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Nava Valencia Ismael.

Control de lectura.
El presente trabajo corresponde al análisis de los aspectos más importantes de la
introducción al libro “Los Partidos Políticos” de Maurice Duverger.
El autor comienza su escrito resaltando el carácter relativamente reciente de la
palabra “partido” con su significación de “Partido Político” la cual data
aproximadamente de la segunda mitad del siglo XIX.
Para Duverger la génesis de los partidos se encuentra en la vía electoral o el
grupo parlamentario, cuyo antecedente sería la facción que tendría ya sus
manifestaciones en el Senado Romano.
Sin embargo el salto de facción a grupo parlamentario y de ahí a partido se da
durante la Constituyente francesa, a la cual los diputados de origen bretón
decidieron colaborar como bloque en defensa de sus intereses comunes, tanto a
nivel regional como en cuestiones de política nacional.
Para llevar a cabo sus propósitos se reunieron en un café parisino y
posteriormente, cuando la asamblea se trasladó a Versalles en un convento más
cercano. Sin embargo esto no debe confundirse con “…con los grupos locales
aquellos designados por el lugar de reunión”(Duverger,1987) Tal como ocurrió con
la Constituyente Francesa de 1848 o el parlamento de Francfort durante los
cuales las diversas corrientes ideológicas se agruparon en torno a diferentes
puntos de sus respectivas ciudades.
Esto debido a que el “club bretón” decidió organizarse en torno a un lugar físico
para coordinarse, su definición como grupo ideológico fue un proceso posterior a
la agrupación en torno a un lugar (el viejo convento dominico, de los jacobinos)
mientras que en los casos de las constituyentes de 1848 o Francfort la definición
ideológica del parlamentario antecedió a su agrupación en un grupo que le fuera
ideológicamente afín.
A estas dos causas de agrupamiento, debemos agregar el interés particular del
integrante de un grupo, ya sea el deseo de ocupar cargos públicos o dinero, pues
de acuerdo a Duverger y sus lecturas de Ostrogorski la corrupción fue parte
importante de la vida política del parlamento inglés al punto de ser un patrón de
conducta semi oficial e incluso llegó a tener posteriormente un carácter
disciplinario.
Otro elemento clave del origen de los partidos, son los comités electorales los
cuales tuvieron su expansión en un proceso paralelo al de la ampliación del
sufragio, por la sencilla razón de que un electorado elitista tenía menos
probabilidad de desconocer a los candidatos, pertenecientes a esa misma elite.

no había muchas confianzas que atraer al nuevo candidato. Otro “organismo exterior” como lo denomina Duverger. las cooperativas. los grupos universitarios y de los intelectuales. Lo importante de los partidos de creación exterior es que comparten rasgos comunes. que el autor admite como flexible. el segundo por la continua llegada de inmigrantes y la necesidad de canalizar sus votos además de su elección indirecta del presidente. Duverger afirma que la eventual coordinación entre grupos parlamentarios y comités electorales daría como resultado el surgimiento de los partidos políticos. Del origen exterior de los partidos podemos destacar el papel de los sindicatos. dado la realidad presenta ejemplos donde la actuación de estos órganos no está completamente separada. la tesis principal de Duverger al respecto es que la vida dentro del partido político. como el nacimiento desde la base. su formación. aunque a estos últimos les cuesta obtener una base popular. También destacan el papel del clero en la formación de partidos. En conclusión. Además. el autor nos da el ejemplo del Partido Conservador Canadiense como muestra de la intervención de los grupos de capitalistas industriales y/o financieros. son las ligas. en el primero los comités se crean por consigna de un órgano central. ya sea en el seno de un grupo parlamentarios o bien de las bases populares ajenas al proceso legislativo. la primera por su sistema electoral basado en listas de registro. En función de estos órganos. realiza una distinción entre el origen de los partidos. donde destacaron por su violencia. en el segundo son los comités locales existentes los que deciden constituirse en un órgano central. nos indicará su “marca de nacimiento” es decir. el ser más centralizados. donde incluso ha intervenido directamente. Otro tipo de organismo son las asociaciones clandestinas o sociedades secretas. . Además de que al ser más reducido el número de electores. Inglaterra y Estados Unidos presentaron campos fértiles para la aparición de los comités electorales.Nava Valencia Ismael. de las cuales nos ofrece testimonio de su participación en los movimientos fascistas.

Tras el ejemplo de Bolingbroke. le siguieron Hume y Burke siendo este último quien reconoce en el partido un instrumento lícito para la obtención del poder y el cumplimiento de una agenda política colectiva como parte del gobierno. empezando por Bolingbroke que empezó la diferenciación entre ambos términos en el ámbito inglés.Nava Valencia Ismael. Nueva York y la Universidad de Florencia. una nueva generación de pensadores políticos. nacido en Florencia en 1924 obtuvo el premio Príncipe de Asturias en Ciencias Sociales del año 2005 y la cátedra en la Universidad de Columbia. a pesar de lo anterior afirmaron que el destino del partido era convertirse en facción. La lectura comienza realizando una consideración teórica en torno a los orígenes del término “partido” entre el pensamiento político anterior al siglo XX. El autor. Control de lectura. . El presente trabajo es un análisis de los aspectos más importantes del primer capítulo correspondiente al libro “Partidos y Sistemas de Partidos” de Giovanni Sartori. Sin embargo se identificó que partido constituía una división por principios mientras que la facción lo era más por ambiciones personales. Los resultados de su investigación nos permiten apreciar la asociación con la palabra facción. Posteriormente a raíz de la Revolución Inglesa y la instauración del parlamentarismo inglés. y la connotación negativa de la palabra por resultado de esta. Primero analiza el sentido que tenían ambas palabras para los romanos desde la perspectiva de Maquiavelo y Montesquieu quienes se percataron de la diferencia entre partido y facción a las que condenaron.