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¿QUÉ ES EL DESARROLLO SUSTENTABLE?

José Luis Cabrera1

Antes de hablar de Desarrollo Sustentable es necesario sincerarse:


todos sabemos y no se necesita demostrar que los modelos vigentes
de desarrollo, producción, consumo e intercambio no son ni social, ni
cultural, ni ambientalmente sustentables. Ello, a pesar de los diversos
intentos mundiales por detener y revertir los perniciosos efectos de
las relaciones entre economía, naturaleza y sociedad. Relaciones que
han sido casi siempre asimétricas y en su mayoría, impuestas por la
lógica del capitalismo imperante en la civilización industrial2 (muy
lejos del llamado “tercer mundo”).

Sin embargo, la conciencia de la insustentabilidad es reciente y tiene


su génesis en la preocupación que genera una creciente y aguda
crisis que ha traído consigo la amenaza de un colapso
planetario3[ Para Jiménez Herrero esta crisis proviene de un Cambio
Global que se evidencia con alarma en tres aspectos cruciales para el
desarrollo del mundo actual: el incremento demográfico, el
avance tecnológico y el despegue económico. En tan sólo 3
décadas la raza humana ha experimentado un inusitado y explosivo
crecimiento en estas tres variables. La ilusión del auge, sin embargo,
no le permitió percatarse del irreparable gasto social y ambiental que
lo sostenía. Este dudoso avance de la “humanidad postmoderna” se
ha dado a costa de una progresiva y “sistemática” devastación del
planeta. Esto, gracias al excesivo uso que hemos realizado de
nuestros recursos . Hemos puesto así en peligro la convivencia
4

1
Psicólogo Social por la Universidad San Marcos y egresado de la maestría en sociología de la misma
universidad. Especializado en salud mental en poblaciones por la Universidad Cayetano Heredia. Docente
de Ciencias Sociales de la Universidad Científica del Sur y de Psicología Comunitaria de la Universidad
Ricardo Palma.
2
Antonio Elizalde Hevia sostiene que la insustentabilidad no se encuentra en los modelos económicos o
políticos que ha impuesto Occidente a lo largo de la historia, sino en los estilos de percibir, comprender y
pensar el mundo. La gran tarea en realidad es desoccidentalizar nuestros sistemas de pensamiento.
ETICA VIDA Y SUSTENTABILIDAD. Antonio Elizalde. PNUMA. México 2002
3
Luis Jiménez Herrero sostiene que la idea de la crisis y la percepción del cambio surgió de las canteras
del mundo industrializado, es más, asegura que no pudo haber surgido “...en los países sumidos en las
tensiones, la marginación y la pobreza el subdesarrollo, muy a pesar de sus ideales de la fuerza de la
razón y la justicia social”. Sugerimos revisar de este autor: ECONOMÍA – ECOLOGÍA, MEDIO
AMBIENTE Y DESARROLLO: Integración y síntesis en el paradigma del Desarrollo Sostenible.
Universidad Complutense de Madrid. Madrid 1994.
mundial, el equilibrio dinámico y la capacidad de sustentación de los
sistemas5.

De otra parte, las relaciones entre el primer y el tercer mundo (Norte


y Sur) han sido siempre tensas. Los países industrializados
(queriéndolo o no) han crecido a costas del sufrimiento de gruesos
sectores de la población de los países subdesarrollados. Esta
asimetría (pobres, ricos) no sólo se dio entre los países, sino también
en su interior, generándose grandes brechas sociales que tornaron
intolerables las relaciones locales entre estado, empresa y sociedad6.

Las preocupaciones que acompañan la conciencia de la pérdida de


sustentabilidad en el mundo se centran en aspectos7 vinculados a la
amenaza de la seguridad mundial8, la asimetría en la relación:
riqueza/pobreza y los límites del crecimiento. Estas preocupaciones
se han constituido en el marco de una nueva forma (algunos la han
llamado Revolución Global9) de entender el desarrollo, incorporándole
a éste la noción de sustentabilidad.

LA IDEA DE LA SUSTENTABILIDAD

Hace miles de años el ser humano se hallaba prácticamente


desprotegido en medio de la naturaleza. Su complexión e
infraestructura biológicas no lo dotaban de las herramientas naturales
para enfrentarse a los depredadores. Probablemente evitó
enfrentarse a ellos y se contentó con lo que le dejaban. Algunos
afirman que el ser humano era por aquel entonces, un animal de

4
Algunos autores han dado cuenta de la contaminación de la riqueza y la contaminación de la pobreza,
siendo que tanto los países industrializados como los países considerados en vías de desarrollo comparten
responsabilidades que tienen que ver con la insostenibilidad del planeta.
5
Ramon Folch realiza un interesante balance de la existencia “irracional” del hombre en el planeta.
Según él, de recolectores y cazadores nómadas ecológicos, pasamos a sapiens devastadores e irracionales
gracias a la agricultura y la ganadería. De esa manera reflexiona, el hombre se puso en el centro del
universo y se colocó encima de las demás especies. Las últimas fases de esta irracionalidad fueron a la
vez las más irracionales porque junto a la revolución industrial y tecnológica sobrevino la
insustentabilidad de nuestros sistemas. Ramón Folch. Ambiente, Emoción y Etica. Actitudes ante la
cultura de la sostenibilidad. ARIEL. Barcelona 1998.
6
Casualmente en el Perú últimamente se ha puesto de manifiesto el profundo descontento y aversión de
las poblaciones indígenas hacia las grandes empresas extractoras, generándose más de un conflicto entre
la ciudadanía, el gobierno y los empresarios.
7
Revisar de Luis Jiménez Herrero El Desarrollo Sostenible como Proceso Socioeconómico. Fundación
Universidad Empresa. Madrid
8[9] Esta seguridad ha sido amenazada por la depredación, la pérdida de recursos y la contaminación.
Revisar de Sara Larraín. Desafíos Eticos para las
Organizaciones Ciudadanas y los Movimientos Ambientalistas. En Etica, Vida y Sustentabilidad México 2002.
9
King, A. La Primera Revolución Mundial. Plaza y Janés. Barcelona. 1991
carroña. Su naturaleza le negaba otro estatus en la cadena
alimenticia. Sin embargo, una serie de condiciones hizo que el ser
humano superara sus deficiencias con la fabricación de herramientas
y armas. Luego de descubrir el fuego y con ello la aleación de los
metales, el ser humano pudo fabricar sus herramientas de caza y
recolección. Son momentos en los que se desplazaba, en estado
nómade, buscando los lugares dónde coger frutos o las zonas dónde
encontrar animales para abastecerse. Algunos ambientalistas señalan
que este es un momento de convivencia perfecta entre el ser humano
y el entorno, ya que los humanos dependen de los ciclos de la
naturaleza para alimentarse y para procurarse seguridad. Pero el ser
humano no frenaría su avance y posteriormente crea la agricultura y
la ganadería y con ellas la esclavización y domesticación de
diferentes especies. En este momento se rompe el equilibrio y el ser
humano da un gran paso hacia la barbarie, devastando todo lo que
encuentra a su paso, bajo la resignada mirada de la propia
humanidad. Pero sólo se ha dado cuenta del peligro recientemente.

Con la percepción de la crisis, empezó a considerarse poco a poco la


relación dinámica que existe entre sociedad, medio ambiente y
desarrollo, aceptándose por fin su interdependencia y consagrando lo
que ha venido a llamarse SUSTENTABILIDAD. Desde esta perspectiva
la crisis planetaria no sólo se superará con la simple reorientación y
protección de los recursos o con la adopción y adaptación de
“tecnologías ecológicas”, sino con un profundo cambio de los
sistemas de pensamiento que gobiernan la ética, la educación y el
desarrollo actuales.

El concepto de sustentabilidad no surgió entonces de la propuesta


técnica de un nuevo modelo de desarrollo sino de una progresiva
transformación del pensamiento humano que ha conciliado en un
novedoso enfoque integral10 la compleja problemática del conjunto
del sistema global.

Ahora bien, la idea más consensuada y divulgada del Desarrollo


Sustentable es aquella que lo explica como la satisfacción de las
necesidades del presente sin la alteración de las

10
Algunas de sus características lo convierten en un enfoque holístico, sistémico, dialéctico y
transdisciplinario.
posibilidades que tienen las futuras generaciones de
satisfacer las suyas11.

Puede verse también como la gobernabilidad de procesos complejos a


través de un proceso también complejo y por que no caótico como la
misma realidad12.

A pesar de su condición holística y conceptual, la sustentabilidad


puede también expresarse operativamente en una perspectiva de
desarrollo local, entendiéndose aquí el desarrollo sustentable como la
potencialidad de un territorio para mantener indefinida y
autónomamente un proceso13.

Aquí debemos comprender la relación dinámica que existe entre


pensamiento y acción. Ninguno debe divorciarse del otro. Nuestros
enfoques conceptuales deben tener como contraparte actuaciones
viables y concretas. Como dice Folch, el ser humano no puede perder
la capacidad de pensar globalmente, pero debe actuar localmente.
Este, creemos, es el meollo del asunto: aceptar la integralidad y ser
capaces de montar una acción contundente sobre los diversos grados
de concreción de la realidad. Este tránsito del pensamiento a la
acción es al final el DESARROLLO SUSTENTABLE.
EL DESARROLLO SUSTENTABLE

El desarrollo sustentable es, como concluíamos arriba, el paso de la


teoría de la sustentabilidad a la práctica del desarrollo,
comprendiendo y aceptando el desorden y la complejidad de la
realidad y superando la simplificación del individuo y la sociedad.
(Julio Carrizosa 2001)14. Este desarrollo implica el tránsito de un
modelo proyectado desde la perspectiva cuantitativa del crecimiento
económico a otro modelo de naturaleza más cualitativa que alienta la
creación de oportunidades en los ámbitos social, económico y
ambiental sobre un marco institucional que promueve democracia y
participación ciudadana.

11]
Aparecido en el Informe de la Comisión Mundial para el Medio Ambiente y el Desarrollo.
12
En Rubén Pesci De la Prepotencia a la Levedad. CEPA/FLACAM. Buenos Aires 2002.
13
Julio Carrizosa QUE ES AMBIENTALISMO PNUMA IDEA CEREC. BOGOTA 2001
14
Según Carrizosa, los dos principales dogmas que han dominado el siglo XX: el liberalismo y el
socialismo animaron esta parcialización y fragmentación de la complejidad reduciendo la rica realidad
social a unas pocas variables manejables desde la idea de la gobernabilidad del mercado y/o el estado. En
Julio Carrizosa ¿Qué es sustentabilidad? PNUMA. IDEA. UN. CEREC. BOGOTA. 2001
No olvidemos que el constructo DESARROLLO surgió de las canteras
conceptuales de las doctrinas económicas. Es por ello que estuvo
ligado tantos años a términos como eficiencia, crecimiento y
progreso, provenientes de un lenguaje economicista. Al percatarse
que el crecimiento económico traía consigo un conjunto de efectos
negativos15, la exclusividad de la perspectiva económica entra en
crisis y aparecen, en la búsqueda del desarrollo, los “valores” éticos,
políticos, sociales y ambientales. El desarrollo así, deja de ser la
meta, el fin de los tiempos y se convierte en un proceso continuo de
cambio y transformación armónico a los sistemas naturales (Jiménez).
Sus objetivos dejan entonces el “crecimiento por el crecimiento” e
incorporan sustancialmente la satisfacción de las necesidades
humanas, la búsqueda del equilibrio social y ambiental y la mejora de
la calidad de vida16.

Se reconoce entonces que los modelos de desarrollo necesitan


plantearse desde un enfoque integral y una perspectiva global que no
pierda de vista las particularidades regionales y locales. Teniendo en
cuenta esto, no podemos decir que existe un único modelo de
Desarrollo Sustentable. Este debe construirse y adaptarse a las
diversas y complejas realidades en que vivimos.

En el camino de complementar el “factor económico”; se consideran


los aportes sociales, culturales, ambientales y se contribuye,
creemos, a superar las posiciones de aquellos que proponen o bien el
crecimiento económico, o bien la equidad social o bien la
conservación ambiental como perspectivas exclusivas del desarrollo.

Ahora bien, para que estos aspectos converjan en sistema se


necesitan voluntad política y capacidad de innovación, generadas en
un proceso que articula las economías de mercado con las
democracias políticas. Esta actitud demanda un ejercicio de
negociación permanente, pues en países como el nuestro, la lucha
contra la pobreza es una prioridad impostergable que nos hace dejar
de lado muchas veces las dimensiones ambientales y ecológicas del
desarrollo.

15
Constatación ¡cómo no!, hecha en el Tercer Mundo y tenía que ver principalmente con la degradación y
contaminación del ambiente, la depredación de los recursos, el endeudamiento externo, la inequidad y la
cada vez mas vapuleada calidad de vida.
16
Incorporando las dimensiones humanas, sociales y ambientales al desarrollo, éste se hace integral y
sostenible.
El desarrollo sustentable establece límites para el crecimiento
productivo desmesurado, el consumo irracional de recursos y los
“transtornos” ambientales. De esta manera se evita la
descapitalización, previendo que las próximas generaciones cuenten
con recursos suficientes para asumir su sostenibilidad. Casualmente
el desarrollo sustentable tiene mucho que ver con el uso de los
capitales y revalora los factores humano y social, creando nuevas
oportunidades para el desarrollo del conocimiento y la tecnología. De
otra parte la nueva valoración de la dimensión natural ha permitido
cambiar los modelos de extracción por los de integración y
conservación.

Con todo esto, el panorama se está transformando diariamente.


Consideramos que estos cambios de perspectiva están generando
oportunidades únicas para avanzar en dirección del conocimiento y la
revalorización de los entornos naturales en plena armonía con la vida
social y cultural de las comunidades. Esta quizás sea la clave para
implementar las estrategias para un desarrollo local.

Cerrando la idea del Desarrollo Sustentable, podemos concluir que


éste demanda a su vez de un desarrollo económicamente equitativo
y competitivo; socialmente democrático e incluyente;
ambientalmente responsable y sustentable; territorialmente
ordenado y adecuado; y financieramente viable y realista17. En su
construcción deben intervenir todos los actores, siendo indispensable,
desde nuestra perspectiva, la estratégica participación de los jóvenes.

En conclusión, el Desarrollo Sustentable promueve una mirada


holística e integral y demanda una perspectiva interdisciplinaria e
intersectorial. Prescinde de los enfoques unilaterales y convoca
sinergias entre el Estado, la Sociedad Civil y la Empresa Privada.
Casualmente muchas empresas han empezado a interiorizar este
enfoque en la búsqueda de lograr un equilibrio saludable entre
inversión, medio ambiente y sociedad. De otra parte el Desarrollo
Sustentable genera ciudadanía ambiental, esto se expresa en la
responsabilización de los diversos sectores de la población en la
promoción y el cuidado del ambiente.

17 ]
Condiciones propuestas en el Programa Ambiental para la Juventud (PAJ). México 2002-2006.