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Nietzsche: Crepúsculo de los ídolos

Publicado el 31 Octubre, 2008 por Eugenio Sánchez Bravo

Retrato de Friedrich Nietzsche por E. Munch

Andrés Sánchez Pascual, traductor de Nietzsche al castellano, explica en el prólogo de


Crepúsculo de los ídolos o Cómo se filosofa con el martillo el origen de esta obrita que
simboliza la quintaesencia del pensamiento de Nietzsche. A finales de 1887 y principios
de 1888 Nietzsche está entregado a una tarea enorme que termina sobrepasándole: la
redacción de su obra capital La voluntad de poder (Ensayo de una transvaloración de
todos los valores). Suponemos que, de algún modo, prevé que le queda poco tiempo de
lucidez y decide renunciar a la argumentación filosófica detallada para “golpear con el
martillo” a todos los fetiches de la Modernidad: el cristianismo, el platonismo, el
socratismo, el kantismo, la metafísica, la democracia, la igualdad, el feminismo,
Wagner… Nadie se salva. Deja para más tarde la elaboración de una obra más extensa
que ahora habrá de titularse Transvaloración de todos los valores y cuyo primer
capítulo será El anticristo. En último término la Transvaloración quedó reducida a su
primer capítulo.

Crepúsculo de los ídolos suena a burla a los oídos de los wagnerianos extasiados por el
épico Gotterdämerung (Crepúsculo de los dioses) de su maestro. El libro es una
declaración de guerra ya desde el título. Hagamos ahora un breve repaso por sus
diferentes partes:

1. Prólogo. Nietzsche confiesa que la tarea de realizar su obra filosófica capital, ya


sea La voluntad de poder o La transvaloración de todos los valores, es un peso
demasiado excesivo y sombrío que le sobrepasa. Para liberarse de ese terrible
destino busca entretenerse con una obrita jovial, divertida y guerrera. El
resultado es este Crepúsculo de los ídolos.
2. Sentencias y flechas. Nietzsche, que se había consagrado como maestro del
aforismo en Humano, demasiado humano y Más allá del bien y del mal, dispara
en este capítulo sus flechas envenenadas contra el arte, la moral, la filosofía, la
mujer…
3. El problema de Sócrates. Este capítulo retoma la tesis principal de El
nacimiento de la tragedia. Lo que la filología académica considera el esplendor
del pensamiento griego, esto es, el binomio Sócrates-Platón, es para Nietzsche el
principio de la decadencia fisiológica de los griegos, del empobrecimiento de
sus instintos. Sócrates, feo como ninguno, simboliza este primer paso hacia el
nihilismo. ( TEXTO SELECTIVIDAD)
4. La “razón” en la filosofía. En este capítulo Nietzsche lleva a cabo una crítica
de la metafísica platónica culpable de la desvalorización del mundo sensible en
favor de un mundo inexistente, el “mundo verdadero”. ( TEXTO
SELECTIVIDAD)
5. Cómo el “mundo verdadero” acabó convirtiéndose en una fábula. Dos
páginas memorables en las que Nietzsche resume dos mil quinientos años de
filosofía, de Platón a Zaratustra. ( TEXTO SELECTIVIDAD)
6. La moral como contranaturaleza. Crítica devastadora a la moral cristiana y su
depravado divulgador, el sacerdote. ( TEXTO SELECTIVIDAD)
7. Los cuatro grandes errores. Nietzsche reduce a cuatro los grandes errores del
pensamiento occidental. En el fondo, los cuatro convergen en una crítica
despiadada de los conceptos de libertad y culpa tal y como han sido utilizados
por el cristianismo para convertir a los seres humanos en esclavos.
8. Los “mejoradores” de la humanidad. Todo lo que la religión y la moral han
hecho hasta ahora con el pretexto de “mejorar” a la humanidad ha sido, en
realidad, empeorarla, debilitando sus instintos, convirtiéndola en rebaño
( TEXTO SELECTIVIDAD)
9. Lo que los alemanes están perdiendo. Nietzsche fue siempre muy crítico con
dos impulsos alemanes que durante el siglo XX desencadenarán episodios
terribles de la historia de Europa: el nacionalismo y el antisemitismo.
10. Incursiones de un intempestivo. Toda la cultura oficial de la época es
machacada por el martillo. Especialmente relevantes para nuestro estudio son las
críticas a Rousseau, Kant y Schopenhauer.
11. Lo que yo debo a los antiguos. Amante y nostálgico del mundo griego, este
capítulo es una excelente iniciación a los grandes autores de la Antigüedad
clásica.
12. Habla el martillo. Un breve consejo:”¡endureceos!

Sobre esta obra dice el propio Nietzsche lo siguiente en su obra autobiográfica


“ Ecce homo”. “ Lo que en el título se denomina ídolo es sencillamente lo que
hasta ahora fue llamado verdad. Crepúsculo de los ídolos, dicho claramente, la
vieja verdad se acerca a su final... No existe ninguna realidad, ninguna
idealidad, que no sea tocada en este escrito. No sólo los ídolos eternos, ( Dios,
religión, Bien) también los más recientes, en consecuencia los más seniles.
Las ideas modernas por ejemplo.( Progreso del mundo por la ciencia) Un gran
viento sopla entre los árboles y por todas partes caen al suelo frutos-
verdades. .. Pero lo que se acaba por coger en las manos no es ya nada
problemático, son decisiones. Yo soy el primero en tener en mis manos el
metro para medir “verdades” ( perspectivismo) , yo soy el primero que puedo
decidir. Como si en mí “la voluntad” hubiera encendido una luz sobre la
pendiente por la que hasta ahora se descendía... La pendiente , se le llamaba
el camino hacia la “verdad”... ( Pendiente es señal de decadencia, de caída, de
descenso, de menos poder y fuerza vital, de valor antivital, de renuncia a la
vida) Ha acabado todo “impulso oscuro”, precisamente el hombre bueno ( el
hombre que se supone que es bueno es el casto, el puro, el manso, el que no
vive, desea ni tiene fuerza ni poder) era el que menos conciencia tenía del
camino recto... Y con toda seriedad, nadie conocía antes de mí el camino recto,
el camino hacia arriba: sólo a partir de mí hay de nuevo esperanzas, tareas,
caminos que trazar a la cultura- yo soy su alegre mensajero.