como de los peripatéticos. para todos. 41. nitrosos. al inventar a la mujer.. Pues.

96 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA pes. 1893. Cfr. 300. antiflojísticos. practicar suaves fumigaciones en la vagina (atracción. desnombrada y renombrada unas diez mil veces (Janet. aceites de azufre y de petróleo. por su parte. uñas. huye de las cosas fétidas y se complace en las cosas odoríferas»9 . BAJO NINGUNA La bestia negra fue. p elos de hombre y de macho cabrío. neurosis uterina. además de esto. Briquet. a la inversa: «mantener el cuello del útero abierto por medio de un resorte». trapos viejos. y arrastraba al lector en los excesos de una mujer histérica. contemporáneo de Charcot: Rougon. pólvora de caií. asma de las mujeres. epilepsia. 14. que aparentaba preocupación por la veracidad absoluta. la ilustre figura de Rougon. etc. y no sigo. la bestia negra era una mala jugada del deseo femenino. Excitantes. gritar con fuerza a los oídos de la paciente. habrá sido decretado como enunciable. encefalia espasmódica. pág. sino además que. pasión histérica. tal como testimonia. pág. incluso en ese siglo en el que todo. melancolía de las vírgenes y de las viudas. a fin de que no sólo se despierte. 43. por More! y Quetel. OC. Ídem. hallaba sin embargo «penoso renunciar» a esa palabra tan aristotélica) 6 . Un breve extracto de su catálogo: Entre los franceses. PARTE VERGONZANTE La histeria habrá sido nombrada. es decir. el vapor que sube a lo alto y provoca la sofocación. estrangulamiento uterino. págs. págs. 13-14. también Briquet. Histeria será un término que no ha dejado casi nunca de identificar lo femenino como culpabilidad. itodo ello quemado! Todo esto «hace descender» (repulsión. metro-nervia. prosiguió. espasmo histérico. azorado por un enorme pudor. al igual que todo el mundo. cuernos. en lo más profundo. histeralgia. sofocación de la matriz --quejorden denominaba: «sofocación de la madre»-. histe1i cismo. nos enseña que «la matriz. Todo puede decirse. deducción terapéutica: hacer que la mujer respire los peores olores. Cfr. de instinto natural y peculiar facultad. o mejor aún del de las partes pudendas. En el siglo XIX. a menudo se ha visto acallado. Cuando Clorinde le preguntó por su significado. por ejemplo. sólo que siempre hay una manera para decirlo8. plumas de becada. estupefacientes. Pero lo que quiere decir Histeria. sea retirado y devuelto abajo por revulsión» 'º· Sutil mecánica. MIL FORMAS. epilepsia uterina. que ya no creía en la histeria uterina. 1846. le indignaba sobremanera: una obra nacida de la imaginación más depravada. 1837. vapores. Acababa de hacer aparición una novela que. neurosis méb. ama. a 97 . tan usada y a menudo tan desdeñada. histeria.rria. pues bien. hacia abajo). La palabra «histeria» pareció agradarle. él rehusó dárselo. mal de los nervios. Paracelso denominaba la hislcria chorea lasciva: danza. hacia abajo). coreografía de la lubricidad. pág. (. 605-717. y «que alguien le tire del pelo de las sienes y del cogote. Ambroise Paré. lo que se ha querido decir con esa palabra. sobre todo. durante la operación (para que no llegue a desvanecerse). pues la repitió en tres ocasiones. arremetía contra los libros. pág. ataques nerviosos. metralgia. págs. apoplejía o incluso auténtica apariencia de muerte5. por poner un ejemplo. revulsivos 11 . y a continuación. vapores uterinos. 445-446.ica. pág.O INTRATABLE ¿Cuidar de una histérica? Devolver al animal-matriz a un lugar conveniente. uterocefalia. secreto y desbordamiento. su parte más vergonzante. sofocación uterina. Janet. Incluso llegó a pensar que debía experimentar con el arsénico como medica- 5 Rabelais. espasmos. y. con la ayuda de un instrumento fabricado expresamente para ello.ón. 8 Zola.7. asfalto. 42. cit. debido al dolor excitado en las partes bajas. 114. ova1ialgia. al mismo tiempo. 6 9 'º 11 Paré. 7 Landouzy. 1979. 1859. Dubois. positivamente. Y no es más que un ejemplo. realizó una intensa investigación. 1876.

en el siglo XIX. y cuya eficacia sería más bien la de la propia paradoja que la encierra. en esencia.. «se nos ofrecen como una esfinge que desafía la anatomía más penetrante» 17• Parece como si la histeria no sólo fuera capaz de escapar a las reglas del método anatómicoclínico. No cabe duda de que conllevaba convulsiones. pág. pág. en subsumir esa configuración. cuyo objetivo es suprimir no solamente toda la enfermedad. arrebatos recíprocos. nada palpable. aderezada de cualquier disfunción en la matriz. 166-168. págs.. Charcot. por Veith. movimientos denominados --con cierto pudor. miedo de enfrentarse a las paradojas. 27. la histeria forma parte del dominio de las neurosis. no hace más que intervenir «peligrosamente». sino de recorridos. 1859. con estatutos temporales y antitéticos. de localizaciones múltiples. una enfermedad debe definirse por su sede. clasificando la histeria en distintos rangos? ¿La «venenosa>>. se agita en todos los sentidos: espasmos. un golpe paradójico de monumentales dimensiones asestado a la inteligibilidad médica. 16 Gilles de la Tourette. 455. Briquet. la génesis en acción. BAJO NINGUNA ción ideal para la histeria 12.. abría su capítulo «terapéutico» con esta máxima. menos un síntoma que una lesión. en una palabra 16. MALuM SINE MATERIA El problema es que jamás se pudo encontrar el lugar donde residía realmente la causa de la histeria. de la contradicción. págs. o bien por afecciones sobrevenidas. aparte de las lesiones propias de las enfermedades añadidas a ella. la especificidad de la histeria se basaba en su «temperamento biliosomelancólico». En las próximas páginas se esbozará el movimiento histórico de esta búsqueda y de este rechazo furiosos. El propio Charcot admitía que la histeria y las enfermedades cercanas a ella. como la epilepsia y la corea o baile de San Vito. la «febril». es decir. cit. 1965. y de la denominada «doctrina de las localizaciones». siempre en acción. tollitur effectus»? 14 • ¿y la cura no es acaso el medio ideal para practicar la ablación de las causas mórbidas? ¿No es el verdadero relevador de la panacea. mucho más simple: ¿no se extirparía la histeria extirpando. 1837. Pero el tratado de Dubois. 632. sin embargo. la 12 13 11 ' 15 Ídem. 706. esto es. en localiza. a partir de entonces. en la práctica.. De este modo. Boissier de Sauvages. 154-155. en realidad. Un mal que no es de «causa». desde este punto de vista. sino que también. Y es que la histeria supone. OC. ¿Acaso. Y aun jamás se pudo hallar el lugar donde residía propiamente la histeria. sino de quasi-causas. rn Charcot y Pitres. esta vez auténtico: «Sublata causa. pág. como explica Charcot. sí. la «visceral». disfrazada de adagio: «In therapeia maxime claudicamus»13 . nada orgánico. de las enfermedades sine materia o al menos cuya «materia» está aún por descubrir. Tampoco cabe duda de que estaba acompañada de vapores. la «libidinosa. III. 15. como causante de errores 18 • Causante de errores. Espíritus sobreexcitados. Dubois. y principalmente. y la «mujer nerviosa>> explota. pág. la «menorrágiCa>>. la histeria habría sido incurable? La teoría es. a fuerza de fracasos farmacéuticos y quirúrgicos. 1895. sino toda enfermedad? distribución de los síntomas. por desgracia. no sólo en configurar la enfermedad. en terapeutas de la puesta en observación . quizá. 1898. limpiando la causa? ¿Acaso Briquet no cita también su adagio. pues. la «clorótica>>. en cuanto a ello.98 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA MIL FORMAS. 17 0 99 . sino también.r la esencia del mal: la señal misma de la enfermedad considerándola. Pero la inteligibilidad médica no renunció ni a la «causa» ni a su «sede». no han revelado. es decir. Las autopsias de histéricas que han sucumbido bien por ataques de espasmos o por anorexia. Un mal que no es de «sede».>>? 15• ¿y después? Todos los esfuerzos de la anatomía patológica se concentraron. Cfr. pág. pero ¿de cuál? ¿se resolvería. es decir. Me pregunto por qué entonces los médicos de la histeria se convirtieron. Pero.«irregulares». de quasz~causas diseminadas. No luvo.

348. bien específicas o bien con. Cajón de sastre caótico y fantástico de causas..100 a MIL FORMAS.. passim º Broussais. no por ello deja de ser el efecto de un «modo especial de sensibilidad»: la sensibilidad femenina. el «alcanfor». I.em. 37-127. 1980. la «imitación». ciertas «profesiones». Cfr.. 164-165. I. Foucault. Círculo vicioso: pero facaso no es el mismo. ciertas «razas». el «onanismo». a menudo renace la sensación de sofoco y ascenso de una bola hacia la garganta»21 . esto es.. las «epidemias». el «paludismo». flujos) de color blanco. una y otra vez. si bien la «disposición» histérica no es propiamente «genital». per o intercurrentes. las «hemorragias». 576. las «israelitas» . el «reumatismo articular». Hasta que llegó Charcot. 24 . específico y como estratégico. Las paradojas del foco de la histeria: este aspecto encierra toda la historia de la histeria. en primer lugar. Es la historia de un gran debate. suelen presentar flores (pérdidas. Pero no fue así. Pero fa qué? ¿Acaso la histeria no sería un tipo de locura? En ese caso. el «tabaco». se buscaba en el útero o en los ovarios y no se hallaba nada. la «gripe». y si se les levanta el útero con el dedo. 1889. Y es que las histéricas son al tiempo una paradoja clínica. Ídem. iAcritud en los órganos! A continuación se quedaron atrapados en demasiadas o demasiado sutiles distinciones sobre las causas.. la «sífilis» (por supuesto. algo que se mueve por sí mismo. 13-46. «las mujeres histéricas se sienten. los «temblores de tierra» y el «rayo». la «fiebre tifoidea>>. reglas irregulares.. Luego Briquet admitió el carácter confuso en que había caído este cajón de sastre de la causalidad22 . bien imaginarias o bien . 51. pero constituyendo todavía un gran cajón de sastre etiológico: las «impresiones morales». aquejadas de los síntomas más graves y aún indemnes. así de simple23 • Feminidad: cajón de sastre causal. 189 1-1895. los «traumatismos» o «shocks nerviosos». 19 2 Cfr. 1859. 1891. tan vano como encarnizado: el de los exploradores de úteros contra los inquisidores de encéfalos. la «diabetes». Pit:res. págs. Las causas se vuelven a organizar en «agentes provocadores» y «factores de predisposición». ardor en el cuello uterino... quizá. los «excesos venéreos». la «escarlatina>>. pág. págs. «lo maravilloso». drastorno en las sensaciones o trastorno del alma? ¿Humor? ¿Enfermedad de la pasión?Tal vez: la pasión (una de las seis cosas «no naturales». después comprendió que poco o nada tenía que añadir al respecto. passim. Guinon. harán bien entonces en echarle la culpa a otra cosa. según la tradición galenista) ofrecía algo así como una «superficie de contacto» entre cuerpo y alma 19 . 3. la sífilis). BAJO NINGUNA LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA PARADOJAS DE LA CAUSA Si ustedes admiten por un instante que el útero no es un animal. la «neumonía>>. tal como yo los llamaría para abreviar (los más refinados fueron los teóricos de la relación entre la cabeza y el sexo de la mujer: en el que el cerebro desempeñaba el papel de un repetidor o «distribuidor» 24 Gilles de la Tourelte. vapores o delirios. Starobinski. 1961. pero no habrá resultado suficientemente satisfactoria. pág. 243-250. Cfr. con una clara primacía otorgada a la herencia. las «prácticas intempestivas de hipnotización». a 101 . el «agotamiento». Diseminación de la causalidad. la «clorosis». págs. también fue necesario intercalar el concepto de irritación: «La facultad de los tejidos para moverse por contacto con un cuerpo extraño» 20 . los «miedos». 21 2'l 23 Ídem. las «prácticas religiosas exageradas». bien físicas o bien psíquicas o morales. pág. se buscaba en el cráneo y tampoco se encontraba nada. bien predispuestas o bien determinantes. círculo vicioso. atormentadas por una sensación de calor y de acritud en los órganos sexuales. alegando sin embargo que. úl. de esta manera. las «intoxicaciones». págs. indemnes de lesiones concomitantes: histeralgia u ovaralgia. Briquet. bien lejanas o bien próximas. 1828. pero también la «continencia». ll. pág. de la propia temporalidad histérica? P ARADOJAS DE L FOCO Si por lo menos alguien hubiera encontrado algo en alguna parte . I.

tan viejas como el mundo.•• Nota bene. y había creído ver un foco de la locura histérica en cierta materia gris?28 . Pero las evoluciones inherentes al pensamiento médico se iban oscureciendo por el camino. P ARADQJA DE LA EVIDENCIA ESPECTACULAR Por tanto. 600-60 l. la acción de las causas que. producen el placer o el dolor tanto fisicos como psíquicos. pues esta neurosis no presenta ni lesiones conocidas ni síntomas constantes o patognómicos»32 . no había «abierto». 2. era por culpa del útero o si no de alguna oscuridad central situada en la parte posterior de la cabeza. pese a haber sido puesta en duda como cuestión uterina. ídem. la histeria fue prodigio y drama de las profundidades. 348-359. cuyos fenómenos aparentes consisten principalmente en la perturbación de los actos vitales que sirven a la manifestación de las sensaciones afectivas y de las pasiones» 26 . (. en los que bebían la ignorancia y el desasosiego de los médicos. 6 2 Briquet. en enigmática y violenta espacialidad. Las «teorías uterinas». 211 -213. 1891. Sí. 1816. passim. a algunas histéricas. pág. págs. y Briquet consiguió el golpe maestro de hacer de ella a la vez una enfermedad femenina y una enfermedad desexualizada: una enfermedad sentimental31. Por otro lado. Sin embargo.) Podemos considerar la histeria como el producto del sufrimiento de la porción encefálica destinada a recibir las impresiones afectivas y las sensaciones27 . pág.de que el aparato genital es a menudo la causa y siempre la sede de la histeria» 25 . 230. replicó Briquet años más tarde. págs. pág. «se convencerán ustedes -decía con tono imperativo el autoi¡-'-. pág. connivente con él. I. 28 Cfr. Cfr. «es imposible ofrecer una definición nosológica precisa de la histeria. a 103 . debe presentar cierta susceptibilidad en 25 Landouzy. BAJO NINGUNA LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA visceral). acullá las oscuras evoluciones de la «nerviosidad». aquí una porosidad integral del cuerpo. Cfr. para cumplir su misión providencial. la histeria se mantuvo como algo exclusivo de las mujeres. Heraldo de la tradición número dos (que se remontaba a Sydenham. pág. págs. compatible de la histeria?) No. la pura espiritualidad del alma y su inmortalidad) 29 . allá una dinámica de los vapores y de las simpatías. Si se ha apelado al útero y al encéfalo. LouyerVillermay. a Baglivi y tantos otros). y no había visto nada en las cavidades pélvicas. aún definía la histeria como «neurosis del aparato reproductor de la mujer». cualquier noción de monomanía (locura local). por lo demás. «para mí la histeria es una neurosis del encéfalo. se buscaban por tanto agentes iniciadores en la cabeza (masa gris. Voisin. La 30 31 32 Briquet. 1859.. habría que repetir: «La mujer. VII. (¿«Neurosis del aparato reproductor de la mujer»? ¿Q neurosis de un inmenso aparato discursivo que generó a «la mujer» como imagen específica.102 a MIL FORMAS. infinitamente organizada en circunvoluciones. Briquet sostenía que la histeria era una enfermedad de la impresión. tal como él decía. detrás de los rasgos faciales) y agentes consolidantes en el fondo del sexo. por ello. provenientes del exterior o de la intimidad de los órganos. una imprevisibilidad irreductible. Pero la histeria persistió en desafiar cualquier concepto de foco. facaso Voisin no había «verificado». en 1846. 1846. La histeria obligaba a pensar en paradojas. (Lo cual no le impidió afirmar. una libertad de manifestaciones absolutamente intratables. la histeria no es tan sólo un suceso sentimental: los afectos se convierten en ella en catástrofes corporales. Cuando la causa se les escapaba. Ídem. 1859.. Pitres. Su extrema visibilidad mantenía un secreto a su respecto. un grado muy superior al del hombre» 3º. tuvieron una vida larga y duradera. 1826. de la impresionabilidad: Existe en el eje encéfalo-raquídeo una división del sistema nervioso consagrada a recibir las impresiones afectivas. es porque ambos eran crisoles de fantasmas. una invisibilidad y una inestabilidad. Landouzy. 600. XIII. es decir. 3. 2 'J Ídem. que es el otro del rostro y. pág. 7 2 Ídem.

págs. era una seudo-gangrena.. mirada. 1889. 1Pero que una mujer obligue a mentir a su propio cuerpo! ¿Cómo puede la medicina seguir ejerciendo con honestidad.. y además resiste durante años cualquier tentativa de tratamiento. abatidas y risueñas. etc. S OSPECHAS: EL SÍNTOMA COMO MENTIRA ¿La histeria seria entonces muestra de una fuerza verdaderamente abismal y secreta. 1. sin que nadie sepa por qué. una gangrena cutánea. «propagaciones». siempre inviolada pese a siglos y siglos de pertinaces investigaciones? ¿Q deberiamos mejor hablar de una farsa? ¿De un mero fenómeno superficial? ¿Cómo? ¿Acaso el síntoma histérico no seria más que una mentira (. estáticas y vibrantes. por ejemplo. III. significa la conflagración espectacular de todas las paradojas en un solo gesto. Regreso palpable de la luz sobre la oscuridad de las evoluciones cuya evidencia es el síntoma.. Es una hoguera de paradojas. una traición convertida en cuerpo y síntoma. pág. ferm entadas y ácidas. Regreso de la evidencia entendido como regreso de las llamas. sincopadas y plenas de vida.. un día cualquiera. inertes y convulsas. Una histérica puede padecer espontáneamente «estigmas». Briquet.104 0 LA INVENCIÓN DE LA HIST ERIA MIL FORMAS. con una extraordinaria profusión. ligeras y pesadas. dialéctica del deseo. BAJO NINGUNA única posible seria una «definición clínica de la histeria basada en los caracteres comunes a los accidentes de esta neurosis»33. El cuerpo de las histéricas vive. El cuerpo de las histéricas injuria a Cuvier. quiero decir a la completa sumisión del órgano a la función: «La histérica parece siempre estar fuera de toda regla: tan pronto sus órganos actúan con exageración como. tal como se decía en el siglo XIX (ataxia: desorden. si los mismos cuerpos se ponen a mentir? Todo el mundo miente.)?36 1a pa1ab ra sueno... palabra que fue. pág. 11. un «sosias» de afección orgáni36 En francés. influencias. a veces. IPS. esta parada es el deseo.. máscara o fictum. debido a la influencia de . del médico de penetrar más profundamente. cte. Y siempre sin una sola lesión. grito. húmedas y secas. en efecto (y siempre hasta el exceso) calientes y frías. 3. Richer. 208. aquel a quien se le escapan las leyes que rigen el mundo. síntoma. 1859. Charcot nos dirá. Y esta suspensión dio nombre a un tiempo lógico (una categoría del mismo orden de un with-out repetido) . la histérica se cura por sí sola. parecen suprimidas»34. Cuando hablo de parada. por el contrario. sino a estasis. confusión. lar: la histeria ofrece todos los síntomas. dicen los etimólogos. La histeria obligará a la medicina a pararse ante su evidencia. compuesta de intermisiones. Y. en su mismo punto crucial: una visibilidad sintomática (su «presentación») puede no ser más que representación. del T) 0 105 . entonces. iUna mentira! Parece coherente pensar que el loco sea aquel que ha perdido el sentido de su verdad. Cfr. seudohipertrofia. ¿Cómo es posible. de género femenino: quizá. suspensión. pág. mascarada de un síntoma orgánico «verdadero». pero estos síntomas no obedecen a nada (no poseen ninguna base orgánica). deserción de puesto o de rango). hasta que luego. (N. pero ser falso al mismo tiempo: seudohemiplejia. . hasta el siglo xvn. y nada se opone a que pueda morir. finalmente. según una temporalidad siempre asombrosa.. sin embargo: desconffon. crisis agudas. El cuerpo de las histéricas llega incluso a ofrecer el espectáculo absoluto de todas las enfermedades a un mismo tiempo. etcétera. 35 . Un síntoma puede manifestarse. la verdad en la punta de la nariz o en el rubor de las mejillas. no me refiero a estación. pero por lo general el cuerpo de cualquiera revela. Regreso de los síntomas sobre la oscuridad de las lesiones. más allá de toda intencionalidad planeada por el sujeto? Pero ¿en qué medida la fiebre puede ser mentira? Y he aquí de nuevo la paradoja de la evidencia especLacular. e incluso las leyes de su propia esencia. y «acusa». siempre suspendido. contradictoriamente. . sus funciones se ralentizan hasta el punto de que. Ésta es la paradoja de la evidencia espectacu3 " 34 35 Ídem. poco le importa. tal como la histeria parece fomentarla. risa. La ataxia histérica. paradojas de todos los géneros: las histéricas están. la terminación de la palabra mentira {mensonge) es idéntica a la palabra sueño (songe). etcétera. 490-604.

Sorprendentemente. 41 7 Charcot. I. BAJO NINGUNA LA INVENCIÓN D E LA HISTEIUA ca. 178-179. pág. 1846. incluso de hacer desaparecer. 139. demandaba ella misma una especie de compromiso teórico en lo relativo a la dialéctica de las formas nosológicas: Charcot sostenía.. obtenida mediante un diagnóstico siempre complicado -como. «que tendremos que saber desenmascarar» 37 • Y su muerte. tradujo las Lecciones de los martes de Charcot. 86. de una histeria mayor.106 0 MIL FORMAS. y que es la eficiencia misma de una «reproducción dramática>>: artificialidad. su propio concepto nosológico. e incluso su modelo figurativo: la histeria imita a la epilepsia. 142 (nota critica de la histero-epilepsia. AL MENOS Para ello era preciso que tampoco se plantease. Freud. págs. es aquello que precisamente ella no puede cumplir. pág. Quería forjar el concepto de una histeria que no mintiese nunca. Freud.ndouzy. después de todo. págs. 1892-1894. EXTIRPAR UNA FORMA. por ejemplo: «En resumen. de aquello): pregunta crucial tratándose de la histeria. pág. relató la anécdota y añadió esta anotación: «Si tan sólo supiéramos qué es lo que existe» 38 . tarea que Landouzy había emprendido antes que él41• Sostuvo que las epilépticas presentaban «accesos» y las histéricas. Freud decía que el rasgo más sorprendente de la histeria es que está regida por pensamientos «eficientes aunque inconscientes» 39 . 1887-1888. Charcot. la histero-epilepsia. pues éste era su nombre. «ataques»: comparó la gravedad recíproca de los síntomas. 41 Charcot. Freud. Freud. 277. decretó que la epilepsia era más «auténtica>> (porque era más «grave») que la histeria. ) y complicada con histeria>>--43 . Charcot casi mantuvo su palabra: dio una forma. OC. fue un perfecto clínico. 522. aquí se trata de una neuritis-ciática provocada por el empleo de la máquina de coser.. es rrúa. La.. pero eso no impide su existencia». 17-19. Freud. etc. para la cual tuvo que poner en pie toda una combinatoria de «crisis mixtas» y de «crisis separadas» 42. Charcot no planteó el problema en estos términos: requirió la presencia de lo descriptible. 236-238. 1892-1893.r cualquier paradoja y cualquier fictum (es decir. Cfr. Era nece- sario rechaza. o alguna del mismo género. pág. en presencia de una histérica. a no ser su profundo deseo de que la histeria existiera. :J 38 0 107 . 15. su célebre frase apenas cuenta nada. Años más tarde. de todo aquello que pertenece propiamente a tal afección en tal síntoma complejo. Y afirmo que tendrá incluso «la regularidad de un mecanismo» 4º. no separó lo consumado y lo ofrecido a la mirada. ¿Quién es el ser que está frente a mí?. pág. IX. 1925. la «doctrina de la fijeza de las especies mórbidas» 4 4. e incluso actúa. Charcot era testigo de ello un día tras otro en su servicio de la Salpétriere. donde lo que la histeria ofrece a la mirada. Después forjó. 43 Charcot. págs. 1901-1905. págs. 1892-1894. ) generalizada a continuación a todo el miembro (. ante sus f!ios.). 179 (la cursiva es mía). 1912. pág. que «determinar como hecho» como se dice en las llamadas ciencias exactas. a la histeria. «Esto no es una novela: la histeria tiene sus propias leyes.) . Freud jamás dejó de formularse esta pregunta (la existencia de esto. guardarlos en lo más recóndito de su pensamiento. 42 Cfr. 121-122. o hysteria majar. Cfr. Cfr. un cuadro. por una parte. lll. pág. el ser de la enfermedad. la pregunta existencial. Comenzó dando un paso decisivo: formuló con diagnósticos la diferenciación entre histeria y epilepsia. 40 Charcot. Sobre todo había que postular. 177 (la cursiva. el Maestro replicó: «Su teoría es acertada. 1887-1888. aun a riesgo de ensombrecer. un sosias de la muerte «verdadera»? «Eso NO IMPIDE su EXISTENCIA» Una anécdota célebre: cierto día un joven estudiante hizo una puntillosa objeción a Charcot sobre la relación entre la hemianestesia y la hemianopsia en la histeria. pág. pues enuncia justamente la paradoja de la evidencia. 1888-1889.. (. Y.» Y por supuesto que se someterá a ellas. Esta frase se grabó con fuego en la mente del estudiante. ¿habrá sido también un sosias. 39 Freud. como malevolencias: vigilantes maléficos). Esta combinatoria. paradoja del deseo en la representación. como todos los grandes médicos.

a contaminar (y no sólo a imitar) todos los repertorios nosológicos: de esta manera. exactamente del mismo modo que una afección nerviosa con lesión material. 22-27 y lám. Una invención. págs. Cfr. no del centro. Constantemente le devoraban absurdos remordimientos: se consideraba perezoso. 53 IPS. BAJO NINGUNA LA INVENCIÓN DE LA HIST EIUA y.>> 45 • Lo más perentorio era aislar la histeria. Como si todo lo anterior no fuera más que un compromiso y expectativa de un a pesar de todo «materia» de la histeria: Es importante que lo sepamos. Por eso se prefirió ofrecerle el cuerpo deJoséphine Delet. P/\SO DE UNA SILUETA ¿Podría olvidarme. 1890. pero se manifiesta de modo innegable ante el observador atento . passim. de esta explicación teórica de la histeria. de las contorsiones. I. justamente. del paso discreto de un joven estudiante triste? Estaba soltero. 1887-1888. sentaba las bases de la moderna psicofisiología49 . pág. Pero lo que realmente le había atraído a París era «la eminencia de Charcot»52• Había conseguido en Viena unas hermosas capas coloreadas de cerebros y quería mostrárselas al «patrón». Freud.108 0 MIL FORMAS. y retratada antes de producirse su deceso por Régnard para la Iconographie photographique 53 [32]. la Gioconda). Ídem. la histeria posee sus propias leyes. como lo llamaba. y. Asistió a las lecciones de los martes. 3 (la cursiva es mía) . de los chillidos histéricos. «fundirse» imperativamente con ella46 . en la Salpétriere eran las locas las que ocupaban todo el primer plano. la histeria viene a «complicar» la epilepsia. dice Charcot. 212-213. en toda esta historia. págs.. desde el punto de vista de la anatomía y de la fisiología patológicas. Cometía «lapsus»5º. al teatro (para ver a Sarah Bemhardt) y a la Salpétriere (para observar a las locas aquejadas de histeria). incluso se resignaba a sus perpetuas migrañas. nunca le abandonaba la idea de que era un torpe. Un día comprendió que en París se había convertido en un neurasténico 51 (en esta época. lábil. 252. Aislar la histeria significaba también aislarla en la teoría. era extranjero. repartiendo su tiempo enlre visitas al Louvre (para contemplar la liénus de Milo. 1873-1939. 113... 1888-1889. 48 . fisiológica y no anatómica. del 13 de octubre de 1885 al 28 de febrero de 1886. Charcot fomentó el concepto de la lesión histérica: lesión de la corteza. 51 0 109 . pese al «sine materia». 195-197. rasto y muy pobre. 47 Charcot. de una fusión íntima. pág. Freud realizó la autopsia. incapaz. Diciendo esto. III. Sofüer. Ahora bien. 362. 1897. productos variables e inestables de una m ezcla. 191. passim. diría yo.. p ágs. Prefacio a Athanassio. 48 Charcot. II. '" Charcot. pág. en mi opinión. so Cfr. de una yuxtaposición en la cual cada uno de sus componentes conserva su autonomía. la neurastenia se concebía como una verdadera enfermedad degenerativa: se la consideraba incurable) . Por lo tanto. reconocía la existencia de «complejos nosológicos» tales que «no representan en realidad formas híbridas. siempre susceptible de desaparecer»'17 • ¿El mero efecto de un rasgo? En absoluto. muerta de «atrofia cerebral» y de «epilepsia parcial».. 46 Charcot. También le hubiese gustado llevarle prestados algunos cerebros infantiles para examinarlos de cerca. derrotista. 214. En aquella época. quiero decir. pág. Haberberg. explicitó la histeria en el sentido en que anticipó un concepto por cálculo y táctica de vistas previas: lo opuesto a un «discernimiento virgen». 1892-1893. pero no debe. Así. su determinismo. decía. por otra. 1886a. puesto que tiende. 151. 1979. Su lesión anatómica aún escapa a nuestros medios de investigación. fue testigo de las obscenidades. «lesión dinámica>>. Charcot abría la senda a todo el espacio de inteligibilidad propio de la neurología. sino más bien el resultado de una asociación. 5. queda perfectamente marcado en la persistencia en todo ello del ideal anatomoclínico. «fugaz. 1887-1888. El índice de ese carácter «fuera de sí». Emprendió un viaje de diecinueve semanas a París. 52 Freud. pág. Hacía mucho tiempo que soñaba con viajar a París. Charcot. 183-185. 220. y de otras cosas aún peores. 49 Cfr. pág.

. Freud.') ~ -. 1973. Fotografía de <joséphine Delet. Regresó a Viena cocainómano y deprimido. La respuesta: de cuerpos de mujeres. 161._. Después tradujo a Charcot. 1893. Cfr. 1969. las recepciones mundanas del bulevar Saint-Germaine. 54 55 56 57 Freud. Decía que al lado de Charcot se sentía plenamente feliz. 61 Cfr. luego compuso una hermosa necrológica en su honor. Jean-Martin.f~ µ. pág. 1968. Retrato fotográfico de Charcot. 64 Debove.. _ Escribió lo siguiente: «Charcot. aquello no iba tan bien. dijo. Ídem.. 1953. y frecuentó. págs. Régnard. 75. la histeria volvió a hacer temblar las bases epistémicas de la neuropatología62 ... el «descubrimiento»64 de la histeria masculina. Freud.. regalado a Freud con una dedicatoria en 1886. pág. pág. había sido necesario llenarse los ojos por completo. en todos sus estados. añadió notas) 59 . Charcot había forzado a la histeria a depender del dominio neuropatológico. 1892-1894.. Pero lo cierto es que la Iconographie photographique de la Salpetriere. 63 Charcot. entre 1875 y 1880. antes de entregarse a la escucha e inventar el psicoanálisis. Imaginó que Charcot le besaba en la frente 55 . cuya autopsia fue realizada por Freud en la Salpétriere en 1886. Pero había sido necesario que Freud asistiera al gran teatro de la histeria.Jones. está sencillamente echando por tierra mis concepciones y mis propósitos»54. a continuación comenzó incluso a criticar las concepciones de Charcot60 . 1973. Nassif. 1886b.. no nos ofrece ni un solo retrato 58 Ídem. como el célebre caso del llamado Pin . Sospechaba incluso del cobertor de su cama. 151. Freud. 0 l ___ - 32. tomo II. pág.{ :J~9i. 78.. passim. que es uno de los médicos más grandes y cuya razón raya en la genialidad. Esto. Freud. 1390. «la histeria entre el género masculino no es tan escasa como pueda pensarse»63 y las «policlínicas» de Charcot estaban llenas de hombres histéricos.110 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA MIL I' ORMAS. BAJO NING UNA ! i ' [1! ~ •• 11 dtr . lll. Miller. 60 Cfr.. No cesaba de vacilar sobre su decisión de abandonar o no París. RASGOS DE Ml!. pág. 253. «tomé un poco de cocaína para desatar la lengua» 56. pág. 114-129. /. Ibídem.. 61• Y por último reabrió el espacio que Charcot había tardado lantos años en llenar.. 59 a 111 .. Nassif. OC.l~J:ó--. passim.. lconographie. 1873-1939. gracias a la importancia de la escucha en Freud. puso a su hijo el nombre de pila de Charcot. Pidió a su prometida que bordase dos o tres «paneles votivos» en honor de Charcot57 • Más tarde.. constituyó incluso el gran «valor de Charcot» . pág...".. 33. Pontalis. sin embargo. Cierto. pág. Cfr. 1900.JERES Pero llenarse los ojos..» en 1878. 197.. pág. Y. 1977. 62 Cfr. 21. 15-17. 206. puesto que estaba amarillo 58 .. pág.. en la Salpetriere. traicionándolo ya por entonces (modificó los títulos. . al que sometió a análisis químico para asegurarse de que no contenía arsénico. Chertok y Saussure. págs.. 20 l. I.__. Charcot lo invitó a su casa en tres ocasiones. 1892. Pero tan sólo consiguió de él que le regalase un retrato fotográfico dedicado (33]. Había sido necesario asistir al espectáculo y su dolor. passim.. feliz e infelizmente. ¿de qué? Es lo que me pregunto..

1859. OC.. ) Escucha. 11..a boca e introduce su mano como para sacar algo.. antes que nada. ( . 201-204. medicalizado.. DESM. Cfr.::pr) que no valen una . 3 (nota de Bourneville). l.. pág. como lugar invertido. persiste y se vuelve a fabricar incluso en el siglo x1x. Y...as piernas! (. )... no lo conseguirá! ( . como se lee aún en los diccionarios en 188967. » (Ella abre /.)No tengo tiempo . pág... yo digo que no. 1888.. Que sea elevada al nivel de un «temperamento» no cambia nada... Il. XV. es preciso mojar la pluma en el arco iris y lanzar en cada línea escrita el polvo de las alas de una mariposa» 69 . porque entre la histérica y la prostituta tan sólo hay un paso. Es más. que estas imágenes de la Iconographie photographique de la Salpetriere. bien al contrario: la histeria en tanto que «temperamento femenino convertido en neurosis». El encanto de y hacia Augustine Augustine decía: «¿ ~ué entiende usted por medicina? (.. revelan rasgos de mujeres. por ejemplo. ( .) En una pa/.as lleva el viento.::pr las piernas.) «Te confio secretos ( . hubo que esperar a 1888 para poder contemplar los rasgos fotográficos de un hombre histérico 66 .) 1I'erdón! 1I'erdóneme. 1772.. 137-139. señor! Déjeme. 1976. lo que se escribe. Charcot. se acabó ( . Cfr. VIL Cfr.) iOh! 1Me ha hecho daño . Gilles de la Tourette.. Pero ¿dónde mojaba su pluma Bourneville? ¿y Régnard su plancha fotográfica? . permanece ( . Foucault... por tanto. como enfermos. Se trata sin duda de una táctica de diferencia entre sexos. . del burdel (.) Tú querias que cayese antes que tú. Habrá que tener presente. más que a partir del 21 de junio de 1881..abra. Los hombres no comenzaron a entrar en la Salpetriere..a lengua . ) ¿ya no quieres? 1Más' ( .. 331. 956. todo esto son juegos (de a..passim Diderot. ante todo. pero tú ya habías caído antes..) 1'Bicho! 1I'atán! iGranuja! ( . permite circunscribir aún mejor las sexualidades nómadas de los «afeminados» de todos los géneros.6 67 68 6'J Cfr. en resumen.. Por otra parte. ) iNo voy a descru. ) iSácate la serpiente que tienes en el pantalón! ( .ado! ( . págs.::pr /. ) iEs imposible! ( . 1976. Wajeman..ª serie.. pág... págs. Briquet. ( .. 1-II...) iNo quiero sentirle a mi /.. Diderot decía que «cuando se escribe sobre las mujeres. fecha de apertura de la denominada «consulta externa»65. ) creo que me estás tirando de /. ( . 4.112 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA masculino. ¿cómo se prende el alfiler en las alas de la mariposa? 65 c. ) Las palabras se /. del cuerpo femenino.. Aun así. no. el de franquear los muros de la Salpetriere y encontrarse en la calle . resulta curioso comprobar que la palabra vedette sólo se expresa en femenino.» (IPS. el asilo se redefine.. si no institucionalizada.. ) iSocorro! (. pág. todos los procedimientos de la invención generalizada de una sexualidad de la época68 entienden aún la histeria como un haber de la feminidad.. ) Ya puedes decir que sí. (bis) . ) No voy a descru.. (. 146-164) .. Eso no significa nada. láms.. la histerización instituida.) Es imposible (.

Pero fíjense bien: la perfección del gesto fotográfico habría sido sin duda la de sorprender «al sujeto». XIII-XVIII. OC.passim 1 2 . IPS. IPS. vean cómo Augustine no se muestra completamente de frente . Richer. por obra y gracia de la Fotografía.. 187-199 y láms. La dama que ven aquí. se me ocurre una cuña. Y observen (34] . Cuer- po posando. iverdad? E incluso hacerlo sin que el sujeto se dé cuenta. Su caso favorito. a Augustine. rigidez en los brazos. 1881-1885. como escribe Baudelaire. 123-186 y láms. XIV-XXX. Aquí. ¿habrá curado el mal que lanzaba su mirada?1. ¿estará a punto de quedar satisfecha? Pues aquí la tienen. págs. En este caso.. Cfr. Busto inmóvil. III. ¿Qué mal? Pero dejemos. Mallarmé. Pero éste no es el caso. vean el retrato de su denominado «estado normal» y «actual».e llama en Cfr. «nuestro sujeto» posa.U ASJ-ROSTRO Al echar un vistazo a la imagen de la derecha. tal como es. su sonrisa esbozada. págs. mirada de soslayo. 11. señores míos 2 . Pero este ligero sesgo de su <faire-visage» (de este modo s. Ante ustedes tienen a Augustine. Cierto que tan sólo es un detalle. Por otra parte. formulada la pregunta. de momento. 115 («Photographies»). Más bien una pregunta. pág.o CAPÍTULO 5 Auras Q_. Su curiosidad sacn1ega y «de portera».

En esta lámina catorce de la Iconographie photographique de la Salpétriere. . sin embargo.116 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA AURAS También por eso la Jconographie nos propone una ordenación seriada de las imágenes. senos voluminosos. pues. lconographie.. una narratividad completa. U. en la disposición de sus cabellos.. tiene casi el aspecto de una mujer hecha y derecha y.. serie trabada a su vez en otra ordenación que la fundamenta. págs. siempre en riesgo . 5 Ídem. la leyenda y la imagen.. (44]). 104. que la «materia del retrato» no es más que un «quasi-rostro»? 3• ¿y qué tipo de curiosidad podría satisfacer una cara tan . que encerrara un sentido. pág. pone mucho esmero en su aseo. Es coqueta. representa. decidida de tono y de garbo. de complexión grande y fuerte para su edad. su contenido enigmático esencial. afectuosa. tan neutra? ¿Qué drama subjetivo podría descansar tras esta neutralidad? En efecto. más allá del retrato. Y por eso nos llega de ella tan sólo un quasi-rostro. a veces de una manera y a veces de otra: las cintas. de humor mudable. cfr. iluminar y probar la veracidad del discurso clínico. bien desarrollada (cuello algo fuerte. pero también caprichosa. 1940. Desprovee a la imagen de cualquier cosa . el guión del caso: sustitución y explicitación de las imágenes. le gusta mucho llamar la atención. Augustine se parece más o menos a cualquiera. que son abundantes. Sin conservar nada de las maneras de niña. Pequeño círculo vicioso relativo al saber: cada ejemplo. el francés antiguo la presentación). axilas y monte de Venus cubiertos de vello). 34. ruidosa. son lo que más le agrada (lámina XIV) 4 . 127-128. Y quizá para suplir la neutralidad de su rostro. precedidos de dolores en el lado derecho del bajo vientre5. Es activa.d. Ha sido ingresada por presentar una parálisis de la sensibilidad en el brazo derecho y ataques de histeria grave. sin embargo. es grande. aún no le ha venido la regla. comentario. leyenda de lo que sería. • IPS. 3 Sartre. Ya que estas imágenes estaban justamenle censadas para únicamente ilustrar. está ahí para auxiliar a la otra. antes que nada. pues eso es lo que concierne a la histeria. una historia. tomo U (detalle. pág. ¿de caer en la ficción? Sólo resta decir que el comentario desarrolla aquí (en relación con esta fotografía) algo totalmente distinto de la explicilación de un a-florar de la imagen. a 117 . Régnard.. inteligente. un drama que se supone que la imagen. Y no se asombren si ya se ha ido a indagar bajo su vestido. desprovee. ¿no es acaso indicio de lo siguiente. 125. sobre todo las de colores vivos. y ofrece el aspecto de una muchacha en la puberta.. Esa neutralidad. impresionable. en el fondo. viene más bien a contarnos la historia de un personaje: Augustine es rubia. pero ¿en riesgo de qué?. Augustine. Foto grafía de Augustine.

1949. en el fondo poco afortunadas. tampoco es un doble inquietante. medidas y registros. pág. Se encontraba. continúa siendo una manifestación por excelencia. resultarle angus- tiosa. lentitud del revelado. un quasi-cuerpo. Las fotografías de Régnard. a lo largo de observaciones. A lo largo de páginas y de láminas. una retirada temporal de la luz. durante el tiempo de la toma. esta suspensión de las tinieblas. 1980. esperaba. Schefer. . es -como en el teatro. pág. afirma de ella Boumeville: que era rubia? Diría que el principal problema y la cualidad de todas esas imágenes es su lentitud. para hacer relación e imagen de la histeria. se nos irá revelando lo más íntimo de su historia. el recuerdo de Augustine que permanecerá para siempre en nosotros será el de un quasi: un quasi-rostro. lentitud del tiempo de pose. Y diría incluso que su mismo nombre quedará como un quasi -nombre: sabios tan experimentados como Bourneville y Régnard.. Augustine. me indican algo así como un estar-ahí. E incluso yo mismo creo no haber escrito más que sobre una quasi-Augustine. Para eso está justamente la Iconographie. y las imágenes siempre como oscurecidas (fueron. Por lo tanto.un auténtico bastidor interior de todo escenario»8 . se tomaba su tiempo para mirar.. reemplazadas por placas de gelatinobromuro de plata). no fueron del todo unas prelaciones instantáneas de lo visible. con la colocación del cuerpo. 133. 6 Ídem. 85. no puedo considerar el sombreado de estos retratos como una simple falta de luz. lentitud del procedimiento. Régnard trabajaba con placas de colodión húmedo: lentitud de los preparativos.. esperaba. Ella concedía una mirada (como en esa lámina catorce) que sin duda no le era realmente devuelta (Régnard permanecía camuflado. «L. en primer lugar. véase minutos. en mi opinión. realmente a la expectativa. «X. etc. Esto nos lleva. desde el momento en que fue posible.. Pero ¿cómo denominar la suerte de eficacia que esas imágenes guardan en secreto. ». en la época de la Nouvelle Iconographie. LATERALIDAD Y más cuando su figura no hace más que emerger siempre de las tinieblas. sin embargo. Y sin embargo. como visibilidad. Vuelvo a repetir: esas imágenes pertenecen a una época en la que aún había que esperar a la luz. Ella. como lo que dice Heidegger sobre la punta de un «dominio ekstático de la declosión y de la retirada del ser>>7. supongo. una quasi-historia.118 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA AURAS Tenía quince años y medio. tan preocupados por contrastar los protocolos clínicos. pero no estaba cualificada -adolescente y además histérica. escondido tras su velo negro de fotógrafo). todo aquello que nos «impresiona» de ellas como un sin-llegar-a de su propia organización figurativa? Repito: «La sombra no es un efecto de la luz. Pero ¿quién esperaba? ¿Quién era el que esperaba realmente? ¿Régnard? Sobre todo. ciertamente. «Louise». más bien encuentro en Y la calidad de su «grafía» era aún más mágica sobre esas lentas placas. atendía solícitamente. deseos casi fallidos de la instantánea. ». La pose podría incluso. por ejemplo. es decir. no habrán logrado siquiera darle «uno» y habrán dudado constantemente entre «Augustine». 1 . ¿Cómo poder ver lo que. 7 8 Heidegger. . a 119 ello una moratoria del revelado fotográfico. a que se «llevase a cabo» esa grafía de la luz. «G. LA SOMBRA Y LA LENTITUD POSE. fueron casi como duraciones. de su mal. largos segundos. págs. ESPECTRO. guiones. 146. al problema fotográfico de lo que se conoce como la preparación sensible. Y esta retirada.»6 . una suspensión de lo manifestado en lo que. y sujeto de la imagenpara saber lo que esperaba. 124. Tal es la «presentación» de Augustine. Algo se tramaba en torno a su cuerpo.. se tomaba su tiempo con el encuadre y con la «puesta a punto». ya sólo por el enigma de su finalidad.

es decir. Fascina porque manifiesta la intimidad por excelencia de los rostros y porque esta intimidad siempre está en situación de parapetarse. Estamos destinados según un tiempo siempre sometido a intervalos. Pero esta obsesión temporal sigue resultando difícil de asimilar. 1979. dispuesto para la imagen. 124. la autenticidad indiscutible del Parecido. Porque la fotografía me dirigió a una afectación. cuando poso. II. Es como una urgencia. siempre bajo riesgo de un demasiadotarde o de un demasiado-pronto. pág. «estaría compuesto por una serie de imágenes fantomáticas. habrá tomado la precaución de presentarnos como punto de partida el retrato de Augustine como la supervivencia de siete fantasmas. 174. Cfr. passim Cfr. en tanto que fotografiado. y es como si lateralizasen la propia visión. muy simple y muy oscura. Qltasz~rostro. yo mismo me convierto. págs. Porque este contacto es la experiencia misma de un movimiento hacia el contacto. lo digo de paso. Ahora bien. neutro. pág. de lo cercano y lo lejano: porque la desaparición se encuentra aquí en el meollo del asunto. de nuevo como indicio. de un estar-ahí de la pose. 7. un padre. la urgencia de tener que parecerse a tal momento. pág. 8 y passim Barthes. sin reposo ante esta alternativa. El rostro fotografiado siempre queda en suspenso. de un puede ser auténtico. pues. es decir. puede ser por medio de una muerte. Esta imagen que tengo entre mis manos es. recubiertas por películas infinitesimales» 11 • Boumeville. guiño de complicidad a Balzac. La distancia siempre es exorbitante. son una especie de actuar imaginario en todas direcciones. Es la razón por la que el parecido no tiene a qué parecerse. en este sentido. 1980. IPS. Vuelvo a ello. a una afectación distinta quiero decir: relativa no ya a una simple ficción del cuerpo. Y es además a una especie de teoría espectral de los cuerpos fotografiados a lo que Nadar había llegado: cada uno de ellos. Quiero decir simplemente que la infectan afectándola.120 [J 1A INVENCIÓN DE 1A HISTERIA Observemos que Nadar no dudaba en calificar la pose fotográfica de «enfermedad cerebral» y se atrevió a describir las «olas de estremecimiento» de todos sus modelos. un cuerpo de recambio. sí. e incluso en defensa propia. testimonio de un momento de toma y. 1978. siempre urdido entre la manifestación y la desaparición. denominaba «espectros» a los cuerpos en tanto que fotografiados 9. RIESGO DE LA DISTANCIA Riesgo de la fascinación . tener que parecerse a uno mismo se convirtió rápidamente en el requemiento de un cuerpo preparado. salvo cuando se la hipnotizaba. de siete muertos. por Sontag. en instancia de un aparecido espectral. decía. más exactamente. de la que no se sabe casi nada salvo que tiene que hacerse en el «buen» momento. Yo más bien consideraría toda esa obsesión temporal de la pose como una especie de lateralidad en la imagen. el lugar propicio a un futu ro que queda de la semejanza: posar es. aunque el Parecido se emita y cuestione en toda fotografía. superpuestas en capas hasta el infinito. de esa muestra que estaba entre mis manos. de una distancia. y ese momento llegará y llega siempre casi-ahora. Posar es como la espera de un momento. el encuentro siempre inminente. apariencia. Un indicio de ello. siempre inmediatamente-después. 1900. la toma. Los cuerpos del pasado obsesionan. Krauss. 30. Y la «carne» en la imagen sería por lo tanto como una inversión lateral por la que corremos un gran riesgo de obnubilación imaginaria. una «microexperiencia de la muerte». su !l 10 11 12 Nadar. Posar viene a ser inventarse. y de otra forma que en el cara a cara ortogonal de las superficies. seis hermanos y hermanas 12 . AURAS mano apoyada en la sien -en este caso. sino al cuerpo de otro. autentificado. es decir. puede ser por medio de una carne. AURA. el hecho mismo de que el cuerpo de Augustine nunca se llegó a mostrar totalmente de frente. temporalidad pensativa o contracta del retrato. Surge entonces otra evidencia totalmente diferente en la palabra prueba. [J 121 . y a los 30 centímetros que separaban mi ojo de la superficie de la prueba. Cit. «me convierto realmente en espectro»IO. disolución de lo definido de la imagen: es todo esto lo que realmente nos fascina porque al mismo tiempo subsiste un contacto.

70. Es lo que les otorga esa belleza melancólica que no se puede comparar con ninguna otra cosa 1". Problema que. en tanto que manipulación temporal -y que también tuvo ocasión de suprimir en tanto que técnica de reproductibilidad de esa misma manipulación. aparición única de un tiempo pasado. 3.122 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA AURAS Me refiero a un peligro que la fotografía pudo poner en práctica. 1931. en el siglo XIX. los toques o marcas de luz ya no son palabras vanas. sin que se supiese todavía muy bien por qué. 18 19 20 21 Benjamin. 1935. el aura sería aquello por lo que esperamos. pero también.a. a eso que Benjamin denominaba un «inconsciente de la vista» 18 : el punctum. puesto que. de la fotografía. 60. 1 ' 15 Ibídem. justamente frente el retrato de una mujer. 0 123 . págs. en todos los órdenes. pág. Se trata. cierto problema técnico de la fotografía. Benjamin. merced a ese diabólico instrumento del conocimiento que es la cámara fotográfica. «que el instante o momento tome parte en la manifestación» 14• Benjamín añade lo siguiente: Con la fotografía. de todo el carácter mágico. 1931. Ibídem. es decir. del problema del contacto a distancia. es donde el valor cullual de la imagen encuentra su último refugio. de forma ejemplar. portadoras de «funestas lejanías» 16. No se debe de ninguna manera al azar que el retrato haya desempeñado un papel central en los primeros tiempos de la fotografía. blasfematorio21. por muy cercano 13 que esté» . a i :i Benjamin. pág. Cfr. C ONTACTOS DE LA DISTANCIA Pero aura designaba también. Guébhard. con la fotografía. punctum aecum. 61. no obstante. y resuena. Este último. Y Benjamin habla de imágenes rodeadas de silencio. problema de la «trama» y del revelado más allá de la veladura. Y representaré esto deteniéndome un minuto en la obra del doctor Hippolyte Baraduc. me parece. que ya era ejemplar. 58-59. y no de los menores. de gran singularidad. ya diabólico. que nimbaban accidentalmente. que ahí es todavía real y que nunca pasará de forma absoluta al campo del arte» 17 • Y esto se encuentra en el núcleo mismo de mi propio planteamiento. en el fondo. passim. 16 17 Benjamin. pág. Sal. En el culto del recuerdo dedicado a los seres queridos. por el que una práctica médica relativa a la histeria se convierte en invención figurativa. Walter Benjamin la llamó el aura. el punto de ceguera del contacto y de la distancia en lo visible. se preguntaban: «¿por qué lo lejano se presenta tanto en la fotografía ?» 2º. o mejor de forma indirecta. discreto pero asombroso. finalmente. al valor de culto. Guébhard. nuestro riesgo y peligro. ya que esta obra. Es el problema de las aureolas y de las «veladuras»: todos esos fenómenos lumínicos. o paralumínicos. 193 1. 62. 152. pero ejemplar hasta la locura. pues. pág. concierne exaclamente a aquello sobre lo que quería hablar Benjamin. se detiene ante ese «algo que es imposible reducir al silencio y que reclama con insistencia el nombre de aquella que ha vivido ahí. las antiguas fotografías dejan paso al aura. una última vez. Y nos asigna. pág. En la expresión fugitiva de un rostro de hombre. Su último baluarte es el rostro humano. 1931. Es algo dentro de la imagen que se trama -decía: «Una trama singular de espacio y tiempo. El aura denominaría. Benjamin. ante las cosas visibles. en cierto sentido muy restringida. el valor de exposición empieza a empujar a un segundo plano. que están lejos o han desaparecido. del movimiento que cuestiono en lo que respecta a la Iconographie photographique de /. tal sujeto fotografiado 19 • ¿Estaba este problema relacionado con una excesiva-aparición de lo lejano en la imagen? A veces se pensaba que era así y. aquello por lo que el tiempo quema. pág. en tanto que la fotografía desbarataba todos los datos. no cede sin resistencia. no obstante. 1890.pétriere: ese discreto paso al límite. También se trata de todo el problema de la espectralidad fotográfica. buscando las razones de ese exceso. 1898. y ensordece la imagen.

REVELACIÓN Ahora bien. Pero ¿por qué se interesó Baraduc por la histeria? Porque la histeria (y con ello seguía la definición que había dado Briquet) es una enfermedad del contacto.1pi1iq111 ·. 1··· c v i l ale a l l ir•-i. passim. Ídem.:. 1893. ~"·. pequeñas panaceas mecánicas de las enfermedades cerebrales .!1·. siempre con vistas a una terapéutica de la histeria. 169. 1º· l 1"' ··lri1·it. el empleo de la energía de las tormentas.. y tal vez profesionales. un «especialista>> muy serio de las «enfermedades nerviosas». ¿un sabio loco? ¿unas máquinas originales? Pues no. Ba. delirio. sobre esas bases. Construyó. como Charles Féré. l' .. . Aparición de «fuerza vital» {aura) en la fotogrnfia de un niño realizada por el doctor Baraduc. y detener así el «estado de enfermedad» )22. pág. Baraduc. (:0-:. Por otra parte. había trabado relaciones muy cordiales. los niños.111-.124 a LA INVENC IÓN D E LA H!STEIUA AURAS En este caso. Después preconizó.. unos «contactos» más sutiles como la electricidad y el magnetismo. trabajaba en una dirección casi paralela a la que.¡i :ir l"d:i l <i" :i 111 e "11 endri e i1 ·1111 v111':111 I. a 125 CPHE U

Intereses relacionados

E f VELADURA. volver a colocarlo en su lugar. Charcot había tomado. :ijq1:1r1•i l ¡ih ol• 1:. 600-601. pocos años antes. véase epidemia física. Baraduc.. Por otro lado..} :15. como se dice.\T ll• >I • : !lli . 1859. decía. pág. la hipnosis y la autosugestión. 1882. con los miembros más eminentes de la llamada «Escuela de la Salpetriere». Se interesó primero en lo que Charcot había denominado. ~ il! b J:·1 ni. 24 . 197. no menos que las mujeres nerviosas. El niño se encontraba justo. así como lo que bautizó como la «electro-suasión». {1896). Cfr. Baraduc era. passim r. 1882. sugestión. de la impresión 25 . son seres «impresionables». una mezcla de electroterapia e hipnosis23 .. en ese momento. como apuntaba Ambroise Paré.. suje22 23 21 ' 25 Cfr. Baraduc fotografió a su propio hijo. Pero Baraduc denominaba a esto un contacto. Cáme humaine. unas «duchas estáticas cerebrales». esta pasión por el contacto se representó instrumentalmente mediante la puesta a punto de un método intravaginal de compresión ovárica (introducir los dedos índice y corazón en la vagina de la mujer histérica durante el ataque para «atrapar el ovario». véase luminosas. y esto ya lo expresa todo. Cfr.. en relación con la histeria. más que invención. Btiquet. Un día.1in. Y. sin embargo.raduc. págs. imitación.

haciéndolo entrar en el dominio natural de la física experimental»32 . todos mezclados. «sometía sus descubrimientos» precisando: «Hoy. Ídem. por la especificidad de sus posibles maquinaciones metafóricas?. El psiquiatra Baraduc vio la veladura y el aire de estado de ánimo. Maxwell. 3. como si dijésemos. Baraduc presentaba todos sus trabajos ante las sociedades más «eruditas». Leibniz. de las visiones místicas. Y. ) Volvamos. ¿algo así como un º 26 27 28 29 30 Cfr. es decir. y no sigo 27 . luego el contacto a distancia28 . la placa fotográfica nos permite a todos entrever esas fuerzas ocultas y somete así lo maravilloso a un control irrecusable. págs. luces del alma porque es intrínseca. la distancia sin separación. Baraduc. Baraduc.. U 127 . Cfr. etc. pág. lo cierto es que la imagen aparece velada.. 51-52. ¿no era como un extrañísimo regreso. no era el hecho de una simple «veladura>> de la luz visible. cobijada e invisible -ipero susceptible de representación!29 (siempre que se le otorgue una placa muy sensible . esto es. con el Cuerpo Glorioso de la Iglesia.. efectivamente. con la tiniebla. Baraduc. pág. De que le pusiese ese cadáver en los brazos. 1893. a una modulación 31 32 Cfr. 1896. muerto hacía poco. Movimientos del alma porque el alma es lo que permite el movimiento sin recorrido. «veladura de vida>>. en sus mismos protocolos. 49. resulta interesante que este acercamiento hiciese referencia. si se me permite la expresión [35]. I CONOGRAFÍA DEL AURA No es indiferente que Baraduc llegase a denominar Iconografía. al igual que ocurre con los «métodos gráficos».passim. lejos de ser la estampación de un cuerpo. gracias justamente al médium fotográfico. 49-50. A partir de ese día. fue un coqueteo reglamentado. su método fue de la más pura ortodoxia experimental: su captura iconográfica del aura.. Se trataba de registrar movimientos y contactos cada vez más sutiles: y esto no constituyó el reverso del mito epistémico de la total inscriptibilidad-descriptibilidad. recorrido al límite de aquello que se inventó figurativamente con el velo de la Verónica. págs. La identificó con el «Enormon» de Hipócrates. y con el éter newtoniano. Es decir. el modelo de su «emanación a distancia>>: es lo que «explicaría» la forma misma de las huellas y es lo que «probaría>> el negativo de una fotografía que Pia obtuvo tras un tiempo de pose de 20 minutos. 109. Así pues. según Baraduc. ¿no era como una involución del paradigma de la vera icona?. La «Iconografía>> dependía de una instrumentalización científica. pág.. era aura.126 U AURAS LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA tando entre sus manos a un faisán muerto. de los nimbos. Evidenció experimentalmente las diferencias de las «ráfagas eléctricas» y otros magnetismos susceptibles de impresionar la placa26 .. Reconoció en ella la explicación de todo lo inexplicable. Kant. su realización extrema. 1897. muy progresivo. y en otras partes Radiografía 31 . el padre no nos dice ni una palabra. págs. 220. Ídem. Y fue así como el aura se reveló ante sus ojos por primera vez. Cfr. o más bien de aquello que se reinventaría. es. Ídem. 33. 6. grafiados en la placa por alguna otra luz. La llamó «fuerza curva». Mesmer. Baraduc. Por otro lado. Por otro lado. «espíritu» que «envuelve la forma» 3 (y esto. 12-14. La subsumió como categoría de los «movimientos» y «luces del alma». de las «impresiones inconscientes». con lo intrínseco de la luz. a la prueba velada. Eliphas Lévy. Apelaba como fuente a Aristóteles. sino su realización. Intentó una descripción según la forma de su trazo. Descartes. es decir. la síntesis de esta facultad. la de un Marey por ejemplo. etc. de las que siempre era un miembro muy honorable. de una luz invisible. ni uno menos) . 4-5. Baraduc no cesó en el intento de que el aura le fuese totalmente desvelada. en tomo al Santo Sudario de Turín: la revelación de una forma impresa invisiblemente y a distancia?Puesto que el trazo del Sudario. de las influencias ocultas. 1897. pues. la facultad que posee el aura de manifestarse en las pruebas -al mismo tiempo que la técnica experimental. una involución hecha posible gracias a la especificidad misma del modo de existencia técnica de la fotografía.

128

0

AURAS

LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA

36. Baraduc.
Experimento sobre
la «vibración de
fuerza vital» en el
retrato de dos
niños. L 'ame
humaine... (1896).

estratégica del tiempo que revela, es decir, del anterior al tiempo de pose.
Baraduc reeditó, en primer lugar, su experimento «originario»: un retrato fotográfico «afectado» de tiempo crítico; para
«obtener de nuevo los efluvios vitales» infantiles, reunió a dos
chiquillos ante la cámara, esperó, y cuando sus pequeños modelos empezaron a hartarse, se impacientaron, se pusieron a
armar jaleo, incluso a reírse a carcajadas, una palmada que
«les para en seco en sus jugueteos con una orden seca>>, fijamente instantánea, y clic, foto ... iAhora bien! He aquí que «se
produce una veladura que los esconde y cubre el cliché», veladura de la que estudia a placer el «tejido luminoso, como un
entramado con puntos y nudos» 3' 1 [36] [cfr. Apéndice 11].
Aura: trama luminosa del tiempo, la luz intrínseca a la emoción de un sujeto fotografiado.
Así pues, la luz visible, extrínseca, se convirtió rápidamente para él en redundante. Después de las histéricas y los
33

Baraduc, 1896. Explicación de la lámina XXXVIII. Cfr. Baraduc, 1897,
pág. 14 y fig. 6.

niños, encontró un abad, sin duda alguna impresionable, y
colgó su cámara encima de la cabecera de su cama, mientras
dormía, en la oscuridad. Y la «nube negra>> que obtuvo, como
por casualidad, sobre la prueba, le hizo comprender que se
trataba realmente del «aura de una pesadilla»34 [37]. De esta
manera constituyó toda una iconografía fotográfica y auracular, si se me permite decirlo, del recogimiento (blanco, horizontal}, de la voluntad («destello perlado» o «líneas de fuerzas» verticales}, etcétera, etcétera.
Finalmente, Baraduc pudo prescindir de la propia cámara
fotográfica: le bastaba con presentar al frente de su modelo, en
la oscuridad, una sencilla placa sensible y, santa Verónica, la
grafía de su alma se obraba espontáneamente: tal «tempestad» de las formas de tal aura, por ejemplo, equivalía a una
«ira contenida»'15 (por supuesto, ya que se trataba de una ira
invisible) ... La «Iconografía» pudo también mediatizarse, o
34 Baraduc, 1896. Explicación de la lámina XXXV. Cfr. Baraduc, 1897,
pág. 21 y fig. 9.
35 Baraduc, 1897, págs. 21 , 27 y figs. 11 -12.

a

129

37. Baraduc.
Fotografía (en la
oscuridad) del
«aura de una
pesadilla».
L 'ame humaine...
(1896).

38. Baraduc.
Fotografía de los
«puntos
hipnógenos»
emitidos por el
cuerpo de una
mujer sumida en
estado de hipnosis.
Realizada en el
taller Nadar.
L 'ame humaine ...
(1896).

130

a

AURAS

LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA

tiempo que se dejaba ver un perfil del «doble», como cada
uno podrá o no comprobar [38) .
Después, Baraduc traspasó otros lúnites en su indefinida obsesión: operó, por ejemplo, durante el «día de los muertos», fe37
liz al ver revelarse la «firma» de algún fantasma auténtico ... •

ÜRÁCULOS FOTOGRÁFICOS

39. Baraduc.
Foto grafía «sin
cámara» y «en la
oscuridad» de los
«psiconos»
de la obsesión.

L'iime
humaine... (1896).

más bien mediumnizarse, por contacto, afloramiento o simple imposición de la mano, «el órgano más noble después del
cerebro» y «espejo del alma» 36, con la placa, en el baño de revelado: revelador de la «elevación del espíritu», por ejemplo,
o de cualquier otra cualidad del operador - véase, de su «obsesión» [39) ... ¿De su obsesión? En efecto, Baraduc se alienaba metódicamente en su obsesión del contacto a distancia.
Buscaba, buscaba siempre más allá la huella de auras cada
vez más sutiles.
Recuerden los espectros de Balzac o de Nadar. Pues bien,
Baraduc fue una vez a casa de Nadar para encontrarse con
ellos. La quinta lámina de la obra de Baraduc titulada L'áme

humaine, ses mouvements, ses lumieres et l'iconographie de !'invisible
fluidique, está firmada por Nadar: se trata de un «fantasma luminoso», o «alma sensible», o «semifantasma», de una cierta
dama, inmersa en catalepsia hipnótica y que había logrado el
objetivo de exteriorizar «su doble», su aura o vapor luminoso
intrínseco, y hacerlo posar para la foto a su lado, en la oscuridad. Los pocos accidentes, manchas, «puntos luminosos» sobre la prueba fueron considerados por nuestro psiquiatra
como «puntos hipnógenos» sobre el rostro de la dama, al

El propio cuerpo de Baraduc acabó por volverse histérico,
al contacto de la práctica, de la loca práctica fotográfica. Curioso giro de los acontecimientos.
El cuerpo del fotógrafo se transfiguró, involucionó en su
propio deseo de imagen (más bien de aura: la imagen hecha
«firma» del tiempo). Reclamó que reprodujesen sus propios
rasgos (por el mismo Nadar), y los enmarcó enfrente de su propio «psicono», la imagen de su pensamiento pensando en sí mismo, el «pensamiento de su propio yo» hecho grafía, su autógrafo auracular [40) [cfr. Apéndice 12). Su cogito histérico, impresionable, se buscaba a sí mismo pareciendo un espectro,
se autorretrataba como fantasma.
Y lo que obsesionaba a Baraduc era, por supuesto, el tiempo. Él, que llegaba tan lejos en la definición del tiempo de posado como prae-sens, es decir, como inminencia38 -inminencia revelada sobre una placa sensible en el preciso momento en el que lo visible, captado, se vela-, él, que intitulaba
sus pruebas fotográficas «signo providencial» o «llamada a
algo» 39, pues bien, buscaba ver alguna muestra del tiempo,
así de simple, reconocer la grafía de una firma del tiempo en
los defectos de la luz visible. L'áme humaine, su tratado técnico
de la fotografía de las auras, se cierra con un capítulo consagrado a la profecía. Baraduc defiende una «síntesis» de la
ciencia experimental y de algo que sería un éxtasis del tiempo en su acceso de lo visible; definió la Fotografía como una
modalidad del «Verbo», la Profecía40 •
37

38
39
:ii;

Baraduc, 1896, pág. 121.

40

Ídem. Explicación de la lámina XIV.
Cfr. Benveniste, 1966-1974, I, págs. 134- 135
Baraduc, 1896, ]áms. XLIX, Lll.
Ídem, págs. 285-299.

a

131

132

a

LA INVENCIÓN D E LA HISTEIUA

AURAS
1~ P HE t.: 1· E .\ .\ ###BOT_TEXT###quot; 111

marginal ni a los saberes ni a las prácticas de fotografía y de
la neuropatología de antaño. La teratología científica resulta
eficaz en el propio campo de la ciencia.

AURA HISTÉRICA

l' -.n.' 111cr1 :o.; 1(.

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( l !o· \ ~i 11 .)

1-'1111,11 : 01:1• , l 'I! .

40. Baraduc.

Su retrato
fotográfico (realizado
por Nadar hijo) y
su propio
«psicono».

L 'áme humaine...
(1896).

Y su regreso casi-histérico a la histe1ia, esa especie de rodeo
del objetivo por el que él mismo se volvió spectrum, lo formuló
él mismo en una especie de vuelco delirante de su pertenencia
al saber neuropatológico; en tal que psiquiatra, pero psiquiatra
infectado de tan inmensa pasión fotográfica, exigió verificar, es
decir, ver y corifi,nnar lo que se ve durante un delirio; la hiperestesia
histérica se convirtió en su propio objetivo epistémico:
Los resultados obtenidos son de los más probatorios, y
como partida es a la neuropatología a la que corresponde reconstruir el tratado de las alucinaciones, ya que la retina hiperestesiada puede percibir formas que la Iconografía ha demostrado que son reales41 •

Todo esto fue ciertamente refutado por fotógrafos y psiquiatras como una maniobra dudosa (aunque involuntaria)
con el revelador42 . Pero todo esto no era de ninguna forma

Ahora bien, ¿de qué podlia ser realmente oráculo el retrato de Augustine? La relación de lo visible respecto a aquello
de lo que es firma, su «luz intrínseca», resulta sin embargo incomparable, aquí, con lo que proponía la Iconographie de
Baraduc. Aquí la invisibilidad no es objeto de captura y de convocatoria, sino de negación. Lo que constituye otra manera
de nombrar su eficacia.
¿Buscan ustedes un secreto de la imagen? Pues miren ahí,
a esa lámina catorce (34], su secreto está escrito debajo, e incluso
en mayúsculas: se trata de su leyenda, «HISTERO-EPILEPSIA»
y esto significa que ya entonces Augustine, con quince años y
medio, se encontraba recluida en el infierno de los «Incurables» de la Salpetriere, que se despertaba «con ataques», espasmos, convulsiones, pérdidas de conocimiento, y esto unas
mil doscientas noventa y tres veces al año, más tres ataques
especiales denominados «epileptiformes» .. .43 • Esto significa
que ya entonces su brazo derecho, obsérvenlo, no hacía más
que ensayar una pose convenida, porque en ese momento
Augustine era totalmente incapaz, la mayoría de las veces, de
utilizarlo, de dirigirlo: «Fue admitida», se nos avisa, «a causa
de una parálisis de la sensibilidad del brazo derecho» y a causa de contracturas o anestesias que afectaban a todos los órganos de la mitad derecha del cuerpo ... 44 .
En este sentido, la leyenda y el comentario escriptural pasan por alto, pese a ellos (puesto que su intención era la de esclarecimiento), un golpe o un salto del aura sobre la imagen.
Una sospecha. Y la admiten, negándola, es decir, acallando el
sentido de la palabra, de la palabra aura.
Porque la propia palabra habrá hecho las cosas demasiado
bien: hablo de golpe y de salto porque aura vino a significar

41

Ídem, pág. l ll.
•~ Cfr. Azaro, 1893, págs. 348-349; Guébhard, 1897, passim; Guébha.rd, 18971898, passim

43
4•1

Cfr. IPS, II, pág. 167 (para el año 1877).
Ídem, pág. 125.

a

133

AURAS

134

0

LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA

viento, brisa y soplo. El aura es el aire, el aire que sopla sobre
un rostro, o a través de un cuerpo, es el aire del pathos, es decir,
del acontecimiento que va a imponer; es la prueba y su soplo,
es decir, su inminencia sopla ligeramente antes de la tormenta.
Aura, palabra griega, es una fórmula atestiguada en medicina
desde Galeno: es un soplo que «recorre el cuerpo» en el mismo momento en que éste va a sumergirse en el padecimiento y en la crisis. Ahora bien, Charcot denomina aura histérica
al pródromo del ataque histérico.
Este fenómeno podría ser, siempre en su manifestación expuesta, el carácter distintivo de la propia histeria, porque un
«aura epiléptica>>, por ejemplo, incluso si existiese, jamás se
expone: Charcot dice que es demasiado corta, dejándose enseguida desbordar por el propio acceso. Al contrario, el aura
expuesta, paciente, es una muestra de histeria, e indica que !,a
histeria sabe esperar al momento de !,a crisis 45 . Y jugar a esa espera hasta en el dolor extremo.

Los TRES

NUDOS

Aura histérica, una sensación de quemadura ácida en todos
los miembros, los músculos retorcidos y como en carne viva,
ese sentimiento de ser de cristal y rompible, un miedo, una retracción del movimiento, un desasosiego inconsciente en el
andar, en los gestos, en los movimientos. Una voluntad perennemente tensa en los gestos más simples. El rechazo al
gesto simple. Una fatiga abatidora y central, una especie de
fatiga de muerte 46. La sensación de una oleada: Augustine decía que parecía que un soplo subiese desde sus pies hasta su
vientre, y luego desde su vientre hasta su cuello 47 •
La palabra que se entrecorta, la mirada que se extravía, latir de sienes, silbar de inconcebibles estridencias íntimas en
los oídos. Bourneville precisa que Augustine, en esos momentos, resulta «descortés, irritable» 48 .•.

El aura también aparece descrita como el ascenso de tres
«nudos», tres dolores y crispaciones intensas que refluyen por
todo el cuerpo: el primero punzando los ovarios, después
el segundo, llamado «epigástrico», que asciende como una
«bola>>, alterando el corazón y la respiración, y luego el tercero, denominado «laringismo», que contrae todo el cuello como
por efecto de algún estrangulador invisible 49 [cfr. Apéndice 13]. Es en estos momentos cuando la misma Augustine, a
voz en cuello, reclama la camisa de fuerza50 .
Porque
siente cómo su lengua se inmoviliza y se revuelve, la punta
hacia arriba, contra el paladar. Ya no puede hablar, pero escucha; una neblina cae sobre sus ojos, y al tiempo que su inteligencia se apaga, siente que la cabeza gira hacia la derecha
y que sus manos se ciispan dolorosamente. Al mismo tiempo,
el dolor en el vientre, en el hueco epigástrico y en la cabeza
alcanza su cenit. La sofocación es extrema y enseguida pierde
el conocimiento51.

Así pues, su pensamiento se disemina e involuciona en dolor agudo y en crispación de los órganos. Ya no soporta el
más mínimo roce; y la contractura de todo su cuerpo ofrece
«una resistencia casi invencible»52 .
Charcot admitió lo siguiente: el aura implica la definición
de un dolor complejo y específico de !,a histeria, conformado por
«irradiaciones ascendentes» y constricciones nodales dolorosas: «Se revela con características que podríamos decir específicas. No se trata de un dolor banal, puesto que es una sensación compleja>>53 .

DISIMULACIÓN Y DISIMILACIÓN

¿Cuál sería, pues, una razóñ, o al menos un aspecto, de esta
complejidad? Recuerden la sospecha de la mentira, recuer4!J

Ídem, págs. 129, 143. Cfr. IPS, III, págs. 190-191.

° Cfr. IPS, II, pág. 143.

5

•¡s
4ti
47

48

Cfr. Charcot, 1892-1893, II, pág. 389; Briquet, 1859, págs. 197-203.
Cfr. Artaud, OC, tomo 1, vol. 1, pág. 58.
Cfr. IPS, tomo 1, vol. 1, págs. 134-135.
Ídem, pág. 133.

51

52
53

Richer, 1881-1885, pág. 29. Cfr. págs. 22-23.
Ídem, pág. 22.
Charcot, OC, I, pág. 325. Cfr. Charcot, OC, II, pág. 381.

0

135

21. este efecto de disimulación. de su «hermosa indiferencia».. 1979a. págs. págs.. lconographie. pág. IPS. 1979b. ¿alguna crisis?. pág. en una serie de imágenes de «Genevieve».».. Las imágenes que se toma de ellas ya nos obligan al escepticismo en cuanto a las imágenes. tomo I. mediante una especie de sencilla inflexión de las miradas que tal vez podríamos denominar como paciencia. es enigma. pág.. tomo l.. 363-367. es decir. " En todo caso. 1893-1895. si se me permite decirlo. 42. un minuto después del ataque innoble. disimulación velada.. limpias de toda angustia. la misma «reserva>> que en su «fisonomía normal». 1-III. 1893-1895. que este alcance. «Aproximación del ataque» (aura histérica). .57. Freud. 5 !J Cfr. Freud afirmaba en 1926 saber todavía muy pocas cosas sobre esta paradoja. ~ ~ . cuya facies durante el ataque muestra. Esto es un efecto de su quasz~semblanza. 24. habría permanecido «fingida>>58 .136 a LA INVENC IÓN DE LA HISTEIUA AURAS a 137 54 den el próton pseudos hystericon . Freud. convulsiones espontáneas.. Cfr. «aproximación del ataque».. bastantes más imágenes de estas histéricas a propósito de las cuales Breuer podría haber reeditado su referencia al libro de imágenes sin imágenes... nadie sabrá lamanera en que podrá concluirse. que no deja de recordarles cierta paradoja de comedianta: las histéricas hablan y muestran su dolor. 54 55 56 57 58 Cfr.. Freud.. a causa de esto. en tanto que visibilidad. pesará aún y a causa mismo de esa neutralidad de los rostros. I. hermosas. Breuer y Freud. El aura. se abandonan a los golpes teatrales de auras y de síntomas. . Tales son los retratos de «Th . da que ya nos indica la leyenda?-. o como estrangulamientos. Régnard. y esperando. 1895. véase «inicio del ataque» [41-42]. pág. Cfr. 106.. 6 y láms.. Ahora bien. asigna a Augustine al retracto y al acto de una disimilación 59 . esto significa que el alcance temporal de Augustine . págs. ¿el qué?. en las primeras láminas de la Iconographie. lo que aparece en la leyenda como aura. la «hermosa indiferencia de las histéricas» 55 • La sospecha regresa cuando se dan cuenta de la medida de la siguiente paradoja. citando a Charcot.. y luego. al frufrú del plumaje y al vuelo de su actio in distans. que es una paradoja de la intermitencia 56 • Esta sospecha no hace más que engordar el enigma del retrato de Augustine. Lacoue-Labarthe. 31.. ~ . salvo por la camisa de fuerza: con los ojos abiertos o con los ojos cerrados. esa «primera mentira histérica» tras la que Freud comenzó a correr. 60-61. Breuer y Freud. 1915c. pág. 106-109.posando para el fotógrafo. La lconographie photographique de la Salpetriere ha proporcionado. Régnard. 41. 1926. «Inicio del ataque». y luego se extrañan e intentan ajustar sus quevedos ante lo que Freud denominó. Cfr. por otra parte.. . velado. suspenso de toda oposición de lo que puede decidirse verdadero o no verdadero en la imagen. O bien. Es lo que da nombre al aura. y a todo lo que de ellas. estas jóvenes parecen mostrar que no son lo que parecen.. Esto es desviación. limpias de todo fingimiento y de toda angustia. lconographie. nos atrae. según las propias declaraciones de sus fotógrafos y observadores competentes.. esta tormenta del tiempo. de una «proximación»... se manifiesta únicamente. Los médicos observan a las histéricas y sus espectáculos de dolores descritos como punzantes. regresan risueñas.. su neutralidad. Lacoue-Labarthe. cuando un minuto antes aparecían vitales. su sonrisa esbozada.. La sospecha de simulación pesará.

no significa. BaudeJaire. el médico espera. incluso de un destino. 43. por añadidura. qué corre el riesgo de esconderse. Entendemos por ello sucesos corporales que se manifiestan y que. Permite que se le denomine expectación. también es con el fin de mostrar. Mé- Fue por ello por lo que ningún detalle de la historia de Augustine debió escapar al lector de la Iconographie (iY sin li:i 64 60 61 62 Heidegger. pág. únicamente que no: lo que se manifiesta por sí mismo. pág. 1857. III.. 1. 167 (Ja cursiva es mía).. dice esencialmente Charcot. Es una metodología llamada de la «contempori<:Pción» 62 . en los más leves pliegues de ese rostro? La expectación es la sospecha de una historia. foo? -Sí y no. como se mostraba ante Boumeville y Régnard. no siendo posiblemente más que una experimentación inmóvil. no todavía. Charcot. El quasz~rostro de su retrato. como un fenómeno-indicio: Así hablamos de «fenómenos (-indicios) patológicos». corre pareja a la existencia de desórdenes que no' se manifiestan por sí mismos. confía. pág. preguntas del tipo: «Se curará un día u otro. magnífica palabra. pues. también es esto. OC. de forma palpable. qué es lo que se esconde. observa. a medio camino de la experimentación. que permiten reconocerÚJs antes de la aparición de las crisis convulsivas. («CONTEMPORlZAR») ¿Qué hace la medicina ante tal fenómeno-indicio? Espera. Estar marcado por un fenómeno-indicio es no manifi:starse. Ídem. una respuesta tal vez promovida ante la incapacidad terapéutica. 65 . o «pone bajo observación». es la «metodología terapéutica» cuando no se sabe curar una enfermedad. El fenómeno. arte del detalle: COMO MÉTODO Si nos adentramos en los detalles minuciosos sobre la infancia de los enfermos a los que estamos observando. Y no cesó de citarlo.. la experiencia y el razonamiento» . sobre las circunstancias que han provocado la histeria convulsiva. 45. La expectación. Sino es porque deseamos hacer resaltar los caracteres que distinguen a las histéricas. cercano a lo que se había manifestado como un aura histérica. Su esperanza será un poco como la que.138 0 AURAS LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Que ella misma se disimulase y se «disimilase» sigue siendo indicio de que Augustine estaba próxima al desastre. 64 . 1927. tan pronto fisura abriéndose. Charcot.. La expectación es una pregunta al tiempo convertida en pregunta a lo visible: ¿qué es lo que se ha escondido. pág. 66 . pero ¿cuándo?»61 .. IPS. 163 («Les promesses d'un visage»). su manifestación. pero sin manifestarse. acecha. «Contemporizar». No obstante. 43 (Ja cursiva es mía). augura. no es ciertamente con el objetivo de desarrollar sin medida unos hechos que resultan suficientemente interesantes como para que podamos recortar todo lo que seria superfluo. sino el anuncio de lo que no se manifiesta mediante algo que sí se manifiesta. por aquí y por allá. 390. 65 66 Ídem. tan pronto «noche sin estrellas» . 11. precisamente. pág. pág. pues. ese quasz~cuerpo se nos sigue mostrando. tal vez. mienti-as se planteaba difíciles preguntas respecto a las histéricas. ya sea extremadamente benigna (carente de interés) o bien incurable. en tal que fenómenoindicio de algo. escruta. las causas que han ejercido una influencia. permanece en su puesto: «observa». esta negación no debe confundirse de ningún modo con la negación privativa que determina la estruclura de la apariencia611 • LA EXPECTACIÓN todo que comporta. Algo así. ya que «el arte es uno y tiene por base la observación. describe Baudelaire a propósito de las <promesas de un rostro»: cabellera negra. que frente al fenómeno-indicio y porque algo fatalmente se escapa. concepto que encontramos principalmente en Pinel.. Charcot le consagró precisamente su tesis para la oposición a la cátedra en 1857. 0 139 . en y por su manifestación. «indican» algo que no se manifiesta por sí mismo. pág. más que apariencia y menos que fenómeno. Es decir. tan pronto toisón. Cfr. 46 (Ja cursiva es mía). en la imagen. La aparición de tales sucesos. Ahora bien. la extrema ventaja científica de constituir un medio de estudío de la «evolución natural de las enfermedades» 63 • Se encuentra. OC. hecho arte de la descripción.

de un sacar a la luz el secreto. al propio elemento temporal de toda enfermedad grave. en tal que serie de imágenes fotográficas.. Es un ejercicio de la mirada por el que el secreto se convierte en la cosa. 240. . 38. 10 71 Ma. entendido. llamadas vergonzantes o secretas en el lenguaje popular. no puede liberarnos de ello porque él mismo ignora aquello de lo que nos desliga1i 7• Y hay que destacar lo siguiente: los elementos o campos fundamentales del secreto médico. 67 68 Brouardel. pues. El secreto de nuestros clientes es de tal manera el nuestro. instrumentalizada. a menudo ignora su existencia o su amplitud. y la cual apasionó a Charcot. de un secreto. Es de hecho la puesta en marcha. un porvenir. como publicación. raya en lo imposible.. y aquí incluso como iconografía. 1737. El aura de Augustine es. pág. como la presencia de la inminente visibilidad de algo latente. la activación y la fabricación figurativa de lo que la deontología denomina el «secreto médico». pero ¿experto en qué?). pág. que no debe revelarse. se transfija. a 141 . 241-242. mientras permanecen escondidas yacalladas en su interior. 1977. al componente de vergüert<fl de las enfermedades («las afecciones venéreas. tal como los codificó Brouardel en 1887. que la misma histeria parece incluso magnificar. Es la esperanza. Carré de Montgeron. es decir. Un ejemplo: miren las láminas grabadas por Restout para la extraordinaria obra de Carré de Montgeron sobre los Convulsionarios de SaintMédard71 (titulada La Vérité des Miracles . una manipulación del tiempo e incluso en el sentido en el que el tiempo otorga «la determinación positiva de las cosas cuando sin embargo no están»69 . SíNTOMA-TIEMPO (EL RELATO IMPOSIBLE) Esta coacción de la visibilidad fotográfica a la inminencia es la coacción misma de la visibilidad del cuerpo histérico a la intermitencia del síntoma. 1887. que coleccionó sus distintas ediciones): su sistema figurativo ya requiere una página doble. Y esto es ciertamente un mínimo.iin. en este retrato que abre la serie. la Iconographie photographique de la Salpétriere es una obra escandalosa (salvo por estar reservada a un público considerado experto.. un «antes» y un «después». 70. etcétera. ) SECRETO A PUNTO DE DESVELARSE La expectación como método. ya que la temporalidad del síntoma más bien se hieratiza. como mínimo de inteligibilidad de esas apariciones-desapariciones milagrosas de los síntomas «convulsionarios». el esfuerzo de sacar a la luz AURAS algo de esas partes vergonzantes. pág. el pronóstico» 68 .. no trata. el secreto no es únicamente aquello que nos ha sido confiado. una iconografía de los secretos médicos. sino aquello que hemos visto. cit. más concretamente «el devenir. un halo de visibilidad inactual. que él.. todas las enfermedades consideradas hereditarias» de las que la histeria. y ésta no es tanto lo imaginario como la presencia en la ausencia o de la ausencia. En este sentido. en primer lugar. incluso se emblematiza. comprendido con motivo de nuestras funciones médicas. Razón por la cual la transformación del síntoma en relato icónico.. según Charcot. La lconographie es también. 1975. por Maldiney. más que de poner secretos al día. en segundo lugar. conciernen. en un pasado. dispuestas según una leyenda. y posiblemente incluso porque las magnifique. más que a la familia cercana. passim. Ídem. nuestro de los médicos. nunca es realmente la de un aparew Schelling. forma parte). en la obra misma del médico: Para nosotros. en todo rigor. «la representación de un momento-instante narrativo dispuesto en forma de modelo de inteligibilidad a-crónica>> 7º.140 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA embargo!. en la invisibilidad. págs. verán que el devenir del ver está siempre entrance de echarse a perder. el cliente. y. Cfr.

desgarradora. la fotografía no restituye ni rememora en absoluto ningún relato. tiene relación. debe renunciar totalmente al tiempo. Resumiendo (dejaré un momento en suspenso este texto. 43. TIEMPO DE POSE Miren por ejemplo la ola de terror que parece recorrer el rostro de otra histérica de la lconographie.. I. no se trata en absoluto de un tránsito. por sus actitudes. sino más bien de una suerte de transfijación. 109. 72 73 Lessing.. ¿Por qué? Porque ese tiempo ya se encuentra como minado: es algo que tiene que ver con un instante. una duración intensiva.. ella. de «resurrección» concreta. e incluso. no pueden por tanto ser tema de pintura. del esto. Es esto lo que nos confunde . como el presente de mi propia mirada. «Contractura del rostro». 74 IPS. 143 . pág.. llamada «Ler. «das Diese»: el aquí y ahora73 . Es en lo que una fotografía es atestado de tiempo mucho más que de su modelo o incluso de su «sujeto» u «objeto». en ello radica su terriblemente inquietante facultad. y no extensivo como una historia que se cuenta. su intensidad: una fuerza testimonial de tiempo.. debido a los caracteres o medios de imitación que le son propios y que no puede combinar más que en el espacio. 1766. en su acto. sugieren una acción continua72 . Iconographie . «más o menos persistente>>74. Régnard. I. pero vaciado de duración. Y. VIII. intenso como un foco de dolor. y llega hasta abrir una fosa entre su mismo modelo y el tiempo.. afilada como un escalpelo. la toma. El pasado de una fotografía también es tan afilado y tan «cierto». tomo I. 83-92.. Recuerden además aquello que Lessing escribía sobre la pintura como relato icónico: La pintura. La fotografía. Más bien no ofrece más que una especie de atestado. La duración sin medida del tiempo de la pose. ~ • . que incita a una discusión sobre el Renunciar y el Agradar de la pintura). págs.142 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA AURAS a cer. en tanto que tales. las acciones progresivas. desgraciadamente. un pico del tiempo. una auténtica «contractura del rostro». Hegel. . Cfr. 22 y lám. con el esto.. pág. 1807. y ésta debe contentarse con acciones simultáneas o de cuerpos que. Rosalie» [43]. Pues bien. y que permitió la relativa nitidez de imagen para un tiempo de pose que era fatalmente largo. podríamos decir.

Bossuet utilizaba esta palabra para denominar el Infierno. 78.) En cualquier caso. decisivo desde el punto de vista de sus aplicaciones a las ciencias médicas 76 . 123. la detención mediante la que se constiluye la pose fotográfica. el cese. con sus placas de colodión húmedo. existe. con tal distancia. una apuesta: con el tiempo de pose. es disponer las reliquias. ese auténtico tiempo de incomodidad. pág. en una procesión. sí. 1888a. Después. de la pose (exceso que me ofrece aquí como la contramedida de esta historia): con el refuerzo de guillotinas. ya sea porque haya que obrar en salas de hospital. y que se trataba. pues. . . Albert Londe no se deshizo tan fácilmente del problema del tiempo de pose. pág. debió ser siempre la siguiente: ¿cómo. 1980. I889b. . según tal «agitación» del sujeto. una penitencia. . pues. el alto. su denominado «estado normal». entre la cámara de tortura y el salón del trono» 77 . depositar: es extender sobre un lecho fúnebre. sobresensibilidades exquisitas de películas cada vez más impresionables. retención de un ritmo. Y desde la retención (detención y cese) se vuelve a lanzar como una protensión que es al mismo tiem76 77 75 Londe.Vuelvan a escuchar ponere. los cadáveres están más vivos que en fotografía 78 . quería aquí negar y reducir. E incluso más tarde. El aumento de la rapidez de las preparaciones fotográficas ha sido. es decir. 66. y no hablemos del revelador. «uno de los problemas más delicados de la fotografía» 75 . 14. Miren de nuevo a Augustine. era un poco como su propia matriz temporal. la historia de la fotografía quiso que se la midiese como un progresivo «arrancamiento al tiempo». afortunadamente para ella. 78 Londe. Era necesario. guiños de las laminillas. ya sea porque tengamos que tratar con sujetos a los que les resulte difícil mantener la inmovilidad. lo que la fotografía. la pausa. que enseguida se denominará «instantánea». Se trata de la pose. escribía además Albert Londe. investir. obturadores circulares más rápidos. lo que se «iconografía» como significante de una suerte de ideal o de concepto clínico. pág. 1931. su verlicalidad provisoria. es amortajar. por lo AURAS general mal iluminadas.Jamás. un interés evidente en disminuir el tiempo de pose lo más posible. como retención en un ritmo. «cuando se trata de reproducir enfermos». es incluso destruir. (Y observen que «incomodidad» sigrllficó primero humillación. colocarlo en su sitio.Partiendo de pausa (el pausis griego). posar. Se hizo del instante la esencia de lo fotográfico. de una naturaleza ya muerta. pág. y los cuerpos fotográficos son para nosotros unos cuerpos gloriosos y mártires. en esta época. 0 145 . cercenar la duración.Partiendo de ponere. con tal objetivo. porque la fotografía es una práctica de las reliquias más paradójicas que hay: los momentos de la vida. queriendo olvidar también que el instante conlleva ausencia y retiro (se decía instante. cálculos del «tiempo útil» de pose (que reduce el «tiempo total»). tal vez no sería más que su verticalidad. fundar un personaje. Benjamin. cómo obtener una <prueba válida»? El acto fotográfico era todavía. Barthes. tal diafragma. por la misma razón por la que habrán sido entregados a la imagen y retenidos (por la cámara) «en la ambigua frontera entre la ejecución y la representación. Ahora bien. Palabra a la que ahora debemos prestar atención. en el vía crucis. todo ello resultó útil para reducirlo. en efecto. se pensaba síntesis temporal). tortura y confesión. quiero decir su temporalidadmadre. un riesgo relativo al tiempo. . algo que había estado en lo más profundo de su nacimiento. ese tiempo. con la cantidad de luz disponible (el empleo de la luz artificial no llegaría a instaurarse hasta algunos años más tarde).Pausa es también el nombre de la «estación». Cfr.144 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA La gran preocupación de Régnard. flashes magnésicos. Quiero decir la detención. escribe Barthes. «disponerlo». Sabemos que la primera modelo que posó para una fotografía permaneció inmóvil ante el objetivo durante ocho horas enteras. siempre excesiva. es decir. es calmar para siempre. ponerlo en pie.Presten atención una vez más a la palabra: significa colocar.

Y esta espera se hace imagen. ni como predicación. como escribe Joyce 81 . un fantasma. de abrir-y-cerrar. como inminencia. y desde hace muchísimo tiempo. y esto es lo importante. retraso. catástrofe. hablo de la facticidad. puesto que Augustine está para nosotros. en su retrato. preguntar sobre lo que se denomina fantasma originario. 1968. escribía Benjamín: «Durante la larga espera de la pose. Y la expectativa también denomina esa asignación a un futuro muy anterior. sobre todo. guiños. Cfr. sería una formulación. conmoción. con. como urgencia. Debería. en el interior de la imagen»?!\ y esta instalación era inversión. más bien diría que lo que se habría quedado atrás se convierte en lo lateral de la mirada. No puedo decir que las imágenes tengan una temporalidad. que casi se desprovee y se asigna a un tiempo de la espera. «no existe una mirada que no espere una respuesta del ser. Pero ajustadamente. Deleuze. pre-esencia. incluso supersticiosa. o corrupción. como una falla. que me mira de frente y que me va a ocurrir de repente como el suceso absoluto . E incluso ahí no hace más que adelantarse como retraso. Quiero decir. Algo en la propia protensión se habrá quedado. ¿cómo decirlo?. y qué sé yo . sin duda alguna. especulación. duraciones y tiempos sublógicos de miradas sobre las modulaciones: ritmos de retenciones (pasados que aún no han pasado o no han pasado realmente) y de protensiones (cosas por pasar que ya no van a ocurrir). Porque el presente de una imagen no nos llega más que como retraso indefectible. que vela. 152. ya que «lo que debía parecer inhumano. ni como activo. es que forzaba a mirar (además prolongadamente) una cámara que recibía la imagen del hombre sin devolverle la mirada>>. 140. Al que estoy obligado. sin duda. como de pestañas y párpados. de la expectativa a la espera. insomne. expectativa. Esto no supone un impedimento: cada detalle fotográfico tiene valor de elemento amenazador. la urgencia de lo que está ahí. 162-163. muy anterior. aunque la propia imagen estuviese dotada de movimiento. Miren de nuevo el retrato de Augustine: creerán estar contemplando un destino... «fugagrafías». A propósito de los retratos fotográficos antiguos. pág. 1931. Puesto que no existe una mirada que no espere. Son duraciones.146 0 AURAS LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA po un acto de desviar (el pauein griego): colocación y desvío. La fotografía parece no tener futuro. por Lacoue-Labarthe. a la contorsión de un futuro muy. ellos (los "modelos") se instalan. 72. 82 83 Barthes. pese a su recorrido o a su desvío. cit. Pues un retraso que se hace anticipación permanece. Y cada parcela de amenaza estropea nuestro imaginario en la perspectiva de una carne o incluso de una muerte siempre muy. Es esa postura contorneada. podríamos incluso decir mortal. duraciones de «ojoinstantes». repito. atrás -no. duraciones de Augenblick. 0 147 . Sería algo de la visibilidad. 156. que la pose es un movimiento íntimo de expectativa. una separación comparable tal vez a lo que. da la espalda al miedo cercano. Su rostro es. Benjamin. a quien está dirigida» 80 . 55 (la cursiva es mía).pero aquí estoy hablando de la fábrica fotográfica del suceso. aquí. Porque se ha terminado un gesto. o apuesta sobre el futuro. Existe. un batir. protensión. contenida pero radical. pese a su protensión. 1980. Las imágenes no «tienen» temporalidad. 1939. Desde el principio. justamente porque este retrato presenta en vivo un retraso sobre la muerte de Augustine. l979a. págs. Tiempo de detención. por así decirlo. Cfr. siempre espera. págs. ante mí.Joyce. es decir. 64. pág. y es un término del tiempo. puede que incluso pese a ellos. un <precursor sombrío» 83 . espera alguna fulguración. este retraso no se dejaría alcanzar. en la angustia. siempre abandonada a la paradoja. timorata. muerta y enterrada. vistazos. LA EXPECl'ATIVA Expectativa es un término de la mirada. muy débil con respecto a lo que nos llega de las imágenes. La expectativa denomina esta detención como presencia. muy reales. y la imagen se hace en la espera. porque «refluye de la presentación a la retención» 82 . de algún modo. pág. 61. 79 80 81 Benjamin. en el daguerrotipo. pues. en los retratos fotográficos.

Un silencio de vida. IV. en tanto que apremio de expectativa: saca de su «sujeto» algún «rasgo vivo». para mortem 8\ prepara tu muerte. ) me ha asegurado que memataría. Un deseo. con esos dobles en película de ti misma que son tus retratos. II. Freud. pág. ya. tal puede ser. veía todo en blanco y negro 85 . hermosa mía: si vis vitam. Sí. El griego hystériké se traduciría como: aquella que siempre se retrasa. Charcot. autodetermina todo su poder88. pues. pág. dónde colocar ese cuerpo? Al temporalizar el sentido según esa vacilación. como un suspenso de duelo. muy eminente. El tiempo de una prueba. pág. acariciando su cabellera. la anticipación imaginaria de un duelo. significado del propio término griego aura. siente que tal vez no sea el suyo. sencillamente aquella. o remanente.. y en su sencilla relación con la visibilidad. decía: «No tengo tiempo (bis). en lo visible: acercamientos y rodeos de la histérica en el ser. Una desgracia así es la que afecta al retrato de Augustine (la lámina catorce). incluso aquí. una loca. Cfr. drama. una naturaleza muerta en breve. 86 87 84 85 Cfr. ya que. la imagen de tus «rasgos vivos» . «la contractura en los histéricos es siempre inminente»89. finado incluso. y huellas. Esta estela podría ser el aura. 267. IPS. un soplo. OC. »86. Pues están el fotógrafo y la fotografiada: uno prepara y engalana. 109 («De la faculté de désireP>). y síntomas. Cfr.. un cuestionar sin tregua de la desgracia: ¿dónde. «en el estado del mal histérico-epiléptico. guardemos todo en imágenes. 161. 129. 0 149 . nuestros retratos . págs. es decir. es precisamente un entreacto. como por un quasi-asesinato -este drama estaría aquí representado por la incidencia estremecedora de un síntoma que «presentaba» Augustine en el mismo momento en que se le hicieron todas esas fotografías: había dejado de percibir los colores. ese fuera-de-sí que deja estela.» Y luego: «Te digo AURAS que esta noche no puedo (. su muerte resulta para nosotros muy latente. la otra está sujeta a una paciencia que es padecimiento. de esta lenta tracción. la intermitente.. Kant. He aquí lo que pudo haber dicho el fotógrafo a «su» Augustine sujeto. cuyo beneficio. 12 («Ophélie»). Esto es. y durante ese tiempo. como se decía antaño). a menudo intenta incluso tomar el cuerpo de otro por el suyo mismo. 1915b. portando a su espíritu como unos ruidos extraños87. Tal sería la prueba fotográfica. la histérica experimenta como un fuerade-sí en su relación con el tiempo. algo del futuro que afecta a la representación y en lo que un sujeto. OC. Creo que la prueba fotográfica (su coacción de expectativa) disfrutó de una coincidencia. ese riesgo y esa intermitencia..148 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA pasado. Cfr. 1798. El drama de la pose. 322-323.. permítenos engalanarte. auténtica ganga para una fábrica de imágenes: el tiempo de la histérica es ya culpable. lo «cuestionable» por excelencia. el debate del sujeto con la imagen que de él se extrae. así te protegeremos de toda pérdida. será tu imagen. se perfila como teatro de las sombras. de un «curso incierto y cambiante de los acontecimientos».lu muerte se engalana. y este riesgo es una vacilación sin fin y una tentativa recurrente de poner término a la vacilación. manteniéndole sujeto al parecido de un quasz~rostro. en los siguientes términos: esta imagen no es más que una intermitencia. Rimbaud. dice Charcot. ella es la intermitente de su cuerpo: vive en el riesgo y la desgracia de equivocarse constantemente sobre la pertenencia de su cuerpo.. Es ya culpable. hacerte una fotografía. Una desgracia. la histérica es intermitente. el tiempo justo de una pose. y de esta extracción o tratamiento (el propio por-tracto. pág. un tiempo de descanso en el «estado del mal histérico». «NO TENGO TIEMPO» (EL ENTREACTO) Y también decía (puede que incluso ensayando hasta aturdirse). pág. ya que. asigna su sujeto a una paradójica existencia de still life (naturale<fl muerta). 88 89 Ídem. una relación del tiempo con el estar-ahí.

lámina catorce. sobre una cama Planche XIV. 69. Augustine puede estar a punto de perder el conocimiento. como imagen. como el miembro de un ser olvidado.. y frente al cuerpo. Estado normal]. ya no nos llega más que como la intermitencia de dos imágenes: es decir. Régnard. al igual que ella fue paralela a él. pág. ¿Cómo lo explicaría? Está cerca de un estado del cuerpo que es un estado y un estado que ya no lo es. vestida. se sentía. Puede entonces que todo esto se tratase de un entreacto de escenas violentas y lances imprevistos . /conographie .. [Lámina XIV. tomo XIV. paralelamente a ella. 44. tomo II. ya no pertenece a Augustine. no encontramos más que el cuerpo. 245. en paralelo pero del otro lado. y ni paroxismo ni máximo. Fotogra.150 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA AURAS 0 151 hay de tanto en cuanto momentos de descanso. y enfrente. OC. una «fisonomía normal». PERDER EL CONOCIMIENTO (EL GOLPE TEATRAL) Lo que quiero decir es que. Histero-epilepsia. HYSTÉRO-~PILEPSIE ÉTAT NORMAL ° Charcot. 2. vol. para luego tomar de ella. pero del otro lado. y la consciencia es un teatro en el que un día hubo algo. .. la prueba de las convulsiones de Augustine. Lámina quince: un grito. 1888-1889.fia de Augustine. 9 91 Artaud. el sencillo pasar de una página . una camisa de fuerza. despojado de su consciencia. en este retrato. lámina quince [44-45). y ese cuerpo ya no pertenece. pero la mente se ha ido de allí. ya no hay mente o ser. la consciencia todavía se sobresalta. Este retrato corresponde a una espera y a una presura: se ha esperado este descanso en el sufrimiento de Augustine para llevarla rápidamente a lapalestra. como entreactos.. tanto más vivo por estar muerto 91 . exactamente. con premura. tal vez peinada. los retoques de guache necesarios para una prueba muy dañada. p ág. E incluso el cuerpo de Augustine ya no nos llega. pero del otro lado. entre el cortinaje oscuro y el velo negro del fotógrafo. durante los cuales se interrumpen momentáneamente las convulsiones y el delirio» 90 . . creo que se sentía como el miembro tenso de un ser en el paroxismo de lo máximo.

. tomo Il.. La respiración es inegular. intenta contenerse: «Siento . la frente se frunce. de una página y de una imagen a otra.. no me den . .. 'n IPS. si no hubiese estado sujeta. Régnard.. no es más que soplo del síntoma en la imagen: la crisis. /conographie. en el momento justo en que comienza: «Inicio del ataque». el habla entrecortada. los párpados laten con rapidez.. sintiendo que el ataque es inminente... Se producen movimientos de elevación del vientre.152 a AURAS LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA que hubiese volcado boca abajo si no hubiese estado sujeta. este auténtico golpe teatral.. respirar. la opresión evidente. enferma. L. y puede que incluso hubiese puesto en peligro la integridad de la cámara fotográfica.. me . de alguien que ya casi no se asemeja a sí mismo en absoluto.. 0 153 ... que . Ahora bien. Grito].. lo que se llama el ataque.. .. No .. las pupilas se dilatan. Il... los ojos se vuelven. con tal de . un suceso que habría hecho temblar la propia imagen. Fotografía de Augustine. Planche XV.. pondré . Existe entre esas dos imágenes la intermitencia. esta turbadora pérdida. la mirada se hace fija. las fosas nasales se abren. nitrito de amilo». . me cuesta. la enferma ha perdido el conocimiento»~J 2 . que . .. un mascullar intermitente.. para nosotros incesante. [Lámina XV... D~BUT DE L'ATTAQUE CRI 45. Inicio del ataque. 143. pág..

Charcot:. págs. repito. Ojo por ojo. semblanzas de epilepsia. que recibe el nombre de «gran ataque histérico» y al que algunos añadieron «completo y regular» 1• Se desarrollaría según cuatro fases o periodos: la epileptoide. Espasmos. síncopes. el delirio. comas. págs. ¿qué le queda al conocimiento para agarrarse al ser de la enfermedad? Le queda el espectáculo de la enfermedad. 1891-1895. II. en todo caso. catalepsias. no sólo el de conseguir hacer una descripción de todo esto. que imita o «reproduce» un acceso epiléptico estándar. que es la fase de las contorsiones o de los llamados «movimientos ilógicos». y. todo esto es ya como una gran revancha del discurso icónico sobre las intermitencias y las paradojas de evidencia del cuerpo histérico. delirios: mil formas en unos instantes. G illes de la Tourette. se intenta por todos los medios detener el ataque. éxtasis. págs. Richer. sino incluso el de enmarcar esta descripción en un tipo general. 435-448. la fase en la que. 367-385. 1881-1885. finalmente. 1-76. Ahora bien. OC. las <poses plásticas» o «actitudes pasionales».o CAPÍTULO 6 Ataques y poses UN CUADRO CLÁSICO Si la enferma pierde el conocimiento. el delirio llamado terminal: ésta es la triste fase en la que los histéricos «se ponen a hablar». letargias. . El «genio» de Charcot habrá sido. I. Charcot domes1 Cfr. convulsiones. el clownismo. 1-168.

[Lámina V ..::Zl:. -~ \. ' (~~~_.. \~. ~ .li/.­ ' ( d \ .~·. ~ ¡*t . D ..~ ~· ~y1 ~ >)~ -- 1¡ ~- _fo!}~ H ~M~ ~ ~ ~ ~ . ' ~.. \:>:!.. L ..:·. 0 Periodo epileptoide. ~ ·~ ~ A . . y.::1.AV" ~~~ ~ ~?Í')ii' .J:&t ~ ~ ¡t t" AJríl 7-~ ·~ .. .::i. Al J.i'. 2.~ ~~ ~ ~ 4~ ie s altitudes passionnelles ~ --~ J 1 . ~ 4 . ·--<.~ ~ j '. -4<• &{~~~ !~~ ~H· -a K JJf ../ .. E -·<· :. t. t't...1 ..* .\ .156 0 l~ Prodrome s A ~ ]J)i" B 2~ Période é pileploi'de e ~. 0 Periodo de las actitudes pasionales.J .f. 0 Pe1iodo de delirio].~' ~./~ i!JE l 0 ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA . con posturas típicas y «variantes». " ~ ~ ~~ ~ ty. .~ .v ._.("" J ~ ~ (-:~ ./L '...!~ )·'l- (1'~ (¡>~ ~ ~ /14.---------"-------. Études cliniques... ' .~1::. v ~ _&~ &~ 11...S'>'...... .=:.~{.~ ~ Y.' ~. Pródromos. .. F' G I~ ~tfij fil! ~.-~ . ~ ~ JC:Pc. ~<'n"..• C:/lf. cuadro sinóptico del «gTan ataque histérico completo y regular». (1881).· .J... .- 14" ~ ! ~ 157 Période de délirc .. 0 Periodo de clownismo.a ~ ~'--lf"'! 'f~..álJ.'.'_/. - ~ ~ J~~1 ~~I ~- (•1 ~ ~ r!7 §'7 .r -~ c..~ __:/\~ 1 tí R ~~ ~~~ ~ Période de clownisme... 1. '.. t · ~_ ~_.-::7~~· ~~l ~!. tf. 3.-"{l. 3~Période . ~/ '~l<. Richer.//. --~ ~1\~:i <:ÍY· . Ji)\~ '• ' ·. "'>.>-1 . 4.. o:.l {~ ~ ~ .~~~ ~ ~ ~~-~ ~ ·.«~ A ~I~ ~~- 46.)~~ ~ ::~·-.~» ~1Ci. ~· -~·-.. ~es..

Un patrón figurativo permitía. Consiguió realmente rematar la empresa subsumiendo toda esa serie figurativa en una única tabla. los alemanes Aridree y Knoblauch hicieron para los varones his2 3 4 5 Cfr. el interno ojito derecho del servicio. permitía que fuese posible una descripción. dice él. «la reproducción esquemática del gran ataque en su perfecto desarrollo». representando en su tabla -tal vez el lector se haya percatado de ello. en cuanto a la sucesión de periodos. a los ataques de los enfermos de los que hemos hablado hasta aquí. En efecto. Charcot fue su maestro de obras (¿maestro del pensamiento?. La tabla también fue clásica en lo siguiente: se convirtió en autoridad. ya que ha sido siguiendo sus consejos y sus indicaciones que se emprendió la tarea que proseguimos publicando la Iconographie 8 . Freud. Freud.158 0 ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ticó la más barroca de las teatralidades.sólo un tipo femenino 6• En cuanto al profesor Rummo. 1. la más concisa pero fatalmente larga de las descripciones. también diríamos de vasallaje. en la lconographie. setenta posturas y posiciones. logró imponer su autoridad. como un deseo. El maestro de obras. formas «completas». en esta fabricación figurativa y taxonómica. AUGUSTINE COMO OBRA DE ARTE ¿y Augustine? Augustine fue. 435-448 (descripción redactada por Richer). Charcot. se parecen. Cfr. Cfr. la coartada perfecta. Seamos precisos: Charcot fue más bien un maestro de obras y comanditario de un tipo narrativo e icónico que su concepto de la histeria. Richer recorrió. desde su clínica de Pisa. Richer. así como su objetivo epistémico. 425-430. téricos y para los traumatizados por la guerra lo que Richer había realizado. Apéndice 14]. Todos. o más bien. 41-43. un deseo implícito: Boumeville viene a sugerir. págs. págs. como el catálogo viviente de «la» crisis histérica (un entramado rallado y recurrente que nos ofrece una impresión casi cinematográfica). OC. Rummo. Está dentro de la naturaleza de las imágenes clásicas y constituye toda su eficacia: obligar a lo real a parecerse a lo racional. Cfr. II. Nos limitaremos a destacar que en ellos nos encontramos con todos los caracteres que el señor Charcot ha descrito en las lecciones que acaba de realizar en la Salpetriere. ¿acaso piensan esas imágenes?): Los ataques de A . Charcot. todo el «gran ataque histérico completo y regular» en ochenta y seis figuras. 1881-1885. 10-11. 6 7 8 Citado y reproducido por Charcot. algo de este valor de homenaje. a una vuelta de página. 159 . su clasificación. permitía la existencia y la validez metodológica de los rasgos pertinentes. el orlebre. un cuadro sinóptico que ofrecía. el auténtico resistente. consiguió la perfección del modelo. 1888. 1886a. clásicas2 [46] [cfr. para cada fase. en la histeria. Esto es algo totalmente natural. pues. Sinópticamente. es decir. 1890. págs. es decir. págs. como una perla. Y esto bien valía.o al profJ-M Charcot: una serie de setenta fotografias. 1-338. el meticuloso. 200-201. principalmente exigían. passim lPS. una obra maestra. Revancha académica sobre la profusión de formas heterodoxas: es decir. de un único y panorámico vistazo. digamos. 1888-1889. es algo totalmente normal. formas «medianas» y formas «rudimentarias» o «groseras» 4. una muestra de las «variedades» más. de realizar no solamente un cuadro clínico sino además un cuadro clásico. Hay incluso. en efecto. catálogo en el que lo real. y consiguió reducir a tan sólo nueve figuras sus «principales variedades» o variantes. págs. y. la perlección misma. discriminar por fin. tal vez por ser un grafista muy dotado: era profesor de anatomía de la Escuela Nacional Superior de Bellas Artes de París. con su plumilla. 1. habría venido arendir homenaje a lo racional de los conceptos nosológicos y de los tipos figurativos de la Salpetriere7 [47-48]. no dudó. OC. le rindieron homenaje o se definieron basándose en ella: así. autentificado fotográficamente. Cfr. a su manera.. y además concisa3 . Todos partieron de ella5 . digo bien autoridad. la más rigurosa.. y con razón. horizontalmente. pues. que las fotografías mostradas se parecen a los tipos definidos por Charcot. págs. verticalmente. 367-385. fue Paul Richer. en hacer editar un Omaggi. págs. «puesto que».

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' . . i¡... ..160 O ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA l-llSTElUA ~ L -' 1. ~" -'ff ..... ' .-r-1. Rummo...¡¡¡¡..... '~ ~ ! ~ .. ~ . Dos láminas de la lconografia fatografica del Grande lsterismo (1890)...v~. ' 'L.... P1 ~ .. 0 161 ...(~-.' l ·J .. .. .. .~') ..... _~. dedicada aCharcot. :? ~t... !~~ f .. . \ 1 ... .~ . ~ ~.. .... ' .: t ' ·- ::': .st. .' ·-. ... ......

-s. muy clásico» 9 y Richer. se asemejaría más bien a una marioneta.. magnífica y regular de sus poses (y me refiero a lo que queda de ella. pág. ATAQUES Y POSES permitir olvidar que la representación. 186. considerada. hasta tal punto que. De este modo su cuerpo efectuaba una donación rigurosa de sí mismo. 184. el «rítmico baile de San Vito».162 L 1 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA Charcot habla de ella como de «un ejemplo muy regular. 137. ante todo. en cierto sentido. es decir. II. Algunos pretenden que se trata de un fenómeno muscular paradójico que podríamos formular de la siguiente manera: un músculo es susceptible de entrar en estado de contracción (incluso permanente) por el solo hecho del acercamiento de sus puntos de contacto. que le llegó la regla. pero da marioneta de quién? Puede que permanezca autopasmada de ser una obra para otros. incluso de forma violenta. fue bajo la propia mirada y ternura de sus médicos que se «hizo mujer». 33). 1881-1885. debida entre otros a Westphal. la obra maestra y la «cosa» de sus médicos. la pondera escribiendo de ella «que es aquella de nuestras pacientes en la que las poses plásticas o actitudes pasionales tienen mayor regularidad» 10. IG 163 . que en la gran tabla de Richer es el rostro de Augustine el que ilustra. la magnífica serie de láminas de la Iconographie). pmsim. 132. págs. enunciando que la contractura histérica. 90. y entonces. el hombre se convierte en el «movimiento totalmente libre» 1!'. Tenía quince años y medio cuando ingresó en la SalpetTiere. etc. Y no se trata de un concepto tan sencillo. Charcot. incluso permanente. Cuando se mueve. EL MOMENTO ES CUIXURAL (LA CONTRACTURA) Existe un momento. como siempre. por ejemplo. Moebius. luego b. por ejemplo. 1. OC. Moebius. y persistiré en hablar de Augustine como obra maestra. en actos. págs. 169-173. una histérica sigue siendo estatua. regular. pág. de alguna manera. después c 14 • Y parecía !J Charcot.5. 1901. mal que precisamente padecía: fue. 456 (la cursiva es m ía). ies ocasión de fiesta! Una histérica puede ser una obra de arte viviente. esto llega incluso a constituir una ganga para el fotógrafo cuando el tiempo de posado se le hace largo. 110 (fig. Y entonces. ni «estilosa» 12 : así pues. Cfr. pág.Cfr. demanda convertirse en un Sí mismo vivo: es así como «el hombre se coloca él mismo en el lugar de la estatua»: se convierte en «obra de arte viviente». Ídem. Augustine no parecía estar demasiado resabiada. Esa llamada intermitencia plásticamente regular. Además. 1886. pero. no pudo privarse de hacerla «figurar» en su tratado sobre las enfermedades nerviosas 11• Además. 1807. pues. porque le falta esa perfecta libertad de movimiento de la que habla Hegel. que es el «reposo totalmente libre». ni «farsante». escribe Hegel. Cfr. siempre muy bien trazado de «pausas» y de «entreactos». pues. y de no poder por ello abandonar algo así como un «ahora inmóvil» de fantasma. el que «sinoptiza» el tipo histérico? Y Augustine. primero a. 11. pág. Tenía quince años y medio cuando ingresó en la Salpétriere. IPS. IX. etc. ¿no es de destacar. Ahora bien. 396. Augustine habrá sido. dicho de otra manera. Charcot criticó esta noción de paradoja muscular.133. 100-101. Esto se denomina la contractura histérica. 1876. y a esa edad aún no piensa uno en dedicarse a imitar fraudulentamente. págs. OC. el maniquí estrella de todo un concepto de la histeria. en cuanto forma del tiempo. por el solo hecho de su relajamiento. págs. de sus síntomas.Richer. Ídem. Moebius. 239-24-0. OC. detalle que no se nos omite 1:1• Pero repito que lo que hizo de Augustine una de las grandes estrellas de la Iconographie photographique de la Salpetriere fue ante todo toda esa especie de desarrollo temporal. como una histero-epiléptica honesta. en escenas y cuadros. olvida un cierto infortunio del tiempo. 'º Richer. escribe Hegel. «encuentra su causa en la tensión brusca del grupo muscular antagónico» Hi_ Charcot llamaba «diátesis de con15 Hegel. el más misógino de todos los psiquiatras de la época. 11 '~ 1 " 11 ' Cfr. de sus ataques: una especie de desglose dramatúrgico.páf:. en que la estatua. pero hablamos más bien de la serie. 7. 1881-188. poquito a poco. Bourneville. I.5-76. páginas 347-366. Charcot. pág. 130-131.

la rigidez involuntaria y persistente de algún miembro. en su carácter extraordinariamente móvil. con tal flexión que «el talón llegaba a adaptarse contra el peroné». [Lámina XVI. Sus contracturas eran imprevisibles: su cuello se torcía de repente. 447. 377-481. 1891 -1895. TETANISME ¡. Gilles de la Tourette. Richer. 1-157. Fotografía de Augustine. 183. 11 . 1891. lo que Briquet llamaba una «perversión de la contractilidad» 18 habrá permanecido como una especie de tierra de nadie nosológica: entre parálisis y contorsión. 1892. «temblores». 137. págs. Su paradoja es ser el detalle (local) o el intermedio (incluso una fase) de los ataques convulsivos de la histeria. y luego. pág. 0 165 l'P Pl. págs. luego a menudo se acercan uno a otro sobre la línea media. V 1. ya que la propia textura de la fibra muscular permanece inalterable. pág. 433-485. 134-135. como patizamba. tomo 11. su pierna se quedaba tiesa de pronto. lconographie. sobre todo. JI. Btiquet. con los puños tocándose por su cara dorsal (lámina XVI) 2 1 [49] . Tetanismo].. efectuando varias veces seguidas ese cruel movimiento. y no sigo 20 . págs. La contractura histérica es una impotencia motriz. OC. 144. «calambres». «saltos» y «sobresaltos». es intermitente. . 1 " 19 ° 49. IX.. págs. Cfr. 2 Cfr. Richer. págs. 2-3. y sin embargo no se trata de una parálisis en el sentido clásico. 21 Ídem. 1. no constituir más que un hilo en la madeja de todos los desarreglos motores que vinieron a revolver y casi a dislocar el pobre cuerpo de Augustine: «sacudidas». así como la estructura de los centros motores. 1. 139. III. passim. Régnard. etc. págs. y luego se quedaban totalmente rígidos: Todo el cuerpo se vuelve rígido. los brazos se quedan tiesos. Cfr. sus dos brazos se retorcían de repente. ejecutando o no un movimiento en círculo más o menos perfecto. En primer lugar. 1891. IPS. entre inmovilidad y movimiento 1!1. tan violentamente que el mentón llegaba a sobrepasar el hombro y llegar hasta el omóplato.rnc:hc X.164 0 LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES tractura» al concepto general de la «predisposición especial del músculo a entrar en contractura» 17 • Pero subsisten algunas paradojas inexplicables. Su paradoja reside en su naturaleza exclusivamente local (sin lesión concomitante). 477-478. Pitres. 1859.1 17 Charcot.

~)\ ...::r. constituyeron el material más generoso de un museo de vaciados en escayola que Charcot había constituido también en la Salpétriere: otro eminente «laboratorio» de la predación de 22 Richer."-. _.:J·t~.. pero imprevisibles.._•. ~· ~ ..~--~t.. ~ .. ya que consistía únicamente en confirmar el estado de hecho.. la contractura.~ Esto describe la paradoja e incluso las angustias del tetanismo: un cuerpo abandonado a contracturas increíbles y recu- ...1... . véase de la convulsión.~. ~'"'''it.~..."'~·. ·1" w ~siJ •'• · · .•. ."'... es- . Y al mismo tiempo. Era. "'fl:.:•.. .:. S"t.··~·iV:. Una estatua de dolor vivo....f.. porque las contracturas histéricas./..íli. posibilitando por tanto una imagen nítida.): rrentes..~t...:/.·. 44. Richer.~' v.-.. era el signo más probatorio de la gesticulación desordenada de un cuerpo histérico en pleno ataque: era por tanto un momento fijo de la contorsión..·. conocido como «Museo Charco!:>>.J.l· •.."'1:..• ..~.:_.. (1881).. .~{~!it~!-::: .~· .~~~~ . pág. :"·. intermitentes. pero qué más da: el cuerpo histérico.. "' · .. . Vaciado en escayola realizado «en vivo» para el «Museo de los vaciados» de a Salpetriere.f~ ... porque el tetanismo constituía a la vez una pausa en el movimiento._. "'· ."+l.. _ .•. Études cliniques.~"!t·?~.166 n ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN D E LA HISTERIA . ~ 167 ..'''J):.. .::. .:i'*'.t...~ '' " "'•""'' . ~·/.~• formas patológicas (actualmente casi totalmente destruido). ~ º~1. algunas veces prolongarla un poco.a• ·~~.V·1· LA INALIENABILIDAD Insisto en que esto fue una ganga para Régnard.t/~... ' -" ~.. posibilitando la pose.r. en efecto....:J:.. r. las de las manos y los pies especialmente.~t...~ilfuí::...'--". El momento escultural de una especie de motricidad sin embargo totalmente desenfrenada.: 50. 1 ' A... Richer denominaba esto una «inmovilidad tónica»n.t~~~.J~:~· ~ ~.. ¡ i. '" .i~~·.. s~.. ~!~~Ik~~ :>:~:~¡. •. sin duda. ... .· ~ ltli2~ . ···~\·~..: ~". tan fácil de amasar y de recubrir los miembros agarrotados de dolor.t:-.. lámina grnbada según la fotografía precedente. 'tt:../:· :.~·i/i::.L~.~~-"• ~-...·1 •. './:fr::. ~.!'.:• .~"•:"*· . • ~:..-:.~'." · -"~·• .::•· :• •# ~¡.'~~l'~~·. ·~t1~·1•. ilos pliegues mismos del ataque histérico! Esto resultaba fácil.. tan fácil dejar secar esa buena escayola y obtener un buen.·:~-.51.. ' ~~... La «fase de inmovilidad tónica o tetanismo». 1881-1885.:.i/./' ó-< '/ ¡. :11"'a. tan fácil verter la escayola sobre tal «mano deformada» o tal «pie zambo».. . .. un hermoso vaciado de los más pequeños poros y de los más pequeños pliegues......_~¡'. Y esto no debe entenderse como una metáfora.:-~vi...

OC. Comparen: unas piernas descubiertas. . pág. págs. III. Nada es sencillo y no se nos puede escapar. el grabado adquiere por sí mismo el derecho de inalienabilidad sobre la fotografía: compone a posteriori una coherencia significativa sobre el «bien» visible dejado por la prueba. C harcot. porque esto seguía aún sin explicar grnn cosa del propio mecanismo de la contractura histérica23 . Cfr. 36. al hacerlo. 1888-1889. TETANISME A. y maravillosamente. 1908. por ejemplo. de ciencia. la desaparición de las correas de la cama.100. 350. 39-68 (notas 61-62). y hasta la cabellera. Pero veamos. ahí está todo el envite. lo siguiente: ni los vaciados ni las fotografías habrán suplantado. como el fondo de una fotografía que no mostraba lo suficiente. a 169 Planche X Vll. Paul Richer se sirvió efectivamente de la fotografía de Augustine tetanizada [49] para grabar algo del denominado «primer periodo» -«epileptoide»del ataque histérico 25 [50]. De esta manera. que designa una práctica que tal vez piensen caduca: el derecho que tiene un señor de disponer de los bienes de su vasallo a la muerte de éste. No obstante. . quién sabe [51]. una nueva contractura. Me viene a la mente una palabra: régimen de «manos-muertas». 23 21 ' 25 Cfr. la práctica del esquema. Iconographie. los senos algo más destapados. de la mejor descripción o del mejor esquema24. una exageración absolutamente «expresiva» de la crispación de los hombros.. Fotografía de Augustine. la asigna finalmente a un relato clínico. pág. Actitud del rostro]. Se trata de una operación fundamental porque recompone la imagen fotográfica y. ya hacía las veces. una espuma bien definida que sale de la boca. Sus cuerpos eran todos sus bienes y sus contracturas fueron especialmente como una dación al gran museo parisino de la patología. Noica. Charcot.TTlTUDF: l>E LA liAC:h: 52. lámina II.. Taller de vaciado y taller de fotografía fueron de este modo como los instrumentos de una especie de derecho de inalienabilidad figurativa sobre los cuerpos de las histéricas.168 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES tucado. era incluso más digno de atención. págs. Tetanismo. 1881 -1885. [Lámina XVII. de ternura. Cfr. Régnard. que Richer nos ofrece también más «expresiva». tomo U. 99. Hablo de derecho más que de saber. Richer. en los procedimientos de figuración y de transmisión. como una desordenada oleada de la pasión.

J 171 . el acecho que se cierne sobre esta imagen tal vez sea el de un afecto. «tetanismo». el modelo teórico de la famosa «lesión dinámica»: se toma las cosas más «inocentemente». ble ver algo parecido a esto en el rostro de Augustine. Y antes que decidirse a emprender realmente la fuga. de la siguiente pregunta: ¿esta contractura. de «valor afectivo»: El órgano afectado o la función abolida está inscrita en una asociación subconsciente provista de un gran valor afectivo y podemos demostrar que el brazo se libera tan pronto como este valor afectivo se borra( . 53-54. Cfr. págs. será permanente? ¿Desaparecerá «súbita» y «espontáneamente»? ¿No debe1ia «conducirnos de forma evidente a sospechar en ella la inminencia de una tempestad histérica» ?26. III. Contractura de la mandíbula y de la lengua. No podemos desplazar la mandíbula. OC. Bourneville y Voulet.. Ídem. Entonces. puesto que no es más que rostro y mirada. Y es que esta prueba no cuenta nada. constata que «la histeria se comporta en sus parálisis y otras manifestaciones como si no existiese la anatomía» 29 .. escribe casi como un prisionero que pide al director su visado para salir al extranjero. en la forma en que ha podido «alcanzar su maximun de golpe». y con la siguiente precisión (¿se trata realmente de una?): «Actitud del rostro». unas cuantas páginas y Freud ya no puede seguir a Charcot hasta el final. Kant hablaba de esas emociones que «tienen de particular que parali.170 ATAQUES Y POSES LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA EL AFECTO. passim 27 Kant. para salir de la aporía (¿por qué en la contractura el órgano es «masa inerme». pero su violencia es incapaz de apartar dicho mal» 27 . 1888-1893.» No obstante. Con esta fotografía de nuevo se nos arroja sobre lo que sigue siendo un enigma de la contractura histérica. Richer. se logra abrirle la boca. 31 • Este valor de asociación. su descripción o su vaciado en escayola no nos soluciona. y sin embargo yo presiento toda la imposición de un afecto. 115 (la cursiva es mía) . 52. incluso en francés y ¿siguiendo tal vez la ortodoxia de Charcot? Lo intentó. COMO ACECHANDO Por supuesto Richer no extrajo ningún esquema de la siguiente lámina de la lconographie [52]. págs. pág. 2H Ibídem. no obstante. a aquel a quien una cólera violenta hace palidecer o a aquel a quien hace enrojecer?» 28 . 41-42. Ídem. una sospecha que concierne justamente a algo como un acechar de la inminencia en la visibilidad: «¿A 9uién debemos temer más. repito.p. la fundamenta. leer a Kant refiriendo de inmediato esta definición a un enigma.n la finalidad que se proponen. 1872. viene a hablar de «asociación». ). y desde 1888. nada que resulte realmente descriptible. Ahora bien. que su esquematización. ningún texto de la Salpétriere podrá servirme realmente de atestación. Freud demanda gracia: «No pido para esto más que el permiso de pasar al campo de la psicología» 3 º. facaso no podría guiarnos ya en el extraordinario recorrido de las contracciones de Augustine? «. passim. Resulta curioso. es decir. aunque llevó una leyenda idéntica. es crucial. Rodeados de sombra. ¿Q a algo más? Con esta fotografía de hecho se nos arroja de nuevo sobre la pregunta de la relación entre la contractura histérica y lo que ésta esconde y que.. 29 30 31 Freud. intuido por Freud. 1889. Freud. por qué se hace el muerto si está intacto e incluso intensamente sensible?).. Que aparecen en las tomas únicamente como ace- chando. pág. de su intermitencia. Charcot. hasta. Se trata. Resulta realmente imposi2 ¡.. Y. se preguntó sobre las parálisis y las contracturas histéricas.. La lesión en las parálisis histéricas no consiste en otra cosa más que en la inaccesibilidad de la concepción del órgano o de la función por parte de las asociaciones del yo consciente . en este caso. ya que no hay más que apuntes de síntomas «físicos». págs. aquí. es decir. se pone a dar ejemplos tomados de los mitos y la antropología. 1798. del enigma de su temporalidad. Son el sentimiento repentino de un mal como ofensa. 50-51. tal vez. Pero.

'11 Cfr. Gilles de la Tourette.) M Charcot. en la mayor parte de las ocasiones. véase retorcida. págs. II. 429 (redactado por Bourneville). L. por examinar. aunque «con bastante frecuencia persiste únicamente la noción del rojo». sin duda para explicar las sensaciones que está experimentando32 . la palabra <1uncional»: todos esos desarreglos eran funcionales. ni más.L 3 Charcot. (N del T. ya. 1907. agotarlos (y el agotamiento no acaba en el en-face. 3!' IPS. ¿se trata de una contractura del músculo derecho interno?Es muy probable. o bien se volvía totalmente acromatópsica y entonces lo veía todo como en una fotografia . gran especialista de todas las criminalidades y «degenerescencias». totalmente vuelta hacia atrás en semicírculo. espasmos de los párpados. págs. era para tomar nota del hecho de que todo eso era únicamente.. .. ). El término más importante fue. Odio a la mirada. 1888-1889. Aunque sobre ello planee un cierto silencio. 1. 29. intenta frotarse el ojo derecho. y será así como entre en la materia. ciertamente. constricción concéntrica del campo visual y las discromatopsias (daños del sentido de los colores) más diversas. constata Charcot3 \ las histéricas pueden ver el mundo. de acuerdo con ello. En todo caso. pág. passim 42 Cfr. porque de nuevo no se veían acompañados por ninguna alteración visible en el fondo del ojo:17 • Otro asunto que permanecía siendo bastante inverosímil. La. «que quiere reunirse con el ojo izquierdo». 163. se diría que la enferma va a tragarse su propia lengua( .) Charcot. Los psiquiatras de la Salpetriere prestaron una atención muy persistente a estos fenómenos de no-simetría de la mirada. algún vúiculo entre los trastornos de la vista y la contractura histéiica. Pasión también por la exhaustividad.40 . 1 ' " Cfr. o quasi. pág. Charles Féré. (Divulgo. El autor utiliza la expresión fran cesa en-face. más bien por el agotamiento: trazar una tabla de todos los «síntomas oculares» que hay en la histeria. también escribió un interesante artículo sobre «la asimetría cromática del iris considerada como estigma neuropático» 42 . es decir. era que la ley llamada de los «haces del opticus»:ix se dejaba ridiculizar sin ninguna vergüenza por la «visión histérica». Féré. II. ni menos. Ml Jbídem. Cfr. durante mucho tiempo. se ha quedado sorda desde hace tres cuartos de hora. Y Charcot bien se jacta de ello: «He examinado posiblemente miles de veces el campo visual de las histéricas» 34 . como «en una piIJJ:ura gris en camafeo ATAQUES Y POSES o en una acuarela en tonos sepia»:16. con la excusa de que está pegado. por escrutar en el interior de las pupilas. OC. Modo de traficar vent<:~osamente para la ciencia. un pequeño cotilleo: el profesor Charcot sufría él mismo ese vergonzante estigma. 1893-1894. :u ° a 173 . Si constataba. La «visión histérica» se burlaba de toda la anatomía. La midriasis. la dilatación anormal de la pupila (a menudo acompañada de una persistente inmovilidad del iris) estaba considerada como un estigma histérico 41. micropsias. que lleva la camisa de fuerza.. 321-432. ésta es la idea que rechazó Boumeville con relación a Augustine. iris o retinas de las histéricas. Pretende que tiene «una araña dentro del oído derecho». era sobre todo en la derecha donde era discromatópsica: confundía el rojo y el azul. con razón. Resumiendo: parálisis del aparato motor del ojo. permanecía torcida. sino en el abarcarlos).fon y Teulieres. LA MCRADA TORCIDA DE LA HISTÉRlCA Que un afecto se asome y aceche en la mirada. pero que permanecía. y así seguidamente. passim. Augustine sufría de una importante disminución de la agudeza visual hacia la derecha. A veces L. la punta resulta invisible. macropsias. passinL :Jh 32 IPS. pág. 142. Pero pasión. se darán cuenta por ejemplo de que sus retrntos fotográficos dejan huella. el verde y el naranja. pág. . véase neuropático en general. Schaffer. por ejemplo.. juego de palabras de enfrente (en face) y rostro (face). véase de toda la fisiología del ojo. un en-frenté 1 de la histeria. de pasada. 1891 -1895.. 129-136. "' Ibídem.. la mayoría de las veces era disimétrica: así.. 1887-1888. 1886.172 a LA INVENCIÓN DE LA HJSTE!UA Se ve la lengua al fondo de la boca. de un rechazo constante a posar totalmente de frente. I. un problema de los músculos. pero disfrutaba de una «más que normal»:·J!J hacia la izquierda.

0 t.E ICONOGRAPHlE 175 ·r .__ (1889). :-:v11 NOUVELLE CL1CH1:. BLÉP HAROSPASME HYSTÉR I QUE (sECT ION DE S NE RFS sus-ORBlTAll\ESl 54_ [T.174 LA INVENCIÓN DE LA HISTEIUA ATAQUES Y POSES NOUVELL.1 .. .• ti.t\• . Fotografia de «guiño histérico». . 11 . 11. lámina XIX. x:-x f' H 0T01"VPIP.BERT H A1J fl . )'. Blefaroespasmo histérico).Londe. A. II. [T. Nouvelle Iconographie. 1C HJ'. Jf OSN ll-: 1~ ET HYSTÉRIQUE l< AF.: .Lil? TMAUl'l ICONOGRAPHIE C t. Nouvelle /conographie___(1889).# BLEPH ARO SPAS ME l.:lJ J Tt. Pl. Fotografía de una hi stérica «fotofóbica»... 1'. Londe... lámina XVII. PL. Blefaroespasmo histérico (sección de los nervios supraorbitales)J.O tHH! l" lt OT•) ' l'lll• I M: P. 53.

Quiero indicar ya que los protocolos de los exámenes de los ojos dependían casi únicamente de una pulsión. la histeria convenía bien a esto. ipero de qué manera! ¿y exactamente de cuál? Esto es lo que yo me pregunto. especialmente de los campos visuales. consecuencia de este efecto disociativo: se produce cuando tienden a ver en el inconsciente que las histéricas se quedan ciegas. exigía «mirar y no fijar la mirada>>. cuando se «intenta levantarlo. colocarlas ortogonalmente frente a la cámara. vendría 18 • 49 50 51 Cfr. Se observaba de arriba abajo y con toda tranquilidad la mirada desdeñosa de las histéricas. Freud indicó que los problemas de la visión en la histeria eran realmente la muestra de una disociación del proceso perceptivo entre. pág. O bien el retrato de <1eanne Ag. pág. más bien neuropatologia. Hubo allí como una auténtica industria de contrastes y mensuraciones de todos los actos perceptivos. junto al taller de fotografía y al museo de vaciados en escayola. Ídem. un <~ui­ cio de condena» 49 . era necesario en cualquier caso. para Charcot. en el retrato del rostro. ese insultante guiño [53). antes incluso de su entrada en la Salpétriere. MIRADA DE DESDÉN. Ya que la visión es merecedora de rechazo. Fue como algo «completamente obligatorio para un Instituto neuropatológico» 47 que Charcot de- ·" 10 ' 44 ·1. destaquemos como detalle que un médico bien intencionado había además seccionado los nervios supraorbitales de esta fotofóbica. cuyo objeto habrían sido todas las visiones de los demás (más concretamente. y de una atracción. Por su parte. OC. clásicos del género. 6. pág. Charcot. 26 años». en la Salpétriere. 1.. . cuyos ojos fueron «el foco de una hiperestesia exquisita>> 45 . daba demasiada «dureza>> 43 • Nos ha dejado así algunos retratos. mirar con desdén significa también contemplar. págs. la de «servir a dos amos a la vez». decía. A PLACER Psíquico. incluso cualquier luz resultaba un tormento para esta joven (sin embargo a Lande le hizo falta luz para llevar a cabo su cliché y.5 46 17 ' Londe. para «ver algo nuevo». decía. 430. con los párpados bajados. 1889. Charcot. Gilles de la Tourette. de una seducción. 171. se siente una resistencia que. intentaba suprimirle ese permanente. pág. su médico. Cfr. Ahora bien. ¿Qué quiere decir esto? Que el ojo está condenado a una situación imposible. decía. Ídem. por ejemplo. y sepan que en medicina la palabra «exquisita>> no comporta ninguna connotación de atractivo. escribe Freud51. 290. toda transfiguración sintomática en general se volvía propicia. venía a significar psicofisiologia. Sus intermitencias. y de ambos lados. imaginables o inimaginables. OC. Freud. nos queda patente el dolor de la prueba de posado). Rei:¿e. págs. 168-169.176 a LA INVENCIÓN DE LA HISTERIA ATAQUES Y POSES Y cuando se fotografiaba a histéricas aquejadas de problemas oculares. para la clínica. sobre formularios estándar que debían «rellenarse». el propio síntoma tiene como «condición previa» el fracaso del rechazo 50 . puede que algo contrariado nosológicamente. incluso se prestaba. llegase a reconocer un «origen psíquico» de este síntoma46 [54) . es decir. la pulsión escópica en tanto que se destina a disfrutar de todas las demás pulsiones: la pulsión escópica totalitaria. 129. 1910. Albert Londe exigía además una mirada que fuese «natural y perpendicular a la dirección general de la figura>>. las pulsiones sexuales y las pulsiones del yo. aunque no sea considerable. en 1881.pétriere: como el de esa joven aquejada de una contractura espasmódica del párpado (hasta el punto de que. las visiones de los enfermos): era una pufsi