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deunreino See AC > EON EE ter POO nt ca ee Han colaborado Carta del Director en este nimero: _ Todos somos 2s; UN POCO goticos fe nuesro merograhco. Npiewitans gotica al fin y al cabo? «Conoc y nanth, bravu ena peninsula i la invasion de Tarig y a lo largo de la Edad Me imana, $e fueron sedimentando e hicieron dos lexemas arcaicos ania Romana. 2 ia y en com vualidad. Unos mas godos que unos > mis desderioso que amable con qt canatios 2: nteradillo fe su socieciad cada vez menos oscura ~a la lu les mas c acid, s con el estilo habitual de Muy interesante. Nada que ver © n que a 14a en nuestro Dossien eS atamiicien ista de los reyes &¢ enderse de 0s abuelos (los mas José Pardina, Director jpaeinaesy.es fuerte infuencia romana enlaPe- insula, os vist odes lograron Gefinirsupropio estilo iglesia palentina de San Juan de Bafos) interés politico, las princesas godas debian ofrecer una gran dotea sus prometides. Rigunta, hija delos francos Chlperico| Fredegunda, se drigié a su boda en Toledo escoltada por 50 carros rebosantes de riquezas (en el dibujo). ivididolalista en conguistadores sabios, § wraicores yaébies. godo Pelayo (enis Imagen) conlos astures pren- diélame chadela ENERO-FEBRERO 2012 Presentacién: VisigodosenHispania 6 fisual: Los pilares elReino 16 Yilegaron estos barbaros... 22 Una gente muy guerrera 28 Cuestionesdefe 38 Toledo: asi se vivia enla capital Las increibles soberanasgodas 68 a; maura 74 Recetas 2S? Destellos de un tiempooscuro 88 12 36 80 94 97 98 VISIGODOS EN HISPANIA El Reino mitificado Los godos no fundaron Espafia, pues el concepto de nacién no existia en el siglo V. Pero su mas bien escasa huella en la peninsula Ibérica fue convertida en un referente casi legendario por las cronicas de la Reconquista. ‘mania y sus legiones eran masacradas en el afio .9en la selva de Teotoburgo, un pueblo de origen .germanico con origen en la isla de Gotland, en la costa sue- ‘adel mar Baltico, comenzaba un prodigioso viaje migrato- rio que duraria mis de cuatro siglos. Este pueblo eralatribu de los godos, asi llamados por los historiadores romanos, que en el sig Ise establecio en las costas de la actual Po- Jonia para recalar, a comienzos del siglo Illy tras atravesar Europa central y oriental, en las lanuras de Ucrania. Allise asentaron los godos durante siglo y medio hasta que, en el afio 375, un pueblo descrito en las crdnicas de la época co- ‘mo “el ms feroz de su tiempo”, los hunos, aparecié desde las profundidades de las estepas de Asia Central y losempu- {shacia las fronteras del imperio Romano. Despavoridos ante la legada de los huunos, los godos irrumpieron en los dominios de Roma y derrotaronalosro- ‘manos en la batalla de Adrianépolis, en el aio 378. La con- ‘mocién fue tremenda. San Ambrosio escribié: “Asistimos al fin del mundo”. Pocos afios después, en 410, los visigo- dos, una de las dos ramas en las que se dividi6 la tribu de los _godos (Ia otra fue la de los ostrogodos) ,saquearon la mismi- sima ciudad de Roma. Con motivo de ese acontecimiento, san Agustin, el obispo ms célebre de comienzos del sig V, anuncié de manera solerane: “Esto es elfin del mundo” ‘comienzos del siglo I, cuando el emperador Au- {gusto fracasaba en su intento de conquistar Ger- El final de una época. Los intelectuales romanos de la <época eran conscientes de que su Imperiose estaba acaban- do, ¥ de que lalegada de los birbaros suponia el final de su ‘mundo y el comienzo de una nueva época. Empujadas por los asiticos, por el hambre y por el afin de riqueza, numerosas tribus bérbaras siguieron a los visi _godos, yel Imperio Romano, ya partido en dos mitades, no tuvo mas remedio que pactar con algunas deellasy dejarlas| ‘que se establecieran dentro de sus fronteras. Los visigodos, tras saquear Roma, se dirigieron hacia oc- cidente y se instalaron en el centro y sur de la actual Fran- ia, recibiendo tierras a cambio de paz. Se convirtieron asi «en tropas federadas del Imperio, incluso llegaron a defen- ee derlo contra otras tribus bérbaras, como ocurri6a partir del afio 427, cuando intervinieron a favor de Roma en tierras de Hispania y combatieron a suevos, vindalos yalanos, const. caudillo Teodorico I (418-451) al frente. Y de nuevo lohicie- ron en 433, en la batalla de los Campos Cataldunicos, cerca, de la ciudad francesa de Poitiers, donde lucharon aliados ‘conelejército romano contra los hunos de Atila. Conforme el poder romano se desvanecia en Hispania ¥¥ en a Galia, los visigodos lograron asentarse en el sur de Francia y fundar un Estado con centro en la ciudad de Tolo- sa (Toulouse). Desaparecido el Imperio, la tnica autoridad ‘que permaneci6 en Occidente fue la de los reyes germanos, Jos obispos eatdlicos los grandes terratenientes. Hispania, en elcaos. Los visigodos realizaron una prime- ra toma de contacto con Hispania en esa accién a favor del Imperio en 427, y desde entonces comenzaron una lenta, pero incesante penetracidn en esta provineia romana, que, con una poblacién resignada y callada, parecia abocada a un incierto destino contra el que se mostraba incapaz de lu char. Hispania, inmersa en el caos y el desgobiemno, asola- ddas algunas de sus regiones por partidas de bandoleros, los Dagaudas, que saqueaban villas y ciudades ante la impoten- cia de los hispanorromanos, quedé inerme, y los visigodos {niciaron su ocupacién en la segunda mitad del siglo V. Cuando en el afio 476 el caudillo Odoaero, jefe de la tribu germana de los hérulos, depuso al ultimo empe rador de Oecidente, el desdichado Rémulo Augiistulo, y decidi6 que ya nadie més levaria ese titulo, hacia varias décadas que, de hecho, l2 Galia y media Hispania habian dejado de ser una parte del Império Romano para quedar sometidas al dominio visigodo. Extinguido el imperio de Occidente, los visigodos secon virtieron, ahora ya de derecho, en los sefiores de un reino que se extendia por el sur dela Galiay el centro y norestede Hispania. Tras un siglo de contacto con la cultura romana, habian asimilado muchas de sus costumbres, lo que unido al mantenimiento de algunas de sus tradiciones ancestrales dio lugar ala creacin de una estructura estatal dualista en la que coexistieron tradiciones, formas de vida e institu- > » clones de ambas sociedades, hasta tal punto que tardo: romanos y germanos se rigieron cada uno por sus propias leyes y sus propios tribunales. Eran dos sociedades que cconvivian pero que no se mezclaban. Nacimiento de un Estado. Los visigodos erearon un reino aliado de Roma en 418, con capital en Tolosa (Tou louse), como federados del Imperio, y desde el afto 454 fundaron asentamientos estables en Hispania. Entre el 466 y el 470, las antiguas provincias hispanas de la Tarraconense y la Bética pasaron a formar parte del reino de Tolosa, y poblaciones vis ‘godas se asentaron en las localidades mis importantes (Barcelona, Tarrasa, Tarragona, Zaragoza, Toledo, Sevilla) y en zonas rurales dedicadas ala agricul- Palencia). En esas fechas ya se habian identiicado con el territorio que ocu paban a ambos lados del Pirineo y se dotaron de leyes adaptadas a su nueva situacion sedentaria, El rey Teodorico UI (453-466) proclams en el aio 463 la Lex Romana W gothorurn, que los convertia de hecho en un verdadero Es- tado dentro del Imperio Romano. Su sucesor, el rey Eurico (466-484), asento la autori- dad visigoda en los territorios ubicados entre el Loira y 1 Ebro y fue reconocido como soberano legitimo por el emperador bizantino Zenén cuando Odoacro, caudillo de Ja pequetiatribu de los heérulos, depuso en 476 a Rémulo Augustulo, el ultimo emperador romano de Occidente. En 479, Eurico dots ademas a su pueblo de un nuevo cédigo legal, sdlo parcialmente conocido, que constituia una re copilacion de las viejasleyes germinicas Pese a estos pasos, los visigodos quisieron mantener sus sefias de identidad con respectoa la inmensa mayoria dela Imperio Romano poblacién indigena galorromana e hispanorromana. Para ello exaltaron el sentimiento nacional godo, se mantuvie ron files seguidores de la herejia arriana y prohibieron los matrimonios mixtos de godos con romanos. Frente a esta actitud de separacién por parte de los vi- sigodos de las dos culturas, la romana y la germénica, el pueblo de los francos, que se habia establecido a fines del siglo V en el norte de la Galia, habia puesto en marcha una politica bien diferente. Su rey Clodoveo habia propi ciado enseguida el abandono del arrianismo y la unifica cién con el pueblo galorromano. Ante esta situacién, los obispos catolicos del sur de la Galia trama- ron una conspiracién contra el rei no arriano visigodo de Tolosa y ma niobraron para acabar con el poder godo, que imponia el arrianismo, y acercarse a los francos. El sucesor de Eurico, Alarico I (484-507), intent reaceionar promulgando una nueva ley, la contenida en el Breviario de Aniano del afio 506, también la do Breviario de Alarico. Este texto legal contenia una serie de normas del derecho romano que venian a llenar el vacio que, en algunos aspectos juridicos, presentaban las leyes germénicas, ademis de ser un gesto de acerca miento ala mayoria indigena catdlica, que no cuaj6. La debacte de Vouillé. Los francos, que se encontraban en plena expansisn a comienzos del siglo VI, aliados con los catélicos del sur de la Galia, atacaron a los visigodos y los vencieron en la batalla de Vouillé en el afio 507. La derrota de los visigodos fue casi total: Alarico If murié en el comba- te-con lo mejor de su ejército y los visigodos perdieron ci todas sus posesiones en la Galia. Gracias a la ayuda de sus primos ostrogodos. que se habjan instalado en Italia, con- siguieron mantener la provincia de la Septimania, una es- trecha franja costera entre los Pirineos y la Costa Azul fran- cesa. La debacle de los visigodes en Vouillé a manos de los francos, también de origen germano, tuvo una consecuen- cia muy importante: desencadens la entrada masiva de los ‘gods en Hispania y el traslado de la capital de su reino a Barcelona y, mds tarde, en el afio 351, a Toledo. Elreino de Toledo. El ejercicio del poder nunca fue facil para los monareas visigodos. Inmersos en graves contflic- tos dindsticos y en luchas por el trono, los reyes visigodos de Toledo gobernaron su reino rodeados de traiciones, conjuras y asesinatos. Durante la primera mitad del siglo VI, laanarquia fue norma habitual. Solo elascenso al rono de Leovigildo en 369 dio comienzo a un periodo de calma interna, aunque cuajado de guerras de expansion y de do- ‘inio para el sometimiento de los pueblos hispanos peri- féricos, que no acababan de acatar al soberano de Toledo. Entre ellos, los suevos, un pueblo germénico que habi dominado todo el noroeste peninsular desde principios del siglo V hasta el afto 385, en que fue definitivamente derrotado por los visigodos. ‘A fines del siglo VI, los reyes visigodos dominaban buena parte de la peninsula Ibérica y la Septimania, aunque de- ban enfrentarse afocos rebeldes en lacordillera del norte cen regiones periféricas y montafiosas, ademas de haber te nido que ceder a los bizantinos una amplia franja en la costa ‘mediterranea, desde Valencia hasta Cadiz. Desaparecido el Imperio de Occidente en 476, antiguas unidades tribales indigenas recuperaron su ancestral sen- tido de la independencia y lograron una autonomia pric- ticamente total con respecto al reino visigodo. Esas tribus radicaban sobre todo en las cordilleras hispanas y,especial- ‘mente, en las montafias del norte. Algunas de elas, perte- necientes a pueblos tan antiguos como los cantabros y los vvascones, no sdlo se habian emancipado del poder central, sino que hostigaban a los godos desde sus bastiones monta~ ‘hosos septentrionales. Los reyes visigodos, sobre todo desde Leovigildo (569- '586), pusieron en marcha numerosas ¥ repetidas campafias ‘ektacinas casancest| Sucbos Suatavnicg, 8 ToLeN at Vistgodvos ‘eiear* ‘NGtsTA nilitares para sofocarlos y someterlos a su dominio. Cada primavera, sin excepci6n, el ejército visigodo se concen- traba en Toledo y, desde alli, bajo las 6rdenes del rey, saia cen expedicidn hacia el norte o el este. Con el propésito de controlar estos teritorios, Leovigildo fund6 lasciudades de Vitoria y Amaya, para desde ellas hostigar a los vascones y los céntabros,y lade Recépolis en el centro dela Peninsula, 2 orillas del Tajo y aguas arriba de Toledo, en honor de su hijo Recaredo, a quien asoeié al trono. Godos e hispanos,aislados. La corte real de Toledose or- ganiz6 a modo de una pequefia corte imperial, pero sus so- beranosy la nobleza nunca lograron identificarse por com- pleto con la mayoria de la poblacidn ala que gobernaban. El Estado fue monopolizado por una clase nobiliaria que au- ‘ment6 sus privilegios, en tanto la mayoria hispanorromana ‘quedaba sometida y marginada del poder, y la minoria ju- dia sufia persecuciones y desprecios que provocaron su > Siempre en pie de guerra. ©) feino unéado por los isigodos, con capital en Toledo, liege aabarcar gran parte delaPeninsu- |a,aunqueen constante pugna fronteizacon suevos.vEndslos, Cintabros.vesco. nes, bizantines.. visigodos y la manipulaci6n de la historia de Espana nacorienterenciay _brepartedeella,yademas _ElEstadovisigodonose Pseudohistérica.enla _tambiénlohicieronsobrela _definié comounterttorio, f quemiltan con ervoraficio- Septimania,elsurestedela _sinocomo|os dominios que ados aescribirsobreHisto- Galia.Hispanianuncafueun gobernabassurey.Noexiste flasinrigo:.consideraalos conceptopoliticsinoun _Espaftacomounidad polti- monarcasvisigodos como espacio geogréfico.eldela _caenios sgios Viy Vl. sino los "primeros reyes deEsp3- peninsulalbérics. tun pueblo, elvsigode, que a fa,los fundadoresdelana- Lasfronteras delreino isi- _parirde fines delsiglo Vise ion espafila’ ‘godonoestabansujetasa _ampliarS al gobernado por el ‘un acuerdointeracional.ni _reyde'Toledo. Perolosreyesvisigodosio se jsronenuntratado, Sus fuerondeunpuebloynode dominios acarzzvanhasta Hispania, 0 Spania comola unanacién.Rexwisigatho- dondelopermitize!poder lama sanisidoro de Sevilla, um,"reydelosvisigodes", _desusejércites,yfueron _siguidsiendoun concepto escomoseapelaronestos cambiantes;jaméscoincidié _geogrsfico,entantoelespa- ‘Soberancs,quejamasse _elreinodelesvsigodoscon clo gobernado por la monar- ientitcaronconunterto- _laperinsulalbérica,nicon quia godade Toledo fue et Lesreesde Leén riba, Atonso Vi, enonmuroldelCongrso te. Norelnaron sobretoda unteriorio concrete dent Regnum gothorun, erento eles Diputades) busceron enlosgodossuantecedente. la Hispaniaromana,sinoso- _delamisma. delos odes’. MUY HISTORIA 9 Huellas deuna época ‘convulsa. A- ba, interior dels 1OMUY HISTORIA. > snimadversion hacia la clase dirigente visigoda. GAM) Ene situacién, la elesia se convirtis sobre to he ¥ do tras el III Concilio de Toledo del affo 589- en una AY) instncion tundamental,vivero de los intlectales BP) nis notables deta epoca, como el cbispo Braulio de BP Zaragoza, san Leandro, el obispo Tain osanIsidoro Y de evil lafigura cumbre de iglesia hispanogods y autor de las Etimologias, una especie de enciclopedia del saber antigua, sstematizado por este obs posevillano a comienzos de siglo VI Compuesto por unos doscientos mil individuos, frente @ una po blacién hispanorromana de unos cuatro millones, el pueblo visigodo configuré tna minoria dominante én lo politica y lo militar en la que tinas mil quinientas familias, que constituian una castaarstocritica y guerrera(integra- da por una nobleza de sangre a la que se um6 otra de servicioa causa desus prestaciones militares) acapara- ron el gobierno del Estado visigodo ¥ la propiedad de la tiera, junto con una easta de terratenientes de origen Visigodose indigenas no se mezclaron,y es situacién d eRe eye aes (IA eueacue uy neem Corse) ene ae eles aislamiento provoed un rechazo mutuo, 0 al menos un ddesinterés. Ademds, los hispanorromanos eran mayorita- iamente catolicos, en tanto los visigodos profesaban la he- refia arriana, lo que en el siglo VI contribuy a ahondar las diferencias ya existentes entre ambos grupos. La conversion del rey Recaredo al catolicismo en el afto 589, y con lla de muchos nobles visigodos, sirvis para mi- tigar esta segregacién religiosa, pero visigodos e hispano- rromanos continuaron sin mezelarse. En 660 se promulgé el Liber ludiciorum, 0 Libro de los Juicios, que equiparé en algunas cuestiones a visigodos eindigenas. Pero, situados al margen de la mayoria dela poblacién, los visigodos mantu vieron el monopolio del poder en el Estado, La descomposicién del reino visigodo. En el seno de la nobleza visigoda, las luchas por el poder seguian siendo habituales. A mediados del siglo VII se avivaron los en frentamientos entre bandos rivales de la nobleza, que inerementaron esas pugnas intestinas por el poder. La ‘monarquia comenzé a debilitarse y las conjuras nobilia. rias estallaron con virulencia. El rey Wamba fue vietima de una conspiracion que lo depuso en el aflo 680. Fl en frentamiento entre nobles godos alcanz6 entonces una enorme magnitud, vse dividieron en dos bandos: uno de ellos alz6 al trono al rey Ervigio, lo que desencadend el estallido de una guerra civil en la que triunfaron los parti- darios de Egica, quien asocié al trono a su hijo Witiza. En 710, los nobles que habian aupado a Ervigio proclamaron rey a Rodrigo, y se reanudé la guerra civil, en la que los hijos de Witiza reclamaron sus derechos al trono y se los disputaron a Rodrigo, considerado un advenedizo, Tras més de dos siglos de dominio visigodo en la Pe- ninsula, la relacion entre los germanos y los hispanos seguia Siendo nula. Los monareas y la nobleza visigoda vivian al margen de la poblacion indigena, aislados en sus ciudades y en sus villas seftoriales, sin llegar jams a Ja conjuncién y fusién que, por ejemplo, protagonizaron los francos con los galorromanos. Por eso, cuando a mediados de julio de 711 Ios musulma- nes derrotaron alls visigodos en el sur de a actual provin- cia de Cadiz y liquidaron a todo el ejército encabezado por el rey Rodrigo, Ia inmensa mayoria de la poblacidn de ori- gen hispanorromano no movio un solo dedo en su defens2, ‘Pues no consideraba a esos monarcas germAnicos como a sus reyes. Ni un solo indigena se puso de su lado, y def ron que la invasién iskimica se extendiera por la Peninsula sin resistencia. Nadie ajeno al sector de 1a nobleza que apoyaba a Rodrigo 0 a la cupula dirigente catélica lamenté la més tarde llamada “perdida de Espaia”. En una sola batalla, el reino de los visigodos. asda ser historia La huella visigoda y su influencia cul tural en la Peninsula fueron minimas, peroa fines del siglo IX losmonarcasleo- neses buscaron en el desaparecido reino visigodo un precedente que justiicara 1a existencia de los nuevos reinos cristianos del norte pe- insular, su legitimidad historica y su razén de ser politica ante los musulmanes de al-Andalus, y ordenaron escribir cronicas en las que se proclamaron herederos del perdido reinode Toledo, lo que dio origen a llamada Reconquista Aquello ue una tergiversacién del pasado, pero todavia hoy algunos siguen sosteniendo esos mismos postulados.« Abre tu mente La ciencia de vanguardia permite a los expertos zambullirse, sin levantar la tapa de los sesos, en los Ultimos secretos de lamaquina mas compleja del universo, descubrir por qué se averia y disefiar terapias, antes impensables, para repararla... y potenciarla. cee ey Claves Deeriesd cornig od afecta internet Pees 2 Crud Pere ternte de las facultades Peete reg Cerebro Pree Ce og pies 1si 3 ae Peer Lagran fabrica Cod Pcroonp Lacbesl eT asaya ae CEREBRO Ya entu quiosco ENTREVISTA CON ROSA SANZ SERRANO “La ambici6on del godo no era invadir, sino migrar ” Formar parte del selecto grupo compuesto por las tnicas cinco ca- tedréticas de Historia Antigua que existen en este pais no ha trans- formado a Rosa Sonz, que habla con pasién y entusiasmo de la vienen de la zona de més aif det Rhin yel Danubio, Estos dos ros han sido siempre una frontera natural que separaba el mundo romano del barbaro lo que lamaban Borbo- ‘cum, que estaba poblado por un sinfin de ‘ribus, puebies y cultures. Los romanos se habian parado all, porque el esfuerz0 dela Cconquista era mucho mayor que os benef- ‘ios que pox eportaries;en el Barboricum no habia un Estado al que vencer, tampoco rinerales, nil clima era bueno para a agr- ‘cultura. Las fuentes del siglo decian quelos tamujermenuda ynerviosa pareceiren ‘contra de todoslos tépicos:nocree que Jos godos fueran especialmente barbares, violentos 0 incuttos, nabla con pasion no disimulada de estos pueblos inmigrantes Insisteen su capacidadnegociadoray ensu inteligencia para adoptarlo bueno que ioan ‘encontrand, De hecho su libro Historia ce los godos esté dedicado"AHemanny Jime- 1a, que viven enel Barbaricum”. Hermannes ‘sumarido el arque6logo aleman especials- taenlosescitas Hermann Parzinger mena Ia joven hija de ambos, y el Barbaricum, e! lugar yeltiempo de os godos, ese teritorio. escrito, esmenuzadoyaveces parece que nib del que se sente muy orgulo- s2RosaSanz hasiae! punto de que Joregala especialmente alasmujeres.es ‘el dedicado a Gala Placid, la primerarel- na barbara espafola, ijadeleriperador ‘romano Teodosioy hermana de Honorio (Bhbioieca deMujeres, Madrid, 2006). Exhibe este pequerio volumen concrg- lio porque admire mucho aestafiguahis- ‘rica y porque leinteresals historia dalas ‘mujeres, como se manifesta en Lo mujer ‘através delos concis hispanorromanos: _yvisigodis (Ediciones Clésicas, Madi, 1994). Mucho ms oluminosa,y quizss ‘suobra masimportante,esiaHistoriade los gods (La Esera de los Libros, Ma ‘tid, 2009). Se rata delamés completa, 2MUY HISTORIA bros de Rose Sanz importantes Historia delos gados),preferidos Cala Pacicia)y ‘manusles (Ls migraciones barbaras_.) época godo, aquelia que sucedié en el Barbaricum. deseado per Rosa Sanz. Orr pico que ful mina Sanz es el de ostentar una cétecra de Historia Antigua siendo una mujer (sblo hay cinco en Espana, rentea 70 hombres). Tam Doce piensa que los godas invadieran por ‘completo peninsula lbieaypararematar, con gtaciay sentido dethumor, asequraque mira en una chulta la odadalista de 108 re yesgodos. que varias generaciones twvieron ‘que aprenderse dememoria, Considerados como un solo pueblo, 27a lengua o costumbres, no existen. Forman parte de un movimiento de pueblos quepro- Pueblos, dioses y mujeres ‘reciente y actualzada que tenemos ens ‘pafolEn ela acompafia al pueblo godo ‘desde su orgenescandinavo hasta sude- rota por los rabes en711, pasandopor sus acuetdos y desacuerdos con elimp= tio Romano}, sobre todo, por suvidaen lapeninsuabérica yl establecimiento y desarrollo el eina de Toledo. Curiosa- mente, el pueblo godo erapaganoyiuee! méscristano dels pobladores dela Pe- ninsul, Los cambios relgiosos2lo largo ela Historia son eltema de Elpagarismo tard y Juana el Apdstta Akal. Madrid, 4991) ydeppublcaciones como Poganes, cedvinos ymagos,(Geron, Universidad Complutense de Macc, 2003),unamo- nograia ectada porsu Departamento ce Historia Antiquaiqual quectrssdelamisms Universidad, comoLo caida delimperioro- mano ylogénesis de Europa: cinco nuevos: vsiones. Mas ienun rmanvalesellibeo Los migrociones bérbo- rasylacreacisnde los primeros eros de Oceidente(Sintess, Madiid, 1985) gods estaban en ls Dinamarca de hoy en Gia, pero en el siglo Vse les localzaba ene! Mat Negro. ¥ es que, en la Antigiedad, los pueblos estaban siempre enmovimiento. La ‘gente se metia en su careta con sus perte- encias, en busca de mejores condiciones , ¥ en pocos af tre el 218 y el conquistada por Ro casi dos s completo. na, aunque tardase Jos mas en ser dominada por La organizacién romana. En este terri torio, 4 Hispania, las culturas prerromanas quedaron pr: ticamente sustituidas por una nueva civ lizacién con casi siete siglos de pr directa en nuestro suelo. Sus habitantes vivian mayoritariamente en ciudades que se hallaban encuadradas desde la épo Augusto en tres pr Tarraconen’ sis, Baetica y Lusitania-, unidas entre si pasaria a lam: Perey res ae eet] eer cee Cte Ce Peete ats tuna tupida red viaria. Con la reforma Diocleciano, a fines del siglo Ill, se im: puso una nueva division provincial, con cinco pr Cartaginense y Gallae de las tres anteriores~ todas. cllas englobadas en una Diocesis Hisp niaruma la que se unié la Mauritania Tin: gitana en una didcesis tnica, dependiente de la prefectura de las Galias. A fines del siglo IV, una nueva provi ca~ se desgajé de la Tarra‘ estas unidades administrativas quedaron dentro de la drbita del Imperio de Occ dente desde la divisién en dos mitades establecida también por Diocleciano, una vez constatada la enorme dificultad de> cia, adem: MUY HISTORIA 23, ISALANTICA * TOLER Alans EMERITA * AyGUSTA Conovah “Saas > controlar todo el territorio roma- zo desde un inico puesto de mando. Este se desdobl6 en. dos capitales, Roma y Bizancio ~Constantinopla ocos afios después, desde la “refun- dacién” de Constantino, y asu vez, cada capital contaba con otras dos sub-capitales —Tréveris, apropiada para controlar las fronteras del Rin, Eledicto. yTesalénica, muy cercana a las fron- de Caracalla. teras del Nordeste, a lo largo del Da- Pordecisionde _mubio-, sedes de los Césares en los esteemperador que los Augustos delegaban su poder y desde et ano: en los limites del imperio. Hispania ZiLtodosles en esos momentos contaba con una hombres Woes Sel gran ciudad, Emerita Augusta, ben Tere enondes comunicada y perfectamente dotada comocudadanes Para cumplir con su papel de capital romanos de delextremo occidente. pleno derecho En todo este largo periodo de tiempoyy hasta lallegada de los pue- blos germanicos del siglo IV, la poblacién _hispanorromana ‘no conoceria mis invasio- nes que las dos oleadas protagonizadas por gru- pos de gentes norteai canas, los mauri, quienes cruzaron el Estrecho en dos ocasiones durante el reinado de Marco Aurelio siglo I, aunque fueron rechazados. De’ todos es sabido que el final del Imperio Romano sobrevino defini- eae YabeNTIN 0. Alsnos, vandalos. stlevosy) ‘sigados, sucesivamente, pene traron eal peninsula Ibérica, etal bleciendose en cstintas regione! hasta! predominio visiood®. lo gee | tivamente con la legada de los lla- mados “pueblos bérbaros”, aunque no son tan conocidos los origenes de estos pueblos, las diferencias entre cada uno de ellos y las razones que les movierona trasladarse en un pe- riplo por toda Europa, en un conti- nuo ir de aqui para alld que duré va- rios siglos. Ya desde antiguo, autores como Amiano Marcelino, Zésimo 0 Jordanes, entre otros, se emplearon a fondo en su tarea de historiadores para establecer las caracteristicas del Barbaricum, es decir, “el mundo exterior a Roma”. Las relaciones del Imperio Romano con los pueblos li mitrofes ~ya sean moros, bereberes, libios, partos. escitas, los distintos y numerosos pueblos germanos, galos © escotos, pictos y caledonios- no eran, ni mucho menos, de perma nente confrontacién, La mayor parte del tiempo, las fronteras eran per- meables y se eruzaban en ambos sen tidos en operaciones diplomiticas y ‘comerciales, lo que puso en contacto estos pueblos -unos més que otr especialmente entre los que hal taban el Norte del Imperio- con la realidad romana. Ello les permiti6, aunque fuese de un modo parcial tera ¥ participar activamente en la Vida cotidiana del Imperio, sobre to- do formando parte del ejército como ‘mercenarios. Desde los tiempos de la conguista, el ejército romano se nu- trid de reclutas de origen extranjero, bien por la fuerza -incorporacién obligada a filas de los prisioneros de guerra o bien atraidos por una paga una mejor ealidad de vida. E50 si, estos soldados estaban integrados en las unidades legionarias romanas, sin formar cuerpos propios de efectivos procedentes de una misma regién, algo que sélo ocurrié varios siglos después. Fl ejército romano, pues, se “barbariz6” a medida que cada vez més reclutas y oficiales procedentes de pueblos no civilizados integraron ‘cuerpos completos de ejército, con tuna cultura y una formacién’ més bien alejadas de la lealtad politica hacia Roma, situacion que derivé en ‘lempleo de la alianza —foedus- con pueblos enteros, con sus propiosjefes tribales, para defender las regiones limitrofes del Imperio ante la presion de otros grupos humanos. Sin em- bargo, el contacto con el otro tam- bien generd una enorme descon- fianza ~y xenofobia, cémo no- hacia los pueblos birbaros, considerados por los romanos como prototipos de gentes salvajes, a los que se atribuia una cultura de la arrogancia, la ere- dulidad y la falta de control de sus impulsos ~en defmnitiva, la violen- cia como rasgos bisicos de su ca- récter, frente ala virtud, la templan- za y la sabiduria que se daban como los propios de la civilizacién roma- nna, cualidades conseguidas gracias a los esfuerzos de una cultura urbana milenaria, frente a la vida errante de los pueblos nortefios. Este enfrenta- ‘miento entre mentalidades impidi6 a los romanos percibir la realidad de Jos pueblos germanos y sus luchas, traslados y establecimiento en tie rras del Imperio Io que se ha dado en lamar “las invasiones barba- ras", dindoles un falso cardcter de némadas que aspiraban insaciable- mente a apoderarse de las riquezas de Roma por la fuerza. Deeste modo, la caida de Roma se ha identifeado con la aventura que llevs a godos, suevos, vandalos, alanos, alamanes, francos y otros muchos pueblos a abandonar una vida sedentaria por otra de permanente nomadismo, du rante un par de siglos, antes de poder asentarse en las regiones occidenta- lesdel Imperioy formar el germen de los primeros reinos altomedievales. Asi, actualmente se impone entre los investigadores una realidad en la que la mayor parte de estos pue: blos que llegaron a las fronteras eran ‘grupos humanos desgajados de otros mayores, sedentarios y con un lugar de origen concreto, y que fueron re- legados por diversas motivaciones: desde el hambre -por el clima ex tremo, la baja productividad agricola de las tierras del norte de Alemania— hasta las luchas intertribales, las epidemias, los eambios climaticos y otras razones atin desconocidas. pa: sando por la simple respuesta al em. puje de otros pueblos que, a su vez, invadieron sus propios territorios, como ocurrié con los temidos hunos de Atila, por poner el ejemplo mis conocido, Los grupos manos que s¢ echaron al camino, familias enteras con sus ancianos, mujeres y niflos incluidos, asumie ron asi una vida errante, buscando alimentos y un lugar donde insta larse, arrastrando mientras tanto una existencia precaria, comiendo raices, earne o leche de los animales que les acompaiiaban y obligados a Ia austeridad extrema y el desarrai go. De este modo, los romanos los contemplaban como bandas de gen- tes fugitivas que eran ineapaces de alimentarse civilizadamente y que recurrian al saqueo de los alimentos {que no eran capaces de producir y asi Jo reflefan las fuentes contempori: rasdos obispos oventales de origen grego, Pauloy Fidel, Mérida to un obispo deorigengodo,Mausonao _Toledolasreliquias mésim- 0s dela ciudad, ocual Misona Hijodeunatfamila _portantes del paisypretendio| noble de godosarrianos.se la entregadela capade santa hizo monje enn monaste- ‘io, donde aprendié mecicina centre otras disciplinas. Tras una larga carrera eclesisst ‘caacabé siendo nombrado ob'spo arriano en el ato 573 y.convertido al catoicismo seis afos después, mientras Mérida estaba en manos del rebelde Hermenegiido. Cuan- doen582el rey Leovigio recupet6 el contol de Emerita, intent hacer moa Misona amenazéndo! con eldestiero. Ademas, el reyquisoreunirensucotede fenianuevafey sus putas con el obispo ariano pudo rearesar a Mérida, don Ge recupero su posicon, fiendo poco después, hacia 587. Constucto RAT Neen ek sere ed en busca de un futuro mejor dentro del Imperio Romano reas, que aprecian en esta situacién clorigen de la decadencia y caida del Imperio Romano, ya que para ellas la presencia de los godos al otro lado de Is fronteras esta relacionada con la debilidad de Roma, en casi perma: nente guerra civil en los siglos Ill y IN, y la mala gestion de las defensas de esas fronteras del Norte. Con esta vision, el Barbaricum se convertia en la causa responsable directa de los fracasos militares y la crisis econd. mica galopante de los ultimos tiem- pos, a la que se aftadieron las visio nes catastrofistas, al considerar que lamedicinayalise apice Su principio de suministra as ylimpias" 2 bign cuido eros acueductos viandeas| fermos. alia la msrtry patrora de 1, alo que Masona supo Explorando| elazotebirbaro constituia un castigo nuevas tierras. de Dios 2 los pecados de los hombres del Imperio, vision defendida por eclesidsticos como Salviano de Mar. sella, por poner un ilustre ejemplo. Ya desde el inicio del siglo Ill. di versos pueblos godos estaban pre sionando en la frontera del Danubio, hhasta el punto de que en 213 una liga de alamanes, hermunduros, cuados y marcémanos alcanzé los Alpes y amenaz6 directamente a Italia, sien- do derrotados por Caracalla. En el 238, otro contingente de godos atacd el bajo Danubio, siendo derrotados > delas epicemias de p ‘con frecuencia asol Ciudades de Hispani quese atribuyé ala civina pro- teccion de santa Eulalia, MUY HISTORIA 2: ciudades y santuarios de Grecia y del Danubio bajo las ordenes de Alarico, ‘quien llegé a saquear Roma en el aio 410. Italia ya habia conocido la inva- sion de Radagaiso y sus gentes, obl ¢gando al general Estilicdn a detener- los en Florencia a fines de 405, con la no intervencién de Alarico y Sus vi sigodos. Los propios romanos ya ha- fan mencién del eardcter de pueblo “civilizado” que poseian los godos, quienes por entonces eran parcial- mente cristianos desde la evangeli- zacion de Wulfila, un godo que habia traducido la Biblia a su lengua y pre- dicado entre su pueblo cuando atin estaban al norte del Danubio, aunque luego profesaran el arrianismo. Por aquellos afios, aprovechando un du- ro invierno que llegé a congelar las aguas del Rin, en la noche del 31 de ile Oe ‘Un par de lideres y sus vietorias. De Ata (ariba) se decia que no vovia diciembre del afto 406, grupos de acrecerlahierba bao los cascos de su caballo. uliano el Apéstata (en ‘cuados, vindalos, sérmatas, alanos, Consigué renarlasinvasiones barbaras durante su corto reinado (361-363) gépidos, hérulos, sajones, burgun- dios, alamanes y suevos cruzaron > por Claudio I el Gético. Pocos afiosgraciones de pueblos” (Vlkerwan- el rio entre Mogontiacum ~Magun después, en el 247, vencieron al em- derungszeit), término que se pre- cia y Argentoratum, apoderndose perador Decioenlabatallade Attriay fiere actualmente al tradicional de seguidamente de la Galia e Hispania. ‘ocuparon la Dacia. “invasiones bérbaras” con que los La realidad de los hechos y las nece- ‘A mediados del siglo Ill, otros pue-_romanos la designaron. El resto del sidades el imperio llevaron al empe- blos germanos -con un grupo de go- siglo y todo el siguiente transcurrié rador Honorioa aceptar, en 418, alos dos, los gépidos, entre ellos- se mo- con una continua presién de estas visigodos como aliados ~foederati o vieron hacia el Peloponeso y llegaron _gentes del Norte sobre las provincias federados-, entregindoles la Galia a las puertas de Bizancio én el 258, romanas de Galia, Germania, Norico como tierra donde asentarse definiti- dando inicio a la “etapa de las mi- _y Panonia -desde la desembocadura _vamente. Fl tratado implicaba que los ‘el Rin hasta la del Danubio, pricti-visigodos, con Teodorico | al mando, amente-, con graves choques con debia ayudar a Roma a restaurar el diferente suerte para las armas ro- poder imperial en Hispania, que por manas. Uno de ellos tuvo lugar en el entonces estaba dominada por otros ainvesiondeHispania _posiciSnunelérctopartcuiar verano del afio357 en los alrededores pueblos germénicos. Los alanos, con porlesvisigodosfueun _dedosmillanceros,reciuta- de Argentoratum ~actual Estrasbur- buennegocioparalosger- dosexclusivamenieeniresus go, donde Juliano el Apdstataseen- manos: segineltratadocon sienos,locualdabuenaidea _frent6 a una confederacién de tribus Rome,acloslesconespon- delaextensiondesuspropie- alamanas cuyos efectivos eran tres iaunterciode todasiaspro- dades. Unavezconseguidoe! veces mds numerosos que los suyos piedades deltertoi.Teu- _twono,seginiasfuentes,Teu- su victoria permitié contener otras is. generalde Teocoricoe! cis goberné durante 17 afos. _invasiones durante bastantes afos, Grande,lieg6atispaniace- enireS31y548.Detendidel Una geneeracién despues, en el afio mojete elelerciodeAmalz- reinoceunainvasiénporlos 376, un tropel de pueblos godos cru rico.nietodelrey ostrogodo, _francosen541,quellegaron 25 el rio Danubio empujado por los comosubraroclecutordu- _hastaPamplonay Zaragoza, unos, refugidndose en las tierras del rantelaregencis-entre522 _haciéndolesretroceder Sin __Imperio de Oriente gracias ala acogi- 526-,aunque después,cu- embargo, natoespuésro da dispensada por el emperador Va- fantelaminoradeedad del consiquiémantenerCeutaen lente, a pesar de no haber sido some- reyvisigodo,setus conmayor supoder antelaolensivade _tidos, lo cual era ya una novedad en Independencia.Sufortuna _lesbizantinos.Secuenta que _lapolitiea romana. Dos aios después, aument6alcasarseconuna -muridensupalzciode ar. _estosgodos serebelaron y derrotaron Tieghispanowomana,hijade celona-otrossostienenque _a Valentey su ejército en Adriandpo- Uunpropietaiolattundista.A fueenSevila-amanosde _lis. A partir de entonces, estos pue lamuertedeAmalerice,su _unsoldadocelaguardiareat los -llamados visigodos 0 “godos de suegropudoponerasudis- que ingiestaloce Occidente”~ se pusieron en marcha hacia el oeste, desvalijando a su paso 26 MUY HISTORIA El Imperio Romano de Occidente tard6 dos siglos y medio en ser desmembrado, dando [Elen eck okie ons su rey Atax al frente, se habian apo- _godos pricticamente exterminaron derado de las grandes fincas senato- 2 los vindalos silingos y a los ala- riales e imperiales de Lusitania yCar- nos, y en’ el afto 418 establecieron taginense, donde su pequefio mime- su primera capital en Tolosa -actual ro apenas se podia notar, dedicadosa Toulouse-, en la Galia. En Hispa- Ja ganaderia trashumante. nia, los supervivientes se unieron a los vindalos asdingos, quienes poco Los vindalos después, en el 429, pasaron al Norte estaban divididos en dos grupos: los de Africa, donde bajo las érdenes de silingos, dirigidos por Fridibaldo, se Genserico conocieron una época de instalaron en la Bética, aunque por esplendor y dominio de buena par- poco tiempo, mientras que los as- te de las costas del Mediterrineo y ddingos de Gunderico, lo hicieron en de Sicilia. Mientras tanto, los suevos la parte oriental de la Gallaecia, en se consolidaron formando un reino las tierras cerealisticas de Castilla la independiente en el noroeste de la Vieja. Mientras tanto, otro pueblo peninsula Ibérica, protagonizando germénico, el suevo, mandado por diversas campaiias de saqueo por las Hermerico, asent6 sus 30.000 efec-tierras del oeste peninsular hasta su tivos en la parte occidental de la Ga-_conquista defmitiva por Leovigildo, Naecia -actuales Galicia y Norte de _yaen pleno siglo VI Portugal-, con sus principales sedes en Braceara Augusta ~actual Bra Los ga- y Lucus Augusti -actual Lugo-. visigodos conocieron una época de ‘Todos ellos, desde su entrada en el _temprano esplendor en Tolosa bajo el afio 409, “saquearon y mataron sin _reinado de Teodorico I, quien partici piedad”, segiin palabras del obispo poy murié al lado de los romanos de hispano Hidacio, Aecio en la “batalla de las naciones” ‘Ataulfo, casado con Gala Placidia, contra los hunos de Atila, derrotado la hermana del emperador Honorio, definitivamente en los Campos Cata- laretuvo como rehén, porloquehu- _lunicos en elafo 451. Elpropio Aecio bo de refugiarse en Barcelona, don- hubo de intervenir pacificando His- de fue asesinado. Su sucesor, Valia, pania; para ello, reconocié al reino concerts otro tratado con Honorio, —suevo y dejé que los visigodos fueran con el encargo de enfrentarse a los _extendiendo su influencia por el nor- invasores de Hispania. Asi, los visi- te de la Peninsula, Tras la muerte del general romano él mismo de origen aE escita- y del emperador Valentiniano hibae psaenntnra Il, el Imperio Romano de Oc- cidente se convirtis en tun juguete en manos de varios generales de origen birbaro ‘que alzaron y de- pusieron alos suce- sivos emperadores: el godo Ricimero proclamé sucesiva mente 2 Mayoriano, Libio Severo y 9 el burgundio Gunde ‘bando hizo lo mi ‘mo con Gliceri por iltimo, eles ciro Odoacrode- puso al ultimo emperador de Occiden te, Romulo Augustulo, en el afto 476 Convertido en el regente de Ita- lia bajo la sombra del emperador de Oriente, Odoacro fue derrotado por Jos ostrogodos de Teodorico el Gran- deen el afo 490, inicidndose de este modo el primer reino barbaro sobre Ia propia Roma. En las tierras altas de la Galia, en tomo a Lutecia -ac tual Paris y hacia el 460, se formé otra nacién barbara, la de los fran- cos, quienes a partir del 480 fueron desplazandose hacia el sur, conquis- tando las tierras de la Galia central y empujando a los visigodos de Aqui tania (Tolosa) hasta Septimania (Nar bona). Bajo el mando de Clodoveo, Jos francos infligieron una derrota defnitiva a los visigodos de Alarico II. Los restantes efectivos visigodos, calculados en unos 90.000 hombres “hay quienes prefieren hablar de 200.000-, hhubieron de refugiarse cen Hispania, estableciendo su capi- tal en Barcelona. Alli permanecerian 60 afios hasta que Atanagildo, en el afio 367, trasladé la corte a Toledo, mucho mejor situada en el centro de todas las tierras del reino, siguiendo el ejemplo de la Iglesia, pues alli es donde reunia a sus eclesiisticos en los sinodos y concilios. tel ips elfamoso saqueo ce Roma porlos barbaros de Alaricoll-enel 240410- elpintor francés Jean-Noa! ‘Syvestre (1847-1926 Verias autores. €atdlogo deuna exposiciincelebro- aenel Museo de Sonto Cruze Toledo (enero-junio 2007,enloquese context histéricoy de sigio Vl. MUY HISTORIA 27 LOS EJERCITOS GODOS Enmarcada por dos derrotas militares, Vouillé y Guadalete, la existencia del reino visigodo de Hispania estuvo jalonada por numerosos con- flictos bélicos. Sin embargo, no es mucho lo que sabemos sobre la organizaci6n, el armamento y las tacticas de estos barbaros romanizados. Pa pimp rece que los godos vivian tras diversos incidentes de manifes E 1) te Hepaearerhene irlitatearenret ame BM csndinavadeScanziay que del emperador Valente, enagosto dl BB reas cmigraronshacta ely /878 yante os nairos de adsiaadpais sur, ocupando el Danubio central, jefe vsigodo Fridigern, con a ayu= y’més tarde hacia eleste, entre los da de los ostrogodos de Alateo y de rios Pruth (hoy en Uerania, cerca Safrax y de otras tribus,infligio alos de la frontera rumana) y Don. Alli romans la derrota més decisiva que se escindieron en dos pueblos, os habiansufrido desde Cannas. Fue el del oeste o visigodos ylos del este acto final de un drama de grandes w ostrogodos. De costumbres se-proporciones y que tendra enormes minémadas, establecieron su pri- _Consecuencias para el futuro. mer contacto con los romanos en In Baja Moesia (norte de Bulgaria), Nuevas tactcas. alli quedo claro Y pocosatos después se produciria para siempre que las viejs tacticas la primera elas lamadas “guerras dc las legiones y las flanges habian goticas”, en la que devastaron la sucumbido dehnitivamente: para region para posteriormente, desde enfrentarse al ereciente numero de aqueo jinetes que los barbaros utlizaban 2 en combate er corgia. En el ria, incapaces de resistir el hostiga miento a pie firme con sus escudos co afios mds tarde atravesaron el _y armas arrojadizas. Pero, si se € Bésforo y conquistaron Bizancio. tendian, las formaciones se adel; Pero, eso si, arrasando todo a su zaban y eran atin mds vulner incluida Atenas al ataque de los lancero fenidos méstarde por los grie- lo que, ripidamente, conseguian gos encerrados en los pasos monta- romper las filas enemigas: del resto fiosos de los Balcanes, se vieron obli- se encargaban las hordas de gue- gados por el hambre a servir al em- _rreros a pie. Se precisaban nuevas Perador Claudio II. Fue una paz que formas de combatir y hasta armas duraria casi dos siglos, hasta que, innovadoras, pero, indiscutible- > 28 MUY HISTORIA Peer ea es Ce areca Cereal Pete Cao Pa Prenat 30 MUY HISTORIA > mente, el ascenso de la caballeria habia comenzado. Asi se inicié la invasién de los bar- baros. Durante el siglo siguiente, las tribus germanicas crecieron demo grifica y militarmente, y termina ron apoderndose del Imperio y de su capital. Incluso cristianizados, sus correrias por Europa no cesa- ron, y egaron a tomar parte en las guerras civiles romanas, unas ve- ces a un lado y otras a favor del otro contendiente. Y también lucharian, casi interminablemente, entre ellos. Dehecho, en el afio 507, la batalla de Vouillé (en la que el rey Alarico II re sult6 derrotado y muerto por el rey franco Clodoveo) obligé a los visigo dos a cruzar los Pirineos y estable- cerse en la Peninsula, aprovechando el declive de las instituciones hispa- norromanas. De este encuentro de- cisivo naceria, de una parte, la Galia dominada por los francos 0 Francia, de la que solo quedé excluida lalla mada Galia Narbonense 0 Tolosana, que seria dominio visigético hasta el siglo VII; el otro alumbramiento de Vouillé seria la Espafia visigética Asi también nacié el ejército hispa novisigodo. Tan prolongado y estre. cho contacto con Roma no pudo mas que influir en la forma de combatir, en las armas y en la organizacion de los visigodos. A partir de su asenta miento en lazona del mar Negro, ha- bian adoptado la cultura del caballo propia de las estepas. Pero su par rras romanas les permitié her organizacién tardia de las legiones. Muy pronto, el ejército visigotico es- tuvo formado basicamente por dos cuerpos: uno profesional y fijo, el exercitus, y otro de recluta forzosa y cocasional, el hostis. Este solo se po- nia en marcha cuando era nec y siguiendo un plan que hoy lama riamos “de movilizacion”. Del hostis nacerfa la hueste medieval. Prestacién obligatoria. Cuando se producia una movilizacién, los ft deles regis o nobles, asf como todos cuantos poseian tierras concedidas por el rey en razén de sus meritos 0 prestaciones militares, se incorpora. ban obligatoriamente al ejéreito con ‘sus tropas, reclutadas entre su servi- dumbre. Estas fuerzas profesionales se empleaban tanto siguiendo las ér- denes directas del rey como por de. legacién de éste; pero también eran utilizados por sus seftores contra sus enemigos. El sefior estaba obligado a armar a sus siervos, como parte de las prestaciones que el sistema feudal le imponia. Y asimismo tenfa la res- ponsabilidad de cuidar de ellos, de ‘ocuparse de su mantenimiento y de responder de su fidelidad y sus actos. Después de la desaparicion de la estructura administrativa y politi ca hispanorromana, muchos nobles de esa extraccién se incorporaron al Fjercito visigodo. Aunque este hecho daa entender, para muchos autores, Ia falta de préjuicios raciales de los ‘godos, lo cierto es que sélo recurrian a los hispanorromanos, al menos inicialmente, cuando sus tropas pro- pias no bastaban para enfrentarse a laamenaza del momento. Jerarquias y érdenes. Desde un punto de vista orginico, la cabeza del Ejército era el rey, el unico con 1a facultad de poder movilizarlo. A su lado -no olvidemos que los reyes visigodos eran primus inter pares: es decir, primeros entre iguales- se encontraba su guardia personal, formada por los spatarius, bajo el mando de un conde o comes spata riorum, y los cubiculari, mandados PPT Bi ascenso de la caballeria. Laslegiones romanas sucumbie= fon en parte antelos barbaros por el ataque delos anceros a coballo (aqui, uno deesos cho- ‘ques. enun cuado de! siglo XIN. El ejército visigodo copio la estructura del tardorromano y su division en unidades de diez, cien y mil soldados a su vez por un conde o duque. De entre estos guardias personales se elegia a un centenar de fideles, que realmente constituian la guardia de corps del monarea. La estructura militar produjo con eltiempo la organizacién de la politi- co-administrativa, y aunque inicial- mente los dux provinciae y exerci tus y los generales o thiufadus slo tenian funciones militares, pronto extendieron sus responsabilidades. Los duxse ocuparon de las funciones del ejército provincial, pero tam bien de la administracién de la zona (con las reformas de Leovigildo, lle 36 a haber un duque por provincia). mientfas que los tiufados 0 chambe lanes pasaron a ejercer también co ‘mo jueces militares y civiles. A partir del reinado de Chindas- vinto (642-653), puede decirse que desaparece del todo la division entre autoridades civiles y militares propia de la época bajo-imperial. A los duques les seguian en rango los condes ciudadanos 0 comtes ci- vitatis, y por debajo de estos se en- contraban los gardingos, jefes direc- tos de las milicias de las ciudades que los condes gobernaban, y, subordi- rnados a ellos los tiufados. Unidades visigéticas. El ejército visigodo estaba organizado en uni dades procedentes de un sistema di- rectamente inspirado en el romano tardio: la agrupacién bisica era la decaniae, o grupo de diez hombres ndados por un decano; a su vez, varias decenas (no necesariamente ) se encuadraban en una cente- nae bajo el mando de un centena- rio. Y cinco de estas centenas, con tun quingentenario a la cabeza, for maban una quingentenae. Mis de cinco centenas creaban una thiufa © mileniae (aunque su mimero de efectivos deberia ser teéricamente de diez centenas o mil hombres), unidad de la que se ignora si se ¢0- rrespondia exactamente con las ciu- dades y que era mandada, como ya hemos visto, por un tiufado. Estas unidades formaban a su vez turmas (cuerpos del ejército, les lla- ‘mariamos hoy) 0 divisiones. No esta claro el numero de efectivos que una de estas grandes unidades poseia, pero algunos historiadores calculan un maximo de cien mil hombres. video http: /bitty/ Reclutamiento y servicio militar Obligatorio por ley y costumbre, e inicialmente para los hombres Ii bres, el servicio militar se extendio a los siervos con Wamba, y se discute Ia fecha de incorporacién al ejército de los hispanorromanos (a los que en. realidad habria que llamar simple- mente hispanos), que algunos situan en épocas muy tempranas. En cual- quier caso, lo que hoy llamariamos movilizacién era convocada por el rey y en situaciones muy definidas, dado que su mision principal era de- fender el reino de los ataques exte- res, aunque también garantizar > Se entrelafamosalista Jdelos 33 reyes godos ques escolares delosatios Cincuenta del pasado siglo jerse deme. or sus cus lidades miltares Leoviiio, Victorioso sobre'os siempre levantiscos vascones (que toleraban la dominacion im- doamanteneruna querraen los dos frentes alavez ynas- taaabortarel primer intento ‘musuimén de desembar uncombate naval en elque resultaron Gestruidas oincenciadas mss de 270 ‘embarcaciones enemigas. Wombe vee! eee time gran Petialperoresisteronlosin- ey guar tentos germanicos)ysobrela Gogo, rebelion desu hijoHerme- negiido, convertida ales- tolicismo y ayudaco por ‘suevos ehispano-bizan tinos, los otros dos teri- torios enlos que sedividia lapeninsulabérica. Elotto rey quetreroque destaca es Wamba, quefueel nico elegido por voto unanime, aunque tuvo que ser amen- zado de muerte para aceptar eltrono, Wamba fue quien Instauré aley que obligaba atodoslos sibdites(ibresy siervos,e incluso cérigos) a prestar servicio militar en c2- so de staquealasfronteras del eino o de rebelion militar items, Wamballevo acabo ‘campatas victoriosas contra losvascones ycontralosre- bbeldes narbonenses, legan- eee) ste grabado mues- ‘Alerico en su mento duronte el sitio de Romo, ene) t tice itr capaces no sblo de presentarasedio alasplazastuertesy de slzararites,tonugas. testucos yhastatores deasato sino de ata- ccatias conplesras yro- cas" Joquepresupone eluso de mSquinas simi- lates alas cataputas, los blosberbaros carecian deméquinas: (pessdas, decompleia teenooaiay dfclcons- ttuccion) de forma que rencianlas cudades amuraladssy fotale- zassimplemente porla fo 410, querrapsicolégica-el _escorpios ylositeboies temorquesuacredtada _romanosoalasqueSan ‘cuekéadcreabaasupa- Juénlama,congran ‘So-omedianteelstio, antcipacionlinglistica haciendocaeraloscer- missles, quearojaban ‘dos porhambre o en- fermedades. Dehecho, enlafamosa batalla de Aatianépois,nisiquiera \dardosy saetas precision Para evitarlas seldas contraotensivas delosstiados, es visi udierontomarlainde- — godosconstruian fori fensaciudadtrasiade- cacionesde campafay bacledelastopasroma- _usaban defensivamente nas. Siclos después. sin setosy cestonesyyfainas embargo, los vsigodos _incendlarias para ren- eranmaestiosdelatéc- der fuego alas pueras. > elorden interiory elcumplimiento de las leyes, hasta el extremo de que los jueces podian pedir ayuda a los ccondes para la detencién, custodia y conduccién de los criminales. Quie nes prestaban servicio en la fuerza regular eran denominados exer- citales, y sus derechos y deberes estaban precisa y extensamente regulados, incluidas las normas para el reparto del posible bo: tin de guerra. Los ciudadanos libres reclutados, por su parte gozaban también de derechos especiales durante el tiempo de servicio, como el de proteccion de sus bienes en su ausencia o el de interrupcion de sus obligaciones mercantiles y de los procedimientos judiciales en que estu- vviesen inmersos. Muerte al desertor. Pe- ro también estaban legis lados los delitos y castigos. El Liber ludicforum incluye todos los fueros y desafueros de los militares as{comio los premios por las acciones valerosas y los castigos por las faltas ¥y los delitos; por ejemplo, las deser Gededebsonce clones secastigaban con la muerte, 0 guradecaba- con la obligacién de pagar tresci lloesdelsigioN-V. tos sueldos si se acogian al derecho ‘MUY HISTORIA de asilo en una iglesia. Un hurto obli- gaba a devolver once veces el valor de lo robado y, ademas, el reo sufria cincuenta azotes. Aunque el armamento de los pue blos germanicos se limitaba ala lanza larga y la espada celta de hierro, y su proteccidn a tan sélo un yelmo y, en ocasiones, a la muy costosa cota de mala (completada con un eseudo de madera y cuero), los visigodos, tras siglos de permanente contacto ¥y de integracion en los ejércitos ro- ‘manos, adoptaron ademés las armas y el equipamiento de las unidades Tomanas ¢ hispanorromanas. Como proteccién utilizaron el casco, de hierro y con formas variadas, aun- ‘que préferentemente cénico, ¥ el ca pacete, siempre acompafados de un escudo de madera y cuero que podia ser tanto rectangular como oval. La defensa corporal la constituian las zabas, una especie de armadura de silicio larga hasta las piernas y a ve- ces forrada con pequefias escamas de hierro, debajo de la cual levaban el thoramascus, fabricado en lana y fieltro y forrado en tafilete. Los ji netes protegian la cabeza del caballo con la llamada testina, de hierro ba: tido. Algunos podian ademés contar con la proteccién de la loriga 0 co: ta de fierro, en escamas 0 anillos de hierro, e incluso con verdaderas ar- maduras de placas 0 caligas. Todo un arsenal. La panoplia de armas ofensivas era muy diversa: se utilizaban los dardos y las flechas ~ lo que supone la existencia de arcos y ballesta, de los que pocos detalles tenicos conocemos, salvo que ar- queros y ballesteros eran muy habi- Jes en su oficio-; a lanza, de formas muy diversas y con punta casi siem- pre de hoja, y el menaulo, heredero del pilum y que, como aquél, tam- Seren sgindose mis y convirtiéndose en la que permitiré al jinete afianzarse y FECHAS SSMS teins inaiscutible de las batallas,en usar ambas manos para esgrimir la PUVICEOR IT SEET dctimento dela infancria,incapaz lanza y ef eseudo. Algunos, pues, BA ‘ deresstir sus acometidas. llevaban coraza, muchas veces 24° De t5ceocujo TTI Fe. prseersesc ron uiidsennsincusionosserss Suesost avia faltaban tnos euantos siglos. contra los francos, pero eran poco Sursgoraneoan EEETERSTCRTEUUGNON stos cstallercs viipnice vestGn mumeroses debsdo « lo cxstoso'de | aceeee 7 = lorigasdeescamasdehhierro,espini- este equipamiento (a pesar de su topaevsigocss. ETISIEMSESOMCEM eras yyetmo sin viseray deforma importancia militar). Us caballerta OuosSdasy. © céniea, sé protegian con un escudo ligera, mucho més numerosa, uil- iment os st bicn se podia emplear como arma redondo eiban armados de la lanza zaba jabalinas 0 menaulos, escudos ¢2esseretrarn arrojadiza, amodo de dardo. vena deacometida y dela spatha. Deala-_y espadas, una medianao pufallar-_**Corqustata blo; las aclides 0 mazas de guerra, nos y sirmatas, los jnetes visigodos go y un arco con doce flechas, que de hierro,y las franciseasofrancas, asimllan no sdlo la coraza, sino (lo empleaban durante lacarga olate- 57Q hachas arrojadizas de un solo ilo que que es mis importante) el estribo, _tirada, al modo oriental > otros llaman securon y que fueron tomadas de los francos Finalmente, las espadas eran de varias clases, todas de dos filos: Ia Armamento germénico.Aladerechs, Tamosa spatha, de origen germinico _unarecresci6n Gel aspectode unsolssco y’ luego adoptada por los romancs, —90%0y/desusarmasy poteccones:yelna, fuel bland ejinete como a to dade yer aang sen ma principal, larga (de entre 90 c cha axjcia), sora pu rapa rs (eee 0 cy eee obien el infante, mas ancha, Se cree _ °#"0.Para gue acudan sus conmiriones! que sus empufaduras estaban fina- ‘mente trabajadas y hasta embelleci- das con metales y piedras preciosos, pero la costumbre funeraria de des- montarlas antes de ser enterradas con sus poseedores -un ritual que se supone mis ibero que godo- nos ha privado de ejemplos arqueologicos. Finalmente, el arsenal ofensivo lo cerraba un pul 0 cuchillo de me nor tamafio que la espada, de un solo filo y que lamaban scrama. No exis- tia nada que pudiera ser identifieado como un uniforme, pues el soldado vestia algo parecido a un sayo de la nao piel y un gran calzén forrado, lo cual no To distinguia en absoluto de Jos eiviles, campesinos y ciudada nos. Como es natural en‘un sistema feudal, las protecciones y las armas eran propiedad del sefior y éste debia entregarlosa sus iervos cuando eran ‘movilizados para la guerra Hermeneaio. Cconvertido ala licisma, serebelo en Sevila contra su padre, el rey Leovie gio. Este logro ‘ecuperarla ciudad cenel 582, tam- bign Cordoba. Jinetes y caballeros. La caballeria igoda era, como en todos los ejér~ citos de origen germano, un comple- hy P ‘VIDEO ‘mento tictico, utilizado para inten- \ hitp://bitly/uce- tar dispersar a la caballeria enemiga, v Gia Labatalade hostigar los flancos de la infanteria y los Campos Cate proteger los propios. Cuando el ene- a a Faunicos entre Ata, igo, desorganizado, intentaba la re- hi ecioy Teodorico, tirada, la caballeria permitia rodearlo é enelfiime Aloe! velozmente y causarle grandes bajas. uno 2000. Sin embargo, su importancia iia cre ¢ ciendo con el tiempo, especialmente a medida que la caballeria pesada, a imitacién de los elibanarit de las legiones tardorromanas, fue prote MUY HISTORIA 33 WEB http://bitly/ cuvwa2X Aiculo sobre cutome dievalalaespaday 34 MUY HISTORIA, > De Ia relativa importancia de lunos y otros, apenas hay concordan cia en las fuentes, ya que mientras unos confieren a la caballeria una no- table entidad, otros consideran que el ejercito visigodo, como todos los ejércitos barbaros, era una “fuerza de apie” y que el mimero de jinetes se li- ‘mitaba précticamente a los que inte- ‘graban el séquito del sefor o del rey, ¥ resaltan la importancia de la tipica pareja de combate” de jinete y sol- dado de a pie. Lo que si parece segu- ro es que, como en todos los ejércitos germénicos, el jinete muchas veces desmontaba y combatia a pie. Y lego el caso militar. Ya en tiempos de Wamba se reconocia la reciente decadencia del antafio be- licoso espiritu de los visigodos. San Julian, en su Historia de Wamba, lo describe muy grificamente: “El va- lor de los godos habia sido famoso, pero ahora su energia y su conoci rmiento de la guerra se habjan desv necido. No estaban acostumbrados a hacer la guerra ni tenian experiencia militar... Sus énimos degenerados no podian soportar el peso de una bata- Ila”. Las leyes del servicio militar de Ervigio, aun rebajando las exigencias dela anterior ley de Wamba, endure- cieron los castigos. Penas lacerantes. Los seftores que no acudieran a la llamada de las ar- mas perderian sus bienes y serian desterrados, y losinferiores sufririan doscientos latigazos, para luego ser decalvados -pena extremadamente humillante- y vendidos como es- clavos, si no pagaban la multa de 72 sueldos. La pena de mayores conse- ccuencias sociales fue la de ser infa- mado, es decir, declarado inhabili tado legalmente. Sin embargo, yaa principios del siglo Vill el mimero de Espadas visigodas. Fueron halad2s.en de Castivera Segovia). Se unaduras ban no seconservan, infames y tar el se siervos huidos para evi jo militar habia crecido hasta cifras enormes, con la consi-- de la guiente disminucién de la actividad agricola y mercantil. La crisis de la economia, la corrupeién de los altos cargos -que aceptaban dinero por liberar del servicio y la caida demo- grafica ~que hizo perder en tan sélo tun cuarto de siglo més de un tercio Los “traidores”. Don ulany elobispo Don Oppas (aqul. en un grabaco junto a Tariq) ayudaron a os arabes contra Roctigo. dela poblacién- colocaron ala Espa- fia visigoda al borde del colapso. Y lo peor es que el reino ya estaba en dificultades: desde hacia dece- nios, una grave disputa por el trono entre dos grandes clanes politico- familiares dividia alos godos. El clan de Witiza se enfrentaba al clan de Ro- (3 mf a2 Acrestccece Srabesinvadieron Espa- fa,enrealidadlas tuerzas ‘quecruzaronelEstrecho ‘staban compuestas,en ‘suinmensa mayoria, por hombres reluiados entre los bereberes norteat- anos, duros querreros ‘quenabian hecho frente ‘las topas conquistaco- rasmusulmanes durante muchos afosy que aho- raeran‘clentes" delos niuevos poderosos. La rmayoria conser sureli- ‘ion erstiana, nerencia de Bizancio, y eran soldados de infanteria cuyo modo de combati era muy s milaralde las legiones romanes, con|lasahvedad deque elordendepre- Ccedencia en batala avalos que estatan més protegidos, quedando de- {rs laintentertaigers. La caballeria era poco nume- ros3-sigo quecambiaris ‘durante la conquista de Espana, debido ala abun- dancia de cabalios-y p0- dria calificarse de pesada {armada con espa, ‘cascos, escudosy co- ‘azas). No obstante, os inetes casi siempre com- drigo. Algunos historiadores sefialan a los witizanos como instigadores invasion musulmana y aliados de los invasores, pero lo que resulta seguro € que estos contaron con el apoyo de la poblacion judia, muy nu- merosa en los centros urbanos y en la capital, Toledo. Sometidos @ una continuada persecucién, los judios sabian que su situacién mejoraria Esto pinture de LWesit ecogida ‘enun manuscito delat 1237 deo Escuelo de Bagco0, oballo durante laconquista ce Espofa visigods porparte de Bios musulmones. batian apie yen grupoy ublizaban la montura s6io paralos raslados, para: ‘una carga desde detrss cesus| ya desorganizadas y pare losmovimentas de expio- ‘aci6n previa, de incursion netracion en territrio enemigoy de huida (silas cosas venian mal dadas y se encontraban rodeados eninerioridad numéri- c2).Lacaballeriallevaba incorporados algunos r- {ueros de oxigen asiatco, shiceran bajo dominio musulman, y muchos fueron esclavizados, acusados de conspirar con los arabes. Estos, por su parte, ya habian realizado algu- nas incursiones en la Peninsula: en la primera, en el ao 687, invadieron Jas costas levantinas. ‘Tras més de treinta afios de lucha ‘contra Bizancio y los bereberes cris tianos del norte de Africa, 1a con- quista musulmana de ese territorio culminé con la toma de Tanger en el 708 y con la de la fortaleza visigoda de Ceuta en el 710. El paso a a Penin sula era un riesgo militar importante yy los invasores realizaron un recono- cimiento previo en julio de ese mis- mo afo, desembarcando Tarif ben Mallug en la isla luego lamada de Tarifa, con 400 infantes y un cente- nar de jinetes. El resto es en realidad uno de los episodios militares més desconocidos de nuestra historia. El gobernador de la Bética, Roderico 0 Rodrigo, fue proclamado rey en To edo a finales de ese afio. Sin embar- g0, algunos nobles apoyaron a otro pretendiente, Agila, que goberné las provincias de Iberia y Septimania, la Catalufa actual y ei valle del Ebro. Ademds de esta situacién de guerra civil, Rodrigo hubo de enfrentar- se al tiempo a una de las acostum ¥ wos ISHS bradas rebeliones de los vascones. Aprovechando la situacién, el jefe bereber Tariq Ibn Ziyad cruzé el Es trecho con unos siete mil hombres en su mayoria bereberes -muchos de ellos cristianos-, y establecié una base bien consolidada en Gebel Ta (monte de Tarig, hoy Gibraltar) Rodrigo cercaba Pamplona en aquel ‘momento y, ante la nueva amenaza, se vio obligado a levantar el sitio y dirigirse a la Betica. Mientras, en los meses transcurridos, los invasores hhabian sido reforzados con otros cin- co mil bereberes, a pesar de lo cual su avance no sobrepasé el Guadalete produciéndose algunos encuentros con las tropas del duque Teodomiro que, con mis de mil jinetes, traté de contenerlos imitilmente. ‘Muerte o desaparicién del rey. Ro: drigo tardé mas de un mes en llegar al teatro de operaciones, con un tre- mendo esfuerzo y laleva forzada, du rante el camino, de cuantos hombres Utiles se encontraban. No se conoce el mimero de combatientes visigodos niel lugar exacto dela famosa batalla de Guadalete. Tampoco hay detalles del despliegue de las fuerzas y, me- nos alin, del desarrollo de los comba tes; lo que se conoce es que, antes de la carga enemiga, Rodrigo, situado en el centro, se vio sorprendido por la suibita desbandada de ambas alas de su ¢jército, al mando de los hijos de Witiza. El rey muri en la batalla y ni siquiera se encontré su cadaver. Atin asi, la conquista del reino visi- godo fue lenta y costosa para los in- vasores, prolonigandose quince afios en total. En comparacién, la de toda Ja peninsula de Arabia habia conclu doenseisafios; en cuatro, la de Siri, y en cinco, la de Egipto. Sélo la del norte de Africa, con casi treinta afios. de guerra, habia sido mas dura que la de la decadente Hispania goda. or Tariq ion Ziyad que MUY HISTORIA 35 Lada UE eas ts) fo 7) > ? pt FED J2racescuvier. | EEN qué consistia an aleverpo me taenunanecré- ania? Santee engin unto den polis de Alcalé de su vestimenta? ron.grueso. Los hom Henares, Magra. est pos manera. lainmen- reels des semayoriadelas | tacanalgunos comola denorinada piezas esta: lzadaamano en Aunguehanliega- tas paratransporar dopocaspiezas _liquidosy muchos shasta _tipos de alimentos. nuestros dias,ura Aunquesuuso Gelascaracterst- cotidianoesindis- | ria, Seginlos expenos,setrata de las vasijas esccontranjas h sencilla tinica con mangas. visigodas? —m2sceao20.\ss jsvasconassy'ss Qué es el alfabeto ulfilano? ees eee cad ae. olor sobre un pergamino bien lamad Codex Ar tn expuestos ena BibIOt Jdelafabeto griego, Carolina Redvva dela Universidad el germen delaltabeto g6- una adapta jouso en Centroeuropa se deestos cacharros alcual sean deUpsaia, en Suecia, eslaescasezde yrnicas modi ios 25 ROS PXY PKIPAYRABIRID OGKL YK Hemploceunatedes uffiane o mesogético ineas incisaso esi crbirlas Sagradas| conversion deo ~Cuales eran sus costumbres sucesorias? ~ ‘notenian una regula. bier y tania derecho al sabe imaginary. scho de que todo noble quedase en manos des puestos disc Un buen ejerol Este masaico con escenas marinas, procedente de a Vega Baja de Toledo, muestra la pesca visigoda en eno Qué comian los visigodos? SSeS z com tents pueblo nbmada.Por eso, entre radas aparirde una rmezcla de harina ylegumeres cA qué se llama germanismos? sise denominanles pa- labresy expresiones de n slemsn que llegaron 3 Hispania apartr desi siones de los barbaros ~visi- ‘godas. ostrogodos. rancos, suevos, alanos y vndalos-. los puebios germénicos de! ccentro de Europa ‘Aunque la mayor parte del lexico de oxigen germénico se ‘extendi6 por el imperio me lante su inclusion en el atin vwigar, en algunos casos s 4i6 a parti de otras lenquas foménicas, como elitaianoo eltrances. Asimismo, segan los expertes, son pocos ios vorablos que legaren cirecta- mente dellenguaje gotico que trajeron os visigodas @Espa- ‘a, ya ques bianla mayoria 3s palabras bérbaras ie- sian un equivalente latino, por lo generaltrunfaban| vas formas linauistices. Lamayoria delos germanis- mas estén relacionados con la guerra-es el caso de yelma, espia o guardio-o son nom- bres propios de persona. En- ‘algunos como Alberto, Avaro, Gonzalo oEvira, muy comu- nesenia actuaicad. Un ejemplo de germanismo es la palabra “yelmo”(ariba, unos {fabricados a imagen y semejanza de los modelos visigodos) zQué esuna fibula? afigula es una especie de proche metalico uii2ado Porlos visigodos para pren- derlaropa, que cumplia una funcion similar la delos mo eros botones. En ocasio- nes, estos lamativos objetos también se usatan amodo de complemento para decorarlos ropaies y de paso, obtener un toque de distincién, Aligualque tras piezas como hebilas y broches la calidad la fioula era un simbolo deln- vel social Por ese motivo. muchos de estos ob- jetoseranaut ticasy vaiosas bres de ate Yesque,aun- que lainmensa mayors esta- bantabe cialmente aquellas usadas por lanoblezay reaieza, selsbra ban enplatay 070, aparecian adornadas con piedras preci: saso colordos cristales. Otro aspecto lamativo de es- tas originales piezas esa am. pliavariedad de aisenos ytor- mas: desde sencillos ganchos, pasando por bias cuscradas Ocircuares, hasta otros mode los muy elaborados con formas zoomorfas~éguila, caballo, 0s0.lobo-. Ena actualdad, muchas dels foulas lu cenenias vitrinas delos mus uecligicos. Fibula ereular visigode =sigioV'- con pedreria en- garzace. 4Como era el estilo cloisonée? llustracién que reproduce la fabricaci6n artesana de joyas y objetos variados con estilo cloisonée en un poblaco de ls Hispania visigoda. L mejor que cualquier puebiohispano también ‘eranmaestros del estilo sonde,unarte decorative anterior al esmaltado cuyo crigen seremontaalas pro- duccionesartesanales de loshunes Elestlo consists enla fis- cionde piecrassemiore ciosas enjoyas outensiios debronce ometal Latée rica, dems ce pacier ysentdo estétco.requeria Uunagran desteza manual. El punto de partids er la cv sion dela superficie enpe- quotas seccioneso celdas demetal -cloisons-,solda- casalabese.enisscuales s@ incrustben vidrios-o pledras semipreciosas—en- rmarcados enoro,o,en su lugar serelenaban con es rmaltes de colores vivos. Este orginal estio poviero- smo seusabatantoenias obras deotebreria vsigoda detipo ecesiésticorelioso yreal-encuyocaso.esia- banrealzadasconorooen be to deoro-, personal utlizadas como Gistntvo social Los van- Glos, losostrogodos ylos visigodos cesar estloylocifin terrtorios occidentales que fueron ocupando. MUY HISTORIA 37 Los visigodos fueron los primeros barbaros en hacerse cristianos, pero su conversidi desde el arrianismo fue un asunto arduo. y modo de vida y la muerte parecian incompati CUESTIONES DE FE La cru 38 MUY HISTC VIDEO http://bitly/vo- Vent Enlace sobreladi visigoda reaizaco porla revista dig tale e Historia. ilo Vil fabrics entbronce dela Bética ccistana. Ala derecha, etinteror ce de Santa Quintaniladelas Vitas (Burgos 40 MUY HISTORIA > fuedesterrado y excomulgado, y sus libros se quemaron publicamente. Pe- ro esta represidn por parte de quienes antes habian sido reprimidos, tampo- ‘co funcion6: elarrianismo se convirti6 fen una corriente herética fortisima, ccuyo auge coincidié en el tiempo con la conversion y posterior invasién de los pueblos barbaros. Una transformacion forzosa. Los primeros que se cristianizaron fu ron los visigodos. Y no parece que fuese por conviccion, sino por miedo a los feroces hunos asiiticos que ace- cchaban sus tierras y amenazaron con exterminarlos -como habian hecho ya con tantos otros pueblos: abandonaban. En 376, los prometieron al emperador arriano Valente que se harian cristianos si el Imperio les permitia eruzar el Danu- bio para ponerse a salvo, y su oferta fue aceptada por razones estratégicas. Valente decidio que era preferible in tegrar a los visigodos en la proxima e inevitable lucha imperial contra los hhunos que dejar que fueran masacra- dos initilmenteal otro lado dela fron- tera, donde ademis se habia formado tuna comunidad de barbaros cristani zados por el obispo arriano Ulfilas que era un proselitista muy activo. Su ta- rea mds acuciante fue fijar un alfabeto gotico, que atin no existia, y traducir Ia Biblia a aquella lengua. Al margen de su labor, el exito de la herejia arriana entre los godos residié en que les resultaba mis ficil aceptar tun orden jerrquico en los cielos que la inefable consustancialidad de Padre e Hijo que proponia el Concilio de Nivea, convocado en 325 para contrarrestar la herejia. De modo que la controversia es- piritual entre arrianos y eatdlicos no ra cualquier cosa: se centraba nada menos que en la condicién divina de Jesueristo. Los visigodos que cruzaron los Pi- rineos a principios del siglo V eran arrianos: los hispanorromanos que los recibieron, catélicos. Los visigo- dos constituyeron una oligarquia cas- trense que detentaba el poder, perosu fe era minoritaria. Y su estructura re- ligiosa muy inferior en organizacin y mimero al bien asentado sistema ‘lerical que encontraron en Hispania. Asise explica el extrafio fendmeno de 4que la religin de la casta dominante fuera derrotada fmalmente por la de os sometidos, como se escenifieé con laabjuracion de Recaredo siglo y me- dio mis tarde. En aquella época confusa, la politica estaba estrechamente ligada a la rel gin, y ésta ultima a la identidad. Du- ante los primeros decenios de domi- nio visigodo, ambos grupos humanos se mantuvieron socialmente separa- dos, amparados tras las corazas de sus respectivas creencias. Los conquista- ddores fueron tolerantes con la religion delosconquistados y, excepto algunos incidentes violentos’muy concretos, no intentaron obligaries a cambiar. Uniones puras. Sin embargo, pron to se plantes un problema de dificil ‘manejo: los matrimonios mistos. La ley visigoda prohibia las nupcias con romanos 0 romanas, pero dado que la nmensa mayoria de ls invasores eran varones, de haber observado aquella ley racista se hubieran extinguido al cabode unao dos generaciones. Desde luego, podian procrear con cualquier campesina, pero eso no garantizaba [a legitimidad de su prole: un mestizo no era un visigodo completo, aunque ademés fuese arriano, Por otro lado, los hispanos ricos e influyentes estaban dispuestos a en- tregar a sus hijas como esposas ante unaltar, pero no como coneubinas. El problema se arrastrd -a base de con- versiones de conveniencia y farsas matrimoniales~ hasta que Leovigildo, ceasado con la hispanorromana Teodo sia, se atrevi6 a abolir la antigua ley. Para comprender estos siglos oscuros no sirven las ideas generales. Las con- diciones de vida eran muy diferentes deunoslugaresa otros dela Peninsula, dependiendo de quign ejerciese local- mente la autoridad civil yreligiosa Un crisol cultural. Ni siquiera las creencias eran uniformes, porque los hispanos también tenian sus herejes. Un clérigo gallego llamado Prisciliano habia promovido a mediados del siglo IV una corriente espiritual considera- da herética que propugnaba el ascetis: mo, el celibato, el vegetarianismo, la renuncia al vino, laigualdad entre los seX0s y el trato alos fieles sin privile- gios por su estatus social. Trasuna vida Ilena de peripecias, Priscliano fue ej. cutado en Tréveris después de una lar ga tortura en la que no negé pecados tales como rezar desnudo, interesarse por opiniones heréticas y celebrar or- gias con rameras. En realidad, el pro: blema de fondo era que su doctrina chocaba con la oficial en asuntos tales como Ia naturaleza del alma y la no fdentifcacién absoluta de Cristo con Dios, lo que la ponia peligrosamente en contacto con la hereja ariana. Las diferencias entre hispanos y vi sigodos fueron limandose eon el paso de las generaciones, y se produjo un curioso fenomeno de aproximacién por los extremos de ambas socieda- des: los godos ricos imitaban a los hispanos, mientras que los romanos ricos imitaban a los godos. El asunto religioso pas6 de er un carné de iden- tidad a convertirse en un lastre inso- portable para las relaciones de ambos colectivos. El arrianismo, abando- nado ya por otros pueblos birbaros como los suevos y los burgundios, hi- zo crisis en el reinado de Leovigildo, ‘quien tras sus victorias sobre los cin- tabros en el nortey contra los colonos bizantinos en el sur, ya no gobernaba como el jefe de un grupo de familias y tribus godas, sino como un verdadero ‘monarea hispano. Lacrisis se materializé con la rebe- lién de su hijo Hermenegildo, habido aT Ey ee ‘asnuevesemanas _moDios, deacuercoala .que duréelprimer idea tradicional, oacaso conciio ecuménicodel era tan sola Primera crstianisme,convoca- _delasCriaturas, na en doporConstantinoen _tidadintermecia entre supslaciodeverenode Dios yloshombres tal Nicea-laactuallznik como defendian Arrioy turca-,fuerondeuna sus seguidores? Elpro- virulencia dialécticafor- pio emperador habia en- migeble.Los300obis- _contradountérmino ca- pos,ineluide elhereje _pazde armonizarlos dos Artio,acudieron alacita _conceptos: homoousios, La autoridad civil y religiosa de cada regi SER eon nee kien eile) In marcaba gran- © Protagonistas. Als iaquietda, agmento dela colosal est de Constantino, el Grande. Allado,un + grabado realizado apanirde dioujos de Edward Bendemann natraelencuentro,en el ao 369, de Atane- ficoy Valente enet Danubio, Ali acords- acembiode quelos romanos proclama- senreyalgodo. de a catclicaTeodosia,aquien su pa. WEB de habia conn in gaberacion de worm oa eS eal Sess el oe b dela ciudad de icismo era mais acendrado y los esta. W2S*8CuSeS rmentos clericales mis poderosos.Des~ _[snotisoanogodo desu feudo de Sevilla, Hermencgildo Sorinomacen se declar6 catdico y se alz6 contra sobre sumarcado Leovigildo.arastrando.en su sedicién peotagonisro ci a las principales ciudades andaluzas. yteigosa Entonees el padre marché contra el hijo se desencadend la primera gue- rma civil en suelo hispano, que termi- 1 cinco afos mis tarde cuando Leo- vigilfo envié a un sicario llamado > presidides porelcordo- esdecic‘consustan- _Delalle de Primer Conciio de Nice, obra bizantina DésOsioynecesitaban cial’.Cuvandoloexpuso, _ en/a que se representa una sesién del encuentro. ‘alcanzarunacuerco _todos lo aceptaronex- sobrelanaturalezede ceptoArrioydosdesus queelarianismosiguio _secias:los anomeos, los Jesucristoenrelaciénal companerosmasfieles, vivodurantelostressi-_homeos,ylos semiaria~ Cconceptodela Tinided. quefveronescomuiga- glossiguientes,sedebi- nos, todas elas con cife- “ralesistanDiosco- dos desterrados. Aun- Ito cvidiéndose entres _rencias dematiz. MUY HISTORIA 41 ‘Maestro. Grabado querepresenia. alcbispo Wulfa 310-388), misionero delos visigodes arianos yfundador delas ensefencestelténicas, ‘explcando el Evanges dela Iglesia Antigua y Medieval fialPalabra. Unavi- sion muy acertads sobreel primer m= lenio del eistianis- Hisroua ot fous La Iglesia Catolica visigoda se hizo mas fuerte que nunca a aquellos que no seguian sus princi Wieser F FECHAS > Sisberto, jefe de su guardia, para primero de los cuales, Santa Maria de asesinar a Hermenegildo, refugiado Toledo, fue consagrado a su nombre 313 a la sazén en Valencia. Unos meses _y con laasistencia de su real persona. BAocaveenianis- més tarde murié también Leovigildo “Aquello era una provocacién en toda toriadeloscristi ysubi6al tronoel segundo hijohabi- _regla para el ala dura de la sociedad do con Teodosia, Recaredo, que ha- _visigoda, y logro su propésito: que los. bia tenido tiempo para preparar su arrianos mds exaltados diesen la cara. plan de gobierno mientras su padre En Mérida, el obispo arriano Sunnila suhermano se hacian la guerra. _convenci6 a tres cémites (de donde elEdicto de Mian, que reconoce la eo Antes de acabar el primer afo de procede nuestra palabra conde), lla- reinado, convoc6 una asamblea mix- _ mados Witerico, Wakrila y Sega, pa- ta de obispos catélicos y arrianos ra alzarse contra el rey apéstata. Pero 6/mayo cuyas discusiones teolégicas escu- larebelidn, contra la que el rey estaba 589 ché con paciencia. Fue, en realidad, _prevenido de antemano por Witerico, Fecacerocomaca uN acto protocolario que le sirvi6 de fue sofocada alas primeras de cambio GliiConeigde tanteo para calibrar el alcance de su _ylosrebeldes, detenidos. Toledo. queselé _plan entre los visigodos mas conser elpasodel pueblo adores, Tras la asamblea, Recaredo visigodoala manifest haberse_convencido feigiencarsica de que las esis catdlicas eran las correctas, y, en consecuencia, anuncié su decisién de_abra zar el catolicismo y resolver el viejo litigio de las propiedades eclesiisticas catélicas que habian pasado a manos arrianas, devol vviéndolas a sus primitivos duefios. ‘También declaré su intencién de 3] erigir nuevos templos catélicos, el 42. MUY HISTORIA, Pentateuco de Tours. Miniatura hispano Vsigbtica que reproduce a Moisés enel Monte Sinai (Biblioteca Nacional de Paris) Para demostrar que el soberano era justo y, a la vez, magndnimo, las pe- rnas para los cuatro rebeldes fueron muy diferentes. El obispo obtuvo el indulto, pero prefirié el destierro y marché al Africa para evangelizar Mauritania. El traidor Witerico re- cobré su puesto -aunque tard6 15 afios en lograrlo- y Wakrila cbtuvo el perdén del monarea por razones des- conocidas. En cambio, al irredento Segga se le cortaron las manos y se le confiné de por vida en Galicia. Un momento clave. Cuando quedo claro que no habria mas movimientos sedicioso-religiosos, Recaredo dio el gran salto adelante y convoes para el 6 de mayo de 589 un conecilio al que invit6 a todos los obispos del reino, catélicos y arrianos. El coneilio, ter- cero delos quese habian celebrado en Toledo, estaba pensado para escenifi- car la derrota completa y defmitiva delarrianismo. De los 66 obispos que acudieron de todas partes de Hispa- nia, sdlo ocho se declararon arrianos, lo que puso de maniftesto cudn mino: ritaria era a esas alturas la antigua fe visigoda. Todos ellos abjuraron pablicamente de su fe ante la familia real y la corte en pleno, ya continuacion firmaron un documento en el que se procla- rmaban catélicos. La mayor par- teprocedian de Galicia y Fortu- gal, pero también frmaron Ubi gisclo de Tortosa, Ugnas de Barcelona ¥y Murila de Palencia. De la rendicién incondicional del arrianismo y de la extincién del pris- lianismo fo hay que deducir auto- miticamente que toda la Peninsula fuese catdlica. Las ciudades eran una cosay el medio rural otra muy distin- ta, Habja territorios en el norte que ni siquiera habian sido romaniza- dos, o lo habian sido muy débilmen- te, Parece que las tribus vasconas se mantuvieron sélidamente paganas durante toda la dinastia visigoda, y habia una multitud de éreas poco a¢- cesibles en las que ni siquiera habia penetrado la romanizacién, cuanto ‘menos el cristianismo que ésta trajo aparejada. En ellas se vivia ain bajo las viejas costumbres anteriores a Roma, cuyas trazas habian pervivido en algunas interpretaciones autée- tonas del cristianismo, como la de Prisciliano. Asi podria deducirse por Ia acusacion que se hizo a éste de ce- lebrar ritos nocturnos en que los fie~ les danzaban a la luz de la luna. Tres iglos antes, Estrabén habia dejado escrito que los iberos adoraban a un dios sin nombre para el que bailaban cen los umbrales de sus casas las no- cches de luna llena. Persecuclén masiva. Las pequefias colectividades en las que no habia penetrado el cristianismo 0 en las que, tras haber sido rechazado o fg norado, mantenian tenazmente sus costumbres, fueron demonizadas y proseritas por los sucesivos coneilios de la flamante Iglesia Catdlica visigo- da. Se perseguia a los que veneraban alas piedras 0 los érboles, a quienes encendian hogueras en las encruci jadas y a quienes practicaban ensal mos 0 celebraban ritos nocturnos. De ahi se nutrié el acervo de tantos desgraciados y desgraciadas: hechi ceros, brujas, magos, lamias, xanas, meigas y adoradores del diablo en general, que se consumieron en las hogueras medievales. [_2eniteconno: 9119s elreinado de Recaredo constituyé e! principio dela decaden- iadelaliglesia Catia estamento ecesisstico se feudal en manos de laarstocracia visigoda (que copé las sedes obis- pales yla compraventa de ignidades, los episodios {de crueldad y cociea ylos, cescéndslos senusleseran Corrientes. Muchos sacer- Cotes ejercian su ministerio ‘como sayones del obispo etuima,y sulaborse pare- ‘iamés ala de unimplace- blerecaudador de impues- tosquealade unpastor ‘cedmas. El depauperado ‘campesino estabaave- ces abocedoamonirde hambreparasostenerel splendor que rodeaba a sucbispo. Cuendolasco- sechas habian sido malas habia alcanzado univ! satstactoro los sacerco- tesrobabanysaquesban cuanto pociannasta cumpliiacuctaexigida| 4, Porelobispo. ‘© Viglano, uno de los mas antiguos que se conservan. El poder de la nueva Iglesia Catélica visigoda crecié entonces como nun ca. Si aguella era ya una sociedad més religiosa que civil, los monareas que siguieron a Recaredo la clericalizaron hhastael punto de que nuestros mejores, informes son las actas de los concilis. Los detalles rituales y sacramentales adquirieron una_gran_importancia. San Leandro, agobiado por las dudas, ‘escribié al papa Gregorio para pedir una solucién a las abluciones bautis males. Los arrianos hacian tres, y los catélicos s6lo una. Pero ya que en el resto del orbe catélico Se realizaban ahora tres abluciones, Leandro se pre- _guntaba silos hispanos debian conti- rhuarcon su tradicion o adoptarla cos- tumbre comin, Gregorio le tranquil 26: con una ablucn se glorificaba la tunidad de Dios: con tres, se glorificaba ala Trinidad. Pero ya que Dios era uno Y trino, en el fondo daba lo mismo. Cadenadeesciavos. Lanueva situa- cién no puso en peligro el predominio militar y econémico visigodo porque suaristocracia se hizo cargo de las sedes episcopales mas ricas, co- mo revelan los nombres germ nicos de los obispos firmantes de los sucesivos coneilios. Poco a poco, Inestructura clerical se fue desmoro: nando. Los campesinos eran esclavos fen manos de los clerigos, que a su vez Io eran de los obispos. En el siglo Vil. lasituacién era escandalosa. Pero todo cambiaria con la llegada a Hispania de una nueva religién cuyo profeta pre- ddicaba por entonces en Arabia. Habia llegado la hora de que el cristianismo fencontrase la horma de su zapato.* Culto arriano. £1 interior de a Bastica de 2, construida polos gados ene Siglo VL esta decorado detematica religiosa LIBRO Los godos en Espafia. £4 estudio social sobrelos godos en tor plantea muchs preguntas clave sobreel ructifero 300 Obispos MUY HISTORIA 43, 25) %o4 7 Lon NOM * Si no quiere perderse ni un solo MUY HISTORIA en todo el afo, suscri- base por 6 nimeros y obtendré dos més (8). Pero ahora, ademés de un descuento del 25% sobre el precio de portada, le incluimos un DVD pro- dducido por Canal de Historia que le desvelaré sucesos enigméticos de la Il Guerra Mundial. Asi recibiré la revista en su domicili sin perderse ni un ejemplar, aunque se agote en el quiosco. Ademés, durante el periodo de su suscripcién no le afectaran los aumentos del precio de portada. Y si Jo desea puede almacenarlas en estos elegantes archivadores por solo 9 euros. 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Pina eed Una estirpe muy belicosa En las postrimerias del Imperio Romano, los godos recorrieron Europa en busca de un lugar donde establecerse. Por eso, sus primeros reyes fueron jefes militares, lideres batalladores capaces de invadir cualquier territorio. andaban siempre . Alarico, que buscando una “tierra pro- lista de los reyes go metida” para su numeroso dos porque nunca pisé Espafia, aun pueblo. Es ldgico, por tanto, que sin él no hubiese sido posible que que sus primeros monar su pueblo lo hiciese. Porque fue Ala hombres de conquista ntoalos también los monumentos ma los en esa vida ficativos. Un comportami barbaro’ visigodode quien puso en movim a tiro, Una act acaric mismo predadora favorecida por su origen en emperador. Con ese propésito, tomé como rehén a la princesa Gala como grupos militar sefior que los necesit. ‘en esta estirpe be en la que surg Placidia, hija del emperador Teodo: sio el Grande (ver recuadro). Enardecido por sus victorias, pero pudiera c mo. Prim a necesitado de alimento para su ejér- cito, se dirigié hacia Sicilia (el grane- ro de Roma), que invadis esta vez sin ningtin escripulo. Su siguiente obje- tivo era Africa, elotro gran proveedor de alimentos del Imperio Romano. Alarico armé una flo, pero los vis. ‘godos eran muy malos marinos y, en tuna tormenta, se echaron a perder los bareos y, junto a ellos, su suefo im- perial. Le sobrevino la malaria, de la que muri6 ese mismo afio 410. Su sucesor fue su cuiiado Ataulfo, rno menos aguerrido pero mas prag. mitico, que renunci6a la escalada de tensién con Roma. El por entonces emperador de Occidente, Honorio, tambien era consciente de no estar en la mejor de las situacion a ceder un territorio a los le devolvian a Gala Placidia y, sobre todo, si le ayudaban a recuperar el control del sur dela Galia, sumido en eleaos porla merma del poder militar de Roma. Honorio pens6 que los visi- sgodos podrian hacerle el trabajo sucio en uno delos peores avisperos del Im- perio, en el que campabaa sus anchas elusurpador Constantino, un general romano que también aspiraba a con- vertirse en rey y que habia empezado a introducirse en Hispania. Roma, de enemigo aaliade. La apa- ricin de los visigodos en el escenario galoaceleré la derrotadel rebelde. Pe- +0, cuando llegé el momento de com- pensarles por los servicios prestados, Honorio no tenia con qué pagarles (0 no quiso). Ataulfo se nego a devolver a Gala Placidia y comenz6 una nueva guerra. El godo tuvo problemas ini- cialmente al ser derrotado y herido ‘en Marsella, pero en los choques pos- teriores, durante el afio 413, demos- tré su valia militar apoderindose de Narbona, Tolosa y Burdeos. Al acabar ‘ese afio, dominaba por completo las provincias aquitanas y la Narbonense. La princesa Gala Placidia volvié a ‘convertirse en un factor clave: Atail- fo la desposé para crear una dinastia mixta (romano-goda) con legitimidad ante ambos pueblos para reinar. La brillante ceremonia nupcial, celebra da en Narbona en 414, acabé de ener. var a Honorio, que menospreciaba a los godos. Ordené armar un nuevo ejército comandado porsu hombre de confianza, el general Constancio, que aspiraba a la mano de Gala Placidia, Este pacté con tribus del Rhin y puso cerco a Ataulfo, que, ante el asedio a Burdeos, donde se encontraba, la hizo re Reinado: 410-215, ‘Momento clave: Su decision de casatse con Gala Piacigia para formar una dinastia romano-goda. (Qué perduré de su labor: Haber sido el primer rey godo que entr6 en Hispania ‘Muerte: Apufalamiento, quemar y ordené que su mujer, em- barazada de su primer hijo, cruzase Jos Pirineos hacia el sur con su séqui- to. El hubo de seguirla poco después, tras no poder mantener Aquitania. Los godos entraban en Espafia EI plan del rey godo era organizar tun dominio en torno a las provineias, Tarraconense y Narbonense, a uno ¥ otro lado de los Pirineos. Pero las derrotas le habian acarreado dema- siados enemigos entre sus propios nobles y fue asesinado a traicion en elestablo de su palacio por un escla- vo, seguramente mandado por algiin descontento aristécrata de su circulo. Tras el corto intermedio de Sigeri- 0 (que duré una semana como rey), subid al trono otro caudillo de men- talidad batalladora, Valia, quien sin embargo tuvo la inteligencia de no dirigir sus impetus contra Roma. En zoarmado esencial para el Imperioen 1a Peninsula. Porque, para entonces, evaban ya unos siete aftos instalados en Hispania otros pueblos birbaros, que habian penetrado aprovechando el caos de 409-410; dos de ellos, los vvindalos silingos y los alanos, domi- naban las provincias del Este, las de ‘mayor importancia estratégica. Valia fue nombrado magister mili- tum en Hispania, general de maximo rango en campafia, un puesto nunca antes asumido por un godo. Y dedicé Peeve Bee Mace 24d ames a Reha i> Sudsincin ccramepae’mimrnnen rau duo La ccslinactehove ons eset Nsvieceocaa ‘Momento clave: Su apoyo a Jos romangs en ls batalla de los ‘Campos Cataléunicos contra Atia ‘Qué perduré de su labor: Am- pliacién det reino tolosano conla ‘conquista de Arlés y Narbona, ‘Muerte: Durante la batalia dos afios (416 y 417) a sendas campa- fhas por toda la Peninsula, en las que climino sin piedad a los alanos de las provincias Cartaginense y Lusitana ya los vandalos silingos de la Bética. Diezmados ambos pueblos, reunie ron como tiltimo recurso un ejérci to conjunto que, arrinconado por los visigodos cerca del Estrecho de Gibraltar, fue derrotado en una de. 1 millon de km? cetertorotegs aconqustarelrey Euro conten coseenelartce sign delteino visi odo de Tolosa hacia is peninsula twerica. enero cial del rey godo Atatifo con'a prin. ccesa romana Gala Placicia ese mis- moatio,scosados Por leer im- Prineos y seesta temogo la ocup2- clon visigods del2 DeninsulaIbérica, que durars tes si- Glos hasta aim. sion musulmane, Jevier Arce. ‘Marcial Pons, 2007, Elautor analiza asentamientoenla Hispania romana de suevos, vande- los. alanosy visi gods, ylas rela Giones entre los. \ -| I | = | Nova Todo sobie origen de Carta na, artasada por rey godo Sunt lagranciudadro- mano-bizantna, ge Lz a cisiva batalla. V2 zudo persiguiendo a sus respectivos reves, ya que sabia que eso acabaria con la moral de batalla de sus ene- rmigos. Asi, al de los alanos, Adax, lo mataron durante la lucha, ¥ el de los vvandalos silingos, Fridibaldo, fue he- cho prisionero. Vala lo envié carga- do de cadenas a Ravena, capital por entonces del Imperio Romano, para satisfaccién del imperator Honor. Ladesaparicion de ambos reyes tam- bien fue una medida inteligente, ya que sus tribus derrotadas no consi guieron volver a unirse. ‘Afios de expansi6n. El gran éxito godo esta ver si fue compensado: en el aflo 418, se le concedié a Valia un reino que comprendfa la mayor parte de Aquitania, con capital en Tolosa. Comenzaba asf la época dorada de la expansién visigoda. E] fallecimiento de Valia ese mis mo afo (por causas no aclaradas) proyecté hacia el trono a su sobrino Teodorico. Este mostré también un caricter emprendedor y_arriesga- do. Ante las sucesivas muertes de los principales mandatarios romanos, ‘Teodorico aprovechs las luchas suce- sorias en Roma para, durante el va- cio de poder, ir ampliando su reino. Conquisté Arlés en el afi 427 y Nar- bona en el 430, Esta ultima era una metrépoli clave por su salida al mar. Su fértil reinado de treinta y tres afios tuvo un final abrupto cuando, en elafto 451, fue convocado a parti cipar en el gran ejército romano qui al mando de Aecio, se enfrent6 a Ati Ja en la famosa batalla de los Campos Cataléunicos. Los visigodos brillaron nento clave: Su deosionde ‘rear un compendia deleyes Gnico para todos los reinos que dominaba, (Qué perduré de su labor: El pri- ‘mer corpus legisiativo compilado por un rey godo. Muerte: Causes naturales, como uno de los ejércitos “federa- dos” de Roma més decisivos en este enfrentamiento que frené a los hu- ros, pero Teodorico no llegé a verlo: cay6en los primeros lances. No cabia imaginar mayor honor para un hom- bre y un rey que morir en la batalla De entre la amplia prole de Teodo: rico (cinco hijos), el menor, Eurico, seria el que mds heredaria el talante conquistador de su padre, expan- diendo el reino de Tolosa. Tras tomar elpoder en 466, matandoauno de sus hermanos mayores (que habia llegado altrono dela misma forma), Eurico se voles en una estrategia en pos del do- Oligicus, origen de Olite. Fue el enclave fundado por Suintia en Navara pare con vascones. Aqui el LINE eL Reinado: 621-631, ‘Momento clave: Su coronacién, para la que se uiliz6 la famosa pieza que forma parte del tesoro de Guarrazer. Qué perduré de su labor: Expul- ‘86 defintivamente alos bizantinos. Muerte: Causas naturales, ‘minio del Este dela Galiay, luego, de toda la peninsula Ibérica En el 472/473 envi6 a la Peninsu- la dos cuerpos del ejéreito, que en- traron por los Pirineos para formar una tenaza contra el reino suevo, que era el otro pueblo birbaro que habia conseguido establecerse tras las invasiones del aio 409. Uno de los ejércitos penetré por Navarra y se apoderé de Pamplona y César Au- gusta (Zaragoza), mientras el otro Tlegaba por el litoral y conquistaba Tarragona, la gran urbe romana en la costa mediterrinea, Las iniciativas militares de Eurico fueron un éxito, al cual contribu- 1y6 el desmoronamiento del Imperio Romano (finiquitado en el afto 476 por Odoacro, caudillo hérulo). La relacién de fuerzas habia cambiado y ahora eran las milicias romanas las que querian sumarse al ejército visi- ‘godo. Bajo el mandato de Eurico, el territorio controlado por el reino de TTolosa lleg6 a alcanzar casi el millén de kilometros cuadrados, entre la Galia y la peninsula Ibérica. Este rey también destacé como legislador con el llamado Codigo de Eurico, el pri- mer compendio de leyes escrito por un pueblo godo para organizar su propia gobernacion. No habria més grandes conquis- tadores hasta el reinado de Leovi- gildo, que, hacia el 585, se hizo con €l reino de los suevos (ver articulo Reinado: 672-680, ‘Momento clave: D vascones y al rebelde Paulo, Qué perduré de su labor: Fue el tltimo gran rey godo. ‘Muerte: Enfermo por un envene- amiento y fue depuesto. Afios ims tarde, falleci6 de forma natural 2 del Dossier), y después hasta Si- sebuto (612 al 621) y Suintila ( al 631). Sisebuto fué quien decidic Iniciar las hostilidades para expul sar dehnitivamente a los bizantinos, que dominaban Levante y el sur de la Peninsula desde hacia décadas. Aproveché que el Imperio oriental tenia en aquellos tiempos bastantes problemas (al encontrarse enzarza do en una guerra contra los persas) y puso al mando de los ejéreitos a su yerno Suintila, que demostr6 ser un gran general. Partiendo de las bases godas en el Alto Guadalquivir, sein terné formando una cufia entre las dos éreas controladas por Bizancio y se dirigié primordialmente hacia él sur, tomando a su paso las impor- tantes ciudades de Medina Sidonia y Malaga. Cuando los bizantinos estaban al borde de la derrota total el rey Sisebuto, para desesperacién del general Suintila, no quiso que si guiera guerreando y opt6 por ofre- cer un acuerdo de paz a Bizancio, Cuando el fogoso Suintila ac al trono, tuvo que afrontar a otros enemigos antes que a sus odiados bizantinos: los vascones, que se re sistian a someterse al dominio go- do. Ademas de no pagar tributos, se adentraban en el valle del Ebro, sa queando poblaciones y acercéndose peligrosamente al entorno de César Augusta (Zaragoza). Suintila decidi6 prender una muy amplia ope REYES GODOS: Después de Eurico, no hubo grandes conquistadores godos hasta Leovigildo, que vencio alos suevos en 585 racién de castigo ascendiendo por el Ebro. Su triunfo fue inapelable, y lo remaché construyendo una im- portante fortaleza en Navarra para controlar mejor el territorio vascén: escogié como emplazamiento Oligi cus, enclave del que surgiria la mo. numental Olite. Sélo entonces se lanz6 Suintila a por los rescoldos coloniales bizan tinos, aprovechando la debilidad de la metropoli, que no envi6 refuerzos a sus guarniciones en Spania (como ellosla llamaban). Apres6a los maxi mos comandantes bizantinos y, en castigo ejemplar por la invasion, de- io arrasar completamente Cart go Nova; una accion terrible. Tal fu elcelo empleado, que dejé de existir como ciudad y como sede episcopal. El guerrero improbable. Fl ultimo gran rey conquistador de los go- dos fue Wamba (672-680). No pare- cia que fuera a tener tanta energia, porque tomé la corona a una edad avanzada, segin reieren la cronicas (aunque se desconoce su fecha exac- ta de nacimiento). De origen lusita no, Wamba se resistié en un primer momento a ser elegido por los no- bles, quele instaron allo en el lecho de muerte de Recesvinto. No acept6 hasta que uno de ellos desenfund6 su espada y le dijo: “De la sala mortuo- ria de Recesvinto saldréis hecho rey ‘omuerto”. Cedio con la esperanza de que los propios nobles cambiaran de {dea, algo que no ocurris, Asi, el provecto Wamba se encon {6 de buenas a primeras coronado en Toledo y teniendo que afrontar una nueva Febelién de los vascones, que volvian a atacar el valle del Ebro a su 1paso por La Rioja. Lo cierto es que ac {tu con la maxima resolucion, ya que I mismo decidié eneabezar el ejéci toenviadoa someter la rebelin. Pero los frentes se le multiplicaron: mien: tras dirigia la campafia, se encendié ‘una revuelta de nobles en las provin: cias Narbonense y Tarraconense. Para no abandonar la lucha contra los vas cones, envid a uno de sus duques de confianza, Paulo, con un importante ejército, Wamba seria el primer sor- prendido cuando el hasta entonces fie! Paulo pacté con los nobles levan tiscos y se puso al frente de ellos EE ereanrepese pene sige merce Fzpedes wimisde oun eroustcconreyinpene _ papotioacheysienaen GoncraPecionbenie sieposoiien ere Tincebspeimarate murupotecelnpeio Rene Selim oneieecrs renrnatehueaae fenaicurounamayelne- gids Se qucsentuazs cmb lia, laprincesarehén mienzaen: sios ocupan Roma yelatene unos laparlacuza 20afos.Con| losPrineos - hacia Hispa- ig estable- Barcino,don- ceelhjode (Grande) como Pe demace (Gal, jasivaicn hijade Valeninia- 3s pores css ‘oenacer Después sobrevendiiaelasesinatoc iatevaconsigayne accede devolvera sino select muy antiromano, ve iiahaciéndo’s marchar so; Ataf, quela ce dos veces:en 411 enFori, se nlascostumbresgodas,y _voWibalos roms ‘en414enNarbona, i seguilapaz Comenzaba una todos os tuales ce Gala Paci, nim paradaralauni legitimidad romana que Una vez mas, el viejo rey volvi6 a demostrar sus arrestos. Lanzé un ataque decisivo contra los vascones, a los que derrot6 en apenas una se ‘mana, y se dirigiéa la Tarraconense, no sin antes convocar a todos sus duques para que acudieran alli con Ja mayor tropa que fueran capaces de reunir. Concentro nada menos que 2 70.000 soldados, que arrasa- ron la provincia y rindieron Barc no, Gerunda (Girona) y las ciuda- des galas hasta conquistar Nimes, en donde detuvieron al ambicioso Paulo. El retorno de Wamba con su ejército victorioso a Toledo, llevan- do al vencido Paulo ridiculizado con un birrete negro y a sus seguidores con las barbas rapadas, proporcio- 16 a los visigodos una casi olvidada imagen de poderio y de gloria.» Nr Std EL ESTADO VISIGODO No todos eran ... tan barbaros mint. sees aoe Aunque los romanos calificaron a los invasores germanicos con este término despectivo, en la larga lista de los reyes godos hay unos cuantos ejemplos de todo lo contrario: cultos, civilizados y buenos gobernantes. os histori lamaron a los pucblos germénicé ros, palabra prove pl jeros (al no enten ysalvajes). Pero, entre los reyes godos, Jhubo auténticos sabjos que dejaron un legado de buen gobierno, del cual to poxemos encontrar trazas. 10 VI sera el propicio para que brillen estos reyes sabios. Porque entonces es cuando los soberanos se dan cuenta de la necesidad de forta. lecer su propio poder para consoli dar el Estado, frente a los intereses particulares de los nobles. Teudis, que reiné entre $31 y 548, fue uno de los primeros en adoptar una serie de acciones de gobierno decididas para crear un Estado mis eficaz. Eliminé figuras como la del Prefecto de las Espafias, que mediatizaba su domi no sobre el reino, y mejor lacién para intentar acabar c gas como la corrupeién judicial (era frecuente el soborno de los magis: trados por alguna de las partes en los _— division social que existia entre his panorromanos y godos. Una frasedel sxto es especialmente significativa: “Se aplicari a todos los provinciales {hispanorromanos] y a todos nues tros pueblos [las etnias godas]”. Veinte afios después destacari otro ‘monarea, Liuva I, que es uno de esos ejemplos (desgraciadamente escasos en la historia goda) de rey pacifica dor. Su mismo acceso al trono lo de- muestra: a la muerte de Atanagildo (protagonista de la trascendental decision de trasladar la capitalidad del reino a Toledo), los nobles godos se habian enzarzado en una estéril competicion para sucederle. Faltaba tun candidato claro y la inmediatez en la eleccion, que habia sido carac teristica en otros momentos, no fue posible. Ast pasaron los meses, y formacién de diversos bandos propi ciaba la deriva hacia una inminente guerra civil, cuando lego desde la Iejana Septimania (hoy Languedoc: Rosellén francés) un noble amado Liuva exhibiendo ideas conciliado- ras, Su candidatura al trono ense- guida gané puntos como solucion de ‘compromiso para evitar el fratricidio y fue escogido por los aristécratas. Grandes estadistas. un reinado facil, pero fue eso preci- samente lo que le permitio exhibir su buen juicio. Los francos aprove- charonsu marcha de su regién natal para atacar la Septimania, y ello le obligé a concentrar la mayor parte desuejército al norte de los Pirineos ya permanecer él mismo alli. Pero su ausencia de la Peninsula genera- ba problemas dentro de ella, porque algunos nobles la aprovechaban pa- ra campara sus anchas. Ast que Liu- va tomé una decision clave: asociar al trono a su hermano Leovigildo y encargarle el gobierno de Hispania, De esta forma, Liuva quedaba libe. rado para controlar todas las pose- siones del Reino de Tolosa en las Ga liasy, al mismo tiempo, el territorio hispanico gozaba de una autoridad gjeteiente desde Toledo, capaz de frenar el desgobierno. Esta generosa decision, por la que Liuva renunciaba a un poder que otros muy dificilmente hubieran ce: dido, puso ademés los fundamentos para que, a su muerte en 572, Leovi gildo fuese proclamado monarca demasiados obstéculos. Y con él lego Ia edad de oro del reino toledano. Leovigildo fue el gran fortalecedor del poder real frentea las ambiciones disgregadoras de los nobles. Estos aspiraban a una autonomia con esca- 0s impuestos y pocas obligaciones, de forma que pudieran gobernar a su voluntad en sus ya por entonces enormes latifundios. Pero ese es tado de cosas condenaba al reino a uuna permanente inestabilidad frente a enemigos exteriores (los bizanti Reinado: 531-548, ‘Momento clave: Ellevantamiento el cereo de los trancos sobre Cé- sar Augusta (Zarao¢ (Qué perduré de su labor: La vo- luntad de gobernar sin discrimina- Ciones a os hispanorromanos. Muerte: Apuralamiento, (URS ea AE LEOVIGILDO. Momento clave: La conauista del reino suevo, Qué per la legislacién que impiant6 en el Codex Revisus, decisiva para la tunficacion del reino, Causas naturales. nos y Jos francos), ademds de causar multiples desigualdades. Leovigildo decidié forzar que la situacién evolu- cionase en sentido contrario y plan te6 un amplio programa de recupe- racién de la autoridad regia Tomando como modelo al empe- rador bizantino Justiniano, Leovigil do fortaleci6 su propia posicién real acentuando las diferencias que le se 586-601 0 clave: La decision de convertirse al catolcismo, ro de su labor: La rel: gién catélica arraigaria con mu- chisima fuerza, Cousas naturales, paraban dela aristocracia. Paraello se dedicda adoptar toda tna pompa im- perial muy institueionalizada: como explica el historiador Luis A. Garcia Moreno, “fue el primer monarca de su raza en utilizar trono y vestiduras reales, asi como otros simbolos tom: dos de los atributos regios del empe- rador constantinopolitano, mientras que los antecesores de Leovigildo no se habian distinguido externamente desus sibditos en nada”. Leovigildo se ira transmutando en un auténtico imperator: acuié mo- nedas en las que aparecfa su busto tocado con atributos de los empera dores romanos, como la diadema o la capa real (paludamento). Las mone- das (Ilamadas tremis o trientes) eran una herramienta propagandistica REYES GODOS: LOS SABIOS ‘Nuevas ciudades. Leovigido cons. el Estado godo haciendo de Tole- do una gran capital jourbes como Recbpols (arriba, vinas de subaslca) 0 Vic- toriacum (Vitoria). 105570), conquis- de Medina Si onia (571) y de Concilo de Toledo, loqueda fede su cconvocd Recaredo 9 pare abjurar del aris oy converse al eatolcismo, TOM Thes de primer orden y ayudaban a la popularidad de su figura, en una época en la que la numismética era también un medio de comu- nicacién, Otra iniciativa de gran calado fue pro- seguir la conver: sign de Toledo en la gran capital real que habia conce- bido uno de sus antecesores, Ata- nagildo. También se inspir6 Leovigildo en este caso en el mo delo de Constantinopla, ‘que influiria muchisimo en el urba- nismo toledano. Asi, ordené edifi- car un amplio conjunto palaciego (el Praetorium) con una basilica mayor dedicada a Santa Marfa y una capilla palatina dedicada a los santos apés- [experience netio suevo han quedado ditt» rminados porla Hist alos delos gods, perosu ppermanencia de ciento seten y seis aos en elteritorio peninsula leshace merece lores de una mayor atencién ados con vandslosy2la- ‘os enla gran invasion del 408, se enraizaron con mis jee que sus companieros demigraciény se conviie- jque obsesion6 aalgunosdelosprincipales tani reyes godos, como Leov gio, que seria quien fina lbrica, excepto rraconense la costale- \yconquisté ciudades tes como Mérida jo Requiario entelos PX venciera, _cabe, ysuamenazaliegda jp ses: sertan fuerteque el Imperio Romano solcité la ayuda de 3s elércitos visigodos, que, ‘comancados por Teodarico telando su Requiaro, ey de os suevos, puso en jaque al mperio Romano. toles Pedro y Pablo (cuya advocacin era muy importante en el cristianis mo bizantino), que se destinaba muy especialmente a ritos relacionados con la monarquia. ero quizis la medida mas impor- tante de todas en el plano simbélico fue la asociacién al trono de los dos hijos de su primer matrimonio, Her- menegildo y Recaredo, con lo que traté de garantizar que el sucesor quedase dentro de su familia. Dicha asociacidn se hizo manteniendo a sus dos véstagos en una posicién de subordinacién respecto a él, sin atri- buirles responsabilidades concretas que les otorgasen un poder compa- rable al del padre, al contrario de lo que él mismo habia gozado cuando Liuva le dej6 al mando de Hispania. Legisi gual para todos. Jun- to con este programa de ideologia real, Leovigildo también persiguis €l reforzamiento del Estado con otras medidas de orden més préct co, como el enriquecimiento del te- soro publico y del patrimonio de la monarquia, Para ello, aproveché las milltiples campafias’ militares que dirigié durante su reinado; y en los casos en que tuvo que aplacar algu- na rebelién de los nobles, confiscaba los bienes de éstos, lo que, ademss de proporcionar recursos y debilitar a los aristécratas mds lévantiscos lanzaba un nitido mensaje al resto. Otra medida de importancia fue la creacién de circunscripciones admi nistrativas provinciales Como corolario de su politica uni- taria, Leovigildo promulgé una no- table obra legislativa, el llamado Co- dex Revisus, texto de fundamental importancia que revisaba antiguas leyes y afiadia otras nuevas. Con él, su objetivo fundamental era promul- gar una tinica legislacién para toda la poblacion independientemente desu origen étnico, ya que hasta entonces existia un tratamiento diferente para los godos y para los hispanorroma- nos. De hecho, uno de los grandes avances del Codex Revisus fue su- primir la prohibicién de los matri- monios mixtos entre ambas etnias. Leovigildo sélo dejaria un gran problema abierto al final de su fecun- do reinado: la cuestién religiosa. Se mantuvo fiel a la confesiOn arriana, tradicional de los godos, ¢ incluso castigé con mano muy dura la re- belin de su hijo Hermenegildo (ver capitulo 3 del Dossier), que se habia convertido al catolicismo y hacia del tema religioso una de sus banderas cena lucha contra su padre. Del arrianismo al catolicismo. A la muerte de Leovigildo, su sucesor, Recaredo, tuvo que afrontar el hecho de que Ia inmensa mayoria de I po: blacién hispana.eracatélica. Ante es- ta situacién, Recaredo decidis abor- dar el problema con valentia y darle una solucién defmitiva Educado y formado por el inteli- gente obispo Leandro, que lo aceres 4 la causa catélica, el rey convoes primero una serie de reuniones en- tre autoridades religiosas de ambas confesiones para que intercambia- ran puntos de vista y para escuchar €l mismo las razones de todos. En la uiltima de ellas,y para sorpresa de al gunos, anuncié su decision de aban- donar el arrianismo y convertirse al catolicismo junto a toda su familia. Era un cambio trascendenta, dificil de entender para muchos. Répida- mente, los religiosos arrianos y al- gunos nobles empezaron a conspirar contra él. Corria enero del afto $87. Recaredo tardaria dos afios en fre- nar las conspiraciones (hhubo cuatro) urdidas contra l. En algunas partici- paron incluso obispos aparentemen- te conversos al catolicismo. Pero el 8 de mayo de 589, finalmente, consi- {gui6 celebrar el I Concilio de Toledo Reinado: 612- Momento clave: La toma de Msle gay Cartago Nova alos bizantinos. Qué perduré de su labor: Inicio Ia persecucion contra os jutios, lo que fue una constante del citimo siglo de domrinacién visigoda. ‘Muerte: Envenenamiento. REYES GODOS: LOS SABIOS ie ee thee ELSTON TRISTE ere ere mente del arrianismo. Liuva, Leovigildo y Recaredo, y en el VII brillé Sisebuto Fue una decision extremadamente inteligente que acercé a la monar- quia goda al pueblo, aumentando su apoyo y legitimidad, al mismo tiempo que facilitaba las relaciones diplométicas con otros reinos con los que habian sido muy habituales las fricciones, como los francos. ¥ el autor de tan decisiva medida fue un rey que apenas habia cumplido los veinticuatro afios. EI rey escritor. Durante los si guientes doce afios en que ocupé el trono, Recaredo demostr6 un talante conciliador que proporcionaria a su reino una inhabitual época de paz ¥ desarrollo. Se trata de uno de los momentos cumbre de toda la histo- ria visigoda. Lamentablemente, Re- caredo moriria, de causas naturales, con tan sélo 36 afios de edad. Pero si alguien merece el titulo de rey sabio en este periodo es, sin du- da, Sisebuto, conocido como el rey eseritor. Se trata de un caso inaudito de personaje con una gran formacién intelectual, muy inhabitual entre los monareas de su época y, especial- mente, entre los de origen germé- mente por su alto nivel cultural). monarca como una especie de pastor nico (pueblos que, como se habian _Sisebuto habia recibido una am- dealmas, que no sdlo ha de gobernar encargado de sefialar siempre los plia educacién literaria y conocia _rectamente sino también velar por el romanos, no se distinguian precisa- tanto las obras sagradas como las _bien moral de su pueblo, reprimien Profanas. Su querencia por la litera~ do todo aquello que sea pecaminoso, tura le lev6 a practicarla incluso en Jos momentos més dificiles de su rei- al. La época de nado. Su obra més curiosa, un poe-_ Isidoro y Sisebuto ha sido bautizada ma de contenido cientifico llamado con merecida admiracién como el Astronomicum, fue escrita durante renacimiento isidoriano, después tuna expedicin contra los astures y de los siglos oscuros que sobrevinie- los vascones. El tema de esta intere- ron tras la caida de Roma. ¥, cierta- sante oda, compuesta en cuidados mente, quien lea estos versos del as- hexdmetros en latin, eran los eclip-_tronémico poems sisebutiano no po- ses que se habjan sucedido en dos dré ver nunca mis a los godos como aos consecutivos (611 y 612) y que 2 unos simples “brutos guerreros” habjan sido visibles desde la penin- “Acasosucedaquetii, tendidoen lo sula Ibérica profundo de alguin bosque sagrado, Este poema se lo envié el letrahe- estes escribiendo, por casualidad Fido Sisebuto a quien era uno de sus nuevos versos. Quien sabessite hallas grandes amigos, el influyente obispo en medio de las rumorosas fuentes y Isidoro de Sevilla, quea su vezlede- de as armoniosas brisas. A nosotros, icaria una primera redaccidn de sus _ el peso de los enojosos asuntos nos famosas Etimologias. Elfuturo santo abruma. Nos, no escuchamos sino también escribié por encargo del rey el ruido importuno del hierro y los su libro De natura rerum. gritos de millares de soldados. [..] Sisebuto, por su parte, es ademés Empero, sacudiéndome el peso que autor de la Vida de San Desiderio de me encorva hacia la tierra, diré por TES FUSS Meo orcreminy Cahors, una hagiografia de este san- qué un circulo negro se forma sobre trajowbae Deteorecossentsrs, © eT 1A que ensilz su perpecia vi- la imagen borrosa del Astro. Por qué GOs tal y lo convierte en un modelo para su frente de nieve se enrojece acausa reyes, dentro de una concepeién del de un tinte ptirpura...” duré de su labor: La pro- i6n de iaLex Visigothorum (el TMT aleméndeprinc- ios de! sgi0 XX 2) VOLKERWANDERUNG LAS LUCHAS POR EL PODER» El gen conspirador Sileemos que un rey godo murié por enfermedad 0 vejez, debemos preguntarnos qué grandes méritos tuvo, dado que no hay muchos casos entre los treinta y tres monarcas de la lista. Porque no morian: se les mataba. | © que podriamos lamar Barcino con su esposa Gala Placi- qued6 alli agonizante y murié. “gen conspirador” aparece dia huyendo del acoso romano, fue Todo parece indicar que Dubius indisolublemente unido ala muerto al cabode un afiode estar en actué como sicario a las ordenes de época de gobierno de estos la Peninsula en circunstancias trai- uno de los bandos tribales en los que germanos, tan volubles a la hora de cfoneras: unesclavo llamado Dubius, se dividian los godos: Ataulfo era cambiar de jefe. La propensién aase- del cual Ataulfo solia burlarse por su del clan de los baltingos (término sinar a sus gobernantes para derro- pequefa estatura, siguié al rey hasta del que proviene también el nom- carlos fue tan caracteristica, que los las cuadras de palacio, adonde éste bre del mar Baltico), que tenia ma- historiadores incluso le dieron otro se dirigia a revisar sus monturas. El las relaciones con el grupo rival de llamativo nombre: “morbo gético”. rey lo vio llegar, pero acostumbra- os amalos. Aunque, en el momento Elrelato deus traiciones comien- doa menospreciarlo no le dio mayor previo a su muerte, Ataulfo acert6 a za casi al mismo tiempo que entra importancia. Sin embargo, Dubius decir que quien debia sucederle era el primer rey godo por los Pirineos. llevaba un puifal y atraves6 con él st. hermano Valia, los nobles hicie~ Atatilfo, que se habia refugiado en varias veces el cuerpo de Atatilfo, que ron caso omiso dela ultima voluntad Se iy real e impusieron al amalo Sigerico. Este demostré su animadversion ha- cia todo lo que tuviera que ver con Atatilfo de un modo sanguinario: su primer edicto lo dedie6 a condenar a muerte alos seis hijos del rey. Lue- {go maltrato y humillé piblicamente 4a5u vida, la romana Gala Placidia. Por ultimo, moviliz6 todos los efec- tivos godos (unos 50.000 soldados) para ira la guerra contra Roma. Asesinatos en familia. Pero Sigeri- co caerfa victima de su propia medi- cina. Cuando sélo llevaba una sema- na en el trono, lo asesinaron los que consideraban ilegitimo el modo en que se habia producido su eleccién y ‘no aceptaban que alguien ajeno al li- naje baltingo los gobernara. Ademés, consideraban demasiado riesgo una guerra frontal contra los romanos. Este grupo conspirador apoyaba a Valia, quien cambi6 la politica hacla Roma e impuls6 un acercamiento. Valia murié de causa incierta y sin herederos tras tres afios de reinado, Le sucedi su sobrino Teodorico, un gran guerrero que caeria en la batalla de Jos Campos Cataldunicos contra Atila, luchando en el bando romano. El su- ‘cesor, su hijo mayor Turismundo, que tambien peled allf con gran brillan- tez, no conseguiria sin embargo una muerte tan honorable. De tempera- ‘mento aguerrido, en aquella ocasién habia propuesto al comandante en j fede todas las tropas, el general roma- no Aecio, acabar defnitivamente con Ala, pero aquél no quiso, para sor- presa del godo. A partir de ahiselarvé luna ereciente enemistad. Turismundo deseaba una completa secesién res- ecto a Roma, de cuyas estrategias no ‘queria depender. Pero no todos pensaban igual en- tre la nobleza goda y Aecio, que era tuna de las mentes més astutas de su €poca, supo sacar partido de ello. Una noche se reunié con un grupo de nobles entre los que se encontraban incluso dos hermanos de Turismun- do, Teodorico y Frederico. Aecio les planted a todos que el rey godo era luna molestia para Roma y que quien acabase con él obtendria el apoyo del Imperio. Los dos ambiciosos herma- no$ se oftecieron voluntarios para matarlo. Su justificacién era que el rey no se daba cuenta del riesgo en que ponia al pueblo godo enfren- tandose a Roma. Ambos llegaron a Tolosa y su hermano los invit6 a par- ticipar en un banguete. Al acabar el REYES GODOS: festin, cuando el rey Turismundo se retiraba lo siguieron, se abalanza- ron sobre él y, tras inmovilizarlo, lo estrangularon. Tan bajo asesinato no fue castigado, sino todo lo contrario. ‘Teodorico se impuso como rey en la ‘leceién subsiguiente, lo cual segu- ramente indica que su posicién era ‘compartida por muchos nobles. Pe- ro, como suele pasarles a numerosos conspiradores, nninguno de los dos hermanos asesinos tendria un final pacifico. El principe Frederico mo- rirfa intentando tomar Orléans a los francos y el rey Teodorico Il caeria a manos del otro hermano de Ia fami- lia, hasta entonces poco destacado, Eurico. El pequefio de esta estirpe tan dada al asesinato por la espalda demostraria ser el mas inteligente de todos, ya que consiguié tener un largo y brillante reinado de diecio- cho aitos (ver capitulo 1 del Dossier) y morir tranguilamente en la cama 4a los sesenta y cuatro afios de edad, algo inaudito, como estamos viendo. Los peligros de la buena mesa. Si Sherlock Holmes hubiese tenido que investigar los asesinatos de los reyes godos, se hubiese encontrado con Varios casos en los que la victima era atacada tras un banquete, lo cual nos da una idea de que los que participa- ban en ellos acababan poco serenos ¥¥ se resistian menos. Ya hemos visto Momento clave: L2 oposicién de los nobles y en particular del con- de Bulgar de Septimania, Qué perduré de su labor: L2 vio! lancia y desconfianza hacia dicha provincia gala, muy levantisca. ‘Muerte: Asesinaco. 1 caso de Turismundo y lo mismo le pas6, en el aflo 549, a Teudiselo, De &te, ademés, es conocida su aficién por el vino, lo cual se lo puso mas fé- cil a los conspiradores. A finales de aquel afio organizé un fastuoso ban- quete para sus nobles en el palacio donde tenfa instalada su corte, en la RN __TEODO) Reinado: 453-266, Momento clave: La derrota de los suevos y a ejecucién Ge su rey Requiario, (Qué perduré de su labor: Unma- yor control de todo el teritoriode Hispania por parte de los godos. ‘Muerte: Asesinado. Reinado: 610-612, ‘Momento clave: La decision ce trasiadar la capital religiosa de Cartago Nova a Toledo. Que perduré de su labor: Uns mayor unidsd politico-religiosa entre todos los gods. ‘Muerte: Causas naturales. ASESINOS Y TRAIDORES 20/junio 451 Tienelugaren Chalonsla batala elos Campos Cataléuricos, que ‘enenté a godos y romanos contra loshunos. neste combate muri e fey Teodorico, cwya esirpees unejer plopertecto ce! “moro getico"s su hie ysucesor Te ismunda, fue es- trangulsdo por sus proploshermanos, Fredericoy Teodo- fico, yeste timo seffaasesinado Bsuvezporsu les pablicos, que resumey actualza con vivezay ame- nid la biografia decadauno delos monarcas de este periodo, Fue tal la abundancia de asesinatos entre los reyes godos, ff PUCCSrte ek oeei J\ Imenos uno éelos eyes codes viotan suamerte enquistado elhabiotraicione- to enirelos sos. que iso, impedio poly. Chindasvin- to,quehabia sido élmismoun «gan conspiradorlotenia muy caro:laprimeraiey quepee- oensurenadoenelano 643,fueunanoma seversina contalostredores. Eetablec’s lapenademuene,porprimers ieee ~ verenialeglecion goda.0® GiemplardelFuero 200. ley falospretagonisasceconep- Sen berceneess Aree. raciones, as! como para que- nes seilaran por esta causa Sus bienes también quedarian contscados enavor dela Co tona.Prevamente,Crindas- _obligbaquelajurasentodos vintohabialevado acabouna los grandesestamentos del imisencordepurgaenirela no, incuyendonossioalos Laceguera se conviié en un castigo temible Pare sehalar ta rascendencia ée lanorma, ‘istocraca,ordenandomatar nobles masimporantes sino '3200nobles primates grine-_tambiBnasusucesor,alacuria| pales)ya500mediogres(no- _eclesidstcay alos veces. bleza media). Pero hecha alley, hecha la Lamismaleyestablecialapo- tramps:muchos se aprestan sblidad de que, durante el _ronautlzarla para denunciar 42 ots aristocratas conlos ‘ave rvaizaban, Tal debi6 de sereldesbarajuste, que Chin dasvinto hizo laley y uso que quien false acusacion suri la misma pena que el denunciado, proceso judicial elrey apticase ucido a expropiarte al aidor ssufortunay...sacarl os ojos. ciudad de Sevilla. Se sabe que estuvo comiendo y bebiendo sin parar hasta bien entrada la noche, tras o cual re cibi6 la dehnitiva pufalada, Como Teudiselo era muy dado a todo tipo de excesos, no séloetilicos, censeguida que los protago- nistas del regicidio eran maridos de la nobleza que se sentian ultrajados porque el monarca se dedicaba a se- ducir a sus esposas. En cualquier ca. so, Teudiselo habia sido nombrado por la influencia de los ostrogodos (los godos del este de Europa), que por entonces dominaban lz penin- sula Itilica y formaban el reino ger- minico més poderoso del momen- to. Fjercian una autoridad superior sobre sus primos visigodos y habian impuesto ya a varios reyes. Este he- ccho pudo ser suficiente para animar una conspiracién entre los nobles de Iinaje visigético mas antiguo. Con el asesinato de Teudiselo, de hecho, se puso punto final al llamado “is medio ostrogodo”. Witerico, el doble traidor. De todas formas, aunque se cambiase de di- nastia no se eambié de maneras. El cabeza de la conspiracién y siguiente rey, Agila, también murié violenta- mente a manos de los que se supo- nfa que eran sus propios partidarios. Estos, viendo su causa perdida en medio de una guerra con otro pre- tendiente al trono, decidieron que la mejor manera de estar a bien con el futuro ganador era eliminar a aquel del que hasta entonces habian sido fervientes seguidores. Asi que lo co. sieron a cuchilladas en el aio 554 Medio siglo més tarde, encontra- mos al que sin duda Ia Historia ha considerado como el mas desalmado de todos los reyes godos, el conde Witerico. Se le conoce como “el dos veces traidor”, porque ya durante el reinado de Recaredo protagoniz6 un episodio de delacién en los dificiles ‘momentos en que se transitaba del arrianismo al catolicismo. Forma- ba parte entonces Witerico de una conspiracidn arriana para eliminar a uno de los obispos catélicos més in- fuyentes, Masona, ya uno de los no- bles que acogis la fe catélica con mas entusiasmo, el poderoso duque de Lusitania, Claudio. En el tiltimo mo- mento, Witerico cambié de opinién y no sélo abandoné la conspiracién, 10 que delaté al resto de los que formaban parte de ella. Los conjura- dos fueron duramente castigados y en conereto a uno de ellos, el conde Segga, le amputaron las manos y le obligaron a exiliarse. Witerico asumiria un papel todavia mis destacado en su segunda trai ion. Durante el reinado de Liuva Il, aproveché que habia sido nombra- do jefe del ejército que debia luchar contra los bizantinos y utiliz6 a estos hombres no para combatir al ene- migo extranjero, sino para deponer al rey. Para asegurarse de que no le ccausara problemas, qué mejor que matarlo! Deeste modo, el hijo de Re- caredo fue ejecutado en el cadalso, algo que tampoco era demasiado ha- TEGAN a ash ene eee one bitual, todo hay que decirlo. Por todo ello, no deberia sorpren- der que Witerico resultase un rey poco apreciado cuando, finalmente ¥ gracias a sus conspiraciones y cri- llegé al trono. Por si faltaban ‘motivos, su ejer aul mo jomento clave: La purga contra los arstécratas (ejecut6 2 700) Qué perduré de su labor: Sude- cision de asociar al trono a suhijo. Recesvinto, que protagonizaria un largo e importante reinado. Muerte: Causas naturales. Ta a a i LAR Da al “ i. ie RAY a a corona visigoda dio todavia més ra- zones para que le odiaran, ya que lle- v6 a cabo una politica muy contraria a los intereses de la nobleza visigoda, limitando. sus prerrogativas. De seando afirmar a toda costa su propia autoridad real, de una forma ruda y ERVIGIO Reinado: 680-687 ‘Momento clave: La celebracion del XlllConcilio de Toledo. Qué perduré de su labor: Lano- bleza alcanzé en su mandato una situacién privilegiada que otros re- yes no habian permitido, Muerte: Causas naturales. erg unbebedizo ed poco diplomitica, lo que acabé por conseguir es que los propios nobles que le habian apoyado se volviesen én su contra y empezasen a su vez a conspirar para deponerio. Enfrentarse a los nobles. Witeri ¢o aborté una primera conspira- ‘ign encabezada por el conde Bul- gar de Septimania. Lo castigé muy duramente, torturandolo. Pero, al poco tiempo, parece que el rey se dio cuenta de que estaba caminan- do por el filo de la navaja e intenté rectificar su politica, legando a re- habilitar al propio Bulgar. Sin em- bargo, es0 ya no resulté suficiente. Una vez més, nos encontramos aqui con el conocido momento del ban quete: Witerico acudié a una gran comilona en su honor en Toledo, gue no era sino un engafo, durante Ta cual fue asesinado. En este caso, y dada su escasa po: pularidad, parece que la noticia de su muerte fue celebrada con inusitada alegria: se arrastr6 su cuerpo por las calles toledanas, entre ovaciones dela poblaciGn. Luego fue abandonado de forma humillante en una fosa comin. Para volver a encontrar conspira- ciones de tal calibre, tenemos que avanzar hasta el final del reinado del gran Wamba, sin duda uno de los monarcas més notables de todo el linaje godo. Su unico err es que se le puede lamar asi procurar aumentar el poder de la Corona exigiendo mayores tribu- tos la nobleza y manteniéndola fuertemente controlada. En el afto 673 promulg6 una ley que forzaba ala aristocracia y al clero a aportar Jos recursos que pudiese requerir la Corona, si ésta se enfrentaba a un estado de necesidad en el pais. Toda una argucia legal. El conde Ervigio, muy cercano al rey y al que éte habia concedido varios privile- ios, aprovechd una aficién muy par- ticular de su seftor para urdir la més original de las conspiracfones contra ‘Wamba, en el afio 680. Al monarca le gustaba tomar bebidas preparadas con hierbas naturales. Ervigio le dio a beber una en la que habia vertido ‘una gran cantidad de esparteina, que tiene propiedades hipnéticas. Tras tomarla, Wamba quedé sumido en un profundo letargo. Alinstante, Ervigio y los otros no- bles participantes en la sedicién hi- cieron saber que el rey se encontraba al borde de la muerte y pidieron que acudiese el obispo Juliin para que diera la extremauncién al monarca, Jo que en aquella época incluia ton- surarlo y concederle los habitos. Asi se hizo, pero cual no seria a sorpresa de todos cuando el monarea desper- tal pasar los efectos del bebedizo Wamba, enojadisimo, quiso volver a recuperar el trono de inmediato, pero los nobles entonces le recorda- ron que la ley visigoda impedia rei nar a cualquiera que vistiese habitos. Con esta argucia legal, los traidores aristécratas pudieron darlo por des- tronado. El bueno de Wamba nada pudo hacer, ya que los nobles iban a ‘mostrarse mas papistas que el Papa en la aplicacion de la ley. Asi que no le quedé més remedio que retirarse 2 un monasterio en Pampliega (Bur- 03), donde viviria siete afios més. Junto a casi cada capitulo de la his toria con mayuisculas de los reyes go. dos, se escribe otro con letras man- chadas de sangre. En 50s episodios nos encontramos sorpresas tales co- mo brebajes envenenados, banque- tes que se le acaban indigestando al anfitrién, pufialadas por la espalda al menor descuido... Quienes siem- pre recurren a los Borgia como gran antecedente de la perversidad politi a, quizé es porque no han lefdo con la historia de los godos.« iu nr a 13 de los 33 reyes godos fueron aceenacos e eecutacos: ots 3.cepuestos por unaconspracion, y3méscayeronen combate Sole 12 mrueron por causasnaturales 700 arist6cratas fueron elminados por Chindasvinto enel sto 642, sms legar al poder. Conesta purgay a Posterior asoc én de suhijo Recesvinto al trono useé asegurarse la sucesion heredl- taria dela Corona frente posibles usurpadores entre Ianobleza, RUTAS En elenls- cesobrela Espata visigoda se mues- tranlasefisies de todos los reyes ‘g0dosy se expica ‘con detallela cues- tion de las consol racionesylosase- sinatos sucesoros. Las continuas luchas de poder en la nobleza y el sistema de monarquia electiva facilitaron el acceso al trono de ventajistas y ambiciosos. Asi debilitaron el reino que tanto ansiaban gobernar. continuacién demuestran 2 positivos para la monarquia. las claras que cualquier du- Unbuenejemplo ese de Gesaleico, que ambicioso 0 desconten- que habia sido uno de los pocos jefes to tenia en los mecanismos electivos guerreros visigodos destacados en que fijaban el acceso a Ia corona un una batalla por otro lado desastrosa, camino facil para reclam: Ia de Vouillé (507), perdida ante los ¥y que muchos de los desi francos. Sus buenas eredenciales bé. i as biografias que veremos a _talsistema no dieron resultados nada LA DECADENCIA DE UNA MONARQUiA Los godos que no debieron reinar licas las malgastaria al ser ascendido ala responsabilidad mayor de reinar. Sus derechos no estaban claros, por- que era hijo bastardo, y se le escogio ‘con precipitacion para cumplir con la norma de que un nuevo rey debia clegirse junto al echo de muerte del anterior (en este caso, Alarico Il, que habia fallecido en la misma batalla). Pero escoger 2 alguien cuya tinica experiencia era la guerra no fue la mejor opcién para un reinado muy complejo, que en aquel momento requeria sobre todo de habilidades politicas. Los godos habfan quedado desarbolados respecto a los francos ¥ no podian permitirse conflictos bbélicos. Sus unicos aliados eran los ostrogodos, sdlidamente implanta- dos en Italia y que les podian enviar refuerzos, pero que estaban muy po- cocontentos con la eleccién de Gesa- Ieieo, ya que ellos tenian su propio candidato, Amalarico. Para acabar de complicar este panorama tan di ficil de gestionar, los godos, ante el empuje franco, se habian tenido que refugiar en Hispania, establecien- do aqui por primera ver la sede del Reino de Tolosa, y es0 cre6 contfictos con la poblacién hispanorromana. Un rey poco honorable. Gesaleico nosupo abordar con éxito ninguno de estos retos. Ensimismado en su corte de Barcelona, carecia dealiados y, por tanto, de capacidad para enfrentarse alos francos, que, muy crecidos ante la evidente debilidad goda, amenaza- ban con perseguirlos hasta Hispania, Asi que, al final, fue el rey ostrogo- do Teodorico el Grande, el principal soberano de la época, quien decidis enviar un ejéreito...pero no para a dar a Gesaleico, sino para echarle del poder. Este huy hasta Africa, donde se encontraba el reino de los vnda- los, para refugiarse. Luego, de forma humillante, se oeulté en Aguitania bajo la proteccicn de su anterior ene- migo, el rey franco Clodoveo. Ges aleico consiguié reunir un pequefio sjercito para presentar batalla 2 los ‘ostrogodos, batalla que se saldé con un completo desastre. continua cidn, fue ejecutado. El epitafio que le dedicd san Isidoro es demostrativo de lavaloracién desu reinado: “Primero perdié el honor, después la vida”. Con el desenlace, los ostrogodos ampliaban su esfera de poder @ His pania y Teodorico el Grande impuso a su nieto Amalarico, que por en tonces era muy joven. Teodorico fue un rey muy capaz, pero la falta de confianza en el pariente que habia instalado en Espafia y la voluntad de controlar de forma demasiado direc- ta los resortes del poder lo llevaron a tutelarlo de manera constante como regente. A través de prefectos y ge- nerales de su confianza, Teodorico le dej6 poco margen para gobernar. Al fin, cuando el abuelo murié en el afio 526, Amalarico pudo reinar en plenitud, decidiendo de inmedia- to desvincularse de la tutela de los ostrogodos italiano, una iniciativa que no gusté demasiado en Hispania Pero el error definitivo del nuevo ‘Momento clave: desvincularse dela supervision ostrogoda. Qué perduré de su labor: Durante i regencia de Teodorico el Grande, se fortalecié la estructue rade gobiemo en Hispania, ‘Muerte: Asesinado en una iglesia. al UU to clave: Su fallids expe- icin contra a rebelde Cordoba, fen la que murié su hij. Muerte: Apufialamiento, rey ibaa ser de cariz diplomatico. Su abuelo le habia concertado un matri monio de conveniencia con Clotilde, hermana del rey franco Childeberto. Clotilde era catélica y Amalarico, arriano. Fl intent atraerla hacia la nueva religion para lograr su conver- sidn, pero ella no quiso ceder y el rey empez6 a perder la templanza. Sus constantes enfados con ella degene. raron en la violencia fisica. Clotilde, aterrorizada, envié a su hermano un pafuelo con su propia sangre, una desesperada peticién de ayuda. Facciones enfrentadas. En res puesta, Childeberto mando a su ejér cito a Narbona y derroté a Amalarico, llevandose a Clotilde, aunque est se encontraba ya muy enferma y murié enelcaminode vueltaatterrtoriofran- co. Amalarico se retiré a Barcelona, donde unos afios después fue asesina- do dentro de una iglesia. Pudo ser una venganza de los francos, osimplemen- te la reaccion de la faccicn ostrogoda, ‘marginada porel debil Amalarico. La época de control ostrogodo fue siempre objeto de animadversién pa- ra un cierto grupo de visigodos “au ténticos” que no quer‘an interferen cias. Por eso llama la atencién que cuando en el 549 consiguieron al fin situar a un rey de su faccién, Agila, éste cayera en el descrédito, La ex- plicacion es que habia toda una parte de la poblacion, la de origen hispa- norromano, que no veia con buenos ‘ojos ser controlada por quienes, al fn yaleabo, todavia entonces eran con- Siderados unos barbaros invasores. El sector menos décil de la poblacion tuvo una importante implantacién (60) para 8 god0s:Clodo- 20,1 ey franco, diermbasu eer yacabécon Alarico H.dando paso a! nado de Ges: co.Aqui,un gra co delsigio xX, frente aunos Tariq on Ziyaa Prete necy La falta de organizaci6n jerarquica de los godos y su pastes hati une reese tendencia al caudillismo precipitaron su desaparicion Corona, y los aristécratas preferian un sistema en el que continuasen man- teniendo una mayor autonomia para un potente eército imperial decant6 hacer crecer sus grandes posesiones con claridad el resultado de la guerra _rurales y sus privilegios. Liuva Il, no civil hacia el bando de Atanagildo, y es de extrafar, fue depuesto en una Pronto una conspiracién acabé con conspiracién. Similar destino -y por la vida de Agila (ver tercera parte del las mismas causas~ fue el que se en Dossier). contré otro hijo instalado en el trono por su padre, el joven Tulga, que rei y conjuras. No hace falta ser _né ~es un decir- entre 639 y 642. Para muy perspicaz para comprender cul _entonees, las tendencias feudalizantes fue el tremendo error del victorioso _delos nobles eran cada vez mis fuertes ‘Atanagildo. Lo habia cometido al re- _y dificiles de contener. ‘currira los bizantinos, quienes no te- Diametralmente opuesto fue el ca nian ninguna intenciGn de marcharse so de Ervigio, que encabez6 la con: de Hispania. Por aquel entonces los jura contra Wamba en el afto 680. El ‘gobernaba Justiniano, quien tenia co- _represent6 los intereses de la nobleza mo objetivo declarado reunificar ba- desde el trono y reind a su medida: jo su égida los territorios que habian asi, una de sus principales acciones constituido el Imperio Romano. Ata- de gobierno consistié en devolver nagildo les plant6 cara, pero su ejér- les las tierras y el patrimonio que les cito era muy inferior, asi que al final habia confiscado el enérgico Wamba. tuvo que plegarse alos hechos consu- También promulgé una nueva ley mados y, para lograr la paz, les cedio militar que liberaba a la nobleza de ‘una importantisima parte dela penin- los reclutamientos forzosos. De ¢s- sula Ibérica: una franja que, de este a ta forma, las obligaciones militares ‘este, iba desde Denia hasta ladesem- _caian de forma més acusada sobre el bocadura del Guadalete. La clave era pueblo llano, lo que provocaria gran la provincia Bética, que tan apreciada descontento. Por ultimo, Ervigio ali- habia sido desde tiempos de Julio Cé- gerd las cargas impositivas de la no- sar por su rica agricultura. Sélo con- bleza (y de la Iglesia, otro estamento z : siguid Atanagildo guardarse para élsu al que otorgé muchos privilegios) oo poeta: enlaricaprovis 2 ciudad de Sevilla. La nueva provincia El resultado de esto ultimo no pudo Meronsiosgoses, de donde partié una amplia rebelién seriallamadaSpania porlosbizantinos ser mas desastroso: el Estado qued6 que tuvo sus plazas fuertes en Cérdo- _y tendria como capital el estratégico aboeado a la crisis econdmica. Con ba y Sevilla (esta tiltima, controlada puerto de Cartagena, villa ala que de- por el duque Atanagildo) nominaron Cartago Spartaria. ‘A Atanagildo le sucederfan re- La debacle de Agila. El enfrenta- yes muy enérgicos y centralizadores miento alcanzaba proporciones de (Liuva I, Leovigildo y Recaredo), que guerra civil y Agila, que no esperaba _controlaron a la nobleza. Su carisma untal rechazoa su proclamacién, de- _y éxitos levaron a un estado de cosas cidi6 ponerse él mismo al frente del en que se rozaba ya casi la monarquia ejército, quemarché contra Cérdoba. _hereditaria. Los nobles no estaban del Le acompafaba su hijo primogénito todo sometidos (siempre intentaban yy también llevaba con él buena parte conspiraciones), pero. si_frenados. del tesoro regio. Los perdié alos dos. Pero resulté cuestién de tiempo que El desastroso intento de tomar encontrasen un rey algo menos apo- Cérdoba se saldé, pues, con un rey _sentado al que pudiesen manipular, y va que se habia quedado empobrecido, eso ocurrié con Liuva I, propuesto al hesobelsesida sin heredero y con un eército diez- _trono por su padre Recaredo pero que, Celreinovisigodo mado. Puso pies en polvorosa hacia al contrario que éste, leg6 muy joven, Mérida, donde se reorganiz6. Tras al puesto sin la preparacion que, por este primer intento, actud con ejemplo, habjan tenido su progenitor PBL YVU IE yor mesura y puso cereo a Atanagil- yu abuelo, Rana COTES do quien, finalmente, decidié pedir Liuva Il apenas reiné dos afics Momento elave: Hijo de Recaredo ayuda exterior paramo serderrotado. (601-603). No legé a realizar accio- | he enganacoy aptesado porla, La solicité al imperio bizantino, que nes destacables contra los nobles, pe-_farcign gaidors del entorcer conde se mostré encantado de poner sus ro el simple hecho de representar la pies en la rica Hispania, y particular- continuidad dindstica era lo que ellos mente en la Bética. El desembarco de querian impedir. Se trataba de una di- Witerico en Toledo, Muerte: Ejecutado. tuna sociedad cada vez més dividida yy sin nexos que la llevasen a actuar uunida, parece increible que Ervigio reinase durante siete afios y muriese pactficamente. Ventajas de gobernar a favor de la nobleza. Nitiza, el cruel. Le sucedié su yer- no Egica, quien opté por marcar distancias respecto a su familia po- litica e incluso respecto a su esposa, Cixilona, a la que repudié, Intenta- ba tener manos libres para corregir 1a complicada situacién econémica. Pero su audacia le acarreé un intento de rebelién, y huyé de Toledo para mis tarde organizar un ejército con el que recuperar el trono. Entre las medidas més repudiables de Egica std su durisima politica diserimina- toria contra los judios, muy odiados por los visigodos: a aquellos que no se habian convertido les confises sus bienes y los entregé como esclavos a personas que se comprometiesen a vigilar que no celebrasen sus ritos. Elreino godo estaba.en la senda dela autodestruceién. Seria durante el rei nado de Witiza, hijo de Egica, cuando las hostilidades entre la nobleza se tor narian letales para la Espafiavisigoda. Muchas de las historias que se cuentan de él no han podido ser demostradas por la escasez de fuentes. Una de las is terribles es la de que, siendo Wi- tiza regente, y con su corte instalada en Tuy (Pontevedra). estrangul6 con sus propias manosal noble Favila, des: toenabrildel 642. Muerte: Fue depuesto y tonsurado, pero no acabaron con suvida y - nalmentefallecié de muerte natural. cendiente del rey Chindasvinto y pa- dre del futuro Don Pelayo. Més tarde, siendo ya rey, aplicé un castigo muy severo al hermano de Favila, el noble Teodoiredo, por un intento de rebe- lién, Ordend que le sacaran los ojos, un castigo tradicional entre los gods. Ala muerte de Witiza, la mayor parte de la alta nobleza escogié a Ro- drigo, duque de la Bética e hijo del cegado Teodofredo. Los hijos de Wi- tiza no aceptaron el nombramiento y proclamaron rey a un Agila Il del que oco se sabe. Era la guerra civil, y Ro- drigo se dirigié a huchar en los terri torios donde el partido witizano tenia mayor apoyo: el valle del Ebro, Cata- lufa y Septimania. También hubo de enfrentarsea los vascones. Elfin de los godos. Se cree que, en este contexto, los nobles adeptos a Agila Il, algunos de ellos refugiados en Ceuta, recurrieron al apoyo de Jos musulmanes, cuyos generales ya hhacfa tiempo que estaban planean do cruzar el Estrecho de Gibraltar y continuar la exitosa expansién que el reino de Damasco habia protago- nizado en el norte de Africa hacia la Peninsula. En el afio 711 los infantes bereberes desembarcaron en Alge- ciras al mando de Tariq Ibn lugarteniente de Muza. Espoleado por el peligro, Rodrigo abandoné su enfrentamiento con los vascones pa- RODRIGO Reinado: 710-711 Momento clave: La traicion de sus nobles en a batalla de Guadalete. Qué perduré de su labor: Su fraceso condujo a ocho siglos de dominacién musulmana. Muerte: Durante la ba REYES GODOS: LOS DEBILES osvisigados no practica- _crebel Aula Regia, formada Lotaniamonarquisheredi-_poranstocratas y personal tara Nohabiatradiciénentre cades, ademds dejuecesy els yaquesucostumbre _ordngos (miembros dels ancestalconsisaenelegit _cuitomasceereano almorar- alreyentrelosprincigalesno- _ca).£1 Aula Regia asesoraba les, quese cortesponcian _alrey enlosasuntes dema- conlasseforesdela guerra yor gravedad, peo también mésimportantes de coda -_teniaccomofuncién especia- bu.Laeleccion se producia _lisimalaeleccion del siguien- deforma inmedita,junto at temonarca,Estainstitucion mismolechodemuertedel _cot6 de alguna establlidad monarca; ‘Alolargo al momento sucesorio, pe clhabito de decidilo ant Cuerpo ain caliente del rey in alos oportunistas caren- tes de escripuios pletamente:el rey Leovigido ra volver a la Bética. Plantaria cara all poderoso ejercito bereber de Tariq en 1a batalla de la desembocadura del rio Guadalete, que acabé en desastre pa 1a el bisofio rey visigodo, superado en todos los frentes y perjudicado por la desercién de mtichos nobles que se habian sumado engafiosamente a su bando (Rodrigo los habia aceptado ante la falta de efectivos). Alli mismo ‘encontré la muerte el monarca. Tariq abort6 otro intento de fre narlo militarmenteen Ecija y aleanz6 1a capital, Toledo, de la que se apo: deré sin dar tiempo a que se procla- mase a otro rey. En una progresion rapidisima, alcanzé el norte del reino y llegé a tomar ciudades tan lejanas ‘como Amaya y Astorga. Laconsideracién de ultimo rey go- dola tiene Rodrigo, pero hay indicios de que Agila il pudo resistir durante tres afios en tierras catalanas y nar- bonenses. Incluso lo habria sucedido un tal Ardén (0 Ardo), que aparece mencionado en una lista real visi goda encontrada en Cataluiia, Si fue asi, 6 habria sido el verdadero titi ‘mo soberano de los godos. Aunque quedaba Don Pelayo... # Conrwevos dates néaunaampla poblacioncivi sin integrase en ela MUY HISTORIA 61 A orillas del rio Tajo. Aqui.enla pie Pee eae ee eter eer toda una nueva urbe visigoda Delamano deun supuesto sirviente del obispo Juan de Biclaro, un recorrido en prime- ra persona por la gran capital visigoda en su maximo esplendor. ‘0, Pedro de Tarragona, au tor deeste diario, soy perso nna de poca importancia, un ero domeéstico de 72 aft. Pero pasé casi toda mi vida al servicio del abad Juan de Biclaro, obispo de Gerunda (Gerona), y debéis dar eré dito a lo que escribo en mi ret piritual en el monasterio de Biclarum, muy cerca de Tarragona. En el af abandoné la ciudad de Barcina tual Barcelona) para: de Biclaro a Toledo, do debia prestar ayuda al rey Leovigildo, que en aquel momento negociaba con Jos obispos arrianos el abandono desu. taurar el arrianismo en todo el Estado visigodo, Leovigildo termin6 abra zando el catolicismo al final de su vi da, Aquel drist der meses antesde que el rey mandase lamar a mi mentor para que se tras Jadara urgentemente a la capital de! reino. Pocos dias después de entrevis tarse con Juan de Biclaro, Leovigildo fallecié repentinamente, recayendo la ‘corona visigoda en su hijo Recaredo. cambio debié suce Una urbe pujante. EI nuevo monar: cea encargé a mi mentor y al obispo arriano Masona que organizaran los preparativos del Ill Concilio, que se celebré con todo boato el 8 de mayo del afio 589. Al importante conclave acudieron setenta y dos obispos de toda Hispania y de ia Galia. Aquel dia, las autoridades eclesidsticas, los no- bles de la ciudad y el joven rey Reca- redo rubricaron la entrada dei pueblo visigodo en elseno dela iglesia catdli cala Divina inspir6 es0s mo- ‘mentos emotivos y vibrantes que de cidieron el futuro espiritual del reino. Durante los mas de tres afios que pasamos en Toledo, tuvimos oportu nidad de comprobar el impetu cons tu a la nueva capital. > MUY HISTORIA 63 procede de enionces. Atanagildo estableci6 en el 567 la capitalidad del reino en Toledo y la ciudad Ileg6 a su esplendor en el siglo VII Peet 64 MUY HISTORIA > Los edificios administrativos se ubi- ccaban en la Vega Baja, junto al rio, el lugar que eligi el rey Leovigildo para establever su lujoso palacio de estilo bizantino. Enfrente se encontraba el viejo circo romano, que todavia se usa para desfiles militares y procesiones religiosas. Junto al complejo palatino se levantaban las mansiones de nobles hispanorromanos y diversas depen: dencias religiosas y administrativas. Allado de la pequetta ermita que al benga las religuias de Santa Leocadia pudimos ver las obras de edificacién Ge una nueva basilica, que afios des pués acogeria los restos santificados de la martir, os de un obispo toledano Y los del rey Sisenando, fallecido me- ses antes de ponerme a escribir este Pequefio manuscrito en mi retiro de Biclarum, en el afo del Sefior de 636. Nuestro primer alojamiento en Tole- do fue en unas dependencias del obis- ppado, ena zonaalta dela ciudad. Alla- ddo se ubicaba la iglesia de Santa Maria, que fue abierta al culto catstico poco después de nuestra llegada a la capital en ela $86, tal y como atestigua una inscripciénen su interior quedice: “En el nombre del Sefior fue consagrada la lesia de Santa Maria en catdico, el dia primero de los idus de abril, en el ao felizmente primero del reinado de nuestro gloriosisimo rey Flavio Reca- redo”. La reconsagracién del templo al rito catélico respondia al deseo de! monarea de ir propiciando la conver- sion del reino antes de que arrancasen Jas deiberaciones del ll Coneilio, Santa Maria se encuentra rodeada de vetustos palacios hhispanorroma- nos, algunos de ellos semiderruidos ppor el paso del tiempo. Sus patios tra- seros se han eonvertido en pequetios hhuertos que reciben el agua de pozos centenarios. En la calle principal se asientan numerosas tendzs de artesa- nos la residencia del obispo catdlico, desde cuya azotea se pueden contem- plar el caudaloso ro Tajo y el puente que conduce ala puerta de entrada al caseo antiguo. A los lados dela puer- ta se erigen dos torres adosadas alas Unificadores del reino. Receredoy su hij, Liwval om murallas defensivas, cuya altura ylar- go perimetro simbolizan el prestigio y riqueza de la ciudad. ‘Ya en nuestros aposentos, mi maes tro me narré algunas anéedotas de su anterior estancia en Toledo y los inten- tosde Leovigildo por convertiroalafe arriana. Su rechazo de la proposicién real le supuso el destierro a Catalufa, fen donde permaneci6 unos afios has- ta que el rey le pidis que volviera a la capital. Pese a aquel castigo, el obispo tenia en alta estima a Leovigildo, un ‘monarca que logré la unién del reino. Tanto le admiraba mi mentor que to- 'mé partido por él cuando tuvo que en- frentarse al levantamiento de su hijo Hermenegildo, que se habia converti do al catolicismo y pretendia reinaren la Bética. El obispo de Gerona siempre crey6 que aquella rebelién amenazé ‘gravemente la unidad politica de la Peninsula y Narbona. Nuevos usos y oficios. Cordoba fue el timo reducto del rebelde Herme- negildo. La ciudad capitulé en el afio 584, y el principe fue apresado y des- terrado a Valencia y luego a Tarragona, donde fue asesinado en la Pascua de ‘585, un afio antes de nuestra legada a Toledo. Tras el asesinato de su discolo hijo, el monarca hizo ostentacién de su potestad soberana en el unificado reino visigodo, para lo cual hizo acu- ‘har monedas de oro que, por primera vez en Occidente, ya no llevaban el nombre del emperador romano, sino solamente el del propio Leovigildo. Poco después del amanecer, tras re sarcimos con el pan y la cerveza que powintpshiws TOTTMIUTeTSIOTOTO: quedaban de la cena, dedicamos nues- traprimera mafiana en Toledo a pasear por las callejuelas de la ciudad alta donde conviven aristécratas y_ mul titud de clérigos arrianos y catélicos. ‘Ademds de los nobles y la gran masa de serviles, la capital cuenta en su ve- indad con un nimero considerable de hombres libres que trabajan como tejedores, artesanos, comerciantes, abogados, escribientes, médicos, car- pinteros, albafils,alfareros, oriebres, monederos y curtidores. Algunos si guen teniendo sus comercios y talleres fen i zona alta. Otros se han asentado junto a los nuevos palacios de la Vega Baja. Todos hablan el latin vulgar. El azote de la peste. Un dia acom pai a Juan de Biclaro a casa de Nepo- iano, un conocido médico toledano quele ofreci6 una purga paraaliviar os dolores estomacales que habian marti rizado al abad desde hacia semanas. El aprendiz, cuya familia habia pagado 12 sélidos de oro a Nepociano por la ins: truccion de su hijo, preparé el com- puesto y lo introdujo en una preciosa botella de vidrio. Le pregunté al galeno donde|a habia comprado y me dijo que fen un nuevo taller de vidrio de fundi. cin muy cerca del Circo Romano, en la Vega Baja. Luego pude comprobar «que las mesas de muchos palacios ex. hibian delicadas vajillas de vidrio. Miisicos y malabaristas contribuian aincrementarlabulla de lasgentes que ahorealospies de Toledo. Biscaloen lapsgina web v toletumisigodoceu. 300 Erala mutta apo sueldos),seg0n establecta el Codex Revisus promulga- do por Leovigild, posteriorment recogido ene! lonaalnegarsea abrazar _elreinado vsgodo, En su elcredoariana aunque Crénico.elbiclsrensetomé ‘fosdespuéselmonarca _comoreierenciaelreina- leperdonéylellaméala _dodelosemperadores de capitalvsigoda paracon- Oriente eldelos monar- Cillarainminenteentrada _ casvisigodos de Hispania, CelreinoenisiglesiaCaté- establecendounpisnode Elmonastero de Biclaum, fundado por el abad Juan, lca.Elbadfuenombrado _igualdadentreelos. €estuvo probablemente en Cabacés (ena imagen). MUY HISTORIA 65 dorromana de C2 rranque. C2 > suculento asado de cerdo, salteado Tolecovisigétice de verduras y regado con el vino de sus vitedos. Las espléndidas columnas dela sala, que habian sido talladas con ‘mérmol traido de canteras bizantinas, yy los magnificos mosaicos del suelo, {que exhibian coloridas figuras mitol6- I reinado de Leovigio tuvo especial importan- igente. En aquellos afossecrediaes- ‘ructura dela adminstracion Pdblica central regional, que fueregida porlsemergente aristocreciavsiooda. Enel ‘mis ato grado se encontra- banlos duques. que eranlos jefes superiores del ejérctoy poselan grandes vias en as afueras de Toledo. Algunos La Janda, paraiso de aves fue desecada hace 60 aos. MUY HISTORIA 7 vertala sion musulm: a. Se puedeleer ‘en Google Books. go bai an la ristorio- grata tradicional ada en esci > por el propio Don Julian, escribié Ceénicadelsigiox, a Muza proclamndose duefo de las veniaalcastelano tierras entre Algeciras y el Lago (la la iioLatuen- guna de La Janda). Ese humedal, acu ‘yas orillas iba a tener lugar Ia batalla iis decisiva de nuestra historia, fue el mayor lago sin escorrentia de Es. pafia hasta que el régimen franquista perpetré la aberracién ecolégi desecarlo, a mediados de! siglo pasa- do. Desde entonces, nadie ha hablado de recuperarlo s desiguales. En su carta, Tt rigincluia otras noticias menos alenta- doras. Se habia enterado de que Rodri- 1g0 bajaba contra él con 100.000 hom- bres y reclamaba mds soldados con ‘urgencia. Muza leenvié otros 5.000, lo aque elevaba sus fuerzas a 12.000 hom- bres, apoyados por un mimero inde- finido de cristianos que aportaba Don Julién, claves (por su conociméento del terreno) para escoger los puntos de resistencia. Temfan la avalancha que se precipitaba sobre ellos, pues Rod ba a ufia de caballo recogien do tropas que se le iban uniendo a lo micleo de piedra. Estaba minada por largo de los distintos condados y que la traicién, y no sdlo la de Julién. Los engrosaban sus filas como una bola de historiadores “modernos_sospechan nieve por una pendiente. Desde uego, que la versidn que el conde ofrecié a Ie cifra de Tarig era disparatadamente _1os musulmanes acerca de sus razones alta: Rodrigo no pudo reunir 100.000 para traicionar a Rodrigo no era mas de Srabes ésoesla hombres ni en suefios, aunque si es que una novela: Julién (o Urbano, co- fecha de inicio dk “Presta derotacris- I tiana, algunos op- timistas pensaron que Tariq volverla a cruzar elEstrecho con suin- menso botin de rique- zasy esciavos. ta vez hubiera hecho sinelconsejo de Ju- lian: "Quédate. Ahora, Espatiaentera es tuya, Divide tu ejército en ccolumas que guiarén mishombres yt ir getea Toledo, queesia cepital” Ere unconse- Jointeresado, porque Juin no habria sobre- 78 MUY HISTORIA ‘vido en Espana sin osmusulmanes. pero ‘convenciéaTaria, ue. desde Ecija, mands una columna a Gra nada, otraa Mélagay una tercera a Cordoba, mientras 61 marchaba ‘contra Toledo. Todas las expediciones toms- ronlas ciudades desig- ‘nadas. propio Tariq, después de hacerse ‘con Toledo, siguié has- taelnone,hastalas estribaciones dela cor- illera Cantabria, que noseatrevi6 a cruzat posible que sus fuerzas duplicasen 0 mo se le ama en las erdnicas crstia- triplicasen alas musulmanas, nas) habria sido en realidad un witiza~ Pero la bola de nieve cristiana tenia el no, un miembro de la conjura contra Laserénicas arabes de Iainvasion son ritidas ydetaladas. Pero en- cierran un enigma rela- tivoalos udios. Alha- blar dela toma ce Gra- nada, el Ajbar Moch- mud afrma que en ella ‘encontraron a muchos Judios. Cuando ocu- ttiaesto. los reunian a todos y delaban con cellos un destacamen- to,mientrasias tropas sseguian su marcha. Nadie sabelas 6cde- nes que recibian esos destacamentos, eto Tariq bn Zvad, el vencedor segurementehayque _ caudilomusulmén, segin Ponerseenlopeot _ungrabado del siglo XIX el monarea encabezada por los hij del rey anterior. Antes de alzarse con el cetro -quiza asesinando a Witiza-, Rodrigo habia sido conde de la Bética, demodo que debié de conocer y tratar a Julign, que se encargaba de defen- der las plazas africanas. La decepcién de julian, que esperaba una mejora de suestatus ahora que su amigo era rey, habria sido la verdadera causa de que se aliase secretamente con los partida- rios de Witiza y ofreciera sus servicios 2 los musulmianes, conténdoles una historia que, a ojos de estos, justifcase la traicin sin defarle a él en mal lugar. De manera que la causa tltima de la invasién musulmana no fue la incon- tinencia regia, sino la ambicion perso- nal y lased de vengarza. Un lugar estratégico. Asiestaban las cosas a mediados de julio del aio 71, cuando los visigodos llegaron a ls la- nuras de La Janda donde les aguardaba Tarig, que habia escogido el campo de batalla asesorado por Julién. Estaba cerrado a Levante por Is tltimas sie- rras penibticas, yal sur por tres cor- tas cordilleras entre las que se abren corredores al mar, perfectas vias de escape en caso de desastre. La lagu: na delimitaba un espacio controlable desde los cerros que la rodean, que los ‘musulmanes ocuparon. Yel bosque les proporcions un dmibito perfecto para esconder sus escasasreservas. Amos ejércitos mantuvieron esca: ramuzas de tanteo durante una sema- na, porque ninguno de ellos tenia una idea clara de cémo peleaba eladversa rio, Erala primera vez quese enfrenta- bban dos mods distintos de eoncebirla ‘guerra las espadas contra los alfanjes, Ja pesada caballeria visigoda contra Jos ligeros jinetes arabes. No se podia predecir el resultado, aunque si las consecuencias. Si aquel gran eército cristiano resultaba vencido, nada se copondriaa la ripida conquista de todo el reno visigodo por los musulmanes. Elfin de Rodrigo. Pero los dados es taban trucados. Los miembros de la conjura witizana habian conseguido due el rey pusiese a dos de los hijos de Witiza, Sisberto y Obba, a cargo de las alas del ejéreito cuyo centro mandaba cl propio Rodrigo. Su plan consistia en volver grupas en el momento decisivo para que Rodrigo quedara rodeado por elefército enemigo. Séloentonces, una vez muerto el usurpador y vengada su sangre, ambos hermanos unirian sus fuerzas para atacar a los musulmanes por sorpresa, ayudados por el grupo de Juliin que, probablemente, habia pactado ponerse de su lado cuando se produjera el segundo encuentro. Solo se cumpli la primera parte del Conjuras y deserciones. £5 (arta, 0 por Rodriga,y en plena batala Los musulmanes tropezaron en la misma piedra que los godos: la cor plan. Los witizanos desertaron, pero por algtin motivo que jams sabremos no regresaron a luchar. Es posible que Julién los traicionase también a ellos a liltima hora, o que Tariq le hiciese una oferta mejor, porque lo que si se sabe es que tanto el conde traidor como su descendencia vivieron como reyes bajo el nuevo regimen. A cambio, la derrota visigoda fue completa. Rodi go desaparecié: sea porque huyese, 0 Porque muriera y los suyos recogieran el.cadaver, eleaso es que los musulma nes no encontraron mis que su caballo blanco, enjaezado de oro y rubies, y uuno de sus chapines, que habia queds- do enterrado en el fango. Las consecuencias de Ja vietoria superaron las expectativas de los ma- hhometanos. En veinte aos se apode- raron de casitoda la peninsula Ibérica cruzaron los Pirineos y llevaron sus cestandartes 400 km més.al norte, has: ta Poitiers, en el corazén de Francia Derrotados por Carlos Martel, com prendieron que su euférica expansién hhabia Uegado demasiado lejos y re: sgresaron a la Peninsula, en donde los Suyos estaban tropezando en la misma piedra que los visigodos. Esa enorme piedra era la cordillera Cantébrica, tras de la que resistian los pueblos in domables que conocieran_romanos y visigedos, a los que se sumaban los cristianos irredentos,visigodos his panorromanos, que habian encontra do refugio del otro ldo. tho siglos de lucha. En 749, los ‘gallegos de Pelayo” (como los llaman los cronistas drabes) se hicieron con Asturias y los musulmanes retroce- ieron, Ese mismo afo, el hambre y a peste que se desencadenaron en la Pe nninsula forzaron a muchos a regresar a Africa, Los musulmanes espatioles quedaron reducidos a un niimero tan ppequefio que hubieran sido barridos por los eristianos si estos no hubieran tenido aun mas hambre que ellos. Pe 10 en los alrededores de La Janda y del rio Barbate, alli mismo donde habia comenzado su aventura, permanecis ‘un nutrido grupo viviendo de a caza y de la pesca. Aquellos duros afios que- daron en las erénieas como “los afios del Barbate”. Cuando se recogieron las. nuevas cosechas y desaparecio la pes te, retornaron para sostener con los cristianos el conflict mas largo que ha conocido la humanidad. Ese triste récord tenemos los espafioles: ningiin otro pueblo ha peleado durante casi ‘ocho siglos contra el mismo rival. lera Cantabrica y sus pueblos indomables MUY HISTORIA 79 RECONSTRUCCION 3D Ermita de Santa Maria en Quintanilla de las Vifias stapequefiay aparente- _delosmurosyla decoracién z mentesencila emmitade _‘figuratvaesculpidaen grandes z = Santa Maria,siuadaenQuin- _dloquesdepedra Los isos taniladelas Vitas (Burgos), _recoreny decoranlos muos quarda sus secretes. Pudoes- _enterioresconmotivos tartelacionaca conotrosccultos _tantoclésicos comobiertinos u cristanosnonecesariamente _otlentales, relacionados también cat6licos. como les gnéstices. _conlaorebreravisigada vas, sere alla clans ‘ajuzgarporlaequipsracién pars estrellas gifos_),con fentrelasfiguras masculinasy trabajos que seguramente pro- a femeninas que muesvan sus _ceden de dos tales isto. relieves. Sisuarquitectura Losbajoreieves renresentan fepresentaunodelosmejores _expreshasfiqurashumanas ejemplosdeconsiruccién visi- deestiotinealy stuadas de asa (gods enEspaha,ladecoracion frente. adams deimagenes de! mee ere ueadornatanto interior oly dela Luna, aunque también comoelexteriordelaigiesia _seencventvanelemertos, resuita exracccinaria, Celaiconogatacrisiana Construidaentrefinales del _Estajoya fue declarada monu- siglo Vy princiios !Vi. de mentonacional en 1929, ce°0 suesiucturactignalsiose _hastadosaiosantes seusaba consenanlacepilamayor.que _comoconaloestabloparaelgs- forma unbsiderectanguiaryel__rado,talfueelestadolamenta- transepro Seperdizenianave _bleenelqueseencontraba ces- Principal lesdosisterslesmés de quese desploméenelsigo Pequetasylascémarasdelos _XN.Lo inicoquesesabeacien- Cosexremoscelanavedecu ciaciertaes quetuerestaurada cero Ergicacongrancessilares en elanio 879, por unainscip- Cepeda areniscasobreplenta cin que menciona aFiamola, ecnutitna,seitminebaatre- esposa del conde deLara, Gun- vésdetionerasydeestrechas _cisahoTeliz, como su benetec eh. Ageaenema vertanas abocinadas Nosesa- tora. Merecelapenavna vista “ becimoesabacwbiera.peo en proluncidad pero. mientras ORAL, SG parcecroquelctaama- tant, estarecenstuction rea eto ipa ia cien A crwcax in eae iia GiSD cascatca gees \ puetace accesoestzbasiuada — pudo ser su aspecto original ‘enellaco surdeltransepto, Lacapilla mayorse bre alenu- ccervatravésdeunarcotoralo etriunt, cuyas dovels estén \decoradas conracimos, zac los youos temas vegetaes. £1 arco descarga sobre prsmas de piecrarematados por otras dos piezasamodo de captees, que temneenreievescensiagoras 421Soly ela Lin rexresenia dos porbustoshumanosenel ae eee guitestura visigoda, Nave pases Saosice rectangular eat : cquehoy secontemale tosmasimeresantes de esta gle- Siaessudecoracion,quese dv deendos grupos terentesios fisosquese exiendenalolargo ‘enia ermita de Santa Maria de Quintanilla de las Vitas corresponde altemplo primitivo. 80 MUY HISTORIA ‘capitamayor Moros sais Armadura de macera consleosineinacoe MUY HISTORIA S1 Paseo RSet < @ @ | {i Covadonga y:on Pelayo: Boras ons eared en santuarioyhigar de interés ee ory Gebietes erates S2MUY HISTORIA Astures, cantabros y vascones, junto con algunos caudillos godos, iniciaron el lento proceso de resistencia al invasor. Por Roberto Piorno uando en el afio 711 el alin y al cabo ducids la batalla de @ independencia, recibieron al n ‘con la misma hosti yy pertinaz desobediencia con la que iglos atrs habian dado la ida” a los mediados del raiz dela Reconqui Espa por la intromisién musulmar cia un pasado en el que, en realidad, un horizonte de inter vicamente hostiles ala 10s de un proyecto de recuperacién territorial conjunto. > MUY HISTORIA 8; WEE wonwctves! USERS/acabie pigina versa sobre latte preromni- una notable selec cién grtfica Una batalla legen- daria, La verdadera magnitus dela victo- fia delos astures so- bre el ejército musu- én en Covadonga es dificil de conocer, perofueel ger ela Reconquista, ‘Aquila vemos en un cuadro del siglo XK, LIBRO Laformacionde los eines hisps- nleos, José Luis Vie intentos de cons tuirun poder po! Espataalolargo deciezsiglos. ‘84 MUYHISTORIA > La oposicién al avance musulmén es obstinada, pero astures, céntabros ¥¥ vascones hacen frente al invasor con ‘lmismo impetu, y el mismo prineipio ddeinsumision sistemética que nutriera su resistencia desde siempre, primero contra los romanos y, posteriormente, contra los visigodos. Unnexo:eleristianismo. Lo ciertoes ‘que el tinico rasgo homogéneo entre estos pueblos es la religion; y precisa mente sobre el sustrato de la tradicion. cristiana se vertebrard el entramado politico y sociocultural de estos Es- tados germinales que crear, a la lar ga, un comtin horizonte de intereses. Mas complejo resulta matizar las di ferencias, los parmetros identitarios de unas gentes que han absorbido de modo muy irregular la herencia cultu- ral romana y goda. En el siglo VII, el tribalismo es ain el comin denomina- dor, y las estructuras sociales de tipo gentilicio han perdurado y sobrev 4o ala romanizacién y posterior visi otizacion. La invasidn musulmana y has consecuencias derivadas dela des integracion del Estado visigodo serén Jos estimulos que precipitarin la ma- uracién estatal de estos modelos de vertebracién social ain tan arcaicos. Y asi gracias ala emigracion hacia el norte de destacados miembros de la alta jerarquia military de la aristocra- ia goda mas reticente ala jslamiza- cién, los pueblos de la cornisa can bricay del mbito pirenaico se abririn 4 un nuevo horizonte politico. Sern de hecho estos exilados hostiles al j_ rumboal norte en compat nuevo patrén de la Peninsula quienes espolearin, mediante su integracién en las ites autéctonas, un primitivo impulso de visigotizacion del norte, sembrando una semilla de cohesién que habria de florecer a medio plazo. ¥ todo este incipiente proceso crista lizard originalmenteen el mbitoastur cuando, alli por el a0 722, una desta cada figura de la nobleza visigoda, Don Pelayo, encienda una chispa que aca bari provocando un incendio. Elalba delreino astur. Poco es loque se sabe de Pelayo antes y después del “dia D”. Ostent6, sin duda, una de las mas altas dignidades oficiales en la corte visigoda, sirviendo como es: patario del rey. Todo indica que en un primer momento pact6, como tantos otros integrantes de la nobleza goda a lamuerte de Rodrigo, sumisién al nue- ‘vo poder musulmén. El sometimiento llevaba aparejado su traslado a Cordo- ba en calidad de rehén, pero pronto afloraron desavenencias y Pelayo puso de un se- lecto grupo de exiliados visigodos, de vuelta hacia aquellastierras astures a las que su linaje siempre habia estado vinculado, ganindose el favor de la aristocracia indgena erigiendose por consenso en cabecilla de una incipien- te rebelidn contra Cordoba. El caso de Pelayo y sus fieles es el mejor conocido y documentado de un proceso mucho més amplio de desafeccién que impli- cca a amplias esferas de la aristocracia goda: militares y civiles, vinculados a Ia corte real toledana, que se niegan a someterse al nuevo poder y optan por replegarse hacia el norte, integrindo- se paulatinamente en los condados y los embrionarios reinos que alli estén ccuajando, Pero el liderazgo de Pelayo, sobredimensionado por las crénicas posteriores, trasciende como un icono Yy como un simbolo en torno a Cova- Gonga y al 722. Para los crstianos, el caudillo de origen visigodo lideré, en las proximidades de Cangas de 01 alas huestes astures hasta la eonsect- cion de una victoria épica y decisiva frente a los musulmanes acaudillados por el bereber Munuza, gobernador del tercio noroccidental peninsular. Para las erdnicas musulmanas, la re- friega no mereci6 nila categoria de es- ccaramuza, al punto de que Pelayo, a la cabeza de “treinta asnos salvajes”, fue de Santiago. MUVHISTORIA 85 FECHAS > no two difleitades en un primer bajo tutela de las autoridades francs. ‘momento para obtener la sumision asila llamada Marea Hispénica verano pacifica de Pamplona o Huesca, pero término que comienza a acufiarse en 722 en Zaragoza, que inesperadamente si 821y que no hace referencia en ningiin FipeugeriabataiaPant6 cara, los planes empezaron a caso a una suerte de distrto adminis- decowscongeenre — torcerse. Si albergaba, no obstante, trativo del reino franco sino, desde un Gefciodedon alguna duda sobre la dificultad punto de vista me- Peajoylosmusut de la empresa, se a des ramente geogrifi- mmanes.queson_pejaron los vaseones. Las 0 y fronterizo, a derotadosemoie- noticias de una inquie- un’ conglomerado zalaReconqusta. ante rebelidn en Sajonia de condados que Je aconsejaron emprender jalonan la total 15/agosto Ja retirada y_posponer el dad della frontera 778 proyecto dé implantacion pirenaica, cuyo FF Sara -Ultapirenaico, en espera ‘cometido esofre- de circunstancias mis favo- me | cer un territorio SSecestogee TIDKS. Pero el replegue fue delPrineonavarre; UN desastre y, en el desfila~ tapén frente a las _eventuales incense erode Roncesvalles, la reta ambiciones ex- mandados porRot- _guardia del ejército franco, al pansionistas de dén.czenante _- mandode Roldan, fue victima Al Andalus. El los vascones de una emboscada y sufri6 Gee | segundo frente una humillante derrota. Una Se de resistencia ‘gravosa llamada de atencién a cristiana contra Carlomagno, que serviria para el Islam ya estaba abierto que en el futuro los francos optasen y en proceso de cohesién, gracias al _onso Ill el Magno. Rey de Asturias por un modelo de expansién ms ra-ascendente de un Estado estructural- ge 225 210 (aqui una esevtura palero- ional, menos agresivo pero mis se- mente sélido como el franco. Tec eeence Mamsog nao tone guro. Fue Luis de Aquitania quien, a ideol6gica ada, ejemplar de su Crérico). finales de siglo VII, terminé el traba-_£1 reino de Pamplona. Pero, den- jo que Carlomagno habia dejado pen- tro de la heterogeneidad politica de contra romanos y visigodos, tiene Giente, extendiendo el control franco ese agitado paisaje pirenaico, emer-continuidad en el siglo VIII frente a ppor buena parte del Pirineo central y ge un modelo de evolucién politica la presidn franca (como hemos visto catalin, gracias en parte ala disposi-_y social singularmente diverso en el al referirnos a la encerrona de Ron cin de la aristocracia visigoda, que reino independiente de Pamplona. cesvalles),e incluso frente al expan- asumié de buen grado el control de El tradicional espiritu insurgente de sivo vecino astur. Esa insobornable los principales condados pirenaicos los vascones, de antiguo manifiesto _rebeldia propicia que la penetracion de elementos godos exiliados desde el sur sea ostensiblemente menor, lo Sientelacontnuaciénde que implica que la vertebracién So- esteambiciosoprege- _cial gentilicia sea més resistente que comienzoscelsiglo logicas yprogramsticas sparejadounambiceso maarcuitectnica,cuyo en el dmbito astur o cataldn. No ser iKtenelugarunpro- delnuevoreino Unode programaarqutecténico ejemplomasnotab.sn de hecho hasta la segunda década del cesoderobustecimiento loshitosprincinalesde quesehieraecodela duda.eselcoruniodel__—_siglo IX cuando Pamplona dard un estatalqueconfimals_sureinadoeseltasiado excelentesaluddelreina. _monteNarenco.deciae- paso al frente, cuajando en un mo- madurezdelrenoastr, _delacapitaldeCengas_Hasiaentonces.iaarqu- doPatiimoniodelaHu- __delo de Estado mucho més complejo muyespecialmeniea___deOrisaOviedo.yse-__tecturachilyreigiosa--manidadporlaUNESCO _bajo la dinastia de los Arista, que se parirdeAforsol.que mejantetrasiadotenia, es sumamentemodesta, €n1985,obracumbre -_aproximard al poder, siempre desde fesboralasinessideo- _forosamente.queller peroconAfonsolielante delarteasturano que Ia insumision frente a las presiones astuvano adquiereuna _prefiguamuchasdelas__francas, gracias su control dela ciu- uevacimensiénconla _constantesestisicasde! dad de Pamplona y, sobre todo, a sus monumentalzeciénde roménico.Delavilare- ‘buenas relaciones con los Banu Qasi, Oviedo. Giacrigiiaeniasaiveras _dinastia muladi del Ebro y uno de los deOviedoporRamirose actores politico-militares més acti- Pocoesloquesecon- consenvandosextraor vos y determinantes en el érea du senadeesteperiode, _narioseemplosdearqu_rante todo el siglo IX. Politicamente pelasiineasmaestres tectuareigiosa.SanM- mds proximos, por consiguiente, a delnuevohorzontear- _queldeLilo.ycivSonta sus vecinos muladies que a los cris- quitectinicoserestean MariadeiNerenco,quiza _tianos, los Arista, con el fundador de enlaovetenseigiesiade el AulaRegiadeRemro _la dinastia {igo {tiguez a la cabeza, SanuandePrados.Con loquzsunpabellénde -serfn un constante quebradero de RamiroLsusveesocel _cazaencualguiercaso, _cabeza para los gobernantes del im- cima deestabiidadcon- unaobraexcepcional _periocarolingio,sibien con el tiempo la orientacién de las alianzas variars 86 MUY HISTORIA sustancialmente, en consonancia con Ia inercia de los acontecimientos en el flanco occidental, donde el reino stur alcanza, en los albores del siglo IX, su plena mayoria de edad. ‘Alfonso Il y Alfonso Ill. Si de algo adolece la monarquia astur en sus pri ‘meros cincuenta aios de vida es de ausencia de un proyecto ideol6gico, de un armazén teérico que regule la ta entonces impulsiva naturaleza de las conquistas, canalizando la es: pontaneidad politico-militar de esos primeros tiempos en una doctrina estatal sélida y coherente. Nada me- jor para cristalizar esos principios que tun monarca enérgico y de talla como Alfonso II el Casto. Las excelentes re- laciones entre el nuevo monarea y su contemporineo Carlomagno_propi- cian una novedad esencial: por vez primera, los reyes astures se presen- tan como paladines del cristianismo frente al Islam y, tambign por primera ver, germina la coneiencia de formar parte de una aglutinante cristiandad ‘occidental. Alfonso Il decide asf dotar de fundamentos tedricos a la monar- ‘quia. Primero, trasladala capital desde Cangas de Onis a Oviedo para, poste- riormente, proceder ala reproduceién. ‘enel nuevo centro politico del modelo estatal visigodo, haciendo suyo el Li ber Iudiciorum de Revesvinto y, en general, “todo el orden gético tole- dano, tanto en la Iglesia como en Pa- lacio”. Finalmente, se estaba tendien- do un puente de continuidad entre la ‘monarquia toledana visigoda y la ove- tensede Alfonso I, esbozindose de ese modo las races histéricas ideol6gicas de un frente cristiano contra el Islam en ciemes: la serilla dela Reconquis ta, amparada en la difusin de un no- vvedoso sentimiento neogstico. Pero hay otros dos elementos esen- ciales para entender la consolidacién ideologica de la nueva monarquia en torno a la persona de Alfonso Il; en primer lugar, el descubrimiento de los restos del apéstol Santiago, cir- cunstaneia que dotaré a la monarquia astur de una simbélica supremacia espiritual sobre los estados cristianos vvecinos; y en segundo lugar, la ruptu- ra defmitiva, a expensas del apoyo ca- rolingio, con las autoridades religiosas de Toledo sometidas a Cérdoba, que, bajo el liderazgo del obispo Elipando, optan por asumir oficialmente la doc. trina adopeionista (que defiende la condicin humana de Jess, adoptado or Dios mediante el bautismo) x No sélo los astu- res. Tanto elreinode e Senta Mariade Ripol que re aWitedo el ‘conde de Bar os condados de la Marca Hispanica formaron la vertiente pirenaica de resistencia contra la expansion musulmana Leén desplazaré progresivamentea Oviedo como urbe principal del reino por voluntad de Alfonso Ill el Magno y sus inmediatos descendientes. Per- Sonaje clave en la consolidacién del neogoticismo, Alfonso III promueve una intensisima actividad propagan- distica, culminando los esfuerzos de su predecesor por fusionar la némina de reyes godos con la delos monarcas astur-leoneses y proyectando asf una continuidad fugazmente quebrada entre el efimero reinado de Rodrigo, el wltimo rey godo, y el ascenso de Pelayo como primitivo arquitecto del reino astur. Emerge asi, a colacién de este principio ya firmemente asenta- do, un proyecto politico expansivo coherente, que considera las zonas de la Peninsula bajo yugo islimico como tierra a reconquistar para la causa del cristianismo. Comienza ta Reconquista. Los avances del reinoastur-leonés en esta etapa son espectaculares y, en el aio. 879, el implacable monarca inflige una sonada derrota a los musulma nes en la batalla de Polvoraria; cua- tro afios después, por vez primera, el ‘emir Omeya se ve empujado a claudi cary a solicitar conversaciones de paz un monarea astur. Alfonso Ill, s2- udado como emperador por algunas erénicas contemporineas, sienta asi, desde una posicién de fuerza militar e ideol6gica, las bases de la llamada Reconquista Un proceso del que, naturalmente, noestarénal mangen desde otros fren: tesel reino de Pamplona y los conda- dos de la Marea Hispénica, El primero, enardecido ante el ocaso carolingio, se consolida con una nueva dinastia al frente, los Jimena, que, fortalecida por alianzas matrimonialescon la casa de Alfonso Il, desplaza alos Arista en los primeros afios del siglo X para ini- ciar una politica de expansién mucho is sistematica a costa de los domi. nnios de Cérdoba. Los segundos, aiin sometidos a la autoridad franca hasta bien avanzado el siglo X, tiende aprovecharsede la paulatina debilidad carolingia para afanzar su autonomia alrededor de Barcelona, que emerge ‘como el condado mas poderoso de la Marea gracias alos esfuerzos de gran- des lideres condales, como el eélebre Wifredo el Velloso. Fuerzas centri ‘gas, en fin, que tienden a una lenta pero progresiva homogeneizacién: la semilla dela Reconquista habia empe- zado.a germinar. # viDEO wwwyoutube. com/watch?vaci2 HThi2ggk En este deo dela web Ar- mosveren el 22, pas0 paso, ios avances de los reinos crstanos. MUY HISTORIA 87