Está en la página 1de 2

SÁBADO 24 DE MAYO 19:30 CALLE DUQUE DE ALBA 13

En mayo de este año, durante la campaña electoral de las municipales,
gentes de Ahora Madrid recorrimos parte del centro de la ciudad señalando
algunos de los problemas con los que nos encontrábamos. Una de las
paradas tuvo lugar en la operación Canalejas. En ella, señalamos lo que
tanto el programa de Ahora Madrid como el Pacto contra la Especulación
que Ahora Madrid había firmado proponían para esa operación, que no era
otra cosa que su revisión, su auditoría pública, su paralización, su puesta en
debate ciudadano y participado y la restitución de la legalidad, de modo que
el interés privado no prime sobre los intereses generales de la ciudad.
Tanto el citado Pacto como el programa de AM aportaban suficientes análisis
de por qué el planeamiento y la normatividad urbanos se estaban utilizando
torticeramente para adecuar nuestra ciudad a los objetivos de los grandes
lobbies inmobiliarios y financieros, favoreciendo lo que se conoce como
planeamiento a la carta (supeditar el futuro de la ciudad a los planes de los
grandes propietarios) o planeamiento de mercado (condicionar el desarrollo
de la ciudad a la obtención de beneficios privados).
El caso de la operación Canalejas no solo encaja a la perfección en estos
parámetros, sino que además está envuelto en maniobras previas de
dudosa legalidad y, de hecho, es objeto de una intervención judicial que
paraliza las obras. Madrid Ciudadanía y Patrimonio y la Plataforma por el
Derecho a la Ciudad lo han señalado estos días muy acertadamente.
La llegada al Ayuntamiento de Madrid y, en concreto, al Área de Desarrollo
Urbano Sostenible de gente normal y corriente, no envilecida por el
constante trasiego a su alrededor de representantes de los lobbies y los
grandes poderes económicos de la ciudad, gente que asume su programa
de actuación como un contrato con la ciudadanía y no como una pantalla
para acceder al poder, nos ha hecho pensar que otro modo de entender la
acción política institucional iba a dirigir su trabajo.
La escenificación del acuerdo entre el Ayuntamiento de Madrid y los
promotores de la operación Canalejas, que no altera en lo sustancial los
objetivos de esta ni afronta con claridad la acción de restitución de la
legalidad quebrantada por ella ni informa de otras propuestas del
Ayuntamiento para incidir en la ordenación de esta zona central de la
ciudad, nos habla de otra cosa. La presencia en la sede municipal de los
agentes privados involucrados en la operación acompañando al titular del
Área de Desarrollo Urbano Sostenible nos sitúa en un marco ya conocido de
compadreo entre lo público y lo privado, muy alejado del urbanismo
informado, participativo y reequilibrador de las desigualdades sociales y
territoriales por el que apostaba Ahora Madrid. Que la escenificación se
produzca el mismo día que un juzgado paraliza las obras ronda el
esperpento.

Como habitantes de esta ciudad y residentes en el distrito Centro, somos
muy conscientes de que el tipo de operación que representa Canalejas
puede resultar un buen negocio privado. Por el contrario, el modelo de
convivencia de un Centro convertido en monocultivo del gran comercio de
franquicias, del negocio hotelero y de servicios, con sus consecuencias
medioambientales y sociales, además de entrar en contradicción con un
desarrollo territorial equilibrado, afecta negativamente al futuro de nuestras
vidas y de nuestra ciudad.
No sabemos si esta acción es producto de una actuación consciente o de las
malas compañías y presiones de “los grandes”, o de obligaciones derivadas
de una institucionalidad sin márgenes de actuación autónoma, o de un
cálculo equilibrado para demostrar, ahora que las elecciones generales
están cercanas y las agencias de calificación de deuda amenazan, que los
llamados “municipios del cambio” -Ahora Madrid en este caso- y fuerzas
políticas que la integran serían una opción “sensata y no rompedora” ante
los ataques del establishment y los medios convencionales. En ese sentido,
y para conjurar -y desmentir- cualquier especulación al respecto, invitamos
al resto de integrantes de Ahora Madrid a pronunciarse al respecto de si
esta decisión respeta o no los acuerdos del programa de Ahora Madrid y el
marco del Pacto contra la Especulación y, si es así, que haya una explicación
pública de en qué términos este acuerdo es coherente con ambos
documentos.
En estas circunstancias, no podemos menos que sumarnos a las críticas ya
realizadas a este acuerdo por entidades cuyo trabajo respetamos y nos
inspira, como la Plataforma por el Derecho a la Ciudad y Madrid Ciudadanía
y Patrimonio. Y animar a que nuestros representantes políticos encuentren
el camino para cambiar nuestra ciudad apoyándose en la mayoría social que
apostó por ellos.

Ganemos Centro

La democracia empieza en lo cercano